{"id":7006,"date":"2016-02-05T03:47:18","date_gmt":"2016-02-05T08:47:18","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/cristianismo\/"},"modified":"2016-02-05T03:47:18","modified_gmt":"2016-02-05T08:47:18","slug":"cristianismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/cristianismo\/","title":{"rendered":"CRISTIANISMO"},"content":{"rendered":"<p>Religi\u00f3n de Cristo. Las principales iglesias cristianas son la cat\u00f3lica romana, las ortodoxas y las protestantes o evang\u00e9licas (\u00c2\u00ae CAT\u00ed\u201cLICA APOST\u00ed\u201cLICA Y ROMANA, IGLESIA; ORTODOXA, IGLESIA; PROTESTANTES, IGLESIAS), pero existen otras iglesias, grupos, sectas y movimientos que aceptan a Jesucristo como Hijo de Dios, Mes\u00ed\u00adas o Salvador. Seg\u00fan estos creyentes, Jesucristo es el fundador del cristianismo. Otros consideran a Pablo como creador de esta religi\u00f3n.<br \/>\nEl cristianismo es la mayor de todas las religiones mundiales y tal vez la \u00fanica que est\u00e1 establecida en casi todos los pa\u00ed\u00adses del mundo. Para su estudio es imprescindible analizar cada una de sus iglesias principales.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Religiones Denominaciones y Sectas<\/b><\/p>\n<p>Religi\u00f3n fundada por Cristo: La cristiandad, o Iglesia fundada por Cristo. Se llama \u00abcristiandad\u00bb, porque \u00abCristo anda\u00bb, cuando anda un cristiano en su Iglesia, ya que ser \u00abcristiano\u00bb es ser \u00abportador de Cristo\u00bb.<\/p>\n<p> La palabra \u00abcristianismo\u00bb no est\u00e1 en la Biblia, la us\u00f3 por primera vez S. Ignacio en el siglo II.<\/p>\n<p> Cristo fund\u00f3 \u00abuna sola Iglesia\u00bb: (Mat 16:18-19, Efe 4:3-6, 1 Cor.12, Ro.12). Pero hay muchas iglesias, muchas \u00abdenominaciones cristianas\u00bb, \u00c2\u00a1m\u00e1s de 700!. La mayor\u00ed\u00ada surgieron, despu\u00e9s de Lutero, por el falso principio de la \u00ablibre interpretaci\u00f3n de la Biblia\u00bb: (2Pe 1:20).<\/p>\n<p> He aqu\u00ed\u00ad las formas m\u00e1s comunes de vivir el cristianismo, en orden del n\u00famero, en el mundo y en U.S.A.<\/p>\n<p> 1- Catolicismo: 620 millones: (en Norte-Am\u00e9rica, 139; en U.S.A., 52 millones). Es \u00abcat\u00f3lico\u00bb, que quiere decir \u00abuniversal\u00bb, no s\u00f3lo en el espacio y en el tiempo, sino tambi\u00e9n porque \u00abacepta y vive\u00bb todas las ensenanzas y dogmas de Cristo. Fue fundado por Jesucristo, hace 2.000 a\u00f1os, y edificado sobre el fundamento de los ap\u00f3stoles y los profetas: (Efe 2:20).<\/p>\n<p> Millones de Cat\u00f3licos, han vivido, y siguen viviendo, la misma vida religiosa en comunidad que viv\u00ed\u00adan los primeros cristianos, en Hec 2:42-47, Hec 4:32-37. Se vive en \u00ab\u00ed\u201crdenes Religiosas\u00bb, con votos de \u00abpobreza, castidad y obediencia\u00bb; actualmente hay m\u00e1s de un mill\u00f3n y medio de Hombres y mujeres viviendo as\u00ed\u00ad. En los \u00faltimos a\u00f1os est\u00e1 surgiendo esta \u00abvida de comunidad\u00bb entre matrimonios. 24.071 Parroquias, U.S.A.<\/p>\n<p> 2- Protestantismo: 369 millones: (en Norte-Am\u00e9rica, 108; en U.S.A., 73). Hay m\u00e1s at 700 \u00abdenominaciones\u00bb: (250 aprobadas oficialmente en U.S.A.), con distintos credos y formas de vida. Todas han sido fundadas por personas, despu\u00e9s del a\u00f1o 1517, bas\u00e1ndose en la \u00ablibre interpretaci\u00f3n de la Biblia\u00bb predicada por Lutero, \u00c2\u00a1no por Cristo, ni por los Ap\u00f3stoles!: (ver Efe 2:20, Mat 16:19, Luc 10:16, Jua 21:15-17, 2Pe 1:21).<\/p>\n<p> Todas tienen en com\u00fan.<\/p>\n<p> 1- No aceptar el sucesor de Pedro, el Papa, ni la autoridad de la Iglesia que fund\u00f3 Cristo: (Mat 16:19, Mat 18:18).<\/p>\n<p> 2- Todas han sido fundadas por personas que no son Cristo: (Lutero, Calvino, Enrique VIII, etc.). y todas despu\u00e9s del a\u00f1o 1517.<\/p>\n<p> 3- La Biblia es su \u00fanica norma de vida, pero interpretada en cada \u00abdenominaci\u00f3n\u00bb seg\u00fan la interpretan los fundadores, que se convierten, de hecho, en los \u00abPapas\u00bb de esa denominaci\u00f3n.<\/p>\n<p> 4- Creen en \u00abLa salvaci\u00f3n por la fe sola\u00bb, seg\u00fan Rom 3:28, Gal 2:16, Efe 2:8. En \u00abteor\u00ed\u00ada\u00bb, las \u00abobras\u00bb no servir\u00ed\u00adan para la Salvaci\u00f3n, en oposici\u00f3n a Rom 2:511, y caps. 12-15, Gal 6:1-10, Efe 2:19, Mat 7:16-26, Mat 25:31-46, I Cor.13. pero en la \u00abpr\u00e1ctica\u00bb, todos hacen \u00abobras buenas\u00bb, gracias a Dios.<\/p>\n<p> 5- No tienen \u00abSacerdotes Ordenados\u00bb, sino que creen en el \u00absacerdocio universal\u00bb de Rev 1:6, Rev 5:10, 1Pe 2:9.<\/p>\n<p> 6- La mayor\u00ed\u00ada admite dos sacramentos: El Bautismo y la Eucarist\u00ed\u00ada. Pero la Eucarist\u00ed\u00ada ser\u00ed\u00ada un \u00abs\u00ed\u00admbolo\u00bb, no real, en contra de Jua 6:46-56,  1Co 11:23-30, Mt.26, Mc.14, Lc.22.<\/p>\n<p> 7- Pr\u00e1cticamente ninguna cumple la profec\u00ed\u00ada de la Biblia de que \u00abtodas generaciones llamar\u00e1n bienaventurada a la Virgen Mar\u00ed\u00ada\u00bb, de Luc 1:48, Sal 45. 18: (17 en Reina-Valera).<\/p>\n<p> Las divergencias son numeros\u00ed\u00adsimas: Unos creen que Cristo es Dios; otros, no. Unos creen que el Esp\u00ed\u00adritu Santo es Dios, otros no. Unos creen que la Virgen Mar\u00ed\u00ada fue Virgen y la Madre de Dios, otros, no. Unos creen que el divorcio y el aborto est\u00e1n permitidos por Dios, otros no. Unos creen que los contraceptivos los permite Dios, otros que no. Unos creen que existe el infierno eterno, otros no. as\u00ed\u00ad, hasta cientos de divergencias en el dogma y la moral, todos creyendo que est\u00e1n en lo cierto, basados en el err\u00f3neo principio de la \u00ablibre interpretaci\u00f3n de la Biblia\u00bb: (2Pe 1:20),: Todos rechazan la tradici\u00f3n: Pero esto es s\u00f3lo en principio, porque en la pr\u00e1ctica todos tienen \u00abtradici\u00f3n\u00bb: Su historia y su modo espec\u00ed\u00adfico de vivir la liturgia y el cristianismo, que es muy diferente de unos a otros. Con la \u00abtradici\u00f3n\u00bb, pasa como con la Biblia: Hay interpretaciones buenas y malas, y hay tradiciones buenas y malas: (Efe 2:1 2Te 2:15, 2Te 3:6, 1Pe 1:18, 2 Tim.2:: Gal 1:14, Col 2:8, Tit 1:14, 1Co 11:21Co 15:3, Mat 15:2-6, Mar 7:3-13). Ver \u00abTradici\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p> Vamos a mencionar las m\u00e1s numerosas en los Estados Unidos, empezando por las que profesan que Jesucristo es Dios, despu\u00e9s, las que lo niegan.<\/p>\n<p> &#8211; Bautistas: 26 millones, 90.140 Congregaciones, 15 Asambleas. Fundada por John Smith en Amsterdam, 1605.<\/p>\n<p> &#8211; Metodistas. 13 millones, 51.999 Congregaciones, 9 Asambleas. Fundada por Wesley en Inglaterra, en 1744.<\/p>\n<p> &#8211; Luteranos: 9 millones, 18.275 Congregaciones, 11 Asambleas. Fundada por Lutero en Alemania, 1517:<br \/>\n &#8211; Presbiterianos: 3.5 millones, 15.201 Congregaciones, 7 Asambleas. Fundada por Knox en Escocia, 1560. Calvinistas.<\/p>\n<p> &#8211; Pentecostales: 3.2 millones, 24.234 Congregaciones, 14 Asambleas. Fundada en Inglaterra por Jeffrey, 1925.<\/p>\n<p> &#8211; Episcopales: 3 millones, 7.095 Congregaciones, en una Asamblea. Fundados: Seabury en America, descencientes de la Iglesia Anglicana fundada por Enrique VIII, en 1534<br \/>\n &#8211; Unitarios. 1.7 millones, 6.461 Congregaciones, una Asamblea. Fundada por Lindley en Londres, 1774.<\/p>\n<p> (Calvinistas).<\/p>\n<p> &#8211;  Adventistas: 637.000, 4.200 Congregaciones, 3 Asambleas. En elmundo: 2.5 millones. Fundados por Miller en 1818. Los libros de Elena White son su verdadera Biblia Interpretada.<\/p>\n<p> &#8211; Ej\u00e9rcito de Salvaci\u00f3n: 400.000, 1.060 Congregaciones, una Asamblea. Fundados por Booth en Londres, 1865.<\/p>\n<p> &#8211; Evang\u00e9licos: 369.000, 3.292 Congregaciones, 5 Asambleas. Fundados en Alemania. Se estima que el 50% de los Protestantes son Evangelicos, \u00abBorn Again Christians\u00bb, aunque pertenezcan a otras denominaciones.<\/p>\n<p> &#8211; Cu\u00e1queros. 109.000, 835 Congregaciones, 3 Asambleas. Fundados por Fox en 1670. La colonia de Pennsylvania, fundada por Penn.<\/p>\n<p> Los que creen que Cristo no es Dios: Aceptan la Biblia, pero confiesan que Jesucristo no es Dios, ni el Esp\u00ed\u00adritu Santo es una Persona.<\/p>\n<p> &#8211; Mormones: 3.7 millones, 8.953 Congregaciones, 3 Asambleas. Fundados por Jos\u00e9 Smith en 1827: (Santos de los \u00daltimos D\u00ed\u00adas).<\/p>\n<p> &#8211; Testigos de Jehov\u00e1: 619.000, 7.752 Salones del Reino: (uno por cada 80 personas), una Asamblea. Fundados por Russell en 1884. En el mundo hay 3 millones, en 205 naciones.<\/p>\n<p> &#8211; Moonies, \u00abIglesia Unitaria\u00bb.  13.000, 935 Congregaciones, una Asamblea. Fundados por Moon en 1956 en Corea.<\/p>\n<p> &#8211; Iglesia Cient\u00ed\u00adfica, de sanacion: 3.000 Congregaciones; no da numero de personas. Fundada por Mary Baker Eddy en Boston en 1879.<\/p>\n<p> * Los datos anteriores han sido tomados del \u00ab1984 Year Book of American and Canadian Churches\u00bb y del \u00ab1984 Yearbook de la Enciclopedia Britanica\u00bb.<\/p>\n<p> Ortodoxos: Son iglesias que se separaron del Papa en el a\u00f1o 869, no aceptando Mat 16:19, pero viviendo pr\u00e1cticamente todos los dem\u00e1s dogmas de la Iglesia Cat\u00f3lica, especialmente los misterios de la Trinidad y Sacramentos. Muchos viven o est\u00e1n exilados de los paises de Europa Comunista, y su numero es dif\u00ed\u00adcil de calcular: Las estad\u00ed\u00adsticas var\u00ed\u00adan de 60 a 200 millones. Incluye los cuatro grandes Patriarcados de Alejandr\u00ed\u00ada, Antioqu\u00ed\u00ada, Constantinopla y Jerusal\u00e9n, -con las iglesias de Grecia, Rusia, Rumania, Albania, China, Japon, Uganda: (Africa), Australia, U.S.A.<\/p>\n<p>Hay 2 grupos principales.<\/p>\n<p> 1- Ortodoxos Cat\u00f3licos.  12 millones, que se adhirieron al Papa, y conservan, aprobados por Roma, sus respectivos ritos Bizantino, Alejandrino, Antioquino, Armenio y Caldeo.<\/p>\n<p> 2- Ortodoxos no Cat\u00f3licos: Cada grupo independiente: Los Ortodoxos de Estados Unidos depend\u00ed\u00adan del Patriarcado de Mosc\u00fa hasta 1970, cuando le fue concedida independencia, que no es reconocida por los Ortodoxos Griegos.<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Cristiano<br \/>\nDr. J. Dominguez<\/p>\n<p>http:\/\/biblia.com\/diccionario\/<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Cristiano<\/b><\/p>\n<p>\u00abCristianos\u00bb<\/p>\n<p>\tSe llama \u00abcristianismo\u00bb a la religi\u00f3n que se fundamenta en la persona de \u00abJes\u00fas de Nazaret\u00bb (\u00abCristo\u00bb), como autorevelaci\u00f3n gratuita de Dios. Los creyentes en Jesucristo se llamaron \u00abcristianos\u00bb desde los primeros tiempos (cfr. Hech 11,26).<\/p>\n<p>\tEl cristianismo, a la luz de Jes\u00fas el Verbo Encarnado, ofrece una visi\u00f3n del hombre y del mundo, de valor universal y con apertura hacia la \u00abrecapitulaci\u00f3n de todas las cosas en Cristo\u00bb (Ef 1,10), en \u00abel cielo nuevo y la tierra nueva\u00bb del final de los tiempos (Apoc 21,1), \u00abdonde habitar\u00e1 la justicia\u00bb (2Pe 3,13).<\/p>\n<p>\tLa autocomunicaci\u00f3n de Dios por Jesucristo su Hijo<\/p>\n<p>\tEl cristianismo no se presenta como una religi\u00f3n m\u00e1s, sino como una autocomunicaci\u00f3n de Dios por medio de su Hijo Jesucristo. Precisamente por ello, el cristianismo tiene la vocaci\u00f3n de discernir y apreciar todas las \u00absemillas\u00bb y \u00abhuellas\u00bb que el mismo Dios ha dejado en todas las religiones y culturas. Dios, desde el principio de la historia hab\u00ed\u00ada hablado \u00abde muchas maneras\u00bb (a Ad\u00e1n, No\u00e9, Abrah\u00e1n, Mois\u00e9s, etc); pero \u00abfinalmente nos ha hablado por su Hijo\u00bb (Heb 1,2). Por esto Jes\u00fas aparece como la \u00abPalabra\u00bb o Verbo personal de Dios. \u00abEl cristianismo es la religi\u00f3n de la Palabra de Dios\u00bb (CEC 108), es decir, del Verbo encarnado.<\/p>\n<p>\tDoctrina y vida cristiana<\/p>\n<p>\tLa doctrina cristiana se encuentra principalmente en los evangelios y dem\u00e1s escritos del Nuevo Testamento. Es la misma doctrina que Cristo predic\u00f3 y que ahora es proclamada y explicada por la Iglesia. Las verdades de la fe se centran en Dios uno y trino (Padre, Hijo y Esp\u00ed\u00adritu Santo), que ha enviado a Jesucristo su Hijo, para salvar al mundo con la fuerza del Esp\u00ed\u00adritu Santo. Despu\u00e9s de su resurrecci\u00f3n (con su misma humanidad glorificada), Jes\u00fas vive en su Iglesia bajo signos salv\u00ed\u00adficos establecidos por \u00e9l, comunicando a los creyentes la vida divina, hasta que llegue el encuentro definitivo con \u00e9l en el m\u00e1s all\u00e1 de resurrecci\u00f3n de los muertos y de vida eterna.<\/p>\n<p>\tLa vida lit\u00fargica y sacramental es la celebraci\u00f3n de los misterios de Cristo, Verbo encarnado y Redentor, desde la Navidad y Epifan\u00ed\u00ada, hasta la Pascua y Pentecost\u00e9s. Estas realidades salv\u00ed\u00adficas se actualizan o en cierto modo se hacen presentes, a trav\u00e9s del a\u00f1o lit\u00fargico y de los signos salv\u00ed\u00adficos (sacramentos) establecidos Cristo para santificar todos los momentos de la vida humana desde el nacimiento, hasta la enfermedad y la muerte. Por el \u00abbautismo\u00bb (como \u00absumergi\u00e9ndose\u00bb en la vida de Cristo), se entra en la comunidad eclesial y ya se puede participar (con las condiciones debidas) en los dem\u00e1s sacramentos, especialmente en la Eucarist\u00ed\u00ada.<\/p>\n<p>\tLa moral cristiana consiste propiamente en el seguimiento evang\u00e9lico de Cristo, para compartir su misma vida y misi\u00f3n, haciendo realidad la verdad de la donaci\u00f3n, que constituye la \u00abperfecci\u00f3n de la caridad\u00bb (LG 40; cfr. Mt 5,48). Por esto, la vida cristiana consiste en pensar, valorar las cosas y amar como Cristo (virtudes teologales), obrando consecuentemente en la vida pr\u00e1ctica (virtudes morales), bajo la acci\u00f3n del Esp\u00ed\u00adritu Santo (dones del Esp\u00ed\u00adritu). As\u00ed\u00ad es la \u00abvida en Cristo\u00bb (Col 3,3; Gal 2,20), como llamada a la m\u00e1xima santidad en cualquier estado de vida y situaci\u00f3n humana. La vida de oraci\u00f3n no consiste principalmente en f\u00f3rmulas y ritos, sino de modo especial en una actitud filial que deja orar, amar y vivir a Cristo en el propio coraz\u00f3n.<\/p>\n<p>\tUna historia bimilenaria<\/p>\n<p>\tLa historia del cristianismo, durante dos milenios, deja entrever la presencia eficaz de Cristo resucitado (cfr. Mt 28,20), no solamente en sus santos y m\u00e1rtires, sino tambi\u00e9n en las debilidades y errores de los creyentes y de las instituciones. Ha habido santidad y pecados, luces y sombras, grandes s\u00ed\u00adntesis doctrinales y errores, actos heroicos y rupturas hist\u00f3ricas todav\u00ed\u00ada no soldadas. Pero siempre se puede constatar una fidelidad e infalibilidad b\u00e1sica, como se\u00f1al de la presencia del Se\u00f1or. Donde ha entrado el cristianismo, a pesar de los defectos de los mismos cristianos, se han respetado las culturas, purific\u00e1ndolas y haci\u00e9ndolas llegar a expresiones profundas de pensamiento (dignidad y libertad de la persona). En esta historia eclesial ha habido santos, misioneros y pensadores reconocidos a nivel universal, cuyo aporte se considera como valor permanente.<\/p>\n<p>\tEsta misma historia ha tenido rupturas y contrastes, que siguen incidiendo negativamente en la sociedad y en la misma Iglesia. La oraci\u00f3n del Se\u00f1or por la unidad eclesial llegar\u00e1 a ser realidad, por encima de toda l\u00f3gica humana, debilidad y pecado. El carisma de quien, como sucesor de Pedro, \u00abpreside la caridad universal\u00bb (seg\u00fan la expresi\u00f3n de San Ignacio de Antioqu\u00ed\u00ada sobre el obispo de Roma), as\u00ed\u00ad como la herencia apost\u00f3lica de las Iglesias particulares de Oriente y el acento en la renovaci\u00f3n seg\u00fan el evangelio, lleva armoniosamente a la unidad querida por Jes\u00fas.<\/p>\n<p>\tEl cristianismo sigue siendo obra de Jes\u00fas resucitado y no de los hombres. Hoy, especialmente a partir del concilio Vaticano II, el acento se pone en la Iglesia \u00abmisterio\u00bb (signo de la presencia de Cristo), \u00abcomuni\u00f3n\u00bb (pueblo, cuerpo) y \u00abmisi\u00f3n\u00bb (fundada para evangelizar), tal como Cristo la ha querido. El desaf\u00ed\u00ado al cristianismo proviene hoy principalmente de la pregunta que se le dirige por parte de las religiones, de la sociedad actual y de la nueva cultura emergente \u00bfqu\u00e9 experiencia peculiar puede dar sobre Dios, cuando parece que calla y est\u00e1 ausente?<\/p>\n<p>Referencias Bautismo, catolicidad de la Iglesia, cristiandad, cristolog\u00ed\u00ada, fe, Iglesia, Jesucristo, religiones, semillas del Verbo.<\/p>\n<p>Lectura de documentos CEC 108; 2044-2046.<\/p>\n<p>Bibliograf\u00ed\u00ada C.H. DODD, El fundador del Cristianismo (Barcelona, Herder, 1979); J. ESQUERDA BIFET, Hemos visto su estrella ( BAC, Madrid, 1996) cap. 8; X. PIKAZA, Experiencia religiosa y cristianismo (Salamanca 1981); J.J. TAMAYO, Cristianismo, profec\u00ed\u00ada y utop\u00ed\u00ada (Estella, Verbo Divino, 1993); E. TROELTSCH, El car\u00e1cter absoluto del cristianismo (Salamanca, S\u00ed\u00adgueme, 1979).<\/p>\n<p>(ESQUERDA BIFET, Juan, Diccionario de la Evangelizaci\u00f3n,  BAC, Madrid, 1998)<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Evangelizaci\u00f3n<\/b><\/p>\n<p>Religi\u00f3n que encuentra su fundamento en la manifestaci\u00f3n de Dios en Jesucristo. En la concreci\u00f3n hist\u00f3rica de Jes\u00fas de Nazaret y particularmente  en el acontecimiento de su muerte y resurrecci\u00f3n, el cristianismo adquiere su fisonom\u00ed\u00ada de religi\u00f3n revelada, ya que se define a s\u00ed\u00ad misma a partir de la autorrevelaci\u00f3n gratuita de Dios, que en Jes\u00fas crea las condiciones para que el hombre pueda experimentar la novedad de la historia de la salvaci\u00f3n.<\/p>\n<p>El acontecimiento fundador de la  revelaci\u00f3n en Jesucristo, el universale concretum, es signo de la peculiaridad unicidad del cristianismo, que ofrece a la historia el acontecimiento de la Verdad en la presencia de la Iglesia, sacramento de salvaci\u00f3n en la historia de la humanidad.<\/p>\n<p>Este t\u00e9rmino, que no se encuentra  en el Nuevo Testamento, aparece en la patr\u00ed\u00adstica griega usado en oposici\u00f3n al concepto de paganismo. De un significado originalmente sociol\u00f3gico, va tomando en el encuentro con el helenismo una acepci\u00f3n de acuerdo con el contenido, que destaca el aspecto gnoseol\u00f3gico de la fe cristiana y su formulaci\u00f3n dogm\u00e1tica, dejando al t\u00e9rmino cristiandad el significado socio-pol\u00ed\u00adtico. Fue a partir de la crisis de instauraci\u00f3n de la Reforma cuando el concepto de cristianismo se configur\u00f3 como ideal del ser cristiano en su originalidad (en el doble sentido de esta palabra: singularidad y origen). En este sentido fue utilizado por algunas corrientes teol\u00f3gicas, como la teolog\u00ed\u00ada humanista, la teolog\u00ed\u00ada reformada y la teolog\u00ed\u00ada de la Ilustraci\u00f3n, proyectadas hacia una s\u00ed\u00adntesis entre la forma y la ratio christianismi, capaz de hacer Surgir la idea de un cristianismo verdadero, universal, puro. Aparece en este per\u00ed\u00adodo, probablemente con J 5. Semler (precursor de la teolog\u00ed\u00ada hist\u00f3rico-cr\u00ed\u00adtica), la f\u00f3rmula esencia del cristianismo, que constituye un aut\u00e9ntico punto neur\u00e1lgico del debate filos\u00f3fico-teol\u00f3gico.<\/p>\n<p>La crisis ilustrada del principio de  tradici\u00f3n, la divergencia entre las instituciones y el individuo, la distancia entre los sistemas doctrinales y la vida y el fervoroso \u00abdespertar espiritual\u00bb desmenuzan el concepto de cristiandad y abren la cuesti\u00f3n sobre qu\u00e9 es lo proprium del cristianismo. La filosofia racionalista de la religi\u00f3n (siglos XVII y XVIII), con su idea de religi\u00f3n natural, subrava que la esencia de la religi\u00f3n coincide en su contenido con la posibilidad del conocimiento natural de Dios  en virtud de la raz\u00f3n y de la ley moral natural inscrita en el hombre. Las religiones positivas y reveladas son expresi\u00f3n de la religi\u00f3n natural y la misma idea de revelaci\u00f3n se convierte en una mera contradicci\u00f3n. A este reduccionismo racionalista responde la apolog\u00e9tica cl\u00e1sica con su triple demonstratio.. religiosa, christiana y catholica, que pretende hacer brillar el valor insuperable del cristianismo, la verdadera religi\u00f3n con car\u00e1cter sobrenatural y capaz de responder a las instancias del hombre.<\/p>\n<p>El debate sobre la esencia del cristianismo encuentra su culminaci\u00f3n en la reflexi\u00f3n teol\u00f3gica entre finales del siglo XlX y comienzos de XX, sobre todo en el \u00e1mbito alem\u00e1n (Troeltsch, von Harnack&#8230;) y en el franc\u00e9s (Sabatier Loisy&#8230;), aunque &#8211; como afirma K. Barth en La teolog\u00ed\u00ada protestante del siglo XIX, es Feuerbach el que pone en crisis la concepci\u00f3n de la esencia del cristianismo, llevando a cabo una inversi\u00f3n antropol\u00f3gica de la teolog\u00ed\u00ada y anulando la proyecci\u00f3n teol\u00f3gica en la autoconciencia progresiva del hombre.<\/p>\n<p>A. Sabatier, con su Esquisse d&#8217;une phi losophie de la religion (1897), sostiene que el cristianismo es al mismo tiempo una religi\u00f3n ideal e hist\u00f3rica, ya que est\u00e1 ligada a la persona de Jes\u00fas. La esencia del cristianismo encama la experiencia religiosa absoluta y definitiva del hombre abierto a la interioridad con Dios. Este principio de vida nueva se concentra en la revelaci\u00f3n de Dios que en Jesucristo se hace contempor\u00e1nea a todo disc\u00ed\u00adpulo, distinguiendo en \u00e9l lo aut\u00e9ntico de lo inaut\u00e9ntico. La obra de A. von Harnack La esencia del cristianismo (1900) no s\u00f3lo intenta depurar a la figura de Jes\u00fas de las incrustaciones que pudieran adulterarla, sino que intenta conjugar una exigencia de absolutidad metahist\u00f3rica, el Evangelio de Jes\u00fas, con la particularidad hist\u00f3rica del cristianismo, captado fenom\u00e9nicamente dentro de la historia de las religiones. Aqu\u00ed\u00ad est\u00e1 la esencia del cristianismo como instrumento para captar lo permanente en lo mudable.<\/p>\n<p>E. Troeltsch, en El car\u00e1cter absoluto  del cristianismo y la historia de las religiones (1902), considera al cristianismo como una religi\u00f3n insuperable entre las religiones de la redenci\u00f3n, ya que se muestra capaz de promover un  movimiento \u00e9tico-sot\u00e9rico, y concibe a Dios como un Dios personal que interpela al hombre implic\u00e1ndolo en el proyecto de salvaci\u00f3n. Por esto la idea cristiana no es un dato obvio.<\/p>\n<p>K. Barth elimin\u00f3 la perspectiva hist\u00f3rica del cristianismo en sus presupuestos racionalistas para afirmar la prioridad de la revelaci\u00f3n como ofrecimiento de sentido para el hombre, sin ning\u00fan punto de apoyo en la experiencia humana. P Tillich (1886-1965), a trav\u00e9s del m\u00e9todo de la correlaci\u00f3n entre la raz\u00f3n y la revelaci\u00f3n, concibe el cristianismo como una religi\u00f3n de la s\u00ed\u00adntesis entre la autonom\u00ed\u00ada humana y la perspectiva te\u00f3noma. Si la obra de R. Guardini La esencia del cristianismo  (1958) apunta decididamente a la concentraci\u00f3n cristol\u00f3gica, que distingue al cristianismo de las dem\u00e1s religiones, y que se propone como Weltanschauung in\u00e9dita, K. Rahner ofrece una introducci\u00f3n al concepto de cristianismo: es una religi\u00f3n que ofrece una autocomprensi\u00f3n del hombre y del mundo encamando sus propios valores en un sistema universal: es una religi\u00f3n revelada que, en un momento de la historia (Jesucristo), propone el acontecimiento de la salvaci\u00f3n transmitiendo una verdad inmutable: se trata de una religi\u00f3n escatol\u00f3gica que, dentro de su definitividad, se caracteriza por el estar en camino hacia el Reino, condici\u00f3n \u00e9sta que relativiza todo tipo de absolutizaci\u00f3n de las realidades pen\u00faltimas.<\/p>\n<p>Finalmente, la teor\u00ed\u00ada teol\u00f3gica de la  hierarchia veritatum del Vaticano II (UR II) representa la cuesti\u00f3n de la esencia del cristianismo como propuesta de aquellos contenidos de fe que son capaces de provocar al hombre en la opci\u00f3n decisiva de la fe.<\/p>\n<p> C. Dotolo<\/p>\n<p> Bibl.: K, Rahner, curso fundamental sobre  la fe, Herder, Barcelona ] 979; E. Troeltsch, El car\u00e1cter absoluto del cristianismo, s\u00ed\u00adgueme, Salamanca ]979; H. KUng, Ser cristiano, Madrid 1977; B. Maggioni, Cristianismo. Su trascendencia y sus pretensiones de absoluto, en DTI, 11. 181-191; J J Tamavo, Cristianismo: profec\u00ed\u00ada y utop\u00ed\u00ada, Verbo Divino, Estella 1993.<\/p>\n<p>PACOMIO, Luciano [et al.], Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico, Verbo Divino, Navarra, 1995<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico<\/b><\/p>\n<p>1. COMUNIDAD CRISTIANA PRIMITIVA<br \/>\n2. CRISTIANISMO PRIMITIVO<br \/>\n3. ESENCIA DEL CRISTIANISMO<br \/>\n4. CAR\u00ed\u0081CTER ABSOLUTO DEL CRISTIANISMO<\/p>\n<p>K. Rahner (ed.),  Sacramentum Mundi. Enciclopedia Teol\u00cf\u0192gica, Herder, Barcelona 1972<\/p>\n<p><b>Fuente: Sacramentum Mundi Enciclopedia Teol\u00f3gica<\/b><\/p>\n<p><p style=\"text-align: justify;\">Aunque el t\u00e9rmino cristiano (v\u00e9ase) aparece tres veces en el NT, sin embargo no hab\u00eda madurado el tiempo en que apareciera su palabra acompa\u00f1ante, la cual empez\u00f3 a usarse en el siglo segundo como una designaci\u00f3n de la religi\u00f3n que se centra en la persona de Jesucristo. Se encuentra por primera vez en los escritos de Ignacio, donde en uno de sus pasajes retiene aquel sabor de la palabra cristiano del NT\u2014opuesto y odiado por el mundo (<em>Ro.<\/em> iii). Dos veces se le contrasta con el juda\u00edsmo (<em>Magn.<\/em> x; <em>Phila.<\/em> vi). Una vez se le menciona como un sistema de verdad que insta al modo de vida que corresponde (<em>Magn.<\/em> x.).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El movimiento cristiano empez\u00f3 en terreno jud\u00edo, y obtuvo sus primeros conversos de entre los hijos de Israel. Aquellos que se unieron a la nueva fe se diferenciaron de sus conciudadanos jud\u00edos en que cre\u00edan que Jes\u00fas de Nazaret era el Mes\u00edas y que Dios hab\u00eda vindicado sus demandas resucit\u00e1ndolo de los muertos. No se rompieron todos los lazos con el juda\u00edsmo, pero la persecuci\u00f3n empez\u00f3 a cavar una brecha cada vez m\u00e1s profunda entre los dos grupos. Antes que el juda\u00edsmo cristiano menguara hasta llegar a ser comparativamente insignificante, traspas\u00f3 su heredad a los gentiles, a quienes lleg\u00f3 a trav\u00e9s de jud\u00edos que hablaban griego como Bernab\u00e9 y Pablo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El cristianismo tiene ciertos rasgos distintivos. Est\u00e1 basado hist\u00f3ricamente en el hecho de que su fundador fue un personaje real en la historia, que vivi\u00f3 en un per\u00edodo definido en la tierra de Palestina. En esto difiere de las religiones que est\u00e1n fundadas en relaci\u00f3n con figuras mitol\u00f3gicas y que hacen \u00e9nfasis en ideas m\u00e1s bien que en hechos que son hist\u00f3ricamente verificables, y que tambi\u00e9n son religiosamente importantes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tambi\u00e9n su car\u00e1cter es sobrenatural, porque depende abiertamente de la revelaci\u00f3n. El hombre ya no est\u00e1 buscando a Dios, sino que descansa en la revelaci\u00f3n que Dios ha dado de s\u00ed mismo en Cristo. Dios se encarn\u00f3 en su Hijo, el cual confirm\u00f3 y a\u00f1adi\u00f3 la revelaci\u00f3n del AT con su ense\u00f1anza e impacto personal. Verlo era ver al Padre. El elemento milagroso del cristianismo est\u00e1 en conformidad con su naturaleza sobrenatural. La historia deja de ser un acertijo. La eternidad se ha metido en el tiempo. La naturaleza divina ha tomado forma humana para revelarse plenamente y colocar al hombre en comuni\u00f3n con Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para llevar a cabo esta \u00faltima meta era necesario tener un plan de redenci\u00f3n. Esto es crucial para la fe cristiana. Cristo vino a salvar a los pecadores por el sacrificio de s\u00ed mismo. La salvaci\u00f3n es por gracia a trav\u00e9s de la fe. Las obras se excluyen como base para ser aceptados por Dios (Ef. 2:8\u201310).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El cristianismo es trinitario, reconoce a Dios el Padre, al Hijo y al Esp\u00edritu Santo. En esto se distingue de las otras religiones monote\u00edstas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La fe cristiana es tambi\u00e9n exclusiva. No acepta la idea de que los hombres puedan ser salvos por cualquier otro medio que no sea el evangelio de Cristo. Saca esta convicci\u00f3n de la ense\u00f1anza de las Escrituras, y no por un esp\u00edritu partidista o perspectivas limitadas. No niega que haya algo de bueno en otras religiones, tampoco pretende tener toda la verdad. M\u00e1s bien se regocija en la verdad que a Dios le ha placido revelar, y que es suficiente para la salvaci\u00f3n. El exclusivismo s\u00f3lo llega a ser ofensivo cuando cesa de ser misionero.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El cristianismo puede ser visto como un credo, pero detr\u00e1s de la confesi\u00f3n hay una relaci\u00f3n personal con el Salvador. Puede variar de un lugar a otro en su forma de gobierno, pero en todo lugar reconoce el se\u00f1or\u00edo de Cristo. Sus formas de culto pueden ser diferentes de iglesia a iglesia, pero su meta es glorificar a Dios y hacer conocer su gracia salvadora.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">BIBLIOGRAF\u00cdA<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">G.C. Findlay, <em>Christian Doctrine and Morals<\/em>; Adolph Harnack, <em>What is Christianity?<\/em>; J. Gresham Machen, <em>Christianity and Liberalism<\/em>; Sverre Norborg, <em>What is Christianity?<\/em>; Francis L. Patton, <em>Fundamental Christianity<\/em>; B.B. Warfield, <em>Christology and Criticism<\/em>, pp. 313\u2013367; 393\u2013444; <a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">HERE<\/a>; <em><a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">SHERK<\/a><\/em>; J. Greham Machen, <em>El Hombre<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Everett F. Harrison<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\"><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">HERE <\/a><em>Hastings\u2019 Encyclopaedia of Religion and Ethics<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\"><em>SHERK <\/em><\/a><em>The New Schaff-Herzog Encyclopaedia of Religious Knowledge<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\"><\/a>Harrison, E. F., Bromiley, G. W., &amp; Henry, C. F. H. (2006). <em>Diccionario de Teologi\u0301a<\/em> (135). Grand Rapids, MI: Libros Desafi\u0301o.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Teolog\u00eda<\/b><\/p>\n<p><h2>Contenido<\/h2>\n<ul>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-1\">1 Introducci\u00f3n<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-2\">2 Origen del Cristianismo y su Relaci\u00f3n con Otras Religiones<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-3\">3 Elementos Esenciales del Cristianismo\n<ul>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-4\">3.1 Las Ense\u00f1anzas de Jesucristo<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-5\">3.2 Las ense\u00f1anzas de los Ap\u00f3stoles<\/li>\n<\/ul>\n<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-6\">4 Prop\u00f3sito Divino del Cristianismo\n<ul>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-7\">4.1 La Universalidad Incluye Tanto Espacio como Tiempo<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-8\">4.2 El Cristianismo est\u00e1 Destinado a ser una Religi\u00f3n Perfecta<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-9\">4.3 Dios se propuso, en tercer lugar, que el cristianismo fuese una organizaci\u00f3n visible<\/li>\n<\/ul>\n<\/li>\n<\/ul>\n<h3>Introducci\u00f3n<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el siguiente art\u00edculo se da una descripci\u00f3n del cristianismo como religi\u00f3n, y se describe su origen, su relaci\u00f3n con otras religiones, su naturaleza esencial y principales caracter\u00edsticas, pero no en relaci\u00f3n con sus doctrinas en detalle ni a su historia como una organizaci\u00f3n visible.  Estos y otros aspectos de este gran tema se tratar\u00e1n bajo t\u00edtulos separados.  Adem\u00e1s, el cristianismo del que hablamos es el que se percibe claramente en la Iglesia Cat\u00f3lica solamente; por lo tanto, aqu\u00ed no nos ocupamos de aquellas formas que est\u00e1n incluidas en las varias sectas cristianas no cat\u00f3licas, ya sean cism\u00e1ticas o her\u00e9ticas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nuestras fuentes documentales de conocimiento sobre el origen del cristianismo y su desarrollo temprano son principalmente el Nuevo Testamento y los varios escritos sub-apost\u00f3licos, cuya autenticidad debemos en grado sumo dar por sentada, al igual que sobre menos bases admitimos la autenticidad de \u201cC\u00e6esar\u201d cuando trat\u00f3 con la Galia primitiva, y de \u201cT\u00e1cito\u201d cuando estudi\u00f3 el crecimiento del Imperio Romano (cf. Kenyon, \u201cManual de Cr\u00edtica Textual del Nuevo Testamento\u201d). Tenemos esta nueva autorizaci\u00f3n para hacerlo, para que las m\u00e1s maduras opiniones cr\u00edticas entre los no-cat\u00f3licos, abandonando las extravagantes teor\u00edas de Baur, Strauss, y Renan, tiendan, en lo que se refiere a fechas y autores, a coincidir m\u00e1s estrechamente con la posici\u00f3n cat\u00f3lica.  Se reconoce que los Evangelios, Hechos y la mayor\u00eda de las Ep\u00edstolas pertenecen a la Era Apost\u00f3lica.   \u201cLa m\u00e1s antigua literatura de la Iglesia\u201d, dice el Profesor Harnack, \u201ces, en los puntos principales y en la mayor\u00eda de sus detalles, desde el punto de vista de la historia literaria, ver\u00eddica y confiable\u2026  El que estudia estas cartas atentamente (es decir, las de Clemente e Ignacio) no puede dejar de ver qu\u00e9 plenitud de tradiciones, asuntos sobre predicaci\u00f3n, doctrinas y formas de organizaci\u00f3n ya existentes en los tiempos de Trajano (98-117 d.C.), y que ya hab\u00edan alcanzado permanencia en iglesias particulares\u201d (Chronologie der altchristlichen Literature, Bk. I, pp. 8, 11).  Por supuesto, se tocar\u00e1n otros puntos y se asumir\u00e1n otros resultados, que se tratan m\u00e1s completa y formalmente en los art\u00edculos Jesucristo, la Iglesia, Revelaci\u00f3n, Milagro.\n<\/p>\n<h3>Origen del Cristianismo y su Relaci\u00f3n con Otras Religiones<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cristianismo es el nombre dado al sistema definido de creencia y pr\u00e1ctica religiosa ense\u00f1ada por Jesucristo en el pa\u00eds de Palestina, durante el reinado del emperador romano Tiberio, y ciertos hombres escogidos entre sus seguidores la promulgaron, luego de la muerte de su Fundador, para la aceptaci\u00f3n del mundo entero.    Seg\u00fan la cronolog\u00eda reconocida, ellos comenzaron su misi\u00f3n el d\u00eda de Pentecost\u00e9s, en el a\u00f1o 29 d.C., cuyo d\u00eda es considerado, por consiguiente, como el d\u00eda de nacimiento de la Iglesia Cristiana.  Para poder apreciar mejor el significado de este evento, debemos primero considerar las influencias y tendencias religiosas previamente en operaci\u00f3n en las mentes de los hombres, tanto jud\u00edos como gentiles, las cuales prepararon el camino para la expansi\u00f3n del cristianismo entre ellos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La historia completa de los jud\u00edos, seg\u00fan se detalla en el Antiguo Testamento, se ve, cuando se lee a la luz de otros eventos, como una clara aunque gradual preparaci\u00f3n para la predicaci\u00f3n del cristianismo.  En esa naci\u00f3n solamente, las grandes verdades de la unidad y existencia de Dios, el gobierno providencial de sus criaturas y su responsabilidad hacia \u00c9l, fueron conservadas intactas en medio de la corrupci\u00f3n general.  El mundo antiguo estaba entregado al pante\u00edsmo y a la idolatr\u00eda; Israel solamente, no debido a su \u201cinstinto monote\u00edsta\u201d (Renan), sino debido a la intervenci\u00f3n peri\u00f3dica de Dios a trav\u00e9s de sus profetas, se resisti\u00f3 en la mayor parte a la tendencia general a la idolatr\u00eda.  Adem\u00e1s de mantener aquellas puras concepciones de la Deidad, los profetas de tiempo en tiempo, y con cada vez m\u00e1s creciente claridad hasta que lleg\u00f3 el testimonio directo y personal del Bautista, prefiguraron una revelaci\u00f3n m\u00e1s completa y universal&#8212;un tiempo cuando, y un Hombre a trav\u00e9s del cual, Dios bendecir\u00eda a todas las naciones de la tierra.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No es necesario aqu\u00ed trazar las predicciones mesi\u00e1nicas en detalle; su claridad y fuerza son tales que San Agust\u00edn no vacila en decir (Retract., I, XIII, 3):  \u201cLo que ahora llamamos la religi\u00f3n cristiana existi\u00f3 entre los antiguos, y exist\u00eda desde el comienzo de la raza humana, hasta que Cristo mismo vino en la carne; desde cuyo tiempo la ya existente verdadera religi\u00f3n comenz\u00f3 a ser llamada cristiana\u201d.  Y as\u00ed se ha se\u00f1alado que Israel s\u00f3lo entre las naciones de la antig\u00fcedad esperaba con agrado las glorias venideras.  Todos los pueblos semejantes retuvieron alg\u00fan m\u00e1s o menos vago recuerdo del Para\u00edso perdido, una Edad Dorada remota, pero s\u00f3lo el esp\u00edritu de Israel mantuvo viva la esperanza definida de un imperio mundial de justicia, en donde la ca\u00edda del hombre ser\u00eda reparada.   El hecho de que, eventualmente, los jud\u00edos malinterpretaran sus or\u00e1culos, e identificaran el Reino Mesi\u00e1nico con una soberan\u00eda de Israel meramente temporal, no puede invalidar el testimonio de las Escrituras, seg\u00fan interpretadas por la propia vida de Cristo y la ense\u00f1anza de sus ap\u00f3stoles, a la gradual evoluci\u00f3n de esa concepci\u00f3n de la cual el cristianismo es la expresi\u00f3n plena y perfecta.  Un orgullo nacional errado, acentuado por su irritante sujeci\u00f3n a Roma los llev\u00f3 a ver un significado material en las predicciones del triunfo del Mes\u00edas, y de ah\u00ed a amar su privilegio de ser el pueblo escogido de Dios.  El olivo silvestre en la met\u00e1fora de San Pablo (Rom. 11,17) fue injertado al tronco de los patriarcas, en lugar de las ramas rechazadas, y entr\u00f3 en su herencia espiritual.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Podemos trazar, tambi\u00e9n, en el mundo en general, aparte del pueblo jud\u00edo, una preparaci\u00f3n similar aunque menos directa.  Ya sea debido esencialmente a las predicciones del Antiguo Testamento o a los fragmentos de la revelaci\u00f3n original transmitida entre los gentiles, una cierta expectativa vaga de la venida de un gran conquistador parece haber existido en Oriente y hasta cierto punto en los mundos romanos, en medio del cual la nueva religi\u00f3n tuvo su nacimiento.  Pero una mucho m\u00e1s marcada predisposici\u00f3n al cristianismo se puede notar en ciertos rasgos de la religi\u00f3n romana despu\u00e9s de la ca\u00edda de la rep\u00fablica.  Los antiguos dioses del Lacio hab\u00edan dejado de reinar hac\u00eda tiempo.  En su lugar la filosof\u00eda griega ocupaba las mentes de los ilustrados, mientras que una variedad de extra\u00f1os cultos importados de Egipto y Oriente atra\u00edan al populacho.    Sea cual fuere su corrupci\u00f3n, estas nuevas religiones, que concentraban el culto en una sola deidad prominente, eran en efecto monote\u00edstas.  Adem\u00e1s, muchas de ellas se caracterizaban por ritos de expiaci\u00f3n y sacrificio, que familiarizaron las mentes de los hombres con la idea de una religi\u00f3n mediadora.  Ellos se combinaron para destruir la noci\u00f3n del culto a la naci\u00f3n, y a separar el servicio a la deidad del servicio al Estado.  Finalmente, como una causa contribuyente a la difusi\u00f3n del cristianismo, no debemos dejar de mencionar la muy difundida Pax Romana, que result\u00f3 de la uni\u00f3n de las razas civilizadas bajo un gobierno central fuerte.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No m\u00e1s se puede decir respecto a la preparaci\u00f3n remota del mundo para la recepci\u00f3n del cristianismo.  Lo que precedi\u00f3 inmediatamente a su instituci\u00f3n, seg\u00fan naci\u00f3 en el juda\u00edsmo, concierne a la raza jud\u00eda solamente, y est\u00e1 contenido en la ense\u00f1anza y milagros de Cristo.  Su muerte y Resurrecci\u00f3n, y la misi\u00f3n del Esp\u00edritu Santo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Durante toda su vida mortal sobre la tierra, incluyendo los dos o tres a\u00f1os de su ministerio activo, Cristo vivi\u00f3 como un jud\u00edo devoto, observando \u00c9l mismo e insistiendo en que sus seguidores observaran los preceptos de la Ley (Mt. 23,3).  La suma de su ense\u00f1anza, as\u00ed como la de su precursor, era la cercan\u00eda del \u201cReino de Dios, denotando no s\u00f3lo la regla de justicia en el coraz\u00f3n individual (\u201cel Reino de Dios est\u00e1 dentro de ti\u201d Lc. 17,21), sino tambi\u00e9n la Iglesia (como es claro a partir de muchas par\u00e1bolas) que estaba a punto de instituir.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, aunque \u00c9l mismo previ\u00f3 un tiempo cuando la Ley como tal cesar\u00eda de obligar, y aunque \u00c9l mismo, en prueba de su mesiazgo, ocasionalmente dejaba a un lado sus provisiones, (\u201cPues el Hijo del Hombre es Se\u00f1or incluso del Sabbath\u201d, Mt. 12,8),  aun as\u00ed, a pesar de sus milagros, \u00c9l no gan\u00f3 reconocimiento de ese mesiazgo, mucho menos de su divinidad, de parte de los jud\u00edos en general.  \u00c9l confin\u00f3 su ense\u00f1anza expl\u00edcita sobre la Iglesia a sus seguidores inmediatos, y les encarg\u00f3 a ellos, cuando lleg\u00f3 el tiempo, el anunciar abiertamente la abrogaci\u00f3n de la Ley. (Hch. 15,5-11.18; G\u00e1l. 3,19.24-28; Ef. 2,2.14-15; Col. 2,16-17; Hb. 7,12).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No fue tanto, entonces, al proponer los dogmas del cristianismo, sino al infundir a la Antigua Ley con el esp\u00edritu de la \u00e9tica cristiana que Cristo se hall\u00f3 capacitado para preparar los corazones jud\u00edos para la religi\u00f3n venidera.  Adem\u00e1s, la fe que \u00c9l no pudo inspirar por los numerosos milagros que obr\u00f3, trat\u00f3 de proveerla con un incentivo ulterior m\u00e1s fuerte al morir bajo toda circunstancia de dolor, desgracia y derrota, y luego al resucitar de entre los muertos en triunfo y gloria.  Fue a este hecho, m\u00e1s bien que a los milagros que obr\u00f3 en su vida, que sus acreditados testigos siempre apelaban en sus ense\u00f1anzas.  En los designios de Dios la fe del cristianismo se basa sobre la maravilla de la Resurrecci\u00f3n.  \u201cSi Cristo no resucit\u00f3, vana es vuestra fe\u201d, declara el ap\u00f3stol Pablo (1 Cor. 15,17), quien no dice una sola palabra sobre las dem\u00e1s maravillas que Cristo realiz\u00f3.  Por su muerte, sin embargo, y su regreso de entre los muertos, Cristo, como lo prob\u00f3 el evento, suministr\u00f3 los medios m\u00e1s fuertes para una predicaci\u00f3n efectiva de la religi\u00f3n que vino a fundar.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La tercera condici\u00f3n antecedente al nacimiento del cristianismo, como aprendemos por los registros sagrados, fue una especial participaci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo dado a los Ap\u00f3stoles el d\u00eda de Pentecost\u00e9s.  Seg\u00fan la promesa de Cristo, la funci\u00f3n de su don divino era ense\u00f1arles la verdad y traer a su recuerdo todo lo que \u00c9l les hab\u00eda dicho (Jn. 14,26; 16,13). \u201cYo voy a enviar sobre vosotros la Promesa de mi Padre.  Por vuestra parte permaneced en la ciudad hasta que se\u00e1is revestidos de poder desde lo alto.\u201d (Lc. 24,49).   \u201cJuan bautiz\u00f3 con agua, pero vosotros ser\u00e9is bautizados en el Esp\u00edritu Santo dentro de pocos d\u00edas.\u201d (Hch. 1,5).  Como resultado de la visita divina hallamos a los Ap\u00f3stoles predicando el Evangelio con maravillosa valent\u00eda, persuasi\u00f3n y seguridad frente a los hostiles jud\u00edos e indiferentes gentiles, \u201ccolaborando el Se\u00f1or con ellos y confirmando la Palabra con las se\u00f1ales que les acompa\u00f1aban.\u201d  (Mc. 16,20).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora consideraremos las circunstancias de los comienzos del cristianismo y estimaremos hasta qu\u00e9 punto fue afectado por las ya existentes creencias religiosas de la \u00e9poca.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como hemos visto, tuvo su origen en el juda\u00edsmo:  su Fundador y sus disc\u00edpulos fueron jud\u00edos ortodoxos, y los disc\u00edpulos mantuvieron sus pr\u00e1cticas jud\u00edas, al menos por un tiempo, incluso despu\u00e9s del d\u00eda de Pentecost\u00e9s. Los mismos jud\u00edos consideraban a los seguidores de Cristo como una mera secta (airesis) israelita como los saduceos o los esenios, llamando a San Pablo \u201cel instigador de la revuelta de la secta de los nazoreos\u201d (Hch. 24,5).  Al principio la nueva religi\u00f3n estuvo completamente confinada a la sinagoga, y sus consagrados ten\u00edan todav\u00eda una gran parte de la exclusividad jud\u00eda; ellos le\u00edan la Ley, practicaban la circuncisi\u00f3n, y adoraban en el Templo, as\u00ed como en el cuarto alto en Jerusal\u00e9n.  No nos debe sorprender entonces que algunos racionalistas modernos, que rechazan su origen sobrenatural e ignoran la operaci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo en sus primeros misioneros, vean en el cristianismo primitivo puro y simple juda\u00edsmo, y encuentren la explicaci\u00f3n de su car\u00e1cter y crecimiento en el ambiente religioso pre-existente.  Pero esta teor\u00eda del desarrollo natural no se ajusta a los hechos seg\u00fan narrados en el Nuevo Testamento, el cual est\u00e1 lleno de indicaciones de que las doctrinas de Cristo eran nuevas, y su esp\u00edritu extra\u00f1o.  En consecuencia, hay que mutilar los registros para que se ajusten a la teor\u00eda.  No podemos pretender seguir, all\u00ed o en otros lugares, a los racionalistas en su cr\u00edtica del Nuevo Testamento.  Hay poca necesidad de hacerlo, ya que sus teor\u00edas son a menudo mutuamente destructivas.   A fines del siglo XIX un observador calcul\u00f3 que desde 1850 hab\u00edan sido publicadas 747 teor\u00edas respecto al Antiguo y Nuevo Testamentos, de las cuales 608 eran ya difuntas en ese tiempo (vea Hastings, \u201cAlta Cr\u00edtica\u201d).  El efecto de estas hip\u00f3tesis fortuitas ha sido en su mayor\u00eda fortalecer la opini\u00f3n ortodoxa, la cual procedemos a establecer.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El cristianismo se desarroll\u00f3 a partir del juda\u00edsmo en el sentido de que contiene la revelaci\u00f3n divina del credo jud\u00edo, algo as\u00ed como una pintura incluye el boceto original.  La misma mano produjo ambas religiones, y por tipo, promesa y profec\u00eda la Antigua Dispensaci\u00f3n se\u00f1ala claramente a la Nueva.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero tipo, promesa y profec\u00eda indican claramente que el Nuevo ser\u00e1 algo muy diferente al Viejo.  Ninguna mera evoluci\u00f3n org\u00e1nica los conecta a los dos.  Una revelaci\u00f3n m\u00e1s completa, una moralidad m\u00e1s perfecta, una distribuci\u00f3n m\u00e1s amplia iban a se\u00f1alar el Reino del Mes\u00edas.  \u201cEl fin (u objetivo) de la Ley es Cristo\u201d, dice San Pablo (Rom. 10,4), queriendo decir que la Ley fue dada a los jud\u00edos para excitar su fe en el Cristo por venir.  \u201cDe manera\u201d, dice adem\u00e1s (G\u00e1l. 3,24), \u201cla ley ha sido nuestro pedagogo hasta Cristo\u201d, llevaba a los jud\u00edos al cristianismo como el esclavo llevaba sus encargados a la puerta de la escuela.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cristo le reprochaba a los jud\u00edos por no leer las Escrituras correctamente.  \u201cPorque si creyerais a Mois\u00e9s, me creer\u00edais a m\u00ed, porque \u00e9l escribi\u00f3 de m\u00ed.\u201d  (Jn. 5,46).  Y San Agust\u00edn resume todo el asunto en las impactantes palabras:  \u201cEn el Antiguo Testamento yace escondido el Nuevo; en el Nuevo, se manifiesta el Viejo\u201d (Sobre la Catequizaci\u00f3n de los Indoctos, 4.8).  Pero Cristo reclam\u00f3 cumplir la Ley al substituir la substancia por la sombra y el don por la promesa, y, habiendo alcanzado el fin, llegaba a su conclusi\u00f3n todo lo que era temporero y provisional en el juda\u00edsmo.  Aun as\u00ed era necesaria una intervenci\u00f3n divina para realizar todo eso, justo como, en cualquier relato racional de la teor\u00eda de la evoluci\u00f3n, se debe recurrir al poder sobrenatural para pontear el abismo entre el ser y no ser, la vida]] y la no vida, la raz\u00f3n y la sinraz\u00f3n.  \u201cMuchas veces y de muchos modos habl\u00f3 Dios en el pasado a nuestros padres por medio de los profetas; en estos \u00faltimos tiempos nos ha hablado por medio del Hijo.\u201d (Heb. 1,1-2), el mensaje crece en claridad y contenido con cada declaraci\u00f3n sucesiva hasta que lleg\u00f3 a su plenitud en la Encarnaci\u00f3n del Verbo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El cristianismo, entonces, que los Ap\u00f3stoles predicaron el d\u00eda de Pentecost\u00e9s era completamente distinto al juda\u00edsmo, especialmente seg\u00fan entendido por los jud\u00edos de esa \u00e9poca; era una religi\u00f3n nueva, nueva en su Fundador, nueva en mucho de su credo, nueva en su actitud hacia Dios y el hombre, nueva en el esp\u00edritu de su c\u00f3digo moral.  \u201cLa Ley fue dada a Mois\u00e9s; la gracia y la verdad nos han llegado por Jesucristo.\u201d  (Jn. 1,17).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como era de esperarse, San Pablo fue nuestro m\u00e1s claro testigo sobre este punto.  \u201cEl que est\u00e1 en Cristo\u201d, dice \u00e9l, \u201ces una nueva criatura; todo lo viejo ha pasado; mirad, todas las cosas son nuevas.\u201d (2 Cor. 5,17).  Los mismos jud\u00edos demostraron c\u00f3mo era el nuevo cristianismo al condenar a muerte a su Autor y al perseguir a sus adherentes.  Renan mismo, que no es siempre consistente, admite que \u201clejos de Jes\u00fas ser el continuador del juda\u00edsmo, lo que caracteriza su obra es su rompimiento con el esp\u00edritu jud\u00edo\u201d.  (Vie de J\u00e9sus, C. XXVIII).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se debe admitir que hay cierto parecido entre las comunidades esencial y las primeras asambleas cristianas; pero \u00e9ste es s\u00f3lo en el exterior.  El esp\u00edritu de los esenios era intensamente nacional; excepto en el asunto del culto en el Templo, ellos eran ultra-jud\u00edos en su observancia de las formas externas, abluciones, el Sabbath, etc., y su modo de vida y su no apoyo al matrimonio eran esencialmente anti-sociales.  Harnack mismo confiesa que Cristo no se relacionaba con esta secta rigurosa, como muestra su libre interacci\u00f3n con los pecadores, etc. (Das Wesen des Christenthums, Lect. II, p. 33, tr.).  Pero el cristianismo no rechaz\u00f3 nada del juda\u00edsmo que fuera de valor permanente, y as\u00ed los jud\u00edos conversos el d\u00eda de Pentecost\u00e9s no pudieron haber sentido que estaban abjurando de su antigua fe, sino m\u00e1s bien que por primera vez estaban entrando al pleno entendimiento de ella.  Se puede decir m\u00e1s sobre este punto cuando consideramos lo que es la esencia del cristianismo, pero debemos notar que la Iglesia muy temprano crey\u00f3 necesario enfatizar su distinci\u00f3n del juda\u00edsmo al abandonar los ritos esencialmente jud\u00edos de la circuncisi\u00f3n, el culto en el Templo y la observancia del Sabbath.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El juda\u00edsmo no es el \u00fanico sistema religioso que los racionalistas han pretendido como explicaci\u00f3n a la aparici\u00f3n del cristianismo.  Se han tomado varios puntos de semejanza entre la ense\u00f1anza de Cristo y sus ap\u00f3stoles y las grandes religiones de Oriente para indicar una derivaci\u00f3n del cristianismo a partir de \u00e9stas, y se ha citado la elaborada escatolog\u00eda de la religi\u00f3n egipcia para explicar ciertos dogmas sobre la vida futura.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fue una larga y no muy fruct\u00edfera labor establecer y refutar estas varias teor\u00edas en detalle.  Subyacente a todas ellas est\u00e1 el postulado racionalista que niega el hecho e incluso la posibilidad de la intervenci\u00f3n divina en la evoluci\u00f3n de la religi\u00f3n.  En virtud de esa actitud el racionalismo se confronta con la imposible tarea de explicar c\u00f3mo una religi\u00f3n universal como el cristianismo, con un sistema de dogma tan extenso y l\u00f3gico pudo haber evolucionado de un proceso de pr\u00e9stamos mezclados de los cultos existentes y todav\u00eda preservar por doquier su unidad y coherencia.  Si la selecci\u00f3n la hicieron Cristo y sus seguidores, los racionalistas nos deben decir c\u00f3mo estos \u201chombres ignorantes e iletrados\u201d (Hch. 4,13; cf. Mt. 13,54; Mc. 6,2) conoc\u00edan las religiones de Oriente, cuando era asunto de sorpresa para sus contempor\u00e1neos que conocieran la propia.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">O, si los dogmas y pr\u00e1cticas bajo consideraci\u00f3n eran adiciones de una \u00e9poca posterior, surgen las preguntas, primero, c\u00f3mo reconciliar esta declaraci\u00f3n con el hecho de que la esencia del cristianismo se puede descubrir en los primeros testigos cristianos y, segundo, c\u00f3mo comunidades dispersas compuestas por varias nacionalidades y viviendo bajo condiciones diferentes pudieron unirse al seleccionar y mantener los mismos dogmas y reglas de conducta.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Podemos preguntar, adem\u00e1s por qu\u00e9 el cristianismo el cual, sobre esta hip\u00f3tesis, s\u00f3lo seleccion\u00f3 doctrinas pre-existentes, excit\u00f3 por doquier tan amarga hostilidad y persecuci\u00f3n.  \u201cSobre esta secta\u201d, dijeron los jud\u00edos romanos a San Pablo en prisi\u00f3n \u201cse nos informa que halla oposici\u00f3n en todas partes.\u201d (Hch. 28,22).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se ha desperdiciado una inmensa erudici\u00f3n en el intento de mostrar que el budismo en particular es el prototipo del cristianismo, pero, aparte de la dificultad de distinguir el credo original de Gautama del posterior y posiblemente adiciones post cristianas, se puede objetar brevemente que el budismo es a lo mejor s\u00f3lo un sistema \u00e9tico, y no una religi\u00f3n, pues no reconoce a ning\u00fan Dios ni ninguna responsabilidad, que en la medida en que enfatiza la inutilidad comparativa de las cosas terrenales y la insuficiencia de los placeres terrenales est\u00e1 de acuerdo con el esp\u00edritu cristiano, pero en cuanto a la meta es esencialmente diferente.  La meta suprema del cristianismo es la felicidad eterna en un estado que envuelve el uso de todas las actividades del alma, la del budismo es la \u00faltima p\u00e9rdida de la existencia consciente<br \/>\n.<br \/>\nAdmitamos de una vez y por todas que la interacci\u00f3n de Dios con sus criaturas no est\u00e1 confinada a la antigua y Nueva Alianza, y que el cristianismo incluye muchas doctrinas accesibles a la raz\u00f3n humana sin ayuda, y propugna muchas pr\u00e1cticas que son el resultado natural de las actividades humanas ordinarias.  As\u00ed esperamos encontrar que, al ser la naturaleza humana igual dondequiera, las varias expresiones del sentido religioso tomar\u00e1n formas similares entre todos los pueblos.  Por lo tanto, las falsas religiones pueden muy bien inculcar pr\u00e1cticas asc\u00e9ticas y poseer la idea de sacrificio y banquete sacrificial, de un sacerdocio, de pecado y confesi\u00f3n, de ritos sacramentales como el bautismo, de los accesorios del culto tales como im\u00e1genes, himnos, luces, incienso, etc.  No todo es falso en la religi\u00f3n falsa, ni todo es sobrenatural en la verdadera religi\u00f3n (o cristianismo).  \u201cNo debemos buscar (de modo distintivo)\u201d, dice M. M\u00fcller, \u201cideas cristianas en la creencia original de la humanidad, sino las ideas religiosas fundamentales sobre las cuales se construy\u00f3 el cristianismo, sin el cual como su apoyo hist\u00f3rico y natural, el cristianismo no se hubiese vuelto lo que es\u201d \u00bb (Wissenschaft der Sprache, II, 395).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estas observaciones aplican no s\u00f3lo a los sistemas religiosos que se alega han influido la concepci\u00f3n del cristianismo, sino a aquellos con los que se hall\u00f3 tan pronto brot\u00f3 del juda\u00edsmo, su cuna.  Aqu\u00ed estamos cara a cara con la historia y no con meras hip\u00f3tesis y suposiciones.  Pues el cristianismo, en su primer esfuerzo por realizar su destino como religi\u00f3n universal, entr\u00f3 en contacto con dos poderosos sistemas religiosos:  la religi\u00f3n de Roma, y el muy difundido cuerpo de pensamiento, m\u00e1s una filosof\u00eda que un credo, prevaleciente en el mundo de habla griega.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El efecto de la religi\u00f3n nacional de la Roma pagana en el cristianismo primitivo tuvo que ver con los ritos y ceremonias, m\u00e1s bien que con puntos de doctrina, y se debi\u00f3 a las causas generales antedichas.  Con la filosof\u00eda griega, por otro lado, que representaba los m\u00e1s altos esfuerzos del intelecto humano para explicar la vida y la experiencia y para alcanzar el Absoluto, el cristianismo, el cual profesa resolver todos los problemas, tuvo natural y necesariamente muchos puntos de contacto.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es en esta conexi\u00f3n que los racionalistas modernos han puesto todo su conocimiento e investigaci\u00f3n en el esfuerzo por demostrar que todo el sistema intelectual posterior del cristianismo es algo m\u00e1s o menos extra\u00f1o a su concepci\u00f3n original.  Fue la transferencia del cristianismo de un terreno semita a uno griego que explica, seg\u00fan Dr. Hatch (Hibbert Lectures, 1888), \u201cpor qu\u00e9 un serm\u00f3n \u00e9tico estuvo en primer plano en la ense\u00f1anza de Jes\u00fas, y un credo metaf\u00edsico en primera fila del cristianismo del siglo IV.\u201d  El profesor Harnack establece el problema y lo resuelve de forma similar.  \u00c9l le atribuye el cambio, seg\u00fan \u00e9l lo concibe, de un simple c\u00f3digo de conducta al Credo de Nicea, a las tres causas siguientes:\n<\/p>\n<ul>\n<li> La ley universal en todo desarrollo de religi\u00f3n es que cuando ha muerto la primera generaci\u00f3n de conversos que han estado en contacto, m\u00e1s o menos inmediato, con el fundador, y dotados con su esp\u00edritu, sus sucesores, al no tener el alcance de su credo, deben depender sobre f\u00f3rmulas y dogmas.  <\/li>\n<li> La uni\u00f3n del Evangelio con el esp\u00edritu griego (a) debido a las conquistas de Alejandro y la subsiguiente mezcla de jud\u00edos y gentiles, (b) fortalecida luego cerca de 130 d.C. cuando los conversos griegos llevaron al cristianismo la filosof\u00eda en la cual hab\u00edan sido educados, adem\u00e1s, cerca de un siglo despu\u00e9s, cuando los misterios y civilizaci\u00f3n griegos en su m\u00e1s amplia extensi\u00f3n fueron admitidos, y finalmente (d) cerca de mediados del siglo IV, cuando el esp\u00edritu griego finalmente prevaleci\u00f3  y se admitieron el polite\u00edsmo y la mitolog\u00eda (es decir, el culto a los santos).  <\/li>\n<li> Las luchas internas con el gnosticismo, el cual apuntaba a una s\u00edntesis de todos los credos existentes.  \u201cLa lucha con el gnosticismo oblig\u00f3 a la Iglesia a poner su ense\u00f1anza, su culto y su disciplina en formas y ordenanzas fijas, y a excluir a todo el que no les concediera obediencia\u201d (Das Wesen des Christenthums, Lect. XI, p. 210). <\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es la segunda de estas razones para el nacimiento y crecimiento del dogma lo que nos concierne inmediatamente; pero debemos se\u00f1alar respecto a la primera que ignora que lo que siempre ha marcado el curso del cristianismo es la obra directa de Dios sobre el alma del individuo, la perpetua renovaci\u00f3n del fervor a trav\u00e9s de la oraci\u00f3n y el uso de los sacramentos.  Incluso en esto el esp\u00edritu de sus primeros d\u00edas se ve todav\u00eda energ\u00e9tico, a pesar de lo complicado del credo y ritual del cristianismo moderno.  Se acepta que los santos son los m\u00e1s perfectos exponentes del cristianismo pr\u00e1ctico; ellos no son excepciones o accidentes o productos derivados del sistema; a\u00fan as\u00ed ellos no consideraron al dogma como un estorbo para su perfecto servicio a Dios y al hombre.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En cuanto a la tercera causa antes mencionada, debemos admitir que siempre ha sido la funci\u00f3n providencial de la herej\u00eda ocasionar una definici\u00f3n m\u00e1s clara del credo cristiano, y que el gnosticismo en sus muchas variedades sin duda tuvo dicho efecto.  Pero mucho antes de que el gnosticismo se desarrollara lo suficiente para necesitar la salvaguarda de la doctrina por una definici\u00f3n conciliar, encontramos rastros de una Iglesia organizada con un credo muy definido.  Sin mencionar el tradicional \u201cmodelo de doctrina\u201d mencionado por San Pablo (Rom. 6,17) y el acto de fe que le requiri\u00f3 Felipe al eunuco (Hch. 8,37), muchos cr\u00edticos, incluyendo a los protestantes Zahn y Kattenbusch (Das Apostolische Symbol., Leipzig, 1894-1900), concuerdan que el presente Credo de los Ap\u00f3stoles representa una f\u00f3rmula que tom\u00f3 forma en la \u00e9poca apost\u00f3lica y no fue influenciado por el gnosticismo, cuya herej\u00eda variable se volvi\u00f3 formidable cerca de 130 d.C.  Y en cuanto a organizaci\u00f3n, sabemos que el episcopado fue una instituci\u00f3n plenamente reconocida en el tiempo de Ignacio (c. 110), mientras que el Canon del Nuevo Testamento, cuyo establecimiento final fue indudablemente ayudado por el gnosticismo, estaba en proceso de reconocimiento incluso en tiempos apost\u00f3licos.  San Pedro (suponiendo que la Segunda ep\u00edstola es suya) clasifica las ep\u00edstolas de San Pablo con las \u201cotras Escrituras\u201d (2 Pd. 3,16), y San Policarpo, temprano en el siglo II, cita como Escritura a nueve de los doce documentos paulinos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Respecto a la \u201cuni\u00f3n del Evangelio con el esp\u00edritu griego\u201d el cual, seg\u00fan Hatch y Harnack, result\u00f3 en tan profunda modificaci\u00f3n del primero, debemos reconocer muchas de las declaraciones formuladas, sin extraer de ellas las inferencias racionalistas.  F\u00e1cilmente admitimos que el pensamiento y la cultura griegos hab\u00edan permeado completamente la sociedad en la que naci\u00f3 el cristianismo.   Las conquistas de Alejandro hab\u00edan tra\u00eddo una difusi\u00f3n de los ideales griegos a trav\u00e9s de Oriente.  Los jud\u00edos se hab\u00edan dispersado hacia el oeste, tanto desde Palestina como desde los pueblos del cautiverio, y se hab\u00edan establecido en colonias en las principales ciudades del imperio, especialmente en Alejandr\u00eda.  El \u00e1mbito de esta dispersi\u00f3n se puede recoger del libro de los Hechos 2,9-11, el griego se volvi\u00f3 el lenguaje del comercio y del intercambio social, y Palestina misma, m\u00e1s particularmente Galilea, estaba helenizada en grado sumo.   Las Escrituras jud\u00edas se conoc\u00edan mejor en la versi\u00f3n griega, y las \u00faltima adiciones al Antiguo Testamento&#8212;el Libro de Sabidur\u00eda y el Segundo Libro de Macabeos&#8212;fueron compuestos en dicha lengua en su totalidad.  En adici\u00f3n a esta pac\u00edfica impregnaci\u00f3n del genio griego al hebraico, se hicieron esfuerzos formales de tiempo en tiempo, tanto en la esfera pol\u00edtica como en la filos\u00f3fica, para helenizar del todo a los jud\u00edos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es en este \u00faltimo intento que estamos interesados, pues los escritos de Filo Judeo, su principal y primer abogado, coincidi\u00f3 con el nacimiento del cristianismo.  Filo era un jud\u00edo de Alejandr\u00eda, muy versado en filosof\u00eda y literatura griega, y al mismo tiempo un devoto creyente en la revelaci\u00f3n del Antiguo Testamento.  El prop\u00f3sito general de sus principales escritos era mostrar que la admirable sabidur\u00eda de los griegos estaba contenida en substancia en las Escrituras Jud\u00edas, y su m\u00e9todo era descifrar alegor\u00edas en las simples narraciones del Pentateuco.  Al puro y cierto monote\u00edsmo del juda\u00edsmo \u00e9l asoci\u00f3 varias ideas tomadas de Plat\u00f3n y los estoicos, tratando as\u00ed de resolver el problema, con la cual se confronta toda filosof\u00eda, de pontear el abismo entre la mente y la materia, lo infinito y lo finito, lo absoluto y lo condicionado.  Los escritos de Plat\u00f3n eran, sin duda, ampliamente conocidos entre los jud\u00edos, tanto en casa como fuera, en el tiempo cuando los Ap\u00f3stoles comenzaron a predicar, pero es sumamente improbable que estos \u00faltimos, quienes no eran hombres educados, estuviesen familiarizados con ellos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No fue hasta la conversi\u00f3n de San Pablo y el comienzo de su apostolado que se puede decir que el cristianismo haya entrado, en la mente de uno de sus principales exponentes, en contacto directo con las teor\u00edas religiosas y filos\u00f3ficas griegas.  San Pablo era instruido, no s\u00f3lo en hebreo, sino tambi\u00e9n en el saber hel\u00e9nico y un instrumento singularmente apto en el designio de la Providencia, debido a su origen y educaci\u00f3n jud\u00edos, su conocimiento griego y su ciudadan\u00eda romana, para ayudar al cristianismo a despojarse de los pa\u00f1ales de su infancia e ir adelante a la conquista de las gentiles.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero mientras reconocemos esta dispensa providencial en la elecci\u00f3n de San Pablo, no podemos, de cara a su propio claro y enf\u00e1tico testimonio, afirmar que \u00e9l universaliz\u00f3 el cristianismo, como Filo intent\u00f3 universalizar el juda\u00edsmo, a\u00f1adiendo a su contenido \u00e9tico la religi\u00f3n meramente natural de los pensadores griegos de sus propias concepciones mas puras y sublimes.  En una de sus primeras cartas, la Primera Ep\u00edstola a los Corintios, San Pablo les reprende su esp\u00edritu faccioso, por el cual algunos de ellos se llamaban partidarios de Apolo, un alejandrino instruido, y repudia una y otra vez el mismo intento de hacer el cristianismo plausible al revestirlo con las apariencias de las especulaciones en boga.  \u201cnosotros predicamos a un Cristo crucificado, esc\u00e1ndalo para los jud\u00edos, necedad para los gentiles\u201d (1 Cor. 1,23; vea cap\u00edtulos 1 y 2, y Ep\u00edstola a los Colosenses 2,8).  San Pablo, de cualquier modo, no le deb\u00eda su cristolog\u00eda a Filo o su escuela, y cualquier similitud en terminolog\u00eda que pudiera ocurrir en las obras de los dos autores pueden razonablemente adscribirse a las met\u00e1foras ya contenidas en el lenguaje que ambos usaron.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se ha insistido m\u00e1s, quiz\u00e1s, en el parecido entre la cristolog\u00eda establecida por San Juan en los primeros cap\u00edtulos de su Evangelio y en el Apocalipsis, y las teor\u00edas del Logos que elabor\u00f3 Filo, las cuales se dice que tom\u00f3 de fuentes griegas.  Debemos se\u00f1alar que si lo hizo, descuid\u00f3 otras m\u00e1s antiguas y m\u00e1s cercanas a la mano, pues la concepci\u00f3n de una Palabra Divina de Dios, por la cual la Deidad entra en relaci\u00f3n con el universo creado, no es ni exclusiva ni originalmente griega.  La idea, expresada en los primeros vers\u00edculos del G\u00e9nesis, se repite frecuentemente en el Antiguo Testamento (vea Salmos 33(32),6; 147,15; Prov. 8,22; Sab. 7,24-30, etc.).  Sin embargo, Filo no estaba obligado a buscar el fundamento de su doctrina en el Nous plat\u00f3nico, el cual es meramente la causa directiva de la creaci\u00f3n o el Logos estoico, como el alma racional del universo.  Su teor\u00eda del Logos no es del todo clara o consistente, pero, aparentemente, \u00e9l concibe el Verbo como un ser cuasi-personal, subordinado, intermedio entre Dios y el mundo, que permite al Creador entrar en contacto con la materia.  \u00c9l llama a este Logos \u201cel m\u00e1s viejo\u201d y el \u201cprimog\u00e9nito\u201d hijo de Dios, y usa frases que sugiere el Cuarto Evangelio; pero no hay parecido en substancia entre las audaces, claras y categ\u00f3ricas declaraciones del Ap\u00f3stol  inspirado, y las confusas, si po\u00e9ticas, concepciones del fil\u00f3sofo alejandrino.  Podemos conjeturar que San Juan escogi\u00f3 su lenguaje para impresionar la mente cultivada del griego con la verdadera doctrina del Logos Divino, conectando as\u00ed su ense\u00f1anza con la antigua revelaci\u00f3n, y al mismo tiempo poniendo un freno a los errores gn\u00f3sticos a los cuales el filo\u00edsmo ya estaba dando nacimiento.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Abandonando la era apost\u00f3lica, Harnack, en su \u201cHistoria del Dogma\u201d, le atribuye la helenizaci\u00f3n del cristianismo a los apologistas del siglo II (1ra ed. alemana, p. 253).  Esta afirmaci\u00f3n puede ser mejor refutada mostrando que las doctrinas esenciales del cristianismo aparecen ya en las Escrituras del Nuevo Testamento, mientras que dan, al mismo tiempo, la debida fuerza a las tradiciones del conjunto cristiano.  Si el Credo de Nicea no puede ser probado art\u00edculo por art\u00edculo a partir de los registros sagrados, interpretados por la tradici\u00f3n que les precedi\u00f3 y determin\u00f3 su canon, entonces la afirmaci\u00f3n racionalista tendr\u00e1 alg\u00fan apoyo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero el punto de comparaci\u00f3n con el Credo no debe ser s\u00f3lo el Serm\u00f3n de la Monta\u00f1a, como desea Hatch, ni meramente la ense\u00f1anza verbal de Cristo, sino el registro del Nuevo Testamento completo.  Cristo ense\u00f1\u00f3 con su vida no menos que con sus palabras, y fueron sus acciones y sufrimientos tanto como sus lecciones verbales lo que sus ap\u00f3stoles predicaron.  Para una exposici\u00f3n m\u00e1s completa de esto, vea el art\u00edculo Revelaci\u00f3n. Baste aqu\u00ed se\u00f1alar que la teolog\u00eda cristiana se convirti\u00f3, en manos de los apologistas, en la s\u00edntesis de toda verdad especulativa.  Hall\u00f3 y conquist\u00f3 los varios sistemas imperfectos que pose\u00edan las mentes de los hombres en su nacimiento y los que surg\u00edan despu\u00e9s.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las primeras herej\u00edas&#8212;sabelianismo, arrianismo, y el resto&#8212;fueron s\u00f3lo intentos de hacer del cristianismo una entre el total de filosof\u00edas; los intentos fallaron, pero las verdades dispersas que esas filosof\u00edas conten\u00edan, con el correr del tiempo, existieron y hallaron su cumplimiento tambi\u00e9n en el cristianismo.  \u201cLa Iglesia\u201d, dice Newman, \u201cha estado siempre \u2018sentada entre los doctores tanto oyendo como haci\u00e9ndole preguntas\u2019;  reclamando para ella lo que ellos digan correctamente, corrigiendo sus errores, supliendo sus defectos, completando sus comienzos, expandiendo sus conjeturas, y as\u00ed gradualmente por medio de ellos expandiendo el alcance y refinando el sentido de su ense\u00f1anza (Desarrollo de la Doctrina, VIII).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la misma secci\u00f3n Newman resume as\u00ed la batalla y el triunfo:  \u201c\u2026tal era el conflicto del cristianismo con el antiguo paganismo establecido, el cual estaba casi muerto antes de que el cristianismo apareciera; con los Misterios Orientales revoloteando ampliamente de un lado a otro como espectros; con los gn\u00f3sticos, que hicieron el conocimiento en general, despreciaban a los muchos, y llamaban a los cat\u00f3licos meros ni\u00f1os en la Verdad; con los neoplat\u00f3nicos, hombres de literatura, pedantes, visionarios o cortesanos; con los maniqueos, que profesaban buscar la verdad por la raz\u00f3n, no por la fe; con los fluctuantes maestros de la escuela de Antioqu\u00eda, los oportunistas eusebianos, y los atrevidamente vers\u00e1tiles arrianos; con los fan\u00e1ticos montanistas y \u00e1speros novacianos, quienes se apartaron de la doctrina cat\u00f3lica, sin poder para propagar la suya propia.  Estas sectas no ten\u00edan soporte ni consistencia, aun as\u00ed conten\u00edan elementos de verdad en medio de sus errores, y si el cristianismo hubiese sido como el de ellos, se hubiese reducido a ellos; pero ten\u00eda ese dominio de la verdad que le dio a su ense\u00f1anza una gravedad, una rectitud, una consistencia, una severidad, y una fuerza ante los cuales sus rivales, en su mayor\u00eda, eran extra\u00f1os.\u201d (ibid, VIII).\n<\/p>\n<h3>Elementos Esenciales del Cristianismo<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hemos visto hasta aqu\u00ed, en su origen y crecimiento, la independencia esencial del cristianismo de todos los dem\u00e1s sistemas religiosos, excepto del juda\u00edsmo, con el cual sin embargo, su relaci\u00f3n fue meramente de la substancia a la sombra.  Es ahora tiempo de se\u00f1alar sus doctrinas distintivas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el cristianismo primitivo hubo mucho que fue transitorio y excepcional.  No fue presentado al mundo completamente desarrollado, sino que se dej\u00f3 desarrollar de acuerdo por las fuerzas y tendencias que fueron implantadas en \u00e9l desde el principio por su Fundador.  Y nosotros, al tener su seguridad de que su Esp\u00edritu habitar\u00eda en \u00e9l por todos los tiempos para inspirar y regular sus elementos humanos, podemos ver en su historia posterior la obra de su designio.  Por lo tanto, no nos molesta hallar en el cristianismo primitivo cualidades que no sobrevivieron despu\u00e9s de haber servido a su prop\u00f3sito.  Causas naturales y el curso de los eventos, siempre bajo la gu\u00eda divina, resultaron en que el cristianismo tom\u00f3 la forma que podr\u00eda asegurar mejor su permanencia y eficiencia.  En los tiempos apost\u00f3licos, la autoridad suprema en cuanto a fe y moral fue concedida a los doce representantes de Cristo, cada uno de los cuales fue comisionado a proclamar y a interpretar infaliblemente su Evangelio.  La jerarqu\u00eda estaba en una condici\u00f3n incipiente.  Los carismas especiales, como los dones de profec\u00eda y de lenguas, se conced\u00edan a individuos fuera del cuerpo de ense\u00f1anza oficial.  La Iglesia estaba en proceso de organizaci\u00f3n, y las distintas comunidades, unidas sin duda en un fuerte lazo de caridad y en el sentido de que ten\u00edan un solo Se\u00f1or, una fe y un bautismo eran en gran medida independientes unas de otras en asuntos de gobierno.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tal fue el modo en que Cristo permiti\u00f3 que se estableciera su Iglesia, la cual ha cambiado grandemente en las apariencias externas durante las \u00e9pocas.  Pero, \u00bfha habido alg\u00fan cambio correspondiente en substancia?  \u00bfSon los elementos esenciales del cristianismo iguales ahora que lo que eran entonces?  Afirmamos que s\u00ed lo son, y probamos nuestra afirmaci\u00f3n al examinar los puntos principales de la ense\u00f1anza, tanto de Cristo como de sus Ap\u00f3stoles.  Debemos mirar el asunto como un todo.  No podemos juzgar adecuadamente al cristianismo antes de la venida del Esp\u00edritu Santo.  Los Evangelios describen un proceso que no se consum\u00f3 hasta despu\u00e9s de Pentecost\u00e9s.  Los Ap\u00f3stoles mismos no eran completamente cristianos hasta que conocieron a trav\u00e9s de la fe todo lo que Cristo era&#8212;su Dios y su Redentor, as\u00ed como su Maestro.  Y como el cristianismo provee un principio regulador tanto para la mente como para la voluntad, al ense\u00f1arnos qu\u00e9 creer y qu\u00e9 hacer, la fe no menos que las obras debe caracterizar al cristiano perfecto.\n<\/p>\n<p>Las Ense\u00f1anzas de Jesucristo<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tomando, entonces, primero que todo, la propia ense\u00f1anza dogm\u00e1tica y moral de Cristo, la podemos dividir en (a) lo que no revel\u00f3 sino s\u00f3lo reafirm\u00f3, (b) lo que sac\u00f3 de la obscuridad, y (c) lo que a\u00f1adi\u00f3 a la suma total de creencia y pr\u00e1ctica.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(a)  Los jud\u00edos en el tiempo de Cristo, aunque mundanos, estaban de cualquier modo libres de su tendencia ancestral a la idolatr\u00eda.  Ellos eran estrictamente monote\u00edstas, cre\u00edan en la unidad, poder, y santidad de la Deidad Suprema.  Cristo reafirm\u00f3, purific\u00f3 y confirm\u00f3 la teolog\u00eda jud\u00eda, tanto moral como dogm\u00e1tica.  \u00c9l afirm\u00f3 la naturaleza espiritual de Dios (Jn. 1,18; 4,28), e insisti\u00f3 en la importancia de rendirle culto en esp\u00edritu, es decir, con m\u00e1s que meramente ritos externos.  Y exigi\u00f3 la misma correcta disposici\u00f3n del coraz\u00f3n en todo el servicio a Dios, mostrando c\u00f3mo tanto la culpa como el m\u00e9rito dependen de la voluntad e intenci\u00f3n (Mt. 5,28; 15,18).  Record\u00f3 la unidad e indisolubilidad del v\u00ednculo matrimonial.  Dio prominencia la inmortalidad y por lo tanto la trascendente importancia del alma humana (Mt. 16,26), en cuanto a la herej\u00eda de los saduceos y la mundanalidad de los jud\u00edos en general.  En todos estos puntos \u00c9l cumpli\u00f3 la Ley al mostrar su significado real y pleno.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(b)  Pero \u00c9l no se detuvo ah\u00ed.  Tom\u00f3 el gran precepto central de la Antigua Dispensa&#8212;el amor de Dios&#8212;se\u00f1al\u00f3 todas sus implicaciones e hizo claro que la doctrina de la Paternidad de Dios, tan imperfectamente comprendida bajo la ley de miedo, era la fuente inmediata de la doctrina de la hermandad de los humanos, la cual los jud\u00edos nunca percibieron del todo.  Nunca se cans\u00f3 en hacer hincapi\u00e9 en la bondad amorosa y en la tierna providencia de su Padre, e insisti\u00f3 igualmente en el deber de amar a todos los hombres, resumiendo toda su ense\u00f1anza \u00e9tica en la observancia de la ley del amor (Mt. 5,43; 22,40).  \u00c9l design\u00f3 esta caridad universal como la marca de sus verdaderos seguidores (Jn. 13,45), y en ella, por lo tanto, debemos ver el genuino esp\u00edritu cristiano, tan distinto de todo lo que se hab\u00eda visto hasta ahora en la tierra que \u00c9l llam\u00f3 \u201cnuevo\u201d (Jn. 13,34) al precepto que lo inspir\u00f3.  La ense\u00f1anza clara y definida de Cristo, adem\u00e1s, sobre la vida venidera, el juicio final resultante en una eternidad de felicidad o miseria, la responsabilidad estricta adjudicada a los m\u00e1s peque\u00f1os actos humanos, est\u00e1 en gran contraste con la escatolog\u00eda jud\u00eda corriente.  Al substituir las sanciones eternas por las recompensas y castigos terrenales, elev\u00f3 y ennobleci\u00f3 los motivos para la pr\u00e1ctica de la virtud, y al colocar ante la ambici\u00f3n humana un objetivo completamente digno de los hijos adoptivos de Dios, la extensi\u00f3n del Reino de su Padre en sus propias almaa y en las almas de los dem\u00e1s.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(c)  Entre las doctrinas a\u00f1adidas por Cristo a la fe jud\u00eda, la principal, por supuesto son aquellas concernientes a S\u00ed mismo, incluyendo el dogma central del sistema cristiano completo, la Encarnaci\u00f3n del Hijo de Dios.  En relaci\u00f3n a s\u00ed mismo Cristo hizo dos afirmaciones, aunque no con igual insistencia.  Declar\u00f3 que \u00c9l es el Mes\u00edas de los jud\u00edos, el esperado de las naciones, cuya misi\u00f3n era deshacer los efectos de la ca\u00edda y reconciliar al hombre con Dios; y afirm\u00f3 que es Dios, igual a, y uno con el Padre.  En apoyo de esta doble afirmaci\u00f3n, se\u00f1al\u00f3 al cumplimiento de las profec\u00edas y obr\u00f3 muchos milagros.  Su reclamaci\u00f3n de ser el Mes\u00edas no fue admitida por los l\u00edderes de su naci\u00f3n; si la hubiesen admitido, sin duda \u00c9l hubiese demostrado su Divinidad m\u00e1s claramente.  La mayor\u00eda de los racionalistas modernos (Harnack, Wellhausen y otros) reconocen que Cristo desde el principio de su predicaci\u00f3n se conoci\u00f3 a s\u00ed mismo como el Mes\u00edas, y acept\u00f3 los varios t\u00edtulos que le pertenecen en la Escritura a ese personaje&#8212;Hijo de David, Hijo del Hombre (Dn. 7,13), el Cristo (vea Jn. 14,24; Mt. 16,16; Mc. 14,61-62).  En un pasaje&#8212;y uno muy significativo&#8212;\u00c9l se aplica el nombre a s\u00ed mismo&#8212;\u201cEsta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el \u00fanico Dios verdadero, y al que t\u00fa has enviado, Jesucristo\u201d  (Jn. 17,3).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Respecto a su Divinidad, su afirmaci\u00f3n es clara, pero no enf\u00e1tica.  No podemos decir que el t\u00edtulo \u201cHijo de Dios\u201d, que se le da repetidamente en los Evangelios (Jn. 1,34; Mt. 27,40; Mc. 3,12; 15,39, etc.), y que se describe que tom\u00f3 para s\u00ed mismo (Mt. 27,43; Jn. 10,36), necesariamente en s\u00ed mismo connota una personalidad divina; y en boca de muchos de los que hablan, por ejemplo, en la exclamaci\u00f3n de Natanael, \u201cRab\u00ed, T\u00fa eres el Hijo de Dios\u201d, presumiblemente no lo es.  Pero en la confesi\u00f3n de San Pedro (Mt. 16,16) las circunstancias apuntan a una mera amplificaci\u00f3n del t\u00edtulo mesi\u00e1nico.  En ese tiempo ese t\u00edtulo era de uso habitual para referirse a Jes\u00fas, y no hubiese habido nada significativo en la expresi\u00f3n de Pedro y en la jubilosa aceptaci\u00f3n de Cristo, si no hubiese ido m\u00e1s lejos que la creencia com\u00fan.  Cristo aclam\u00f3 la confesi\u00f3n de Pedro como una revelaci\u00f3n especial, no como una mera deducci\u00f3n por datos externos.  Cuando comparamos \u00e9sta con la otra declaraci\u00f3n narrada en el mismo Evangelio (Mt. 26,62-66), donde, en contestaci\u00f3n a la adjuraci\u00f3n del sumo sacerdote, \u201cYo te conjuro por Dios Vivo que nos digas si t\u00fa eres el Cristo, el Hijo de Dios\u201d Y Jes\u00fas le replic\u00f3, \u201cS\u00ed, t\u00fa lo has dicho\u201d (es decir, \u201cYo soy\u201d; vea Mc. 14,62), no podemos razonablemente dudar que Cristo afirm\u00f3 ser Dios.  Los jud\u00edos lo entendieron as\u00ed tambi\u00e9n y lo mandaron a matar por blasfemo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otro rasgo prominente en la teolog\u00eda de Cristo fue su doctrina sobre el Par\u00e1clito.  Cuando, en el Evangelio seg\u00fan San Juan (14,16-17), \u00c9l dice:  \u201cy yo pedir\u00e9 al Padre y os dar\u00e1 otro Par\u00e1clito, para que est\u00e9 con vosotros para siempre, el Esp\u00edritu de la verdad\u201d, es imposible creer que lo que \u00c9l promete es una mera abstracci\u00f3n, no una persona como \u00c9l mismo.  En el vers\u00edculo 26, la personalidad se se\u00f1ala a\u00fan m\u00e1s:  \u201cY el Par\u00e1clito, el Esp\u00edritu Santo, que el Padre enviar\u00e1 en mi nombre, os lo ense\u00f1ar\u00e1 todo.\u201d (Cf. 15,26, \u201cCuando venga el Par\u00e1clito que yo os enviar\u00e9 de junto al Padre, el Esp\u00edritu de la verdad que procede del Padre\u2026\u201d).  Puede ser que el significado pleno de esas palabras no fue comprendido hasta que el Esp\u00edritu vino realmente; adem\u00e1s, la revelaci\u00f3n fue hecha, por supuesto, s\u00f3lo a sus seguidores cercanos; aun as\u00ed ninguna mente imparcial puede negar que Cristo aqu\u00ed habla de una influencia personal como una entidad Divina distinta; una distinci\u00f3n y una Divinidad que es luego implicada en la f\u00f3rmula bautismal que instituy\u00f3 luego (Mt. 28,19).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cristo tom\u00f3 la carga de la predicaci\u00f3n de su precursor y proclam\u00f3 el advenimiento del Reino de Dios, o el Reino de los Cielos, una concepci\u00f3n ya familiar en el Antiguo Testamento (Sal. 145(144),11-13), pero provisto con un contenido m\u00e1s amplio y m\u00e1s variado en las palabras de Cristo.  Debe tomarse como que significa, seg\u00fan el contexto, el Reino Mesi\u00e1nico en su verdadero sentido espiritual, es decir, la Iglesia de Dios que Cristo vino a fundar, en donde almacenar y perpetuar los beneficios de la Encarnaci\u00f3n (cf. Las par\u00e1bolas del trigo y la ciza\u00f1a, la red barredera, y el banquete de bodas), o el Reino de Dios en el coraz\u00f3n que se somete a su soberan\u00eda (Lc. 16,21) o la morada del bendito (Mt. 5,20 etc.).  El principal tema de su predicaci\u00f3n fue el mostrar qu\u00e9 disposiciones de mente, coraz\u00f3n y voluntad eran necesarios para entrar al \u201cReino\u201d, lo que, en otras palabras, era el ideal cristiano.  Considerada como la Iglesia, \u00c9l predic\u00f3 el Reino a la multitud s\u00f3lo en par\u00e1bolas, y reserv\u00f3 las explicaciones completas para la interacci\u00f3n privada con sus Ap\u00f3stoles (Hch. 1,3).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El \u00faltimo gran dogma que aprendemos de la vida, predicaci\u00f3n y muerte de Cristo es la doctrina de la Redenci\u00f3n.  \u201cPues el Hijo del Hombre tampoco ha venido a ser servido, sino a servir y a dar su vida como rescate por muchos.\u201d  (Mc. 10,45).  El car\u00e1cter sacrificial de su muerte es claramente establecido en la \u00daltima Cena.  \u201cEsta es mi sangre de la nueva alianza, que ser\u00e1 derramada por muchos para la remisi\u00f3n de pecados\u201d (Mt. 26,28).  Y orden\u00f3 a sus disc\u00edpulos que perpetuaran ese Sacrificio con las palabras:  \u201cHagan esto en conmemoraci\u00f3n m\u00eda\u201d (Lc. 22,19).  Cristo, siguiendo los consejos de su Padre, deliberadamente se prest\u00f3 para realizar sn su propia Persona el retrato del siervo doliente de Yahveh, tan v\u00edvidamente pintado por Isa\u00edas (cap. 53), un Mes\u00edas que triunfar\u00eda a trav\u00e9s de la muerte y la derrota.  Esta fue una extra\u00f1a revelaci\u00f3n a Israel y al mundo.  Es sorprendente que tan novel idea no pudiera entrar a la mente de los Ap\u00f3stoles hasta que realmente fuese realizada y explicada por la V\u00edctima Divina misma (Lc. 24,27.45).  As\u00ed, primero que todo en acci\u00f3n, Cristo predic\u00f3 la gran doctrina de la Expiaci\u00f3n, y, al levantarse de entre los muertos, a\u00f1adi\u00f3 otra prueba a las que establec\u00edan su misi\u00f3n divina y su personalidad divina.  Pero suficientemente natural, dej\u00f3 la ense\u00f1anza m\u00e1s expl\u00edcita sobre estos puntos a sus testigos escogidos, cuyo presentimiento del cristianismo examinaremos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para girar ahora a lo que es nuevo en las ense\u00f1anzas morales de Cristo, debemos decir, de una vez y por todas, que inclu\u00eda la perfecci\u00f3n \u00e9tica.  Puede haber desarrollo de la doctrina, pero despu\u00e9s del Serm\u00f3n de la Monta\u00f1a, no puede haber ulterior evoluci\u00f3n de la moral.  La propia perfecci\u00f3n de Dios se pone como est\u00e1ndar (Mt. 5,48).  El deber era el principal motivo de la Antigua Dispensaci\u00f3n; en la Nueva \u00e9ste era sublimado en el amor.  Se les ense\u00f1\u00f3 a los hombres a servir no debido a las ataduras penales ligadas al no servicio, sino sobre principios de generosidad.  Antes, la voluntad de Dios deb\u00eda ser la meta de las acciones de las criaturas; ahora, tambi\u00e9n se buscar\u00eda su gran placer.  \u201cPorque yo hago siempre lo que le agrada a \u00c9l\u201d (Jn. 8,29), y por la acci\u00f3n incluso m\u00e1s que por la palabra ense\u00f1\u00f3 Cristo la lecci\u00f3n del auto sacrificio voluntario.  Nunca hasta su tiempo se hab\u00edan predicado o practicado los consejos evang\u00e9licos:  pobreza voluntaria, castidad perpetua y obediencia total.  Sin embargo, las ocho Bienaventuranzas no pudieron haber evolucionado de ning\u00fan c\u00f3digo moral previo.  La mansedumbre y la humildad como virtudes eran desconocidas para los paganos, y despreciadas por los jud\u00edos.  Cristo hizo de ellas el fundamento de todo el edificio moral.  Para percibir qu\u00e9 cosa nueva trajo al mundo la ense\u00f1anza \u00e9tica de Cristo y ponerla al alcance de todos, s\u00f3lo tenemos que pensar en el gran ej\u00e9rcito de santos cristianos.  Pues ellos son los verdaderos disc\u00edpulos de la Cruz, los que se empaparon y expresaron mejor su esp\u00edritu, quienes tuvieron la fortaleza de probar la verdad de esa paradoja divina que forma la substancia del mensaje moral de Cristo; \u201cPorque quien quiera salvar su vida, la perder\u00e1, pero quien pierda su vida por m\u00ed, la encontrar\u00e1.\u201d (Mt. 16,25; cf. Mc. 8,35; Lc. 9,24; 17,33; Jn. 12,25).  Ese fue el curso que \u00c9l mismo adopt\u00f3&#8212;el camino de la Cruz&#8212;y sus disc\u00edpulos no estaban sobre su Maestro.  La conquista propia como un preliminar para conquistar el mundo de Dios&#8212;esa fue la lecci\u00f3n ense\u00f1ada por la vida de Cristo, y mucho m\u00e1s por su Pasi\u00f3n y Muerte.\n<\/p>\n<p>Las ense\u00f1anzas de los Ap\u00f3stoles<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfAcaso el cristianismo que se nos presenta en el resto de los escritos del Nuevo Testamento difiere del descrito en los Evangelios?  Y si es as\u00ed, \u00bfes la diferencia una de clase o de grado?  Hemos visto que el cristianismo no debe ser juzgado en la formaci\u00f3n, sino como un producto terminado.  Nunca se quiso establecerlo completo en los Evangelios, donde se le presenta principalmente en acci\u00f3n.  \u201cMucho tengo todav\u00eda que deciros, pero todav\u00eda no pod\u00e9is con ello\u201d, dijo Cristo en su \u00faltimo discurso.  \u201cPero cuando venga \u00c9l, el Esp\u00edritu de la verdad, os guiar\u00e1 hasta la verdad completa\u2026 y os anunciar\u00e1 lo que ha de venir\u201d (Jn. 16,12-13).  Debemos presumir que Cristo mismo les dijo estas muchas cosas cuando \u201cSe mostr\u00f3 vivo despu\u00e9s de su Pasi\u00f3n, con muchas pruebas, se les apareci\u00f3 durante cuarenta d\u00edas, y les habl\u00f3 del Reino de Dios\u201d.  (Hch. 1,3), y que fueron hechas permanentes en las mentes de los Ap\u00f3stoles por la morada del Esp\u00edritu de la Verdad despu\u00e9s de Pentecost\u00e9s.  En consecuencia, debemos esperar encontrar en su ense\u00f1anza una exposici\u00f3n del cristianismo m\u00e1s formal, m\u00e1s te\u00f3rica y m\u00e1s dogm\u00e1tica que en el drama de la vida de Cristo.  Pero lo que no tenemos derecho a esperar, y lo que los racionalistas siempre esperan, es encontrar el cristianismo completo en sus registros escritos.  Cristo nunca prescribi\u00f3 la escritura como un medio de promulgar su Evangelio.  Fue comparativamente tarde en la era apost\u00f3lica, y aparentemente sin obedecer a ning\u00fan plan preconcebido, que comenzaron a aparecer los libros sagrados.  Muchos cristianos debieron haber vivido y muerto antes de que dichos libros existieran, o sin conocimiento de ellos.  As\u00ed que no podemos argumentar la no existencia de un dogma particular a partir de su no aparici\u00f3n, ni su primera invenci\u00f3n a partir de su primera menci\u00f3n&#8212;falacias que a menudo vician las investigaciones eruditas de los racionalistas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los principales l\u00edderes de la predicaci\u00f3n apost\u00f3lica, hasta donde podemos recoger de sus registros, var\u00edan con el car\u00e1cter de las audiencias a las que se dirig\u00edan.  A los jud\u00edos le hac\u00edan hincapi\u00e9 en el maravilloso cumplimiento de las profec\u00edas en Cristo, mostrando que, a pesar de la manera de su vida y Muerte, \u00c9l era verdaderamente el Mes\u00edas, y que su sacrificio en la Cruz realmente hab\u00eda logrado la redenci\u00f3n de sus pecados.  Esa era la carga de los discursos de San Pedro (Hch. 2 y 3) y de los de San Esteban y de todos los que se dirig\u00edan a los jud\u00edos en sus sinagogas (cf. Hch. 26,22-23).  Una vez convencidos de la realidad de la misi\u00f3n de Cristo y del sello de Dios puesto sobre ella con su Resurrecci\u00f3n, eran recibidos en el cuerpo cristiano para descubrir con m\u00e1s calma todas las implicaciones de sus creencias.  En cuanto a los gentiles, el mismo hecho impactante de la Resurrecci\u00f3n estaba al frente de la ense\u00f1anza apost\u00f3lica, pero se pon\u00eda m\u00e1s \u00e9nfasis en la divinidad de Cristo.  M\u00e1s a\u00fan, San Pablo, cuya misi\u00f3n particular era demostrar la nueva revelaci\u00f3n a aquellos que andaban en tinieblas y no ten\u00edan base com\u00fan de creencia con los jud\u00edos, no consider\u00f3 que su Evangelio fuese diferente del de los otros.  \u201cHe trabajado m\u00e1s que todos ellos, pero no yo, sino la gracia de Dios que est\u00e1 conmigo.  Pues bien, tanto ellos como yo esto es lo que predicamos, esto es lo que hab\u00e9is cre\u00eddo\u201d (1 Cor. 15,10-11).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta precisi\u00f3n y uniformidad en el contenido del mensaje apost\u00f3lico, y este sentido de responsabilidad respecto a su car\u00e1cter, es a\u00fan m\u00e1s notablemente enfatizado por el mismo ap\u00f3stol en su pr\u00f3xima ep\u00edstola, en la cual, rega\u00f1a a los g\u00e1latas por haberle hecho caso a los  innovadores (herejes) \u201cque quieren deformar el Evangelio de Cristo\u201d, exclama:  \u201cPero aun cuando nosotros mismos o un \u00e1ngel del cielo os anunciara un evangelio distinto del que os hemos anunciado, sea anatema.\u201d (G\u00e1l. 1,7-8).  Aqu\u00ed no hay rastro de incertidumbre o ignorancia sobre el significado de cristianismo, o de tanteo en la b\u00fasqueda de la verdad.  Incluso entonces, cuando la ciencia teol\u00f3gica estaba en su infancia, encontramos al ap\u00f3stol exhortando a Timoteo a mantenerse en las mismas frases en que recibi\u00f3 la fe, \u201cen forma de palabras sensatas\u201d, evitando \u201cpalabrer\u00edas profanas\u201d (1 Tim. 6,20; 2 Tim. 1,13).  Una vez m\u00e1s, \u201cAs\u00ed pues, hermanos, manteneos firmes y conservad las tradiciones que hab\u00e9is aprendido de nosotros, de viva voz o por carta\u201d (2 Tel. 2,15).  Y aquellas tradiciones fueron directamente comunicadas por Cristo mismo a sus Ap\u00f3stoles, como nos dice en muchos pasajes&#8212;\u201cPorque yo recib\u00ed del Se\u00f1or lo que os he trasmitido\u201d (1 Cor. 11,23), y de nuevo \u201cPorque os transmit\u00ed, en primer lugar, lo que a mi vez recib\u00ed\u201d (1 Cor. 15,3).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Muchos racionalistas han manifestado descubrir en los escritos apost\u00f3licos varias clases de cristianismo mutuamente antagonistas y todos parecidos a un desarrollo ileg\u00edtimo del Evangelio original.  Tenemos paulinos, petrinos, jo\u00e1nicos, cristianismo, seg\u00fan se distinguen del cristianismo de Cristo.  Pero esas teor\u00edas que ignoran la tradici\u00f3n cat\u00f3lica y gu\u00eda sobrenatural, y descansan sobre los registros escritos solamente, est\u00e1n siendo gradualmente abandonadas, ayudada su desaparici\u00f3n por los cr\u00edticos mismos, quienes respetan poco las hip\u00f3tesis de los dem\u00e1s.  Debemos tomar los mensajes apost\u00f3licos como un todo consistente, cuyas discrepancias aparentes o falta de coherencia son ampliamente explicadas por las diferentes circunstancias de su emisi\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por lo tanto, esta predicaci\u00f3n, reducida a su forma m\u00e1s simple era:  La Resurrecci\u00f3n de Jesucristo como una prueba de su Divinidad y Encarnaci\u00f3n, una garant\u00eda de su ense\u00f1anza y una promesa de la salvaci\u00f3n del hombre\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todo el cristianismo se basa en el hecho hist\u00f3rico de la Resurrecci\u00f3n.  Si \u00c9l no fue verdaderamente asesinado, Cristo no puede haber sido hombre; si no resucit\u00f3, no pudo haber sido Dios.  San Pablo no vacila en arriesgar todo sobre la verdad de este hecho:  \u201cY si Cristo no resucit\u00f3, nuestra predicaci\u00f3n es vac\u00eda y tambi\u00e9n vana es vuestra fe.  Y somos convictos de falsos testigos de Dios\u201d (1 Cor. 15,14-15).  En consecuencia la providencia de Dios ha arreglado los asuntos de tal forma que las pruebas de la Resurrecci\u00f3n de Cristo colocan el hecho m\u00e1s all\u00e1 de toda duda razonable.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero si San Pablo es tan enf\u00e1tico sobre los fundamentos de la fe cristiana, tambi\u00e9n es cuidadoso en erigir el edificio sobre ella.  Es a \u00e9l que debemos la declaraci\u00f3n de la doctrina de la gracia, ese maravilloso don de Dios para la regeneraci\u00f3n del hombre.  Cristo ya hab\u00eda ense\u00f1ado, en la alegor\u00eda de la vid y los sarmientos (Jn. 15,1-17), que no puede haber acci\u00f3n saludable de parte de los fieles sin una comunicaci\u00f3n vital con \u00c9l.  Se abunda sobre esta gran verdad en muchos pasajes de San Pablo (Fil. 2,13; Rom. 8,9-11; 1 Cor. 15,10; 2 Cor. 3,5; G\u00e1l. 4,5-6), en la cual el hombre regenerado aprende que es el hijo adoptivo de Dios y que est\u00e1 unido a \u00e9l por la morada de su Esp\u00edritu Santo.  Este privilegio es lo que el hombre gana por la redenci\u00f3n de Cristo, cuyos beneficios se aplican a su alma con el bautismo y otros Sacramentos.  Y San Pablo no es el \u00fanico exponente de esta doctrina, pero fue el \u00fanico de los Ap\u00f3stoles en promulgar de nuevo el misterio de la Sagrada Eucarist\u00eda, la principal fuente de gracia (1 Cor. 11,23-24; cf. Jn. 4,13-14).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No necesitamos proseguir el desarrollo de la doctrina entre los Ap\u00f3stoles.  El cristianismo que predicaban lo recibieron de Cristo mismo y su Esp\u00edritu evitaba que lo malinterpretaran o formaran conceptos err\u00f3neos.  Sobre la fuerza de su comisi\u00f3n insist\u00edan en la obediencia de fe, denunciaron la herej\u00eda, y con habilidad, incre\u00edble si no hubiese sido divina, preservaron la verdad que se les encomend\u00f3 en medio de una civilizaci\u00f3n perversa, astuta y corrupta.  Esa misma habilidad divina ha permanecido con el cristianismo desde entonces; una tras otra, las herej\u00edas han atacado la fe y han sido derrotadas, dejando la fortaleza mucho m\u00e1s inexpugnable para su ataque.  El cristianismo que profesamos hoy d\u00eda es el cristianismo de Cristo y sus Ap\u00f3stoles.  Justo como ellos fueron m\u00e1s expl\u00edcitos que \u00c9l en su formulaci\u00f3n verbal, as\u00ed la Iglesia Ap\u00f3st\u00f3lica desde entonces ha laborado para expresar cada vez m\u00e1s claramente los tesoros de doctrina que se le encomendaron a su cargo originalmente.  En un sentido, nosotros debemos creer m\u00e1s que nuestros ancestros cristianos, pues tenemos un conocimiento m\u00e1s completo del contenido de nuestra fe; en un sentido, ellos cre\u00edan todo lo que nosotros, pues aceptaban igual que nosotros el principio de una autoridad docente divinamente comisionada, a cuyas declaraciones dogm\u00e1ticas estaban siempre prestos a dar consentimiento.  La misma unidad de fe esencial y la misma variedad en su contenido para el individuo existen lado a lado en la Iglesia hoy d\u00eda.  Los te\u00f3logos diestros, ampliamente versados en las maravillas de la revelaci\u00f3n, y los j\u00f3venes o inexpertos que conocen expl\u00edcitamente poco m\u00e1s que los elementos esenciales del cristianismo, al conocer al \u00danico Dios Verdadero, y a Jesucristo, a quien \u00c9l envi\u00f3, al creer en la Encarnaci\u00f3n, la Expiaci\u00f3n, la Iglesia, son igualmente cristianos, igualmente due\u00f1os de la integridad de la fe.\n<\/p>\n<h3>Prop\u00f3sito Divino del Cristianismo<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Falta ahora establecer el prop\u00f3sito de Dios al establecer el cristianismo, hasta donde podamos determinarlo a partir de los registros sagrados y del curso de la historia misma.  Deducimos que el Fundador Divino quiso que el cristianismo fuese (1) una religi\u00f3n universal, (2) una religi\u00f3n perfecta, (3) una religi\u00f3n visiblemente organizada.\n<\/p>\n<p>La Universalidad Incluye Tanto Espacio como Tiempo<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En cuanto a espacio, vemos que el cristianismo est\u00e1 destinado para el mundo entero:\n<\/p>\n<ul>\n<li> a partir de las profec\u00edas que lo previeron en el Antiguo Testamento.  Entre \u00e9stas estaban las promesas hechas a Abraham y su descendencia, la constantemente recurrente nota de que en ella \u201ctodas las naciones de la tierra ser\u00e1n bendecidas\u201d. <\/li>\n<li> del prop\u00f3sito claramente expresado por Cristo mismo, quien, al proclamar que a su misi\u00f3n personal le interesaba s\u00f3lo las \u201covejas perdidas de la Casa de Israel\u201d (Mt. 15,24), anunci\u00f3 la futura extensi\u00f3n de su Reino: \u201cTengo otras ovejas que no son de este reba\u00f1o\u201d (Jn. 10,16); \u201cMuchos de oriente y occidente vendr\u00e1n y se reclinar\u00e1n con Abraham, Isaac y Jacob en el Reino de los Cielos\u201d (Mt. 8,11); \u201cY este Evangelio del Reino ser\u00e1 predicado a trav\u00e9s del mundo entero en testimonio a todas las naciones\u201d (Mt. 28,19).  <\/li>\n<li> por la conducta real de los Ap\u00f3stoles, que, aunque requer\u00edan la inspiraci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo para exponerles de manera convincente el contenido pr\u00e1ctico de esta comisi\u00f3n, ellos finalmente dejaron la sinagoga y proclamaron la fe a todos sin distinci\u00f3n de raza o pa\u00eds.  <\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">La universalidad del cristianismo, en tiempo as\u00ed como en espacio, est\u00e1 impl\u00edcita en la promesa de Cristo \u201cPorque estar\u00e9 con ustedes todos los d\u00edas, incluso hasta la consumaci\u00f3n del mundo\u201d (Mt. 28,20).  Adem\u00e1s se deduce del pr\u00f3ximo elemento en el prop\u00f3sito de Dios a ser considerado.\n<\/p>\n<p>El Cristianismo est\u00e1 Destinado a ser una Religi\u00f3n Perfecta<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por lo anterior, podemos esperar que a un sistema religiosa que fue revelado e instituido, no por un profeta o incluso un \u00e1ngel, sino por la acci\u00f3n personal de Dios mismo, y fue dise\u00f1ado, adem\u00e1s, para suplantar una forma de religi\u00f3n imperfecta y provisional, no le faltar\u00eda nada de perfecci\u00f3n posible en fines y medios.  La misma ense\u00f1anza de Cristo satisfizo esta expectativa, y descarta la noci\u00f3n abrigada por los primeros herejes, y todav\u00eda viva en las mentes de los hombres, de una m\u00e1s completa y m\u00e1s perfecta revelaci\u00f3n por venir.\n<\/p>\n<ul>\n<li> Primero que todo, \u00c9l, su Fundador, es Dios, y por lo tanto ten\u00eda todo el conocimiento y todo el poder requerido para establecer una religi\u00f3n perfecta.<\/li>\n<li> Segundo, \u00c9l le prometi\u00f3 a sus Ap\u00f3stoles la continua presencia del Esp\u00edritu de la Verdad, que les ense\u00f1ar\u00eda toda la verdad.<\/li>\n<li> Tercero, \u00c9l prometi\u00f3 que el cuerpo que guardara este dep\u00f3sito nunca ser\u00eda visitado por el error&#8212;\u201clas puertas del infierno no prevalecer\u00e1n contra ella\u201d (Mt. 16,18; cf. Ef. 5,27).    <\/li>\n<li> Cuarto, la misma verdad se insin\u00faa en las palabras de San Pablo:  \u201cDios que en el tiempo oportuno\u2026\u00faltimo que todo\u2026nos ha hablado por su Hijo\u201d (Hb. 1,1), y por la expresi\u00f3n, la plenitud de los tiempos, usada en G\u00e1l. 4,4, para indicar la \u00e9poca de la Encarnaci\u00f3n.  <\/li>\n<li> Quinto, por el car\u00e1cter de la revelaci\u00f3n cristiana misma y el ideal \u00e9tico cristiano que es la imitaci\u00f3n de Cristo, el Ser Perfecto.  No se puede pensar en ning\u00fan desarrollo de la humanidad que no halle todo lo necesario en Cristo.  <\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por lo tanto, estamos obligados a creer que la revelaci\u00f3n cristiana cerr\u00f3 con la muerte del \u00faltimo de aquellos comisionados a establecerla.  Nos oponemos a una opini\u00f3n moderna respecto a la revelaci\u00f3n que ha sido condenada como her\u00e9tica por el Papa San P\u00edo X (Enc\u00edclica \u201cPascendi Gregis\u201d, septiembre de 1907).  Es al efecto de que la revelaci\u00f3n no es nada externo, sino una m\u00e1s clara y cercana aprehensi\u00f3n de cosas divinas por la conciencia cristiana, que en cada \u00e9poca particular es la expresi\u00f3n de la experiencia de los mejores hombres de esa \u00e9poca.  En consecuencia, la revelaci\u00f3n crece, como un organismo material, por desecho y suplido renovado, y por lo tanto, lo que es cierto para una \u00e9poca puede ser bastante diferente de lo que es cierto para otra.  El error que tiene estos desarrollos es finalmente filos\u00f3fico, al estar basado en la falsa asunci\u00f3n de que le mente finita puede conocer s\u00f3lo los fen\u00f3menos y puede tener la no certeza de lo que est\u00e1 m\u00e1s all\u00e1 de la experiencia.  Si esto fuera as\u00ed, cualquier revelaci\u00f3n externa ser\u00eda imposible, pues sus garantizadores&#8212;el milagro y la profec\u00eda&#8212;no podr\u00edan ser captados por la inteligencia humana.  Estos errores fueron expuestos hace tiempo y condenados por el Concilio Vaticano I.  La mirada m\u00e1s casual a la historia del cristianismo muestra que ha habido desarrollo de la doctrina; el Credo creci\u00f3 s\u00f3lo gradualmente; pero ese desarrollo es meramente l\u00f3gico, producido por el an\u00e1lisis del contenido del dep\u00f3sito original.  (Vea\n<\/p>\n<p>Dios se propuso, en tercer lugar, que el cristianismo fuese una organizaci\u00f3n visible<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cristo estableci\u00f3 una Iglesia y, en una variedad de par\u00e1bolas, esboz\u00f3 muchos de los rasgos de su car\u00e1cter e historia, todos los cuales se\u00f1alan a algo externo y perceptible por los sentidos.  Es la \u201ccasa construida sobre la roca\u201d (Mt. 7,24), que muestra la seguridad y permanencia de su fundamento, y la \u201cciudad establecida sobre la colina\u201d (Mt. 5,14), que indica su visibilidad.  Su doctrina trabaja en las tres grandes razas descendientes de los hijos de No\u00e9 como la levadura escondida en tres medidas de harina, silenciosamente, irresistiblemente (Mt. 13,33).  Crece grande a partir de or\u00edgenes humildes, como la semilla de mostaza (Lc. 13,19).  Es un vi\u00f1edo, un reba\u00f1o y finalmente un reino, todas cuyas im\u00e1genes son incomprensibles si el lazo que une a los cristianos es meramente el lazo invisible de la caridad.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La antigua distinci\u00f3n entre el cuerpo y el alma de la Iglesia es \u00fatil para prevenir la confusi\u00f3n de ideas.  El bautismo cristiano constituye la membres\u00eda en la Iglesia Visible; el estado de gracia, la membres\u00eda en la Invisible.  Es obvio que una membres\u00eda no necesariamente implica la otra.  Algunas de estas par\u00e1bolas aplican s\u00f3lo a la Iglesia completamente desarrollada, y as\u00ed indican el prop\u00f3sito final de Cristo.  La historia nos muestra que, al establecer el cristianismo como una instituci\u00f3n, \u00e9l tuvo a bien que en su lado humano su organizaci\u00f3n estar\u00eda sujeta a las mismas leyes de crecimiento y desarrollo que otras instituciones humanas.  \u00c9l no les dio de antemano a sus Ap\u00f3stoles un esquema de la constituci\u00f3n de la Iglesia, para ser trabajado en el curso de las \u00e9pocas, ni prescribi\u00f3 las varias etapas de progreso ni indic\u00f3 el t\u00e9rmino final.  Pero la organizaci\u00f3n que exist\u00eda en germen en la jerarqu\u00eda consagrada de los Ap\u00f3stoles se dej\u00f3 desenvolver por s\u00ed misma bajo la gu\u00eda del Esp\u00edritu, seg\u00fan las necesidades del tiempo y lugar.  La presencia del Esp\u00edritu Santo y la promesa de Cristo garantizan suficientemente el resultado, que de cualquier modo que se obtenga est\u00e1 de acuerdo con el designio original.  Muy bien puede ser que el desarrollo fue en su mayor\u00eda natural, modelado, primero que todo, en la sinagoga, y luego en el gobierno civil existente; su progreso puede haber sido acelerado o retrasado por las pasiones de los individuos, pero no puede ser cierta cualquier descripci\u00f3n de ella que ignore el dedo director de la Providencia.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este es, entonces, el cristianismo, una religi\u00f3n sobrenatural la \u00fanica absoluta; en un sentido (desarrollada en la Ep\u00edstola a los Hebreos), la m\u00e1s antigua, pues la Iglesia no es una decisi\u00f3n subsiguiente, sino instituido por Dios en la plenitud del tiempo, y contiene la revelaci\u00f3n de \u00c9l mismo, la cual a todos los que se le ha presentado adecuadamente est\u00e1n obligados a aceptar bajo pena de eterna condenaci\u00f3n (Mc. 16,16), y ofrece a todos los que lo buscan con sinceridad, la soluci\u00f3n de todos los problemas del mundo; capacita a la naturaleza para elevarse a las alturas m\u00e1s sublimes y \u201chacer el inmortal\u201d; lleno de misterios y paradojas divinas, seg\u00fan trae lo infinito en contacto con lo finito; el \u00fanico lazo de la civilizaci\u00f3n, la \u00fanica condici\u00f3n de progreso, la \u00fanica esperanza de la humanidad.  Su riqueza ha sido la riqueza de su Fundador, \u201cno todos obedecen el Evangelio\u201d (Rom. 10,16).  Los jud\u00edos rechazaron a Cristo a pesar de la evidencia de profec\u00eda y milagro;  el mundo rechaza la Iglesia de Cristo, la \u201cciudad sobre la colina\u201d, conspicua aunque sea a trav\u00e9s de las notas que la proclaman Divina.  Lo que los hombres llaman en fracaso del cristianismo no es prueba de que no sea la revelaci\u00f3n final de Dios.  S\u00f3lo hace evidente cu\u00e1n real es la libertad humana y cu\u00e1n grave la responsabilidad humana.  El cristianismo posee toda la evidencia necesaria para crear la convicci\u00f3n de su verdad, si hay buena voluntad.  \u201cEl que tenga o\u00eddos, que oiga\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<b>Bibliograf\u00eda<\/b>:  El cristianismo se estudia mejor en las Escrituras del Nuevo Testamento, y es autenticado e interpretado por la Iglesia de Cristo.  S\u00f3lo se puede dar una peque\u00f1a selecci\u00f3n de la literatura no inspirada.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cat\u00f3licos:  A. WEISS, Apologie des Christenthums (3ra ed., Friburgo, 1894-8) (tambi\u00e9n en una trad. al franc\u00e9s); COURBET, Introduction scientifique \u00e2 la foi chr\u00e9tienne; Superiorit\u00e9 du Christianisme (Par\u00eds, 1902); DE BROGLIE, Problemes et conclusions de l&#8217;histoire des religions (4ta ed., Par\u00eds, 1904); LINGENS, Die innere Sch\u00f6nheit des Christenthums (Friburgo, 1895); TURMEL, Histoire de la th\u00e9ologie positive (Par\u00eds, 1904); SCHANZ, Una Apolog\u00eda Cristiana (Eng., tr., Dublin, 1891-2); NEWMAN, Gram\u00e1tica del Asent.; IDEM, Desarrollo de la Doctrina Cristiana; DUCHESNE, Histoire ancienne de l&#8217;Eglise (Par\u00eds, 1906); LILLY, Los Reclamos del Cristianismo (London, 1894); DEVAS, La Llave al Progreso del Mundo (Londres, 1906); HETTINGER, Apologie des Chrisenthums (9na ed., Friburgo, 1906); SEMERIA, Dogma, Gerarchia e Culto nella Chiesa primitiva (Roma, 1902); CHATEAUBRIAND, G\u00e9nie du Christianisme (Eng. Tr., Baltimore, 1856); C. PESCH, Articles in Stimmen aus Maria-Laach, Vol. LX, 1901.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No Cat\u00f3licos:  HARNACK, Das Wesen des Christenthums (Eng. Tr., Londres, 1901); IDEM, La Historia del Dogma; PFLEIDERER, Or\u00edgenes Cristianos (Londres, 1906); PULLAN, Historia del Cristianismo Primitivo (Londres, 1898); W. M. RAMSAY, La Iglesia en el Imperio Romano (Londres y Nueva York, 1893); LOWRIE, La Iglesia y su Organizaci\u00f3n; la \u00c9poca Primitiva (Londres, 1904); WEIZACKER, La Era Apost\u00f3lica (Londres, 1897); JOSEPH BUTLER, Analogia de la Religi\u00f3n en Funci\u00f3n, Vol. I, ed. GLADSTONE (Oxford, 1896); WACE, Cristianismo y Agnosticismo (Londres, 1904).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Fuente<\/b>:  Keating, Joseph. \u00abChristianity.\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 3. New York: Robert Appleton Company, 1908.  <br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/03712a.htm\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido por Luz Mar\u00eda Hern\u00e1ndez Medina\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Religi\u00f3n de Cristo. Las principales iglesias cristianas son la cat\u00f3lica romana, las ortodoxas y las protestantes o evang\u00e9licas (\u00c2\u00ae CAT\u00ed\u201cLICA APOST\u00ed\u201cLICA Y ROMANA, IGLESIA; ORTODOXA, IGLESIA; PROTESTANTES, IGLESIAS), pero existen otras iglesias, grupos, sectas y movimientos que aceptan a Jesucristo como Hijo de Dios, Mes\u00ed\u00adas o Salvador. Seg\u00fan estos creyentes, Jesucristo es el fundador del &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/cristianismo\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abCRISTIANISMO\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-7006","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7006","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7006"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7006\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7006"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7006"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7006"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}