{"id":6819,"date":"2016-02-05T03:41:37","date_gmt":"2016-02-05T08:41:37","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/adopcionismo\/"},"modified":"2016-02-05T03:41:37","modified_gmt":"2016-02-05T08:41:37","slug":"adopcionismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/adopcionismo\/","title":{"rendered":"ADOPCIONISMO"},"content":{"rendered":"<p>Forma primitiva de cristolog\u00ed\u00ada. Debe distinguirse del \u00c2\u00ae ADOPCIANISMO pese a elementos comunes. El adopcionismo pudo ser la forma de entender la relaci\u00f3n Cristo-Dios entre algunos judeocristianos que consideraban a Jes\u00fas como un hombre al que el Padre hizo \u00abSe\u00f1or\u00bb y \u00abDios\u00bb, con lo que intentaban mantenerse dentro de la ortodoxia jud\u00ed\u00ada. Los \u00c2\u00ae EBIONITAS fueron uno de los primeros grupos adopcionistas.<br \/>\nDebe distinguirse entre estos adopcionistas y otras interpretaciones similares que algunos eruditos modernos atribuyen a los nestorianos y antioque\u00f1os, y a te\u00f3logos como Pablo de Samosata, Teodoro de Mopsuestia y Hermas; todo lo cual es discutible.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Religiones Denominaciones y Sectas<\/b><\/p>\n<p>[249]<\/p>\n<p>     Herej\u00ed\u00ada de los primeros tiempos cristianos que identificaba a Jes\u00fas como \u00abhijo adoptivo\u00bb, no \u00abhijo natural\u00bb, de Dios.<\/p>\n<p>    En el fondo era una reticencia a sumir que Jes\u00fas era el Verbo divino encarnado. Los adopcionistas le proclamaban simple hombre, en el cual se hab\u00ed\u00ada aposentado la divinidad. Era hombre adoptado como hijo, no hijo real de su misma naturaleza. Implicaba un rechazo de la uni\u00f3n hipost\u00e1tica o personal.<\/p>\n<p>    Fue rechazado por el Papa Adriano I (772-795) en su carta \u00abInstitutio universali\u00bb, del 785, dirigida a los Obispos de Espa\u00f1a, por otra, \u00abSi tamen licet\u00bb, del 793, y luego por los Concilios de Francfort del 794, y de Friul del 796. (Denz. 299, 309, 311 y 314). (Ver Jes\u00fas; ver Encarnaci\u00f3n; ver Divinidad)<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p>La herej\u00ed\u00ada trinitaria monarquiana (o monarquianismo), que se difundi\u00f3 en los ss. II y III y que consist\u00ed\u00ada en negar a las tres p\u00e9rsonas divinas una existencia propia y distinta en aras de un monote\u00ed\u00adsmo radical, tiene sus or\u00ed\u00adgenes en el judeocristianismo heterodoxo. Este error doctrinal tuvo una doble conformaci\u00f3n: modalista (Dios se manifiesta de tres \u2020\u0153modos\u2020\u009d diversos) y adopcionista. Seg\u00fan el monarquianismo adopcionista o adopcionismo, Cristo ser\u00ed\u00ada -seg\u00fan las diversas orientaciones- un \u00e1ngel o un simple hombre, adoptado por Dios y elevado al rango de Hijo de Dios en el bautismo, o bien &#8211; seg\u00fan otros &#8211; en la resurrecci\u00f3n. La versi\u00f3n m\u00e1s antigua del adopcionismo parece ser la que se expresa en la Engelchristologie (\u00e1ngel adoptado por Dios como Cristo, Hijo de Dios).<\/p>\n<p>       La otra forma de adopcionismo, que consiste en la adopci\u00f3n libre por parte de Dios de un simple hombre, encontr\u00f3 un promotor en Teodoto de Bizancio, llamado \u00abel curtidor de cuero\u2020\u009d, que a finales del s. II difundi\u00f3 esta doctrina en Roma. Seg\u00fan escribe Hip\u00f3lito sobre el pensamiento de Teodoto: \u00abJes\u00fas es un hombre, nacido de una virgen por designio del Padre, que vivi\u00f3 como todos los hombres y fue sumamente temeroso de Dios; m\u00e1s tarde, en el bautismo, lo asumi\u00f3 Cristo bajando de lo alto en forma de paloma; por eso los poderes no hab\u00ed\u00adan actuado en \u00e9l hasta que el Esp\u00ed\u00adritu &#8211; que Teodoto llama Cristo &#8211; descendi\u00f3 y se manifest\u00f3 en \u00e9l. Algunos no quieren admitir que se hiciera Dios a trav\u00e9s de la bajada del Esp\u00ed\u00adritu, mientras que otros lo admiten despu\u00e9s de la resurrecci\u00f3n de entre los muertos\u2020\u009d (Elenchus, VII, 35).<\/p>\n<p>       Teodoto fue excomulgado por el papa V\u00ed\u00adctor (186-198). Pero el grupo que se le hab\u00ed\u00ada juntado sigui\u00f3 difundiendo el pensamiento adopcionista, sobre todo por obra de otro Teodoto llamado \u00abel banquero\u2020\u009d, Asclepiodoto y Artem\u00f3n o Artemas. En tiempos de este \u00faltimo, a mediados del s. III, el adopcionismo empez\u00f3 a arrogarse ciertos or\u00ed\u00adgenes \u00abapost\u00f3licos\u2020\u009d. que refut\u00f3 f\u00e1cilmente Hip\u00f3lito (Contra Artemonem, seu parvus labyrinthuS, en Eusebio, Hist. ecl., 7, 27-30).<\/p>\n<p>       Aparecieron otras formas posteriores de adopcionismo en Pablo de Samosata (por el 260-270), en Fotino de Sirmio (mitad del s. 1V) y en Marcelo, obispo de Ancira (t por el 375), cuyo monarquianismo adopcionista se adapt\u00f3 a las exigencias de la controversia arriana.<\/p>\n<p>       L. Padovese<\/p>\n<p>Bibl.: J N. D. Kelly Earlv Christian Doctrines, Londres 1958, 115-1&#8217;19.158-160; M. Simonetti, Adopcionistas, en DPAC, 1, 31; A. Orbe, Introducci\u00f3n a la teolog\u00ed\u00ada de loS 55. II y III, S\u00ed\u00adgueme, Salamanca 1988.<\/p>\n<p>PACOMIO, Luciano [et al.], Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico, Verbo Divino, Navarra, 1995<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico<\/b><\/p>\n<p><p style=\"text-align: justify;\">El adopcionismo fue uno de los errores cristol\u00f3gicos que se levantaron en la \u00faltima parte del segundo siglo. Seg\u00fan este punto de vista, Cristo fue originalmente un hombre que, por un decreto especial de Dios, naci\u00f3 de una virgen y que, habiendo sido probado del todo, recibi\u00f3 poderes sobrenaturales que el Esp\u00edritu Santo le comunic\u00f3 en su bautismo. A causa de su car\u00e1cter sin m\u00e1cula y sus hechos notables, le fue dado como recompensa el ser levantado de los muertos y adoptado a la esfera de la deidad. De esta forma, \u00e9l fue un hombre que lleg\u00f3 a ser Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta doctrina fue un tosco intento para explicar las dos naturalezas de Cristo a aquellos que del paganismo ingresaban a la iglesia cristiana. Esta doctrina trataba de hacer espacio tanto para la carrera humana de Cristo como para los poderes milagrosos y los atributos divinos que el NT le atribu\u00eda. La tendencia de esta posici\u00f3n estaba dirigida hacia el nestorianismo, el cual tambi\u00e9n ense\u00f1aba una separaci\u00f3n anormal entre la naturaleza divina y humana en Cristo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El m\u00e1s sobresaliente defensor del adopcionismo en la antigua iglesia fue Teodoto de Bizancio, aunque parece que la doctrina estaba centrada en Roma. Teodoto fue excomulgado por el Papa V\u00edctor (190\u2013198 d.C.), y el adopcionismo fue condenado como una herej\u00eda. M\u00e1s tarde revivi\u00f3 en Espa\u00f1a casi al finalizar el siglo octavo, y esa vez se propuso la intenci\u00f3n de hacer m\u00e1s aceptable la doctrina de Cristo a los mahometanos, quienes hac\u00edan un fuerte \u00e9nfasis en la unidad de Dios. Pero fue condenado de nuevo en Roma en el 800 d.C., despu\u00e9s de lo cual desapareci\u00f3 gradualmente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">BIBLIOGRAF\u00cdA<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A.E.J. Rawlinson, <em>The New Testament Doctrine of Christ<\/em>, pp. 265\u2013269; <a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">CDE<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Loraine Boettner<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\"><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">CDE <\/a><em>Century Dictionary and Encyclopaedia<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\"><\/a>Harrison, E. F., Bromiley, G. W., &amp; Henry, C. F. H. (2006). <em>Diccionario de Teologi\u0301a<\/em> (13). Grand Rapids, MI: Libros Desafi\u0301o.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Teolog\u00eda<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\nEn un sentido amplio, el Adopcionismo es una teor\u00eda cristol\u00f3gica seg\u00fan la cual Cristo, como hombre, es el hijo adoptivo de Dios y el significado preciso de la palabra var\u00eda con los sucesivos estadios  y defensores de la teor\u00eda. Sint\u00e9ticamente,  hay (1) el Adopcionismo de Elipando y F\u00e9lix del siglo octavo, (2) el Neo-adopcionismo de Aberlardo en el siglo trece y (3) el adopcionismo de algunos te\u00f3logos del siglo catorce en adelante\n<\/p>\n<h3>(1) Adopcionismo de Elipando y F\u00e9lix en el siglo octavo.<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este es el adopcionismo original y afirma una doble cualidad de hijo en Cristo: una por generaci\u00f3n y naturaleza y la otra por adopci\u00f3n y gracia. Cristo como Dios, es desde luego el Hijo de Dios por generaci\u00f3n y naturaleza, pero Cristo como hombre es Hijo de Dios s\u00f3lo por adopci\u00f3n y gracia. De ah\u00ed que  \u00abCristo el hombre\u00bb es el hijo adoptivo y no natural de Dios. Esta es la teor\u00eda defendida a finales del siglo octavo por Elipando, arzobispo de Toledo, que entonces estaba bajo dominio mahometano y por F\u00e9lix, obispo de Urgel, entonces bajo dominio franco.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El origen de este  Hispanicus error, como  se le llam\u00f3, es oscuro. El nestorianismo hab\u00eda sido decididamente una herej\u00eda oriental y sorprende ver un brote en la parte m\u00e1s alejada de la Iglesia occidental y tanto tiempo despu\u00e9s de que la herej\u00eda paterna hab\u00eda  sido ya enterrada en su pa\u00eds natal, aunque conviene notar que el adopcionismo comenz\u00f3 en la parte de Espa\u00f1a donde el islamismo dominaba y donde la colonia nestoriana hab\u00eda encontrado refugio durante a\u00f1os La influencia combinada de Nestorianismo e Islamismo hab\u00eda sin duda adormecido el sentido cat\u00f3lico de Elipando. Entonces aparece un tal Migetius, predicando una laxa  doctrina que defend\u00eda, entre otros errores, que la segunda persona de la Sant\u00edsima Trinidad no exist\u00eda antes de la Encarnaci\u00f3n. Para mejor combatir este error, Elipando traz\u00f3 una l\u00ednea tajante entre  Jes\u00fas como Dios y Jes\u00fas como hombre, siendo el primero el natural  y el segundo meramente hijo adoptivo de Dios. Este rebrote de Nestorianismo levant\u00f3 una tormenta de protestas entre los cat\u00f3licos, dirigidos por Beato, abad de Li\u00e9bana y por Eterio, obispo de Osma. Para mantener su posici\u00f3n, Elipando logr\u00f3 atraerse a F\u00e9lix de Urgel, conocido por su sapiencia y versatilidad de mente que entr\u00f3 sin pens\u00e1rselo dos veces en la controversia, demostrando ser un fuerte aliado de Elipando y hasta el l\u00edder del nuevo movimiento que se llam\u00f3 \u00abHaeresis Feliciana\u00bb. Mientras Elipando pon\u00eda su indomable voluntad al servicio del Adopcionismo, F\u00e9lix pon\u00eda su ciencia y su fe p\u00fanica. Citaba innumerables textos de la escritura. Encontraba en la literatura patr\u00edstica y la liturgia moz\u00e1rabe expresiones tales como adoptio, homo adoptivus, ouios thetos, aplicados supuestamente a la Encarnaci\u00f3n de Jesucristo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No rechazaba la ayuda de dial\u00e9cticos subrayando con sutileza que el ep\u00edteto \u201cHijo Natural de Dios\u201d no se pod\u00eda predicar del hombre Jes\u00fas, que fue concebido por generaci\u00f3n temporal, que era inferior al Padre, que no estaba especialmente relacionado no especialmente con el padre sino con la Trinidad y las relaciones hubieran permanecido inalteradas si el Padre o el Esp\u00edritu Santo se hubieran encarnado en vez de el Hijo. La obstinaci\u00f3n de Elipando y la adaptabilidad de F\u00e9lix fueron apenas la causa parcial del \u00e9xito temporal del Adopcionismo. Si ese fruto del Nestorianismo tuvo influencia en Espa\u00f1a durante casi dos d\u00e9cadas y hasta comenz\u00f3 a extenderse por el sur de Francia,  se debe al Islam que anul\u00f3 completamente el control de Roma  sobre la mayor parte de Espa\u00f1a y a que Carlomagno adopt\u00f3 una postura excesivamente conciliadora, a pesar de su total lealtad  a la fe romana, pero que no pod\u00eda enajenar pol\u00edticamente provincias compradas a tan alto precio.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De los dos heresiarcas, Elipando muri\u00f3 en el error y F\u00e9lix, tras muchas retractaciones poco sinceras fue colocado bajo la vigilancia de Leidrad de Lyon y acab\u00f3 dando se\u00f1ales de una conversi\u00f3n genuina. Su muerte hubiera pasado como la de un arrepentido si Agobar, el sucesor de Leidrad no hubiera encontrado entre sus papeles una retractaci\u00f3n definitiva de todos sus anteriores retractaciones. El Adopcionismo no sobrevivi\u00f3 mucho tiempo a sus autores. Lo que Carlomagno no pudo por la diplomacia ni por los s\u00ednodos (Narbona 788; Ratisbona 792; Frankfort, 794; Aix-la-Chapelle, 799) lo consigui\u00f3 gracias a los servicios de misioneros como S. Benito de Aniano que inform\u00f3 hacia el 800 de la conversi\u00f3n de 20.000 cl\u00e9rigos y laicos; y gracias a sabios como Alcuino, cuyos tratados \u00abAdv. Elipandum Toletanum\u00bb y \u00abContra Felicem Urgellensem\u00bb dar\u00e1n para siempre cr\u00e9dito al conocimiento cristiano.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La condena oficial del Adopcionismo se encuentra (1) en las dos cartas del papa Adriano , una a los obispos de Espa\u00f1a, 785, y la otra a Carlomagno, 794; (2) en los decretos del concilio de Frankfort (794) reunido por Carlomagno, ciertamente, pero \u201ccon la completa aprobaci\u00f3n apost\u00f3lica\u201d y presidido por el legado de Roma, por lo que es un synodus universalis, seg\u00fan las expresiones de los cronistas contempor\u00e1neos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En esos documentos se afirma claramente la filiaci\u00f3n divina natural de Jes\u00fas tambi\u00e9n como hombre y su filiaci\u00f3n adoptiva, al menos en lo que excluye la natural, es rechazada como her\u00e9tica. Algunos escritores, principalmente protestantes, han tratado de borrar del Adopcionismo toda mancha de la herej\u00eda nestoriana, pero no parece que hayan entendido el significado de la definici\u00f3n de la Iglesia, puesto que la cualidad de hijo es un atributo  de la persona y no de la naturaleza, concebir dos hijos es concebir dos personas en Cristo, el mismo error del Nestorianismo. Alcuino expresa la mente de la Iglesia exactamente al decir:\u201dDe la misma manera que la impiedad nestoriana dividi\u00f3 a Cristo en dos personas por raz\u00f3n de las dos naturalezas, as\u00ed vuestra ignorante temeridad Lo dividi\u00f3 en dos hijos, uno natural y otro adoptivo\u201d (Contra Felicem, I, P. L. CI, Col. 136).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con respecto a los argumentos aducidos por F\u00e9lix en apoyo de su teor\u00eda, debe notarse, brevemente que (1) textos de la Escritura como Juan, xiv, 28, fueron ya explicados en tiempos de la controversia arriana y otros como Rom., viii, 29 se refieren a nuestra adopci\u00f3n no a la de Jes\u00fas. En ninguna parte de la Biblia se dice de Cristo \u201chijo adoptado de Dios\u201d; m\u00e1s a\u00fan, la Escritura atribuye el hombre Cristo todos los predicados que pertenecen  al Hijo Eterno (cf. Juan 1:18; 3:16; Rom. 8:32). (2) La expresi\u00f3n adoptare, adoptio, usada por algunos Padres tiene como objeto la humanidad sagrada, no la `persona de Cristo; la naturaleza humana, no Cristo, se dice que ha sido adoptada o asumida por el Verbo. Las expresiones concretas del Misal Moz\u00e1rabe, Homo adoptatus, o la de algunos Padres Griegos ouios thetos, o no se aplica a Cristo o es un ejemplo del uso no infrecuente en los primeros a\u00f1os de lo concreto por lo abstracto. (3) los argumentos dial\u00e9cticos de F\u00e9lix dejan de tener significado en el momento que se entiende claramente que, como dice Sto. Tom\u00e1s, \u201cla filiaci\u00f3n propiamente pertenece a la persona\u201d. Cristo, Hijo de Dios, por su generaci\u00f3n eterna, permanece Hijo de Dios, a\u00fan despu\u00e9s de que el Verbo ha asumido y ha unido sustancialmente a Si mismo la sagrada Humanidad; la Encarnaci\u00f3n  no quita de Filiaci\u00f3n de la misma manera que no lo hace de la personalidad eterna del Verbo (ver NESTORIANISMO)\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<h3>2) Neo-Adopcionismo de Abelardo en el siglo doce<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">La herej\u00eda espa\u00f1ola dej\u00f3 poco rastro en la Edad Media. Es dudoso que los errores cristol\u00f3gicos de Abelardo puedan remontarse ella. Parecen m\u00e1s la consecuencia l\u00f3gica de una construcci\u00f3n equivocada sobre la uni\u00f3n hipost\u00e1tica. Abelardo comenz\u00f3 a cuestionar la verdad de tales expresiones como \u201cCristo es Dios\u201d, \u201cCristo es hombre\u201d. Detr\u00e1s de lo que parecer\u00eda ser una mera logomaquia hay realmente, en la mente de Abelardo, un error fundamental. El entend\u00eda la uni\u00f3n hipost\u00e1tica como la fusi\u00f3n de dos naturalezas, la divina y la humana. Y para que esa fusi\u00f3n no se convirtiera en confusi\u00f3n hizo de la sagrada Humanidad el h\u00e1bito externo  e instrumento del Verbo y as\u00ed neg\u00f3 la realidad sustancial del \u201chombre Cristo\u201d &#8211;\u00abChristus ut homo non est aliquid sed dici potest alicuius modi.\u00bb Es evidente que en semejante teor\u00eda el hombre Cristo no pod\u00eda ser llamado el verdadero Hijo de Dios. \u00bfEra un hijo adoptivo de Dios? Personalmente rechazaba toda relaci\u00f3n con los Adopcionistas, de la misma manera que ellos rechazaban la idea misma de su afiliaci\u00f3n a la herej\u00eda nestoriana. Pero una vez que la teor\u00eda de Abelardo se extendi\u00f3 m\u00e1s all\u00e1 de Francia, a Italia, Alemania y hasta Oriente, los disc\u00edpulos eran menos cautelosos que su maestro. Luitolph defend\u00eda en Roma que la siguiente proposici\u00f3n: \u201cCristo, como hombre, es el hijo natural de hombre e hijo adoptivo de Dios\u201d; y Folmar, en Alemania, llev\u00f3 su err\u00f3nea postura hasta las consecuencias m\u00e1s extremas negando a Cristo como hombre el derecho de adoraci\u00f3n. El Neo-adopcionismo de Abelardo fue condenado, al menos en sus principios m\u00e1s fundamentales, por Alejandro III en un documento de  1177: \u201cProhibimos bajo pena de anatema que nadie  en el futuro se atreva a afirmar que Cristo como hombre no es una realidad sustancial (non esse aliquid) porque como es verdaderamente Dios, as\u00ed es verdaderamente hombre\u201d. La refutaci\u00f3n de esta nueva forma de Puesto que el Adopcionismo descansa completamente en la interpretaci\u00f3n de la uni\u00f3n hipost\u00e1tica, se encontrar\u00e1 en el tratamiento de esa palabra ( Ver UNION HIPOSTATICA)\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<h3>(3) Adopcionismo cualificado de te\u00f3logos posteriores<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las formulas \u201chijo natural de Dios\u201d, hijo adoptado de Dios\u201d fueron de Nuevo sometidas un detenido examen por te\u00f3logos como Duns Scotus (1300); Durando de S. Porciano (1320); V\u00e1zquez (1604); Francisco Su\u00e1rez (1617). Tofos ellos admit\u00edan la doctrina de Frankfort y confesaban que Jes\u00fas como hombre era el hijo natural y no meramente adoptivo de Dios. Pero adem\u00e1s de esa filiaci\u00f3n natural que se apoya en la uni\u00f3n hipost\u00e1tica, pensaron que hab\u00eda espacio para una segunda filiaci\u00f3n, apoyada en la gracia, la gracia de la uni\u00f3n (gratia unionis). No estaban de acuerdo, sin embargo en calificar esa segunda filiaci\u00f3n. Algunos la llaman adoptiva, por su analog\u00eda con nuestra adopci\u00f3n sobrenatural. Otros, temiendo que las implicaciones de la palabra adopci\u00f3n  hicieran a Jes\u00fas algo extra\u00f1o y distinto a Dios prefer\u00edan llamarla natural. Ninguna de estas teor\u00edas va contraen dogma definido y sin embargo puesto que la filiaci\u00f3n es un atributo de  la persona hay peligro de multiplicar las personas multiplicando las filiaciones de Cristo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una segunda filiaci\u00f3n natural no es inteligible. Una segunda filiaci\u00f3n adoptiva no evita suficientemente la connotaci\u00f3n de adopci\u00f3n como se defini\u00f3 en el Concilio de Frankfort. \u201cllamamos adoptivo a aquel que es extra\u00f1o al adoptador\u201d. El error com\u00fan de estas nuevas teor\u00edas, error ya cometido por los antiguos Adopcionistas y por Abelardo est\u00e1 en la suposici\u00f3n de que la gracia de la uni\u00f3n en Cristo, no siendo menos fruct\u00edfera que la gracia habitual en el hombre, deber\u00eda  tener un efecto similar, i.e., filiaci\u00f3n. No es menos fruct\u00edfero y sin embargo no puede tener el mismo efecto en El que en nosotros, porque a El se le dijo: \u201cTu eres mi Hijo, hoy te he engendrado\u201d (Hebreos 1:5); y a nosotros: \u201cEstabais lejos\u201d (Efesios 2:13).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nJ.F. Sollier.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nTranscrito por Bob Knippenberg.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nTraducido por Pedro Royo\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">The Catholic Encyclopedia, Volume I. Published 1907. New York: Robert Appleton Company. Nihil Obstat, March 1, 1907. Remy Lafort, S.T.D., Censor. Imprimatur. +John Cardinal Farley, Archbishop of New York<br \/>\nCopyright \u00a9 2007 by Kevin Knight. All rights reserved.\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Forma primitiva de cristolog\u00ed\u00ada. Debe distinguirse del \u00c2\u00ae ADOPCIANISMO pese a elementos comunes. El adopcionismo pudo ser la forma de entender la relaci\u00f3n Cristo-Dios entre algunos judeocristianos que consideraban a Jes\u00fas como un hombre al que el Padre hizo \u00abSe\u00f1or\u00bb y \u00abDios\u00bb, con lo que intentaban mantenerse dentro de la ortodoxia jud\u00ed\u00ada. Los \u00c2\u00ae EBIONITAS &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/adopcionismo\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abADOPCIONISMO\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-6819","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6819","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6819"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6819\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6819"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6819"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6819"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}