{"id":5943,"date":"2016-02-05T02:14:47","date_gmt":"2016-02-05T07:14:47","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/daniel-libro-de-2\/"},"modified":"2016-02-05T02:14:47","modified_gmt":"2016-02-05T07:14:47","slug":"daniel-libro-de-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/daniel-libro-de-2\/","title":{"rendered":"DANIEL, LIBRO DE"},"content":{"rendered":"<p>Aunque aparece como el \u00faltimo de los profetas mayores en la Biblia en espa\u00f1ol, este libro aparece en el AT heb. (que consiste en la Ley, los Profetas y los Escritos) como uno de los Escritos. Porque aunque Cristo habl\u00f3 de la funci\u00f3n de Daniel como prof\u00e9tica (Mat 24:15), su posici\u00f3n era la de oficial gubernamental y escritor inspirado en vez de profeta ministrante (Act 2:29-30).<\/p>\n<p>La primera mitad del libro (cap\u00ed\u00adtulos 1\u20146) consiste de seis narraciones sobre la vida de Daniel y de sus amigos: su educaci\u00f3n (605\u2014602 a. de J.C.), la revelaci\u00f3n del sue\u00f1o-imagen de Nabucodonosor por Daniel, la predicci\u00f3n de la locura de Nabucodonosor por Daniel, su interpretaci\u00f3n de la escritura en la pared (539, la ca\u00ed\u00adda de Babilonia) y su prueba en el foso de los leones (comparar tambi\u00e9n Ver DANIEL; Ver SADRAC). La segunda mitad consiste de cuatro visiones apocal\u00ed\u00adpticas que predicen el curso de la historia mundial.<\/p>\n<p>Daniel 7 presenta el surgimiento de cuatro bestias: un le\u00f3n, un oso, un leopardo y un monstruo con dientes de hierro, explicados como representaciones de cuatro reyes sucesivos (o reinos, Dan 7:23). Se piensa que estos reinos representan respectivamente a Babilonia, Persia, Grecia y Roma. La visi\u00f3n adem\u00e1s describe la desintegraci\u00f3n de Roma en una distribuci\u00f3n del poder en diez partes (Dan 2:42; Dan 7:24; Rev 17:12, Rev 17:16), el surgimiento final del anticristo durante un per\u00ed\u00adodo indefinido de tiempos (Dan 7:8, Dan 7:25) y su destrucci\u00f3n cuando venga alguien como un Hijo del Hombre con las nubes del cielo (Dan 7:13). La mayor\u00ed\u00ada de los estudiosos entienden que esta imagen es la del Mes\u00ed\u00adas porque Cristo mismo se aplic\u00f3 esta imagen a s\u00ed\u00ad mismo (Mat 24:30), aunque algunos entienden que simboliza a los santos del Alt\u00ed\u00adsimo (Dan 7:18, Dan 7:22). La profec\u00ed\u00ada de las 70 semanas en 9:20-27 ha recibido diversas interpretaciones.<\/p>\n<p>Dan 2:4b-Dan 7:28 est\u00e1 compuesto en el idioma internacional (arameo); el resto est\u00e1 en heb. Hay referencias al libro en el NT (Mat 24:15; Heb 11:33-34). El libro fue dise\u00f1ado para inspirar a los jud\u00ed\u00ados exiliados con confianza en el Alt\u00ed\u00adsimo (Dan 4:34-37).<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Mundo Hispano<\/b><\/p>\n<p>Este libro ha sido quiz\u00e1 el m\u00e1s discutido de los que componen el canon del AT. Aunque era considerado como sagrado o \u2020\u0153can\u00f3nico\u2020\u009d por los jud\u00ed\u00ados, desde el Siglo II d.C. comenz\u00f3 una serie de cr\u00ed\u00adticas en su contra cuando Porfirio, fil\u00f3sofo neoplatonista que escribi\u00f3 varios libros en contra de los cristianos, neg\u00f3 la fecha tradicionalmente atribuida al libro (Siglo VI a.C.) y aleg\u00f3 que debi\u00f3 haber sido escrito en tiempos de los macabeos, esto es, en los alrededores del siglo II a.C. Las razones para esta cr\u00ed\u00adtica residen, precisamente, en el admirable car\u00e1cter prof\u00e9tico de D. Para buscar una explicaci\u00f3n racional a la forma exacta en que describe acontecimientos que en el momento de escribirse eran muy futuros, muchos quieren pensar que el texto fue compuesto \u2020\u0153despu\u00e9s\u2020\u009d de consumados los hechos, consider\u00e1ndolo, por lo tanto, un libro de relatos, no de profec\u00ed\u00ada.<\/p>\n<p>Todos los esfuerzos que se hacen para desacreditar al libro de D. tienen el prop\u00f3sito de negar la realidad de la profec\u00ed\u00ada b\u00ed\u00adblica. Con este fin se le han hecho, antigua y modernamente, diversas cr\u00ed\u00adticas que incluyen observaciones de tipo ling\u00fc\u00ed\u00adstico y supuestos errores hist\u00f3ricos. Sin embargo, el desarrollo de la ling\u00fc\u00ed\u00adstica y las investigaciones hist\u00f3ricas m\u00e1s recientes, especialmente de la arqueolog\u00ed\u00ada, han venido a refutar esas cr\u00ed\u00adticas. Para poner un solo ejemplo, baste se\u00f1alar que en \u2020\u00a2Qumr\u00e1n se encontraron porciones de D. a las cuales se aplic\u00f3 la famosa prueba del carbono 14, y se determin\u00f3 que esos manuscritos hab\u00ed\u00adan sido hechos antes del siglo III a.C. Si ya para esa fecha era considerado sagrado por los jud\u00ed\u00ados, no hay otra conclusi\u00f3n que no sea entender que para entonces (Siglo III a.C.) era muy antiguo. De manera que estos descubrimientos \u2020\u0153criticaron la cr\u00ed\u00adtica\u2020\u009d, y qued\u00f3 vindicada la tradici\u00f3n jud\u00ed\u00ada y cristiana que acepta a D. como un libro inspirado, sagrado y sobrenaturalmente prof\u00e9tico.<br \/>\nno era necesario esperar por esas recientes confirmaciones en favor del libro de D. El Se\u00f1or Jes\u00fas aludi\u00f3 de manera directa a este libro, diciendo: \u2020\u0153Por tanto, cuando ve\u00e1is en el lugar santo la abominaci\u00f3n desoladora de que habl\u00f3 el profeta D. &#8230; entonces los que est\u00e9n en Judea, huyan a los montes\u2020\u009d (Mat 24:15-16; Mar 13:14). Adem\u00e1s, utiliz\u00f3 de manera repetida, aludiendo a \u00e9l mismo, el apelativo de \u2020\u0153Hijo del Hombre\u2020\u009d (Mat 8:20; Mat 12:8; Mar 2:10; Mar 8:31; Luc 6:5; Luc 17:22; Jua 1:51; Jua 12:23). Este t\u00ed\u00adtulo se menciona primeramente en Dan 7:13-14 (\u2020\u0153He aqu\u00ed\u00ad con las nubes del cielo ven\u00ed\u00ada uno como un hijo de hombre&#8230;. Y le fue dado dominio, gloria y reino, para que todos los pueblos, naciones y lenguas le sirvieran; su dominio es dominio eterno, que nunca pasar\u00e1\u2020\u009d). El uso del libro de D. por parte del Se\u00f1or Jes\u00fas es la mejor prueba de su autoridad sagrada.<br \/>\ncuanto a la autor\u00ed\u00ada del libro, aunque \u00e9ste no lo dice espec\u00ed\u00adficamente, todo apunta hacia aquel a quien el Se\u00f1or Jes\u00fas llam\u00f3 el \u2020\u0153profeta D.\u2020\u009d, quien lo escribir\u00ed\u00ada en el siglo VI a.C., y llegar\u00ed\u00ada hasta nosotros despu\u00e9s de ser copiado innumerables veces a trav\u00e9s del tiempo. El libro tiene por prop\u00f3sito principal dar testimonio de que Dios controla los acontecimientos de la historia. Los movimientos de las naciones, su poder\u00ed\u00ado y aparente victoria, comparada con las desgracias de Israel, deb\u00ed\u00adan ser vistas desde esa perspectiva, pero sabiendo que Dios no desamparar\u00ed\u00ada a su pueblo. El libro trae consuelo a los jud\u00ed\u00ados explic\u00e1ndoles que su exilio no ser\u00ed\u00ada para siempre y que vendr\u00ed\u00ada el momento cuando retornar\u00ed\u00adan a Sion. M\u00e1s aun: que la esperanza de Israel se centraba en la venida de un Mes\u00ed\u00adas. Los lectores deb\u00ed\u00adan entonces dirigir sus ojos, no tanto hacia la aparente preponderancia del mal y las naciones, sino hacia el retorno a su tierra y al Ungido, el Hijo del Hombre.<br \/>\nprimeros seis cap\u00ed\u00adtulos de D. incluyen el relato hist\u00f3rico de los acontecimientos en los cuales se vieron envueltos el joven exiliado y sus amigos en la corte de Nabucodonosor ( \u2020\u00a2Daniel. \u2020\u00a2Sadrac). Entre ellos se destacan las interpretaciones que dio D. a dos sue\u00f1os que tuvo Nabucodonosor. A partir del cap\u00ed\u00adtulo 7, quien sue\u00f1a es D. mismo, quien inquiere y recibe \u2020\u0153la interpretaci\u00f3n de las cosas\u2020\u009d (Dan 7:16). Desde el punto de vista de los sue\u00f1os y revelaciones descritos en D., se puede hacer el siguiente resumen:<\/p>\n<p>El sue\u00f1o de la imagen de Nabucodonosor (Dan 2:31-45). Su interpretaci\u00f3n revela una especie de sinopsis hist\u00f3rica de los tiempos comprendidos entre el reino babil\u00f3nico y la implantaci\u00f3n del reinado del Mes\u00ed\u00adas. Las diferentes caracter\u00ed\u00adsticas de la imagen son generalmente interpretadas como aplicables a la sucesi\u00f3n de reinos o imperios babil\u00f3nico, medo-persa, griego, y romano. Pero las diferencias de opini\u00f3n son muchas cuando se trata de interpretar el \u2020\u0153calendario\u2020\u009d de los eventos que conducen a la destrucci\u00f3n de la imagen por parte de la piedra no cortada con mano y el establecimiento del reino de Cristo. Esas diferencias dependen mayormente de la posici\u00f3n milenarista o amilenarista que se adopte.<\/p>\n<p>El sue\u00f1o del \u00e1rbol cortado de Nabucodonosor (Dan 4:10-37). El rey ve un gran \u00e1rbol que es cortado, aunque se deja en tierra su ra\u00ed\u00adz. D. declara que vendr\u00ed\u00ada una locura temporal a Nabucodonosor. Esto le acontece cuando se jacta de haber logrado con su brazo las grandes obras de Babilonia. Despu\u00e9s de un tiempo de trastorno mental, el rey se recupera y alaba a Dios.<\/p>\n<p>La visi\u00f3n de \u2020\u00a2Belsasar (Dan 5:1-31). Profanando los vasos del \u2020\u00a2templo de Jerusal\u00e9n, Belsasar estaba festejando con ellos cuando vio unos dedos de mano de hombre que escrib\u00ed\u00adan sobre la pared: \u2020\u0153Mene, Mene, Tekel, Uparsin\u2020\u009d. D. interpreta esto diciendo que Dios hab\u00ed\u00ada hecho una evaluaci\u00f3n del reino de Belsasar, lo hab\u00ed\u00ada \u2020\u0153hallado falto\u2020\u009d y que los medos y los persas lo tomar\u00ed\u00adan. As\u00ed\u00ad sucedi\u00f3, en efecto.<\/p>\n<p>Visi\u00f3n de las cuatro bestias (Dan 7:1-28). Estas bestias surgen del mar y tienen caracter\u00ed\u00adsticas muy feroces (le\u00f3n, oso, leopardo, etc\u00e9tera) La cuarta bestia, con muchos cuernos, quit\u00f3 \u2020\u0153a las otras bestias su dominio\u2020\u009d. Vino \u2020\u0153uno como hijo de hombre\u2020\u009d, a quien el Anciano de d\u00ed\u00adas le dio \u2020\u0153dominio, gloria y reino\u2020\u009d. La interpretaci\u00f3n que recibe D. es paralela a la descripci\u00f3n de los reinos que figura en la visi\u00f3n de la imagen vista por Nabucodonosor.<\/p>\n<p>Visi\u00f3n del carnero y el macho cabr\u00ed\u00ado (Dan 8:1-27). Describe la lucha entre estos dos animales, uno que representaba al imperio persa y el otro al imperio griego, pelea de la cual sale victorioso el segundo. Pero el cuerno de \u00e9ste es quebrado cuando estaba \u2020\u0153en su mayor fuerza\u2020\u009d y en su lugar salen cuatro cuernos. Uno de ellos act\u00faa contra \u2020\u0153la tierra gloriosa\u2020\u009d, quita \u2020\u0153el continuo sacrificio\u2020\u009d y profana el santuario. Gabriel es quien da la interpretaci\u00f3n. Es casi un\u00e1nime la opini\u00f3n de que se trata de una referencia a la lucha de Dar\u00ed\u00ado y Alejandro Magno, la victoria de \u00e9ste, su muerte y la repartici\u00f3n final de su imperio en cuatro reinos encabezados por sus generales. La exactitud de esta predicci\u00f3n es una de las cosas que tientan a los incr\u00e9dulos para decir que D. fue escrito despu\u00e9s de estos acontecimientos.<\/p>\n<p>Visi\u00f3n de las setenta semanas (Dan 9:1-27). El hombre de Dios, haciendo ayuno y oraci\u00f3n, confiesa los pecados del pueblo y los propios, queriendo saber sobre el futuro de su pueblo y de Jerusal\u00e9n. Gabriel le habla de un per\u00ed\u00adodo de setenta semanas en el cual: a) se terminar\u00ed\u00ada la prevaricaci\u00f3n; b) se pondr\u00ed\u00ada fin al pecado; c) se expiar\u00ed\u00ada la iniquidad; d) se traer\u00ed\u00ada la justicia perdurable; e) se sellar\u00ed\u00ada la visi\u00f3n y la profec\u00ed\u00ada; f) se ungir\u00ed\u00ada al santo de los santos (Dan 9:24). Tambi\u00e9n menciona que \u2020\u0153desde la salida de la orden para restaurar y edificar a Jerusal\u00e9n hasta el Mes\u00ed\u00adas Pr\u00ed\u00adncipe, habr\u00e1 siete semanas\u2020\u009d. Asimismo que \u2020\u0153despu\u00e9s de las sesenta y dos semanas se quitar\u00e1 la vida al Mes\u00ed\u00adas\u2020\u009d (Dan 9:25-26). Se ha discutido mucho esta visi\u00f3n, pero la mayor\u00ed\u00ada entiende que Dios complaci\u00f3 a D. d\u00e1ndole una idea de lo que acontecer\u00ed\u00ada con su pueblo, con su ciudad santa y con el Ungido que vendr\u00ed\u00ada. Las opiniones e interpretaciones difieren en cuanto al calendario y las fechas de los acontecimientos, no en cuanto a su esencia. De nuevo influye en esto mucho el punto de vista (milenarista o amilenarista) que se adopte. A pesar de todo eso, resalta la singularidad de la profec\u00ed\u00ada que habla de la muerte del Mes\u00ed\u00adas.<\/p>\n<p>Visi\u00f3n del var\u00f3n con semejanza de hijo de hombre (Dan 10:1-21; Dan 11:1-45). Muchos consideran que este var\u00f3n es una \u2020\u00a2teofan\u00ed\u00ada. Otros dicen que no, porque \u00e9l mismo dice que necesit\u00f3 de la ayuda de \u2020\u00a2Miguel en su lucha contra el pr\u00ed\u00adncipe del reino de Persia. De todos modos, se habla de una lucha en el mundo de los esp\u00ed\u00adritus que tiene lugar en relaci\u00f3n con los eventos hist\u00f3ricos. De nuevo se habla a D. de la lucha de los persas contra los griegos, de la victoria de estos \u00faltimos y de su divisi\u00f3n en cuatro reinos. Tambi\u00e9n se describen las luchas que se dar\u00ed\u00adan entre varios de esos reinos, las cuales afectar\u00ed\u00adan al pueblo de Israel. La mayor\u00ed\u00ada ve en esto alusiones muy claras a las dinast\u00ed\u00adas de los Ptolomeos (\u2020\u0153rey del S\u2020\u009d -Egipto) y los Sel\u00e9ucidas (\u2020\u0153rey del N\u2020\u009d -Siria). Se menciona la aparici\u00f3n de un \u2020\u0153hombre despreciable\u2020\u009d, que obtiene grandes victorias, cuyo coraz\u00f3n ser\u00e1 \u2020\u0153contra el santo pacto\u2020\u009d, que \u2020\u0153del Dios de sus padres no har\u00e1 caso, ni del amor de las mujeres\u2020\u009d. Este personaje es identificado universalmente con el \u2020\u00a2anticristo mencionado en el NT (Mat 24:4-5; Mar 13:21-22; 1Jn 2:18; 2Te 2:3-4; Apo 13:11-18).<\/p>\n<p>El final de la historia (Dan 12:1-13). Se le dice a D. que la historia llegar\u00e1 a una culminaci\u00f3n, en la cual se incluye un \u2020\u0153tiempo de angustia, cual nunca fue desde que hubo gente hasta entonces\u2020\u009d, seguido por la liberaci\u00f3n del pueblo de Israel, \u2020\u0153todos los que se hallen escritos en el libro\u2020\u009d. Luego la resurrecci\u00f3n de buenos y malos. Los primeros \u2020\u0153para vida eterna\u2020\u009d y los segundos \u2020\u0153para verg\u00fcenza y confusi\u00f3n perpetua\u2020\u009d.<br \/>\ninterpretaci\u00f3n del libro de D., en general, es causa de muchas discusiones, agravadas por la posibilidad de que algunas de sus profec\u00ed\u00adas puedan ser catalogadas como de doble referencia. Pero, por encima de las diferencias de opini\u00f3n, aun los puntos en que todos coinciden son ejemplos admirables de la inspiraci\u00f3n de las Escrituras, \u2020\u0153la palabra prof\u00e9tica m\u00e1s segura, a la cual hac\u00e9is bien en estar atentos como a una antorcha que alumbra en lugar oscuro, hasta que el d\u00ed\u00ada esclarezca y el lucero de la ma\u00f1ana salga en vuestros corazones\u2020\u009d (2Pe 1:19).<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Cristiano<\/b><\/p>\n<p>Libro prof\u00e9tico que en las Biblias en espa\u00f1ol por lo general aparece entre los profetas mayores, despu\u00e9s de Ezequiel. Este es el orden que se sigue en la Versi\u00f3n de los Setenta griega y en la Vulgata latina. En el canon hebreo, Daniel est\u00e1 colocado en los \u2020\u0153Escritos\u2020\u009d o \u2020\u0153Hagi\u00f3grafos\u2020\u009d.<\/p>\n<p>Escritor. El propio libro constata que fue Daniel el escritor, pues dice: \u2020\u0153En el primer a\u00f1o de Belsasar el rey de Babilonia, Daniel mismo contempl\u00f3 un sue\u00f1o y visiones de su cabeza sobre su cama. En aquel tiempo puso por escrito el sue\u00f1o mismo. La narraci\u00f3n completa de los asuntos inform\u00f3\u2020\u009d. (Da 7:1.) Adem\u00e1s, el que los cap\u00ed\u00adtulos 7 al 12 est\u00e9n escritos en primera persona parece confirmar esta conclusi\u00f3n.<br \/>\nLos cap\u00ed\u00adtulos 1 al 6 est\u00e1n escritos en tercera persona, pero esto no quiere decir que Daniel no haya sido el escritor. En este caso, se puso en el lugar de un observador que relataba lo que estaba sucedi\u00e9ndole a \u00e9l mismo y a otros. Otro escritor b\u00ed\u00adblico, Jerem\u00ed\u00adas, hizo lo mismo con cierta frecuencia (v\u00e9anse Jer 20:1-6; 21:1-3 y caps. 26 y 36): aparte de escribir en tercera persona, tambi\u00e9n escribi\u00f3 en primera persona. (Jer 1, 13, 15, 18; v\u00e9ase DANIEL n\u00fam. 2.)<\/p>\n<p>Cu\u00e1ndo y d\u00f3nde se escribi\u00f3. El marco del libro es Babilonia, excepto en una de las visiones, que se sit\u00faa en Susa, junto al r\u00ed\u00ado Ulai. No se puede precisar si Daniel estaba en realidad en Susa o si tan solo era una visi\u00f3n. El libro abarca el per\u00ed\u00adodo que va de 618 a 536 a. E.C. aproximadamente, y es en esta \u00faltima fecha cuando se termin\u00f3 la escritura del mismo. (Da 8:1, 2.)<\/p>\n<p>Autenticidad. Algunos cr\u00ed\u00adticos que dudan de la autenticidad de Daniel adoptan la posici\u00f3n de Porfirio, un fil\u00f3sofo pagano del siglo III enemigo del cristianismo, quien argument\u00f3 que el libro de Daniel era una falsificaci\u00f3n realizada por un jud\u00ed\u00ado palestino del tiempo de Ant\u00ed\u00adoco Ep\u00ed\u00adfanes. Seg\u00fan su teor\u00ed\u00ada, este falsificador tom\u00f3 acontecimientos del pasado y los present\u00f3 como si fuesen profec\u00ed\u00adas. Sin embargo, no se vuelve a poner seriamente en duda la autenticidad del libro de Daniel hasta la primera parte del siglo XVIII. De todos modos, el hecho de que el propio Jesucristo aceptase la profec\u00ed\u00ada de Daniel es una prueba de su autenticidad, m\u00e1s significativa que los comentarios de Porfirio. (Mt 24:15; Da 11:31.)<\/p>\n<p>Aspecto hist\u00f3rico. En las cuevas del mar Muerto se han encontrado varios manuscritos que conten\u00ed\u00adan partes del libro de Daniel. El m\u00e1s antiguo data de la primera mitad del siglo I a. E.C. Para ese entonces se aceptaba el libro de Daniel como parte de las Escrituras y era muy conocido entre los jud\u00ed\u00ados, que ya hab\u00ed\u00adan hecho muchas copias. El escritor del libro ap\u00f3crifo, aunque hist\u00f3rico, de Primero de Macabeos (2:59, 60) apoya el hecho de que en aquella \u00e9poca este libro se reconoc\u00ed\u00ada como can\u00f3nico, pues hizo referencia a la liberaci\u00f3n de Daniel del foso de los leones y a la de los tres hebreos del horno ardiente.<br \/>\nAdem\u00e1s, tenemos el testimonio del historiador jud\u00ed\u00ado Josefo, quien declara que a Alejandro Magno se le mostraron las profec\u00ed\u00adas de Daniel cuando entr\u00f3 en Jerusal\u00e9n. Esto ocurri\u00f3 alrededor de 332 a. E.C., m\u00e1s de ciento cincuenta a\u00f1os antes del per\u00ed\u00adodo macabeo. Josefo dice de este suceso: \u2020\u0153Le ense\u00f1aron el libro de Daniel, en el cual se anuncia que el imperio de los griegos destruir\u00e1 al de los persas; creyendo que se refer\u00ed\u00ada a \u00e9l\u2020\u009d. (Antig\u00fcedades Jud\u00ed\u00adas, libro XI, cap. VIII, sec. 5.) La historia tambi\u00e9n registra que Alejandro otorg\u00f3 grandes favores a los jud\u00ed\u00ados, y se cree que esto fue debido a lo que Daniel dijo de \u00e9l en su profec\u00ed\u00ada.<\/p>\n<p>Idioma. Las porciones de Daniel 1:1 a 2:4a y 8:1 a 12:13 fueron escritas en hebreo, mientras que la de Daniel 2:4b a 7:28 fue escrita en arameo. Con relaci\u00f3n al vocabulario de la porci\u00f3n aramea de Daniel, la obra The International Standard Bible Encyclopedia (vol. 1, p\u00e1g. 860) dice: \u2020\u0153Cuando se examina el vocabulario arameo de Daniel, un 90% del mismo se puede comprobar en el acto contrast\u00e1ndolo con inscripciones sem\u00ed\u00adticas occidentales o papiros del siglo V a. E.C. o anteriores. El porcentaje restante se ha encontrado en el arameo nabateo o el de Palmira, que es posterior al siglo V a. E.C. Si bien es posible decir, desde un punto de vista te\u00f3rico, que este peque\u00f1o porcentaje debi\u00f3 originarse despu\u00e9s del siglo V, es igualmente posible afirmar que si ya en el siglo V aparece en forma escrita, es porque estaba en uso en la lengua hablada. Sin embargo, la explicaci\u00f3n que con gran diferencia parece m\u00e1s probable es la de que hoy carecemos del conocimiento necesario sobre la evoluci\u00f3n ling\u00fc\u00ed\u00adstica de aquella \u00e9poca, carencia que, esperamos, el tiempo nos permitir\u00e1 subsanar\u2020\u009d (edici\u00f3n de G. Bromiley, 1979).<br \/>\nHay en el libro de Daniel algunas palabras que se supone que son persas, pero esto no es extra\u00f1o en vista de los tratos frecuentes que ten\u00ed\u00adan los jud\u00ed\u00ados con los babilonios, los medos, los persas y gente de otras naciones. Adem\u00e1s, la mayor\u00ed\u00ada de los t\u00e9rminos extranjeros usados por Daniel son nombres de oficiales, art\u00ed\u00adculos de vestir, t\u00e9rminos legales y expresiones similares para las que en el hebreo o en el arameo de aquel tiempo al parecer no hab\u00ed\u00ada voces correspondientes. Daniel escrib\u00ed\u00ada para su pueblo, que en su mayor parte estaba en Babilonia, pero en aquel entonces otros muchos israelitas estaban esparcidos por otros lugares. Por lo tanto, escribi\u00f3 en un lenguaje que todos entendieran.<\/p>\n<p>Aspecto doctrinal. Hay cr\u00ed\u00adticos que cuestionan la autor\u00ed\u00ada de Daniel debido a su alusi\u00f3n a la resurrecci\u00f3n. (Da 12:13.) Alegan que esta doctrina o bien se desarroll\u00f3 m\u00e1s tarde o bien se tom\u00f3 de una creencia pagana. Sin embargo, su alusi\u00f3n a la resurrecci\u00f3n concuerda con el resto de las Escrituras Hebreas, en las que se hallan afirmaciones de fe en la resurrecci\u00f3n. (Job 14:13, 15; Sl 16:10.) Tambi\u00e9n hay en ellas relatos de resurrecciones. (1Re 17:21, 22; 2Re 4:22-37; 13:20, 21.) Por otra parte, una autoridad como el ap\u00f3stol Pablo dijo que Abrah\u00e1n ten\u00ed\u00ada fe en que los muertos se levantar\u00ed\u00adan (Heb 11:17-19) y que otros fieles siervos de Dios de tiempos antiguos esperaban la resurrecci\u00f3n. (Heb 11:13, 35-40; Ro 4:16, 17.) Jes\u00fas mismo declar\u00f3: \u2020\u0153Pero el que los muertos son levantados, hasta Mois\u00e9s lo expuso, en el relato acerca de la zarza, cuando llama a Jehov\u00e1 \u2020\u02dcel Dios de Abrah\u00e1n y Dios de Isaac y Dios de Jacob\u2020\u2122\u2020\u009d. (Lu 20:37.)<br \/>\nLos que afirman que el libro no es realmente prof\u00e9tico, sino que se escribi\u00f3 despu\u00e9s de que ocurrieron los acontecimientos, tendr\u00ed\u00adan que atribuir su escritura a un per\u00ed\u00adodo posterior a los d\u00ed\u00adas del ministerio de Jes\u00fas en la Tierra, pues el cap\u00ed\u00adtulo 9 contiene una profec\u00ed\u00ada concerniente a la aparici\u00f3n y sacrificio del Mes\u00ed\u00adas. (Da 9:25-27.) Adem\u00e1s, la profec\u00ed\u00ada se proyecta hacia el futuro y relata la historia de los reinos que gobernar\u00ed\u00adan hasta el mismo \u2020\u0153tiempo del fin\u2020\u009d, cuando ser\u00ed\u00adan destruidos por el reino de Dios en las manos de su Mes\u00ed\u00adas. (Da 7:9-14, 25-27; 2:44; 11:35, 40.)<\/p>\n<p>Importancia del libro. El libro de Daniel es sobresaliente por los per\u00ed\u00adodos de tiempo prof\u00e9ticos que registra: las sesenta y nueve semanas (de a\u00f1os) que pasan desde el decreto de reedificar Jerusal\u00e9n hasta la venida del Mes\u00ed\u00adas; los acontecimientos que ocurrir\u00ed\u00adan dentro de la septuag\u00e9sima semana y la destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n que seguir\u00ed\u00ada poco despu\u00e9s (Da 9:24-27); los \u2020\u0153siete tiempos\u2020\u009d, a los que Jes\u00fas llam\u00f3 \u2020\u0153los tiempos se\u00f1alados de las naciones\u2020\u009d y que, seg\u00fan indic\u00f3, todav\u00ed\u00ada estaban en curso cuando \u00e9l estuvo en la Tierra, ya que su conclusi\u00f3n habr\u00ed\u00ada de llegar mucho tiempo despu\u00e9s (Da 4:25; Lu 21:24); los per\u00ed\u00adodos de 1.290, 1.335 y 2.300 d\u00ed\u00adas, y, por \u00faltimo, el per\u00ed\u00adodo que corresponde a \u2020\u0153un tiempo se\u00f1alado, tiempos se\u00f1alados y medio\u2020\u009d. El significado de todos estos per\u00ed\u00adodos prof\u00e9ticos es esencial a fin de obtener un buen entendimiento de la relaci\u00f3n de Dios con su pueblo. (Da 12:7, 11, 12; 8:14; v\u00e9anse SETENTA SEMANAS; TIEMPOS SE\u00ed\u2018ALADOS DE LAS NACIONES.)<br \/>\nDaniel tambi\u00e9n dio detalles prof\u00e9ticos relacionados con la subida y ca\u00ed\u00adda de las potencias mundiales, desde el tiempo de la antigua Babilonia hasta el mismo momento en el que el reino de Dios las borre para siempre de la existencia. Sus profec\u00ed\u00adas centran la atenci\u00f3n en el reino de Dios, cuya direcci\u00f3n El ha encomendado a su rey nombrado y a los que con \u00e9l est\u00e1n, los \u2020\u0153santos del Supremo\u2020\u009d. Este ser\u00e1 un Reino que perdurar\u00e1 y resultar\u00e1 en la bendici\u00f3n de todo el que sirve a Dios. (Da 2:44; 7:13, 14, 27.)<br \/>\nLa interpretaci\u00f3n inspirada que el \u00e1ngel dio de la profec\u00ed\u00ada que tiene que ver con las bestias, interpretaci\u00f3n seg\u00fan la cual estas representan potencias mundiales (Da 7:3-7, 17, 23; 8:20, 21), es de gran ayuda en la comprensi\u00f3n del simbolismo de las bestias de Revelaci\u00f3n. (Rev 13:1-18; v\u00e9ase BESTIAS SIMB\u00ed\u201cLICAS.)<br \/>\nEl registro de Daniel relativo a la liberaci\u00f3n de sus tres compa\u00f1eros del horno ardiente por rehusar arrodillarse ante la gran imagen de oro de Nabucodonosor (Da 3) es una muestra del derecho de los adoradores de Jehov\u00e1 a darle devoci\u00f3n exclusiva, en el transcurso del dominio de la primera potencia mundial durante los \u2020\u0153tiempos de los gentiles\u2020\u009d. Este registro tambi\u00e9n ayuda a los cristianos a discernir que su sujeci\u00f3n a las autoridades superiores es, como se menciona en Romanos 13:1, una sujeci\u00f3n relativa, lo que est\u00e1 en armon\u00ed\u00ada con la postura de los ap\u00f3stoles registrada en Hechos 4:19, 20 y 5:29. De igual manera, fortalece a los cristianos en su posici\u00f3n de neutralidad en cuanto a los asuntos de las naciones, y muestra que su actitud puede crearles dificultades, pero que tanto si Dios los libra en ese momento como si permite que mueran debido a su integridad, el cristiano adorar\u00e1 y servir\u00e1 \u00fanicamente a Jehov\u00e1 Dios. (Da 3:16-18.)<\/p>\n<p>[Recuadro en la p\u00e1gina 628]<\/p>\n<p>PUNTOS SOBRESALIENTES DE DANIEL<br \/>\nProfec\u00ed\u00adas sobre la subida y ca\u00ed\u00adda de las potencias mundiales: desde Babilonia hasta el tiempo en que el reino de Dios las destruya y asuma el gobierno mundial<br \/>\nEscrito por Daniel, que estuvo en Babilonia desde 617 a. E.C. hasta despu\u00e9s de 537 a. E.C., a\u00f1o en el que el pueblo jud\u00ed\u00ado regres\u00f3 a Jerusal\u00e9n despu\u00e9s de un largo cautiverio<\/p>\n<p>Daniel y sus tres compa\u00f1eros demuestran lealtad a Jehov\u00e1 durante el exilio babilonio<br \/>\nSe abstienen del vino y de los manjares de la mesa de Nabucodonosor mientras se les prepara para servir en su corte; Dios los bendice con conocimiento y perspicacia (1:1-21)<br \/>\nSadrac, Mesac y Abednego se niegan a adorar la gran imagen de Nabucodonosor; con entereza, afirman ante el airado rey que no adorar\u00e1n a sus dioses; el rey hace que se les ate y arroje a un horno ardiente; un \u00e1ngel los protege para que no sufran da\u00f1o (3:1-30)<br \/>\nImpulsados por la envidia, ciertos funcionarios conspiran contra Daniel; a pesar de un edicto que prohib\u00ed\u00ada orar a otros dioses, Daniel sigue or\u00e1ndole a Dios sin esconderse; se le arroja a un foso de leones; un \u00e1ngel lo protege (6:1-28)<\/p>\n<p>Sue\u00f1os y visiones prof\u00e9ticos remiten al reino de Dios en manos de su Mes\u00ed\u00adas<br \/>\nUna piedra cortada de una monta\u00f1a sin intervenci\u00f3n humana tritura una imagen inmensa que representa a las potencias mundiales que se suceden desde Babilonia en adelante; trituradas las potencias, son reemplazadas por el reino de Dios (2:1-49)<br \/>\nSe tala un \u00e1rbol gigantesco; se ata el tronco por siete tiempos; su primer cumplimiento ocurre cuando el rey sufre una enajenaci\u00f3n mental y vive como una bestia por siete a\u00f1os; al fin de ese per\u00ed\u00adodo recobra el juicio y reconoce que el Alt\u00ed\u00adsimo gobierna sobre toda la humanidad y da el gobierno a quien \u00e9l escoge (4:1-37)<br \/>\nMientras Belsasar profana los vasos del templo de Jehov\u00e1 para brindar por sus dioses, aparece una escritura en la pared; llaman a Daniel, quien sin temor reprende al rey, explica la escritura y le anuncia que su reino ser\u00e1 dado a los medos y a los persas (5:1-31)<br \/>\nSe representa la marcha de las potencias mundiales con las figuras de un le\u00f3n, un oso, un leopardo, una bestia espantosa con diez cuernos y un cuerno peque\u00f1o que sale de la cabeza de esta \u00faltima; luego, el Anciano de D\u00ed\u00adas entrega la gobernaci\u00f3n sobre todos los pueblos a alguien semejante a un hijo del hombre (7:1-28)<br \/>\nUn carnero, un macho cabr\u00ed\u00ado y un cuerno peque\u00f1o representan a las potencias mundiales que suceden a Babilonia; el cuerno peque\u00f1o desaf\u00ed\u00ada al Pr\u00ed\u00adncipe del ej\u00e9rcito de los cielos, pero es quebrado sin que medie mano (8:1-27)<br \/>\nSetenta semanas (de a\u00f1os); despu\u00e9s de 7 + 62 semanas aparece el Mes\u00ed\u00adas y luego es cortado; el pacto (abrah\u00e1mico) permanece vigente en beneficio de los jud\u00ed\u00ados solo por una semana (9:1-27)<br \/>\nLucha entre el rey del norte y el rey del sur; Miguel se pone de pie como libertador; acontecimientos posteriores (10:1\u201312:13)<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia<\/b><\/p>\n<p><p style='text-align:justify;'><span ><\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>I. Bosquejo de su contenido<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Los <etiqueta id=\"#_ftn71\" name=\"_ftnref71\" title=\"\">cap(s). 1\u20136 son mayormente hist\u00f3ricos en su contenido, y en ellos Daniel habla de s\u00ed mismo en tercera persona. El cap(s). 1 narra la forma en que fue llevado cautivo de Jud\u00e1 a Babilonia y su subsiguiente ascenso al poder. En<\/etiqueta> los cinco cap\u00edtulos siguientes aparece sirviendo como primer ministro e int\u00e9rprete de sue\u00f1os para varios reyes gentiles. Las visiones de los cap(s). 2, 4, y 5 se conceden a los reyes babil\u00f3nicos Nabucodonosor y Belsasar, y revelan el destino de los reyes y los reinos gentiles. Al final del cap(s). 5 se menciona brevemente la captura de Babilonia por Dar\u00edo el medo. A esto sigue el relato de la creciente influencia de Daniel, y la conspiraci\u00f3n contra su vida. Esta secci\u00f3n hist\u00f3rica concluye con su milagrosa liberaci\u00f3n, y una breve observaci\u00f3n en el sentido de que \u201cprosper\u00f3 durante el reinado de Dar\u00edo y en el reinado de Ciro el persa\u201d.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>En los cap(s). 7\u201312 el contexto hist\u00f3rico se pierde de vista en buena medida, ya que Daniel m\u00edsmo, hablando ahora en primera persona, se constituye en receptor de visiones que destacan el destino de Israel en relaci\u00f3n con los reinos gentiles.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>II. Paternidad literaria y fecha<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>La cr\u00edtica moderna rechaza en forma pr\u00e1cticamente un\u00e1nime este libro como documento del <etiqueta id=\"#_ftn72\" name=\"_ftnref72\" title=\"\">ss. VI a.C. escrit<\/etiqueta>o por Daniel, a pesar del testimonio del libro mismo y de la declaraci\u00f3n de nuestro Se\u00f1or de que la \u201cabominaci\u00f3n desoladora\u201d es algo de lo cual \u201chabl\u00f3 el profeta Daniel\u201d (Mt. 24.15). Los cr\u00edticos sostienen que fue compilado por un autor desconocido alrededor del a\u00f1o 165 a.C., porque contiene profec\u00edas acerca de reyes y guerras posbabil\u00f3nicos que supuestamente se hacen cada vez m\u00e1s precisos a medida que se aproximan a dicha fecha (11.2\u201335). Adem\u00e1s, se sostiene que fue escrito con el prop\u00f3sito de alentar a los jud\u00edos que se manten\u00edan fieles en su lucha contra Ant\u00edoco Ep\u00edfanes (cf. 1 Mac. 2.59\u201360) y que fue entusiastamente recibido por ellos como genuino y aut\u00e9ntico, e inmediatamente incorporado al canon hebreo.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Aparte de sus inferencias dudosas en cuanto a la profec\u00eda predictiva, este enfoque cr\u00edtico debe ser rechazado por las siguientes razones.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>1. La suposici\u00f3n de que el autor coloc\u00f3 a Dar\u00edo I antes de Ciro e hizo que Jerjes apareciese como padre de Dario I (cf. 6.28; 9.1) ignora el hecho de que Daniel se est\u00e1 refiriendo a Dar\u00edo el medo, que fue gobernador durante el gobierno de Ciro, y cuyo padre ten\u00eda el mismo nombre que el rey persa posterior. Los cr\u00edticos no discuten el hecho de que el autor era un jud\u00edo extremadamente brillante (cf. R. H. Pfeiffer, <etiqueta id=\"#_ftn73\" name=\"_ftnref73\" title=\"\"><i>IOT<\/i><\/etiqueta>, 1948, pp. 776). Pero ning\u00fan jud\u00edo inteligente del ss. II a.C. hubiera cometido errores hist\u00f3ricos de la magnitud de los que suponen los cr\u00edticos, teniendo ante s\u00ed las declaraciones de Esd. 4.5\u20136, especialmente en raz\u00f3n de que coloca a Jerjes como cuarto rey despu\u00e9s de Ciro en Dn. 11.2 (cf. A. A. Bevan, <i>A Short Commentay on the Book of Daniel<\/i>, 1892, pp. 109).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>2. Si este libro estuviera tan plagado de errores hist\u00f3ricos garrafales como aducen los cr\u00edticos (cf. H. H. Rowley, <i>Darius the Mede and the Four World Empires of the Book of Daniel<\/i>, 1935, pp. 54\u201360), los jud\u00edos del per\u00edodo de los Macabeos nunca lo hubieran aceptado como can\u00f3nico. Los palestinos cultos de aquella \u00e9poca ten\u00edan acceso a los escritos de Herodoto, Ctesias, Beroso, Menandro, y otros historiadores antiguos cuyas obras han desaparecido mucho tiempo ha, y estaban muy al corriente de los nombres de Ciro y sus sucesores al trono de Persia, pero ninguno de ellos encontr\u00f3 error hist\u00f3rico alguno en el libro de Daniel, aunque s\u00ed rechazaron obras tales como 1 Macabeos como indignas de figurar en el canon (cf. R. D. Wilson, <i>Studies in the Book of Daniel<\/i>, 1917, pp. 149).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>3. El descubrimiento de fragmentos de manuscritos del libro de Daniel en la caverna 1 y la caverna 4 del uadi Qumr\u00e1n que muestran los puntos de transici\u00f3n hebreo-arameo y arameo-hebreo en el texto ha despertado serias dudas en cuanto a la necesidad de postular una fecha macabea para el libro (cf. W. S. LaSor, <i>Amazing Dead Sea Scrolls<\/i>, 1956, pp. 42\u201344).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>4. El autor evidencia poseer un conocimiento m\u00e1s exacto de la histona neobabil\u00f3nica y persa (del per\u00edodo aquem\u00e9nida primitivo) que ning\u00fan otro historiador conocido desde el ss. VI a.C. En cuanto a Dn. 4, Robert H. Pfeiffer escribi\u00f3: \u201cEs de presumir que nunca hemos de saber c\u00f3mo lleg\u00f3 al conocimiento de nuestro autor el que la nueva Babilonia fue creaci\u00f3n de Nabucodonosor (4.30), como lo han demostrado las excavaciones\u201d (<etiqueta id=\"#_ftn74\" name=\"_ftnref74\" title=\"\">op. cit., pp. 758). Referente a Dn. 5, la descripci\u00f3n de Belsasar como co-rey de Babilonia bajo Nabonido ha sido brillantemente <\/etiqueta>vindicada por los descubrimientos arqueol\u00f3gicos (cf. R. P. Dougherty, <i>Nabonidus and Belshazzar<\/i>, 1929; y J. Finegan, <i>Light from the Ancient Past<\/i>\u00b2, 1959, pp. 228). Con respecto a Dn. 6, estudios recientes han demostrado que Dar\u00edo de Media corresponde de manera extraordinaria a lo que se conoce por la Cr\u00f3nica de Nabonido y numerosos documentos cuneiformes contempor\u00e1neos de Gubaru, a quien Ciro design\u00f3 \u201cgobernador de Babilonia y la regi\u00f3n allende el r\u00edo\u201d. No es posible seguir atribuyendo al autor el falso concepto de un reino medo independiente entre la ca\u00edda de Babilonia y el ascenso de Ciro (cf. J. C. Whitcomb, <i>Darius the Mede<\/i>, 1959. Para un enfoque alternativo, v\u00e9ase <etiqueta id=\"#_ftn75\" name=\"_ftnref75\" title=\"\">tamb. * <\/etiqueta><span style='text-transform:uppercase'>Dar\u00edo<\/span>). Por otra parte, el autor ten\u00eda el conocimiento necesario de las costumbres del ss. VI a.C. como para saber que Nabucodonosor pod\u00eda promulgar y modificar las leyes de Babilonia con una soberan\u00eda absoluta (Dn. 2.12\u201313, 46), y al mismo tiempo describir a Dar\u00edo el medo como imposibilitado de modificar las leyes de los medos y los persas (6.8\u20139). Adem\u00e1s, represent\u00f3 con exactitud la modificaci\u00f3n del castigo por fuego bajo el dominio babil\u00f3nico (Dn. 3) por el del foso de los leones bajo los persas (Dn. 6), ya que el fuego era sagrado para los adoradores de Zoroastro (cf. A. T. Olmstead, <i>The History of the Persian Empire<\/i>, 1948, pp. 473).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Sobre la base de una cuidadosa comparaci\u00f3n de las pruebas documentales cuneiformes relativas a Belsasar con las declaraciones de Dn. 5, R. P. Dougherty lleg\u00f3 a la conclusi\u00f3n de que \u201cla opini\u00f3n de que el quinto cap\u00edtulo de Daniel tuvo su origen en la \u00e9poca de los Macabeos est\u00e1 desacreditada\u201d (op. cit., pp. 200). Pero, adem\u00e1s, debe llegarse a la misma conclusi\u00f3n con respecto a los cap\u00edtulos 4 y 6 de Daniel, como hemos se\u00f1alado anteriormente. En consecuencia, desde que los cr\u00edticos casi un\u00e1nimamente admiten que el libro de Daniel es obra de un solo autor (cf. R. H. Pfeiffer, op. cit., pp. 761\u2013762), podemos afirmar sin temor que el mismo no pudo en manera alguna haber sido escrito tan tard\u00edamente, como lo ser\u00eda la era de los Macabeos.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Finalmente, debemos afirmar que los argumentos cl\u00e1sicos a favor de una fecha en el ss. II a.C. no pueden admitirse. El hecho de que este libro fue ubicado en la tercera secci\u00f3n del canon hebreo (los Escritos), y no en la segunda (los Profetas), en el ss. IV <etiqueta id=\"#_ftn76\" name=\"_ftnref76\" title=\"\">d.C. en el Talmud <\/etiqueta><etiqueta id=\"#_ftn77\" name=\"_ftnref77\" title=\"\">bab. no es un factor determinante; porque 200 a\u00f1os antes Josefo coloc\u00f3 a Daniel entre los profetas (Contra Api\u00f3n 1.8). R. L. Harris demuestra<\/etiqueta> tambi\u00e9n que la teor\u00eda popular de la canonizaci\u00f3n en tres etapas \u201cya no puede sostenerse\u201d (<i>Inspiration and Canonicity of the Bible<\/i>, 1969, pp. 148).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Adem\u00e1s, el hecho de que Ben-Sir\u00e1, autor de Eclesi\u00e1stico (180 a.C.), no mencione a Daniel entre los hombres famosos del pasado por cierto que no demuestra que no ten\u00eda ning\u00fan conocimiento de Daniel. Esto es evidente desde el momento que tampoco mencion\u00f3 a Job o a los jueces (con excepci\u00f3n de Samuel), ni a Asa\u2019, Josafat, Mardoqueo, o Esdras (Ecl. 44\u201349).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>La presencia de los tres nombres <etiqueta id=\"#_ftn78\" name=\"_ftnref78\" title=\"\">gr. para instrumentos musicales (traducidos \u201carpa\u201d, \u201czampo\u00f1a\u201d, y \u201csalterio\u201d en Dn. 3.5, 10), otro de los argumentos en defensa de una fecha tard\u00eda, ya no constituye un problema serio, porque se ha comprobado que la cultura de Grecia<\/etiqueta> hab\u00eda invadido el Cercano Oriente mucho antes de la \u00e9poca de Nabucodonosor (cf.W. F. Albright, <i>From Stone Age to Christianity\u00b2<\/i>, 1957, pp. 337; <etiqueta id=\"#_ftn79\" name=\"_ftnref79\" title=\"\">trad. <\/etiqueta><etiqueta id=\"#_ftn80\" name=\"_ftnref80\" title=\"\">cast. <\/etiqueta><i>De la edad de piedra al cristianismo<\/i>, 1962; E. M. Yamauchi en J. B. Payne (<etiqueta id=\"#_ftn81\" name=\"_ftnref81\" title=\"\">eds.), <\/etiqueta><i>New Perspectives in the OT<\/i>, 1970, pp. 170\u2013200). Las palabras persas adoptadas para uso t\u00e9cnico son tambi\u00e9n compatibles con una fecha temprana. El nombre Daniel en arameo (2.4b\u20137.28) es muy parecido al de Esdras (4.7\u20136.18; 7.12\u201326) y los papiros elefantinos del ss. V a.C. (cf. G. L. Archer en J. B. Payne (eds.), <i>New Perspectives in the OT<\/i>, 1970, pp. 160\u2013169), mientras que en hebreo se asemeja al de Ezequiel, Hageo, Esdras, y Cr\u00f3nicas m\u00e1s que al de Eclesi\u00e1stico (180 a.C.; rf. G. L. Archer en J. H. Skilton (eds.), <i>The Law and the Prophets<\/i>, 1974, pp. 470\u2013481).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>III. Las profec\u00edas de Daniel<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Este importante libro apocal\u00edptico provee la estructura b\u00e1sica para la historia jud\u00eda y gentil desde los tiempos de Nabucodonosor hasta el segundo advenimiento de Cristo. Es esencial la comprensi\u00f3n de sus profec\u00edas para una interpretaci\u00f3n adecuada del discurso de Cristo en el monte de los Olivos (Mt. 24\u201325; Lc. 21), de la doctrina paulina del hombre de pecado (2 Ts. 2), y el libro de Apocalipsis. El libro de Daniel reviste, a la vez, gran importancia teol\u00f3gica en raz\u00f3n de sus doctrinas sobre los \u00e1ngeles y la resurrecci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Entre los que adoptan el enfoque conservador en cuanto a la fecha y la paternidad literaria de Daniel existen dos escuelas principales de pensamiento con respecto a la interpretaci\u00f3n de las profec\u00edas que contiene. Por un lado, algunos comentaristas interpretan las profec\u00edas de Daniel respecto a la gran imagen (2.31\u201349), las cuatro bestias (7.2\u201327), y las setenta semanas (9.24\u201327), con culminaci\u00f3n en la primera venida de Cristo y los acontecimientos relacionados con ella, porque encuentran en la iglesia la nueva Israel, el cumplimiento de las promesas de Dios para los jud\u00edos, la antigua Israel. En consecuencia, la piedra que hiere a la imagen (2.34\u201335) se\u00f1ala la primera venida de Cristo y el subsiguiente crecimiento de la iglesia. Los diez cuernos de la cuarta bestia (7.24) no representan necesariamente reyes contempor\u00e1neos; el cuerno peque\u00f1o (8.9) no representa necesariamente a un ser humano; y la frase \u201ctiempo, y tiempos, y medio tiempo\u201d (7.25) ha de interpretarse simb\u00f3licamente. De la misma manera, las \u201csetenta semanas\u201d (9.24) son simb\u00f3licas; dicho per\u00edodo simb\u00f3lico termina con la ascensi\u00f3n de Cristo, habiendo completado las seis metas propuestas (9.24). Es la muerte del Mes\u00edas lo que motiva la cesaci\u00f3n de los sacrificios y ofrendas de los jud\u00edos, y \u201cel desolador\u201d (9.27) se refiere a la posterior destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n por Tito.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Sin embargo, otros comentaristas (incluido el autor) interpretan que estas profec\u00edas culminan en el segundo advenimiento de Cristo, cuando la naci\u00f3n de Israel nuevamente ocupa un lugar prominente en las relaciones de Dios con la raza humana. Por consiguiente, la gran imagen de Dn. 2 representa \u201clos reinos del mundo\u201d dominados por Satan\u00e1s (Ap. 11.15) en la forma de Babilonia, Medopersia, Grecia, y Roma, continuando esta \u00faltima, de una forma u otra, hasta el final de la presente era. Este imperio inicuo termina finalmente en diez reyes contempor\u00e1neos (Dn. 2.41\u201344; cf. 7.24; Ap. 17.12), que son destruidos por Cristo en su segunda venida (2.45). Luego Cristo establece su reino sobre la tierra (cf. Mt. 6.10; Ap. 20.1\u20136), que se convierte en \u201cun gran monte\u201d que llena \u201ctoda la tierra\u201d (2.35).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>En Dn. 7 tenemos la descripci\u00f3n de las mismas cuatro monarqu\u00edas como bestias salvajes, y la cuarta (Roma) produce diez cuernos que corresponden a los dedos de los pies de la imagen (7.7). Hay progreso, sin embargo, con relaci\u00f3n al segundo cap\u00edtulo, en el sentido de que el anticristo aparece ahora como un und\u00e9cimo cuerno que derriba a tres de los otros diez reyes y persigue a los santos por \u201ctiempo, y tiempos, y medio tiempo\u201d (7.25). El que esta frase significa tres a\u00f1os y medio se puede comprobar comparando Ap. 12.14 con 12.6 y 13.5. La destrucci\u00f3n del anticristo, en quien se concentra finalmente el poder de las cuatro monarqu\u00edas y los diez reyes (Ap. 13.1\u20132; 17.7\u201317; cf. Dn. 2.35), la lleva a cabo \u201cuno como un hijo de hombre\u201d (Dn. 7.13) que viene \u201cen las nubes del cielo\u201d (cf. Mt. 26.64; Ap. 19.11ss).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>El \u201ccuerno peque\u00f1o\u201d de Dn. 8.9ss no se ha de tomar como el de 7.24ss (el anticristo), porque no surge de la cuarta monarqu\u00eda sino de una divisi\u00f3n de la tercera. Hist\u00f3ricamente, el cuerno peque\u00f1o de Dn. 8 es Ant\u00edoco Ep\u00edfanes, el perseguidor sel\u00e9ucida de Israel (8.9\u201314). Prof\u00e9ticamente, desde el punto de vista personal del autor, este cuerno peque\u00f1o representa al rey escatol\u00f3gico del <etiqueta id=\"#_ftn82\" name=\"_ftnref82\" title=\"\">N que se opone al anticristo (8.17\u201326; cf. 11.40\u201345).<\/etiqueta><\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>La profec\u00eda de las 70 semanas (9.24\u201327) se considera de crucial importancia para la escatolog\u00eda b\u00edblica. El escritor piensa que las 70 semanas han de calcularse a partir del decreto de Artajerjes I para la reconstrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n en el a\u00f1o 445 a.C. (Neh. 2.1\u20138) y que terminan con el establecimiento del reino milenial (9.24). Parece evidente que existe un claro o laguna que separa el final de la sexag\u00e9simo nona semana del principio de la septuagesima (9.26), pues Cristo coloc\u00f3 \u201cla abominaci\u00f3n desoladora\u201d al final mismo de la era actual (Mt. 24.15 en contexto; cf. Dn. 9.27). Lagunas prof\u00e9ticas de esta naturaleza aparecen con cierta frecuenia en el <etiqueta id=\"#_ftn83\" name=\"_ftnref83\" title=\"\">AT (<\/etiqueta><etiqueta id=\"#_ftn84\" name=\"_ftnref84\" title=\"\">p. ej. Is. 61.2; cf. Lc. 4.16\u201321). As\u00ed, la septuag\u00e9sima semana, seg\u00fan los premilenaristas dispensacionalistas, es un per\u00edodo de siete a\u00f1os inmediatamente anterior al segundo advenimiento de Cristo, en cuyo la<\/etiqueta>pso el anticristo alcanza el dominio mundial y persigue a los santos.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>En Dn. 11.2ss se preanuncia el surgimiento de cuatro reyes persas (de los que el cuarto es Jerjes); Alejandro Magno; y diversos reyes sel\u00e9ucidas y tolemaicos, que culminan con Ant\u00edoco Ep\u00edfanes (11.21\u201332), cuyas atrocidades provocaron las guerras de los Macabeos (11.32b\u201335). Se considera que el vv. 35b proporciona la transici\u00f3n hacia los tiempos escatol\u00f3gicos. En primer lugar aparece el anticristo (11.36\u201339); y luego el \u00faltimo rey del N, quien, seg\u00fan algunos entendidos premilenaristas, ha de aplastar temporariamente tanto al anticristo como al rey del <etiqueta id=\"#_ftn85\" name=\"_ftnref85\" title=\"\">S antes de ser destruido sobrenaturalmente sobre las monta\u00f1as de Israel (11.40\u201345; cf. Jl. 2.20; Ez. 39.4, 17). Mientras tanto, el anticristo<\/etiqueta> se habr\u00e1 recuperado del golpe fatal que recibi\u00f3, para comenzar su per\u00edodo de dominio mundial (Dn. 11.44; cf. Ap. 13.3; 17.8).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>La gran tribulaci\u00f3n, que dura 3\u00bd a\u00f1os (Dn. 7.25; cf. Mt. 24.21), se inicia con la victoria del arc\u00e1ngel Miguel sobre los ej\u00e9rcitos celestiales de Sat\u00e1n (Dn. 12.1; cf. Ap. 12.7ss), y termina con la resurrecci\u00f3n corporal de los santos del per\u00edodo de la tribulaci\u00f3n (Dn. 12.2\u20133; cf. Ap. 7.9\u201314). Aunque el per\u00edodo de la tribulaci\u00f3n dura s\u00f3lo 1.260 d\u00edas (Ap. 12.6), parecen requerirse 30 d\u00edas adicionales para la limpieza y la restauraci\u00f3n del templo (Dn. 12.11), y otros 45 d\u00edas antes de que se pueda disfrutar plenamente de las bendiciones del reino milenial (12.12).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=';text-transform:uppercase'>Bibliograf\u00eda.<\/span><span lang=ES style=''> E.L. Carballosa, <i>Daniel y el reino mesi\u00e1nico<\/i>, 1979; E.W. Heaton, <i>El libro de Daniel<\/i>, 1961; A. Robert, <i>Introducci\u00f3n a la Biblia<\/i>, 1967, <etiqueta id=\"#_ftn86\" name=\"_ftnref86\" title=\"\">t(t). I; M. Noth, \u201cConcepto de historia en la apocal\u00edptica veterotestamentaria\u201d, <\/etiqueta><i>Estudios sobre el Antiguo Testamento<\/i>, 1985, pp. 213\u2013234; H. Sch\u00fcrer, <i>Historia del pueblo jud\u00edo en tiempos de Jes\u00fas<\/i>, 1985, t(t). I, pp. 171ss; H. Veldkamp, <i>\u00bfQui\u00e9n es el anticristo?<\/i>, 1983; J. Bright, <i>La historia de Israel<\/i>, 1966; S. Herrmann, <i>Historia de Israel en la \u00e9poca del Antiguo Testamento<\/i>, 1979; J. Schreiner, <i>Palabra y mensaje del Antiguo Testamento<\/i>, 1972; E. J. Young, <i>Una introducci\u00f3n al Antiguo Testamento<\/i>, 1981; S. Mu\u00f1oz Iglesias, <i>Introducci\u00f3n a la lectura del Antiguo Testamento<\/i>, 1965; G. Cornfeld, <i>Arqueolog\u00eda de la Biblia<\/i>, 1976; M. Noth, <i>Estudios sobre el Antiguo Testamento<\/i>, 1983; W. H. Schmidt, <i>Introducci\u00f3n al Antiguo Testamento<\/i>, 1983; G. L. Archer, <i>Rese\u00f1a cr\u00edtica de una introducci\u00f3n al Antiguo Testamento<\/i>, 1981; G. von Rad, <i>Teolog\u00eda del Antiguo Testamento<\/i>, 1976, t(t). II; L. A Sch\u00f6kel, J. L. Sicre D\u00edaz, <i>Profetas<\/i>, 1980, <etiqueta id=\"#_ftn87\" name=\"_ftnref87\" title=\"\">com. II; H. Cazelles, <\/etiqueta><i>Introducci\u00f3n a la Biblia. Introducci\u00f3n cr\u00edtica al Antiguo Testamento<\/i>, 1981.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>R. D. Wilson, <i>Studies in the Book of Daniel<\/i>, 1, 1917; 2, 1938; J. A. Montgomery, <i>The Book of Daniel, <etiqueta id=\"#_ftn88\" name=\"_ftnref88\" title=\"\">ICC<\/etiqueta><\/i>, 1927; R. P. Dougherty, <i>Nabonidus and Belshazzar<\/i>, 1929; H. H. Rowley, <i>Darius the Mede and the Four World Empires in the Book of Daniel,<\/i> 1935; C. Lattey, <i>The Book of Daniel<\/i>, 1948; E. J. Young, <i>The Prophecy of Daniel<\/i>, 1949, y <i>The Messianic Prophecies of Daniel<\/i>, 1954; H. C. Leupold, <i>Exposition of Daniel<\/i>, 1949; R. D. Culver, <i>Daniel and the Latter Days,<\/i> 1954; J. C. Whitcornb (h.), <i>Darius the Mede<\/i>, 1959; D. J. Wiseman, <i>Notes on Some Problems in the Book of Daniel<\/i>, 1965; J. Walvoord, <i>Daniel<\/i>, 1971; Leon Wood, <i>A Commentary on Daniel<\/i>, 1973; J. G. Baldwin, <i>Daniel<\/i>, <etiqueta id=\"#_ftn89\" name=\"_ftnref89\" title=\"\"><i>TOTC<\/i><\/etiqueta>, 1978.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal align=right style='text-align:right;line-height:normal'><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><span lang=ES style='font-size:10.0pt;;color:green'>J.C.W.<\/span><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;'>Douglas, J. (2000). Nuevo diccionario Biblico : Primera Edicion. Miami: Sociedades B\u00edblicas Unidas.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Aunque aparece como el \u00faltimo de los profetas mayores en la Biblia en espa\u00f1ol, este libro aparece en el AT heb. (que consiste en la Ley, los Profetas y los Escritos) como uno de los Escritos. 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