{"id":6029,"date":"2016-02-05T02:25:05","date_gmt":"2016-02-05T07:25:05","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/estoicismo\/"},"modified":"2016-02-05T02:25:05","modified_gmt":"2016-02-05T07:25:05","slug":"estoicismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/estoicismo\/","title":{"rendered":"ESTOICISMO"},"content":{"rendered":"<p>Pablo lo encontr\u00f3 en Atenas (Act 17:18). Haciendo alarde de una galaxia de distinguidos exponentes, tanto griegos como romanos (p. ej., Zen\u00f3n, Cleantes, S\u00e9neca, Cicer\u00f3n, Ep\u00ed\u00adcteto y Marco Aurelio), el estoicismo era un sistema de monismo pante\u00ed\u00adsta. Sosten\u00ed\u00ada que el fuego es la sustancia fundamental de Dios, el principio activo del cosmos penetr\u00e1ndolo todo como una especia de alma. Ense\u00f1aba que la naturaleza es una unidad jer\u00e1rquica controlada por el Logos universal, una raz\u00f3n impersonal a la vez inmanente y divina. Como participante en el Logos, el hombre es tambi\u00e9n participante en la deidad. Ciertamente, la verdadera esencia de la humanidad es el nous o mente, la capacidad de entender el orden racional velado por los fen\u00f3menos. Como un ser-logos, el hombre puede percibir y asentir al determinismo que hace a todos los eventos necesarios y por lo tanto reduce el mal a una mera apariencia. Al asentir a este determinismo, indistintamente llamado destino o providencia, el hombre es capaz de vivir en armon\u00ed\u00ada con la naturaleza. Por esto la \u00e9tica estoica es egoc\u00e9ntricamente negativa. Nada est\u00e1 dentro del poder del hombre, salvo la imaginaci\u00f3n, el deseo y la emoci\u00f3n; de este modo, cultivando no s\u00f3lo una separaci\u00f3n del mundo exterior de s\u00ed\u00ad, sino tambi\u00e9n dominio sobre sus reacciones a la intrusi\u00f3n del mundo sobre s\u00ed\u00ad mismo, el fil\u00f3sofo logra libertad, felicidad y autosuficiencia. El estoicismo era aristocr\u00e1tico y austero, excluyendo rigurosamente la piedad, negando el perd\u00f3n y suprimiendo las emociones genuinas. El pecado era simplemente un error de juicio, f\u00e1cilmente rectificado con un cambio de opini\u00f3n.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Mundo Hispano<\/b><\/p>\n<p>Escuela filos\u00f3fica fundada por el griego Zen\u00f3n. Son \u00abestoicos\u00bb, no los conmueve el placer ni el dolor: (Hec 17:18). Panteista. Consideraba la virtud como el bien m\u00e1s elevado.<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Cristiano<br \/>\nDr. J. Dominguez<\/p>\n<p>http:\/\/biblia.com\/diccionario\/<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Cristiano<\/b><\/p>\n<p>[910]<br \/>\n  Corriente de pensamiento nacido en Grecia y que, de una u otra forma, se prolong\u00f3 como estilo de vida en el mundo romano y posteriormente en el cristiano. Fue fundada por Zen\u00f3n de Cittium, ciudad de Chipre, hacia mediados del siglo IV antes de Cristo. Trasladado a Atenas este pensador, viv\u00f3 en la pobreza y en la austeridad, al haber quedado empobrecido en un naufragio. Sigui\u00f3 al fil\u00f3sofo c\u00ed\u00adnico Crates y luego se introdujo en las escuelas meg\u00e1rica y plat\u00f3nica.<\/p>\n<p>    Adopt\u00f3 su postura estoica como sistema propio de Filosof\u00ed\u00ada y acogi\u00f3 disc\u00ed\u00adpulos y seguidores, que se reun\u00ed\u00adan en uno de los p\u00f3rticos de Atenas, denominado Stoa. Por eso se llamaron estoicos.<\/p>\n<p>   Defensor del suicido, \u00e9l mismo puso fin a su vida cuando la enfermedad le visit\u00f3. Sus seguidores siguieron proclamando en Atenas las ideas del maestro: austeridad, sobriedad, renuncia a los bienes, fortaleza ante las desgracias, solidaridad. Sus disc\u00ed\u00adpulos Cleantes y Crisipo desarrollaron sus doctrinas y las extendieron en los medios helen\u00ed\u00adsticos.<\/p>\n<p>    En el siglo I el estoicismo brill\u00f3 en Roma con figuras excelentes como S\u00e9neca y Epicteo. En el siglo II el mismo Emperador Marco Aurelio fue su defensor.<\/p>\n<p>    La escuela estoica cuid\u00f3 mucho los conocimientos naturales: la f\u00ed\u00adsica y la metaf\u00ed\u00adsica, la cosmolog\u00ed\u00ada, la teodicea y la dial\u00e9ctica. Tambi\u00e9n fue respetuosa con la religi\u00f3n y sobre todo las doctrinas morales, sobre todo aplicadas a una vida pol\u00ed\u00adtica honesta y una valoraci\u00f3n de las virtudes pr\u00e1cticas: trabajo, comercio justo, convivencia honesta.<\/p>\n<p>    Es normal que est\u00e1s ideas prendieran en el mundo cristiano, en cuanto se identificaban con las actitudes \u00e9ticas del mensaje evang\u00e9lico. Por eso muchos de los escritores primitivos del cristianismo fueron simpatizantes de esas idea de lucha, de vencimiento, de renuncia a los bienes terreno y de cordialidad en las relaciones sociales.<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p>Despu\u00e9s de la primera transmisi\u00f3n del mensaje cristiano en estructuras sem\u00ed\u00adticas, en el siglo 11 se difundieron formas de pensamiento helen\u00ed\u00adstico-romano, entre ellas el estoicismo, de tendencia medioplat\u00f3nica y luego neoplat\u00f3nica. La influencia de la Stoa se refiere m\u00e1s bien a elementos terminol\u00f3gicos que se transfieren como veh\u00ed\u00adculos del pensamiento cristiano, aunque a veces se advierte una sutil pe netraci\u00f3n de aquel optimismo espiritual que era propio del estoicismo. Las convergencias y las divergencias entre el estoicismo y los escritores cristianos son de tal naturaleza que hacen vis1umbrar la vivacidad del movimiento estoico y al mismo tiempo el esfuerzo primitivo de los cristianos por lograr un anuncio sistem\u00e1tico, necesitado todav\u00ed\u00ada de categor\u00ed\u00adas y de t\u00e9rminos donde concentrar su propio contenido.<\/p>\n<p>Los Padres del siglo 11 est\u00e1n de  acuerdo con la Stoa en concebir al hombre como \u00bb animal racional \u00bb , compuesto en una unidad, en contra del dualismo plat\u00f3nico en el que el cuerpo es c\u00e1rcel del alma; la doctrina estoica le permite a Tertuliano defender la resurrecci\u00f3n y recomposici\u00f3n de alma Y cuerpo en contra del gnosticismo platonizante. El estoicismo conoce una especie de Providencia que se expresa inmanentemente en el mundo, en cuanto que la divinidad regula cada una de las cosas: se trata de un concepto adecuado para expresar el dogma cristiano. Se puede registrar una amplia convergencia entre los estoicos y los cristianos en la visi\u00f3n del hombre como centro del cosmos. En relaci\u00f3n con el matrimonio, cuya justificaci\u00f3n est\u00e1 solo en el fin procreativo, el estoicismo parece m\u00e1s radical a\u00fan que la Biblia: se excluye el placer aislado de la procreaci\u00f3n, dado que hay que desarraigar todo tipo de pasiones. Todos estos conceptos, presentes en los estoicos Epicteto, Lucano, S\u00e9neca, aparecen en los cristianos Justino, Aten\u00e1goras, Minucio F\u00e9lix y Clemente de Alejandr\u00ed\u00ada, hasta algunas notables coincidencias con Juan Cris\u00f3stomo. Pero las convergencias a menudo son solamente exteriores; y cuando Tertuliano reconoce \u00abSeneca saepe noster\u00bb, o cuando Jer\u00f3nimo dice que \u00abStoici nostro dogmati in plerisque concordant \u00ab, quieren aludir al uso de unas categor\u00ed\u00adas id\u00e9nticas de pensamiento, pero no ciertamente a una equivalencia en los contenidos doctrinales.<\/p>\n<p> G. Bove<\/p>\n<p> BibI.: C. Tibiletti, Estoicismo y los Padres,  en DPAC, 1, 780-783; E, Elorduy El estoicismo, 2 vols., Gredos. Madrid 1972; J Bergua (ed.), Los estoicos, Ed. Ib\u00e9ricas. Madrid 1963.<\/p>\n<p>PACOMIO, Luciano [et al.], Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico, Verbo Divino, Navarra, 1995<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico<\/b><\/p>\n<p>I. Caracter\u00ed\u00adsticas generales<br \/>\n1. Las modificaciones sociales y pol\u00ed\u00adticas de la \u00e9poca de Alejandro y de los Di\u00e1codos motivan la disoluci\u00f3n de la ciudad-Estado griega y, con ello, la p\u00e9rdida del apoyo interno que un griego de la \u00e9poca cl\u00e1sica encontraba en la vinculaci\u00f3n a la polis y a su religi\u00f3n. Las posibilidades de la actitud teor\u00e9tica parecen fundamentalmente agotadas con la obra especulativa de Plat\u00f3n y de Arist\u00f3teles y con la investigaci\u00f3n emp\u00ed\u00adrica de la escuela peripat\u00e9tica. Por ello de las dos escuelas filos\u00f3ficas que surgen en \u00e9poca helen\u00ed\u00adstica, el e. adquiere una m\u00e1s amplia expansi\u00f3n que el \u00abjard\u00ed\u00adn\u00bb de Epicuro; ambas se centran en cuestiones pr\u00e1cticas de la vida. Las disciplinas teor\u00e9ticas se cultivan (preferentemente) a causa de la \u00e9tica. La filosof\u00ed\u00ada pasa a ocupar para los hombres cultos el lugar de la religi\u00f3n, y busca una nueva seguridad para el hombre. Predomina la cuesti\u00f3n del sentido y finalidad (T\u00e9los) del hombre y del cosmos. El hombre ya no es visto desde la polis (Arist\u00f3teles: pson politic\u00f3n), y la \u00e9tica ya no es considerada como una parte de la pol\u00ed\u00adtica. El hombre se retira a su interior, para alcanzar as\u00ed\u00ad su independencia frente a las circunstancias exteriores. Mientras que Epicuro se contenta con una conducta exclusivamente individualista, la cual convierte el estado general del hombre particular en punto de referencia de toda acci\u00f3n, el e. ve al hombre particular como miembro de la humanidad una, en la cual no hay diferencias \u00e9tnicas ni sociales. La unidad del hombre consigo mismo, en la que radica su felicidad y su t\u00e9los, presupone necesariamente la conformidad con la ley (nomos) que une de igual modo a todos los hombres. Este nomoses id\u00e9ntico con el l\u00f3gos divino que dirige el cosmos.<\/p>\n<p>2. A pesar de que estoicos importantes (Zen\u00f3n, Crisipo y otros) son de origen oriental, apenas hay alguien que est\u00e9 de acuerdo con la tesis de Pohlenz, seg\u00fan la cual en la doctrina estoica, adem\u00e1s de los elementos griegos, han influido otros de origen sem\u00ed\u00adtico. Es importante la influencia de las escuelas socr\u00e1ticas, principalmente la de los c\u00ed\u00adnicos. Rasgos esenciales de la f\u00ed\u00adsica y de la teolog\u00ed\u00ada estoicas han sido tomados de Heraclito.<\/p>\n<p>II. Doctrina<br \/>\nLa sof\u00ed\u00ada (-> sabidur\u00ed\u00ada) se define como \u00abel saber acerca de las cosas divinas y humanas\u00bb y la filo &#8211; sof\u00ed\u00ada (-> filosof\u00ed\u00ada) como \u00abejercicio en el arte necesario para la vida\u00bb. Se divide en l\u00f3gica, f\u00ed\u00adsica y \u00e9tica. La relaci\u00f3n rec\u00ed\u00adproca de las partes queda esclarecida mediante la imagen de en huerto: la f\u00ed\u00adsica, de la cual forma parte la teolog\u00ed\u00ada, corresponde a los \u00e1rboles que se elevan hacia el cielo, la \u00e9tica a los frutos que proporcionan alimento y la l\u00f3gica a los muros que le dan seguridad.<\/p>\n<p>1. La l\u00f3gica comprende la dial\u00e9ctica y la ret\u00f3rica. La primera crea los presupuestos de la recta acci\u00f3n, pues con su ayuda se puede conocer lo que es verdadero bajo el aspecto de la forma y del contenido. Puesto que el hablar, lo mismo que el pensar, es manifestaci\u00f3n del logos normativo (los estoicos tard\u00ed\u00ados distinguen entre el logos configurado en el interior y el que por la voz sale al exterior, la dial\u00e9ctica, adem\u00e1s de la l\u00f3gica formal y de la doctrina del conocimiento, comprende tambi\u00e9n la teor\u00ed\u00ada ling\u00fc\u00ed\u00adstica y la gram\u00e1tica. De la forma corp\u00f3rea de los sonidos hay que distinguir las ideas o las circunstancias incorp\u00f3reas, las cuales a su vez son distintas de las cosas reales. Los nombres de las cosas han sido dados conscientemente por los hombres seg\u00fan la norma de la fysis. Las designaciones de los cinco casos gramaticales se remontan a los estoicos. Su doctrina de los tiempos no se basa, como la de Arist\u00f3teles, en los estadios temporales (presente, pret\u00e9rito, futuro), sino en las clases de acci\u00f3n, en virtud de las cuales los modos determinados (xp\u00f3voc iapca\u00c2\u00b5\u00e9voc) se distinguen de los indeterminados (&#038;6pca&#8217;roc ). Los enunciados (definici\u00f3n: unidad completa para entenderse, que es verdadera o falsa) dividen los tiempos en simples y compuestos (copulativo, disyuntivo, hipot\u00e9tico). Apoy\u00e1ndose en los meg\u00e1ricos, los estoicos, mediante la doctrina de los razonamientos hipot\u00e9ticos y disyuntivos, fundan la moderna -> l\u00f3gica de los enunciados. Un conocimiento independiente de la percepci\u00f3n sensible no puede darse. La sensaci\u00f3n causada por el objeto material en el \u00f3rgano sensitivo se convierte en representaci\u00f3n cuando laraz\u00f3n la recoge en la conciencia. La representaci\u00f3n s\u00f3lo recibe significaci\u00f3n para el conocer y el obrar cuando el logos la reconoce en asentimiento voluntario. Pero \u00e9ste s\u00f3lo est\u00e1 justificado cuando la representaci\u00f3n reproduce el objeto en una forma que no ser\u00ed\u00ada posible sin su existencia real. Esta representaci\u00f3n llamada catal\u00e9ptica posibilita una \u00abcomprensi\u00f3n\u00bb del objeto (Zen\u00f3n), provoca necesariamente nuestro asentimiento (Crisipo), y es (seg\u00fan Crisipo) criterio de verdad. En el nacimiento el alma es semejante a una pizarra sin letra alguna, la cual recibe sus contenidos por la percepci\u00f3n. De muchas representaciones homog\u00e9neas conservadas en la memoria surgen la representaciones generales emp\u00ed\u00adricas. Por analog\u00ed\u00ada, composici\u00f3n y negaci\u00f3n, pueden formarse conceptos no emp\u00ed\u00adricos a partir de los experimentales. La formaci\u00f3n de un concepto se realiza o de un modo met\u00f3dico y reflejo o por obra de la naturaleza. De este segundo modo se forman las ideas innatas, que se encuentran en todos los hombres (imperfectamente ya antes del desarrollo pleno de la raz\u00f3n) y que son el presupuesto para cualquier otro conocimiento.<\/p>\n<p>2. F\u00ed\u00adsica. Propiamente s\u00f3lo de lo corp\u00f3reo se puede decir que existe. Lo corporal se divide en lo paciente o material y en lo agente, que es concebido como fuego que configura art\u00ed\u00adsticamente, como h\u00e1lito que penetra lo m\u00e1s \u00ed\u00adntimo o como fuerza en tensi\u00f3n. De manera correspondiente al microcosmos del hombre, tambi\u00e9n el macrocosmos, concebido como una universal esfera limitada, es un ser viviente dotado de raz\u00f3n. Su substancia es eterna. Su ordenaci\u00f3n actual s\u00f3lo subsiste hasta el retorno al \u00ed\u00adgneo estado originario. Despu\u00e9s empieza de nuevo el mismo proceso del mundo. Puesto que el pneuma penetra todo el mundo con distinta pureza y fuerza, se da una gradaci\u00f3n en los entes. La causa de la formaci\u00f3n y del desarrollo de las cosas particulares est\u00e1 en los logoi spermatokoi, que proceden de la raz\u00f3n universal. Los entes inferiores son el presupuesto de los superiores, y existen en orden a ellos. La diferencia, acentuada por los estoicos, entre hombre y bruto se funda en el tipo de pneuma an\u00ed\u00admico. El alma humana, que para muchos estoicos es perecedera, surge por generaci\u00f3n. Ella se articula en la raz\u00f3n que domina, en los cinco sentidos, en la facultad de hablar y en la fuerza procreadora. El espanto y la sorpresa ante los fen\u00f3menos naturales y la ordenaci\u00f3n de la naturaleza hacen surgir en el hombre la prolepsis de la divinidad. Las pruebas filos\u00f3ficas de Dios (por la gradaci\u00f3n de los entes y por su teleolog\u00ed\u00ada) deben probar c\u00f3mo la divinidad existe y existe como un sentido racional. A la mediaci\u00f3n entre la imagen filos\u00f3fica de Dios (Dios es el logos que gobierna el mundo, es el fuego, el pneuma) y la vigente en la religi\u00f3n del pueblo sirve la interpretaci\u00f3n aleg\u00f3rica de los mitos y la distinci\u00f3n (posterior) entre la teolog\u00ed\u00ada de los poetas, la de los fil\u00f3sofos (teolog\u00ed\u00ada natural) y la del Estado. La providencia, conocida por la teolog\u00ed\u00ada del mundo, lo gobierna todo para el m\u00e1ximo bien de los hombres. Todo lo que sucede, incluso la vida an\u00ed\u00admica del hombre, est\u00e1 bajo el nexo causal del destino. Por esto es posible una m\u00e1ntica cient\u00ed\u00adfica. Los estoicos ve\u00ed\u00adan pero no resolvieron satisfactoriamente el problema de c\u00f3mo conciliar este determinismo con la autodeterminaci\u00f3n del hombre que ellos ense\u00f1aron insistentemente.<\/p>\n<p>3. Etica. Todo ser vivo, junto con la percepci\u00f3n externa, tiene una percepci\u00f3n de s\u00ed\u00ad mismo. Esta hace que el ser vivo se experimente como perteneciente a s\u00ed\u00ad mismo (oikeiosis) y que \u00e9l tienda al desarrollo de su naturaleza peculiar, que para el hombre es el logos. En su desarrollo est\u00e1 la verdadera utilidaddel hombre, la cual se identifica con lo moralmente bueno y la felicidad. Esta es independiente de todo lo no moral (adiaphoron). Sin embargo, dentro de los adiaphora, hay una distinci\u00f3n entre aquello que corresponde a nuestra naturaleza y aquello que es contrario a ella. El fin de la vida humana es la armon\u00ed\u00ada con el logos como facultad que distingue al hombre y ley general de la naturaleza, de la cual se derivan todas las leyes positivas. La oikeiosis se dirige por encima del propio yo a todos los hombres, pues ellos est\u00e1n emparentados por la naturaleza racional. El estoico es un cosmopolita. En virtud de la naturaleza racional todos los hombres tienen los mismos derechos.<\/p>\n<p>En toda virtud entra como constitutivo esencial la fron\u00e9sis, el saber acerca del bien y del mal. Las virtudes est\u00e1n indisolublemente unidas entre s\u00ed\u00ad y, lo mismo que los defectos, son iguales. Cada una de ellas es una magnitud indivisible: o la poseemos totalmente o no la poseemos. Entre las acciones moralmente perfectas, realizadas mirando a lo moralmente bueno y las acciones defectuosas, hay un tipo intermedio de actos, los que son adecuados a la naturaleza del hombre, pero no se ejecutan de cara a un fin moral.<\/p>\n<p>El afecto (pathos) es un juicio err\u00f3neo (Crisipo) o un impulso que, a causa de un juicio err\u00f3neo, supera la medida (Zen\u00f3n). Ha de extinguirse totalmente, pues es una enfermedad del logos (apatheia). La \u00e9poca del e. medio vuelve a la doctrina aristot\u00e9lica de la justa medida en los afectos o pasiones. La mejor protecci\u00f3n es darse cuenta de que fuera de lo moral no hay ning\u00fan bien y ning\u00fan da\u00f1o y prepararse para lo que pueda sobrevenirnos.<\/p>\n<p>El hombre es o un sabio o un necio o \u00abuno que progresa\u00bb. Mientras que el necio vive en escisi\u00f3n interna, el sabio est\u00e1 de acuerdo consigo mismo y con la ley universal. Si \u00e9l ya no es capaz de soportar su vida externa o s\u00f3lo puede cumplir sus deberes morales mediante el abandono de la vida, despu\u00e9s de ponderar todos los momentos escoger\u00e1 voluntariamente su propia muerte.<\/p>\n<p>III. Historia<br \/>\n1. El e. antiguo. Zen\u00f3n de Citio (que vivi\u00f3 aproximadamente desde el 334 al 263 a.C. ), disc\u00ed\u00adpulo del c\u00ed\u00adnico Crates, empez\u00f3 su docencia en Atenas hacia el 300, en el adornado \u00abp\u00f3rtico policromo\u00bb. En la direcci\u00f3n de la escuela le sigue Cleantes de Assos (331-232 a.C.), cuyo himno a Zeus es el m\u00e1s bello testimonio de la piedad c\u00f3smica de los primeros estoicos. Perfecciona el antiguo sistema estoico Crisipo de Solo\u00c2\u00a1, en Cilicia (281-208), que se distingue por su capacidad dial\u00e9ctica y por su productividad literaria.<\/p>\n<p>2. El e. medio fue fundado por Panecio de Rodas (180-110 a.C.). Se apoya de nuevo en Plat\u00f3n y en Arist\u00f3teles y con ello aten\u00faa el rigorismo \u00e9tico. Panecio es la cabeza filos\u00f3fica del c\u00ed\u00adrculo de Escipi\u00f3n Emiliano, importante para el desarrollo espiritual de Roma. Su obra Sobre el recto obrar fue utilizada por Cicer\u00f3n en el tratado De officiis, y as\u00ed\u00ad Panecio influy\u00f3 decisivamente en el desarrollo de la \u00e9tica romana y del pensamiento del humanismo. Su disc\u00ed\u00adpulo Posidonio de Apamea (135-51 a.C.) fue fil\u00f3sofo, investigador de la naturaleza, ge\u00f3grafo e historiador. Vio en el cosmos un organismo que se mantiene unido por simpat\u00ed\u00ada, en el cual todo est\u00e1 en viva relaci\u00f3n rec\u00ed\u00adproca.<\/p>\n<p>3. El e. tard\u00ed\u00ado. De L. Anneo Cornuto (siglo i p.C.) se ha conservado una Breve teolog\u00ed\u00ada griega, que utiliza la interpretaci\u00f3n aleg\u00f3rica de los mitos, propia del e. antiguo. En Musonio Rufo (30-108 p.C.) y en su disc\u00ed\u00adpulo Epicteto (50-120) el inter\u00e9s por cuestiones sistem\u00e1ticas queda totalmente suplantado por las orientaciones \u00e9ticas. Tambi\u00e9n L. Anneo S\u00e9neca (4-65 p.C.) persigue finalidades educativas y edificantes, pero se interesa por cuestiones de filosof\u00ed\u00ada de la naturaleza. El punto culminante y final del e. tard\u00ed\u00ado son los Soliloquios del emperador Marco Aurelio (121-180 p.C.). Despu\u00e9s de \u00e9l, el e. desaparece como sistema. Parte de sus pensamientos pasan al platonismo medio y al -> neoplatonismo.<\/p>\n<p>BIBLIOGRAF\u00ed\u008dA: 1. FUENTES: H. v. Arnim, Stoicorum veterum fragmenta, 4 vols. (L 1905-24); M. van Straaten, Panait\u00fc Rhodii fragmenta (1952, 3Lei 1962). &#8211; 2. COMENTARIOS: Ueberweg I 125*-130* 149*167*; 0. Gigon, Antike Philosophie (Bibliographische Einf\u00fchrungen in das Studium der Philosophie 5) (Bern 1948) 36-41, tr. cast.: Problemas fundamentales de la filosof\u00ed\u00ada antigua (Fabril BA); W. Totok, Handbuch der Geschichte der Philosophie I (F 1964) 272-278 293-321; M. Pohlenz, Die Stoa II (Go 31964) 232 s; Zeller III 1; A. Schmekel, Die Philosophie der mittleren Stoa (B 1892); E. Br\u00e9hier, Chrysippe et l&#8217;ancien stoicisme (P 1910, 1951); K. Reinhardt, Poseidonios (Mn 1921); idem, Kosmos und Sympathie (Mn 1926); idem, Poseidonios: PaulyWissowa 22\/1 (1953) 558-826; W. Theiler, Die Vorbereitung des Neuplatonismus (B 1930, 1964); O. Rieth, Grundbegriffe der stoischen Ethik (B 1933); P. Barth, Los estoicos, Revista Occidente (Ma 1930); M. Pohlenz, Grundfragen der stoischen Philosophie (G61940); idem, Stoa und Stoiker (1950, Z2 1964); B. Mates, Stoic Logic (Berkeley [Calif.] 1953); K. Barwick, Probleme der stoischen Sprachlehre und Rhetorik (B 1957); S. Sambursky, Physics of the Stoics (Lo 1959); G. Patzig, Stoa: RGG3 VI 382-386; M. Laffranque, Poseidonios d&#8217;Apam\u00e9e (P 1964); B. R. Raffo, El estoicismo y su teor\u00ed\u00ada del hombre: Sapientia 11 (1956), 292; M. Cruz Hern\u00e1ndez, Los l\u00ed\u00admites del estoicismo de S\u00e9neca: Crisis 12 (1965) 173-181. A.S.L. Farquharson, Marcus Aurelius (0 1951).<\/p>\n<p>Friedo Ricken<\/p>\n<p>K. Rahner (ed.),  Sacramentum Mundi. Enciclopedia Teol\u00cf\u0192gica, Herder, Barcelona 1972<\/p>\n<p><b>Fuente: Sacramentum Mundi Enciclopedia Teol\u00f3gica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Pablo lo encontr\u00f3 en Atenas (Act 17:18). Haciendo alarde de una galaxia de distinguidos exponentes, tanto griegos como romanos (p. ej., Zen\u00f3n, Cleantes, S\u00e9neca, Cicer\u00f3n, Ep\u00ed\u00adcteto y Marco Aurelio), el estoicismo era un sistema de monismo pante\u00ed\u00adsta. Sosten\u00ed\u00ada que el fuego es la sustancia fundamental de Dios, el principio activo del cosmos penetr\u00e1ndolo todo como &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/estoicismo\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abESTOICISMO\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-6029","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6029","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6029"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6029\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6029"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6029"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6029"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}