{"id":6522,"date":"2016-02-05T03:32:48","date_gmt":"2016-02-05T08:32:48","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/puro\/"},"modified":"2016-02-05T03:32:48","modified_gmt":"2016-02-05T08:32:48","slug":"puro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/puro\/","title":{"rendered":"PURO"},"content":{"rendered":"<p>ver LIMPIO<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Mundo Hispano<\/b><\/p>\n<p>En un principio, la pureza se entendi\u00f3 exclusivamente en la esfera de lo cultual. Dios es el santo por esencia, el puro. Las personas, los animales, los objetos que tuvieron alguna relaci\u00f3n con El, deb\u00ed\u00adan tambi\u00e9n ser santos y puros; esta misma relaci\u00f3n con El les dejaba santos y puros. De la misma manera que la santidad y la pureza son contagiosas, lo es tambi\u00e9n la impureza. Por eso se dan normas prolijas para que el hombre no contraiga impurezas al contacto con los animales y las cosas impuras (Lev 11, 17; 21, 1-22). Todas estas leyes purificadoras corr\u00ed\u00adan el riesgo de caer en formulismo exagerado. Como as\u00ed\u00ad ocurri\u00f3. Ya los profetas, trasladando el concepto de pureza al orden moral, atacan a las excesivas f\u00f3rmulas de purezaexterior, que hacen olvidar la pureza interior, la del coraz\u00f3n (Os 6, 6; Am 4. 4-5; 5, 21-25; Is 1, 10-17; Jer 7, 21-23). En los tiempos mesi\u00e1nicos los ritos de purificaci\u00f3n externa hab\u00ed\u00adan llegado al colmo, con olvido total de la pureza interna. Jes\u00fas fustig\u00f3 este formulismo asfixiante de los escribas y fariseos, que s\u00f3lo se preocupaban de la pureza externa y por dentro estaban llenos de los m\u00e1s graves defectos (Mt 15, 1-20; 23, 1-37; Mc 7, 1-23; 12, 38-40; Lc 20, 45-47). Jesucristo quita toda importancia a la pureza cultual y predica con vigor la pureza moral, liberando de este modo a la religi\u00f3n de todo aparato externo para situarla en el interior del hombre (Jn 4, 23). Nada es de suyo impuro; para el puro todo es puro (Rom 14, 14. 20). -> instituciones; culto; templo.<\/p>\n<p>E. M. N.<\/p>\n<p>FERNANDEZ RAMOS, Felipe (Dir.), Diccionario de Jes\u00fas de Nazaret, Editorial Monte Carmelo, Burbos, 2001<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Jes\u00fas de Nazaret<\/b><\/p>\n<p>PURO<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Vine Nuevo testamento<\/b><\/p>\n<p>La pureza, concepci\u00f3n com\u00fan a las religiones antiguas, es la disposici\u00f3n requerida para acercarse a las cosas sagradas; aunque en forma accesoria puede implicar la virtud opuesta a la lujuria, se procura no con actos morales, sino mediante ritos. Ordinariamente tiende a profundizarse esta concepci\u00f3n primitiva, pero lo hace diversamente seg\u00fan los diferentes climas de pensamiento. Seg\u00fan la perspectiva dualista el *alma, pura por esencia, debe desentenderse del *cuerpo, en el que est\u00e1 aprisionada, y de las cosas materiales en cuyo contacto vive. Seg\u00fan la fe b\u00ed\u00adblica, que cree buena a la creaci\u00f3n entera, la noci\u00f3n de pureza tiende a hacerse interior y moral, hasta que Cristo muestra su, fuente \u00fanica en su palabra y en su sacrificio.<\/p>\n<p>AT. 1. LA PUREZA CULTUAL. 1. En la vida de la comunidad santa. La pureza, sin relaci\u00f3n directa con la moralidad, proporciona la aptitud legal para participar en el culto o incluso en la vida ordinaria de la comunidad santa. Esta noci\u00f3n compleja, desarrollada particularmente en Lev 11-16, aparece a trav\u00e9s de todo el AT.<\/p>\n<p>Incluye la limpieza f\u00ed\u00adsica: alejamiento de todo lo que no es limpio (inmundicias Dt 23,13ss), de lo que est\u00e1 enfermo (*lepra Lev 13-14; 2 Re 7,3) o corrompido (cad\u00e1veres N\u00fam 19,11-14; 2Re 23,13s). Sin embargo, la discriminaci\u00f3n de los *animales puros e impuros (Lev 11), tomada con frecuencia de tabues primitivos, no puede explicarse por el solo motivo de la higiene.<\/p>\n<p>La pureza constituye una protecci\u00f3n contra el paganismo: como Cana\u00e1n estaba contaminada por la presencia de los paganos, los botines de guerra son condenados a la destrucci\u00f3n (Jos 6,24ss) y los frutos mismos de esta tierra est\u00e1n prohibidos durante los tres primeros a\u00f1os de cosecha (Lev 19,23ss). Determinados animales, como el puerco, son impuros (Lev 11,7), sin duda porque los paganos los asociaban a su culto (cf. Is 66,3).<\/p>\n<p>La pureza reglamenta el uso de todo lo que es *santo. Todo lo que ata\u00f1e al *culto debe ser eminentemente puto (Ex 25,31; Lev 21; 22), y sin embargo las cosas sagradas mismas pueden contaminar al hombre si se acerca a ellas indebidamente (N\u00fam 19,7ss; lSa 21,5; 2,Sa 6,6a).<\/p>\n<p>Las fuerzas vitales, fuente de bendici\u00f3n, son consideradas como sagradas, por lo cual se contraen impurezas sexuales aun con su uso moralmente bueno (Lev 12 y 15).<\/p>\n<p>2. Ritos de purificaci\u00f3n. La mayor parte de las impurezas, si no desaparecen por s\u00ed\u00ad mismas (Lev 11,24s), se borran con el lavado del cuerpo o de los vestidos (Ex 19,10; Lev I7, 15s), con sacrificios expiatorios (Lev 12,6s) y, el d\u00ed\u00ada de las *expiaciones, fiesta de la purificaci\u00f3n por excelencia, por el env\u00ed\u00ado al desierto, de un macho cabr\u00ed\u00ado simb\u00f3licamente cargado con las impurezas del pueblo entero (Lev 16).<\/p>\n<p>3. Respeto de la comunidad santa. En esta noci\u00f3n, todav\u00ed\u00ada bastante material, de la pureza est\u00e1 latente la idea de que el *hombre es una realidad tal que no se puede disociar el *cuerpo y el *alma, y de que sus actos religiosos, por espirituales que sean, no dejan de estar encarnados. En una comunidad consagrada a Dios y deseosa de rebasar el estado natural de su existencia, no se come cualquier cosa, no se echa mano a todo, no se usa de cualquier manera de los poderes generadores de la vida. Estas m\u00faltiples restricciones, quiz\u00e1s arbitrarias en los or\u00ed\u00adgenes, produjeron un efecto doble. Preservaban a la fe monote\u00ed\u00adsta contra toda contaminaci\u00f3n por parte del medio pagano circundante; adem\u00e1s, adoptadas por obediencia para con Dios, constitu\u00ed\u00adan una verdadera disciplina moral. As\u00ed\u00ad deb\u00ed\u00adan revelarse las exigencias de Dic., que son espirituales.<\/p>\n<p>II. HACIA LA NOCI\u00ed\u201cN DE PUREZA MORAL. 1. Los profetas proclaman constantemente que ni las abluciones, ni los *sacrificios tienen valor en s\u00ed\u00ad si no comportan una purificaci\u00f3n interior (Is 1,15ss; 29,13; cf. Os 6,6; Am 4,1-5; Jer 7,21ss). No por eso desaparece el aspecto cultual (Is 52, 11), pero la verdadera impureza que contamina al hombre se revela en su fuente misma, en el *pecado; las impurezas legales s\u00f3lo son una imagen exterior de la misma (Ez 36, 17s). Hay una impureza esencial al hombre, de la que s\u00f3lo Dios puede purificarlo (Is 6,5ss). La purificaci\u00f3n radical de los *labios, del *coraz\u00f3n, de todo el ser forma parte de las promesas mesi\u00e1nicas : \u00abDerramar\u00e9 sobre vosotros un agua pura y ser\u00e9is purificados de todas vuestras impurezas\u00bb (Ez 36,25s; cf. Sof 3,9; Is 35,8; 52,2).<\/p>\n<p>2. Los sabios caracterizan la condici\u00f3n requerida para agradar a Dios, por la pureza de las manos, del coraz\u00f3n, de la frente, de la oraci\u00f3n (Job 11,4.14s; 16,17; 22,30), por tanto por una conducta moral irreprochable. Los sabios, no obstante, tienen conciencia de una impureza radical del hombre delante de Dios (Pros, 20,9; Job 9,30s); es una presunci\u00f3n creerse uno puro (Job 4,17). Sin embargo, el sabio se esfuerza en profundizar moralmente la pureza, cuyo aspecto sexual comienza a acentuarse; Sara se conserv\u00f3 pura (Tob 3,14), al paso que los paganos est\u00e1n entregados a una impureza degradante (Sab 14,25).<\/p>\n<p>3. En los salmistas se ve afirmarse m\u00e1s y m\u00e1s, en un marco cultual, la preocupaci\u00f3n por la pureza moral. El amor de Dios se vuelve hacia los corazones puros (Sal 73,1). El acceso al santuario se reserva al hombre de manos inocentes, de coraz\u00f3n puro (Sal 24.4), y Dios retribuye las manos puras del que practica la *justicia (Sal 18,21.25). Pero como s\u00f3lo \u00e9l puede dar esta pureza, se le suplica que purifique los corazones. El Miserere manifiesta el efecto moral de la purificaci\u00f3n que espera de Dios solo. \u00abL\u00e1vame de toda malicia&#8230;, purif\u00ed\u00adcame con el hisopo y ser\u00e9 puro.\u00bb M\u00e1s a\u00fan: recogiendo la herencia de Ezequiel (36,25s) y coronando la tradici\u00f3n del AT, exclama : \u00bb \u00c2\u00a1Oh Dios! crea en m\u00ed\u00ad un coraz\u00f3n puro\u00bb (Sal 51,12), oraci\u00f3n tan espiritual que el creyente del NT puede adoptarla literalmente.<\/p>\n<p>NT. I. LA PUREZA SEG\u00daN LOS EVANGELIOS. 1. La tendencia legalista subsiste todav\u00ed\u00ada en la \u00e9poca de Jes\u00fas y remacha la ley acentuando las condiciones materiales de la pureza: abluciones repetidas (Me 7,3s), lavados minuciosos (Mt 23,25), huida de los pecadores que propagan la impureza (Mc 2,15ss), se\u00f1ales puestas en las tumbas para evitar las contaminaciones por inadvertencia (Mt 23,27).<\/p>\n<p>2. Jes\u00fas hace observar ciertas reglas de pureza legal (Mc 1,43s) y en un principio parece condenar solamente los excesos de las observancias sobrea\u00f1adidas a la ley (Mc 7,6-13). Sin embargo, acaba por proclamar que la \u00fanica pureza es la interior (Mc 7,14-23 p): \u00abNada de lo que entra de fuera en el hombre puede mancharlo&#8230;, porque de dentro, del coraz\u00f3n del hombre proceden los malos deseos.\u00bb En este sentido tambi\u00e9n los demonios pueden llamarse \u00abesp\u00ed\u00adritus impuros\u00bb (Mc 1,23; Lc 9,42). Esta ense\u00f1anza liberadora de Jes\u00fas era tan nueva que los disc\u00ed\u00adpulos tardar\u00e1n bastante en comprenderla.<\/p>\n<p>3. Jes\u00fas otorga su intimidad a los que se dan a \u00e9l en la *simplicidad de la fe y del amor, a dos \u00abcorazones puros\u00bb (Mt 5,8). Para *ver a Dios, para presentarse a \u00e9l, no ya en su templo de Jerusal\u00e9n, sino en su *reino, no basta la misma pureza moral. Precisa la presencia activa del Se\u00f1or en la existencia; s\u00f3lo entonces es el hombre radicalmente puro. Jes\u00fas dice as\u00ed\u00ad a sus Ap\u00f3stoles: \u00abDios os ha purificado gracias a da palabra que yo os he anunciado\u00bb (Jn 15,3). Y todav\u00ed\u00ada m\u00e1s claramente: \u00abEl que se ha ba\u00f1ado no necesita lavarse, est\u00e1 todo limpio; vosotros tambi\u00e9n est\u00e1is limpios\u00bb (Jn 13,10).<\/p>\n<p>II. LA DOCTRINA APOST\u00ed\u201cLICA. 1. M\u00e1s all\u00e1 de la divisi\u00f3n entre puro e impuro. Fue necesaria una intervenci\u00f3n sobrenatural para que de la palabra de Cristo sacara Pedro esta triple conclusi\u00f3n: ya no hay *alimento impuro (Act 10,15; 11,9); los mismos incircuncisos no est\u00e1n mancillados (Act 10,28); ahora ya Dios purifica por la *fe los corazones de los paganos (Act 15,9). Por su parte Pablo, armado con la ense\u00f1anza de Jes\u00fas (cf. Mc 7), declara osadamente que para el cristiano \u00abnada es en s\u00ed\u00ad impuro\u00bb (Rom 14,14). Habiendo ya pasado el r\u00e9gimen de la antigua ley, las observancias de pureza se convierten en \u00abelementos sin fuerza\u00bb, de los que Cristo nos ha liberado (G\u00e1l 4,3.9; Col 2,16-23). \u00abLa realidad est\u00e1 en el cuerpo de Cristo\u00bb (Col 2,17), pues su cuerpo resucitado es germen de un nuevo universo.<\/p>\n<p>2. Los ritos incapaces de purificar el ser interior los sustituy\u00f3 Cristo por su *sacrificio plenamente eficaz (Heb 9; 10); purificados del pecado por la sangre de Jes\u00fas (1Jn 1, 7.9), esperamos tener un puesto entre los que \u00abblanquearon sus vestiduras en la sangre del cordero\u00bb (Ap 7,14). Esta purificaci\u00f3n radical se actualiza por el rito del *bautismo que deriva su eficacia de la *cruz: \u00abCristo se entreg\u00f3 por la Iglesia a fin de santificarla purific\u00e1ndola por el ba\u00f1o de agua\u00bb (Ef 5,26). Mientras las antiguas observancias no obten\u00ed\u00adan sino una purificaci\u00f3n completamente exterior, las *aguas del *bautismo nos limpian de toda mancha asoci\u00e1ndonos a Jesucristo resucitado (1Pe 3, 21s). Ciertamente somos purificados por la, esperanza en Dios, quien por Cristo nos ha hecho sus hijos (1Jn 3,3).<\/p>\n<p>3. La transposici\u00f3n del plano ritual al plano de la salud espiritual se expresa particularmente en la I.a ep\u00ed\u00adstola a los Corintios, en la que Pablo invita a los cristianos a expulsar de su vida la \u00ablevadura vieja\u00bb y a reemplazarla por \u00ablos \u00e1zimos de pureza y de verdad\u00bb (1Cor 5,8; cf. Sant 4,8). El cristiano debe purificarse de toda impureza de cuerpo y de esp\u00ed\u00adritu para acabar as\u00ed\u00ad la obra de su santificaci\u00f3n (2Cor 7,1). El aspecto moral de esta pureza est\u00e1 m\u00e1s desarrollado en las ep\u00ed\u00adstolas pastorales. \u00abTodo es puro para los puros\u00bb (Tit 1,15), pues ahora ya nada cuenta delante de Dios sino la disposici\u00f3n profunda de los corazones regenerados (cf. lTim 4, 4). La caridad cristiana brota de un coraz\u00f3n puro, de una buena conciencia y de una fe sincera (lTim 1,5; cf. 5,22). Pablo mismo da gracias a Dios por servirle con una conciencia pura (2Tim 1,3), como tambi\u00e9n pide a sus disc\u00ed\u00adpulos un coraz\u00f3n puro del que broten la justicia, la fe, la caridad, la paz (2Tim 2,22; cf. lTim 3,9).<\/p>\n<p>Finalmente, lo que permite al cristiano practicar una conducta moral irreprochable es el hecho de estar consagrado al culto nuevo en el Esp\u00ed\u00adritu: lo contrario de la impureza es la *santidad (ITes, 4,7s; Rom 6, 19). La pureza moral que preconizaba ya el AT se requiere siempre (F1p 4,8), pero su valor depende s\u00f3lo de que conduce al encuentro de Cristo el d\u00ed\u00ada \u00faltimo de su retorno (Flp 1,10).<\/p>\n<p>-> Culto &#8211; Agua &#8211; Fuego &#8211; Pecado &#8211; Perfecci\u00f3n &#8211; Santidad &#8211; Simple.<\/p>\n<p>LEON-DUFOUR, Xavier, Vocabulario de Teolog\u00ed\u00ada B\u00ed\u00adblica, Herder, Barcelona, 2001<\/p>\n<p><b>Fuente: Vocabulario de las Ep\u00edstolas Paulinas<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>ver LIMPIO Fuente: Diccionario B\u00edblico Mundo Hispano En un principio, la pureza se entendi\u00f3 exclusivamente en la esfera de lo cultual. Dios es el santo por esencia, el puro. 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