{"id":6488,"date":"2016-02-05T03:31:52","date_gmt":"2016-02-05T08:31:52","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/poesia\/"},"modified":"2016-02-05T03:31:52","modified_gmt":"2016-02-05T08:31:52","slug":"poesia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/poesia\/","title":{"rendered":"POESIA"},"content":{"rendered":"<p>En la poes\u00ed\u00ada del AT todo est\u00e1 en funci\u00f3n del significado. La caracter\u00ed\u00adstica m\u00e1s com\u00fan de la poes\u00ed\u00ada hebrea surge del equilibrio entre los sucesivos versos (paralelismo). Las tres variedades principales de la poes\u00ed\u00ada son:<br \/>\nsin\u00f3nima, en la cual el significado de ambas proposiciones es similar (1Sa 18:7; Psa 15:1; Psa 24:1-3); antit\u00e9tica, en la cual los significados de ambas proposiciones son opuestos (Psa 37:9; Pro 10:1; Pro 11:3) y sint\u00e9tica, en la cual el sustantivo se corresponde con el sustantivo, el verbo con el verbo y una proposici\u00f3n con la otra, y cada proposici\u00f3n agrega algo nuevo (Psa 19:8-9). Muchos poemas son acr\u00f3sticos; cada verso comienza con una letra sucesiva del alfabeto hebreo (p. ej., Salmo 34; 37; Lamentaciones 1\u20144). En el Salmo 119, cada grupo de ocho vv. comienza con la misma letra. El acr\u00f3stico que cubre todo el alfabeto implica que el tema abordado es cubierto en su totalidad. Por lo tanto, en el Salmo 119, tenemos una declaraci\u00f3n completa sobre la Palabra de Dios.<\/p>\n<p>Hay poemas breves (que en muchos casos se imprimen con su forma caracter\u00ed\u00adstica) incluidos en los libros hist\u00f3ricos (comparar Gen 2:23; Exo 15:1-18). En el NT, todos los poemas f\u00e1cilmente reconocibles est\u00e1n en Lucas: el Magnificat de Mar\u00ed\u00ada (Exo 1:46b-55); la profec\u00ed\u00ada de Zacar\u00ed\u00adas (Luk 1:68-79); el Gloria in Excelsis de los \u00e1ngeles (Luk 2:14) y el Nunc Dimittis de Sime\u00f3n (Luk 2:29-32). Se cree que algunas cartas contienen trozos de himnos cristianos (Eph 5:14; 1Ti 1:17; 1Ti 3:16; 1Ti 6:16; 2Ti 4:18).<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Mundo Hispano<\/b><\/p>\n<p>En general, la poes\u00ed\u00ada hebrea no tiene rima, y se caracteriza por el \u00abparalelismo\u00bb, que se expresa en tres formas.<\/p>\n<p> 1- Sinonimia: Usar voces sin\u00f3nimas, que significan lo mismo, para reforzar un concepto, Sal 15:1, Sal 24:1-3.<\/p>\n<p> 2- Ant\u00ed\u00adtesis: contraponer una palabra o frase a otra contraria, Sal 37:9, Pro 10:1.<\/p>\n<p> 3- S\u00ed\u00adntesis: El sustantivo se corresponde con el sustantivo, el verbo con el verbo, etc., y cada miembro anade algo nuevo, Sal 19:8-9.<\/p>\n<p> &#8211; Hay mucha poes\u00ed\u00ada en la Biblia: Los Salmos, Proverbios, Cantar de los Cantares, cantos de Mois\u00e9s, de D\u00e9bora.<\/p>\n<p> &#8211; E1 evangelio de S. Lucas tiene cuatro poemas preciosos:  &#8211; El Magnificat, Luc 1:46-56.<\/p>\n<p> &#8211; E1 Benedictus, Luc 1:68-79.<\/p>\n<p> &#8211; EI nunc dimitis, Luc 2:29.<\/p>\n<p> &#8211; El \u00abgloria\u00bb de los Angeles, Luc 2:14.<\/p>\n<p> &#8211; El N.T. cita a varios poetas paganos: Hec 17:28, 1Co 15:32, Tit 1:12.<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Cristiano<br \/>\nDr. J. Dominguez<\/p>\n<p>http:\/\/biblia.com\/diccionario\/<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Cristiano<\/b><\/p>\n<p>tip, ABEC<\/p>\n<p>ver, LAMENTACIONES, CANTAR DE LOS CANTARES<\/p>\n<p>vet, La poes\u00ed\u00ada, una de las formas m\u00e1s antiguas de la literatura, acompa\u00f1aba frecuentemente a la danza, d\u00e1ndole el ritmo (Ex. 15:20, 21). Un pueblo joven expresa sus emociones mediante im\u00e1genes contrastadas, que su viva imaginaci\u00f3n saca de la naturaleza. La poes\u00ed\u00ada de los antiguos hebreos presenta estas circunstancias. Las palabras de Sara acerca de su reci\u00e9n nacido tienen una forma po\u00e9tica (Gn. 21:6, 7). Jacob, antes de morir, re\u00fane a sus doce hijos, y pronuncia sobre cada uno de ellos una bendici\u00f3n, a la vez prof\u00e9tica y po\u00e9tica (Gn. 49). Lleno de gratitud hacia el Se\u00f1or, que hab\u00ed\u00ada arrojado al mar a todo el ej\u00e9rcito de Fara\u00f3n, y d\u00e1ndose cuenta de que los cananeos se llenar\u00ed\u00adan de terror, Mois\u00e9s expres\u00f3 sus sentimientos y los de los israelitas en un sencillo y admirable c\u00e1ntico (Ex. 15:1-19), al que Mar\u00ed\u00ada, su hermana, a\u00f1adi\u00f3 el suyo (Ex. 15:20, 21). La antigua poes\u00ed\u00ada hebrea no se apoya en la rima. Se hallan algunos poemas que presentan ciertas cesuras, pero ello es la excepci\u00f3n. La asonancia, la aliteraci\u00f3n y la rima, aunque son frecuentes en la poes\u00ed\u00ada oriental, se hallan raramente entre los hebreos. No utilizan tampoco una sucesi\u00f3n regular de s\u00ed\u00adlabas acentuadas y \u00e1tonas. Pero un intenso sentido del ritmo hizo que los poetas produjeran versos conteniendo la misma cantidad de palabras, o al menos de acentos t\u00f3nicos. Los versos y el sentido terminan simult\u00e1neamente (salvo en casos excepcionales, como en el Sal. 92, donde el vers\u00ed\u00adculo 14 prosigue al vers\u00ed\u00adculo 15). El car\u00e1cter esencial de la poes\u00ed\u00ada hebrea es el paralelismo, de manera que el segundo verso es de una u otra manera un eco del precedente. Esta particularidad tiene la inmensa ventaja de que persiste tras la traducci\u00f3n, lo que no sucede con la rima. Robert Lowth fue el primero en atraer la atenci\u00f3n hacia esta particularidad, en 1753, y destac\u00f3 tres tipos de paralelismo: el sin\u00f3nimo, el sint\u00e9tico y el antit\u00e9tico. Hay adem\u00e1s otras variedades. (a) Paralelismo sin\u00f3nimo. El pensamiento del primer verso se repite en otras palabras en el segundo verso (p. ej.: Gn. 4:23): Ada y Zila, o\u00ed\u00add mi voz; Mujeres de Lamec, escuchad mi dicho: La estrofa: Que un var\u00f3n matar\u00e9 por mi herida, Y un joven por mi golpe, ofrece el mismo paralelismo sin\u00f3nimo que la primera. Lamec no hab\u00ed\u00ada dado muerte a dos personas (en el original est\u00e1 en pret\u00e9rito) sino a una sola. El conocimiento de este paralelismo sin\u00f3nimo permite aclarar ciertos pasajes ambiguos a primera vista. Por ejemplo, el Sal. 22:20: Libra de la espada mi alma, Del poder del perro mi \u00fanica. La \u00fanica es, en efecto, el alma del salmista, su vida (de hecho, las revisiones modernas de Reina-Valera dicen \u00abmi vida\u00bb). (b) Paralelismo por gradaci\u00f3n ascendente. La segunda l\u00ed\u00adnea emite una idea nueva, m\u00e1s o menos estrechamente relacionada con la primera, p. ej., Jb. 3:17: All\u00ed\u00ad los imp\u00ed\u00ados dejan de perturbar. Y all\u00ed\u00ad descansan los de agotadas fuerzas. (c) Paralelismo sint\u00e9tico. La primera parte sirve de base a la idea introducida por la segunda, p. ej., Sal. 25:12: \u00bfQui\u00e9n es el hombre que teme a Jehov\u00e1? El le ense\u00f1ar\u00e1 el camino que ha de escoger. Pr. 26:4: Nunca respondas al necio de acuerdo con su necedad, Para que no seas t\u00fa tambi\u00e9n como \u00e9l Sal. 24:9: Alzad, oh puertas, vuestras cabezas, Y alzaos vosotras, puertas eternas, Y entrar\u00e1 el Rey de gloria. (d) Paralelismo enf\u00e1tico. Los t\u00e9rminos caracter\u00ed\u00adsticos se repiten, para redondear el pensamiento, p. ej., Sal. 29:5: Voz de Jehov\u00e1 que quebranta los cedros; Quebrant\u00f3 Jehov\u00e1 los cedros del L\u00ed\u00adbano. Sal. 121:3, 4: No dar\u00e1 tu pie al resbaladero, Ni se dormir\u00e1 el que te guarda. He aqu\u00ed\u00ad, no se adormecer\u00e1 ni dormir\u00e1 El que guarda a Israel. (e) Paralelismo antit\u00e9tico. El segundo pensamiento hace resurgir el primero, por ant\u00ed\u00adtesis; p. ej., Pr. 10:1: El hijo sabio alegra al padre, Mas el necio es tristeza de su madre. Mt. 8:20: Las zorras tienen guaridas, Y las aves del cielo nidos; Mas el Hijo del hombre no tiene d\u00f3nde recostar su cabeza. (f) Paralelismo comparativo. Una similitud, tomada de un dominio familiar, aclara el pensamiento; p. ej., Sal. 42:1: Como el ciervo brama por las corrientes de las aguas, As\u00ed\u00ad clama por ti, oh Dios, el alma m\u00ed\u00ada. El paralelismo se sirve por lo general de d\u00ed\u00adsticos (dos versos que dan conjuntamente un sentido cabal), pero en ocasiones se usan tr\u00ed\u00adsticos (v\u00e9anse los ejemplos anteriores). Se encuentran tambi\u00e9n paralelismos extendidos a las estrofas del cuarto o quinto verso (Sal. 1:3; 27:4, 9; 37:7, 14, 20, 25, 28, 34, 40). La estrofa no constituye un elemento esencial de la poes\u00ed\u00ada heb., encontr\u00e1ndose sin embargo en los Sal. 42 y 43, que formaban originalmente un solo poema, dividido en partes iguales por un refr\u00e1n. El Sal. 46 est\u00e1 compuesto de tres grupos de tres versos cada uno; cada uno de ellos va seguido de una pausa (Selah), y cada uno de los dos grupos va seguido de un refr\u00e1n. Hay asimismo los salmos alfab\u00e9ticos, en los que cada verso comienza, en heb., con una letra del alfabeto, y en los que el salmista observa, con mayor o menor rigor el orden alfab\u00e9tico (Sal. 25; 34; 37). Las veintid\u00f3s letras sucesivas del alfabeto se hallan en las veintid\u00f3s estrofas del Sal. 119; cada estrofa tiene ocho vers\u00ed\u00adculos y cada uno de ellos comienza por la letra atribuida a la estrofa. El libro de las Lamentaciones de Jerem\u00ed\u00adas est\u00e1 compuesto de una manera semejante (V\u00e9ase LAMENTACIONES) El arte po\u00e9tico es generalmente \u00e9pico, dram\u00e1tico, l\u00ed\u00adrico o did\u00e1ctico, pero en la Biblia no se hallan ni epopeyas ni dramas en verso, el Libro de Job es, sin embargo, semidram\u00e1tico, la acci\u00f3n aparece solo en el pr\u00f3logo y en el ep\u00ed\u00adlogo. El resto del libro est\u00e1 constituido por los discursos alternados de Job y de sus amigos. V\u00e9ase asimismo CANTAR DE LOS CANTARES. La mayor parte de los poemas b\u00ed\u00adblicos son l\u00ed\u00adricos. Despu\u00e9s del \u00e9xodo, aparece el lirismo en cada per\u00ed\u00adodo de la historia literaria de Israel. La liberaci\u00f3n dada por Dios se celebr\u00f3 con odas triunfales: el c\u00e1ntico de Mois\u00e9s, cantando el paso del mar Rojo; el c\u00e1ntico de D\u00e9bora; salmos del arrepentido implorando misericordia o expresando el gozo del perd\u00f3n (Sal. 32; 51), clamores de angustia, afirmaciones serenas de la fe, acciones de gracias por el socorro conseguido (Sal. 38: 3; 23; Hab. 3; 1 S. 2:1-10; Is. 38:10-20; Lc. 1:46-55), salmos que anuncian la venida del Redentor y de Su reino (Sal. 2; 45; 72), eleg\u00ed\u00adas como la de David por Sa\u00fal y Jonat\u00e1n (2 S. 1:17-27), de los hijos de Cor\u00e9 sobre Jud\u00e1 (Sal. 44); lamentaciones (Sal. 60; 74). En el libro del profeta Habacuc (Hab. 3:17-19) se halla un sublime pasaje en el que se hace patente la fe que contempla a Dios m\u00e1s all\u00e1 de las circunstancias de esta vida, y que expresa la confianza del creyente en el Dios soberano y Salvador, que conduce a los suyos a trav\u00e9s de las dificultades de su peregrinaci\u00f3n: Aunque la higuera no florezca, Ni en las vides haya frutos, Aunque falte el producto del olivo, Y los labrados no den mantenimiento, Y las ovejas sean quitadas de la majada, Y no haya vacas en los corrales; Con todo, yo me alegrar\u00e9 en Jehov\u00e1, Y me gozar\u00e9 en el Dios de mi salvaci\u00f3n. Jehov\u00e1 el Se\u00f1or es mi fortaleza, El cual hace mis pies como de ciervas, Y en mis alturas me hace andar.<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico Ilustrado<\/b><\/p>\n<p>[551]<br \/>\n Creaci\u00f3n literaria que es capaz de imprimir en el lenguaje oral o escrito ritmos y rimas que lo hacen armonioso y agradable. De manera especial conviene analizar y aprovechar en la educaci\u00f3n cristiana la poes\u00ed\u00ada b\u00ed\u00adblica, que se halla en los Salmos, en los Himnos, en el Cantar de los Cantares, en diversos fragmentos prof\u00e9ticos expuestos en forma de deprecaciones estr\u00f3ficas o en los sapienciales que se formulan de manera original en la expresi\u00f3n de los postulados.<\/p>\n<p>    Conviene recordar que la poes\u00ed\u00ada b\u00ed\u00adblica original se formul\u00f3 en hebreo y por eso resultan transportables a otros idiomas modernos o antiguos los mensajes que contiene, pero no los lenguajes est\u00e9ticos que dependen de variables intransferibles.<\/p>\n<p>    Por eso nunca entenderemos el ritmo de un Salmo, salvo que dominemos perfectamente el hebreo. Y a\u00fan as\u00ed\u00ad, es probable que lo que reson\u00f3 en la corte de David mil a\u00f1os antes de Cristo no ser\u00ed\u00ada equivalente a los que los jud\u00ed\u00ados del mundo recitaban en la \u00e9poca medieval del primer milenio. Sin embargo los sentimientos y met\u00e1foras del Cantar de los Cantares o las resonancia de Job, los himnos de la Cautividad o las plegar\u00ed\u00adas e imprecaciones de los profetas, s\u00ed\u00ad ser\u00e1n asequibles en cuanto a contenido.<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p><p style='text-align:justify;'><span ><\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>I. En el Antiguo Testamento<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>La poes\u00eda, especialmente en forma de canci\u00f3n o himno, ocupa un lugar importante en la literatura hebrea. Evidentemente los jud\u00edos fueron amantes de la m\u00fasica, y fueron famosos por sus canciones. En 701 <etiqueta id=\"#_ftn712\" name=\"_ftnref712\" title=\"\">a.C. Ezequ\u00edas incluy\u00f3 m\u00fasi<\/etiqueta>cos masculinos y femeninos (<etiqueta id=\"#_ftn713\" name=\"_ftnref713\" title=\"\">e. d. los que acompa\u00f1aban sus canciones con instrumentos; <\/etiqueta><etiqueta id=\"#_ftn714\" name=\"_ftnref714\" title=\"\"><i>DOTT<\/i><\/etiqueta>, pp. 67) en su tributo a Senaquerib, y los exiliados en Babilonia fueron obligados por sus captores a cantar una de las canciones cuya fama hab\u00eda llegado a sus o\u00eddos (Sal. 137.3). Poco ha quedado de su poes\u00eda secular, pero las referencias en el <etiqueta id=\"#_ftn715\" name=\"_ftnref715\" title=\"\">AT parecer\u00edan indicar que fue de volumen considerable. Es probable que el \u201cc\u00e1ntico del pozo\u201d (Nm. 21.17\u201318) haya sido una canci\u00f3n del trabajo que se cantaba junto al pozo, o qu<\/etiqueta>e utilizaban los cavadores de pozos. Otras ocupaciones probablemente ten\u00edan canciones especiales: la siega (Is. 9.3) y la vendimia (Is. 16.10). Tambi\u00e9n se cantaban canciones en ocasiones especiales. Lab\u00e1n seguramente utiliz\u00f3 canciones en su despedida para Jacob (Gn. 31.27). Ninguna fiesta de bodas estaba completa sin ellas (cf, Jer. 7.34). A menudo los lamentos por los muertos se expresaban en forma po\u00e9tica. Las eleg\u00edas de David por Sa\u00fal y Jonat\u00e1n (2 S. 1.19\u201327) y por Abner (2 S. 3.33\u201334) son composiciones po\u00e9ticas del m\u00e1s elevado orden. El breve lamento por Absal\u00f3n ha sido llamado \u201cobra maestra\u201d en lo que hace al ritmo (2 S. 18.33). El lenguaje heb. es muy r\u00edtmico, de modo que esta caracter\u00edstica aparece en pasajes que no son estrictamente poes\u00eda, especialmente en la lengua oral. En los libros prof\u00e9ticos, sin embargo, muchos de los or\u00e1rulos aparecen en forma po\u00e9tica, como lo muestran las trads. modernas. Esto se aplica tambi\u00e9n a Proverbios, Eclesiast\u00e9s, Cantar de los Cantares, y Job. Por ello hay una gran cantidad de poes\u00eda en el AT.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Casi siempre las canciones iban acompa\u00f1adas de m\u00fasica instrumental (Ex. 15.20; 1 Cr. 25.6; Is. 23.16). En realidad parecer\u00eda que los instrumentos exist\u00edan con el s\u00f3lo prop\u00f3sito de acompa\u00f1ar las canciones (Am. 6.5).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Entre los t\u00e9rminos empleados para las composiciones po\u00e9ticas tenemos: <\/span><span style=''>\u0161&#305;&#770;r<\/span><span lang=ES style=''>, \u2018canci\u00f3n\u2019 (con o sin instrumentos); <\/span><span style=' '>mizm\u00f4r<\/span><span lang=ES style=' '>, \u2018salmo\u2019 o \u2018himno\u2019 (con instrumentos); <\/span><span style=''>q&#305;&#770;n\u00e2<\/span><span lang=ES style=''>, \u2018eleg\u00eda\u2019 o \u2018lamento\u2019; <\/span><span style=''>t<sup>e<\/sup>hill\u00e2<\/span><span lang=ES style=''>, \u2018himno de alabanza\u2019; <\/span><span style=''>m&#257;\u0161&#257;l<\/span><span lang=ES style=''>, adem\u00e1s de su sentido m\u00e1s usual de \u201cproverbio\u201d, es una \u201ccanci\u00f3n sat\u00edrica\u201d.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>La mayor colecci\u00f3n de canciones heb. se encuentra en el libro de los Salmos, y en \u00e9l tenemos la mayor riqueza de material para estudiar las formas po\u00e9ticas. Los eruditos no se han puesto de acuerdo, sin embargo, en cuanto a la naturaleza de la poes\u00eda hebrea. Algunos sostienen que en un corpus de escritos, como el de los Salmos, que cubre muchos siglos, no debemos buscar un sistema uniforme. Otros sostienen que, sin un conocimiento de la pronunciaci\u00f3n original, es imposible recuperar las formas originales. Otros, por su parte, piensan que la introducci\u00f3n posterior de los signos voc\u00e1licos puede haber producido muchas innovaciones en la vocalizaci\u00f3n. Otros se refieren a la posibilidad de que haya habido errores de transcripci\u00f3n. Por cierto que ser\u00eda riesgoso, ante la ausencia de indicaciones de los esquemas voc\u00e1licos y acentuales, defender dogm\u00e1ticamente cualquiera de las teor\u00edas sobre los principios de la prosodia hebrea.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Generalmente se acepta que el metro, en la forma en que lo conocemos hoy, estaba ausente de la poes\u00eda hebrea. Nada hay que corresponda a la unidad de medici\u00f3n m\u00e9trica (el \u201cpie\u201d), ya sea en cuanto a la cantidad de vocales o a la formaci\u00f3n de la acentuaci\u00f3n, de modo que casi no podemos esperar una secuencia medida entre \u201cacentos\u201d. Hay consenso general en que la poes\u00eda heb. es \u201cacentual\u201d en car\u00e1cter, y que el \u201cacento\u201d o \u201cictus\u201d coincide con la acentuaci\u00f3n gramatical. Como aparentemente no tiene ninguna influencia el n\u00famero y la disposici\u00f3n de las s\u00edlabas inacentuadas, seguramente se ignoraban al escandir. El ritmo variable, en consecuencia, ocupa el lugar del metro concreto. La ausencia de una medida mec\u00e1nica parecer\u00eda indicar una variedad de versos libres, pero en heb. no existe una mezcla deliberada. Ser\u00eda enga\u00f1oso tambi\u00e9n compararla con el ritmo loga\u00e9dico, combinaci\u00f3n entre el ritmo de la prosa y el de la poes\u00eda, que a veces encontramos en la poes\u00eda gr., porque se trata de verdadera poes\u00eda. Quiz\u00e1s una de las mejores descripciones ser\u00eda la expresi\u00f3n \u201critmo saltado\u201d, que acu\u00f1\u00f3 Gerard Manley Hopkins. Al describir este ritmo dijo: \u201cConsiste en escandir por acentos solamente sin preocuparse para nada del n\u00famero de s\u00edlabas, de modo que un pie puede estar formado por una s\u00edlaba fuerte, o por muchas ligeras y una fuerte.\u201d<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>En consecuencia, para determinar la m\u00e9trica de la poes\u00eda heb. debemos contar simplemente el n\u00famero de \u201cunidades de ictus\u201d o \u201cunidades acentuales\u201d; cada una de ellas, independientemente del n\u00famero de s\u00edlabas, nos da un \u201ccomp\u00e1s\u201d. Los grupos resultantes corresponden aproximadamente a d\u00edmetros, tr\u00edmetros, etc., y se puede hacer combinaciones con ellos. Dada la naturaleza del caso, el procedimiento aqu\u00ed tiende a ser subjetivo, en mayor o menor grado. Sin embargo, parecer\u00eda que hay muchos ejemplos de esquemas r\u00edtmicos (<etiqueta id=\"#_ftn716\" name=\"_ftnref716\" title=\"\">p. ej. en el sal. 29). Pero ser\u00eda poco razonable esperar uniformidad r\u00edgida en un tipo de poes\u00eda tan subjetivo como la heb., y debemos considerar con cierto grado de escepticismo las propuestas de cambiar el texto a fin de lograr un esquema <\/etiqueta>regular.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Un tipo de poema, el lamento o endecha (<\/span><span style=''>q&#305;&#770;n\u00e2<\/span><span lang=ES style=''>), tiene, seg\u00fan muchos eruditos, un metro particular. En este caso, el verso consiste en cinco anapestos con una cesura despu\u00e9s del tercero. Si as\u00ed fuera, el uso coral a que estaba destinado este tipo de poema bien puede haber dictado la forma. En el caso de los otros poemas utilizados en el canto congregacional se puede haber hecho uso de \u201cnotas recitativas\u201d.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Caracter\u00edstica com\u00fan de la poes\u00eda heb., particularmente en los Salmos, es el \u201cparalelismo\u201d, como lo llamara R. Lowth (<i>De sacra poesi Hebraeorum<\/i>, 1753). La forma m\u00e1s simple es la reafirmaci\u00f3n, en la segunda l\u00ednea de un pareado, de lo que se ha expresado en la primera. La relaci\u00f3n entre la segunda l\u00ednea o \u201cstijos\u201d del pareado (d\u00edstico) y la primera puede ser sin\u00f3nima, sint\u00e9tica, antit\u00e9tica, o culminante. Ocasionalmente la estrofa es un tr\u00edstico, y en ese caso los tres \u201cstijoi\u201d pueden estar comprendidos en el paralelismo.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Un ejemplo de paralelismo sin\u00f3nimo es \u201cl\u00edbrame de mis enemigos, oh Dios m\u00edo; ponme a salvo de los que se levantan contra m\u00ed\u201d (Sal. 59.1). El Sal. 104 est\u00e1 lleno de paralelismos de esta naturaleza. En el paralelismo sint\u00e9tico la segunda l\u00ednea ampl\u00eda o complementa la primera, p. ej. \u201c\u00a1Qui\u00e9n me diese alas como de paloma! Volar\u00eda yo, y descansar\u00eda\u201d (Sal. 55.6). En el antit\u00e9tico, la segunda l\u00ednea expresa un contraste con la primera, p. ej. \u201cJehov\u00e1 conoce el camino de los justos; mas la senda de los malos perecer\u00e1\u201d (Sal. 1.6). En el paralelismo culminante hay un aumento del efecto en la segunda l\u00ednea (cf. Sal. 55.12\u201313). Se presentan formas menos comunes, como el paralelismo dim\u00f3rfico, e. d. una l\u00ednea seguida por dos paralelos diferentes (Sal. 45.1).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Con excepci\u00f3n de la rima, el hebreo utiliza plenamente los elementos literarios comunes a todo tipo de poes\u00eda. La asonancia no est\u00e1 ausente. Abundan el s\u00edmil y la met\u00e1fora. La aliteraci\u00f3n, generalmente \u201cescondida\u201d, tambi\u00e9n est\u00e1 presente. Se usa la anadiplosis y la an\u00e1fora con marcado efecto (Jue. 5.19, 27). Se invoca la ayuda mnem\u00f3nica del acr\u00f3stico. El ejemplo m\u00e1s conocido es el Sal. 119, dispuesto en estrofas de ocho versos, y en el que se asigna a cada estrofa una letra del alfabeto, y cada verso comienza con ella.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>En ninguna parte vemos el genio de la poes\u00eda heb. en forma m\u00e1s evidente que en el empleo de im\u00e1genes. Pone al cielo y a la tierra a su servicio. Roba m\u00fasica de las estrellas de la ma\u00f1ana y luz del novio que no necesita l\u00e1mparas virginales. Su eterno verano no se desvanece nunca, y sus nieves son impecables. Rige la furia del mar, cabalga sobre las nubes y se translada en alas del viento. Enriquece el oro real, hace que la mirra sea m\u00e1s fragante y el incienso m\u00e1s dulce. Las ofrendas que toma de los pastores no mueren, y sus reba\u00f1os pastan en pastizales perennes. El pan de su siega nunca se perder\u00e1, ni faltar\u00e1 el aceite de sus prensas, y su vino siempre ser\u00e1 nuevo. Mientras el hombre respire, sus l\u00edneas eternas formar\u00e1n la letan\u00eda del coraz\u00f3n que ora. Las cuerdas que toca son las cuerdas del arpa de Dios.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>El ritmo de la poes\u00eda heb. no es el tiempo medido del cuerpo circunscrito a la tierra. Es el majestuoso ritmo del esp\u00edritu que se eleva, que solo siente el que tiene la m\u00fasica del cielo en el alma. Se eleva por encima del plano m\u00e9trico a otro m\u00e1s elevado, y a una nueva dimensi\u00f3n: la dimensi\u00f3n del esp\u00edritu, donde los que adoran a Dios lo adoran en esp\u00edritu y en verdad.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Su objeto propio es el Alt\u00edsimo, el Dios de cielos y tierra; su origen y fuente son las profundidades del coraz\u00f3n hambriento de Dios. Su gran tema es el encuentro personal con el Dios vivo.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=';text-transform:uppercase'>Bibliograf\u00eda.<\/span><span lang=ES style=''> \u00b0F. F. Bruce, \u201cLa poes\u00eda del Antiguo Testamento\u201d, <etiqueta id=\"#_ftn717\" name=\"_ftnref717\" title=\"\"><i>\u00b0NCBR<\/i><\/etiqueta>, pp. 45\u201348; L. Alonso Sch\u00f6kel, <i>Estudios de po\u00e9tica hebrea<\/i>, 1963; G. von Rad, <i>Sabidur\u00eda en Israel<\/i>, 1985, pp. 41\u201374; A Fitzgerald, \u201cPoes\u00eda hebrea\u201d, <i>Comentario b\u00edblico<\/i> <i>\u201cSan Jer\u00f3nimo\u201d<\/i>, 1971, t(t). I, pp. 639\u2013654; J. M. Mill\u00e1s, \u201cPoes\u00eda b\u00edblica\u201d, <etiqueta id=\"#_ftn718\" name=\"_ftnref718\" title=\"\"><i>\u00b0EBDM<\/i><\/etiqueta>, t(t). V, cols. 1146\u20131148; E. J. Young, <i>Una introducci\u00f3n al Antiguo Testamento<\/i>, 1981, pp. 327\u2013333.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>R.Lowth, <i>De sacra poesi Hebraeorum<\/i>, 1753; E. Sievers, <i>Metrische Studien<\/i>, 1901\u20137; G. B. Gray, <i>The Forms of Hebrew Poetry<\/i>, 1915, reimpreso en 1972, con un an\u00e1lisis de obras m\u00e1s recientes, por D. N. Freedman; C. F. Burney, <i>The Poetry of our Lord<\/i>, 1925; F. F. Bruce, en <i>\u00b0NCBR<\/i>, 1970, pp. 44s; art\u00edculos por G. R. Driver, J. Muilenburg y T. H. Robinson en <etiqueta id=\"#_ftn719\" name=\"_ftnref719\" title=\"\"><i>VT Supp<\/i><\/etiqueta>. 1, 1953; H. Kosmala, \u201cForm and Structure in Ancient Hebrew Poetry\u201d, <i>VT<\/i> 14, 1964; W. F. Albright, \u201cVerse and Prose in Early Israelite Tradition\u201d, <i>Yahweh and the Gods of Canaan<\/i>, 1968, pp. 1\u201346; P. C. Craigie, \u201cThe Poetry of Ugarit and Israel\u201d, <etiqueta id=\"#_ftn720\" name=\"_ftnref720\" title=\"\"><i>TynB<\/i><\/etiqueta> 22, 1971, py. 3\u201331; P. W. Skehan (<etiqueta id=\"#_ftn721\" name=\"_ftnref721\" title=\"\">eds.), <\/etiqueta><i>Studies in Israelite Poetry and Wisdom<\/i>, 1971; F. M. Cross, D. N. Freedman, <i>Studies in Ancient Yahwistic Poetry<\/i>, 1975.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal align=right style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt; text-align:right;line-height:normal'><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><etiqueta id=\"#_ftn722\" name=\"_ftnref722\" title=\"\"><span lang=ES style='font-size:10.0pt; ;color:green'>W.J.M.<\/span><\/etiqueta><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>II. En el Nuevo Testamento<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>a. Salmos<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Tres, tal vez cuatro, himnos hebreos t\u00edpicos se conservan en el Evangelio de Lucas: el *Magnificat (Lc. 1.46\u201355), el *Benedictus (Lc. 1.68\u201379), el *Nunc Dimittis (Lc. 2.29\u201332), y el Gloria (Lc. 2.14). Todos estos pasajes se encuentran en el estilo y el esp\u00edritu de los salmos veterotestamentarios, majestuosos en su lenguaje, y construidos de conformidad con el modelo del paralelismo verbal propio de la poes\u00eda hebrea.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>b. Himnos<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Los himnos cristianos primitivos pueden haber sido poemas de tradici\u00f3n mixta (Ef. 5.19), que reflejaban tanto la forma del salmo hebreo como la de la l\u00edrica griega. Se ha sugerido que numerosos pasajes del <etiqueta id=\"#_ftn723\" name=\"_ftnref723\" title=\"\">NT son citas directas e indirectas tomadas de este corpus de poes\u00eda sagrada; p. ej. Ef. 5.14 y Ti. 3.16, en los que la estructura hebraica es particularmente no<\/etiqueta>table. Tal vez Col. 1.13\u201320 y 2 Co. 5.14\u201318 sean del mismo orden.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>c. Lenguaje po\u00e9tico<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Puede considerarse bajo tres encabezamientos:<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-top:0cm;margin-right:0cm;margin-bottom:0cm; margin-left:18.0pt;margin-bottom:.0001pt;text-indent:-18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>(i)<\/span><span style=''>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/span><span lang=ES style=''> Es imposible distinguir en forma decisiva entre lo que puede haber sido cita directa de expresiones r\u00edtmicas y po\u00e9ticas, y la prosa elevada expresada en lenguaje po\u00e9tico. En el estilo c\u00e1lido y emotivo de la literatura hebrea siempre resulta dif\u00edcil distinguir claramente entre poes\u00eda y prosa, y en pasajes de gran emotividad el NT con frecuencia adopta tal estilo. Consid\u00e9rense las breves atribuciones de alahanza tales como Jud. 24\u201325 y Ap. 5.12\u201314; construcciones r\u00edtmicas tales como Jn. 14.27; Ro. 11.2, 33, y 1 Co. 15.54\u201357; o paralelismos fuertes en su ant\u00edtesis tales como Jn. 3.20\u201321, o Ro. 2.6\u201310; y paralelismos de forma qui\u00e1stica tales como Fil. 3.3\u201310, y Jn. 10.14\u201315. Todos estos pasajes, y muchos otros, revelan la influencia de la poes\u00eda del AT en el lenguaje del NT, tanto en forma como en colorido. Con menor medida de deuda para con la lengua hebrea, se encuentran pasajes tan elevados como Ro. 12; 1 Co. 13, y Fil. 2.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-top:0cm;margin-right:0cm;margin-bottom:0cm; margin-left:18.0pt;margin-bottom:.0001pt;text-indent:-18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>(ii)<\/span><span style=''>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/span><span lang=ES style=''> Los tropos y figuras son parte del lenguaje y la tradici\u00f3n po\u00e9ticos, y han sido mencionados en alguna medida bajo <i>c<\/i>. (i), <etiqueta id=\"#_ftn724\" name=\"_ftnref724\" title=\"\">sup. La paronomasia y la aliteraci\u00f3n pueden, sin embargo, tratarse sepa<\/etiqueta>radamente. En varios pasajes el griego del NT revela una asonancia artificial, acompa\u00f1ada a veces de aliteraci\u00f3n: p. ej. Lc. 21.11 (<\/span><span style=''>loimoi<\/span><span lang=ES style=''>, <\/span><span style=''>limoi<\/span><span lang=ES style=''>); Ro. 1.29 (<\/span><span style=''>fthonou<\/span><span lang=ES style=''>, <\/span><span style=''>fonou<\/span><span lang=ES style=''>); Hch. 17.25 (<\/span><span style=''>z&#333;&#275;n<\/span><span lang=ES style=''>, <\/span><span style=''>pno&#275;n<\/span><span lang=ES style=''>); He. 5.8 (<\/span><span style=''>emathen<\/span><span lang=ES style=''>, <\/span><span style=''>epathen<\/span><span lang=ES style=''>); Ro. 12.3 (<\/span><span style=''>hyperfronein<\/span><span lang=ES style=''>, <\/span><span style=''>fronein<\/span><span lang=ES style=''>, <\/span><span style=''>s&#333;fronein<\/span><span lang=ES style=''>). Mt. 16.18 (<\/span><span style=''>Petros<\/span><span lang=ES style=''>, <\/span><span style=''>petra<\/span><span lang=ES style=''>) y Flm. 10 y 20 (<\/span><span style=''>On&#275;simus<\/span><span lang=ES style=''>, <\/span><span style=''>onaim&#275;n<\/span><span lang=ES style=''>) contienen juegos de palabras. Hch. 8.30 (<\/span><span style=' '>gin&#333;skeis<\/span><span lang=ES style=''>, <\/span><span style=''>anagin&#333;skeis<\/span><span lang=ES style=''>) probablemente sea accidental.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-top:0cm;margin-right:0cm;margin-bottom:0cm; margin-left:18.0pt;margin-bottom:.0001pt;text-indent:-18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>(iii)<\/span><span style=''>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/span><span lang=ES style=''> Mt. 24 y los pasajes sin\u00f3pticos paralelos, juntamente con todo el Apocalipsis, est\u00e1n expresados en el lenguaje tradicional de la poes\u00eda o la profec\u00eda apocal\u00edptica hebreas, tipo de literatura que se encuentra en Daniel, Ezequiel, y Zacar\u00edas. Se basa en im\u00e1genes de car\u00e1cter alusivo, y a veces est\u00e1 destinada a la interpretaci\u00f3n privada. No es muy diferente de ciertas formas de poes\u00eda moderna, que se puso de moda primeramente por influencia de G. M. Hopkins, y que practic\u00f3 con bastante habilidad T. S. Eliot. Se sigue que la interpretaci\u00f3n \u201cpo\u00e9tica\u201d es un modo leg\u00edtimo de acercarse al Apocalipsis, y por cierto que resulta provechoso. Podemos mencionar tambi\u00e9n que algunas de las im\u00e1genes de dicho libro pueden carecer de interpretaci\u00f3n por p\u00e9rdida de la clave de la alusi\u00f3n, que indudablemente alguna vez se pose\u00eda.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>d. Citas<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>El NT est\u00e1 desusadamente lleno de citas de la literatura po\u00e9tica del AT. Partes de la Ep\u00edstola a los Hebreos han sido compuestas casi enteramente sobre la base de tales referencias. As\u00ed, tambi\u00e9n, en el caso de partes de la Ep\u00edstola a los Romanos. M\u00e1s esquivas y menos frecuentes son algunas citas directas tomadas de la literatura griega. Hechos 17.28, \u201cporque linaje suyo somos, es la primera mitad de un hex\u00e1metro de Arato de Soli en Cilicia (315\u2013240 a.C.). La misma frase aparece en un fragmento existente en Cleanto, que encabez\u00f3 la escuela estoica entre 263 y 232 a.C. Hay ciertos indicios de que este pasaje contiene una cita m\u00e1s remota de Epim\u00e9nides, el poeta cretense semi legendario del que Pablo cita un hex\u00e1metro completo en Tit. 1.12. Luego, en 1 Co. 15.33 se cita un tr\u00edmetro y\u00e1mbico de Menandro (342\u2013291 a.C.), el poeta c\u00f3mico ateniense (\u201clas malas conversaciones corrompen las buenas costumbres\u201d). Adem\u00e1s, el gr. de Stg. 1.17 contiene un hex\u00e1metro puro. Lo mismo ocurre con Hch. 27.34b (omitiendo la conjunci\u00f3n <\/span><span style=''>gar<\/span><span lang=ES style=''>, \u2018pues\u2019), He. 12.13 (leyendo el imperativo aoristo), y hay un metro y\u00e1mbico en Hch. 23.5. Es imposible decir que se trata de citas en estos casos. La redacci\u00f3n m\u00e9trica puede ser accidental, p. ej. \u201cMaridos, amad a vuestras mujeres, y no se\u00e1is \u00e1speros con ellas.\u201d<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=';text-transform:uppercase'>Bibliograf\u00eda.<\/span><span lang=ES style=''> C. F. Burney, <i>The Poetry of our Lord<\/i>, 1925; J. T. Sanders, <i>The New Testament Christological Hymns<\/i>, 1971.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal align=right style='text-align:right;line-height:normal'><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><etiqueta id=\"#_ftn725\" name=\"_ftnref725\" title=\"\"><span lang=ES style='font-size:10.0pt; ;color:green'>E.M.B.<\/span><\/etiqueta><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;'>Douglas, J. (2000). Nuevo diccionario Biblico : Primera Edicion. Miami: Sociedades B\u00edblicas Unidas.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En la poes\u00ed\u00ada del AT todo est\u00e1 en funci\u00f3n del significado. La caracter\u00ed\u00adstica m\u00e1s com\u00fan de la poes\u00ed\u00ada hebrea surge del equilibrio entre los sucesivos versos (paralelismo). Las tres variedades principales de la poes\u00ed\u00ada son: sin\u00f3nima, en la cual el significado de ambas proposiciones es similar (1Sa 18:7; Psa 15:1; Psa 24:1-3); antit\u00e9tica, en la &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/poesia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abPOESIA\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-6488","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6488","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6488"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6488\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6488"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6488"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6488"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}