{"id":7022,"date":"2016-02-05T03:47:46","date_gmt":"2016-02-05T08:47:46","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/deismo\/"},"modified":"2016-02-05T03:47:46","modified_gmt":"2016-02-05T08:47:46","slug":"deismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/deismo\/","title":{"rendered":"DEISMO"},"content":{"rendered":"<p>(Del lat\u00ed\u00adn Deus que significa Dios.)<br \/>\nCreencia racionalista en la existencia de Dios. Tambi\u00e9n puede indicar simplemente creencia en el Ser Supremo. Por lo general los de\u00ed\u00adstas rechazan la religi\u00f3n revelada o tradicional. El de\u00ed\u00adsmo creci\u00f3 en Inglaterra y Francia en los siglos XVII y XVIII. Lord Herbert de Cherbury, John Toland y otros tuvieron gran influencia en Inglaterra y Benjam\u00ed\u00adn Franklin en los EE. UU. Generalmente se asocia al fil\u00f3sofo franc\u00e9s Voltaire con el de\u00ed\u00adsmo. Seg\u00fan estas ideas, Dios cre\u00f3 el mundo, pero no se interesa por \u00e9l, ni exige que lo adoren.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Religiones Denominaciones y Sectas<\/b><\/p>\n<p>[229]<\/p>\n<p>     T\u00e9rmino utilizado para denominar las actitudes religiosas difusas y generales que, sin negar la existencia o la cercan\u00ed\u00ada divina, lo sit\u00faan en un cielo remoto y lo convierten en Ser Supremo incomprensible, inalcanzable, infinito, que no puede rebajarse a ocuparse de sus distantes criaturas.<\/p>\n<p>    El de\u00ed\u00adsmo se pone en boga como fruto del racionalismo cartesiano, del empirismo de Locke, del naturalismo de Rousseau y el idealismo de David Hume. En la dimensi\u00f3n religiosa, el de\u00ed\u00adsmo es lo que vincula a estas y otras corrientes, incapaces de asumir el mensaje revelado sobre la divinidad, es decir sobre un Dios cercano y sobre unas doctrinas teol\u00f3gicas de car\u00e1cter sobrenatural: Paternidad divina, Gracia, Providencia, Encarnaci\u00f3n, etc.<\/p>\n<p>    La actitud de\u00ed\u00adsta es esencialmente individualista (cada uno se hace su Dios) y cr\u00ed\u00adtica (rechazo de las religiones reveladas y de la Iglesia), al mismo tiempo que laicista (lo religioso es personal, no social) y secularista (lo sagrado es esencialmente superstici\u00f3n)<\/p>\n<p>    Las consecuencias que brotan naturalmente de esas actitudes laicistas son distorsionantes. No es aceptable una sociedad religiosa como la Iglesia, en donde haya una autoridad, unas normas y una comunidad con relaciones de fe.<\/p>\n<p>   El De\u00ed\u00adsmo prendi\u00f3 sobre todo en Inglaterra, haci\u00e9ndose compatible con el esp\u00ed\u00adritu pragm\u00e1tico saj\u00f3n y con los postulados sociol\u00f3gicos del anglicanismo.<\/p>\n<p>    Existen diferencias marcadas entre los de\u00ed\u00adstas ingleses en cuanto al contenido de la verdad elaborada por la raz\u00f3n y los de\u00ed\u00adstas italianos y franceses m\u00e1s dados a jugar con los sentimientos. El com\u00fan denominador de todos ellos fue la negaci\u00f3n pr\u00e1ctica de la revelaci\u00f3n.<\/p>\n<p>     El primer formulador de los principios de\u00ed\u00adstas fue tal vez el Charles Blount (1654-1693), que los condensaba as\u00ed\u00ad:<\/p>\n<p>   &#8211; Sin duda existe un Dios supremo.<\/p>\n<p>   &#8211; Debe ser adorado a distancia.<\/p>\n<p>   &#8211; Admirarle es suficiente, no rezarle.<\/p>\n<p>   &#8211; Nos debemos arrepentir de nuestros pecados por nosotros, no por Dios.<\/p>\n<p>   &#8211; Existen premios para los buenos y castigos para los malos.<\/p>\n<p>    El de\u00ed\u00adsmo se qued\u00f3 muy distante de los grandes misterios cristianos: Trinidad, divinidad de Jes\u00fas, Iglesia; y de los sacramentos, sobre todo de la Eucrist\u00ed\u00ada.<\/p>\n<p>      El exponente m\u00e1s significativo en el mundo ingl\u00e9s de esta actitud tal vez se halle en el \u00abEnsayo sobre el entendimiento humano\u00bb de David Hume. Queda reflejado tambi\u00e9n en los escritos de Tomas Hobbes, tales como \u00abLeviathan\u00bb o en los ecos blasfemos y sarcasmos de Voltaire o los m\u00e1s sutiles de Condillac.<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p>SUMARIO: I. Noci\u00f3n, origen y significado del de\u00ed\u00adsmo.-II. Vicisitudes del de\u00ed\u00adsmo.<\/p>\n<p>1. Noci\u00f3n, origen y significado del de\u00ed\u00adsmo<br \/>\nSeg\u00fan una noci\u00f3n, generalmente compartida, el de\u00ed\u00adsmo viene a expresar que la divinidad se encuentra alejada por completo del mundo y del hombre, hasta el punto de que no tiene con ellos ning\u00fan tipo de relaci\u00f3n, es decir, no influye actualmente en su constituci\u00f3n y en su proceso. Lo caracter\u00ed\u00adstico del de\u00ed\u00adsmo ser\u00ed\u00ada esta ausencia de relaciones operativas de la divinidad, no su \u00ed\u00adndole transcendente, afirmada con mucha m\u00e1s radicalidad en otras corrientes, p. ej., en la tradici\u00f3n neoplat\u00f3nica, que simult\u00e1neamente afirma con no menos radicalidad la presencia activa de Dios en el mundo y en el hombre. El de\u00ed\u00adsmo no negar\u00ed\u00ada que Dios existe ni que es creador sino que, supuesta esa acci\u00f3n originaria, siga influyendo en el curso del mundo y en los acontecimientos humanos. El de\u00ed\u00adsmo vendr\u00ed\u00ada pues a significar la creencia en un ser supremo impersonal, principio del mundo y alejado completamente de \u00e9l. La diferencia respecto del te\u00ed\u00adsmo ser\u00ed\u00ada muy clara, pues para \u00e9ste Dios no s\u00f3lo es un ser personal, consciente y libre, sino que a la vez que creador del mundo es conservador del mismo e influye como causa primera y absoluta en el ser y en la actividad de las cosas. Pero esta forma de concebir el de\u00ed\u00adsmo es una derivaci\u00f3n tard\u00ed\u00ada de los siglos XIX y XX, relativamente convencional y abstracta, poco acorde con el proceso seguido por esta corriente y, m\u00e1s que expresi\u00f3n del modo como los de\u00ed\u00adstas interpretan su concepci\u00f3n, reflejo de la opini\u00f3n de sus adversarios. Para comprender su significado, muy vasto por una parte y a la vez tan influyente como poco preciso, es necesario verlo en sus vicisitudes hist\u00f3ricas m\u00e1s relevantes.<\/p>\n<p>Los t\u00e9rminos \u00abde\u00ed\u00adsmo\u00bb y \u00abde\u00ed\u00adsta\u00bb hacen su aparici\u00f3n, por similitud con sus opuestos, \u00abate\u00ed\u00adsmo\u00bb y \u00abateo\u00bb respectivamente, a mediados del siglo XVI en Francia. Con ellos se designaba tanto la creencia en la existencia de Dios como la convicci\u00f3n de que tal creencia se ha de atener a las posibilidades de la naturaleza humana, sin reconocer ninguna instancia superior. Los t\u00e9rminos \u00abte\u00ed\u00adsmo\u00bb y \u00abte\u00ed\u00adsta\u00bb, que aparecen por vez primera hacia 1670, no significan en realidad otra cosa. Todav\u00ed\u00ada en el siglo XVIII, de\u00ed\u00adsmo y te\u00ed\u00adsmo se utilizaban como equivalentes. Algunos de\u00ed\u00adstas prefer\u00ed\u00adan incluso el t\u00e9rmino te\u00ed\u00adsmo por cuanto no despertaba tanta suspicacia en la pol\u00e9mica teol\u00f3gica, simplemente por haber sido mucho menos utilizado. Fue probablemente Diderot el primero en eliminar la ambig\u00fcedad, al sentenciar que el de\u00ed\u00adsta niega la revelaci\u00f3n y que el te\u00ed\u00adsta la admite.<\/p>\n<p>El de\u00ed\u00adsmo es ante todo un fen\u00f3meno ingl\u00e9s. Y si bien su per\u00ed\u00adodo de florecimiento se considera que va de finales del siglo XVII a mediados del XVIII, se suele ver el acto fundacional en la obra de Herbert of Cherbury (1581-1648), De Veritate (1624) en que se formulan las cinco creencias fundamentales, innatas a la mente humana desde el comienzo de los tiempos y que subyacen a toda religi\u00f3n: existencia de Dios, deber de adorarle, vida piadosa y virtuosa como la forma m\u00e1s noble de adoraci\u00f3n, arrepentimiento de los pecados, remuneraci\u00f3n y castigo en una vida futura. Estas tesis no iban dirigidas contra ninguna religi\u00f3n en concreto, sino que pretend\u00ed\u00adan ser un extracto de lo que es esencial a todas ellas. Pero por otra parte ninguna religi\u00f3n se reconoce en ellas seg\u00fan su car\u00e1cter espec\u00ed\u00adfico. Y sobre todo tales tesis no se legitiman por referencia a alguna religi\u00f3n particular, sino que se apoyan s\u00f3lo en la raz\u00f3n humana, de la que son expresi\u00f3n.<\/p>\n<p>De ah\u00ed\u00ad que el de\u00ed\u00adsmo se caracterice ante todo por ser religi\u00f3n natural, que por una parte se opone a la religi\u00f3n revelada y por otra pretende deducir su contenido a partir de las exigencias de la raz\u00f3n humana. Las religiones positivas, por su parte, carecen de legitimidad, no tanto porque tienen cada una de ellas un contenido diferente, mientras que la raz\u00f3n es igual para todos, sino porque las diferencias no radican en la raz\u00f3n como en su \u00fanica fuente com\u00fan. La apelaci\u00f3n a la religi\u00f3n natural en pol\u00e9mica contra las religiones positivas, lejos de ser casual o arbitraria, obedece a motivaciones concretas. En primer lugar, las fuertes disensiones entre las distintas confesiones religiosas, que llegan incluso a las guerras de religi\u00f3n, provocan por reacci\u00f3n la apetencia de principios comunes que proporcionen una coincidencia de puntos de vista capaces de satisfacer las exigencias de unidad de la raz\u00f3n, a la vez que elementos suficientes sobre los cuales se pueda construir una convivencia basada en la tolerancia. Esta actitud positiva va por lo general acompa\u00f1ada de otra que bien cabe considerar como negativa, caracterizada por una fuerte pol\u00e9mica contra la intolerancia que tiene su ra\u00ed\u00adz en el particularismo de las religiones positivas y en el hecho de que \u00e9stas, lejos de atender a los postulados de la raz\u00f3n, se dejan guiar por instintos que siguen intereses ego\u00ed\u00adstas. Se fomenta en determinados c\u00ed\u00adrculos la tesis de que el enfrentamiento por motivaciones religiosas, muy en contra de los principios de la verdadera religi\u00f3n, obedece a una conspiraci\u00f3n m\u00e1s o menos expl\u00ed\u00adcita entre el clero dominante y los poderes pol\u00ed\u00adticos. La intolerancia es por lo dem\u00e1s una noci\u00f3n bastante amplia que incluye tanto el fanatismo y la violencia en el terreno pr\u00e1ctico como el dogmatismo en el plano m\u00e1s bien te\u00f3rico. Por otra parte, la pol\u00e9mica va dirigida no s\u00f3lo contra las convicciones personales sino tambi\u00e9n contra las instituciones que obstaculizan el libre ejercicio del pensamiento. Es precisamente en estos ambientes donde se utiliza presumiblemente por vez primera, con significado positivo, la expresi\u00f3n \u00ablibre-pensamiento\u00bb o librepensadores. Una segunda motivaci\u00f3n que da origen al de\u00ed\u00adsmo es el desarrollo de la ciencia, con dos consecuencias que afectan claramente a la religi\u00f3n. Por una parte, la ciencia pone de manifiesto que hay una raz\u00f3n que es unitaria y universal, y esto parece incompatible con el particularismo de las religiones positivas, a la vez que postula impl\u00ed\u00adtamente una religi\u00f3n com\u00fan y \u00fanica. Por otra parte la raz\u00f3n cient\u00ed\u00adfica es necesaria y esto lleva a rechazar cualquier concepci\u00f3n religiosa caracterizada por un libre y arbitrario intervencionismo divino en el proceso de la realidad y en el curso de los acontecimientos o por la posibilidad de los milagros.<\/p>\n<p>II. Vicisitudes del de\u00ed\u00adsmo<br \/>\nAl lado de estas dos razones fundamentales que explican el surgimiento y persistencia del de\u00ed\u00adsmo se pueden aducir otras, como son, ya m\u00e1s propiamente en la cultura continental, la actualizaci\u00f3n del derecho natural estoico por obra de fil\u00f3logos holandeses como Lipsius, la doctrina del derecho natural, de Bodin y Grotius, la corriente de los Arminianos, de mucho \u00e9xito en Inglaterra y que en definitiva se opon\u00ed\u00ada al rigorismo del calvinismo en nombre de la igualdad de la naturaleza humana, el conocimiento creciente de otras religiones como consecuencia de los descubrimientos, la cr\u00ed\u00adtica b\u00ed\u00adblica de Spinoza en nombre de una raz\u00f3n que es \u00fanica y universal&#8230;Todo ello converge hacia laexigencia de dar expresi\u00f3n religiosa a un universalismo ampliamente compartido de \u00ed\u00adndole racional, con el que no parece compatible el particularismo de las religiones positivas, que pretenden legitimarse por la revelaci\u00f3n y no por la raz\u00f3n.<\/p>\n<p>Y sin embargo, el de\u00ed\u00adsmo dista mucho de ser una corriente de pensamiento compacta y sin fisuras. Para empezar, de las cinco tesis promulgadas por Herbert of Cherbury, la quinta, que hace referencia a la vida futura, no fue aceptada por algunos de\u00ed\u00adstas, al entender que de alg\u00fan modo se privaba a la \u00e9tica de la autonom\u00ed\u00ada y de la transparencia que requiere. Pero hay otros hechos no menos significativos que ponen de relieve esa falta de unanimidad. Locke (1632-1704), que se puede considerar como perteneciente a una primera fase del de\u00ed\u00adsmo, en cuanto que defiende la \u00abracionalidad del cristianismo\u00bb (1695), que se expresa en un c\u00f3digo \u00e9tico puro que no excluye como motivaci\u00f3n la esperanza en la bienaventuranza de la vida futura, no admite sin embargo la doctrina de las ideas innatas, defendida por H. of Cherbury. Ch. Blount traduce la Vida de Apolonio de Tyana, de Filostrato, con la intenci\u00f3n expresa, en sus anotaciones, de poner a Jes\u00fas de Nazaret en el mismo plano que los antiguos taumaturgos y enga\u00f1adores. Toland (1670-1722) escribe una de las obras m\u00e1s importantes del de\u00ed\u00adsmo, Christianity not misterious (1696), donde por una parte va m\u00e1s all\u00e1 de Locke al eliminar de la religi\u00f3n no s\u00f3lo lo antirracional sino lo sobrenatural y por otra parte considera los misterios como un elemento no originario de la religi\u00f3n, sino como un instrumento de dominio de los sacerdotes. M\u00e1s tarde (Letters to Serena, 1704) se adscribe al spinozismo, en parte debido a la irritaci\u00f3n que le hab\u00ed\u00ada causado la cr\u00ed\u00adtica de Locke. A. Collins (1675-1729) caracteriza al de\u00ed\u00adsmo (1713) como \u00ablibrepensamiento\u00bb, al que tienen derecho no s\u00f3lo los eruditos como pensaba Taland, sino todos los hombres (cf. Discourse of freethinking, 1713) y concibe al cristianismo como religi\u00f3n racional perfecta, pero supuesta una cr\u00ed\u00adtica a fondo de la Biblia, lo que le va a costar enfrentamientos virulentos. S. Clarke (1675-1729) comparte con los de\u00ed\u00adstas la exigencia de legitimar las verdades de fe ante la raz\u00f3n, pero al mismo tiempo construye la revelaci\u00f3n sobre una base racional, fundando as\u00ed\u00ad un \u00absupranaturalismo racional\u00bb.<\/p>\n<p>Esto encuentra aceptaci\u00f3n en c\u00ed\u00adrculos eclesi\u00e1sticos y sobre esa base Tindal (1657-1733) escribe su obra Christianity as old as the creation or the Gospel as republication of the religion of nature (1730), llamada \u00abbiblia de los de\u00ed\u00adstas\u00bb. La verdadera religi\u00f3n existe desde siempre. Los \u00abpaganos\u00bb por otra parte dan muestra de una moral muy elevada. El cristianismo se ha reducido a un contenido \u00e9tico. La persona de Jes\u00fas y el significado de la salvaci\u00f3n, al igual que la ca\u00ed\u00adda y el pecado original se diluyen por completo. Esta obra provoca entre otras cosas una verdadera ola de escritos apolog\u00e9ticos (N. Lardner, p. ej. escribe una Apolog\u00ed\u00ada de 17 tomos, 1727-1757), cuya tendencia fundamental es la de hacer ver el car\u00e1cter racional y \u00abevidente\u00bb de las verdades cristianas.<\/p>\n<p>Los de\u00ed\u00adstas posteriores no aportan cosas nuevas, sino que en el fondo se limitan a radicalizar los puntos de vistade sus predecesores. Entre ellos conviene mencionar a P. Annet (1693-1768), por cuanto en \u00e9l se inspir\u00f3 Voltaire, y sobre todo a Th. Morgan (1680-1743) por la contraposici\u00f3n que elabor\u00f3 (cf. The moral Philosopher&#8230; 1737-40) entre ley mosaica y ley natural. Jes\u00fas representar\u00ed\u00ada la versi\u00f3n pura y definitiva de esta verdad, ya conocida por Zoroastro, S\u00f3crates y Plat\u00f3n. Es en esa obra donde por vez primera en la modernidad se lleva a cabo una contraposici\u00f3n radical entre juda\u00ed\u00adsmo y cristianismo, entre Antiguo y Nuevo Testamento, contraposici\u00f3n que va a estar muy presente en autores posteriores como Kant, Hegel, Schleiermacher o Harnack. En la misma l\u00ed\u00adnea de los de\u00ed\u00adstas, aunque no pertenecientes en rigor a ellos, van a trabajar otros autores como W. Whirton (1667-1752) y Th. Woolston (1670-1733).<\/p>\n<p>La influencia del de\u00ed\u00adsmo en el cristianismo ingl\u00e9s fue decisiva. En adelante ya nada volver\u00e1 a ser igual. En t\u00e9rminos generales cabe decir que el cristianismo se siente obligado a asumir el reto de la racionalidad. Aparte de nombres como Boyle o el mismo Clarke, fue J. Butler (1692-1752), quien llev\u00f3 a cabo una controversia a fondo con el de\u00ed\u00adsmo en su obra The analogy for religion, natural and revelated, to the constitution and course of nature (1736), en la que, aprovechando la tradici\u00f3n racional del pensamiento ingl\u00e9s, se propone combatir al de\u00ed\u00adsmo con sus propias armas. Haciendo uso de la idea de analog\u00ed\u00ada acent\u00faa la limitaci\u00f3n de la naturaleza y por consiguiente de la religi\u00f3n natural que sobre ella se construye. No son pues las afirmaciones de la fe cristiana revelada las que se ven limitadaspor la religi\u00f3n natural, sino al contrario, es la limitaci\u00f3n de la religi\u00f3n natural la que hace visible la verdad de la religi\u00f3n revelada. Butler llev\u00f3 as\u00ed\u00ad a cabo una obra similar a la de T. de Aquino. No rechaz\u00f3 la religi\u00f3n natural, sino que la incorpor\u00f3 y, a la par que segu\u00ed\u00ada manteniendo el car\u00e1cter absoluto y verdadero de la tradici\u00f3n cristiana, la someti\u00f3 a un lenguaje m\u00e1s depurado y riguroso, m\u00e1s racional. Su libro, moderado en el fondo y en la forma, iba a condensar la Dogm\u00e1tica inglesa cl\u00e1sica para toda la \u00e9poca moderna.En su misma l\u00ed\u00adnea est\u00e1n tanto W. Law (1686-1761), que resalta la dimensi\u00f3n m\u00ed\u00adstica, como W. Warbuton que se interesa sobre todo por encontrar una base racional para la fe cristiana.<\/p>\n<p>A pesar de las resistencias del \u00abmetodismo\u00bb en el siglo XVIII, en la gran controversia entre la raz\u00f3n y la revelaci\u00f3n se iba a mantener la exigencia de hacer valer el elemento racional del cristianismo b\u00ed\u00adblico, tal como se pone de manifiesto en la obra de J. Wesley. La importancia del de\u00ed\u00adsmo para el cristianismo ingl\u00e9s estuvo en que introdujo e impuso \u00abla era de la raz\u00f3n\u00bb como reza el t\u00ed\u00adtulo de una obra de Th. Paine (1793), obligando as\u00ed\u00ad a la teolog\u00ed\u00ada anglicana a clarificar la relaci\u00f3n entre raz\u00f3n y revelaci\u00f3n y sus fundamentos racionales y filos\u00f3ficos.<\/p>\n<p>Con ello queda indicado tambi\u00e9n su significado universal que se muestra en el hecho de que va a tener una gran proyecci\u00f3n en el continente, sobre todo en Francia y Alemania. Voltaire (1694-1778) es el primero en defender una inmanencia completa del ser de Dios en su relaci\u00f3n con el mundo. La actividad de Dios en el mundo no simplementese sirve de las leyes de la naturaleza (esto tambi\u00e9n lo afirmar\u00e1 el te\u00ed\u00adsmo), sino que se identifica plenamente con ellas. La religi\u00f3n natural originaria est\u00e1 representada por la \u00e9tica de Confucio. Se opone totalmente al dogma por entender que da lugar al fanatismo y a la guerra, en tanto que s\u00f3lo la actitud \u00e9tica puede garantizar la concordia. Diderot y Holbach se puede decir que radicalizan puntos de vista de Voltaire. Rousseau en cambio (1712-1778) aporta un punto de vista completamente diferente. Pues si por una parte reduce todos los contenidos de la religi\u00f3n cristiana a la religi\u00f3n natural, por otra los libera de su car\u00e1cter intelectualista y los hace redicar en el sentimiento. La religi\u00f3n natural es originaria no s\u00f3lo bajo el punto de vista del contenido y de su proceso hist\u00f3rico. Es originaria tambi\u00e9n en el orden an\u00ed\u00admico y de los sentimientos.<\/p>\n<p>En Alemania la religi\u00f3n natural est\u00e1 representada sobre todo por Reimarus (1694-1768) y por Lessing (1729-1781). Este \u00faltimo ocupa un lugar especial y en cierto modo se puede decir de \u00e9l que lleva a su culminaci\u00f3n la religi\u00f3n natural. El problema de fondo en el clima de enfrentamiento con las religiones positivas es c\u00f3mo se soluciona la pregunta por la salvaci\u00f3n. La actitud del de\u00ed\u00adsmo es radical. La salvaci\u00f3n para \u00e9l no tiene otro significado ni otro alcance que el de ser un comportamiento \u00e9tico acorde con las exigencias de la raz\u00f3n natural. En este punto sin embargo, y despu\u00e9s de muchas discusiones, se llega a lo largo del siglo XVIII a la conclusi\u00f3n de que las religiones positivas, si bien no &#8216;son condici\u00f3n objetiva del comportamiento \u00e9tico, s\u00ed\u00ad lo facilitan subjetivamente. Son en realidad un estadio en el proceso de la \u00abeducaci\u00f3n del g\u00e9nero humano\u00bb como reza el escrito de Lessing de 1780. Pero en realidad Lessing incorpora adem\u00e1s los contenidos fundamentales de la Dogm\u00e1tica cristiana, entre ellos y de manera muy especial la Trinidad, completamente dejada de lado, si no expl\u00ed\u00adcitamente negada, por el movimiento de\u00ed\u00adsta. La unidad de Dios, dice Lessing en el \u00c2\u00a7 73 de la obra mencionada, ha de ser de \u00ed\u00adndole muy diferente de la que es propia del resto de las cosas, y poseer la representaci\u00f3n de s\u00ed\u00ad misma, representaci\u00f3n que puesto que es completa, deber\u00e1 ser real e infinitamente efectiva. Si bien es \u00e9sta una \u00abexplicaci\u00f3n\u00bb muy elemental que dif\u00ed\u00adcilmente puede satisfacer las exigencias de la teolog\u00ed\u00ada, lo que aqu\u00ed\u00ad se est\u00e1 produciendo es el comienzo de lo que va a ser una vigorosa incorporaci\u00f3n del misterio trinitario por v\u00ed\u00ada racional. En su conocida afirmaci\u00f3n: \u00ablas verdades reveladas, cuando fueron reveladas, no eran aun verdades racionales, pero fueron reveladas para que lo llegaran a ser\u00bb (76), se anuncia ya la superaci\u00f3n positiva del de\u00ed\u00adsmo.<\/p>\n<p>Pero tal superaci\u00f3n implica al mismo tiempo que el de\u00ed\u00adsmo, a pesar de no ser objeto de un desarrollo tem\u00e1tico, sigue muy presente en nuestra cultura actual bajo los aspectos siguientes: a) exigencia de universalidad del concepto de Dios, que no puede por tanto quedar circunscrito al \u00e1mbito de una religi\u00f3n particular; b) coherencia de los contenidos de la religi\u00f3n con los portulados de la raz\u00f3n; c) armon\u00ed\u00ada entre la religi\u00f3n y la moral; d) aceptaci\u00f3n y vivencia del misterio en sinton\u00ed\u00ada con la concepci\u00f3n de la realidadque nos proporciona el conocimiento racional<br \/>\n[ &#8211;> Adoraci\u00f3n; Ate\u00ed\u00adsmo; Biblia; Creaci\u00f3n; Fe; Filosofia; Hegelianismo; Juda\u00ed\u00adsmo; Kant; Misterio; Religi\u00f3n; Revelaci\u00f3n; Salvaci\u00f3n; Te\u00ed\u00adsmo; Teolog\u00ed\u00ada y Econom\u00ed\u00ada; Transcendencia; Trinidad.]<br \/>\nMariano \u00ed\u0081lvarez G\u00f3mez<\/p>\n<p>PIKAZA, Xabier &#8211; SILANES, Nereo,  Diccionario Teol\u00f3gico. El Dios Cristiano,  Ed. Secretariado Trinitario, Salamanca 1992<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Teol\u00f3gico El Dios Cristiano<\/b><\/p>\n<p>\u00bb Una religi\u00f3n sin misterios para una vida sin enigmas \u00bb expresa muy bien, m\u00e1s que cualquier programa, un movimiento complejo y dif\u00ed\u00adcil de definir de pensamiento y de orientaci\u00f3n cultural, contraria al ate\u00ed\u00adsmo, pero al mismo tiempo reacio a embarcarse en cuestiones metaf\u00ed\u00adsicas y a aceptar definiciones dogm\u00e1ticas de una autoridad religiosa. Una relaci\u00f3n \u00abnatural\u00bb con el Ser supremo (o causa primera), que garantiza un orden moral y civil, sin la implicaci\u00f3n de lugares o de momentos de culto.<\/p>\n<p>Sus ra\u00ed\u00adces se encuentran en el Renacimiento (la religio innata de T. Campanella m\u00e1s que la religi\u00f3n herm\u00e9tica y m\u00e1gica de G. Bruno); de all\u00ed\u00ad toma el rechazo de la especulaci\u00f3n cl\u00e1sica y de la filosof\u00ed\u00ada escol\u00e1stica y.<\/p>\n<p>adoptando una postura pol\u00e9mica &#8211; no siempre expl\u00ed\u00adcita- ante el cristianismo, prepara el camino, con diversos \u00e9xitos, a la Ilustraci\u00f3n y al racionalismo, a trav\u00e9s del liberalismo.<\/p>\n<p>En los ambientes franceses encontramos su primera definici\u00f3n l\u00facida (Viret, Instruction chr\u00e9tienne, 1564) y su vinculaci\u00f3n con otros errores religiosos (P. Mersenne, L&#8217;impi\u00e9t\u00e9 des deistes, ath\u00e9es et libertins du temps 1624).<\/p>\n<p>       Pascal lo condena con decisi\u00f3n (Pens\u00e9es), considerando al de\u00ed\u00adsmo tan contrario al cristianismo como el ate\u00ed\u00adsmo. Es c\u00e9lebre la \u00abConfesi\u00f3n de un vicario saboyano\u00bb, en el Emilio de J J. Rousseau. Tambi\u00e9n es de orientaci\u00f3n de\u00ed\u00adsta el pensamiento, especulativamente poco relevante, de Voltaire y de los enciclopedistas, as\u00ed\u00ad como el ~e los cabecillas de la Revoluci\u00f3n francesa.<\/p>\n<p>Pero el desarrollo m\u00e1s importante se encuentra en los ambientes ingleses con Herbert of Cherbury (De veritate prout distinguitur a revelatione, a verosimili, a possibili et a falso, 1624), J. Toland (Christianity not misterious 1696), el te\u00ed\u00adsmo experimental de S. Clarke, que se opone a toda concepci\u00f3n \u00abfilos\u00f3fica\u00bb de Dios (A demonstration of the Being andAttributes ofGod, 1705), y la repetici\u00f3n de un tema que posteriormente (Schelling) habr\u00ed\u00ada de tener mucho \u00e9xito: Christianitv as 01d as the creation, or the Gospel a republication ofthe religion ofnature (1730), de M. Tindal. Resulta capcioso, pero no banal, el acuerdo con el cristianismo que intent\u00f3 J Locke (Essay on the reasonableness ofChristianitv as delivered in the Scriptures, l695~, mientras que D. Hume (Natural history of religion de 1757 y Dialogues concerning natural religion de 1779) se\u00f1ala el paso decisivo a una concepci\u00f3n de una religi\u00f3n pura, \u00abfilos\u00f3fica\u00bb, que anticipa el \u00abnoumeno\u00bb kantiano en su negativa a trascender la empir\u00ed\u00ada.<\/p>\n<p>En Alemania, va antes de Kant, hay que recordar la Theologia naturalis (2 vols., 1736-1737), de C. Wolff, el Apparatus ad liberale Novi Testamenti interpretationem (1769), de J S. Semler, la Apologie oder Schutzschrift der vernUftigen Verherer Gottes, de H. S. Reimarus, publicada despu\u00e9s de su muerte por Lessing, y Die Erziehung des MenschengeschleChtes (1780), de este \u00faltimo. Para Kant (Kritik der reinen Vemunft, 659; trad. castellana: Cr\u00ed\u00adtica de la raz\u00f3n pura, Alfaguara, Madrid 91993), en oposici\u00f3n a la teolog\u00ed\u00ada natural de los te\u00ed\u00adstas, el de\u00ed\u00adsmo expresa una teolog\u00ed\u00ada trascendental y por tanto le reconoce una funci\u00f3n negativa, pero importante, en cuanto que expresa un ideal simple, pero \u00abfehlerfreies\u00bb. Con las \u00faltimas cr\u00ed\u00adticas de Schleiermacher y de Schelling, pero tambi\u00e9n de Kierkegaard, acaba la importancia historiogr\u00e1fica de este t\u00e9rmino.<\/p>\n<p>S. Spera<\/p>\n<p>Bibl.: D. Hume, Dialogos sobre la religi\u00f3n natural, S\u00ed\u00adgueme, Salamanca 1974; K. H. Weger, La cr\u00ed\u00adtica religiosa en los tres \u00faltimos siglos. Diccionario de autores y escuelas, Herder Barcelona 1986; G. Gusdorf L.a conciencia cristiana en el siglo de las luces, Verbo Divino, Estella 1977; G. Ferretti, Filosof\u00ed\u00ada de la religi\u00f3n, en DTI, 1. 152-186; M.<\/p>\n<p>\u00ed\u0081lvarez G\u00f3mez, De\u00ed\u00adsmo, en DTDC, 335-340.<\/p>\n<p>PACOMIO, Luciano [et al.], Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico, Verbo Divino, Navarra, 1995<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico<\/b><\/p>\n<p>El d. es un esquema te\u00f3rico deficiente sobre la relaci\u00f3n entre Dios y el mundo. El d. reduce a un primer impulso la uni\u00f3n por la que Dios fundamenta la existencia del mundo. Seg\u00fan la cl\u00e1sica comparaci\u00f3n del relojero (que se halla en Nicol\u00e1s de Oresmes, + 1382), Dios dio cuerda al principio, una vez por todas, al reloj del mundo, de suerte que anda sin necesidad del influjo de Dios, creador y conservador, fuente del obrar de las criaturas. Con ello se quita la base a una acci\u00f3n de Dios, libre y graciosa, sobre la historia (por la revelaci\u00f3n de su palabra, demostrable por los milagros, etc.). Esta concepci\u00f3n de\u00ed\u00adsta de Dios responde a una evoluci\u00f3n espiritual que es fundamental para la conciencia moderna. Las ciencias han explicado naturalmente muchos fen\u00f3menos que se hab\u00ed\u00adan atribuido a una intervenci\u00f3n maravillosa de Dios, Dios no tiene por qu\u00e9 servir ya de tapagujeros (como sirve a\u00fan, p. ej., en Newton, para las desviaciones de las \u00f3rbitas de los planetas), dondequiera falla todav\u00ed\u00ada la explicaci\u00f3n causal. Aqu\u00ed\u00ad radica la justificaci\u00f3n de la respuesta de\u00ed\u00adsta. Esta, sin embargo, se queda a mitad de camino. La representaci\u00f3n de una perif\u00e9rica causa primera del mundo hab\u00ed\u00ada quedado ya propiamente anticuada con la sustituci\u00f3n de la imagen c\u00f3smica de Ptolomeo por la de Cop\u00e9rnico; sin embargo, esta cr\u00ed\u00adtica de la imagen del mundo todav\u00ed\u00ada est\u00e1 ensombrecida hasta hoy por equ\u00ed\u00advocos y no se ha realizado en medida suficiente para la conciencia general (cf. J.A.T. ROBINSON, Sinceros para con Dios, Ba 1967). Kant critic\u00f3, reduci\u00e9ndolo a la nada, el esquema te\u00f3rico de\u00ed\u00adsta, meramente horizontal (Cr\u00ed\u00adtica de la raz\u00f3n pura, B 480ss = antinomia 4; -> absoluto). Sin embargo, esta cr\u00ed\u00adtica no afecta a la concepci\u00f3n de la metaf\u00ed\u00adsica cl\u00e1sica, seg\u00fan la cual la acci\u00f3n \u00abvertical\u00bb, creadora y conservadora, de la causa primera no s\u00f3lo se necesita en el nacimiento inicial de una serie de causas, sino tambi\u00e9n en la subsistencia permanente de cada uno de sus miembros, que en s\u00ed\u00ad son contingentes (-> necesidad).<\/p>\n<p>La transcendencia de este Dios no significa que \u00e9l se halle en un lugar fuera del mundo. M\u00e1s bien, Dios, en su superioridad ontol\u00f3gica sobre el mundo, es a la vez inmanente a todo lo que \u00e9l ha causado. Dios no es un poder que est\u00e9 en el trasfondo, sino el fundamento m\u00e1s \u00ed\u00adntimo, como abismo misterioso (-> misterio). Esta concepci\u00f3n toma en serio la \u00abdiferencia ontol\u00f3gica\u00bb (Heidegger), que el de\u00ed\u00adsmo pasa por alto, o, bajo otra perspectiva, la analogia entis entre el ser incondicionado y los entes condicionados y sus modos de obrar. En el fondo, el d. queda filos\u00f3ficamente superado por la \u00ed\u00adndole del &#8211;> conocimiento realmente metaf\u00ed\u00adsico (p. ej., de lo contingente como tal), que, con evidente fuerza ascensional, lleva a un orden esencialmente otro (\u00absuperior\u00bb o \u00abm\u00e1s profundo\u00bb), a Dios como autor absoluto, a la vez transcendente e inmanente, del mundo. Pero el d. queda refutado de la manera m\u00e1s eficaz por el Dios de Israel y el Dios de Jesucristo, que, por sus hechos salv\u00ed\u00adficos, nacidos de su gracia y libertad, hace sentir y testificar su inmanencia y trascendencia en el mundo y su historia (historia de la -> salvaci\u00f3n).<\/p>\n<p>Walter Kern<\/p>\n<p>K. Rahner (ed.),  Sacramentum Mundi. Enciclopedia Teol\u00cf\u0192gica, Herder, Barcelona 1972<\/p>\n<p><b>Fuente: Sacramentum Mundi Enciclopedia Teol\u00f3gica<\/b><\/p>\n<p><p style=\"text-align: justify;\">El t\u00e9rmino de\u00edsmo, tenemos que distinguirlo del te\u00edsmo, polite\u00edsmo, pante\u00edsmo etc., porque aqu\u00e9l no designa una doctrina bien definida o un sistema de doctrina. Estrictamente, el t\u00e9rmino denota un cierto movimiento del pensamiento racionalista que se manifest\u00f3 principalmente en Inglaterra entre los siglos XVII y XVIII.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Afirmativamente, las doctrinas principales que generalmente mantienen aquellos que se llaman a s\u00ed mismos de\u00edstas eran (1) la existencia de un Dios personal, Creador y Gobernador del universo; (2) la obligaci\u00f3n de una adoraci\u00f3n divina (3) la obligaci\u00f3n de una conducta \u00e9tica; (4) la necesidad de un arrepentimiento de los pecados; (5) la recompensa o el castigo divino por los pecados, aqu\u00ed, y en la vida del alma despu\u00e9s de la muerte. Estos cinco puntos fueron afirmados por Lord Herbert of Sherbury (1583\u20131648), llamado el padre del de\u00edsmo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Negativamente, los de\u00edstas generalmente negaban cualquier intervenci\u00f3n directa en el orden natural por parte de Dios. Aunque ellos profesaban fe en la providencia personal, negaban la Trinidad, la encarnaci\u00f3n, la autoridad divina de la Biblia, la expiaci\u00f3n, los milagros, cualquier tipo de elecci\u00f3n particular tanto en personas como en el caso de Israel o de la iglesia, o cualquier acto redentivo sobrenatural en la historia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La actitud de los de\u00edstas se anticipa en 2 P. 3:4 \u00ab\u00bfD\u00f3nde est\u00e1 la promesa de su advenimiento?, porque desde el d\u00eda en que los padres durmieron todas las cosas permanecen as\u00ed como desde el principio de la creaci\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El racionalismo de los de\u00edstas era del tipo de sentido com\u00fan, <em>quod semper quod ubique quod ab omnibus<\/em>. La \u00e9tica de los de\u00edstas se basaba en la noci\u00f3n estoica de la ley natural. Negando la revelaci\u00f3n y afirmando la teolog\u00eda natural \u00fanicamente, ellos sin embargo reclamaban estar dentro de la tradici\u00f3n cristiana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un art\u00edculo que no lleva firma sobre el de\u00edsmo en la und\u00e9cima edici\u00f3n de la <em>Enciclopedia Brit\u00e1nica<\/em> significativamente se\u00f1ala que los diez hombres m\u00e1s importantes de los de\u00edstas con excepci\u00f3n de Lord Herbert mismo, todos ellos nacieron entre 1654 y 1679, y que \u00abtanto por la gran parte de la actividad literaria de los de\u00edstas, como por el volumen de sus oponentes, el movimiento se desintegr\u00f3 dentro de la mitad del mismo siglo\u00bb. El escritor contempor\u00e1neo m\u00e1s grande contra el de\u00edsmo fue el obispo Joseph Butler con su obra <em>Analogy of Religion, Natural and Revealed, to the Course of Nature<\/em>, publicado en 1736 y usado como un texto en las universidades en los cursos de filosof\u00eda de la religi\u00f3n por m\u00e1s de doscientos a\u00f1os.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">BIBLIOGRAF\u00cdA<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">S.G. Hefelbower, <em>Relation of John Locke to English Deism<\/em>, 1918; N.L. Torrey, <em>Voltaire and the English Deists<\/em>, 1930; H.M. Morais, Edited by Faculty of Political Science, Columbia University, <em>Deism in Eighteenth Century America<\/em>, 1934; John Orr, <em>English Deism, Its Roots and Its Fruits<\/em>, 1934; D.R. McKee, <em>Simon Tissot de Patot and the Seventeenth Century Background of Critical Deism<\/em>, 1941; A.O. Aldridge, <em>Shaftesbury and the Deist Manifesto<\/em>, 1951; Dorothy B. Schlegel, <em>Shaftesbury and the French Deists<\/em>, 1956.<\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\">\n<li>Oliver Buswell, Jr.<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><\/a>Harrison, E. F., Bromiley, G. W., &amp; Henry, C. F. H. (2006). <em>Diccionario de Teologi\u0301a<\/em> (159). Grand Rapids, MI: Libros Desafi\u0301o.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Teolog\u00eda<\/b><\/p>\n<p><p style=\"text-align: justify;\">(Lat\u00edn Deus, Dios)\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">T\u00e9rmino utilizado para denominar ciertas doctrinas con una tendencia de pensamiento y de cr\u00edtica que se manifestaban en s\u00ed mismas, y que aparecieron principalmente en Inglaterra hacia finales del siglo diecisiete. Sin embargo, las doctrinas y la tendencia del de\u00edsmo no estuvieron solamente confinadas a Inglaterra, ni tampoco se circunscribieron a los m\u00e1s o menos setenta a\u00f1os durante los cuales fueron dados al mundo la mayor\u00eda de las producciones de\u00edsticas; un esp\u00edriritu similar de cr\u00edtica se dirigi\u00f3 hacia la naturaleza y el contenido de las creencias religiosas tradicionales, y llev\u00f3 a la substituci\u00f3n de \u00e9stas por un naturalismo racional que apareci\u00f3 durante el curso del pensamiento religioso. Hubo as\u00ed de\u00edstas franceses, alemanes e ingleses; y tambi\u00e9n de\u00edstas paganos, jud\u00edos y musulmanes junto a de\u00edstas cristianos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Debido al punto de vista individualista de la cr\u00edtica independiente que adoptan, es dif\u00edcil, si no imposible, clasificar en una escuela definida a los escritores representativos que contribuyeron a la literatura inglesa del de\u00edsmo, o el agrupar juntas las ense\u00f1anzas positivas contenidas en sus escritos como una expresi\u00f3n sistem\u00e1tica de una filosof\u00eda concordante. Los de\u00edstas fueron lo que actualmente ser\u00edan llamados libre pensadores, nombre por el cual se les conoc\u00eda frecuentemente; y s\u00f3lo se pueden agrupar todos juntos en la actitud principal que adoptaron, esto es, en estar de acuerdo en liberar las restricciones de la ense\u00f1anza religiosa autoritaria a favor de una especulaci\u00f3n libre y puramente racional. Muchos fueron francamente materialistas en sus doctrinas. Mientras que los pensadores franceses quienes subsecuentemente construyeron las bases usadas por los de\u00edstas ingleses fueron casi exclusivamente as\u00ed; otros apoyaron sus contenidos con una cr\u00edtica hacia la autoridad eclesi\u00e1stica en el c\u00f3mo ense\u00f1ar la inspiraci\u00f3n de las Sagradas Escrituras, o el hecho de una revelaci\u00f3n externa de verdad supernatural dada por Dios al hombre. Todos ellos parecen coincidir en este \u00faltimo punto, aunque existe una considerable divergencia de m\u00e9todo y de procedimiento que se puede observar en los escritos de los diferentes de\u00edstas. El de\u00edsmo, en todas sus manifestaciones, se opon\u00eda a las ense\u00f1anzas presentes y tradicionales de la religi\u00f3n revelada.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En Inglaterra, el movimiento de\u00edsta pareci\u00f3 ser una salida casi necesaria de las condiciones pol\u00edticas y religiosas de la \u00e9poca y del pa\u00eds. El Renacimiento hizo desaparecer al escolasticismo tard\u00edo y, con \u00e9l, a la filosof\u00eda constructiva de la Edad Media. La Reforma Protestante, en su abierta agitaci\u00f3n contra la autoridad de la Iglesia Cat\u00f3lica, inaugur\u00f3 una lenta revoluci\u00f3n en la que todas las pretensiones religiosas deb\u00edan estar involucradas. La Biblia, como sustituta de la voz viva de la Iglesia; y la religi\u00f3n estatal, como sustituta del catolicismo, pudieron permanecer juntas un tiempo; pero, l\u00f3gicamente, la mentalidad que las convierte en sustitutos no pod\u00eda apoyarse confiadamente en ellas. El principio del juicio individual sobre asuntos de religi\u00f3n no llega a\u00fan a aceptar a la Biblia como la Palabra de Dios. Una oportunidad favorable le dar\u00eda fuerza para impulsarla una vez m\u00e1s; pero de esa aceptaci\u00f3n a desgano surge un nuevo examen de las Escrituras que resulta en un rechazo final de la misma. La nueva vida de las ciencias emp\u00edricas, la enorme expansi\u00f3n del horizonte f\u00edsico en nuevos descubrimientos como los de la astronom\u00eda y la geograf\u00eda, la duda filos\u00f3fica y el m\u00e9todo racionalista de Descartes, el empirismo de Bacon, los cambios pol\u00edticos de la \u00e9poca -todas estas cosas fueron factores que contribuyeron a la preparaci\u00f3n y al orden de un estado sobre el cual un criticismo nivelado con la religi\u00f3n revelada ten\u00edan lugar para desarrollarse y jugar su papel con cierto grado de \u00e9xito. Y aunque los primeros ensayos del de\u00edsmo fueron algo velados e intencionalmente indirectos en sus ataques a la revelaci\u00f3n, con la revoluci\u00f3n y la libertad tanto civil como religiosa que fueron consecuencia de ello, con la diseminaci\u00f3n del esp\u00edritu cr\u00edtico y emp\u00edrico ejemplificado en la filosof\u00eda de Locke, el momento ya estaba maduro para el desarrollo completo del caso en contra de la cristiandad tal como fue expuesto por la Iglesia Establecida y las sectas. La cu\u00f1a del juicio privado lleg\u00f3 hasta la autoridad. Ya hab\u00eda dividido al Protestantismo en un gran n\u00famero de sectas en conflicto. Ahora, estaba intentando destruir la religi\u00f3n revelada llev\u00e1ndola a convertirse en cualquier cosa.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La tendencia de\u00edstica pas\u00f3 por una serie de fases m\u00e1s o menos definidas. Todas las fuerzas posibles se unieron en contra de su avance. Los Parlamentos tuvieron conocimiento del mismo. Algunas de las publicaciones de los de\u00edstas fueron quemadas p\u00fablicamente. Los obispos y la curia de la Iglesia Establecida opusieron una fuerte resistencia. Por cada panfleto o libro escrito por un de\u00edsta, se ofrecieron al p\u00fablico varias \u00abrespuestas\u00bb para que sirvieran como ant\u00eddotos. Los obispos dirigieron cartas pastorales a sus di\u00f3cesis advirtiendo al p\u00fablico del peligro. El \u00abModerador\u00bb de Woolston provoc\u00f3 que el obispo de Londres emitiera no menos de cinco cartas pastorales. Todo aquello que fuera eclesi\u00e1sticamente oficial y respetable, fue puesto en contra del movimiento, y los de\u00edstas fueron resistidos por un rechazo general en los t\u00e9rminos m\u00e1s fuertes. Cuando los principios cr\u00edticos y el esp\u00edritu del libro pensamiento se filtraron hacia las clases medias, cuando hombres como Woolston y Chubb se pusieron a escribir, se levant\u00f3 una tormenta de anti-cr\u00edtica. Como resultado, varios hombres cultos y educados se inclinaron hacia una mayor tolerancia religiosa. El \u00abentendimiento y el rid\u00edculo\u00bb por el que el Conde de Shaftesbury hubiese comprobado todo, como lo hizo notar Brown acertadamente, no signific\u00f3 nada m\u00e1s que urbanidad y buenas costumbres. Pero bajo ning\u00fan concepto hubiera admitido Shaftesbury que \u00e9l mismo era un de\u00edsta, excepto en el sentido en que el t\u00e9rmino es indistinto de te\u00edsta; y Herbert de Cherbury, por mucho el representante m\u00e1s culto del movimiento, fue el m\u00e1s moderado y el que menos se opuso a las ense\u00f1anzas de la Cristiandad.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una fase que se puede decir que el de\u00edsmo logr\u00f3 sobrepasar fue la del examen cr\u00edtico de los primeros principios religiosos. Impuso su derecho a la perfecta tolerancia de parte de todos los hombres. El libre pensamiento era el derecho de cada individuo; mejor a\u00fan, fue un paso hacia delante en el principio recibido del juicio privado. Representantes del de\u00edsmo como Toland y Collins pueden ser considerados t\u00edpicos de esta fase. Hasta entonces, mientras se manten\u00edan cr\u00edticos e insist\u00edan en sus derechos de una tolerancia completa, se manifestaron hostiles hacia la religi\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una segunda fase fue aquella en la que se critic\u00f3 a la moral o la parte \u00e9tica de las ense\u00f1anzas religiosas. Por ejemplo, el Conde de Shaftesbury estuvo en contra de la doctrina del castigo y la recompensa futura como sanci\u00f3n de la ley moral. Obviamente, tal actitud es incompatible con la ense\u00f1anza aceptada de las iglesias. Sigui\u00f3 entonces un juicio cr\u00edtico de las escrituras del Antiguo y del Nuevo Testamento, enfatizando en forma particular la verificaci\u00f3n de la profec\u00eda y de los incidentes milagrosos registrados. Antony Collins se encarg\u00f3 de llevar a cabo la primera parte de esta tarea, mientras que Woolston centr\u00f3 su atenci\u00f3n principalmente en lo \u00faltimo, aplicando a los registros Escriturales los principios que fueron establecidos por Blount en sus notas a \u00abApollonius Tyan\u00e6us\u00bb. Finalmente, hubo una etapa en la que la religi\u00f3n natural como tal, se opon\u00eda en forma directa a la religi\u00f3n revelada. Tindal, en su obra \u00abLa Cristianidad es tan vieja como la Creaci\u00f3n \u00ab, reduce, o al menos intenta hacerlo, a la revelaci\u00f3n al nivel de la raz\u00f3n, haciendo ver a los enunciados cristianos de las verdades reveladas como superfluos en cuanto est\u00e1n contenidos en la raz\u00f3n en s\u00ed misma, o positivamente da\u00f1inos, en cuanto van m\u00e1s all\u00e1 de la raz\u00f3n o bien que la contradicen.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Queda as\u00ed claro que, en lo m\u00e1s importante, el de\u00edsmo no es m\u00e1s que la aplicaci\u00f3n de los principios de la cr\u00edtica a la religi\u00f3n. Pero en su aspecto positivo es algo m\u00e1s, porque ofrece, como un substituto a la verdad revelada, un cuerpo de verdades que pueden ser construidas sin mayores esfuerzos que los de la raz\u00f3n natural. Sin embargo, con el transcurso del tiempo el t\u00e9rmino de\u00edsmo lleg\u00f3 a tener un significado m\u00e1s espec\u00edfico. Se utiliz\u00f3 para significar una doctrina metaf\u00edsica peculiar que supuestamente fue mantenida por todos los de\u00edstas. Se agrupan as\u00ed en forma general como miembros de una escuela cuasi-filos\u00f3fica, en la que el principio m\u00e1s importante y sobresaliente es la relaci\u00f3n que debe obtenerse entre el universo y Dios. Dios, en esta tesis deductible y constructiva se mantiene como la primera causa del mundo y se vuelve un Dios personal.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hasta aqu\u00ed la ense\u00f1anza de los de\u00edstas que contrasta con la de los ateos y la de los pante\u00edstas. Pero m\u00e1s all\u00e1, el de\u00edsmo no solamente distingue al mundo y a Dios como efecto y causa; enfatiza tambi\u00e9n la trascendencia de la Deidad en el sacrificio de Su encarnaci\u00f3n y de Su providencia. El no forma parte de la creaci\u00f3n que ha hecho y Se mantiene alejado de los detalles de su trabajo. Habiendo hecho a la naturaleza, Le permite correr su propio curso sin ninguna interferencia de parte Suya. En este punto, la doctrina del de\u00edsmo difiere claramente de la del te\u00edsmo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La diferencia verbal entre ambos t\u00e9rminos, los que originalmente eran intercambiables -de\u00edsmo de origen latino, siendo una traducci\u00f3n de la palabra griega te\u00edsmo&#8211;, parece que fue introducida a la literatura inglesa por los mismos de\u00edstas, a fin de evitar la denominaci\u00f3n de naturalistas por la que eran com\u00fanmente conocidos. Como naturalismo era el ep\u00edteto que generalmente de usaba para designar la ense\u00f1anza de los seguidores de la filosof\u00eda de Espinoza, as\u00ed como a los tambi\u00e9n llamados ateos, la palabra de\u00edsmo le permite entonces a sus seguidores usarla como el t\u00e9rmino que permit\u00eda mostrar la desaprobaci\u00f3n de los principios y doctrinas que ellos repudiaban y definir as\u00ed claramente su propia posici\u00f3n para diferenciarlos de los te\u00edstas. Sin embargo, parece que la palabra se emple\u00f3 por primera vez en Francia y en Italia alrededor de la mitad del siglo diecis\u00e9is, ya que aparece en la ep\u00edstola de dedicatoria del segundo volumen de la \u00abInstruction Chr\u00e9tienne\u00bb de Viret (1563), en la cual la reforma divina habla de algunas personas a quienes llama por un nuevo nombre: de\u00edstas. Debido primordialmente a sus m\u00e9todos de investigaci\u00f3n y a sus cr\u00edticas de la ense\u00f1anza religiosa tradicional protestante son llamados tambi\u00e9n racionalistas, en oposici\u00f3n a los hallazgos de las verdades de la fe a trav\u00e9s de la raz\u00f3n, viniendo de Dios a trav\u00e9s de la revelaci\u00f3n externa. Ya sea porque se ignor\u00f3 esto o bien porque se intent\u00f3 refutarlo activamente y probar la ausencia de valor que ten\u00eda, el racionalismo se vuelve el t\u00e9rmino obvio para los procedimientos utilizados. Y adem\u00e1s, en forma similar, por reclamar libertad para discutir las doctrinas establecidas en la Biblia y ense\u00f1adas por las iglesias, que se ganan el no menos com\u00fan calificativo de \u00ablibre pensadores\u00bb.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Existen diferencias marcadas entre los de\u00edstas ingleses en cuanto al contenido de la verdad dado por la raz\u00f3n. Indudablemente, la m\u00e1s importante de estas diferencias es por la que se dividen en de\u00edstas \u00abmortales\u00bb y en de\u00edstas \u00abinmortales\u00bb; aunque aceptaron la doctrina filos\u00f3fica de una vida futura, el rechazo del premio y del castigo futuro llevaba en s\u00ed mismo para algunos la negaci\u00f3n de la inmortalidad del alma humana. Los cinco art\u00edculos de Lord Herbert de Cherbury, sin embargo, con su subsecuente expansi\u00f3n a seis (y el agregado de un s\u00e9ptimo) por parte de Charles Blount, puede considerarse como las formas profesionales del de\u00edsmo. Estos art\u00edculos contienen las siguientes doctrinas:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211; Que existe un Dios supremo,<br \/>\n&#8211; quien es el que principalmente debe ser adorado;<br \/>\n&#8211; que la parte principal de esa adoraci\u00f3n consiste de piedad y de virtud;<br \/>\n&#8211; que nos debemos arrepentir de nuestros pecados y que, si hacemos esto, Dios nos perdonar\u00e1;<br \/>\n&#8211; que existen premios para los buenos y castigos para los malos tanto aqu\u00ed como en el m\u00e1s all\u00e1.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aunque Blount ampli\u00f3 algo el concepto sobre cada una de estas doctrinas, dividi\u00f3 una en dos y agreg\u00f3 una s\u00e9ptima en la que ense\u00f1a que Dios gobierna al mundo por medio de Su Providencia.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dif\u00edcilmente puede aceptarse esto como una doctrina com\u00fan a los de\u00edstas; a diferencia de los premios y castigos futuros que, como ya se ha dicho anteriormente, no fueron aceptados por ninguno de ellos. En general rechazaron el elemento milagroso tanto en la Escritura como en la tradici\u00f3n eclesi\u00e1stica. No admit\u00edan que hubiese un \u00abpueblo peculiar\u00bb como los jud\u00edos o los cristianos elegidos para recibir el mensaje de la verdad, o escogidos para ser los receptores de cualquier gracia o don sobrenatural de Dios. Negaron la doctrina de la Trinidad y no admitieron ning\u00fan car\u00e1cter mediador a trav\u00e9s de la persona de Jesucristo. La expiaci\u00f3n, doctrina de la \u00abimputaci\u00f3n correcta\u00bb de Cristo-especialmente popular con los ortodoxos de esa \u00e9poca-compart\u00eda el destino de todas las doctrinas cristol\u00f3gicas en sus manos. Y por encima de todas las cosas y por sobre toda ocasi\u00f3n, &#8211;pero con al menos una excepci\u00f3n notable -levantaron sus voces en contra de la autoridad eclesi\u00e1stica. Nunca se cansaron de atacar en cualquier forma al sacerdocio y llegaron a decir que la religi\u00f3n revelada era falsedad, una invenci\u00f3n de la casta sacerdotal para subyugar y gobernar as\u00ed m\u00e1s f\u00e1cilmente para explotar al ignorante.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la medida en que el de\u00edsmo iba sobresaliendo, en la secuencia l\u00f3gica de los eventos, desde los principios establecidos en la Reforma protestante, as\u00ed tambi\u00e9n se desarroll\u00f3 su corto y violento curso en el desarrollo de esos principios y termin\u00f3 en un escepticismo filos\u00f3fico. Durante un tiempo, caus\u00f3 una tremenda conmoci\u00f3n en todos los c\u00edrculos del pensamiento en Inglaterra, provoc\u00f3 una larga y, en cierto sentido, interesante pol\u00e9mica literaria, y penetr\u00f3 desde los estratos m\u00e1s altos hasta los m\u00e1s bajos de la sociedad. Entonces, se desplom\u00f3, siendo dif\u00edcil decir si fue porque la controversia perdi\u00f3 el inter\u00e9s que tuvo en sus inicios o porque la gente en general cambi\u00f3 de direcci\u00f3n con el criticismo hacia nuevas cosas. En la actualidad estamos bastante familiarizados con los argumentos de\u00edstas, gracias a los esfuerzos tanto del racionalismo como del libre pensamiento moderno que mantienen dichos argumentos de cara al p\u00fablico. Aunque c\u00e1usticos, a menudo inteligentes, y a veces extraordinariamente blasfemos, encontramos en su mayor parte los maltrechos documentos pasados de \u00e9poca, comunes y sosos. Y mientras que varias de las \u00abrespuestas\u00bb pueden ser tomadas como trabajos est\u00e1ndar de apolog\u00e9tica, la mayor\u00eda de ellas pertenecen a los escritos de una \u00e9poca pasada.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando las obras del vizconde Bolingbroke fueran publicadas p\u00f3stumamente en 1754, e incluso cuando, seis a\u00f1os antes, el \u00abEnsayo del Entendimiento Humano\u00bb de David Hume se hizo p\u00fablico, se caus\u00f3 poca conmoci\u00f3n. Los ataques de Bolingbroke a la religi\u00f3n revelada, dirigidos desde el punto de vista de una teor\u00eda sensacionalista del conocimiento, fueron, como un escritor reciente lo pone, \u00abinsuperablemente aburridos\u00bb; ni el cinismo, ni la s\u00e1tira, ni tampoco el escepticismo de este fil\u00f3sofo escoc\u00e9s pudieron renovar el inter\u00e9s general en una controversia que pr\u00e1cticamente estaba muerta. La controversia de\u00edsta que se puede encontrar en la filosof\u00eda de Hobbes y de Locke es preeminentemente la de los de\u00edstas ingleses y dicha referencia se hace cuando hay una pregunta sobre el de\u00edsmo. Pero un movimiento id\u00e9ntico o similar se desarroll\u00f3 tambi\u00e9n en Francia. Dice Ueberweg,\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEn el siglo diez y ocho, el rasgo prevalente de la filosof\u00eda francesa&#8230; era la de oposici\u00f3n hacia los dogmas recibidos y hacia las condiciones reales de la Iglesia y del Estado, y los esfuerzos de sus representantes iban dirigidos principalmente a establecer una nueva filosof\u00eda pr\u00e1ctica y te\u00f3rica que descansaba sobre principios naturales\u00bb (Gesch. d. Philosophie, Berlin, 1901, III, 237).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hombres como Voltaire, e incluso los materialistas enciclop\u00e9dicos, ejemplificaron una tendencia filos\u00f3fica del pensamiento que ten\u00eda mucho en com\u00fan con lo que en Inglaterra termin\u00f3 en de\u00edsmo. Ten\u00eda la misma base, tanto la teor\u00eda del conocimiento propuesta por Locke y energizada subsecuentemente por Condillac, como el avance general del pensamiento cient\u00edfico. Por las cr\u00edticas de Voltaire hacia las organizaciones religiosas y la teolog\u00eda, sus vigorosos ataques hacia la Cristiandad, la Biblia, la Iglesia, y la revelaci\u00f3n, la tendencia se volvi\u00f3 hacia el pante\u00edsmo y el materialismo. Rousseau hubiera tenido una religi\u00f3n de la naturaleza substituida por las formas tradicionales de revelaci\u00f3n llev\u00e1ndola, como \u00e9l lo har\u00eda con la filosof\u00eda y la pol\u00edtica, al punto de vista del individualismo. Helvecio tendr\u00eda el sistema moral basado sobre el principio del inter\u00e9s propio actual. Y, as\u00ed como en Inglaterra el desarrollo l\u00f3gico del de\u00edsmo termin\u00f3 en el escepticismo de Hume, en Francia lleg\u00f3 a descansar en el materialismo de La Mettrie y de Holbach.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">ESCRITORES DE\u00cdSTAS PROMINENTES\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hemos hecho antes referencia a varios de los representantes m\u00e1s importantes del de\u00edsmo ingl\u00e9s. Usualmente se se\u00f1alan a diez o doce escritores como los principales contribuyentes de la literatura y del pensamiento, de quienes podemos dar los siguientes breves enunciados.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lord Herbert de Cherbury (1581-1648)\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Contempor\u00e1neo del fil\u00f3sofo Hobbes, fue el m\u00e1s educado de los de\u00edstas y al mismo tiempo, el menos dispuesto a someter la revelaci\u00f3n cristiana a una cr\u00edtica destructiva. Fue el fundador de una forma racional de religi\u00f3n -la religi\u00f3n de la naturaleza-que consisti\u00f3 en nada m\u00e1s que en obtener el residuo de la verdad que era com\u00fan a todas las formas de religi\u00f3n positiva, cuando las caracter\u00edsticas distintivas de las religiones se pon\u00edan de lado. Los cinco art\u00edculos dados m\u00e1s arriba resumen la profesi\u00f3n de fe del racionalismo de Herbert. Sus principales contribuciones a la literatura de\u00edsta son \u00abTractatus de Veritate prout distinguitur a Revelatione, a Verisimili, a Possibili et a Falso\u00bb (1624); \u00abDe Religione Gentilium Errorumque apud eos Causis\u00bb (1645, 1663); \u00abDe Religione Laici.\u00bb\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Charles Blount (1654-93)\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sobresali\u00f3 como cr\u00edtico del Antiguo y del Nuevo Testamento. Sus m\u00e9todos de ataque contra la posici\u00f3n cristiana estaban caracterizados por una forma indirecta y la duplicidad que en cierta manera estuvieron siempre asociadas con todo el movimiento de\u00edsta. Las notas que agreg\u00f3 a sus traducci\u00f3n de Apolonio estaban calculadas para debilitar o para destruir la credibilidad de los milagros de Cristo, para algunos de los cuales \u00e9l sugiri\u00f3 explicaciones en bases naturales, arguyendo as\u00ed sobre la veracidad del Nuevo Testamento. De manera similar, empleando el argumento de Hobbes en contra de la autor\u00eda mosaica del Pentateuco, y atacando los eventos milagrosos en \u00e9l registrados, puso en tela de juicio la veracidad y la acuciosidad del Antiguo Testamento. Rechaza completamente la doctrina de un Cristo mediador y dice que tal doctrina es subversiva de la verdadera religi\u00f3n; clama que las muchas falsedades que percibe en las formas tradicional y positiva de la cristiandad son una invenci\u00f3n pol\u00edtica (por lograr el poder y gobierno f\u00e1cil) de sacerdotes y maestros religiosos. Ya se ha mencionado antes los siete art\u00edculos en los que Blount expandi\u00f3 los cinco de Lord Herbert. Sus notas a la traducci\u00f3n de la \u00abVida de Apolonio Tineo\u00bb de Filotrasto, fueron publicadas en 1680. Escribi\u00f3 tambi\u00e9n \u00abAnima Mundi\u00bb (1678-9); \u00abReligio Laici\u00bb, pr\u00e1cticamente una traducci\u00f3n del libro del mismo nombre de Lord Herbert (1683); y \u00abLos or\u00e1culos de la raz\u00f3n\u00bb (1893).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">John Toland (1670-1722)\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Toland, originalmente un creyente de la Revelaci\u00f3n Divina que no estaba opuesto a las doctrinas de la Cristiandad, avanz\u00f3 hacia una posici\u00f3n racional con fuertes tendencias pante\u00edstas quitando los elementos sobrenaturales de la religi\u00f3n. Su tesis principal estaba considerada en el argumento de que \u00abnada hay en los Evangelios contrario a la raz\u00f3n, ni tampoco por arriba de ella; y que ninguna doctrina cristiana puede ser llamada misterio.\u00bb Hizo este enunciado asumiendo que todo lo que sea opuesto a la raz\u00f3n no es verdadero, y todo lo que est\u00e9 por encima de la raz\u00f3n es inconcebible. Por lo tanto, concluy\u00f3 que la raz\u00f3n es la gu\u00eda \u00fanica y segura hacia la verdad, y que la religi\u00f3n cristiana no tiene nada en que basarse para decir que es misteriosa. Toland cuestion\u00f3 tambi\u00e9n el Canon de la Escritura y los or\u00edgenes de la Iglesia. Adopt\u00f3 el punto de vista de que en la Iglesia Primitiva exist\u00edan dos facciones opuestas: liberales y judaizantes; y compar\u00f3 unos ocho escritos espurios con las Escrituras del Nuevo Testamento, a fin de crear duda sobre la autenticidad y credibilidad del canon. Su obra \u00abAmyntor\u00bb provoc\u00f3 una respuesta del celebrado Dr. Clarke, y un n\u00famero considerable de libros y folletos fueron publicados para refutar su doctrina. Las principales obras de las que fue responsable son: \u00abCristianidad no misteriosa\u00bb (l696); \u00abCartas a Serena\u00bb (1704); \u00abPantheisticon\u00bb (1720); \u00abAmyntor\u00bb (1699); \u00abNazarenus\u00bb (1718).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Antony Ashley Cooper, tercer Conde de Shaftesbury (1671-1713)\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Conde de Shaftesbury, uno de los escritores m\u00e1s populares y elegantes, usualmente se clasifica entre los de\u00edstas en base a su \u00abCaracter\u00edsticas\u00bb. El por s\u00ed mismo no admitir\u00eda que lo fue, excepto en el sentido en el que el de\u00edsta contrasta con el ateo; el obispo Butler dijo que si \u00e9l hubiese vivido en una \u00e9poca posterior, cuando la Cristiandad fuera entendida mejor, hubiera sido un buen cristiano. As\u00ed, en el prefacio en el que Shaftesbury contribuy\u00f3 para un volumen de sermones del Dr. Whichcot (1698), escribe \u00abque aquellos en esta edad profana, que representan no s\u00f3lo a la instituci\u00f3n de la predicaci\u00f3n, sino tambi\u00e9n al Evangelio, y a nuestra santa religi\u00f3n, son un fraude\u00bb. Existen tambi\u00e9n pasajes en \u00abCartas Varias escritas por un Noble Se\u00f1or a un Hombre joven en la Universidad\u00bb (1716) en los que muestra respeto hacia las doctrinas y la pr\u00e1ctica de la religi\u00f3n Cristiana. Pero la obra \u00abCaracter\u00edsticas de Hombres, Asuntos, Opiniones y Tiempos\u00bb (1711-1723) da clara evidencia de las tendencias de\u00edstas de Shaftesbury. Contiene frecuentes cr\u00edticas de las doctrinas cristianas, de las Escrituras y de la Revelaci\u00f3n. Sostiene que esta \u00faltima no es solamente in\u00fatil sino que posiblemente inservible respecto a la doctrina de la recompensa y del castigo. Respecto a la virtud de la moralidad, dice que es una conformidad de nuestras afecciones con nuestro sentido natural de lo sublime y de lo hermoso, hacia nuestra estima natural del valor de los hombres y de las cosas. El Evangelio, dice junto a Blount, fue solamente el producto de un esquema de parte de los cl\u00e9rigos para asegurar su propio engrandecimiento y aumentar su poder. Con tales conceptos, es dif\u00edcil reconciliar sus enunciados con las doctrinas y los misterios de la religi\u00f3n; pero est\u00e1 claro, a la luz de los hechos, que comparti\u00f3 el punto de vista pol\u00edtico-religioso peculiar de Hobbes. Cualquier cosa que el poder absoluto del estado sancione, es bueno; lo contrario es malo. Oponer las propias convicciones religiosas a la religi\u00f3n sancionada por el estado es de naturaleza revolucionaria. El aceptar la religi\u00f3n establecida por el estado es el deber del ciudadano. Las contribuciones literarias m\u00e1s importantes de Shaftesbury son las \u00abCaracter\u00edsticas\u00bb y las \u00abCartas varias\u00bb mencionadas m\u00e1s arriba.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Antony Collins (1676-1729)\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Collins caus\u00f3 un considerable revuelo por la publicaci\u00f3n de su \u00abDiscurso del libre pensamiento\u00bb (1713), que provoc\u00f3 el Surgimiento y Crecimiento de una Secta llamada de los Librepensadores. Previamente hab\u00eda desarrollado un argumento contra la inmaterialidad y la inmortalidad del alma y en contra de la libertad humana. El Dr. Samuel Clarke le respondi\u00f3. El \u00abDiscurso\u00bb broga por la investigaci\u00f3n libre de prejuicios y de trabas, clama por el derecho de la raz\u00f3n humana para examinar e interpretar la revelaci\u00f3n, e intenta mostrar la falta de certeza de la profec\u00eda y de lo registrado en el Nuevo Testamento. En otro trabajo, Collins escribe un argumento para probar la falsedad de la religi\u00f3n Cristiana, aunque \u00e9l por s\u00ed mismo no saca esta conclusi\u00f3n en forma expresa. Dice que la Cristiandad depende del Juda\u00edsmo y establece que la prueba es la culminaci\u00f3n absoluta de las profec\u00edas contenidas en el Antiguo Testamento. Pasa entonces a se\u00f1alar que todas las Profec\u00edas son aleg\u00f3ricas en naturaleza y que no pueden ser consideradas como una prueba real de su cumplimiento. Va m\u00e1s all\u00e1, se\u00f1alando que la idea del Mes\u00edas entre los jud\u00edos fue algo reciente antes de la \u00e9poca de Cristo, y que los hebreos pueden haber derivado muchas de sus ideas teol\u00f3gicas por su contacto con otros pueblos como los egipcios y los caldeos. En forma particular, cuando sus escritos sobre la profec\u00eda fueron atacados, hizo lo que pudo para desacreditar el Libro de Daniel. El \u00abDiscurso sobre las Bases y las Razones de la Religi\u00f3n Cristiana\u00bb (1724) produjo un gran n\u00famero de respuestas, entre las que destacan las del obispo de Richfield, Dr. Chandler (\u00abDefensa de la Cristiandad de las Profec\u00edas del Antiguo Testamento\u00bb), y del Dr. Sherlock (\u00abEl Uso y la Intenci\u00f3n de la Profec\u00eda\u00bb). La antig\u00fcedad y la autoridad del Libro de Daniel fueron discutidas en la obra de Collins titulada \u00abEsquema de Profec\u00eda Literal\u00bb. Las \u00abprofec\u00edas fueron hechas para registrar eventos pasados y contempor\u00e1neos m\u00e1s que para prever el futuro\u00bb. Pero el \u00abEsquema\u00bb era d\u00e9bil, y aunque recibi\u00f3 respuesta de m\u00e1s de un cr\u00edtico, no puede decirse que agreg\u00f3 mucho al \u00abDiscurso\u00bb. Todos los ataques de Collins a la profec\u00eda, en conjunto, fueron considerados tan serios que recibieron no menos de treinta y cinco respuestas. De sus obras, resaltan las siguientes, por tener referencias al de\u00edsmo: \u00abEnsayo Concerniente al Uso de la Raz\u00f3n en la Teolog\u00eda \u00bb (1707); \u00abDiscurso del Libre pensamiento \u00bb (1713); \u00abDiscurso sobre las bases y las Razones de la Religi\u00f3n Cristiana \u00bb (1724); \u00abEl Esquema de la Profec\u00eda Literal \u00bb (1727).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Thomas Woolston (1669-1733)\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Woolston apareci\u00f3 como moderador de la mordaz controversia surgida entre Collins y sus cr\u00edticos con su \u00abModerador entre un Infiel y un Ap\u00f3stata\u00bb. Dado que Collins hab\u00eda tenido \u00e9xito en hacer alegor\u00eda las profec\u00edas del Antiguo Testamento hasta que nada quedara de ellas, Woolston trat\u00f3 de hacer lo mismo con los milagros de Cristo. Entre los a\u00f1os 1728 y 1729, aparecieron, en tres partes, discursos sobre los milagros de Nuestro Se\u00f1or; en esos discursos Woolston establec\u00eda, con una extraordinaria violencia del idioma lleno de una blasfemia que solamente se pod\u00eda atribuir a un loco, que los milagros de Cristo, cuando se toman en un sentido literal e hist\u00f3rico, son falsos, absurdos, y ficticios. Por lo tanto, dec\u00eda, se deben de tomar en un sentido m\u00edstico y aleg\u00f3rico. En particular, arg\u00fc\u00eda contra el milagro de la resurrecci\u00f3n de entre los muertos forjado por Cristo, y contra la resurrecci\u00f3n del mismo Cristo. El Obispo de Londres emiti\u00f3 cinco cartas pastorales en contra de \u00e9l, y muchos eclesi\u00e1sticos escribieron refutando su obra. La respuesta m\u00e1s notoria en contra de sus doctrinas fue \u00abLa Prueba de los Testigos\u00bb (1729) por el Dr. Sherlock. Entre 1729 y 1730, Woolston public\u00f3 \u00abUna Defensa de su Discurso en contra de los Obispos de Londrews y de San David\u00bb, que fue una producci\u00f3n d\u00e9bil.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Matthew Tindal (1657-1733)\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tindal entr\u00f3 a la controversia con un trabajo que pronto ser\u00eda conocido como la \u00abBiblia De\u00edsta\u00bb. Su \u00abLa Cristianidad tan vieja como la Creaci\u00f3n\u00bb se public\u00f3 a una edad muy avanzada, en 1730. Como el subt\u00edtulo lo indica, el prop\u00f3sito era mostrar que el Evangelio no es m\u00e1s que una reimpresi\u00f3n de la Ley Natural. Trata de dejar esto en claro, quitando a la religi\u00f3n Cristiana todo aquello que no est\u00e9 relacionado con la religi\u00f3n natural. Declara que la revelaci\u00f3n externa es innecesaria e in\u00fatil, m\u00e1s a\u00fan: imposible, y que tanto el Antiguo como el Nuevo Testamento est\u00e1n llenos de contradicciones y que se oponen uno al otro. Su trabajo fue tomado como un ataque serio contra la posici\u00f3n tradicional de la Cristiandad en Inglaterra, tal como qued\u00f3 evidenciado por la cr\u00edtica hostil que una vez provoc\u00f3. El obispo de Londres emiti\u00f3 una pastoral; Waterland, Law, Conybeare, y otros le respondieron, la \u00abDefensa\u00bb de Conybeare cre\u00f3 revuelo en esa \u00e9poca. M\u00e1s que ninguna otra obra, \u00abLa Cristiandad tal antigua como la Creaci\u00f3n\u00bb fue la raz\u00f3n del escrito de Butler conocido como \u00abAnalog\u00eda\u00bb.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Thomas Morgan (m. 1743)\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Morgan hace declaraciones sobre la Cristiandad, la utilidad de la revelaci\u00f3n, etc. pero critica, y al mismo tiempo rechaza como producto de la revelaci\u00f3n, al Antiguo Testamento, tanto respecto a sus personajes como a las narraciones de los hechos. Expone la teor\u00eda de que los jud\u00edos de \u00abacomodaron\u00bb a la verdad y va m\u00e1s all\u00e1, extendiendo este \u00abacomodo\u00bb a los Ap\u00f3stoles y al mismo Cristo. Sus consideraciones sobre el origen de la Iglesia son similares a las de Toland, en cuanto que sostiene que dos elementos, jud\u00edos y liberales, se fusionaron. Su obra m\u00e1s importante es \u00abEl Fil\u00f3sofo Moral, un Di\u00e1logo entre Filatos, un Cristiano de\u00edsta, y T\u00e9ofanes, un jud\u00edo cristiano\u00bb (1737, 1739, 1740). El Dr. Chapman respondi\u00f3 pidiendo una defensa de parte de Morgan en la obra \u00abEl Fil\u00f3sofo Moral, o una Vindicaci\u00f3n mayor de la Verdad Moral y la Raz\u00f3n\u00bb.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Thomas Chubb (1679-1746)\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Chubb &#8211;hombre de origen humilde y de una educaci\u00f3n pobre y elemental, fabricante de guantes y comerciante de sebo&#8211; es el representante m\u00e1s plebeyo del de\u00edsmo. En 1731 public\u00f3 \u00abUn Discurso Concerniente a la Raz\u00f3n\u00bb en el que retracta su intenci\u00f3n de oponerse a la revelaci\u00f3n o de servir a la causa de la infidelidad. Pero \u00abEl Verdadero Evangelio de Jesucristo\u00bb, en el que Lechler ve \u00abun momento esencial en el desarrollo hist\u00f3rico del de\u00edsmo\u00bb, anuncia a la Cristiandad como una vida m\u00e1s que como una colecci\u00f3n de verdades doctrinales. El verdadero evangelio es el de la religi\u00f3n natural, y como tal lo trata Chubb en su obra. En sus trabajo p\u00f3stumos, aparece un avance esc\u00e9ptico. Estos fueron publicados en 1748, y despu\u00e9s de \u00abComentarios sobre las Escrituras\u00bb viene el \u00abAdi\u00f3s a sus lectores\u00bb del autor. Este \u00abAdi\u00f3s\u00bb comprende folletos sobre varios aspectos religiosos. Prevalece en ellos una marcada tendencia al escepticismo sobre una providencia particular. Cuestiona la eficacia de la oraci\u00f3n as\u00ed como el estado futuro. Se presentan argumentos en contra de la profec\u00eda y de los milagros. Hay cincuenta p\u00e1ginas dedicadas exclusivamente a aquellos en contra de la Resurrecci\u00f3n. Finalmente, Cristo es presentado meramente como un hombre que fund\u00f3 una secta religiosa entre los jud\u00edos. Chubb public\u00f3 tambi\u00e9n \u00abLa Supremac\u00eda del Padre\u00bb (1715) y \u00abFolletos\u00bb (1730). Es responsable as\u00ed mismo, de los sentimientos volcados en el folleto an\u00f3nimo que revis\u00f3 titulado \u00abEl Caso del De\u00edsmo Tratado Justamente\u00bb.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Henry St. John, vizconde de Bolingbroke (1678-1751)\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pertenece a los de\u00edstas principalmente por motivo de sus obras p\u00f3stumas. Son tremendamente c\u00ednicas en estilo, generalmente desabridas y aburridas. Contienen argumentos contra la verdad y el valor de la historia Escritural, y claman que la Cristiandad es un sistema impuesto sobre los iletrados por los cl\u00e9rigos para alcanzar sus propios fines.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Peter Annet (1693-1769)\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Annet fue autor, entre otras, de \u00abJuzgando por nosotros mismos, o el Libre pensamiento sobre el gran Deber de la Religi\u00f3n\u00bb (1739), \u00abLa Resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas Considerada\u00bb (1744), \u00abLo Sobrenatural Examinado\u00bb (1747), y de nueve n\u00fameros del \u00abFree Inquirer\u00bb (1761) (El Inquisidor Libre). En el segundo de estos escritos niega la resurrecci\u00f3n de Cristo y acusa a la Santa Biblia de fraude.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Henry Dodged (d. 1748)\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dodged, quien escribi\u00f3 \u00abLa Cristiandad no se fundamenta sobre Argumentos\u00bb, es considerado junto a Annet, entre lo m\u00e1s representativo del de\u00edsmo. (Ver DIOS; PROVIDENCIA; RACIONALISMO; ESCEPTICISMO; TE\u00cdSMO.)\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">FRANCIS AVELING<br \/>\nTranscrito por Rick McCarty<br \/>\nTraducido por el Padre Jos\u00e9 Demetrio Jim\u00e9nez, OSA\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(Del lat\u00ed\u00adn Deus que significa Dios.) Creencia racionalista en la existencia de Dios. Tambi\u00e9n puede indicar simplemente creencia en el Ser Supremo. Por lo general los de\u00ed\u00adstas rechazan la religi\u00f3n revelada o tradicional. El de\u00ed\u00adsmo creci\u00f3 en Inglaterra y Francia en los siglos XVII y XVIII. Lord Herbert de Cherbury, John Toland y otros tuvieron &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/deismo\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abDEISMO\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-7022","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7022","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7022"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7022\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7022"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7022"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7022"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}