{"id":5936,"date":"2016-02-05T02:14:10","date_gmt":"2016-02-05T07:14:10","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/cuerpo-de-cristo\/"},"modified":"2016-02-05T02:14:10","modified_gmt":"2016-02-05T07:14:10","slug":"cuerpo-de-cristo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/cuerpo-de-cristo\/","title":{"rendered":"CUERPO DE CRISTO"},"content":{"rendered":"<p>Dentro del NT puede entenderse en tres formas:<br \/>\n1.  Como el cuerpo natural y humano de Jes\u00fas que el Hijo eterno hizo suyo en el vientre de Mar\u00ed\u00ada y en el cual \u00e9l muri\u00f3 en el Calvario (Heb 10:10). Este cuerpo fue transformado en un cuerpo espiritual en la resurrecci\u00f3n y luego llevado al cielo en la ascensi\u00f3n.<br \/>\n2.  Como el pueblo de Dios, la iglesia (local y universal), gobernada y sustentada por Cristo quien es la cabeza (Rom 12:5; Eph 4:12; Eph 5:23).<br \/>\n3.  Como el pan que simb\u00f3licamente representa el cuerpo de Jes\u00fas en la cena del Se\u00f1or (Mat 26:26).<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Mundo Hispano<\/b><\/p>\n<p>Cuando resucit\u00f3, el Se\u00f1or dijo a sus disc\u00ed\u00adpulos: \u2020\u0153Palpad, y ved; porque un esp\u00ed\u00adritu no tiene carne ni huesos, como veis que yo tengo\u2020\u009d (Luc 24:39). Pablo dice que \u2020\u0153grande es el misterio de la piedad: Dios fue manifestado en carne\u2020\u009d (1Ti 3:16). De manera que el Se\u00f1or Jes\u00fas ten\u00ed\u00ada un c. humano real, sujeto al espacio y al tiempo. Esto es sumamente importante para la doctrina de la \u2020\u00a2expiaci\u00f3n, pues \u2020\u0153somos santificados mediante la ofrenda del c. de Jesucristo hecha una vez para siempre\u2020\u009d (Heb 10:10). Un \u2020\u00a2gnosticismo incipiente se infiltr\u00f3 en muchos c\u00ed\u00adrculos cristianos en el siglo I, ense\u00f1ando un dualismo en el cual s\u00f3lo lo espiritual era bueno y todo lo material era malo. Dec\u00ed\u00adan que lo que se hac\u00ed\u00ada con el cuerpo era esencialmente negativo o no ten\u00ed\u00ada importancia. Por eso los ap\u00f3stoles tuvieron que enfatizar la doctrina de la \u2020\u00a2encarnaci\u00f3n, para proclamar que \u2020\u0153Jesucristo ha venido en carne\u2020\u009d (2Jn 1:7).<\/p>\n<p>El NT ense\u00f1a, adem\u00e1s, que la \u2020\u00a2Iglesia es el c. de C., ya que el Esp\u00ed\u00adritu Santo habita personalmente en cada creyente y, por lo tanto, en el conjunto de \u00e9stos. Cada individuo que forma parte de la Iglesia es considerado como uno de los miembros de un cuerpo, dependiendo los unos de los otros para poder llevar a cabo su funci\u00f3n particular, pero dirigidos todos por una sola cabeza, Jesucristo. Pablo preguntaba a los corintios: \u2020\u0153\u00bfNo sab\u00e9is que vuestros c. son miembros de Cristo? &#8230; \u00bfO ignor\u00e1is que vuestro c. es templo del Esp\u00ed\u00adritu Santo?&#8230;.\u2020\u009d (1Co 6:15, 1Co 6:19). \u2020\u0153Porque somos miembros de su c., de su carne y de sus huesos\u2020\u009d (Efe 5:30). Es as\u00ed\u00ad que formamos parte de \u2020\u0153la iglesia, la cual es su c., y \u00e9l es su Salvador\u2020\u009d (Efe 5:23). El entender esta verdad debe conducirnos a una apreciaci\u00f3n de la unidad del c. de C. y a su b\u00fasqueda en el campo de la pr\u00e1ctica, \u2020\u0153porque de la manera que en un c. tenemos muchos miembros, pero no todos los miembros tienen la misma funci\u00f3n, as\u00ed\u00ad nosotros, siendo muchos, somos un c. en Cristo, y todos miembros los unos de los otros\u2020\u009d (Rom 12:4-5).<br \/>\nfrase \u2020\u0153c. m\u00ed\u00adstico de Cristo\u2020\u009d, referente a la iglesia, no aparece en la Biblia. Es una denominaci\u00f3n que utilizan los cristianos para referirse a que ellos, con sus c., la forman. Pero esta frase no puede decirlo todo al respecto. El car\u00e1cter de misterio de estas ense\u00f1anzas no debe conducirnos a pensar que se trata de simples met\u00e1foras. Se trata de un hecho, una realidad en la esfera de lo divino, donde las leyes del espacio y el tiempo no se aplican. \u2020\u00a2Encarnaci\u00f3n.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Cristiano<\/b><\/p>\n<p>DicEc<br \/>\n\u00c2\u00a0<br \/>\nEl tema paulino del cuerpo de Cristo es central en la eclesiolog\u00ed\u00ada, y sigue conservando su importancia despu\u00e9s del Vaticano II, aunque desplazado en la mente de mucha gente por la concepci\u00f3n de la Iglesia como >pueblo de Dios. La publicaci\u00f3n en 1943 de la enc\u00ed\u00adclica >Mystici corporis  fue un acontecimiento de capital importancia en la historia de la eclesiolog\u00ed\u00ada, marcando una etapa en un proceso que se desarrollaba desde hac\u00ed\u00ada un siglo. El redescubrimiento del tema del cuerpo de Cristo se remonta a >M\u00f3hler y posteriormente a la >Escuela romana y a > Scheeben. M\u00f3hler acudi\u00f3 a los Padres, especialmente los griegos, para encontrar en ellos la fundamentaci\u00f3n de su visi\u00f3n de la Iglesia como prolongaci\u00f3n de la encarnaci\u00f3n: \u00abLa Iglesia es el cuerpo del Se\u00f1or; y lo es en su universalidad, su forma visible, su humanidad continuamente renovada, su eterna revelaci\u00f3n\u00bb. A la Escuela romana, concretamente a C. Schrader, le debemos el borrador de un documento sobre la Iglesia preparado para el Vaticano I, pero que nunca lleg\u00f3 a discutirse, en el que destaca la doctrina del cuerpo de Cristo. A finales ya del siglo Le\u00f3n XIII habl\u00f3 del cuerpo m\u00ed\u00adstico en las enc\u00ed\u00adclicas Satis cognitum  (1896) y Divinum illud  (1897). Despu\u00e9s de la I Guerra mundial fue cada vez mayor el inter\u00e9s de los te\u00f3logos por la idea del cuerpo de Cristo. Hay que destacar a algunos de los autores m\u00e1s influyentes. La primera obra importante de E. Mersch (1890-1940), Le corps mystique du Christ  (1933), fue un estudio hist\u00f3rico, en las Escrituras y en los Padres, sobre el cuerpo m\u00ed\u00adstico, del cual concluye: \u00abEl mismo car\u00e1cter de la doctrina la convierte en el centro de resistencia frente al error y en el coraz\u00f3n de la ense\u00f1anza positiva de la Iglesia\u00bb, y, \u00abdado que es inseparable del dogma de la cristolog\u00ed\u00ada, la doctrina del cuerpo m\u00ed\u00adstico pertenece a la verdad central del cristianismo\u00bb. Despu\u00e9s, en 1934, public\u00f3 un art\u00ed\u00adculo que ser\u00ed\u00ada muy influyente, en el que manifestaba su convicci\u00f3n de que el cuerpo m\u00ed\u00adstico constitu\u00ed\u00ada el centro de toda teolog\u00ed\u00ada. Su estudio sint\u00e9tico sobre la doctrina del cuerpo de Cristo fue publicado p\u00f3stumamente. Mientras que la visi\u00f3n de Mersch puede resumirse en la expresi\u00f3n agustiniana \u00abel Cristo total\u00bb, que subraya ante todo la interioridad de los dones presentes en el Cuerpo, otros, como R. > Guardini y K. > Adam, acentuaron tambi\u00e9n las dimensiones personalistas y comunitarias de la doctrina: la Iglesia es una comunidad org\u00e1nica, porque \u00ablos \u00abmuchos\u00bb, la suma total de todos los que han sido redimidos en Cristo, son, en su mutua relaci\u00f3n interna, en su interrelaci\u00f3n y correlaci\u00f3n, en su comuni\u00f3n org\u00e1nica, objetiva y finalmente el cuerpo de Cristo\u00bb. E. Przywara trat\u00f3 de encontrar un punto medio entre dos desarrollos defectuosos: por un lado, el \u00e9nfasis excesivo en la noci\u00f3n de \u00abm\u00ed\u00adstico\u00bb, que pod\u00ed\u00ada confundir lo divino y lo humano, o conducir al quietismo; y por otro, la tendencia, de la que M. D. Koster (>Pueblo de Dios) ser\u00ed\u00ada un ejemplo, a rechazar el concepto del cuerpo de Cristo.<\/p>\n<p>El autor m\u00e1s importante del per\u00ed\u00adodo entre 1930 y 1950 habr\u00ed\u00ada de ser S. >Tromp, responsable principal del contenido de la enc\u00ed\u00adclica Mystici corporis,  de 1943. La enc\u00ed\u00adclica es hoy recordada sobre todo, de manera injusta, por aquellas posiciones de las que el Vaticano II habr\u00ed\u00ada de distanciarse. El papa identificaba el cuerpo m\u00ed\u00adstico con la Iglesia cat\u00f3lica romana: \u00abPara describir la verdadera Iglesia de Cristo que es la santa Iglesia cat\u00f3lica, apost\u00f3lica y romana, no hay nombre m\u00e1s noble, ni m\u00e1s excelso, ni m\u00e1s divino, que el de \u00abcuerpo m\u00ed\u00adstico de Jesucristo\u00bb\u00bb. De ah\u00ed\u00ad que, en relaci\u00f3n con la >pertenencia a la Iglesia, la unidad visible se considerase como un requisito previo, y que los dem\u00e1s s\u00f3lo estuvieran orientados a la Iglesia por cierto anhelo y deseo inconsciente (quodam desiderio ac voto).  El papa repiti\u00f3 esta idea unos a\u00f1os m\u00e1s tarde en la Humani generis:  \u00abQue el cuerpo m\u00ed\u00adstico de Cristo y la Iglesia cat\u00f3lica en comuni\u00f3n con Roma son una y la misma cosa es una doctrina basada en la verdad revelada\u00bb. Luego la enc\u00ed\u00adclica, como hab\u00ed\u00ada hecho Tromp, trat\u00f3 de integrar la eclesiolog\u00ed\u00ada de la >sociedad perfecta con las tradiciones b\u00ed\u00adblicas y patr\u00ed\u00adsticas. Estas cuestiones fueron calurosamente debatidas a lo largo de las d\u00e9cadas siguientes, as\u00ed\u00ad como el sentido del adjetivo \u00abm\u00ed\u00adstico\u00bb aplicado a la Iglesia. Pablo no usa el t\u00e9rmino. De hecho, hasta la Edad media el \u00abcuerpo m\u00ed\u00adstico de Cristo\u00bb era la eucarist\u00ed\u00ada, mientras que la Iglesia era simplemente el cuerpo, o el cuerpo real, produci\u00e9ndose el cambio de terminolog\u00ed\u00ada por la controversia con Berengario de Tours (+ 1088) sobre la presencia eucar\u00ed\u00adstica. Santo Tom\u00e1s dice que Cristo y la Iglesia forman una persona m\u00ed\u00adstica. A partir del siglo XIX la palabra \u00abm\u00ed\u00adstico\u00bb empieza a usarse con diversas significaciones, algunas de ellas, particularmente en el per\u00ed\u00adodo de entreguerras, evidentemente exageradas. P\u00ed\u00ado XII explic\u00f3 la palabra diciendo que distingu\u00ed\u00ada la Iglesia del cuerpo f\u00ed\u00adsico de Cristo glorificado, e indicaba que la Iglesia no era una uni\u00f3n puramente moral o jur\u00ed\u00addica. Pero despu\u00e9s de 1943 algunos te\u00f3logos se preguntaron si la de cuerpo m\u00ed\u00adstico de Cristo era una buena definici\u00f3n de la Iglesia, y a menudo entendieron la palabra \u00abm\u00ed\u00adstico\u00bb en un sentido tambi\u00e9n sacramental.<\/p>\n<p>El primer esquema preparado para el Vaticano II, Aeternus Unigeniti Pater,  estaba muy en la l\u00ed\u00adnea de la enc\u00ed\u00adclica de 1943. Pero el texto final de LG 7 es mucho m\u00e1s [sobrio puesto que expone en s\u00ed\u00adntesis los fundamentos de la noci\u00f3n paulina de Cuerpo de Cristo y, por otro lado, renuncia al desarrollo sistem\u00e1tico y conceptual propio de la enc\u00ed\u00adclica, y por esto se centra m\u00e1s en la teolog\u00ed\u00ada del Nuevo Testamento sobre el cuerpo]. El Vaticano II no sigue a Agust\u00ed\u00adn y algunos exegetas modernos ven el origen de la idea del cuerpo de Cristo en la experiencia de la conversi\u00f3n de Pablo en el camino de Damasco (He 9,5). Parte m\u00e1s bien de los textos de G\u00e1l 6,15 y 2Cor 5,17 sobre la nueva creaci\u00f3n a trav\u00e9s de la muerte de Cristo y la comunicaci\u00f3n a nosotros de su Esp\u00ed\u00adritu. Los dos par\u00e1grafos siguientes tratan de dicha doctrina tal como aparece en 1 Corintios y Romanos. Se han hecho muchas sugerencias acerca del origen de la noci\u00f3n del cuerpo de Cristo. En ICor 12,14-26, Pablo no parece ir m\u00e1s all\u00e1 de la alegor\u00ed\u00ada del cuerpo humano en la descripci\u00f3n del orden social tal como aparece, por ejemplo, en Menenio Agripa. Pero los vers\u00ed\u00adculos 12 y 27 muestran que Pablo ha reflexionado ya profundamente sobre la relaci\u00f3n de la comunidad corintia con Cristo. Antes en la carta argumenta sobre la ilegitimidad de la prostituci\u00f3n, por ser miembros de Cristo en el Esp\u00ed\u00adritu (cf lCor 6,15-17, y especialmente v. 17, donde el paralelismo con el v. 16 podr\u00ed\u00ada hacernos esperar \u00abun cuerpo\u00bb, y sin embargo dice \u00abun esp\u00ed\u00adritu\u00bb). En lCor 10,16-17 Pablo muestra su empe\u00f1o en que los cristianos se abstengan de participar en comidas ligadas a ritos paganos. Afirma que la participaci\u00f3n en la \u00fanica comida eucar\u00ed\u00adstica y, por consiguiente, en el cuerpo de Cristo, conduce a la unidad en el \u00fanico cuerpo de Cristo. Los textos gn\u00f3sticos son de fecha incierta, por lo que no es posible determinar la influencia directa de estos sobre Pablo. Tenemos pues cuatro indicaciones principales acerca del origen del cuerpo de Cristo en Pablo: primero, una met\u00e1fora social griega, que ha trascendido ya en lCor; segundo, su reflexi\u00f3n sobre la eucarist\u00ed\u00ada; tercero, reflexiones jud\u00ed\u00adas sobre Ad\u00e1n, en las que se incluye a toda la raza humana, punto que, sin embargo, es dif\u00ed\u00adcil de establecer; cuarto y m\u00e1s probable, su doctrina acerca del estar \u00aben Cristo\u00bb (en Christ\u00f3)  del cristiano. En estos textos, y en Rom 12,5, citado tambi\u00e9n en LG 7, la visi\u00f3n de Pablo parece no ir m\u00e1s all\u00e1 de la comunidad local.<\/p>\n<p>Con las ep\u00ed\u00adstolas de la cautividad, Colosenses y Efesios, a partir de las cuales avanza la exposici\u00f3n de LG 7, la visi\u00f3n se ampl\u00ed\u00ada en tres sentidos. La Iglesia ahora no es la comunidad local, sino toda la Iglesia. En segundo lugar, Cristo es la cabeza de la Iglesia: \u00abEl es la cabeza del cuerpo, que es la Iglesia\u00bb (Col 1,18; cf Ef 1,22). La cabeza tiene dos significados: significa la autoridad (Ef 5,23-24; Col 2,10) y, por otro lado, en la medicina griega la cabeza era la fuente del flujo vital (Col 2,19; Ef 4,15-16). El tercer desarrollo es la afirmaci\u00f3n de que en Cristo reside la plenitud (pl\u00e9roma)  (Col 2,9; Ef 1,22-23; 3,19; 4,12-13). P. Benoit afirma que en Col el autor lo que pretende es mostrar que Cristo est\u00e1 por encima de todos los seres. Dado que tambi\u00e9n se inclu\u00ed\u00ada a los seres espirituales, la noci\u00f3n de cabeza del cuerpo no habr\u00ed\u00ada sido apropiada. En Ef la noci\u00f3n se hace m\u00e1s plenamente c\u00f3smica. El origen del concepto hay que buscarlo probablemente m\u00e1s en la sabidur\u00ed\u00ada del Antiguo Testamento que en fuentes gn\u00f3sticas. Por \u00faltimo, en LG 6 hay textos que pueden aproximarse al cuerpo de Cristo de LG 7: la vi\u00f1a (Jn 15,1-5), la morada de Dios (Ef 2,19.22), las piedras vivas (lPe 2,5) a lo que habr\u00ed\u00ada que a\u00f1adir los textos en los que Jes\u00fas asimila consigo a sus disc\u00ed\u00adpulos (cf Mt 10,40; 25,40).<\/p>\n<p>Queda en pie una cuesti\u00f3n de gran dificultad, en relaci\u00f3n con la cual los autores difieren enormemente: \u00bfcu\u00e1l es el significado de la expresi\u00f3n \u00abcuerpo de Cristo\u00bb tal como se usa en las Escrituras, la tradici\u00f3n y el magisterio? Los estudiosos hablan de alegor\u00ed\u00ada, met\u00e1fora, s\u00ed\u00admbolo, uni\u00f3n moral, realismo, etc. Es menester siempre respetar la distinci\u00f3n entre el cuerpo f\u00ed\u00adsico resucitado de Cristo y su cuerpo eclesial. Al incluir al menos veinte temas eclesiol\u00f3gicos dentro de un marco amplio, puede decirse que LG 7 constituye una aproximaci\u00f3n. El cuerpo de Cristo apunta a una realidad que s\u00f3lo puede ser un conjunto de relaciones resultado de la redenci\u00f3n de Cristo y de su env\u00ed\u00ado del Esp\u00ed\u00adritu. Estas relaciones se expresan en la vida sacramental y en otras actividades de la Iglesia. La Iglesia est\u00e1 \u00ed\u00adntimamente vinculada a Cristo y vive en \u00e9l a trav\u00e9s del Esp\u00ed\u00adritu, y debe aproximarse cada vez m\u00e1s a su cabeza someti\u00e9ndose a ella en una relaci\u00f3n esponsal. Por medio de Cristo, todos los miembros de la Iglesia est\u00e1n vinculados unos a otros. El Esp\u00ed\u00adritu Santo se dice que vivifica al cuerpo de un modo comparable a como el alma vivifica el cuerpo humano. Hubo en el concilio cierta oposici\u00f3n a la idea de que el Esp\u00ed\u00adritu es el \u00abalma\u00bb del cuerpo m\u00ed\u00adstico: no est\u00e1 en la Escritura; podr\u00ed\u00ada conducir a un monofisismo eclesi\u00e1stico, sugiriendo una uni\u00f3n sustancial entre el Esp\u00ed\u00adritu y la Iglesia; se podr\u00ed\u00ada temer tambi\u00e9n un apolinarismo eclesi\u00e1stico, en el sentido de que si el Esp\u00ed\u00adritu es el alma de la Iglesia, el pecado y la imperfecci\u00f3n que se predican de la Iglesia podr\u00ed\u00adan atribuirse tambi\u00e9n al Esp\u00ed\u00adritu Santo. La tradici\u00f3n primitiva se muestra m\u00e1s favorable a la analog\u00ed\u00ada; san Agust\u00ed\u00adn escribe: \u00abLo que nuestro esp\u00ed\u00adritu, es decir nuestra alma, es para nuestros miembros, lo es el Esp\u00ed\u00adritu Santo para los miembros de Cristo, el cuerpo de Cristo que es la Iglesia\u00bb; santo Tom\u00e1s ve la analog\u00ed\u00ada en relaci\u00f3n con la unidad de la Iglesia: \u00abAs\u00ed\u00ad como la unidad del cuerpo es atribuida a la unidad del alma, as\u00ed\u00ad tambi\u00e9n es el Esp\u00ed\u00adritu Santo el que constituye la unidad de la Iglesia\u00bb. Le\u00f3n XIII en Divinum illud  asumi\u00f3 la idea de Agust\u00ed\u00adn, y P\u00ed\u00ado XII habl\u00f3 de que el Esp\u00ed\u00adritu es el alma del Cuerpo como \u00abel principio divino de la vida y el poder\u00bb.<\/p>\n<p>La noci\u00f3n de cuerpo de Cristo no es est\u00e1tica, porque el cuerpo mismo est\u00e1 continuamente en crecimiento hasta que llega a la plenitud de Dios. El concepto de cuerpo no lo dice todo acerca de la Iglesia; son necesarias otras ideas, como >pueblo de Dios o >templo, para poner de manifiesto con m\u00e1s plenitud las dimensiones trinitarias de la Iglesia (LG 17). Pero la imagen del cuerpo ilustra ciertos aspectos del misterio de la Iglesia mejor que estas dos \u00faltimas solas.<\/p>\n<p>Christopher O\u00c2\u00b4Donell &#8211; Salvador Pi\u00e9-Ninot, Diccionario de Eclesiolog\u00ed\u00ada, San Pablo, Madrid 1987<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Eclesiolog\u00eda<\/b><\/p>\n<p>Seg\u00fan el NT, el cuerpo de Cristo desempe\u00f1a una funci\u00f3n capital en el misterio de la redenci\u00f3n. Pero la expresi\u00f3n reviste diferentes sentidos: unas veces designa el cuerpo individual de Jes\u00fas, otras su cuerpo eucar\u00ed\u00adstico, otras el cuerpo del que nosotros somos miembros y que es la Iglesia.<\/p>\n<p>I. EL CUERPO INDIVIDUAL DE JES\u00daS. 1. Jes\u00fas en su vida corporal. Jes\u00fas comparti\u00f3 nuestra vida corporal : este hecho b\u00e1sico aparece en todas las p\u00e1ginas del NT. Seg\u00fan la carne, dice Pablo, desciende de los patriarcas y de la posteridad de David (Rom 1,3; 9,5); naci\u00f3 de una mujer (G\u00e1&#8217;l 4,4). En los evangelios se impone por todas partes la realidad de su naturaleza humana, sin que sea necesario mencionar expl\u00ed\u00adcitamente su cuerpo: est\u00e1 sujeto al *hambre (Mt 4,2 p), a la fatiga (Jn 4,6), a la sed (4,7), al *sue\u00f1o (Mt 4,38), al *sufrimiento&#8230; Para insistir en estas mis-mas realidades, Juan habla m\u00e1s bien de la *carne de Jes\u00fas (cf. Jn 1,14), fulminando el anatema contra los que niegan a \u00abJes\u00fas venido en carne\u00bb (1Jn 4,2; 2Jn 7).<\/p>\n<p>2. La muerte corporal de Jes\u00fas. Esta atenci\u00f3n al cuerpo de Jes\u00fas se redobla en los relatos de la pasi\u00f3n. Ya en la comida de Betania su cuerpo es ungido con miras a su sepultura (Mt 26,12 p). Finalmente muere en la cruz (Mt 27,50 p) y es sepultado (Mt 27,58ss p; Jn 19,38ss). Pero este fin trivial, id\u00e9ntico al de todos los hombres tiene, no obstante, un significado particular en el misterio de la salvaci\u00f3n: en la *cruz llev\u00f3 Jes\u00fas nuestros *pecados en su cuerpo (lPe 2,24); Dios nos *reconcili\u00f3 en su cuerpo de carne entreg\u00e1ndolo a la *muerte (Col 1,22). El cuerpo de Cristo, verdadero *cordero pascual (iCor 5,7), fue, pues, el instrumento de nuestra *redenci\u00f3n; de su costado abierto brot\u00f3 la *sangre y el *agua (Jn 19,33ss). Igualmente la ep\u00ed\u00adstola a los Hebreos, para presentar el *sacrificio de Cristo, presta particular atenci\u00f3n a su cuerpo. Desde su entrada en el mundo se dispon\u00ed\u00ada Jes\u00fas ya a ofrecerse, puesto que Dios le hab\u00ed\u00ada \u00abformado un cuerpo\u00bb (Heb 10,5), y finalmente por \u00abla oblaci\u00f3n de su cuerpo\u00bb nos santific\u00f3 una vez por todas (Heb 10,10).<\/p>\n<p>3. La glorificaci\u00f3n del cuerpo de Jes\u00fas. Sin embargo, el misterio no termin\u00f3 con la muerte corporal de Jes\u00fas: se consum\u00f3 con su *resurrecci\u00f3n. Los evangelistas subrayan que el cuerpo de Cristo resucitado es muy real (Le 24,39.42; Jn 20,27), pero tambi\u00e9n que no est\u00e1 ya sujeto a las mismas condiciones de existencia que antes de la pasi\u00f3n (Jn 20,19.26). No es ya un \u00abcuerpo ps\u00ed\u00adquico\u00bb (iCor 15,44), sino un \u00abcuerpo de gloria\u00bb (Flp 3,21), un \u00abcuerpo espiritual\u00bb (iCor 15,44). Con ello se revela en forma espl\u00e9ndida el sentido sagrado del cuerpo de Jes\u00fas en la nueva econom\u00ed\u00ada inaugurada por la encarnaci\u00f3n: destruido y luego reedificado en tres d\u00ed\u00adas, ha reemplazado al antiguo *templo como signo de la *presencia de Dios entre los hombres.<\/p>\n<p>II. EL SACRAMENTO DEL CUERPO DE CRISTO. 1. Esto es mi cuerpo. Despu\u00e9s de la resurrecci\u00f3n el cuerpo de Cristo no tiene s\u00f3lo una existencia celestial, invisible, \u00aba la *diestra de Dios\u00bb (Heb 10,12). En efecto, Jes\u00fas, antes de morir, instituy\u00f3 un rito para perpetuar bajo signos la *presencia terrenal de su cuerpo sacrificado. Los relatos de la instituci\u00f3n *eucar\u00ed\u00adstica muestran que este rito fue inaugurado en la perspectiva de la cruz muy pr\u00f3xima, manifestando as\u00ed\u00ad el sentido de la muerte corporal de Jes\u00fas: \u00abEsto es mi cuerpo por vosotros\u00bb (1Cor 11,24 p); \u00abesto es mi sangre, la sangre de la alianza, derramada por una multitud\u00bb (Me 14,24 p). Lo que los signos del *pan y del *vino har\u00e1n desdeahora presente ac\u00e1 en la tierra, es, pues, el cuerpo de Jes\u00fas entregado, su sangre derramada.<\/p>\n<p>2. La experiencia eucar\u00ed\u00adstica de la Iglesia. En efecto, el mismo rito, repetido en la Iglesia, es el *memorial de la muerte de Cristo (iCor 11,24ss). Sin embargo, ahora est\u00e1 situado en la luz de la resurrecci\u00f3n, por la cual el cuerpo de Cristo ha venido a ser \u00abesp\u00ed\u00adritu vivificante\u00bb (15,45); tiene adem\u00e1s una, orientaci\u00f3n escatol\u00f3gica, puesto que anuncia el retorno del Se\u00f1or e invita a aguardarlo (11,26). Con este rito hace, pues, la Iglesia una experiencia de \u00ed\u00adndole particular: la \u00abcomuni\u00f3n en el cuerpo de Cristo\u00bb le hace revivir todos los aspectos esenciales del misterio de la salvaci\u00f3n.<\/p>\n<p>III. LA IGLESIA, CUERPO DE CRISTO. 1. Miembros de un cuerpo \u00fanico. Por la experiencia eucar\u00ed\u00adstica tomamos tambi\u00e9n conciencia de que somos miembros del cuerpo de Cristo. \u00abEl pan que comemos, \u00bfno es la comuni\u00f3n del cuerpo de Cristo? Puesto que s\u00f3lo hay un pan, nosotros formamos un solo cuerpo\u00bb (lCor 10,16s). Nuestra uni\u00f3n con Cristo debe, pues, entenderse en forma muy realista; nosotros somos verdaderamente sus miembros, y el cristiano que se entrega a la fornicaci\u00f3n \u00abtoma un miembro de Cristo para unirlo con una prostituta\u00bb (iCor 6,15). Cuando Pablo dice que todos nosotros formamos un solo cuerpo (iCor 12, 12), que somos miembros unos de otros (Rom 12,5), no se trata, pues, de una simple met\u00e1fora, como en la f\u00e1bula griega de los miembros y del est\u00f3mago, que el Ap\u00f3stol explota en esta ocasi\u00f3n (lCor 12,14-26). Su propio cuerpo unifica &#8216;los miembros m\u00faltiples que forman los creyentes por el *bautismo (iCor 12,13.27) y por la *comuni\u00f3n eucar\u00ed\u00adstica (lCor 10,17). En \u00e9l cada cristiano tiene una funci\u00f3n particular con miras al bien del conjunto (lCor 12,27-30; Rom 12,4). En una palabra, en torno al cuerpo individual de Jes\u00fas se realiza la unidad de los hombres, llamados a agregarse a este cuerpo.<\/p>\n<p>2. El cuerpo de. Cristo, que es la Iglesia. En las ep\u00ed\u00adstolas de la cautividad vuelve san Pablo a la misma doctrina en una perspectiva un tanto diferente, que pone m\u00e1s de relieve la realidad de la *Iglesia. As\u00ed\u00ad como un marido ama a su mujer \u00abcomo a su propio cuerpo\u00bb (Ef 5,28), del que \u00e9l es la cabeza (Ef 5,23), as\u00ed\u00ad Cristo ha amado a la Iglesia y se ha entregado por ella (Ef 5,25), siendo como es el salvador del cuerpo (Ef 5,23). As\u00ed\u00ad la Iglesia es su cuerpo, su *plenitud (Ef 1,23; Col 1,24), y \u00e9l mismo es la cabeza (Col 1,18; Ef 1,22) que garantiza la unidad de este cuerpo (Col 2,19). As\u00ed\u00ad pues, en este cuerpo somos todos nosotros miembros (Ef 5,30), no formamos m\u00e1s que *uno (Col 3,15); en efecto, sea cual fuere nuestro origen, todos somos reconciliados para formar un solo *pueblo, un solo *hombre nuevo (Ef 2,14-16). Tal es en su totalidad el desenvolvimiento del cuerpo de Cristo. La experiencia cristiana, fundada en la realidad hist\u00f3rica del Cristo corporal y en la pr\u00e1ctica eucar\u00ed\u00adstica, ayuda aqu\u00ed\u00ad a formular en toda su profundidad el misterio de la Iglesia.<\/p>\n<p>3. El cuerpo de Cristo y nuestros cuerpos. Nuestros *cuerpos, injertados en Cristo, hechos sus miembros y templos del Esp\u00ed\u00adritu Santo (lCor 6,19), est\u00e1n llamados a entrar tambi\u00e9n ellos en este mundo nuevo: resucitar\u00e1n con \u00abCristo, que transfigurar\u00e1 nuestros cuerpos de miseria para conformarlos a su cuerpo de gloria\u00bb (Flp 3,20s). As\u00ed\u00ad se consumar\u00e1 el papel del cuerpo de Cristo en nuestra redenci\u00f3n. \u00abAve verum corpus, natum de Maria Virgine; vere passum, immolatum in cruce pro homine; esto nobis praegustatum mortis in examine.\u00bb<br \/>\n-> Comuni\u00f3n &#8211; Cuerpo &#8211; Iglesia &#8211; Eucarist\u00ed\u00ada &#8211; Hombre.<\/p>\n<p>LEON-DUFOUR, Xavier, Vocabulario de Teolog\u00ed\u00ada B\u00ed\u00adblica, Herder, Barcelona, 2001<\/p>\n<p><b>Fuente: Vocabulario de las Ep\u00edstolas Paulinas<\/b><\/p>\n<p><div><span lang=\"es\">V\u00e9ase <\/span><i><span lang=\"es\">Cuerpo, <\/span><\/i><i><span lang=\"es\">III<\/span><\/i><span lang=\"es\">.<\/span><\/div>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Teolog\u00eda<\/b><\/p>\n<p><p style='text-align:justify;'><span lang=ES style=''>Esta frase tiene un uso triple en el NT.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>1. El cuerpo humano de Jesucristo, que fue real seg\u00fan la insistencia de los escritores del NT en su enfrentamiento con el docetismo (la negaci\u00f3n de que Jesucristo vino en carne es \u201cdel anticristo\u201d, 1 Jn. 4.2\u20133). La realidad del cuerpo de Cristo es la prueba de su verdadera humanidad. El que el Hijo tomase cuerpo humano es, por lo tanto, un hecho esencial para la salvaci\u00f3n (cf. He. 2.14ss) y espec\u00edficamente para la expiaci\u00f3n (He. 10.20). La transformaci\u00f3n (no abandono) del cuerpo en la resurrecci\u00f3n es garant\u00eda y prototipo del cuerpo de resurrecci\u00f3n para los creyentes (1 Co. 15; Fil. 3.21).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>2. El pan en la \u00faltima cena, del que Cristo dijo \u201ceste es mi cuerpo\u201d (registrado en Mt. 26; Mr. 14; Lc. 22; 1 Co. 11, cf. 1 Co. 10.16). Hist\u00f3ricamente se han interpretado estas palabras como \u201ceste pan representa mi sacrificio\u201d, y tambi\u00e9n, \u201ceste pan soy yo mismo\u201d. La interpretaci\u00f3n debe hacerse teniendo en cuenta la persona de Cristo, su sacrificio, y la iglesia, en ese orden.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>3. Pablo utiliza exactamente la misma frase en 1 Co. 10.16; 12.27 como descripci\u00f3n de un grupo de creyentes, cf. \u201cun cuerpo en Cristo\u201d (Ro. 12.5) \u201c\u201dcuerpo\u201d en los vv. que se refieren a la iglesia local, o a la iglesia universal, e. d. 1 Co. 10.17; 12.12; Ef. 1.23 (pero v\u00e9ase C. F. D. Moule, <i>Colossians<\/i>, pp. 168); 2.16; 4.4, 12, 16; 5.23; Col. 1.18, 24; 2.19; 3.15. Debe tomarse en cuenta que la frase es \u201ccuerpo de Cristo\u201d y no \u201cde cristianos\u201d, y que tiene un significado visible y congregacional, adem\u00e1s de escatol\u00f3gico. En Ro. y 1 Co. la frase define la unidad que existe entre los miembros de cada congregaci\u00f3n local; en Col. y Ef. engloba a toda la iglesia, con Cristo como su cabeza.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Se ha buscado el origen de la imagen de Pablo en la idea veterotestamentaria de que como cada parte recibe su funci\u00f3n del todo, as\u00ed tambi\u00e9n el todo se debilita cuando falla alguna de las partes; tambi\u00e9n en las ideas de los estoicos griegos; o, m\u00e1s posiblemente, a trav\u00e9s de Hch. 9, que expresa la convicci\u00f3n de que Cristo est\u00e1 totalmente identificado con todos los cristianos.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>El problema exeg\u00e9tico consiste en determinar en que medida es metaf\u00f3rica esta frase. Si es literal, la iglesia se considera prolongaci\u00f3n de la encarnaci\u00f3n. Los diversos usos que hace Pablo de la expresi\u00f3n, por un lado, y el probable fondo veterotestamentario por el otro, hacen pensar que es m\u00e1s bien una m\u00e9tafora que ense\u00f1a a los miembros de la iglesia que su existencia y unidad dependen de Cristo, y que cada miembro tiene poder para promover o poner en peligro la unidad.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=';text-transform:uppercase'>Bibliograf\u00eda.<\/span><span lang=ES style=''> <i>\u00b0EBDM<\/i>, t(t). I; E. Sauras, <i>Cuerpo m\u00edstico de Cristo<\/i>, 1956.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Arndt; J. A T. Robinson, <i>The Body<\/i>, 1952; E. Best, <i>One Body in Christ<\/i>, 1955; E. Schweizer, <i>TDNT <\/i>7, pp. 1067\u20131094; H. G. Sch\u00fctz, S. Wibbing, J. A. Motyer, en <i>NIDNTT <\/i>1, pp. 229\u2013242.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal align=right style='text-align:right;line-height:normal'><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><etiqueta id=\"#_ftn1042\" name=\"_ftnref1042\" title=\"\"><span lang=ES style='font-size: 10.0pt;;color:green'>M.R.W.F.<\/span><\/etiqueta><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;'>Douglas, J. (2000). Nuevo diccionario Biblico : Primera Edicion. Miami: Sociedades B\u00edblicas Unidas.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Dentro del NT puede entenderse en tres formas: 1. Como el cuerpo natural y humano de Jes\u00fas que el Hijo eterno hizo suyo en el vientre de Mar\u00ed\u00ada y en el cual \u00e9l muri\u00f3 en el Calvario (Heb 10:10). Este cuerpo fue transformado en un cuerpo espiritual en la resurrecci\u00f3n y luego llevado al cielo &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/cuerpo-de-cristo\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abCUERPO DE CRISTO\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-5936","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5936","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5936"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5936\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5936"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5936"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5936"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}