{"id":7047,"date":"2016-02-05T03:48:28","date_gmt":"2016-02-05T08:48:28","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/ebionitas\/"},"modified":"2016-02-05T03:48:28","modified_gmt":"2016-02-05T08:48:28","slug":"ebionitas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/ebionitas\/","title":{"rendered":"EBIONITAS"},"content":{"rendered":"<p>(Del hebreo ebionim, que significa pobres.)<br \/>\nSecta judeocristiana. Los or\u00ed\u00adgenes de este movimiento son oscuros. El primero en referirse a ellos utilizando este nombre fue Ireneo. Algunos entienden que son anteriores a Jes\u00fas y que Juan el Bautista perteneci\u00f3 a la secta. Otros consideran su surgimiento como resultado de la influencia de sobrevivientes de Qumr\u00e1n en la iglesia judeocristiana, dispersada por la ca\u00ed\u00adda de Jerusal\u00e9n.<br \/>\nEntre las obras que contienen informaci\u00f3n sobre este grupo del siglo I se encuentra Los viajes de Pedro. Los ebionitas aceptan a Jes\u00fas como hijo de Mar\u00ed\u00ada y Jos\u00e9, pero dicen que fue elegido como Hijo de Dios al ser bautizado. Su uni\u00f3n con el Cristo eterno, que para ellos es superior a los \u00e1ngeles, pero no divino. Practicaban el vegetarianismo y sus creencias eran dualistas. Los ebionitas se circuncidaban y exaltaban la Ley de Mois\u00e9s (consideraban a Pablo como un ap\u00f3stata), pero no ofrec\u00ed\u00adan sacrificios. Sus cultos se celebraban en s\u00e1bado y domingo.<br \/>\nEl movimiento fue perdiendo fuerza y desapareci\u00f3 durante las invasiones isl\u00e1micas. Su aceptaci\u00f3n entre los jud\u00ed\u00ados ya hab\u00ed\u00ada terminado, pues los ebionitas no aceptaron a Bar-Kochb\u00e1 como Mes\u00ed\u00adas en la revuelta de 132\u2013135 d.C.<br \/>\nCon el inter\u00e9s en el estudio del judeocristianismo palestino del siglo I se ha renovado el inter\u00e9s en el ebionismo, no solo como \u00abherej\u00ed\u00ada\u00bb, sino como movimiento de relativa importancia.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Religiones Denominaciones y Sectas<\/b><\/p>\n<p>[919]<\/p>\n<p>     Grupos de seguidores del judeocristiano Ebi\u00f3n de Samaria, que origin\u00f3 la primera secta cristiana que se conoce.<\/p>\n<p>    Negaban la divinidad de Jes\u00fas y pensaban que su mensaje de hombre sabio era exclusivo para los jud\u00ed\u00ados y hab\u00ed\u00ada que evitar su entrega a los gentiles. S\u00f3lo aceptaban en Evangelio de San Mateo, que llamaban de los Hebreos. Su pensamiento no fue extenso, pero s\u00ed\u00ad influyente en grupos heterodoxos posteriores.<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p>Literalmente los \u2020\u0153pobres.\u2020\u009d Secta judeo-cristiana que se caracterizaba por pretender guardar rigurosamente la Ley mosaica \u2014 si bien es posible que, como la secta del Mar Muerto, cuestionara el culto del templo \u2014 y por negar la divinidad de Cristo al que adem\u00e1s se consideraba hijo f\u00ed\u00adsico de Jos\u00e9. Ver Evangelios ap\u00f3crifos.<\/p>\n<p>VIDAL MANZANARES, C\u00e9sar, Diccionario de Patr\u00ed\u00adstica, Verbo Divino, Madrid, 1992<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Patr\u00edstica<\/b><\/p>\n<p><p style=\"text-align: justify;\">Es el nombre con que se designaba a una o m\u00e1s sectas  cristianas primitivas que estaban plagadas de errores  judaicos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El t\u00e9rmino ebionitas, o m\u00e1s correctamente Ebion\u00e6ans (Ebionaioi), es una transliteraci\u00f3n de un vocablo arameo que significa \u201chombres  pobres\u201d. Aparece por primera vez en San Ireneo (Adv. Haer., I, XXVI, 2), pero sin designar un significado.  Or\u00edgenes (Contra Celso, II, I; De Princ., IV, I, 22) y  Eusebio (Hist. Eccl., III.27) asocia el nombre de estas sectas con la pobreza de su entendimiento, con la pobreza de la Ley a que se aferraban, o con el concepto pobre que ten\u00edan sobre Cristo. Sin embargo, es obvio que \u00e9ste no es el origen hist\u00f3rico del nombre.  Otros escritores, como Tertuliano (De Praescr., XXXIII; De Carne Chr., XIV, 18), San Hip\u00f3lito (cfr. Pseudo-Tert., Adv. Haer., III, reflejo del perdido Sintagma de Hip\u00f3lito) y San Epifanio (Haeres., XXX) derivan el nombre de la secta de un tal Ebi\u00f3n, su supuesto fundador.  Epifanio menciona incluso su lugar de nacimiento, una aldea llamada Cochabe, en el distrito de Bas\u00e1n, y relata que viaj\u00f3 por Asia, y que lleg\u00f3 a visitar Roma.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entre los eruditos modernos, Hilgenfeld ha afirmado la historicidad de este Ebi\u00f3n, bas\u00e1ndose mayormente en algunos pasajes atribuidos a Ebi\u00f3n por San Jer\u00f3nimo (Comm. in Gal., III, 14) y por el autor de una compilaci\u00f3n de textos  patr\u00edsticos contra los  monotelitas. Pero es poco probable que estos pasajes sean aut\u00e9nticos; y Ebi\u00f3n, un desconocido en la historia, quiz\u00e1s sea s\u00f3lo una invenci\u00f3n para explicar el nombre ebionitas.  Puede que el nombre fuera auto-impuesto por los que gustosamente dec\u00edan tener la bienaventuranza de ser pobres en esp\u00edritu o los que dec\u00edan seguir el ejemplo de los primeros cristianos en Jerusal\u00e9n, que pusieron sus bienes a los pies de los Ap\u00f3stoles. Tal vez, sin embargo, los dem\u00e1s les pusieron el nombre primero, y se debe relacionar con la notoria pobreza de los cristianos en Palestina (cf.  G\u00e1l. 2,10).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los eruditos modernos han afirmado veros\u00edmilmente que al principio el t\u00e9rmino no designaba a ninguna secta her\u00e9tica, sino a los jud\u00edos ortodoxos cristianos de Palestina que siguieron guardando la  Ley Mosaica. \u00c9stos, al dejar de estar en contacto con la mayor parte de la cristiandad, se habr\u00edan alejado gradualmente del est\u00e1ndar de ortodoxia, convirti\u00e9ndose en  herejes formales.  Se puede ver una etapa de esta evoluci\u00f3n en el cap\u00edtulo XLVII del \u201cDi\u00e1logo con el Jud\u00edo Trif\u00f3n\u201d de San Justino (hacia el 140 d.C.), el cual habla de dos sectas de cristianos jud\u00edos que se distanciaron de la Iglesia: los que guardaban la Ley Mosaica sin exigir que los dem\u00e1s la guardaran, y los que la consideraban obligaci\u00f3n universal. Al segundo grupo todos lo consideraban her\u00e9tico, pero San Justino ten\u00eda comuni\u00f3n con el primer grupo, a pesar de que no todos los cristianos le ten\u00edan la misma indulgencia.  Sin embargo, San Justino no empleaba el t\u00e9rmino ebionitas; y cuando el t\u00e9rmino aparece por primera vez (cerca 175 d.C.), designa una secta claramente her\u00e9tica.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">San Ireneo dice que las doctrinas de esta secta eran semejantes a las de Cerinto y Carp\u00f3crates. Los ebionitas negaban la divinidad y el nacimiento virginal de Cristo, se aferraban a la observancia de la ley  judaica, ten\u00edan por ap\u00f3stata a San Pablo, y s\u00f3lo reconoc\u00edan el Evangelio seg\u00fan San Mateo (Adv. Haer., I, XXVI, 2; III, XXI, 2; IV, XXXIII, 4; V, I, 3). San Hip\u00f3lito (Philos., VIII, XXII, X, XVIII) y Tertuliano (De carne Chr., XIV, 18) describen sus doctrinas de manera similar, pero la observancia de la Ley no parece ser un rasgo tan prominente de su sistema como en el relato de Ireneo.  Or\u00edgenes fue el primero (Contra Celso, V.61) en se\u00f1alar una distinci\u00f3n entre dos clases de ebionitas, distinci\u00f3n tambi\u00e9n se\u00f1alada por Eusebio (Hist. Eccl., III.27). Aunque todos los ebionitas rechazaban la preexistencia y divinidad de Cristo, algunos rechazaban y otros aceptaban su nacimiento virginal. Los que aceptaban su nacimiento virginal parecen haber tenido una opini\u00f3n m\u00e1s sublime acerca de Cristo y, adem\u00e1s de guardar el Sabbath parecen haber guardado el domingo para conmemorar su  Resurrecci\u00f3n. Estos ebionitas de \u00edndole moderada eran probablemente menos numerosos y de menor importancia que sus hermanos m\u00e1s estrictos, puesto que se le atribu\u00eda a todos el rechazo del  nacimiento virginal (Or\u00edgenes, Hom. in Luc., XVII). San Epifanio llamaba ebionitas al bando m\u00e1s her\u00e9tico, y nazarenos a los de tendencia  cat\u00f3lica. Sin embargo, no sabemos de d\u00f3nde San Epifanio obtuvo esta informaci\u00f3n ni cu\u00e1n confiable es. Por lo tanto, es arriesgado afirmar, como se hace a veces, que la distinci\u00f3n entre los nazarenos y los ebionitas se remonta a los primeros d\u00edas del cristianismo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Adem\u00e1s de estos ebionitas judaicos, hubo un desarrollo gn\u00f3stico posterior de la misma herej\u00eda. Los ebionitas gn\u00f3sticos se diferenciaban grandemente de las escuelas principales del gnosticismo en que rechazaban por completo cualquier distinci\u00f3n entre Yahveh el Demiurgo y el Buen Dios Supremo. Los que consideran esta distinci\u00f3n como esencial al gnosticismo se opondr\u00edan incluso a catalogar de gn\u00f3sticos a los ebionitas.  Pero por otro lado, el car\u00e1cter general de sus ense\u00f1anzas es indudablemente gn\u00f3stico, lo cual se puede deducir de la literatura pseudoclementina, y se pueden resumir as\u00ed: La materia es eterna, y es una emanaci\u00f3n de la Deidad; Es m\u00e1s, constituye, como si fuera, el cuerpo de Dios. Por ende, la creaci\u00f3n es tan s\u00f3lo la transformaci\u00f3n de la materia preexistente. De esta manera, Dios \u201ccrea\u201d el universo por medio de su sabidur\u00eda, la cual se describe como \u201cuna mano demi\u00fargica\u201d (cheir demiourgousa) que produce al mundo. Pero este Logos (o Sof\u00eda) no constituye una persona distinta, como en el caso de la  teolog\u00eda cristiana. La Sof\u00eda produce al mundo mediante una sucesiva evoluci\u00f3n de sizigias. (N. del T.: parejas de eones) en las que el (e\u00f3n) femenino siempre precede al masculino, pero es definitivamente vencido por este \u00faltimo. Adem\u00e1s, este universo se divide en dos reinos, a saber, el del bien y el del mal. El Hijo de Dios impera sobre el reino del bien, y a \u00c9l le es dado el mundo venidero, mas el  Pr\u00edncipe del Mal es el pr\u00edncipe de este mundo (cf. Jn. 14,30; Ef. 1,21; 6,12). Este Hijo de Dios es el Cristo, un ser intermedio entre Dios y la creaci\u00f3n. No es una criatura, pero tampoco es igual al Padre y ni siquiera se debe comparar con \u00c9l (autogenneto ou sygkrinetai \u2014 Hom., XVI, 16). Ad\u00e1n fue el portador de la primera revelaci\u00f3n; Mois\u00e9s, de la segunda; y Cristo, de la tercera, que es la perfecta. La uni\u00f3n del Cristo con Jes\u00fas est\u00e1 envuelta en oscuridad. El ser humano se salva por el conocimiento (gnosis), por creer en Dios el Maestro, y por el bautismo para remisi\u00f3n de pecados. De este modo recibe el conocimiento y las fuerzas para cumplir con todos los preceptos de la ley. Cristo vendr\u00e1 otra vez triunfante para vencer al Anticristo, como la luz disipa las tinieblas. En este sistema se funden el pante\u00edsmo, el dualismo persa, el juda\u00edsmo y el cristianismo; y se parece en algunos aspectos a la literatura mande\u00edsta. La obra \u201cRecognitiones\u201d, seg\u00fan aparece en la traducci\u00f3n (\u00bfrevisi\u00f3n?) de  Rufino, se acerca m\u00e1s a la doctrina cat\u00f3lica que las \u201cHomil\u00edas\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entre los escritos de los ebionitas, se deben mencionar los siguientes:\n<\/p>\n<ul>\n<li>Su evangelio: San Ireneo s\u00f3lo declara que usaban el Evangelio de San Mateo. Eusebio modifica esta declaraci\u00f3n al hablar sobre un tal Evangelio seg\u00fan los Hebreos, del cual ten\u00edan conocimiento Hegesipo (Eusebio, Hist. Eccl., IV.22.8), Or\u00edgenes (Jer\u00f3nimo, De vir., ill., 2) y Clemente de Alejandr\u00eda (Stromata, II.9.45). Era probablemente el levemente modificado San Mateo en el arameo original, escrito en caracteres hebreos. Sin embargo, San Epifanio lo atribuye a los nazarenos, mientras que los ebionitas verdaderos s\u00f3lo pose\u00edan una copia incompleta, falsificada y truncada del mismo (Adv. Haer., XXIX, 9). Es posible que sea id\u00e9ntico al Evangelio de los Doce. <\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li>Sus ap\u00f3crifos: \u201cLos viajes de Pedro\u201d (periodoi Petrou) y los Hechos de los Ap\u00f3stoles, entre los cuales se encuentran \u201cLas Ascensiones de Santiago\u201d (anabathmoi Iakobou). En gran parte, los primeros libros nombrados est\u00e1n contenidos en las Homil\u00edas Clementinas bajo el t\u00edtulo \u201cCompendio de los Sermones de los Viajes de Pedro\u201d (escrito por Clemente), y tambi\u00e9n en las \u201cRecognitiones\u201d (igualmente atribuidas a Clemente). Constituyen una antigua novela did\u00e1ctica cristiana cuyo fin era propagar las ideas ebionitas, es decir, sus doctrinas gn\u00f3sticas, la supremac\u00eda de Santiago, su conexi\u00f3n con Roma, y su antagonismo contra Sim\u00f3n el Mago. (V\u00e9ase Clementinos.) <\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li>Las obras de S\u00edmaco, es decir, su traducci\u00f3n del Antiguo Testamento (v\u00e9ase Versiones de la Biblia; S\u00edmaco el Ebionita) y su \u201cHypomnemata\u201d contra el evangelio can\u00f3nico de San Mateo. Esta segunda obra, la cual se ha perdido por completo (Eusebio, Hist. Eccl., VI.17); Jer\u00f3nimo, De vir. ill., 44), es probablemente id\u00e9ntica a la obra \u201cDe distinctione praeceptorum\u201d, mencionada por Ebed Jesu (Assemani, Bibl. Or., III, 1). <\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li>El libro de Elkesai, o de \u00abEl Poder Oculto\u00bb, el cual pretende haber sido escrito hacia el 100 d.C., y tra\u00eddo a Roma hacia el 217 d.C. por Alcib\u00edades de Apamea. A los que aceptaban sus doctrinas y su nuevo bautismo se les llamaban \u201celquesa\u00edtas\u201d (Hipp., Philos., IX, XIV-XVII; Epif., Haer., XIX, 1; LIII, 1). <\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se conoce muy poco sobre la historia de esta secta.  Ejercieron una leve influencia en Oriente y ninguna en Occidente, donde se les llamaba simaquianos.  Al parecer, a\u00fan exist\u00edan peque\u00f1as comunidades ebionitas durante la \u00e9poca de San Epifanio en algunas aldeas de Siria y Palestina, pero hab\u00edan ca\u00eddo en el olvido. M\u00e1s hacia el este, en Babilonia y Persia, quiz\u00e1 se pueda encontrar su influencia entre los mandeos. Uhlhorn y otros eruditos opinan que se les puede vincular con el origen del islamismo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<b>Fuente<\/b>:  Arendzen, John. \u00abEbionites.\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 5. New York: Robert Appleton Company, 1909.  <br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/05242c.htm\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido del ingl\u00e9s por Eric Ayala, Puerto Rico.  rc\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(Del hebreo ebionim, que significa pobres.) Secta judeocristiana. Los or\u00ed\u00adgenes de este movimiento son oscuros. El primero en referirse a ellos utilizando este nombre fue Ireneo. Algunos entienden que son anteriores a Jes\u00fas y que Juan el Bautista perteneci\u00f3 a la secta. 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