{"id":6049,"date":"2016-02-05T02:28:26","date_gmt":"2016-02-05T07:28:26","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/fiestas\/"},"modified":"2016-02-05T02:28:26","modified_gmt":"2016-02-05T07:28:26","slug":"fiestas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/fiestas\/","title":{"rendered":"FIESTAS"},"content":{"rendered":"<p>(heb., mo\u2020\u2122edh, una asamblea, hagh, danza o peregrinaje). Las fiestas, o festivales sagrados, ocupaban un lugar importante en la religi\u00f3n jud\u00ed\u00ada.<\/p>\n<p>Eran servicios religiosos acompa\u00f1ados por demostraciones de gozo y alegr\u00ed\u00ada.<\/p>\n<p>El d\u00ed\u00ada de reposo semanal (Lev 23:3) comprend\u00ed\u00ada familias y otros grupos peque\u00f1os reunidos bajo la gu\u00ed\u00ada de los levitas o los ancianos que realizaban actos comunes de devoci\u00f3n.<\/p>\n<p>La Pascua (Lev 23:4-8) fue la primera fiesta anual e hist\u00f3rica y religiosamente era la m\u00e1s importante de todas. Se celebraba el primer mes del a\u00f1o religioso, el d\u00ed\u00ada 14 de Nis\u00e1n (nuestro marzo y abril) y conmemoraba la liberaci\u00f3n de los jud\u00ed\u00ados de Egipto y el establecimiento de Israel como una naci\u00f3n por el acto redentor de Dios. La fiesta de los panes sin levadura comenzaba el d\u00ed\u00ada despu\u00e9s de la Pascua y duraba siete d\u00ed\u00adas (Lev 23:5-8). Esta fiesta junto con la Pascua era una de las tres ocasiones en las cuales la ley mosaica les exig\u00ed\u00ada a todos los jud\u00ed\u00ados varones que estaban f\u00ed\u00adsicamente aptos y ritualmente limpios que asistieran (Exo 23:17; Deu 16:16). Las otras dos eran la fiesta de las semanas, o Pentecost\u00e9s, y la fiesta de los tabern\u00e1culos; en todas ellas se ofrec\u00ed\u00adan sacrificios especiales, que variaban seg\u00fan la naturaleza del festival (Num. 28\u201429).<\/p>\n<p>La fiesta de Pentecost\u00e9s (Lev 23:15-21), tambi\u00e9n llamada la fiesta de las semanas, de los primeros frutos y de las cosechas, se celebraba el sexto d\u00ed\u00ada del mes de Siv\u00e1n (nuestro mayo\/junio). El nombre Pentecost\u00e9s, que significa quincuag\u00e9simo, tuvo su origen en el hecho de que hab\u00ed\u00ada un intervalo de 50 d\u00ed\u00adas entre el Pentecost\u00e9s y la ofrenda de la gavilla despu\u00e9s de Pentecost\u00e9s. El ritual caracter\u00ed\u00adstico de esta fiesta era ofrendar y mecer dos panes con levadura hechos de grano maduro reci\u00e9n cosechado.<\/p>\n<p>La fiesta de las Trompetas (Lev 23:23-25) se celebraba el primer d\u00ed\u00ada del s\u00e9ptimo mes, Tisri (nuestro septiembre\/octubre). Correspond\u00ed\u00ada a nuestro A\u00f1o Nuevo y en \u00e9l se tocaban cuernos y trompetas desde la ma\u00f1ana hasta la noche.<\/p>\n<p>Se observaba el d\u00ed\u00ada de la Expiaci\u00f3n (Lev 23:26-32) el d\u00e9cimo d\u00ed\u00ada de Tisri. En realidad era mucho menos una fiesta que un ayuno, ya que la naturaleza y el prop\u00f3sito caracter\u00ed\u00adstico del d\u00ed\u00ada era recordar el pecado colectivo de todo el a\u00f1o para que se pudiera tratar francamente y hacer expiaci\u00f3n por \u00e9l.<\/p>\n<p>En este d\u00ed\u00ada el sumo sacerdote confesaba todos los pecados de la comunidad y entraba de parte suya al lugar sant\u00ed\u00adsimo con la sangre de la reconciliaci\u00f3n.<\/p>\n<p>La fiesta de los Tabern\u00e1culos o de las tiendas o de la recolecci\u00f3n (Lev 23:33-43) comenzaba cinco d\u00ed\u00adas despu\u00e9s del d\u00ed\u00ada de la Expiaci\u00f3n (Lev 23:34; Deu 16:13) y duraba siete d\u00ed\u00adas. Marcaba la terminaci\u00f3n de la cosecha y conmemoraba hist\u00f3ricamente el peregrinaje en el desierto.<\/p>\n<p>Durante este festival la gente viv\u00ed\u00ada en tiendas y tabern\u00e1culos en Jerusal\u00e9n para recordar la forma en que sus antepasados hab\u00ed\u00adan viajado en el desierto y vivido en tiendas. Los sacrificios en esta fiesta eran m\u00e1s numerosos que en cualquier otra.<\/p>\n<p>La fiesta de las Luces se observaba durante ocho d\u00ed\u00adas comenzando el d\u00ed\u00ada 25 del mes de Kislev (nuestro noviembre\/diciembre). Fue instituida por Judas Macabeo en 164 a. de J.C. cuando el templo, que hab\u00ed\u00ada sido profanado por Ant\u00ed\u00adoco Ep\u00ed\u00adfanes, rey de Siria, fue limpiado y reconsagrado al servicio del Se\u00f1or. Durante esos d\u00ed\u00adas los israelitas se reun\u00ed\u00adan en sus sinagogas, llevando ramas de \u00e1rboles en las manos y celebraban servicios jubilosos. Se les contaban los hechos valientes e inspiradores de los macabeos a los ni\u00f1os para que pudieran emularlos.<\/p>\n<p>Se celebraba la fiesta del Purim los d\u00ed\u00adas 14 y 15 de Adar (nuestro febrero\/marzo). Fue instituida por Mardoqueo para conmemorar el fracaso de los complots de Am\u00e1n en contra de los jud\u00ed\u00ados (Est 9:20-22, Est 9:26-28). La palabra Purim significa \u2020\u0153lotes\u2020\u009d. La noche del 13 se le\u00ed\u00ada todo el libro de Ester p\u00fablicamente en la sinagoga. Era un acontecimiento gozoso.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Mundo Hispano<\/b><\/p>\n<p>Antes de recibir la revelaci\u00f3n de Jehov\u00e1, los hebreos ven\u00ed\u00adan de una cultura polite\u00ed\u00adsta en la cual se llevaban a cabo muchas f. en honor de diversas deidades. Pero despu\u00e9s del \u00e9xodo Dios les se\u00f1al\u00f3 cu\u00e1les ser\u00ed\u00adan las que tendr\u00ed\u00adan y por cu\u00e1les razones. Esto no quiere decir, sin embargo, que el mandamiento recibido eliminara las fechas de las festividades anteriores. Es posible que continuaran teniendo lugar en las mismas \u00e9pocas del a\u00f1o, pero ahora lo que hac\u00ed\u00adan era \u2020\u0153f. solemne para Jehov\u00e1\u2020\u009d (Exo 10:9; Exo 13:6; Lev 23:2).<\/p>\n<p>Dios orden\u00f3: \u2020\u0153tres veces al a\u00f1o me celebrar\u00e9is f&#8230;.. Tambi\u00e9n la f. de la siega, los primeros frutos de tus labores, que hubieres sembrado en el campo, y la f. de la cosecha a la salida del a\u00f1o, cuando hayas recogido los frutos de tus labores del campo\u2020\u009d -\u00e9x. 23:14-16). En Exo 34:22 leemos: \u2020\u0153Tambi\u00e9n celebrar\u00e1s la f. de las semanas, la de las primicias de la siega del trigo, y la f. de la cosecha a la salida del a\u00f1o\u2020\u009d.<br \/>\nfases de la luna eran muy importantes para los orientales, especialmente los n\u00f3madas, pues por ellas med\u00ed\u00adan el mes, que fue durante miles de a\u00f1os la medida de tiempo que se usaba entre el d\u00ed\u00ada y el a\u00f1o. Por eso leemos de los levitas en 1Cr 23:31, que estaban para \u2020\u0153ofrecer todos los holocaustos a Jehov\u00e1 los d\u00ed\u00adas de reposo, lunas nuevas y f. solemnes\u2020\u009d. En la celebraci\u00f3n de la luna nueva se acostumbraba hacer una comida especial para la familia y se hac\u00ed\u00ada un sacrificio, como puede verse en el caso de Sa\u00fal, que esperaba que David viniera a esa celebraci\u00f3n en los d\u00ed\u00adas que decidi\u00f3 huir (1Sa 20:1-29). Es a esta festividad que se refiere Isa 1:14 (\u2020\u0153Vuestras lunas nuevas y vuestras f. solemnes las tiene aborrecidas mi alma\u2020\u009d). Tambi\u00e9n se lee en Isa 66:23 : \u2020\u0153&#8230; de mes en mes [de un novilunio a otro], y de d\u00ed\u00ada de reposo en d\u00ed\u00ada de reposo, vendr\u00e1n todos a adorar delante de m\u00ed\u00ad, dijo Jehov\u00e1\u2020\u009d.<\/p>\n<p>\u2020\u0153En el s\u00e9ptimo mes, el primero del mes\u2020\u009d era d\u00ed\u00ada de \u2020\u0153sonar las trompetas\u2020\u009d (Lev 23:24; Num 29:1). Coincid\u00ed\u00ada con la f. de la cosecha, festej\u00e1ndose as\u00ed\u00ad la renovaci\u00f3n de los ciclos productivos. Se nos dice que se hac\u00ed\u00ada \u2020\u0153a la salida del a\u00f1o\u2020\u009d (Exo 23:16; Exo 34:22). Entre los cananeos se trataba de una celebraci\u00f3n del a\u00f1o nuevo. Con el sonido de las trompetas se anunciaba eso a todos, los cuales, a su vez, prorrump\u00ed\u00adan en gritos de alborozo (el Talmud habla de \u2020\u0153clamor\u2020\u009d). Por eso dice el Salmista: \u2020\u0153Tocad la trompeta en la nueva luna, en el d\u00ed\u00ada se\u00f1alado, en el d\u00ed\u00ada de nuestra f. solemne\u2020\u009d (Sal 81:2-4). Teniendo esta f. como tel\u00f3n de fondo pueden entenderse mejor las palabras del NT sobre el sonar de la trompeta en la segunda venida del Se\u00f1or Jes\u00fas: \u2020\u0153Y enviar\u00e1 a sus \u00e1ngeles con gran voz de trompeta&#8230;\u2020\u009d (Mat 24:31). \u2020\u0153Porque el Se\u00f1or mismo con voz de mando, con voz de arc\u00e1ngel, y con trompeta de Dios, descender\u00e1 del cielo&#8230;\u2020\u009d (1Te 4:16).<br \/>\ncananeos hab\u00ed\u00adan dejado de ser n\u00f3madas antes de la llegada de los israelitas. Eran pueblos agricultores, asentados en la tierra. Como tales, celebraban con festividades en el novilunio que marcaba el comienzo de a\u00f1o nuevo. La nueva cosecha, pensaba el campesino cananeo, indicaba la renovaci\u00f3n del ciclo de la naturaleza. No deb\u00ed\u00ada mezclarse, entonces, con nada viejo. Como la levadura se fabricaba con harina fermentada, vieja, \u00e9sta se echaba fuera, para no mezclarla con la renovada producci\u00f3n del agro. Es posible que \u00e9ste fuera el origen de la f. hebrea de los panes sin levadura, lo que nos ayuda a entender mejor las palabras de Pablo: \u2020\u0153Limpiaos, pues, de la vieja levadura, para que se\u00e1is nueva masa, sin levadura como sois&#8230;. As\u00ed\u00ad que celebremos la fiesta, no con la vieja levadura, ni con la levadura de malicia y de maldad, sino con panes sin levadura, de sinceridad y de verdad\u2020\u009d (1Co 5:7-8).<br \/>\ncananeos celebraban tambi\u00e9n una gran festividad en la \u00e9poca de la cosecha, como puede verse en Jue 9:26-27 (\u2020\u0153&#8230; y los de Siquem pusieron en \u00e9l [Gaal] su confianza. Y saliendo al campo, vendimiaron sus vi\u00f1edos, y pisaron la uva e hicieron f.; y entrando en el templo de sus dioses, comieron y bebieron&#8230;\u2020\u009d). Al salir al campo a vendimiar se confeccionaban caba\u00f1as provisionales con ramas para el descanso de los trabajadores. Los israelitas, paralelamente, hicieron de esto una festividad para Jehov\u00e1, celebrando en la misma fecha (\u2020\u0153La f. solemne de los tabern\u00e1culos har\u00e1s por siete d\u00ed\u00adas, cuando hayas hecho la cosecha de tu era y de tu lagar\u2020\u009d [Deu 16:13]). Pero a las caba\u00f1as o tabern\u00e1culos les dar\u00e1n otro significado, pues ellos aludir\u00e1n a la peregrinaci\u00f3n de Israel por el desierto (\u2020\u0153En tabern\u00e1culos habitar\u00e9is siete d\u00ed\u00adas; todo natural de Israel habitar\u00e1 en tabern\u00e1culos, para que sepan vuestros descendientes que en tabern\u00e1culos hice yo habitar a los hijos de Israel cuando los saqu\u00e9 de la tierra de Egipto\u2020\u009d [Lev 23:42-43]). Con esto como trasfondo se ilumina mucho el pasaje de Apo 7:9-17, donde aparece una gran cosecha de almas (\u2020\u0153una gran multitud &#8230; vestidos con ropas blancas, y con palmas en las manos). Estas palmas aluden a la f. de los tabern\u00e1culos, lo cual queda ratificado cuando inmediatamente leemos: \u2020\u009dPor esto est\u00e1n delante del trono de Dios, y le sirven d\u00ed\u00ada y noche en su templo; y el que est\u00e1 sentado sobre el trono extender\u00e1 su tabern\u00e1culo sobre ellos. Ya no tendr\u00e1n hambre ni sed&#8230;\u00bb<br \/>\nel inicio de la primavera los cananeos celebraban una festividad mediante la cual ofrec\u00ed\u00adan a su dios la primera gavilla cortada, o los primeros frutos. Los israelitas tomaron la f. y la juntaron con otra, la Pascua, durante la cual se hac\u00ed\u00ada el sacrificio, la comida comunal y se hac\u00ed\u00ada uso de panes sin levadura. La significaci\u00f3n nueva que dieron los israelitas se relacionaba con la salida de Egipto (\u2020\u0153Y cuando os dijeren vuestros hijos: \u00bfQu\u00e9 es este rito vuestro?, vosotros responder\u00e9is: Es la v\u00ed\u00adctima de la pascua de Jehov\u00e1, el cual pas\u00f3 por encima de las casas de los hijos de Israel en Egipto\u2020\u009d [Exo 12:26-27]), que tuvo lugar en el mes de \u2020\u00a2Abib (\u2020\u0153Guardar\u00e1s el mes de Abib, y har\u00e1s pascua a Jehov\u00e1 tu Dios; porque en el mes de Abib te sac\u00f3 Jehov\u00e1 tu Dios de Egipto\u2020\u009d [Deu 16:1]). El NT declarar\u00ed\u00ada m\u00e1s tarde que Cristo es \u2020\u0153nuestra pascua\u2020\u009d que \u2020\u0153ya fue sacrificada por nosotros\u2020\u009d (1Co 5:7).<\/p>\n<p>\u2020\u00a2Dedicaci\u00f3n, Fiesta de la, \u2020\u00a2Jubileo, A\u00f1o del, \u2020\u00a2Pascua, \u2020\u00a2Pentecost\u00e9s, \u2020\u00a2Purim, \u2020\u00a2S\u00e1bado, y \u2020\u00a2Sacrificios.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Cristiano<\/b><\/p>\n<p>tip, CALE TIPO<\/p>\n<p>ver, PASCUA<\/p>\n<p>vet, Las fiestas de Jehov\u00e1, instituidas bajo la ley dada por Mois\u00e9s, tienen un car\u00e1cter de conmemoraciones, o de asambleas de la congregaci\u00f3n, para celebrar tratos especiales del Se\u00f1or, y en consecuencia dispensaciones especiales en la historia de su pueblo, y reciben el nombre de \u00abconvocaciones santas\u00bb. En Lv. 23 se da una lista de las fiestas anuales. La primera que se menciona es el S\u00e1bado. Si entra el s\u00e1bado en el c\u00f3mputo, considerando la Pascua y la Fiesta de los panes sin levadura como una, se tienen \u00absiete\u00bb fiestas en total, el n\u00famero perfecto. Si no se incluye el s\u00e1bado, por cuanto era una fiesta semanal, el reposo de Dios, sobre la que las otras se basaban, la Pascua y la Fiesta de los panes sin levadura pueden contarse como dos, y sigue siendo siete el n\u00famero de fiestas. Es indudable que estas siete fiestas tipificaban las multiformes bendiciones desde la cruz hasta el milenio. Tipol\u00f3gicamente, se pueden presentar de la siguiente manera: El S\u00e1bado (Lv. 23:1-3). 14 de Abib: La Pascua (Lv. 23:5). 15 de Abib: Fiesta de los panes sin levadura (Lv. 23:6-8). Antitipo: \u00abNuestra pascua, que es Cristo, ya fue sacrificada por nosotros\u00bb; es el cumplimiento de la primera parte de estas dos fiestas tan \u00ed\u00adntimamente ligadas. \u00abAs\u00ed\u00ad que celebremos la fiesta, no con la vieja levadura, ni con la levadura de malicia y de maldad, sino con panes sin levadura, de sinceridad y de verdad\u00bb (1 Co. 5:7, 8). La gavilla de la primicia, de la cosecha de cebada. \u00abEl d\u00ed\u00ada siguiente del d\u00ed\u00ada de reposo\u00bb (Lv. 23:9-14). Antitipo: La Resurrecci\u00f3n. (Siete s\u00e1bados de intervalo.) Siv\u00e1n: Pentecost\u00e9s. La Fiesta de las semanas: las Primicias, de la cosecha del trigo (Lv. 23:15-22). Antitipo: Descenso del Esp\u00ed\u00adritu Santo, formaci\u00f3n de la Iglesia. 1 de Tisri: Fiesta de las trompetas (Lv. 23:23-25). 10 de Tisri: D\u00ed\u00ada de la expiaci\u00f3n (Lv. 23:26-32). 15 de Tisri: Fiesta de los tabern\u00e1culos: la vendimia (Lv. 23:33-44). Antitipo: Despertamiento de Israel (Ez. 37); afligen sus almas (Zac. 12:10-14), recibiendo a su Mes\u00ed\u00adas, y son introducidos a bendici\u00f3n en el milenio (Zac. 13:8-14:21; Ez. 36:22-38; 39:25-48). Estas son las que reciben el nombre de las \u00abfiestas solemnes\u00bb (Nm. 29:39; 1 Cr. 23:31; 2 Cr. 31:3; Neh. 10:33). Se llaman tambi\u00e9n \u00absantas convocaciones\u00bb, por cuanto el pueblo se reun\u00ed\u00ada para ofrecer las varias ofrendas, y tener as\u00ed\u00ad memoria de su asociaci\u00f3n con el Dios viviente, a quien deb\u00ed\u00adan todas sus bendiciones. Para asegurar que esto se hac\u00ed\u00ada al menos tres veces al a\u00f1o, hab\u00ed\u00ada la obligaci\u00f3n de que todos los varones capaces comparecieran ante el Se\u00f1or tres veces anualmente, y que no deb\u00ed\u00adan ir de vac\u00ed\u00ado. Estas ocasiones eran la Fiesta de los panes sin levadura (que indudablemente inclu\u00ed\u00ada la Pascua); la Fiesta de las semanas o de la siega; y la Fiesta de los tabern\u00e1culos o de la cosecha (Ex. 23:14-17; Dt. 15:16). V\u00e9ase PASCUA, etc. Se mencionan otras fiestas anuales que, aunque citadas en las Escrituras, no fueron patentemente ordenadas por Dios. El 25 de Quisleu, la Fiesta de la Dedicaci\u00f3n, instituida por Judas Macabeo cuando el templo volvi\u00f3 a ser dedicado despu\u00e9s de haber sido profanado por Ant\u00ed\u00adoco Epifanes, en el a\u00f1o 165 a.C. (Jn. 10:22). La otra es la Fiesta de Purim, los d\u00ed\u00adas 14 y 15 de Adar, cuando los jud\u00ed\u00ados fueron librados de la destrucci\u00f3n que hab\u00ed\u00ada tramado Am\u00e1n contra ellos (Est. 9:21, 26). Bibliograf\u00ed\u00ada: An\u00f3nimo: \u00abLas siete fiestas de Jehov\u00e1\u00bb (Editorial \u00abLas Buenas Nuevas\u00bb, Montebello, California 1968); C. H. Mackintosh: \u00abLev\u00ed\u00adtico\u00bb (Editorial \u00abLas Buenas Nuevas\u00bb, Montebello, California 1956); J. A. Seiss: \u00abGospel in Leviticus\u00bb (Kregel Pub., Grand Rapids, Michigan 1860\/1981).<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico Ilustrado<\/b><\/p>\n<p>[335]<\/p>\n<p>     El valor religioso de conmemorar acontecimientos espirituales, o vistos como tales, es grande. Es un factor convivencial b\u00e1sico en la mayor parte de las religiones antiguas y modernas. Lo era entre los israelitas y lo sigue siendo en la Iglesia cristiana, la cual tiene como dogma fundamental que Dios ha entrado en la historia humana y en la vida del mundo como figura activa. Recordar y celebrar los hechos terrenos del Salvador implica dar culto a Dios.<\/p>\n<p>    Heredera del sentido sacral del juda\u00ed\u00adsmo, la Iglesia cristiana sinti\u00f3 desde el principio el m\u00e1ximo respeto por los d\u00ed\u00adas sagrados de Israel. El mismo Jes\u00fas los hab\u00ed\u00ada celebrado: los s\u00e1bados, la Pascua, los recuerdos de liberaciones y bondades divinas tales como la fiesta de los tabern\u00e1culos, la fiesta de la dedicaci\u00f3n del templo, el d\u00ed\u00ada de la expiaci\u00f3n.<\/p>\n<p>    Pero el cristianismo, siguiendo los mensajes del mismo Jes\u00fas en referencia al s\u00e1bado, trat\u00f3 de purificar y desmitificar esos d\u00ed\u00adas. Situ\u00f3 las conmemoraciones en su sitio, es decir, como est\u00ed\u00admulo para la piedad y para la caridad.<\/p>\n<p>    Los hechos de Jes\u00fas fueron desplazando los recuerdos de Israel y surgi\u00f3 el calendario cristiano como ayuda a la vida de la comunidad reunida en torno a los Ap\u00f3stoles. La venida del Hijo de Dios, su nacimiento, su muerte y sobre todo su resurrecci\u00f3n de entre los muertos fueron el motivo del gozo. Se desarroll\u00f3 luego un abanico c\u00ed\u00adclico de recuerdos y de fiestas que giraron en torno a la pascua cristiana. Posteriormente se configur\u00f3 el ciclo de fiestas en referencia a la natividad del Se\u00f1or.<\/p>\n<p>    En toda celebraci\u00f3n lat\u00ed\u00ada en la sociedad cristiana la palabra del Se\u00f1or, quien puso la fiesta al servicio del hombre y no el hombre al servicio de la fiesta. Lo dijo as\u00ed\u00ad \u00abEl s\u00e1bado ha sido instituido para el hombre y no \u00e9l hombre para el s\u00e1bado. De suerte que el Hijo del hombre tambi\u00e9n es Se\u00f1or del s\u00e1bado\u00bb (Mc. 2. 27-28)<\/p>\n<p>    1. Fiestas en Israel<br \/>\n    El sentido religioso de la fiesta se basa en que Dios, en la mente de los hombres primitivos, tiene que ver con el tiempo, con la vida, con los pueblos, con los sucesos.<\/p>\n<p>    El g\u00e9nesis lo dice claro: \u00abCre\u00f3 el mundo en seis d\u00ed\u00adas y al s\u00e9ptimo descans\u00f3\u00bb (Gen. 2. 2). Y el hombre tiene que admirar y agradecer ese hecho del Se\u00f1or al mismo tiempo que tiene imitarlo de alguna forma.<\/p>\n<p>    El mismo Dios mand\u00f3 luego, en el Sina\u00ed\u00ad, guardar un d\u00ed\u00ada de cada siete para recordar el descanso divino, para ofrecer sacrificios en el Templo, para acudir a la sinagoga a recordar las maravillas hechas con su pueblo y para elevar plegarias de agradecimiento y adoraci\u00f3n .<\/p>\n<p>   1.1. En general<br \/>\n    El calendario festivo de Israel se fue incrementando a medida que el influjo de los otros pueblos del entorno se hizo presente.<\/p>\n<p>    La motivaci\u00f3n festiva primitiva se perdi\u00f3 con el paso del tiempo, aunque algunos vestigios quedaron en las p\u00e1ginas b\u00ed\u00adblicas. El dise\u00f1o festivo jud\u00ed\u00ado procede de los entornos del Templo, m\u00e1s que de la Di\u00e1spora, en los tiempos posteriores a la cautividad. Surgi\u00f3 en los siglos V y IV antes de Cristo y con el peso mayoritario del calendario lunar babil\u00f3nico y persa, en el que se inspiraron las prescripciones del culto.<\/p>\n<p>    El recuerdo de la salida de Egipto, latente como primordial en la formaci\u00f3n del Pueblo elegido, fue el punto de partida. Y la santificaci\u00f3n del s\u00e1bado, debida a la orden de Yaweh dada en el Sina\u00ed\u00ad, hizo recodar las maravillas de Dios una vez a la semana y no s\u00f3lo anualmente.<\/p>\n<p>    1.2. Los s\u00e1bados<br \/>\n    La fiesta del s\u00e1bado fue sagrada entre los israelitas: \u00abRecuerda el d\u00ed\u00ada del s\u00e1bado para santificarlo. Seis d\u00ed\u00adas trabajar\u00e1s y har\u00e1s todos tus trabajos, pero el d\u00ed\u00ada s\u00e9ptimo es d\u00ed\u00ada de descanso para el Se\u00f1or, tu Dios. No har\u00e1s ning\u00fan trabajo.\u00bb (Ex. 20, 8-10; Dt. 5. 12-15).<\/p>\n<p>    La referencia de la Escritura a la creaci\u00f3n del mundo expresa el sentido m\u00ed\u00adstico del s\u00e1bado: imitar a Dios que trabaj\u00f3 seis d\u00ed\u00adas y descans\u00f3 en el s\u00e9ptimo. La magia del n\u00famero siete proced\u00ed\u00ada del calendario lunar de la cultura babil\u00f3nica y luego de la persa.<\/p>\n<p>    El recuerdo de la creaci\u00f3n tuvo en los israelitas un alcance de veneraci\u00f3n y agradecimiento intenso. El descanso era un reconocimiento de la supremac\u00ed\u00ada divina, la cual hab\u00ed\u00ada hecho al hombre a imagen y semejanza suya. El hombre deber\u00ed\u00ada por lo tanto imitar a Dios haciendo obras seis d\u00ed\u00adas y descansando al s\u00e9ptimo.<\/p>\n<p>    El car\u00e1cter sagrado del s\u00e1bado se complet\u00f3 pronto con un interesante abanico de prescripciones minuciosas: n\u00famero de pasos m\u00e1ximo que se pod\u00ed\u00adan dar, alimentos que se deb\u00ed\u00ada preparar la v\u00ed\u00adspera, plegaria que se deb\u00ed\u00adan recitar. El s\u00e1bado fue un signo de la alianza del hombre con Dios, como respuesta al acto creador de Dios. (Ex. 31. 16)<\/p>\n<p>     En la ley mosaica, el deber del s\u00e1bado se convirti\u00f3 en el tercer precepto del llamado Dec\u00e1logo. La idea de la santificaci\u00f3n del s\u00e1baDo no fue tanto el descansar como el imitar al Se\u00f1or que descans\u00f3. Era un gesto de respeto, de veneraci\u00f3n y  de santificaci\u00f3n.<\/p>\n<p>    1.3. La Pascua<br \/>\n    La cumbre de la actitud celebrativa se situ\u00f3 pronto en el recuerdo de la liberaci\u00f3n de Egipto y en los ritos con que se regul\u00f3 la fiesta de la Pascua. La Escritura recuerda con regocijo el \u00abpaso del Se\u00f1or\u00bb, que castig\u00f3 a los egipcios con la destrucci\u00f3n, pues eso significaba la  muerte de \u00abtodos\u00bb los primog\u00e9nitos.<\/p>\n<p>    Tan importante era ese recuerdo que incluso no bastaba un d\u00ed\u00ada al a\u00f1o, relacionado con \u00abel plenilunio que segu\u00ed\u00ada al equinocio de primavera\u00bb. Duraba una semana y el mismo Se\u00f1or lo convirti\u00f3 en signo de libertad: \u00abLo explicar\u00e1s luego a tus hijos&#8230; Ser\u00e1 memorial para ti&#8230;  Observar\u00e1s estas cosas cada a\u00f1o en la fecha se\u00f1alada\u00bb. (Ex. 13. 11.13)<\/p>\n<p>    Con la Pascua se multiplicaron determinados ritos o gestos entre los que la ofrenda del cordero pascual y la cena con panes \u00e1zimos y salsas amargas, as\u00ed\u00ad como la actitud de peregrinos durante la comida era lo m\u00e1s significativo.<\/p>\n<p>    El sentido de la Pascua se asoci\u00f3 al d\u00ed\u00ada sab\u00e1tico: \u00abAcu\u00e9rdate de que fuiste esclavo en el pa\u00ed\u00ads de Egipto y de que el Se\u00f1or tu Dios te sac\u00f3 de all\u00ed\u00ad con mano fuerte y tenso brazo; por eso el Se\u00f1or tu Dios te ha mandado guardar el d\u00ed\u00ada del s\u00e1bado.\u00bb (Dt. 5. 15).<\/p>\n<p>    1.4. Las otras fiestas<br \/>\n    Adem\u00e1s del a Pascua, hubo otras fiestas significativas que se a\u00f1adieron: &#8211; La fiesta de la Semana, se celebraba a las siete semanas y un d\u00ed\u00ada, es decir a los 50 d\u00ed\u00adas (Pentecost\u00e9s) de la Pascua, como acci\u00f3n de gracia de las cosechas (Ex. 16.23; Lev. 23. 15-21; Deut. 16.9-12)<\/p>\n<p>   &#8211; El d\u00ed\u00ada de a\u00f1o nuevo (Rosh hashanah) ten\u00ed\u00ada lugar el primer d\u00ed\u00ada del s\u00e9ptimo mes y tuvo su origen despu\u00e9s de la cautividad (Num. 10. 10; 28.9) &#8211; El d\u00ed\u00ada de la expiaci\u00f3n (Yom Kippur) era d\u00ed\u00ada de perd\u00f3n y de petici\u00f3n. El Sumo Sacerdote entraba en el Sancta Sanctorum del Templo y luego ofrec\u00ed\u00ada un sacrifico de expiaci\u00f3n por s\u00ed\u00ad y por el pueblo.<\/p>\n<p> &#8211; La fiesta de los tabern\u00e1culos o de las tiendas era popular y alegre y ten\u00ed\u00ada lugar en oto\u00f1o, cuando ya hab\u00ed\u00ada terminado la recolecci\u00f3n (Ex, 34. 22; Juec. 21. 19-21; Neh. 8.14; Lev. 23.39) &#8211; La fiesta de los \u00abPurim\u00bb, o de las suertes, recordaba la salvaci\u00f3n de los jud\u00ed\u00ados reflejada en el libro de Esther.<\/p>\n<p>     Estas fiestas en Israel eran complementarias a la pascua y no ten\u00ed\u00adan el mismo sentido en las ciudades que en las zonasrurales. Al principio debieron ser pocas. La organizaci\u00f3n cultual posterior a la cautividad result\u00f3 m\u00e1s lucida y se orient\u00f3 a una participaci\u00f3n m\u00e1s popular y social.<\/p>\n<p>     No interesan los pormenores hist\u00f3ricos o antropol\u00f3gicos ahora, sino el esp\u00ed\u00adritu que lat\u00ed\u00ada en esas festividades y en los ritos que las embellec\u00ed\u00adan. Son esos aspectos los que inspiraron los primeros usos cristianos y lo que realmente constituye el patrimonio festivo de la inspiraci\u00f3n b\u00ed\u00adblica.<\/p>\n<p>  2.  El domingo cristiano<\/p>\n<p>     El sentido de la fiesta pas\u00f3 como tal a los cristianos, que al principio segu\u00ed\u00adan yendo al Templo y celebrando los ritos judaicos (Hech. 3.1 y 5.12). Y pronto se dieron cuenta de que una Nueva Alianza hab\u00ed\u00ada sido sellada con la sangre de Jes\u00fas.<\/p>\n<p>     La comunidad cristiana centraliz\u00f3 la celebraci\u00f3n en la figura del Se\u00f1or, pues en torno a su figura, a sus ense\u00f1anzas y sobre todo a su misterio divino se fue organizando una liturgia festiva llena de resonancias antiguas, pero super\u00e1ndolas conscientemente.<\/p>\n<p>     Jes\u00fas clarific\u00f3 el valor del s\u00e1bado judaico y los disc\u00ed\u00adpulos entendieron perfectamente y aplicaron prontamente el mensaje del Maestro. En los textos evang\u00e9licos se recuerda con frecuencia las tensiones que Jes\u00fas tuvo con los fariseos por motivo del s\u00e1bado. Contra ellos Jes\u00fas lleg\u00f3 a declarar que no era quebrantar la ley del s\u00e1bado el hacer obras buenas, curar a enfermos por ejemplo: Mc. 1. 21; Jn. 9. 16; Mt. 12. 5; Jn. 7. 23.<\/p>\n<p>      Y se declar\u00f3 audazmente y sin miedo superior a esas tradiciones: \u00abEl Hijo del hombre es Se\u00f1or del s\u00e1bado\u00bb. (Mc. 2. 28). Dej\u00f3 claro que \u00abEl s\u00e1bado ha sido instituido para el hombre y no el hombre para el s\u00e1bado\u00bb (Mc. 2. 27). Cuando los disc\u00ed\u00adpulos pasaron la referencia sab\u00e1tica a la dominical, es decir cuando reemplazaron el recuerdo de la liberaci\u00f3n de Egipto por la liberaci\u00f3n conseguida por el Se\u00f1or desde la Cruz, todo lo dicho por Jes\u00fas sobre el s\u00e1bado fue trasladado al recuerdo de la muerte y resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas.<\/p>\n<p>     2.1. Sentido del domingo<br \/>\n    Naci\u00f3 la celebraci\u00f3n del domingo a la luz de estos criterios evang\u00e9licos de liberaci\u00f3n del pecado, de la llegada de una nueva creaci\u00f3n, de la supremac\u00ed\u00ada de Jes\u00fas sobre Mois\u00e9s y sobre David. Los ritos del Templo quedaron superados. No es posible entender el sentido que los cristianos dieron al primer d\u00ed\u00ada de la semana, que fue cuando resucit\u00f3 el Se\u00f1or, sin entender el cambio obrado en su conciencia mesi\u00e1nica.<\/p>\n<p>    El traslado festivo que el cristianismo hizo del s\u00e1bado al domingo como conmemoraci\u00f3n de la jornada semanal de plegaria, meditaci\u00f3n, ejercicios de la caridad y celebraci\u00f3n eucar\u00ed\u00adstica fue el s\u00ed\u00admbolo celebrativo de la nueva fe.<\/p>\n<p>    El sacrificio que se ofrec\u00ed\u00ada el s\u00e1bado en el Templo de Jerusal\u00e9n se comenz\u00f3 a celebrar de nueva forma en las asambleas cristianas. En el uno se ofrec\u00ed\u00adan toros y corderos, signos de la fuerza y de la inocencia. Entre los cristianos el Victorioso Se\u00f1or (fuerza) y el Inocente Cordero (pureza) se comenz\u00f3 a ofrecer cada d\u00ed\u00ada en sacrificio en todos los lugares del mundo. Aquel mensaje \u00faltimo de Jes\u00fas: \u00abCuantas veces hag\u00e1is esto, hacedlo en memoria m\u00ed\u00ada\u00bb (Lc. 22.19) fue la se\u00f1al divina de un cambio de Testamento, fue la clausura del \u00faltimo d\u00ed\u00ada de una Historia y el primer d\u00ed\u00ada de la nueva Realidad.<\/p>\n<p>    El \u00abprimer d\u00ed\u00ada de la semana\u00bb resuena como eco de un recuerdo profundo en los evangelistas (Mt. 28. 1; Mc. 16. 2; Lc. 24. 1; Jn. 20. 1). Sin embargo tambi\u00e9n se dice la expresi\u00f3n de que \u00abresucit\u00f3 en el d\u00ed\u00ada que sigue al s\u00e1bado\u00bb, es decir el \u00aboctavo\u00bb de la semana jud\u00ed\u00ada: Mc. 16. 1; Mt. 28. 1. S. Justino explicaba y comentaba ya en el siglo II esa transformaci\u00f3n: \u00abNos reunimos todos el d\u00ed\u00ada del sol porque es el primer d\u00ed\u00ada (despu\u00e9s del s\u00e1bado jud\u00ed\u00ado, pero tambi\u00e9n el primer d\u00ed\u00ada), en que Dios, sacando la materia de las tinieblas, cre\u00f3 al mundo; ese mismo d\u00ed\u00ada, Jesucristo nuestro Salvador resucit\u00f3 de entre los muertos\u00bb (Apol. 1. 67).<\/p>\n<p>     La Iglesia, la comunidad, mucho antes de convertirlo en norma positiva y obligaci\u00f3n de conciencia, lo celebr\u00f3 en forma de espont\u00e1nea necesidad de plegaria, de comunidad y de recuerdo. Por eso el domingo fue el d\u00ed\u00ada del culto a Dios, un culto exterior y sacramental y un culto interior y espiritual.<\/p>\n<p>      2.2. Eucarist\u00ed\u00ada dominical<\/p>\n<p>     La Eucarist\u00ed\u00ada, acci\u00f3n de gracias en comunidad, celebraci\u00f3n compartida por la comunidad creyente, implica por tradici\u00f3n apost\u00f3lica una vinculaci\u00f3n eclesial de primer orden. En el encuentro se \u00abreparte el pan\u00bb, (fracci\u00f3n del pan, la llamaban en la antig\u00fcedad) lo cual quiere decir que se celebraba la fiesta de la fraternidad, de la com\u00fan uni\u00f3n y del amor al pr\u00f3jimo.<\/p>\n<p>     Esa fiesta fraterna semanal hace posible renovar los lazos de la fraternidad. Lo original de la fiesta cristiana es pues la caridad, no simplemente el acto de culto.<\/p>\n<p>     La asamblea cristiana, el encuentro, se entendi\u00f3 en los comienzos de la edad apost\u00f3lica (Hch. 2. 42-46; 1 Cor. 11. 17) como una necesidad lit\u00fargica, como una condici\u00f3n de pertenencia. El autor de la Carta a los Hebreos dec\u00ed\u00ada ya a finales del siglo I: \u00abNo abandon\u00e9is vuestra asamblea, como algunos acostumbran a hacerlo, antes bien, animaos mutuamente y permaneced en ella\u00bb (Hebr. 10. 25).<\/p>\n<p>    Quienes no descubren en el culto eucar\u00ed\u00adstico una necesidad dominical y defienden que todos los d\u00ed\u00adas son iguales para orar, no han captado lo que supone la fiesta, el domingo y el encuentro comunitario con el Se\u00f1or.<\/p>\n<p>     2.3. Las fiestas cristianas<\/p>\n<p>     Las fiestas cristianas, al igual que hab\u00ed\u00ada acontecido en el juda\u00ed\u00adsmo con los s\u00e1bados, con la Pascua y con las festividades, se difundieron con profusi\u00f3n. Si el s\u00e1bado fue reemplazado por el domingo, la Pascua cristiana, Pentecost\u00e9s y las celebraciones adquirieron una nueva significaci\u00f3n. La Pascua se asoci\u00f3 a la muerte de Jes\u00fas y a la Resurrecci\u00f3n. Pentecost\u00e9s se vincul\u00f3 con la venida del Esp\u00ed\u00adritu Santo.<\/p>\n<p>    Surgieron m\u00e1s adelante otras diversas fiestas conmemorativas en torno a los recuerdos del Se\u00f1or: su natividad, su Epifan\u00ed\u00ada o manifestaci\u00f3n, sus ayunos en el desierto, su transfiguraci\u00f3n, su sacerdocio eterno. El tiempo se encarg\u00f3 de ir perfilando esa colecci\u00f3n de recuerdos.<\/p>\n<p>    Y tambi\u00e9n el tiempo hizo a los cristianos abrirse a la conmemoraci\u00f3n de sus seguidores m\u00e1rtires y ap\u00f3stoles y sobre todo de su Madre la Virgen Mar\u00ed\u00ada.<\/p>\n<p> 3. El tercer mandamiento<\/p>\n<p>     El mandamiento antiguo de celebrar los s\u00e1bados y las prescripciones b\u00ed\u00adblicas referentes a las fiestas, se transform\u00f3 entre los cristianos en la necesidad de  participar en la asamblea de los disc\u00ed\u00adpulos de Jes\u00fas que conmemoraban su resurrecci\u00f3n. Y cuando la hora de los catecismos lleg\u00f3, se condens\u00f3 en el precepto sint\u00e9tico de \u00absantificar las fiestas que manda la Iglesia y asistir a la Santa Misa los domingos y fiestas de guardar\u00bb.<\/p>\n<p>     Pero la reflexi\u00f3n moral hizo entender pronto a los cristianos que el mandamiento divino de guardar las fiestas no se pod\u00ed\u00ada reducir a un mero ejercicios cultual sino que hab\u00ed\u00ada que llegar al esp\u00ed\u00adritu de tal mandato. Por eso se resalt\u00f3 el deber de rezar y de hacer obras buenas en beneficio de los hermanos en la fe, sobre todo de los m\u00e1s necesitados o de los m\u00e1s pr\u00f3ximos.<\/p>\n<p>     El precepto dominical no es solo eucar\u00ed\u00adstico. Sobre todo lo es fraternal y eclesial. Indica la necesidad de aceptar esa voluntad divina de conmemorar y descansar para poder rezar y vivir en la comunidad el esp\u00ed\u00adritu de la fraternidad.<\/p>\n<p>     No basta, pues, el cumplir con un rito sacramental, el eucar\u00ed\u00adstico, sino que es preciso llegar a reencontrarse peri\u00f3dicamente con los propios hermanos para orar y vivir la caridad.<\/p>\n<p>    3.1. Deber eucar\u00ed\u00adstico<br \/>\n    Por eso el tercer mandamiento alude a un \u00abdeber eucar\u00ed\u00adstico\u00bb, no a un deber \u00ab\u00e9tico\u00bb sin m\u00e1s. La Iglesia recoge el sentimiento del salmista cuando aplica sus palabras al domingo: \u00abEste es el d\u00ed\u00ada que ha hecho el Se\u00f1or, exultemos y goc\u00e9monos en \u00e9l.\u00bb (Salmo 118. 24)<\/p>\n<p>    El Catecismo de la Iglesia Cat\u00f3lica sintetiza este deber con gran acierto cuando dice: \u00abEl mandamiento de la Iglesia determina y precisa la ley del Se\u00f1or: &#8216;El domingo y las dem\u00e1s fiestas de precepto los fieles tienen obligaci\u00f3n de participar en la misa&#8217; (C.D.C. can. 1247); y \u00abcumple el precepto de participar en la misa quien asiste a ella, dondequiera que se celebre en un rito cat\u00f3lico, tanto el d\u00ed\u00ada de la fiesta como el d\u00ed\u00ada anterior por la tarde.\u00bb (C.D.C. can. 1248. 1).<\/p>\n<p>    El deber no es cumplir, sino participar. El objeto del precepto no es una acci\u00f3n rutinaria externa, sino entrar en juego en una vivencia de amor.<\/p>\n<p>    3.2. El descanso oracional   El Catecismo e la Iglesia Cat\u00f3lica tambi\u00e9n completa el sentido del domingo: \u00abDurante el domingo y en las fiestas de precepto, los fieles se abstendr\u00e1n de entregarse a trabajos o actividades que impidan el culto debido a Dios, la alegr\u00ed\u00ada propia del d\u00ed\u00ada del Se\u00f1or, la pr\u00e1ctica de las obras de misericordia, el descanso necesario del esp\u00ed\u00adritu y del cuerpo. Las necesidades familiares o una gran utilidad social constituyen excusas leg\u00ed\u00adtimas respecto al precepto del descanso dominical. Los fieles deben cuidar de que leg\u00ed\u00adtimas excusas no introduzcan h\u00e1bitos perjudiciales a la religi\u00f3n, a la vida de familia y a la salud. (N\u00c2\u00ba 2185)<\/p>\n<p>    Es todo el esp\u00ed\u00adritu cristiano lo que entra en juego bajo el mandato de \u00abrespetar los domingos y fiestas de guardar\u00bb. Es decir, el cristiano se toma en serio la pertenencia a una comunidad y hace lo posible por crear espacios y tiempos de convivencia. Puede orar en su casa y en cualquier momento. Pero no es suficiente: necesita oportunidades de fraternidad, para s\u00ed\u00ad y para los dem\u00e1s. Orando con los dem\u00e1s, vive la fe en compa\u00f1\u00ed\u00ada.<\/p>\n<p>    San Juan Cris\u00f3stomo dec\u00ed\u00ada: \u00abNo puedes orar en casa como en la iglesia, donde son muchos los reunidos, donde el grito de todos se eleva a Dios como desde un solo coraz\u00f3n. Hay en ella algo m\u00e1s: la uni\u00f3n de los esp\u00ed\u00adritus, la armon\u00ed\u00ada de las almas, el v\u00ed\u00adnculo de la caridad, las oraciones de los sacerdotes\u00bb. (Incomprehens. 3. 6)<\/p>\n<p>    3. 3. La fraternidad convivencial<br \/>\n    La obligaci\u00f3n del domingo se extiende a la realizaci\u00f3n de obras de misericordia y de solidaridad con los pobres, con los tristes, con los marginados. El descanso dominical deja posibilidad para practicar la caridad de manera especial.<\/p>\n<p>    Los cristianos, al hallar tiempo el domingo, deben hacer algunas obras buenas: visitar enfermos, acordarse de sus hermanos y familiares, realizar tareas de instrucci\u00f3n y de solidaridad.<\/p>\n<p>     Tal es el sentir de la Iglesia: \u00abEl domingo est\u00e1 tradicionalmente consagrado por la piedad cristiana a obras buenas y a servicios humildes para con los enfermos, d\u00e9biles y ancianos. Los cristianos deben santificar tambi\u00e9n el domingo dedicando a su familia el tiempo y los cuidados dif\u00ed\u00adciles de prestar los otros d\u00ed\u00adas de la semana. El domingo es un tiempo de reflexi\u00f3n, de silencio, de cultura y de meditaci\u00f3n, que favorecen el crecimiento de la vida interior y cristiana\u00bb.<\/p>\n<p>    (Cat. Igl. Cat. N\u00c2\u00ba 2186)<\/p>\n<p>    3.4. Los pecados opuestos<br \/>\n    La conciencia del cristiano le dice que la misa dominical es una alegr\u00ed\u00ada m\u00e1s que una carga. Con poca fortuna se habl\u00f3 durante mucho tiempo del \u00abcumplimiento dominical\u00bb y se olvid\u00f3 que la \u00abfiesta fraternal del domingo\u00bb es algo m\u00e1s que cumplimiento y que es una celebraci\u00f3n.<\/p>\n<p>    Por eso es bueno recordar que quien, sin motivo, \u00abno asiste al encuentro eucar\u00ed\u00adstico del domingo\u00bb (\u00abno va a misa entera los domingos y fiestas de guardar\u00bb), se aleja de la caridad fraterna y de la fidelidad eclesial; y, en consecuencia, se margina de la gracia divina.<\/p>\n<p>    Si adem\u00e1s lo hace por desprecio o por mala intenci\u00f3n, por indiferentismo o por rebeld\u00ed\u00ada eclesial, la falta fraterna de ausencia se convierte, m\u00e1s que en incumplimiento, es ofensa nociva para la vida del alma.<\/p>\n<p>    Falta tambi\u00e9n al deber de celebrar el domingo quien prefiere el inter\u00e9s material que le brinda el trabajo a la riqueza espiritual de convivir en familia o de aportar fraternidad a los hermanos con tiempos de mayor disponibilidad. Adem\u00e1s escandaliza, es decir, perjudica a quien es testigo de tal comportamiento.<\/p>\n<p>    En otros tiempos se hablaba de obras serviles y obras liberales. Se dec\u00ed\u00ada que los trabajos f\u00ed\u00adsicos y materiales eran m\u00e1s fatigosos que los intelectuales o sociales. Ni que decir tiene que esas distinciones ceden su sentido ante la reflexi\u00f3n de los que el domingo y las fiestas representan en la vida del creyente.<\/p>\n<p>    El pecado contra el descanso y la santificaci\u00f3n del domingo y de las fiestas est\u00e1 en el ego\u00ed\u00adsmo de preferirse a si mismo sobre los dem\u00e1s y en buscar la rentabilidad material sobre los bienes espirituales.<\/p>\n<p>  4. La educaci\u00f3n festiva<\/p>\n<p>     El buen cristiano tiene que educarse en la fe y en las manifestaciones de la fe. La educaci\u00f3n festiva debe ser un objetivo de toda educaci\u00f3n religiosa conveniente.<\/p>\n<p> 1. La educaci\u00f3n festiva implica sentido celebrativo y tal valor implica sensibilidad comunitaria y apertura a los dem\u00e1s, no s\u00f3lo regocijo egoc\u00e9ntrico.<\/p>\n<p> 2. La fiesta no debe ser entendida como ocio y oportunidad de diversi\u00f3n, sino como solidaridad y proyecci\u00f3n. Se educa festivamente el que aprende a pensar m\u00e1s en los dem\u00e1s que en s\u00ed\u00ad mismo. Por eso es importante aprender en las fiestas a hacer el bien y no s\u00f3lo a disfrutar de situaciones agradables.<\/p>\n<p> 3. Domingo y formaci\u00f3n eclesial van estrechamente unidos en el buen cristiano. Prepararse para alg\u00fan tipo de servicio social y apost\u00f3lico en esta jornada es tan importante como disponerse para participar en la Eucarist\u00ed\u00ada de esa jornada festiva.<\/p>\n<p> 4. Cierta prevenci\u00f3n contra los espect\u00e1culos y diversiones ostentosas que los medios de comunicaci\u00f3n moderna exageran y promueven en muchos ambientes en las fiestas y domingos contribuye a que los buenos cristianos entiendan que esos d\u00ed\u00adas pueden convertirse en d\u00ed\u00adas de diversi\u00f3n ligera y no de plegaria sincera y de fraternidad generosa.<\/p>\n<p> 5. Resaltar el domingo o el d\u00ed\u00ada festivo como tiempo de familia y convivencia es la mejor forma de descubrir el valor eclesial que Dios quiere para esa jornada.<\/p>\n<p>      Este tipo de criterios y de sugerencias no son f\u00e1cilmente asimilables en las culturas de consumo exagerado en que se vive en la actualidad en muchos lugares. Se entienden y aceptan mejor en los ambientes o pa\u00ed\u00adses menos contaminados por las tendencias materialistas y el consumismo. En esto como en tantas cosas, \u00ablos pobres ser\u00e1n los primeros en el Reino de los  Cielos.\u00bb (Mt. 19.30).<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p>En todas las religiones es la fiesta un elemento esencial del culto: con ciertos ritos asignados a ciertos *tiempos, la asamblea rinde homenaje, ordinariamente en medio del *gozo o regocijo, de tal o cual aspecto de la vida humana; da gracias e implora el favor de la divinidad. Lo que caracteriza a la fiesta en la Biblia es su conexi\u00f3n con la historia sagrada, pues pone en contacto con Dios que act\u00faa sin cesar en favor de sus elegidos; sin embargo, estas fiestas est\u00e1n enraizadas en el suelo com\u00fan de la humanidad.<\/p>\n<p>AT. I. ORIGEN DE LAS FIESTAS JUD\u00ed\u008dAS. El retorno del ciclo lunar, que delimitaba el mes israelita, dio muy naturalmente lugar a fiestas: a veces la luna llena (Sal 81,4), ordinariamente la luna nueva (neomenia: ISa 20,5; 2Re 4,23: Am 8,5), finalmente el *s\u00e1bado que fijaba el ritmo de la *semana (Ex 20,8-11). El ciclo solar tra\u00ed\u00ada consigo la fiesta del A\u00f1o Nuevo, conocida en todas las civilizaciones; en un principio se uni\u00f3 a la fiesta de la recolecci\u00f3n en oto\u00f1o (Ex 23,16), luego a la *pascua de la primavera (Ex 12,2); de esta liturgia derivan ciertos ritos del d\u00ed\u00ada de la *expiaci\u00f3n (cf. Lev 16).<\/p>\n<p>Adem\u00e1s del marco formado por el ritmo de los *astros, la vida cotidiana del israelita, pastor y luego agricultor, dio lugar a fiestas que tienden a confundirse con las precedentes. El d\u00ed\u00ada de *pascua, fiesta pastoril de primavera, ten\u00ed\u00ada lugar la ofrenda de las *primicias del ganado; el trabajo de la tierra dioorigen a tres grandes fiestas anuales: \u00e1zimos en primavera, *mieses o semanas en verano, recolecci\u00f3n o *vendimia en oto\u00f1o (Ex 23,14-17; 34,18.22). El Deuteronomio une la pascua a los \u00e1zimos y da a la fiesta de la recolecci\u00f3n el nombre de fiesta de los tabern\u00e1culos (Dt 16,1-17). Ciertos ritos de las fiestas actuales no pueden comprenderse sino en raz\u00f3n de su abolengo pastoril o agrario.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s del exilio aparecieron algunas fiestas secundarias: Purim (Est 9,26; cf. 2Mac 15,36s), dedicaci\u00f3n y d\u00ed\u00ada de Nicanor (IMac 4,52-59; 7,49; 2Mac 10,5s; 15,36s).<\/p>\n<p>II. SENTIDO DE LAS FIESTAS JUD\u00ed\u008dAS.<\/p>\n<p>Las diversas fiestas adquieren nuevo sentido en funci\u00f3n del pasado que recuerdan, del porvenir que anuncian, del presente, cuya exigencia revelan.<\/p>\n<p>1. Celebraci\u00f3n agradecida de las grandes gestas de Yahveh. Israel celebra a su Dios por diversos t\u00ed\u00adtulos. Al Creador se le conmemora cada s\u00e1bado (Ex 20,11); el Libertador de Egipto est\u00e1 presente no s\u00f3lo el d\u00ed\u00ada del s\u00e1bado, sino tambi\u00e9n en la fiesta de pascua (Dt 5,12-15; 16,1); la fiesta de los tabern\u00e1culos recuerda las marchas por el *desierto y el tiempo de los desponsales con Yahveh (Lev 23,42s; cf. Jer 2,2); finalmente, el juda\u00ed\u00adsmo tard\u00ed\u00ado asoci\u00f3 a la fiesta de las semanas (en griego *pentecost\u00e9s) el don de la ley en el Sina\u00ed\u00ad. As\u00ed\u00ad las fiestas agrarias se convert\u00ed\u00adan en fiestas conmemorativas: en la oraci\u00f3n del israelita que ofrece sus primicias se eleva la acci\u00f3n de gracias, tanto por los dones de la tierra como por las grandes gestas del pasado (Dt 26,5-10).<\/p>\n<p>2. Anticipaci\u00f3n gozosa del porvenir. La fiesta actualiza en una *esperanza aut\u00e9ntica el t\u00e9rmino de la salud : el pasado de Dios asegura el porvenir del pueblo. El \u00e9xodo conmemorado anuncia y garantiza un *nuevo *\u00e9xodo: Israel ser\u00e1 un d\u00ed\u00ada definitivamente liberado (Is 43,15-21 ; 52,1-12; 55,12s), el reinado de Yahveh se extender\u00e1 a todas las *naciones, que subir\u00e1n a Jerusal\u00e9n para la fiesta de los tabern\u00e1culos (Zac 14,16-19). El pueblo debe, pues, \u00abllenarse todo de *gozo\u00bb (Sal 118; 122; 126): \u00bfno est\u00e1 en presencia de Dios (Dt 16, 11-15; Lev 23,40)?<\/p>\n<p>3. Exigencias para el presente. Pero este gozo no es aut\u00e9ntico sino cuan-do emana de un coraz\u00f3n contrito y purificado; los mismos salmos gozosos hacen presentes estas exigencias: \u00ab\u00c2\u00a1Oh Israel, ojal\u00e1 me escucharas!\u00bb, se dice con ocasi\u00f3n de la fiesta de los tabern\u00e1culos (Sal 81,9ss). Precisando m\u00e1s, la fiesta de la expiaci\u00f3n dice el *deseo de una conversi\u00f3n profunda a trav\u00e9s de las *confesiones colectivas (Sal 106; Neh 9,5-37; Dan 9,4-19). Por su parte, loe profetas no cesan de protestar contra la seguridad ilusoria que puede dar una liturgia gozosa celebrada por corazones infieles: \u00abOdio, desde\u00f1o vuestras fiestas&#8230;\u00bb (Am 5,21 ; cf. Os 2,13; Is 1,13s). Con estos or\u00e1culos aparentemente destructores no se pretende la supresi\u00f3n real de las fiestas, sino la realizaci\u00f3n de su sentido pleno: el encuentro con el Dios viviente (Ex 19,17).<\/p>\n<p>NT. I. DE LAS FIESTAS JUD\u00ed\u008dAS A LA FIESTA ETERNA. Jes\u00fas practic\u00f3 sin duda las fiestas jud\u00ed\u00adas de su tiempo, pero mostraba ya que s\u00f3lo su persona y su obra les daban pleno significado: as\u00ed\u00ad trat\u00e1ndose de la fiesta de los tabern\u00e1culos (Jn 7,37ss; 8,12; cf. Mt 21,1-10 p) o de la dedicaci\u00f3n (Jn 10,22-38). Sobre todo, sell\u00f3 deliberadamente la nueva alianza con su sacrificio en un marco pascual (Mt 26,2.17ss.28 p; Jn 13,1; 19,36; ICor 5,7s). Con esta pascua nueva y definitiva realiz\u00f3 Jes\u00fas tambi\u00e9n el voto de la fiesta de la expiaci\u00f3n, pues su sangre da acceso al verdadero santuario (Heb 10,19) y a la gran asamblea festiva de la Jerusal\u00e9n celestial (12,22s). Ahora ya la fiesta verdadera se celebra en el cielo. Con palmas en la mano, como en la fiesta de los tabern\u00e1culos (Ap 7,9), la multitud de los rescatados por la sangre del verdadero *cordero pascual (5,8-14; 7,10-14). canta un c\u00e1ntico siempre *nuevo (14,3) a la gloria del cordero y de su Padre. La fiesta de pascua ha venido a ser la fiesta eterna del cielo.<\/p>\n<p>II. LAS FIESTAS CRISTIANAS. Si la pascua del cielo redujo a su unidad escatol\u00f3gica la multiplicidad de las fiestas jud\u00ed\u00adas, en adelante confiere un nuevo sentido a las m\u00faltiples fiestas de la Iglesia en la tierra. A diferencia de las fiestas jud\u00ed\u00adas, conmemoran un acontecimiento acaecido de una vez para siempre, que tiene valor de eternidad; pero las fiestas cristianas, como las fiestas jud\u00ed\u00adas, est\u00e1n sometidas al ritmo del tiempo y de la tierra, aun cuando refiri\u00e9ndose a los hechos mayores de la existencia de Cristo. La Iglesia, si bien debe procurar que no se d\u00e9 valor excesivo a sus fiestas (cf. G\u00e1l 4,10), las cuales tambi\u00e9n son sombras de la verdadera fiesta (cf. Col 2,16), sin embargo, no tiene por qu\u00e9 temer la multiplicidad de aqu\u00e9llas.<\/p>\n<p>En primer lugar concentra la celebraci\u00f3n en el misterio pascual conmemorado en la *eucarist\u00ed\u00ada, que congrega a la comunidad el domingo, *d\u00ed\u00ada de la resurrecci\u00f3n del Se\u00f1or (Act 20,7; ICor 16,2; Ap 1,10). El domingo, punto de partida de la *semana, cuyo t\u00e9rmino era el s\u00e1bado, marca la novedad radical de la fiesta cristiana, fiesta \u00fanica, cuya irradiaci\u00f3n ilumina el a\u00f1o entero, y cuya riqueza se desarrolla en un ciclo festivo centrado en pascua.<\/p>\n<p>Luego podr\u00e1 empalmar con los ciclos naturales (p.e., las cuatro t\u00e9mporas) evocando las riquezas de su patrimonio jud\u00ed\u00ado, pero siempre actualiz\u00e1ndolo mediante el acontecimiento de Cristo y orient\u00e1ndolo seg\u00fan el misterio de la eterna fiesta celeste.<\/p>\n<p>&#8211;> Confesar &#8211; Culto &#8211; D\u00ed\u00ada del Se\u00f1or &#8211; Presencia de Dios &#8211; Reposo &#8211; S\u00e1bado &#8211; Semana &#8211; Tiempo.<\/p>\n<p>LEON-DUFOUR, Xavier, Vocabulario de Teolog\u00ed\u00ada B\u00ed\u00adblica, Herder, Barcelona, 2001<\/p>\n<p><b>Fuente: Vocabulario de las Ep\u00edstolas Paulinas<\/b><\/p>\n<p><p style=\"text-align: justify;\">En la iglesia cristiana se ha observado el (v\u00e9ase) domingo desde los tiempos apost\u00f3licos como la fiesta semanal de la resurrecci\u00f3n del Se\u00f1or, como un d\u00eda especial de culto; sin embargo, s\u00f3lo fue en el a\u00f1o 321 que el Emperador Constantino decret\u00f3 que el domingo fuera un d\u00eda festivo general.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las fiestas eclesi\u00e1sticas anuales se pueden dividir en dos clases: (a) las fiestas movibles, de las cuales las dos m\u00e1s importantes son la Semana Santa y el Domingo de Pentecost\u00e9s, cuyas fechas var\u00edan de acuerdo con las fiestas jud\u00edas de la Pascua y Pentecost\u00e9s; y (b) las fiestas inmovibles, de las cuales las m\u00e1s importantes son la Navidad (25 de diciembre) y la Epifan\u00eda (6 de enero). Las fechas de estas fiestas fueron fijadas en el cuarto siglo. Otras fiestas inamovibles incluyen los d\u00edas de diversos santos y los d\u00edas de fiestas que se encuentran en los calendarios eclesi\u00e1sticos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">V\u00e9ase <em>A\u00f1o Cristiano<\/em><em>, <\/em><em>Navidad<\/em><em>, <\/em><em>Epifan\u00eda<\/em><em>, <\/em><em>Semana Santa<\/em><em> y <\/em><em>Pentecost\u00e9s<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Frank Colquhoun<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><\/a>Harrison, E. F., Bromiley, G. W., &amp; Henry, C. F. H. (2006). <em>Diccionario de Teologi\u0301a<\/em> (268). Grand Rapids, MI: Libros Desafi\u0301o.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Teolog\u00eda<\/b><\/p>\n<p><p style=\"text-align: justify;\">Universalmente el hombre ha celebrado la regularidad y las estaciones de la naturaleza. \u00c9stas en su forma palestina fueron tomadas de la ley mosaica, pero aparte de la fiesta menor de la Luna Nueva (Nm. 28:11) celebraban tambi\u00e9n la gracia de Dios en la salvaci\u00f3n. Esto se puede apreciar bien en el Sabbath, aunque su ritmo no es el de una frecuencia lunar (cf. Ex. 20:11 con Dt. 5:15). Esto es as\u00ed incluso en la Fiesta de las Semanas (cf. Dt. 16:2). Debemos distinguir entre las fiestas de peregrinaci\u00f3n (<em>\u1e25ag<\/em>): Pascua, los Panes sin Levadura, las Semanas y la de los Tabern\u00e1culos, y la del Sabbath y la Luna Nueva, celebradas en el hogar. A las \u00faltimas se agregaron el Purim (Est. 9:20ss.) y la Fiesta de la Dedicaci\u00f3n (<em>\u1e25\u0103nukk\u0101h<\/em>; <em>1 Macabeos<\/em> 4:59, <em>2 Macabeos<\/em> 10:8; Josefo, <em>Antig\u00fcedades<\/em>, XII. vii 7). Despu\u00e9s del exilio babil\u00f3nico, el A\u00f1o Nuevo se cambi\u00f3 de Nisan (Abib, Ex. 12:2) a Tishri, el mes s\u00e9ptimo, conform\u00e1ndose as\u00ed a lo natural en vez de seguir el patr\u00f3n soteriol\u00f3gico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las fiestas ocasionales fueron frecuentes bajo la monarqu\u00eda, pero \u00fanicamente el D\u00eda de la Expiaci\u00f3n estaba prescrito en la ley. \u00c9ste era un gran evento en el santuario, pero a pesar de la descripci\u00f3n que aparece en el ensayo <em>Yoma<\/em> en la Mishnah tuvo poco impacto sobre el pueblo como un todo hasta despu\u00e9s del a\u00f1o 70 d.C.; de ah\u00ed que no se mencione en los libros hist\u00f3ricos del AT y que haya una mera referencia al pasar (Hch. 27:9) en los del NT.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los cristianos jud\u00edos continuaron observando las fiestas jud\u00edas, sin lugar a dudas, con un significado cristiano; pero, a excepci\u00f3n de la Pascua y Pentecost\u00e9s, pronto las dejaron de lado al descontextualizarse de su significado con motivo de su transplante a Europa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">H.L. Ellison<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><\/a>Harrison, E. F., Bromiley, G. W., &amp; Henry, C. F. H. (2006). <em>Diccionario de Teologi\u0301a<\/em> (268). Grand Rapids, MI: Libros Desafi\u0301o.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Teolog\u00eda<\/b><\/p>\n<p><p style='text-align:justify;'><span lang=ES style=''>Heb. <\/span><span style=''>&#7717;a&#7713;<\/span><span lang=ES style=''>, \u2018fiesta\u2019 (Lv. 23.6; Dt. 16.16), <\/span><span style=''>m\u00f4&#723;<sup>a<\/sup>&#7695;\u00ea<\/span><span style=''> <i><span lang=ES>Yahweh<\/span><\/i><span lang=ES>, \u2018fiestas del Se\u00f1or\u2019 (Lv. 23.2, 4; Nm. 15.3). Estos t\u00e9rminos se refieren a un d\u00eda, o una temporada, de regocijo religioso. Si bien algunas de estas festividades coinciden con las estaciones, esto no quiere decir que hayan tenido su origen en el ritual religioso del antiguo Cercano Oriente vinculado con las estaciones. Esto \u00faltimo est\u00e1 relacionado con los dioses del pante\u00f3n, que se reun\u00edan a hacer banquetes, o a hacer fiestas con los hombres. (V\u00e9ase C. H. Gordon, <i>Ugaritic Literature<\/i>, 1949, pp. 57\u2013103; T. Gaster,<i> Thespis<\/i>, 1950, pp. 6\u2013108). Las fiestas b\u00edblicas difieren en su origen, su prop\u00f3sito, y su contenido. Para los israelitas las estaciones eran obra del Creador para beneficio de los hombres. Ellas manifestaban la beneficencia de Dios hacia sus criaturas. Por medio de estas fiestas no s\u00f3lo reconoc\u00edan a Dios como su proveedor, sino que tambi\u00e9n registraban el favor ilimitado y gratuito del Se\u00f1or hacia un pueblo elegido, al que \u00e9l mismo hab\u00eda liberado mediante su intervenci\u00f3n personal en este mundo (Ex. 10.2; 12.8\u20139, 11, 14; Lv. 23.5; Dt. 16.6, 12). El pozo que se expresaba era genuino. Las obligaciones religiosas no eran incompatibles con el disfrute de las cosas temporales concebidas como dones de Dios (Lv. 23.40; Dt. 16.14). La respuesta del participante era religiosamente \u00e9tica, y llevaba en s\u00ed el reconocimiento del pecado y la devoci\u00f3n a la ley de Dios (Ex. 13.9; Zac. 8.9). Los sacrificios ofrecidos simbolizaban el perd\u00f3n de pecados y la reconciliaci\u00f3n con Dios (Lv. 17.11; Nm. 28.22; 29.7\u201311; 2 Cr. 30.22; Ez. 45.17, 20). Ser excluido de la fiesta se consideraba p\u00e9rdida y privaci\u00f3n del privilegio correspondiente (Nm. 9.7). Solamente en las fiestas no autorizadas los israelitas no creyentes beb\u00edan, com\u00edan, y jugaban (Ex. 32.6; 1 R. 12.32\u201333).<\/span><\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='text-indent:18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Las fiestas del AT no siguen el modelo de las del antiguo Cercano Oriente, que se caracterizaban por un per\u00edodo de gozo precedido de ritos de mortificaci\u00f3n y purgaci\u00f3n (T. Gaster, op. cit., pp. 6, 12). El festival de la Biblia conten\u00eda en s\u00ed el elemento de duelo, ya que dicho elemento estaba incluido en el sacrificio por el pecado (Lv. 23.27; Nm. 29.7). No existe una l\u00ednea de demarcaci\u00f3n claramente definida entre la aflicci\u00f3n por el pecado y el gozo del Se\u00f1or.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>Cuadro de las principales fiestas jud\u00edas b\u00edblicas y extrab\u00edblicas.<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>El disgusto de los profetas con respecto a las fiestas como eran observadas por los jud\u00edos (Is. 1.13\u201320) no se deb\u00eda a que en s\u00ed estuvieran en un plano inferior de piedad, sino a que muchos israelitas hab\u00edan olvidado su prop\u00f3sito espiritual. Hicieron que la religi\u00f3n consistiera en observancias externas, lo cual no coincid\u00eda con la intenci\u00f3n divina con respecto a las fiestas desde la \u00e9poca de su promulgaci\u00f3n (Nah. 1.15). En el NT nuestro Se\u00f1or y los creyentes piadosos que en forma diligente y espiritual observaban las fiestas prescriptas en el antiguo pacto entend\u00edan bien esto (Lc. 2.41; 22.8; Jn. 4.45; 5.1; 7.2, 11; 12.20).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Las fiestas que menciona el AT son las siguientes:<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>1. La fiesta de los panes sin levadura, heb. <\/span><span style=''>&#7717;a&#7713; hamma&#7779;&#7779;\u00f4&#7791;<\/span><span lang=ES style=' '> (Ex. 23.15), o *pascua, heb. <\/span><span style=''>pesu&#7717;<\/span><span lang=ES style=''> (Lv. 23.S), se instituy\u00f3 para conmemorar la hist\u00f3rica liberaci\u00f3n de Egipto (Ex. 10.2; 12.8, 14). Era uno de los tres festivales anuales, y se observaba el 14\u00ba d\u00eda del primer mes. Durante el 7\u00ba d\u00eda se com\u00eda pan sin levadura, y no se efectuaba ning\u00fan trabajo servil. El primer d\u00eda y el \u00faltimo eran de \u201csanta convocacion\u201d, y se ofrec\u00edan sacrificios (Nm. 28.16\u201325; Dt. 16.1\u20138).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>2. La fiesta de las semanas, heb. <\/span><span style=''>&#7717;a&#7713; \u0161&#257;&#7687;\u00fb&#723;\u00f4&#7791;<\/span><span lang=ES style=' '>. Tambi\u00e9n se denomina \u201cfiesta de la siega\u201d y \u201cfiesta de las primicias\u201d (Ex. 23.16; 34.22; Nm. 28.26). M\u00e1s adelante se conoci\u00f3 con el nombre de *Pentecost\u00e9s porque se celebraba en el d\u00eda 50\u00ba posterior al d\u00eda de reposo en que se iniciaba la pascua. Estaba se\u00f1alada por una \u201csanta convocaci\u00f3n\u201d y el ofrecimiento de sacrificios.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>3. La fiesta de los *tabern\u00e1culos, heb. <\/span><span style=''>&#7717;a&#7713; hassukk\u00f4&#7791;<\/span><span lang=ES style=''>, o \u201cfiesta de las caba\u00f1as\u201d, tambi\u00e9n llamada \u201cfiesta de la cosecha\u201d, heb. <\/span><span style=''>&#7717;a&#7713; &#7717;&#257;&#722;&#257;s&#305;&#770;f<\/span><span lang=ES style=''> (Ex. 23.16; 34.22; Lv. 23.34; Dt. 16.13). Duraba siete d\u00edas, de los cuales el primero y el \u00faltimo eran de \u201csanta convocaci\u00f3n\u201d. Se recog\u00edan los frutos y la gente moraba en tabern\u00e1culos (caba\u00f1as) hechos de ramas de \u00e1rboles (Lv. 23.39\u201343; Nm. 29.12\u201338).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>4. El \u201cd\u00eda de reposo\u201d o *s\u00e1bado. Se considera como una fiesta en Lv. 23.2\u20133, y se denominaba \u201cs\u00e1bado de reposo\u201d. Se caracterizaba por una asamblea solemne (Is. 1.13), y una completa cesaci\u00f3n de tareas. Tambi\u00e9n era un d\u00eda de regocijo (Is. 58.13).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>5. El d\u00eda de sonar las trompetas (Nm. 29.1). En Lv. 23.24 se lo denomina \u201cconmemoraci\u00f3n al son de las trompetas\u201d y \u201cd\u00eda de reposo\u201d. Se ofrec\u00edan sacrificios y cesaba el trabajo pesado.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>6. El d\u00eda de la *expiaci\u00f3n de pecados (Lv. 23.26\u201331). Se observaba el d\u00eda d\u00e9cimo del mes s\u00e9ptimo, y era un d\u00eda de \u201csanta convocaci\u00f3n\u201d, en el que se aflig\u00edan las almas y se expiaban los pecados. Ten\u00eda lugar una sola vez por a\u00f1o (Ex. 30.10).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>7. La fiesta de Purim, descripta en Est. 9. Fue instituida por Mardoqueo en la \u00e9poca del rey Asuero, para conmemorar la extraordinaria liberaci\u00f3n ante las intrigas de Am\u00e1n. Era un d\u00eda de fiesta y regocijo.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>La fiesta extrab\u00edblica denominada <\/span><span style=''>h<sup>a<\/sup>nukk\u00e2<\/span><span lang=ES style=''> es la celebraci\u00f3n de la recuperaci\u00f3n y purificaci\u00f3n del templo por Judas Macabeo en 164 a.C., despu\u00e9s de que lo hubo profanado Ant\u00edoco Ep\u00edfanes. Tambi\u00e9n se denomina \u201cfiesta de las luces\u201d. V\u00e9ase Jn. 10.22, donde se la menciona por su nombre gr., <\/span><span style=''>enkainia<\/span><span lang=ES style=''> (\u201cdedicaci\u00f3n\u201d).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=';text-transform:uppercase'>Bibliograf\u00eda.<\/span><span lang=ES style=''> J. J, von Allmen, \u201cFiestas\u201d, <i>Vocabulario b\u00edblico, <\/i>1968, pp.119\u2013124; R. de Vaux, <i>Instituciones del Antiguo Testamento<\/i>, 1985, pp. 610\u2013648; P. van Imschodt, <i>Teolog\u00eda del Antiguo Testamento<\/i>, 1969, pp. 541\u2013575; B. SchaIler, \u201cFiesta\u201d, <i>\u00b0DTNT<\/i>, 1985, t(t). II, pp.187\u2013195.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><etiqueta id=\"#_ftn89\" name=\"_ftnref89\" title=\"\"><i><span lang=ES style=''>EJ<\/span><\/i><\/etiqueta><span lang=ES style=''>, 6, cols. 1189\u20131196, 1237\u20131246.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal align=right style='text-align:right;line-height:normal'><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><etiqueta id=\"#_ftn90\" name=\"_ftnref90\" title=\"\"><span lang=ES style='font-size:10.0pt;;color:green'>D.F.<\/span><\/etiqueta><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;'>Douglas, J. (2000). Nuevo diccionario Biblico : Primera Edicion. Miami: Sociedades B\u00edblicas Unidas.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(heb., mo\u2020\u2122edh, una asamblea, hagh, danza o peregrinaje). Las fiestas, o festivales sagrados, ocupaban un lugar importante en la religi\u00f3n jud\u00ed\u00ada. Eran servicios religiosos acompa\u00f1ados por demostraciones de gozo y alegr\u00ed\u00ada. El d\u00ed\u00ada de reposo semanal (Lev 23:3) comprend\u00ed\u00ada familias y otros grupos peque\u00f1os reunidos bajo la gu\u00ed\u00ada de los levitas o los ancianos que &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/fiestas\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abFIESTAS\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-6049","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6049","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6049"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6049\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6049"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6049"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6049"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}