{"id":5965,"date":"2016-02-05T02:17:13","date_gmt":"2016-02-05T07:17:13","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/disciplina\/"},"modified":"2016-02-05T02:17:13","modified_gmt":"2016-02-05T07:17:13","slug":"disciplina","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/disciplina\/","title":{"rendered":"DISCIPLINA"},"content":{"rendered":"<p>v. Castigo, Correcci\u00f3n<br \/>\nPro 15:32 tiene en poco la d menosprecia su alma<br \/>\nEph 6:4 criadlos en d y amonestaci\u00f3n del Se\u00f1or<br \/>\nHeb 12:5 hijo m\u00edo, no menosprecies la d del Se\u00f1or<br \/>\nHeb 12:8 pero si se os deja sin d .. sois bastardos<br \/>\nHeb 12:11 ninguna d al presente parece ser causa<\/p>\n<hr>\n<p>ver CORRECCION<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Mundo Hispano<\/b><\/p>\n<p>En la Biblia, el t\u00e9rmino d. se aplica primeramente al proceso de instrucci\u00f3n y correcci\u00f3n que Dios utiliza para con su pueblo o una persona. En el AT se expresa el concepto mediante las palabras hebreas yasar y musar, que se refieren a castigar, instruir. En el NT la palabra griega es paideia. Se relaciona el t\u00e9rmino con la idea del padre que corrige a su hijo (Pro 19:18). As\u00ed\u00ad, se nos dice en Deu 8:5 \u2020\u0153que como castiga el hombre a su hijo, as\u00ed\u00ad Jehov\u00e1 tu Dios te castiga\u2020\u009d. Por eso, \u2020\u0153bienaventurado es el hombre a quien Dios castiga; por tanto, no menosprecies la correcci\u00f3n del Todopoderoso\u2020\u009d (Job 5:17-18; Pro 3:11). El Se\u00f1or \u2020\u0153a quien ama, disciplina, y azota a todo el que recibe por hijo\u2020\u009d. Y esto es se\u00f1al de que somos hijos de Dios (Heb 12:1-10). La d. no se limita a la correcci\u00f3n cuando el hijo de Dios hace algo malo, sino que incluye la idea de someterlo a pruebas y dificultades, siempre con la idea de aumentar su santidad y hacerlo crecer en la fe. El ap\u00f3stol Pablo estuvo sometido a esa d., por lo cual pod\u00ed\u00ada decir: \u2020\u0153&#8230; como castigados, mas no muertos\u2020\u009d (2Co 6:9). El prop\u00f3sito de Dios en la d. es \u2020\u0153que participemos de su santidad\u2020\u009d, aun cuando se trate de un castigo por alg\u00fan pecado cometido, pues as\u00ed\u00ad \u2020\u0153somos castigados por el Se\u00f1or, para que no seamos condenados con el mundo\u2020\u009d (1Co 11:32).<\/p>\n<p>La d. en la iglesia, aunque no designada en esa forma, es una clara ense\u00f1anza de las Escrituras. El Se\u00f1or Jes\u00fas estableci\u00f3 un proceso que debe utilizarse para dirimir problemas entre creyentes (\u2020\u0153Si tu hermano peca contra ti\u2020\u009d). Primero hay que hablar con la persona; segundo, si no oye, debe volver a hablarse en presencia de dos o tres testigos; tercero, si no escucha todav\u00ed\u00ada, entonces, \u2020\u0153dilo a la iglesia\u2020\u009d; cuarto, si no oye a la iglesia \u2020\u0153tenle por gentil y publicano\u2020\u009d (Mat 18:15-17). La exhortaci\u00f3n final es la de darle a la persona recalcitrante el tratamiento que los jud\u00ed\u00ados otorgaban a los gentiles, con los cuales se procuraba no tener mucha comuni\u00f3n, o a los publicanos, que eran considerados como traidores a su patria y corruptos. Pero algunos piensan que este caso no se refiere a una exclusi\u00f3n completa de la comunidad.<br \/>\nd. eclesi\u00e1stica debe ejercerse teniendo en cuenta que hay distintos niveles de gravedad en las faltas. En 2Co 2:1-11 Pablo menciona el caso de un hermano que le hab\u00ed\u00ada causado tristeza, sin que se nos diga la raz\u00f3n de ello. Pero los creyentes de \u2020\u00a2Corinto le hab\u00ed\u00adan reprendido. Despu\u00e9s de eso, recomendaba que le perdonaran y consolaran. No se trataba de una persona que hab\u00ed\u00ada cometido un pecado p\u00fablico, porque ya el ap\u00f3stol hab\u00ed\u00ada escrito que en ese caso lo que se impon\u00ed\u00ada era sacar de la comunidad al culpable (1Co 5:1-12). Tambi\u00e9n escribi\u00f3 que \u2020\u0153si alguno no obedece a lo que decimos por medio de esta carta [a los Tesalonicenses], a \u00e9se se\u00f1aladlo, y no os junt\u00e9is con \u00e9l, para que se averg\u00fcence. Mas no lo teng\u00e1is por enemigo, sino amonestadle como a hermano\u2020\u009d (2Te 3:14-15). Se observa en estas palabras un grado de d. que no llega al extremo. Pero se presentan circunstancias en las cuales la iglesia tiene que actuar con mayor radicalidad, procediendo a la \u2020\u00a2excomuni\u00f3n. Toda d. debe ser ejercida por la iglesia, bajo la autoridad de los pastores (1Te 5:12-13). Y en los casos en que est\u00e9 envuelta la responsabilidad de uno de ellos, si insiste en pecar, debe ser reprendido \u2020\u0153delante de todos, para que los dem\u00e1s tambi\u00e9n teman\u2020\u009d (1Ti 5:19-20). \u2020\u00a2Excomuni\u00f3n.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Cristiano<\/b><\/p>\n<p>[570]<\/p>\n<p>    Concepto pedag\u00f3gico que alude a todo lo que conviene que haga y reciba el \u00abdisc\u00ed\u00adpulo\u00bb por parte del \u00abdocente\u00bb.<\/p>\n<p>    Se integra en este concepto las normas y el orden, los estilos de relaci\u00f3n y las condiciones del entorno, las acciones y tambi\u00e9n las intenciones.<\/p>\n<p>    La disciplina puede ser m\u00e1s positiva (premios y est\u00ed\u00admulo) o m\u00e1s negativa (castigos y exigencias), m\u00e1s orientativa o m\u00e1s preventiva, m\u00e1s espont\u00e1nea o m\u00e1s regulada y normativa. Pero en toda tarea educativa la disciplina es imprescindible para el grupo y para cada persona del grupo. Y se asume m\u00e1s por dependencia de voluntad ajena o de manera m\u00e1s aut\u00f3noma (autodisciplina).<\/p>\n<p>    Tambi\u00e9n en las acciones pastorales y catequ\u00ed\u00adsticas se precisa esp\u00ed\u00adritu y formas de disciplina. Las formas se pueden hacer m\u00e1s impositivas o m\u00e1s liberales, m\u00e1s dialogales o m\u00e1s monologales, m\u00e1s previstas o m\u00e1s improvisadas. Pero la eficacia de lo que se haga en grupo, para que resulte educativo, estar\u00e1 siempre ordenados por la m\u00e1s conveniente acci\u00f3n disciplinar.<\/p>\n<p>    Esa acci\u00f3n se realizar\u00e1 sin perder de vista las mejores formas de relaci\u00f3n interpersonal, de confianza y de alegr\u00ed\u00ada.<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p>El sustantivo hebreo mu\u00c2\u00b7s\u00e1r y el verbo ya\u00c2\u00b7s\u00e1r comunican el sentido de disciplina, castigo, correcci\u00f3n y exhortaci\u00f3n. En la Septuaginta griega y en las Escrituras Griegas Cristianas, el sustantivo pai\u00c2\u00b7d\u00e9i\u00c2\u00b7a y el verbo pai\u00c2\u00b7d\u00e9u\u00c2\u00b7o, que corresponden respectivamente a las formas hebreas, tienen el mismo significado b\u00e1sico. Ambas se derivan de pais, \u2020\u0153ni\u00f1o\u2020\u009d, y el sentido primario de pai\u00c2\u00b7d\u00e9i\u00c2\u00b7a tiene relaci\u00f3n con las medidas necesarias para la formaci\u00f3n del ni\u00f1o, a saber: disciplina, instrucci\u00f3n, educaci\u00f3n, correcci\u00f3n y castigo.<\/p>\n<p>Fuentes y objetivos. La disciplina de Jehov\u00e1 es una expresi\u00f3n de su amor a su pueblo. (Pr 3:11, 12.) La instrucci\u00f3n que El les da corrige puntos de vista equivocados, contribuye a moldear la mente y da orientaci\u00f3n a su conducta. En la \u00e9poca de Mois\u00e9s, los israelitas recibieron disciplina de Dios al ser testigos oculares de las manifestaciones de su grandeza, cuando Jehov\u00e1, con su incomparable poder, ejecut\u00f3 juicio sobre todas las deidades egipcias, liber\u00f3 a su pueblo y destruy\u00f3 al ej\u00e9rcito egipcio en el mar Rojo. Pero adem\u00e1s hubo juicios impresionantes contra miembros desobedientes del pueblo de Israel, as\u00ed\u00ad como la provisi\u00f3n milagrosa de agua y alimentos, acciones que transmitieron lecciones inigualables sobre la importancia de tomar a pecho y aplicar todo cuanto Jehov\u00e1 dice. En conjunto, estas medidas sirvieron para hacerles m\u00e1s humildes y grabar en ellos el debido temor a Jehov\u00e1, basado en fe y obediencia. (Dt 8:3-5; 11:2-7.)<br \/>\nLa disciplina de Jehov\u00e1 suele administrarse por medio de sus representantes, a quienes confiere autoridad. Por ejemplo: los ancianos, que serv\u00ed\u00adan en calidad de jueces, ten\u00ed\u00adan que disciplinar al israelita que acusara falsamente a su esposa de no haber sido virgen cuando se cas\u00f3. (Dt 22:13-19.) Cuando los padres disciplinan con buena raz\u00f3n a sus hijos, representan a Jehov\u00e1, y se espera de los hijos que respondan a esa disciplina como a lo que es: una expresi\u00f3n del amor de sus progenitores, cuyo objeto es salvaguardar su bienestar eterno. (Pr 1:8; 4:1, 13; 6:20-23; 13:1, 24; 15:5; 22:15; 23:13, 14; Ef 6:4.) En la congregaci\u00f3n cristiana, los ancianos hacen uso de la Palabra de Dios para disciplinar: ense\u00f1ar, censurar y rectificar. (2Ti 3:16.) Cuando Jehov\u00e1 disciplina a miembros de la congregaci\u00f3n cristiana por alg\u00fan mal cometido, lo hace para ayudarlos a reponerse de su ca\u00ed\u00adda en pecado e impedir que se hagan part\u00ed\u00adcipes del juicio condenatorio que pesa sobre el mundo imp\u00ed\u00ado. (1Co 11:32.) Asimismo, Jesucristo, como cabeza de la congregaci\u00f3n cristiana y debido al afecto que siente por ella, se encarga de que reciba la disciplina que necesita. (Rev 3:14, 19.)<br \/>\nLa expulsi\u00f3n de la congregaci\u00f3n es una forma de disciplina m\u00e1s severa. El ap\u00f3stol Pablo vio necesario recurrir a esta medida cuando \u2020\u02dcentreg\u00f3 a Alejandro e Himeneo a Satan\u00e1s\u2020\u2122. (1Ti 1:20.) Esto significa que, una vez cortados de la congregaci\u00f3n, volvieron a ser parte del mundo controlado por el Diablo. (1Co 5:5, 11-13.)<br \/>\nLa persecuci\u00f3n que Jehov\u00e1 permite que sus siervos sufran puede servirles de disciplina o de preparaci\u00f3n, y producir en ellos el deseable fruto de la justicia, del que disfrutar\u00e1n en paz cuando la prueba haya terminado. (Heb 12:4-11.) Hasta se prepar\u00f3 al Hijo de Dios para que fuese un sumo sacerdote compasivo y misericordioso mediante las pruebas que su Padre permiti\u00f3 que sufriese. (Heb 4:15.)<\/p>\n<p>Prestar atenci\u00f3n o no hacer caso. Los inicuos, los necios y aquellos cuya moralidad es despreciable manifiestan su odio por la disciplina de Jehov\u00e1 al no hacer caso de ella. (Sl 50:16, 17; Pr 1:7.) Sin embargo, las malas consecuencias de ese necio proceder se convierten a su vez en una medida disciplinaria que suele resultar en un duro castigo. Con raz\u00f3n dice el proverbio: \u2020\u0153La disciplina de los tontos es la tontedad\u2020\u009d. (Pr 16:22.) Puede que caigan en pobreza, ignominia, enfermedad y hasta les sobrevenga muerte prematura. La historia de los israelitas es un ejemplo de la gran p\u00e9rdida que ese proceder conlleva. No prestaron atenci\u00f3n a la disciplina que, bien por censura o correcci\u00f3n, Dios les dio a trav\u00e9s de los profetas. Tampoco hicieron caso de la disciplina que Jehov\u00e1 les impuso al retirarles su protecci\u00f3n y bendici\u00f3n. Por fin experimentaron la dura disciplina que se les hab\u00ed\u00ada venido anunciando: desolaci\u00f3n y exilio. (Jer 2:30; 5:3; 7:28; 17:23; 32:33; Os 7:12-16; 10:10; Sof 3:2.)<br \/>\nEn cambio, prestar atenci\u00f3n a la disciplina, unido al temor respetuoso que se le debe a Dios, hace sabia a la persona y la capacita para usar correctamente el conocimiento que adquiere, con lo que se evita mucho dolor y sufrimiento personal. La disciplina que se recibe con aprecio y se pone en pr\u00e1ctica puede incluso aumentar la expectativa de vida en la actualidad y hacer realidad la promesa de una vida eterna. Es propio, entonces, que se tenga la disciplina en muy alta estima. (Pr 8:10, 33-35; 10:17.)<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia<\/b><\/p>\n<p><p style=\"text-align: justify;\">La disciplina implica instrucci\u00f3n y correcci\u00f3n, el entrenamiento que mejora, moldea, fortalece y perfecciona el car\u00e1cter. Es la educaci\u00f3n moral que se obtiene por el reforzamiento de la obediencia a trav\u00e9s de la supervisi\u00f3n y control. Generalmente el concepto se traduce por experiencia, castigo e instrucci\u00f3n (hebreo <em>y\u0101sar, m\u00fbsar<\/em>; griego <em>paideu\u014d<\/em>, <em>paideia<\/em>). La disciplina del creyente por parte del Padre celestial frecuentemente se ilustra con la correcci\u00f3n hecha por el padre humano. \u00abComo castiga el hombre a su hijo (y\u0101sar), as\u00ed Jehov\u00e1 tu Dios te castiga\u00bb (Dt. 8:5; Sal. 6:1; 38:1). No debe despreciarse la ense\u00f1anza a pesar de la correcci\u00f3n, m\u00fbsar, del Todopoderoso (Job 5:17; Pr. 3:11). El valor de la disciplina de un padre humano se enfatiza en Pr. 19:18.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El AT y su ense\u00f1anza se amplifica en el NT, especialmente en Heb. 12:3\u201312, al considerar cuidadosamente el sufrimiento experimentado por el Salvador (v. 3). Al cristiano se le recuerda que valore la disciplina del Todopoderoso (paideia), vv. 5, 7, 11. La disciplina es una evidencia segura de la calidad de hijo (vv. 7, 8); y del amor de Dios (v. 6). La falta de disciplina es una evidencia de aborrecimiento antes que de amor (Pr. 13:24). M\u00e1s a\u00fan, el resultado final de la disciplina que por el momento puede parecer penosa es por \u00faltimo buena para aquel que est\u00e1 siendo instruido (Heb. 12:10, 11).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La disciplina puede ser severa pero no aniquiladora \u00abcomo castigados, pero no muertos\u00bb (2 Co. 6:9; Sal. 118:18); y tal tipo de disciplina libra de la condenaci\u00f3n con el mundo (1 Co. 11:33). La disciplina a menudo produce pena, dolor y p\u00e9rdida (Job. 33:19, <em>y\u0101\u1e35a\u1e25<\/em>) a la vez que el cristiano comparte la seguridad de Pablo del consuelo de Dios (2 Co. 1:3\u201311; 12:7\u201310). Existe una autodisciplina (Dn. 10:10, hithpael forma verbal de <em>\u02bf\u0101n\u0101h<\/em>). Los sufrimientos consiguientes tienen como finalidad librarnos de consideraciones temporales (1 P. 4:1, 2; 2 Co. 5:15; 1 Jn. 2:15\u201317).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El prop\u00f3sito de la disciplina es la correcci\u00f3n, la superaci\u00f3n, la obediencia, la fe y la confianza del hijo de Dios. El resultado es felicidad, una bendici\u00f3n (Job 5:17; Sal. 94:12); y la seguridad de Ap. 3:19: \u00abYo reprendo y castigo a todos los que amo \u2026\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En tanto que no existe un plazo especial para la disciplina eclesi\u00e1stica sobre los creyentes que est\u00e1n en error, existe una ense\u00f1anza clara del tema (cf. 1 Co. 5:1\u201313; 2 Co. 2:4\u201311). Parece que \u00fanicamente los pecados p\u00fablicos est\u00e1n sujetos a la censura eclesi\u00e1stica, en tanto que otros deben confesarse primero a Dios (1 Jn. 1:9) y luego a un hermano cristiano (Stg. 5:16). Si una conferencia privada, una confesi\u00f3n y un intento de correcci\u00f3n fracasan, luego el asunto debe ser llevado delante de la iglesia (Mt. 18:15; 1 Ts. 5:14).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al ocioso, y al que se mete irresponsablemente en los asuntos de otro debe amonest\u00e1rsele; y si es necesario separ\u00e1rsele de la congregaci\u00f3n (2 Ts. 3:6\u201315).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La disciplina sobre el ofensor se determinaba en una asamblea p\u00fablica de los miembros de la iglesia (1 Co. 5:4). Una censura de acuerdo a la ofensa deb\u00eda imponerse al cristiano pecador; incluso hasta el extremo de ser entregado a Satan\u00e1s (v. 5). Tal castigo y condenaci\u00f3n traer\u00edan temor y respeto por parte de los dem\u00e1s (1 Ti. 5:20; Hch. 5:11). Todo tipo de comuni\u00f3n con \u00ablos malignos\u00bb deb\u00eda terminar (v. 13; Ro. 16:17; 2 Jn. 10). Despu\u00e9s de un arrepentimiento verdadero, el hermano disciplinado deb\u00eda ser restaurado perdonado y confortado \u00abpara que no sea consumido de demasiada tristeza \u2026\u00bb (2 Co. 2:7\u201310). El resultado de la disciplina eclesi\u00e1stica administrada apropiadamente a la luz de la Escrituras (2 Ti. 3:16), en el amor de Cristo, y bajo la gu\u00eda del Esp\u00edritu Santo era una iglesia \u00edntegra y de un coraz\u00f3n limpio (1 Co. 5:7, 8)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">BIBLIOGRAF\u00cdA<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">HDAC<\/a>, I, pp. 303\u2013304; <a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">ISBE<\/a>, II, p. 852; <a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">CE<\/a>, V, pp. 30\u201332.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">V.R. Edman<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\"><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">HDAC <\/a><em>Hastings\u2019 Dictionary of the Apostolic Church<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">ISBE <\/a><em>International Standard Bible Encyclopaedia<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">CE <\/a><em>Catholic Encyclopaedia<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\"><\/a>Harrison, E. F., Bromiley, G. W., &amp; Henry, C. F. H. (2006). <em>Diccionario de Teologi\u0301a<\/em> (184). Grand Rapids, MI: Libros Desafi\u0301o.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Teolog\u00eda<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>v. 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