{"id":6337,"date":"2016-02-05T03:26:34","date_gmt":"2016-02-05T08:26:34","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/milagros\/"},"modified":"2016-02-05T03:26:34","modified_gmt":"2016-02-05T08:26:34","slug":"milagros","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/milagros\/","title":{"rendered":"MILAGROS"},"content":{"rendered":"<p>La palabra milagro (lat. mi-raculum) lit. significa un acontecimiento maravilloso o un acontecimiento que causa asombro o admiraci\u00f3n. Algunas de las palabras b\u00ed\u00adblicas m\u00e1s importantes utilizadas para designar milagros son thauma, asombro; pele\u2020\u2122 y teras, portento; gevhurah y dynamis, muestra de poder; oth y semeion, se\u00f1al.<\/p>\n<p>El uso de milagro en la teolog\u00ed\u00ada cristiana incluye el significado de las palabras antiguas, pero tambi\u00e9n las sobrepasa. Un milagro es<br \/>\n( 1 )  un acontecimiento extraordinario, inexplicable en t\u00e9rminos de fuerzas naturales comunes,<br \/>\n( 2 )  un acontecimiento que lleva al testigo a postular una causa personal sobrehumana, o<br \/>\n( 3 )  un acontecimiento que constituye evidencia (una se\u00f1al) de implicaciones m\u00e1s amplias que el acontecimiento mismo.<\/p>\n<p>1. Se debe hacer una distinci\u00f3n entre milagros y obras de la providencia. En los acontecimientos que se consideran estrictamente milagros, los adversarios de la fe reconocen el car\u00e1cter sobrenatural de lo que ha ocurrido (Act 3:1\u2014Act 4:22; Act 14:8-23).<\/p>\n<p>2.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s se debe hacer una distinci\u00f3n entre milagros y esos tipos de respuestas a las oraciones que no constituyen se\u00f1ales ni evidencia expresa para los no creyentes.<\/p>\n<p>3.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n se debe hacer una distinci\u00f3n entre los milagros de Dios y las obras de magia. En la magia, el que obra el milagro posee una f\u00f3rmula que causa el resultado. El presunto poder sobrenatural es controlado por el int\u00e9rprete (Exo 7:11; Exo 8:7). En los milagros de Dios, los resultados dependen enteramente de la voluntad divina. El que obra el milagro es simplemente un agente de Dios.<\/p>\n<p>4. Se debe hacer una distinci\u00f3n entre los milagros de Dios y los milagros sat\u00e1nicos, o de origen demon\u00ed\u00adaco (Mat 24:24; 2Th 2:9; comparar Rev 13:14; Rev 16:14; Rev 19:20).<\/p>\n<p>5.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n se debe hacer una distinci\u00f3n entre milagros y meras ocurrencias ex\u00f3ticas, que son evidencia de nada m\u00e1s que rarezas. Los milagros genuinos siempre son se\u00f1ales que ense\u00f1an una lecci\u00f3n. Cada milagro de Dios es parte del gran y bien integrado sistema de la verdad revelada de Dios. La mayor\u00ed\u00ada de los milagros de la Biblia caen en tres grandes \u00e9pocas:<br \/>\n( 1 )  El \u00e9xodo y la conquista,<br \/>\n( 2 )  El\u00ed\u00adas y Eliseo y<br \/>\n( 3 )  Cristo y la era apost\u00f3lica.<\/p>\n<p>La \u00e9poca de milagros m\u00e1s impresionante de toda la historia b\u00ed\u00adblica ocurri\u00f3 en el ministerio de Cristo y sus ap\u00f3stoles. Est\u00e1n registradas en los Evangelios unas 40 se\u00f1ales milagrosas expresas obradas por Cristo, elegidas por los autores de entre un n\u00famero mucho m\u00e1s grande (Joh 20:30).<\/p>\n<p>El ministerio de los ap\u00f3stoles despu\u00e9s de la ascensi\u00f3n de Cristo comenz\u00f3 con el milagro de las lenguas en el d\u00ed\u00ada de Pentecost\u00e9s. El milagro ocurr\u00ed\u00ada hasta que la organizaci\u00f3n de la iglesia para nuestra edad estuviera bien establecida, y probablemente hasta que los libros del NT hubieran sido puestos en circulaci\u00f3n. Hubo muchos otros milagros expresos (Heb 2:3-4).<\/p>\n<p>El prop\u00f3sito de los milagros es revelaci\u00f3n y edificaci\u00f3n (Joh 20:31).<\/p>\n<p>Cristo rechaz\u00f3 a aquellos que solamente quer\u00ed\u00adan ver acontecimientos espectaculares, pero a su reprimenda a\u00f1adi\u00f3 una cita potente de Jon\u00e1s como tipo de su propia resurrecci\u00f3n (Mat 12:39-40; comparar tambi\u00e9n Luk 23:8). Procurar ver milagros es mejor que meramente buscar comida gratis (Joh 6:26). Sus milagros eran evidencia de la autenticidad de su mensaje (Joh 5:36). El prefer\u00ed\u00ada que la gente aceptara su mensaje por su valor intr\u00ed\u00adnsico, pero creer en \u00e9l por raz\u00f3n de sus milagros no estaba mal (Joh 10:37-38).<\/p>\n<p>La Biblia no dice que Dios no puede o no desea obrar se\u00f1ales milagrosas evidentes hoy en d\u00ed\u00ada. Sin embargo, en general, Dios ha dejado de obrar por medio de se\u00f1ales milagrosas desde que el NT fue completado; ahora las fuentes principales para el conocimiento de Dios por su pueblo durante esta edad son los milagros de gracia, el testimonio del Esp\u00ed\u00adritu, la oraci\u00f3n contestada y, supremamente, la Palabra escrita.<\/p>\n<p>Los milagros son un elemento absolutamente indispensable del cristianismo. Si Jesucristo no es Dios manifestado en la carne, nuestra fe es un mito vac\u00ed\u00ado. Si \u00e9l no se levant\u00f3 de entre los muertos en forma corporal, el sepulcro habiendo estado vac\u00ed\u00ado y su apariencia siendo reconocible, entonces todav\u00ed\u00ada estamos en nuestros pecados y somos los m\u00e1s miserables de todos los hombres. Si el milagro de gracia no se puede verificar por la transformaci\u00f3n de la vida del que pone su fe en Jes\u00fas como Se\u00f1or y Salvador, entonces nuestro evangelio cristiano no es nada m\u00e1s que un fraude. [Nota del Editor: la mayor\u00ed\u00ada de los evang\u00e9licos cree que Dios sigue obrando milagros hoy en d\u00ed\u00ada, tal como en el per\u00ed\u00adodo apost\u00f3lico].<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Mundo Hispano<\/b><\/p>\n<p><p style='text-align:justify;'><span lang=ES style=''>Una cantidad de palabras heb., <etiqueta id=\"#_ftn546\" name=\"_ftnref546\" title=\"\">arm., y gr. se usan en la Biblia para hacer referencia a la actividad del Dios vivo en la naturaleza y en la historia. Se traducen diversamente como \u201cmilagros\u201d, \u201cmaravillas\u201d, \u201cse\u00f1ales\u201d, \u201cpoderosas obras\u201d, \u201cpoderes<\/etiqueta>\u201d. As\u00ed, por ejemplo, la palabra heb. <\/span><span style=''>m\u00f4f&#275;&#7791;<\/span><span lang=ES style=''>, de etimolog\u00eda incierta, se traduce en <\/span><etiqueta id=\"#_ftn547\" name=\"_ftnref547\" title=\"\"><span lang=ES style='font-size:10.0pt;; color:green'>\u00b0vrv2<\/span><\/etiqueta><span lang=ES style=''> como \u201cmilagro\u201d (Ex. 7.9; Dt. 4.34), \u201cmaravilla\u201d (p. ej. Ex. 7.3; Sal. 78.43) y \u201cse\u00f1al\u201d (p. ej. 1 R. 13.3, 5).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Las palabras empleadas por los traductores preservan en general, si bien no siempre en casos particulares, los tres \u00e9nfasis distintivos de las palabras originales. Ellas caracterizan la actividad de Dios como:<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>1. Distintiva, maravillosa; expresada mediante derivados heb. de la ra\u00edz <\/span><span style='font-family: \"Charis SIL\"'>pl&#722;<\/span><span lang=ES style=''>, \u2018ser diferente\u2019, particularmente el participio <\/span><span style=''>nifl&#257;&#722;\u00f4&#7791;<\/span><span lang=ES style=''> (p. ej. Ex. 15.11; Jos. 3.5), mediante el arm. <\/span><span style=' '>&#7791;<sup>e<\/sup>m&#257;h<\/span><span lang=ES style=''> (Dn. 4.2\u20133; 6.27), y mediante el gr. <\/span><span style=''>teras<\/span><span lang=ES style=''> (p. ej. Hch. 4.30; Ro. 15.19).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>2. Portentosa, poderosa; expresada por el heb. <\/span><span style=''>g<sup>e<\/sup>&#7687;\u00fbr\u00e2<\/span><span lang=ES style=''> (Sal. 106.2; 145.4) y el gr. <\/span><span style=''>dynamis<\/span><span lang=ES style=''> (p. ej. Mt. 11.20; 1 Co. 12.10; G\u00e1. 3.5).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>3. Significativa; expresada por el heb. <\/span><span style=''>&#722;\u00f4&#7791;<\/span><span lang=ES style=''> (p. ej. Nm. 14.11; Neh. 9.10), por el arm. <\/span><span style=' '>&#722;&#257;&#7791;<\/span><span lang=ES style=''> (Dn. 4.2\u20133; 6.27), y por el gr. <\/span><span style=''>s&#275;meion<\/span><span lang=ES style=''> (p. ej. Jn. 2.11; 3.2; Hch. 8.6).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>I. Los milagros y el orden natural<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Una buena parte de la confusi\u00f3n en torno al tema de los milagros ha sido ocasionada por no haberse comprendido que las Escrituras no distinguen netamente entre la permanente y soberana providencia de Dios y sus actos particulares. La creencia en los milagros est\u00e1 encuadrada en el contexto de una cosmovisi\u00f3n que considera que la totalidad de la creaci\u00f3n depende en forma constante de la actividad sostenedora de Dios y que est\u00e1 sujeta a su voluntad soberana (cf. Col. 1.16\u201317). Tres aspectos de la actividad divina\u2014maravilla, poder, significatividad\u2014est\u00e1n presentes no s\u00f3lo en actos especiales sino tambi\u00e9n en todo el orden creado (Ro. 1.20). Cuando el salmista celebra los portentosos actos de Dios pasa f\u00e1cilmente de la creaci\u00f3n a la liberaci\u00f3n de Egipto (Sal. 135.6\u201312). En Job 5.9\u201310; 9.9\u201310 la palabra <\/span><span style=' '>nifl&#257;&#722;\u00f4&#7791;<\/span><span lang=ES style=''> se refiere a lo que llamar\u00edamos \u201cacontecimientos naturales\u201d (cf. Is. 8.18; Ez. 12.6).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>As\u00ed, cuando los escritores b\u00edblicos se refieren a los portentosos actos de Dios no se puede suponer que los distinguen del \u201ccurso de la naturaleza por su peculiar causaci\u00f3n, ya que piensan en todos los acontecimientos como causados por el poder soberano de Dios. Los actos individuales de Dios realzan el car\u00e1cter distintivo de su actividad, que es distinta de la de los hombres y superior a ella, y, m\u00e1s particularmente, de la de los dioses falsos; es todopoderosa y reveladora de Dios en la naturaleza y en la historia.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>El descubrimiento de, pongamos por caso, conexiones causales entre las diversas plagas de Egipto, la repetici\u00f3n de la detenci\u00f3n del Jord\u00e1n, o el aumento del conocimiento de la medicina psicosom\u00e1tica no podr\u00edan en s\u00ed mismos contradecir la afirmaci\u00f3n b\u00edblica de que la liberaci\u00f3n de Egipto, la entrada en Cana\u00e1n, y las obras de curaci\u00f3n de Cristo fueron obras portentosas de Dios. Las \u201cleyes naturales\u201d son descripciones de un universo en el que Dios obra continuamente. S\u00f3lo mediante una argucia filos\u00f3fica inaceptable se las puede presentar como el obrar autosustentante de un sistema cerrado, o los decretos r\u00edgidos de un Dios que ha puesto al universo en movimiento como si fuese una m\u00e1quina.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Algunos fil\u00f3sofos y te\u00f3logos han sostenido que la realizaci\u00f3n de milagros no concoce con la naturaleza y los prop\u00f3sitos de Dios. El es el Alfa y la Omega, conoce el fin desde el principio; es el Creador que hizo todas las cosas, sin impedimento alguno impuesto por una materia preexistente; es el Inmutable. \u00bfQu\u00e9 necesidad tendr\u00eda, entonces, de \u201centorpecer\u2019 el desenvolvimiento del orden natural?<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Esta objeci\u00f3n basada en el car\u00e1cter de Dios surge porque no se comprende el concepto b\u00edblico de Dios como un ser vivo y personal. Su inmutabilidad no es la de una fuerza impersonal sino la fidelidad de una persona: su acto de creaci\u00f3n dio vida a criaturas responsables con las que alterna, no como si fuesen marionetas sino como personas distintas de s\u00ed mismo. Los milagros son acontecimientos que revelan en forma dram\u00e1tica esta naturaleza viva, personal de Dios, que est\u00e1 activo en la historia no como mero \u201cdestino\u201d sino como un Redentor que salva y gu\u00eda a su pueblo.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Un conocimiento m\u00e1s completo de los caminos que sigue el obrar de Dios podr\u00eda demostrar que ciertos acontecimientos supuestamente \u00fanicos formaban parte de un esquema regular. Jam\u00e1s puede, empero, excluir l\u00f3gicamente lo excepcional y lo extraordinario. Si bien no hay una discontinuidad radical de este tipo entre los milagros y \u201cel orden natural\u201d, como lo han supuesto los que han sentido con m\u00e1s fuerza las dudas modernas en torno a este tema, est\u00e1 claro que las Escrituras hablan de muchos acontecimientos que aparecen como extraordinarios o, incluso, \u00fanicos, dada la experiencia general que de la naturaleza tenemos.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>II. Milagros y revelaci\u00f3n<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Si se acepta que las objeciones <\/span><span style='font-family: \"Charis SIL\"'>a priori<\/span><span lang=ES style=''> a los relatos milagrosos no tienen validez, todav\u00eda hay que averiguar qu\u00e9 funci\u00f3n precisa tienen estos acontecimientos extraordinarios en la autorrevelaci\u00f3n total de Dios en la historia. Los te\u00f3logos ortodoxos se han acostumbrado a considerarlos en primer lugar como marcas que autentican a los profetas y ap\u00f3stoles de Dios, y particularmente a su propio Hijo. M\u00e1s recientemente se ha afirmado por los cr\u00edticos liberales que los relatos milagrosos del <etiqueta id=\"#_ftn548\" name=\"_ftnref548\" title=\"\">AT y el <\/etiqueta><etiqueta id=\"#_ftn549\" name=\"_ftnref549\" title=\"\">NT tienen el mismo car\u00e1cter que los relatos fant\u00e1sticos que se cuentan de las deidades paganas y sus profetas. <\/etiqueta>Ninguna de estas dos perspectivas hace justicia a la relaci\u00f3n integral entre los relatos milagrosos y la autorrevelaci\u00f3n total de Dios. Los milagros no tienen como fin la simple autenticaci\u00f3n externa de la revelaci\u00f3n sino que forman parte esencial de la misma, de la que el prop\u00f3sito verdadero fue y sigue siendo el de alimentar la fe en la intervenci\u00f3n salv\u00edfica de Dios en beneficio de los que creen.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>a. Milagros falsos<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Jes\u00fas se neg\u00f3 sistem\u00e1ticamente a ofrecer una *se\u00f1al del cielo, a realizar maravillas in\u00fatiles y espect\u00e1culares, destinadas simplemente a garantizar su ense\u00f1anza. Es evidente que la simple capacidad de obrar maravillas no hubiera proporcionado dicha garant\u00eda. Hay frecuentes menciones tanto en las Escrituras como en otras obras de hechos maravillosos realizados por personas que se opon\u00edan a los prop\u00f3sitos de Dios (cf. Dt. 13.2\u20133; Mt. 7.22; 24.24; 2 Ts. 2.9; Ap. 13.13ss; 16.14; 19.20). La negaci\u00f3n a realizar maravillas por el solo hecho de hacerlas caracteriza claramente a los relatos de milagros en la Biblia frente a los Wundergeschichten corrientes.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Es de notar que la palabra <\/span><span style=''>teras<\/span><span lang=ES style=''>, que de todos los t\u00e9rminos b\u00edblicos es el que m\u00e1s se acerca a lo que se entiende con la palabra \u201cportento\u201d, siempre se usa en el NT en combinaci\u00f3n con <\/span><span style=''>s&#275;meion<\/span><span lang=ES style=''> a fin de destacar que se trata \u00fanicamente de portentos significativos. La \u00fanica excepci\u00f3n es la cita del AT en Hch. 2.19 (pero cf. Hch. 2.22).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>El mero portento o falso milagro se distingue del verdadero por el hecho de que el milagro verdadero es congruente con el resto de la revelaci\u00f3n. Armoniza con el conocimiento que el creyente ya posee con respecto a Dios, incluso cuando contribuye a ampliar y profundizar dicho conocimiento. Por lo tanto, Israel debe rechazar a todo obrador de milagros que niega al Se\u00f1or (Dt. 13.2\u20133), y, de la misma manera, nosotros podemos discernir correctamente entre los relatos milagrosos de los evangelios can\u00f3nicos y los cuentos rom\u00e1nticos o las estupideces risibles de los escritos ap\u00f3crifos y de la hagiograf\u00eda medieval.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>b. Los milagros y la fe<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>La realizaci\u00f3n de milagros est\u00e1 orientada a la profundizaci\u00f3n de la comprensi\u00f3n que el hombre tiene de Dios. Es el modo en que Dios habla dram\u00e1ticamente a los que tienen o\u00eddos para o\u00edr. Los relatos milagrosos est\u00e1n \u00edntimamente relacionados con la fe de los que observan o participan (cf. Ex. 14.31; 1 R. 18.39), y con la fe de los que habr\u00e1n de o\u00edrlos o leerlos posteriormente (Jn. 20.30\u201331). Jes\u00fas consideraba que la fe era la respuesta adecuada ante su presencia y sus obras salv\u00edficas; era la fe lo que \u201chac\u00eda salvos\u201d, lo que marcaba !a diferencia entre la mera creaci\u00f3n de una impresi\u00f3n y la comunicaci\u00f3n sav\u00edfica de su revelaci\u00f3n de la persona de Dios.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Es importante observar que la fe por parte de los participantes humanos no es condici\u00f3n necesaria para el milagro, en el sentido de que Dios sea incapaz de actuar por s\u00ed mismo sin que medie la fe humana. Mr. 6.5 se cita con frecuencia en apoyo de este punto de vista, pero la verdad es que Jes\u00fas no pudo hacer obras portentosas en Nazaret, no porque la incredulidad del pueblo limitara su poder\u2014Marcos cuenta que san\u00f3 a unos cuantos enfermos all\u00ed\u2014, sino m\u00e1s bien porque no pod\u00eda proseguir con su predicaci\u00f3n, ni con las obras que proclamaban su evangelio en acci\u00f3n, en un lugar donde los hombres no estaban dispuestos a recibir las buenas nuevas, como tampoco su propia persona. La realizaci\u00f3n de maravillas para beneficio de las multitudes o de los esc\u00e9pticos no concordaba con su misi\u00f3n, y es en este sentido que no pudo hacerlas en Nazaret.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>c. Los milagros y la Palabra<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Rasgo notable\u2014en algunos casos el rasgo principal\u2014de los milagros es el hecho de que, incluso cuando el car\u00e1cter del acontecimiento es tal que puede ser asimilado al esquema ordinario de los acontecimientos naturales (p. ej. algunas de las plagas de Egipto), su realizaci\u00f3n est\u00e1 predicha por Dios o por medio de su agente (cf. Jos. 3.7\u201313; 1 R. 13.1\u20135), o se lleva a cabo ante el mandato o la oraci\u00f3n del agente (cf. Ex. 4.17; Nm. 20.8; 1 R. 18.37\u201338); algunas veces se registra tanto la predicci\u00f3n como el mandato (cf. Ex. 14). Este rasgo destaca nuevamente la relaci\u00f3n entre los milagros y la revelaci\u00f3n, y entre los milagros y la Palabra creadora divina.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>d. Las crisis de la historia sagrada<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Otra conexi\u00f3n entre milagros y revelaci\u00f3n es la de que se agrupan alrededor de los momentos cr\u00edticos de la historia sagrada. Los hechos portentosos de Dios que se destacan en forma preeminente son la salvaci\u00f3n ante el mar Rojo y la resurrecci\u00f3n de Cristo, el primero de ellos como coronaci\u00f3n del conflicto con Fara\u00f3n y los dioses de Egipto (Ex. 12.12; Nm. 33.4), y el segundo como coronaci\u00f3n de la obra redentora de Dios en Cristo, y del conflicto con todo el poder del mal. Tambi\u00e9n hubo milagros frecuentes en la \u00e9poca de El\u00edas y Eliseo, cuando Israel parec\u00eda estar m\u00e1s propensa a caer en la apostas\u00eda total (cf. 1 R. 19.14) ; en la \u00e9poca del sitio de Jerusal\u00e9n bajo Ezequ\u00edas (2 R. 20.11); durante el exilio (Dn. <etiqueta id=\"#_ftn550\" name=\"_ftnref550\" title=\"\">pass.); y en los primeros tiempos de la misi\u00f3n cristiana.<\/etiqueta><\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>III. Los milagros en el Nuevo Testamento<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Algunos an\u00e1lisis liberales de la cuesti\u00f3n de los milagros trazan una distinci\u00f3n neta entre los milagros del NT, particularmente los de nuestro Se\u00f1or mismo, y los del AT. Tanto cr\u00edticos m\u00e1s bien radicales como otros m\u00e1s conservadores han se\u00f1alado que en principio los relatos se sostienen o caen en conjunto.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>La afirmaci\u00f3n de que los milagros neotestamentarios son m\u00e1s aceptables a la luz de la psicolog\u00eda o la medicina psicosom\u00e1tica modernas no toma en cuenta el car\u00e1cter de los milagros, como, por ejemplo, el que se manifest\u00f3 en las bodas de Can\u00e1 o en el sosegamiento de la tormenta, las curas instant\u00e1neas de enfermedades org\u00e1nicas y las deformaciones, o la resurrecci\u00f3n de muertos. No existe raz\u00f3n a priori para suponer que Jes\u00fas no se vali\u00f3 de los recursos de la mente y el esp\u00edritu humanos que en la actualidad usan los psicoterapeutas; pero otros relatos nos trasladan a \u00e1mbitos donde la psicoterapia no se hace sentir, y donde las afirmaciones de los sanadores espirituales encuentran poco apoyo de parte de observadores m\u00e9dicos autorizados.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Hay, sin embargo, indicaciones que permiten considerar que los milagros de Cristo, y los que se hac\u00edan en su nombre, eran diferentes de los del AT. Donde antes Dios hizo obras portentosas con su poder trascendente y las revel\u00f3 a sus siervos, o se vali\u00f3 de sus siervos como agentes circunstanciales de dichos actos, en Jes\u00fas nos vemos frente a Dios mismo encarnado, obrando libremente con autoridad soberana en ese mundo que es \u201csuyo\u201d. Cuando los ap\u00f3stoles hac\u00edan obras parecidas en su nombre actuaban con el poder del Se\u00f1or resucitado, con el que estaban en \u00edntimo contacto, de mado que el libro de Hechos prolonga la historia de las mismas cosas que Jes\u00fas comenz\u00f3 a hacer y a ense\u00f1ar durante su ministerio terrenal (cf. Hch. 1.1).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Al destacar la presencia y la acci\u00f3n directas de Dios en Cristo no negamos la continuidad de su obra con el curso anterior de las relaciones de Dios con el mundo. De la lista de obras que enumera nuestro Se\u00f1or al contestar la pregunta del Bautista (Mt. 11.5), las que m\u00e1s se destacan, la curaci\u00f3n de leprosos y la resurrecci\u00f3n de los muertos, tienen paralelos en el AT, especialmente en el ministerio de Eliseo. Lo que resulta notable es la relaci\u00f3n integral entre las obras y las palabras de Jes\u00fas. Los ciegos reciben la vista, los cojos andan, los sordos oyen, y esto al tiempo que se predica el evangelio a los pobres, evangelio por el que se otorga a los espiritualmente necesitados visi\u00f3n y o\u00eddo espirituales, y poder para andar en el camino de Dios.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Adem\u00e1s, la frecuencia de los milagros de curaci\u00f3n es mucho mayor en la \u00e9poca del NT que en cualquier per\u00edodo del AT. El AT registra sus milagros uno por uno, y no ofrece ninguna indicaci\u00f3n de que haya habido otros que no se registran. Los evangelios, y el NT en general, afirman repetidamente que los milagros descritos en detalle no eran sino una fracci\u00f3n de los que ocurrieron.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Las obras de Jes\u00fas se distinguen claramente de otras por su modo o manera. Cuando Jes\u00fas se ocupa del enfermo y el pose\u00eddo por demonios hay una nota de autoridad inherente a su persona. Donde los profetas obraban en el nombre de Dios, o despu\u00e9s de dirigirse a \u00e9l en oraci\u00f3n, Jes\u00fas saca los demonios y sana con el mismo aire de poder leg\u00edtimamente suyo como cuando le otorga el perd\u00f3n al pecador; m\u00e1s aun, deliberadamente vincul\u00f3 ambos tipos de autoridad (Mr. 2.9\u201311). Al mismo tiempo, Jes\u00fas recalc\u00f3 el hecho de que sus obras las hac\u00eda en permanente dependencia del Padre (p. ej. Jn. 5.19). El equilibrio entre autoridad inherente y humilde dependencia es la marca misma de la unidad perfecta entre su deidad y su humanidad.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>La ense\u00f1anza neotestamentaria sobre el nacimiento virginal, la resurrecci\u00f3n y la ascensi\u00f3n, manifiestan la novedad de lo que Dios hizo en Cristo. Nace de una mujer de la genealog\u00eda de Abraham y David, pero de una virgen; otros han sido levantados de los muertos, pero s\u00f3lo para volver a morir; \u00e9l \u201cvive siempre\u201d, y ha ascendido para estar a la diestra del poder. M\u00e1s todav\u00eda, resulta cierto de la resurrecci\u00f3n, y de ning\u00fan otro milagro individual, el que en ella hace descansar el NT toda la estructura de la fe (cf. 1 Co. 15.17). Este acontecimiento fue \u00fanico, en cuanto signific\u00f3 el triunfo definitivo sobre el pecado y la muerte.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Los milagros de los ap\u00f3stoles y los otros l\u00edderes de la iglesia neotestamentaria surgen de la solidaridad de Cristo con su pueblo. Son obras realizadas en su nombre, como continuaci\u00f3n de todo lo que Jes\u00fas comenz\u00f3 a hacer y ense\u00f1ar, en el poder del Esp\u00edritu que \u00e9l envi\u00f3 del Padre. Hay una relaci\u00f3n \u00edntima entre estos milagros y la obra de los ap\u00f3stoles, en cuanto testimonio a la persona y la obra de su Se\u00f1or; constituyen parte de la proclamaci\u00f3n del reino de Dios; no son un fin en s\u00ed mismos.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>El debate contin\u00faa en torno a la cuesti\u00f3n de si esta funci\u00f3n del milagro est\u00e1 necesariamente limitada a la era apost\u00f3lica. Pero por lo menos podemos decir que los milagros neotestamentarios son diferentes de cualquier milagro posterior en virtud de su conexi\u00f3n inmediata con la plena manifestaci\u00f3n del Hijo encarnado de Dios, con una revelaci\u00f3n que entonces se dio a conocer en plenitud. Por consiguiente, no ofrecen en s\u00ed mismos apoyo para suponer que los milagros deben acompa\u00f1ar la subsiguiente diseminaci\u00f3n de la revelaci\u00f3n de la que eran parte integrante.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=';text-transform:uppercase'>Bibliograf\u00eda.<\/span><span lang=ES style=''> \u00b0A. Richardson, <i>Las narraciones evang\u00e9licas sobre milagros<\/i>, 1974; X. L\u00e9on-Dufour, <i>Los milagros de Jes\u00fas seg\u00fan el Nuevo Testamento<\/i>, 1979; A. Mora, <i>Los milagros del Nuevo Testamento<\/i>, s\/f; J. Jerem\u00edas, <i>Las par\u00e1bolas de Jes\u00fas<\/i>, 1970, pp. 274\u2013276; <etiqueta id=\"#_ftn551\" name=\"_ftnref551\" title=\"\">id., <\/etiqueta><i>Teolog\u00eda del Nuevo Testamento<\/i>, 1977, pp. 107\u2013115; K. H. Schelkle, <i>Teolog\u00eda del Nuevo Testamento<\/i>, 1977, <etiqueta id=\"#_ftn552\" name=\"_ftnref552\" title=\"\">t(t). II, pg. 114\u2013141; W. Mundle, O. Hofius, \u201cMilagro, <\/etiqueta><etiqueta id=\"#_ftn553\" name=\"_ftnref553\" title=\"\"><i>\u00b0DTNT<\/i><\/etiqueta>, t(t). III, pp. 85\u201394.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Es imposible enumerar aqu\u00ed aun una selecci\u00f3n representativa de la muy extensa literatura sobre los diversos aspectos del tema de los milagros. Los siguientes trabajos representan puntos de vista discutidos arriba, y adem\u00e1s proveen referencias para estudio adicional: D. S. Cairns, <i>The Faith that Rebels<\/i>, 1927; A. Richardson, <i>The Miracle Stories of the Gospels<\/i>, 1941; C. S. Lewis, <i>Miracles<\/i>, <i>A Preliminary Study<\/i>, 1947; E. y M.-L. Keller, <i>Miracles in Dispute<\/i>, 1969; C. F. D. Moule (<etiqueta id=\"#_ftn554\" name=\"_ftnref554\" title=\"\">eds.), <\/etiqueta><i>Miracles<\/i>: <i>Cambridge Studies in their Philosophy and History<\/i>, 1965.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal align=right style='text-align:right;line-height:normal'><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><etiqueta id=\"#_ftn555\" name=\"_ftnref555\" title=\"\"><span lang=ES style='font-size:10.0pt; ;color:green'>M.H.C.<\/span><\/etiqueta><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;'>Douglas, J. (2000). Nuevo diccionario Biblico : Primera Edicion. Miami: Sociedades B\u00edblicas Unidas.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La palabra milagro (lat. mi-raculum) lit. significa un acontecimiento maravilloso o un acontecimiento que causa asombro o admiraci\u00f3n. Algunas de las palabras b\u00ed\u00adblicas m\u00e1s importantes utilizadas para designar milagros son thauma, asombro; pele\u2020\u2122 y teras, portento; gevhurah y dynamis, muestra de poder; oth y semeion, se\u00f1al. 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