{"id":6479,"date":"2016-02-05T03:31:36","date_gmt":"2016-02-05T08:31:36","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/plagas-de-egipto\/"},"modified":"2016-02-05T03:31:36","modified_gmt":"2016-02-05T08:31:36","slug":"plagas-de-egipto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/plagas-de-egipto\/","title":{"rendered":"PLAGAS DE EGIPTO"},"content":{"rendered":"<p>Diez en total, \u00e9stas fueron el medio por el cual Dios indujo al fara\u00f3n a permitir que los israelitas salieran de Egipto. Una serie de fen\u00f3menos, casi todos naturales, pero que fueron inusuales<br \/>\n( 1 )  por su gravedad,<br \/>\n( 2 )  porque todos ocurrieron en un per\u00ed\u00adodo de un a\u00f1o,<br \/>\n( 3 )  por la forma oportuna en que se produjeron,<br \/>\n( 4 )  porque Gos\u00e9n y sus habitantes no fueron afectados por algunos de ellos,<br \/>\n( 5 )  por la forma evidente en que Dios los controlaba. Las plagas doblegaron la resistencia del fara\u00f3n, desacreditaron a los dioses de Egipto y profanaron sus templos.<\/p>\n<p>{par<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Mundo Hispano<\/b><\/p>\n<p>(-> \u00e9xodo, liberaci\u00f3n). La Biblia ha presentado la liberaci\u00f3n de los hebreos de Egipto como consecuencia de una serie de plagas que Dios mismo va enviando sobre la tierra (Ex 7-13). Los hombres no pueden alcanzar la libertad con m\u00e9todos b\u00e9licos (\u00c2\u00a1nadie en el mundo puede vencer en un plano militar al ej\u00e9rcito del Fara\u00f3n!), sino a trav\u00e9s de una transformaci\u00f3n (conversi\u00f3n, revoluci\u00f3n) total, sabiendo que los mismos poderes c\u00f3smicos se ponen al servicio de la vida. Los ej\u00e9rcitos del Fara\u00f3n (invencibles en un plano militar) no pueden ahogar la gran marcha de libertad del pueblo hebreo, de manera que aparecen como in\u00fatiles ante el plan y proyecto de la vida, que se expresa en el conjunto del mundo. Los soldados de Egipto (y del imperio actual) se encuentran preparados para luchar contra otros soldados semejantes (de asirios o babilonios), pero no  contra unos hebreos, que no les plantan batalla, ni contra un mundo que tiene sus propias leyes, que, en el fondo, est\u00e1n al servicio de la vida de los pobres. De esa forma, la victoria que los hebreos consiguieren, sin ej\u00e9rcito ni guerra militar, sigue siendo inspiraci\u00f3n y ejemplo para todos los que buscan la liberaci\u00f3n de presos y oprimidos, como saben otros libros de la Biblia que han actualizado el tema de las plagas (cf. Sab 11.16-19; Ap 15,1-8).<\/p>\n<p>(1) La guerra de las plagas. Estos son los elementos fundamentales de la plagas de Ex 7-13. (a) Mois\u00e9s no inicia un alzamiento armado, pues en ese nivel el sistema tiene toda la supremac\u00ed\u00ada. Nosotros (a\u00f1o 2006) sabemos que el tiempo de las grandes guerras militares en contra del sistema imperial ha terminado. Es m\u00e1s, ha terminado incluso una forma de guerra de guerrillas con armamento convencional, pues el Fara\u00f3n o imperio resulta tambi\u00e9n invencible en ese campo, (b) La guerra de Mois\u00e9s se sit\u00faa en la l\u00ed\u00adnea de la vida c\u00f3smica. Uno a uno desfilan por el texto los peligros de la geograf\u00ed\u00ada y clima de Egipto: enturbiamiento de las aguas, ranas, mosquitos, t\u00e1banos, peste animal, epidemia, granizo, langostas, tormenta y muerte de los ni\u00f1os. Uno a uno van pasando ante el lector los riesgos de un imperio\/sistema que se cree eterno, que parece inexpugnable, pero que est\u00e1 asentado sobre los pies de barro de la fragilidad c\u00f3smica y humana. De esa forma, Mois\u00e9s y su grupo asumen la causa de la vida amenazada por el sistema. (c) Esta es una guerra de valores, es decir, de humanidad. El Fara\u00f3n representa la violencia del sistema que se diviniza a s\u00ed\u00ad mismo y que al hacerlo se destruye. Mois\u00e9s, en cambio, representa la confianza del hombre en los valores de su humanidad, es decir, de su libertad, fundados en Yahv\u00e9 (Soy el que soy), es decir, \u00abSoy principio y futuro de libertad\u00bb. As\u00ed\u00ad entendi\u00f3 ya el libro de la Sabidur\u00ed\u00ada (Sab 16-19) el tema de las plagas de Ex 7-13. Interpretada as\u00ed\u00ad, la estrategia de las plagas de Egipto nos sit\u00faan ante el reto y promesa de la vida en libertad, que cada nueva generaci\u00f3n debe actualizar, superando los riesgos del sistema. Estos cap\u00ed\u00adtulos del Exodo, escritos en lenguaje simb\u00f3lico, muestran que el poder no se encuentra all\u00ed\u00ad donde piensa tenerlo el Fara\u00f3n. El camino de la libertad no se recorre con armas, ni tampoco con dinero, pues dinero, armas e ideolog\u00ed\u00ada pertenecen al sistema, son medios de opresi\u00f3n. Pero los hebreos oprimidos (los encarcelados de la tierra) pueden tener algo m\u00e1s alto: un conocimiento de la vida, una conciencia de libertad, unos ideales de esperanza que van creciendo desde la misma opresi\u00f3n, al servicio de la humanidad. Por eso, ellos pueden cambiar (el sistema no cambia, mantiene con su fuerza lo que tiene) y triunfar desde su mismo cambio (entendido como triunfo).<\/p>\n<p>(2) Actualidad de las plagas. Si la revoluci\u00f3n de Mois\u00e9s hubiera triunfado por dinero y armas no podr\u00ed\u00ada ya ense\u00f1arnos nada, ni encender una luz de esperanza para el mundo, pues dinero y armas siguen perteneciendo a los nuevos faraones (poderes imperiales, pactos militares, multinacionales&#8230;). Pero Mois\u00e9s nos lleva m\u00e1s all\u00e1 de esos poderes, para que as\u00ed\u00ad descubramos el potencial de la libertad, la fuerza verdadera de los pobres que se ponen en camino hacia la meta de lo humano. No se trata, por lo tanto, de inventar armas mejores en el plano del sistema, sino de ahondar en los valores de lo humano. Hay que encontrar nuevas estrategias que desmonten el poder del fara\u00f3n y sus ministros, la estructura de los pactos militares y sus bases econ\u00f3micas. S\u00f3lo de esa forma podremos iniciar el \u00e9xodo (la salida de las opresiones), trazando un camino de conversi\u00f3n y libertad compartida. Ahora descubrimos que el enfrentamiento con el Fara\u00f3n y la experiencia de las plagas (riesgos c\u00f3smicos de muerte) est\u00e1n al servicio del \u00e9xodo, esto es, de una ruptura y salida creadora que nos libera del sistema, para situarnos en un plano de libertad. Muchos queremos a la vez sistema y libertad, criticamos al Fara\u00f3n, pero nos aprovechamos de su riqueza. En contra de eso, el Dios de los presos nos impulsa a salir de Egipto, a romper con el sistema, para as\u00ed\u00ad iniciar un camino universal de libertad en el que podemos distinguir y vincular tres planos, (a) Hay un plano base de tipo simb\u00f3lico: el hombre es un camino constante de salida; s\u00f3lo alcanza su m\u00e1s honda realidad el que se arriesga, rompe el muro de su vida encarcelada y se decide a caminar a campo abierto, (b) Hay un nivel de urgencia: formamos parte de una generaci\u00f3n especialmente  sensible a los peligros de un cierre destructivo: corremos el riesgo de quedar atrapados en las mallas de un sistema\/laberinto que nosotros mismos hemos ido construyendo, de una c\u00e1rcel universal que nos atrapa. Por eso nos sacude con tanta fuerza el motivo del \u00e9xodo, la necesidad de una ruptura, (c) Hay nn nivel de realizaci\u00f3n concreta: el camino del \u00e9xodo est\u00e1 abierto para siempre, pero ha comenzado a realizarse de manera ejemplar en la salida de aquellos antiguos hebreos que un d\u00ed\u00ada se pusieron en marcha y rompieron la c\u00e1rcel de Egipto. Ellos lo hicieron de un modo. Nosotros, pasados m\u00e1s de treinta siglos, debemos hacerlo de otro. Nadie nos dir\u00e1 por fuera c\u00f3mo andar. S\u00f3lo al ponernos en camino iremos viendo la manera de hacerlo. En ese tercer nivel se sit\u00faa y empieza la historia de la libertad, hoy como en el tiempo de los viejos hebreos dominados por Egipto, que les daba de comer, pero les hac\u00ed\u00ada esclavos del Fara\u00f3n. Previamente, no eran pueblo, casi no eran ni siquiera humanos. Viv\u00ed\u00adan sin saberse y sin saberlo, en una especie de c\u00e1rcel universal, bajo un sistema de opresi\u00f3n antidivina (del Dios Fara\u00f3n). Ahora nacen: un grupo de hebreos tuvieron el atrevimiento de ser, quebrando las mallas del sistema y caminando hacia su propia libertad. Precisamente ah\u00ed\u00ad, en el \u00e9xodo, comienza la historia. Lo anterior fue prehistoria. Lo que surja desde ahora, lo que nazca de este gesto de ruptura y libertad vendr\u00e1 a mostrar lo que es el hombre, el comienzo (no el fin) de la humanidad.<\/p>\n<p>Cf. H. Jo\u00f1as, El principio de responsabilidad. Ensayo de tina \u00e9tica para la civilizaci\u00f3n tecnol\u00f3gica, Herder, Barcelona 1995; V. PEREZ Prieto, DO ten verdor cinguido. Ecoloxismo e cristianismo, Espiral Maior, A Coru\u00f1a 1997; X. Pikaza, El desaf\u00ed\u00ado ecol\u00f3gico, PPC, Madrid 2004; A. Primavesi, Del Apocalipsis al G\u00e9nesis. Ecolog\u00ed\u00ada, feminismo y cristianismo, Herder, Barcelona 1994; R. Ruether, Gaia y Dios. Una teolog\u00ed\u00ada ecofeminista para la recuperaci\u00f3n de la tierra, DEMAC, M\u00e9xico 1993.<\/p>\n<p>PIKAZA, Javier, Diccionario de la Biblia. Historia y Palabra, Verbo Divino, Navarra 2007<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Historia y Palabra<\/b><\/p>\n<p><p style='text-align:justify;'><span lang=ES style=''>Al comisionar a Mois\u00e9s para que sacara a Israel de Egipto, Dios le hab\u00eda advertido que la tarea s\u00f3lo ser\u00eda factible con el supremo poder de Dios mismo para vencer todo el poder\u00edo de Fara\u00f3n, y que para ello Egipto ser\u00eda conmovida con maravillas y se\u00f1ales de parte de Dios (cf. Ex. 3.19\u201320). Despu\u00e9s de la se\u00f1al de la vara que se convirti\u00f3 en serpiente y trag\u00f3 a las serpientes de los magos egipcios, lo cual no impresion\u00f3 mayormente a Fara\u00f3n, el poder de Dios le fue demostrado a \u00e9l y a su pueblo mediante una serie de diez juicios. Fueron llevados a cabo de tal modo que manifestaran claramente la realidad y el poder del Dios de Israel y, por contraste, la impotencia de los dioses egipcios. Las primeras nueve plagas tienen relaci\u00f3n directa con fen\u00f3menos naturales vinculados con el valle del Nilo, pero la \u00faltima, la muerte de los primog\u00e9nitos, pertenece al reino de lo sobrenatural.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Las primeras nueve plagas demuestran el uso divino del orden creado para llevar a cabo sus prop\u00f3sitos, y estudios recientes tienden a confirmar tanto la realidad de lo que se describe en Ex. 7\u201312 como la capacidad del relator de esta parte de \u00c9xodo para realizar observaciones precisas de primera mano. El elemento milagroso en estas plagas generalmente se relaciona con su intensidad, momento, y duraci\u00f3n. El estudio m\u00e1s minucioso de los fen\u00f3menos relacionados con las plagas es el de G. Hort en <etiqueta id=\"#_ftn683\" name=\"_ftnref683\" title=\"\"><i>ZAW<\/i><\/etiqueta> 69, 1957, pp. 84\u2013103, y <i>ZAW <\/i>70, 1958, pp. 48\u201359. Mientras que el an\u00e1lisis de las primeras nueve plagas por esta autora es excelente, su intento de explicar la d\u00e9cima como \u201cprimicias\u201d en lugar de primog\u00e9nitos resulta decididamente artificial y poco probable.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Hort ha se\u00f1alado que las primeras nueve plagas forman una secuencia l\u00f3gica y encadenada, comenzando con una inundaci\u00f3n del Nilo anormalmente <i>grande<\/i>, que ocurri\u00f3 en los meses usuales de julio y agosto, con la terminaci\u00f3n de la serie de plagas alrededor de marzo (heb. <\/span><span style=''>Abib<\/span><span lang=ES style=''>). En Egipto una inundaci\u00f3n demasiado grande era tan desastrosa como una inundaci\u00f3n demasiado peque\u00f1a.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>La primera plaga (Ex. 7.14\u201325)<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>A Mois\u00e9s se le mand\u00f3 extender su vara sobre las aguas del Nilo a fin de que se \u201c(convirtiesen) en sangre\u201d; esto har\u00eda que los peces del r\u00edo se muriesen, que el r\u00edo hediese, y que sus aguas se tornaran insalubres; no se menciona la terminaci\u00f3n inmediata de esa situaci\u00f3n. Dicha situaci\u00f3n corresponde a la que producir\u00eda la elevaci\u00f3n anormal del Nilo. Cuanto mayor es la inundaci\u00f3n del Nilo tanto mayor es la cantidad de tierra en suspensi\u00f3n, especialmente de la fina \u201ctierra roja\u201d de las cuencas del Nilo Azul y el Atbara. Cuanto m\u00e1s tierra arrastraba, tanto m\u00e1s rojas se volv\u00edan las aguas del Nilo. Una inundaci\u00f3n excesiva de este tipo pod\u00eda arrastrar, adem\u00e1s, microcosmos conocidos como <\/span><span style=''>flagellates<\/span><span lang=ES style=''> y bacterias asociadas con ellos; adem\u00e1s de aumentar el rojo sangre de las aguas, estos organismos seguramente dar\u00edan lugar a condiciones desfavorables para los peces, lo cual seguramente provoc\u00f3 su muerte en grandes cantidades, tal como se relata. La descomposici\u00f3n seguramente contamin\u00f3 las aguas y causo hedor. El ascenso del Nilo comienza en julio\/agosto, alcanza su punto m\u00e1ximo alrededor de septiembre, y luego decrece; por lo tanto esta plaga habr\u00eda de afectar a Egipto desde julio\/agosto hasta octubre\/noviembre.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>La segunda plaga (Ex. 8.1\u201315)<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Siete d\u00edas despu\u00e9s (7.25) Egipto fue afligida por una multitud de ranas, las que, de conformidad con lo prometido por Dios, murieron en masa al d\u00eda siguiente, y se descompusieron r\u00e1pidamente. Era muy inusual que las ranas salieran del r\u00edo en agosto. La gran cantidad de peces en descomposici\u00f3n arrojados a las orillas y hacia las aguas estancadas del Nilo habr\u00e1n contaminado e infectado los lugares a la orilla del r\u00edo que habitualmente ocupaban las ranas, lo cual seguramente las oblig\u00f3 a salir en grandes cantidades para procurar salvarse en los campos y lugares habitados. La muerte repentina, el mal olor, y la r\u00e1pida descomposici\u00f3n de las ranas indica que la infecci\u00f3n que les provoc\u00f3 la muerte fue el \u00e1ntrax interno (del <\/span><span style=''>Bacillus anthracis<\/span><span lang=ES style=''>).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>La tercera plaga (Ex. 8.16\u201319)<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Hort sugiere que fue una plaga anormal de mosquitos (v\u00e9ase <\/span><span lang=ES style='font-size:10.0pt;;color:green; text-transform:uppercase'>\u00b0bj<\/span><span lang=ES style=' '>; <\/span><span lang=ES style='font-size: 10.0pt;;color:green;text-transform:uppercase'>\u00b0vrv2<\/span><span lang=ES style=''> \u201cpiojos\u201d), cuyo r\u00e9gimen de reproducci\u00f3n, que ya era elevado, se ver\u00eda grandemente favorecido por la inusual elevaci\u00f3n del Nilo.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>La cuarta plaga (Ex. 8.20\u201332)<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Probablemente el tipo particular de \u201cmoscas\u201d en este caso fuera la <\/span><span style=''>Stomoxys calcitrans<\/span><span lang=ES style=''>. V\u00e9ase m\u00e1s abajo sobre la sexta plaga; el agente m\u00e1s probable de dicha plaga es la mosca mencionada.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>La quinta plaga (Ex. 9.1\u201317)<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Una \u201cplaga grav\u00edsima\u201d que atac\u00f3 al ganado de los egipcios que se encontraba en el campo (no a todo el ganado). Una peste del ganado que atac\u00f3 \u00fanicamente a los animales que se encontraban en el campo podr\u00eda indicar que se hab\u00edan contagiado del \u00e1ntrax que las ranas pueden haber llevado a los campos. Si el ganado de los israelitas estaba encerrado la plaga no los afectar\u00eda.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>La sexta plaga (Ex. 9.8\u201312)<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Es probable que el *\u201csarpullido con \u00falceras\u201d fuera \u00e1ntrax de piel transmitido por la mosca <\/span><span style=''>Stomoxys calcitrans<\/span><span lang=ES style=''>, que se reproduce en la vegetaci\u00f3n en descomposici\u00f3n, y que se convertir\u00eda en transmisora de la enfermedad por contacto con las ranas y el ganado. El sarpullido puede haber afectado particularmente las manos y los pies (Ex. 9.11: los hechiceros no pod\u00edan estar en pie ante Mois\u00e9s; cf. Dt. 28.27, 35), lo cual constituir\u00eda un indicio adicional a favor de la propuesta identificaci\u00f3n de la enfermedad y su transmisora, que debe de haber atacado en los meses de diciembre\/enero aproximadamente.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>La s\u00e9ptima plaga (Ex. 9.13\u201335)<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Granizo con truenos, rel\u00e1mpagos, y lluvia. Esta plaga arruin\u00f3 la cebada y el lino, pero no el trigo y el centeno, que no habr\u00edan brotado todav\u00eda. Esto debe de haber sido a comienzos de febrero. La aparici\u00f3n de esta plaga en esa \u00e9poca en el Egipto superior, pero no en Gos\u00e9n, que se encontraba m\u00e1s cerca del Mediterr\u00e1neo, encuadra con las condiciones clim\u00e1ticas de dichas zonas.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>La octava plaga (Ex. 10.1\u201320)<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>La intensa precipitaci\u00f3n en Etiop\u00eda y el Sud\u00e1n que produjo la elevaci\u00f3n extraordinaria del Nilo seguramente sirvi\u00f3 tambi\u00e9n para proporcionar condiciones favorables para una densa plaga de langostas alrededor del mes de marzo. Las langostas, siguiendo su ruta habitual, a su debido tiempo habr\u00e1n sido barridas por el viento del E hacia el N de Egipto; el \u201cviento oriental\u201d (\u201csolano\u201d), <\/span><span style=''>r\u00fba&#7717;-y&#257;m<\/span><span lang=ES style=''>, es, literalmente, un \u201cviento del mar\u201d; e. d. en realidad un viento del N (o NO), que indudablemente arrastrar\u00eda las langostas por el valle del Nilo. Hort querr\u00eda cambiar \u201cmar Rojo\u201d (<\/span><span style='font-family: \"Charis SIL\"'>y&#257;m s\u00fbf<\/span><span lang=ES style=' '>) por \u201cSur\u201d (<\/span><span style=''>y&#257;m&#305;&#770;n<\/span><span lang=ES style=''>), pero esto no es estrictamente necesario.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>La novena plaga (Ex. 10.21\u201329)<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Las \u201ctinieblas\u201d se pod\u00edan palpar. Se trataba de una tormenta de polvo denominada <\/span><span style=''>jams&#305;&#769;n<\/span><span lang=ES style=''>, pero no una cualquiera. La gran inundaci\u00f3n hab\u00eda arrastrado y depositado grandes cantidades de \u201ctierra roja\u201d, que luego se sec\u00f3 dejando un fino polvo en toda la regi\u00f3n. El efecto de este polvillo levantado por el viento <\/span><span style=''>jams&#305;&#769;n<\/span><span lang=ES style=''> ser\u00eda indudablemente hacer que el aire apareciese extraordinariamente espeso y oscuro, neutralizando la luz del sol. Los \u201ctres d\u00edas\u201d de Ex. 10.23 es el tiempo que dura justamente un <\/span><span style=''>jams&#305;&#769;n<\/span><span lang=ES style=''>. La intensidad del <\/span><span style=''>jams&#305;&#769;n<\/span><span lang=ES style=''> podr\u00eda indicar que se trataba del momento inicial de la estaci\u00f3n, por lo que probablemente fuese en marzo. Si los israelitas moraban en la regi\u00f3n de Wadi Tulimat, los efectos principales de esta plaga no los alcanzar\u00edan.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>La d\u00e9cima plaga (Ex. 11.1\u201312.36)<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Hasta aqu\u00ed Dios hab\u00eda demostrado su total control de la creaci\u00f3n natural. Hab\u00eda hecho que su siervo Mois\u00e9s anunciara las sucesivas plagas, y las hizo acontecer en una insuperable secuencia, con creciente severidad en la medida en que Fara\u00f3n se neg\u00f3 persistentemente a reconocer al Dios de Israel, a pesar de las m\u00e1s claras pruebas de su autoridad y poder. Con esta plaga final se pondr\u00eda de manifiesto la indicaci\u00f3n m\u00e1s expl\u00edcita del control pleno y preciso de Dios: la muerte de los primog\u00e9nitos \u00fanicamente. No ocurri\u00f3 sin que mediara una advertencia adecuada (Ex. 4.23); Fara\u00f3n tuvo a su alcance muchas oportunidades para reconocer a Dios y obedecer su requerimiento, y por lo tanto deb\u00eda hacer frente a las consecuencias de su negativa.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>Otros aspectos<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>En d\u00edas posteriores Josu\u00e9 record\u00f3 a Israel en Cana\u00e1n la poderosa liberaci\u00f3n de Egipto mediante las plagas (Jos. 24.5). Los filisteos tambi\u00e9n estaban enterados de ellas, y tem\u00edan a su Autor (1 S. 4.8). M\u00e1s tarde todav\u00eda, el Salmista celebr\u00f3 estos portentosos acontecimientos (Sal. 78.43\u201351).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>En Ex. 12.12 Dios habla de ejecutar juicios contra todos los dioses de Egipto. En alguna medida ya lo hab\u00eda hecho con las plagas, porque los dioses de Egipto estaban muy vinculados con las fuerzas de la naturaleza. Hapi, el dios de la inundaci\u00f3n del Nilo, no hab\u00eda producido prosperidad sino ruina; las ranas, s\u00edmbolos de Heqit, diosa de la productividad, hab\u00edan provocado s\u00f3lo enfermedad y extenuaci\u00f3n; el granizo, la lluvia y la tormenta fueron heraldos de acontecimientos portentosos (como en los textos de las pir\u00e1mides); y la luz del dios sol, Re, fue anulada\u2014para s\u00f3lo mencionar algunas de las deidades afectadas por las lagas\u2014.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>El relato de las plagas constituye decididamente una unidad literaria: tanto el conjunto <i>total <\/i>de detalles como la unidad narrativa se corresponden en forma notable con los fen\u00f3menos f\u00edsicos tal como se los observa. Los meros fragmentos de plagas que corresponder\u00edan a las supuestas fuentes documentales (J, E, <etiqueta id=\"#_ftn684\" name=\"_ftnref684\" title=\"\">P, etc.), y la uniformidad esquem\u00e1tica d<\/etiqueta>e los rasgos postulados para las mismas, no concuerdan con fen\u00f3menos conocidos. La adaptaci\u00f3n arbitraria de tales relatos parciales y estilizados para formar un nuevo relato compuesto que de alg\u00fan modo y por acaso se corresponda exactamente con fen\u00f3menos observables ocurridos en un pasado remoto y en tierra distante no puede, por cierto, aceptarse con seriedad (as\u00ed Hort). La explicaci\u00f3n m\u00e1s sencilla y la unidad del relato han de preferirse antes que una teor\u00eda que requiere la aceptaci\u00f3n de fen\u00f3menos no comprobados.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=';text-transform:uppercase'>Bibliograf\u00eda.<\/span><span lang=ES style=''> R. de Vaux, <i>Historia antigua de Israel<\/i>, 1975, t(t). I, pp. 348\u2013358; G. Auzou, <i>La danza ante el arca<\/i>, 1971.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal align=right style='text-align:right;line-height:normal'><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><span lang=ES style='font-size:10.0pt;;color:green'>K.A.K.<\/span><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;'>Douglas, J. (2000). Nuevo diccionario Biblico : Primera Edicion. Miami: Sociedades B\u00edblicas Unidas.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico<\/b><\/p>\n<p><p style=\"text-align: justify;\">Diez calamidades infligidas a los egipcios para vencer la obstinaci\u00f3n del Fara\u00f3n y obligarlo a dejar que los israelitas salieran de Egipto (\u00c9xodo 7,8 \u2013 12,30; Sal. 78(77),42-51; 105(104),26-36).  La notificaci\u00f3n de Mois\u00e9s al Fara\u00f3n sobre la voluntad de Dios s\u00f3lo fue un agravante para la condici\u00f3n de los israelitas, y  el asombro de cambiar la vara de Aar\u00f3n en una serpiente, lo que se produjo como prueba de la misi\u00f3n divina de Mois\u00e9s, no caus\u00f3 impresi\u00f3n, pues fue imitada por los magos egipcios (\u00c9x. 5; 7,8-13).  Antes que el fara\u00f3n cediera, se requiri\u00f3 una serie de aflicciones, las cuales culminaron con la destrucci\u00f3n de todos los primog\u00e9nitos de Egipto.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De las diez plagas siete fueron producidas a trav\u00e9s de la acci\u00f3n de Mois\u00e9s y Aar\u00f3n o de Mois\u00e9s solo, y tres, principalmente las cuarta, quinta y d\u00e9cima, por la acci\u00f3n directa de Dios mismo.  No se puede establecer con certeza el intervalo de tiempo durante el cual ocurrieron.  Las \u00faltimas cuatro deben haber ocurrido en cercana sucesi\u00f3n entre el comienzo de marzo y los primeros d\u00edas de abril; pues cuando el granizo cay\u00f3 la cebada estaba en las espigas y el lino en capullo, lo cual en el Bajo Egipto ocurre por marzo, y los israelitas salieron el 14 de nis\u00e1n, el cual cae en la \u00faltima parte de marzo o en los primeros d\u00edas de abril.  Las primeras seis parecen haberse sucedido a intervalos cortos, pero es incierto el intervalo, si alguno, entre ellas y las \u00faltimas cuatro.  El relato b\u00edblico da la impresi\u00f3n de que las diez plagas fueron una serie de golpes en r\u00e1pida sucesi\u00f3n, y esto es lo que parece que requiri\u00f3 el caso.  La escena de las entrevistas de Mois\u00e9s y Aar\u00f3n con el fara\u00f3n fue Tanis o Soan en el Bajo Egipto (Sal. 78(77),12.43).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la primera plaga, el agua del r\u00edo y de todos los canales y piscinas de Egipto se torn\u00f3 en sangre y se corrompi\u00f3, de modo que no era potable, e incluso los peces se mor\u00edan (\u00c9x. 7,14-25).  Los comentadores est\u00e1n divididos en cuanto a si el agua realmente se convirti\u00f3 en sangre, o si s\u00f3lo se produjo un fen\u00f3meno similar a la decoloraci\u00f3n roja del Nilo durante su inundaci\u00f3n anual, la cual da al agua la apariencia de sangre. Esta \u00faltima opini\u00f3n se acepta generalmente.  Sin embargo, se debe notar que la decoloraci\u00f3n roja no es usual en el Bajo Egipto, y que cuando se decolora, el agua es potable, aunque es durante la primera etapa de la subida (verde).    Adem\u00e1s, el cambio no se realiz\u00f3 durante la inundaci\u00f3n (cf. \u00c9x. 7,15).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La segunda plaga vino siete d\u00edas despu\u00e9s.  Aar\u00f3n extendi\u00f3 su mano sobre las aguas y apareci\u00f3 un sinn\u00famero de ranas, que cubrieron la tierra y penetraron a la tierra para el gran descontento de los habitantes.  Fara\u00f3n ahora prometi\u00f3 dejar ir a los israelitas a sacrificar al desierto si se remov\u00edan las ranas, pero rompi\u00f3 su promesa al cumplirse su petici\u00f3n.  La tercera plaga consisti\u00f3 de enjambres de mosquitos que atormentaban al hombre y a las bestias.  Los magos, que de alg\u00fan modo hab\u00edan imitado los dos primeros portentos, no pudieron imitar \u00e9ste, y se vieron forzados a exclamar:  \u201cEste es el dedo de Dios\u201d.  La cuarta fue una plaga de t\u00e1banos.  Ahora fara\u00f3n permiti\u00f3 a los israelitas marcharse en una jornada de tres d\u00edas al desierto, pero cuando por la oraci\u00f3n de Mois\u00e9s los t\u00e1banos se alejaron, \u00e9l fall\u00f3 en cumplir su promesa.  La quinta fue una epidemia en el ganado que mat\u00f3 a todas las bestias de Egipto, mientras que no hac\u00eda da\u00f1o a las de los israelitas.  La sexta consisti\u00f3 de \u00falceras que se produjeron en hombres y bestias.  La s\u00e9ptima fue una pavorosa tormenta de granizo.  \u201cEl granizo destruy\u00f3 todo cuanto hab\u00eda en el campo en la tierra de Egipto, desde los hombres hasta las bestias; el granizo machac\u00f3 toda hierba del campo, y quebr\u00f3 todos los \u00e1rboles del campo.  S\u00f3lo en la regi\u00f3n de G\u00f6sen, donde habitaban los israelitas, no hubo granizo.\u201d (\u00c9x. 9,25-26).  El asustado rey prometi\u00f3 de nuevo y se obstin\u00f3 de nuevo al cesar la tormenta.   Con la amenaza de una inaudita plaga de langostas (la octava) los siervos de fara\u00f3n intercedieron y \u00e9l dej\u00f3 ir a los hombres, pero se neg\u00f3 a conceder m\u00e1s.  Por lo tanto, Mois\u00e9s extendi\u00f3 su vara y un viento solano trajo innumerables langostas que devoraron lo que hab\u00eda dejado el granizo.  La novena plaga fue una horrible oscuridad que durante tres d\u00edas cubri\u00f3 a todo Egipto excepto la tierra de Gosen.  La causa inmediata de la plaga fue probablemente el \u201chamsin\u201d, un viento del sur o suroeste cargado con arena y polvo, que sopla alrededor del equinoccio de primavera y a veces produce oscuridad que rivaliza con las peores neblinas de Londres.  Puesto que el fara\u00f3n, aunque deseaba que se fueran, insist\u00eda en que dejaran los reba\u00f1os, la final y m\u00e1s dolorosa plaga (la d\u00e9cima) los golpe\u00f3&#8212;la destrucci\u00f3n en una noche de todos los primog\u00e9nitos de Egipto.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como las plagas de Egipto encuentran paralelos en fen\u00f3menos naturales del pa\u00eds, muchos las consideran como meros eventos naturales.  La \u00faltima evidentemente no admite una explicaci\u00f3n natural, puesto que una epidemia no selecciona a sus v\u00edctimas seg\u00fan el m\u00e9todo.  Otras, no importa cu\u00e1n naturales sean a veces, pueden en ese caso ser consideradas milagrosas debido al modo en que se producen.  \u00c9stas pertenecen a la clase de milagros que los te\u00f3logos llaman pre-naturales.  Para no mencionar que fueron de intensidad extraordinaria, y que la primera ocurri\u00f3 en un tiempo y lugar inusual y con efectos inusitados, ocurrieron en el mismo tiempo y modo predichos.  Muchos de ellos se produjeron por orden de Mois\u00e9s y cesaron por su oraci\u00f3n, en un caso al tiempo fijado por fara\u00f3n mismo.  Los fen\u00f3menos puramente naturales, es claro, no ocurren bajo tales condiciones.  Adem\u00e1s, los fen\u00f3menos ordinarios, que eran bien conocidos por los egipcios, no hubiesen producido tan honda impresi\u00f3n en el fara\u00f3n y su corte.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<b>Bibliograf\u00eda<\/b>:  VIGOUROUX, La Bible et les d\u00e9couv. mod., II (Par\u00eds, 1889), 285 ss.; HUMMELAUER, Com. sobre el \u00c9xodo y Lev\u00edtico (Paris, 1897), 83 ss.; SELBST, Handbuch zur biblisch. Geschichte (Friburgo, 1910), 405 ss.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Fuente<\/b>:  Bechtel, Florentine. \u00abPlagues of Egypt.\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 12. New York: Robert Appleton Company, 1911. <br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/12143a.htm\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido por Luz Mar\u00eda Hern\u00e1ndez Medina\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Diez en total, \u00e9stas fueron el medio por el cual Dios indujo al fara\u00f3n a permitir que los israelitas salieran de Egipto. Una serie de fen\u00f3menos, casi todos naturales, pero que fueron inusuales ( 1 ) por su gravedad, ( 2 ) porque todos ocurrieron en un per\u00ed\u00adodo de un a\u00f1o, ( 3 ) por &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/plagas-de-egipto\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abPLAGAS DE EGIPTO\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-6479","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6479","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6479"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6479\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6479"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6479"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6479"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}