{"id":6077,"date":"2016-02-05T02:32:08","date_gmt":"2016-02-05T07:32:08","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/gozo\/"},"modified":"2016-02-05T02:32:08","modified_gmt":"2016-02-05T07:32:08","slug":"gozo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/gozo\/","title":{"rendered":"GOZO"},"content":{"rendered":"<p>v. Alegr\u00eda, Deleite, Regocijo<br \/>\nDeu 28:47 no serviste a Jehov\u00e1 .. con g de coraz\u00f3n<br \/>\nNeh 8:10 porque el g de Jehov\u00e1 es vuestra fuerza<br \/>\nJob 20:5 breve, y el g del imp\u00edo por un momento<br \/>\nPsa 48:2 g de toda la tierra es el monte de Sion<br \/>\nPsa 119:111 testimonios .. son el g de mi coraz\u00f3n<br \/>\nPro 15:8 mas la oraci\u00f3n de los rectos es su g<br \/>\nEcc 9:7 y come tu pan con g, y bebe tu vino con<br \/>\nIsa 35:10 y g perpetuo ser\u00e1 sobre sus cabezas<br \/>\nIsa 51:3 se hallar\u00e1 en ella alegr\u00eda y g, alabanza<br \/>\nIsa 60:15 har\u00e9 que seas .. g de todos los siglos<br \/>\nIsa 61:3 \u00f3leo de g en lugar de luto manto de<br \/>\nIsa 61:7 doble honra, y tendr\u00e1n perpetuo g<br \/>\nIsa 66:10 llenaos con ella de g, todos los que os<br \/>\nJer 25:10 desaparezca .. la voz de g y la voz de<br \/>\nJer 31:12 y vendr\u00e1n con gritos de g en lo alto de<br \/>\nJer 31:13 cambiar\u00e9 su lloro en g, y los consolar\u00e9<br \/>\nLam 2:15 \u00bfes esta la .. el g de toda la tierra?<br \/>\nMat 13:20; Mar 4:16; Luk 8:13 oye la palabra, y la recibe con g<br \/>\nMat 25:21 dijo: Bien .. entra en el g de tu se\u00f1or<br \/>\nMat 28:8 con temor y gran g .. a dar las nuevas<br \/>\nLuk 2:10 porque he aqu\u00ed os doy nuevas de gran g<br \/>\nLuk 8:40 volvi\u00f3 Jes\u00fas, le recibi\u00f3 la multitud con g<br \/>\nLuk 10:17 volvieron los setenta con g, diciendo<br \/>\nLuk 15:7 habr\u00e1 m\u00e1s g en el cielo por un pecador<br \/>\nLuk 24:41 como todav\u00eda ellos, de g, no lo cre\u00edan<br \/>\nJoh 3:29 esposo; as\u00ed pues, este mi g est\u00e1 cumplido<br \/>\nJoh 15:11; Joh 16:24; 17:13<\/p>\n<hr>\n<p>ver REGOCIJO<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Mundo Hispano<\/b><\/p>\n<p>(satisfacci\u00f3n completa).<\/p>\n<p> Se distingue de la \u00abalegr\u00ed\u00ada\u00bb y del \u00abplacer\u00bb en que no depende de cosas externas, ya que se puede y debe tener aun en los sufrimientos. Mat 5:12, Col 1:24, Fi12Cr 1:29.<\/p>\n<p> &#8211; Cristo vino para que tuvi\u00e9ramos gozo completo, Jua 17:13, Jua 16:24, Jua 15:11.<\/p>\n<p> &#8211; E1 \u00absecreto\u00bb es orar sin cesar; dando gracias a Dios \u00abpor todo\u00bb y \u00aben todo\u00bb, 1Te 5:16-18, Efe 5:20.<\/p>\n<p> &#8211; La \u00fanica forma de vivir as\u00ed\u00ad es tener a Cristo en nuestro coraz\u00f3n,  Gal 2:20, 1Pe 1:6-8, 2Pe 4:12-14.<\/p>\n<p> &#8211; Es el segundo fruto del Esp\u00ed\u00adritu Santo en Gal 5:22.<\/p>\n<p> &#8211; Nada ni nadie se lo puede quitar al cristiano, Rom 8:35-39.<\/p>\n<p> &#8211; Pablo, en la \u00abCarta del Gozo\u00bb, en Filipenses, estaba lleno de gozo hasta rebosar, \u00c2\u00a1y estaba en prisi\u00f3n!: (Fi12Cr 4:18) y, azotado, con Silas, cantaba y alababa al Senor en la prisi\u00f3n en Hec 16:25.<\/p>\n<p> &#8211; El Cielo es la culminaci\u00f3n del gozo, \u00c2\u00a1por una eternidad!, Ap.21 y 22.<\/p>\n<p> Ver \u00abBienaventuranzas\u00bb.<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Cristiano<br \/>\nDr. J. Dominguez<\/p>\n<p>http:\/\/biblia.com\/diccionario\/<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Cristiano<\/b><\/p>\n<p>El g. es una situaci\u00f3n del alma (\u2020\u0153movimiento del \u00e1nimo\u2020\u009d, dice el Diccionario de la Real Academia) producido por la complacencia a causa de un acontecimiento agradable o por algo que se tiene o que se espera. Una multiplicidad de palabras expresan la idea de g. y alegr\u00ed\u00ada en el AT, pero en todos los casos esa idea va acompa\u00f1ada de un sentido de moralidad y rectitud, cosa muy diferente a la pr\u00e1ctica de los paganos. Dios es el origen y el objeto de g. para el creyente (Sal 43:4). Su salvaci\u00f3n produce g. (Sal 51:12), que da fuerza al que cree (Neh 8:10).<\/p>\n<p>Las noticias del evangelio son \u2020\u0153de gran g.\u2020\u009d (Luc 2:10). \u2020\u0153El reino de Dios no es comida ni bebida, sino justicia, paz y g. en el Esp\u00ed\u00adritu Santo\u2020\u009d (Rom 14:17). Ese g. se experimenta \u2020\u0153en el creer &#8230; por el poder del Esp\u00ed\u00adritu Santo\u2020\u009d (Rom 15:13), que lo produce como un fruto (Gal 5:22). Los creyentes son animados a gozarse en el Se\u00f1or (Flp 3:1). Ese g. es de una naturaleza tal que puede disfrutarse aun en medio de las tribulaciones (2Co 7:4).<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Cristiano<\/b><\/p>\n<p>tip, DOCT<\/p>\n<p>vet, Gozo es lo que el hombre anhela, y lo que busca; lo encuentra cuando encuentra a Dios, y solamente entonces. Retiene este gozo en la proporci\u00f3n en que crece en el conocimiento de Dios. Dios es el autor del verdadero gozo, como de toda buena d\u00e1diva. Siendo El perfectamente bueno y por encima de todo mal. Es presentado como hallando su propio gozo en el arrepentimiento del pecador que vuelve para buscarle. Al haberse introducido el pecado, y habiendo quedado el hombre por ello alienado de Dios, su idea de gozo es llegar a ser tan feliz como pueda sin Dios y alejado de El (v\u00e9ase la historia del hijo pr\u00f3digo en Lc. 15). Pero el \u00fanico resultado de un curso tal es el desenga\u00f1o y la amargura aqu\u00ed\u00ad abajo y el eterno dolor en el m\u00e1s all\u00e1. Sin embargo, cuando la luz del amor de Dios, revelado en el don y en la muerte de su Hijo, resplandece en el coraz\u00f3n, \u00e9ste queda lleno en el acto de \u00abgozo inefable y glorioso\u00bb (1 P. 1:8). \u00abEl reino de Dios no es comida ni bebida, sino justicia, paz y gozo en el Esp\u00ed\u00adritu Santo\u00bb (Ro. 14:17). Asimismo, el fruto del Esp\u00ed\u00adritu es amor, gozo, paz, y otras hermosas caracter\u00ed\u00adsticas, y es producido en el coraz\u00f3n del creyente por el Esp\u00ed\u00adritu para la gloria de Dios (G\u00e1. 5:22, 23). El ap\u00f3stol deseaba para los romanos que el Dios de esperanza los llenara de todo gozo y paz en el creer (Ro. 15:13). Tambi\u00e9n los tesalonicenses hab\u00ed\u00adan recibido la palabra \u00aben medio de gran tribulaci\u00f3n, con gozo del Esp\u00ed\u00adritu Santo\u00bb (1 Ts. 1:6). Muchos m\u00e1s pasajes podr\u00ed\u00adan ser citados para mostrar c\u00f3mo el gozo es una de las caracter\u00ed\u00adsticas principales de aquellos que han sido conducidos al conocimiento de Dios. El \u00fanico Hombre que jam\u00e1s tuvo que ser conducido a este conocimiento, por cuanto su delicia hab\u00ed\u00ada estado siempre en Dios, como la de Dios estaba en El, Aquel que hab\u00ed\u00ada sido llamado \u00abvar\u00f3n de dolores\u00bb, este hombre perfecto y bendito ten\u00ed\u00ada su propio gozo en la comuni\u00f3n con Dios en dependencia de El. Y El desea para los suyos en este mundo que su gozo sea tambi\u00e9n el de ellos (Jn. 17:13). El verdadero gozo no es conocido en el mundo en su estado presente; pero llegar\u00e1 el d\u00ed\u00ada en que el dolor, el sufrimiento, la muerte, y todos los tr\u00e1gicos frutos del pecado, ser\u00e1n quitados, cuando Dios mismo enjugar\u00e1 todas las l\u00e1grimas, llenando el universo con un gozo eterno y sin sombras. Este d\u00ed\u00ada est\u00e1 descrito en Ap. 21.<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico Ilustrado<\/b><\/p>\n<p>[675]<\/p>\n<p>    En cuanto don natural es un rasgo psicol\u00f3gico que poseen los temperamentos positivos, serenos y maduros, los cu\u00e1les prefieren ver lo positivos de la vida y situar con objetividad los riesgos, sufrimientos y dificultades.<\/p>\n<p>    En cuanto don sobrenatural del Espiritu Santo, es la participaci\u00f3n en la felicidad eterna de Dios, en cuanto nos sabemos amados y salvados para siempre, y cuento esa persuasi\u00f3n se traduce en sentimientos de regocijo personal y comunitario.<\/p>\n<p>    Por naturaleza el catequista y el mensajero evang\u00e9lico deben vivir gozosamente, pues son portadores de palabras de salvaci\u00f3n. Los textos del Nuevo Testamento est\u00e1n sembrados de la palabra gozo, sin\u00f3nimo de alegr\u00ed\u00ada, dicha, felicidad, entusiasmo, regocijo, j\u00fabilo, placer y contento. Hasta 138 veces aparece el verbo gozar o el sustantivo gozo (en griego jairo o jara). El sentido se extiende desde el nacimiento de Jes\u00fas: \u00abOs anuncio un gran gozo, que os ha nacido el Salvador\u00bb (Lc. 12.10), hasta la promesa de que \u00abla tristeza final se convertir\u00e1 en gozo.\u00bb (Jn. 16.21)<\/p>\n<p>     Ese mensaje es condicionante para cualquier tarea de educaci\u00f3n espiritual y por eso debe ser mirada con predilecci\u00f3n por parte de todo educador.<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p>El verdadero gozo<\/p>\n<p>\tEl gozo y la felicidad comienzan a sentirse cuando la persona consigue un bien que puede satisfacer las aspiraciones m\u00e1s profundas del coraz\u00f3n. No basta con conseguir el objetivo de unos deseos, sino que es necesario que se vislumbre la realizaci\u00f3n de la misma persona en toda su integridad. La simple negaci\u00f3n de los deseos no puede ser fuente de gozo y felicidad. Hay gozos sencillos y parciales, de todos los d\u00ed\u00adas, que sostienen este caminar hacia la felicidad plena, que es el deseo profundo de toda persona humana. La paz y el gozo del coraz\u00f3n nacen cuando usamos rectamente de los dones creados. La vida es hermosa porque deja entrever que Dios es bueno.<\/p>\n<p>\tEn la Palabra revelada del Antiguo y del Nuevo Testamento, se habla continuamente de la paz, del gozo, de la felicidad. El coraz\u00f3n queda invitado a abrirse a los planes de Dios sobre la historia, para poder ser feliz. Jes\u00fas invita a este gozo, a\u00fan en medio de las dificultades, anunciando la \u00abalegre noticia\u00bb de que \u00abel Reino de Dios est\u00e1 cerca\u00bb (Mc 1,15).<\/p>\n<p>\tEl gozo pascual comunicado por Jes\u00fas<\/p>\n<p>\tEn la vida de Jes\u00fas hay una tensi\u00f3n pascual, bajo la acci\u00f3n del Esp\u00ed\u00adritu, que le llena de gozo \u00abEn aquel momento, Jes\u00fas se llen\u00f3 de gozo en el Esp\u00ed\u00adritu Santo y dijo Yo te alabo, Padre\u00bb. (Lc 10,21). Es el gozo de un amor esponsal, que asume los acontecimientos adversos como \u00abcopa\u00bb (de bodas) \u00abpreparada por el Padre\u00bb (Jn 18,11; cfr. Lc 22,20).<\/p>\n<p>\tNo existe cristianismo sin gozo, como no existe sin la cruz, que es el \u00abpaso\u00bb hacia la resurrecci\u00f3n. Ese \u00abgozo pascual\u00bb (PO 11) s\u00f3lo es posible cuando se transforman las circunstancias humanas, tambi\u00e9n las de dolor, en donaci\u00f3n. Es la actitud de las \u00abbienaventuranzas\u00bb (\u00abgozosos\u00bb). Ese gozo es don y fruto del Esp\u00ed\u00adritu Santo (cfr. Rom 4,27; gal 5,22), que \u00abnadie puede arrebatar\u00bb (Jn 16,22). El gozo y la paz, que son don del Esp\u00ed\u00adritu Santo, comienzan a \u00absentirse\u00bb en el coraz\u00f3n y en el grupo evangelizador, cuando se vislumbra, por la fe \u00aboscura\u00bb, que todav\u00ed\u00ada es posible hacer lo mejor darse como Cristo en Bel\u00e9n y en la cruz \u00abLa entrega sincera de s\u00ed\u00ad mismo a los dem\u00e1s\u00bb (GS 24).<\/p>\n<p>\tGracias al mensaje evang\u00e9lico, se vislumbra que la bienaventuranza definitiva de la otra vida comienza a anticiparse en la vida presente, cuando el coraz\u00f3n experimenta la paz y la alegr\u00ed\u00ada de la donaci\u00f3n a Dios y a los hermanos. En el serm\u00f3n de la monta\u00f1a, Jes\u00fas describe las situaciones m\u00e1s dolorosas de la humanidad, para proclamar \u00abbienaventurados\u00bb a los que, en esas circunstancias, incluso de sufrimiento, saben reaccionar amando (Mt 5,1-12.44-42).<\/p>\n<p>\tSi \u00abla bienaventuranza es el \u00fanico bien del hombre\u00bb, y la \u00abfelicidad\u00bb es la posesi\u00f3n del bien conocido y amado (cfr. Santo Tom\u00e1s, I-II, q. 31, a.3), esa felicidad ya comienza en esta tierra, cuando experimentamos el gozo de recibir dones pasajeros de Dios como monedas para cambiarlos en dones imperecederos. Este trueque de todos los d\u00ed\u00adas produce el gozo de la esperanza, porque se conf\u00ed\u00ada en Dios y se tiende hacia \u00e9l. \u00abLa esperanza no deja confundido\u00bb (Rom 5,5). Es el gozo de la cercan\u00ed\u00ada de Cristo que viene \u00abAlegraos siempre en el Se\u00f1or; os lo repito, alegraos. Que todo el mundo conozca vuestra bondad. El Se\u00f1or est\u00e1 cerca\u00bb (Fil 4,4).<\/p>\n<p>\tEvangelizar anunciar el gozo salv\u00ed\u00adfico<\/p>\n<p>\t\u00abEvangelizar\u00bb (Lc 4,18; Mc 1,15) consiste en anunciar (\u00abangello\u00bb) el gozo (\u00abeu\u00bb) de que Cristo trae la verdadera paz, \u00abla gran alegr\u00ed\u00ada\u00bb del nacimiento del Salvador (Lc 2,10), que muri\u00f3 y resucit\u00f3 para redimir a la humanidad. El gozo es parte esencial del anuncio evang\u00e9lico. El verdadero gozo s\u00f3lo se encuentra en Dios, que ha hecho al hombre para participar de su mismo gozo infinito.<\/p>\n<p>\t\u00abEvangelizar\u00bb, en este contexto pascual de esperanza, significa anunciar esta \u00abnoticia gozosa\u00bb de que la vida humana ya tiene sentido, gracias a Cristo Redentor. Es el anuncio de las \u00abbienaventuranzas\u00bb. Jes\u00fas llama \u00abgozosos\u00bb a los que viven de la fe \u00abBienaventurados los que sin ver, creen\u00bb (Jn 20,29). La fe es posesi\u00f3n anticipada de lo que se tendr\u00e1 despu\u00e9s, \u00abgarant\u00ed\u00ada de lo que se espera, anticipaci\u00f3n de las cosas que no se ven\u00bb (Heb 11,1). Mar\u00ed\u00ada, la Madre de Jes\u00fas, fue la primera en recibir el anuncio de este gozo mesi\u00e1nico ya en acci\u00f3n \u00abAl\u00e9grate, llena de gracia, el Se\u00f1or est\u00e1 contigo\u00bb (Lc 1,28; cfr. Sof 3,14ss).<\/p>\n<p>\tEl mensaje evang\u00e9lico de las bienaventuranzas se anuncia principalmente por evangelizadores cuya vida sea un trasunto del gozo pascual de Cristo (Lc 10,21; 24,36). \u00abLa caracter\u00ed\u00adstica de toda vida misionera aut\u00e9ntica es la alegr\u00ed\u00ada interior, que viene de la fe. En un mundo angustiado y oprimido por tantos problemas, que tiende al pesimismo, el anunciador de la \u00abBuena Nueva\u00bb ha de ser un hombre que ha encontrado en Cristo la verdadera esperanza\u00bb (RMi 91).<\/p>\n<p>\tSin el testimonio y el anuncio de este gozo no habr\u00ed\u00ada verdadera evangelizaci\u00f3n. \u00abOjal\u00e1 que el mundo actual -que busca a veces con angustia, a veces con esperanza- pueda as\u00ed\u00ad recibir la Buena Nueva, no a trav\u00e9s de evangelizadores tristes y desalentados, impacientes o ansiosos, sino a trav\u00e9s de ministros del Evangelio, cuya vida irradia el fervor de quienes han recibido, ante todo en s\u00ed\u00ad mismos, la alegr\u00ed\u00ada de Cristo y aceptan consagrar su vida a la tarea de anunciar el reino de Dios y de implantar la Iglesia en el mundo\u00bb (EN 80).<\/p>\n<p>Referencias Adviento, bienaventuranzas, cruz, esperanza, evangelio, evangelizaci\u00f3n, felicidad, ver a Dios.<\/p>\n<p>Lectura de documentos GS; PO 11; \u00abGaudete in Domino\u00bb (Pablo VI, 9.5.75); EN 80; RMi 66, 91; CEC 1718-1719.<\/p>\n<p>Bibliograf\u00ed\u00ada N. BEAUPERE, San Pablo y la alegr\u00ed\u00ada (Madrid, Soc. Educaci\u00f3n Atenas, 1975); J. ESQUERDA BIFET, El gozo de la esperanza (Barcelona, Balmes, 1997); J. GALOT, L&#8217;evangile et la joie (Louvain, Sintal, 1984); S. GAROFALO, Gozo, en Nuevo Diccionario de Teolog\u00ed\u00ada B\u00ed\u00adblica (Madrid, Paulinas, 1990) 695-700; J. MOLTMANN, Sobre la alegr\u00ed\u00ada, la libertad y el juego (Salamanca, S\u00ed\u00adgueme, 1972); T. SCHRAMM, Fiesta y gozo (Salamanca, S\u00ed\u00adgueme, 1983).<\/p>\n<p>(ESQUERDA BIFET, Juan, Diccionario de la Evangelizaci\u00f3n,  BAC, Madrid, 1998)<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Evangelizaci\u00f3n<\/b><\/p>\n<p>(-> alegr\u00ed\u00ada, placer, evangelio). El evangelio es buena noticia, anuncio alegre de la libertad de Dios, que ofrece a los hombres su gracia, en plenitud. As\u00ed\u00ad lo indicaremos hablando del gozo  de Jes\u00fas, evocando luego el gozo en Pablo y tratando, finalmente, del riesgo de p\u00e9rdida de gozo en el Apocalipsis.<\/p>\n<p>(1) Gozo de Jes\u00fas. La experiencia mesi\u00e1nica de Jes\u00fas viene encuadrada en un contexto de gozo: \u00e9l no inicia su tarea por obligaci\u00f3n o miedo, por ley o deseo de venganza, sino por desbordamiento de amor, por satisfacci\u00f3n de vida. As\u00ed\u00ad lo indica el texto fundante de su bautismo, donde se vinculan el gozo de Dios Padre y la presencia del Esp\u00ed\u00adritu: \u00abSaliendo del agua, vio los cielos abri\u00e9ndose y el Esp\u00ed\u00adritu bajando como una paloma sobre \u00e9l, y se oy\u00f3 una voz del cielo: t\u00fa eres mi Hijo, el Querido, en ti me he complacido\u00bb (Mc 1,10-11). Esta palabra expresa la satisfacci\u00f3n de Dios Padre, que encuentra su placer m\u00e1s grande en el amor del Hijo. Este gozo del Padre, vinculado al Esp\u00ed\u00adritu Santo, constituye un elemento central de la experiencia mesi\u00e1nica de Jes\u00fas. Lucas ha destacado el tema en el contexto de la \u00faltima cena: \u00abCon deseo grande he deseado celebrar esta pascua con vosotros antes de padecer&#8230;\u00bb (Lc 22,15). El gozo se expresa como deseo de culminaci\u00f3n y as\u00ed\u00ad lo formula el mismo Jes\u00fas en el evangelio de Juan: \u00abOs he dicho estas cosas para que mi gozo (khara) est\u00e9 en vosotros, y para que vuestro gozo sea perfecto\u00bb (Jn 15,11). As\u00ed\u00ad termina Jes\u00fas su tarea, distinguiendo y vinculando mi gozo (la herencia mesi\u00e1nica de Reino que \u00e9l quiere ofrecer a sus disc\u00ed\u00adpulos) y vuestro gozo (la plenitud de vida de aquellos que aceptan su mensaje).<\/p>\n<p>(2) Los gozos de Pablo. El seguidor de Jes\u00fas se define as\u00ed\u00ad como hombre de gozo, tal como Pablo lo ha formulado en dos textos cl\u00e1sicos. El primero se opone a un tipo de comida ritual que no es gozo, sino sometimiento a unas normas de separaci\u00f3n. Esa es la comida de aquellos grupos de judeocristianos que interpretan el reino de Dios en clave de pureza ritual y as\u00ed\u00ad comen y beben por ley, no por gozo, distinguiendo entre alimentos puros e impuros, distinguiendo y separando a los hombres limpios (buenos israelitas) de los manchados (el resto). Marcos supon\u00ed\u00ada que Jes\u00fas se hab\u00ed\u00ada opuesto a quienes entend\u00ed\u00adan la verdad y reino de Dios en clave de comida separada, con las manos limpias (cf. Mc 7), ofreciendo, en contra de eso, una comida universal, hecha de panes y peces compartidos, para todos los hombres, a campo abierto, superando as\u00ed\u00ad la distinci\u00f3n antigua de puros e impuros, israelitas y no israelitas (cf. Marcos, secci\u00f3n de los panes: 6,30-8,21). En esa l\u00ed\u00adnea, traduciendo en otras claves la misma experiencia de superaci\u00f3n de un ritualismo legalista, Pablo interpreta el reino de Dios en forma de justicia y paz, que se abren al gozo del Esp\u00ed\u00adritu Santo, (a) El reino de Dios no es comida ni bebida, sino justicia, paz v gozo en el Esp\u00ed\u00adritu Santo (Rom 14,17). El reino es justificaci\u00f3n (dikaiosvn\u00e9), don gratuito de Dios que perdona a los hombres y les hace capaces de vivir en gratuidad. El reino es paz (eir\u00e9n\u00e9), experiencia interior de plenitud, gesto de perd\u00f3n y comunicaci\u00f3n universal, superando as\u00ed\u00ad la violencia de un mundo en que todos luchan contra todos. El reino es gozo khara). S\u00f3lo all\u00ed\u00ad donde Dios nos justifica, ofreci\u00e9ndonos su paz, los hombres pueden descubrir y cultivar el gozo de una existencia plena. Esta no es una alegr\u00ed\u00ada que se busca en la posesi\u00f3n de cosas externas, ni en la realizaci\u00f3n de grandes obras, pues ella se expresa en el despliegue de la misma vida. Pero tampoco es una alegr\u00ed\u00ada que est\u00e1 fuera del mundo, sino dentro del mismo mundo, en el camino que lleva de la justicia de Dios a la paz entre los hombres y mujeres de la tierra, (b) Los frutos del Esp\u00ed\u00adritu: amor, gozo, paz (Gal 5,25). Pablo cita nueve frutos (amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fidelidad, mansedumbre, continencia), pero entre ellos destacamos los tres primeros, y en especial el gozo. El primer fruto del Esp\u00ed\u00adritu es el amor. M\u00e1s que un fruto, es la esencia y verdad del Esp\u00ed\u00adritu de Cristo (cf. 1 Cor 13). El segundo fruto es el gozo, que nace del amor y que conduce a la paz. El mismo amor se vuelve gozo: con experiencia de una vida que tiene valor en s\u00ed\u00ad misma, como don de Dios, como camino que lleva a la paz escatol\u00f3gica, es decir, a la culminaci\u00f3n mesi\u00e1nica de la felicidad completa.<\/p>\n<p>(3) Apocalipsis. Gozos perdidos. En el contexto general de la gran lamentaci\u00f3n por la ca\u00ed\u00adda de Roma* (Ap 18,20-19,10), el Apocalipsis incluye un precioso cuadro con los gozos perdidos, aquellos que definen la vida como don de Dios: \u00abNo se volver\u00e1 a o\u00ed\u00adr en ti el son de citaristas y m\u00fasicos, de los que tocan la flauta y la trompeta. Ya no  habr\u00e1 en ti artesanos de ninguna artesan\u00ed\u00ada, ni se oir\u00e1 m\u00e1s en ti la voz del molino. La luz del candil ya no alumbrar\u00e1 m\u00e1s en ti, ni el canto del novio y de la novia se oir\u00e1 m\u00e1s en tus calles (Ap 18,22-23). Este pasaje recoge un motivo tradicional de las lamentaciones del Antiguo Testamento: \u00abSe perdi\u00f3 el vino, enferm\u00f3 la vid, gimieron todos los que eran alegres de coraz\u00f3n. Ces\u00f3 el regocijo de los panderos, se acab\u00f3 el estruendo de los que se alegran, ces\u00f3 la alegr\u00ed\u00ada del arpa. No beber\u00e1n vino con cantar; la sidra les ser\u00e1 amarga a los que la bebieren. Quebrantada est\u00e1 la ciudad por la vanidad; toda casa se ha cerrado, para que no entre nadie. Hay clamores por falta de vino en las calles; todo gozo se oscureci\u00f3, se desterr\u00f3 la alegr\u00ed\u00ada de la tierra\u00bb (Is 24,7-11). (a) No habr\u00e1 c\u00ed\u00adtaras ni m\u00fasica de flautas ni trompetas (Ap 18,22). Esta evocaci\u00f3n primera de la m\u00fasica que calla cuando se derrumba la ciudad s\u00f3lo ha podido hacerla un amigo del arte. En el principio era la armon\u00ed\u00ada del sonido bello: lo mejor de la ciudad son sus cantores, pero ellos enmudecen si no hay paz. Los hombres pueden destruir esa armon\u00ed\u00ada, pero los fieles del Cristo volver\u00e1n a hallarla junto a Dios (cf. Ap 5,5-14), como seguir\u00e1 diciendo Juan (cf. Ap 19,1-8). (b) No habr\u00e1 artesanos, obreros de las cosas necesarias (18,22b). Frente a los comerciantes de la prostituta, que subyugan a los pobres con el ansia de riqueza (cf. Ap 18,11-15), recuerda Juan a los trabajadores buenos que elevaron la ciudad. Junto a la m\u00fasica aparece aqu\u00ed\u00ad el trabajo, frente al descanso la acci\u00f3n creadora, (c) No se oir\u00e1 m\u00e1s voz de molino (18,22c) que gira incesante, moliendo el buen trigo. Los campos cultivados quedan fuera, nada se dice de ellos, pues Juan mora en la ciudad. Pero dentro de ella, en las casas de familia, hab\u00ed\u00ada sido necesaria y gozosa la piedra del molino, trabajada a mano por el siervo o por el libre (especialmente por el ama de casa). Mientras gire esa piedra y se escuche su canto habr\u00e1 vida: podr\u00e1 amasarse el pan, comer\u00e1n los hijos. La muela callada es un signo de muerte, (d) No brillar\u00e1 m\u00e1s luz de candil (18,23). Signo de casa con vida es el fuego que calienta en invierno, la luz en el hogar&#8230; S\u00f3lo all\u00ed\u00ad donde el candil se enciende cada d\u00ed\u00ada puede encenderse en amor la familia y surge la confianza en medio de la noche. L\u00e1mpara apaga da, noche sin luces, eso es la ciudad muerta, (e) No se oir\u00e1 el cantar del novio y de la novia (18,23b). El austero profeta se muestra aqu\u00ed\u00ad amigo de enamorados. Sin el gozo de la uni\u00f3n alegre, reflejada en canto del hombre y la mujer que se casan, termina la vida en el mundo. Ciudad sin bodas, tierra sin noviazgo, cementerio donde nadie ama a los dem\u00e1s y nadie goza, es la ciudad de los hombres que se va destruy\u00e9ndose a s\u00ed\u00ad misma. Frente a eso, el Dios de Cristo se expresa como gozo.<\/p>\n<p>Cf. J. J. BARTOLOME, La alegr\u00ed\u00ada del Padre. Estudio exeg\u00f3tico de Lc 15, Verbo Divino, Estella 2000; N. BEAUPERE, San Pablo y la alegr\u00ed\u00ada, S\u00ed\u00adgueme, Salamanca 1975.<\/p>\n<p>PIKAZA, Javier, Diccionario de la Biblia. Historia y Palabra, Verbo Divino, Navarra 2007<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Historia y Palabra<\/b><\/p>\n<p>\u00abOs he dicho todo esto para que particip\u00e9is en mi gozo, y vuestro gozo sea completo.\u00bb El Se\u00f1or no habla de un gozo cualquiera, de una alegr\u00ed\u00ada ef\u00ed\u00admera, pasajera, ligada a unas realidades que se desvanecen. Habla de su gozo, por tanto, se trata de algo que le pertenece profundamente. Y nos vienen a la mente otras dos expresiones: \u00abOs dejo la paz, os doy mi propia paz\u00bb; \u00abYo les he dado a ellos la gloria que t\u00fa me diste a m\u00ed\u00ad\u00bb.  Un gozo que est\u00e1 en Jes\u00fas por su misterio trinitario, porque es el Hijo, porque ama al Padre y es infinitamente amado por \u00e9l.  Este gozo del que Jes\u00fas dice \u00abest\u00e9 en vosotros\u00bb no es un elemento m\u00e1s de la vida cristiana.  Sin este gozo no hay verdadera vida cristiana.  Es el gozo de la perla preciosa, del tesoro escondido; el que da vitalidad a la Iglesia, que sostiene en el esfuerzo diario, que caracteriza de una manera singular las comunidades cristianas.  Jes\u00fas no se conforma con que el gozo exista, sino que a\u00f1ade: \u00abPara que vuestro gozo sea pleno\u00bb, o sea, abundante, sobreabundante, rebosante.  \u00bfC\u00f3mo puede ocurrir esto? Los Hechos de los Ap\u00f3stoles nos muestran que en  la primitiva comunidad cristiana el gozo iba en aumento conforme aqu\u00e9lla Iba conociendo el misterio de la cruz. Los ap\u00f3stoles se marcharon del Sanedr\u00ed\u00adn llenos de gozo, porque hab\u00ed\u00adan sido ultrajados a causa del nombre de Jes\u00fas. Tras la sublevaci\u00f3n de Antioqu\u00ed\u00ada contra Pablo, mientras \u00e9l se ve\u00ed\u00ada obligado a huir en medio de la humillaci\u00f3n, los fieles estaban llenos de gozo y del Esp\u00ed\u00adritu Santo.  Por tanto, si queremos entrar en el secreto de la plenitud de este gozo, debemos tener el valor de fijar nuestra mirada en el Crucificado.  Entonces podremos colaborar en el gozo de los dem\u00e1s, porque en cada uno de nosotros el gozo del evangelio brota de la escucha de la Palabra de Dios, recibida en el coraz\u00f3n y madurada, como la semilla evang\u00e9lica, en las dificultades y en las contrariedades tanto peque\u00f1as como grandes. Estas son las que, chocando una con otra como piedras, hacen saltar las chispas del gozo.<\/p>\n<p> Carlo Mar\u00ed\u00ada Martini, Diccionario Espiritual, PPC, Madrid, 1997<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Espiritual<\/b><\/p>\n<p>El gozo es una de las experiencias m\u00e1s dif\u00ed\u00adciles de definir Conocemos lo que es, dado que todos lo hemos experimentado en nosotros mismos o lo hemos descubierto en los otros, estableci\u00e9ndose as\u00ed\u00ad una empat\u00ed\u00ada con ellos. Se identifica con un sentimiento de plenitud, de armon\u00ed\u00ada, de satisfacci\u00f3n de la propia realidad. Quiz\u00e1s sea m\u00e1s f\u00e1cil describirlo y se\u00f1alar las causas que la vida conducen al gozo verdadero, Para muchos es el resultado de la posesi\u00f3n de un bien que produce una satisfacci\u00f3n interna. Se identifica adem\u00e1s como la consecuencia de un equilibrio entre todos los aspectos de la realidad humana: interioridad y exterioridad, corporeidad y espiritualidad, el terreno afectivo, el sensible y el intelectual. Una visi\u00f3n m\u00e1s psicol\u00ed\u201cgica descubre el gozo como un efecto de la din\u00e1mica de la realizaci\u00f3n personal y vive experiencias de plenitud en su actividad, en sus relaciones y en sus deseos. Est\u00e1n finalmente aquellos que creen que el gozo puede describirse s\u00f3lo en t\u00e9rminos negativos y lo descubren en las situaciones de ausencia de sufrimiento, de ansiedad, de preocupaciones y . de soledad.<\/p>\n<p>Resulta dif\u00ed\u00adcil conocer el gozo, la felicidad o la plenitud debido al car\u00e1cter espec\u00ed\u00adfico de esta idea, que s\u00f3lo puede comprenderse en s\u00ed\u00ad misma, ya que no es el medio, sino el fin de toda acci\u00f3n o conocimiento: sabemos m\u00e1s o menos cu\u00e1les son las cosas o las experiencias que nos conducen al gozo, pero sabemos tambi\u00e9n que el gozo no lo podemos reducir a nada de todo eso, ya que supera las realidades parciales. Representa, m\u00e1s bien, la meta de nuestra acci\u00f3n, de nuestro ser. Por eso el gozo, como todas las realidades centrales de la realizaci\u00f3n humana, es un sentimiento profundamente religioso, puesto que es un don de Dios, un fruto de sus relaciones amorosas con nosotros, y puesto que esta experiencia vivida en plenitud nos conduce hacia el encuentro con Dios.<\/p>\n<p>El gozo pertenece al coraz\u00f3n del mensaje b\u00ed\u00adblico y tanto en el Nuevo como en el Antiguo Testamento va siempre asociado a la experiencia de la salvaci\u00f3n o por lo menos a su promesa, as\u00ed\u00ad como al encuentro con Dios y a las relaciones que el hombre puede establecer con \u00e9l. En el mensaje de la nueva alianza la causa del gozo es en primer lugar el anuncio del Reino de Dios, luego la resurrecci\u00f3n de Cristo entre los muertos, la vida de una comunidad basada en el amor y, finalmente, el don del Esp\u00ed\u00adritu. Es frecuente encontrar en los escritos m\u00e1s significativos del Nuevo Testamento &#8211; Juan y Pablo- referencias a este gozo que surge de la aceptaci\u00f3n del mensaje de salvaci\u00f3n, de la adhesi\u00f3n a Cristo, del \u00e9xito de la predicaci\u00f3n o de la experiencia de comuni\u00f3n entre las primeras comunidades cristianas. El contexto b\u00ed\u00adblico nos ofrece as\u00ed\u00ad una visi\u00f3n del gozo, que es don del amor de Dios y que puede identificarse con la salvaci\u00f3n que Dios realiza a trav\u00e9s de Cristo y de su Esp\u00ed\u00adritu.<\/p>\n<p>La espiritualidad cristiana no ha podido prescindir de esta idea en el momento de expresar la esencia de la vida de los creyentes. No es f\u00e1cil reconstruir una l\u00ed\u00adnea o tradici\u00f3n en al Iglesia que se haya referido al gozo como motivo central. Por tanto, ser\u00ed\u00ada necesario servirse m\u00e1s bien de las experiencias de los grandes santos y de los maestros de espiritualidad. Este gozo se ha comprendido de varias maneras: como conocimiento profundo de los misterios de Dios en Or\u00ed\u00adgenes, como experiencia de salvaci\u00f3n y de contraste con el mundo en san Agust\u00ed\u00adn, como realidad amorosa en san Bernardo, como experiencia de sencillez y de fraternidad en san Francisco de As\u00ed\u00ads, como disposici\u00f3n del alma a la gracia en santa Teresa de Jes\u00fas, como sentimiento afectivo en san Francisco de Sales, como experiencia del cari\u00f1o de Dios en santa Teresa de Lisieux. La lista podr\u00ed\u00ada proseguir indefinidamente. Pero el punto com\u00fan a todos estos hombres y mujeres es el hecho de haber encontrado su gozo en Dios; de una forma que a veces chocaba con los gozos del mundo y que a menudo era gozo en medido del sufrimiento; gozo que resiste a los ataques del maligno, a los cambios de humor de las personas y hasta a los momentos m\u00e1s negativos de la existencia humana.<\/p>\n<p>L. Oviedo<\/p>\n<p>Bibl.: S. Garofalo, Gozo, en NDTB, 695-700: E. Beyreuther, Alegr\u00ed\u00ada, en DTNT 1, 74-83; J, Moltmann, Sobre la alegr\u00ed\u00ada, la libertad y el juego, S\u00ed\u00adgueme, Salamanca 1972; E. Otto T. Schramm, Fiesta y gozo. S\u00ed\u00adgueme, Salamanca 1983.<\/p>\n<p>PACOMIO, Luciano [et al.], Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico, Verbo Divino, Navarra, 1995<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico<\/b><\/p>\n<p>Sentimiento de alegr\u00ed\u00ada o placer que se experimenta al poseer o esperar alg\u00fan bien; felicidad; j\u00fabilo. Las palabras hebreas y griegas que se usan en la Biblia para referirse a gozo, j\u00fabilo, regocijo y alegr\u00ed\u00ada, expresan diversos matices y grados de gozo. Los verbos empleados denotan tanto los sentimientos internos como la manifestaci\u00f3n externa de gozo, y pueden tener gran variedad de significados, como \u2020\u0153estar gozoso; regocijarse; gritar de alegr\u00ed\u00ada; saltar de alegr\u00ed\u00ada\u2020\u009d, entre otros.<\/p>\n<p>Jehov\u00e1 Dios y Jesucristo. A Jehov\u00e1 se le llama el \u2020\u0153Dios feliz\u2020\u009d. (1Ti 1:11.) Su creaci\u00f3n y Su trabajo le producen gozo a El y a sus criaturas. Jehov\u00e1 se regocija en sus obras. (Sl 104:31.) De igual manera, desea que sus criaturas disfruten de las obras que El hace para provecho de ellas y que disfruten de su propio trabajo. (Ec 5:19.) Ya que es la Fuente de todas las cosas buenas (Snt 1:17), el llegar a conocerle es lo que m\u00e1s regocija a todas las criaturas inteligentes, tanto humanos como \u00e1ngeles. (Jer 9:23, 24.) Por eso el rey David dijo: \u2020\u0153Sea placentera mi meditaci\u00f3n acerca de \u00e9l. Yo, por mi parte, me regocijar\u00e9 en Jehov\u00e1\u2020\u009d. (Sl 104:34.) Tambi\u00e9n se expres\u00f3 en canci\u00f3n: \u2020\u0153Y el justo se regocijar\u00e1 en Jehov\u00e1 y verdaderamente se refugiar\u00e1 en \u00e9l; y todos los rectos de coraz\u00f3n se jactar\u00e1n\u2020\u009d. (Sl 64:10.) Y el ap\u00f3stol Pablo anim\u00f3 a los cristianos a derivar gozo en todo momento de su conocimiento de Jehov\u00e1 y de Sus tratos con ellos cuando escribi\u00f3: \u2020\u0153Siempre regoc\u00ed\u00adjense en el Se\u00f1or [Jehov\u00e1, en varias versiones]. Una vez m\u00e1s dir\u00e9: \u00c2\u00a1Regoc\u00ed\u00adjense!\u2020\u009d. (Flp 4:4.)<br \/>\nJesucristo, el m\u00e1s cercano a Jehov\u00e1, es quien lo conoce mejor (Mt 11:27), y puede darlo a conocer a sus seguidores. (Jn 1:18.) Por lo tanto, est\u00e1 gozoso, y se le llama \u2020\u0153el feliz y \u00fanico Potentado\u2020\u009d. (1Ti 6:14, 15.) Debido al amor que tiene a su Padre, est\u00e1 ansioso de hacer siempre las cosas que le agradan. (Jn 8:29.) Por consiguiente, cuando se le present\u00f3 la misi\u00f3n de venir a la Tierra, sufrir y morir con el fin de vindicar el nombre de Jehov\u00e1, \u2020\u0153por el gozo que fue puesto delante de \u00e9l aguant\u00f3 un madero de tormento, despreciando la verg\u00fcenza\u2020\u009d. (Heb 12:2.) Tambi\u00e9n sent\u00ed\u00ada un gran amor por la humanidad y se deleitaba en ella. Por eso, las Escrituras, que lo personifican en su existencia prehumana como la sabidur\u00ed\u00ada, ponen en su boca las palabras: \u2020\u0153Entonces llegu\u00e9 a estar [al] lado [de Jehov\u00e1] como un obrero maestro, y llegu\u00e9 a ser aquella con quien \u00e9l estuvo especialmente encari\u00f1ado d\u00ed\u00ada a d\u00ed\u00ada, y estuve alegre delante de \u00e9l todo el tiempo, pues estuve alegre por el terreno productivo de su tierra, y las cosas que fueron el objeto de mi cari\u00f1o estuvieron con los hijos de los hombres\u2020\u009d. (Pr 8:30, 31.)<br \/>\nJes\u00fas deseaba que sus seguidores disfrutaran del mismo gozo. Por eso, les dijo: \u2020\u0153Estas cosas les he hablado, para que mi gozo est\u00e9 en ustedes y su gozo se haga pleno\u2020\u009d. Los \u00e1ngeles tambi\u00e9n se regocijaron cuando se cre\u00f3 la Tierra. (Jn 15:11; 17:13; Job 38:4-7.) Asimismo, ven el derrotero del pueblo de Dios y se alegran de su proceder fiel. Especialmente se regocijan cuando una persona se vuelve de sus caminos pecaminosos y se adhiere a la adoraci\u00f3n pura y al servicio a Dios. (Lu 15:7, 10.)<\/p>\n<p>C\u00f3mo alegrar el coraz\u00f3n de Jehov\u00e1. Los siervos de Jehov\u00e1 pueden alegrar Su coraz\u00f3n si\u00e9ndole fieles y leales. Satan\u00e1s el Diablo ha desafiado constantemente la legitimidad de la soberan\u00ed\u00ada de Dios y la integridad de todos los que le sirven. (Job 1:9-11; 2:4, 5; Rev 12:10.) A ellos les aplican las palabras: \u2020\u0153S\u00e9 sabio, hijo m\u00ed\u00ado, y regocija mi coraz\u00f3n, para que pueda responder al que me est\u00e1 desafiando con escarnio\u2020\u009d. (Pr 27:11.) En la Tierra, el pueblo de Jehov\u00e1 tambi\u00e9n puede hacer que Dios se regocije apeg\u00e1ndose a un proceder de fidelidad y lealtad. (Isa 65:19; Sof 3:17.)<\/p>\n<p>Un fruto del esp\u00ed\u00adritu. Como Jehov\u00e1 es la Fuente del gozo y desea que su pueblo est\u00e9 gozoso, el gozo es un fruto de su esp\u00ed\u00adritu santo. En G\u00e1latas 5:22, 23 aparece inmediatamente despu\u00e9s del amor. Asimismo, el ap\u00f3stol escribi\u00f3 a los cristianos de Tesal\u00f3nica: \u2020\u0153Ustedes llegaron a ser imitadores de nosotros y del Se\u00f1or, puesto que aceptaron la palabra bajo mucha tribulaci\u00f3n con gozo de esp\u00ed\u00adritu santo\u2020\u009d. (1Te 1:6.) De igual manera, en sus consejos a los cristianos de Roma, Pablo dijo que el reino de Dios \u2020\u0153significa justicia y paz y gozo con esp\u00ed\u00adritu santo\u2020\u009d. (Ro 14:17.)<br \/>\nEl gozo verdadero es una cualidad del coraz\u00f3n, y puede beneficiar a todo el cuerpo. El sabio escritor de Proverbios dice que \u2020\u0153un coraz\u00f3n gozoso tiene buen efecto en el semblante\u2020\u009d y \u2020\u0153un coraz\u00f3n que est\u00e1 gozoso hace bien como sanador [o: \u2020\u0153hace bien al cuerpo\u2020\u009d]\u2020\u009d. (Pr 15:13; 17:22, nota.)<\/p>\n<p>El gozo en el servicio de Dios. Lo que Jehov\u00e1 pide de sus siervos no es gravoso. (1Jn 5:3.) El desea que le sirvan con gozo. Su pueblo Israel ten\u00ed\u00ada que disfrutar de las fiestas peri\u00f3dicas que El les hab\u00ed\u00ada estipulado, y deb\u00ed\u00adan regocijarse en otros aspectos de su vida y de su adoraci\u00f3n a Dios. (Le 23:40; Dt 12:7, 12, 18.) Ten\u00ed\u00adan que hablar de Dios de manera gozosa. (Sl 20:5; 51:14; 59:16.) El que no sirvieran con gozo significaba que algo iba mal en su coraz\u00f3n y que no apreciaban la bondad amorosa de Jehov\u00e1. Por lo tanto, les advirti\u00f3 lo que suceder\u00ed\u00ada si se hac\u00ed\u00adan desobedientes y no sent\u00ed\u00adan gozo al servirle: \u2020\u0153Y todas estas invocaciones de mal ciertamente vendr\u00e1n sobre ti [&#8230;] porque no escuchaste la voz de Jehov\u00e1 tu Dios ni guardaste sus mandamientos y sus estatutos [&#8230;]. Y estas tienen que continuar sobre ti y tu prole [&#8230;] debido al hecho de que no serviste a Jehov\u00e1 tu Dios con regocijo y gozo de coraz\u00f3n por la abundancia de todo\u2020\u009d. (Dt 28:45-47.)<br \/>\nIgualmente el cristiano deber\u00ed\u00ada disfrutar de su servicio a Dios. En caso contrario, significar\u00ed\u00ada que su aprecio de coraz\u00f3n es deficiente. (Sl 100:2.) \u2020\u0153El gozo de Jehov\u00e1 es su plaza fuerte\u2020\u009d, dijo uno de los siervos fieles de Dios. (Ne 8:10.) Las buenas nuevas que proclama el cristiano fueron anunciadas por el \u00e1ngel de Dios como \u2020\u0153buenas nuevas de un gran gozo que todo el pueblo tendr\u00e1\u2020\u009d. (Lu 2:10.) El llevar el nombre de Jehov\u00e1 como sus testigos y el conocer la verdad seg\u00fan se halla en la Biblia ciertamente deber\u00ed\u00ada ser motivo de gozo. Jerem\u00ed\u00adas dijo al respecto: \u2020\u0153Tu palabra llega a ser para m\u00ed\u00ad el alborozo y el regocijo de mi coraz\u00f3n; porque tu nombre ha sido llamado sobre m\u00ed\u00ad, oh Jehov\u00e1 Dios de los ej\u00e9rcitos\u2020\u009d. (Jer 15:16.)<br \/>\nPor otra parte, las rectas y justas decisiones judiciales de Jehov\u00e1 puestas en vigor en la congregaci\u00f3n cristiana y en la vida de los cristianos son una causa de gozo, especialmente en un tiempo en que el mundo ha despreciado la rectitud y la justicia. (Sl 48:11.) La maravillosa esperanza que tienen es asimismo una raz\u00f3n de peso para tener gozo. (\u2020\u0153Regoc\u00ed\u00adjense en la esperanza\u2020\u009d; Ro 12:12; Pr 10:28.) Su salvaci\u00f3n es una base para tener gozo. (Sl 13:5.) Adem\u00e1s, est\u00e1 el gozo que siente el siervo de Dios por causa de aquellos a quienes ayuda a conocer y servir a Jehov\u00e1. (Flp 4:1; 1Te 2:19.) El reunirse y el trabajar junto con el pueblo de Dios es uno de los mayores gozos. (Sl 106:4, 5; 122:1.)<\/p>\n<p>La persecuci\u00f3n, motivo de gozo. Para el cristiano que protege su coraz\u00f3n, incluso la persecuci\u00f3n, que no es en s\u00ed\u00ad misma motivo de gozo, deber\u00ed\u00ada aceptarse gozosamente, pues el aguantarla con integridad es una victoria. Dios ayuda al que es fiel. (Col 1:11.) Adem\u00e1s, la persecuci\u00f3n demuestra que se tiene la aprobaci\u00f3n de Dios. Jes\u00fas dijo que cuando el cristiano experimentara persecuci\u00f3n y vituperio, deber\u00ed\u00ada \u2020\u0153[saltar] de gozo\u2020\u009d. (Mt 5:11, 12; Snt 1:2-4; 1Pe 4:13, 14.)<\/p>\n<p>Otras fuentes de gozo provistas por Dios. Jehov\u00e1 ha provisto muchas otras cosas de las que la humanidad puede disfrutar de d\u00ed\u00ada en d\u00ed\u00ada. Algunas de estas son: el matrimonio (Dt 24:5; Pr 5:18), el tener un hijo justo y sabio (Pr 23:24, 25), el alimento (Ec 10:19; Hch 14:17), el vino (Sl 104:14, 15; Ec 10:19) y sus numerosas obras creativas. (Snt 1:17; 1Ti 6:17.)<\/p>\n<p>El gozo falso que no perdura. Jes\u00fas habl\u00f3 de algunos que escuchar\u00ed\u00adan la verdad y la recibir\u00ed\u00adan con gozo, pero sin obtener el verdadero sentido de ella. Esas personas no cultivan la palabra que se ha implantado en su coraz\u00f3n, por lo que en seguida pierden el gozo, pues tropiezan cuando surge tribulaci\u00f3n o persecuci\u00f3n por causa de la palabra. (Mt 13:20, 21.) El gozo basado en el materialismo es un gozo falso, enga\u00f1oso y de poca duraci\u00f3n. Adem\u00e1s, el que se regocija por la calamidad de otro, aunque sea la de alguien que le odia, debe rendir cuentas a Jehov\u00e1 por su pecado. (Job 31:25-30; Pr 17:5; 24:17, 18.) Si un joven cree que el dar lugar a \u2020\u0153los deseos que acompa\u00f1an a la juventud\u2020\u009d trae gozo, demuestra ser insensato. (2Ti 2:22; Ec 11:9, 10.) De manera similar, el amar las diversiones acarrea malos resultados. (Pr 21:17; Ec 7:4.) Incluso el cristiano que se alboroza al compararse con otros est\u00e1 equivocado. M\u00e1s bien, deber\u00ed\u00ada probar lo que es su propia obra y as\u00ed\u00ad tendr\u00ed\u00ada motivo para \u2020\u0153alborozarse respecto de s\u00ed\u00ad mismo solo\u2020\u009d. (G\u00e1l 6:4.)<\/p>\n<p>Gozo eterno. Jehov\u00e1 prometi\u00f3 restaurar a su pueblo Israel despu\u00e9s de su cautiverio en Babilonia. Les llev\u00f3 de regreso a Jerusal\u00e9n en 537 a. E.C. y ellos se regocijaron en gran manera cuando se coloc\u00f3 el fundamento del templo. (Isa 35:10; 51:11; 65:17-19; Esd 3:10-13.) Pero la profec\u00ed\u00ada de Isa\u00ed\u00adas (65:17) tiene un cumplimiento mayor en la instauraci\u00f3n de \u2020\u0153un nuevo cielo y una nueva tierra\u2020\u009d que har\u00e1 que toda la humanidad tenga gozo para siempre bajo la \u2020\u0153Nueva Jerusal\u00e9n\u2020\u009d. (Rev 21:1-3.)<br \/>\nLa iniquidad, la enfermedad y la muerte impiden que en la actualidad las personas tengan un gozo pleno. Pero en armon\u00ed\u00ada con la regla b\u00ed\u00adblica: \u2020\u0153El rey sabio dispersa a los inicuos\u2020\u009d, Jesucristo, en calidad de rey, pondr\u00e1 fin a todos los enemigos de Dios y de la justicia. (Pr 20:26; 1Co 15:25, 26.) De esta manera desaparecer\u00e1n todos los obst\u00e1culos que impiden que se disfrute de un gozo completo, pues incluso \u2020\u0153la muerte no ser\u00e1 m\u00e1s, ni existir\u00e1 ya m\u00e1s lamento ni clamor ni dolor\u2020\u009d. (Rev 21:4.) El sentir pesar por los que han muerto habr\u00e1 terminado por completo; habr\u00e1 sido erradicado por medio de la resurrecci\u00f3n de los muertos. Este conocimiento consuela a los cristianos incluso en la actualidad, y por esta causa no se \u2020\u0153[apesadumbran] [&#8230;] como lo hacen tambi\u00e9n los dem\u00e1s que no tienen esperanza\u2020\u009d. (1Te 4:13, 14; Jn 5:28, 29.)<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia<\/b><\/p>\n<p>Sumario: 1. El gozo en el AT: 1. Terminolog\u00ed\u00ada; 2. Los gozos terrenos; 3. El gozo por las maravillas de Dios; 4. Israel, comunidad de gozo; 5. El gozo mesi\u00e1nico; 6. El gozo eterno con Dios. II. El gozo \u00e9n el NT:! Terminolog\u00ed\u00ada; 2. El evangelio como gozo: a) El preludio, b) El gozo por la presencia de Cristo, c) Un gozo desconocido, d) La \u2020\u0153hora\u2020\u009d de Jes\u00fas. 3. El gozo de la comunidad cristiana; 4. La ense\u00f1anza apost\u00f3lica; a) La fuente del gozo cristiano, b) El gozo en el sufrimiento por Cristo; 5. El gozo sin fin.<br \/>\n1164<br \/>\n1. ELGOZOENELAT.<br \/>\n1165<br \/>\n1. Terminolog\u00ed\u00ada.<br \/>\nLa lengua hebrea, m\u00e1s bien parca en sin\u00f3nimos, se muestra rica en ra\u00ed\u00adces verbales (se han contado 13) y en vocablos (27) para expresar la variedad de sentimientos y de manifestaciones externas del gozo, especialmente religioso. Las principales ra\u00ed\u00adces son gil, exultar, jubilar, con manifestaciones variadas y referidas a la alabanza de Dios; samah, alegrarse, y simhah, alegr\u00ed\u00ada, muchas veces en paralelo con gil; sis gozar, y sas\u00f3n, gozo; ranan, aclamar, rena-nah, j\u00fabilo; rwn, voz de j\u00fabilo.<br \/>\n1166<br \/>\n2. Loz Gozos terrenos.<br \/>\nEl AT concede amplio espacio a los gozos terrenos, considerados como un don de Dios (Qo 2,24; Qo 3,13 y derivados del uso moderado de los bienes derramados por el Creador en el mundo y en las relaciones humanas, como una pausa de serenidad para aliviar las insoslayables tribulaciones. El vino est\u00e1 hecho para alegrar el coraz\u00f3n del hombre (Jc 9,13; Sal 104,5 Si 21,27s); causa de gozo es el fruto del trabajo Qo 4,22), la cosecha de frutos, la vendimia, la siega, celebradas con festejos (Is 16,10; 1s9,2 Ps 126,5s). Ocasi\u00f3n de alegr\u00ed\u00ada colectiva son tambi\u00e9n algunos acontecimientos p\u00fablicos: una victoria militar (IS 18,6), la consagraci\u00f3n del rey (IR 1,40), la dedicaci\u00f3n de las murallas de Jerusal\u00e9n despu\u00e9s de su destrucci\u00f3n Nc 12,43), la vuelta de los prisioneros (Ps 126,5s).<br \/>\nSe le concede un relieve especial a ciertos gozos m\u00e1s gratificantes: la armon\u00ed\u00ada familiar (Dt 12,7;<br \/>\nSal 118,25), una mujer virtuosa (Pr 5,18; Qo 9,9; Si 26,1-4; 1s62,5), la descendencia(IS 2,1; 1S2,5;<br \/>\nSal 113,9).<br \/>\nTodos estos gozos son un premio para el que tiene fe en los compromisos de la alianza con Dios<br \/>\nDt28,3-6), que los niega, porel contrario, a los prevaricadores (Dt 28,16-19; Dt 28,30-33; Jr 33,11). El<br \/>\nSe\u00f1or condena solamente el gozo por el mal cometido (Pr 2,14). Un coraz\u00f3n alegre le va bien a la salud<br \/>\nS117,22) y ahuyenta la melancol\u00ed\u00ada y la preocupaci\u00f3n por la caducidad de los bienes de este mundo (Qo<br \/>\n2,24s; 3,13.22).<br \/>\n1167<br \/>\n3. EL GOZO POR LAS MARAVILLAS DE Dios.<br \/>\nEl israelita creyente manifiesta, especialmente en la oraci\u00f3n, un asombro lleno de gozo por las maravillas de la creaci\u00f3n, que revelan la gloria de Dios (SaI 8; SaI 19,2-7; SaI 104). La experiencia hist\u00f3rica del pueblo ofrece, en las intervenciones incluso clamorosas de Yhwh que subrayan las grandes etapas de su designio de salvaci\u00f3n y que atestiguan su misericordia incansable, motivos urgentes de gratitud exultante SaI 78; SaI 103; SaI 105; SaI 126). El pecador recupera el gozo en el perd\u00f3n de Dios (SaI 51,10; SaI 51,14). La fuente del gozo est\u00e1 en Dios (SaI 33,21; SaI 37,4; SaI 104,34; JI 2,23; Ha 3,18); es gozo su palabra (Jr15,16)ysu ley (Ps 119,14.16. 111.143.162;Ne 8,16).<br \/>\n1168<br \/>\n4. Israel, comunidad de gozo.<br \/>\nEl gozo de cada uno de los creyentes se convierte en gozo coral, afectando a toda la comunidad reunida en la presencia de Dios y en su \u2020\u0153casa\u2020\u009d, el templo, adonde se iba en peregrinaci\u00f3n en los d\u00ed\u00adas de fiesta SaI 42,5 43,3s; SaI 68,4-9; SaI 95, Is; SaI 100,2; Is 30,29; Is 56,7). El Salterio traduce en poes\u00ed\u00ada yen oraci\u00f3n la fe, la esperanza y el amor de Israel a su Dios, que daban un tono de j\u00fabilo a las festividades jud\u00ed\u00adas con himnos, c\u00e1nticos, coros, m\u00fasica y danzas (Sa147,2; Sa147,7 81,2s; SaI 89,16 95,ls; SaI 98,4-6 105,2s; SaI 149,3).<br \/>\nEl s\u00e1bado dedicado al Se\u00f1or era la \u2020\u0153delicia\u2020\u009d de Israel (Is 58,13); las fiestas anuales, d\u00ed\u00adas hechos por Dios para el gozo de su pueblo (SaI 118,24), eran verdaderas explosiones de j\u00fabilo, como las fiestas de las semanas y la de las chozas (Dt 16,11; Dt 16,14). Los libros hist\u00f3ricos del AT resaltan la atm\u00f3sfera de gozo del d\u00ed\u00ada de la \/ pascua en circunstancias particularmente importantes para la historia de Israel, por ejemplo la pascua que vio reunidos a los israelitas que estaban ya divididos en dos reinos (2Cr 30,2 1-25). Despu\u00e9s de regresar del destierro en Babilonia se celebraron con especial j\u00fabilo la fiesta de la dedicaci\u00f3n del templo y de la restauraci\u00f3n del culto, y la fiesta de las chozas o de los tabern\u00e1culos (Esd 6,16-22; Ne 8,17<br \/>\nLos sacrificios ofrecidos en el templo ten\u00ed\u00adan que ser una manifestaci\u00f3n de gozo (Dt 12,12 cf ICr\u00f3n Dt 29,22; 2Cr 29,30). El gracioso Ps 133 expresa la felicidad de la asamblea sagrada con la met\u00e1fora del aceite perfumado, que envuelve en una atm\u00f3sfera de dulzura a los que participan de la misma alegr\u00ed\u00ada (cf tambi\u00e9n SaI 23,5 45,8s; Qo 9,7s), y con la del roc\u00ed\u00ado, imagen del gozo (Is 26,19) y de la bendici\u00f3n divina, porque est\u00e1 en el origen de la fertilidad de la tierra santa (Gn 25,28; Gn 25,39).<br \/>\n1169<br \/>\n5. El gozo mesi\u00e1nico.<br \/>\nLa liturgia hac\u00ed\u00ada revivir a Israel su pasado glorioso y alimentaba sus esperanzas en la suprema intervenci\u00f3n salv\u00ed\u00adfica de Dios, que hab\u00ed\u00ada prometido enviar al mes\u00ed\u00adas para inaugurar los tiempos de un nuevo gozo (Is 9,9, citado por Mt 4,12-16). La redenci\u00f3n mesi\u00e1nica se ve en la perspectiva de un \u00e9xodo, grandioso y lleno de j\u00fabilo, que dar\u00e1 a luz al nuevo pueblo de Dios, lo mismo que el \u00e9xodo de Egipto hab\u00ed\u00ada dado origen al antiguo Israel (Dt 32,5-10). El anuncio de la redenci\u00f3n es una invitaci\u00f3n al gozo (So 3,14; JI 2,21; JI 2,23; Lm 4,21), a la \u2020\u0153alegr\u00ed\u00ada y gozo para siempre\u2020\u009d (Ba 4,23; Ba 4,<br \/>\nEn el nuevo \u00e9xodo exultar\u00e1 igualmente toda la creaci\u00f3n: el desierto florecido, los cielos, las monta\u00f1as, las profundidades de la tierra, los bosques (Is 35,ls; 44,23), porque Yhwh consolar\u00e1 a Si\u00f3n (Is 49,13). Los rescatados entrar\u00e1n en procesi\u00f3n en Jerusal\u00e9n \u2020\u0153entre gritos de j\u00fabilo y alegr\u00ed\u00ada eterna\u2020\u009d (Is 35,10; Is 51,11), un gozo precioso y sin l\u00ed\u00admites (Is 61,3; Is 61,7; Is 61,10). La ciudad santa ser\u00e1 \u2020\u0153un gozoJ\u2020\u2122 para sus hijos (Is 65,18s; 66,10.14) e Israel acoger\u00e1 jubiloso al rey mes\u00ed\u00adas, manso y pac\u00ed\u00adfico (Za 9,9).<br \/>\n1170<br \/>\n6. El gozo eterno con Dios.<br \/>\nLa felicidad de vivir en la presencia de Dios y la profunda emoci\u00f3n que acompa\u00f1aba al ejercicio del culto en el templo, se proyectan en el Ps 16,11 hacia una inefable saciedad de gozo m\u00e1s all\u00e1 de los confines de la vida terrena: \u2020\u0153Me ense\u00f1ar\u00e1s el camino de la vida, plenitud de gozo en tu presencia, alegr\u00ed\u00ada perpetua a tu derecha\u2020\u009d. Esta misteriosa intuici\u00f3n del salmista viene despu\u00e9s de haber invocado la protecci\u00f3n de Dios, confirmando la fidelidad del Se\u00f1or como su sumo bien y su horror por el culto a los \u00ed\u00addolos, y declarando la exultaci\u00f3n de todo su ser por tener siempre delante al Se\u00f1or, en la certidumbre de que ni siquiera la tumba y la corrupci\u00f3n podr\u00e1n poner fin a su gozo: Dios no lo enga\u00f1ar\u00e1 y la comuni\u00f3n con \u00e9l, \u00ed\u00adntimamente saboreada en la tierra, ser\u00e1 indestructible (Pedro y Pablo refieren las palabras del salmo a Cristo resucitado y glorioso: Hch 2,25-27; Hch 13,35).<br \/>\n1171<br \/>\nII. EL GOZO EN EL NT.<br \/>\n1172<br \/>\n1. Terminolog\u00ed\u00ada.<br \/>\nEn el NT el gozo se expresa con tres familias de vocablos: el verbo ja\u00ed\u00adro, gozar (usado tambi\u00e9n en la f\u00f3rmula de saludo: ja\u00ed\u00adre), y el sustantivo jara, gozo, indican el sustrato del gozo, el estado de bienestar que \u00e9ste produce; el verbo euphra\u00ed\u00adnd, alegrar, y euphrosyne, alegr\u00ed\u00ada, con un significado que no se distingue claramente \u00e1tjairdy dejara; el verbo agalli\u00e1\u00f3 (agalli\u00e1omai), exultar, y el sustantivo agall\u00ed\u00adasis, exultaci\u00f3n, indican a menudo las manifestaciones externas de la alegr\u00ed\u00ada, especialmente en el culto.<br \/>\n1173<br \/>\n2. El Evangelio como gozo.<br \/>\n1174<br \/>\na) El preludio.<br \/>\nEn el NT el gozo religioso refleja la nueva realidad de los \u00faltimos tiempos de la historia de la salvaci\u00f3n. Sobre todo en Lc yen Ac aparece con mayor frecuencia el tema del gozo, que en Lc 1-2 es como un hilo conductor de la narraci\u00f3n.<br \/>\nEl anuncio de la concepci\u00f3n del precursor de Jes\u00fas es portador de \u2020\u0153gozo y alegr\u00ed\u00ada\u2020\u009d y ser\u00e1n muchos los que \u2020\u0153se alegrar\u00e1n por su nacimiento\u2020\u009d (Lc 1,14; Lc 1,58). El mismo Juan, en el seno de su madre, da un salto de gozo ante las primeras palabras de Mar\u00ed\u00ada (Lc 1,44).<br \/>\nEn el saludo de Gabriel a la Virgen, el jaire inicial (Lc 1,28) es traducido por un gran n\u00famero de exegetas como \u2020\u0153al\u00e9grate\u2020\u009d, en vez de \u2020\u0153ave\u2020\u009d o de \u2020\u0153salve\u2020\u009d, en relaci\u00f3n con otros textos prof\u00e9ticos que anunciaban el gozo mesi\u00e1nico (So 3,14; JI 2,21; Za 9,9; Lm 4,21). El Magn\u00ed\u00adficat de Mar\u00ed\u00ada es una explosi\u00f3n de gozo por las \u2020\u0153grandes cosas\u2020\u009d realizadas en ella por la omnipotencia y la santidad de Dios, con que comienza el cumplimiento de las promesas de salvaci\u00f3n hechas a los antiguos padres de Israel (Lc 1,46-55). En Bel\u00e9n un \u00e1ngel \u2020\u0153evangeliza\u2020\u009d a los pastores el nacimiento del mes\u00ed\u00adas como \u2020\u0153una gran alegr\u00ed\u00ada\u2020\u009d para todo el pueblo de Dios (Lc 2,10).<br \/>\nHay que advertir que Lucas es el \u00fanico que usa constantemente el verbo \u2020\u0153evangelizar\u2020\u009d (10 veces en el evangelio y 15 veces en los Hechos), casi como una referencia impl\u00ed\u00adcita al alegre anuncio del \u00e1ngel, que da el tono al mensaje en la buena nueva.<br \/>\n1175<br \/>\nb) El gozo por la presencia de Cristo.<br \/>\nEl tiempo en que Jes\u00fas mes\u00ed\u00adas anuncia la llegada del reino de Dios a la tierra es un tiempo de gozo, como el de un banquete de bodas(Lc 5,34; Mt 9,15; Mc 2,19); Juan Bautista, en referencia a Cristo, se define como \u2020\u0153amigo del esposo\u2020\u009d, cuya voz escucha jubiloso despu\u00e9s de haber llevado a cabo la misi\u00f3n de preparar al pueblo para su acogida (Jn 3,29).<br \/>\nEl gozo del tiempo del evangelio se proyecta hacia atr\u00e1s, a los siglos de la promesa y de la esperanza, a Abra-h\u00e1n, que salt\u00f3 de alegr\u00ed\u00ada al ver \u2020\u0153el d\u00ed\u00ada\u2020\u009d del mes\u00ed\u00adas (Jn 8,58). La imagen tradicional del banquete para indicar el conjunto de los bienes mesi\u00e1nicos se encuentra con frecuencia en Lc (son propios suyos los vv. 14,15; 22,16; cf 16,22 y 22,30).<br \/>\nLos 72 disc\u00ed\u00adpulos enviados por Jes\u00fas para anunciar el reino de Dios vuelven llenos de gozo por los prodigios que han acompa\u00f1ado a su predicaci\u00f3n, y el maestro. les invita a alegrarse m\u00e1s bien por el hecho de ser contados entre los elegidos (Lc 10,17-20).<br \/>\nEl mismo Jes\u00fas, \u2020\u0153lleno de gozo bajo la acci\u00f3n del Esp\u00ed\u00adritu Santo\u2020\u009d (Lc 10,21, expresi\u00f3n \u00fanica en el NT), alab\u00f3 y glorific\u00f3 al Padre por haber revelado a los \u2020\u0153peque\u00f1os\u2020\u009d los misterios del reino. La gente que sigue a Jes\u00fas goza al ver las cosas admirables que realiza (Lc 13,17), y no es dif\u00ed\u00adcil ver en el elogio de una mujer a la madre de Jes\u00fas la alegr\u00ed\u00ada de haber podido escuchar a su Hijo (Lc 11,27).<br \/>\nEl admirable tr\u00ed\u00adptico de las par\u00e1bolas de la misericordia de Lc 15 expresa en un crescendo acuciante el gozo por la conversi\u00f3n del pecador que ha vuelto al Padre: un gran gozo entre los hombres de la tierra y gozo mayor todav\u00ed\u00ada en el cielo (Lc 15,6s.9s). El padre de la par\u00e1bola del hijo pr\u00f3digo, que es realmente la par\u00e1bola de la prodigalidad del amor del Padre, ordena un ins\u00f3lito y necesario banquete por haber encontrado de nuevo a su hijo (Lc 15,176; Lc 15, con el uso del verbo euphra\u00ed\u00adno que no se encuentra en ning\u00fan otro sitio los evangelios).<\/p>\n<p>En el encuentro con Zaqueo, el publicano marginado y despreciado de todos, el comportamiento de Jes\u00fas, que se autoinvita a casa del \u2020\u0153pecador\u2020\u009d, escandaliza a la gente, pero llena de alegr\u00ed\u00ada al publicano salvado (Lc 19,6). En v\u00ed\u00adsperas de la pasi\u00f3n, la entrada mesi\u00e1nica triunfal de Jes\u00fas en Jerusal\u00e9n desencadena la alegr\u00ed\u00ada de \u2020\u0153todos los que iban con \u00e9l\u2020\u009d (Lc 19,37s).<br \/>\n1176<br \/>\nc) Un gozo desconocido.<br \/>\nLa \u00faltima \u2020\u0153bienaventuranza\u2020\u009d del serm\u00f3n de la monta\u00f1a anuncia para el futuro el gozo y la alegr\u00ed\u00ada a los que sean insultados, perseguidos y acusados falsamente por causa de Cristo, ya que ser\u00e1 grande su recompensa en el cielo (Mt 5,1 Is; cf Lc 6,22s). El AT conoce el gozo despu\u00e9s del sufrimiento (Is 35,10; 1s51,11; Is 61,7; SaI 126,5), pero no el gozo en el sufrimiento, ignorado tambi\u00e9n en el judaismo. Es un gozo totalmente nuevo, parad\u00f3jico y original en la ense\u00f1anza de Cristo.-La bienaventuranza de los afligidos que ser\u00e1n consolados (Mt 5,4) es en Lc 6,21: \u2020\u0153Dichosos los que ahora llor\u00e1is, porque reir\u00e9is\u2020\u009d: es el \u00fanico texto del NT en que aparece el verbo ghel\u00e1o, re\u00ed\u00adr, en sentido religioso.<br \/>\n1177<br \/>\nd) La \u2020\u0153hora \u2020\u0153de Jes\u00fas.<br \/>\nEn el cuarto evangelio esta \u2020\u0153hora\u2020\u009d es, desde el punto de vista de los hechos exteriores, la muerte dolorosa de Jes\u00fas; pero en la perspectiva del designio divino de la salvaci\u00f3n que llega a su cumplimiento es tambi\u00e9n la hora de la glorificaci\u00f3n del Hijo obediente al Padre en su inmolaci\u00f3n como v\u00ed\u00adctima de redenci\u00f3n. El drama de la pasi\u00f3n dar\u00e1 sus frutos de gozo en el tiempo de la Iglesia. Los disc\u00ed\u00adpulos de Jes\u00fas, durante la \u00faltima cena, est\u00e1n tristes porque les anuncia su separaci\u00f3n, pero el maestro les asegura que lo ver\u00e1n de nuevo: \u2020\u0153Vuestro coraz\u00f3n se alegrar\u00e1 y nadie os quitar\u00e1 ya vuestra alegr\u00ed\u00ada\u2020\u009d (Jn 16,22). Efectivamente, los disc\u00ed\u00adpulos se alegran al ver al resucitado (Jn 20,20) con una alegr\u00ed\u00ada llena de asombro Lc 24,41); y, despu\u00e9s de que Cristo volvi\u00f3 a su Padre, ellos regresaron a Jerusal\u00e9n \u2020\u0153con gran alegr\u00ed\u00ada\u2020\u009d Lc 24,52, es la conclusi\u00f3n del tercer evangelio).<br \/>\nEl gozo estable de los disc\u00ed\u00adpulos nace de su fecunda comuni\u00f3n de voluntad y de amor con el Cristo glorioso (Jn 15,lOs), de la certeza de ser siempre escuchados cuando recen en su nombre (Jn 16,23s); y ser\u00e1 completo, pleno, perfecto, imposible de suprimir e imperecedero (Jn 15,11; Jn 16,24 el gozo \u2020\u0153pleno\u2020\u009d es una expresi\u00f3n t\u00ed\u00adpica Jn), ya que ser\u00e1 el gozo mismo de Cristo el que se derramar\u00e1 en sus corazones Jn 17,13) por la riqueza de los dones salv\u00ed\u00adficos derivados de su muerte y de su gloria.<br \/>\n1178<br \/>\n3. El gozo de la comunidad cristiana.<br \/>\nEl gozo saboreado de antemano por la asamblea sagrada de Israel es, en su plenitud, la caracter\u00ed\u00adstica del nuevo pueblo de Dios reunido en la Iglesia desde el d\u00ed\u00ada de pen-tecost\u00e9s por el Esp\u00ed\u00adritu Santo (Hch 2,46), que marcar\u00e1 adem\u00e1s el comienzo del gozo en la persecuci\u00f3n y en los ultrajes que padecen los ap\u00f3stoles por el nombre de Cristo (Hch 5,41 \u2020\u0153llenos gozo y del Esp\u00ed\u00adritu Santo\u2020\u009d en Hch 13,52).<br \/>\nEl anuncio del evangelio sembrar\u00e1 el gozo en Samar\u00ed\u00ada (Hch 8,8) y en todos los que, como el ministro de la reina de Etiop\u00ed\u00ada y el carcelero de Fi-lipos, entren en el reino de Dios (Hch 8,39; Hch 16,34).<br \/>\nBernab\u00e9, enviado a Antioqu\u00ed\u00ada por la comunidad de Jerusal\u00e9n, comprobar\u00e1 con gozo los primeros \u00e9xitos de la predicaci\u00f3n evang\u00e9lica entre los paganos (Hch 11,23), que a su vez se alegrar\u00e1n por haber sido constituidos herederos de las promesas de salvaci\u00f3n hechas a Israel (Hch 13,48). Las conquistas de Pablo entre los paganos son acogidas con gozo por las comunidades cristianas de Fenicia y de Samar\u00ed\u00ada Hch 15,3), y los paganos se alegran porque los ap\u00f3stoles los declaran libres de la ley de Mois\u00e9s Hch 15,31).<br \/>\n1179<br \/>\n4. La ense\u00f1anza apost\u00f3lica.<br \/>\n1180<br \/>\na) La fuente del gozo cristiano.<\/p>\n<p>En el escrito apost\u00f3lico m\u00e1s antiguo est\u00e1 ya presente, en un contexto concreto, el gozo que es el don de Cristo. Los fieles de Tesal\u00f3nica se han hecho imitadores de Cristo y de Pablo, \u2020\u0153recibiendo la predicaci\u00f3n con el gozo del Esp\u00ed\u00adritu Santo\u2020\u009d (lTs 1,6). A pesar de la persecuci\u00f3n (lTs 2,14 3,3s), los cristianos han experimentado la bienaventuranza evang\u00e9lica, porque nadie se alegra en el sufrimiento apoyado s\u00f3lo en la virtud natural. En sus cartas, Pablo afirmar\u00e1 que la alegr\u00ed\u00ada es realmente \u2020\u0153fruto del Esp\u00ed\u00adritu Santo\u2020\u009d Ga 5,22), junto con \u2020\u0153el amor, la paz, la generosidad, la benignidad, la bondad, la fe; un fruto diferenciado que se unifica en su \u00fanica fuente, el Esp\u00ed\u00adritu, y que afecta a toda la vida cristiana personal. La alegr\u00ed\u00ada totalmente espiritual es la que da el tono a la fe (2Co 1,24; Flp 1,25), la que nutre la esperanza (Rm 12,12 ): \u2020\u0153Que el Dios de la esperanza llene de alegr\u00ed\u00ada y paz vuestra fe, y que la fuerza del Esp\u00ed\u00adritu Santo os colme de esperanza (Rm 15,13); la caridad se derrama igualmente en los corazones por medio del Esp\u00ed\u00adritu Santo que reciben (Rm 5,5). Dios quiere a los cristianos \u2020\u0153siempre alegres\u2020\u009d en la oraci\u00f3n incesante yen la acci\u00f3n de gracias (lTs 5,16-18). El gozo permanente se alimenta de la comuni\u00f3n con Cristo (Ph 4,4s). En una palabra, \u2020\u0153el reino de Dios es&#8230; gozo\u2020\u009d (Rm 14,17), y el anuncio evang\u00e9lico de nuestra comuni\u00f3n con el Padre y el Hijo es plenitud de gozo (1Jn 1,4; 2Jn 12).<br \/>\n1181<br \/>\nb) El gozo en el sufrimiento por Cristo.<br \/>\nEl tema, ya presente en Ac, vuelve a aparecer con insistencia sobre todo en la experiencia personal de Pablo. Al final de un sumario provisional de sus trabajos apost\u00f3licos, proclama que est\u00e1 siempre alegre 2Co 6,10), \u2020\u0153lleno de consuelo y de alegr\u00ed\u00ada en medio de todas mis penalidades\u2020\u009d (2Co 7,4). Ni siquiera las contrariedades que proceden de dentro de la comunidad le impiden sentirse dichoso (Ph 1,17s). Todo lo soporta con gozo por el provecho de los fieles y para completar en su carne \u2020\u0153lo que falta a la pasi\u00f3n de Cristo por su cuerpo\u2020\u2122 (Col 1,24); incluso su martirio ser\u00ed\u00ada un motivo de alegr\u00ed\u00ada para \u00e9l y para todos (Ph 2,17s).<br \/>\nLa carta a los Hebreos (12,2) propone a los cristianos perseguidos el ejemplo de Cristo, el cual, \u2020\u0153para obtener la gloria que se le propon\u00ed\u00ada, soport\u00f3 la cruz, soportando valientemente la ignominia\u2020\u009d. Jes\u00fas renunci\u00f3 a una vida feliz (Flp 2,6) y rechaz\u00f3 la tentaci\u00f3n del poder y de la gloria terrena (Lc 4,6; Jn 6,15), escogiendo una muerte cruel y considerada como ignominiosa. Los fieles perseguidos y privados de sus bienes aceptan por eso mismo su despojo, \u2020\u0153conscientes de estar en posesi\u00f3n de una riqueza mejor y permanente\u2020\u009d (Hb 10,34).<br \/>\nSantiago (1,2) exhorta a los cristianos atener como suprema alegr\u00ed\u00ada las diversas pruebas\u2020\u009d a que pueden verse sometidos.<br \/>\nEl texto de la 1 Pe 1,6-9, que es casi un comentario a la bienaventuranza evang\u00e9lica de la persecuci\u00f3n, invita a los cristianos severamente probados (1 P IP 4,12) a considerar la tribulaci\u00f3n como una ocasi\u00f3n de demostrar la pureza de su fe, y por amor de Cristo, a \u2020\u0153alegrarse con un gozo inenarrable y radiante\u2020\u009d con vistas a la obtenci\u00f3n de la salvaci\u00f3n.<br \/>\n1182<br \/>\n5. El gozo sin fin.<br \/>\nLos siervos fieles entrar\u00e1n \u2020\u0153en el gozo\u2020\u009d de su Se\u00f1or (Mt 21,23); y el Apocalipsis recoge el tema prof\u00e9tico de los cielos nuevos y de la tierra nueva en la Jerusa-l\u00e9n celestial, en la que ya no habr\u00e1 llanto ni dolor Ap 21,1-4; 1s65, ?? 1s9, que lleva hasta su grado m\u00e1s alto la expresi\u00f3n del gozo). Los redimidos participar\u00e1n del banquete de bodas del cordero con su esposa, la Iglesia, en medio del regocijo y la alegr\u00ed\u00ada general (Ap 19,7s). El alborozo del cielo se traduce en un coral lit\u00fargico de gozo, que con himnos y exclamaciones recorre todo el libro.<br \/>\nEn conclusi\u00f3n, \u2020\u0153el cristianismo fue una explosi\u00f3n de gozo y es todav\u00ed\u00ada hoy para cada alma entusiasmo de vivir&#8230; El que no exulta en lo m\u00e1s \u00ed\u00adntimo de su ser sacudido por esta novedad, no es cristiano\u2020\u009d (L. Cerfaux, La th\u00e9ologie de la gr\u00e1ce selon St. Paul, en \u2020\u0153La Vie Spirituelle\u2020\u009d 353 [1950] 5).<br \/>\n1183<br \/>\nBIBL.: Saebo M., \u2020\u0153sr, en DTMATI; Westermann C, gil, en DTMATI, 591-596; GLNTI, 51-58; III, 1199- 1210; DCBNT772-783; DSAMVIU, 1236-1243; Humert P., \u2020\u0153Lae-tarietexultare\u2020\u009ddansle vocabulaire religieuxde PAT, en \u2020\u0153RHPR\u2020\u009d 22 (1941) 186-214; Spicq C, Th\u00e9ologie morale du NT, Gabalda, Par\u00ed\u00ads 1965, 155-158; DupontJ., Les Beatitudes II, Gabalda, Par\u00ed\u00ads 1969, 319-345; Navone J., Lucanjoy, en \u2020\u0153Scripture\u2020\u009d 20(1968)49-62; Beaupere N., S\u00ed\u00ad. Pauletlajoi, Cerf, Par\u00ed\u00ads 1-93; Morrice W.G., \u2020\u0153Joy\u2020\u009din the NT, The Parternoster Press, Exeter 1984.<br \/>\n5. Garo falo<br \/>\n1184<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Cat\u00f3lico de Teolog\u00eda B\u00edblica<\/b><\/p>\n<p>La revelaci\u00f3n del Dios creador y salvador provoca en el hombre un gozo desbordante. \u00bfC\u00f3mo contemplar la *creaci\u00f3n sin proclamar: \u00abYo tengo mi gozo en Yahveh\u00bb (Sal 104, 34) y sin desear que Dios se regocije en sus *obras (104,31)? Frente a Dios, que act\u00faa en la historia, el gozo invade al que no es insensato (92,5ss) haci\u00e9ndose comunicativo: \u00abVenid, gritemos de alegr\u00ed\u00ada a Yahveh&#8230;, la roca de nuestra salvaci\u00f3n (95,1); \u00abAl\u00e9grense los cielos y salte de j\u00fabilo la tierra&#8230; ante Yahveh, pues viene\u00bb (96,1lss). Y si viene, es para invitar a sus siervos fieles a entrar en su propio gozo y para abrirles el acceso al mismo (Mt 25,21).<\/p>\n<p>AT. I. LAS ALEGR\u00ed\u008dAS DE LA VIDA. Las alegr\u00ed\u00adas de la vida humana son un elemento de las *promesas de Dios (Dt 28,3-8; Jer 33,11), que castiga la infidelidad con su privaci\u00f3n (Dt 28,30-33.47s; Jer 7,34; 25,10s). El humilde gozo que el hombre halla con la mujer que ama (Ecl 9,9), en el fruto de su trabajo (3,22), aliment\u00e1ndose y divirti\u00e9ndose un poco (2, 24; 3,12s) resiste a la cr\u00ed\u00adtica despiadada del mismo Eclesiast\u00e9s, que alaba este gozo, con el cual puede el hombre olvidar las calamidades de la vida; es la parte que Dios le otorga (5,16-19). En efecto, el *vino fue creado para proporcionar alegr\u00ed\u00ada (Jue 9,13; Sal 104,15) a quien lo usa con moderaci\u00f3n (Eclo 31,27); as\u00ed\u00ad la *vendimia misma es tiempo de alegr\u00ed\u00ada (Is 16,10), al igual que la siega (*mies) (Sal 126,5s). En cuanto al gozo de que una mujer colma a su marido con su gracia y su virtud (Prov 5,18; Eclo 26,2.13), es la imagen de los goces m\u00e1s altos (Is 62,5); para los esposos la fecundidad es causa de j\u00fabilo (1Sa 2,1.5; Sal 113,9; cf. Jn 16,21), sobre todo si su hijo es bueno (Prov 10,1).<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de las alegr\u00ed\u00adas ruidosas de los grandes d\u00ed\u00adas, coronaci\u00f3n del rey (IRe 1,40), victoria (ISa 18,6) o regreso de prisioneros (Sal 126,2s), hay otras que no se pueden comunicar a un extra\u00f1o (Prov 14,10). El sabio conoce el valor de esta alegr\u00ed\u00ada del coraz\u00f3n, que es incluso factor de buena salud (Prov 17,22) y a la que se puede contribuir con una buena palabra (12,25) o con una mirada ben\u00e9vola (15,30). Dios condena s\u00f3lo los goces perversos, los que se persiguen haciendo mal (2,14), en particular la alegr\u00ed\u00ada maligna que la desgracia del justo procura a sus enemigos (Sal 13,5; 35,26).<\/p>\n<p>II. LAS ALEGR\u00ed\u008dAS DE LA ALIANZA. Dios, de quien vienen las sanas alegr\u00ed\u00adas de la vida, ofrece a su pueblo otras m\u00e1s altas: las que ha de hallar en la fidelidad a la alianza.<\/p>\n<p>1. Alegr\u00ed\u00adas del culto comunitario. En el *culto halla Israel el gozo de *alabar a Dios (Sal 33,1), que se ha dignado ser su rey (Sal 149,2) y que le invita a regocijarse en su *presencia (Dt 12,18); *gusta tambi\u00e9n la suavidad de una reuni\u00f3n fraterna (Sal 133). Halla as\u00ed\u00ad el medio de resistir a la tentaci\u00f3n de los cultos cananeos, cuyos ritos sensuales son abominados por Dios (Dt 12,30s; 23,18s). Las *fiestas se celebran en un clirr de entusiasmo y de j\u00fabilo (Sal 42,5; 68,4s; 100,2) y recuerdan al pueblo \u00abel *d\u00ed\u00ada que ha hecho el Se\u00f1or para su gozo y su alegr\u00ed\u00ada\u00bb (Sal 118,24); algunas de estas celebraciones han hecho \u00e9poca, por ejemplo, la pascua de Ezequ\u00ed\u00adas (2Par 30, 21-26), la del retorno del exilio (Esd 6,22) y sobre todo la fiesta de los tabern\u00e1culos, en que Esdras, despu\u00e9s de haber hecho leer la ley, proclam\u00f3: \u00abEste d\u00ed\u00ada es santo&#8230; No os aflij\u00e1is: el gozo de Yahveh es nuestra fuerza\u00bb (Neh 8,10). Para fomentar este gozo plenario prescribe la ley al pueblo que vaya a surtirse en la fuente, reuni\u00e9ndose en Jerusal\u00e9n para las tres fiestas anuales a fin de obtener las *bendiciones divinas (Lev 23,40; Dt 16,11.14s). En esta fuente desea Dios que todas las naciones vayan a proveerse (Is 56,6s).<\/p>\n<p>2. Gozos de la fidelidad personal. Este gozo, ofrecido a todos, es la parte de los *humildes, que constituyen el verdadero pueblo de Dios (Sal 149,4s); como Jerem\u00ed\u00adas, devoran la *palabra divina, que es la alegr\u00ed\u00ada de su coraz\u00f3n (Jer 15,16); ponen su gozo en Dios (Sal 33,21; 37,4; Jl 2, 23) y en su ley (Sal 19,9), que es su tesoro (119,14.111.162) y que constituye sus delicias en medio de la angustia (119,143); estos humildes *buscadores de Dios pueden, pues, regocijarse (34,3; 69,33; 70,5; 105, 3), justiftcados como est\u00e1n por la *gracia (32,10s) y por la *misericordia de Dios (51,10.14). Su uni\u00f3n confiada con este Se\u00f1or, que es su \u00fanico *bien (16,2; 73,25.28), les hace entrever perspectivas de gozo eterno (16,9ss), del cual es un gusto anticipado su intimidad con la sabidur\u00ed\u00ada divina (Sab 8,16).<\/p>\n<p>3. Gozos escatol\u00f3gicos. Israel vive, en efecto, en la esperanza. Si el culto le recuerda las altas gestas de Dios, y en primer lugar el Exodo, es para hacerle desear un nuevo *\u00e9xodo en el que se revele el Dios sin igual, salvador universal (Is 45,5.8.21s). Entonces ser\u00e1 el gozo mesi\u00e1nico, cuya superabundancia anunciaba Isa\u00ed\u00adas (9, 2); el desierto exultar\u00e1 (35,1); ante la acci\u00f3n de Dios gritar\u00e1n los cielos de alegr\u00ed\u00ada, la tierra se gozar\u00e1 (44, 23; 49,13), al paso que los cautivos liberados llegar\u00e1n a Si\u00f3n dando gritos de alegr\u00ed\u00ada (35,9s; 51,11) para ser all\u00ed\u00ad revestidos de salud y de justicia (61,10) y para gustar el gozo eterno (61,7) que colmar\u00e1 su esperanza (25, 9). Entonces los servidores de Dios cantar\u00e1n, lleno el coraz\u00f3n de gozo, en una *creaci\u00f3n renovada, porque Dios crear\u00e1 a Jerusal\u00e9n \u00abgozo\u00bb y a su pueblo \u00abalegr\u00ed\u00ada\u00bb, a fin de regocijarse en ellos y de procurar a todos un j\u00fabilo sin fin (65,14.17ss; 66,10). Tal es el gozo que Jerusal\u00e9n aguarda de su Dios, el santo y el eterno, cuya misericordia va a salvarla (Bar 4, 22s.36s; 5,9). El art\u00ed\u00adfice de esta obra de salvaci\u00f3n es su rey, que viene a ella en humildad ; ac\u00f3jalo ella en la exultaci\u00f3n (Zac 9,9).<\/p>\n<p>NT. I. EL GOZO DEL EVANGELIO. Este rey humilde es Jesucristo, que anuncia a los humildes el gozo de la salvaci\u00f3n y se lo da con su sacrificio.<\/p>\n<p>1. El gozo de la salvaci\u00f3n anunciado a los humildes. La venida del salvador crea un clima de gozo que ha hecho sensible Lucas, m\u00e1s que los otros evangelistas. Aun antes de que se regocijen con su nacimiento (Lc 1, 14), en la visita de Mar\u00ed\u00ada salta de gozo el precursor en el seno de su madre (1,41.44); y la Virgen, a la que la salutaci\u00f3n del \u00e1ngel hab\u00ed\u00ada invitado a la alegr\u00ed\u00ada (1,28: gr. khaire = al\u00e9grate), canta con tanto gozo como humildad al Se\u00f1or que se ha hecho su hijo para salvar a los humildes (1,42.46-55). El nacimiento de Jes\u00fas es un gran gozo para los \u00e1ngeles que lo anuncian y para el pueblo al que viene a salvar (2,10.13s; cf. Mt 1, 21); este nacimiento colma la esperanza de los justos (Mt 13,17 p) que, como Abraham, exultaban ya al pensar eri \u00e9l (Jn 8,56).<\/p>\n<p>En Jes\u00fas est\u00e1 ya presente el reino de Dios (Mc 1,15 p; Lc 17.21); Jes\u00fas es el esposo cuya voz arrebata de gozo al Bautista (Jn 3,29) y cuya presencia no permite a sus disc\u00ed\u00adpulos *ayunar (Lc 5,34 p). Estos tienen la alegr\u00ed\u00ada de saber que sus *nombres est\u00e1n escritos en los cielos (10,20), porque son del n\u00famero de los pobres, a los que pertenece el reino (6,20 p), tesoro por el cual se da todo con alegr\u00ed\u00ada (Mt 13,44); y Jes\u00fas les ha ense\u00f1ado que la *persecuci\u00f3n, confirmando su certeza, deb\u00ed\u00ada intensificar su alegr\u00ed\u00ada (Mt 5,10ss p).<\/p>\n<p>Los disc\u00ed\u00adpulos tienen raz\u00f3n de regocijarse de los *milagros de Jes\u00fas que atestiguan su misi\u00f3n (Lc 19,37ss); pero no deben poner su alegr\u00ed\u00ada en el poder milagroso que Cristo les comunica (10,17); no es sino un medio, destinado no a procurar una vana alegr\u00ed\u00ada a hombres como Herodes, curioso de lo maravilloso (23,8). sino a hacer que sea Dios alabado por las almas rectas (13,17) y a atraer a los pecadores al salvador, disponi\u00e9ndolos a acogerlo con alegr\u00ed\u00ada y a *convertirse (19,6.9). De esta conversi\u00f3n se regocijar\u00e1n los disc\u00ed\u00adpulos como buenos hermanos (15,32), como se regocijan en el cielo el Padre y los \u00e1ngeles (15,7.10.24), como se regocija el buen *pastor, cuyo amor ha salvado a las ovejas extraviadas (15,6; Mt 18,13). Pero para compartir su gozo hay que amar como \u00e9l ha amado.<\/p>\n<p>2. El gozo del Esp\u00ed\u00adritu, fruto de la cruz. En efecto, Jes\u00fas, que hab\u00ed\u00ada exultado de gozo porque el Padre se revelaba por \u00e9l a los peque\u00f1os (Lc 10,21s), da su vida por estos peque\u00f1os, sus *amigos, a fin de comunicarles el gozo, cuya fuente es su amor (Jn 15,9-15), mientras que al pie de su cruz sus enemigos ostentan su alegr\u00ed\u00ada maligna (Lc 23,35ss). Por la *cruz va Jes\u00fas al Padre; los disc\u00ed\u00adpulos deber\u00ed\u00adan regocijarse de ello si le amaran (Jn 14,28) y si comprendieran el fin de esta partida, que es el don del Esp\u00ed\u00adritu (16,7). Gracias a este don vivir\u00e1n de la vida de Jes\u00fas (14,16-20) y, porque pedir\u00e1n en su *nombre, obtendr\u00e1n todo del padre; entonces su *tristeza se cambiar\u00e1 en gozo, su gozo ser\u00e1 perfecto y nadie se lo podr\u00e1 quitar (14,13s; 16,20-24).<\/p>\n<p>Pero los disc\u00ed\u00adpulos comprendieron tan poco que la pasi\u00f3n conduce a la resurrecci\u00f3n, y la pasi\u00f3n destruye de tal manera su esperanza (Lc 24,21) que el gozo de la *resurrecci\u00f3n les parece incre\u00ed\u00adble (24,41). Sin embargo, cuando el resucitado, despu\u00e9s de haberles mostrado las Escrituras cumplidas y de haberles prometido la fuerza del Esp\u00ed\u00adritu (24,44.49; Act 1, 8) sube al cielo, experimentan gran gozo (Lc 24,52s); la venida del Esp\u00ed\u00adritu la hace tan comunicativa (Act 2,4.11) como inquebrantable: \u00abest\u00e1n llenos de gozo de ser juzgados dignos de sufrir por el nombre\u00bb del salvador, cuyos *testigos son (Act 5, 41; cf. 4,12; Lc 24,46ss).<\/p>\n<p>II. EL GOZO DE LA VIDA NUEVA. La palabra de Jes\u00fas produjo su fruto: los que creen en \u00e9l tienen en s\u00ed\u00ad mismos la plenitud de su gozo (Jn 17,13); su comunidad vive en una alegr\u00ed\u00ada sencilla (Act 2,46) y la predicaci\u00f3n de la buena nueva es en todas partes fuente de gran alegr\u00ed\u00ada (8,8); el bautismo llena a los creyentes de un gozo que viene del Esp\u00ed\u00adritu (13,52; cf. 8,39; 13,48; 16,34) y que hace que los ap\u00f3stoles canten en medio de las peores pruebas (16,23ss).<\/p>\n<p>1. Las fuentes del gozo espiritual. El gozo es, en efecto, *fruto del Esp\u00ed\u00adritu (G\u00e1l 5,22) y una nota caracter\u00ed\u00adstica del reino de Dios (Rom 14, 17). No se trata del entusiasmo pasajero que suscita la *palabra y que destruye la tribulaci\u00f3n (cf. Mc 4,16), sino del gozo espiritual de los creyentes que, en la *prueba, son *ejemplo (1Tes 1,6s) y que, con su gozosa generosidad (2Cor 8,2; 9,7), con su *perfecci\u00f3n (2Cor 13,9), con su uni\u00f3n (F1p 2,2), con su docilidad (Heb 13, 17) y su *fidelidad a la *verdad (2Jn 4; 3Jn 3s) son ahora y ser\u00e1n en el *d\u00ed\u00ada del Se\u00f1or el gozo de sus ap\u00f3stoles (ITes 2,19s).<\/p>\n<p>La caridad que hace comulgar a los creyentes en la verdad (lCor 13, 6) les procura un gozo constante alimentado por su *oraci\u00f3n y su *acci\u00f3n de gracias incesantes (ITes 5,16; F1p 3,1; 4,4ss). \u00bfC\u00f3mo dar gracias al Padre por haber sido transferidos al reino de su Hijo muy amado, sin experimentar alegr\u00ed\u00ada (Col 1, llss)? Y la oraci\u00f3n. asidua es fuente de gozo y alegr\u00ed\u00ada porque la anima la *esperanza y porque el Dios de la esperanza responde a ella colmando de gozo al creyente (Rom 12,12; 15, 13). Tambi\u00e9n Pedro invita a \u00e9ste a bendecir a Dios con exultaci\u00f3n; su *fe, probada por la aflicci\u00f3n, pero segura de obtener la salvaci\u00f3n, le procura un gozo inefable, que es un gusto anticipado de la gloria (lPe 1,3-9).<\/p>\n<p>2. El testimonio del gozo en la prueba. Pero este gozo no pertenece sino a la fe probada. Para disfrutar de alegr\u00ed\u00ada cuando se revele la gloria de Cristo, es preciso que su disc\u00ed\u00adpulo se regocije en la medida en que participe de sus sufrimientos (lPe 4, 13). Como su maestro, prefiere ac\u00e1 abajo la *cruz al gozo (Heb 12,2); acepta con gozo verse despojado de sus bienes (Heb 10,34), teniendo por gozo supremo verse puesto a prueba en todas las formas (Sant 1,2). Para los ap\u00f3stoles como para Cristo, la *pobreza y la *persecuci\u00f3n conducen al gozo perfecto.<\/p>\n<p>Pablo, en su ministerio apost\u00f3lico, saborea este gozo de la cruz; es un elemento de su testimonio: los ministros del Se\u00f1or, \u00abafligidos\u00bb, est\u00e1n \u00absiempre gozosos)) (2Cor 6,10). El ap\u00f3stol sobreabunda de gozo en sus tribulaciones (2Cor 7,4); con un desinter\u00e9s total, se regocija con tal que se anuncie a Jesucristo (Flp 1,17s) y halla su gozo en sufrir por sus fieles y por la Iglesia (Col 1,24). Invita incluso a los filipenses a compartir el gozo que experimentar\u00ed\u00ada \u00e9l en derramar su sangre como supremo testimonio (Flp 2,17s).<\/p>\n<p>Conclusi\u00f3n. La comuni\u00f3n en el gozo eterno. Pero la prueba tendr\u00e1 fin, y Dios *vengar\u00e1 la *sangre de sus servidores juzgando a Babilonia, que se ha embriagado de ella; entonces habr\u00e1 alegr\u00ed\u00ada en el cielo (Ap 18,20; 19,1-4), donde se celebrar\u00e1n las nupcias del *cordero; los que tomen parte en ellas dar\u00e1n gloria a Dios en la alegr\u00ed\u00ada (19,7ss). Tendr\u00e1 lugar la manifestaci\u00f3n y el despliegue del gozo perfecto, que desde ahora es la parte de los hijos de Dios; porque el Esp\u00ed\u00adritu que les ha sido dado los hace comulgar con el Padre y con su Hijo Jesucristo (tJn I,2ss; 3,1s.24).<\/p>\n<p>&#8211;> Amor &#8211; Bienaventuranza &#8211; Blanco &#8211; Consolaci\u00f3n &#8211; Esperanza &#8211; Fiesta &#8211; Risa &#8211; Tristeza.<\/p>\n<p>LEON-DUFOUR, Xavier, Vocabulario de Teolog\u00ed\u00ada B\u00ed\u00adblica, Herder, Barcelona, 2001<\/p>\n<p><b>Fuente: Vocabulario de las Ep\u00edstolas Paulinas<\/b><\/p>\n<p><p style='text-align:justify;'><span lang=ES style=''>Los t\u00e9rminos h\u00edblicos son: el <etiqueta id=\"#_ftn372\" name=\"_ftnref372\" title=\"\">heb.<\/etiqueta> <\/span><span style=''>&#347;im&#7717;\u00e2<\/span><span lang=ES style=''>, el verbo <\/span><span style=''>&#347;&#257;m&#275;a&#7717;<\/span><span lang=ES style=''>, que aluden tambi\u00e9n a su expresi\u00f3n externa (<etiqueta id=\"#_ftn373\" name=\"_ftnref373\" title=\"\">cf. el cognado <\/etiqueta><etiqueta id=\"#_ftn374\" name=\"_ftnref374\" title=\"\">\u00e1r., que significa \u201cestar excitado\u201d), y menos frecuentemente <\/etiqueta><\/span><span style=''>g&#305;&#770;l<\/span><span lang=ES style=''> (verbo y sustantivo); el <etiqueta id=\"#_ftn375\" name=\"_ftnref375\" title=\"\">gr. <\/etiqueta><\/span><span style=''>jara<\/span><span lang=ES style=''> (verbo <\/span><span style=''>jair&#333;<\/span><span lang=ES style=''>), y <\/span><span style=''>agalliasis<\/span><span lang=ES style=''> (frecuentemente utilizado en la <etiqueta id=\"#_ftn376\" name=\"_ftnref376\" title=\"\"><span style='text-transform:uppercase'>LXX<\/span><\/etiqueta>, que corresponde a <\/span><span style=''>&#347;im&#7717;\u00e2<\/span><span lang=ES style=''>), que significa gozo intenso.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Tanto en el <etiqueta id=\"#_ftn377\" name=\"_ftnref377\" title=\"\">AT como en el <\/etiqueta><etiqueta id=\"#_ftn378\" name=\"_ftnref378\" title=\"\">NT el gozo es la marca constante tanto del cristiano, individualmente, como de la iglesia en forma corporativa. Es una cualidad y no simplemente una emoci\u00f3n, basada en <\/etiqueta>Dios mismo, y desde luego derivada de \u00e9l (Sal. 16.11; Fil. 4.4; Ro. 15.13), que caracteriza la vida del cristiano en la tierra (1 P. 1.8), a la vez que anticipa escatol\u00f3gicamente el gozo de estar con Cristo para siempre en el reino de los cielos (cf. Ap. 19.7).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>I. En el Antiguo Testamento<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Se relaciona el gozo con toda la vida nacional y religiosa de Israel, y se expresa particularmente mediante el entusiasmo bullanguero y tumultuoso en los festivales, sacrificios, y coronaciones (Dt. 12.6s; 1 S. 15.6; 1 R. 1.39s). El gozo espont\u00e1neo es un rasgo predominante del salterio, en el que caracteriza tanto la adoraci\u00f3n comunal (centrada principalmente en el templo, Sal. 42.4; 81.1) como la personal (Sal. 16.8s; 43.4). Isa\u00edas no concibe el gozo en funci\u00f3n de lo ritual simplemente (cf. Sal. 126), sino que lo asocia con la plenitud de la salvaci\u00f3n de Dios, y por lo tanto (en \u2018funci\u00f3n de un regocijo c\u00f3smico), con la anticipaci\u00f3n de un estado futuro (Is. 49.13; 61.10s). En el juda\u00edsmo posterior, como resultado, el gozo es un rasgo caracter\u00edstico de los \u00faltimos d\u00edas.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>II. En el Nuevo Testamento<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Los evangelios sin\u00f3pticos registran la nota de gozo en relaci\u00f3n con la proclamaci\u00f3n, en sus diferentes formas, de las buenas nuevas del reino: por ejemplo, en el nacimiento del Salvador (Lc. 2.10), en la entrada triunfal (Mr. 11.9s; Lc. 19.37), y despu\u00e9s de la resurrecci\u00f3n (Mt. 28.8). En el cuarto evangelio es Jes\u00fas mismo el que comunica este gozo (Jn. 15.11; 16.24), que luego se manifiesta como el resultado de un profundo compa\u00f1erismo entre \u00e9l y su iglesia (cf. 16.22).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>En Hechos el gozo caracteriza la vida de la iglesia primitiva. Acompa\u00f1a al don del Esp\u00edritu Santo que reciben los disc\u00edpulos (Hch. 13.52), se hace presente en los milagros realizados en el nombre de Cristo (8.8), y viene como resultado del hecho y el informe de la conversi\u00f3n de los gentiles (15.3) ; tambi\u00e9n caracteriza la comida eucar\u00edstica (2.46).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Pablo utiliza el t\u00e9rmino <\/span><span style=''>jara<\/span><span lang=ES style=''> de tres maneras diferentes. Primero, es motivo de gozo el progreso de los miembros del cuerpo de Cristo en el camino de la fe, y particularmente de los que \u00e9l ha llevado a Cristo; m\u00e1s aun, los describe como <\/span><span style=' '>h&#275; jara h&#275;m&#333;n<\/span><span lang=ES style=''>, \u201cnuestro gozo\u201d 1 Ts. 2.19s; cf. Fil. 2.2). En segundo lugar, el gozo cristiano, parad\u00f3jicamente, puede ser resultado de sufrimiento, y hasta de dolor por la causa de Cristo (Col. 1.24; 2 Co. 6.10; cf. 1 P. 4.13; He. 10.34, etc.), ya que es producido por el Se\u00f1or y no por nosotros mismos. Finalmente, el gozo es en realidad un don del Esp\u00edritu Santo (G\u00e1. 5.22), y en consecuencia es din\u00e1mico y no est\u00e1tico. Adem\u00e1s, nace del amor\u2014el amor de Dios y el nuestro\u2014, y por consiguiente est\u00e1 estrechamente relacionado con el amor en la lista paulina de elementos que constituyen el fruto del Esp\u00edritu. Pero como es un don que puede interrumpirse por el pecado, se requiere que cada creyente comparta el gozo de Cristo por medio de un andar diario con \u00e9l, y de una pr\u00e1ctica diaria de regocijo en el conocimiento de \u00e9l y de su salvaci\u00f3n (1 Ts. 5.16; Fil. 3.1; 4.4; 1 P. 1.8).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=';text-transform:uppercase'>Bibliograf\u00eda.<\/span><span lang=ES style=''> W. Beilner, \u201cAlegr\u00eda\u201d, <etiqueta id=\"#_ftn379\" name=\"_ftnref379\" title=\"\"><i>\u00b0DTB<\/i><\/etiqueta>, 1967, cols. 27\u201332; H. Eerkhof, <i>Palabras claves del evangelio<\/i>, 1965; E. Ruprecht, \u201cAlegrarse\u201d, <etiqueta id=\"#_ftn380\" name=\"_ftnref380\" title=\"\"><i>\u00b0DTMAT<\/i><\/etiqueta>, <etiqueta id=\"#_ftn381\" name=\"_ftnref381\" title=\"\">t(t). II, cols. 1041\u20131049; E. Beyreuther, \u201cAlegr\u00eda\u201d, <\/etiqueta><etiqueta id=\"#_ftn382\" name=\"_ftnref382\" title=\"\"><i>\u00b0DTNT<\/i><\/etiqueta>, t(t). I, <etiqueta id=\"#_ftn383\" name=\"_ftnref383\" title=\"\">pp. 71\u201383; K. H. Schelkle, <\/etiqueta><i>Teolog\u00eda del Nuevo Testamento<\/i>, 1975, t(t). III, pp. 222\u2013232.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>La obra cl\u00e1sica sobre el tema es E. G. Gulin, <i>Die Freude im Neuen Testament<\/i>, 1932; v\u00e9ase tamb, J. <etiqueta id=\"#_ftn384\" name=\"_ftnref384\" title=\"\">Moffatt, <\/etiqueta><i>Grace in the New Testament<\/i>, 1931, pp. 168, respecto a la relaci\u00f3n entre <i>jara <\/i>y <i>jaris<\/i>; E. Beyreuther, G. Finkenrath,<i> <etiqueta id=\"#_ftn385\" name=\"_ftnref385\" title=\"\">NIDNTT <\/etiqueta><\/i>2, pp. 352\u2013361; <etiqueta id=\"#_ftn386\" name=\"_ftnref386\" title=\"\"><i>TDNT <\/i><\/etiqueta>1, pp. 19\u201321; 2, pp. 772\u2013775; 9, pp. 359\u2013372.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal align=right style='text-align:right;line-height:normal'><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><etiqueta id=\"#_ftn387\" name=\"_ftnref387\" title=\"\"><span lang=ES style='font-size:10.0pt; ;color:green'>S.S.S.<\/span><\/etiqueta><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;'>Douglas, J. (2000). Nuevo diccionario Biblico : Primera Edicion. Miami: Sociedades B\u00edblicas Unidas.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>v. 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