{"id":6579,"date":"2016-02-05T03:34:34","date_gmt":"2016-02-05T08:34:34","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/sacramento\/"},"modified":"2016-02-05T03:34:34","modified_gmt":"2016-02-05T08:34:34","slug":"sacramento","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/sacramento\/","title":{"rendered":"SACRAMENTO"},"content":{"rendered":"<p>La palabra sacramentum fue usada con un significado cristiano de modo distintivo por primera vez en la Biblia del Antiguo Lat\u00ed\u00adn y en Tertuliano (al final del siglo II). En la del Antiguo Lat\u00ed\u00adn y en la Vulgata, se emple\u00f3 para traducir el gr. mysterion, misterio (p. ej., Eph 5:32; 1Ti 3:16; Rev 1:20; Rev 17:7). Durante mucho tiempo, fue utilizado no solamente para referirse a los ritos religiosos, sino para doctrinas y hechos.<\/p>\n<p>Por causa de la ausencia de alg\u00fan concepto sacramental definido en la historia primitiva de la iglesia, el n\u00famero de sacramentos no estaba considerado como algo fijo. El bautismo y la cena del Se\u00f1or eran los principales. En el siglo XII, Hugo de San V\u00ed\u00adctor hizo una lista de 30 sacramentos que hab\u00ed\u00adan sido reconocidos por la iglesia, mientras que Gregorio de P\u00e9rgamo y Pedro Lombardo alistaron solamente siete: El bautismo, la confirmaci\u00f3n, la eucarist\u00ed\u00ada, la penitencia, la extremaunci\u00f3n, la orden y el matrimonio. Esta lista fue adoptada por Tom\u00e1s de Aquino y m\u00e1s tarde por el Concilio de Trento.<\/p>\n<p>El bautismo y la cena del Se\u00f1or fueron considerados como expresiones de fe y obediencia a Dios (Mat 28:19-20; Act 2:38; Rom 6:3-5; 1Co 11:23-27; Col 2:11-12). Son actos simb\u00f3licos que explican las verdades centrales de la fe cristiana: La muerte y resurrecci\u00f3n con Cristo y la participaci\u00f3n de los beneficios redentores de la muerte mediadora de Cristo. Ellos son representaciones visibles del mensaje del evangelio que Cristo vivi\u00f3, muri\u00f3, fue resucitado de los muertos, ascendi\u00f3 a los cielos y alg\u00fan d\u00ed\u00ada regresar\u00e1, y que todo esto es para la salvaci\u00f3n del humano.<\/p>\n<p>Ver BAUTISMO; Ver CENA DEL SE\u00ed\u2018OR; Ver MISTERIO.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Mundo Hispano<\/b><\/p>\n<p>Esta palabra no aparece en la Biblia. Entre los romanos, el s. era el juramento de lealtad que un soldado hac\u00ed\u00ada al emperador. Tambi\u00e9n se aplicaba a un objeto puesto como garant\u00ed\u00ada de algo, que se depositaba para fines sagrados. Con el tiempo, el t\u00e9rmino fue tomando la acepci\u00f3n de algo sagrado y se aplic\u00f3, entre los cristianos, a los ritos practicados por la iglesia. Se llegaron a contar unos treinta s., pero entre los cat\u00f3licos se reconocen siete (bautismo, confirmaci\u00f3n, eucarist\u00ed\u00ada, orden, matrimonio, penitencia y extremaunci\u00f3n).<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Cristiano<\/b><\/p>\n<p>V\u00e9ase MISTERIO, esp. \u00faltimo p\u00e1rrafo.<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico Ilustrado<\/b><\/p>\n<p>[401]<br \/>\n  Signo sensible a trav\u00e9s del cual se comunica la gracia.  En sentido general es equivalente a \u00abmisterio\u00bb, palabra que prefer\u00ed\u00adan los primeros cristianos para aludir a los signos de la Eucarist\u00ed\u00ada o del Bautismo, en los cuales se invocaba la presencia divina en medio de las personas reunidas en comunidad y de los signos o sacramentos que se realizaban.<\/p>\n<p>     Con todo es conveniente recordar que los signos sensibles han sido propios de todas las religiones, por la necesidad sensorial que tiene la naturaleza de percibir y de comunicar las creencias y los sentimientos.<\/p>\n<p>    Tambi\u00e9n los jud\u00ed\u00ados ten\u00ed\u00adan sus signos sacramentales, siendo la circuncisi\u00f3n el m\u00e1s significativo de los israelitas.<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p>SUMARIO: I. Experiencias fundamentales de la vida y sacramentos. II. La mentalidad sacramental. III. La teolog\u00ed\u00ada de los sacramentos. IV. La celebraci\u00f3n de los sacramentos: 1. Claves de la celebraci\u00f3n de los sacramentos; 2. Estructura interna de la celebraci\u00f3n. V. Presentaci\u00f3n catequ\u00e9tica de los sacramentos.<\/p>\n<p>El Vaticano II realiz\u00f3 el proyecto lit\u00fargico de m\u00e1s alcance de todos los habidos en la historia de la Iglesia. La constituci\u00f3n sobre liturgia (Sacrosanctum concilium) fue el primer trabajo conciliar y ayud\u00f3 a enmarcar los posteriores documentos en el contexto de la historia de salvaci\u00f3n, y al empleo de un lenguaje b\u00ed\u00adblico, patr\u00ed\u00adstico y pastoral. La renovaci\u00f3n lit\u00fargica pretendi\u00f3 el crecimiento de la vida cristiana, la adaptaci\u00f3n al tiempo presente y el avance hacia la unidad de los cristianos. La liturgia se sit\u00faa en el coraz\u00f3n de la historia de la salvaci\u00f3n y se entiende como la acci\u00f3n de Dios sobre el hombre. La liturgia no s\u00f3lo es una de las tres grandes acciones pastorales de la Iglesia, sino que se entiende como culmen y fuente de la acci\u00f3n pastoral: \u00abLa liturgia es la cumbre a la cual tiende la actividad de la Iglesia, y al mismo tiempo, la fuente de donde mana toda su fuerza. Pues los trabajos apost\u00f3licos se ordenan a que, una vez hechos hijos de Dios por la fe y el bautismo, todos se re\u00fanan, alaben a Dios en medio de la Iglesia, participen en el sacrificio y coman la cena del Se\u00f1or. Por su parte, la liturgia impulsa a los fieles&#8230; a la apremiante caridad de Cristo\u00bb (SC 10).<\/p>\n<p>Para entender bien los sacramentos hay que referirse a la historia de salvaci\u00f3n, y situar ah\u00ed\u00ad el significado de la obra salv\u00ed\u00adfica de Cristo en s\u00ed\u00ad misma y en su dimensi\u00f3n hist\u00f3rica. Los sacramentos en el tiempo que va desde Pentecost\u00e9s a la Parus\u00ed\u00ada son los signos que comunican el misterio de salvaci\u00f3n realizado en Cristo. La Iglesia tiene a Cristo como cabeza (cf Col 1,18), y los sacramentos edifican a la Iglesia como \u00abcuerpo de Cristo\u00bb en este mundo. La conexi\u00f3n entre la salvaci\u00f3n realizada por Cristo y los sacramentos es total. Los santos Padres al hablar de la sacramentalidad hablan de los acontecimientos del Antiguo y del Nuevo Testamento, as\u00ed\u00ad como de las celebraciones de la Iglesia1; de este modo expresan c\u00f3mo la revelaci\u00f3n de Dios se realiza en el tiempo y a trav\u00e9s de signos.<\/p>\n<p>Tertuliano introdujo en el siglo III el t\u00e9rmino sacramento, que originariamente significaba la promesa de fidelidad que hac\u00ed\u00adan los militares al emperador, y que se manifestaba por el sello que estos llevaban. Poco a poco, el rito de iniciaci\u00f3n denominado misterio se empez\u00f3 a llamar sacramento. El Nuevo Testamento traduce el t\u00e9rmino griego myst\u00e9rion unas veces por mysterium y otras por sacramentum; seg\u00fan Pablo, Cristo es el \u00abmisterio-sacramento\u00bb de Dios, pues en \u00e9l est\u00e1 la manifestaci\u00f3n plena e hist\u00f3rica del designio de Dios (cf Ef 3,9; Col 1,27). La Iglesia, como sacramento de Cristo, celebra sacramentalmente la salvaci\u00f3n en todo tiempo y lugar; los sacramentos de la Iglesia comunican lo que significan en relaci\u00f3n a Cristo; cada uno de los siete sacramentos son momentos del \u00fanico sacramento que es Cristo, y entre todos los sacramentos realizan en cada creyente la salvaci\u00f3n de Cristo.<\/p>\n<p>I. Experiencias fundamentales de la vida y sacramentos<br \/>\nCuando los humanos tenemos una experiencia que nos desborda de sentido necesitamos recurrir a los s\u00ed\u00admbolos. Estos son la mediaci\u00f3n adecuada para que lo vivido se haga consciente y se exprese comunitariamente. El s\u00ed\u00admbolo tiene siempre un aspecto no conceptualizable ni ling\u00fc\u00ed\u00adstico, pues la riqueza de aspectos que tienen las experiencias fundamentales de la vida, -el nacer, el crecer, el comprometerse, el perdonar, el compartir, el envejecer y el morir- no se pueden expresar adecuadamente en ninguno de los lenguajes convencionales. \u00abEl hombre es un ser simb\u00f3lico, pues capta, interpreta y expresa la realidad de forma plural, profundamente afectiva, y celebra socialmente determinados acontecimientos de su vida especialmente importantes y significativos. Al mismo tiempo los cristianos sabemos que la liturgia es la expresi\u00f3n m\u00e1s plena y genuina de la Iglesia, ya que en la celebraci\u00f3n y los sacramentos la comunidad cristiana realiza su propia identidad\u00bb2.<\/p>\n<p>La fe es la experiencia del encuentro con Dios en la persona de Jesucristo; este encuentro redimensiona la vida entera de una forma tal que humanamente nunca la hubi\u00e9ramos atisbado. La fe supone acogida de la novedad de Dios, confianza y entrega plena (cf Rom 16,22; 2Cor 10,5; DV 5). La fe es la experiencia fundamental del creyente que globaliza y da sentido a la vida entera; por lo mismo puede ser expresada y celebrada simb\u00f3licamente. El Nuevo Testamento, cuando habla del bautismo y de la eucarist\u00ed\u00ada, lo hace en t\u00e9rminos experienciales: participaci\u00f3n en la Pascua de Cristo (cf Rom 6,3-5; Col 2,11-13), vivir en el Esp\u00ed\u00adritu (cf Mt 3,11; Jn 1,33; He 11,16), ser liberados para la libertad (2Cor 3,17; Jn 1,31-34), experiencia de fraternidad (ICor 11,17.34) y de comuni\u00f3n (Jn 6,22-40; 13,33-35).<\/p>\n<p>Cristo manifest\u00f3 sacramentalmente la voluntad salvadora del Padre; sus palabras y acciones fueron y son salv\u00ed\u00adficas, pues \u00e9l es la plenitud de la revelaci\u00f3n de Dios; resucitado de la muerte, sigue encontr\u00e1ndose sacramentalmente con los que con fe y esperanza acuden a \u00e9l, en la comunidad eclesial. El septenario sacramental se sit\u00faa en las experiencias m\u00e1s significativas por las que pasa el ser humano a lo largo de su vida. La celebraci\u00f3n de los sacramentos se sit\u00faa en el contexto secular en que viven las comunidades cristianas: los gozos y las tensiones de la existencia, la ambig\u00fcedad, los conflictos, las preocupaciones y aspiraciones de los que celebran y las injusticias de nuestro mundo. \u00abPara lograr este entronque de las celebraciones y la vida de las personas no es suficiente la sucesi\u00f3n biol\u00f3gica-natural de los sacramentos, sino situar los sacramentos en las experiencias fundamentales donde la existencia se abre a la trascendencia y se juega el sentido de la vida y el futuro de la humanidad\u00bb3.<\/p>\n<p>Una forma de expresar la conexi\u00f3n de los sacramentos con las experiencias humanas, vistas desde la fe en Jes\u00fas de Nazaret, podr\u00ed\u00ada ser la siguiente4: 1) Bautismo: sacramento que nos hace hijos de Dios y hermanos desde una comunidad liberada y liberadora. 2) Confirmaci\u00f3n: sacramento de la plenitud del Esp\u00ed\u00adritu para ser testigos del evangelio, corresponsables en la comunidad cristiana y comprometidos con el Reino. 3) Penitencia: sacramento del amor incondicional del Padre, acogido en el proceso de conversi\u00f3n y en el perd\u00f3n de y a los hermanos. 4) Eucarist\u00ed\u00ada: sacramento de la entrega de Cristo en la fraternidad y para la solidaridad con los pobres y excluidos. 5) Matrimonio: sacramento del proyecto cristiano de la pareja que se ama en la comunidad y para el Reino. 6) Orden sacerdotal: sacramento de los que presencializan a Cristo en el servicio a la comunidad. 7) Unci\u00f3n de enfermos: sacramento del amor de Cristo que es m\u00e1s fuerte que el dolor, la enfermedad y la muerte.<\/p>\n<p>II. La mentalidad sacramental<br \/>\nL. Boff afirma que el sacramento es un \u00abmodo de pensar\u00bb la realidad de forma simb\u00f3lica5. La vida humana tiene estructura sacramental, pues se desarrolla en el encuentro de los seres humanos entre ellos y con la realidad; en esta relaci\u00f3n las personas y las cosas se hacen significativas. La religi\u00f3n surge en el encuentro de Dios con el hombre, a trav\u00e9s de mediaciones que se hacen sacramentos para los que han tenido esta experiencia. La fe da al creyente la perspectiva para reconocer la presencia de Dios en los acontecimientos y en la historia.<\/p>\n<p>La experiencia religiosa parte de una pregunta fundamental: \u00bfc\u00f3mo se abre lo humano a lo trascendente, y c\u00f3mo lo trascendente se hace presente en lo humano? Jes\u00fas de Nazaret es la respuesta concreta y universal a los dos interrogantes que acabamos de formular, pues con sus palabras y acciones nos autocomunica la vida divina y nos revela que somos hijos de Dios y hermanos entre nosotros. \u00abLa irrupci\u00f3n de Dios en medio de los hombres nos lleva a una nueva mentalidad y un nuevo ideal de vida, que piden ser constantemente realizados en la celebraci\u00f3n para poder ser vividos como lo que son: apertura de lo humano y gracia desbordante de Dios en la unidad de la antropolog\u00ed\u00ada y la historia\u00bb6. La celebraci\u00f3n cristiana visibiliza y comunica este plus de sentido que la palabra de Dios nos revela; por eso el Vaticano II dice que la liturgia es \u00abexpresi\u00f3n y revelaci\u00f3n del misterio de Cristo y de la aut\u00e9ntica naturaleza de la verdadera Iglesia\u00bb (SC 2).<\/p>\n<p>La mentalidad sacramental del ser humano se concreta en las grandes realidades sacramentales: la historia, el ser humano y la comunidad. Desde Jesucristo, plenitud de la Revelaci\u00f3n, la historia adquiere un sentido definitivo como historia de salvaci\u00f3n, es decir, como \u00e1mbito de realizaci\u00f3n de la humanidad seg\u00fan el proyecto de Dios.<\/p>\n<p>La resurrecci\u00f3n de Cristo y el don del Esp\u00ed\u00adritu posibilita la realizaci\u00f3n del \u00abhombre nuevo\u00bb, que ve toda la creaci\u00f3n desde la plenitud escatol\u00f3gica. La novedad que el evangelio llama buena noticia se vive en comunidad y tiene como horizonte referencia) el Reino; el cuerpo eclesial en medio de las vicisitudes de la historia celebra la salvaci\u00f3n de Cristo y se compromete en los procesos liberadores. La presencia servidora de las comunidades desde la opci\u00f3n por los m\u00e1s desfavorecidos, es la manifestaci\u00f3n de que lo celebrado en la liturgia se hace vida y se verifica en las obras de justicia. \u00abEl mensaje de Jes\u00fas es, por una parte, una respuesta escatol\u00f3gica (\u00abya s\u00ed\u00ad pero todav\u00ed\u00ada no\u00bb) a la m\u00e1s honda din\u00e1mica humana (de la que el hombre mismo s\u00f3lo toma conciencia a la luz de ese mensaje); pero, por otra parte, no agota su virtualidad en dar un sentido al abismo del coraz\u00f3n humano, sino que presenta un ideal de realizaci\u00f3n insospechable para el hombre natural7.<\/p>\n<p>Cuando las comunidades cristianas se re\u00fanen para celebrar los sacramentos est\u00e1n celebrando la Pascua de Jesucristo en la realidad humana concreta del d\u00ed\u00ada a d\u00ed\u00ada. En las asambleas lit\u00fargicas expresamos b\u00e1sicamente tres experiencias: 1) Es Cristo resucitado quien nos convoca y asume nuestros problemas y limitaciones. En este contexto acaece la acci\u00f3n salvadora como gracia de Dios. 2) La celebraci\u00f3n cristiana tiene un sentido escatol\u00f3gico: la reuni\u00f3n de todos los hijos dispersos en la casa del Padre, como una gran familia reconciliada. Lo que celebramos nos hace ver que muchas personas est\u00e1n privadas de los derechos m\u00e1s elementales, y nos compromete en la causa de los pobres. 3) Lo que hace aut\u00e9ntica una celebraci\u00f3n es la conexi\u00f3n entre la fe en Jesucristo, la intenci\u00f3n de hacer lo que hace la Iglesia, la conciencia de la realidad problem\u00e1tica, el perd\u00f3n y el sentido prof\u00e9tico de lo que se celebra en un lugar determinado.<\/p>\n<p>III. La teolog\u00ed\u00ada de los sacramentos<br \/>\nCada sacramento tiene una dimensi\u00f3n teol\u00f3gica y otra celebrativa. En los sacramentos, la Iglesia se realiza como lo que es: sacramento para la salvaci\u00f3n del mundo. El amor del Padre, la entrega de Jesucristo y la comuni\u00f3n del Esp\u00ed\u00adritu Santo deben ir m\u00e1s all\u00e1 de la celebraci\u00f3n, pues la conversi\u00f3n al evangelio y la vida cristiana se realizan en el compromiso con la justicia y el derecho.<\/p>\n<p>El Catecismo de la Iglesia cat\u00f3lica presenta en la segunda parte la teolog\u00ed\u00ada sacramental; el tratamiento que hace sigue los siguientes pasos:<br \/>\na) La celebraci\u00f3n lit\u00fargica se entiende, siguiendo a Ef 1,3-6, como acci\u00f3n salvadora de Dios Trino en la comunidad cristiana. La presencia sacramental de Cristo por la acci\u00f3n del Esp\u00ed\u00adritu Santo es acogida por la fe y la caridad que introduce al creyente en el misterio salvador (cf SC 57; CCE 1077-1112). Bendecimos a Dios porque \u00e9l ha salido primero a nuestro encuentro y nos ha bendecido \u00abcon toda clase de bienes espirituales\u00bb.<\/p>\n<p>b) Todo parte de la Pascua de Cristo, y cada sacramento actualiza la Pascua de Cristo (cf SC 7; CCE 1085). La presencia sacramental de Cristo hay que situarla en el contexto de las diferentes presencias: \u00abCristo Jes\u00fas que muri\u00f3, resucit\u00f3, est\u00e1 a la derecha de Dios e intercede por nosotros\u00bb (Rom 8,34), est\u00e1 presente de m\u00faltiples maneras en su Iglesia (cf LG 48): en su Palabra, en la oraci\u00f3n de su Iglesia, \u00abdonde hay dos o tres reunidos en mi nombre\u00bb (Mt 18,20), en los pobres, los enfermos y los presos (Mt 25,31-46), en los sacramentos de los que \u00e9l es autor, en el sacrificio de la misa y en la persona del ministro. Pero, \u00absobre todo, [est\u00e1 presente] bajo las especies eucar\u00ed\u00adsticas\u00bb (SC 7; CCE 1373).<\/p>\n<p>c) El Esp\u00ed\u00adritu Santo es \u00abel pedagogo de la fe del pueblo de Dios, el art\u00ed\u00adfice de las obras maestras de Dios que son los sacramentos de la nueva alianza\u00bb (CCE 1091). El Esp\u00ed\u00adritu Santo prepara a la Iglesia para que se encuentre con su Se\u00f1or siendo memoria de la Iglesia (cf Jn 14,26), preparando los corazones para acoger la Palabra y la presencia de Jesucristo; recuerda y actualiza lo que Dios ha hecho por nosotros (an\u00e1mnesis y ep\u00ed\u00adclesis), y transforma nuestra situaci\u00f3n: \u00abel poder transformador del Esp\u00ed\u00adritu Santo en la liturgia apresura la venida del Reino y la consumaci\u00f3n del misterio de la salvaci\u00f3n. En la espera y en la esperanza nos hace realmente anticipar la comuni\u00f3n plena con la Trinidad Santa. Enviado por el Padre, que escucha la ep\u00ed\u00adclesis de la Iglesia, el Esp\u00ed\u00adritu da la vida a los que lo acogen, y constituye para ellos, ya desde ahora, las arras de su herencia (cf Ef 1,14; 2Cor 1,22)\u00bb (CCE 1107).<\/p>\n<p>d) Cristo es el sacramento del encuentro con Dios. En Jesucristo est\u00e1 Dios; este es el misterio principal del Nuevo Testamento. Cristo es \u00abimagen visible del Dios invisible\u00bb (Col 1,15), cabeza del cuerpo, que es la Iglesia (Col 1,18). Cabeza y cuerpo son un \u00fanico sacramento. Cristo es Dios hecho hombre y hombre de manera divina (cf Jn 14,9). En \u00e9l, que dio la vida por nosotros, se da la manifestaci\u00f3n plena de Dios y la asunci\u00f3n de lo humano. La comunidad que celebra los sacramentos proclama prof\u00e9tica y escatol\u00f3gicamente que es Jes\u00fas resucitado quien nos redime. \u00abLa Iglesia es, en Cristo, sacramento de la uni\u00f3n \u00ed\u00adntima con Dios y de la unidad de todos los hombres entre s\u00ed\u00ad\u00bb (LG 1). Cristo nos ha reconciliado y su acci\u00f3n salvadora contin\u00faa hasta \u00abpresentarnos limpios, inmaculados e irreprensibles ante su presencia [del Padre]\u00bb (Col 1,22).<\/p>\n<p>e) Si Jesucristo es el sacramento principal, la Iglesia es el sacramento de Cristo para la salvaci\u00f3n de la humanidad (cf LG 1, 9, 48, 59; SC 5, 26; GS 42, 45; AG 1, 5). La vida entera de la Iglesia tiene estructura sacramental: el anuncio del Reino, la vida de las comunidades cristianas, las celebraciones lit\u00fargicas y el servicio a los m\u00e1s pobres. La Iglesia es, en Cristo, sacramento del encuentro con Dios y de la unidad de la humanidad, pues contin\u00faa en la historia la presencia y acci\u00f3n salvadora del Resucitado.<\/p>\n<p>\u00abTodo el bien que el pueblo de Dios puede dar a la familia humana en el tiempo de su peregrinaci\u00f3n en la tierra deriva del hecho de que la Iglesia es sacramento universal de salvaci\u00f3n\u00bb (GS 45). Jesucristo quiso que surgiera la Iglesia, y esta es prolongaci\u00f3n de su presencia y acci\u00f3n salvadora; en este sentido afirmamos que Jesucristo quiso los sacramentos por los que en todo tiempo y lugar se celebra la salvaci\u00f3n en las comunidades cristianas. La Iglesia es sacramento y los sacramentos hacen la Iglesia (cf SC 1-7). La Iglesia es la comunidad de creyentes en Cristo que viven comunitariamente su fe; esto implica el sentido comunitario de las celebraciones sacramentales por la experiencia compartida del seguimiento de Jes\u00fas, del compromiso con los pobres y la esperanza escatol\u00f3gica que deben tener los que en ellas participan.<\/p>\n<p>f) Por medio de los sacramentos de la Iglesia, la salvaci\u00f3n se hace presente, se ofrece y se expresa (cf DS 1608). El s\u00ed\u00ad dado por Dios en Jesucristo es pleno y definitivo; siempre que la Iglesia celebra un sacramento tenemos la garant\u00ed\u00ada de que la gracia de Dios se nos da gratuita y abundantemente. Las condiciones subjetivas del que celebra y de los que reciben el sacramento no condiciona la gracia de Dios, pero esta es eficaz en la medida en que los asistentes no pongan obst\u00e1culo a la gracia y participen libre, consciente y piadosamente. La eficacia de los sacramentos (ex opere operato) proviene de la Pascua de Cristo (DS 1601).<\/p>\n<p>g) Con frecuencia usamos el t\u00e9rmino sacramento para significar el rito con el que se expresa el encuentro con el Se\u00f1or resucitado en cada uno de los sacramentos. Debemos recuperar el sentido que la palabra sacramental ten\u00ed\u00ada en las primeras comunidades cristianas; en ellas con este t\u00e9rmino se indicaba la conversi\u00f3n al evangelio y el modo de vida nuevo que surge de la Pascua de Cristo.<\/p>\n<p>h) El concilio de Trento afirm\u00f3 que no basta la celebraci\u00f3n de la Palabra y la respuesta de fe; necesitamos tambi\u00e9n la celebraci\u00f3n de los sacramentos (cf DS 1608). \u00abLos sacramentos no solamente suponen la fe, sino que por medio de las palabras y las cosas la alimentan, la fortalecen y la expresan\u00bb (SC 59). La gracia del sacramento da su fruto cuando la celebraci\u00f3n lit\u00fargica manifiesta la conversi\u00f3n y a ella lleva. Los sacramentos profundizan y aumentan la salvaci\u00f3n de Cristo en la comunidad cristiana y en cada uno de sus complementos.<\/p>\n<p>Hay tres sacramentos que imprimen car\u00e1cter; significa que s\u00f3lo se pueden recibir una vez, y son el bautismo, la confirmaci\u00f3n y el orden sacerdotal (DS 1609). Cuando se celebran v\u00e1lidamente los sacramentos comunican la gracia que expresan (DS 1605-1606). \u00abEl fruto de la vida sacramental consiste en que el Esp\u00ed\u00adritu de adopci\u00f3n deifica (cf 2Pe 1,4) a los fieles uni\u00e9ndolos vitalmente al Hijo \u00fanico, el Salvador\u00bb (CCE 1129). En la celebraci\u00f3n de los sacramentos, la Iglesia gusta anticipadamente la vida eterna mientras \u00abaguardamos el feliz cumplimiento de lo que se nos ha prometido y la manifestaci\u00f3n gloriosa del gran Dios y Salvador nuestro Jesucristo\u00bb (Tit 2,13).<\/p>\n<p>En s\u00ed\u00adntesis: los sacramentos son de Cristo porque los misterios de su vida son el fundamento de la vida cristiana. Los sacramentos son de la Iglesia y para la Iglesia porque la Iglesia es el sacramento de Cristo y porque los sacramentos \u00abconstituyen la Iglesia\u00bb8. \u00abLos sacramentos est\u00e1n ordenados a la santificaci\u00f3n de los hombres, a la edificaci\u00f3n del cuerpo de Cristo y, en definitiva, a dar culto a Dios; pero, como signos, tambi\u00e9n tienen un fin instructivo\u00bb (SC 59).<\/p>\n<p>IV. La celebraci\u00f3n de los sacramentos<br \/>\nLa fe cristiana tiene un genuino sentido festivo, pues la salvaci\u00f3n es un don de Dios, que sale a nuestro encuentro y desborda nuestros merecimientos. La obra salvadora de Cristo es expresada y comunicada de forma \u00fanica en la celebraci\u00f3n de los sacramentos.<\/p>\n<p>La liturgia cristiana celebra lo m\u00e1s valioso que tenemos: el amor del Padre, la entrega de Jes\u00fas, el don del Esp\u00ed\u00adritu, la comunidad fraterna y el Reino. Y todo ello en la realidad e historia concreta que cada comunidad vive, pero trascendiendo esta misma realidad. La liturgia no es algo al margen de la existencia cotidiana, pero se distingue cualitativamente de los otros \u00e1mbitos de la vida.<\/p>\n<p>Las cartas del Nuevo Testamento nos describen con frecuencia las asambleas lit\u00fargicas de las comunidades paulinas; en ellas sobresale el sentido festivo, la relaci\u00f3n fraternal, la fe en el Se\u00f1or resucitado, la abundancia de dones y carismas, y la ayuda a otras comunidades (cf lCor 11-14; 1Tes 5,16-17; F1p 4,4-7; Ef 5,19-20; Col 3,16-17). Estos escritos neotestamentarios incluyen textos lit\u00fargicos con uso epistolar, homil\u00e9tico y catequ\u00e9tico.<\/p>\n<p>1. CLAVES DE LA CELEBRACI\u00ed\u201cN DE LOS SACRAMENTOS: a) El Catecismo de la Iglesia cat\u00f3lica hace la siguiente s\u00ed\u00adntesis: \u00abLos sacramentos, como fuerzas que brotan del Cuerpo de Cristo siempre vivo y vivificante, y como acciones del Esp\u00ed\u00adritu Santo que act\u00faa en su Cuerpo que es la Iglesia, son \u00ablas obras maestras de Dios\u00bb en la nueva y eterna alianza\u00bb (CCE 1116). Cada sacramento es obra maestra de Dios Trino (CCE 1077-1112), actualiza la Pascua de Cristo (CCE 1085) y el Esp\u00ed\u00adritu Santo es el alma de la celebraci\u00f3n.<\/p>\n<p>b) Es toda la comunidad la que celebra el misterio cristiano, pues los sacramentos \u00abson acciones de Cristo total\u00bb (CCE 1119, 1136, 1140-1141). \u00abToda la asamblea es liturgo, cada cual seg\u00fan su funci\u00f3n, pero en la unidad del Esp\u00ed\u00adritu que act\u00faa en todos\u00bb (CCE 1144). El sacerdocio de Cristo es \u00fanico y los cristianos participamos de \u00e9l de dos modos: del sacerdocio com\u00fan por el bautismo y del sacerdocio ministerial por el sacramento del orden.<\/p>\n<p>c) La comunidad que celebra debe tener como referencia la liturgia celestial a la que nos unimos, pues la liturgia es \u00abacci\u00f3n del Cristo total\u00bb (cf CCE 1 136s). La referencia a los textos del Apocalipsis que hace el Catecismo nos ayuda a entender el contenido del final de las plegarias eucar\u00ed\u00adsticas; al llegar a este momento de la celebraci\u00f3n nos sentimos peregrinos hacia el Padre y anticipamos aqu\u00ed\u00ad la liturgia de alabanza hasta que \u00aball\u00ed\u00ad, junto con toda la creaci\u00f3n, libre ya del pecado y de la muerte, te glorifiquemos por Cristo, Se\u00f1or nuestro, por quien concedes al mundo todos los bienes\u00bb (Plegaria IV). La proyecci\u00f3n escatol\u00f3gica nos ayuda a comprender mejor el sentido profundo de la celebraci\u00f3n cristiana como memorial de la Pascua de Cristo, profec\u00ed\u00ada de vida nueva y anticipo de la plenitud del Reino. Santo Tom\u00e1s hablaba de la triple dimensi\u00f3n del sacramento: rememorativo de la Pasi\u00f3n de Cristo, demostrativo de la gracia y pron\u00f3stico de vida futura.<\/p>\n<p>2. ESTRUCTURA INTERNA DE LA CELEBRACI\u00ed\u201cN. La celebraci\u00f3n cristiana debe manifestar la \u00ed\u00adntima conexi\u00f3n entre la existencia de los creyentes, lo que sucede en el mundo, y la vida, muerte y resurrecci\u00f3n de Cristo. El culto agradable a Dios es la totalidad de la vida del cristiano, vivida seg\u00fan los valores del evangelio (cf Rom 12,1-2).<\/p>\n<p>Lo espec\u00ed\u00adfico de la liturgia del pueblo israelita, y tambi\u00e9n de la Iglesia, es el memorial; la asamblea reunida recuerda todo lo que Dios ha hecho en la historia de la salvaci\u00f3n, y le pide que \u00abse acuerde\u00bb de su pueblo para que actualice ahora lo realizado en el pasado. En toda celebraci\u00f3n sacramental hay una referencia a Cristo, a su persona, vida y misterio pascual (cf Lc 22,19; lCor 11,25); la gracia sacramental es siempre el mismo Cristo, su historia, su causa y su salvaci\u00f3n, que se comunican en los signos sacramentales. Los acontecimientos de la vida de Cristo son \u00fanicos, definitivos e irrepetibles; los sacramentos los actualizan como historia de salvaci\u00f3n en cada comunidad cristiana que celebra en un lugar y tiempo concretos9.<\/p>\n<p>Pentecost\u00e9s hace de la comunidad apost\u00f3lica el pueblo de Dios, el pueblo de la nueva alianza que peregrina por este mundo como lugar e instrumento del Reino. El Esp\u00ed\u00adritu Santo hace que la Iglesia sea la comunidad de adoraci\u00f3n y alabanza al Padre (cf Ef 2,21) en libertad plena (cf G\u00e1l 4,6-7; 5,13). La ep\u00ed\u00adclesis es invocaci\u00f3n al Esp\u00ed\u00adritu Santo para que la comunidad acoja la gracia salvadora de Cristo, y en comuni\u00f3n con la humanidad camine hacia la casa del Padre10.<\/p>\n<p>Cristo resucitado sigue vivo y presente en la humanidad; \u00e9l es la Palabra definitiva del Padre; la vida cristiana consiste en dejar que el Esp\u00ed\u00adritu Santo nos vaya \u00abconfigurando con Cristo\u00bb. La comunidad se re\u00fane en el nombre del Se\u00f1or para celebrar a Cristo, plenitud de la historia (cf Ef 1,11-23; Heb 1,2; Rom 13,10; 15,29; Col 1,9). La celebraci\u00f3n actualiza lo que proclama desde la consumaci\u00f3n escatol\u00f3gica en el \u00abya s\u00ed\u00ad, pero todav\u00ed\u00ada no\u00bb; lo decimos cada d\u00ed\u00ada en la plegaria eucar\u00ed\u00adstica despu\u00e9s de la consagraci\u00f3n: \u00abAnunciamos tu muerte, proclamamos tu resurrecci\u00f3n; ven, Se\u00f1or Jes\u00fas\u00bb; es decir, ya est\u00e1s con nosotros, pero sigue viniendo hasta que \u00abDios sea todo en nosotros\u00bb, como dice san Pablo.<\/p>\n<p>Las celebraciones sacramentales son los s\u00ed\u00admbolos fundamentales de la fe, porque se refieren a Jesucristo como el gran sacramento y a la Iglesia como sacramento de Cristo, y porque acrecientan la fe, la esperanza y el amor de la comunidad que se siente en comuni\u00f3n solidaria con Dios y con los hermanos. El sentido escatol\u00f3gico de la liturgia cristiana hace que las celebraciones sean \u00e1mbitos prof\u00e9ticos donde se anuncie y comunique la salvaci\u00f3n a los oprimidos; esto debe traducirse en la conversi\u00f3n de los corazones, en la fraternidad dentro de la comunidad y en el compromiso con los necesitados.<\/p>\n<p>V. Presentaci\u00f3n catequ\u00e9tica de los sacramentos<br \/>\nLa teolog\u00ed\u00ada y la celebraci\u00f3n de los sacramentos nos ayudan en las b\u00fasquedas pedag\u00f3gicas para una mejor presentaci\u00f3n de los sacramentos en la catequesis y en la pastoral. Veremos a continuaci\u00f3n las orientaciones generales para todos los sacramentos11.<\/p>\n<p>a) El proyecto lit\u00fargico del Vaticano II no se ha aplicado en toda su riqueza y alcance. Su visi\u00f3n teol\u00f3gica sacramental, as\u00ed\u00ad como sus grandes preocupaciones, siguen ausentes en muchas catequesis y celebraciones. La pastoral sacramental sigue cayendo en un sacramentalismo f\u00e1cil; con frecuencia disociamos catequesis y sacramentos, y la praxis sacramental se colorea en no pocas ocasiones de individualismo, ritualismo y burocratizaci\u00f3n. Tambi\u00e9n hay que constatar y alegrarse de los intentos de renovaci\u00f3n lit\u00fargica y de las celebraciones vivas, contextualizadas y comprometidas que tienen muchas comunidades.<\/p>\n<p>b) Es necesario referirse siempre a la dimensi\u00f3n antropol\u00f3gica de los sacramentos, es decir, a su enraizamiento en las grandes experiencias humanas, as\u00ed\u00ad como a los aspectos culturales de nuestra \u00e9poca. En la catequesis importa mucho el partir del gesto central de cada uno de los sacramentos para ver c\u00f3mo conecta con la vida y qu\u00e9 aporta a la misma.<br \/>\nc) Hay que recuperar y explicitar m\u00e1s c\u00f3mo Cristo expres\u00f3 sacramentalmente la salvaci\u00f3n en su vida. La referencia a la historia de Jes\u00fas de Nazaret es imprescindible para comprender y valorar los s\u00ed\u00admbolos sacramentales y la salvaci\u00f3n que comunican. Hay que evitar toda cosificaci\u00f3n en la comprensi\u00f3n de los sacramentos; por el contrario, deben presentarse como encuentros personales y comunitarios con Cristo resucitado que nos ama y da su vida. La conexi\u00f3n entre la Iglesia y el mundo, la comunidad y el Reino, fue una preocupaci\u00f3n constante en el Vaticano II; en consecuencia, la comprensi\u00f3n del sacramento como anticipaci\u00f3n del Reino es fundamental en la catequesis; ojal\u00e1 comprendamos cada d\u00ed\u00ada m\u00e1s y mejor c\u00f3mo los sacramentos son signos prof\u00e9ticos que comunican el Reino. En la medida en que esto sea m\u00e1s patente, la relaci\u00f3n entre celebraci\u00f3n lit\u00fargica y compromiso con la justicia se fortalecer\u00e1 y el evangelio ser\u00e1 m\u00e1s cre\u00ed\u00addo y aceptado en nuestro mundo.<\/p>\n<p>d) Hace falta una recuperaci\u00f3n cada vez m\u00e1s intensa de la uni\u00f3n entre los sacramentos de iniciaci\u00f3n cristiana: bautismo, confirmaci\u00f3n y eucarist\u00ed\u00ada. Tanto en la catequesis como en las celebraciones, debe aparecer con la mayor nitidez posible la relaci\u00f3n y complementariedad entre ellos. Necesitamos itinerarios catequ\u00e9ticos que acompa\u00f1en progresivamente la iniciaci\u00f3n cristiana y que consten de elementos antropol\u00f3gicos, contenidos teol\u00f3gicos, estilo pedag\u00f3gico y celebraciones de la fe12.<br \/>\ne) Es indispensable el uso de los textos lit\u00fargicos y de los signos de las celebraciones en las catequesis. En el fondo subyace una afirmaci\u00f3n importante, tanto para la liturgia como para la teolog\u00ed\u00ada y la vida cristiana: la celebraci\u00f3n y la teolog\u00ed\u00ada no se pueden separar. Cuando la teolog\u00ed\u00ada se distanci\u00f3 de la liturgia no camin\u00f3 por los mejores derroteros; igualmente le ha pasado a la catequesis cuando ha dejado en segundo plano la liturgia y los sacramentos. La Iglesia cree seg\u00fan ora (lex orandi, lex credendi); la ley de la oraci\u00f3n es la ley de la fe. Y aqu\u00ed\u00ad la celebraci\u00f3n cristiana tiene un papel important\u00ed\u00adsimo. Los gestos y textos lit\u00fargicos como elementos esenciales de la tradici\u00f3n (cf DV 8) contienen la mejor pedagog\u00ed\u00ada para llevarnos al misterio.<br \/>\nf) Los frutos de la eficacia de los sacramentos deben ser siempre las obras de comuni\u00f3n, justicia y caridad (cf CCE 1109). El testimonio de san Justino, m\u00e1rtir del siglo II, cuando escribe al emperador Antonino P\u00ed\u00ado, el a\u00f1o 155, es un ejemplo de la conexi\u00f3n entre eucarist\u00ed\u00ada y caridad fraterna (CCE 1345). La eucarist\u00ed\u00ada tiene que ver con Mt 25,31-46 (compromiso con los m\u00e1s pobres): \u00abHas gustado la sangre del Se\u00f1or y no reconoces a tu hermano. Deshonras esta mesa, no juzgando digno de compartir tu alimento al que ha sido juzgado digno de participar en esta mesa. Dios te ha liberado de todos los pecados y te ha invitado a ella. Y t\u00fa, aun as\u00ed\u00ad, no te has hecho m\u00e1s misericordioso\u00bb13. Igualmente cabe resaltar la conexi\u00f3n entre el sacramento de la penitencia y la preocupaci\u00f3n por la salvaci\u00f3n del pr\u00f3jimo (cf Sant 5,20), la pr\u00e1ctica de la caridad como limosna solidaria y reconciliaci\u00f3n con el pr\u00f3jimo. El Catecismo lo expresa muy bien con estas palabras: \u00abLa conversi\u00f3n se realiza en la vida cotidiana mediante gestos de reconciliaci\u00f3n, la atenci\u00f3n a los pobres, el ejercicio y la defensa de la justicia y del derecho (cf Am 5,24; Is 1,17), por el reconocimiento de nuestras faltas ante los hermanos, la correcci\u00f3n fraterna, la revisi\u00f3n de vida, el examen de conciencia, la direcci\u00f3n espiritual, la aceptaci\u00f3n de los sufrimientos, el padecer la persecuci\u00f3n a causa de la justicia. Tomar la cruz cada d\u00ed\u00ada y seguir a Jes\u00fas es el camino m\u00e1s seguro de la penitencia (cf Lc 9,23)\u00bb (CCE 1435).<\/p>\n<p>g) La catequesis lit\u00fargica y sacramental, seg\u00fan las edades y madurez de los destinatarios, no puede olvidar temas tan importantes como la iniciaci\u00f3n a la \u00ablectio divina\u00bb. el a\u00f1o lit\u00fargico, el significado del domingo cristiano desde la celebraci\u00f3n de la eucarist\u00ed\u00ada14, la plegaria eucar\u00ed\u00adstica y la conexi\u00f3n entre religiosidad popular y liturgia. Los pastores y los catequistas tendr\u00ed\u00adamos que leer o releer atentamente los praenotanda de los rituales renovados por el Vaticano II, pues son condici\u00f3n imprescindible para la comprensi\u00f3n teol\u00f3gica de los mismos, as\u00ed\u00ad como su adecuado uso pastoral y catequ\u00e9tico.<\/p>\n<p>h) Hay que incorporar a la catequesis las categor\u00ed\u00adas con que la teolog\u00ed\u00ada y el Catecismo hablan de los sacramentos. Supone la superaci\u00f3n de la visi\u00f3n y terminolog\u00ed\u00ada jur\u00ed\u00addica y moralizante que durante mucho tiempo ha cosificado la teolog\u00ed\u00ada sacramental. Los principales t\u00e9rminos para hablar de los sacramentos son: encuentro con Cristo resucitado, fuerzas que brotan del cuerpo de Cristo, acciones del Esp\u00ed\u00adritu Santo y comuni\u00f3n con la Trinidad y con los hermanos. Este vocabulario ayudar\u00e1 a los fieles a superar la celebraci\u00f3n de los sacramentos en t\u00e9rminos de tab\u00fa, magia o rito.<\/p>\n<p>i) Conviene evitar la convocatoria de catequesis para recibir los sacramentos, pues no habr\u00e1 continuidad de los grupos una vez que se reciban los sacramentos. Esto no significa que la preparaci\u00f3n a un sacramento no necesite la preparaci\u00f3n espec\u00ed\u00adfica, pero siempre dentro de un proceso m\u00e1s amplio y ambicioso que sea o tenga como referencia la iniciaci\u00f3n cristiana. Los sacramentos no se pueden presentar como servicios religiosos para los que lo soliciten, sino como celebraciones de la comunidad eclesial con experiencia cristiana. Esta experiencia consiste b\u00e1sicamente en el seguimiento de Jes\u00fas en la comunidad eclesial, que evangeliza con obras y palabras. En este sentido, habr\u00ed\u00ada que reformular mejor tanto la validez dogm\u00e1tica de los sacramentos como su l\u00ed\u00adcita celebraci\u00f3n seg\u00fan la normativa can\u00f3nica.<\/p>\n<p>j) Los principales temas de la teolog\u00ed\u00ada sacramental en la formaci\u00f3n de los catequistas son: la situaci\u00f3n actual de la vivencia de los sacramentos, el aspecto b\u00ed\u00adblico y patr\u00ed\u00adstico de los sacramentos, las aportaciones hist\u00f3ricas a la teolog\u00ed\u00ada sacramental y la visi\u00f3n teol\u00f3gica del Vaticano II. Esta aborda los siguientes contenidos: la palabra de Dios fundamenta el sacramento, la celebraci\u00f3n memorial y el encuentro con Jesucristo, los sacramentos como acciones simb\u00f3licas de la Iglesia sacramento de Cristo, la relaci\u00f3n con la Iglesia y la misi\u00f3n que los sacramentos confieren, el ministro de los sacramentos: su relaci\u00f3n con Cristo y con la Iglesia y la vivencia celebrativa, pastoral y catequ\u00e9tica de los sacramentos.<\/p>\n<p>NOTAS: 1. S. MARSILI, Sacramentos, en SARTORE D.-TRIACCA A. M. (dirs.), Nuevo diccionario de liturgia, San Pablo, Madrid 19963, 1797-1800. &#8211; 2 J. SASTRE, Celebrar el proyecto, la tarea y el don. Liturgia y sacramentos, San P\u00ed\u00ado X, Madrid 1992, 11. &#8211; 3. Ib, 15. &#8211; 4. G. FOUREZ, Sacramentos y vida del hombre. Celebrar las tensiones y los gozos de la existencia, Sal Terrae, Santander 1983. &#8211; 5. L. BOFF, Sacramentos de la vida, Sal Terrae, Santander 1979. &#8211; 6. J. SASTRE, o.c., 55. &#8211; 7. M. BENZO, Hombre sagrado, hombre profano, Cristiandad, Madrid 1978. &#8211; 8. SAN AGUST\u00ed\u008dN, La ciudad de Dios, 22, 17; SANTO TOMAS DE AQUINO, Sum. Theol., 3, 64, 2 ad. 3. &#8211; 9. Cf O. CASEL, El misterio del culto cristiano, San Sebasti\u00e1n 1963. &#8211; 10 L. MALDONADO, Iniciaci\u00f3n lit\u00fargica, Marova, Madrid 1981. &#8211; 11. J. ALDAZ\u00ed\u0081BAL, La liturgia y los sacramentos en el nuevo catecismo, Sinite 103 (1993) 364-374. -12 A este respecto pueden consultarse las reflexiones y orientaciones de la Conferencia episcopal espa\u00f1ola en La iniciaci\u00f3n cristiana, Edice, Madrid 1999. &#8211; 13. SAN JUAN CRIS\u00ed\u201cSTOMO, Hom. in I Cor 27,4. &#8211; 14 Para estos temas, ser\u00e1 \u00fatil leer la carta apost\u00f3lica de Juan Pablo II, Dies Domini, en la que presenta el domingo como fiesta primordial, marcada por la asamblea eucar\u00ed\u00adstica, centro y fundamento del mismo domingo y de la vida cristiana.<\/p>\n<p>BIBL.: AA.VV., Evangelizaci\u00f3n y sacramentos, PPC, Madrid 1975; AA.VV., Curso.sobre sacramentos 1 y 2, C\u00e1tedra de teolog\u00ed\u00ada contempor\u00e1nea, FSM 1985-86; AA.VV., La celebraci\u00f3n en la Iglesia 1, S\u00ed\u00adgueme, Salamanca 1985, 371-434 y 537-585; AA.VV., Los sacramentos hoy: teolog\u00ed\u00ada y pastoral, San P\u00ed\u00ado X, Madrid 1982, especialmente CODINA V., Presupuestos teol\u00f3gicos para una pastoralsacramental hoy, 1 1-26 y SASTRE J., La comunidad educativa en el proceso de pastoral sacramental, 131-154; ARNAU R., Tratado general de los sacramentos, BAC, Madrid 1994; BEGNERIE P.-DUCHESNEAU C., Para vivir los sacramentos, PPC, Madrid 1991; BoEF L., Los sacramentos de la vida, Sal Terrae, Santander 1977; BOROBIO D., Sacramentos de la comunidad. 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Estos dos ritos se consideraban como instituidos por Cristo para hacer que los miembros de la iglesia entraran en comuni\u00f3n con su muerte y resurrecci\u00f3n y de esta forma consigo mismo a trav\u00e9s del Esp\u00edritu Santo (Mt. 28:19\u201320; 1 Co. 11:23\u201327; Hch. 2:38; Ro. 6:3\u20135; Col. 2:11\u201312). Ese es el significado que adquieren ambos ritos en la ense\u00f1anza de nuestro Se\u00f1or (Mr. 10:38\u201339) y en la mente de la iglesia (1 Co. 10:1\u20135ss.). Eran la promulgaci\u00f3n visible de la palabra proclamada en el <em>k\u0113rugma<\/em>, y as\u00ed debe entenderse su significado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El <em>k\u0113rugma<\/em> o proclamaci\u00f3n del evangelio en el NT no era un mero recitar los acontecimientos de la muerte, resurrecci\u00f3n y ascensi\u00f3n de Jes\u00fas, el Hijo de Dios. La proclamaci\u00f3n consist\u00eda en representar estos acontecimientos a los oyentes en el poder del Esp\u00edritu de tal manera que, a trav\u00e9s de esta proclamaci\u00f3n, pudieran relacionarse con estos acontecimientos en una forma viva a trav\u00e9s de la fe. En la proclamaci\u00f3n del evangelio, el acontecimiento ocurrido una vez para siempre contin\u00faa siendo efectivo para la salvaci\u00f3n (1 Co. 1:21; 2 Co. 5:18\u201319). La palabra del <em>k\u0113rugma<\/em> hace que los seres humanos entren en comuni\u00f3n con el misterio (<em>must\u0113rion<\/em>) del reino de Dios que Cristo trajo (Mt. 13:1\u201323; Mr. 4:14), y el predicador al cumplir con su labor estaba siendo administrador de este misterio (1 Co. 4:1; Col. 1:25; Ef. 3:8\u20139). Los milagros o se\u00f1ales que acompa\u00f1aban este <em>k\u0113rugma<\/em> en la iglesia primitiva eran el aspecto visible del poder viviente que la palabra derivaba de su relaci\u00f3n con el misterio del reino de Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Era inevitable, entonces, que el Bautismo y la Cena, la otra contraparte visible del <em>k\u0113rugma<\/em>, viniesen a ser tenidos como comunicadores de la misma comuni\u00f3n en el <em>must\u0113rion<\/em> de la Palabra hecha carne (1 Ti. 3:16), y deben interpretarse como si ellos mismos participaran en el <em>must\u0113rion<\/em> de la uni\u00f3n de Cristo y la iglesia (Ef. 5:32).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A la palabra griega <em>must\u0113rion<\/em> se le dio m\u00e1s adelante la traducci\u00f3n <em>sacramentum<\/em>, y los ritos mismos vinieron a ser conocidos como <em>sacramenta<\/em>. La palabra <em>sacramentum<\/em> significa, a la vez, \u00abalgo puesto aparte como sagrado\u00bb y \u00abun juramento militar de obediencia administrado por el comandante\u00bb. El uso de esta palabra para referirse al Bautismo y Santa Cena influy\u00f3 en el entendimiento de estos ritos, y apareci\u00f3 la tendencia de que se les considerasen como comunicadores de \u00abgracia\u00bb por s\u00ed mismos, en vez de relacionar a los hombres con Cristo por medio de la fe.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">M\u00e1s adelante, el sacramento vino a ser definido (siguiendo a Agust\u00edn) como una \u00abpalabra visible\u00bb o \u00abuna se\u00f1al externa y visible de una gracia interna y espiritual\u00bb. Se acentu\u00f3 la similitud que hay entre la forma del sacramento y el don escondido. Llegaron a ser tradicionales cinco sacramentos \u00abmenores\u00bb: confirmaci\u00f3n, penitencia, extremaunci\u00f3n, ordenaci\u00f3n, matrimonio. Pero la iglesia siempre tuvo un lugar especial para el Bautismo y la Cena del Se\u00f1or como los misterios principales, y en el tiempo de la Reforma llegaron a tenerse como los \u00fanicos dos que tienen la autoridad de nuestro Se\u00f1or mismo, y, por tanto, son los \u00fanicos verdaderos sacramentos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dado que Dios en el AT tambi\u00e9n us\u00f3 se\u00f1ales visibles junto con su palabra, \u00e9stas fueron consideradas tambi\u00e9n como si tuvieran un significado sacramental. Se acentu\u00f3, de entre los ritos del AT, como sacramento la circuncisi\u00f3n y la pascua como la contraparte en el AT del Bautismo (Col. 2:11\u201312) y la Santa Cena (1 Co. 5:7).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">BIBLIOGRAF\u00cdA<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Calvino, <em>Instituci\u00f3n<\/em>, IV.14; Robert Bruce, <em>Sermons upon the Sacraments<\/em>; G. Bornkamm en <em><a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">TWNT<\/a><\/em>, IV, pp. 809\u2013834; T.F. Torrance, \u00abEschatology and the Eucharist\u00bb en <em>Intercommunion<\/em>, pp. 305\u2013350.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ronald S. Wallace<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\"><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><em>TWNT <\/em><\/a><em>Theologisches Woerterbuch zum Neuen Testament<\/em> (Kittel)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\"><\/a>Harrison, E. F., Bromiley, G. W., &amp; Henry, C. F. H. (2006). <em>Diccionario de Teologi\u0301a<\/em> (549). Grand Rapids, MI: Libros Desafi\u0301o.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Teolog\u00eda<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La palabra sacramentum fue usada con un significado cristiano de modo distintivo por primera vez en la Biblia del Antiguo Lat\u00ed\u00adn y en Tertuliano (al final del siglo II). En la del Antiguo Lat\u00ed\u00adn y en la Vulgata, se emple\u00f3 para traducir el gr. mysterion, misterio (p. ej., Eph 5:32; 1Ti 3:16; Rev 1:20; Rev &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/sacramento\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abSACRAMENTO\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-6579","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6579","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6579"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6579\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6579"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6579"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6579"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}