{"id":6108,"date":"2016-02-05T02:35:38","date_gmt":"2016-02-05T07:35:38","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/hebreos-epistola-a-los\/"},"modified":"2016-02-05T02:35:38","modified_gmt":"2016-02-05T07:35:38","slug":"hebreos-epistola-a-los","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/hebreos-epistola-a-los\/","title":{"rendered":"HEBREOS, EPISTOLA A LOS"},"content":{"rendered":"<p>El escritor de Hebreos no incluye su nombre en la carta. Primera de Juan es la \u00fanica otra carta en el NT cuyo autor no incluye su nombre. Muchos cristianos han considerado que Pablo es el autor de Hebreos, pero otros han pensado que pudo haber sido Apolos, Bernab\u00e9 u otro.<\/p>\n<p>La carta se conoci\u00f3 en primera instancia en Roma y en el Occidente. Sus primeros lectores fueron jud\u00ed\u00ados cristianos que hablaban y escrib\u00ed\u00adan el gr. La breve declaraci\u00f3n: Os saludan los de Italia (Heb 13:24) ciertamente favorece la idea de que el escritor se encontraba en Italia. El escritor conoce muy bien a los lectores. Se refiere a su inmadurez espiritual (Heb 5:11-14), su ministerio fiel a los santos (Heb 6:9-10), y sus experiencias despu\u00e9s de su conversi\u00f3n (Heb 10:32-36). El t\u00e9rmino usado para referirse a sus l\u00ed\u00adderes espirituales o gobernantes es hoi hegoumenoi (Heb 13:7, Heb 13:17, Heb 13:24), un t\u00e9rmino t\u00e9cnico que no se encuentra en ning\u00fan otro lugar en el NT; pero otros escritos procedentes de Roma y del Occidente tienen este mismo t\u00e9rmino (p. ej., 1 Clemente 1:3; 21:6; el Pastor de Hermas 2, 2:6; 9:7 [proegoumenoi]). Parece que sus primeros l\u00ed\u00adderes ya hab\u00ed\u00adan muerto (Heb 13:7), mientras que los dirigentes actuales est\u00e1n continuamente involucrados en la tarea de velar sobre el reba\u00f1o (Heb 13:24).<br \/>\nUn bosquejo del libro revela la centralidad de Jesucristo en el libro de Hebreos.<br \/>\nI. Pr\u00f3logo: Proceso y cl\u00ed\u00admax de la revelaci\u00f3n divina (Heb 1:1-3) .<\/p>\n<p>II. La preeminencia de Cristo (Heb 1:4\u2014Heb 4:13) .<\/p>\n<p>\t A. La superioridad de Cristo sobre los \u00e1ngeles (Heb 1:4-14) .<\/p>\n<p>\t B. Advertencia: El peligro de la indiferencia ante estas verdades (Heb 2:1-4).<br \/>\n\t C. Razones por las cuales Cristo se human\u00f3 (Heb 2:5-18) .<\/p>\n<p>\t D. Superioridad de la posici\u00f3n de Cristo a la de Mois\u00e9s (Heb 3:1-6) .<\/p>\n<p>\t E. Advertencia: los efectos temporales y eternos a causa de la incredulidad (Heb 3:7\u2014Heb 4:13).<br \/>\nIII. El sacerdocio de Cristo (Heb 4:14\u2014Heb 10:18) .<\/p>\n<p>\t A. La importancia de su sacerdocio para la conducta del creyente (Heb 4:14-16) .<\/p>\n<p>\t B. Requisitos de un sumo sacerdote (Heb 5:1-10) .<\/p>\n<p>\t C. Advertencia: sobreponi\u00e9ndose a la inmadurez y apostas\u00ed\u00ada s\u00f3lo por la fe, paciencia y esperanza (Heb 5:11\u2014Heb 6:20a) .<\/p>\n<p>\t D. El sucesor eterno de Melquisedec (Heb 6:20b\u2014Heb 7:28) .<\/p>\n<p>\t E. El santuario celestial y el nuevo pacto (Heb 8:1-13) .<\/p>\n<p>\t F. El sacerdocio bajo el antiguo y el nuevo pactos (Heb 9:1-28) .<\/p>\n<p>\t G. La ineficacia de los sacrificios bajo la ley en contraste con la eficacia y finalidad del sacrificio de Cristo (Heb 10:1-18) .<\/p>\n<p>IV. Perseverancia de los cristianos (Heb 10:19\u2014Heb 12:29) .<\/p>\n<p>\t A. Las actitudes que deben cultivarse y las que deben evitarse (Heb 10:19-39) .<\/p>\n<p>\t B. La fe en acci\u00f3n: ejemplos insignes del pasado (Heb 11:1-40) .<\/p>\n<p>\t C. Incentivos para la acci\u00f3n en el presente escenario y para la meta futura (Heb 12:1-29) .<\/p>\n<p>V. Posdata: Exhortaciones, preocupaciones personales, bendici\u00f3n (Heb 13:1-25) .<\/p>\n<p>Esta carta tiene mucho que decir en cuanto a Cristo. El es completamente Dios y completamente hombre. Est\u00e1 activo en la creaci\u00f3n. El asunto del sacrificio de Cristo se discute en detalle, tanto en su papel de sacerdote como el de v\u00ed\u00adctima sacrificial. En su papel como sacerdote, \u00e9l es el l\u00ed\u00adder y gu\u00ed\u00ada. El tambi\u00e9n es quien revela a Dios. Se logra profundizar bastante en todas estas ense\u00f1anzas acerca de la persona y obra de Cristo.<\/p>\n<p>El antiguo y nuevo pactos son comparados y se proveen las razones para la superioridad del nuevo o eterno pacto.<\/p>\n<p>En Hebreos, la doctrina del pecado enfoca su atenci\u00f3n sobre la incredulidad y el fracaso de continuar con Dios hacia la ciudad eternal.<\/p>\n<p>La sombra y la realidad son cuidadosamente contrastadas. El cielo es la escena de la realidad. La tierra se preocupa con ambos: la sombra y la realidad. Cristo es el puente entre lo temporal y lo eterno.<\/p>\n<p>El pueblo de Dios es visto como emigrando de un ambiente transitorio hacia una ciudad permanente. Esta emigraci\u00f3n incluye la Palabra de Dios; el asunto de las pruebas, disciplina, o castigo; fidelidad; y la actividad santificadora de Dios; es decir, hacernos santos. La vida cristiana se desarrolla dentro del marco de esta era de peregrinaje celestial.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Mundo Hispano<\/b><\/p>\n<p>Libro que en la colecci\u00f3n del NT se coloca despu\u00e9s de las ep\u00ed\u00adstolas de Pablo. Se considera a H. como uno de los escritos neotestamentarios m\u00e1s dif\u00ed\u00adciles de analizar, en parte porque no se tienen detalles espec\u00ed\u00adficos sobre las circunstancias que la motivaron, ni qui\u00e9nes eran los destinatarios, ni qui\u00e9n la escribi\u00f3. Es evidente que los destinatarios eran creyentes hebreos, pero no se sabe si viv\u00ed\u00adan en Israel o si pertenec\u00ed\u00adan a la dispersi\u00f3n. El texto no da testimonio directo de la presencia de gentiles entre ellos, aunque los principios que enuncia sean aplicables a todos los cristianos. Tambi\u00e9n es claro que esos creyentes sufr\u00ed\u00adan la tentaci\u00f3n de retornar a los rudimentos del AT. La carta se propone demostrarles que el Nuevo Pacto es muy superior al Viejo.<\/p>\n<p>Autor. En ciertos manuscritos aparece con un t\u00ed\u00adtulo o encabezamiento que dice que fue el ap\u00f3stol Pablo, pero el texto mismo no lo dice. Se nota que era costumbre de Pablo declarar abiertamente su autor\u00ed\u00ada en las cartas que escrib\u00ed\u00ada y se duda que escribiera an\u00f3nimamente. Los eruditos han entendido que el mencionado encabezamiento fue puesto a causa de una tradici\u00f3n que no era un\u00e1nime en la historia de la Iglesia, pues mientras as\u00ed\u00ad se pensaba en el Oriente, los cristianos de Occidente negaron la autor\u00ed\u00ada paulina tan temprano como el Siglo III y IV. Se argumenta que aunque las ideas son parecidas a las de Pablo, el estilo es completamente diferente. De todas maneras, se sabe que Clemente, Policarpo, Justino y otros de los llamados padres de la Iglesia la citaron. Pero Marci\u00f3n no la incluy\u00f3 en su canon. Tampoco figura en el Fragmento Muratoniano ( \u2020\u00a2Canon del NT). Algunos sugieren que el autor fue \u2020\u00a2Bernab\u00e9. Otros que fue \u2020\u00a2Apolos. No hay, entonces, seguridad sobre qui\u00e9n escribi\u00f3 H.<\/p>\n<p>Fecha. La forma en que el autor se refiere a actividades relacionadas con el \u2020\u00a2templo podr\u00ed\u00ada sugerir que cuando se escribi\u00f3 esta carta el mismo todav\u00ed\u00ada exist\u00ed\u00ada (Heb 8:4, Heb 8:13; Heb 9:4-9; Heb 10:1-10; Heb 13:10-11). De ser as\u00ed\u00ad, se estima que fue escrita alrededor de los a\u00f1os 67 al 69 d.C.<\/p>\n<p>Desarrollo. El autor comienza se\u00f1alando que Dios se manifest\u00f3 antes \u2020\u0153a los padres por los profetas\u2020\u009d, pero que \u2020\u0153en estos postreros d\u00ed\u00adas nos ha hablado por el Hijo\u2020\u009d, pasando enseguida a explicar que esta \u00faltima es la suprema revelaci\u00f3n de Dios. Cristo es \u2020\u0153superior a los \u00e1ngeles\u2020\u009d, dice, prob\u00e1ndolo con diversas citas del AT sobre el Se\u00f1or Jes\u00fas como Hijo de Dios, heredero y Rey, que no se puede comparar con los \u00e1ngeles, que no son m\u00e1s que \u2020\u0153esp\u00ed\u00adritus ministradores\u2020\u009d. \u00e9l ha sido \u2020\u0153coronado de gloria y de honra\u2020\u009d tras haber gustado la muerte, cosa para la cual se encarn\u00f3 (Heb 1:1 al 2:1-18).<br \/>\n\u00e9n Cristo, puesto que es Hijo de Dios, es superior a Mois\u00e9s. Los israelitas que bajo Mois\u00e9s no hicieron caso a la voz del Esp\u00ed\u00adritu Santo \u2020\u0153cayeron en el desierto\u2020\u009d, pero el autor espera que los hermanos no tengan semejante \u2020\u0153coraz\u00f3n malo de incredulidad\u2020\u009d. Deben temer no alcanzar el reposo de Dios y considerar a \u2020\u0153Jes\u00fas el Hijo de Dios\u2020\u009d como sumo sacerdote y acercarse \u2020\u0153al trono de la gracia, para alcanzar misericordia\u2020\u009d (Heb 3:1 al 4:16).<br \/>\n\u00e1s Cristo, como sacerdote, es superior a Aar\u00f3n. Su sacerdocio es \u2020\u0153seg\u00fan el orden de Melquisedec\u2020\u009d. Los creyentes deben dejar \u2020\u0153los rudimentos de la doctrina de Cristo\u2020\u009d y adelantarse en la fe, guardando lo b\u00e1sico del evangelio. La promesa de Dios a Abraham fue hecha bajo juramento. Dios promete y jura. Esto representa \u2020\u0153un fort\u00ed\u00adsimo consuelo\u2020\u009d a los que se agarran de Cristo, la esperanza. Se ofrecen m\u00e1s explicaciones sobre la grandeza de Melquisedec, se\u00f1alando las implicaciones de la decisi\u00f3n de Dios de hacer a Cristo sacerdote seg\u00fan el orden de este personaje y no por el linaje de Aar\u00f3n. Esto significa el cambio de un pacto a otro. Enfatiza el rol de Cristo como \u2020\u0153ministro del santuario\u2020\u009d, pero del verdadero, el de \u2020\u0153las cosas celestiales\u2020\u009d y declara que \u2020\u0153al decir: Nuevo pacto\u2020\u009d Dios ha dado \u2020\u0153por viejo al primero; y lo que se da por viejo y se envejece, est\u00e1 pr\u00f3ximo a desaparecer\u2020\u009d (Heb 5:1 al 8:13).<br \/>\nautor da detalles sobre el \u2020\u00a2tabern\u00e1culo para reiterar que Cristo es \u2020\u0153sumo sacerdote de los bienes venideros\u2020\u009d. Declara que \u2020\u0153la sangre de los toros y de los machos cabr\u00ed\u00ados\u2020\u009d no pod\u00ed\u00adan quitar los pecados, pero \u2020\u0153la sangre de Cristo\u2020\u009d limpiar\u00ed\u00ada sus \u2020\u0153conciencias de obras muertas\u2020\u009d para que sirvieran a Dios. El sacrificio de Cristo fue hecho \u2020\u0153una sola vez para llevar los pecados de muchos\u2020\u009d. La ley s\u00f3lo ten\u00ed\u00ada \u2020\u0153la sombra de los bienes venideros\u2020\u009d. Por eso los sacrificios hab\u00ed\u00ada que repetirlos una y otra vez. \u2020\u0153Pero Cristo, habiendo ofrecido una vez para siempre un solo sacrificio por los pecados, se ha sentado a la diestra de Dios\u2020\u009d, por lo cual deb\u00ed\u00adan acercarse a \u00e9l \u2020\u0153con coraz\u00f3n sincero\u2020\u009d, en pureza y manteni\u00e9ndose \u2020\u0153sin fluctuar\u2020\u009d, especialmente despu\u00e9s que hab\u00ed\u00adan sostenido \u2020\u0153gran combate\u2020\u009d tras su conversi\u00f3n. Les anima a no perder esa confianza \u2020\u0153que tiene grande galard\u00f3n\u2020\u009d (Heb 9:1 al 10:39).<br \/>\nello es necesario vivir por la fe. Les pone muchos ejemplos de hombres que sirvieron a Dios mediante ella, anim\u00e1ndoles a seguir su ejemplo, \u2020\u0153puestos los ojos en el autor y consumador de la fe\u2020\u009d, que es Cristo Jes\u00fas. En el combate contra el pecado ellos experimentar\u00ed\u00adan la disciplina de Dios, la cual les demuestra que \u00e9l les trataba como verdaderos hijos \u2020\u0153porque \u00bfqu\u00e9 hijo es aquel a quien el padre no disciplina\u2020\u009d (Heb 11:1 al 12:11).<br \/>\na los hermanos a levantar \u2020\u0153las manos ca\u00ed\u00addas\u2020\u009d, a andar en lo recto, siguiendo la paz y la hospitalidad, tratando de \u2020\u0153alcanzar la gracia de Dios\u2020\u009d. Les recuerda la historia de Esa\u00fa, que despu\u00e9s de menospreciar su primogenitura no tuvo \u2020\u0153oportunidad para arrepentimiento\u2020\u009d. El caso de los h. era mucho m\u00e1s fuerte. No se hab\u00ed\u00adan acercado a un monte f\u00ed\u00adsico como el Sina\u00ed\u00ad, sino \u2020\u0153al monte de Sion, a la ciudad del Dios vivo, Jerusal\u00e9n la celestial, a la compa\u00f1\u00ed\u00ada de muchos millares de \u00e1ngeles &#8230; a Jes\u00fas el Mediador del nuevo pacto&#8230;\u2020\u009d. Termina con otros consejos pr\u00e1cticos sobre el amor cristiano, la atenci\u00f3n a los presos, el matrimonio, el cuidado de los pastores, etc\u00e9tera (Heb 12:12 al 13:25).<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Cristiano<\/b><\/p>\n<p><p style='text-align:justify;'><span ><\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>I. Bosquejo del contenido<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>El tema doctrinal: la superioridad de Cristo. 1.1\u201310.18<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>a. La persona de Cristo, 1.1\u20134.13<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>(i) <i>Cristo es superior a los profetas <\/i>(1.1\u20134). Los profetas son aqu\u00ed representativos de la revelaci\u00f3n del AT en general.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-top:0cm;margin-right:0cm;margin-bottom:0cm; margin-left:18.0pt;margin-bottom:.0001pt;text-indent:-18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>(ii)<\/span><span style=''>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/span><i><span lang=ES style=''>Cristo es superior a los \u00e1ngeles<\/span><\/i><span lang=ES style=' '> (1.5\u20132.18). Esto se demuestra mediante una apelaci\u00f3n a diversas Escrituras, y luego la aparente inferioridad de Cristo por el sufrimiento recibe explicaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-top:0cm;margin-right:0cm;margin-bottom:0cm; margin-left:18.0pt;margin-bottom:.0001pt;text-indent:-18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>(iii)<\/span><span style=''>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/span><i><span lang=ES style=''>Par\u00e9ntesis<\/span><\/i><span lang=ES style=''> (2.1\u20134). Solemnes advertencias se hacen a quienes descuidan la revelaci\u00f3n de Dios.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-top:0cm;margin-right:0cm;margin-bottom:0cm; margin-left:18.0pt;margin-bottom:.0001pt;text-indent:-18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>(iv)<\/span><span style=''>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/span><i><span lang=ES style=''>Cristo es superior a Mois\u00e9s<\/span><\/i><span lang=ES style=''> (3.1\u201319). Ya que Mois\u00e9s no era mas que un siervo, el car\u00e1cter de Hijo que ostenta Cristo establece su superioridad sobre el gran dador de la ley. Esta superioridad se ve tambi\u00e9n por el hecho de que Mois\u00e9s, a diferencia de Cristo, no pudo conducir a su pueblo al descanso.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-top:0cm;margin-right:0cm;margin-bottom:0cm; margin-left:18.0pt;margin-bottom:.0001pt;text-indent:-18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>(v)<\/span><span style=''>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/span><i><span lang=ES style=''>Cristo es superior a Josu\u00e9.<\/span><\/i><span lang=ES style=''> (4.1\u201313). Si bien Josu\u00e9 condujo a los israelitas a su herencia, para el pueblo de Dios hay todav\u00eda un descanso mejor, que est\u00e1 todav\u00eda en el futuro.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>b. La obra de Cristo, 4.14\u201310.18<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Esto se ejemplifica particularmente en su oficio como sacerdote.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-top:0cm;margin-right:0cm;margin-bottom:0cm; margin-left:18.0pt;margin-bottom:.0001pt;text-indent:-18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>(i)<\/span><span style=''>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/span><i><span lang=ES style=''>Su sacerdocio ha sido divinamente ordenado<\/span><\/i><span lang=ES style=''> (4.14\u20135.10). En esta secci\u00f3n se realza la compasi\u00f3n de Cristo, como condici\u00f3n esencial para el sumo sacerdocio.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-top:0cm;margin-right:0cm;margin-bottom:0cm; margin-left:18.0pt;margin-bottom:.0001pt;text-indent:-18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>(ii)<\/span><span style=''>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/span><i><span lang=ES style=''>Su sacerdocio es seg\u00fan el orden de Melquisadec<\/span><\/i><span lang=ES style=''> (5.11\u20137.28). Esta secci\u00f3n comienza con una larga digresi\u00f3n consistente en reproche, solemne advertencia, y exhortaci\u00f3n (5.11\u20136.8). Luego se explica el orden de Melquisedec. Su sacerdocio es perpetuo (7.1\u20133); es anterior al lev\u00edtico, y por lo tanto mayor (7.4\u201310); muestra las imperfecciones del sacerdocio lev\u00edtico (7.11\u201319). El sacerdocio de Cristo se ve como el perfecto cumplimiento del orden de Melquisedec, porque fue establecido por juramento, no ha sido afectado por la muerte, ni manchado por el pecado (7.20\u201328).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-top:0cm;margin-right:0cm;margin-bottom:0cm; margin-left:18.0pt;margin-bottom:.0001pt;text-indent:-18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>(iii)<\/span><span style=''>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/span><i><span lang=ES style=''>Su obra se realiza dentro del nuevo pacto<\/span><\/i><span lang=ES style=' '> (8.1\u20139.10). Cada aspecto del antiguo orden tiene su contrapartida en el nuevo. Hay un nuevo santuario en el que el Mediador de un nuevo pacto ha entrado a fin de ministrar.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-top:0cm;margin-right:0cm;margin-bottom:0cm; margin-left:18.0pt;margin-bottom:.0001pt;text-indent:-18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>(iv)<\/span><span style=''>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/span><i><span lang=ES style=''>Su obra se centra en una expiaci\u00f3n perfecta<\/span><\/i><span lang=ES style=' '> (9.11\u201310.18). Nuestro Sumo sacerdote ofreci\u00f3 un sacrificio \u00fanico (su misma persona), y porque esta ofrenda se hizo \u201cmediante el Esp\u00edritu eterno\u201d es superior a las ofrendas lev\u00edticas (9.11\u201315). La necesidad de la muerte de Cristo se demuestra mediante una ilustraci\u00f3n tomada del testamento legal (9.16\u201322). Su sacrificio perfecto pone de manifiesto los defectos del sistema lev\u00edtico (10.1\u201310). Su ministerio, a diferencia del aar\u00f3nico, es completo y efectivo (10.11\u201318).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>La aplicaci\u00f3n pr\u00e1ctica del tema doctrinal. 10.19\u201313.25<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>a. Exhortaciones a mantenerse firmes, 10.19\u201325<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>b. Par\u00e9ntesis, 10.26\u201337<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>(i) Seria advertencia contra la apostas\u00eda (10.26\u201331).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-top:0cm;margin-right:0cm;margin-bottom:0cm; margin-left:18.0pt;margin-bottom:.0001pt;text-indent:-18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>(ii)<\/span><span style=''>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/span><span lang=ES style=''>Aliento basado en las experiencias anteriores de los lectores (10.32\u201337).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>c. Ejemplos tomados del pasado, 11.1\u201340<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>El escritor apela a los h\u00e9roes de la fe con el fin de inspirar a sus lectores a la acci\u00f3n heroica.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>d. Sugerencias con respecto a los sufrimientos presentes, 12.1\u201329<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>(i) Las pruebas presentes han de considerarse como correcciones (12.1\u201313).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-top:0cm;margin-right:0cm;margin-bottom:0cm; margin-left:18.0pt;margin-bottom:.0001pt;text-indent:-18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>(ii)<\/span><span style=''>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/span><span lang=ES style=''> Advertencias basadas en la historia de Esa\u00fa (12.14\u201317).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-top:0cm;margin-right:0cm;margin-bottom:0cm; margin-left:18.0pt;margin-bottom:.0001pt;text-indent:-18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>(iii)<\/span><span style=''>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/span><span lang=ES style=''> Contraste final entre lo viejo y la mayor gloria de lo nuevo (12.18\u201329).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>e. Responsabilidades cristianas, 13.1\u201325<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>(i) Diversas exhortaciones que afectan la vida social y personal del creyente (13.1\u20138).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-top:0cm;margin-right:0cm;margin-bottom:0cm; margin-left:18.0pt;margin-bottom:.0001pt;text-indent:-18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>(ii)<\/span><span style=''>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/span><span lang=ES style=''>Advertencia final a los lectores a salir fuera de campamento (del juda\u00edsmo), y algunas referencias finales de car\u00e1cter personal (13.9\u201325).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>II. Paternidad y fecha<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>La cuesti\u00f3n de la paternidad revest\u00eda mayor importancia en la iglesia primitiva que en la actualidad, porque de ella depend\u00eda la canonicidad de la ep\u00edstola. La tradici\u00f3n antigua con relaci\u00f3n a la paternidad consist\u00eda en diversas opiniones. Tertuliano (<i>De Pudicitia<\/i> 20) la atribu\u00eda a Bernab\u00e9, mientras que Or\u00edgenes informa que muchos antiguos sosten\u00edan que pertenec\u00eda a Pablo, punto de vista compartido por Clemente de Alejandr\u00eda. Este \u00faltimo parece haber considerado que fue escrito en el dialecto heb. pero traducido por Lucas, y parecer\u00eda haber recibido esta tradici\u00f3n de su predecesor Panteno (el presb\u00edtero amado). Or\u00edgenes menciona que algunos en su \u00e9poca la atribu\u00edan a Clemente de Roma, y otros a Lucas, pero \u00e9l mismo consideraba que los pensamientos pertenec\u00edan al ap\u00f3stol, aunque no las palabras. Su propia conclusi\u00f3n con respecto a la paternidad era la de que s\u00f3lo Dios sabe a ciencia cierta qui\u00e9n escribi\u00f3 la ep\u00edstola, pero esta reserva no fue imitada por los alejandrinos posteriores, que optaron tan decididamente por la paternidad paulina, que alcanz\u00f3 la canonicidad no s\u00f3lo en el oriente sino tambi\u00e9n en occidente, donde las dudas hab\u00edan sido fuertes anteriormente. No fue, sin embargo, hasta la \u00e9poca de Jer\u00f3nimo y Agust\u00edn que se resolvi\u00f3 definitivamente la cuesti\u00f3n de la canonicidad en occidente. La tradici\u00f3n de la paternidad paulina no volvi\u00f3 a plantearse seriamente hasta la \u00e9poca de la Reforma, cuando Erasmo, Lutero, y Calvino lo hicieron nuevamente. La idea de Lutero de que Apolos fue el autor es aceptada por muchos eruditos modernos, aunque ninguno de ellos dejar\u00eda de admitir que tiene car\u00e1cter meramente especulativo. Grocio retom\u00f3 la idea m\u00e1s antigua, la de que Lucas fue el autor, y la cr\u00edtica moderna ha sugerido muchas otras soluciones. Pero resulta significativo que pocos especialistas modernos han intentado apoyar la teor\u00eda de la paternidad paulina. Esta \u00faltima teor\u00eda se desploma por diferencias de estilo, como lo indic\u00f3 Or\u00edgenes cuando reconoci\u00f3 que el lenguaje era \u201cm\u00e1s griego\u201d; por los diferentes modos de composici\u00f3n, tales como la ausencia de saludos, la forma de presentar las exhortaciones, el m\u00e9todo de argumentaci\u00f3n, y la falta de firma paulina; por la diferencia en la situaci\u00f3n hist\u00f3rica en que se ubica el autor, porque, mientras que Pablo jam\u00e1s se cansaba de afirmar que hab\u00eda recibido el evangelio por revelaci\u00f3n, este autor deja bien aclarada su deuda para con la informaci\u00f3n recibida de segunda mano (2.3\u20134); y por la diferencia del fondo o marco, claramente evidente en la ausencia, en el caso de esta ep\u00edstola, de toda crisis espiritual pasada que domine el pensamiento del autor, y la ausencia, tambi\u00e9n, de las familiares ant\u00edtesis paulinas.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Dos interesantes sugestiones alternativas son la de Ramsay, que sufri\u00f3 que Felipe escribi\u00f3 la ep\u00edstola desde Cesarea despu\u00e9s de un contacto con Pablo y la envi\u00f3 a la iglesia de Jerusal\u00e9n, y la de Harnack, que argument\u00f3 a favor de Aquila y Priscila como coautores. Pero en el mejor de los casos estas sugerencias no pasan de ser conjeturas ingeniosas, y la cr\u00edtica moderna har\u00eda bien en hacer suya la cautela de Or\u00edgenes, y dejar que el autor permanezca en el anonimato.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Si bien la informaci\u00f3n disponible para fijarle fecha es escasa, hay suficiente como para posibilitar que se determine el per\u00edodo m\u00e1s probable. Ya que fue citada por Clemente de Roma (ca. 95 <etiqueta id=\"#_ftn202\" name=\"_ftnref202\" title=\"\">d.C.) tiene que haber sido compuesta alg\u00fan tiempo antes de dic<\/etiqueta>ha fecha. Con toda probabilidad fue escrita antes del 70 d.C., ya que no se hace menci\u00f3n alguna de la ca\u00edda de Jerusal\u00e9n, y por cuanto la situaci\u00f3n eclesi\u00e1stica concuerda con una fecha m\u00e1s temprana (cf. 13.7, 17, donde los que est\u00e1n a cargo se llaman vagamente \u201cdirigentes\u201d, as\u00ed <\/span><etiqueta id=\"#_ftn203\" name=\"_ftnref203\" title=\"\"><span lang=ES style='font-size:10.0pt; ;color:green;text-transform:uppercase'>\u00b0vp<\/span><\/etiqueta><span lang=ES style=''>, <etiqueta id=\"#_ftn204\" name=\"_ftnref204\" title=\"\">p. ej.). Sin embargo, tiene que haber un intervalo de tiempo entre la fundaci\u00f3n de la iglesia a que est\u00e1 dirigida y la composici\u00f3n de la carta, a fin de que los \u201cd\u00edas pasados\u201d de persecuci\u00f3n puedan considerarse retrospectivament<\/etiqueta>e. Si la persecuci\u00f3n fue la de Ner\u00f3n se podr\u00eda pensar en una fecha alrededor del 67\u201368 d.C., pero probablemente la referencia sea a una oposici\u00f3n general solamente, en cuyo caso ser\u00eda posible aceptar una fecha anterior al 64 d.C. Algunos especialistas fechan la ep\u00edstola en los a\u00f1os 80\u201390 d.C. <etiqueta id=\"#_ftn205\" name=\"_ftnref205\" title=\"\">aprox., tomando como base el uso que hace el autor de las ep\u00edstolas paulinas, pero como la fecha de la reuni\u00f3n de estas ep\u00edstolas est\u00e1 envuelta en el misterio, y dado que el autor no evidencia haber sido influido por t<\/etiqueta>odas esas cartas, poca importancia puede asignarse a esta l\u00ednea de pensamiento.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>III. Destino y prop\u00f3sito<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Las frases iniciales de la ep\u00edstola no dan indicaci\u00f3n alguna de la ubicaci\u00f3n o la identidad de los destinatarios, pero el t\u00edtulo tradicional la atribuye simplemente \u201ca los hebreos\u201d. Si bien esto no es parte del texto original, no puede ignorarse enteramente, ya que puede constituir tradici\u00f3n genuina. Si esto es as\u00ed, debe referirse a jud\u00edos cristianos, y no simplemente a jud\u00edos. No obstante, una teor\u00eda que ha obtenido alg\u00fan apoyo en tiempos modernos es la de que el t\u00edtulo no es m\u00e1s que una inferencia basada en el contenido de la ep\u00edstola, y que en realidad fue enviada a gentiles. El apoyo para esta noci\u00f3n se sustenta en el consecuente uso de citas de la <etiqueta id=\"#_ftn206\" name=\"_ftnref206\" title=\"\"><span style='text-transform:uppercase'>LX<\/span><\/etiqueta><span style='text-transform:uppercase'>X<\/span> m\u00e1s bien que del texto heb. del AT, y en el supuesto fondo helen\u00edstico en el que se proyecta el autor. De ser as\u00ed la ep\u00edstola cumplir\u00e1 la funci\u00f3n de proclamar ante el mundo gentil el car\u00e1cter absoluto del cristianismo, mostrando que viene a reemplazar a todos los otros credos, especialmente los cultos de misterio. Pero no hay nada en la ep\u00edstola que corresponda a las religiones de misterio o a la falta de confianza en la religi\u00f3n en general.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Semejante a esta \u00faltima teor\u00eda es la sugerencia de que esta ep\u00edstola era una respuesta a una herej\u00eda pregn\u00f3stica similar a la que se combate en Colosenses. El pasaje que muestra la superioridad de Cristo sobre los \u00e1ngeles (He. 1.4\u201314) dar\u00eda, por cierto, una respuesta efectiva a la tendencia a ofrecer culto a los \u00e1ngeles (cf. Col. 2.18). T. W. Manson hasta lleg\u00f3 a sugerir que Apolos escribi\u00f3 esta ep\u00edstola a la iglesia de Colosas en respuesta a las dos tendencias principales a depender de mediadores (lo que tiene su respuesta en los <etiqueta id=\"#_ftn207\" name=\"_ftnref207\" title=\"\">cap(s). 1\u20134) y de pr\u00e1cticas rituales (c<\/etiqueta>ap(s). 5\u201310). Pero no hay indicios de tendencias pregn\u00f3sticas en la situaci\u00f3n que se advierte en Hebreos, como las que exist\u00edan claramente en Colosas.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>El punto de vista que se sostiene m\u00e1s ampliamente es el de que la ep\u00edstola estaba dirigida a cristianos jud\u00edos a fin de prevenirlos sobre la posibilidad de apostatar y volver al juda\u00edsmo. Esto se basa en las serias exhortaciones en los cap(s). 6 y 10, que presuponen la existencia de peligro de una apostas\u00eda concreta, que equivaldr\u00eda nada menos que a crucificar nuevamente al Hijo de Dios (6.6) y profanar la sangre del pacto (10.29). En vista de que el autor se dirige a personas que han probado ya la bondad de Dios (6.4\u20135), y que por lo tanto est\u00e1n en peligro de abandonar el cristianismo por su antigua fe, y teniendo en cuenta que la ep\u00edstola proclama la superioridad del cristianismo frente al ritual del AT, resulta natural suponer que se est\u00e1 pensando en cristianos jud\u00edos. Surge entonces la pregunta sobre si dichos cristianos jud\u00edos pueden definirse en forma algo m\u00e1s espec\u00edfica, y a esta cuesti\u00f3n se le ha dado diversas respuestas: (<i>a<\/i>) que la ep\u00edstola estaba destinada en general a todos los cristianos jud\u00edos; (<i>b<\/i>) que estaba destinada a una peque\u00f1a comunidad de cristianos que viv\u00edan en una misma casa, y que ten\u00edan la capacidad necesaria para ser maestros (cf. 5.12), pero que no estaban ejercitando dicha capacidad; y (<i>c<\/i>) que los lectores eran sacerdotes jud\u00edos convertidos. La primera sugerencia resulta dif\u00edcil a causa de las notas personales en la conclusi\u00f3n (13.22\u201325), y la forma personal directa en muchas partes del cuerpo de la ep\u00edstola. Por lo tanto el segundo punto de vista es preferible, a que parecer\u00eda tenerse presente una situaci\u00f3n hist\u00f3rica particular, y los lectores constitu\u00edan, evidentemente, un grupo aparte del cuerpo principal de la iglesia, ya que 5.12 no podr\u00eda en propiedad aplicarse a toda la comunidad. M\u00e1s aun, el lenguaje y los conceptos de la ep\u00edstola presuponen un grupo culto, y esto acuerda apoyo a la idea de una camarilla intelectual en el seno de la iglesia local. En cuanto a la ubicaci\u00f3n de estos cristianos jud\u00edos, se han hecho diversas sugerencias, que dependen parcialmente de las teor\u00edas sobre la paternidad. Tanto Palestina como Alejandr\u00eda tienen sostenedores, la primera especialmente por los que consideran que el autor es Bernab\u00e9, pero Roma recibe mayor apoyo, debido a la alusi\u00f3n m\u00e1s bien ambigua en 13.24 (\u201clos de Italia os saludan\u201d). No deja de tener significaci\u00f3n en este sentido el hecho de que la indicaci\u00f3n m\u00e1s antigua del uso de esta ep\u00edstola se relaciona con los escritos de Clemente de Roma. La tercera alternativa mencionada arriba, e. d. la de que los lectores eran sacerdotes convertidos, ha conquistado apoyo en los que sostienen que el argumento de la ep\u00edstola habr\u00eda de ser de gran pertinencia para los que acababan de apartarse de las pr\u00e1cticas rituales judaicas, y especialmente para los que hubiesen tenido relaci\u00f3n con el templo de Jerusal\u00e9n (Hechos se\u00f1ala que una gran cantidad de estas personas se convirtieron a trav\u00e9s del ministerio de Esteban). Se ha objetado que no hay indicios de la existencia de comunidades sacerdotales separadas en el per\u00edodo primitivo, pero esta ep\u00edstola podr\u00eda, no obstante, constituir la prueba necesaria. No pareciera haber ninguna raz\u00f3n concluyente en contra de esta teor\u00eda, y tendr\u00e1 que quedar como una interesante conjetura.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Otro punto de vista m\u00e1s, modificaci\u00f3n del anterior, ve en la ep\u00edstola un desaf\u00edo a los cristianos judaicos restringidos, a que abracen la misi\u00f3n mundial. Esto se basa en ciertas semejanzas entre la ep\u00edstola y el discurso de Esteban, tales como la concepci\u00f3n del cristianismo como sustituto del juda\u00edsmo, y el llamado preciso a los lectores a abandonar su posici\u00f3n presente. Pero las semejanzas no deben recalcarse excesivamente, porque el auditorio de Esteban no se compon\u00eda de cristianos jud\u00edos. Sin embargo, es posible que el peligro de la apostas\u00eda fuese el rechazo del prop\u00f3sito divino en relaci\u00f3n con la misi\u00f3n mundial. Un grupo de cristianos jud\u00edos que consideraban al cristianismo como poco m\u00e1s que una secta del juda\u00edsmo oficial habr\u00eda de beneficiarse, por cierto, con los argumentos de la ep\u00edstola, y es posible que este punto de vista logre mayor apoyo todav\u00eda.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>IV. Canonicidad<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Esta ep\u00edstola tuvo una historia temprana interesante, en la que occidente en general se mostr\u00f3 m\u00e1s reacia a aceptarla que oriente. Mediante la influencia de Or\u00edgenes las iglesias orientales llegaron a aceptarla, mayormente sobre la base de su paternidad paulina. Mas a pesar de que ciertos Padres de la iglesia primitiva occidental la usaban (Clemente de Roma y Tertuliano), sufri\u00f3 un per\u00edodo de eclipsamiento, hasta la \u00e9poca de Jer\u00f3nimo y Agust\u00edn, por quienes fue plenamente aceptada, y la opini\u00f3n de estos \u00faltimos resolvi\u00f3 la cuesti\u00f3n para las iglesias occidentales.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>V. Fondo<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Para una recta apreciaci\u00f3n del pensamiento del autor resulta esencial comprender el ambiente en el cual se desenvolv\u00eda el autor, y sobre este tema ha habido mucha discusi\u00f3n. Podemos considerarlo baja cinco encabezamientos.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>a. El Antiguo Testamento<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Ya que todo el argumento de la ep\u00edstola gira en torno a la historia y el ritual del AT, no puede negarse que el autor estaba profundamente influido por la ense\u00f1anza b\u00edblica. De hecho, debemos notar que su perspectiva es b\u00edblica y no judaica. Su reverencia para con el texto sagrado se desprende del cuidado con que lo cita, aunque siempre de la <span style='text-transform:uppercase'>LXX<\/span>, de la forma en que presenta las citas (p. ej. la repetici\u00f3n de \u201cdice\u201d en el cap(s). 1), y en la perspectiva estrictamente hist\u00f3rica con respecto a la historia del AT, por contraste con las tendencias aleg\u00f3ricas contempor\u00e1neas. El autor, bien versado como lo estaba en los conceptos veterotestamentarios, evidentemente ha meditado profundamente sobre el problema de la perspectiva cristiana ante el AT, y su enfoque principal gira en torno al cumplimiento en Cristo de todo lo que se anunciaba en el antiguo orden. Este tema se elabora aun m\u00e1s en la secci\u00f3n dedicada a la teolog\u00eda de la ep\u00edstola, pero por ahora conviene notar que el autor no s\u00f3lo acepta \u00e9l mismo la plena autoridad de las Escrituras, sino que claramente espera que tambi\u00e9n lo hagan sus lectores.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>b. El filonismo<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Al final del ss. XIX exist\u00eda un fuerte movimiento que supon\u00eda que la mente del autor estaba tan imbuida del pensamiento de Fil\u00f3n que s\u00f3lo era posible entender su ep\u00edstola en el marco de las exposiciones filos\u00f3ficas y aleg\u00f3ricas de Fil\u00f3n. El exponente principal de este parecer fue E. M\u00e9n\u00e9goz, y una de sus presuposiciones era la de que exist\u00eda una brecha entre la teolog\u00eda de este autor y la de Pablo, y cualquier semejanza era esgrimida con el fin de demostrar su deuda para con Fil\u00f3n y no con Pablo. Con todo, no es posible negar que existen algunas semejanzas. La noci\u00f3n del cielo como algo real, y de la tierra como nada m\u00e1s que un lugar de sombras, y las correspondientes ant\u00edtesis entre el viejo y el nuevo pacto evidencian una tendencia semejante a la de Fil\u00f3n. M\u00e1s aun, muchas palabras y frases pueden compararse paralelamente en ambos autores, algunas de las cuales no aparecen en ninguna otra parte del NT. C. Spicq encuentra que las semejanzas incluyen hasta cuestiones de estilo, esquemas de pensamiento, y psicolog\u00eda, y llega a la conclusi\u00f3n de que el autor era un disc\u00edpulo de Fil\u00f3n convertido. Pero tal opini\u00f3n debe ser considerada con reservas, por cuanto el autor difiere de Fil\u00f3n en una cantidad de cuestiones importantes. Su ex\u00e9gesis b\u00edblica es m\u00e1s parecida a los m\u00e9todos rab\u00ednicos que a los de Fil\u00f3n, su comprensi\u00f3n de la historia no es aleg\u00f3rica, como lo es la de Fil\u00f3n, y su idea de Cristo como Sumo sacerdote est\u00e1 lejos de las ideas abstractas de Fil\u00f3n sobre el Logos. Por cierto que un filonista cristiano transformar\u00eda las concepciones de su maestro, pero es dudoso que la cristolog\u00eda de Hebreos se encuentre en la l\u00ednea de sucesi\u00f3n directa de Fil\u00f3n. Es posible que el autor se haga eco del lenguaje y las ideas de Fil\u00f3n, pero es indudable que sus ra\u00edces est\u00e1n en otra parte.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>c. La tradici\u00f3n primitiva<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Surge la cuesti\u00f3n de si esta ep\u00edstola debe considerarse o no como una elaboraci\u00f3n natural a partir de la teolog\u00eda cristiana primitiva, y si tiene conexiones \u00edntimas con la teolog\u00eda paulina y la joanina, o, incluso, si constituye un intento independiente de alg\u00fan autor para ocuparse del AT fuera de la corriente principal del pensamiento. Se evidencia actualmente un inter\u00e9s creciente en las ra\u00edces primitivas de la ep\u00edstola. El intento de relacionarla con la catequesis de Esteban centra la atenci\u00f3n en esto, pero pueden mencionarse otros aspectos de la tradici\u00f3n primitiva a modo de ilustraci\u00f3n. La idea de la continuidad entre el nuevo y el viejo pacto, el inter\u00e9s en la vida terrena de Jes\u00fas, la comprensi\u00f3n de que su muerte tiene que ser interpretada, y la mezcla de intereses presentes y escatol\u00f3gicos, son todos elementos b\u00e1sicos de la tradici\u00f3n cristiana primitiva. El tema principal de esta ep\u00edstola, con su inter\u00e9s predominante en el acercamiento del hombre a Dios, no pod\u00eda menos que encontrar ra\u00edces en la predicaci\u00f3n y la ense\u00f1anza primitivas. El autor ofrece muchos rasgos nuevos, tales como la entronizaci\u00f3n de Cristo, y su sumo sacerdocio celestial, pero no aporta nada que sea ajeno a esa tradici\u00f3n primitiva.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>d. El paulinismo<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Era inevitable que con la hip\u00f3tesis de la paternidad paulina que priv\u00f3 durante tanto tiempo, la ep\u00edstola se considerase como un aspecto de la teolog\u00eda paulina; mas con el rechazo de la paternidad paulina se inici\u00f3 una reacci\u00f3n desafortunada que rechaza toda influencia paulina. El apoyo a esta posici\u00f3n extrema ha disminuido; pero es innegable que hay algunas diferencias con Pablo que apoyar\u00edan la teor\u00eda de que el autor pertenec\u00eda a una corriente de tradici\u00f3n independiente, tal como, por ejemplo, el tratamiento diverso de la relaci\u00f3n de Cristo con la ley, porque se nota una ausencia de esa lucha con la ley, que es tan evidente en la experiencia de Pablo. Pero las diferencias no deben transformarse en contrastes, y sigue siendo posible concebir que el autor haya estado bajo la influencia de Pablo, y al mismo tiempo reconocer su deuda para con otras influencias. De este modo se convierte en un testimonio independiente, en el sentido m\u00e1s real, de la reflexi\u00f3n cristiana primitiva sobre los grandes temas del evangelio.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>e. El pensamiento joanino<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>El que haya relaciones estrechas entre la literatura joanina y esta ep\u00edstola depender\u00e1 evidentemente de la fecha que se le asigne a la una y a la otra. Se ha sostenido que Hebreos se encuentra a mitad de camino entre Pablo y Juan en la l\u00ednea del desarrollo teol\u00f3gico (as\u00ed, por ejemplo, R. H. Strachan, The Historic Jesus in the New Testament, 1931), pero en vista de la creciente importancia que se le est\u00e1 acordando al car\u00e1cter primitivo de la catequesis joanina, a lo cual han contribuido, en alguna medida, los testimonios de los rollos del mar Muerto, esta noci\u00f3n sobre el desarrollo teol\u00f3gico tiene que ser modificada. Los principales puntos de contacto entre Hebreos y la teolog\u00eda joanina son el uso com\u00fan del paralelismo antit\u00e9tico, la concepci\u00f3n similar de la obra sacerdotal de Cristo, la descripci\u00f3n de Cristo como Pastor, la alusi\u00f3n a la obra propiciatoria de Cristo, y la atenci\u00f3n que le prestan al car\u00e1cter perfecto de dicha obra.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Resumiendo, el autor no es ning\u00fan anticuario cuya investigaci\u00f3n sobre la revelaci\u00f3n b\u00edblica no posee pertinencia alguna para los cristianos en general, sean antiguos o modernos, sino un escritor que ofrece un aspecto vital del pensamiento cristiano, que se complementa con otras corrientes de tradici\u00f3n primitiva.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>VI. La teolog\u00eda<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Todo lo que ha precedido ha preparado el camino para la consideraci\u00f3n m\u00e1s importante: la contribuci\u00f3n teol\u00f3gica de la ep\u00edstola. El punto de partida del autor consiste en considerar al cristianismo como la revelaci\u00f3n perfecta de Dios. Esto significaba que el cristianismo no s\u00f3lo vino a reemplazar a todos los otros credos, incluyendo al juda\u00edsmo, sino que \u00e9l mismo no pod\u00eda ser superado. La salvaci\u00f3n que ofrece es eterna (5.9), tambi\u00e9n lo es su redenci\u00f3n, su herencia, y su pacto (9.12, 15; 13.20), mientras que se afirma que el ofrecimiento de Cristo se ha efectuado \u201cmediante el Esp\u00edritu eterno\u201d (9.14). Esta idea de la perfecci\u00f3n y del car\u00e1cter perdurable del cristianismo abarca toda la ep\u00edstola, y proporciona la clave para la comprensi\u00f3n de todos sus temas principales.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>a. La cristolog\u00eda<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>La primera parte de la ep\u00edstola est\u00e1 dedicada a demostrar la superioridad de Cristo sobre todo otro intermediario, los profetas, los \u00e1ngeles, Mois\u00e9s, Josu\u00e9, y Aar\u00f3n, pero el cap\u00edtulo inicial ofrece la nota positiva y exaltada de su condici\u00f3n de Hijo de Dios. Dicha condici\u00f3n se concibe como \u00fanica, por cuanto Cristo es heredero de todo y agente de la creaci\u00f3n (1.2). Est\u00e1 todav\u00eda m\u00e1s \u00edntimamente vinculado a Dios mismo en 1.3, donde se lo describe como la irrupci\u00f3n de su gloria en el mundo y la imagen misma de su naturaleza, y estas dos afirmaciones unidas excluyen los errores gemelos de la diferencia de naturalezas y la falta de distinci\u00f3n de personalidades. El autor parece tener claramente presente la preexistencia de Cristo. La afirmaci\u00f3n adicional en 1.3, de que luego de efectuar la purificaci\u00f3n, el Hijo se sent\u00f3 a la diestra de la majestad en las alturas, liga esta declaraci\u00f3n cristol\u00f3gica inicial con el tema posterior de la ep\u00edstola, e. d. los procesos de redenci\u00f3n. Si bien algunos han intentado, equivocadamente, descubrir en la ep\u00edstola influencias del ritual de la entronizaci\u00f3n de los reyes en esa \u00e9poca, que se convert\u00edan en dioses, la idea de la exaltaci\u00f3n de Cristo est\u00e1 firmemente arraigada en la tradici\u00f3n cristiana primitiva, y constituye un corolario natural de su ascensi\u00f3n. Cuando el autor llega posteriormente al tema del sumo sacerdocio, se propone, claramente, presentar ante sus lectores un Cristo exaltado que ya no necesita los medios lit\u00fargicos para la purgaci\u00f3n de los pecados.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Se menciona muchas veces la encarnaci\u00f3n del Hijo. Fue hecho menor que los \u00e1ngeles (2.9) a fin de gustar la muerte por todos, particip\u00f3 de la misma naturaleza que el hombre (2.14), fue hecho igual a sus hermanos en todo sentido (2.17), y puede conmiserarse de nuestras debilidades porque fue tentado en todo sentido como lo somos nosotros (4.15). Estas declaraciones constituyen un necesario preludio al tema del sumo sacerdocio, por cuanto se ha de ver que Cristo es verdaderamente representativo (cf. 5.1). La vida terrenal de Jes\u00fas recibe atenci\u00f3n no s\u00f3lo en las referencias a sus tentaciones (2.18; 4.15), sino tambi\u00e9n en las agon\u00edas experimentadas en la oraci\u00f3n (5.7), en su perfecta obediencia (5.8), en su ministerio docente (2.3), y en su paciencia ante la hostilidad (12.3).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Pero es el oficio sacerdotal de Cristo lo que ocupa predominantemente el pensamiento del autor. El orden aar\u00f3nico era bueno en su propio lugar y nivel, pero se destacan claramente sus fallas por contraste con el sacerdocio perfecto de Cristo. Esto lleva al autor a presentar el tema del misterioso *Melquisedec antes de sus exposiciones sobre la debilidad de la organizaci\u00f3n lev\u00edtica (5.6, 10; 6.20\u20137.19). No hay forma de determinar si el autor mismo innovaba con este tema, o si lo recibi\u00f3 de la tradici\u00f3n primitiva, por cuanto no aparece elaboraci\u00f3n alguna del mismo en ninguna otra parte del NT. Pero el Sal. 110, en el que aparece el tema, ejerci\u00f3 influencia poderosa en el pensamiento cristiano primitivo, principalmente por el uso que del mismo hizo nuestro Se\u00f1or, y es razonable suponer que dicho salmo le proporcion\u00f3 al autor su concepci\u00f3n de un orden sacerdotal superior. Cierto es que Fil\u00f3n ya hab\u00eda identificado a Melquisedec con el Logos, pero no es necesario apelar a Fil\u00f3n para dar cuenta del uso del mismo tema en esta ep\u00edstola. Tampoco es justo sostener que la exposici\u00f3n sobre Melquisedec es enteramente especulativa, y que no tiene pertinencia moderna alguna, porque si bien el m\u00e9todo de argumentaci\u00f3n en 7.1ss bordea lo aleg\u00f3rico, el autor tiene clara la posici\u00f3n cristiana fundamental de que Cristo debe pertenecer a un orden superior al de Aar\u00f3n, y al presentar el tema de Melquisedec justifica su afirmaci\u00f3n de que, si bien Cristo no es sacerdote seg\u00fan el orden de Aar\u00f3n, sin embargo no deja de ser sacerdote, y no s\u00f3lo sacerdote sino tambi\u00e9n Rey.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>b. La obra de Cristo<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><etiqueta id=\"#_ftn208\" name=\"_ftnref208\" title=\"\"><span lang=ES style=''>Contra Pelag el fondo de las debilidades del orden aar\u00f3nico el autor destaca la neta superioridad de la obra de expiaci\u00f3n de Cristo, y los factores principales que intervienen son: (i) el car\u00e1cter definitivo del sacrificio de Cristo (7<\/span><\/etiqueta><span lang=ES style=''>.27; 9.12, 28; 10.10); (ii) el car\u00e1cter personal de su ofrecimiento, por el hecho de que se ofreci\u00f3 a s\u00ed mismo (9.14); (iii) el car\u00e1cter espiritual del ofrecimiento (9.14); y (iv) los resultados permanentes de su obra sacerdotal, por cuanto con ella obtuvo la redenci\u00f3n eterna (9.12). El orden aar\u00f3nico, con su ritual constantemente repetido, no ten\u00eda comparaci\u00f3n con el nuevo. Hasta la disposici\u00f3n del moblaje en el lugar santo y el sant\u00edsimo entra en la argumentaci\u00f3n (9.1ss), con el fin de contrastarla con el santuario m\u00e1s grande y m\u00e1s perfecto en el que entr\u00f3 Cristo una vez para siempre en virtud de su propia sangre. La culminaci\u00f3n del argumento soteriol\u00f3gico se alcanza esencialmente en 9.14, donde Cristo aparece ofreci\u00e9ndose a s\u00ed mismo \u201cmediante el Esp\u00edritu eterno\u201d, lo cual hace contrastar notablemente las indefensas y desafortunadas v\u00edctimas del ritual aar\u00f3nico, y el ofrecimiento deliberado y voluntario que de s\u00ed mismo hizo nuestro Sumo sacerdote. La aplicaci\u00f3n pr\u00e1ctica de todo esto se encuentra en 10.19, donde se recomienda a los lectores la confianza en el acercamiento sobre la base de la obra sumo sacerdotal de Cristo, y esto conduce a la conclusi\u00f3n eminentemente pr\u00e1ctica de la ep\u00edstola.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>c. Otros conceptos teol\u00f3gicos<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Una de las palabras importantes de la ep\u00edstola es \u201cfe\u201d, pero ella tiene un significado distinto del que tiene en el concepto paulino. Para este escritor hay muy poco del concepto din\u00e1mico de la fe que acepta la provisi\u00f3n de la salvaci\u00f3n por parte de Dios (aun cuando 10.22 se aproxima a dicho concepto, y tiene que entenderse as\u00ed). En el uso del concepto en la gran galer\u00eda de los h\u00e9roes del cap(s). 11, el escritor no nos ofrece una definici\u00f3n formal sino m\u00e1s bien una descripci\u00f3n de sus cualidades activas. Es esencialmente pr\u00e1ctica, y corresponde a una perspectiva de la vida m\u00e1s que a una apropiaci\u00f3n m\u00edstica. De diversas maneras el autor deja aclarado el significado de la salvaci\u00f3n cristiana, tema que lo ha impresionado profundamente por su grandeza 2.3). Se vale del Sal. 8 para presentar el hecho de que es mediante la humillaci\u00f3n que Cristo conquist\u00f3 el derecho a llevar \u201cmuchos hijos a la gloria\u201d (2.5\u201310); concibe la salvaci\u00f3n como liberaci\u00f3n del poder del diablo (2.14\u201315), y tambi\u00e9n la pinta como un descanso al que acceden los creyentes como a una herencia (3.1\u20134.13). Los procesos de la salvaci\u00f3n se describen como santificaci\u00f3n (<\/span><span style=''>hagiasmos<\/span><span lang=ES style=''>, 12.14; cf. 2.11; 10.10, 29; 13.12) y perfecci\u00f3n (<\/span><span style=' '>telei&#333;sis<\/span><span lang=ES style=''>, 7.11; cf. 11.40; 12.23).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=';text-transform:uppercase'>Bibliograf\u00eda.<\/span><span lang=ES style=''> H. O. Wiley, <i>La ep\u00edstola a los hebreos<\/i>, s\/f; J. Calvino, <i>Ep\u00edstola a los hebreos<\/i>, 1977; C. O. Gillis, <i>Comentario sobre la ep\u00edstola a los hebreos<\/i>, 1951; O. Kuss, <i>Carta a los hebreos<\/i>, 1977; G. Mora, <i>La carta a los hebreos como escrito pastoral<\/i>, 1974; M. Nicolau, <i>Ministerio y carisma<\/i>, 1975; F. J. Schierse, <i>Carta a los hebreos<\/i>, 1970; H. Strathmann, <i>La ep\u00edstola a los hebreos<\/i>, 1971; E. Trenchard, <i>Exposici\u00f3n a la ep\u00edstola a los hebreos<\/i>, 1959.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>F. J. Badcock, <i>The Pauline Epistles and the Epistle to the Hebrews<\/i>, 1937; W. Manson, <i>The Epistle to the Hebrews<\/i>, 1951; E. M\u00e9n\u00e9goz, <i>La Th\u00e9ologie de l\u2019\u00c9p\u00eetre aux H\u00e9breux<\/i>, 1894; O. . Michel, <i>Der Brief an die Hebr\u00e4ur, Kritisch-Exegetischer Kommentary<\/i>, 1949; J. <etiqueta id=\"#_ftn209\" name=\"_ftnref209\" title=\"\">Moffatt, <\/etiqueta><i>The Epistle to the Hebrews<\/i>, <etiqueta id=\"#_ftn210\" name=\"_ftnref210\" title=\"\"><i>ICC<\/i><\/etiqueta>, 1924; A. Nairne, <i>The Epistle to the Hebrews<\/i>, <etiqueta id=\"#_ftn211\" name=\"_ftnref211\" title=\"\"><i>CGT<\/i><\/etiqueta>, 1922; F. D. V. Narborough, <i>The Epistle to the Hebrews<\/i>, <i>Clarendon Bible<\/i>, 1930; T. Hewitt, <i>The Epistle to the Hebrews<\/i>, <etiqueta id=\"#_ftn212\" name=\"_ftnref212\" title=\"\"><i>TNTC<\/i><\/etiqueta>, 1960; C. Spicq, <i>L\u2019Ep\u00eetre aux H\u00e9breux<\/i>, <i>\u00c9tudes Bibliques<\/i>, 1952; B. F. Westcott, <i>The Epistle to the Hebrews<\/i>, 1892; E. C. Wickham, <i>The Epistle to the Hebrews<\/i>, <etiqueta id=\"#_ftn213\" name=\"_ftnref213\" title=\"\"><i>WC<\/i><\/etiqueta>, 1910; E. K\u00e4semann, <i>Das Wandernde Gottesvolk<\/i>, 1939; R. Williamson, <i>Philo and the Epistle to the Hebrews<\/i>, 1970; F. F. Bruce, <i>The Epistle to the Hebrews<\/i>, 1964; J. H\u00e9ring, <i>The Epistle to the Hebrews<\/i>, <etiqueta id=\"#_ftn214\" name=\"_ftnref214\" title=\"\">trad. <\/etiqueta><etiqueta id=\"#_ftn215\" name=\"_ftnref215\" title=\"\">ing. 1970; F. L. Horton, <\/etiqueta><i>The Melchizedek Tradition<\/i>, 1976; P. E. Hughes, <i>A Commentary on the Epistle to the Hebrews<\/i>, 1977.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal align=right style='text-align:right;line-height:normal'><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><etiqueta id=\"#_ftn216\" name=\"_ftnref216\" title=\"\"><span lang=ES style='font-size:10.0pt; ;color:green'>D.G.<\/span><\/etiqueta><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;'>Douglas, J. (2000). Nuevo diccionario Biblico : Primera Edicion. Miami: Sociedades B\u00edblicas Unidas.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El escritor de Hebreos no incluye su nombre en la carta. Primera de Juan es la \u00fanica otra carta en el NT cuyo autor no incluye su nombre. Muchos cristianos han considerado que Pablo es el autor de Hebreos, pero otros han pensado que pudo haber sido Apolos, Bernab\u00e9 u otro. La carta se conoci\u00f3 &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/hebreos-epistola-a-los\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abHEBREOS, EPISTOLA A LOS\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-6108","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6108","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6108"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6108\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6108"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6108"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6108"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}