{"id":6543,"date":"2016-02-05T03:33:24","date_gmt":"2016-02-05T08:33:24","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/recompensa\/"},"modified":"2016-02-05T03:33:24","modified_gmt":"2016-02-05T08:33:24","slug":"recompensa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/recompensa\/","title":{"rendered":"RECOMPENSA"},"content":{"rendered":"<p>v. Galard\u00f3n, Paga, Premio, Retribuci\u00f3n<br \/>\nGen 30:18 y dijo Lea: Dios me ha dado mi r, por<br \/>\n2Ch 15:7 esforzaos .. hay r para vuestra obra<br \/>\nPsa 91:8 ojos mirar\u00e1s y ver\u00e1s la r de los imp\u00edos<br \/>\nPro 24:14 la sabidur\u00eda; si la hallares tendr\u00e1s r<br \/>\nIsa 40:10; 62:11<\/p>\n<hr>\n<p>Algo que se da, ya sea por una acci\u00f3n buena o mala (Gen 15:1; Psa 91:8; Jer 40:5; Mic 7:3; 1Ti 5:18; Rev 22:12).<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Mundo Hispano<\/b><\/p>\n<p>(galard\u00f3n).<\/p>\n<p> Algo que se da como reconocimiento a una obra buena o mala, Deut.28, Sal 9:8, Jer 4:5 Mat 5:46, Col 3:24.<\/p>\n<p> &#8211; El cielo o el Infierno, Mat 25:31-46,  Jua 5:29,  Rom 2:5-11, 2Co 5:10, Ap. 20.<\/p>\n<p> 11-15, Mat 16:27, Efe 2:10. Ver \u00abCielo\u00bb, \u00abInfierno\u00bb.<\/p>\n<p> &#8211; La fe no se da como \u00abrecompensa\u00bb, sino \u00abgratis\u00bb, lo mismo que las manos, o los padres, o el lugar donde uno naci\u00f3, o el color de la piel.<\/p>\n<p> &#8211; La salvaci\u00f3n del pecado, del demonio y de la Ley, es tambi\u00e9n \u00abgratis\u00bb, por \u00abfe\u00bb, Efe 2:8-10 : Pero se da, \u00abpara hacer buenas obras\u00bb, por las que seremos recompensados en el Juicio Fina: (ver citas anteriores de Cielo).<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Cristiano<br \/>\nDr. J. Dominguez<\/p>\n<p>http:\/\/biblia.com\/diccionario\/<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Cristiano<\/b><\/p>\n<p>Con esta palabra se traducen varios t\u00e9rminos hebreos que encierran la idea de salario, pago, compensaci\u00f3n o premio. \u2020\u00a2Lea puso a uno de sus hijos el nombre de \u2020\u00a2Isacar, que quiere decir \u2020\u0153hay r.\u2020\u009d, diciendo: \u2020\u0153Dios me ha dado mi r., por cuanto di mi sierva a mi marido\u2020\u009d (Gen 30:18). En vista de los altos servicios prestados por \u2020\u00a2Barzilai a David, \u00e9ste le invit\u00f3 a regresar con \u00e9l a Jerusal\u00e9n. Barzilai dijo: \u2020\u0153\u00bfPor qu\u00e9 me ha de dar el rey tan grande r.?\u2020\u009d (2Sa 19:36). Tambi\u00e9n se usa la palabra con una carga negativa, para hablar de logros il\u00ed\u00adcitos. Isa\u00ed\u00adas denunci\u00f3 que los pr\u00ed\u00adncipes de Jud\u00e1 amaban \u2020\u0153el soborno\u2020\u009d e iban \u2020\u0153tras las r.\u2020\u009d (Isa 1:23). Miqueas habla de jueces que juzgan \u2020\u0153por r.\u2020\u009d (Miq 7:3).<\/p>\n<p>Cuando Dios act\u00faa ante las acciones malas de los hombres, haciendo juicio, se dice que est\u00e1 dando la r. que merecen las malas obras (\u2020\u0153T\u00fa lo has visto; porque miras el trabajo y la vejaci\u00f3n, para dar la r. con tu mano\u2020\u009d [Sal 10:14]; \u2020\u0153Porque cercano est\u00e1 el d\u00ed\u00ada de Jehov\u00e1 sobre todas las naciones; como t\u00fa hiciste se har\u00e1 contigo; tu r. volver\u00e1 sobre tu cabeza\u2020\u009d [Abd 1:15]).<br \/>\nel NT la palabra que se utiliza es misthos, traducida como r., galard\u00f3n, salario, o premio, seg\u00fan el contexto (\u2020\u0153Porque si am\u00e1is a los que os aman, \u00bfqu\u00e9 r. tendr\u00e9is?\u2020\u009d [Mat 5:46]; \u2020\u0153Gozaos y alegraos, porque vuestro galard\u00f3n es grande en los cielos\u2020\u009d [Mat 5:12]; \u2020\u0153Pero al que obra, no se le cuenta el salario como gracia&#8230;\u2020\u009d [Rom 4:4]; \u2020\u0153&#8230;siguiendo el camino de Balaam hijo de Beor, el cual am\u00f3 el premio de la maldad\u2020\u009d [2Pe 2:15]).<br \/>\n\u2020\u0153pagar\u00e1 a cada uno conforme a sus obras\u2020\u009d, dice Pablo. La r. que dar\u00e1 se describe as\u00ed\u00ad: \u2020\u0153&#8230; vida eterna a los que, perseverando en bien hacer, buscan gloria y honra e inmortalidad, pero ira y enojo a los que son contenciosos y no obedecen a la verdad\u2020\u009d (Rom 2:5-11). Una vez que la persona ha sido salvada por la gracia del Se\u00f1or Jes\u00fas, es de suponer que procurar\u00e1 \u2020\u0153ocuparse en buenas obras\u2020\u009d (Tit 3:8). La misma gracia del Se\u00f1or hace que esas obras sean tomadas en cuenta. \u00e9l recompensar\u00e1 a los que le sirven. Dios juzgar\u00e1 \u2020\u0153seg\u00fan la obra de cada uno\u2020\u009d (1Pe 1:17). Pablo dice a los Corintios: \u2020\u0153Porque es necesario que todos nosotros comparezcamos ante el tribunal de Cristo, para que cada uno reciba seg\u00fan lo que haya hecho mientras estaba en el cuerpo, sea bueno o sea malo\u2020\u009d (2Co 5:10). \u2020\u00a2Obras.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Cristiano<\/b><\/p>\n<p>tip, DOCT<\/p>\n<p>ver, JUICIO<\/p>\n<p>vet, T\u00e9rmino que, aunque en ocasiones usado de retribuci\u00f3n para el mal (Sal. 91:8; Abd. 15), se usa m\u00e1s generalmente de algo que se da en reconocimiento de una conducta satisfactoria para quien la da. En el NT se habla con frecuencia de las futuras recompensas para los cristianos. Dirigi\u00e9ndose a los Suyos, el Se\u00f1or anuncia: \u00abHe aqu\u00ed\u00ad, yo vengo pronto, y mi galard\u00f3n conmigo, para recompensar a cada uno seg\u00fan su obra\u00bb (Ap. 22:12). El que se dedica al servicio del Se\u00f1or, si su obra permanece, recibir\u00e1 recompensa (1 Co. 3:8, 14; cfr. 2 Jn. 8). La recompensa, aunque un aliento, no debiera ser el motivo de la actuaci\u00f3n del cristiano, que debe poder decir de coraz\u00f3n: \u00abPorque el amor de Cristo nos constri\u00f1e\u00bb (2 Co. 5:14). El creyente es exhortado a no ser privado de su premio (Col. 2:18; cfr. 3:23, 24; Ap. 3:11). No se debe confundir, sin embargo, la salvaci\u00f3n eterna con las recompensas. La salvaci\u00f3n no es una recompensa, sino un don de pura gracia (cfr. Ef. 2:8, 9). La recompensa se da a cada creyente en base a las obras que haya hecho en fidelidad al Se\u00f1or (Ef. 2:10). En el tribunal de Cristo (2 Co. 5:10) ser\u00e1n evaluadas, y se dar\u00e1 la recompensa por la construcci\u00f3n que cada uno haya llevado a cabo (1 Co. 3:10-14). Si la obra de un creyente es indigna de recompensa, la perder\u00e1, pero sin embargo \u00e9l ser\u00e1 salvo, sobre el terreno de la obra de Cristo, de pura gracia (1 Co. 3:14-15). (V\u00e9ase JUICIO, c.)<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico Ilustrado<\/b><\/p>\n<p>[547]<br \/>\n Premio que se recibe en virtud de una acci\u00f3n buena realizada, ya sea debida a una promesa expl\u00ed\u00adcita o a la natural inclinaci\u00f3n a favorecer lo bueno realizado y a castigar lo malo no evitado.<\/p>\n<p>    La recompensa es tanto m\u00e1s importante cuanto m\u00e1s sencillo y elemental es el estado de quien la recibe. Por eso el concepto de recompensa es algo muy importante en la animaci\u00f3n infantil y adolescente. El educador de todo tipo, tambi\u00e9n el profesor de religi\u00f3n o el catequista, debe estudiar el sistema de recompensas para que se conviertan en est\u00ed\u00admulos en el proceso de la formaci\u00f3n, para la mejora de los aprendizajes, para el buen comportamiento y para quel agraden las tareas propias de su actuaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p><p style=\"text-align: justify;\">La palabra recompensa y otras con el mismo significado (pago, presente, volver\u2014en retribuci\u00f3n\u2014, devolver, recibir) aparecen un centenar de veces en la Biblia espa\u00f1ola. Hay cuatro palabras griegas y varias hebreas que dan este sentido.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el uso que actualmente le damos, recompensa es un obsequio dado en reconocimiento por alg\u00fan servicio prestado, sea bueno o malo. Sin embargo, en el sentido b\u00edblico hay mucha variedad, incluyendo ideas tales como pago (Sal. 103:10), castigo (Sal. 91:8) y presente (1 R. 13:7). Por lo tanto, incluye el castigo que uno recibe en las experiencias de la vida por las malas acciones (Mt. 6:5) as\u00ed como la retribuci\u00f3n futura (Sal. 91:8). Varias veces la palabra se usa para expresar el mal hecho a una persona cuando se esperaba un bien (Gn. 44:4; Sal. 35:12).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cristo, con frecuencia, us\u00f3 las recompensas como un incentivo para el servicio. \u00c9ste ha sido un pensamiento perturbador para algunos. Uno no necesita sentirse turbado por esto si entiende la naturaleza b\u00edblica de las recompensas y desecha todo pensamiento de materialismo. Las recompensas son el resultado del esfuerzo humano, por cierto, pero, como dice Weiss: \u00abComo los siervos de Dios en la teocracia israelita, debido a su relaci\u00f3n de pacto, ten\u00edan derecho al cumplimiento de la promesa como recompensa por el cumplimiento de sus obligaciones en el pacto, as\u00ed el disc\u00edpulo de Jes\u00fas tiene derecho a esperar el cumplimiento de la salvaci\u00f3n como una recompensa por el cumplimiento de las demandas que se le hacen en virtud de su calidad de disc\u00edpulo\u00bb (B. Weiss, <em>Biblical Theology of the New Testament<\/em>, Vol. I, T&amp;T Clark, Edimburgo, 1885, p. 144).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para los cristianos las recompensas tienen una significaci\u00f3n escatol\u00f3gica. Pablo ense\u00f1a que todo hombre comparecer\u00e1 ante el tribunal de Cristo para el juicio de sus obras (Ro. 14:12; 2 Co. 5:10). En nuestro pensamiento esto debe distinguirse claramente del juicio por el pecado, porque \u00e9ste, en lo que respecta al creyente es para siempre algo pasado (Ro. 5:1). La salvaci\u00f3n es un don (Ef. 2:8\u20139) mientras las recompensas se ganan (1 Co. 3:14). Los dos principales pasajes de la Escritura que discuten en forma extensa las recompensas son 1 Co. 3:9\u201315 y 1 Co. 9:16\u201327. Se puede encontrar informaci\u00f3n adicional estudiando los diversos pasajes donde se describen como coronas las recompensas por el servicio (1 Co. 9:25; Fil. 4:1; 1 Ts. 2:19; 2 Ti. 4:8; Stg. 1:12; 1 P. 5:4; Ap. 2:10; 3:11).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Diversos tipos de servicios merecen recompensas, como el soportar la tentaci\u00f3n (Stg. 1:12), el buscar diligentemente a Dios (Heb. 11:6), morir por Cristo (Ap. 2:10), la fiel obra pastoral (1 P. 5:4), hacer fielmente la voluntad de Dios y amar su venida (2 Ti. 4:8), la ganancia de almas (1 Ts. 2:19\u201320), la mayordom\u00eda fiel (1 Co. 4:1\u20135), hechos de misericordia (G\u00e1. 6:10), la hospitalidad (Mt. 10:40\u201342). Las recompensas pueden perderse (Ap. 2:10; 2 Jn. 8). Entonces tambi\u00e9n es posible estar ocupado en el servicio del Se\u00f1or y no recibir recompensa alguna (1 Co. 3:15; 9:27) o recibir poco cuando uno debiera recibir mucho (2 Jn. 8).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">V\u00e9ase tambi\u00e9n <em>Corona<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">BIBLIOGRAF\u00cdA<\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\" start=\"147\">\n<li>Walker en <em><a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">HDAC<\/a><\/em>; L.S. Chafer, <em>Systematic Theology<\/em>, vol. IV, pp. 396\u2013405; B. Weiss, <em>Biblical Theology of the New Testament<\/em>, Vol. I, pp. 143\u2013147.<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\">Howard Z. Cleveland<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\"><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><em>HDAC <\/em><\/a><em>Hastings\u2019 Dictionary of the Apostolic Church<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\"><\/a>Harrison, E. F., Bromiley, G. W., &amp; Henry, C. F. H. (2006). <em>Diccionario de Teologi\u0301a<\/em> (511). Grand Rapids, MI: Libros Desafi\u0301o.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Teolog\u00eda<\/b><\/p>\n<p><p style='text-align:justify;'><span lang=ES style=''>Trece ra\u00edces <etiqueta id=\"#_ftn100\" name=\"_ftnref100\" title=\"\">heb., de las cuales <\/etiqueta><\/span><span style=''>&#347;&#257;&#7733;&#257;r<\/span><span lang=ES style=''> y <\/span><span style=''>\u0161&#333;&#7717;a&#7695;<\/span><span lang=ES style=''> son las principales, sirven de base a las expresiones veterotestamentarias de \u201crecompensa\u201d. En <etiqueta id=\"#_ftn101\" name=\"_ftnref101\" title=\"\">gr. se usan el verbo <\/etiqueta><\/span><span style=''>upodid&#333;mi<\/span><span lang=ES style=''> y el sustantivo <\/span><span style=''>misthos<\/span><span lang=ES style=''>. Todos estos vocablos trasmiten el significado de pago, alquiler, o salario, y hay casos de \u201crecompensa\u201d como pago por el trabajo realizado honestamente (1 Ti. 5:18) como tambi\u00e9n de ganancia deshonesta, <etiqueta id=\"#_ftn102\" name=\"_ftnref102\" title=\"\">e. d. soborno (Mi. 3.11).<\/etiqueta><\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>1. Toda recompensa depende para su significaci\u00f3n del car\u00e1cter del que la otorga, y las recompensas de Dios, con las que principalmete tienen que ver los escritores b\u00edblicos, tanto en el sentido de bendiciones como de castigos, son manifestaciones de su justicia, e. d. de si mismo (p. ej. Sal. 58.11) e inseparebles de su pacto (Dt. 7.10), al que est\u00e1n anexados sus mandamientos. As\u00ed, el segundo mandamiento relaciona la pena por desobediencia con el celo de Dios, y la recompensa de la obediencia con su misericordia (Ex. 20.5). Dt. 28 explica el bienestar de Israel en funci\u00f3n de sumisi\u00f3n al pacto, tema que desarrollan los profetas posteriores (p. ej. Is. 65.6\u20137; 66.6). El que la obediencia a Dios producir\u00e1 recompensas temporales visibles es algo que con justicia se espera en toda la Biblia, pero dos conclusiones falsas se sacaron tambi\u00e9n de ense\u00f1anzas tales como Dt. 28, a saber (i) que la justicia se recompensa autom\u00e1ticamente en forma material, y (ii) que el sufrimiento es se\u00f1al segura de pecado (Job; Sal. 37; 73, reflejan la tensi\u00f3n creada por estas falsas deducciones, y Ec. 8.14 se\u00f1ala un cinismo extremo). Con todo, debe notarse que en el <etiqueta id=\"#_ftn103\" name=\"_ftnref103\" title=\"\">AT Dios mismo y su salvaci\u00f3n ya se conocen como la suprema recompensa (Is. 62.10\u201312; Sal. 63.3), m\u00e1s bien que sus dones.<\/etiqueta><\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>2. Jes\u00fas prometi\u00f3 recompensas a sus disc\u00edpu!os (Mr. 9.41; 10.29; Mt. 5.3\u201312), tan aparejadas con la negaci\u00f3n de uno mismo y el sufrimiento por amor al evangelio como para impedir toda actitud mercenaria. Aniquil\u00f3 la noci\u00f3n farisaica del servicio meritorio (Lc. 17.10), y desalent\u00f3 el apetito por la recompensa humana (Mt. 6.1), ya que el Padre es la mejor recompensa del disc\u00edpulo. Jes\u00fas demuestra que la recompensa es inseparable de s\u00ed mismo y de Dios, y los ap\u00f3stoles se empe\u00f1aron en establecer que la obediencia y la fe del hombre dependen totalmente de la misericordia y la gracia (Ro. 4.4; 6.23). La realizaci\u00f3n de obras, y por lo tanto la recompensa, es algo que por cierto se busca, pero simplemente como \u00edndice de una fe viva (Stg. 2.14\u201316; Jn. 6.28), no como base para exigencias ante Dios. La recompensa de la salvaci\u00f3n en Cristo comienza en el tiempo (2 Co. 5.5) pero su cumplimiento se busca despu\u00e9s del *juicio (recompensas y castigos finales), cuando el pueblo del pacto entra en el pleno disfrute de la visi\u00f3n de Dios, que es su recompensa permanente (Ap. 21.3).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=';text-transform:uppercase'>Bibliograf\u00eda.<\/span><span lang=ES style=''> \u00b0J.-J. von Allmen, <i>Vocabulario b\u00edblico<\/i>, 1968; B. Siede, P. Bottger, O. Becker, \u201cRecompensa\u201d, <etiqueta id=\"#_ftn104\" name=\"_ftnref104\" title=\"\"><i>\u00b0DTNT<\/i><\/etiqueta>, t(t). IV, pp. 29\u201336.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><etiqueta id=\"#_ftn105\" name=\"_ftnref105\" title=\"\"><span lang=ES style=''>Arndt (v\u00e9ase <\/span><\/etiqueta><etiqueta id=\"#_ftn106\" name=\"_ftnref106\" title=\"\"><span lang=ES style=''>art. <\/span><\/etiqueta><span style=''>misthos<\/span><span lang=ES style=''>); J.-J. von Allmen, <i>Vocabulary of the Bible<\/i>, 1958 (v\u00e9ase \u201creward\u201d); <etiqueta id=\"#_ftn107\" name=\"_ftnref107\" title=\"\"><i>TWBR <\/i><\/etiqueta>(vease \u201creward\u201d); K. E. Kirk, <i>The Vision of God <\/i>(versi\u00f3n resumida), 1934, pp. 69\u201376; P. C. Bottger et <etiqueta id=\"#_ftn108\" name=\"_ftnref108\" title=\"\">al., <\/etiqueta><etiqueta id=\"#_ftn109\" name=\"_ftnref109\" title=\"\"><i>NIDNTT <\/i><\/etiqueta>3, pp. 134\u2013145.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal align=right style='text-align:right;line-height:normal'><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><etiqueta id=\"#_ftn110\" name=\"_ftnref110\" title=\"\"><span lang=ES style='font-size:10.0pt; ;color:green'>M.R.W.F.<\/span><\/etiqueta><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;'>Douglas, J. (2000). Nuevo diccionario Biblico : Primera Edicion. Miami: Sociedades B\u00edblicas Unidas.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>v. 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