{"id":7015,"date":"2016-02-05T03:47:33","date_gmt":"2016-02-05T08:47:33","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/cataros\/"},"modified":"2016-02-05T03:47:33","modified_gmt":"2016-02-05T08:47:33","slug":"cataros","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/cataros\/","title":{"rendered":"CATAROS"},"content":{"rendered":"<p>V\u00e9ase ALBIGENSES.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Religiones Denominaciones y Sectas<\/b><\/p>\n<p>[949]<\/p>\n<p>     Literalmente significa puros o purificados. Fue un movimiento religioso y pronto her\u00e9tico de la etapa medieval que se caracterizaba por afanes o alardes de gran pureza moral y social.<\/p>\n<p>    Se extendi\u00f3 por Europa sobre todo Central y se organiz\u00f3 en forma de iglesia o secta alejada de la jerarqu\u00ed\u00ada episcopal. Fue perseguida y pr\u00e1cticamente desapareci\u00f3 en el siglo XIII.<\/p>\n<p>    Como defensores de doctrina herterodoxa, sus promotores fueron condenados en el Concilio III de Letr\u00e1n el a\u00f1o 1179 (Denz 401) y luego por el papa Gregorio IX el 20 de Agosto de 1229.<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p>DicEc<br \/>\n\u00c2\u00a0<br \/>\nC\u00e1taros (del griego katharos,  \u00abpuro\u00bb) es el nombre que se da a varias sectas, empezando por los novacianos (>Novacianismo) en el concilio de Nicea. Tienen en com\u00fan su tendencia al separatismo, en general rechazando a los pecadores de sus comunidades. El nombre se asocia la mayor\u00ed\u00ada de las veces a una secta alemana de la segunda mitad del siglo XII, conocida en Francia con el nombre de >albigenses (>Valdenses).<\/p>\n<p>Christopher O\u00c2\u00b4Donell &#8211; Salvador Pi\u00e9-Ninot, Diccionario de Eclesiolog\u00ed\u00ada, San Pablo, Madrid 1987<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Eclesiolog\u00eda<\/b><\/p>\n<p>Desde las disputas doctrinales del cristianismo primitivo, por primera vez en el movimiento de los c. &#8211; la mayor secta de la edad media &#8211; se articul\u00f3 y configur\u00f3 nuevamente en forma socialmente importante una mentalidad que en manera latente ha constituido una perenne amenaza contra la fe cristiana. Esa amenaza consiste en que la relaci\u00f3n dial\u00e9ctica entre la afirmaci\u00f3n del mundo presente y la superioridad sobre \u00e9l en virtud de un m\u00e1s all\u00e1, sea suplantado por un -> dualismo falto de toda dial\u00e9ctica, existencial e intelectualmente m\u00e1s c\u00f3modo, el cual establece una oposici\u00f3n ingenua entre el \u00e1mbito de la vida terrestre del hombre y su \u00abaut\u00e9ntica\u00bb destinaci\u00f3n a la divinidad.<\/p>\n<p>La designaci\u00f3n c\u00e1taros (katharoi = \u00abpuros\u00bb; origen de la palabra alemana \u00abKetzer\u00bb, herejes) aparece en el s. xii. Apl\u00ed\u00adcase a un movimiento de renovaci\u00f3n religiosa que se presenta primeramente (1143) en Colonia, y luego sobre todo en el norte de Italia y en Francia, as\u00ed\u00ad como en Inglaterra y Espa\u00f1a. Sus iniciadores fueron emigrantes procedentes de los Balcanes, as\u00ed\u00ad como cruzados y comerciantes que volv\u00ed\u00adan a casa desde aquellas regiones. Este movimiento, apropi\u00e1ndose impulsos anteriores hacia una renovaci\u00f3n, en parte brotados fuera de la Iglesia, arremeti\u00f3 contra un cristianismo demasiado bien situado en el mundo bajo la forma de una Iglesia poderosa y propag\u00f3 una vida apost\u00f3lica de peregrinaci\u00f3n, con renuncia a todas las ataduras terrestres. Frente al sacramentalismo oficial, ense\u00f1aba la superioridad de una vida de continencia, que consideraba necesaria incluso para la eficacia salv\u00ed\u00adfica de los sacramentos. La fuerza persuasiva de los predicadores ambulantes, que viv\u00ed\u00adan en una ascesis ejemplar, hizo populares a estos boni homines o christiani, tal como ellos se llamaban, en todas las capas sociales, sobre todo entre los artesanos. Adem\u00e1s, todo eso dio tal fuerza expansiva al movimiento (a pesar de Bernardo de Claraval, entre otros), que \u00e9ste hubo de organizarse jer\u00e1rquicamente y cre\u00f3 sus propias di\u00f3cesis con obispos y coadjutores elegidos, sobre los que estaba el concilio de todos los hermanos, la \u00abcomunidad de los santos\u00bb.<\/p>\n<p>Constituy\u00f3 un cambio decisivo el concilio de c\u00e1taros celebrado en el sur de Francia, el a\u00f1o 1167, en el que Nicetas implant\u00f3 la dogm\u00e1tica de los bogomilas (una herej\u00ed\u00ada dual\u00ed\u00adstica surgida en el s. x en el mundo bizantino) como doctrina de fe de los c\u00e1taros, que hasta ese momento propiamente estaban unidos en virtud de un entusiasmo espont\u00e1neo por un nuevo estilo de vida<br \/>\nEsta doctrina hac\u00ed\u00ada hincapi\u00e9 en un dilema que pesa sobre toda la historia del cristianismo y que se presenta tanto en la propia vida pr\u00e1ctica como en la reflexi\u00f3n creyente sobre la redenci\u00f3n. El dilema puede formularse as\u00ed\u00ad: o libertad en Cristo y victoria sobre el mundo, o vinculaci\u00f3n a lo mundano. Los c\u00e1taros, ante la imposibilidad de conciliar los t\u00e9rminos del dilema, establecieron una oposici\u00f3n contradictoria entre la libertad divina del esp\u00ed\u00adritu y el encarcelamiento del alma por el pecado y la maldad, y atribuyeron las fuerzas opuestas a dos principios igualmente originales. Esta visi\u00f3n fundamental fue calificada por los adversarios eclesi\u00e1sticos de neo -> manique\u00ed\u00adsmo, aunque no guarde una relaci\u00f3n de continuidad con la herej\u00ed\u00ada maniquea. La doctrina de los c. se articul\u00f3 en fabulosos mitos acerca de Satan\u00e1s como creador del mundo y dios del AT, y de Cristo como dios del NT. Estos aparecen en parte como hijos iguales o subordinados del Dios absoluto, y en parte como hijos de diversos dioses en pugna mortal, con una trinidad celeste y otra infernal. Cristo sucumbi\u00f3 en la cruz s\u00f3lo aparentemente. Esos mitos hablan adem\u00e1s de una ca\u00ed\u00adda de los \u00e1ngeles, debida a la concupiscencia o a la soberbia, que los hizo demasiado pesados para la arquitectura v\u00ed\u00adtrea del cielo. En consecuencia ellos se hicieron esclavos de Satan\u00e1s, pero, guiados por el modelo de profetas ejemplares y sobre todo por el de Cristo, pueden liberarse de nuevo a trav\u00e9s de una penosa peregrinaci\u00f3n, ya como animales, ya como almas humanas, que les hace pasar por diversos cuerpos.<\/p>\n<p>Ad\u00e1n, \u00e1ngel enviado a los \u00e1ngeles ca\u00ed\u00addos, a quien por falta de vigilancia Satan\u00e1s encerr\u00f3 en un cuerpo, es considerado como primer padre de los c. La consecuencia moral de esta visi\u00f3n del mundo fue una total renuncia a lo mundano como medio para liberarse de la c\u00e1rcel sat\u00e1nica de la creaci\u00f3n. Dada la oposici\u00f3n radical, elevada al \u00e1mbito de principios contrarios y sin posibilidad de mediaci\u00f3n, entre el Dios bueno y el malo, la pertenencia al bien era identificada con la pertenencia a la comunidad de los c\u00e1taros, la cual implicaba una impecabilidad absoluta.<\/p>\n<p>Al adoptar esta doctrina como sistema obligatorio, lo que inicialmente era un impulso espont\u00e1neo hacia una regeneraci\u00f3n apost\u00f3lica del cristianismo, comenz\u00f3 a objetivarse y a convertirse en estructura eclesi\u00e1stica. Moment\u00e1neamente esto llev\u00f3 consigo un crecimiento num\u00e9rico de los c., pero a la vez trajo su paulatina atrofia hasta convertirse en una confesi\u00f3n. Signos claros de este proceso son la valoraci\u00f3n cuasi sacramental del consolamentum, del rito de recepci\u00f3n por la imposici\u00f3n de manos, como medio &#8211; si bien vinculado a la disposici\u00f3n del que lo administra &#8211; de perdonar los pecados, y la distinci\u00f3n entre los \u00abperfectos\u00bb, fieles al primitivo ideal absoluto, y los \u00abcredentes\u00bb, obligados solamente a la doctrina. Con esta derivaci\u00f3n confesional de los c., el ideal de la vida apost\u00f3lica pas\u00f3 a otros grupos m\u00e1s espont\u00e1neos (movimientos de &#8211;>pobreza), sobre todo los valdenses, y a las \u00f3rdenes mendicantes, que despu\u00e9s criticaron la vida social de los c., cada vez menos ejemplar.<\/p>\n<p>Los c. se establecieron como Iglesia opuesta a la oficial en el norte de Italia y sobre todo en di\u00f3cesis del sur de Francia como Albi (\u00abalbigenses\u00bb), Toulouse, Carcasona y Valle de Ar\u00e1n, y consiguieron un fuerte apoyo pol\u00ed\u00adtico por la solidaridad de los condes de Toulouse y reyes de Arag\u00f3n que defend\u00ed\u00adan su independencia. As\u00ed\u00ad resistieron a la cruzada papal de 1181, a la lucha contra los albigenses de 1209 hasta la paz de Meaux de 1229, guerra proclamada por Inocencio iii tras el asesinato de su legado Pedro de Castelnau, y que propiamente vino a ser un enfrentamiento entre Luis viir y los Estados del sur de Francia. S\u00f3lo la toma de Monts\u00e9gur en 1244 y, con ello, la liquidaci\u00f3n de la resistencia de los pa\u00ed\u00adses de lengua de oc dejaron el camino abierto para la &#8211;> inquisici\u00f3n, que diezm\u00f3 ferozmente a los c. Simult\u00e1neamente el movimiento de los c. perdi\u00f3 a sus secuaces de la nobleza y pas\u00f3 a ser asunto de gente \u00abpeque\u00f1a\u00bb, con piedad obstinada y cavilosa, cuya apolog\u00e9tica de tipo escol\u00e1stico quit\u00f3, por otra parte, su fuerza atractiva a la doctrina original y con ello permiti\u00f3 \u00e9xitos importantes a la contramisi\u00f3n iniciada ya antes por Domingo. Tras un breve intento de revivificaci\u00f3n hacia fines del s. x111, el movimiento de los c. qued\u00f3 superado definitivamente en Francia hacia 1330 y en Italia lo m\u00e1s tarde desde 1412.<\/p>\n<p>En conjunto los c. se presentan como uno de los movimientos de renovaci\u00f3n de la alta edad media, como un movimiento que por una parte cay\u00f3 en un dualismo cristianamente insostenible y, por otra, fue arrojado de la Iglesia a causa de la deficiente espiritualidad de la jerarqu\u00ed\u00ada. En efecto, su intento de s\u00ed\u00adntesis entre una apertura \u00abhumanista\u00bb al mundo y una exclusividad \u00absobrenatural\u00bb se hab\u00ed\u00ada atrofiado en un mal compromiso, y los jerarcas no estaban dispuestos a dejarse inquietar por una provocativa acentuaci\u00f3n del aspecto de alternativa que hab\u00ed\u00ada en dicha s\u00ed\u00adntesis. Sin embargo, los c. no se extinguieron tanto por obra de la inquisici\u00f3n, cuanto por haberles tocado en suerte el destino de todas las revoluciones anteriores, el de tener que perecer a causa de su \u00abestablecimiento\u00bb en la vida social.<\/p>\n<p>Konrad Hecker<\/p>\n<p>K. Rahner (ed.),  Sacramentum Mundi. Enciclopedia Teol\u00cf\u0192gica, Herder, Barcelona 1972<\/p>\n<p><b>Fuente: Sacramentum Mundi Enciclopedia Teol\u00f3gica<\/b><\/p>\n<p><p style=\"text-align: justify;\">(Del griego katharo, puro).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Literalmente el t\u00e9rmino significa \u201cpuritanos\u201d un nombre que ha sido usado o que se les ha aplicado a varias sectas en diferentes per\u00edodos. Los novicianos del Siglo III fueron frecuentemente conocidos como c\u00e1taros, y el t\u00e9rmino fue tambi\u00e9n utilizado por los maniqueos. En el sentido m\u00e1s amplio, c\u00e1taro fue una designaci\u00f3n m\u00e1s generalizada para hacer referencia a las sectas dual\u00edsticas de los per\u00edodos tard\u00edos de la Edad Media. Otros nombres numerosos estaban tambi\u00e9n en voga para denominar a estos grupos her\u00e9ticos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin hablar de las formas corrompidas de \u00abcazzari\u00bb, \u00abgazzari\u00bb, en Italia, y \u00abketzer\u00bb en Alemania, encontramos las siguientes denominaciones: \u201cpiphili\u00bb, \u00abpiphles\u00bb, en el norte de Francia; \u00abarianos\u00bb, \u00abmaniqueos\u00bb, y \u00abpatareni\u00bb, perteneciendo a grupos que manejaban doctrinas similares. \u00abtesserants\u00bb, \u00abtextores\u00bb (tejedores), que eran grupos en los cuales el comercio era normal. Algunas veces sus contempor\u00e1neos err\u00f3neamente le llamaron \u00abwaldenses\u00bb.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El demagogo Arnoldode Brescia y su hereje obispo Roberto de Sperone, les llamaron \u201carnoldistas\u201d y \u201cesperonistas\u201d. Por su distribuci\u00f3n geogr\u00e1fica ellos fueron denominados \u201cc\u00e1taros de Desenzano\u201d o \u201calbaneses\u201d (de Desenzano, entre Brescia y Verona, o de Alba en Piedmonte, Albano, o quiz\u00e1 de las provincias de Albania); \u00abbajolenses\u00bb o \u00abbagnolenses\u00bb (de Bagnolo en Italia); \u00abconcorrezenses\u00bb (probablemente de Concorrezo en Lombard\u00eda); \u00abtolosani\u00bb (de Toulouse); y especialmente \u00abalbigenses\u00bb (de Albi).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las designaciones \u201cpauliciani\u201d, de la cual fueron modificaciones \u201cpublicani\u201d, \u201cpoplicani\u201d, y \u201cbulgari\u201d, \u201cbugri\u201d, \u201cbougres\u201d, se\u00f1alan su origen muy probablemente en oriente. Recientemente, entre historiadores est\u00e1 surgiendo la tendencia a pronunciarse en el sentido de que los c\u00e1taros fueron descendientes lineales de los maniqueos. La doctrina, organizaci\u00f3n y liturgia de los primeros, en muchos aspectos, reproduce la doctrina, organizaci\u00f3n y liturgia de los primeros disc\u00edpulos de Manes.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El sucesivo aparecimiento de los priscillianistas, los paulicianos, y los bogomilis, representa hasta cierto punto el compartir de principios similares. Esto establece la evidencia sobre continuidad entre los dos extremos de nexos de la cadena \u2013los maniqueos del Siglo III, y los c\u00e1taros del Siglo XI. Conforme nuestro conocimiento actual, sin embargo, se carece de pruebas sobre la dependencia gen\u00e9tica de los c\u00e1taros respecto a los maniqueos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Algunas diferencias entre los dos sistemas religiosos son tan radicales que hace dif\u00edcil encontrar una explicaci\u00f3n suficiente en apelar a que all\u00ed existe una evoluci\u00f3n del pensamiento humano. Entre los c\u00e1taros, buscamos en vano por evidencias en relaci\u00f3n con la mitolog\u00eda astral, el simbolismo pagano, la adoraci\u00f3n de la memoria de Manes, todas las cuales fueron caracter\u00edsticas importantes del maniqueismo. Sin embargo es atractivo trazar los or\u00edgenes de los c\u00e1taros a los primeros siglos de la cristiandad. En esto debemos de tener cuidado en no aceptar datos hist\u00f3ricos que hasta el presente, no dejan de ser solamente conclusiones probables.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nI. PRINCIPIOS DE LOS CATAROS\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La caracter\u00edstica esencial de los c\u00e1taros fue la fe en el dualismo. Por ejemplo creer en el principio del bien y el mal. El primero cre\u00f3 el universo invisible y espiritual, mientras que el segundo fue el autor del mundo material. Existen diferencias de opini\u00f3n acerca de la naturaleza de estos dos postulados.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los dualistas absolutos admitieron una perfecta equidad, mientras la corriente mitigada del dualismo se inclinaba por considerar que el principio del bien era eterno y supremo, mientras que el mal, inferior y una mera criatura. Tanto en el oriente como en el occidente, las dos versiones del dualismo llegaron a coexistir. Los bogomili del oriente profesaron las formas modificadas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En occidente, los albaneses en Italia y casi todos los c\u00e1taros no italianos, fueron partidarios del dualismo r\u00edgido. El dualismo mitigado o modificado prevaleci\u00f3 entre bagnolenses y concorrezenses, quienes fueron m\u00e1s numerosos que los albaneses de Italia, aunque con poca representaci\u00f3n en el exterior (para una exposici\u00f3n del dualismo absoluto, ver ALBIGENSES; para referencias sobre las modalidades mitigadas, ver BOGOMILI).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No solamente los albanenses y los concorrezenses se opusieron entre ellos, al punto de condenas mutuas, sino que tambi\u00e9n existieron divisiones entre los albanenses. Juan de Lugio, o de Bergamo, introdujo innovaciones en el sistema doctrinal tradicional, el que fue defendido por su (y quiza \u00fanico) padre espiritual Balasinansa, o Belesmagra, el Obispo C\u00e1taro de Verona. Hacia el a\u00f1o 1230 Juan lleg\u00f3 a ser el l\u00edder de un nuevo partido compuesto por los integrantes m\u00e1s j\u00f3venes e independientes de la secta. En los dos principios coeternos de bien y mal, \u00e9l ve dos dioses en contienda; entre ellos se limitan mutuamente sus libertades.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La perfecci\u00f3n infinita no es un atributo del bien. Siendo un rasgo del mal, puede penetrar en todas las criaturas, y s\u00f3lo puede producir seres imperfectos. Los bagnolenses y Concorrenzes fueron tambi\u00e9n diferentes en algunas cuestiones doctrinales. Los primeros mantuvieron que las almas humanas fueron creadas y hab\u00edan pecado antes de que el mundo estuviese ya formado.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los concorrezenses ense\u00f1aron que Sat\u00e1n insufl\u00f3 en el cuerpo del primer humano, su trabajo, un angel de quien se derivan las almas humanas en el sentido de haber sido culpable y de haber sido un transgresor. El sistema moral, la organizaci\u00f3n, liturgia del absoluto y el dualismo mitigado no tienen entre ellos diferencias substanciales, y han sido tratados como temas en el art\u00edculo de los albigenses.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">II. HISTORIA\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Francia, B\u00e9lgica y Espa\u00f1a\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No existe fundamento hist\u00f3rico sobre la leyenda del maniqueo Fontanus, uno de los oponentes de San Agust\u00edn. Se dice que Fontanus lleg\u00f3 al castillo de Montwimer (Montaim\u00e9 en la Di\u00f3cesis de Ch\u00e2lons-sur-Marne) y desde all\u00ed extendi\u00f3 los principios dual\u00edsticos. Se considera que Montwimer fue quiz\u00e1 el m\u00e1s antiguo de los centros de c\u00e1taros en Francia y ciertamente el principal en el pa\u00eds norte\u00f1o de Loire. Se ubic\u00f3 como componente central de Francia en lo que lleg\u00f3 a ser la primera manifestaci\u00f3n importante del catarismo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En un concilio celebrado en 1022, en Orl\u00e9ans, en presencia del Rey Roberto el Piadoso, trece c\u00e1taros fueron condenados a la hoguera. Diez de ellos hab\u00edan sido can\u00f3nicos en la iglesia de la Santa Cruz, y otro hab\u00eda sido confesor de la Reina Constanza. Aproximadamente en la misma \u00e9poca (1025), herejes de similar condici\u00f3n, que reconocieron haber sido disc\u00edpulos del italiano Gundulf, aparecieron en Liege y Arras. Con base en su arrepentimiento, quiz\u00e1 m\u00e1s aparente que real, se les dej\u00f3 libres.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los sectarios aparecieron de nuevo en Ch\u00e2lons bajo el obispado de Roger II (1043-65) quien en 1045 acudi\u00f3 a su compa\u00f1ero obispo, Wazo de Li\u00e8ge, en b\u00fasqueda de consejo respecto al tratamiento que se les deb\u00eda dar. Este \u00faltimo sugiri\u00f3 indulgencia. No se registra manifestaci\u00f3n de herej\u00edas en el norte de Francia durante la segunda parte del Siglo XI. No debe dudarse, sin embargo de su existencia secreta. Una nueva manifestaci\u00f3n del mal ocurri\u00f3 en el Siglo XII tanto en Francia como en B\u00e9lgica. En 1114 varios herejes que hab\u00edan sido capturado en la Di\u00f3cesis de Soissons fueron quemados por el populacho mientras sus casos estaban en discusi\u00f3n a\u00fan en el Consejo de Beauvais.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otros resultaron amenazados con recibir un trato similar o bien corrieron la misma suerte en Li\u00e8ge en 1144. Algunos de ellos fueron liberados s\u00f3lo debido a la en\u00e9rgica intervenci\u00f3n del obispo local, Adalbero II. Durante el resto del Siglo XII, los c\u00e1taros aparecieron en r\u00e1pida sucesi\u00f3n en lugares diferentes. En 1162, el Arzobispo de Reims, mientras estaba de visita en Flandes, los encontr\u00f3 ampliamente extendidos en esa parte de la provincia eclesi\u00e1stica. Luego de haber sido rechazados en un soborno que le ofrecieron por seiscientos marcos, que deseaban entregar a cambio de tolerancia, los herejes apelaron al Papa Alejandro III, quien se inclin\u00f3 por tener misericordia, a pesar de que el rey Luis VII se avocaba por imponer rigurosas medidas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En V\u00e9zelay en Burgundy siete herejes fueron quemados en 1167. Hacia el final de ese siglo, el Conde de Flanders, Felipe I, fue notable por la severidad mostrada hacia ellos. El Arzobispo de Reims, Guillaume de Champagne (1176-1202), vigorosamente secund\u00f3 sus esfuerzos. La confiscaci\u00f3n, el exilio, y la muerte fueron las penalidades que se les impusieron por Hugues, Obispo de Auxerre (1183-1206). La ejecuci\u00f3n de cerca de ciento ochenta herejes en Montwimer, en mayo de 1239, fue un duro golpe para el catarismo en esos pa\u00edses.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El sur de Francia, donde los adherentes al catarismo fueron conocidos como Albigenses, fue el principal basti\u00f3n c\u00e1taro en Europa Occidental. De all\u00ed se estima que este movimiento lleg\u00f3 a las pronvicias del norte de Espa\u00f1a: Catalu\u00f1a, Arag\u00f3n, Navarra y Le\u00f3n. Partidarios de la herej\u00eda existieron en la pen\u00ednsula en 1159. Al principio del Siglo XIII, el rey Pedro II de Arag\u00f3n personalmente condujo sus tropas para asistir a Raymundo VI de Toulouse contra los cruzados cat\u00f3licos, y cay\u00f3 en la batalla de Muret en 1213. Durante ese siglo ocurrieron pocas manifestaciones espor\u00e1dicas de la herej\u00eda, en Castelbo, en 1225, y otra vez en 1234,en Le\u00f3n en 1232. Los c\u00e1taros sin embargo, nunca ganaron un establecimiento firme en el pa\u00eds y no se mencionan, sino despu\u00e9s de 1292.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Italia\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La regi\u00f3n alta de Italia fue, luego del sur de Francia, el principal lugar de asentamiento de los c\u00e1taros. Entre 1030-1040 se encontr\u00f3 aqu\u00ed una importante comunidad c\u00e1tara en el castillo de Monteforte, cerca de Asti en Piedmont. Algunos de sus miembros fueron apresados por el Obispo de Asti y un cierto n\u00famero de nobles de lugares vecinos, ante su negativa a retractarse, fueron quemados. Otros, por orden del Arzobispo de Mil\u00e1n, Eriberto, fueron llevados a esa ciudad arzobispal, donde se esperaba que fueron convertidos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ellos respondieron ante sus infructuosos esfuerzos, mediante actos que buscaban hacer proselitismo, despu\u00e9s de ello, los magistrados les dieron la opci\u00f3n de escoger entre la cruz o la estaca. La mayor\u00eda prefiri\u00f3 la muerte a la conversi\u00f3n. En el siglo XII, luego de prolongados silencios, los registros hist\u00f3ricos nuevamente hablan del catarismo, y lo muestra como una fuerte organizaci\u00f3n. Lo encontramos muy poderoso en 1125 en Orvieto, una ciudad perteneciente a los Estados Papales, la cual a pesar de las medidas tomadas, se sorprendi\u00f3 de tener all\u00ed a la herej\u00eda, la cual estaba desde hac\u00eda muchos a\u00f1os. Mil\u00e1n fue la m\u00e1s grande capital de los herejes, y escasamente hab\u00eda alguna parte de Italia, donde la herej\u00eda no estuviera presente.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Penetr\u00f3 en Calabria, Sicilia, y Cerde\u00f1a, y a\u00fan en Roma. Las prohibiciones, penalidades que impusieron las autoridades civiles y eclesi\u00e1sticas del Siglo XIII, no fueron suficientes para detener el mal. Todo ello a pesasr de que Federico II no tuvo misericordia ocupando el trono, y que los Papas Inocencio III, Honorio III, y Gregorio IX, no escatimaron esfuerzos a fin de suprimir la secta. Para prevenir el reforzamiento de la ley contra ellos, los miembros de la secta, llegaron a recurrir al asesinato, como est\u00e1 probado en las muertes de San Pedro Parenzo (1199) y San Pedro de Verona (1252), o la de Pungilovo, quien luego de su muerte (1269), fue temporalmente honorado como un santo, por parte de la poblaci\u00f3n cat\u00f3lica local. Muchos en el exterior observaban pr\u00e1cticas cat\u00f3licas, mientras que permanec\u00edan fieles al catarismo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De acuerdo con el inquisidor dominico Rainier Sacconi, \u00e9l mismo habiendo sido un adherente de la herej\u00eda, hab\u00eda a mediados del Siglo XIII, cerca de 4,000 c\u00e1taros en el mundo. Ellos estaban en Lombard\u00eda y Marches, 500 en la secta Albanesiana, cerca de 200 bagnolenses, 1500 concorrezenses, 150 refugiados franceses, 100 en Vicenza y muchos m\u00e1s en Florencia y Spoleto.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aunque el n\u00famero de \u201ccreyentes\u201d muy probablemente no era proporcional con el de \u201cperfecti\u201d, influido por el hecho de haber recibido refugiados de Francia, el n\u00famero de c\u00e1taros del norte de Italia, corresponder\u00eda a unas tres quintas partes del total de la membres\u00eda. La herej\u00eda, no obstante, no pudo mantenerse completamente en la segunda parte del Siglo XIII, y aunque continu\u00f3 existiendo en el Siglo XIV, gradualmente fue desapareciendo de las ciudades y se refugi\u00f3 en lugares menos accesibles.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">San Vicente Ferrer a\u00fan descubri\u00f3 y convirti\u00f3 a algunos c\u00e1taros en 1403 en Lombard\u00eda y tambi\u00e9n en Piedmont. All\u00ed, en 1412 fueron ejecutados algunos de ellos. No hay definitivas referencias de ellos luego de esa fecha.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Alemania e Inglaterra\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En t\u00e9rminos comparativos, el catarismo no fue muy importante en Alemania e Inglaterra. En Alemania apareci\u00f3 principalmente en las tierras del Rin. Algunos miembros fueron aprehendidos en 1052 en Goslar en Hanover y ahorcados por orden del emperador Henry III. Cerca del 1110, algunos herejes, posiblemente c\u00e1taros, y dentro de ellos dos sacerdotes, aparecieron en Trier, pero no aparecen como sujetos a ninguna pena. Algunos a\u00f1os m\u00e1s tarde (1143) c\u00e1taros fueron descubiertos en Colonia.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Algunos de ellos se retractaron, pero el obispo de la secta y su socio, no estaban dispuestos a cambiar sus creencias y fueron citados ante un tribunal ecleci\u00e1stico. Durante el juicio ellos, contra la voluntad de los jueces, fueron llevador por una turba y quemados. la iglesia her\u00e9tica parece haber tenido una completa organizaci\u00f3n en esta parte de Alemania, tal y como la presencia de un obispo parece confirmarlo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sobre estos eventos tenemos la refutaci\u00f3n a la herej\u00eda, escrita por San Bernardo, quien lo hizo a requerimiento de Everwin, Abade de Steinfeld. En 1163 la ciudad de Rhenish, fue testiga de otra ejecuci\u00f3n y una escena similar tuvo lugar casi simult\u00e1neamente en Bon. Otros distritos que tambi\u00e9n hab\u00edan sido infectados fueron los de Bavaria, Suabia, y Suiza. No obstante, la herej\u00eda no pudo enraizarse firmemente en esas \u00e1reas y desapareci\u00f3 casi completamente en el Siglo XIII.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aproximadamente en 1159, treinta c\u00e1taros, alemanes por su lengua y raza, dejaron un lugar desconocido, posiblemente Flandes, buscando refugio en Inglaterra. Sus esfuerzos proselitistas fueron compensados por la conversi\u00f3n de una mujer. Ellos fueron detectados en 1166 y entregados al poder secular de los obispos del Consejo de Oxford. Por \u00f3rdenes de Henry II fueron azotados y maracados con hierro en la frente, y fueron lanzados a la intemperie en medio del fr\u00edo del invierno. Se prohibi\u00f3 que alguna persona les ayudara. Todos perecieron por hambre o por exposici\u00f3n al fr\u00edo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los Estados Balc\u00e1nicos\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En cierto momento hist\u00f3rico, Europa del Este, parece haber sido el territorio en el cual inicialmente se manifest\u00f3 el catarismo, y ciertamente fue la regi\u00f3n en la cual persisti\u00f3 hasta su final. Los bogomili, quienes fueron representantes de las herej\u00edas en su forma mitigada, quiz\u00e1 existieron desde inicios del Siglo X, y mucho despu\u00e9s se encontraban numerosamente en Bulgaria. Bosnia fue otro centro catarista.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Algunos escritores en aportes recientes, no hacen diferencia entre los herejes encontrados all\u00ed y los bogomili, aunque otros se agrupan entre los dualistas r\u00edgidos. En occidente, documentos contempor\u00e1neos, usualmente se les llama \u201cpatareni\u201d. La designaci\u00f3n que se aplic\u00f3 a los c\u00e1taros en Italia. A fines del Siglo XII, Kulin, el gobernante civil de Bosnia (1168-1204) se convirti\u00f3 a la herej\u00eda, y 10,000 de sus s\u00fabditos siguieron su ejemplo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los esfuerzos realizados por la Iglesia Cat\u00f3lica, bajo la direcci\u00f3n de los Papas Inocencio III, Honorio III, y Gregorio IX, a fin de erradicar el mal, no fueron permanentemente exitosos. Un trabajo noble se acompa\u00f1\u00f3 con las misiones de los franciscanos que fueron enviados a Bosnia por el Papa Nicol\u00e1s IV (1288-92). No obstante, aunque se utilizaron armas y persuasi\u00f3n contra los herejes, ellos continuaron con su movimiento en forma floreciente. Como esos territorios fueron durante largo tiempo dependencia de Hungr\u00eda, se insertaron en el contexto en el cual los h\u00fangaros mostraron fuerte resistencia a la nueva fe.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todo esto result\u00f3 en ser una fuente de debilidad para la Iglesia Cat\u00f3lica, debido entre otras consideraciones, a que la causa religiosa se identific\u00f3 con la independencia nacional. Cuando en el Siglo XV, el rey de Bosnia, Thomas, se convirti\u00f3 a la fe cat\u00f3lica, los estrictos edictos que lanz\u00f3 contra sus anteriores correligionarios, no tuvieron mayor poder contra el mal. Los c\u00e1taros, con un n\u00famero de 40,000 para entonces, dejaron Bosnia y pasaron a Herzegovina (1446). Los herejes desaparecieron unicamente luego de la conquistas de estos territorios por los turcos, en la segunda mitad del Siglo XV. Varios miles de los c\u00e1taros se unieron a la Iglesia Ortodoxa, mientras que otros se convirtieron al Islam.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">III. LOS CATAROS Y LA IGLESIA CATOLICA\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El sistema de los c\u00e1taros fue un ataque simult\u00e1neo para la Iglesia Cat\u00f3lica y para el Estado. La Iglesia fue directamente asaltada en su doctrina y jerarqu\u00eda. Aspectos que erosionaron las bases del Estado Cristiano fueron la negaci\u00f3n del valor de los votos, y la supresi\u00f3n, al menos en teor\u00eda, del derecho a castigo. Pero el peligro m\u00e1s grande del triunfo de los principios her\u00e9ticos hubiese significado la extinci\u00f3n de la raza humana.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La aniquilaci\u00f3n fue la consecuencia directa de la doctrina catarista, que toda comunicaci\u00f3n entre los sexos debe ser evitada y que el suicidio, o endura, bajo ciertas circusntancias son legales sino loables. La indicaci\u00f3n de escritores como Charles Molinier, que las ense\u00f1anzas sobre el matrimonio de los c\u00e1taros y los cat\u00f3licos son similares, es una err\u00f3nea interpretaci\u00f3n de la doctrina y la pr\u00e1ctica de la doctrina cat\u00f3lica.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entre los cat\u00f3licos, se prohibe que el sacerdote llegue a casarse, pero los devotos pueden tener la felicidad eterna en el estado de casados. Para los c\u00e1taros, ninguna salvaci\u00f3n fue posible sin haber renunciado previamente al matrimonio. El se\u00f1or H.C. Lea, de quien no se puede sospechar que tenga palabras parcializadas por la Iglesia Cat\u00f3lica, escribe: \u201cSin embargo por mucho que desaprobemos los medios usados (por el catarismo) y tengamos compasi\u00f3n por quienes sufrieron por consciencia, no podemos dejar de admitir que la ortodoxia fue en este caso, causa de progreso y civilizaci\u00f3n. Si el catarismo hubiese llegado a ser dominante, o a\u00fan se le hubiese permitido existir en t\u00e9rminos equitativos, su influencia no hubiera fallado en cuanto a probar el ser desastrosa\u201d (v\u00e9ase Lea, Inquisition, I, 106).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Eberhard of B\u00e9thune, Antihaeresis, in Biblioth. Max. Patr. XXIV, 1525-84; St. Bernard, Sermones in Cantica, in P.L., CLXXXIII, 1088-1102; Ber. Guidonis, Practica Inquisitionis haereticae pravitatis, ed. Douais (Paris, 1886); Bonacursus, Vita haereticorum, in P.L., CCIV, 775-92; Moneta, Adv. Catharos et Waldenses, ed. Ricchini (Rome, 1743); Rainier Sacconi, Summa de Catharistis et Leonistis, in Mart\u00e8ne and Durand, Thesaurus nov. Anecdot. (Paris, 1717), V; Ecbert of Sch\u00f6nau, Sermones contra Catharos, in P.L., CVC, 11-98; Fredericq, Corpus documentorum Inquisitionis haereticae pravitatis Neerlandicae (Ghent, 1889, sqq.); D\u00f6llinger, Beitr\u00e4ge zur Sektengesch. des M. A. (Munich, 1890); Schmidt, Histoire et doct. de la secte des Cathares (Paris, 1849); Douais, Les Albigeois (Paris, 1879); Lea, Inquisition of the Middle Ages (New York, s.d.), I, 89-208, 563-83; II, 290-315, 569-87, and passim; Tanon, Tribunaux de l&#8217;inquisition en France (Paris, 1893); Alphand\u00e9ry, Les id\u00e9es morales chez les h\u00e9t\u00e9rodoxes latins au d\u00e9but du XIIIe si\u00e8cle (Paris, 1903), 34-99; Guiraud, Questions d&#8217;hist. (Paris, 1906), 1-149; Palmieri, Les Bogomiles en Bosnie-Herz\u00e9g. in Dict. th\u00e9ol. cath. (Paris, 1905), II, 1042-45; Vacandard, L&#8217;inquisition (Paris, 1907), 81-123 and passim; Davison, Some Forerunners of St. Francis of Assisi (s.C. 1907), 16 sqq.; Molinier, L&#8217;Eglise et la soci\u00e9t\u00e9 Cathares, in Rev. hist., XCIV, 225 sqq. (1907), and XCV, 1-22, 263-94 (1907). For further bibliographical indications see Molinier, Sources de l&#8217;histoire de France (Paris, 1903), Part I, III, 54-77.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">N.A. WEBER<br \/>\nTranscripci\u00f3n de Fr. Paul-Dominique Masiclat, O.P.<br \/>\nTraducci\u00f3n al castellano de Giovanni E. Reyes\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>V\u00e9ase ALBIGENSES. Fuente: Diccionario de Religiones Denominaciones y Sectas [949] Literalmente significa puros o purificados. Fue un movimiento religioso y pronto her\u00e9tico de la etapa medieval que se caracterizaba por afanes o alardes de gran pureza moral y social. Se extendi\u00f3 por Europa sobre todo Central y se organiz\u00f3 en forma de iglesia o secta &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/cataros\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abCATAROS\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-7015","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7015","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7015"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7015\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7015"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7015"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7015"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}