{"id":6589,"date":"2016-02-05T03:34:52","date_gmt":"2016-02-05T08:34:52","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/santiago-carta-de\/"},"modified":"2016-02-05T03:34:52","modified_gmt":"2016-02-05T08:34:52","slug":"santiago-carta-de","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/santiago-carta-de\/","title":{"rendered":"SANTIAGO, CARTA DE"},"content":{"rendered":"<p>Esta carta fue una de las \u00faltimas que fueron aceptadas sin reservas como parte del canon del NT. En el Oriente la iglesia la acept\u00f3 desde una \u00e9poca bastante temprana, pero en el Occidente no se acept\u00f3 como parte del canon sino hasta el final del siglo IV.<\/p>\n<p>El Nt menciona a cinco personas con el nombre de Jacobo (ver nota en la RVA bajo Jam 1:1). Ver JACOBO. La tradici\u00f3n atribuye la carta de Santiago a Jacobo, el hermano del Se\u00f1or. Todas las caracter\u00ed\u00adsticas de la carta apoyan este punto de vista. El autor habla con la autoridad de uno que sab\u00ed\u00ada que no necesitaba justificar o defender su posici\u00f3n. En el NT no hay ning\u00fan otro libro con un tono jud\u00ed\u00ado como esta carta, y esto es de esperarse de un hombre a quien tanto la tradici\u00f3n como el resto del NT muestran que se distingu\u00ed\u00ada por su gran apego a la ley de Mois\u00e9s, m\u00e1s de lo que Pablo mismo mostr\u00f3.<\/p>\n<p>La carta est\u00e1 dirigida a las doce tribus de la dispersi\u00f3n, una expresi\u00f3n ambigua que ha sido interpretada de diferentes maneras:<br \/>\n( 1 )  En referencia a los jud\u00ed\u00ados de la di\u00e1spora en general, quienes viv\u00ed\u00adan fuera de Palestina, viviendo por todo el mundo del Mediterr\u00e1neo. Esta aplicaci\u00f3n parece imposible, ya que el escritor se est\u00e1 dirigiendo a cristianos (Jam 1:18, Jam 1:25; Jam 2:1, Jam 2:12; Jam 5:7-9).<\/p>\n<p>( 2 )  Los jud\u00ed\u00ados creyentes de la di\u00e1spora.<br \/>\n( 3 )  La iglesia cristiana como el nuevo pueblo de Dios viviendo lejos de la patria celestial: el verdadero Israel (Gal 6:16), la verdadera circuncisi\u00f3n (Phi 3:3) y la simiente de Abraham (Rom 4:16; Gal 3:29).<\/p>\n<p>Sin embargo, no hay duda de que la carta estaba destinada para los jud\u00ed\u00ados cristianos, aunque su mensaje se aplica a todos los creyentes. Aquellos a quienes el escritor se dirige adoraban en sinagogas (Jam 2:2), y las debilidades que \u00e9l ataca eran caracter\u00ed\u00adsticas de los jud\u00ed\u00ados: el mal uso de la lengua (Jam 3:2-12; Jam 4:2, Jam 4:11), el juzgar cruelmente al pr\u00f3jimo (Jam 3:14; Jam 4:11), el hacer juramentos imprudentes (Jam 5:12), el af\u00e1n indebido por las riquezas (Jam 2:1-13), etc. Por otro lado, no se mencionan espec\u00ed\u00adficamente vicios paganos; p. ej., la idolatr\u00ed\u00ada, borracheras e impurezas, en contra de las cuales Pablo a menudo previno a los creyentes gentiles.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s del saludo (Jam 1:10), Santiago primero amonesta a sus lectores para que mantengan una actitud apropiada ante las tribulaciones y las tentaciones (Jam 1:2-18) y los exhorta a ser hacedores y no meramente oidores de la Palabra de Dios (Jam 1:19-25). Les proh\u00ed\u00adbe menospreciar al pobre y favorecer al rico (Jam 2:1-13) y les muestra la insuficiencia de la fe sin obras (Jam 2:14-26). Despu\u00e9s los previene en contra del mal uso de la lengua (Jam 3:1-12), y establece la naturaleza de la verdadera y la falsa sabidur\u00ed\u00ada (Jam 3:13-18). Los reprende por su codicia y lascivia (Jam 4:1-12) y por hacer planes arriesgados en relaci\u00f3n con negocios futuros (Jam 4:13-17). La carta termina con una advertencia a los ricos irreligiosos (Jam 5:1-6), una exhortaci\u00f3n a la paciencia en medio del sufrimiento (Jam 5:7-12), un recordatorio del poder de la oraci\u00f3n en cualquier necesidad (Jam 5:13-18) y una declaraci\u00f3n del gozo que produce el servicio cristiano (Jam 5:19-20).<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Mundo Hispano<\/b><\/p>\n<p>Carta inspirada de las Escrituras Griegas Cristianas. Es una de las llamadas cartas \u2020\u0153generales\u2020\u009d, porque, al igual que Primera y Segunda de Pedro, Primera de Juan y la carta de Judas (pero a diferencia de la mayor\u00ed\u00ada de las cartas del ap\u00f3stol Pablo), no se dirig\u00ed\u00ada a ninguna congregaci\u00f3n o persona espec\u00ed\u00adfica. Esta carta se dirige a \u2020\u0153las doce tribus que est\u00e1n esparcidas por todas partes\u2020\u009d. (Snt 1:1.)<\/p>\n<p>Escritor. El escritor se identifica simplemente como \u2020\u0153Santiago, esclavo de Dios y del Se\u00f1or Jesucristo\u2020\u009d. (Snt 1:1.) Jes\u00fas ten\u00ed\u00ada dos ap\u00f3stoles llamados Santiago (Mt 10:2, 3), pero no es probable que ninguno de ellos escribiera la carta. Un ap\u00f3stol, Santiago el hijo de Zebedeo, muri\u00f3 como m\u00e1rtir alrededor del a\u00f1o 44 E.C., y como se muestra en el apartado \u2020\u0153Cu\u00e1ndo y d\u00f3nde se escribi\u00f3\u2020\u009d, esto implicar\u00ed\u00ada una fecha muy temprana para que \u00e9l hubiese sido el escritor. (Hch 12:1, 2.) El otro ap\u00f3stol, Santiago el hijo de Alfeo, no tiene relevancia en el registro b\u00ed\u00adblico, y se sabe muy poco de \u00e9l. La naturaleza franca de la carta de Santiago no parece apoyar la posibilidad de que el escritor fuese Santiago el hijo de Alfeo, pues \u00e9l probablemente se habr\u00ed\u00ada identificado como uno de los doce ap\u00f3stoles con el fin de respaldar sus fuertes palabras con autoridad apost\u00f3lica.<br \/>\nLas pruebas se\u00f1alan, m\u00e1s bien, al Santiago que era medio hermano de Jesucristo, a quien este se apareci\u00f3 de manera particular despu\u00e9s de su resurrecci\u00f3n, y que alcanz\u00f3 relevancia entre los disc\u00ed\u00adpulos. (Mt 13:55; Hch 21:15-25; 1Co 15:7; G\u00e1l 2:9.) El escritor de la carta de Santiago se identifica a s\u00ed\u00ad mismo como un \u2020\u0153esclavo de Dios y del Se\u00f1or Jesucristo\u2020\u009d, de manera muy similar a Judas, quien en la introducci\u00f3n a la carta que lleva su nombre se llama a s\u00ed\u00ad mismo un \u2020\u0153esclavo de Jesucristo, pero hermano de Santiago\u2020\u009d. (Snt 1:1; Jud 1.) Adem\u00e1s, las palabras de apertura de la carta de Santiago incluyen el t\u00e9rmino \u2020\u0153\u00c2\u00a1Saludos!\u2020\u009d (1:1), al igual que la carta concerniente a la circuncisi\u00f3n que se envi\u00f3 a las congregaciones cuando obviamente Santiago, el medio hermano de Jes\u00fas, tuvo una participaci\u00f3n destacada en la asamblea de \u2020\u0153los ap\u00f3stoles y los ancianos\u2020\u009d reunida en Jerusal\u00e9n. (Hch 15:13, 22, 23.)<\/p>\n<p>Canonicidad. La carta de Santiago est\u00e1 incluida en el Manuscrito Vaticano n\u00fam. 1209 y en los manuscritos Sina\u00ed\u00adtico y Alejandrino de los siglos IV y V E.C. Tambi\u00e9n aparece en la Versi\u00f3n Peshitta siriaca y al menos en diez cat\u00e1logos antiguos anteriores al Concilio de Cartago del a\u00f1o 397 E.C. Escritores religiosos primitivos, como Or\u00ed\u00adgenes, Cirilo de Jerusal\u00e9n, Jer\u00f3nimo y otros, citaron de esa carta, reconoci\u00e9ndola como parte aut\u00e9ntica de las Sagradas Escrituras.<\/p>\n<p>Cu\u00e1ndo y d\u00f3nde se escribi\u00f3. La carta no dice nada que d\u00e9 a entender que Jerusal\u00e9n ya hubiera ca\u00ed\u00addo ante los romanos (en 70 E.C.). Seg\u00fan el historiador jud\u00ed\u00ado Josefo, un sumo sacerdote llamado An\u00e1n, que era saduceo, fue el responsable de llevar a Santiago y a otros ante el Sanedr\u00ed\u00adn y hacer que se les lapidara. Josefo dice que ese hecho ocurri\u00f3 despu\u00e9s de la muerte del procurador romano Festo, pero antes de que llegara su sucesor, Albino. (Antig\u00fcedades Jud\u00ed\u00adas, libro XX, cap. IX, sec. 1.) Si eso es cierto y si las fuentes que dicen que Festo muri\u00f3 alrededor del a\u00f1o 62 E.C. son correctas, entonces Santiago tuvo que escribir su carta alg\u00fan tiempo antes de esa fecha.<br \/>\nComo Santiago resid\u00ed\u00ada en Jerusal\u00e9n, probablemente la escribi\u00f3 desde all\u00ed\u00ad. (G\u00e1l 1:18, 19.)<\/p>\n<p>A qui\u00e9nes se escribi\u00f3. Santiago escribi\u00f3 a \u2020\u0153las doce tribus que est\u00e1n esparcidas por todas partes\u2020\u009d, o \u2020\u0153las [que est\u00e1n] en la dispersi\u00f3n\u2020\u009d. (Snt 1:1, nota.) Se dirigi\u00f3 a sus \u2020\u0153hermanos\u2020\u009d espirituales, es decir, los que ten\u00ed\u00adan \u2020\u0153la fe de nuestro Se\u00f1or Jesucristo\u2020\u009d, y principalmente los que viv\u00ed\u00adan fuera de Palestina (1:2; 2:1, 7; 5:7). Aunque Santiago basa gran parte de su argumento en las Escrituras Hebreas, esto no prueba que su carta fuese solo para cristianos jud\u00ed\u00ados, del mismo modo que el que hoy en d\u00ed\u00ada alguien est\u00e9 familiarizado con las Escrituras Hebreas no prueba que sea de ascendencia jud\u00ed\u00ada. El que llame a Abrah\u00e1n \u2020\u0153nuestro padre\u2020\u009d (2:21) est\u00e1 en armon\u00ed\u00ada con las palabras de Pablo en G\u00e1latas 3:28, 29, donde muestra que lo que determina que uno sea de la verdadera descendencia de Abrah\u00e1n no es el ser jud\u00ed\u00ado o griego. Por lo tanto, las \u2020\u0153doce tribus\u2020\u009d a las que se dirige la carta tienen que ser el \u2020\u0153Israel de Dios\u2020\u009d, el Israel espiritual. (G\u00e1l 6:15, 16.)<\/p>\n<p>Prop\u00f3sito. Parece que Santiago ten\u00ed\u00ada un prop\u00f3sito doble al escribir: 1) exhortar a sus compa\u00f1eros de creencia a desplegar fe y aguante durante sus pruebas y 2) advertirles de los pecados que resultan en la desaprobaci\u00f3n divina.<br \/>\nAlgunos hab\u00ed\u00adan ca\u00ed\u00addo en el lazo de mirar con favoritismo a los m\u00e1s prominentes y ricos. (Snt 2:1-9.) No discern\u00ed\u00adan lo que eran realmente a los ojos de Dios, y eran oidores de la palabra pero no hacedores (1:22-27). Hab\u00ed\u00adan empezado a usar la lengua de manera incorrecta, y sus deseos vehementes de placer sensual provocaban peleas entre ellos (3:2-12; 4:1-3). Su deseo de poseer cosas materiales hab\u00ed\u00ada llevado a algunos a ser amigos del mundo y, por lo tanto, a no mantenerse como v\u00ed\u00adrgenes castas, sino a convertirse en \u2020\u0153ad\u00falteras\u2020\u009d espirituales que estaban en enemistad con Dios (4:4-6).<br \/>\nSantiago los corrigi\u00f3 para que no solo fueran oidores, sino tambi\u00e9n hacedores, y les mostr\u00f3 mediante ejemplos b\u00ed\u00adblicos que un hombre que tiene verdadera fe la manifestar\u00e1 por medio de obras que est\u00e9n en consonancia con su fe. Por ejemplo, un cristiano que tuviera verdadera fe no le dir\u00ed\u00ada a un hermano que estuviera desnudo y que careciera de alimento: \u2020\u02dcVe en paz, mant\u00e9nte caliente y bien alimentado\u2020\u2122, sin darle los art\u00ed\u00adculos de primera necesidad (Snt 2:14-26). Santiago no contradec\u00ed\u00ada a Pablo al decir que hay que ganar la salvaci\u00f3n por medio de obras. Aceptaba la fe como la base para la salvaci\u00f3n, pero dijo que no puede haber fe genuina que no produzca buenas obras. Esto est\u00e1 en armon\u00ed\u00ada con lo que Pablo dice sobre el fruto del esp\u00ed\u00adritu en G\u00e1latas 5:22-24, con su consejo registrado en Efesios 4:22-24 y Colosenses 3:5-10 sobre el vestirse de la nueva personalidad y con la exhortaci\u00f3n de Hebreos 13:16 en cuanto a hacer el bien y compartir cosas con otros.<\/p>\n<p>Estilo. La carta de Santiago tiene un fuerte tono prof\u00e9tico y contiene muchas figuras y s\u00ed\u00admiles, lo que le da cierta semejanza a los discursos de Jesucristo, como el del Serm\u00f3n del Monte. Al igual que Jes\u00fas, Santiago recurr\u00ed\u00ada a cosas f\u00ed\u00adsicas \u2014el mar, la vegetaci\u00f3n, los animales, los barcos, un labrador, la tierra\u2014 para respaldar de manera v\u00ed\u00advida sus argumentos sobre la fe, el control de la lengua, la paciencia, etc. (Snt 1:6, 9-11; 3:3-12; 5:7.) Adem\u00e1s de este rasgo, el empleo de preguntas directas y los m\u00e1s de 50 imperativos que aparecen en esta carta relativamente breve hacen de ella una ep\u00ed\u00adstola din\u00e1mica.<\/p>\n<p>Relaci\u00f3n con escritos inspirados anteriores. Santiago cit\u00f3 o se refiri\u00f3 a las Escrituras Hebreas con relaci\u00f3n a la creaci\u00f3n del hombre (Snt 3:9; G\u00e9 1:26), Abrah\u00e1n y Rahab (Snt 2:21-26; G\u00e9 15:6; 22:9-12; Jos 2; Isa 41:8), Job (Snt 5:11; Job 1:13-22; 2:7-10; 42:10-17), la Ley (Snt 2:8, 11; Ex 20:13, 14; Le 19:18; Dt 5:17, 18) y El\u00ed\u00adas (Snt 5:17, 18; 1Re 17:1; 18:1). Hay muchos ejemplos obvios de consonancia directa con las declaraciones de Jesucristo. Algunos son: la actitud tocante a la persecuci\u00f3n (Snt 1:2; Mt 5:10-12), pedir y recibir cosas de Dios (Snt 1:5, 17; Lu 11:9-13), ser tanto oidores como hacedores (Snt 1:22; Mt 7:21-27), mantenerse separados del mundo (Snt 4:4; Jn 17:14), no juzgar a otros (Snt 4:12; Lu 6:37) y ser de palabra confiable (Snt 5:12; Mt 5:33-37).<br \/>\nLas palabras de Santiago 4:5 han presentado un problema porque no se sabe con certeza de qu\u00e9 porci\u00f3n de las Escrituras Hebreas cit\u00f3 (o simplemente hizo referencia) Santiago. Este texto dice: \u2020\u0153\u00bfO se figuran ustedes que la escritura dice en balde: \u2020\u02dcEs con tendencia hacia la envidia con lo que el esp\u00ed\u00adritu que se ha domiciliado en nosotros sigue anhelando\u2020\u2122?\u2020\u009d. Existe la opini\u00f3n de que, bajo inspiraci\u00f3n divina, Santiago sac\u00f3 esas palabras de la idea general impl\u00ed\u00adcita en textos tales como G\u00e9nesis 6:5; 8:21; Proverbios 21:10 y G\u00e1latas 5:17.<\/p>\n<p>[Recuadro en la p\u00e1gina 936]<\/p>\n<p>PUNTOS SOBRESALIENTES DE SANTIAGO<br \/>\nCarta que subraya que la fe debe demostrarse mediante obras<br \/>\nEscrita antes de 62 E.C., m\u00e1s de ocho a\u00f1os antes de que los romanos destruyeran Jerusal\u00e9n<\/p>\n<p>Los cristianos que perseveran fielmente bajo pruebas tienen razones para sentirse gozosos (1:1-18)<br \/>\nDios proveer\u00e1 con generosidad la sabidur\u00ed\u00ada necesaria para aguantar si se sigue pidiendo con fe<br \/>\nDios nunca prueba con cosas malas, sino que es el propio deseo de la persona el que puede llevarle a un proceder incorrecto<br \/>\nTodo lo que Jehov\u00e1 provee es bueno<\/p>\n<p>La adoraci\u00f3n que Dios acepta exige obras justas como demostraci\u00f3n de fe (1:19\u20132:26)<br \/>\nRechacen toda maldad, pero acepten la palabra de Dios con apacibilidad; pongan en pr\u00e1ctica la palabra y no sean meros oidores de ella<br \/>\nAprendan a controlar la lengua, cuiden de los hu\u00e9rfanos y las viudas y mant\u00e9nganse sin tacha en el mundo<br \/>\nFavorecer al rico mientras se desatiende al pobre constituye una violaci\u00f3n de \u2020\u0153la ley real\u2020\u009d del amor<br \/>\nLa fe viva se demuestra mediante obras, como lo manifiestan los ejemplos de Abrah\u00e1n y Rahab<\/p>\n<p>Los maestros tienen gran responsabilidad ante Jehov\u00e1 (3:1-18)<br \/>\nAl igual que todos los cristianos, ellos tambi\u00e9n deben aprender a controlar la lengua<br \/>\nPueden hacerlo si muestran tener sabidur\u00ed\u00ada de arriba<\/p>\n<p>Las tendencias mundanas afectar\u00e1n su relaci\u00f3n con Dios (4:1\u20135:12)<br \/>\nLos que luchan para conseguir sus prop\u00f3sitos ego\u00ed\u00adstas, as\u00ed\u00ad como los que condenan a sus hermanos, tienen que arrepentirse<br \/>\nLa amistad con el mundo es enemistad con Dios<br \/>\nHacer planes materialistas que pasan por alto el prop\u00f3sito de Dios es arrogancia<br \/>\nEl juicio divino est\u00e1 reservado para los ricos que oprimen y estafan a sus semejantes<br \/>\nHay que guardarse de un esp\u00ed\u00adritu de impaciencia, as\u00ed\u00ad como de suspirar ante la adversidad, mientras se espera el juicio de Jesucristo<\/p>\n<p>Para recobrarse de la enfermedad espiritual que resulta del pecado, debe pedirse ayuda a los ancianos (5:13-20)<br \/>\nLa curaci\u00f3n espiritual vendr\u00e1 tras confesar abiertamente el pecado, as\u00ed\u00ad como por las oraciones de los ancianos a favor del pecador<br \/>\nRecuperar a un hermano que ha errado es salvarlo de la muerte espiritual<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia<\/b><\/p>\n<p>La c. de S., escrita sin duda por el \u00abhermano del Se\u00f1or\u00bb, Santiago de Jerusal\u00e9n (cf. G\u00e1l 1, 19; JosAnt xx 200), a comienzos de los a\u00f1os sesenta, es uno de los m\u00e1s importantes documentos de la primitiva Iglesia y del canon del NT. En efecto, compele de modo radical, como acaso ninguna otra carta del NT, a realizar la \u00abpalabra implantada\u00bb (1, 21) en un cristianismo pr\u00e1ctico: \u00abHaceos obradores de la palabra, y no s\u00f3lo sus oidores, enga\u00f1\u00e1ndoos a vosotros mismos\u00bb (1, 22). Este cristianismo pr\u00e1ctico se manifiesta, seg\u00fan la c. de S., sobre todo en los puntos siguientes:<br \/>\n1. Orientaci\u00f3n escatol\u00f3gica de toda la existencia. El autor de la c. de S. est\u00e1 persuadido de la radical temporalidad de la existencia humana (1, 10; 4, 14: \u00abPorque vapor es [vuestra vida] que un momento aparece y luego se disipa\u00bb), y de que \u00ablos \u00faltimos d\u00ed\u00adas\u00bb han comenzado y la parus\u00ed\u00ada del Se\u00f1or es inminente (5, 4.8s). Por eso amonesta a las comunidades a que no echen planes por su cuenta, ni se jacten de proyectos para el futuro (4, 13-16). Todo proyecto en la vida de los creyentes ha de estar bajo la reserva: \u00abSi quiere el Se\u00f1or\u00bb (4, 15: la llamada conditio Jacobaea). Todo el tiempo a\u00fan disponible es, para la Iglesia, sobre todo tiempo de \u00abtentaciones\u00bb, en que debe acreditarse en la \u00abperseverancia\u00bb, en la fe y en la espera paciente del advenimiento del Se\u00f1or (1, 2ss.12; 5, 7-11). Unay otra vez remite la c. de S. al juicio venidero (2, 12ss; 5, 9.12), pero tambi\u00e9n, positivamente, a la \u00abcorona de la vida\u00bb (1, 12). As\u00ed\u00ad, Santiago entiende de todo punto el tiempo como \u00abintermedio\u00bb, y no permite a las Iglesias ninguna \u00abinstituci\u00f3n\u00bb en el mundo.<\/p>\n<p>2. Renuncia a toda \u00abduplicidad\u00bb y realce de la \u00abtotalidad\u00bb. Con ella defiende Santiago, siguiendo estrictamente a Jes\u00fas, la idea b\u00ed\u00adblica de totalidad. El camino mejor para este \u00abperfeccionismo\u00bb es la constancia en las tentaciones, la oraci\u00f3n, el dominio de la lengua, la espera paciente del advenimiento del Se\u00f1or, y las obras de caridad, tal como las pide la \u00abley perfecta de la libertad\u00bb (1, 25).<\/p>\n<p>3. Oraci\u00f3n confiada. El que ora, h\u00e1galo sencillamente, \u00abcon fe, sin dudar nada\u00bb (1, 5s; cf. tambi\u00e9n 4, 3), y particularmente en el sufrimiento (5, 13). Por el gravemente enfermo \u00aboren los ancianos de la Iglesia\u00bb. La c. de S. ve al hombre como una totalidad, que ha de llevar ante Dios con s\u00faplicas y alabanzas cuanto ata\u00f1e a su cuerpo y alma, a todas sus necesidades corporales y espirituales. Con ello la c. de S. se sit\u00faa en la tradici\u00f3n veterotestamentaria y judaica. La antropolog\u00ed\u00ada y la piedad dualistas del helenismo son extra\u00f1as para ella.<\/p>\n<p>4. Fe y obras. Para que el cristianismo sea pr\u00e1ctico, la c. de S. apremia con singular \u00e9nfasis &#8211; y rechazando claramente toda idea de \u00absola fe\u00bb &#8211; a que \u00e9sta se vivifique y mantenga viva por las obras de amor puro con el pr\u00f3jimo y por la obediencia a Dios. Expone este pensamiento particular-mente en la secci\u00f3n central, donde afirma que la -> fe sola no justifica al hombre delante de Dios, si no se une y completa con las obras del -> amor. As\u00ed\u00ad lo prueban los ejemplos de Abraham y Rahab. Aqu\u00ed\u00ad polemiza Santiago con \u00abalguien\u00bb que, evidentemente, hab\u00ed\u00ada sacado falsas consecuencias de la doctrina del ap\u00f3stol Pablo sobre la exenci\u00f3n de la ley, tendiendo a la \u00absola fe\u00bb como camino \u00fanico de -> justificaci\u00f3n. Si, contra tales consecuencias, la c. de S. exige \u00ablas obras\u00bb, en ning\u00fan caso entiende por tales \u00ablas obras de la -> ley\u00bb, que, seg\u00fan Pablo, no aprovechan para la justificaci\u00f3n, sino, exclusivamente, las obras del amor.<\/p>\n<p>5. Justicia social. Esta es una preocupaci\u00f3n particularmente intensa de Santiago, para \u00e9l entra directamente en la esencia de la piedad verdadera (1, 27). Por eso suenan con extrema dureza sus juicios contra los ricos y su raqu\u00ed\u00adtico proceder; los amenaza con el riguroso juicio de Dios (1, 11; 5, 1-6). Exige de las Iglesias particular atenci\u00f3n a los pobres, pues Dios \u00ablos ha escogido como ricos en la fe y herederos del reino\u00bb (2, 1-12). A esto se junta el rechazo de toda acepci\u00f3n de personas en la Iglesia (cf. 2, 1.9).<\/p>\n<p>6. Pobreza espiritual. La c. de S. representa constantemente los ideales de la \u00abpiedad de los pobres\u00bb, tal como de antiguo se cultivaron en determinados ambientes del juda\u00ed\u00adsmo; as\u00ed\u00ad identifica \u00abpobre\u00bb y \u00abhumilde\u00bb (cf. 1, 9ss). \u00abPobreza espiritual\u00bb es para Santiago la recta actitud ante Dios, tal como la practicaron, p. ej., los esenios de Qumr\u00e1n; pero en Santiago falta la idea de una \u00abguerra santa\u00bb, que, en los \u00faltimos tiempos, har\u00e1n los pobres contra los \u00abhijos de Belial\u00bb (cf. 1QM xi 8s. 13). M\u00e1s bien, la c. de S. espera de Dios o del retorno del Se\u00f1or toda la ayuda en favor de los pobres.<\/p>\n<p>7. Avisos contra la lengua. En la lengua ve la c. de S. la fuente de m\u00faltiples males, siguiendo aqu\u00ed\u00ad tambi\u00e9n una antigua tradici\u00f3n \u00e9tica (cf. 1, 26: \u00abSi alguno cree ser realmente religioso sin refrenar su lengua&#8230;, su religi\u00f3n no es aut\u00e9ntica\u00bb; 3, 1-11). La llama \u00abfuego\u00bb, \u00abmundo de iniquidad\u00bb, \u00abmal inquieto, lleno de mort\u00ed\u00adfera ponzo\u00f1a\u00bb (3, 5.8).<\/p>\n<p>8. Sabidur\u00ed\u00ada y paz. El verdadero piadoso debe pedir a Dios la sabidur\u00ed\u00ada (1, 5); y \u00e9sta se muestra sobre todo en una buena conducta y en evitar el af\u00e1n de ense\u00f1ar, la envidia y los partidismos en las Iglesias. La sabidur\u00ed\u00ada ama la paz (3, 13-18).<\/p>\n<p>9. Veracidad absoluta y repudio del juramento prestado con ligereza: \u00abSobre todo no jur\u00e9is ni por el cielo, ni por la tierra, ni con ning\u00fan otro juramento. Que vuestro si y vuestro no sea no, para que no caig\u00e1is en juicio\u00bb (5, 12). Aqu\u00ed\u00ad Santiago sigue totalmente a Jes\u00fas (cf. Mt 5, 33-37).<\/p>\n<p>10. Confesi\u00f3n de los pecados y oraci\u00f3n de intercesi\u00f3n; ayuda espiritual al hermano extraviado. La mirada de Santiago est\u00e1 dirigida completamente al pr\u00f3jimo, sobre todo en la Iglesia. Hay que prestarle ayuda en toda necesidad corporal y espiritual, as\u00ed\u00ad a las viudas y a los hu\u00e9rfanos (1, 27), a los pobres (2, 15s), a los enfermos (5, 14s), al hermano extraviado (5, 19s). La comuni\u00f3n ha de mostrarse tambi\u00e9n en las Iglesias mediante la rec\u00ed\u00adproca confesi\u00f3n de los pecados y mediante la oraci\u00f3n de unos por otros (5, 16).<\/p>\n<p>As\u00ed\u00ad el tema de la c. de S. en todo momento es la sinceridad y credibilidad de la confesi\u00f3n de la fe. El ve las Iglesias cristianas totalmente como hermandades y, as\u00ed\u00ad de su ep\u00ed\u00adstola podr\u00ed\u00ada sacarse una importante orientaci\u00f3n pastoral para nuestro tiempo. Santiago fue hermano del Se\u00f1or no s\u00f3lo seg\u00fan la carne, sino tambi\u00e9n seg\u00fan el esp\u00ed\u00adritu. Muchas par\u00e9nesis de su carta hallan lugares paralelos en la doctrina \u00e9tica de Jes\u00fas, tal como se nos ha transmitido particularmente en el ->. serm\u00f3n de la monta\u00f1a (cf. MUSSNER 47-53). Santiago vio con toda claridad lo \u00abnuevo\u00bb del cristianismo en la concentraci\u00f3n de las exigencias divinas en el mandamiento del amor, que \u00e9l llama una \u00abley regia\u00bb (cf. 2, 8), en lo cual sigue tambi\u00e9n a Jes\u00fas. Por eso la c. de S. promueve en medida especial la causa de Cristo, cosa que, desgraciadamente, desconoci\u00f3 M. Lutero.<\/p>\n<p>BIBLIOGRAF\u00ed\u008dA: F. Mu\u00dfner, Der Jakobusbrief (HThK X111\/1) (Fr 21967) (bibl. hasta 1964); F. Eleder, Jakobusbrief und Bergpredigt (tesis W 1964); B. Noack, Jakobus wider die Reichen: StTh 18 (1964) 10-25; R. Walker, Allein aus Werken. Zur Auslegung von Jak 2, 14-26: ZThK 61 (1965) 155-192; C. E. B. Cranfield, The Message of James: Scottish Journal of Theology 18 (1965) 182-193; J. Sailer, Jak 5, 14s und die Krankensalbung: ThPQ 113 (1965) 347-353; U. Luck, Weisheit und Leiden. Zum Problem Paulus und Jakobus: ThLZ 92 (1967) 253-258; O. Knoch, Carta de Santiago (Herder Ba 1969).<\/p>\n<p>Franz Mu\u00dfner<\/p>\n<p>K. Rahner (ed.),  Sacramentum Mundi. Enciclopedia Teol\u00cf\u0192gica, Herder, Barcelona 1972<\/p>\n<p><b>Fuente: Sacramentum Mundi Enciclopedia Teol\u00f3gica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Esta carta fue una de las \u00faltimas que fueron aceptadas sin reservas como parte del canon del NT. En el Oriente la iglesia la acept\u00f3 desde una \u00e9poca bastante temprana, pero en el Occidente no se acept\u00f3 como parte del canon sino hasta el final del siglo IV. 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