{"id":6001,"date":"2016-02-05T02:21:00","date_gmt":"2016-02-05T07:21:00","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/epifania\/"},"modified":"2016-02-05T02:21:00","modified_gmt":"2016-02-05T07:21:00","slug":"epifania","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/epifania\/","title":{"rendered":"EPIFANIA"},"content":{"rendered":"<p>De una palabra gr. que significa aparici\u00f3n, el t\u00e9rmino originalmente marcaba una fiesta para celebrar el bautismo de Cristo (Mat 3:16-17); y lo sigue haciendo en las iglesias ortodoxas de Oriente. Sin embargo, a partir del siglo IV se ha relacionado la epifan\u00ed\u00ada con la manifestaci\u00f3n de Cristo a los reyes magos, los primeros gentiles que creyeron en \u00e9l (Mat 2:1-12). En Inglaterra es tradici\u00f3n que el monarca ofrezca oro, incienso y mirra en la capilla real todos los a\u00f1os el 6 de enero, el d\u00ed\u00ada en el cual se celebra la fiesta.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Mundo Hispano<\/b><\/p>\n<p>(manifestaci\u00f3n).<\/p>\n<p> De Jes\u00fas al mundo, por los Reyes Magos, en el Bautismo, y en el primer milagro: (Mt.2, 3:13-17, Jn.2).<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Cristiano<br \/>\nDr. J. Dominguez<\/p>\n<p>http:\/\/biblia.com\/diccionario\/<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Cristiano<\/b><\/p>\n<p>[484]<br \/>\n Fiesta primitiva que celebraba y sigue celebrando la Iglesia en torno a la manifestaci\u00f3n del Se\u00f1or (fainomai es \u00abmanifestar\u00bb, en griego)<\/p>\n<p>    Fue la primera fiesta navide\u00f1a en el comienzo del Nuevo a\u00f1o. Posiblemente proced\u00ed\u00ada de algunas comunidades de Egipto, probablemente hacia comienzos del siglo II, pues Clemente de Alejandr\u00ed\u00ada habla ya de que algunos, como los disc\u00ed\u00adpulos de la secta de Bas\u00ed\u00adlides, celebraban esos d\u00ed\u00adas el Bautismo del Se\u00f1or.<\/p>\n<p>    En el siglo IV ya se multiplican los testimonios de su celebraci\u00f3n en casi todas las Iglesias del Oriente y en alguna de Occidente, haciendo en ella el especial recuerdo a la manifestaci\u00f3n del Se\u00f1or a los hombres por medio de su Bautismo en el Jord\u00e1n y el testimonio divino de ser declarado por una voz del cielo como \u00abHijo muy amado del Padre, al que hay que escuchar.\u00bb (Lc. 3.22)<\/p>\n<p>     La Navidad romana comienza a sustituir la fiesta de origen oriental que la urbe celebraba en el solisticio de invierno, cuando los romanos se regocijaban con una fiesta al sol. Se situaba en torno al 25 de Diciembre. Pronto la Navidad cristiana se asoci\u00f3 a esa fecha, conservando la del 6 de Enero como referida a la manifestaci\u00f3n del Se\u00f1or a todos los hombres, representados en los  magos del Oriente que llegaron para adorar la ni\u00f1o. Los testimonios occidentales del siglo IV se van haciendo m\u00e1s expl\u00ed\u00adcitos. En el 361 se celebraba la Epifan\u00ed\u00ada en las iglesias Galas y en el 380 se cita ya su celebraci\u00f3n en las hispanas; en el 383 hay testimonios de su existencia en la Italia del Norte.<\/p>\n<p>     A partir del siglo V en todo Occidente se celebra la fiesta de la Epifan\u00ed\u00ada el 6 de Enero, fiesta venida de Oriente. Y en Oriente se extiende la fiesta de la Natividad el 25 de Diciembre, fiesta que procede de Occidente. Qued\u00f3 as\u00ed\u00ad encauzado el ciclo de Navidad, que ser\u00ed\u00ada, junto con el  pascual, celebrado con solemnidad en toda la cristiandad.<\/p>\n<p>     El sentido de la Epifan\u00ed\u00ada se orienta a recordar que Cristo se ha manifestado a todos los hombres, eligiendo un pueblo y viniendo a \u00e9l para la purificaci\u00f3n del pecado.  Es una fiesta de regocijo, porque es la culminaci\u00f3n de las promesas prof\u00e9ticas y el comienzo de los anuncios apost\u00f3licos. Por eso se recuerda el Bautismo de Jes\u00fas, en el que se manifiesta tambi\u00e9n como el Hijo de Dios, pues el Padre celeste le proclama como Hijo querido a quien se debe escuchar. A este recuerdo se uni\u00f3 con frecuencia la conmemoraci\u00f3n del primer milagro en Can\u00e1.<\/p>\n<p>      En ese contexto de manifestaci\u00f3n del Mes\u00ed\u00adas es donde hay que colocar la  conmemoraci\u00f3n posterior de la llegada de los Magos del Oriente, a quienes se present\u00f3 en la liturgia oriental como los primeros gentiles que conocieron el misterio del reci\u00e9n nacido. La fantas\u00ed\u00ada popular los convirti\u00f3 en el medievo en reyes de tres razas y en su poder de reyes y en el simbolismo de sus ofrendas (oro, incieso y mirra: Mt. 2.11) se iniciaron muy tard\u00ed\u00adamente las populares ilusiones infantiles y las leyendas, como la relacionada con sus reliquias. Fueron \u00e9stas tra\u00ed\u00addas en 1164 por Federico Barbarroja y depositadas en la \u00aburna de los tres reyes\u00bb. Hoy se halla en la catedral de Colonia; antes estuvo depositada en Mil\u00e1n.<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p>Es la fiesta de la manifestaci\u00f3n (\u00abepiph\u00e1neia\u00bb) del Se\u00f1or, que tuvo su origen en Oriente (6 de enero) y que equivale a la fiesta de Navidad. En Occidente se celebra a continuaci\u00f3n de la fiesta navide\u00f1a. Se acent\u00faa la manifestaci\u00f3n del Se\u00f1or como Hijo unig\u00e9nito del Padre (el bautismo en el Jord\u00e1n y las bodas de Can\u00e1) y la llamada universal de los pueblos a recibir la salvaci\u00f3n de Cristo (adoraci\u00f3n de los Magos). La fiesta del bautismo del Se\u00f1or (domingo despu\u00e9s de Epifan\u00ed\u00ada) y la presentaci\u00f3n de Jes\u00fas en el templo (2 de febrero) forman parte de esta \u00abmanifestaci\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p>\tEn realidad, en toda la vida de Jes\u00fas hay una manifestaci\u00f3n continua de \u00absu gloria\u00bb (Jn 1,14; 2,11), puesto que \u00abDios nos ha salvado y nos ha llamado&#8230; por su gracia que nos dio desde toda la eternidad en Cristo Jes\u00fas, y que se ha manifestado ahora con la Manifestaci\u00f3n de nuestro Salvador Cristo Jes\u00fas\u00bb (2Tim 1,9-10). Pero el nacimiento de Jes\u00fas con la adoraci\u00f3n de los Magos, es una manifestaci\u00f3n especial de su salvaci\u00f3n para todos los pueblos.<\/p>\n<p>\tEn la persona de los Magos de Oriente, todos los pueblos son llamados a encontrar \u00abla gloria del Se\u00f1or\u00bb en la nueva Jerusal\u00e9n (cfr. Is 60,1). Son los \u00abreyes de la tierra\u00bb profetizados en los salmos mesi\u00e1nicos \u00abLos reyes de Tarsis y las islas traer\u00e1n tributo&#8230; Todos los reyes se postrar\u00e1n ante \u00e9l, le servir\u00e1n todas las naciones\u00bb (Sal 71,10-11).<\/p>\n<p>\tLos dones ofrecidos por los Magos manifiestan su actitud de fe \u00abEntraron en la casa; vieron al ni\u00f1o con Mar\u00ed\u00ada su madre y, postr\u00e1ndose, le adoraron; abrieron luego sus cofres y  le ofrecieron dones de oro, incienso y mirra\u00bb (Mt 2,11). Los dones indican el reconocimiento de Cristo Mes\u00ed\u00adas Rey (oro), Dios (incienso) y hombre (mirra o resina arom\u00e1tica para la sepultura). En los textos lit\u00fargicos se quiere indicar tambi\u00e9n los dones que ahora ofrece la Iglesia al Se\u00f1or amor (oro), oraci\u00f3n (incienso), sacrificio (mirra). Cristo se manifiesta y se comunica ahora en la Eucarist\u00ed\u00ada.<\/p>\n<p>\tEs la fiesta del nacimiento del Se\u00f1or en cuanto manifestado como Salvador por medio de su carne mortal. Los textos lit\u00fargicos dan a entender todos estos contenidos, pero especialmente recalcan la revelaci\u00f3n de Cristo Salvador como luz de los pueblos. Al manifestarse en carne mortal, nos ha hecho part\u00ed\u00adcipes a todos de su realidad de Hijo de Dios y de su gloria inmortal. \u00abHoy has revelado en Cristo, para luz de los pueblos, el verdadero misterio de nuestra salvaci\u00f3n\u00bb (prefacio).<\/p>\n<p>Referencias Adviento, a\u00f1o lit\u00fargico, Encarnaci\u00f3n, Jesucristo, Navidad, Presentaci\u00f3n de Jes\u00fas.<\/p>\n<p>Lectura de documentos CEC 528.<\/p>\n<p>Bibliograf\u00ed\u00ada AA.VV., Fiesta de Epifan\u00ed\u00ada, en Asambleas del Se\u00f1or (Madrid, Marova, 1967) 10; AA.VV., No\u00ebl, Epiphanie, retour du Christ (Paris 1967); B. BOTTE, Los or\u00ed\u00adgenes de la Navidad y de la Epifan\u00ed\u00ada (Madrid, Taurus, 1963); T. CABESTRERO, Navidad y Epifan\u00ed\u00ada del hombre nuevo (Salamanca, S\u00ed\u00adgueme, 1970); J. LEMARIE, Navidad y Epifan\u00ed\u00ada. La manifestaci\u00f3n del Se\u00f1or (Salamanca, S\u00ed\u00adgueme, 1966); J. LOPEZ MARTIN, El a\u00f1o lit\u00fargico ( BAC, Madrid, 1984) V; A. NOCENT, Celebrar a Jesucristo Navidad y Epifan\u00ed\u00ada (Santander, Sal Terrae, 1979).<\/p>\n<p>(ESQUERDA BIFET, Juan, Diccionario de la Evangelizaci\u00f3n,  BAC, Madrid, 1998)<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Evangelizaci\u00f3n<\/b><\/p>\n<p>Epifan\u00ed\u00ada es una aparici\u00f3n inesperada de la divinidad. Se puede hacer a trav\u00e9s de una intervenci\u00f3n milagrosa. Se trata de una visita bienhechora y salvadora de Dios (Lc 1, 79). Jesucristo es la gran epifan\u00ed\u00ada de Dios, que en El se nos ha manifestado como salvador del mundo. Ser\u00e1 tambi\u00e9n epifan\u00ed\u00ada el glorioso retorno escatol\u00f3gico de Jesucristo (1 Tim 6, 14; Tit 2, 13). > apariciones; revelaci\u00f3n; parus\u00ed\u00ada.<\/p>\n<p>E. M. N.<\/p>\n<p>FERNANDEZ RAMOS, Felipe (Dir.), Diccionario de Jes\u00fas de Nazaret, Editorial Monte Carmelo, Burbos, 2001<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Jes\u00fas de Nazaret<\/b><\/p>\n<p>(-> revelaci\u00f3n, encamaci\u00f3n). La palabra epifan\u00ed\u00ada (manifestaci\u00f3n) ha entrado en la liturgia cristiana para evocar la presencia y manifestaci\u00f3n de Dios en el nacimiento de Cristo, tal como aparece en el relato de los magos (Mt 2,1-12).<\/p>\n<p>(1) Religiones epif\u00e1nicas y prof\u00e9ticas. En s\u00ed\u00ad misma, la palabra epifan\u00ed\u00ada (con su experiencia de fondo) no pertenece a la tradici\u00f3n de la Biblia hebrea, de tal manera que los especialistas han tendido a distinguir dos tipos de religiones. (a) Las religiones paganas, que pue den llamarse religiones de epifan\u00ed\u00ada, porque en ellas se revela el misterio eterno de Dios en formas inmutables, de presencia o manifestaci\u00f3n de lo divino. (b) Por el contrario, la religi\u00f3n b\u00ed\u00adblica es de tipo prof\u00e9tica: no da testimonio del Dios \u00abque siempre es\u00bb, sino del Dios que act\u00faa en el tiempo, abriendo un camino de historia que culminar\u00e1 en el d\u00ed\u00ada de Yahv\u00e9, en el momento de su revelaci\u00f3n final, de tipo apocal\u00ed\u00adptico, no epif\u00e1nico (significativamente, el nombre de Ant\u00ed\u00adoco Ep\u00ed\u00adfanes ha quedado como s\u00ed\u00admbolo de los enemigos de Yahv\u00e9: 2 Mac 2,20; 2,13). De todas formas, esta distinci\u00f3n no puede tomarse como absoluta, y as\u00ed\u00ad en los textos finales del Antiguo Testamento (LXX) se alude con frecuencia a la epifan\u00ed\u00ada de Dios; en esa l\u00ed\u00adnea, el mismo texto de 2 Mac, que rechaza al rey Ant\u00ed\u00adoco, porque se hace llamar Ep\u00ed\u00adfanes (manifestaci\u00f3n de Dios), habla de la epifan\u00ed\u00ada o manifestaci\u00f3n del Dios israelita (cf. 2 Mac 15,34; 2,21; 14,15).<\/p>\n<p>(2) La epifan\u00ed\u00ada cristiana. Los textos m\u00e1s antiguos del Nuevo Testamento no hablan tampoco de la epifan\u00ed\u00ada de Dios, sino que emplean un lenguaje m\u00e1s bien apocal\u00ed\u00adptico. Pero los textos tard\u00ed\u00ados, como las pastorales, influidos por el entorno helenista, han empleado ese lenguaje, que aparece ya tambi\u00e9n en Lc 2,11-12, donde Jes\u00fas viene a mostrarse como manifestaci\u00f3n de Dios sobre la tierra (cf. Lc 2,10-11). En esa l\u00ed\u00adnea se sit\u00faa la peque\u00f1a confesi\u00f3n de 1 Tim 3,16 donde se dice que \u00abel misterio se manifest\u00f3 en la carne y fue justificado en el Esp\u00ed\u00adritu; se apareci\u00f3 a los \u00e1ngeles y fue predicado a las gentes; fue cre\u00ed\u00addo en el cosmos y fue asumido en Gloria\u00bb. Aqu\u00ed\u00ad no se utiliza la palabra epifan\u00ed\u00ada, pero s\u00ed\u00ad otras que son equivalentes, igualmente marcadas por el pensamiento griego: el misterio se ha manifestado (ephaner\u00f3th\u00e9), de tal forma que se ha dejado ver en el nivel ang\u00e9lico. De la epifan\u00ed\u00ada (de Dios o de Cristo) habla 1 Tim 6,14 y 2 Tim 4,1-8. Pero el texto epif\u00e1nico por excelencia es el de Tito 2,11-13: \u00abSe ha manifestado (epephan\u00e9) la gracia salvadora de Dios a todos los hombres, ense\u00f1\u00e1ndonos a vivir de manera prudente, justa y piadosa en este tiempo, renunciando a la impiedad y a las pasiones mundanas, aguardando la bienaventurada esperanza, la manifestaci\u00f3n (epiphaneian) de la gloria de nuestro gran Dios y Sal  vador nuestro Jesucristo\u00bb. El autor de la carta a Tito ha interpretado el cristianismo como religi\u00f3n de epifan\u00ed\u00ada, pero conservando un elemento escatol\u00f3gico: se ha manifestado (epephan) ya la gracia de Dios que nos salva, pero s\u00f3lo como un primer paso que conduce a la esperanza (y revelaci\u00f3n) definitiva de la epifan\u00ed\u00ada total, es decir, de la manifestaci\u00f3n de la gloria de nuestro Dios y salvador Jesucristo. Por otra parte, frente a los mitos o cultos orientales que hablaban de la epifan\u00ed\u00ada de un Dios c\u00f3smico (o de un emperador sagrado), la carta a Tito habla de la epifan\u00ed\u00ada de \u00abnuestro Dios Jesucristo\u00bb, es decir, del Mes\u00ed\u00adas crucificado. Quiz\u00e1 en ning\u00fan otro lugar del Nuevo Testamento se ha presentado el cristianismo con expresiones tan helenistas. En ning\u00fan otro lugar se ha destacado tanto la divinidad de Jes\u00fas, en claves de epifan\u00ed\u00ada sagrada, conservando, sin embargo, las bases cristianas.<\/p>\n<p>PIKAZA, Javier, Diccionario de la Biblia. Historia y Palabra, Verbo Divino, Navarra 2007<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Historia y Palabra<\/b><\/p>\n<p>El verbo griego epiphaino tiene el significado activo de \u00bb mostrar'\u00bb; intransitivamente se usa para decir \u00abmostrarse'\u00bb De \u00e9l se deriva el substantivo epiphaneia, es decir \u00abaparici\u00f3n\u00bb. En el griego cl\u00e1sico y helen\u00ed\u00adstico se utiliza este t\u00e9rmino en diversos contextos, sobre todo de car\u00e1cter militar. Indica en estos casos la aparici\u00f3n imprevista e inesperada del enemigo, que puede decidir la suerte de la batalla. Relacionado con el uso ling\u00fc\u00ed\u00adstico militar, epifan\u00ed\u00ada indica tambi\u00e9n la aparici\u00f3n de la divinidad para socorrer a alguien. As\u00ed\u00ad, por ejemplo, una inscripci\u00f3n de Cos atribuye a la aparici\u00f3n del dios Apolo la derrota sufrida por los galos en Delfos el a\u00f1o 278 a.C. En la historia de las religiones se conoce una fiesta de la epifan\u00ed\u00ada, o \u00abd\u00ed\u00ada de la llegada de Apolon, celebrada en muchas ciudades griegas en primavera o al comienzo del verano. La divinidad epif\u00e1nica por excelencia, en el \u00e1mbito de las experiencias ext\u00e1ticas ligadas a su culto, era Dionisos.<\/p>\n<p>En el Antiguo Testamento griego, en un contexto militar, el t\u00e9rmino indica la manifestaci\u00f3n de una potencia favorable. En el Nuevo Testamento, por el contrario, s\u00f3lo se usa como t\u00e9rmino religioso y casi siempre para indicar la aparici\u00f3n de Cristo al final de los tiempos (cf. 2 Tes 2,8; 1 Tim 6,14. 2 Tim 4,1.8; Tit 2,13). Cuando la aparici\u00f3n terrena de Cristo se entiende como acontecimiento escatol\u00f3gico, se designa tambi\u00e9n como \u00bb epifan\u00ed\u00ada\u00bb. V\u00e9ase por todos 2 Tim 1,9-10: \u00ab&#8230;la gracia que nos ha sido dada desde la eternidad en Jesucristo. Esta gracia se ha manifestado ahora por la aparici\u00f3n de nuestro Salvador Jesucristo \u00bb En la liturgia la fiesta de la Epifan\u00ed\u00ada se fij\u00f3 el d\u00ed\u00ada 6 de enero. Sobre el origen de esta fecha hay diversas hip\u00f3tesis.<\/p>\n<p>Probablemente estuvo ligada a la fiesta pagana del solsticio de invierno: cuando era ya m\u00e1s visible el aumento de la luz, los cristianos celebraban a Cristo como \u00abluz verdadera que ilumina a todo hombre\u00bb. En la Iglesia ortodoxa, la epifan\u00ed\u00ada es la fiesta de la manifestaci\u00f3n del Se\u00f1or Jes\u00fas, o sea, la celebraci\u00f3n de su nacimiento como hombre verdadero. Con este significado se tiene el primer testimonio de esta fiesta en san Epifanio. En la \u00e9poca de san Juan Cris\u00f3stomo, en Antioqu\u00ed\u00ada y en Egipto se a\u00f1ad\u00ed\u00ada tambi\u00e9n la conmemoraci\u00f3n del bautismo de Jes\u00fas en el Jord\u00e1n. En Occidente la fiesta tiene un significado distinto, va que se celebra entonces \u00abla revelaci\u00f3n de Jes\u00fas al mundo pagano\u00bb que tiene su prototipo en la venida d~ los magos a Bel\u00e9n para adorar al Redentor reci\u00e9n nacido. Por este motivo, en la lengua alemana se le da a esta fiesta el nombre de DreikOnigsfest (la fiesta de los tres reves).<\/p>\n<p>Actualmente, en el Misal romano la liturgia de la Ep\u00ed\u00adfan\u00ed\u00ada celebra la venida de los magos, entendida como primicia de los paganos que acogen al Se\u00f1or Jes\u00fas. El sentido de la fiesta se describe de este modo en el \u00abprefacion\u00bb \u00bb Hoy has revelado en Cristo, para luz de los pueblos, el verdadero misterio de nuestra salvaci\u00f3n: pues al manifestarse Cristo en nuestra carne mortal nos hiciste part\u00ed\u00adcipes de la gloria de su inmortalidad\u00bb.<\/p>\n<p>M. Semeraro<\/p>\n<p>Bibl.: y Saxer. Epifan\u00ed\u00ada, en DPAC, 1, 718719. A.&#8217; Bergamini, Navidad\/Epifan\u00ed\u00ada, en NDL, 1405-1409&#8242; T. Cabestrero, Navidad y epifan\u00ed\u00ada del hombre nuevo, S\u00ed\u00adgueme, Salamanca 1970; J Lemari\u00e9. Navidad y Epifan\u00ed\u00ada, La manifestaci\u00f3\u00bb del Se\u00f1or, S\u00ed\u00adgueme. Salamanca 1966.<\/p>\n<p>PACOMIO, Luciano [et al.], Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico, Verbo Divino, Navarra, 1995<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico<\/b><\/p>\n<p>v\u00e9ase Revelar<\/p>\n<p>AA. VV., Vocabulario de las ep\u00ed\u00adstolas paulinas, Verbo Divino, Navarra, 1996<\/p>\n<p><b>Fuente: Vocabulario de las Ep\u00edstolas Paulinas<\/b><\/p>\n<p><p style=\"text-align: justify;\">La fiesta de la Epifan\u00eda ocurre doce d\u00edas despu\u00e9s de Navidad, es decir, el 6 de enero. El nombre se deriva de la palabra griega <em>epifaneia<\/em> (\u00abmanifestaci\u00f3n\u00bb), y la fiesta tiene al parecer un origen oriental. Se celebraba en un solo d\u00eda la navidad de nuestro Se\u00f1or, su bautismo en el Jord\u00e1n, y la manifestaci\u00f3n de su gloria en las fiestas de las bodas de Can\u00e1 (Jn. 2:11). Cuando en el siglo IV, la iglesia griega adopt\u00f3 la fecha romana para la celebraci\u00f3n de la Navidad (25 de diciembre), la Epifan\u00eda comenz\u00f3 a observarse en el Occidente como una fiesta separada y lleg\u00f3 a asociarse con la manifestaci\u00f3n de Cristo a los gentiles en la persona de los sabios hombres de Oriente (Mt. 2:1\u201311). En la actualidad, el d\u00eda est\u00e1 estrechamente relacionado con la Navidad, se\u00f1alando el t\u00e9rmino de las festividades en el honor del nacimiento de Nuestro Se\u00f1or. En la Iglesia Griega, la Epifan\u00eda a\u00fan mantiene su car\u00e1cter como una celebraci\u00f3n del bautismo de Cristo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Frank Colquhoun<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><\/a>Harrison, E. F., Bromiley, G. W., &amp; Henry, C. F. H. (2006). <em>Diccionario de Teologi\u0301a<\/em> (210). Grand Rapids, MI: Libros Desafi\u0301o.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Teolog\u00eda<\/b><\/p>\n<p><p style=\"text-align: justify;\">Tambi\u00e9n conocida bajo los siguientes nombres: (1) ta epiphania, o he epiphanios, sc. hemera (rara vez he epiphaneia: aunque, por ejemplo ocurre en Athanasius, he somatike epiphaneia); theophaneia: dies epiphaniarum; festivitas declarationis, manifestationis; apparitio; acceptio. (2) hemera ton photon: dies luminum; dies lavacri. (3) phagiphania, Bethphania; etc. (4) Festum trium regum: donde el holand\u00e9s Drie-koningendag dan\u00e9s Hellig-tre-kongersdag, etc. (5) D\u00e9cimo segundo d\u00eda, sueco Trettondedag;, etc. &#8211; El significado de estos nombres se explicar\u00e1 a continuaci\u00f3n. Entre los sirios la fiesta se llam\u00f3 denho (hacia arriba), un nombre relacionado con la noci\u00f3n de la luz que se eleva expresada en Lucas. I, 78. El nombre Epifan\u00eda sobrevive en Befana, la gran feria que ten\u00eda lugar en esa estaci\u00f3n en Roma; es dif\u00edcil afirmar hasta d\u00f3nde se puede conectar la pr\u00e1ctica que se llevaba a cabo en esa \u00e9poca de comprar todo tipo de im\u00e1genes de alfarer\u00eda, combinadas con silbatos, y que representaban alg\u00fan tipo de vida romana, con la costumbre bastante similar que estaba de moda durante la fiesta de Saturnalia en diciembre. La alfarer\u00eda o pasta sigillaria vendida en ese entonces en toda Roma, ver Macrobius; s. I, x, xxiv; II, xlix; y Brand, \u00abPop. Ant.\u00bb, 180, 183.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>I. HISTORIA<\/b>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como lo sugiere su nombre, la Epifan\u00eda tuvo su origen en la Iglesia Oriental. All\u00ed existe por cierto una homil\u00eda de Hippolytus a la cual (s\u00f3lo en un manuscrito) se le puso el lema ieis ta hagia theophaneica [no epiphaneia: Kellner]; \u00e9sta es dirigida en su totalidad a un individuo que estaba a punto de ser bautizado, y trata s\u00f3lo el Sacramento del Bautismo. Fue revisada por Bonwetsch y Achelis (Leipzig, 1897); Achelis y otros la consideran adulterada. La primera referencia sobre la cual nos podemos sentir seguros se encuentra en Clemente (Strom, I, xxi, 45, en P.G., VIII, 888) que escribe: \u00abEncontramos aquellos que tambi\u00e9n de un modo demasiado curioso le asignan al Nacimiento de Nuestro Salvador no s\u00f3lo el a\u00f1o sino el d\u00eda, el cual afirman que es el 25 Pachon (20 de mayo) en el a\u00f1o vig\u00e9simo octavo de Augusto. Pero los seguidores de Basilides tambi\u00e9n celebran el d\u00eda de Su Bautismo, pasando la noche previa en lecturas. Y ellos dicen que fue el 15 del mes de Tybi del a\u00f1o 15\u00b0 a\u00f1o de Tiberius Caesar. Y algunos dicen que se cumpli\u00f3 el 11 del mismo mes.\u00bb Ahora, 11 y 15 Tybi corresponden al 6 y al 10 de enero respectivamente. De inmediato surge la pregunta: \u00bfLos Basilidianos celebraban la Natividad de Cristo y tambi\u00e9n Su Bautismo el 6 y el 10 de enero, o simplemente manten\u00edan Su Bautismo en esos d\u00edas, al igual que Su Natividad en otra fecha? Si las propias palabras de Clemente no lo sugieren, la evidencia sugiere lo anterior. Es seguro que el festival de la Epifan\u00eda en el Oriente admiti\u00f3 muy tempranamente una conmemoraci\u00f3n m\u00e1s o menos marcada de la Natividad, o al menos del Angeli ad Pastores, la \u00abmanifestaci\u00f3n\u00bb m\u00e1s impresionante de la gloria de Cristo en esa ocasi\u00f3n. Lo que es m\u00e1s, la primera referencia a la fiesta eclesi\u00e1stica de la Epifan\u00eda (Ammianus Marcellinus, XXI, ii), en 361, parece estar duplicada en Zonaras (XIII, xi) por una referencia al mismo festival que el de la Natividad de Cristo. M\u00e1s a\u00fan, Epiphanius (Haer., li, 27, en P.G., XLI, 936) afirma que el seis de enero es hemera genethlion toutestin epiphanion, el Cumplea\u00f1os de Cristo, es decir Su Epifan\u00eda. Por cierto, el asigna el Bautismo al 12 Athyr, es decir al 6 de noviembre. Nuevamente en los cap\u00edtulos xxviii y xxix (P.G. XLI, 940 sp.) \u00e9l sostiene que el Nacimiento de Cristo, es decir la Teofan\u00eda, tuvo lugar el 6 de enero al igual que el milagro en Can\u00e1, lo que diera como consecuencia que el agua, en varios lugares (por ejemplo Cibyra), por obra de un milagro se convirtiera anualmente en vino, del cual \u00e9l mismo hab\u00eda bebido. Primeramente, se tendr\u00e1 en cuenta que si Clemente no niega expresamente que la Iglesia celebraba la Epifan\u00eda en su tiempo en Alejandr\u00eda, al menos sugiere que no lo hac\u00eda. Menos a\u00fan podemos pensar que el 6 de enero era guardado como santo por la Iglesia. Lo que es m\u00e1s, Origen, en su lista de festivales (Contra Celsum, VIII, xxii, P.G., XI, 1549), no lo menciona en lo absoluto.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin tener en cuenta la vaguedad del nombre Epifan\u00eda, en esta fiesta se celebraban varias manifestaciones diferentes de la Divinidad y la gloria de Cristo desde tempranas \u00e9pocas en su historia, especialmente el Bautismo, el milagro de Can\u00e1, la Natividad, y la visita de los Reyes Magos. Pero no podemos suponer por un momento que en primera instancia se estableci\u00f3 un festival de manifestaciones en general, en el cual la devoci\u00f3n local popular le atribu\u00eda significados especificados seg\u00fan lo indicaran las circunstancias. Parece bastante claro que el Bautismo fue el evento conmemorado en forma predominante. Las Constituciones Apost\u00f3licas (VIII, xxxiii; cf. V, xii) lo mencionan. Kellner cita (cf. Selden, de Synedriis, III, xv, 204, 220) el Almanaque Copto m\u00e1s antiguo para el nombre Dies baptismi sanctificati, y el \u00faltimo para eso de Immersio Domini como se aplica a esta fiesta. Por cierto, San Gregorio de Nacianceno, identifica, ta theophania con he hagia tou Cristou gennesis, pero este serm\u00f3n (Orat. xxxviii en P.G., XXXVI. 312) probablemente se predic\u00f3 el 25 de diciembre de 380; y luego de referirse al Nacimiento de Cristo, asegura a su audiencia (P.G., 329) que a la brevedad ver\u00e1n a Cristo bautizado. El 6 y 7 de enero, predic\u00f3 las oraciones xxxix y xl (P.G., loc. cit.) y en ellas declar\u00f3 (col. 349) que habiendo ya celebrado el Nacimiento de Cristo y la llegada de los Reyes Magos guiados por una estrella, ahora tendr\u00eda lugar la conmemoraci\u00f3n del Su Bautismo. El primero de estos dos sermones est\u00e1 encabezado eis ta hagia phota, refiri\u00e9ndose a las luces que se llevan ese d\u00eda para simbolizar la iluminaci\u00f3n espiritual del bautismo, y el d\u00eda debe ser diferenciado cuidadosamente de la Fiesta de la Purificaci\u00f3n, tambi\u00e9n llamada Festum luminum por una raz\u00f3n totalmente diferente. Sin embargo San Cris\u00f3stomo, en 386 (ver NAVIDAD) predic\u00f3 \u00abHom. vi in B: Philogonium\u00bb donde (P.G., XLVIII, 752) \u00e9l le llama a la Natividad el padre de los festivales, porque si Cristo no hubiera nacido, tampoco hubiera sido bautizado, hoper esti ta theophania. Esto muestra con qu\u00e9 soltura se utilizaba este t\u00edtulo. (Cf. Chrys., \u00abHom. in Bapt. Chr.\u00bb, c. ii, en P.G., XLIX, 363; A.D. 387). Casiano (Coll., X, 2, en P.L., XLIX; 820) dice que incluso en sus tiempos (418-427) los monasterios egipcios a\u00fan celebraban la Natividad y el Bautismo el 6 de enero.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En Jerusal\u00e9n la fiesta ten\u00eda una referencia especial con la Natividad debido al vecindario de Bel\u00e9n. La informaci\u00f3n que nos dej\u00f3 Etheria (Silvia) est\u00e1 mutilada en su comienzo. Sin embargo, el t\u00edtulo de la fiesta subsiguiente, Quadragesimae de Epiphania (Perigrin. Silviae, ed. Geyer, c.xxvi), no nos deja ninguna duda con respecto a lo que ella est\u00e1 describiendo. En la vigilia de la fiesta (5 de enero) una procesi\u00f3n sali\u00f3 de Jerusal\u00e9n hacia Bel\u00e9n y regres\u00f3 a la ma\u00f1ana siguiente. En la segunda hora se realizaron los servicios en una iglesia G\u00f3lgota decorada espl\u00e9ndidamente, despu\u00e9s de la cual se visit\u00f3 la de Anastasis. En el segundo y tercer d\u00eda se repiti\u00f3 esta ceremonia; en el cuarto d\u00eda se ofreci\u00f3 el servicio en el Monte de los Olivos; en el quinto d\u00eda en la tumba de L\u00e1zaro de Betania; en el sexto d\u00eda en Si\u00f3n; en el s\u00e9ptimo d\u00eda en la iglesia de Ansatasia, en el octavo d\u00eda en la de la Santa Cruz. La procesi\u00f3n a Bel\u00e9n se repiti\u00f3 durante la noche. De acuerdo con esto se ver\u00e1 que esta octava de Epifan\u00eda en toda su extensi\u00f3n tuvo un tinte tan fuerte a Natividad que condujo a la exclusi\u00f3n de la conmemoraci\u00f3n del Bautismo por lo menos en el a\u00f1o 385. Sin embargo, es por medio del bautismo propiamente dicho en este d\u00eda que el Occidente parece entrar en contacto con el Oriente. San Cris\u00f3tomo (Hom. en Bapt. Chr. en P.G., XLIX, 363) nos dice c\u00f3mo los Antiocianos sol\u00edan llevar a sus hogares agua bautismal consagrada en la noche del festival, y que \u00e9sta permanec\u00eda durante un a\u00f1o sin echarse a perder. Hasta este d\u00eda, la bendici\u00f3n de las aguas por medio de la inmersi\u00f3n de un crucifijo en un r\u00edo, en el mar, o en un lago o por medio de otro ritual complejo, es una ceremonia muy popular. Neale cita un relato muy v\u00edvido (\u00abHoly Eastern Church\u00bb [Sagrada Iglesia Oriental], Introducci\u00f3n, p. 754; cf. las versiones griega, sir\u00edaca, c\u00f3ptica, y rusa, revisadas o traducidas de los textos originales por John, Marqu\u00e9s de Bute, y A. Wallis Budge). Las personas consideran que todas las dolencias, espirituales y f\u00edsicas, se pueden curar aplicando agua bendita. Sin embargo, la costumbre parecer\u00eda, estar originalmente conectada m\u00e1s con el milagro de Can\u00e1 que con el Bautismo. Sin embargo, ese bautismo en este d\u00eda era bastante com\u00fan en el Occidente, y esto est\u00e1 probado por la queja del Obispo Himerius de Tarragona al Papa Damasco (d. 384), que los bautismos se estaban celebrando en la fiesta de la Epifan\u00eda. El Papa Siricius, quien le respondi\u00f3 (P.L., XIII, 1134) identifica las fiestas de Natalitia Christi y de su Apparitio, y se indigna mucho por la extensi\u00f3n del per\u00edodo para los bautismos m\u00e1s all\u00e1 de Pascua y de Pentecost\u00e9s. El Papa Le\u00f3n I (\u00abEp. Xvi ad Sicil. Episcopos\u00bb, c.i, en P.L., LIV, 701; cf. 696) denuncia la pr\u00e1ctica como un irrationabilis novitas; pero el Consejo de Gerona (can. iv) lo conden\u00f3 en 517, y V\u00edctor Vitensis lo menciona como una pr\u00e1ctica regular de la Iglesia (Romana-) Africana (De Persec. Vandal., II, xvii, en P.L., LVIII, 216). M\u00e1s a\u00fan, San Gregorio de Tours, (De glori\u00e2 martyrum en P.L., LXXI, 783; cf. cc. Xvii, xix), relata que aquellos que viv\u00edan cerca del Jord\u00e1n se ba\u00f1aba en \u00e9l ese d\u00eda, y que sol\u00edan ocurrir milagros. San Jer\u00f3nimo (Comm en Ez., I, i, en el verso 3 en P.L., XXV, 18) afirma definitivamente que es por el bautismo y la apertura de los cielos que el dies Epiphaniorum a\u00fan se venera y no por la Natividad de Cristo en la carne, pues entonces absconditus est, et non apparuit &#8211; \u00ab\u00c9l estaba escondido y no apareci\u00f3.\u00bb\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el art\u00edculo NAVIDAD, se deja en claro que la Epifan\u00eda en Occidente se introdujo luego de la introducci\u00f3n de la Navidad el 25 de diciembre. No se encuentra en el Calendario Philocaliano, mientras que parece muy probable que el 25 de diciembre se celebraba en Roma antes del serm\u00f3n del Papa Liberius (en St. Ambrose, De virg., iii, I, en P.L., XVI, 231) que muchos le asignaron el 25 de diciembre de 354. San Agust\u00edn observa claramente asociaciones Orientales en las fiestas de la Epifan\u00eda: \u00abPrecisamente\u00bb, dice \u00e9l (Serm. ccii, 2, en Epiph. Domini, 4, en P.L., XXXVIII, 1033), \u00abha rehusado celebrar este d\u00eda con nosotros; pues ni aman la unidad, ni est\u00e1n en comuni\u00f3n con la Iglesia Oriental, donde en definitiva apareci\u00f3 la estrella.\u00bb San Philasrius (Haer., c. cxl, en P.L., XII, 1273) agrega que ciertos herejes se rehusan a celebrar la Epifan\u00eda, por considerarla aparentemente, como una duplicaci\u00f3n innecesaria de la fiesta de la Natividad, sin embargo, agrega el santo, fue s\u00f3lo despu\u00e9s de doce d\u00edas que Cristo \u00abse le apareci\u00f3 a los Reyes Magos en el Templo.\u00bb El dice que el dies epiphaniorum, (P.L., XII, 1274), es considerado por algunos como \u00abel d\u00eda del Bautismo, o de la Transformaci\u00f3n que ocurri\u00f3 en la monta\u00f1a.\u00bb Finalmente, un anotador sirio desconocido de Barsalibi (Assemani, Bibl. Orient., II, 163) escribe claramente: \u00abEl Se\u00f1or naci\u00f3 en el mes de enero en el mismo d\u00eda en el que celebramos la Epifan\u00eda; pues las fiestas de la Natividad y de la Epifan\u00eda se celebraban en un mismo d\u00eda, porque en el mismo d\u00eda \u00c9l naci\u00f3 y fue bautizado. La raz\u00f3n por la cual nuestros padres cambiaron la solemnidad celebrada el 6 de enero, y la transfirieron al 25 de diciembre se presenta a continuaci\u00f3n: era costumbre de los paganos celebrar el nacimiento del sol en este mismo d\u00eda, el 25 de diciembre, y en ese d\u00eda ellos encend\u00edan luces para la fiesta. En estas solemnidades y festividades tambi\u00e9n participaban los Cristianos. Por lo tanto cuando los maestros observaron que los Cristianos se inclinaban a celebrar este festival, se reunieron en consejo y decidieron que se celebrara en esta fecha la verdadera fiesta del nacimiento y el 6 de enero la fiesta de las Epifan\u00edas. Por lo tanto, simult\u00e1neamente, con este nombramiento prevaleci\u00f3 la costumbre de encender luces hasta el sexto d\u00eda\u00bb.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es m\u00e1s sencillo decir que, aproximadamente en el momento de la difusi\u00f3n de la celebraci\u00f3n de diciembre en el Oriente, el Occidente tom\u00f3 la fiesta Oriental de enero, manteniendo todas sus caracter\u00edsticas principales, aunque tambi\u00e9n le adjunt\u00f3 a medida que pas\u00f3 el tiempo, una importancia abrumadora, a la aparici\u00f3n de los Reyes Magos. Por cierto, Epifanio dijo (loc. cit.) que no s\u00f3lo el agua en muchos lugares se convirti\u00f3 en vino el 6 de enero, sino que r\u00edos enteros, y probablemente el Nilo, experimentaron un milagro similar; nada de este tipo se menciona en el Occidente. El Sacramentario Leonino es imperfecto en esto; pero las ocho homil\u00edas de Le\u00f3n sobre la Theophania (en P.L., LIV, Serm. xxxi, col. 234, a Serm. xxxviii, col. 263) est\u00e1n relacionadas casi totalmente con los Reyes Magos, mientras en Serm. xxxv, col. 249, definitivamente sostiene su visita como la conmemoraci\u00f3n para la cual se instituy\u00f3 la fiesta. Fulgentius (Serm. iv en P.L., LXV, 732) habla solamente de los Reyes Magos y de los Inocentes. Los sermones de Agust\u00edn (cxcix-cciv en P.L., XXXVIII) tratan casi exclusivamente sobre el tema de la manifestaci\u00f3n, y el Sacramentario Gelasiano (P.L., LXXIV, 1062) exclusivamente tanto sobre la vigilia como sobre la fiesta. El Sacramentario Gregoriano utiliza mucho el Ps. lxxii (A. V. lxxiii), 10 y menciona las tres grandes apariciones en el Canon solamente. Sin embargo el Ambrosiano, se refiere a las tres manifestaciones en el prefacio de la vigilia, y en el prefacio de la fiesta, al bautismo solamente. El \u00abMissale Vesontiense\u00bb (Neale y Forbes, The Anc. Liturgies of the Gallican Church [Las Antiguas Liturgias de la Iglesia Anglicana], p. 228) habla, en la oraci\u00f3n, de la Illuminatio, Manifestatio, Declaratio, y compara su Evangelio de Mateo, iii, 13-17; Lucas, iii, 22; y Juan, ii, 1-11, donde se enfatizan el Bautismo y Can\u00e1. Los Reyes Magos se mencionan en la Circuncisi\u00f3n. El Misal G\u00f3tico (Neale y Forbes, op. cit., p.52) menciona a los Reyes Magos en la vigilia, diciendo que la Natividad, el Bautismo y Can\u00e1 hacen la Illustratio de Cristo. Sin embargo, a todas las manifestaciones se las menciona con el nombre de phagiphania, incluyendo (casualmente) la alimentaci\u00f3n de los 5000, una alusi\u00f3n popular en Oriente. Agustin (Serm. supl. Cxxxvi, 1, en P.L., XXXIX, 2013) habla de levantar a L\u00e1zaro (cf, d\u00eda 5 del ritual de Jerusal\u00e9n) como en igualdad con las otras manifestaciones donde en el Oriente tiene lugar el nombre de Bethphania. M\u00e1ximo de Tur\u00edn admite que el d\u00eda es de tres milagros, y especula (Hom. vii, en epiph., en P.L., LVII, 273) sobre la conexi\u00f3n hist\u00f3rica de la fecha y los eventos. Polemius Silvanus, Paulinus de Nola (Poem. xxvii; Natal., v, 47, in P.L., LXI) y Sedulius (en P.L., LXXII) todos insisten en las tres manifestaciones. El Misal Mozar\u00e1bico se refiere principalmente a que los Reyes Magos, utilizaron su palabra bienvenida de Cristo Acceptio, un t\u00e9rmino de \u00abiniciaci\u00f3n\u00bb com\u00fan a los Mitraistas y Cristianos. En 381, el Consejo de Saragossa (can. iv), interpretado junto con la Misa del Misal Mozar\u00e1bico in jejunio epiphaniae, deja en claro que una fiesta en esta \u00e9poca no era algo poco com\u00fan incluso entre los ortodoxos. \u00abCod. Theod.\u00bb (II, viii, 20; XXV, v, 2) prohibe el circo en ese d\u00eda en el a\u00f1o 400; \u00abCod. Justi.\u00bb (III, xii, 6) lo hace un d\u00eda de guardar. En 380 ya est\u00e1 marcado por el cese de los negocios legales en Espa\u00f1a; en Thrace (si podemos confiar en \u00abPassio S. Philippi\u00bb en Ruinart, \u00abActa\u00bb, 440,2) se manten\u00eda desde 304. Kellner cita el \u00abTestamentum Jesu Christi\u00bb (Mainz, 1899) como que lo cita dos veces (I, 28, IV, 67, 101) como un gran festival junto con Pascua y Pentecost\u00e9s.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el Cargo presente, Crudelis Herodes alude a las tres manifestaciones; en Nocturno i, la primera respuesta para el d\u00eda, la octava, y el Domingo dentro de la octava, trata sobre el Bautismo, como la hace la segunda respuesta; la tercera respuesta, como todas esas de Nocturnos i y iii, es sobre los Reyes Magos. La ant\u00edfona al Benedictus dice: \u00abHoy la Iglesia se une a su c\u00f3nyuge celestial, porque en el Jord\u00e1n Cristo lav\u00f3 los pecados de ella; los Reyes Magos se apresuraron con obsequios para la fiesta de la boda real, y los invitados se regocijaron en el agua que se volvi\u00f3 vino.\u00bb O Sola menciona s\u00f3lo a los Reyes Magos. La ant\u00edfona del Magn\u00edficat de las Vespertina Segundas lee: \u00abMantenemos nuestro D\u00eda Santo adorado con tres milagros: hoy una estrella condujo a los Reyes Magos hasta la cuna, hoy el vino se convirti\u00f3 en agua en una boda, hoy en el Jord\u00e1n Cristo dese\u00f3 ser bautizado por Juan para salvarnos.\u00bb En la Epifan\u00eda era una costumbre muy general anunciar la fecha de la Pascua, e incluso de otros festivales, una pr\u00e1ctica ordenada por muchos consejos, por ejemplor el de Orl\u00e9ans en 541 (can i); Auxerre en 578 y 585 (can. ii), y a\u00fan guardado (Kellner) en Turin, etc. Gelasius finalmente nos dice (Ep. ad episc. Lucan., c. xii, en P.L., LIX,, 52) que la dedicaci\u00f3n de v\u00edrgenes ocurri\u00f3 especialmente en ese d\u00eda.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>II. ORIGEN<\/b>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La raz\u00f3n para la fijaci\u00f3n de este d\u00eda es imposible de descubrir. La \u00fanica soluci\u00f3n tolerable es la de Mgr. Duchesne (Orig. Chr., 262) quien explica simult\u00e1neamente la celebraci\u00f3n del 6 de enero y del 25 de diciembre por un reconocimiento hacia atr\u00e1s del 6 de abril y del 25 de marzo respectivamente. Sozomen (Hist. Eccl., VII, xviii, in P.G., LXVII, 1473) dice que el Pepyzitae, o Phrygian Montanists, mantuvo la Pascua el 6 Abril; por lo tanto (considerando la cantidad exacta de a\u00f1os de la vida Divina) el cumplea\u00f1os de Cristo deber\u00eda haber ca\u00eddo el 6 de enero. Pero, se puede insistir en que el primer anuncio que tenemos sobre el cumplimiento de esta fecha, se refiere al Bautismo de Cristo. Pero esto (si asumimos que los Basilidians, tambi\u00e9n discutieron sobre el 6 de abril) habremos llegado al aniversario exacto del Nacimiento. \u00bfPero por qu\u00e9 celebrar preeminentemente el Bautismo? \u00bfPodr\u00eda ser que la celebraci\u00f3n hubiera comenzado con aquellos, de la secta que fuere, que sosten\u00edan que en el Bautismo Dios descendi\u00f3 sobre Cristo? Sobre este terreno incierto ser\u00e1 mejor que no avancemos hasta que se nos presente evidencia m\u00e1s reciente, si es que la hay. Tampoco es el lugar para analizar las leyendas de los Tres Reyes, la cual se puede encontrar en el art\u00edculo REYES MAGOS. Kellner, Heortologie (Freiburg im Br., 1906); Funk en Kraus, Real-Encyclop\u00e4die, s. v. Feste; Bingham, Antiquities of the Christian Church (London, 1708-22), Bk. XX, c. iv; Usener, Religionsgeschichtliche Untersuchungen (Bonn, 1889). I.Cyril Martindale.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">CYRIL MARTINDALE\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Transcrito por Robert H. Sarkissian\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido por Silvia Bonilla\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>De una palabra gr. que significa aparici\u00f3n, el t\u00e9rmino originalmente marcaba una fiesta para celebrar el bautismo de Cristo (Mat 3:16-17); y lo sigue haciendo en las iglesias ortodoxas de Oriente. Sin embargo, a partir del siglo IV se ha relacionado la epifan\u00ed\u00ada con la manifestaci\u00f3n de Cristo a los reyes magos, los primeros gentiles &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/epifania\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEPIFANIA\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-6001","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6001","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6001"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6001\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6001"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6001"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6001"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}