{"id":6213,"date":"2016-02-05T02:57:32","date_gmt":"2016-02-05T07:57:32","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/juan-cartas-de\/"},"modified":"2016-02-05T02:57:32","modified_gmt":"2016-02-05T07:57:32","slug":"juan-cartas-de","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/juan-cartas-de\/","title":{"rendered":"JUAN, CARTAS DE"},"content":{"rendered":"<p>La Primera Carta de Juanevidentemente fue escrita por el autor del cuarto Evangelio. El autor no se identifica por nombre ni en la carta ni en el Evangelio, pero la iglesia primitiva atribuy\u00f3 ambos escritos al ap\u00f3stol Juan, lo cual apoyan las evidencias internas.<\/p>\n<p>El prop\u00f3sito del autor es prevenir a los lectores en contra de los falsos maestros (gn\u00f3sticos) que estaban tratando de desviarlos, y los exhorta a mantenerse firmes en la fe cristiana que han recibido y a cumplir conscientemente los deberes que surgen de ella, especialmente lo que tiene que ver con el amor fraternal.<\/p>\n<p>Aun cuando 1 Juan no muestra las caracter\u00ed\u00adsticas usuales de las cartas grecorromanas \u2014saludo inicial, saludos finales, mensajes a individuos, etc.\u2014no hay duda de que es una carta genuina. Es bastante probable que sea una carta pastoral o circular dirigida a las iglesias en la provincia de Asia, donde la iglesia era amenazada por los peligros de los cuales se le previene.<\/p>\n<p>La Segunda Carta de Juan, al igual que 3 Juan, son similares en palabras, estilo, ideas y car\u00e1cter a 1 Juan, y deben haber sido escritas por el mismo autor, quien se refiere a s\u00ed\u00ad mismo como el anciano (2Jo 1:1; 2Jo 1:3 Joh 1:1). Ambas son muy breves y contienen el n\u00famero de palabras justo que pod\u00ed\u00adan convenientemente escribirse en una hoja de papiro. La se\u00f1ora elegida y sus hijos (2Jo 1:1) puede referirse a una iglesia y a sus hijos espirituales o a un individuo en particular de nombre Kyria (gr., se\u00f1ora).<\/p>\n<p>La Tercera Carta de Juanest\u00e1 dirigida al muy amado Gayo (3Jo 1:1), a quien se elogia por caminar en la verdad y por ser hospitalario con los evangelistas. Despu\u00e9s, el autor censura a otro miembro de la iglesia: al hablador y arrogante Di\u00f3trefes.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Mundo Hispano<\/b><\/p>\n<p>Estas cartas componen la \u00faltima parte de las Escrituras inspiradas que se puso por escrito. Aunque el nombre del ap\u00f3stol Juan no aparece en ninguna de estas cartas, los eruditos por lo general han estado de acuerdo con el punto de vista tradicional de que el escritor de \u2020\u0153Las buenas nuevas seg\u00fan Juan\u2020\u009d y el de las tres cartas que llevan el t\u00ed\u00adtulo de Primera, Segunda y Tercera de Juan son el mismo. Hay muchas similitudes entre ellas y el cuarto evangelio.<br \/>\nLa autenticidad de estas cartas est\u00e1 bien probada. Su contenido armoniza con el resto de las Escrituras. Adem\u00e1s, muchos escritores primitivos dan testimonio de su autenticidad. Parece que Policarpo cita de 1 Juan 4:3; Eusebio dice que Pap\u00ed\u00adas se refiri\u00f3 a la primera carta, al igual que Tertuliano y Cipriano, y esta carta tambi\u00e9n aparece en la Versi\u00f3n Peshitta siriaca. Al parecer, Clemente de Alejandr\u00ed\u00ada conoc\u00ed\u00ada las otras dos cartas, Ireneo parece citar de 2 Juan 10, 11 y, seg\u00fan Eusebio, Dionisio de Alejandr\u00ed\u00ada alude a ellas. Estos \u00faltimos escritores mencionados tambi\u00e9n testifican de la autenticidad de Primera de Juan.<br \/>\nMuy probablemente Juan escribi\u00f3 las cartas desde Efeso alrededor de 98 E.C., cerca del tiempo en que escribi\u00f3 su relato del evangelio. La frecuente expresi\u00f3n \u2020\u0153ni\u00f1itos\u2020\u009d o \u2020\u0153hijitos\u2020\u009d parece indicar que las escribi\u00f3 cuando era ya de edad avanzada.<\/p>\n<p>Primera de Juan. Esta carta est\u00e1 escrita m\u00e1s bien al estilo de un tratado, pues no tiene saludo ni conclusi\u00f3n. En el segundo cap\u00ed\u00adtulo, Juan se dirige a los padres, a los ni\u00f1itos y a los j\u00f3venes, lo que indica que no se trataba de una carta personal. Muy probablemente iba dirigida a una o m\u00e1s congregaciones, y, en efecto, aplica a la entera asociaci\u00f3n de los que est\u00e1n en uni\u00f3n con Cristo. (1Jn 2:13, 14.)<br \/>\nJuan fue el ap\u00f3stol que m\u00e1s tiempo vivi\u00f3. Hab\u00ed\u00adan pasado m\u00e1s de treinta a\u00f1os desde que se hab\u00ed\u00ada escrito la \u00faltima de las otras cartas de las Escrituras Griegas Cristianas. La era apost\u00f3lica iba a terminar pronto. A\u00f1os antes Pablo hab\u00ed\u00ada escrito a Timoteo que no estar\u00ed\u00ada con \u00e9l mucho m\u00e1s tiempo. (2Ti 4:6.) Le inst\u00f3 a seguir reteniendo el modelo de sanas palabras y a encomendar a hombres fieles las cosas que hab\u00ed\u00ada o\u00ed\u00addo de \u00e9l mismo para que estos hombres pudieran a su vez ense\u00f1ar a otros. (2Ti 1:13; 2:2.)<br \/>\nEl ap\u00f3stol Pedro hab\u00ed\u00ada dado advertencia de que se levantar\u00ed\u00adan falsos maestros de dentro de la congregaci\u00f3n, y que introducir\u00ed\u00adan sectas destructivas. (2Pe 2:1-3.) Adem\u00e1s, Pablo hab\u00ed\u00ada dicho a los superintendentes de la congregaci\u00f3n de Efeso (donde despu\u00e9s se escribieron las cartas de Juan) que entrar\u00ed\u00adan \u2020\u0153lobos opresivos\u2020\u009d y no tratar\u00ed\u00adan al reba\u00f1o con ternura. (Hch 20:29, 30.) Asimismo, predijo la gran apostas\u00ed\u00ada y que aparecer\u00ed\u00ada el \u2020\u0153hombre del desafuero\u2020\u009d. (2Te 2:3-12.) En el a\u00f1o 98 E.C., la situaci\u00f3n era tal como dijo Juan: \u2020\u0153Ni\u00f1itos, es la \u00faltima hora, y, as\u00ed\u00ad como han o\u00ed\u00addo que el anticristo viene, aun ahora ha llegado a haber muchos anticristos; del cual hecho adquirimos el conocimiento de que es la \u00faltima hora\u2020\u009d. (1Jn 2:18.) Por consiguiente, la carta fue muy oportuna y de vital importancia para el fortalecimiento de los fieles cristianos como un baluarte contra la apostas\u00ed\u00ada.<\/p>\n<p>Prop\u00f3sito. Sin embargo, Juan no escribi\u00f3 simplemente para refutar las ense\u00f1anzas falsas. Su prop\u00f3sito principal era fortalecer la fe de los cristianos primitivos en la verdad que hab\u00ed\u00adan recibido, una verdad que contrast\u00f3 a menudo con las ense\u00f1anzas falsas. Primera de Juan posiblemente se envi\u00f3 como una carta circular a todas las congregaciones de la zona. El uso frecuente que hace el escritor de la forma plural griega \u2020\u0153ustedes\u2020\u009d apoya este punto de vista.<br \/>\nSu argumento es l\u00f3gico y vigoroso, como se ver\u00e1 en la siguiente consideraci\u00f3n de esta conmovedora carta, que obviamente Juan escribi\u00f3 movido por su gran amor a la verdad y su aborrecimiento de la falsedad, su amor a la luz y su odio a la oscuridad.<\/p>\n<p>Tres temas principales. En su primera carta, Juan trat\u00f3 de manera extensa tres temas en particular: el anticristo, el pecado y el amor.<br \/>\nHabl\u00f3 de manera muy franca sobre el anticristo: \u2020\u0153Estas cosas les escribo acerca de los que tratan de extraviarlos\u2020\u009d. (1Jn 2:26.) Estos hombres negaban que Jesucristo fuese el Hijo de Dios que hab\u00ed\u00ada venido en la carne. Explic\u00f3 que en un tiempo estaban en la congregaci\u00f3n, pero que hab\u00ed\u00adan salido con el fin de que se pudiera mostrar que no eran de \u2020\u0153nuestra clase\u2020\u009d (2:19). No eran de la clase leal y amorosa que \u2020\u0153tiene fe que resulta en conservar viva el alma\u2020\u009d, sino de la clase \u2020\u0153que se retrae para destrucci\u00f3n\u2020\u009d. (Heb 10:39.)<br \/>\nAlgunos de los puntos sobresalientes en cuanto al pecado son: 1) todos pecamos, y los que dicen que no pecan no tienen la verdad y hacen a Dios mentiroso (1Jn 1:8-10); 2) todos tenemos que esforzarnos por no pecar (2:1); 3) Dios ha provisto un sacrificio propiciatorio por los pecados mediante Jesucristo, a quien tenemos como ayudante ante el Padre (2:1; 4:10); 4) los verdaderos cristianos no practican el pecado, no obran pecado, aunque a veces pueden cometer un acto pecaminoso (2:1; 3:4-10; 5:18), y 5) hay dos clases de pecado: el que puede ser perdonado, y el pecado voluntario y deliberado, que es imperdonable (5:16, 17).<br \/>\nJuan se explaya m\u00e1s en el tema del amor. Dice: 1) Dios es amor (1Jn 4:8, 16); 2) Dios mostr\u00f3 su amor al hacer que su Hijo muriese como sacrificio propiciatorio por nuestros pecados, y tambi\u00e9n al hacer provisi\u00f3n por medio de Cristo a fin de que sus ungidos llegasen a ser hijos Suyos (3:1; 4:10); 3) el amor de Dios y Cristo nos pone bajo obligaci\u00f3n de mostrar amor a nuestros hermanos (3:16; 4:11); 4) el amor de Dios significa observar sus mandamientos (5:2, 3); 5) el amor perfecto echa fuera el temor, quita la restricci\u00f3n de la franqueza de expresi\u00f3n para con Dios (4:17, 18); 6) el amor a los hermanos no solo es asunto de palabras, sino de hechos, d\u00e1ndoles de lo que tengamos si est\u00e1n en necesidad (3:17, 18); 7) cualquiera que odie a su hermano es homicida (3:15), y 8) los cristianos no deben amar al mundo ni las cosas que hay en \u00e9l (2:15).<\/p>\n<p>Segunda de Juan. La segunda carta de Juan empieza con las palabras: \u2020\u0153El anciano, a la se\u00f1ora escogida y a sus hijos\u2020\u009d. (2Jn 1.) As\u00ed\u00ad, de manera indirecta, Juan indica que \u00e9l es el escritor. Era en verdad un \u2020\u0153anciano\u2020\u009d, pues para este tiempo tendr\u00ed\u00ada entre noventa y cien a\u00f1os de edad. Tambi\u00e9n era anciano en sentido espiritual, y una \u2020\u02dccolumna\u2020\u2122 de la congregaci\u00f3n. (G\u00e1l 2:9.)<br \/>\nAlgunos piensan que esta carta a \u2020\u0153la se\u00f1ora escogida\u2020\u009d se dirige a una de las congregaciones cristianas, y que los hijos son hijos en sentido espiritual. Los hijos de la \u2020\u0153hermana\u2020\u009d (2Jn 13) ser\u00ed\u00adan los miembros de otra congregaci\u00f3n. Hay quienes, por el contrario, sostienen que esta carta se dirigi\u00f3 a una persona tal vez llamada Kiria o Ciria (\u2020\u0153se\u00f1ora\u2020\u009d, en griego).<br \/>\nMuchos de los argumentos de la segunda carta de Juan se encuentran en forma m\u00e1s detallada en la primera. Habla de la verdad que permanece en los que realmente la conocen, y de la bondad inmerecida y la paz de Dios. Se regocija porque algunos contin\u00faan \u2020\u0153andando en la verdad\u2020\u009d, muestran amor los unos por los otros y guardan los mandamientos. Sin embargo, han salido al mundo enga\u00f1adores, y el anticristo niega que el Hijo de Dios haya venido en la carne. (Comp\u00e1rese con 2Jn 7 y 1Jn 4:3.) En 2 Juan 10, 11, ampl\u00ed\u00ada la instrucci\u00f3n de su primera carta al mostrar la medida que deber\u00ed\u00adan tomar los miembros de la congregaci\u00f3n en el caso de aquellos que se adelantan a la ense\u00f1anza del Cristo y que vienen con una ense\u00f1anza propia o de otro hombre. Juan manda que no se les salude ni reciba en el hogar cristiano.<\/p>\n<p>Tercera de Juan. La tercera carta la envi\u00f3 el \u2020\u0153anciano\u2020\u009d a Gayo, con saludos a otros miembros de la congregaci\u00f3n. Su estilo es epistolar. Tanto el estilo como el contenido son tan parecidos a la primera y la segunda cartas, que es evidente que las escribi\u00f3 la misma persona: el ap\u00f3stol Juan. No se sabe con seguridad qui\u00e9n era Gayo. Aunque en las Escrituras se menciona a varias personas con este nombre, este puede haber sido otro Gayo, ya que la carta se escribi\u00f3 al menos treinta a\u00f1os despu\u00e9s de Hechos, Romanos y Primera a los Corintios, donde tambi\u00e9n aparece el mismo nombre. (Hch 19:29; 20:4; Ro 16:23; 1Co 1:14.)<br \/>\nJuan exhorta a que se demuestre hospitalidad cristiana, y dice que cierto Di\u00f3trefes, a quien le gustaba tener el primer lugar en la congregaci\u00f3n, no recib\u00ed\u00ada con respeto los mensajes de Juan ni de otros que estaban en puestos de responsabilidad, ni tampoco demostraba ning\u00fan respeto por otros representantes viajeros de la congregaci\u00f3n cristiana primitiva. Incluso quer\u00ed\u00ada echar de la congregaci\u00f3n a los que s\u00ed\u00ad recib\u00ed\u00adan hospitalariamente a tales hermanos. Por lo tanto, Juan mencion\u00f3 que si iba personalmente, como esperaba, corregir\u00ed\u00ada este asunto. (3Jn 9, 10.) Recomend\u00f3 a Gayo que atendiese a un hermano fiel llamado Demetrio, tal vez el portador de la carta, y le exhort\u00f3 a que recibiese hospitalariamente a los que sal\u00ed\u00adan a edificar las congregaciones cristianas.<br \/>\nEn las tres cartas se destacan consejos como: mantener la unidad cristiana, amar a Dios guardando sus mandamientos, evitar la oscuridad andando en la luz, mostrar amor a los hermanos y andar continuamente en la verdad. A pesar de su edad avanzada, este \u2020\u0153anciano\u2020\u009d, Juan, fue una gran fuente de \u00e1nimo y fortaleza para las congregaciones de Asia Menor y para todos los cristianos que le\u00ed\u00adan sus cartas.<\/p>\n<p>[Recuadro en la p\u00e1gina 142]<\/p>\n<p>PUNTOS SOBRESALIENTES DE PRIMERA DE JUAN<br \/>\nTratado vigoroso cuyo prop\u00f3sito es proteger a los cristianos de las influencias ap\u00f3statas<br \/>\nEscrito por el ap\u00f3stol Juan cerca de 98 E.C., despu\u00e9s de la Revelaci\u00f3n y poco antes de su muerte<\/p>\n<p>Cuidado con las falsedades que se difunden sobre Jes\u00fas<br \/>\nQuienes oyeron, vieron y tocaron a Jes\u00fas confirman que vino en la carne (1:1-4)<br \/>\nEl que niegue que Jes\u00fas es el Cristo es un mentiroso, un anticristo; los creyentes ungidos conocen la verdad y no necesitan una ense\u00f1anza diferente (2:18-29)<br \/>\nCualquier expresi\u00f3n inspirada que niegue que Jesucristo vino en la carne no procede de Dios; muchos falsos profetas han salido (4:1-6)<br \/>\nCualquiera que niegue que Jes\u00fas es el Hijo de Dios rechaza el propio testimonio del Padre acerca de su Hijo (5:5-12)<\/p>\n<p>Los cristianos no llevan vidas pecaminosas<br \/>\nSi evitamos la oscuridad y andamos en la luz, la sangre de Jes\u00fas nos limpia de todo pecado (1:5-7)<br \/>\nSi cometemos un pecado, debemos confesar nuestro error, y se nos limpiar\u00e1 sobre la base del sacrificio de Jes\u00fas (1:8\u20132:2)<br \/>\nLos cristianos no practican el pecado; los que practican el pecado se originan del Diablo; los hijos de Dios buscan la justicia y evitan el pecado (3:1-12; 5:18, 19)<br \/>\nSe anima a los cristianos a orar por el hermano que cae en el pecado, siempre que no sea un pecado que \u2020\u02dcincurra en muerte\u2020\u2122 (5:16, 17)<\/p>\n<p>El amor a Dios y a los compa\u00f1eros cristianos nos protege<br \/>\nEl que ama a su hermano anda en la luz y no tropieza (2:9-11)<br \/>\nPara tener el amor del Padre, el cristiano ha de hacer Su voluntad y evitar amar al mundo y los atractivos que este ofrece (2:15-17)<br \/>\nEl amor verdadero a los hermanos muestra que se ha pasado de muerte a vida; si no mostramos amor a nuestros hermanos ayud\u00e1ndolos cuando est\u00e1n en necesidad, no tenemos el amor de Dios (3:13-24)<br \/>\nLos cristianos deben amarse unos a otros porque Dios es amor; amamos a Dios porque El nos am\u00f3 primero; si un cristiano dice amar a Dios pero odia a su hermano, es un mentiroso (4:7\u20135:2)<\/p>\n<p>[Recuadro en la p\u00e1gina 143]<\/p>\n<p>PUNTOS SOBRESALIENTES DE SEGUNDA DE JUAN<br \/>\nCarta dirigida a \u2020\u0153la se\u00f1ora escogida\u2020\u009d, quiz\u00e1s una persona o posiblemente una congregaci\u00f3n<br \/>\nEscrita por el ap\u00f3stol Juan alrededor de 98 E.C.<\/p>\n<p>Sigan andando en la verdad (vss. 1-6)<br \/>\nJuan y todos los dem\u00e1s que conocen la verdad aman a \u2020\u0153la se\u00f1ora escogida\u2020\u009d y a sus hijos que est\u00e1n andando en la verdad<br \/>\nJuan la anima a seguir cultivando el amor<br \/>\nEl amor significa andar \u2020\u0153seg\u00fan sus mandamientos\u2020\u009d<\/p>\n<p>Cu\u00ed\u00addense de los enga\u00f1adores (vss. 7-13)<br \/>\nLos enga\u00f1adores niegan que Jesucristo viniera en la carne<br \/>\nLos creyentes tienen que evitar a cualquiera que no permanezca en la ense\u00f1anza de Cristo; no deben recibir a tal persona en casa, ni siquiera saludarla; de otro modo, pueden hacerse part\u00ed\u00adcipes de sus obras inicuas<\/p>\n<p>[Recuadro en la p\u00e1gina 144]<\/p>\n<p>PUNTOS SOBRESALIENTES DE TERCERA DE JUAN<br \/>\nCarta inspirada dirigida a Gayo que es de provecho para todos los cristianos<br \/>\nEscrita por el ap\u00f3stol Juan sobre 98 E.C., m\u00e1s o menos en el mismo tiempo que sus otras dos cartas<\/p>\n<p>Estamos obligados a recibir hospitalariamente a los compa\u00f1eros cristianos (vss. 1-8)<br \/>\nJuan se alegr\u00f3 cuando los hermanos viajantes le informaron que Gayo andaba en la verdad y del amor que demostr\u00f3 al recibirlos hospitalariamente<br \/>\nSomos \u2020\u0153colaboradores en la verdad\u2020\u009d si mostramos hospitalidad a los hermanos que van ayudando a otras congregaciones a favor del nombre de Dios<\/p>\n<p>No sean imitadores de lo que es malo, sino de lo que es bueno (vss. 9-14)<br \/>\nDi\u00f3trefes, a quien le gusta tener el primer lugar, no quiso recibir nada de Juan con respeto<br \/>\nSe neg\u00f3 a recibir a los hermanos viajantes e intent\u00f3 echar a quienes quer\u00ed\u00adan mostrarles hospitalidad<br \/>\nNo imiten lo malo, sino lo bueno<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia<\/b><\/p>\n<p>Mientras las cartas segunda y tercera son verdaderas cartas, la primera ha de considerarse m\u00e1s bien como un \u00abmanifiesto\u00bb, como \u00abun tratado destinado a toda la cristiandad, como una enc\u00ed\u00adclica dirigida a todos los creyentes\u00bb (W.G. K\u00fcmmel). Sin embargo, las cartas primera y segunda se relacionan entre s\u00ed\u00ad tem\u00e1ticamente, mientras que la tercera trata de un agudo problema particular. Pero la doctrina de las tres cartas de Juan es de permanente validez e importancia para la teolog\u00ed\u00ada y la Iglesia.<\/p>\n<p>1. Aunque en las cartas primera y segunda falten datos concretos, por ejemplo, respecto al remitente y al destinatario, se pueden conocer claramente los prop\u00f3sitos que han movido al autor, el cual muy probablemente se identifica con el autor del Evangelio de Juan. El act\u00faa resueltamente contra determinadas opiniones her\u00e9ticas sobre cristolog\u00ed\u00ada y \u00e9tica, que se pueden compendiar as\u00ed\u00ad: separan lo que est\u00e1 esencialmente unido, a saber, la unidad de Jes\u00fas de Nazaret con el redentor celestial y la unidad entre conocimiento (fe) y amor.<\/p>\n<p>a) \u00ab\u00bfQui\u00e9n es el mentiroso, sino aqu\u00e9l que niega que Jes\u00fas es el Cristo?\u00bb (1 Jn 2, 22); \u00aby todo esp\u00ed\u00adritu que disuelve a Jes\u00fas, no es de Dios\u00bb (4, 3a). Esta negaci\u00f3n y disoluci\u00f3n la practica el hereje, el cual, por eso, seg\u00fan 4, 3b posee el esp\u00ed\u00adritu del ->anticristo. A juzgar por 2 Jn 7 el hereje pertenece a los \u00abmuchos seductores que han aparecido (ya) en el mundo\u00bb, los cuales \u00abno confiesan que Jes\u00fas es Cristo venido en carne\u00bb. Por el contrario la ortodoxia \u00abconfiesa a Jesucristo venido en carne\u00bb (1 Jn 4, 2b), \u00abcree que Jes\u00fas es el Hijo de Dios\u00bb y que Jesucristo \u00abha venido por el agua y la sangre\u00bb (4, 15; 5, 5s). Por tanto, mientras la ortodoxia mantiene la realidad de la -> encarnaci\u00f3n de la eterna \u00abPalabra de la vida\u00bb (1, 1) en Jes\u00fas de Nazaret, mantiene la dura realidad de su cruenta muerte de cruz y su \u00abmanifestaci\u00f3n\u00bb a Israel en el bautismo del Jord\u00e1n (cf. Jn 1, 31), el hereje niega eso, deshaciendo as\u00ed\u00ad la unidad de Jes\u00fas con Cristo y el Hijo de Dios ense\u00f1ada en la Iglesia \u00abdesde el principio\u00bb; el hereje \u00abno permanece en la doctrina (tradicional) acerca de Cristo\u00bb (2 Jn 9). Por esta raz\u00f3n se dice a la comunidad: \u00abSi alguien viene a vosotros y no trae esa doctrina, no le recib\u00e1is en casa ni lo salud\u00e9is. Pues el que lo saluda, comunica en sus malas obras\u00bb (2 Jn 10s).<\/p>\n<p>b) El hereje como un pneum\u00e1tico libre invoca su gnosis privada (\u00abYo le he conocido\u00bb [a Cristo], 1 Jn 2, 4a); pero no guarda sus mandamientos, y por eso es un mentiroso y la verdad no est\u00e1 en \u00e9l (2, 4b). El hereje, orgulloso de su \u00abconocimiento\u00bb, no se siente, pues, ligado a los mandamientos del Se\u00f1or, ense\u00f1ados y transmitidos en la Iglesia. Afirma ciertamente que \u00abest\u00e1 en la luz\u00bb, pero en realidad est\u00e1 \u00aben las tinieblas\u00bb, porque no ama a sus hermanos (cf. 2, 9.11). La comunidad se sabe pecadora, y es exhortada a no pecar m\u00e1s; pero si ha pecado, tambi\u00e9n sabe que se le perdonan los pecados \u00aba causa de su nombre\u00bb (1, 9; 2, 1s.12). El hereje, por el contrario, cree en su arrogancia haber dejado tras s\u00ed\u00ad el pecado, siendo as\u00ed\u00ad v\u00ed\u00adctima de un gran enga\u00f1o; por eso \u00ablaverdad no est\u00e1 en \u00e9l\u00bb (1, 8) y hace a Dios mentiroso (1, 10). Tambi\u00e9n la comunidad puede alegar el hecho de que ha \u00abconocido\u00bb a Dios y a su Hijo (2, 3.13s); pero posee el criterio para el verdadero conocimiento en la conciencia de su condici\u00f3n pecadora ante Dios y de su sujeci\u00f3n a los mandamientos del Hijo, especialmente, al precepto del amor fraterno. Tal es el mensaje que ella ha o\u00ed\u00addo desde el principio (3, 11; 2 Jn 5), y sabe que en el cumplimiento de ese mensaje ha pasado de la muerte a la vida (3, 14). S\u00f3lo el que ama a su hermano \u00abha nacido de Dios y le conoce\u00bb, pues \u00abDios es amor\u00bb (4, 7s). Tambi\u00e9n la unidad indisoluble entre amor y conocimiento pertenece a la doctrina tradicional.<\/p>\n<p>2. En 2 Jn 9 el hereje, que no permanece en la doctrina de Cristo y sobre Cristo, es calificado de pro\u00e1gom (\u00abprogresista\u00bb). El calificativo sin duda alude a su \u00ablibertad\u00bb frente a la tradici\u00f3n apost\u00f3lica que pervive \u00abdesde el principio\u00bb en la comunidad de la Iglesia, ya sea en cuestiones de cristolog\u00ed\u00ada, ya sea en cuestiones de \u00e9tica. La ortodoxia, que vive en \u00abcomuni\u00f3n\u00bb (koinon\u00ed\u00ada) con los testigos apost\u00f3licos que vieron y oyeron a Jes\u00fas (cf. 1 Jn 1, lss), se caracteriza seg\u00fan 1 y 2 Jn por el hecho de que ella \u00abpermanece\u00bb en lo que ha sido ense\u00f1ado \u00abdesde el principio\u00bb y lo conserva (cf. 1 Jn 2, 7. 24; 3 11; 2 Jn 5s). Por consiguiente, frente a las opiniones y doctrinas del \u00abprogresismo\u00bb her\u00e9tico, la comunidad es orientada inequ\u00ed\u00advocamente hacia la tradici\u00f3n, que se remonta al principio de la Iglesia y tiene su origen \u00faltimo en la Palabra encarnada de la vida (1 Jn 1, is). Dicho de otro modo, en la primera y segunda carta de Juan se erige ya de manera consciente el principio de tradici\u00f3n contra la herej\u00ed\u00ada. Y esa es una nota t\u00ed\u00adpica del incipiente catolicismo primitivo, que presta atenci\u00f3n al hecho de \u00abmantener\u00bb inc\u00f3lume en la Iglesia la tradici\u00f3n apost\u00f3lica. Pero la tradici\u00f3n &#8211; especialmente importante desde el punto de vista teol\u00f3gico &#8211; no se contrapone al \u00abEsp\u00ed\u00adritu\u00bb, pues la verdadera posesi\u00f3n del Esp\u00ed\u00adritu se manifiesta precisamente en la adhesi\u00f3n fiel de la comunidad a la doctrina tradicional (cf. 1 Jn 4, 1. 6; 3, 24; 5, 6c. 10).<\/p>\n<p>3. La doctrina v\u00e1lida \u00abdesde el principio\u00bb no es la de un individuo, sino la de una comunidad. La primera carta de Juan lo subraya ling\u00fc\u00ed\u00adsticamente no s\u00f3lo con el concepto de koinon\u00ed\u00ada, sino tambi\u00e9n, y todav\u00ed\u00ada m\u00e1s, con la frecuente f\u00f3rmula \u00abnosotros\u00bb, por la que el autor se solidariza con los testigos apost\u00f3licos que vieron y oyeron (cf. 1, 3: \u00abos anunciamos lo que hemos visto y o\u00ed\u00addo\u00bb; 1, 5; 4, 14: \u00aby nosotros hemos visto y testificamos\u00bb; 4, 16: \u00aby nosotros hemos conocido y cre\u00ed\u00addo\u00bb). Lo que ha sido atestiguado por los testigos que lo vieron y oyeron es la doctrina normativa, v\u00e1lida \u00abdesde el principio\u00bb, que es necesario \u00abconservar\u00bb. La comunidad eclesi\u00e1stica, que se sabe vinculada a la tradici\u00f3n apost\u00f3lica, es as\u00ed\u00ad el c\u00ed\u00adrculo ampliado del \u00abnosotros\u00bb; quien se sit\u00faa en \u00e9l por la fe, afirma la tradici\u00f3n doctrinal de la Iglesia. El hereje, por el contrario, que no permanece en la \u00abdoctrina sobre Cristo\u00bb transmitida por el \u00abnosotros\u00bb del circulo apost\u00f3lico, resalta ling\u00fc\u00ed\u00adsticamente su \u00abindependiente\u00bb gnosis privada mediante la formulaci\u00f3n en singular: \u00abYo lo he conocido\u00bb (1 Jn 2, 4). Y con esto se sit\u00faa conscientemente fuera del c\u00ed\u00adrculo comunitario del \u00abnosotros\u00bb. Por consiguiente, su doctrina no tiene ning\u00fan car\u00e1cter normativo.<\/p>\n<p>4. En la tercera carta de Juan tambi\u00e9n se trata del problema de la comunidad eclesial, pero en otro aspecto. El \u00abanciano\u00bb alaba en primer lugar a un cierto Gayo por la hospitalidad que ha practicado con los \u00abhermanos\u00bb ambulantes (misioneros y predicadores); y le exhorta a que siga haci\u00e9ndolo (1-8).<\/p>\n<p>Por otra parte, el autor tiene que presentar una queja contra Diotrefes, director de una comunidad que no reconoce la autoridad del \u00abanciano\u00bb y \u00abno recibe a los hermanos; y a los que lo intentan, se lo prohibe y los arroja de la Iglesia\u00bb (9s). Aun cuando no es posible conocer exactamente la situaci\u00f3n hist\u00f3rica del autor, que se esconde tras las insinuaciones de la carta, \u00e9sta ense\u00f1a con toda claridad que en la comuni\u00f3n eclesial ninguna comunidad puede cerrarse frente a las otras; y que, por el contrario, una comunidad debe asistir a la otra con su buena disposici\u00f3n fraterna y su hospitalidad. As\u00ed\u00ad es como el testimonio de la Iglesia en favor de la verdad merece el asentimiento del mundo. \u00c2\u00a1Ninguna comunidad existe s\u00f3lo para s\u00ed\u00ad! Gayo lo ha comprendido, pero Diotrefes no.<\/p>\n<p>BIBLIOGRAF\u00ed\u008dA: R. Schnackenburg, Die Johannesbriefe (Fr 31965) (amplia bibliogr.); W. Thasing, Las tres cartas del ap\u00f3stol Juan (Herder Ba 1973).<\/p>\n<p>Franz Mufiner<\/p>\n<p>K. Rahner (ed.),  Sacramentum Mundi. Enciclopedia Teol\u00cf\u0192gica, Herder, Barcelona 1972<\/p>\n<p><b>Fuente: Sacramentum Mundi Enciclopedia Teol\u00f3gica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La Primera Carta de Juanevidentemente fue escrita por el autor del cuarto Evangelio. El autor no se identifica por nombre ni en la carta ni en el Evangelio, pero la iglesia primitiva atribuy\u00f3 ambos escritos al ap\u00f3stol Juan, lo cual apoyan las evidencias internas. El prop\u00f3sito del autor es prevenir a los lectores en contra &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/juan-cartas-de\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abJUAN, CARTAS DE\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-6213","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6213","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6213"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6213\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6213"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6213"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6213"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}