{"id":682,"date":"2016-02-04T22:26:49","date_gmt":"2016-02-05T03:26:49","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/adivinacion\/"},"modified":"2016-02-04T22:26:49","modified_gmt":"2016-02-05T03:26:49","slug":"adivinacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/adivinacion\/","title":{"rendered":"ADIVINACION"},"content":{"rendered":"<p>v. Encantamiento, Hechicer\u00eda<br \/>\nNum 22:7 fueron .. con las d\u00e1divas de a en su<br \/>\nNum 23:23 no hay ag\u00fcero, ni a contra Israel<br \/>\nDeu 18:10 ni quien practique a, ni agorero, ni<br \/>\n1Sa 15:23 como pecado de a es la rebeli\u00f3n<br \/>\n1Sa 28:7 una mujer que tenga esp\u00edritu de a<br \/>\nEze 13:6 vieron vanidad y a mentirosa. Dicen<br \/>\nEze 21:21 se ha detenido en .. para usar de a<br \/>\nAct 16:16 una muchacha que ten\u00eda esp\u00edritu de a<\/p>\n<hr>\n<p>Adivinaci\u00f3n (heb. generalmente qesem [del verbo q\u00e2sam, \u00abpracticar la adivinaci\u00f3n\u00bb]; \u00e1r. qasam, \u00abcortar [partir]\u00bb; gr. p\u00fathon, \u00abpit\u00f3n\u00bb [en Act 16:16, pn\u00e9uma p\u00fath\u00ed\u2021na, \u00abesp\u00ed\u00adritu de adivinaci\u00f3n\u00bb, es, literalmente, \u00abesp\u00ed\u00adritu de pit\u00f3n\u00bb; en la mitolog\u00ed\u00ada griega, Pit\u00f3n era la serpiente que cuidaba del Or\u00e1culo de Delfos y que fue muerta por el dios Apolo]). T\u00e9rmino general que describe falsos sistemas para pretender conocer el pensamiento divino y obtener ayuda sobrenatural (ya sea informaci\u00f3n sobre el futuro o conducci\u00f3n para los problemas presentes).  Antiguas formas de adivinaci\u00f3n (egipcia, caldea, griega, romana) son las siguientes (v\u00e9ase una enciclopedia para las definiciones): alectriomancia, aleuromancia, anemoscopia, antropomancia, arritmomancia, aruspicismo, astragalomancia, astrolog\u00ed\u00ada, axinomancia, brecomancia, cibomancia, cledomancia, cledonismancia, cleromancia, coscinomancia, cresmolog\u00ed\u00ada, cristalomancia, critomancia, dactiliomancia, enomancia, extispicio, geomancia, hidromancia, iatromancia, ictiomancia, lecanomancia, libanomancia, litobolia, metoposcopia, morfoscopia, necromancia, nefelomancia, nigromancia, omoplatoscopia, onicomancia, oniromancia, ooscopia, ornitomancia, ornitoscopia, p\u00e1lmica, piromancia, ptarmoscopia, quiromancia, rapsodomancia, teratoscopia, tiromancia, etc. En Deu 18:10, 11 se da a entender que est\u00e1n estrictamente prohibidos todos los tipos de adivinaci\u00f3n.  En Eze 21:21 se mencionan 3 formas de adivinaci\u00f3n: 1. Mediante flechas, saetas o palos (rabdomancia).  2. Por consulta a terafines.*  3. Por observaci\u00f3n del h\u00ed\u00adgado (hepatoscop\u00ed\u00ada) o de otras entra\u00f1as de un animal sacrificado. Probablemente la expresi\u00f3n \u00abencina de los adivinos\u00bb (Jdg 9:37; heb. &#8216;\u00eal\u00f4n me\u00f4nen\u00eem) se us\u00f3 originalmente para designar alg\u00fan antiguo \u00e1rbol espec\u00ed\u00adfico, en cierto modo relacionado con la necromancia o la adivinaci\u00f3n. En el NT la forma \u00abadivinaci\u00f3n\u00bb se encuentra en Act 16:16 como traducci\u00f3n del gr. mant\u00e9uomai, \u00abadivinar [practicar la adivinaci\u00f3n]\u00bb.  Este t\u00e9rmino aparece en forma recurrente en la LXX para describir la obra de un profeta mentiroso (Deu 18:10; 1Sa 28:8; Eze 13:6), y en este sentido se debe entender Act 16:16  Es significativa la cuidadosa omisi\u00f3n de mant\u00e9uomai y el uso frecuente de prof&#8217;t\u00e9uo, \u00abprofetizar\u00bb, para describir la obra de los representantes de Dios. Adivino. Alguien que pretende tener el don especial de determinar acertadamente el destino y predecir el futuro de personas y naciones; el que practica la adivinaci\u00f3n (1Sa 6:2; Isa 44:25; etc.), es decir, quien puede realizar sus c\u00f3mputos, predicciones y pron\u00f3sticos recurriendo a diversas artes ocultas. En el AT \u00abadivino\u00bb deriva de los verbos: 1. Aram. gezar, \u00abdecidir\u00bb o \u00abdeterminar\u00bb el destino (Dan 2:27; 4:7; 5:7, 11); y de ah\u00ed\u00ad \u00abastr\u00f3logos\u00bb (ls. 2:6; Mic 5:12).  2. Heb. \u00e2nan, \u00abhacer aparecer [surgir] esp\u00ed\u00adritus\u00bb, \u00abpracticar la adivinaci\u00f3n\u00bb (Deu 18:10, 14). 3. Heb. q\u00e2sam, \u00abpracticar la adivinaci\u00f3n\u00bb (Jos 13:22).  El Dt. condena espec\u00ed\u00adficamente 7 clases de adivinos, aparte del propiamente dicho: agoreros, ar\u00ed\u00adolos, 22 encantadores, hechiceros, lustradores, pitones\/pitonisas, sort\u00ed\u00adlegos.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Evang\u00e9lico<\/b><\/p>\n<p>el hombre a trav\u00e9s de la historia, en su af\u00e1n por dominar el mundo y saber el futuro, ha acudido a todo tipo de se\u00f1ales y pr\u00e1cticas m\u00e1gicas, supersticiosas y hechiceras: el sortilegio, los encantamientos, la oniromancia, la nigromancia, la adivinaci\u00f3n por medio del agua, el fuego, el vuelo y el canto de las aves, la observaci\u00f3n de los astros, de las entra\u00f1as de los animales sacrificados, etc., la evocaci\u00f3n de los muertos y la pretendida comunicaci\u00f3n con los esp\u00ed\u00adritus, etc. Los jud\u00ed\u00ados estaban en contacto con pueblos supersticiosos Ex 7, 9; Is 47, 12-15, por lo que estas pr\u00e1cticas estaban prohibidas y severamente castigadas Lv 19, 31 y 20, 6; Dt 18, 9-14. Se prohiben las mezclas de car\u00e1cter m\u00e1gico Dt 22, 5-11.<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Digital, Grupo C Service &#038; Design Ltda., Colombia, 2003<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Digital<\/b><\/p>\n<p>El intento por obtener conocimientos secretos, especialmente del futuro, ya sea por inspiraci\u00f3n (Act 16:16) o por la lectura y la interpretaci\u00f3n de ciertas se\u00f1ales llamadas augurios. Los que practican la adivinaci\u00f3n dan por sentado que los dioses o esp\u00ed\u00adritus poseen conocimientos secretos que pueden impartir. El pasaje cl\u00e1sico sobre el tema (Deu 18:10-11) y otros (p. ej., Lev 19:26; Eze 8:17; Hos 4:12) la condena severamente en todas sus manifestaciones.<\/p>\n<p>Hab\u00ed\u00ada varias formas de adivinaci\u00f3n: la lectura de augurios, los sue\u00f1os, el uso de las suertes, la hidromancia (pronosticar por el aspecto del agua), la astrolog\u00ed\u00ada, la rabdomancia (el uso de la varilla m\u00e1gica, Hos 4:12; Eze 8:17), la hepatoscop\u00ed\u00ada (adivinaci\u00f3n por el examen del h\u00ed\u00adgado de los animales), la nigromancia o evocaci\u00f3n de los muertos y el sacrificio de ni\u00f1os por fuego.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Mundo Hispano<\/b><\/p>\n<p>Creencias populares. Uso de t\u00e9cnicas o de medios sobrenaturales como la \u00c2\u00ae MAGIA, el \u00c2\u00ae ESOTERISMO y el \u00c2\u00ae OCULTISMO, para encontrar informaci\u00f3n acerca del futuro, caracter\u00ed\u00adsticas personales poco conocidas, objetos perdidos, etc.<br \/>\nAlgunos estudiosos enfatizan el car\u00e1cter ocultista de algunas formas de adivinaci\u00f3n. Estas no se limitan a alguna sociedad o religi\u00f3n, sino que han existido en numerosos ambientes y \u00e9pocas, pero sobre todo en las culturas y las religiones de tiempos primitivos o antiguos. Por ejemplo, el or\u00e1culo de Delfos y los or\u00e1culos tibetanos.<br \/>\nEn grupos de la llamada \u00c2\u00ae NUEVA ERA, la adivinaci\u00f3n tiene un papel relevante. Es dif\u00ed\u00adcil establecer la diferencia entre ciertas formas o sistemas interpretativos como la \u00c2\u00ae ASTROLOG\u00ed\u008dA o el \u00c2\u00ae TAROT con sus simbolismos. Debe hacerse una diferenciaci\u00f3n entre adivinaciones autom\u00e1ticas, como los augures y la astrolog\u00ed\u00ada, y las adivinaciones exploratorias, unidas algunas de ellas a la pr\u00e1ctica religiosa. En estas \u00faltimas se acepta que los dioses determinan el futuro. Algunos se refieren al uso de poderes s\u00ed\u00adquicos en formas de adivinaci\u00f3n.<br \/>\nEn la antig\u00fcedad los sumerios y los babilonios se destacaron en esa pr\u00e1ctica; adivinadores etruscos se dejaron sentir en la antigua Roma y en nuestro tiempo debe se\u00f1alarse la influencia de formas de adivinaci\u00f3n en algunos sistemas religiosos del \u00ed\u0081frica subsahariana.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Religiones Denominaciones y Sectas<\/b><\/p>\n<p>Adivinaci\u00f3n es la predicci\u00f3n de cosas futuras u ocultas, sin apelar a Dios. Se pretende desvelar lo que s\u00f3lo Dios puede conocer.<\/p>\n<p>Dios nos ha revelado algunas cosas sobre el futuro: Ej.: Habr\u00e1 un juicio y despu\u00e9s el cielo o el infierno, etc. Dios tambi\u00e9n nos da medios naturales, como la inteligencia, el estudio, la ciencia y recursos para que nos preparemos responsablemente para el futuro. Pero al mismo tiempo sabemos que no podemos controlar el nuestro porvenir pues est\u00e1 en manos de Dios. Debemos confiar en El, como Padre infinitamente bueno. Confiamos en Dios y colaboramos con su Gracia para hacer la parte que nos toca.<\/p>\n<p>Sin embargo, el hombre, llevado por la soberbia, quiere tenerlo todo bajo su control sin tener que poner su confianza en Dios. Es por eso que busca conocimiento il\u00ed\u00adcito por caminos que est\u00e1n fuera de la revelaci\u00f3n Divina y fuera de los medios naturales que son l\u00ed\u00adcitos. Va as\u00ed\u00ad en b\u00fasqueda de la adivinaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Expl\u00ed\u00adcita o impl\u00ed\u00adcitamente la adivinaci\u00f3n recurre al demonio y quien la practica queda, en alg\u00fan grado, vinculado con el maligno. Hay tambi\u00e9n quienes hacen directamente un pacto con \u00e9l.<\/p>\n<p>Medios utilizados para la adivinaci\u00f3n:<\/p>\n<p>La evocaci\u00f3n de muertos, uso de or\u00e1culos, consulta de hor\u00f3scopos, de la astrolog\u00ed\u00ada, la quiromancia, la interpretaci\u00f3n de presagios y de suertes, los fen\u00f3menos de visi\u00f3n, el recurso a \u2020\u0153m\u00e9dium,\u2020\u009d cartas de tarot, la ouija (juego de la copa), el \u2020\u0153libro rojo\u2020\u009d y otras pr\u00e1cticas.<\/p>\n<p>\u00bfQui\u00e9nes utilizan la adivinaci\u00f3n? \u2014\tNo solamente en la santer\u00ed\u00ada, la brujer\u00ed\u00ada, el espiritismo, y otros grupos. A medida que se pierde la fe se populariza la adivinaci\u00f3n aun entre personas que no pertenecen a ninguno de estos grupos. Muchos recurren a la adivinaci\u00f3n en momento de crisis para buscar una soluci\u00f3n a un grave problema. Otros se creen que solo es una broma, una curiosidad o lo hacen por la presi\u00f3n de un grupo. Debemos recordar que en la adivinaci\u00f3n est\u00e1 en juego nuestra fidelidad a Dios, con lo que no se debe jugar.<\/p>\n<p>Se debe distinguir entre adivinaci\u00f3n y profec\u00ed\u00ada. En la profec\u00ed\u00ada los hombres no toman la iniciativa, sino que es Dios quien les llama y les da un mensaje que deben comunicar. La Iglesia nos ense\u00f1a que Dios puede revelar el porvenir a sus profetas o a otros santos. Sin embargo, la actitud cristiana justa consiste en entregarse con confianza en las manos de la providencia en lo que se refiere al futuro y en abandonar toda curiosidad malsana al respecto.<\/p>\n<p>La adivinaci\u00f3n en la historia. Los adivinos eran muy importantes en tiempos del Antiguo Testamento: En Egipto (los magos del fara\u00f3n); en Grecia (los sacerdotes de Apolo); en Roma, depend\u00ed\u00adan de los auspicios. Por ejemplo: un rel\u00e1mpago que cayere de izquierda a derecha (favorable); de derecha a izquierda (desfavorable); los auspicios obtenidos de los pollos sagrados, etc..<\/p>\n<p>El Pueblo de Israel, en muchas ocasiones, se tom\u00f3 a la pr\u00e1ctica de la adivinaci\u00f3n y a la consulta de brujos, yendo as\u00ed\u00ad en contra de los mandamientos de Dios. (Ez 13:18-19; 2 Cron 33:6; Jer 27:9&#8230;). El rey Sa\u00fal fue a consultar a la pitonisa (hechicera, adivinadora) de Endor, queriendo saber que hacer en cuanto a la guerra (1 Samuel 28:7). En 1Samuel 15:23, la adivinaci\u00f3n es un esp\u00ed\u00adritu de rebeli\u00f3n.<\/p>\n<p>En el Nuevo Testamento vemos que los ap\u00f3stoles confrontan a los adivinos. San Pablo mand\u00f3 que un esp\u00ed\u00adritu maligno abandonase a una joven esclava que hac\u00ed\u00ada la fortuna de sus due\u00f1os. Por ello, Pablo y Bernab\u00e9 fueron apresados, encarcelados y azotados. En la ciudad de Filipo, San Pablo encontr\u00f3 obst\u00e1culos por raz\u00f3n de una joven esclava pose\u00ed\u00adda por un esp\u00ed\u00adritu de Pit\u00f3n al que orden\u00f3 salir. \u2020\u0153Cansado Pablo, se volvi\u00f3 y dijo al esp\u00ed\u00adritu: \u2020\u0153En nombre de Jesucristo te mando que salgas de ella.\u2020\u009d Y en el mismo instante sali\u00f3 (Hechos 16:18).<\/p>\n<p>La adivinaci\u00f3n lleva al esp\u00ed\u00adritu maligno, el enemigo de Dios. En la actualidad, los hombres siguen ofendiendo a Dios por medio de estas pr\u00e1cticas. Algunos llegan hasta vender su alma con tal de recibir del demonio lo que buscan. No es extra\u00f1o que el demonio de poder temporal a sus clientes a cambio de su alma.<\/p>\n<p>Prohibici\u00f3n de la Iglesia<\/p>\n<p>La adivinaci\u00f3n es un pecado grave contra el Primer Mandamiento. Las Constituciones apost\u00f3licas prohiben expresamente la adivinaci\u00f3n. Los Concilios de Vannes (461), de Agde (506) y de Orle\u00e1ns (511) excomulgaron a los adivinos. Adem\u00e1s eran declarados infames, incapacitados para ser testigos en la justicia y privados de toda dignidad eclesi\u00e1stica.<\/p>\n<p>Todas las formas de adivinaci\u00f3n deben rechazarse: el recurso a Sat\u00e1n o a los demonios, la evocaci\u00f3n de los muertos, y otras pr\u00e1cticas que equivocadamente se supone \u2020\u0153desvelan\u2020\u009d el porvenir. La consulta de hor\u00f3scopos, la astrolog\u00ed\u00ada, la quiromancia, la interpretaci\u00f3n de presagios y de suertes, los fen\u00f3menos de visi\u00f3n, el recurso a \u2020\u0153mediums\u2020\u009d encierran una voluntad de poder sobre el tiempo, la historia y, finalmente, los hombres, a la vez que un deseo de granjearse la protecci\u00f3n de poderes ocultos. Est\u00e1n en contradicci\u00f3n con el honor y el respeto, mezclados de temor amoroso, que debemos solamente a Dios.<\/p>\n<p>Todas las pr\u00e1cticas de magia o de hechicer\u00ed\u00ada mediante las que se pretende domesticar potencias ocultas para ponerlas a su servicio y obtener un poder sobrenatural sobre el pr\u00f3jimo \u2014 aunque sea para procurar la salud, \u2014 son gravemente contrarias a la virtud de la religi\u00f3n. Estas pr\u00e1cticas son m\u00e1s condenables a\u00fan cuando van acompa\u00f1adas de una intenci\u00f3n de da\u00f1ar a otro, recurran o no a la intervenci\u00f3n de los demonios. Llevar amuletos es tambi\u00e9n reprensible. El espiritismo implica con frecuencia pr\u00e1cticas adivinatorias o m\u00e1gicas. Por eso la Iglesia advierte a los fieles que se guarden de \u00e9l. El recurso a las medicinas llamadas tradicionales no leg\u00ed\u00adtima ni la invocaci\u00f3n de las potencias malignas, ni la explotaci\u00f3n de la credulidad del pr\u00f3jimo.<\/p>\n<p>Preguntas y respuestas.<\/p>\n<p>P: \u00bfComo se explica que echadores de cartas y videntes perciben como se va a desarrollar tal o cual asunto (aunque no te conozcan de nada). Conozco personas con este don, que han acer-tado plenamente con ciertos detalles de mi vida y no parecen mala gente ni \u2020\u0153brujos\u2020\u009d ni nada raro y nunca han intentado \u2020\u0153engancharme\u2020\u009d econ\u00f3micamente. \u00bfEs verdad que algunas personas tienen el don de la videncia?<\/p>\n<p>R: Muchas cosas del futuro se pueden deducir con con el uso de la raz\u00f3n. Un meteor\u00f3logo nos puede informar del c\u00f3mo estar\u00e1 el tiempo ma\u00f1ana. Puede equivocarse pero tiene bases para dar una buena predicci\u00f3n. Ahora bien, el demonio es un \u00e1ngel ca\u00ed\u00addo no perdi\u00f3 su inteligencia sino que la utiliza para el mal. Su inteligencia es muy superior a la nuestra.. El demonio no sabe el futuro, pero lo vaticina seg\u00fan sus conocimientos con gran inteligencia. El demonio adem\u00e1s conoce nuestras actitudes y nuestros asuntos. No es de extra\u00f1ar que pueda entonces hacerse buenas ideas del futuro. Las Sagradas Escrituras, como vimos en el art\u00ed\u00adculo arriba, nos ense\u00f1an sobre esta actividad demon\u00ed\u00adaca que opera tras la adivinaci\u00f3n.<\/p>\n<p>El demonio es como la mafia. Enreda y atrapa a su presa con promesas y despu\u00e9s se las cobra. El demonio, como todo mentiroso, puede decir alguna verdad para atraparnos cuando le interesa. Pero necio es quien conf\u00ed\u00ada en el. Quedar\u00e1 atrapado en sus patra\u00f1as.<\/p>\n<p>No podemos hacernos un estereotipo del adivino. No tiene que lucir \u2020\u0153mala gente,\u2020\u009d ni tener inter\u00e9s econ\u00f3mico. Hay otros intereses que pueden estar en juego, como el jactarse de sus poderes ante sus amigos.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Apolog\u00e9tico<\/b><\/p>\n<p>Es de Sat\u00e1n, Hec 16:16, Deu 10:18, Lev 19:26. Ver \u00abEspiritismo\u00bb.<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Cristiano<br \/>\nDr. J. Dominguez<\/p>\n<p>http:\/\/biblia.com\/diccionario\/<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Cristiano<\/b><\/p>\n<p>\u2020\u00a2Magia. Mago.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Cristiano<\/b><\/p>\n<p>tip, LEYE DIAB DOCT<\/p>\n<p>ver, MAGO Condenada con pena de muerte en la Ley (Lv. 20:27, etc.). Las numerosas referencias en las Escrituras a las varias formas del ocultismo, como ahora se le denomina, y las fuertes denuncias en contra de que los israelitas tuvieran participaci\u00f3n alguna en tal cosa, muestran que se trataba de una peligrosa realidad, por mucho que fuera el enga\u00f1o que en ocasiones pudiera haberse incluido en ello. Leemos por primera vez acerca de la adivinaci\u00f3n cuando Fara\u00f3n convoca a todos los magos, \u00abchartummim\u00bb, de Egipto, y a los sabios, para que interpreten su sue\u00f1o (Gn. 41:8). Habiendo fracasado todos sus intentos, fue llamado el var\u00f3n de Dios que estaba en la c\u00e1rcel para que interpretara el sue\u00f1o, y ello result\u00f3 la ocasi\u00f3n de llevar a cabo los prop\u00f3sitos de Dios con respecto a Jos\u00e9. Es indudable que la anterior clase de hombres eran eminentes por su acervo de conocimientos, como lo eran los que se hallaban en la corte de Babilonia, sobre los que Daniel fue hecho jefe (Dn. 4:7, 9). Entre los magos de Egipto los hab\u00ed\u00ada algunos, al menos, que pod\u00ed\u00adan ejercitar poderes m\u00e1s all\u00e1 de los obtenidos por el conocimiento humano. Cuando Mois\u00e9s estaba tratando de convencer a Fara\u00f3n del poder de Dios mediante se\u00f1ales, los magos de Egipto pudieron convertir sus varas en serpientes, y simular las dos primeras plagas con sus encantamientos (Ex. 7:22; 8:7). Estas fueron la transformaci\u00f3n del agua en sangre, y la plaga de las ranas. Esto se hallaba m\u00e1s all\u00e1 del poder meramente humano, y es evidente que los magos no obraban por el poder de Dios; tiene que haber sido entonces por el poder de Satan\u00e1s. Se desconoce la naturaleza de los encantamientos utilizados; la palabra es \u00ablat\u00bb, y significa \u00abartes secretas, m\u00e1gicas\u00bb. Satan\u00e1s puede sugerir qu\u00e9 encantamientos emplear, si el hombre est\u00e1 dispuesto, y puede ejercitar sus poderes hasta all\u00ed\u00ad donde Dios se lo permite. Despu\u00e9s de estas dos plagas, el poder fue refrenado, y los magos tuvieron que admitir, cuando se formaron los piojos, \u00abDedo de Dios es \u00e9ste\u00bb. En Dt. 18:10-11 se da una lista de cosas que tienen que ver con la adivinaci\u00f3n que fueron denunciadas por el Se\u00f1or: (a) Adivinaci\u00f3n, \u00abqesen\u00bb, \u00abpredicci\u00f3n\u00bb. Un notable pasaje en Ez. 21:21-22 da unos ejemplos de c\u00f3mo adivinaban los paganos. El rey de Babilonia hab\u00ed\u00ada llegado a una encrucijada; deseando saber si deb\u00ed\u00ada tomar el camino a Rab\u00e1 o a Jerusal\u00e9n, recurri\u00f3 a la adivinaci\u00f3n. Primeramente, \u00absacudi\u00f3 sus flechas\u00bb. Es indudable que se inscribieron dos o m\u00e1s flechas con los nombres de las ciudades, agit\u00e1ndolas en el carcaj; la flecha tomada con la mano derecha decidir\u00ed\u00ada cu\u00e1l era el camino a tomar. Jerusal\u00e9n cay\u00f3 a la mano derecha. Es posible que el rey tuviera todav\u00ed\u00ada dudas, por lo que se desconoce c\u00f3mo se usaban \u00e9stas en adivinaci\u00f3n; cp. Zac. 10:2. El rey busc\u00f3 a\u00fan otra gu\u00ed\u00ada: \u00abmir\u00f3 el h\u00ed\u00adgado\u00bb. Hab\u00ed\u00ada ciertas normas por las que se dec\u00ed\u00ada que las entra\u00f1as de un sacrificio eran propicias para algo, o no. Que el rey utilizara tres maneras diferentes de adivinaci\u00f3n demuestra que no ten\u00ed\u00ada una gran confianza en ellas; es posible que hubiera sido enga\u00f1ado por ellas anteriormente. \u00c2\u00a1Qu\u00e9 diferencia de una respuesta que Dios concediera a Israel! Se mencionan otros medios de adivinaci\u00f3n, como \u00abadivinaci\u00f3n por la copa\u00bb (Gn. 44:5, 15). Esto era practicado por los egipcios y persas, y se describe as\u00ed\u00ad: se echaban peque\u00f1os trozos de metal y piedrecitas, marcados con signos, a la copa, y se obten\u00ed\u00adan respuestas de ellas al caer. En ocasiones se llenaba la copa con agua, y al caer la luz del sol sobre el agua, se ve\u00ed\u00adan o imaginaban im\u00e1genes sobre la superficie. Otra referencia es: \u00abMi pueblo a su \u00ed\u00addolo de madera pregunta, y el le\u00f1o le responde\u00bb (Os. 4:12). Los \u00e1rabes usaban dos varas, sobre una de las cuales se escrib\u00ed\u00ada \u00abDios lo quiere\u00bb, y sobre la otra \u00abDios lo proh\u00ed\u00adbe\u00bb. Se agitaban juntas, y la primera en caer, o en ser sacada, era aceptada como la respuesta; o se lanzaba una vara, y la respuesta quedaba dada por la direcci\u00f3n en la que ca\u00ed\u00ada. Se ver\u00e1 aqu\u00ed\u00ad que se invocaba a un \u00ab\u00ed\u00addolo de madera\u00bb, y que lo que \u00abel le\u00f1o\u00bb, o la vara, dijera, quedaba controlado por \u00e9l. As\u00ed\u00ad que en toda adivinaci\u00f3n se usaban encantamientos, y se invocaba a los dioses para que dieran las respuestas m\u00e1s favorables. Sabemos que detr\u00e1s de todo ello se hallaban demonios que controlaban los resultados dados, para llevar a cabo los prop\u00f3sitos de Satan\u00e1s. En Hechos hallamos a una joven pose\u00ed\u00adda por esp\u00ed\u00adritu de adivinaci\u00f3n, o de Pit\u00f3n. Este era un or\u00e1culo prof\u00e9tico en Delfos, considerado como el centro focal de la adivinaci\u00f3n pagana. Un esp\u00ed\u00adritu maligno relacionado con aquel or\u00e1culo pose\u00ed\u00ada a esta joven. Es notable el testimonio del esp\u00ed\u00adritu maligno hacia los siervos del Dios Alt\u00ed\u00adsimo; puede haberse visto forzado a hablar as\u00ed\u00ad al verse ante el poder de Dios (como los demonios reconoc\u00ed\u00adan atemorizados a Cristo); sin embargo, el ap\u00f3stol no pod\u00ed\u00ada tolerar recomendaciones procedentes de tal fuente: el esp\u00ed\u00adritu fue echado por un poder superior. Aqu\u00ed\u00ad acab\u00f3 su adivinaci\u00f3n, y su due\u00f1o perdi\u00f3 la fuente de sus inicuos beneficios (Hch. 16:16-19). (b) Agorero o, como otros lo traducen, \u00abobservador de los tiempos\u00bb: puede haber incluido ambas cosas. El t\u00e9rmino es anan, que tambi\u00e9n se traduce como encantador, hechicero. El observador de los tiempos determinaba los d\u00ed\u00adas propicios y no propicios, y nada deb\u00ed\u00ada hacerse sin consultar a los dioses. Tenemos un ejemplo de ello en Ester, cuando Am\u00e1n ech\u00f3 suertes para hallar el d\u00ed\u00ada en que llevar a cabo sus planes contra los jud\u00ed\u00ados (Est. 3:7). Es indudable que al echar la suerte invocaron a sus dioses para asegurar el \u00e9xito. Otros practicaban los augurios con el similar prop\u00f3sito de determinar la voluntad de su dios. La respuesta a sus preguntas pod\u00ed\u00ada venir de los truenos, rel\u00e1mpagos, de la forma de las nubes, o del vuelo o aparici\u00f3n de ciertas aves. (c) Sortilegio, nachash, \u00abun murmurador\u00bb. Esto parece referirse a los c\u00e1nticos o a los encantamientos murmurados como un preliminar para obtener la respuesta de los esp\u00ed\u00adritus que deseaban consultar. Esta es una de las formas a las que recurri\u00f3 Manas\u00e9s (2 R. 21:6). (d) Hechicero. El t\u00e9rmino utilizado es \u00abkashaph\u00bb, y se refiere a la pr\u00e1ctica de las artes m\u00e1gicas, con el intento de da\u00f1ar a hombres o animales, o de pervertir la mente; hechizar. Puede que no tuvieran poder para da\u00f1ar a otros a no ser que aquella persona, por curiosidad o amistad, oyera voluntariamente los encantamientos utilizados. Manas\u00e9s tambi\u00e9n practic\u00f3 esta iniquidad (2 Cr. 33:6). N\u00ed\u00adnive es comparada a una ramera bien favorecida, maestra en hechizos (Nah. 3:4). (e) Encantador. Viene de chabar, \u00abunir juntamente, fascinar\u00bb. Se asocia con otro t\u00e9rmino, lachash, \u00abhablar de una manera suave y gentil\u00bb, y se aplica despu\u00e9s al encantamiento de las serpientes (Sal. 58:5). Similarmente el hombre es enga\u00f1ado y baja la guardia de su aversi\u00f3n a relacionarse con los esp\u00ed\u00adritus malignos, hasta llegar a verse bajo su influencia. En Is. 19:3, otro t\u00e9rmino, itt\u00ed\u00adm, se traduce \u00abevocador\u00bb con un sentido similar, como aquel que da un suave sonido en los encantamientos de los hechiceros. (f) Adivino (o con esp\u00ed\u00adritu de adivinaci\u00f3n). El t\u00e9rmino hebreo es ob, que significa \u00abuna botella de cuero\u00bb, y se supone que implica que las personas aludidas estaban hinchadas con un esp\u00ed\u00adritu. Aparece diecis\u00e9is veces, traducido en este sentido en todos ellos menos en Job 32:19. Como ejemplo del sentido de esta palabra est\u00e1 la mujer de Endor, consultada por Sa\u00fal. De ella se afirma que ten\u00ed\u00ada \u00abesp\u00ed\u00adritu de adivinaci\u00f3n\u00bb. Sa\u00fal le pidi\u00f3 a la mujer: \u00abTe ruego&#8230; me hagas subir a quien yo te dijere. \u00bb Tan pronto como su vida qued\u00f3 garantizada por un juramento, le pregunt\u00f3 a qui\u00e9n iba a llamar. Es evidente que era su profesi\u00f3n llamar a los esp\u00ed\u00adritus de los muertos, pero en esta ocasi\u00f3n reconoci\u00f3 la obra de un poder superior, pues al ver a Samuel qued\u00f3 aterrorizada. Aquella mujer pensaba que su demonio familiar se personificar\u00ed\u00ada como de costumbre; de ah\u00ed\u00ad su terror cuando Dios permiti\u00f3 que el verdadero esp\u00ed\u00adritu de Samuel apareciera, en este caso particular. Samuel le dijo a Sa\u00fal que al d\u00ed\u00ada siguiente \u00e9l y sus hijos estar\u00ed\u00adan con \u00e9l. No se sabe si en el t\u00e9rmino anterior siempre est\u00e1 implicado el poder de llamar esp\u00ed\u00adritus de muertos. Una cosa notable, en relaci\u00f3n con los que tienen esp\u00ed\u00adritu familiar, es que aparentemente se oye una voz \u00abdesde la tierra\u00bb (Is. 29:4). (g) Mago de yiddeoni, \u00abun sabio\u00bb. Lo \u00fanico que se dice de ellos en las Escrituras es que \u00absusurran hablando\u00bb (Is. 8:19). Es indudable que ello formaba parte de sus encantamientos, usados para aturdir a aquellos que iban a pedirles consejo, y quiz\u00e1s necesarios para hacer entrar en acci\u00f3n el esp\u00ed\u00adritu que deseaban consultar. Puede que el consejo fuera bueno en ocasiones a fin de llevar m\u00e1s eficazmente a los enga\u00f1ados bajo la influencia de los malos esp\u00ed\u00adritus. (Para Mt. 2:16, ver MAGO.) (h) Consultador de muertos. De \u00abdarash methim\u00bb, \u00abconsultar a los muertos\u00bb. Esto aparece solamente en Dt. 18:11, aunque se implica lo mismo en Is. 8:19. \u00bfDebieran ir los vivos a los muertos? \u00bfNo debieran ir en pos de su Dios? Y en Sal. 106:28 leemos de algunos que \u00abcomieron los sacrificios de los muertos\u00bb, lo que puede haber constituido un acto preliminar para consultarles. Lo anterior es la lista dada en Dt. 18:10, 11; hay otros que se mencionan en otros pasajes. (i) Astr\u00f3logos \u00ablos contempladores de los cielos\u00bb (Is. 47:13) con fines astrol\u00f3gicos. En Daniel, la palabra traducida \u00abastr\u00f3logo\u00bb en todo el libro, ashshaph, es distinta, y no implica ninguna relaci\u00f3n con los cielos, sino que se trata de \u00abhechiceros\u00bb o \u00abencantadores\u00bb, como leemos con referencia a Babilonia en Is. 47:9, 12, donde se habla de una multitud de hechizos y de encantamientos. Juntamente con los astr\u00f3logos babil\u00f3nicos del v. 13 se mencionan los que observan las estrellas, que pueden haberse dedicado a pronosticar acontecimientos en base a las posiciones alteradas de los planetas en relaci\u00f3n con las estrellas. A esto se a\u00f1aden los que cada mes [te] pronostican, que probablemente dedujeran sus pron\u00f3sticos de la luna. Tambi\u00e9n relacionado con Babilonia tenemos el t\u00e9rmino adivino, gezar, \u00abdividir, determinar el hado o el destino\u00bb mediante cualquier forma pretendida de predecir acontecimientos. En el NT, adem\u00e1s del caso ya mencionado de la joven pose\u00ed\u00adda por un esp\u00ed\u00adritu pit\u00f3nico, leemos de otros, como el de Sim\u00f3n, que us\u00f3 de encantamientos, y fascin\u00f3 por largo tiempo a la gente de Samaria (Hch. 8:9-11); Elimas, el mago, un jud\u00ed\u00ado que en Chipre procuraba oponerse a la obra de Dios (Hch. 13:6, 8). Estos usaban artes m\u00e1gicas, \u00abmagia\u00bb (Hch. 19:19), atrayendo tras de s\u00ed\u00ad a las gentes. En Apocalipsis se usa otra palabra traducida hechicer\u00ed\u00adas, farmacia, referida a drogas, \u00abaturdir con drogas\u00bb, y por extensi\u00f3n a cualquier sistema de hechicer\u00ed\u00ada mediante encantamientos (Ap. 9:21; 18:23; cp. 21:8; 22:15). La hechicer\u00ed\u00ada queda clasificada entre los pecados m\u00e1s graves, y se aplica tambi\u00e9n a la iglesia profesante en la Babilonia m\u00ed\u00adstica. Aparece en la lista de los frutos de la carne (G\u00e1. 5:20). Lo anterior ha sido tan s\u00f3lo un breve repaso del sutil poder de Satan\u00e1s en el mundo invisible, mediante el que enga\u00f1a a la humanidad, por lo menos all\u00ed\u00ad donde el hombre es su bien dispuesta v\u00ed\u00adctima. Est\u00e1 claro que la adivinaci\u00f3n y las artes ocultas no debieran ser confundidas con una mera prestidigitaci\u00f3n. Por mucho que haya trucos y enga\u00f1os asociados con ella, detr\u00e1s se halla el poder real de Satan\u00e1s. Algunos hechiceros convertidos en tiempos modernos en diversas partes del mundo han dado testimonio de que hab\u00ed\u00adan estado controlados por un poder superior al suyo propio; pero que \u00e9ste ces\u00f3 totalmente al creer y confesar a Cristo. Es importante ver que este poder es de Satan\u00e1s, debido al gran aumento, en la actualidad, de los cultos satanistas y de las sectas ocultistas, y a la gran inclinaci\u00f3n de la sociedad hacia la astrolog\u00ed\u00ada, espiritismo, cosas a las cuales incluso los cristianos pueden verse arrastrados, y lo han sido, atra\u00ed\u00addos por la curiosidad. \u00abNadie os prive de vuestro premio&#8230;, entremeti\u00e9ndose en lo que no ha visto, vanamente hinchado por su propia mente carnal\u00bb (Col. 2:18).<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico Ilustrado<\/b><\/p>\n<p>[229]<\/p>\n<p>    Acci\u00f3n y efecto de averiguar lo que hay en las personas de oculta, lo que sucede en otros lugares o lo que va acontecer en el porvenir.<\/p>\n<p>   En moral se habla de adivinaci\u00f3n cuando se explora el sentido moral de los sortilegios o ag\u00fceros, es decir de los procedimientos misteriosos que se emplean para esas predicciones o averiguaciones.<\/p>\n<p>   Evidentemente que cuando se usa la intuici\u00f3n inteligente, la existencia de fuerzas o energ\u00ed\u00adas naturales especiales (tramitaci\u00f3n de pensamiento, radiestesia, intuici\u00f3n) o el c\u00e1lculo l\u00f3gico de probabilidades para predecir un acontecimiento, la adivinaci\u00f3n es s\u00f3lo un acto inteligente y en nada afecta a la moral.<\/p>\n<p>   Pero cuando se emplean enga\u00f1os a terceros, cuando se provocan creencias supersticiosas en esp\u00ed\u00adritus y hasta se fomentan reclamos diab\u00f3licos, cuando se abusa de la ingenuidad de personas d\u00e9biles, la adivinaci\u00f3n es inmoral en la medida en que perjudica a otros o a s\u00ed\u00ad mismos. Entonces se convierte en violaci\u00f3n \u00e9tica y debe ser rechazada.<\/p>\n<p>   El catequista debe estar atento a esas desviaciones, pues van siendo frecuentes en determinados ambientes, incluso juveniles, por influencia de las sectas y grupos sat\u00e1nicos y tambi\u00e9n como compensaci\u00f3n en muchos ambientes ante la falta de fe verdadera.<\/p>\n<p>   (Ver Superstici\u00f3n)<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p>(v. espiritismo, magia)<\/p>\n<p>(ESQUERDA BIFET, Juan, Diccionario de la Evangelizaci\u00f3n,  BAC, Madrid, 1998)<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Evangelizaci\u00f3n<\/b><\/p>\n<p>Es el arte de adivinar y predecir el futuro con diversas t\u00e9cnicas (signos externos o premoniciones interiores o comunicaciones directas por parte de la divinidad), institucionalizada en muchas culturas y religiones, sobre todo antiguas. Prohibida tradicionalmente en la religi\u00f3n judeocristiana, entra en la problem\u00e1tica teol\u00f3gico-moral relativa a la magia y a la superstici\u00f3n.<\/p>\n<p>       En terminos morales el aspecto m\u00e1s reprobable de la adivinaci\u00f3n puede reconocerse, por un lado, en la negaci\u00f3n a \u00abfiarse de Dios\u00bb y por otro, en el desconocimiento de la importancia del compromiso humano en la edificaci\u00f3n de la propia historia. tanto personal como colectiva. Hay que considerar adem\u00e1s el da\u00f1o que la difusi\u00f3n de estas pr\u00e1cticas y de esta mentalidad produce en la opini\u00f3n p\u00fablica y en las personas menos desarrolladas en sentido intelectual y espiritual.<\/p>\n<p>       Puede se\u00f1alarse un elemento de explicaci\u00f3n y de posible \u00abatenuaci\u00f3n\u00bb moral subjetiva de este fen\u00f3meno en la angustia y en la inseguridad que oprimen al hombre en las diversas \u00e9pocas y que hoy parecen haberse agudizado, fundi\u00e9ndose adem\u00e1s con las diversas formas de revival de lo sagrado y del misterio que pueden encontrarse en nuestros d\u00ed\u00adas, bajo unas formas a veces interesantes, pero a menudo est\u00e9riles o aberrantes.<\/p>\n<p>       L. Sebastiani<\/p>\n<p>Bibl.: G. van der Leeuw, La religi\u00f3n, FCE, M\u00e9xico-Bueno5 Aire5 1948, 21955 y 37155; B. Haring, La ley de Cristo, II, Herder Barcelona 1965, 224-245.<\/p>\n<p>PACOMIO, Luciano [et al.], Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico, Verbo Divino, Navarra, 1995<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico<\/b><\/p>\n<p>La adivinaci\u00f3n abarca los diferentes modos de conseguir conocimiento secreto, en especial el relativo a acontecimientos futuros, con la ayuda de poderes espiritistas ocultos. (V\u00e9ase ESPIRITISMO.) Si se desea examinar los diferentes aspectos de la adivinaci\u00f3n, v\u00e9anse ASTR\u00ed\u201cLOGOS; MAGIA Y HECHICER\u00ed\u008dA; PRONOSTICADOR DE SUCESOS; SORT\u00ed\u008dLEGO.<br \/>\nLos que practican la adivinaci\u00f3n creen que dioses sobrehumanos revelan el futuro a aquellos que est\u00e1n preparados para leer e interpretar ciertas se\u00f1ales y presagios, que, seg\u00fan dicen, se comunican de diferentes maneras: mediante fen\u00f3menos celestiales (posici\u00f3n y movimiento de estrellas y planetas, eclipses, meteoros), fuerzas f\u00ed\u00adsicas terrestres (viento, tormentas, fuego), la conducta de ciertos animales (aullido de perros, vuelo de p\u00e1jaros, movimiento de serpientes), los dibujos de las hojas de t\u00e9 en una copa, las formas del aceite en el agua, la trayectoria que describen las flechas al caer, la apariencia de partes del cuerpo de animales sacrificados (h\u00ed\u00adgado, pulmones, entra\u00f1as), las rayas de la palma de la mano, sorteo y los \u2020\u0153esp\u00ed\u00adritus\u2020\u009d de los muertos.<br \/>\nA algunos campos de la adivinaci\u00f3n se les ha dado nombres espec\u00ed\u00adficos. Por ejemplo, el augurio, popular entre los romanos, es un estudio de los presagios, portentos o fen\u00f3menos casuales; la quiromancia predice el futuro por medio de las rayas de la palma de la mano; la hepatomancia inspecciona el h\u00ed\u00adgado; la aruspicina examina las entra\u00f1as; la belomancia, las flechas; la rabdomancia se vale de la vara de adivinaci\u00f3n; la oniromancia es adivinaci\u00f3n por medio de los sue\u00f1os, y la necromancia es la supuesta comunicaci\u00f3n con los muertos. La adivinaci\u00f3n tambi\u00e9n se practica mediante la bola de cristal y los or\u00e1culos.<\/p>\n<p>Origen. La adivinaci\u00f3n se origin\u00f3 en Babilonia, la tierra de los caldeos, desde donde se esparcieron estas pr\u00e1cticas ocultas por toda la Tierra como consecuencia de la migraci\u00f3n de la humanidad. (G\u00e9 11:8, 9.) Se dice que una cuarta parte de la porci\u00f3n de la biblioteca de Asurbanipal que se desenterr\u00f3, contiene tablillas de ag\u00fceros que pretenden interpretar todas las peculiaridades observadas en los cielos y sobre la tierra, as\u00ed\u00ad como todos los acontecimientos incidentales y accidentales de la vida cotidiana. El rey Nabucodonosor tom\u00f3 la decisi\u00f3n de atacar Jerusal\u00e9n despu\u00e9s de recurrir a la adivinaci\u00f3n, concerniente a lo cual est\u00e1 escrito: \u2020\u0153Ha sacudido las flechas. Ha inquirido por medio de los terafim; ha mirado en el h\u00ed\u00adgado. En su mano derecha result\u00f3 estar la adivinaci\u00f3n para Jerusal\u00e9n\u2020\u009d. (Eze 21:21, 22.)<br \/>\nLa pr\u00e1ctica de mirar en el h\u00ed\u00adgado en busca de ag\u00fceros se basaba en la creencia de que toda la vitalidad, la emoci\u00f3n y el afecto estaban centrados en este \u00f3rgano, en el que se encuentra una sexta parte de la sangre humana. Las variaciones observadas en sus l\u00f3bulos, conductos, ap\u00e9ndices, venas, bordes y marcas se interpretaban como se\u00f1ales o ag\u00fceros de los dioses. (V\u00e9ase ASTR\u00ed\u201cLOGOS.) Se han encontrado muchas representaciones de h\u00ed\u00adgados hechas de barro, siendo las m\u00e1s antiguas las de Babilonia, que contienen ag\u00fceros y textos en escritura cuneiforme usados por los adivinadores. (GRABADO, vol. 2, p\u00e1g. 324.) Los antiguos sacerdotes asirios se llamaban baru, que significa \u2020\u0153inspector\u2020\u009d o \u2020\u0153el que ve\u2020\u009d, debido a la prominencia que ten\u00ed\u00ada el examen del h\u00ed\u00adgado en su religi\u00f3n sort\u00ed\u00adlega.<\/p>\n<p>Condenada por la Biblia. Todas las diversas formas de adivinaci\u00f3n, sin importar el nombre que se les d\u00e9, est\u00e1n en claro contraste y abierta oposici\u00f3n a la Santa Biblia. Por medio de Mois\u00e9s, Jehov\u00e1 advirti\u00f3 a Israel de manera firme en repetidas ocasiones que no adoptara las pr\u00e1cticas de adivinaci\u00f3n de las otras naciones, al decirles: \u2020\u0153No deber\u00ed\u00ada hallarse en ti nadie que haga pasar por el fuego a su hijo o a su hija, nadie que emplee adivinaci\u00f3n, practicante de magia ni nadie que busque ag\u00fceros ni hechicero, ni uno que ate a otros con maleficio ni nadie que consulte a un m\u00e9dium espiritista o a un pronosticador profesional de sucesos ni nadie que pregunte a los muertos. Porque todo el que hace estas cosas es algo detestable a Jehov\u00e1, y a causa de estas cosas detestables Jehov\u00e1 tu Dios va a expulsarlas de delante de ti\u2020\u009d. (Dt 18:9-12; Le 19:26, 31.) Aunque se realizaran las se\u00f1ales prof\u00e9ticas y los portentos de los practicantes de adivinaci\u00f3n, estos no estaban exentos de condenaci\u00f3n. (Dt 13:1-5; Jer 23:32; Zac 10:2.) La extrema hostilidad de la Biblia hacia los adivinadores queda patente por su decreto de que a todos ellos se les deb\u00ed\u00ada dar muerte sin falta. (Ex 22:18; Le 20:27.)<br \/>\nNo obstante, a pesar de estos repetidos mandatos, hubo ap\u00f3statas que se burlaron de Jehov\u00e1, no solo personas comunes, como la mujer de En-dor, sino tambi\u00e9n reyes poderosos, como Sa\u00fal y Manas\u00e9s, y tambi\u00e9n la reina Jezabel. (1Sa 28:7, 8; 2Re 9:22; 21:1-6; 2Cr 33:1-6.) Aunque el buen rey Jos\u00ed\u00adas elimin\u00f3 a los practicantes de adivinaci\u00f3n en su tiempo, esta medida no fue suficiente para salvar a Jud\u00e1 de ser destruido, como ya lo hab\u00ed\u00ada sido su reino hermano, Israel. (2Re 17:12-18; 23:24-27.) Sin embargo, por su bondad amorosa, Jehov\u00e1 primero les envi\u00f3 profetas para advertirles en contra de sus pr\u00e1cticas detestables, del mismo modo que advirtieron a la madre de toda adivinaci\u00f3n, Babilonia. (Isa 3:1-3; 8:19, 20; 44:24, 25; 47:9-15; Jer 14:14; 27:9; 29:8; Eze 13:6-9, 23; Miq 3:6-12; Zac 10:2.)<br \/>\nLa adivinaci\u00f3n tambi\u00e9n estaba muy extendida en los d\u00ed\u00adas de los ap\u00f3stoles de Jes\u00fas. En la isla de Chipre, se hiri\u00f3 de ceguera a un hechicero llamado Bar-Jes\u00fas por oponerse a la predicaci\u00f3n del ap\u00f3stol Pablo; y en Macedonia, Pablo ech\u00f3 a un demonio de adivinaci\u00f3n de una muchacha que estaba entorpeciendo su labor, para consternaci\u00f3n de sus amos, que hab\u00ed\u00adan obtenido mucha ganancia con sus predicciones. (Hch 13:6-11; 16:16-19.) Sin embargo, otros, como Sim\u00f3n de Samaria, dejaron voluntariamente la pr\u00e1ctica de las artes m\u00e1gicas, y en Efeso fueron tantos los que quemaron sus libros de adivinaci\u00f3n que su valor total ascendi\u00f3 a 50.000 piezas de plata (si eran denarios, 37.200 d\u00f3lares [E.U.A.]). (Hch 8:9-13; 19:19.)<br \/>\nEl deseo natural del hombre de conocer el futuro queda satisfecho cuando adora y sirve a su Gran Creador, pues, a trav\u00e9s de su conducto de comunicaci\u00f3n, Dios amorosamente revela con antelaci\u00f3n al hombre aquello que le es bueno saber. (Am 3:7.) Sin embargo, cuando los hombres rechazan a Jehov\u00e1 y se alejan del \u00danico que conoce el fin desde el principio, caen con facilidad v\u00ed\u00adctimas de la influencia demoniaca espiritista. Un ejemplo notable es Sa\u00fal: en un principio acud\u00ed\u00ada a Jehov\u00e1 por conocimiento de los acontecimientos futuros, pero despu\u00e9s de perder la comunicaci\u00f3n con Dios debido a su infidelidad, se volvi\u00f3 a los demonios en sustituci\u00f3n de la gu\u00ed\u00ada divina. (1Sa 28:6, 7; 1Cr 10:13, 14.)<br \/>\nPor lo tanto, existe una clara diferencia entre la verdad que Dios revela y la informaci\u00f3n que se obtiene por medio de la adivinaci\u00f3n. Los que recurren a esta pr\u00e1ctica a menudo sufren convulsiones provocadas por fuerzas demoniacas invisibles, y a veces entran en trance bajo la influencia de m\u00fasica misteriosa y ciertas drogas. Los siervos verdaderos de Jehov\u00e1 hablan movidos por esp\u00ed\u00adritu santo y por lo tanto no experimentan ninguna de tales distorsiones f\u00ed\u00adsicas o mentales. (Hch 6:15; 2Pe 1:21.) Los profetas de Dios, movidos por un sentido del deber, hablaron con franqueza y sin compensaci\u00f3n econ\u00f3mica; los adivinadores paganos ejercieron su oficio con af\u00e1n de lucro.<br \/>\nNo hay lugar en la Biblia donde se hable en sentido positivo de ning\u00fan tipo de adivinaci\u00f3n. En los mismos textos que la condenan, se suelen relacionar sus pr\u00e1cticas espiritistas con el adulterio y la fornicaci\u00f3n. (2Re 9:22; Na 3:4; Mal 3:5; G\u00e1l 5:19, 20; Rev 9:21; 21:8; 22:15.) A los ojos de Dios, la adivinaci\u00f3n es comparable al pecado de la rebeli\u00f3n. (1Sa 15:23.) Por lo tanto, no hay base b\u00ed\u00adblica para decir que la comunicaci\u00f3n de Dios con sus siervos sea una forma \u2020\u0153buena\u2020\u009d de adivinaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Jehov\u00e1 frustra a los adivinadores. El poder ilimitado de Jehov\u00e1 comparado con el poder notablemente restringido de los adivinadores practicantes de magia queda reflejado en el caso de Mois\u00e9s y Aar\u00f3n ante Fara\u00f3n. Cuando la vara de Aar\u00f3n se convirti\u00f3 en una serpiente, los magos egipcios dieron la impresi\u00f3n de duplicar la proeza, pero \u00c2\u00a1qu\u00e9 derrota sufrieron estos hechiceros cuando la vara de Aar\u00f3n se trag\u00f3 las suyas! Los sacerdotes egipcios tambi\u00e9n dieron la impresi\u00f3n de convertir el agua en sangre y hacer subir ranas sobre la tierra; sin embargo, cuando Jehov\u00e1 hizo que el polvo se convirtiese en jejenes, los hechiceros, con sus artes secretas, tuvieron que admitir que hab\u00ed\u00ada sido por \u2020\u0153el dedo de Dios\u2020\u009d. (Ex 7:8-12, 19-22; 8:5-11, 16-19; 9:11.)<br \/>\nEl inicuo Ham\u00e1n hizo que alguien [probablemente un astr\u00f3logo] echase \u2020\u0153Pur, es decir, la Suerte, [&#8230;] de d\u00ed\u00ada en d\u00ed\u00ada y de mes en mes\u2020\u009d, con el fin de determinar el tiempo m\u00e1s favorable para hacer que se exterminase al pueblo de Jehov\u00e1. (Est 3:7-9.) Un comentario de la Biblia dice lo siguiente con respecto a este texto: \u2020\u0153Al recurrir a este m\u00e9todo de averiguar el d\u00ed\u00ada m\u00e1s auspicioso para poner en ejecuci\u00f3n su proyecto atroz, obraba Am\u00e1n como han hecho siempre los reyes y nobles de Persia, de no acometer ninguna empresa sin consultar a los astr\u00f3logos y satisfacerse en cuanto a la hora afortunada\u2020\u009d. (Comentario exeg\u00e9tico y explicativo de la Biblia, de Jamieson, Fausset y Brown, C.B.P., 1981, vol. 1, p\u00e1g. 382.) Basado en esta adivinaci\u00f3n, Ham\u00e1n puso en marcha inmediatamente su proyecto inicuo. Sin embargo, el poder de Jehov\u00e1 para librar a su pueblo qued\u00f3 demostrado una vez m\u00e1s, y a Ham\u00e1n, que hab\u00ed\u00ada confiado en la adivinaci\u00f3n, se le colg\u00f3 en el mismo madero que hab\u00ed\u00ada preparado para Mardoqueo. (Est 9:24, 25.)<br \/>\nOtro ejemplo del poder superior de Jehov\u00e1 sobre las fuerzas ocultas lo suministra la ocasi\u00f3n en la que los moabitas fueron \u2020\u0153con los pagos por adivinaci\u00f3n en las manos\u2020\u009d a fin de alquilar a Balaam, el adivinador mesopot\u00e1mico, para que maldijese a Israel. (N\u00fa 22:7.) Aunque Balaam procur\u00f3 \u2020\u0153dar con ag\u00fceros de mala suerte\u2020\u009d, Jehov\u00e1 hizo que solo pronunciase bendiciones. En una de sus expresiones proverbiales, Balaam, bajo el poder irresistible de Jehov\u00e1, admiti\u00f3: \u2020\u0153No hay ning\u00fan hechizo de mala suerte contra Jacob, ni ninguna adivinaci\u00f3n contra Israel\u2020\u009d. (N\u00fa 23, 24.)<\/p>\n<p>\u2020\u0153Esp\u00ed\u00adritu de Pit\u00f3n.\u2020\u009d En Filipo (Macedonia), Pablo se encontr\u00f3 con una sirvienta pose\u00ed\u00adda por \u2020\u0153un demonio de adivinaci\u00f3n\u2020\u009d, literalmente: \u2020\u0153un esp\u00ed\u00adritu de pit\u00f3n\u2020\u009d (gr. pn\u00e9u\u00c2\u00b7ma p\u00fd\u00c2\u00b7tho\u00c2\u00b7na; Hch 16:16). \u2020\u0153Pit\u00f3n\u2020\u009d era el nombre de la m\u00ed\u00adtica serpiente que guardaba el templo y or\u00e1culo de Delfos (Grecia). La palabra p\u00fd\u00c2\u00b7thon lleg\u00f3 a referirse a la persona capaz de predecir el futuro y tambi\u00e9n al esp\u00ed\u00adritu que hablaba por medio de ella. Si bien es cierto que despu\u00e9s lleg\u00f3 a significar \u2020\u0153ventr\u00ed\u00adlocuo\u2020\u009d, en este relato de Hechos se usa con referencia al demonio que hac\u00ed\u00ada posible que esa joven practicara el arte de la predicci\u00f3n.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia<\/b><\/p>\n<p><p style=\"text-align: justify;\">La adivinaci\u00f3n es un fen\u00f3meno del paganismo y se\u00f1ala un conocimiento clandestino, especialmente del futuro. Existen dos tipos principales de adivinaci\u00f3n: artificial e inspiracional. El artificial var\u00eda en augurios y consiste en interpretar ciertos signos llamados se\u00f1ales, tales como el examen del h\u00edgado de los animales, la consulta a los terafines y observaci\u00f3n de la ca\u00edda de una flecha (Ez. 21:21). La adivinaci\u00f3n por inspiraci\u00f3n, en cambio, usa a la m\u00e9dium bajo la influencia inmediata o el control de esp\u00edritus malignos o demonios, los que le dan la capacidad de declarar or\u00e1culos y pretender un conocimiento sobrehumano.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los padres de la iglesia estaban en lo correcto al describir la adivinaci\u00f3n de los paganos como inspirada demon\u00edacamente y una imitaci\u00f3n sat\u00e1nica de la profec\u00eda. As\u00ed como el Esp\u00edritu Santo inspira a los profetas verdaderos de Dios, los demonios inspiran a los falsos profetas de las religiones id\u00f3latras. Por esta raz\u00f3n se denuncia la adivinaci\u00f3n en la Biblia como incompatible con el conocimiento del \u00fanico Dios verdadero (Dt. 18:10\u201314). Balaam (Nm. 22:24) es el caso de un adivino que alcanza el status de un profeta verdadero de Dios pero que vuelve atr\u00e1s a un paganismo corrupto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La ni\u00f1a inspirada por el demonio (Hch. 16:16) ten\u00eda poderes de adivinaci\u00f3n como los antiguos adivinos de Delfos y otros sacerdotes del paganismo. Tal como en la necromancia antigua, en el espiritismo moderno la m\u00e9dium, bajo la influencia demon\u00edaca, consulta no los esp\u00edritus de los muertos que han partido, sino los esp\u00edritus malignos que tiene un conocimiento que va m\u00e1s all\u00e1 de lo f\u00edsico. Tal pr\u00e1ctica es condenada terminantemente en la Biblia en el caso de Sa\u00fal y la adivina de Endor (1 S. 28).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">V\u00e9ase tambi\u00e9n el <em>Espiritismo<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">BIBLIOGRAF\u00cdA<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">T.K. Oesterreich, <em>Possession Demoniacal and Other Among Primitive Races in Antiquity, the Middle Ages, and Modern Times<\/em>; M. F. Unger, Biblical Demonology, pp. 119\u2013164; S. Schneweiss, <em>Angels and Demons According to Lactantius<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Merril F. Unger<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><\/a>Harrison, E. F., Bromiley, G. W., &amp; Henry, C. F. H. (2006). <em>Diccionario de Teologi\u0301a<\/em> (11). Grand Rapids, MI: Libros Desafi\u0301o.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Teolog\u00eda<\/b><\/p>\n<p><p style='text-align:justify;'><span lang=ES style=''>La palabra heb. usual que se traduce \u201cadivinaci\u00f3n\u201d y \u201cadivino\u201d es la ra\u00edz <\/span><span style=''>qsm<\/span><span lang=ES style=''>. La ra\u00edz <\/span><span style=''>n&#7717;\u0161<\/span><span lang=ES style=''> se usa en Gn. 44.5, 15, y en otras partes se traduce \u201csort\u00edlego\u201d, \u201cag\u00fcero\u201d, \u201cmirar en (darse a) ag\u00fceros\u201d, \u201cser agorero\u201d. A veces la ra\u00edz <\/span><span style=''>&#722;nn<\/span><span lang=ES style=''> aparece unida a los vocablos anteriores, y se traduce \u201cobservar los tiempos\u201d, \u201cser adivino\u201d, \u201c(o\u00edr a) agoreros\u201d.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>La adivinaci\u00f3n es en general la tentativa de percibir acontecimientos distantes en el tiempo o el espacio y que, por consiguiente, no son perceptibles por medios normales. Una definici\u00f3n similar podr\u00eda aplicarse a la funci\u00f3n del vidente en la profec\u00eda, como fue ejercida, p. ej., en 1 S. 9.6\u201310. De ah\u00ed que el t\u00e9rmino pod\u00eda ser utilizado ocasionalmente en sentido bueno, como que podr\u00edamos hablar de un profeta en posesi\u00f3n del don de clarividencia sin por este motivo aprobar todas las formas de clarividencia. As\u00ed, Balaam es adivino, adem\u00e1s de ser inspirado por Dios (Nm. 22.7; 24.1). La adivinaci\u00f3n que se condena en Ez. 13.6\u20137 es la que se especifica como \u201cmentirosa\u201d. En Mi. 3.6\u20137, 11 la adivinaci\u00f3n es una funci\u00f3n de los profetas, aunque aqu\u00ed tambi\u00e9n han prostituido su don; cf. Zac. 10.2. En Pr. 16.10 <\/span><span style=''>qesem<\/span><span lang=ES style=''> (\u201cor\u00e1culo\u201d o \u201cdecisiones inspiradas\u201d, <\/span><etiqueta id=\"#_ftn173\" name=\"_ftnref173\" title=\"\"><span lang=ES style='font-size:10.0pt;;color:green; text-transform:uppercase'>rsv<\/span><\/etiqueta><span lang=ES style=' '>) se aplica a la gu\u00eda divina otorgada por medio del rey.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Aparte de estos usos generales, la adivinaci\u00f3n es condenada, con excepci\u00f3n de dos pasajes que se consideran m\u00e1s adelante. Al pueblo de Dios se le proh\u00edbe la utilizaci\u00f3n de la adivinaci\u00f3n y los encantamientos en la forma que lo hac\u00eda el mundo pagano (Lv. 19.26; Dt. 18.9\u201314), y 2 R. 17.17; 21.6 registran su desobediencia. Se mencionan adivinos paganos en 1 S. 6.2; Is. 44.25; Ez. 21.22.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>La adivinaci\u00f3n puede adoptar muchas formas. Se pueden hacer dos grandes divisiones, a saber, una interna y una mec\u00e1nica: la primera constituye ya sea la inspiraci\u00f3n en estado de arrobamiento de tipo chamanista, o directamente la clarividencia; la segunda utiliza medios t\u00e9cnicos, tales como arena, v\u00edsceras de un sacrificio o, en tiempos modernos, hojas de t\u00e9. Estas divisiones no son excluyentes, ya que los objetos pueden desencadenar la facultad clarividente, como sucede con el uso de la bola de cristal. Es posible que Balaam haya dado paso a sus poderes de esta manera (Nm. 24.1).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Las siguientes formas se mencionan en la Biblia:<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><i><span lang=ES style=''>a. La rabdomancia<\/span><\/i><span lang=ES style=''>. Ez. 21.21. Se arrojaban al aire palos o flechas, y se deduc\u00edan los presagios seg\u00fan la posici\u00f3n al caer. Os. 4.12 tambi\u00e9n podr\u00eda referirse a este procedimiento.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><i><span lang=ES style=''>b. La hepatoscop\u00eda<\/span><\/i><span lang=ES style=''>. Ez. 21.21. Se supon\u00eda que el examen del h\u00edgado u otras v\u00edsceras de un sacrificio echaba luz sobre alg\u00fan problema. Probablemente se clasificaban las formas y las marcas, las que eran interpretadas por el sacerdote.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><i><span lang=ES style=''>c. Los *terafines<\/span><\/i><span lang=ES style=''>. Pr\u00e1ctica asociada con la adivinaci\u00f3n en 1 S. 15.23; Ez. 21.21 (en <\/span><span lang=ES style='font-size:10.0pt;;color:green; text-transform:uppercase'>\u00b0vrv2<\/span><span lang=ES style=' '> \u201cidolatr\u00eda\u201d en ambos casos); Zac. 10.2. Si los terafines eran im\u00e1genes de antepasados fallecidos, la adivinaci\u00f3n era probablemente una especie de espiritismo.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><i><span lang=ES style=''>d. La necromancia<\/span><\/i><span lang=ES style=''>, o sea la consulta a los fallecidos. Esto se asocia con la adivinaci\u00f3n en Dt. 18.11; 1 S. 28.8; 2 R. 21.6, y est\u00e1 condenada en la ley (Lv. 19.31; 20.6), los profetas (Is. 8.19\u201320), y los libros hist\u00f3ricos (1 Cr. 10.13). Se hablaba del m\u00e9dium como del pose\u00eddo por un <\/span><span style=''>&#722;\u00f4&#7687;<\/span><span lang=ES style=''>, que se traduce \u201cesp\u00edritu familiar\u201d, o, en t\u00e9rminos modernos, \u201ccontrol\u201d. Un t\u00e9rmino asociado, traducido \u201cmago\u201d o \u201csabio\u201d, es <\/span><span style=' '>yid&#723;\u00f4n&#305;&#770;<\/span><span lang=ES style=''>, probablemente de la ra\u00edz <\/span><span style=''>y&#257;&#7695;a&#723;<\/span><span lang=ES style=''>, \u2018saber\u2019, presumiblemente con referencia al conocimiento sobrenatural que afirma tener el esp\u00edritu y en sentido secundario su due\u00f1o.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><i><span lang=ES style=''>e. La astrolog\u00eda<\/span><\/i><span lang=ES style=''>. Mediante la astrolog\u00eda se obtienen conclusiones teniendo en cuenta la posici\u00f3n del sol, la luna, y los planetas en relaci\u00f3n al zod\u00edaco y el uno con el otro. Aunque no se la condena, en Is. 47.13 y Jer. 10.2 se da poca importancia a la astrolog\u00eda. Los sabios (* <span style='text-transform:uppercase'>Magos<\/span>) que visitaron al ni\u00f1o Jes\u00fas (Mt. 2.9) probablemente se formaron en la tradici\u00f3n <etiqueta id=\"#_ftn174\" name=\"_ftnref174\" title=\"\">bab. que mezclaba la astronom\u00eda con la astrolog\u00eda.<\/etiqueta><\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><i><span lang=ES style=''>f. La hidromancia<\/span><\/i><span lang=ES style=''>, o adivinaci\u00f3n por medio del agua. En este caso aparecen formas y figuras en el agua contenida en un taz\u00f3n, como sucede tambi\u00e9n en la bola de cristal. El brillo del agua induce una especie de arrobamiento leve, y las visiones son subjetivas. La \u00fanica referencia a esto es la Biblia aparece en Gn. 44.5, 15, donde podr\u00eda ser que Jos\u00e9 haya utilizado su copa de plata con este prop\u00f3sito. Pero no es posible decir hasta d\u00f3nde se puede dar cr\u00e9dito a una afirmaci\u00f3n registrada en una secci\u00f3n donde Jos\u00e9 y su mayordomo est\u00e1n enga\u00f1ando deliberadamente a sus hermanos.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><i><span lang=ES style=''>g. Las suertes<\/span><\/i><span lang=ES style=''>. En el AT se echaban suertes para conocer la voluntad de Dios respecto a la asignaci\u00f3n de territorio (Jos. 18\u201319, etc.), la elecci\u00f3n del macho cabr\u00edo a ser sacrificado en el d\u00eda de la expiaci\u00f3n (Lv. 16), el descubrimiento de la persona culpable (Jos. 7.14; Jon. 1.7), la asignaci\u00f3n de los deberes en el templo (1 Cr. 24.5), la determinaci\u00f3n de un d\u00eda afortunado por Am\u00e1n (Est. 3.7). En el NT los vestidos de Cristo fueron repartidos por medio de suertes (Mt. 27.35). En la Biblia la \u00faltima ocasi\u00f3n en que se echaron suertes para conocer la voluntad de Dios fue en la elecci\u00f3n de Mat\u00edas (Hch. 1.15\u201326), y en este caso puede haber alg\u00fan significado en el hecho de que sucedi\u00f3 antes de Pentecost\u00e9s. (V\u00e9ase tamb. * <span style='text-transform:uppercase'>Urim y tumin<\/span>).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><i><span lang=ES style=''>h. Los *sue\u00f1os<\/span><\/i><span lang=ES style=''>. A menudo se toman en cuenta como medio de adivinaci\u00f3n, pero en la Biblia no hay ning\u00fan caso en que una persona haya pedido deliberadamente ser guiada o recibir conocimiento sobrenatural a trav\u00e9s de sue\u00f1os, excepto, quiz\u00e1s, los profetas falsos en Jer. 23.25\u201327. El sue\u00f1o espont\u00e1neo, es a menudo un medio para conocer la voluntad divina.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>En Hch. 16.16 una muchacha tiene esp\u00edritu de adivinaci\u00f3n. La palabra gr. en este caso es <\/span><span style=' '>pyth&#333;n<\/span><span lang=ES style=''>. El famoso or\u00e1culo de Delfos se encontraba en el distrito de Pit\u00f3n y, evidentemente, se usaba el t\u00e9rmino en forma general para describir a cualquier persona pose\u00edda de inspiraci\u00f3n sobrenatural, como el caso de la sacerdotisa en Delfos. (* <span style='text-transform:uppercase'>Magia y brujer\u00eda<\/span> )<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=';text-transform:uppercase'>Bibliograf\u00eda.<\/span><span lang=ES style=''>C. Brown, J. S. Wright, <i>NIDNTT<\/i> 2, pp. 552\u2013562.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal align=right style='text-align:right;line-height:normal'><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><etiqueta id=\"#_ftn175\" name=\"_ftnref175\" title=\"\"><span lang=ES style='font-size:10.0pt; ;color:green'>J.S.W.<\/span><\/etiqueta><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;'>Douglas, J. (2000). Nuevo diccionario Biblico : Primera Edicion. Miami: Sociedades B\u00edblicas Unidas.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico<\/b><\/p>\n<p><h2>Contenido<\/h2>\n<ul>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-1\">1 Definici\u00f3n<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-2\">2 M\u00e9todos<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-3\">3 Historia<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-4\">4 Aspecto Teol\u00f3gico<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-5\">5 La adivinaci\u00f3n en la Biblia<\/li>\n<\/ul>\n<h2>Definici\u00f3n<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se entiende por adivinaci\u00f3n la b\u00fasqueda del conocimiento de cosas futuras o escondidas por medios inadecuados.  Al ser los medios insuficientes, por lo tanto, deben completarse con alg\u00fan poder que se ha representado a trav\u00e9s de la historia como proveniente de  dioses o  malos esp\u00edritus.  Por lo tanto la palabra adivinaci\u00f3n tiene un significado  siniestro.  Seg\u00fan la profec\u00eda es el conocimiento leg\u00edtimo del futuro, la adivinaci\u00f3n, su hom\u00f3logo  supersticioso, es el ilegal.  Seg\u00fan el objetivo de la magia es hacer, el de la adivinaci\u00f3n es conocer.   La adivinaci\u00f3n es casi tan antigua como la raza humana.   Se encuentra en todas las \u00e9pocas y pa\u00edses, entre los  egipcios, caldeos,  hind\u00faes,  romanos y  griegos; las tribus del norte de Asia ten\u00edan sus  chamanes, los habitantes de \u00c1frica sus mgangas, las naciones celtas sus  druidas, los abor\u00edgenes de Am\u00e9rica sus curanderos&#8212;todos adivinos y magos reconocidos.   La adivinaci\u00f3n floreci\u00f3 en todas partes y en ning\u00fan lugar, incluso hoy d\u00eda, ha sido completamente dejada de lado.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las palabras de Cicer\u00f3n fueron, y al parecer siempre ser\u00e1n, es cierto, que no hay naci\u00f3n, civilizada o b\u00e1rbara, que no crea que hay indicios del futuro y personas que los puedan interpretar.   Cicer\u00f3n divid\u00eda la adivinaci\u00f3n en natural y artificial.   La natural (no ense\u00f1ada, que no requiere habilidad) inclu\u00eda los  sue\u00f1os y los or\u00e1culos en el que el adivinador era un sujeto pasivo de la inspiraci\u00f3n, y la predicci\u00f3n ven\u00eda de un supuesto poder que estaba all\u00ed y dentro de \u00e9l.   La artificial (ense\u00f1ada, estudiada) inclu\u00eda todo vaticinio proveniente de signos encontrados en la naturaleza o producidos por el hombre.   Aqu\u00ed el adivinador estaba activo, y la adivinaci\u00f3n ven\u00eda al parecer de su propia habilidad y observaci\u00f3n.   Esta divisi\u00f3n es casi la misma que la dada por  Santo Tom\u00e1s con respecto a la invocaci\u00f3n de los demonios, la adivinaci\u00f3n con invocaci\u00f3n expresa de los esp\u00edritus, aceptaci\u00f3n de sue\u00f1os, portentos o prodigios, y la nigromancia; y la adivinaci\u00f3n con la invocaci\u00f3n t\u00e1cita a trav\u00e9s de signos y de los movimientos observados en los objetos en la naturaleza, tales como estrellas,  p\u00e1jaros, figuras, etc., o por medio de signos y acuerdos producidos por el hombre, tales como plomo fundido vertido en el agua, echar suertes, etc.   Sue\u00f1os aqu\u00ed significa los expresamente preparados y orados con la esperanza de relacionarse con los dioses o los muertos.   Los portentos o prodigios son inusuales y vistas maravillosas que vienen del mundo inferior.  Aqu\u00ed estamos considerando la adivinaci\u00f3n artificial.\n<\/p>\n<h2>M\u00e9todos<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">La variedad de m\u00e9todos adivinatorios es muy grande.  Apenas un objeto o movimiento en el cielo, en la tierra, en el aire o el agua dej\u00f3 de ser transformado en un mensaje de futuro.  A\u00f1\u00e1dase a \u00e9stas las invenciones del hombre, y hay una visi\u00f3n de la inmensa mara\u00f1a de  supersticiones en las que los pueblos  paganos buscaron a tientas su camino.   Sin embargo, pueden agruparse en tres clases, como se ve en la divisi\u00f3n de Santo Tom\u00e1s.   Cicer\u00f3n, Clemente de Alejandr\u00eda en su \u00abStromata\u00bb y otros de los  Padres dieron una lista detallada.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(a)  Bajo la primera clase, la invocaci\u00f3n expresa, caen la oniromancia o adivinaci\u00f3n por los  sue\u00f1os; la nigromancia, por las llamadas apariciones de los muertos o el espiritismo, las  apariciones de diversos tipos, que pueden ser externas o en la imaginaci\u00f3n, como Cayetano observa; el pitonismo o por personas pose\u00eddas, como la pitonisa de Delfos; la hidromancia, por signos en el agua; la aeromancia, por signos en el aire; la geomancia, por signos en substancias terrestres (geomancia tiene tambi\u00e9n otro significado); ar\u00faspices, por signos en las entra\u00f1as de las v\u00edctimas, etc.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(b)  La segunda clase, la invocaci\u00f3n t\u00e1cita y signos encontrados ya hechos en la naturaleza, abarca la astrolog\u00eda judiciaria o genetliaca, que pretende predecir el futuro a trav\u00e9s de las estrellas; augurios, a trav\u00e9s de las notas de las aves, y m\u00e1s tarde cubr\u00eda la predicci\u00f3n a trav\u00e9s de su modo de actuar, de alimentarse, de volar y tambi\u00e9n por los relinchos de los caballos y los estornudos de los hombres, etc.&#8212;para nosotros abarca toda clase de predicci\u00f3n mediante signos; por presagios, cuando palabras al azar se convierten en signos; la quiromancia, lectura de las l\u00edneas de la mano; y muchos modos similares.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(c)  La tercera clase, la invocaci\u00f3n t\u00e1cita y signos preparados por el hombre, incluye la geomancia a partir de puntos o l\u00edneas en papel o guijarros arrojados al azar; dibujo de pajas; tirada de dados; el corte de las cartas; dejar caer una vara o medirla con los dedos diciendo:  \u201clo har\u00e9 o no lo har\u00e9\u201d; abrir un libro al azar, llamado Sortes Virgiliance, los romanos usaron mucho la Eneida de esta manera, etc.  Este \u00faltimo trasladado a la Biblia sigue siendo com\u00fan en Alemania y en otros lugares.   El hipnotismo es tambi\u00e9n usado para prop\u00f3sitos de adivinaci\u00f3n.\n<\/p>\n<h2>Historia<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Intentar rastrear el origen de la adivinaci\u00f3n es una p\u00e9rdida de tiempo, puesto que, al igual que la religi\u00f3n, es universal y aut\u00f3ctona en una forma u otra.  Algunas naciones la cultivaron en grados m\u00e1s altos que otras, y su influencia hizo que algunos modos de adivinaci\u00f3n se propagaran. Mediante su pr\u00e1ctica ganaron una gran reputaci\u00f3n por su poder  oculto.  Tienen preeminencia en la historia los caldeos como videntes y  astr\u00f3logos, pero los antiguos egipcios y los  chinos tambi\u00e9n fueron grandes adeptos a la elaboraci\u00f3n de ritos misteriosos.  Todav\u00eda es una cuesti\u00f3n abierta cu\u00e1l de ellos tuvo prioridad, aunque la mayor parte en el desarrollo de la adivinaci\u00f3n, sobre todo en relaci\u00f3n con los fen\u00f3menos celestes, se atribuye a los caldeos, un t\u00e9rmino vago que abarca aqu\u00ed tanto a  babilonios como a  asirios.  En Grecia hubo adivinos desde los primeros tiempos hist\u00f3ricos, algunos de cuyos m\u00e9todos vinieron de Asia y de los etruscos, un pueblo famoso por el arte.   Aunque los  romanos tuvieron su modalidad propia, sus relaciones con Grecia introdujeron nuevas formas, y principalmente a trav\u00e9s de estas dos naciones se difundieron en el sur y oeste de Europa.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Antes del cristianismo la adivinaci\u00f3n se practicaba en todas partes de acuerdo a ritos nativos y extranjeros.  En los primeros d\u00edas el sacerdote y el adivino eran uno, y su poder era muy grande.  En Egipto, el fara\u00f3n era generalmente un sacerdote; de hecho, tuvo que ser iniciado en los secretos de la clase sacerdotal, y en Babilonia y Asiria casi todos los movimientos del monarca y sus cortesanos estaban regulados por las previsiones de los adivinos y los  astr\u00f3logos oficiales.  Las inscripciones cuneiformes y los papiros est\u00e1n llenos de f\u00f3rmulas m\u00e1gicas.  Son testigos dos tratados, uno sobre fen\u00f3menos terrestres y el otro sobre fen\u00f3menos celestiales, compilados por Sarg\u00f3n varios siglos antes de nuestra era.  En Grecia, donde se prest\u00f3 m\u00e1s atenci\u00f3n a las se\u00f1ales et\u00e9reas, los adivinos eran tenidos en gran estima y asist\u00edan a las asambleas p\u00fablicas.  Los romanos, que confiaban m\u00e1s en la adivinaci\u00f3n por medio de sacrificios, ten\u00edan colegios oficiales de augures y ar\u00faspices que por una palabra adversa pod\u00edan posponer el negocio m\u00e1s importante.  No se comenzaba la guerra, ni se enviaba fuera ninguna colonia sin consultar a los dioses, y en momentos cr\u00edticos la ocurrencia m\u00e1s insignificante, un estornudo o tos, estaba dotada de significado.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Junto a toda esta adivinaci\u00f3n oficial, exist\u00eda la pr\u00e1ctica de ritos secretos por toda clase de hechiceros, magos, sabios y  brujas.  Adivinos caldeos y sibilas ambulantes se dispersaban por todas partes diciendo la buenaventura con \u00e1nimo de lucro.  Entre los regulares e irregulares hab\u00eda un sentimiento muy amargo, y dado que estos \u00faltimos invocaban a menudo a  dioses o demonios considerados como hostiles a los dioses del pa\u00eds, se les consideraba como il\u00edcitos y peligrosos, y a menudo se les castigaba y se les prohib\u00eda el ejercicio de su arte.  De tiempo en tiempo en varios pa\u00edses disminuyeron el n\u00famero y la influencia de los adivinos regulares debido a su orgullo y opresi\u00f3n, y sin duda a veces a su vez pueden haber mitigado h\u00e1bilmente la tiran\u00eda de los gobernantes.  Al aumentar el conocimiento, disminuyeron el miedo y respeto que las personas ilustradas les ten\u00edan a sus misteriosos poderes, al punto que su autoridad sufri\u00f3 mucho y se convirtieron en objetos de desprecio y s\u00e1tira.  La \u00abDe Divinatione\u00bb de Cicer\u00f3n no es tanto una descripci\u00f3n de sus diversas formas como una refutaci\u00f3n de las mismas; Horacio y Juvenal lanzaron m\u00e1s de una flecha aguda contra adivinos y sus enga\u00f1ados; y es bien conocido el dicho de Cato, que se sorprend\u00eda de c\u00f3mo dos augures pod\u00edan encontrarse sin re\u00edrse uno del otro.   Los gobernantes, sin embargo, los conservaron y los  honraban p\u00fablicamente, a lo mejor para mantener al pueblo en sujeci\u00f3n, y fuera de las tierras hist\u00f3ricas, los hacedores de magia todav\u00eda campaban por su respeto.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dondequiera que lleg\u00f3 el cristianismo la adivinaci\u00f3n perdi\u00f3 la mayor parte de su poder de anta\u00f1o, y una forma, la natural, ces\u00f3 casi por completo.  La nueva religi\u00f3n prohib\u00eda todas sus formas, y despu\u00e9s de algunos siglos desapareci\u00f3 como sistema oficial aunque continu\u00f3 teniendo muchos adeptos.  Los Padres de la Iglesia fueron sus oponentes vigorosos.  Los principios del gnosticismo les dio algo de fuerza, y el [[neoplatonismo] les gan\u00f3 muchos seguidores.  Dentro de la Iglesia misma result\u00f3 tan fuerte y atractiva para sus nuevos  conversos que los s\u00ednodos la prohibieron y los concilios legislaron contra ella.  El  Concilio de Ancira (c. XXIV.) (314)  decret\u00f3 cinco a\u00f1os de penitencia a los consultores de adivinos, y el de Laodicea (c. XXXVI), (c. 360) prohibi\u00f3 a los cl\u00e9rigos convertirse en magos o hacer amuletos, y los que los usaran ser\u00edan expulsados de la Iglesia.  Un canon (XXXVI), de Orleans (511) excomulg\u00f3 a los que practicaban la adivinaci\u00f3n, augurios, o las suertes falsamente llamadas Sortes Sanctorum (Bibliorum), que decid\u00edan la conducta futura de uno por el primer pasaje encontrado al abrir una Biblia.  Este m\u00e9todo fue, evidentemente, un gran favorito, pues un s\u00ednodo de Vannes (c. XVI), (461) lo prohibi\u00f3 a los cl\u00e9rigos bajo pena de excomuni\u00f3n, y el de  Agde (c. XLII) (506) lo conden\u00f3 por ir contra la  piedad y la fe.  Los Papas  Sixto IV y  Sixto V y el Quinto Concilio de Letr\u00e1n asimismo condenaron la adivinaci\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los gobiernos a veces han actuado con gran severidad.  Constancio decret\u00f3 la  pena de muerte para los adivinos.  Las autoridades debieron haber temido que algunos supuestos  profetas tratasen de hacer cumplir por la fuerza sus predicciones sobre la muerte de los soberanos.  Cuando las razas del Norte, que se abatieron sobre el antiguo Imperio Romano, entraron a la Iglesia, era de esperarse que sobreviviesen algunas de sus supersticiones menores.   Durante todos los primeros a\u00f1os de la Edad Media las llamadas artes adivinatorias lograron vivir en secreto, pero despu\u00e9s de las Cruzadas continuaron de forma m\u00e1s abierta.  En la \u00e9poca del Renacimiento y de nuevo antes de la Revoluci\u00f3n Francesa, hubo un marcado crecimiento en los m\u00e9todos nocivos. La \u00faltima parte del siglo XIX fue testigo de un renacimiento extra\u00f1o, especialmente en los Estados Unidos e Inglaterra, de todo tipo de superstici\u00f3n, yendo a la cabeza la nigromancia o espiritismo.  Hoy en d\u00eda el n\u00famero de personas que creen en los signos y tratan de conocer el futuro es mucho mayor de lo que aparece en la superficie.  Abundan en las comunidades donde el cristianismo  dogm\u00e1tico es d\u00e9bil.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La causa natural del ascenso de la adivinaci\u00f3n no es dif\u00edcil de descubrir.  El hombre tiene una curiosidad natural por conocer el futuro, y junto a esto est\u00e1 el deseo de ganancia o ventaja personal; por lo tanto, en todas las \u00e9pocas algunos han intentado levantar el velo, al menos parcialmente.  Estos intentos han producido a veces resultados que no se pueden explicar sobre motivos meramente naturales, pues son muy desproporcionados o extra\u00f1os a los medios empleados.  No pueden ser considerados como la obra directa de Dios, ni como el efecto de una causa puramente material; por lo tanto deben atribuirse a los esp\u00edritus  creados, y puesto que son inconsistentes con lo que sabemos de Dios, los esp\u00edritus que los causan deben ser malos.   Para formular la pregunta directamente:  \u00bfpuede el hombre conocer los eventos futuros?\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dejemos que  Santo Tom\u00e1s conteste en substancia:  las cosas futuras puede ser conocidas en sus causas o en s\u00ed mismas.\n<\/p>\n<ul>\n<li> Algunas de las causas siempre y necesariamente producen sus efectos, y estos efectos pueden ser predichos con certeza, como los astr\u00f3nomos anuncian los eclipses.  <\/li>\n<li> Otras causas producen sus efectos no siempre y necesariamente, pero en general lo hacen, y estos pueden preverse como conjeturas bien fundadas o inferencias sensatas, como el diagn\u00f3stico de un m\u00e9dico o una predicci\u00f3n de lluvia de un observador meteorol\u00f3gico.  <\/li>\n<li> Finalmente hay una tercera clase de causas cuyos efectos dependen de lo que llamamos azar o del libre albedr\u00edo del hombre, y \u00e9stas no pueden ser predichas a partir de sus causas.  S\u00f3lo podemos verlas en s\u00ed mismas cuando est\u00e1n realmente presentes a nuestros ojos.  S\u00f3lo Dios, ante quien todas las cosas est\u00e1n presentes en su eternidad, puede verlas antes de que ocurran.  De ah\u00ed que leemos en Isa\u00edas (41,23), \u00abIndicadnos las se\u00f1ales del porvenir, y sabremos que sois dioses.\u201d  <\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los esp\u00edritus pueden conocer mejor que los hombres los efectos que vienen de la segunda clase de causas, porque su conocimiento es m\u00e1s amplio, m\u00e1s profundo y m\u00e1s universal, y conocen muchos poderes ocultos de la naturaleza.  En consecuencia, pueden predecir m\u00e1s eventos y m\u00e1s precisamente, como un m\u00e9dico que ve m\u00e1s claramente las causas puede diagnosticar mejor sobre la restauraci\u00f3n de la salud.  La diferencia, de hecho, entre la primera y segunda clase de causas se debe a las limitaciones de nuestro conocimiento.  La multiplicidad y complejidad de causa nos impiden seguir sus efectos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los esp\u00edritus no pueden conocer con certeza las cosas futuras contingentes, los efectos de la tercera clase, a menos que Dios se las revele, aunque pueden sabiamente conjeturar sobre ellas debido a su conocimiento m\u00e1s amplio de la naturaleza  humana, su larga experiencia y sus juicios basados en nuestros pensamientos seg\u00fan se los revelan nuestras palabras, semblante o  actos.  A menos que queramos negar el valor del testimonio humano, no cabe duda de que los adivinos predijeron correctamente algunas cosas contingentes y los magos produjeron en ocasiones efectos sobrehumanos.  La supervivencia misma de la adivinaci\u00f3n por tantos siglos ser\u00eda de otro modo inexplicable y su papel en la historia, un problema insoluble.  Decir, sobre fundamentos religiosos, que la adivinaci\u00f3n y las artes afines eran completos enga\u00f1os ser\u00eda contradecir la Escritura.  En ella leemos las leyes que proh\u00edben la magia, tenemos hechos como las haza\u00f1as de Janes y Mambres ante el fara\u00f3n, y tenemos una declaraci\u00f3n de Dios que muestra que es posible que un  falso  profeta prediga una se\u00f1al o prodigio y que suceda ( Deut. 13,1-12).    Pero, excepto cuando Dios les dio conocimiento, su ignorancia del futuro dio lugar a la bien conocida ambig\u00fcedad de los or\u00e1culos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los intentos de dar a la adivinaci\u00f3n artificial una base puramente natural no han tenido \u00e9xito.  Crisipo (De Divinatione, II, 63) habl\u00f3 de un poder en el hombre para reconocer e interpretar signos, y Plutarco (De Oraculis) escribi\u00f3 sobre las cualificaciones especiales que debe tener un buen augur y la naturaleza de los signos, pero al final se reconoc\u00eda una influencia preternatural.  Algunos modos pueden haber sido naturales en su origen, especialmente cuando se trataba de causas  necesarias, y m\u00e1s de una predicci\u00f3n se hac\u00eda sin intervenci\u00f3n de lo oculto, pero \u00e9stas deben haber sido relativamente raras, pues el cliente, si no siempre el vidente, generalmente cre\u00eda en la ayuda  sobrenatural.  Realmente se podr\u00eda aceptar alguna analog\u00eda entre un \u00e1guila y una victoria, un b\u00faho y la tristeza&#8212;aunque para los atenienses un presagio de bienvenida&#8212; y que perder un diente era perder un amigo; pero tratar de relacionar \u00e9stos con eventos futuros contingentes ser\u00eda  razonar malamente a partir de una analog\u00eda muy leve; as\u00ed como apu\u00f1alar a una imagen ser\u00eda perjudicar a la persona que representa, ser\u00eda confundir una conexi\u00f3n ideal con una real.  El instinto humano exig\u00eda una base m\u00e1s s\u00f3lida y la encontr\u00f3 en la creencia en una intervenci\u00f3n de alg\u00fan agente sobrenatural.  La raz\u00f3n exige lo mismo.  Un signo corp\u00f3reo es o un efecto de la causa misma de la que es un signo, como el humo del fuego, o procede de la misma causa como el efecto que significa, como el descenso en el bar\u00f3metro pronostica lluvia, es decir, el cambio en el instrumento y el cambio en el tiempo proceden de la misma causa.   Las acciones futuras del hombre y los signos en la naturaleza no est\u00e1n en tal relaci\u00f3n.  El signo no es un efecto de su acci\u00f3n futura, ni tampoco el signo y su acto proceden de la misma causa.  El otro tipo de signos de los seres vivos pueden ser pasados por alto por casi el mismo razonamiento.  Se pod\u00eda esperar una creencia en presagios y augurios de todas clases de aquellos que cre\u00edan en el fatalismo, o el pante\u00edsmo, o que el hombre, los dioses y la naturaleza estaban todos en estrecha comuni\u00f3n, o que los animales y las plantas eran divinidades (v\u00e9ase animismo).  En todas partes, como cuesti\u00f3n de hecho, la adivinaci\u00f3n y el sacrificio estaban tan estrechamente conectadas que pr\u00e1cticamente no se pod\u00eda trazar una l\u00ednea estricta entre la adivinaci\u00f3n con y sin la invocaci\u00f3n expresa de los dioses o demonios.  El cliente ven\u00eda a ofrecer el sacrificio, y el sacerdote, el adivinador,  trataba de responder a todas sus preguntas, mientras que los magos privados presum\u00edan de sus \u00abesp\u00edritus familiares\u00bb.\n<\/p>\n<h2>Aspecto Teol\u00f3gico<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde un punto de vista  teol\u00f3gico la adivinaci\u00f3n supone la  existencia de demonios que tienen grandes poderes naturales y que, accionados por celos hacia el hombre y por odio hacia Dios, siempre tratan de disminuir su gloria y de atraer al hombre a la perdici\u00f3n, o al menos hacerle da\u00f1o corporal, mental y espiritualmente.  La adivinaci\u00f3n no es, como hemos visto, predecir lo que viene de la necesidad o lo que suele ocurrir, o predecir lo que Dios revela o lo que puede ser descubierto por el esfuerzo humano, sino la usurpaci\u00f3n del conocimiento del futuro, es decir, llegar a \u00e9l por medios insuficientes o impropios.   Este conocimiento es una prerrogativa de la divinidad y as\u00ed se dice que el usurpador adivina.  Este conocimiento no puede ser solicitado a los malos esp\u00edritus, salvo raras veces en los exorcismos.  Sin embargo, cada adivinaci\u00f3n viene de ellos, ya sea porque se les invoca expresamente o porque ellos mismos se mezclan en estas b\u00fasquedas del futuro para poder enredar a los hombres en sus trampas.  Se invoca t\u00e1citamente al diablo cuando alguien trata de adquirir informaci\u00f3n a trav\u00e9s de medios que \u00e9l sabe que son inadecuados, y los medios son insuficientes cuando ni por su propia naturaleza ni por ninguna  promesa divina son capaces de producir el efecto deseado.  Puesto que el conocimiento del porvenir le pertenece s\u00f3lo a Dios, pedirlo directa o indirectamente a los demonios es atribuirles una perfecci\u00f3n divina, y pedir su ayuda es ofrecerles una especie de culto; esto es superstici\u00f3n y una rebeli\u00f3n contra la Divina Providencia, que sabiamente nos ha escondido muchas cosas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En los tiempos  paganos, el ofrecimiento de sacrificios adivinatorios era idolatr\u00eda, e incluso ahora la adivinaci\u00f3n es una especie de demonolatr\u00eda o culto al diablo (d&#8217;Annibale.) Toda participaci\u00f3n en esos intentos de alcanzar el conocimiento menoscaba la dignidad de un  cristiano, se opone al amor y confianza en la Providencia, y milita contra la extensi\u00f3n del Reino de Dios.  Cualquier m\u00e9todo de adivinaci\u00f3n con la invocaci\u00f3n directa de los esp\u00edritus es gravemente pecaminoso, y peor a\u00fan si aparece esa intervenci\u00f3n; la adivinaci\u00f3n con invocaci\u00f3n t\u00e1cita es en s\u00ed misma un pecado grave, aunque en la pr\u00e1ctica, la ignorancia, la sencillez, o la falta de creencia pueden hacerla venial.   Si, sin embargo, a pesar de la incredulidad del cliente, el adivinador act\u00faa en serio, el cliente no puede ser f\u00e1cilmente excusado de la cooperaci\u00f3n gravemente pecaminosa.  Si en m\u00e9todos aparentemente inofensivos surge la fuerte sospecha de una intervenci\u00f3n maligna, ser\u00eda pecaminoso continuar; si s\u00f3lo surge una duda sobre el car\u00e1cter natural o diab\u00f3lico del efecto, se debe protestar contra la intervenci\u00f3n de los esp\u00edritus; en caso de duda acerca de si proviene de Dios o de Satan\u00e1s, excepto que se busque un acto milagroso (lo cual ser\u00eda muy raro), debe interrumpirse bajo pena de pecado.  Es in\u00fatil una protesta de no desear la interferencia diab\u00f3lica en los modos de adivinaci\u00f3n en el que se espera expresa o t\u00e1citamente, ya que las acciones hablan m\u00e1s que las palabras.  Un investigador  cient\u00edfico en duda sobre la suficiencia de los medios puede experimentar para ver si tal intervenci\u00f3n sobrehumana es un hecho, pero debe expresar claramente su oposici\u00f3n a toda ayuda diab\u00f3lica.  La varita adivinadora, si se utiliza s\u00f3lo para los metales de agua, quiz\u00e1s pueda explicarse naturalmente; si se utiliza para detectar a las personas culpables, o cosas perdidas o  robadas como tal (que pueden ser metales), sin duda es un m\u00e9todo t\u00e1cito.  Creer en la mayor\u00eda de las se\u00f1ales populares es simplemente la ignorancia o debilidad de la mente (ver superstici\u00f3n).\n<\/p>\n<h2>La adivinaci\u00f3n en la Biblia<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">A los hebreos procedentes de Egipto&#8212;una tierra repleta de adivinos&#8212;, al habitar en un pa\u00eds rodeado de tribus supersticiosas, el esp\u00edritu de la \u00e9poca y su medio ambiente les intensificar\u00eda su deseo innato de precognici\u00f3n, pero Dios les prohibi\u00f3 repetidamente tener nada que ver con los encantadores, magos, adivinos,  nigromantes, etc., todos los cuales eran abominaci\u00f3n delante de \u00e9l ( Deut. 18,10-11).  El ideal fue en la \u00e9poca de Balaam, cuando \u00abno hay presagio contra Jacob ni sortilegio contra  Israel\u00bb ( N\u00fam. 23,23), y para preservar esto, Dios declar\u00f3 que destruir\u00e1 al alma que se prostituyera tras un adivino ( Lev. 20,6), y el hombre o la mujer en el que hubiese un esp\u00edritu adivinador, ser\u00eda  lapidado hasta morir (Lev. 20,27).  Sin embargo, Dios, como dice San Juan Cris\u00f3stomo, consent\u00eda a los hebreos como ni\u00f1os, y para preservarlos de la tentaci\u00f3n excesiva, les permiti\u00f3 las suertes bajo ciertas  condiciones ( Jos.  7,14; N\u00fam. 26,5;  Prov. 16,33).   Les permit\u00eda contestar a los videntes hebreos cuando a \u00c9l le plac\u00eda ( Or\u00edgenes, C. Cels., I, XXXVI, XXXVII), se pod\u00eda consultar a los  profetas sobre asuntos privados (1  Sam 9,6), y el sumo sacerdote pod\u00eda responder en asuntos mayores con el Urim y Tummim.  Cuando se consultaba a los videntes y profetas se les ofrec\u00edan regalos, pero los grandes profetas nunca aceptaron ninguna recompensa cuando actuaban como representantes de Dios (2  Rey. 5,20).  Cuando los hebreos cayeron en la idolatr\u00eda, floreci\u00f3 y revivi\u00f3 la adivinaci\u00f3n, la cual siempre acompa\u00f1aba a la idolatr\u00eda, pero durante toda su historia, es evidente que secretamente y de nuevo m\u00e1s abiertamente se utilizaron las artes il\u00edcitas, y como resultado fueron frecuentes las condenas (1 Sam. 15,23; 2 Rey. 17,17;  Zac. 10,2;  Is. 44,25, etc.). Hay que tener en cuenta que su historia fue muy larga, y cuando reflexionamos cu\u00e1n completamente otras naciones se dedicaron a todo tipo de artes imp\u00edas y observancias tontas, debemos admitir f\u00e1cilmente que comparativamente los hebreos estuvieron notablemente libres de  supersticiones.  Cuando m\u00e1s tarde estos florecieron m\u00e1s fuerte y permanentemente fue durante la decadencia de la fe anterior y posterior a la \u00e9poca de  Cristo (v\u00e9ase  Josefo Ant. Jud., XX, V, I, VIII, 6; Bell. Jud., VI, V, 2).  El Talmud muestra la tendencia declinante.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la Escritura no siempre se distingue claramente los distintos m\u00e9todos de adivinaci\u00f3n y las clases de adivinos, pues las palabras hebreas se interpreten de manera diversa y a veces son meramente sin\u00f3nimos.  La siguiente lista se basa principalmente en el art\u00edculo de Lesetre en el \u201cDict. de la Bible\u00bb de Vigouroux:\n<\/p>\n<ul>\n<li>La adivinaci\u00f3n mediante la consulta a los terafim, (TRPHYM), o peque\u00f1os \u00eddolos dom\u00e9sticos, de los que leemos por primera vez en la \u00e9poca de Abraham y Lab\u00e1n ( G\u00e9n. 31,19).  No se sabe c\u00f3mo se les consultaba, pero parece que fue a la manera caldea, pues Lab\u00e1n proced\u00eda de ese pa\u00eds.  Se les encuentra en Jueces 17,5; 2 Ry. 23,24 y en otros lugares.  A veces enga\u00f1aban a sus preguntadores (Zac. 10,2). <\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li>Los  Chartummim (CHRTMYM), un nombre traducido como \u00abint\u00e9rpretes\u00bb ( Vulgata conjectores) en la Biblia de Douay (G\u00e9n. 41,8), pero en otros lugares ( Dan. 2,2) como \u00abadivinos\u00bb (Vulg., arioli) y otros nombres, especialmente \u00abcaldeos\u00bb.<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> El Chakamim (CHKMYM) son los sabios (Vulg., sapientes) de la Biblia (G\u00e9n. 41,8), un nombre dado a los expertos en adivinaci\u00f3n en Egipto, Idumea ( Abd. 8), Persia (Ester 1,13) y Babilonia ( Jer. 50,35). <\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> Qesem o Miqsam (QSM, MQSM) designaba la adivinaci\u00f3n en general, y siempre se utiliza en la Escritura en el mal sentido, excepto en Prov. 16,10.  Mediante \u00e9l la  bruja de Endor resucit\u00f3 al muerto ( 1 Sam. 28,8).  \u00abPorque el rey de Babilonia se ha detenido en el cruce, en la cabecera de los dos caminos, para consultar a la suerte   (qesem).  Ha sacudido las flechas, ha interrogado a los \u00eddolos (terafim), ha observado el h\u00edgado\u00bb ( Ez. 21,26).  Las flechas ten\u00edan los signos o nombres de las ciudades, y el primer nombre sacado era el primero en ser atacado.   Este fue el modo de Babilonia.  Los  \u00e1rabes lo practicaron as\u00ed: se preparaban tres flechas y se le escrib\u00eda a la primera \u00abEl Se\u00f1or lo quiere\u00bb; a la segunda, \u00abEl Se\u00f1or no quiere\u00bb; y la tercera se dejaba en blanco.  Si se sacaba la flecha en blanco, se sacaba otra hasta que se obtuviera una flecha inscrita.  El \u00faltimo m\u00e9todo mencionado en el texto citado es ar\u00faspices (N. de la T:  Sacerdote que en la antigua Roma examinaba las entra\u00f1as de las v\u00edctimas para hacer presagios.) (Vulg. exta consuluit). <\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li>Nachash (NCHSH) es la adivinaci\u00f3n (Vulg., augurium) en la Biblia (N\u00fam. 23,23).  El m\u00e9todo preciso denotado es objeto de controversia.  Las versiones lo hacen equivalente a la adivinaci\u00f3n por el vuelo de los  p\u00e1jaros, pero este modo, tan com\u00fan entre los griegos y los romanos, aparentemente no fue utilizado por los hebreos, excepto hacia el tiempo de Cristo.  A partir de su derivaci\u00f3n, como com\u00fanmente se acepta, significar\u00eda la adivinaci\u00f3n por las serpientes, ofiomancia, pero en cambio, en las Escrituras nunca se usa en ese sentido.   As\u00ed se le llama a la adivinaci\u00f3n de Balaam por medio de sacrificios de  animales (N\u00fam. 24,1) y tambi\u00e9n el de Jos\u00e9 (G\u00e9n.44,5.15), que sigue siendo una cuesti\u00f3n controvertida, a pesar de la soluci\u00f3n triunfal de  Calmet (Dict. Of the Bible, III, p. 30), salvo que se acepte la explicaci\u00f3n razonable de Grocio (Hummelauer, Com. In Gen. p. 561). <\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> Mekashsheph (MKSHPH) es el mago (Vulg., maleficus) en \u00c9xodo 7,11, y el hechicero en Deut. 18,10, que no s\u00f3lo busca los secretos del futuro, sino que obra prodigios.  San Pablo menciona a dos de sus l\u00edderes, Jann\u00e9s y Mambr\u00e9s (2  Tim. 3,8), y sus modos son llamados hechicer\u00edas (Vulg., veneficia) en 2 Rey. 9,22 y (Vulg., maleficia) Miqueas 5,11. <\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> La palabra \u2019obh (AUB) significa el esp\u00edritu llamado y la persona que lo llama, el  nigromante.  En Deut. 18,11 se expresa por \u00abbuscar la verdad de entre los muertos\u00bb (el caso m\u00e1s conocido es el de la bruja de Endor) y en otros lugares por pit\u00f3n (Is. 8,19) ( B.J. nigromante), esp\u00edritus adivinadores (I Sam. 28,7).  La Versi\u00f3n de los Setenta traduce las palabras por \u00abventr\u00edlocuo\u00bb porque cuando los nigromantes fallaban o deseaban enga\u00f1ar a la gente murmuraban como si los esp\u00edritus hablaran desde debajo de la tierra, que recuerda los \u00abchillidos y farfulleos\u00bb de  Shakespeare.  (Cf. Is. 29,4.).  \u2019obh significa una botella de agua o una bolsa de cuero para agua; el uso de la palabra aqu\u00ed puede provenir de que el adivinador conten\u00eda el esp\u00edritu o era inflado por \u00e9l. <\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> El Yidde `onim (YD`NYM) eran adivinos que encontramos por lo general relacionados con nigromantes, y los dos t\u00e9rminos quiz\u00e1s son pr\u00e1cticamente sin\u00f3nimos (I Sam. 28,3; 2 Rey. 21,6, etc.). <\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> La adivinaci\u00f3n por Me`onen (M`UNN) incluy\u00f3 al parecer muchos m\u00e9todos: la adivinaci\u00f3n por palabras al azar, como cuando el criado de Abraham buscaba una esposa para Isaac (G\u00e9n. 24,14; 1 Sam. 14,9; 1 Rey. 20,33); augurios (Is. 11,6); observadores de los  sue\u00f1os (Deut. 18,10), etc.  Tambi\u00e9n hab\u00eda formas por encantamiento de serpientes (Jer. 8,17), la astrolog\u00eda (Is. 47,13), y por consulta al efod (1 Sam. 23,9).   <\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el Nuevo Testamento no se menciona espec\u00edficamente a los adivinos excepto en  Hch. 16,16, respecto a la ni\u00f1a que ten\u00eda un esp\u00edritu pit\u00f3n, pero es del todo probable que Sim\u00f3n el Mago (Hch. 8,9), Elimas (Hch. 13,6) y otros (2 Tim. 3,13), incluidos los poseedores de los libros m\u00e1gicos quemados en \u00c9feso (Hch. 19,19), practicaban la adivinaci\u00f3n y que est\u00e1 incluida en las maravillas por las cuales el Anticristo  seducir\u00e1 a muchos ( Apoc. 19,20).  La nueva ley proh\u00edbe toda adivinaci\u00f3n, ya que, colocada en un plano m\u00e1s alto que bajo la  antigua ley, se nos ense\u00f1a a no preocuparnos por el ma\u00f1ana ( Mt. 6,34), sino a  confiar en \u00c9l plenamente, quien tiene contados hasta los cabellos de nuestra cabeza (Mt. 10,30).  En la adivinaci\u00f3n, aparte del fraude del Padre de la Mentira, hab\u00eda mucho fraude humano y enga\u00f1o sin fin; las predicciones fueron en general tan vagas e in\u00fatiles como la pr\u00e1ctica moderna de decir la buenaventura, y el resultado general de entonces, al igual que ahora, favorec\u00eda el vicio y her\u00eda la virtud.  (V\u00e9ase astrolog\u00eda).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<b>Fuente:<\/b> Graham, Edward. \u00abDivination.\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 5. New York: Robert Appleton Company, 1909. <br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/05048b.htm\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido por Luz Mar\u00eda Hern\u00e1ndez Medina\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>v. Encantamiento, Hechicer\u00eda Num 22:7 fueron .. con las d\u00e1divas de a en su Num 23:23 no hay ag\u00fcero, ni a contra Israel Deu 18:10 ni quien practique a, ni agorero, ni 1Sa 15:23 como pecado de a es la rebeli\u00f3n 1Sa 28:7 una mujer que tenga esp\u00edritu de a Eze 13:6 vieron vanidad y &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/adivinacion\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abADIVINACION\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-682","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/682","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=682"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/682\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=682"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=682"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=682"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}