{"id":6145,"date":"2016-02-05T02:44:14","date_gmt":"2016-02-05T07:44:14","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/imperio-romano\/"},"modified":"2016-02-05T02:44:14","modified_gmt":"2016-02-05T07:44:14","slug":"imperio-romano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/imperio-romano\/","title":{"rendered":"IMPERIO ROMANO"},"content":{"rendered":"<p>El Imperio Romano fue el resultado de un proceso de expansi\u00f3n que comenz\u00f3 en los siglos VI y VII a. de J.C. En 509 a. de J.C., Roma pronto comenz\u00f3 la b\u00fasqueda de una frontera estable que habr\u00ed\u00ada de formar el motivo guiador de su historia. Esa demanda la llev\u00f3 paso a paso a la subyugaci\u00f3n de la pen\u00ed\u00adnsula italiana y la dominaci\u00f3n de sus pueblos.<\/p>\n<p>En el comienzo de la era cristiana, el Imperio Romano estaba alcanzando los l\u00ed\u00admites de su expansi\u00f3n. Un desastre militar importante en el a\u00f1o 9 d. de J.C.<\/p>\n<p>hizo que Augusto escogiera al Rin como su frontera norte\u00f1a. El Danubio formaba su continuaci\u00f3n l\u00f3gica hacia el este. Espa\u00f1a, Galia y Breta\u00f1a formaban unos contrafuertes suficientemente estables en el oeste, mientras que la zona fronteriza sure\u00f1a descansaba sobre el Sahara, una frontera des\u00e9rtica y estrat\u00e9gicamente la m\u00e1s estable de todas. El este nunca estuvo totalmente asegurado, y algunas de las im\u00e1genes del Apocalipsis reflejan el temor que se sent\u00ed\u00ada en el Medio Oriente de los arqueros de caballer\u00ed\u00ada del otro lado del Eufrates.<\/p>\n<p>Pol\u00ed\u00adticamente, el t\u00e9rmino Imperio Ro-mano tiene que ser diferenciado de la Rep\u00fablica Romana. El Imperio describe el sistema de dominio y de gobierno conocido como principado. El a\u00f1o 31 a. de J.C., la fecha de la batalla de Accio, es arbitrariamente escogida como la l\u00ed\u00adnea divisoria, cuando la Rep\u00fablica se convirti\u00f3 en Imperio. Octavio, el sobrino adoptivo de Julio C\u00e9sar, hab\u00ed\u00ada derrotado a Antonio. Mandamientos extraordinarios y poderes especiales prepararon la senda para la autocracia que emergi\u00f3 de pleno derecho con Augusto.<\/p>\n<p>El Imperio Romano, usando la palabra en el sentido pol\u00ed\u00adtico del t\u00e9rmino, fue la infraestructura gubernamental de la paz romana, esa era de gobierno centralizado que mantuvo una paz comparativa en el mundo Mediterr\u00e1neo por siglos significativos. No es sorprendente que las provincias orientales, acostumbradas desde los d\u00ed\u00adas antiguos a la deificaci\u00f3n de los regentes, pronto establecieran la costumbre de adorar al emperador. La idea gan\u00f3 popularidad a trav\u00e9s de los escritos de los poetas tales como Horacio y Virgilio, quienes de modo genuino cre\u00ed\u00adan en el llamamiento divino de Augusto y quienes, sin un muy elevado concepto de deidad, no vieron incompatibilidad alguna en atribuirle atributos divinos a un hombre \u2020\u0153del destino\u2020\u009d. Tales fueron los comienzos siniestros de un culto que Roma escogi\u00f3 como cemento de un imperio.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Mundo Hispano<\/b><\/p>\n<p>\u2020\u00a2Roma.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Cristiano<\/b><\/p>\n<p>V\u00e9ase ROMA.<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico Ilustrado<\/b><\/p>\n<p><p style='text-align:justify;'><span lang=ES style=''>En su uso moderno esta expresi\u00f3n no es b\u00edblica ni cl\u00e1sica, y no le hace justicia a la delicadeza y la complejidad de los m\u00e9todos romanos para controlar a los pueblos del Mediterr\u00e1neo. La palabra <i>imperium<\/i> significaba en primer lugar la autoridad soberana confiada por el pueblo romano a sus magistrados, elegidos por medio de una disposici\u00f3n especial (la <i>lex curiata<\/i>). El <i>imperium<\/i> era siempre completo, y abarcaba todas las formas del poder ejecutivo, religioso, militar, judicial, legislativo y electoral. Su ejercicio estaba limitado por el car\u00e1cter colegiado de las magistraturas, y tambi\u00e9n por la restricci\u00f3n habitual o legal de su funcionamiento a una<i> provincia<\/i> determinada o esfera de responsabilidad. Con la ampliaci\u00f3n de los intereses romanos hacia el exterior, la provincia se fue convirtiendo, con creciente frecuencia, en provincia geogr\u00e1fica, hasta que el uso sistem\u00e1tico del <i>imperium <\/i>magistral para controlar a un \u201cimperio\u201d hizo posible el uso del t\u00e9rmino para describir a una entidad geogr\u00e1fica y administrativa. En la \u00e9poca del NT; sin embargo, el sistema distaba mucho de ser tan completo o r\u00edgido como lo que podr\u00eda suponerse.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>I. La naturaleza del imperialismo romano<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Hablando en general, la creaci\u00f3n de una provincia romana ni suspend\u00eda los tipos de gobierno existentes ni le agregaba al estado romano. El \u201cgobernador\u201d (no exist\u00eda un t\u00e9rmino gen\u00e9rico de esta clase, sino que se usaba el t\u00edtulo magistral correspondiente) funcionaba en asociaci\u00f3n con las autoridades regionales con las cuales exist\u00eda una relaci\u00f3n cordial, a fin de preservar la seguridad militar de Roma, y cuando no hab\u00eda actividad b\u00e9lica su funci\u00f3n era principalmente diplom\u00e1tica. Se parec\u00eda m\u00e1s al comandante regional de las organizaciones internacionales modernas creadas en virtud de alg\u00fan tratado y que sirven a los intereses de las grandes potencias, m\u00e1s que al gobernador colonial con su autoridad mon\u00e1rquica. La solidaridad del \u201cimperio\u201d era producto de la pura preponderancia del poder romano antes que de una administraci\u00f3n centralizada directa. Abarcaba muchos cientos de estados sat\u00e9lites, cada uno de los cuales estaba ligado a Roma bilateralmente y disfrutaba de los derechos y privilegios que lograba negociar individualmente con Roma. No cabe duda de que los romanos estaban en condiciones de abrirse camino por la fuerza a trav\u00e9s de la mara\u00f1a de pactos y tradiciones, pero este recurso ni les interesaba ni les conven\u00eda; lo que encontramos, en cambio, es que se esforzaban por convencer a sus ap\u00e1ticos aliados de que aprovechasen la libertad subordinada que les dejaban. Al mismo tiempo se llevaba a cabo un proceso de asimilaci\u00f3n gradual mediante el recurso de otorgar en forma individual y comunitaria la ciudadan\u00eda romana, con lo cual compraban la lealtad de las personas importantes localmente, las que a su vez favorec\u00edan al poder patronal.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>II. Crecimiento del sistema provincial<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>La habilidad diplom\u00e1tica imperial tal como se explica arriba la fueron adquiriendo los romanos en el curso de las primitivas relaciones de Roma con sus vecinos en Italia. Su genio ha sido localizado en forma diversa en los principios del sacerdocio fecial, que exig\u00eda un respeto estricto por las fronteras y no aceptaba ninguna otra raz\u00f3n para la guerra, en la generosa reciprocidad de los primitivos tratados romanos, y en los ideales romanos del patrocinio, que exig\u00eda una lealtad estricta de parte de los amigos y vasallos a cambio de la protecci\u00f3n. Cualquiera haya sido la raz\u00f3n, Roma pronto adquiri\u00f3 el liderazgo de la liga de ciudades latinas, y luego, por espacio de varios siglos, bajo el impacto de las espor\u00e1dicas invasiones galas y germanas, y las luchas con potencias de ultramar, tales como los cartagineses y algunos de los monarcas helen\u00edsticos, concert\u00f3 tratados con todos los estados italianos al <etiqueta id=\"#_ftn94\" name=\"_ftnref94\" title=\"\">S del valle del Po, tratados mediante lo<\/etiqueta>s cuales regul\u00f3 sus relaciones con los mismos. Con todo, s\u00f3lo en el 89 <etiqueta id=\"#_ftn95\" name=\"_ftnref95\" title=\"\">a.C. se les ofreci\u00f3 a estos pueblos la ciudadan\u00eda romana, y de este modo se convirtieron en municipalidades de la rep\u00fablica. Mientras tanto se llevaba a cabo un proceso similar en todo <\/etiqueta>el Mediterr\u00e1neo. Al final de la primera guerra p\u00fanica Sicilia fue hecha provincia (241 a.C.), y el peligro cartagin\u00e9s condujo a otras medidas del mismo tipo en Cerde\u00f1a y C\u00f3rcega (231 a.C.), la Espa\u00f1a citerior y ulterior (197 a.C.), y finalmente a la creaci\u00f3n de una provincia en \u00c1frica despu\u00e9s de la destrucci\u00f3n de Cartago en el 146 a.C. En contraste, al principio los romanos vacilaron ante la idea de imponerse a los estados helen\u00edsticos de oriente, hasta que despu\u00e9s del reiterado fracaso de las negociaciones libres se crearon provincias para Macedonia (148 a.C.) y Acaya (146 a.C.). A pesar de alguna medida de violencia, como la destrucci\u00f3n de Cartago y Corinto en el 146 a.C., las ventajas del sistema provincial romano pronto adquirieron reconocimiento en el exterior, como resulta claro por el paso de tres estados a Roma por legado de sus gobernantes, lo cual condujo a la formaci\u00f3n de las provincias de Asia (133 a.C.), Bitinia y Cirene (74 a.C.). Los romanos se hab\u00edan ocupado de hacer una limpieza por su propia cuenta, y la amenaza a las comunicaciones ocasionada por la pirater\u00eda hab\u00edan llevado para entonces a la creaci\u00f3n de provincias para la Galia narbonense, Il\u00edrico, y Cilicia.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>La ambici\u00f3n profesional de los generales romanos ya comenzaba a hacerse sentir. Pompeyo agreg\u00f3 el Ponto a la Bitinia, y cre\u00f3 la nueva provincia principal de Siria como resultado de su comando mitrid\u00e1tico del a\u00f1o 66 a.C., y en la d\u00e9cada siguiente C\u00e9sar abri\u00f3 toda la Galia, dejando a los romanos establecidos en el Rin, desde los Alpes hasta el mar del Norte. El \u00faltimo de los grandes estados helen\u00edsticos, Egipto, se convirti\u00f3 en provincia despu\u00e9s de que Augusto derrot\u00f3 a Antonio y Cleopatra en el 31 a.C. A partir de dicho momento la pol\u00edtica fue de consolidaci\u00f3n m\u00e1s bien que de expansi\u00f3n. Augusto llev\u00f3 la frontera hasta el Danubio, y cre\u00f3 las provincias de Retia, N\u00f3rico, Panonia, y Mesia. En la generaci\u00f3n siguiente las dinast\u00edas locales fueron remplazadas por gobernadores romanos en varias regiones. Galacia (25 a.C.) fue seguida por Capadocia, Judea, Britania, Mauritania, y Tracia (46 <etiqueta id=\"#_ftn96\" name=\"_ftnref96\" title=\"\">d.C.).<\/etiqueta><\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Por consiguiente el NT se encuentra en un punto en el que la serie de provincias se ha completado, y todo el Mediterr\u00e1neo ha sido provisto por primera vez de una autoridad supervisora uniforme. Al mismo tiempo, en muchos casos los gobiernos preexistentes todav\u00eda florec\u00edan, si bien con pocas perspectivas de progreso ulterior. El proceso de la incorporaci\u00f3n directa en el seno de la rep\u00fablica romana sigui\u00f3 adelante hasta que Caracala, en el 212 d.C., extendi\u00f3 la ciudadan\u00eda a todos los residentes libres del Mediterr\u00e1neo. Desde ese momento en adelante las provincias son territorios imperiales en el sentido moderno.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>III. La administraci\u00f3n de las provincias<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Hasta el <etiqueta id=\"#_ftn97\" name=\"_ftnref97\" title=\"\">ss. I a.C. las provincias correspond\u00edan a los ma<\/etiqueta>gistrados romanos, ya sea por el a\u00f1o en que ocupaban el cargo, o por el a\u00f1o inmediatamente posterior, cuando continuaban ejerciendo el <i>imperium<\/i> como promagistratura. A pesar del elevado sentido de responsabilidad del arist\u00f3crata romano, y de una formaci\u00f3n pol\u00edtica y legal sostenida a lo largo de toda su vida, resultaba inevitable que gobernase su provincia con la vista puesta en la etapa posterior en la capital. El primer tribunal permanente en Roma se estableci\u00f3 para juzgar a los gobernadores provinciales por casos de extorsi\u00f3n. Mientras la competencia por los cargos se libraba sin restricciones, la creaci\u00f3n de comandancias de 3, 5 y 10 a\u00f1os de duraci\u00f3n no hizo sino empeorar la situaci\u00f3n. Llegaron a constituir la base de intentos de usurpaci\u00f3n militar llevados a cabo abiertamente. Los estados sat\u00e9lites quedaron en una situaci\u00f3n desesperada. Se hab\u00edan acostumbrado a proteger sus intereses ante los gobernadores antojadizos buscando el patronazgo de casas poderosas en el senado, y a la larga se hac\u00eda justicia. Ahora, durante los 20 a\u00f1os de guerra civil que siguieron al cruce del Rubic\u00f3n (49 a.C.), se vieron obligados a tomar partido y arriesgar su riqueza y su libertad en un conflicto de resultado incierto. Tres veces los enormes recursos de oriente fueron reunidos para una invasi\u00f3n de Italia misma, pero en cada caso el intento result\u00f3 in\u00fatil. Luego le toc\u00f3 al vencedor, Augusto, reparar el da\u00f1o ocasionado, en el curso de sus 45 a\u00f1os de poder sin rivales. Primero acept\u00f3 para s\u00ed mismo una provincia que comprend\u00eda la mayor\u00eda de las regiones donde todav\u00eda hac\u00eda falta una guarnici\u00f3n de importancia, especialmente la Galia, Espa\u00f1a, Siria y Egipto. Esta concesi\u00f3n le fue renovada peri\u00f3dicamente hasta su muerte, y la costumbre se mantuvo a favor de sus sucesores. Design\u00f3 comandantes regionales, y de este modo surgi\u00f3 una clase de administradores profesionales, y por primera vez se logr\u00f3 una planificaci\u00f3n uniforme a largo plazo.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Las provincias restantes siguieron siendo asignadas a los que estaban dedicados a la magistratura regular, pero la posibilidad de usar irregularmente la posici\u00f3n qued\u00f3 anulada debido al poder supremo de los c\u00e9sares, y de todos modos la inexperiencia hac\u00eda que las decisiones fueran supeditadas a ellos, de modo que se impuso ampliamente un tipo cesariano de administraci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>En el peor de los casos, una provincia mal administrada pod\u00eda ser transferida a la jurisdicci\u00f3n cesariana, como ocurri\u00f3 en el caso de Bitinia en los d\u00edas de Plinio.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Tres de las responsabilidades principales de los gobernadores estan claramente ilustradas en el NT. La primera estaba vinculada con la seguridad militar y el orden p\u00fablico. El temor a la intervenci\u00f3n romana condujo, precisamente, a la traici\u00f3n cometida contra Jes\u00fas (Jn. 11.48\u201350), y Pablo fue arrestado por los romanos sobre la base de la suposici\u00f3n de que era agitador (Hch. 21.31\u201338). Los gobiernos de Tesal\u00f3nica (Hch. 17.6\u20139) y \u00c9feso (Hch. 19.40) demuestran la paralizaci\u00f3n que se hab\u00eda producido debido al temor a la intervenci\u00f3n. Por otra parte, entre los estados fenicios (Hch. 12.20), como tambi\u00e9n en Listra (Hch. 14.19), se llevan a cabo procedimientos violentos aparentemente sin control romano. La segunda cuesti\u00f3n principal ten\u00eda que ver con las rentas p\u00fablicas. Los c\u00e9sares enderezaron el sistema impositivo, y lo colocaron sobre un pie equitativo basado en censos (Lc. 2.1). Jes\u00fas (Lc. 20.22\u201325) y Pablo (Ro. 13.6\u20137) defendieron los derechos romanos en esta cuesti\u00f3n. La tercera obligaci\u00f3n, y la m\u00e1s onerosa, era la jurisdicci\u00f3n. Tanto por remisi\u00f3n por parte de las autoridades locales (Hch. 19.38), como por apelaci\u00f3n en contra de ellas (Hch. 25.9\u201310), los litigios giraban en torno a los tribunales romanos. Largas demoras comenzaron a surgir a medida que fue aumentando el costo y la complejidad del sistema. Los gobernadores, acosados por la falta de recursos, se esforzaban por revertir la responsabilidad sobre los causantes locales (Lc. 23.7; Hch. 18.15). Los cristianos, empero, se un\u00edan libremente al coro que cantaba loas a la justicia romana (Hch. 24.10; Ro. 13.4).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>IV. El imperio romano en el pensamiento neotestamentario<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Mientras las complejas relaciones entre gobernadores, dinast\u00edas, y rep\u00fablicas se hacen evidentes en todas partes en el NT, y les son familiares a sus escritores, la atm\u00f3sfera realmente imperial del ascendiente cesariano lo satura todo. El decreto de C\u00e9sar hace que Jos\u00e9 viaje a Bel\u00e9n (Lc. 2.4). \u00c9l es la ant\u00edtesis de Dios en la sentencia de Jes\u00fas (Lc. 20.25). Su distante envidia sella la sentencia de muerte de Jes\u00fas (Jn. 19.12). C\u00e9sar cuenta con la falsa lealtad de los jud\u00edos (Jn. 19.15), la lealtad espuria de los griegos (Hch. 17.7), la esperanzada confianza del ap\u00f3stol (Hch. 25.11). Es el \u201cemperador\u201d a quien deben obediencia los creyentes (1 P. 2.13, <\/span><etiqueta id=\"#_ftn98\" name=\"_ftnref98\" title=\"\"><span lang=ES style='font-size:10.0pt;; color:green;text-transform:uppercase'>\u00b0nbe<\/span><\/etiqueta><span lang=ES style=''>). Mas su misma exaltaci\u00f3n result\u00f3 fatal para la lealtad cristiana. Hab\u00eda algo m\u00e1s que una pizca de verdad en la repetida insinuaci\u00f3n (Jn. 19.12; Hch. 17.7; 25.8). En \u00faltima instancia los cristianos habr\u00e1n de desafiarlo. Fueron las manos de hombres \u201cinicuos\u201d las que crucificaron a Jes\u00fas (Hch. 2.23). La cacareada justicia habr\u00e1 de ser rechazada por los santos (1 Co. 6.1). Cuando C\u00e9sar se veng\u00f3 (Ap. 17.6), la blasfemia de sus pretensiones puso de manifiesto su destino a manos del Se\u00f1or de los se\u00f1ores y Rey de reyes (Ap. 17.14).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>As\u00ed, mientras que la paz imperial romana abri\u00f3 el camino para el evangelio, la arrogancia imperial romana le signific\u00f3 un desaf\u00edo mortal.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=';text-transform:uppercase'>Bibliograf\u00eda.<\/span><span lang=ES style=''> P. Grimal, <i>La formaci\u00f3n del imperio romano<\/i>, 1974; M. Rostovtzeff, <i>Historia social y econ\u00f3mica del imperio romano, <\/i>1972, 2 t(t).; J. Leipoldt, W. Grundmann, <i>El mundo del Nuevo Testamento<\/i>, 1973, t(t). I, pp. 21\u201374; E. Sch\u00fcrer, <i>Historia del pueblo jud\u00edo en tiempos de Jes\u00fas<\/i>, 1985, t(t). I, pp. 323\u2013349.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><etiqueta id=\"#_ftn99\" name=\"_ftnref99\" title=\"\"><i><span lang=ES style=''>CAH<\/span><\/i><\/etiqueta><span lang=ES style=''>, 9\u201311; G. H. Stevenson, <i>Roman Provincial Administration<\/i>, 1949; A. N. Sherwin-White, <i>Roman Society and Roman Law in the New Testament<\/i>, 1963; F. E. Adcock, <i>Roman Political Ideas and Practice<\/i>, 1959; F. Millar, <i>The Roman Empire and its Neighbours<\/i>, 1967; H. Mattingly, <i>Roman Imperial Civilization<\/i>, 1957; J, P. V. D. Balsdon, <i>Rome: the Story of an Empire, <\/i>1970; E. A. Judge, <i>The Social Pattern of the Christian Groups in the First Century<\/i>, 1960.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal align=right style='text-align:right;line-height:normal'><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><etiqueta id=\"#_ftn100\" name=\"_ftnref100\" title=\"\"><span lang=ES style='font-size:10.0pt; ;color:green'>E.A.J.<\/span><\/etiqueta><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;'>Douglas, J. (2000). Nuevo diccionario Biblico : Primera Edicion. Miami: Sociedades B\u00edblicas Unidas.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El Imperio Romano fue el resultado de un proceso de expansi\u00f3n que comenz\u00f3 en los siglos VI y VII a. de J.C. En 509 a. de J.C., Roma pronto comenz\u00f3 la b\u00fasqueda de una frontera estable que habr\u00ed\u00ada de formar el motivo guiador de su historia. 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