{"id":6512,"date":"2016-02-05T03:32:30","date_gmt":"2016-02-05T08:32:30","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/projimo\/"},"modified":"2016-02-05T03:32:30","modified_gmt":"2016-02-05T08:32:30","slug":"projimo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/projimo\/","title":{"rendered":"PROJIMO"},"content":{"rendered":"<p>v. Hermano, Vecino<br \/>\nLev 19:18 sino amar\u00e1s a tu p como a ti mismo<br \/>\nDeu 19:11 que aborreciere a su p y lo acechare<br \/>\nPro 3:29 no intentes mal contra tu p que habita<br \/>\nPro 11:9 el hip\u00f3crita con la boca da\u00f1a a su p<br \/>\nPro 16:29 el hombre malo lisonjea a su p, y le<br \/>\nZec 8:16 hablad verdad cada cual con su p<br \/>\nMat 5:43; 19:19<\/p>\n<hr>\n<p>(heb., rea\u2020\u2122, amith, amigo, qarov, shakhen; gr., plesion, el cercano). El d\u00e9cimo mandamiento est\u00e1 dirigido a la protecci\u00f3n de la propiedad del pr\u00f3jimo (Exo 20:17) y el noveno hacia la protecci\u00f3n de su reputaci\u00f3n (Exo 20:16). Las ciudades de refugio fueron se\u00f1aladas para aquel que hab\u00ed\u00ada dado muerte a su pr\u00f3jimo accidentalmente (Deu 19:4). El libro de Proverbios est\u00e1 lleno de amonestaciones respecto del pr\u00f3jimo (Pro 14:21). La debida consideraci\u00f3n para con el pr\u00f3jimo est\u00e1 expresada en el gran precepto del AT y del NT: Amar\u00e1s a tu pr\u00f3jimo como a ti mismo (Lev 19:18; Mat 19:19). La par\u00e1bola del buen samaritano (Luk 10:30-37) fue dada en respuesta a la pregunta: \u00bfY qui\u00e9n es mi pr\u00f3jimo? (Luk 10:29).<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Mundo Hispano<\/b><\/p>\n<p>(pr\u00f3ximo, vecino).<\/p>\n<p> &#8211; \u00bfQui\u00e9n es tu pr\u00f3jimo?: Par\u00e1bola del buen samaritano, Luc 10:30.<\/p>\n<p> &#8211; \u00abAmar\u00e1s a tu projimo como a ti mismo\u00bb, es el resumen de la Ley y los Profetas: (Gal 5:14), y el Segundo Mandamiento, muy parecido al primero: (Mar 12:31, Mat 19:19, Luc 10:27); es tambi\u00e9n el mandamiento del A.T.<\/p>\n<p> (Lev 19:18).<\/p>\n<p> &#8211; De los 10 Mandamientos, los 7 \u00faltimos son nuestros deberes para con el pr\u00f3jimo.<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Cristiano<br \/>\nDr. J. Dominguez<\/p>\n<p>http:\/\/biblia.com\/diccionario\/<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Cristiano<\/b><\/p>\n<p>Varias palabras hebreas son traducidas como p. Una de ellas, rea, denota, seg\u00fan el contexto, un compa\u00f1ero, un amigo o alguien cercano. Se usa unas 187 veces en el AT. Mois\u00e9s dijo a un israelita que peleaba con otro: \u2020\u0153\u00bfPor qu\u00e9 golpeas a tu p.?\u2020\u009d (Exo 2:13). Se lee en la ley: \u2020\u0153&#8230; si alguno se ensoberbiere contra su p. y lo matare con alevos\u00ed\u00ada, de mi altar lo quitar\u00e1s para que muera\u2020\u009d (Exo 21:14). Y en Lev 19:18 : \u2020\u0153Amar\u00e1s a tu p. como a ti mismo\u2020\u009d. Este \u00faltimo verso fue citado por el Se\u00f1or Jes\u00fas como parte esencial de la ley (\u2020\u0153Amar\u00e1s al Se\u00f1or tu Dios con todo tu coraz\u00f3n, y con toda tu alma, y con todas tus fuerzas, y con toda tu mente; y a tu p. como a ti mismo\u2020\u009d (Luc 10:27). El t\u00e9rmino griego es pl\u00ebsion.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Cristiano<\/b><\/p>\n<p>tip, LEYE<\/p>\n<p>vet, (heb. \u00abrea\u00bb, \u00abamigo\u00bb, \u00abcompa\u00f1ero\u00bb, \u00abvecino\u00bb, Ex. 2:13; 21:14, etc.; \u00ab&#8216;amith\u00bb, \u00abvecino\u00bb, \u00abigual\u00bb, \u00abcompa\u00f1ero\u00bb, Lv. 6:2; 18:20; 19:15, etc.; \u00abkarob\u00bb, \u00abcercano\u00bb, Sal. 15:3; gr. \u00abhopl\u00easion\u00bb, \u00abuno cercano\u00bb, Mt. 5:43; 19:19; Lc. 10:27, 29, 36, etc.). En Lv. 19:18 se define \u00abpr\u00f3jimo\u00bb como \u00ablos hijos de tu pueblo\u00bb. La Ley del AT, as\u00ed\u00ad como la concepci\u00f3n de los jud\u00ed\u00ados, obligaba a una serie de deberes hacia aquellos que le eran cercanos, no f\u00ed\u00adsicamente, sino en virtud de la com\u00fan descendencia en el seno del pueblo elegido, obligaciones \u00e9stas que no eran vinculantes hacia los que se hallaban fuera de la alianza. Por ejemplo, un israelita no pod\u00ed\u00ada exigir inter\u00e9s a otro por un pr\u00e9stamo (cfr. Dt. 23:19, 20). Se prohib\u00ed\u00ada asimismo el falso testimonio contra el pr\u00f3jimo (Ex. 20:16; Dt. 5:20; Pr. 25:18). Tambi\u00e9n se prohib\u00ed\u00ada codiciar cualquier cosa que \u00e9l poseyera (Ex. 20:17); robarle o calumniarle (Lv. 6:2), oprimirlo (Lv. 19:13), atentar contra su vida (Lv. 19:16), cometer adulterio con su mujer (Lv. 20:10), defraudarlo de cualquier manera (Lv. 25:14, 15) o enga\u00f1arlo en forma alguna (Lv. 25:17). Todos estos preceptos quedaban expresados de una manera positiva en el que ordenaba \u00abamar\u00e1s a tu pr\u00f3jimo como a ti mismo\u00bb (Lv. 19:18). En el NT el Se\u00f1or Jesucristo ampli\u00f3 el concepto de pr\u00f3jimo. A la pregunta de un int\u00e9rprete de la Ley: \u00ab\u00bfY qui\u00e9n es mi pr\u00f3jimo?\u00bb, el Se\u00f1or respondi\u00f3 con la par\u00e1bola del buen samaritano. En ella el Se\u00f1or muestra c\u00f3mo sus disc\u00ed\u00adpulos deben buscar hacer el bien a todos aquellos a los que pueda prestar su ayuda (Lc. 10:25-37). El ap\u00f3stol Pablo expresa sucintamente este principio para los cristianos: \u00abAs\u00ed\u00ad que, seg\u00fan tengamos oportunidad, hagamos bien a todos, y mayormente a los de la familia de la fe\u00bb (G\u00e1. 6:10). De esta forma se ampl\u00ed\u00ada el circulo del \u00abpr\u00f3jimo\u00bb. Para el cristiano hay dos c\u00ed\u00adrculos conc\u00e9ntricos. No debe pasar por alto la oportunidad de dar su ayuda a todo aquel a quien pueda prest\u00e1rsela. S\u00ed\u00ad es cierto, sin embargo, que tiene que concentrar sus energ\u00ed\u00adas en la mutua ayuda a los miembros de la familia de Dios (He. 13:16).<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico Ilustrado<\/b><\/p>\n<p>[342]<\/p>\n<p>     Es un concepto b\u00e1sico en la moral cristiana y en el Evangelio. La Ley de Dios es tajante al afirmar que el primer mandamiento de la Ley es amar a Dios, pero que el \u00abel segundo es semejante al primero: \u00abamar al pr\u00f3jimo como a s\u00ed\u00ad mismo\u00bb (Lev. 19. 18; Mt. 5. 43)<\/p>\n<p>    1. Concepto de pr\u00f3jimo<br \/>\n    En los textos b\u00ed\u00adblicos la idea de pr\u00f3jimo se identifica con la de \u00abhermano\u00bb, \u00abcercano\u00bb, \u00abvecino\u00bb, \u00abcompa\u00f1ero\u00bb, \u00absemejante\u00bb. Incluso recogiendo el t\u00e9rmino del Antiguo Testamento, se expresa con el t\u00e9rmino griego (\u00abples\u00ed\u00adon\u00bb o \u00abparaplesion\u00bb), que alude al que est\u00e1 pr\u00f3ximo (lat\u00ed\u00adn, pr\u00f3ximus), al que est\u00e1 cercano. Se usa unas 18 veces en el Nuevo Testamento. S\u00f3lo 5 de ellas en los escritos paulinos y 2 en la ep\u00ed\u00adstola de Santiago.<\/p>\n<p>    En formas aproximadas: pariente, amigo, camarada, compa\u00f1ero, conocido, colaborador son muchas m\u00e1s. Y sobre todo \u00abhermano\u00bb (adelfos) aparece nada menos que 382 veces.<\/p>\n<p>    El t\u00e9rmino pr\u00f3jimo encierra connotaciones f\u00ed\u00adsicas de proximidad. El t\u00e9rmino hermano alude a v\u00ed\u00adnculos m\u00e1s profundos de amor y complementariedad. No es f\u00e1cil hacer la ex\u00e9gesis terminol\u00f3gica, por cuanto el contexto es el que da el sentido a las palabras aisladas. Y el t\u00e9rmino de pr\u00f3jimo alude a cualquier persona que vive cerca de nosotros, con v\u00ed\u00adnculos f\u00ed\u00adsicos, mientras que la palabra hermano es m\u00e1s afectiva, m\u00e1s vital.<\/p>\n<p>    2. Deberes con el pr\u00f3jimo<br \/>\n    Supuesto que aceptamos la diferencia entre \u00abhermano\u00bb con resonancia afectiva y \u00abpr\u00f3jimo\u00bb con significaci\u00f3n m\u00e1s social, el t\u00e9rmino en el Nuevo Testamento implica sobre todo un deber de respeto, colaboraci\u00f3n, convivencia   Sin embargo la referencia profunda con el \u00abhermano\u00bb supone vinculaci\u00f3n m\u00e1s profunda y espiritual (por consanguinidad, alianza familiar, vida cercana, fe, raza o solidaridad).<\/p>\n<p>    Al pr\u00f3jimo, sea amigo o enemigo, buscado o impuesto, se le respeta por exigencia social.<\/p>\n<p>    Al hermano se le ama por v\u00ed\u00adnculos espirituales, de religi\u00f3n y de fraternidad. Lo que se manda en la Ley divina, es por lo tanto el respeto en el Antiguo Testamento y se exige mucho m\u00e1s en el Nuevo, en el cual se habla m\u00e1s de hermanos que de pr\u00f3jimos.<\/p>\n<p>    El Nuevo Testamento a\u00f1ade el deber del \u00abamor al pr\u00f3jimo\u00bb, pues Dios ha hecho el coraz\u00f3n humano semejante al suyo, capaz de abrirse a la humanidad entera. Son los m\u00e1s cercanos, los que viven en nuestro entorno, quienes m\u00e1s reclaman ese amor. \u00abPorque, si no am\u00e1is m\u00e1s que a los que os aman, \u00bfqu\u00e9 m\u00e9rito ten\u00e9is? \u00bfNo hacen eso los gentiles? Yo os digo mucho m\u00e1s: Amad a los que os aborrecen.\u00bb (Mt. 5.42-47)<\/p>\n<p>    La llamada divina al amor al pr\u00f3jimo, no solo al hermano, sino al vecino, est\u00e1 en el centro del Evangelio y es lo que proclamaron los seguidores de Jes\u00fas. Pablo dec\u00ed\u00ada que la ley del amor al pr\u00f3jimo era la base de toda ley divina: \u00abEl que ama al pr\u00f3jimo es el que cumple la ley. Porque todo lo otro: no adulterar\u00e1s, no matar\u00e1s, no robar\u00e1s, no codiciar\u00e1s, cualquier otro mandamiento, se resume en esta palabra: amar a tu pr\u00f3jimo como a ti mismo. La caridad es por lo tanto la ley en su plenitud.\u00bb  (Rom. 13. 8-10)<\/p>\n<p>    Con ese amor se cumple el precepto del mismo Jes\u00fas, quien ense\u00f1\u00f3 siempre lo que ya se hab\u00ed\u00ada dicho en el Antiguo Testamento y est\u00e1 grabado en el coraz\u00f3n de todos los hombres. Pero tambi\u00e9n mucho m\u00e1s.<\/p>\n<p>    El Ap\u00f3stol Santiago en su carta propon\u00ed\u00ada algo semejante: \u00abVuestra conducta s\u00f3lo ser\u00e1 buena si cumpl\u00ed\u00ads la suprema ley de la Escritura: amar\u00e1s al pr\u00f3jimo como a ti mismo&#8230; Y si and\u00e1is con distinciones y favoritismos, comet\u00e9is pecado y la ley os acusar\u00e1 de falta&#8230; Mirad que quien dijo: \u00abno adulteres\u00bb, dijo tambi\u00e9n: \u00abno mates\u00bb. Si no cometes adulterio, pero matas, eres del todo transgresor de la Ley\u00bb (Sant. 2. 8-10).<\/p>\n<p>    La diferencia entre el amor a Dios y el amor al pr\u00f3jimo es te\u00f3rica. En la pr\u00e1ctica ama a Dios el que ama al pr\u00f3jimo y no puede dejar de amar al pr\u00f3jimo, sea quien sea, el que ama a Dios con autenticidad. Este ha sido el gran mensaje evang\u00e9lico desde los primeros tiempos cristianos: que no se puede andar con distinciones en cuestiones de amor.<\/p>\n<p>    Por lo dem\u00e1s es decisivo el que el cristiano sepa graduar ese amor en funci\u00f3n de la \u00abproximidad\u00bb. El que vive cerca reclama m\u00e1s amor y respeto que el que vive lejos.<\/p>\n<p>    El que se cruza con nosotros varias veces al d\u00ed\u00ada reclama m\u00e1s comprensi\u00f3n que el ocasional.<\/p>\n<p>    Con todo es bueno recordar que, cercano o distante, el m\u00e1s necesitado es el que m\u00e1s debe ser objeto de la comprensi\u00f3n, el respeto y la colaboraci\u00f3n. En la medida de lo posible hay que tener una respuesta al estilo de Jes\u00fas, cuando alguien nos pregunta \u00abqui\u00e9n es mi pr\u00f3jimo\u00bb. (Lc. 10.29)<\/p>\n<p>    3. Contenido de la catequesis<br \/>\n    Educar en el amor es esencial en una buena formaci\u00f3n religiosa. Pero es conveniente diferenciar bien las motivaciones y los procedimientos.<\/p>\n<p>   &#8211; Todo ser humano que vive cerca de nosotros y es amado por Dios. En cuanto hombre es pr\u00f3jimo. Y es m\u00e1s pr\u00f3jimo todav\u00ed\u00ada si es necesitado de ayuda o de comprensi\u00f3n.<\/p>\n<p>    La educaci\u00f3n evang\u00e9lica supone adelantarse en el servicio al pr\u00f3jimo y no esperar su reclamo.<\/p>\n<p>   &#8211; El coraz\u00f3n humano, para ser cristiano, tiene que abarcar a todos los hombres. As\u00ed\u00ad fue el coraz\u00f3n de Jes\u00fas, que amaba a todos y sigue amando sin excepci\u00f3n. Pero hay que saber atender con preferencia a los m\u00e1s cercanos y a los m\u00e1s necesitados. La moral cristiana que la Iglesia ha promocionado ha tenido siempre como eje el amor a los m\u00e1s cercanos.<\/p>\n<p>   &#8211; El amor al pr\u00f3jimo no puede ser s\u00f3lo afectivo y tolerante, con respeto distante y reverencial, sino que ser\u00e1 aut\u00e9ntico si es pr\u00e1ctico, desinteresado y leal.<\/p>\n<p>    Educar la conciencia de esa forma supone ayudarla a crecer hacia el interior, pero sin perder la referencia al exterior.<\/p>\n<p>    No es f\u00e1cil conseguirlo si se multiplican las distinciones sutiles entre \u00abhermano\u00bb y \u00abpr\u00f3jimo\u00bb, entre \u00absolidaridad\u00bb y \u00abfraternidad\u00bb, entre \u00abdon\u00bb y \u00ablimosna\u00bb. Para quien sufre hambre lo importante es la comida no la etiqueta del envase. Hay muchos te\u00f3ricos del amor al pr\u00f3jimo, pero los m\u00e1s necesarios son quienes lo practican sin sutilezas ni exorcismos.<\/p>\n<p>    El concilio Vaticano II recordaba este deber: \u00abCada uno, sin excepci\u00f3n, debe considerar al pr\u00f3jimo como otro yo, cuidando en primer lugar de su vida y de los medios necesarios para vivirla dignamente\u00bb. (Gaudium et Spes 27)  (Ver Hombre 7)<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p>(-> amor). La par\u00e1bola del Buen Samaritano constituye uno de los textos m\u00e1s significativos de los evangelios. Resulta menos conocido el hecho de que esa par\u00e1bola forma parte de una conversaci\u00f3n m\u00e1s amplia entre un escriba y Jes\u00fas. Jes\u00fas ha unido el mandato del amor a Dios y del amor al pr\u00f3jimo. El escriba cree entender qui\u00e9n es Dios, pero necesita saber qui\u00e9n es el pr\u00f3jimo. Jes\u00fas responde cont\u00e1ndole una par\u00e1bola e implic\u00e1ndole en ella: \u00abCierto hombre descend\u00ed\u00ada de Jerusal\u00e9n a Jeric\u00f3 y cay\u00f3 en manos de bandidos, quienes le despojaron de su ropa, le hirieron y se fueron, dej\u00e1ndole medio muerto. Por casualidad, descend\u00ed\u00ada por aquel camino cierto sacerdote; y al verle, pas\u00f3 de largo. Vino de igual manera un levita y, cuando lleg\u00f3 al lugar y le vio, pas\u00f3 de largo. Pero cierto samaritano, que iba de viaje, lleg\u00f3 cerca de \u00e9l; y al verle tuvo compasi\u00f3n. Y acerc\u00e1ndose a \u00e9l, vend\u00f3 sus heridas&#8230; \u00bfCu\u00e1l de estos tres te parece que se hi zo pr\u00f3jimo de aquel que cay\u00f3 en manos de bandidos? El escriba le dijo: El que hizo misericordia con \u00e9l. Entonces Jes\u00fas le dijo: Ve y haz t\u00fa lo mismo\u00bb (Lc 17,30-37). El problema de fondo es, por tanto, el de identificar al pr\u00f3jimo, que, seg\u00fan el texto base de Lv 19,18 (donde se manda amar al pr\u00f3jimo), parece ser el israelita. Pues bien, seg\u00fan la par\u00e1bola, conforme a todo el mensaje de Jes\u00fas, pr\u00f3jimo es cualquier hombre que est\u00e1 necesitado. M\u00e1s a\u00fan, verdadero pr\u00f3jimo es aquel que se hace cercano al necesitado y le ayuda, sea sacerdote (aunque el sacerdote y el levita de la par\u00e1bola no son pr\u00f3jimos), sea samaritano. Este samaritano es el verdadero pr\u00f3jimo del necesitado.<\/p>\n<p>PIKAZA, Javier, Diccionario de la Biblia. Historia y Palabra, Verbo Divino, Navarra 2007<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Historia y Palabra<\/b><\/p>\n<p>V\u00e9ase VECINO, PR\u00ed\u201cJIMO.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia<\/b><\/p>\n<p>plesion (plhsivon, 4139), neutro del adjetivo plesios (de pelas, cerca). Se utiliza como adverbio acompa\u00f1ado por el articulo, lit., \u00abel que est\u00e1 cerca\u00bb de ah\u00ed\u00ad, un vecino, pr\u00f3jimo. Este t\u00e9rmino, as\u00ed\u00ad como geiton y perioikos (v\u00e9ase VECINO) tienen un \u00e1rea de significado mayor que el t\u00e9rmino castellano \u00abvecino\u00bb. No hab\u00ed\u00ada granjas dispersas por las \u00e1reas agr\u00ed\u00adcolas de Palestina; la gente, reunidas en poblados, se cruzaba al ir y volver de sus trabajos. Por ello, la vida dom\u00e9stica estaba relacionada, en cada uno de sus aspectos, por un amplio c\u00ed\u00adrculo de vecindad. Los t\u00e9rminos para vecino ten\u00ed\u00adan por ello un campo muy amplio. Esto puede verse de las principales caracter\u00ed\u00adsticas de los privilegios y deberes de la vecindad tal como se exponen en las Escrituras: (a) su utilidad (p.ej., Pro 27:10; Luk 10:36); (b) su intimidad (p.ej., Luk 15:6,9; cf. geiton, v\u00e9ase VECINO; Heb 8:11); (c) su sinceridad y santidad (p.ej., Exo 22:7,10; Pro 3:29; 14.21; Rom 13:10; 15.2; Eph 4:25; Jam 4:12). El NT cita y expande el mandamiento de Lev 19:18, de amar al pr\u00f3jimo como a uno mismo; v\u00e9anse, p.ej., Mat 5:43; 19.19; 22.39; Mc 12.31,33; Luk 10:27; Gl 5.14; Jam 2:8: V\u00e9ase tambi\u00e9n Act 7:27: Notas: (1) Para polites, traducido \u00abpr\u00f3jimo\u00bb en Heb 8:11 (VM: \u00abconciudadano\u00bb), v\u00e9ase CONCIUDADANO, N\u00c2\u00ba 1; la RVR sigue aqu\u00ed\u00ad los mss. (TR) que tienen plesion. (2) En Rom 13:8 se traduce jeteron, otro, como \u00abal pr\u00f3jimo\u00bb (RV, RVR); RVR77 tambi\u00e9n lo traduce as\u00ed\u00ad, y da la siguiente aclaraci\u00f3n en el margen: Lit., \u00abal otro\u00bb (gr. heteron: \u00c2\u00a1a quien es diferente de uno mismo!). V\u00e9ase OTRO, N\u00c2\u00ba 2, y la amplia Nota en la que se contrastan alos y jeteros.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Vine Nuevo testamento<\/b><\/p>\n<p>AT. La palabra \u00abpr\u00f3jimo\u00bb, que traduce con bastante exactitud el t\u00e9rmino griego plesion, corresponde imperfectamente a la palabra hebrea rea&#8217;, que es subyacente a este \u00faltimo. No debe confundirse con la palabra \u00abhermano\u00bb, aunque con frecuencia le corresponde. Etimol\u00f3gicamente expresa la idea de asociarse con alguno, de entrar en su compa\u00f1\u00ed\u00ada. El pr\u00f3jimo, contrariamente al *hermano, con el que est\u00e1 uno ligado por la relaci\u00f3n natural, no pertenece a la casa paterna; si mi hermano es otro yo. mi pr\u00f3jimo es otro que yo, otro que para m\u00ed\u00ad puede ser realmente \u00abotro\u00bb, pero que puede tambi\u00e9n llegar a ser un hermano. As\u00ed\u00ad pues, puede crearse un v\u00ed\u00adnculo entre dos seres, ya en forma pasajera (Lev 19, 13.16.18), ya en forma durable y personal, en virtud de la amistad (Dt 13,7) o del amor (Jer 3,1.20; Cant 1,9.15) o del compa\u00f1erismo (Job 30, 29).&#8217;<br \/>\nEn los antiguos c\u00f3digos no se habla de \u00abhermanos\u00bb, sino de \u00abotros\u00bb (p.e. Ex 20,16s): a pesar de esta abertura virtual hacia el universalismo, el horizonte de la ley apenas si rebas\u00f3 los l\u00ed\u00admites del pueblo de Israel. Luego, el Deuteronomio y la ley de santidad, con su conciencia m\u00e1s viva de la *elecci\u00f3n, confunden \u00abotro\u00bb y \u00abhermano\u00bb (Lev 19,16ss) entendiendo as\u00ed\u00ad a los solos israelitas (17,3). No es esto un estrechamiento del amor del \u00abpr\u00f3jimo\u00bb restringido a solos los \u00abhermanos\u00bb; por el contrario, se esfuerzan por extender el mandamiento del *amor asimilando al israelita el *extranjero residente (17,8.10.13; 19,34).<\/p>\n<p>Despu\u00e9s del exilio se abre camino una doble tendencia. Por un lado, el deber de amar no concierne m\u00e1s que al israelita o al pros\u00e9lito circunciso: el c\u00ed\u00adrculo de los \u00abpr\u00f3jimos\u00bb se estrecha. Pero por otro lado cuando los Setenta traducen el hebreo reo&#8217; por el griego plesion separan \u00abotro\u00bb de \u00abhermano\u00bb. El pr\u00f3jimo al que hay que amar es otro, sea o no hermano. Tan luego se encuentran dos hombres, son \u00abpr\u00f3jimo\u00bb el uno para el otro, independientemente de sus relaciones de parentesco o de lo que el uno pueda pensar del otro.<\/p>\n<p>NT. Cuando el escriba preguntaba a Jes\u00fas: \u00ab\u00c2\u00a1,Qui\u00e9n es mi pr\u00f3jimo?\u00bb (Lc 10,29), es probable que todav\u00ed\u00ada asimilara a este pr\u00f3jimo con su \u00abhermano\u00bb, miembro del pueblo de Israel. Jes\u00fas va a transformar definitivamente la noci\u00f3n de pr\u00f3jimo.<\/p>\n<p>Por lo pronto, consagra el mandamiento del amor: \u00abAmar\u00e1s a tu pr\u00f3jimo como a ti mismo.\u00bb No s\u00f3lo concentra en \u00e9l los otros mandamientos, sino que lo enlaz\u00f3 indisolublemente con el mandamiento del amor de Dios (Mt 22,34-40 p). Despu\u00e9s de Jes\u00fas, Pablo declara solemnemente que este mandamiento \u00abcumple toda la ley\u00bb (G\u00e1l 5,14), que es la \u00absuma\u00bb de los otros (Rom 13,8ss), y Santiago lo califica de \u00abley regia\u00bb (Sant 2,8).<\/p>\n<p>Luego, Jes\u00fas universaliza este mandamiento: uno debe amar a sus adversarios, no s\u00f3lo a sus amigos (Mt 5,43-48); esto supone que se ha derribado en el coraz\u00f3n toda barrera. tanto que el amor puede alcanzar al mismo *enemigo.<\/p>\n<p>Finalmente, en la par\u00e1bola del buen samaritano pasa Jes\u00fas a las aplicaciones pr\u00e1cticas (Lc 10,29.37). No me toca a m\u00ed\u00ad decidir qui\u00e9n es mi pr\u00f3jimo. El hombre que se halla en apuros, aunque sea mi enemigo, puede convertirse en mi pr\u00f3jimo. El amor universal conserva as\u00ed\u00ad un car\u00e1cter concreto: se manifiesta para con cualquier hombre al que Dios ponga en mi camino.<\/p>\n<p>-> Amor &#8211; Enemigo &#8211; Hermano &#8211; Misericordia.<\/p>\n<p>LEON-DUFOUR, Xavier, Vocabulario de Teolog\u00ed\u00ada B\u00ed\u00adblica, Herder, Barcelona, 2001<\/p>\n<p><b>Fuente: Vocabulario de las Ep\u00edstolas Paulinas<\/b><\/p>\n<p><p style=\"text-align: justify;\">Cinco palabras hebreas del AT se traducen por \u00abpr\u00f3jimo\u00bb en la <a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">RV60<\/a>, la principal es <em>r\u0113a\u02bf<\/em>. Las palabras del NT son <em>geit\u014dn<\/em>, \u00abcompatriota\u00bb (\u00abvecinos\u00bb en RV60 Lc. 14:12; 15:6; Jn. 9:8), <em>perioikos<\/em> (un adjetivo que se usa como sustantivo por medio de a\u00f1adirle el art\u00edculo) \u00abaquel que vive alrededor\u00bb (\u00abvecino\u00bb en la RV60 Lc. 1:58), y <em>pl\u0113sion<\/em> (un adverbio usado como sustantivo con el art\u00edculo, excepto como predicado, cf. Lc. 10:29), \u00abaquel que est\u00e1 cercano\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el AT un pr\u00f3jimo es claramente un compatriota israelita, tal como se indica en la declaraci\u00f3n: \u00abno te vengar\u00e1s, ni guardar\u00e1s rencor a los hijos de tu pueblo, sino amar\u00e1s a tu pr\u00f3jimo como a ti mismo\u00bb (Lv. 19:18 RV60). El paralelismo de este vers\u00edculo identifica al \u00abpr\u00f3jimo\u00bb con \u00ablos hijos de tu pueblo\u00bb. Se prescrib\u00eda una diferente norma de conducta hacia el extranjero en contraste con el compatriota (Dt. 23:19, 20; cf. Mt. 5:43).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La ley del amor hacia el pr\u00f3jimo es citada por Jes\u00fas (Mt. 5:43; 19:19; 22:39; Mr. 12:31; Lc. 10:27), por Pablo (Ro. 13:9; G\u00e1. 5:14) y por Santiago (2:8), pero es nuestro Se\u00f1or quien le dio un nuevo y fresco significado. La pregunta que el int\u00e9rprete de la ley le hizo, \u00ab\u00bfqui\u00e9n es mi pr\u00f3jimo?\u00bb (Lc. 10:29), Jes\u00fas la respondi\u00f3 con la par\u00e1bola del Buen Samaritano. Nuestro pr\u00f3jimo ya no es el compatriota solamente, sino que cualquiera que est\u00e9 en necesidad. O quiz\u00e1s, aun m\u00e1s pertinente, en la par\u00e1bola no es el sacerdote o el levita el que prueba ser el pr\u00f3jimo del hombre que fue asaltado (\u00bfera un jud\u00edo?), sino que fue el despreciado samaritano. \u00ab \u2026 el int\u00e9rprete de la ley que busca justificarse a s\u00ed mismo \u2026 es confrontado no con el pobre hombre herido que clama por ayuda, sino con el samaritano \u2026 \u00c9ste es el pr\u00f3jimo que \u00e9l no conoc\u00eda\u00bb (K. Barth, <em>Church Dogmatics<\/em>, Charles Scribner\u2019s Sons, New York, 1956, I\/2, p. 418).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">BIBLIOGRAF\u00cdA<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">SBK<\/a><\/em>, I, pp. 353\u2013368; Arndt; C.E.B. Cranfield en <em><a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">RTWB<\/a><\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Walter W. Wessel<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\"><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">RV60 <\/a>Reina-Valera, Revisi\u00f3n 1960<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\"><em>SBK <\/em><\/a><em>Kommentar zum Neuen Testament aus Talmud und Midrasch<\/em> (Strack and Billerbeck)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\"><em>RTWB <\/em><\/a><em>Richardson\u2019s Theological Word Book<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\"><\/a>Harrison, E. F., Bromiley, G. W., &amp; Henry, C. F. H. (2006). <em>Diccionario de Teologi\u0301a<\/em> (493). Grand Rapids, MI: Libros Desafi\u0301o.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Teolog\u00eda<\/b><\/p>\n<p><p style='text-align:justify;'><span lang=ES style=''>En el AT \u201cpr\u00f3jimo\u201d es traducci\u00f3n de las palabras heb. <\/span><span style=''>\u0161&#257;&#7733;&#275;n<\/span><span lang=ES style=''>, <\/span><span style=''>&#723;&#257;m&#305;&#770;&#7791;<\/span><span lang=ES style=''>, <\/span><span style=''>q&#257;r\u00f4&#7687;<\/span><span lang=ES style=''> y <\/span><span style=''>r&#275;a&#723;<\/span><span lang=ES style=''>. En Lv. 19.18 la <etiqueta id=\"#_ftn812\" name=\"_ftnref812\" title=\"\"><span style='text-transform: uppercase'>LXX<\/span><\/etiqueta> tiene <\/span><span style=' '>ho pl&#275;sion<\/span><span lang=ES style=''>. En el NT (en el que se cita ocho veces este mandamiento) s\u00f3lo Lucas y Juan usan las palabras <\/span><span style=''>geit&#333;n<\/span><span lang=ES style=''> y <\/span><span style=''>perioikos<\/span><span lang=ES style=''>; en otras partes (y tamb. Lc. 10.27\u201336; Hch. 7.27) aparece la expresi\u00f3n de la <span style='text-transform:uppercase'>LXX<\/span>.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>La palabra heb. <\/span><span style=' '>r&#275;a&#723;<\/span><span lang=ES style=''> es de aplicaci\u00f3n m\u00e1s general que la palabra \u201cpr\u00f3jimo\u201d del castellano. Se usa, incluso, para objetos inanimados (Gn. 15.10), en la expresi\u00f3n \u201cuna frente de <i>la otra<\/i>\u201d; pero tambi\u00e9n se usa en el sentido de \u201camigo \u00edntimo\u201d (Pr. 27.10), \u201camado\u201d (Cnt. 5.16), e incluso \u201cmarido\u201d (Jer. 3.20, <\/span><span lang=ES style='font-size:10.0pt;;color:green;text-transform:uppercase'>\u00b0vm<\/span><span lang=ES style=''>; <\/span><etiqueta id=\"#_ftn813\" name=\"_ftnref813\" title=\"\"><span lang=ES style='font-size:10.0pt; ;color:green;text-transform:uppercase'>\u00b0vrv2<\/span><\/etiqueta><span lang=ES style=''> \u201ccompa\u00f1ero\u201d). Como <\/span><span style=''>&#723;&#257;m&#305;&#770;&#7791; r&#275;a&#723;<\/span><span lang=ES style=''> se usan casi exclusivamente en contextos en los que entran en consideraci\u00f3n principios morales (mientras que <\/span><span style=' '>q&#257;r\u00f4&#7687;<\/span><span lang=ES style=''> y <\/span><span style=''>\u0161&#257;&#7733;&#275;n<\/span><span lang=ES style=''> expresan proximidad geogr\u00e1fica o f\u00edsica meramente). De los pasajes en que <\/span><span style=''>r&#275;a&#723;<\/span><span lang=ES style=''> se define en el contexto (e. d. que se refiere a alguien en particular) hay s\u00f3lo tres (1 S. 15.28; 28.17; 2 S. 12.11) que no admiten la traducci\u00f3n \u201camigo\u201d, y todos ellos son susceptibles de una interpretaci\u00f3n ir\u00f3nica. En consecuencia se usa ya sea en forma definida, en cuyo caso significa alguien que ha actuado de modo apropiado, y por ello es \u201camigo\u201d\u2014<i>o, inesperadamente<\/i>, no ha obrado de este modo (Sal. 38.11)\u2014; o en forma indefinida de aquellos hacia quienes corresponde obrar apropiadamente. <\/span><span style=' '>r&#275;a&#723;<\/span><span lang=ES style=''> se encuentra frecuentemcnte en paralelo con <\/span><span style=''>&#722;&#257;&#7717;<\/span><span lang=ES style=''>, \u2018hermano\u2019, y la Biblia se vale de esta dicotom\u00eda con referencia a otras personas en una serie de sentidos cada vez m\u00e1s amplios. As\u00ed, un pariente se contrasta con otro dentro del clan, el hebreo con el gentil, y finalmente el creyente con el incr\u00e9dulo.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Es importante amar a aquellos con los cuales estamos vinculados por lazos naturales o mediante obligaciones pactadas, pero es igualmente importante amar a aquellos con los cuales tenemos relaciones circunstanciales \u00fanicamente: los conceptos correspondientes <\/span><span style=''>&#7717;ese&#7695;<\/span><span lang=ES style=''> y <\/span><span style=''>&#722;ah<sup>a<\/sup>&#7695;\u00e2<\/span><span lang=ES style=''> (amor \u201cpactual\u201d y electivo\u201d; cf. N. H. Snaith, <i>Distinctive Ideas of the Old Testament<\/i>, 1944, pp. 94\u201395) se funden en el NT en el t\u00e9rmino \u00fanico <\/span><span style=''>agap&#275;<\/span><span lang=ES style=''> que se requiere de todo cristiano, tanto el que est\u00e1 dentro como el que est\u00e1 fuera de la iglesia. La Biblia ense\u00f1a esto de varias maneras:<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>1. Alaba a quienes obraron como pr\u00f3jimos ejemplares para con aquellos a quienes se podr\u00eda haber esperado que odiaran: cf. particularmente la forma en que Rahab trat\u00f3 a los esp\u00edas (Jos. 2.1); la negativa de Rut a abandonar a su suegra, aun cuando en cierto sentido quedaba libre de obligaciones para con ella al haber muerto su esposo (todo el relato resulta sumamente instructivo en este sentido, y quiz\u00e1 no sea accidental el que \u201cRut\u201d sea un sustantivo abstracto proveniente de la misma ra\u00edz que <\/span><span style=''>r&#275;a&#723;<\/span><span lang=ES style=''>); la forma en que la viuda atendi\u00f3 a Eliseo (que se compara impl\u00edcitamente con las aves inmundas [1 R. 17.6] que lo alimentaban: Sarepta se encontraba en el territorio de Sid\u00f3n, de donde en oriunda Jezabel).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>2. Censura la pretenciosa independencia del jud\u00edo (cf. Am. 2.6ss; Is. 1.17; Jon\u00e1s pass.; Job 12.2).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>3. En la par\u00e1bola del buen samaritano se ofrece un ep\u00edtome expl\u00edcito de ense\u00f1anza b\u00edblica que combina 1 y 2. A la pregunta: \u201c\u00bfQui\u00e9n es mi pr\u00f3jimo?\u201d, Jes\u00fas contesta: \u201c\u00bfQui\u00e9n \u2026 te parece que fue el pr\u00f3jimo del que cay\u00f3 en manos de los ladrones?\u201d (Lc. 10.36).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=';text-transform:uppercase'>Bibliograf\u00eda.<\/span><span lang=ES style=''> W. G\u00fcnther, U. Falkenruth, L. Coenen, \u201cHermano, pr\u00f3jimo\u201d, <i>\u00b0DTNT<\/i>, t(t). II, pp. 271\u2013276; J. Jeremias, <i>Las par\u00e1bolas de Jes\u00fas<\/i>, 1970; K. H. Schelkle, <i>Teolog\u00eda del Nuevo Testamento<\/i>, 1975, t(t). III, pp. 179\u2013200; J. B. Bauer, \u201cPr\u00f3jimo\u201d, <etiqueta id=\"#_ftn814\" name=\"_ftnref814\" title=\"\"><i>\u00b0DTB<\/i><\/etiqueta>, 1967, cols. 859\u2013861.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>U. Falkenroth, <i>NIDNTT <\/i>2, pp. 258s.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal align=right style='text-align:right;line-height:normal'><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><etiqueta id=\"#_ftn815\" name=\"_ftnref815\" title=\"\"><span lang=ES style='font-size:10.0pt; ;color:green'>J.B.J.<\/span><\/etiqueta><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;'>Douglas, J. (2000). Nuevo diccionario Biblico : Primera Edicion. Miami: Sociedades B\u00edblicas Unidas.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>v. Hermano, Vecino Lev 19:18 sino amar\u00e1s a tu p como a ti mismo Deu 19:11 que aborreciere a su p y lo acechare Pro 3:29 no intentes mal contra tu p que habita Pro 11:9 el hip\u00f3crita con la boca da\u00f1a a su p Pro 16:29 el hombre malo lisonjea a su p, y &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/projimo\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abPROJIMO\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-6512","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6512","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6512"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6512\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6512"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6512"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6512"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}