{"id":5929,"date":"2016-02-05T02:13:14","date_gmt":"2016-02-05T07:13:14","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/cristo-jesus\/"},"modified":"2016-02-05T02:13:14","modified_gmt":"2016-02-05T07:13:14","slug":"cristo-jesus","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/cristo-jesus\/","title":{"rendered":"CRISTO, JESUS"},"content":{"rendered":"<p>(gr., Iesous, para el heb., Jeshua, Jehoshua, Joshua, Jehovah es salvaci\u00f3n; heb., mashiah, gr., Christos, ungido).<\/p>\n<p>I. Vida y obra, en general. Los varios dichos de Jes\u00fas Yo soy, afirman su existencia absoluta (Joh 8:58). La Escritura afirma su preexistencia en t\u00e9rminos de compa\u00f1erismo con el Padre (Joh 1:1), gloria (Joh 17:5) y designaci\u00f3n por anticipado como el Salvador del mundo (1Pe 1:20).<\/p>\n<p>Todas las cosas llegaron a ser a trav\u00e9s de \u00e9l (Joh 1:3; 1Co 8:6; Heb 1:2) y en \u00e9l contin\u00faan teniendo su principio cohesivo (Col 1:17). Las manifestaciones de Dios en el AT est\u00e1n claramente asociadas con el Cristo preencarnado. Cuando Isa\u00ed\u00adas vislumbr\u00f3 la gloria de Dios estaba viendo a Cristo (Joh 12:41). Mois\u00e9s y los profetas hablaron de \u00e9l (Luk 24:27, Luk 24:44; Joh 5:46), con referencia especial a sus sufrimientos y a las glorias que seguir\u00ed\u00adan (1Pe 1:11). El AT abunda con predicciones acerca de Jes\u00fas (Gen 3:15; Deu 18:15, Deu 18:18; Salmo 2; 15; 22; 110; Isa 7:14; Isa 9:6-7; Isa 42:1-4; Isa 52:13\u2014Isa 53:12; Isa 61:1-2; Jer 23:5-6; Mic 5:2). Como en anticipaci\u00f3n de la encarnaci\u00f3n, el Hijo de Dios se mostr\u00f3 a s\u00ed\u00ad mismo en ocasiones a los fieles en forma visible como el Angel del Se\u00f1or o el Angel del pacto (Gen 18:1\u2014Gen 19:1; Jueces 13).<\/p>\n<p>Vino en la encarnaci\u00f3n a revelar a Dios (Joh 1:14, Joh 1:18), para redimir a la gente de sus pecados (Mar 10:45) y a relacionarse con simpat\u00ed\u00ada con sus necesidades (Heb 2:17-18). Hoy el Dios-hombre est\u00e1 en el cielo, representando a los santos ante el trono de Dios (Heb 7:25; 1Jo 2:1). Por la consumaci\u00f3n triunfante de su obra sobre la tierra, est\u00e1 exaltado y es la cabeza de la iglesia (Eph 1:22; Eph 4:15) y mediante el Esp\u00ed\u00adritu dirige la vida y servicio de sus santos sobre la tierra (Mat 28:20).<\/p>\n<p>Un prop\u00f3sito de la encarnaci\u00f3n est\u00e1 reservado para su segunda venida.<\/p>\n<p>Entonces se introducir\u00e1 su gobierno real luego de su obra como juez (Mat 25:31-34). Esta futura venida es una de las m\u00e1s grandes verdades que se asientan en las Ep\u00ed\u00adstolas (Phi 3:20-21; 2Th 1:7-10) y es el tema principal de Apocalipsis. Despu\u00e9s del reino milenario, Cristo entrar\u00e1 con su pueblo a la bienaventuranza del estado eterno que ser\u00e1 preservado intacto de las irrupciones de pecado o muerte.<\/p>\n<p>II. Ministerio terrenal. El Cristo largamente anunciado vino en la plenitud del tiempo (Gal 4:4). Dios providencialmente proporcion\u00f3 el trasfondo adecuado para su aparici\u00f3n y misi\u00f3n. El nacimiento del Salvador fue natural, pero su concepci\u00f3n fue sobrenatural por el poder del Esp\u00ed\u00adritu Santo (Mat 1:18; Luk 1:35). Augusto fue uno de los instrumentos de Dios cuando orden\u00f3 un censo universal para la imposici\u00f3n de tributos, haciendo posible el nacimiento de Jes\u00fas en el lugar se\u00f1alado por el anuncio prof\u00e9tico (Mic 5:2; Luk 2:1-7). Los pastores, por su presteza en buscar al beb\u00e9 en el pesebre y por su gozo al verlo, se convirtieron en prototipos de las almas humildes en Judea quienes, en los d\u00ed\u00adas por venir, reconocer\u00ed\u00adan en Jes\u00fas a su Salvador. Un indicio del deseo gentil de participar en el Cristo puede verse en la venida de los magos del Oriente. En los escribas vemos a los dirigentes de una naci\u00f3n que rehusaba recibirlo cuando vino a los suyos.<\/p>\n<p>Cristo no fue simplemente un mensajero de Dios, como los antiguos profetas, sino el Hijo eterno de Dios ahora vestido con naturaleza humana, pero libre de cualquier mancha de pecado. El ten\u00ed\u00ada una naturaleza divina y humana unidas en una persona. El ni\u00f1o Jes\u00fas creci\u00f3 en cuerpo y avanz\u00f3 en conocimiento y en la sabidur\u00ed\u00ada que le permiti\u00f3 hacer uso adecuado de lo que sab\u00ed\u00ada. Los relatos escriturarios enfatizan su progreso en el entendimiento del AT y afirman su conciencia de una relaci\u00f3n especial con su Padre en el cielo (Luk 2:49).<\/p>\n<p>En su bautismo, Jes\u00fas recibi\u00f3 confirmaci\u00f3n divina para su misi\u00f3n y la unci\u00f3n del Esp\u00ed\u00adritu Santo para el cumplimiento de ella. Por medio del bautismo estaba cumpliendo toda justicia (Mat 3:15) en el sentido de que se estaba identificando a s\u00ed\u00ad mismo con aquellos a quienes vino a redimir.<\/p>\n<p>Relacionada de cerca con el bautismo est\u00e1 la tentaci\u00f3n, porque tambi\u00e9n incluye este car\u00e1cter representativo. El primer Ad\u00e1n fall\u00f3 cuando fue puesto a prueba; el \u00faltimo Ad\u00e1n triunf\u00f3, aunque debilitado por el hambre y acosado por la desolaci\u00f3n del desierto. Jes\u00fas venci\u00f3 las tentaciones de Satan\u00e1s, rechazando ser movido de un lugar de dependencia confiada en el Todopoderoso (Mat 4:7, Mat 4:10).<\/p>\n<p>El ministerio p\u00fablico de Jes\u00fas fue breve. Juzgando por el n\u00famero de Pascuas (Joh 2:23; Joh 5:1; Joh 6:4; Joh 13:1), el per\u00ed\u00adodo fue un poco m\u00e1s de dos a\u00f1os y posiblemente m\u00e1s de tres. Los Sin\u00f3pticos ponen especial importancia en Galilea, junto con visitas a Tiro y Sid\u00f3n (Mat 15:21-28), Cesarea de Filipos (Mat 16:13 ss.), la Dec\u00e1polis (Mar 7:31; comparar tambi\u00e9n Mar 5:1-20), Samaria (Luk 9:51-56; Luk 17:11) y Perea (Mar 10:1). Sin embargo, Juan enfatiza Judea.<\/p>\n<p>Durante su misi\u00f3n en Galilea, Jes\u00fas escogi\u00f3 la ciudad de Caperna\u00fam como su centro de operaciones, haciendo viajes a pueblos distantes (Mar 1:38; Mar 6:6; Luk 8:1). Sus sanidades y exorcismos eran muestras de compasi\u00f3n divina y se\u00f1ales de que el Prometido hab\u00ed\u00ada venido (comparar Mat 11:2-6; Luk 4:16-19).<\/p>\n<p>El mensaje de Jes\u00fas fue el reino de Dios, el gobierno de Dios en la vida humana y en la historia. El reino era tanto futuro (Mat 25:31 ss.) como presente (Luk 11:20). Esta \u00faltima referencia relaciona el reino con la actividad de Jes\u00fas en echar fuera demonios. En el grado en que Jes\u00fas invade el reino de Satan\u00e1s en esta forma, el reino de Dios ya ha venido. Hacer la voluntad de Dios era el eje principal del ministerio de Jes\u00fas (Mat 6:10; Mat 12:50; Mar 14:36; Joh 4:34). La entrada al aspecto presente del Reino viene por medio de la fe en el Hijo de Dios (Joh 3:3, Joh 3:5, Joh 3:15-16).<\/p>\n<p>Mucha de la ense\u00f1anza de nuestro Se\u00f1or la di\u00f3 a trav\u00e9s de par\u00e1bolas, generalmente comparaciones tomadas de varias fases de la naturaleza o de la vida humana: El reino de Dios es como&#8230; Este m\u00e9todo de ense\u00f1anza mantuvo el inter\u00e9s de los escuchas hasta que se pod\u00ed\u00ada hacer la aplicaci\u00f3n espiritual.<\/p>\n<p>El ministerio del Salvador se dirigi\u00f3 mayormente a las multitudes durante su primera fase (Mat 4:17), pero gran parte del \u00faltimo a\u00f1o lo dedic\u00f3 a la instrucci\u00f3n de los 12 disc\u00ed\u00adpulos a quienes hab\u00ed\u00ada escogido (Mat 16:21).<\/p>\n<p>Ellos llegaron a entender que Jes\u00fas era el Mes\u00ed\u00adas y el Hijo de Dios (Mat 16:16), pero no estaban preparados para recibir su ense\u00f1anza sobre el sufrimiento y la muerte que comprend\u00ed\u00ada su vida terrenal (Mat 16:21, Mat 16:23).<\/p>\n<p>En contraste con los 12 en su actitud hacia Jes\u00fas se encuentran los escribas y fariseos. A ellos los escandaliz\u00f3 que \u00e9l declarara el perd\u00f3n de los pecados de los hombres y que reclamara una relaci\u00f3n especial y \u00fanica con Dios como Hijo.<\/p>\n<p>Para ellos la tradici\u00f3n significaba m\u00e1s que la verdad; tropezaron en su comprensi\u00f3n del Cristo de Dios. Al fin, conspiraron con sus oponentes los saduceos para librarse de Jes\u00fas.<\/p>\n<p>A\u00fan cuando Cristo estuvo dedicado a la ense\u00f1anza de sus disc\u00ed\u00adpulos desde los d\u00ed\u00adas de la Transfiguraci\u00f3n en adelante, siempre estuvo avanzando hacia Jerusal\u00e9n para cumplir su camino en la cruz (Luk 9:51). En esos \u00faltimos d\u00ed\u00adas se desarrollaron algunos eventos conmovedores: la entrada triunfal en Jerusal\u00e9n, la limpieza del templo, la instituci\u00f3n de la cena del Se\u00f1or, el conflicto de su alma en el jard\u00ed\u00adn de Getseman\u00ed\u00ad, el arresto, el juicio, la crucifixi\u00f3n, la resurrecci\u00f3n, las apariciones y la ascensi\u00f3n al cielo. En la cruz, \u2020\u0153el d\u00ed\u00ada del hombre\u2020\u009d hizo erupci\u00f3n en violencia y blasfemia. En la resurrecci\u00f3n, \u2020\u0153el d\u00ed\u00ada de Dios\u2020\u009d principi\u00f3 al amanecer. Era su respuesta al mundo y a los poderes de las tinieblas. En ella Cristo fue justificado y sus demandas se esclarecieron.<\/p>\n<p>III. Nombres, t\u00ed\u00adtulos y oficios. Jes\u00fas se usa mayormente en las narraciones de los Evangelios y raramente aparece en discurso directo. Significa Salvador (Mat 1:21), y se relaciona ling\u00fc\u00ed\u00adsticamente con el nombre hebreo Joshua.<\/p>\n<p>Cristo, que significa ungido, es el equivalente gr. de la palabra heb. Messiah.<\/p>\n<p>Nuestro Se\u00f1or se refiere a s\u00ed\u00ad mismo con este t\u00ed\u00adtulo en Luk 24:46. Cristo tambi\u00e9n se usaba como nombre personal (Mar 1:1; Joh 17:3). La prohibici\u00f3n (Mat 16:20; Luk 4:41) de dar a conocer a Jes\u00fas como el Cristo durante los d\u00ed\u00adas de su ministerio ten\u00ed\u00ada el prop\u00f3sito de evitar que la gente lo esperara como un Mes\u00ed\u00adas pol\u00ed\u00adtico quien lograr\u00ed\u00ada la libertad nacional para ellos.<\/p>\n<p>Solamente una vez aparece el nombre Emanuel (Dios con nosotros) en referencia a Jes\u00fas (Mat 1:23). A Jes\u00fas se le llam\u00f3 a menudo el Nazareno por los a\u00f1os que pas\u00f3 en Nazaret (comparar Luk 24:19).<\/p>\n<p>Cuando Jes\u00fas se refer\u00ed\u00ada a s\u00ed\u00ad mismo, us\u00f3 con m\u00e1s frecuencia el t\u00ed\u00adtulo Hijo del Hombre, ocasionalmente enfatizando su humanidad pero principalmente apuntando a su trascendencia como una figura celestial (Dan 7:13; Luk 22:69-70). Usando este t\u00ed\u00adtulo p\u00fablicamente m\u00e1s que el de Mes\u00ed\u00adas, Jes\u00fas pudo evitar la sugerencia que su misi\u00f3n fuera pol\u00ed\u00adtica y en cambio pudo poner en el t\u00ed\u00adtulo su propio contenido.<\/p>\n<p>Una de las designaciones m\u00e1s familiares para Jes\u00fas es Hijo de Dios. Solamente en el Evangelio de Juan lo usa de s\u00ed\u00ad mismo (Joh 5:25; Joh 10:36; Joh 11:4). Pero en todos los dem\u00e1s usa su equivalente, el Hijo (Mat 11:27). Con mucha frecuencia en el curso de su ministerio se dirigieron a Jes\u00fas como Hijo de David (Mat 21:9; Luk 18:38), un t\u00ed\u00adtulo mesi\u00e1nico distintivo que apuntaba hacia \u00e9l como el \u00fanico que cumpli\u00f3 el pacto dav\u00ed\u00addico.<\/p>\n<p>Unos cuantos pasajes proclaman abiertamente que Jes\u00fas es Dios (Joh 1:1, Joh 1:18, seg\u00fan algunos mss.; Joh 20:28; Rom 9:5; Tit 2:13; Heb 1:8). Ning\u00fan t\u00e9rmino es m\u00e1s expresivo de la fe de los primeros creyentes en Jes\u00fas que Se\u00f1or (Act 2:36; Act 10:36; Rom 10:9; 1Co 8:6; 1Co 12:3; Phi 2:11). Denota la soberan\u00ed\u00ada de Cristo y su primac\u00ed\u00ada sobre el creyente, la iglesia como un cuerpo y sobre todas las cosas.<\/p>\n<p>Algunos t\u00ed\u00adtulos conciernen a la misi\u00f3n de Cristo m\u00e1s que a su persona. Uno de estos es Verbo (Joh 1:1, Joh 1:14; 1Jo 1:1), el revelador de Dios, quien da a conocer la naturaleza y prop\u00f3sitos del Todopoderoso. Cristo es tambi\u00e9n el Siervo (Phi 2:7; comparar Mat 12:17-21; Mar 10:45), el Salvador (Luk 2:11; Joh 4:42), Cordero de Dios (Joh 1:29, Joh 1:36; 1Pe 1:19; comparar Rev 5:6), el Sumo Sacerdote (Heb 9:11-12), el Mediador entre Dios y los hombres (1Ti 2:5), y el \u00faltimo Ad\u00e1n (1Co 15:45; Rom 5:12-21).<\/p>\n<p>Esta lista de nombres y t\u00ed\u00adtulos de Cristo no es exhaustiva. El an\u00e1lisis m\u00e1s satisfactorio del ministerio de Cristo lo divide en los oficios que cumple:<br \/>\nprofeta, sacerdote y rey.<\/p>\n<p>IV. Car\u00e1cter. Ciertos ingredientes de car\u00e1cter merecen especial menci\u00f3n, pero no puede decirse que era m\u00e1s reconocido por algunas cosas sobre otras, porque esto implicar\u00ed\u00ada desproporci\u00f3n que restar\u00ed\u00ada de la perfecci\u00f3n de su ser.<\/p>\n<p>Ten\u00ed\u00ada integridad, valent\u00ed\u00ada, compasi\u00f3n, humildad y santidad.<\/p>\n<p>V. Influencia. Una vida tan breve, tan confinada en su \u00f3rbita geogr\u00e1fica, tan poco conocida por el mundo en su propio tiempo, no obstante ha llegado a ser la fuerza m\u00e1s potente para el bien en toda la historia humana. Cuando \u00e9l viene al coraz\u00f3n de alguien por fe, crea un nuevo punto de referencia y un nuevo juego de valores. Los pecadores sienten el toque de Cristo y nunca vuelven a ser los mismos despu\u00e9s.<\/p>\n<p>En un sentido m\u00e1s general, Cristo ha afectado poderosamente la sociedad en su estado organizado. Ha ense\u00f1ado al mundo la dignidad de la vida humana, el valor del alma y la gran estima de la personalidad. Bajo la influencia cristiana, la posici\u00f3n de las mujeres ha mejorado constantemente, se ha abolido la esclavitud, a los ni\u00f1os se les reconoce como una responsabilidad primaria para prodigarles amor y cuidado, y los gobiernos y los grupos cient\u00ed\u00adficos han sido estimulados al servicio social. Las artes deben sus m\u00e1s sublimes logros al deseo de honrar al Hijo de Dios. Los moralistas y fil\u00f3sofos, a\u00fan cuando carezcan de fe en \u00e9l para salvaci\u00f3n del alma, con frecuencia lo reconocen como la \u00fanica gran esperanza para la humanidad.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Mundo Hispano<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(gr., Iesous, para el heb., Jeshua, Jehoshua, Joshua, Jehovah es salvaci\u00f3n; heb., mashiah, gr., Christos, ungido). I. Vida y obra, en general. Los varios dichos de Jes\u00fas Yo soy, afirman su existencia absoluta (Joh 8:58). 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