{"id":7040,"date":"2016-02-05T03:48:17","date_gmt":"2016-02-05T08:48:17","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/docetismo\/"},"modified":"2016-02-05T03:48:17","modified_gmt":"2016-02-05T08:48:17","slug":"docetismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/docetismo\/","title":{"rendered":"DOCETISMO"},"content":{"rendered":"<p>(Del griego dokein, que significa parecer, aparentar.)<br \/>\nHerej\u00ed\u00ada cristiana. Con or\u00ed\u00adgenes helen\u00ed\u00adsticos y orientales, el docetismo sostiene que Jes\u00fas no era real como ser humano, sino que parec\u00ed\u00ada serlo. Seg\u00fan algunos historiadores, esta herej\u00ed\u00ada puede proceder de Alejandr\u00ed\u00ada, pero hay evidencias de que ya hab\u00ed\u00ada partidarios de esa teor\u00ed\u00ada en el primer siglo y puede encontrarse en grupos gn\u00f3sticos y pregn\u00f3sticos. Cierto grado de docetismo se encuentra en herej\u00ed\u00adas como el \u00c2\u00ae APOLINARISMO, el \u00c2\u00ae MONOFISISMO y el \u00c2\u00ae EUTIQUIANISMO.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Religiones Denominaciones y Sectas<\/b><\/p>\n<p>[269]<\/p>\n<p>    Herej\u00ed\u00ada temprana en la Iglesia, a finales del siglo I, que sosten\u00ed\u00ada o \u00abense\u00f1aba\u00bb que Jes\u00fas hab\u00ed\u00ada padecido s\u00f3lo aparentemente pues, por ser Dios, no pod\u00ed\u00ada sufrir. La idea fue luego desarrollada por los gn\u00f3sticos del siglo II.<\/p>\n<p>    San Ignacio de Antioqu\u00ed\u00ada hacia el 107 escribe contra esta corriente y m\u00e1s tarde la condenan y combaten S. Ireneo hacia el 202 y Tertuliano poco despu\u00e9s.<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p>El docetismo representa la primera cr\u00ed\u00adtica seria hecha a la fe de la joven comunidad cristiana que entraba en contacto y, por fuerza de las circunstancias, el conflicto con el mundo cultural y religioso extrajud\u00ed\u00ado. Esta teor\u00ed\u00ada her\u00e9tica, vinculada en muchos aspectos a aquella corriente tan compleja y fragmentaria de pensamiento que suele calificarse con el nombre de gnosticismo y que se difundi\u00f3 sobre todo en el siglo 11, viene a minar en sus ra\u00ed\u00adces el misterio de Cristo, en cuanto que, negando la verdad y por tanto la concreci\u00f3n de la condici\u00f3n humana del Hijo de Dios, excluve de hecho la posibilidad de la encarnaci\u00f3n. La negaci\u00f3n es la otra cara de una teor\u00ed\u00ada orientada a asignar al Verbo tan s\u00f3lo una existencia humana aparente (del substantivo griego dokesis, apariencia), pr\u00e1cticamente deshistorizada y por tanto sin ninguna influencia en orden a la revelaci\u00f3n y a la salvaci\u00f3n realizada por \u00e9l.<\/p>\n<p>La raz\u00f3n de esta posici\u00f3n tiene que atribuirse al \u00abesc\u00e1ndalo\u00bb que suscitaba en el ambiente pagano el anuncio de Cristo crucificado y resucitado. Era simplemente absurdo pensar que Dios hubiera podido compartir la suerte de los hombres, hasta hacerse en todo semejante a ellos; y no s\u00f3lo eso, sino incluso morir en el pat\u00ed\u00adbulo infamante de la cruz. Una afirmaci\u00f3n de este tipo parec\u00ed\u00ada totalmente blasfema. A la nueva concepci\u00f3n de Dios propagada por los cristianos, los adversarios oponen la concepci\u00f3n tradicional, con la que, si por un lado se intenta mantener intactas la trascendencia, la inmutabilidad y la impasibilidad de la divinidad, por otro quedan prisioneros de una ideolog\u00ed\u00ada religiosa desfavorable en definitiva al hombre, incapaz como era de admitir la m\u00e1s peque\u00f1a implicaci\u00f3n de Dios en las vicisitudes humanas.<\/p>\n<p>De los escritos del ap\u00f3stol Juan se deduce que ya dentro de las primeras comunidades cristianas se hab\u00ed\u00adan insinuado ciertas ideas bastante parecidas a las que sosten\u00ed\u00adan los docetas: \u00absi reconocen que Jesucristo es verdaderamente hombre, son de Dios; pero si no lo reconocen, no son de Dios\u00bb (1 Jn 4, 2-3; cf. tambi\u00e9n 2 Jn 7). Aqu\u00ed\u00ad aparece dictada con claridad la \u00abregla\u00bb de la fe:<br \/>\nDios que, mientras que se hizo \u00abcarne\u00bb (cf. Jn 1,14), es decir, hombre totalmente semejante a nosotros, sigue siendo Dios. Se confiesa, por tanto, que en \u00e9l Dios se revel\u00f3 y comunic\u00f3 definitivamente al hombre en su realidad trinitaria.<\/p>\n<p>El ap\u00f3stol Pablo hace eco a la intervenci\u00f3n de Juan cuando proclama:<br \/>\n\u00abNosotros predicamos a un Cristo crucificado, que es esc\u00e1ndalo para los jud\u00ed\u00ados y locura para los paganos. Mas, para los que han sido llamados, sean jud\u00ed\u00ados o griegos, se trata de un Cristo que es fuerza de Dios y sabidur\u00ed\u00ada de Dios\u00bb (1 Cor 1,23-24).<\/p>\n<p>La defensa de la verdad de la encarnaci\u00f3n, de la que dependen tanto la consistencia como la eficacia universal y eterna del valor revelativo-salv\u00ed\u00adfico correspondiente, vio empe\u00f1ados a los Padres apost\u00f3licos y sobre todo a Ireneo de Ly\u00f3n y &#8211; a Tertuliano.<\/p>\n<p>Y Battaglia<\/p>\n<p>Bibl.: E. Fabra, Docetismo, en SM, 11, 373375; B. Studer, Docetismo, en DPAC, 1, 624625; A. Orbe, Cristolog\u00ed\u00ada gn\u00f3stica, Mad\u00f1d 1976; R. Kuntzmann &#8211; J D. Duboi5, Nag Hammadi, Textos gn\u00f3sticos de los or\u00ed\u00adgenes del cristianismo. Verbo Divino, Estella 1988.<\/p>\n<p>PACOMIO, Luciano [et al.], Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico, Verbo Divino, Navarra, 1995<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico<\/b><\/p>\n<p>Es el error cristol\u00f3gico que atribuye a Cristo un cuerpo aparente (dokeo = parecer o aparecer) y niega por tanto diversos dogmas relativos a la encarnaci\u00f3n. M\u00e1s que una secta, es una consecuencia de las doctrinas de sectas gn\u00f3sticas. Apoyado en antiguas ense\u00f1anzas del oriente medio, el dualismo espiritualista de la -> gnosis dominaba el mundo griego del oriente cuando apareci\u00f3 el cristianismo. Del choque entre ambos surgi\u00f3 una serie de herej\u00ed\u00adas que pretend\u00ed\u00adan explicar racionalmente el misterio de Cristo. Una tesis fundamental de la gnosis est\u00e1 en la afirmaci\u00f3n de que la materia es radicalmente mala: Como consecuencia inmediata, es imposible que Dios, esp\u00ed\u00adritu pur\u00ed\u00adsimo, se contamine realmente con ella. Aplicado esto a Cristo, se dan diversas variantes: desde las m\u00e1s extremas que no admiten en \u00e9l ninguna realidad verdaderamente humana, pasando por los que aceptan la encarnaci\u00f3n pero no los sufrimientos de la cruz, hasta los que atribuyen a jes\u00fas un cuerpo privilegiado, libre de toda miseria.<\/p>\n<p>I. Historia y doctrinas<br \/>\n1. Epoca apost\u00f3lica<br \/>\nAlgunos relatos del Evangelio (Mc 6, 45ss; Mt 14, 22ss; Jn 20, 24ss) favorecieron las primeras interpretaciones docetas. Con la desaparici\u00f3n del Se\u00f1or, y luego con la muerte de los \u00faltimos testigos, la tentaci\u00f3n doceta se robusteci\u00f3. Se ha querido ver alusiones antidocetas en la carta a los Colosenses y en las cartas pastorales. Esto es inexacto, pues all\u00ed\u00ad se combate m\u00e1s bien a judaizantes. Parece m\u00e1s probable que Juan haga alusi\u00f3n a los Bocetas: 1 Jn 4, 2; 2 Jn 7. Hay que relacionar esto con 1 Jn lss, que insiste en la realidad corp\u00f3rea del Se\u00f1or. La ex\u00e9gesis actual llega a la conclusi\u00f3n de que Juan ataca a varios grupos her\u00e9ticos. Todos ellos sostienen un error cristol\u00f3gico unido a errores morales, y sus representantes generalmente son paganos convertidos que luego se apartaron del cristianismo.<\/p>\n<p>2. Ignacio de Antioqu\u00ed\u00ada combate claramente el d. Afirma con energ\u00ed\u00ada que Jes\u00fas  desciende de David y es hijo de Mar\u00ed\u00ada; que verdaderamente (15 veces) naci\u00f3, comi\u00f3 y bebi\u00f3; fue perseguido y crucificado, muri\u00f3 y luego resucit\u00f3. Nada de esto fue mera apariencia (Soxe`sv), como dicen los herejes. En ese Cristo, tan real como las cadenas que llevan a Ignacio al martirio, se funda nuestra salvaci\u00f3n.<\/p>\n<p>3. Ireneo se dirige contra varios herejes gn\u00f3sticos y docetas. Entre ellos, Valent\u00ed\u00adn y sus secuaces, para quienes Cristo pas\u00f3 por Mar\u00ed\u00ada como el agua a trav\u00e9s de un canal; en el bautismo se uni\u00f3 al Cristo pneum\u00e1tico, que en la pasi\u00f3n volvi\u00f3 a apartarse. Ptolemeo segu\u00ed\u00ada con pocos cambios la misma doctrina. Esa distinci\u00f3n entre un jes\u00fas pasible y un Cristo impasible era propugnada entre otros por el judaizante Cerinto y los Ofitas, que en realidad no pertenecen estrictamente al d. Bas\u00ed\u00adlides se halla m\u00e1s cerca de este sistema al proponer un burdo enga\u00f1o como explicaci\u00f3n: el Cireneo sustituy\u00f3 a Cristo en la cruz, mientras \u00e9ste subi\u00f3 al cielo.<\/p>\n<p>4. Tertuliano, en De carne Christi, defiende la realidad humana del Se\u00f1or y refuta adem\u00e1s a Valent\u00ed\u00adn y a Marci\u00f3n. Este \u00faltimo, disc\u00ed\u00adpulo del gn\u00f3stico Cerd\u00f3n, sostuvo que Cristo no naci\u00f3 de Mar\u00ed\u00ada sino que apareci\u00f3 ya adulto en Cafarna\u00fam.<\/p>\n<p>5. Clemente de Alejandr\u00ed\u00ada menciona a unos encratitas y a su jefe, julio Casiano, adepto a un d. pleno. Clemente mismo tiene algunas expresiones de sabor doceta, e igualmente Or\u00ed\u00adgenes.<\/p>\n<p>6. Hip\u00f3lito de Roma es uno de los que m\u00e1s nos hablan de la herej\u00ed\u00ada doceta, que \u00e9l presenta como una secta. En sus Philosophumena la describe y refuta.<\/p>\n<p>7. Agust\u00ed\u00adn, sobre todo en su Contra Faustum, ataca las doctrinas gn\u00f3sticas y Bocetas que hab\u00ed\u00adan asumido los maniqueos.<\/p>\n<p>8. Docetismo ulterior. Estos errores resurgen entre los &#8211;> C\u00e1taros y albigenses y, m\u00e1s tarde, en el racionalismo de la ilustraci\u00f3n, que con B. Bauer llega hasta negar toda historicidad a Cristo. Para \u00e9l el cristianismo es producto del esp\u00ed\u00adritu griego.<\/p>\n<p>II. Importancia y proyecciones pastorales<br \/>\nInicialmente el d. tuvo graves consecuencias morales (encratitas). Pero mayor es su importancia doctrinal, ya que desvirt\u00faa dos<br \/>\ndogmas cristianos primordiales: la encarnaci\u00f3n y la redenci\u00f3n. Tambi\u00e9n quedan afectadas la maternidad de Mar\u00ed\u00ada, la realidad de la Iglesia y el valor de los sacramentos. En la predicaci\u00f3n cristiana est\u00e1 siempre presente el peligro de exagerar la trascendencia divina, hasta hacerla incompatible con la inmanencia implicada en la -> encarnaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Las tendencias de la espiritualidad y la asc\u00e9tica cristianas hist\u00f3ricamente se han bifurcado as\u00ed\u00ad: a) imitaci\u00f3n de Cristo, b) divinizaci\u00f3n del cristiano. La primera pone su acento en el Cristo hist\u00f3rico. La segunda puede tener dos sentidos: divinizaci\u00f3n por Cristo y en \u00e9l, o divinizaci\u00f3n simplemente. En este \u00faltimo caso es f\u00e1cil desviarse hacia doctrinas docetas, por el de no centrarse tanto en el Dios encarnado, cuanto en la uni\u00f3n directa con Dios. Esta tentaci\u00f3n es de las m\u00e1s peligrosas por disfrazarse con visos de piedad y misticismo. Toda negaci\u00f3n o atenuaci\u00f3n de la importancia salv\u00ed\u00adfica de la humanidad de Cristo en principio tiene un matiz doceta.<\/p>\n<p>Enrique Fabri<\/p>\n<p>K. Rahner (ed.),  Sacramentum Mundi. Enciclopedia Teol\u00cf\u0192gica, Herder, Barcelona 1972<\/p>\n<p><b>Fuente: Sacramentum Mundi Enciclopedia Teol\u00f3gica<\/b><\/p>\n<p><p style=\"text-align: justify;\">\u00c9ste es un t\u00e9rmino teol\u00f3gico que se deriva del verbo griego <em>doke\u014d<\/em>, \u00abaparecer\u00bb. El docetismo era la doctrina que ense\u00f1aba que Cristo no hab\u00eda venido en la carne (encarnaci\u00f3n) sino que \u00fanicamente ten\u00eda la apariencia de un hombre. \u00c9ste fue uno de los primeros errores teol\u00f3gicos que apareci\u00f3 en la historia de la iglesia, por la advertencia que puede observarse en 1 Jn. 4:2, 3: \u00abTodo esp\u00edritu que confiesa que Jesucristo ha venido en carne es de Dios; y todo esp\u00edritu que no confiesa que Jesucristo ha venido en carne, no es de Dios; y \u00e9ste es el esp\u00edritu del anticristo, el cual vosotros hab\u00e9is o\u00eddo que viene y que ahora ya est\u00e1 en el mundo\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El primer defensor conocido de esta doctrina fue Cerinto (aproximadamente en el a\u00f1o 85 d.C.) un alejandrino tradicional, que fue disc\u00edpulo de Fil\u00f3n. \u00c9l sosten\u00eda que Jes\u00fas difer\u00eda de otros hombres \u00fanicamente en que era m\u00e1s bueno y m\u00e1s sabio que lo que eran los dem\u00e1s, y que la divinidad de Cristo descendi\u00f3 sobre \u00e9l en el bautismo y le abandon\u00f3 en la cruz. El efecto de este razonamiento fue hacer de la encarnaci\u00f3n una ilusi\u00f3n. As\u00ed, no hab\u00eda realmente un Jes\u00fas humano, sino \u00fanicamente una aparici\u00f3n, o que el hijo de Dios real simplemente usaba al Jes\u00fas humano como un veh\u00edculo de expresi\u00f3n, pero que no hab\u00eda una uni\u00f3n real con \u00e9l.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Marci\u00f3n a fines del siglo segundo estaba dispuesto a conceder la realidad del sufrimiento de Cristo, pero no la realidad de su nacimiento. En su versi\u00f3n del evangelio de Lucas, Marci\u00f3n afirma que Cristo simplemente apareci\u00f3 en el reinado de Tiberio, por lo cual entendemos que descendi\u00f3 desde los cielos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El docetismo fue atacado por Ignacio e Ireneo, quienes criticaron extensivamente sus variadas formas, y por Tertuliano quien escribi\u00f3 cinco libros contra Marci\u00f3n. La esencia de esta herej\u00eda que influy\u00f3 en Mahoma ha sobrevivido en algunas de las doctrinas del Islam que tienen relaci\u00f3n con Jes\u00fas, y en los cultos modernos que miran la materia como mala.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">BIBLIOGRAF\u00cdA<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Harnack, <em>History of Dogma<\/em>, I, pp. 194, 258; II, pp. 276ss., 370; Smith and Wace, <em>Dictionary of Christian Biography<\/em>, I, pp. 865\u2013870.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Merrill C. Tenney<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><\/a>Harrison, E. F., Bromiley, G. W., &amp; Henry, C. F. H. (2006). <em>Diccionario de Teologi\u0301a<\/em> (189). Grand Rapids, MI: Libros Desafi\u0301o.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Teolog\u00eda<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(Del griego dokein, que significa parecer, aparentar.) Herej\u00ed\u00ada cristiana. Con or\u00ed\u00adgenes helen\u00ed\u00adsticos y orientales, el docetismo sostiene que Jes\u00fas no era real como ser humano, sino que parec\u00ed\u00ada serlo. 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