{"id":6011,"date":"2016-02-05T02:22:31","date_gmt":"2016-02-05T07:22:31","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/esclavo-esclavitud\/"},"modified":"2016-02-05T02:22:31","modified_gmt":"2016-02-05T07:22:31","slug":"esclavo-esclavitud","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/esclavo-esclavitud\/","title":{"rendered":"ESCLAVO, ESCLAVITUD"},"content":{"rendered":"<p>(heb.\u2020\u2122evedh, siervo, esclavo; gr. doulos, sirviente, siervo). Ciertamente, las palabras heb. y gr. son muy comunes en la Biblia. La palabra castellana esclavo o esclava se encuetra 46 veces en la RV, y la palabra esclavitud, aunque s\u00ed\u00ad aparece en el NT, no existe en el AT en la RV, porque la palabra heb. implicada se traduce m\u00e1s veces como \u2020\u0153siervo, sierva o servidumbre\u2020\u009d.<\/p>\n<p>Entre los hebreos, los esclavos pod\u00ed\u00adan ser adquiridos de diversas maneras:<br \/>\ncomo prisioneros de guerra (Num 31:7-9), por compra (Lev 25:44), como obsequio (Gen 29:24), por aceptar a una persona en lugar de una deuda (Lev 25:39), por nacimiento de esclavos ya pose\u00ed\u00addos (Exo 21:4), por arresto si el ladr\u00f3n no ten\u00ed\u00ada nada para pagar por el objeto hurtado (Exo 22:2-3), y por la decisi\u00f3n voluntaria de la persona que quisiese ser una esclava (Exo 21:6). Los esclavos entre los hebreos eran tratados m\u00e1s bondadosamente que los esclavos entre las otras naciones, debido a que la ley mosaica establec\u00ed\u00ada reglas que gobernaban su trato. Ellos pod\u00ed\u00adan ganar su libertad de diversas maneras (Exo 21:2-27; Lev 25:25 ss.; Deu 15:12-23). La esclavitud continu\u00f3 en tiempos del NT, mas el amor de Cristo pareci\u00f3 contraponerse a que siguiese su existencia (Gal 3:28; Eph 6:5-9).<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Mundo Hispano<\/b><\/p>\n<p><p style=\"text-align: justify;\">Las palabras esclavo, esclavitud y esclavizar, todas aparecen en la <a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">RV60<\/a>. La RV60 guarda el debido equilibrio entre \u00absiervo\u00bb y \u00abesclavo\u00bb al traducir el hebreo <em>\u02bfe\u1e07e\u1e0f<\/em> y el griego <em>doulos<\/em>, palabras que tambi\u00e9n pueden ser correctamente vertidas al espa\u00f1ol por \u00absiervo\u00bb (Gn. 9:25\u201327). La idea b\u00e1sica en estas palabras es servicio, y pueden referirse a un servicio que es dado libremente o bien a aquel servicio que es obligatorio a causa de cautiverio. Entre los hebreos, una sierva o siervo era propiedad de su amo. En un sentido era esclavo o parte de los enseres del hogar. Un amo pod\u00eda adquirir un esclavo: (1) compr\u00e1ndolo (Gn. 17:12; 37:28), (2) por captura en guerra (Nm. 31:9; 2 R. 5:2), (3) por el nacimiento de hijos a los esclavos ya adquiridos (Ex. 21:4), (4) como pago de una deuda de aquel que es hecho esclavo, de este modo el deudor se vend\u00eda a s\u00ed mismo como esclavo (Lv. 25:39, 47), (5) como regalo (Gn. 29:24).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero la posici\u00f3n que ten\u00eda el esclavo hebreo no debe confundirse con la suerte que ten\u00eda el esclavo en las sociedades crueles de otras naciones. Entre los israelitas no hab\u00eda una profunda diferencia entre la relaci\u00f3n que ten\u00eda el esclavo con su amo a la relaci\u00f3n que ten\u00edan los miembros de la familia con el amo de la familia. Las esposas e hijos estaban bajo el poder del amo lo mismo que los esclavos. No se pensaba en los esclavos como inferiores, y aunque no ten\u00edan derechos civiles, se los consideraba verdaderos miembros de la familia (Gn. 17:23; Ex. 12:44). El amo hebreo estaba atado a los reglamentos de la ley mosaica y su responsabilidad para con ellos se acentuaba por mandamientos tales como el de Dt. 15:15, el cual les recordaba de su esclavitud en Egipto. Los esclavos tambi\u00e9n estaban protegidos por las regulaciones del a\u00f1o sab\u00e1tico y el jubileo (Ex. 21:2\u201327; Lv. 25:25\u201355). Seg\u00fan Jer. 34:8\u201322 el descuido de estas regulaciones llev\u00f3 a muchos abusos, y se advierte al pueblo de Jud\u00e1 que no desobedezca las regulaciones mosaicas en cuanto al esclavo. Hay algunos parecidos pero tambi\u00e9n importantes diferencias entre las regulaciones en cuanto al esclavo hebreo y las que se encuentran en el C\u00f3digo de Hammurabi. En el NT, el evangelio, con su mensaje de amor, puso el fundamento para la eliminaci\u00f3n de la esclavitud humana (Flm.; G\u00e1. 3:28; Ef. 6:5\u20139).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">V\u00e9ase tambi\u00e9n <em>Siervo<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">BIBLIOGRAF\u00cdA<\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\" start=\"4653\">\n<li>Fullerton en <em><a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">HDB<\/a><\/em>; I. Benzinger en <em><a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">EB<\/a><\/em>, col. 4653.<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\">Arnold C. Shultz.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\"><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">RV60 <\/a>Reina-Valera, Revisi\u00f3n 1960<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\"><em>HDB <\/em><\/a><em>Hastings\u2019 Dictionary of the Bible<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\"><em>EB <\/em><\/a><em>Encyclopaedia Biblica<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\"><\/a>Harrison, E. F., Bromiley, G. W., &amp; Henry, C. F. H. (2006). <em>Diccionario de Teologi\u0301a<\/em> (222). Grand Rapids, MI: Libros Desafi\u0301o.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Teolog\u00eda<\/b><\/p>\n<p><p style='text-align:justify;'><span ><\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>I. En el Antiguo Testamento<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>a. Introducci\u00f3n<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Bajo la influencia de la ley romana, el esclavo se considera generalmente como una persona (de sexo masculino o femenino) que es de propiedad de otra, sin derechos, y que\u2014como es el caso de cualquier otro tipo de propiedad privada\u2014puede ser utilizada o enajenada de la manera que el propietario disponga. En el antipuo oriente b\u00edblico, sin embargo, los esclavos no solo pod\u00edan adquirir sino que adquir\u00edan ciertos derechos ante la ley, o por la fuerza de la costumbre, y estos derechos inclu\u00edan el de propiedad (incluso el de tener esclavos propios), as\u00ed como tambi\u00e9n la facultad de realizar transacciones comerciales estando todav\u00eda bajo el control del amo. La existencia de la esclavitud es un hecho confirmado desde tiempos remotos en todo el Cercano Oriente antiguo, y su existencia y perpetuaci\u00f3n se deb\u00edan principalmente a factores econ\u00f3micos.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>b. C\u00f3mo se obten\u00edan los esclavos<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-top:0cm;margin-right:0cm;margin-bottom:0cm; margin-left:18.0pt;margin-bottom:.0001pt;text-indent:-18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>(i)<\/span><span style=''>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/span><span lang=ES style=''>Por captura. Los cautivos, especialmente los prisioneros de guerra, eran por lo general reducidos a la esclavitud (Gn. 14.21, exigidos por el rey de Sodoma; Nm. 31.9; Dt. 20.14; 21.10ss; Jue. 5.30; 1 S. 4.9 [cf. <\/span><etiqueta id=\"#_ftn439\" name=\"_ftnref439\" title=\"\"><span lang=ES style='font-size:10.0pt;;color:green;text-transform:uppercase'>\u00b0vp<\/span><\/etiqueta><span lang=ES style=''> ]; 2 R. 5.2; 2 Cr. 28.8, 10ss), costumbre que se remonta a los primeros documentos escritos, hasta m\u00e1s o menos el a\u00f1o 3000 a.C. y probablemente aun m\u00e1s all\u00e1 (referencias en I. Mendelsohn, Slavery in the Ancient Near East, 1949, pp. 1\u20133).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-top:0cm;margin-right:0cm;margin-bottom:0cm; margin-left:18.0pt;margin-bottom:.0001pt;text-indent:-18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>(ii)<\/span><span style=''>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/span><i><span lang=ES style=''>Por compra<\/span><\/i><span lang=ES style=''>. Se pod\u00edan adquirir esclavos f\u00e1cilmente compr\u00e1ndolos a otros propietarios o a los mercaderes generales (cf. Gn. 17.12\u201313, 27; Ec. 2.7). La ley permit\u00eda a los hebreos adquirir esclavos de otras naciones por compra a extranjeros que resid\u00edan en el pa\u00eds o en otros pa\u00edses (Lv. 25.44s). En la antig\u00fcedad, los esclavos se vend\u00edan juntamente con toda clase de mercanc\u00edas, y de un pa\u00eds a otro. As\u00ed fue como los madianitas y los ismaelitas vendieron a *Jos\u00e9 a un alto funcionario egipcio (Gn. 37.36; 39.1), y Tiro y Fenicia importaban esclavos y art\u00edculos de bronce del Asia Menor (Ez. 27.13) y vend\u00edan jud\u00edos a los j\u00f3nicos, exponi\u00e9ndose de esta manera a la amenaza de que sus propios connacionales fuesen tratados de igual forma (Jl. 3.4\u20138). Para comprobar cu\u00e1n grande era el n\u00famero de esclavos de raza sem\u00edtica que fueron llevados a Egipto durante la \u00e9poca de Jos\u00e9, como resultado mayormente de operaciones comerciales, v\u00e9anse las referencias en el art\u00edculo sobre *Jos\u00e9, o en la bibliograf\u00eda al final de este art\u00edculo. V\u00e9ase Mendelsohn, <etiqueta id=\"#_ftn440\" name=\"_ftnref440\" title=\"\">op. cit., pp. 3\u20135, para conocer la envergadura de las actividades comerciales de Babilonia en relaci\u00f3n con el tr\u00e1fico de esclavos en lugares tales como Tiro.<\/etiqueta><\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-top:0cm;margin-right:0cm;margin-bottom:0cm; margin-left:18.0pt;margin-bottom:.0001pt;text-indent:-18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>(iii)<\/span><span style=''>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/span><i><span lang=ES style=''>Por nacimiento<\/span><\/i><span lang=ES style=''>. Los hijos de padres esclavos \u201cnacidos en la casa\u201d se consideraban \u201cesclavos nacidos en la casa\u201d; esclavos de esta clase se mencionan en las Escrituras desde los tiempos patriarcales en adelante (Gn. 15.3; 17.12\u201313, 27; Ec. 2.7; Jer. 2.14), y en tiempos igualmente remotos en documentos hallados en la Mesopotamia (Mendelsohn, pp. 57\u201358).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-top:0cm;margin-right:0cm;margin-bottom:0cm; margin-left:18.0pt;margin-bottom:.0001pt;text-indent:-18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>(iv)<\/span><span style=''>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/span><i><span lang=ES style=''>Por restituci\u00f3n<\/span><\/i><span lang=ES style=''>. Si un ladr\u00f3n condenado no pod\u00eda hacer restituci\u00f3n y pagar las multas y da\u00f1os ocasionados, estos pod\u00edan sufragarse vendi\u00e9ndolo como esclavo (Ex. 22.3; cf. una disposici\u00f3n similar en el c\u00f3digo de Hamurabi, \u00a7\u00a7 53\u201354: <etiqueta id=\"#_ftn441\" name=\"_ftnref441\" title=\"\"><i>ANET<\/i><\/etiqueta> pp. 168).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-top:0cm;margin-right:0cm;margin-bottom:0cm; margin-left:18.0pt;margin-bottom:.0001pt;text-indent:-18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>(v)<\/span><span style=''>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/span><i><span lang=ES style=''>Por falta de pago de deudas<\/span><\/i><span lang=ES style=''>. Cuando un deudor iba a la quiebra, frecuentemente se ve\u00eda obligado a vender sus hijos como esclavos, o sus hijos eran confiscados por el acreedor para tenerlos como esclavos (2 R. 4.1; Neh. 5.5, 8). Era com\u00fan que el deudor insolvente, como tambi\u00e9n su esposa y familia, pasaran a ser esclavos del acreedor a fin de trabajar para \u00e9l durante un per\u00edodo de tres a\u00f1os, hasta tanto su deuda fuese cancelada y pudiera recobrar su libertad, seg\u00fan el c\u00f3digo de Hamurabi (\u00a7 117: <i>DOTT<\/i>, pp. 30, o <i>ANET<\/i>, pp. 170\u2013171). Esta costumbre parecer\u00eda servir de fondo a la ley mosaica de Ex. 21.2\u20136 (y 7\u201311) y Dt. 15.12\u201318, donde se dice que el esclavo hebreo debe trabajar seis a\u00f1os, expl\u00edcitamente el \u201cdoble\u201d del per\u00edodo de tiempo (Dt. 15.18), comparado con los tres a\u00f1os de Hamurabi (cf. Mendelsohn, pp. 32\u201333), pero una vez liberado deb\u00eda prove\u00e9rsele de lo necesario para establecerse nuevamente (v\u00e9ase tambi\u00e9n d. (i) 1, <etiqueta id=\"#_ftn442\" name=\"_ftnref442\" title=\"\">inf.). La<\/etiqueta> insolvencia era una de las causas principales que llevaban al estado de esclavitud en el oriente b\u00edblico (Mendelsohn, pp. 23, 26\u201329).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-top:0cm;margin-right:0cm;margin-bottom:0cm; margin-left:18.0pt;margin-bottom:.0001pt;text-indent:-18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>(vi)<\/span><span style=''>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/span><i><span lang=ES style=''>Por la venta de uno mismo<\/span><\/i><span lang=ES style=''>. El acto de venderse uno mismo voluntariamente y hacerse esclavo, e.d. hacerse dependiente de otro para evitar la pobreza, era una costumbre muy difundida (Mendelsohn, pp. 14\u201319, para mayor informaci\u00f3n). Lv. 25.39\u201343, 47ss, reconoc\u00eda esta pr\u00e1ctica, pero dispon\u00eda, a la vez, el rescate en el a\u00f1o del jubileo (o aun antes en el caso de amos extranjeros).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-top:0cm;margin-right:0cm;margin-bottom:0cm; margin-left:18.0pt;margin-bottom:.0001pt;text-indent:-18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>(vii)<\/span><span style=''>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/span><i><span lang=ES style=''>Por secuestro<\/span><\/i><span lang=ES style=''>. El acto de robar una persona, como tambi\u00e9n el de reducir a una persona secuestrada al estado de esclavitud, eran faltas que acarreaban la pena capital para el culpable, tanto en las leyes de Hamurabi (\u00a7 14: DOTT, pp. 30; ANET, pp. 166) como en las de Mois\u00e9s (Ex. 21.16; Dt. 24.7). Fundamentalmente los hermanos de *Jos\u00e9 se hicieron culpables de esta ofensa (Gn. 37.27\u201328 con 45.4), y con raz\u00f3n pod\u00edan sentirse \u201cturbados\u201d y necesitar que se les asegurase que no deb\u00edan \u201centristecerse (Gn. 45.3, 5, y cf. Gn. 50.15).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>c. El precio de los esclavos.<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Naturalmente que el precio de los esclavos variaba hasta cierto punto seg\u00fan las circunstancias y el sexo, la edad, y la condici\u00f3n f\u00edsica de los mismos, pero el precio fue aumentando durante el curso de la historia, como las dem\u00e1s mercanc\u00edas, siendo la mujer en edad propicia para tener hijos de m\u00e1s valor que el esclavo de sexo masculino. Hacia fines del 3\u00ba milenio a.C., en la Mesopotamia (dinast\u00edas ac\u00e1dica y 3\u00aa de Ur) el precio promedio de un esclavo era de 10\u201315 siclos de plata (referencias en Mendelsohn, pp. 117\u2013155). Alrededor del a\u00f1o 1700 a.C. Jos\u00e9 fue vendido a los ismaelitas por 20 siclos de plata (Gn, 37.28), justamente el precio corriente durante el per\u00edodo patriarcal, donde 1\/3 de una mina equivale a 20 siclos (\u00a7\u00a7 116, 214, 252: DOTT, pp. 35; ANET, pp. 170, 175\u2013176, p. ej., en el c\u00f3digo de Hamurabi, ca. 1750 a.C.) en tablillas contempor\u00e1neas de la antigua Babilonia (cf. Mendelsohn, <etiqueta id=\"#_ftn443\" name=\"_ftnref443\" title=\"\">loc. Cit.), y en Mari (G. Boyer, Archives Royales de Mari, 8, 1958, pp. 23, N\u00ba 10, l\u00edneas 1\u20134). Ya para el ss. XV a.C. ap<\/etiqueta>roximadamente el precio medio era 30 siclos en Nuzi (B. L. Eichler, Indenture at Nozi, 1973, pp. 16\u201318, 87), y pod\u00eda ser 20, 30 \u00f3 40 siclos en Ugarit en el N de la Siria (Mendelsohn, pp. 118\u2013155; J. Nougayrol, Palais Royal d\u2019Ugarit, 3, 1955, pp. 228: 2 con refs., pp. 23 <etiqueta id=\"#_ftn444\" name=\"_ftnref444\" title=\"\">n. 1) en los ss. XIV\/XIII a.C., lo cual se compara favorablemente con el precio corriente de 30 siclos en la misma \u00e9poca que se refleja en Ex. 21.32. Posteriormente el precio medio de un esclavo de sexo masculino aument\u00f3 gradualmente bajo lo<\/etiqueta>s imperios de Asiria, Babilonia, y Persia hasta llegar a unos 50\u201360 siclos, 50 siclos, y 90\u2013120 siclos, respectivamente (Mendelsohn, pp. 117\u2013118, 155). Para 50 siclos en la \u00e9poca asiria, cf. 2 R. 15.20, donde los israelitas notables, bajo Manahem, debieron abonar su valor como esclavos, presumiblemente como rescate para evitar su deportaci\u00f3n a Asiria (D. <etiqueta id=\"#_ftn445\" name=\"_ftnref445\" title=\"\">J, Wiseman, Iraq 15, 1953, pp. 135, y <\/etiqueta><etiqueta id=\"#_ftn446\" name=\"_ftnref446\" title=\"\">JTVI 87, 1955, pp. 28). Los sucesivos e id\u00e9nticos aumentos en los precios medios pagados por esclavos, tanto en las c<\/etiqueta>r\u00f3nicas b\u00edblicas como en otras fuentes, sugieren claramente que los de las primeras se basan directamente en tradiciones exactas procedentes de los per\u00edodos espec\u00edficos en cuesti\u00f3n, e. d. la \u00e9poca temprana y tard\u00eda del 2\u00ba milenio y la tard\u00eda del 1\u00ba milenio a.C., y no constituyen en estos aspectos elaboraci\u00f3n de tradicionalistas posteriores o de redactores sacerdotales excesivamente estad\u00edsticos.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>d. Esclavos de propiedad privada en Israel<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-top:0cm;margin-right:0cm;margin-bottom:0cm; margin-left:18.0pt;margin-bottom:.0001pt;text-indent:-18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>(i)<\/span><span style=''>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/span><span style=''> <i><span lang=ES>Esclavos hebreos<\/span><\/i><span lang=ES>. 1. La ley procuraba (al igual que el c\u00f3digo de Hamurabi cinco siglos antes) evitar el riesgo de un movimiento masivo de la poblaci\u00f3n hacia la esclavitud y la servidumbre debido a presiones econ\u00f3micas impuestas a los peque\u00f1os granjeros, mediante la imitaci\u00f3n del per\u00edodo de servicio que deb\u00edan prestar los deudores insolventes a seis a\u00f1os (v\u00e9ase <i>b<\/i>. (v), <etiqueta id=\"#_ftn447\" name=\"_ftnref447\" title=\"\">sup.). La liberaci\u00f3n de su estado de servidumbre deb\u00eda ser acompa\u00f1ada por la provisi\u00f3n de los elementos indispensables para comenzar de nuevo la vida en libertad (Ex. 21:2\u20136; Dt. 15.12\u201318). El hombre qu<\/etiqueta>e estuviera casado al pasar a la condici\u00f3n de esclavo se llevaba consigo a su esposa al ser liberado, pero si era soltero y su amo le hubiera provisto de esposa, dicha mujer, con los hijos que hubiera tenido, permanec\u00edan como posesi\u00f3n del amo. De ah\u00ed que aquellos que deseaban seguir siendo esclavos para retener a sus familias pod\u00edan hacerlo en forma permanente (Ex. 21.6; Dt. 15.16s); en el momento del jubileo recuperaba su libertad de cualquier forma (Lv. 25.40) en relaci\u00f3n con la restauraci\u00f3n de la herencia en ese momento (Lv. 25.28), aun en el caso de que eligiera seguir permanentemente a las \u00f3rdenes de su amo. Los deudores insolventes que estuviesen cumpliendo una esclavitud temporaria similar a la de Ex. 21.2ss son los que probablemente constituyen el tema de Ex. 21.26\u201327. La p\u00e9rdida permanente de un miembro anulaba la deuda, y el acreedor\/amo deb\u00eda conceder la libertad inmediata en estos casos (Mendelsohn, op. cit., pp. 87\u201388). En los d\u00edas de Jerem\u00edas, el rey y los pudientes hac\u00edan flagrante abuso de la ley que establec\u00eda la libertad al 7\u00ba a\u00f1o, ya que liberaban a sus esclavos para inmediatamente prenderlos de nuevo, pero fueron debidamente condenados por esta pr\u00e1ctica vil (Jer. 34.8\u201317).<\/span><\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>2. El hebreo que voluntariamente se vend\u00eda como esclavo para escapar de la pobreza deb\u00eda servir a su amo hasta el a\u00f1o del jubileo, cuando recobraba su libertad (Lv. 25.39\u201343) y se le reintegraba su herencia (Lv. 25.28). Pero si su amo era extranjero, ten\u00eda la opci\u00f3n de comprar su libertad o ser rescatado por alg\u00fan pariente en cualquier momento antes del jubileo (Lv. 25.47\u201355).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>3. A las esclavas se les aplicaban leyes y costumbres adicionales. El hecho de que las criadas de la esposa principal pod\u00edan dar a luz hijos a su amo en el caso de que su ama fuese est\u00e9ril lo atestigua tanto el relato patriarcal (Gn. 16) como los documentos cuneiformes hallados, p. ej., en Ur (Wiseman, <i>JTVI<\/i> 88, 1956, pp. 124). Si una muchacha hebrea era vendida como esclava (Ex. 21.7\u201311), la ley garantizaba su estado marital cuidadosamente: pod\u00eda contraer matrimonio con su amo (y ser rescatada si era rechazada), o con su hijo, o hacerse concubina con derecho al debido sost\u00e9n, pero deb\u00eda ser liberada si el amo no cumpl\u00eda alguna de las tres condiciones a que se hab\u00eda obligado. En la Mesopotamia los contratos de esta naturaleza eran generalmente m\u00e1s rigurosos, y frecuentemente no inclu\u00edan garant\u00eda alguna (cf. Mendelsohn, pp. 10ss, 87).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-top:0cm;margin-right:0cm;margin-bottom:0cm; margin-left:18.0pt;margin-bottom:.0001pt;text-indent:-18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>(ii)<\/span><span style=''>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/span><i><span lang=ES style=''>Esclavos extranjeros<\/span><\/i><span lang=ES style=''>. 1. A diferencia de los esclavos hebreos, estos pod\u00edan ser esclavizados permanentemente, y pod\u00edan ser pasados de unos a otros juntamente con las dem\u00e1s posesiones de la familia (Lv. 25.44\u201346). Sin embargo, fueron incluidos en la mancomunidad hebrea sobre la base de precedentes patriarcales (la circuncisi\u00f3n, Gn. 17.10\u201314, 27) y participaban de las fiestas (Ex. 12.44, la pascua; Dt. 16.11, 14) y del d\u00eda de reposo (Ex. 20.10; 23.12).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>2. Una mujer hecha prisionera en la guerra pod\u00eda ser tomada como esposa plena por un hebreo, en cuyo caso abandonaba su condici\u00f3n de esclava; consecuentemente, si con posterioridad el marido le daba carta de divorcio, ella quedaba libre y no era considerada como esclava (Dt. 21.10\u201314).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-top:0cm;margin-right:0cm;margin-bottom:0cm; margin-left:18.0pt;margin-bottom:.0001pt;text-indent:-18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>(iii)<\/span><span style=''>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/span><i><span lang=ES style=''>Condiciones generales<\/span><\/i><span lang=ES style=''>. 1. El tratamiento dispensado a los esclavos depend\u00eda enteramente de la personalidad de sus amos. Pod\u00eda ser una relaci\u00f3n de confianza (cf. Gn. 24; 39.1\u20136) y afecto (Dt. 15.16), pero la disciplina pod\u00eda ser muy severa, incluso fatal (cf. Ex. 21.21), aunque el hecho de dar muerte a un esclavo sin m\u00e1s tr\u00e1mite acarreaba una penalidad (Ex. 21.20), seguramente la muerte (Lv. 24.17, 22). Es posible que los esclavos hebreos, al igual que algunos babilonios, llevaran a veces alguna se\u00f1al visible de su esclavitud (Mendelsohn, pp. 49), aunque de esto no existen pruebas concluyentes. En algunas circunstancias los esclavos pod\u00edan exigir justicia (Job 31.13) o recurrir a los tribunales (Mendelsohn, pp. 65, 70, 72), pero\u2014como en el caso del egipcio perdonado por David\u2014pod\u00edan ser abandonados por amos insensibles cuando se encontraban enfermos (1 S. 30.13). En los tiempos patriarcales el amo que carec\u00eda de hijos pod\u00eda adoptar a un esclavo y designarlo como heredero, como leemos acerca de Abraham y Eliezer antes del nacimiento de Ismael e Isaac (Gn. 15.3), y de otros casos en documentos cuneiformcs (Ur, cf. Wiseman, <i>JTVI<\/i> 88, 1956, pp. 124).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>2. En todo el curso de la historia antigua, los documentos disponibles dan testimonio de las grandes cantidades de personas que procuraron escapar de la esclavitud huyendo de sus amos, y cualquiera que los ayudaba o instigaba pod\u00eda esperar el consiguiente castigo, especialmente en los primeros tiempos (Mendelsohn, pp. 58ss). Sin embargo, los esclavos que hu\u00edan de un pa\u00eds a otro entraban en una categor\u00eda distinta. Algunos estados a veces ten\u00edan cl\u00e1usulas de extradici\u00f3n mutua en sus tratados; esto podr\u00eda explicar c\u00f3mo fue posible que Simei recuperara tan f\u00e1cilmente dos esclavos fugitivos suyos del rey Aquis de Gat en Filistea (1 R. 2.39\u201340; cf. Wiseman, op. cit., pp. 123). No obstante, algunos estados tambi\u00e9n determinaban a veces que si alg\u00fan natural del pa\u00eds, esclavizado en el extranjero, regresaba a su patria, deb\u00eda ser liberado y no quedaba sujeto a extradici\u00f3n. As\u00ed dictamin\u00f3 Hamurabi de Babilonia (C\u00f3digo, \u00a7 280: <i>DOTT<\/i>, pp. 35; <i>ANET<\/i>, pp. 177; cf. Mendelsohn, pp. 63\u201364, 75, 77\u201378), y es probable que este sea el significado de Dt. 23.15s (Mendelsohn, pp. 63\u201364).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-top:0cm;margin-right:0cm;margin-bottom:0cm; margin-left:18.0pt;margin-bottom:.0001pt;text-indent:-18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>(iv)<\/span><span style=''>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/span><i><span lang=ES style=''>La manumisi\u00f3n<\/span><\/i><span lang=ES style=''>. Seg\u00fan las leyes heb. el deudor esclavizado deb\u00eda ser liberado al cabo de seis a\u00f1os (Ex. 21.2; Dt. 15.12, 18), o como compensaci\u00f3n por perjuicios f\u00edsicos (Ex. 21.26\u201327), y una muchacha pod\u00eda ser rescatada o liberada si era repudidada, o si no se respetaban las condiciones del servicio (Ex. 21.8, 11; v\u00e9ase <i>d<\/i>. (i) 3 sup.). El hebreo que se vend\u00eda a s\u00ed mismo como esclavo deb\u00eda ser liberado en el a\u00f1o del jubileo, o pod\u00eda ser rescatado mediante compra en cualquier momento si su amo era extranjero (Lv. 25.39\u201343, 47\u201355; <i>d<\/i>. (i) 2 sup.). En lo que respecta a Dt. 23.15s, v\u00e9ase la secci\u00f3n precedente. Una mujer cautiva pod\u00eda convertirse en liberta por casamiento (Dt. 21.10\u201314).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>En 1 Cr. 2.34s un hebreo llamado Ses\u00e1n no ten\u00eda hijos, de manera que uni\u00f3 en matrimonio a su hija con su esclavo egipcio Jarha, a fin de continuar la l\u00ednea familiar; lo m\u00e1s probable es que Jarha fuera liberado en tales circunstancias (Mendelsohn, pp. 57), lo mismo que Eliezer de Damasco (Gn. 15.3), si no hubiese sido reemplazado como heredero de Abraham por Ismael y luego por Isaac.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>En la lengua hebrea el t\u00e9rmino que denota que una persona es \u201clibre\u201d y no esclava (o que ha dejado de serlo) (p. ej. Ex. 21.2, 5, 26\u201327; Dt. 15.12\u201313, 18; Job 3.19; Jer. 34.9\u201311, 14, 16; etc.), es <\/span><span style=''>&#7717;of\u0161&#305;&#770;<\/span><span lang=ES style=''>, que tiene una larga historia en el Oriente antiguo. Aparece como <\/span><span style=''>&#7723;up\u0161u<\/span><span lang=ES style=''> en los textos cuneiformes de los ss. XVIII a VII a.C., y se refiere generalmente a libertos que eran peque\u00f1os terratenientes, granjeros arrendatarios o labriegos contratados. Cuando un hebreo era libertado ingresaba en esta categor\u00eda. Se convert\u00eda en un peque\u00f1o terrateniente si recobraba su herencia (como en el a\u00f1o del jubileo), de lo contrario en arrendatario o labriego en tierras que pertenec\u00edan a otros. Sobre el tema de la manumisi\u00f3n en el Oriente antiguo, v\u00e9ase Mendelsohn, pp. 74\u201391; sobre <\/span><span style=' '>&#7717;of\u0161&#305;&#770;<\/span><span lang=ES style=''>, v\u00e9ase la bibliograf\u00eda al final.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>e. Esclavitud estatal y esclavitud vinculada con el templo<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-top:0cm;margin-right:0cm;margin-bottom:0cm; margin-left:18.0pt;margin-bottom:.0001pt;text-indent:-18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>(i)<\/span><span style=''>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/span><span lang=ES style=''>Esclavitud estatal en Israel. Esto se practicaba en escala restringida. David oblig\u00f3 a los amonitas derrotados a realizar trabajos forzados (2 S. 12.31), y Salom\u00f3n reclut\u00f3 a los descendientes de los pueblos de Cana\u00e1n que aun viv\u00edan para formar parte de su <\/span><span style=''>mas-&#723;&#333;&#7687;&#275;&#7695;<\/span><span lang=ES style=''>, leva laboral estatal permanente, pero no eran verdaderos israelitas (v\u00e9ase 1 R. 9.15, 21\u201322; llevadores de cargas y canteros, vv. 15 y 2 Cr. 2.18). Los israelitas prestaban servicios obligatorios gratuitos en forma temporaria (mas) en el L\u00edbano \u00fanicamente, por rotaci\u00f3n (1 R. 5.13s). No hay contradicci\u00f3n entre 1 R. 5 y 9 en lo tocante a los servicios gratuitos; cf. M. Haran, <etiqueta id=\"#_ftn448\" name=\"_ftnref448\" title=\"\">VT 11, 1961, pp. 162\u2013164, que sigue y en parte corrige a Mendelsohn, pp. 96\u201398. Cf. A. I. Rainey, <\/etiqueta><i>IEJ<\/i> 20, 1970, pp. 191\u2013202. El trabajo en las famosas minas de cobre cerca de Ezi\u00f3n-geber (* <span style='text-transform:uppercase'>Elat<\/span>) muy probablemente se efectuaba mediante la utilizaci\u00f3n de esclavos cananeos y amonitas\/edomitas (N. Glueck, <etiqueta id=\"#_ftn449\" name=\"_ftnref449\" title=\"\"><i>BASOR<\/i><\/etiqueta> 79, 1940, pp. 4\u20135; Mendelsohn, pp. 95; Haran, op. cit., pp. 162). Esta utilizaci\u00f3n de los prisioneros de guerra era com\u00fan en todo el Cercano Oriente, y en otros pa\u00edses fuera de Israel sus menos afortunados compatriotas y esclavos ordinarios pod\u00edan a veces ser absorbidos por el estado (Mendelsohn, pp. 92\u201399).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-top:0cm;margin-right:0cm;margin-bottom:0cm; margin-left:18.0pt;margin-bottom:.0001pt;text-indent:-18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>(ii)<\/span><span style=''>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/span><i><span lang=ES style=''>Esclavos del templo en Israel<\/span><\/i><span lang=ES style=' '>. Despu\u00e9s de la guerra con Madi\u00e1n, Mois\u00e9s exigi\u00f3 a los guerreros y a Israel en general, 1 de cada 500 y 1 de cada 50 respectivamente de todo su bot\u00edn en personas y mercanc\u00edas, para el servicio del sumo sacerdote y los levitas en el tabern\u00e1culo, indudablemente como sirvientes (Nm. 31.28, 30, 47). Luego se agregaron a estos los gabaonitas cuyas vidas fueron perdonadas por Josu\u00e9, que fueron utilizados como \u201cle\u00f1adores y aguadores\u201d para la casa y el altar de Yahv\u00e9h (Jos. 9.3\u201327), e. d. sirvientes para el tabern\u00e1culo y su personal. Tambi\u00e9n David y sus oficiales hab\u00edan dedicado cierto n\u00famero de extranjeros (netineos) para un servicio similar con los levitas que serv\u00edan en el templo, algunos de cuyos descendientes volvieron de la cautividad con Esdras (8.20); a los cuales se agregaron los \u201chijos de los siervos de Salom\u00f3n\u201d (Esd. 2.58). Ezequiel (44.6\u20139) posiblemente aconsej\u00f3 en contra de permitir que estos sirvientes incircuncisos usurparan un lugar que no les correspond\u00eda en el culto del templo. Bajo Nehem\u00edas (3.26, 31) algunos de estos vivieron en Jerusal\u00e9n y cooperaron en la reparaci\u00f3n de sus muros.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>f. Conclusi\u00f3n: tendencias generales<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>En t\u00e9rminos generales en el AT prevalece un esp\u00edritu m\u00e1s humanitario en lo que respecta a las leyes y costumbres sobre la esclavitud, como queda ilustrado en las repetidas instrucciones dadas en nombre de Dios de no tratar \u00e1speramente a un compatriota hebreo (p. ej. Lv. 25.43, 46, 53, 55; Dt. 15.14s). Aun cuando las leyes y costumbres hebreas en lo que respecta a esclavos comparten la com\u00fan herencia del antiguo mundo sem\u00edtico, existe este cuidado especial en nombre de Dios para esas personas que no ten\u00edan la condici\u00f3n de personas, algo que no figuraba en los c\u00f3digos legales de Babilonia y Asiria. Adem\u00e1s, debe tenerse en cuenta que, de manera general, la econom\u00eda del antiguo Cercano Oriente no se basaba sustancialmente ni principalmente en mano de obra de esclavos, como en la Grecia \u201ccl\u00e1sica\u201d o posterior, o sobre todo en la Roma imperial (cf. Mendelsohn, pp. 111\u2013112, 116\u2013117, 121; I. J. Gelb, Festschrift for S. N. Kramer, 1976, pp. 195\u2013207, sobre estad\u00edsticas y comparaciones; cantidades limitadas y oportunidades econ\u00f3micas de los esclavos neobabil\u00f3nicos, cf. F. I. Andersen (s\u00edntesis de Dandamayer), Buried History 11, 1975, pp. 191\u2013194). Y Job (31.13\u201315) anuncia ya el concepto de la igualdad de todos los hombres, cualquiera fuese su condici\u00f3n, ante el Dios creador.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=';text-transform:uppercase'>Bibliograf\u00eda.<\/span><span lang=ES style=''> \u00b0R. de Vaux, <i>Instituciones del Antiguo Testamento<\/i>, 1985, pp. 124\u2013138; J. A. G. Larraya, \u201cEsclavo\u201d, <i>\u00b0EBDM<\/i>, t(t). III, cols. 99\u2013110; M. de Tuya, J. Salguero, <i>Introducci\u00f3n a la Biblia<\/i>, 1967, t(t). II, pp. 347\u2013355; S. Moscati, Las antiguas civilizaciones sem\u00edticas, 1960.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Una obra fundamental que cita con frecuencia datos del AT es I. Mendelsohn, <i>Slavery in the Ancient Near East<\/i>, 1949, continuaci\u00f3n de estudios anteriores, y complementado por <i>IEJ<\/i> 5, 1955, pp. 65\u201372. La informaci\u00f3n b\u00edblica ha sido resumida y evaluada por A. G. Barrois, <i>Manuel d\u2019Arch\u00e9ologie Biblique<\/i>, 2, 1953, pp. 38, 1 14, 211\u2013215, y por R. de Vaux, <i>Ancient Israel: its Life and Institutions<\/i>, 1961, pp. 80\u201390, 525). Respecto a esclavos del templo en Israel, v\u00e9ase M. Haran, <i>VT<\/i> 11, 1961, pp. 159\u2013169. Sobre <\/span><span style='font-family: \"Charis SIL\"'>&#7717;of\u0161&#305;&#770;<\/span><span lang=ES style=' '>, \u2018libre\/liberto\u2019, v\u00e9ase Mendelsohn, <i>BASOR<\/i> 83, 1941, pp. 36\u201339 e <etiqueta id=\"#_ftn450\" name=\"_ftnref450\" title=\"\">ibid., 139, 1<\/etiqueta>955, pp. 9\u201311; E. R. Lacheman, ibid., 86, 1942, pp. 36\u201337; D. J. Wiseman, <i>The Alalakh Tablets<\/i>, 1953, pp. 10. Para informaci\u00f3n egipcia sobre la esclavitud, v\u00e9ase la monograf\u00eda de A. M. Bakir, <i>Slavery in Pharaonic Egypt<\/i>, 1952, complementado para el per\u00edodo de Jos\u00e9 por W. C. Hayes, <i>A Papyrus of the Late Middle Kingdom in the Brooklyn Museum<\/i>, 1955, pp. 92\u201394, 98\u201399, 133\u2013134, y especialmente G. Posener, <i>Syria<\/i> 34, 1957, pp. 147, 150\u2013161.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal align=right style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt; text-align:right;line-height:normal'><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><etiqueta id=\"#_ftn451\" name=\"_ftnref451\" title=\"\"><span lang=ES style='font-size:10.0pt; ;color:green'>K.A.K.<\/span><\/etiqueta><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>II. En el Nuevo Testamento<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>a. Sistemas de esclavitud en los tiempos del NT<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>La esclavitud judaica, a juzgar por el Talmud, sigui\u00f3 siendo gobernada como siempre por la ajustada unidad nacional del pueblo. Hab\u00eda una distinci\u00f3n neta entre los esclavos jud\u00edos y gentiles. Los primeros estaban sujetos a la manumisi\u00f3n del a\u00f1o sab\u00e1tico, y la responsabilidad reca\u00eda sobre las comunidades jud\u00edas en todas partes de rescatar a sus compatriotas mantenidos en esclavitud por los gentiles. De este modo no se reconoc\u00eda ninguna divisi\u00f3n fundamental entre siervos y libres. Al mismo tiempo, todos los que formaban el pueblo pod\u00edan considerarse como siervos de Yahv\u00e9h.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Por contraste, la esclavitud griega se justificaba en la teor\u00eda cl\u00e1sica por el supuesto de la existencia de un orden natural de esclavos. Desde que \u00fanicamente la clase de los ciudadanos estaba formada, estrictamente hablando, por seres humanos, los esclavos no eran sino cosas. Si bien esta idea se llevaba a la pr\u00e1ctica s\u00f3lo en casos excepcionales, donde el sentido com\u00fan y el humanitarismo dejaban de funcionar, subsiste el hecho de que a lo largo de la antig\u00fcedad cl\u00e1sica la instituci\u00f3n de la esclavitud se daba por sentada sencillamente, incluso por aquellos que trabajaban por su mejoramiento.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Hubo una diversidad muy grande en diferentes momentos y lugares en cuanto a usos y difusi\u00f3n de la esclavitud. El sentimiento moderno est\u00e1 dominado por los horrores de la esclavitud agr\u00edcola masiva en Italia y Sicilia durante los dos siglos entre las guerras p\u00fanicas y Augusto, que fueron dramatizados por una serie de revueltas de esclavos. Esto fue un subproducto de la r\u00e1pida conquista romana del Mediterr\u00e1neo, y la principal fuente de la superabundancia de esclavos eran los prisioneros de guerra. En los tiempos del NT, en cambio, hubo muy poca actividad b\u00e9lica, y de todos modos los establecimientos con esclavos constitu\u00edan un m\u00e9todo peculiarmente romano de llevar a cabo las actividades granjeras. En Egipto, por ejemplo, casi no hab\u00eda esclavitud agr\u00edcola, y la tierra era trabajada por un campesino libre bajo supervisi\u00f3n burocr\u00e1tica. En Asia Menor y Siria hab\u00eda grandes fincas de propiedad de los templos, cuyos granjeros arrendatarios viv\u00edan en una especie de servidumbre. En Palestina, a juzgar por las par\u00e1bolas de Jes\u00fas, se empleaban esclavos en las fincas campestres m\u00e1s bien en posiciones administrativas, mientras que la mano de obra se reclutaba sobre una base circunstancial.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>La esclavitud dom\u00e9stica y p\u00fablica eran las formas m\u00e1s comunes. En el primer caso los esclavos eran comprados y empleados como \u00edndice de riqueza. Cuando s\u00f3lo se pose\u00eda uno o dos, trabajaban a la par de su amo en las mismas ocupaciones. En Atenas no se los pod\u00eda distinguir de los hombres libres en las calles, y la familiaridad de los esclavos hacia sus due\u00f1os era tema caracter\u00edstico de las comedias. En Roma las grandes casas empleaban veintenas de esclavos por puro lujo. Su trabajo era altamente especializado y con frecuencia sumamente ligero. En el caso de los esclavos p\u00fablicos, su posici\u00f3n les confer\u00eda una buena medida de independencia y respeto. Realizaban toda suerte de tareas en ausencia de un servicio civil, incluyendo tambi\u00e9n servicios policiales en algunos casos. Las profesiones tales como la medicina o la educaci\u00f3n eran com\u00fanmente seguidas por esclavos.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Las principales fuentes de esclavos eran: (1) por nacimiento, seg\u00fan la ley del estado de que se tratara, relativa a los diversos grados de paternidad servil; (2) la difundida pr\u00e1ctica de abandonar a los ni\u00f1os no deseados, los que quedaban disponibles para su uso por cualquiera que quisiera encargarse de su crianza; (3) la venta de los propios hijos como esclavos; (4) la esclavitud voluntaria como soluci\u00f3n a problemas tales como las deudas; (5) la esclavitud penal; (6) por medio del rapto y la pirater\u00eda; (7) el tr\u00e1fico por las fronteras romanas. No todas estas fuentes estaban disponibles en un mismo lugar y al mismo tiempo; hab\u00eda una gran medida de variedad en las leyes y el sentimiento locales. La medida en que imperaba la esclavitud tambi\u00e9n variaba grandemente, y es imposible calcularla. Puede haber alcanzado a un tercio de la poblaci\u00f3n en Roma y las grandes ciudades metropolitanas orientales. En zonas donde imperaba una econom\u00eda campesina, sin embargo, se reduc\u00eda a una peque\u00f1a fracci\u00f3n de la misma.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>La manumisi\u00f3n se pod\u00eda arreglar f\u00e1cilmente en cualquier momento si los propietarios estaban dispuestos. En Roma se realizaba generalmente por testamento, y se hac\u00eda necesario ponerle l\u00edmites a la generosidad de los due\u00f1os, a fin de impedir un debilitamiento demasiado r\u00e1pido del cuerpo de ciudadanos con personas de extracci\u00f3n extranjera. En los estados griegos dos formas comunes eran un tipo de autocompra, en la que la incompetencia legal del esclavo se resolv\u00eda asign\u00e1ndole t\u00e9cnicamente su propiedad a un dios, y la manumisi\u00f3n a cambio de un contrato de servicios, lo cual significaba simplemente que el esclavo continuaba en el mismo cargo, aunque legalmente era libre.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>La condici\u00f3n de la esclavitud ya se ven\u00eda mitigando firmemente en todas partes en la \u00e9poca del NT. Si bien los esclavos no ten\u00edan personalidad legal, los amos reconoc\u00edan que trabajaban mejor cuando su condici\u00f3n se acercaba a la de la libertad, y por lo general se permit\u00eda la posesi\u00f3n de propiedades y la concertaci\u00f3n de matrimonios. Se condenaba la crueldad en raz\u00f3n de un creciente sentimiento general de humanidad, y en algunos casos se la controlaba legalmente; en Egipto, por ejemplo, la muerte de un esclavo determinaba la intervenci\u00f3n de la justicia. Mientras en los estados griegos los esclavos emancipados se convert\u00edan en extranjeros residentes en la ciudad a la que perteneciera su amo, en Roma se convert\u00edan autom\u00e1ticamente en ciudadanos al producirse su manumisi\u00f3n. As\u00ed fue como la vasta incorporaci\u00f3n de esclavos en Italia, especialmente durante los dos \u00faltimos siglos antes de Cristo, tuvo el efecto de internacionalizar la rep\u00fablica romana, anticipando as\u00ed la pol\u00edtica del propio gobierno de ampliar crecientemente su composici\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>b. La actitud neotestamentaria hacia la esclavitud<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Los doce disc\u00edpulos de Jes\u00fas aparentemente no tuvieron nada que ver con el sistema de la esclavitud. El grupo no inclu\u00eda ni esclavos ni amos. La esclavitud figura frecuentemente en las par\u00e1bolas, sin embargo (p. ej. Mt. 21.34; 22.3), porque las casas reales y las de la nobleza a las que pertenec\u00eda ofrec\u00edan una linda analog\u00eda del reino de Dios. Jes\u00fas habl\u00f3 repetidas veces de la relaci\u00f3n de los disc\u00edpulos hacia \u00e9l como la de siervos para con su se\u00f1or (p. ej. Mt. 10.24; Jn. 13.16). Al mismo tiempo destac\u00f3 los aspectos inadecuados de esta figura. Los disc\u00edpulos hab\u00edan sido emancipados, por as\u00ed decirlo, y admitidos a privilegios superiores de intimidad (Jn. 15.15). Adem\u00e1s, ante el gran desconcierto de ellos, Jes\u00fas mismo adopt\u00f3 el papel servil (Jn. 13.4\u201317), con el objeto de instarlos al servicio mutuo.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Fuera de Palestina, sin embargo, donde las iglesias con frecuencia se reun\u00edan en torno a una casa, los miembros inclu\u00edan tanto amos como siervos. La esclavitud es una de las divisiones humanas que pierden su sentido en la nueva comunidad en Cristo (1 Co. 7.22; G\u00e1. 3.28). Esto aparentemente llevaba a un deseo de emancipaci\u00f3n (1 Co. 7.20), y tal vez a que algunos lo alentaran activamente (1 Ti. 6.3\u20135). Pablo no se opon\u00eda a la manumisi\u00f3n si se presentaba la oportunidad (1 Co. 7.21), pero se absten\u00eda conscientemente de presionar a los due\u00f1os de esclavos, aun en casos en que su sentimiento personal lo hubiera podido arrastrar a hacerlo (Flm. 8, 14). No s\u00f3lo estaba la raz\u00f3n pr\u00e1ctica de evitar que las iglesias se vieran sometidas a las cr\u00edticas (1 Ti. 6.1s), sino tambi\u00e9n la cuesti\u00f3n del principio de que todas las condiciones humanas son dispuestas por Dios (1 Co. 7.20). Los esclavos deber\u00edan por lo tanto procurar agradar a Dios con su servicio (Ef. 6.5\u20138; Col. 3.22). Los lazos fraternales con un amo creyente deber\u00edan constituir una raz\u00f3n adicional para rendirle buen servicio (1 Ti. 6.2). El amo, por otra parte, bien podr\u00eda dejar que prevaleciera el sentimiento fraterno (Flm. 16), y desde luego que deb\u00eda tratar a sus esclavos con moderaci\u00f3n (Ef. 6.9) y estricta equidad (Col. 4.1).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>El hecho de que la esclavitud dom\u00e9stica, que es la \u00fanica que se menciona en el NT, estaba gobernada generalmente por sentimientos de buena voluntad y afecto, est\u00e1 impl\u00edcito en su uso figurado en los \u201cmiembros de la familia de Dios\u201d (Ef. 2.19). Los ap\u00f3stoles son regularmente mayordomos de Dios (1 Co. 4.1; Tit. 1.7; 1 P. 4.10) e incluso meros siervos (Ro. 1.1; Fil. 1.1). El car\u00e1cter legal del \u201cyugo de esclavitud\u201d (G\u00e1. 5.1) no se perd\u00eda de vista, sin embargo, y la idea de la manumisi\u00f3n y la adopci\u00f3n en la familia misma constitu\u00eda la gloriosa conclusi\u00f3n de esta l\u00ednea de pensamiento (Ro. 8.15\u201317; G\u00e1. 4.5\u20137). As\u00ed, ya sea en la pr\u00e1ctica o por analog\u00eda, los ap\u00f3stoles claramente calificaron la instituci\u00f3n de la esclavitud como parte del orden que deb\u00eda pasar. En \u00faltimo an\u00e1lisis, la fraternidad de los hijos de Dios se encargar\u00eda de que todos sus miembros se vieran libres de sus ataduras.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=';text-transform:uppercase'>Bibliograf\u00eda.<\/span><span lang=ES style=''> \u00b0J. Jeremias, <i>Jerusal\u00e9n en tiempos de Jes\u00fas<\/i>, 1977; J. A. G. Larraya, \u201cEsclavo\u201d, <i>\u00b0EBDM<\/i>, t(t). III, cols. 99\u2013110; M. de Tuya, J. Salguero, <i>Introducci\u00f3n a la Biblia<\/i>, 1967, t(t). II, pp. 347\u2013355.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>W. W. Buckland, <i>The Roman Law of Slavery<\/i>, 1908; R. H. Barrow, <i>Slavery in the Roman Empire<\/i>, 1928; W. L. Westermann, <i>The Slave Systems of Greek and Roman Antiquity<\/i>, 1955 (con amplia bibliograf\u00eda); M. I. Finley (eds.), <i>Slavery in Classical Antiquity: Views and Controversiese<\/i>, 1960; J. Jeremias, <i>Jerusalem in the Time of Jes\u00fas<\/i>, 1969, pp. 314, 334\u2013337; J. Vogt, <i>Ancient Slavery and the Ideal of Man<\/i>, 1974; S. S. Bartchy, <i>Mallon Chresai: First-Century Slavery and the Interpretation of 1 Cor. 7:21<\/i>, 1973.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal align=right style='text-align:right;line-height:normal'><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><etiqueta id=\"#_ftn452\" name=\"_ftnref452\" title=\"\"><span lang=ES style='font-size:10.0pt; ;color:green'>E.A.J.<\/span><\/etiqueta><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;'>Douglas, J. (2000). Nuevo diccionario Biblico : Primera Edicion. Miami: Sociedades B\u00edblicas Unidas.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(heb.\u2020\u2122evedh, siervo, esclavo; gr. doulos, sirviente, siervo). Ciertamente, las palabras heb. y gr. son muy comunes en la Biblia. 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