{"id":6218,"date":"2016-02-05T03:00:09","date_gmt":"2016-02-05T08:00:09","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/judaismo\/"},"modified":"2016-02-05T03:00:09","modified_gmt":"2016-02-05T08:00:09","slug":"judaismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/judaismo\/","title":{"rendered":"JUDAISMO"},"content":{"rendered":"<p>Gal 1:13 de mi conducta en otro tiempo en el j, que<br \/>\nGal 1:14 en el j aventajaba a muchos de mis<\/p>\n<hr>\n<p>El sistema religioso mantenido por los jud\u00ed\u00ados. Sus ense\u00f1anzas proven\u00ed\u00adan del AT, especialmente de la ley de Mois\u00e9s que se encuentra del cap. 20 de \u00e9xodo hasta el fin de Deuteronomio; pero tambi\u00e9n inclu\u00ed\u00ada las tradiciones de los ancianos (Mar 7:3-13), algunas de las cuales nuestro Se\u00f1or conden\u00f3. Los elementos principales del juda\u00ed\u00adsmo incluyen la circuncisi\u00f3n, un monote\u00ed\u00adsmo estricto, un aborrecimiento a la idolatr\u00ed\u00ada y el guardar el d\u00ed\u00ada s\u00e1bado.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Mundo Hispano<\/b><\/p>\n<p>Religi\u00f3n monote\u00ed\u00adsta. Una de las grandes religiones de la historia. Conjunto de instituciones religiosas de Israel. Se trata de la raza, la fe, la cultura y la historia del pueblo jud\u00ed\u00ado.<br \/>\nEl t\u00e9rmino juda\u00ed\u00adsmo se deriva del nombre de una de las doce tribus de Israel, la de Jud\u00e1. El juda\u00ed\u00adsmo de la Biblia se extiende hasta el a\u00f1o 70 d.C. El rab\u00ed\u00adnico se inicia a partir de ese a\u00f1o y la destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n por los romanos. En este per\u00ed\u00adodo surgen las academias y los maestros como Gamaliel II de Yabn\u00e9. La reflexi\u00f3n sobre la Tor\u00e1 o Ley, es decir, el Pentateuco, se convierte en centro de la vida religiosa al ser destruido el templo y desaparecer definitivamente el sacerdocio. Se codifica el Talmud y surge la literatura interpretativa como la \u00abmidrash\u00bb y la \u00abmishn\u00e1\u00bb.<br \/>\nEl juda\u00ed\u00adsmo medieval hered\u00f3 al babil\u00f3nico y florece en varias disciplinas acad\u00e9micas instigado por el avance musulm\u00e1n. El juda\u00ed\u00adsmo moderno, es decir, el de los \u00faltimos cinco siglos, culmina con el regreso a Israel.<br \/>\nLa doctrina jud\u00ed\u00ada es monote\u00ed\u00adsta y antitrinitaria. Su \u00e9nfasis principal en el juda\u00ed\u00adsmo normativo descansa en la Tor\u00e1. El juda\u00ed\u00adsmo estuvo dividido desde antes de la venida de Cristo. Entre esas divisiones estuvieron los fariseos, los saduceos y los \u00c2\u00ae ESENIOS. Un sector nacionalista llevaba el nombre de celotes. En la Edad Media no pudieron absorber a los \u00c2\u00ae CARA\u00ed\u008dTAS, pero en fechas m\u00e1s recientes surgieron grupos liberales, conservadores y reformados que hacen concesiones al medio y los cambios hist\u00f3ricos.<br \/>\nLos ortodoxos se mantienen lo m\u00e1s cerca posible del juda\u00ed\u00adsmo de \u00e9pocas anteriores. Estos \u00faltimos disfrutan de grandes privilegios en Israel. Adem\u00e1s de la observancia de la Ley y de la pr\u00e1ctica de la circuncisi\u00f3n, los jud\u00ed\u00ados mantienen su esperanza mesi\u00e1nica, es decir, que Dios establecer\u00e1 su gobierno perfecto sobre la tierra por medio del Mes\u00ed\u00adas.<br \/>\nEn el proceso del desarrollo de su pensamiento, un enorme sector jud\u00ed\u00ado se ha identificado con el liberalismo e incluso con el secularismo m\u00e1s rampante. Un alto n\u00famero de jud\u00ed\u00ados contrae matrimonio con gentiles. En realidad, solo una minor\u00ed\u00ada practica su religi\u00f3n. Los lugares de culto son llamados sinagogas, generalmente dirigidas por rabinos, maestros de religi\u00f3n.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Religiones Denominaciones y Sectas<\/b><\/p>\n<p>Sistema religioso sostenido por los jud\u00ed\u00ados. Sus ensenanzas provienen del Antiguo Testamento, Gal 1:1314, Ro. caps. 9 al 11.<\/p>\n<p> &#8211; Jes\u00fas era Jud\u00ed\u00ado, como su Madre, y los 12 Ap\u00f3stoles. \u00c2\u00a1y Pablo!.<\/p>\n<p> &#8211; Hoy d\u00ed\u00ada hay 14 millones de Jud\u00ed\u00ados en el mundo. En USA. hay 3.9 millones, con 3.470 sinagogas.<\/p>\n<p> &#8211; Lo esencial del Juda\u00ed\u00adsmo en tiempos de Abraham, Isaac, Jacob, Mois\u00e9s. era un altar, con un sacerdote, y un sacrificio con derramamiento de sangre: (Ex.caps.25 a 40, Lev. caps.l a 6 y 23 a 25, Gen 3:18, Gen 26:25, Gen 33:20).<\/p>\n<p> &#8211; Hoy d\u00ed\u00ada, el Juda\u00ed\u00adsmo no tiene ni altar, ni sacrificio, ni sacerdote, \u00c2\u00a1s\u00f3lo \u00abmaestro\u00bb, \u00abrab\u00ed\u00ad\u00bb!. y esto fue profetizado, por Isa\u00ed\u00adas y Daniel, que despu\u00e9s de la venida del Mes\u00ed\u00adas, desaparecer\u00ed\u00ada el \u00absacrificio perpetuo\u00bb de los jud\u00ed\u00ados, y ser\u00ed\u00ada sustituido por el sacrificio del Cordero de Dios que quita los pecados del mundo: (Ma12Cr 1:10, Isa 50:11, Isa 50:53, Dan 8:11, Dan 9:27, Dan 11:31, Dan 12:11).<\/p>\n<p> (Ver \u00abTemplo\u00bb).<\/p>\n<p> Jud\u00ed\u00ado:<br \/>\n Originariamente eran los de la Tribu de Jud\u00e1, y los habitantes del Reino del Sur, despu\u00e9s de la separaci\u00f3n del Reino del Norte: (Israel), a la muerte de Salom\u00f3n.<\/p>\n<p> Hoy d\u00ed\u00ada, se llama \u00abJud\u00ed\u00ado\u00bb a todo \u00abHebreo\u00bb, descendiente de Abraham, y practicante del Juda\u00ed\u00adsmo; o, aunque no lo practique, a los descendientes de Jud\u00ed\u00ados, aunque no vivan en Israel. Tambi\u00e9n se conocen como Israelitas: (2Re 16:16, 2Re 25:25, Jer 32:14).<\/p>\n<p> En los Evangelios s\u00f3lo aparece la palabra \u00abjud\u00ed\u00ado\u00bb en la frase \u00abrey de los jud\u00ed\u00ados\u00bb: (Mat 2:2, Mat 27:11, Mat 27:29, Mat 27:37), en boca de los no-jud\u00ed\u00ados; mientras que los judios dicen \u00abrey de Israel\u00bb: (Mat 27:42, Mar 15:32, Luc 23:35).<\/p>\n<p> En los Hechos se usa la palabra \u00abjud\u00ed\u00ados\u00bb varias veces: (Luc 18:14, Luc 22:30, Luc 23:27). San Pablo dedica 3 cap\u00ed\u00adtulos a los Jud\u00ed\u00ados, de lo m\u00e1s entranable, en Ro. 9 al 11, y otro en Ga.4.<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Cristiano<br \/>\nDr. J. Dominguez<\/p>\n<p>http:\/\/biblia.com\/diccionario\/<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Cristiano<\/b><\/p>\n<p>La religi\u00f3n de los jud\u00ed\u00ados. No debe confundirse con la religi\u00f3n del AT, puesto que es m\u00e1s bien un desarrollo de \u00e9sta. No se conoce este designaci\u00f3n en el AT, sino en el NT. Pero la palabra surgi\u00f3 en tiempos intertestamentarios, como puede verse en un texto en el libro ap\u00f3crifo de 2Ma 2:21. El ap\u00f3stol Pablo, escribiendo a los G\u00e1latas, dice: \u2020\u0153Porque ya hab\u00e9is o\u00ed\u00addo acerca de mi conducta en otro tiempo en el j., que persegu\u00ed\u00ada a la iglesia de Dios &#8230; y en el j. aventajaba a muchos de mis contempor\u00e1neos&#8230;\u2020\u009d (Gal 1:13-14). El mismo Pablo us\u00f3 el verbo \u2020\u0153judaizar\u2020\u009d (\u2020\u0153&#8230; \u00bfpor qu\u00e9 obligas a los gentiles a judaizar?\u2020\u009d [Gal 2:14]). El t\u00e9rmino hace referencia, no s\u00f3lo a la religi\u00f3n jud\u00ed\u00ada sino a sus costumbres y formas de vida. Los jud\u00ed\u00ados mismos prefieren llamar a su religi\u00f3n \u2020\u0153Tor\u00e1\u2020\u009d (Ense\u00f1anza, Doctrina), porque j. les parece que hace \u00e9nfasis en los aspectos culturales, mientras que Tor\u00e1 habla de revelaci\u00f3n. Pero generalmente se usan una u otra palabra. No hay duda de que Pablo aplicaba el vocablo tanto a la religi\u00f3n como a las costumbres jud\u00ed\u00adas.<\/p>\n<p>El j. surgi\u00f3 mayormente en el exilio, cuando no hab\u00ed\u00ada \u2020\u00a2templo, ni sacrificios, ni sacerdocio. Los jud\u00ed\u00ados enfrentaron esa nueva situaci\u00f3n aferr\u00e1ndose a las tradiciones de sus padres. El nuevo centro religioso fue la sinagoga, la cual permanece como instituci\u00f3n religiosa despu\u00e9s del retorno a Jerusal\u00e9n y la reconstrucci\u00f3n del \u2020\u00a2templo. La ley de Mois\u00e9s era estudiada para asegurar que aun en el exilio o en su tierra los israelitas cumplir\u00ed\u00adan con sus preceptos. A la lectura de la ley de Mois\u00e9s, la tradici\u00f3n fue haciendo comentarios que pasaron oralmente de generaci\u00f3n a generaci\u00f3n, especialmente desde el a\u00f1o 20 d.C. hasta el 200 d.C. Un famoso rab\u00ed\u00ad llamado Jud\u00e1 ha-Nasi las recopil\u00f3 en forma escrita a principios del siglo III d.C. A esa colecci\u00f3n se le llama \u2020\u0153la Misn\u00e1\u2020\u009d. Como resultado de los estudios hechos por los eruditos jud\u00ed\u00ados a la Misn\u00e1 se fueron a\u00f1adiendo a \u00e9sta, entre los siglos III y VI d.C. muchos apuntes y comentarios que se le hac\u00ed\u00adan. El \u2020\u00a2Talmud es el conjunto de la Misn\u00e1 con esas adiciones. Como ve, el j. es algo que fue evolucionando despu\u00e9s de la destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n por Nabucodonosor y la \u2020\u00a2di\u00e1spora y que viene a cristalizarse en su forma actual alrededor del a\u00f1o 500 d.C.. En nuestro caso, nos interesa saber en cu\u00e1l etapa de ese desarrollo se encontraba cuando se escribi\u00f3 el NT, es decir, en el primer siglo de la era cristiana, sabiendo que todos los libros del NT, menos Apocalipsis, fueron escritos antes de la destrucci\u00f3n del \u2020\u00a2templo por los romanos en el a\u00f1o 70 d.C. A continuaci\u00f3n algunas de las ideas b\u00e1sicas que conformaban el j.:<\/p>\n<p>Dios. Antes que nada, el j. se preciaba de su monote\u00ed\u00adsmo. La existencia de un solo Dios verdadero era esencial para un jud\u00ed\u00ado del NT, puesto que se contrapon\u00ed\u00ada a la idolatr\u00ed\u00ada generalizada. La invocaci\u00f3n de la unidad de Dios har\u00ed\u00ada que la doctrina cristiana de la \u2020\u00a2Trinidad viniera a ser abominaci\u00f3n para el j.<\/p>\n<p>La \u2020\u00a2Tor\u00e1. Ese Dios se hab\u00ed\u00ada revelado a s\u00ed\u00ad mismo por medio de la Tor\u00e1, los cinco libros de Mois\u00e9s. Los jud\u00ed\u00ados del NT no hac\u00ed\u00adan las diferencias que hoy se se\u00f1alan entre \u2020\u0153ley moral\u2020\u009d, \u2020\u0153ley civil\u2020\u009d y \u2020\u0153ley ceremonial\u2020\u009d. Los libros de Mois\u00e9s son todos \u2020\u0153la Tor\u00e1\u2020\u009d, la ley. Los jud\u00ed\u00ados la aceptaban como la revelaci\u00f3n de Dios. Hab\u00ed\u00ada diferencia, sin embargo, en cuanto al tratamiento que se daba a los profetas. Los \u2020\u00a2saduceos no los aceptaban como autoridad, aunque reconoc\u00ed\u00adan que ten\u00ed\u00adan cierto valor. Los \u2020\u00a2fariseos, en cambio, ve\u00ed\u00adan como autoritativo todo el AT. Hab\u00ed\u00ada otra secta, los \u2020\u00a2esenios, que aceptaban tambi\u00e9n la Tor\u00e1 y cre\u00ed\u00adan que los profetas pod\u00ed\u00adan adquirir autoridad dependiendo de que fueran interpretados por un buen maestro. Estas diferencias de actitudes frente a la Tor\u00e1 implicaban, como es natural, diferentes \u00e9nfasis doctrinales de conformidad con la interpretaci\u00f3n de cada una de estas sectas.<\/p>\n<p>La elecci\u00f3n de Israel. Los jud\u00ed\u00ados del NT cre\u00ed\u00adan que Dios, en su revelaci\u00f3n, hab\u00ed\u00ada escogido a Israel para un futuro glorioso. Los israelitas de nacimiento, entonces, eran el pueblo de Dios. Un gentil pod\u00ed\u00ada pasar a ser jud\u00ed\u00ado por medio de la conversi\u00f3n.<\/p>\n<p>El \u2020\u00a2Mes\u00ed\u00adas. La esperanza de Israel era el Mes\u00ed\u00adas, un libertador humano que les librar\u00ed\u00ada de la opresi\u00f3n e inaugurar\u00ed\u00ada la etapa gloriosa de su historia. La idea era de un l\u00ed\u00adder pol\u00ed\u00adtico y militar que realizar\u00ed\u00ada grandes portentos y maravillas. La idea de un Mes\u00ed\u00adas sufriente, aunque claramente indicada en el AT, no aparec\u00ed\u00ada como fijada en la mente de los israelitas.<\/p>\n<p>La \u2020\u00a2resurrecci\u00f3n. La idea de una vida despu\u00e9s de la muerte era algo ense\u00f1ado por los fariseos. Los saduceos lo negaban. Los jud\u00ed\u00ados del NT, en su mayor\u00ed\u00ada, hablaban de \u2020\u0153este presente siglo\u2020\u009d y del \u2020\u0153siglo venidero\u2020\u009d, cuando Dios premiar\u00ed\u00ada a los justos y castigar\u00ed\u00ada a los imp\u00ed\u00ados.<\/p>\n<p>Ritos y fiestas. El j. de tiempos del NT, como se ha dicho, no hac\u00ed\u00ada separaci\u00f3n entre ley moral, leyes rituales y leyes civiles. El jud\u00ed\u00ado dec\u00ed\u00ada \u2020\u0153la Tor\u00e1\u2020\u009d, refiri\u00e9ndose a los cinco libros de Mois\u00e9s que inclu\u00ed\u00ada todo ello. Por lo tanto, el cumplimiento del ritual del AT y la celebraci\u00f3n de los d\u00ed\u00adas especiales eran cosa obligatoria, formando parte, en su pensar, de la esencia misma de su religi\u00f3n. Tanto guardar el \u2020\u00a2s\u00e1bado como la \u2020\u00a2circuncisi\u00f3n eran considerados como mandamientos con igual peso. As\u00ed\u00ad tambi\u00e9n la celebraci\u00f3n de la \u2020\u00a2Pascua o la fiesta de los Tabern\u00e1culos u otras.<\/p>\n<p>El hombre. Los jud\u00ed\u00ados del NT reconoc\u00ed\u00adan que el hombre hab\u00ed\u00ada nacido con cierta inclinaci\u00f3n hacia el mal, pero que tambi\u00e9n era capaz de hacer el bien. El cumplimiento de la Tor\u00e1 acercaba al ser humano al ideal de justicia que le har\u00ed\u00ada agradable ante Dios. En el Talmud, que pertenece al j. m\u00e1s desarrollado de tiempos posteriores al NT, se conserva una tradici\u00f3n seg\u00fan la cual Dios dio a Mois\u00e9s seiscientos trece preceptos. M\u00e1s tarde, sin embargo, los videntes y profetas los fueron reduciendo a varios principios b\u00e1sicos. David los redujo a once, que se encuentran en el Sal. 15. Isa\u00ed\u00adas a seis, seg\u00fan Isa 33:15 y luego a dos, seg\u00fan Isa 56:1. Finalmente, Habacuc los redujo a uno (\u2020\u0153El justo por su fe vivir\u00e1\u2020\u009d [Hab 2:4]). Los efectos del pecado, salvo la muerte, pod\u00ed\u00adan ser evitados mediante los sacrificios y las buenas obras. Es famosa la an\u00e9cdota de un gentil que pidi\u00f3 al rabino Hillel que le ense\u00f1ara toda la Tor\u00e1 mientras \u00e9l la aprend\u00ed\u00ada haciendo equilibrio sobre una sola pierna. Hillel acept\u00f3 y le dijo: \u2020\u0153No hagas a tu pr\u00f3jimo aquello que odiar\u00ed\u00adas que lo hicieran a ti mismo. Esa es la totalidad de la Tor\u00e1. El resto no son sino comentarios. Ve y estudia\u2020\u009d.<\/p>\n<p>Los rabinos. Cualquier persona que se dedicara al estudio de la Tor\u00e1 y fuera capaz de ense\u00f1ar pod\u00ed\u00ada ser rabino. No se trata de una clase sacerdotal, ni de una casta. Tampoco era un linaje, aunque se apreciaba que un hijo de rabino llegara a serlo tambi\u00e9n. No se permit\u00ed\u00ada a la mujer ser rabino, porque \u00e9sta estaba bajo la autoridad de su marido.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Cristiano<\/b><\/p>\n<p>[010][888]<\/p>\n<p>     En catequesis interesa el juda\u00ed\u00adsmo en cuanto es la plataforma religiosa en la que surge el cristianismo. Descubrir y conocer datos judaicos sirve para entender mejor los Escritos del Nuevo Testamento y la Biblia en general.<\/p>\n<p>    Tambi\u00e9n es conveniente diferenciar lo que es juda\u00ed\u00adsmo como religi\u00f3n y lo que es como cultura, aunque ambos conceptos se hallan estrechamente unidos. Incluso, lo que es el juda\u00ed\u00adsmo de las noticias period\u00ed\u00adsticas que hablan del Estado de Israel establecido en Palestina, la tierra de Jes\u00fas, desde el a\u00f1o 1948, puede servir para entender lo que significa el mensaje de Jes\u00fas aceptado por los cristianos, sus seguidores y para sorprenderse, porque los jud\u00ed\u00ados todav\u00ed\u00ada siguen esperando la llegada del \u00abMes\u00ed\u00adas salvador\u00bb.<\/p>\n<p>    Estrictamente el juda\u00ed\u00adsmo naci\u00f3 en el siglo VII antes de Cristo, cuando el reino de Israel fue destruido por los asirios (722 a C.) y s\u00f3lo qued\u00f3 el Reino de Jud\u00e1. Luego culmim\u00f3 la destrucci\u00f3n de las tribus con la ca\u00ed\u00adda de Jerusal\u00e9n en 587 ante los babilonios. El Edito de Ciro (538) permiti\u00f3 a los israelitas regresar a Judea y reconstruir el Templo y la Ciudad santa. La tribu de Jud\u00e1 y los restos de Benjam\u00ed\u00adn, los desplazados de Babilonia, se agruparon en el llamado reino de Jud\u00e1. Surgi\u00f3 el juda\u00ed\u00adsmo como reino teocr\u00e1tico y sus dirigentes se declararon herederos de los Profetas y de la Alianza de Yaweh. Las otras tribus de Israel no regresaron de \u00absu cautividad\u00bb. Engrosaron aquella \u00abDi\u00e1spora\u00bb de oriente que tanta importancia hist\u00f3rica tendr\u00ed\u00ada para los jud\u00ed\u00ados, pero que poco reflejada se halla en la Biblia.<\/p>\n<p>   En tiempos de Cristo, en el siglo I a. C. y el I de la era cristiana, fueron m\u00e1s los jud\u00ed\u00ados (los israelitas) dispersos por el mundo que los residente en Palestina, el Reino de Herodes y de sus sucesores. En el Mediterr\u00e1neo y en Mesopotamia pod\u00ed\u00adan contarse hasta cuatro millones de \u00abisraelitas\u00bb. En Galilea y en Judea no llegaban al mill\u00f3n los que poblaban la tierra que recorri\u00f3 Jes\u00fas.<\/p>\n<p>    Despu\u00e9s de Cristo, se conocieron dos tremendas destrucciones de los jud\u00ed\u00ados de Palestina. Una fue la de los a\u00f1os 66-70, en que los romanos de Vespasiano y Tito arrasaron Judea y destruyeron el templo que Jes\u00fas conoci\u00f3, ante la rebeli\u00f3n que provocaron los m\u00e1s extremistas del pueblo. Y la otra sucedi\u00f3 en los a\u00f1os 132-135, que terminaron por arruinar el resto del Israel antiguo.<\/p>\n<p> Desde entonces, la dispersi\u00f3n de los jud\u00ed\u00ados por todo el mundo, romano primero y de los pueblos cristianos despu\u00e9s, se increment\u00f3 enormemente. Los jud\u00ed\u00ados fueron perseguidos con frecuencia, desde las grandes matanzas de los persas o de los mahometanos, hasta las enormes persecuciones de los tiempos medievales en Europa, de las expulsiones en la Espa\u00f1a de los Reyes Cat\u00f3licos o de Felipe III o de las matanzas en la Alemania nazi del siglo XX.<\/p>\n<p>   Sin embargo los jud\u00ed\u00ados han sobrevivido, como raza m\u00e1s que como pueblo, en medio de una interminable peregrinaci\u00f3n por el mundo. Hay algo misterioso que mantiene la identidad de este singular grupo humano: un esp\u00ed\u00adritu, un recuerdo, un sentido de solidaridad, una Ley, una esperanza mesi\u00e1nica. El t\u00e9rmino \u00abjuda\u00ed\u00adsmo\u00bb se conserva desde entonces entre connotaciones complejas y en referencias siempre b\u00ed\u00adblicas y religiosas.<\/p>\n<p>    Juda\u00ed\u00adsmo, cristianismo e islamismo, las tres grandes religiones monote\u00ed\u00adstas han estado en la historia entremezcladas de alguna forma. Los que interpretan esos v\u00ed\u00adnculos de forma m\u00e1s integrista, las hacen antag\u00f3nicas y radicalmente adversarias. Tratan de justificar las luchas (moros contra cristianos, p\u00e9rfidos jud\u00ed\u00ados, etc.) Los m\u00e1s ecumenistas las identifican como las tres religiones que adoran al mismo y \u00fanico Dios supremo, llamado Yaweh, Al\u00e1 o Padre del Se\u00f1or Jes\u00fas y pronostican que tienen que entenderse, armonizarse, respetarse y amarse.<\/p>\n<p>    Es normal que haya multitud de coincidencias. Desde sus inicios las comunidades jud\u00ed\u00adas, en muchas ocasiones como resultado de migraciones voluntarias y de exilios o expulsiones forzadas, han vivido en casi todo el mundo, pero su historia ha discurrido durante dos milenios entre cristianos y mahometanos.<\/p>\n<p>    1. Valores del juda\u00ed\u00adsmo<br \/>\n    Jes\u00fas era jud\u00ed\u00ado y sus seguidores primeros tambi\u00e9n lo eran. El cristianismo surgi\u00f3 en Palestina y creci\u00f3 dentro de la comunidad jud\u00ed\u00ada durante el siglo I d. C. Siempre tuvieron los cristianos gran veneraci\u00f3n por la Historia del Israel b\u00ed\u00adblico y veneraron sus libros como inspirados por Dios y como testimonios de la salvaci\u00f3n que Dios quiso para todos los hombres. Por eso el juda\u00ed\u00adsmo sigue siendo una obligada referencia para los cristianos.<\/p>\n<p>   Los elementos b\u00e1sicos del juda\u00ed\u00adsmo deben ser admirados, respetados y estudiados por los cristianos y presentados con el debido respeto y amor en una catequesis verdaderamente cat\u00f3lica. Entre estos elementos hay que resaltar algunos especiales.<\/p>\n<p>    1.1. Yaweh.<\/p>\n<p>    La idea y el misterio del Dios \u00fanico es el m\u00e1s admirable. El juda\u00ed\u00adsmo vive de un riguroso monote\u00ed\u00adsmo, es decir, a la creencia que un solo Dios trascendente creador del Universo.<\/p>\n<p>    1.2. Revelaci\u00f3n.<\/p>\n<p>    El Dios que cre\u00f3 el mundo se revel\u00f3 a los israelitas. A los Patriarcas primero: Abrah\u00e1n, Isaac, Jacob y luego en el monte Sina\u00ed\u00ad a Mois\u00e9s. Fue incrementando su comunicaci\u00f3n a los hombres por medio de los Profetas. Y se fue configurando una \u00abHistoria de la salvaci\u00f3n\u00bb, en forma de leyendas al principio y de acontecimientos hist\u00f3ricos despu\u00e9s, que recoger\u00e1 la Biblia y se identificar\u00e1 con la historia del pueblo elegido. Ajustar la vida a la revelaci\u00f3n (\u00abmitsvot\u00bb que dicen los jud\u00ed\u00ados) es esencial para los miembros del pueblo elegido.<\/p>\n<p>    1.3. Alianza.<\/p>\n<p>    Es el otro gran concepto del juda\u00ed\u00adsmo (\u00abberit\u00bb, llaman ellos). Es el pacto entre Dios y los jud\u00ed\u00ados. Comenz\u00f3 con Abraham, sigui\u00f3 con el Sina\u00ed\u00ad, se renov\u00f3 en cada acontecimiento del pueblo. Supuso la cercan\u00ed\u00ada divina. A veces se manifest\u00f3 en la misericordia. En ocasiones se mostr\u00f3 en el castigo. Pero nunca el Pueblo elegido fue abandonado a su suerte.<\/p>\n<p>   Toda la humanidad se benefici\u00f3 de la alianza divina, pues el fin de ella era rescatar, restaurar la elecci\u00f3n primero, idea b\u00e1sica que pasar\u00e1 al cristianismo. Los jud\u00ed\u00ados tienen cierto sentido de su mediaci\u00f3n universal. Israel se halla entre Dios y la humanidad. Los acontecimientos hist\u00f3ricos, y los naturales que afectan a Israel, son vistos como procedentes de Dios.<\/p>\n<p>    1.4. La Tor\u00e1.<\/p>\n<p>    Es el idea fuerza del juda\u00ed\u00adsmo como religi\u00f3n. Es el conjunto de leyes que Dios revel\u00f3 a Israel y que los creyentes tienen que asumir y cumplir.<\/p>\n<p>    Determinan el modo de vivir (es la Halak\u00e1) o camino que se debe seguir en la vida. Muchos jud\u00ed\u00ados los entienden como un sistema o una cultura integral, que abarca la existencia individual y la comunitaria.<\/p>\n<p>    Los fieles a ella viven en la santidad, que es la voluntad divina que une mundo y ley, amor divino y fidelidad de los hombres, santidad y legalidad.<\/p>\n<p>    1.5. La justicia.<\/p>\n<p>    Es el resultado de la fidelidad a la Ley. La historia del pueblo ha sido sufrimiento. Pero es el modo que Dios tiene para mantenerlo unido y consciente de su destino de triunfo final. Por eso tiene tanta importancia en el juda\u00ed\u00adsmo la \u00abesperanza\u00bb, que los cristianos revestir\u00e1n de un sentido escatol\u00f3gico, pero los jud\u00ed\u00ados llenar\u00e1n de contenidos terrenos los triunfos en el mundo.<\/p>\n<p>    1.6. La esperanza mesi\u00e1nica.<\/p>\n<p>    Esa idea del triunfo mesi\u00e1nico ser\u00e1 la m\u00e1s controvertida entre las diversas corrientes judaicas, desde las integristas y fan\u00e1ticas hasta las racionales y liberales. Del triunfo en este mundo, expresado en cada triunfo particular, se saltar\u00e1 al gran triunfo final.<\/p>\n<p>   El protagonista ser\u00e1 un Mes\u00ed\u00adas (masiah, ungido con \u00f3leo real), un v\u00e1stago de la casa real de David, que salvar\u00e1 al Pueblo. Para uno, la salvaci\u00f3n ser\u00e1 material, pol\u00ed\u00adtica, f\u00ed\u00adsica y real. Para otro tendr\u00e1 un sentido m\u00e1s espiritual, moral y \u00abreligioso\u00bb.<\/p>\n<p>    El mesianismo ha constituido una base significativa en el pensamiento jud\u00ed\u00ado.<\/p>\n<p>    1.7. La Tanak.<\/p>\n<p>    El juda\u00ed\u00adsmo ha estado siempre alentado por animadores: profetas en tiempos antiguos, hasta que se form\u00f3 la Tanak, (s\u00ed\u00adntesis entre la idea y la palabra de \u00abTor\u00e1, Pentateuco, de \u00abNebi`im\u00bb, los Profetas, y de \u00abKethubim\u00bb, los escritos piadosos).<\/p>\n<p>    Los Libros santos, la Biblia que llamamos los cristianos, son decisivos pues mantienen vivo el recuerdo de las misericordias divinas y por eso se leen con veneraci\u00f3n, se interpretan con respeto, se transmiten con fidelidad.<\/p>\n<p>     2. Otros elementos<br \/>\n    Durante los tiempos antiguos existieron los sacerdotes, porque se ten\u00ed\u00ada el Templo en el que se ofrec\u00ed\u00adan sacrificios latr\u00e9uticos, eucar\u00ed\u00adsticos, propiciatorios o expiatorios e impetratorios.<\/p>\n<p>   Pero, desde que el Pueblo camina disperso (di\u00e1spora), el templo se sustituye en el culto por la sinagoga y los sacerdotes fueron reemplazados por los Rabinos o Maestros (en arameo y hebreo, \u00abRabb\u00ed\u00ad\u00bb, \u00abmi maestro\u00bb). Ellos son los mediadores e int\u00e9rpretes religiosos. Son sabios en las Escrituras y en las tradiciones. Para ellos tiene mucho valor la Tor\u00e1 oral, resumida en \u00abla Misn\u00e1\u00bb (aquello que se \u00abaprende de memoria\u00bb).<\/p>\n<p>    Constituye el documento m\u00e1s antiguo de la literatura rab\u00ed\u00adnica.<\/p>\n<p>    El estudio rab\u00ed\u00adnico y los comentarios de la Misn\u00e1 en Palestina y en Babilonia gener\u00f3 dos \u00abTalmudes\u00bb (en arameo \u00abGuemar\u00e1\u00bb). El Talmud babil\u00f3nico fue escrito hacia el siglo VI. Siguieron los comentarios o \u00abmidrasim\u00bb y los escritos o \u00abtargumim\u00bb.<\/p>\n<p>    2.1. Culto jud\u00ed\u00ado actual<br \/>\n    El centro de referencia religiosa y del culto es entre los jud\u00ed\u00ados \u00abla sinagoga\u00bb o reuni\u00f3n de la comunidad en un lugar. Ella reemplaz\u00f3 desde la destrucci\u00f3n del Templo para los de Palestina el culto del templo destruido en la Guerra del 66-70. Con todo, ya desde la Cautividad de Babilonia, los jud\u00ed\u00ados de la Mesopotamia y Persia practicaron \u00ablos encuentros\u00bb para orar, para mantener viva la esperanza y para formarse en la Ley.<\/p>\n<p> 2.1.1. La plegaria<br \/>\n    La base del culto judaico ha sido desde entonces la oraci\u00f3n y no ya el sacrificio. Toda la vida es adoraci\u00f3n divina. \u00abTener a Dios siempre delante de m\u00ed\u00ad\u00bb (Sal. 16. 8), es el verso  escrito en las sinagogas.<\/p>\n<p>    Por tradici\u00f3n, los jud\u00ed\u00ados rezan tres veces al d\u00ed\u00ada: por la ma\u00f1ana (\u00absaharit\u00bb), por la tarde (\u00abmishn\u00e1\u00bb) y al anochecer (\u00abmaarib\u00bb). Son los tres momentos del sacrificio antiguo. Pero es necesaria la oraci\u00f3n en com\u00fan y la lectura de la Palabra divina y su explicaci\u00f3n (\u00abminy\u00e1n\u00bb) que debe tener al menos un grupo, o varios, de diez hombres.<\/p>\n<p>    Las formas de oraci\u00f3n han variado seg\u00fan tiempos y lugares. Pero existe un com\u00fan denominador interesante: Se practican las llamadas bendiciones (\u00abTefill\u00e1\u00bb o rezos; el \u00abAmid\u00e1\u00bb, o rezo de pie; el \u00abSemon\u00e9 Esr\u00e9\u00bb, o dieciocho bendiciones)<\/p>\n<p>    Durante los s\u00e1bados (\u00absabbat\u00bb significa descanso) y en las festividades, estas peticiones se reemplazan por rezos espec\u00ed\u00adficos de cada fiesta. Todos los encuentros de oraci\u00f3n concluyen con dos invocaciones mesi\u00e1nicas: el primero se llama \u00abAlenu\u00bb; el segundo es una doxolog\u00ed\u00ada aramea llamada \u00abQaddis\u00bb.<\/p>\n<p>    Los m\u00e1s devotos llevan en los encuentros religiosos un peque\u00f1o manto con flecos, llamado \u00abtallit\u00bb y filacterias (tefill\u00ed\u00adn). Y, por respeto a la presencia de Dios en todas partes, se cubren la cabeza para rezar, ya sea con un sombrero, ya con un casquete (\u00abkipp\u00e1\u00bb).<\/p>\n<p>    La meditaci\u00f3n y oraci\u00f3n est\u00e1n centradas en la Ley. Se ha de leer entera a lo largo del a\u00f1o, durante los s\u00e1bados. El ciclo anual se inicia cada oto\u00f1o, con una celebraci\u00f3n, la \u00abSimhat Tor\u00e1\u00bb (alegr\u00ed\u00ada de la Tor\u00e1) Se cierra con la fiesta del \u00abSukkot\u00bb.<\/p>\n<p>   Se deben leer tambi\u00e9n los profetas (\u00abHaftar\u00e1\u00bb, como conclusi\u00f3n).<\/p>\n<p>    2.1.2. Tradiciones   Existen otras muchas, cuyo cumplimiento y defensa depende ya mucho de la piedad de cada adepto.  Las normas sobre los alimentos, para evitar impurezas, fueron muy respetadas en otros tiempos y en mucho siguen vigentes. S\u00f3lo se puede comer la carne de los animales puros (Dt. 14. 3-21). Para que sea tal, deben ser sacrificados de forma pura (\u00abkaser\u00bb, pura). Se debe sacar la sangre y no se puede comer a la vez carne y leche.<\/p>\n<p>    2.1.3. Sabbat y fiestas<br \/>\n    Es d\u00ed\u00ada sin trabajo cada siete d\u00ed\u00adas. Se reclama la limosna como forma de devolver  los bienes recibidos del due\u00f1o del mundo, Dios.<\/p>\n<p>    En el sabbat, lo \u00fanico que se hace es rezar, estudiar, reposar y estar en familia. Las otras fiestas son el desarrollo del sabbat. Son cinco principales y dos de menor importancia.<\/p>\n<p>   &#8211;  La fiesta de la primavera es la mayor: la \u00abP\u00e9saj\u00bb (Pascua), que conmememora la salida de Egipto.<\/p>\n<p>   &#8211; Cincuenta d\u00ed\u00adas despu\u00e9s, el \u00abSabuot\u00bb (&#8216;semanas&#8217; o Pentecost\u00e9s).<\/p>\n<p>   &#8211; Se celebra luego el \u00abSukkot\u00bb (&#8216;tabern\u00e1culo&#8217;), precedida de diez d\u00ed\u00adas de purificaci\u00f3n de toda la comunidad.<\/p>\n<p>   &#8211; Se inicia con la celebraci\u00f3n del a\u00f1o nuevo, el \u00abRosh ha Shan\u00e1\u00bb, y termina con el \u00abYom Kippur\u00bb, d\u00ed\u00ada de la Expiaci\u00f3n. El d\u00ed\u00ada de a\u00f1o nuevo se hace sonar un cuerno de carnero (shofar) para invitar al arrepentimiento. El d\u00ed\u00ada de la Expiaci\u00f3n es el d\u00ed\u00ada m\u00e1s sagrado dentro del calendario jud\u00ed\u00ado. Se reza, se ayuna y se confiesan las culpas. Su liturgia comienza con el canto del \u00abKol Nidr\u00bb.<\/p>\n<p>     Fiestas secundarias son el \u00abHanukk\u00e1\u00bb y los \u00abPurim\u00bb. La \u00abHanukk\u00e1\u00bb (dedicaci\u00f3n) recuerda el triunfo de los Macabeos sobre Ant\u00ed\u00adoco IV en el 165 a. C. y la consiguiente reconstrucci\u00f3n del segundo templo.<\/p>\n<p>    La fiesta de \u00abPurim\u00bb (porciones o suertes) recuerda la salvaci\u00f3n de los jud\u00ed\u00ados persas por Ester y por Mardoqueo.<\/p>\n<p>    El a\u00f1o lit\u00fargico termina con cuatro d\u00ed\u00adas de ayuno en memoria de la destrucci\u00f3n de los dos templos, en los a\u00f1os 586 a. C. y 70 d. C. De estos; el m\u00e1s importante es el de \u00abTishab\u00e9 Ab\u00bb. Es el noveno d\u00ed\u00ada del mes Ab, d\u00ed\u00ada en el que los dos templos fueron destruidos.<\/p>\n<p>    2.1.4. Otras pr\u00e1cticas<br \/>\n   Las pr\u00e1cticas jud\u00ed\u00adas han sido diversamente observadas.<\/p>\n<p>   &#8211;  A los ocho d\u00ed\u00adas, los ni\u00f1os varones son circuncidados, signo de Alianza.<\/p>\n<p>   &#8211;  Los ni\u00f1os llegan a la madurez legal a los trece a\u00f1os y entonces se comprometen a cumplir los mandamientos (\u00abBar Mitsv\u00e1\u00bb) y por primera vez leen la Tor\u00e1 en la sinagoga.<\/p>\n<p>   &#8211;  Las ni\u00f1as alcanzan la madurez a los doce a\u00f1os y, en las sinagogas m\u00e1s liberales, tambi\u00e9n leen la Tor\u00e1.<\/p>\n<p>   &#8211;  En el matrimonio (\u00abkiddus\u00ed\u00adn\u00bb, santificaci\u00f3n) se recitan siete bendiciones del matrimonio junto a plegarias por la reconstrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n y por el regreso de los jud\u00ed\u00ados a Si\u00f3n.<\/p>\n<p>   &#8211; En los entierros, la petici\u00f3n por la resurrecci\u00f3n del muerto est\u00e1 incluida dentro de una plegaria por la redenci\u00f3n de todo el pueblo jud\u00ed\u00ado.<\/p>\n<p>    3. Las circunstancias<br \/>\n    En general, los musulmanes fueron generosos en el trato con los jud\u00ed\u00ados, m\u00e1s que los cristianos. El triunfo musulm\u00e1n en todo Oriente facilit\u00f3 el juda\u00ed\u00adsmo rab\u00ed\u00adnico. Los califas Abas\u00ed\u00ades, en Bagdad, fomentaron las principales academias rab\u00ed\u00adnicas de Babilonia (dirigidas por los \u00abgeonim\u00bb; plural de ga\u00f3n, &#8216;excelencia&#8217;). Ellos hicieron esfuerzos para unificar las leyes y liturgias jud\u00ed\u00adas.<\/p>\n<p>    Ayud\u00f3 en esa buena relaci\u00f3n la filosof\u00ed\u00ada griega, fue lenguaje com\u00fan entre jud\u00ed\u00ados y mahometanos al principio, y con los cristianos despu\u00e9s. Con eso fue posible asumir la racionalidad de su fe y de sus leyes reveladas.<\/p>\n<p>    3.1. Las figuras<br \/>\n    Algunas figuras ayudaron a dar al juda\u00ed\u00adsmo un car\u00e1cter m\u00e1s liberal e inteligente.<\/p>\n<p>   Notables fueron en el siglo IX Saadia ben Josef y en el siglo XII Jud\u00e1 HaLevi y Mos\u00e9s ben Maim\u00f3n (Maim\u00f3nides).<\/p>\n<p>     El juda\u00ed\u00adsmo medieval de Occidente se extendi\u00f3 por toda Europa. Pero hubo dos culturas o zonas predominantes: la sefard\u00ed\u00ade (centrada en la Espa\u00f1a medieval: Sefarad es Espa\u00f1a) y la askenaz\u00ed\u00ad (situada en Europa central).<\/p>\n<p>    Las actividades de los sefard\u00ed\u00ades fueron sobre todo de filosof\u00ed\u00ada y legislaci\u00f3n. Los askenaz\u00ed\u00ades se dedicaron al intenso estudio del Talmud babil\u00f3nico, sobre todo por Salom\u00f3n ben Isaac (Rash\u00ed\u00ad) de Troyes en el siglo XI.<\/p>\n<p>    El juda\u00ed\u00adsmo se sinti\u00f3 a veces convulsionado y en ocasiones renovado por movimientos m\u00ed\u00adsticos, \u00e9ticos y piadosos. Dentro de estos grupos, el m\u00e1s importante fue el de los \u00abhasidim\u00bb (piadosos\u00bb), alemanes del siglo XII. Y fueron relativamente influyentes los creadores de \u00abla C\u00e1bala\u00bb, en la Espa\u00f1a del siglo XIII, con obras como el \u00abS\u00e9fer hazohar\u00bb (El Libro del Esplendor), escrito por Mois\u00e9s de Le\u00f3n. La C\u00e1bala es una actitud esot\u00e9rica que mezcla gnosticismo y neoplatonismo; describe la divinidad como fuerza del mundo y ofrece interpretaci\u00f3n preferentemente simb\u00f3lica de la Tor\u00e1 o Ley.<\/p>\n<p>    Comenz\u00f3 con minor\u00ed\u00adas estudiosas y luego se popularizo. Cuando fueron expulsados los jud\u00ed\u00ados de Espa\u00f1a en 1492, se divulg\u00f3 por el Norte de Africa a donde fueron los sobrevivientes. Se intensific\u00f3 con la influencia de Isaac Luria de Safed.<\/p>\n<p>    3.2. Mesianismo<\/p>\n<p>     Existieron corrientes de mesianismo iluminista, como la representada por  Sabbtai Zev\u00ed\u00ad, que influy\u00f3 en los jud\u00ed\u00ados del siglo XVII.  Otra interpretaci\u00f3n influyente fue la del jud\u00ed\u00ado polaco Israel Baal Shem Tov, que resalt\u00f3 la compasi\u00f3n por los pobres.<\/p>\n<p>     Nuevas corrientes judaicas surgieron en el siglo XIX y primera parte del XX, al extenderse las comunidades judaicas en Am\u00e9rica del Sur y, sobre todo, en la Am\u00e9rica del Norte. Naci\u00f3 una corriente entre pol\u00ed\u00adtica, econ\u00f3mica y social que dio origen al juda\u00ed\u00adsmo moderno, que se ha solido denominar como \u00absionismo\u00bb. Las depuraciones y atropellos del nazismo alem\u00e1n, que asesin\u00f3 a unos tres millones de jud\u00ed\u00ados, foment\u00f3 al m\u00e1ximo esta corriente y fue una causa decisiva en la creaci\u00f3n del moderno Estado de Israel en 1948.<\/p>\n<p>     A finales del siglo XX la poblaci\u00f3n total de jud\u00ed\u00ados en el mundo ascend\u00ed\u00ada a unos 30 millones de miembros, de los cuales casi 7 viv\u00ed\u00adan en Am\u00e9rica del Norte, 2 en los pa\u00ed\u00adses Europa Oriental y Rusia, 2 millones en Europa Occidental y unos 3 y medio en el Estado de Israel. Bueno es diferenciar lo que en el juda\u00ed\u00adsmo existe de movimiento pol\u00ed\u00adtico, social y econ\u00f3mico y lo que hay de religi\u00f3n y creencia.<\/p>\n<p>    4. Catolicismo y juda\u00ed\u00adsmo<br \/>\n    En la catequesis, conviene hablar con respeto y ecumenismo del juda\u00ed\u00adsmo como religi\u00f3n. Y es bueno recordar que el pueblo de los jud\u00ed\u00ados es heredero y sucesos de los recuerdos que aparecen en la Biblia: en el Antiguo Testamento y en el Nuevo. Pero es conveniente saber diferenciar esos planteamientos de cualquier otra actitud cultural, pol\u00ed\u00adtica, econ\u00f3mica o social.<\/p>\n<p>    Entre los jud\u00ed\u00ados hay muchos creyentes y muchos ateos, hay integristas fan\u00e1ticos y hay liberales inteligentes. Al igual que entre los cristianos y los mahometanos, los hay tolerantes y los hay intransigentes.<\/p>\n<p>    El catequista debe presentar el juda\u00ed\u00adsmo como religi\u00f3n.<\/p>\n<p>    Y en ning\u00fan caso se puede conservar cierta \u00abtradicional antipat\u00ed\u00ada religiosa\u00bb contra los jud\u00ed\u00ados, como si ellos hubieran sido los responsables de la muerte de Cristo o promotores de diversas persecuciones del cristianismo, como a veces aparece en la literatura, en el arte o en las tradiciones.<\/p>\n<p>    El Concilio Vaticano II (Declaraci\u00f3n Nostra Aetate, N\u00c2\u00ba 4 y 5) marc\u00f3 las pautas para una revisi\u00f3n hist\u00f3rica y para la promoci\u00f3n de una actitud fraterna y ecum\u00e9nica que se pueden centrar en esta triple direcci\u00f3n:<br \/>\n   &#8211; Es repudiable la animadversi\u00f3n religiosa popular contra los jud\u00ed\u00ados, a los cuales se les recrimina ser pueblo deicida por haber crucificado a Jes\u00fas. Jes\u00fas muri\u00f3 por voluntad propia por los pecados del mundo y bajo Poncio Pilatos. No fue crucificado por los jud\u00ed\u00ados y carece de todo sentido hablar de pueblo \u00abdeicida\u00bb o sospechar que los jud\u00ed\u00ados, por el hecho de serlo representan peligros o fuerzas del mal y, como tales, se hallan entre los adversarios del mensaje de Cristo.<\/p>\n<p>    Se olvidaba en el mundo cristiano de otros tiempos los planteamientos teol\u00f3gicos sobre la realidad del pecado y la inexactitud hist\u00f3rica que representaba tal postura antijud\u00ed\u00ada.<\/p>\n<p>   &#8211; La muerte de Jes\u00fas teol\u00f3gicamente es ajena a una raza o a un pueblo y es responsabilidad de la humanidad entera con sus pecados. El juda\u00ed\u00adsmo, para el cristiano, se presenta como una actitud religiosa y una doctrina digna de todo respeto, en cuanto opci\u00f3n de las personas que, en conciencia, se adhieren a ella. Se contempla en el mundo cat\u00f3lico con especial simpat\u00ed\u00ada y solidaridad.<\/p>\n<p>   &#8211; Se recuerda, con simpat\u00ed\u00ada y agradecimiento, que el cristianismo surgi\u00f3 en la cuna judaica y sus primeros balbuceos hist\u00f3ricos tuvieron lugar en las sinagogas de la Di\u00e1spora.<\/p>\n<p>      5. Catequesis y juda\u00ed\u00adsmo<\/p>\n<p>     Por este triple motivo, en la catequesis hay que resaltar el sentido y el valor del juda\u00ed\u00adsmo. Jes\u00fas, los Ap\u00f3stoles, Mar\u00ed\u00ada Stma. Eran jud\u00ed\u00ados de raza y fueron la fuente de la Iglesia cristiana.<\/p>\n<p>    Nada hay en el juda\u00ed\u00adsmo como religi\u00f3n que se oponga al cristianismo, salvo la negativa a asumir que el jud\u00ed\u00ado Jes\u00fas de Nazareth fue el hombre predilecto en el que se encarn\u00f3 el Verbo divino. Sin embargo, siempre el jud\u00ed\u00ado amo a Dios.<\/p>\n<p>     Tambi\u00e9n es bueno recordar que el establecimiento del Estado de Israel en las antiguas tierras de los jud\u00ed\u00ados palestinos no tiene nada que ver con los hechos religiosos, ni con las palabras de Pablo (Rom. 13. 4-5) sobre la conversi\u00f3n judaica al final de los tiempos.<\/p>\n<p>    Es un hecho hist\u00f3rico y pol\u00ed\u00adtico, uno m\u00e1s de los avatares hist\u00f3ricos del pueblo que Dios escogi\u00f3 para el nacimiento de su Hijo encarnado. Como tal hay que presentarlo.<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p>(v. hebra\u00ed\u00adsmo)<\/p>\n<p>(ESQUERDA BIFET, Juan, Diccionario de la Evangelizaci\u00f3n,  BAC, Madrid, 1998)<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Evangelizaci\u00f3n<\/b><\/p>\n<p>1. Historia e identidad   (-> templo, helenismo, macabeos, federaci\u00f3n ele sinagogas). En sentido estricto, el judaismo normativo o nacional s\u00f3lo ha nacido tras la crisis del a\u00f1o 70 d.C., con la destrucci\u00f3n del templo de Jerusal\u00e9n y la fijaci\u00f3n de la Misn\u00e1. Pero estaba preparado desde atr\u00e1s, por una serie de acontecimientos y reformas que siguieron al exilio (587-539 a.C.). Antes no se puede hablar de judaismo, sino de reino de Israel y\/o de Jud\u00e1.<\/p>\n<p>(1) De Israel al judaismo. Surgimiento. Estos son los momentos principales de la nueva etapa israelita, (a) Restauraci\u00f3n de Esdras*-Nehem\u00ed\u00adas (450 al 400 a.C.). La comunidad nacional se constituye en Jerusal\u00e9n, con un estatuto pol\u00ed\u00adtico-religioso especial. Empieza a surgir el judaismo como unidad distinta, centrada en un templo y regulada por una Ley, cuyas normas se aplican tanto en la metr\u00f3poli (Judea) como en la di\u00e1spora oriental (Babilonia) y luego occidental (sobre todo en Egipto), (b) Crisis macabea (del 170 al 160 a.C.). Una parte considerable de la comunidad jud\u00ed\u00ada de Jerusal\u00e9n intent\u00f3 vincularse al helenismo*, buscando una simbiosis entre las tradiciones de separaci\u00f3n (Ley de comidas, culto exclusivo) y la cultura universal de fondo griego. Reaccionaron los macabeos*, hubo una especie de guerra santa y surgieron los diversos grupos (esenios*, fariseos*, celotas*) que decidir\u00e1n despu\u00e9s la identidad del judaismo (c) Fin del segundo Templo (70 d.C.). S\u00f3lo tras las convulsiones que siguen a la guerra jud\u00ed\u00ada (67-70 d.C.) comienza el judaismo estrictamente dicho. Pasan a segundo plano o desaparecen otros rasgos sacrales, apocal\u00ed\u00adpticos y teol\u00f3gicos del tiempo anterior. Sin templo y tierra propia, los que permanecen fieles a la idea nacional de Israel (dejando fuera a cristianos, samaritanos, gn\u00f3sticos y algunos otros grupos) se centran cada vez m\u00e1s en el cultivo de la Ley (escrita u oral) y en el desarrollo de su propia identidad como pueblo espiritualmente unificado, aunque geogr\u00e1ficamente disperso entre diversas naciones de la tierra. En los momentos anteriores (desde la restauraci\u00f3n de Esdras\/Nehem\u00ed\u00adas hasta la ca\u00ed\u00adda del segundo Templo) no hab\u00ed\u00ada todav\u00ed\u00ada un judaismo normativo ni unitario, sino tendencias y caminos que s\u00f3lo m\u00e1s tarde se decantaron en la l\u00ed\u00adnea del judaismo estricto o del cristianismo.<\/p>\n<p>(2) El surgimiento del judaismo nacional. Los creadores del judaismo fueron los rabinos*, quienes, tras la destrucci\u00f3n del templo que antes les un\u00ed\u00ada, sin posible independencia pol\u00ed\u00adtica (tras el fracaso del celotismo), deciden vincularse como pueblo bajo el yugo de la ley (Misn\u00e1, Abot 3,5). Ciertamente, los rabinos sab\u00ed\u00adan que el yugo de la ley es suave y ligero (cf. Mt 11,29-30); pero, conforme a la sentencia de R. Janina, ellos habr\u00ed\u00adan a\u00f1adido que sin el temor (= moma&#8217;) de Dios los hombres se destru\u00ed\u00adan mutuamente (Abot 3,3). Eso es la Ley para ellos: yugo que sujeta y estimula, yugo de hijos, llamados a guardar la Torah nacional en peque\u00f1os grupos o sinagogas dispersas por el mundo, en las nuevas condiciones culturales y sociales. Esta es la tarea que asumen sus inspiradores y maestros como Hillel y Samay, Yohanan ben Zakay, Gamaliel II o Jehud\u00e1-haNas\u00ed\u00ad, a lo largo de los dos o tres siglos principales de la formaci\u00f3n del judaismo formativo (I-III d.C.). De esa forma se distinguen de otros grupos jud\u00ed\u00ados, que desaparecen o toman otros caminos: la opci\u00f3n radical de los esenios de Qumr\u00e1n no era viable para el conjunto del pueblo; tambi\u00e9n hab\u00ed\u00ada fracasado la l\u00ed\u00adnea de los apocal\u00ed\u00adpticos consecuentes; por su parte, los cristianos abandonan muchos elementos de la Ley (circuncisi\u00f3n, ritos de pureza) que para los rabinos resultan esenciales; los gn\u00f3sticos perd\u00ed\u00adan su identidad social. Ellos, los rabinos de la Misn\u00e1, asumieron la tarea de recrear de forma nacional el Israel eterno (que los cristianos interpretan de forma mesi\u00e1nica).<\/p>\n<p>(3) Etapas del judaismo posb\u00ed\u00adblico. Distinguimos cuatro principales, (a) Iniciaci\u00f3n (siglos I al X d.C.). Los jud\u00ed\u00ados se constituyen en forma de comunidades sinagogales, con su lengua sagrada (hebreo) o con el arameo-sirio de las comunidades orientales de Palestina o de la di\u00e1spora de Babilonia (cf. rabinisrno*). Ellos empiezan fijando sus tradiciones en los libros, que ampl\u00ed\u00adan o comentan los temas b\u00ed\u00adblicos, sea en forma de traducciones (targumes \u00e1rameos), compilaciones legales (Halak\u00e1: Misna, Talmud) o comentarios narrativos (Hagad\u00e1: Midr\u00e1s). Mu  chos de ellos siguen viviendo como exiliados en el imperio romano y en las zonas perif\u00e9ricas de Palestina (Galilea), pero el grupo m\u00e1s fuerte se mantiene en las tierras del imperio persa, en torno a Babilonia, (b) Consolidaci\u00f3n: Sefarad (siglos XI al XVI d.C.). A partir del siglo XI el centro del judaismo se traslada de oriente (Babilonia) a occidente, en una l\u00ed\u00adnea que va de Alemania al sur de Francia y a Sefarad (actual Espa\u00f1a), donde, en contacto con musulmanes y cristianos, crearon una gran cultura filos\u00f3fica y religiosa. Su fil\u00f3sofo m\u00e1s importante es Maim\u00f3nides de C\u00f3rdoba, su nuevo libro m\u00e1s significativo el Zohar, texto b\u00e1sico de C\u00e1bala*, escrito en Castilla, entre el 1290 y el 1300, por el Rabino Mois\u00e9s de Le\u00f3n, en arameo. Esta etapa se cort\u00f3 con la expulsi\u00f3n, decretada por los Reyes Cat\u00f3licos (1492), aunque los descendientes de los jud\u00ed\u00ados sefarditas o espa\u00f1oles siguieron influyendo en los lugares donde les acogieron, como en los Pa\u00ed\u00adses Bajos y, sobre todo, en el imperio turco, (c) Expansi\u00f3n y crisis de los asquenaz\u00ed\u00ades (del siglo XVII al XX). A partir del siglo XVII el centro de la vida jud\u00ed\u00ada pas\u00f3 a zonas que estaban, de alg\u00fan modo, bajo influjo alem\u00e1n, desde Alemania y Austria, hasta Polonia, Lituania, Rusia o Ucrania, etc. Esos jud\u00ed\u00ados hablaban yiddish, alem\u00e1n antiguo con algo de hebreo y cultivaron sus tradiciones b\u00ed\u00adblicas, sobre todo en l\u00ed\u00adnea has\u00ed\u00addica. A partir del siglo XVIII, muchos de ellos se \u00absecularizaron\u00bb, aceptando la forma de vida ilustrada de Europa. A pesar de eso (o quiz\u00e1 por eso) muchos de ellos fueron asesinados bajo los nazis, entre el 1933 y el 1945. (d) Situaci\u00f3n actual. Desde finales del siglo XIX muchos jud\u00ed\u00ados de tradici\u00f3n asquenaz\u00ed\u00ad emigraron a Estados Unidos, donde han formado una minor\u00ed\u00ada muy significativa. Algunos han aceptado la forma de vivir occidental. Otros, en gran parte los supervivientes del gran Holocausto nazi, crearon el Estado de Israel (1947). Todos ellos, y en especial los llamados \u00abortodoxos\u00bb, quieren ser una presencia y continuaci\u00f3n de la historia b\u00ed\u00adblica, una especie de comentario y aplicaci\u00f3n de la Escritura sagrada.<\/p>\n<p>(4) Identidad del judaismo. La Biblia. El judaismo es una de las religiones que nace de la Biblia, como una reinterpretaci\u00f3n nacional de la experiencia israelita, codificada en el libro santo. Estas son sus notas principales. El judaismo es un pueblo del Libro sagrado, que ellos conservan y quieren mantener vivo a lo largo de las generaciones del mundo, (a) Los jud\u00ed\u00ados reinterpretan la experiencia b\u00ed\u00adblica de forma nacional. Ciertamente, saben que hay otras lecturas de la Biblia, pues musulmanes y cristianos se dicen herederos de ella. Pero s\u00f3lo ellos, los jud\u00ed\u00ados, como naci\u00f3n elegida, pretenden ser los portadores leg\u00ed\u00adtimos de la tradici\u00f3n del Libro. En ese aspecto, ellos se sienten ante todo un pueblo distinto, con la misi\u00f3n de custodiar la revelaci\u00f3n b\u00ed\u00adblica hasta el fin de los tiempos, (b) Los jud\u00ed\u00ados reinterpretan el monote\u00ed\u00adsmo b\u00ed\u00adblico en l\u00ed\u00adnea trascendente y nacional. Por un lado sostienen (con los musulmanes) la diferencia de Dios, a quien conciben como radicalmente distinto, de manera que todo intento de fijarle en algo (en idea, o s\u00ed\u00admbolo) parece ante sus ojos horrible idolatr\u00ed\u00ada. As\u00ed\u00ad se han mantenido, como testigos de la diferencia de Dios, criticando a los cristianos de un larvado paganismo. Pero, al mismo tiempo, ellos sostienen que ese Dios trascendente se ha vinculado s\u00f3lo con ellos de una forma duradera (revel\u00e1ndoles su Ley), y as\u00ed\u00ad se presentan a s\u00ed\u00ad mismos como pueblo teof\u00e1nico, elegido de Dios, (c) Los jud\u00ed\u00ados se toman como int\u00e9rpretes de la Biblia. La Ley b\u00ed\u00adblica es trascendente, exist\u00ed\u00ada en Dios desde el principio de los tiempos, como signo de su sabidur\u00ed\u00ada y providencia. Pero esa Ley, expresada en la Escritura y en la Tradici\u00f3n de los sabios, est\u00e1 como encarnada en Israel, el pueblo de la alianza de Dios. Eso significa que los jud\u00ed\u00ados se atribuyen una capacidad b\u00ed\u00adblica especial: una penetraci\u00f3n religiosa que les capacita para descubrir en su propia vida el misterio de Dios, apareciendo como portadores y testigos de la Palabra de Dios.<\/p>\n<p>(5) El judaismo, religi\u00f3n nacional. La experiencia b\u00ed\u00adblica se encuentra expresada para los jud\u00ed\u00ados en el mismo pueblo, entendido como pueblo de lectores y portadores de la Biblia, (a) Los jud\u00ed\u00ados cultivan un mesianismo nacional. Los cristianos han personalizado su experiencia de Dios en Jes\u00fas, a quien ven como Hijo de Dios, para salvaci\u00f3n de todos los hombres. Los jud\u00ed\u00ados, en cambio, han nacionalizado la esperanza. Los m\u00e1s secularizados esperan de alg\u00fan modo en la reconciliaci\u00f3n final de  la humanidad; los m\u00e1s religiosos hablan de una venida o manifestaci\u00f3n salvadora de Dios. Pero todos, de un modo o de otro, destacan la importancia de la mediaci\u00f3n jud\u00ed\u00ada: ellos mismos, como pueblo distinto y elegido, son transmisores de esperanza, garantes de la reconciliaci\u00f3n final entre los hombres, (b) El judaismo se atribuye una misi\u00f3n testimonial. Estrictamente hablando, los jud\u00ed\u00ados no pretenden convertir por ahora a los restantes pueblos de la tierra; pero deben mantener su identidad para ofrecer de esa manera un ejemplo de vida y una semilla de futuro para todos hombres. En esta perspectiva, algunos, los llamados sionistas, creen que es preciso defender el Estado de Israel, para que act\u00fae como signo de esperanza y reconciliaci\u00f3n en todo el mundo; otros, los no sionistas, afirman que s\u00f3lo el Mes\u00ed\u00adas podr\u00e1 establecer el verdadero reino de Israel, abierto a todas las naciones.<\/p>\n<p>(6) Judaismo, una historia abierta. El judaismo constituye para los cristianos una historia abierta, tal como lo ha formulado san Pablo en la carta a los Romanos, pues el Evangelio s\u00f3lo habr\u00e1 cumplido su funci\u00f3n rnesi\u00e1nica cuando \u00abtodo Israel alcance la salvaci\u00f3n\u00bb (Rom 11,26). No podemos fijar la manera de la salvaci\u00f3n de Israel, su forma de posible vinculaci\u00f3n con el mensaje de Jes\u00fas. Pero las relaciones del cristianismo con el judaismo son un elemento esencial de la historia b\u00ed\u00adblica, al menos para los cristianos. Desde ah\u00ed\u00ad podemos trazar algunas reflexiones, (a) El antijiula\u00ed\u00adsmo cristiano. El antijuda\u00ed\u00adsmo de muchos cristianos antiguos constituye un elemento de su lectura b\u00ed\u00adblica, deformada a partir de una visi\u00f3n pol\u00ed\u00adtica del cristianismo, como religi\u00f3n triunfadora. Desde la perspectiva jud\u00ed\u00ada, ese antisemitismo culmin\u00f3 en la expulsi\u00f3n de los jud\u00ed\u00ados de Sefarad (finales del siglo XV). Tras la expulsi\u00f3n (o asimilaci\u00f3n cristiana) de los jud\u00ed\u00ados sefarditas, el centro del judaismo se fue trasladando al este (zonas bajo dominio turco) y hacia el norte (zonas bajo influjo cultural germano, desde Alemania hasta Rusia). (b) El holocausto o shoa (t\u00e9rmino hebreo que significa devastaci\u00f3n), con la destrucci\u00f3n de millones de jud\u00ed\u00ados bajo la dictadura nazi (1939-1945), forma un cap\u00ed\u00adtulo esencial de la historia cristiana y jud\u00ed\u00ada: los cristianos han descubierto que en el fondo de su cristianis mo externo anida un radical anticristianismo; los jud\u00ed\u00ados han vuelto a descubrir la fragilidad de su vida en un mundo dominado por otros poderes pol\u00ed\u00adticos y sociales, (c) El Estado de Israel. Durante casi veinticinco siglos, los jud\u00ed\u00ados hab\u00ed\u00adan sido un ejemplo pol\u00ed\u00adtico y social \u00fanico, porque exist\u00ed\u00adan como pueblo (naci\u00f3n religiosa y culturalmente importante) sin necesidad de acudir a los aparatos de imposici\u00f3n o violencia propios del Estado. Pero esa situaci\u00f3n termin\u00f3 a mediados del siglo XX: para superar marginaciones anteriores y evitar nuevos holocaustos, una parte del judaismo ha proclamado (1947) y mantiene un Estado nacional y religioso en Palestina; lo ha hecho (y lo sigue haciendo) con esp\u00ed\u00adritu b\u00ed\u00adblico (muchos interpretan el Estado de Israel desde categor\u00ed\u00adas b\u00ed\u00adblicas), pero tambi\u00e9n con gran violencia, expulsando de sus territorios tradicionales a cientos de miles de palestinos \u00e1rabes, en su mayor\u00ed\u00ada musulmanes. De esa forma, muchos jud\u00ed\u00ados se han vuelto portadores de una dura injusticia. Pues bien, en este contexto se sit\u00faa y debe entenderse su recurso a la Biblia: el Estado de Israel no tiene una Constituci\u00f3n civil de tipo liberal (como la mayor\u00ed\u00ada de los Estados modernos, que han brotado de la Ilustraci\u00f3n), sino que su Ley b\u00e1sica sigue siendo la Torah. De esa manera, junto a las lecturas tradicionales de la Biblia hebrea (rabinismo*, C\u00e1bala*), surge esta nueva interpretaci\u00f3n pol\u00ed\u00adtica: para una parte de los jud\u00ed\u00ados sionistas del Estado de Israel, la Biblia act\u00faa como justificaci\u00f3n de su pol\u00ed\u00adtica de conquista de la tierra de las promesas (Palestina). De esa forma, la misma Biblia puede convertirse y se convierte en libro no s\u00f3lo discutido, sino incluso opresor. El texto del rollo de Isa\u00ed\u00adas*, procedente de Qumr\u00e1n*, extendido en el centro del Museo del Libro, en la ciudad de Jerusal\u00e9n, puede entenderse as\u00ed\u00ad como justificaci\u00f3n religiosa del dominio pol\u00ed\u00adtico de los jud\u00ed\u00ados sionistas en Palestina. Ciertamente, muchos piensan que \u00e9sa es una justificaci\u00f3n poco acorde con gran parte del libro de Isa\u00ed\u00adas, donde se encuentran algunas de las profec\u00ed\u00adas de la paz m\u00e1s impresionantes de la historia humana (cf. Is 11,1-9); pero, en su conjunto, el Estado de Israel corre el riesgo de convertirse en un tipo de interpretaci\u00f3n opresora de la Biblia israelita.    (7) Judaismo y cristianismo, una historia compartida. Muchos cristianos han negado su cristianismo (su mesianismo israelita) al perseguir a los jud\u00ed\u00ados. Muchos jud\u00ed\u00ados pueden negar su historia mesi\u00e1nica al construir un Estado violento en Palestina. La respuesta b\u00ed\u00adblica, para unos y otros, no puede ser otra que la b\u00fasqueda compartida de la paz, partiendo de aquellos textos donde Jerusal\u00e9n aparece como ciudad de concordia (cf. Is 2,2-5; Zac 9,9-10; Sal 122,6) y del Serm\u00f3n de la Monta\u00f1a de Jes\u00fas de Nazaret, un jud\u00ed\u00ado universal. Desde esa base, en perspectiva religiosa (no pol\u00ed\u00adtica), por fidelidad a su estatuto milenario, muchos piensan que los jud\u00ed\u00ados deber\u00ed\u00adan renunciar y abandonar su Estado nacional (religioso) en Palestina, no para que all\u00ed\u00ad venga a crearse otro Estado nacional y religioso (de car\u00e1cter isl\u00e1mico o cristiano), sino para contribuir al surgimiento de nuevos modelos de convivencia supranacional (supra\u00e9tnica, suprarreligiosa), siguiendo la memoria y esperanza de la Biblia, que sigue siendo libro de inspiraci\u00f3n y promesa del Israel eterno. Pero esa interpretaci\u00f3n pacifista de la Biblia hebrea s\u00f3lo es posible si los cristianos desarrollan una interpretaci\u00f3n igualmente pacifista del mensaje y vida de Jes\u00fas, superando de ra\u00ed\u00adz todo antisemitismo y toda justificaci\u00f3n b\u00ed\u00adblica de la violencia. A trav\u00e9s de Jes\u00fas, los cristianos pueden y deben considerarse israelitas, hermanos de los jud\u00ed\u00ados, no para convertirles al cristianismo, sino para hacer con ellos un camino mesi\u00e1nico que a\u00fan no ha llegado a su \u00faltima etapa.<\/p>\n<p>Cf. M. BUBER, Israel und Palcistina. Zur Gecsliiclite einer Idee, DTV, M\u00fanich 1968; Sionismo y universalidad, Paid\u00f3s, Buenos Aires 1978; \u00ed\u2018. R. M. DE LANGE, El judaismo, Riopiedras, Madrid 1996; E. L. FACKENHEIM, La presencia de Dios en la historia, S\u00ed\u00adgueme, Salamanca 2002; H. K\u00dcNG, El judaismo: pasado, presente y futuro, Trotta, Madrid 1993; K. J. KUSCHEL, Discordia en la casa de Abrah\u00e1n. Lo que separa y lo que une a jud\u00ed\u00ados, cristianos y musidmanes, Verbo Divino, Estella 1996; \u00ed\u0081. PEL\u00ed\u0081EZ DEL ROSAL (ed.), De Abrah\u00e1n a Maim\u00f3nides I. Los or\u00ed\u00adgenes del pueblo hebreo. II. Para entender a los jud\u00ed\u00ados, El Almendro, C\u00f3rdoba 1984-1987; X. PIKAZA, Dios jud\u00ed\u00ado, Dios cristiano. Verbo Divino, Estella 1997; Monote\u00ed\u00adsmo y globalizaci\u00f3n. Mois\u00e9s, Jes\u00fas, Muhammad, Verbo Divino, Estella 2002; J. A. RODR\u00ed\u008dGUEZ, La religi\u00f3n jud\u00ed\u00ada. Historia y teolog\u00ed\u00ada, BAC, Madrid 2001; E. SANTONI, El judaismo, Acento, Madrid 1994.<\/p>\n<p>JUDA\u00ed\u008dSMO<br \/>\n2. Tema cristiano<\/p>\n<p>-> Iglesia, sinagoga, Jes\u00fas, rabinismo). En torno al a\u00f1o 70 d.C. se aceleraron los cambios dentro de la matriz israelita. Estaban en crisis y se destru\u00ed\u00adan los grandes valores naturales del Israel hist\u00f3rico: el templo y la funci\u00f3n de los sacerdotes, la tierra de Israel y la vida de los creyentes dentro de ella, las esperanzas mesi\u00e1nicas y las utop\u00ed\u00adas apocal\u00ed\u00adpticas, el sentido de la ley nacional y la apertura al helenismo&#8230; Hist\u00f3ricamente, lo normal hubiera sido que el viejo Israel hubiera muerto. Pues bien, en contra de eso, surgi\u00f3 de la ra\u00ed\u00adz o toc\u00f3n de Israel o de Jes\u00e9, que parec\u00ed\u00ada seco, no un tronco nuevo (cf. Is 6,13; 11,1), sino dos tronos igualmente poderosos, uno que parece m\u00e1s grande (tronco cristiano), otro que parece m\u00e1s peque\u00f1o (tronco jud\u00ed\u00ado), pero los dos bien arraigados en la ra\u00ed\u00adz israelita (cf. Rom 11,16-18). Este fue el mayor milagro cultural y religioso de Occidente en los siglos I al III d.C.: la consolidaci\u00f3n del judaismo nacional, el surgimiento del judaismo mesi\u00e1nico o cristiano, los dos como interpretaciones y desarrollos de la ra\u00ed\u00adz israelita. Estos son algunos de los momentos de esa separaci\u00f3n creadora, que ha marcado la historia posterior de Occidente y que aqu\u00ed\u00ad evocamos desde la perspectiva del cristianismo.<\/p>\n<p>(1) Grandes cambios en la matriz israelita. (a) Desaparecen o quedan marginados varios grupos jud\u00ed\u00ados, activos antes del 70, como los celotas militarizados (como partido), los esenios al estilo de Qumr\u00e1n y los saduceos vinculados a las grandes familias sacerdotales, (b) Pierden importancia los grupos de renovaci\u00f3n escatol\u00f3gica, al estilo del Bautista, y decaen progresivamente las sinagogas helenistas, ejemplo de simbiosis entre cultura\/religi\u00f3n jud\u00ed\u00ada y griega, dejando tras s\u00ed\u00ad testimonios como los LXX y las obras de Fil\u00f3n (conservadas por cristianos), (c) Se mantienen por un tiempo algunos grupos apocal\u00ed\u00adpticos (cf. 4 Esd y 2 Bar, escritos entre el 90-100 d.C.), pero tienden a desaparecer, (d) Se afianzan (triunfan) los jud\u00ed\u00ados rab\u00ed\u00adnicos, organiz\u00e1ndose a partir del 70 de forma nacional en torno a la Ley, con el benepl\u00e1cito de Roma. Se sienten y son grupo amenazado, pero se mantienen dentro de la legalidad romana, a modo de comunidad separada, en plano sacral y cultu  ral, codificando minuciosamente sus normas de vida (Misn\u00e1), en esfuerzo de vuelta al hebreo y\/o arameo (sus propias lenguas), como naci\u00f3n aceptada (tolerada) dentro del imperio, con su propia comida y matrimonio. Es evidente que al identificarse de esa forma ellos expulsan de su seno nacional (comida, mesa y seguridad jur\u00ed\u00addica) a los grupos que no aceptan su ortodoxia pr\u00e1ctica, entre ellos a los cristianos.<\/p>\n<p>(2) Despliegue e identificaci\u00f3n de los cristianos. Al principio se mantienen como un grupo m\u00e1s en el entramado social y religioso del judaismo. Pero su propia din\u00e1mica misionera y la concentraci\u00f3n mesi\u00e1nica en Jes\u00fas, a quien proclaman, cada vez m\u00e1s claramente como Hijo de Dios y Salvador definitivo de los hombres, les hace romper con otros grupos jud\u00ed\u00ados, llev\u00e1ndoles a un tipo de interpretaci\u00f3n universal, no nacional, del judaismo. Dentro de ese camino, a veces traum\u00e1tico, de separaci\u00f3n de jud\u00ed\u00ados nacionales y cristianos, se han dado dur\u00ed\u00adsimas pol\u00e9micas entre los grupos de un lado y del otro. Conservamos, sobre todo, las referencias del grupo innovador, del cristianismo, que acusa a los jud\u00ed\u00ados de intransigentes, legalistas y violentos. Los jud\u00ed\u00ados, nacionales, en cambio tienden a desentenderse de la interpretaci\u00f3n cristiana del patrimonio com\u00fan israelita, como si fuera algo ajeno a su historia. Las indicaciones del enfrentamiento se encuentran por doquier, en todos los documentos cristianos, especialmente en el evangelio de Mateo (sobre todo en Mt 23) y en el de Jn (que se refiere de manera negativa a los jud\u00ed\u00ados). Se trata, en gran parte, de una disputa intrajud\u00ed\u00ada, pues tanto los cristianos como los que permanecen vinculados a la trama nacional de la Ley son israelitas y pueden llamarse jud\u00ed\u00ados. Bastantes acusaciones de los cristianos en contra de los jud\u00ed\u00ados son exageradas, pol\u00e9micas, ret\u00f3ricas, hirientes e injustas. No pueden tomarse por aislado, separ\u00e1ndolas de su contexto. Son disputas de hermanos, que entienden de manera distinta la herencia* de Israel (cf. Mc 12,1-11). Por eso es necesario situarlas en su circunstancia y rehacer los caminos de la separaci\u00f3n con claridad, sin acusaciones ni odios, con reconocimiento de los errores.<\/p>\n<p>(3) El testimonio del Apocalipsis. Queremos evocar, de un modo especial, el testimonio del Apocalipsis, por la radicalidad de su planteamiento. Por un lado, pr\u00e1cticamente toda la simbolog\u00ed\u00ada y la argumentaci\u00f3n del Apocalipsis es jud\u00ed\u00ada (es decir, israelita), de tal forma que, con peque\u00f1os cambios, se podr\u00ed\u00ada tomar como un libro jud\u00ed\u00ado. Y sin embargo contiene duras acusaciones contra los jud\u00ed\u00ados \u00absinagogales\u00bb, acusaciones que son semejantes a las que otros grupos jud\u00ed\u00ados se dirigen entre s\u00ed\u00ad, pero con una novedad: el camino de separaci\u00f3n que se inicia en el Apocalipsis terminar\u00e1 siendo irreversible. Es evidente que los cristianos del Apocalipsis pueden acusar a otros jud\u00ed\u00ados, diciendo que no les aceptan, que les expulsan de su seno. Pero tambi\u00e9n es claro que los jud\u00ed\u00ados rab\u00ed\u00adnicos pueden acusar a los cristianos diciendo que son traidores a su propia identidad nacional. Tanto jud\u00ed\u00ados-rab\u00ed\u00adnicos (nacionales) como jud\u00ed\u00ados-mesi\u00e1nicos (cristianos, internacionales) se sienten vinculados a la misma ra\u00ed\u00adz israelita. El profeta Juan* es un jud\u00ed\u00ado culto y apasionado, que conoce bien la tradici\u00f3n legal, prof\u00e9tica y apocal\u00ed\u00adptica de Israel. No tiene que presentarse como jud\u00ed\u00ado, lo es. Pero es jud\u00ed\u00ado mesi\u00e1nico, que reinterpreta desde Jes\u00fas, en clave universal, los principios sacrales de Israel. Juan mira a Jes\u00fas como verdad del judaismo. A su juicio, la historia y vida de Israel no culmina en la sinagoga nacional de los \u00abfalsos jud\u00ed\u00ados\u00bb (Ap 2,9; 3,9), sino en el pueblo nuevo de creyentes, reunidos en torno a Jes\u00fas, desde toda raza, tribu, lengua y naci\u00f3n (cf. Ap 5,9; 7,9; 11,9; 13,7; 14,6). Por eso choca con el judaismo nacional, pero no lo hace a trav\u00e9s de un conflicto externo (no ataca a los jud\u00ed\u00ados desde fuera), sino en conflicto interno, como en una disputa de hermanos separados, que siguen siendo hermanos. As\u00ed\u00ad se entienden sus duras palabras \u00abantijud\u00ed\u00adas\u00bb: Juan habla contra la blasfemia de quienes se dicen jud\u00ed\u00ados y no son lo son, sino sinagoga de Satan\u00e1s (Ap 2,9; 3,9.<\/p>\n<p>Cf. Mc 1,21-28: la sinagoga es lugar donde habita un esp\u00ed\u00adritu impuro), (a) Los jud\u00ed\u00ados de Esmirna parecen servidores de Sat\u00e1n, pues blasfeman (al parecer) contra Jes\u00fas, como har\u00e1 la Bestia (cf. 13,1-6 y 17,3), dejando a los cristianos sin protecci\u00f3n ante Roma, en riesgo de persecuci\u00f3n y c\u00e1rcel (2,9-10). (b) Los jud\u00ed\u00ados de Filadelfia mienten, pero el mismo Jes\u00fas har\u00e1 que algunos vengan y se postren ante la  Iglesia, descubriendo en ella la verdad jud\u00ed\u00ada (3,9); la Iglesia mantiene, seg\u00fan eso, una puerta abierta (3,8) y tiende la mano al judaismo, en su controversia con Roma. Juan piensa que el judaismo culmina y se cumple en Cristo; por eso (en contra de los falsos de Esmirna y Filadelfia), los aut\u00e9nticos jud\u00ed\u00ados deben entrar por la puerta cristiana, descubriendo la verdad de Jes\u00fas. Juan no conoce dos iglesias (una jud\u00ed\u00ada, otra gentil), sino el mesianismo jud\u00ed\u00ado de Jes\u00fas, abierto a todos los pueblos de la tierra. Desde esa base se puede entender la novedad del Apocalipsis dentro de los grupos jud\u00ed\u00ados de su tiempo.<\/p>\n<p>(4) Israel dentro del cristianismo. Jes\u00fas dentro del judaismo. Otros libros jud\u00ed\u00ados, como 4 Esd y 2 Bar, parten de presupuestos cercanos al Apocalipsis. Pero los entienden de modo nacionalista: la crisis se centra en la ca\u00ed\u00adda hist\u00f3rica de Jerusal\u00e9n (guerra del 67-70); la restauraci\u00f3n implica el triunfo israelita (abierto s\u00f3lo posteriormente a los pueblos). Ambos libros est\u00e1n cerca del rabinismo nacional: ha ca\u00ed\u00addo el templo, queda la ley; hemos perdido la ciudad, permanece la naci\u00f3n. Pero ambos han sido asumidos y conservados por cristianos, lo mismo que sucede con otros muchos libros de la apocal\u00ed\u00adptica y piedad escatol\u00f3gica jud\u00ed\u00ada: los libros de Henoc* y los Testamentos de los Doce Patriarcas, los Or\u00e1culos Sibilinos y la historia de Jos\u00e9* y Asenet, igual que las obras de Fil\u00f3n* y Flavio Josefo, por no citar la m\u00e1s grande de todas, la traducci\u00f3n b\u00ed\u00adblica de los LXX. Una parte considerable del judaismo ambiental (de la herencia de Israel) pas\u00f3 al cristianismo y se conserva dentro de la Iglesia cristiana. Por otra parte, Jes\u00fas naci\u00f3, vivi\u00f3 y muri\u00f3 como jud\u00ed\u00ado, lo mismo que vivieron y murieron como jud\u00ed\u00ados los grandes l\u00ed\u00adderes de la primera generaci\u00f3n cristiana: Pedro, Pablo, Santiago. Ninguno de ellos pens\u00f3 que la separaci\u00f3n del cristianismo y judaismo ser\u00ed\u00ada irreversible. Jud\u00ed\u00ados y cristianos tienen algo en com\u00fan, lo m\u00e1s grande, que es Dios y la esperanza mesi\u00e1nica. El di\u00e1logo entre las dos ramas o troncos de la ra\u00ed\u00adz israelita resulta inevitable y necesario.<\/p>\n<p>Cf. D. FLUSSER, Jndaism and the origins of Christianity, Magnes Press, Jerusal\u00e9n 1988; L. W. HURTADO, One God, One Lord: Early Christian Devotion and Ancient Jewish Monotlieism, SCM, Londres 1988; G. JOSSA, Giudei o cristiani? I seguaci di Gesii in cerca de una propia identitd, Paideia Editrice, Brescia 2004; R. LOHFINK, La alianza nunca derogada. Reflexiones exegeticas para el di\u00e1logo entre jud\u00ed\u00ados y cristianos, Herder, Barcelona 1992; F. MUSSNER, Tratado sobre los jud\u00ed\u00ados. Para el di\u00e1logo judeocristiano, S\u00ed\u00adgueme, Salamanca 1983; J. NEUSNER, Fonnative Jndaism; Religious, historical and literary studies, Scholars Press, Chico CA 1984; Jndaism in the Matrix of Christianity, Fortress, Filadelfia 1986.<\/p>\n<p>PIKAZA, Javier, Diccionario de la Biblia. Historia y Palabra, Verbo Divino, Navarra 2007<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Historia y Palabra<\/b><\/p>\n<p>SUMARIO: I. Idea de Dios en el Juda\u00ed\u00adsmo: 1. En Qumr\u00e1n; 2. En la Apocal\u00ed\u00adptica; 3. En Fil\u00f3n; 4. En la literatura targ\u00famica; 5. En la \u00e9poca de los tanna\u00ed\u00adtas: a. En la Mishn\u00e1, b. En los Midrashim, c. En el Talmud; 6. El Juda\u00ed\u00adsmo medieval y moderno.-II. La diferencia fundamental en cuanto a la idea de Dios entre juda\u00ed\u00adsmo y cristianismo.<\/p>\n<p>En el presente art\u00ed\u00adculo no pretendemos hacer una presentaci\u00f3n global del tema \u00abJuda\u00ed\u00adsmo\u00bb. \u00danicamente nos centramos en los aspectos relacionados con la afirmaci\u00f3n monote\u00ed\u00adsta.<\/p>\n<p>I. Idea de Dios en el Juda\u00ed\u00adsmo<br \/>\nEn el juda\u00ed\u00adsmo del tiempo de Jes\u00fas la unicidad de Dios es firmemente afirmada con la profesi\u00f3n del Shema&#8217; Israel. Tambi\u00e9n la oraci\u00f3n Shemon\u00e9 Esr\u00e9 insiste en las cualidades de Dios como Creador y como Redentor de Israel.<\/p>\n<p>1. EN QUMR\u00ed\u0081N. Los sectarios de Qumr\u00e1n se mantienen fieles a la profesi\u00f3n monote\u00ed\u00adsta. El dualismo de luz y tinieblas o, lo que es equivalente, la divisi\u00f3n entre los hijos de Dios y los hijos de las tinieblas (o de Belial) no sobrepasa el dualismo b\u00ed\u00adblico (Dios y Sat\u00e1n) aunque a veces el \u00e9nfasis en el esp\u00ed\u00adritu de mentira pueda sugerir otra cosa. Una menci\u00f3n especial merece el relieve que los escritos sectarios conceden al \u00abEsp\u00ed\u00adritu de Verdad\u00bb por el que Dios purifica el coraz\u00f3n de los seguidores de la Alianza.<\/p>\n<p>2. EN LA LITERATURA APOCAL\u00ed\u008dPTICA. Dentro del juda\u00ed\u00adsmo intertestamentario ocupa un lugar importante la apocal\u00ed\u00adptica cuyas obras m\u00e1s representativas pueden ser los libros de Henoc y el 4\u00c2\u00b0 de Esdras y el 2\u00c2\u00b0 de Baruc. El Dios de los apocal\u00ed\u00adpticos es fundamentalmente el Dios del AT pero acentu\u00e1ndose algunos rasgos. Dios mora en lo m\u00e1s alto de los cielos. Aunque espacios intermedios entre el cielo y la tierra (sean siete cielos o tres seg\u00fan las diversas perspectivas) le separan de la humanidad, El oye y escucha la plegaria y dirige todos los acontecimientos. La angelolog\u00ed\u00ada se desarrolla poderosamente. Dios se comunica por medio de los \u00e1ngeles. El sucederse de la historia est\u00e1 fijado en las tablas celestes. Los elegidos son pocos y la mayor parte va a la condenaci\u00f3n. No obstante en algunos textos se recurre a la infinita misericordia de Dios. La restauraci\u00f3n paradis\u00ed\u00adaca al final de la historia (con la Nueva Jerusal\u00e9n) y la resurrecci\u00f3n en el eon futuro parece ya una novedad en relaci\u00f3n con las promesas prof\u00e9ticas, aunque ya el libro de Daniel hablaba de la resurrecci\u00f3n.<\/p>\n<p>3. EN FIL\u00ed\u201cN. Dentro del juda\u00ed\u00adsmo intertestamentario &#8216;Fil\u00f3n ocupa un lugar fundamental. Aunque la unicidad de Dios se mantiene, Fil\u00f3n ha desarrollado ampliamente una serie de concepciones que apuntan a la riqueza de la vida divina en una dimensi\u00f3n cuasi trinitaria. En primer lugar est\u00e1 su concepci\u00f3n del Logos como potencia divina creadora y gobernadora del universo. Esta concepci\u00f3n del Logos como \u00abdeuteros theos\u00bb es una de las doctrinas m\u00e1s llamativas del te\u00f3logo y fil\u00f3sofo alejandrino. En otros lugares Fil\u00f3n habla de la doble potencia divina \u00abcreadora\u00bb y \u00abjudicial\u00bb. Estas doctrinas hacen de Fil\u00f3n uno de los autores jud\u00ed\u00ados que m\u00e1s parentesco tienen con el Dios trinitario de los cristianos.<\/p>\n<p>4. EN LA LITERATURA TARG\u00daMICA. Dentro del juda\u00ed\u00adsmo intertestamentario merece tambi\u00e9n mencionarse la literatura targ\u00famica. Aunque es dif\u00ed\u00adcil de condensar en unas l\u00ed\u00adneas el pensamiento de una producci\u00f3n literaria que va desde el siglo II a. C. al siglo VIII de la era cristiana, es importante destacar en primer lugar que la profesi\u00f3n monote\u00ed\u00adsta se acent\u00faa por medio de la transformaci\u00f3n de muchedumbre de lugares del AT que pod\u00ed\u00adan tener alguna connotaci\u00f3n polite\u00ed\u00adsta. As\u00ed\u00ad las menciones de hijos de Dios, de asamblea de los dioses, etc. son sustitu\u00ed\u00addas bien por los \u00e1ngeles (como en los IzXX) bien por los demonios (en caso de los dioses falsos).<\/p>\n<p>De otra parte se desarrolla tambi\u00e9n una preocupaci\u00f3n antiantropom\u00f3rfica que se ve reflejada en la forma de traducir los lugares en que se habla de la boca, nariz, brazo, manos u ojos de Dios. Ello tiene lugar especialmente cuando se trata de describir las apariciones divinas y en general la actuaci\u00f3n de Dios en el mundo. En este sentido los targumim nos presentan dos sustituciones interesantes y que, sin llegar a ser hip\u00f3stasis, funcionan como entidades sustitutivas con una cierta consistencia. La primera es la Palabra de Yahweh (Memr\u00e1 de YY) que es presentada en los contextos de creaci\u00f3n, revelaci\u00f3n y salvaci\u00f3n. La relaci\u00f3n con el Logos jo\u00e1nico es compleja pero la sustituci\u00f3n sinagogal ha sido sin duda uno de los ingredientes del t\u00e9rmino jo\u00e1nico. Otra sustituci\u00f3n es Gloria de la Shekin\u00e1 (en el Targum palestinense) o los componentes separados \u00abGloria\u00bb y \u00abShekin\u00e1\u00bb (en el Targum de Onqelos). Esta sustituci\u00f3n se emplea en las apariciones divinas y en los contextos en que se habla de la morada de Dios en medio de los hombres, especialmente en el Tabern\u00e1culo-Propiciatorio. Tambi\u00e9n el Esp\u00ed\u00adritu de santidad o Esp\u00ed\u00adritu de amor aparece en la literatura targ\u00famica, aunque, como veremos, este empleo es mayor en la literatura midr\u00e1sica.<\/p>\n<p>5. EN LA EPOCA DE LOS TANNA\u00ed\u008dTAS. La idea de Dios en la \u00e9poca de los tanna\u00ed\u00adtas podemos s\u00f3lamente deducirla a partir de la producci\u00f3n literaria que conocemos como los Midrashim, la Mishn\u00e1 y el Talmud. Hoy se pone en discusi\u00f3n (Neusner) la originalidad de las atribuciones de los testimonios a los rabinos tanna\u00ed\u00adtas pero para nuestro prop\u00f3sito ser\u00e1 suficiente que esbocemos los principales rasgos de la idea de Dios.<\/p>\n<p>Comenzando por las denominaciones encontramos las siguientes: El lugar; El Santo, bendito sea; El que habl\u00f3 y fue hecho el mundo; El Misericordioso; El Nombre; La Shekin\u00e1 (La Presencia) etc. Todas estas denominaciones tienen como finalidad evitar la pronunciaci\u00f3n del Nombre divino pero no pueden considerarse como indicios de una teolog\u00ed\u00ada en que el Dios transcendente ha roto el puente con su pueblo. M\u00e1s bien, muchas de ellas como \u00abEl Misericordioso\u00bb o \u00abLa Shekin\u00e1\u00bb son formas de sentir al Dios cercano.<\/p>\n<p>En cuanto al Esp\u00ed\u00adritu Santo la literatura tanna\u00ed\u00adta lo concibe como un don de revelaci\u00f3n y fuente de inspiraci\u00f3n a veces present\u00e1ndolo con rasgos que podr\u00ed\u00adan sugerir una cierta hipostatizaci\u00f3n como las expresiones \u00abEl Esp\u00ed\u00adritu Santo proclamaba y dec\u00ed\u00ada\u00bb; pero podemos estar ciertos de que tales expresiones eran figuras literarias. El r\u00ed\u00adgido monote\u00ed\u00adsmo del juda\u00ed\u00adsmo tanna\u00ed\u00adta no deja lugar a verdaderas hip\u00f3stasis. Otro tanto digamos de la Shekin\u00e1 que se convierte en la denominaci\u00f3n m\u00e1s frecuente en los Midrashim (en la Mishn\u00e1 est\u00e1 ausente, salvo en dos ocasiones y \u00e9stas en el tratado Abot que es un caso especial). La Shekin\u00e1 es un sustitutivo divino y en consecuencia es infundado cualquier intento de considerarlo en esta \u00e9poca como hip\u00f3stasis con entidad propia.<\/p>\n<p>En cuanto a las caracter\u00ed\u00adsticas particulares de las principales obras de la literatura rab\u00ed\u00adnica podemos apuntar las siguientes:<br \/>\na. La Mishn\u00e1 es una obra eminentemente legislativa. Solamente el tratado Berakhot (Oraciones) nos indica algunas formas de designar a Dios que en general usan los apelativos que hemos enumerado m\u00e1s arriba (menos Shekin\u00e1).<\/p>\n<p>b. Los Midrashim tanna\u00ed\u00adticos (Mekhilta, Sifr\u00e1 al Lev\u00ed\u00adtico y Sifr\u00e9 a N\u00fameros y Deuteronomio) y el Midrash Rabb\u00e1 a G\u00e9nesis se mantienen en la idea del Dios b\u00ed\u00adblico. El sustitutivo Shekin\u00e1 es el m\u00e1s usado. Tambi\u00e9n se menciona el Esp\u00ed\u00adritu Santo, pero, como hemos dicho, sin alcance hipost\u00e1tico.<\/p>\n<p>c. El Talmud en su doble forma de Talmud palestinense y Talmud babil\u00f3nico es una obra enciclop\u00e9dica en forma de comentario a la Mishn\u00e1. En cuanto a la idea de Dios se mantiene pr\u00e1cticamente en la misma l\u00ed\u00adnea de los Midrashim y de la Mishn\u00e1.<\/p>\n<p>6. EL JUDA\u00ed\u008dSMO MEDIEVAL Y MODERNO. El juda\u00ed\u00adsmo medieval para nuestro prop\u00f3sito presenta dos grandes corrientes. Una es la corriente acad\u00e9mica representada por Maim\u00f3nides en que se sistematiza la doctrina jud\u00ed\u00ada y concretamente la idea de Dios. La mentalidad filos\u00f3fica aristot\u00e9lica introducida por la cultura \u00e1rabe marca la sistematizaci\u00f3n pero lo esencial est\u00e1 en la profesi\u00f3n monote\u00ed\u00adsta y en la idea b\u00ed\u00adblica de Dios depurada de antropomorfismos.<\/p>\n<p>La otra corriente es la m\u00ed\u00adstica, representada principalmente por el \u00abZohar\u00bb (Esplendor). En esta obra encontramos una serie de especulaciones sobre Dios, sobre su trono y sobre los diversos atributos, que sin duda quieren expresar la riqueza de la vida divina, como el misterio trinitario entre los cristianos. Esta m\u00ed\u00adstica que se prosigue en la C\u00e1bala con un complejo simbolismo (ver G. Scholem) constituye uno de los movimientos m\u00e1s interesantes en relaci\u00f3n con la idea de Dios en la \u00e9poca moderna del juda\u00ed\u00adsmo.<\/p>\n<p>II. La diferencia fundamental en cuanto a la idea de Dios entre juda\u00ed\u00adsmo y cristianismo.<\/p>\n<p>Como acabamos de ver, la diferencia b\u00e1sica entre la idea de Dios en el juda\u00ed\u00adsmo y en el cristianismo se encuentra en la cuesti\u00f3n trinitaria. Las disputas de Barcelona (1263) y de Tortosa (1413-1414) lo dejan ver con gran claridad y lo mismo toda la pol\u00e9mica judeo-cristiana reflejada en obras como el Pugio Fidei de Raimundo Mart\u00ed\u00ad. La cuesti\u00f3n crucial de la venida del Mes\u00ed\u00adas se hace pol\u00e9mica para el juda\u00ed\u00adsmo porque el Mes\u00ed\u00adas cristiano es confesado como Hijo de Dios, como Verbo encarnado.<\/p>\n<p>Para el juda\u00ed\u00adsmo la Palabra de Dios es una fuerza activa de Dios, no una hip\u00f3stasis divina. Y otro tanto digamos del Esp\u00ed\u00adritu Santo. Es cierto que en la misma Biblia encontramos algunas formas de hablar de la Sabidur\u00ed\u00ada (Prov 8; Eclo 24) que dan la impresi\u00f3n de una entidad hipost\u00e1tica. Tambi\u00e9n en Fil\u00f3n encontramos especulaciones sobre el Logos que se mueven en la l\u00ed\u00adnea de hip\u00f3stasis. As\u00ed\u00admismo las complicadas representaciones de la C\u00e1bala (Zohar) con su clasificaci\u00f3n de los atributos divinos pueden hacer pensar que estamos ante hip\u00f3stasis pero en todos los casos nos encontramos con la muralla que separa al juda\u00ed\u00adsmo y cristianismo y que podemos designar con los t\u00e9rminos de monote\u00ed\u00adsmo unipersonal y monote\u00ed\u00adsmo trinitario. El cristianismo, partiendo de la confesi\u00f3n de la divinidad de Jesucristo y de la explicaci\u00f3n neotestamentaria de Cristo Sabiduria de Dios y Logos encarnado, ha visto la revelaci\u00f3n de una vida divina con la riqueza de la relaci\u00f3n Padre-Hijo eterno. Igualmente en la revelaci\u00f3n del Esp\u00ed\u00adritu Santo, con una acci\u00f3n personal en el NT, el cristianismo ha descubierto una nueva dimensi\u00f3n de esa vida divina en que el Amor, como v\u00ed\u00adnculo divino entre Padre e Hijo, tiene una consistencia personal (hipost\u00e1tica).<\/p>\n<p>La diferencia crucial entre atributos e hip\u00f3stasis marca la divisi\u00f3n entre juda\u00ed\u00adsmo y cristianismo. Para el primero ese paso compromete la unidad y unicidad divinas que es la esencia de la revelaci\u00f3n b\u00ed\u00adblica (entendiendo aqu\u00ed\u00ad por Biblia el Antiguo Testamento). Para el cristianismo la Trinidad es la revelaci\u00f3n fundamental del NT pero las formas de hablar de la Palabra o Sabidur\u00ed\u00ada de Dios y del Esp\u00ed\u00adritu divino en el AT preparaban ya el camino para esa gran revelaci\u00f3n.<\/p>\n<p>[ -> Amor; Angelolog\u00ed\u00ada; Apocal\u00ed\u00adptica; Atributos; Biblia; Creaci\u00f3n; Dualismo; Esp\u00ed\u00adritu Santo; Hijo; Hip\u00f3stasis; Historia; Jesucristo; Logos; Monote\u00ed\u00adsmo; Oraci\u00f3n; Polite\u00ed\u00adsmo; Revelaci\u00f3n ; Salvaci\u00f3n; Trinidad; Unidad.]<br \/>\nDomingo Mu\u00f1oz Le\u00f3n<\/p>\n<p>PIKAZA, Xabier &#8211; SILANES, Nereo,  Diccionario Teol\u00f3gico. El Dios Cristiano,  Ed. Secretariado Trinitario, Salamanca 1992<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Teol\u00f3gico El Dios Cristiano<\/b><\/p>\n<p>1. T\u00e9rmino.- Con la palabra \u00abjuda\u00ed\u00adsmo\u00bb se suele indicar, en diversas lenguas europeas, el conjunto de tradiciones religiosas y culturales que distinguen a los jud\u00ed\u00ados del resto de la humanidad. El t\u00e9rmino se deriva del nombre \u00abJud\u00e1\u00bb (hebreo, Yehudah), el cuarto hijo del patriarca Jacob y de L\u00ed\u00ada, que se convirti\u00f3 tambi\u00e9n en el nombre de \u00abla tierra de Jud\u00e1\u00bb y de la tribu que all\u00ed\u00ad se estableci\u00f3, El nombre Yehud\u00ed\u00ad indicaba inicialmente a un habitante de aquella regi\u00f3n, especialmente en la \u00e9poca en que el pueblo hebreo se dividi\u00f3 en dos regiones: la de Jud\u00e1 y la de Israel (930-721). Despu\u00e9s de la destrucci\u00f3n del reino de Israel, el nombre Yehud\u00ed\u00ad pas\u00f3 a ser com\u00fan a todo el pueblo, especialmente despu\u00e9s del retorno del destierro de Babilonia en el 538 a.C. En algunas lenguas europeas modernas se prefiere no usar este nombre, debido al recuerdo de Judas Iscariote. Por ejemplo, en Italia se prefiere usar el t\u00e9rmino \u00abhebra\u00ed\u00adsmo\u00bb, mientras que la comunidad de los jud\u00ed\u00ados se autodefine como \u00abcomunidad israelita\u00bb&#8216;.<\/p>\n<p>2. El juda\u00ed\u00adsmo en la historia de las religiones.- La fe jud\u00ed\u00ada se refiere de buen grado a la llamada divina percibida por Abrah\u00e1n, a la fe con que \u00e9l acogi\u00f3 esta llamada y a las promesas de descendencia y de tierra dadas al patriarca. En medio de las diversas religiones polite\u00ed\u00adstas del Asia occidental, los que se ten\u00ed\u00adan por descendientes suyos supieron conservar una fe monote\u00ed\u00adsta (quiz\u00e1s, inicialmente, con ciertas caracter\u00ed\u00adsticas henote\u00ed\u00adstas). Esta fe se convirti\u00f3 en el signo distintivo del pueblo liberado de la esclavitud de Egipto, que precisamente en esa liberaci\u00f3n fue constituido como pueblo. La revelaci\u00f3n de la Ley dada a Mois\u00e9s defini\u00f3 ulteriormente la estructura socio-religiosa de este pueblo, basado en la fe\/obediencia como respuesta a la iniciativa divina de establecer una alianza con el pueblo.<\/p>\n<p>Aunque muchos de los elementos de la estructura socio-religiosa del juda\u00ed\u00adsmo, como prescripciones cultuales, creencias sobre el origen y el fin del mundo, normas \u00e9ticas, etc., se encuentran en otras religiones del Asia occidental antigua, el juda\u00ed\u00adsmo ha sido la \u00fanica que ha continuado su observancia hasta la era presente, y esto con una combinaci\u00f3n t\u00ed\u00adpica de tres principios fundamentales. El primer principio es la fe en el Dios \u00fanico. Un Dios trascendente, pero al mismo tiempo irrevocablemente comprometido con la historia de su pueblo mediante sus alianzas. La declaraci\u00f3n de fe m\u00e1s importante: \u00abEscucha, Israel&#8230;\u00bb (Dt 6,4ss) afirma la unidad y la unicidad de Dios. Por eso, el pecado m\u00e1s grave consiste en la idolatr\u00ed\u00ada. En segundo lugar, es esencial para el juda\u00ed\u00adsmo ser pueblo. Este pueblo no encuentra su identidad \u00fanicamente en una pertenencia \u00e9tnica, ni expresa su existencia necesariamente en estructuras jur\u00ed\u00addicas y pol\u00ed\u00adticas, sino que consiste ante todo en la conciencia participada de una historia com\u00fan. Es una historia particular, pero con un significado universal para todos los pueblos de la tierra. El tercer principio fundamental del juda\u00ed\u00adsmo es la Tor\u00e1 (literalmente, \u00abdoctrina\u00bb), refir\u00ed\u00ad\u00e9ndose a la revelaci\u00f3n recibida de Mois\u00e9s y en particular al Pentateuco (la palabra \u00abLey\u00bb indica solamente un aspecto parcial de esta doctrina). Aunque en las generaciones sucesivas y por parte de algunos jud\u00ed\u00ados particulares se han interpretado de manera distinta estos tres elementos, desde el punto de vista hist\u00f3rico parece dificil que pueda hablarse de \u00abjuda\u00ed\u00adsmo\u00bb sin estas caracter\u00ed\u00adsticas principales.<\/p>\n<p>Para la historia de las religiones, el juda\u00ed\u00adsmo ha tenido tambi\u00e9n el papel importante de ser el ambiente en donde naci\u00f3 el cristianismo y quiz\u00e1s de forma menos determinante, el islam.<\/p>\n<p>3. El juda\u00ed\u00adsmo contempor\u00e1neo.- Para comprender de alg\u00fan modo el fen\u00f3meno complejo del juda\u00ed\u00adsmo contempor\u00e1neo hay tres hechos hist\u00f3ricos importantes: e1 primero es el hecho de la di\u00e1spora, que comenz\u00f3 va con las deportaciones a Mesopotamia en el 722 a.C. y continu\u00f3 con el \u00abdestierro de Babilonia\u00bb&#8216; (a partir del 586 a.C.). El segundo hecho va \u00ed\u00adntimamente unido al anterior: la transposici\u00f3n del centro de culto del templo a la sinagoga, y del papel de los rabinos como dirigentes religiosos en lugar de los sacerdotes. En adelante, ser\u00e1 en torno al estudio de la Tor\u00e1 donde se expresar\u00e1 la identidad jud\u00ed\u00ada, y no en el culto en el templo. El tercer hecho consiste en la concatenaci\u00f3n de los movimientos sionistas, la Shoah (\u00ab(destrucci\u00f3n\u00bb, palabra hebrea para recordar el holocausto) y la fundaci\u00f3n del Estado de Israel (1948).<\/p>\n<p>La di\u00e1spora por diversas partes del mundo ha producido dos corrientes en el juda\u00ed\u00adsmo: el juda\u00ed\u00adsmo sefardita (de tradici\u00f3n espa\u00f1ola y difundido en el mundo \u00e1rabe) y el juda\u00ed\u00adsmo ashkenazi (que se desarroll\u00f3 en la Europa central y en la oriental). En el juda\u00ed\u00adsmo ashkenazi se desarroll\u00f3 tambi\u00e9n el hasidismo, que comprende varios movimientos de piedad popular de diversos tipos, vinculados a las dinast\u00ed\u00adas de los rabinos. Los grupos citados constituyen el juda\u00ed\u00adsmo ortodoxo, que se distingue del juda\u00ed\u00adsmo reformado por la fidelidad a la observancia de la ley (halakha), especialmente como codificada en el Sulhan Arukh de Joseph Caro (1488-1575). El juda\u00ed\u00adsmo reformado comenz\u00f3 en el siglo XIX con movimientos en varios pa\u00ed\u00adses, especialmente en Alemania y luego en Estados Unidos.<\/p>\n<p>Es importante para el \u00abRefonn Movement\u00bb&#8216; en Estados Unidos el llamado \u00abPittsburgh Platform\u00bb de 1855, y modificado en 1937 El juda\u00ed\u00adsmo hist\u00f3rico, nacido tambi\u00e9n en el siglo XIX del europeo, constituye una corriente m\u00e1s tradicional y ha tomado el nombre de Conservative Judaism en los Estados Unidos, donde cuenta con casi el 40\u00c2\u00b0Z0 de los jud\u00ed\u00ados que se declaran afiliados a una sinagoga. De esta \u00faltima corriente se ha desarrollado una peque\u00f1a rama en los Estados Unidos, el Reconstructionism.<\/p>\n<p>La fundaci\u00f3n del Estado de Israel constituye un nuevo hecho para la identidad jud\u00ed\u00ada. Para casi todos los jud\u00ed\u00ados del mundo, el Estado de Israel es el centro espiritual del mundo jud\u00ed\u00ado.<\/p>\n<p>Entre los jud\u00ed\u00ados de Israel, casi la mitad se consideran como \u00bb seculares\u00bb. su identidad jud\u00ed\u00ada coincide por tanto con la ciudadan\u00ed\u00ada israelita. Entre los \u00abreligiosos\u00bb, la mayor parte est\u00e1 formada por los ortodoxos, que ven en el establecimiento del Estado un acontecimiento religioso que requiere una s\u00ed\u00adntesis de naci\u00f3n, sinagoga y vida seg\u00fan la Tor\u00e1. Pero para un grupo importante, los Haredim, el nuevo Estado no constituye un hecho religioso; esto s\u00f3lo podr\u00e1 tener lugar despu\u00e9s de la llegada del Mes\u00ed\u00adas. Para el grupo mesi\u00e1nico de los Gush Emonim, el Estado de Israel es ya el comienzo de un proceso salv\u00ed\u00adfico que culminar\u00e1 en la llegada del Mes\u00ed\u00adas.<\/p>\n<p>A. Roest Crollius<\/p>\n<p>Bibl.: J. Maier &#8211; P Schafer, Diccionario de juda\u00ed\u00adsmo, Verbo divino, Estella 1996; L. Moraldi, Juda\u00ed\u00adsmo, en NDTM, 938-969. C. Tassin, El juda\u00ed\u00adsmo. Verbo Divino, Estella 1989, W Keller, Historia del pueblo jud\u00ed\u00ado, Desde la destrucci\u00f3n del templo hasta el nuevo estado de lsrael, Omega, Barcelona 1969; H. KUng, El juda\u00ed\u00adsmo. Pasado, presente, futuro, Trotta, Madrid 1993; H. Mechoulan, Los jud\u00ed\u00ados de Espa\u00f1a, Trotta, Madrid 1993, J Caro Baroja, Los jud\u00ed\u00ados en la Espa\u00f1a moderna y contempor\u00e1nea, siglos XVI-XX. 3 vols., . Madrid 1978, Istmo.<\/p>\n<p>PACOMIO, Luciano [et al.], Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico, Verbo Divino, Navarra, 1995<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico<\/b><\/p>\n<p>SUMARIO: Premisa. I. El per\u00ed\u00adodo del destierro: 1. En Palestina; 2. En Babilonia; 3. La idea del destierro; 4. Importancia del destierro; 5. Obras literarias: a) Ezequiel, b) Escuela sacerdotal, c) Escuela deuteronomista, d) El D\u00e9utero-Isa\u00ed\u00adas. II. Despu\u00e9s del destierro: 1. Obras literarias: a) Qoh\u00e9let, b) Sir\u00e1cida, c) Sabidur\u00ed\u00ada; 2. Di\u00e1spora; 3. Escatolog\u00ed\u00ada: a) Profetas anteriores, b)D\u00e9utero-Isa\u00ed\u00adas, c) Zacar\u00ed\u00adas 1-8, d) Apocalipsis de Isa\u00ed\u00adas, e) Zacar\u00ed\u00adas 9-14 y Malaqu\u00ed\u00adas, f) En los umbrales del NT; 4. Mesianismo; 5. La ley: a) Los doctores de la ley, b) \u00abTargum\u00bb, \u00abMisnah\u00bb, \u00abGemara'\u00bb, \u00abTalmud\u00bb; 6. Templo y comunidad: a) El culto en el templo, b) Veneraci\u00f3n del templo, c) La comunidad en la restauraci\u00f3n, d) La nueva era; 7. Sinagoga y fiestas: a) La sinagoga, b) Fiestas; 8. Los partidos: a) Asideos, b) Fariseos, c) Saduceos, d) Esenios, e) Zelotes, f) Los partidos y Jes\u00fas; 9. Judeocristianos.<\/p>\n<p>PREMISA. Ordinariamente los historiadores designan con el t\u00e9rmino \u00abjuda\u00ed\u00adsmo\u00bb la forma que asumi\u00f3 la religi\u00f3n del pueblo hebreo despu\u00e9s de la destrucci\u00f3n del primer templo por obra de Nabucodonosor (a\u00f1o 586 a.C.) y del destierro en Babilonia, mientras que para el per\u00ed\u00adodo anterior se suele hablar de \u00abreligi\u00f3n hebrea\u00bb. El uso de estas denominaciones no debe hacernos perder de vista la continuidad, por encima de las rupturas y de las etapas, de una gran evoluci\u00f3n; pero tampoco hay que disimular las diferencias, a veces muy profundas, que distinguen estos dos per\u00ed\u00adodos.<\/p>\n<p>Para se\u00f1alar los rasgos destacados de la historia del hebra\u00ed\u00adsmo que desemboca en el juda\u00ed\u00adsmo ser\u00ed\u00ada preciso tener una amplia documentaci\u00f3n con material seleccionado y dispuesto de forma cronol\u00f3gica. Pero se trata de un trabajo imposible. La documentaci\u00f3n de que disponemos es muy amplia, pero tan s\u00f3lo en casos rar\u00ed\u00adsimos podemos responder a las exigencias cronol\u00f3gicas. Un examen que quisiera seguir el m\u00e9todo exclusivamente cronol\u00f3gico s\u00f3lo conducir\u00ed\u00ada a dudas y nebulosidades. En la imposibilidad de fijar la sucesi\u00f3n cronol\u00f3gica de los sucesos, la presente exposici\u00f3n juzga oportuno considerar conjuntamente ante todo el per\u00ed\u00adodo del destierro y luego el posterior al destierro, y tratar dentro del \u00e1mbito de cada una de las dos partes la documentaci\u00f3n apropiada. Es importante tener presente que los libros de la Biblia, aparentemente unitarios y aparentemente fechados en un determinado per\u00ed\u00adodo anterior al destierro, se expondr\u00e1n con un m\u00e9todo cr\u00ed\u00adtico en conformidad con la mayor parte de los autores de nuestros d\u00ed\u00adas.<\/p>\n<p>I. EL PER\u00ed\u008dODO DEL DESTIERRO. La importancia de la \u00e9poca que comenz\u00f3 con el hebra\u00ed\u00adsmo y desemboc\u00f3 en el juda\u00ed\u00adsmo y luego en el cristianismo es amplia y compleja; son muchas las incertidumbres hist\u00f3ricas y sociales tanto a prop\u00f3sito de los desterrados como a prop\u00f3sito de los que se quedaron en Palestina: la manera y los motivos que dieron origen a las transformaciones que aportaron cambios tan notables en los unos yen los otros y el modo con que se realizaron son datos a los que s\u00f3lo es posible llegar a trav\u00e9s de un c\u00famulo de observaciones.<\/p>\n<p>1. EN PALESTINA. Los hechos que precedieron y que siguieron al asedio y a la ca\u00ed\u00adda de Jerusal\u00e9n desde el a\u00f1o 598 hasta los a\u00f1os 582-581 marcan la llamada tercera deportaci\u00f3n de los hebreos a Babilonia (Jer 52:30) y abren un resquicio sobre la historia hebrea en el que podemos constatar cu\u00e1n profundas eran las divisiones que desgarraban al pueblo y c\u00f3mo las deportaciones tuvieron un car\u00e1cter selectivo, es decir, se limitaron a las personas \u00abimportantes\u00bb, mientras que la gran masa del pueblo se qued\u00f3 en el pa\u00ed\u00ads para formar lo que m\u00e1s tarde, despu\u00e9s del destierro, se llamar\u00ed\u00ada \u00abel pueblo de la tierra\u00bb.<\/p>\n<p>Jerusal\u00e9n, que hab\u00ed\u00ada quedado abandonada en un primer tiempo, volvi\u00f3 de alguna manera a ser el centro hacia el cual tend\u00ed\u00ada el \u00e1nimo de todos. De una breve noticia de la \u00e9poca de Godol\u00ed\u00adas podemos deducir que desde Samar\u00ed\u00ada unos ochenta hombres se dirigieron al \u00abtemplo de Yhwh\u00bb, entonces destruido, \u00abcon la barba rapada, los vestidos rasgados y el cuerpo lleno de cortaduras\u00bb (es decir, en plan de luto), llevando incienso y ofrendas (Jer 41:4ss). Es probable que viajes por el estilo, a la ciudad y al templo en ruinas, no fueran un caso aislado y que siguieran haci\u00e9ndose durante todo el per\u00ed\u00adodo del destierro por parte de los que se hab\u00ed\u00adan quedado en el pa\u00ed\u00ads. Pero la verdad es que la desolaci\u00f3n era completa. En este per\u00ed\u00adodo y entre esta poblaci\u00f3n que se hab\u00ed\u00ada quedado puede encuadrarse con toda probabilidad la redacci\u00f3n de algunos salmos del g\u00e9nero de \u00ablamentaciones individuales\u00bb y \u00abcolectivas\u00bb. As\u00ed\u00ad, por ejemplo, el a\u00f1adido final al Sal 51: \u00abT\u00fa no quieres ofrendas y holocaustos; si te los ofreciera, no los aceptar\u00ed\u00adas. El sacrificio que Dios quiere es un esp\u00ed\u00adritu contrito y humillado; t\u00fa, oh Dios, no lo desprecias. S\u00e9 propicio a Si\u00f3n en tu benevolencia, reconstruye las murallas de Jerusal\u00e9n&#8230;\u00bb (Jer 51:18-20); y tambi\u00e9n el Sal 40, donde el salmista reconoce que ha sido sacado \u00abde la fosa mortal, del fango cenagoso\u00bb, que ha comprendido que-a Dios no le agradan los sacrificios ni las ofrendas, sino que exige que se haga su voluntad.<\/p>\n<p>Fue probablemente en este per\u00ed\u00adodo cuando un desconocido literato compuso alguna de las cinco \u00abLamentaciones\u00bb que en nuestra Biblia encontramos unidas al libro del profeta Jerem\u00ed\u00adas: quiz\u00e1 los cap\u00ed\u00adtulos 1, 3 y 5; pero se trata solamente de hip\u00f3tesis, aunque bastante probables.<\/p>\n<p>2. EN BABILONIA. La gente \u00abimportante\u00bb desde el punto de vista administrativo, pol\u00ed\u00adtico, social, intelectual y religioso hab\u00ed\u00ada sido deportada a Mesopotamia, como lo atestiguan las fuentes de que disponemos. Se trata, sin embargo, de una visi\u00f3n que podemos llamar \u00abcl\u00e1sica\u00bb, que refleja las condiciones de los que volvieron del destierro y el planteamiento que \u00e9stos le dieron a la restauraci\u00f3n, pero bastante menos las condiciones reales. Entre los deportados y los que se quedaron se hab\u00ed\u00adan creado realmente unas diferencias profundas, que se fueron ahondando cada vez m\u00e1s. Mientras que los deportados se encontraban en un centro muy vivo de dinamismo exuberante -en donde pod\u00ed\u00adan desarrollar su identidad y profundizar las l\u00ed\u00adneas de su historia antigua y reciente, enriqueci\u00e9ndola tanto en el aspecto religioso como en el aspecto social-, los otros se quedaron en gran medida aislados en un pa\u00ed\u00ads sumido en la tristeza y el inmovilismo, con esa especie de sincretismo religioso que caracteriz\u00f3 los \u00faltimos a\u00f1os de los dos reinos hebreos (el reino del norte, o Israel, y el reino del sur, o Jud\u00e1), privados del dinamismo intelectual y religioso de los profetas, que tan vivo estaba, por el contrario, entre los deportados. La idea que los desterrados ten\u00ed\u00adan sobre los que se quedaron se expresa con toda claridad en el siguiente texto: \u00abEsto dice el Se\u00f1or todopoderoso a los hermanos vuestros que no fueron deportados como vosotros: `Yo voy a mandar contra ellos la espada, el hambre y la peste; los convertir\u00e9 en higos malos&#8230;, los perseguir\u00e9&#8230;, los dejar\u00e9 hechos un horror para todos los reinos de la tierra, maldici\u00f3n, espanto, escarnio y oprobio de todas las naciones\u00bb&#8216; (Jer 29:16-19). Palabras que denuncian en t\u00e9rminos claros la valoraci\u00f3n religiosa de este destierro, como se ver\u00e1 a continuaci\u00f3n.<\/p>\n<p>3. LA IDEA DEL DESTIERRO. El destierro es un hecho hist\u00f3rico, aun cuando la fecha precisa de cada acontecimiento sea dif\u00ed\u00adcil de se\u00f1alar. Como hecho hist\u00f3rico de la experiencia hist\u00f3rica de Israel, ejerci\u00f3 inevitablemente un enorme influjo en su pensamiento religioso. El estudio del per\u00ed\u00adodo del destierro y del posexilio no es tanto un problema de reconstrucci\u00f3n hist\u00f3rica como de comprensi\u00f3n de la variedad de actitudes que se tomaron frente a un hecho hist\u00f3rico. En dos textos el profeta Jerem\u00ed\u00adas propone la profesi\u00f3n com\u00fan de fe e indica una nueva: \u00abVienen d\u00ed\u00adas -dice el Se\u00f1or- en que no se dir\u00e1 ya: `Vive Dios, que sac\u00f3 a los israelitas de Egipto&#8217;, sino: `\u00c2\u00a1Vive Dios, que sac\u00f3 y trajo a la estirpe de la casa de Israel del pa\u00ed\u00ads del norte y de todos los lugares donde los hab\u00ed\u00ada dispersado para que habiten de nuevo en su propia tierra!'\u00bb (23,7-8). La primera parte de la \u00abconfesi\u00f3n\u00bb apunta hacia el acontecimiento decisivo del \u00e9xodo; pero en la segunda la referencia al \u00e9xodo desaparece por completo, a diferencia de lo que se ver\u00e1 m\u00e1s tarde en el D\u00e9utero-Isa\u00ed\u00adas. Como constatamos en otros textos que se refieren sin duda al destierro, la liberaci\u00f3n no se presenta como un nuevo acto comparable con el \u00e9xodo: \u00abEntonces los entregaste en manos de los pueblos del pa\u00ed\u00ads. Pero en tu inmensa bondad no los aniquilaste ni abandonaste, porque eres un Dios clemente y misericordioso\u00bb ( Neh 9:30-31); y tambi\u00e9n: \u00abPero cuando se apartaron del camino que Dios les hab\u00ed\u00ada trazado, gran n\u00famero pereci\u00f3 en numerosas batallas y fueron desterrados a tierras extra\u00f1as, el templo de Dios fue destruido y sus ciudades tomadas por los enemigos\u00bb (Jdt 5:18-19).<\/p>\n<p>El destierro y la restauraci\u00f3n se presentaron en t\u00e9rminos de una continua gracia y favor de Dios, el cual act\u00faa a despecho de la realidad, que en t\u00e9rminos de justicia habr\u00ed\u00ada exigido la destrucci\u00f3n del pueblo y del pa\u00ed\u00ads. Y hab\u00ed\u00ada una raz\u00f3n perfectamente l\u00f3gica para ello. La permanencia en Egipto no se hab\u00ed\u00ada presentado nunca como resultado de los pecados del pueblo; pero el destierro no pod\u00ed\u00ada presentarse de la misma manera. La reflexiones no son siempre iguales y su concentraci\u00f3n m\u00e1s intensa se describe en el sentido de castigo, en el reconocimiento de la rectitud divina y, por otra parte, en la convicci\u00f3n de la culpabilidad del pueblo. Tampoco la restauraci\u00f3n tras el destierro fue considerada como una \u00abliberaci\u00f3n\u00bb de la opresi\u00f3n de las naciones enemigas (aun cuando esto no falta en algunas ocasiones), sino como un acto de bondad realizado libremente por Dios, que quer\u00ed\u00ada ver de nuevo a su pueblo viviendo en su tierra \u00abpor amor a su nombre\u00bb (Age 2:7-9; Zac 2,lss).<\/p>\n<p>Con esta exposici\u00f3n no hay que perder de vista la de las Cr\u00f3nicas: el cronista, profundamente consciente de la providencial solicitud divina, intenta tambi\u00e9n una comprensi\u00f3n m\u00e1s precisa del destierro escudri\u00f1ando su sentido profundo. El acto final de la destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n va acompa\u00f1ado de los motivos del desastre: \u00abEl Se\u00f1or, Dios de sus padres, les envi\u00f3 continuos mensajeros, porque quer\u00ed\u00ada salvar a su pueblo y a su templo. Pero ellos hac\u00ed\u00adan escarnio de los enviados de Dios, despreciaban sus palabras, se burlaban de sus profetas, hasta el punto que la ira del Se\u00f1or contra su pueblo se hizo irremediable. El Se\u00f1or mand\u00f3 contra ellos al rey de los caldeos, que pas\u00f3 a espada a sus j\u00f3venes en el santuario mismo, sin perdonar a nadie, ni joven ni virgen, ni anciano ni hombre encanecido&#8230; Llev\u00f3 al destierro de Babilonia a todos los que hab\u00ed\u00adan escapado de la espada, los cuales pasaron a ser esclavos&#8230; As\u00ed\u00ad se cumpl\u00ed\u00ada la palabra del Se\u00f1or pronunciada por Jerem\u00ed\u00adas: `Hasta que la tierra disfrute de su descanso, descansar\u00e1 durante todos los d\u00ed\u00adas de la desolaci\u00f3n, hasta que se cumplan setenta a\u00f1os\u00bb&#8216; (2Cr 36:15-21). Y en otro lugar: \u00abHe disipado como una nube tus delitos y como nublado tus pecados; vu\u00e9lvete a m\u00ed\u00ad, pues yo te he redimido\u00bb (Isa 44:22); \u00abCon tus pecados me has oprimido, me has agobiado con tus iniquidades&#8230;; por eso he entregado a Jacob al exterminio y a Israel a los ultrajes\u00bb (Isa 43:24-28).<\/p>\n<p>As\u00ed\u00ad pues, el destierro era la consecuencia del pecado: \u00ab\u00c2\u00a1Oh, si hubieras obedecido a mis mandamientos! Tu paz ser\u00ed\u00ada como un r\u00ed\u00ado y tu justicia como las olas del mar&#8230; Yo soy el Se\u00f1or, tu Dios, el que te indica el camino que debes seguir&#8230;\u00bb(Isa 48:17-18). El destierro fue visto tambi\u00e9n como castigo. Pero el que castigaba velaba por el castigado, y a su debido tiempo le dir\u00e1: Se acab\u00f3 el tiempo de tu esclavitud, tu iniquidad se ha borrado, de la mano del Se\u00f1or has recibido \u00abel doble de castigo por todos tus pecados\u00bb (Isa 40:2). Por tanto, ser\u00e1 Dios el que les anuncie la buena noticia del retorno: \u00ab\u00c2\u00a1Salid de Babilonia!\u00bb (Isa 48:20).<\/p>\n<p>En el texto antes mencionado del cronista, la referencia al profeta Jerem\u00ed\u00adas se limitaba a los \u00absetenta a\u00f1os\u00bb (Jer 25:11 y 29,10). El Lev\u00ed\u00adtico se\u00f1ala otra motivaci\u00f3n para el destierro: \u00abCuando ellos hayan abandonado la tierra, \u00e9sta se rehar\u00e1 de sus s\u00e1bados durante el tiempo de su desolaci\u00f3n; ellos sufrir\u00e1n su castigo por haber despreciado mis mandamientos&#8230;\u00bb (Lev 26:43). En relaci\u00f3n con este pensamiento, el cronista ve en el destierro la consecuencia de la desobediencia del pueblo, pero tambi\u00e9n de una falta m\u00e1s concreta: la falta de observancia del s\u00e1bado. El per\u00ed\u00adodo del destierro hace que se descuenten los s\u00e1bados o a\u00f1os sab\u00e1ticos no observados; por eso en la restauraci\u00f3n tendr\u00e1 que ser escrupulosa la obervancia del s\u00e1bado; y el \u00e9nfasis se pone en el castigo y en la expiaci\u00f3n. El verbo hebreo utilizado para \u00abdescontar\u00bb y para \u00abrehacerse\u00bb, respectivamente, en las Cr\u00f3nicas y en el Lev\u00ed\u00adtico, es el mismo y puede tomarse en el sentido tanto de \u00abdescontar\u00bb como de \u00abdisfrutar-rehacerse\u00bb; en este caso el destierro no se presenta solamente como castigo, sino tambi\u00e9n como per\u00ed\u00adodo de recuperaci\u00f3n necesario para una nueva vida despu\u00e9s de \u00e9l. Las palabras de Daniel: \u00abSetenta semanas est\u00e1n fijadas sobre tu pueblo y tu ciudad santa&#8230;\u00bb (Dan 9:24), superan abundantemente el per\u00ed\u00adodo del destierro en Babilonia en sentido estricto, y con ellas la consagraci\u00f3n del templo en el per\u00ed\u00adodo de Judas Macabeo (en el a\u00f1o 167), bajo Ant\u00ed\u00adoco Ep\u00ed\u00adfanes, se\u00f1ala definitivamente el final del destierro y el comienzo del posdestierro. Si esto es as\u00ed\u00ad, aquellas palabras nos dan una interpretaci\u00f3n del destierro que subraya su extraordinaria importancia, en cuanto que divide los tiempos antiguos de los presentes y lo propone como un per\u00ed\u00adodo que era necesario atravesar.<\/p>\n<p>4. IMPORTANCIA DEL DESTIERRO. S\u00f3lo quienes lo hab\u00ed\u00adan experimentado hist\u00f3rica o espiritualmente pertenec\u00ed\u00adan de verdad al pueblo. La reedificaci\u00f3n del templo fue llevada a cabo por los \u00abrepatriados\u00bb y por \u00abtodos aquellos que se hab\u00ed\u00adan separado de la impureza dd los paganos del pa\u00ed\u00ads y se hab\u00ed\u00adan unido a ellos para buscar al Se\u00f1or\u00bb (Esd 6:21). El destierro se convirti\u00f3 as\u00ed\u00ad en un elemento concreto de encuentro para reunir a la comunidad que hab\u00ed\u00ada conocido aquella experiencia (elemento que ten\u00ed\u00ada que demostrarse por medio de genealog\u00ed\u00adas verdaderas o ficticias: Esd 2:3ss; Esd 8:2ss; Neh 7:6ss; 10,lss; 12,Iss). Esta l\u00ed\u00adnea de pensamiento que denuncia la necesidad del destierro aparece tanto en el cronista como en el deuteronomista, seg\u00fan hemos visto.<\/p>\n<p>El D\u00e9utero-Isa\u00ed\u00adas es el \u00fanico autor que describe el regreso del destierro como un \u00e9xodo ideal y triunfante: \u00abPreparad en el desierto para el Se\u00f1or un camino&#8230; Sobre cumbres peladas har\u00e9 brotar r\u00ed\u00ados, y fuentes en medio de los valles. Transformar\u00e9 el desierto en un estanque&#8230; No han padecido sed los que \u00e9l ha guiado atrav\u00e9s del desierto; agua de la roca ha hecho brotar para ellos&#8230;\u00bb (Isa 40:3; Isa 41:18; Isa 43:19; Isa 48:21; etc.). Pero incluso en medio de este entusiasmo el profeta nos presenta un rasgo de vida real entre los deportados: hay algunos que se desaniman, que se han olvidado de Jerusal\u00e9n; personas que se sienten esclavas y no quieren sacudirse el polvo de encima; no hay nadie que se ponga al frente de los dem\u00e1s, para guiarlos y darles \u00e1nimo (Isa 46:12; Isa 51:17-20; Isa 52:1-2): \u00abTus hijos yacen extenuados por todas las esquinas de las calles\u00bb (Isa 51:20). Frente a esta situaci\u00f3n, el profeta contrapone la bajada voluntaria del pueblo a Egipto al destierro en Babilonia, efecto -seg\u00fan el D\u00e9utero-Isa\u00ed\u00adas de una deportaci\u00f3n inmotivada: \u00abLo oprimi\u00f3 Asiria violentamente&#8230; Mi pueblo ha sido hecho esclavo sin motivo\u00bb (Isa 52:4-5).<\/p>\n<p>Bas\u00e1ndose en esta valoraci\u00f3n se lleg\u00f3 a considerar el per\u00ed\u00adodo del destierro como el paso para una nueva comprensi\u00f3n del \u00abd\u00ed\u00ada de Yhwh\u00bb. Hasta el destierro, cada vez que se ve\u00ed\u00ada en apuros, Israel esperaba la intervenci\u00f3n punitiva de Dios contra sus enemigos; pero los profetas le amenazaban a \u00e9l con el castigo divino por sus pecados y se serv\u00ed\u00adan de la expresi\u00f3n \u00abel d\u00ed\u00ada de Yhwh\u00bb de forma que lleg\u00f3 a constituir una amenaza precisamente contra Israel. A partir del destierro esta expresi\u00f3n no fue ya un sin\u00f3nimo de la c\u00f3lera divina contra Israel, sino contra sus enemigos, contra las naciones; por tanto, un d\u00ed\u00ada esperado por Israel como el d\u00ed\u00ada de la restauraci\u00f3n, del renacimiento (cf Jl 3-4); para Israel hab\u00ed\u00ada sido una vez d\u00ed\u00ada de juicio y de castigo, pero desde el destierro se convirti\u00f3 en d\u00ed\u00ada de promesa, de liberaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Podemos descubrir adem\u00e1s una nueva meditaci\u00f3n de Israel sobre s\u00ed\u00ad mismo en la elaborada alegor\u00ed\u00ada del libro de t Jon\u00e1s, viendo a Israel en elprofeta y a Babilonia en el pez. A primera vista parece como si se violentase la simplicidad del mensaje de este relato. Sin embargo, es dif\u00ed\u00adcil librarse de la impresi\u00f3n de que el responsable de esta singular presentaci\u00f3n es, en parte, la situaci\u00f3n del pueblo en el destierro; reflexiona sobre la parte que le ha correspondido en el designio divino respecto a los dem\u00e1s pueblos. La experiencia del destierro lo llev\u00f3 a reflexionar sobre su verdadera misi\u00f3n. El libro expresa entonces bastante bien las consideraciones, realmente pluriformes, que ocupaban la reflexi\u00f3n de los deportados. Una profunda intuici\u00f3n pr\u00e1ctica del monote\u00ed\u00adsmo, y por tanto del valor universal del hombre, por un lado; pero tambi\u00e9n una repulsa natural frente a la conversi\u00f3n de N\u00ed\u00adnive (destruida ya en el 613, y aqu\u00ed\u00ad tipo de Babilonia), por otro, y, finalmente, una indebida comprensi\u00f3n de la elecci\u00f3n, muy de moda por entonces; por eso el libro termina con el disgusto del protagonista.<\/p>\n<p>Ser\u00ed\u00ada interesante poder colocar en este per\u00ed\u00adodo el gracioso librito de Rut; ser\u00ed\u00ada una voz de protesta que, con propias motivaciones, se sumar\u00ed\u00ada al libro de Jon\u00e1s.<\/p>\n<p>Durante el destierro creci\u00f3 la fe en un renacimiento y se afinc\u00f3 la convicci\u00f3n de la diversidad de Israel respecto a los dem\u00e1s pueblos: dos temas corrientes, en parte ya aludidos, que encontramos, por ejemplo, en los profetas Joel y Zacar\u00ed\u00adas: \u00abEntonces sabr\u00e9is que yo soy el Se\u00f1or, vuestro Dios, que habito en Si\u00f3n, mi monte santo. Jerusal\u00e9n ser\u00e1 un lugar santo; no pasar\u00e1n m\u00e1s por all\u00ed\u00ad los extranjeros\u00bb (Joe 4:17). Y tambi\u00e9n: \u00abPero ahora ten \u00e1nimo, Zorobabel, dice el Se\u00f1or; ten \u00e1nimo, Josu\u00e9&#8230;; ten \u00e1nimo, pueblo todo de la tierra&#8230;, porque yo estoy con vosotros\u00bb (Age 2:4). \u00abSiento ardientes celos por Jerusal\u00e9n y por Si\u00f3n, y estoy muy indignado contra lasgentes que viven despreocupadamente; yo estaba un poco indignado, pero ellos han aumentado su maldad&#8230; Me compadezco de nuevo de Jerusal\u00e9n; mi casa ser\u00e1 edificada en ella&#8230; De nuevo abundar\u00e1n en bienes mis ciudades; el Se\u00f1or se compadecer\u00e1 nuevamente de Si\u00f3n y elegir\u00e1 a Jerusal\u00e9n\u00bb (Zac 1:14-17). La reconstrucci\u00f3n del templo es presentada por el profeta Zacar\u00ed\u00adas con las siguientes expresiones: \u00abAntes de estos d\u00ed\u00adas no hab\u00ed\u00ada salario para el hombre&#8230;, no hab\u00ed\u00ada seguridad para nadie de cara al agresor&#8230; Pero ahora no ser\u00e9 como antes para con el resto de este pueblo&#8230; Pues yo sembrar\u00e9 la paz; la vi\u00f1a dar\u00e1 su fruto, la tierra dar\u00e1 sus productos\u00bb (Zac 8:9-11). En los t\u00e9rminos \u00abrepatriados\u00bb y \u00abresto\u00bb se descubre la insistencia en la necesidad de pasar a trav\u00e9s del destierro, considerado como un momento divisorio de dos \u00e9pocas, caracterizadas de diversa manera.<\/p>\n<p>5. OBRAS LITERARIAS. a) Ezequiel. Entre los deportados, y particularmente en los ambientes cultos, ejerci\u00f3 una notable influencia el profeta Ezequiel. Despu\u00e9s de insistir inicialmente en el car\u00e1cter irremediable de la ruina, una vez realizada \u00e9sta empez\u00f3 a infundir confianza en los desterrados: la comunidad seguir\u00e1 en pie y regresar\u00e1 a su tierra. El profeta cooper\u00f3 de forma decisiva en la tarea de suscitar e ilustrar la conciencia del destierro como un castigo merecido; pero tambi\u00e9n de robustecer la esperanza de que en el futuro la vida no ser\u00e1 ya como antes, no ser\u00e1 la reanudaci\u00f3n de la vida anterior al destierro, sino que nacer\u00e1 una nueva comunidad religiosa en una nueva sociedad. Algunos temas presentados por primera vez en su libro hacen de Ezequiel el fundador del juda\u00ed\u00adsmo; la menci\u00f3n de algunos de estos temas es importante por el eco y el desarrollo que obtuvieron en el futuro. As\u00ed\u00ad, por ejemplo, el carro divino con los cuatro animales (Ez 1; 9-10), el libro dulce como la miel al paladar, pero duro de digerir (,3), el signo tau (Zac 9:6), la visi\u00f3n de la gloria que despu\u00e9s de la destrucci\u00f3n del templo y la deportaci\u00f3n se traslada entre los deportados porque los considera como el verdadero santuario (c. 11), la responsabilidad individual presentada en sustituci\u00f3n de la colectiva que dominaba hasta entonces (c. 18), las perspectivas para el futuro presentadas de forma escultural en los cap\u00ed\u00adtulos 36-37, las im\u00e1genes apocal\u00ed\u00adpticas de la victoria definitiva del bien sobre el mal en los pa\u00ed\u00adses m\u00ed\u00adticos de Gog y de Magog (cc. 38-39) y, finalmente, la reforma radical del culto, del sacerdocio y de las estructuras del templo futuro (cc. 40-48).<\/p>\n<p>b) Escuela sacerdotal. La llamada escuela sacerdotal recogi\u00f3 en el destierro las antiguas tradiciones y las proyect\u00f3 en el futuro con una dosis inevitable de idealismo prof\u00e9tico y tambi\u00e9n con esp\u00ed\u00adritu pr\u00e1ctico; es \u00e9ste el per\u00ed\u00adodo en que se asientan las bases concretas de la sistematizaci\u00f3n de tradiciones y documentos en una sola obra, tejida sobre la filigrana del c\u00f3digo sacerdotal. Pensemos, por ejemplo, en la \u00abley de santidad\u00bb (Lev 17-26), que en su forma arcaizante es un programa y un proyecto de planificaci\u00f3n de una nueva vida para el pueblo, no basada ya en el esp\u00ed\u00adritu prof\u00e9tico; sino en la ley y en la organizaci\u00f3n. La vida fuera de Palestina, \u00bfno era acaso como la de la generaci\u00f3n que vivi\u00f3 en el desierto en la \u00e9poca de Mois\u00e9s con la perspectiva de una nueva tierra? A partir de esta intuici\u00f3n la ley fue considerada como un don de Dios en el monte Sina\u00ed\u00ad por medio de Mois\u00e9s. Es elocuente en este sentido el Rollo del templo descubierto entre los manuscritos esenios de Qumr\u00e1n; en \u00e9l est\u00e1 contenida la ley bajo la formulaci\u00f3n de discursos pronunciados personalmente por Dios.<\/p>\n<p>c) Escuela deuteronomista. Tambi\u00e9n la escuela deuteronomista redact\u00f3 sus tradiciones procurando aclarar a los deportados que la condici\u00f3n en que se encontraban era la consecuencia natural de su conducta anterior y de la voluntad divina, que se hab\u00ed\u00ada manifestado antes con apremios y amenazas. Para el deuteronomista el \u00fanico medio de liberaci\u00f3n del destierro era el retorno a la alianza, retorno presentado literariamente por tres discursos puestos en labios de Mois\u00e9s, pero acomodados a la sociedad de fuera del desierto y necesitada de recuerdos del pasado, de est\u00ed\u00admulos, de amenazas y de confrontaciones con el ambiente que le rodeaba (Deu 1:1-4, 40; Deu 9:7-10, 11; 29-30). Con expresiones autorizadas, persuasivas y decididas, el deuteronomista supo presentar a los desterrados un camino ejemplar del retorno y de la vida nueva, que marcar\u00e1 durante siglos las aspiraciones y la conducta de Israel; cre\u00f3 adem\u00e1s, entre otras cosas, el g\u00e9nero literario del \u00abtestamento\u00bb, que tendr\u00ed\u00ada tanto \u00e9xito a continuaci\u00f3n. \u00abGuarda sus leyes y mandamientos, que yo te prescribo hoy, para que seas feliz t\u00fa y tus hijos despu\u00e9s de ti\u00bb (Deu 4:40); \u00abCuando se hayan cumplido en ti todas estas palabras, la bendici\u00f3n y la maldici\u00f3n que he puesto delante de ti, y las hayas meditado en tu coraz\u00f3n&#8230;, si de nuevo te vuelves hacia \u00e9l y le obedeces&#8230;, aunque tus desterrados estuvieran en el conf\u00ed\u00adn del cielo, de all\u00ed\u00ad ir\u00ed\u00ada a buscarte para llevarte de nuevo a la tierra que poseyeron tus padres&#8230;\u00bb (30,1-4). En ning\u00fan otro sitio como en el Dt se subraya tanto la elecci\u00f3n de Israel, sus obligaciones morales y religiosas; en ning\u00fan otro libro de la Biblia se manifiesta tan bien el replanteamien945<br \/>\nto del destierro dentro del contexto de la historia desde el \u00e9xodo hasta la cautividad.<\/p>\n<p>El replanteamiento experimentado durante los d\u00ed\u00adas del destierro, y que se prolong\u00f3 a continuaci\u00f3n, afect\u00f3 tambi\u00e9n a la figura del profeta Jerem\u00ed\u00adas. Los poemas llenos de lirismo de los cap\u00ed\u00adtulos 50-51, que celebran la ca\u00ed\u00adda de Babilonia (en el 539) por obra de Ciro, insertos en la obra de Jerem\u00ed\u00adas, que en su \u00e9poca fue juzgado como \u00abcolaboracionista\u00bb de los caldeos y de los neobabilonios, demuestran c\u00f3mo el destierro ayud\u00f3 a hacer comprender su mensaje bajo una luz m\u00e1s justa. A esta luz hay que entender probablemente las reflexiones del libro de Baruc y la carta de Jerem\u00ed\u00adas a los desterrados de Babilonia, as\u00ed\u00ad como las palabras que le har\u00e1n eco durante siglos en la historia jud\u00ed\u00ada, especialmente entre los hebreos de la di\u00e1spora: \u00abEdificad casas y habitadlas, plantad huertos y comed su fruto, casaos y engendrad hijos e hijas, tomad mujer para vuestros hijos, casad a vuestras hijas para que tengan hijos e hijas, multiplicaos ah\u00ed\u00ad, no disminuya vuestro n\u00famero\u00bb (Jer 29:5-6).<\/p>\n<p>d) El D\u00e9utero-Isa\u00ed\u00adas. Hacia el \u00faltimo per\u00ed\u00adodo del destierro nos encontramos con la fuerte personalidad del D\u00e9utero-Isa\u00ed\u00adas (Is 40-55). Te\u00f3rico del monote\u00ed\u00adsmo, es el primero que niega expresamente la existencia de otros dioses: \u00abYo formo la luz y creo las tinieblas; doy la dicha y produzco la desgracia; soy yo, el Se\u00f1or, quien hace todo esto&#8230; \u00c2\u00a1Ay del que litiga con su creador!&#8230; Soy yo quien ha hecho la tierra y en ella he creado al hombre; yo mismo con mis manos he extendido los cielos&#8230;\u00bb (Jer 45:7-12); \u00abYo soy el primero y el \u00faltimo, no hay otro dios fuera de m\u00ed\u00ad\u00bb (Jer 44:6). Este mensaje no s\u00f3lo hace callar las voces y las dudas de los que pensaban establecer una comparaci\u00f3n entre Yhwh, Dios de los derrotados, y Marduc, dios de los vencedores, sino que reivindica para el Dios de los vencidos el dominio sobre el presente y sobre el futuro, pues es \u00e9l el que ha creado a la humanidad, el que ha establecido el destino y el que vendr\u00e1 al final de todo. El D\u00e9utero-Isa\u00ed\u00adas es adem\u00e1s el partidario de un claro y abierto universalismo, haciendo observar que, si Dios concede favores a Israel, \u00e9stos le imponen la obligaci\u00f3n de darlo a conocer a los dem\u00e1s pueblos. M\u00e1s all\u00e1 de la confianza y de la esperanza que infunde a los deportados, el profeta les indica tambi\u00e9n un deber que podr\u00ed\u00adamos llamar \u00abmisionero\u00bb; es \u00e9sta una reflexi\u00f3n que se desarrollar\u00e1 ulteriormente en la historia del juda\u00ed\u00adsmo. En varias ocasiones traza la misteriosa figura del siervo de Yhwh; sea cual fuere la interpretaci\u00f3n que se le quiera dar, lo cierto es que se trata de una personalidad, individual o colectiva, con una influencia notable, quiz\u00e1 incluso entre los mismos deportados: el triunfo a trav\u00e9s del sufrimiento soportado injustamente. \u00c2\u00a1Es algo que nunca hab\u00ed\u00ada dicho hasta entonces un texto del AT! En \u00e9l los primeros cristianos vieron, despu\u00e9s de pascua y de pentecost\u00e9s, la misi\u00f3n de Jes\u00fas (Heb 8:27-34).<\/p>\n<p>Ya hemos dicho que las tradiciones hist\u00f3rico-legales antiguas fueron recogidas, rele\u00ed\u00addas y coordinadas entre s\u00ed\u00ad durante el destierro en las magistrales recopilaciones de la escuela sacerdotal y de la escuela deuteronomista, a las que se remonta, con una buena aproximaci\u00f3n, la forma literaria definitiva que ha llegado hasta nosotros. Pero tambi\u00e9n otros escritos antiguos fueron rele\u00ed\u00addos, retocados y repensados en la atm\u00f3sfera del destierro. Algunos salmos antiguos, de cuyo remoto origen no es posible dudar razonablemente, fueron reinterpretados de tal forma que las referencias a las calamidades pasadas se ve\u00ed\u00adan a la luz de este \u00faltimo y m\u00e1s profundo desastre. He aqu\u00ed\u00ad algunos ejemplos: \u00abDespierta ya. \u00bfPor qu\u00e9 duermes, Se\u00f1or? Lev\u00e1ntate, no nos rechaces para siempre. \u00bfPor qu\u00e9 ocultas tu rostro y olvidas nuestra desgracia y opresi\u00f3n?\u00bb (Sal 44); \u00abTus enemigos han rugido en el mismo lugar de la asamblea&#8230;, prendieron fuego a tu santuario, asolaron y profanaron la morada de tu nombre\u00bb (Sal 74:5-7); \u00abOh Dios, los paganos han invadido tu heredad, han profanado tu sagrado templo, han hecho de Jerusal\u00e9n un mont\u00f3n de ruinas&#8230; Derrama tu furor sobre las gentes que te ignoran, sobre los reinos que no invocan tu nombre, porque ellos devoraron a Jacob y devastaron su morada\u00bb (Sal 79:1-7). Otros salmos, en la forma presente, aluden a la vuelta del destierro: \u00abHizo que sus conquistadores los trataran con benevolencia&#8230; Re\u00fanenos de en medio de las gentes para que alabemos tu santo nombre y cantemos con alegr\u00ed\u00ada tus alabanzas\u00bb (Sal 106:46-47); \u00abCuando el Se\u00f1or repatri\u00f3 a los prisioneros de Si\u00f3n, nos pareci\u00f3 que est\u00e1bamos so\u00f1ando&#8230; Los que siembran con l\u00e1grimas, consechar\u00e1n entre cantares; van, s\u00ed\u00ad, llorando van al llevar la semilla; mas volver\u00e1n, cantando volver\u00e1n trayendo sus gavillas&#8230;\u00bb (Sal 126:1.5-6).<\/p>\n<p>II. DESPUES DEL DESTIERRO. Entre el destierro y el posdestierro no hay ruptura: por un lado se intent\u00f3 llevar a la pr\u00e1ctica todo lo que hab\u00ed\u00ada sido objeto de meditaci\u00f3n fuera de la patria, y por otro aplicar a la situaci\u00f3n nueva y en evoluci\u00f3n ideas que hab\u00ed\u00adan madurado. Portadoras de estas ideas ya maduras eran las grandes composiciones y escuelas anteriormente mencionadas y que constitu\u00ed\u00adan el alma del juda\u00ed\u00adsmo. Los animadores en el camino de la renovaci\u00f3n fueron los profetas Ageo, Zacar\u00ed\u00adas, el Trito-Isa\u00ed\u00adas (autor de la tercera parte del libro de Isa\u00ed\u00adas, cc. 56-66) y Malaqu\u00ed\u00adas, junto con los representantes de la literatura sapiencial. La riqueza de las reacciones a los acontecimientos y la forma distinta de comprender la restauraci\u00f3n tras el destierro demuestran la profunda conciencia que de ella ten\u00ed\u00ada la comunidad y hasta qu\u00e9 punto hab\u00ed\u00ada sido f\u00e9rtil la mente de los repatriados en la interpretaci\u00f3n del desastre nacional y de las formas que hab\u00ed\u00ada de asumir la nueva vida en la tierra prometida. Al no tratarse solamente de un juicio, el per\u00ed\u00adodo del destierro y de la restauraci\u00f3n fue visto tambi\u00e9n como un momento de reflexi\u00f3n para ulteriores profundizaciones a partir de la expresi\u00f3n de Ezequiel: \u00abEntonces sabr\u00e1n que yo soy el Se\u00f1or, que yo he hablado&#8230;\u00bb (Eze 5:13; cf 6,10; 17,21; etc\u00e9tera).<\/p>\n<p>1. OBRAS LITERARIAS. a) Qoh\u00e9let. Un nuevo ejemplo de la riqueza y variedad del pensamiento hebreo despu\u00e9s del destierro puede verse en la literatura sapiencial. Qoh\u00e9let se distingue inmediatamente de los profetas por el despego que muestra respecto a su comunidad y por aquella vena de pesimismo que lo acerca a Marco Aurelio. No se refiere nunca a la historia de Israel; no usa nunca el nombre divino Yhwh, sino que prefiere &#8216;Elohim, con el art\u00ed\u00adculo (es decir, sin entenderlo como nombre propio), desnacionalizando as\u00ed\u00ad al Dios de Israel y subrayando el universalismo de sus reflexiones; ve en el mundo un enigma indescifrable; la naturaleza y la historia le parecen un c\u00ed\u00adrculo vicioso sin sentido. No obstante, a pesar de las apariencias, su \u00absabidur\u00ed\u00ada\u00bb est\u00e1 radicalmente anclada en el AT.<\/p>\n<p>b) Sir\u00e1cida. Una posici\u00f3n bastante distinta es la que encontramos en Ben Sir\u00e1 (Eclesi\u00e1stico), con sus frases tradicionales y sus himnos did\u00e1cticos (1,1-10; 4,11-19; 14,20-15,8; 24,1-34; 51,13-21). La adhesi\u00f3n a la historia de su pueblo es bien patente en su \u00abalabanza de los padres\u00bb (44,1-49,16). Sus intereses pol\u00ed\u00adticos en el sentido del nacionalismo jud\u00ed\u00ado culminan en la esperanza de la salvaci\u00f3n totalmente terrena (al parecer) del pueblo. Protesta contra la arrogancia de los arist\u00f3cratas, pero aconseja silencio y prudencia ante los poderosos: \u00abAnte el jefe baja la cabeza\u00bb (4,7). Presenta con vivos colores los rasgos salientes de las transformaciones en marcha en la sociedad jud\u00ed\u00ada y las influencias del helenismo, haciendo al mismo tiempo una obra apolog\u00e9tica y pol\u00e9mica. Ben Sir\u00e1 es un autorizado exponente del conservadurismo nacionalista, que \u00e9l ve\u00ed\u00ada personificado en los asmoneos; anterior a las diferenciaciones que habr\u00ed\u00adan de explotar muy pronto, presenta en su escrito las primeras alusiones a los desarrollos ulteriores. Su actitud revela de d\u00f3nde le lleg\u00f3 al juda\u00ed\u00adsmo la fuerza para superar la aguda crisis del choque con el helenismo: \u00abNo desprecies los discursos de los sabios y vuelve con frecuencia a sus m\u00e1ximas, porque de ellos aprender\u00e1s la instrucci\u00f3n&#8230; No desprecies la tradici\u00f3n de los ancianos, pues la aprendieron de sus padres; porque de ellos aprender\u00e1s prudencia&#8230;\u00bb (8,8-9). Es Ben Sir\u00e1 el que por primera vez presenta con toda claridad la identificaci\u00f3n de la sabidur\u00ed\u00ada con la ley; la sabidur\u00ed\u00ada, que en su origen era universal, \u00abpuso su tienda en Jacob\u00bb y se hizo propiedad de un pueblo peque\u00f1o: \u00abTodo esto es el libro de la alianza del Dios alt\u00ed\u00adsimo, la ley que nos dio Mois\u00e9s en heredad a la casa de Jacob. Inunda de sabidur\u00ed\u00ada&#8230;, hace desbordar la inteligencia&#8230;, rebosa instrucci\u00f3n&#8230; Sus pensamientos son m\u00e1s profundos que el mar, sus designios como el gran abismo\u00bb (24,8-27). Los comienzos de la integraci\u00f3n entre la ley y la sabidur\u00ed\u00ada se encuentran ya en el Dt: la ley os presenta mandamientos que \u00abos har\u00e1n sabios y sensatos ante los pueblos&#8230;\u00bb (4,6), y en los Sal 1 y 119. M\u00e1s tarde, un dicho atribuido a Sim\u00f3n le da a la ley un significado c\u00f3smico: \u00abSim\u00f3n el Justo&#8230; sol\u00ed\u00ada decir: `El mundo subsiste por tres cosas; por la ley, por el culto (del templo) y por la misericordia\u00bb&#8216; (&#8216;Ab\u00f3th 1,2).<\/p>\n<p>c) Sabidur\u00ed\u00ada. Descrita con la mirada puesta en los egipcios est\u00e1 la exposici\u00f3n triunfalista de la historia en el libro de la Sabidur\u00ed\u00ada de Salom\u00f3n, que, hacia el final, revela abiertamente los sentimientos del autor (perteneciente a la di\u00e1spora hebrea de Egipto) contra los otros pueblos (id\u00f3latras): \u00abTu pueblo esperaba la salvaci\u00f3n de los justos y la perdici\u00f3n de los enemigos\u00bb (Sab 18:7). A esta manera de ver la historia se asocian otros escritores jud\u00ed\u00ados de la \u00e9poca que escriben tambi\u00e9n en lengua griega, como Demetrio, Eupolemo, Artapano, el Seudo-Eupolemo y Arist\u00f3bulo (todos ellos de la misma \u00e9poca que nuestro libro, siglos 11-1 a.C.); todos ellos est\u00e1n de acuerdo en presentar la historia pasada a la luz de la presente, exaltando su antig\u00fcedad respecto a los dem\u00e1s pueblos y viendo a sus propios antepasados como otros tantos heraldos de la civilizaci\u00f3n, no de conquistas territoriales.<\/p>\n<p>2. DI\u00ed\u0081SPORA. Como se ve, no es posible obtener solamente de Palestina la imagen del juda\u00ed\u00adsmo. A partir del destierro en Babilonia se desarroll\u00f3 una fuerte corriente migratoria, a veces espont\u00e1nea y a veces forzada, que se concret\u00f3 en la constituci\u00f3n de importantes colonias jud\u00ed\u00adas en toda la cuenca mediterr\u00e1nea, hasta las fronteras orientales del imperio, en Mesopotamia y en Persia.<\/p>\n<p>A comienzos de la era cristiana la mayor parte de los jud\u00ed\u00ados resid\u00ed\u00ada en la di\u00e1spora y ten\u00ed\u00ada sus principales puntos de apoyo en las grandes metr\u00f3polis: Antioqu\u00ed\u00ada, Alejandr\u00ed\u00ada, Cartago, Roma. En todas partes gozaban de libertad para practicar su religi\u00f3n, ten\u00ed\u00adan su propia organizaci\u00f3n religiosa, centrada en las sinagogas, y su propia administraci\u00f3n civil. Los jud\u00ed\u00ados de la di\u00e1spora se sent\u00ed\u00adan solidarios de los de Palestina; Jerusal\u00e9n era para ellos la capital del pueblo jud\u00ed\u00ado y la ciudad santa. Escribe Fil\u00f3n de Alejandr\u00ed\u00ada: \u00abJerusal\u00e9n no es s\u00f3lo la metr\u00f3poli de la regi\u00f3n de Judea, sino de much\u00ed\u00adsimas otras debido a las colonias que ella fund\u00f3\u00bb (Legat. ad Caium 36). Pagaban al templo un impuesto cultual, reconoc\u00ed\u00adan la autoridad del sanedr\u00ed\u00adn y, m\u00e1s tarde, la del patriarca [I infra, II, 5b); los que, con ocasi\u00f3n de las fiestas lit\u00fargicas, pod\u00ed\u00adan hacerlo, acud\u00ed\u00adan en peregrinaci\u00f3n a la ciudad santa.<\/p>\n<p>La mentalidad de estos jud\u00ed\u00ados de la di\u00e1spora no era precisamente id\u00e9ntica a la de los residentes en Palestina: el mesianismo y el nacionalismo no estaban tan agudizados y los sentimientos hacia los paganos eran mucho m\u00e1s ben\u00e9volos. Pero no faltaron violentos conatos revolucionarios de fondo mesi\u00e1nico en Egipto, en Cirenaica y en Chipre, fomentados por elementos llegados de Palestina. En su conjunto, la di\u00e1spora no se asoci\u00f3 ni a la evoluci\u00f3n del 66-70 ni a la del 132-135. Tambi\u00e9n en la lengua estaban m\u00e1s cerca de los conciudadanos no jud\u00ed\u00ados: generalmente ignoraban el hebreo y el arameo, y hablaban griego y lat\u00ed\u00adn. En este ambiente tuvo su origen la versi\u00f3n griega de la Biblia llamada de los Setenta, en Egipto; seg\u00fan algunos autores, hubo tambi\u00e9n una versi\u00f3n parcial latina y la versi\u00f3n sir\u00ed\u00adaca.<\/p>\n<p>A comienzos de la era cristiana, el juda\u00ed\u00adsmo realizaba una vasta campa\u00f1a de propaganda, que ten\u00ed\u00ada como centro la di\u00e1spora, y en Palestina era sostenida por los fariseos (cf Mat 23:15). El proselitismo se propon\u00ed\u00ada introducir dentro de las barreras levantadas en torno a Israel por la ley al mayor n\u00famero posible de paganos, para acelerar as\u00ed\u00ad la llegada del reino, en el que habr\u00ed\u00ada sitio para todos los justos. Una frase atribuida al gran rabbi Hillel recomienda: \u00abAma a todas las criaturas y cond\u00facelas a la ley\u00bb. En la tradici\u00f3n rab\u00ed\u00adnica surgieron luego dos tendencias: una favorable al proselitismo, y la otra contraria; fue \u00e9sta la que prevaleci\u00f3.<\/p>\n<p>3. ESCATOLOG\u00ed\u008dA. En las primeras d\u00e9cadas del destierro el pensamiento teol\u00f3gico de Ezequiel traz\u00f3 las que m\u00e1s tarde llegar\u00ed\u00adan a ser las primeras l\u00ed\u00adneas de la escatolog\u00ed\u00ada (cf Ez 38-39) y encontraron en el D\u00e9utero-Isa\u00ed\u00adas su plena formulaci\u00f3n, de manera que a partir de \u00e9l la escatolog\u00ed\u00ada tuvo un papel decisivo para la profec\u00ed\u00ada y dio un nuevo impulso a la futura fisonom\u00ed\u00ada de la religi\u00f3n jud\u00ed\u00ada. Desde sus primeras palabras, el D\u00e9utero-Isa\u00ed\u00adas propone un esquema: el final del pasado (tiempo de culpa) y el comienzo del futuro (tiempo de la liberaci\u00f3n y de la salvaci\u00f3n). Este esquema se manifiesta con mayor claridad cuando el profeta contrapone al pasado (tiempo de la ira, de la \u00abcopa del v\u00e9rtigo\u00bb: Isa 51:17-23) el presente (tiempo de gracia, d\u00ed\u00ada de salvaci\u00f3n: Isa 43:18-19; Isa 49:8) y se ve a s\u00ed\u00ad mismo y a su generaci\u00f3n al final de una \u00e9poca y en los umbrales de otra: \u00ab\u00c2\u00a1No os acord\u00e9is de anta\u00f1o, de lo pasado no os cuid\u00e9is! Mirad, yo voy a hacer una cosa nueva: ya despunta, \u00bfno lo not\u00e1is? S\u00ed\u00ad, en el desierto abrir\u00e9 un camino, y r\u00ed\u00ados en la tierra seca\u00bb (Isa 43:18-19; cf 49,8; 51,17-23).<\/p>\n<p>a) Profetas anteriores. Para los profetas anteriores, la salvaci\u00f3n depend\u00ed\u00ada del cambio del hombre por obra del retorno a Dios (de la conversi\u00f3n) o tambi\u00e9n gracias a la liberaci\u00f3n realizada por Dios; estos profetas no hablaban de dos tiempos, sino de un aut-aut: o salvaci\u00f3n o destrucci\u00f3n. La escatolog\u00ed\u00ada, por el contrario, presenta unilateralmente el valor salv\u00ed\u00adfico de Dios: el Dios \u00fanico, que ha creado el mundo y ha establecido su destino, ser\u00e1 el que venga al comienzo de una nueva \u00e9poca. Por eso el profeta habla de salvaci\u00f3n \u00abpara siempre\u00bb (45,17; 51,6.8), de \u00abdicha eterna\u00bb (51,11), de \u00abeterna bondad\u00bb (54,8), de \u00abpacto eterno\u00bb (55,3), de \u00abse\u00f1al eterna e imborrable\u00bb (55,13). La elecci\u00f3n divina no es considerada ya como una posible amenaza, sino como la realizaci\u00f3n de un hecho cuyo curso final es \u00fanicamente la salvaci\u00f3n.<\/p>\n<p>b) D\u00e9utero-Isa\u00ed\u00adas. Vale la pena mencionar los actos del drama escatol\u00f3gico que propone el D\u00e9utero-Isa\u00ed\u00adas, ya que suelen salir igualmente a relucir en los escritos posteriores: 1) victoria de Yhwh sobre el poder de Babilonia por medio de Ciro (43,14-15; 41,24; etc.); 2) liberaci\u00f3n de Israel y \u00e9xodo o fuga de Israel a trav\u00e9s del desierto (49,25-26; 55,12-13; etc.), reuni\u00f3n de los dispersos de todo el mundo en Jerusal\u00e9n (40,9-11; 41,8, etc.); 3) retorno de Yhwh a Si\u00f3n, reconstrucci\u00f3n, bendiciones paradis\u00ed\u00adacas, crecimiento de la comunidad (44,1-5; 44,26; 51,3; etc.); 4) todos los hombres reconocen la vacuidad de los dioses y se convierten a Yhwh (51,4; etc.).<\/p>\n<p>Sobre estas dos \u00e9pocas, la inicial y la futura, vuelve con claridad el profeta Ageo, que tomando como punto de divisi\u00f3n y de transici\u00f3n la colocaci\u00f3n de los fundamentos del segundo templo (o templo posex\u00ed\u00adlico) y mirando hacia el futuro, escribe: \u00abAntes&#8230; A partir de hoy yo os doy la bendici\u00f3n\u00bb (Age 2:15-19). El cambio esperado deber\u00ed\u00ada comenzar con una convulsi\u00f3n del cielo, de la tierra, del mar y de todos los pueblos, con la aniquilaci\u00f3n de las potencias enemigas, con la afluencia a Jerusal\u00e9n de todas las riquezas y con la exaltaci\u00f3n de Zorobabel como soberano mesi\u00e1nico: \u00abTe tomar\u00e9 a ti, Zorobabel, hijo de Sealtiel, mi siervo&#8230;, y har\u00e9 de ti como un anillo de sellar&#8230;\u00bb (2,6.23).<\/p>\n<p>c) Zacar\u00ed\u00adas 1-8. Tambi\u00e9n la primera parte de la profec\u00ed\u00ada de Zacar\u00ed\u00adas (cc. 1-8) presenta en primer lugar la destrucci\u00f3n de las naciones culpables de las calamidades de Jud\u00e1 (Zac 2:4): \u00abYo estaba un poco indignado, pero ellas han aumentado su maldad\u00bb (Zac 1:15), por lo cual tambi\u00e9n ellas habr\u00e1n de ser presa de Israel (Zac 2:13). Siguen las condiciones maravillosas en que se encontrar\u00e1n los jud\u00ed\u00ados: \u00abDe nuevo abundar\u00e1n en bienes mis ciudades; el Se\u00f1or se compadecer\u00e1 nuevamente de Si\u00f3n y elegir\u00e1 a Jerusal\u00e9n\u00bb(Zac 1:17; Zac 2:5-9; Zac 8:4-5.12); habr\u00e1 cambios en la vida social y el retorno de los dispersos de las diversas di\u00e1sporas (Zac 5:1-4; Zac 5:5-12; Zac 6:1-8; Zac 8:7-8); finalmente, se realizar\u00e1 el reino mesi\u00e1nico y muchos pueblos acudir\u00e1n a Jerusal\u00e9n: \u00abVendr\u00e1n pueblos y habitantes de ciudades populosas&#8230; a buscar al Se\u00f1or todopoderoso&#8230; a Jerusal\u00e9n\u00bb (Zac 8:20-22).<br \/>\nd) Apocalipsis de Isa\u00ed\u00adas. Poco m\u00e1s o menos por el mismo per\u00ed\u00adodo se asocia tambi\u00e9n a estas perspectivas el Apocalipsis de Isa\u00ed\u00adas (Is 24-27) con la presentaci\u00f3n de cuatro cuadros: un juicio universal de la tierra y de sus habitantes y la derrota de todos los enemigos (Zac 24:1-20); un banquete de Yhwh en el monte Si\u00f3n, con el que comenzar\u00e1 la teocracia (Zac 25:6.8.12); finalmente, la lucha final en la que Israel se ver\u00e1 defendido y protegido, mientras que de todos los lugares volver\u00e1n sus hijos dispersos: \u00abVosotros ser\u00e9is recogidos uno a uno, hijos de Israel. Aquel d\u00ed\u00ada se tocar\u00e1 la gran trompeta y vendr\u00e1n los perdidos&#8230; y los dispersos&#8230; a adorar al Se\u00f1or en el monte santo\u00bb (Zac 27:13).<br \/>\ne) Zacar\u00ed\u00adas 9-14 y Malaqu\u00ed\u00adas. Prescindiendo de algunos pasajes poco claros, en la segunda parte del libro de Zacar\u00ed\u00adas encontramos las mismas expectativas: libertad, riqueza, abundancia, retorno de los dispersos, salvaci\u00f3n, triunfo de Israel sobre todos los pueblos; pero tambi\u00e9n Jerusal\u00e9n ser\u00e1 \u00abcastigada\u00bb y se salvar\u00e1n \u00ablos restos\u00bb de Israel, mientras que \u00ablos restos\u00bb de las naciones subir\u00e1n a Jerusal\u00e9n para celebrar la fiesta de las chozas (14,1-21). En esta misma l\u00ed\u00adnea se mueve el profeta Joel. El \u00faltimo ap\u00e9ndice de Zacar\u00ed\u00adas, esto es, el escrito de Malaqu\u00ed\u00adas, representa la \u00faltima voz de los profetas y est\u00e1 marcado por el mismo tono escatol\u00f3gico: invitaciones y reproches a los sacerdotes, denuncia de los matrimonios mixtos, de la avaricia en las ofrendas del templo, apelaciones a una mayor justicia, mezclado todo ello con promesas y amenazas, que subrayan c\u00f3mo la salvaci\u00f3n es solamente para los justos y no para todo Israel: \u00abEntonces vosotros volver\u00e9is a ver la diferencia que hay entre el justo y el injusto&#8230; Todos los soberbios y los que cometen injusticias ser\u00e1n como la paja; el d\u00ed\u00ada que viene los consumir\u00e1 hasta no dejar de ellos ni ra\u00ed\u00adz ni ramaje\u00bb (Mal 3:18-19).<\/p>\n<p>f) En los umbrales del NT. Esta escatolog\u00ed\u00ada, que hab\u00ed\u00ada comenzado con promesas y visiones triunfalistas, prosigue en tonos m\u00e1s modestos: no es que se hayan eliminado las promesas, pero cada vez se le da mayor espacio a la conducta social e individual. En los umbrales del NT la escatolog\u00ed\u00ada estaba en la epidermis de todo jud\u00ed\u00ado piadoso. Ordinariamente la salvaci\u00f3n se ve\u00ed\u00ada con ojos particularistas; pero no faltan los textos que, en conformidad con la teolog\u00ed\u00ada de los grandes profetas, plantean una visi\u00f3n universalista (Sof 3:9-10; Isa 51:4-6; Isa 52:13-53, 12); m\u00e1s a menudo encontramos la visi\u00f3n universalista, as\u00ed\u00ad como la particularista, teniendo siempre a Jerusal\u00e9n como centro nacional-religioso (Zac 8:20; Zac 14:16-17; Isa 2:2-4; Isa 25:6ss; Isa 56:7).<\/p>\n<p>Normalmente la escatolog\u00ed\u00ada de los profetas no implica el fin del mundo, sino que ve su realizaci\u00f3n en el contexto geogr\u00e1fico-pol\u00ed\u00adtico presente, as\u00ed\u00ad como la participaci\u00f3n de la naturaleza en esta renovaci\u00f3n (y esto precisamente debido a la fe jud\u00ed\u00ada sobre la creaci\u00f3n). Al final del mundo antiguo corresponde la creaci\u00f3n de un mundo nuevo que no tendr\u00e1 ya ocaso (Zac 14:6; Isa 65:17-18; Isa 66:22) y en el que Yhwh ser\u00e1 la luz eterna (Isa 60:19-20). A veces la salvaci\u00f3n se presenta como un retorno a los tiempos pasados o como una renovaci\u00f3n de los antiguos: visi\u00f3n singularmente clara en el Trito-Isa\u00ed\u00adas (Isa 60:1-2; Isa 62:1-12). Las descripciones eran tan bonitas y tan evidentemente contrarias a la realidad presente, que Zacar\u00ed\u00adas pudo escribir: \u00abSi alguno vuelve a profetizar, su propio padre y su propia madre le dir\u00e1n: `T\u00fa no debes vivir, porque has dicho mentira en nombre del Se\u00f1or'\u00bb (Zac 13:3). La escatolog\u00ed\u00ada surgida del D\u00e9utero-Isa\u00ed\u00adas encontr\u00f3 seguidores en el per\u00ed\u00adodo tras el destierro, hasta que se dieron cuenta del error introducido en la expectativa cercana; sin embargo, se mantuvo viva hasta m\u00e1s tarde en el interior de peque\u00f1os grupos, en los que tuvo siempre defensores.<\/p>\n<p>4. MESIANISMO. En el clima escatol\u00f3gico surgi\u00f3 y se desarroll\u00f3 el \/ mesianismo. Para algunos escritores, la \u00e9poca de la salvaci\u00f3n se caracteriza por la intervenci\u00f3n directa de Yhwh (Isa 24:23; Isa 33:22; Isa 43:15; Isa 44:6; Zac 9:1-8); para otros Yhwh habr\u00ed\u00ada designado un rey terreno como representante o sustituto suyo (generalmente, un descendiente de David). Ageo y Zacar\u00ed\u00adas ven al mes\u00ed\u00adas en el comisario (dav\u00ed\u00addico) Zorobabel (Age 2:20-22; Zac 6:9-15). Zacar\u00ed\u00adas es el primero en dividir en dos partes la misi\u00f3n del mes\u00ed\u00adas: atribuye una parte a un mes\u00ed\u00adas pol\u00ed\u00adtico y otra a un mes\u00ed\u00adas religioso: al primero lo ve en el comisario Zorobabel, al segundo en el sumo sacerdote Josu\u00e9; se dirige a ellos como a dos olivos, dos ramas hijas del olivo; define a Zorobabel como un \u00abgermen\u00bb (t\u00e9rmino que en las versiones griega y latina se traducir\u00e1 como \u00abOriente\u00bb): Zac 3:8; Zac 6:12; cf tambi\u00e9n Jer 23:5 y Luc 1:78; esta divisi\u00f3n ser\u00e1 seguida muy pronto por los esenios y por algunas ramas de la tradici\u00f3n mesi\u00e1nica jud\u00ed\u00ada. El mesianismo se aliment\u00f3 en un ambiente que pensaba de forma escatol\u00f3gica y que quer\u00ed\u00ada ser fiel a la descendencia regia de David. El juda\u00ed\u00adsmo prosigui\u00f3 la l\u00ed\u00adnea veterotestamentaria que miraba hacia un mes\u00ed\u00adas nacional, pol\u00ed\u00adtico, terreno, portador de salvaci\u00f3n solamente para los jud\u00ed\u00ados. Sin embargo, hab\u00ed\u00ada algunos que miraban hacia un mes\u00ed\u00adas supramundano, universal: el Hijo del hombre, en el que pensaba ya el libro de Daniel [\/ Da-niel VII]. Raras veces se intent\u00f3 fundir entre s\u00ed\u00ad a los dos (v\u00e9ase, p.ej., los Apocalipsis ap\u00f3crifos de Esdras y de Baruc). Por una extra\u00f1a convergencia, el escatologismo y el mesianismo -en su atenci\u00f3n respectiva- no tomaban en cuenta un cambio sustancial de la vida y de la conducta cotidiana del hombre, sino que so\u00f1aban con una \u00e9poca en la que la vida se desarrollar\u00ed\u00ada en un mundo nuevo y distinto del actual: Dios no cambiar\u00e1 al hombre y, por medio de \u00e9l, al mundo, sino que cambiar\u00e1 al mundo, y, con \u00e9l, a los hombres. Despu\u00e9s de que la escatolog\u00ed\u00ada fallara la mira al pensar que estaba pr\u00f3ximo el final (a pesar de las perspectivas de los profetas, las situaciones segu\u00ed\u00adan siendo las mismas) y de que el mesianismo no lograra encontrar su propia fisonom\u00ed\u00ada, s\u00f3lo qued\u00f3 en los \u00e1nimos un conjunto de matices de uno y de otro, a menudo bastante m\u00e1s en el fondo que en la superficie, precisamente de bido a las desilusiones sufridas y a las que se tem\u00ed\u00adan al se\u00f1alar tiempos y personas. Siempre permaneci\u00f3 viva la escatolog\u00ed\u00ada como expresi\u00f3n de un anhelo que ayudaba a vivir y daba sentido al presente.<\/p>\n<p>Bajo el impulso de la literatura sapiencial y de las im\u00e1genes nuevas relacionadas con el dualismo c\u00f3smico y \u00e9tico de origen iranio, surgi\u00f3 y se desarroll\u00f3 la \/ apocal\u00ed\u00adptica. Quer\u00ed\u00ada descubrir los secretos del fin, tend\u00ed\u00ada a revelar el futuro y el pasado de la edad del mundo, para llegar a la determinaci\u00f3n del momento final de toda la historia y del presente. De esta manera se juntaron el futuro juicio final y el comienzo del reino de Dios. La concepci\u00f3n dualista de la divinidad y del mundo se uni\u00f3 con las im\u00e1genes de la eliminaci\u00f3n del mundo presente y de una nueva creaci\u00f3n, con el ideal del establecimiento de la teocracia, a la que pertenecer\u00ed\u00adan desde ahora todos los que viv\u00ed\u00adan las esperanzas escatol\u00f3gicas, o bien despu\u00e9s de su resurrecci\u00f3n. El antiguo profetismo qued\u00f3 arrinconado por una nueva fe y por un nuevo pensamiento, que intentaba comprender el t\u00e9rmino \u00faltimo de la historia y juntamente el momento presente en que viv\u00ed\u00ada.<\/p>\n<p>El movimiento apocal\u00ed\u00adptico qued\u00f3 al margen de los pensamientos y de las esperanzas de muchos debido a su fisonom\u00ed\u00ada no bien integrada, aun cuando su larga prehistoria se remonte a Ezequiel, al D\u00e9utero-Isa\u00ed\u00adas y m\u00e1s plenamente a Daniel y a las partes m\u00e1s antiguas del texto et\u00ed\u00adope del Libro de Henoc.<\/p>\n<p>5. LA LEY. Bas\u00e1ndose en su clara visi\u00f3n de Dios, del mundo, de la historia de Israel y del hombre, la tradici\u00f3n sacerdotal constataba la realidad inatacable de su doctrina sobre las cuatro manifestaciones de Dios que caracterizaban a otros tantos deberes del israelita y del hombre en general: la primera etapa se inicia con la creaci\u00f3n del hombre y con su participaci\u00f3n en el dominio divino del gobierno del mundo, con los deberes propios de una vida vegetariana y la observancia del s\u00e1bado; la segunda etapa data del diluvio, con los preceptos dados a No\u00e9 y el arco iris como signo de Dios al hombre; la tercera etapa est\u00e1 marcada por Abrah\u00e1n, con el precepto y el signo de la circuncisi\u00f3n; la cuarta y \u00faltima es la revelaci\u00f3n del Sina\u00ed\u00ad, con el pacto (o t alianza) y la \/ ley, siendo el uno y la otra v\u00e1lidos para todos los tiempos. En la l\u00ed\u00adnea de todo lo anterior se pueden releer las frases con que termina el AT seg\u00fan el canon cristiano: \u00abRecordad la ley de Mois\u00e9s, mi siervo, a quien yo di en el Horeb mandamientos y normas para todo Israel. Yo os enviar\u00e9 al profeta El\u00ed\u00adas antes de que llegue el d\u00ed\u00ada grande y terrible del Se\u00f1or. El har\u00e1 volver el coraz\u00f3n de los padres a los hijos y el coraz\u00f3n de los hijos a los padres, para que cuando yo venga no tenga que exterminar la tierra\u00bb (Mal 3:22-24).<\/p>\n<p>Como Ezequiel en el per\u00ed\u00adodo del destierro, as\u00ed\u00ad Esdras y Nehem\u00ed\u00adas fueron pilastras del juda\u00ed\u00adsmo en la \u00e9poca de su comienzo concreto, es decir, inmediatamente despu\u00e9s del destierro. Su acci\u00f3n es dif\u00ed\u00adcil coordinarla desde el punto de vista cronol\u00f3gico, pero tiene muchas convergencias desde el punto de vista social y religioso: nada de matrimonios mixtos entre jud\u00ed\u00ados y no jud\u00ed\u00ados; los que ya existen tienen que disolverse; hay que reedificar Jerusal\u00e9n cuanto antes y rodearla de una muralla, que tiene un valor doblemente defensivo, a saber, contra los enemigos y como signo de las r\u00ed\u00adgidas limitaciones que han de regular a los residentes jud\u00ed\u00ados en medio de los no jud\u00ed\u00ados.<\/p>\n<p>En cuanto a la religi\u00f3n, se hizo oficial el empleo del Pentateuco, que entonces no era como el nuestro, aunque sustancialmente era igual: fue aceptado como \u00abla ley\u00bb perenne. Desde entonces se mirar\u00e1 el Pentateuco como miran el evangelio los cristianos. En el v\u00e9rtice de la comunidad, despu\u00e9s de los primeros tanteos, se establece la jerarqu\u00ed\u00ada sacerdotal. La reforma religiosa de Esdras encauz\u00f3 la corriente central de la religi\u00f3n yahvista por un camino que se apartaba de los valores m\u00e1s considerados hasta entonces, sobre todo del pensamiento de los profetas; m\u00e1s que de una nueva formulaci\u00f3n religiosa, se trataba del camino hacia una nueva religi\u00f3n. Cuanto m\u00e1s dominaba en ella la prescripci\u00f3n legal, tanto m\u00e1s se debilitaba la fe de los profetas. La ley ten\u00ed\u00ada que abarcar en concreto todas las circunstancias particulares de la vida, hasta las m\u00e1s minuciosas. As\u00ed\u00ad crecieron las prescripciones, se impusieron tradiciones libres hasta entonces o, m\u00e1s frecuentemente, se crearon otras; y as\u00ed\u00ad, poco a poco, se impuso la obligaci\u00f3n de sacar prescripciones concretas de cada una de las normas de la ley.<\/p>\n<p>a) Los doctores de la ley. As\u00ed\u00ad se inici\u00f3 el afianzamiento de la autoridad de los doctores de la ley, de los juristas y rabinos, que adquirieron cada vez mayor cr\u00e9dito; no cabe duda alguna de su escrupuloso conocimiento y estudio de la ley. Creci\u00f3 -adquiri\u00f3 cada vez m\u00e1s importancia- la creencia en una tradici\u00f3n que se habr\u00ed\u00ada desarrollado a partir de la ense\u00f1anza oral de Mois\u00e9s, conservada y continuada ahora por varias escuelas. Sobre la base de esta din\u00e1mica, seg\u00fan la cual tanto el culto como la vida social y la expresi\u00f3n religiosa ten\u00ed\u00adan que corresponder en cada momento a las prescripciones de la ley, creci\u00f3 su n\u00famero mediante especificaciones minuciosas: se contaban 365 prohibiciones y 245 mandatos positivos, y la transgresi\u00f3n de una prescripci\u00f3n se valoraba como infracci\u00f3n de toda la ley.<\/p>\n<p>El retrato del doctor de la ley fue transmitido y celebrado por el Sir\u00e1cida de esta manera: \u00abDistinto es el que se aplica a meditar la ley del Alt\u00ed\u00adsimo. Estudia la sabidur\u00ed\u00ada de todos los antiguos y consagra sus ocios al estudio de los profetas. Conserva los discursos de los hombres famosos y penetra en las sutilezas de las palabras. Investiga el sentido oculto de los proverbios e intenta descifrar los enigmas de las par\u00e1bolas. Ejerce su servicio entre los grandes\u00bb (Sir 39:1ss).<\/p>\n<p>b) \u00abTargum\u00bb \u00abMisnah\u00bb, \u00abGemara\u00bb, \u00abTalmud\u00bb Seg\u00fan una tradici\u00f3n muy difundida, pero quiz\u00e1 legendaria, rabbi Yohanan ben Zakkai, al escapar del asedio de Jerusal\u00e9n (a\u00f1o 70 d.C.), fund\u00f3 en la ciudad de Yabne (Yamnia) el primer centro importante de estudios rab\u00ed\u00adnicos, que fue un nuevo sanedr\u00ed\u00adn compuesto \u00fanicamente de doctores de la ley; su autoridad se extendi\u00f3 por toda la di\u00e1spora; el presidente de esta asamblea de doctos cualificados se llamaba \u00abpatriarca\u00bb, y la autoridad romana lo consider\u00f3 como representante cualificado del pueblo jud\u00ed\u00ado. Fue este nuevo sanedr\u00ed\u00adn el que, poco despu\u00e9s de su constituci\u00f3n, hizo poner por escrito las ense\u00f1anzas de las antiguas tradiciones orales; se produjo as\u00ed\u00ad una gran obra colectiva, en la que trabajaron varias generaciones de doctores y se desarroll\u00f3 en varias grandes colecciones fundamentales para el juda\u00ed\u00adsmo de todos los tiempos.<\/p>\n<p>En primer lugar el targum (plural, targumim), traducciones parafr\u00e1sticas arameas, libro por libro, del texto del Pentateuco. Fruto de la liturgia sinagogal, no s\u00f3lo demuestran que entonces el pueblo no comprend\u00ed\u00ada ya el hebreo -lengua en la que se le\u00ed\u00ada siempre el texto de la Biblia-, sino que atestiguaban sobre todo las explicaciones que sol\u00ed\u00adan darse despu\u00e9s de cada lectura y los diversos matices que subyacen a la versi\u00f3n o par\u00e1frasis aramea.<\/p>\n<p>La Misnah (o \u00abrepetici\u00f3n\u00bb) es una obra que consta de 63 breves tratados, que son la recopilaci\u00f3n cl\u00e1sica de las tradiciones orales jud\u00ed\u00adas, redactadas por el gran rabbi Yuda ha-Nasi (135-217). La Misnah est\u00e1 escrita en lengua hebrea, y los rabinos cuya opini\u00f3n se recoge son llamados \u00abtanna\u00ed\u00adtas\u00bb; la obra, fruto del trabajo de muchos maestros a lo largo de muchos a\u00f1os, fue acogida por todo el juda\u00ed\u00adsmo, siendo objeto de explicaciones y comentarios, como la Biblia. Estos comentarios, puestos por escrito, son llamados Gemara&#8217; (\u00abcomplemento\u00bb), y constituyen la obra de los rabinos llamados \u00abamoraim\u00bb: la Misnah hebrea y la Gemara&#8217; aramea forman el Talmud (hay un Talmud babilonio y otro palestino, mucho m\u00e1s breve). Las partes normativas de todos los escritos rab\u00ed\u00adnicos forman la halakah, \u00abcamino\u00bb sobre los senderos de Dios; las narrativas, homil\u00e9ticas, edificantes, constituyen la haggadah (narraci\u00f3n, relato). El Talmud representa el triunfo de un legalismo sin compromisos y el repliegue de Israel sobre s\u00ed\u00ad mismo. Protegido por la observancia de la ley, observancia reforzada por estas dos obras, el juda\u00ed\u00adsmo se estabiliz\u00f3 como religi\u00f3n del pueblo jud\u00ed\u00ado y, gracias tambi\u00e9n a ellas, sobrevivi\u00f3 durante siglos a trav\u00e9s de una historia muchas veces tr\u00e1gica. Se trata de obras redactadas posteriormente a la \u00e9poca que nos interesa; pero su contenido ya hab\u00ed\u00ada sido formulado mucho antes, en particular alguno de los targumim y alg\u00fan que otro tratado de la Misnah.<\/p>\n<p>Fue en este amplio contexto de revisi\u00f3n y codificaci\u00f3n de las tradiciones antiguas donde el juda\u00ed\u00adsmo palestino estableci\u00f3 \u00absu\u00bbcanon b\u00ed\u00adblico despu\u00e9s de un examen muy detenido bajo la influencia de recientes movimientos populares que hab\u00ed\u00adan resultado catastr\u00f3ficos (lo cual llev\u00f3 a la eliminaci\u00f3n, p.ej., de textos claramente mesi\u00e1nicos y apocal\u00ed\u00adpticos), de un sentimiento muy estrecho de la propia identidad (como atestigua tambi\u00e9n la eliminaci\u00f3n de textos escritos en lengua griega) y de una toma de posesi\u00f3n frente al dinamismo del cristianismo naciente, incluso para remediar f\u00e1ciles confusiones religiosas que ten\u00ed\u00adan pr\u00e1cticamente consecuencias sociales y pol\u00ed\u00adticas [\/ Lectura jud\u00ed\u00ada de la Biblia].<\/p>\n<p>6. TEMPLO Y COMUNIDAD. Jerem\u00ed\u00adas (c. 7) y Ezequiel hab\u00ed\u00adan criticado duramente la visi\u00f3n materialista y casi m\u00e1gica del templo; luego Ezequiel prometi\u00f3 a los desterrados que la gloria que se hab\u00ed\u00ada alejado del templo (cc. 9-10; 11,22-24) habr\u00ed\u00ada sido su santuario -\u00abYo mismo he sido un santuario para ellos durante el breve tiempo en que est\u00e1n desterrados en estos pa\u00ed\u00adses\u00bb (11,16)- y vislumbr\u00f3 adem\u00e1s que la gloria volver\u00ed\u00ada con los repatriados (43,1-5). Despu\u00e9s del destierro, el D\u00e9utero-Isa\u00ed\u00adas introdujo un alto grado de espiritualizaci\u00f3n del templo. Sin embargo, en Ageo, Zacar\u00ed\u00adas y Joel se tiene la impresi\u00f3n de que su insistencia en la reconstrucci\u00f3n del templo est\u00e1 m\u00e1s cerca de la denuncia de Jerem\u00ed\u00adas que de la espiritualizaci\u00f3n del D\u00e9utero-Isa\u00ed\u00adas. Se trata de una impresi\u00f3n. Estos profetas ve\u00ed\u00adan en la erecci\u00f3n del templo la concreci\u00f3n de la presencia de Dios y la mediaci\u00f3n del poder divino; por eso el templo era fuente de gozo y de amor, como atestiguan no s\u00f3lo los dos libros de las Cr\u00f3nicas, sino tambi\u00e9n un gran n\u00famero de salmos (p.ej., los salmos de las \u00abascensiones\u00bb o ma&#8217;al\u00f3t, 120-134, y los llamados \u00abc\u00e1nticos de Si\u00f3n\u00bb, 46; 48; 76; 87).<\/p>\n<p>a) El culto en el templo. Por principio, en el culto del templo participa toda la poblaci\u00f3n; pero pr\u00e1cticamente \u00e9sta estaba representada por las 24 clases de sacerdotes instituidas por el rey David, seg\u00fan el libro de las Cr\u00f3nicas. Todas las ceremonias depend\u00ed\u00adan de la casta sacerdotal descendiente de Aar\u00f3n; los sacerdotes estaban asistidos por los levitas, descendientes de Lev\u00ed\u00ad y de su tribu. Algunos autores piensan que todo el Salterio es la colecci\u00f3n lit\u00fargica oficial del segundo templo.<\/p>\n<p>Aunque el oficio de sumo sacerdote pas\u00f3 a trav\u00e9s de muchas peripecias, en los \u00faltimos siglos -antes de la destrucci\u00f3n del templo- gozaba del mayor prestigio. Solamente el sumo sacerdote pod\u00ed\u00ada entrar en la parte m\u00e1s sagrada para interceder en favor del pueblo una vez al a\u00f1o en el \u00abd\u00ed\u00ada de la expiaci\u00f3n\u00bb; era adem\u00e1s el presidente del sanedr\u00ed\u00adn y representaba a toda la naci\u00f3n ante los extranjeros.<\/p>\n<p>En los \u00faltimos a\u00f1os antes de que surgiera el cristianismo la alta aristocracia sacerdotal estaba un tanto en declive; tanto en Palestina como en la di\u00e1spora iba ganando prestigio la autoridad de los doctores de la ley; y este bipolarismo se reflejaba en las instituciones: por una parte el templo, por otra la sinagoga.<\/p>\n<p>En el templo el culto era singularmente fastuoso y solemne, tanto por el misterio de ciertos ritos (los del \u00abd\u00ed\u00ada de la expiaci\u00f3n\u00bb) como por la m\u00fasica y los cantos en que participaban los sacerdotes, los levitas y el pueblo, este \u00faltimo respondiendo \u00abam\u00e9n\u00bb, \u00abaleluya\u00bb y con otras expresiones de los salmos antifonales. De estas fastuosas funciones hablan, por ejemplo, lCr\u00f3n 15,16ss; 29,20; 2Cr 5:12ss; 2Cr 20:21ss; 2Cr 23:15ss; 2Cr 29:27; etc. El elogio del sumo sacerdote Sim\u00f3n II (220-195 a.C.) es una demostraci\u00f3n de la admiraci\u00f3n con que se segu\u00ed\u00adan las funciones en el templo ( Sir 50:1-21).<\/p>\n<p>b) Veneraci\u00f3n del templo. La veneraci\u00f3n del templo adquiri\u00f3 a veces tonos supersticiosos, como lo atestiguan los evangelios y los Hechos (Sir 7:48); pero \u00e9sta no era una actitud caracter\u00ed\u00adstica, como lo demuestra indirectamente el hecho de que, despu\u00e9s de su destrucci\u00f3n en el 70 d.C., el juda\u00ed\u00adsmo sobrevivi\u00f3 bien al desastre y no perdi\u00f3 nada del ideal del templo.<\/p>\n<p>El pensamiento de la habitaci\u00f3n de Dios en el templo llev\u00f3 a la idea de la ciudad santa y de la \/ tierra santa, as\u00ed\u00ad como al centralismo d e l .Jerusal\u00e9n, considerada no s\u00f3lo como centro del juda\u00ed\u00adsmo, sino de todo el mundo, seg\u00fan se lee ya en los \u00faltimos cap\u00ed\u00adtulos del profeta Zacar\u00ed\u00adas (Sir 14:20-21), que hablan de una muchedumbre de devotos que se dirigen a la ciudad desde todos los rincones del mundo para celebrar la fiesta de las chozas. Otro aspecto de esta relaci\u00f3n tan estrecha entre el templo y Jerusal\u00e9n se encuentra en la visi\u00f3n de la \u00abnueva Jerusal\u00e9n\u00bb y de la \u00abJerusal\u00e9n celestial\u00bb, como demuestran las denominaciones con que fue llamada mirando hacia su so\u00f1ado futuro: \u00abYhwh est\u00e1 ah\u00ed\u00ad\u00bb, \u00abciudad de la justicia, ciudad fiel\u00bb (Isa 1:26), \u00abciudad del Se\u00f1or, Si\u00f3n del santo de Israel\u00bb (Isa 60:14), \u00abmi complacencia\u00bb (Isa 62:4), \u00abciudad fiel-monta\u00f1a del Se\u00f1or omnipotente, monta\u00f1a santa\u00bb (Zac 8:3). Los abundantes desarrollos rab\u00ed\u00adnicos y cristianos tienen sus ra\u00ed\u00adces en estos pasajes y otros similares (Isa 54:10-13; 60-62; Age 2:1-9; Zac 1:12-13.16; Zac 2:15): se trata de textos que se refieren a la Jerusal\u00e9n terrena, pero de los que surgi\u00f3 el ideal de la ciudad celestial. La comunidad esenia de Qumr\u00e1n hab\u00ed\u00ada asumido y profundizado esta ideolog\u00ed\u00ada del templo y se le consideraba como el \u00absantuario humano\u00bb de Dios, apelando a los pasajes tan atrevidos, ya citados, de Ezequiel a prop\u00f3sito de la gloria divina entre los desterrados. Tambi\u00e9n los cristianos recurrir\u00e1n a esta misma ideolog\u00ed\u00ada del templo, viendo su realizaci\u00f3n bien en Jes\u00fas, bien en la comunidad y en sus fieles (Jua 1:14; Jua 4:20-21; Efe 2:20-21; lPe 2,4-8; lCor 6,19 [1 Iglesia II, 3]).<\/p>\n<p>c) La comunidad en la restauraci\u00f3n. Los colores rosados con que los profetas del destierro y del posdestierro y la restauraci\u00f3n describieron esta \u00e9poca suscitaron esperanzas pol\u00ed\u00adticas, sociales y materiales que obtuvieron siempre una amplia acogida entre el pueblo; esperanzas que sirvieron tambi\u00e9n para alimentar la esperanza del retorno de una especial presencia divina. Todo ello cooper\u00f3 a la formaci\u00f3n de un aspecto del pensamiento jud\u00ed\u00ado que tuvo siempre ulteriores desarrollos, atestiguados tanto por los escritos apocal\u00ed\u00adpticos can\u00f3nicos como en la literatura ap\u00f3crifa y en las reinterpretaciones de textos antiguos, sacados especialmente de los salmos y de los profetas.<\/p>\n<p>Se trata de un fen\u00f3meno importante para comprender m\u00e1s plenamente algunas situaciones del NT, como lo subrayan los manuscritos esenios de Qumr\u00e1n. La comprensi\u00f3n de que la nueva era ten\u00ed\u00ada un valor c\u00f3smico en la realizaci\u00f3n de las promesas divinas a Israel supon\u00ed\u00ada una renovaci\u00f3n total de la vida aqu\u00ed\u00ad abajo; y esto se expresa con la inversi\u00f3n de la condici\u00f3n presente de la vida (Isa 55:12-13; Isa 65:25; Isa 11:6-9), inversi\u00f3n que quiere verse incluso cuando el contexto de un pasaje b\u00ed\u00adblico determinado es, al menos a primera vista, contrario a lo que se le quiere hacer decir: en realidad, un texto siempre puede decir m\u00e1s de lo que pretend\u00ed\u00ada el autor. Un ejemplo singularmente claro es el de los primeros cap\u00ed\u00adtulos del G\u00e9nesis, a los que en la actual forma definitiva -por cierto, bastante reciente- se le asignan significados de especial importancia, como la expresi\u00f3n de la bondad del Dios creador, las repetidas afirmaciones de la grandeza del hombre, pero tambi\u00e9n sus fallos y las promesas divinas, las consecuencias de la ca\u00ed\u00adda primordial incluso en la naturaleza (cf G\u00e9n 6:1-4.5-7; G\u00e9n 11:1-9, y Rom 8:12-22) y, por encima de todo, la centralidad del Dios de Israel, centralidad que es tambi\u00e9n una promesa universal para toda la humanidad.<\/p>\n<p>La importancia de la l\u00ed\u00adnea real dav\u00ed\u00addica en la nueva era fue expresada de varias maneras por Ezequiel, por el D\u00e9utero-Isa\u00ed\u00adas, por Ageo y por Zacar\u00ed\u00adas. Estos textos fueron le\u00ed\u00addos en un horizonte m\u00e1s amplio sobre la base de otros pasajes de posible inspiraci\u00f3n real. El \u00e9nfasis sobre este tema var\u00ed\u00ada: dif\u00ed\u00adcil de descubrir en la historia deuteronomista, el c\u00f3digo sacerdotal la sustituye por el sacerdocio de la l\u00ed\u00adnea de Aar\u00f3n, mientras que las Cr\u00f3nicas buscan una l\u00ed\u00adnea de compromiso: a pesar de sus realizaciones, David no existe ya, y su l\u00ed\u00adnea mon\u00e1rquica carece de esperanzas razonables de volver a revivir; la esencia de sus realizaciones para la vida de la comunidad tras el destierro est\u00e1 constituida por el templo y por el culto; y las Cr\u00f3nicas atienden m\u00e1s al significado teol\u00f3gico de estas realizaciones que a las realidades hist\u00f3ricas. Otras l\u00ed\u00adneas de pensamiento, por el contrario, culminan en esperanzas dav\u00ed\u00addicas de tipo pol\u00ed\u00adtico y de cu\u00f1o nacionalista; en parte, este pensamiento tom\u00f3 cuerpo en la dualidad de los mes\u00ed\u00adas proyectada por los profetas posex\u00ed\u00adlicos Ageo y Zacar\u00ed\u00adas, de los que se habl\u00f3 anteriormente.<\/p>\n<p>d) La nueva era. Un tercer elemento interesante es la dilaci\u00f3n de la nueva era que fue preconizada por pensadores del destierro y del posdestierro, pero no se realiz\u00f3. No parece que esta dilaci\u00f3n produjera solamente un nuevo alejamiento en el futuro; es m\u00e1s bien probable que, con el paso del tiempo, se incorporaran a la primera concepci\u00f3n otros aspectos, quiz\u00e1 m\u00e1s profundos y hasta realizables; por ejemplo, el reconocimiento de todo lo que se hab\u00ed\u00ada ido realizando respecto a las condiciones del destierro y, luego, del inmediato posdestierro. Los profetas de la restauraci\u00f3n eran idealistas, pero se mostraron tambi\u00e9n capaces de ver en las realidades de una situaci\u00f3n poco estimulante la prenda de todo lo que anhelaban para la nueva era, en la que la gloria divina volver\u00ed\u00ada a estar en el centro de la vida de la comunidad. Como por otra parte, posteriormente, el hecho de que la nueva era cristiana no hubiera llegado a su plenitud tampoco modific\u00f3 la esperanza y permiti\u00f3 vivir, con la fe, ya en el contexto de la nueva era. Y hablamos de \u00abparus\u00ed\u00ada\u00bb.<\/p>\n<p>El problema con que se enfrentaron los pensadores del destierro, y sobre todo del posdestierro, fue el de encontrar los medios que llevasen al pueblo a una vida cotidiana adecuada lo m\u00e1s posible a la voluntad divina. Puesto que lo que tiene la prioridad es la acci\u00f3n divina y la ley que la incorpora, se escogieron tres medios para obtener ese g\u00e9nero de vida: el \u00e9nfasis en la importancia del templo, la fiel obervancia del culto y la perseverancia en la oraci\u00f3n. Estas fuerzas y tendencias coaligadas entre s\u00ed\u00ad crearon una mayor profundizaci\u00f3n, tanto individual como comunitaria, de la vida interior. La observancia escrupulosa de la ley con todos los preceptos particulares que la acompa\u00f1aban llegaba a cubrir todos los aspectos de la pureza del pueblo y supon\u00ed\u00ada un desarrollo inevitable de la casu\u00ed\u00adstica; y, como toda casu\u00ed\u00adstica en el terreno religioso, acab\u00f3 pronto ignorando la realidad de la \u00fanica prerrogativa divina con la cual cotejarse.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n la literatura sapiencial posterior al destierro formaba parte del mecanismo que tend\u00ed\u00ada a ordenar rectamente la vida, y los consejos de los sabios se yuxtapon\u00ed\u00adan a la ley y a los profetas, aunque con tonalidades distintas.<\/p>\n<p>7. SINAGOGA Y FIESTAS. Desde el destierro -en donde probablemente comenz\u00f3- y durante todo el per\u00ed\u00adodo posterior, la sinagoga tuvo una parte cada vez m\u00e1s importante en la vida religiosa. No se trataba de sustituir con ella al templo, que sigui\u00f3 siendo un unicum, sin igual y sin rivales.<\/p>\n<p>a) La sinagoga. Al principio, la sinagoga era una reuni\u00f3n al aire libre para la lectura comunitaria de la ley y sus explicaciones: \u00abEl pueblo entero se congreg\u00f3 como un solo hombre en la plaza de la puerta del Agua y dijo al escriba Esdras que trajese el libro de la ley de Mois\u00e9s&#8230; Esdras present\u00f3 la ley ante la comunidad&#8230; La estuvo leyendo&#8230;\u00bb (Neh 8:1-3). La lectura de la ley se hac\u00ed\u00ada en hebreo e iba acompa\u00f1ada de la versi\u00f3n aramea; todo esto poco a poco fue tomando un tono ritual; al final hab\u00ed\u00ada un serm\u00f3n, inicialmente bastante corto (cf Neh 8). Los testimonios m\u00e1s c\u00e9lebres de esta parte did\u00e1ctica nos han llegado en los targumim.<\/p>\n<p>A los edificios sinagogales se a\u00f1adi\u00f3 la escuela. El juda\u00ed\u00adsmo se define como \u00abla religi\u00f3n del libro\u00bb, es decir, de la Biblia, porque este libro constituye su raz\u00f3n de ser, su coraz\u00f3n, y la sinagoga representa su expresi\u00f3n m\u00e1s completa; la sinagoga es al mismo tiempo \u00abel lugar\u00bb, el santuario y la escuela en donde el libro es le\u00ed\u00addo, meditado y comentado. Aqu\u00ed\u00ad no hay sacerdotes, sino que en lugar suyo est\u00e1n los sabios, los rabinos (maestros) versados en el conocimiento del libro; ni hay tampoco sacrificios, sino un culto espiritual en el que alternan las oraciones, las lecturas, los cantos de salmos y los comentarios. En sus l\u00ed\u00adneas generales, la liturgia sinagogal se fue haciendo poco a poco lo que es en la actualidad. La sinagoga no surgi\u00f3, ciertamente, como contraposici\u00f3n al templo, sino como sustitutiva y complementaria; sin embargo, a medida que iba creciendo la rivalidad entre los fariseos y los saduceos, a \u00e9stos se les dej\u00f3 el predominio del templo y a aqu\u00e9llos la exclusividad de la sinagoga.<\/p>\n<p>El rezo cotidiano del Sema` (compuesto de los textos del Deu 6:4-8; Deu 11:13-21, y N\u00fam 15:37-41) es muy antiguo y est\u00e1 atestiguado por los manuscritos esenios de Qumr\u00e1n; a este rezo se a\u00f1ad\u00ed\u00adan otras plegarias. El calendario no era uniforme para todos, sino que se distingu\u00ed\u00ada seg\u00fan los grupos; el ejemplo m\u00e1s atestiguado y completo nos lo ofrece el calendario del templo (que era en cierto sentido \u00aboficial\u00bb), de tipo lunar, mientras que el calendario de los esenios era solar: aqu\u00ed\u00ad el a\u00f1o de tresientos sesenta y cuatro d\u00ed\u00adas, con doce meses de treinta d\u00ed\u00adas, m\u00e1s un d\u00ed\u00ada intercalado cada tres meses.<\/p>\n<p>b) Fiestas. Entre las fiestas y solemnidades que se obervaban puntualmente est\u00e1n el s\u00e1bado, la pascua y los \u00e1cimos (pesah y mass\u00f3t), celebrados con una solemnidad incomparable; la fiesta de las semanas (sabu\u00f3t), llamada luego pentecost\u00e9s por celebrarse cincuenta d\u00ed\u00adas despu\u00e9s de pascua; la fiesta de las chozas o de los tabern\u00e1culos (sukk\u00f3t) (cf Jua 7:2); despu\u00e9s del destierro se les a\u00f1adi\u00f3 la fiesta del a\u00f1o nuevo (ro&#8217;s hasanah); otra gran fiesta en la que se tocaba el cuerno caracter\u00ed\u00adstico era el d\u00ed\u00ada de la expiaci\u00f3n (y\u00f3m ha-kippurim). Otras fiestas son posteriores: la dedicaci\u00f3n (banukkah), para recordar la reconsagraci\u00f3n del templo despu\u00e9s de la profanaci\u00f3n de los sel\u00e9ucidas (lMac 4,36-59); la fiesta de los purim (las suertes), introducida por el libro de Ester (3,7; 9,7-23 y 10,3s; cf tambi\u00e9n 2Ma 15:36-37); el d\u00ed\u00ada de Nicanor, en recuerdo de la victoria de Judas Macabeo sobre el general sel\u00e9ucida Nicanor (1Ma 7:43-49). La observancia del a\u00f1o sab\u00e1tico y del jubileo no est\u00e1 atestiguada con seguridad.<\/p>\n<p>Hab\u00ed\u00ada tambi\u00e9n algunas pr\u00e1cticas que poco a poco se fueron haciendo comunes. He aqu\u00ed\u00ad las principales: los tefillim o filacterias, que eran, tanto antes como ahora, trozos de pergaminos en los que est\u00e1n escritos breves pasajes de la ley, que formaban parte del atuendo ordinario (que hab\u00ed\u00ada que quitarse en ciertas circunstancias); los pasajes b\u00ed\u00adblicos que los justificaban son: Exo 13:1-10.16; Deu 6:4-9; Deu 11:13-21; entre los manuscritos esenios de Qumr\u00e1n se encontr\u00f3 un peque\u00f1o rollo completo y fragmentos de otros. Est\u00e1 tambi\u00e9n la tefillah, u oraci\u00f3n que se reza tres veces al d\u00ed\u00ada; formada por una serie de bendiciones, en la \u00e9poca cristiana se fij\u00f3 en una serie de 18 bendiciones (s`emoneh esreh), entre las que hab\u00ed\u00ada al menos una contra los cristianos (o judeocristianos, los minim = ap\u00f3statas). La mezuzah es un peque\u00f1o rollo de piel puesto en un peque\u00f1o nicho a la entrada de la puerta de la casa, en la parte derecha, que contiene normalmente los textos de Deu 6:4-9 y 11,12-21; esta pr\u00e1ctica se debi\u00f3 al consejo que se da en Deu 6:9 y 11,20: \u00abEscr\u00ed\u00adbelas en los postes de tu casa y en tus puertas\u00bb. La sisit son las franjas que cuelgan en los cuatro extremos del chal de lana o de lino que se ponen sobre la t\u00fanica, franjas colocadas de manera que representen ocho flecos.<\/p>\n<p>8. Los PARTIDOS. La llegada de los sel\u00e9ucidas (197 a.C.) de Siria abri\u00f3 muy pronto una profunda herida en el juda\u00ed\u00adsmo con la persecuci\u00f3n religiosa y la helenizaci\u00f3n forzada: se prohibi\u00f3 tener en las casas rollos de la ley, se prohibi\u00f3 la observancia de la circuncisi\u00f3n, del s\u00e1bado, de las fiestas, etc.; el sumo sacerdote y su clero dejaron de ofrecer sacrificios, el altar fue profanado con carnes de cerdo y el templo se dedic\u00f3 a Zeus Ol\u00ed\u00admpico.<\/p>\n<p>a) Asideos. Esta situaci\u00f3n dio origen a la reacci\u00f3n jud\u00ed\u00ada, dentro de la cual se formaron varias corrientes de pensamiento, que llevaban bastante tiempo incub\u00e1ndose, pero que estaban a\u00fan sin organizar. La reacci\u00f3n se manifest\u00f3 en tres direcciones distintas. Una minor\u00ed\u00ada se adapt\u00f3 a las nuevas medidas y reneg\u00f3 de su fe; esta minor\u00ed\u00ada contaba con seguidores entre la gente com\u00fan, pero sobre todo entre las personas distinguidas, social y econ\u00f3micamente importantes. Otros opusieron una resistencia pasiva y -al menos al principio- de forma secreta, en sus casas, siguieron observando sus pr\u00e1cticas religiosas o se retiraron a lugares desiertos donde pudieran vivir su propia fe; pero prefer\u00ed\u00adan morir antes de faltar a la ley: \u00abEntonces muchos amantes de la justicia y del derecho se fueron al desierto, donde se establecieron con sus hijos, mujeres y ganados, pues los males hab\u00ed\u00adan llegado al colmo\u00bb (1Ma 2:29); y cuando les intimaban para que faltasen al s\u00e1bado, respond\u00ed\u00adan: \u00abNo cumpliremos la orden del rey de profanar el s\u00e1bado\u00bb, y decidieron: \u00abMoriremos, pero el cielo y la tierra ser\u00e1n testigos de nuestra muerte injusta\u00bb (lMac 2,34-38). A este tipo de resistencia pasiva se refiere la actitud de los tres j\u00f3venes frente a la orden de \u00abNabucodonosor\u00bb, es decir, de Ant\u00ed\u00adoco IV Ep\u00ed\u00adfanes: \u00abSi nuestro Dios quiere liberarnos del ardiente horno de fuego y de tus manos, oh rey, nos librar\u00e1. Pero si no nos librase, has de saber, oh rey, que no serviremos a tu Dios\u00bb (Dan 3:17-18). Los representantes de la resistencia pasiva se llamaban hasidim, es decir, \u00abpiadosos\u00bb. Su conducta se basaba en una ilimitada confianza en Dios y muchos de ellos fueron martirizados, como los siete j\u00f3venes y su madre (2Mac 7; Dan 14:6; lMac 2,42; 7,13-14).<\/p>\n<p>La tercera reacci\u00f3n fue la de los que escogieron la lucha armada. Al comienzo no tuvieron m\u00e1s remedio que huir al desierto, hasta que se organiz\u00f3 el movimiento y se busc\u00f3 un jefe adecuado para la lucha. La chispa salt\u00f3 ante el espect\u00e1culo de los m\u00e1rtires que suscit\u00f3 la reacci\u00f3n de Matat\u00ed\u00adas y su reflexi\u00f3n: \u00abSi hacemos todos as\u00ed\u00ad y no luchamos contra los paganos, defendiendo nuestras vidas y nuestras tradiciones, pronto nos borrar\u00e1n de la tierra&#8230; Lucharemos contra todo el que nos presente batalla&#8230;, para no morir como nuestros hermanos en sus escondrijos\u00bb(lMac 2,40-41). De este modo comenz\u00f3 el movimiento de los hermanos l Macabeos. Aunque distintos por la diversidad de su actitud, todos los que escaparon del desastre inicial se unieron a los Macabeos: \u00abEntonces se uni\u00f3 a ellos el grupo de asideos, israelitas valientes y defensores entusiastas de la ley\u00bb (lMac 2,42).<\/p>\n<p>En torno a la \u00e9poca de los Macabeos empezamos a conocer la fisonom\u00ed\u00ada de corrientes religioso-pol\u00ed\u00adticas organizadas, que com\u00fanmente llamamos \u00absectas\u00bb. Aplicado a la realidad jud\u00ed\u00ada, el t\u00e9rmino \u00absecta\u00bb es aproximativo e impropio. Una secta cristiana es una agrupaci\u00f3n disidente de la gran Iglesia; en el juda\u00ed\u00adsmo, a pesar de las diferenciaciones seculares, s\u00f3lo excepcionalmente puede hablarse de cismas y de sectas. En efecto, el juda\u00ed\u00adsmo tiene un contenido doctrinal bastante peque\u00f1o y carece de una autoridad que pueda imponerse a todos y determinar autoritativamente las interpretaciones leg\u00ed\u00adtimas en los puntos fundamentales de la fe.<\/p>\n<p>Flavio Josefo en De Bello Judaico (escrito entre el 75 y el 79 d.C.) afirma: \u00abEntre los jud\u00ed\u00ados se cultiva la filosof\u00ed\u00ada bajo tres formas: los seguidores de la primera forma se llaman fariseos, los de la segunda saduceos y los de la tercera esenios, que son jud\u00ed\u00ados de nacimiento, ligados por el amor mutuo m\u00e1s estrechamente que los dem\u00e1s\u00bb (II,119); y en las Antiquitates Judaicae (XVIII, 16) a\u00f1ade que fue introducida una \u00abcuarta escuela filos\u00f3fica\u00bb por Judas el Galileo y por Sadoc, o sea, la de los zelotes. En la \u00e9poca que aqu\u00ed\u00ad nos interesa, los saduceos y los fariseos representaban el juda\u00ed\u00adsmo oficial.<\/p>\n<p>b) Fariseos. Los predecesores de los fariseos, probablemente, estuvieron alg\u00fan tiempo en las filas de los asideos en la \u00e9poca de la insurrecci\u00f3n macabea. Al principio eran un grupo minoritario, pero poco a poco extendieron su influencia sobre toda la vida religiosa tanto en Palestina como en la di\u00e1spora. Despu\u00e9s de la cat\u00e1strofe del a\u00f1o 70 d.C. las otras tendencias quedaron pr\u00e1cticamente eliminadas por los mismos sucesos, mientras que el farise\u00ed\u00adsmo se fue identificando cada vez m\u00e1s con el juda\u00ed\u00adsmo.<\/p>\n<p>El juda\u00ed\u00adsmo debe su supervivencia sobre todo a los fariseos. Los evangelios los presentan como hip\u00f3critas, man\u00ed\u00adacos del formalismo y de una casu\u00ed\u00adstica est\u00e9ril, incapaces de distinguir entre lo accesorio y lo esencial, atados a la letra y no atentos al esp\u00ed\u00adritu. Esta imagen no es ciertamente falsa, pero es incompleta: al destacar solamente los aspectos m\u00e1s superficiales y llamativos, soslaya los elementos positivos. Los estudios modernos han rehabilitado en gran medida a los fariseos.<\/p>\n<p>La vida religiosa de los fariseos se centraba en la meditaci\u00f3n y en la pr\u00e1ctica de la ley. Se preocupaban de las situaciones particulares no previstas por la ley para determinar cu\u00e1ndo y c\u00f3mo hab\u00ed\u00ada que actuar en conformidad con las normas de la tradici\u00f3n. Por eso la casu\u00ed\u00adstica se convirti\u00f3 en un elemento esencial de su ense\u00f1anza, y en el esfuerzo por precisar las normas de la ley llegaron a veces m\u00e1s all\u00e1 del texto; de aqu\u00ed\u00ad la importancia que conced\u00ed\u00adan a la tradici\u00f3n como complemento necesario de la ley. Tradici\u00f3n que se transmite oralmente, se enriquece continuamente con las ense\u00f1anzas de los rabinos y es objeto de incesantes discusiones que llevan a una pluralidad de tendencias, m\u00e1s rigurosas las unas y m\u00e1s condescendientes las otras. Estas tradiciones acabaron m\u00e1s tarde por ser codificadas en escritos que siguen teniendo un alto valor en el juda\u00ed\u00adsmo, como la Misnah y el Talmud (\/ supra, II, 5b).<\/p>\n<p>Frente al inmovilismo de la aristocracia, la tradici\u00f3n farisea era en muchos aspectos un factor de desarrollo. En el plano pr\u00e1ctico esto se traduc\u00ed\u00ada en una multiplicaci\u00f3n de observancias y en una severidad extendida a toda la pr\u00e1ctica de la ley, consideradas las unas y la otra como destinadas a acentuar la separaci\u00f3n del pueblo elegido de los \u00abimpuros paganos\u00bb y como testimonio alt\u00ed\u00adsimo de las bendiciones divinas.<\/p>\n<p>Profesaban adem\u00e1s ideas que ten\u00ed\u00adan un apoyo estructural muy tenue, negado a veces por los dem\u00e1s. Cre\u00ed\u00adan, en particular, en la resurrecci\u00f3n de todos los hombres, o s\u00f3lo de los justos; segu\u00ed\u00adan una angelolog\u00ed\u00ada muy precisa y desarrollada: de la insistencia en la unicidad y trascendencia de Dios llegaron a la fe en un mundo intermedio que cubr\u00ed\u00ada el vac\u00ed\u00ado entre Dios y el hombre, una corte celestial compuesta de \u00e1ngeles, a los que a\u00f1adieron m\u00e1s tarde los esp\u00ed\u00adritus malos. El aislacionismo ritual de los fariseos y su car\u00e1cter abierto en las posiciones doctrinales no son contradictorios; el primero los proteg\u00ed\u00ada del sincretismo, el segundo los obligaba a encontrar un apoyo en los textos b\u00ed\u00adblicos. Y es quiz\u00e1 de su aislacionismo singular de donde se deriva su nombre: perusim = fariseos = \u00abseparados\u00bb de los dem\u00e1s. Tuvo ciertamente un gran influjo popular el hero\u00ed\u00adsmo con que varias veces los fariseos se vieron obligados a demostrar con el martirio su fidelidad a la ley. Baste un ejemplo. En tiempos de Alejandro Janneo, sumo sacerdote, hubo choques bastante fuertes entre sus partidarios y los antagonistas capitaneados por los fariseos; en una ocasi\u00f3n, los soldados de Janneo realizaron una matanza; otra vez (en el a\u00f1o 88 a.C.) el sumo sacerdote hizo apresar a 800 fariseos y los crucific\u00f3 luego ante los ojos de sus mujeres e hijos, mientras \u00e9l celebraba su muerte con un banquete (Flavio Josefo, Antiq. Jud. XIII, 13-14; De Bel. Jud. I, 4).<\/p>\n<p>c) Saduceos. Representaban casi exclusivamente a la aristocracia sacerdotal. Su nombre est\u00e1 vinculado al sumo sacerdote Sadoc, de la \u00e9poca de Salom\u00f3n. Despu\u00e9s de la destrucci\u00f3n del segundo templo (70 d.C.) desaparecieron de la escena. No es verdad que los saduceos fueran todos ellos sacerdotes, todos ellos arist\u00f3cratas y todos residentes en Jerusal\u00e9n. Aunque los testimonios que han llegado a nosotros no lo digan expresamente, se cree que ten\u00ed\u00adan seguidores y simpatizantes entre otras clases y grupos sociales.<\/p>\n<p>Preocupados de mantener el orden p\u00fablico mientras ocupaban el poder los sel\u00e9ucidas y luego los romanos, no parece que se preocupasen mucho de las corrientes religiosas, a no ser para reprimirlas; as\u00ed\u00ad ocurri\u00f3, por ejemplo, con los movimientos mesi\u00e1nicos y fariseos. Eran conservadores no s\u00f3lo en pol\u00ed\u00adtica, sino tambi\u00e9n en religi\u00f3n, en donde se aten\u00ed\u00adan a una interpretaci\u00f3n literal de la ley, hecho \u00e9ste que se deb\u00ed\u00ada ampliamente a sus or\u00ed\u00adgenes. Era un movimiento que, al parecer, continuaba antiguas tradiciones y se opon\u00ed\u00ada, tanto en materia de fe como en cuesti\u00f3n de ritos, a todas las novedades.<\/p>\n<p>Con la aparici\u00f3n de nuevos movimientos vieron reducirse cada vez m\u00e1s su importancia y aumentar su aislamiento del pueblo, mientras que emprend\u00ed\u00adan cada vez m\u00e1s incursiones en el campo de la pol\u00ed\u00adtica. A la muerte de Alejandro Janneo, el poder cay\u00f3 en manos de su viuda, Alejandra (76-67 a.C.), que se inclin\u00f3 por los fariseos. Cuando ella muri\u00f3 estall\u00f3 una guerra civil entre saduceos y fariseos que prepar\u00f3 pr\u00e1cticamente la llegada de los romanos.<\/p>\n<p>Parece ser que lo que fue m\u00e1s tarde el \u00abcanon\u00bb b\u00ed\u00adblico (establecido en el siglo n d.C.) era entre los saduceos m\u00e1s limitado que entre los fariseos. Flavio Josefo no esconde su antipat\u00ed\u00ada por los saduceos, y en los pasajes en que habla de ellos no es muy claro (Antiq. Jud.XIII, 173; 297-298; XVIII, 16-17; XX, 199; De Bel. Jud. II, 164-166). Dice, de todas formas, que no cre\u00ed\u00adan en el destino y que afirmaban la libertad humana; pensaban que al morir desaparecer\u00ed\u00ada el alma, y no aceptaban la retribuci\u00f3n en otra vida; aceptaban exclusivamente las leyes escritas y rechazaban las tradiciones orales. Josefo afirma adem\u00e1s que a menudo se ve\u00ed\u00adan obligados a plegarse a la voluntad de los fariseos y que en los tribunales eran muy severos.<\/p>\n<p>En el siglo I de la era cristiana los saduceos ten\u00ed\u00adan gran poder en Jerusal\u00e9n gracias al templo y a la persona del sumo sacerdote, cabeza de la naci\u00f3n y presidente del sanedr\u00ed\u00adn, en donde gozaban de gran prestigio.<\/p>\n<p>Si Jes\u00fas critic\u00f3 a los fariseos debido a sus tradiciones, no fue ciertamente porque influyeran en su \u00e1nimo las ideas saduceas. Cabe pensar que, si se hubiera quedado en Galilea, probablemente no lo habr\u00ed\u00adan eliminado de forma tan brutal. Su conciencia mesi\u00e1nica lo impuls\u00f3 a subir a Jerusal\u00e9n y all\u00ed\u00ad, en su fortaleza, tuvo lugar el choque con los saduceos. Hab\u00ed\u00ada echado a los mercaderes del templo; hab\u00ed\u00ada sido acogido por la multitud con aclamaciones mesi\u00e1nicas; los saduceos vieron en peligro la seguridad de la naci\u00f3n jud\u00ed\u00ada bajo el control romano. En toda la historia de la pasi\u00f3n no se habla de los fariseos ni se sabe qu\u00e9 actitud tomaron en el sanedr\u00ed\u00adn. Aparentemente al menos, todo se desarroll\u00f3 en un ambiente saduceo.<\/p>\n<p>d) Esenios. La forma m\u00e1s original del juda\u00ed\u00adsmo en la \u00e9poca que nos interesa es el esenismo. Los esenios, conocidos antes casi exclusivamente por los testimonios de Fil\u00f3n de Alejandr\u00ed\u00ada y de Flavio Josefo, han saltado a primer plano desde 1947, cuando comenzaron los descubrimientos de sus manuscritos en la regi\u00f3n des\u00e9rtica de Qumr\u00e1n en la orilla noroccidental del mar Muerto. Los manuscritos encontrados -a juicio de la mayor\u00ed\u00ada de los autores- son todos ellos anteriores al 68 d.C. y nos ofrecen informes y testimonios de todo tipo. Nuestro inter\u00e9s se centra aqu\u00ed\u00ad en la Regla de la Comunidad (= 1QS), en la Regla de la Guerra (= 1QM) y en los Himnos (= 1QH). Lo que impresionaba a los escritores antiguos y a los lectores modernos es el g\u00e9nero de vida, singularmente elevado y distinto, por lo que sabemos, de las dem\u00e1s corrientes jud\u00ed\u00adas de la \u00e9poca. No se sabe de d\u00f3nde se deriva su nombre: Fil\u00f3n, que escrib\u00ed\u00ada en griego, los llama essaioi, y Flavio Josefo ess\u00e9no\u00ed\u00ad; es probable que estos t\u00e9rminos se deriven de hes\u00e9n-hasaya, \u00absanto-venerable\u00bb; ellos se designaban con el nombre de \u00abhijos del nuevo pacto\u00bb.<\/p>\n<p>Era muy estricta la observancia de las leyes mosaicas. Del \u00faltimo documento publicado (Rollo del Templo) se deduce que ellos reescribieron la parte legal del Pentateuco uniendo m\u00e1s estrechamente las diversas leyes, ampliando algunas y poni\u00e9ndolas todas ellas en labios de Dios, es decir, eliminando la intervenci\u00f3n de Mois\u00e9s. No viv\u00ed\u00adan en medio de la sociedad, sino separados de ella en peque\u00f1as comunidades y en lugares solitarios. En la comunidad de Qumr\u00e1n hab\u00ed\u00ada probablemente una comunidad m\u00e1s numerosa que las dem\u00e1s, con las personas que estaban al frente del movimiento, es decir, la direcci\u00f3n y la administraci\u00f3n general. Los miembros se divid\u00ed\u00adan en tres clases: sacerdotes, levitas y laicos. La comunidad m\u00e1s peque\u00f1a estaba constituida por 10 miembros presididos por un sacerdote. En las reuniones comunitarias cada uno ocupaba su puesto y tomaba parte en el consejo siguiendo un orden establecido. Las cuestiones generales de la comunidad eran tratadas por un consejo de 12 miembros y tres sacerdotes. Toda la comunidad estaba dirigida por los sacerdotes, a los que correspond\u00ed\u00ada siempre la precedencia. En la comunidad hab\u00ed\u00ada un inspector (paqid), un superintendente (mebaqqer) y un sabio (maskil).<\/p>\n<p>La admisi\u00f3n en la comunidad era muy compleja. El postulante era examinado por el inspector, que decid\u00ed\u00ada de su admisi\u00f3n o de su exclusi\u00f3n: \u00abSi es capaz de disciplina, lo introducir\u00e1 en el pacto&#8230;\u00bb (1QS VI, 14). Pero la admisi\u00f3n no supon\u00ed\u00ada la introducci\u00f3n en la vida de la comunidad: el candidato ten\u00ed\u00ada por delante un primer per\u00ed\u00adodo de prueba por un a\u00f1o. Al final eran \u00ablos muchos\u00bb (o sea, la asamblea) los que decid\u00ed\u00adan de su continuaci\u00f3n o de su expulsi\u00f3n; si continuaba, era admitido en el primer grado de la vida comunitaria por otro a\u00f1o (ibid, VI, 16-17). Despu\u00e9s del segundo a\u00f1o era examinado de nuevo para constatar si hab\u00ed\u00ada adquirido una debida comprensi\u00f3n de la ley y si su vida se hab\u00ed\u00ada mostrado conforme con las reglas de la comunidad (ibid, VI, 18-19); si el juicio era positivo, era introducido parcialmente en la comunidad, a la que pasaban desde entonces sus bienes y su trabajo, pero sin que se pusieran todav\u00ed\u00ada en \u00abel tesoro de la comunidad\u00bb, y no le estaba permitido todav\u00ed\u00ada sentarse en la mesa para comer con los miembros de la comunidad. S\u00f3lo al cabo del tercer a\u00f1o se integraba verdaderamente en la comunidad, a la que se destinaban todas sus posesiones, todo su trabajo y todo su saber (ibid, I, 1112). Se le asignaba un puesto al nuevo miembro, que ingresaba en el \u00abnuevo pacto\u00bb con una ceremonia singular, en la que era bendecido por los sacerdotes y prestaba un solemne juramento.<\/p>\n<p>La jornada, que empezaba al amanecer con una oraci\u00f3n al sol naciente, se divid\u00ed\u00ada entre el trabajo manual y las actividades espirituales. La tarde era ocupada en oraciones, lecturas y comentarios de la ley y de otros textos que se consideraban sagrados; la tercera parte de la noche se pasaba en una vigilia com\u00fan de oraci\u00f3n y estudio. Ten\u00ed\u00adan la obligaci\u00f3n de comer juntos, de orar juntos y de deliberar juntos. Su comunidad estaba regida por una r\u00ed\u00adgida disciplina y organizada de forma piramidal. No se divulgaban sus doctrinas, sino que se manten\u00ed\u00adan en secreto; ning\u00fan extra\u00f1o pod\u00ed\u00ada unirse a ellos en la oraci\u00f3n, en la mesa, en los ba\u00f1os rituales ni en el trabajo.<\/p>\n<p>Los esenios de Qumr\u00e1n no son exactamente iguales a los que nos describen Flavio Josefo y Fil\u00f3n; es evidente que los dos escritores jud\u00ed\u00ados quisieron hacer de ellos una descripci\u00f3n un tanto idealizada.<\/p>\n<p>He aqu\u00ed\u00ad algunas caracter\u00ed\u00adsticas de estos esenios de Qumr\u00e1n. Llevaban hasta el l\u00ed\u00admite m\u00e1ximo la pureza legal: no s\u00f3lo era contaminante el contacto con los paganos, sino incluso con los jud\u00ed\u00ados que no pertenec\u00ed\u00adan a la comunidad o con personas de clase inferior. A su juicio, pretend\u00ed\u00adan ser fieles al juda\u00ed\u00adsmo tradicional, renov\u00e1ndolo de la decadencia sufrida para vivirlo en toda su pureza, con un exasperado nacionalismo, con un antipaganismo activo y en franca oposici\u00f3n con la clase jud\u00ed\u00ada entonces dominante, a la que juzgaban tan corrompida que el \u00faltimo remedio era vivir en el retiro del desierto, esperando una intervenci\u00f3n extraordinaria de Dios; para ellos era indispensable un retorno riguroso a la ley y a los ideales de pureza. El dualismo y el predestinacionismo dominan todo el curso de la vida de los individuos y de la historia: lucha entre Dios y Belial dentro del hombre y del universo. Al tono de pesimismo y de fatalismo que caracteriza su pensamiento sobre la humanidad se a\u00f1ade una ilimitada confianza en Dios, pero solamente en favor de ellos -los hijos de la luz-, mientras que los dem\u00e1s -los hijos de las tinieblas- est\u00e1n destinados al exterminio.<\/p>\n<p>Ten\u00ed\u00adan un sentido profundo de los misterios divinos y estaban convencidos de que hab\u00ed\u00adan sido revelados a su comunidad por medio de luces especiales, gracias al estudio asiduo de las Sagradas Escrituras y de las interpretaciones espirituales y actualizantes de su maestro de justicia, personalidad \u00e9sta que dio ciertamente un colorido singular a la comunidad, caracterizando quiz\u00e1 al per\u00ed\u00adodo de su mayor esplendor, pero de la que ignoramos el nombre. Se trat\u00f3 desde luego de un esp\u00ed\u00adritu profundo y excepcional tanto en la espiritualidad como en el influjo que tuvo en el movimiento esenio. No es probable que con esta expresi\u00f3n los esenios designasen al \u00abfundador\u00bb.<\/p>\n<p>Su actitud problem\u00e1tica frente al culto oficial del templo fue durante alg\u00fan tiempo tema de discusi\u00f3n entre los qumranistas; hoy ha dejado de serlo. Seg\u00fan el juicio de los esenios, en las condiciones en que se encontraba, el templo no deb\u00ed\u00ada ser ya frecuentado; este juicio acentu\u00f3 y profundiz\u00f3 los aspectos religiosos de la comunidad, considerada como templo-hombre. La santidad y la verdad eran consideradas como las aut\u00e9nticas purificadoras del pecado. \u00abEl tributo de los labios tiene el agradable aroma de la justicia, y la vida perfecta  es como una ofrenda espont\u00e1nea\u00bb (1QS X, 3-5). Separados adrede del templo, se sent\u00ed\u00adan m\u00e1s cerca de los \u00e1ngeles y desarrollaron mucho la angelolog\u00ed\u00ada: \u00abSobre el polvo derramaste tu esp\u00ed\u00adritu de santidad para que estemos en comuni\u00f3n con los hijos del cielo\u00bb (1QH, fragm. 2,9-10); \u00abPurificaste a un esp\u00ed\u00adritu perverso para que estuviera en servicio&#8230; con el ej\u00e9rcito de los santos y entrase en comuni\u00f3n con la asamblea de los hijos del cielo\u00bb (1QH III, 21-22). Eran realmente febriles las esperanzas escatol\u00f3gicas de los esenios; estaban convencidos de la proximidad del fin y de que estaban viviendo las \u00faltimas fases que anteceden a la lucha final, tras la cual esperaban una felicidad paradis\u00ed\u00adaca en este mundo. Al parecer no ten\u00ed\u00adan la creencia en una inmortalidad feliz para los justos; al menos no se expresa nunca con claridad esta creencia en los manuscritos que tenemos. En este contexto se inserta su mesianismo, acentuado sobre todo en los \u00faltimos per\u00ed\u00adodos. Ser\u00ed\u00ada singularmente interesante saber m\u00e1s de ese esperado banquete de los miembros de la comunidad, \u00abcuando Dios haya hecho nacer al mes\u00ed\u00adas en medio de ellos\u00bb (1QSb I, 11-12), banquete durante el cual el \u00abmes\u00ed\u00adas de Aar\u00f3n\u00bb bendecir\u00e1 el pan y el vino; como se dijo anteriormente, parece ser que los esenios esperaban dos mes\u00ed\u00adas, uno laico (o de Israel) y el otro sacerdotal. Los esenios pose\u00ed\u00adan tambi\u00e9n colecciones de textos b\u00ed\u00adblicos, que interpretaban de acuerdo con sus esperanzas mesi\u00e1nicas, colecciones que anticipaban a las que, despu\u00e9s de ellos, est\u00e1n atestiguadas entre los cristianos y que llamamos \u00abtestimonia\u00bb. Tambi\u00e9n su metodolog\u00ed\u00ada exeg\u00e9tica de los textos b\u00ed\u00adblicos anticipa en varios aspectos la que vemos en el NT.<\/p>\n<p>De una atenta lectura de la Regla de la Comunidad se deduce que el movimiento esenio tuvo su propio desarrollo interior, reflejado en otros manuscritos, aun cuando las etapas sugeridas por alg\u00fan autor son m\u00e1s bien subjetivas. Algunos textos dan pie a la opini\u00f3n de que los esenios eran c\u00e9libes, mientras que otros hablan de familias; unos subrayan la exigencia de la comuni\u00f3n de bienes, mientras que otros hablan de su libre disponibilidad.<\/p>\n<p>El descubrimiento de los manuscritos esenios de Qumr\u00e1n ofrece nuevos e inesperados instrumentos para la lectura de los evangelios y para el estudio de los comienzos y de los primeros desarrollos del cristianismo. A pesar de diversos intentos, est\u00e1 a\u00fan por explicar el hecho de que los esenios no aparezcan nunca mencionados expresamente en los evangelios. La figura del maestro de justicia ofrece algunos rasgos parecidos a los de Jes\u00fas; pero las contraposiciones son muchas, por lo que la superposici\u00f3n de los dos personajes (que alg\u00fan tiempo intentaron hacer algunos estudiosos) es ciertamente arbitraria. El esenismo es un cap\u00ed\u00adtulo nuevo, que completa la fisonom\u00ed\u00ada del juda\u00ed\u00adsmo y la historia de los comienzos del cristianismo. Su encuadramiento hist\u00f3rico se puede resumir como sigue: 1) divisi\u00f3n del movimiento de los asideos, retiro al desierto de Qumr\u00e1n, formaci\u00f3n de un movimiento aut\u00f3nomo: del 168 a.C. al 134 m\u00e1s o menos; 2) desarrollo intenso en los a\u00f1os del 134 al 31 a.C.; 3) parcialmente interrumpido por un terremoto y por un incendio, el movimiento recobra vida, y en tiempos de Herodes el Grande goza de una grande y libre actividad: del 31 al 4 a.C.; 4) desde la muerte de Herodes hasta la destrucci\u00f3n de los edificios de Qumr\u00e1n (el a\u00f1o 68 d.C.), adquiere nuevos adeptos y simpatizantes, presenta una fisonom\u00ed\u00ada h\u00ed\u00adbrida, acent\u00faa las esperanzas escatol\u00f3gicas y nacionalistas: parece ser que una parte del mismo tom\u00f3 una actividad beligerante antirromana y que se adhiri\u00f3 a los movimientos extremistas de los zelotes y sicarios.<\/p>\n<p>Una presentaci\u00f3n de los esenios, escrita por un escritor no jud\u00ed\u00ado, demuestra la admiraci\u00f3n de que eran objeto y ofrece los rasgos esenciales geogr\u00e1ficos y morales del movimiento: \u00abAl oeste (del mar Muerto) los esenios ocupan algunos lugares de la costa, a pesar de que son nocivos. Es un pueblo \u00fanico en su g\u00e9nero y digno de admiraci\u00f3n en el mundo entero por encima de todos los dem\u00e1s: no tienen mujeres, han renunciado enteramente al amor, no tienen dinero, son amigos de las palmeras. Cada d\u00ed\u00ada crecen en igual n\u00famero, gracias a la multitud de reci\u00e9n llegados. En efecto, acuden en gran n\u00famero aquellos a los que, cansados de las vicisitudes de la fortuna, orientan la vida adapt\u00e1ndola a sus costumbres. Y as\u00ed\u00ad, durante miles de siglos, aunque parezca incre\u00ed\u00adble, hay un pueblo eterno en el que no nace nadie\u00bb (Plinio el Viejo, Natur.hist. V,15,73).<\/p>\n<p>e) Zelotes. A diferencia de las otras provincias de Oriente, Judea no quiso resignarse nunca al dominio romano ni se prest\u00f3 a verse integrada en el sistema del imperio. Desde el principio de la conquista romana, su historia se desarroll\u00f3 en una continua tensi\u00f3n, acompa\u00f1ada de revueltas contra los romanos, desde los tiempos de Pompeyo (63 a.C.) hasta los de Bar Kosba&#8217; (135 d.C.). Las principales causas del conflicto son de car\u00e1cter religioso e ideol\u00f3gico: la convicci\u00f3n de los jud\u00ed\u00ados de su elecci\u00f3n (\u00abel pueblo elegido\u00bby, por tanto, \u00fanico) y la amarga realidad de la sumisi\u00f3n a las leyes de un imperio id\u00f3latra, que conced\u00ed\u00ada honores divinos a sus emperadores, eran incompatibles. De todo ello se deriv\u00f3 una situaci\u00f3n de completa ant\u00ed\u00adtesis a las concepciones jud\u00ed\u00adas. La tensi\u00f3n encontr\u00f3 como canalizaci\u00f3n natural el reforzamiento en la fe mesi\u00e1nico-escatol\u00f3gica, en el centro de la cual estaba la esperanza de un renacimiento de la gloria de Israel y el ocaso del \u00abreino de la arrogancia\u00bb. La intensidad de este sentimiento fue creciendo con el tiempo y madur\u00f3, ocasionando un deterioro cada vez peor de las relaciones con la administraci\u00f3n romana.<\/p>\n<p>Seg\u00fan las noticias de Flavio Josefo, que es nuestro testigo m\u00e1s antiguo, el movimiento de los zelotes tuvo su origen en la constituci\u00f3n del censo ordenado por el legado de Siria Quirino (el 6-7 d.C.). El censo constitu\u00ed\u00ada el primer acto de la organizaci\u00f3n de Judea como provincia romana. Bajo la direcci\u00f3n de Judas el Galileo (de Gamala) y de Sadoc el fariseo se reclutaron fuerzas para la sedici\u00f3n armada, ya que a sus ojos la adhesi\u00f3n representaba una esclavitud insoportable; mientras tanto se aseguraba que Dios llegar\u00ed\u00ada en su ayuda y salvar\u00ed\u00ada sus vidas. Esta insurrecci\u00f3n armada logr\u00f3 muchos pros\u00e9litos; el n\u00famero de sus seguidores aument\u00f3 hasta afectar a toda la pol\u00ed\u00adtica jud\u00ed\u00ada y echar las semillas de la cat\u00e1strofe que comenz\u00f3 con la rebeli\u00f3n del 66 d.C. para acabar el a\u00f1o 70. Los zelotes (nombre que se deriva en \u00faltimo an\u00e1lisis del hebreo kennaim, \u00abcelosos\u00bb) pronto se convirtieron en gente levantisca y agresiva, se negaban con todos los medios a pagar los impuestos y a censarse, afirmaban el derecho a matar a cualquiera que pasase de los l\u00ed\u00admites del patio del templo reservados a los no jud\u00ed\u00ados.<\/p>\n<p>Resumiendo sus doctrinas, Flavio Josefo escribe: \u00abEs verdad que Judas y Sadoc comenzaron entre nosotros una intrusa cuarta secta filos\u00f3fica&#8230; Esta escuela est\u00e1 de acuerdo con todas las opiniones de los fariseos, a excepci\u00f3n de su pasi\u00f3n invencible por la libertad, ya que est\u00e1n convencidos de que s\u00f3lo Dios puede ser su gu\u00ed\u00ada y su soberano\u00bb (Antiq. Jud. XVIII, 9 y 23). Estaban dispuestos a soportar las m\u00e1s terribles torturas y hasta la muerte, y hasta a ver torturados a sus parientes y amigos antes que someterse al dominio romano. M\u00e1s que de una forma de anarquismo, los zelotes eran defensores absolutos de una teocracia, cuya instauraci\u00f3n presupon\u00ed\u00ada la eliminaci\u00f3n de todo poder en mano de los paganos. Se sent\u00ed\u00adan en la obligaci\u00f3n de promover con la fuerza la llegada de esta teocracia; predicaban el odio a los extranjeros y fomentaban la violencia contra ellos. De violencia en violencia, de agitaci\u00f3n en agitaci\u00f3n, contribuyeron a suscitar la incomprensi\u00f3n brutal de algunos gobernadores romanos, y as\u00ed\u00ad se lleg\u00f3 a la insurrecci\u00f3n del 66 (Flavio Josefo, o.c., XVIII, 23-25).<\/p>\n<p>Las condiciones econ\u00f3micas y sociales tuvieron ciertamente mucho que ver con el origen de esta agitaci\u00f3n fundamental de los zelotes, reclutados especialmente entre las capas m\u00e1s miserables del proletariado palestino. En ellos destacaba ciertamente la fe religiosa y el patriotismo; la fe fomentaba este patriotismo, pero su fanatismo fue realmente funesto. Apenas se sintieron bastante fuertes, sembraron el terror en Palestina, y sobre todo en Jerusal\u00e9n, para obligar a los ricos a combatir contra Roma y a deponer al sumo sacerdote. Uno de sus jefes, Menahem, hijo de Judas de Damala, parece ser que se arrog\u00f3 igualmente unos poderes mesi\u00e1nicos y que se present\u00f3 en el templo para ser coronado rey, pero fue matado por uno de sus rivales (Flavio Josefo, De Bel. Jud. II, 3-10).<\/p>\n<p>Los zelotes exportaron adem\u00e1s a la di\u00e1spora, especialmente a Egipto y a Cirenaica, su ideolog\u00ed\u00ada; pero la parte m\u00e1s radical se refugi\u00f3 finalmente en la fortaleza de Massada, en donde m\u00e1s tarde (el a\u00f1o 73) se suicidaron antes de rendirse a los romanos (Flavio Josefo, o.c., VII, 320-340). Es importante observar que no hay duda alguna sobre las relaciones de un sector bastante importante de los esenios con el movimiento zelote, como lo demuestran las excavaciones arqueol\u00f3gicas de Massada (cf tambi\u00e9n Flavio Josefo, o.c. II, 4; III, 1-2). Tambi\u00e9n los fariseos, en lo m\u00e1s hondo de sus pensamientos, odiaban a los romanos que ocupaban Palestina y anhelaban con confianza la liberaci\u00f3n, aunque no cre\u00ed\u00adan que fuera posible acelerar su relaci\u00f3n m\u00e1s que con la oraci\u00f3n y la piedad, acompa\u00f1ada de una esperanza ardiente.<\/p>\n<p>La punta de lanza de los zelotes eran los sicarios (de sica, pu\u00f1al), extremistas de la ideolog\u00ed\u00ada zelote. Su nombre, impuesto probablemente por los romanos y utilizado corrientemente por Flavio Josefo, se debe al hecho de que bajo su ropa escond\u00ed\u00adan siempre un pu\u00f1al con el que hacer justicia. Seg\u00fan dice Flavio Josefo, representaban un fen\u00f3meno que hab\u00ed\u00ada aparecido en el per\u00ed\u00adodo en que era procurador F\u00e9lix; tambi\u00e9n los Hechos de los Ap\u00f3stoles los mencionan en este per\u00ed\u00adodo (Heb 21:38). La novedad consist\u00ed\u00ada en la t\u00e9cnica empleada para eliminar a sus enemigos. Escribe Flavio Josefo: \u00abLos sicarios tramaron una conjura contra los que quer\u00ed\u00adan aceptar la sumisi\u00f3n a los romanos y lucharon contra ellos de todas formas como enemigos, saqueando sus posesiones y sus ganados y pegando fuego a sus casas\u00bb (o.c., VII, 254). Para sus acciones asesinas escog\u00ed\u00adan preferentemente las asambleas festivas, ya que se mezclaban con la gente, mataban a la v\u00ed\u00adctima escogida y hu\u00ed\u00adan sin posibilidad de ser identificados. Su primera v\u00ed\u00adctima fue un tal Jonat\u00e1n ben An\u00e1n, que hab\u00ed\u00ada sido sumo sacerdote (Flavio Josefo, Antiq. Jud. XX, 162-166; De Bel. Jud. II, 254-257).<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n un disc\u00ed\u00adpulo de Jes\u00fas hab\u00ed\u00ada formado parte de este grupo de celosos guardianes de la ley y de la independencia pol\u00ed\u00adtica: Sim\u00f3n, llamado tambi\u00e9n \u00abcananeo\u00bb (Luc 6:15; Heb 1:13), que en hebreo y en arameo equivale precisamente a zelote (Mat 10:4; Mar 3:18).<\/p>\n<p>f) Los partidos y Jes\u00fas. En estas condiciones hist\u00f3ricas efervescentes no improvisadas, sino resultado de una secular preparaci\u00f3n de conjunto, no estaba muy de acuerdo con las ense\u00f1anzas cotidianas contraponer la conducta de un sacerdote o de un levita a la de un samaritano y proponer a este \u00faltimo como ejemplo de amor al pr\u00f3jimo (Luc 10:25-27). Y cuando Jes\u00fas dijo: \u00abSab\u00e9is que se dijo: Amar\u00e1s a tu pr\u00f3jimo y odiar\u00e1s a tu enemigo. Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos y rezad por los que os persiguen, para que se\u00e1is hijos de vuestro Padre celestial&#8230;\u00bb (Mat 5:43-45), los oyentes comprend\u00ed\u00adan perfectamente que no era \u00e9sta una norma abstracta: el \u00abenemigo\u00bb lo ten\u00ed\u00adan todos a la vista; eran los romanos.<\/p>\n<p>La aparici\u00f3n de Jes\u00fas en la sociedad jud\u00ed\u00ada dio lugar a un acontecimiento singular. La conciencia de ser el Hijo del hombre le confer\u00ed\u00ada una autoridad sin precedentes; sin embargo, no se comport\u00f3 como si no tuviera precedentes. Su posici\u00f3n no fue la de una nomolatr\u00ed\u00ada o culto a la ley, pero tampoco la de un antinomismo u oposici\u00f3n a la ley: \u00abNo pens\u00e9is que he venido a derogar la ley y los profetas; no he venido a derogarla, sino a perfeccionarla\u00bb (Mat 5:17). Sea cual sea la interpretaci\u00f3n que se haga de este pasaje tan discutido, est\u00e1 claro que esta declaraci\u00f3n tan solemne indica que para Jes\u00fas la ley segu\u00ed\u00ada siendo una norma fundamental de conducta. Sin embargo, \u00e9l da su interpretaci\u00f3n a veces en sentido revolucionario o escandaloso para sus oyentes: unas veces la aten\u00faa y otras la exaspera. A veces la aten\u00faa hasta llegar a abrogar ciertas observancias rituales (Mar 2:23-28; Mar 3:1-6; Mar 7:1-23); a veces acent\u00faa el rigor de las prescripciones morales (cf Mt 5-7). Establece entre los mandamientos una estricta jerarqu\u00ed\u00ada y -en la l\u00ed\u00adnea de los profetas- interioriza y espiritualiza la \u00e9tica jud\u00ed\u00ada; m\u00e1s all\u00e1 de las acciones, escruta las intenciones, y tiene m\u00e1s en cuenta la rectitud de la mente que la correcci\u00f3n exterior de un legalismo formal. Ante su p\u00fablico y tambi\u00e9n ante sus disc\u00ed\u00adpulos, Jes\u00fas se ve continuamente expuesto a la fiebre mesi\u00e1nica y a la tentaci\u00f3n zelote, siempre atento a trazarse una l\u00ed\u00adnea de demarcaci\u00f3n cuidadosa y sutil entre lo religioso y lo pol\u00ed\u00adtico y a subrayar que el poder romano hab\u00ed\u00ada sido establecido por Dios y que era preciso servirle con lealtad (Mar 12:17). Su ense\u00f1anza, muy cerca en bastantes aspectos de la de los rabinos, contiene adem\u00e1s visiones claramente desalentadoras, incluso para los que se mostraban sensibles a sus palabras y a su comportamiento. Descubrir que alguna que otra de las frases del evangelio guarda cierto parecido con alg\u00fan dicho rab\u00ed\u00adnico no significa nada: se trata de expresiones cronol\u00f3gicamente inciertas y atribuidas no a la misma personalidad, sino sacadas del recuerdo de muchas personas; otras veces esas frases se encuentran en un contexto que cambia su significado, por lo que la semejanza es s\u00f3lo aparente; el tono mismo de las palabras de Jes\u00fas es muy distinto. Su comportamiento est\u00e1 perfectamente encuadrado en las condiciones hist\u00f3ricas y sociales de entonces, y precisamente por eso podemos medir, al menos en parte, las dificultades que encontraba su auditorio y las incomprensiones que a veces se originaban. Si se tienen presentes las condiciones pol\u00ed\u00adticas, sociales y religiosas del juda\u00ed\u00adsmo, no es de extra\u00f1ar la negativa a aceptar a Jes\u00fas y se comprenden muy bien ciertas actitudes suyas y de sus ap\u00f3stoles.<\/p>\n<p>Dejando aparte toda consideraci\u00f3n teol\u00f3gica, de la que de todas formas no podemos prescindir, Jes\u00fas naci\u00f3 y tuvo que actuar en un per\u00ed\u00adodo dif\u00ed\u00adcil. Consciente de todo lo que le esperaba, se dirigi\u00f3 a Jerusal\u00e9n, donde fue acogido triunfalmente como mes\u00ed\u00adas y se declar\u00f3 oficialmente Hijo del hombre, ofreciendo de este modo a los saducegs un doble motivo para que lo condenaran a muerte, atestiguando su fidelidad a Roma y su devoci\u00f3n al Dios \u00fanico. Entre sus disc\u00ed\u00adpulos y la predicaci\u00f3n de los mismos est\u00e1 su resurrecci\u00f3n y pentecost\u00e9s, y con ellas la revelaci\u00f3n de la divinidad del maestro. Pero todo esto no supon\u00ed\u00ada en lo m\u00e1s m\u00ed\u00adnimo la necesidad de alejarse de la sinagoga, es decir, del juda\u00ed\u00adsmo. El alejamiento fue lento y penoso para el cristianismo naciente, que se vio obligado a dar un paso que felizmente no dio nunca con los dos pies, dando muy pronto con dolor (pero sin vacilaci\u00f3n) el testimonio -que deb\u00ed\u00ada valer necesariamente- de sus ra\u00ed\u00adces hebreas al defender valientemente una parte de s\u00ed\u00ad mismo en el AT, a pesar de ser consciente de que esas ra\u00ed\u00adces iban a constituir un problema permanente. La Iglesia sent\u00ed\u00ada que el juda\u00ed\u00adsmo era un vestido que resultaba cada vez m\u00e1s estrecho; pero de vez en cuando a lo largo de la historia tuvo que pagar su demasiada cercan\u00ed\u00ada o su excesiva lejan\u00ed\u00ada del mismo [7 Jesucristo III].<\/p>\n<p>9. JUDEO-CRISTIANOS. No resulta f\u00e1cil definir lo que es el judeo-cristianismo. No tiene sentido representarlo como una amalgama m\u00e1s o menos afortunada de juda\u00ed\u00adsmo y de cristianismo. Por este camino toda forma de cristianismo es judeo-cristiana, ya que reivindica para s\u00ed\u00ad el patrimonio espiritual de Israel, y en particular el AT. En este sentido toda la gran Iglesia es judeo-cristiana; pero se trata de una conclusi\u00f3n demasiado f\u00e1cil.<\/p>\n<p>En nuestros d\u00ed\u00adas algunos autores han investigado para llegar a una definici\u00f3n m\u00e1s adecuada, pero con resultados que manifiestan la dificultad del camino recorrido hasta ahora; las motivaciones son sustancialmente dos: el t\u00e9rmino hebreo (jud\u00ed\u00ado), \u00bfdebe tomarse en sentido \u00e9tnico o en sentido religioso? \u00bfQu\u00e9 observancias legales distinguen a los judeo-cristianos? Al margen de alg\u00fan aspecto particular, el juda\u00ed\u00adsmo y el cristianismo marcan el encuentro de dos civilizaciones; baste la comparaci\u00f3n entre la forma asumida por el cristianismo en el Oriente semita (muy marcado por sus or\u00ed\u00adgenes palestinos) y la forma asumida en los pa\u00ed\u00adses de cultura greco-latina; la misma historia de la Iglesia de Jerusal\u00e9n, tan confusa para nosotros por las escasas noticias que se han podido recoger, es una nueva prueba de ello. El cristianismo del Oriente semita (o siro-palestino) de la gran Iglesia se distingue, por ejemplo, del de la Iglesia greco-latina por una valoraci\u00f3n bastante menor de los conceptos fundamentales del paulinismo y por una adhesi\u00f3n a criterios disciplinares y lit\u00fargicos y a esquemas del pensamiento jud\u00ed\u00ado y rab\u00ed\u00adnico.<\/p>\n<p>Desde los primeros a\u00f1os, el cristianismo choc\u00f3 con el problema de la clausura y de la apertura a todos los pueblos, problema que aparece con suficiente claridad en una lectura de los evangelios y de los Hechos de los Ap\u00f3stoles. Para Jes\u00fas, la elecci\u00f3n de Israel constituye un hecho indiscutible; \u00e9l limit\u00f3 su acci\u00f3n en este mundo a \u00ablas ovejas perdidas de la casa de Israel\u00bb (Mat 15:24), dirigi\u00e9ndose a los paganos s\u00f3lo excepcionalmente (cf Mar 7:24-30; Mat 8:5-13). A los doce les dio tambi\u00e9n la consigna: \u00abNo vay\u00e1is por tierra de paganos&#8230;\u00bb (Mat 10:5). Pero hacia los paganos y con los samaritanos \u00e9l no s\u00f3lo no demuestra jam\u00e1s desprecio y odio, sino que de buena gana los propone a  veces como personas ejemplares a sus oyentes jud\u00ed\u00ados, previendo incluso su rechazo oficial: \u00abMuchos del oriente y del occidente vendr\u00e1n y se sentar\u00e1n con Abrah\u00e1n, Isaac y Jacob en el reino de Dios, pero los hijos del reino ser\u00e1n echados a las tinieblas de fuera; all\u00ed\u00ad ser\u00e1 el llanto y el crujir de dientes\u00bb (Mat 8:11-12). Toda la confrontaci\u00f3n misteriosa juda\u00ed\u00adsmo-cristianismo la expresa, en t\u00e9rminos v\u00e1lidos todav\u00ed\u00ada, san Pablo en la carta a los Romanos (cc. 9-11).<\/p>\n<p>BIBL.: AA.VV. (edit., M. Avi-Yonah y Z. Baras), Society and Religion in the Second Temple Period, Massada, Jerusal\u00e9n 1977; AA.VV. (edit., S. Safari y M. 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El esp\u00ed\u00adritu del juda\u00ed\u00adsmo<br \/>\nIndependientemente del lugar geogr\u00e1fico, los jud\u00ed\u00ados se han sentido m\u00e1s o menos como si estuvieran viviendo en Tierra Santa; algunos, m\u00e1s que menos, como Jud\u00e1 Halevi, el poeta espa\u00f1ol, cuyos grandes poemas de amor a Si\u00f3n han sido una constante fuente de inspiraci\u00f3n para jud\u00ed\u00ados desde que se publicaron por primera vez.<\/p>\n<p>I. LA ALIANZA PATRIARCAL O ANCESTRAL: BERIT ABOT. El comienzo de esta \u00ed\u00adntima vinculaci\u00f3n con la tierra es muy anterior a los tiempos medievales. Los jud\u00ed\u00ados siempre se han comprendido a s\u00ed\u00ad mismos como formando parte de una alianza entre su pueblo y Dios, que viene desde Abrah\u00e1n, Isaac y Jacob. Desde el principio esta relaci\u00f3n inclu\u00ed\u00ada la tierra de Israel como un constituyente indispensable de la realidad de la alianza. Su Dios, que llama a Abrah\u00e1n de su tierra natal, era \u00abElohei Ha-aretz\u00bb, el Dios de la tierra. Cuando Abrah\u00e1n llega a la tierra se establece la alianza: \u00abYo establezco mi pacto contigo y con tu descendencia despu\u00e9s de ti de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n. Un pacto perpetuo. Yo ser\u00e9 tu Dios y el de tu descendencia despu\u00e9s de ti. Yo te dar\u00e9 a ti y a tu descendencia despu\u00e9s de ti en posesi\u00f3n perpetua la tierra en la que habitas ahora como extranjero, toda la tierra de Cana\u00e1n. Yo ser\u00e9 vuestro Dios\u00bb (G\u00e9n 17,7-8). La denominaci\u00f3n y la santificaci\u00f3n del pueblo son inseparables de la santidad de la tierra.<\/p>\n<p>La promesa a Abrah\u00e1n fue confirmada a los patriarcas siguientes, Isaac y Jacob. M\u00e1s tarde, cuando Mois\u00e9s es enviado a Egipto a liberar al pueblo de la esclavitud, obra en el nombre de la alianza patriarcal. S\u00f3lo hay un posible destino despu\u00e9s del \u00e9xodo: la tierra de Israel.<\/p>\n<p>A1 entrar en la tierra bajo la gu\u00ed\u00ada de Josu\u00e9, se le encarga: \u00abS\u00e9 fuerte y ten \u00e1nimo, porque t\u00fa deber\u00e1s dar a este pueblo la posesi\u00f3n de la tierra que a sus padres jur\u00e9 dar\u00bb (Jos 1,6).<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de tomar posesi\u00f3n de la tierra, el agricultor israelita ten\u00ed\u00ada que ir con su diezmo al santuario. Como parte de la confesi\u00f3n del diezmo ten\u00ed\u00ada que hacer la siguiente oraci\u00f3n: \u00abMira desde tu santa morada, desde los cielos, y bendice a tu pueblo y a la tierra que nos has dado, como hab\u00ed\u00adas jurado a nuestros padres, tierra que mana leche y miel\u00bb (Dt 26,15).<\/p>\n<p>Las referencias son demasiado numerosas para referirlas. Lo que se\u00f1alan todas es un lazo inseparable entre el pueblo y la tierra, entre el pueblo santo y la tierra santa. Los destinos de este pueblo y de esta tierra est\u00e1n ligados, unidos por la promesa de Dios. Lo mismo en la tierra que en el exilio, sigue siendo parte de su identidad y conciencia.<\/p>\n<p>2. LA ALIANZA DEL SINA\u00ed\u008d: BERIT SINA\u00ed\u008d. Hay una segunda alianza importante para nuestro prop\u00f3sito. A esta alianza se ha hecho alusi\u00f3n ya en el ciclo de los relatos de Abrah\u00e1n. Sin embargo, no se hace plenamente consciente hasta el monte Sina\u00ed\u00ad. Leemos lo siguiente en el G\u00e9nesis, en el preludio de la destrucci\u00f3n de Sodoma: \u00ab\u00bfOcultar\u00e9 yo a Abrah\u00e1n lo que voy a hacer, cuando ha de convertirse en un pueblo grande y fuerte y cuando en \u00e9l ser\u00e1n bendecidas todas las naciones de la tierra? No; le pondr\u00e9 al corriente para que ordene a sus hijos y a su casa, despu\u00e9s de \u00e9l, que observen la ley del Se\u00f1or, practicando la justicia y el derecho, de modo que el Se\u00f1or cumpla en Abrah\u00e1n cuanto ha prometido acerca de \u00e9l\u00bb (18,17-19). M\u00e1s tarde, en el monte Sina\u00ed\u00ad, esta intimaci\u00f3n a guardar el camino del Se\u00f1or se convierte en la Torah, el sistema de 613 mandamientos que van a guiar la vida de los descendientes de Abrah\u00e1n, el nuevamente liberado pueblo de Israel. Los pensadores jud\u00ed\u00ados han entendido normalmente que estas dos alianzas siguen vigentes, sin que la segunda suplante a la primera. As\u00ed\u00ad, el pueblo de Israel tiene una doble santidad: la alianza ancestral con su promesa de la tierra y la alianza del Sina\u00ed\u00ad con sus mandamientos. Desde el punto de vista de la primera, Israel fuera de casa, fuera de su tierra, est\u00e1 incompleto. No est\u00e1 cumpliendo su deber de ocupar la tierra y habitar en ella como pueblo de Dios; su santidad est\u00e1 disminuida. Sin embargo, la alianza del Sina\u00ed\u00ad no depende de la tierra. La Torah es port\u00e1til y su santidad acompa\u00f1a al pueblo a todos los lugares que habita. Muchos de los mandamientos no pueden cumplirse fuera de la tierra, porque est\u00e1n relacionados con el asentamiento y cultivo de la tierra y la celebraci\u00f3n en el templo de Jerusal\u00e9n. No obstante, la santidad de la Torah del Sina\u00ed\u00ad prevalece en todas partes.<\/p>\n<p>3. EL CONTENIDO DE LAS ALIANZAS. El rabino Joseph B. Soloveitchik discut\u00ed\u00ada estas dos alianzas en un discurso ya famoso a los sionistas religiosos de Am\u00e9rica, los Mizrachi, en los a\u00f1os sesenta. Resaltaba que el contenido de la alianza del Sina\u00ed\u00ad es claro para nosotros. \u00abSe expresa a s\u00ed\u00ad misma en estatutos y juicios, en la promesa de observar 613 mandamientos\u00bb. Esto da al pueblo jud\u00ed\u00ado su car\u00e1cter y prop\u00f3sito, distintivos: su yiud. Preguntaba despu\u00e9s: \u00abPero \u00bfcu\u00e1l es el contenido de la alianza patriarcal? Aparte de la circuncisi\u00f3n, Dios no dio mitzvoth a los patriarcas&#8230; Me parece que el contenido de la alianza patriarcal se manifiesta asimismo en el sentido de separaci\u00f3n del jud\u00ed\u00ado; en su aislamiento existencial; en el hecho de que debe luchar contra filosof\u00ed\u00adas y fuerzas pol\u00ed\u00adticas seculares que el no jud\u00ed\u00ado culto ignora; en el hecho de que la seguridad de la sociedad generalmente no ofrece ipso facto seguridad al jud\u00ed\u00ado. En otras palabras, el juda\u00ed\u00adsmo de la alianza patriarcal se expresa en nuestra identificaci\u00f3n con Abrah\u00e1n el hebreo: `Todo el mundo por una parte, y \u00e9l por otra&#8217;. (Esta \u00faltima cita es un comentario midr\u00e1sico sobre la palabra hebrea ibri. La ra\u00ed\u00adz eber puede significar `por otra partes\u00bb.<\/p>\n<p>\u00abLa alianza patriarcal se realiza dentro de la conciencia jud\u00ed\u00ada porque otros se\u00f1alan y dicen: `\u00c2\u00a1Es jud\u00ed\u00ado!&#8217; En una palabra, la alianza patriarcal halla expresi\u00f3n en el sentido de unidad con klal Yisrael (el colectivo entero de Israel), en la participaci\u00f3n de uno en el conjunto de todos los jud\u00ed\u00ados, y en la conciencia del hecho de que ser jud\u00ed\u00ado es algo singular y \u00fanico. El que carece de esta mentalidad y no se siente a s\u00ed\u00ad mismo ligado al extra\u00f1o y parad\u00f3jico destino jud\u00ed\u00ado, carece de la santidad de la alianza patriarcal. Uno puede observar la Torah y los mandamientos y estar plenamente dentro de la alianza del Sina\u00ed\u00ad, pero al mismo tiempo estar profanando la santidad patriarcal\u00bb. En otras palabras esta alianza es una alianza de sino, de su destino: goral.<\/p>\n<p>As\u00ed\u00ad pues, podemos decir que los jud\u00ed\u00ados hacen derivar de la alianza ancestral o patriarcal su fuerte sentido de pertenecer a una familia: sorteos los hijos de los padres y madres de Israel. Como miembros de la misma familia cuidamos unos de otros, nos alegramos de los \u00e9xitos de los dem\u00e1s y lloramos cuando cualquier porci\u00f3n de la familia afronta la tragedia. La alianza del Sina\u00ed\u00ad es una alianza de aprendizaje: espec\u00ed\u00adficamente, hacer aquello que se nos ha mandado. La figura central de esta manera es Mois\u00e9s, que es conocido en la tradici\u00f3n jud\u00ed\u00ada como \u00abnuestro maestro\u00bb.<\/p>\n<p>4. IMPLICACIONES MESI\u00ed\u0081NICO-REDENTORAS. Cada una de las alianzas tiene su propio dinamismo redentor. Para la Berit Abot, el drama de la redenci\u00f3n se centra en la tierra. Fuera de la tierra, Israel est\u00e1 incompleto, en el exilio; la alianza sigue sin estar cumplida. La vuelta a la tierra, por tanto, tiene un significado mesi\u00e1nico. La alianza se actualiza: una vez m\u00e1s el Dios de la tierra es su Dios. La posesi\u00f3n de la tierra y la soberan\u00ed\u00ada sobre ella es el signo del retorno al favor redentor, posiblemente el comienzo de una era mesi\u00e1nica.<\/p>\n<p>La conciencia de la alianza del Sina\u00ed\u00ad se preocupa por la actualizaci\u00f3n de su programa de los mandamientos de la Torah como fuerza directriz de cada fase de la vida del pueblo. Se centra en la cuesti\u00f3n de los jud\u00ed\u00ados que tienen poder para crear las circunstancias en las que poner por obra los t\u00e9rminos de la alianza. El retorno a la tierra puede ser un signo de perd\u00f3n de cualquiera de los pecados que fueron la causa de que el pueblo fuera al exilio y tiene la finalidad de ofrecer una nueva oportunidad para mejorar la actuaci\u00f3n pasada. Esperando que se siga la sociedad m\u00e1s perfecta inspirada en la Torah.<\/p>\n<p>Para entender el significado religioso de Israel para los jud\u00ed\u00ados deben tenerse en cuenta ambas alianzas. Act\u00faan conjuntamente, dando lugar a diferentes acentos. Existen bajo formas religiosas y secularizadas. As\u00ed\u00ad, en la evoluci\u00f3n del sionismo hallamos jud\u00ed\u00ados religiosos lo mismo que sionistas seculares preocupados por la supervivencia del pueblo jud\u00ed\u00ado. Tem\u00ed\u00adan que la emancipaci\u00f3n y sus consecuencias condujeran a la completa asimilaci\u00f3n o a la aniquilaci\u00f3n antisemita. Sus prevenciones desafortunadamente se cumplieron y se confirmaron en el holocausto, as\u00ed\u00ad como la asimilaci\u00f3n general que invade a las comunidades de la di\u00e1spora. Encontramos tambi\u00e9n jud\u00ed\u00ados religiosos que est\u00e1n motivados por las preocupaciones del Sina\u00ed\u00ad, la oportunidad de realizar m\u00e1s las responsabilidades de la alianza en la tierra que fuera de ella, que incluye el mandato de ocupar la tierra y hacerla florecer. Los sionistas seculares tambi\u00e9n tienen una versi\u00f3n de la conciencia del Sina\u00ed\u00ad: desean construir una sociedad enraizada en los valores jud\u00ed\u00ados de la justicia.<\/p>\n<p>La empresa sionista est\u00e1 as\u00ed\u00ad motivada por ambas formas de conciencia de alianza. La emancipaci\u00f3n condujo a la p\u00e9rdida de soberan\u00ed\u00ada sobre la vida comunitaria jud\u00ed\u00ada, un alto precio por la integraci\u00f3n dentro del moderno Estado. Ahora los jud\u00ed\u00ados quedar\u00ed\u00adan integrados en su lugar de residencia como plenos ciudadanos. Esta adhesi\u00f3n, se tem\u00ed\u00ada, ser\u00ed\u00ada un desaf\u00ed\u00ado insuperable para la identificaci\u00f3n con la naci\u00f3n jud\u00ed\u00ada. La Berit Abot estaba en peligro. Pronto la Berit Sina\u00ed\u00ad estar\u00ed\u00ada amenazada tambi\u00e9n por el proceso de indigenizaci\u00f3n seguido. Los intentos de conservar un fuerte sentido de vida comunitaria se encontraron con el desarrollo del moderno antisemitismo pol\u00ed\u00adtico y racial. La soberan\u00ed\u00ada jud\u00ed\u00ada sobre la antigua patria jud\u00ed\u00ada era una necesidad para la supervivencia de ambos impulsos de las alianzas. Un Estadonaci\u00f3n fuerte ser\u00ed\u00ada el garante de la supervivencia f\u00ed\u00adsica y de la renovaci\u00f3n espiritual del pueblo jud\u00ed\u00ado en todas partes.<\/p>\n<p>5. EL ESTADO DE ISRAEL. El cumplimiento de la aspiraci\u00f3n sionista y del viejo sue\u00f1o de nuestro pueblo tuvo lugar con la creaci\u00f3n del Estado de Israel en 1948 mediante una resoluci\u00f3n de la Asamblea General de las Naciones Unidas. Desde ese momento el Estado se ha transformado de modo progresivo en un elemento significativo de la vida religiosa, espiritual y moral de los jud\u00ed\u00ados de cualquier parte. Esto ha sido verdad especialmente a partir de junio de 1967, cuando Jerusal\u00e9n pas\u00f3 a estar bajo control israel\u00ed\u00ad durante la guerra de los seis d\u00ed\u00adas.<\/p>\n<p>La guerra hab\u00ed\u00ada estado precedida por semanas de terror que se apoder\u00f3 de los jud\u00ed\u00ados cuando oyeron las amenazas y vieron los preparativos para arrojar al mar a todos los jud\u00ed\u00ados israelles. La r\u00e1pida, dram\u00e1tica, decisiva y totalmente inesperada escapada del desastre y la vuelta a Jerusal\u00e9n supuso un cambio decisivo para la mayor\u00ed\u00ada de los jud\u00ed\u00ados. Ahora se identificaron con Israel y su patrimonio espiritual renacido, como una aventura totalmente fresca y nueva para la vida jud\u00ed\u00ada moderna. Se percataron de que el renacimiento de Israel representa un compromiso de supervivencia para la naci\u00f3n jud\u00ed\u00ada, la determinaci\u00f3n de reconstruirse a s\u00ed\u00ad misma despu\u00e9s del violento ataque del holocausto. Despu\u00e9s de dos mil a\u00f1os de relativa impotencia para defenderse a s\u00ed\u00ad mismos, los jud\u00ed\u00ados tendr\u00ed\u00adan ahora el poder para autoprotegerse y, lo que es m\u00e1s significativo, para trazar su destino como un pueblo moderno con ra\u00ed\u00adces antiguas.<\/p>\n<p>Aprender a usar este poder para crear un nuevo Estado ha sido una fuente de constantes desaf\u00ed\u00ados. Incluyen \u00e9stos la aglutinaci\u00f3n de numerosos grupos de refugiados de Europa y los pa\u00ed\u00adses \u00e1rabes, construir una sociedad moderna y justa y el intento de crear un centro espiritual para los jud\u00ed\u00ados del mundo mientras procura defenderse a s\u00ed\u00ad mismo y encontrar un modo de vida pac\u00ed\u00adfico con sus vecinos.<\/p>\n<p>Los jud\u00ed\u00ados est\u00e1n muy orgullosos de los logros del Estado, aunque tienen clara conciencia de los muchos problemas que Israel afronta. De hecho, jud\u00ed\u00ados de todo el mundo tratan de actuar como socios responsables en el desarrollo de la vida israel\u00ed\u00ad. Son muy sensibles a los temas que se relacionan con la seguridad, estabilidad y la moral de sus ciudadanos. Muchas actividades comunitarias jud\u00ed\u00adas en la di\u00e1spora se relacionan con Israel: conferencias a cargo de prominentes eruditos o l\u00ed\u00adderes israel\u00ed\u00ades, la creaci\u00f3n de fondos con fines educativos y humanitarios, fomento de la inversi\u00f3n econ\u00f3mica. Las visitas a Israel son frecuentes, y muchos j\u00f3venes siguen parte de su educaci\u00f3n all\u00ed\u00ad. Estas actividades dan a los jud\u00ed\u00ados individuales y a las comunidades jud\u00ed\u00adas un significativo sentido de participaci\u00f3n con los jud\u00ed\u00ados israel\u00ed\u00ades en la construcci\u00f3n de la naci\u00f3n.<\/p>\n<p>Todo esto ha conducido a un sentimiento vital de identidad comunal y nacional jud\u00ed\u00ada -el cumplimiento de la alianza patriarcal-, que incluye esfuerzos por mantener bien asistidas a las comunidades de la di\u00e1spora, prestando mucha atenci\u00f3n a la ayuda a los jud\u00ed\u00ados que est\u00e1n en circunstancias angustiosas, como en Rusia, Siria y Etiop\u00ed\u00ada.<\/p>\n<p>As\u00ed\u00ad pues, el renacimiento del Estado de Israel en su tierra de la alianza ancestral ha marcado un renovado compromiso con la poblaci\u00f3n jud\u00ed\u00ada, que ha sido siempre la esencia de la conciencia de la alianza patriarcal. En esta perspectiva, la supervivencia del pueblo a lo largo de la historia es ella misma, un fen\u00f3meno sagrado, que anima a muchos jud\u00ed\u00ados en la actualidad jud\u00ed\u00ados comprometidos y otros algo alejados de la tradici\u00f3na fortalecer sus lazos jud\u00ed\u00ados e incluso a profundizar su modo de entender las ense\u00f1anzas religiosas, espirituales y morales que constituyen su herencia y se derivan de la alianza del Sina\u00ed\u00ad.<\/p>\n<p>6. PODER: BENDICIONES Y DILEMAS. As\u00ed\u00ad, el poder es necesario para sobrevivir como pueblo independiente. El poder es necesario tambi\u00e9n para la realizaci\u00f3n de la visi\u00f3n del Sina\u00ed\u00ad. Este desaf\u00ed\u00ado exige que el juda\u00ed\u00adsmo haga frente al mundo real y a los asuntos de la vida moderna. Los que no tienen poder pueden sentarse en las orillas y moralizar. Es infinitamente m\u00e1s dif\u00ed\u00adcil erradicar la pobreza, crear puestos de trabajo y combatir el terrorismo y las guerras con dignidad. Hay que elegir, y a menudo se cometen errores. A veces incluso las mejores opciones tienen algunas consecuencias desafortunadas e imprevistas.<\/p>\n<p>El poder del Estado significa una oportunidad para hacer que el juda\u00ed\u00adsmo sea algo vivo, para poner los mandamientos de Dios en pr\u00e1ctica como gu\u00ed\u00ada de una sociedad moderna. \u00bfPuede lo sagrado entrar en el mundo y transformarlo, o debe lo sagrado quedar enclaustrado en la sinagoga o los centros de estudio, lejos de las tensiones de la vida real? \u00bfPueden los jud\u00ed\u00ados crear una sociedad que sea fiel a los valores de la bondad y la justicia? \u00bfO son \u00e9stas apropiadas s\u00f3lo para los sue\u00f1os y no para la realidad?<\/p>\n<p>Puesto que los jud\u00ed\u00ados consideran la lucha mediante el poder y sus implicaciones como un tema cr\u00ed\u00adtico actualmente, debemos meditar sobre este asunto y ampliar la dial\u00e9ctica. En nuestro tiempo, hemos llegado a darnos cuenta de que las palabras \u00e1speras y actitudes t\u00e1citas pod\u00ed\u00adan terminar en una forma de articulaci\u00f3n particularmente peligrosa. Los jud\u00ed\u00ados est\u00e1n con frecuencia preocupados de que no recordemos las lecciones del poder. A lo largo de nuestra historia hemos tenido poder suficiente para negociar nuestra existencia, manteni\u00e9ndonos como una entidad f\u00ed\u00adsica y espiritual distinta. Cada cierto tiempo el equilibrio se ha inclinado contra nosotros. Carec\u00ed\u00adamos del poder para protegernos, y sufrimos por ello. El caso m\u00e1s extremo de lo \u00faltimo ha tenido lugar en nuestro mismo tiempo. Durante el holocausto sufrimos una impotencia extrema. No pudimos hacer casi nada para salvar a seis millones de jud\u00ed\u00ados, que fueron destruidos, y a las numerosas comunidades que experimentaron desplazamientos. Este acontecimiento fatal est\u00e1 todav\u00ed\u00ada fresco en nuestras mentes y evoca pesadillas en muchos de aquellos que sobrevivieron. Sin embargo, nuestra generaci\u00f3n ha experimentado tambi\u00e9n un milagro. El nacimiento y desarrollo del Estado de Israel, a pesar de sus muchos problemas, es nada menos que un milagro moderno. Esperamos y pedimos que sea \u00abreshit zemihat geulatenu\u00bb, el primer florecimiento de la gran redenci\u00f3n prometida. Israel se considera hoy entre las grandes potencias mundiales en cuanto a capacidad militar. En toda nuestra historia no hemos sido tan poderosos absoluta o relativamente como lo somos hoy. Hasta donde la memoria alcanza, hemos pasado de una extrema impotencia a un poder\u00ed\u00ado extremo. Pero este poder no es s\u00f3lo una ventaja; es un desaf\u00ed\u00ado. Una naci\u00f3n puede emborracharse con su propio poder, como le sucedi\u00f3 al antiguo Egipto de los faraones. \u00bfVamos a ignorar la lecci\u00f3n del profeta Zacar\u00ed\u00adas: \u00abNo por el poder de las armas ni por la violencia, sino por mi esp\u00ed\u00adritu, palabra del Se\u00f1or todopoderoso\u00bb? Leemos estos versos en la Hanukah, trayendo a la memoria la victoria y poder\u00ed\u00ado de los Macabeos. Son un desaf\u00ed\u00ado permanente para quienes ostentan poder.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 es este esp\u00ed\u00adritu de Dios al que se refiere Zacar\u00ed\u00adas? Con toda seguridad, es parte de la conciencia del Sina\u00ed\u00ad. Antes que Zacar\u00ed\u00adas, hab\u00ed\u00ada sido ya bellamente descrito por Isa\u00ed\u00adas con respecto al l\u00ed\u00adder mesi\u00e1nico: \u00abSobre \u00e9l reposar\u00e1 el esp\u00ed\u00adritu del Se\u00f1or: esp\u00ed\u00adritu de sabidur\u00ed\u00ada y de inteligencia, esp\u00ed\u00adritu de consejo y de fuerza, esp\u00ed\u00adritu de conocimiento y de temor del Se\u00f1or\u00bb. El sentido de la verdad, la justicia y la bondad caracterizar\u00e1 sus acciones. Repara en el resultado. \u00abEl lobo habitar\u00e1 con el cordero, el leopardo se acostar\u00e1 junto al cabrito; ternero y leoncillo pacer\u00e1n juntos, un chiquillo los podr\u00e1 cuidar. La vaca y la osa pastar\u00e1n en compa\u00f1\u00ed\u00ada, juntos reposar\u00e1n sus cachorros, y el le\u00f3n como un buey comer\u00e1 hierba\u00bb. El esp\u00ed\u00adritu de Dios queda patente cuando el poderoso no abusa de los d\u00e9biles, sino que aprende a vivir con ellos en el mismo mundo. Adem\u00e1s, es un deber del rico y del poderoso iniciar este proceso. Ellos deben asumir la responsabilidad, utilizando su riqueza -la fuerza y riqueza que Dios les ha confiado- para ayudar a otros. Esta es nuestra visi\u00f3n del futuro.<\/p>\n<p>La arrogancia del poder consiste en el empe\u00f1o de imponer a otros mi voluntad de modo total y completo. En efecto, las necesidades de otros deben ser ignoradas, su dignidad y derechos tenidos en nada. La tentaci\u00f3n del poder est\u00e1 en so\u00f1ar que puedes alcanzar todo lo que deseas, forzando una decisi\u00f3n si es necesario con tu poder. M\u00e1s que pensar en un \u00e9xito modesto, crees que puedes tenerlo todo. Los humildes saben que en el mundo imperfecto en el que vivimos la voluntad inadecuada normalmente tiene que ser adecuada. La arrogancia de quererlo todo puede llevar a no tener nada. En el lenguaje de Pirke Abot: \u00abTafasta merubah, lo tefasta; si intentas tomar o arrebatar demasiado, acabas por no tener nada\u00bb. Es una verdad que es aplicable a much\u00ed\u00adsimas \u00e1reas de la vida.<\/p>\n<p>Palabras pronunciadas dentro de la comunidad como meras palabras pueden finalmente mover y justificar hechos criminales que estaban lejos de la intenci\u00f3n original de quienes las dijeron. Me estoy refiriendo, por supuesto, de nuevo a nuestra experiencia del siglo xx del holocausto, que nos ha ense\u00f1ado que creencias y actitudes hostiles afectan en \u00faltima instancia a nuestra conducta respecto a los otros. Los hechos pueden ponerse en marcha con palabras, y finalmente el proceso de deshumanizaci\u00f3n puede conducir a la destrucci\u00f3n. Tras siglos de deshumanizar a los jud\u00ed\u00ados los hechos siguieron las palabras, y hubimos de enfrentarnos con nuestra conocida tragedia. En el acelerado ritmo de vida actual, el proceso es m\u00e1s r\u00e1pido. Encerrar a \u00e1rabes inocentes en una choza y quemarlos hasta morir es un ejemplo de ese fen\u00f3meno. Aquellos que detentan poder y autoridad deben ser incluso m\u00e1s cuidadosos con sus palabras, porque incluso sus palabras tienen poder. \u00abHakhamim, heezaharu bedibreykhem: Sabios, tened cuidado con vuestras palabras\u00bb, se nos aconseja en Pirke Abat. Sabio consejo, ciertamente.<\/p>\n<p>7. ALIANZAS EN CONFLICTO. Los dos tipos de conciencia de la alianza pueden estar en conflicto. Porque el modo de pensar del Sina\u00ed\u00ad el cumplimiento de las normas de la Torah de paz, justicia y compasi\u00f3n, deben ser equilibradas con los otros mandamientos de asentamiento y cultivo de la tierra y con el deber de crear una existencia segura par\u00f3 los jud\u00ed\u00ados. Quienes toman decisiones deben concertar c\u00f3mo equilibrar las normas concurrentes y sopesar cada componente de la situaci\u00f3n. No todos los elementos pueden ser satisfechos de forma total o absoluta en el intento de alcanzar una soluci\u00f3n equilibrada.<\/p>\n<p>Sin embargo, la conciencia de la alianza ancestral tiene solamente un punto en el orden del d\u00ed\u00ada: la posesi\u00f3n de la tierra, soberan\u00ed\u00ada y poder con que proteger la supervivencia jud\u00ed\u00ada seg\u00fan su visi\u00f3n de la alianza. Otras consideraciones son irrelevantes.<\/p>\n<p>La realidad actual de Israel refleja a menudo el conflicto de estos modos de pensar. Tradicionalmente, en los jud\u00ed\u00ados ha predominado la conciencia del Sina\u00ed\u00ad, y han intentado aplicar los mandamientos a la realidad diaria. La disposici\u00f3n de \u00e1nimo de los jud\u00ed\u00ados de la pos-emancipaci\u00f3n y del posholocausto parece estar m\u00e1s preocupada por la pura supervivencia. Ha habido un decidido cambio hacia la conciencia de la alianza ancestral incluso en muchos de los defensores de<br \/>\nla tradici\u00f3n aprendida del Sina\u00ed\u00ad. La vida y el pensamiento jud\u00ed\u00ados deber\u00ed\u00adan reflejar estas dos antiguas alianzas fundacionales que configuraron a nuestro pueblo a lo largo de los siglos. Queda por ver c\u00f3mo elegir\u00e1n los jud\u00ed\u00ados afrontar sus responsabilid\u00e1des.<\/p>\n<p>J. Howard<\/p>\n<p>II. La vida jud\u00ed\u00ada<br \/>\nI. LAS ESCRITURAS HEBREAS Y LA COMPRENSI\u00ed\u201cN CRISTIANA. LO m\u00e1s b\u00e1sico de las Escrituras jud\u00ed\u00adas es denominado por el pueblo jud\u00ed\u00ado el Tanakh, o la Biblia hebrea. Es lo que los cristianos llaman el \u00abAntiguo Testamento\u00bb; pero esta denominaci\u00f3n impone una interpretaci\u00f3n sobre la funci\u00f3n y prop\u00f3sito de estas Escrituras. Sugiere que, en contraste con el \u00abAntiguo\u00bb Testamento, el \u00abNuevo\u00bb es mejor, y que debe preferirse por ser la realizaci\u00f3n del \u00abAntiguo\u00bb; \u00e9ste es considerado incompleto.<\/p>\n<p>Los jud\u00ed\u00ados no consideran las Escrituras hebreas, y particularmente los cinco primeros libros (el Pentateuco, o libros de Mois\u00e9s) como algo completo en s\u00ed\u00ad o de por s\u00ed\u00ad. Tienen en cuenta un texto escrito; pero tambi\u00e9n una interpretaci\u00f3n oral que completa la Biblia hebrea. Esta interpretaci\u00f3n que completa el texto y hace su mensaje aplicable a la vida diana comienza al mismo tiempo que el mensaje escrito. Las interpretaciones orales son tan v\u00e1lidas como el material escrito, y el texto y la interpretaci\u00f3n deben entenderse juntos. En efecto, las tradiciones oral y escrita son una. Los cristianos son conscientes del texto escrito, pero ignoran en gran medida la tradici\u00f3n oral.<\/p>\n<p>El complejo de texto e interpretaci\u00f3n puede dividirse en dos grandes \u00e1reas: el material legal y las instrucciones morales. Todo esto junto es denominado Torah. El mismo t\u00e9rmino Torah es muy com\u00fanmente entendido de tres maneras: a) los cinco primeros libros de Mois\u00e9s, del G\u00e9nesis al Deuteronomio (el Pentateuco); b) el conjunto de la Biblia hebrea, con la escritura distinta del Pentateuco, que aporta un modo de entender el Pentateuco; y c) el conjunto de la Biblia hebrea m\u00e1s su interpretaci\u00f3n orientada a la pr\u00e1ctica. Un jud\u00ed\u00ado religioso optar\u00ed\u00ada por la \u00faltima descripci\u00f3n. Los judios que viven una vida basada en el texto solo se considera que son herejes. Los fariseos, a pesar de la publicidad a menudo tendenciosa y negativa del NT, abogaban por la idea de una relaci\u00f3n creciente y viva entre texto e interpretaci\u00f3n, entre la tradici\u00f3n escrita y Dios, su autor, y el individuo. Hicieron posible que todos, ricos y pobres, trabajadores y pr\u00ed\u00adncipes o sacerdotes, formaran plenamente parte de la tradici\u00f3n. Con ese esp\u00ed\u00adritu, la tradici\u00f3n jud\u00ed\u00ada ha buscado siempre hacer posible a todos una relaci\u00f3n con Dios en toda \u00e9poca y bajo cualquier circunstancia, en casa o entre gentiles, en tiempos de tolerancia o de persecuci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u00e1) La Biblia hebrea. La Biblia hebrea presenta tres grandes divisiones: los libro! de Mois\u00e9s o Pentateuco, los Profetas y los Escritos. Los libros de Mois\u00e9s son G\u00e9nesis, Exodo, Lev\u00ed\u00adtico, N\u00fameros y Deuteronomio. La divisi\u00f3n llamada de los \u00abProfetas\u00bb est\u00e1 a su vez dividida en dos unidades principales, profetas anteriores y profetas posteriores. Los profetas anteriores incluyen los libros de Josu\u00e9, Jueces, 1-2Samuel y 1-2Reyes. Estos libros prosiguen la historia de la alianza de la antigua comunidad jud\u00ed\u00ada, comenzada en el Pentateuco. Los profetas posteriores incluyen los diversos libros de profec\u00ed\u00ada de la Biblia hebrea. Estos son presentados no en sentido cronol\u00f3gico, sino m\u00e1s bien en funci\u00f3n de su extensi\u00f3n, siguiendo el estilo de colecci\u00f3n textual en el mundo antiguo. Estos libros son: Isa\u00ed\u00adas, Jerem\u00ed\u00adas y Ezequiel; y el \u00ablibro de los doce profetas\u00bb: Oseas, Joel, Am\u00f3s, Abd\u00ed\u00adas, Jon\u00e1s, Miqueas, Nah\u00fan, Habacuc, Sofon\u00ed\u00adas, Ageo, Zacar\u00ed\u00adas y Malaqu\u00ed\u00adas.<\/p>\n<p>Los Escritos consisten en una colecci\u00f3n de materiales de diversos tipos. Los Salmos son poemas de oraci\u00f3n, escritos al estilo de la poes\u00ed\u00ada religiosa del Pr\u00f3ximo Oriente antiguo. Abordan todos los aspectos de la preocupaci\u00f3n humana. Los Proverbios son sentencias que tratan de la condici\u00f3n humana: el libro de Job es una larga reflexi\u00f3n sobre la cuesti\u00f3n de la justicia divina en nuestro mundo. Siguiendo a estas tres obras m\u00e1s largas hay cinco \u00abrollos\u00bb: el Cantar de los Cantares es un poema de amor que se entiende diversamente: como descripci\u00f3n de un apasionado amor humano o amor de Dios a Israel; Rut es un cuento sobre la amistad humana, situado en la \u00e9poca de los Jueces; Lamentaciones es un lamento por la ca\u00ed\u00adda del reino de Jerusal\u00e9n en manos de los babilonios en el 587 a.C.; Qoh\u00e9let es otra reflexi\u00f3n sobre la condici\u00f3n humana, y Ester es un cuento de corte, que describe las peligrosas circunstancias en las que la comunidad jud\u00ed\u00ada se encontraba en tierras extranjeras despu\u00e9s de la derrota del reino a manos de los babilonios. Despu\u00e9s viene el libro de Daniel, una narraci\u00f3n de tipo prof\u00e9tico situada tambi\u00e9n en el per\u00ed\u00adodo posterior al 586 a.C.; luego los libros de Esdras Nehem\u00ed\u00adas y 1-2Cr\u00f3nicas, obras que detallan la historia del pueblo jud\u00ed\u00ado durante el exilio babil\u00f3nico y en el per\u00ed\u00adodo de la restauraci\u00f3n de la comunidad en su patria ancestral bajo los persas, hasta cerca del a\u00f1o 400 a. C.<\/p>\n<p>b) Historia y alianza. Como vimos antes, la historia del pueblo jud\u00ed\u00ado en tiempos antiguos est\u00e1 contenida en el Pentateuco y profetas anteriores, prolongada despu\u00e9s en Esdras, Nehem\u00ed\u00adas y Cr\u00f3nicas. Es una historia de promesa y cumplimiento. Comienza con la creaci\u00f3n, sigue reflexionando sobre la sociedad humana en conjunto y luego sobre la especial relaci\u00f3n de Dios con los descendientes de Abrah\u00e1n, Isaac y Jacob, el pueblo de Israel. Toda la historia est\u00e1 basada en la noci\u00f3n de alianza, un acuerdo contractual entre Dios y la humanidad. La alianza hace que la seguridad sea accesible a los creyentes, pero al mismo tiempo exige responsabilidad. Elementos clave en cualquier relaci\u00f3n de este tipo son la consistencia y la fidelidad. Un sello de todo viejo acuerdo contractual, libremente contra\u00ed\u00addo, es el amor paciente: Dios despliega esa constancia y amor en esta relaci\u00f3n con el pueblo elegido, al que Dios ha escogido para ser un modelo de santidad y piadosa conducta. Dios acepta la naturaleza humana, y tras cada extrav\u00ed\u00ado del pacto de la alianza, est\u00e1 siempre dispuesto a reconciliarse con las criaturas y con el pueblo que Dios ha creado y al que ama.<\/p>\n<p>Los profetas fueron suscitados por Dios para recordar al pueblo las obligaciones nacidas de la alianza. Sus llamadas a la bondad, la justicia y la rectitud est\u00e1n ordenadas por Dios, que no quiere castigar sin avisar. Incluso en su castigo hay una oferta de seguridad y restauraci\u00f3n abierta para el penitente, y aun en la condenaci\u00f3n m\u00e1s severa existe esperanza.<\/p>\n<p>Incluso despu\u00e9s del exilio babil\u00f3nico, que los profetas ven como el resultado de numerosas violaciones de la alianza en los reinos de la moral y de la \u00e9tica, as\u00ed\u00ad como en los dominios del rito, Dios restaura al pueblo en su patria, y el antiguo templo de Jerusal\u00e9n es finalmente reconstruido. El profeta Ezequiel describe a Dios marchando al exilio junto al pueblo.<\/p>\n<p>Como se ve por lo dicho antes, el orden de los libros de las Escrituras hebreas difiere del de las Escrituras cristianas en que la Biblia hebrea concluye con los Escritos, y las versiones cristianas de las mismas Escrituras colocan a los profetas posteriores despu\u00e9s de los Escritos e inmediatamente antes de los evangelios. Las Escrituras de la Biblia hebrea est\u00e1n ordenadas de modo que ense\u00f1an un modo de vida en el contexto de la historia (G\u00e9nesis-2Reyes), despu\u00e9s ponen la atenci\u00f3n en el funcionamiento de la relaci\u00f3n de la alianza (profetas posteriores). La Biblia hebrea se cierra con los Escritos, textos de diversos tipos, no necesariamente limitados a aspectos espec\u00ed\u00adficos de la historia o temas de profec\u00ed\u00ada, sino que encarnan aspectos de la relaci\u00f3n del creyente con Dios y de la experiencia de \u00e9l. Se dir\u00ed\u00ada que el prop\u00f3sito del orden cristiano es subrayar la relaci\u00f3n directa de \u00abpromesa\u00bb en los profetas con \u00abcumplimiento\u00bb en los evangelios.<\/p>\n<p>c) El individuo y la comunidad en la relaci\u00f3n de la alianza. En nuestra sociedad apreciamos al individuo, y los derechos individuales est\u00e1n cuidadosamente equilibrados frente a los derechos de la sociedad. A1 menos en teor\u00ed\u00ada, los individuos se mantienen o caen de acuerdo con sus propias acciones. Mientras que nuestras leyes y mandatos morales se ordenan al individuo y s\u00f3lo despu\u00e9s a la comunidad como un todo, la Biblia hebrea se dirige a la naci\u00f3n en primer lugar, y s\u00f3lo secundariamente a los individuos que la componen. Mois\u00e9s habla al pueblo. De cada generaci\u00f3n y \u00e9poca de la historia del antiguo Israel, pocos individuos est\u00e1n identificados; y aunque sean escogidos por buenos o por malos, el pueblo entero toma parte en su destino. Hasta el exilio babil\u00f3nico, la alianza opera dentro de un sistema de responsabilidad comunitaria (o corporativa); cuando un profeta condena a un rey perverso, la condenaci\u00f3n afecta al pueblo en su conjunto. Todo el pueblo participa en el destino del reino, con independencia de su acci\u00f3n o inacci\u00f3n particular en cualquier asunto.<\/p>\n<p>El \u00abindividuo\u00bb comienza a emerger del pueblo en la \u00e9poca del exilio babil\u00f3nico, cuando sin duda much\u00ed\u00adsimas personas no pod\u00ed\u00adan aceptar un triste destino provocado por las acciones de un rey pecador o de l\u00ed\u00adderes enga\u00f1osos. El individuo s\u00f3lo aparece plenamente en el per\u00ed\u00adodo helen\u00ed\u00adstico, unos trescientos a\u00f1os m\u00e1s tarde. En esa \u00e9poca, los fariseos est\u00e1n promoviendo la causa de la Torah haci\u00e9ndola accesible a toda persona.<\/p>\n<p>d) El prop\u00f3sito de la historia y de las leyes. La Torah es un anteproyecto de vida. Su prop\u00f3sito es orientar las acciones de la gente de modo que puedan llevar una vida piadosa. Esta direcci\u00f3n se lleva a cabo a trav\u00e9s de la historia y por medio de la legislaci\u00f3n o mandamientos. Como hemos dicho, la Torah se,.propone ser accesible a todos, y su evoluci\u00f3n y crecimiento est\u00e1 en manos humanas. Su meta es crear un mundo piadoso.<\/p>\n<p>e) Pecado, arrepentimiento y el mes\u00ed\u00adas. Una gran diferencia entr\u00e9 las visiones jud\u00ed\u00ada y cristiana de la humanidad es que en el juda\u00ed\u00adsmo falta totalmente cualquier noci\u00f3n de la ca\u00ed\u00adda o de un pecado original que se pasa de una generaci\u00f3n a la siguiente. El cristianismo ve los efectos del pecado de Ad\u00e1n y Eva transmitidos a trav\u00e9s de las generaciones. Es un desperfecto en el hombre, una distorsi\u00f3n de la imagen divina, a cuya semejanza el hombre fue creado. Por eso la noci\u00f3n de mes\u00ed\u00adas es diferente para cristianos y jud\u00ed\u00ados. Para los jud\u00ed\u00ados, nadie puede reparar los pecados del individuo; la restauraci\u00f3n. de una relaci\u00f3n apropiada con Dios est\u00e1 en manos del individuo solo. El culto del templo, y m\u00e1s tarde la oraci\u00f3n, facilitan la restauraci\u00f3n o reconciliaci\u00f3n; pero ning\u00fan intermediario puede intervenir entre Dios y el hombre, ning\u00fan intermediario (sacerdote) es necesario para el perd\u00f3n. Dios escucha al penitente y examina las acciones de la persona en cuanto signos de sinceridad o doblez. Hay siempre perd\u00f3n para el penitente sincero. La verdadera prueba reside en la conducta posterior del individuo. Por este modo de entender se puede apreciar por qu\u00e9 para el juda\u00ed\u00adsmo la Torah est\u00e1 \u00abcompleta\u00bb. La Iglesia primitiva desarroll\u00f3 un sentido diferente del problema del perd\u00f3n \u00faltimo del individuo mediante el renacimiento a una nueva vida de j\u00fasticia por medio de Jes\u00fas; as\u00ed\u00ad, para los cristianos, el \u00abNuevo Testamento\u00bb es considerado como el cumplimiento del \u00abAntiguo\u00bb, una nueva alianza de por vida, que desplaza (aunque no niega) la alianza m\u00e1s antigua. El NT comienza con el nacimiento del mes\u00ed\u00adas y $u revelaci\u00f3n despu\u00e9s del bautismo de Juan (Mt 3,13-17), con Juan identificado como El\u00ed\u00adas (Lc 1,17). Este es el cumplimiento de la promesa de la profec\u00ed\u00ada de Malaqu\u00ed\u00adas (Mal 4,5), que para los cristianos pone fin al AT.<\/p>\n<p>Los jud\u00ed\u00ados de hoy, como tambi\u00e9n los de \u00e9pocas antiguas, discrepan en su interpretaci\u00f3n de la idea mesi\u00e1nica: Algunos jud\u00ed\u00ados actualmente contemplan al mes\u00ed\u00adas como un rey de la estirpe de David, plenamente humano y amado de Dios, que actuar\u00ed\u00ada como un protector para todos los jud\u00ed\u00ados, .ayud\u00e1ndoles a llevar una vida piadosa. Existe en el juda\u00ed\u00adsmo un intento consciente de minimizar la importancia de la persona del mes\u00ed\u00adas. En el pasado, cuando las comunidades jud\u00ed\u00adas reconocieron a algunas figuras como el mes\u00ed\u00adas, se produjo tragedia, derramamiento de sangre y frustraci\u00f3n de esperanzas. Un virulento antisemitismo sigui\u00f3 a menudo a una pretensi\u00f3n mesi\u00e1nica. Las ideas jud\u00ed\u00adas concernientes al mec\u00ed\u00adas tienden a ser de este mundo y concretas; por eso los jud\u00ed\u00ados se preguntan: \u00abSi Jes\u00fas es el mec\u00ed\u00adas, \u00bfc\u00f3mo es que no ha cambiado nada?\u00bb Para algunos jud\u00ed\u00ados, el mec\u00ed\u00adas puede que no sea tanto una persona cuanto un modo de existir, un tiempo de paz mundial y libertad, como en la visi\u00f3n del profeta Isa\u00ed\u00adas del le\u00f3n y el cordero:<br \/>\nTanto entre los cristianos como entre los jud\u00ed\u00ados, algunos son fundamentalistas, y afirman una visi\u00f3n muy clara de la persona y papel del mes\u00ed\u00adas. En general, aunque la idea mesi\u00e1nica est\u00e1 presente en el juda\u00ed\u00adsmo actual, son las acciones piadosas las que se enfatizan. Quiz\u00e1 los cristianos tienen una actitud similar respecto a la segunda venida. El tiempo no es conocido; s\u00f3lo cabe la especulaci\u00f3n. Sin embargo, ofrece esperanza. El punto clave es que, hasta la segunda venida, los cristianos tienen una misi\u00f3n, y se les desaf\u00ed\u00ada tambi\u00e9n a vivir el serm\u00f3n del monte. Adem\u00e1s, los cristianos han descubierto que los grupos que esperan un retorno inminente han causado un gran da\u00f1o. Muchos han hallado una relaci\u00f3n directa entre un mesianismo cristiano demasiado vivo y concreto y el antisemitismo. A este respecto, algunos de los l\u00ed\u00adderes jud\u00ed\u00ados m\u00e1s sabios han aconsejado gran cautela.<\/p>\n<p>f) Disputa y di\u00e1logo. Los distintos sentidos de c\u00f3mo se podr\u00ed\u00ada alcanzar la meta de la piedad condujo a jud\u00ed\u00ados y cristianos a diferentes interpretaciones de las Escrituras hebreas en su conjunto, y de pasajes espec\u00ed\u00adficos en particular. En las \u00e9pocas antigua y medieval tuvieron lugar disputas entre jud\u00ed\u00ados y cristianos respecto a interpretaciones de la Escritura, habiendo los cristianos reclamado las Escrituras hebreas como propias y consider\u00e1ndolas plenamente relacionadas con las Escrituras del NT. Ciertamente, desde el principio el cristianismo intent\u00f3 subrayar sus profundas conexiones con el juda\u00ed\u00adsmo, incluso al trazar el linaje jud\u00ed\u00ado de Jes\u00fas. Demostrando referencias cristianas en el AT, el cristianismo no s\u00f3lo avanz\u00f3 la apropiaci\u00f3n de las Escrituras hebreas, sino que dio al cristianismo la antig\u00fcedad que toda tradici\u00f3n religiosa de reciente desarrollo busca para apoyar sus pretensiones de legitimidad. Por su parte, el pueblo jud\u00ed\u00ado continu\u00f3 viviendo de la Torah, convalidando con sus acciones su pretensi\u00f3n de integridad. Algunos se enzarzaron en disputas relativas a los modos de entender la Escritura, no tanto para negar al cristianismo su base como fiara enfatizar su absoluta separaci\u00f3n del juda\u00ed\u00adsmo en varias cuestiones clave de creencia. Adem\u00e1s, intentaron desbaratar la idea, a menudo proclamada por los cristianos, de que el exilio y la impotencia jud\u00ed\u00adas eran prueba del abandono por parte de Dios. Como era de esperar, la venida del mec\u00ed\u00adas, o la ausencia de ella, era el mayor centro de atenci\u00f3n del debate.<\/p>\n<p>Siguen varias fases que est\u00e1n en el coraz\u00f3n de algunas famosas disputas \u00abmesi\u00e1nicas\u00bb:<br \/>\nEn relaci\u00f3n con la doctrina de la Trinidad; que sufri\u00f3 el ataque por parte de los jud\u00ed\u00ados y de miembros de otras religiones tambi\u00e9n, los cristianos respondieron se\u00f1alando la afirmaci\u00f3n de Dios (Gen 1,26): \u00abHagamos al hombre a nuestra imagen\u00bb, y vieron aqu\u00ed\u00ad, en virtud del uso del plural, una implicaci\u00f3n de que el Dios que habla ten\u00ed\u00ada colaboradores en la creaci\u00f3n. Incluso el credo jud\u00ed\u00ado: \u00abEscucha, Israel: El Se\u00f1or, nuestro Dios, es el \u00fanico Se\u00f1or\u00bb (Dt 6,4), se entend\u00ed\u00ada que se refer\u00ed\u00ada a \u00abtres que son uno\u00bb (Se\u00f1or\/nuestro Dios\/Se\u00f1or =uno). La interpretaci\u00f3n jud\u00ed\u00ada de estas mismas Escrituras no ve\u00ed\u00ada en absoIuto referencias a la pluralidad de Dios. El Shema (Dt 6,4) deja clara la absoluta unidad de Dios, mientras Elohim, como uno de los nombres de Dios, significa \u00abtodopoderoso\u00bb, y en el uso plural en G\u00e9n 1,26 es el \u00abnos mayest\u00e1tico\u00bb.<\/p>\n<p>Varios pasajes que se consideraba que conten\u00ed\u00adan un n\u00facleo mesi\u00e1nico y que se refer\u00ed\u00adan a Jes\u00fas son dignos de tenerse en cuenta por el debate a que han dado lugar. Uno es G\u00e9n 49,10 (Jacob est\u00e1 bendiciendo a sus hijos antes de morir): \u00abEl cetro no ser\u00e1 arrebatado de Jud\u00e1, ni el bast\u00f3n de mando de entre sus pies hasta que venga aqu\u00e9l a quien pertenece (o hasta que Sil\u00f3 venga; o hasta que venga a Sil\u00f3) y a quien los pueblos obedecer\u00e1n\u00bb. Tanto estudiosos jud\u00ed\u00ados como cristianos ve\u00ed\u00adan en este vers\u00ed\u00adculo una referencia mesi\u00e1nica; pero donde los jud\u00ed\u00ados ve\u00ed\u00adan una referencia al rey David, ungido de Dios (mes\u00ed\u00adas), o a un rey del linaje de David futuro mes\u00ed\u00adas desconocido de la estirpe de David, los cristianos ve\u00ed\u00adan aqu\u00ed\u00ad una clara referencia a Jes\u00fas, cuyo linaje se hace remontar hasta David al comienzo del evangelio seg\u00fan Mateo. En esta misma l\u00ed\u00adnea, la profec\u00ed\u00ada de Isa\u00ed\u00adas en el cap\u00ed\u00adtulo 11 ha sido entendida por los cristianos como referida a la aparici\u00f3n de Jes\u00fas, mientras que en el juda\u00ed\u00adsmo este cap\u00ed\u00adtulo es un cap\u00ed\u00adtulo de esperanza de una futura era mesi\u00e1nica, sin \u00abfecha fija\u00bb, y al mismo tiempo una esperanza, expresada en t\u00e9rminos de hip\u00e9rbole prof\u00e9tica, de la aparici\u00f3n en un futuro pr\u00f3ximo de un rey bueno que conducir\u00ed\u00ada al pueblo de nuevo a la observancia de la alianza.<\/p>\n<p>El famoso pasaje de Is 7,9, que describe la \u00abse\u00f1al del Enmanuel\u00bb, es tambi\u00e9n un foco de las interpretaciones jud\u00ed\u00ada y cristiana radicalmente divergentes. El centro particular es Is 7,10-25, y especialmente el vers\u00ed\u00adculo 14. En la interpretaci\u00f3n tradicional cristiana, el vers\u00ed\u00adculo se traduce: \u00abEl Se\u00f1or mismo os dar\u00e1 una se\u00f1al. Mirad: la virgen encinta da a luz un hijo, a quien ella pondr\u00e1 el nombre de Enmanuel\u00bb (esto es, Dios est\u00e1 con nosotros). El evangelista, en Mt 1, ve cumplida la predicci\u00f3n de este vers\u00ed\u00adculo en el nacimiento de Jes\u00fas, Mt 1,18-23. Is 9,7-6 se entiende, de modo similar, que se refiere a Jes\u00fas.<\/p>\n<p>La tradici\u00f3n jud\u00ed\u00ada entiende esta profec\u00ed\u00ada como una m\u00e1s de un grupo de profec\u00ed\u00adas de Isa\u00ed\u00adas denominadas simb\u00f3licas (cf 8,1), que, aunque tienen un contenido \u00abmesi\u00e1nico\u00bb, no formulan reivindicaciones espec\u00ed\u00adficas de individuos \u00abmesi\u00e1nicos\u00bb, excepto que la persona sea del linaje del rey David, de acuerdo con la alianza de Dios con David (2Sam 7). El t\u00e9rmino que en Mateo se traduce \u00abvirgen\u00bb (parthenos en griego), en hebreo es almah, que significa \u00abjoven\u00bb (tal como lo traduce la versi\u00f3n est\u00e1ndar revisada). Enmanuel significa \u00abDios est\u00e1 con nosotros\u00bb, y esto es lo que el profeta quiere que su generaci\u00f3n entienda: incluso en la ruptura de la alianza, Dios est\u00e1 con el pueblo y desea su fidelidad arrepentida. La referencia a un ni\u00f1o en Is 9,6-7 es otra profec\u00ed\u00ada m\u00e1s, cargada de esperanza, que anticipa o una futura \u00abera mesi\u00e1nica\u00bb o, en hip\u00e9rbole prof\u00e9tica, una gran restauraci\u00f3n de la comunidad en el futuro pr\u00f3ximo, s\u00f3lo con que el pueblo preste atenci\u00f3n a los avisos de Dios, pronunciados por el profeta y evidenciados por esta opresi\u00f3n a manos de los asirlos, que son \u00abla vara de mi c\u00f3lera\u00bb (Is 10,5).<\/p>\n<p>Al examinar las variadas interpretaciones de los vers\u00ed\u00adculos antes citados, llegamos a apreciar la esencia de la disputa. Nos ha costado casi dos mil a\u00f1os de pensamiento y numerosas acusaciones y opresiones, incluso la proyectada aniquilaci\u00f3n de los jud\u00ed\u00ados y del juda\u00ed\u00adsmo, pasar, como grupo, de la disputa al di\u00e1logo. Por medio del di\u00e1logo buscamos una mejor apreciaci\u00f3n de las interpretaciones rec\u00ed\u00adprocas de la Escritura, y aspiramos a respetar la interpretaci\u00f3n jud\u00ed\u00ada de la Escritura por derecho propio. Hemos llegado a comprender que los cristianos y las Escrituras cristianas han sido \u00abinjertadas\u00bb en la tradici\u00f3n de la Escritura jud\u00ed\u00ada. El Consejo mundial de las Iglesias habla de una \u00abasimetr\u00ed\u00ada\u00bb en lo que se refiere a estas Escrituras: mientras que los cristianos necesitan el AT, el AT, en cambio, no necesita el NT. No s\u00f3lo esto, sino que el pueblo jud\u00ed\u00ado, cuya Escritura es el AT, al que nos hemos referido como la Biblia hebrea, ha desarrollado una fruct\u00ed\u00adfera vida \u00e9tica y religiosa sin el NT. Representa un especial desaf\u00ed\u00ado para los cristianos, y tambi\u00e9n para los jud\u00ed\u00ados, comprender lo que cada uno aprecia en su propia tradici\u00f3n de la Escritura y ver que, aunque lo que constituye la Escritura para cada grupo no difiere, cada uno est\u00e1 completo por derecho propio; y aunque el m\u00e9todo pueda diferir, se comparte una meta com\u00fan de bondad y piedad para un mundo atribulado.<\/p>\n<p>En di\u00e1logo, escuchando jud\u00ed\u00ados y cristianos la rec\u00ed\u00adproca interpretaci\u00f3n de la Escritura, pueden ambas partes enriquecerse y empezar a comprender al otro. Este di\u00e1logo significa cambio en los participantes y esperanzadoramente cada uno comienza a ver al otro no como un enemigo que necesita ser conquistado, sino como un amigo que aporta nueva intuici\u00f3n del Dios que se revela en la Escritura.<\/p>\n<p>2. JES\u00daS Y LA PRIMITIVA COMUNIDAD CRISTIANA..a) Jes\u00fas de Nazaret: \u00bfQui\u00e9n era? \u00bfHas pensado alguna vez qui\u00e9n era realmente este Jes\u00fas de Nazaret? Todos parecemos asumir que conocemos la respuesta a esta pregunta, y que es sencilla. Desde luego es alguien de quien leemos en el NT y cuya imagen, de una u otra forma, nos la encontramos cada vez que vamos a la iglesia o recordamos las pel\u00ed\u00adculas de la catequesis. Es todo bastante vago, quiz\u00e1 confuso, y puede que no muchos de nosotros estemos interesados en averiguar qui\u00e9n fue en realidad; b\u00e1sicamente pensamos que lo sabemos y no tenemos que investigar nada m\u00e1s.<\/p>\n<p>Lo que sigue es un intento de desafiarnos a pensar otra vez y a leer al menos algunas partes del NT de nuevo en el supuesto de que hay todav\u00ed\u00ada m\u00e1s que ver y aprender sobre \u00e9l. Como forma parte de una serie de estudios sobre lo que ha llegado a conocerse como \u00abel holocausto\u00bb y puesto que muchas de las tensiones y dificultades entre cristianos y jud\u00ed\u00ados ahora y en el pasado tienen su origen hasta cierto punto en el NT, se pondr\u00e1 especial atenci\u00f3n en la relaci\u00f3n de Jes\u00fas con los jud\u00ed\u00ados, de los que, desde luego, \u00e9l era uno. Una de nuestras tareas actualmente es redescubrir su condici\u00f3n de jud\u00ed\u00ado, que, por cierto, fue vigorosa y violentamente negada por la ideolog\u00ed\u00ada nazi.<\/p>\n<p>No basta quedarse en la afirmaci\u00f3n del credo de que Jes\u00fas se hizo hombre. El no se hizo hombre en general, o un hombre neutro o un hombre sin color, sin ning\u00fan tipo de rasgos raciales, si es que puede existir alg\u00fan hombre as\u00ed\u00ad; se hizo un ser humano concreto como jud\u00ed\u00ado y de ninguna otra manera. Naci\u00f3 jud\u00ed\u00ado, educado para ir a la sinagoga y al templo piadosamente y como la cosa m\u00e1s natural. Vivi\u00f3 como jud\u00ed\u00ado y como jud\u00ed\u00ado muri\u00f3. Podr\u00ed\u00adamos meditar de nuevo.sobre el significado de los vers\u00ed\u00adculos indicados y lo que dicen en nuestro contexto (Jn 1,46; Lc 2,42.51; 4,16; Jn 2,13; Mc 15 34; Sal 22,1). Era conocido como el hijo de un carpintero (Lc 4,22; Mc 6,2-3; Jn 6,42); ten\u00ed\u00ada cuatro \u00abhermanos\u00bb y al menos dos \u00abhermanas\u00bb (Mc 6,2-3); era tenido como hombre instruido y por ello se le daba el t\u00ed\u00adtulo de maestro (Jn 1,38; 3,2; Mc 10,17; Mt 19,16; Lc 18,18); recibi\u00f3 y acept\u00f3 invitaciones para comer en casas de ciudadanos importantes (Le 7,36). A menudo actu\u00f3 como exorcista y persona que cura (Me 1,32-34; Jn 5,2-8); m\u00e1s frecuentemente todav\u00ed\u00ada como maestro dentro de la tradici\u00f3n prof\u00e9tica (Me 1,1415; Mt 5,1-2; Le 4,43-44), como uno de los fariseos. Nada fuera de lo ordinario, parece haber sucedido en torno a \u00e9l, aunque de vez en cuando Jes\u00fas tropez\u00f3 con la oposici\u00f3n y la cr\u00ed\u00adtica (Le 4,28; 5,21). A menudo no eran m\u00e1s que disputas sobre puntos exeg\u00e9ticos a los que los te\u00f3logos en general, y los fariseos en particular, eran muy dados (Me 7,1-23). Lo que es seguro, sin embargo, es que una cierta preocupaci\u00f3n no convencional de Jes\u00fas por los perdidos y marginados con frecuencia fue causa de protesta y provoc\u00f3 conflictos (Le 15; Mt 18;12-14).<\/p>\n<p>La situaci\u00f3n cambi\u00f3 radicalmente a peor una vez que Jes\u00fas hab\u00ed\u00ada llegado a Jerusal\u00e9n en la que iba a ser su \u00faltima peregrinaci\u00f3n all\u00ed\u00ad (Me 11,1ss; Mt 21,1ss; Le 19,28ss; Jn 2,12ss). Su popularidad por todo el pa\u00ed\u00ads le granje\u00f3 una ruidosa bienvenida. El conflicto empez\u00f3 en el momento en que entr\u00f3 en los recintos del templo y comenz\u00f3 a arrojar a lbs cambistas y mercaderes que la costumbre hab\u00ed\u00ada colocado all\u00ed\u00ad desde hac\u00ed\u00ada tiempo (Me 11,15-18; Jn 2,13-16). Una vez que comenz\u00f3 a hacer observaciones cr\u00ed\u00adticas sobre el propio templo (Me 13,12; Le 21,5-6; Jn 2,18-22), la jerarqu\u00ed\u00ada encargada del templo, de sus servicios y administraci\u00f3n empez\u00f3 a cuestionar su autoridad (Me 11,27-33; Mt 21,23; Le 20,1-2; Jn 2,18). La secuencia de acontecimientos que conducen a la crucifixi\u00f3n est\u00e1 registrada por los escritores de los cuatro evangelios. Parece claro que la jerarqu\u00ed\u00ada llev\u00f3 a cabo una gran obra preparatoria, pero que al final no fue c\u00f3mplice de ella. De hecho no pod\u00ed\u00adan serlo, puesto que la pena capital mediante crucifixi\u00f3n no estaba estipulada en su ley. La crucifixi\u00f3n era una tradicional forma romana de ejecutar a los rebeldes que hab\u00ed\u00adan puesto en peligro la seguridad del Estado. Es dif\u00ed\u00adcil estar seguros de hasta qu\u00e9 punto las autoridades jud\u00ed\u00adas estuvieron implicadas, pero se pueden aislar algunos puntos:<br \/>\nb) La crucifixi\u00f3n: \u00bfqui\u00e9n fue el responsable? 1) No es probable que el conjunto del sanedr\u00ed\u00adn (como sugiere Marcos) se reuniera en asamblea en la residencia oficial del sumo sacerdote (Me 14,53), en vez de hacerlo en la sala del juicio o tribunal oficial de justicia. Mateo, Lucas y Juan hablan de una reuni\u00f3n m\u00e1s peque\u00f1a, quiz\u00e1 algo parecido a un comit\u00e9 ejecutivo.<\/p>\n<p>2) Es digno de notar que los fariseos, con los que de vez en cuando Jes\u00fas hab\u00ed\u00ada estado en desacuerdo en discusiones (pero recu\u00e9rdese tambi\u00e9n el intento de los fariseos de salvar la vida de Jes\u00fas, Le 13,31), no aparecen en absoluto en la historia de la pasi\u00f3n y crucifixi\u00f3n. No eran responsables del templo y sus ceremonias, y el m\u00e9todo y contenido de su ense\u00f1anza o de su status social no sufr\u00ed\u00ada el m\u00e1s m\u00ed\u00adnimo peligro por parte del rab\u00ed\u00ad de Nazaret. En muchos aspectos la ense\u00f1anza deJes\u00fas parec\u00ed\u00ada correr paralela a la suya y muy a menudo podr\u00ed\u00ada haber parecido que era uno de ellos.<\/p>\n<p>3) La mayor\u00ed\u00ada del pueblo parec\u00ed\u00ada haber estado de parte de Jes\u00fas. Hab\u00ed\u00ada que deshacerse de \u00e9l con rapidez para que no creyeran todos en \u00e9l (Jn 11,48); el pueblo escuchaba atentamente sus palabras (Le 19,48), y se esperaba un mot\u00ed\u00adn en favor de Jes\u00fas (Me 14,2). La multitud que se describe como presente fuera del palacio del gobernador (Me 15,11; Mt 27,20; Le 23,13; Jn 18,38) era con toda probabilidad no m\u00e1s que una chusma contratada por el ejecutivo para apoyar su causa.<\/p>\n<p>4) El vers\u00ed\u00adculo que se ha empleado muy a menudo en la historia como evidencia de la culpa jud\u00ed\u00ada en la muerte de Cristo y para justificar su castigo (Mt 27,25) deber\u00ed\u00ada leerse en este contexto tambi\u00e9n. La naci\u00f3n jud\u00ed\u00ada no estaba presente, aunque el lenguaje utilizado por Mateo parece referirse a ello, mientras que en los vers\u00ed\u00adculos precedentes (15, 20, 24) hab\u00ed\u00ada claramente indicado la presencia de s\u00f3lo el populacho reunido y organizado. \u00c2\u00a1Es una l\u00e1stima que nuestras traducciones no logren, desgraciadamente, aclarar esta vital diferencia! Deber\u00ed\u00ada tambi\u00e9n se\u00f1alarse que lavarse las manos como signo de inocencia es un gesto jud\u00ed\u00ado (Dt 21,1-9) m\u00e1s que romano, y que es improbable que Pilato lo hiciera. Una cierta inclinaci\u00f3n teol\u00f3gica, m\u00e1s que los hechos hist\u00f3ricos, subyace detr\u00e1s de estos dos vers\u00ed\u00adculos, \u00c2\u00a1y de qu\u00e9 incre\u00ed\u00adbles miserias han sido responsables!<br \/>\nPara resumir brevemente: de ninguna manera puede decirse que todos \u00ablos jud\u00ed\u00ados\u00bb de la generaci\u00f3n del NT fueron responsables de la crucifixi\u00f3n y muerte de Jes\u00fas de Nazaret. Ni existe, por supuesto, la m\u00e1s ligera justificaci\u00f3n para hacer responsables a los jud\u00ed\u00ados de todas las \u00e9pocas.<\/p>\n<p>c) El evangelio de Juan. Una actitud m\u00e1s hostil hacia los jud\u00ed\u00ados parece adoptarse en el evangelio seg\u00fan Juan. En varios lugares del evangelio los adversarios de Jes\u00fas son llamados sencillamente \u00ablos jud\u00ed\u00ados\u00bb. Deber\u00ed\u00adamos ser conscientes del hecho de que este evangelio fue muy probIblemente escrito en una fecha relativamente tard\u00ed\u00ada, cuando se hab\u00ed\u00ada abierto la brecha entre la comunidad cristiana y la sinagoga, a lo que se hace referencia en Jn 9,22. Interesaba a la comunidad cristiana marcar las diferencias entre ella y la \u00abiglesia madre\u00bb, la sinagoga. Acontecimientos externos ayudaron a acentuar la divisi\u00f3n, por ejemplo la destrucci\u00f3n del templo por el ej\u00e9rcito de Tito en el a\u00f1o 70, ampliamente considerado por los cristianos como un signo externo y visible de que Dios hab\u00ed\u00ada retirado su favor de los jud\u00ed\u00ados. Echarla culpa de la crucifixi\u00f3n a la comunidad jud\u00ed\u00ada fue una consecuencia de esta teolog\u00ed\u00ada de \u00abdesplazamiento\u00bb.<\/p>\n<p>Considerando que de ninguna manera todo el pueblo estuvo activamente implicado en los acontecimientos que conducen a la crucifixi\u00f3n, no hay necesidad de considerar que el lenguaje de Juan intente corregir los informes de los tres primeros evangelios. Quiz\u00e1, en vez de \u00ablos jud\u00ed\u00ados\u00bb, en el sentido inclusivo, podr\u00ed\u00adamos intentar leer \u00ablos otros jud\u00ed\u00ados\u00bb o \u00ablos adversarios de Jes\u00fas\u00bb o \u00ablas autoridades jud\u00ed\u00adas\u00bb. A veces el t\u00e9rmino significa simplemente la gente de la provincia de Judea. No deber\u00ed\u00adamos tampoco pasar por alto el acento que se pone en este problema en el \u00abLibro de servicios alternativos\u00bb y su sugerencia de que el t\u00e9rmino \u00ablos jud\u00ed\u00ados\u00bb en el evangelio de san Juan se aplica a individuos particulares y no a todo el pueblo jud\u00ed\u00ado. En tanto que nosotros mismos nos volvemos contra Cristo, sigue diciendo la nota, somos responsables de su muerte (liturgia del viernes santo).<\/p>\n<p>En la conversaci\u00f3n que Jes\u00fas tiene con la samaritana (Jn 4,22) hace \u00e9l la afirmaci\u00f3n de que \u00abla salvaci\u00f3n viene de los jud\u00ed\u00ados\u00bb. La discusi\u00f3n entre \u00e9l, un jud\u00ed\u00ado (Jn 4,9) y la samaritana versa sobre el lugar de culto, el monte Gar&#8217;izim o Jerusal\u00e9n, y Jes\u00fas puntualiza que el culto debe tener lugar en esp\u00ed\u00adritu y en verdad sin hacer caso del lugar (Jn 4,24). Jes\u00fas indica que el lugar jud\u00ed\u00ado de culto es mejor o, quiz\u00e1, m\u00e1s apropiado. Los jud\u00ed\u00ados saben que la salvaci\u00f3n viene de ellos; la permanente prerrogativa de -Israel, de quien viene el mes\u00ed\u00adas, es as\u00ed\u00ad indicada por Jes\u00fas. La permanencia de Israel despu\u00e9s de Jes\u00fas es proclamada; y esto \u00c2\u00a1en un evangelio supuestamente antijud\u00ed\u00ado!<br \/>\nd) El lugar de Israel en la historia de salvaci\u00f3n. El debate sobre el destino espiritual o religioso de \u00ablos jud\u00ed\u00ados\u00bb debe haber comenzado pronto en la comunidad cristiana; de hecho, poco despu\u00e9s de la crucifixi\u00f3n y desde luego antes de que cualquiera de los evangelios hubiera sido escrito. \u00abLos jud\u00ed\u00ados\u00bb, en cuanto representados por sus autoridades, fueron considerados responsables de la crucifixi\u00f3n de Jes\u00fas de Nazaret, que hab\u00ed\u00ada sido ampliamente tenido y aclamado como el mes\u00ed\u00adas (Mc 8,29; 11,9-10) y reconocido por el Padre por su resurrecci\u00f3n de los muertos. Surg\u00ed\u00ada ahora la cuesti\u00f3n: \u00bfQu\u00e9 pensar sobre el futuro de los jud\u00ed\u00ados, de Israel? \u00bfEst\u00e1n perdidos y condenados para siempre? \u00bfFue un deicidio matar a Jes\u00fas? \u00bfNo eran ellos el pueblo elegido (Os 11,1) que hab\u00ed\u00ada esperado y deseado al mes\u00ed\u00adas? Ahora ellos han perdido su sitio en los planes de Dios al no reconocer que Jes\u00fas era el mes\u00ed\u00adas, y el lugar vacante est\u00e1 ocupado por aquellos que creen en Jes\u00fas. No debe olvidarse que al principio, al menos, fue \u00e9ste un debate interjud\u00ed\u00ado, entre quienes aceptaban a Jes\u00fas como mes\u00ed\u00adas y quienes no lo aceptaban. No era todav\u00ed\u00ada una disputa gentil jud\u00ed\u00ada o cristiano jud\u00ed\u00ada, al modo como podr\u00ed\u00adamos entenderla hoy.<\/p>\n<p>e) San Pablo y los jud\u00ed\u00ados. San Pablo asume la discusi\u00f3n. \u00c2\u00a1De ninguna manera han perdido los jud\u00ed\u00ados su posici\u00f3n en la historia de salvaci\u00f3n de Dios! Yo que fui fariseo (He 23,6), bien educado en la ley y religi\u00f3n jud\u00ed\u00adas (He 22,3), que soy ahora disc\u00ed\u00adpulo y mensajero de Jes\u00fas de Nazaret (He 9,15), quisiera que recordarais algunos hechos, escribe en su carta a la comunidad romana. De los jud\u00ed\u00ados (yo soy uno de ellos, \u00c2\u00a1no lo olvid\u00e9is!) \u00abes la alianza, la ley, el culto y las promesas\u00bb (Rom 9,4s). El Padre, que les ha elegido sencillamente porque les am\u00f3 (Dt 7,7-8), lo sigue haciendo as\u00ed\u00ad, \u00abporque los dones y el llamamiento de Dios son irrevocables\u00bb (Rom 11,29). Temporalmente -y deber\u00ed\u00adamos recordar que la primera generaci\u00f3n de cristianos esperaba el inminente retorno de Cristo Jes\u00fas y el final de toda la historiaalgunos jud\u00ed\u00ados no creen en el mes\u00ed\u00adas Jes\u00fas, pero todos ellos lo har\u00e1n (Rom 11,25s). Otros creen, como Pablo (Rom 11 l), todos los disc\u00ed\u00adpulos, las mujeres de la historia de la pasi\u00f3n y muchos m\u00e1s. Es importante recordar este punto: que la brecha original no fue entre gentil y jud\u00ed\u00ado o entre cristiano y jud\u00ed\u00ado, sino entre jud\u00ed\u00ado y jud\u00ed\u00ado, jud\u00ed\u00ado cristiano y jud\u00ed\u00ado jud\u00ed\u00ado.<\/p>\n<p>Desde el principio del siglo ii aquellos jud\u00ed\u00ados que aceptaron a Jes\u00fas como Mes\u00ed\u00adas fueron llamados ap\u00f3statas por la comunidad jud\u00ed\u00ada, la sinagoga. A sus propios ojos, sin embargo, los seguidores de Jes\u00fas eran los verdaderos jud\u00ed\u00ados, mientras que, por el momento, a los corazones de los otros se les consideraba endurecidos (Rom 11,25) por causa de su rechazo a reconocer el acontecimiento mesi\u00e1nico de la muerte y resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas. Los jud\u00ed\u00ados cristianos eran, seg\u00fan su propio modo de comprenderse, ciudadanos con doble nacionalidad, miembros del pueblo jud\u00ed\u00ado, as\u00ed\u00ad como de la comunidad de Jesucristo.<\/p>\n<p>Aunque Pablo, como uno de ellos, est\u00e1 profundamente preocupado por el presente y futuro de Israel, su principal inter\u00e9s tiene que ver con los paganos y gentiles (Gal 2,7-9). Los cristianos gentiles no tienen que observar la Torah (He 15,10.19; 10,3435.44ss): su \u00fanica obligaci\u00f3n projud\u00ed\u00ada es recordar a los pobres de la comunidad de Jerusal\u00e9n (G\u00e1l 2,10). Los cristianos jud\u00ed\u00ados, por otra parte, continuaron asistiendo al culto del templo (He 2,46) y estaban todav\u00ed\u00ada ligados a la Torah, la ley. Ambos grupos, desde luego, ten\u00ed\u00adan que vivir vidas morales y no se les permit\u00ed\u00ada comer alimentos ritualmente impuros (He 15,20).<\/p>\n<p>a. As\u00ed\u00ad, no se consideraba que Cristo y la Torah se anularan mutuamente. Jes\u00fas no es el final hist\u00f3rico de la ley, como parecen sugerir las palabras de Pablo (Rom 10,4). $1 mismo hab\u00ed\u00ada reinterpretado, pero no abrogado, la ley (Mt 5,17-20.21.48); y ahora sus \u00abdisc\u00ed\u00adpulos y seguidores deber\u00ed\u00adan seguir gozosamente siendo guiados por ella en el esp\u00ed\u00adritu de su maestro (Rom 12 1). La voluntad de Dios santa, justa y buena contin\u00faa guiando y dirigiendo a los disc\u00ed\u00adpulos del Se\u00f1or al culto y al servicio (Rom 13,8ss). La venida de Jes\u00fas no es el fin de los jud\u00ed\u00ados (y de la Torah) en el plan de Dios. Es m\u00e1s bien la apertura de puertas para permitir a la multitud de los gentiles que entren. El drama prosigue, los actores son los mismos; solamente su n\u00famero crece.<\/p>\n<p>3. LA AMPLIACI\u00ed\u201cN DE LA BRECHA. a) La ruptura entre la Iglesia y la comunidad jud\u00ed\u00ada. Ser\u00ed\u00ada injusto y tambi\u00e9n inexacto mantener que las ra\u00ed\u00adces del holocausto residen exclusivamente en el NT o en gente y movimientos internos de la Iglesia cristiana. No se puede negar, sin embargo, que partes del NT parecen ser marcadamente antijud\u00ed\u00adas;que algunos padres de la Iglesia y personas, como Mart\u00ed\u00adn Lutero, estaban llenas del prejuicio antijud\u00ed\u00ado, que su lenguaje era pr\u00e1cticamente antisemita y las acciones de muchos concilios de la Iglesia censurables. Al enumerar las causas del holocausto debe hacerse menci\u00f3n tambi\u00e9n de otras, distintas de las estrictamente religiosas. Se han dirigido decisiones y acciones pol\u00ed\u00adticas contra los jud\u00ed\u00ados; se han elaborado discursos contra ellos; se han organizado reuniones, se han escrito panfletos y libros denunciando su supuesto peligro cultural, pol\u00ed\u00adtico y econ\u00f3mico para la civilizaci\u00f3n cristiana u occidental.<\/p>\n<p>Algunas veces se tomaron medidas en la Iglesia por orden de las autoridades civiles. Otras veces la Iglesia inspir\u00f3, si no estimul\u00f3 activamente, la publicaci\u00f3n de alg\u00fan libro u otro tipo de escritos, una tendencia de pensamiento o incluso acciones violentas. En muchos casos no resultar\u00ed\u00ada f\u00e1cil determinar la causa original de un acontecimiento o de una serie de ellos, pero s\u00ed\u00ad se puede suponer alguna intervenci\u00f3n. Teniendo en cuenta la finalidad de este art\u00ed\u00adculo, hay que cargar el acento en los desarrollos dentro de la Iglesia y de la teolog\u00ed\u00ada cristiana que contribuyeron al holocausto, aunque debe subrayarse que han existido otras influencias tambi\u00e9n.<\/p>\n<p>La destrucci\u00f3n del templo de Jerusal\u00e9n por el ej\u00e9rcito romano al mando de Tito en el a\u00f1o 70 tuvo varias consecuencias. Acab\u00f3 con el gobierno marioneta jud\u00ed\u00ado del r\u00e9gimen saduceo. Durante casi dos mil a\u00f1os, hasta que se fund\u00f3 el Estado de Israel, los jud\u00ed\u00ados como pueblo estuvieron sin un Estado o responsabilidad pol\u00ed\u00adtica sobre un territorio. A los ojos cristianos, la presencia de Dios hab\u00ed\u00ada huido de este pueblo y el favor divino hab\u00ed\u00ada cambiado respecto a ellos. Se crey\u00f3 que la antigua alianza hab\u00ed\u00ada pasado, y se escribi\u00f3 una carta, atribuida a Bernab\u00e9, no mucho despu\u00e9s del a\u00f1o 70, dirigida a la Iglesia como el verdadero Israel. El hecho de que de ahora en adelante las sedes de las dos comunidades estuvieran en diferentes sitios no ayud\u00f3 a cimentar una vecindad amistosa. Los cristianos se trasladaron a Pella, al este del Jord\u00e1n, y los jud\u00ed\u00ados a Jabne-Jamnia y luego a Babilonia, que hab\u00ed\u00ada sido el segundo centro jud\u00ed\u00ado desde el 556 a.C. Hasta entonces los cristianos jud\u00ed\u00ados continuaron asistiendo al culto en la sinagoga. En esta \u00e9poca se les declar\u00f3 secta her\u00e9tica y, para imposibilitar a los cristianos el adorar all\u00ed\u00ad en adelante, se insert\u00f3 una maldici\u00f3n contra ellos en las doce bendiciones diarias (\u00abBirkath-ham-minim\u00bb). La \u00e9poca fue utilizada tambi\u00e9n por los jud\u00ed\u00ados para completar su estructura organizativa, estableciendo s\u00f3lidamente el sistema sinagogal elaborado por los fariseos, cerrando el canon de la Escritura jud\u00ed\u00ada y el calendario y haciendo al rabino de facto l\u00ed\u00adder de la comunidad; que deb\u00ed\u00ada desempe\u00f1ar un papel m\u00faltiple como maestro, exegeta, juez y \u00e1rbitro.<\/p>\n<p>Aunque la ruptura tuvo lugar a nivel de las autoridades de ambas comunidades, existen numerosos casos relatados de buenas relaciones entre la gente llana. Sin embargo, la brecha lleg\u00f3 a ser completa, e incluso m\u00e1s oficial, despu\u00e9s del a\u00f1o 135 d. C., cuando un per\u00ed\u00adodo de conflictividad general acab\u00f3 con la revuelta y muerte de Bar Kochba. En conflicto con el emperador Adriano, que pretend\u00ed\u00ada reconstruir la ciudad y el templo de Jerusal\u00e9n de acuerdo con l\u00ed\u00adneas grecorromanas, Bar Kochba se hab\u00ed\u00ada declarado a s\u00ed\u00ad mismo mes\u00ed\u00adas y hab\u00ed\u00ada recibido amplio apoyo. Obviamente, no pod\u00ed\u00ada haber dos mes\u00ed\u00adas, y cada uno de los dos grupos, cristiano y jud\u00ed\u00ado, al seguir al suyo propio no pod\u00ed\u00ada por menos de ser hostil al otro.<\/p>\n<p>La hostilidad creci\u00f3. El patriarca jud\u00ed\u00ado de Palestina envi\u00f3 cartas e instrucciones a todos los jud\u00ed\u00ados de fuera de Palestina, no s\u00f3lo para pedir dinero como sustituci\u00f3n de la tasa del antiguo templo sino tambi\u00e9n para condenar y maldecir a aquellos que no guardaban la ley y hab\u00ed\u00adan aceptado a Jes\u00fas como mes\u00ed\u00adas. La ense\u00f1anza de Jes\u00fas y su resurrecci\u00f3n fueron formalmente condenadas. Por otra parte, los cristianos no pod\u00ed\u00adan actuar de modo pleno sin la protecci\u00f3n jud\u00ed\u00ada. El juda\u00ed\u00adsmo era todav\u00ed\u00ada reconocido como una religio licita, como una religi\u00f3n oficialmente reconocida y permitida en el imperio romano, y hasta aqu\u00ed\u00ad los cristianos hab\u00ed\u00adan vivido simplemente como miembros de una de las sectas de esa religi\u00f3n. Ser oficialmente condenados por la sinagoga y excluidos de ella, significaba que los cristianos ahora ten\u00ed\u00adan que justificar su propia existencia.<\/p>\n<p>Comenzaron a reinterpretar las Escrituras hebreas, declarando que eran su AT. Los jud\u00ed\u00ados fueron as\u00ed\u00ad desheredados de sus libros sagrados. Todo lo que era promesa y est\u00ed\u00admulo en la Biblia hebrea se dec\u00ed\u00ada que hab\u00ed\u00ada pasado a los cristianos. La ley y las promesas conduc\u00ed\u00adan a Jes\u00fas como el mes\u00ed\u00adas. Los jud\u00ed\u00ados, al rechazarle, hab\u00ed\u00adan perdido su participaci\u00f3n en ellas. La historia de Israel lleg\u00f3 a interpretarse como una historia de decadencia y defecci\u00f3n, acabando finalmente su movimiento en declive con la muerte de Dios, con su asesinato. Se dec\u00ed\u00ada que el sufrimiento jud\u00ed\u00ado era un castigo por su infidelidad.<\/p>\n<p>Esta puede haber sido la teolog\u00ed\u00ada oficial de las relaciones cristiano-jud\u00ed\u00adas, pero la pr\u00e1ctica era a menudo bastante diferente. Sabemos de amistades personales y profesionales entre te\u00f3logos cristianos y jud\u00ed\u00ados, de paciente discusi\u00f3n entre ellos; de cristianos que reciben lecciones de hebreo (\u00c2\u00a1c\u00f3mo pod\u00ed\u00adan esperar refutar o reinterpretar las Escrituras jud\u00ed\u00adas si no conoc\u00ed\u00adan la lengua correctamente!), de contacto diario entre la gente corriente (\u00c2\u00a1viviendo todos en un entorno pagano!), de pascua jud\u00ed\u00ada y pascua cristiana que se celebran juntas (prohibido s\u00f3lo en el siglo iv), de muchos cristianos influidos por la ense\u00f1anza y las pr\u00e1cticas de la sinagoga y que se convierten (prohibido en el siglo iv). Ni era la vida jud\u00ed\u00ada tan diferente entonces de la vida de los cristianos como lleg\u00f3 a ser m\u00e1s tarde en el gueto.<\/p>\n<p>A pesar de tantas relaciones de amistad, las consecuencias pol\u00ed\u00adticas de la brecha religiosa fueron inevitables; de ahora en adelante el cristianismo ten\u00ed\u00ada que hacer su propia paz con Roma. No pod\u00ed\u00ada y no quer\u00ed\u00ada ser considerado ya como una subdivisi\u00f3n del juda\u00ed\u00adsmo.<\/p>\n<p>b) La soluci\u00f3n constantiniana. El siguiente paso en el alejamiento entre las comunidades cristiana y jud\u00ed\u00ada se dio en el siglo iv como, consecuencia de la denominada soluci\u00f3n constantiniana. Result\u00f3 decisiva para futuros desarrollos y actitudes, ya se considere como la adopci\u00f3n del cristianismo por el emperador y su incorporaci\u00f3n al Estado o simplemente el reconocimiento oficial como la religi\u00f3n m\u00e1s importante. Las consecuencias para otras comunidades religiosas fueron siniestras. Lo fueron especialmente as\u00ed\u00ad para el juda\u00ed\u00adsmo, la fuente y en muchos aspectos el pariente m\u00e1s pr\u00f3ximo del cristianismo. La buena fortuna de los cristianos se convirti\u00f3 pronto en el infortunio de los jud\u00ed\u00ados. A la actitud del emperador le hizo el juego el imperialismo de la Iglesia, configurando la legislaci\u00f3n de uno la vida de la otra. Las leyes de la Iglesia y las leyes del Estado resultaban indistinguibles. La jerarqu\u00ed\u00ada cristiana hizo todo lo que estaba en su poder para extender suposici\u00f3n y reducir la de la comunidad jud\u00ed\u00ada. Por esta \u00e9poca la mayor\u00ed\u00ada de los cristianos eran conversos gentiles de varias religiones. Cuando se les requer\u00ed\u00ada aceptar el cristianismo, lo m\u00e1s frecuente era que se convirtieran en adeptos nominales y que sus valores \u00e9ticos siguieran siendo laxos.<\/p>\n<p>Tal c\u00f3mo es considerado por la mayor\u00ed\u00ada de escritores y predicadores del siglo tv, el jud\u00ed\u00ado no es en absoluto un ser humano coet\u00e1neo, sino m\u00e1s bien una abstracci\u00f3n teol\u00f3gica o una caricatura, basada en sus fracasos relatados en el AT. Si los jud\u00ed\u00ados contempor\u00e1neos parecen y se comportan como un ser humano normal, se cre\u00ed\u00ada que \u00c2\u00a1deb\u00ed\u00adan haberse disfrazado para enga\u00f1ar a sus vecinos! Los jud\u00ed\u00ados rara vez fueron acusados de cr\u00ed\u00admenes humanos ordinarios; s\u00f3lo religiosos, de pecado. La ideolog\u00ed\u00ada reemplaz\u00f3 a la realidad; las generalizaciones se pusieron a la orden del d\u00ed\u00ada. Los padres de la Iglesia nunca consideraron o se preguntaron por el lugar especial de Israel en el plan de salvaci\u00f3n de Dios. Todas las maldiciones del AT se aplicaban a un grupo, los jud\u00ed\u00ados; todas las bendiciones, a los cristianos, sus herederos y sucesores. Esta lectura de la historia jud\u00ed\u00ada gui\u00f3 el pensamiento oficial y popular cristiano durante los siglos venideros, en buena parte hasta el momento presente.<\/p>\n<p>Los sermones en esos d\u00ed\u00adas cumpl\u00ed\u00adan finalidades eclesi\u00e1sticas y pol\u00ed\u00adticas al mismo tiempo. Se hac\u00ed\u00adan para guiar e instruir a los fieles, pero tambi\u00e9n eran un medio de dar publicidad a leyes y ordenanzas recientes o en preparaci\u00f3n. Eran asimismo instrumentos para elaborar pol\u00ed\u00adticas que la Iglesia o el Estado pretend\u00ed\u00adan introducir. As\u00ed\u00ad, Ambrosio, obispo de Mil\u00e1n, habl\u00f3 contra las sinagogas como \u00abtemplos de impiedad\u00bb, hogares de demonios e id\u00f3latras. Eran peor que los circos de los paganos, y entrar en ellas era un acto de blasfemia. Si se asist\u00ed\u00ada a la pascua jud\u00ed\u00ada con vecinos o amigos, se estaba insultando a Cristo. Era obvio que Dios abominaba a los jud\u00ed\u00ados y se esperaba de los dem\u00e1s. lo mismo.<\/p>\n<p>El m\u00e1s violento predicador antijud\u00ed\u00ado fue Juan Cris\u00f3stomo, obispo de Constantinopla. En sus \u00abOcho sermones contra los jud\u00ed\u00ados\u00bb predic\u00f3 contra las sinagogas, la pascua jud\u00ed\u00ada, la ausencia de un ministerio jud\u00ed\u00ado leg\u00ed\u00adtimo, el fracaso jud\u00ed\u00ado para entender las Escrituras de modo apropiado, las fiestas jud\u00ed\u00adas y contra los cristianos que tuvieran cualquier simpat\u00ed\u00ada por los jud\u00ed\u00ados o amistad con ellos. Los concilios de la Iglesia prohibieron los matrimonios entre jud\u00ed\u00ados y cristianos; en realidad, todas las relaciones sexuales. El intercambio de regalos estaba prohibido, como lo estaba aceptar la hospitalidad ofrecida por jud\u00ed\u00ados. A los jud\u00ed\u00ados se les prohib\u00ed\u00ada tener esclavos: as\u00ed\u00ad no pod\u00ed\u00adan ya poseer y trabajar la tierra o trabajar en la industria. No se pod\u00ed\u00adan construir nuevas sinagogas, y fueron prohibidas las actividades misioneras de cualquier tipo. Los jud\u00ed\u00ados estaban excluidos de la vida militar, no pod\u00ed\u00adan ejercer de abogados en tribunales o llegar a ser funcionarios del Estado. \u00bfHabr\u00ed\u00ada sido necesario prohibir todo esto si no hubiera formado parte y parcela de la vida y relaciones sociales ordinarias?<\/p>\n<p>A pesar de la multitud de medidas restrictivas contra ellos, hacia el siglo viii los jud\u00ed\u00ados se hab\u00ed\u00adan extendido por todo el mundo mediterr\u00e1neo: por Espa\u00f1a; despu\u00e9s por el territorio franco y teut\u00f3nico y por los valles del Rin y del Mosela. En Occidente pod\u00ed\u00adan todav\u00ed\u00ada dedicarse a la agricultura y al comercio, y en la pen\u00ed\u00adnsula Ib\u00e9rica serv\u00ed\u00adan a menudo como intermediarios entre cristianos y musulmanes, ya que eran de fiar para ambas partes. La dos comunidades, cristiana y jud\u00ed\u00ada, viv\u00ed\u00adan de modo relativamente pac\u00ed\u00adfico una junto a otra; la jud\u00ed\u00ada a veces incluso bajo estrecha supervisi\u00f3n, si no bajo la protecci\u00f3n, del obispo. Hubo, desde luego, dificultades locales de vez en cuando, como la expulsi\u00f3n de los jud\u00ed\u00ados de Mainz por orden del emperador Enrique II en el a\u00f1o 1012; pero en conjunto la vida era pac\u00ed\u00adfica y el futuro parec\u00ed\u00ada prometedor.<\/p>\n<p>c) Las cruzadas. Las cosas cambiaron con la llamada del papa Urbano II a la primera cruzada el 26 de noviembre de 1095, abriendo un per\u00ed\u00adodo de persecuci\u00f3n como jam\u00e1s antes hab\u00ed\u00adan experimentado los jud\u00ed\u00ados. Las hordas de cruzados, en su mayor parte indisciplinadas, azuzadas por agitadores a un frenes\u00ed\u00ad religioso, comenzaron a pensar: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 tendr\u00ed\u00adamos que ir a Tierra Santa a liberar Jerusal\u00e9n de los musulmanes enemigos de Cristo mientras tenemos a sus enemigos jud\u00ed\u00ados aqu\u00ed\u00ad, en medio de nosotros? Deshag\u00e1monos de ellos primero\u00bb. Y lo intentaron, con sangrientas consecuencias, especialmente a lo largo del valle del Rin y en Francia. Apostas\u00ed\u00ada o muerte eran las opciones ofrecidas a los jud\u00ed\u00ados, quienes, deber\u00ed\u00ada decirse una vez m\u00e1s, fueron a menudo protegidos por el obispo del lugar o incluso por el rey.<\/p>\n<p>Desde el momento en que a los jud\u00ed\u00ados no se les necesitaba como comerciantes o intermediarios y sus granjas fueran destruidas, se vieron forzados a convertirse en prestamistas, prenderos y usureros. Fueron acusados de conspirar contra los cristianos, de envenenar pozos y de asesinato ritual de ni\u00f1os. Obligados a llevar distintivos especiales (concilio de Narbona, 1227) y vestido especial (gobierno de Castilla, 1412), se les forz\u00f3 a vivir en distritos especiales, y en la \u00e9poca de la reforma fueron obligatorios los guetos. Eran \u00e9stos distritos o calles aislados, que se cerraban por la noche. Sus libros fueron p\u00fablicamente quemados en Par\u00ed\u00ads en el a\u00f1o 1242 y en el 1248. El papa Inocencio III, en el siglo XIII, declar\u00f3 oficialmente a los jud\u00ed\u00ados culpables de la crucifixi\u00f3n, y por su perpetua culpabilidad condenados como Ca\u00ed\u00adn a ser errantes y fugitivos para siempre. La Inquisici\u00f3n, establecida en el a\u00f1o 1233 contra los herejes cristianos, fue utilizada en Espa\u00f1a en el siglo xv para eliminar a los jud\u00ed\u00ados que se hab\u00ed\u00adan convertido en cristianos de nombre, pero todav\u00ed\u00ada practicaban su religi\u00f3n en secreto.<\/p>\n<p>En 1290 los jud\u00ed\u00ados fueron expulsados de Inglaterra a Francia, y un siglo m\u00e1s tarde de Francia a Espa\u00f1a, s\u00f3lo para ser de nuevo arrojados despu\u00e9s de otros cien a\u00f1os. Por otra parte, tuvo lugar una emigraci\u00f3n voluntaria hacia el Este, a Lituania y Polonia, que lleg\u00f3 a tener el mayor n\u00famero de jud\u00ed\u00ados en Europa.<\/p>\n<p>d) La influencia de Lutero. El siguiente momento bajo en la vergonzosa y embarazosa historia de las relaciones cristiano jud\u00ed\u00adas tuvo lugar en los d\u00ed\u00adas de Mart\u00ed\u00adn Lutero (14831546). Despu\u00e9s de 1517, Lutero hab\u00ed\u00ada llegado a ser inmensamente popular. Era tenido no s\u00f3lo como reformador de la Iglesia, sino tambi\u00e9n como h\u00e9roe nacional en Alemania. Mucha de la gente normal y de sus l\u00ed\u00adderes, incluyendo a numerosos pr\u00ed\u00adncipes regionales y electores, hab\u00ed\u00adan empezado a seguirle. Si bien se consideraban a s\u00ed\u00ad mismos leales, aunque protestantes, hijos e hijas de la Iglesia, aceptaban con gozo las reformas en el culto que el monje y profesor desde Wittenberg introduc\u00ed\u00ada. La misa y otros actos de culto se ten\u00ed\u00adan en alem\u00e1n, la Biblia pod\u00ed\u00ada leerse en esta lengua o bien se traduc\u00ed\u00adan himnos a ella o eran escritos en ella por Lutero y otros.<\/p>\n<p>Lutero hab\u00ed\u00ada recibido lecciones de hebreo de un famoso erudito humanista que era tambi\u00e9n miembro de la orden dominicana (fundada originalmente para combatir a los enemigos de la Iglesia, herejes y jud\u00ed\u00ados incluidos), Johannes Reuchlin. Reuchlin habla llegado hac\u00ed\u00ada poco para el rescate de jud\u00ed\u00ados en Frankfurt y Colonia, donde se hab\u00ed\u00adan quemado p\u00fablicamente copias del Talmud por obra de Pfefferkorn, un converso del juda\u00ed\u00adsmo violentamente antijud\u00ed\u00ado, tambi\u00e9n dominico. Lutero sigui\u00f3 muy gustoso el consejo de Reuchlin de estudiar los libros jud\u00ed\u00ados en vez de quemarlos. Sus clases sobre el libro del G\u00e9nesis son prueba de esto. En esta \u00e9poca ve\u00ed\u00ada \u00e9l en los jud\u00ed\u00ados algo parecido a los primeros protestantes contra la Iglesia cristiana y estaba deseoso de ayudarles de cualquier modo a su alcance. A cambio, parec\u00ed\u00ada haber esperado una conversi\u00f3n masiva al nuevo movimiento protestante. En un panfleto \u00abJes\u00fas naci\u00f3 jud\u00ed\u00ado\u00bb declaraba que Jes\u00fas pertenec\u00ed\u00ada m\u00e1s a los jud\u00ed\u00ados que a los gentiles germanos, y que por tanto deb\u00ed\u00adan ser tratados con amabilidad y con amor cristiano m\u00e1s que con la \u00abley del Papa\u00bb. Escribi\u00f3 acerca del vergonzoso modo en que los jud\u00ed\u00ados hab\u00ed\u00adan sido tratados por los cristianos a lo largo de la historia, \u00abcomo si fueran perros y no seres humanos\u00bb.<\/p>\n<p>Sin embargo, con el paso del tiempo Lutero se vio forzado a reconocer que su expectativa de la conversi\u00f3n de los jud\u00ed\u00ados no se iba a cumplir. Parec\u00ed\u00adan estar tan poco interesados en su interpretaci\u00f3n del evangelio como lo hab\u00ed\u00adan estado en la predicada por la Iglesia durante los mil quinientos a\u00f1os anteriores. Estaba amargamente decepcionado, y tres a\u00f1os antes de su muerte en 1546 escribi\u00f3 un panfleto, \u00abDe los jud\u00ed\u00ados y sus mentiras\u00bb, cuyo tono era tan vil, que a duras penas ha sido superado desde entonces, ni siquiera por la prensa nazi antisemita. De hecho, mucho de lo que en ella puede encontrarse fue tomado directamente de Lutero. Debemos saber que una gran parte del antisemitismo que se hallaba en tantas Iglesias luteranas ten\u00ed\u00ada su origen en este panfleto del reformador. Se ha de se\u00f1alar, sin embargo, que las Iglesias luteranas han repudiado despu\u00e9s el antisemitismo.<\/p>\n<p>e) Consecuencias de la ilustraci\u00f3n. La ilustraci\u00f3n, o la edad de la raz\u00f3n como tambi\u00e9n se la llama, comenz\u00f3 como una tendencia de pensamiento despu\u00e9s de la revoluci\u00f3n inglesa de 1688. El racionalismo de Descartes, el descubrimiento de Newton de un orden fundamental universal y el empirismo de Francis Bacon fueron influencias que condujeron a ella. Su meta puede decirse que fue la aplicaci\u00f3n del pensamiento racional y cient\u00ed\u00adfico a los temas sociales, pol\u00ed\u00adticos, econ\u00f3micos y religiosos. Hab\u00ed\u00ada que acabar con actitudes medievales (incluyendo, desde luego, la reforma) de intolerancia y oscurantismo religioso, pero tambi\u00e9n con las restricciones sobre el comercio y empresas comerciales. Libertad, raz\u00f3n y humanitarismo llegaron a ser los esl\u00f3ganes por los que se deb\u00ed\u00ada vivir. Los derechos del hombre -hoy podr\u00ed\u00adamos decir derechos humanos- fueron proclamados no s\u00f3lo por fil\u00f3sofos y ensayistas en Inglaterra, Francia y Alemania, sino tambi\u00e9n por los \u00abd\u00e9spotas ilustrados\u00bb, tal como quer\u00ed\u00adan ser conocidos, en Rusia y Prusia, en Austria e incluso en Espa\u00f1a.<\/p>\n<p>Fueron los jud\u00ed\u00ados, como secci\u00f3n m\u00e1s despreciada de la sociedad, quienes m\u00e1s se iban a beneficiar de la ilustraci\u00f3n. No debe olvidarse, sin embargo, que los derechos humanos no son necesariamente lo mismo que los derechos civiles, y les cost\u00f3 a\u00f1os a los jud\u00ed\u00ados adquirir sus plenos derechos como ciudadanos. Francia en 1791 fue el primer pa\u00ed\u00ads, se guid\u00f3 por Holanda y Prusia en 1796 y 1812, respectivamente. Aunque parezca mentira, Inglaterra oficialmente sigui\u00f3 mucho m\u00e1s tarde; pero para entonces la integraci\u00f3n social de los jud\u00ed\u00ados se hab\u00ed\u00ada llevado a efecto desde hac\u00ed\u00ada tiempo.<\/p>\n<p>Bien pudo parecerles a los jud\u00ed\u00ados que sus desgracias hab\u00ed\u00adan casi desaparecido y que la persecuci\u00f3n que hab\u00ed\u00adan estado sufriendo durante cientos de a\u00f1os estaba a punto de llegar a su fin. Por desgracia, no iba a ser as\u00ed\u00ad; continuaron las objeciones a su liberaci\u00f3n civil desde los c\u00ed\u00adrculos que m\u00e1s ten\u00ed\u00adan que temer por su propiedad y sus privilegios: terratenientes, las clases medias, que estaban en proceso de llegar a ser m\u00e1s acaudaladas a causa de la revoluci\u00f3n industrial, y el ej\u00e9rcito.<\/p>\n<p>Las victorias de Napel\u00f3n y sus consecuencias tambi\u00e9n influyeron en el pensamiento de las clases cultas y en el de la poblaci\u00f3n en general. Este enemigo exterior, que fue derrotado con la ayuda de otras naciones en un per\u00ed\u00adodo de tiempo relativamente corto, dej\u00f3 una huella duradera en los responsables del desarrollo y educaci\u00f3n mental de sus compa\u00f1eros ciudadanos: profesores de las universidades alemanas, escritores y periodistas. Buscaban y hallaban, pensaban. ellos, una lecci\u00f3n de valor permanente. Las guerras napole\u00f3nicas demostraron que los Estados ven\u00ed\u00adan y se iban, sus fronteras pod\u00ed\u00adan cambiarse y evitarse. Se necesitaba algo m\u00e1s permanente para proporcionar un fundamento s\u00f3lido ala vida, tanto personal como pol\u00ed\u00adtica. La idea de la naci\u00f3n, o \u00abVolk\u00bb, natural en el sentido de, ser dada por Dios; no creada por el hombre, y por tanto mutable, hab\u00ed\u00ada nacido. El esbozo de la filosof\u00ed\u00ada del hombre de Johann Gottfried Herder fue fundamental para pensadores posteriores como Hegel y Fichte, Schleiermacher, E.M. Arndt y H. von Goerres. Fueron seguidos una generaci\u00f3n m\u00e1s o menos despu\u00e9s por Marx, Eugen Duhring, Richard Wagner, H. von Treeitschke, Adolf Stoecker y Paul de Lagarde.<\/p>\n<p>Antes que nada, estaba la naci\u00f3n. Era pura y santa y deb\u00ed\u00ada ser preservada en su pureza a toda costa. Los extranjeros no pod\u00ed\u00adan ser miembros de ella, pero se les hospedaba y miraba por encima del hombro. Los jud\u00ed\u00ados, dispersos entre las naciones, eran considerados como inclinados a destruir la unidad de la naci\u00f3n, y por lo tanto eran mal recibidos. Su influencia deb\u00ed\u00ada mantenerse a raya, si no pod\u00ed\u00ada ser destruida. La propaganda antisemita en la prensa diaria fue apenas superada por los peri\u00f3dicos en la \u00e9poca de los nazis. Motines populares en ciudades como Hamburgo y Frankfurt y en pueblos y aldeas de Baden y Baviera forzaron a las autoridades a llamar al ej\u00e9rcito para suprimirlas. Aunque las vidas de los jud\u00ed\u00ados individuales pod\u00ed\u00adan haber estado razonablemente seguras, su existencia como grupo identificable lo estaba bastante menos. Los jud\u00ed\u00ados siguieron siendo pintados como enemigos de Cristo, y los sermones antijud\u00ed\u00ados y pronunciamientos de la Iglesia eran comunes. Una buena parte de la ideolog\u00ed\u00ada antijud\u00ed\u00ada nazi naci\u00f3 de la forma de pensar de la Alemania culta del siglo xix.<\/p>\n<p>En toda la historia cristiana, el conflicto entre cristianos y jud\u00ed\u00ados hab\u00ed\u00ada sido un conflicto religioso, una lucha entre dos credos religiosos diferentes. A mediados del siglo XIX la perspectiva cambi\u00f3. El antijuda\u00ed\u00adsmo, como hab\u00ed\u00ada sido hasta entonces, se transform\u00f3 en antisemitismo (t\u00e9rmino que originalmente pertenece a la ciencia de las lenguas) y la lucha se traslad\u00f3 al campo de la raza. El juda\u00ed\u00adsmo en cuanto a religi\u00f3n lleg\u00f3 a ser algo insignificante, el juda\u00ed\u00adsmo en cuanto raza se convirti\u00f3 en el enemigo. La raza se consideraba como algo fijo e inmutable, c\u00f3mo algo que nunca pod\u00ed\u00ada cambiar y jam\u00e1s pod\u00ed\u00ada ser cambiado. A causa de la raza, el jud\u00ed\u00ado era considerado malo e incambiable; el bautismo no realizar\u00ed\u00ada ning\u00fan cambio. El ensayo de Joseph Arthur Comte de Gobineau sobre la Desigualdad de las razas humanas, que apareci\u00f3 en 1855, proporcion\u00f3 el fundamento cient\u00ed\u00adfico a las teor\u00ed\u00adas raciales subsiguientes. Estas fueron seguidas en Alemania por los escritos del fil\u00f3sofo antirreligioso Eugen Duhring y por Houston Steward Chamberlain; el yerno ingl\u00e9s de Richard Wagner. Su obra Fundamentos del siglo XIX, escrita originalmente en alem\u00e1n (1899), se convirti\u00f3 en libro de texto para los ide\u00f3logos nazis con su glorificaci\u00f3n de los logros teut\u00f3nicos y puntos de vista violentamente antisemitas.<\/p>\n<p>Otros dos acontecimientos, importantes por su influencia sobre futuros desarrollos, deben mencionarse. El caso Dreyfuss tuvo lugar en Francia en 1894, cuando un capit\u00e1n jud\u00ed\u00ado del ej\u00e9rcito fue acusado y despu\u00e9s convicto de alta traici\u00f3n por vender secretos militares a Alemania. El libro de Emilio Zola J\u00e1ccuse, junto a las voces de muchos franceses, incluyendo la del presidente de Francia, contribuy\u00f3 a hacerle volver a Par\u00ed\u00ads, despu\u00e9s de cuatro a\u00f1os, cuando fue rehabilitado. Sin embargo, el da\u00f1o se hab\u00ed\u00ada hecho; el antisemitismo dividi\u00f3 a la poblaci\u00f3n francesa y contribuy\u00f3 a aumentar el n\u00famero de socialistas. Tambi\u00e9n aliment\u00f3 el auge del movimiento sionista entre los jud\u00ed\u00ados de la Europa occidental.<\/p>\n<p>Ha de hacerse menci\u00f3n tambi\u00e9n de la obra Los protocolos de los ancianos de Si\u00f3n, publicada primero en Francia con ayuda financiera de la polic\u00ed\u00ada secreta imperial rusa. Pretend\u00ed\u00adan ser las actas de reuniones secretas de un alto mando jud\u00ed\u00ado internacional cuya intenci\u00f3n era conquistar y gobernar el mundo. El panfleto apareci\u00f3 primero en Rusia, y fue ampliamente utilizado despu\u00e9s de 1917 por los mon\u00e1rquicos contra la revoluci\u00f3n de octubre, en la que, por supuesto los jud\u00ed\u00ados estaban implicados. Desde entonces ha sido traducido a todas las lenguas de la Europa oriental y occidental, as\u00ed\u00ad como al \u00e1rabe. Hitler lo conoc\u00ed\u00ada bien e hizo uso de \u00e9l en su libro Mein Kampf. Lo mismo hicieron Goebbels y Alfred Rosenberg (El mito del siglo XX). Los Protocolos dif\u00ed\u00adcilmente habr\u00ed\u00adan tenido tal \u00e9xito en Rusia y en Polonia si no hubieran existido all\u00ed\u00ad una y otra vez persecuciones jud\u00ed\u00adas (especialmente en la d\u00e9cada de los a\u00f1os 1880), aunque \u00e9stas no fueran jam\u00e1s de la magnitud del holocausto.<\/p>\n<p>El marco ideol\u00f3gico para los acontecimientos del per\u00ed\u00adodo del holocausto hab\u00ed\u00ada sido firmemente preparado a lo largo de la historia europea, y de manera no menos importante en el siglo xtx. S\u00f3lo se necesitaba una chispa para que la estructura entrara en llamas. La primera guerra mundial y sus consecuencias la proporcionaron.<\/p>\n<p>No deber\u00ed\u00ada olvidarse que, siguiendo la ilustraci\u00f3n, innumerables individuos y familias jud\u00ed\u00adas abandonaron todo lo jud\u00ed\u00ado y se unieron a la mayor\u00ed\u00ada en Alemania, Inglaterra y otros pa\u00ed\u00adses occidentales. Su influencia sobre los desarrollos culturales, econ\u00f3micos y pol\u00ed\u00adticos fue grande: ocuparon c\u00e1tedras en las universidades, se convirtieron en escritores y publicistas, m\u00e9dicos y abogados. Se sent\u00ed\u00adan alemanes, brit\u00e1nicos, etc. Consecuentemente, cuando estall\u00f3 la guerra en 1914, muchos de ellos lucharon por su pa\u00ed\u00ads junto a sus conciudadanos.<\/p>\n<p>4. LOS A\u00ed\u2018OS DEL HOLOCAUSTO: 1933-1945. a) Preludio del exterminio. Si existen d\u00ed\u00adas en la historia humana de los que nada podr\u00ed\u00ada venir excepto mal, el 30 de enero de 1933 debe seguramente ser contado entre ellos. Este fue el d\u00ed\u00ada en que Adolf Hitler, el l\u00ed\u00adder del partido nacionalsocialista alem\u00e1n de los trabajadores, fue nombrado canciller de Alemania de modo totalmente legal y democr\u00e1tico, aunque no sin emplear resortes entre bastidores y de negociar entre los partidos de la derecha pol\u00ed\u00adtica. Para clarificar esa situaci\u00f3n se tuvieron elecciones el 5 de marzo, que dieron al partido una abrumadora victoria.<\/p>\n<p>Desafortunadamente, mucha gente de la clase media estaba mal preparada para los acontecimientos del 30 de enero y para lo que iba a seguir. Hubiera ofendido su dignidad trabar conocimiento con aquel estrepitoso y turbulento ex cabo austriaco, pintor de brocha gorda, luchador callejero y orador en las bodegas de cerveza. Hab\u00ed\u00ada escrito incluso un libro, publicado en 1925 Mein Kampf (Mi lucha); pero \u00bfpor qu\u00e9 iba a tom\u00e1rsele en serio? Estaba lleno de exageraciones y de lenguaje hiperb\u00f3lico acerca de cosas que jam\u00e1s pod\u00ed\u00adan suceder en Alemania, como: \u00abCiudadano s\u00f3lo puede serlo quien es miembro de la naci\u00f3n; miembro de la naci\u00f3n s\u00f3lo puede ser quien tiene sangre alemana sin hacer caso de la confesi\u00f3n religiosa; ning\u00fan jud\u00ed\u00ado, por tanto, puede ser miembro de la naci\u00f3n\u00bb. \u00bfPor qu\u00e9 deber\u00ed\u00ada uno preocuparse por tales cosas? En primer lugar, \u00bfno hab\u00ed\u00ada muchos jud\u00ed\u00ados por todas partes y no hab\u00ed\u00ada declarado el p\u00e1rrafo 24 del programa de 1923 del partido que \u00abel partido defend\u00ed\u00ada el cristianismo positivo sin atarse \u00e9l mismo en materia de credo a ninguna confesi\u00f3n particular\u00bb? Eso era suficiente como garant\u00ed\u00ada de conducta cristiana civilizada, aun cuando la siguiente afirmaci\u00f3n del programa hab\u00ed\u00ada establecido que \u00abel partido combate el esp\u00ed\u00adritu jud\u00ed\u00ado del materialismo dentro y fuera\u00bb. No deber\u00ed\u00ada olvidarse tampoco que, como consecuencia de la derrota de Alemania en la primera guerra mundial, las condiciones econ\u00f3micas, pol\u00ed\u00adticas y sociales a lo largo de los a\u00f1os veinte ped\u00ed\u00adan a gritos un l\u00ed\u00adder fuerte que pudiera poner orden en el caos existente y condujera a la gente y al pa\u00ed\u00ads hacia un futuro de paz y seguridad. Otra raz\u00f3n para desear un salvador pol\u00ed\u00adtico era el \u00abpeligro bolchevique&#8217; , el miedo a que el comunismo ruso pudiera extenderse a Alemania y a Occidente mientras las condiciones fueran tan inestables.<\/p>\n<p>Los acontecimientos se desarrollaron r\u00e1pidamente y de acuerdo con la ideolog\u00ed\u00ada nazi. El 1 de abril de 1933 se declar\u00f3 en todo el pa\u00ed\u00ads un boicot a las tiendas propiedad de los jud\u00ed\u00ados; a los que quer\u00ed\u00adan entrar en ellas se les imped\u00ed\u00ada por la fuerza el hacerlo por parte de los camisas negras nazis apostados en el exterior, o eran anotados sus nombres. Unos d\u00ed\u00adas despu\u00e9s, el 7 de abril, se aprob\u00f3 la primera ley antijud\u00ed\u00ada; era una \u00abley para la restituci\u00f3n de la burocracia oficial profesional\u00bb, excluyendo a todos los jud\u00ed\u00ados (excepto a quienes hab\u00ed\u00adan servido en la primera guerra mundial). El ejercicio de los abogados jud\u00ed\u00ados fue severamente restringido, como lo fue el de los m\u00e9dicos; se neg\u00f3 el ingreso en escuelas y universidades a los ni\u00f1os y j\u00f3venes de extracci\u00f3n jud\u00ed\u00ada o semijud\u00ed\u00ada (dos abuelos jud\u00ed\u00ados), incluyendo a aquellos que fueran cristianos por haber sido bautizados. Todo esto era perfectamente legal, con leyes y reglamentos aprobados al modo parlamentario usual.<\/p>\n<p>Los incidentes locales de naturaleza antisemita fueron abundantes; la prensa nazi publicaba art\u00ed\u00adculos y comentarios contra los jud\u00ed\u00ados todos los d\u00ed\u00adas, y el Der Stuermer (El soldado de la secci\u00f3n de asalto), del l\u00ed\u00adder de distrito Streicher, no pudo caer m\u00e1s bajo en sus viles y deliberadamente sucios art\u00ed\u00adculos y caricaturas antijud\u00ed\u00ados. En 1933 viv\u00ed\u00adan en Alemania unos 500.000 jud\u00ed\u00ados. En los a\u00f1os sucesivos muchos de los que tuvieron la oportunidad abandonaron el pa\u00ed\u00ads, traslad\u00e1ndose a veces s\u00f3lo a un Estado vecino, donde, despu\u00e9s de estallar la guerra, los nazis los cogieron. De los que se quedaron, un buen n\u00famero crey\u00f3 que su situaci\u00f3n no podr\u00ed\u00ada ser peor.<\/p>\n<p>El siguiente hito en las medidas antijud\u00ed\u00adas se alcanz\u00f3 en 1935. Durante el congreso anual del partido en Nuremberg se proclamaron las m\u00e1s duras leyes antijud\u00ed\u00adas. A partir de entonces s\u00f3lo los miembros de la naci\u00f3n, es decir, los llamados arios, eran ciudadanos de pleno derecho y con privilegios; los jud\u00ed\u00ados s\u00f3lo pod\u00ed\u00adan ser ciudadanos del Estado con deberes que cumplir, pero sin ning\u00fan derecho. No se permit\u00ed\u00adan ya matrimonios entre jud\u00ed\u00ados y arios; los matrimonios entre arios y semijud\u00ed\u00ados necesitaban de un permiso especial, que se tardaba en conceder meses e incluso a\u00f1os (a no ser que se pudiera y se quisiera hacer una contribuci\u00f3n financiera muy sustancial al tesoro del partido). A los solicitantes se les dec\u00ed\u00ada que sus hijos ser\u00ed\u00adan mestizos, y que por tanto no se les permitir\u00ed\u00ada casarse. Las relaciones sexuales entre jud\u00ed\u00ados y arios eran punibles, y a ninguna mujer aria por debajo de los cuarenta y cinco se le permit\u00ed\u00ada realizar tareas dom\u00e9sticas en una casa jud\u00ed\u00ada.<\/p>\n<p>Poco despu\u00e9s, a todos los ciudadanos jud\u00ed\u00ados se les retir\u00f3 el derecho a participar en elecciones parlamentarias; pero durante los juegos ol\u00ed\u00admpicos del verano de 1936, los signos, carteles y otros indicios de antisemitismo oficial fueron cuidadosamente retirados para causar una buena impresi\u00f3n en los extranjeros visitantes y para decirles que lo que ellos hab\u00ed\u00adan le\u00ed\u00addo en la prensa de su pa\u00ed\u00ads no era cierto o era al menos enormemente exagerado. En noviembre de 1937 se suprimi\u00f3 el privilegio de obtener pasaportes para viajar al extranjero, excepto en casos especiales, como la emigraci\u00f3n. En julio del a\u00f1o siguiente se cancel\u00f3 el derecho a ciertos empleos y se promulg\u00f3 la orden de que, a partir del 1 de enero pr\u00f3ximo, ten\u00ed\u00adan que llevar tarjetas de identidad especiales. Desde julio de 1938 los m\u00e9dicos jud\u00ed\u00ados pod\u00ed\u00adan actuar s\u00f3lo como \u00abacompa\u00f1antes m\u00e9dicos\u00bb, y en agosto de ese a\u00f1o a todos los jud\u00ed\u00ados se les exigi\u00f3 a\u00f1adir a sus nombres bien el de Israel o el de Sara, si no eran reconocibles ya como nombres jud\u00ed\u00ados. A1 comenzar ese octubre los pasaportes jud\u00ed\u00ados deb\u00ed\u00adan imprimirse con una \u00abJ\u00bb may\u00fascula.<\/p>\n<p>En octubre de 1938 comenz\u00f3 la deportaci\u00f3n de jud\u00ed\u00ados a gran escala. Quince mil jud\u00ed\u00ados, que hab\u00ed\u00adan sido declarados ap\u00e1tridas, fueron enviados a Polonia, que estaba muy poco dispuesta a recibirles. Tuvieron que pasar meses en la regi\u00f3n entre los dos pa\u00ed\u00adses, en tierra de nadie, hambrientos y sufriendo espantosas condiciones f\u00ed\u00adsicas y sanitarias. Entre ellos se encontraban los padres de un joven jud\u00ed\u00ado que viv\u00ed\u00ada en esa \u00e9poca en Par\u00ed\u00ads. En su desesperaci\u00f3n intent\u00f3 asesinar a un consejero de la embajada alemana, que muri\u00f3 dos d\u00ed\u00adas despu\u00e9s del atentado. Promovido por Goebbels, ministro de propaganda nazi, siguieron varios d\u00ed\u00adas de amotinamiento antijud\u00ed\u00ado, que culminaron en la \u00abnoche de los cristales\u00bb (8 de noviembre de 1938), durante la cual calles, plazas p\u00fablicas y patios traseros se llenaron de cristales de las ventanas de las sinagogas, tiendas y casas jud\u00ed\u00adas privadas.<\/p>\n<p>Como \u00abreparaci\u00f3n\u00bb por el asesinato de Par\u00ed\u00ads se exigi\u00f3 de toda la comunidad jud\u00ed\u00ada mil millones de marcos y se conden\u00f3 a los jud\u00ed\u00ados a reparar todos los desperfectos de la noche de los cristales a sus propias expensas. Como consecuencia posterior, los jud\u00ed\u00ados no podr\u00ed\u00adan ya poseer negocios, y se les prohibi\u00f3 asistir a conciertos, teatros u otros acontecimientos culturales. Poco m\u00e1s tarde los nazis cerraron definitivamente todos los establecimientos comerciales jud\u00ed\u00ados y se los apropiaron. Algunos distritos fueron cerrados a los jud\u00ed\u00ados durante ciertas horas del d\u00ed\u00ada, y a las \u00e1utoridades locales se les autoriz\u00f3 a excluir a los jud\u00ed\u00ados de las calles en las fiestas y conmemoraciones nazis. Se les prohibi\u00f3 el acceso a las universidades hacia finales de 1938. Los bienes ra\u00ed\u00adces, t\u00ed\u00adtulos y joyas ten\u00ed\u00adan que ser entregados a las autoridades. Hacia la primavera de 1939 el n\u00famero de jud\u00ed\u00ados en Alemania se hab\u00ed\u00ada reducido a 215.000.<\/p>\n<p>b) Los a\u00f1os de la guerra. Al comienzo de la guerra, en septiembre, se instituy\u00f3 un toque de queda, y los jud\u00ed\u00ados ten\u00ed\u00adan que apagar sus radios. Inmediatamente comenzaron las atrocidades contra los jud\u00ed\u00ados en Polonia, llevadas a cabo por el ej\u00e9rcito alem\u00e1n invasor y por destacamentos especiales de las fuerzas de seguridad nazis. Los jud\u00ed\u00ados de Austria comenzaron a ser deportados a Polonia, donde todos los jud\u00ed\u00ados eran obligados a llevar una estrella de David amarilla.<\/p>\n<p>Con la invasi\u00f3n de Rusia en junio de 1941 comenz\u00f3 la \u00faltima fase de lo que se refiere a la \u00abcuesti\u00f3n jud\u00ed\u00ada\u00bb. Un decreto de ese mismo mes obligaba a todos los jud\u00ed\u00ados a declararse a s\u00ed\u00ad mismos \u00abno creyentes\u00bb: los jud\u00ed\u00ados en Alemania, en lo sucesivo, tambi\u00e9n ten\u00ed\u00adan que llevar la estrella de David y no pod\u00ed\u00adan abandonar ya sus lugares de residencia sin el permiso de la polic\u00ed\u00ada. Los jud\u00ed\u00ados no iban a tener ya ning\u00fan contacto social con los alemanes, ni se les iba a permitir utilizar los tel\u00e9fonos p\u00fablicos. En octubre comenzaron las deportaciones de jud\u00ed\u00ados a gran escala a los campos de concentraci\u00f3n. Hacia enero de 1942 su n\u00famero en Alemania hab\u00ed\u00ada descendido a 130.000.<\/p>\n<p>El 20 de enero de 1942 se celebr\u00f3 un congreso en Wannsee, unos pocos kil\u00f3metros a las afueras de Berl\u00ed\u00adn, para proponer planes para la \u00absoluci\u00f3n final\u00bb de la cuesti\u00f3n jud\u00ed\u00ada tanto en Alemania como en toda la Europa ocupada. Todas las medidas secretamente planeadas, que Hitler y sus ayudantes hab\u00ed\u00adan siempre tramado, se pusieron en pr\u00e1ctica. S\u00f3lo despu\u00e9s de la guerra llegaron los alemanes y el mundo en generala conocer todo el alcance de este genocidio organizado. M\u00e1s de seis millones de jud\u00ed\u00ados, gitanos, polacos y otros \u00abindeseables\u00bb en Alemania y en la Europa ocupada, que eran un estorbo en el camino de la raza n\u00f3rdica pura que los nazis, y otros antes que ellos, hab\u00ed\u00adan estado so\u00f1ando, fueron brutal e inhumanamente asesinados. A1 congreso hab\u00ed\u00adan asistido altos funcionarios de varios ministerios alemanes, del partido y de los servicios especiales de seguridad, y fue dominado por Heydrich, que hab\u00ed\u00ada sido se\u00f1alado por el mariscal del, Reich Goering como el hombre para ejecutar todos los planes. La emigraci\u00f3n y los campos de concentraci\u00f3n no hab\u00ed\u00adan sido suficientes; por eso hab\u00ed\u00ada que encontrar una nueva soluci\u00f3n: la evacuaci\u00f3n de los jud\u00ed\u00ados de toda Europa para internarlos en campos en la Europa del Este. Pocos meses antes, en el oto\u00f1o de 1941, hab\u00ed\u00ada tenido lugar la muerte experimental de presos en c\u00e1maras de gas en los campos cerca de Posen y en Auschwitz. Ahora se exig\u00ed\u00ada un m\u00e1ximo esfuerzo. El esfuerzo requerido para construir los campos de exterminio pod\u00ed\u00ada ser aportado por aquellos jud\u00ed\u00ados que estuvieran f\u00ed\u00adsicamente fuertes. Trabajar\u00ed\u00adan hasta que se desplomaran y murieran de agotamiento o se les diera un tiro. A todos los transportados al Este se les dec\u00ed\u00ada que ten\u00ed\u00adan que trabajar para contribuir al esfuerzo de la guerra. La raz\u00f3n \u00faltima de su viaje ser\u00ed\u00ada mantenida en secreto para ellos y para la poblaci\u00f3n alemana. Europa fue sistem\u00e1ticamente registrada con minuciosidad buscando jud\u00ed\u00ados.<\/p>\n<p>En total se construyeron seis campos de exterminio. Eran diferentes de los campos de concentraci\u00f3n ordinarios, que al principio del per\u00ed\u00adodo nazi al menos eran anunciados como \u00abcampos de protecci\u00f3n\u00bb, en los que los prisioneros iban a ser protegidos por su propio bien de la furia de la poblaci\u00f3n. Eran tambi\u00e9n denominados \u00abcampos de reeducaci\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p>Muchas de las medidas tomadas por Hitler contra los jud\u00ed\u00ados hab\u00ed\u00adan sido utilizadas antes en la historia: guetos, vestido especial, la estrella amarilla, toque de queda, restricciones en el viajar, supervisi\u00f3n por parte de la polic\u00ed\u00ada y de los vecinos. Lo nuevo era la escala masiva y la aplicaci\u00f3n sistem\u00e1tica y cient\u00ed\u00adfica de modernas tecnolog\u00ed\u00adas, t\u00e9cnicas de control y refinamiento burocr\u00e1tico. La marcha de la guerra era menos importante que la destrucci\u00f3n de los jud\u00ed\u00ados en Alemania y en toda la Europa ocupada. Se desviaron trenes, se tendieron nuevas l\u00ed\u00adneas de ferrocarril y se las provey\u00f3 de personal; se requisaron miles de vagones de mercanc\u00ed\u00adas, en los que fueron hacinados hombres, mujeres y ni\u00f1os jud\u00ed\u00ados. Unidades de las fuerzas armadas y guardias de seguridad nazis fueron enviadas a Polonia y otros distritos donde hab\u00ed\u00ada campos de exterminio. Se apart\u00f3 a ingenieros, qu\u00ed\u00admicos y f\u00ed\u00adsicos del esfuerzo de la guerra para que trabajaran en aquellos campos en inventar y despu\u00e9s supervisar los diab\u00f3licos medios de destrucci\u00f3n de millones de personas. \u00c2\u00a1La ideolog\u00ed\u00ada ten\u00ed\u00ada que vencer a toda costa! Algo parecido a un fanatismo religioso dictaba la pol\u00ed\u00adtica. Para crear el anhelado cielo sobre la tierra, que iba a durar al menos mil a\u00f1os, hab\u00ed\u00ada que crear primero el ca\u00f3tico infierno del que vendr\u00ed\u00ada el asesinato de seis millones de jud\u00ed\u00ados.<\/p>\n<p>Dif\u00ed\u00adcilmente podemos imaginarnos las reacciones de los primeros que entraron en los campos en la primavera de 1945. Debi\u00f3 parecerles incre\u00ed\u00adble, inhumano, imp\u00ed\u00ado. \u00bfPor qu\u00e9 nadie hizo nada por ellos y ayud\u00f3 a salvar al menos algunas de las v\u00ed\u00adctimas de esta brutalidad masiva? Los gobiernos de Mosc\u00fa, Londres, Par\u00ed\u00ads y Washington eran bien conscientes de ello, pero por razones pol\u00ed\u00adticas, militares y estrat\u00e9gicas fueron incapaces o se mostraron poco dispuestos a hacer algo. \u00bfY la gente de Alemania? El pleno alcance del genocidio puede que fuera desconocido para la mayor\u00ed\u00ada; pero la gente sab\u00ed\u00ada al menos vagamente lo que se estaba haciendo, c\u00f3mo la persecuci\u00f3n de jud\u00ed\u00ados y \u00abno arios\u00bb se hab\u00ed\u00ada hecho m\u00e1s fuerte, m\u00e1s abierta y \u00ablegal\u00bb. La gente ten\u00ed\u00ada parientes que volv\u00ed\u00adan a casa del frente del Este, soldados y personal de las SS directamente implicados en las atrocidades. Deben haber hablado a sus mujeres, sus m\u00e9dicos, quiz\u00e1 a sus pastores; pero les hab\u00ed\u00adan dicho tambi\u00e9n: \u00abMantened la boca cerrada sobre esto, no lo mencion\u00e9is, o vosotros y yo tendremos que pagar por ello con nuestras vidas o ser enviados a un campo de reeducaci\u00f3n\u00bb. En la atm\u00f3sfera general de terror y falta de libertad en la que la gente viv\u00ed\u00ada, funcionaba. Muchos guardaron silencio.<\/p>\n<p>Desde luego hubo otros muchos, aunque por la naturaleza del caso las estad\u00ed\u00adsticas se han perdido. Hubo gente que protegi\u00f3 a jud\u00ed\u00ados, fueran amigos, vecinos o simplemente jud\u00ed\u00ados, escondi\u00e9ndolos o pas\u00e1ndolos de contrabando por las fronteras a pa\u00ed\u00adses neutrales como Suiza o Suecia. Hubo gente que habl\u00f3 alto: los nombres de los cardenales arzobispos de Munich y M\u00fc\u00fcster, Faulhaber y von Galen, no deben ser olvidados; ni el de Bernhard Lichtenberg, el valeroso de\u00e1n romano cat\u00f3lico de Berl\u00ed\u00adn, que protest\u00f3 frecuentemente en su revista parroquial y que muri\u00f3 mientras era deportado a un campo de concentraci\u00f3n. Ni el del pastor Dietrich Bonhdffer, que en los primeros d\u00ed\u00adas del r\u00e9gimen escribi\u00f3 contra la persecuci\u00f3n de los jud\u00ed\u00ados, ayud\u00f3 a no pocos a salir del pa\u00ed\u00ads y que, desesperado por el tratamiento nazi de los jud\u00ed\u00ados, se vio envuelto en el movimiento clandestino de las fuerzas armadas, por lo que fue ahorcado una semana antes de que acabara la guerra oficialmente. La actitud de la Iglesia hacia la cuesti\u00f3n jud\u00ed\u00ada, escribi\u00f3, determinar\u00e1 si todav\u00ed\u00ada es cristiana o no. La expulsi\u00f3n de los jud\u00ed\u00ados de Occidente traer\u00ed\u00ada necesariamente con ella la expulsi\u00f3n de Cristo, porque Cristo era jud\u00ed\u00ado; \u00aby el pueblo de Israel seguir\u00e1 siendo para siempre el pueblo de Dios; el \u00fanico pueblo que no pasar\u00e1, porque Dios se ha convertido en su Se\u00f1or, Dios ha puesto su residencia en \u00e9l y ha construido su casa\u00bb.<\/p>\n<p>Hubo otros dos hombres, ambos pastores luteranos, cuyos nombres fueron frecuentemente mencionados por ayudar a jud\u00ed\u00ados y cristianos no arios lo mismo a esconderse en Alemania que a emigrar: Grueber en Berl\u00ed\u00adn y Maas en Heilderberg. Y no deber\u00ed\u00adamos olvidar a personas como Maximiliano Kolbe, el sacerdote cat\u00f3lico romano que eligi\u00f3 morir en el campo de Auschwitz con la esperanza de que de ese modo se pudiera salvar la vida de otro preso. Todo esto puede que parezca, y de hecho lo fue, m\u00e1s que gritar en el desierto; pero incluso un peque\u00f1o grito es mejor que no gritar nada.<\/p>\n<p>Todos los nombres mencionados hasta aqu\u00ed\u00ad lo eran de personas muchas de ellas en posiciones prominentes, pero que hablaron o actuaron no como representantes de sus organizaciones sino con su capacidad individual. Las Iglesias, tanto protestantes como cat\u00f3lico-romana, prefirieron permanecer en silencio. No estaban interesadas en el destino de los jud\u00ed\u00ados como tal. La antigua historia de los jud\u00ed\u00ados que han perdido su posici\u00f3n ante Dios no hab\u00ed\u00ada sido todav\u00ed\u00ada olvidada; la teor\u00ed\u00ada de la sustituci\u00f3n todav\u00ed\u00ada se ten\u00ed\u00ada por buena. Hab\u00ed\u00ada relativamente pocos jud\u00ed\u00ados bautizados entre sus miembros y todav\u00ed\u00ada menos entre el clero. Exist\u00ed\u00ada la tendencia a no interferir en lo que se consideraba dominio del Estado, y exist\u00ed\u00ada la tendencia totalmente humana de guardar silencio cuando hablar puede costar caro. No se prest\u00f3 atenci\u00f3n al mandato de Prov 31,8.9, que tanta importancia tuvo en los c\u00ed\u00adrculos de Bonhtiffer: \u00abAbre tu boca en favor del mudo&#8230;, por el desventurado y el pobre\u00bb. Considerando que la mayor\u00ed\u00ada de la gente que trabajaba en los campos de exterminio hab\u00ed\u00ada sido probablemente bautizada, o al menos afirmaba creer en lo que Hitler llamaba \u00abcristianismo positivo\u00bb, y considerando el silencio de ambas Iglesias y de la poblaci\u00f3n en general, seguramente no es una exageraci\u00f3n por parte de Franklin H. Littell hablar y escribir de \u00abapostas\u00ed\u00ada general\u00bb y de la \u00aba postas\u00ed\u00ada de los millones que colaboraron\u00bb.<\/p>\n<p>Desafortunadamente, esos millones no estaban s\u00f3lo en Alemania y en los pa\u00ed\u00adses ocupados por Alemania o aliados con ella. La colaboraci\u00f3n indirecta vino despu\u00e9s por parte de aquellos que simplemente no hicieron nada o rehusaron hacer m\u00e1s. El asesinato en masa de jud\u00ed\u00ados tuvo un paralelo en la apostas\u00ed\u00ada en masa de cristianos fuera de Alemania que rehusaron alzar sus voces en favor de los perseguidos y forzar a sus gobiernos a abrir sus fronteras y dejarles entrar. Estados Unidos no quiso cambiar su sistema de cuota de inmigraci\u00f3n en favor de los jud\u00ed\u00ados perseguidos. Gran Breta\u00f1a al comienzo de la guerra dio cobijo s\u00f3lo a 70.000 \u00abrefugiados de la opresi\u00f3n nazi\u00bb. No ser\u00ed\u00ada justo a este respecto olvidar a un hombre de Inglaterra que no se cans\u00f3 nunca de mencionar la situaci\u00f3n de los jud\u00ed\u00ados, y que emple\u00f3 much\u00ed\u00adsimo tiempo y energ\u00ed\u00ada en ayudar a aquellos que hab\u00ed\u00adan sido capaces de emigrar de Alemania a Gran Breta\u00f1a, George K.A. Bell, obispo de Chichester. Australia admiti\u00f3 s\u00f3lo a unos miles, Sud\u00e1frica permiti\u00f3 la entrada en su territorio a 26.000, Argentina y Brasil admitieron cada una a unos 64.000. Canad\u00e1, por consejo del director de la Secci\u00f3n de inmigraci\u00f3n, Fredericlc Charles Blair, obr\u00f3 de acuerdo con el principio de que \u00abninguno son demasiados\u00bb, con la excepci\u00f3n de varios cientos que llegaron por equivocaci\u00f3n, porque hab\u00ed\u00adan sido tomados como prisioneros de guerra y como tales embarcados rumbo a Canad\u00e1. Deber\u00ed\u00ada hacerse, sin embargo, menci\u00f3n aqu\u00ed\u00ad de una \u00abResoluci\u00f3n respecto a la persecuci\u00f3n de los jud\u00ed\u00ados\u00bb aprobada por el S\u00ed\u00adnodo General de la Iglesia de Inglaterra en Canad\u00e1 (como se llamaba todav\u00ed\u00ada entonces), reunido en Montreal del 12 al 21 de septiembre de 1934. El \u00fanico pa\u00ed\u00ads deseoso de recibir jud\u00ed\u00ados en gran n\u00famero era Palestina, y se le prohib\u00ed\u00ada hacerlo por parte de la potencia mandataria, Gran Breta\u00f1a. En un libro rojo de 1939 el n\u00famero de gente que se pod\u00ed\u00ada admitir por a\u00f1o fue fijado en 15.000, y por temor a la reacci\u00f3n \u00e1rabe esa cifra no pod\u00ed\u00ada modificarse bajo ninguna circunstancia.<\/p>\n<p>Hay muchas preguntas surgidas del holocausto que todav\u00ed\u00ada hoy se hacen quienes se sienten afectados por aquella cruel tragedia y los que est\u00e1n interesados en la historia de nuestro siglo. \u00bfC\u00f3mo fue posible que los nazis desviaran de la guerra tan gran parte de su esfuerzo para perseguir, contra todas las consideraciones estrat\u00e9gicas, el intento de borrar del mundo a los jud\u00ed\u00ados? \u00bfPor qu\u00e9 no intervinieron los aliados, e incluso guardaron completo silencio? \u00bfPor qu\u00e9 precisamente en Alemania y por obra de alemanes:, cuando el antisemitismo hab\u00ed\u00ada sido mucho m\u00e1s fuerte en el pasado en Francia y Rusia? \u00bfPor qu\u00e9 no existi\u00f3 all\u00ed\u00ad resistencia activa a las leyes antisemitas y a la deportaci\u00f3n de los jud\u00ed\u00ados de Alemania y de lbs pa\u00ed\u00adses ocupados por Alemania?<\/p>\n<p>c) Reflexiones jud\u00ed\u00adas. Est\u00e1 tambi\u00e9n, por supuesto, la cuesti\u00f3n de c\u00f3mo reaccion\u00f3 la comunidad jud\u00ed\u00ada. Tras el primer silencio de pasmo, aparecieron varias reacciones. En la extrema derecha has\u00ed\u00addica europea -lo que quedaba de ella- se oyeron algunas voces en t\u00e9rminos de la ley del Deuteronomio (Dt 30,15ss) de pecado y castigo. Aunque uno no puede menos de quedar impresionado por semejante visi\u00f3n fundamentalista, b\u00ed\u00adblicamente ortodoxa, incluso al afrontar un mal tan incre\u00ed\u00adble como el holocausto, no deber\u00ed\u00ada olvidarse que la mayor\u00ed\u00ada de los pensadores europeos estaban m\u00e1s cercanos en su apreciaci\u00f3n a lo que se pensaba en Norteam\u00e9rica. En los Estados Unidos, Richard Rubistein, en su libro After Auschwitz, sosten\u00ed\u00ada, en efecto, que Dios hab\u00ed\u00ada muerto; s\u00f3lo asumiendo esto pod\u00ed\u00ada entenderse Auschwitz. Emil Fackenheim responde: \u00c2\u00a1No! Asumir que Dios ha muerto equivale a conceder a Hitler una victoria p\u00f3stuma destruyendo el alma jud\u00ed\u00ada despu\u00e9s de haber gaseado los cuerpos en los campos de exterminio. Consideraba que la ley jud\u00ed\u00ada 614 no pod\u00ed\u00ada admitir eso. Elie Wiesel guard\u00f3 silencio durante mucho tiempo. Como superviviente no pod\u00ed\u00ada ni quer\u00ed\u00ada hablar, especialmente cuando Dios mismo hab\u00ed\u00ada permanecido en silencio de una manera tan patente. \u00bfPor qu\u00e9? \u00bfNo nos cuida y no nos cuidaba Dios? \u00bfEs Dios indiferente al sufrimiento del pueblo de Dios? \u00bfEst\u00e1 loco Dios? \u00bfPuede alguien razonar y discutir con un Dios as\u00ed\u00ad? En general, se est\u00e1 de acuerdo en que ser capaz de entender Auschwitz ser\u00ed\u00ada peor que no entenderlo en absoluto. Significar\u00ed\u00ada el fin de la Visi\u00f3n religiosa del mundo de uno. El rabino hacia el final del libro de Wiesel The Gates of the Forest dice: \u00ab\u00bfC\u00f3mo puedes creer en Dios despu\u00e9s de lo que ha pasado?\u00bb Los jud\u00ed\u00ados despu\u00e9s de Auschwitz se sienten, por supuesto, justificados para mantener que el mes\u00ed\u00adas todav\u00ed\u00ada no ha llegado, y despu\u00e9s de la miseria y el mal de Auschwitz est\u00e1n obligados a preguntarse con m\u00e1s urgencia que antes: \u00bfCu\u00e1ndo vendr\u00e1? Los cristianos, por otra parte, que sostienen que ha venido, est\u00e1n tambi\u00e9n avocados a la pregunta: \u00bfPor qu\u00e9 existe todav\u00ed\u00ada tanto mal en el mundo?<\/p>\n<p>Esta pregunta acerca del mes\u00ed\u00adas es algo que, m\u00e1s que separarles, une a cristianos y jud\u00ed\u00ados. Es algo que debe figurar en el orden del d\u00ed\u00ada de cualquier di\u00e1logo, presente o futuro, entre las dos comunidades de fe.<\/p>\n<p>5. EL JUDA\u00ed\u008dSMO: UNA CELEBRACI\u00ed\u201cN DE LA VIDA. El juda\u00ed\u00adsmo es una celebraci\u00f3n de la vida, y la vida es especialmente una celebraci\u00f3n de una comunidad de personas. A pesar de los extremados infortunios afrontados por los jud\u00ed\u00ados a lo largo de los \u00faltimos trescientos a\u00f1os y a pesar de la cat\u00e1strofe del holocausto, acontecimiento inmensamente doloroso y que destruy\u00f3 una de cada tres comunidades jud\u00ed\u00adas del mundo de entonces, la tradici\u00f3n ha mantenido una aproximaci\u00f3n positiva a la vida y una visi\u00f3n positiva del individuo humano, defendiendo una inversi\u00f3n en la experiencia de este mundo de la persona corriente en cualquier momento de la existencia.<\/p>\n<p>a) Conceptos. Un sinn\u00famero de conceptos interact\u00faan en la experiencia de una persona jud\u00ed\u00ada y configuran la experiencia vital.<\/p>\n<p>Un concepto clave en la tradici\u00f3n es Dios. Como Creador, Dios es singular y \u00fanico. Dios es eterno y no est\u00e1 atado a ning\u00fan lugar. El antiguo nombre b\u00ed\u00adblico de Dios Yhwh, o \u00abEhyeh Asher Ehyeh\u00bb es decir, \u00abYo soy el que soy\u00bb, o \u00abSer\u00e9 lo que ser\u00e9\u00bb, sugiere existencia eterna; el nombre b\u00ed\u00adblico Elohim sugiere fuerza para ser aplicada en un sentido constructivo, y la apelaci\u00f3n Adonai indica el se\u00f1or\u00ed\u00ado que deriva del ser creador de Dios. En el juda\u00ed\u00adsmo de la \u00e9poca greco-romana se hicieron corrientes otras apelaciones: hasem, \u00abel nombre\u00bb, sugiere el especial poder creador de Dios, que hace ser, que imparte identidad espec\u00ed\u00adfica a objetos animados e inanimados por medio de su palabra (p.ej., Haya luz&#8230;), mientras Hamaqom, \u00abel Lugar\u00bb, sugiere omnipresencia. Dios es el lugar para existir.<\/p>\n<p>El compendio de la creaci\u00f3n de Dios es el ser humano.<\/p>\n<p>El juda\u00ed\u00adsmo considera la referencia al ser de la humanidad creada a imagen de Dios m\u00e1s como un desaf\u00ed\u00ado que como una simple afirmaci\u00f3n de hecho. La gente del Pr\u00f3ximo Oriente antiguo adoraba \u00ed\u00addolos-formas. La teor\u00ed\u00ada que subyac\u00ed\u00ada al uso de la forma era que deb\u00ed\u00ada ser colocada en medio de la comunidad humana, en una casa especial (templo) dise\u00f1ada para su comodidad. Si la forma era una correspondencia perfecta, el dios habitar\u00ed\u00ada en ella, la in-formar\u00ed\u00ada, y por eso habitar\u00ed\u00ada en medio de la comunidad humana, que se beneficiar\u00ed\u00ada de la presencia del dios.<\/p>\n<p>El juda\u00ed\u00adsmo considera el individuo humano, creado a imagen de Dios, como la forma que debe ser informada por Dios. Todos nosotros recibimos el desaf\u00ed\u00ado de actuar a la manera divina. El juda\u00ed\u00adsmo pone un gran \u00e9nfasis en el valor del individuo corriente. Vivimos como colaboradores de Dios en la creaci\u00f3n en curso del mundo.<\/p>\n<p>En el incidente del jard\u00ed\u00adn del Ed\u00e9n, el juda\u00ed\u00adsmo ve no \u00abla p\u00e9rdida de la gracia\u00bb, sino m\u00e1s bien un paso hacia el cumplimiento del plan de Dios al crearnos. El conocimiento adquirido del \u00e1rbol de la ciencia es conocimiento que nace de un acto de libre albedr\u00ed\u00ado humano, yen s\u00ed\u00ad mismo es liberador. Es entendido de diversas maneras: como conocimiento sexual, clave de la procreaci\u00f3n; como el conocimiento de la certeza de la muerte, que debe ser un est\u00ed\u00admulo mayor para una actividad productiva en todo momento; como el conocimiento general que nos permite, en cuanto criaturas que probamos, examinamos y creamos, a nosotros criaturas creativas, aplicar los frutos de nuestro examen e investigar con vistas a la mejora de nuestro entorno humano, es decir, el mundo en el que Dios nos ha colocado.<\/p>\n<p>A pesar de todo su deleite, el jard\u00ed\u00adn de G\u00e9nesis 3 es un lugar excesivamente limitado para la expresi\u00f3n humana. Este mundo -nuestro mundo- es nuestro jard\u00ed\u00adn. Gozamos de su fruto a causa de nuestra dedicaci\u00f3n a su producci\u00f3n. La mujer de G\u00e9nesis 3 es \u00abmaldecida\u00bb con dolores de parto. El dolor es ciertamente grande; pero el gozo es grande tambi\u00e9n, como lo es el aprecio del gran potencial que cada nueva vida humana conlleva. La misma experiencia del nacimiento -la en\u00e9rgica expulsi\u00f3n del nuevo ser humano del vientresupone para el nuevo ser humano una descarga que anima a tomar conciencia de la vida. Esta conciencia se desarrollar\u00e1, crecer\u00e1 y har\u00e1 posibles grandes hechos. La expulsi\u00f3n del Ed\u00e9n puede entenderse de modo parecido. Es el est\u00ed\u00admulo necesario para colocar a la humanidad en el proceso deseado por Dios.<\/p>\n<p>La relaci\u00f3n entre el ser humano y Dios, entre una persona y otra, y el complejo de la experiencia personal y \u00absentimientos\u00bb del individuo como respuesta a su entorno total se describe en su forma m\u00e1s esencial mediante la idea de la alianza, que es la esencia de la Torah.<\/p>\n<p>La noci\u00f3n de alianza -un convenio, acuerdo o tratado para describir las complejas relaciones mencionadas antes- es una noci\u00f3n modelada a partir de alianzas que exist\u00ed\u00adan en el mundo pol\u00ed\u00adtico del Pr\u00f3ximo Oriente antiguo. En su revolucionaria apropiaci\u00f3n de esta idea del reino de lo pol\u00ed\u00adtico al reino de las relaciones humano-divinas, el juda\u00ed\u00adsmo liber\u00f3 al mundo de la experiencia en \u00faltima instancia limitadora del mundo antiguo, con sus muchos dioses caprichosas con intereses en conflicto, exigiendo cada uno lealtad humana. En la Torah se revela la voluntad de Dios y se establece lo que Dios espera de la humanidad. Somos liberados de la ineficacia de la adivinaci\u00f3n. El gran estudioso Abraham Joshua Heschel describe a nuestro Dios como un \u00abDios a la b\u00fasqueda del hombre\u00bb. La primera pregunta de. Dios al ser humano (G\u00e9n 3) es: \u00ab\u00bfD\u00f3nde est\u00e1s?\u00bb Dios est\u00e1 preguntando: \u00ab\u00bfD\u00f3nde est\u00e1s en tu relaci\u00f3n conmigo, dadas las acciones que has cometido?\u00bb La acci\u00f3n humana es significativa a los ojos de Dios, y la responsabilidad es un aspecto clave de la existencia humana. Dios ama a la humanidad, creada a su propia imagen, y a trav\u00e9s de la historia b\u00ed\u00adblica Dios demuestra prontitud para acomodarse a la criatura humana.<\/p>\n<p>Las alianzas de promesa con No\u00e9 (que el mundo jam\u00e1s volver\u00ed\u00ada a sufrir una destrucci\u00f3n global) y con David (que el linaje dav\u00ed\u00addico ser\u00e1 siempre la fuente del liderazgo humano definitivo) proporcionan una medida de seguridad y confianza ala comunidad humana. La alianza del Sina\u00ed\u00ad, en la que se describe el plan de Dios de una comunidad humana productiva y en progreso, es la base para el definitivo desaf\u00ed\u00ado humano de hacer de nuestro mundo un lugar divino, en el que toda la humanidad y todo el mundo natural pudiera experimentar el placer y gozo completos. Las expectativas rituales y \u00e9ticas de la alianza son complementarias, y todo sirve al prop\u00f3sito de una celebraci\u00f3n de la vida.<\/p>\n<p>La Torah es revelada al pueblo jud\u00ed\u00ado; es el anteproyecto de una comunidad modelo. La Torah no es en modo alguno est\u00e1tica, sino que evoluciona acorde con la cambiante experiencia humana. Est\u00e1 destinada al uso cotidiano, a cualquier persona. El Deuteronomio dice: \u00abNo est\u00e1 en el cielo\u00bb: no est\u00e1 distante o inalcanzable. Es un plan realista, y propone desaf\u00ed\u00ados realistas. En particular, percibe que los logros humanos m\u00e1s importantes tendr\u00e1n lugar cuando los humanos trabajen juntos, en comunidad, para hacer de nuestro mundo un lugar m\u00e1s hermoso. La expresi\u00f3n productiva de cualquier comunidad contempor\u00e1nea es la expresi\u00f3n acumulada de decisiones creativas de la comunidad hist\u00f3rica: todos los jud\u00ed\u00ados que nos han precedido. Existe un profundo sentido en el juda\u00ed\u00adsmo de uni\u00f3n simult\u00e1neamente de un jud\u00ed\u00ado con todos los dem\u00e1s jud\u00ed\u00ados contempor\u00e1neos y con todos los jud\u00ed\u00ados que han existido. Todos los jud\u00ed\u00ados se identifican con los gozos y el dolor de la existencia jud\u00ed\u00ada a lo largo de los siglos.<\/p>\n<p>Aunque el juda\u00ed\u00adsmo no se ocupa de modo predominante de consideraciones de espacio o lugar, siendo Dios el espacio esencial (Hamaqom, como dijimos antes), la tierra de Israel es un lugar del todo especial, porque es all\u00ed\u00ad donde la comunidad modelo descrita por la Torah encuentra su primera expresi\u00f3n. A trav\u00e9s de su ocupaci\u00f3n por la comunidad modelo, la tierra ha de ser una tierra modelo. Su variada topograf\u00ed\u00ada y su situaci\u00f3n central en el mundo antiguo sugieren que sea la respuesta o reflejo en el mundo real del jard\u00ed\u00adn de G\u00e9nesis 3. La tierra es el jard\u00ed\u00adn en el que, por medio de nuestro conocimiento, guiados por la alianza y articulados en una acci\u00f3n comunal, somos capaces de alcanzar grandeza para ser compartida y gozada por toda la humanidad. El fin, en 1948, de la larga separaci\u00f3n de la mayor\u00ed\u00ada de jud\u00ed\u00ados de su tierra especial es considerado por muchos jud\u00ed\u00ados como el comienzo de un proceso que conducir\u00e1 a la expresi\u00f3n m\u00e1s productiva de todos los ideales encarnados en este complejo de conceptos que hemos discutido. En expresi\u00f3n contempor\u00e1nea jud\u00ed\u00ada, el d\u00ed\u00ada de la independencia de Israel (1948; en el calendario hebreo, el d\u00ed\u00ada quinto del mes de Iyyar) y el aniversario de la liberaci\u00f3n y reunificaci\u00f3n de Jerusal\u00e9n (1967; en el calendario hebreo, el vig\u00e9simo octavo d\u00ed\u00ada de Iyyar) est\u00e1n se\u00f1alados en la vida ritual y social de la comunidad jud\u00ed\u00ada porque tienen una significaci\u00f3n muy especial. Se trata de un nuevo y especial desaf\u00ed\u00ado para los jud\u00ed\u00ados, particularmente para aquellos que viven fuera del Estado de Israel, de considerar el Estado de Israel como casa, y al mismo tiempo gozar, apreciar y contribuir a la experiencia de otra casa (Canad\u00e1 o cualquier otro sitio en el que los jud\u00ed\u00ados puedan vivir), a menudo m\u00e1s familiar y, en muchos aspectos, m\u00e1s confortable.<\/p>\n<p>b) La articulaci\u00f3n de los conceptos de la vida. Mientras los conceptos que hemos descrito -Dios, el individuo, Torah y comunidad, la tierrainteract\u00faan y, en su interacci\u00f3n, informan toda la existencia jud\u00ed\u00ada, la mayor\u00ed\u00ada de los jud\u00ed\u00ados aprecian estos conceptos de un modo indirecto. La vida jud\u00ed\u00ada consiste en vivir hasta. el fin de la interacci\u00f3n de estos conceptos a menudo inconscientes. -La tradici\u00f3n jud\u00ed\u00ada, aunque ciertamente aprecia el significado de la contemplaci\u00f3n, est\u00e1 principalmente enfocada a la acci\u00f3n. El vasto complejo de interacciones humanas, de unas con otras, dentro del yo y con el cosmos, son dirigidas por la Torah y, espec\u00ed\u00adficamente, por los mandamientos o instrucciones (mitzvot) basados en las antiguas Escrituras jud\u00ed\u00adas y ampliados en cada generaci\u00f3n y en cada lugar donde los jud\u00ed\u00ados viven. La elaboraci\u00f3n es parte y parcela de la tradici\u00f3n misma. Responde a los nuevos desaf\u00ed\u00ados de tiempo y lugar para beneficio de la experiencia acumulada de la comunidad jud\u00ed\u00ada mundial, y tambi\u00e9n de la comunidad mundial de todos los pueblos, pues los jud\u00ed\u00ados han vivido entre muchos pueblos y se han beneficiado de sus intuiciones tambi\u00e9n.<\/p>\n<p>El complejo de los r\u00fcitzvot es, en su totalidad, expresi\u00f3n religiosa jud\u00ed\u00ada. Para un jud\u00ed\u00ado vivir una vida jud\u00ed\u00ada es vivir una vida de servicio a Dios. En alg\u00fan sentido, cada acto es lit\u00fargico, cada acci\u00f3n un acto de oraci\u00f3n o de alabanza. A1 mismo tiempo, varios mitzvot, particularmente en el \u00e1rea del ritual, son espec\u00ed\u00adficos en cuanto al tiempo -la hora del d\u00ed\u00ada para las oraciones diarias o la estaci\u00f3n del a\u00f1o para las fiestas estacionales- o lugar -la sinagoga para la oraci\u00f3n o el estudio comunitarios, aunque cualquier lugar donde se re\u00fana un grupo de diez es id\u00f3neo, o la casa para los muchos rituales basados en la casa-. Cuando cumplimos los mitzvot, cuando actuamos en los t\u00e9rminos de nuestra alianza con Dios, aceptamos el desaf\u00ed\u00ado de nuestro ser creado a imagen de Dios. Completamos esa imagen a trav\u00e9s de nuestras acciones. A1 hacerlo as\u00ed\u00ad, servimos a la meta del tikkun olam, esbozando la unidad y totalidad de nuestro mundo.<\/p>\n<p>La tradici\u00f3n jud\u00ed\u00ada identifica tres tipos de mandamientos o mitzvot, que cubren el campo de la experiencia humana. No todos los jud\u00ed\u00ados, en su vida, en el contacto con los dem\u00e1s o con el entorno natural, son conscientes de en qu\u00e9 mitzvot espec\u00ed\u00adficos est\u00e1n implicados. Aunque la tradici\u00f3n aprecia la relevancia de la conciencia del lugar especial en el complejo de l\u00e1, existencia que cada interacci\u00f3n cubre, laque es importante en \u00faltima instancia es la acci\u00f3n, no la conciencia de su ajuste en el sistema.<\/p>\n<p>Los tres tipos de mitzvot son identificados como: 1) ben adam Lammaqom, es decir, entre un ser humano y Dios; 2) ben adam lehavero, es decir, entre el ser humano y otros seres humanos; y 3) ben adam 1&#8217;atzmo, es decir, entre un ser humano y el yo (dentro del propio yo).<\/p>\n<p>La categor\u00ed\u00ada ben, adam Lammaqom abarca el vasto conjunto de la ley ritual, incluyendo la indicaci\u00f3n de d\u00ed\u00adas especiales (fiestas, Sabbath), las reglas de la dieta y reglas de armon\u00ed\u00ada con los ciclos de la naturaleza. Esta categor\u00ed\u00ada aborda partes de la vida que tienen aspectos c\u00f3smicos, as\u00ed\u00ad como comunitarios.<\/p>\n<p>Un jud\u00ed\u00ado experimenta la historia jud\u00ed\u00ada como un equilibrio de gozo y dolor, de aceptaci\u00f3n y rechazo por parte de los otros. El holocausto aparece en gran medida como ejemplo catastr\u00f3ficamente horripilante, y en \u00faltima instancia triste, de ese rechazo. Es horripilante en su dolor y en su destrucci\u00f3n de un modo de vida. Es triste en cuanto que trastorn\u00f3, y para muchos jud\u00ed\u00ados sigue trastornando, la inquebrantable fe en la bondad esencial de los dem\u00e1s. Es un hecho que las Iglesias permanecieron esencialmente silenciosas durante los a\u00f1os de la destrucci\u00f3n de uno de cada tres jud\u00ed\u00ados, y que los nazis se\u00f1alaron con orgullo a los dos milenios de historia cristiana como precedente al articular decretos cada vez m\u00e1s hostiles. Es profundamente triste que en una \u00e9poca de tan gran necesidad, tan pocas manos que hab\u00ed\u00adan tomad\u00f3-la comuni\u00f3n se tendieran para ofrecer vida. No es f\u00e1cil recobrarse de tantas cicatrices f\u00ed\u00adsicas y emocionales como el holocausto infligi\u00f3. En muchos aspectos no existe recuperaci\u00f3n posible. El gran desaf\u00ed\u00ado consiste en que esas cicatrices no nos incapaciten.<\/p>\n<p>Como tradici\u00f3n que ama la vida, ama a todo el mundo y aspira al mejoramiento d\u00e9 nuestro mundo, la vida cotidiana es un equilibrio entre tradici\u00f3n y cambio, y el mismo cambio es resultado de una din\u00e1mica interna y tambi\u00e9n, significativamente, interacci\u00f3n con toda la gente y todo el mundo natural. Para el juda\u00ed\u00adsmo; los desaf\u00ed\u00ados y los excitantes potenciales de la existencia son lo esencial de la vida, y el sendero hacia esos desaf\u00ed\u00ados positivos o la lealtad a la tradici\u00f3n es una obligaci\u00f3n social que es preciso transmitir. El Deuteronomio grita: \u00abPor tanto, elige la vida\u00bb. \u00c2\u00a1Nosotros elegimos la vida! Y nuestro compromiso con la vida, como individuos y en comunidad, es motivo de celebraci\u00f3n.<\/p>\n<p>6. &#8211; HACIA UN FUTURO DISTINTO DEL PASADO. Comencemos con un pasaje de la novela de Andr\u00e9 Schwarz-Bart El final del Justo, ambientada en el Par\u00ed\u00ads ocupado por los nazis. Los dos personajes aqu\u00ed\u00ad aludidos son j\u00f3venes jud\u00ed\u00ados:<br \/>\n\u00ab]El (Jes\u00fas) fue realmente un buen jud\u00ed\u00ado o sea, un hombre compasivo y amable. Los cristianos dicen que lo aman, pero yo creo que lo odian sin saberlo. Y as\u00ed\u00ad cogen la cruz por el extremo opuesto y hacen de ella una espada y nos atacan con ella. Ya comprendes, Golda&#8230;, toman la cruz y la cambian completamente, la cambian completamente, \u00c2\u00a1Dios m\u00ed\u00ado!&#8230; Pobre Jes\u00fas; si volviera a la tierra y viera que los paganos han hecho de ella una espada y la utilizan contra sus hermanas y hermanos, se pondr\u00ed\u00ada triste. Estar\u00ed\u00ada afligido para siempre. \u00c2\u00a1Y quiz\u00e1 realmente lo vea!\u00bb<br \/>\nAs\u00ed\u00ad resume el novelista de modo pat\u00e9tico lo que desafortunadamente ha sido una pauta com\u00fan en las actitudes y conducta del mundo cristiano hacia los jud\u00ed\u00ados y el juda\u00ed\u00adsmo durante casi veinte siglos. \u00bfQu\u00e9 hay del futuro de la relaci\u00f3n cristiano jud\u00ed\u00ada? A la luz del pasado verdaderamente terrible, \u00bfexiste alguna esperanza real de un futuro radicalmente distinto de ese pasado?-Si existe, \u00bfsobre qu\u00e9 base debe construirse ese futuro; y existe a la vez el conocimiento y la voluntad de hacerlo, particularmente por parte de aquellos de nosotros que est\u00e1n comprometidos con la fe cristiana? Si estamos preparados para hacerlo, \u00bftenemos el coraje y la honestidad indispensables para perseguir lo que creemos que Dios y la humanidad exigen de nosotros?<\/p>\n<p>Estas preguntas est\u00e1n inspiradas tanto en la pasada historia de la relaci\u00f3n cristiano jud\u00ed\u00ada como en el conocimiento accesible en la actualidad, que, si es tomado en serio por nosotros los cristianos, debe conducir a un replanteamiento radical de nuestra propia manera de autoentendernos como seguidores del jud\u00ed\u00ado fiel, Jes\u00fas, al que reconocemos como nuestro salvador y Se\u00f1or. Entre los muchos factores interrelacionados que han llevado a prominentes pensadores cristianos, as\u00ed\u00ad como a laicos corrientes, a comprometerse en esta tarea, pocos pueden haber sido tan significativos como el horror que nos es conocido con el t\u00e9rmino de \u00abholocausto\u00bb, as\u00ed\u00ad como el fen\u00f3meno \u00fanico conocido para nosotros como el nacimiento del moderno Estado de Israel. A estos dos acontecimientos deber\u00ed\u00adamos a\u00f1adir el descubrimiento de los documentos de Qumr\u00e1n y el respectivo desarrollo de la investigaci\u00f3n b\u00ed\u00adblica, con sus metodolog\u00ed\u00adas cada vez m\u00e1s sofisticadas, tanto en la rama romano cat\u00f3lica como en las ramas del cristianismo no romano cat\u00f3lico.<\/p>\n<p>Debemos, desde el principio, tener firmemente en la mente dos puntos. Primero, el antisemitismo en cuanto fen\u00f3meno hist\u00f3rico es anterior a la entrada del cristianismo en la escena del mundo. En segundo lugar, el antisemitismo cristiano se ha mostrado mucho m\u00e1s duradero y pernicioso que cualquier otro conocido por nosotros por la historia \u00abpagana\u00bb (especialmente grecorromana). Esto \u00faltimo apenas sorprende, cuando se considera el potencial de un prejuicio basado en la teolog\u00ed\u00ada; porque \u00bfqu\u00e9 pod\u00ed\u00ada ser peor que apoyar una propensi\u00f3n humana a temer (y de ah\u00ed\u00ad a odiar) \u00abal otro\u00bb con una sanci\u00f3n supuestamente divina? Los ejemplos proporcionados por las denominadas \u00abguerras religiosas\u00bb -como las cruzadas, la guerra de los treinta a\u00f1os y conflictos m\u00e1s recientes en lugares como Irlanda del Norte, la India y el Oriente Medi\u00f3- son bien conocidos. Por eso la mezcla de competitividad humana y racionalizaci\u00f3n teol\u00f3gica patente en la relaci\u00f3n de la Iglesia con los jud\u00ed\u00ados fue claramente desastrosa para los \u00faltimos en consecuencias hist\u00f3ricas.<\/p>\n<p>a) Racionalizaciones teol\u00f3gicas. Los apartados precedentes de este art\u00ed\u00adculo han descrito esas consecuencias hist\u00f3ricas. Si queremos asegurarnos de que esas actitudes y conducta tr\u00e1gicas jam\u00e1s vuelvan a producirse, los cristianos debemos en primer lugar ser conscientes, y desentendernos de determinadas racionalizaciones teol\u00f3gicas distorsionadas inherentes a nuestra tradici\u00f3n; s\u00f3lo entonces estaremos en condiciones de construir un modelo positivo de futuras relaciones con nuestros hermanos y hermanas jud\u00ed\u00ados. Resumamos, pues, las racionalizaciones teol\u00f3gicas m\u00e1s significativas de nuestro pasado cristiano, y para hacerlo sigamos la exposici\u00f3n de \u00abImpresiones antijud\u00ed\u00adas generadas por primitivos escritos cristianos\u00bb, preparada por el doctor Michael Cooke:<br \/>\n1) Existe el cargo -quiz\u00e1 el m\u00e1s pernicioso de todos desde un punto de vista hist\u00f3rico- de que el pueblo jud\u00ed\u00ado, tanto de la \u00e9poca de Jes\u00fas como de toda la posteridad, fue colectivamente culpable de su muerte; y como Jes\u00fas es, en la creencia cristiana ortodoxa, la encarnaci\u00f3n de Dios, el cargo se convirti\u00f3 no en el de mero homicidio, sino en el de \u00abdeicidio\u00bb. Adem\u00e1s de ser la acusaci\u00f3n antisemita m\u00e1s potente, este cargo es -desde una perspectiva estrictamente hist\u00f3rica- absurdo y sin base. La mayor\u00ed\u00ada de los jud\u00ed\u00ados de la \u00e9poca de Jes\u00fas en Palestina, as\u00ed\u00ad como la inmensa mayor\u00ed\u00ada de jud\u00ed\u00ados dispersos por el mundo grecorromano, no supieron nada de Jes\u00fas. La afirmaci\u00f3n de culpa colectiva es insostenible a la luz de la \u00e9tica desarrollada tanto a partir de las Escrituras hebreas como del mismo NT.<\/p>\n<p>2) Se ha alegado tambi\u00e9n que los infortunios hist\u00f3ricos del pueblo jud\u00ed\u00ado -particularmente su dispersi\u00f3n por todo el mundo- fueron el justo castigo por el acto del \u00abdeicidio\u00bb. Este cargo es igualmente, desde una perspectiva hist\u00f3rica, infundado. La di\u00e1spora jud\u00ed\u00ada es muy anterior al advenimiento del cristianismo y tuvo lugar, de modo principal, aproximadamente quinientos a\u00f1os antes del nacimiento de Jes\u00fas. Como la mayor\u00ed\u00ada de jud\u00ed\u00ados resid\u00ed\u00adan ya fuera de Palestina durante el ministerio de Jes\u00fas, es dif\u00ed\u00adcil ver c\u00f3mo puede ponerse honestamente esto en la lista para apoyar una teor\u00ed\u00ada teol\u00f3gica en quiebra.<\/p>\n<p>3) Otra arma del arsenal pol\u00e9mico cristiano ha sido el cargo de \u00abdesplazamiento\u00bb o \u00absustituci\u00f3n\u00bb, seg\u00fan el cual la alianza de Dios con el pueblo de Israel hab\u00ed\u00ada sido abrogada en vista del rechazo de los jud\u00ed\u00ados de Jes\u00fas como Mes\u00ed\u00adas (=el t\u00e9rmino griego, \u00abCristo&#8217;, instituy\u00e9ndose una \u00abnueva alianza\u00bb con los cristianos, que ahora desplazan o sustituyen a los jud\u00ed\u00ados como pueblo de Dios. Es esta forma de pensar la que produjo la expresi\u00f3n \u00abAntiguo Testamento\u00bb como una descripci\u00f3n intr\u00ed\u00adnsecamente peyorativa de las Escrituras hebreas. La nulidad b\u00ed\u00adblica de la \u00abteor\u00ed\u00ada del desplazamiento\u00bb ser\u00e1 mencionada m\u00e1s adelante.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de estos tres cargos, debemos se\u00f1alar otros dos nuevos, que tend\u00ed\u00adan a reforzar los anteriores y a aumentar su aceptaci\u00f3n entre los fieles cristianos.<\/p>\n<p>4) Lleg\u00f3 a ser pr\u00e1ctica cristiana com\u00fan -evidenciada ya en el NTdarse a una metodolog\u00ed\u00ada interpretativa particularmente maliciosa e inconsiderada, por la cual -particularmente en el caso de la literatura prof\u00e9tica de la Biblia- las cr\u00ed\u00adticas negativas realizadas por los profetas de sus hermanos jud\u00ed\u00ados sobre el amor y la preocupaci\u00f3n por la fidelidad religiosa se las apropiaron los cristianos -la mayor\u00ed\u00ada de los cuales eran, en \u00faltima instancia, gentiles de origen- como armas pol\u00e9micas con las que golpeara los jud\u00ed\u00ados. Encontraste con este procedimiento, los pasajes positivos de la literatura prof\u00e9tica que tratan de las promesas de esperanza y redenci\u00f3n fueron aplicados por los cristianos, no a los jud\u00ed\u00ados, a quienes los profetas hab\u00ed\u00adan dirigido estas palabras, sino a la Iglesia, que hab\u00ed\u00ada ahora reemplazado al \u00abantiguo Israel\u00bb convirti\u00e9ndose en el \u00abnuevo Israel\u00bb. Como muy bien ha dicho la estudiosa cat\u00f3lica romana Rosemary Radford Ruether:<br \/>\n\u00abEn la ex\u00e9gesis cristiana del AT, la historia jud\u00ed\u00ada se parte por la mitad. La dial\u00e9ctica de juicio y promesa se vuelve esquizofr\u00e9nica, aplic\u00e1ndola no a un pueblo elegido, sino a dos pueblos: el pueblo r\u00e9probo, los jud\u00ed\u00ados, y el futuro pueblo elegido de la promesa, la Iglesia&#8230; El rechazo y asesinato del mes\u00ed\u00adas es el punto culminante l\u00f3gico de la historia de mal del pueblo jud\u00ed\u00ado. Es la Iglesia la que es la verdadera heredera de la promesa hecha a Abrah\u00e1n.<\/p>\n<p>Podemos tambi\u00e9n se\u00f1alar que este mismo m\u00e9todo de una hermen\u00e9utica selectiva se puede ver en el uso posterior de la Iglesia de las cr\u00ed\u00adticas hechas por Jes\u00fas sobre algunos de los hombres religiosos de su tiempo. Estas cr\u00ed\u00adticas, motivadas tambi\u00e9n por una aut\u00e9ntica preocupaci\u00f3n y amor a su pueblo, se convirtieron m\u00e1s tarde en un recurso pol\u00e9mico, por el cual una autocr\u00ed\u00adtica puramente interna (jud\u00ed\u00ada) se hizo externa y fue utilizada como medio de \u00abdesjudaizar\u00bb al mismo Jes\u00fas.<\/p>\n<p>5) Se ha alegado tambi\u00e9n que el juda\u00ed\u00adsmo de los tiempos de Jes\u00fas se hab\u00ed\u00ada vuelto corrupto y sin vida, sin poder de autorregeneraci\u00f3n, y que su rasgo m\u00e1s notable era un est\u00e9ril y cruel \u00ablegalismo\u00bbdesprovisto de contenido o motivaci\u00f3n espiritual. Este cargo lleg\u00f3 a cristalizar en la presentaci\u00f3n notoria y casi uniformemente negativa del partido religioso conocido por nosotros como los fariseos. Este cargo, como los precedentes, afortunadamente ha sucumbido igualmente a los hechos hist\u00f3ricamente demostrables, a la cordura teol\u00f3gica y al puro sentido com\u00fan. Ahora se sabe que el juda\u00ed\u00adsmo de los tiempos de Jes\u00fas era de hecho una mezcla rica y viva de diversas escuelas de pensamiento, como queda demostrado por lo que sigue: a) la variada literatura can\u00f3nica y extracan\u00f3nica desde c. 200 a.C. hasta la \u00e9poca de Jes\u00fas; b) los documentos de Qumr\u00e1n, descubiertos a finales de la d\u00e9cada de 1940 y popularmente conocidos como los Rollos del mar Muerto, y e) el cuadro inmensamente mejorado que ahora poseemos de los mismos fariseos. La \u00abrehabilitaci\u00f3n\u00bb de \u00e9stos en los \u00faltimos decenios ha sido extraordinaria, como lo ha sido el efecto de los descubrimientos de Qumr\u00e1n en revolucionar nuestro conocimiento de la historia tanto del juda\u00ed\u00adsmo precristiano como del mismo cristianismo primitivo.<\/p>\n<p>Debe subrayarse una vez m\u00e1s que la pol\u00e9mica antijudaica que acabamos de perfilar se puede encontrar no s\u00f3lo en un cuerpo espec\u00ed\u00adfico de literatura patr\u00ed\u00adstica, sino tambi\u00e9n, en un grado significativo, en el fundamento primordial del mismo NT. Este \u00faltimo hecho, aunque reconocido por muchos te\u00f3logos cristianos competentes y respetados de nuestros d\u00ed\u00adas, es sin embargo desconocido o eludido por gran n\u00famero de cristianos, que tienen que adaptarse a\u00fan a sus implicaciones para la Iglesia y el mundo. Ciertamente, incluso ciertos pasajes del NT que, cuando son comprendidos hist\u00f3ricamente, pueden ser menos peyorativos hacia los jud\u00ed\u00ados de lo que pudiera parecer a primera vista, son a menudo le\u00ed\u00addos sin una ex\u00e9gesis correcta y, en consecuencia, mal entendidos y mal aplicados; en cambio, ciertos pasajes de un valor potencialmente grande para restaurar un respeto cristiano apropiado hacia los jud\u00ed\u00ados y el juda\u00ed\u00adsmo han recibido hasta hace relativamente poco atenci\u00f3n inadecuada por parte de los investigadores cristianos de la Biblia, por no decir nada del laico medio.<\/p>\n<p>b) Corregir los errores del pasado. \u00bfQu\u00e9 se est\u00e1 haciendo, entonces, para que vayan quedando anticuados, para corregir los errores del pasado, y qu\u00e9 queda por hacer? Si se vieran obligados a elegir un acontecimiento de particular importancia para albergar alguna esperanza de una futura relaci\u00f3n cristiano jud\u00ed\u00ada radicalmente distinta de la del pasado, muchos citar\u00ed\u00adan sin vacilar la declaraci\u00f3n del concilio Vaticano II sobre las \u00abrelaciones de la Iglesia con las religiones no cristianas\u00bb, usualmente llamada (por las palabras latinas con las que comienza) Nostra aetate, secci\u00f3n 4; esta \u00faltima secci\u00f3n trata de modo espec\u00ed\u00adfico de la relaci\u00f3n de la Iglesia con los jud\u00ed\u00ados y el juda\u00ed\u00adsmo, y fue oficialmente promulgada el 28 de octubre de 1965. Detr\u00e1s de este pasaje relativamente breve hay, desde luego, una historia muy larga y, en algunos puntos, controvertida; pero el hecho de que fuera promulgada finalmente se debe, en gran parte, a los esfuerzos singularmente persistentes y pacientes del investigador jud\u00ed\u00ado franc\u00e9s Jules Isaac, cuyas investigaciones sobre la pasada historia de la \u00abdoctrina de desprecio\u00bb del cristianismo respecto a los jud\u00ed\u00ados y el juda\u00ed\u00adsmo tuvo un significativo impacto en la resoluci\u00f3n del papa Juan XXIII de ver esta declaraci\u00f3n aprobada por el concilio. Quiz\u00e1 sus afirmaciones m\u00e1s importantes tratan de dos de los cargos m\u00e1s perniciosos resumidos antes, a saber: el cargo de \u00abdeicidio\u00bb y la \u00abteor\u00ed\u00ada del desplazamiento\u00bb.<\/p>\n<p>Nostra aetate afirma: \u00abSeg\u00fan el ap\u00f3stol (Pablo), los jud\u00ed\u00ados son todav\u00ed\u00ada muy amados de Dios a causa de sus padres, porque Dios no se arrepiente de sus dones y de su vocaci\u00f3n\u00bb (cf Rom 11,28-29).<\/p>\n<p>Estas palabras, si se toman en todo su significado, eliminan cualquier fundamento de una teor\u00ed\u00ada de \u00abdesplazamiento\u00bb o \u00abde sustituci\u00f3n\u00bb del juda\u00ed\u00adsmo en relaci\u00f3n con el cristianismo; implican de hecho un replanteamiento muy significativo por parte de los cristianos del lugar y el papel de los jud\u00ed\u00ados y del juda\u00ed\u00adsmo en la redenci\u00f3n del mundo, en el contexto de una alianza que sigue en vigor, v\u00e1lida, entre Dios y el pueblo de Israel.<\/p>\n<p>Igualmente significativo es el siguiente rechazo expl\u00ed\u00adcito del cargo de \u00abdeicidio\u00bb:<br \/>\n\u00abLo que en su pasi\u00f3n (de Jes\u00fas) se hizo no puede ser imputado ni indistintamente a todos los jud\u00ed\u00ados que entonces viv\u00ed\u00adan ni a los jud\u00ed\u00ados de hoy&#8230;; no se ha de se\u00f1alar a los jud\u00ed\u00ados como r\u00e9probos de Dios y malditos, como si esto se dedujera de las Sagradas Escrituras\u00bb (NA 4).<\/p>\n<p>Es tambi\u00e9n digno de notar que esta secci\u00f3n de Nostra aetate reconoce la gran importancia de la predicaci\u00f3n correcta y de la ex\u00e9gesis b\u00ed\u00adblica como una saludable base para la instrucci\u00f3n religiosa. Es precisamente esa ex\u00e9gesis cuidadosa y erudita la que ha proporcionado los medios para demoler de una vez por todas el mito difundido de una di\u00e1spora como castigo, as\u00ed\u00ad como de una interpretaci\u00f3n hist\u00f3rica de las Escrituras hebreas, consideradas como una mera \u00abpreparaci\u00f3n\u00bb para el evangelio cristiano. Y tales investigaciones eruditas pueden acabar tambi\u00e9n con el mito de un estado del juda\u00ed\u00adsmo supuestamente degenerado en la \u00e9poca de Jes\u00fas. Igualmente importante es el hecho de que las lineas orientativas emitidas posteriormente tanto por el Vaticano como por los obispos cat\u00f3lico romanos-de USA, relativas a la puesta en pr\u00e1ctica de la declaraci\u00f3n Nostra aetate, hayan hecho incluso m\u00e1s expl\u00ed\u00adcita y precisa la aplicaci\u00f3n de este documento fundamental a la liturgia, la predicaci\u00f3n y la catequesis.<\/p>\n<p>Debido a la magnitud y lugar hist\u00f3rico de la Iglesia cat\u00f3lica romana dentro de la cristiandad todos estos pasos hacia la mejora de la tr\u00e1gica relaci\u00f3n pret\u00e9rita entre cristianos y jud\u00ed\u00ados deben ser de profundo significado para todos los cristianos: a este respecto, se deber\u00ed\u00ada ser tambi\u00e9n consciente de que muchas de las principales Iglesias protestantes y anglicanas han hecho de modo similar afirmaciones expl\u00ed\u00adcitas sobre las ra\u00ed\u00adces teol\u00f3gicas del antisemitismo cristiano hist\u00f3rico (incluyendo su formulaci\u00f3n teol\u00f3gica como antijuda\u00ed\u00adsmo).<\/p>\n<p>El papel del predicador es tambi\u00e9n crucial; \u00e9l puede prestar quiz\u00e1 el mayor servicio, no \u00abhablando\u00bb constantemente de los peligros del antisemitismo, sino m\u00e1s bien estando suficientemente sensibilizado e informado para expresar con claridad, donde proceda, los valores positivos de la herencia jud\u00ed\u00ada en la que los cristianos deben inspirarse. La catequesis exige igualmente estar basada en materiales desprovistos a cualquier nivel de los elementos antijud\u00ed\u00ados del pasado y que refleje nuestro corriente modo de entender el valor y validez de la matriz jud\u00ed\u00ada de donde nosotros, los cristianos, hemos venido. Con relaci\u00f3n a lo \u00faltimo debe acentuarse el desarrollo y continua vitalidad del juda\u00ed\u00adsmo posb\u00ed\u00adblico, tanto en cuanto disuasivo contra todos los restos persistentes de los mitos del \u00abdesplazamiento\u00bb y de la \u00abdegeneraci\u00f3n\u00bb como en cuanto rica fuente de penetraci\u00f3n espiritual y esperanza en nuestro continuo peregrinar como descendientes espirituales de Abrah\u00e1n, nuestro com\u00fan padre en la fe.<\/p>\n<p>Estas nuevas valoraciones de nuestra liturgia, predicaci\u00f3n y catequesis implican una necesidad continua, a nivel de investigaci\u00f3n, de una teolog\u00ed\u00ada del juda\u00ed\u00adsmo desarrollada y positiva, y un replanteamiento de la cristolog\u00ed\u00ada, de modo que la Iglesia y el pueblo de Israel puedan ser vistos, no uno frente a otro, sino al lado uno de otro, ya que cada uno intenta ser fiel a su alianza con el \u00fanico Dios, a quien ambos reconocemos e intentamos servir.<\/p>\n<p>c) Mejorando el mundo. Este \u00faltimo punto nos recuerda que todav\u00ed\u00ada quedan muchas \u00e1reas en las que, como cristianos y jud\u00ed\u00ados comprometidos, podemos aunar nuestros esfuerzos honradamente y sin compromiso en la persecuci\u00f3n de la noble meta del \u00abtikkun olam\u00bb (mejorar el mundo). Es aqu\u00ed\u00ad donde nuestros valores \u00e9ticos comunes pueden expresarse, puesto que procuramos solidariamente esforzarnos en resolver los serios problemas de justicia social tan manifiestos en nuestro mundo.<\/p>\n<p>Aunque cristianos y jud\u00ed\u00ados difieren entre s\u00ed\u00ad en cuanto a la identidad y advenimiento del mes\u00ed\u00adas, debemos, sin embargo, confesar que nuestro mundo, en su estado actual, est\u00e1 todav\u00ed\u00ada muy lejos de esa redenci\u00f3n total que es nuestra com\u00fan esperanza para la humanidad. Es esta esperanza y valerosa visi\u00f3n lo que debe mantenernos juntos en los a\u00f1os venideros.<\/p>\n<p>Existe todav\u00ed\u00ada una \u00faltima \u00e1rea que debemos tener en cuenta los cristianos si verdaderamente deseamos comprender y respetar a nuestros hermanos y hermanas jud\u00ed\u00ados, a saber: el extraordinario significado del moderno Estado de Israel para el pueblo jud\u00ed\u00ado en su conjunto. Desde el renacimiento de Israel en 1948, la valoraci\u00f3n del mundo cristiano de la importancia de este acontecimiento ha sido muy ambivalente. Sin duda las razones de tal ambivalencia son complejas; pero, a la luz del pasado, no parece en absoluto inveros\u00ed\u00admil sugerir que parte de esta ambivalencia es debida, incluso a nivel inconsciente, a la persistencia entre muchos cristianos de las ideas de \u00abdeicidio\u00bb y de una \u00abdi\u00e1spora de castigo\u00bb. Un serio replanteamiento de estos supuestos teol\u00f3gicos insostenibles, junto con una comprensi\u00f3n mucho mayor del papel de la nacionalidad entre los jud\u00ed\u00ados, contribuir\u00e1 grandemente a que los cristianos miren de forma m\u00e1s justa y positiva el hecho del moderno Israel. Como cristianos, podemos no estar de acuerdo con determinadas pol\u00ed\u00adticas de un concreto gobierno israel\u00ed\u00ad. Esa diversidad de perspectivas se encontrar\u00e1 en la comunidad jud\u00ed\u00ada tambi\u00e9n. Como cristianos, nos preocupar\u00e1 naturalmente que se d\u00e9 una atenci\u00f3n adecuada a los diversos grupos cristianos (y a otras minor\u00ed\u00adas) dentro de Israel. En cualquier caso, no debemos abandonarnos a un \u00abtipo de cr\u00ed\u00adtica que utilizara el fracaso de Israel en vivir de acuerdo a los m\u00e1s altos niveles morales de vida como excusa para negar su derecho \u00e1 existir\u00bb. Lo que debemos afirmar es nuestra inequ\u00ed\u00advoca aceptaci\u00f3n del derecho de Israel a vivir en paz y justicia con sus vecinos; la falta de tal aceptaci\u00f3n har\u00ed\u00ada sencillamente imposible el di\u00e1logo y amistad efectivos entre cristianos y jud\u00ed\u00ados.<\/p>\n<p>Nuestro di\u00e1logo debe estar basado en la mutua aceptaci\u00f3n y respeto como iguales. Este respeto supondr\u00e1 buena- voluntad para permitir que cada comunidad se defina a s\u00ed\u00ad misma en sus propios t\u00e9rminos, libres de los preconcebidos estereotipos del pasado. El di\u00e1logo nunca debe ser utilizado como un intento encubierto de proselitismo, sino que m\u00e1s bien ser\u00e1 la base sobre la cual desarrollar y mantener esa confianza que es tan necesaria para llevar adelante nuestra com\u00fan tarea del \u00abtikkun olam\u00bb. Por eso este di\u00e1logo debe hacerse realidad a nivel local y comunitario, si han de producirse cambios d\u00e9 actitud y de conducta duraderos en nuestras relaciones ligadas de modo inextricable.<\/p>\n<p>BIBL.: JUDIOS YJUDAISMo: DIMONT M.I., JeWS, God and History, New American Library, 1962; EBAN A., Mi pueblo, la historia de los jud\u00ed\u00ados, Losada, Buenos Aires 1973 GASTERTh., Festivals of the Jewish Year, Peter Smith, 1968; HERTZBERG A. (ed.), The Zionist Idea, Atheneum, 1970; HESCHEL A.J., Between God and Mari: An Interpretation of Judaism, Free Press, 1965; KAPLAN M. M., Judaism as a Civilization, Jewish Publication Society, 1957; KAUFMAN H., Jews and Judaism Since Jesus, Kaufman Publishing House,1978; PARKES J., Historia delpueblo jud\u00ed\u00ado, Paid\u00f3s, Buenos Aires 1965; ID, Whose Land? A History of the Peoples of Palestine, Taplinger, 1970; ROTH C. y WIGODER G. (eds.), Encyclopedia Judaica, Keter Publishing House Ltd., 1972 (en USA, por MacMillan). RELACIONES CRISTIANO-JUDIAS: BAUM G., Is the New Testament Anti-Semitic?, Paulist Press, 1965 Bu, REN P. M. van, A Christian Theology of the People Israel, Seabury Press, 1983; CRONER H. y KLENICKI L., Issues in the Jewish-Christian Dialogue, Paulist Press, 1979; DAVIES A.T., Anti-Semitism and the Foundations of Christianity, Paulist Press, 1979; FISHER E., Faith Without Prejudice, Paulist Press, 1977; FLANNERY E. 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EL HOLOCAUSTO DESDE LA PERSPECTIVA HIST\u00f3RICA: ABELLA 1. y TRGPER H., None is T&#8217;oo Many, Random House, 1982; CLARE G., Last Waltz in Vienna, Holt, Rinehart y Wilson 1982; DAWIDOWIcz L.S., The War Against the Jews: 1933-1945, Holt, Rinehart y Wilson 1975; Batam Paperbacks 1976 FRANK A., Diario, Planeta, 1985; Plaza y Jan\u00e9s, 1987; HALLIE Ph. Lest Innocent Blood be Shed: The Story of Le chambon, Harper and Row, 1980.<\/p>\n<p>LATOURELLE &#8211; FISICHELLA, Diccionario de Teolog\u00ed\u00ada Fundamental, Paulinas, Madrid, 1992<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario de Teolog\u00eda Fundamental<\/b><\/p>\n<p>Religi\u00f3n que profesan los jud\u00ed\u00ados. (G\u00e1l 1:13, 14.) En el siglo I E.C., las diversas formas del juda\u00ed\u00adsmo no se basaban por entero en las Escrituras Hebreas. Una de las divisiones m\u00e1s importantes del juda\u00ed\u00adsmo, los saduceos, rechazaba la ense\u00f1anza b\u00ed\u00adblica de la resurrecci\u00f3n y negaba la existencia de los \u00e1ngeles. (Mr 12:18-27; Hch 23:8.) Aunque los fariseos \u2014otra rama importante del juda\u00ed\u00adsmo\u2014 disent\u00ed\u00adan de los saduceos en estas cuestiones (Hch 23:6-9), eran culpables de haber invalidado la Palabra de Dios a causa de sus numerosas tradiciones sin fundamento b\u00ed\u00adblico. (Mt 15:1-11.) Fueron estas tradiciones, no la Ley \u2014que en realidad era un tutor que conduc\u00ed\u00ada a Cristo (G\u00e1l 3:24)\u2014, las que hicieron que a muchas personas les resultara dif\u00ed\u00adcil aceptar a Cristo. La Ley era de por s\u00ed\u00ad santa y buena (Ro 7:12), pero las tradiciones humanas esclavizaron a los jud\u00ed\u00ados. (Col 2:8.) El celo ardiente de Saulo (Pablo) por \u2020\u02dclas tradiciones de sus padres\u2020\u2122 lo impuls\u00f3 a perseguir con violencia a los cristianos. (G\u00e1l 1:13, 14, 23; v\u00e9anse FARISEOS; SADUCEOS.)<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia<\/b><\/p>\n<p>Sumario: Premisa. 1. Elperiodo del destierro: 1. En Palestina; 2. En Babilonia; 3. La idea del destierro; 4. Importancia del destierro; 5. Obras literarias: a) Ezequiel, b) Escuela sacerdotal, c) Escuela deuteronom\u00ed\u00adsta, d) El D\u00e9utero-lsa\u00ed\u00adas.<br \/>\nII. Despu\u00e9s del destierro: 1. Obras literarias: a) Qoh\u00e9let, b) Sir\u00e1cida, c) Sabidur\u00ed\u00ada; 2. Di\u00e1s-pora; 3. Escatolog\u00ed\u00ada: a) Profetas anteriores, b) D\u00e9utero-lsa\u00ed\u00adas, c) Zacar\u00ed\u00adas 1-8, d) Apocalipsis de Isa\u00ed\u00adas, e) Zacar\u00ed\u00adas 9-14 y Malaqu\u00ed\u00adas, f) En los umbrales del NT; 4. Mesianismo; 5. La ley: a) Los doctores de la ley, b) \u2020\u0153Targum\u2020\u009d, \u2020\u0153Misnah\u2020\u009d, \u2020\u0153Gemara\u2020\u009d, \u2020\u0153Talmud\u2020\u009d; 6. Templo y comunidad: a) El culto en el templo, b) Veneraci\u00f3n del templo, c) La comunidad en la restauraci\u00f3n, d) La nueva era; 7. Sinagoga y fiestas: a) La sinagoga, b) Fiestas; 8. Los partidos: a) Asideos, b) Fariseos, c) Saduceos, d) Esenios, e) Zelotes, 19 Los partidos y Jes\u00fas; 9. Judeo-cristianos.<br \/>\nPremisa.<br \/>\nOrdinariamente los historiadores designan con el t\u00e9rmino \u2020\u0153judaismo\u2020\u009d la forma que asumi\u00f3 la religi\u00f3n del pueblo hebreo despu\u00e9s de la destrucci\u00f3n del primer templo por obra de Nabucodonosor (a\u00f1o 586 a.C.) y del destierro en Babilonia, mientras que para el per\u00ed\u00adodo anterior se suele hablar de \u2020\u0153religi\u00f3n hebrea\u2020\u009d. El uso de estas denominaciones no debe hacernos perder de vista la continuidad, por encima de las rupturas y de las etapas, de una gran evoluci\u00f3n; pero tampoco hay que disimular las diferencias, a veces muy profundas, que distinguen estos dos per\u00ed\u00adodos.<br \/>\nPara se\u00f1alar los rasgos destacados de la historia del hebra\u00ed\u00adsmo que desemboca en el judaismo ser\u00ed\u00adaApreciso tener una amplia documentaci\u00f3n con material seleccionado y dispuesto de forma cronol\u00f3gica. Pero se trata de un trabajo imposible. La documentaci\u00f3n de que disponemos es muy amplia, pero tan s\u00f3lo en casos rar\u00ed\u00adsimos podemos responder a las exigencias cronol\u00f3gicas. Un examen que quisiera seguir el m\u00e9todo exclusivamente cronol\u00f3gico s\u00f3lo conducir\u00ed\u00ada a dudas y nebulosidades. En la imposibilidad de fijar la sucesi\u00f3n cronol\u00f3gica de los sucesos, la presente exposici\u00f3n juzga oportuno considerar conjuntamente ante todo el per\u00ed\u00adodo del destierro y luego el posterior al destierro, y tratar dentro del \u00e1mbito de cada una de las dos partes la documentaci\u00f3n apropiada. Es importante tener presente que los libros de la Biblia, aparentemente unitarios y aparentemente fechados en un determinado per\u00ed\u00adodo anterior al destierro, se expondr\u00e1n con un m\u00e9todo cr\u00ed\u00adtico en conformidad con la mayor parte de los autores de nuestros d\u00ed\u00adas.<br \/>\n1585<br \/>\n1. EL PERIODO DEL DESTIERRO.<br \/>\nLa importancia de la \u00e9poca que comenz\u00f3 con el hebra\u00ed\u00adsmo y desemboc\u00f3 en el judaismo y luego en el cristianismo es amplia y compleja; son muchas las \u00ed\u00adncertidumbres hist\u00f3ricas y sociales tanto a prop\u00f3sito de los desterrados como a prop\u00f3sito de los que se quedaron en Palestina: la manera y los motivos que dieron origen a las transformaciones que aportaron cambios tan notables en los unos y en los otros y el modo con que se realizaron son datos a los que s\u00f3lo es posible llegar a trav\u00e9s de un c\u00famulo de observaciones.<br \/>\n1586<br \/>\n1. En Palestina.<br \/>\nLos hechos que precedieron y que siguieron al asedio y a la ca\u00ed\u00adda de Jerusal\u00e9n desde el a\u00f1o 598 hasta los a\u00f1os 582-581 marcan la llamada tercera deportaci\u00f3n de los hebreos a Babilonia (Jr 52,30) y abren un resquicio sobre la historia hebrea en el que podemos constatar cuan profundas eran las divisiones que desgarraban al pueblo y c\u00f3mo las deportaciones tuvieron un car\u00e1cter selectivo, es decir, se limitaron a las personas \u2020\u0153importantes\u2020\u009d, mientras que la gran masa del pueblo se qued\u00f3 en el pa\u00ed\u00ads para formar lo que m\u00e1s tarde, despu\u00e9s del destierro, se llamar\u00ed\u00ada \u2020\u0153el pueblo de la tierra\u2020\u009d.<br \/>\nJerusal\u00e9n, que hab\u00ed\u00ada quedado abandonada en un primer tiempo, volvi\u00f3 de alguna manera a ser el centro hacia el cual tend\u00ed\u00ada el \u00e1nimo de todos. De una breve noticia de la \u00e9poca de Godol\u00ed\u00adas podemos deducir que desde Samar\u00ed\u00ada unos ochenta hombres se dirigieron al \u2020\u0153templo de Yhwh\u2020\u009d, entonces destruido, \u2020\u0153con la barba rapada, los vestidos rasgados y el cuerpo lleno de cortaduras\u2020\u009d (es decir, en plan de luto), llevando incienso y ofrendas (Jer 41,4ss). Es probable que viajes por el estilo, a la ciudad y al templo en ruinas, no fueran un caso aislado y que siguieran haci\u00e9ndose durante todo el per\u00ed\u00adodo del destierro por parte de los que se hab\u00ed\u00adan quedado en el pa\u00ed\u00ads. Pero la verdad es que la desolaci\u00f3n era completa. En este per\u00ed\u00adodo y entre esta poblaci\u00f3n que se hab\u00ed\u00ada quedado puede encuadrarse con toda probabilidad la redacci\u00f3n de algunos salmos del g\u00e9nero de \u2020\u0153lamentaciones individuales\u2020\u2122 y \u2020\u0153colectivas\u2020\u2122. As\u00ed\u00ad, por ejemplo, el a\u00f1adido final al Ps 51: \u2020\u0153T\u00fa no quieres ofrendas y holocaustos; si te los ofreciera, no los aceptar\u00ed\u00adas. El sacrificio que Dios quiere es un esp\u00ed\u00adritu contrito y humillado; t\u00fa, oh Dios, no lo desprecias. S\u00e9 propicio a Si\u00f3n en tu benevolencia, reconstruye las murallas de Jerusal\u00e9n&#8230; (51,18-20); y tambi\u00e9n el Ps 40, donde el salmista reconoce que ha sido sacado \u2020\u0153de la fosa mortal, del fango cenagoso, que ha comprendido que-a-Dios no le agradan los sacrificios ni las ofrendas, sino que exige que se haga su voluntad.<br \/>\nFue probablemente en este per\u00ed\u00adodo cuando un desconocido literato compuso alguna de las cinco \u2020\u0153Lamentaciones\u2020\u009d que en nuestra Biblia encontramos unidas al libro del profeta Jerem\u00ed\u00adas: quiz\u00e1 los cap\u00ed\u00adtulos 1, 3 y 5; pero se trata solamente de hip\u00f3tesis, aunque bastante probables.<br \/>\n1587<br \/>\n2. En Babilonia.<br \/>\nLa gente \u2020\u0153importante\u2020\u2122 desde el punto de vista administrativo, pol\u00ed\u00adtico, social, intelectual y religioso hab\u00ed\u00ada sido deportada a Mesopotamia, como lo atestiguan las fuentes de que disponemos. Se trata, sin embargo, de una visi\u00f3n que podemos llamar \u2020\u0153cl\u00e1sica, que refleja las condiciones de los que volvieron del destierro y el planteamiento que \u00e9stos le dieron a la restauraci\u00f3n, pero bastante menos las condiciones reales. Entre los deportados y los que se quedaron se hab\u00ed\u00adan creado realmente unas diferencias profundas, que se fueron ahondando cada vez m\u00e1s. Mientras que los deportados se encontraban en un centro muy vivo de dinamismo exuberante -en donde pod\u00ed\u00adan desarrollar s\u00fc identidad y profundizar las l\u00ed\u00adneas de su historia antigua y reciente, enriqueci\u00e9ndola tanto en el aspecto religioso como en el aspecto social-, los otros se quedaron en gran medida aislados en un pa\u00ed\u00ads sumido en la tristeza y el inmo-vilismo, con esa especie de sincretismo religioso que caracteriz\u00f3 los \u00faltimos a\u00f1os de los dos reinos hebreos (el reino del norte, o Israel, y el reino del sur, o Jud\u00e1), privados del dinamismo intelectual y religioso de los profetas, que tan vivo estaba, por el contrario, entre los deportados. La idea que los desterrados ten\u00ed\u00adan sobre los que se quedaron se expresa con toda claridad en el siguiente texto: \u2020\u0153Esto dice el Se\u00f1or todopoderoso a los hermanos vuestros que no fueron deportados como vosotros: Yo voy a mandar contra ellos la espada, el hambre y la peste; los convertir\u00e9 en higos malos&#8230;, los perseguir\u00e9&#8230;, los dejar\u00e9 hechos un horror para todos los reinos de la tierra, maldici\u00f3n, espanto, escarnio y oprobio de todas las naciones\u2020\u009d (Jr29,16-19). Palabras que denuncian en t\u00e9rminos claros la valoraci\u00f3n religiosa de este destierro, como se ver\u00e1 a continuaci\u00f3n.<br \/>\n1588<br \/>\n3. La idea del destierro.<br \/>\nEl destierro es un hecho hist\u00f3rico, aun cuando la fecha precisa de cada acontecimiento sea dif\u00ed\u00adcil de se\u00f1alar. Como hecho hist\u00f3rico de la experiencia hist\u00f3rica de Israel, ejerci\u00f3 inevitablemente un enorme influjo en su pensamiento religioso. El estudio del per\u00ed\u00adodo del destierro y del posexilio no es tanto un problema de reconstrucci\u00f3n hist\u00f3rica como de comprensi\u00f3n de la variedad de actitudes que se tomaron frente a un hecho hist\u00f3rico. En dos textos el profeta Jerem\u00ed\u00adas propone la profesi\u00f3n com\u00fan de fe e indica una nueva: \u2020\u0153Vienen d\u00ed\u00adas -dice el Se\u00f1or- en que no se dir\u00e1 ya: Vive Dios, que sac\u00f3 a los israelitas de Egipto, sino: Vive Dios, que sac\u00f3 y trajo a la estirpe de la casa de Israel del pa\u00ed\u00ads del norte y de todos los lugares donde los hab\u00ed\u00ada dispersado para que habiten de nuevo en su propia tierra!\u2020\u2122\u2020\u009d (23,7-8). La primera parte de la \u2020\u0153confesi\u00f3n\u2020\u009d apunta hacia el acontecimiento decisivo del \u00e9xodo; pero en la segunda la referencia al \u00e9xodo desaparece por completo, a diferencia de lo que se ver\u00e1 m\u00e1s tarde en el D\u00e9uteroIsa\u00ed\u00adas. Como constatamos en otros textos que se refieren sin duda al destierro, la liberaci\u00f3n no se presenta como un nuevo acto comparable con el \u00e9xodo: \u2020\u0153Entonces los entregaste en manos de los pueblos del pa\u00ed\u00ads. Pero en tu inmensa bondad no los aniquilaste ni abandonaste, porque eres un Dios clemente y misericordioso\u2020\u009d (Ne 9,30-31); y tambi\u00e9n: \u2020\u0153Pero cuando se apartaron del camino que Dios les hab\u00ed\u00ada trazado, gran n\u00famero pereci\u00f3 en numerosas batallas y fueron desterrados a tierras extra\u00f1as, el templo de Dios fue destruido y sus ciudades tomadas por los enemigos\u2020\u009d (Jdt 5, 18-19).<br \/>\nEl destierro y la restauraci\u00f3n se presentaron en t\u00e9rminos de una continua gracia y favor de Dios, el cual act\u00faa a despecho de la realidad, que en t\u00e9rminos de justicia habr\u00ed\u00ada exigido la destrucci\u00f3n del pueblo y del pa\u00ed\u00ads. Y hab\u00ed\u00ada una raz\u00f3n perfectamente l\u00f3gica para ello. La permanencia en Egipto no se hab\u00ed\u00ada presentado nunca como resultado de los pecados del pueblo; pero el destierro no pod\u00ed\u00ada presentarse de la misma manera. La reflexiones no son siempre iguales y su concentraci\u00f3n m\u00e1s intensa se describe en el sentido de castigo, en el reconocimiento de la rectitud divina y, por otra parte, en la convicci\u00f3n de la culpabilidad del pueblo. Tampoco la restauraci\u00f3n tras el destierro fue considerada como una \u2020\u0153liberaci\u00f3n\u2020\u009d de la opresi\u00f3n de las naciones enemigas (aun cuando esto no falta en algunas ocasiones), sino como un acto de bondad realizado libremente por Dios, que quer\u00ed\u00ada ver de nuevo a su pueblo viviendo en su tierra \u2020\u0153por amor a s\u00fc nombre\u2020\u009d (Ag 2,7-9 Za 2-155).<br \/>\nCon esta exposici\u00f3n no hay que perder de vista la de las Cr\u00f3nicas: el cronista, profundamente consciente de la providencial solicitud divina, intental tambi\u00e9n una comprensi\u00f3n m\u00e1s precisa del destierro escudri\u00f1ando su sentido profundo. El acto final de la destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n va acompa\u00f1ado de los motivos del desastre: \u2020\u0153El Se\u00f1or, Dios de sus padres, les envi\u00f3 continuos mensajeros, porque quer\u00ed\u00ada salvar a su pueblo y a su templo. Pero ellos hac\u00ed\u00adan escarnio de los enviados de Dios, despreciaban sus palabras, se burlaban de sus profetas, hasta el punto que la ira del Se\u00f1or contra su pueblo se hizo irremediable. El Se\u00f1or mand\u00f3 contra ellos al rey de los caldeos, que pas\u00f3 a espada a sus j\u00f3venes en el santuario mismo, sin perdonar a nadie, ni joven ni virgen, ni anciano ni hombre encanecido&#8230; Llev\u00f3 al destierro de Babilonia a todos los que hab\u00ed\u00adan escapado de la espada, los cuales pasaron a ser esclavos&#8230; As\u00ed\u00ad se cumpl\u00ed\u00ada la palabra del Se\u00f1or pronunciada por Jerem\u00ed\u00adas: \u2020\u02dcHasta que la tierra disfrute de su descanso, descansar\u00e1 durante todos los d\u00ed\u00adas de la desolaci\u00f3n, hasta que se cumplan setenta a\u00f1os\u2020\u009d (2Cr 36,15-21). Y en otro lugar: \u2020\u0153Ac disipado como una nube tus delitos y como nublado tus pecados; vu\u00e9lvete a m\u00ed\u00ad, pues yo te he redimido\u2020\u009d (Is 44,22); \u2020\u0153Con tus pecados me has oprimido, me has agobiado con tus iniquidades&#8230;; por eso he entregado a Jacob al exterminio y a Israel a los ultrajes\u2020\u009d (Is 43,24-28). . As\u00ed\u00ad pues, el destierro era la consecuencia del pecado: \u2020\u0153iOh, si hubieras obedecido a mis mandamientos! Tu paz ser\u00ed\u00ada como un r\u00ed\u00ado y tu justicia como las DIAS del mar&#8230; Yo soy el Se\u00f1or, tu Dios, el que te indica el camino que debes seguir&#8230;\u2020\u009d( Is 48,17-1; Is 48,8). El destierro fue visto tambi\u00e9n como castigo. Pero el que castigaba velaba por el castigado, y a su debido tiempo le dir\u00e1: Se acab\u00f3 el tiempo de tu esclavitud, tu iniquidad se ha borrado, de la mano del Se\u00f1or has recibido \u2020\u0153el doble de castigo por todos tus pecados\u2020\u009d(Is 40,2).. Por tanto, ser\u00e1 Dios el que les anuncie la buena noticia del retorno: \u2020\u0153iSalid de Babilonia!\u2020\u009d (Is 48,20).<br \/>\nEn el texto antes mencionado del cronista, la referencia al profeta Jerem\u00ed\u00adas se limitaba a los \u2020\u0153setenta a\u00f1os\u2020\u009d(Jer25,1l y 29,10). ElLev\u00ed\u00adtico se\u00f1ala otra motivaci\u00f3n para el destierro: \u2020\u0153Cuando ellos hayan abandonado la tierra, \u00e9sta se rehar\u00e1 de sus s\u00e1bados durante el tiempo de su desolaci\u00f3n; ellos sufrir\u00e1n su castigo por haber despreciado mis mandamientos&#8230;\u2020\u009d (Lv 26,43). En relaci\u00f3n con este pensamiento, el cronista ve en el destierro la consecuencia de la desobediencia del pueblo, pero tambi\u00e9n de una falta m\u00e1s concreta: la falta de observancia del s\u00e1bado. El per\u00ed\u00adodo del destierro hace que se descuenten los s\u00e1bados o a\u00f1os sab\u00e1ticos no observados; por eso en la restauraci\u00f3n tendr\u00e1 que ser escrupulosa la ober-vancia del s\u00e1bado; y el \u00e9nfasis se pone en el castigo y en la expiaci\u00f3n. El verbo hebreo utilizado para \u2020\u0153descontar\u2020\u009d y para \u2020\u0153rehacerse\u2020\u009d, respectivamente, en las Cr\u00f3nicas y en el Lev\u00ed\u00ad-tico, es el mismo y puede tomarse en el sentido tanto de \u2020\u0153descontar\u2020\u009dcomo de \u2020\u0153disfrutar-rehacerse\u2020\u009d; en este caso el destierro no se presenta solamente como castigo, sino tambi\u00e9n como per\u00ed\u00adodo de recuperaci\u00f3n necesario para una nueva vida despu\u00e9s de \u00e9l. Las palabras de Daniel: \u2020\u0153Setenta sema-nasest\u00e1n fijadas sobre tu pueblo y tu ciudad santa&#8230;\u2020\u009d (Dn 9,24), superan abundantemente el per\u00ed\u00adodo del destierro en Babilonia en sentido estricto, y con ellas la consagraci\u00f3n del templo en el per\u00ed\u00adodo de Judas Maca-beo (en el a\u00f1o 167), bajo Ant\u00ed\u00adoco Ep\u00ed\u00adfanes, se\u00f1ala definitivamente el final del destierro y el comienzo del posdestierro. Si esto es as\u00ed\u00ad, aquellas palabras nos dan una interpretaci\u00f3n del destierro que subraya su extraordinaria importancia, en cuanto que divide los tiempos antiguos de los presentes y lo propone como un per\u00ed\u00adodo que era necesario atravesar.<br \/>\n1589<br \/>\n4. Importancia del destierro.<br \/>\nS\u00f3lo quienes lo hab\u00ed\u00adan experimentado hist\u00f3rica o espiritualmente pertenec\u00ed\u00adan de verdad al pueblo. La reedificaci\u00f3n del templo fue llevada a cabo por los \u2020\u0153repatriados\u2020\u009d y por \u2020\u0153todos aquellos queAse hab\u00ed\u00adan separado de la impureza ? los paganos del pa\u00ed\u00ads y se hab\u00ed\u00adan unido a ellos para buscar al Se\u00f1or\u2020\u009d (Esd 6,21 ). El destierro se convirti\u00f3 as\u00ed\u00ad en un elemento concreto de encuentro para reunir a la comunidad que hab\u00ed\u00ada conocido aquella experiencia (elemento que ten\u00ed\u00ada que demostrarse por medio de genealog\u00ed\u00adas verdaderas o ficticias: Esd 2,3ss; 8,2ss; Neh 7,6ss; 10,lss; 12,lss). Esta l\u00ed\u00adnea de pensamiento que denuncia la necesidad del destierro aparece tanto en el cronista como en el deuteronomista, seg\u00fan hemos visto.<br \/>\nEl D\u00e9utero-lsa\u00ed\u00adas es el \u00fanico autor que describe el regreso del destierro como un \u00e9xodo ideal y triunfante:<br \/>\n\u2020\u0153Preparad en el desierto para el Se\u00f1or un camino&#8230; Sobre cumbres peladas har\u00e9 brotar r\u00ed\u00ados, y fuentes en medio de los valles. Transformar\u00e9 el desierto en un estanque&#8230; No han padecido sed los que \u00e9l ha guiado a trav\u00e9s del desierto; agua de la roca ha hecho brotar para ellos&#8230;\u2020\u009d (Is 40,3; Is 41,18; Is 43,19; Is 48,21 etc. ). Pero incluso en medio de este entusiasmo el profeta nos presenta un rasgo de vida real entre los deportados: hay algunos que se desaniman, que se han olvidado de Jerusal\u00e9n; personas que se sienten esclavas y no quieren sacudirse el polvo de encima; no hay nadie que se ponga al frente de los dem\u00e1s, para guiarlos y darles \u00e1nimo (46,12; 51,17-20; 52,1-2): \u2020\u0153Tus hijos yacen extenuados por todas las esquinas de las calles \u2020\u0153(51,20). Frente a esta situaci\u00f3n, el profeta contrapone la bajada voluntaria del pueblo a Egipto al destierro en Babilonia, efecto -seg\u00fan el D\u00e9utero-lsa\u00ed\u00adas- de una deportaci\u00f3n inmotivada: \u2020\u0153Lo oprimi\u00f3 Asma violentamente&#8230; Mi pueblo ha sido hecho esclavo sin motivo\u2020\u009d (Is 52,4-5).<br \/>\nBas\u00e1ndose en esta valoraci\u00f3n se lleg\u00f3 a considerar el per\u00ed\u00adodo del destierro como el paso para una nueva comprensi\u00f3n del \u2020\u0153d\u00ed\u00ada de Yhwh\u2020\u009d. Hasta el destierro, cada vez que se ve\u00ed\u00ada en apuros, Israel esperaba la intervenci\u00f3n punitiva de Dios contra sus enemigos; pero los profetas le amenazaban a \u00e9l con el castigo divino por sus pecados y se serv\u00ed\u00adan de la expresi\u00f3n \u2020\u0153el d\u00ed\u00ada de Yhwh\u2020\u009d de forma que lleg\u00f3 a constituir una amenaza precisamente contra Israel. A partir del destierro esta expresi\u00f3n no fue ya un sin\u00f3nimo de la c\u00f3lera divina contra Israel, sino contra sus enemigos, contra las naciones; por tanto, un d\u00ed\u00ada esperado por Israel como el d\u00ed\u00ada de la restauraci\u00f3n, del renacimiento (J13-4); para Israel hab\u00ed\u00ada sido una vez d\u00ed\u00ada de juicio y de castigo, pero desde el destierro se convirti\u00f3 en d\u00ed\u00ada de promesa, de liberaci\u00f3n.<br \/>\nPodemos descubrir adem\u00e1s una nueva meditaci\u00f3n de Israel sobre s\u00ed\u00ad mismo en la elaborada alegor\u00ed\u00ada del libro de \/ Jo\u00f1as, viendo a Israel en el profeta y a Babilonia en el pez. A primera vista parece como si se violentase la simplicidad del mensaje de este relato. Sin embargo, es dif\u00ed\u00adcil librarse de la impresi\u00f3n de que el responsable de esta singular presentaci\u00f3n es, en parte, la situaci\u00f3n del pueblo en el destierro; reflexiona sobre la parte que le ha correspondido en el designio divino respecto a los dem\u00e1s pueblos. La experiencia del destierro lo llev\u00f3 a reflexionar sobre su verdadera misi\u00f3n.. El libro expresa entonces bastante bien las consideraciones, realmente plurifor-mes, que ocupaban la reflexi\u00f3n de los deportados. Una profunda intuici\u00f3n pr\u00e1ctica del monote\u00ed\u00adsmo, y por tanto del valor universal del hombre, por un lado; pero tambi\u00e9n una repulsa natural frente a la conversi\u00f3n de N\u00ed\u00adnive (destruida ya en el 613, y aqu\u00ed\u00ad tipo de Babilonia), por otro, y, finalmente, una indebida comprensi\u00f3n de la elecci\u00f3n, muy de moda por entonces; por eso el libro termina con el disgusto del protagonista.<br \/>\nSer\u00ed\u00ada interesante poder colocar en este per\u00ed\u00adodo el gracioso librito de Rt; ser\u00ed\u00ada una voz de protesta que, con propias motivaciones, se sumar\u00ed\u00ada al libro de Jon\u00e1s.<br \/>\nDurante el destierro creci\u00f3 la fe en un renacimiento y se afinc\u00f3 la convicci\u00f3n de la diversidad de Israel respecto a los dem\u00e1s pueblos: dos temas corrientes; en parte ya aludidos,\u2020\u2122que encontramos, por ejemplo, en los profetas Joel y Zacar\u00ed\u00adas: \u2020\u0153Entonces sabr\u00e9is que yo soy el Se\u00f1or, vuestro Dios, que habito en Si\u00f3n, mi monte santo. Jerusal\u00e9n ser\u00e1 un lugar santo; no pasar\u00e1n m\u00e1s por all\u00ed\u00ad los extranjeros\u2020\u009d (JI 4; JI 17). Y tambi\u00e9n: \u2020\u0153Pero ahora ten \u00e1nimo, Zorobabel, dice el Se\u00f1or; ten \u00e1nimo, Josu\u00e9&#8230;; ten \u00e1nimo, pueblo todo de la tierra&#8230;, porque yo estoy con vosotros\u2020\u009d (Ag 2,4). \u2020\u0153Siento ardientes celos por Jerusal\u00e9n y por Si\u00f3n, y estoy muy indignado contra las gentes que viven despreocupadamente; yo estaba un poco indignado, pero ellos han aumentado su maldad&#8230; Me compadezco de nuevo de Jerusal\u00e9n; mi casa ser\u00e1 edificada en ella&#8230; De nuevo abundar\u00e1n en bienes mis ciudades; el Se\u00f1or se compadecer\u00e1 nuevamente de Si\u00f3n y elegir\u00e1 a Jerusal\u00e9n\u2020\u009d (Za 1,14-17). La reconstrucci\u00f3n del templo es presentada por el profeta Zacar\u00ed\u00adas con las siguientes expresiones: \u2020\u0153Antes de estos d\u00ed\u00adas no hab\u00ed\u00ada salario para el hombre&#8230;, no hab\u00ed\u00ada seguridad para nadie de cara al agresor&#8230; Pero ahora no ser\u00e9 como antes para con el resto de este pueblo&#8230; Pues yo sembrar\u00e9 la paz; la vi\u00f1a dar\u00e1 su fruto, la tierra dar\u00e1 sus productos\u2020\u009d (Za 8,9-11). En los t\u00e9rminos \u2020\u0153repatriados\u2020\u009d y \u2020\u0153resto\u2020\u009d se descubre la insistencia en la necesidad de pasar a trav\u00e9s del destierro, considerado como un momento divisorio de dos \u00e9pocas, caracterizadas de diversa manera.<br \/>\n1590<br \/>\n5. Obras literarias,<br \/>\n1591<br \/>\na) Ezequiel.<br \/>\nEntre los deportados, y particularmente en los ambientes cultos, ejerci\u00f3 una notable influencia el profeta Ezequiel. Despu\u00e9s de insistir inicialmente en el car\u00e1cter irremediable de la ruina, una vez realizada \u00e9sta empez\u00f3 a infundir confianza en los desterrados: la comunidad seguir\u00e1 en pie y regresar\u00e1 a su tierra. El profeta cooper\u00f3 de forma decisiva en la tarea de suscitar e ilustrar la conciencia del destierro como un castigo merecido; pero tambi\u00e9n de robustecer la esperanza de que en el futuro la vida no ser\u00e1 ya como antes, no ser\u00e1 la reanudaci\u00f3n de la vida anterior al destierro, sino que nacer\u00e1 una nueva comunidad religiosa en una nueva sociedad. Algunos temas presentados por primera vez en su libro hacen de Ezequiel el fundador del judaismo; la menci\u00f3n de algunos de estos temas es importante por el eco y el desarrollo que obtuvieron en el futuro. As\u00ed\u00ad, por ejemplo, el carro divino con los cuatro animales (Ez 1; Ez 9-10), el libro dulce como la miel al paladar, pero duro de digerir (2,8-3,3), el signo tau (9,6), la visi\u00f3n de la gloria que despu\u00e9s de la destrucci\u00f3n del templo y la deportaci\u00f3n se traslada entre los deportados porque los considera como el verdadero santuario (c. 11), la responsabilidad individual presentada en sustituci\u00f3n de la colectiva que dominaba hasta entonces (c. 18), las perspectivas para el futuro presentadas de forma escultural en los cap\u00ed\u00adtulos 36-37, las im\u00e1genes apocal\u00ed\u00adpticas de la victoria definitiva del bien sobre el mal en los pa\u00ed\u00adses m\u00ed\u00adticos de Gog y de Magog (cc. 38-39) y, finalmente, la reforma radical del culto, del sacerdocio y de las estructuras del templo futuro (cc. 40-48).<br \/>\n1592<br \/>\nb) Escuela sacerdotal.<br \/>\nLa llamada escuela sacerdotal recogi\u00f3 en el destierro las antiguas tradiciones y las proyect\u00f3 en el futuro con una dosis inevitable de idealismo prof\u00e9ti-co y tambi\u00e9n con esp\u00ed\u00adritu pr\u00e1ctico; es \u00e9ste el per\u00ed\u00adodo en que se asientan las bases concretas de la sistematizaci\u00f3n de tradiciones y documentos en una sola obra, tejida sobre la filigrana del c\u00f3digo sacerdotal. Pensemos, por ejemplo, en la \u2020\u0153ley de santidad\u2020\u009d (Lv 17-26), que en su forma arcaizante es un programa y un proyecto de planificaci\u00f3n de una nueva vida para el pueblo, no basada ya en el esp\u00ed\u00adritu prof\u00e9tieo\u00ed\u00ad sino en la ley y en la organizaci\u00f3n. La vida fuera de Palestina, \u00bfno era acaso como la de la generaci\u00f3n que vivi\u00f3 en el desierto en la \u00e9poca de Mois\u00e9s con la perspectiva de una nueva tierra? A partir de esta intuici\u00f3n la ley fue considerada como un don de Dios en el monte Sina\u00ed\u00ad por medio de Mois\u00e9s. Es elocuente en este sentido el Rollo del templo descubierto entre los manuscritos esenios de Qumr\u00e1n; en \u00e9l est\u00e1 contenida la ley bajo la formulaci\u00f3n de discursos pronunciados personalmente por Dios.<br \/>\n1593<br \/>\nc) Escuela deuteronomista.<br \/>\nTambi\u00e9n la escuela deuteronomista redact\u00f3 sus tradiciones procurando aclarar a los deportados que la condici\u00f3n en que se encontraban era la consecuencia natural de su conducta anterior y de la voluntad divina, que se hab\u00ed\u00ada manifestado antes con apremios y amenazas. Para el deuteronomista el \u00fanico medio de liberaci\u00f3n del destierro era el retorno a la alianza, retorno presentado literariamente por tres discursos puestos en labios de Mois\u00e9s, pero acomodados a la sociedad de fuera del desierto y necesitada de recuerdos del pasado, de est\u00ed\u00admulos, de amenazas y de confrontaciones con el ambiente que le rodeaba (Dt 1,1-4,40; 9,7-10,11; 29-30). Con expresiones autorizadas, persuasivas y decididas, el deuteronomista supo presentar a los desterrados un camino ejemplar del retorno y de la vida nueva, que marcar\u00e1 durante siglos las aspiraciones y la conducta de Israel; cre\u00f3 adem\u00e1s, entre otras cosas, el g\u00e9nero literario del \u2020\u0153testamento\u2020\u009d, que tendr\u00ed\u00ada tanto \u00e9xito a continuaci\u00f3n. \u2020\u0153Guarda sus leyes y mandamientos, que yo te prescribo hoy, para que seas feliz t\u00fa y tus hijos despu\u00e9s de ti\u2020\u009d (4,40); \u2020\u0153Cuando se hayan cumplido en ti todas estas palabras, la bendici\u00f3n y la maldici\u00f3n que he puesto delante de ti, y las hayas meditado en tu coraz\u00f3n&#8230;, si de nuevo te vuelves hacia \u00e9l y le obedeces&#8230;, aunque tus desterrados estuvieran en el conf\u00ed\u00adn del cielo, de all\u00ed\u00ad ir\u00ed\u00ada a buscarte para llevarte de nuevo a la tierra que poseyeron tus padres&#8230;\u2020\u009d (30,1-4). En ning\u00fan otro sitio como en el Dt se subraya tanto la elecci\u00f3n de Israel, sus obligaciones morales y religiosas; en ning\u00fan otro libro de la Biblia se manifiesta tan bien el replanteamiento del destierro dentro del contexto de la historia desde el \u00e9xodo hasta la cautividad.<br \/>\nEl replanteamiento experimentado durante los d\u00ed\u00adas del destierro, y que se prolong\u00f3 a continuaci\u00f3n, afect\u00f3 tambi\u00e9n a la figura del profeta Jerem\u00ed\u00adas. Los poemas llenos de lirismo de los cap\u00ed\u00adtulos 50-51, que celebran la ca\u00ed\u00adda de Babilonia (en el 539) por obra de Ciro, insertos en la obra de Jerem\u00ed\u00adas, que en su \u00e9poca fue juzgado como \u2020\u0153colaboracionista\u2020\u009d de los caldeos y de los neobabilonios, demuestran c\u00f3mo el destierro ayud\u00f3 a hacer comprender su mensaje bajo una luz m\u00e1s justa. A esta luz hay que entender probablemente las reflexiones del libro de Baruc y la carta de Jerem\u00ed\u00adas a los desterrados de Babilonia, as\u00ed\u00ad como las palabras que le har\u00e1n eco durante siglos en la historia jud\u00ed\u00ada, especialmente entre los hebreos de la di\u00e1spora: \u2020\u0153Edificad casas y habitadlas, plantad huertos y comed su fruto, casaos y engendrad hijos e hijas, tomad mujer para vuestros hijos, casad a vuestras hijas para que tengan hijos e hijas, multiplicaos ah\u00ed\u00ad, no disminuya vuestro n\u00famero\u2020\u009d (Jr29,5-6).<br \/>\n1594<br \/>\nd) El D\u00e9utero -Isa\u00ed\u00adas.<br \/>\nHacia el \u00faltimo per\u00ed\u00adodo del destierro nos encontramos con la fuerte personalidad del D\u00e9utero-lsa\u00ed\u00adas Is 40-55). Te\u00f3rico del monote\u00ed\u00adsmo, es el primero que niega expresamente la existencia de otros dioses:<br \/>\n\u2020\u0153Yo formo la luz y creo las tinieblas; doy la dicha y produzco la desgracia; soy yo, el Se\u00f1or, quien hace todo esto&#8230; iAy del que litiga con su creador!&#8230; Soy yo quien ha hecho la tierra y en ella he creado al hombre; yo mismo con mis manos he extendido los cielos&#8230;\u2020\u009d (45,7-1 2); \u2020\u0153Yo soy el primero y el \u00faltimo, no hay otro dios fuera de m\u00ed\u00ad\u2020\u009d (44,6). Este mensaje no s\u00f3lo hace callar las voces y las dudas de los que pensaban establecer una comparaci\u00f3n entre Yhwh, Dios de los derrotados, y Marduc, dios de los vencedores, sino que reivindica para el Dios de los vencidos el dominio sobre el presente y sobre el futuro, pues es \u00e9l el que ha creado a la humanidad, el que ha establecido el destino y el que vendr\u00e1 al final de todo. El D\u00e9utero-lsa\u00ed\u00adas es adem\u00e1s el partidario de un claro y abierto universalismo, haciendo observar que, si Dios concede favores a Israel, \u00e9stos le imponen la obligaci\u00f3n de darlo a conocer a los dem\u00e1s pueblos. M\u00e1s all\u00e1 de la confianza y de la esperanza que infunde a los deportados, el profeta les indica tambi\u00e9n un deber que podr\u00ed\u00adamos llamar \u2020\u0153misionero\u2020\u2122; es \u00e9sta una reflexi\u00f3n que se desarrollar\u00e1 ulteriormente en la historia del judaismo. En varias ocasiones traza la misteriosa figura del siervo de Yhwh; sea cual fuere la interpretaci\u00f3n que se le quiera dar, lo cierto es que se trata de una personalidad, individual o colectiva, con una influencia notable, quiz\u00e1 incluso entre los mismos deportados: el triunfo a trav\u00e9s del sufrimiento soportado injustamente. \u00c2\u00a1Es algo que nunca hab\u00ed\u00ada dicho hasta entonces un texto del AT! En \u00e9l los primeros cristianos vieron, despu\u00e9s de pascua y de Pentecost\u00e9s, la misi\u00f3n de Jes\u00fas Hch 8,27-34).<br \/>\nYa hemos dicho que las tradiciones hist\u00f3rico-legales antiguas fueron recogidas, rele\u00ed\u00addas y coordinadas entre s\u00ed\u00ad durante el destierro en las magistrales recopilaciones de la escuela sacerdotal y de la escuela deuterono-mista, a las que se remonta, con una buena aproximaci\u00f3n, la forma literaria definitiva que ha llegado hasta nosotros. Pero tambi\u00e9n otros escritos antiguos fueron rele\u00ed\u00addos, retocados y repensados en la atm\u00f3sfera del destierro. Algunos salmos antiguos, de cuyo remoto origen no es posible dudar razonablemente, fueron reinter-pretados de tal forma que las referencias a las calamidades pasadas se ve\u00ed\u00adan a la luz de este \u00faltimo y m\u00e1s profundo desastre. Ac aqu\u00ed\u00ad algunos ejemplos: \u2020\u0153Despierta ya. \u00bfPor qu\u00e9 duermes, Se\u00f1or? Lev\u00e1ntate, no nos rechaces para siempre. \u00bfPor qu\u00e9 ocultas tu rostro y olvidas nuestra desgracia y opresi\u00f3n?\u2020\u009d (SaI 44); \u2020\u0153Tus enemigos han rugido en el mismo lugar de la asamblea&#8230;, prendieron fuego a tu santuario, asolaron y profanaron la morada de tu nombre\u2020\u009d (SaI 74,5-7); \u2020\u0153Oh Dios, los paganos han invadido tu heredad, han profanado tu sagrado templo, han hecho de Jerusal\u00e9n un mont\u00f3n de Tuinas&#8230; Derrama tu furor sobre las gentes que te ignoran, sobre los reinos que no invocan tu nombre, porque ellos devoraron a Jacob y devastaron su morada\u2020\u009d (SaI 79,1-7). Otros salmos, en la forma presente, aluden a la vuelta del destierro: \u2020\u0153Hizo que sus conquistadores los trataran con benevolencia.. Re\u00fanenos de en medio de las gentes para que alabemos tu santo nombre y cantemos con alegr\u00ed\u00ada tus alabanzas\u2020\u009d SaI 106,46-47); \u2020\u0153Cuando el Se\u00f1or repatri\u00f3 a los prisioneros de Si\u00f3n, nos pareci\u00f3 que est\u00e1bamos so\u00f1ando&#8230; Los que siembran con l\u00e1grimas, consechar\u00e1n entre cantares; van, s\u00ed\u00ad, llorando van al llevar la semilla; mas volver\u00e1n, cantando volver\u00e1n trayendo sus gavillas&#8230;\u2020\u009d (SaI 126,1; SaI 126,5-6).<br \/>\n1595<br \/>\nII. DESPUES DEL DESTIERRO.<br \/>\nEntre el destierro y el posdestierro no hay ruptura: por un lado se intent\u00f3 llevar a la pr\u00e1ctica todo lo que hab\u00ed\u00ada sido objeto de meditaci\u00f3n fuera de la patria, y por otro aplicar a la situaci\u00f3n nueva y en evoluci\u00f3n ideas que hab\u00ed\u00adan madurado. Portadoras de estas ideas ya maduras eran las grandes composiciones y escuelas anteriormente mencionadas y que constitu\u00ed\u00adan el alma del judaismo. Los animadores en el camino de la renovaci\u00f3n fueron los profetas Ageo, Zacar\u00ed\u00adas, el Trito-lsa\u00ed\u00adas (autor de la tercera parte del libro de Isa\u00ed\u00adas, ce. 56-66) y Malaqu\u00ed\u00adas, junto con los representantes de la literatura sapiencial. La riqueza de las reacciones a los acontecimientos y la forma distinta de comprender la restauraci\u00f3n tras el destierro demuestran la profunda conciencia que de ella ten\u00ed\u00ada la comunidad y hasta qu\u00e9 punto hab\u00ed\u00ada sido f\u00e9rtil la mente de los repatriados en la interpretaci\u00f3n del desastre nacional y de las formas que hab\u00ed\u00ada de asumir la nueva vida en la tierra prometida. Al no tratarse solamente de un juicio, el per\u00ed\u00adodo del destierro y de la restauraci\u00f3n fue visto tambi\u00e9n como un momento de reflexi\u00f3n para ulteriores profundizaciones a partir de la expresi\u00f3n de Ezequiel: \u2020\u0153Entonces sabr\u00e1n que yo soy el Se\u00f1or, que yo he hablado&#8230;\u2020\u009d (Ez 5,13 cf Ez 6,10; Ez 17,21 etc\u00e9tera).<br \/>\n1596<br \/>\n1. Obras literarias,<br \/>\n1597<br \/>\na) Qoh\u00e9let.<br \/>\nUn nuevo ejemplo de la riqueza y variedad del pensamiento hebreo despu\u00e9s del destierro puede verse en la literatura sapiencial. Qoh\u00e9let se distingue inmediatamente de los profetas por el despego que muestra respecto a su comunidad y por aquella vena de pesimismo que lo acerca a Marco Aurelio. No se refiere nunca a la historia de Israel; no usa nunca el nombre divino Yhwh, sino que prefiere \u2020\u02dcElohim, con el art\u00ed\u00adculo (es decir, sin entenderlo como nombre propio), desnacionalizando as\u00ed\u00ad al Dios de Israel y subrayando el universalismo de sus reflexiones; ve en el mundo un enigma indescifrable; la naturaleza y la historia le parecen un c\u00ed\u00adrculo vicioso sin sentido. No obstante, a pesar de las apariencias, su \u2020\u0153sabidur\u00ed\u00ada\u2020\u009d est\u00e1 radicalmente anclada en el AT.<br \/>\n1598<br \/>\nb) Sir\u00e1cida.<br \/>\nUna posici\u00f3n bastante distinta es la que encontramos en Ben Sir\u00e1 (Eclesi\u00e1stico), con sus frases tradicionales y sus himnos did\u00e1cticos (1,1-10; 4,11-19; 14,20-15,8; 24,1-34; 51,13-21). La adhesi\u00f3n a la historia de su pueblo es bien patente en su \u2020\u0153alabanza de los padres\u2020\u2122 (44,1-49,16). Sus intereses pol\u00ed\u00adticos en el sentido del nacionalismo jud\u00ed\u00ado culminan en la esperanza de la salvaci\u00f3n totalmente terrena (al parecer) del pueblo. Protesta contra la arrogancia de los arist\u00f3cratas, pero aconseja silencio y prudencia ante los poderosos: \u2020\u0153Ante el jefe baja la cabeza\u2020\u2122 (4,7). Presenta con vivos colores los rasgos salientes de las transformaciones en marcha en la sociedad jud\u00ed\u00ada y las influencias del helenismo, haciendo al mismo tiempo una obra apolog\u00e9tica y pol\u00e9mica. Ben Sir\u00e1 es un autorizado exponente del conservadurismo nacionalista, que \u00e9l ve\u00ed\u00ada personificado en los asmoneos; anterior a las diferenciaciones que habr\u00ed\u00adan de explotar muy pronto, presenta en su escrito las primeras alusiones a los desarrollos ulteriores. Su actitud revela de d\u00f3nde le lleg\u00f3 al judaismo la fuerza para superar la aguda crisis del choque con el helenismo:<br \/>\n\u2020\u0153No desprecies los discursos de los sabios y vuelve con frecuencia a sus m\u00e1ximas, porque de ellos aprender\u00e1s la instrucci\u00f3n&#8230; No desprecies la tradici\u00f3n de los ancianos, pues la aprendieron de sus padres; porque de ellos aprender\u00e1s prudencia&#8230;\u2020\u009d (8,8-9). Es Ben Sir\u00e1 eLque por primera vez presenta con toda claridad la identificaci\u00f3n de la sabidur\u00ed\u00ada con la ley; la sabidur\u00ed\u00ada, que en su origen era universal, \u2020\u0153puso su tienda en Jacob\u2020\u009d y se hizo propiedad de un pueblo peque\u00f1o: \u2020\u0153Todo esto es el libro de la alianza del Dios alt\u00ed\u00adsimo, la ley que nos dio Mois\u00e9s en heredad a la casa de Jacob. Inunda de sabidur\u00ed\u00ada&#8230;, hace desbordar la inteligencia&#8230;, rebosa instrucci\u00f3n&#8230; Sus pensamientos son m\u00e1s profundos que el mar, sus designios como el gran abismo\u2020\u2122 (24,8-27). Los comienzos de la integraci\u00f3n entre la ley y la sabidur\u00ed\u00ada se encuentran ya en el-Dt: la ley os presenta mandamientos que \u2020\u0153os har\u00e1n sabios y sensatos ante los pueblos.. .\u2020\u02dc (4,6), y en los Ps 1 y 119. M\u00e1s tarde, un dicho atribuido a Sim\u00f3n le da a la ley un significado c\u00f3smico: \u2020\u0153Sim\u00f3n el Justo&#8230; sol\u00ed\u00ada decir: \u2020\u02dcEl mundo subsiste por tres cosas; por la ley, por el culto (del templo) y por la misericordia\u2020\u009d (\u2020\u02dcAb\u00f3th 1,2).<br \/>\n1599<br \/>\nc) Sabidur\u00ed\u00ada.<br \/>\nDescrita con la mirada puesta en los egipcios est\u00e1 la exposici\u00f3n triunfalista de la historia en el libro de la Sabidur\u00ed\u00ada de Salom\u00f3n, que, hacia el final, revela abiertamente los sentimientos del autor (perteneciente a la di\u00e1spora hebrea de Egipto) contra los otros pueblos (id\u00f3latras): \u2020\u02dcTu pueblo esperaba la salvaci\u00f3n de los justos y la perdici\u00f3n de los enemigos\u2020\u009d (Sb 18,7). A esta manerade ver la historia se asocian otros escritores jud\u00ed\u00ados de la \u00e9poca que escriben tambi\u00e9n en lengua griega, como Demetrio, Eupolemo, Artapano, el Seudo-Eupolemo y Aris-t\u00f3bulo (todos ellos de la misma \u00e9poca que nuestro libro, siglos ii-i a.C); todos ellos est\u00e1n de acuerdo en presentar la historia pasada a la luz de la presente, exaltando su antig\u00fcedad respecto a los dem\u00e1s pueblos y viendo a sus propios antepasados como otros tantos heraldos de la civilizaci\u00f3n, no de conquistas territoriales.<br \/>\n1600<br \/>\n2. Di\u00e1spora.<br \/>\nComo se ve, no es posible obtener solamente de Palestina la imagen del judaismo. A partir del destierro en Babilonia se desarroll\u00f3 una fuerte corriente migratoria, a veces espont\u00e1nea y a veces forzada, que se concret\u00f3 en la constituci\u00f3n de importantes colonias jud\u00ed\u00adas en toda la cuenca mediterr\u00e1nea, hasta las fronteras orientales del imperio, en Mesopotamia y en Persia.<br \/>\nA comienzos de la era cristiana la mayor parte de los jud\u00ed\u00ados resid\u00ed\u00ada en la di\u00e1spora y ten\u00ed\u00ada sus principales puntos de apoyo en las grandes metr\u00f3polis: Antioqu\u00ed\u00ada, Alejandr\u00ed\u00ada, Car-tago, Roma. En todas partes gozaban de libertad para practicar su religi\u00f3n, ten\u00ed\u00adan su propia organizaci\u00f3n religiosa, centrada en las sinagogas, y su propia administraci\u00f3n civil. Los jud\u00ed\u00ados de la di\u00e1spora se sent\u00ed\u00adan solidarios de los de Palestina; Jerusal\u00e9n era para ellos la capital del pueblo jud\u00ed\u00ado y la ciudad santa. Escribe Fil\u00f3n de Alejandr\u00ed\u00ada: \u2020\u0153Jerusal\u00e9n no es s\u00f3lo la metr\u00f3poli de la regi\u00f3n de Judea, sino de much\u00ed\u00adsimas otras debido a las colonias que ella fund\u00f3\u2020\u009d (Legat. ad Caium 36). Pagaban al templo un impuesto cultual, reconoc\u00ed\u00adan la autoridad del sanedr\u00ed\u00adn y, m\u00e1s tarde, la del patriarca [1 mfra, II, 5b); los que, con ocasi\u00f3n de las fiestas lit\u00fargicas, pod\u00ed\u00adan hacerlo, acud\u00ed\u00adan en peregrinaci\u00f3n a la ciudad santa.<br \/>\nLa mentalidad de estos jud\u00ed\u00ados de la di\u00e1spora no era precisamente id\u00e9ntica a la de los residentes en Palestina: el mesianismo y el nacionalismo no estaban tan agudizados y los sentimientos hacia los paganos eran mucho m\u00e1s ben\u00e9volos. Pero no faltaron violentos conatos revolucionarios de fondo mesi\u00e1nico en Egipto, en Cire-naica y en Chipre, fomentados por elementos llegados de Palestina. En su conjunto, la di\u00e1spora no se asoci\u00f3 ni a la evoluci\u00f3n del 66-70 ni a la del 132-1 35. Tambi\u00e9n en la lengua estaban m\u00e1s cerca de los conciudadanos no jud\u00ed\u00ados: generalmente ignoraban el hebreo y el arameo, y hablaban griego y lat\u00ed\u00adn. En este ambiente tuvo su origen la versi\u00f3n griega de la Biblia llamada de los Setenta, en Egipto; seg\u00fan algunos autores, hubo tambi\u00e9n una versi\u00f3n parcial latina y la versi\u00f3n sir\u00ed\u00adaca.<br \/>\nA comienzos de la era cristiana, el judaismo realizaba una vasta campa\u00f1a de propaganda, que ten\u00ed\u00ada como centro la di\u00e1spora, y en Palestina era sostenida por los fariseos (Mt 23,15). El profelitismo se propon\u00ed\u00ada introducir dentro de las barreras levantadas en torno a Israel por la ley al mayor n\u00famero posible de paganos, para acelerar as\u00ed\u00ad la llegada del reino, en el que habr\u00ed\u00ada sitio para todos los justos. Una frase atribuida al gran rabbi Hillel recomienda: \u2020\u0153Ama a todas las criaturas y cond\u00facelas a la ley\u2020\u009d. En la tradici\u00f3n rab\u00ed\u00adnica surgieron luego dos tendencias: una favorable al proselitismo, y la otra contraria; fue \u00e9sta la que prevaleci\u00f3.<br \/>\n1601<br \/>\n3. EsCATOLOG\u00ed\u008dA.<br \/>\nEn las primeras d\u00e9cadas del destierro el pensamiento teol\u00f3gico de Ezequiel traz\u00f3 las que m\u00e1s tarde llegar\u00ed\u00adan a ser las primeras l\u00ed\u00adneas de la escatolog\u00ed\u00ada (Ez 38-39) y encontraron en el D\u00e9utero-lsa\u00ed\u00adas su plena formulaci\u00f3n, de manera que a partir de \u00e9l la escatolog\u00ed\u00ada tuvo un papel decisivo para la profec\u00ed\u00ada y dio un nuevo impulso a la futura fisonom\u00ed\u00ada de la religi\u00f3n jud\u00ed\u00ada. Desde sus primeras palabras, el D\u00e9utero-lsa\u00ed\u00adas propone un esquema: el final del pasado (tiempo de culpa) y el comienzo del futuro (tiempo de la liberaci\u00f3n y de la salvaci\u00f3n). Este esquema se manifiesta con mayor claridad cuando el profeta contrapone al pasado (tiempo de la ira, de la \u2020\u0153copa del v\u00e9rtigo\u2020\u009d: Is 51,17-23) el presente (tiempo de gracia, d\u00ed\u00ada de salvaci\u00f3n: Is 43,18-19; Is 49,8) y se ve a s\u00ed\u00ad mismo y a su generaci\u00f3n al final de una \u00e9poca y en los umbrales de otra: \u2020\u0153iNo os acord\u00e9is de anta\u00f1o, de lo pasado no os cuid\u00e9is! Mirad, yo voy a hacer una cosa nueva: ya despunta, \u00bfno lo not\u00e1is? S\u00ed\u00ad, en el desierto abrir\u00e9 un camino, y r\u00ed\u00ados en la tierra seca\u2020\u009d (43,18-19; cf 49,8; 51,17-23).<br \/>\n1602<br \/>\na) Profetas anteriores.<br \/>\nPara los profetas anteriores, la salvaci\u00f3n depend\u00ed\u00ada del cambio del hombre por obra del retorno a Dios (de la conversi\u00f3n) o tambi\u00e9n gracias a la li-beraci\u00f3r\u00ed\u00ad realizada por Dios; estos profetas no hablaban de dos tiempos, sino de un aut-aut: o salvaci\u00f3n o destrucci\u00f3n. La escatolog\u00ed\u00ada, por el contrario, presenta unilateralmente el valor salv\u00ed\u00adfico de Dios: el Dios \u00fanico, que ha creado \u00e9l mundo y ha establecido su destino, ser\u00e1 el que venga al comienzo de una nueva \u00e9poca. Por eso el profeta habla de salvaci\u00f3n \u2020\u0153para siempre\u2020\u009d (45,17; 51,6.8), de \u2020\u0153dicha eterna\u2020\u009d (51,11), de \u2020\u0153eterna bondad\u2020\u009d (54,8), de \u2020\u0153pacto eterno\u2020\u009d (55,3), de \u2020\u0153se\u00f1al eterna e imborrable\u2020\u009d (55,13). La elecci\u00f3n divina no es considerada ya como una posible amenaza, sino como la realizaci\u00f3n de un hecho cuyo curso final es \u00fanicamente la salvaci\u00f3n.<br \/>\n1603<br \/>\nb) D\u00e9utero -Isa\u00ed\u00adas.<br \/>\nVale la pena mencionar los actos del drama esca-tol\u00f3gico que propone el D\u00e9utero-lsa\u00ed\u00adas, ya que suelen salir igualmente a relucir en los escritos posteriores: 1) victoria de Yhwh sobre el poder de Babilonia por medio de Ciro (43,14-15; 41,24; etc.); 2) liberaci\u00f3n de Israel y \u00e9xodo o fuga de Israel a trav\u00e9s del desierto (49,25-26; 55,12-13; etc.), reuni\u00f3n de los dispersos de todo el mundo en Jerusal\u00e9n (40,9-11; 41,8, etc.); 3) retorno de Yhwh a Si\u00f3n, reconstrucci\u00f3n, bendiciones paradis\u00ed\u00adacas, crecimiento de la comunidad (44,1-5; 44,26; 51,3; etc.); 4) todos los hombres reconocen la vacuidad de los dioses y se convierten a Yhwh (51 4; etc.).<br \/>\nSobre estas dos \u00e9pocas, la inicial y la futura, vuelve con claridad el profeta Ageo, que tomando como punto de divisi\u00f3n y de transici\u00f3n la colocaci\u00f3n de los fundamentos del segundo templo (o templo posex\u00ed\u00adlico) y mirando hacia el futuro, escribe: \u2020\u0153Antes&#8230; A partir de hoy yo os doy la bendici\u00f3n\u2020\u009d (Ag 2,15-19 ). El cambio esperado deber\u00ed\u00ada comenzar con una convulsi\u00f3n del cielo, de la tierra, del mar y de todos los pueblos, con la aniquilaci\u00f3n de las potencias enemigas, con la afluencia a Jerusal\u00e9n de todas las riquezas y con la exaltaci\u00f3n de Zorobabel como soberano mesi\u00e1-nico: \u2020\u0153Te tomar\u00e9 a ti, Zorobabel, hijo de Sealtiel, mi siervo&#8230;, y har\u00e9 de ti como un anillo de sellar&#8230;\u2020\u009d (2,6.23).<\/p>\n<p>1604<br \/>\nc) Zacar\u00ed\u00adas 1-8.<br \/>\nTambi\u00e9n la primera parte de la profec\u00ed\u00ada de Zacar\u00ed\u00adas (cc. 1-8) presenta en primer lugar la destrucci\u00f3n de las naciones culpables de las calamidades de Jud\u00e1 (Za 2,4): \u2020\u0153Yo estaba un poco indignado, pero ellas han aumentado su maldad\u2020\u009d (Za 1,15), por lo cual tambi\u00e9n ellas habr\u00e1n de ser presa de Israel (2,13). Siguen las condiciones maravillosas en que se encontrar\u00e1n los jud\u00ed\u00ados: \u2020\u0153De nuevo abundar\u00e1n en bienes mis ciudades; el Se\u00f1or se compadecer\u00e1 nuevamente de Si\u00f3n y elegir\u00e1 a Jerusa-l\u00e9n\u2020\u009d(Za 1,17; Za 2,5-9; Za 8,4-5; Za 8,12); habr\u00e1 cambios en la vida social y el retorno de los dispersos de las diversas di\u00e1s-poras (5,1-4; 5,5-12; 6,1-8; 8,7-8); finalmente, se realizar\u00e1 el reino mesi\u00e1-nico y muchos pueblos acudir\u00e1n a Jerusal\u00e9n: \u2020\u0153Vendr\u00e1n pueblos y habitantes de ciudades populosas.., a buscar al Se\u00f1or todopoderoso&#8230; a Jerusal\u00e9n\u2020\u009d (8,20-22).<br \/>\n1605<br \/>\nd) Apocalipsis de Isa\u00ed\u00adas.<br \/>\nPoco m\u00e1s o menos por el mismo per\u00ed\u00adodo se asocia tambi\u00e9n a estas perspectivas el Apocalipsis de Isa\u00ed\u00adas Is 24-27) con la presentaci\u00f3n de cuatro cuadros: un juicio universal de la tierra y de sus habitantes y la derrota de todos los enemigos (24,1-20); un banquete de Yhwh en el monte Si\u00f3n, con el que comenzar\u00e1 la teocracia (25,6.8.12); finalmente, la lucha final en la que Israel se ver\u00e1 defendido y protegido, mientras que de todos los lugares volver\u00e1n sus hijos dispersos: \u2020\u0153Vosotros ser\u00e9is recogidos uno a uno, hijos de Israel. Aquel d\u00ed\u00ada se tocar\u00e1 la gran trompeta y vendr\u00e1n los perdidos&#8230; y los dispersos&#8230; a adorar al Se\u00f1or en el monte santo\u2020\u009d (27,13).<br \/>\n1606<br \/>\ne) Zacar\u00ed\u00adas 9-14 y Malaqu\u00ed\u00adas.<br \/>\nPrescindiendo de algunos pasajes poco claros, en la segunda parte del libro de Zacar\u00ed\u00adas encontramos las mismas expectativas: libertad, riqueza, abundancia, retorno de los dispersos, salvaci\u00f3n, triunfo de Israel sobre todos los pueblos; pero tambi\u00e9n Jerusal\u00e9n ser\u00e1 \u2020\u0153castigada\u2020\u009d y se salvar\u00e1n \u2020\u0153los restos\u2020\u009d de Israel, mientras que \u2020\u0153los restos\u2020\u009d de las naciones subir\u00e1n a Jerusal\u00e9n para celebrar la fiesta de las chozas (14,1- 21). En esta misma l\u00ed\u00adnea se mueve el profeta Joel. El \u00faltimo ap\u00e9ndice de Zacar\u00ed\u00adas, esto es, el escrito de Malaqu\u00ed\u00adas, representa la \u00faltima voz de los profetas y est\u00e1 marcado por el mismo tono escato-l\u00f3gico:<br \/>\ninvitaciones y reproches a los sacerdotes, denuncia de los matrimonios mixtos, de la avaricia en las ofrendas del templo, apelaciones a una mayor justicia, mezclado todo ello con promesas y amenazas, que subrayan c\u00f3mo la salvaci\u00f3n es solamente para los justos y no para todo Israel: \u2020\u0153Entonces vosotros volver\u00e9is a ver la diferencia que hay entre el justo y el injusto&#8230; Todos los soberbios y los que cometen injusticias ser\u00e1n como la paja; el d\u00ed\u00ada que viene los consumir\u00e1 hasta no dejar de ellos ni ra\u00ed\u00adz ni ramaje\u2020\u009d<br \/>\nMI 3,18-19).<br \/>\n1607<br \/>\nf) En los umbrales del NT.<br \/>\nEsta escatolog\u00ed\u00ada, que hab\u00ed\u00ada comenzado con promesas y visiones triunfalistas, prosigue en tonos m\u00e1s modestos: no es que se hayan eliminado las promesas, pero cada vez se le da mayor espacio a la conducta social e individual. En los umbrales del NT la escatolog\u00ed\u00ada estaba en la epidermis de todojud\u00ed\u00ado piadoso. Ordinariamente la salvaci\u00f3n se ve\u00ed\u00ada con ojos particularistas; pero no faltan los textos que, en conformidad con la teolog\u00ed\u00ada de los grandes profetas, plantean una visi\u00f3n universalista (So 3,9-10; Is 51,4-6 52,13-53,12); m\u00e1s a menudo encontramos la visi\u00f3n universalista, as\u00ed\u00ad como la particularista, teniendo siempre a Jerusal\u00e9n como centro na-cionalrreligioso (Za 8,20; Za 14,16-1 7; 1s2,2-4 25,6ss; 1s56,7).<br \/>\nNormalmente la escatolog\u00ed\u00ada de los profetas no implica el fin del mundo, sino que ve su realizaci\u00f3n en el contexto geogr\u00e1fico-pol\u00ed\u00adtico presente, as\u00ed\u00ad como la participaci\u00f3n de la naturaleza en \u00e9sta renovaci\u00f3n (y esto precisamente debido a la fe jud\u00ed\u00ada sobre la creaci\u00f3n). Al final del mundo antiguo corresponde la creaci\u00f3n de un mundo nuevo que no tendr\u00e1 ya ocaso (Za 14,6; Is 65,17-18; Is 66,22) y en el que Yhwh ser\u00e1 la luz eterna (Is 60,19-20). A veces la salvaci\u00f3n se presenta como un retorno a los tiempos pasados o como una renovaci\u00f3n de los antiguos: visi\u00f3n singularmente clara en el Trito-lsa\u00ed\u00adas (Is 60,1-2; Is 62,1-12). Las descripciones eran tan bonitas y tan evidentemente contrarias a la realidad presente, que Zacar\u00ed\u00adas pudo escribir: \u2020\u0153Si alguno vuelve a profetizar, su propio padre y su propia madre le dir\u00e1n: \u2020\u02dcT\u00fa no debes vivir, porque has dicho mentira en nombre del Se\u00f1or\u2020\u2122\u2020\u009d (Za 13,3). La escatolog\u00ed\u00ada surgida del D\u00e9utero-lsa\u00ed\u00adas encontr\u00f3 seguidores en el per\u00ed\u00adodo tras el destierro, hasta que se dieron cuenta del error introducido en la expectativa cercana; sin embargo, se mantuvo viva hasta m\u00e1s tarde en el interior de peque\u00f1os grupos, en los que tuvo siempre defensores.<br \/>\n1608<br \/>\n4. Mesianismo.<br \/>\nEn el clima escatol\u00f3gico surgi\u00f3 y se desarroll\u00f3 el \u00c2\u00a1mesianismo. Para algunos escritores, la \u00e9poca de la salvaci\u00f3n se caracteriza por la intervenci\u00f3n directa de Yhwh (Is 24,23; Is 33,22; Is 43,15; Is 44,6; Za 9,1-8 ); para otros Yhwh habr\u00ed\u00ada designado un rey terreno como representante o sustituto suyo (generalmente, un descendiente de David). Ageo y Zacar\u00ed\u00adas ven al mes\u00ed\u00adas en el comisario (dav\u00ed\u00addico) Zorobabel (Ag 2,20-22; Za 6,9-15). Zacar\u00ed\u00adas es el primero en dividir en dos partes la misi\u00f3n del mes\u00ed\u00adas: atribuye una parte a un mes\u00ed\u00adas pol\u00ed\u00adtico y otra a un mes\u00ed\u00adas religioso: al primero lo ve en el comisario Zorobabel, \u00e1l segundo en el sumo sacerdote Josu\u00e9; se dirige a ellos como a dos olivos, dos ramas hijas del olivo; define a Zorobabel como un \u2020\u0153germen\u2020\u009d (t\u00e9rmino que en las versiones griega y latina se traducir\u00e1 como \u2020\u0153Oriente\u2020\u009d): Za 3,8; 6,12; cf tambi\u00e9n Jer 23,5 y Lc 1,78; esta divisi\u00f3n ser\u00e1 seguida muy pronto por los esenios y por algunas ramas de la tradici\u00f3n mesi\u00e1nica jud\u00ed\u00ada. El mesia-nismo se aliment\u00f3 en un ambiente que pensaba de forma escatol\u00f3gica y que quer\u00ed\u00ada ser fiel a la descendencia regia de David. El judaismo prosigui\u00f3 la l\u00ed\u00adnea veterotestamentaria que miraba hacia un mes\u00ed\u00adas nacional, pol\u00ed\u00adtico, terreno, portador de salvaci\u00f3n solamente para los jud\u00ed\u00ados. Sin embargo, hab\u00ed\u00ada algunos que miraban hacia un mes\u00ed\u00adas supramundano, universal: el Hijo del hombre, en el que pensaba ya el libro de Daniel [1 Daniel VII]. Raras veces se intent\u00f3 fundir entre s\u00ed\u00ad a los dos (v\u00e9ase, p.ej., los Apocalipsis ap\u00f3crifos de Esdras y de Baruc). Por una extra\u00f1a convergencia, el escatologismo y el mesianismo -en su atenci\u00f3n respectiva- no tomaban en cuenta un cambio sustancial de la vida y de la conducta cotidiana del hombre, sino que so\u00f1aban con una \u00e9poca en la que la vida se desarrollar\u00ed\u00ada en un mundo nuevo y distinto del actual: Dios no cambiar\u00e1 al hombre y, por medio de \u00e9l, al mundo, sino que cambiar\u00e1 al mundo, y, con \u00e9l, a los hombres. Despu\u00e9s de que la escatolog\u00ed\u00ada fallara la mira al pensar que estaba pr\u00f3ximo el final (a pesar de las perspectivas de los profetas, las situaciones segu\u00ed\u00adan siendo las mismas) y de que el mesianismo no lograra encontrar su propia fisonom\u00ed\u00ada, s\u00f3lo qued\u00f3 en los \u00e1nimos un conjunto de matices de uno y de otro, a menudo bastante m\u00e1s en el fondo que en la superficie, precisamente debido a las desilusiones sufridas y a las que se tem\u00ed\u00adan al se\u00f1alar tiempos y personas. Siempre permaneci\u00f3 viva la escatolog\u00ed\u00ada como expresi\u00f3n de un anhelo que ayudaba a vivir y daba sentido al presente.<br \/>\nBajo el impulso de la literatura sapiencial y de las im\u00e1genes nuevas relacionadas con el dualismo c\u00f3smico y \u00e9tico de origen iranio, surgi\u00f3 y se desarroll\u00f3 la \u00c2\u00a1 apocal\u00ed\u00adptica. Quer\u00ed\u00ada descubrir los secretos del fin, tend\u00ed\u00ada a revelar el futuro y el pasado de la edad del mundo, para llegar a la determinaci\u00f3n del momento final de toda la historia y del presente. De esta manera se juntaron el futuro juicio final y el comienzo del reino de Dios. La concepci\u00f3n dualista de la divinidad y del mundo se uni\u00f3 con las im\u00e1genes de la eliminaci\u00f3n del mundo presente y de una nueva creaci\u00f3n, con el ideal del establecimiento de la teocracia, a la que pertenecer\u00ed\u00adan desde ahora todos los que viv\u00ed\u00adan las esperanzas escatol\u00f3gicas, o bien despu\u00e9s de su resurrecci\u00f3n. El antiguo profetismo qued\u00f3 arrinconado por una nueva fe y por un nuevo pensamiento, que intentaba comprender el t\u00e9rmino \u00faltimo de la historia y juntamente el momento presente en que viv\u00ed\u00ada.<br \/>\nEl movimiento apocal\u00ed\u00adptico qued\u00f3 al margen de los pensamientos y de las esperanzas de muchos debido<br \/>\na su fisonom\u00ed\u00ada no bien integrada, aun cuando su larga prehistoria se remonte a Ezequiel, al D\u00e9utero-lsa\u00ed\u00adas<br \/>\ny m\u00e1s plenamente a Daniel y a las partes m\u00e1s antiguas del texto et\u00ed\u00adope del Libro de Henoc.<br \/>\n1609<br \/>\n5. La ley.<br \/>\nBas\u00e1ndose en su clara visi\u00f3n de Dios, del mundo, de la historia de Israel y del hombre, la tradici\u00f3n sacerdotal constataba la realidad inatacable de su doctrina sobre las cuatro manifestaciones de Dios que caracterizaban a otros tantos deberes del israelita y del hombre en general: la primera etapa se inicia con la creaci\u00f3n del hombre y con su participaci\u00f3n en el dominio divino del gobierno del mundo, con los deberes propios de una vida vegetariana y la observancia del s\u00e1bado; la segunda etapa data del diluvio, con los preceptos dados a No\u00e9 y el arco iris como signo de Dios al hombre; la tercera etapa est\u00e1 marcada por Abra-han, con el precepto y el signo de la circuncisi\u00f3n; la cuarta y \u00faltima es la revelaci\u00f3n del Sina\u00ed\u00ad, con el pacto (o \u00c2\u00a1 alianza) y la \u00c2\u00a1 ley, siendo el uno y la otra v\u00e1lidos para todos los tiempos. En la l\u00ed\u00adnea de todo lo anterior se pueden releer las frases con que termina el AT seg\u00fan el canon cristiano: \u2020\u0153Recordad la ley de Mois\u00e9s, mi siervo, a quien yo di en el Horeb mandamientos y normas para todo Israel. Yo os enviar\u00e9 al profeta Elias antes de que llegue el d\u00ed\u00ada grande y terrible del Se\u00f1or. El har\u00e1 volver el coraz\u00f3n de los padres a los hijos y el coraz\u00f3n de los hijos a los padres, para que cuando yo venga no tenga que exterminar la tierra\u2020\u009d (Ml 3,22-24).<br \/>\nComo Ezequiel en el per\u00ed\u00adodo del destierro, as\u00ed\u00ad Esdras y Nehem\u00ed\u00adas fueron pilastras del judaismo en la \u00e9poca de su comienzo concreto, es decir, inmediatamente despu\u00e9s del destierro. Su acci\u00f3n es dif\u00ed\u00adcil coordinarla desde el punto de vista cronol\u00f3gico, pero tiene muchas convergencias desde el punto de vista social y religioso: nada de matrimonios mixtos entre jud\u00ed\u00ados y no jud\u00ed\u00ados; los que ya existen tienen que disolverse; hay que reedificar Jerusal\u00e9n cuanto antes y rodearla de una muralla, que tiene un valor doblemente defensivo, a saber, contra los enemigos y como signo de las r\u00ed\u00adgidas limitaciones que han de regular a los residentes jud\u00ed\u00ados en medio de los no jud\u00ed\u00ados.<br \/>\nEn cuanto a la religi\u00f3n, se hizo oficial el empleo del Pentateuco, que entonces no era como el nuestro, aunque sustancialmente era igual: fue aceptado como \u2020\u0153la ley\u2020\u009d perenne. Desde entonces se mirar\u00e1 el Pentateuco como miran el evangelio los cristianos. En el v\u00e9rtice de la comunidad, despu\u00e9s de los primeros tanteos, se establece la jerarqu\u00ed\u00ada sacerdotal. La reforma religiosa de Esdras encauz\u00f3 la corriente central de la religi\u00f3n yah-vista por un camino que se apartaba de los valores m\u00e1s considerados hasta entonces, sobre todo del pensamiento de los profetas; m\u00e1s que de una nueva formulaci\u00f3n religiosa, se trataba del camino hacia una nueva religi\u00f3n. Cuanto m\u00e1s dominaba en ella la prescripci\u00f3n legal, tanto m\u00e1s se debilitaba la fe de los profetas. La ley ten\u00ed\u00ada que abarcar en concreto todas las circunstancias particulares de la vida, hasta las m\u00e1s minuciosas. As\u00ed\u00ad crecieron las prescripciones, se impusieron tradiciones libres hasta entonces o, m\u00e1s frecuentemente, se crearon otras; y as\u00ed\u00ad, poco a poco, se impuso la obligaci\u00f3n de sacar prescripciones concretas de cada una de las normas de la ley.<br \/>\n1610<br \/>\na) Los doctores de la ley.<br \/>\nAs\u00ed\u00ad se inici\u00f3 el afianzamiento de la autoridad de los doctores de la ley, de los juristas y rabinos, que adquirieron cada vez mayor cr\u00e9dito; no cabe duda alguna de su escrupuloso conocimiento y estudio de la ley. Creci\u00f3 -adquiri\u00f3 cada vez m\u00e1s importancia- la creencia en una tradici\u00f3n que se habr\u00ed\u00ada desarrollado a partir de la ense\u00f1anza oral de Mois\u00e9s, conservada y continuada ahora por varias escuelas. Sobre la base de esta din\u00e1mica, seg\u00fan la cual tanto el culto como la vida social y la expresi\u00f3n religiosa ten\u00ed\u00adan que corresponderen cada momento a las prescripciones de la ley, creci\u00f3 su n\u00famero mediante<br \/>\nespecificaciones minuciosas: se contaban 365 prohibiciones y 245 mandatos positivos, y la transgresi\u00f3n de una prescripci\u00f3n se valoraba como infracci\u00f3n de toda la ley.<br \/>\nEl retrato del doctor de la ley fue transmitido y celebrado por el Sir\u00e1-cida de esta manera: \u2020\u0153Distinto es el que se aplica a meditar la ley del Alt\u00ed\u00adsimo. Estudia la sabidur\u00ed\u00ada de todos los antiguos y consagra sus ocios al estudio de los profetas. Conserva los discursos de los hombres famosos y penetra en las sutilezas de las palabras. Investiga el sentido oculto de los proverbios e intenta descifrar los enigmas de las par\u00e1bolas. Ejerce su servicio entre los grandes\u2020\u009d (Si 39,lss).<br \/>\n1611<br \/>\nb) \u2020\u0153Targum\u2020\u2122 \u2020\u0153Misnah\u2020\u2122 \u2020\u0153Gemara\u2020\u009d, \u2020\u0153Talmud\u2020\u009d.<br \/>\nSeg\u00fan una tradici\u00f3n muy difundida, pero quiz\u00e1 legendaria, rabbiYohanan ben Zakkai, al escapar del asedio de Jerusal\u00e9n (a\u00f1o 70 d.C), fund\u00f3 en la ciudad de Yabne (Yamnia) el primer centro importante de estudios rab\u00ed\u00adnicos, que fue un nuevo sanedr\u00ed\u00adn compuesto \u00fanicamente de doctores de la ley; su autoridad se extendi\u00f3 por toda la di\u00e1spora; el presidente de esta asamblea de doctos cualificados se llamaba \u2020\u0153patriarca\u2020\u009d, y la autoridad romana lo consider\u00f3 como representante cualificado del pueblo jud\u00ed\u00ado. Fue este nuevo sanedr\u00ed\u00adn el que, poco despu\u00e9s de su constituci\u00f3n, hizo poner por escrito las ense\u00f1anzas de las antiguas tradiciones orales; se produjo as\u00ed\u00ad una gran obra colectiva, en la que trabajaron varias generaciones de doctores y se desarroll\u00e9 en varias grandes colecciones fundamentales para el judaismo de todos los tiempos.<br \/>\nEn primer lugar el targum (plural, targum\u00ed\u00adm), traducciones parafr\u00e1sticas arameas, libro por libro, del texto del Pentateuco. Fruto de la liturgia sinagogal, no s\u00f3lo demuestran que entonces el pueblo no comprend\u00ed\u00ada ya el hebreo -lengua en la que se le\u00ed\u00ada siempre el texto de la Biblia-, sino que atestiguaban sobre todo las explicaciones que sol\u00ed\u00adan darse despu\u00e9s de cada lectura y los diversos matices que subyacen a la versi\u00f3n o par\u00e1frasis aramea.<br \/>\nLa Misnah (o \u2020\u0153repetici\u00f3n\u2020\u009d) es una obra que consta de 63 breves tratados, que son la recopilaci\u00f3n cl\u00e1sica de las tradiciones orales jud\u00ed\u00adas, redactadas por el gran rabbiYuda ha-Nasi (135-217). La Misnah est\u00e1 escrita en lengua hebrea, y los rabinos cuya opini\u00f3n se recoge son llamados \u2020\u0153tanna\u00ed\u00adtas\u2020\u009d; la obra, fruto del trabajo de muchos maestros a lo largo de muchos a\u00f1os, fue acogida por todo el judaismo, siendo objeto de explicaciones y comentarios, como la Biblia. Estos comentarios, puestos por escrito, son llamados Gemara\u2020\u2122(\u2020\u009dcomplemento\u2020\u009d), y constituyen la obra de los rabinos llamados \u2020\u0153amoraim\u2020\u009d: la Misnah hebrea y la Gemara\u2020\u2122 aramea forman el Talmud (hay un Talmud babilonio y otro palestino, mucho m\u00e1s breve). Las partes normativas de todos los escritos rab\u00ed\u00adnicos forman la halakah, \u2020\u0153camino\u2020\u2122 sobre los senderos de Dios; las narrativas, homi-l\u00e9ticas, edificantes, constituyen la hag-gadah (narraci\u00f3n, relato). El Talmud representa el triunfo de un legalismo sin compromisos y el repliegue de Israel sobre s\u00ed\u00ad mismo. Protegido por la observancia de la ley, observancia reforzada por estas dos obras, el judaismo se estabiliz\u00f3 como religi\u00f3n del pueblo jud\u00ed\u00ado y, gracias tambi\u00e9n a ellas, sobrevivi\u00f3 durante siglos a trav\u00e9s de una historia muchas veces tr\u00e1gica. Se trata de obras redactadas posteriormente a la \u00e9poca que nos interesa; pero su contenido ya hab\u00ed\u00ada sido formulado mucho antes, en particular alguno de los targumim y alg\u00fan que otro tratado de la Misnah.<br \/>\nFue en este amplio contexto de revisi\u00f3n y codificaci\u00f3n de las tradiciones antiguas donde el judaismo palestino estableci\u00f3 \u2020\u0153su canon b\u00ed\u00adblico despu\u00e9s de un examen muy detenido bajo la influencia de recientes movimientos populares que hab\u00ed\u00adan resultado catastr\u00f3ficos (lo cual llev\u00f3 a la eliminaci\u00f3n, p.ej., de textos claramente mesi\u00e1nicos y apocal\u00ed\u00adpticos), de un sentimiento muy estrecho de la propia identidad (como atestigua tambi\u00e9n la eliminaci\u00f3n de textos escritos en lengua griega) y de una toma de posesi\u00f3n frente al dinamismo del cristianismo naciente, incluso para remediar f\u00e1ciles confusiones religiosas que ten\u00ed\u00adan pr\u00e1cticamente consecuencias sociales y pol\u00ed\u00adticas [1 Lectura jud\u00ed\u00ada de la Biblia].<br \/>\n6, Templo y comunidad.<br \/>\nJerem\u00ed\u00adas (c. 7) y Ezequiel hab\u00ed\u00adan criticado duramente la visi\u00f3n materialista y casi m\u00e1gica del templo; luego Ezequiel prometi\u00f3 a los desterrados que la gloria que se hab\u00ed\u00ada alejado del templo (cc. 9-10; 11,22- 24) habr\u00ed\u00ada sido su santuario -\u2020\u0153Yo mismo he sido un santuario para ellos durante el breve tiempo en que est\u00e1n desterrados en estos pa\u00ed\u00adses\u2020\u009d (11,16)- y vislumbr\u00f3 adem\u00e1s que la gloria volver\u00ed\u00ada con los repatriados (43,1-5). Despu\u00e9s del destierro, el D\u00e9utero-lsa\u00ed\u00adas introdujo un alto grado de espiritualizaci\u00f3n del templo. Sin embargo, en Ageo, Zacar\u00ed\u00adas y Joel se tiene la impresi\u00f3n de que su insistencia en la reconstrucci\u00f3n del templo est\u00e1 m\u00e1s cerca de la denuncia de Jerem\u00ed\u00adas que de la espiritualizaci\u00f3n del D\u00e9utero-lsa\u00ed\u00adas. Se trata de una impresi\u00f3n. Estos profetas ve\u00ed\u00adan en la erecci\u00f3n del templo la concreci\u00f3n de la presencia de Dios y la mediaci\u00f3n del poder divino; por eso el. templo era fuente de gozo y de amor, como atestiguan no s\u00f3lo los dos libros de las Cr\u00f3nicas, sino tambi\u00e9n un gran n\u00famero de salmos (p.ej., los salmos de las \u2020\u0153ascensiones\u2020\u2122 o ma\u2020\u2122al\u00f3t, 120-134, ylos llamados \u2020\u0153c\u00e1nticos de Si\u00f3n\u2020\u2122, 46; 48; 76; 87).<br \/>\n1612<br \/>\na) El culto en el templo.<br \/>\nPor principio, en el culto del templo participa toda la poblaci\u00f3n; pero pr\u00e1cticamente \u00e9sta estaba representada por las 24 clases de sacerdotes instituidas por el rey David, seg\u00fan el libro de las Cr\u00f3nicas. Todas las ceremonias depend\u00ed\u00adan de la casta sacerdotal descendiente de Aar\u00f3n; los sacerdotes estaban asistidos por los levitas, descendientes de Lev\u00ed\u00ad y de su tribu. Algunos autores piensan que todo el Salterio es la colecci\u00f3n lit\u00fargica oficial del segundo templo.<br \/>\nAunque el oficio de sumo sacerdote pas\u00f3 a trav\u00e9s de muchas peripecias, en los \u00faltimos siglos -antes de la destrucci\u00f3n del templo- gozaba del mayor prestigio. Solamente el sumo sacerdote pod\u00ed\u00ada entrar en la parte m\u00e1s sagrada para interceder en favor del pueblo una vez al a\u00f1o en el \u2020\u0153d\u00ed\u00ada de la expiaci\u00f3n\u2020\u009d; era adem\u00e1s el presidente del sanedr\u00ed\u00adn y representaba a toda la naci\u00f3n ante los extranjeros.<br \/>\nEn los \u00faltimos a\u00f1os antes de que surgiera el cristianismo la alta aristocracia sacerdotal estaba un tanto en declive; tanto en Palestina como en la di\u00e1spora iba ganando prestigio la autoridad de los doctores de la ley; y este bipolarismo se reflejaba en las instituciones: por una parte el templo, por otra la sinagoga.<br \/>\nEn el templo el culto era singularmente fastuoso y solemne, tanto por el misterio de ciertos ritos (los del \u2020\u0153d\u00ed\u00ada de la expiaci\u00f3n\u2020\u009d) como por la m\u00fasica y los cantos en que participaban los sacerdotes, los levitas y el pueblo, este \u00faltimo respondiendo \u2020\u0153am\u00e9n\u2020\u009d, \u2020\u0153aleluya\u2020\u009d y con otras expresiones de los salmos antifonales. De estas fastuosas funciones hablan, por ejemplo, ICr\u00f3n 15,l6ss; 29,20; 2Ch 5,l2ss; 20,21 Ss; 23,l5ss; 29,27; etc. El elogio del sumo sacerdote Sim\u00f3n 11(220-195 a.C.) es una demostraci\u00f3n de la admiraci\u00f3n con que se segu\u00ed\u00adan las, funciones en el templo (Si 50,1-21);-<br \/>\n1613<br \/>\nb) Veneraci\u00f3n del templo.<\/p>\n<p>La veneraci\u00f3n del templo adquiri\u00f3 a veces tonos supersticiosos, como lo atestiguan los evangelios y los Hechos (7,48); pero \u00e9sta no era una actitud caracter\u00ed\u00adstica, como lo demuestra indirectamente el hecho de que, despu\u00e9s de su destrucci\u00f3n en el 70 d.C, el judaismo sobrevivi\u00f3 bien al desastre y no perdi\u00f3 nada del ideal del templo.<br \/>\nEl pensamiento de la habitaci\u00f3n de Dios en el templo llev\u00f3 a la idea de la ciudad santa y de la \u00c2\u00a1tierra santa, as\u00ed\u00ad como al centralismo de \u00c2\u00a1 Jerusal\u00e9n, considerada no s\u00f3lo como centro del judaismo, sino de todo el mundo, seg\u00fan se lee ya en los \u00faltimos cap\u00ed\u00adtulos del profeta Zacar\u00ed\u00adas (14,20-21), que hablan de una muchedumbre de devotos que se dirigen a la ciudad desde todos los rincones del mundo para celebrar la fiesta de las chozas. Otro aspecto de esta relaci\u00f3n tan estrecha entre el templo y Jerusa-l\u00e9n se encuentra en la visi\u00f3n de la \u2020\u0153nueva Jerusal\u00e9n\u2020\u009d y de la \u2020\u0153Jerusal\u00e9n celestial\u2020\u009d, como demuestran las denominaciones con que fue llamada mirando hacia su so\u00f1ado futuro: \u2020\u0153Yhwh est\u00e1 ah\u00ed\u00ad\u2020\u009d, \u2020\u0153ciudad de la justicia, ciudad fiel\u2020\u009d Is 1,26), \u2020\u0153ciudad del Se\u00f1or, Si\u00f3n del santo de Israel\u2020\u009d (Is 60,14), \u2020\u0153mi complacencia\u2020\u009d (Is 62,4), \u2020\u0153ciudad fiel- monta\u00f1a del Se\u00f1or omnipotente, monta\u00f1a santa\u2020\u009d (Za 8,3). Los abundantes desarrollos ra-b\u00ed\u00adnicos y cristianos tienen sus ra\u00ed\u00adces en estos pasajes y otros similares (Is 54,10-13; Is 60-62; Ag 2,1-9; Za 1,12-13; Za 1,16; Za 2,15): se trata de textos que se refieren a la Jerusal\u00e9n terrena, pero de los que surgi\u00f3 el ideal de la ciudad celestial. La comunidad esenia de Qumr\u00e1n hab\u00ed\u00ada asumido y profundizado esta ideolog\u00ed\u00ada del templo y se le consideraba como el \u2020\u0153santuario humano\u2020\u009d de Dios, apelando a los pasajes tan atrevidos, ya citados, de Eze-quiel a prop\u00f3sito de la gloria divina entre los desterrados. Tambi\u00e9n los Cristianos recurrir\u00e1n a esta misma ideolog\u00ed\u00ada del templo, viendo su realizaci\u00f3n bien en Jes\u00fas, bien en la comunidad y en sus fieles (Jn 1,14;Jn 4,20-21;Ef 2,20-21; IP 2,4-8; ico 6,19 [\/lglesia II, 3]).<br \/>\n1614<br \/>\nc) La comunidad en la restauraci\u00f3n.<br \/>\nLos colores rosados con que los profetas del destierro y del posdestierro y la restauraci\u00f3n describieron esta \u00e9poca suscitaron esperanzas pol\u00ed\u00adticas, sociales y materiales que obtuvieron siempre una amplia acogida entre el pueblo; esperanzas que sirvieron tambi\u00e9n para alimentar la esperanza del retorno de una especial presencia divina. Todo ello cooper\u00f3 a la formaci\u00f3n de un aspecto del pensamiento jud\u00ed\u00ado que tuvo siempre ulteriores desarrollos, atestiguados tanto por los escritos apocal\u00ed\u00adpticos can\u00f3nicos como en la literatura ap\u00f3crifa y en las reinterpretaciones de textos antiguos, sacados especialmente de los salmos y de los profetas.<br \/>\nSe trata de un fen\u00f3meno importante para comprender m\u00e1s plenamente algunas situaciones del NT, como lo subrayan los manuscritos esenios de Qumr\u00e1n. La comprensi\u00f3n de que la nueva era ten\u00ed\u00ada un valor c\u00f3smico en la realizaci\u00f3n de las promesas divinas a Israel supon\u00ed\u00ada una renovaci\u00f3n total de la vida aqu\u00ed\u00ad abajo; y esto se expresa con la inversi\u00f3n de la condici\u00f3n presente de la vida (Is 55,12-13; Is 65,25; Is 11,6-9), inversi\u00f3n que quiere verse incluso cuando el contexto de un pasaje b\u00ed\u00adblico determinado es, al menos a primera vista, contrario a lo que se le quiere hacer decir: en realidad, un texto siempre puede decir m\u00e1s de lo que pretend\u00ed\u00ada el autor. Un ejemplo singularmente claro es el de los primeros cap\u00ed\u00adtulos del G\u00e9nesis, a los que en la actual forma definitiva -por cierto, bastante reciente- se le asignan significado* de especial importancia, como la expresi\u00f3n de la bondad del Dios creador, las repetidas afirmaciones de la grandeza del hombre, pero tambi\u00e9n sus fallos y las promesas divinas, las consecuencias de la ca\u00ed\u00adda primordial incluso en la naturaleza (Gn 6,1-4; Gn 6,5-7 11,1-9, y Rm 8,12-22)y, por encima de todo, la centralizad del Dios de Israel, centralidad que es tambi\u00e9n una promesa universal para toda la humanidad.<br \/>\nLa importancia d\u00e9la l\u00ed\u00adnea real da-v\u00ed\u00addica en la nueva era fue expresada de varias maneras por Ezequiel, por el D\u00e9utero-lsa\u00ed\u00adas, por Ageo y por Zacar\u00ed\u00adas. Estos textos fueron le\u00ed\u00addos en un horizonte m\u00e1s amplio sobre la base de otros pasajes de posible inspiraci\u00f3n real. El \u00e9nfasis sobre este tema var\u00ed\u00ada: dif\u00ed\u00adcil de descubrir en la historia deuteronomista, el c\u00f3digo sacerdotal la sustituye por el sacerdocio de la l\u00ed\u00adnea de Aar\u00f3n, mientras que las Cr\u00f3nicas buscan una l\u00ed\u00adnea de compromiso: a pesar de sus realizaciones, David no existe ya, y su l\u00ed\u00adnea mon\u00e1rquica carece de esperanzas razonables de volver a revivir; la esencia de sus realizaciones para la vida de la comunidad tras el destierro est\u00e1 constituida por el templo y por el culto; y las Cr\u00f3nicas atienden m\u00e1s al significado teol\u00f3gico de estas realizaciones que a las realidades hist\u00f3ricas. Otras l\u00ed\u00adneas de pensamiento, por el contrario, culminan en esperanzas dav\u00ed\u00addicas de tipo pol\u00ed\u00adtico y de cu\u00f1o nacionalista; en parte, este pensamiento tom\u00f3 cuerpo en la dualidad de los mes\u00ed\u00adas proyectada por los profetas posex\u00ed\u00adlicos Ageo y Zacar\u00ed\u00adas, de los que se habl\u00f3 anteriormente.<br \/>\n1615<br \/>\nd) La nueva era.<br \/>\nUn tercer elemento interesante es la dilaci\u00f3n de la nueva era que fue preconizada por pensadores del destierro y del posdestierro, pero no se realiz\u00f3. No parece que esta dilaci\u00f3n produjera solamente un nuevo alejamiento en el futuro; es m\u00e1s bien probable que, con el paso del tiempo, se incorporaran a la primera concepci\u00f3n otros aspectos, quiz\u00e1 m\u00e1s profundos y hasta realizables; por ejemplo, el reconocimiento de todo lo que se hab\u00ed\u00ada ido realizando respecto a las condiciones del destierro y, luego, del inmediato posdestierro. Los profetas de la restauraci\u00f3n eran idealistas, pero se mostraron tambi\u00e9n capaces de ver en las realidades de una situaci\u00f3n poco estimulante la prenda de todo lo que anhelaban para la nueva era, en la que la gloria divina volver\u00ed\u00ada a estar en el centro de la vida de la comunidad. Como por otra parte, posteriormente, el hecho de que la nueva era cristiana no hubiera llegado a su plenitud tampoco modific\u00f3 la esperanza y permiti\u00f3 vivir, con la fe, ya en el contexto de la nueva era. Y hablamos de \u2020\u0153parus\u00ed\u00ada\u2020\u2122.<br \/>\nEl problema con que se enfrentaron los pensadores del destierro, y sobre todo del posdestierro, fue el de encontrar los medios que llevasen al pueblo a una vida cotidiana adecuada lo m\u00e1s posible a la voluntad divi- . na. Puesto que lo que tiene la prioridad es la acci\u00f3n divina y la ley que la incorpora, se escogieron tres medios para obtener ese g\u00e9nero de vida: el \u00e9nfasis en la importancia del templo, la fiel obervancia del culto y la perseverancia en la oraci\u00f3n. Estas fuerzas y tendencias coaligadas entre s\u00ed\u00ad. crearon una mayor profundizaci\u00f3n, tanto individual como comunitaria, de la vida interior. La observancia escrupulosa de la ley con todos los preceptos particulares que la acompa\u00f1aban llegaba a cubrir todos los aspectos de la pureza del pueblo y supon\u00ed\u00ada un desarrollo inevitable de la casu\u00ed\u00adstica; y, como toda casu\u00ed\u00adstica en el terreno religioso, acab\u00f3 pronto ignorando la realidad de la \u00fanica prerrogativa divina con la cual cotejarse.<br \/>\nTambi\u00e9n la literatura sapiencial posterior al destierro formaba parte del mecanismo que tend\u00ed\u00ada a ordenar rectamente la vida, y los consejos de los sabios se yuxtapon\u00ed\u00adan a la ley ya los profetas, aunque con tonalidades distintas.<br \/>\n1616<br \/>\n7. Sinagoga y fiestas.<br \/>\nDesde el destierro -en donde probablemente comenz\u00f3- y durante todo el per\u00ed\u00adodo posterior, la sinagoga tuvo una parte cada vez m\u00e1s importante en la vida religiosa. No se trataba de sustituir con ella al templo, que sigui\u00f3 siendo un unicum, sin igual y sin rivales.<br \/>\n1617<br \/>\na) La sinagoga.<br \/>\nAl principio, la sinagoga era una reuni\u00f3n al aire libre para la lectura comunitaria de la ley y sus explicaciones: \u2020\u0153El pueblo entero se congreg\u00f3 como un solo hombre en la plaza de la puerta del Agua y dijo al escriba Esdras que trajese el libro de la ley de Mois\u00e9s&#8230; Esdras present\u00f3 la ley ante la comunidad&#8230; La estuvo leyendo.. .\u2020\u0153(Ne 8,1-3). La lectura de la ley se hac\u00ed\u00ada en hebreo e iba acompa\u00f1ada de la versi\u00f3n aramea; todo esto poco a poco fue tomando un tono ritual; al final hab\u00ed\u00ada un serm\u00f3n, inicialmente bastante corto (Ne 8). Los testimonios m\u00e1s c\u00e9lebres de esta parte did\u00e1ctica nos han llegado en los targumim.<br \/>\nA los edificios sinagogales se a\u00f1adi\u00f3 la escuela. El judaismo se define como \u2020\u0153la religi\u00f3n del libro, es decir, de la Biblia, porque este libro constituye su raz\u00f3n de ser, su coraz\u00f3n, y la sinagoga representa su expresi\u00f3n m\u00e1s completa; la sinagoga es al mismo tiempo \u2020\u0153el lugar\u2020\u2122, el santuario y la escuela en donde el libro es le\u00ed\u00addo, meditado y comentado. Aqu\u00ed\u00ad no hay sacerdotes, sino que en lugar suyo est\u00e1n los sabios, los rabinos (maestros) versados en el conocimiento del libro; ni hay tampoco sacrificios, sino un culto espiritual en el que alternan las oraciones, las lecturas, los cantos de salmos y los comentarios. En sus l\u00ed\u00adneas generales, la liturgia sinagogal se fue haciendo poco a poco lo que es en la actualidad. La sinagoga no surgi\u00f3, ciertamente, como contraposici\u00f3n al templo, sino como sustitutiva y complementaria; sin embargo, a medida que iba creciendo la rivalidad entre los fariseos y los saduceos, a \u00e9stos se les dej\u00f3 el predominio del templo y a aqu\u00e9llos la exclusividad de la sinagoga.<br \/>\nEl rezo cotidiano del Serna\u2020\u2122 (compuesto de los textos del Dt 6,4-8 11,13-21, y N\u00fam Dt 15,37-41) es muy antiguo y est\u00e1 atestiguado por los manuscritos esenios de Qumr\u00e1n; a este rezo se a\u00f1ad\u00ed\u00adan otras plegarias. El calendario no era uniforme para todos, sino que se distingu\u00ed\u00ada seg\u00fan los grupos; el ejemplo m\u00e1s atestiguado y completo nos lo ofrece el calendario del templo (que era en cierto sentido \u2020\u0153oficial), de tipo lunar, mientras que el calendario de los esenios era solar: aqu\u00ed\u00ad el a\u00f1o de trecientos sesenta y cuatro d\u00ed\u00adas, con doce meses de treinta d\u00ed\u00adas, m\u00e1s un d\u00ed\u00ada intercalado cada tres meses.<br \/>\n1618<br \/>\nb) Fiestas.<\/p>\n<p>Entre las fiestas y solemnidades que se obervaban puntualmente est\u00e1n el s\u00e1bado, la pascua y los \u00e1cimos (pesah y mass\u00f3t), celebrados con una solemnidad incomparable; la fiesta de las semanas (sa-bu\u00f3t), llamada luego pentecost\u00e9s por celebrarse cincuenta d\u00ed\u00adas despu\u00e9s de pascua; la fiesta de las chozas o de los tabern\u00e1culos (sukk\u00f3t)(ci Jn 7,2); despu\u00e9s del destierro se les a\u00f1adi\u00f3 la fiesta del a\u00f1o nuevo (ro \u2020\u02dcs hasanah); otra gran fiesta en la que se tocaba el cuerno caracter\u00ed\u00adstico era el d\u00ed\u00ada de la expiaci\u00f3n (y\u00f3m hakippurim). Otras fiestas son posteriores: la dedicaci\u00f3n (hanukkah), para recordar la reconsagraci\u00f3n del templo despu\u00e9s de la profanaci\u00f3n de los sel\u00e9ucidas (IM 4,36-59); la fiesta de los purim (las suertes), introducida por el libro de Ester (3,7; 9,7-23 y 10,3s; cf tambi\u00e9n 2M 1 5,36t37); el d\u00ed\u00ada de Nicanor, en recuerdo de la victoria de Judas Ma-cabeo sobre el general sel\u00e9ucida Nicanor (IM 7,43-49). La observancia del a\u00f1o sab\u00e1tico y del jubileo no est\u00e1 atestiguada con seguridad.<br \/>\nHab\u00ed\u00ada tambi\u00e9n algunas pr\u00e1cticas que poco a poco se fueron haciendo comunes. Ac aqu\u00ed\u00ad las principales:<br \/>\nlos teflhl\u00ed\u00adm o filacterias, que eran, tanto antes como ahora, trozos de pergaminos en los que est\u00e1n escritos breves pasajes de la ley, que formaban parte del atuendo ordinario (que hab\u00ed\u00ada que quitarse en ciertas circunstancias); los pasajesb\u00ed\u00adblicosquelosjustificaban son: Ex 13,1-10.16; Dt6,4-9; 11,13-21; entrelos manuscritos ese-nios de Qumr\u00e1n se encontr\u00f3 un peque\u00f1o rollo completo y fragmentos de otros. Est\u00e1 tambi\u00e9n la teflhlah, u oraci\u00f3n que se reza tres veces al d\u00ed\u00ada; formada por una serie de bendiciones, en la \u00e9poca cristiana se fij\u00f3 en una serie de 18 bendiciones (semoneh esreh), entre las que hab\u00ed\u00ada al menos una contra los cristianos (ojudeo-cristianos, los minim &#8211; ap\u00f3statas). La mezuzahes un peque\u00f1o rollo de piel puesto en un peque\u00f1o nicho a la entrada de la puerta de la casa, en la parte derecha, que contiene normalmente los textos de Dt 6,4-9 y 11,12-21; esta pr\u00e1ctica se debi\u00f3 al consejo que se da en Dt 6,9 y 11,20: \u2020\u0153Escr\u00ed\u00adbelas en los postes de tu casa y en tus puertas. La $i$it son las franjas que cuelgan en los cuatro extremos del chai de lana o de lino que se ponen sobre la t\u00fanica, franjas colocadas de manera que representen ocho flecos.<br \/>\n1619<br \/>\n8. Los partidos. La llegada de los sel\u00e9ucidas (197 a.C.) de Siria abri\u00f3 muy pronto una profunda herida en el judaismo con la persecuci\u00f3n religiosa y la helenizaci\u00f3n forzada: se prohibi\u00f3 tener en las casas rollos de la ley, se prohibi\u00f3 la observancia de la circuncisi\u00f3n, del s\u00e1bado, de las fiestas, etc.; el sumo sacerdote y su clero dejaron de ofrecer sacrificios, el altar fue profanado con carnes de cerdo y el templo se dedic\u00f3 a Zeus Ol\u00ed\u00admpico.<br \/>\n1620<br \/>\na) Asideos. Esta situaci\u00f3n dio origen a la reacci\u00f3n jud\u00ed\u00ada, dentro de la cual se formaron varias corrientes de pensamiento, que llevaban bastante tiempo incub\u00e1ndose, pero que estaban a\u00fan sin organizar. La reacci\u00f3n se manifest\u00f3 en tres direcciones distintas. Una minor\u00ed\u00ada se adapt\u00f3 a las nuevas medidas y reneg\u00f3 de su fe; esta minor\u00ed\u00ada contaba con seguidores entre la gente com\u00fan, pero sobre todo entre las personas distinguidas, social y econ\u00f3micamente importantes. Otros opusieron una resistencia pasiva y -al menos al principio- de forma secreta, en sus casas, siguieron observando sus pr\u00e1cticas religiosas o se retiraron a lugares desiertos donde pudieran vivir su propia fe; pero prefer\u00ed\u00adan morir antes de faltar a la ley: \u2020\u0153Entonces muchos amantes de la justicia y del derecho se fueron al desierto, donde se establecieron con sus hijos, mujeres y ganados, pues los males hab\u00ed\u00adan llegado al colmo\u2020\u009d (IM 2,29); y cuando les intimaban para que faltasen al s\u00e1bado, respond\u00ed\u00adan: \u2020\u0153No cumpliremos la orden del rey de profanar el s\u00e1bado\u2020\u009d, y decidieron:<br \/>\n\u2020\u0153Moriremos, pero el cielo y la tierra ser\u00e1n testigos de nuestra muerte injusta\u2020\u009d (IM 2,34-38). A este tipo de resistencia pasiva se refiere la actitud de los tres j\u00f3venes frente a la orden de \u2020\u0153Nabucodonosor\u2020\u009d, es decir, de Ant\u00ed\u00adoco IV Ep\u00ed\u00adfanes: \u2020\u0153Si nuestro Dios quiere liberarnos del ardiente horno de fuego y de tus manos, oh rey, nos librar\u00e1. Pero si no nos librase, has de saber, oh rey, que no serviremos a tu Dios\u2020\u009d (Dn 3,17-18). Los representantes de la resistencia pasiva se llamaban hasidim, es decir, \u2020\u0153piadosos\u2020\u009d. Su conducta se basaba en una ilimitada confianza en Dios y muchos de ellos fueron martirizados, como los siete j\u00f3venes y su madre (2M 7; 2M 14,6; IM 2,42; IM 7,13-14). La tercera reacci\u00f3n fue la de los que escogieron la lucha armada. Al comienzo no tuvieron m\u00e1s remedio que huir al desierto, hasta que se organiz\u00f3 el movimiento y se busc\u00f3 un jefe adecuado para la lucha. La chispa salt\u00f3 ante el espect\u00e1culo de los m\u00e1rtires que suscit\u00f3 la reacci\u00f3n de Matat\u00ed\u00adas y su reflexi\u00f3n: \u2020\u0153Si hacemos todos as\u00ed\u00ad y no luchamos contra los paganos, defendiendo nuestras vidas y nuestras tradiciones, pronto nos borrar\u00e1n de la tierra&#8230; Lucharemos contra todo el que nos presente batalla\u2020\u009d&#8230;, para no morir como nuestros hermanos en sus escondrijos\u2020\u009d (1 Mac 2,40-41). De este modo comenz\u00f3 el movimiento de los hermanos \/ Ma-cabeos. Aunque distintos por la diversidad de su actitud, todos los que escaparon del desastre inicial se unieron, a los Macabeos: \u2020\u0153Entonces se uni\u00f3 a ellos el grupo de asideos, israelitas valientes y defensores entusiastas de la ley\u2020\u009dOMac 2,42). &#8211; En torno a la \u00e9poca de los Macabeos empezamos a conocer la fisonom\u00ed\u00ada de corrientes religioso-pol\u00ed\u00adticas organizadas, que com\u00fanmente llamamos \u2020\u0153sectas\u2020\u009d. Aplicado a la realidad jud\u00ed\u00ada, el t\u00e9rmino \u2020\u0153secta\u2020\u009d es apro-ximativo e impropio. Una secta cristiana es una agrupaci\u00f3n disidente de la gran Iglesia; en el judaismo, a pesar de las diferenciaciones seculares, s\u00f3lo excepcionalmente puede hablarse de cismas y de sectas. En efecto, el judaismo tiene un contenido doctrinal bastante peque\u00f1o y carece de una autoridad que pueda imponerse a todos y determinar autoritativamente las interpretaciones leg\u00ed\u00adtimas en los puntos fundamentales de la fe. ?. Fia vio Josefo en De Bello Judaico (iescrito entre el 75 y el 79 d.C.) afirma; \u2020\u0153Entre los jud\u00ed\u00ados se cultiva la filosof\u00ed\u00ada bajo tres formas: los seguidores de la primera forma se llaman fariseos, los de la segunda saduceos yi los de la tercera esenios, que son jud\u00ed\u00ados de nacimiento, ligados por el \u00bfmor.mutuo m\u00e1s estrechamente que los dem\u00e1s\u2020\u009d (11,119); y en las Antiqui-talesJudaicae (XVIII, 16) a\u00f1ade que fue introducida una \u2020\u0153cuarta escuela filos\u00f3fica\u2020\u009d por Judas el Galileo y por Sadoc, o sea, la de los zelotes. En la \u00e9poca que aqu\u00ed\u00ad nos interesa, los saduceos y los fariseos representaban il judaismo oficial.<br \/>\n1621<br \/>\nb) Fariseos.<br \/>\nLos predecesores de los fariseos, probablemente, estuvieron alg\u00fan tiempo en las filas de los asideos en la \u00e9poca de la insurrecci\u00f3n macabea. Al principio eran un grupo minoritario, pero poco a poco extendieron su influencia sobre toda la vida religiosa tanto en Palestina como en la di\u00e1spora. Despu\u00e9s de la cat\u00e1strofe del a\u00f1o 70 d.C. las otras tendencias quedaron pr\u00e1cticamente eliminadas por los mismos sucesos, mientras que el farise\u00ed\u00adsmo se fue identificando cada vez m\u00e1s con el judaismo.<br \/>\nEl judaismo debe su supervivencia sobre todo a los fariseos. Los evangelios los presentan como hip\u00f3critas, man\u00ed\u00adacos del formalismo y de una casu\u00ed\u00adstica est\u00e9ril, incapaces de distinguir entre lo accesorio y lo esencial, atados a la letra y no atentos al esp\u00ed\u00adritu. Esta imagen no es ciertamente falsa, pero es incompleta: al destacar solamente los aspectos m\u00e1s superficiales y llamativos, soslaya los elementos positivos. Los estudios modernos han rehabilitado en gran medida a los fariseos.<br \/>\nLa vida religiosa de los fariseos se centraba en la meditaci\u00f3n y en la pr\u00e1ctica de la ley. Se preocupaban de las situaciones particulares no previstas por la ley para determinar cu\u00e1ndo y c\u00f3mo hab\u00ed\u00ada que actuar en conformidad con las normas de la tradici\u00f3n. Por eso la casu\u00ed\u00adstica se convirti\u00f3 en un elemento esencial de su ense\u00f1anza, y en el esfuerzo por precisar las normas de la ley llegaron a veces m\u00e1s all\u00e1 del texto; de aqu\u00ed\u00ad la importancia que conced\u00ed\u00adan a la tradici\u00f3n como complemento necesario de la ley. Tradici\u00f3n que se transmite oralmente, se enriquece continuamente con las ense\u00f1anzas de los rabinos y es objeto de incesantes discusiones que llevan a una pluralidad de tendencias, m\u00e1s rigurosas las unas y m\u00e1s condescendientes las otras. Estas tradiciones acabaron m\u00e1s tarde por ser codificadas en escritos que siguen teniendo un alto valor en el judaismo, como la MiSnah y el Talmud (1 su-pra, II, 5b).<br \/>\nFrente al inmovilismo de la aristocracia, la tradici\u00f3n farisea era en muchos aspectos un factor de desarrollo. En el plano pr\u00e1ctico esto se traduc\u00ed\u00ada en una multiplicaci\u00f3n de observancias y en una severidad extendida a toda la pr\u00e1ctica de la ley, consideradas las unas y la otra como destinadas a acentuar la separaci\u00f3n del pueblo elegido de los \u2020\u0153impuros paganos\u2020\u009d y como testimonio alt\u00ed\u00adsimo de las bendiciones divinas.<br \/>\nProfesaban adem\u00e1s ideas que ten\u00ed\u00adan un apoyo estructural muy tenue, negado a veces por los dem\u00e1s. Cre\u00ed\u00adan, en particular, en la resurrecci\u00f3n de todos los hombres, o s\u00f3lo de los justos; segu\u00ed\u00adan una angeloiog\u00ed\u00ada muy precisa y desarrollada: de la insistencia en la unicidad y trascendencia de Dios llegaron a la fe en un mundo intermedio que cubr\u00ed\u00ada el vac\u00ed\u00ado entre Dios y el hombre, una corte celestial compuesta de \u00e1ngeles, a los que a\u00f1adieron m\u00e1s tarde los esp\u00ed\u00adritus malos. El aislacionismo ritual de los fariseos y su car\u00e1cter abierto en las posiciones doctrinales no son contradictorios: el primero los proteg\u00ed\u00ada del sincretismo, el segundo los obligaba a encontrar un apoyo en los textos b\u00ed\u00adblicos. Y es quiz\u00e1 de su aislacionismo singular de donde se deriva su nombre: perusim &#8211; fa-riseos = \u2020\u0153separados\u2020\u009d de los dem\u00e1s. Tuvo ciertamente un gran influjo popular el hero\u00ed\u00adsmo con que varias veces los fariseos se vieron obligados a demostrar con el martirio su fidelidad a la ley. Baste un ejemplo. En tiempos de Alejandro Janneo, sumo sacerdote, hubo choques bastante fuertes entre sus partidarios y los antagonistas capitaneados por los fariseos; en una ocasi\u00f3n, los soldados de Janneo realizaron una matanza; otra vez (en el a\u00f1o 88 a.C.) el sumo sacerdote hizo apresar a 800 fariseos y los crucific\u00f3 luego ante los ojos de sus mujeres e hijos, mientras \u00e9l celebraba su muerte con un banquete (Flavio Josefo, Antiq. Jud. XIII, 13-14; De Bel. Jud. 1, 4).<br \/>\n1622<br \/>\nc) Saduceos.<br \/>\nRepresentaban casi exclusivamente a la aristocracia sacerdotal. Su nombre est\u00e1 vinculado al sumo sacerdote Sadoc, de la \u00e9poca de Salom\u00f3n. Despu\u00e9s de la destrucci\u00f3n del segundo templo (70 d.C.) desaparecieron de la escena. No es verdad que los saduceos fueran todos ellos sacerdotes, todos ellos arist\u00f3cratas y todos residentes en Jerusa-l\u00e9n. Aunque los testimonios que han llegado a nosotros no lo digan expresamente, se cree que ten\u00ed\u00adan seguidores y simpatizantes entre otras clases y grupos sociales.<br \/>\nPreocupados de mantener el orden p\u00fablico mientras ocupaban el poder los sel\u00e9ucidas y luego los romanos, no parece que se preocupasen mucho de las corrientes religiosas, a no ser para reprimirlas; as\u00ed\u00ad ocurri\u00f3, por ejemplo, con los movimientos mesi\u00e1-nicos y fariseos. Eran conservadores no s\u00f3lo en pol\u00ed\u00adtica, sino tambi\u00e9n en religi\u00f3n, en donde se aten\u00ed\u00adan a una interpretaci\u00f3n literal de la ley, hecho \u00e9ste que se deb\u00ed\u00ada ampliamente a sus or\u00ed\u00adgenes. Era un movimiento que, al parecer, continuaba antiguas tradiciones y se opon\u00ed\u00ada, tanto en materia de fe como en cuesti\u00f3n de ritos, a todas las novedades.<br \/>\nCon la aparici\u00f3n de nuevos movimientos vieron reducirse cada vez m\u00e1s su importancia y aumentar su aislamiento del pueblo, mientras que emprend\u00ed\u00adan cada vez m\u00e1s incursiones en el campo de la pol\u00ed\u00adtica. A la muerte de Alejandro Janneo, el poder cay\u00f3 en manos de su viuda, Alejandra (76-67 a.C), que se inclin\u00f3 por los fariseos. Cuando ella muri\u00f3 estall\u00f3 una guerra civil entre sadu-ceos y fariseos que prepar\u00f3 pr\u00e1cticamente la llegada de los romanos.<br \/>\nParece ser que lo que fue m\u00e1s tarde el \u2020\u0153canon\u2020\u2122 b\u00ed\u00adblico (establecido en el siglo II d.C.) era entre los saduceos m\u00e1s limitado que entre los fariseos. Flavio Josefo no esconde su antipat\u00ed\u00ada por los saduceos, y en los pasajes en que habla de ellos no es muy claro (Antiq. Jud.XUI, 173; 297-298; XVIII, 16-17; XX, 199; De Bel. Jud. II, 164-166). Dice, de todas formas, que no cre\u00ed\u00adan en el destino y que afirmaban la libertad humana; pensaban que al morir desaparecer\u00ed\u00ada el alma, y no aceptaban la retribuci\u00f3n en otra vida; aceptaban exclusivamente las leyes escritas y rechazaban las tradiciones orales. Josefo afirma adem\u00e1s que a menudo se ve\u00ed\u00adan obligados a plegarse a la voluntad de los fariseos y que en los tribunales eran muy severos.<br \/>\nEn el siglo 1 de la era cristiana los saduceos ten\u00ed\u00adan gran poder en Jeru-sal\u00e9n gracias al templo y a la persona del sumo sacerdote, cabeza de la naci\u00f3n y presidente del sanedr\u00ed\u00adn, en donde gozaban de gran prestigio.<br \/>\nSi Jes\u00fas critic\u00f3 a los fariseos debido a sus tradiciones, no fue ciertamente porque influyeran en su \u00e1nimo las ideas saduceas. Cabe pensar que, si se hubiera quedado en Galilea, probablemente no lo habr\u00ed\u00adan eliminado de forma tan brutal. Su conciencia mesi\u00e1nica lo impuls\u00f3 a subir a Jeru-sal\u00e9n y all\u00ed\u00ad, en su fortaleza, tuvo lugar el choque con los saduceos. Hab\u00ed\u00ada echado a los mercaderes del templo; hab\u00ed\u00ada sido acogido por la multitud con aclamaciones mesi\u00e1nicas; los saduceos vieron en peligro la seguridad de la naci\u00f3n jud\u00ed\u00ada bajo el control romano. En toda la historia de la pasi\u00f3n no se habla de los fariseos ni se sabe qu\u00e9 actitud tomaron en el sanedr\u00ed\u00adn. Aparentemente al menos, todo se desarroll\u00f3 en un ambiente sa-duceo.<br \/>\n1623<br \/>\nd) Esenios.<br \/>\nLa forma m\u00e1s original del judaismo en la \u00e9poca que nos interesa es el esenismo. Los esenios, conocidos antes casi exclusivamente por los testimonios de Fil\u00f3n de Alejandr\u00ed\u00ada y de Flavio Josefo, han saltado a primer plano desde 1947, cuando comenzaron los descubrimientos de sus manuscritos en la regi\u00f3n des\u00e9rtica de Qumr\u00e1n en la orilla noroccidental del mar Muerto. Los manuscritos encontrados -a juicio de la mayor\u00ed\u00ada de los autores-son todos ellos anteriores al 68 d.C. y nos ofrecen informes y testimonios de todo tipo. Nuestro inter\u00e9s se centra aqu\u00ed\u00ad en la Regla de la Comunidad (= 1QS), en la Regla de la Guerra (= 1QM) y en los Himnos (= 1QH). Lo que impresionaba a los escritores antiguos y a los lectores modernos es el g\u00e9nero de vida, singularmente elevado y distinto, por lo que sabemos, de las dem\u00e1s corrientes jud\u00ed\u00adas de la \u00e9poca. No se sabe de d\u00f3nde se deriva su nombre: Fil\u00f3n, que escrib\u00ed\u00ada en griego, los llama essaioi, y Flavio Josefo esseno\u00ed\u00ad; es probable que estos t\u00e9rminos se deriven de hes\u00e9n-hasaya, \u2020\u0153santo-venerable\u2020\u009d; ellos se designaban con el nombre de \u2020\u0153hijos del nuevo pacto\u2020\u2122.<br \/>\nEra muy estricta la observancia de las leyes mosaicas. Del \u00faltimo documento publicado (Rollo del Templo) se deduce que ellos reescribieron la parte legal del Pentateuco uniendo m\u00e1s estrechamente las diversas leyes, ampliando algunas y poni\u00e9ndDIAS todas ellas en labios de Dios, es decir, eliminando la intervenci\u00f3n de Mois\u00e9s. No viv\u00ed\u00adan en medio de la sociedad, sino separados de ella en peque\u00f1as comunidades y en lugares solitarios. En la comunidad de Qumr\u00e1n hab\u00ed\u00ada probablemente una comunidad m\u00e1s numerosa que las dem\u00e1s, con las personas que estaban al frente del movimiento, es decir, la direcci\u00f3n y la administraci\u00f3n general. Los miembros se divid\u00ed\u00adan en tres clases: sacerdotes, levitas y laicos. La comunidad m\u00e1s peque\u00f1a estaba constituida por 10 miembros presididos por un sacerdote. En las reuniones comunitarias cada uno ocupaba su puesto y tomaba parte en el consejo siguiendo un orden establecido. Las cuestiones generales de la comunidad eran tratadas por un consejo de 12 miembros y tres sacerdotes. Toda la comunidad estaba dirigida por los sacerdotes, a los que correspond\u00ed\u00ada siempre la precedencia. En la comunidad hab\u00ed\u00ada un inspector (paqid), un superintendente (me-baqqer) y un sabio (maskil). La admisi\u00f3n en la comunidad era muy compleja. El postulante era examinado por el inspector, que decid\u00ed\u00ada de su admisi\u00f3n o de su exclusi\u00f3n: \u2020\u0153Si es capaz de disciplina, lo introducir\u00e1 en el pacto&#8230;\u2020\u009d (1QS VI, 14). Pero la admisi\u00f3n no supon\u00ed\u00ada la introducci\u00f3n en la vida de la comunidad: el candidato ten\u00ed\u00ada por delante un primer per\u00ed\u00adodo de prueba por un a\u00f1o. Al final eran \u2020\u0153los muchos\u2020\u009d (o sea, la asamblea) los que decid\u00ed\u00adan de su continuaci\u00f3n o de su expulsi\u00f3n; si continuaba, era admitido en el primer grado de la vida comunitaria por otro a\u00f1o (ibid, VI, 16-17). Despu\u00e9s del segundo a\u00f1o era examinado de nuevo para constatar si hab\u00ed\u00ada adquirido una debida comprensi\u00f3n de la ley y si su vida se hab\u00ed\u00ada mostrado conforme con las reglas de la comunidad (ibid, VI, 18-19); si el juicio era positivo, era introducido parcialmente en la comunidad, a la que pasaban desde entonces sus bienes y su trabajo, pero sin que se pusieran todav\u00ed\u00ada en \u2020\u0153el tesoro de la comunidad\u2020\u009d, y no le estaba permitido todav\u00ed\u00ada sentarse en la mesa para comer con los miembros de la comunidad. S\u00f3lo al cabo del tercer a\u00f1o se integraba verdaderamente en la comunidad, a la que se destinaban todas sus posesiones, todo su trabajo y todo su saber (ibid, 1, 11-12). Se le asignaba un puesto al nuevo miembro, que ingresaba en el \u2020\u0153nuevo pacto\u2020\u009d con una ceremonia singular, en la que era bendecido por los sacerdotes y prestaba un solemne juramento.<br \/>\nLa jornada, que empezaba al amanecer con una oraci\u00f3n al sol naciente, se divid\u00ed\u00ada entre el trabajo manual y las actividades espirituales. La tarde era ocupada en oraciones, lecturas y comentarios de la ley y de otros textos que se consideraban sagrados; la tercera parte de la noche se pasaba en una vigilia com\u00fan de oraci\u00f3n y estudio. Ten\u00ed\u00adan la obligaci\u00f3n de comer juntos, de orar juntos y de deliberar juntos. Su comunidad estaba regida por una r\u00ed\u00adgida disciplina y organizada de forma piramidal. No se divulgaban sus doctrinas, sino que se manten\u00ed\u00adan en secreto; ning\u00fan extra\u00f1o pod\u00ed\u00ada unirse a ellos en la oraci\u00f3n, en la mesa, en los ba\u00f1os rituales ni en el trabajo.<br \/>\nLos esenios de Qumr\u00e1n no son exactamente iguales a los que nos describen Flav\u00ed\u00ado Josefo y Fil\u00f3n; es evidente que los dos escritores jud\u00ed\u00ados quisieron hacer de ellos una descripci\u00f3n un tanto idealizada.<br \/>\nAc aqu\u00ed\u00ad algunas caracter\u00ed\u00adsticas de estos esenios de Qumr\u00e1n. Llevaban hasta el l\u00ed\u00admite m\u00e1ximo la pureza legal: no s\u00f3lo era contaminante el contacto con los paganos, sino incluso con los jud\u00ed\u00ados que no pertenec\u00ed\u00adan a la comunidad o con personas de clase inferior. A su juicio, pretend\u00ed\u00adan ser fieles al judaismo tradicional, renov\u00e1ndolo de la decadencia sufrida para vivirlo en toda su pureza, con un exasperado nacionalismo, con un antipaganismo activo y en franca oposici\u00f3n con la clase jud\u00ed\u00ada entonces dominante, a la que juzgaban tan corrompida que el \u00faltimo remedio era vivir en el retiro del desierto, esperando una intervenci\u00f3n extraordinaria de Dios; para ellos era indispensable un retorno riguroso a la ley y a los ideales de pureza. El dualismo y el. predestinacionismo dominan todo el curso de la vida de los individuos y de la historia: lucha entre Dios y Belial dentro del hombre y del universo. Al tono de pesimismo y de fatalismo que caracteriza su pensamiento sobre la humanidad se a\u00f1ade una ilimitada confianza en Dios, pero solamente en favor de ellos -los hijos de la luz-, mientras que los dem\u00e1s -los hijos de las tinieblas- est\u00e1n destinados al exterminio.<br \/>\nTen\u00ed\u00adan un sentido profundo de los misterios divinos y estaban convencidos de que hab\u00ed\u00adan sido revelados a su comunidad por medio de luces especiales, gracias al estudio asiduo de las Sagradas Escrituras y de las interpretaciones espirituales y actualizantes de su maestro de justicia, personalidad \u00e9sta que dio ciertamente un colorido singular a la comunidad, caracterizando quiz\u00e1 al per\u00ed\u00adodo de su mayor esplendor, pero de la que ignoramos el nombre. Se trat\u00f3 desde luego de un esp\u00ed\u00adritu profundo y excepcional tanto en la espiritualidad como en el influjo que tuvo en el movimiento esenio. No es probable que con esta expresi\u00f3n Jos esenios designasen al \u2020\u0153fundador\u2020\u009d.<br \/>\nSu actitud problem\u00e1tica frente al culto oficial del templo fue durante alg\u00fan tiempo tema de discusi\u00f3n entre los qumranistas; hoy ha dejado de serlo. Seg\u00fan el juicio de los esenios, en las condiciones en que se encontraba, el templo no deb\u00ed\u00ada ser ya frecuentado; este juicio acentu\u00f3 y profundiz\u00f3 los aspectos religiosos de la comunidad, considerada como templo-hombre. La santidad y la verdad eran consideradas como las aut\u00e9nticas purificadoras del pecado. \u2020\u0153El tributo de los labios tiene el agradable aroma de la justicia, y la vida perfecta es como una ofrenda espont\u00e1nea\u2020\u009d (1QS X, 3-5). Separados adrede del templo, se sent\u00ed\u00adan m\u00e1s cerca de los \u00e1ngeles y desarrollaron mucho la an-gelolog\u00ed\u00ada: \u2020\u0153Sobre el polvo derramaste tu esp\u00ed\u00adritu de santidad para que estemos en comuni\u00f3n con los hijos del cielo\u2020\u009d (1QH, fragm. 2,9-10); \u2020\u0153Purificaste a un esp\u00ed\u00adritu perverso para que estuviera en servicio.., con el ej\u00e9rcito de los santos y entrase en comuni\u00f3n con la asamblea de los hijos del cielo\u2020\u009d (1QH III, 21-22). Eran realmente febriles las esperanzas escato-l\u00f3gicas de los esenios; estaban convencidos de la proximidad del fin y de que estaban viviendo las \u00faltimas fases que anteceden a la lucha final, tras la cual esperaban una felicidad paradis\u00ed\u00adaca en este mundo. Al parecer no ten\u00ed\u00adan la creencia en una inmortalidad feliz para los justos; al menos no se expresa nunca con claridad esta creencia en los manuscritos que tenemos. En este contexto se inserta su mesianismo, acentuado sobre todo en los \u00faltimos per\u00ed\u00adodos. Ser\u00ed\u00ada singularmente interesante saber m\u00e1s de ese esperado banquete de los miembros de la comunidad, \u2020\u0153cuando Dios haya hecho nacer al mes\u00ed\u00adas en medio de ellos\u2020\u009d(IQSb 1,11-12), banquete durante el cual el \u2020\u0153mes\u00ed\u00adas de Aar\u00f3n\u2020\u009d bendecir\u00e1 el pan yel vino; como se dijo anteriormente, parece ser que los esenios esperaban dos mes\u00ed\u00adas, uno laico (o de Israel) y el otro sacerdotal. Los esenios pose\u00ed\u00adan tambi\u00e9n colecciones de textos b\u00ed\u00adblicos, que interpretaban de acuerdo con sus esperanzas mesi\u00e1nicas, colecciones que anticipaban a las que, despu\u00e9s de ellos, est\u00e1n atestiguadas entre los cristianos y que llamamos \u2020\u0153testimonia\u2020\u009d. Tambi\u00e9n su metodolog\u00ed\u00ada exe-g\u00e9tica de los textos b\u00ed\u00adblicos anticipa en varios aspectos la que vemos en el NT.<br \/>\nDe una atenta lectura de la Regla de la Comunidad se deduce que el movimiento esenio tuvo su propio desarrollo interior, reflejado en otros manuscritos, aun cuando las etapas sugeridas por alg\u00fan autor son m\u00e1s bien subjetivas. Algunos textos dan pie a la opini\u00f3n de que los esenios eran c\u00e9libes, mientras que otros hablan de familias; unos subrayan la exigencia de la comuni\u00f3n de bienes, mientras que otros hablan de su libre disponibilidad.<br \/>\nEl descubrimiento de los manuscritos esenios de Qumr\u00e1n ofrece nuevos e inesperados instrumentos para la lectura de los evangelios y para el estudio de los comienzos y de los primeros desarrollos del cristianismo. A pesar de diversos intentos, est\u00e1 a\u00fan por explicar el hecho de que los esenios no aparezcan nunca mencionados expresamente en los evangelios. La figura del maestro de justicia ofrece algunos rasgos parecidos a los de Jes\u00fas; pero las contraposiciones son muchas, por lo que la superposici\u00f3n de los dos personajes (que alg\u00fan tiempo intentaron hacer algunos estudiosos) es ciertamente arbitraria. El esenismo es un cap\u00ed\u00adtulo nuevo, que completa la fisonom\u00ed\u00ada del judaismo y la historia de los comienzos del cristianismo. Su encuadramiento hist\u00f3rico se puede resumir como sigue: 1) divisi\u00f3n del movimiento de los asi-deos, retiro al desierto de Qumr\u00e1n, formaci\u00f3n de un movimiento aut\u00f3nomo: del 168 a.C. al 134 m\u00e1s o menos; 2) desarrollo intenso en los a\u00f1os del 134 al 31 a.C; 3) parcialmente interrumpido por un terremoto y por un incendio, el movimiento recobra vida, y en tiempos de Herodes el Grande goza de una grande y libre actividad: del 31 al 4 a.C; 4) desde la muerte de Herodes hasta la destrucci\u00f3n de los edificios de Qumr\u00e1n (el a\u00f1o 68 d.C.), adquiere nuevos adeptos y simpatizantes, presenta una fisonom\u00ed\u00ada h\u00ed\u00adbrida, acent\u00faa las esperanzas escatol\u00f3gicas y nacionalistas: parece ser que una parte del mismo tom\u00f3 una actividad beligerante antirromana y que se adhiri\u00f3 a los movimientos extremistas de los zelotes y sicarios.<br \/>\nUna presentaci\u00f3n de los esenios, escrita por un escritor no jud\u00ed\u00ado, demuestra la admiraci\u00f3n de que eran objeto y ofrece los rasgos esenciales geogr\u00e1ficos y morales del movimiento: \u2020\u0153Al oeste (del mar Muerto) los esenios ocupan algunos lugares de la costa, a pesar de que son nocivos. Es un pueblo \u00fanico en su g\u00e9nero y digno de admiraci\u00f3n en el mundo entero por encima de todos los dem\u00e1s: no tienen mujeres, han renunciado enteramente al amor, no tienen dinero, son amigos de las palmeras. Cada d\u00ed\u00ada crecen en igual n\u00famero, gracias a la multitud de reci\u00e9n llegados. En efecto, acuden en gran n\u00famero aquellos a los que, cansados de las vicisitudes de la fortuna, orientan la vida adapt\u00e1ndola a sus costumbres. Y as\u00ed\u00ad, durante miles de siglos, aunque parezca incre\u00ed\u00adble, hay un pueblo eterno en el que no nace nadie\u2020\u009d (Plinio el Viejo, Natur.hist. V,1 5,73).<br \/>\n1624<br \/>\ne) Zelotes.<br \/>\nA diferencia de las otras provincias de Oriente, Judea no quiso resignarse nunca al dominio romano ni se prest\u00f3 a verse integrada en el sistema del imperio. Desde el principio de la conquista romana, su historia se desarroll\u00f3 en una continua tensi\u00f3n, acompa\u00f1ada de revueltas contra los romanos, desde los tiempos de Pompeyo (63 a.C.) hasta los de Bar Kosba\u2020\u2122(135 d.C). Las principales causas del conflicto son de car\u00e1cter religioso e ideol\u00f3gico: la convicci\u00f3n de los jud\u00ed\u00ados de su elecci\u00f3n (\u2020\u0153el pueblo elegido\u2020\u009d y, por tanto, \u00fanico) y la amarga realidad de la sumisi\u00f3n a las leyes de un imperio id\u00f3latra, que conced\u00ed\u00ada honores divinos a sus emperadores, eran incompatibles. De todo ello se deriv\u00f3 una situaci\u00f3n de completa ant\u00ed\u00adtesis a las concepciones jud\u00ed\u00adas. La tensi\u00f3n encontr\u00f3 como canalizaci\u00f3n natural el reforzamiento en la fe mesi\u00e1nicoescato-l\u00f3gica, en el centro de la cual estaba la esperanza de un renacimiento de la gloria de Israel y el ocaso del \u2020\u0153reino de la arrogancia\u2020\u009d. La intensidad de este sentimiento fue creciendo con el tiempo y madur\u00f3, ocasionando un deterioro cada vez peor de las relaciones con la administraci\u00f3n romana.<br \/>\nSeg\u00fan las noticias de Flavio Josefo, que es nuestro testigo m\u00e1s antiguo, el movimiento de los zelotes tuvo su origen en la constituci\u00f3n del censo ordenado por el legado de Siria Quirino (el 6-7 d.C.). El censo constitu\u00ed\u00ada el primer acto de la organizaci\u00f3n de Judea como provincia romana. Bajo la direcci\u00f3n de Judas el Ga-lileo (de Gamala) y de Sadoc el fariseo se reclutaron fuerzas para la sedici\u00f3n armada, ya que a sus ojos la adhesi\u00f3n representaba una esclavitud insoportable; mientras tanto se aseguraba que Dios llegar\u00ed\u00ada en su ayuda y salvar\u00ed\u00ada sus vidas. Esta insurrecci\u00f3n armada logr\u00f3 muchos pros\u00e9litos; el n\u00famero de sus seguidores aument\u00f3 hasta afectar a toda la pol\u00ed\u00adtica jud\u00ed\u00ada y echar las semillas de la cat\u00e1strofe que comenz\u00f3 con la rebeli\u00f3n del 66 d.C. para acabar el a\u00f1o 70. Los zelotes (nombre que se deriva en \u00faltimo an\u00e1lisis del hebreo kennaim, \u2020\u0153celosos\u2020\u009d) pronto se convirtieron en gente levantisca y agresiva, se negaban con todos los medios a pagar los impuestos y a censarse, afirmaban el derecho a matar a cualquiera que pasase de los l\u00ed\u00admites del patio del templo reservados a los no jud\u00ed\u00ados. :; Resumiendo sus doctrinas, Flavio Josefo escribe: \u2020\u0153Es verdad que Judas y Sadoc comenzaron entre nosotros una intrusa cuarta secta filos\u00f3fica&#8230; Esta escuela est\u00e1 de acuerdo con todas las opiniones de los fariseos, a excepci\u00f3n de su pasi\u00f3n invencible por la libertad, ya que est\u00e1n convencidos de que s\u00f3lo Dios puede ser su gu\u00ed\u00ada y su soberano\u2020\u009d (Antiq. Jud. XVIII, 9 y 23). Estaban dispuestos a soportar las m\u00e1s terribles torturas y hasta la muerte, y hasta a ver torturados a sus parientes y amigos antes que someterse al dominio romano. M\u00e1s que de una forma de anarquismo, los zelotes eran defensores absolutos de una teocracia, cuya instauraci\u00f3n presupon\u00ed\u00ada la eliminaci\u00f3n de todo poder en mano de los paganos. Se sent\u00ed\u00adan en la obligaci\u00f3n de promover con la fuerza la llegada de esta teocracia; predicaban el odio a los extranjeros y fomentaban la violencia contra ellos. De violencia en violencia, de agitaci\u00f3n en agitaci\u00f3n, contribuyeron a suscitar la incomprensi\u00f3n brutal de algunos gobernadores romanos, y as\u00ed\u00ad se lleg\u00f3 a la insurrecci\u00f3n del 66 (Flavio Josefo, o.c, XVIII, 23-25).<br \/>\nLas condiciones econ\u00f3micas y sociales tuvieron ciertamente mucho que ver con el origen de esta agitaci\u00f3n fundamental de los zelotes, recluta-dos especialmente entre las capas m\u00e1s miserables del proletariado palestino. En ellos destacaba ciertamen-, te la fe religiosa y el patriotismo; la fe fomentaba este patriotismo, pero su fanatismo fue realmente funesto. Apenas se sintieron bastante fuertes, sembraron el terror en Palestina, y sobre todo en Jerusal\u00e9n, para obligar a los ricos a combatir contra Roma y a deponer al sumo sacerdote. Uno de sus jefes, Menahem, hijo de Judas de Damala, parece ser que se arrog\u00f3 igualmente unos poderes mesi\u00e1nicos y que se present\u00f3 en el templo para ser coronado rey, pero fue matado por uno de sus rivales (Flavio Josefo, De Bel. Jud. II, 3-10).<br \/>\n1625<br \/>\nLos zelotes exportaron adem\u00e1s a la di\u00e1spora, especialmente a Egipto y a Cirenaica, su ideolog\u00ed\u00ada; pero la parte m\u00e1s radical se refugi\u00f3 finalmente en la fortaleza de Massada, en donde m\u00e1s tarde (el a\u00f1o 73) se suicidaron antes de rendirse a los romanos (Flavio Josefo, o.c, VII, 320-340). Es importante observar que no hay duda alguna sobre las relaciones de un sector bastante importante de los ese-nios con el movimiento zelote, como lo demuestran las excavaciones arqueol\u00f3gicas de Massada (cf tambi\u00e9n Flavio Josefa, o.c. II, 4; III, 1-2). Tambi\u00e9n los fariseos, en lo m\u00e1s hondo de sus pensamientos, odiaban a los romanos que ocupaban Palestina y anhelaban con confianza la liberaci\u00f3n, aunque no cre\u00ed\u00adan que fuera posible acelerar su relaci\u00f3n m\u00e1s que con la oraci\u00f3n y la piedad, acompa\u00f1ada de una esperanza ardiente.<br \/>\nLa punta de lanza de los zelotes eran los sicarios (de sica, pu\u00f1al), extremistas de la ideolog\u00ed\u00ada zelote. Su nombre, impuesto probablemente por los romanos y utilizado corrientemente por Flavio Josefo, se debe al hecho de que bajo su ropa escond\u00ed\u00adan siempre un pu\u00f1al con el que hacer justicia. Seg\u00fan dice Flavio Josefo, representaban un fen\u00f3meno que hab\u00ed\u00ada aparecido en el per\u00ed\u00adodo en que era procurador F\u00e9lix; tambi\u00e9n los Hechos de los Ap\u00f3stoles los mencionan en este per\u00ed\u00adodo (Hch 21,38). La novedad consist\u00ed\u00ada en la t\u00e9cnica empleada para eliminar a sus enemigos. Escribe Flavio Josefo: \u2020\u0153Los sicarios tramaron una conjura contra los que quer\u00ed\u00adan aceptar la sumisi\u00f3n a los romanos y lucharon contra ellos de todas formas como enemigos, saqueando sus posesiones y sus ganados y pegando fuego a sus casas\u2020\u009d (o.c, VII, 254). Para sus acciones asesinas escog\u00ed\u00adan preferentemente las asambleas festivas, ya que se mezclaban con la gente, mataban a la v\u00ed\u00adctima escogida y hu\u00ed\u00adan sin posibilidad de ser identificados. Su primera v\u00ed\u00adctima fue un tal Jonat\u00e1n ben An\u00e1n, que hab\u00ed\u00ada sido sumo sacerdote (Flavio Josefo, Antiq. Jud. XX, 162-1 66; De Bel. Jud. II, 254-257).<br \/>\nTambi\u00e9n un disc\u00ed\u00adpulo de Jes\u00fas hab\u00ed\u00ada formado parte de este grupo de celosos guardianes de la ley y de la independencia pol\u00ed\u00adtica: Sim\u00f3n, llamado tambi\u00e9n \u2020\u0153cananeo\u2020\u009d (Lc 6,15; Hch 1,13), que en hebreo y en arameo equivale precisamente a zelote (Mt 10,4; Mc 3,18).<br \/>\n1626<br \/>\nf) Los partidosy Jes\u00fas.<br \/>\nEn estas condiciones hist\u00f3ricas efervescentes no improvisadas, sino resultado de una secular preparaci\u00f3n de conjunto, no estaba muy de acuerdo con las ense\u00f1anzas cotidianas contraponer la conducta de un sacerdote o de un levita a la de un samaritano y proponer a este \u00faltimo como ejemplo de amor al pr\u00f3jimo Lc 10,25-27). Y cuando Jes\u00fas dijo: \u2020\u0153Sab\u00e9is qu\u00e9 se dijo: Amar\u00e1s a tu pr\u00f3jimo y odiar\u00e1s a tu enemigo. Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos y rezad por los que os persiguen, para que se\u00e1is hijos de vuestro Padre celestial&#8230;\u2020\u009d (Mt 5,43-45), los oyentes comprend\u00ed\u00adan perfectamente que no era \u00e9sta una norma abstracta: el \u2020\u0153enemigo\u2020\u009d lo ten\u00ed\u00adan todos a la vista; eran los romanos.<br \/>\nLa aparici\u00f3n de Jes\u00fas en la sociedad jud\u00ed\u00ada dio lugar a un acontecimiento singular. La conciencia de ser el Hijo del hombre le confer\u00ed\u00ada una autoridad sin precedentes; sin embargo, no se comport\u00f3 como si no tuviera precedentes. Su posici\u00f3n no fue la de una nomolatr\u00ed\u00ada o culto a la ley, pero tampoco la de un antinomismo u oposici\u00f3n a la ley: \u2020\u0153No pens\u00e9is que he venido a derogar la ley y los profetas; no he venido a derogarla, sino a perfeccionarla\u2020\u009d (Mt 5,17). Sea cual sea la interpretaci\u00f3n que se haga de este pasaje tan discutido, est\u00e1 claro que esta declaraci\u00f3n tan solemne indica que para Jes\u00fas la ley segu\u00ed\u00ada siendo una norma fundamental de conducta. Sin embargo, \u00e9l da su interpretaci\u00f3n a veces en sentido revolucionario o escandaloso para sus oyentes: unas veces la aten\u00faa y otras la exaspera. A veces la aten\u00faa hasta llegar a abrogar ciertas observancias rituales (Mc 2,23-28; Mc 3,1-6; Mc 7,1-23); a veces acent\u00faa el rigor de las prescripciones morales (Mt 5-7). Establece entre los mandamientos una estricta jerarqu\u00ed\u00ada y -en la l\u00ed\u00adnea de los profetas- interioriza y espiritualiza la \u00e9tica jud\u00ed\u00ada; m\u00e1s all\u00e1 de las acciones, escruta las intenciones, y tiene m\u00e1s en cuenta la rectitud de la mente que la correcci\u00f3n exterior de un legalismo formal. Ante su p\u00fablico y tambi\u00e9n ante sus disc\u00ed\u00adpulos, Jes\u00fas se ve continuamente expuesto a la fiebre me-si\u00e1nica y a la tentaci\u00f3n zelote, siempre atento a trazarse una l\u00ed\u00adnea de demarcaci\u00f3n cuidadosa y sutil entre lo religioso y lo pol\u00ed\u00adtico y a subrayar que el poder romano hab\u00ed\u00ada sido establecido por Dios y que era preciso servirle con lealtad (Mc 12,17). Su ense\u00f1anza, muy cerca en bastantes aspectos de la de los rabinos, contiene adem\u00e1s visiones claramente desalentadoras, incluso para los que se mostraban sensibles a sus palabras y a su comportamiento. Descubrir que alguna que otra de las frases del evangelio guarda cierto parecido con alg\u00fan dicho rab\u00ed\u00adnico no significa nada: se trata de expresiones cronol\u00f3gicamente inciertas y atribuidas no a la misma personalidad, sino sacadas del recuerdo de muchas personas; otras veces esas frases se encuentran en un contexto que cambia su significado, por lo que la semejanza es s\u00f3lo aparente; el tono mismo de las palabras de Jes\u00fas es muy distinto. Su comportamiento est\u00e1 perfectamente encuadrado en las condiciones hist\u00f3ricas y sociales de entonces, y precisamente por eso podemos medir, al menos en parte, las dificultades que encontraba su auditorio y las incomprensiones que a veces se originaban. Si se tienen presentes las condiciones pol\u00ed\u00adticas, sociales y religiosas del judaismo, no es de extra\u00f1ar la negativa a aceptar a Jes\u00fas y se comprenden muy bien ciertas actitudes suyas y de sus ap\u00f3stoles.<br \/>\nDejando aparte toda consideraci\u00f3n teol\u00f3gica, de la que de todas formas no podemos prescindir, Jes\u00fas naci\u00f3 y tuvo que actuar en un per\u00ed\u00adodo dif\u00ed\u00adcil. Consciente de todo lo que le esperaba, se dirigi\u00f3 a Jerusal\u00e9n, donde fue acogido triunfalmente como mes\u00ed\u00adas y se declar\u00f3 oficialmente Hijo del hombre, ofreciendo de este modo a los saduceos un doble motivo para que lo condenaran a muerte, atestiguando su fidelidad a Roma y su devoci\u00f3n al Dios \u00fanico. Entre sus disc\u00ed\u00adpulos y la predicaci\u00f3n de los mismos est\u00e1 su resurrecci\u00f3n y pentecos-t\u00e9s, y con ellas la revelaci\u00f3n de la divinidad del maestro. Pero todo esto no supon\u00ed\u00ada en lo m\u00e1s m\u00ed\u00adnimo la necesidad de alejarse de la sinagoga, es decir, del judaismo. El alejamiento fue lento y penoso para el cristianismo naciente, que se vio obligado a dar un paso que felizmente no dio nunca con los dos pies, dando muy pronto con dolor (pero sin vacilaci\u00f3n) el testimonio -que deb\u00ed\u00ada valer necesariamente- de sus ra\u00ed\u00adces hebreas al defender valientemente una parte de s\u00ed\u00ad mismo en el AT, a pesar de ser consciente de que esas ra\u00ed\u00adces iban a constituir un problema permanente. La Iglesia sent\u00ed\u00ada que el judaismo era un vestido que resultaba cada vez m\u00e1s estrecho; pero de vez en cuando a lo largo de la historia tuvo que pagar su demasiada cercan\u00ed\u00ada o su excesiva lejan\u00ed\u00ada del mismo [1 Jesucristo III].<br \/>\n1627<br \/>\n9. Judeo-cristianos.<br \/>\nNo resulta f\u00e1cil definir lo que es el judeo-cristia-nismo. No tiene sentido representarlo como una amalgama m\u00e1s o menos afortunada de judaismo y de cristianismo. Por este camino toda forma de cristianismo esjudeo-cristiana, ya que reivindica para s\u00ed\u00ad el patrimonio espiritual de Israel, y en particular el AT. En este sentido toda la gran Iglesia es judeo-cristiana; pero se trata de una conclusi\u00f3n demasiado f\u00e1cil.<br \/>\nEn nuestros d\u00ed\u00adas algunos autores han investigado para llegar a una definici\u00f3n m\u00e1s adecuada, pero con resultados que manifiestan la dificultad del camino recorrido hasta ahora; las motivaciones son sustancialmente dos: el t\u00e9rmino hebreo (jud\u00ed\u00ado), \u00bfdebe tomarse en sentido \u00e9tnico o en sentido religioso? \u00bfQu\u00e9 observancias legales distinguen a los judeo-cristia-nos? Al margen de alg\u00fan aspecto particular, el judaismo y el cristianismo marcan el encuentro de dos civilizaciones; baste la comparaci\u00f3n entre la forma asumida por el cristianismo en el Oriente semita (muy marcado por sus or\u00ed\u00adgenes palestinos) y la forma asumida en los pa\u00ed\u00adses de cultura greco-latina; la misma historia de la Iglesia de Jerusal\u00e9n, tan confusa para nosotros por las escasas noticias que se han podido recoger, es una nueva prueba de ello. El cristianismo del Oriente semita (o siro-palestino) de la gran Iglesia se distingue, por ejemplo, del de la Iglesia greco-latina por una valoraci\u00f3n bastante menor de los conceptos fundamentales del pau-linismo y por una adhesi\u00f3n a criterios disciplinares y lit\u00fargicos y a esquemas del pensamiento jud\u00ed\u00ado y rab\u00ed\u00adnico.<br \/>\nDesde los primeros a\u00f1os, el cristianismo choc\u00f3 con el problema de la clausura y de la apertura a todos los pueblos, problema que aparece con suficiente claridad en una lectura de los evangelios y de los Hechos de los Ap\u00f3stoles. Para Jes\u00fas, la elecci\u00f3n de Israel constituye un hecho indiscutible; \u00e9l limit\u00f3 su acci\u00f3n en este mundo a \u2020\u0153las ovejas perdidas de la casa de Israel\u2020\u009d (Mt 15,24), dirigi\u00e9ndose a los paganos s\u00f3lo excepcionalmente (Mc 7,24-30; Mt 8,5-13). A los doce les dio tambi\u00e9n la consigna: \u2020\u0153No vay\u00e1is por tierra de paganos&#8230; (Mt 10,5). Pero hacia los paganos y con los samaritanos \u00e9l no s\u00f3lo no demuestra jam\u00e1s desprecio y odio, sino que de buena gana los propone a veces como personas ejemplares a sus oyentes jud\u00ed\u00ados, previendo incluso su rechazo oficial: \u2020\u0153Muchos del oriente y del occidente vendr\u00e1n y se sentar\u00e1n con Abrah\u00e1n, Isaac y Jacob en el reino de Dios, pero los hijos del reino ser\u00e1n echados a las tinieblas de fuera; all\u00ed\u00ad ser\u00e1 el llanto y el crujir de dientes\u2020\u009d (Mt 8,11-12). Toda la confrontaci\u00f3n misteriosa judaismocristianismo la expresa, en t\u00e9rminos v\u00e1lidos todav\u00ed\u00ada, san Pablo en la carta a los Romanos (cc. 9-1 1).<br \/>\nBIBL.: AA.W. (edit., M. Avi-Yonah y Z. Baras), Society and Religi\u00f3n in the Second Temple Period, Massada, Jerusal\u00e9n 1977; AA.W. (edit., S. Safari y M. 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Moraldi<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Cat\u00f3lico de Teolog\u00eda B\u00edblica<\/b><\/p>\n<p>A) Caracter\u00ed\u00adsticas generales.<\/p>\n<p>B) Juda\u00ed\u00adsmo tard\u00ed\u00ado.<\/p>\n<p>C) Religi\u00f3n judaica.<\/p>\n<p>D) Filosof\u00ed\u00ada judaica.<\/p>\n<p>E) Judeo-cristianismo.<\/p>\n<p>F) Juda\u00ed\u00adsmo y cristianismo.<\/p>\n<p>G) Colaboraci\u00f3n entre jud\u00ed\u00ados y cristianos.<\/p>\n<p>A) CARACTER\u00ed\u008dSTICAS GENERALES<\/p>\n<p>I. Presupuestos para un juicio correcto<br \/>\nEl j. es un fen\u00f3meno muy complejo de naturaleza social, religiosa, pol\u00ed\u00adtica, \u00e9tnica e hist\u00f3rica. La comprensi\u00f3n de su esencia espec\u00ed\u00adfica resulta dif\u00ed\u00adcil especialmente por tres razones. En primer lugar los elementos mencionados dif\u00ed\u00adcilmente pueden separarse del fen\u00f3meno general del j., de manera que amenaza siempre el grave peligro de una falsa denominaci\u00f3n cuando s\u00f3lo se trata, por ejemplo, de la religi\u00f3n o de las estructuras sociales del j. (cf. luego en B -> juda\u00ed\u00adsmo tard\u00ed\u00ado). En segundo lugar, hay que tener en cuenta que en el transcurso de su historia el concepto de j. ha experimentado fuertes oscilaciones. Ni siquiera hoy existe un consentimiento universal sobre el modo de concebir y representar en detalle la naturaleza y significaci\u00f3n del j. La mayor dificultad con que tropieza una exposici\u00f3n justa y v\u00e1lida del j. se debe, finalmente, a que desde sus comienzos en tiempos del Antiguo Testamento el j. se ha encontrado en el torbellino de una pol\u00e9mica violenta entablada entre los de dentro y los de fuera. Los escritos jud\u00ed\u00ados y extrajud\u00ed\u00ados (pro y antijud\u00ed\u00ados) son en gran parte la sedimentaci\u00f3n de agresiones intelectuales y religiosas o pol\u00ed\u00adtico-militares contra el juda\u00ed\u00adsmo o contra alguno de sus grupos, as\u00ed\u00ad como de las correspondientes reacciones jud\u00ed\u00adas. La decisi\u00f3n previa m\u00e1s importante para una descripci\u00f3n justa y v\u00e1lida del j. depende por ello de una valoraci\u00f3n adecuada de la pol\u00e9mica b\u00ed\u00adblica (y tambi\u00e9n de la postb\u00ed\u00adblica).<\/p>\n<p>Para evitar tanto la actitud del ->antisemitismo como una glorificaci\u00f3n irreflexiva de los jud\u00ed\u00ados, es necesario ante todo conocer las afirmaciones pol\u00e9micas que aparecen en la Biblia, primero en su valor condicionado por el tiempo, y, por tanto relativo, y despu\u00e9s en su formulaci\u00f3n, es decir, en su car\u00e1cter de g\u00e9nero literario. Ya en el Antiguo Testamento los profetas llevan a cabo una dura pol\u00e9mica contra los jud\u00ed\u00ados, contra sus progenitores y parientes de raza. Expresiones como \u00abcasa de contradicci\u00f3n\u00bb (Ez 2, 5ss) y \u00abpueblo de dura cerviz\u00bb (Ez 32, 9; 33, 3ss; Dt 9, 6) son expresiones caracter\u00ed\u00adsticas y estereotipadas de la pol\u00e9mica de entonces. De todos modos la pol\u00e9mica veterotestamentaria todav\u00ed\u00ada puede descifrarse de alguna manera, y cabe valorarla positivamente y ordenarla en su relatividad como expresi\u00f3n de una abierta y elevada autocr\u00ed\u00adtica del pueblo de Dios en el Antiguo Testamento. Pero, adem\u00e1s de eso, la lucha entre potencias paganas y el j. se ha ido recrudeciendo constantemente desde el siglo v a.J. hasta nuestros d\u00ed\u00adas. Pero cuando la pol\u00e9mica jud\u00ed\u00ada y antijud\u00ed\u00ada se ha desarrollado con mayor ardor ha sido siempre que algunos grupos se han separado del j. conservando en su postura de oposici\u00f3n la herencia de las pretensiones religiosas e intelectuales del mismo (comunidad de ->Qumr\u00e1n, ->cristianismo).<\/p>\n<p>Especialmente si un cristiano de hoy quiere juzgar al j. partiendo de la pol\u00e9mica antijud\u00ed\u00ada del NT, ha de tener en cuenta el condicionamiento cronol\u00f3gico, la exaltaci\u00f3n y las expresiones literarias de dicha pol\u00e9mica. Cu\u00e1n decisiva es la referencia a la concreta situaci\u00f3n hist\u00f3rica se echa de ver, por ejemplo, mediante una comparaci\u00f3n entre Mt 23, 35-39 y Ez 22, 2.23-31. En ambos pasajes se habla en tono parecido de la ciudad de Jerusal\u00e9n manchada de sangre, profanada, y de sus habitantes. En el caso de Ez se trata de una pol\u00e9mica puramente jud\u00ed\u00ada, mientras que en Mt la pol\u00e9mica parte del cristianismo, que ya se ha separado del juda\u00ed\u00adsmo.<\/p>\n<p>II. Descripciones generales<br \/>\nEl j. en sentido amplio se remonta a la constituci\u00f3n de la federaci\u00f3n de las doce tribus al paso que \u00e9stas se iban estableciendo en suelo palestino. Para el desarrollo ulterior fue decisiva la historia de Jud\u00e1, la tribu de David. No obstante, s\u00f3lo a partir del s. vi a.C. se puede hablar de j. en un sentido estricto. La comunidad que volvi\u00f3 del destierro de Babilonia, formada principalmente por descendientes de la tribu de Jud\u00e1 (cf. Esd 1-2), se entendi\u00f3 a s\u00ed\u00ad misma como el \u00abresto de Israel\u00bb purificado; es decir, como la parte de la federaci\u00f3n tribal que sobrevivi\u00f3 a la cat\u00e1strofe de la deportaci\u00f3n forzosa a Babilonia, soport\u00e1ndola como un juicio punitivo de Dios. De acuerdo con esta idea del j. se impuso entonces &#8211; dentro de la tradici\u00f3n mosaica de una nueva entrada en la tierra de Israel devastada por los gentiles &#8211; el establecimiento de un segundo comienzo para llevar a la pr\u00e1ctica la fidelidad pactada al Dios de la alianza. Este concepto representativo, esta idea de \u00abresto\u00bb del primer j. adquiere singular plasticidad en Esd 6, 13-18. Seg\u00fan ese texto en la consagraci\u00f3n del templo reconstruido se sacrificaron, entre otros animales, \u00abdoce machos cabr\u00ed\u00ados, n\u00famero que indica c\u00f3mo el sacrificio expiatorio se ofreci\u00f3 por todo Israel\u00bb (v. 17; cf. asimismo 2 Re 19, 31; Is 41-55; Jer 40, 11; 42, 15; 44, 12; Ez 9, 8; 11, 13, etc.).<\/p>\n<p>Esta historia de los or\u00ed\u00adgenes del j. descubre ya su caracter\u00ed\u00adstica m\u00e1s importante: a lo largo de su existencia y en todas sus vicisitudes el j. se vio como el pueblo de la alianza, que se sit\u00faa ante el Dios aliado en una peculiar relaci\u00f3n de servicio colectivo y de pactante. La suprema profesi\u00f3n de fe del pueblo de la alianza se puede expresar en esta f\u00f3rmula: Yahveh es el Dios de Israel; Israel es el pueblo de Yahveh (cf. Ex 9, 4ss; Jos 24). Las promesas de numerosa descendencia a los patriarcas deben entenderse a partir de estas ideas de alianza (G\u00e9n 13, 16; 15, 5; 26, 4.24; 18, 14; 32, 13, etc.). El verse como pueblo de la alianza determina toda la acci\u00f3n hist\u00f3rica del j. en el mundo: como heredero leg\u00ed\u00adtimo de Israel quiere ser una encarnaci\u00f3n y un testigo de las doctrinas, los preceptos y los acontecimientos salv\u00ed\u00adficos realizados por el Dios de Israel. De esta vinculaci\u00f3n a Dios, marcadamente colectiva, debe brotar en el planopol\u00ed\u00adtico, social, cultural y econ\u00f3mico una solidaridad para con los socios jud\u00ed\u00ados que participan de una misma alianza, y la voluntad de penetrar todas las actividades profanas con la idea del reinado de Dios, que est\u00e1 presente en todo tiempo y se va realizando cada vez con m\u00e1s fuerza (->alianza).<\/p>\n<p>Una segunda caracter\u00ed\u00adstica general del j. es su relaci\u00f3n con la tierra prometida a Israel por el Dios de la alianza. Aun cuando, en virtud de muchas transformaciones hist\u00f3ricas, la tierra de Israel no es una regi\u00f3n geogr\u00e1fica perfectamente definida, y aunque en todos los tiempos muchos jud\u00ed\u00ados han vivido voluntaria o forzosamente fuera de su tierra, nunca hasta el d\u00ed\u00ada de hoy se ha abandonado la reclamaci\u00f3n, fundada sobre motivos religiosos y populares, de la tierra prometida, celebrada siempre con acentos de entusiasmo (Dt 11, 10ss; Yehud\u00e1 Halevi, etc\u00e9tera).<\/p>\n<p>Se puede establecer una tercera caracter\u00ed\u00adstica del j., la cual consiste en su esfuerzo por soportar el presente, especialmente cuando \u00e9ste resulta penoso y obscuro por la falta de fe y la confusi\u00f3n de ideas, refiri\u00e9ndose a los per\u00ed\u00adodos gloriosos del pasado de una tribu o del propio pueblo y al futuro que se espera rebosante de felicidad. Con ello el j. se mueve en un sistema de coordenadas, uno de cuyos ejes apunta hacia la restauraci\u00f3n del pasado y del otro hacia la salvaci\u00f3n del fin de los tiempos, que borrar\u00e1 todas las fronteras entre los hombres. En todo esto caben distintos matices por lo que respecta tanto a la vinculaci\u00f3n con el pasado como a la esperanza del futuro (escatolog\u00ed\u00ada). Ora prevalece la visi\u00f3n nacionalista, ora la universal; ora la terrena, ora la supramundana. Como ilustraci\u00f3n de estas ideas pueden servir especialmente las interpretaciones b\u00ed\u00adblicas de los juramentos divinos de fidelidad a los patriarcas (G\u00e9n 24, 7; 50, 24; Ex 13, 5.11; N\u00fam 14, 16; Dt 4, 31; 6, 23, etc.). T\u00ed\u00adpicas son tambi\u00e9n las expresiones rab\u00ed\u00adnicas \u00abpor los m\u00e9ritos de los padres\u00bb (bRosch haSchana 1la), etc., as\u00ed\u00ad como las discusiones rab\u00ed\u00adnicas sobre los d\u00ed\u00adas del Mes\u00ed\u00adas y sobre el mundo futuro (bSanh 97a-b). Con esto se indica tambi\u00e9n que la esperanza mesi\u00e1nica se encuentra enmarcada en la expectaci\u00f3n escatol\u00f3gica general. Es cierto que en la historia jud\u00ed\u00ada las renovadas y entusiastas esperanzas mesi\u00e1nicas desempe\u00f1aron un papel importante. Sobre todo en el per\u00ed\u00adodo que va aproximadamente desde el 170 a.C. (aparici\u00f3n de los Macabeos) hasta el 70-73 d.C. (sofocaci\u00f3n de la rebeli\u00f3n jud\u00ed\u00ada por los romanos). Otro tanto puede decirse del tiempo de la rebeli\u00f3n de Bar-Kochba (132-135 d.C.) y del tiempo del jud\u00ed\u00ado Sabatai Zewi, que pretend\u00ed\u00ada ser el Mes\u00ed\u00adas (1626-76). Pero en esos y otros turbulentos tiempos mesianistas nunca prevaleci\u00f3 en el j. una idea uniforme, fijada ideol\u00f3gicamente, acerca de las funciones concretas del Mes\u00ed\u00adas en la era salv\u00ed\u00adfica de los \u00faltimos tiempos. Generalmente el Mes\u00ed\u00adas desempe\u00f1a la funci\u00f3n de mero representante, de garante de la salvaci\u00f3n que llega o ya ha llegado; apenas aparece como el redentor en el sentido cristiano.<\/p>\n<p>Quiz\u00e1 podr\u00ed\u00adamos se\u00f1alar tambi\u00e9n como un rasgo constante la afinidad del j. con el lenguaje de la Biblia y del Talmud. Aun cuando muchos jud\u00ed\u00ados de todos los tiempos no llegasen a dominar los idiomas hebreo y arameo &#8211; sobre todo el primero -, siempre sintieron la grave obligaci\u00f3n de aprenderlos, fundada en motivos de tipo nacional-religioso. As\u00ed\u00ad lo expresa la consigna de comienzos de la edad moderna: \u00abYehudi daber iwrit! ( \u00c2\u00a1jud\u00ed\u00ado, habla hebreo!).\u00bb<br \/>\nLa ordenaci\u00f3n esencial del j. a la alianza, a la tierra, al pasado y al futuro (y eventualmente la lengua) no implica, sin embargo, plena uniformidad, sino que es compatible con marcadas polaridades. La afirmaci\u00f3n de Leo Baeck seg\u00fan la cual el j. ha sido bipolar en todos los tiempos &#8211; aludiendo sobre todo al j. de la di\u00e1spora como realidad contrapuesta al j. de la tierra de Israel -, vale tambi\u00e9n en muchos aspectos por lo que hace a la relaci\u00f3n del j. con la alianza. El pueblo de la alianza, como portador de una elecci\u00f3n y representante del Dios aliado, se encuentra por una parte en un estado permanente de tensi\u00f3n y enfrentamiento con las otras naciones. Por otra parte, dentro de su propio \u00e1mbito \u00e9tnico y confesional el j. ha de contar con miembros infieles a la alianza. Por lo que ata\u00f1e a la postura del j. frente al pasado y al futuro surgen momentos de tensi\u00f3n, a causa principalmente de las fuertes divergencias respecto al origen, presente y consumaci\u00f3n futura de cada uno de los grupos jud\u00ed\u00ados. Los conflictos, por ejemplo, en el actual Estado de Israel, entre el r\u00ed\u00adgido j. ortodoxo y ciertos grupos &#8211; sobre todo en los \u00abQuibbusim\u00bb -, muestran que dentro del j. es posible sentirse jud\u00ed\u00ado sin la fe en Dios, sin el entronque con la tradici\u00f3n y sin la esperanza en el Mes\u00ed\u00adas. Por el contrario, cabe aceptar todo lo que es genuinamente jud\u00ed\u00ado en el plano espiritual y religioso, y sin embargo sentirse vacilante en la concreta actualidad pol\u00ed\u00adtica del Estado jud\u00ed\u00ado.<\/p>\n<p>Especialmente en las descripciones populares se atribuyen al j. propiedades y caracter\u00ed\u00adsticas que no se le pueden aplicar o le corresponden en parte. Es inexacto, por ejemplo, afirmar que el j. constituye una raza uniforme o singular. Prescindiendo de que la investigaci\u00f3n general sobre las razas afirma hoy que dentro de las tendencias raciales mog\u00f3licas, negroides y europeas s\u00f3lo se dan formas mestizas y que s\u00f3lo \u00e9stas son posibles, ni la Biblia ni el j. postb\u00ed\u00adblico dan pie para afirmar la unidad racial jud\u00ed\u00ada, o una superioridad o inferioridad de la misma. Por lo dem\u00e1s en el j. laten fuertes tendencias a la singularidad \u00e9tnica. Esa tendencia prevaleci\u00f3, por ejemplo, en el s. v a.C. en la \u00e9poca de Esdras y Nehem\u00ed\u00adas, as\u00ed\u00ad como en el per\u00ed\u00adodo de la Misln\u00e1 y del Talmud. Tampoco los ghettos jud\u00ed\u00ados han de interpretarse como resultado exclusivo de migraciones jud\u00ed\u00adas provocadas por los ataques antijud\u00ed\u00ados. En parte se debieron a la necesidad aut\u00e9nticamente jud\u00ed\u00ada de una separaci\u00f3n local para poder realizar mejor la propia misi\u00f3n espec\u00ed\u00adfica. Pero, frente a estas corrientes, prescindiendo aqu\u00ed\u00ad de los diversos or\u00ed\u00adgenes \u00e9tnicos del j., siempre surgieron movimientos contrarios que presionaban hac\u00ed\u00ada la fusi\u00f3n y asimilaci\u00f3n con elementos externos. As\u00ed\u00ad, por ejemplo, casi al mismo tiempo en que el grupo de Esdras y Nehem\u00ed\u00adas se impon\u00ed\u00ada en Jerusal\u00e9n, apareci\u00f3 el librito de Rut, que alaba a una mujer extranjera (moabita) entre los progenitores del rey jud\u00ed\u00ado David. Tambi\u00e9n en el libro de Jon\u00e1s alientan similares motivos religiosos cosmopolitas. La misma Biblia se alza de modo claro y terminante contra la suposici\u00f3n de que la primac\u00ed\u00ada en la elecci\u00f3n comporta tambi\u00e9n una superioridad en el plano humano. Insiste en que el pueblo de la alianza no fue elegido por m\u00e9ritos propios, sino a pesar de su rebeld\u00ed\u00ada y obstinaci\u00f3n; s\u00f3lo en virtud del amor soberano de Dios (Dt 7, 6-9; 9, 4-9).<\/p>\n<p>Hay que guardarse asimismo de imaginar una ideolog\u00ed\u00ada jud\u00ed\u00ada absolutamente singular y exclusiva. No se puede afirmar de forma categ\u00f3rica que el pensamiento jud\u00ed\u00ado sea concreto, din\u00e1mico, que carezca de capacidad especulativa, que sea nacionalmente introvertido, etc., mientras que el pensamiento griego (y con \u00e9l tambi\u00e9n el cristiano) es abstracto, universalista, est\u00e1tico y especulativo. Y menos todav\u00ed\u00ada cabe decir que no hay posibilidad alguna, o casi ninguna de entenderse entre las dos mentalidades. Ya para la \u00e9poca del Antiguo Testamento, la traducci\u00f3n de los Setenta, llevada a cabo por jud\u00ed\u00ados, y la armonizaci\u00f3n del pensamiento jud\u00ed\u00ado con el griego acerca de la sabidur\u00ed\u00ada en el libro de Jes\u00fas Sir\u00e1, hablan contra semejante psicologismo nacional y religioso. Quiz\u00e1 resulte a\u00fan m\u00e1s elocuente contra tales formulaciones categ\u00f3ricas, la obra especulativa del fil\u00f3sofo jud\u00ed\u00ado Mois\u00e9s Maim\u00f3nides, con su contribuci\u00f3n a la alta escol\u00e1stica cristiana.<\/p>\n<p>Finalmente podr\u00ed\u00adamos describir el j. en general como una comunidad \u00e9tnica de la alianza con el Dios de Israel, que tiene sus m\u00e1s importantes puntos fijos en la posesi\u00f3n de la tierra de Israel y de las lenguas israel\u00ed\u00adticas, as\u00ed\u00ad como en la actualizaci\u00f3n del propio pasado y de las esperanzas futuras. Estas caracter\u00ed\u00adsticas pueden implicar ciertas propiedades nacionales, que se acostumbran a designar como t\u00ed\u00adpicamente jud\u00ed\u00adas. Mas no podemos pasar por alto que dentro del j. \u00e9stas no poseen sino un valor relativo y quedan a menudo desvirtuadas por hechos con una fuerte polaridad.<\/p>\n<p>III. Caracterizaci\u00f3n general de los per\u00ed\u00adodos principales de la historia del juda\u00ed\u00adsmo<br \/>\n1. El per\u00ed\u00adodo del j. primitivo empez\u00f3 con el destierro de Babilonia (587 a.C.) y termin\u00f3 con la destrucci\u00f3n del templo de Jerusal\u00e9n por los romanos (70 d.C.). La primitiva naci\u00f3n judaica, al comienzo del destierro de Babilonia y en el transcurso del tiempo postex\u00ed\u00adlico, se convirti\u00f3 en una comunidad racial de culto en sentido amplio (comunidad de oraci\u00f3n, sacrificio y meditaci\u00f3n, de asambleas y aprendizaje religiosos). Tres fueron las formas principales en que se realiz\u00f3 el j.: las tendencias hierocr\u00e1ticas de restauraci\u00f3n, los movimientos escatol\u00f3gicos y la instrucci\u00f3n escritur\u00ed\u00adstica. Los anhelos de restauraci\u00f3n se vieron apoyados especialmente por los c\u00ed\u00adrculos sacerdotales de Jerusal\u00e9n y por la antigua nobleza jud\u00ed\u00ada. Hab\u00ed\u00ada que restablecer sobre todo la vigorosa situaci\u00f3n cultual y pol\u00ed\u00adtica de los tiempos de David y de Salom\u00f3n. Entre sacerdotes y laicos (especialmente entre la poblaci\u00f3n marginada del pa\u00ed\u00ads) alentaron con fuerza las esperanzas escatol\u00f3gicas, en particular desde los siglos 111-u a.C. como consecuencia del movimiento apocal\u00ed\u00adptico.<\/p>\n<p>Con el avance del tiempo tales esperanzas fueron expres\u00e1ndose de forma m\u00e1s apremiante. Entre los asideos (cf. 1 Mac 2, 42-48), los esenios del Qumr\u00e1n y otros grupos, la idea de la salvaci\u00f3n escatol\u00f3gica universal, que muy pronto iba a irrumpir, no presentaba tan marcado acento pol\u00ed\u00adtico y nacionalista como entre los macabeos, los hasmoneos y, en parte tambi\u00e9n, los insurrectos de la primera guerra jud\u00ed\u00ada contra Roma (66-70\/ 73 d.C.). Los letrados jud\u00ed\u00ados de los primeros tiempos, ante el hecho de que hab\u00ed\u00ada cesado la profec\u00ed\u00ada carism\u00e1tica (es decir, la que era reconocida por el pueblo de la alianza, bJoma 9b; bSanh 11a), ante la imposibilidad de restaurar adecuadamente el pasado y de penetrar el futuro, se consagraron a reunir el material de la tradici\u00f3n nacional y a explicar la ley (incluso apoy\u00e1ndose en especulaciones sapienciales) con vistas a la rutina concreta de cada d\u00ed\u00ada. La instrucci\u00f3n escritur\u00ed\u00adstica, que era ante todo conocimiento de la ley, se fue manifestando como la base m\u00e1s s\u00f3lida para configurar la vida jud\u00ed\u00ada en el \u00e1mbito social y en el privado. A este respecto el partido religioso de los fariseos se mostr\u00f3 de forma cada vez m\u00e1s clara como la alternativa frente a los saduceos, estrechamente vinculados con el estado sacerdotal, el templo y la nobleza del dinero; frente a los grupos apocal\u00ed\u00adpticos de actitud escatol\u00f3gica exacerbada ->apocal\u00ed\u00adptica); frente a los c\u00ed\u00adrculos asimilacionistas (tob\u00ed\u00adades, herodianos); y frente a las capas sociales sin instrucci\u00f3n (am-ha -arez). No se puede juzgar al farise\u00ed\u00adsmo exclusivamente desde el punto de vista pol\u00e9mico del NT. En el curso de su historia evidenci\u00f3 un c\u00famulo de esfuerzos por actualizar de acuerdo con el tiempo la ley del Antiguo Testamento, por establecer la paz y dar una formaci\u00f3n escolar y devota a los jud\u00ed\u00ados. El j. actual descansa bajo el aspecto espiritual y religioso en los principios b\u00e1sicos del farise\u00ed\u00adsmo.<\/p>\n<p>2. El j. en el per\u00ed\u00adodo de la Mifn\u00e1 y del Talmud. En la \u00e9poca sin templo (desde el a\u00f1o 70 d.C.) y pol\u00ed\u00adticamente insegura del dominio directo de romanos y persas, floreci\u00f3, especialmente en Galilea y Babilonia, una vida jud\u00ed\u00ada multiforme, sobre todo en las casas de ense\u00f1anza y de oraci\u00f3n, que en parte fueron consideradas como una perfecta sustituci\u00f3n del templo (Dichos de los padres 5, 16; bMeg 29a; Mekilt\u00e1 del rabb\u00ed\u00ad YISMAEL, Tratado de la santidad 11, sobre Ex 20, 24; LAUTERBACH II 287). La direcci\u00f3n del j. estaba ahora en manos de los sabios rabinos, que convirtieron sus principios farisaicos en norma en todo el j. La asamblea de Yabn\u00e9 (aproximadamente el a\u00f1o 90 d.C.) pas\u00f3 a ser la base del j., que ahora, sin templo y sin independencia ni seguridad religiosopol\u00ed\u00adticas, trataba de acreditarse entre las \u00abnaciones del mundo\u00bb y frente a la rivalidad de nuevos movimientos religiosos (especialmente el cristianismo y la ->gnosis). La Misn\u00e1 y el Talmud deben considerarse como los frutos m\u00e1s importantes del esfuerzo jud\u00ed\u00ado a finales de la edad antigua (cf. despu\u00e9s en C, ->religi\u00f3n judaica). La sofocaci\u00f3n de muchas rebeliones jud\u00ed\u00adas exigi\u00f3 un elevado tributo de sangre. El j. hubo de soportar golpes terriblemente duros antes, durante y despu\u00e9s de las dos sublevaciones de inspiraci\u00f3n mesianista contra Roma (a\u00f1os 66-70\/73 y 132-135 d.C.). Como consecuencia llegaron severas persecuciones religiosas y pol\u00ed\u00adticas, as\u00ed\u00ad como las deportaciones forzosas. Pero junto a esto, y especialmente desde fines del siglo ii, se dieron muchos intentos afortunados de llegar a un tolerable modus vivendi con el poder temporal opresor.<\/p>\n<p>3. Parece lo m\u00e1s adecuado entender por edad media jud\u00ed\u00ada el tiempo que transcurre entre la conclusi\u00f3n del Talmud babil\u00f3nico (s. vI-VII d.C.) y la ilustraci\u00f3n jud\u00ed\u00ada del s. XVIII-xix, que no se impone simult\u00e1neamente en todas partes. Su modalidad en occidente fue la de una asimilaci\u00f3n individual, y en Europa oriental la de un movimiento nacional ilustrado (Haskala). Otros proponen como momento inicial de la edad moderna jud\u00ed\u00ada la expulsi\u00f3n de los jud\u00ed\u00ados de Espa\u00f1a (1492). El j. medieval se manifest\u00f3, de un lado, como una agrupaci\u00f3n marcada por el esp\u00ed\u00adritu talm\u00fadico y oprimida constantemente por diversos poderes. Y, de otro lado, en el plano espiritual-religioso actu\u00f3 abri\u00e9ndose paso hacia fuera en cuanto que,al enfrentarse con la cultura antigua, el islam y el cristianismo, desarroll\u00f3 una elevada filosof\u00ed\u00ada de la religi\u00f3n (especialmente Avicebr\u00f3n y Maim\u00f3nides). En gran parte estuvo a la sombra y bajo la presi\u00f3n del mundo cristiano-medieval (leyes especiales, ghettos, persecuciones, enga\u00f1os). La baja edad media jud\u00ed\u00ada se caracteriz\u00f3 especialmente por la creciente importancia del j. europeo oriental (jasidismo y mitnagedismo) y por un exaltado resurgimiento mesianista a mediados del s. XVII (sabatianismo, frankismo), el cual coincid\u00ed\u00ada con las posibilidades pol\u00ed\u00adticas reales.<\/p>\n<p>4. El j. moderno se basa sobre todo en cuatro realidades: a) sagrada Escritura y tradici\u00f3n talm\u00fadica; b) ilustraci\u00f3n y emancipaci\u00f3n; c) sionismo; d) parcial recuperaci\u00f3n y situaci\u00f3n comprometida de la tierra de Israel. a) El j. religioso, marcadamente tradicional, se apoya principalmente en el ortodoxo y conservador. Sin embargo, la Escritura y el Talmud desempe\u00f1an una funci\u00f3n decisiva para todos los jud\u00ed\u00ados, incluso para el j. reformado y para los c\u00ed\u00adrculos jud\u00ed\u00ados de la extrema izquierda. b) La ilustraci\u00f3n jud\u00ed\u00ada tuvo en Mois\u00e9s Mendelssohn (1729-86) su representante m\u00e1s conspicuo (cf. asimismo Lessing, Nathan el Sabio). La ilustraci\u00f3n naci\u00f3 de la fuerte necesidad de hacer m\u00e1s liberal la forma de vida jud\u00ed\u00ada, totalmente determinada por la tradici\u00f3n, y de una aclimataci\u00f3n m\u00e1s intensa (asimilaci\u00f3n cultural) al ambiente extrajud\u00ed\u00ado. Los jud\u00ed\u00ados (sobre todo en el centro y el este de Europa) deb\u00ed\u00adan liberarse de los elementos caducos de su tradici\u00f3n, para adue\u00f1arse sin trabas de la cultura de los pueblos con los que conviv\u00ed\u00adan. Como la emancipaci\u00f3n jud\u00ed\u00ada, sobre todo en el \u00e1mbito de lengua germana, tropez\u00f3 con la reacci\u00f3n antisemita, y como la haskala no alcanz\u00f3 el \u00e9xito deseado en la Europa oriental, surgi\u00f3 el sionismo. c) El sionismo puede dividirse en tres corrientes principales, las cuales se interfieren: 1\u00c2\u00ba., el movimiento Kibatsi\u00f3n, fundado por Le\u00f3n Pinsker (1821-1891), que un\u00ed\u00ada en una organizaci\u00f3n a cuantos deseaban retornar a la tierra de los padres; 2\u00c2\u00b0, el sionismo pol\u00ed\u00adtico de Teodoro Herzl (1860-1904); 30, la Sionut Rukanit, un sionismo religioso, representado especialmente por J.M. Pines (1844-1914) y Akad Haam (1856-1921). d) Los jud\u00ed\u00ados hubieron de lograr el Estado independiente de Israel (1948) a trav\u00e9s de incre\u00ed\u00adbles esfuerzos y persecuciones: \u00c2\u00a1los 6 millones de v\u00ed\u00adctimas del nacionalsocialismo fueron un enorme tributo de sangre para comenzar a roturar el terreno! Dicho Estado ve adem\u00e1s su legitimidad en la reclamaci\u00f3n de la tierra de Israel que los jud\u00ed\u00ados jam\u00e1s dejaron de formular en ninguna \u00e9poca hist\u00f3rica. El j. es consciente de que la plena legitimaci\u00f3n del Estado de Israel ante el mundo exterior debe lograrse constantemente con la tolerancia hacia los habitantes no jud\u00ed\u00ados. Existe, por otra parte, la esperanza jud\u00ed\u00ada de que el Estado de Israel es el \u00abcomienzo de los resplandores de la redenci\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p>BIBLIOGRAF\u00ed\u008dA: Th. Reinach, Textes d&#8217;auteurs grecs et romains relatifs au Judaisme (P 1895, reimpresi\u00f3n Hildesheim 1963); Sch\u00fcrer; S. Dubnow, Weltgeschichte des jiidischen Volkes, 10 vols. (B 1925-29); EJud; N. N. Glatzer, Geschichte der talmudischen Zeit (B 1937); J. Klausner, Historia del segundo templo (Jerusal\u00e9n 1951) (hebr.); S. Wittmayer Baron, A Social and Religious History of the Jews, 10 vols. (NY 21952-65); Schubert J; G. Alon, Estudios sobre la historia jud\u00ed\u00ada en tiempos del segundo templo de la Mischna y del Talmud, 2 vols. (Tel Aviv 1957-58) (hebr.); V. Rico, Historia de los Jud\u00ed\u00ados (Ba 21952); E. Weinfeld, Juda\u00ed\u00adsmo contempor\u00e1neo (Israel B Aires); J. Meinvielle, El jud\u00ed\u00ado en el misterio de la historia (Theor\u00ed\u00ada B Aires4); B. Lewin, Los jud\u00ed\u00ados bajo la inquisici\u00f3n en Hispanoam\u00e9rica (S. Veinte B Aires); J. Caro Baroja, Los jud\u00ed\u00ados en la Espa\u00f1a moderna y contempor\u00e1nea, siglos XVI-XX. 3 vols. (Ari\u00f3n Ma).; E L. Ehrlich, Geschichte Israels von semen Anfldngen bis zur Zerst\u00f3rung des Tempels (70 nC.) (B 1958); G. F. Moore, Judaism in the First Centuries of the Christian Era. The Age of the Tannaim (C 81958); M. Avi-Yonah, Geschichte der Juden im Zeitalter des Talmud (B 1962); J. Neusner, A Life of Rabban Johanan ben Zakkai (Lei 1962); C. Roth, The Pharisees in the Jewish Revolution of 66-73: JSS7 (1962) 63-80; G. Scholem, Judaica (F 1963); S. Grayzel, A History of the Jews. From the Babylonian Exile to the Establishment of Israel (Filadelfia 51964); J. Maier, Die messianischen Erwartungen im Judentum seit der talmudischen Zeit: Judaica 20 (1964) 23-58 90-120 156-183 213-236; J. Parkes, A History of the Jewish People (Harmondsworth 21964); K. Schubert (dir.), Vom Messias zum Christus (W 1964); A. Btihm &#8211; W. Dirks &#8211; H. Gottschalk, Judentum, Schicksal, Wesen und Gegenwart 1-II (Wie 1965); J. Neusner, A History of the Jews i\u00f1 Babylonia, I: The Parthian Period (Lei 1965).<\/p>\n<p>Clemens Thoma<br \/>\nB) JUDA\u00ed\u008dSMO TARD\u00ed\u008dO<br \/>\n1. Uso y cambio del concepto<br \/>\nDesde la segunda mitad del siglo xix el concepto \u00abj. tard\u00ed\u00ado\u00bb se emplea con frecuencia en la ex\u00e9gesis del Antiguo y del Nuevo Testamento y en la historia b\u00ed\u00adblica de la religi\u00f3n. La mayor\u00ed\u00ada de los autores designan con ello el j. palestinense, egipcio y babilonio del per\u00ed\u00adodo que se extiende aproximadamente entre el tiempo de la redacci\u00f3n del libro de Daniel y el final de la persecuci\u00f3n del emperador Adriano contra los jud\u00ed\u00ados (sobre el a\u00f1o 160 a.C. hasta el 140 d.C.). Otros entienden bajo este concepto un per\u00ed\u00adodo algo m\u00e1s largo de la historia de la religi\u00f3n jud\u00ed\u00ada: el tiempo entre la actividad de Esdras y Nehem\u00ed\u00adas en Jerusal\u00e9n y la conclusi\u00f3n del Talmud (desde el 450 a.C. hasta el 500 d.C.). Y hay quienes, finalmente, designan con este nombre el per\u00ed\u00adodo de duraci\u00f3n del segundo templo de Jerusal\u00e9n (desde el 500 a.C. al 70 d.C.). A veces se se\u00f1alan tambi\u00e9n la invasi\u00f3n de Palestina por Alejandro Magno y la destrucci\u00f3n del templo de Jerusal\u00e9n como principio y fin respectivamente (del 300 a.C. al 70 d.C.). En todo caso el \u00abj. tard\u00ed\u00ado\u00bb es un per\u00ed\u00adodo que, con su literatura, ofrece a los exegetas y a los historiadores de las religiones un material abundante, el cual sirve de punto de apoyo comparativo y valorativo en orden a la explicaci\u00f3n del AT, del NT y del cristianismo primitivo. Y as\u00ed\u00ad es importante como movimiento posterior al AT, y como movimiento que se desarrolla antes y despu\u00e9s del NT, junto a \u00e9l y contra \u00e9l.<\/p>\n<p>Distintos autores no se limitan a ver en el \u00abj. tard\u00ed\u00ado\u00bb un determinado per\u00ed\u00adodo, sino que lo enjuician desde la idea de que las comunidades neotestamentarias son las \u00fanicas herederas del AT. En el plano de la historia de la religi\u00f3n se deriva de ah\u00ed\u00ad una injustificada valoraci\u00f3n negativa del j. posterior a Esdras-Nehem\u00ed\u00adas. Es sintom\u00e1tico que se hable de un j. tard\u00ed\u00ado, cuando en realidad el j. se encontraba entonces en un estadio temprano de su desarrollo (cf. antes en A). Con excesiva frecuencia se habla del j. tard\u00ed\u00ado en un sentido peyorativo, como anquilosamiento, petrificaci\u00f3n, rigidez, legalismo, ritualismo, sutilezas, superficialidad y excrescencia de la ley veterotestamentaria, a causa de un tradicionalismo muerto y de influencias extra\u00f1as (Bousset Rel, G. Kittel, etc.). A este respecto se pronuncia un juicio especialmente negativo sobre los fariseos y sobre los apocal\u00ed\u00adpticos jud\u00ed\u00ados. Con ello a menudo s\u00f3lo se quiere destacar la singularidad y el car\u00e1cter absoluto de las palabras y acciones de Jes\u00fas. En la \u00e9poca nacionalsocialista se encontr\u00f3 a partir de aqu\u00ed\u00ad motivo para postular un cristianismo \u00ablibre de lo jud\u00ed\u00ado\u00bb; es decir, purificado de las influencias negativas del j. tard\u00ed\u00ado.<\/p>\n<p>La correcci\u00f3n de estas concepciones abarca los siguientes puntos: a) modificaci\u00f3n de la expresi\u00f3n: en vez de j. tard\u00ed\u00ado hay que emplear la expresi\u00f3n \u00abj. temprano\u00bb. Lo mejor es entender por tal el j. que va desde finales del AT hasta la edad media jud\u00ed\u00ada. Con ello el j. temprano abarca aproximadamente del 500 a.C. al 500 d.C. Se divide en dos per\u00ed\u00adodos principales: desde el 500 a.C. al 70 d.C. (per\u00ed\u00adodo de duraci\u00f3n del segundo templo jerosolimitano; j. temprano en sentido estricto), y desde el 70 d.C. al 500 (\u00e9poca de la Misn\u00e1 y del Talmud). b)Reelaboraci\u00f3n de las mutuas conexiones historicorreligiosas entre el AT, el juda\u00ed\u00adsmo temprano y el NT. Referente al NT hay que tener en cuenta, por ejemplo, que de un lado es preciso entenderlo en buena parte desde el j. temprano y, de otro, que no cabe juzgar ese j. exclusivamente desde el NT (cf. luego en F, ->juda\u00ed\u00adsmo y cristianismo). c) Ha de advertirse c\u00f3mo el contenido fundamental de las declaraciones neotestamentarias sobre el j. temprano es primariamente teol\u00f3gico (no psicol\u00f3gico, sociol\u00f3gico o puramente hist\u00f3rico).<\/p>\n<p>2. Distintas corrientes en el juda\u00ed\u00adsmo temprano<br \/>\nEn el j. temprano cabe distinguir: el j. oficial, que toma parte en la administraci\u00f3n interna y la pol\u00ed\u00adtica religiosa de los jud\u00ed\u00ados; el no oficial, que se distancia del anterior; y el que combate pol\u00e9micamente al primero (j. separatista y her\u00e9tico). Por lo dem\u00e1s, estos conceptos antes del a\u00f1o 70 d.C. tienen un sentido algo distinto del posterior, ya que la estructura jer\u00e1rquica del j. temprano cambi\u00f3 a consecuencia de la destrucci\u00f3n del templo. Antes el sumo sacerdote, las m\u00e1s de las veces un saduceo, constitu\u00ed\u00ada la cumbre jer\u00e1rquica del j.; despu\u00e9s el jerarca supremo fue en forma distinta, el patriarca (en Palestina) y el \u00abRes Galut\u00e1\u00bb (en Babilonia). Con anterioridad al a\u00f1o 70 d.C. ning\u00fan grupo jud\u00ed\u00ado consigui\u00f3 dominar hasta el punto de poder imponer a los otros sus criterios como norma; despu\u00e9s, el rabinismo de orientaci\u00f3n farisaica forj\u00f3 el j. temprano normativo.<\/p>\n<p>a) El j. oficial estuvo representado antes del a\u00f1o 70 d.C. principalmente por los partidos politicocorreligiosos de los saduceos y de los fariseos, as\u00ed\u00ad como, temporal y parcialmente, por las familias dirigentes de los macabeos, los hasmoneos y los herodianos. Ambos partidos politicorreligiosos pose\u00ed\u00adan en el sanedr\u00ed\u00adn, que se encontraba en el \u00e1mbito del templo, su foro com\u00fan. Sin embargo, el poder\u00ed\u00ado espiritual y profano de los sanedritas (71 miembros) se vio fuertemente limitado una y otra vez por quienes ejerc\u00ed\u00adan el poder pol\u00ed\u00adtico. Fuera del sanedr\u00ed\u00adn fariseos y saduceos ten\u00ed\u00adan pocas cosas en com\u00fan. En lo relativo a la resurrecci\u00f3n de los muertos, al juicio final, al mundo de los esp\u00ed\u00adritus, a la afirmaci\u00f3n simult\u00e1nea de la predestinaci\u00f3n divina y de la libertad humana, y a la Tor\u00e1 oral, los fariseos manten\u00ed\u00adan una posici\u00f3n afirmativa, y los saduceos adoptaban una postura negativa (Act 23, 6-9; JosAnt XVIII 16-17). Puesto que despu\u00e9s de la derrota frente a los romanos, el farise\u00ed\u00adsmo, a causa de sus esfuerzos en pro de la paz y de su repulsa a las corrientes mesi\u00e1nicas radicales, no estaba muy comprometido, y puesto que su fidelidad a la Tor\u00e1 y a la tradici\u00f3n, al igual que su piedad sinagogal, se presentaban como el \u00fanico camino viable en la \u00e9poca en que no hab\u00ed\u00ada templo, el rabinismo de orientaci\u00f3n farisaica pudo establecerse despu\u00e9s del a\u00f1o 70 como autoridad normativa para todo el j. La redacci\u00f3n de la Misn\u00e1 y del Talmud (cf. luego en C, ->religi\u00f3n judaica) no s\u00f3lo aport\u00f3 luz sobre la aplicaci\u00f3n concreta de las leyes veterotestamentarias, sino que tambi\u00e9n es un testimonio de las muchas y h\u00e1biles contiendas del j. rab\u00ed\u00adnico con los problemas de la elecci\u00f3n y del sufrimiento, con las irregularidades internas del j., y con las presiones paganas y las esperanzas escatol\u00f3gicas. En los primeros siglos cristianos, debido a la mala situaci\u00f3n pol\u00ed\u00adtico-econ\u00f3mica de Palestina, el centro capital de la sabidur\u00ed\u00ada jud\u00ed\u00ada se desplaz\u00f3 cada vez m\u00e1s de Palestina a Babilonia.<\/p>\n<p>b) El j. no oficial estaba formado por grupos que se mantuvieron alejados de la pol\u00ed\u00adtica religiosa oficial o que se fueron distanciando sin llegar a una separaci\u00f3n completa. Comprend\u00ed\u00ada principalmente a los amba-arez (propiamente: la poblaci\u00f3n campesina), distintos convent\u00ed\u00adculos apocal\u00ed\u00adpticos y &#8211; anteriormente al 70 d.C. &#8211; los grupos de la sublevaci\u00f3n militar contra Roma y los judeocristianos.<\/p>\n<p>La literatura rab\u00ed\u00adnica presenta a los am-ha-arez como los ritualmente impuros, los incultos, los que descuidan la Tor\u00e1, como los \u00abprovincianos\u00bb que hay que evitar a toda costa (Miln\u00e1, Demai 2, 3; bBerajot 47 b; bPesakim 94b; cf. tambi\u00e9n los comentarios a Mt 5, 3 y Jn 7, 49). Todo hace suponer que en la primera \u00e9poca jud\u00ed\u00ada los am-ha-arez no se identificaban con el populacho desconocedor de la ley; probablemente cayeron bajo la pol\u00e9mica del j. oficial por ser representantes de una interpretaci\u00f3n discrepante de la ley.<\/p>\n<p>En distintos c\u00ed\u00adrculos apocal\u00ed\u00adpticos del j. temprano florecieron especulaciones esot\u00e9ricas y alentaron fuertes esperanzas en el eskhaton inminente. Las obras literarias m\u00e1s importantes de la apocal\u00ed\u00adptica jud\u00ed\u00ada fueron Henlet del siglo Ir-i a.C., 4 Esd y ApBar (sir) del siglo I-II d.C. Huellas de su in-fluencia se encuentran tambi\u00e9n en la literatura rab\u00ed\u00adnica, principalmente en el Midraf ek\u00e1 rabbati y en la Pesiqt\u00e1 rabbati. El rabinismo, que por su actitud fundamentalmente farisaica estaba en contra de una tensa expectaci\u00f3n de algo inminente, no siempre consigui\u00f3, sobre todo en los siglos II y III d.C., mantenerse libre del pensamiento escatol\u00f3gico-apocal\u00ed\u00adptico, no militante al principio pero s\u00ed\u00ad despu\u00e9s. La sublevaci\u00f3n de Bar-Kokba, por ejemplo, tuvo en este sentido una motivaci\u00f3n mesi\u00e1nica (bSanh 97b; pTaanit 4 [68d]).<\/p>\n<p>Los grupos sublevados de la guerra jud\u00ed\u00ada, con unas tendencias escatol\u00f3gicas radicales, no pudieron ser excluidos del j. antes del a\u00f1o 70 d.C., no s\u00f3lo porque no exist\u00ed\u00ada un j. normativo, sino tambi\u00e9n por su ideal teocr\u00e1tico fuertemente enraizado en el AT. Los representantes radicales de la sublevaci\u00f3n no fueron imp\u00ed\u00ados tal como lqs presenta Flavio Josefo; quer\u00ed\u00adan m\u00e1s bien imponer rigurosamente la soberan\u00ed\u00ada absoluta de Yahveh sobre Israel. Este ideal inclu\u00ed\u00ada necesariamente la resistencia contra Roma como un deber religioso. Pues Roma trataba a Judea como posesi\u00f3n de su emperador pagano. Despu\u00e9s del 70 se diezm\u00f3 de tal modo el n\u00famero de los sublevados, que para el j. rab\u00ed\u00adnico no quedaba m\u00e1s soluci\u00f3n contra el peligro creado por ellos que dar una interpretaci\u00f3n espiritual y pacifista a los pasajes veterotestamentarios esgrimidos por los belicistas (Mekilt\u00e1 del rabb\u00ed\u00ad YIi .xL, Tratado Skirat\u00e1 3, sobre Ex 15, 2; Tratado Amalek 3, sobre Ex 18, 1).<\/p>\n<p>c) Por j. separatista entendemos los grupos que se escindieron del j. oficial por considerarlo corruptor, o los que fueron excluidos por \u00e9ste mismo.<\/p>\n<p>Ejemplo t\u00ed\u00adpico de grupo que se separ\u00f3 por s\u00ed\u00ad mismo es el movimiento de &#8211; Qumr\u00e1n, dirigido por sacerdotes disidentes de mentalidad radicalmente escatol\u00f3gica. Este grupo se consideraba a s\u00ed\u00ad mismo como el \u00fanico heredero leg\u00ed\u00adtimo de Israel (1QH Iv-VIII; 1QM I; 1QS I; vI-vIII, etc.), y por ello se puede designar como secta. Despu\u00e9s del 70 distintos grupos y personalidades fueron excluidos del j. oficial normativo. Los excluidos recibieron con frecuencia en la literatura rab\u00ed\u00adnica los nombres de herejes y saduceos. Con el primero fueron designados preponderantemente los samaritanos y el ->judeocristianismo (cf. despu\u00e9s en E) o los gn\u00f3sticos (Misn\u00e1, Sanh 10, 2; bBerajot 28b; pTaanit 2, 1 [65b] ). Y los saduceos fueron censurados de herejes principalmente por negar la resurrecci\u00f3n de los muertos y por su interpretaci\u00f3n anquilosada de la ley (Mign\u00e1, Makkot 1, 10; bYom\u00e1 19b).<\/p>\n<p>El j. temprano se muestra en el conjunto de sus corrientes como un movimiento plural y rico en contrastes. Su desarrollo hist\u00f3rico independiente, es decir, ajeno en gran parte al acontecimiento del NT, ha de tenerse en cuenta en la investigaci\u00f3n exeg\u00e9tica y la ciencia de la religi\u00f3n en general.<\/p>\n<p>BIBLIOGRAF\u00ed\u008dA: ->juda\u00ed\u00adsmo ->juda\u00ed\u00adsmo y cristianismo, ->religi\u00f3n judaica. &#8211; En lo concerniente a los aspectos negativos de la investigaci\u00f3n del juda\u00ed\u00adsmo posterior, cf. espec; Bousset Rel; Forschungen zur Judenfrage, 8 vols. (H 1937-1943). &#8211; Una descripci\u00f3n positiva del juda\u00ed\u00adsmo posterior la ofrecen entre otros J. Leipoldt &#8211; W. Grundmann, Umwelt des Urchristentums, 3 vols. (B 1965-66).<\/p>\n<p>Clemens Thoma<br \/>\nC) RELIGI\u00ed\u201cN JUDAICA<\/p>\n<p>I. Lugar de la religi\u00f3n judaica<br \/>\nA diferencia sobre todo del cristianismo, del islam y del budismo, a lo largo de toda su historia la religi\u00f3n judaica ha quedado casi exclusivamente ligada a un determinado pueblo, los jud\u00ed\u00ados. Esta concreta vinculaci\u00f3n \u00e9tnica y el n\u00famero relativamente peque\u00f1o de los que la profesan (hoy aproximadamente 13 millones) no permiten designar sin m\u00e1s a la religi\u00f3n judaica como religi\u00f3n universal. Se puede decir, por ejemplo, que la religi\u00f3n jud\u00ed\u00ada es una religi\u00f3n universal s\u00f3lo en parte y de modo indirecto, en cuanto que no s\u00f3lo es una religi\u00f3n nacional, sino que posee marcados rasgos universales, y en cuanto que a trav\u00e9s de sus \u00abreligiones hermanas\u00bb ( ->cristianismo e ->islam) ha alcanzado una extensi\u00f3n e importancia mundiales.<\/p>\n<p>Ciertas expresiones del tiempo de la ilustraci\u00f3n, como \u00abreligi\u00f3n mosaica\u00bb o \u00abconfesi\u00f3n mosaica\u00bb, s\u00f3lo rozan la esencia de la religi\u00f3n judaica. Cierto que Mois\u00e9s aparece en la tradici\u00f3n judaica como fundador religioso, conductor del pueblo, maestro y profeta. Pero en cuanto tal no hace m\u00e1s que apuntar al centro de la religi\u00f3n jud\u00ed\u00ada. El n\u00facleo central de la religi\u00f3n jud\u00ed\u00ada no es ni una personalidad humana ni una doctrina divina o humana, sino la presencia, forjador de historia, del Dios de Israel en medio de su pueblo de la alianza (cf. p. ej., Is 45, 14). Tampoco se puede designar categ\u00f3ricamente la religi\u00f3n judaica como una monocracia absoluta y r\u00ed\u00adgida. Sin duda que la ley (Tor\u00e1) es de importancia esencial para la religi\u00f3n judaica; pero no lo es todo en esa religi\u00f3n, y en particular no se la puede aislar de otras dimensiones a las que hace referencia. Junto a la piedad y la ex\u00e9gesis legalistas, tambi\u00e9n la esperanza mesi\u00e1nica y las corrientes m\u00ed\u00adsticas (p. ej., podr\u00ed\u00adan citarse la c\u00e1bala y el jasidismo) desempe\u00f1an una funci\u00f3n importante. La religi\u00f3n judaica, definida como \u00abreligi\u00f3n de la raz\u00f3n\u00bb (Hermann Cohen; antes de \u00e9l especialmente Mois\u00e9s Maim\u00f3nides), a causa de la importancia extraordinaria de la ley, est\u00e1 integrada adem\u00e1s en el misterio del pueblo de Israel (Yehud\u00e1 Halevi). Por tal motivo podemos considerar la religi\u00f3n judaica como absolutamente opuesta a toda religi\u00f3n de estructura m\u00ed\u00adtica o gn\u00f3stica, pero no como incondicionalmente contrapuesta a las religiones que apelan a los misterios (p. ej., el cristianismo). Podemos designar con toda justicia como religi\u00f3n de la ley a la religi\u00f3n judaica en cuanto que es foro de numerosas discusiones acerca de la ley veterotestamentaria y tle las posibilidades de su observancia; discusiones que afectan a todos los terrenos de la vida y que con frecuencia resultan sutiles y sin soluci\u00f3n. Pero no cabe la menor duda de que seg\u00fan la convicci\u00f3n jud\u00ed\u00ada tras la ley se encuentra el Dios de Israel que elige y exige. \u00c2\u00a1Por encima de la nomocracia est\u00e1 la teocracia!<br \/>\nFinalmente, hay que advertir tambi\u00e9n que el problema de Jesucristo no pertenece, seg\u00fan la opini\u00f3n de los jud\u00ed\u00ados, al \u00e1mbito interno de su religi\u00f3n. Quien desde el lado cristiano atribuye a Jesucristo &#8211; p. ej., como \u00abpiedra angular\u00bb, o como permanente reproche &#8211; una funci\u00f3n en la religi\u00f3n judaica, no conoce la literatura jud\u00ed\u00ada ni tiene en cuenta que la persona de Jes\u00fas no es rechazada universalmente por el j. y que una valoraci\u00f3n positiva de Jes\u00fas no implica un alejamiento del juda\u00ed\u00adsmo.<\/p>\n<p>La religi\u00f3n judaica es un monote\u00ed\u00adsmo \u00e9tico vinculado a los destinos hist\u00f3ricos de los jud\u00ed\u00ados. Los m\u00faltiples rasgos particulares de este monote\u00ed\u00adsmo \u00e9tico llegan a expresarse de manera impresionante en la historia religiosa del j. (cf. antes A iii). V\u00e9ase tambi\u00e9n ->Antiguo Testamento (A), ->\u00e9tica b\u00ed\u00adblica i, historia b\u00ed\u00adblica en ->Biblia, (E), ->alianza, ->ley i, libros hist\u00f3ricos del ->Antiguo Testamento (B ->Mes\u00ed\u00adas (expectaci\u00f3n del), ->monote\u00ed\u00adsmo, ->pentateuco, ->profetas, Sagrada ->Escritura t.<\/p>\n<p>II. Fuentes<br \/>\nEl j. apela a la Tor\u00e1 revelada por Dios (\u00abdictada por el Esp\u00ed\u00adritu Santo\u00bb) para legitimar su profesi\u00f3n de fe y su existencia. La Tor\u00e1 ha sido transmitida por escrito y oralmente. La Tor\u00e1 escrita es id\u00e9ntica al Tanaj (AT), que de acuerdo con la enumeraci\u00f3n jud\u00ed\u00ada (canon restringido) consta de 24 libros. La Tor\u00e1 oral tiene por su origen divino la misma categor\u00ed\u00ada que la escrita (blab 31a; bNed 35b &#8211; 37b). Ha hallado su expresi\u00f3n en la literatura rab\u00ed\u00adnica, y de modo muy particular en la Misn\u00e1 (redactada por R. Yehud\u00e1 Hanasi hacia 220) y en el Talmud babil\u00f3nico (concluido en el s. v-vi d.C.). La Misn\u00e1 (literalmente: tradici\u00f3n, repetici\u00f3n) es la exposici\u00f3n oficial de las leyes y tradiciones veterotestamentarias (694 mandamientos y prohibiciones) hecha por los tanna\u00ed\u00adtas (transmisores: 5 generaciones desde 70-220 d.C.); tiene un matiz predominantemente jur\u00ed\u00addico. Pero, como la Misn\u00e1 deja sin solucionar muchas cuestiones concretas, pronto se sinti\u00f3 la necesidad de reunir las disputas rab\u00ed\u00adnicas sobre la misma. Las discusiones de los sabios babilonios (amoritas: los que hablan) acerca de la Misn\u00e1 constituyen el Talmud babil\u00f3nico, \u00faltima consignaci\u00f3n oficial de la Tor\u00e1 oral. Los sabios rab\u00ed\u00adnicos concibieron su labor interpretativa de la ley y conservadora de la tradici\u00f3n &#8211; tarea de la que tambi\u00e9n formaba parte la fijaci\u00f3n de las variantes del texto b\u00ed\u00adblico &#8211; como una revitalizaci\u00f3n de lo revelado por Dios en el Sina\u00ed\u00ad. Todo esto ya hab\u00ed\u00ada sido revelado a Mois\u00e9s en el Sina\u00ed\u00ad\u00bb (bNed 37b).<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n la restante literatura rab\u00ed\u00adnica ha venido ejerciendo hasta la actualidad una influencia permanente en el juda\u00ed\u00adsmo. Esto puede decirse sobre todo del Talmud jerosolimitano (o palestinense: la colecci\u00f3n de las disputas sobre la Misn\u00e1 llevada a cabo en Palestina y concluida en los s. iv-v d.C.), de los midralim y de las oraciones del culto sinagogal. Los midrasim son reflexiones hagg\u00e1dicas (homil\u00e9ticas) o hal\u00e1quicas (jur\u00ed\u00addicas) sobre uno o varios textos b\u00ed\u00adblicos, para hallar su sentido oculto, reinterpretarlo de acuerdo con cada situaci\u00f3n hist\u00f3rica y sacar sus consecuencias pr\u00e1cticas; el proceso y el resultado se compendian en el concepto de midr\u00e1s (investigaci\u00f3n). El midr\u00e1s hal\u00e1quico, que interpreta la parte normativa de la Tor\u00e1, es mucho m\u00e1s importante para la vida de los jud\u00ed\u00ados que el midr\u00e1s hagg\u00e1dico, las m\u00e1s de las veces legendario. Entre las plegarias del tiempo del rabinismo primitivo la oraci\u00f3n semon\u00e9-Esr\u00e9 (dieciocho oraciones) ocupa el primer lugar. Se redact\u00f3 a fines del s. i d.C. y contiene las alabanzas, s\u00faplicas y esperanzas de la oprimida comunidad jud\u00ed\u00ada; los jud\u00ed\u00ados piadosos la recitan tres veces al d\u00ed\u00ada vueltos hacia Jerusal\u00e9n. La posesi\u00f3n de la Tor\u00e1 escrita y de la oral es, seg\u00fan la concepci\u00f3n jud\u00ed\u00ada, una \u00abnota\u00bb por la cual la religi\u00f3n judaica se distingue de cualquier otra religi\u00f3n. Tambi\u00e9n el Tanaj hace referencia a la funci\u00f3n, querida por Dios, de la Tor\u00e1 oral (Dt 17, 8-11; Ag 2, 11-14 y otros) y con ello a la Misn\u00e1, al Talmud y a otras importantes tradiciones jud\u00ed\u00adas.<\/p>\n<p>III. Concepci\u00f3n religiosa de la vida<br \/>\nEn la religi\u00f3n judaica las doctrinas no tienen el mismo sentido que los dogmas en el cristianismo. Son normas y est\u00ed\u00admulos para la conducta pr\u00e1ctica de los jud\u00ed\u00ados. Desde este punto de vista la religi\u00f3n judaica es un sistema de comportamientos que afectan inmediatamente al pueblo jud\u00ed\u00ado como encarnaci\u00f3n de aqu\u00e9l: \u00abNuestro pueblo no es un pueblo m\u00e1s que en su doctrina\u00bb (Saadja Gaon: 882-942 d.C.). Las exposiciones sistem\u00e1ticas de la doctrina religiosa jud\u00ed\u00ada, al ser entendidas en forma dogm\u00e1tica, generalmente provocan confusiones en los lectores cristianos. Por ejemplo, s\u00f3lo puede decirse que la doctrina jud\u00ed\u00ada acerca de Dios sea id\u00e9ntica con el tratado eclesi\u00e1stico De Deo uno teniendo en cuenta que en el j. no se buscan f\u00f3rmulas uniformes (fuera de las dadas ya en la Biblia), y que m\u00e1s bien se tiende exclusivamente a la concreta Qiddus ha-Sem (santificaci\u00f3n del nombre divino) partiendo de la ley. Una divergencia, incluso de contenido, respecto de las ideas cristianas se da en el campo antropol\u00f3gico: el j. no conoce concepci\u00f3n alguna &#8211; plenamente equivalente a la doctrina cristiana &#8211; acerca del pecado original; pero en su lugar est\u00e1 la doctrina sobre el instinto bueno y el malo en el hombre. Este \u00faltimo puede ser vencido con el esfuerzo y con la ayuda de Dios (doctrina que se basa especialmente en Sal 8; Zac 1, 3; Mal 3, 7). A esa postura positiva frente a las posibilidades de la acci\u00f3n humana corresponde una fuerte acentuaci\u00f3n de este mundo en general; en la tem\u00e1tica religiosa el m\u00e1s all\u00e1 se menciona mucho menos que en el cristianismo. Lo cual, por lo dem\u00e1s, se debe en parte a las amargas experiencias del j. con los exaltados c\u00ed\u00adrculos mesianistas y escatol\u00f3gicos y con los especuladores esot\u00e9ricos acerca del m\u00e1s all\u00e1.<\/p>\n<p>Por consiguiente, el jud\u00ed\u00ado religioso es un hombre que se sabe obligado en su acci\u00f3n y comportamiento al Dios de Israel, con sus mandamientos y promesas, y al pueblo de Israel, con sus privilegios y esperanzas (cf. Dt. 6: mandato misionero del AT). Un s\u00ed\u00admbolo visible de esta vida con marcado sello divino, tradicional y comunitario es en los hombres y j\u00f3venes jud\u00ed\u00ados la circuncisi\u00f3n (cf. G\u00e9n 17; Dt 10, 16; 30, 6; Jer 4, 4; Ez 44, 7ss). Para la totalidad de los jud\u00ed\u00ados la observancia del s\u00e1bado y de los d\u00ed\u00adas festivos, la pr\u00e1ctica de la oraci\u00f3n, el cumplimiento de las leyes de pureza, el aprecio de las antiguas tradiciones jud\u00ed\u00adas, la esperanza de la salvaci\u00f3n escatol\u00f3gica, etc., equivalen a llevar el yugo de Dios por amor al reino de los cielos, es decir, al cumplimiento permanente de las obligaciones que dimanan de la alianza.<\/p>\n<p>BIBLIOGRAF\u00ed\u008dA: Bousset Rel; Strack E; F. Rosenzweig, Der Stern der Erl\u00fcsung (Hei 31954); Schubert J; H. Braun, Sp\u00fctj\u00fcdisch-haretischer und fr\u00fchchristlicher Radikalismus (T 1957); G. Jasper-Bethel, Stimmen aus dem neureligi\u00fcsen Judentum in seiner Stellung zum Christentum und zu Jesus (H 1958); H. Cohen, Religion der Vernunft. Aus den Quellen des Judentums (KS 21959); H. L. Goldschmidt, Die Botschaft des Judentums, Grundbegriffe, Geschichte, Gegenwartsarbeit, Auseinandersetzung (F 1960); A. A. Cohen, The Natural and the Supematural Jew. A Historical and Theological Introduction (NY 1962); L. Hirsch, J\u00fcdische Glaubenswelt (G\u00fc 1962); Rad; R. Bultmann, Das Urchristentum im Rahmen der antiken Religionen (Z 31963); H. Ringgren, Israelitische Religion (St 1963); Moise ben Maimon, Le Guide des Egar\u00e9s, par S. Munk (P 1963); J. Maier, Vom Kultus zur Gnosis. Bundeslade, Gottesthron und Mark\u00e1bkh (Sa 1964); R. Le Deaut, Introduction \u00e1 la litt\u00e9rature Targumique I (R 1966); F. Thieberger (dir.), J\u00fcdisches Fest, j\u00fcdischer Brauch (B 21967).<\/p>\n<p>Clemens Thoma<br \/>\nD) FILOSOF\u00ed\u008dA JUDAICA<br \/>\nNo hay una filosof\u00ed\u00ada judaica en cuanto tal; tan s\u00f3lo existen filosof\u00ed\u00adas jud\u00ed\u00adas. El pensamiento jud\u00ed\u00ado ha asumido las corrientes principales y las secundarias de la filosof\u00ed\u00ada occidental: la filosof\u00ed\u00ada griega (->aristotelismo, ->platonismo, ->neoplatonismo, ->estoicismo), el helenismo (->helenismo y cristianismo), la ->escol\u00e1stica cristiana, el racionalismo y el escepticismo \u00e1rabes (->islam), el ->idealismo alem\u00e1n y el ->existencialismo de nuestro tiempo.<\/p>\n<p>El pueblo jud\u00ed\u00ado no empez\u00f3 a filosofar por un irresistible impulso interno. En la historia de la filosof\u00ed\u00ada jud\u00ed\u00ada se refleja m\u00e1s bien el inter\u00e9s de las generaciones de pensadores jud\u00ed\u00ados por conciliar la propia inteligencia de s\u00ed\u00ad mismos con los motivos y ataques de ideas y tradiciones extra\u00f1as, por comprender los m\u00e9todos y principios de las respectivas filosof\u00ed\u00adas coet\u00e1neas, por valorar su importancia para el j., acomodando a ellos en el campo de lo posible las categor\u00ed\u00adas del pensamiento jud\u00ed\u00ado tradicionalmente heredadas mediante una nueva elaboraci\u00f3n mental y transformaci\u00f3n de las mismas. El j. ha sido extraordinariamente receptivo y abierto en su reacci\u00f3n frente a las filosof\u00ed\u00adas extra\u00f1as, sobre todo porque a partir del a\u00f1o 135 no adopt\u00f3 ninguna posici\u00f3n apolog\u00e9tica o misionera ante el mundo no jud\u00ed\u00ado, pues ten\u00ed\u00ada que afirmarse en un ambiente adverso en gran parte. Mientras que Fil\u00f3n de Alejandr\u00ed\u00ada y Flavio Josefo estaban dispuestos a utilizar las ideas de la filosof\u00ed\u00ada y cultura helenista, para institucionalizar el j. como una religi\u00f3n en la que raz\u00f3n y Esp\u00ed\u00adritu Santo no constituyeran ninguna oposici\u00f3n; en cambio, terminado ya el per\u00ed\u00adodo de los ataques del paganismo, las especulaciones de los rabinos en la \u00e9poca talm\u00fadica versaron m\u00e1s sobre el desarrollo de una teolog\u00ed\u00ada pr\u00e1ctica de la vida jud\u00ed\u00ada, sobre la fijaci\u00f3n de l\u00ed\u00admites y barreras en la pr\u00e1ctica, sobre la elaboraci\u00f3n de las diferencias que deb\u00ed\u00adan asegurar la vida jud\u00ed\u00ada en un mundo pol\u00ed\u00adtica, espiritual y religiosamente adverso. Conforme el j. iba renunciando a sus pretensiones religiosas sobre el mundo pagano, disminuy\u00f3 la necesidad de una fundamentaci\u00f3n filos\u00f3fica de la apolog\u00e9tica misionera.<\/p>\n<p>S\u00f3lo despu\u00e9s, cuando el j. estuvo nuevamente expuesto a duros ataques por parte de la secta ap\u00f3stata del kara\u00ed\u00adsmo (que reconoc\u00ed\u00adan \u00fanicamente el AT, pero no el Talmud y la tradici\u00f3n rab\u00ed\u00adnica), y en relaci\u00f3n con la pol\u00e9mica de la Mutakallim\u00fan contra la ortodoxia del islam, revivi\u00f3 nuevamente la reflexi\u00f3n filos\u00f3fica.<\/p>\n<p>I. Los or\u00ed\u00adgenes b\u00ed\u00adblicos de la filosof\u00ed\u00ada jud\u00ed\u00ada<br \/>\nHay una pluralidad de filosof\u00ed\u00adas judaicas, mientras que s\u00f3lo existe una revelaci\u00f3n de Dios, cuya testificaci\u00f3n a los jud\u00ed\u00ados y transmisi\u00f3n est\u00e1 confiada a los jud\u00ed\u00ados seg\u00fan la persuasi\u00f3n de \u00e9stos. Por eso est\u00e1 al principio del j. y de la filosof\u00ed\u00ada judaica la aceptaci\u00f3n del Absoluto b\u00ed\u00adblico, la convicci\u00f3n de que Dios como persona se vincula a Israel, le revela su camino y le ense\u00f1a a convertirse en una comunidad santa (->alianza). Todos los intentos y sistemas por los que el pensamiento jud\u00ed\u00ado posterior quiere interpretar la realidad b\u00ed\u00adblica, hacerla comprensible para la raz\u00f3n y acomodarla a las tradiciones no jud\u00ed\u00adas, han de tener en cuenta la posici\u00f3n preeminente de la revelaci\u00f3n. Cabe incluso concluir que la variedad de aut\u00e9nticos estilos de pensamiento y de acentos en la filosof\u00ed\u00ada jud\u00ed\u00ada, o sea, la ausencia de toda filosof\u00ed\u00ada o escuela filos\u00f3fica normativa, se debe precisamente a que la Biblia, seg\u00fan la concepci\u00f3n jud\u00ed\u00ada, de ning\u00fan modo exige una toma de posici\u00f3n te\u00f3rica.<\/p>\n<p>El Dios de los patriarcas, de Mois\u00e9s, de los profetas y de la literatura sapiencial se revela a trav\u00e9s de la naturaleza, de la sociedad y de la historia. La Biblia es un documento que atestigua esta experiencia y que exige el testimonio acerca de \u00e9l. En su revelaci\u00f3n es siempre un ocultar, pues en ella Dios est\u00e1 revelado como el oculto y est\u00e1 oculto como el revelado. Por tanto la Biblia puede designarse justamente como un documento en sumo grado antropom\u00f3rfico, pues el hombre siempre ve en Dios lo que ya ha recibido de \u00e9l; y tambi\u00e9n puede leerse como un documento teom\u00f3rfico, pues Dios ofrece siempre al hombre lo que \u00e9ste ha esperado ya de aqu\u00e9l. Semejante ->antropomorfismo (o antropopatismo [Abraham Yosuha Heschel]) muestra la imagen de Dios como una traslaci\u00f3n de su misterio al \u00e1mbito asequible de las pasiones y de la acci\u00f3n humanas. Lo decisivo no es la traducci\u00f3n b\u00ed\u00adblica de la automanifestaci\u00f3n de Dios a las representaciones de una humanidad divinizada; la Biblia es m\u00e1s bien, como advierte Heschel, una antropolog\u00ed\u00ada de Dios: Dios comprende al hombre en f\u00f3rmulas divinas, exactamente de la misma manera que el hombre comprende a Dios con sus propios conceptos.<\/p>\n<p>Lo decisivo en el relato b\u00ed\u00adblico sobre las relaciones entre Dios y el hombre, entre Dios y el mundo, y sobre todo entre Dios e Israel, ha de verse en que la relaci\u00f3n de Dios con su pueblo est\u00e1 caracterizada por una continua tensi\u00f3n dial\u00e9ctica entre el Santo y el no redimido. De hecho una formulaci\u00f3n de la concepci\u00f3n esencial de Israel sobre la naturaleza de Dios aparece como una teolog\u00ed\u00ada de lo santo. Todas las dem\u00e1s virtudes y realidades teol\u00f3gicas dependen de nuestra inteligencia de la naturaleza de lo ->santo.<\/p>\n<p>El j. rab\u00ed\u00adnico (135 a.C. al 1035 d.C.) se funda en la acentuaci\u00f3n caracter\u00ed\u00adstica de la fe b\u00ed\u00adblica. Se distingue del j. b\u00ed\u00adblico, no en la substancia de su pensamiento, sino en las actitudes y los m\u00e9todos por los que disuelve en la racionalidad el encuentro b\u00ed\u00adblico con el Santo. La teolog\u00ed\u00ada rab\u00ed\u00adnica &#8211; que no es una aut\u00e9ntica filosof\u00ed\u00ada &#8211; parte de determinados hechos, de determinadas realidades experimentadas que para el rabinismo est\u00e1n fuera de toda duda: la creaci\u00f3n del mundo, el don de la Tor\u00e1 a Israel, la concesi\u00f3n de la tierra al pueblo, para que la habite y forme en ella un \u00abreino de sacerdotes y una naci\u00f3n santa\u00bb. Estos son los datos capitales de la fe b\u00ed\u00adblica.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, el Dios de la creaci\u00f3n, de la revelaci\u00f3n y de las instituciones es un Diosde gracia y justicia, que est\u00e1 preocupado por sus criaturas, que las instruye y corrige, que les conf\u00ed\u00ada un orden de vida con el encargo de conservarlo y transmitirlo, que dirige sus intenciones, dando su inspiraci\u00f3n para la recta acci\u00f3n e impidiendo la tendencia al olvido del deber. La teolog\u00ed\u00ada del mundo rab\u00ed\u00adnico era pragm\u00e1tica, pero su pragmatismo depend\u00ed\u00ada de una serie de datos primarios, los cuales s\u00f3lo pueden conocerse en la fe.<\/p>\n<p>II. Filosof\u00ed\u00ada judeo-helenista de la religi\u00f3n<br \/>\nPrescindiendo del influjo de ideas griegas en el Eclesiast\u00e9s y la literatura ap\u00f3crifa, influjo que puede considerarse como un fen\u00f3meno marginal, el primer encuentro importante entre el j. y la filosof\u00ed\u00ada extrajud\u00ed\u00ada se dio solamente en la di\u00e1spora, donde era posible un contacto y una comunicaci\u00f3n m\u00e1s intensos &#8211; aunque no ilimitados &#8211; entre jud\u00ed\u00ados y no jud\u00ed\u00ados. Esta situaci\u00f3n no hab\u00ed\u00ada de cambiar en adelante. La filosof\u00ed\u00ada judaica no se ha desarrollado ni en el \u00e1mbito cerrado de las academias de Palestina y Babilonia, ni en los ghettos europeos. Se ha desarrollado solamente en centros con fisonom\u00ed\u00ada cosmopolita, donde &#8211; a espaldas de la posici\u00f3n antiintelectual de la ortodoxia rigurosa &#8211; pudo madurar un grupo de esp\u00ed\u00adritus selectos.<\/p>\n<p>Los jud\u00ed\u00ados que viv\u00ed\u00adan dispersos en Alejandr\u00ed\u00ada y en el \u00e1mbito de la cultura griega, consideraban su religi\u00f3n como una filosof\u00ed\u00ada, y desarrollaron una apolog\u00e9tica que deb\u00ed\u00ada exponer el car\u00e1cter filos\u00f3fico de la idea jud\u00ed\u00ada de Dios y el humanismo de la \u00e9tica jud\u00ed\u00ada. Por eso era caracter\u00ed\u00adstico del pensamiento judeo-helenista el intento de hallar una forma filos\u00f3fica para el contenido espiritual del juda\u00ed\u00adsmo. Algunas estructuras del pensamiento griego ofrec\u00ed\u00adan solamente un instrumento superficial para la explicaci\u00f3n filos\u00f3fica de ideas jud\u00ed\u00adas, pero otras hicieron posible &#8211; especialmente en Fil\u00f3n de Alejandr\u00ed\u00ada &#8211; una \u00abradical sublimaci\u00f3n filos\u00f3fica\u00bb (J. Guttmann).<\/p>\n<p>Con la persuasi\u00f3n firme de exponer sin falsificaciones la intenci\u00f3n de la Escritura, Fil\u00f3n desarroll\u00f3 una filosof\u00ed\u00ada completa a partir de la Biblia. A diferencia del pante\u00ed\u00adsmo t\u00ed\u00adpico del estoicismo, el Dios de Fil\u00f3n es totalmente trascendente e inmaterial. En cuanto este fil\u00f3sofo libera a Dios de toda huella de antropomorfismo, lo eleva por encima de todo saber y virtud, es m\u00e1s, por encima de todas las perfecciones asequibles al esp\u00ed\u00adritu, y as\u00ed\u00ad pone las bases para las posiciones caracter\u00ed\u00adsticas de la posterior teolog\u00ed\u00ada negativa. Pero Fil\u00f3n no se conform\u00f3 con establecer la imposibilidad radical de comparar a Dios con el hombre, sino que, aparte de eso, desarroll\u00f3 una doctrina del acceso m\u00ed\u00adstico, a trav\u00e9s del cual el sabio puede llegar a una uni\u00f3n con Dios. Con ayuda de la interpretaci\u00f3n aleg\u00f3rica de la Escritura, intent\u00f3 unir el saber humano y la revelaci\u00f3n divina, as\u00ed\u00ad como conciliar la sabidur\u00ed\u00ada m\u00ed\u00adstica y la ciencia. De esa manera Fil\u00f3n fue el primero en formular el problema que hab\u00ed\u00ada de ser fundamental en todo tiempo para la filosof\u00ed\u00ada y la teolog\u00ed\u00ada de las religiones monote\u00ed\u00adstas.<\/p>\n<p>III. La filosof\u00ed\u00ada judaica de la religi\u00f3n en la edad media<br \/>\nLa filosof\u00ed\u00ada judaica de la edad media tom\u00f3 su origen en el \u00e1mbito de la cultura isl\u00e1mica. Recibi\u00f3 su acu\u00f1aci\u00f3n originaria a trav\u00e9s de ideas filos\u00f3fico-religiosas del kal\u00e4m isl\u00e1mico, e incluso bajo el influjo del neo-platonismo y del aristotelismo permaneci\u00f3 anclada en el pensamiento del islam. Los neoplat\u00f3nicos jud\u00ed\u00ados depend\u00ed\u00adan de traducciones de procedencia musulmana en su estudio de las fuentes; los aristot\u00e9licos jud\u00ed\u00ados adoptaron las interpretaciones de Arist\u00f3teles hechas por Alfarabi, Avicena y Averroes. Tambi\u00e9n despu\u00e9s, una vez que la filosof\u00ed\u00ada judaica tuvo entrada en pa\u00ed\u00adses cristianos, como Espa\u00f1a, Provenza e Italia, el influjo isl\u00e1mico conserv\u00f3 su posici\u00f3n preeminente. La ->escol\u00e1stica cristiana no pas\u00f3 de ser un factor insignificante y secundario en la evoluci\u00f3n de la filosof\u00ed\u00ada judaica. El desarrollo de \u00e9sta al amparo del islam se debi\u00f3 a la necesidad de defensa que ten\u00ed\u00ada el j., en su propio campo frente a la negaci\u00f3n her\u00e9tica de la tradici\u00f3n rab\u00ed\u00adnica por parte del kara\u00ed\u00adsmo, y frente al mundo exterior porque ciertos entusiastas musulmanes renovaron los ataques anteriores contra el juda\u00ed\u00adsmo.<\/p>\n<p>En el esfuerzo por resistir a una ola de cr\u00ed\u00adtica procedente de los no monote\u00ed\u00adstas del oriente y de los esc\u00e9pticos e incr\u00e9dulos dentro del islam, creci\u00f3 una escuela de racionalistas creyentes, la Mu`tazila, que quer\u00ed\u00ada reducir el kal\u00e4m (libre disputa dialogada) a un sistema conceptual. Menos audaz que los pensadores isl\u00e1micos, los cuales abordaronconscientemente todas las preguntas filos\u00f3ficas y cient\u00ed\u00adficas, la filosof\u00ed\u00ada judaica recurri\u00f3 en las cuestiones generales de tipo filos\u00f3fico a las autoridades isl\u00e1micas y se limit\u00f3 en primera l\u00ed\u00adnea a temas disputados en el terreno filos\u00f3fico-religioso. Su inter\u00e9s principal era la justificaci\u00f3n del juda\u00ed\u00adsmo.<\/p>\n<p>Paralelamente a la extensi\u00f3n del aristotelismo a final del siglo ix por obra de Alkindi y Alfarabi, se produce la disoluci\u00f3n del neo-platonismo de Isaac Israeli, el primer fil\u00f3sofo jud\u00ed\u00ado, por obra de Saadia ben Yosef (882-942), un adicto al kal\u00e4m. La doctrina de Saadia sobre la relaci\u00f3n (o coincidencia) entre raz\u00f3n y revelaci\u00f3n es la base de su pensamiento religioso. La verdad religiosa tiene su origen en la revelaci\u00f3n y por eso constituye una forma especial de verdad. El conflicto entre raz\u00f3n y revelaci\u00f3n no es para Saadia un problema espec\u00ed\u00adfico de la conciencia humana; m\u00e1s bien, \u00e9l ve el problema en la vinculaci\u00f3n de la raz\u00f3n a una determinada religi\u00f3n que se presenta con la pretensi\u00f3n de anunciar la verdad absoluta. Bajo este aspecto la religi\u00f3n jud\u00ed\u00ada es en principio distinta de otras religiones, que son obra humana y hablan err\u00f3neamente sobre Dios y su naturaleza. Seg\u00fan la concepci\u00f3n de Saadia, la raz\u00f3n con sus fuerzas puede conocer que el contenido de la revelaci\u00f3n no est\u00e1 en contradicci\u00f3n con los conocimientos racionales. Pero aqu\u00ed\u00ad se plantea la pregunta por la necesidad de una revelaci\u00f3n si los conocimientos superiores de \u00e9sta pueden ser alcanzados por la raz\u00f3n sin ayuda de aqu\u00e9lla. La respuesta de Saadia &#8211; que se hizo lugar com\u00fan en pensadores posteriores &#8211; ve en la revelaci\u00f3n un educador eficaz del hombre, que por los limites de su condici\u00f3n creada y por su falta de constancia est\u00e1 expuesto a confusiones y tergiversaciones.<\/p>\n<p>Los secuaces del kal\u00e4m, que ampliaron y complementaron las ideas de Saadia, un siglo m\u00e1s tarde dejaron paso a un esplendoroso per\u00ed\u00adodo de neoplatonismo jud\u00ed\u00ado, cuyos representantes principales fueron Salom\u00f3n ben Yehud\u00e1 ibn Gabirol (en occidente Avicebr\u00f3n; de 1025 a 1070), Bahy\u00e1 ibn Paqud\u00e1 (1080-1156) y el pensador (s\u00f3lo marginalmente neoplat\u00f3nico) Yehud\u00e1 ha-Lev\u00ed\u00ad (1085-1140). El kazar\u00ed\u00ad (libro de la prueba y del fundamento sobre la defensa de la religi\u00f3n menospreciada) de Yehud\u00e1 ha-Lev\u00ed\u00ad no busca, como se hac\u00ed\u00ada en intentos anteriores, una identificaci\u00f3n del j. con la verdad racional.<\/p>\n<p>Rechaza la certeza racional de la metaf\u00ed\u00adsica y ense\u00f1a que la filosof\u00ed\u00ada se hace arbitraria y dogm\u00e1tica en la misma medida en que pretende para s\u00ed\u00ad la certeza de la revelaci\u00f3n. Pero no tiende a una destrucci\u00f3n de la filosof\u00ed\u00ada como tal, sino a frenar sus pretensiones. Dios, el mundo y el hombre pueden ser descritos por la raz\u00f3n como realidades separadas y desconectadas; pero sus relaciones \u00ed\u00adntimas s\u00f3lo son accesibles a la revelaci\u00f3n, y no a la raz\u00f3n. Yehud\u00e1 ha-Lev\u00ed\u00ad rechaza la oposici\u00f3n entre raz\u00f3n y revelaci\u00f3n en cuanto elabora el derecho y los l\u00ed\u00admites de las pretensiones de aqu\u00e9lla. Su demostraci\u00f3n es m\u00e1s dial\u00e9ctica que explicativa, pues \u00e9l no afirma una plena autonom\u00ed\u00ada e independencia de la religi\u00f3n frente a la raz\u00f3n, sino que quiere solamente resaltar el car\u00e1cter sobrenatural de la revelaci\u00f3n.<\/p>\n<p>A mediados del siglo xii el aristotelismo pas\u00f3 a ser, en lugar del neoplatonismo anterior, el instrumento predominante de la filosof\u00ed\u00ada judaica. Abraham ibn Daud de Toledo (f 1180), cuyo escrito Aem\u00fana rama (La fe excelsa) quiere mostrar la armon\u00ed\u00ada entre el j. y la doctrina aristot\u00e9lica, s\u00f3lo ofrece aqu\u00ed\u00ad una exposici\u00f3n vulgarizada de los puntos esenciales de Avicena sobre la conciliaci\u00f3n entre religi\u00f3n y filosof\u00ed\u00ada. Por primera vez cuando Maim\u00f3nides (Mois\u00e9s ben Maymiin de C\u00f3rdoba, 1135-1204) sobre el a\u00f1o 1190 public\u00f3 la obra &#8211; que luego se hizo cl\u00e1sica &#8211; Gu\u00ed\u00ada de perplejos (en \u00e1rabe Dalalat al-Hairin; en hebreo M\u00f3rae Neb\u00fakim), se super\u00f3 el conflicto entre filosof\u00ed\u00ada y revelaci\u00f3n. Aunque Maim\u00f3nides quer\u00ed\u00ada suprimir la aparente contradicci\u00f3n entre filosof\u00ed\u00ada y revelaci\u00f3n, para tranquilizar con ello a los que dudaban o bien de la verdad de la fe o bien de la objetividad e importancia de la investigaci\u00f3n filos\u00f3fica; sin embargo \u00e9l ve\u00ed\u00ada su tarea, no en conciliar lo aparentemente inconciliable, sino, m\u00e1s bien, en mostrar su coincidencia e identidad esencial. A diferencia de sus precursores, Maim\u00f3nides no s\u00f3lo quer\u00ed\u00ada demostrar que el contenido de la filosof\u00ed\u00ada es id\u00e9ntico con el de la revelaci\u00f3n, sino, adem\u00e1s que la filosof\u00ed\u00ada es el \u00fanico medio adecuado para la apropiaci\u00f3n de las verdades reveladas. En Maim\u00f3nides la fe religiosa constituye una forma de conocimiento. Mientras que la tradici\u00f3n y la continuidad de la fe hist\u00f3rica posibilitan una forma externa y por tanto indirecta de conocimiento, la aprehensi\u00f3n interna de la verdad &#8211; que es inmediata e independiente de formas y costumbres externas &#8211; se hace posible por el conocimiento filos\u00f3fico. Semejante concepci\u00f3n intelectualista de la fe conduce a que la interioridad del creyente dependa de la profundidad de su inteligencia filos\u00f3fica. Por eso el esfuerzo filos\u00f3fico tiene esencialmente un car\u00e1cter religioso. As\u00ed\u00ad el pathos del racionalismo religioso de la filosof\u00ed\u00ada occidental recibe a trav\u00e9s de Maim\u00f3nides su forma acu\u00f1ada y definitiva.<\/p>\n<p>Es comprensible que tan profunda intelectualizaci\u00f3n de la religi\u00f3n, vinculada al aristotelismo averro\u00ed\u00adsta, provocara una fuerte reacci\u00f3n entre las desamparadas comunidades ortodoxas jud\u00ed\u00adas de la cristiandad sudeuropea. En consecuencia el siglo xru fue escenario de una violenta controversia, no s\u00f3lo sobre el racionalismo de Maim\u00f3nides, sino tambi\u00e9n sobre el derecho de existencia de la filosof\u00ed\u00ada en general. A trav\u00e9s de los adversarios de Maim\u00f3nides, que impugnaban la filosof\u00ed\u00ada como tal, o bien defend\u00ed\u00adan a Averroes contra la dura cr\u00ed\u00adtica de Maim\u00f3nides, o bien, como Levi ben Gerson (1288-1344), intentaban resumir y profundizar la cr\u00ed\u00adtica de Maim\u00f3nides al averro\u00ed\u00adsmo extremo, finalmente la controversia adopt\u00f3 una forma filos\u00f3fica. El siglo xiv, con Mois\u00e9s ben Nahman de Gerona (1184-1270) y Hasdai Crescas (alrededor de 1340 hasta 1410), reaccion\u00f3 frente a esto con una cr\u00ed\u00adtica supranaturalista, semejante a la de Yahud\u00e1 ha-Lev\u00ed\u00ad contra el racionalismo te\u00ed\u00adsta, o bien, como Crescas en su Or Adonay (Luz de Dios) de 1410, con el esbozo de una dogm\u00e1tica antiaristot\u00e9lica, en la que \u00e9l rechaza el camino intelectual hacia la religi\u00f3n.<\/p>\n<p>IV. La moderna filosof\u00ed\u00ada judaica<br \/>\nLa separaci\u00f3n de la vida jud\u00ed\u00ada frente a las corrientes intelectuales de la Europa cristiana, se super\u00f3 por primera vez a mediados del siglo xviii. Aunque la evoluci\u00f3n ulterior de la filosof\u00ed\u00ada judaica en los siglos xviii y xix no puede tratarse sin tener en cuenta los movimientos del ->humanismo secular y de la ->ilustraci\u00f3n, la aparici\u00f3n de una cultura extraeclesi\u00e1stica y la lucha pol\u00ed\u00adtica en torno a la emancipaci\u00f3n social en Europa. Sin embargo hemos de advertir c\u00f3mo las cuestiones disputadas que en tiempos determinaron el mundo de la escol\u00e1stica jud\u00ed\u00ada (y cristiana), con las exigencias y promesas de la progresiva ->secularizaci\u00f3n ten\u00ed\u00adan que perder importancia.<\/p>\n<p>Mois\u00e9s Mendelssohn (1729-86) fue el que m\u00e1s claramente se\u00f1al\u00f3 la direcci\u00f3n que luego hab\u00ed\u00ada de tomar cuerpo en la ciencia del juda\u00ed\u00adsmo. Mendelssohn conserv\u00f3 muchas de las distinciones elaboradas en la filosof\u00ed\u00ada jud\u00ed\u00ada de la edad media, pero a la vez, en armon\u00ed\u00ada con el optimismo racionalista de la ilustraci\u00f3n, desarroll\u00f3 una visi\u00f3n del j. en la que la raz\u00f3n se convert\u00ed\u00ada en criterio de la fe y tanto la raz\u00f3n pura como la pr\u00e1ctica pod\u00ed\u00adan juzgar sobre la importancia y universalidad de las verdades intelectuales y humanas. En su concepci\u00f3n el j. pasa a ser una comunidad religiosa que, a base del mesianismo de la raz\u00f3n, podr\u00ed\u00ada traer la salvaci\u00f3n (liberaci\u00f3n del error) para la humanidad entera.<\/p>\n<p>No sorprende, pues, que el impacto de Mendelssohn (aunque no s\u00f3lo el suyo) significara una disoluci\u00f3n dentro de la vida intelectual jud\u00ed\u00ada. Ciertamente Nachman Krochmal (1785-1840; en su F\u00fchrer der Verirrten der Zeit [1851; publicaci\u00f3n p\u00f3stuma]) dio una justificaci\u00f3n hist\u00f3rico-filos\u00f3fica del j. sobre una base idealista (pero antihegeliana), ciertamente Samson Raphael Hirsch (1818-1888) en sus Neunzehn Brief en defendi\u00f3 el j. present\u00e1ndolo, con el auxilio de conceptos hegelianos, como la forma suprema de la religi\u00f3n y enmarc\u00e1ndolo en el proceso de evoluci\u00f3n del esp\u00ed\u00adritu objetivo que se va desarrollando a s\u00ed\u00ad mismo; pero s\u00f3lo con Solomon Formstecher (1808-89; Religion des Geistes, 1841) y Solomon Ludwig Steinheim (1789-1866; Offenbarung nach dem Lehrbegrif f der Synagoge [obra publicada entre 1835 y 1865]) se cre\u00f3 un racionalismo dentro del cual pudo perdurar el j. (aunque sometido a una reforma), en el caso del primer autor, y en oposici\u00f3n casi apasionada a eso un j. en el que la verdad religiosa se fundament\u00f3 de nuevo en la revelaci\u00f3n (en el caso del segundo autor).<\/p>\n<p>Con Hermann Cohen (1842-1918) finalmente, el j. se define en una forma que lo hace conciliable con el idealismo alem\u00e1n y el concepto de religi\u00f3n del liberalismo. Las obras de Cohen Der Begriff der Religion im System der Philosophie (1915) y Die Religion der Vernunft aus den Quellen des Judentums (1919) desarrollan un racionalismo consecuente, en el que no puede subsistir otra religi\u00f3n que la de la raz\u00f3n. Adem\u00e1s Cohen llega al resultado de que el j. y sobretodo el j. prof\u00e9tico es aquella religi\u00f3n en la que la raz\u00f3n, la fuerza moral del hombre y el Dios de la \u00e9tica y del humanismo est\u00e1n unidos.<\/p>\n<p>En nuestro siglo Franz Rosenzweig (1886-1929) y Martin Buber (1878-1966) han creado una posici\u00f3n contraria al racionalismo que predomina en el j. y en la filosof\u00ed\u00ada occidental de la religi\u00f3n. Para Rosenzweig el hombre concreto en su realizaci\u00f3n existencial es el lugar de la mediaci\u00f3n entre Dios, mundo y hombre, con inclusi\u00f3n de su relaci\u00f3n mutua a trav\u00e9s del cohombre. Y Buber, en su formulaci\u00f3n del principio dialog\u00ed\u00adstico, yo-t\u00fa, hace de las relaciones interhumanas el eje de su pensamiento, contra toda despersonalizaci\u00f3n y tendencia objetivadora. Rosenzweig y Buber plantean de nuevo la pregunta por la existencia jud\u00ed\u00ada, pero m\u00e1s sobre la base de la existencia en el mundo que desde las convencionales perspectivas epistemol\u00f3gicas. La visi\u00f3n de Rosenzweig y de Buber determina el pensamiento jud\u00ed\u00ado actual en el intento de mediaci\u00f3n entre la situaci\u00f3n hist\u00f3rico-existencial del j. y la experiencia problem\u00e1tica de un Dios vivo, pero silencioso. A la vista de los sucesos de los decenios pasados, se hace comprensible la importancia especial que los actuales pensadores jud\u00ed\u00ados conceden a la relaci\u00f3n entre Dios, el mal y la historia.<\/p>\n<p>BIBLIOGRAF\u00ed\u008dA: F. J. Molitor, Philosophie der Geschichte oder \u00fcber die Tradition, 4 vols. (inacabado), vol. I (F 1827, reelaborado 1855), vol. II-IV (Mr 1834-1853); M. Beber, Vom Geist des Judentums (L 1916); Ueberweg 1179-183 328-331, II 723-728, III 705; F. Rosenzweig, Der Stern der Erl\u00fcsung (1929, Hei 31954); J. Guttmann, Die Philosophie des Judentums (Mn 1933); F. Rosenzweig, Kleine Schriften (B 1935); A. Lewkowitz, Das Judentum und die geistigen Stromungen des 15. Jh. (B 1935); H.-J. Schoeps, Geschichte der j\u00fcdischen Religionsphilosophie in der Neuzeit (B 1935); J. B. Agus, Modem Philosophies of Judaism (NY 1941); G. G. Scholem, Major Trends in Jewish Mysticism (NY 1941, Lo 31955); G. Vajda, Introduction \u00e1 la pens\u00e9e juive du moyen Age (P 1947); idem, J\u00fcdische Philosophie (Berna 1950); H. Kiihler, Wirkung des Judentums auf das abendl\u00fcndische Geistesleben (B 1952); A. Altmann, Jewish Philosophy (NY 1953); H.J. Schoeps, J\u00fcdische Geisteswelt (Darmstadt 1953); Scripta Hierosolymitana (Jerusal\u00e9n 1954ss) (vols. anuales); L. Baeck, Dieses Volk, J\u00fcdische Existenz, 2 partes (F 1955-57); Philosophie, bajo la direc. de A. Diemer &#8211; L Frenzel (F 1958) 139-147; E Freund, Die Existenzphilosophie F. Rosenzweigs (H 21959); H. Cohen, Religion der Vernunft (K\u00fc 21959); A. Cohen, The Natural and the Supematural Jew (NY 1962); G. Scholem, Judaica (F 1963); M. Buber, Werke, 3 vols. (Mn &#8211; Hei 1964); idem, Der Judeund seis Judentum (1(8 1963); G. Schaeder, M. Buber. Hebraischer Humanismus (Go 1966).<\/p>\n<p>Arthur A. Cohen<br \/>\nE) JUDEOCRISTIANISMO<br \/>\n1. Concepto<br \/>\nBajo el concepto de judeocristianismo se entiende en el lenguaje actual aquella forma del ->cristianismo (B) primitivo que se sent\u00ed\u00ada obligado en medida especial a las estructuras espirituales y sociales del j. (cf. antes en A), particularmente a las del j. tard\u00ed\u00ado (cf. antes en B), en concreto por la conservaci\u00f3n de la forma de vida jud\u00ed\u00ada seg\u00fan la ->ley &#8211; con particular insistencia en la circuncisi\u00f3n y el precepto del s\u00e1bado &#8211; y del pensamiento apocal\u00ed\u00adptico (->apocal\u00ed\u00adptica).<\/p>\n<p>2. Historia del judeocristianismo<br \/>\nLos primeros cristianos de Jerusal\u00e9n eran jud\u00ed\u00ados que despu\u00e9s de pentecost\u00e9s siguieron observando la circuncisi\u00f3n, el s\u00e1bado y el culto del templo. De ello dan testimonio los Hechos de los ap\u00f3stoles (2, 26; 21, 10). La cuesti\u00f3n de si estas observancias eran obligatorias en el cristianismo s\u00f3lo se plante\u00f3 cuando empezaron las conversiones de paganos. Parece que en los comienzos no se pensaba en imponerles esta obligaci\u00f3n. Pero la cuesti\u00f3n se hizo apremiante en Antioqu\u00ed\u00ada el a\u00f1o 48. Esto puede concluirse por la postura de ciertos judeocristianos que quer\u00ed\u00adan mantener una uni\u00f3n estrecha entre cristianismo y pr\u00e1cticas creyentes de los jud\u00ed\u00ados. La lapidaci\u00f3n de Esteban y la huida de los \u00abhelenistas\u00bb hacia Antioqu\u00ed\u00ada son indicios de una persecuci\u00f3n por el j. riguroso. Por estas razones la Iglesia de Antioqu\u00ed\u00ada decidi\u00f3 presentar la cuesti\u00f3n al concilio apost\u00f3lico en Jerusal\u00e9n. La respuesta fue, seg\u00fan Act 15, que los paganos convertidos hab\u00ed\u00adan de abstenerse solamente de las carnes consagradas a los \u00ed\u00addolos, de la sangre, de lo estrangulado y de la fornicaci\u00f3n (Act 15, 29). Pero de la carta primera a los Corintios se desprende que Pablo no daba gran importancia a la primera prohibici\u00f3n (la segunda era obvia).<\/p>\n<p>La decisi\u00f3n del concilio de Jerusal\u00e9n no impidi\u00f3 a los judeocristianos la continuaci\u00f3n de su propaganda entre los paganos que condujo al incidente de Antioqu\u00ed\u00ada (cf. comunidad cristiana primitiva, en ->cristianismo, A). Hasta la ca\u00ed\u00adda de Jerusal\u00e9n el a\u00f1o 70 el elemento judeocristiano ejerce considerable influjo en la Iglesia, el cual se mantiene a pesar de la actividad misionera de Pablo en Israel. En todos sus viajes por terreno no jud\u00ed\u00ado Pablo vuelve siempre a encontrarse con el trabajo misionero de los judeocristianos, as\u00ed\u00ad en Antioqu\u00ed\u00ada, en Corinto, en Colosas, en Roma. Solamente despu\u00e9s del a\u00f1o 70 decrece esa actividad. La observancia de las prescripciones legales jud\u00ed\u00adas ya s\u00f3lo se mantiene breve tiempo en ciertas corrientes laterales, y espor\u00e1dicamente vuelve a introducirse m\u00e1s tarde, como en el montanismo del siglo III en \u00ed\u0081frica (as\u00ed\u00ad en lo relativo a la importancia del s\u00e1bado).<\/p>\n<p>Hallamos una forma propia de judeocristianismo en la comunidad de Jerusal\u00e9n, presidida por Santiago, \u00abel hermano del Se\u00f1or\u00bb. Esta comunidad vivi\u00f3 seg\u00fan la ley jud\u00ed\u00ada hasta el a\u00f1o 70. Sin duda se debi\u00f3 a eso el que fuera tolerada en medida creciente por los jud\u00ed\u00ados ortodoxos. El a\u00f1o 67 emigr\u00f3 a Pella, y despu\u00e9s del 70 volvi\u00f3 a Jerusal\u00e9n. Eusebio nos dice que todos sus obispos eran jud\u00ed\u00ados de vieja cepa (Hist. Eccl., iv, 5, 2). Esta situaci\u00f3n se mantuvo hasta el reinado de Adriano. Justino conoci\u00f3 cristianos que observaban el s\u00e1bado.<\/p>\n<p>A partir de ese momento tenemos noticias sobre obispos de procedencia griega en Jerusal\u00e9n y sobre una comunidad cristiano-gentil en dicha ciudad. Pero hasta el fin del imperio subsisti\u00f3 all\u00ed\u00ad una prestigiosa comunidad judeocristiana (cf. E. Testa). Este cristianismo de observancia jud\u00ed\u00ada no se limit\u00f3 a Palestina. Los misioneros judeocristianos se extendieron por diversas regiones de oriente. Quiz\u00e1 se debe atribuir a ellos una temprana evangelizaci\u00f3n de Egipto. Clemente de Alejandr\u00ed\u00ada menciona un Evangelio de los hebreos; y probablemente se escribi\u00f3 all\u00ed\u00ad la carta a los Hebreos. La influencia judeocristiana se hizo notar particularmente en Transjordania y en Arabia, entre Damasco y Bosra. Epifanio y Jer\u00f3nimo todav\u00ed\u00ada en el siglo 1v conocieron all\u00ed\u00ad comunidades, que utilizaban un Evangelio de los nazareos en hebreo, del cual Jer\u00f3nimo nos ha transmitido algunos fragmentos. Persistieron hasta la aparici\u00f3n del islam en el siglo vii. Mahoma las conoci\u00f3; y de ellas vienen los elementos cristianos incorporados al Cor\u00e1n. A la misi\u00f3n judeocristiana hay que atribuir tambi\u00e9n la evangelizaci\u00f3n de Osroena y de Adiabena, donde se hablaba arameo. El cristianismo de Edesa se halla claramente bajo influencia jud\u00ed\u00ada, como lo ha demostrado sobre todo V\u00f3\u00f3bus. Precisamente aqu\u00ed\u00ad, hacia mediados del siglo iv, se difuminan las fronteras entre el judeocristianismo y los primeros influjos del ->manique\u00ed\u00adsmo.<\/p>\n<p>3. Las diversas formas del judeocristianismo<br \/>\nPor lo dem\u00e1s, no hay que creer que el judeocristianismo fuera una unidad cerrada. Es sabida la extremada complejidad que reinaba en el j. en los tiempos de Cristo. Esta complejidad se refleja tambi\u00e9n en el judeocristianismo. Ciertos cristianos, como por ejemplo, Pablo, proced\u00ed\u00adan de c\u00ed\u00adrculos farisaicos, pero la mayor\u00ed\u00ada proced\u00ed\u00adan de las comunidades de los esenios y de su esfera de influencia. Aparte de las peculiaridades es\u00e9nicas que se descubren en los escritos jo\u00e1nicos, es de notar que las obras judeocristianas que se nos han conservado, sobre todo el Testamento de los doce patriarcas y las Odas de Salom\u00f3n, seguramente fueron escritas por esenios convertidos. Como estas obras proceden de Edesa, parece que Osroena fue evangelizada todav\u00ed\u00ada por misioneros cristianos. Con ello se explicar\u00ed\u00ada tambi\u00e9n el duro ascetismo de aquella Iglesia, el cual constituye un rasgo espec\u00ed\u00adfico de la corriente esenia. La secta de los ebionitas debe su origen a esenios cristianos que se refugiaron en Transjordania. Los ebionitas observaban el s\u00e1bado y oraban orientados hacia Jerusal\u00e9n. Ten\u00ed\u00adan un Evangelio propio, conocido por Epifanio. Reconoc\u00ed\u00adan en Jes\u00fas al verdadero profeta, pero no confesaban su divinidad. Aqu\u00ed\u00ad nos hallamos en presencia de un judeocristianismo heterodoxo, de un j. que recibi\u00f3 a Cristo como profeta, pero no como Hijo de Dios.<\/p>\n<p>De corrientes heterodoxas marginales en el j. surgieron otras sectas judeocristianas. Tal es el caso de los bautistas cristianos de Transjordania, emparentados con el juda\u00ed\u00adsmo, aunque s\u00f3lo conservaban de \u00e9ste el monote\u00ed\u00adsmo. Su acci\u00f3n ritual m\u00e1s importante era el ba\u00f1o en el Jord\u00e1n. La secta de los elkesa\u00ed\u00adtas surgi\u00f3 a fines del siglo i de c\u00ed\u00adrculos judeo-apocal\u00ed\u00adpticos en Mesopotamia. M\u00e1s importante es el encuentro, primero en Samar\u00ed\u00ada y luego en Antioqu\u00ed\u00ada, del cristianismo con un juda\u00ed\u00adsmo dualista y sincretista. Los Hechos de los ap\u00f3stoles nos hablan ya de Sim\u00f3n Mago, cuyo movimiento gn\u00f3stico deb\u00ed\u00ada alcanzar gran importancia. Despu\u00e9s de los descubrimientos de Nag Hammadi son evidentes las ra\u00ed\u00adces jud\u00ed\u00adas de dicho movimiento. Su inter\u00e9s principal estaba en oponer al demiurgo creador, identificado con Yahveh, el verdadero Dios, extra\u00f1o a la creaci\u00f3n y manifestado en Jes\u00fas. Se trata, pues, de una forma de judeocristianismo (->gnosticismo). Conviene distinguirlo, en cuanto movimiento propiamente religioso, de la gnosis apocal\u00ed\u00adptica, difundida en todo el judeocristianismo, tanto en el ortodoxo como en el heterodoxo.<\/p>\n<p>4. Formas de culto y contenido doctrinal<br \/>\nCon relaci\u00f3n a los aspectos comunes de las diversas l\u00ed\u00adneas de judeocristianismo en las formas de culto y la doctrina, hemos de resaltar los siguientes puntos:<br \/>\na) Formas de culto. El bautismo iba precedido de una ->catequesis dogm\u00e1tica y de otra moral. La primera mostraba c\u00f3mo en Cristo se cumplen las profec\u00ed\u00adas; se basaba en colecciones de testimonios utilizados ya en el j. de la \u00e9poca. La instrucci\u00f3n moral mostraba dos caminos hacia Dios, guardando una relaci\u00f3n estrecha con la de ->Qumr\u00e1n. El ayuno que precede obligatoriamente al bautismo es una especie de exorcismo jud\u00ed\u00ado. El signo cruciforme trazado en la frente es la tau, con la que, seg\u00fan Ezequiel y el Apocalipsis, est\u00e1n marcados los miembros de la comunidad escatol\u00f3gica. La coronaci\u00f3n con una corona de hojas es igualmente un uso jud\u00ed\u00ado. La ->eucarist\u00ed\u00ada se celebra a continuaci\u00f3n de la vigilia sabatina, es decir, en la noche del domingo antes del canto del gallo. Va precedida de una comida, de una lectura del AT y de una haggad\u00e1. Es digna de notarse la existencia de un sacramento de preparaci\u00f3n para la muerte (cf. A. Orbe y E. Testa), que sin embargo se distingue de la ->unci\u00f3n de los enfermos practicada actualmente. Con \u00e9l se fortalece al moribundo en la lucha con los esp\u00ed\u00adritus malos, que tratan de impedir su entrada en el cielo.<\/p>\n<p>Los judeocristianos celebraban la pascua como los jud\u00ed\u00ados, el 14 de Nis\u00e1n. Esta observancia persist\u00ed\u00ada en Asia Menor todav\u00ed\u00ada en el siglo ii y provoc\u00f3 la disputa sobre la fecha del 14 de Nis\u00e1n (disputa de la fiesta de pascua). Pero probablemente en c\u00ed\u00adrculos judeocristianos surgi\u00f3 a la vez la celebraci\u00f3n del ->domingo despu\u00e9s de pascua. En efecto, en ciertos ambientes, el primer domingo despu\u00e9s de pascua inauguraba la fiesta de las siete semanas, pentecost\u00e9s, que terminaba igualmente en domingo. Durante la vigilia anterior al primer domingo se conmemoraba el paso del mar Rojo, motivo que entr\u00f3 luego en la vigilia pascual cristiana.<\/p>\n<p>b) Por lo que se refiere a la doctrina, llama la atenci\u00f3n la designaci\u00f3n del Hijo y del Esp\u00ed\u00adritu con t\u00ed\u00adtulos ang\u00e9licos: Miguel y Gabriel, los dos serafines. Especialmente el Hijo fue designado con expresiones como el Nombre, la Ley, la Alianza, el Principio. El misterio de Cristo era representado como descenso del Hijo o de la Palabra encarnada a trav\u00e9s de las jerarqu\u00ed\u00adas ang\u00e9licas. Gran importancia ten\u00ed\u00ada el descenso de Cristo a los ->infiernos, como respuesta a la cuesti\u00f3n de la salvaci\u00f3n de los justos del Antiguo Testamento. La cruz aparec\u00ed\u00ada en su simbolismo c\u00f3smico. La Iglesia se presentaba en una perspectiva apocal\u00ed\u00adptica, como preexistencia junto a Dios desde antes de la creaci\u00f3n del mundo. Se esperaba un reinado visible de Cristo, correspondiente al s\u00e9ptimo milenio, al s\u00e1bado de la semana c\u00f3smica. Por estos ejemplos se ve el influjo del judeocristianismo en la Iglesia primitiva, especialmente en su liturgia, influjo que sigue repercutiendo hasta la actualidad, aunque haya sucumbido esa forma temprana de cristianismo que viv\u00ed\u00ada de ra\u00ed\u00adces jud\u00ed\u00adas.<\/p>\n<p>BIBLIOGRAF\u00ed\u008dA: L. Marcha!, J.: DThC VIII 1681-1709; M. Simon, Veras Israel (P 1948); H.J. Schoeps, Theologie und Geschichte des J. (T 1949); S. G. F. Brandon, The Fall of Jerusalem and the Christian Church (Lo 1951); A. V\u00f1dbus, Celibacy. A Requirement for Admission to Baptism (Esto-colmo 1951); L. Goppelt, Christentum und Judentum im 1. und 2. Jh. (G\u00fc 1954); L. E. Eliot-Binns, Gallean Christianity (Lo 1956); A. Orbe, Los primeros herejes ante la persecuci\u00f3n (R 1956); J.-P. Audet, La Didach\u00e9, Instruction des Ap\u00f3tres (P 1958); J. Dani\u00e9lou, Th\u00e9ologie du Jud\u00e9o-Christianisme (P 1958); G. Strecker, Das J. in den Pseudoidementinen (TU 70) (B 1958); R. M. Grant, Gnosticism and Early Christianity (NY 1959); H. Kosmala, Hebraer, Essener, Christen (Lei 1959); W. G. K\u00fcmmel -F. Majer-Leonhard: RGG3 III 967-976 (bibl.); E. Peterson, Fr\u00fchkirche, Judentum und Gnosis (Fr 1959); J. Blinzler: LThK2 V 1171-1174; P. Prigent, L&#8217;\u00e9pltre de Barnab\u00e9 I-XVI et ses sources (P 1961); J. Dani\u00e9lou, Les symboles chr\u00e9tiens primitifs (P 1962); M. Simon, Recherches d&#8217;histoire jud\u00e9o-chr\u00e9tienne (P 1962); E. Testa, I1 Simbolismo dei Giudei Cristiani (Jerusal\u00e9n 1962); R. Hummel, Die Auseinandersetzung zwischen Kirche und Judentum im Matth\u00e9us-Ev. (Mn 1963); W. Trilling, Das wahre Israel (Mn 31964); J. Dani\u00e9lou &#8211; M. Simon y otros, Aspects du Jud\u00e9o-Christianisme (P 1965); B. Bagatti, L&#8217;Eglise de la circoncision (Jerusal\u00e9n 1965); J. Dani\u00e9lou, Etudes d&#8217;ex\u00e9g\u00e9se jud\u00e9o-chr\u00e9tienne (P 1966); S. Pines, The Jewish-Christians of the Early Century according to a New Source (Jerusal\u00e9n 1966).<\/p>\n<p>Jean Dani\u00e9lou<br \/>\nF) JUDA\u00ed\u008dSMO Y CRISTIANISMO<\/p>\n<p>I. Confrontaci\u00f3n general<br \/>\nEntre j. y c. existen m\u00faltiples relaciones de semejanza y oposici\u00f3n a causa del AT, del j. postb\u00ed\u00adblico y del NT. Por eso se interfieren muchas veces los l\u00ed\u00admites ideales e hist\u00f3rico-salv\u00ed\u00adficos entre uno y otro. Por esta raz\u00f3n no sorprenden las rivalidades latentes y manifiestas de cara a ciertas \u00abrelaciones fronterizas\u00bb, obscuras y discutidas, entre ambos movimientos. Para no dar un car\u00e1cter unilateral y absoluto ni a los lazos comunes ni a los puntos de fricci\u00f3n, es necesario, mirando al origen de la salvaci\u00f3n, que jud\u00ed\u00ados y cristianos reclaman para s\u00ed\u00ad, y al eskhaton esperado asimismo por ambas partes, sopesar el contenido de los cuatro conceptos: AT-NT, j. y c.; y ponerlos en relaci\u00f3n mutua. El eje para entender las interrelaciones de cristianismo y j. est\u00e1 en la visi\u00f3n conjunta de la sagrada ->Escritura del AT y del NT, y en el conocimiento y aceptaci\u00f3n de las posibles l\u00ed\u00adneas de evoluci\u00f3n f\u00e1cticas (hist\u00f3ricas) de un testamento al otro. Aqu\u00ed\u00ad s\u00f3lo podemos dar una breve indicaci\u00f3n; por lo dem\u00e1s, nos remitimos a los correspondientes art\u00ed\u00adculos (especialmente ->Antiguo Testamento, ->Nuevo Testamento, ->revelaci\u00f3n primitiva, ->escatolog\u00ed\u00ada).<\/p>\n<p>1. El AT no constituye una plena unidad doctrinal ni en sus or\u00ed\u00adgenes ni en sus estratos redaccionales. Por eso no es posible referir de forma absoluta todas las afirmaciones veterotestamentarias al NT. Adem\u00e1s, el AT aventaja al NT (van Ruler) en cuanto dice m\u00e1s que \u00e9ste acerca de la vida religiosa y profana, acerca de la humanidad, del poder pol\u00ed\u00adtico, de la ley, del culto, del amor humano, etc. Hay tambi\u00e9n valores veterotestamentarios que en el NT pierden su sentido original. As\u00ed\u00ad, por ejemplo, en el AT la devoci\u00f3n a la ley est\u00e1 en clara conexi\u00f3n con la gracia, y en ella se refleja una actitud vital que tiende a preservar y distanciar frente al mundo exterior (Sal 119). El NT, y especialmente la l\u00ed\u00adnea paulina del mismo, dirige intensos ataques contra la piedad legalista de los jud\u00ed\u00ados. Tales ataques, que no afectan a todo el \u00e1mbito de la devoci\u00f3n jud\u00ed\u00ada a la ->ley, hay que entenderlos desde la situaci\u00f3n pol\u00e9mica de entonces y desde la idea que el cristianismo ten\u00ed\u00ada de s\u00ed\u00ad como movimiento prof\u00e9tico de los \u00faltimos tiempos. Tras haber puesto entre par\u00e9ntesis todos los factores de la pol\u00e9mica neotestamentaria contra el j. vinculados a aquel tiempo, debemos preguntarnos por el valor simb\u00f3lico y supratemporal de dicha pol\u00e9mica. Por su mensaje cristiano el NT es una protesta contra cualquier comunidad que quiera mantener exclusivamente el AT. Mas con esto no se niega al j. como tal toda legitimidad, ni desde el punto de vista de la historia de las religiones ni desde la perspectiva teol\u00f3gica, legitimidad que tiene un rango cualitativamente superior a la \u00abley en el coraz\u00f3n\u00bb (Rom 2, 15). La ley, que es santa para el j. &#8211; incluso en su situaci\u00f3n de desobediencia despu\u00e9s del cristianismo &#8211; est\u00e1 confirmada por el AT. En la problem\u00e1tica AT-NT, j. y c., en general no se puede hablar de un proceso continuo o discontinuo en el sentido de un esquema evolucionista. En toda nueva situaci\u00f3n hist\u00f3rica el pueblo de Dios volvi\u00f3 a replantearse el propio pasado salv\u00ed\u00adfico. Ninguna generaci\u00f3n jud\u00ed\u00ada o cristiana vio jam\u00e1s en la mera transmisi\u00f3n mec\u00e1nica una posibilidad leg\u00ed\u00adtima del cumplimiento de la alianza.<\/p>\n<p>2. Los cristianos est\u00e1n convencidos, con una convicci\u00f3n que se apoya en el testimonio del NT, de que todos los acontecimientos y esperanzas veterotestamentarias se compendian y resumen en la persona y en la obra de Cristo. Al anunciar su mensaje, Jes\u00fas se acomod\u00f3 a las ideas, los logros, las deficiencias y necesidades de sus conciudadanos jud\u00ed\u00ados. No se puede admitir una distancia exagerada de Jes\u00fas frente a su tiempo y a su pueblo, como tampoco la absoluta novedad o el car\u00e1cter eminentemente griego de su mensaje, so pena de ignorar la polifac\u00e9tica literatura que est\u00e1 situada entre ambos testamentos (cf. p. ej., ->Qumr\u00e1n). Los hagi\u00f3grafos del NT interpretan el AT desde el punto de vista del acontecimiento de Cristo ya experimentado. Por ello no se acercaron a toda una serie de afirmaciones y motivos veterotestamentarios con ojos hist\u00f3rico-cr\u00ed\u00adticos, pero s\u00ed\u00ad mediante un contacto espiritual. Hay que se\u00f1alar asimismo el hecho de que en el NT no s\u00f3lo se polemiza contra la incredulidad de los jud\u00ed\u00ados, especialmente de los fariseos, sino tambi\u00e9n, por ejemplo, contra los creyentes cristianos apod\u00ed\u00adcticamente dominados por la idea y la esperanza de una inminente irrupci\u00f3n de la salvaci\u00f3n definitiva y c\u00f3smicamente visible. Con relaci\u00f3n a esto \u00faltimo se acentu\u00f3 que la salvaci\u00f3n donada por Cristo era s\u00f3lo interna y germinal, y que nadie puede saber cu\u00e1ndo va a producirse la salvaci\u00f3n mesi\u00e1nica universal por la aparici\u00f3n de Cristo en su poder y gloria. Seg\u00fan el NT, la dilaci\u00f3n de la parus\u00ed\u00ada ha de soportarse en actitud de vigilancia y de fe (Mc 13, 32-37; Rom 8-11; Ap 10-12).<\/p>\n<p>3. El j. actual no es la prolongaci\u00f3n del AT ni su perfecto representante. Tampoco se le puede identificar de manera absoluta con el AT, en la manera como el cristianismo se identifica con el NT. Ambos movimientos, a los que se puede calificar de comunidades interpretativas m\u00e1s que de personificaciones del AT y del NT respectivamente, conocieron en el transcurso de su correspondiente historia postb\u00ed\u00adblica el pecado y la corrupci\u00f3n, aunque tambi\u00e9n experimentaron aut\u00e9nticos progresos. Tradicionalmente el j. est\u00e1 m\u00e1s vinculado al AT que el cristianismo. Este \u00faltimo consiste en el seguimiento de Cristo resucitado que condicion\u00f3 las exposiciones definitivas del AT al servicio de la interpretaci\u00f3n y demostraci\u00f3n de su persona. Por otra parte, tampoco el j. es algo totalmente extra\u00f1o al NT, pues muchos hagi\u00f3grafos neotestamentarios &#8211; al igual que todos los del AT &#8211; eran de origen jud\u00ed\u00ado. J. y c. se encuentran, aunque en grado diverso, en la tensi\u00f3n del \u00abya y todav\u00ed\u00ada no\u00bb (cf. Rom 8-11). Pero en el cristianismo la expectaci\u00f3n del cumplimiento escatol\u00f3gico de la salvaci\u00f3n tiene su punto culminante en la relaci\u00f3n con Cristo, que ha aparecido y dado ya la adecuada garant\u00ed\u00ada del cumplimiento. El j., en cambio, acent\u00faa m\u00e1s bien los elementos colectivos y concretos (en particular los de pueblo y tierra), tanto por lo que se refiere al pasado como al futuro de la salvaci\u00f3n. Pese a lo cual, en ning\u00fan otro punto aparecen las notas comunes a cristianos y jud\u00ed\u00ados claramente como en sus relaciones con el pasado salv\u00ed\u00adfico y la consumaci\u00f3n de la salvaci\u00f3n.<\/p>\n<p>II. El concilio Vaticano II y los jud\u00ed\u00ados<br \/>\nLa declaraci\u00f3n del concilio Vaticano II acerca de la actitud cristiana con respecto a los jud\u00ed\u00ados representa sin duda alguna una s\u00ed\u00adntesis afortunada de las mejores obras de la literatura cristiana sobre Israel (especialmente de la cat\u00f3lica y la protestante) en los \u00faltimos a\u00f1os. Por esta sola raz\u00f3n la Declaratio de Judaeis puede ser representativa de la actitud que han de mantener los cristianos frente a los jud\u00ed\u00ados. Trataremos de interpretar la declaraci\u00f3n conciliar vali\u00e9ndonos de las caracter\u00ed\u00adsticas expuestas antes en A.<\/p>\n<p>1. En el decreto conciliar la Iglesia no discute al j. su relaci\u00f3n de alianza con el Dios de Israel. La Iglesia cat\u00f3lica confiesa y admite las viejas alianzas irrevocables de Dios con los patriarcas y tribus israelitas, con diversas personalidades particulares del AT y con el primer heredero de todos: el j. La Iglesia, sin embargo, gracias a su elecci\u00f3n en Jesucristo, pretende ser tambi\u00e9n socia y aliada del Dios de Israel. No se dice en la declaraci\u00f3n c\u00f3mo se relaciona el nuevo pueblo de la alianza, el segundo heredero, la Iglesia, con el primer heredero de la alianza divina, el j. En el marco de la discusi\u00f3n planteada se deja suficientemente a salvo la convicci\u00f3n cristiana al proclamar que Cristo est\u00e1 en el centro del antiguo y del nuevo pueblo de Dios. Como la salvaci\u00f3n realizada existencialmente en el mundo por Jesucristo, cuya semilla ya produjo v\u00e1stagos en el AT, no ha tenido todav\u00ed\u00ada efectos c\u00f3smicos sino que tiende a la plena manifestaci\u00f3n (Rom 8), la Iglesia debe contar, incluso teol\u00f3gicamente, con la posibilidad concreta de salvaci\u00f3n en la fe y en la observancia de la ley jud\u00ed\u00ada para el tiempo intermedio que transcurre hasta el d\u00ed\u00ada glorioso de la aparici\u00f3n del Se\u00f1or. Estas reflexiones tropiezan sin embargo con el inquietante problema de si semejante pensamiento ecum\u00e9nico puede hacer justicia al j. en su larga trayectoria hist\u00f3rica independiente y externamente alejada de Cristo, a sus actuales formas de existencia y a sus polifac\u00e9ticos motivos.<\/p>\n<p>2. Nada dice la declaraci\u00f3n conciliar sobre la tierra de Israel, que no parece constituir un problema espec\u00ed\u00adficamente cristiano. Para el j., por el contrario, la tierra de Israel es de vital importancia. Cristianismo y j. difieren en la cuesti\u00f3n de la tierra de Israel al menos en cuanto que, partiendo de sus respectivos presupuestos ideol\u00f3gicos, aplican a la misma diferentes criterios de valoraci\u00f3n. Ya en tiempos del NT el cristianismo se caracterizaba por su tendencia a liberarse de la vinculaci\u00f3n de su destino religioso a la tierra (y a la lengua) de Israel mas como, seg\u00fan la vieja sentencia, el final de los caminos de Dios es la corporalidad; es decir, como los caminos de Dios terminan en el horizonte de la tierra, el cristianismo tiene que volver a plantearse el problema de la tierra de Israel en su alcance actual.<\/p>\n<p>3. La Iglesia piensa de la misma manera que el j. respecto al pasado y al futuro. Al igual que el j., tambi\u00e9n ella ve, de acuerdo con el texto conciliar, los or\u00ed\u00adgenes de su fe y de su elecci\u00f3n ya en los antiguos patriarcas del AT. Acerca de la escatolog\u00ed\u00ada la Iglesia profesa la antigua doctrina jud\u00ed\u00ada (al menos as\u00ed\u00ad podr\u00ed\u00ada formularse) seg\u00fan la cual la unificaci\u00f3n de la humanidad bajo el reino de Dios s\u00f3lo tendr\u00e1 lugar cuando todos los hombres procedan de alguna manera de la semilla de la alianza irrevocable y sean as\u00ed\u00ad leg\u00ed\u00adtimos herederos del Esp\u00ed\u00adritu.<\/p>\n<p>4. En el modo de condenar el ->antisemitismo el concilio demuestra que la Iglesia admite las antiguas alianzas irrevocables y pretende haberlas entendido a partir del dogma de la redenci\u00f3n universal.<\/p>\n<p>III. Puntos de vista convergentes<br \/>\nLas dificultades para una confrontaci\u00f3n efectiva de los conceptos b\u00e1sicos del j. con los del cristianismo, fueron y siguen siendo grandes a pesar de los muchos puntos comunes entre ambas confesiones (cf. despu\u00e9s en G y antes en C). Los esfuerzos de la Iglesia en torno a una teolog\u00ed\u00ada sobre Israel no pueden confundirse ni con las tentativas de una reconciliaci\u00f3n sincretista ni con una misi\u00f3n para los jud\u00ed\u00ados. Son m\u00e1s bien expresi\u00f3n de una Iglesia que ha aprendido a estar agradecida al juda\u00ed\u00adsmo. Tambi\u00e9n \u00e9ste ve en el cristianismo elevados valores, al subrayar por ejemplo la funci\u00f3n providencial del cristianismo en orden a la difusi\u00f3n del monote\u00ed\u00adsmo por todo el mundo, al considerar a los cristianos como miembros de la alianza con No\u00e9 (cf. G\u00e9n 6-9) y al alabar a Jes\u00fas como \u00abgran testigo de la fe en Israel\u00bb (Shalom ben Korin). Existen, pues, por ambas partes motivos serios para el mutuo aprecio, as\u00ed\u00ad como una buena disposici\u00f3n doctrinal y una colaboraci\u00f3n, sin que medie el peligro de confusi\u00f3n o de una estrategia poco honesta de conversi\u00f3n. No se pueden obtener fraudulentamente unos puntos comunes (M. Buber) y sobre todo hay que dejar el futuro salv\u00ed\u00adfico, com\u00fan o separado, en manos del Dios de Israel, que es el \u00fanico que lo conoce (cf. Rom 11, 33-36).<\/p>\n<p>Partiendo de la persuasi\u00f3n cristiana sobre los leg\u00ed\u00adtimos aspectos comunes, podemos ver la elecci\u00f3n del j. y de la Iglesia en la siguiente forma.<\/p>\n<p>1. En la antigua alianza el pueblo de Israel es el pueblo de Dios. En la nueva alianza la comunidad de los creyentes en Cristo ocupa su lugar como nuevo pueblo de Dios. Desde ese momento los jud\u00ed\u00ados han quedado marginados provisionalmente en el plan de la elecci\u00f3n; pero el j. sigue siendo apreciado y querido en raz\u00f3n del pasado y del futuro escatol\u00f3gico. Este lenguaje tiene la desventaja de que puede sugerir la idea de rangos est\u00e1ticos en los dones salv\u00ed\u00adficos de Dios y fomentar una mentalidad presuntuosa (cf. 1 Cor 4, 4s). De todos modos, con tal formulaci\u00f3n no se pone en duda la profesi\u00f3n de fe en la fidelidad de Dios a la alianza (Ez 17, 14).<\/p>\n<p>2. En la antigua alianza el pueblo de Israel es el pueblo de Dios. Desde Cristo tenemos que hablar de un solo pueblo de Dios, y en el marco de \u00e9ste la pertenencia al j. es posible de hecho, pero no constitutiva. Ahora lo constitutivo es solamente la fe en Cristo. Esta manera de hablar ciertamente descuida las m\u00faltiples e ineludibles ra\u00ed\u00adces del cristianismo en el j.; pero indica el incremento de posibilidades de participaci\u00f3n en el pueblo de Dios como consecuencia de la redenci\u00f3n universal de Cristo.<\/p>\n<p>3. Desde Cristo se puede hablar de dos pueblos de Dios: el pueblo de Dios en virtud de la alianza y de la promesa, y el ->pueblo de Dios que son los creyentes en Cristo. La f\u00f3rmula es aceptable desde el punto de vista cristiano s\u00f3lo si se mantiene la evidencia de que el antiguo y el nuevo pueblo de Dios &#8211; o el antiguo en el nuevo &#8211; caminan hacia la manifestaci\u00f3n escatol\u00f3gica de Cristo, el Mes\u00ed\u00adas. En estas maneras hipot\u00e9ticas de expresarse se dan por necesidad algunas imprecisiones, ya que la elecci\u00f3n por parte del Dios de Israel no puede delimitarse claramente ni hacia dentro ni hacia fuera, ni de cara al pasado ni de cara al futuro.<\/p>\n<p>BIBLIOGRAF\u00ed\u008dA: E. Meyer, Ursprung und Anfange des Ch., 3 vols. (B 1921-23); M. Simon, Verus Israel (P 1947); J. Isaak, J\u00e9sus et Israel (P 1948, 21958); L. Goppelt, Ch. und J. im ersten und zweiten Jahrhundert (G\u00fc 1954); A. A. van Ruler, Die christliche Kirche und das AT (Mn 1955); W.-D. Marsch &#8211; K. Thieme, Christen und Juden (Mz 1961); D. Goldschmidt &#8211; H. J. Kraus, Der ungek\u00fcndigte Bund (St 1962); M. Buber, Werke, 3 vols. (Mn 1962-64); G. Baum, Los jud\u00ed\u00ados y el Evangelio (Aguilar Ma 1965); R. Bultmann, Das Urchristentum im Rahmen der antiken Religionen (Z 31963); R. Hummel, Die Auseinandersetzung zwischen Kirche und J. im Matthausevangelium (Mn 1963); W. P. Eckert &#8211; L. Ehrlich, JudenhaB &#8211; Schuld der Christenl? (Essen 1964); H.J. Schoeps, Das Judenchristentum (Berna 1964); J. Maritain, Los jud\u00ed\u00ados entre las naciones (Sur B Aires); P. D\u00e9menn, Los jud\u00ed\u00ados fe y destino (Casal i Vall And); H. Gollwitzer y otros, Das gespaltene Gottesvolk (St 1965); A. Kardinal Bea, Die Kirche und das j\u00fcdische Volk (Fr 1966); Schalom ben Chorin, Bruder lemas. Der Nazarener in j\u00fcdischer Sicht (Mn 1967); J. M. Oesterrelcher, Zur Declaratio de Ecclesiae habitudine ad religiones non-christianas: LThK Vat II 406-478; C. Thoma (dir.), Auf den Tr\u00fcmmern des Tempels. Land und Bund Israels im Dialog zwischen Christen und Juden (W 1968); K. H. Rengstorf &#8211; S. v. Kortzfleisch, Kirche u. Synagoge, 2 vols. (manual de historia cristianojud\u00ed\u00ada) (St 1968 ss).<\/p>\n<p>Clemens Thoma<br \/>\nG) COLABORACI\u00ed\u201cN ENTRE JUD\u00ed\u008dOS Y CRISTIANOS<br \/>\nEs cierto que jud\u00ed\u00ados y cristianos poseen en com\u00fan la sagrada Escritura del AT, pero difieren en su comprensi\u00f3n. Los jud\u00ed\u00ados tienen la tradici\u00f3n oral por revelaci\u00f3n de Dios en igual medida que la sagrada Escritura. Por esto no pueden admitir una distinci\u00f3n entre ley moral y ley ceremonial. El Mes\u00ed\u00adas es para ellos inseparable de la \u00e9poca mesi\u00e1nica, de la instauraci\u00f3n del reinado de Dios en la tierra. Y como ese reinado no ha llegado todav\u00ed\u00ada, seg\u00fan la comprensi\u00f3n jud\u00ed\u00ada Cristo no puede ser el Mes\u00ed\u00adas. Hacia finales del siglo i la primitiva comunidad cristiana fue excluida de la sinagoga por Gamaliel II. Desde que predominan los cristianos procedentes del paganismo sobre los procedentes del j., decrece con rapidez entre los cristianos la comprensi\u00f3n de la peculiaridad del j. En la literatura cristiana antijud\u00ed\u00ada, con frecuencia aparecen jud\u00ed\u00ados como meros interlocutores ficticios. Por ello la literatura antijud\u00ed\u00ada presenta una fuerte monoton\u00ed\u00ada. Los jud\u00ed\u00ados no s\u00f3lo se cerraron frente a los cristianos, sino que en c\u00ed\u00adrculos muy amplios intentaron reducir a un silencio de muerte el mensaje cristiano. A pesar de todo, en la edad antigua y en la medieval se lleg\u00f3 ocasionalmente a di\u00e1logos entre jud\u00ed\u00ados y cristianos. Se dan conversiones al j. al principio y al final de la edad media; y las conversiones al cristianismo aumentan especialmente hacia la mitad y el final de la edad media. El intercambio amistoso y personal entre te\u00f3logos cristianos y sabios jud\u00ed\u00ados a principios de la edad media, desde el siglo XIII fue sustituido por las conversaciones religiosas oficiales, las cuales por obra de las \u00f3rdenes mendicantes se propagaron como m\u00e9todo misional. Las conversaciones religiosas m\u00e1s famosas fueron las de Barcelona (1263) y Tortosa (1413-1414).<\/p>\n<p>Los apologistas cristianos de Espa\u00f1a a partir de Ram\u00f3n Mart\u00ed\u00ad (Raimundus Martini, +1284) se enfrentaron a sus adversarios jud\u00ed\u00ados intentando apelar no s\u00f3lo a la sagrada Escritura, sino tambi\u00e9n al Talmud, en cuyas narraciones hagg\u00e1dicas creyeron encontrar pruebas para la mesianidad de Jes\u00fas. Por ello se opusieron a la universidad de Par\u00ed\u00ads pronunci\u00e1ndose a favor de la conservaci\u00f3n del Talmud. Sin embargo, su intenci\u00f3n misionera hizo casi imposible un di\u00e1logo amistoso. Espa\u00f1a particip\u00f3 tambi\u00e9n en cierta influencia de la filosof\u00ed\u00ada judaica (cf. antes en D) en la formaci\u00f3n de la filosof\u00ed\u00ada latina de la alta ->escol\u00e1stica (D). Sin embargo s\u00f3lo Mois\u00e9s Maim\u00f3nides (+ 1204) fue considerado en occidente como un fil\u00f3sofo jud\u00ed\u00ado, mientras que en Avicebr\u00f3n (Ibn Gabirol) los te\u00f3logos cristianos quer\u00ed\u00adan ver un pensador \u00e1rabe. Entre los jud\u00ed\u00ados fue conocido solamente como poeta. La influencia de la principal obra filos\u00f3fica de Mois\u00e9s Maim\u00f3nides Dux neutrorum s\u00f3lo se hizo eficaz en aquellos que inmediatamente despu\u00e9s de \u00e9l ense\u00f1aron una armon\u00ed\u00ada entre la ->fe y la ciencia, principalmente en Alberto Magno y Tom\u00e1s de Aquino. El maestro Eckart ciertamente tom\u00f3 abundante material de Maim\u00f3nides, pero lo modific\u00f3 en el sentido de su propia idea de Dios.<\/p>\n<p>S\u00f3lo algunos te\u00f3logos medievales dominaban el hebreo. Lo aprendieron de jud\u00ed\u00ados pobres, muchas veces no formados. La ense\u00f1anza del hebreo por primera vez en la \u00e9poca del humanismo condujo a una amistad personal entre sabios jud\u00ed\u00ados y cristianos, especialmente entre aquellos que investigaban la coincidencia de la m\u00ed\u00adstica jud\u00ed\u00ada con la cristiana e intentaban fundamentar una c\u00e1bala cristiana (Pico della Mirandola, Reuchlin, entre otros).<\/p>\n<p>Las discusiones religiosas dentro del cristianismo en la \u00e9poca de la reforma y de la contrarreforma condujeron a una agudizaci\u00f3n de los contrastes religiosos, lo cual fue desfavorable a un encuentro entre jud\u00ed\u00ados y cristianos. Los pietistas fueron los primeros que se esforzaron por los contactos personales, que tuvieron lugar en la \u00e9poca del barroco, hasta el punto de que se puede hablar de un filosemitismo. La \u00faltima conversaci\u00f3n religiosa mandada en suelo alem\u00e1n fue sostenida el a\u00f1o 1704 en la corte de Hannover. En la \u00e9poca de la ilustraci\u00f3n se tiende al encuentro personal entre sabios cristianos y jud\u00ed\u00ados, con el fin de superar las religiones positivas mediante una religi\u00f3n racional. Es caracter\u00ed\u00adstica a este respecto la amistad entre Mois\u00e9s Mendelssohn y G.E. Lessing, as\u00ed\u00ad como el esfuerzo de Lavater por persuadir a Mendelssohn para que abrazara p\u00fablicamente el cristianismo. Con el triunfo de la emancipaci\u00f3n se relaja la posici\u00f3n hasta entonces predominante de la ortodoxia jud\u00ed\u00ada. El conato de participar en la moderna vida espiritual de Europa obliga a bastantes jud\u00ed\u00ados a ocuparse m\u00e1s intensivamente del cristianismo. Con ello se han creado los presupuestos para un di\u00e1logo entre cristianos y jud\u00ed\u00ados, el cual, sin embargo, no tiene un amplio alcance hasta el siglo xx. La investigaci\u00f3n de la vida de Jes\u00fas, o sea, la discusi\u00f3n sobre el Jes\u00fas hist\u00f3rico y el Cristo de la comunidad, permite a los jud\u00ed\u00ados plantearse la cuesti\u00f3n de la posibilidad de una integraci\u00f3n de Jes\u00fas en la historia del esp\u00ed\u00adritu jud\u00ed\u00ado. Intentos de un di\u00e1logo entre cristianos y jud\u00ed\u00ados tuvieron lugar en Alemania ya a finales de los a\u00f1os veinte (di\u00e1logo de Mart\u00ed\u00adn Buber con distintos interlocutores cristianos en Stuttgart).<\/p>\n<p>Para oponerse al creciente ->antisemitismo el a\u00f1o 1928 se fund\u00f3 en USA la American Brotherhood, National Conference of Christians and Jews. En Inglaterra sigui\u00f3 The Council of Christians and Jews. Tambi\u00e9n est\u00e1 en Inglaterra la sede del International Consultative Committee of Organizations for Christian-Jewish-Cooperation, al que pertenece el Deutsche Koordinierungsrat der Gesellschaften f\u00fcr christlichj\u00fcdische Zusammenarbeit (fundado en Francfort el a\u00f1o 1949). En el consejo alem\u00e1n de coordinaci\u00f3n se re\u00fanen cuarenta sociedades para la colaboraci\u00f3n entre cristianos y jud\u00ed\u00ados, la m\u00e1s antigua de las cuales fue fundada en Munich el a\u00f1o 1948. En Oxford las organizaciones reunidas en el International Consultative Committee prepararon en 1946 unas tesis para la ense\u00f1anza de la religi\u00f3n, las cuales el a\u00f1o 1964 adquirieron en Seelisberg su forma definitiva, y luego han tenido su repercusi\u00f3n en la declaraci\u00f3n del concilio Vaticano II sobre la relaci\u00f3n de la Iglesia con las religiones no cristianas. Esta declaraci\u00f3n no s\u00f3lo acent\u00faa la herencia com\u00fan a jud\u00ed\u00ados y cristianos, sino que adem\u00e1s exhorta al estudio en com\u00fan. En Alemania se esfuerzan por un encuentro entre jud\u00ed\u00ados y cristianos, en la parte cat\u00f3lica, el Freiburger Rundbrief desde 1948 y, en la parte protestante la Arbeitsgemeinschaft Juden und Christen auf dem Evangelischen deutschen Kirchentag, salida a la luz p\u00fablica por primera vez el a\u00f1o 1961 en Berl\u00ed\u00adn; e igualmente el Institutum Judaicum Delitzschianum en M\u00fcnster y el Institutum Judaicum de la universidad de Tubinga. Desde 1966 existe en Amsterdam un instituto dirigido en com\u00fan por jud\u00ed\u00ados y cristianos, el Beth ha-Midraf. En Alemania desde hace algunos a\u00f1os la Aktion S\u00fchnezeichen intenta una reparaci\u00f3n pr\u00e1ctica. Tambi\u00e9n en el campo jud\u00ed\u00ado hay interlocutores que est\u00e1n dispuestos al di\u00e1logo, por ejemplo David Flusser, de la universidad hebrea de Jerusal\u00e9n, catedr\u00e1tico que ense\u00f1a sobre \u00abel cristianismo en la \u00e9poca neotestamentaria\u00bb. Las esperanzas de un encuentro ecum\u00e9nico m\u00e1s fruct\u00ed\u00adfero, si \u00e9ste ha de extenderse tambi\u00e9n a los jud\u00ed\u00ados, pasan por alto las m\u00e1s de las veces el hecho de la multiplicidad de estratos en el j. actual, su divisi\u00f3n en tres direcciones principales por lo menos: la ortodoxa, la conservadora y la liberal. S\u00f3lo en esta \u00faltima direcci\u00f3n puede hablarse de una disposici\u00f3n a participar en el di\u00e1logo. El j. ortodoxo y el conservador se muestran reservados, ya que, para el j., el cristianismo y el islam son religiones del mundo circundante, y si exigen una discusi\u00f3n, es s\u00f3lo por motivos hist\u00f3ricos y sociol\u00f3gicos, pero no por motivos teol\u00f3gicos.<\/p>\n<p>El j. reconoce a ambas religiones el hecho de que preparan a los pueblos para la fe en el \u00fanico Dios.<\/p>\n<p>BIBLIOGRAF\u00ed\u008dA: Freiburger Rundbrief (Fr 1948 ss). &#8211; H. Bl\u00fcher &#8211; H. J. Schoeps, Streit um Israel. Ein j\u00fcdischchristliches Gesprach (H 1933); H. J. Schoeps, J\u00fcdisch-christliches Religionsgespr\u00fcch im 19. Jh. (F 31961); D. Goldschmidt &#8211; H. J. Kraus, Der ungek\u00fcndigte Bund. Neue Begegnungen von Juden und christlicher Gemeinde (St 1962); Schalom Ben Chorro, Im j\u00fcdisch-christlichen Gespr\u00e1ch (B 1962); Abraham unser Vater &#8211; Juden und Christen im Gespr\u00e1ch \u00fcber die Bibel (homenaje a Otto Michel) (F 1963); W. Maurer, Kirche und Synagoge (St 1963); B. Lamber:, El problema ecum\u00e9nico (Guad Ma); F. Bohm &#8211; W. Dirks &#8211; W. Gottschalk, Judentum. Schicksal, Wesen und Gegenwart (Wie 1965); R. R. Geis &#8211; H. J. Kraus, Versuche des Verstehens. Dokumente j\u00fcdisch-christlicher Begegnung aus den Jalaren 1928-1933 (Mn 1966); P. Wilpert &#8211; W. P. Eckert, Judentum im Mittelalter. Beitr\u00fcge zum christlich-j\u00fcdischen Gespr\u00e1ch: Miscellanea Mediaevalia IV (B 1966); K. Hruby, Die Konzilsdeklaration \u00fcber die Juden: Judaica 22 (Z 1966) 2-25.<\/p>\n<p>Willehad Paul Eckert<\/p>\n<p>K. Rahner (ed.),  Sacramentum Mundi. Enciclopedia Teol\u00cf\u0192gica, Herder, Barcelona 1972<\/p>\n<p><b>Fuente: Sacramentum Mundi Enciclopedia Teol\u00f3gica<\/b><\/p>\n<ol>\n<li style=\"text-align: justify;\">Definici\u00f3n. A veces el t\u00e9rmino se usa para referirse a cualquier forma de religi\u00f3n jud\u00eda que proceda desde el tiempo de la destrucci\u00f3n del templo de Salom\u00f3n en 586 a.C. Pero es mejor restringir el t\u00e9rmino al per\u00edodo que empez\u00f3 con la destrucci\u00f3n del templo de Herodes en 70 d.C., a menos que el fen\u00f3meno en discusi\u00f3n pueda rastrearse claramente hasta el per\u00edodo intertestamentario. Este art\u00edculo usar\u00e1 el t\u00e9rmino en una forma aun m\u00e1s restringida (a menos que el contexto demande otra cosa), a saber, la forma de juda\u00edsmo que desde el siglo tercero d.C. hasta mediados del d\u00e9cimo noveno goz\u00f3 de la fidelidad de s\u00f3lo una parte insignificante del pueblo jud\u00edo. Cuando sea necesario distinguirlo de otras formas de juda\u00edsmo, lo llamaremos rab\u00ednico, tradicional u ortodoxo.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Comienzos del juda\u00edsmo. La forma en que Jos\u00edas restringi\u00f3 los sacrificios, la destrucci\u00f3n del templo en Jerusal\u00e9n en 586 a.C., y la creciente dispersi\u00f3n de los jud\u00edos tanto hacia Oriente como hacia el Occidente signific\u00f3 un cambio fundamental en el punto de vista religioso de ellos. Aunque en forma te\u00f3rica el culto de Jerusal\u00e9n permaneci\u00f3 como el centro de la religi\u00f3n jud\u00eda, por lo menos un ochenta por ciento del pueblo no pod\u00eda hacer uso efectivo de ello. La \u00fanica de las respuestas de las muchas que se trataron de dar al problema que ahora nos preocupa era hacer la estricta observancia de la ley la preocupaci\u00f3n principal de todos los jud\u00edos. Razonablemente podr\u00edamos mirar a Esdras como el gran iniciador de esta medida. La idea fue reforzada grandemente por la forma en que se desacreditaron a s\u00ed mismos los sacerdotes que se inclinaron al helenismo en el tiempo de Ant\u00edoco Ep\u00edfanes y tambi\u00e9n por el fracaso del nacionalismo de los reyes-sacerdotes de la familia hasmoneana. Los fariseos fueron los protagonistas de este enfoque en el per\u00edodo del NT, aunque eran un peque\u00f1o n\u00famero hab\u00edan ganado el respeto del pueblo.<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\">Despu\u00e9s de la destrucci\u00f3n del templo, el rabino Yochanan ben Zakkai se impuso la tarea de hacer este concepto algo dominante entre los jud\u00edos. Los acontecimientos del a\u00f1o 70 d.C. privaron a los sacerdotes de su influencia y desacreditaron a los apocalipticistas como los de Qumr\u00e1n; los l\u00edderes celotes estaban muertos o escondidos; en la dispersi\u00f3n el sentimiento que all\u00ed estuviese ser\u00eda favorable. Por el a\u00f1o 90 d.C., los l\u00edderes rab\u00ednicos creyeron firmemente que deb\u00edan excluir de la sinagoga a todos los que ellos consideraban herejes (los m\u00een\u00eem), incluyendo los hebreos cristianos. Por el a\u00f1o 200 obligaron a los hombres ordinarios (sin conocimiento o inter\u00e9s teol\u00f3gico) a amoldarse a ellos. Al vulgo lo llamaban los <em>\u02bfam h\u0101\u02be\u0101re\u1e63<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La lucha debi\u00f3 haber sido amarga en algunas ocasiones, y algunos debieron haber preferido perder su identidad jud\u00eda que amoldarse. De todas formas, el \u00e9xito les lleg\u00f3 en el 200, y el juda\u00edsmo rab\u00ednico, con excepci\u00f3n de los karaitas, fue virtualmente coextensivo con el pueblo jud\u00edo. \u00c9ste dur\u00f3 hasta que el racionalismo moderno y el secularismo se abrieron r\u00e1pidamente brechas dentro del juda\u00edsmo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">III. La teolog\u00eda del juda\u00edsmo. Muchos han sido los que han negado que haya habido alguna vez alguna teolog\u00eda en el juda\u00edsmo, pero esto es cierto s\u00f3lo en un sentido limitado. Aparte de ciertos conceptos fundamentales, el juda\u00edsmo no se preocup\u00f3 en trabajar sus creencias en una forma detallada y sistem\u00e1tica; si sus miembros se conformaban estrictamente a las reglamentaciones deducidas de estos conceptos, no se hac\u00eda ninguna pregunta en cuanto a si se les daba tambi\u00e9n aprobaci\u00f3n intelectual. Pero estos conceptos, sin los cuales el juda\u00edsmo rab\u00ednico no tiene significado, son tan definidos y abarcadores que es tonto negarles el t\u00edtulo de teolog\u00eda. En el siguiente bosquejo pasaremos por alto los elementos que tiene en com\u00fan con el cristianismo. Para mayor claridad haremos una distinci\u00f3n entre los elementos precristianos y los que surgieron despu\u00e9s del 70 d.C.<\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\">\n<li><em>Elementos precristianos del juda\u00edsmo<\/em>.<\/li>\n<li><em>El jud\u00edo<\/em>. No hay evidencia de que se entendiese la ense\u00f1anza del AT sobre el \u00abremanente\u00bb, esto es, de que \u00abno todos los que descienden de Israel son israelitas\u00bb (Ro. 9:6). Aunque los pros\u00e9litos eran bienvenidos, a menos que la presi\u00f3n exterior hiciera su aceptaci\u00f3n indeseable, es claro que \u00e9tnicamente el jud\u00edo era considerado como teniendo una posici\u00f3n permanente y privilegiada.<\/li>\n<li><em>La Torah<\/em>. Los cinco libros de Mois\u00e9s, o la Torah (que debe traducirse Instrucci\u00f3n y no Ley), se consideraba como la revelaci\u00f3n final y perfecta de Dios. Los Profetas eran nada m\u00e1s que un comentario de la Torah a causa de los pecados de los hombres. Aunque todo el AT tiene autoridad que no puede someterse a duda, la inspiraci\u00f3n de la Torah siempre fue colocada en un lugar m\u00e1s alto que la de los Profetas y los Escritos. Muchos la consideraron como s\u00f3lo una copia terrenal de alg\u00fan original en el cielo, que exist\u00eda antes de la creaci\u00f3n y que fue el agente de ella, y para la cual el hombre fue creado. Estos avances eran esfuerzos deliberados por hacer de la Torah un contrapeso a la persona de Jes\u00fas.<\/li>\n<li><em>La ley oral<\/em>. A la Torah escrita (<em>t\u00f4r\u0101h \u0161ebi\u1e35\u1e6f\u0101\u1e07<\/em>) se a\u00f1adi\u00f3 la Torah oral (<em>t\u00f4r\u0101h \u0161eb\u04d9\u02bfalpe<\/em>). En su origen esta fue la aplicaci\u00f3n rab\u00ednica de la ley de Mois\u00e9s y de algunas costumbres de antig\u00fcedad memorial (p. ej., el lavamiento de las manos) para la vida diaria. Antes de 70 d.C., \u00e9sta era s\u00f3lo una de las interpretaciones rivales (cf. la de la secta de Qumr\u00e1n), y f\u00e1cilmente podemos entender por qu\u00e9 los rabinos afirmaban que hab\u00eda sido trasmitida desde Mois\u00e9s, quien la promulgara en el Sina\u00ed. Despu\u00e9s del triunfo del rabinismo, esta tradici\u00f3n hizo imposible cualquier cambio mayor, aun cuando se hubiera deseado. El concepto b\u00e1sico era que dado que Dios hab\u00eda revelado su voluntad en sus leyes, era posible deducir de ellas un c\u00f3digo legal que abarcara toda la vida. De esto se decid\u00eda que el estudio de la Torah era el <em>Summum Bonum<\/em> del hombre. El proceso era: (a) el descubrimiento de los mandamientos entregados\u2014se afirma que hay 613: 248 positivos, 365 negativos; (b) la protecci\u00f3n de estos mandamientos por medio de confeccionar otros nuevos que garantizaran que se guardar\u00edan\u2014esto se conoce como \u00abhaciendo un cerco alrededor de la Torah\u00bb; (e) la aplicaci\u00f3n de estas leyes ampliadas a todas las esferas imaginables y posibles de la vida.<\/li>\n<li><em>El Mes\u00edas<\/em>. Aunque los conceptos del Mes\u00edas eran bastante variados, se concordaba en general que su obra ser\u00eda sobre todo establecer el reino de Dios por medio de hacer que la ley se cumpliera perfectamente. Primero, se pensaba que \u00e9l modificar\u00eda la ley, pero esta idea fue desechada gradualmente, cuando los rabinos encararon la ense\u00f1anza cristiana sobre el Cristo y la ley.<\/li>\n<li><em>La resurrecci\u00f3n<\/em>. La ense\u00f1anza de la resurrecci\u00f3n se aceptaba. Se hac\u00eda una distinci\u00f3n clara entre el <em>\u02bf\u00f4l\u0101m hazeh<\/em> (\u00abeste siglo\u00bb) y el <em>\u02bf\u00f4l\u0101m hab\u0101\u02be<\/em> (\u00abEl siglo venidero\u00bb). Los d\u00edas del Mes\u00edas se consideraban cortos y como una conjunci\u00f3n entre estas dos \u00e9pocas, sin haber acuerdo en cuanto a d\u00f3nde pertenec\u00edan. En todo caso, el <em>\u02bf\u00f4l\u0101m hab\u0101\u02be<\/em> es terrenal, no celestial. Con pocas excepciones hab\u00eda poco temor del juicio divino, sino que se aceptaba el aforismo \u00abtodo Israel tiene parte en el mundo venidero\u00bb.<\/li>\n<li><em>Desarrollos desde<\/em> 70 d.C. Los primeros esfuerzos de los rabinos fueron crear un cuerpo monol\u00edtico para poder defender el juda\u00edsmo. Por un lado, sacaron a todo elemento disidente, desaprobaron la especulaci\u00f3n gn\u00f3stica y redujeron el \u00e1rea de libertad personal. Por el otro, transformaron tanto ciertas \u00e1reas b\u00e1sicas del pensamiento jud\u00edo para que la aceptaci\u00f3n de Jes\u00fas como Mes\u00edas y Salvador fuese imposible.<\/li>\n<li><em>Uniformidad<\/em>. Las amargas disputas entre la Escuela de Hillel y Shammai hab\u00edan terminado y el proceso de cubrir toda la vida por las deducciones sacadas de la Torah estaba tan avanzado que ca. 200 el rabino Yehuda ha-Nazi fue capaz de codificar la ley oral y reducirla a un escrito que se conoce como el Mishnah (v\u00e9ase). El proceso fue continuado en la Gemara\u2014virtualmente compilada en 500\u2014en la que los puntos que se dejaron abiertos o que no se trataron en la Mishnah se discut\u00edan y se defin\u00edan. La Mishnah junto con la Gemara forman el Talmud (v\u00e9ase). Pero no s\u00f3lo se dej\u00f3 como algo fijo la ley que controlaba la vida (la <em>h\u0103l\u0101\u1e35\u0101h<\/em>). Tambi\u00e9n el aspecto devocional del estudio b\u00edblico fue forzado a ciertos moldes r\u00edgidos por la posici\u00f3n autoritativa que se le diera a la Midrashim con su exposici\u00f3n edificante (<em>\u02beagg\u0101d\u0101h<\/em>) de los diversos libros del AT.<\/li>\n<li><em>La doctrina de Dios<\/em>. Al ser encarados con la doctrina cristiana de la Trinidad, los rabinos transformaron la doctrina monote\u00edsta del AT en un monismo que excluye cualquier divisi\u00f3n en la deidad y a un transcendentalismo que hace imposible la encarnaci\u00f3n. En forma gradual Dios lleg\u00f3 a ser un principio filos\u00f3fico, el incognoscible.<\/li>\n<li><em>La doctrina del hombre<\/em>. La ca\u00edda no se tom\u00f3 en serio; da\u00f1\u00f3 pero no arruin\u00f3 la <em>imago Dei<\/em> en el hombre. El que Dios diera la Torah fue un acto de gracia de su parte; pero habi\u00e9ndola recibido, el hombre puede y debe hacer uso de ella para su propia salvaci\u00f3n. As\u00ed, la encarnaci\u00f3n es innecesaria.<\/li>\n<li><em>Pecado, sacrificio y mediaci\u00f3n<\/em>. Ya antes del 70 d.C. el farise\u00edsmo tend\u00eda a considerar, a causa de su \u00e9nfasis en que el individuo deb\u00eda guardar la Torah, el culto como de importancia secundaria; tanto en \u00e9nfasis en la letra de la ley como su exaltaci\u00f3n por sobre el culto, hicieron que el pecado fuese subestimado. Esta tendencia vino a ser del todo dominante una vez que el templo fue destruido. El pecado vino a ser considerado como enteramente un asunto que s\u00f3lo ten\u00eda que ver con las acciones, no los motivos. Por todo ello, la liturgia de la sinagoga para el d\u00eda de la Expiaci\u00f3n muestra claramente que el juda\u00edsmo jam\u00e1s perdi\u00f3 el sentimiento de la necesidad de la gracia de Dios para el perd\u00f3n del pecado. El que ya no hubiese sacrificio (v\u00e9ase), el decreciente sentido de pecado y el \u00e9nfasis cristiano en Jes\u00fas como Mediador entre Dios y los hombres, llev\u00f3 a que se negase por completo la necesidad de un mediador, con excepci\u00f3n de los chasidim.<\/li>\n<li><em>M\u00e9ritos<\/em>. Para los fariseos la expresi\u00f3n suprema del estudio de la ley era dar limosna. Ya en el per\u00edodo del NT el t\u00e9rmino \u00abjusticia\u00bb tom\u00f3 el sentido t\u00e9cnico de limosna (<em>\u1e63\u04d9\u1e0f\u0101q\u0101h<\/em>; griego <em>dikaiosun\u0113<\/em>), v\u00e9ase Mt. 6:1. Esto es equivalente a decir que la religi\u00f3n es primariamente un asunto de acciones, no del estado de la mente hacia Dios, y estas acciones se dirigen m\u00e1s hacia los hombres que hacia Dios. Se daba por sentado que estas acciones ser\u00edan apropiadamente recompensadas por Dios, sea ahora o en el futuro. El amontonamiento de estas acciones creaban m\u00e9rito del que nuestro hijo pod\u00eda aprovechar. En forma similar, el m\u00e9rito de los Padres era la fuente de gran ayuda para todas las generaciones del juda\u00edsmo.<\/li>\n<li>Refrenamiento del legalismo. A pesar del bosquejo reci\u00e9n dado, el juda\u00edsmo jam\u00e1s fue puramente legalista, tal como a menudo se cree. Hay dos razones principales para esto.<\/li>\n<li><em>Motivo<\/em>. Aunque la Torah consiste en mandamientos que deben ser obedecidos y Dios es justo para recompensar su observancia, los rabinos constantemente subrayaron que nuestras acciones deben tener la motivaci\u00f3n correcta (<em>kaww\u0101n\u0101h<\/em>) y que deben ser efectuadas a causa de ellas mismas (<em>li\u0161m\u0101h<\/em>), y no por la recompensa que podr\u00edan traer. De hecho, para ellos el amor de Dios era el verdadero motivo, por la gracia que \u00e9l hab\u00eda mostrado en escoger a Israel y en darles la Torah\u2014lo \u00faltimo se consideraba el acto supremo de gracia.<\/li>\n<li><em>Misticismo<\/em>. Un misticismo de una variedad no-pante\u00edsta ha jugado un amplio papel en todo tiempo dentro del juda\u00edsmo. Mucho de ello se deb\u00eda al esfuerzo de querer conocer a Dios m\u00e1s de cerca de lo que era posible por medio de la interpretaci\u00f3n normal de la Torah. La expresi\u00f3n m\u00e1s conocida de este movimiento fue el kabalismo con el <em>Zohar<\/em> como su obra de arte. Contrario a una idea muy expandida, el kabalismo nada tiene que ver con la magia, excepto de que aquel que conoce a Dios mejor tendr\u00e1 m\u00e1s poder sobre la naturaleza. M\u00e1s importante aun fue el movimiento chas\u00eddico del siglo diecinueve, el cual se preocup\u00f3 mas de un servicio m\u00e1s interno de Dios que en un conocimiento de \u00e9l. La mayor parte del juda\u00edsmo moderno ha sido influenciado por \u00e9l.<\/li>\n<li>Corrientes modernas del juda\u00edsmo. El que los jud\u00edos fueran confinados a ciertas calles y lugares (<em>ghettos<\/em>) especiales y el que fueran excluidos de la vida normal significa que en Europa Occidental las influencias del renacimientos y el pensamiento moderno no lleg\u00f3 a ellos, con pocas excepciones, hasta m\u00e1s o menos el tiempo de la revoluci\u00f3n francesa, y mucho m\u00e1s tarde en Europa oriental y las tierras musulmanes. El choque fue demasiado grande para el juda\u00edsmo, y no pudo adaptarse. Donde ha sobrevivido como una fe viva y no simplemente como una forma de vida, ha sido al precio de darle la espalda al mundo moderno.<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\">La masa de los jud\u00edos religiosos se han acomodado en mayor o menor proporci\u00f3n al mundo donde viven. El jud\u00edo conservador dej\u00f3 de lado aquellos mandamientos que parec\u00eda que hab\u00edan perdido su significado. El jud\u00edo reformado (\u00abliberal\u00bb en Inglaterra) coloca a los profetas antes que la Torah, y s\u00f3lo retiene las costumbres del pasado que \u00e9l puede racionalizar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es posible que la mayor\u00eda de los jud\u00edos sean efectivamente ateos, sea que se relacionen con la sinagoga o no. El gran sustituto de la religi\u00f3n jud\u00eda ha sido para ellos el nacionalismo (zionismo), y esto ha influenciado aun a muchos que se piensan religiosos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">BIBLIOGRAF\u00cdA<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">JewEnc<\/a><\/em>; G.F. Moore, <em>Judaism<\/em> (3 vols.); C.G. Montefiori y H. Loewe, <em>A Rabinic Anthology<\/em>; A. Cohen, <em>Everyman\u2019s Talmud<\/em>; A. Lukyn Williams, <em>The Doctrines of Modern Judaism Considered<\/em>; J. Jocz, <em>The Jewish People and Jesus Christ<\/em>; G.G. Schalom, <em>Major Trends in Jewish Mysticism<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">H.L. Ellison<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\"><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><em>JewEnc <\/em><\/a><em>Jewish Encyclopaedia<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\"><\/a>Harrison, E. F., Bromiley, G. W., &amp; Henry, C. F. H. (2006). <em>Diccionario de Teologi\u0301a<\/em> (337). Grand Rapids, MI: Libros Desafi\u0301o.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Teolog\u00eda<\/b><\/p>\n<p><p style='text-align:justify;'><span ><\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>I. Definici\u00f3n<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>El juda\u00edsmo es la religi\u00f3n de los jud\u00edos en contraste con la del AT. En cualquier estudio completo de esta religi\u00f3n ser\u00eda natural comenzar con el llamamiento de Abraham, pero solamente como introducci\u00f3n. Debe considerarse que el juda\u00edsmo empez\u00f3 con el exilio babil\u00f3nico, pero para el per\u00edodo que cubre hasta 70 d.C. es mejor reservar el t\u00e9rmino para los elementos que son modificaciones o ampliaciones de conceptos veterotestamentarios. Frecuentemente encontramos en las obras escritas en alem\u00e1n la enga\u00f1osa expresi\u00f3n \u201cjuda\u00edsmo tard\u00edo\u201d para la religi\u00f3n jud\u00eda en la \u00e9poca de Cristo. Se deriva de la teor\u00eda de que el c\u00f3digo sacerdotal y la historia que se registran en el hexateuco son ex\u00edlicos o posex\u00edlicos, y que ellos constituyen el verdadero comienzo del juda\u00edsmo.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Pero es mejor considerar que el juda\u00edsmo comenz\u00f3 a existir plenamente s\u00f3lo despu\u00e9s de la destrucci\u00f3n del templo en 70 d.C., y, excepto cuando tratamos fen\u00f3menos que continuaron despu\u00e9s de dicha cat\u00e1strofe, emplear el t\u00e9rmino religi\u00f3n intertestamentaria para el per\u00edodo comprendido entre Esdras y Cristo. Una raz\u00f3n importante para ello es que si bien el cristianismo primitivo no rechaz\u00f3 o ignor\u00f3 todos los acontecimientos hist\u00f3ricos en los cuatro siglos que siguieron a Esdras, dio las espaldas precisamente a ese elemento en el juda\u00edsmo, vale decir su actitud con respecto a la ley y la manera de interpretarla, que la separ\u00f3 del cristianismo y el AT.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>El juda\u00edsmo alcanz\u00f3 su pleno desarrollo alrededor del 500 d.C., e. d. aproximadamente al mismo tiempo que el cristianismo cat\u00f3lico; y al igual que su religi\u00f3n hermana, ha crecido y se ha ido modificando desde entonces. Este art\u00edculo, sin embargo, raramente va m\u00e1s all\u00e1 del 200 d.C., \u00e9poca en que los conceptos principales del judaismo quedaron claros por haberse completado la Misn\u00e1. Para per\u00edodos posteriores debe el lector recurrir a art\u00edculos sobre el juda\u00edsmo en <etiqueta id=\"#_ftn669\" name=\"_ftnref669\" title=\"\"><i>ERE<\/i><\/etiqueta>, <etiqueta id=\"#_ftn670\" name=\"_ftnref670\" title=\"\"><i>JewE<\/i><\/etiqueta>, <etiqueta id=\"#_ftn671\" name=\"_ftnref671\" title=\"\"><i>EJ<\/i><\/etiqueta>, etc.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>II. El auge del juda\u00edsmo<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>El juda\u00edsmo result\u00f3 inevitable por la reforma de Jos\u00edas, que lleg\u00f3 a su punto culminante en 621 a.C. La restricci\u00f3n del sacrificio leg\u00edtimo al templo en Jerusal\u00e9n inevitablemente signific\u00f3 que la religi\u00f3n de muchos lleg\u00f3 a divorciarse cada vez m\u00e1s del santuario y el sacrificio. Esta tendencia se vio poderosamente reforzada por el exilio babil\u00f3nico, en especial por cuanto la investigaci\u00f3n moderna sugiere que el impacto del juicio divino fue demasiado aplastante para que los cultos formales sin sacrificio se hubieran desarrollado en el exilio.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>El exilio fue una \u00e9poca de espera de la restauraci\u00f3n; la negativa de la mayor\u00eda a retornar en 538 a.C. hizo necesaria una modificaci\u00f3n de su religi\u00f3n, para que pudieran sobrevivir como jud\u00edos. No bastaba elaborar un culto sin sacrificios (esto parece haber llegado posteriormente, en su expresi\u00f3n oficial y formulada); se necesitaba un nuevo enfoque vital divorciado de los santuarios. Esto se encontr\u00f3 en la Tor\u00e1 o ley de Mois\u00e9s, que se interpret\u00f3 menos como c\u00f3digo legal que como conjunto de principios que pod\u00eda y deb\u00eda aplicarse a cada aspecto de la vida, y que obligaba a todos los que deseaban ser conocidos como jud\u00edos (Tor\u00e1 significa m\u00e1s bien \u201cinstrucci\u00f3n\u201d que \u201cley\u201d). Esdras fue el verdadero \u201cpadre del juda\u00edsmo\u201d, porque retorn\u00f3 de Babilonia a introducir y hacer cumplir, no una nueva ley, sino una nueva manera de guardar la antigua.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>En los siglos siguientes vemos que se opusieron decididamente a la pol\u00edtica de Esdras los sacerdotes m\u00e1s ricos y otros, quienes para la \u00e9poca de Ant\u00edoco Ep\u00edfanes (175\u2013163 a.C.) eran los jefes de los helenizantes. La mayor parte del pueblo com\u00fan (<\/span><span style=''>&#723;am h&#257;-\u2019&#257;re&#7779;<\/span><span lang=ES style=''>) trat\u00f3 de evadir todo lo que no fuera el claro significado de la Tor\u00e1. En la di\u00e1spora occidental hubo una creciente asimilaci\u00f3n a los modos de pensar griegos, ayudada por la interpretaci\u00f3n aleg\u00f3rica de la Escritura, que era corriente en esos d\u00edas.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>La pr\u00f3xima etapa en la formaci\u00f3n del juda\u00edsmo fue la helenizaci\u00f3n de los principales sacerdotes de Jerusal\u00e9n, y la posterior degeneraci\u00f3n de los victoriosos reyes-sacerdotes asmoneos (especialmente Alejandro Janeo). Para los piadosos, el culto en el templo se convirti\u00f3 en un deber m\u00e1s que en motivo de gozo. Aunque parecer\u00eda que los hombres del pacto de Qumr\u00e1n volvieron sus espaldas al templo, hasta que Dios lo purificara de sus malos sacerdotes, los *fariseos exaltaron la sinagoga como medio principal de adoraci\u00f3n a Dios y de descubrimiento de su voluntad por medio del estudio de la Tor\u00e1. Como resultado, ya en la \u00e9poca de Cristo, hubo cientos de sinagogas en Jerusal\u00e9n solamente.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Aunque la destrucci\u00f3n del templo en 70 d.C. fue un golpe para los fariseos y sus admiradores, estaban preparados para ella por su frecuente profanaci\u00f3n, de diferentes maneras, desde los tiempos de Ant\u00edoco Ep\u00edfanes en adelante, y su religi\u00f3n centrada en la sinagoga pudo adaptarse a las nuevas condiciones muy r\u00e1pidamente, en especial desde el momento en que se hab\u00eda destruido o reducido a la impotencia a los otros grupos religiosos. Alrededor del 90 d.C. los l\u00edderes fariseos, los rabinos, se sintieron lo suficientemente fuertes como para excluir a los que consideraban herejes (los <\/span><span style=''>m&#305;&#770;n&#305;&#770;m<\/span><span lang=ES style=''>), incluidos los cristianos hebreos, de la sinagoga. Por el a\u00f1o 200 d.C., despu\u00e9s de una denodada lucha, obligaron a los <\/span><span style=' '>&#723;am h&#257;-\u2019&#257;re&#7779;<\/span><span lang=ES style=''> a aceptar estas condiciones si quer\u00edan ser considerados jud\u00edos. A partir de entonces, hasta la \u00e9poca en que el juda\u00edsmo comenz\u00f3 a sentir la influencia del pensamiento moderno, los t\u00e9rminos jud\u00edo y juda\u00edsmo normativo, rab\u00ednico, ortodoxo, o tradicional, han sido esencialmente sin\u00f3nimos.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Debemos notar que aunque los fariseos fueron siempre un grupo minoritario, nada deber\u00eda sorprendernos acerca de su triunfo. Aun cuando a menudo eran impopulares, se consideraba que sus puntos de vista constitu\u00edan la adaptaci\u00f3n m\u00e1s l\u00f3gica del AT a la escena posex\u00edlica, y llegaron a ser propiedad com\u00fan por medio de su h\u00e1bil uso de la sinagoga.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>III. Las doctrinas del juda\u00edsmo<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Debe resultar claro al estudioso del NT que por dura que haya sido la lucha entre Cristo y Pablo por un lado, y sus principales opositores por el otro, la zona del campo de batalla estaba estrictamente delimitada. Ambos lados aceptaban las mismas Escrituras (a diferencia de los saduceos) y superficialmente, por lo menos, las interpretaban de manera bastante similar. Desde hace bastante tiempo se ha reconocido una profunda similitud entre las ense\u00f1anzas de Cristo y las de los primitivos rabinos, y el descubrimiento de los <etiqueta id=\"#_ftn672\" name=\"_ftnref672\" title=\"\">ms(s). de Qumr\u00e1n ha acelerado el reconocimiento de que la influencia del helenismo en el NT es marginal. Por lo tanto, basta decir aqu\u00ed que buena parte de la doctrina del juda\u00edsmo no var\u00eda significativamente de la del AT<\/etiqueta>, o de la del cristianismo conservador. Podr\u00edamos suponer, por lo tanto, que en asuntos que no se mencionan aqu\u00ed no hubo diferencia esencial hasta el 500 d.C. Debemos recordar, sin embargo, que la larga lucha del juda\u00edsmo por la existencia frente al cristianismo victorioso a menudo ha producido un significativo cambio de \u00e9nfasis que disminuye la aparente zona de concordancia.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>a. Israel<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Un elemento b\u00e1sico del juda\u00edsmo es la existencia y el llamado de Israel, cuya integraci\u00f3n es fundamentalmente por nacimiento, aunque normalmente se aceptaba de buen grado al pros\u00e9lito. Se conceb\u00eda a este \u00faltimo como nacido dentro del pueblo de Dios por la circuncisi\u00f3n, el bautismo, y el sacrificio. No hay pruebas de una comprensi\u00f3n real de la doctrina veterotestamentaria del \u201cremanente\u201d. El aforismo \u201ctodo Israel tiene parte en el mundo por venir\u201d se aceptaba; normalmente se ve\u00eda la apostas\u00eda (t\u00e9rmino el\u00e1stico) como la \u00fanica barrera que imped\u00eda disfrutarlo.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Dentro de Israel todos eran hermanos. Si bien nunca se negaron las distinciones naturales de la sociedad, ante Dios la posici\u00f3n depend\u00eda del conocimiento de la Tor\u00e1 y su cumplimiento. Es por ello que en los servicios de la sinagoga las \u00fanicas condiciones para el liderazgo eran la piedad, el conocimiento, y la capacidad. Los rabinos no eran sacerdotes ni ministros, y su \u201cordenaci\u00f3n\u201d era simplemente un reconocimiento de su conocimiento de la Tor\u00e1, y de su consiguiente d\u00e9recho a actuar como jueces. Se trataba simplemente de los que conoc\u00edan lo suficientemente bien la Tor\u00e1 como para ense\u00f1arla; y el reconocimiento de varios rabinos reconocidos, o en casos excepcionales incluso el de la comunidad, bastaba para convertir a un hombre en rabino.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Se consideraba que la mujer era inferior al hombre porque se encontraba bajo la autoridad de su esposo, y no pod\u00eda llevar a cabo ciertas prescripciones de la Tor\u00e1. Pero fundamentalmente el judaismo siempre ha mantenido la verdad de Gn. 2.18 y la dignidad esencial de la mujer.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>b. La resurrecci\u00f3n<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Aunque posteriormente, bajo la influencia del cristianismo y la filosof\u00eda griega, el juda\u00edsmo iba a aceptar a rega\u00f1adientes la doctrina de la inmortalidad del alma, siempre se mantuvo lo suficientemente fiel al esp\u00edritu del AT como para considerar que la resurrecci\u00f3n corporal era necesaria para una verdadera vida despu\u00e9s de la muerte. 2 Ti. 1.10 no es una negaci\u00f3n de la esperanza judaica de la resurrecci\u00f3n, porque, a diferencia de la fe cristiana basada en la resurrecci\u00f3n de Cristo, estaba basada en las pocas indicaciones del AT, y se forj\u00f3 en la angustia espiritual com\u00fan a todos los piadosos desde la \u00e9poca de Ant\u00edoco Ep\u00edfanes.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Se hac\u00eda una clara distinci\u00f3n entre el <\/span><span style=''>&#722;ol&#257;m ha-zeh<\/span><span lang=ES style=''> (\u201ceste mundo\u201d) y el <\/span><span style=''>&#722;\u00f4l&#257;m ha-ba\u2019<\/span><span style=''> <span lang=ES>(\u201cel mundo venidero\u201d), y siempre se consider\u00f3 que este \u00faltimo (aparte de los miembros m\u00e1s helenizados de la di\u00e1spora occidental), pertenec\u00eda a esta tierra. Estaban unidos por \u201clos d\u00edas del Mes\u00edas\u201d, siempre considerados como un per\u00edodo limitado de tiempo.<\/span><\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>c. La Tor\u00e1<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Aparentemente los fariseos ocupaban una posici\u00f3n intermedia entre los saduceos, que rechazaban la autoridad (aunque no necesariamente el valor) de los libros prof\u00e9ticos, y los del pacto de Qumr\u00e1n, que les daban gran autoridad en manos de un expositor competente.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Los fariseos los consideraban comentarios divinamente inspirados de la Tor\u00e1, el Pentateuco, que para ellos era la revelaci\u00f3n final y perfecta de la voluntad de Dios. La raz\u00f3n principal por la que rechazaron a Cristo, y que le exigieran una se\u00f1al, fue que apelaba a la autoridad que se le hab\u00eda confiado a \u00e9l y no a la de Mois\u00e9s.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Los rabinos exaltaron de tal manera el papel y el valor de la Tor\u00e1 que su observancia constitu\u00eda a explicaci\u00f3n y la justificaci\u00f3n de la existencia de Israel. Fue solamente despu\u00e9s, cuando el juda\u00edsmo se vio frente a una iglesia pol\u00edticamente triunfante, que se dio a la Tor\u00e1 una posici\u00f3n c\u00f3smica y una existencia anterior a la creaci\u00f3n del mundo, de modo que pudiera tener en el juda\u00edsmo el papel que tiene Cristo en el cristianismo. Resulta f\u00e1cil comprender por qu\u00e9 Pablo, con su doctrina de la adici\u00f3n de la ley para hacer resaltar la pecaminosidad del pecado, siempre result\u00f3 odioso al judaismo ortodoxo.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>En el juda\u00edsmo, sin embargo, el Pentateuco es solamente la <\/span><span style=''>t\u00f4r\u00e2 \u0161e-bi&#7733;<sup>e<\/sup>&#7791;&#257;&#7687;<\/span><span lang=ES style=''> (la Tor\u00e1 escrita). Si el guardar la Tor\u00e1 se iba a convertir en la preocupaci\u00f3n personal de todo jud\u00edo piadoso, y si sus leyes se iban a extender para cubrir toda la vida de una persona, de modo de crear una unidad esencial dentro de Israel, ten\u00eda que haber acuerdo sobre los principios para su estudio y ex\u00e9gesis. Estos principios ya se hab\u00edan fijado probablemente en general en la \u00e9poca de Esdras. Junto con algunas costumbres de antig\u00fcedad inmemorial, p. ej. el lavado de las manos, se los atribuy\u00f3 a la tradici\u00f3n que retroced\u00eda hasta los tiempos de Mois\u00e9s en el <etiqueta id=\"#_ftn673\" name=\"_ftnref673\" title=\"\">mte. Sina\u00ed. Estos principios, y su aplicaci\u00f3n a la vida cotidiana, forman la <\/etiqueta><\/span><span style=''>t\u00f4r\u00e2 \u0161e-b<sup>e<\/sup>&#723;alpeh<\/span><span lang=ES style=''> (la Tor\u00e1 o ley oral). Tiene igual autoridad que la Tor\u00e1 escrita, porque no se puede entender esta \u00faltima correctamente sin aquella.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>La formaci\u00f3n de la Tor\u00e1 oral fue aproximadamente como sigue. Se estudi\u00f3 la Tor\u00e1 escrita para determinar los mandamientos que conten\u00eda; se calcul\u00f3 que eran 613 en total: 248 positivos y 365 negativos. Se los protegi\u00f3 entonces con la promulgaci\u00f3n de nuevas leyes, cuya observancia garantizar\u00eda el cumplimiento de los mandamientos b\u00e1sicos, lo cual se conoce como \u201ccolocar un vallado alrededor de la Tor\u00e1\u201d. Las leyes ampliadas se aplicaron por analog\u00eda a todas las esferas y posibilidades concebibles de la vida.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Si bien en un sentido nunca puede considerarse que la Tor\u00e1 oral est\u00e1 completa, porque junto con los cambios que trae aparejada la civilizaci\u00f3n siempre se presentan nuevas situaciones a las que debe aplicarse, generalmente se considera que recibi\u00f3 su forma definitiva en el Talmud, y en menor grado en los Midrasim (sing. Midr\u00e1s), exposiciones oficiales, principalmente devocionales (<\/span><span style='font-family: \"Charis SIL\"'>&#722;agg&#257;&#7695;\u00e2<\/span><span lang=ES style=''>), de los libros del AT.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>El *Talmud consta de dos partes. La Misn\u00e1 es una codificaci\u00f3n de la Tor\u00e1 oral, de la que el rab\u00ed Yehuda ha-Nasi (<etiqueta id=\"#_ftn674\" name=\"_ftnref674\" title=\"\">ca. 200 d.C.) fue el principal responsable. En contraste con la mayor parte de los Midrasim, consiste en <\/etiqueta><\/span><span style=''>h<sup>a<\/sup>l&#257;&#7733;\u00e2<\/span><span lang=ES style=''>, e. d. las leyes que gobiernan la vida, y virtualmente un comentario del aspecto legal del Pentateuco. La Gemar\u00e1 es un prolijo comentario de la Misn\u00e1. No s\u00f3lo da precisi\u00f3n a puntos no aclarados, sino que tambi\u00e9n arroja considerable luz sobre todos los aspectos del juda\u00edsmo primitivo. La versi\u00f3n babil\u00f3nica, m\u00e1s larga, fue virtualmente completada alrededor del 500 d.C., mientras que la forma palestina incompleta fue discontinuada aproximadamente un siglo antes. Es mucho m\u00e1s justo comparar el Talmud con los Padres de la iglesia que con el NT.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>d. El hombre y el cumplimiento de la Tor\u00e1<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Ser\u00eda sumamente injusto considerar al juda\u00edsmo como un simple legalismo, aunque era inevitable que este aspecto fuera preponderante. Los pasajes favoritos citados del Talmud para probar el legalismo son t\u00edpicos de todo manual que pretenda hacer una aplicaci\u00f3n casu\u00edstica de la ley a la vida. La tendencia al legalismo fue atemperada por la insistencia de los rabinos en que el cumplimiento de la Tor\u00e1 deb\u00eda ir acompa\u00f1ado de la intenci\u00f3n correcta (<\/span><span style=''>kaww&#257;n\u00e2<\/span><span lang=ES style=''>), y que deb\u00eda llevarse a cabo por s\u00ed misma (<\/span><span style=' '>li\u0161m\u00e2<\/span><span lang=ES style=' '>) y no por la recompensa que pudiera traer aparejada. Consideraban el otorgamiento de la Tor\u00e1 como un acto supremo de la gracia, y el cumplimiento de la misma deber\u00eda ser una respuesta de amor.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Un sistema as\u00ed est\u00e1 destinado a hacer resaltar nuestra medida de \u00e9xito, y no de fracaso, en el cumplimiento de la Tor\u00e1. Por ello se minimiz\u00f3 la vileza del pecado \u201crespetable\u201d y de la incapacidad del hombre de cumplir perfectamente la voluntad de Dios, tendencia que fue reforzada por la aparici\u00f3n de los sacrificios en el a\u00f1o 70 d.C. En el juda\u00edsmo no hay realmente nada comparable con la doctrina cristiana del pecado original. Es cierto que se conceb\u00eda al hombre como nacido con una mala inclinaci\u00f3n (<\/span><span style=''>y&#275;&#7779;er h&#257;-r&#257;&#723;<\/span><span lang=ES style=''>), pero esto estaba equilibrado por una igualmente innata inclinaci\u00f3n buena (<\/span><span style='font-family: \"Charis SIL\"'>y&#275;&#7779;er ha-&#7789;\u00f4&#7687;<\/span><span lang=ES style=''>), que cuando se reforzaba con el estudio de la Tor\u00e1 adquir\u00eda mayor ascendiente. Este punto de vista tan optimista del pecado y la naturaleza humana se encuentra en todo el juda\u00edsmo.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>M\u00e1s seria es la pretensi\u00f3n impl\u00edcita en cuanto a la autonom\u00eda del hombre versado en la Tor\u00e1. Aunque se acepta la completa autoridad de la Tor\u00e1 sobre el hombre, Dios deja librado al ilustrado el descubrir cu\u00e1les pueden ser las exigencias que ella le impone. Esto lleg\u00f3 a un punto tal que en el Talmud (<\/span><span style=''>Mena&#7717;o&#7791;<\/span><span lang=ES style=''> 29b) se presenta a Mois\u00e9s como incapaz de comprender la exposici\u00f3n del rab\u00ed Akiba, exposici\u00f3n en la que descubri\u00f3 cosas que Mois\u00e9s nunca hab\u00eda sospechado que estaban en sus leyes. Por otro lado, a veces se dejaron deliberadamente de lado los mandamientos directos, porque se consider\u00f3 que dicho proceder era para el bien com\u00fan. El ejemplo m\u00e1s conocido es Dt. 15.1\u20133: el ejemplo en Mr. 7.9\u201313 no se incorpor\u00f3 a la Misn\u00e1, posiblemente debido a que se reconoci\u00f3 que el reproche de Cristo era justo. Hubo una invariable tendencia a disminuir la carga de cualquier obligaci\u00f3n que aparec\u00eda como excesivamente pesada para las masas (no hay contradicci\u00f3n aqu\u00ed con Mt. 23.4; \u00a1es privilegio del hombre ilustrado utilizar este conocimiento para aliviar sus cargas!). Es probable que esta actitud de seguridad y autoconfianza como reguladores y moldeadores de la revelaci\u00f3n de la voluntad de Dios sea lo que principalmente llev\u00f3 a que Cristo hiciera a los fariseos el cargo de hipocres\u00eda (v\u00e9ase * <span style='text-transform: uppercase'>Hip\u00f3crita<\/span>, y H. L. Ellison, \u201cJesus and the Pharisees\u201d, <etiqueta id=\"#_ftn675\" name=\"_ftnref675\" title=\"\"><i>JTVI <\/i><\/etiqueta>85, 1953). A pesar de las constantes admoniciones rab\u00ednicas sobre la humildad, con harta frecuencia se ve en la literatura judaica la nota de Jn. 7.49.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Como todo el \u00e9nfasis del juda\u00edsmo estriba en el servicio de Dios por medio del cumplimiento de la Tor\u00e1, y se dedic\u00f3 toda su sutileza intelectual a descubrir el alcance total de los mandamientos divinos, poco ha sufrido el tipo de disputas teol\u00f3gicas que ha hecho estragos en el cristianismo. Siempre que el hombre aceptara la perfecta unidad y unicidad de Dios, la absoluta autoridad y el car\u00e1cter definitivo de la Tor\u00e1, y la elecci\u00f3n de Israel, si cumpl\u00eda las exigencias de la ley pod\u00eda sustentar las teor\u00edas filos\u00f3ficas y m\u00edsticas que fueran de su agrado. Esto es tan cierto que se ha afirmado correctamente que la ortopraxia, m\u00e1s bien que la ortodoxia, es el t\u00e9rmino correcto que debemos aplicar al juda\u00edsmo. El \u00fanico cisma serio que se produjo en el juda\u00edsmo entre el triunfo de la perspectiva farisaica y las tiempos modernos fue el de los cara\u00edtas (s. VIII), y el mismo giraba alrededor de los principios de interpretaci\u00f3n de la Tor\u00e1.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>El desarrollo hist\u00f3rico del juda\u00edsmo lo protegi\u00f3 bastante de la influencia griega en su etapa m\u00e1s cr\u00edtica. Como resultado ha mantenido mucho m\u00e1s equilibrio entre el individuo y la sociedad que lo que es evidente en buena parte de la pr\u00e1ctica cristiana.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>e. El *Mes\u00edas<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Aunque aqu\u00ed tenemos una amplia variedad de puntos de vista, no hay rastros en el juda\u00edsmo, hasta el a\u00f1o 200 d.C., de que existiera alg\u00fan elemento sobrenatural en el Mes\u00edas. Se trata primeramente del gran libertador de la opresi\u00f3n extranjera, y posteriormente el que hace cumplir la verdadera observancia de la Tor\u00e1. Los d\u00edas del Mes\u00edas son el nexo con el mundo venidero, pero son de duraci\u00f3n limitada. Para un resumen, v\u00e9ase J. Klausner, The Messianic Idea in Israel, 1956, parte 3.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>f. La doctrina de Dios<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Cualquier antolog\u00eda de dichos rab\u00ednicos acerca de Dios permitir\u00e1 ver r\u00e1pidamente que en la gran mayor\u00eda de los casos son fieles a las revelaciones veterotestamentarias. Difieren del concepto cristiano principalmente en los siguientes puntos. Como un mundo venidero en la tierra no envuelve un contacto tan cercano con lo Eterno como el concepto de un futuro en el cielo, existe menor preocupaci\u00f3n con lo que significa la santidad absoluta de Dios. Como hay mayor \u00e9nfasis en el servicio que en la comuni\u00f3n, excepto entre los frecuentes m\u00edsticos, pocas veces surge el problema de la \u201creconciliaci\u00f3n\u201d. De todos modos, no existe el pensamiento de que Israel necesite reconciliarse con Dios. Se descarta a priori el concepto de la encarnaci\u00f3n, ya que la distancia entre el Creador y su creaci\u00f3n es demasiado grande.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>El conflicto entre el juda\u00edsmo y la iglesia triunfante le hizo resaltar la trascendencia de Dios a tal punto que resulta pr\u00e1cticamente imposible una real inmanencia. La inmanencia que se promueve constantemente en la devoci\u00f3n jud\u00eda tiene siempre un tinte semipante\u00edstico. La unidad de Dios se defin\u00eda en t\u00e9rminos que hac\u00edan de la doctrina de la Trinidad una abominaci\u00f3n. En forma creciente se tendi\u00f3 a describir a Dios por medio de negaciones, lo que hac\u00eda imposible conocerlo, excepto a trav\u00e9s de sus obras. A pesar de ello, la base veterotestamentaria del juda\u00edsmo ha sido demasiado fuerte como para que el jud\u00edo devoto se sintiera feliz por mucho tiempo ante una posici\u00f3n de esa naturaleza, y repetidas veces ha buscado eludirla por medio del misticismo.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=';text-transform:uppercase'>Bibliograf\u00eda.<\/span><span lang=ES style=''> G. Widengren, \u201cReligi\u00f3n judeo-israelita\u201d, <i>Historia religionum<\/i>, 1973, t(t). I, pp. 223\u2013312; J. Gartenhaus, <i>A mi pueblo<\/i>, 1974; A. Steinsalt, <i>Introducci\u00f3n al Talmud<\/i>, 1985; D. Maisonneuve, <i>Par\u00e1bolas rab\u00ednicas<\/i>, 1985; W. F. Albright,<i> Jud\u00edos, su historia, su aporte a la cultura<\/i>, 1956; J. Avigdor, <i>La visi\u00f3n del juda\u00edsmo<\/i>, 1959; B. J. Bamberger, <i>La Biblia<\/i>, 1967; M. Gerber, <i>Cristianismo, juda\u00edsmo e Israel<\/i>, 1968; A. Hertzberg, <i>Juda\u00edsmo<\/i>, 1967; D. Romano, <i>Antolog\u00eda del Talmud<\/i>, 1953; S. W. Baron, <i>Historia social y religiosa del pueblo jud\u00edo<\/i>, 1968, 8 t(t).; G. Thoma, A. A. Cohen, J. Danielou, W. P. Eckert, \u201cJuda\u00edsmo\u201d, <i>Sacramentum mundi<\/i>, 1973, t(t). IV, cols. 97\u2013142; F. Spadafora, \u201cJuda\u00edsmo\u201d, <etiqueta id=\"#_ftn676\" name=\"_ftnref676\" title=\"\"><i>\u00b0EBDM<\/i><\/etiqueta>, t(t). IV, cols. 720\u2013734.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>H. Danby (tr.), <i>The Mishnah<\/i>, 1933; Epstein (<etiqueta id=\"#_ftn677\" name=\"_ftnref677\" title=\"\">eds.), <\/etiqueta><i>The Talmud<\/i>, <etiqueta id=\"#_ftn678\" name=\"_ftnref678\" title=\"\">trad. <\/etiqueta><etiqueta id=\"#_ftn679\" name=\"_ftnref679\" title=\"\">ing. en 35 t(t). 1935\u20131952; H. L. Strack, <\/etiqueta><i>Introduction to the Talmud and Midrash<\/i>, trad. ing. 1931; G. F. Moore, <i>Judaism in the First Centuries of the Christian Era<\/i>, 3 t(t). 1927, 1930; E. Sch\u00fcrer,<i> HJP<\/i>, 1, 1973; <etiqueta id=\"#_ftn680\" name=\"_ftnref680\" title=\"\"><i>SB<\/i><\/etiqueta>; C. G. Montefiore y H. Loewe, <i>A Rabbinic Anthology<\/i>, 1938; J. Parkes, <i>The Foundations of Judaism and Christianity<\/i>, 1960; R. A. Stewart, <i>Rabbinic Theology<\/i>, 1961; L. Jacobs, <i>Principles of the Jewish Faith<\/i>, 1964; S. Safrai y M. Stern (eds.), <i>The Jewish People in the First Century<\/i>, 2 e., 1974, 1976.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal align=right style='text-align:right;line-height:normal'><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><span lang=ES style='font-size:10.0pt;;color:green'>H.L.E.<\/span><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;'>Douglas, J. (2000). Nuevo diccionario Biblico : Primera Edicion. Miami: Sociedades B\u00edblicas Unidas.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico<\/b><\/p>\n<p><p style=\"text-align: justify;\">Para complementar este art\u00edculo, que fue tomado de la Enciclopedia Cat\u00f3lica de 1910, se recomienda una lectura orada de \u201cNostra Aetate\u201d del Concilio Vaticano II.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al presente el t\u00e9rmino juda\u00edsmo designa la comuni\u00f3n religiosa que sobrevivi\u00f3 la destrucci\u00f3n de la naci\u00f3n jud\u00eda por los asirios y babilonios.  Se dar\u00e1 una breve descripci\u00f3n del juda\u00edsmo entendido de esa forma bajo los siguientes encabezados:\n<\/p>\n<h2>Contenido<\/h2>\n<ul>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-1\">1 El Juda\u00edsmo antes de la Era Cristiana<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-2\">2 El Juda\u00edsmo y el Cristianismo Primitivo<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-3\">3 El Juda\u00edsmo desde el A\u00f1o 70 d.C.<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-4\">4 El Juda\u00edsmo y la Legislaci\u00f3n de la Iglesia<\/li>\n<\/ul>\n<h2>El Juda\u00edsmo antes de la Era Cristiana<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tras el regreso de Babilonia (538 a.C), Jud\u00e1 era consciente de haber heredado la religi\u00f3n del Israel pre ex\u00edlico.   Fue esa religi\u00f3n la que llev\u00f3 a los exiliados a regresar a la tierra que Yahveh prometi\u00f3 a sus antepasados, y que ahora estaban decididos a mantener en su pureza.  Del cautiverio aprendieron que, en su justicia, Dios hab\u00eda castigado sus pecados mediante la entrega de ellos en poder de las naciones paganas, como los antiguos profetas hab\u00edan anunciado en repetidas ocasiones; y que, en su amor por su pueblo elegido, el mismo Dios los hab\u00eda tra\u00eddo de nuevo, como Isa\u00edas (40-46) hab\u00eda anunciado particularmente.  De all\u00ed, naturalmente, sacaron la conclusi\u00f3n de que, a toda costa, deb\u00edan mostrarse fieles a Yahveh, a fin de evitar un castigo similar en el futuro.  La misma conclusi\u00f3n tambi\u00e9n se les prob\u00f3 de modo concluyente cuando, alg\u00fan tiempo despu\u00e9s de la finalizaci\u00f3n del Templo, Esdras les lee solemnemente en voz alta la Ley.  Esta lectura coloca claramente ante sus mentes la posici\u00f3n \u00fanica de su raza entre las naciones del mundo.  El Creador del cielo y de la tierra, en su misericordia hacia el hombre ca\u00eddo (G\u00e9nesis 1-3), hab\u00eda hecho un pacto con su padre Abraham, en virtud del cual ser\u00eda bendecida su semilla, y en su semilla todos los pueblos de la tierra (G\u00e9n. 12,18; Nehem\u00edas 9).  Desde ese tiempo hasta ahora, \u00c9l los hab\u00eda observado con celoso cuidado.  Una vez las otras naciones cayeron en la idolatr\u00eda, \u00c9l las hab\u00eda dejado arrastrarse en medio de sus ritos impuros, pero hab\u00eda tratado de manera diferente a los israelitas, a los que quer\u00eda para S\u00ed, \u00abun reino de sacerdotes y una naci\u00f3n santa\u00bb (\u00c9xodo 19,6).  Sus repetidas ca\u00eddas en la idolatr\u00eda no hab\u00edan quedado impunes, sino que manten\u00eda viva entre ellos la religi\u00f3n revelada que siempre representaba a Dios como el verdadero y adecuado objeto de su devoci\u00f3n, confianza, gratitud, de su obediencia y de servicio.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed, todas las desgracias pasadas de su raza fueron vistas claramente como tantos castigos destinados por Dios para recordarle a su pueblo ingrato la observancia de la Ley, que les asegurar\u00eda la santidad necesaria para el desempe\u00f1o intachable de su misi\u00f3n sacerdotal con el resto del mundo.  Por lo tanto, ellos se comprometieron a una renovada fidelidad a la Ley, dejando en manos de Dios el logro del glorioso d\u00eda en que toda la tierra, con Jerusal\u00e9n como su centro, reconociera y adorara a Yahveh; rompieron todos los v\u00ednculos con las naciones circundantes, y formaron una comunidad totalmente consagrada al Se\u00f1or, principalmente dedicada a la preservaci\u00f3n de su fe y culto mediante un estricto cumplimiento con todas las prescripciones rituales de la Ley.  Por un lado, esta actitud religiosa de los jud\u00edos de Judea garantizaba la preservaci\u00f3n del monote\u00edsmo entre ellos.  La historia demuestra que los persas y los macedonios respetaban su libertad religiosa e incluso en cierta medida favorec\u00edan la adoraci\u00f3n a Yahveh.  Sigue siendo cierto, sin embargo, que en la \u00e9poca de los Macabeos, los hijos de Israel escaparon de ser completamente helenizados s\u00f3lo a trav\u00e9s de su apego a la Ley.  Debido a este apego, las terribles persecuciones que sufri\u00f3 entonces confirmaron en lugar de erradicar su creencia en el Dios verdadero.  Por otro lado, el rigor con que se aplic\u00f3 la letra de la Ley dio lugar a un \u201clegalismo\u201d estrecho.  El cumplimiento meramente externo de las observancias rituales sustituy\u00f3 gradualmente las demandas superiores de conciencia; el profeta fue sustituido por el \u201cescriba\u00bb, el int\u00e9rprete casu\u00edstico de la Ley; e Israel, en su aislamiento sagrado, mir\u00f3 hacia abajo al resto de la humanidad.  Un esp\u00edritu estrecho similar anim\u00f3 a los jud\u00edos de Babilonia, ya que fue desde Babilonia que hab\u00eda llegado Esdras, \u201cun escriba diestro en la Ley de Mois\u00e9s\u201d, a revivir la Ley en Jerusal\u00e9n, y su existencia en medio de las poblaciones paganas hizo mucho m\u00e1s imperativo que se aferraran al credo y culto de Yahveh.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al parecer las cosas iban bien con la comunidad sacerdotal de Jud\u00e1, mientras dur\u00f3 la supremac\u00eda persa.  Era pol\u00edtica de los antiguos imperios asi\u00e1ticos conceder su autonom\u00eda a cada provincia, y los jud\u00edos de Judea se aprovecharon de esto para vivir de acuerdo a las exigencias de la Ley mosaica bajo la autoridad de sus sumos sacerdotes y la gu\u00eda de sus escribas.  Las ordenanzas sagradas de la Ley no eran carga para ellos, y con mucho gusto incluso aumentaron su peso mediante interpretaciones adicionales de su texto.  Pero esta feliz condici\u00f3n fue materialmente afectada bajo el gobierno de Alejandro el Grande y sus sucesores inmediatos en Siria y Egipto.  De hecho, el primer contacto de los jud\u00edos de Judea con la civilizaci\u00f3n helen\u00edstica pareci\u00f3 abrirles un \u00e1mbito m\u00e1s amplio para su influencia teocr\u00e1tica, al hacer surgir una Di\u00e1spora occidental con Alejandr\u00eda y Antioqu\u00eda como sus principales centros locales y Jerusal\u00e9n como su metr\u00f3polis.   Por mucho que los jud\u00edos que viv\u00edan entre los griegos se mezclaran con \u00e9stos para sus actividades comerciales, aprendieran la lengua griega, o incluso se familiarizaran con la filosof\u00eda helen\u00edstica, permanecieron jud\u00edos hasta la m\u00e9dula.  La Ley, seg\u00fan le\u00edda y explicada en las sinagogas locales, regul\u00f3 cada uno de sus actos, les impidi\u00f3 toda contaminaci\u00f3n con el culto id\u00f3latra, y mantuvo intactas sus tradiciones religiosas.  Respecto al credo, el culto y la moral, los jud\u00edos se sent\u00edan muy superiores a sus conciudadanos paganos, y las obras de sus principales escritores de la \u00e9poca eran principalmente de apologistas que intentaban convencer a los paganos de esta superioridad y atraerlos al servicio del \u00fanico Dios vivo. De hecho, a trav\u00e9s de este intercambio entre el juda\u00edsmo y el helenismo en el mundo greco-romano, la religi\u00f3n jud\u00eda se gan\u00f3 la lealtad de un cierto n\u00famero de hombres y mujeres gentiles, mientras que las creencias jud\u00edas en s\u00ed mismas ganaron en claridad y precisi\u00f3n a trav\u00e9s de los esfuerzos realizados para hacerlas aceptables para las mentes occidentales.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El contacto del monote\u00edsmo jud\u00edo con el polite\u00edsmo griego en suelo palestino trajo resultados mucho menos felices.  Sumos sacerdotes mundanos y ambiciosos no s\u00f3lo aceptaron all\u00ed, sino que incluso promovieron la cultura griega y el paganismo en Jerusal\u00e9n mismo; y, como ya se dijo, los gobernantes griegos de la primera \u00e9poca de los Macabeos demostraron ser perseguidores violentos del culto a Yahveh.  La cuesti\u00f3n principal que enfrentaban los jud\u00edos palestinos no era, por lo tanto, la expansi\u00f3n del juda\u00edsmo entre las naciones, sino su misma conservaci\u00f3n entre los israelitas.  No es de extra\u00f1ar, entonces, que el juda\u00edsmo asumiera all\u00ed una actitud de antagonismo directo a todo lo helen\u00edstico, que la observancia mosaica fuera gradualmente aplicada con extremo rigor, y que la ley oral, o reglas de los ancianos respecto a tales observancias, apareciera a los ojos de los jud\u00edos piadosos de Judea de no menor importancia que la Ley mosaica en s\u00ed misma.  No es de extra\u00f1ar, tambi\u00e9n, que en oposici\u00f3n a la tibieza de la Ley oral revelada por la aristocracia sacerdotal &#8212;los saduceos, como se les llamaba&#8212; surgiera en Jud\u00e1 un partido poderoso resuelto a mantener a los jud\u00edos separados a toda costa&#8212;de ah\u00ed su nombre de fariseos&#8212;de la contaminaci\u00f3n de los gentiles por el m\u00e1s escrupuloso cumplimiento, no s\u00f3lo con la Ley de Mois\u00e9s, sino tambi\u00e9n con las \u00abtradiciones de los ancianos\u00bb.  El primero de estos partidos estaba interesado principalmente en el mantenimiento de su condici\u00f3n actual en pol\u00edtica y esc\u00e9ptico respecto a importantes creencias o expectativas de la \u00e9poca tales como la existencia de los \u00e1ngeles, la resurrecci\u00f3n de los muertos, la referencia de la ley oral a Mois\u00e9s, y la redenci\u00f3n futura de Israel.  El \u00faltimo partido sosten\u00eda en\u00e9rgicamente estas posiciones.  Su ala extrema se compon\u00eda de zelotes siempre dispuestos a recibir a cualquier falso Mes\u00edas que prometiera la liberaci\u00f3n del odiado yugo extranjero; mientras que su base se preparaba seriamente mediante las \u00abobras de la Ley\u201d para la Edad Mesi\u00e1nica descrita variamente por los antiguos profetas, los escritos apocal\u00edpticos y los Salmos ap\u00f3crifos de la \u00e9poca, y generalmente esperada como una \u00e9poca de felicidad terrenal y de justicia legal en el Reino de Dios.   El surgimiento de los esenios tambi\u00e9n se atribuye a este per\u00edodo.\n<\/p>\n<h2>El Juda\u00edsmo y el Cristianismo Primitivo<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al comienzo de nuestra era el juda\u00edsmo estaba en su aspecto externo completamente preparado para el advenimiento del Reino de Dios.  Su gran centro era Jerusal\u00e9n, la \u00abCiudad Santa\u00bb, a donde acud\u00edan en cientos de miles jud\u00edos de cada parte del mundo, deseosos de celebrar las fiestas anuales en la \u00abCiudad del Gran Rey\u00bb.  A los ojos de todos ellos el Templo era la digna Casa del Se\u00f1or, tanto por la magnificencia de su estructura y por el maravilloso nombramiento de su servicio.  El sacerdocio jud\u00edo no era s\u00f3lo numeroso, sino tambi\u00e9n el m\u00e1s exacto en el ofrecimiento del sacrificio diario, semanal, mensual y otros, que era su privilegio realizar ante Yahveh.   El sumo sacerdote, una persona muy sagrada, estaba a la cabeza de la jerarqu\u00eda, y actuaba como \u00e1rbitro final de todas las controversias religiosas.  El Sanedr\u00edn de Jerusal\u00e9n, o tribunal supremo del juda\u00edsmo, observaba celosamente por el cumplimiento estricto de la Ley y emit\u00eda decretos que eran obedecidos f\u00e1cilmente por los jud\u00edos dispersos por todo el mundo.  En Tierra Santa, y a lo largo y ancho m\u00e1s all\u00e1 de sus fronteras, adem\u00e1s de los Sanedrines locales hab\u00eda sinagogas que facilitaban las necesidades religiosas y educativas ordinarias de la poblaci\u00f3n, y que estaban armados con el poder de la excomuni\u00f3n contra los infractores de la Ley oral y escrita.  Una clase erudita, la de los escribas, no s\u00f3lo le\u00eda e interpretaba el texto de la Ley en las reuniones de la sinagoga, sino que proclamaba diligentemente las \u00abtradiciones de los ancianos\u00bb, cuya colecci\u00f3n formaba un \u00abmuro a la Ley\u00bb, pues quien las observara estaba seguro de no transgredir de ning\u00fan modo contra la Ley misma.  La consigna del juda\u00edsmo fue la justicia legal, y su consecuci\u00f3n por la separaci\u00f3n de los gentiles y los pecadores, por purificaciones,  ayunos, limosnas, etc.; en una palabra la preocupaci\u00f3n de todo jud\u00edo piadoso dondequiera se encontrase era el cumplimiento de las normas tradicionales que aplicaban la Ley a todas y cada una de las ocupaciones de la vida y a todas las circunstancias imaginables.   Evidentemente, los fariseos y los escribas que pertenec\u00edan a su partido hab\u00edan generalmente obtenido la victoria.   En Palestina, en particular, las personas segu\u00edan ciegamente a sus l\u00edderes, confiados en que el actual r\u00e9gimen de la Roma pagana pronto llegar\u00eda a su fin con la aparici\u00f3n del Mes\u00edas, esperado como un libertador poderoso de los fieles \u00abhijos del reino\u00bb.  Mientras tanto, correspond\u00eda a los hijos de Abraham emular la \u00abjusticia de los escribas y los fariseos\u201d con la que asegurar\u00edan el ingreso al imperio mesi\u00e1nico mundial, del cual Jerusal\u00e9n ser\u00eda la capital, y del que todos los miembros jud\u00edos ser\u00edan superiores tanto en las cosas temporales como en las espirituales al resto del mundo, quienes entonces se unir\u00edan a la adoraci\u00f3n del \u00fanico Dios verdadero.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En realidad, los jud\u00edos estaban muy poco preparados para el cumplimiento de las promesas que el Todopoderoso le hab\u00eda hecho a su raza en repetidas ocasiones.  Esto les fue mostrado por primera vez cuando se oy\u00f3 en el desierto de Jud\u00e1 una voz, la de Juan, el hijo de Zacar\u00edas y el heraldo del Mes\u00edas.  Convoc\u00f3 a todos los jud\u00edos, con muy poco \u00e9xito, a un verdadero dolor por el pecado, el cual era de hecho ajeno a su coraz\u00f3n, pero el \u00fanico que pod\u00eda, a pesar de su t\u00edtulo de \u00abhijos de Abraham\u201d, adaptarlos para el Reino inminente.   Esto les fue mostrado luego por Jes\u00fas, el Mes\u00edas mismo, quien al mismo comienzo de su vida p\u00fablica les repiti\u00f3 la llamada de Juan al arrepentimiento (Marcos 1,15), y quien a lo largo de su ministerio trat\u00f3 de corregir los errores del juda\u00edsmo de la \u00e9poca sobre el reino que hab\u00eda venido a fundar entre los hombres.  Con autoridad verdaderamente divina, orden\u00f3 a sus oyentes que, si quer\u00edan entrar a ese Reino, no estuviesen satisfechos con la justicia externa de los escribas y los fariseos, sino que aspiraran a la perfecci\u00f3n interior que s\u00f3lo podr\u00eda levantar la naturaleza moral de los hombres y hacerlos dignos adoradores de su Padre celestial.   Declar\u00f3 claramente que el Reino de Dios hab\u00eda llegado sobre sus contempor\u00e1neos, ya que Satan\u00e1s, el enemigo de Dios y del hombre, hab\u00eda sido, a sus ojos, arrojado por \u00c9l y por sus disc\u00edpulos escogidos (Mc. 12,20; Lucas 10,18).   El reino que los jud\u00edos deb\u00edan esperar era el Reino de Dios en su modesto, secreto, y por as\u00ed decirlo, insignificante origen. Como todos los seres vivos, est\u00e1 sujeto a las leyes del crecimiento org\u00e1nico y por lo tanto su cultivo y desarrollo temprano no atrae mucha atenci\u00f3n, pero no es as\u00ed con su expansi\u00f3n ulterior, ya que est\u00e1 destinado a impregnar y transformar el mundo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este reino es, en efecto, rechazado por los que tuvieron la primera opci\u00f3n a su posesi\u00f3n y al parecer fueron los mejor calificados para entrar en \u00e9l; pero ser\u00e1n admitidos todos aquellos, tanto jud\u00edos como gentiles, que acepten sinceramente la invitaci\u00f3n del Evangelio.   Este es realmente un nuevo Reino de Dios que ser\u00e1 transferido a una nueva naci\u00f3n y ser\u00e1 regido por un nuevo grupo de gobernantes, aunque no es menos cierta la continuaci\u00f3n del Reino de Dios bajo la antigua alianza.   Una vez que se organice este reino en la tierra, su Rey, el verdadero hijo y Se\u00f1or de David, se marcha a un pa\u00eds lejano, confiando en sus representantes el ser m\u00e1s fieles que los dirigentes del antiguo reino.  Al regreso del rey, el reino de la gracia ser\u00e1 transformado en un reino de gloria.   La duraci\u00f3n del reino en la tierra sobrevivir\u00e1 a la ruina de la Ciudad Santa y de su Templo; ser\u00e1 coextensivo con la predicaci\u00f3n del Evangelio a todas las naciones, y esto, cuando se logre, ser\u00e1 el signo de la cercan\u00eda del reino de la gloria.  Al describir as\u00ed el Reino de Dios, Jes\u00fas trat\u00f3 justamente como vanas las esperanzas de sus contempor\u00e1neos jud\u00edos de convertirse en los amos del mundo en caso de un conflicto con Roma; tambi\u00e9n anul\u00f3 el tejido de legalismo que sus dirigentes consideraban ser\u00eda perpetuado en el Reino Mesi\u00e1nico, pero que en realidad deb\u00edan haber considerado como in\u00fatil o positivamente perjudicial, ahora que hab\u00eda llegado el tiempo de extender \u201cla salvaci\u00f3n fuera de los jud\u00edos\u201d a las naciones en general; claramente, los sacrificios legales y ordenanzas ya no ten\u00eda ninguna raz\u00f3n de ser, ya que hab\u00edan sido instituidos para impedir que Israel abandonara al Dios verdadero, y dado que el monote\u00edsmo se encontraba firmemente establecido en Israel; claramente, tambi\u00e9n, las \u00abtradiciones de los ancianos\u00bb no deb\u00edan tolerarse por m\u00e1s tiempo, ya que hab\u00edan paulatinamente conducido a los jud\u00edos a ignorar algunos de los preceptos m\u00e1s esenciales de la ley moral consagrada en el Dec\u00e1logo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jes\u00fas no vino para destruir la Ley o los Profetas, es decir, los escritos sagrados que \u00c9l, no menos que sus contempor\u00e1neos jud\u00edos, claramente reconoc\u00edan como inspirados por el Esp\u00edritu Santo; por el contrario, su misi\u00f3n fue garantizar su cumplimiento.   De hecho, habr\u00eda destruido la Ley si se hubiese aliado con los escribas y fariseos, quienes hab\u00edan levantado un cerco a la Ley, que en realidad invadi\u00f3 el territorio sagrado de la Ley misma, pero \u00e9l la cumpli\u00f3 al proclamar la nueva ley del amor perfecto de Dios y el hombre, con el que se completaban todos los preceptos de la Ley antigua.   Una vez m\u00e1s, habr\u00eda destruido los profetas, si como los mismos escribas y fariseos, se hubiese dibujado una imagen del reino de Dios y del Mes\u00edas de Dios \u00fanicamente por medio de las caracter\u00edsticas gloriosas contenidas en los escritos prof\u00e9ticos; pero cumpli\u00f3 dibujando una imagen que evocaba tanto los esbozos gloriosos como los no gloriosos de los antiguos profetas, colocando ambos en su justo orden y perspectiva.  El Reino de Dios, seg\u00fan descrito y fundado por Jes\u00fas, tiene un nombre hist\u00f3rico:  es la Iglesia cristiana, que fue capaz de impregnar silenciosamente el Imperio Romano, que ha sobrevivido a la ruina del Templo jud\u00edo y su culto, y que, en el curso de los siglos, ha extendido a los confines del mundo el conocimiento y la adoraci\u00f3n del Dios de Abraham, mientras que el juda\u00edsmo se ha mantenido como la higuera est\u00e9ril que Jes\u00fas conden\u00f3 durante su vida mortal.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Muerte y Resurrecci\u00f3n de Jesucristo cumpli\u00f3 los antiguos tipos y profec\u00edas acerca de \u00c9l (cf. Lc. 24,26-27), y el otorgamiento visible del Esp\u00edritu Santo sobre sus disc\u00edpulos reunidos el d\u00eda de Pentecost\u00e9s les dio la luz para lograr este cumplimiento (Hechos de los Ap\u00f3stoles|Hechos]] 3,15) y el valor para proclamarlo incluso en la audiencia de las autoridades jud\u00edas que pensaban que con el estigma de la Cruz hab\u00edan puesto fin para siempre a las pretensiones mesi\u00e1nicas del Nazareno.  Desde ese momento la Iglesia que Jes\u00fas hab\u00eda organizado en silencio durante su vida mortal, con Pedro como cabeza y los dem\u00e1s Ap\u00f3stoles como sus compa\u00f1eros de gobierno, tom\u00f3 la actitud independiente que ha mantenido desde entonces.   Conscientes de su misi\u00f3n divina, sus l\u00edderes valientemente acusaron a los dirigentes jud\u00edos de la muerte de Jes\u00fas, y libremente \u00abense\u00f1aron y predicaron a Jesucristo\u201d, haciendo caso omiso de las amenazas e interdictos de los hombres a quienes consideraban como en una loca revuelta contra Dios y su Cristo (Hechos 4).   Ellos proclamaron solemnemente la necesidad de la fe en Cristo para la justificaci\u00f3n y la salvaci\u00f3n, y la del bautismo para formar parte de la comunidad religiosa que creci\u00f3 r\u00e1pidamente bajo su direcci\u00f3n, y que reconoce al Hijo de Dios resucitado como su \u00abSe\u00f1or y Cristo\u00bb divinamente constituido, \u00abPr\u00edncipe y Salvador\u00bb, de un modo real aunque invisible durante el actual orden de cosas.  Seg\u00fan ellos, estos son claramente los tiempos mesi\u00e1nicos como lo demuestra la realizaci\u00f3n de la profec\u00eda de Joel relativa a la efusi\u00f3n del Esp\u00edritu Santo sobre toda carne, para que los \u201cprimero\u201d los jud\u00edos y luego los gentiles sean llamados a recibir la bendici\u00f3n divina prometida desde hace tanto tiempo en la simiente de Abraham para todas las naciones.  Al igual que en esos primeros d\u00edas la Iglesia naciente era jud\u00eda en la apariencia externa, a\u00fan as\u00ed caus\u00f3 que el juda\u00edsmo se sintiese amenazado en su sistema entero de vida civil y religiosa (Hch. 6,13-14).  De ah\u00ed sigui\u00f3 una persecuci\u00f3n severa contra los cristianos, en la que Saulo (San Pablo) tom\u00f3 parte activa, y en el curso de la cual se convirti\u00f3 milagrosamente.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al momento de su conversi\u00f3n Pablo se encontr\u00f3 la Iglesia extendida por todas partes debido a la misma persecuci\u00f3n que intentaba aniquilarla, y continuando oficialmente su diferenciaci\u00f3n del juda\u00edsmo por la recepci\u00f3n en su seno de los samaritanos, que rechazaban el culto del Templo de Jerusal\u00e9n, del eunuco et\u00edope, que era de una clase de hombres que la ley del Deuteronomio claramente exclu\u00eda de la comunidad jud\u00eda, y especialmente de Cornelio y los incircuncisos de su familia de gentiles con quien el mismo Pedro parti\u00f3 el pan en oposici\u00f3n directa a las tradiciones jur\u00eddicas.  Por consiguiente, cuando Pablo, ahora convertido en un ferviente ap\u00f3stol de Cristo, afirm\u00f3 abiertamente la libertad de los gentiles convertidos de la Ley tal como la entiende y ejecutan los jud\u00edos e incluso por algunos judeo-cristianos, \u00e9l estaba en completo acuerdo con los dirigentes oficiales de la Iglesia en Jerusal\u00e9n, y es bien sabido que los mismos l\u00edderes oficiales aprobaban positivamente su curso de acci\u00f3n a este respecto (Hch. 15, G\u00e1l. 2).   La verdadera diferencia entre \u00e9l y ellos consist\u00eda en su arrojo en la predicaci\u00f3n de la libertad cristiana y que reivindicaba en sus Ep\u00edstolas la necesidad y eficacia de la fe en Cristo para la justificaci\u00f3n y la salvaci\u00f3n, independientemente de las \u00abobras de la ley\u00bb, es decir, los grandes principios reconocidos y sobre los que actu\u00f3 en consecuencia antes de \u00e9l esta Iglesia cristiana.  El resultado de sus pol\u00e9micas fue el marcado establecimiento de la relaci\u00f3n existente entre el juda\u00edsmo y el cristianismo; en el Reino de Cristo s\u00f3lo los jud\u00edos y gentiles creyentes se reclinan con Abraham, Isaac y Jacob (cf. Mateo 8,11); son coherederos de la promesa hecha al padre de todos los fieles cuando \u00e9l era todav\u00eda incircunciso; la Ley y los Profetas se han cumplido en Cristo y su cuerpo, la Iglesia; el Evangelio debe ser predicado a todas las naciones, y entonces vendr\u00e1 la consumaci\u00f3n.  El resultado de su celo consumidor por la salvaci\u00f3n de las almas redimidas por la Sangre de Cristo fue la formaci\u00f3n de comunidades religiosas unidas por la misma fe, esperanza y caridad, como las iglesias de Palestina, que compart\u00edan los mismos misterios sagrados, regidas por pastores asimismo investidos de la autoridad de Cristo, y que formaban un organismo eclesial extenso vivificado por el mismo Esp\u00edritu Santo, y claramente distinto del juda\u00edsmo.   As\u00ed, la peque\u00f1a semilla de mostaza sembrada por Jes\u00fas en Judea se hab\u00eda convertido en un gran \u00e1rbol completamente capaz de acercarse a las tormentas de la persecuci\u00f3n y la herej\u00eda (v\u00e9ase Ep\u00edstola a los Colosenses, ebionitas, gnosticismo).\n<\/p>\n<h2>El Juda\u00edsmo desde el A\u00f1o 70 d.C.<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mientras que el cristianismo se consolid\u00f3 as\u00ed como el nuevo Reino de Dios, la teocracia jud\u00eda, guiada por l\u00edderes incapaces de \u00abconocer los signos de los tiempos\u00bb, se apresuraba a su total destrucci\u00f3n.  Los romanos llegaron, y en el a\u00f1o 70 d.C. pusieron fin para siempre al Templo de Jerusal\u00e9n, al sacerdocio, los sacrificios, y la naci\u00f3n, con lo que deber\u00eda haberle quedado claro a los jud\u00edos que Dios hab\u00eda rechazado su culto nacional.  De hecho, el juda\u00edsmo, despojado de \u00e9stas, sus caracter\u00edsticas esenciales, pronto\n<\/p>\n<p>\u00abasumi\u00f3 un aspecto totalmente nuevo: desaparecieron todos los partidos y sectas de una generaci\u00f3n anterior; los fariseos y saduceos dejaron de pelearse entre s\u00ed; el Templo fue sustituido por la sinagoga, los sacrificios por la oraci\u00f3n, el sacerdote por cualquiera que pudiera leer, ense\u00f1ar e interpretar tanto la Ley escrita como la oral.  El Sanedr\u00edn perdi\u00f3 su calificaci\u00f3n jur\u00eddica, y se convirti\u00f3 en un consistorio para asesorar a las personas respecto a los deberes religiosos.  El juda\u00edsmo se convirti\u00f3 en una ciencia, una filosof\u00eda, y dej\u00f3 de ser una instituci\u00f3n pol\u00edtica\u00bb (Schindler, \u00abDissolving Views in the History of Judaism\u201d). <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este nuevo sistema, tratado en un principio simplemente como provisional debido a la renaciente esperanza de la restauraci\u00f3n del estado jud\u00edo, no tard\u00f3 en ser aceptado como definitivo debido al aplastamiento de la rebeli\u00f3n de Bar-Cochba por Adriano.  Entonces fue cuando el juda\u00edsmo rab\u00ednico o talm\u00fadico afirm\u00f3 plenamente su autoridad sobre los dos grandes grupos de familias jud\u00edas al este y al oeste del \u00c9ufrates respectivamente.  Durante varios siglos, tanto bajo el r\u00e9gimen de \u00abpatriarcas de Occidente\u00bb o los \u00abPr\u00edncipes del Cautiverio\u00bb, la \u201cEnse\u00f1anza Oral\u201d de Mishn\u00e1 efectuada por el rabino Jud\u00e1 I, puesta por escrito finalmente en la forma de los Talmudes de Jerusal\u00e9n y babil\u00f3nicos, y expuesta por generaciones de maestros en las escuelas de Palestina y Babilonia, tuvo el dominio indiscutible sobre las mentes y las conciencias de los jud\u00edos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De hecho, esta prolongada aceptaci\u00f3n del Talmud por la raza jud\u00eda, antes de que su centro se trasladase de Oriente a Occidente, impresion\u00f3 tanto a esta Segunda Ley (Mishn\u00e1) en el coraz\u00f3n de los jud\u00edos que hasta el presente el juda\u00edsmo se ha mantenido esencialmente talm\u00fadico, tanto en su teor\u00eda como en su pr\u00e1ctica.  Es cierto que ya en el siglo VIII de nuestra era la secta de los cara\u00edtas le neg\u00f3 la autoridad al Talmud a favor de la supremac\u00eda de la Biblia, y que a menudo ha sido cuestionada por otras sectas jud\u00edas como los judganitas, cabalistas, sabatianos, casidims (viejos y nuevos), franquistas, etc.  Sin embargo, estas sectas han desaparecido y la supremac\u00eda del Talmud es generalmente reconocida.   La divisi\u00f3n religiosa m\u00e1s importante del juda\u00edsmo en la actualidad es la de jud\u00edos \u00abortodoxos\u00bb y \u00abreformados\u00bb, con muchas subdivisiones a las que se les aplican estos nombres m\u00e1s o menos vagamente.   El juda\u00edsmo ortodoxo incluye la mayor parte de la raza jud\u00eda.   Reconoce claramente el poder coercitivo de la ley oral, seg\u00fan se fij\u00f3 finalmente en el \u00abShulhan Aruk\u00bb por Jos\u00e9 Caro (siglo XVI).   Sus creencias se establecen en los siguientes trece art\u00edculos, compilados primero por Maim\u00f3nides en el siglo XI:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1.  Creo con una verdadera y perfecta fe que Dios es el creador (cuyo nombre sea bendito), gobernador y hacedor de todas las criaturas, y que ha creado todas las cosas, trabaja, y  trabajar\u00e1 por siempre.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2.  Yo creo con fe perfecta que el creador (bendito sea su nombre) es uno, que no hay unidad semejante a la suya en forma alguna, y que s\u00f3lo \u00c9l era, es y ser\u00e1 nuestro Dios.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3. Creo con una fe perfecta que el creador (bendito sea su nombre) es incorp\u00f3reo, que no tiene cualidades corporales, y que nada puede compararse a \u00e9l.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">4.  Creo con una fe perfecta que el creador (bendito sea su nombre) fue el primero, y ser\u00e1 el \u00faltimo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">5. Creo con una fe perfecta que el creador (bendito sea su nombre) debe ser adorado y ninguno otro.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">6.  Yo creo con fe perfecta que todas las palabras de los profetas son verdaderas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">7. Yo creo con fe perfecta que las profec\u00edas de Mois\u00e9s nuestro maestro (que en  paz descanse) eran verdaderas, que \u00e9l fue el padre y jefe de todos los profetas, tanto de los que le precedieron como los posteriores a \u00e9l.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">8.  Yo creo con fe perfecta que la Ley, en la actualidad en nuestras manos, es la misma que fue dada a nuestro maestro Mois\u00e9s (la paz sea con \u00e9l).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">9.  Yo creo con fe perfecta que esta Ley no ser\u00e1 cambiada, y que el Creador no nos revelar\u00e1 ninguna otra (bendito sea su nombre).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">10.  Creo con una fe perfecta que Dios (sea bendito su nombre) conoce todos los hechos de los hijos de los hombres y todos sus pensamientos, como se dice: \u00abEl que ha formado su coraz\u00f3n por completo, \u00c9l conoce todas sus obras\u00bb.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">11.  Creo con una fe perfecta que Dios (sea bendito su nombre) premia a los que guardan sus Mandamientos, y castiga a los que los transgreden.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">12.  Creo con una fe perfecta que el Mes\u00edas vendr\u00e1;  y aunque tarda, sin embargo, todos los d\u00edas espero su venida.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">13. Creo con una fe perfecta que habr\u00e1 una resurrecci\u00f3n de los muertos, en el tiempo cuando le plazca al Creador (bendito sea su nombre).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Respecto a la vida futura, los jud\u00edos ortodoxos creen, como los universalistas, en la salvaci\u00f3n definitiva de todos los hombres; y como los cat\u00f3licos, en el ofrecimiento de oraciones por las almas de sus amigos fallecidos.  Su culto divino no admite los sacrificios; consiste en la lectura de las Escrituras y en la oraci\u00f3n.  Si bien no insisten en la asistencia a la sinagoga, se les exige a todos decir sus oraciones tres veces al d\u00eda en el hogar o en cualquier lugar que est\u00e9n; repiten tambi\u00e9n las bendiciones y alabanzas especiales a Dios en las comidas y en otras ocasiones.  En sus devociones matinales utilizan sus filacterias y una bufanda para el rezo (talith), excepto los s\u00e1bados, cuando usan el talith solamente.   Las siguientes son sus principales fiestas:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2022\tLa Pascua, el 14 de Nisan, y que dura ocho d\u00edas.   En la noche antes de la fiesta, el primog\u00e9nito de cada familia observa un ayuno en recuerdo de la bondad de Dios para la naci\u00f3n.   Durante la fiesta se usan exclusivamente panes sin levadura; los dos primeros dos d\u00edas y el \u00faltimo se observan como feriados estrictos.   Dado que el cordero pascual ha cesado, es habitual despu\u00e9s de la cena pascual partir y compartir como Aphikomon, o despu\u00e9s de la comida, la mitad de una torta de pan sin levadura que se ha partido y dejado a un lado al comienzo de la cena.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2022\tPentecost\u00e9s, o la fiesta de las Semanas, cae siete semanas despu\u00e9s de la Pascua y al presente se guarda durante dos d\u00edas solamente.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2022\tFiesta de las Trompetas, 1 y 2 de Tishri, de los cuales el primero se llama la fiesta de A\u00f1o Nuevo.   En el segundo d\u00eda tocan el cuerno y oran para que Dios los traiga a  Jerusal\u00e9n\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2022\tFiesta de los Tabern\u00e1culos, el 15 de Tishri, que dura nueve d\u00edas, el primero y los dos \u00faltimos d\u00edas se observan como d\u00edas de fiesta.   En el primer d\u00eda llevan ramas alrededor del altar o p\u00falpito cantando Salmos; el s\u00e9ptimo d\u00eda sacan las copias de la Tora desde el arca hasta el altar; toda la congregaci\u00f3n se une en la procesi\u00f3n siete veces alrededor del altar y cantan el Salmo 30(29).  En el noveno d\u00eda, repiten varis oraciones en honor de la Ley, bendicen a Dios por haberles dado a su siervo Mois\u00e9s y leen la secci\u00f3n de las Escrituras que registra su muerte.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2022\tPurim, el 14 y el 15 de Adar (febrero-marzo), en conmemoraci\u00f3n de la liberaci\u00f3n registrada en el Libro de Ester; durante la celebraci\u00f3n se lee completo el Libro de Ester.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2022\tFiesta de la Dedicaci\u00f3n, una fiesta conmemorativa de la victoria sobre Ant\u00edoco Ep\u00edfanes, y dura ocho d\u00edas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2022\tD\u00eda de la Expiaci\u00f3n, que se celebra el 10 de Tishri, aunque los jud\u00edos no tienen ni templo ni sacerdocio.  Ellos observan un ayuno estricto durante veinticuatro horas, y se esfuerzan de evidenciar de diversas maneras la sinceridad de su arrepentimiento (v\u00e9ase calendario jud\u00edo).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El juda\u00edsmo reformado, que remonta su origen al tiempo de Mendelsohn, es sobre todo frecuente en Alemania y los Estados Unidos.  Tiene opiniones muy poco estrictas sobre la inspiraci\u00f3n de la Biblia y tuerce las creencias y pr\u00e1cticas jud\u00edas con el fin de adaptarlas al medio ambiente. Es una especie de unitarismo, junto con algunas peculiaridades jud\u00edas.  Ignora la creencia de la venida de un Mes\u00edas personal, el car\u00e1cter obligatorio de la circuncisi\u00f3n, las antiguas costumbres orientales en los servicios de la sinagoga, las leyes diet\u00e9ticas que pocos jud\u00edos reformados observan por costumbre o por veneraci\u00f3n al pasado, los segundos d\u00eda de los d\u00edas santos, todas las fiestas menores y d\u00edas de ayuno del a\u00f1o (excepto Hanukha y Purim), mientras que utilizan sermones en la lengua vern\u00e1cula y en algunos lugares agregan servicios dominicales a los celebrados en el d\u00eda hist\u00f3rico del Sabbath, etc.  Nominalmente, para todos, el s\u00e1bado es el d\u00eda de descanso, pero s\u00f3lo un peque\u00f1o n\u00famero incluso de los jud\u00edos ortodoxos mantienen sus establecimientos cerrados en ese d\u00eda, debido a las exigencias comerciales de la vida moderna y los reglamentos que la polic\u00eda normalmente ejecuta en tierras cristianas sobre el descanso dominical ordinario.  Incluso los rabinos jud\u00edos reformados desaprueban los matrimonios mixtos con los no jud\u00edos, y como un hecho, el mismo nunca ha sido frecuente, excepto en los \u00faltimos tiempos en Australia.  \u00daltimamente, se ha revivido el uso del hebreo en particular en las colonias jud\u00edas de Palestina, y una serie de publicaciones y revistas jud\u00edas se publican en esa lengua en el Oriente y en ciertos pa\u00edses de Europa.  El yiddish, o judeo-alem\u00e1n, es mucho m\u00e1s frecuente, y se utiliza en las grandes ciudades de Europa y Norte Am\u00e9rica para los peri\u00f3dicos diarios y semanales.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las Yeshibas, o escuelas secundarias de ense\u00f1anza talm\u00fadica, donde el tiempo se dedicaba exclusivamente al estudio de la jurisprudencia rab\u00ednica y la ley del Talmud, se han sustituido en parte por seminarios con un plan de estudios m\u00e1s moderno.  En 1893 se fund\u00f3 en Filadelfia el Colegio Gratz, llamado as\u00ed por su fundador, para la formaci\u00f3n de maestros de religi\u00f3n.  Las Asociaciones Hebreas para J\u00f3venes, iniciadas en 1874, existen ahora en casi todas las grandes ciudades de los Estados Unidos.   De mayor importaci\u00f3n sigue siendo el desarrollo de las escuelas sabatinas que generalmente se adhieren a las congregaciones jud\u00edas en el mismo pa\u00eds.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El reciente movimiento [[sionistas|sionista] reclam\u00f3 una atenci\u00f3n moment\u00e1nea.  Desde 1896 el r\u00e9gimen para garantizar en Palestina un  hogar legal para los oprimidos hebreos ha adquirido r\u00e1pidamente un firme control de la raza jud\u00eda.  Muchos piensan que el sionismo est\u00e1 supuesto a realizar la antigua esperanza jud\u00eda de la restauraci\u00f3n de la restauraci\u00f3n a Palestina.  Para otros, parece ser el \u00fanico medio de obviar la imposibilidad que sienten los diversos pueblos de la asimilaci\u00f3n de su poblaci\u00f3n jud\u00eda y al mismo tiempo permitirle la cantidad de libertad que los jud\u00edos consideran necesaria para la preservaci\u00f3n de su  car\u00e1cter individual.   Otros lo consideran como la respuesta pr\u00e1ctica a la agitaci\u00f3n antisemita que ha prevalecido intensamente a trav\u00e9s de la Europa occidental desde  1880, y a la falta de igualdad social que los jud\u00edos piensan que se les ha negado en repetidas ocasiones, incluso en los pa\u00edses en los que poseen derechos civiles y que han alcanzado altos cargos pol\u00edticos y profesionales.  Desde el 1897 el sionismo realiza congresos internacionales anuales, cuenta con numerosos clubes y sociedades, y desde 1898 tiene un Fideicomiso Colonial Jud\u00edo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No hay una iglesia jud\u00eda como tal y cada congregaci\u00f3n es una ley en s\u00ed misma.   Debido a esto, la antigua distinci\u00f3n entre los jud\u00edos sefarditas y el Askenazim contin\u00faa entre los jud\u00edos.  Como anta\u00f1o, los sefard\u00edes, o descendientes de los jud\u00edos espa\u00f1oles y portugueses, se organizan f\u00e1cilmente en distintas congregaciones.   Incluso ahora, se distinguen f\u00e1cilmente de los Askenazim (jud\u00edos alemanes o polacos ) por sus nombres, su pronunciaci\u00f3n m\u00e1s oriental del hebreo, y sus particularidades en los servicios de la sinagoga.\n<\/p>\n<h2>El Juda\u00edsmo y la Legislaci\u00f3n de la Iglesia<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los elementos principales de la legislaci\u00f3n de la Iglesia relativos al juda\u00edsmo han sido establecidos en relaci\u00f3n con la historia de los jud\u00edos.  S\u00f3lo queda por a\u00f1adir algunas observaciones que explicar\u00e1n la aparente gravedad de ciertas medidas adoptadas por Papas o concilios respecto a los jud\u00edos, o explicaci\u00f3n para el hecho de que el odio popular hacia ellos tan a menudo derrot\u00f3 los esfuerzos ben\u00e9ficos de los pont\u00edfices romanos respecto a ellos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La legislaci\u00f3n de la Iglesia contra la pr\u00e1ctica de los jud\u00edos de tener esclavos cristianos puede ser f\u00e1cilmente entendida: como miembros de Cristo los hijos de la Iglesia no deben, evidentemente, estar sometidos al poder de sus enemigos, y con ello incurrir en un peligro especial para su fe, pero m\u00e1s especialmente, como se\u00f1al\u00f3 un escritor jud\u00edo:\n<\/p>\n<p>\u00abHubo una buena raz\u00f3n para la solicitud de la Iglesia y para su deseo de evitar que los jud\u00edos mantuviesen esclavos cristianos en sus casas.  El  Talmud  y despu\u00e9s todos los c\u00f3digos jud\u00edos prohib\u00edan a un jud\u00edo retener en su casa a un esclavo incircunciso\u00bb (Abrahams, \u00abJewish Life in the Middle Ages\u201d).  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La obligaci\u00f3n de usar una insignia distintiva fue, por supuesto, desagradable a los jud\u00edos.  Al mismo tiempo, las autoridades eclesi\u00e1sticas  consideraron necesario su requerimiento para prevenir efectivamente ofensas morales entre mujeres jud\u00edas y cristianas.  Los decretos que prohib\u00edan a los jud\u00edos aparecer en p\u00fablico en Pascua se pueden justificar debido que algunos de ellos se burlaban de las procesiones cristianas en ese tiempo; aquellos contra la pr\u00e1ctica de que los jud\u00edos bautizados retuvieran claramente costumbres jud\u00edas encuentran su f\u00e1cil explicaci\u00f3n en la lista necesidad de la Iglesia de mantener la pureza de la fe en sus miembros; mientras que los que proh\u00edb\u00edan que los jud\u00edos acosaran a los conversos al cristianismo no son menos naturalmente explicados por el deseo de acabar con un obst\u00e1culo evidente para las conversiones futuras.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fue debido a la loable raz\u00f3n de proteger la moral social y asegurar el mantenimiento de la fe cristiana que se emitieron e hicieron cumplir decretos can\u00f3nicos contra la libre y constante relaci\u00f3n entre cristianos y jud\u00edos; contra, por ejemplo, ba\u00f1arse, vivir, etc. con jud\u00edos.  En cierta medida, asimismo, estas fueron las razones para la instituci\u00f3n de la juder\u00eda (ghetto) o confinamiento de los jud\u00edos a un barrio especial, para la prohibici\u00f3n de que los jud\u00edos ejerciesen la medicina u otras profesiones.   La inhibici\u00f3n de matrimonios mixtos entre jud\u00edos y cristianos, la cual todav\u00eda est\u00e1 en vigor, est\u00e1 claramente justificada debido al obvio peligro para la fe de la parte cristiana y para el bienestar espiritual de los ni\u00f1os nacidos de tal alianza.  Respecto a la legislaci\u00f3n especial contra la impresi\u00f3n, circulaci\u00f3n, etc. del Talmud, hubo la queja particular de que el Talmud conten\u00eda en ese tiempo ataques difamatorios contra Jesucristo y los cristianos (cf. Pick, \u00abThe Personality of Jesus in the Talmud\u00bb en el \u00abMonist\u00bb, enero de  1910), y la raz\u00f3n permanente de que\n<\/p>\n<p>\u00abla compilaci\u00f3n extraordinaria, con mucho de lo que es serio y noble, tambi\u00e9n contiene muchas puerilidades, preceptos inmorales y m\u00e1ximas anti-sociales, que los tribunales cristianos podr\u00edan muy bien haber considerado correcto recurrir a medidas estrictas para evitar que los cristianos fuesen seducidos a la adhesi\u00f3n a un sistema tan absurdo \u00ab(Diccionario Cat\u00f3lico, 484). <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La historia prueba, de hecho, que las autoridades eclesi\u00e1sticas ejercieron a veces una presi\u00f3n considerable sobre los jud\u00edos para promover su conversi\u00f3n; pero tambi\u00e9n prueba que las mismas autoridades generalmente desaprobaron el uso de la violencia para ello.  Da testimonio, en particular, de los esfuerzos incansables y en\u00e9rgicos de los pont\u00edfices romanos a favor de los jud\u00edos en especial cuando, amenazados o realmente presionados por la persecuci\u00f3n, acud\u00edan a la Santa Sede pidiendo protecci\u00f3n.  Registra las numerosas protestas de los Papas contra la violencia popular contra la raza jud\u00eda, y por lo tanto dirige la atenci\u00f3n de los estudiantes de historia a la causa real de las persecuciones contra los jud\u00edos, es decir, el odio popular contra los israelitas.  M\u00e1s a\u00fan, revela las principales causas de ese odio, entre las que cabe mencionar las siguientes:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2022\tLa profunda y amplia diferencia racial entre jud\u00edos y cristianos que era, adem\u00e1s, enfatizada por las leyes rituales y diet\u00e9ticas del juda\u00edsmo talm\u00fadico;\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2022\tla antipat\u00eda religiosa mutua que llev\u00f3 a las masas de jud\u00edos a considerar a los cristianos como id\u00f3latras, y a los cristianos a considerar a los jud\u00edos como los asesinos del Divino Salvador de la Humanidad, y a creer f\u00e1cilmente la acusaci\u00f3n del uso de sangre cristiana en la celebraci\u00f3n de la Pascua jud\u00eda, la profanaci\u00f3n de la Sant\u00edsima Eucarist\u00eda, etc.;\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2022\tla rivalidad comercial que hizo que los cristianos acusaran a los jud\u00edos de pr\u00e1cticas codiciosas, y que resintieran sus recortes de la moneda, su usura, etc.;\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2022\tlas susceptibilidades patri\u00f3ticas de las naciones particulares en medio de las cuales los jud\u00edos hab\u00edan usualmente formado un elemento extra\u00f1o, y a los respectivos intereses de los cuales su devoci\u00f3n no hab\u00eda estado nunca fuera de sospecha\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En vista de estas y otras razones, m\u00e1s o menos locales, m\u00e1s o menos justificadas, uno puede f\u00e1cilmente entender c\u00f3mo el odio popular de los jud\u00edos ha sido tan a menudo derrotado por los esfuerzos ben\u00e9ficos de la Iglesia, y notablemente de su sumo pont\u00edfice, respecto a ellos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<b>Bibliograf\u00eda<\/b>:  Religi\u00f3n Jud\u00eda:  NATHAN, Religion, Natural and Revealed (Nueva York, 1875); TROY, Judaism and Christianity (Boston, 1890); MENDELSSON, Civil and Criminal Jurisprudence of the Talmud (Baltimore, 1891); LEVIN, Die Reform des Judenthums (Berlin, 1895); HIRSCH, Nineteen Letters, tr. (Nueva York, 1899); FRIEDLANDER, The Jewish Religion (2da. ed., Nueva York, 1900); LAZARUS, Ethics of Judaism, tr. (Filadelfia, 1901); MORRIS JOSEPH, Judaism as Creed and Life (Nueva York, 1903); SCHREINER, Die j\u00fcngsten Urtheile \u00fcber das Judenthum (Berl\u00edn, 1902); MONTEFIORE, Liberal Judaism (Nueva York, 1903); LEVY, La Famille dans l&#8217;Antiquit\u00e9 (Par\u00eds, 1905); SCHECHTER, Studies in Judaism (Nueva York, 1896); IDEM, Some Aspects of Rabbinic Theology (Nueva York, 1909).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Fuente<\/b>:  Gigot, Francis. \u00abJudaism.\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 8. New York: Robert Appleton Company, 1910. 4 Jan. 2010 <br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/08399a.htm\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido por Luz Mar\u00eda Hern\u00e1ndez Medina.\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Gal 1:13 de mi conducta en otro tiempo en el j, que Gal 1:14 en el j aventajaba a muchos de mis El sistema religioso mantenido por los jud\u00ed\u00ados. 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