{"id":704,"date":"2016-02-04T22:27:35","date_gmt":"2016-02-05T03:27:35","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/adulterio\/"},"modified":"2016-02-04T22:27:35","modified_gmt":"2016-02-05T03:27:35","slug":"adulterio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/adulterio\/","title":{"rendered":"ADULTERIO"},"content":{"rendered":"<p>v. Fornicaci\u00f3n<br \/>\nExo 20:14, Deu 5:18 no cometer\u00e1s a<br \/>\nLev 20:10 si un hombre cometiere a con la mujer<br \/>\nPro 6:32 que comete a es falto de entendimiento<br \/>\nJer 13:27 tus a, tus relinchos, la maldad de tu<br \/>\nHos 2:2 aparte, pues .. sus a de entre sus pechos<br \/>\nMat 5:27 o\u00edsteis que fue dicho: No cometer\u00e1s a<br \/>\nMat 5:32 se casa con la repudiada, comete a<br \/>\nMat 15:19; Mar 7:21 del coraz\u00f3n salen .. los a<br \/>\nMar 10:11 que se casa con otra, comete a contra<br \/>\nJoh 8:3 le trajeron una mujer sorprendida en a<br \/>\nGal 5:19 las obras de la carne, que son: a<br \/>\nJam 2:11 el que dijo: No cometer\u00e1s a, tambi\u00e9n<\/p>\n<hr>\n<p>Adulterio (heb. ni&#8217;uf , gr. moij\u00e9ia). Las palabras hebreas y griegas describen espec\u00ed\u00adficamente la relaci\u00f3n sexual de una persona casada con quien no es su c\u00f3nyuge leg\u00ed\u00adtimo.  Bajo la ley lev\u00ed\u00adtica tal acto era castigado con la muerte (Lev 20:10).  Sin embargo, el 7\u00c2\u00ba mandamiento (Exo 20:14) parece incluir la impureza sexual de cualquier tipo, sea en acto o en pensamiento. Los agregados tradicionales al mandamiento oscurecieron la idea de una pureza moral inmaculada y proveyeron resquicios para modelos de conducta que no eran sinceros ni inocentes.  Pero, en su Serm\u00f3n del Monte, Jes\u00fas clarific\u00f3 la intenci\u00f3n del mandamiento (Mat 5:27, 28, 32). El t\u00e9rmino \u00abadulterio\u00bb se usa frecuentemente en forma figurada.  Como la fidelidad marital simboliza la lealtad indivisa al Creador, el adulterio es el s\u00ed\u00admbolo de la violaci\u00f3n del pacto con Dios, ya sea por idolatr\u00ed\u00ada o por otras formas de apostas\u00ed\u00ada (Jer 3:8, 9; Eze 23:37; Hos 2:2; Mat 12:39;  Rev 2:22).<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Evang\u00e9lico<\/b><\/p>\n<p>comercio sexual entre una persona casada y otra que no es su c\u00f3nyuge, delito prohibido por el s\u00e9ptimo mandamiento Ex 20, 17; Dt 5,  18 y 21. Sin embargo, en el A. T. era normal la poligamia, y las relaciones sexuales del hombre casado con las mujeres secundarias o concubinas no constitu\u00ed\u00adan a. Los ad\u00falteros eran castigados con la pena capital Lv 20, 10 ss; Dt 22, 22; Gn 38, 24; la condena se llevaba a cabo en p\u00fablico lapid\u00e1ndolos Jn 8, 5, o quem\u00e1ndolos en la hoguera Lv 21, 9.<\/p>\n<p>Para  imponer la pena de muerte se necesitaba que la persona ad\u00faltera  fuera cogida en flagrancia Jn 8, 4; si la mujer acusada de a. no hab\u00ed\u00ada sido sorprendida en el acto o si no exist\u00ed\u00adan testigos, deber\u00ed\u00ada ser llevada al sacerdote, quien la somet\u00ed\u00ada a un rito y a un proceso, ofrenda de los celos y beber el agua amarga de los celos, para establecer su inocencia o culpabilidad Nm 5, 11-31. Si un hombre en la ciudad se acostaba con una virgen prometida a otro var\u00f3n, y \u00e9sta no ped\u00ed\u00ada socorro, ambos eran apedreados; si el hombre la acomet\u00ed\u00ada en el campo, deb\u00ed\u00ada morir aqu\u00e9l,  pues si ella pidi\u00f3 auxilio, nadie la oy\u00f3, Dt 22, 23, 27. Los profetas llamaron ad\u00faltero al pueblo de Israel por abandonar a Dios y entregarse imp\u00ed\u00adamente a los dioses extra\u00f1os Jr 5, 7; Ez 16, 23; Os 3, 1.<\/p>\n<p>En el N. T.  Jes\u00fas condena el a., y no s\u00f3lo considera tal el acto carnal ilegal,  como en el AT, sino que va m\u00e1s all\u00e1 al repudiar la concupiscencia que est\u00e1 en el coraz\u00f3n del hombre cuando \u00e9ste codicia una mujer Mt 5, 27-28. En la nueva ley que trajo Cristo al mundo, siendo tan dura la condena del a., como se lee en 1 Co 6, 9, en vez de la pena de muerte el Se\u00f1or pide el perd\u00f3n y arremete fuertemente, enrostr\u00e1ndoles la hipocres\u00ed\u00ada de sus corazones, contra los que invocan la ley antigua en caso de a. Jn 8, 1-11. En las Sagradas Escrituras muchas veces se toma  \u00c2\u00ae fornicaci\u00f3n por adulterio.<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Digital, Grupo C Service &#038; Design Ltda., Colombia, 2003<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Digital<\/b><\/p>\n<p>Trato carnal, generalmente de un hombre, casado o soltero, con la esposa de otro. Uno de los Diez Mandamientos lo proh\u00ed\u00adbe (Exo 20:14; Deu 5:18). El castigo tanto para el hombre como para la mujer era la muerte, probablemente apedreados (Deu 22:22-24; Joh 8:3-7). Adulterio y otras palabras relacionadas son traducciones de los derivados de la ra\u00ed\u00adz hebrea na\u2020\u2122aph, expresando este \u00fanico y claro significado.<\/p>\n<p>Desde los tiempos m\u00e1s antiguos (Gen 39:9), aun fuera del pueblo de Dios (Gen 26:10), el adulterio era considerado como un pecado grave.<\/p>\n<p>Junto con otras ofensas sexuales (p. ej., Gen 34:7; Deu 22:21; Jdg 19:23; 2Sa 13:12) era una vil infamia (Jer 29:23).<\/p>\n<p>El At usa el adulterio como una buena figura de la apostas\u00ed\u00ada al Se\u00f1or y el seguir a dioses falsos (p. ej., Isa 57:3; Jer 3:8-9; Jer 13:27; Eze 23:27, Eze 23:43; Hos 2:4).<\/p>\n<p>Jes\u00fas cita el mandamiento (Mat 5:27-30; Mat 19:18; Mar 10:19; Luk 18:20), ampliando su aplicaci\u00f3n para incluir la mirada codiciosa.<\/p>\n<p>Ense\u00f1a que las vilezas como el adulterio proceden del coraz\u00f3n (Mat 15:19; Mar 7:21). Jes\u00fas declara que si un hombre o una mujer divorciados se vuelven a casar es adulterio (Mat 5:31-32; Mat 19:3-9; Mar 10:2-12; Luk 16:18), con una excepci\u00f3n (Mat 5:32; Mat 19:9), la interpretaci\u00f3n de la cual var\u00ed\u00ada. Jes\u00fas usa el t\u00e9rmino en sentido figurado, refiri\u00e9ndose a personas infieles a Dios (Mat 12:39; Mat 16:4; Mar 8:38). Pablo, sin sugerir ninguna excepci\u00f3n, declara que es adulterio volver a casarse mientras el c\u00f3nyuge de uno todav\u00ed\u00ada vive (Rom 7:3).<\/p>\n<p>El tratamiento del adulterio en el NT, siguiendo las implicaciones del concepto del AT, afirma al matrimonio como una uni\u00f3n vitalicia y mon\u00f3gama. El adulterio es un caso de fornicaci\u00f3n especial y m\u00e1s grave. En las ense\u00f1anzas de Jes\u00fas y de los ap\u00f3stoles en el NT, toda impureza sexual es pecado contra Dios, contra uno mismo y contra otros. El adulterio espiritual viola la uni\u00f3n entre Cristo y los suyos.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Mundo Hispano<\/b><\/p>\n<p>Relaci\u00f3n sexual de una persona con otra que no es su esposo o esposa. Es un pecado grave contra los mandamientos 6 y 9 de la Ley de Dios, Ex. 20, Deut. 5, Mat 19:18, Rom 7:3, : &#8211; Es pecado aunque s\u00f3lo sea desearla, Mat 5:27-28.<\/p>\n<p> &#8211; Un casamiento, despu\u00e9s de un divorcio, es un adulterio permanente, a no ser que se haya obtenido de la Iglesia el \u00abanulamiento del matrimonio\u00bb anterior, Mat 5:32, Mat 19:9, Marc. 10:11-12, Luc 16:18. Ver \u00abAnulamiento\u00bb.<\/p>\n<p> &#8211; Los ad\u00falteros no entrar\u00e1n en el Reino de los Cielos, a no ser que se arrepientan y confiesen su pecado, 1Co 6:9, Rev 21:8, Jua 20:23.<\/p>\n<p> &#8211; La mujer ad\u00faltera perdonada, Jn. 8.<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Cristiano<br \/>\nDr. J. Dominguez<\/p>\n<p>http:\/\/biblia.com\/diccionario\/<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Cristiano<\/b><\/p>\n<p>La infidelidad matrimonial. El comercio sexual entre una persona casada y otra que no fuera su c\u00f3nyugue. Esto fue prohibido por Dios con el s\u00e9ptimo mandamiento del Dec\u00e1logo: \u2020\u0153No cometer\u00e1s a.\u2020\u009d (Exo 20:14). Esta prohibici\u00f3n abarcaba tanto el a. cometido por un hombre como por una mujer, como lo prueba el hecho de que el castigo era el mismo para ambos: la muerte (Lev 20:10; Deu 22:22-24). Sin embargo, como resultado de la opresi\u00f3n que el hombre ejerce sobre la mujer tras la \u2020\u00a2ca\u00ed\u00adda (Gen 3:16), los israelitas interpretaban, en la pr\u00e1ctica, que el a. s\u00f3lo se comet\u00ed\u00ada cuando en el intercambio sexual se violaban los votos de una mujer, no los de un hombre. El concepto de esposa iba ligado a la idea de propiedad (Exo 20:17; Deu 5:21). Por tanto, el a. era tratado como una \u2020\u00a2fornicaci\u00f3n (penada tambi\u00e9n) pero agravada por el rompimiento del derecho de exclusividad de un hombre sobre su mujer. En ning\u00fan caso se habla de una mujer soltera que tuviera relaciones sexuales con un hombre casado para se\u00f1alar eso como a. del hombre. As\u00ed\u00ad, en un matrimonio polig\u00e1mico no hab\u00ed\u00ada a. si el esposo se allegaba a concubinas. Pero si se un\u00ed\u00ada sexualmente a una mujer que estuviera casada con otro, se comet\u00ed\u00ada a. No se acusa a David por sus uniones con varias mujeres, pero en el caso de \u2020\u00a2Betsab\u00e9 s\u00ed\u00ad, porque ella era casada.<\/p>\n<p>Una mujer de quien su esposo sospechara que hab\u00ed\u00ada cometido a. ten\u00ed\u00ada que someterse al proceso de \u2020\u00a2aguas amargas. No se habla nada en cuanto a sospechas reca\u00ed\u00addas sobre un hombre (Num 5:11-31). El libro de los Proverbios hace repetidas advertencias sobre la mujer ad\u00faltera (Pro 2:16-19; Pro 5:1-14; Pro 6:24-35; Pro 7:5-27) y se\u00f1ala que \u2020\u0153el que comete a. es falto de entendimiento\u2020\u009d (Pro 6:32). Mientras los gentiles ve\u00ed\u00adan el matrimonio como un contrato civil, como en el caso del c\u00f3digo de \u2020\u00a2Hammurabi, los hebreos lo ve\u00ed\u00adan como un pacto ante Dios (Gen 31:50; Pro 2:17), por lo cual su violaci\u00f3n ofend\u00ed\u00ada a \u00e9ste. La responsabilidad del hombre en caso de a. se ve subrayada en los profetas. Dios \u2020\u0153ha atestiguado entre ti y la mujer de tu juventud, contra la cual has sido desleal, siendo ella tu compa\u00f1era, y la mujer de tu pacto\u2020\u009d (Mal 2:14). Y se amonesta: \u2020\u0153No se\u00e1is desleales para con la mujer de vuestra juventud\u2020\u009d (Mal 2:15).<br \/>\nense\u00f1\u00f3 por lo menos en dos ocasiones que el a. es la \u00fanica causa permitida para un divorcio (Mat 5:32; Mat 19:3-9), contrarrestando la ense\u00f1anza de algunos rabinos, que dec\u00ed\u00adan que se pod\u00ed\u00ada hacer \u2020\u0153por cualquier causa\u2020\u009d. Hay que aclarar, sin embargo, que el t\u00e9rmino porneia que se utiliza en Mt. 5 puede ser traducido tambi\u00e9n como cualquier acto de inmoralidad sexual. Tambi\u00e9n aclar\u00f3 \u2020\u0153que cualquiera que mira a una mujer para codiciarla, ya adulter\u00f3 con ella en su coraz\u00f3n.\u2020\u009d (Mat 5:27-28), se\u00f1alando as\u00ed\u00ad la \u00ed\u00adntima relaci\u00f3n entre el s\u00e9ptimo mandamiento y el d\u00e9cimo, donde se dice: \u2020\u0153No codiciar\u00e1s la mujer de tu pr\u00f3jimo\u2020\u009d (Exo 20:17).<\/p>\n<p>\u2020\u0153A los fornicarios y a los ad\u00falteros los juzgar\u00e1 Dios\u2020\u009d (Heb 13:4) y \u00e9stos no \u2020\u0153heredar\u00e1n el reino de Dios\u2020\u009d (1Co 6:9-10). Fue tambi\u00e9n muy r\u00ed\u00adgido en hablar tanto en contra del a. del hombre como de la mujer (Luc 16:18), sin establecer privilegio masculino alguno. El caso de la mujer ad\u00faltera en Jn. 8 se\u00f1ala la desviaci\u00f3n cultural en la aplicaci\u00f3n del mandamiento, pues habiendo sido sorprendida \u2020\u0153en el acto mismo de a.\u2020\u009d (v. 4), se le trajo a ella sola ante el Se\u00f1or Jes\u00fas y no se mencion\u00f3 siquiera al hombre.<br \/>\napostas\u00ed\u00ada es considerada como a. espiritual. Dios es un Dios celoso (Exo 20:5; Exo 34:14), y cuando Israel se aparta y adora \u00ed\u00addolos, comete a. Dios llama ad\u00faltera a Jerusal\u00e9n porque se entreg\u00f3 a la idolatr\u00ed\u00ada (Eze 16:27-35), faltando as\u00ed\u00ad al pacto. Santiago considera que la amistad con el mundo por parte de los cristianos es una forma de a. espiritual (Stg 4:4). \u2020\u00a2Divorcio. \u2020\u00a2Mujer.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Cristiano<\/b><\/p>\n<p>tip, LEYE DOCT (a) En sentido particular y literal, relaci\u00f3n sexual entre un hombre casado y una mujer que no es la suya, o entre una mujer casada y un hombre que no es su marido. La poligamia con mujeres de razas inferiores y concubinas no era considerada como adulterio bajo la ley de Mois\u00e9s, y, sin embargo, una deb\u00ed\u00ada ser siempre la mujer principal. El ad\u00faltero con mujer casada era castigado con pena de muerte, por la ofensa que ello representaba para el marido leg\u00ed\u00adtimo; en cambio, la relaci\u00f3n sexual con una joven soltera ten\u00ed\u00ada como sanci\u00f3n el tener que tomarla forzosamente por concubina y tratarla con las mismas consideraciones que a la mujer propia o a las otras concubinas si las hab\u00ed\u00ada (Ex. 22:15). En el caso de mujer casada la pena era de muerte, sentido indirecto (Ex. 20:14; Lv. 20:10; Dt. 5:21). Seg\u00fan el Serm\u00f3n de la monta\u00f1a, toda impureza sexual de pensamiento, palabra u obra es considerada como adulterio (Mt. 5:27-28). La palabra \u00abcodiciar\u00bb tiene, empero, un sentido de desear intensamente y recrearse voluntariamente en pensamientos pecaminosos, y no significa una simple mirada a una mujer bella como admiramos las flores, las monta\u00f1as o una puesta de sol. Jes\u00fas exige aqu\u00ed\u00ad un control voluntario de los sentidos, que nos podr\u00ed\u00adan conducir a situaciones que m\u00e1s tarde querr\u00ed\u00adamos haber evitado. No es que Cristo ponga al mismo nivel el adulterio carnal con la simple observaci\u00f3n de una mujer, sino que nos previene para que no caigamos en la tentaci\u00f3n. (b) En sentido simb\u00f3lico, la adoraci\u00f3n de dioses falsos es considerada como una traici\u00f3n al pacto contra\u00ed\u00addo con Jehov\u00e1 (Jer. 3:8-9; Ez. 23:37-47; Os. 2:2-13). Dios exige que nuestro amor para con El sea total, como el esposo lo exige a la esposa que le ha jurado fidelidad. Est\u00e1n divididas las opiniones en cuanto a la interpretaci\u00f3n de 1 Co. 7:15. Mientras algunos interpretan la primera parte del texto como un justificante para el divorcio y segundo matrimonio, en el cual el c\u00f3nyuge inocente pueda encontrar la paz, otros consideran esta \u00faltima frase como imperativo de celibato perpetuo por parte del que ha sido casado alguna vez. La ex\u00e9gesis conjunta de ambos textos parece inclinarse a la idea de que es deber del cristiano buscar la paz hasta el m\u00e1ximo posible, y que si el infiel se aparta, (o sea, abandona el hogar com\u00fan), el creyente est\u00e1 libre para buscar la paz en un segundo matrimonio.<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico Ilustrado<\/b><\/p>\n<p>[369]<\/p>\n<p>     Desorden moral y pecado de quien ejerce la sexualidad con persona vinculada por el matrimonio. Se suele hablar de adulterio simple, si s\u00f3lo uno de los dos est\u00e1 casado; y de adulterio doble, si los dos se hallan vinculados matrimonialmente y son infieles a tal v\u00ed\u00adnculo.<\/p>\n<p>    El matrimonio exige la fidelidad y la exclusividad en la vida conyugal. Por eso el adulterio no es s\u00f3lo un pecado, o desorden, de \u00ed\u00adndole sexual, sino que hace referencia a la justicia, a la fidelidad y a la caridad.<\/p>\n<p>    Por eso en la catequesis hay que presentarlo como algo m\u00e1s complejo y diversificado que como un ejercicio desordenado de la sexualidad. Es importante hacerlo as\u00ed\u00ad, sobre todo en aquellos ambientes o tiempos en los que los medios de comunicaci\u00f3n social (cine, televisi\u00f3n, pornograf\u00ed\u00ada, revistas, internet) presentan la infidelidad matrimonial como un hecho socialmente frecuente y minimizan la dignidad matrimonial como algo intrascendente.<\/p>\n<p>    Conviene resaltar el adulterio como desorden familiar, matrimonial, convivencial, ya que no es s\u00f3lo el c\u00f3nyuge el que tiene \u00abderecho\u00bb a la fidelidad, sino todo el contexto del hogar: hijos, familia.<\/p>\n<p>      (Ver Matrimonio. Ver Sexualidad)<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p>En el A. T., el adulterio estaba severamente castigado. Era incluso considerado como un delito p\u00fablico. El hombre casado goza de privilegios frente a la mujer. Para \u00e9l s\u00f3lo es adulterio el comercio carnal con una mujer casada, pero no con una soltera Los ad\u00falteros eran matados a pedradas para escarmiento p\u00fablico (Lev 20,10-12; Dt 22,22). A pesar de estas duras leyes penales, el adulterio era un vicio frecuente en Israel. Los Libros Sapienciales fustigan a menudo a la mujer ad\u00faltera (Prov 2,16-19; 5,15-23; 6,24-35; 7,5-27). Jes\u00fas recuerda este pecado, prohibido en el sexto precepto del dec\u00e1logo (Mt 5,27; 19,18; Mc 5,19; Lc 18,20), y sit\u00faa en la l\u00ed\u00adnea del adulterio el simple deseo consentido de ad\u00faltera (Mt 5,28); juzga asimismo con dureza el adulterio (Mc 10,11) cuando trata de establecer una doctrina; pero cuando se encuentra con el hecho real y concreto, trata con la mayor comprensi\u00f3n y la m\u00e1xima misericordia a la persona que lo cometi\u00f3 (Jn 8,2-11). En sentido figurado, la incredulidad es un adulterio espiritual (Mt 12,39; 16,4; Mc 8, 38). \u2014> ; pecadores; prostituci\u00f3n; divorcio.<\/p>\n<p>E. M. N.<\/p>\n<p>FERNANDEZ RAMOS, Felipe (Dir.), Diccionario de Jes\u00fas de Nazaret, Editorial Monte Carmelo, Burbos, 2001<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Jes\u00fas de Nazaret<\/b><\/p>\n<p>Por lo general, en la Biblia la palabra adulterio se refiere a la relaci\u00f3n sexual voluntaria entre una persona casada y otra del sexo opuesto que no es su c\u00f3nyuge, o, bajo la ley mosaica, a tal relaci\u00f3n entre un hombre y una mujer ya casada o comprometida. La ra\u00ed\u00adz hebrea que significa \u2020\u0153cometer adulterio\u2020\u009d es na\u00c2\u00b4\u00e1f, mientras que su correspondencia griega es moi\u00c2\u00b7kj\u00e9u\u00c2\u00b7o. (Eze 16:32, nota; Mt 5:32, nota.)<br \/>\nCiertas sociedades primitivas permiten relaciones libres dentro de la misma tribu, pero a la promiscuidad sexual fuera de los l\u00ed\u00admites de la tribu se la considera adulterio. La obra Funk &#038; Wagnalls Standard Dictionary of Folklore, Mythology and Legend (1949, vol. 1, p\u00e1g. 15) dice sobre la historia del adulterio: \u2020\u0153Se da en todas las partes del mundo, y aunque muchas culturas lo han considerado reprensible, ha disfrutado de considerable popularidad en todas las culturas y en todos los tiempos\u2020\u009d. Las inscripciones dan cr\u00e9dito de lo extendido que estaba en el antiguo Egipto; una egipcia, la esposa de Potifar, le propuso a Jos\u00e9 que tuviera relaciones con ella. (G\u00e9 39:7, 10.) Tanto en el pasado como en el presente, por lo general ha estado prohibido, aunque no siempre se ha castigado.<br \/>\nLa ley de Jehov\u00e1 distingu\u00ed\u00ada a Israel y elevaba la condici\u00f3n moral del matrimonio y de la vida de familia a un nivel mucho m\u00e1s alto que el de las naciones circundantes. El s\u00e9ptimo mandamiento del Dec\u00e1logo declaraba en lenguaje directo e inconfundible: \u2020\u0153No debes cometer adulterio\u2020\u009d. (Ex 20:14; Dt 5:18; Lu 18:20.) Estaba prohibida la invasi\u00f3n ad\u00faltera del \u00e1mbito de una persona casada, as\u00ed\u00ad como otras formas de inmoralidad sexual. (V\u00e9anse FORNICACI\u00ed\u201cN; PROSTITUTA.)<br \/>\nBajo la ley de Mois\u00e9s, el adulterio se castigaba con severidad. Ambos recib\u00ed\u00adan la pena de muerte: \u2020\u0153En caso de que se halle a un hombre acostado con una mujer pose\u00ed\u00adda por un due\u00f1o, ambos entonces tienen que morir juntos\u2020\u009d. Esto aplicaba incluso a la mujer que ten\u00ed\u00ada relaciones con un hombre que no fuera aquel con quien estaba debidamente comprometida. (Dt 22:22-24.) Si se sospechaba que una esposa hab\u00ed\u00ada cometido adulterio, se la deb\u00ed\u00ada someter a juicio. (N\u00fa 5:11-31; v\u00e9ase MUSLO.)<br \/>\nAunque los cristianos no est\u00e1n bajo la ley de Mois\u00e9s, tampoco deben cometer adulterio. \u2020\u0153Porque el c\u00f3digo: \u2020\u02dcNo debes cometer adulterio\u2020\u2122, [&#8230;] se resume en esta palabra, a saber: \u2020\u02dcTienes que amar a tu pr\u00f3jimo como a ti mismo\u2020\u2122.\u2020\u009d No puede haber hipocres\u00ed\u00ada al respecto. (Ro 13:9; 2:22.) En su ense\u00f1anza de los principios divinos, Jes\u00fas elev\u00f3 todav\u00ed\u00ada m\u00e1s el nivel moral para los cristianos. Ampli\u00f3 el concepto de adulterio al decir que no estaba limitado al contacto sexual que un hombre pudiera tener con una mujer que no fuera su c\u00f3nyuge: \u2020\u0153Todo el que sigue mirando a una mujer a fin de tener una pasi\u00f3n por ella ya ha cometido adulterio con ella en su coraz\u00f3n\u2020\u009d. Tales hombres se cuentan entre los que \u2020\u0153tienen ojos llenos de adulterio\u2020\u009d. (Mt 5:27, 28; 2Pe 2:14.)<br \/>\nJes\u00fas tambi\u00e9n dijo que si un esposo o esposa obten\u00ed\u00ada un divorcio, a no ser por motivo de fornicaci\u00f3n (gr. por\u00c2\u00b7n\u00e9i\u00c2\u00b7a), el segundo matrimonio de cualquiera de los dos constituir\u00ed\u00ada adulterio. Incluso un hombre soltero que tomara como esposa a una mujer divorciada ser\u00ed\u00ada culpable de adulterio. (Mt 5:32; 19:9; Mr 10:11, 12; Lu 16:18; Ro 7:2, 3.)<br \/>\nEl adulterio es \u2020\u0153realmente pecar contra Dios\u2020\u009d. (G\u00e9 39:9.) Jehov\u00e1 juzgar\u00e1 a los ad\u00falteros, y nadie que persista en un proceder semejante \u2020\u02dcheredar\u00e1 el reino de Dios\u2020\u2122. (Mal 3:5; 1Co 6:9, 10; Heb 13:4.) \u00c2\u00a1Qu\u00e9 veraz es el proverbio: \u2020\u0153Cualquiera que comete adulterio con una mujer es falto de coraz\u00f3n; el que lo hace est\u00e1 arruinando su propia alma\u2020\u009d! (Pr 6:32-35.)<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo podr\u00ed\u00ada una persona ser culpable de adulterio espiritual?<br \/>\nEn sentido espiritual, el t\u00e9rmino adulterio denota infidelidad a Jehov\u00e1 por parte de aquellos que est\u00e1n en una relaci\u00f3n pactada con El. Por consiguiente, el Israel natural, que estaba bajo el pacto de la Ley, fue culpable de adulterio espiritual debido a sus pr\u00e1cticas religiosas falsas, entre las que se contaban ritos de adoraci\u00f3n sexual y otras violaciones del s\u00e9ptimo mandamiento. (Jer 3:8, 9; 5:7, 8; 9:2; 13:27; 23:10; Os 7:4.) Por razones similares, Jes\u00fas denunci\u00f3 a la generaci\u00f3n de jud\u00ed\u00ados de su d\u00ed\u00ada llam\u00e1ndola ad\u00faltera. (Mt 12:39; Mr 8:38.) Asimismo, si en la actualidad un cristiano dedicado a Jehov\u00e1 que ha sido introducido en el nuevo pacto se contamina con el sistema de cosas actual, comete adulterio espiritual. (Snt 4:4.)<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia<\/b><\/p>\n<p><p style=\"text-align: justify;\">En la Escritura \u00abadulterio denota cualquier cohabitaci\u00f3n voluntaria que una persona casada efect\u00faa con cualquier otra persona que no sea su esposa o esposo leg\u00edtimos. Sin embargo, otras veces la Biblia se\u00f1ala a este pecado con el t\u00e9rmino <em>porneia<\/em>, esto es, \u00abfornicaci\u00f3n\u00bb (1 Co. 5:1), aunque propiamente hablando esta palabra designa la ofensa de la cohabitaci\u00f3n voluntaria entre una persona que no est\u00e1 casada y otra del sexo opuesto. Cuando se quiere hacer una distinci\u00f3n entre estos dos tipos de perversidad, la Escritura los denomina con t\u00e9rminos diferentes: <em>pornoi<\/em> \u00abfornicarios\u00bb y <em>moichoi<\/em> \u00abad\u00falteros\u00bb (1 Co. 6:9).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Escritura prohibe el adulterio para salvaguardar especialmente la santidad del hogar y la familia (Ex. 20:14; Dt. 5:18). El pecado es descrito m\u00e1s espec\u00edficamente en Lv. 18:20: \u00abAdem\u00e1s no tendr\u00e1s acto carnal con la mujer de tu pr\u00f3jimo, contamin\u00e1ndote con ella\u00bb. La falta era considerada tan grande que su pena era la muerte (Lv. 20:10; Jn. 8:5). Mientras la ley de Mois\u00e9s no especificaba en qu\u00e9 forma deb\u00eda ejecutarse la pena, el NT dice que era por lapidaci\u00f3n: \u00abY en la ley nos mand\u00f3 Mois\u00e9s apedrear a tales mujeres\u00bb (Jn. 8:5). En Dt. 22:22 no se prescribe el modo de ejecutar el castigo de un ad\u00faltero, aunque en Ez. 16:40; 23:43\u201347 se menciona la lapidaci\u00f3n como el castigo apropiado. As\u00ed tambi\u00e9n en Dt. 22:23s., se dice que una mujer desposada que cometa adulterio debe ser lapidada junto con su c\u00f3mplice. La tradici\u00f3n jud\u00eda nos comunica que a veces el castigo era infligido por estrangulaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dado que la pena de muerte s\u00f3lo pod\u00eda caer sobre la persona \u00absorprendida en el acto mismo de adulterio\u00bb (Jn. 8:4), si un esposo sospechaba que su esposa hab\u00eda cometido adulterio, ella ten\u00eda que ser sometida a una prueba para establecer su inocencia o bien dejar manifiesto, por el juicio divino, de que hab\u00eda pecado (Nm. 5:11\u201331).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aunque la ley divina consideraba el adulterio como un crimen repugnante (Job 31:9\u201311), no pudo ser desarraigado y m\u00e1s bien con frecuencia hombres y mujeres fueron hallados culpables de esta grave ofensa (Job 24:15; 31:9; Pr. 2:16\u201319; 7:5\u201322). Aun David fue culpable de adulterio y, como resultado de este pecado, de homicidio (2 S. 11:2\u20135), de lo cual, sin embargo, \u00e9l se arrepinti\u00f3 profundamente (Sal. 51:1ss.). El adulterio invadi\u00f3 la tierra, especialmente por la influencia de profetas y sacerdotes paganos (Jer. 23:10\u201314; 29:23).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aunque las leyes penales de la Escritura s\u00f3lo consideraban los casos en los que se violaba de hecho el mandamiento de la pureza sexual, la ley moral tambi\u00e9n condenaba las pr\u00e1cticas de adulterio que se comet\u00edan con los ojos y el coraz\u00f3n (Job 31:1, 7). Fue Jesucristo quien, en el Serm\u00f3n del Monte, hizo un \u00e9nfasis especial en este tipo de transgresi\u00f3n. En Mt. 5:28 \u00e9l declar\u00f3 culpable de adulterio a la persona que tan s\u00f3lo mir\u00f3 a una mujer para cometer adulterio, ya que cometi\u00f3 adulterio en su coraz\u00f3n. Igualmente severo fue el Se\u00f1or al reprender a los hip\u00f3critas que condenaban el adulterio mientras ellos mismos eran culpables de impureza sexual (Jn. 8:7). Con todo, mientras reprob\u00f3 a los acusadores imp\u00edos, no condon\u00f3 el pecado de la ad\u00faltera cuando la despidi\u00f3 con el mandamiento de ir y no pecar m\u00e1s (Jn. 8:11). Sus palabras deben ser tomadas como la solemne absoluci\u00f3n de un pecador arrepentido.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando nuestro Se\u00f1or testific\u00f3 en contra de las pr\u00e1cticas de divorcio tan relajadas de los jud\u00edos, quienes interpretaban con mucha soltura Dt. 24:1\u20133, (interpretaci\u00f3n sugerida por Hillel, un rabino), declar\u00f3 que la \u00fanica causa que pod\u00eda justificar un divorcio era el adulterio (Mt. 5:12; 19:9), apoyando en este respecto a la escuela m\u00e1s estricta del rabino Shammai, quien tambi\u00e9n limit\u00f3 el divorcio al adulterio. Ya que es uno de los vicios m\u00e1s prevalecientes de la humanidad pecadora, el adulterio siempre ser\u00e1 una de las continuas ofensas que se hallar\u00e1n entre los hombres. Por esta raz\u00f3n, el NT advierte ardientemente contra este pecado (1 Co. 6:9; Heb. 13:4; Stg. 4:4). A causa de la corrupci\u00f3n del coraz\u00f3n humano, corresponde a cada cristiano orar diariamente y con gran seriedad la oraci\u00f3n penitente de David (Sal. 51:2, 10\u201312).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pablo no contradice a Cristo (el cual permiti\u00f3 en Mt. 5:32 y 19:9 dar carta de divorcio a la esposa que hubiera ca\u00eddo en fornicaci\u00f3n), cuando en sus instrucciones respecto al matrimonio (1 Co. 7:10\u201313) manda a las esposas o esposos cristianos a estar en paz en el caso de que el marido o esposa incr\u00e9dulos rompan la uni\u00f3n matrimonial por abandono. En los vv. 10 y 11 prohibe al creyente romper la uni\u00f3n matrimonial, y esto lo hace en t\u00e9rminos de una palabra del Se\u00f1or, con lo cual se refiere claramente a Mt. 5:32; 19:9, con la expresa declaraci\u00f3n de Cristo \u00aba no ser por causa de fornicaci\u00f3n\u00bb claramente sobreentendida. En los vv. 12 y 13 Pablo se dirige a los creyentes casados con incr\u00e9dulos, entregando una nueva provisi\u00f3n que Cristo no consider\u00f3 al hablar a jud\u00edos, esto es, que en el caso que la parte incr\u00e9dula desee romper el lazo matrimonial por medio del abandono, el cristiano no est\u00e1 m\u00e1s obligado, sino que puede volverse a casar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">V\u00e9ase <em>Fornicaci\u00f3n<\/em><em>, <\/em><em>Divorcio<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">BIBLIOGRAF\u00cdA<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">LC<\/a>; <em><a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">ISBE<\/a><\/em>; <a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">NSBD<\/a>; <a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">SHERK<\/a>; LSJ; <a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">WDB<\/a>.<\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\">\n<li>Theodore Mueller<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\"><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">LC <\/a><em>Lutheran Cyclopaedia<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\"><em>ISBE <\/em><\/a><em>International Standard Bible Encyclopaedia<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">NSBD <\/a><em>New Standard Bible Dictionary<\/em> (Funk-Wagnalls)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">SHERK <\/a><em>The New Schaff-Herzog Encyclopaedia of Religious Knowledge<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">WDB <\/a><em>Westminster Dictionary of the Bible<\/em> (Davis\u2014Gehman)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\"><\/a>Harrison, E. F., Bromiley, G. W., &amp; Henry, C. F. H. (2006). <em>Diccionario de Teologi\u0301a<\/em> (14). Grand Rapids, MI: Libros Desafi\u0301o.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Teolog\u00eda<\/b><\/p>\n<p><p style=\"text-align: justify;\">El prop\u00f3sito del presente art\u00edculo es considerar el adulterio \u00fanicamente desde el punto de vista moral. El estudio del adulterio, en cuanto que \u00e9ste afecta de modo particular el v\u00ednculo matrimonial, se podr\u00e1 consultar bajo el encabezado de Divorcio. La discusi\u00f3n del adulterio puede ser ordenada bajo tres aspectos generales:\n<\/p>\n<h2>Naturaleza del Adulterio<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">El adulterio se define como la relaci\u00f3n carnal entre una persona casada y otra no casada, o entre una persona casada y el c\u00f3nyuge de otra persona. Se diferencia de la fornicaci\u00f3n en que presupone el matrimonio previo de una o de las dos partes. No hace falta que el matrimonio ya se haya consumado. Basta que exista lo que los te\u00f3logos llaman el matrimonium ratum . La relaci\u00f3n sexual con una persona que ya est\u00e1 comprometida con una tercera no constituye, seg\u00fan se sostiene generalmente, un adulterio. Ya se dijo que, seg\u00fan la definici\u00f3n, el adulterio se comete cuando hay relaci\u00f3n carnal. No obstante, las acciones inmodestas en las que pudiese incurrir una persona casada frente a alguien que no es su c\u00f3nyuge legal, si bien no tienen el mismo grado de culpabilidad, s\u00ed tienen el mismo car\u00e1cter de malicia que el adulterio (S\u00e1nchez, De Mat, L. IX. Disp. XLVI, n. 17). Debe decirse, sin embargo, que San Alfonso de Ligorio, y la mayor parte de los te\u00f3logos, declara que hay adulterio cuando las relaciones maritales de una pareja de esposos legalmente casados se realizan en forma de sodom\u00eda (S. Ligorio L. III, n. 446).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Incluso entre los pueblos m\u00e1s primitivos el adulterio es generalmente condenado con rigor y castigado. Pero es condenado y castigado solamente por constituir una violaci\u00f3n de los derechos del marido. En tales pueblos, la esposa es vista como propiedad del esposo, y en ese sentido el adulterio es considerado un robo. Claro que es un robo de mayor gravedad, puesto que la propiedad que es violada es de mucho mayor valor que cualquier otra. De ese modo, en algunas partes de \u00c1frica el seductor es castigado con la p\u00e9rdida de una o ambas manos, por haber hurtado algo del esposo (Reade, Savage Africa, p, 61). Pero no es \u00fanicamente el seductor quien sufre. La esposa ofensora tambi\u00e9n es sujeta a severos castigos a manos del esposo ofendido. En algunas situaciones se le somete a mutilaciones corporales que, a juicio del esposo agraviado, pueden impedir que ella vuelva a caer en la tentaci\u00f3n de acercarse a otros hombres (Schoolcraft, Historical and Statistical Information Respecting the History, Condition and Prospects of the Indian Tribes of the United States, I, 236; V, 683, 684, 686; also H.H. Bancroft, The Native Races of the Pacific States of North America, I, 514). Al contrario, aunque el marido agraviado puede imponer r\u00e1pidos y terribles castigos sobre la esposa ad\u00faltera, esta \u00faltima no tiene derecho a reclamar nada al marido. Esta discriminaci\u00f3n, encontrada entre los pueblos primitivos, aparece, sin embargo, incluida en casi todos los c\u00f3dices legales antiguos. Las leyes de Manu son impactantes en este sentido. En la antigua India, \u00abaunque carezca de virtudes, o sea de los que buscan placer en otros lados, o le falten buenas cualidades, el marido constantemente debe ser adorado como si fuera un dios por la esposa fiel\u00bb. Por otro lado, \u00absi una esposa, orgullosa de su propia grandeza, o de la excelencia de su parentela, viola los deberes que le debe a su se\u00f1or, el rey la sentenciar\u00e1 a ser devorada por los perros en un lugar frecuentado por muchas personas\u00bb (Leyes de Manu, V, 154; VIII, 371).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el mundo grecorromano encontramos leyes muy estrictas contra el adulterio, pero casi todas discriminatorias de la esposa. Todav\u00eda estaba vigente el concepto de que la esposa era propiedad del esposo. La pr\u00e1ctica de prestar las esposas, com\u00fan entre algunos pueblos primitivos, tambi\u00e9n era promovida por Licurgo, seg\u00fan cuenta Plutarco (Lycurgus, XXIX), aunque, hay que reconocerlo, por motivos muy distintos a los de aquellos. El siguiente pasaje de la Oratio contra Neaera, cuyo autor a\u00fan es incierto pero que ha sido atribuida a Dem\u00f3stenes, nos deja ver la reconocida libertad del esposo griego: \u00abTenemos amantes para nuestros placeres, concubinas para nuestra continua atenci\u00f3n, y esposas para darnos hijos leg\u00edtimos y para que sean nuestras fieles amas de llaves. Y, a causa del da\u00f1o que ese hecho implicaba para el marido, el legislador ateniense Sol\u00f3n permiti\u00f3 que cualquier var\u00f3n pod\u00eda matar a una mujer sorprendida en adulterio\u00bb (Plutarco, Solon).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el derecho romano primitivo el jus tori pertenec\u00eda al esposo. No exist\u00eda, consecuentemente, el crimen de adulterio del esposo respecto a su esposa. Todav\u00eda m\u00e1s, tal crimen no se comet\u00eda m\u00e1s que cuando una de las partes fuera una mujer casada (Dig. XLVIII, ad leg. Jul.). Es un hecho bien sabido que los varones romanos frecuentemente se aprovechaban de esa inmunidad legal. En ese tenor nos cuenta el historiador Esparciano que Verus, colega de Marco Aurelio, no tuvo empacho en declarar ante su esposa, que le reclamaba: \u00abUxor enim dignitatis nomen est, non voluptatis\u00bb (Esposa es el nombre de la dignidad, no del deseo) (Verus, V). Posteriormente en la misma historia de Roma, seg\u00fan ha demostrado William E.H. Lecky, paulatinamente fue ganando fuerza, al menos en teor\u00eda, la opini\u00f3n que el esposo deb\u00eda a la esposa una fidelidad igual a la que ella le deb\u00eda a \u00e9l. Esto lo concluye Lecky de la m\u00e1xima legal de Ulpiano; \u00abParece ser muy injusto que el hombre exija de su mujer la castidad que \u00e9l mismo no es capaz de practicar\u00bb (Cod. Just., Digest, XLVIII, 5-13; Lecky, History of European Morals, II, 313).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la ley mosaica, al igual que en la romana antigua, el adulterio significaba s\u00f3lo la relaci\u00f3n carnal de una esposa con un var\u00f3n que no era su marido legal. La relaci\u00f3n sexual de un hombre casado con una mujer soltera no se consideraba adulterio, sino fornicaci\u00f3n. Las normas legales al respecto, seg\u00fan Lev\u00edtico 20,10, dejan esto muy en claro: \u00abSi un hombre comete adulterio con la mujer de su pr\u00f3jimo, ser\u00e1 muerto tanto el ad\u00faltero como la ad\u00faltera\u00bb (Cfr. tambi\u00e9n Deut 22,22). Esto era congruente con la pr\u00e1ctica de la poligamia entre los israelitas. Esta pr\u00e1ctica discriminatoria en contra de la mujer es repudiada enf\u00e1ticamente por la ley cristiana. En la ley de Cristo para el matrimonio, el marido infiel pierde su antigua inmunidad (Mt 19,3-13). La obligaci\u00f3n de fidelidad mutua, obligatoria tanto para el marido como para la mujer, ya queda impl\u00edcita en la noci\u00f3n del sacramento cristiano, en el cual se simboliza la uni\u00f3n inefable y estable del esposo celestial y su novia inmaculada, la Iglesia. San Pablo insiste enf\u00e1ticamente sobre la obligaci\u00f3n de fidelidad mutua para ambos esposos (I Cor 7,4), y varios Padres de la Iglesia, como Tertuliano (De monogamia, CIX), Lactancio (Divin. Instit., LVI, cap. 23), san Gregorio Nacianceno (Oratio, 31) y san Agust\u00edn (De bono conjugati, n. 4), han expresado con claridad la misma idea. No obstante, la noci\u00f3n de obligaci\u00f3n de fidelidad id\u00e9ntica para marido y mujer es una que no ha siempre encontrado su lugar en las legislaciones de algunos Estados cristianos. A pesar de las protestas del Sr. Gladstone, el Parlamento Ingl\u00e9s aprob\u00f3, en 1857, una ley por la que el esposo puede obtener el divorcio por la causal de adulterio simple de parte de la mujer, mientras que esta \u00faltima s\u00f3lo puede liberarse de su marido ad\u00faltero cuando la infidelidad de \u00e9ste ha sido acompa\u00f1ada de tanta crueldad \u00abque la hace merecedora del divorcio a mensa et toro \u00ab. Igual discriminaci\u00f3n en contra de la esposa se encuentra en las leyes de algunas de las primeras colonias de Nueva Inglaterra. Por ejemplo, en Massachusetts, el adulterio del marido, al contrario del de la mujer, no era causal suficiente de divorcio. Y muy seguramente era un caso id\u00e9ntico el de Plymouth Plantation (Howard, A History of Matrimonial Institutions, II, 331-351). Actualmente, en los Estados Unidos, ya no existe esa discriminaci\u00f3n, y el divorcio solicitado por causa de adulterio se concede igualmente al esposo como a la esposa.\n<\/p>\n<h2>Culpabilidad del Adulterio<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ya nos hemos referido a los severos castigos que se aplicaban a las mujeres ad\u00falteras en los pueblos primitivos. Queda claro, sin embargo, que la severidad de tales castigos era desproporcionada a la culpa del delito. En contraste con esos rigores, aparece la benignidad de Jesucristo hacia el culpable de adulterio (Jn 8, 3-4). Ese contraste es tan marcado como el existente entre la doctrina cristiana de la malicia de ese pecado y la idea de la culpa consecuente que prevalec\u00eda antes de la era cristiana. En la disciplina m\u00e1s antigua de la Iglesia se ve reflejado un sentido de la enormidad del adulterio, si bien debe reconocerse que la severidad de esa legislaci\u00f3n, como la que encontramos en los c\u00e1nones 8 y 47 del Concilio de Elvira )c. 300), se debe sobre todo a la dureza general que prevalec\u00eda en esa \u00e9poca. Si consideramos ahora el acto en s\u00ed mismo, el adulterio, prohibido por el sexto mandamiento, contiene una doble malicia. Al igual que la fornicaci\u00f3n, viola la castidad y, adem\u00e1s, es un pecado de injusticia. (\u00abEl adulterio es una injusticia. El que lo comete falta a sus compromisos. Lesiona el signo de la Alianza que es el v\u00ednculo matrimonial. Quebranta el derecho del otro c\u00f3nyuge y atenta contra la instituci\u00f3n del matrimonio, violando el contrato que le da origen. Compromete el bien de la generaci\u00f3n humana y de los hijos, que necesitan la uni\u00f3n estable de los padres. N\u00famero 2381, del Catecismo de la Iglesia Cat\u00f3lica) Algunos casuistas del siglo XVII, haciendo una distinci\u00f3n entre esos dos elementos de malicia, afirmaban que la relaci\u00f3n sexual con una mujer casada, si el marido la hubiese permitido, no era pecado de adulterio, sino de fornicaci\u00f3n. Hubiese bastado, entonces, dec\u00edan ellos, que el penitente, habiendo incurrido en esa acci\u00f3n, al confesarse se acusase de ese pecado solamente. Pero, a instancias del Arzobispo Mechlin, la Academia de Lovaina, en 1653, censur\u00f3 como falsa y err\u00f3nea esa posici\u00f3n, que rezaba: \u00abCopula cum conjugata consentiente marito non est adulterium, adeoque sufficit in confessione dicere se esse fornicatum\u00bb (La c\u00f3pula con una mujer casada no constituye adulterio, y por lo tanto basta decir en confesi\u00f3n que se ha fornicado). La misma proposici\u00f3n fue condenada por Inocencio XI, el 2 de marzo de 1679 (Denzinger, Enchir., p.. 222, 5a. ed.). La falsedad de esa doctrina se demuestra si vemos la etimolog\u00eda de la palabra adulterio, pues significa \u00abir a la cama de otro\u00bb (Sto. Tom\u00e1s., II-II:154:8). Y el consentimiento del marido es incapaz de modificar las notas esenciales del acto en el que su mujer tiene relaciones sexuales con otro hombre. El bien de la generaci\u00f3n humana (el que entre ambos oueden engendrar hijos) es lo que califica el derecho del marido sobre su mujer. Este bien no s\u00f3lo ve al nacimiento, sino a la alimentaci\u00f3n y la educaci\u00f3n de los hijos, y sus exigencias no pueden ser modificadas por el consentimiento de los padres. Ese tipo de consentimiento, en cuanto que subvierte el bien de la generaci\u00f3n humana, es jur\u00eddicamente inv\u00e1lido. Y no puede ser utilizados como argumento en favor de la doctrina implicada en la proposici\u00f3n condenada de la que se habl\u00f3 arriba. El axioma legal de que no se perjudica a quien sabe y consiente (scienti et volenti non fit inuria) no se cumple si el consentimiento est\u00e1 viciado de origen (Cfr. Nos. 1447, 1756, 2336, 2380, 2396 del Catecismo Cat\u00f3lico).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se puede pensar que el consentimiento del esposo disminuye la enormidad del adulterio en cuanto que el delito as\u00ed cometido \u00fanicamente se circunscribir\u00eda al primero de los dos tipos de maldad involucrados en el adulterio: contra del bien de la generaci\u00f3n humana y por la injusticia contra los derechos del marido. Consecuentemente, quien hubiese tenido relaciones carnales con una mujer cuyo esposo hubiese consentido a las mismas deber\u00eda declarar en confesi\u00f3n esa circunstancia para no tenerse que acusar de algo que no es culpable. Pero en respuesta a esta suposici\u00f3n debemos decir que la injuria que se hace a un esposo por el adulterio no se hace \u00fanicamente a \u00e9l, sino a la sociedad marital, sobre la que recae el bien de los hijos que pueden nacer de esa relaci\u00f3n. En ese sentido, el consentimiento del marido no es capaz de eliminar la malicia en cuesti\u00f3n. Y, consecuentemente, no hay obligaci\u00f3n de revelar el consentimiento del marido en el caso del que hablamos (Viva, Damnatae Theses, 318). Lo que se puede deducir de \u00e9sto es que el esposo renunci\u00f3 a su derecho de restituci\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se ha debatido a veces si el adulterio cometido con una parte cristiana, en oposici\u00f3n al cometido con una parte no cristiana, tendr\u00eda una malicia especial en contra del sacramento, que lo convertir\u00eda en un pecado contra la religi\u00f3n. Si bien algunos te\u00f3logos han sostenido que s\u00ed ser\u00eda as\u00ed, se debe afirmar tambi\u00e9n, siguiendo a Viva, que el hecho de que la persona sea cristiana \u00fanicamente agravar\u00eda la circunstancia del pecado, pero no requerir\u00eda su confesi\u00f3n espec\u00edfica.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es innecesario decir que cuando el adulterio se realiza entre dos personas casadas el pecado es m\u00e1s grave que cuando una de ellas es soltera. Por tanto, para la persona casada que haya adulterado con otra persona casada no bastar\u00e1 que simplemente confiese que cometi\u00f3 adulterio. La circunstancia de que ambas partes en el delito de adulterio eran casadas debe ser confesada. Igualmente, durante la confesi\u00f3n el ad\u00faltero deber\u00e1 declarar si, como persona casada, viol\u00f3 sus votos matrimoniales, o si, como soltero, colabor\u00f3 en la violaci\u00f3n de los votos matrimoniales de su pareja. Por \u00faltimo, se debe hacer notar que cuando s\u00f3lo una de las partes era casada, y \u00e9sta es la mujer, el delito se considera m\u00e1s malicioso que cuando ella es la parte soltera. La raz\u00f3n estriba en que, en ese caso, con frecuencia se interfiere el proceso de generaci\u00f3n (si se origina un embarazo por el acto ad\u00faltero), con ofensa al marido. Adem\u00e1s, ello puede provocar dudas sobre la paternidad del hijo, y la familia se incrementar\u00e1 indebidamente. Tambi\u00e9n esta especificaci\u00f3n deber\u00e1 dejarse clara al confesor.\n<\/p>\n<h2>Obligaciones Impuestas a los Ofensores<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como ya se ha visto, el adulterio es un acto de injusticia. Es una injusticia en contra del c\u00f3nyuge legal del ad\u00faltero o la ad\u00faltera. El adulterio de la esposa inflinge una injuria al marido con su infidelidad, adem\u00e1s de que puede seguirse el nacimiento de un hijo espurio, al que el marido quiz\u00e1s se ver\u00e1 orillado a sostener y hasta a convertirlo en heredero. La esposa infiel deber\u00e1 restituir a su marido por la ofensa que le inflingi\u00f3, si se llega a enterar del delito. No obstante, tal restituci\u00f3n no podr\u00e1 ser cumplida econ\u00f3micamente. Deber\u00e1 buscarse una forma m\u00e1s adecuada de reparaci\u00f3n. Cuando quede en claro que la prole es ileg\u00edtima, y si el ad\u00faltero emple\u00f3 la fuerza para obligar a la mujer a pecar, aqu\u00e9l deber\u00e1 compensar todos los gastos realizados por el padre putativo para mantener al hijo espurio, as\u00ed como restituir la cantidad que como herencia haya recibido, o de recibir, ese hijo. Cuando no haya habido violencia, sino consentimiento mutuo, entonces, seg\u00fan la opini\u00f3n m\u00e1s probable de los te\u00f3logos, las dos partes del adulterio tienen id\u00e9ntica obligaci\u00f3n de restituir seg\u00fan lo dicho antes. Incluso en el caso de que una parte haya inducido a la otra al pecado, ambos est\u00e1n obligados a la restituci\u00f3n, aunque los te\u00f3logos opinan que la parte inductora tiene mayor obligaci\u00f3n de hacerlo que la parte inducida. Si fuese imposible determinar que el hijo es fruto del adulterio, y por tanto, que podr\u00eda ser leg\u00edtimo, la opini\u00f3n com\u00fan de los te\u00f3logos es que no existe la obligaci\u00f3n de reparaci\u00f3n. En cuanto a la madre ad\u00faltera, a\u00fan en el supuesto que ella no pueda reparar la injusticia resultante de la presencia de su hijo ileg\u00edtimo, no queda, sin embargo, obligada a revelar su falta ni al marido ni al hijo espurio, a menos que el mal que ella deba soportar por la revelaci\u00f3n sea menor que el que se le acarrear\u00eda por no hacerla. O sea, en caso de que no hubiese peligro de infamia, ella deber\u00eda revelar su pecado solamente cuando ella est\u00e9 segura que tal manifestaci\u00f3n acarrear\u00eda resultados positivos. Este caso, sin embargo, parece ser poco frecuente.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<b>Bibliograf\u00eda<\/b>: Se pueden consultar las siguientes obras: SANCHEZ, De Matrimonio; VIVA, Damnatae Theses; CRAISSON, De Rebus Venereis; LETOURNEAU, The Evolution of Marriage; WESTER-MARCK, The History of Human Marriage.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Fuente<\/b>:  Melody, John. \u00abAdultery.\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 1. New York: Robert Appleton Company, 1907.  <br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/01163a.htm\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido por Javier Algara Coss\u00edo\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>v. Fornicaci\u00f3n Exo 20:14, Deu 5:18 no cometer\u00e1s a Lev 20:10 si un hombre cometiere a con la mujer Pro 6:32 que comete a es falto de entendimiento Jer 13:27 tus a, tus relinchos, la maldad de tu Hos 2:2 aparte, pues .. sus a de entre sus pechos Mat 5:27 o\u00edsteis que fue dicho: &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/adulterio\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abADULTERIO\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-704","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/704","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=704"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/704\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=704"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=704"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=704"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}