{"id":6260,"date":"2016-02-05T03:10:20","date_gmt":"2016-02-05T08:10:20","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/lucas-evangelio-de\/"},"modified":"2016-02-05T03:10:20","modified_gmt":"2016-02-05T08:10:20","slug":"lucas-evangelio-de","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/lucas-evangelio-de\/","title":{"rendered":"LUCAS, EVANGELIO DE"},"content":{"rendered":"<p>Tercer libro del NT, escrito por Lucas, con seguridad antes de que escribiera Hechos (Act 1:1), presumiblemente antes de 70 d. de J.C., quiz\u00e1 durante la prisi\u00f3n de Pablo en Cesarea (aprox. 58 o 59).<\/p>\n<p>Hay muchos eventos y muchas ense\u00f1anzas que s\u00f3lo se encuentran en el Evangelio de Lucas: la secci\u00f3n de los nacimientos (cap\u00ed\u00adtulos 1; 2); la genealog\u00ed\u00ada humana de Cristo (Luk 3:23-28); algunos de los discursos y dichos de Jes\u00fas (p. ej., muchos en los cap\u00ed\u00adtulos 7; 9; 10; Luk 14:25-35; Luk 17:1-10 y 19:1-10); algunas par\u00e1bolas y an\u00e9cdotas ilustrativas que s\u00f3lo est\u00e1n registradas por Lucas (Luk 7:41-43; Luk 10:30-37; Luk 11:5-8; Luk 12:16-21; Luk 13:6-9; Luk 15:3-32; Luk 16:1-12, Luk 16:19-31; Luk 18:2-14; Luk 19:13-27); ciertos milagros (Luk 5:1-11; Luk 7:11-14; Luk 13:11-13; Luk 14:2-6; Luk 17:12-19; Luk 22:51); la oraci\u00f3n en la cruz (Luk 23:34); el ladr\u00f3n penitente (Luk 23:39-43); el incidente en el camino a Ema\u00fas (Luk 24:13-25) y la mayor\u00ed\u00ada de la narraci\u00f3n de la ascensi\u00f3n. Lucas destac\u00f3 a las mujeres, a los pobres y la oraci\u00f3n.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Mundo Hispano<\/b><\/p>\n<p>El tercero de los Evangelios \u2020\u00a2sin\u00f3pticos.<\/p>\n<p>Autor y fecha. La mayor\u00ed\u00ada de los eruditos coinciden en que fue escrito por \u2020\u00a2Lucas, el mismo autor del tercer Evangelio, en forma de una carta dirigida a su amigo \u2020\u00a2Te\u00f3filo. En cuanto a la fecha, se estima que debi\u00f3 de ser escrita antes del a\u00f1o 63 d.C.<\/p>\n<p>Caracter\u00ed\u00adsticas. Lucas escribe en un griego culto, con un lenguaje abundante y descriptivo. Utiliza unas 266 palabras que no se encuentran en ning\u00fan otro escrito del NT. Muchos se\u00f1alan que su lenguaje se parece mucho al de la \u2020\u00a2Septuaginta. Su prop\u00f3sito es m\u00e1s teol\u00f3gico que hist\u00f3rico. Al parecer ya era cristiano cuando Pablo lo conoci\u00f3, as\u00ed\u00ad que su teolog\u00ed\u00ada no es paulina, no es una copia. Aunque es cierto que investig\u00f3 \u2020\u0153con diligencia todas las cosas desde su origen\u2020\u009d, su meta al exponerlas es eminentemente teol\u00f3gica (\u2020\u0153para que conozcas bien la verdad\u2020\u009d [Luc 1:3]). Algunos interpretan que la intenci\u00f3n de los dos escritos de L. era ense\u00f1ar sobre la historia de la obra de salvaci\u00f3n, comenzando con Israel (tiempo de la promesa), luego el ministerio del Se\u00f1or Jes\u00fas (tiempo de Cristo) y despu\u00e9s la continuaci\u00f3n de esa obra a trav\u00e9s del Esp\u00ed\u00adritu Santo (tiempo de la Iglesia). La palabra \u2020\u0153salvaci\u00f3n\u2020\u009d y sus derivados aparecen en este Evangelio en mayor cantidad que en los dem\u00e1s.<\/p>\n<p>L., un gentil, escribe evidentemente para gentiles. No hace muchas citas del AT. Se ha se\u00f1alado que enfatiza de varias maneras la universalidad del llamado de la salvaci\u00f3n. El c\u00e1ntico angelical incluye \u2020\u0153buena voluntad para con los hombres\u2020\u009d, no s\u00f3lo para con los jud\u00ed\u00ados (Luc 2:14). El c\u00e1ntico de \u2020\u00a2Sime\u00f3n habla de \u2020\u0153luz para revelaci\u00f3n a los gentiles\u2020\u009d (Luc 2:32). La genealog\u00ed\u00ada se indica desde Cristo hasta Ad\u00e1n, sin quedarse en Abraham (Luc 3:23-38). Narra c\u00f3mo el Se\u00f1or Jes\u00fas se neg\u00f3 al pedido de unos disc\u00ed\u00adpulos que quer\u00ed\u00adan hacer caer fuego del cielo sobre unos samaritanos (Luc 9:52-56). Tambi\u00e9n indica que el \u00fanico agradecido de los diez leprosos sanados era samaritano (Luc 17:16). En estos y muchos otros incidentes, L. intenta resaltar que la salvaci\u00f3n de Dios es para todos los hombres.<br \/>\nrasgo interesante de L. es su \u00e9nfasis sobre la oraci\u00f3n. Pone especial cuidado en presentar al Se\u00f1or Jes\u00fas como el que ora cada vez que tiene que enfrentar una situaci\u00f3n importante (Luc 3:21; Luc 5:16; Luc 6:12; Luc 9:18; Luc 9:29, etc\u00e9tera). Es el \u00fanico de los evangelistas que nos da las par\u00e1bolas del \u2020\u0153amigo importuno\u2020\u009d (Luc 11:5-13) y la del \u2020\u0153juez injusto\u2020\u009d (Luc 18:1-8), ambas relacionadas con la oraci\u00f3n.<\/p>\n<p>Las fuentes. L. dice \u2020\u0153que ya muchos\u2020\u009d hab\u00ed\u00adan \u2020\u0153tratado de poner en orden la historia de las cosas&#8230;\u2020\u009d De manera que es evidente que utiliz\u00f3 muchas fuentes para escribir su Evangelio. Una de ellas, evidentemente, fue el Evangelio de Marcos. Pero sucede que hay unos 250 vers\u00ed\u00adculos que son comunes con Mateo, pero que no est\u00e1n en el segundo Evangelio. Eso ha conducido a algunos eruditos a pensar en la posibilidad de que Mateo y Lucas utilizaran para sus obras otro documento hoy desconocido, al cual los eruditos, en sus especulaciones, llaman \u2020\u0153Q\u2020\u009d.<br \/>\nlos detalles sobre los relatos de este Evangelio \u2020\u00a2Evangelios. \u2020\u00a2Jesucristo. \u2020\u00a2Milagro. \u2020\u00a2Sin\u00f3pticos.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Cristiano<\/b><\/p>\n<p><p style='text-align:justify;'><span ><\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>I. Bosquejo del contenido<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-top:0cm;margin-right:0cm;margin-bottom:0cm; margin-left:18.0pt;margin-bottom:.0001pt;text-indent:-18.0pt;line-height:normal'><i><span lang=ES style=''>a.<\/span><\/i><span style=''>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/span><i><span lang=ES style=''>Prefacio (1.1\u20134).<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-top:0cm;margin-right:0cm;margin-bottom:0cm; margin-left:18.0pt;margin-bottom:.0001pt;text-indent:-18.0pt;line-height:normal'><i><span lang=ES style=''>b.<\/span><\/i><span style=''>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/span><i><span lang=ES style=''>Nacimiento e infancia de Jes\u00fas (1.5\u20132.52).<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-top:0cm;margin-right:0cm;margin-bottom:0cm; margin-left:18.0pt;margin-bottom:.0001pt;text-indent:-18.0pt;line-height:normal'><i><span lang=ES style=''>c.<\/span><\/i><span style=''>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/span><i><span lang=ES style=''>Juan el Bautista y Jes\u00fas (3.1\u20134.13).<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-top:0cm;margin-right:0cm;margin-bottom:0cm; margin-left:18.0pt;margin-bottom:.0001pt;text-indent:-18.0pt;line-height:normal'><i><span lang=ES style=''>d.<\/span><\/i><span style=''>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/span><i><span lang=ES style=''>El ministerio en Galilea (4.14\u20139.50)<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-top:0cm;margin-right:0cm;margin-bottom:0cm; margin-left:18.0pt;margin-bottom:.0001pt;text-indent:-18.0pt;line-height:normal'><i><span lang=ES style=''>e.<\/span><\/i><span style=''>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/span><i><span lang=ES style=''>La marcha hacia Jerusal\u00e9n (9.51\u201319.10).<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-top:0cm;margin-right:0cm;margin-bottom:0cm; margin-left:18.0pt;margin-bottom:.0001pt;text-indent:-18.0pt;line-height:normal'><i><span lang=ES style=''>f.<\/span><\/i><span style=''>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/span><i><span lang=ES style=''>El ministerio en Jerusal\u00e9n (19.11\u201321.38).<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-top:0cm;margin-right:0cm;margin-bottom:0cm; margin-left:18.0pt;margin-bottom:.0001pt;text-indent:-18.0pt;line-height:normal'><i><span lang=ES style=''>g.<\/span><\/i><span style=''>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/span><i><span lang=ES style=''>Pasi\u00f3n y resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas (22.1\u201324.53).<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>II. Las fuentes de este evangelio<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>El general, Lc. es similar a los otros dos *evangelios sin\u00f3pticos. Comparte con Mt. el inter\u00e9s en el nacimiento de Jes\u00fas, aunque cada cual narra la historia desde un punto de vista diferente. Lc. sigue el lineamiento general del ministerio de Jes\u00fas que encontramos en Mr. (y tambi\u00e9n en Mt.), pero contiene una secci\u00f3n considerablemente m\u00e1s amplia sobre la marcha de Jes\u00fas desde Galilea hasta Jerusal\u00e9n. Ya sea que el Evangelio de Marcos haya contenido o no originalmente alguna narraci\u00f3n de las apariciones de Jes\u00fas despu\u00e9s de su resurrecci\u00f3n, lo cierto es que Lc. y Mt. contienen sus propios relatos de dichas apariciones.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>En grado considerable los otros evangelios tambi\u00e9n comparten el contenido de Lc. Hay acuerdo general en que la fuente principal de Lucas fue Mr., y que igual que Mateo, tom\u00f3 la mayor parte de su narraci\u00f3n sobre el ministerio y los hechos de Jes\u00fas de ese evangelio m\u00e1s antiguo. Casi todo el contenido de Mr. fue incorporado a Lc., pero fue redactado en un estilo literario m\u00e1s pulido. Lucas incluye tambi\u00e9n buena parte de las ense\u00f1anzas de Jes\u00fas que encontramos en Mt. (pero no en Mr.), y generalmente se supone que ambos evangelios se valieron de alguna fuente com\u00fan (o de alguna colecci\u00f3n de fuentes) escritas u orales. Es mucho menos probable que un evangelio haya dependido del otro para este material Aunque todav\u00eda es incierta la relaci\u00f3n entre las fuentes de Jn. y los otros evangelios, resulta claro que Lc. y Jn. reflejan cierta tradici\u00f3n com\u00fan, especialmente en la historia de la pasi\u00f3n y la resurrecci\u00f3n. Adem\u00e1s, mucha de la informaci\u00f3n sobre Jes\u00fas es exclusiva de Lc., buena parte de la cual encontramos en la narraci\u00f3n del viaje de Jes\u00fas a Jerusal\u00e9n. En algunos lugares en que a primera vista puede verse que Lc. depende de Mr., como el relato de la \u00faltima cena, es muy probable que Lucas haya tenido acceso a otras tradiciones tambi\u00e9n.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Todo esto significa que Lucas se vali\u00f3 de una diversidad de fuentes de informaci\u00f3n para su evangelio, e ilustra su propia declaraci\u00f3n (Lc. 1.1\u20134) de que muchas otras personas hab\u00edan tratado de preparar relatos de lo ocurrido. La misma declaraci\u00f3n sugiere que Lucas estaba al tanto, no solamente de los relatos escritos sobre el ministerio de Jes\u00fas, sino tambi\u00e9n de personas que hab\u00edan sido testigos presenciales, y que escribi\u00f3 su evangelio despu\u00e9s de una cuidadosa investigaci\u00f3n en torno a las diferentes fuentes de informaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>III. Paternidad, fecha, y lugar de composici\u00f3n<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>La cuesti\u00f3n de la paternidad literaria de Lc. se halla \u00edntimamente relacionada con la de Hch. Ambos libros son partes de una misma obra, y no han tenido \u00e9xito quienes han tratado de negar que una misma persona los escribi\u00f3. La tradici\u00f3n que asigna a *Lucas ambos libros sigue siendo el punto de vista m\u00e1s plausible. Las pruebas se derivan b\u00e1sicamente de *Hechos. En lo que se refiere a este evangelio, pocas indicaciones concretas encontramos en \u00e9l que favorezcan o nieguen el punto de vista tradicional sobre el autor. La afirmaci\u00f3n de que en el mismo se respira la atm\u00f3sfera del per\u00edodo subapost\u00f3lico (o sea la \u00e9poca posterior a la muerte de Lucas) es demasiado subjetiva para que resulte convincente.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Lo que se ha podido sacar en limpio de las modernas discusiones sobre el autor es que Lucas no fue imitador servil de Pablo en su enfoque teol\u00f3gico. Ten\u00eda su propio y distintivo parecer sobre la fe cristiana. En consecuencia, su evangelio de ninguna manera es una reinterpretaci\u00f3n paulina de la historia de Jes\u00fas, sino que representa su propia evaluaci\u00f3n independiente de la significaci\u00f3n del Salvador, basada en tradiciones que emanaron de la iglesia primitiva. No sabemos c\u00f3mo consideraba Pablo la vida terrenal de Jes\u00fas, ya que poco lo menciona en sus cartas; por lo tanto, no tenemos modo de comparar sus puntos de vista con los de Lucas. Si no podemos determinar su grado de acuerdo, tampoco estamos en condiciones de afirmar que hubo desacuerdo entre ellos.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>En un sentido, poca luz arrojar\u00eda sobre esta obra la identificaci\u00f3n del autor, ya que poco sabemos de \u00e9l aparte de lo que nos dicen Lc. y Hch. En otro sentido, sin embargo, conocer la identidad del autor tiene importancia porque confirma que se trataba de una persona pefectamente competente (de acuerdo con sus propias y expl\u00edcitas declaraciones) para determinar el contenido de la tradici\u00f3n evang\u00e9lica y reformularla. Las credenciales hist\u00f3ricas de este evangelio son mayores que si hubiera sido la obra de alguna figura desconocida de \u00e9pocas posteriores.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>No sabemos cu\u00e1ndo ni d\u00f3nde se escribi\u00f3 el evangelio. Hay dos posibilidades serias en lo que respecta a la fecha: a principios de la d\u00e9cada del 60, o en las \u00faltimas d\u00e9cadas del ss. I. La decisi\u00f3n depende de la fecha que asignemos a Mr. y de si Lc. escribi\u00f3 despu\u00e9s de la ca\u00edda de Jerusal\u00e9n profetizada por Jes\u00fas. Por cierto no debemos descartar una fecha anterior al 70 d.C. para Mr. En el caso de Lc., las referencias comparativamente frecuentes y m\u00e1s precisas a la ca\u00edda de Jerusal\u00e9n, si bien se basan en una genuina profec\u00eda de Jes\u00fas, podr\u00eda verse como un reflejo del inter\u00e9s en su cumplimiento. Por otra parte, la falta de inter\u00e9s en la ca\u00edda de Jerusal\u00e9n en Hch., y la forma en que este libro termina antes de la muerte de Pablo, son fuertes indicaciones de que puede haber sido escrito antes del 70 d.C. Es posible que la composici\u00f3n del libro haya sido completada antes de esa fecha, aunque puede haber sido terminado en fecha posterior. Si bien hay una tradici\u00f3n, de fecha incierta, que relaciona la composici\u00f3n del evangelio con Acaya, nada hay en el escrito mismo que sustente este punto de vista. Es m\u00e1s factible que podamos relacionar al evangelio con Roma (en donde se pod\u00eda consultar a Mr., y donde Lucas estaba al lado de Pablo) o con Antioqu\u00eda en Siria (con la que tambi\u00e9n estaba relacionado Lucas a juzgar por lo que probablemente sea una tradici\u00f3n m\u00e1s confiable, y donde probablemente se compil\u00f3 la fuente \u201c<etiqueta id=\"#_ftn323\" name=\"_ftnref323\" title=\"\">Q\u201d que comparti\u00f3 con Mateo). Sin embargo, como fondo de este evangelio encontramos, en \u00faltima in<\/etiqueta>stancia, tradiciones que circulaban en Palestina. Al fin de cuentas, la relaci\u00f3n de Lucas con la iglesia primitiva en Palestina y Siria es m\u00e1s significativa que el lugar en que en forma adventicia pudiera haber compuesto su evangelio.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>IV. Prop\u00f3sito y car\u00e1cter<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Debemos considerarnos afortunados de que Lucas haya declarado su intenci\u00f3n al principio de su evangelio. Al mismo tiempo podemos sacar ciertas conclusiones sobre la base del car\u00e1cter de la obra misma. Su prop\u00f3sito fue presentar la historia de Jes\u00fas de manera de hacer resaltar su significaci\u00f3n confiabilidad para los que cre\u00edan en \u00e9l; el escritor logr\u00f3 su proposito en el contexto de una obra en dos parte que narra la historia de la iglesia primitiva de tal modo que demuestra de qu\u00e9 manera se difundi\u00f3 el mensaje del evangelio, de acuerdo con la profec\u00eda y el mandato de Dios, a los confines de la tierra, proporcionando salvaci\u00f3n a los que respond\u00edan a \u00e9l. Lucas escrib\u00eda para gente algo alejada del ministerio de Cristo, tanto geogr\u00e1ficamente como en el tiempo. Se dirige a un tal *Te\u00f3filo, cuya identidad permanece desconocida, pero resulta claro que no es nada m\u00e1s que una dedicatoria literaria a un amigo, y que el libro estaba destinado a un p\u00fablico m\u00e1s amplio. La dedicatoria sugiere que fue escrito para miembros de la iglesia, opini\u00f3n que se ve reforzada por su contenido, pero al mismo tiempo pod\u00eda usarse como manual y elemento para la evangelizaci\u00f3n. Su forma externa, que concuerda con la de las obras hist\u00f3ricas y literarias de la \u00e9poca, sugiere enf\u00e1ticamente que estaba destinado a un p\u00fablico m\u00e1s amplio.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Lucas escribi\u00f3 como persona de cultura y educaci\u00f3n, y su obra puede considerarse, m\u00e1s que los otros evangelios, como una deliberada producci\u00f3n literaria. Resulta claro que el autor era persona de letras, buen conocedor del AT en gr. y del estilo de la literatura de su \u00e9poca, capaz de producir una obra que pudiera recomendar el evangelio por su calidad literaria. Aun cuando E. Renan se propon\u00eda condenar a Lc., m\u00e1s que elogiarlo, cuando lo describi\u00f3 como \u201cel libro m\u00e1s hermoso que jam\u00e1s se haya escrito\u201d, su comentario no est\u00e1 exento de verdad. El arte literario se emplea en esta obra para servir al evangelio.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Al mismo tiempo, Lucas escribe espec\u00edficamente como historiador. La demostraci\u00f3n de sus intereses y sus habilidades hist\u00f3ricas son m\u00e1s evidentes en el libro de Hechos, pero tambi\u00e9n el evangelio se escribi\u00f3 como obra literaria, cuyo prop\u00f3sito fue demostrar la confiabilidad de las tradiciones acerca de Jes\u00fas. En los casos en que podemos comparar su relato con las fuentes que utiliz\u00f3, vemos que las ha reproducido fielmente, aunque naturalmente no las sigue con estricta literalidad.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>El arte literario y las dotes hist\u00f3ricas est\u00e1n, sin embargo, al servicio de un prop\u00f3sito evangel\u00edstico y teol\u00f3gico consciente. Dos importantes grupos de palabras nos llevan al centro del inter\u00e9s de Lucas. El primero es el verbo \u201cpredicar el evangelio\u201d (<i>evangeliomai<\/i>), palabra que caracteriza el mensaje de la navidad (Lc. 1.19; 2.10), la predicaci\u00f3n de Juan (Lc. 3.18), el ministerio de Jes\u00fas (Lc. 4.18, 43; 7.22, etc.), y la actividad de la iglesia primitiva (Hch. 5.42; 8.4, etc.). El hecho de que el verbo, que se encuentra frecuentemente en los escritos de Pablo, est\u00e9 virtualmente ausente en los otros evangelios (Mt. 11.5; el sustantivo correspondiente, sin embargo, se emplea con mayor frecuencia) es indicaci\u00f3n de su significaci\u00f3n para Lucas en la descripci\u00f3n de la naturaleza de la obra de Jes\u00fas y la iglesia primitiva. El otro t\u00e9rmino clave es \u201csalvaci\u00f3n\u201d (con sus voces relacionadas). Particularmente en los relatos del nacimiento se destaca el concepto de que Dios mandaba un Salvador para su pueblo (Lc. 1.47, 69, 71, 77; 2.11, 30); aunque este grupo de palabras no es tan conspicuo en el resto de Lc. y Hch., el \u00e9nfasis inicial que recibe nos da la clave de la naturaleza del mensaje del evangelio, de la misma manera en que el comienzo de Juan, donde se ocupa de destacar al \u201cVerbo\u201d, nos da la clave de su evangelio. En contraste con Marcos, Lucas hace resaltar la naturaleza del mensaje de Jes\u00fas acerca del reino de Dios como salvaci\u00f3n para los perdidos; y mientras Mateo tiende a presentar a Jes\u00fas como el Maestro de la verdadera justicia, Lucas pone m\u00e1s \u00e9nfasis en su acci\u00f3n como Salvador; estos contrastes, sin embargo, pueden conducir a error si los llevamos al extremo.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Lucas nos muestra que el ministerio de Jes\u00fas representa el cumplimiento de las profec\u00edas del AT (Lc. 4.18\u201321; 10.23s; 24.26s, 44\u201347). Ha llegado la nueva era de salvaci\u00f3n, caracterizada por la predicaci\u00f3n de las buenas nuevas del reino (Lc. 16.16), Si bien la plena realizaci\u00f3n del reino de Dios pertenece al futuro (Lc. 19.11), Dios ya ha comenzado a liberar hombres y mujeres del poder de Satan\u00e1s y los demonios (Lc. 11.20; 13.16), y los pecadores pueden recibir perd\u00f3n y disfrutar de comuni\u00f3n con Jes\u00fas, en quien se manifiesta el poder salvador de Dios mismo (Lc. 7.16; Hch. 10.38).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Aquel por medio de quien Dios act\u00faa de esta manera es evidentemente un profeta, ungido con el Esp\u00edritu, pero para Lucas es m\u00e1s que un profeta, m\u00e1s aun que ese profeta singular como Mois\u00e9s a quien esperaba el pueblo (Lc. 24.19\u201321; Hch. 3.22s). Se trata del ungido que reinar\u00e1 en el reino futuro (Lc. 22.2s; 23.42), y que ya puede ser descrito como el \u201cSe\u00f1or\u201d, t\u00edtulo que indica el papel de Jes\u00fas confirmado por su resurrerci\u00f3n y exaltaci\u00f3n (Hch. 2.36). Detr\u00e1s de estos papeles desempe\u00f1ados por Jes\u00fas se encuentra su naturaleza \u00fanica como Hijo de Dios (Lc. 1.32).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>En su presentaci\u00f3n del ministerio de Jes\u00fas, Lucas llama la atenci\u00f3n particularmente al inter\u00e9s que el Se\u00f1or mostr\u00f3 por los marginados; todos los evangelios testifican de este indudable hecho hist\u00f3rico, pero es Lucas quien se deleita m\u00e1s en ponerlo de manifiesto (Lc. 14.15\u201324; 15; 19.1\u201310). Demuestra que Jes\u00fas se ocupaba de las mujeres (Lc. 7.36\u201350; 8.1\u20133), de los samaritanos (Lc. 9.51\u201356; 10.30\u201337; 17.11\u201319), y de los gentiles (Lc. 7.1\u20139); no obstante, Lucas respeta el hecho hist\u00f3rico de que el ministerio de Jes\u00fas estaba destinado casi exclusivamente a los jud\u00edos, ya que se limita a insinuar la difusi\u00f3n m\u00e1s amplia del evangelio en Hechos (Lc. 2.32; 13.28s; 24.47). Otro aspecto de Jes\u00fas que Lucas se ocupa de hacer resaltar es su inter\u00e9s por los pobres, y sus advertencias de que los ricos que viven para s\u00ed se excluyen as\u00ed del reino de Dios. En el reino, los valores humanos son radicalmente reevaluados. No hay lugar all\u00ed para el autosuficiente que piensa que sus riquezas mundanas lo proteger\u00e1n del juicio (Lc. 6.20\u201326; 12.13\u201321; 16.19\u201331), o para el esp\u00edritu farisaico que no siente necesidad de arrepentirse (Lc. 18.9\u201314). Por el contrario, la entrada al reino est\u00e1 reservada a los pobres, o sea, los que reconocen su pobreza y por lo tanto conf\u00edan en Dios, y los arrepentidos que reconocen su pecado y se echan en brazos de la misericordia divina. Ese arrepentimiento significa un decidido rechazo del pecado y una disposici\u00f3n a seguir a Jes\u00fas, cualquiera sea el costo (Lc. 9.23), costo que puede significar la renuncia a las posesiones (Lc. 14.33; 19.8).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>El cuadro que Lucas presenta de Jes\u00fas tiene indudablemente el sentido de servir de ejemplo y modelo para sus disc\u00edpulos. Esto podemos verlo en una comparaci\u00f3n de la vida de Jes\u00fas en el evangelio con la descripci\u00f3n que hace Lucas de la iglesia y sus miembros en el libro de Hechos. De la misma manera en que la vida de Jes\u00fas estaba gobernada por el plan de Dios, parcialmente revelado en las profec\u00edas del AT, la vida de la iglesia en todo momento es guiada y dirigida por Dios. Como Jes\u00fas realiz\u00f3 su obra en el poder del Esp\u00edritu (Lc. 4.14, 18), tambi\u00e9n la iglesia primitiva estaba llena del Esp\u00edritu para su tarea de testificar (Lc. 24.49). En forma similar, as\u00ed como Jes\u00fas era un hombre de oraci\u00f3n, que recib\u00eda gu\u00eda e inspiraci\u00f3n de su comuni\u00f3n con Dios (Lc. 3.21; 6.12; 9.18, 28s; 22.32), tambi\u00e9n la iglesia debe estar continuamente unida a Dios en oraci\u00f3n (Hch. 1.14).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Tal es\u2014en t\u00e9rminos muy generales\u2014el cuadro caracter\u00edstico que nos presenta Lucas de Jes\u00fas y sus ense\u00f1anzas. En \u00e9l encontramos un n\u00famero de caracter\u00edsticas significativas. Primero, presenta la historia de Jes\u00fas en funci\u00f3n del cumplimiento de la profec\u00eda. Para Lucas, la categor\u00eda de promesa y cumplimiento es de gran significaci\u00f3n, y determina la estructura de su pensamiento hist\u00f3rico. En segundo lugar, Lucas destaca vigorosamente la presencia real de la salvaci\u00f3n en el ministerio de Jes\u00fas. El \u00e9nfasis recae m\u00e1s bien sobre lo que Jes\u00fas llev\u00f3 a cabo que sobre el futuro, aunque de ninguna manera falta la dimensi\u00f3n futura. En tercer lugar, Lucas relaciona el ministerio de Jes\u00fas con la formaci\u00f3n de la iglesia primitiva, y muestra c\u00f3mo esta \u00faltima surge de dicho ministerio. Tiene plena conciencia de que el comienzo del cristianismo inclu\u00eda las dos etapas, o sea las que abarcan tanto Lc. como Hch.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>El prop\u00f3sito de estas consideraciones es mostrar que para Lucas la vida de Jes\u00fas formaba parte de la historia. El estudio moderno m\u00e1s importante sobre Lucas, el de H. Conzelmann, sostiene que Lucas ve\u00eda el ministerio de Jes\u00fas como el punto medio de la historia (precedido por la historia de Israel, y seguido por el per\u00edodo de la iglesia). Conzelmann afirma que esta era una nueva concepci\u00f3n de Jes\u00fas, que contrastaba con las anteriores. Anteriormente se hab\u00eda considerado a Jes\u00fas como el que proclamar\u00eda el inminente reino de Dios. Lucas escrib\u00eda en una \u00e9poca en la que la iglesia se hab\u00eda establecido y empezaba a disfrutar de una existencia normal, cuando la futura consumaci\u00f3n del reino hab\u00eda resultado una esperanza decepcionante. De hecho modific\u00f3 la teolog\u00eda cristiana para adaptarla a la segunda generaci\u00f3n y las posteriores al abandonar virtualmente la esperanza de un inminente fin del mundo, y considerar el ministerio de Jes\u00fas como el punto central en la historia de las relaciones de Dios con los hombres, y no como preludio inmediato del fin. El llamado cristiano al arrepentimiento ante el inminente fin se convirti\u00f3 en una narraci\u00f3n hist\u00f3rica de la venida de Jes\u00fas, y el per\u00edodo de la iglesia, durante el cual el Esp\u00edntu Santo habr\u00eda de guiar a sus miembros en la tarea misionera, ocup\u00f3 el lugar de la esperanza del futuro reino de Dios.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Como tantas declaraciones iniciales sobre un punto de vista, el an\u00e1lisis que hace Conzelmann del mensaje de Lucas es parcial y exagerado, pero ha tenido el m\u00e9rito de demostrar que Lucas fue un te\u00f3logo cuidadoso, adem\u00e1s de estimular a otros especialistas a ofrecer una m\u00e1s equilibrada interpretaci\u00f3n de su teolog\u00eda. La verdad es que el mensaje de Jes\u00fas y la iglesia primitiva no era tan unilateralmente futurista como lo sugiere Conzelmann, y que Lucas simplemente llama la atenci\u00f3n a los rasgos actuales en ese mensaje. La \u201chistoria de la salvaci\u00f3n\u201d de ninguna manera fue un invento de Lucas. Igualmente, Lucas de ning\u00fan modo abandona la esperanza de la llegada del fin, y su obra mantiene ese elemento de tensi\u00f3n entre a realidad actual y la esperanza futura, t\u00edpica del cristianismo primitivo. El efecto de su obra fue, sin embargo, hacer que la iglesia dejara de buscar las se\u00f1ales apocal\u00edpocas del fin de los tiempos y se concentrara, en cambio, en la tarea de difundir el evangelio.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Tenemos que hacer una distinci\u00f3n entre los factores que moldearon la obra de Lucas y los prop\u00f3sitos conscientes que rigieron su tarea como escritor. Entre los primeros, debemos hacer notar la presentaci\u00f3n de la historia de Jes\u00fas en una forma nueva, que la actualizaba para la iglesia de su \u00e9poca. Entre los \u00faltimos, el principal fue el deseo de presentar a Jes\u00fas como el Salvador, y mostrar de qu\u00e9 manera el Esp\u00edritu de Dios hab\u00eda constituido a la iglesia en testigo de Jes\u00fas. En la combinaci\u00f3n de estos factores y prop\u00f3sitos podemos encontrar la clave de la naturaleza distintiva de este evangelio, en el que una cr\u00f3nica hist\u00f3rica se convierte en el medio de equipar a la iglesia para su tarea de extender el evangelio.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=';text-transform:uppercase'>Bibliograf\u00eda.<\/span><span lang=ES style=''> H. Conzelmann, <i>El centro del tiempo<\/i>, 1974; W. Barclay, <i>Cristo y nuestra \u00e9poca<\/i>, 1973; G. Girardet, <i>A los cautivos libertad<\/i>, 1982; R. C. H. Lenski, <i>Comentario al Nuevo Testamento<\/i>, 1962, <etiqueta id=\"#_ftn324\" name=\"_ftnref324\" title=\"\">t(t). III; A. Paoli, <\/etiqueta><i>La perspectiva pol\u00edtica de san Lucas<\/i>, 1974; B. Rigaux, <i>Para una historia de Jes\u00fas<\/i>, 1972; J. Schmidt, <i>El evangelio seg\u00fan san Lucas<\/i>, 1968; A. St\u00f6ger, <i>El evangelio seg\u00fan san Lucas<\/i>, 1970; H. Tr\u00f3adec, <i>Comentario a los evangelios sin\u00f3pticos<\/i>, 1972; F. Fern\u00e1ndez Carbajal, <i>El evangelio de san Lucas<\/i>, 1975; A George, <i>La resurrecci\u00f3n de Cristo y la ex\u00e9gesis moderna<\/i>, 1974; <etiqueta id=\"#_ftn325\" name=\"_ftnref325\" title=\"\">id., <\/etiqueta><i>El evangelio seg\u00fan san Lucas<\/i>, 1976.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Comentarios: T. W. Manson, <i>The Sayings of Jesus<\/i>, 1949; J. N. Geldenhuys, <etiqueta id=\"#_ftn326\" name=\"_ftnref326\" title=\"\"><i>NIC\/<\/i><\/etiqueta><etiqueta id=\"#_ftn327\" name=\"_ftnref327\" title=\"\"><i>NLC<\/i><\/etiqueta>, 1950; A. R. Leaney, <etiqueta id=\"#_ftn328\" name=\"_ftnref328\" title=\"\"><i>BNTC<\/i><\/etiqueta>, 1958; F. W. Danker, <i>Jesus and the New Age<\/i>, 1972; E. E. Ellis, <etiqueta id=\"#_ftn329\" name=\"_ftnref329\" title=\"\"><i>NCB<\/i><\/etiqueta>\u00b2, 1974; L. Morris, <etiqueta id=\"#_ftn330\" name=\"_ftnref330\" title=\"\"><i>TNTC<\/i><\/etiqueta>, 1974; comentarios basados en el texto gr.: A. Plummer, <etiqueta id=\"#_ftn331\" name=\"_ftnref331\" title=\"\"><i>ICC<\/i><\/etiqueta>\u00b3, 1922; J. M. Creed (Macmillan), 1930; I. H. Marshall (Paternoster), 1978; en alem\u00e1n: K. H. Rengstorf, <etiqueta id=\"#_ftn332\" name=\"_ftnref332\" title=\"\"><i>NTD<\/i><\/etiqueta>, 1937; W. Grundmann, <etiqueta id=\"#_ftn333\" name=\"_ftnref333\" title=\"\"><i>THNT<\/i><\/etiqueta>\u00b3, 1966; H. Sch\u00fcrmann, <etiqueta id=\"#_ftn334\" name=\"_ftnref334\" title=\"\"><i>HTKNT<\/i><\/etiqueta>, 1, 1969. J. Ernst, Regeesberger <i>NT<\/i>, 1977; G. Schneider, <i>Okumenischer Taschenbuchkommentar zum NT<\/i>, 1977.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>N. B. Stonehouse, <i>The Witness of Luke to Christ<\/i>, 1951; H. Conzelmann, <i>The Theology of St. Luke<\/i>, 1960; H. Flender, <i>St. Luke: Theologian of Redemption History<\/i>, 1967; I. H. Marshall, <i>Luke: Historian and Theologian<\/i>, 1970; S. G. Wilson, <i>The Gentiles Mission in Luke-Acts<\/i>, 1973; C. H. Talbert, <i>Literary Patterns, Theological Themes and the Genre of Luke-Acts<\/i>, 1974; E. Franklin, <i>Christ the Lord<\/i>, 1975; J. Drury, <i>Tradition and Design in Luke\u00b4s Gospel<\/i>, 1976.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal align=right style='text-align:right;line-height:normal'><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><span lang=ES style='font-size:10.0pt;;color:green'>I.H.M.<\/span><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;'>Douglas, J. (2000). Nuevo diccionario Biblico : Primera Edicion. Miami: Sociedades B\u00edblicas Unidas.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tercer libro del NT, escrito por Lucas, con seguridad antes de que escribiera Hechos (Act 1:1), presumiblemente antes de 70 d. de J.C., quiz\u00e1 durante la prisi\u00f3n de Pablo en Cesarea (aprox. 58 o 59). 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