{"id":6161,"date":"2016-02-05T02:47:04","date_gmt":"2016-02-05T07:47:04","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/intercesion\/"},"modified":"2016-02-05T02:47:04","modified_gmt":"2016-02-05T07:47:04","slug":"intercesion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/intercesion\/","title":{"rendered":"INTERCESION"},"content":{"rendered":"<p>ver ORACI\u00f3N<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Mundo Hispano<\/b><\/p>\n<p>(pedir por otro).<\/p>\n<p> &#8211; Mois\u00e9s siempre estaba intercediendo por el pueblo.<\/p>\n<p> &#8211; Los cristianos debemos orar los unos por los otros, Stg 5:16, \u00c2\u00a1para nuestra sanaci\u00f3n!: &#8211; Mar\u00ed\u00ada intercedi\u00f3 en las Bodas de Can\u00e1, en Jn.2, y gracias a Ella tuvieron vino, porque a Jes\u00fas no le importaba, \u00c2\u00a1su hora no hab\u00ed\u00ada llegado!: (Jua 2:4).<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Cristiano<br \/>\nDr. J. Dominguez<\/p>\n<p>http:\/\/biblia.com\/diccionario\/<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Cristiano<\/b><\/p>\n<p>Acto de hablar con una persona con el prop\u00f3sito de conseguir para otra alg\u00fan bien, o para defenderla. El t\u00e9rmino traduce una palabra hebrea que significaba \u2020\u0153asaltar a alguien con peticiones\u2020\u009d. Abraham intercedi\u00f3 ante Dios por Sodoma (Gen 18:23-33). Cuando este patriarca quiso comprar la cueva de \u2020\u00a2Macpela, habl\u00f3 a los hijos de \u2020\u00a2Het, dici\u00e9ndoles: \u2020\u0153Interceded por m\u00ed\u00ad con Efr\u00f3n\u2020\u009d, el due\u00f1o original (Gen 23:8). \u2020\u00a2Mardoqueo anim\u00f3 a \u2020\u00a2Ester a que hablara con el rey \u2020\u00a2Asuero para \u2020\u0153interceder delante de \u00e9l por su pueblo\u2020\u009d (Est 4:8). Muchas veces Mois\u00e9s intercedi\u00f3 por Israel, delante de Dios (\u2020\u0153Te ruego, pues este pueblo ha cometido un gran pecado &#8230; que perdones ahora su pecado\u2020\u009d [Exo 32:31-32]). Tambi\u00e9n los profetas intercedieron ante Dios por el pueblo. Una i. fracasada fue la que hizo \u2020\u00a2Betsab\u00e9 cuando pidi\u00f3 a Salom\u00f3n que permitiera el matrimonio de \u2020\u00a2Adon\u00ed\u00adas con \u2020\u00a2Abisag sunamita (1Re 2:13-25).<\/p>\n<p>En el NT es traducci\u00f3n de la palabra entuncan\u00f6 para decirnos que \u2020\u0153Cristo es el que muri\u00f3 &#8230; el que tambi\u00e9n intercede por nosotros\u2020\u009d (Rom 8:34; Heb 7:25). \u00e9l es el \u2020\u0153mediador entre Dios y los hombres\u2020\u009d (1Ti 2:5). La i. es funci\u00f3n eminentemente sacerdotal (\u2020\u0153Entre la entrada y el altar lloren los sacerdotes ministros de Jehov\u00e1, y digan: Perdona, oh Jehov\u00e1, a tu pueblo, y no entregues al oprobio tu heredad\u2020\u009d [Joe 2:17]). Por eso el Se\u00f1or Jes\u00fas dijo a Pedro: \u2020\u0153Yo he rogado por ti, que tu fe no falte\u2020\u009d (Luc 22:32). Pero tambi\u00e9n \u2020\u0153abogado tenemos para con el Padre\u2020\u009d (1Jn 2:1), cuyos servicios necesitamos continuamente a causa de nuestros muchos pecados. Y tambi\u00e9n por la existencia del \u2020\u0153acusador\u2020\u009d, que nos acusa \u2020\u0153delante de nuestro Dios d\u00ed\u00ada y noche\u2020\u009d (Apo 12:10).<br \/>\nla vida de oraci\u00f3n el creyente necesita la ayuda del Esp\u00ed\u00adritu Santo, \u2020\u0153pues qu\u00e9 hemos de pedir como conviene, no lo sabemos, pero el Esp\u00ed\u00adritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles&#8230;. porque conforme a la voluntad de Dios intercede por los santos\u2020\u009d (Rom 8:26-27). A su vez, el creyente tiene el deber de interceder por otras personas. Pablo exhorta que \u2020\u0153se hagan rogativas, oraciones, peticiones y acciones de gracias, por todos los hombres, por los reyes y por todos los que est\u00e1n en eminencia&#8230;\u2020\u009d (1Ti 2:1-2). Es deber orar \u2020\u0153por los que os ultrajan y os persiguen\u2020\u009d (Mat 5:44) y \u2020\u0153los que os calumnian\u2020\u009d (Luc 6:28). Pablo solicitaba que se orara por \u00e9l (Rom 15:30; Col 4:3; 1Te 5:25). Debemos interceder \u2020\u0153unos por otros\u2020\u009d (Stg 5:16). \u2020\u00a2Oraci\u00f3n.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Cristiano<\/b><\/p>\n<p>tip, DOCT<\/p>\n<p>vet, En general, la acci\u00f3n de uno que busca el bien de otro, interviniendo en su favor, para conseguirle un beneficio, perd\u00f3n, etc. Hay muchos casos de intercesi\u00f3n en las Escrituras, y se puede se\u00f1alar en el AT la intercesi\u00f3n de Abraham ante Dios por Sodoma (Gn. 18:23-33); las m\u00faltiples intercesiones de Mois\u00e9s buscando el perd\u00f3n de Dios hacia una naci\u00f3n rebelde (Ex. 32:11-14, 21-24; 33:12-16; cfr. Dt. 9:13-29) y muchos otros ejemplos, como los de Samuel, Daniel, Esdras y Nehem\u00ed\u00adas, orando por la bendici\u00f3n y restauraci\u00f3n de su pueblo. En el NT nos encontramos con el gran Intercesor, Cristo. El t\u00e9rmino gr., \u00abentunchan\u00f5\u00bb, significa \u00abencontrarse con\u00bb, interceder. Se refiere a la intercesi\u00f3n de Cristo en favor de sus santos, mientras se hallan en su estado presente, para llevarlos a ser como corresponde a la posici\u00f3n que les ha sido dada por el perd\u00f3n justificador, y tambi\u00e9n para levantarlos por encima de sus pruebas, y conducirlos como sacerdotes a los goces y actividades correspondientes al santuario espiritual (Ro. 8:34; He. 7:25). El Esp\u00ed\u00adritu Santo tambi\u00e9n intercede por los creyentes, cuando ellos no saben orar como debieran, y lo hace con gemidos indecibles (Ro. 8:26, 27). En 1 Ti. 4:5 se nos ordena que intercedamos por todos los hombres.<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico Ilustrado<\/b><\/p>\n<p>[470]<br \/>\n   Petici\u00f3n que se hace en nombre de otro para obtener un beneficio o conseguir el perd\u00f3n. Es idea frecuente, asociada a la de mediaci\u00f3n, en el habla religiosa. Unos hombres interceden por otros. Y muchos hombres en sus plegarias sit\u00faan a Mar\u00ed\u00ada Stma. o a los santos como intercesores ante la misericordia divina.<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p>(v. mediaci\u00f3n, oraci\u00f3n)<\/p>\n<p>(ESQUERDA BIFET, Juan, Diccionario de la Evangelizaci\u00f3n,  BAC, Madrid, 1998)<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Evangelizaci\u00f3n<\/b><\/p>\n<p>Interceder no quiere decir simplemente \u00abrezar por alguien\u00bb, como casi siempre pensamos. Etimol\u00f3gicamente significa \u00abdar un paso al medio\u00bb, o sea, dar un paso para ponernos en medio de una situaci\u00f3n.    Interceder significa entonces ponerse all\u00ed\u00ad donde se produce el conflicto, ponerse entre las dos partes del conflicto.  Por tanto, no se trata s\u00f3lo de presentar una necesidad ante Dios (iSe\u00f1or, danos la paz!), manteni\u00e9ndonos al margen. Interceder es una actitud mucho m\u00e1s seria, grave y comprometida, es algo mucho m\u00e1s arriesgado. Interceder es estar all\u00ed\u00ad, sin moverse, sin huir, tratando de poner la mano sobre el hombro de ambas partes, aceptando el riesgo de esta postura.  En la Biblia hay una p\u00e1gina muy esclarecedora al respecto. Cuando Job se encuentra, casi desesperado, ante Dios, que en ese momento le parece un adversario irreconciliable, grita: \u00ab\u00bfQui\u00e9n se pondr\u00e1 entre mi juez y yo? \u00bfQui\u00e9n posar\u00e1 su mano sobre su hombro y el m\u00ed\u00ado?\u00bb.  Por tanto, no se trata de alguien que desde lejos exhorta a la paz o reza en\u00e9rgicamente por la paz, sino de alguien que se pone en medio, que entra en el coraz\u00f3n de la situaci\u00f3n, que extiende sus brazos a derecha e izquierda para unir y pacificar. Es el gesto de Jesucristo en la cruz. Con esto nos damos cuenta de que una verdadera intercesi\u00f3n cristiana es dif\u00ed\u00adcil; s\u00f3lo se puede hacer en el Esp\u00ed\u00adritu Santo y sabemos que no todos la comprender\u00e1n.  Pero si hay un deseo que suscita es \u00e9ste: el de estar en este momento en los lugares de conflicto, en las calles donde ciudadanos indefensos son amenazados y asesinados. Estar all\u00ed\u00ad de forma meramente  pasiva,  sin  ninguna acci\u00f3n  pol\u00ed\u00adtica,  sin ning\u00fan clamor, s\u00f3lo con la fuerza de la intercesi\u00f3n. Estar all\u00ed\u00ad, como Mar\u00ed\u00ada al pie de la cruz, sin maldecir ni juzgar a nadie, sin gritarle a la injusticia, sin insultar.<\/p>\n<p> Carlo Mar\u00ed\u00ada Martini, Diccionario Espiritual, PPC, Madrid, 1997<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Espiritual<\/b><\/p>\n<p>\/ Abrah\u00e1n II, le \/ Jesucristo III, 1 \/Oraci\u00f3n 1, 2-3.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Cat\u00f3lico de Teolog\u00eda B\u00edblica<\/b><\/p>\n<p><p style=\"text-align: justify;\">El hebreo <em>p\u0101\u1e21a\u02bf<\/em>, \u00abinterceder\u00bb, originalmente significaba \u00abatacar\u00bb. M\u00e1s adelante, en un sentido bueno, \u00abasaltar con peticiones\u00bb. Cuando este \u00abasalto\u00bb era hecho a favor de otro, su sentido era \u00abinterceder\u00bb. Cinco veces aparece en el NT el verbo griego para \u00abinterceder\u00bb, <em>entunchan\u014d<\/em> (Hch. 25:24; Ro. 8:27, 34; 11:2; Heb. 7:25). El sustantivo, <em>enteuxis<\/em>, ocurre en 1 Ti. 2:1 donde se traduce por \u00abpeticiones\u00bb; y en 1 Ti. 4:5, donde la \u00fanica traducci\u00f3n posible es \u00aboraci\u00f3n\u00bb\u2014ya que uno dif\u00edcilmente podr\u00e1 \u00abinterceder\u00bb en favor de la \u00abcomida\u00bb preparada para comerse (1 Ti. 2:3). El espa\u00f1ol \u00abintercesi\u00f3n\u00bb viene del lat\u00edn <em>intercedo<\/em>, que significa \u00abir (o pasar) entre medio\u00bb. Que \u00abintercesi\u00f3n\u00bb tiene un significado espec\u00edfico se prueba cuando Pablo escribe, \u00abExhorto, ante todo, a que se hagan rogativas, oraciones, peticiones y acciones de gracias, por todos los hombres\u00bb (1 Ti. 2:1). El t\u00e9rmino no significa alabanza o peticiones en general, sino una verdadera preocupaci\u00f3n por otros en la que uno se coloca entre ellos y Dios haciendo una petici\u00f3n en su favor. Cuando se usa para referirse a la obra mediadora de Cristo (la que debe tomarse como presente) se a\u00f1ade el sentido de \u00abactuar por otros\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La literatura de los libros sapienciales del AT no contiene ninguna exhortaci\u00f3n a, o ejemplo de, intercesi\u00f3n, ni tampoco hay muchos ejemplos en los libros po\u00e9ticos (Job 1:5; 42:8; Sal. 20; 25:22; 35:13). Los profetas contienen numerosos ejemplos de intercesi\u00f3n, aun cuando estos hombres eran ante todo portavoces de Dios. En Is. 6; 25; 26; y 37 figura la intercesi\u00f3n en forma espec\u00edfica. Tambi\u00e9n tenemos este tipo de oraciones en Jer. 10:23ss., 14:7ss.; en Ez. 9:8; 11:13 y en Dn. 9:16\u201319. Son menos frecuentes en los profetas menores. Jon\u00e1s no ruega en ninguna forma por N\u00ednive, aun cuando Jehov\u00e1 perdona la ciudad (Jon\u00e1s 4). Malaqu\u00edas 2:7 implica que los sacerdotes no estaban intercediendo. En Jl. 2:17 se muestra el car\u00e1cter intercesor del oficio sacerdotal: \u00abEntre la entrada y el altar lloren los sacerdotes ministros de Jehov\u00e1, y digan: Perdona, oh Jehov\u00e1, a tu pueblo, y no entregues al oprobio tu heredad \u2026\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Son los libros hist\u00f3ricos del AT los que muestran m\u00e1s ejemplos de intercesi\u00f3n. Un ejemplo es la intensa intercesi\u00f3n de Abraham por Sodoma (Gn. 18:23\u201333). La bendici\u00f3n de Jacob sobre los hijos de Jos\u00e9 tienen esta naturaleza (Gn. 48:8\u201323). Mois\u00e9s tuvo un alto concepto del car\u00e1cter social de la fe, y se le ve a este l\u00edder en muchas oportunidades intercediendo por el pueblo. Or\u00f3 por el id\u00f3latra Israel despu\u00e9s que hicieran el becerro de oro: \u00abTe ruego, pues este pueblo ha cometido un gran pecado, porque se hicieron dioses de oro, que perdones ahora su pecado, y si no, r\u00e1eme ahora de tu libro que has escrito\u00bb (Ex. 32:31\u201332). De la misma forma, Samuel, como profeta, sacerdote y juez, defiende con frecuencia al pueblo. Or\u00f3 toda la noche por Sa\u00fal el pecador, apesadumbrado pero todav\u00eda tierno (1 S. 15:11).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La intercesi\u00f3n se insta y practica a trav\u00e9s de todo el NT. Cristo inst\u00f3 a rogar aun por los que nos \u00abpersiguen\u00bb. \u00c9l mismo le dijo a Pedro, \u00abpero yo he rogado por ti, que tu fe no falte \u2026\u00bb (Lc. 22:32). Un extenso ejemplo es su oraci\u00f3n sacerdotal de Jn. 17 en favor de sus ap\u00f3stoles. En el libro de Hechos se ve con frecuencia a la joven iglesia entregada a la intercesi\u00f3n\u2014por Pedro (12:5\u201312), por Bernab\u00e9 y Sa\u00fal (13:3), etc. Las Ep\u00edstolas est\u00e1n repletas de ella. En el NT, aun \u00abel Esp\u00edritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles\u00bb (Ro. 8:26). Y al presente Cristo est\u00e1 en el cielo, donde fue \u00abpara presentarse ahora por nosotros ante Dios\u00bb (Heb. 9:24).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si se estudia la intercesi\u00f3n en la Escritura, por lo menos sacaremos algunos puntos en cuanto a este exaltado privilegio. Un punto es lo natural que es, ya que orar por otros es para el cristiano como respirar. Otro es que uno es realmente bautizado por el sentido del compromiso de aquellos por los cuales oramos, ya que temblamos al pensar en sus heridas, nos retorcemos al imaginar sus profundas llagas. Otro es que uno no debe orar por una masa de humanidad indiferenciada, ni s\u00f3lo por todos los tipos y condiciones por las que atraviesan los hombres, sino que por individuos espec\u00edficos con sus temores que hieren y sus heridas que abundan. Por cierto, las oraciones intercesoras tienen el olor del cielo en ellas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">BIBLIOGRAF\u00cdA<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">J.B. Bernardin, <em>The Intercession of Our Lord<\/em>; Ll. D. Bevan, <em><a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">ISBE<\/a><\/em>; G.A. Buttrick, <em>Prayer<\/em>; Madame Chiang Kai-shek, <em>The Sure Victory<\/em>; A.J. Gossip, <em>In the Secret Place of the Most High<\/em>; Georgia Harkness, <em>Prayer and the Common Life<\/em>; J.G. Tasker, <em><a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">HERE<\/a><\/em>; A.C. Wieand, <em>The Gospel of Prayer<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Joseph Kenneth Grider<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\"><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><em>ISBE <\/em><\/a><em>International Standard Bible Encyclopaedia<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\"><em>HERE <\/em><\/a><em>Hastings\u2019 Encyclopaedia of Religion and Ethics<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\"><\/a>Harrison, E. F., Bromiley, G. W., &amp; Henry, C. F. H. (2006). <em>Diccionario de Teologi\u0301a<\/em> (325). Grand Rapids, MI: Libros Desafi\u0301o.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Teolog\u00eda<\/b><\/p>\n<p><p style=\"text-align: justify;\">(<b>Mediaci\u00f3n<\/b>)\n<\/p>\n<h2>Definici\u00f3n<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Interceder es ir o venir entre dos partes, suplicar ante una de ellas a favor de la otra.  En el Nuevo Testamento se usa como equivalente de entygchanein (Vulgata interpellare, en Hebreos 7,25).  \u201cMediaci\u00f3n\u201d significa ponerse en medio de dos partes (contendientes), con el prop\u00f3sito de reconciliarlos (cf. mediator, mesites, 1 Tim. 2,5).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el uso eclesi\u00e1stico ambas palabras se toman en el sentido de la intervenci\u00f3n principalmente de Jesucristo y segundo de la Bendita Virgen Mar\u00eda y los \u00e1ngeles y santos, a favor del ser humano.  Sin embargo, ser\u00eda mejor restringir la palabra mediaci\u00f3n para la acci\u00f3n de Cristo, e intercesi\u00f3n para la acci\u00f3n de la Virgen Mar\u00eda, los \u00e1ngeles y los santos.  En este art\u00edculo se tratar\u00e1 brevemente con:  I.  La mediaci\u00f3n de Cristo; y m\u00e1s en detalle II.  la intercesi\u00f3n de los santos.\n<\/p>\n<h2>La Mediaci\u00f3n de Cristo<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al considerar la mediaci\u00f3n de Cristo debemos distinguir entre su posici\u00f3n y su oficio.  Como Hombre-Dios \u00c9l est\u00e1 en medio de Dios y el hombre participando de las naturalezas de ambos, y por lo tanto, por ese mismo hecho, apto para actuar como mediador entre ellos.  \u00c9l es, ciertamente, el Mediador en el sentido absoluto de la palabra, de un modo que nadie m\u00e1s puede serlo.  \u201cPorque hay un solo Dios, y tambi\u00e9n un solo mediador entre Dios y los hombres, Cristo Jes\u00fas, hombre tambi\u00e9n\u201d (1 Tim. 2,5).  Est\u00e1 unido a ambos:  \u201cLa cabeza de todo hombre es Cristo\u2026 la cabeza de Cristo es Dios\u201d (1 Cor. 11,3).  Su oficio de Mediador le pertenece a \u00c9l como hombre, su naturaleza humana es el principium quo, pero el valor de su acci\u00f3n se deriva del hecho que es una Persona Divina la que act\u00faa.  Esto lo consigue primero por el m\u00e9rito de gracia y remisi\u00f3n del pecado, por medio del culto y satisfacci\u00f3n ofrecidos a Dios por y a trav\u00e9s de Cristo.  Pero, adem\u00e1s de acercar el hombre a Dios, Cristo trae a Dios cerca del hombre, al revelarle al hombre las verdades y Mandamientos de Dios&#8212;\u00c9l es el ap\u00f3stol enviado por Dios y el sumo sacerdote que nos lleva a Dios (Heb. 3,1).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Incluso en el orden f\u00edsico el mero hecho de la existencia de Cristo es en s\u00ed misma una mediaci\u00f3n entre Dios y el hombre.  Al unir nuestra humanidad a su Divinidad \u00c9l nos uni\u00f3 a Dios y Dios a nosotros.  Como dijo San Atanasio, \u201cCristo se hizo hombre para que los hombres se pudieran convertir en dioses\u201d (Sobre la Encarnaci\u00f3n 54; cf. San Agust\u00edn, \u201cserm. De Nativitate Dom.\u201d; Santo Tom\u00e1s, III.1.2).  Y por esto Cristo or\u00f3: \u201cQue todos sean uno, como t\u00fa, Padre en m\u00ed y yo en ti\u2026. Yo en ellos y t\u00fa en m\u00ed, para que sean perfectamente uno\u201d.  (Juan 17,21-23).  El tema de la mediaci\u00f3n de Cristo pertenece propiamente a los art\u00edculos expiaci\u00f3n, Jesucristo, redenci\u00f3n, Cristo como Mediador.  Vea tambi\u00e9n Santo Tom\u00e1s, III.26, y los tratados sobre la Encarnaci\u00f3n.\n<\/p>\n<h2>Intercesi\u00f3n e Invocaci\u00f3n<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hablaremos aqu\u00ed no s\u00f3lo de intercesi\u00f3n, sino tambi\u00e9n de la invocaci\u00f3n a los santos.  La una ciertamente implica la otra, no clamar\u00edamos ayuda de los santos a menos que ellos pudieran ayudarnos.  El fundamento de ambas descansa en la doctrina de la Comuni\u00f3n de los Santos.  En el art\u00edculo sobre ese tema se ha demostrado que los fieles en el cielo, en la tierra y en el purgatorio son un cuerpo m\u00edstico, con Cristo como su cabeza.  Todo lo que es de inter\u00e9s para una parte lo es para el resto, y cada uno ayuda a los dem\u00e1s: nosotros en la tierra al honrar e invocar a los santos y al orar por las almas en el purgatorio, y los santos en el cielo al interceder por nosotros.  El Concilio de Trento estableci\u00f3 la doctrina cat\u00f3lica de intercesi\u00f3n e invocaci\u00f3n, la cual ense\u00f1a que\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201clos santos, que reinan junto con Cristo, ofrecen a Dios sus propias oraciones por los hombres.  Es bueno y \u00fatil invocarlos humildemente, y recurrir a sus oraciones y ayuda para obtener beneficios de Dios, a trav\u00e9s de su Hijo Jesucristo Nuestro Se\u00f1or, quien es nuestro \u00fanico Redentor y Salvador.  Hay personas que piensan imp\u00edamente, y niegan que se deba invocar a los santos, los cuales disfrutan de felicidad eterna en el cielo; o quienes afirman que ellos no oran por los hombres, o que nuestra petici\u00f3n por sus oraciones es idolatr\u00eda, o que es repugnante a la palabra de Dios, y es opuesto al honor del \u00fanico Mediador entre Dios y el hombre, Jesucristo\u201d (Ses. XXV).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esto ya hab\u00eda sido explicado por Santo Tom\u00e1s:  \u201cLa oraci\u00f3n se ofrece a una persona de dos maneras:  una es como si \u00e9l mismo la fuese a conceder, y la otra es a ser obtenida a trav\u00e9s de \u00e9l.  De la primera forma le oramos a Dios solamente, porque todas nuestras oraciones deben ir dirigidas a obtener gracia y gloria que s\u00f3lo Dios puede conceder, seg\u00fan las palabras del Salmo [84(83),12]: \u2018Porque Yahveh Dios \u2026 da gracia y gloria\u2019.  Pero de la segunda forma le oramos a los santos \u00e1ngeles y a los hombres, no para que Dios conozca nuestras oraciones a trav\u00e9s de ellos, sino para que por sus oraciones y m\u00e9ritos nuestras oraciones sean m\u00e1s eficaces.  Por lo cual se dice en Apocalipsis (8,4):  \u2018Y por mano del \u00c1ngel subi\u00f3 delante de Dios la humareda de los perfumes con las oraciones de los santos.\u2019\u201d  (Suma Teol. II-II, Q. LXXXIII,a.4).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La sensatez de la ense\u00f1anza y pr\u00e1ctica cat\u00f3licas no pueden ser mejor establecidas que en las palabras de San Jer\u00f3nimo:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cSi los Ap\u00f3stoles y los m\u00e1rtires, mientras est\u00e1n todav\u00eda en el cuerpo, pueden orar por otros, en un tiempo cuando deben estar todav\u00eda ansiosos por s\u00ed mismos, \u00a1mucho m\u00e1s luego de que ganan sus coronas, victorias y triunfos!  Un hombre, Mois\u00e9s obtuvo de Dios el perd\u00f3n para seis mil hombres armados, y San Esteban, el imitador del Se\u00f1or y primer m\u00e1rtir en Cristo, pidi\u00f3 perd\u00f3n para sus perseguidores, \u00bfser\u00e1 menor su poder despu\u00e9s de haber comenzado su vida con Cristo?  El ap\u00f3stol San Pablo declara que doscientos setenta y seis almas que navegaban con \u00e9l le fueron dadas libremente, y despu\u00e9s que \u00e9l desaparece y comienza a estar con Cristo, \u00bfcerrar\u00e1 su boca y no ser\u00e1 capaz de emitir una palabra a favor de aquellos que a trav\u00e9s del mundo entero creyeron en su predicaci\u00f3n del Evangelio?  \u00bfY puede ser mejor el perro vivo Vigilancio que el le\u00f3n muerto?  (\u201cContra Vigilant.\u201d, n. 6, en P.L., XXIII, 344).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las principales objeciones elevadas contra la intercesi\u00f3n e invocaci\u00f3n de los santos son que estas doctrinas son opuestas a la fe y confianza que debemos tener s\u00f3lo en Dios; que son una negaci\u00f3n de los m\u00e9ritos completamente suficientes de Cristo; y que las mismas no pueden ser probadas en la Escritura y los Padres.  As\u00ed el Art\u00edculo 22 de la Iglesia Anglicana dice: \u201cLa doctrina romana respecto a la invocaci\u00f3n de los santos es una cosa indulgente vanamente inventada, y sin base ni garant\u00eda en la Escritura, sino m\u00e1s bien repugnante a la palabra de Dios.\u201d\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(1)  En el art\u00edculo adoraci\u00f3n se ha demostrado claramente que el honor rendido a los \u00e1ngeles y santos es completamente diferente al supremo honor debido s\u00f3lo a Dios, y solamente se les tributa como sus siervos y amigos.  \u201cEl honrar a los santos que se han dormido en el Se\u00f1or, el invocar su intercesi\u00f3n y venerar sus reliquias y cenizas, est\u00e1 muy lejos de disminuir la gloria de Dios, sino que m\u00e1s bien la aumenta, en la medida en que la esperanza del hombre se excita y confirma m\u00e1s, se les alienta a la imitaci\u00f3n de los santos\u201d (Cat. Del Concilio de Trento, pt. III, c. II, q. 11).  Podemos, por supuesto, dirigir nuestras oraciones directamente a Dios, y \u00c9l puede o\u00edrnos sin la intervenci\u00f3n de ninguna criatura.  Pero esto no impide que podamos pedir la ayuda de nuestros hermanos que pueden ser m\u00e1s agradables a Dios que lo que somos nosotros mismos.  No es porque nuestra fe y confianza sean d\u00e9biles, ni porque su bondad y misericordia para nosotros sea menor, sino es porque sus preceptos nos alientan a acerc\u00e1rnosle a veces a trav\u00e9s de sus siervos, como vemos al presente.  Como se\u00f1ala Santo Tom\u00e1s, invocamos a los \u00e1ngeles y santos en un lenguaje muy diferente al que nos dirigimos a Dios.  Le pedimos a \u00c9l que tenga misericordia de nosotros y que nos conceda lo que le pedimos, mientras que le pedimos a los santos que oren por nosotros, es decir, que unan sus peticiones a las nuestras.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, debemos tener en mente las palabras de Belarmino:  \u201cCuando decimos que no se le debe pedir nada a los santos, excepto sus oraciones por nosotros, la cuesti\u00f3n no es sobre las palabras, sino sobre el sentido de las palabras.  Pues en cuanto a las palabras se refiere, es leg\u00edtimo decir \u2018San Pedro, ten piedad de m\u00ed, s\u00e1lvame, abre para m\u00ed las puertas del cielo\u2019; tambi\u00e9n, \u201cDame salud f\u00edsica, paciencia, fortaleza\u2019 etc., siempre que denotemos \u2018s\u00e1lvame y tenme piedad a trav\u00e9s de tus oraciones\u2019; \u2018conc\u00e9deme esto o aquello por tus oraciones y m\u00e9ritos\u2019.  Pues as\u00ed habla San Gregorio Nacianceno (Orat. XVIII&#8212;seg\u00fan otros, XXIV&#8212;\u00abDe S. Cypriano\u00bb en P.G., XXXV, 1193; \u00abOrat. de S. Athan.: En Laud. S. Athanas.\u00bb, Orat. XXI, en P.G., XXXV, 1128); en \u00abDe Sanct. Beatif.\u00bb, I, 17.  El acto supremo de impetraci\u00f3n, sacrificio nunca se ofrece a ninguna criatura.  \u201cAunque la Iglesia se ha acostumbrado a veces a celebrar ciertas Misas en honor  y memoria de los santos, no se deduce que ella ense\u00f1e que el sacrificio es ofrecido a ellos, sino s\u00f3lo a Dios, quien los coron\u00f3;  de donde el sacerdote no dir\u00eda \u2018Te ofrezco el sacrificio a ti, oh Pedro o Pablo\u2019, sino que dando gracias a Dios por sus victorias, implora su patrocinio, que ellos se dignen interceder por nosotros en el cielo, cuya memoria celebramos en la tierra.\u201d (Concilio de Trento, Ses. XXII, c. III). Las coliridianas, o filomarianitas, le ofrec\u00edan peque\u00f1as tortas en sacrificio a la Madre de Dios; pero estas pr\u00e1cticas fueron condenadas por San Epifanio (H\u00e6r., LXXIX, en P.G., XLI, 740); Leoncio Bizancio, (\u00abContra Nest. et Eutych.\u00bb, III, 6, en P.G., LXXXVI, 1364); y por San Juan Damasceno (H\u00e6r., LXXIX, en P.G., XCIV, 728).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(2) La doctrina de un Mediador, Cristo, de ning\u00fan modo excluye la invocaci\u00f3n e intercesi\u00f3n de los santos.  Ciertamente todo m\u00e9rito viene de \u00c9l; pero esto no hace ilegal pedir a nuestros hermanos, ya est\u00e9n en la tierra o en el cielo, que nos ayuden con sus oraciones.  El mismo ap\u00f3stol que insiste tan fuertemente en la sola mediaci\u00f3n de Cristo, sinceramente pide las oraciones de sus hermanos:  \u201cPero os suplico, hermanos, por nuestro Se\u00f1or Jesucristo y por el amor del Esp\u00edritu Santo, que luch\u00e9is juntamente conmigo en vuestras oraciones rogando a Dios por m\u00ed\u201d (Rom. 15,30); y \u00e9l mismo ora por ellos: \u201cDoy gracias a mi Dios cada vez que me acuerdo de vosotros, rogando siempre en todas mis oraciones con alegr\u00eda por todos vosotros\u2026\u201d (Fil. 1,3-4).  Si las oraciones de los hermanos en la tierra no merman la gloria y dignidad del Mediador, Cristo, as\u00ed tampoco las oraciones de los santos en el cielo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(3) En cuanto a la prueba en la Sagrada Escritura y los Padres, podemos mostrar que el principio y la pr\u00e1ctica de invocar la ayuda de nuestros semejantes est\u00e1n claramente establecidos en ambos.  Que los \u00e1ngeles tienen un especial inter\u00e9s en el bienestar del hombre es claro a partir de las palabras de Cristo:  \u201cse produce alegr\u00eda ante los \u00e1ngeles de Dios por un solo pecador que se convierta\u201d (Lucas 15,10).  En el vers\u00edculo 7 simplemente dice: \u201chabr\u00e1 m\u00e1s alegr\u00eda en el cielo\u201d Cf. Mateo 18,10; Hebreos 1,14.  Que los \u00e1ngeles oran por los hombres est\u00e1 claro por la visi\u00f3n del profeta Zacar\u00edas: \u201cOh, Yahveh Sebaot, \u00bfhasta cu\u00e1ndo seguir\u00e1s sin apiadarte de Jerusal\u00e9n\u2026 y Yahveh respondi\u00f3 al \u00e1ngel\u2026 palabras buenas, palabras de consuelo\u201d (Zac. 1,12-13).  Y el arc\u00e1ngel San Rafael dice:  \u201cY cuando t\u00fa hac\u00edas oraciones con l\u00e1grimas\u2026 yo ofrec\u00eda tus oraciones al Se\u00f1or\u201d (Tob\u00edas 12,12).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La combinaci\u00f3n de las oraciones tanto de los \u00e1ngeles como de los santos se ve en la visi\u00f3n de San Juan:  \u201cOtro \u00e1ngel vino y se puso ante el altar, con un incensario de oro.  Se le dieron muchos perfumes para que, con las oraciones de todos los santos, los ofreciera sobre el altar de oro colocado delante del trono.  Y por mano del \u00e1ngel subi\u00f3 delante de Dios la humareda de los perfumes con las oraciones de los santos.\u201d (Apoc. 8,3-4).  Dios mismo le orden\u00f3 a Abim\u00e9lek que recurriera a la intercesi\u00f3n de Abraham:  \u201c\u2026\u00e9l rogar\u00e1 por ti para que vivas\u2026 Abraham rog\u00f3 a Dios, y Dios cur\u00f3 a Abim\u00e9lek\u201d (G\u00e9nesis 20,7.17).  As\u00ed tambi\u00e9n en el caso de los amigos de Job \u00c9l dijo:  \u201c\u2026id donde mi siervo Job, y ofrecer por vosotros un holocausto.  Mi siervo Job interceder\u00e1 por vosotros y, en atenci\u00f3n a \u00e9l, no os castigar\u00e9\u201d (Job 42,8).  Ciertamente la intercesi\u00f3n es prominente en varios pasajes del mismo Libro de Job: \u201c\u00a1Llama pues! \u00bfHabr\u00e1 qui\u00e9n te responda?  \u00bfa cu\u00e1l de los santos vas a dirigirte?\u201d (5,1); \u201cSi hay entonces junto a \u00e9l un \u00c1ngel, un Mediador escogido entre mil, que declare al hombre su deber que de \u00e9l se apiade y diga:  L\u00edbrale de bajar a la fosa\u201d (33,23).  \u201cEllos (los \u00e1ngeles) aparecen ante Dios como intercesores por los hombres, llevando ante \u00c9l sus necesidades, intercediendo a su favor.  Esta obra est\u00e1 f\u00e1cilmente conectada con su oficio general de laboral por el bien del hombre\u201d (Dillman sobre Job, p. 44).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Constantemente se habla de Mois\u00e9s como \u201cmediador\u201d: \u201cyo estaba entre Yahveh y vosotros\u201d (Deut. 5,5; cf. G\u00e1l. 3,19-20).  Es cierto que en ninguno de los pasajes del Antiguo Testamento se hace menci\u00f3n de la oraci\u00f3n a los santos, es decir; los hombres sabios depart\u00edan de esta vida, pero esto estaba de acuerdo con el conocimiento imperfecto del estado de los muertos, quienes estaban todav\u00eda en el Limbo.  El principio general de intercesi\u00f3n e invocaci\u00f3n a los semejantes, sin embargo, est\u00e1 establecido en t\u00e9rminos que no admiten negaci\u00f3n; y este principio a su debido tiempo ser\u00eda aplicado a los santos tan pronto se defini\u00f3 su posici\u00f3n.  En el Nuevo Testamento el n\u00famero de los santos ya idos ser\u00eda comparativamente peque\u00f1o en esos tiempos primitivos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los m\u00e1s grandes Padres en los siglos siguientes hablaron claramente tanto de la doctrina como de la pr\u00e1ctica de la intercesi\u00f3n e invocaci\u00f3n.  \u201cPero no s\u00f3lo el sumo sacerdote, (Jesucristo), ora por aquellos que oran sinceramente, sino tambi\u00e9n los \u00e1ngeles\u2026 as\u00ed como tambi\u00e9n las almas de los santos que ya se han dormido (ai te ton prokekoimemenon hagion psychai\u201d Or\u00edgenes, \u201c\u00bbDe Oratione\u00bb, n. XI, en P.G., XI, 448).  Or\u00edgenes usa expresiones similares en muchos otros lugares; ciertamente se puede decir que apenas hay un tratado u homil\u00eda en la cual \u00e9l no se refiera a la intercesi\u00f3n de los \u00e1ngeles y santos.  San Cipriano de Cartago, escribiendo al Papa San Cornelio, dice:  \u201cDebemos estar mutuamente conscientes uno del otro, oremos por cada uno, y si uno de nosotros, por la rapidez de la divina dignaci\u00f3n, parte primero, que nuestro amor contin\u00fae en la presencia del Se\u00f1or, que nuestra oraci\u00f3n por nuestros hermanos y hermanas no cesen en la presencia de la misericordia del Padre\u201d (Ep. LVII, en P.L., IV, 358).  \u201cA aquellos que est\u00e1n confiados, no les falta ni la protecci\u00f3n de los santos ni las defensas de los \u00e1ngeles\u201d (San Hilario, \u00abIn Ps. CXXIV\u00bb, n. 5, 6, en P.L., X, 682).  \u201cEntonces conmemoramos tambi\u00e9n a aquellos que se durmieron antes, primero los patriarcas, profetas, ap\u00f3stoles, m\u00e1rtires, que Dios, por sus oraciones e intercesiones, pueda recibir nuestras peticiones\u201d (San Cirilo de Jerusal\u00e9n, \u00abCat. Myst.\u00bb, v, n. 9) en P.G., XXXIII, 1166).  \u201cRecu\u00e9rdenme, ustedes, herederos de Dios, ustedes hermanos en Cristo, supliquen humildemente por m\u00ed ante el Salvador, que Cristo me libere de aqu\u00e9l que pelea contra m\u00ed cada d\u00eda\u201d (San Efr\u00e9n, \u00abDe Timore Anim.\u00bb, in fin.).  \u201cUstedes, m\u00e1rtires victoriosos, que sufrieron tormentos alegremente por el amor de Dios y Salvador; los que teng\u00e1is osad\u00eda de hablarle al Se\u00f1or mismo, vosotros santos, intercedan por nosotros que somos hombres t\u00edmidos y pecadores, lleno de pereza, que la gracia de Cristo pueda venir sobre nosotros, e iluminen los corazones de todos nosotros para que podamos amarlo\u201d (San Efr\u00e9n,\u00bb Encom. en Mart. \u00ab).  \u201cT\u00fa, [Efr\u00e9n] que est\u00e1s parado ante el altar divino, y est\u00e1s ministrando con los \u00e1ngeles a la Sant\u00edsima y dadora de vida Trinidad, t\u00e9nnos a todos en la memoria, pidiendo para nosotros la remisi\u00f3n de los pecados, y el fruto de un reino eterno \u00ab(San Gregorio de Nisa, De vita Ephraemi \u00ab, in fin., PG, XLVI, 850).  \u00abT\u00fa (Cipriano) m\u00edranos propiciamente desde arriba, y gu\u00eda nuestra palabra y vida; y pastorea [o pastorea conmigo], este reba\u00f1o sagrado\u2026 alegr\u00e1ndonos con una m\u00e1s perfecto y clara iluminaci\u00f3n de la Sant\u00edsima Trinidad, ante el que est\u00e1s\u00bb (San Gregorio Nacianceno, Orat. XVII &#8211; seg\u00fan otros, XXIV -\u00bb De S. Cypr. \u00ab, PG, XXXV, 1193).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De igual manera, reza Gregorio a San Atanasio (Orat. XXI, \u00abIn laud. S. Athan.\u00bb, PG, XXXV, 1128). \u00ab\u00a1Oh, coro santo!  \u00a1Oh, banda sagrada!  \u00a1Oh, ej\u00e9rcito intacto de guerreros!  \u00a1Oh, guardianes comunes de la raza humana!  \u00a1Ustedes, graciosos part\u00edcipes de nuestras preocupaciones!  \u00a1Ustedes, cooperadores en nuestra oraci\u00f3n!  \u00a1Muy poderosos intercesores!\u00bb (San Basilio\u00bb, Hom. en XL Mart.\u00bb, PG, XXXI, 524).  \u00a1Que Pedro, que llor\u00f3 tan eficazmente por s\u00ed mismo, llore por nosotros y vuelva hacia nosotros el benigno rostro de Cristo!\u00bb (San. Ambrosio, \u00abHexaem.\u00bb, V, XXV, n. 90, en PL, XIV, 242).  San Jer\u00f3nimo ya fue citado anteriormente.  San Juan Cris\u00f3stomo habla frecuentemente en sus homil\u00edas de la invocaci\u00f3n y la intercesi\u00f3n sobre los santos, por ejemplo, \u00abCuando percibas que Dios te est\u00e1 castigando, no vayas a sus enemigos\u2026 sino a sus amigos, los m\u00e1rtires, los santos y los que le eran agradables, y que tienen gran poder\u00bb (parresian, \u201caudacia de expresi\u00f3n\u00bb- Orat. VIII,\u00bb Adv. Jud. \u00ab, n. 6, en PG, XLVIII, 937).   \u00abEl que lleva la p\u00farpura, dejando a un lado su pompa, est\u00e1 suplicando a los santos que sean sus patrones ante Dios; y el que lleva la diadema le suplica al fabricante de tiendas y al Pescador que sean sus patrones, aunque ellos est\u00e1n muertos\u00bb (\u00abHom. XXVI, in II Ep. ad Cor., n. 5, in PG, LXI, 581).  \u00abEn la mesa del Se\u00f1or no conmemoramos a los m\u00e1rtires del mismo modo que hacemos con otros que descansan, que oramos por ellos, sino que les pedimos que oren por nosotros para que podamos seguir sus pasos\u00bb (San Agust\u00edn,\u00bb In Joann. \u00ab, tr. LXXXIV, en PL, XXXIV, 1847).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las oraciones a los santos aparecen en casi todas las liturgias antiguas.  As\u00ed, en la Liturgia de San Basilio: \u00abPor el mandato de tu Hijo unig\u00e9nito nos comunicamos con la memoria de tus santos&#8230; Por cuyas oraciones y s\u00faplicas alcanzan misericordia para todos nosotros, y nos libran por el amor de tu santo nombre que es invocado sobre nosotros\u00bb Cf. la Liturgia de Jerusal\u00e9n, la Liturgia de San Juan Cris\u00f3stomo, la Liturgia de Nestorio, la Liturgia Copta de San Cirilo de Alejandr\u00eda, etc.  Que Estas conmemoraciones no son adiciones posteriores se manifiesta en las palabras de San Cirilo de Jerusal\u00e9n: \u00abEntonces conmemoramos tambi\u00e9n a los que han muerto antes que nosotros, en primer lugar, patriarcas, profetas, los Ap\u00f3stoles, los m\u00e1rtires, que Dios por sus oraciones e intercesiones pueda recibir nuestras peticiones\u00bb (\u00abCat. Myst\u00bb., V, en PG, XXXIII, 1113).  (V\u00e9ase Renaudot, \u00abLiturgiarum Orientalium Collectio\u00bb, Par\u00eds, 1716.)\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estamos dispuestos a admitir que la doctrina de la intercesi\u00f3n de los santos es un desarrollo de la ense\u00f1anza de las Escrituras y que la pr\u00e1ctica est\u00e1 abierta a los abusos.  Pero si los cuidadosamente redactados y edificantes decretos del Concilio de Trento se respetan, no hay nada en la doctrina o en la pr\u00e1ctica que merezca la condena expresada en el art\u00edculo XXII de la religi\u00f3n anglicana.  De hecho, los anglicanos de la Alta Iglesia que lo que rechazan no es la invocaci\u00f3n de los santos, sino s\u00f3lo la \u00abdoctrina romana\u00bb, es decir, los excesos prevalecientes en ese tiempo y luego condenados por el Concilio de Trento.  \u00abEn principio no hay disputa aqu\u00ed entre nosotros y cualquier otra parte de la Iglesia Cat\u00f3lica\u2026 \u00a1Que esa muy antigua costumbre, com\u00fan a la Iglesia Universal, tanto Griega como Latina, de dirigirse a los \u00e1ngeles y santos en la forma antedicha, no sea condenada como imp\u00eda, o como vana y tonta \u00ab[Forbes, obispo de Brechin (anglicano), \u00abSobre los treinta y nueve art\u00edculos\u00bb, p\u00e1g.  422].  Las iglesias reformadas, como cuerpo, rechazan la invocaci\u00f3n de los santos.  El art\u00edculo XXI de la Confesi\u00f3n de Augsburgo dice: \u00abLa Escritura no nos ense\u00f1a a invocar a los santos, o a pedir ayuda a los santos; pues nos presenta a Cristo como \u00fanico mediador, propiciatorio, sumo sacerdote e intercesor.\u201d  En la \u201cApolog\u00eda de la Confesi\u00f3n de Augsburgo\u201d (ad art. Sec. 3, 4) se admite que los \u00e1ngeles oran por nosotros, y los santos tambi\u00e9n, \u00abpor la Iglesia en general\u00bb, pero esto no implica que se les deba invocar.  Los calvinistas, sin embargo, rechazan tanto la intercesi\u00f3n y la invocaci\u00f3n como una impostura y enga\u00f1o de Satan\u00e1s, ya que con ello se evita la forma correcta de orar, y los santos no saben nada de nosotros, y no tienen ninguna preocupaci\u00f3n en cuanto a lo que pasa en la tierra (\u00abGall. Confess.\u201d, art. XXIV;\u00bb Remonst. CONF. \u00abc. XVI, sec. 3).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<b>Bibliograf\u00eda<\/b>:  DENZINGER, Enchiridion (10ma ed., Friburgo im Br., 1908), n.984; Catechism of the Council of Trent, tr. DONOVAN (Dubl\u00edn, 1867); ST. THOMAS, II-II, Q. LXXXIII, a. 4; y Suppl., Q. LXXII, a. 2; SUAREZ, De Incarnatione (Venecia, 1740-51), disp. LII; PETAVIO, De Incarnatione (Bar-le-Duc, 1864-70), XV, c. V, VI; BELLARMINE, De Controversiis Christian Fidei, II (Par\u00eds, 1608), Controv. quarta, I, XV ss.; WATERWORTH, Faith of Catholics, III (Nueva York, 1885); MILNER, End of Religious Controversy, ed. RIVINGTON (Londres, 1896); GIBBONS, Faith of our Fathers (Baltimore, 1890), XIII, XIV; M\u00d6HLER, Symbolism tr. ROBERTSON, II (Londres, 1847), 140 ss.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Fuente<\/b>:  Scannell, Thomas. \u00abIntercession (Mediation).\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 8. New York: Robert Appleton Company, 1910.<br \/>\n<br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/08070a.htm\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido por Luz Mar\u00eda Hern\u00e1ndez Medina\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>ver ORACI\u00f3N Fuente: Diccionario B\u00edblico Mundo Hispano (pedir por otro). &#8211; Mois\u00e9s siempre estaba intercediendo por el pueblo. &#8211; Los cristianos debemos orar los unos por los otros, Stg 5:16, \u00c2\u00a1para nuestra sanaci\u00f3n!: &#8211; Mar\u00ed\u00ada intercedi\u00f3 en las Bodas de Can\u00e1, en Jn.2, y gracias a Ella tuvieron vino, porque a Jes\u00fas no le importaba, &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/intercesion\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abINTERCESION\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-6161","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6161","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6161"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6161\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6161"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6161"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6161"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}