{"id":6867,"date":"2016-02-05T03:43:10","date_gmt":"2016-02-05T08:43:10","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/apolinarismo\/"},"modified":"2016-02-05T03:43:10","modified_gmt":"2016-02-05T08:43:10","slug":"apolinarismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/apolinarismo\/","title":{"rendered":"APOLINARISMO"},"content":{"rendered":"<p>Herej\u00ed\u00ada cristol\u00f3gica. El obispo de Laodicea, Apolinar, insisti\u00f3 en la verdadera y absoluta deidad de Cristo como reacci\u00f3n contra los que insist\u00ed\u00adan en su verdadera humanidad. Tambi\u00e9n afirm\u00f3 que Cristo tuvo un cuerpo humano espiritualizado. Para Apolinar, el Logos sustituy\u00f3 a la inteligencia humana en Cristo. Se trataba de una reacci\u00f3n contra el \u00c2\u00ae ARRIANISMO y el \u00c2\u00ae GNOSTICISMO.<br \/>\nEsta doctrina fue condenada por el segundo Concilio de Constantinopla (381 d.C.). Los esfuerzos por relacionar la humanidad y la deidad de Cristo dieron lugar a varias herej\u00ed\u00adas: \u00c2\u00ae EUTIQUIANISMO, \u00c2\u00ae MONOTE\u00ed\u008dSMO y apolinarismo. Este \u00faltimo movimiento algunos lo consideran como la primera gran herej\u00ed\u00ada cristol\u00f3gica.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Religiones Denominaciones y Sectas<\/b><\/p>\n<p>La herej\u00ed\u00ada de Apolinar (por el 315 392), que fue obispo de Laodicea de Siria, tiene que colocarse en el marco de las controversias cristol\u00f3gicas del s. 1V. Despu\u00e9s de haberse combatido entre los ss. II y III el docetismo, que dec\u00ed\u00ada que el verbo no se hab\u00ed\u00ada hecho hombre de forma real y definitiva, y despu\u00e9s de haberse definido en el primer concilio ecum\u00e9nico, celebrado en Nicea en el 325, la verdadera divinidad de Cristo en respuesta a la tesis arriana, los Padres de la Iglesia se comprometieron en el debate sobre el modo con que se llev\u00f3 a cabo la encarnaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Los protagonistas de las discusiones,  que habr\u00ed\u00adan de durar mas de un siglo, pertenecen generalmente a las dos escuelas teol\u00f3gicas mas importantes del Area oriental, la alejandrina y la antioquena. La primera propodra una cristolog\u00ed\u00ada del tipo \u00abVerbo-carne\u2020\u009d, reservando la mayor atenci\u00f3n posible a la unidad personal de Cristo, en detrimento muchas veces de la plenitud y de la autonom\u00ed\u00ada de la humanidad asumida por el Verbo. La segunda establec\u00ed\u00ada una cristolog\u00ed\u00ada del tipo \u00abVerbohombre\u00bb, donde la acentuaci\u00f3n de la integridad de la naturaleza humana y de la distinci\u00f3n entre \u00e9sta y la naturaleza divina no iba siempre acompa\u00f1ada de la atenci\u00f3n necesaria a la unidad de sujeto. La teor\u00ed\u00ada propuesta por Apolinar pertenece al \u00e1mbito de la cristolog\u00ed\u00ada alejandrina y representa su &#8211; En efecto, la versi\u00f3n m\u00e1s aceptable, tesis de fondo, consiste en afirmar que el Verbo, al encarnarse; habr\u00ed\u00ada tomado el puesto del alma humana de Jes\u00fas. No habr\u00ed\u00ada asumido una humanidad integral, sino s\u00f3lo un cuerpo, convirti\u00e9ndose totalmente y para todos los efectos en el principio vital del mismo.<\/p>\n<p>As\u00ed\u00ad pues, Apolinar piensa en un Cristo que no es plenamente humano, ni \u00fanicamente Dios, sino un ser intermedio derivado de la uni\u00f3n substancial entre Dios, el Hijo, y un cuerpo inanimado. Pero es de la opini\u00f3n de que esta concepci\u00f3n puede salvaguardar la unidad de Cristo y, sobre todo.<\/p>\n<p>su santidad personal. En efecto, al faltar el alma racional, llega a faltar aquel principio operativo aut\u00f3nomo que, al ser fuente de pasiones y de pecado, se encontrar\u00ed\u00ada inevitablemente en contraste con el Verbo. De aqu\u00ed\u00ad se sigue que el Verbo, al ser el gestor total de la \u00abcarne\u00bb asumida, puede realizar con eficacia la obra de la salvaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Por el contrario, de las reacciones de sus adversarios se deduce claramente que una cristolog\u00ed\u00ada semejante no es capaz de salvar el valor soteriol\u00f3gico de la encarnaci\u00f3n, ya que no consigue prever ni admitir en este sentido la participaci\u00f3n plenamente libre y gratuita del hombre Jes\u00fas.<\/p>\n<p>La herej\u00ed\u00ada apolinarista fue condenada en varios s\u00ed\u00adnodos y luego, oficialmente, en el primer concilio de Constantinopla, que se celebr\u00f3 en el a\u00f1o 381.<\/p>\n<p>Y Battaglia<\/p>\n<p>Bibl.: Ch. Kannengiesser, Apolinar de Laodicea (Apolinarismo), en DPAC 1. 174-176; A. Grillmeier, Cristo en la Tradici\u00f3n cristiana, 1, S\u00ed\u00adgueme, Salamanca.<\/p>\n<p>PACOMIO, Luciano [et al.], Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico, Verbo Divino, Navarra, 1995<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico<\/b><\/p>\n<p><p style=\"text-align: justify;\">Es la doctrina que sostuvo Apolinar el joven, Obispo de Laodicea (310?\u2013390?), y sus seguidores durante las controversias cristol\u00f3gicas del siglo cuarto. Como valiente defensor de la ortodoxia de Nicea, Apolinar se opuso tanto a la idea arriana de la mutabilidad del Logos como al concepto de la uni\u00f3n completa de las naturalezas humana y divina en Cristo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sostuvo que en la encarnaci\u00f3n \u00abel Logos se hizo carne\u00bb (Jn. 1:14) literalmente, tomando as\u00ed el Logos el lugar del alma humana racional en la persona de Cristo. Despu\u00e9s que varios s\u00ednodos locales hab\u00edan condenado el apolinarismo, fue declarado her\u00e9tico por el Segundo Concilio General de Constantinopla en 381.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">BIBLIOGRAF\u00cdA<\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\">\n<li>Lietzmann, <em>Apollinaris von Laodicea und seine Schule<\/em>; J.F. Bethune-Baker, <em>Introduction to the Early History of Christian Doctrine<\/em>; G.L. Prestige, <em>Fathers and Heretics<\/em>; C.E. Raven, <em>Apollinarianism<\/em>.<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\">Donald G. Davis<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><\/a>Harrison, E. F., Bromiley, G. W., &amp; Henry, C. F. H. (2006). <em>Diccionario de Teologi\u0301a<\/em> (47). Grand Rapids, MI: Libros Desafi\u0301o.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Teolog\u00eda<\/b><\/p>\n<p><h2>Su vida y obras<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Teor\u00eda cristol\u00f3gica seg\u00fan la cual Cristo ten\u00eda un cuerpo humano y un alma sensitiva humana, pero no una mente racional humana, ya que el Logos Divino hab\u00eda tomado el lugar de \u00e9sta.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El autor de esta teor\u00eda, Apolinar (Apolinarios) el Joven, obispo de Laodicea floreci\u00f3 en la segunda mitad del siglo IV y fue muy estimado al principio por hombres como San Atanasio,  San Basilio y San Jer\u00f3nimo por su cultura cl\u00e1sica, su conocimiento b\u00edblico su defensa del cristianismo y su lealtad a la fe de Nicea. Asisti\u00f3 a su padre, Apolinario (el Mayor) en la reconstrucci\u00f3n de las Escrituras sobre modelos cl\u00e1sicos para compensar a los cristianos por la p\u00e9rdida de la literatura griega de la que les hab\u00eda privado el edicto de Juliano. San Jer\u00f3nimo le atribuye muchos vol\u00famenes sobre las Escrituras, dos apolog\u00edas del cristianismo, una contra Porfirio y otra contra Juliano; una refutaci\u00f3n de  Eunomio, un arriano radical etc., pero todas ellas se han perdido. Hemos tenido m\u00e1s suerte respecto a los escritos de Apolinar que versan sobre la presente teor\u00eda. Un libro an\u00f3nimo contempor\u00e1neo: Adversus fraudes Apollinaristarum, nos informa que para dar cr\u00e9dito a su error, los apolinaristas circularon una serie folletos bajo nombres como los de San Gregorio Taumaturgo (He kata meros pistis, Exposici\u00f3n de Fe), San Atanasio (Peri sarkoseos, Sobre la Encarnaci\u00f3n), el Papa Julio (Peri tes en Christo enotetos, Sobre la unidad en Cristo), etc. Siguiendo esa pista, Lequien (1740), Caspari (1879) y Dr\u00e4seke (1892), han mostrado que con toda probabilidad son escritos de Apolinar. M\u00e1s a\u00fan, Los Padres de la Iglesia que escribieron en defensa de la ortodoxia, como por ejemplo Atanasio, en dos libros contra Apolinar; San Gregorio Nacianceno en varias cartas; San Gregorio de Nisa  en su Antirretikos; Teodoreto en su Haereticae Fabulae y Dialogues, etc., nos dan incidentalmente amplia informaci\u00f3n del sistema real del laodiceo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No se sabe el momento exacto en el que Apolinar present\u00f3 su herej\u00eda. Hay claramente dos per\u00edodos en la controversia apolinarista.  Hasta 376, ya por su actitud oculta o por el respeto que se le ten\u00eda, el nombre de Apolinar nunca fue mencionado por sus oponentes, es decir, por  individuos como Atanasio, el Papa D\u00e1maso o por concilios como el de Alejandr\u00eda (362) y el de Roma (376).  En \u00e9sta \u00faltima  fecha comenz\u00f3 la guerra abierta.  Otros dos concilios romanos, de 377 y 381, y algunos Padres, denunciaron abiertamente y condenaron como her\u00e9ticas las doctrinas de Apolinar. No se quiso someter ni a la m\u00e1s solemne condena del Primer Concilio Ecum\u00e9nico de Constantinopla de 381, cuyo primer canon incluy\u00f3 el apolinarismo en la lista de herej\u00edas, y muri\u00f3 en su error, alrededor del 392.  Sus seguidores, que una vez fueron numerosos en Constantinopla, Siria y Fenicia, apenas le sobrevivieron. Unos pocos disc\u00edpulos como Vitalis, Valentino, Filem\u00f3n y Timoteo trataron de perpetuar el error del maestro y posiblemente son los responsables de las  falsificaciones antes mencionadas. La secta se extingui\u00f3 inmediatamente. Hacia 416 muchos volvieron a la Madre Iglesia mientras que el resto se desvi\u00f3 hacia el monofisismo.\n<\/p>\n<h2>Teor\u00eda<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Apolinar bas\u00f3 su teor\u00eda en dos principios o suposiciones, uno ontol\u00f3gico u objetivo y uno psicol\u00f3gico o subjetivo. Ontol\u00f3gicamente le parec\u00eda que la uni\u00f3n de Dios completo con el hombre completo no pod\u00eda ser otra cosa que una yuxtaposici\u00f3n o colocaci\u00f3n.  Dos seres perfectos con todos sus atributos, arg\u00fc\u00eda, no pueden ser uno. A lo m\u00e1s son un compuesto incongruente, parecido a los monstruos de la mitolog\u00eda. Puesto que la fe de Nicea le prohib\u00eda decrecer al  Logos, como hab\u00eda hecho Arrio, inmediatamente procedi\u00f3 a mutilar la humanidad de Cristo y a despojarla de de su m\u00e1s noble atributo, y esto, reclamaba, por amor a la verdadera unidad y verdadera Encarnaci\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Psicol\u00f3gicamente, Apolinar, al considerar el alma racional o esp\u00edritu como esencialmente predispuesta al pecado y capaz, en su mejor momento, apenas de esfuerzos precarios, no vio forma de salvar la impecabilidad de Cristo y el infinito valor de la redenci\u00f3n, a no ser eliminando el esp\u00edritu humano de la humanidad de Cristo sustituy\u00e9ndolo por el Logos divino. Para la parte constructiva de su teor\u00eda Apolinar recurri\u00f3 a la bien conocida divisi\u00f3n  plat\u00f3nica de la naturaleza  humana: cuerpo (sarx, soma), alma (psyche halogos), esp\u00edritu (nous, pneuma, psyche logike). Cristo, dec\u00eda, asumi\u00f3 el cuerpo humano y el alma humana o principio de vida animal, pero no el esp\u00edritu humano. El Logos mismo es o se pone en lugar del esp\u00edritu humano, convirti\u00e9ndose as\u00ed en el centro racional y espiritual, el asiento de laauto-conciencia y auto-determinaci\u00f3n. Por este simple mecanismo el laodiceo pens\u00f3 que Cristo estaba seguro, Su unidad sustancial asegurada, su inmutabilidad moral garantizada y el valor infinito de la Redenci\u00f3n evidentemente manifestado.   Para confirmarlo todo, citaba a  San Juan 1,14 \u00aby el Verbo se hizo carne\u201d; a San Pablo,  Flp. 2,7, \u201c\u2026haci\u00e9ndose semejante a los hombres y apareciendo en su porte como hombre\u201d; y en  1  Cor. 15,47 \u201cEl primer hombre, salido de la tierra, es terreno; el segundo, celestial, viene del cielo\u201d.\n<\/p>\n<h2>Doctrina de la Iglesia<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se encuentra en el s\u00e9ptimo anatema del Papa  D\u00e1maso en el concilio de Roma de 381: \u201cPronunciamos anatema contra los que dicen que el  Verbo de Dios est\u00e1 en la carne humana en lugar del alma humana racional e intelectiva. Porque la Palabra de Dios es el Hijo mismo.  Ni vino a la carne para remplazar sino m\u00e1s bien para asumir y preservar del pecado y salvar al alma racional e intelectiva del hombre.  En contestaci\u00f3n a los principios b\u00e1sicos de Apolinar, los  Padres simplemente negaron el segundo como maniqueo. Respecto al primero hay que recordar que los concilios de \u00c9feso y de Calcedonia a\u00fan no hab\u00edan formulado la  doctrina de la Uni\u00f3n Hipost\u00e1tica. Por ello se entender\u00e1 que los Padres simplemente se conformaran con ofrecer argumentos en refutaci\u00f3n, como por ejemplo:\n<\/p>\n<ul>\n<li> La Escritura afirma que el Logos asumi\u00f3 todo lo que es humano&#8212;por consiguiente el Pneuma tambi\u00e9n&#8212;con la excepci\u00f3n del pecado; que Cristo experimentaba  alegr\u00eda y tristeza y ambas son propiedades del alma racional. <\/li>\n<li> Cristo no es hombre si no tiene un alma racional; el compuesto incongruo imaginado por Apolinar no puede ser llamado Dios-hombre ni es el modelo para la vida cristiana.<\/li>\n<li> Lo que Cristo no ha asumido, no lo ha curado. As\u00ed la parte m\u00e1s noble del hombre est\u00e1 excluida de la Redenci\u00f3n.<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tambi\u00e9n se\u00f1alaron el significado correcto de los pasajes de la Escritura aducidos por Apolinar, haciendo notar que la palabra sarx, en San Juan, como en otras partes de las Sagradas Escrituras, fue utilizada como sin\u00e9cdoque para toda la naturaleza humana; y que el verdadero significado de San Pablo (Filipenses y 1 Corintios) estaba determinado por la clara ense\u00f1anza de las ep\u00edstolas pastorales. Sin embargo, algunos de ellos insistieron incautamente sobre las limitaciones del conocimiento de Jesucristo como prueba positiva de que su mente era verdaderamente humana. Pero cuando el heresiarca les llev\u00f3 m\u00e1s adentro en el misterio de la unidad de Cristo, tuvieron miedo de no reconocer su ignorancia y se rieron amablemente del esp\u00edritu matem\u00e1tico de Apolinar y la impl\u00edcita dependencia de una mera especulaci\u00f3n y razonar humano.  La controversia apolinarista, que hoy parece cosa infantil, tuvo su importancia en la historia del dogma cristiano: transfiri\u00f3 la discusi\u00f3n sobre la Sant\u00edsima Trinidad al campo de la cristolog\u00eda; es m\u00e1s, abri\u00f3 la larga l\u00ednea de debates cristol\u00f3gicos que dieron como resultado el s\u00edmbolo de  Calcedonia.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<b>Fuente:<\/b>  Sollier, Joseph. \u00abApollinarianism.\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 1. New York: Robert Appleton Company, 1907.<br \/>\n<br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/01615b.htm\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido por Pedro Royo.  lhm\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Herej\u00ed\u00ada cristol\u00f3gica. El obispo de Laodicea, Apolinar, insisti\u00f3 en la verdadera y absoluta deidad de Cristo como reacci\u00f3n contra los que insist\u00ed\u00adan en su verdadera humanidad. Tambi\u00e9n afirm\u00f3 que Cristo tuvo un cuerpo humano espiritualizado. Para Apolinar, el Logos sustituy\u00f3 a la inteligencia humana en Cristo. 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