{"id":5972,"date":"2016-02-05T02:18:00","date_gmt":"2016-02-05T07:18:00","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/eclesiastes\/"},"modified":"2016-02-05T02:18:00","modified_gmt":"2016-02-05T07:18:00","slug":"eclesiastes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/eclesiastes\/","title":{"rendered":"ECLESIASTES"},"content":{"rendered":"<p>(gr., Ekklesiastes; heb., qoheleth, que probablemente significa el portavoz oficial de una asamblea). Tradicionalmente se le ha atribuido el libro a Salom\u00f3n, debido a la inscripci\u00f3n (Ecc 1:1) y varias alusiones a la sabidur\u00ed\u00ada del autor (Ecc 1:16), su inter\u00e9s en los proverbios (Ecc 12:9; comparar 1Ki 4:32) y sus proyectos de construcci\u00f3n (1Ki 2:4-11).<\/p>\n<p>El libro presenta un panorama pesimista de la vida apartada de Dios. El escritor nos dice que los interminables ciclos de la naturaleza (Ecc 1:2-11), la sabidur\u00ed\u00ada (Ecc 1:16-18; Ecc 2:12-17), el placer (Ecc 2:1-8) y el trabajo (Ecc 2:9-11; Ecc 2:18-23) carecen de sentido.<\/p>\n<p>Hay un panorama positivo de la vida que surge del libro, al cual se le puede llamar una teolog\u00ed\u00ada de contentamiento. A la luz de la falta de sustancia y significado en la vida, el Predicador anima a los lectores a disfrutar de la vida, porque es Dios quien nos da ese privilegio (Ecc 2:24-25). Esta satisfacci\u00f3n no le pertenece a toda la humanidad, porque el trabajo del pecador termina en futilidad (Ecc 2:26). Sin embargo, el contentamiento piadoso no es el mayor bien de la humanidad. El Predicador nos recuerda que habr\u00e1 un tiempo futuro en el cual Dios juzgar\u00e1 todas las cosas. Esta es la conclusi\u00f3n de su b\u00fasqueda del sentido de la vida (Ecc 12:14).<\/p>\n<p>Recuerda el consejo del ap\u00f3stol Pablo ante la futilidad de la vida, porque como el Predicador, miraba m\u00e1s all\u00e1 de la falta de sentido de la vida a su redenci\u00f3n futura (Rom 8:20; comparar vv. 22-25).<\/p>\n<p>El Predicador nos anima a temer a Dios y a obedecerlo. S\u00f3lo cuando se toma en cuenta a Dios (Ecc 12:1) y se observa su voluntad (Ecc 12:13), la vida imparte prop\u00f3sito y satisfacci\u00f3n.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Mundo Hispano<\/b><\/p>\n<p>Libro de la Biblia, atribuido a Salom\u00f3n, aceptado por los Cat\u00f3licos y Protestantes. Habla de la \u00abvanidad de todo en la vida\u00bb, y concluye que \u00abel todo en el hombre es temer a Dios y guardar sus mandamientos\u00bb: (12:13).<\/p>\n<p> (Libro del Cohelet, 1:1).<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Cristiano<br \/>\nDr. J. Dominguez<\/p>\n<p>http:\/\/biblia.com\/diccionario\/<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Cristiano<\/b><\/p>\n<p>tip, LIBR CRIT LIAT<\/p>\n<p>ver, HIJO, SABIDUR\u00ed\u008dA<\/p>\n<p>vet, (gr. \u00abekklesiastes\u00bb: \u00abaquel que se sienta en una asamblea, o en una iglesia, y habla, predicador\u00bb). Este t\u00e9rmino, proveniente de la LXX, designa al libro del AT que el hebreo llama \u00abK\u00f5heleth\u00bb, t\u00e9rmino etimol\u00f3gicamente pr\u00f3ximo a la ra\u00ed\u00adz que significa asamblea, congregaci\u00f3n. Ciertas versiones, como la Reina-Valera, siguen las versiones griegas y latinas, que traducen este t\u00e9rmino hebreo como \u00abpredicador\u00bb (Ec. 1:1). (a) AUTOR. El predicador es identificado como \u00abhijo de David, rey sobre Israel en Jerusal\u00e9n\u00bb (Ec. 1:1). La cuesti\u00f3n de su paternidad ha sido muy discutida, y se han presentado dos posibles soluciones: (A) El mismo Salom\u00f3n, en su vejez, escribi\u00f3 este libro. No es nombrado, pero es a \u00e9l que se refieren las alusiones a la sabidur\u00ed\u00ada, a los placeres, a las construcciones, a los servidores, a las riquezas, y a las mujeres, en lo cual sobrepas\u00f3 a todos los que hab\u00ed\u00adan estado antes que \u00e9l en Jerusal\u00e9n (Ec. 1:16; 2:1-9). La tradici\u00f3n jud\u00ed\u00ada habla en este sentido, todo y situando el Eclesiast\u00e9s entre los cinco Rollos (junto con Cantares, Rut, Lamentaciones y Ester) y que en la lista de los 22 o 24 libros del Canon quede entre los \u00faltimos (Eclesiast\u00e9s, Ester, Daniel, Esdras-Nehem\u00ed\u00adas, 1 y 2 Cr\u00f3nicas). La tradici\u00f3n cristiana hasta Lutero ha admitido tambi\u00e9n su origen salom\u00f3nico. (B) La segunda postura afirma que este rey \u00abhijo de David\u00bb no ser\u00ed\u00ada necesariamente Salom\u00f3n, sino un descendiente posterior de David (con respecto al sentido extensible de este t\u00e9rmino, v\u00e9ase HIJO). Las caracter\u00ed\u00adsticas dichas anteriormente, se afirma en esta postura, se podr\u00ed\u00adan aplicar con el mismo rigor a un rey como Uz\u00ed\u00adas. Esta postura se apoya en que el vocabulario y la sintaxis de Eclesiast\u00e9s no son del todo conformes al hebreo cl\u00e1sico, lo cual ser\u00ed\u00ada indicativo de una \u00e9poca tard\u00ed\u00ada. Sin embargo, esta segunda postura se enfrenta a graves objeciones. Se atribuye al autor m\u00e1s sabidur\u00ed\u00ada que \u00abtodos los que fueron antes de m\u00ed\u00ad en Jerusal\u00e9n\u00bb. Ning\u00fan rey posterior a Salom\u00f3n, excepto el Rey de reyes, puede hacer en justicia esta afirmaci\u00f3n. Por otra parte, afirma que fue rey sobre Israel, lo que, por la evidencia interna, lo sit\u00faa dentro de la monarqu\u00ed\u00ada unida, cuyo \u00faltimo rey fue precisamente Salom\u00f3n. Por lo que respecta a las caracter\u00ed\u00adsticas ling\u00fc\u00ed\u00adsticas indicativas de una \u00e9poca m\u00e1s tard\u00ed\u00ada, no son probativas, y se basan asimismo en especulaciones acerca del desarrollo de la lengua carentes de una rigurosa base. Por lo que respecta a los cr\u00ed\u00adticos, \u00e9stos pretenden que se trata de un libro de retazos, redactado despu\u00e9s del exilio, en el cual unos sabios israelitas desenga\u00f1ados har\u00ed\u00adan hablar a uno de sus grandes reyes. Pero esta hip\u00f3tesis est\u00e1 lejos de estar probada, y no est\u00e1 de acuerdo con la pretendida fecha de redacci\u00f3n. Seg\u00fan Vigoroux, partiendo de este mismo argumento del lenguaje, los cr\u00ed\u00adticos se dividen, acerca de la \u00e9poca y del autor del K\u00f5heleth, en m\u00e1s de 24 grupos diferentes, y la fecha que proponen oscila entre el a\u00f1o 975 y el 4 a.C. (Dict. de la Bible). (b) MENSAJE. Este libro relata los sentimientos, las experiencias, las observaciones de un sabio en la situaci\u00f3n de Salom\u00f3n. Su mensaje no se relaciona con otra cosa que con la vida terrena. El autor se pregunta si el hombre consigue un provecho real de todos sus esfuerzos (Ec. 1:3). El m\u00e9todo empleado para desentra\u00f1ar este problema es el de la sabidur\u00ed\u00ada humana (Ec. 1:13). El predicador descubre, por la observaci\u00f3n y la experiencia, que la \u00fanica fuente de satisfacci\u00f3n se halla en el mismo hombre, en el ejercicio pleno de las facultades de su cuerpo y de su esp\u00ed\u00adritu, pero en conformidad a las leyes f\u00ed\u00adsicas y morales del mundo donde vive (Ec. 2:24; 3:12, 13, 22; 5:18; 9:7-10). El seguimiento de la sabidur\u00ed\u00ada (Ec. 1:12-18) y del placer (Ec. 2:1-11) no da la felicidad. Estas cosas, no obstante, tienen valor; \u00e9sta es la raz\u00f3n de que el predicador se sienta inclinado a comparar la sabidur\u00ed\u00ada con la necedad (Ec. 2:12-23). Llega a la conclusi\u00f3n de que los goces del trabajo y de la vida sencilla son lo que dan aqu\u00ed\u00ad abajo las mayores satisfacciones (Ec. 2:24; cp. Ec. 5:11). Esto queda confirmado por el hecho de que las actividades humanas quedan ligadas a las etapas de la vida de cada individuo. Hay un tiempo determinado, inexorable, para el ejercicio de toda facultad intelectual y f\u00ed\u00adsica: todo es hermoso en su tiempo (Ec. 3:1-11), pero la injusticia y la opresi\u00f3n impiden frecuentemente que uno goce de ello (Ec. 3:16-4:3). El formalismo y la iniquidad son lo contrario a la sabidur\u00ed\u00ada; las riquezas son frecuentemente perniciosas y, en todo caso, menos deseables que la salud (Ec. 5:1-6:9). El predicador habla de la buena fama y de la manera de obtenerla (Ec. 7:1-10); del valor de la sabidur\u00ed\u00ada, que es una protecci\u00f3n (Ec. 7:11-22), y del comportamiento ante los reyes. El predicador declara con insistencia que la piedad constituye la mejor l\u00ed\u00adnea de conducta; que es, si se puede decir de esta manera, una buena pol\u00ed\u00adtica (Ec. 7:11-15). La muerte llega indistintamente a todos; \u00c2\u00a1a menos que el hombre llegue a gozar de los placeres de la existencia normal! Esta es su parte (Ec. 9:2-10). Despu\u00e9s de otras observaciones llenas de agudeza, el predicador retorna a su tema esencial: a exhortar a los j\u00f3venes a gozarse en su fuerza, pero someti\u00e9ndose a las leyes morales. Conjura a los j\u00f3venes a que se acuerden de Dios, y lo resume en una concisa m\u00e1xima: \u00abTeme a Dios, y guarda sus mandamientos; porque esto es el todo del hombre. Porque Dios traer\u00e1 toda obra a juicio, juntamente con toda cosa encubierta, sea buena o mala\u00bb (Ec. 12:1-14). La argumentaci\u00f3n del autor se basa sobre las relaciones del hombre con Dios, s\u00f3lo en la medida en que El es conocido a trav\u00e9s la naturaleza y la experiencia. Se sit\u00faa sobre el terreno de la sabidur\u00ed\u00ada (v\u00e9ase SABIDUR\u00ed\u008dA), de lo que el hombre cree conocer por sus razonamientos, considerando los problemas desde una perspectiva esencialmente terrena. Esto queda expresamente patente por lo que respecta al m\u00e1s all\u00e1. Todo vuelve al polvo, tanto el hombre como la bestia (Ec. 3:19-21). Los muertos est\u00e1n bien apartados de los vivientes, nada saben, su memoria es puesta en olvido, y nunca m\u00e1s volver\u00e1n a tomar parte en lo que se hace debajo del sol (Ec. 9:5-6); ello se debe a que no hay ni obras ni trabajo, ni ciencia, ni sabidur\u00ed\u00ada (humanas y terrenas) en la morada de los muertos (Ec. 9:10). Nada se lleva all\u00ed\u00ad (Ec. 5:15), y al hombre le desespera abandonar, al morir, todo aquello que constitu\u00ed\u00ada su orgullo, su riqueza, y su vida aqu\u00ed\u00ad abajo. Aqu\u00ed\u00ad tocamos de una manera directa la diferencia entre el Antiguo Pacto y el Nuevo, entre el mundo sin Cristo y el mundo con Cristo. El pensamiento del predicador estaba impregnado de Dios, pero no hab\u00ed\u00ada sido tocado a\u00fan por la perspectiva de la profec\u00ed\u00ada, ni conoc\u00ed\u00ada la piedad de los Salmos, pasando por ello a juzgar al mundo sin ilusi\u00f3n, y a quejarse amargamente de su insuficiencia. A este \u00absabio\u00bb le falta conocer a Jesucristo, en quien todos los enigmas de la vida hallan su soluci\u00f3n. El hombre, habiendo gustado todas las fuentes terrenas, sigue teniendo sed, por cuanto \u00abtodo es vanidad\u00bb; es en el Salvador en quien encontrar\u00e1 el agua viva, que apagar\u00e1 su sed para siempre jam\u00e1s (Jn. 4:13-14). De todas maneras, detr\u00e1s de la desesperanza humana de Eclesiast\u00e9s aparece incesantemente la presencia del Creador, a quien todos deber\u00e1n dar cuenta (Ec. 3:11, 17; 5:2; 12:9). De hecho, este libro es la requisitoria m\u00e1s implacable contra el orgullo humano y su pretensi\u00f3n a prescindir del Se\u00f1or. La obsesi\u00f3n de la muerte y de la destrucci\u00f3n no puede ser disipada m\u00e1s que por la puesta de la esperanza en Dios, en la eternidad, y en la retribuci\u00f3n definitiva de todas las acciones cometidas sobre esta tierra sometida a la vanidad. (c) CANONICIDAD. La canonicidad y la inspiraci\u00f3n de Eclesiast\u00e9s han sido siempre mantenidas por los jud\u00ed\u00ados antes de Cristo. En el siglo I, algunos rabinos a los que no les complac\u00ed\u00adan algunas afirmaciones audaces de Eclesiast\u00e9s intentaron poner en tela de juicio su derecho a figurar en el canon. Esta discusi\u00f3n termin\u00f3 con la total confirmaci\u00f3n de lo que siempre se hab\u00ed\u00ada admitido en la sinagoga. Bibliograf\u00ed\u00ada: \u00abEclesiast\u00e9s\u00bb, en Nuevo Comentario B\u00ed\u00adblico (Casa Bautista de Publicaciones, El Paso, Texas, 1977); \u00abEclesiast\u00e9s\u00bb, en Comentario B\u00ed\u00adblico Moody del Antiguo Testamento (Portavoz Evang\u00e9lico, Grand Rapids, Michigan).<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico Ilustrado<\/b><\/p>\n<p>[014]<\/p>\n<p>    Libro de la Escritura de tipo sapiencial atribuido a Qoelet (en hebreo el que habla en \u00abla reuni\u00f3n\u00bb o \u00abla ecclesia\u00bb).<\/p>\n<p>     Recoge sentencias morales y consejos. Escrito en el siglo II a. de C. por un jud\u00ed\u00ado de Palestina, al que se le atribuye ser el \u00abhijo de David\u00bb, tal vez por tener en mente el autor o el copista a Salom\u00f3n. Pero es evidente que el libro es tard\u00ed\u00ado.  (Ver Biblia. Canon)<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p>(-> agobio, vanidad). El libro del Eclesiast\u00e9s (que significa \u00abvar\u00f3n de la asamblea\u00bb, en hebreo Qohelet) es, con Job*, el testimonio m\u00e1s significativo de la crisis de confianza de muchos israelitas en el tiempo de confrontaci\u00f3n con el helenismo* (siglo IV-III a.C.). Su autor, que asume el nombre y autoridad de Salom\u00f3n*, es un sabio israelita, que conoce la historia social y religiosa de su pueblo y quiere mantenerse fiel a ella. Pero, al mismo tiempo, conoce el pensamiento de los sabios de su entorno y, sobre todo, los problemas y desgracias de la vida. Sobre esa base ha desarrollado de manera sobria y apasionada el tema del cansancio de la vida. Su tem\u00e1tica forma parte de una literatura sapiencial sobre el sentido de la vida, que hallamos reflejada, sobre todo, en algunos textos de Egipto. Ella constituye una de las aportaciones b\u00ed\u00adblicas m\u00e1s importantes a la antropolog\u00ed\u00ada de Occidente.<\/p>\n<p>(1) Todas las cosas cansan (Qoh 1,811). En hebreo las cosas son palabras (.debarim). Por eso no se sabe si fatigan las realidades exteriores, las experiencias humanas, o m\u00e1s bien las palabras que empleamos para decirlas o todo en su conjunto. Los ojos y o\u00ed\u00addos se cansan: somos apertura sin fin y nada nos sacia, nada logra contentarnos plenamente. El hombre nunca encuentra su descanso en aquello que conoce, porque busca (ansia) siempre nuevas cosas. Sobre un mundo que no logra llenarle vive el hombre, como pregunta sin respuesta. Busca algo distinto y jam\u00e1s logra encontrarlo. No se sacia porque siempre est\u00e1 escuchando las mismas canciones, como si la vida fuera un disco infinitamente repetido, con iguales melod\u00ed\u00adas. Queremos otra palabra y no la hallamos. Todo gira, no hay historia nueva y as\u00ed\u00ad todo se olvida. Falta el discernimiento moral, la distinci\u00f3n de lo bueno de lo malo. No hay itinerario hacia Dios, pues Dios no encaja con la vida y con las cosas. L\u00f3 gicamente, a ese nivel ya no se puede hablar de Dios sobre la tierra, dentro de una historia sin historia donde todo rueda y ya no vamos a ninguna parte. En este aspecto, Eclesiast\u00e9s defiende un tipo de ate\u00ed\u00adsmo metodol\u00f3gico y c\u00f3smico. En un determinado plano (de mundo y de vida), todo sucede como si Dios no existiera. Esto que nosotros hemos entendido ahora, pasado el siglo XX, lo sab\u00ed\u00adan en el tiempo antiguo los sabios verdaderos, como Eclesiast\u00e9s. El mundo se ha cerrado en su propia necesidad (\u00bfnecedad?, \u00bfdestino?). No se puede presentar como signo de un misterio trascendente.<\/p>\n<p>(2) Nada hay de nuevo bajo el sol (Qoh 1,9). No queda memoria de lo que precedi\u00f3, ni tampoco quedar\u00e1 de lo que ha de suceder (Qoh 1,11). En el fondo no hay nada que recordar, porque todo es siempre lo mismo. No tienen sentido los anales viejos, las genealog\u00ed\u00adas de los creyentes de Israel y las doctrinas de los libros santos (Gn, 1 y 2 Re, Cr, etc.). Desaparecen, nivelados por la rueda de un destino indiferente, los acontecimientos salvadores de la historia antigua. Al cesar la novedad se pierde aquello que pudi\u00e9ramos llamar el relieve de la historia: su densidad significativa. Si nada ha sido nuevo (hadas), nada merece recordarse o celebrarse: no hay zikaron o memorial recreador. Este mundo es como un disco plano: todo da lo mismo, todo es muerte. Por eso, todo cansa. \u00bfMerece la pena vivir en medio de esta infinita monoton\u00ed\u00ada, cuando no hay nadie ni nada que pueda decirnos algo nuevo y significativo? Esta es la pregunta, \u00e9sta es la visi\u00f3n del autor que puede resultar contradictoria o, por lo menos, parad\u00f3jica. Por un lado sostiene que todo da lo mismo, pues est\u00e1 siempre girando y no tiene sentido hacer (escribir) algo nuevo (cf. Qoh 12,12). Pero, al mismo tiempo, se empe\u00f1a en proclamar su discurso, dando as\u00ed\u00ad un tipo de sentido (una inteligibilidad) a lo que existe sobre el mundo.    (3) Pero la vida merece la pena. Esta es la paradoja: Eclesiast\u00e9s sabe que la vida carece de sentido y, sin embargo, afirma que merece la pena disfrutarla. Hay un gozo de Dios (= gozo grande) y como tal debe cultivarse, por encima de las crisis y las pruebas. Ciertamente, el hombre ha quedado sin Dios en el mundo y la historia, pero tiene la vida y decide vivirla como expresi\u00f3n de Dios, a pesar de todo, mesuradamente aunque con gozo. Por eso, en contra de todas las posibles tentaciones de condena total o de rechazo, Eclesiast\u00e9s acepta la existencia: \u00abNo existe para el humano algo mejor que comer, beber, gozar de su trabajo\u00bb (Qoh 2,24; 3,1213). \u00abEs bueno comer, beber y disfrutar en medio de tantos afanes. Tambi\u00e9n el recibir de Dios riquezas y hacienda es don divino&#8230;\u00bb (5,17-19). \u00abVete, come alegremente tu pan y bebe tu vino con alegre coraz\u00f3n porque se agrada Dios con tu fortuna. V\u00ed\u00adstete en todo tiempo de blancas vestiduras y no falte el ung\u00fcento en tu cabeza. Goza de la vida con tu amada compa\u00f1era todos los d\u00ed\u00adas de tu r\u00e1pida existencia&#8230; porque \u00e9sa es tu porci\u00f3n en esta vida entre todos los trabajos que padeces bajo el sol. Cuanto tu mano pueda hacer hazlo alegremente, porque no hay en el sepulcro donde vas ni obra, ni raz\u00f3n, ni ciencia, ni sabidur\u00ed\u00ada (9,7-10).<\/p>\n<p>(4) Vivir en medio de la tristeza y de la injusticia. Ciertamente, hay gozo, pero cesa al poco tiempo; se diluye la alegr\u00ed\u00ada; acaba pronto el camino que lleva a la experiencia sosegada y bondadosa de las cosas (descanso y comida, amistad y trabajo) y se extiende la v\u00ed\u00ada que conduce a la infortuna: \u00abMc volv\u00ed\u00ad a mirar y vi las violencias que se hacen bajo el sol&#8230; y proclam\u00e9 dichosos a los muertos que se han ido; m\u00e1s dichosos que los vivos que existen todav\u00ed\u00ada. Pero m\u00e1s dichosos a\u00fan a los que nunca fueron&#8230;\u00bb (4,1-3). Estas palabras parecen blasfemia y, sin embargo, no lo son, pues reflejan una gran nostalgia por la Vida verdadera y de esa forma reasumen el gemido de los esclavos hebreos en Egipto, el llanto de Job*. Este es el drama de la vida humana. No es comedia, tampoco tragedia: es un campo de cruce, encrucijada de caminos. Por eso el autor dice: \u00abUna misma es la suerte de todos: la muerte. Pero mientras uno vive hay esperanza. Que mejor es perro vivo que le\u00f3n que ha muerto. Pues los vivos saben que han de morir, m\u00e1s el muerto nada sabe y ya no espera recompensa, habi\u00e9ndose perdido su memoria. Amor, odio, envidia: para ellos todo ha terminado. Ya no participan en aquello que pasa bajo el sol\u00bb (9,4-6). Eclesiast\u00e9s ha transitado esos caminos, ha recorrido los diversos argumentos para saber que al final no se demuestra nada. Al fin s\u00f3lo le queda este simple y fuerte deseo de vivir, a pesar de todo, en medio de una tierra parad\u00f3jica. Es como si el ser humano fuera demasiado complejo, su existencia demasiado cargada de contradicciones.<\/p>\n<p>(5) Un Dios de la sobriedad. No hay certezas absolutas, no existen demostraciones. Pero en el fondo de todo, a pesar de todas las palabras anteriores, la existencia est\u00e1 llena de sentido, siempre que la vivamos con sobriedad amable, moderada: \u00abNo quieras ser demasiado justo ni sabio, \u00bfpara qu\u00e9 destruirte? No hagas mucho mal, no seas insensato, \u00bfpara qu\u00e9 morir antes de tiempo?\u00bb (7,16-17). Pedirle demasiado a la existencia es malo. Buscar a Dios con ansiedad desesperada resulta al fin inconveniente. Pero tampoco tiene sentido el encerrarse en lo perverso: el ansia de placer y de dinero terminan destruyendo la existencia. \u00bfQu\u00e9 nos queda? \u00c2\u00a1Queda todo! Esta es la lecci\u00f3n del Eclesiast\u00e9s: \u00c2\u00a1Hay que vivir cuando fallan las razones! S\u00f3lo este deseo de vivir por encima de las razones permite al hombre romper el c\u00ed\u00adrculo cerrado de la tierra, abri\u00e9ndose sobre su propia realidad, sobre su historia. Por eso nos sigue valiendo Eclesiast\u00e9s, con su mensaje de sobriedad y de finura, de honestidad y verdad en medio de otras voces m\u00e1s solemnes de la tierra que quieren imponer su fundamentalismo violento.<\/p>\n<p>(6) Eclesiast\u00e9s, un libro para perplejos. Al final de sus negaciones y cautelas, Eclesiast\u00e9s sigue teniendo la certeza de que hay Alguien que le sobrepasa, Alguien que sostiene, alienta y da sentido a su existencia. Este es su camino: vivir en fidelidad y gozo, aunque no se puedan trazar mapas, ni seguir itinerarios en la prueba: \u00abAl\u00e9grate mozo en tu mocedad&#8230; Pero ten presente que de todo esto te pedir\u00e1 cuentas Dios\u00bb (11,9). \u00abEn los d\u00ed\u00adas de tu juventud acu\u00e9rdate de tu Hacedor antes de que vengan d\u00ed\u00adas malos&#8230; y torne el pol  vo a lo que antes era y retorne a Dios el Esp\u00ed\u00adritu que Dios te ha dado\u00bb (12,1.5). Estas son sus \u00faltimas palabras. Antes hab\u00ed\u00ada dicho otras que siguen siendo inquietantes: \u00ab\u00bfQui\u00e9n sabe si el aliento de los humanos sube hacia la altura y el de la bestia baja hacia la tierra?\u00bb (3,21), pero tambi\u00e9n otras donde recuerda que \u00abhas de dar cuentas a Dios\u00bb (cf. 12,13). Una ante la otra, las dos juntas, esas palabras han de mantenerse seg\u00fan Qohelet, el hombre de una Asamblea o Iglesia de personas respetuosas, que quieren gozar y hacer que gocen los otros, en un mundo muy fr\u00e1gil, lleno de ignorancia, done apenas sabemos lo que implica nuestra vida.<\/p>\n<p>Cf. A. BARUCQ, Eclesiast\u00e9s. Qohelet, AB 19, Fax, Madrid 1971; J. ELLUL, J., Raz\u00f3n de ser. Meditaci\u00f3n sobre el Eclesiast\u00e9s, Herder, Barcelona 1989; R. MICHAUD, Qohelet y el helenismo, Verbo Divino, Estella 1988; J. V\u00ed\u008dLCHEZ, Eclesiast\u00e9s o Qohelet, Verbo Divino, Estella 1996.<\/p>\n<p>PIKAZA, Javier, Diccionario de la Biblia. Historia y Palabra, Verbo Divino, Navarra 2007<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Historia y Palabra<\/b><\/p>\n<p>Introducci\u00f3n<\/p>\n<p>PESIMISMO VERSUS FE<\/p>\n<p>Dentro de la literatura de la Sabidur\u00ed\u00ada del antiguo Cercano Oriente hubo un estilo de escritura que podemos llamar \u2020\u0153literatura pesimista\u2020\u009d. Eclesiast\u00e9s es su \u00fanico ejemplo en la Biblia, pero la tradici\u00f3n se remonta por los menos hasta el a\u00f1o 2000 a. de J.C.a. de J.C. Antes de Jesucristo tanto en Egipto como en Mesopotamia.<br \/>\nSin embargo, Ecl. es \u2020\u0153pesimismo\u2020\u009d con una diferencia. Porque otros escritos \u2020\u0153pesimistas\u2020\u009d eran fr\u00ed\u00ados, sensuales y desprovistos de siquiera una nota de esperanza. En el Di\u00e1logo de Pesimismo (una obra babil\u00f3nica del siglo XIV a. de J.C.a. de J.C. Antes de Jesucristo) el suicidio es la \u00fanica respuesta al problema de la vida. En la Epica de Gilgam\u00e9s el dios Shamash declara lisa y llanamente: \u2020\u0153T\u00fa no encontrar\u00e1s la vida que persi gues.\u2020\u009d Aun cuando Ecl. se hace eco del antiguo pesimismo, tiene otra hebra que est\u00e1 en marcado contraste. Porque tambi\u00e9n sostiene la posibilidad de gozo, fe y la seguridad de la bondad de Dios.<br \/>\nEcl. es una obra editada. En 1:2; 7:27 y 12:8 las palabras \u2020\u0153dice el Predicador\u2020\u009d se hallan en el centro de dichos proverbiales. En 12:9\u201314 se da una descripci\u00f3n; claramente una persona est\u00e1 presentando la ense\u00f1anza de otra. \u2020\u0153Predicador\u2020\u009d representa la palabra heb. Qoheleth, que es un nombre artificial (aun cuando muy com\u00fan en su estructura). Tiene un significado aprox. a \u2020\u0153Se\u00f1or Maestro\u2020\u009d. La ra\u00ed\u00adz verbal significa \u2020\u0153reunir\u2020\u009d y se usa en otros lugares para convocar una reuni\u00f3n para hablarle (una alternativa, seg\u00fan algunos comentaristas, es \u2020\u0153l\u00ed\u00adder de la asamblea\u2020\u009d). \u00c2\u00a1Tiene el sentido de la par\u00e1frasis \u2020\u0153El Se\u00f1or Maestro el rey!\u2020\u009d \u00bfQui\u00e9n es entonces \u2020\u0153El Se\u00f1or Maestro\u2020\u009d? El v. 1:1 y las descripciones en los caps. 1 y 2 se refieren claramente a Salom\u00f3n (aun cuando \u2020\u0153hijo de David, rey de Israel en Jerusal\u00e9n\u2020\u009d pudiera referirse a cualquier rey en la l\u00ed\u00adnea de Da vid). No obstante se evita el nombre \u2020\u0153Salom\u00f3n\u2020\u009d. No se reclama origen salom\u00f3nico como en Cant. 1:1 y Prov. 1:2. El editor est\u00e1 presentando ense\u00f1anza real en la tradici\u00f3n empezada por Salom\u00f3n, pero se resiste a reclamar que est\u00e9 presentando las palabras mismas de Salom\u00f3n. La tradici\u00f3n entonces es salom\u00f3nica, pero la obra editorial es posterior.<br \/>\n\u00bfQu\u00e9 fecha tiene la obra editorial? Para responder a esta pregunta se han seguido tres l\u00ed\u00adneas de acceso, dos de ellas est\u00e9rilmente. La primera busca referencias hist\u00f3ricas dentro del libro mismo. Se ha intentado identificar los eventos en 4:13\u201316 y 9:13\u201316, pero no satisfactoriamente. La segunda sugiere que Ecl. depende del pensamiento gr. y, por lo tanto, se deriva de la \u00e9poca gr. (es decir, siglo III a. de J.C.a. de J.C. Antes de Jesucristo o m\u00e1s tarde). Nada puede asegurarse dentro de estas l\u00ed\u00adneas. No se hallan citas expl\u00ed\u00adcitas de pensamiento gr. El pesimismo se remonta a siglos antes de cualquier fecha posible para Ecl. El escepticismo gr. mismo puede deber algo al mundo mesopot\u00e1mico. La tercera l\u00ed\u00adnea de acceso, y la que proporciona mayor esperanza para fechar Ecl., es el estudio de su vocabulario. Sin embargo, aun esto es dif\u00ed\u00adcil. No est\u00e1 escrito en precisamente el mismo heb. que alguna otra parte del ATAT Antiguo Testamento. Utiliza dos palabras persas que sugieren que nuestra edici\u00f3n de Ecl. data de la \u00e9poca despu\u00e9s del surgimiento del gobierno persa en Israel (siglo sexto a. de J.C.a. de J.C. Antes de Jesucristo). Sin embargo, tiene tambi\u00e9n unos pocos rasgos que pudieran ser anteriores. La menci\u00f3n del templo (5:1) excluye el per\u00ed\u00adodo cuando no hab\u00ed\u00ada templo (586\u2013516 a. de J.C.a. de J.C. Antes de Jesucristo). Podemos sugerir tentativamente que Ecl. data del siglo quinto a. de J.C.a. de J.C. Antes de Jesucristo, pero estudios m\u00e1s estad\u00ed\u00adsticamente completos del vocabulario pueden proporcionar evidencias de una fecha m\u00e1s temprana. O puede ser que m\u00e1s estudios del vocabulario proporcionen evidencias convincentes de rasgos m\u00e1s tempranos o tard\u00ed\u00ados (y por lo tanto sugieran que es una obra temprana que fue subsecuentemente puesta al d\u00ed\u00ada). Por medio de estas l\u00ed\u00ad neas puede hacerse progreso, pero aun no se ha alcanzado consenso.<\/p>\n<p>PROPOSITO Y MENSAJE PERDURABLE<\/p>\n<p>Hay tres rasgos de Ecl. dignos de ser mencionados: (1) utiliza una divisi\u00f3n de la realidad en dos esferas, la celestial y la terrenal, refiri\u00e9ndose a lo que est\u00e1 \u2020\u0153bajo el sol\u2020\u009d o \u2020\u0153debajo del cielo\u2020\u009d y lo que est\u00e1 \u2020\u0153sobre la tierra\u2020\u009d, p. ej.p. ej. Por ejemplo \u2020\u0153Dios est\u00e1 en el cielo y t\u00fa est\u00e1s sobre la tierra\u2020\u009d (5:2). (2) Distingue entre observaci\u00f3n y fe. El Maestro dice: \u2020\u0153He observado debajo del sol \u2020\u00a6 \u2020\u009d (1:14), pero contin\u00faa diciendo: \u2020\u0153entend\u00ed\u00ad \u2020\u00a6 \u2020\u009d (2:14). Cuando usa el verbo \u2020\u0153observar\u2020\u009d se\u00f1ala a los trabajos de la vida. Cuando llama al gozo no es en conexi\u00f3n con observar sino que es lo que \u00e9l cree acerca de Dios a pesar de lo que observa. (3) Nos lleva a enfrentar lo feo de la vida y, sin embargo, nos insta constantemente a la fe y al gozo.<br \/>\n\u00bfCu\u00e1l es entonces el prop\u00f3sito y mensaje perdurable de Ecl.?<br \/>\nEs una respuesta al insondable pesimismo de mucho del pensamiento antiguo. Sin embargo, no contempla una \u2020\u0153fe\u2020\u009d superficial, que no toma en cuenta adecuadamente el estado ca\u00ed\u00addo del mundo. Es as\u00ed\u00ad a la vez un tratado evangel\u00ed\u00adstico, que llama a la gente secular a hacer frente a las implicaciones de su secularizaci\u00f3n, y un llamado al realismo, invitando a los fieles israelitas a tomar en serio la \u2020\u0153futilidad\u2020\u009d, el \u2020\u0153enigma\u2020\u009d de la vida en este mundo. Proh\u00ed\u00adbe tanto la secularizaci\u00f3n (vivir como si la existencia de Dios no tuviese utilidad pr\u00e1ctica para la vida en este mundo) y un optimismo irreal (esperar que la fe cancele la vida tal cual es). Negativamente, nos advierte que \u2020\u0153fe\u2020\u009d est\u00e1 siempre en contraste con \u2020\u0153vista\u2020\u009d, y no nos proporciona un atajo para entender plenamente los caminos de Dios. Positivamente, nos llama a una vida de fe y gozo. En un resumen de Ecl. J. S. Wright sol\u00ed\u00ada de cir: \u2020\u0153Dios tiene la llave a todo lo desconocido, pero no te la dar\u00e1 a ti. Ya que t\u00fa no tienes la llave, debes confiar que \u00e9l abrir\u00e1 las puertas.\u2020\u009d<\/p>\n<p>LUGAR EN EL CANON<br \/>\nDesde tan temprano como cualquiera pueda remontarse, Ecl. ha sido \u2020\u0153can\u00f3nico\u2020\u009d (es decir, autoritativo en la comunidad de los creyentes). Aunque hubo una disputa entre los rabinos en Jamnia en el a\u00f1o 100 d. de J.C.d. de J.C. Despu\u00e9s de Jesucristo en cuanto al porqu\u00e9 es autoritativo, se estuvo de acuerdo en que lo es. La presencia de manuscritos de Ecl. en Qumr\u00e1n muestra que era visto as\u00ed\u00ad aun m\u00e1s temprano.<\/p>\n<p>ESTRUCTURA<br \/>\nPuede trazarse una l\u00ed\u00adnea de argumento en los caps. 1\u20133. En los caps. 4\u201310 las secciones est\u00e1n relacionadas m\u00e1s libremente; pueden hallarse agrupamientos de proverbios, pero no puede trazarse ninguna l\u00f3gica o raz\u00f3n m\u00e1s r\u00ed\u00adgida para el orden de las secciones. Los caps. 11\u201312 son distintivos en que llevan una nota de sostenida exhortaci\u00f3n.<\/p>\n<p>BOSQUEJO DEL CONTENIDO<\/p>\n<p>1:1\u20143:22\tLa b\u00fasqueda<br \/>\n1:1\tT\u00ed\u00adtulo<br \/>\n1:2\u20142:23\tLos problemas del pesimista<br \/>\n2:24\u20143:22\tLa alternativa al pesimismo<\/p>\n<p>4:1\u201410:20\tHaciendo frente a la realidad<br \/>\n4:1\u20145:7\tLas penurias y las compa\u00f1\u00ed\u00adas de la vida<br \/>\n5:8\u20146:12\tPobreza y riqueza<br \/>\n7:1\u20148:1\tSufrimiento y pecado<br \/>\n8:2\u20149:10\tAutoridad e injusticia<br \/>\n9:11\u201410:20\tSabidur\u00ed\u00ada e insensatez<\/p>\n<p>11:1\u201412:8\tEl llamado a la decisi\u00f3n<br \/>\n11:1-6\tLa aventura de la fe<br \/>\n11:7-10\tLa vida de gozo<br \/>\n12:1-8\tLa urgencia de una decisi\u00f3n<\/p>\n<p>12:9-14\tEp\u00ed\u00adlogo<br \/>\nComentario<\/p>\n<p>1:1-3:22 LA BUSQUEDA<br \/>\nDespu\u00e9s del t\u00ed\u00adtulo (1:1) se explora el problema de la vida (1:2\u20132:23). Esto termina en un cuadro de fracaso y desesperaci\u00f3n (2:23). Luego viene un cambio de direcci\u00f3n. En 2:24\u20133:22 los hechos de la vida no son diferentes, pero el escritor trae al cuadro la bondad de Dios. El resultado es una perspectiva m\u00e1s satisfactoria (pero no m\u00e1s libre de problemas).<\/p>\n<p>1:1 T\u00ed\u00adtulo<br \/>\nEl heb. de Predicador es Qohelet, que es un participio heb. En relaci\u00f3n con el significado ver la Introducci\u00f3n.<\/p>\n<p>1:2-2:23 Los problemas del pesimista<\/p>\n<p>1:2\u201311 Algunos hechos b\u00e1sicos. 2 Vanidad traduce una palabra que incluye ideas de brevedad, inseguridad, fragilidad y futilidad, falta de prop\u00f3sito discernible. 3 No se puede hallar progreso verdadero. Provecho es un t\u00e9rmino usado en el comercio antiguo. Se refiere a un logro substancial, a una evidencia observable de que se ha hecho algo que val\u00ed\u00ada la pena. Duro trabajo puede referirse a esfuerzo f\u00ed\u00adsico (ver 2:4\u20138; Sal. 127:1) o a opresi\u00f3n mental y emocional (ver 2:23; Sal. 25:18). El Predicador se refiere a lo que \u00e9l observa debajo del sol. En vista de su frecuencia y la clara distinci\u00f3n hecha en 5:2, la frase debe ser significativa. Est\u00e1 atestiguada en varias culturas antiguas y se refiere al \u00e1mbito terrenal como opuesto al \u2020\u0153cielo\u2020\u009d, donde Dios se revela supremamente. Las frases \u2020\u0153sobre la tierra\u2020\u009d, \u2020\u0153debajo del cielo\u2020\u009d y \u2020\u0153debajo del sol\u2020\u009d son sin\u00f3nimas. Ver m\u00e1s en la Introducci\u00f3n. El Predicador expl\u00ed\u00adcitamente confina por el momento su visi\u00f3n a los recursos limitados del mundo que \u00e9l contempla. 4 La sucesi\u00f3n de generaciones no cambia la situaci\u00f3n b\u00e1sica de la humanidad. El problema de la \u2020\u0153falta de sentido\u2020\u009d est\u00e1 encarnado en el mundo entero. Rom. 8:20 est\u00e1 se\u00f1alando precisamente este punto, y tal vez es una alusi\u00f3n a Ecl. (la palabra gr. de Pablo es la palabra en la versi\u00f3n gr. de Ecl. 1:2). 5\u20137 La naturaleza no muestra progreso. Est\u00e1 activa en el firmamento (5), la tierra (6) y el mar (7), pero sus muchas actividades no traen cambio en la situaci\u00f3n fundamental de la gente. 8 Fatigosas lleva el pensamiento de \u2020\u0153exhaustas\u2020\u009d. Implica que la actividad de la naturaleza la deja agotada, o que los seres humanos est\u00e1n exhaustos debido a ella. 9, 10 Venimos a la historia. Las circunstancias (lo que fue) y la actividad humana (lo que ha sido hecho) se repiten a s\u00ed\u00ad mismas. 11 Memoria puede referirse aqu\u00ed\u00ad a acci\u00f3n que es fruto de la memoria. Nuestra vida presente no resulta de lo que hemos aprendido del pasado. La gente no aprende de generaciones previas.<br \/>\n1:12\u201318 El fracaso de la sabidur\u00ed\u00ada. A la luz de los problemas presentados en 1:2\u201311, \u00bfes la sabidur\u00ed\u00ada la soluci\u00f3n a la falta de \u2020\u0153provecho\u2020\u009d (1:2) en la vida? 12 Es la sabidur\u00ed\u00ada tradicional de Salom\u00f3n que \u00e9l est\u00e1 presentando. 13a Investigar y explorar hablan de minuciosidad y extensi\u00f3n. Debajo del cielo nos hace saber que se est\u00e1 considerando un \u00e1rea limitada. 13b\u201315 Siguen tres conclusiones. (1) La b\u00fasqueda de prop\u00f3sito es un asunto encomendado por Dios. Tarea tiene el sentido de \u2020\u0153actividad compulsiva\u2020\u009d. (2) El resultado es la frustraci\u00f3n. Aflicci\u00f3n del esp\u00ed\u00adritu, o \u2020\u0153Querer atrapar el viento\u2020\u009d (DHHDHH Dios Habla Hoy), se refiere a luchar por lo inalcanzable. Los seres humanos debajo del sol no pueden resolver su problema. (3) hay torceduras y vac\u00ed\u00ados insondables en la vida. Lo torcido se refiere a la vida huma na (ver 1:3, 4a) y al medio ambiente (ver 1:4b). El origen de la torcedura se sugiere en 7:13, 29, pero aqu\u00ed\u00ad no se menciona. La vida y las circunstancias tienen \u2020\u0153vac\u00ed\u00ados\u2020\u009d, saltos de l\u00f3gica o vac\u00ed\u00ados de informaci\u00f3n que dejan a la vida un enigma. En 16\u201318 la frase la locura y la necedad muestra que el Predicador mantuvo en mente la alternativa a la sabidur\u00ed\u00ada. Esto anticipa 2:1\u201311. Su conclusi\u00f3n es que el intento de resolver el problema de la vida ensancha el punto de vista de uno sobre el problema pero no proporciona soluci\u00f3n alguna. M\u00e1s discernimiento de una soluci\u00f3n habr\u00ed\u00ada de esperar hasta la venida de Cristo.<br \/>\n2:1\u201311 El fracaso de la b\u00fasqueda de placer. Habiendo mostrado el fracaso de la sabidur\u00ed\u00ada, el Predicador muestra el fracaso de su opuesto. Vemos su resoluci\u00f3n (1a), su conclusi\u00f3n (1b, 2), su de tallado relato (3\u201310) y repetida conclusi\u00f3n (11).<br \/>\nLa risa (2) tiende a ser usada tocante a diversi\u00f3n superficial; placer (en su uso general) es m\u00e1s precavido. Todas las clases de placer no alcanzan a resolver el problema del Predicador. Locura es una palabra asociada con p\u00e9rdida del juicio. La pregunta no contestada, \u00bfDe qu\u00e9 sirve esto?, nos permite saber que aun los goces m\u00e1s elevados no pueden resolver el enigma de la vida.<br \/>\nLos vv. 3\u201310 enumeran los empe\u00f1os del Predicador. Cada clase de relajaci\u00f3n y placer estuvo implicada. Siervos, ganado, vacas y ovejas indican gran riqueza. Una expresi\u00f3n dif\u00ed\u00adcil es mujer tras mujer en el v. 8 probablemente significa \u2020\u0153concubina\u2020\u009d (DHHDHH Dios Habla Hoy). El v. 9 nos habla de su prestigio y de que manten\u00ed\u00ada su objetividad (que es el punto de la \u00faltima frase). Nada exterior (visible a los ojos; 10) o interior (cosas en que el coraz\u00f3n toma placer) le fue privado. El resultado fue un sentido de logro (10b), pero nada m\u00e1s.<br \/>\nSu conclusi\u00f3n final (11) no es distinta de la de su exploraci\u00f3n de la sabidur\u00ed\u00ada (cf.cf. Confer (lat.), compare 2:11 con 1:17, 18). La acumulaci\u00f3n de t\u00e9rminos (vanidad y aflicci\u00f3n de esp\u00ed\u00adritu, no hab\u00ed\u00ada provecho alguno) indica su amargo desenga\u00f1o.<br \/>\n2:12\u201323 Un destino seguro para todos. Despu\u00e9s del problema de la vida (1:2\u201311) y dos remedios ineficaces (1:12\u201318; 2:1\u201311), queda una pregunta: \u00bfHay alguna preferencia entre la sabidur\u00ed\u00ada y la b\u00fasqueda de placer? En un sentido la sabidur\u00ed\u00ada es mejor que la b\u00fasqueda de placer. En otro sentido son iguales; ninguna de ellas puede resolver el problema de la muerte.<br \/>\nLa segunda mitad del v. 12 dice lit.lit. Literalmente: \u2020\u0153\u00bfQu\u00e9 clase de persona es la que suceder\u00e1 al rey en lo que ya ha sido hecho?\u2020\u009d El sentido es: \u2020\u0153\u00bfSer\u00e1n los futuros reyes hombres capaces de hacer mejor de lo que yo he hecho en mi b\u00fasqueda?\u2020\u009d Los reyes futuros tendr\u00e1n que hacer frente al mismo problema que el Predicador ha enfrentado; \u00bfqu\u00e9 consejo puede \u00e9l dar? La sabidur\u00ed\u00ada es la necesidad suprema del rey (ver 1 Rey. 3:5\u201328; Prov. 8:14\u201316). El necio es conocido por su imprudente charlataner\u00ed\u00ada y malicia; \u00e9l es uno para quien la maldad es \u2020\u0153diversi\u00f3n\u2020\u009d (ver, p. ej.p. ej. Por ejemplo Prov. 9:13\u201318).<br \/>\nLos vv. 13 y 14a responden a la pregunta. La sabidur\u00ed\u00ada es de valor. Luz es una met\u00e1fora para entendimiento, pericia, habilidad para vivir. En los vv. 14b\u201316 hay otro \u00e1ngulo. Lo mismo acontecer\u00e1 es la muerte, que confrontar\u00e1 a cada uno, sabio o necio (14b). Lo inevitable coloca a ambos, al hombre sabio y al necio, en un mismo nivel. Ninguno de ellos puede derrotar al \u2020\u0153\u00faltimo enemigo\u2020\u009d (15). El pensamiento del v. 16 es semejante al de 1:16, excepto que aqu\u00ed\u00ad se considera al individuo. Las memorias son demasiado leves para hacer provechoso el esfuerzo (ver tambi\u00e9n 9:15).<br \/>\nEn los vv. 17\u201323 el Predicador considera la vida debajo del sol. La muerte trae a la sabidur\u00ed\u00ada a un alto, lo que a su vez hace que la vida misma parezca in\u00fatil. 17 Me era es una traducci\u00f3n v\u00e1lida, pero la frase tambi\u00e9n significa \u2020\u0153sobre m\u00ed\u00ad\u2020\u009d, y algunas veces expresa lo que es una carga (ver Isa. 1:14). 18 El odio a la vida es seguido por el odio al trabajo, t\u00e9rmino que a veces se refiere a la lucha total por el entendimiento (1:13), pero que aqu\u00ed\u00ad enfoca m\u00e1s sobre las actividades diarias. 19 Otro agravante es que un hombre puede arruinar la obra de su predecesor (Roboam siguiendo a Salom\u00f3n es un ejemplo; 1 Rey. 11:41\u201312:24). 20 El final de las reflexiones del Predicador es hasta aqu\u00ed\u00ad un abismo de desesperaci\u00f3n. El heb. puede traducirse \u2020\u0153\u00e9l permiti\u00f3 a su coraz\u00f3n desesperarse\u2020\u009d. 21 Era una injusticia que otro se aprovechara de los trabajos de su predecesor. A pesar de la sabidur\u00ed\u00ada (habilidad pr\u00e1ctica), el conocimiento (informaci\u00f3n) y talento (el \u00e9xito que viene de sabidur\u00ed\u00ada y conocimiento), nada hay que pueda evitar la muerte o garantizar permanencia. Solamente el evangelio da una respuesta: \u2020\u0153vuestro arduo trabajo en el Se\u00f1or no es en vano\u2020\u009d (1 Cor. 15:58).  22 \u00bfQu\u00e9 logran el duro trabajo (traba jo, empe\u00f1os) y el conflicto de coraz\u00f3n (lucha emocional-intelectual)? La respuesta est\u00e1 en el v. 23. Dolores y frustraci\u00f3n pueden referirse a lo mental o a lo f\u00ed\u00adsico. Ambos aspectos deben estar en vista porque de noche se refiere al insomnio que puede venir con la frustraci\u00f3n.<\/p>\n<p>2:24-3:2 La alternativa al pesimismo<\/p>\n<p>Dios estaba escasamente involucrado en 1:2\u20132:23, siendo mencionado s\u00f3lo en 1:13. Los argumentos anteriores se refer\u00ed\u00adan a la esfera terrenal (1:3, 13, 14; 2:3, 11, 17\u201320, 22) y s\u00f3lo mencionaban de paso a Dios como la causa de la frustraci\u00f3n. Pero ahora Dios est\u00e1 en control de su mundo, creador de la belleza, juez de las injusticias. El nihilismo y la desesperaci\u00f3n se transforman en gozo, be lleza, generosidad de Dios, seguridad y prop\u00f3sito en la vida.<br \/>\n2:24\u201326 El Dios generoso. 24a. La humanidad ha de gozar de las buenas provisiones de Dios. Comer y beber significan la provisi\u00f3n y el contenta miento que Dios quiere para todos. 24b, 25 Cuando experimentamos la vida agradable, viene de su mano. 26 Tres bendiciones de Dios son sabidur\u00ed\u00ada (habilidad para vivir), conocimiento (conocimiento de los hechos, entendimiento, experiencia) y alegr\u00ed\u00ada. El pecador es uno que no vive para agradar a Dios; el uso es distinto en 7:20. El juicio sobre el pecador es tambi\u00e9n don de Dios. Riqueza no es expl\u00ed\u00adcita en el heb.; el Predicador se refiere a la tendencia a adquirir abarc\u00e1ndolo todo. Pero las posesiones s\u00f3lo vienen a la mano del justo. Esto no es al go que se observa. Que la riqueza del \u2020\u0153pecador\u2020\u009d es acumulada para el justo (Prov. 13:22) puede verse en las ciudades cananeas cayendo en manos israelitas. El concepto cristiano de eternidad hace m\u00e1s f\u00e1cil entenderlo (porque lo contrario parece ocurrir en esta vida), pero para el Predicador ha de haber sido pura fe. Eventos como aquellos en Exo. 13:35, 36 pueden haber dado origen a esta convicci\u00f3n.<br \/>\n3:1\u20138 El control del tiempo por Dios. El prop\u00f3sito de esta secci\u00f3n es el de llamarnos a un concepto de la soberan\u00ed\u00ada de Dios que asegura y a la vez modera al lector. Asegura por causa del control de Dios; y, sin embargo, modera porque el control de Dios permanece misterioso. 1 Hay prop\u00f3sito en la vida debido a la supervisi\u00f3n divina de sus estaciones (ver Sal. 31:15 \u2020\u0153En tus manos est\u00e1n mis tiempos\u2020\u009d). Tiempo quiere decir una \u2020\u0153ocasi\u00f3n\u2020\u009d o \u2020\u0153estaci\u00f3n\u2020\u009d; todo lo que se quiere puede traducirse \u2020\u0153prop\u00f3sito\u2020\u009d y se\u00f1ala a lo que uno desea hacer. 2\u20138 El control del tiempo por Dios se impone sobre nosotros. El v. 2a trata del principio y fin de la vida (y por lo tanto todo lo incluido). Tres pares (2b, 3) tra tan de actividades que construyen o destruyen (los verbos son usados amplia y figurativamente). Luego vienen emociones (4), privadas (llorar \u2020\u00a6 re\u00ed\u00adr) y p\u00fablicas (estar de duelo \u2020\u00a6 bailar). Esparcir piedras y juntar se refiere probablemente a la agresi\u00f3n de arruinar campos, y a preparar la tierra para el cultivo (lo opuesto a 2 Rey. 3:25; en Isa. 62:10 se refiere a dar la bienvenida a un conquistador). Las fra ses en el v. 5 se refieren a enemistad y amistad, individual y colectiva. Luego (6, 7a) es reflexi\u00f3n sobre posesiones o ambiciones, empezando o abandonando la b\u00fasqueda de lo que uno quiere, conservando o despoj\u00e1ndose de lo que uno tiene. Los vv. 7b, 8 se refieren al hablar (callar \u2020\u00a6 hablar) y a las relaciones, personales (amar \u2020\u00a6 aborrecer) y nacionales (guerra \u2020\u00a6 paz).<br \/>\n3:9\u201315 Contentamiento y satisfacci\u00f3n. Los vv. 9\u201311 reclaman sobriedad. La pregunta del v. 9 nos recuerda que provecho es lo que se desea pero es dif\u00ed\u00adcil hallar. El v. 10 recuerda la b\u00fasqueda de significado divinamente impuesta. El v. 11 nos recuerda del l\u00ed\u00admite de nuestra comprensi\u00f3n. Los vv. 12\u201315 son m\u00e1s tranquilizantes y se dividen en dos secciones (11\u201313, 14 y 15) comenzando con Yo s\u00e9.<br \/>\nEn el v. 9 se hace nuevamente la pregunta del 1:3 (pero falta la frase \u2020\u0153debajo del sol\u2020\u009d). Otra vez (10, repitiendo 1:13b) se dice que la b\u00fasqueda de significado es dada a los hombres (es decir, prescripta). Pe ro ahora el punto de vista es distinto. 11 El arreglo de los tiempos por Dios es hermoso, una causa de deleite. Eternidad en el coraz\u00f3n de ellos se refiere a la capacidad para algo m\u00e1s amplio y m\u00e1s grande que la sucesi\u00f3n de tiempos que son incontrolables (Tiempo y prop\u00f3sito\/actividad en el v. 1 forman un contraste con eternidad aqu\u00ed\u00ad). Los seres humanos tienen una capacidad para cosas \u2020\u0153eternas\u2020\u009d, algo que trasciende la situaci\u00f3n inmediata. Esto no trae comprensi\u00f3n de Dios y sus caminos; uno todav\u00ed\u00ada no puede comprender desde el principio hasta el fin.<br \/>\nLa vida dada por Dios es nuestro privilegio (12, 13) y tambi\u00e9n el prop\u00f3sito de Dios, sostenido por \u00e9l o (seg\u00fan otra opini\u00f3n) juzgado por \u00e9l. 12 El Predicador recomienda el contentamiento. Pasarlo bien no tiene su significado com\u00fan; es m\u00e1s bien practicar una vida feliz. \u2020\u0153Disfrutar del bien\u2020\u009d expresa el pensamiento. 13 Provisi\u00f3n y contentamiento son dones de Dios. 14 La seguridad no se halla en la esfera terrenal misma, que est\u00e1 sujeta a vanidad (1:2, 4). La acci\u00f3n de Dios exhibe permanencia y efectividad. Esto conduce al temor, un respeto reverencial hacia Dios y sus caminos (ver 5:7; 12:13). El vocabulario del v. 15 fue usado en 1:9\u201311, pero ahora refleja una visi\u00f3n optimista. El pasado se repite. El cuadro es uno de estabilidad, pero (a diferencia de 1:2\u201311) lo que tenemos no es pesimismo; Dios est\u00e1 presente para asegurar la continuidad del movimiento del mundo. El v. 15b da lu gar a una interpretaci\u00f3n en el sentido de que Dios es un juez que vigila el movimiento de las \u00e9pocas del tiempo, y un d\u00ed\u00ada \u2020\u0153llamar\u00e1 a cuentas al pasado\u2020\u009d. Otra traducci\u00f3n lo deja as\u00ed\u00ad: \u2020\u0153Dios busca lo que est\u00e1 apresur\u00e1ndose\u2020\u009d, es decir, Dios cuida del mundo que se apresura alrededor de sus circuitos.<br \/>\n3:16\u201322 El juicio de Dios. Si Dios es el que controla, como 3:1\u201315 sugiere, uno es llevado naturalmente a pensar acerca de las injusticias del mundo. Tenemos una observaci\u00f3n, dos comentarios y una conclusi\u00f3n (16, 17, 18\u201321, 22). El v. 16 declara el problema: las injusticias. 17 Las injusticias son consideradas a la luz de un evento divino futuro o un per\u00ed\u00adodo de juicio (los juzgar\u00e1 Dios). Todas las personas estar\u00e1n involucradas (el justo y el imp\u00ed\u00ado). El juicio tiene en cuenta el prop\u00f3sito interior y las obras. Los vv. 18\u201321 hacen una segunda observaci\u00f3n. Los puntos principales son que Dios usa las injusticias para demostrar que sin \u00e9l los seres humanos son como animales (18); los animales y los se res humanos son semejantes en el hecho de su muerte (19, 20); pocos aprecian diferencia alguna entre la gente y los animales en lo que sigue a la muerte (21). El v. 22 es la conclusi\u00f3n; el remedio para el enigma de la vida es vivir de la bondad de Dios.<\/p>\n<p>4:1-10:20 HACIENDO FRENTE A LA REALIDAD<br \/>\nEn los proverbios de esta secci\u00f3n hay agrupamiento. Vemos las penurias y perplejidades de la vida, la compa\u00f1\u00ed\u00ada que demanda pero el aislamiento que exhibe, pobreza y riqueza, adversidades humanas, los l\u00ed\u00admites de la sabidur\u00ed\u00ada y el impacto de la necedad. Cada una es problem\u00e1tica, pero el Predicador insiste en que Dios est\u00e1 presente y que la fe en \u00e9l es muy valiosa. La vida es a menudo problem\u00e1tica para el cristiano tambi\u00e9n, y las palabras del Predicador son m\u00e1s que de inter\u00e9s anticuario.<\/p>\n<p>4:1-5:7 Las penurias y las compa\u00f1\u00ed\u00adas de la vida<\/p>\n<p>Tenemos cinco unidades (4:1\u20133, 4\u20136, 7 y 8, 9\u201312, 13\u201316), cada una de las cuales se relaciona de alguna manera con el aislamiento, falta de compa\u00f1\u00ed\u00ada o falta de ayuda humana (sin consolador, 1; rivalidad que destruye las relaciones humanas, 4; un hombre totalmente solo, 8; dos mejor que uno, 9\u201312; reyes que quedan aislados, 13\u201316). Los vv. de 5:1\u20137 mismos parecen algo aislados; declaran nuevamente la realidad de Dios.<br \/>\n4:1\u20133 Opresi\u00f3n sin consuelo. La opresi\u00f3n es un hecho (Yo \u2020\u00a6 vi, 1), parte del horror de este mundo (debajo del sol, 1), amarga por el poder que tienen los opresores. No se sugiere soluci\u00f3n (aunque 2:26 y 3:22 han dado una insinuaci\u00f3n). La pregunta impl\u00ed\u00adcita es, \u00bfc\u00f3mo enfrentaremos a la realidad?<br \/>\n4:4\u20136 La envidia y sus alternativas. Si la opresi\u00f3n da\u00f1a las relaciones (1\u20133), as\u00ed\u00ad lo hace m\u00e1s sutilmente la envidia (4\u20136). Mucho esfuerzo es motivado por el deseo de superar a otros. El v. 5 es lo opuesto del v. 4. Si disgusta la rivalidad, el peligro opuesto es retirarse completamente de la vida. Pero es to significa destruir la propia vida. El contentamiento (6) es mejor que la rivalidad (4) o la holgazaner\u00ed\u00ada (5). Una mano llena expresa una cantidad limitada, ambos pu\u00f1os llenos m\u00e1s de lo que pue de manejarse con facilidad. El primer caso lleva al sosiego; el segundo al fracaso y la frustraci\u00f3n (\u2020\u0153querer atrapar el viento\u2020\u009d, DHHDHH Dios Habla Hoy).<br \/>\n4:7, 8 \u00bfPara qu\u00e9 vive uno? El hombre no tiene familia o amigos, sin embargo, tiene \u00e9xito y es rico. El hace la pregunta del v. 8, pero no se da respuesta y la pregunta queda pendiente; es parte de la frustraci\u00f3n de la vida.<br \/>\n4:9\u201312 La necesidad de compa\u00f1\u00ed\u00ada. El v. 9 presenta el punto; los vv. 10\u201312a dan ilustraciones; el v. 12b declara nuevamente el asunto. Pozos (10), noches fr\u00ed\u00adas (11) y bandidos (12a) confrontaban a los antiguos viajeros, sugiriendo la necesidad de compa\u00f1\u00ed\u00ada en momentos de accidentes (10), insuficiencia (11) y adversidad (12a). El aumento de n\u00fa mero de dos (9, 12a) a tres es significativo: mientras m\u00e1s amigos, mejor.<br \/>\n4:13\u201316 Un l\u00ed\u00adder aislado. Algunos pronombres ambiguos en el v. 14 significan que este pasaje puede leerse de distintas maneras. El rey viejo del v. 13 en un tiempo fue sabio (como ya no sabe sugiere) pero perdi\u00f3 su sabidur\u00ed\u00ada. La palabra para pobre se refiere a origen humilde. Muchacho abarca la edad de la adolescencia hasta los cuarenta. En el v. 14 su se refiere al rey. Surge un hombre joven; tiene todo en contra, pero el rey se aisl\u00f3 (implicado en el v. 15). El aislamiento del hombre viejo condujo al \u00e9xito del m\u00e1s joven. El hombre joven tuvo \u00e9xito por un tiempo (15). En el v. 16 delante de \u00e9l significa \u2020\u0153eran s\u00fabditos\u2020\u009d). La popularidad tam poco fue duradera para el hombre m\u00e1s joven. El repiti\u00f3 el ciclo. De la historia surgen dos puntos principales que son universalmente verdaderos: que el aislamiento es parte de los dolores de la experiencia humana, y que la nueva generaci\u00f3n no resolvi\u00f3 el problema de la generaci\u00f3n vieja (ver 1:9\u201311).<br \/>\n5:1\u20137 El acceso a Dios. Si uno ve correctamente el tema de la compa\u00f1\u00ed\u00ada en 4:1\u201316, el asunto es abandonado abruptamente sin que se sugiera una soluci\u00f3n real. Somos antes enfrentados con Dios. El pasaje 4:1\u201316 suscitar\u00ed\u00ada en la mente de cualquier lector la pregunta: \u00bfNo es Dios la respuesta? Pero debemos acceder a \u00e9l de la manera correcta.<br \/>\nCasa de Dios (1) es el templo, la estructura del cual se\u00f1ala hacia la santidad e inaccesibilidad de Dios salvo por medio de sacrificio. El necio no se da cuenta de lo ofensivo que es a Dios en la manera de acercarse a \u00e9l. 2 El apresuramiento en la oraci\u00f3n no alcanza a ver la magnitud de la diferencia entre Dios y los seres humanos. Cielo es el lugar de la gloria de Dios; el adorador debe recordar que \u00e9l no se allega a Dios como un igual.<br \/>\n3 Las responsabilidades tienen efectos laterales. Al producir sue\u00f1os perturbados pueden tambi\u00e9n llevar a una abundancia de palabras desconsideradas. 4, 5 El voto (un acompa\u00f1ante de la petici\u00f3n o una expresi\u00f3n espont\u00e1nea de gratitud) puede consistir en una promesa de lealtad, una ofrenda voluntaria, o la dedicaci\u00f3n de un ni\u00f1o. Hacer un voto correcto y no guardarlo ofende a Dios. El mensajero (6) ser\u00ed\u00ada un sacerdote o alguien enviado por un sacerdote. Los sue\u00f1os (7) deben significar algo parecido a so\u00f1ar despierto, casualidad, irrealidad al aproximarse a Dios. Esto, y la abundancia de palabras descuidadas en la oraci\u00f3n, son ambas marcas del mundo sin significado (frustrado, torcido). El temor a Dios es el remedio (ver 3:14; 12:13).<\/p>\n<p>5:8-6:12 Pobreza y riqueza<\/p>\n<p>Tenemos aqu\u00ed\u00ad a los pobres (5:8), el dinero (5:10), el aumento de bienes (5:11), el rico (5:12), \u2020\u0153riquezas\u2020\u009d (5:13, 14), riquezas y posesiones (5:19; 6:2) y el pobre (6:8).<br \/>\n5:8, 9 El pobre bajo una burocracia opresiva. El Predicador considera la frustraci\u00f3n de una burocracia opresiva con sus demoras y excusas. El po bre no puede permitirse esperar, y la justicia se pierde entre los escalones de la jerarqu\u00ed\u00ada. No se ofrece un remedio; la naturaleza humana es as\u00ed\u00ad.<br \/>\n8 Al alto lo vigila uno m\u00e1s alto puede tomarse como que un oficial sospechaba de otro (ver el verbo en 1 Sam. 19:11). Sin embargo, la traducci\u00f3n \u2020\u0153Cada oficial es protegido por el que est\u00e1 encima de \u00e9l\u2020\u009d concuerda mejor con el contexto. La \u00faltima frase no se refiere a Dios o al rey, sino a muchos pelda\u00f1os de autoridad.<br \/>\nEl v. 9 ha sido interpretado de muchas maneras. Seg\u00fan una versi\u00f3n, el pensamiento es: \u2020\u0153A pesar de los impedimentos burocr\u00e1ticos, vale la pena tener una tierra estable; aun el rey la necesita.\u2020\u009d Otra ma nera de verlo es: \u2020\u0153Pero un provecho para una tierra para cada habitante es: un rey sobre tierra cultivada.\u2020\u009d La opresi\u00f3n burocr\u00e1tica no anula el valor de la estabilidad en la sociedad.<br \/>\n5:10\u201312 El dinero y sus desventajas. Los l\u00ed\u00admites al valor del dinero son: no puede satisfacer al codicioso (10), atrae a un c\u00ed\u00adrculo de dependientes (11) y perturba la paz de uno (12). Dinero y riquezas (10) son la plata como medio de intercambio y la riqueza en forma de bienes; abundancia (12) puede referirse a la riqueza o al f\u00ed\u00adsico. Una versi\u00f3n lo traduce como \u2020\u0153est\u00f3mago lleno\u2020\u009d.<br \/>\n5:13\u201317 Riquezas: amadas y perdidas. Pasamos a aquellos que ten\u00ed\u00adan riqueza y la perdieron. Vemos riquezas adquiridas (13) y perdidas (14a). El rico no pod\u00ed\u00ada dejar nada a nadie (14b) ni llevar algo consigo (15).<br \/>\n16, 17 La facilidad con que la riqueza puede deslizarse de entre los dedos de uno es parte de la frustraci\u00f3n de la vida (16a); al final una persona lleva muy exactamente (el heb. es enf\u00e1tico) lo que trajo: nada.<br \/>\n5:18\u201320 El remedio recordado. Cuando la presentaci\u00f3n del Predicador de lo feo de la vida se torna abrumadora, \u00e9l nos recuerda de 1:2\u20133:22. A \u00e9l le preocupa el tener una perspectiva confiada y un esp\u00ed\u00adritu contento con los cuales enfrentar lo feo de la vida. Aqu\u00ed\u00ad \u00e9l recuerda que hay un acceso a la vida en el cual \u00e9sta puede disfrutarse en duro trabajo, no en evitarlo. Comer y beber expresa compa\u00f1erismo, gozo y satisfacci\u00f3n, incluyendo goces espirituales (ver Deut. 14:26). La riqueza puede llevar a la miseria (ver v. 14), pero si es parte de una vida satisfecha, venida de Dios, puede ser positivamente apreciada, despu\u00e9s de todo. El v. 20 es un marcado contraste a lo penoso de 2:23, una prueba de que el Predicador est\u00e1 comparando dos accesos a la vida. El heb. de lo mantiene ocupado est\u00e1 relacionado con el t\u00e9rmino \u2020\u0153negocio\u2020\u009d que he mos visto antes. Hay un \u2020\u0153negocio\u2020\u009d que frustra; pero el \u2020\u0153negocio\u2020\u009d de tomar la vida de la mano de Dios preocupa tambi\u00e9n a aquellos que miran as\u00ed\u00ad a la vida.<br \/>\n6:1\u20136 La riqueza y su inseguridad. La riqueza no garantiza su propio disfrute (1, 2). Un hombre puede vivir en la flor de la vida con una familia pr\u00f3spera pero morir insatisfecho y sin ser llorado (1\u20133). Ser\u00ed\u00ada mejor nunca haber vivido que haber vivido una vida insatisfecha (4\u20136a). La muerte es inevitable (6).<br \/>\n6:7\u20139 Deseo insaciable. El trabajo de una persona no es por puro placer sino para ganarse la vida con la esperanza de hallar satisfacci\u00f3n en ella. Pero su alma no se sacia (la referencia es a m\u00e1s que lo f\u00ed\u00adsico). 8 Dos preguntas esperan una respuesta negativa. Ni la sabidur\u00ed\u00ada ni el hombre pobre recomend\u00e1ndose a s\u00ed\u00ad mismo mejoran su suerte. El v. 9 puede ser aconsejador, y estar instando al conten tamiento. Pero a la luz de 9b, el pensamiento probablemente es que el pobre, aunque tenga mucho para ver, s\u00f3lo experimenta un deseo err\u00e1til que a\u00f1ade a la frustraci\u00f3n.<br \/>\n6:10\u201312 Un atolladero. Nombre habla de car\u00e1cter. El mundo (El que existe), hombre y Dios (uno que es m\u00e1s fuerte que \u00e9l) tienen todos caracteres fijos. El problema que se presenta en 1:2, 3 no desaparecer\u00e1. 12 Lo que se necesita es algo que ser\u00e1 adecuado para cada d\u00ed\u00ada (los contados d\u00ed\u00adas \u2020\u00a6 \u00e9l pasa) pero que durar\u00e1n toda la vida (el hombre durante \u2020\u00a6 su vana vida), algo que puede hacer frente al enigma de la vida (vana vida) y que da experiencia y valores que valen la pena (lo que es mejor). Las dos preguntas implican que por lo general las personas no descubren tal remedio, y otros no pueden f\u00e1cilmente ayudar. Pocos tienen una respuesta ahora; no existe una certeza pr\u00e1ctica para el futuro. La secci\u00f3n ha llegado a un atolladero. Solamente 5:18\u201320 ha dado alguna ayuda.<\/p>\n<p>7:1-8:1 Sufrimiento y pecado<\/p>\n<p>En esta secci\u00f3n tenemos primero el posible car\u00e1cter instructivo del sufrimiento (1\u20136), luego sus peligros (7\u201310). La sabidur\u00ed\u00ada es indispensable (11, 12); la vida est\u00e1 bajo la mano de Dios (13, 14). La segunda mitad va de lo torcido de la vida (13) a la perversidad de la humanidad (29). Se plantean cuestiones b\u00e1sicas respecto al origen, la universalidad y perversidad del mal en una mezcla de declaraciones de hechos y de est\u00ed\u00admulo a la acci\u00f3n.<br \/>\n7:1\u20136 Sufrimiento instructivo. Se ponen dos comparaciones lado a lado (1), y podr\u00ed\u00adan traducirse: \u2020\u0153Como un buen nombre es mejor \u2020\u00a6 as\u00ed\u00ad el d\u00ed\u00ada de la muerte es mejor \u2020\u00a6 \u2020\u009d As\u00ed\u00ad como el car\u00e1cter interior es m\u00e1s crucial que la fragancia exterior, as\u00ed\u00ad las lecciones derivadas de un funeral son m\u00e1s instructivas que las lecciones de una fiesta de cumplea\u00f1os. El funeral puede llevarnos a pensar acerca de la vida, pero la fiesta probablemente no lo har\u00e1. En este sentido se enmienda el coraz\u00f3n (3), es decir, hace posible que nuestros pensamientos m\u00e1s \u00ed\u00adntimos hagan evaluaciones verdaderas. El v. 4a significa que el hombre sabio aprende algo de lo inevitable de la muerte, pero (4b) el necio est\u00e1 ciego a los asuntos espirituales y se preocupa m\u00e1s por la festividad.  6 La risa del necio es una llama repentina, un despliegue de chispas, pero pronto se agota y es f\u00e1cilmente apagada.<br \/>\n7:7\u201310 Cuatro peligros. Cuatro obst\u00e1culos para la sabidur\u00ed\u00ada son: la corrupci\u00f3n (7), la impaciencia (8), la amargura (9) y la nostalgia (10). Fin (8) tiene el sentido de \u2020\u0153resultado\u2020\u009d (como en Prov. 14:12). Un tiempo de prueba tiene un producto final. Seno (9) se refiere a lo m\u00e1s \u00ed\u00adntimo. El resentimiento, cuando es tolerado, hace su morada en la personalidad.<br \/>\n7:11, 12 La necesidad de sabidur\u00ed\u00ada. En Israel posesiones ten\u00ed\u00ada referencia principalmente a la tierra. Aqu\u00ed\u00ad la idea es espiritualizada. La sabidur\u00ed\u00ada tambi\u00e9n, como la tierra, pertenece a Dios pero es da da a su pueblo. Como la riqueza, la sabidur\u00ed\u00ada tiene un poder protector, pero en un nivel m\u00e1s profundo.<br \/>\n7:13, 14 La vida bajo Dios. El v. 13 se hace eco de 1:15. Lo b\u00e1sicamente torcido en nuestra experiencia de la vida no es \u2020\u0153destino\u2020\u009d sino ordenado por Dios. 14 Tanto los buenos tiempos como los malos tienen prop\u00f3sito. Uno es conducir al gozo; el otro a la realizaci\u00f3n de que la vida est\u00e1 \u2020\u0153sujeta a vanidad\u2020\u009d (Rom. 8:20). Las estaciones fluctuantes de la vida nos mantienen dependientes de Dios. A\u00fan no estamos en el cielo.<br \/>\n7:15\u201318 Peligros en el camino. D\u00ed\u00adas de mi vanidad (15) es la vida dominada por los problemas mencionados en 1:2\u201311. Nabot (1 Rey. 21:13) y Jezabel (1 Rey. 18\u201319; 21) ilustran el punto del v. 15. Enfrentado con la injusticia, uno tiende a inclinarse ya sea a la justicia propia (el punto del v. 16, que podr\u00ed\u00ada traducirse \u2020\u0153hacerse el justo\u2020\u009d) o rendirse al pecado (17). La \u00faltima l\u00ed\u00adnea del v. 17 podr\u00ed\u00ada traducirse \u2020\u0153escapar\u00e1 de ambas\u2020\u009d y referirse retrospectivamente a los vv. 15 y 16.<br \/>\n7:19\u201322 La necesidad de sabidur\u00ed\u00ada. Un llamado a la sabidur\u00ed\u00ada es apropiado ahora. La sabidur\u00ed\u00ada puede ser mayor que las opiniones colectivas de l\u00ed\u00adde res experimentados (19). Es necesaria, a la luz de la pecaminosidad humana (20), que se ve especialmente en la conversaci\u00f3n (21). Uno no debe prestar mucha atenci\u00f3n al car\u00e1cter vengativo de otros. El v. 22 nos recuerda que nuestra propia experiencia debiera hacer que nos di\u00e9ramos cuenta de su frecuente inexactitud.<br \/>\n7:23, 24 La inaccesibilidad de la sabidur\u00ed\u00ada. La sabidur\u00ed\u00ada puede ser necesaria (19\u201322), pero es dif\u00ed\u00adcil de hallar. El v. 24 mira hacia atr\u00e1s a la pregunta de 1:12\u201318. \u00bfQui\u00e9n lo podr\u00e1 hallar? es una pregunta ret\u00f3rica. La respuesta es, hablando en general, nadie.<br \/>\n7:25\u201329 La pecaminosidad de la humanidad. El darnos cuenta de la limitaci\u00f3n de nuestra comprensi\u00f3n de la sabidur\u00ed\u00ada nos lleva a considerar m\u00e1s el car\u00e1cter de la humanidad y de la realidad (25). La raz\u00f3n (25\u201327) es una frase matem\u00e1tica, \u2020\u0153la suma total\u2020\u009d. El Predicador tiene conclusiones acerca de las mujeres (26, 28) y de los hombres (29). El teme a una clase de mujer (26). Su personalidad (coraz\u00f3n) tiene instintos de un cazador. Ella es poderosa en sus atenciones (manos son ataduras). No es dado a todos escapar, sino que es un don de Dios (ver 2:26). El v. 28 no es una declaraci\u00f3n generalizada; enfoca s\u00f3lo el asunto de la sabidur\u00ed\u00ada (como 1 Tim. 2:14; Tito 2:2\u20136) y s\u00f3lo en cierta clase de mujer. Para otro punto de vista uno debiera comparar 9:9. El v. 29 presenta una conclusi\u00f3n acerca de toda la raza humana, conducida casi exclusivamente en el tiempo del Predicador por hombres. S\u00f3lo esto nos hace saber que hay un solo punto que es la fuente de las calamidades de la humanidad. El hombre no fue creado neutro sino recto. A pesar de una rectitud original, el pecado ha entrado. Es perverso (razones habla de un plan para vencer lo que de otro modo se esperar\u00ed\u00ada), deliberado y universal (hombres se refiere a todas las personas).<br \/>\n8:1 \u00bfQui\u00e9n es sabio? Este vers\u00ed\u00adculo contin\u00faa el tema del cap. 7. \u00bfD\u00f3nde hay alguien que hallar\u00e1 la soluci\u00f3n a los enigmas de la vida? El rostro iluminado se refiere a la conducta agradable (cf.cf. Confer (lat.), compare Deut. 28:50; Dan. 8:23).<\/p>\n<p>8:2-9:10 Autoridad e injusticia<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de las realidades de autoridad (2\u20139), las injusticias (10\u201315) y perplejidades (16, 17) de la vida, y la monstruosidad final (9:1\u20136), el Predicador presenta una plataforma sobre la cual estar en pie en medio de la perplejidad (9:7\u201310).<br \/>\n8:2\u20139 Autoridad real. Los s\u00fabditos del rey toman un juramento de lealtad; Dios lo testific\u00f3 y lo sancion\u00f3. 3, 4 El Predicador advierte contra el aban dono del puesto de uno. Prisa en dejar la presencia del rey indicar\u00e1 falta de afecto o deslealtad (ver la frase en Ose. 11:2). Ni te detengas \u2020\u00a6  puede tambi\u00e9n significar \u2020\u0153persistir en\u2020\u009d. El poder del rey debe ser tomado seriamente. 5 El vivir bajo un r\u00e9gimen autocr\u00e1tico incluye estar alerta a las oportunidades que Dios da (la fraseolog\u00ed\u00ada recuerda 3:1\u20138), y seguir el proceder apropiado. Jonat\u00e1n, Nat\u00e1n y Ester son ejemplos (1 Sam. 19:4\u20136; 2 Sam. 12:1\u201314; Est. 7:2\u20134). 6, 7 Mal es la frustraci\u00f3n y perplejidad que es el tema de Ecl., intensificado por la igno rancia de la gente acerca del futuro. En el v. 8 se mencionan cuatro limitaciones a toda autoridad. Primera, nadie puede retener el h\u00e1lito de ninguno. Segunda, la muerte est\u00e1 dentro del control de Dios. Tercera, no hay tregua en semejante guerra pareciera significar el alcance del poder del rey. Pero el heb. podr\u00ed\u00ada traducirse \u2020\u0153esta guerra\u2020\u009d y ser continuaci\u00f3n del segundo punto. En el conflicto de la muerte no hay autoridad capaz de rescatar. Guerra es una met\u00e1fora para las luchas de la aproximaci\u00f3n de la muerte. Cuarta, ninguna medida, por despiadada que sea, librar\u00e1 en este respecto. Algunos eruditos unen la tercera y la cuarta, pero las frases pueden ser tomadas separadamente. En situaciones donde la ley y el orden y los apremios de los gobiernos parecen estar quebr\u00e1ndose, este llamado a \u2020\u0153obedecer al rey\u2020\u009d es m\u00e1s apropiado que nunca.<br \/>\n8:9-11 Las injusticias de la vida. Nuevamente el Predicador reclama observaci\u00f3n (he observado), evaluaci\u00f3n (he dedicado mi coraz\u00f3n), amplitud de visi\u00f3n (todo \u2020\u00a6 todo) pero con un l\u00ed\u00admite (debajo del sol). La sepultura era parte de un tratamiento honroso en Israel; honrar a los malvados es una anomal\u00ed\u00ada. Su estar en libertad (entraban y sal\u00ed\u00adan) y la alabanza que recibieron parece injusta. Ejemplos recientes vendr\u00e1n f\u00e1cilmente a la mente. 11 La demora en el juicio es mal entendida. La inactividad de Dios parece ser indiferencia, m\u00e1s que paciencia.<br \/>\n8:12, 13 La respuesta de la fe. El pecado de la persona imp\u00ed\u00ada pudiera ser grande (haga mal cien veces) y su vida prolongada, pero el punto de vista de la fe dice yo s\u00e9. (El he observado del v. 9 pone por delante lo que todos pueden ver; el yo s\u00e9 del v. 12 es un punto de vista no apreciado por todos). Desde una perspectiva el hombre imp\u00ed\u00ado prolonga sus d\u00ed\u00adas (12), sin embargo a la persona imp\u00ed\u00ada ni le ser\u00e1n alargados sus d\u00ed\u00adas como la sombra. La contradicci\u00f3n insin\u00faa que la maldad no florecer\u00e1 m\u00e1s all\u00e1 de la tumba, en tanto que el justo florecer\u00e1 de alg\u00fan modo despu\u00e9s de la muerte.<br \/>\n8:14 El problema declarado de nuevo; el remedio recordado. Algunas veces hecho y retribuci\u00f3n son totalmente inapropiados. Si el v. 14 intensifica el problema, el v. 15 recuerda 2:23, 24 y 5:18\u201320, el remedio del Predicador, que es aceptar los dones que Dios nos da y colocarnos en sus manos.<br \/>\n8:16\u20149:1 El enigma de la vida. El enigma de la vida trae d\u00ed\u00adas y noches de inquietud (16; ver tambi\u00e9n 2:23). De modo que (17) debemos estar satisfechos de no saberlo todo. Trabajo arduo, diligencia, sabidur\u00ed\u00ada acumulada, todos fallan en poder hallar la respuesta. El punto de la \u00faltima parte del v. 1 es que nadie sabe antes de tiempo qu\u00e9 clase de trato recibir\u00e1. (El trato al que se refiere es de manos de los seres humanos, no de la mano de Dios.)<br \/>\n9:2, 3 El mismo trato para todos. El justo no es necesariamente m\u00e1s favorecido que el imp\u00ed\u00ado, sea en la vida o en el hecho de morir. Las palabras el que teme el jurar pueden traducirse \u2020\u0153que evitan ju rar\u2020\u009d y referirse a aquellos que evitan tomar juramento de lealtad a Dios. El uso de la palabra locura sugiere un estilo de vida borrascoso y sin conciencia.<br \/>\n9:4\u20136 Donde hay vida hay esperanza. Esta vida es crucial, y la muerte introduce un cambio decisivo. Que los muertos no saben nada recuerda declaraciones similares en Job 14:21, 22 y 2 Rey. 22:20. No est\u00e1 afirmando que los muertos est\u00e1n dormidos, sino que los muertos no tienen contacto con este mundo. Adem\u00e1s, los hombres y las mujeres de este mundo pronto olvidan a los que han partido. Esta vida es el lugar donde se cosecha la recompensa. El v. 6 menciona algunas experiencias terrenales que cesar\u00e1n.<br \/>\n9:7\u201310 El remedio de la fe. Lo que antes hab\u00ed\u00ada sido consejo (2:24\u201326; 3:12, 13, 22; 5:18\u201320) es ahora un llamado a la acci\u00f3n. La base del conten tamiento es el favor de Dios. La humanidad tiene que recibir el contentamiento como un don de Dios (cf.cf. Confer (lat.), compare 3:13); es en tal contexto que Dios aprobar\u00e1 la actividad de la persona. Vestiduras c\u00f3modas (blancas en un clima caluroso), piel suavizada (aliviada de irritaci\u00f3n por el aceite) y la compa\u00f1\u00ed\u00ada de una esposa (9) son algunos de sus aspectos pr\u00e1cticos. El matrimonio al que se refiere es afectuoso, de por vida, mon\u00f3gamo. 10 Sobre la base de contentamiento (7), comodidad (8) y compa\u00f1erismo (9) nos lanzamos a las responsabilidades de la vida. Lo que te venga a la mano se refiere a lo que est\u00e1 disponi ble y dentro de la habilidad de uno. La vida ha de ser activa, en\u00e9rgica, pr\u00e1ctica. La muerte es el fin de la oportunidad.<\/p>\n<p>9:11-10:20 Sabidur\u00ed\u00ada e insensatez<\/p>\n<p>En esta secci\u00f3n cada unidad se conecta de alg\u00fan modo con los temas de la sabidur\u00ed\u00ada y la insensatez.<br \/>\n9:11, 12 Tiempo y oportunidad. En el v. 11 se enumeran cinco logros, pero dos factores limitan el \u00e9xito: el tiempo (recordando 3:1\u20138 y su punto que las estaciones de la vida est\u00e1n en las manos de Dios) y el hecho inesperado (\u2020\u0153casualidad\u2020\u009d, desde el punto de vista humano). Los tiempos de frustraci\u00f3n o de muerte (el tiempo malo puede referirse a cualquiera de ellas) son inesperados pero irresistibles (co mo red y trampa lo sugieren).<br \/>\n9:13\u201316 La sabidur\u00ed\u00ada no reconocida. El Predicador recuerda un incidente en el cual hubo una lucha entre el prestigio (un gran rey) y la insignificancia (ciudad peque\u00f1a), entre la fuerza (grandes torres de asedio) y la debilidad (ciudad peque\u00f1a). El incidente preciso no se conoce, pero era similar a los hechos en Jue. 9:50\u201355 y 2 Sam. 20:15\u201322. La \u00faltima oraci\u00f3n del v. 15 significar\u00ed\u00ada que nadie se acord\u00f3 del hombre pobre despu\u00e9s que dio su ayuda. No obstante, la l\u00ed\u00adnea puede ser traducida \u2020\u0153\u00e9l pudo haber librado la ciudad con su sabidur\u00ed\u00ada\u2020\u009d. Esto concuerda con el v. 16: las humildes circunstancias de la persona pobre est\u00e1n en su contra y su sabidur\u00ed\u00ada es deso\u00ed\u00adda. Pero \u00e9ste no es un llamado a que abandonemos a la sabidur\u00ed\u00ada como in\u00fatil, sino m\u00e1s bien a perseverar en su luz y dejar a Dios el resultado.<br \/>\n9:17\u201410:1 La sabidur\u00ed\u00ada frustrada. Si el hombre pobre es deso\u00ed\u00addo (16), los gobernantes se hacen o\u00ed\u00adr con facilidad (17). Los gritos del poderoso pueden anular la sabidur\u00ed\u00ada. La sabidur\u00ed\u00ada, tambi\u00e9n, es f\u00e1 cilmente derribada (17), porque una peque\u00f1a equivocaci\u00f3n produce el olor de la necedad mayor que la fragancia de la sabidur\u00ed\u00ada (10:1).<br \/>\n10:2, 3 La insensatez. El resto de la secci\u00f3n considera el lado invisible de la vida de una persona, contrastado con rostro (7:3), manos (7:26) o cuerpo (11:10). Siendo que el ser zurdo estaba relacio nado con la incompetencia (ver Jue. 3:15; 20:16) el tener el coraz\u00f3n inclinado a la derecha es ser recto, h\u00e1bil e ingenioso en la vida diaria de uno. El tener uno el coraz\u00f3n inclinado a la izquierda es ser chapucero e incompetente en la \u2020\u0153fuente de la vida\u2020\u009d (Prov. 4:23). Tal incompetencia se har\u00e1 visible (3).<br \/>\n10:4\u20137 La insensatez en lugares elevados. La ira de un gobernante no debe llevar a uno a la deserci\u00f3n de su puesto (sea por p\u00e1nico o por amargura). El consejo del v. 4 es seguido por razones que lo refuerzan (4b\u20137). Puede haber desatino en el liderazgo nacional (5) y reversiones singulares de posici\u00f3n y prestigio que impedir\u00e1n a la sabidur\u00ed\u00ada (6, 7). La gente con recursos (los ricos) puede carecer de oportunidad; las personas con oportunidad (pr\u00ed\u00adncipes) pueden carecer de recursos.<br \/>\n10:8\u201311 La insensatez en acci\u00f3n. El car\u00e1cter vengativo tiene su propio castigo. Las figuras del v. 8 pueden sugerir malicia (ver Jer. 18:18\u201322). Actividades m\u00e1s constructivas (cortar piedras, partir le\u00f1a) pueden tambi\u00e9n ser hechas incompetentemente (9) o la habilidad puede ser abrumada por los inconvenientes de \u2020\u0153tiempo y casualidad\u2020\u009d (9:11). El v. 10 nos dice que la sabidur\u00ed\u00ada traer\u00e1 \u00e9xi to mejor que la fuerza bruta, pero el v. 11 advierte contra su opuesto: uno que es capaz de manejar un asunto dif\u00ed\u00adcil (el encantador de serpientes) puede fracasar por falta de prontitud. La pereza puede anular la habilidad inherente.<br \/>\n10:12\u201315 La palabra y trabajo del necio. El habla es la prueba de la sabidur\u00ed\u00ada. Las palabras agradables ser\u00e1n amables, apropiadas, \u00fatiles y atractivas. Las palabras del necio le consumen, da\u00f1ando su reputaci\u00f3n (ver v. 3) y su posibilidad de hacer el bien. Comienzo (13) puede tener el sentido de \u2020\u0153origen\u2020\u009d. El origen de las palabras necias es la necedad inherente del coraz\u00f3n (ver v. 2). Su final (incluyendo la idea de \u2020\u0153resultado\u2020\u009d, como en 7:8) es locura nociva, una irracionabilidad que es moralmente perversa. El v. 14 se\u00f1ala la arrogancia de tal persona; a pesar de la cantidad de sus palabras \u00e9l no tiene control del futuro. El v. 15 avanza de la palabra al trabajo. Las aldeas son conspicuas, pero el necio yerra el camino aun a aquello que es obvio. El rehusar aceptar la saludable sabidur\u00ed\u00ada de Dios siempre deja a las personas sin prop\u00f3sito o direcci\u00f3n en la vida.<br \/>\n10:16\u201320 Desatino en la vida nacional. El Predicador contrasta, a un nivel nacional, el camino al desastre (\u00c2\u00a1Ay \u2020\u00a6 !; 16) y el camino a la seguridad (Bienaventurada \u2020\u00a6 ; 17). La primera necesidad es la de un l\u00ed\u00adder maduro. Muchacho es una palabra que se refiere a inmadurez. En 1 Rey. 3:7 Salom\u00f3n se consideraba inmaduro, necesitado de sabidur\u00ed\u00ada dada por Dios. Hijo de nobles (heb. \u2020\u0153hijo de hombre libre\u2020\u009d) es uno cuya posici\u00f3n en la sociedad le da la intrepidez para actuar sin temor. Otra necesidad es el dominio propio. Comer y beber en las horas tempranas del d\u00ed\u00ada sugiere indulgencia ego\u00ed\u00adsta. Mientras que la naci\u00f3n todav\u00ed\u00ada est\u00e1 en la mente (n\u00f3tese el v. 20), el v. 18 enfoca m\u00e1s sobre el individuo en la naci\u00f3n. La pereza del necio trae el jui cio de seguro deterioro (18). Aunque la risa, el vino y el dinero no eran despreciados por el Predicador, el punto del v. 19 es que los placeres de la vida no deben ser su perspectiva total. El \u00e9nfasis del orden de las palabras heb. se\u00f1ala aqu\u00ed\u00ad al fracaso de la vida del perezoso: alimento \u2020\u00a6 vino \u2020\u00a6 dinero es el l\u00ed\u00admite de su horizonte. El v. 20 cierra con una palabra de consejo (reanudando el tema del v. 4) y desaf\u00ed\u00ada al lector a permanecer tranquilo en los d\u00ed\u00adas de pe reza, inmadurez o indulgencia nacional. \u2020\u0153Un pajarito me dijo\u2020\u009d (20) (es decir, o\u00ed\u00ad el rumor) es un proverbio que aparece en distintas culturas, desde los antiguos heteos a los griegos posteriores y en adelante.<br \/>\nTodo lo dicho acerca de la sabidur\u00ed\u00ada y la insensatez nos se\u00f1ala otra vez a 2:24\u20133:22 y la necesidad de recibir la vida d\u00ed\u00ada tras d\u00ed\u00ada de la mano de Dios.<\/p>\n<p>11:1-12:8 EL LLAMADO A LA DECISION<br \/>\nM\u00e1s que otras partes de Ecl., esta secci\u00f3n se caracteriza por un sostenido est\u00ed\u00admulo a la acci\u00f3n. Los mandamientos llegan a una impresionante y sostenida culminaci\u00f3n en 12:1\u20137, que constituye una larga oraci\u00f3n. El antes \u2020\u00a6 antes \u2020\u00a6 antes (12:1, 2, 6) se\u00f1ala repetidamente al hecho de la muerte y la necesidad de actuar velozmente.<\/p>\n<p>11:1-6 La aventura de la fe<br \/>\nTodo en 11:1\u20136 podr\u00ed\u00ada resumirse en la palabra \u2020\u0153fe\u2020\u009d. Las naves pod\u00ed\u00adan demorarse largamente, de modo que cualquier empresa comercial que requer\u00ed\u00ada el env\u00ed\u00ado de los bienes de una a otra parte involucraba considerable confianza (1 Rey. 10:22). Pan tiene el sentido de \u2020\u0153bienes, subsistencia\u2020\u009d, como en Deut. 8:3. 2 El Predicador recomienda echar mano a una diversidad de oportunidades. Los n\u00fameros ascendentes, siete \u2020\u00a6 ocho hablan de tratar cada medio existente y luego agregarle uno m\u00e1s. El trasfondo puede ser el de la generosidad, dando porciones a los pobres. O puede ser continuaci\u00f3n de la figura del comercio, y referirse a las muchas venturas del hombre de negocios. A pesar de nuestra ignorancia del futuro, el momento de actuar es ahora. 3 Ni una perspectiva siniestra (nubes cargadas de agua) ni un evento inesperado (un \u00e1rbol que se cae) debe impedir nuestro entusiasmo por la vida. No podemos controlar los eventos aun cuando podamos anticiparlos (las nubes y la lluvia). Ni podemos tampoco determinar con exactitud el resultado de los eventos; el \u00e1rbol cae dondequiera. Luego sigue una advertencia contra la dilaci\u00f3n (4) y una advertencia de que no debemos ser demorados por la ignorancia (5). 6 Luego el Predicador llama a una vigorosa siembra de semilla. Los proverbios tienen que ver no meramente con la agricultura sino con la vida total.<\/p>\n<p>11:7-10 la vida de gozo<br \/>\nLo bueno de la vida es luz. Ver el sol es estar vivo. 8, 9 La alegr\u00ed\u00ada debe durar toda la vida. Encierra alegr\u00ed\u00ada tanto interior (los caminos de tu coraz\u00f3n) como exterior (la vista de tus ojos). Pero se a\u00f1aden advertencias: d\u00ed\u00adas de las tinieblas se refiere aparentemente a d\u00ed\u00adas de calamidad y prueba; ese todo \u2020\u00a6 es vanidad nos recuerda que las perplejidades de la vida contin\u00faan, y sus alegr\u00ed\u00adas s\u00f3lo vienen con esfuerzo. Hay una evaluaci\u00f3n futura de todas las obras humanas. El juicio mencionado es un evento futuro espec\u00ed\u00adfico. La b\u00fasqueda de la alegr\u00ed\u00ada debe tener presente esto. 10 En cuanto sea posible, los problemas que acosan el coraz\u00f3n y el cuerpo han de ser resistidos.<\/p>\n<p>12:1-8 La urgencia de una decisi\u00f3n<\/p>\n<p>La humanidad debe mirar no s\u00f3lo a la vida de alegr\u00ed\u00ada sino tambi\u00e9n a su Creador. El v. 1b lleva a una sentencia sencilla (en heb.) que contiene una descripci\u00f3n pintoresca de la ancianidad y la muerte. Las figuras han sido diversamente interpretadas, pero un posible acceso es el siguiente. La disminuci\u00f3n de la luz (2a) es la capacidad decadente para la alegr\u00ed\u00ada. El regreso de las nubes (2b) se refiere a la sucesi\u00f3n de perplejidades que vienen al aproximarse la ancianidad. Los guardias de la casa se refiere a los brazos, los hombres valerosos a las piernas, las muelas a los dientes, los que miran por las ventanas a los ojos (3). El v. 4 se refiere sucesivamente al o\u00ed\u00addo deteriorado, la disminuci\u00f3n de la comunicaci\u00f3n con el mundo exterior y el dormir err\u00e1tico. El v. 5 (dejando brevemente a un lado las figuras) se refiere al temor a las alturas. Cuando florezca el almendro se refiere al cabello volvi\u00e9ndose blanco. La langosta pinta un caminar desgarbado. Se pierda el deseo significa el apetito sexual debilitado. La muerte (su morada eterna) y el duelo siguen. El v. 6 tiene dos cuadros de la muerte. En uno, un taz\u00f3n de oro est\u00e1 atado a un cord\u00f3n de plata; la muerte es el romperse del cord\u00f3n. En el segundo cuadro, un c\u00e1ntaro es bajado a un pozo. La muerte es cuando la rueda se rompe, el c\u00e1ntaro se estrella, y las aguas de la vida ya no se renuevan.<br \/>\nEl v. 7 abandona las figuras. La muerte es el regreso del cuerpo al polvo. El esp\u00ed\u00adritu (el principio de la vida responsable, inteligente) tiene un destino diferente. El Predicador est\u00e1 se\u00f1alando a la vida despu\u00e9s de la muerte.<\/p>\n<p>12:9-14 EPILOGO<\/p>\n<p>El contraste con el pueblo sugiere un Predicador respetado. Sopes\u00f3, investig\u00f3 y compuso se refieren al pensamiento, el estudio y el arreglo. Dos caracter\u00ed\u00adsticas del trabajo del Predicador (10) son su habilidad art\u00ed\u00adstica (palabras agradables) y su integridad (escribir correctamente palabras de verdad). Aguijones y clavos se refiere a la manera en que su ense\u00f1anza estimula a la acci\u00f3n y es, sin embargo, memorable. El Pastor es Dios; Ecl. contiene un reclamo de inspiraci\u00f3n (11). Dos razones para la advertencia son la sabidur\u00ed\u00ada que no es de Dios, y proyectos super ambiciosos (12). El Predicador sin tetiza su mensaje, llamando la atenci\u00f3n a la majestad de Dios, lo crucial de su palabra (13), y lo inevitable de su juicio (14). Es un juicio que incluir\u00e1 a cada persona, cada acci\u00f3n, p\u00fablica o escondida, buena o mala.<br \/>\nMichael A. Eaton<\/p>\n<p><b>Fuente: Introducci\u00f3n a los Libros de la Biblia<\/b><\/p>\n<p><p style=\"text-align: justify;\">( Set. \u00e8kklesiast\u00e9s, en San Jer\u00f3nimo tambi\u00e9n concionator, predicador).\n<\/p>\n<h2>Contenido<\/h2>\n<ul>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-1\">1 Estudio general\n<ul>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-2\">1.1 Introducci\u00f3n<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-3\">1.2 Parte I<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-4\">1.3 Parte II<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-5\">1.4 Parte III<\/li>\n<\/ul>\n<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-6\">2 El autor del Libro<\/li>\n<\/ul>\n<h2>Estudio general<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Eclesiast\u00e9s es el nombre dado al libro de la  Sagrada Escritura que usualmente sigue al de los Proverbios; el  hebreo Qoheleth probablemente tiene el mismo significado.  La palabra predicador, sin embargo, no intenta sugerir una congregaci\u00f3n ni un discurso p\u00fablico, sino s\u00f3lo el anuncio solemne de verdades sublimes [Heb., HQHYL, pasivo nqlh, Lat. congregare, 1  Rey. 8,1.2; bqhl, in publico, palam,  Prov. 5,14; 26,26; qhlt para ser tomado o como un participio femenino, y ser\u00eda entonces un nombre abstracto simple, pr\u00e6conium, o en un sentido po\u00e9tico, tuba clangens, o puede tomarse como el nombre de una persona, como los nombres propios de formaci\u00f3n similar,  Esd. 2,55.57; correspondiente a su uso, la palabra se usa siempre como masculino, excepto 7,27].  Salom\u00f3n, como el heraldo de la sabidur\u00eda, proclama las m\u00e1s serias verdades.  Su ense\u00f1anza puede ser dividida como sigue:\n<\/p>\n<h3>Introducci\u00f3n<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todo lo humano es vanidad (1,1-11); pues el hombre, durante su vida en la tierra, es m\u00e1s transitorio que todas las cosas en la naturaleza (1,1-7), cuyo curso admira, pero no comprende (1,8-11).\n<\/p>\n<h3>Parte I<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">La vanidad en la vida privada del hombre (1,12 &#8211; 3,15):  vana es la sabidur\u00eda humana (1,12-18); vano son los placeres y la pompa (2,1-23).  Entonces, exagerando ret\u00f3ricamente, llega a la conclusi\u00f3n:  \u00ab\u00bfNo es mejor disfrutar de las  bendiciones de la vida que Dios ha dado, que malgastar tu fuerza in\u00fatilmente?\u00bb (2,24-26).  Como ep\u00edlogo a esta parte, se a\u00f1ade la prueba de que todas las cosas est\u00e1n  predestinadas inmutablemente y no est\u00e1n sujetas a la voluntad del hombre (3,1-15).  En esta primera parte, se coloca en primer plano la referencia al autor mismo, la auto acusaci\u00f3n por el lujo excesivo descrito en 1 Rey. 10.   Posteriormente, el autor suele prologar sus meditaciones con un \u00abyo vi\u00bb, y explica lo que ha aprendido, bien por observaci\u00f3n personal o por otros medios, y sobre lo que ha meditado.  As\u00ed que \u00e9l vio:\n<\/p>\n<h3>Parte II<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pura vanidad tambi\u00e9n en la vida civil (3,16 &#8211; 6,6).  Vana y triste es la vida a causa de la maldad que reina en las salas de justicia (3,16-22), as\u00ed como en el trato de los hombres (4,1-3).  Las expresiones fuertes en 3,18 ss. Y 4,2 ss. deben ser explicadas por la vena tr\u00e1gica del escritor, y esto le da cr\u00e9dito al escritor, quien, hablando como Salom\u00f3n, lamenta amargamente lo que ha sucedido muy a menudo en su reino Tambi\u00e9n, ya sea por su culpa o sin su conocimiento.  El gobierno desp\u00f3tico de los reyes fue descrito previamente por Samuel, y a Salom\u00f3n no se le puede eximir de toda culpa (ver m\u00e1s abajo).  Pero incluso el mejor pr\u00edncipe, a su pesar, aprende por experiencia que los males innumerables no se pueden prevenir en un gran imperio.  Coh\u00e9let no habla de los males que \u00e9l mismo ha sufrido, sino de los que sufrieron los dem\u00e1s.   Otra de las vanidades de la vida consiste en el hecho de que la loca competencia lleva a muchos a caer en la  ociosidad (4,4-6); una tercera causa que m\u00e1s de un hombre debido a la avaricia huya de la sociedad, o incluso pierda un trono porque su imprudencia le proh\u00edbe buscar la ayuda de otros hombres (4,7-16).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Coh\u00e9let se vuelve entonces una vez m\u00e1s a las tres clases de hombres nombrados:  a los que gimen bajo el peso de la injusticia, a fin de exhortarlos a no  pecar contra Dios por la murmuraci\u00f3n contra su  Providencia, porque esto equivaldr\u00eda a deshonrar a Dios en su  Templo, o a romper un  voto sagrado, o a negar la Providencia (4,17 &#8211; 5,8).   De la misma manera da algunos consejos saludables para el avaro (5,9-19) y describe la miseria del supuesto rey tonto (6,1-6).  Una larga amplificaci\u00f3n oratoria cierra la segunda parte (6,7 &#8211; 7,30).  La predestinaci\u00f3n inmutable de todas las cosas por Dios debe ense\u00f1ar al hombre la satisfacci\u00f3n y la modestia (6,7 &#8211; 7,1,  Vulg.).  Lo mejor es una vida seria, libre de toda frivolidad (7,2-7, Vulg.).  En lugar de los arrebatos de enojo (7,8-15) recomienda un justo medio (7,16-23).  Por \u00faltimo, Coh\u00e9let indaga en la m\u00e1s profunda y \u00faltima raz\u00f3n de la \u00abvanidad\u00bb y la encuentra en el pecado de la mujer; tambi\u00e9n piensa evidentemente  en el pecado de la  primera mujer, a trav\u00e9s del cual, en contra de la voluntad de Dios (30), la miseria entr\u00f3 al mundo (7,24-30).  En esta parte, tambi\u00e9n, Coh\u00e9let regresa a su advertencia a disfrutar en paz y humildad las bendiciones otorgadas por Dios, en vez de entregarse uno a la ira a causa de los males sufridos, o a la avaricia, o a otros vicios (3,22; 5 ,17 ss; 7,15).\n<\/p>\n<h3>Parte III<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">La parte III comienza con la pregunta: \u00ab\u00bfQui\u00e9n es como el hombre sabio?\u00bb  (En la  Vulgata estas palabras han sido mal colocadas en el cap. 7.) Coh\u00e9let aqu\u00ed da siete u ocho normas importantes para la vida como la quintaesencia de la verdadera sabidur\u00eda.  Presentar a Dios (\u00abel rey\u00bb) se compromete (8,1-8).  Si observas que no hay justicia en la tierra, repr\u00edmete a ti mismo, \u201ccome y bebe\u00bb (8,9-15).  No trates de resolver todos los enigmas de la vida por la sabidur\u00eda humana, sino que es mejor disfrutar modestamente las  bendiciones de la vida y trabajar de acuerdo a la propia fuerza, pero siempre dentro de los estrechos l\u00edmites fijados por Dios (8,16 &#8211; 9,12). (En la Vulgata se debe descartar ad aliud).  En este \u00absitio\u00bb de tu ciudad (por Dios) busca la ayuda de la verdadera sabidur\u00eda (9,13 \u2013 10,3).  Es siempre muy importante no perder el temple debido a los males que te hagan (10,4-15).  Luego sigue la repetici\u00f3n del consejo de no entregarse a la vagancia; la pereza destruye los pa\u00edses y las naciones, por lo tanto trabaja diligentemente, pero d\u00e9jale el \u00e9xito a Dios sin murmurar (10,16 &#8211; 11,6).  A\u00fan en medio de los placeres de la vida no olvides al Se\u00f1or, sino que piensa en la muerte y en el  juicio (11,7 \u2013 12,8).  En el ep\u00edlogo Coh\u00e9let nuevamente hace hincapi\u00e9 en su autoridad como el maestro de la sabidur\u00eda, y declara que la m\u00e9dula de sus ense\u00f1anzas es: Teme a Dios y guarda sus mandamientos, que eso es ser hombre cabal\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el an\u00e1lisis anterior, como es de esperar, el escritor de este art\u00edculo se ha guiado en algunos detalles por su concepci\u00f3n del dif\u00edcil texto ante \u00e9l, que ha expuesto m\u00e1s completamente en su comentario sobre el mismo.  Muchos cr\u00edticos no admiten en absoluto una relaci\u00f3n estrecha de las ideas.  Zapletal considera el libro como una colecci\u00f3n de aforismos separados que forman un todo s\u00f3lo exteriormente:  Bickell pens\u00f3 que la disposici\u00f3n de las partes hab\u00eda sido totalmente destruida en una fecha anterior; Siegfried supone que el libro ha sido completado y ampliado en los estratos;  Lutero asumi\u00f3 que ten\u00eda varios autores.  La mayor\u00eda de los comentaristas no esperan poder mostrar una conexi\u00f3n regular de todos los \u201cdichos\u00bb y un arreglo ordenado de todo el libro.  En el an\u00e1lisis anterior, se ha intentado hacer eso, y hemos se\u00f1alado qu\u00e9 medios pueden llevar al \u00e9xito.  Varias partes deben tomarse en el sentido de par\u00e1bolas, por ejemplo, lo que se dice en 9,14 ss., del asedio de una ciudad por un rey, y en 8,2 y 10,20 \u00abrey\u00bb significa Dios.  Me parece que 4,17, no debe ser tomado literalmente, y lo mismo es cierto de 10,8 ss.  Pocos vacilar\u00edan en tomar 9,1 ss. en sentido figurado.  El cap.  12 debe convencer a todos que las alegor\u00edas bien delineadas est\u00e1n realmente en el estilo de Coh\u00e9let.   El cap. 3 ser\u00eda muy ins\u00edpido si la proposici\u00f3n \u00abHay un tiempo para todo\u00bb no llevara un significado m\u00e1s profundo del que las palabras revelan a primera vista.  La mejor garant\u00eda de la unidad y secuencia de pensamientos en el libro es el tema, \u00abVanitas vanitatum\u00bb, que lo abre enf\u00e1ticamente y se repite una y otra vez, y (12,8) con la que termina.  Por otra parte, la repetici\u00f3n constante de vidi o de expresiones similares, que conectan los argumentos de la misma verdad; por \u00faltimo, la similitud de giros verbales y ret\u00f3ricos y de la vena tr\u00e1gica del escritor, con su lenguaje hiperb\u00f3lico, de principio a fin.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A fin de conciliar las declaraciones aparentemente contradictorias en el mismo libro o lo que parecen contradicciones de verdades manifiestas de orden  religioso o moral, los comentaristas antiguos supusieron que Coh\u00e9let expresa diversas opiniones en forma de un di\u00e1logo.  Muchos  comentaristas modernos, por el contrario, han tratado de eliminar esas discrepancias al omitir partes del texto, para as\u00ed obtener una colecci\u00f3n armoniosa de m\u00e1ximas, o incluso afirmaban que el autor no ten\u00eda ideas claras, y, por ejemplo, no estaba convencido de la espiritualidad e inmortalidad del alma.  Pero, aparte del hecho de que no podemos admitir puntos de vista variados o  err\u00f3neos sobre la vida y la fe en un escritor  inspirado, consideramos las alteraciones frecuentes en el texto o en la propuesta forma de di\u00e1logo como improvisaciones pobres.  Basta, en mi opini\u00f3n, explicar ciertos giros hiperb\u00f3licos y algo parad\u00f3jicos como resultado del estilo claro y la vena tr\u00e1gica del escritor.  Si nuestra explicaci\u00f3n es correcta, se cae al suelo el reproche principal contra Coh\u00e9let&#8212;a saber, aquel contra su ortodoxia.  Pues si 3,17; 11,9; 12,7.14 apuntan a otra vida tan claramente como se puede desear, no podemos tomar 3,18-21 como una negaci\u00f3n de la inmortalidad.  Adem\u00e1s, es evidente que en todo el libro el autor lamenta s\u00f3lo la vanidad de la vida mortal o terrenal, pero a esto se puede aplicar realmente (si se considera el lenguaje hiperb\u00f3lico del humor tr\u00e1gico) cualquier cosa que diga all\u00ed Coh\u00e9let.  No podemos censurar su comparaci\u00f3n de la vida mortal y muerte del hombre con la vida y muerte de la bestia (en los v. 19 y 21 rwh debe tomarse siempre como \u00abaliento de vida\u00bb).  Una vez m\u00e1s, 4,2 ss. es s\u00f3lo una expresi\u00f3n hiperb\u00f3lica; de la misma manera en Job (3,3)  maldice en su dolor el  d\u00eda de su nacimiento.  Es cierto que algunos alegan que la  doctrina de la inmortalidad era del todo desconocida para la antig\u00fcedad temprana, pero incluso el  Salvador ( Lucas 20,37) adujo el testimonio de Mois\u00e9s para la  resurrecci\u00f3n de los muertos y sus adversarios no lo contradijeron; 9,5 ss. y 10 deben tomarse en un sentido similar.  Ahora bien, al condenar todas las cosas terrenales a la destrucci\u00f3n, pero al atribuirle otra vida al alma, Coh\u00e9let admite la espiritualidad del alma; esto se deduce especialmente de 12,7, donde se devuelve el cuerpo a la tierra, pero el alma a Dios.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A veces Coh\u00e9let tambi\u00e9n parece dado al fatalismo, pues en su manera peculiar pone gran \u00e9nfasis en la inmutabilidad de las leyes de la naturaleza y del universo.  Sin embargo, considera que esta inmutabilidad es dependiente de la voluntad de Dios (3,14; 6,2; 7,14 ss).  Tampoco niega la libertad del hombre dentro de los l\u00edmites establecidos por Dios; de lo contrario sus amonestaciones a temer a Dios, a trabajar, etc. no tendr\u00edan sentido, y el hombre no habr\u00eda tra\u00eddo el mal al mundo por su propia culpa (7,29, Heb.).   Justo as\u00ed de poco impugna la libertad de los decretos de Dios, pues habla de Dios como la fuente de toda sabidur\u00eda (2,26; 5,5).  Sus puntos de vista sobre la vida no conducen a Coh\u00e9let a la indiferencia estoica o al odio ciego; por el contrario, muestra la m\u00e1s profunda solidaridad con la miseria de los sufrientes y desaprueba seriamente la oposici\u00f3n contra Dios.  En la satisfacci\u00f3n con la propia suerte, en el disfrute tranquilo de las  bendiciones dadas por Dios, \u00e9l discierne la proporci\u00f3n \u00e1urea, por la que el hombre evita los caprichos de la pasi\u00f3n.  Ni por este medio tampoco recomienda un tipo de epicure\u00edsmo, pues la frase siempre recurrente, \u00abComer y beber, porque es lo mejor en esta vida\u00bb, evidentemente, s\u00f3lo es una f\u00f3rmula t\u00edpica en la que recuerda al hombre todo tipo de excesos.  Recomienda no el ocio, sino el disfrute moderado, acompa\u00f1ado por el trabajo incesante.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Muchos insisten en culpar a Coh\u00e9let de pesimismo.  Parece que considera vanos y vac\u00edos todos los esfuerzos del hombre, su vida, sin sentido e in\u00fatil, y su destino, deplorable.  Es cierto que en el libro prevalece un estado de \u00e1nimo sombr\u00edo, que el autor eligi\u00f3 como tema la descripci\u00f3n de las caras tristes y serias de la vida: pero, \u00bfes pesimismo el reconocer los males de la vida y el sentirse impresionado por ellos?  \u00bfNo es m\u00e1s bien la marca de una mente grande y profunda el lamentar amargamente la imperfecci\u00f3n de lo que es terrenal, y, por otro lado, la peculiaridad de los fr\u00edvolos ignorar la verdad?  De hecho, son deslumbrantes los colores con que Coh\u00e9let pinta estos males, pero, fluyen naturalmente del estilo po\u00e9tico-ret\u00f3rico de su libro y de su agitaci\u00f3n interior, que tambi\u00e9n da lugar al lenguaje hiperb\u00f3lico en el Libro de Job y en algunos Salmos.  Sin embargo, Coh\u00e9let, a diferencia de los pesimistas, no arremete contra Dios y el orden del universo, sino el hombre solamente.  El cap\u00edtulo 7, en el que indaga sobre la causa \u00faltima del mal, cierra con las palabras: \u00abMira lo que hall\u00e9 fue s\u00f3lo esto:  Dios hizo sencillo al hombre, pero \u00e9l se complic\u00f3 con muchas razones.\u201d\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Su filosof\u00eda nos muestra tambi\u00e9n la forma en que el hombre puede encontrar una felicidad modesta.  Mientras condena severamente los placeres y el lujo excepcional (cap. 2), aconseja el disfrute de los placeres que Dios prepara para cada hombre (8,15; 9,7 ss.; 11,9).   No paraliza, sino que incita la actividad (9,10; 10,18 s2; 11,1 ss).  Le apoya en sus aflicciones (5,7 ss.; 8,5; 10,4), sino que lo consuela en la muerte (3,17; 12,7); descubre a cada paso cuan  necesario es el temor de Dios.  Pero la mayor dificultad para Coh\u00e9let parece ser su incapacidad para encontrar una respuesta directa, f\u00e1cil, a los enigmas de la vida; de ah\u00ed que deplore tan a menudo la insuficiencia de su sabidur\u00eda; por el contrario, adem\u00e1s de la com\u00fanmente llamada sabidur\u00eda, es decir, la sabidur\u00eda resultante de las investigaciones humanas, \u00e9l conoce otra clase de sabidur\u00eda que calma, y la cual recomienda una y otra vez (7,12.20; Heb. 8,1;  9,17; 12,9-14).  Es verdad, sentimos c\u00f3mo el autor lucha con las dificultades que acosan sus investigaciones sobre los enigmas de la vida, pero \u00e9l las supera y nos ofrece un consuelo eficaz, incluso en las pruebas extraordinarias.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Extraordinario tambi\u00e9n debe haber sido el motivo que le llev\u00f3 a componer el libro.  Se presenta a s\u00ed mismo desde el principio y repetidamente como Salom\u00f3n, y esto forzosamente nos recuerda a Salom\u00f3n poco antes de la ca\u00edda del imperio; pero  sabemos por las Escrituras que \u00e9sta hab\u00eda sido preparada por varias rebeliones y hab\u00eda sido anunciada por la palabra infalible del  profeta (vea m\u00e1s adelante).  Debemos imaginarnos a Salom\u00f3n en esos tiempos cr\u00edticos, c\u00f3mo buscaba fortalecerse a s\u00ed mismo y a sus s\u00fabditos en esta dura prueba por la verdadera sabidur\u00eda que es un alivio en todo momento; la sumisi\u00f3n a la voluntad inmutable de Dios, el verdadero temor del Se\u00f1or, sin duda, debe parecerle ahora la  esencia de la sabidur\u00eda humana.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como en el  Quinto Concilio General, no se estableci\u00f3 el car\u00e1cter inspirado de Eclesiast\u00e9s, sino que se reafirm\u00f3 solemnemente contra Teodoro de Mopsuestia, los fieles siempre han encontrado edificaci\u00f3n y consuelo en este libro.  Ya en el siglo III, San Gregorio Taumaturgo, en su traducci\u00f3n literal, luego, San Gregorio de Nisa, en ocho homil\u00edas, m\u00e1s tarde Hugo de San V\u00edctor, en diecinueve homil\u00edas, establecieron que la sabidur\u00eda de Coh\u00e9let es verdaderamente celestial y divina.  Cada edad pueden aprender de su ense\u00f1anza que la verdadera felicidad del hombre no debe buscarse en la tierra, ni en la sabidur\u00eda humana, ni en el lujo, ni en esplendor real; que a todos nos esperan muchas aflicciones, en consecuencia, ya sea por la maldad de otros, o por sus propias pasiones; que Dios le ha encerrado dentro de l\u00edmites estrechos, para que no se vuelva arrogante, sino que \u00c9l no le niega una peque\u00f1a medida de la felicidad si \u00e9ste no \u00abbusca las cosas que est\u00e1n por encima de \u00e9l\u00bb (7,1, Vulg. ), si disfruta de lo que Dios le ha concedido, en el temor del Se\u00f1or y en el trabajo saludable.  La esperanza de una vida futura mejor se vuelve m\u00e1s fuerte mientras menos esta vida pueda satisfacer al hombre, especialmente al hombre de gran esfuerzo.  Ahora bien, Coh\u00e9let no destina esta  doctrina para un  individuo o para un pueblo, sino para la  humanidad, y \u00e9l no la prueba a partir de la revelaci\u00f3n  sobrenatural, sino a partir de la pura raz\u00f3n.  Este es su punto de vista cosmopolita, el que Kuenen reconoci\u00f3 correctamente; por desgracia, este comentarista quiso concluir de ello que el libro se origin\u00f3 en la \u00e9poca helen\u00edstica.  Nowack lo refut\u00f3, pero la aplicaci\u00f3n universal de las meditaciones contenidas en \u00e9l es inconfundible para todo hombre que se gu\u00eda por la raz\u00f3n.\n<\/p>\n<h2>El autor del Libro<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Muchos comentaristas modernos opinan que el estilo de Coh\u00e9let no apunta a Salom\u00f3n sino a un escritor posterior.  Sobre esto se puede decir lo siguiente:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1. De hecho, el lenguaje de este libro difiere grandemente del lenguaje de los Proverbios; algunos piensan que han descubrieron en \u00e9l muchas palabras provenientes del arameo.  \u00bfQu\u00e9 podemos decir sobre este punto?  No puede negarse que Salom\u00f3n y muchos, si no la mayor\u00eda, de su pueblo entend\u00edan el arameo.  (Tomamos la palabra aqu\u00ed como el nombre com\u00fan de los dialectos estrechamente relacionados con el hebreo b\u00edblico.)  Abraham y Sara, as\u00ed como las esposas de Isaac y de Jacob, hab\u00edan venido de Caldea, por lo que es probable que se hubiese conservado la lengua de ese pa\u00eds, al lado de la lengua de Palestina, en la familia de los patriarcas; en todo caso, en tiempos de Mois\u00e9s la gente todav\u00eda utilizaba expresiones arameas.  Ellos exclaman (\u00c9xodo 16,15) MN HVA, mientras que el propio Mois\u00e9s una vez sustituy\u00f3 el MH-HWA  hebreo; sin embargo el nombre de la  comida milagrosa permaneci\u00f3 como mn.  Una gran parte del imperio de David y Salom\u00f3n estuvo poblada por arameos, de modo que Salom\u00f3n rein\u00f3 desde \u00c9ufrates hasta Gaza [(1  Rey. 5,4, Heb.; 2  Sam.  10,19; cf.  G\u00e9n. 15,18].  Estaba al corriente de la  ciencia de los \u00abhijos de Oriente\u00bb e intercambiaron con ellos su sabidur\u00eda (1 Sam. 5,10-14, Heb.).  Pero, como Palestina se extend\u00eda a lo largo de las rutas comerciales entre el \u00c9ufrates y Fenicia, los israelitas, al menos en el norte del pa\u00eds, debieron haber estado muy familiarizados con el arameo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En tiempos del rey Ezequ\u00edas, incluso los funcionarios de Jerusal\u00e9n entend\u00edan el arameo ( Is. 36,11; 2 Sam. 18,26, Heb.).  Salom\u00f3n podr\u00eda, por lo tanto, asumir indudablemente, un discurso un tanto arameo, si lo mov\u00edan la raz\u00f3n o la mera inclinaci\u00f3n.  Como h\u00e1bil escritor, pudo haber tenido por objeto el enriquecimiento de la lengua con nuevos giros, sobre todo en su vejez, y en un libro cuyo estilo es en parte oratorio, en parte filos\u00f3fico y en parte po\u00e9tico.   El lenguaje de Goethe en la segunda parte de \u00abFausto\u00bb difiere mucho de la primera, e introduce muchos neologismos.  Ahora Salom\u00f3n parece haber tenido una raz\u00f3n m\u00e1s importante para ello.  Como estaba en su mismo car\u00e1cter la eliminaci\u00f3n de las barreras entre los  paganos y los israelitas, pudo haber tenido la intenci\u00f3n  consciente de dirigirse en este libro, uno de sus \u00faltimos, no s\u00f3lo a los israelitas, sino a todo su pueblo.   La apariencia aramea de su lenguaje, entonces, sirvi\u00f3 como medio de presentarse a s\u00ed mismo a los lectores arameos, quienes, a su vez, entend\u00edan el hebreo suficientemente.  Es notable que el nombre de Dios, Yahveh, no aparece en Eclesiast\u00e9s, mientras que Elohim se halla treinta y siete veces; es m\u00e1s notable a\u00fan que el nombre Yahveh fuese omitido en una cita (5,3; cf. Deuteronomio 23,22).  Adem\u00e1s, en el libro no hay nada que no se pueda conocer a trav\u00e9s de la religi\u00f3n natural, sin la ayuda de la revelaci\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2.  Las voces del arameo quiz\u00e1s puedan ser explicadas de otro modo.   Probablemente poseemos el Antiguo Testamento, no en la fraseolog\u00eda y ortograf\u00eda originales, sino en una forma ligeramente revisada.  Parece que debemos distinguir incuestionablemente entre el hebreo b\u00edblico como un lenguaje literario inalterado y el hebreo conversacional, que sufri\u00f3 cambios constantes.  Pues no hay ning\u00fan caso en cualquier lugar que un lenguaje hablado se haya preservado durante unos novecientos a\u00f1os con tan pocos cambios en su gram\u00e1tica y vocabulario como la lengua de nuestros libros can\u00f3nicos existentes.  Comparemos, por ejemplo, el Ingl\u00e9s, franc\u00e9s o alem\u00e1n de novecientos a\u00f1os atr\u00e1s con esos mismos lenguajes en su forma presente.   Por lo tanto, parece muy atrevido deducir a partir del hebreo escrito el car\u00e1cter de la lengua hablada, y a partir del estilo del libro deducir la  fecha de su composici\u00f3n.  En el caso de una lengua literaria, en cambio, que es una lengua muerta y, como tal, esencialmente inmutable, es razonable suponer que en el transcurso del tiempo su ortograf\u00eda, as\u00ed como palabras y frases sueltas, y, tal vez, aqu\u00ed y all\u00e1, algunos elementos formales, han sido objeto de cambio a fin de ser m\u00e1s inteligibles para los lectores posteriores.  Es posible que Eclesiast\u00e9s fuese recibido en el canon en alguna edici\u00f3n posterior.  Los arameismos, por lo tanto, tambi\u00e9n se pueden explicar de esta manera; en todo caso, es totalmente cuestionable la suposici\u00f3n de que el tiempo de la composici\u00f3n de un libro b\u00edblico se puede  deducir de su lenguaje.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3.   Este es un hecho admitido por todos los cr\u00edticos que atribuyen el Eclesiast\u00e9s, el Cantar de los Cantares, porciones de Isa\u00edas y del Pentateuco, etc., a un periodo posterior, sin preocuparse por la diferencia de estilo en estos libros.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">4.  El af\u00e1n por encontrar arame\u00edsmos en el Eclesiast\u00e9s es tambi\u00e9n excesivo.  Las expresiones que se consideran como tales se encuentran de vez en cuando en muchos otros libros.  Hirzel piensa que ha encontrado diez arame\u00edsmos en el G\u00e9nesis, ocho en el \u00c9xodo, cinco en Lev\u00edtico, cuatro en N\u00fameros, nueve en el Deuteronomio, dos en Josu\u00e9, nueve en Jueces, cinco en Rut, diecis\u00e9is en  Samuel, diecis\u00e9is en los Salmos y varios en Proverbios.  Para ello puede haber una doble explicaci\u00f3n: o los descendientes de Abraham, un caldeo, y de Jacob, que habit\u00f3 veinte a\u00f1os en la tierra de Lab\u00e1n, y cuyos hijos casi todos nacieron all\u00ed, han mantenido numerosos arame\u00edsmos en la reci\u00e9n adquirida lengua hebrea, o las peculiaridades se\u00f1aladas por Hitzig y otros no son arame\u00edsmos.  Es realmente sorprendente la precisi\u00f3n con que algunos cr\u00edticos afirman  conocer las peculiaridades ling\u00fc\u00edsticas de cada uno de los numerosos autores y de cada per\u00edodo de un lenguaje del cual queda muy poca literatura.  Z\u00f6ckler afirma que casi todos los versos de Coh\u00e9let contienen algunos arame\u00edsmos (Komm., p. 115), Grocio encontr\u00f3 s\u00f3lo cuatro en todo el libro; Hengstenberg admite una decena; las opiniones sobre este punto est\u00e1n tal desacuerdo que no se puede dejar de notar cu\u00e1n variables son las concepciones de los hombres de un arame\u00edsmo.  A las expresiones peculiares o extra\u00f1as se les llama arame\u00edsmos en seguida, pero, seg\u00fan Havernick, el Libro de los Proverbios, tambi\u00e9n, contiene cuarenta palabras y frases que se repiten y que no se encuentran en ning\u00fan otro libro; el Cantar de los Cantares tiene a\u00fan m\u00e1s peculiaridades.  Por el contrario las profec\u00edas de Ageo, Zacar\u00edas y Malaqu\u00edas carecen de esas peculiaridades que se supone indican un per\u00edodo m\u00e1s tard\u00edo.  Hay mucha verdad en las palabras de Griesinger:  \u00abNo tenemos la historia de la lengua hebrea\u00bb.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">5.  Incluso autoridades prominentes aducen arame\u00edsmos para los que hay claras pruebas de que son hebra\u00edsmos o analog\u00edas manifiestas de otros libros.   Apenas hay arame\u00edsmos indiscutibles que no puedan ser encontrados en otros libros ni considerados hebra\u00edsmos, que acaso s\u00f3lo han sobrevivido en el Eclesiast\u00e9s (para una demostraci\u00f3n detallada cf. el comentario del presente autor, pp. 23-31).  Repetimos aqu\u00ed las palabras de  Welte: \u00abS\u00f3lo el lenguaje sigue siendo el principal argumento de que fue escrito despu\u00e9s de Salom\u00f3n, pero despu\u00e9s de lo que se ha dicho, no es necesario mencionar cu\u00e1n falaz es en estos casos la prueba meramente ling\u00fc\u00edstica.\u201d\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se alega que tales  condiciones como las descritas en el Eclesiast\u00e9s no concuerdan con el tiempo y la persona de Salom\u00f3n.  Es cierto que el autor, que se supone es Salom\u00f3n, habla de la opresi\u00f3n del d\u00e9bil por el m\u00e1s fuerte, o de un funcionario por otro, de la negaci\u00f3n del derecho en los tribunales de justicia (3,16; 4,1; 5,7 ss.; 8,9 ss; 10,4 ss.).  Ahora muchos piensan que tales cosas no pod\u00edan haber sucedido en el reino de Salom\u00f3n.  Pero seguramente no escap\u00f3 a la sabidur\u00eda de Salom\u00f3n que la opresi\u00f3n se produce en todas las \u00e9pocas y con todos los pueblos; sin embargo, los colores deslumbrantes con que las describe se originan en el tono tr\u00e1gico de todo el libro.   Adem\u00e1s, el propio Salom\u00f3n fue acusado, despu\u00e9s de su muerte, de oprimir a su pueblo, y su hijo confirma el cargo [1 Rey. 12,4.14) y, adem\u00e1s, mucho antes que \u00e9l, Samuel habl\u00f3 del despotismo de los futuros reyes [1 Sam.  8,11 ss].  Muchos echan de menos en el libro una indicaci\u00f3n de los pasados pecados y el arrepentimiento posterior del rey, o, por el otro lado, se maravillan de que \u00e9l revele los errores de su vida tan abiertamente.  Pero si estos lectores consideran 7,27-29, no podr\u00edan dejar de compartir la repugnancia de Salom\u00f3n por las intrigas de las mujeres y sus consecuencias, si la obediencia hacia Dios se inculca de diversas formas, y si este (12,13) es considerado el \u00fanico destino del hombre, los lectores ver\u00e1n que el  convertido rey tem\u00eda a su Dios; en el cap. 2 se condena tan vigorosamente la sensualidad y el lujo que podemos considerar este pasaje como una expresi\u00f3n suficiente de arrepentimiento.  Sin embargo, la apertura con la que Salom\u00f3n se acusa a s\u00ed mismo s\u00f3lo aumenta la impresi\u00f3n, la cual ha sido tan fuerte en todo momento precisamente porque es el experimentado, rico y sabio Salom\u00f3n que llama \u201cvanidad de vanidades\u201d a las aspiraciones pecaminosas del hombre.  Una vez m\u00e1s, lo que Coh\u00e9let dice de s\u00ed mismo y su sabidur\u00eda en 12,9 ss. no puede sonar extra\u00f1a si viene de Salom\u00f3n, sobre todo porque en este pasaje hace del temor del Se\u00f1or la  esencia de la sabidur\u00eda.  Algunos consideran que los pasajes 4,13; 7,10; 9,13; 10,4 son una referencia a personas hist\u00f3ricas, que me parece incorrecta; en todo caso, indicaciones de car\u00e1cter tan general no necesariamente apuntan a personas y acontecimientos definidos.   Otros  comentaristas creen haber descubierto huellas de filosof\u00eda griega en el libro; Coh\u00e9let parece ser ahora un esc\u00e9ptico, ahora un  estoico, ahora un  epic\u00fareo; pero estas huellas de helenismo, si existen en absoluto, no son m\u00e1s que semejanzas remotas demasiado d\u00e9biles para servir como argumentos.  Cheyne (Job y Salom\u00f3n) refut\u00f3 suficientemente a Tyler y a Plumptre.  No se ha probado que 3,12 sea un grecismo ling\u00fc\u00edstico, porque muchos comentadores retienen el significado com\u00fan de  \u2018sh twb; adem\u00e1s en 2 Sam. 12,18  \u2018sh r\u2018h significa \u00abestar arrepentido\u00bb; por lo tanto, el verbo tiene aproximadamente la misma fuerza que si traduj\u00e9ramos \u2018sh twb por e\u00fb pr\u00e1ttein.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como todas las dem\u00e1s pruebas internas contra la autor\u00eda de Salom\u00f3n no son m\u00e1s convincentes, debemos escuchar la voz de la tradici\u00f3n, que siempre le ha atribuido a \u00e9l el Eclesiast\u00e9s.  Los  jud\u00edos no dudaban de su composici\u00f3n por Salom\u00f3n, pero se opusieron a la recepci\u00f3n, o m\u00e1s bien la retenci\u00f3n, del libro en el  canon; la Escuela de Hillel decidi\u00f3 definitivamente que s\u00ed pertenece al canon y que es  inspirado.  En la Iglesia  cristiana Teodoro de Mopsuestia y algunos otros durante un tiempo oscurecieron la  tradici\u00f3n; todos los dem\u00e1s testigos anteriores al siglo XVI favorecen la autor\u00eda e inspiraci\u00f3n salom\u00f3nica.   El propio libro da testimonio de Salom\u00f3n, no s\u00f3lo por el t\u00edtulo, sino por el tono de la discusi\u00f3n, as\u00ed como en 1,12; adem\u00e1s, en 12,9 Coh\u00e9let es llamado expresamente el autor de muchos proverbios.  Los antiguos ni siquiera sospecharon que aqu\u00ed, como en el libro de la Sabidur\u00eda de Salom\u00f3n, s\u00f3lo tuvo una parte ficticia.  Por otro lado, se intenta demostrar que los datos no se ajustan a Salom\u00f3n, e impugnar su autor\u00eda con este argumento interior \u00fanico.   Sin embargo, las razones aducidas se basan en explicaciones textuales que son justamente repudiadas por otros.  As\u00ed Hengstenberg (10,16) ve en el rey, \u00abque es un ni\u00f1o\u00bb, una alusi\u00f3n al rey de Persia; Gr\u00e4tz, a [[Herodes el idumeo, Reusch sostiene con raz\u00f3n que el escritor habla de experiencias humanas en general.  Bas\u00e1ndose en 9,13-15, Hitzig concluye que el autor vivi\u00f3 alrededor del a\u00f1o 200; Bernstein piensa que eso es rid\u00edculo y afirma que se alude a alg\u00fan hecho hist\u00f3rico.  Hengstenberg considera que este pasaje no es m\u00e1s que una par\u00e1bola; sobre este \u00faltimo punto de vista, tambi\u00e9n se basa la traducci\u00f3n de  los Setenta (tiene el subjuntivo \u2019\u00e9lthe basileu\u00fas \u00abah\u00ed puede venir un rey\u00bb).  Como cuesti\u00f3n de hecho, Coh\u00e9let s\u00f3lo describe lo que ha sucedido o puede suceder en alg\u00fan lugar \u00abbajo el sol\u00bb o en alg\u00fan momento, \u00e9l no habla de situaciones pol\u00edticas, sino de la experiencia del  individuo; tiene en mente no s\u00f3lo a su pueblo, sino a la  humanidad en general.  Si la autor\u00eda se ha de decidir por razones internas, ser\u00eda m\u00e1s justo que probemos correctamente esta autor\u00eda de Salom\u00f3n con m\u00e1s derecho a partir del pasaje notable de las trampas de la mujer (7,27), un pasaje cuya amargura no es superada por la advertencia de ning\u00fan  asceta; o a partir de la sed insaciable de Coh\u00e9let por la sabidur\u00eda, o de su profundo conocimiento de los hombres y la fuerza inusual de su estilo.  Teniendo en cuenta todo esto, no vemos ninguna raz\u00f3n decisiva para buscar otro autor, por el contrario, las razones que se han presentado en contra de este punto de vista son para la mayor parte tan d\u00e9biles que en esta cuesti\u00f3n se discierne claramente la influencia de la moda.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El tiempo de la composici\u00f3n de nuestro libro es diversamente establecido por los cr\u00edticos que niegan la autor\u00eda de Salom\u00f3n.  Han sugerido cada per\u00edodo desde Salom\u00f3n al 200; incluso hay autoridades para un tiempo posterior; Gr\u00e4tz piensa que ha descubierto pruebas claras de que el libro fue escrito bajo el reinado de Herodes (40-4 a.C.).  Esto muestra claramente cuan poco probables son el criterio ling\u00fc\u00edstico y los otros argumentos internos para llevar a un acuerdo de opini\u00f3n.  Si Salom\u00f3n escribi\u00f3 el Eclesiast\u00e9s hacia el final de su vida, el tono sombr\u00edo de la obra se explica f\u00e1cilmente, pues los juicios divinos (1 Reyes 11) que entonces le vinieron encima naturalmente le movieron a la tristeza y el arrepentimiento, sobre todo porque la ruptura de su reino y la acompa\u00f1ante miseria estuvieron claramente ante sus ojos (ver vv. 29 ss.; 40).  En medio de la s\u00fabita ruina de su poder y esplendor, bien podr\u00eda exclamar, \u00ab\u00a1Vanidad de vanidades!\u00bb  Pero como Dios le hab\u00eda prometido corregirlo \u00aben misericordia\u00bb (2  Sam. 7,14 ss), se vuelve altamente probable la suposici\u00f3n de muchos escritores antiguos de que Salom\u00f3n se  convirti\u00f3 a Dios.  Entonces tambi\u00e9n entendemos por qu\u00e9 su \u00faltimo libro, o uno de sus \u00faltimos, consiste de tres pensamientos: la vanidad de las cosas terrenas, la auto-acusaci\u00f3n y una amonestaci\u00f3n enf\u00e1tica a  obedecer los decretos inmutables de la Providencia.  Este \u00faltimo fue muy adecuado para salvar a los israelitas de la desesperaci\u00f3n, pues pronto iban a contemplar la ca\u00edda de su poder.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay una similitud inequ\u00edvoca entre el Eclesiast\u00e9s y el Cantar de los Cantares, no s\u00f3lo en la concisa brevedad de la composici\u00f3n, sino tambi\u00e9n en la repetici\u00f3n enf\u00e1tica de palabras y frases, en la audacia del lenguaje, en la construcci\u00f3n oscura del todo y en ciertas peculiaridades ling\u00fc\u00edsticas (por ejemplo, el uso de la c\u2019 relativa).  Sin embargo, la libre sucesi\u00f3n de pensamientos sentencioso nos recuerda el Libro de los Proverbios, donde el ep\u00edlogo (12,9 ss.) se refiere expresamente a la habilidad de Coh\u00e9let en las par\u00e1bolas.  En las antiguas listas de los libros b\u00edblicos, el lugar de Eclesiast\u00e9s es entre Proverbios y el Cantar de los Cantares: Set., el Talmud (Baba Bathra XIV, 2), Orig., Mel., Concil.  Laodic., etc, tambi\u00e9n en la  Vulgata.  Su posici\u00f3n es diferente s\u00f3lo en la Biblia  masor\u00e9tica, pero, seg\u00fan se admite generalmente, por razones  lit\u00fargicas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En cuanto al contenido, los cr\u00edticos atacan los pasajes que se refieren al juicio y la inmortalidad: 3,17; 11,9; 12,7, y adem\u00e1s el ep\u00edlogo, 12,9 s2., especialmente los vers\u00edculos 13 y 14; tambi\u00e9n algunos otros pasajes.   Bickell expres\u00f3 la opini\u00f3n de que los folios del original, al ser encuadernados, se desordenaron y confundieron por completo; su hip\u00f3tesis encontr\u00f3 pocos defensores, y Euringer (Masorahtext des Coh\u00e9let, Leipzig, 1890) sostiene, en oposici\u00f3n a \u00e9l, que en esa \u00e9poca tan temprana los libros no hab\u00edan tomado el lugar de los rollos.  No hay pruebas suficientes para suponer que el texto fue escrito en verso, como supone Zapletal.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Debido a su literalidad, la traducci\u00f3n de los Setenta es con frecuencia ininteligible, y parece que los traductores utilizaron un texto hebreo corrupto.  La Itala y la traducci\u00f3n copta siguen la de los Setenta.  El Peshito, aunque traducido del hebreo, evidentemente depende tambi\u00e9n del texto de los Setenta.  Este texto, con las notas de  Or\u00edgenes, en parte forma el griego y la Hexapla  sir\u00edaca.  La Vulgata es una h\u00e1bil traducci\u00f3n hecha por San Jer\u00f3nimo a partir del hebreo y es muy superior a su traducci\u00f3n del griego (en su comentario).  A veces no podemos aceptar su opini\u00f3n (en 6,9, lo m\u00e1s probable es que escribi\u00f3 quid cupias, y en 8,12, ex eo quod peccator).  (Vea los restos de la Hexapla de Or\u00edgenes en Field, Oxford, 1875; una par\u00e1frasis del texto griego en San Gregorio Taumaturgo,  Migne, X, 987). La par\u00e1frasis caldea es \u00fatil para controlar el texto masor\u00e9tico; el Coh\u00e9let del Midrash no tiene ning\u00fan valor.   El comentario de Olimpiodoro tambi\u00e9n es \u00fatil (siglo VII, M., XCIII, 477) y Ecumenio, \u00abCatena\u00bb (Verona, 1532).  Una cuidadosa traducci\u00f3n del hebreo se hizo alrededor de 1400 en la \u00abGraeca Veneta\u00bb (ed. Gebhardt, Leipzig, 1875).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<b>Bibliograf\u00eda<\/b>:   En la Iglesia Latina, BUENAVENTURA, NICOL, LIRANO, DENIS EL CARTUJO, y sobre todo PINEDA (s. XVII), MALDONADO, CORNELIO A L\u00c1PIDE Y BOSSUET escribieron importantes comentarios, despu\u00e9s del tiempo de San Jer\u00f3nimo, de quien dependen muchos.  Comentarios cat\u00f3licos modernos:  SCH\u00c4FER (Friburgo im Br., 1870); MOTAIS (Par\u00eds, 1876); RAMBOUILLET (Par\u00eds, 1877); GIETMANN (Par\u00eds, 1890); ZAPLETAL (Friburgo, Suiza, 1905).  Comentarios protestantes:  Z\u00d6CKLER, tr. TAYLOR (Edimburgo, 1872); BULLOCK, en Speaker&#8217;s Comment. (Londres, 1883); Cambridge Bible (1881); WRIGHT, (Londres, 1883); LEIMD\u00d6RFER, (Hamburg, 1892); SIEGFRIED (G\u00f6ttingen, 1898); WILDEBOER (Friburgo im Br., 1898).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Fuente<\/b>:  Gietmann, Gerhard. \u00abEcclesiastes.\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 5. New York: Robert Appleton Company, 1909.  <br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/05244b.htm\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido por L H M.\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(gr., Ekklesiastes; heb., qoheleth, que probablemente significa el portavoz oficial de una asamblea). Tradicionalmente se le ha atribuido el libro a Salom\u00f3n, debido a la inscripci\u00f3n (Ecc 1:1) y varias alusiones a la sabidur\u00ed\u00ada del autor (Ecc 1:16), su inter\u00e9s en los proverbios (Ecc 12:9; comparar 1Ki 4:32) y sus proyectos de construcci\u00f3n (1Ki 2:4-11). &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/eclesiastes\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abECLESIASTES\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-5972","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5972","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5972"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5972\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5972"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5972"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5972"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}