{"id":6256,"date":"2016-02-05T03:09:13","date_gmt":"2016-02-05T08:09:13","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/lluvia\/"},"modified":"2016-02-05T03:09:13","modified_gmt":"2016-02-05T08:09:13","slug":"lluvia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/lluvia\/","title":{"rendered":"LLUVIA"},"content":{"rendered":"<p>(heb., matar, geshem, lluvia copiosa, yoreh, lluvia temprana, malcoch, lluvia tard\u00ed\u00ada; gr., brecho, lluvia, juetos, lluvia). La palabra en las Escrituras se usa tanto en sentido lit. como figurado. El contraste entre precipitaci\u00f3n en Egipto y Palestina se presenta en Deu 11:10-12.<\/p>\n<p>Siendo que el verano es muy seco en Israel, la estaci\u00f3n de las lluvias llega en la primavera (las \u00faltimas lluvias) y en el oto\u00f1o (las primeras lluvias). Uno puede estar casi seguro de que aprox. desde el primero de mayo hasta alrededor del 15 de octubre no llover\u00e1 (Cantar de los Son 2:11). Muchas personas entonces dorm\u00ed\u00adan sobre los techos de las casas para escapar al calor y disfrutaban de la brisa fresca de la noche. La mayor cantidad de lluvia ca\u00ed\u00ada entre noviembre y febrero. Las lluvias de la primavera se consideran como una bendici\u00f3n natural, tanto que asumen un significado escatol\u00f3gico (Joe 2:23; Zec 10:1). La retenci\u00f3n de la lluvia en la estaci\u00f3n apropiada, particularmente en la primavera, era considerada como un castigo muy severo (Deu 28:23-24; 1Ki 17:1-16), y por el contrario, la abundancia de lluvia denotaba la rica bendici\u00f3n del Se\u00f1or sobre su pueblo (Deu 28:12). El hambre, uno de los efectos m\u00e1s tr\u00e1gicos por la carencia de lluvia, era por lo tanto visto como una indicaci\u00f3n de disgusto divino (2Sa 21:1-14). En los conceptos paganos, Baal era concebido como el dios de la lluvia. El desaf\u00ed\u00ado de El\u00ed\u00adas en el monte Carmelo era probar la superioridad del Dios de Israel en el reino de las fuerzas de la naturaleza.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Mundo Hispano<\/b><\/p>\n<p>Es un don de Dios, que llueve sobre justos e injustos, Mat 5:45.<\/p>\n<p> &#8211; A veces, son bendiciones, Deu 32:2.<\/p>\n<p> &#8211; A veces, perturbaciones enviadas por Dios, Gen 7:4 : (diluvio),Gen 10:12.<\/p>\n<p> &#8211; Baal era el \u00abdios de la lluvia\u00bb contra el que luch\u00f3 El\u00ed\u00adas, y lo venci\u00f3, porque no es dios, 1 R; Gen 18:17-40.<\/p>\n<p> &#8211; El hurac\u00e1n y granizo. como s\u00ed\u00admbolo de castigo y juicio, Isa 30:30, Rev 16:8.<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Cristiano<br \/>\nDr. J. Dominguez<\/p>\n<p>http:\/\/biblia.com\/diccionario\/<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Cristiano<\/b><\/p>\n<p>Como Israel es, en general, una tierra seca, con abundancia de zonas des\u00e9rticas, el r\u00e9gimen de lluvias constituye el elemento clim\u00e1tico m\u00e1s importante para la agricultura. Mientras vivieron en Egipto, los israelitas eran testigos de c\u00f3mo los cultivos depend\u00ed\u00adan all\u00ed\u00ad de las inundaciones peri\u00f3dicas del Nilo. Pero en la Tierra Prometida las cosas eran diferentes, pues las ll. era el factor principal. Los cananeos ten\u00ed\u00adan a \u2020\u00a2Baal como el que las prove\u00ed\u00ada. Desafortunadamente, los israelitas cayeron en el pecado de imitar a los cananeos, a pesar de que Dios les hab\u00ed\u00ada prohibido la idolatr\u00ed\u00ada. La obediencia al Se\u00f1or era lo que pod\u00ed\u00ada traer la \u2020\u0153 ll. en su tiempo (\u2020\u009dYo dar\u00e9 la ll. de vuestra tierra a su tiempo, la temprana y la tard\u00ed\u00ada\u00bb [Deu 11:14]; \u2020\u0153Te abrir\u00e1 Jehov\u00e1 su buen tesoro, el cielo, para enviar la ll. a tu tierra en su tiempo\u2020\u009d [Deu 28:12]). <\/p>\n<p>La \u2020\u0153ll. temprana\u2020\u009d era la que llegaba a finales de octubre y duraba varios d\u00ed\u00adas. Era la que permit\u00ed\u00ada el comienzo de la siembra, al ablandar la tierra endurecida tras el verano. De diciembre a febrero la frecuencia de las ll. se hac\u00ed\u00ada mayor. La \u2020\u0153ll. tard\u00ed\u00ada\u2020\u009d arribaba entre marzo y abril, antes de la siega. Llegada \u00e9sta, se apreciaba que no lloviera (Pro 26:1).<br \/>\nausencia de ll. es una maldici\u00f3n (\u2020\u0153Montes de Gilboa, ni roc\u00ed\u00ado ni lluvia caiga sobre vosotros\u2020\u009d [2Sa 1:21]). La desobediencia a Dios har\u00ed\u00ada que faltaran (\u2020\u0153&#8230; y se encienda el furor de Jehov\u00e1 sobre vosotros, y cierre los cielos, y no haya ll.\u2020\u009d [Deu 11:17]). Por los pecados de los israelitas \u2020\u0153falt\u00f3 la ll. tard\u00ed\u00ada\u2020\u009d (Jer 3:3), pero llegar\u00e1 el d\u00ed\u00ada en que ser\u00e1n restaurados. Entonces, Dios \u2020\u0153har\u00e1 descender &#8230; ll. temprana y tard\u00ed\u00ada como al principio\u2020\u009d (Joe 2:23), verdaderas \u2020\u0153 ll. de bendici\u00f3n\u2020\u009d (Eze 34:26).<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Cristiano<\/b><\/p>\n<p>tip, AGRI<\/p>\n<p>ver, DILUVIO<\/p>\n<p>vet, Palestina difer\u00ed\u00ada de Egipto en que su vegetaci\u00f3n depend\u00ed\u00ada de la lluvia, y no de la irrigaci\u00f3n regular. El clima de Siria y de Palestina se caracteriza por una divisi\u00f3n del a\u00f1o en estaci\u00f3n lluviosa y seca. Hacia el final de octubre empieza a darse a intervalos una lluvia frecuentemente tormentosa, durante uno o varios d\u00ed\u00adas seguidos. La Biblia llama a esto lluvia temprana (Jer. 5:24). Su nombre heb. es \u00aby\u00f5reh\u00bb (\u00abla torrencial\u00bb); inaugura el a\u00f1o agr\u00ed\u00adcola al esponjar el suelo endurecido y resquebrajado por la sequ\u00ed\u00ada del verano, y pod\u00ed\u00ada comenzar el labrado de la tierra, seguido de la sementera. Hasta el final de noviembre, la media pluvial no es demasiado elevada, pero aumenta desde diciembre a febrero. Las lluvias tard\u00ed\u00adas (heb. \u00abmalg\u00f5sh\u00bb) son los fuertes chubascos de marzo a mediados de abril. Son particularmente apreciados, por cuanto caen antes de la siega y de la larga sequ\u00ed\u00ada de los meses de verano. La frecuente menci\u00f3n de las lluvias tempranas y tard\u00ed\u00adas no deber\u00ed\u00ada dar la impresi\u00f3n de que s\u00f3lo las hay hacia el equinoccio de oto\u00f1o y de primavera. El invierno mismo entra de lleno en la estaci\u00f3n lluviosa, como lo dice el poeta hebreo: \u00abPorque he aqu\u00ed\u00ad ha pasado el invierno, se ha mudado, la lluvia se fue\u00bb (Cnt. 2:11). En Palestina caen alrededor de 700 mm. de agua anuales, en tanto que en la misma Francia la media es de 600 a 650 mm. En mayo empezaba la sequ\u00ed\u00ada que persist\u00ed\u00ada hasta octubre; no s\u00f3lo no llov\u00ed\u00ada durante estos meses, sino que apenas si se ve\u00ed\u00ada una nube en el cielo, y una tormenta en esta \u00e9poca era considerada un prodigio (cfr. 1 S. 12:16-18). El labrador deb\u00ed\u00ada esperar con paciencia que Dios enviara la lluvia a su debido tiempo (Stg. 5:7). La lluvia es una gran bendici\u00f3n de Dios (Sal. 65:10-13; 68:10; Lv. 26:4; Dt. 28:12). En ocasiones es esperada con verdadera ansiedad, ya que su ausencia puede marcar un verdadero castigo (Am. 4:7; Dt. 28:24; 1 R. 8:35; 17:1; Is. 5:6; Ap. 11:6). Al prometer la restauraci\u00f3n de Israel en la tierra de Cana\u00e1n, el Se\u00f1or promete que volver\u00e1 a enviar las lluvias tempranas y las tard\u00ed\u00adas como en el pasado (Jl. 2:23; cfr. Dt. 11:14; Ez. 34:26). Con respecto al cataclismo del Diluvio y la lluvia que dur\u00f3 \u00abcuarenta d\u00ed\u00adas y cuarenta noches\u00bb, se debe se\u00f1alar que aquella magna inundaci\u00f3n universal se debi\u00f3 a una suma de causas, en las que se incluyen la lluvia citada (\u00abgeshem\u00bb) y \u00abla rotura de las fuentes del gran abismo\u00bb. (V\u00e9ase DILUVIO.) ***<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico Ilustrado<\/b><\/p>\n<p>[555]<br \/>\n Fen\u00f3meno natural de la ca\u00ed\u00adda de agua, base fundamental de la vida vegetal y animal sobre la tierra.<\/p>\n<p>    En lenguaje cristiano se mira como un regalo de Dios, tal como el mismo Jes\u00fas lo indica aludiendo al Padre que es quien \u00abhace llover sobre justos y pecadores\u00bb. (Mt. 5.45)<\/p>\n<p>    En psicolog\u00ed\u00ada din\u00e1mica se suele traducir por \u00ablluvia de ideas\u00bb (en ingl\u00e9s, brainstorming) a la t\u00e9cnica de animaci\u00f3n grupal, que consiste en fomentar un aluvi\u00f3n o torbellino de sugerencias o de ocurrencias en un grupo para estimular su intervenci\u00f3n y participaci\u00f3n. (Ver Grupales, lenguajes)<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p>La lluvia es muy escasa en Palestina. Las primeras lluvias caen en octubre y noviembre; las tard\u00ed\u00adas, en marzo y abril. Los hebreos pensaban que la lluvia proced\u00ed\u00ada de las aguas superiores, que estaban arriba, por encima del firmamento, como en un inmenso dep\u00f3sito. Esta lluvia, necesaria para los productos de la tierra, es como un don del cielo (Mt 5,45), pero a veces puede ser catastr\u00f3fica (Mt 7,25. 27); la lluvia puede ser de fuego, y entonces es s\u00ed\u00admbolo de castigo (Lc 17,29).<\/p>\n<p>E. M. N.<\/p>\n<p>FERNANDEZ RAMOS, Felipe (Dir.), Diccionario de Jes\u00fas de Nazaret, Editorial Monte Carmelo, Burbos, 2001<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Jes\u00fas de Nazaret<\/b><\/p>\n<p>Parte esencial del ciclo mediante el cual el agua que se eleva a la atm\u00f3sfera en forma de vapor desde las superficies terrestres y acuosas de nuestro planeta, se condensa y cae al suelo, y as\u00ed\u00ad aporta la humedad necesaria para la vida vegetal y animal. La Biblia habla de la lluvia en relaci\u00f3n con este confiable ciclo sabiamente ordenado. (Job 36:27, 28; Ec 1:7; Isa 55:10.)<br \/>\nAparte de los t\u00e9rminos que se traducen por lluvia, hay un buen n\u00famero de palabras hebreas y griegas alusivas a la lluvia que se traducen por expresiones como \u2020\u0153aguacero\u2020\u009d, \u2020\u0153lluvia fuerte\u2020\u009d (1Re 18:41; Eze 1:28), \u2020\u0153lluvia constante\u2020\u009d (Pr 27:15), \u2020\u0153lluvia de oto\u00f1o\u2020\u009d o \u2020\u0153temprana\u2020\u009d, \u2020\u0153lluvia de primavera\u2020\u009d o \u2020\u0153tard\u00ed\u00ada\u2020\u009d (Dt 11:14; Snt 5:7), \u2020\u0153suaves lluvias\u2020\u009d (Dt 32:2), \u2020\u0153tempestad de lluvia\u2020\u009d (Isa 4:6) y \u2020\u0153chaparrones copiosos\u2020\u009d (Sl 65:10).<br \/>\nAl comienzo del per\u00ed\u00adodo de preparaci\u00f3n del planeta, \u2020\u0153Dios no hab\u00ed\u00ada hecho llover sobre la tierra\u2020\u009d, pero \u2020\u0153una neblina sub\u00ed\u00ada de la tierra y regaba toda la superficie del suelo\u2020\u009d. La \u00e9poca a la que aqu\u00ed\u00ad se hace referencia debi\u00f3 ser a principios del tercer \u2020\u0153d\u00ed\u00ada\u2020\u009d creativo, antes de que apareciese la vegetaci\u00f3n. (G\u00e9 2:5, 6; 1:9-13; v\u00e9ase NEBLINA.) La primera vez que se menciona la lluvia de manera espec\u00ed\u00adfica en el registro b\u00ed\u00adblico es en el relato del Diluvio. En aquel tiempo, \u2020\u0153las compuertas de los cielos fueron abiertas\u2020\u009d, y \u2020\u0153sigui\u00f3 la fuerte precipitaci\u00f3n sobre la tierra por cuarenta d\u00ed\u00adas y cuarenta noches\u2020\u009d. (G\u00e9 7:11, 12; 8:2.)<\/p>\n<p>C\u00f3mo se produce. Una de las preguntas que Jehov\u00e1 le plante\u00f3 a Job, y que subray\u00f3 el entendimiento limitado que el hombre tiene acerca de la Tierra y de las fuerzas y leyes de la creaci\u00f3n, fue: \u2020\u0153\u00bfExiste padre para la lluvia?\u2020\u009d. (Job 38:28.) Aunque los meteor\u00f3logos han hecho muchos estudios sobre c\u00f3mo se produce la lluvia, todo cuanto se sabe hasta ahora no deja de ser teor\u00ed\u00ada. Cuando el aire caliente, que lleva consigo vapor de agua, asciende y se enfr\u00ed\u00ada, su carga h\u00fameda se condensa en peque\u00f1as gotas de agua. Seg\u00fan sostiene una teor\u00ed\u00ada, la precipitaci\u00f3n del agua se produce cuando las gotas de vapor de agua condensado caen y crecen por agregaci\u00f3n e impacto con las gotas de agua m\u00e1s peque\u00f1as de nubes m\u00e1s bajas, hasta que alcanzan un peso superior al empuje del aire ascendente y caen en forma de lluvia. Otra teor\u00ed\u00ada explica que las agujas de hielo que se forman en las nubes superiores debido a las bajas temperaturas que se dan en lo alto de la atm\u00f3sfera, caen en el curso de los movimientos de ascenso y descenso a que est\u00e1n sujetas, y cuando lo hacen, se funden en gotas de agua al pasar por corrientes de aire m\u00e1s caliente.<\/p>\n<p>Jehov\u00e1 es una fuente de lluvia. Jehov\u00e1 no era un simple \u2020\u0153dios de la lluvia\u2020\u009d para Israel. No era como Baal, quien, seg\u00fan pensaban los cananeos, tra\u00ed\u00ada la estaci\u00f3n lluviosa cuando despertaba a la vida. Los israelitas fieles reconoc\u00ed\u00adan que Jehov\u00e1, no Baal, era quien pod\u00ed\u00ada retener la preciosa lluvia. Este hecho se ilustr\u00f3 con claridad cuando Jehov\u00e1 trajo una sequ\u00ed\u00ada a Israel durante el tiempo en que el culto a Baal estaba en auge, en los d\u00ed\u00adas del profeta El\u00ed\u00adas. (1Re 17:1, 7; Snt 5:17, 18.)<br \/>\nFue Jehov\u00e1 quien hizo los preparativos para que lloviese sobre la Tierra. (Sl 147:8; Isa 30:23.) La declaraci\u00f3n \u2020\u0153ha dividido un canal para la inundaci\u00f3n\u2020\u009d, tal vez se refiera a c\u00f3mo hace Dios que las nubes canalicen la lluvia sobre ciertas partes del globo. (Job 38:25-27; comp\u00e1rese con Sl 135:7; Jer 10:13.) Su poder para controlar la lluvia en armon\u00ed\u00ada con su prop\u00f3sito es una de las cosas que distingui\u00f3 a Jehov\u00e1 de los dioses idol\u00e1tricos inertes que adoraban las naciones vecinas de Israel. (Jer 14:22.) En la Tierra Prometida los israelitas a\u00fan tuvieron m\u00e1s raz\u00f3n para apreciar esta provisi\u00f3n de Jehov\u00e1 que cuando estaban en Egipto, pues en este pa\u00ed\u00ads la lluvia es poco frecuente. (Dt 11:10, 11.)<br \/>\nCuando Pablo y Bernab\u00e9 predicaron a los griegos de Listra, explicaron que las lluvias eran un testimonio del \u2020\u0153Dios vivo\u2020\u009d y una demostraci\u00f3n de su bondad. (Hch 14:14-17.) No solo se benefician los buenos y los justos, sino todas las personas; por consiguiente, como Jes\u00fas se\u00f1al\u00f3, el amor de Dios en este respecto deber\u00ed\u00ada servir de modelo para los humanos. (Mt 5:43-48.)<\/p>\n<p>Las precipitaciones en la Tierra Prometida. Una caracter\u00ed\u00adstica del clima de la Tierra Prometida es la variedad en la cantidad de precipitaciones. Hay dos factores determinantes que lo explican: la proximidad al mar y la orograf\u00ed\u00ada del terreno. La llanura que discurre paralela a la costa mediterr\u00e1nea tiene una gran cantidad de precipitaciones durante la temporada de lluvias, cantidad que disminuye seg\u00fan se baja de N. a S. La humedad que el viento arrastra desde el mar hacia el E. se concentra sobre todo en la regi\u00f3n monta\u00f1osa, donde se da un elevado \u00ed\u00adndice de condensaci\u00f3n, por lo que la precipitaci\u00f3n tiende a ser mayor en esa zona. En consecuencia, el valle del Jord\u00e1n se halla protegido de la lluvia, pues el aire descarga gran parte de su humedad a su paso por las monta\u00f1as y sufre un progresivo calentamiento al dirigirse hacia el valle.  No obstante, cuando este aire alcanza la elevada meseta que est\u00e1 al E. del Jord\u00e1n, se forman nuevamente nubes que descargan alguna precipitaci\u00f3n. Este hecho permite que en esa franja oriental la tierra sea id\u00f3nea para el pastoreo y algunas variedades de cultivos. M\u00e1s hacia el E. se halla el desierto, donde la lluvia es escasa e infrecuente y no riega el suelo lo suficiente como para que sea aprovechable para el cultivo o la cr\u00ed\u00ada de ganado.<\/p>\n<p>Estaciones. En la Tierra Prometida, las dos estaciones principales, el verano y el invierno, pueden denominarse con bastante exactitud: la estaci\u00f3n seca y la estaci\u00f3n lluviosa. (Comp\u00e1rese con Sl 32:4; Can 2:11, nota.) Desde mediados de abril hasta mediados de octubre llueve muy poco, y es cuando se lleva a cabo la cosecha. Proverbios 26:1 muestra que se consideraba algo fuera de lugar el que lloviese en el tiempo de la cosecha. (Comp\u00e1rese con 1Sa 12:17-19.) Durante la estaci\u00f3n lluviosa las precipitaciones no son constantes; se alternan con d\u00ed\u00adas claros. Como esta tambi\u00e9n es la \u00e9poca fr\u00ed\u00ada, el estar expuestos a la lluvia resulta muy desapacible. (Esd 10:9, 13.) Por lo tanto, se agradece mucho un refugio confortable. (Isa 4:6; 25:4; 32:2; Job 24:8.)<\/p>\n<p>Lluvias de oto\u00f1o y primavera. La Biblia menciona la \u2020\u0153lluvia [temprana] del oto\u00f1o y la lluvia [tard\u00ed\u00ada] de la primavera\u2020\u009d que Dios prometi\u00f3 que caer\u00ed\u00adan sobre los israelitas fieles como una bendici\u00f3n. (Dt 11:14, nota; Jer 5:24; Joe 2:23, 24.) Durante los meses de verano e invierno, el labrador esperaba estas lluvias con paciencia. (Snt 5:7; comp\u00e1rese con Job 29:23.) La lluvia temprana, o de oto\u00f1o (que empezaba a mediados de octubre), se esperaba ansiosamente para aliviar el calor y la sequedad del verano. Era necesaria antes de empezar la siembra, pues ablandaba el suelo y permit\u00ed\u00ada que el labrador arase su tierra. Asimismo, la lluvia tard\u00ed\u00ada o de primavera (a mediados de abril) se requer\u00ed\u00ada para regar las cosechas, y en especial el grano, de modo que pudiese madurar. (Zac 10:1; Am 4:7; Can 2:11-13.)<\/p>\n<p>Uso figurado. Cuando Dios bendec\u00ed\u00ada a Israel con lluvias en su tiempo se\u00f1alado, resultaba en abundancia. Por consiguiente, Oseas pudo prometer que Jehov\u00e1 \u2020\u0153[vendr\u00ed\u00ada] como lluvia fuerte\u2020\u009d, \u2020\u0153como lluvia de primavera que satura la tierra\u2020\u009d para los que intentaran conocerle. (Os 6:3.) Las instrucciones de Dios \u2020\u0153[gotear\u00ed\u00adan] como la lluvia\u2020\u009d y sus dichos, \u2020\u0153como suaves lluvias sobre la hierba y como copiosos chaparrones sobre la vegetaci\u00f3n\u2020\u009d. (Dt 32:2.) Penetrar\u00ed\u00adan con lentitud, pero lo suficiente como para refrescar totalmente, como un chaparr\u00f3n sobre la vegetaci\u00f3n. De manera similar, el asemejar al resto reunido de Jacob con \u2020\u0153chaparrones copiosos sobre vegetaci\u00f3n\u2020\u009d indicaba refrigerio y abundancia. (Miq 5:7.)<br \/>\nEl reinado del rey de Dios descrito en el Salmo 72 se distinguir\u00ed\u00ada por prosperidad y bendici\u00f3n. Por eso se dijo que descender\u00ed\u00ada \u2020\u0153como la lluvia sobre la hierba cortada, como chaparrones copiosos que mojan la tierra\u2020\u009d y producen vegetaci\u00f3n nueva. (Sl 72:1, 6; comp\u00e1rese con 2Sa 23:3, 4.) La buena voluntad de un rey se asemejaba a \u2020\u0153la nube de lluvia primaveral\u2020\u009d, pues aseguraba condiciones agradables por venir, igual que las nubes portadoras de lluvia garantizaban el agua necesaria para que fructificaran las cosechas. (Pr 16:15.)<br \/>\nSin embargo, la lluvia no siempre contribuye a producir cosechas benditas para el cultivador, tambi\u00e9n puede producir espinos y abrojos. Pablo se vali\u00f3 de este hecho al comparar la tierra que embebe el agua de la lluvia a los cristianos que \u2020\u0153han gustado la d\u00e1diva gratuita celestial, y que han llegado a ser participantes de esp\u00ed\u00adritu santo\u2020\u009d. Si se apartaran de la verdad en lugar de producir el fruto del esp\u00ed\u00adritu, se les tendr\u00ed\u00ada que quemar como un campo de espinos y abrojos. (Heb 6:4-8.)<br \/>\nEn su visi\u00f3n de la Revelaci\u00f3n, Juan vio \u2020\u0153dos testigos\u2020\u009d que ten\u00ed\u00adan \u2020\u0153la autoridad para cerrar el cielo de modo que no [cayera] lluvia durante los d\u00ed\u00adas de su profetizar\u2020\u009d. (Rev 11:3-6.) Estos \u2020\u0153testigos\u2020\u009d, que representaban a Dios como \u2020\u02dcprofetas\u2020\u2122 o voceros, no pronunciar\u00ed\u00adan el favor o la bendici\u00f3n de Dios sobre los planes y las obras de los hombres inicuos de la Tierra. Al igual que El\u00ed\u00adas, que anunci\u00f3 una sequ\u00ed\u00ada de tres a\u00f1os y medio sobre Israel, debido a que practicaban la adoraci\u00f3n de Baal que el rey Acab y su esposa Jezabel fomentaron, estos \u2020\u0153dos testigos\u2020\u009d \u2020\u0153[cerraron] el cielo\u2020\u009d de manera figurada para que no cayese ninguna \u2020\u0153lluvia\u2020\u009d refrescante procedente de Dios que hiciera prosperar tales esfuerzos humanos. (1Re 17:1\u201318:45; Lu 4:25, 26; Snt 5:17, 18.)<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia<\/b><\/p>\n<p><p style='text-align:justify;'><span lang=ES style=''>El AT destaca la importancia y el car\u00e1cter de la lluvia mediante el uso de diversos t\u00e9rminos. La voz general es <\/span><span style=' '>m&#257;&#7789;&#257;r<\/span><span lang=ES style=''>, a veces en combinaci\u00f3n con <\/span><span style=''>ge\u0161em<\/span><span lang=ES style=''>, aguacero violento (1 R. 18.41; Esd. 10.9, 13), para sugerir lluvias torrenciales (Zac. 10.1; Job 37.6); <\/span><span style=''>zerem<\/span><span lang=ES style=''>, tempestad (Is. 25.4; 28.2; 32.2; Hab. 3.10; Job 24.8), a veces acompa\u00f1ada de granizo (Is. 28.2; 30.30). Contrastan con los anteriores los <\/span><span style=''>r<sup>e<\/sup>b&#305;&#770;&#7687;&#305;&#770;m<\/span><span lang=ES style=''>, \u2018chaparrones\u2019 (Dt. 32.2; Sal. 65.10; Jer. 3.3; 14.22, Mi. 5.7) y <\/span><span style=''>r<sup>e<\/sup>s&#305;&#770;s&#305;&#770;m<\/span><span lang=ES style=''>, \u2018roc\u00edo\u2019 (Cnt. 5.2). Las lluvias de estaci\u00f3n, <\/span><span style=' '>y\u00f4reh<\/span><span lang=ES style=' '> y <\/span><span style=' '>m\u00f4reh<\/span><span lang=ES style=' '>, \u2018lluvias tempranas\u2019, y <\/span><span style=''>malq\u00f4\u0161<\/span><span lang=ES style=''>, \u2018lluvias tard\u00edas\u2019, hacen referencia al comienzo y la terminaci\u00f3n de la estaci\u00f3n lluviosa (Dt. 11.14; Job 29.23; Os. 6.3; Jl. 2.23; Zac. 10.1s; Stg. 5.7).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Con frecuencia el t\u00e9rmino <\/span><span style=''>m&#257;&#7789;&#257;r<\/span><span lang=ES style=''> indica que esta fuente de bendici\u00f3n para el hombre proviene de Dios mismo, desde los cielos. Los baales se relacionaban primitivamente con los manantiales, los pozos y los arroyos, pero Yahv\u00e9h era el dador de las lluvias (Jer. 14.22), porque \u201c\u00bfhay entre los \u00eddolos de las naciones quien haga llover?\u201d El\u00edas vindic\u00f3 este desaf\u00edo ante los sacerdotes de Baal (1 R. 18.17\u201340). Es as\u00ed que se invoca al cielo para conseguir lluvia (Sal. 72.6), y se comparan sus bendiciones con los dispositivos mec\u00e1nicos del <\/span><span style='font-family: \"Charis SIL\"'>shaduf<\/span><span lang=ES style=''> egipcio que se utilizaba para sacar agua del Nilo (Dt. 11.11). El heb. <\/span><span style=''>\u0161e&#7789;ef<\/span><span lang=ES style=''>, \u2018lluvia torrencial\u2019, \u2018inundaci\u00f3n\u2019 (Sal. 32.6; Pr. 27.4; Dn. 9.26; 11.22; Nah. 1.3), se utiliza en el plural en Job 38.25 para significar canales de irrigaci\u00f3n (normalmente <\/span><span style=''>pele&#7713;<\/span><span lang=ES style=''>, como en Sal. 1.3; 119.136; Pr. 5.16; 21.1; Is. 30.25; 32.2; Lm. 3.48), como si se equiparara un gran aguacero con un canal de agua que se vierte desde el estanque celestial (cf. \u201cel <\/span><span style='font-family: \"Charis SIL\"'>pele&#7713;<\/span><span lang=ES style=' '> de Dios\u201d, Sal. 65.9; tamb. Gn. 7.11, donde se abren las <\/span><span style=''>&#722;<sup>a<\/sup>rubb\u00f4&#7791;<\/span><span lang=ES style=''> o \u2018esclusas\u2019 del cielo). La lluvia suave o el roc\u00edo (<\/span><span style=''>&#7789;al<\/span><span lang=ES style=''>) se relacionan con dones ben\u00e9ficos (Dt. 33.13). Es la primera de las bendiciones prometidas a la tierra de Jacob (Gn. 27.28) y a Israel (Dt. 28.12). Se compara la ca\u00edda de la lluvia con las bendiciones del reino (Sal. 72.6\u20137). En contraste, se equipara la presencia de nubes y viento sin lluvia con \u201cel hombre que se jacta de falsa liberalidad\u201d (Pr. 25.14). (* <span style='text-transform: uppercase'>Roc\u00edo<\/span> )<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Las lluvias de Palestina se identifican tan estrechamente con la estaci\u00f3n fresca que la voz <etiqueta id=\"#_ftn40\" name=\"_ftnref40\" title=\"\">\u00e1r. <\/etiqueta><\/span><span style=' '>\u0161it&#257;\u2019<\/span><span lang=ES style=' '> se refiere tanto al invierno como a la lluvia. Podemos ver el mismo sentido en Cnt. 2.11: \u201cPorque he aqu\u00ed ha pasado el invierno, se ha mudado, la lluvia se fue.\u201d Igualmente la estaci\u00f3n estival supere el per\u00edodo caluroso y seco, p. ej.: \u201cSe volvi\u00f3 mi verdor en sequedades de verano\u201d (Sal. 32.4). Durante el per\u00edodo preliminar comprendido entre mediados de septiembre y mechados de octubre el aire h\u00famedo marino que choca contra el aire muy caliente que proviene de la superficie terrestre produce tormentas de truenos y la distribuci\u00f3n irregular de las lluvias, lo que se describe gr\u00e1ficamente en Am. 4.7: \u201cE hice llover sobre una ciudad, y sobre otra ciudad no hice llover; sobre una parte llovi\u00f3, y la parte sobre la cual no llovi\u00f3, se sec\u00f3.\u201d Las lluvias efectivas comienzan normalmente a mediados o fines de octubre, pero pueden demorarse hasta enero. Las \u201clluvias tempranas\u201d, tan esperadas, hacen descender la temperatura, de modo que se eliminan las corrientes conveccionales y la atm\u00f3sfera h\u00fameda produce un brillo en el cielo, que Eli\u00fa describe as\u00ed: \u201cMas ahora ya no se puede mirar la luz esplendente en los cielos, luego que pasa el viento y los limpia\u201d (Job 37.21). La estaci\u00f3n fresca y lluviosa representa el cuadro pastoril que describe el salmista (Sal. 65.12\u201313). Entre abril y principios de mayo, la expresi\u00f3n \u201clas lluvias tard\u00edas\u201d describe los \u00faltimos chaparrones a finales de la estaci\u00f3n lluviosa (Am. 4.7).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Los especialistas modernos concuerdan en que no se ha producido ning\u00fan cambio clim\u00e1tico dentro de los tiempos hist\u00f3ricos. V\u00e9ase J. W. Gregory, \u201cThe Habitable Globe: Palestine and the Stability of Climate in Modern Times\u201d, <i>Geog<\/i>. <i>Journ<\/i>. 76, 1947, pp. 487ss; W. C. Lowdermilk, <i>Palestine, Land of Promise<\/i>, 1944, pp. 82ss; A. Reifenberg, <i>The Struggle between the Desert and the Sown<\/i>, 1956, pp. 20\u201324; N. Shalem, \u201cLa Stabilit\u00e9 du Climat en Palestine\u201d, <i>Proc<\/i>. <i>Desert Research<\/i>, UNESCO, 1953, pp. 153\u2013175. Esto no quiere decir que no se hayan producido fluctuaciones de menor importancia en el clima, sino que no han sido lo suficientemente grandes como para influir materialmente sobre las civilizaciones. Las sequ\u00edas prolongadas, como las que vemos en 1 R. 17.7; Jer. 17.8; Jl. 1.10\u201312, 17\u201320, indican sus desastrosos efectos, especialmente cuando no hay roc\u00edo que compense la falta de lluvias (2 S. 1.21; 1 R. 17.1; Hag. 1.10). (* <span style='text-transform:uppercase'>Nube<\/span>; * <span style='text-transform:uppercase'>Roc\u00edo<\/span>; * <span style='text-transform:uppercase'>Palestina<\/span> )<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=';text-transform:uppercase'>Bibliograf\u00eda.<\/span><span lang=ES style=''> A. Fern\u00e1ndez, \u201cGeograf\u00eda de Palestina\u201d, <i>\u00b0EBDM<\/i>, t(t). III, cols. 793\u2013802; <i>\u00b0AHWB<\/i>, pp. 17; M. Noth, <i>El mundo del Antiguo Testamento<\/i>, 1975, pp. 48ss.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal align=right style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt; text-align:right;line-height:normal'><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><etiqueta id=\"#_ftn41\" name=\"_ftnref41\" title=\"\"><span lang=ES style='font-size:10.0pt; ;color:green'>J.M.H.<\/span><\/etiqueta><\/p>\n<p style='text-align:justify;'>Douglas, J. (2000). Nuevo diccionario Biblico : Primera Edicion. Miami: Sociedades B\u00edblicas Unidas.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(heb., matar, geshem, lluvia copiosa, yoreh, lluvia temprana, malcoch, lluvia tard\u00ed\u00ada; gr., brecho, lluvia, juetos, lluvia). La palabra en las Escrituras se usa tanto en sentido lit. como figurado. El contraste entre precipitaci\u00f3n en Egipto y Palestina se presenta en Deu 11:10-12. Siendo que el verano es muy seco en Israel, la estaci\u00f3n de las &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/lluvia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abLLUVIA\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-6256","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6256","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6256"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6256\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6256"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6256"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6256"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}