{"id":6685,"date":"2016-02-05T03:37:38","date_gmt":"2016-02-05T08:37:38","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/teocracia\/"},"modified":"2016-02-05T03:37:38","modified_gmt":"2016-02-05T08:37:38","slug":"teocracia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/teocracia\/","title":{"rendered":"TEOCRACIA"},"content":{"rendered":"<p>Un gobierno en el cual Dios mismo es el soberano. El mejor y tal vez el \u00fanico ejemplo entre las naciones es Israel, desde el tiempo en que Dios la redimi\u00f3 del poder de fara\u00f3n secando el mar Rojo (Exo 15:13; Exo 19:5-6) y le dio la ley en el monte Sina\u00ed\u00ad, hasta el tiempo en que Samuel accedi\u00f3 a sus demandas por un rey (1Sa 8:5). Durante este per\u00ed\u00adodo Dios gobernaba por medio de Mois\u00e9s (\u00e9xodo 19\u2014Deuteronomio 34), Josu\u00e9 (Josu\u00e9 1\u201424), y los jueces. Desde el punto de vista humano, el poder estaba mayormente en manos de los sacerdotes, quienes actuaban en base a las leyes dadas por Dios, en las cuales estaban juntos todos los poderes del estado:<br \/>\nlegislativo, ejecutivo y judicial.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Mundo Hispano<\/b><\/p>\n<p>Palabra que se deriva del griego theos (Dios) y kratein (gobernar). Significa, entonces, \u2020\u0153gobierno de Dios\u2020\u009d. El t\u00e9rmino no aparece as\u00ed\u00ad en la Biblia. Se atribuye a \u2020\u00a2Josefo el haberlo utilizado por primera vez. El concepto, sin embargo, puede identificarse en el AT. Dios dijo a los israelitas que ellos ser\u00ed\u00adan su \u2020\u0153especial tesoro sobre todos los pueblos; porque m\u00ed\u00ada es toda la tierra. Y vosotros me ser\u00e9is un reino de sacerdotes\u2020\u009d (Exo 19:5-6). Cuando el pueblo pidi\u00f3 a Samuel que les constituyera un rey, Dios le dijo a su siervo: \u2020\u0153&#8230; no te han desechado a ti, sino a m\u00ed\u00ad me han desechado, para que no reine sobre ellos\u2020\u009d (1Sa 8:7). La verdadera teocracia es la anunciada por el Se\u00f1or Jes\u00fas, que \u2020\u0153vino a Galilea predicando del reino de Dios\u2020\u009d (Mar 1:14). \u2020\u00a2Reino de Dios. Reino de los cielos.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Cristiano<\/b><\/p>\n<p>ver, URIM Y TUMIM, JUECES (Libro), PACTO, MOISES, DEUTERONOMIO, MILENIO, REINO DE DIOS<\/p>\n<p>vet, Josefo acu\u00f1\u00f3 este t\u00e9rmino para definir el gobierno instituido en el Sina\u00ed\u00ad: \u00abNuestro legislador&#8230; orden\u00f3 que nuestro gobierno fuera lo que designar\u00e9 por el expresivo t\u00e9rmino de teocracia: Dios ejerciendo la autoridad\u00bb (Contra Api\u00f3n 2:17). Jehov\u00e1, el cabeza de la naci\u00f3n, se sentaba entre los querubines (Ex. 25:22). Detentaba la autoridad legislativa, ejecutiva y judicial. Hab\u00ed\u00ada dado a conocer al pueblo la Ley fundamental del Estado, y suscitado hombres capaces de gobernar en Su nombre. Hab\u00ed\u00ada jueces que cumpl\u00ed\u00adan la mayor parte de las funciones judiciales, y s\u00f3lo se presentaban directamente ante el Se\u00f1or los problemas de m\u00e1s dif\u00ed\u00adcil resoluci\u00f3n (Ex. 18:19). (V\u00e9ase URIM Y TUMIM.) Dios ejercitaba mediante Mois\u00e9s y por los profetas la autoridad legislativa (Dt. 18:15-19), pero la Ley dada raramente precis\u00f3 modificaciones o adiciones. En cuanto a las funciones ejecutivas, fueron confiadas a caudillos llamados Jueces. Suscitados cuando se hac\u00ed\u00ada sentir su necesidad, estos hombres se mostraban dignos de la confianza del pueblo, y asum\u00ed\u00adan la direcci\u00f3n de los asuntos (v\u00e9ase JUECES). Dios hizo de la obediencia la base del r\u00e9gimen teocr\u00e1tico que propuso a Israel en el Sina\u00ed\u00ad (Ex. 19:4-9). Los ancianos aceptaron esta condici\u00f3n (Ex. 19:7, 8). Jehov\u00e1 hizo resonar el Dec\u00e1logo, la base misma del Pacto, en los o\u00ed\u00addos de los israelitas (Ex. 20:1, 19, 22; Dt. 4:12, 33, 36; 5:4, 22; Ex. 19:9). El pueblo, embargado de temor, pidi\u00f3 que no le fueran dadas directamente las normas que se desprend\u00ed\u00adan de los Diez Mandamientos, sino por medio de Mois\u00e9s (Ex. 20:18-21). El pacto fue ratificado. Mois\u00e9s escribi\u00f3 en un libro todas las palabras de Jehov\u00e1, erigi\u00f3 un altar y doce columnas, orden\u00f3 ofrecer un sacrificio, y esparci\u00f3 la mitad de la sangre de los animales inmolados sobre el altar. Ley\u00f3 el libro del pacto al pueblo, y todos se comprometieron a obedecer a Jehov\u00e1. Mois\u00e9s roci\u00f3 entonces al pueblo con el resto de la sangre, diciendo: \u00abHe aqu\u00ed\u00ad la sangre del pacto que Jehov\u00e1 ha hecho con vosotros sobre todas estas cosas\u00bb (Ex. 24:3-11; v\u00e9ase PACTO). El pacto hab\u00ed\u00ada quedado establecido. El Dec\u00e1logo, ley fundamental del Estado, recibir\u00ed\u00ada en nuestros d\u00ed\u00adas el nombre de \u00abconstituci\u00f3n\u00bb. Era un convenio pasado entre Dios y la comunidad de Israel. Los principios b\u00e1sicos estaban grabados sobre dos tablas de piedra depositadas en el arca. Esta constituci\u00f3n recib\u00ed\u00ada el nombre de \u00abTablas del Pacto\u00bb (Dt. 4:13; 9:9, 11; 1 R. 9:9-21; cfr. Nm. 10:33; Jue. 20:27; 1 S.4:3), o del \u00abtestimonio\u00bb (Ex. 31:18; 32:15, etc.). Las normas que se derivan del Dec\u00e1logo no son nunca contrarias a ellas. Son su aplicaci\u00f3n a la vida cotidiana. Estos estatutos, agrupados ordenadamente, especialmente de diez en diez o de cinco en cinco, forman un c\u00f3digo en el que el t\u00e9rmino \u00abSi\u00bb marca frecuentemente el comienzo de las subdivisiones. Secciones esenciales: (a) Leyes relativas al altar y al culto (Ex. 20:23-26). (b) Leyes salvaguardando los derechos de los hombres: la libertad (Ex. 21:2-11); homicidio voluntario y accidental (Ex. 21:12-32); da\u00f1os causados a la propiedad (Ex. 21:3-22:15). (c) Estatutos relacionados con la conducta individual (Ex. 22: 1-23:9). (d) Ordenanzas concernientes: al a\u00f1o y d\u00ed\u00ada sab\u00e1ticos, a las fiestas, los sacrificios (Ex. 23:10-19). (e) Promesas (Ex. 23:20-33). En cuanto a la fecha, car\u00e1cter y codificaci\u00f3n de estas ordenanzas, v\u00e9ase MOISES. En cuanto a las modificaciones y adiciones posteriores, con vistas a la vida sedentaria en la Tierra Prometida, que precisaba de modificaciones en algunas de las leyes promulgadas para la peregrinaci\u00f3n en el desierto, v\u00e9ase DEUTERONOMIO. Desde la instituci\u00f3n de la teocracia en el Sina\u00ed\u00ad, el pueblo supo que Dios lo gobernaba por medio de Mois\u00e9s, encargado por El para ejercitar los poderes legislativo, judicial y ejecutivo. Ya hab\u00ed\u00ada jueces subalternos que ayudaban a Mois\u00e9s (Ex. 18:21-26). Al final de la peregrinaci\u00f3n en el desierto, los israelitas recibieron la promesa de que Dios seguir\u00ed\u00ada revel\u00e1ndoles Su voluntad (Dt. 18:15-19). Mois\u00e9s les anunci\u00f3 que Dios proveer\u00ed\u00ada para su sucesi\u00f3n, pero que llegar\u00ed\u00ada un d\u00ed\u00ada en que el pueblo mismo pedir\u00ed\u00ada tener un rey como todas las dem\u00e1s naciones (Dt. 17:14-20). El mantenimiento de la teocracia depend\u00ed\u00ada, en efecto, de la actitud de Israel hacia Dios y hacia el pacto. Los israelitas formaban doce tribus ligadas por lazos de sangre, lengua e historia com\u00fan, y la esperanza de disfrutar de la libertad en su propio territorio; todo ello contribu\u00ed\u00ada a unirlos; pero es indiscutible que el hecho de estar agrupados bajo la misma autoridad teocr\u00e1tica, representaba para ellos el m\u00e1s poderoso de los v\u00ed\u00adnculos. Fue a partir de que Jehov\u00e1 dej\u00f3 de reinar sobre ellos de una manera inmediata que se manifestaron las tendencias al cisma (1 S. 10:27; 2 S. 2:8-10; 3:1; 15:10; 17:24; 19:9-10, 41-20:22; 1 R. 12:16-19). En el momento en el que la naci\u00f3n reclam\u00f3 un soberano de entre los suyos, el Se\u00f1or dijo de una manera expresa a Samuel: \u00abNo te han desechado a ti, sino a m\u00ed\u00ad me han desechado, para que no reine sobre ellos\u00bb (1 S. 8:7 cfr. 1 S. 10:19; 12:12). As\u00ed\u00ad acab\u00f3 la verdadera teocracia en Israel. Sin embargo, Dios no abandon\u00f3 al pueblo elegido ni Sus planes con respecto a ellos. Por pura condescendencia, Dios les constituy\u00f3 a Sa\u00fal (1 S. 9:15-17; 10:22-24; 12:13, 22), despu\u00e9s a David (1 S. 16:1, 12-13), el hombre seg\u00fan su coraz\u00f3n (1 S. 13:14). Hubo a continuaci\u00f3n, al menos bajo los mejores reyes, una especie de r\u00e9gimen semiteocr\u00e1tico. Pero no se trataba de nada m\u00e1s que un estado poco satisfactorio y provisional. Mediante sus profetas (incluyendo al mismo David), el Se\u00f1or anunci\u00f3 la venida del Mes\u00ed\u00adas-Rey, que establecer\u00ed\u00ada la perfecta teocracia, en conformidad a su plan eterno (1 S. 25:7, 12-13, 16; Sal. 2; 45:7-8; 72:1-11; Is. 9:5-6; 11:1-10, etc.). El reinado glorioso del Milenio ser\u00e1 la \u00faltima palabra del Se\u00f1or sobre la tierra (Ap. 20:1-10) conduciendo a la manifestaci\u00f3n de su reino eterno en el cielo. (V\u00e9anse MILENIO, REINO DE DIOS.)<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico Ilustrado<\/b><\/p>\n<p>[229]<br \/>\n   Gobierno directo de Dios (Teos, Dios y kratos, gobierno). Pero es evidente que detr\u00e1s del t\u00e9rmino y del concepto, s\u00f3lo hay una manipulaci\u00f3n clerical o un fingimiento religioso. Es decir que son los cl\u00e9rigos, o personas dedicadas al culto en diversas religiones, los que pretenden gobernar en nombre de Dios y seg\u00fan los dict\u00e1menes de la divinidad.<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p>Flavio Josefo fue defensor de una teocracia o gobierno de Dios a trav\u00e9s de los sacerdotes de Jerusal\u00e9n. Ese sistema desapareci\u00f3 tras el 70 d.C. (con la destrucci\u00f3n del templo), quedando s\u00f3lo como recuerdo en la Misn\u00e1, pero pervivi\u00f3 y fue recreado, con los cambios necesarios, en un tipo de cristianismo cesaropapista. Por eso resulta ilustrativo evocar las palabras de F. Josefo, quien, despu\u00e9s de haber hablado de los tres sistemas de gobierno usuales en el mundo griego (monarqu\u00ed\u00ada, oligarqu\u00ed\u00ada y democracia), a\u00f1ade: \u00abNuestro legislador [Mois\u00e9s] no atendi\u00f3 a ninguna de estas formas de gobierno, sino que dio a luz el Estado teocr\u00e1tico, como se le podr\u00ed\u00ada llamar&#8230;, que consiste en atribuir a Dios la autoridad y el poder&#8230; \u00bfQu\u00e9 ley podr\u00ed\u00ada ser m\u00e1s hermosa y m\u00e1s justa que la que atribuye a Dios el gobierno de todo, la que encomienda a los sacerdotes administrar los asuntos m\u00e1s importantes en inter\u00e9s p\u00fablico y la que conf\u00ed\u00ada al Sumo Sacerdote, a su vez, la direcci\u00f3n de los dem\u00e1s sacerdotes&#8230;? Los sacerdotes quedaron encargados de vigilar a todos, de dirimir las controversias y de castigar a los condenados&#8230; La legislaci\u00f3n de Mois\u00e9s prescribe un \u00fanico templo para un \u00fanico Dios&#8230; Los sacerdotes han de servirle continuamente [a Dios], A \u00e9stos los ha de presidir siempre quien les precede por su linaje\u00bb (Contra Api\u00f3n, XVI, 165; XXI, 185-187; XXIII, 192-194, Alianza,  Madrid 1987). Los jud\u00ed\u00ados rab\u00ed\u00adnicos hubieran aceptado simb\u00f3licamente esta visi\u00f3n de la teocracia, pero a\u00f1adiendo que no pod\u00ed\u00ada ni deb\u00ed\u00ada aplicarse en su tiempo, pues templo y sacerdotes hab\u00ed\u00adan perdido su funci\u00f3n, de tal forma que el \u00abpoder de Dios\u00bb se reflejaba en la interpretaci\u00f3n y adaptaci\u00f3n rab\u00ed\u00adnica de la Biblia y de las tradiciones legales. Por el contrario, los cristianos, m\u00e1s partidarios de una Iglesia fuerte, han aplicado casi literalmente ese esquema, en un proceso que culmin\u00f3 en la reforma gregoriana (siglo XI d.C.) y que ha llegado hasta la actualidad, aunque s\u00f3lo en un plano religioso, no pol\u00ed\u00adtico, all\u00ed\u00ad donde se dice, apoy\u00e1ndose en Mt 16,17-19, que Cristo ha concedido a Pedro y a sus sucesores el poder supremo del Sumo Sacerdocio, conforme a una visi\u00f3n jer\u00e1rquica y sacrificial, es decir, teocr\u00e1tica, de la sociedad.<\/p>\n<p>PIKAZA, Javier, Diccionario de la Biblia. Historia y Palabra, Verbo Divino, Navarra 2007<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Historia y Palabra<\/b><\/p>\n<p><p style=\"text-align: justify;\">La palabra se deriva del griego <em>zeos<\/em>, \u00abDios\u00bb, y <em>kratein<\/em>, \u00abgobernar\u00bb. Por lo tanto indica el gobierno de Dios. Parece que fue Josefo quien acu\u00f1\u00f3 la palabra, seg\u00fan Thackeray, y le dio una connotaci\u00f3n pol\u00edtica (<em>Contra Apion<\/em> II, 165). Pero la idea se remonta al AT (Ex. 19:4\u20139; Dt. 33:4, 5). La ley del rey (Dt. 17:14\u201320) reconoce el control \u00faltimo de Dios el Se\u00f1or. La tendencia de Sa\u00fal era antiteocr\u00e1tica, pero la de David fue teocr\u00e1tica y a \u00e9l le fue dada la promesa del gran Hijo de David (2 S. 7:13\u201316).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aunque el sentido pol\u00edtico es esencial en la palabra teocracia, de acuerdo a la idea de Josefo, tambi\u00e9n encierra una idea m\u00e1s amplia incluyendo cada esfera y relaci\u00f3n de vida gobernados en el AT por la contempor\u00e1nea y continua revelaci\u00f3n especial de Dios. Los veh\u00edculos humanos usados para capacitar a Israel de modo que \u00e9ste cumpliera con la ley de Jehov\u00e1, incluyeron no \u00fanicamente reyes, sino una sucesi\u00f3n de profetas como Mois\u00e9s (Dt. 18:14, 15). Se inclu\u00eda tambi\u00e9n a los sacerdotes y levitas, a quienes Dios les dio el deber de presentar sacrificios t\u00edpicos redentivos delante del Se\u00f1or, mirando a la sangre derramada de Cristo, y el deber de ense\u00f1ar al pueblo la ley moral, los estatutos, juicios, historia sagrada, profec\u00eda y poes\u00eda del AT.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">BIBLIOGRAF\u00cdA<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">M.G. Kyle, <em>The Problem of the Pentateuch<\/em>, chap. I; M.J. Wyngaarden, <em>The Future of the Kingdom<\/em>, chap. III.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Martin J. Wyngaarden<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><\/a>Harrison, E. F., Bromiley, G. W., &amp; Henry, C. F. H. (2006). <em>Diccionario de Teologi\u0301a<\/em> (596). Grand Rapids, MI: Libros Desafi\u0301o.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Teolog\u00eda<\/b><\/p>\n<p><p style=\"text-align: justify\">Forma de gobierno civil en la que el propio Dios es reconocido como jefe. Las leyes de la comunidad son los mandamientos de Dios, y son promulgadas y expuestas por los representantes acreditado de la Deidad invisible, real o supuesta \u2013 generalmente el clero. As\u00ed, en una teocracia c\u00edvica las tareas y funciones forman parte de la religi\u00f3n, lo que implica la absorci\u00f3n del Estado por la Iglesia o al menos la supremac\u00eda de esta \u00faltima sobre el Estado.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La utilizaci\u00f3n m\u00e1s antigua registrada del t\u00e9rmino \u201cteocracia\u201d se encuentra en Josefo, quien aparentemente la acu\u00f1a al explicar a los lectores gentiles la organizaci\u00f3n de la comunidad jud\u00eda de su \u00e9poca. Al contraponer \u00e9sta con otras formas de gobierno \u2013 monarqu\u00edas, oligarqu\u00edas y rep\u00fablicas \u2013 a\u00f1ade: \u201cNuestro legislador [Mois\u00e9s] no tuvo en cuenta ninguna de estas formas, sino que orden\u00f3 nuestro gobierno a lo que, con expresi\u00f3n forzada, puede llamarse una teocracia [theokratian], al atribuir el poder y la autoridad a Dios, y persuadir a todo el pueblo de que lo tuviera en cuenta como autor de todas las cosas buenas\u201d(Contra Api\u00f3n, libro II,16). En relaci\u00f3n con esto Josefo se introduce en una larga y prolija discusi\u00f3n del t\u00f3pico, pero todo el pasaje es instructivo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Hasta qu\u00e9 punto se realizaron los ideales de la teocracia mosaica en la historia del Pueblo Elegido es asunto de controversia. Muchos eminentes eruditos se inclinan a restringir su dominio casi exclusivamente al periodo posterior al exilio, cuando incuestionablemente el gobierno hierocr\u00e1tico y las ordenanzas del C\u00f3digo sacerdotal fueron llevadas a efecto m\u00e1s plenamente que en ninguna de las \u00e9pocas precedentes. Sea como fuere, y renunciando a la discusi\u00f3n cr\u00edtica de los escritos del Antiguo Testamento con los que la soluci\u00f3n de la cuesti\u00f3n est\u00e1 \u00edntimamente relacionada, se puede llamar la atenci\u00f3n al hecho de que la creencia en el gobierno teocr\u00e1tico de las naciones y tribus es, en forma m\u00e1s o menos vulgar, caracter\u00edstica del fondo com\u00fan de las ideas religiosas sem\u00edticas. Las diversas deidades eran consideradas como teniendo una jurisdicci\u00f3n territorial, combatiendo por sus respectivos pueblos y defendiendo los territorios en que moraban. Esto se prueba ampliamente por los registros hist\u00f3ricos y religiosos existentes de los asirios y los babilonios, y la misma idea encuentra ocasional expresi\u00f3n en el propio Antiguo Testamento(ver, por ejemplo, Jueces 11, 23 y ss.; 1 Samuel 26,19; Ruth 1 15-16, etc.). En un pasaje del Libro de los Jueces, se representa a Gede\u00f3n rechazando la realeza que el pueblo le ofrece tras su victoria sobre los madianitas, en t\u00e9rminos que implican que el establecimiento de una monarqu\u00eda permanente supondr\u00eda una deslealtad para con el gobierno de Yahv\u00e9. \u201cNo ser\u00e9 yo el que reine sobre vosotros, ni mi hijo; el Se\u00f1or reinar\u00e1 sobre vosotros\u201d (Jueces 8, 23). M\u00e1s expl\u00edcita y contundente expresi\u00f3n se da a la misma opini\u00f3n en el Primer Libro de los Reyes en relaci\u00f3n con la apelaci\u00f3n del pueblo al anciano profeta Samuel de que constituya un rey para ellos a la manera de las dem\u00e1s naciones. La petici\u00f3n disgusta a Samuel y al propio Se\u00f1or, que ordena al profeta que acceda a los deseos del pueblo que puede ser castigado por el rechazo de su reino. \u201cY el Se\u00f1or dijo a Samuel: Haz caso a todo lo que el pueblo te dice. Porque no te han rechazado a ti, me han rechazado a m\u00ed, para que no reine sobre ellos\u201d (1 Samuel  8,7). De nuevo en el cap\u00edtulo 12, Samuel, en su discurso final al pueblo, le reprocha en t\u00e9rminos similares: \u201c me hab\u00e9is dicho: No, que reine un rey sobre nosotros, siendo as\u00ed que el Se\u00f1or vuestro Dios era vuestro rey\u201d. Y a la llamada del profeta el Se\u00f1or env\u00eda el trueno y la lluvia como signo de su disgusto, \u201cy reconocer\u00e9is y ver\u00e9is el gran mal que hab\u00e9is hecho a los ojos del Se\u00f1or, al pedir un rey para vosotros\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La relaci\u00f3n de estos pasajes con la instituci\u00f3n hist\u00f3rica de la teocracia var\u00eda en la estimaci\u00f3n de diversos eruditos seg\u00fan la fecha que los mismos asignan a las fuentes a que pertenecen los pasajes. Wellhausen y su escuela, principalmente sobre bases a priori, los consideran un retoque del periodo posterior al exilio, pero es mucho m\u00e1s probable que formen parte de una tradici\u00f3n mucho m\u00e1s antigua e indiquen que una creencia en la realeza del Se\u00f1or sobre el Pueblo Elegido exist\u00eda antes del establecimiento de una monarqu\u00eda terrenal. Al mismo tiempo, no hay suficiente garant\u00eda como para suponer por la autoridad de estos textos que el gobierno teocr\u00e1tico en Israel acab\u00f3 con la inauguraci\u00f3n de la monarqu\u00eda, como es evidente en la narraci\u00f3n del pacto del Se\u00f1or con el rey David y su descendencia (2 Samuel 7, 1-17).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Seg\u00fan los t\u00e9rminos de este pacto, el monarca terrenal contin\u00faa bajo el control del Rey celestial, y es constituido como su delegado y representante. Y esta dependencia directa del rey respecto del Se\u00f1or en cuanto a sabidur\u00eda y gu\u00eda es dada por supuesta en todos los datos hist\u00f3ricos de la monarqu\u00eda hebrea. La prueba suprema del merecimiento de cualquier rey para ocupar su elevada posici\u00f3n es su fidelidad al Se\u00f1or y a la ley revelada por \u00c9ste. Los libros hist\u00f3ricos y a\u00fan m\u00e1s los escritos de los profetas, proclaman la constante creencia de que Dios ejerc\u00eda un gobierno especial y eficiente sobre Israel mediante sus bendiciones, castigos y rescates. En el periodo posterior al exilio el gobierno hierocr\u00e1tico se convirti\u00f3 en el rasgo dominante de la teocracia jud\u00eda, y pese a sus limitaciones y perversiones, prepar\u00f3, de acuerdo con los designios de una sabia Providencia, el camino para el Nuevo Orden \u2013 el Reino de los Cielos tan a menudo mencionado en los Evangelios.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n<b>Bibliograf\u00eda<\/b>:  VIGOUROUX, Dictionnaire de la Bible, s.v.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><b>Fuente<\/b>: Driscoll, James F. \u00abTheocracy.\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 14. New York: Robert Appleton Company, 1912.<br \/>\n<br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/14568a.htm\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Traducido por Francisco V\u00e1zquez\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un gobierno en el cual Dios mismo es el soberano. El mejor y tal vez el \u00fanico ejemplo entre las naciones es Israel, desde el tiempo en que Dios la redimi\u00f3 del poder de fara\u00f3n secando el mar Rojo (Exo 15:13; Exo 19:5-6) y le dio la ley en el monte Sina\u00ed\u00ad, hasta el tiempo &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/teocracia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abTEOCRACIA\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-6685","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6685","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6685"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6685\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6685"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6685"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6685"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}