{"id":707,"date":"2016-02-04T22:27:40","date_gmt":"2016-02-05T03:27:40","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/adan\/"},"modified":"2016-02-04T22:27:40","modified_gmt":"2016-02-05T03:27:40","slug":"adan","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/adan\/","title":{"rendered":"ADAN"},"content":{"rendered":"<p>v. Hombre Gen 1:26-5:5.<br \/>\nRom 5:14 rein\u00f3 la muerte desde A hasta Mois\u00e9s<br \/>\n1Co 15:22 porque as\u00ed como en A todos mueren<br \/>\n1Co 15:45 fue hecho el primer .. A alma viviente<br \/>\n1Ti 2:13 A fue formado primero, despu\u00e9s Eva<\/p>\n<hr>\n<p>Ad\u00e1n (heb. &#8216;\u00ed\u201ad\u00e2m, \u00abhombre\u00bb, \u00abser humano\u00bb o \u00abrojo\u00bb [existe una posible conexi\u00f3n con el verbo &#8216;\u00e2dam, \u00abser rojizo\u00bb, lo que ser\u00ed\u00ada una referencia a la arcilla de la que fue formado, y con &#8216;ad\u00e2m\u00e2h, \u00absuelo\u00bb, \u00abtierra\u00bb]; fen. y ugar. &#8216;dm, \u00abhombre\u00bb [en sudar. \u00absiervo\u00bb]; ac. Admu, \u00abni\u00f1o\u00bb; cun. de Ebla, Ad~mu; gr. Ad\u00e1m). Primer miembro de la familia humana, creado por Dios del polvo de la tierra (Gen 2:7).  Su esposa, Eva, fue formada de una costilla de \u00e9l (vs 21, 22).  A Ad\u00e1n se le dio autoridad sobre la tierra y todas las criaturas vivientes (1:26), y la orden de poblar el mundo (v 28).  El y su esposa fueron puestos en \u00abun huerto en Ed\u00e9n, al oriente\u00bb, y se les dio la tarea de labrarlo y cuidarlo (2:8, 15); el producto de las 20 plantas y los \u00e1rboles ser\u00ed\u00adan su alimento (1:29). 9. Curso del Jord\u00e1n, cerca de Adam, detenido por desprendimientos ocuridos durante el terremoto del 11 de julio de 1927. Ad\u00e1n y Eva fueron creados perfectos (1:31) -por tanto, sin pecado-, pero tambi\u00e9n con el poder de elecci\u00f3n, de modo que ten\u00ed\u00adan la libertad de desobedecer a Dios.  El los prob\u00f3 por medio del \u00ab\u00e1rbol de la ciencia del bien y del mal\u00bb: les prohibi\u00f3 comer su fruto; incluso tocarlo (2:17; 3:3).  Eva fue seducida por la serpiente y comi\u00f3, y luego persuadi\u00f3 a Ad\u00e1n para que comiera tambi\u00e9n (3:1-7).  Por este acto de desobediencia trajeron sobre s\u00ed\u00ad y sus hijos la maldici\u00f3n del pecado, y fueron expulsados del huerto (vs 8-24).  Despu\u00e9s de la expulsi\u00f3n del Ed\u00e9n, Ad\u00e1n y Eva tuvieron a Ca\u00ed\u00adn, Abel, Set e \u00abhijos e hijas\u00bb (4:1, 2, 25; 5:4).  Ad\u00e1n muri\u00f3 a los 930 a\u00f1os (5:5).  No se sabe cu\u00e1nto tiempo vivi\u00f3 en el Ed\u00e9n (aunque ser\u00ed\u00ada un tiempo relativamente corto), ya que ten\u00ed\u00ada 130 a\u00f1os cuando naci\u00f3 Set (v 3), lo que evidentemente ocurri\u00f3 alg\u00fan tiempo despu\u00e9s de su expulsi\u00f3n (4:1-25). Por causa del pecado de Ad\u00e1n, la muerte afect\u00f3 a toda la familia humana (Rom 5:12- 14; Eph 2:12).  Sin embargo, Cristo, el 2\u00c2\u00ba Ad\u00e1n (1 Cor. 15:45-47), venci\u00f3 donde fracas\u00f3 el 1er Ad\u00e1n (cf Mat 4:1-10), y por su sacrificio hizo posible nuestra redenci\u00f3n de los resultados del pecado de nuestros primeros padres (Heb 5:9; 9:28).<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Evang\u00e9lico<\/b><\/p>\n<p>(heb., \u2020\u2122adham, de la tierra, o tomado de la tierra roja). En heb. \u00e9ste es tanto un nombre personal (Gen 2:20; Gen 3:17, Gen 3:21; Gen 4:25; Gen 5:2-3; 1Ch 1:1) como un sustantivo general (humanidad, usado m\u00e1s de 500 veces en el AT). Como el primer y representativo hombre, Ad\u00e1n fue hecho a la imagen de Dios; se le provey\u00f3 un jard\u00ed\u00adn, una esposa y trabajo para hacer (G\u00e9nesis 1\u20142). Su rechazo de la autoridad de Dios result\u00f3 en el quebrantamiento de su comuni\u00f3n con Dios (ver CAIDA, LA), su expulsi\u00f3n del Ed\u00e9n y una vida de trabajo duro (G\u00e9nesis 3). De los descendientes f\u00ed\u00adsicos de Ad\u00e1n y Eva surgi\u00f3 la raza humana.<\/p>\n<p>Ad\u00e1n es mencionado nueve veces en el NT (Luk 3:38; Rom 5:14 [dos veces]; 1Co 15:22, 1Co 15:45 [dos veces]; 1Ti 2:13-14; Jud 1:14). Verdades dignas de notar son la uni\u00f3n en una carne de Ad\u00e1n y Eva, la comparaci\u00f3n de la identidad y el papel de Ad\u00e1n con los de Cristo y la sumisi\u00f3n de la mujer al hombre.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Mundo Hispano<\/b><\/p>\n<p>(De la tierra).<\/p>\n<p> El primer hombre creado a imagen y semejanza de Dios. Gen 1:26, a 5:5.<\/p>\n<p> &#8211; El pecado de Ad\u00e1n y Eva en Gen. 3 fue el origen del pecado y de la muerte, seg\u00fan Rom 5:12-21. De \u00e9l heredamos todos los hombre y mujeres el \u00abpecado original\u00bb, que se borra con el bautismo. Ver \u00abBautismo\u00bb.<\/p>\n<p> &#8211; Ad\u00e1n y Cristo, 1Co 15:22, 1Co 15:45.<\/p>\n<p> &#8211; Ad\u00e1n y Eva, el hombre y la mujer, 1Ti 2:13.<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Cristiano<br \/>\nDr. J. Dominguez<\/p>\n<p>http:\/\/biblia.com\/diccionario\/<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Cristiano<\/b><\/p>\n<p>(Hombre, persona). (Posible combinaci\u00f3n de las palabras ha adam -terreno- y ha adama -rojizo). Nombre del primer hombre, porque Dios \u2020\u0153form\u00f3 al hombre del polvo de la tierra\u2020\u009d (Gen 2:7). La palabra A. es de uso frecuente en el AT, casi siempre traducida como \u2020\u0153hombre\u2020\u009d. Dios cre\u00f3 al hombre en el sexto d\u00ed\u00ada, var\u00f3n y hembra, a su imagen (Gen 1:27). Inmediatamente antes de su creaci\u00f3n, Dios discurre o habla sobre lo que va a hacer, cosa que no hace con sus otras creaciones (Gen 1:26) . Le orden\u00f3 se\u00f1orear sobre la creaci\u00f3n (Gen 1:28-30). Lo puso en el huerto de \u2020\u00a2Ed\u00e9n (Gen 2:8). Le dio responsabilidades relacionadas con el cultivo y cuidado de la tierra (Gen 2:15), as\u00ed\u00ad como mandamientos (Gen 2:16-17).<\/p>\n<p>Los animales no le proporcionaban \u2020\u0153ayuda id\u00f3nea\u2020\u009d (Gen 2:19-20) y Dios le busc\u00f3 una, haci\u00e9ndole dormir y formando a \u2020\u00a2Eva de una de sus costillas (Gen 2:18-23). A. ten\u00ed\u00ada perfecta comuni\u00f3n con Dios (Gen 3:8-9). A. desobedeci\u00f3 a Dios al comer del \u2020\u0153\u00e1rbol de la ciencia del bien y del mal\u2020\u009d (Gen 3:6), violando as\u00ed\u00ad el pacto con Dios (Ose 6:7), tras lo cual se escondi\u00f3 (Gen 3:8). Cuestionado por Dios, ech\u00f3 la culpa a Dios mismo dici\u00e9ndole: \u2020\u0153La mujer que me diste por compa\u00f1era me dio del \u00e1rbol, y yo com\u00ed\u00ad\u2020\u009d (Gen 3:12). Junto con Eva fue echado del Ed\u00e9n (Gen 3:24). Tuvo muchos hijos e hijas, entre ellos \u2020\u00a2Ca\u00ed\u00adn, \u2020\u00a2Abel y \u2020\u00a2Set (Gen 4:1-2; Gen 5:3-4). Vivi\u00f3 novecientos treinta a\u00f1os (Gen 5:5).<br \/>\nla genealog\u00ed\u00ada del Se\u00f1or Jes\u00fas que aparece en Luc 3:38, se dice que A. era \u2020\u0153hijo de Dios\u2020\u009d. Aunque ten\u00ed\u00ada, pues, el mejor padre, A. fall\u00f3. Como consecuencia de su ca\u00ed\u00adda, se perdi\u00f3 la inocencia (Gen 3:7), cay\u00f3 maldici\u00f3n sobre la serpiente (Gen 3:14-15); se multiplic\u00f3 el dolor en la pre\u00f1ez de la mujer (Gen 3:16a); se inici\u00f3 el abuso del hombre sobre la mujer (Gen 3:16b); comienza el desequilibrio ecol\u00f3gico (Gen 3:17); el trabajo del hombre se torna inc\u00f3modo y menos productivo (Gen 3:19a); y sobre todo, se introdujo la muerte en la humanidad (Gen 3:19b).<br \/>\n\u00ed\u00ad \u2020\u0153rein\u00f3 la muerte\u2020\u009d en los seres humanos que le siguieron (Rom 5:14). A pesar de haber pecado, Dios prepar\u00f3 para A. y Eva \u2020\u0153t\u00fanicas de pieles y los visti\u00f3\u2020\u009d (Gen 3:21). Asimismo, les hizo una promesa relacionada con una futura redenci\u00f3n (Gen 3:15). Para comparar los efectos de su acci\u00f3n con los de la obra de Cristo, la Escritura habla del \u2020\u0153primer A.\u2020\u009d, que fue hecho \u2020\u0153alma viviente\u2020\u009d, mientras que el Se\u00f1or Jesucristo es el \u2020\u0153postrer A., esp\u00ed\u00adritu vivificante\u2020\u009d (1 Co. 15.45). Y \u2020\u0153as\u00ed\u00ad como en A. todos mueren, tambi\u00e9n en Cristo todos ser\u00e1n vivificados\u2020\u009d (l Col 15:22). El NT establece un paralelo entre A. y Cristo, de manera que as\u00ed\u00ad como A. fue el responsable de la introducci\u00f3n de la muerte en la historia de la humanidad, Cristo es el Autor de la Vida, la cabeza de una nueva creaci\u00f3n. Adem\u00e1s, el da\u00f1o introducido por el primer A. no es comparable con los beneficios que trae el segundo A. (Cristo), pues por \u00e9ste \u2020\u0153abundaron mucho m\u00e1s para los muchos la gracia y el don de Dios\u2020\u009d (Rom 5:15).<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Cristiano<\/b><\/p>\n<p>tip, BIOG TIPO HOMB HOAT Nombre dado al primer hombre creado por Dios. La palabra hebrea aparece en el Antiguo Testamento m\u00e1s de 500 veces y casi siempre significa \u00abhombre\u00bb o \u00abser humano\u00bb (Gn. 7:23; 9:5-6). Ad\u00e1n es el nombre com\u00fan para indicar el primer progenitor del linaje humano. Muchos ven el origen de la etimolog\u00ed\u00ada de esta palabra en el sumerio \u00abAdan\u00bb, o \u00abmi Padre\u00bb. Flavio Josefo dice que en la Antig\u00fcedad era com\u00fan la opini\u00f3n que hac\u00ed\u00ada derivar el nombre de Ad\u00e1n de la palabra \u00abrojo\u00bb, aludiendo a la coloraci\u00f3n de la piel y de acuerdo con la costumbre egipcia de poner en sus monumentos los hombres coloreados en rojo. El primer hombre creado por Dios, Ad\u00e1n, estaba en \u00ed\u00adntima relaci\u00f3n con la tierra, \u00abAdamah\u00bb (Gn. 2:5; 3:19-23; 10:9; 34:15; Sal. 7:1). Ad\u00e1n fue un hombre dotado de una personalidad y de caracter\u00ed\u00adsticas propias (Gn. 4:1-25; 5:1-3 ss; 1 Cr. 1:1). Ad\u00e1n es padre de todos los hombres; Dios lo cre\u00f3 primero a \u00e9l y luego a su mujer Eva, y ambos fueron los padres de toda la Humanidad: \u00abLos cre\u00f3 macho y hembra\u00bb (Gn. 1:26-28). Los hijos de Ad\u00e1n y Eva nombrados en la Biblia son Ca\u00ed\u00adn, Abel y Set (Gn. 4:1, 2, 25), aunque engendr\u00f3 despu\u00e9s otros an\u00f3nimos. Al nacer Set, Ad\u00e1n ten\u00ed\u00ada 130 a\u00f1os, y vivi\u00f3 hasta 930 a\u00f1os (Gn. 5:3-5). Ad\u00e1n fue el \u00fanico entre los seres de la tierra creado a la imagen y semejanza de Dios, con raz\u00f3n, con imaginaci\u00f3n creativa y con inteligencia superior que le capacitaba para conocer, amar y comunicarse, no tan s\u00f3lo con los dem\u00e1s seres inferiores, sino tambi\u00e9n con Dios. Fue la mayor y la \u00faltima de las obras de la Creaci\u00f3n de Dios, y recibi\u00f3 dominio sobre todo lo que la tierra conten\u00ed\u00ada. Para que no estuviese solo, Dios le dio a Eva como compa\u00f1era y \u00e9sta lleg\u00f3 a ser su mujer. Ad\u00e1n fue hecho hombre perfecto (completo en todas las dotes f\u00ed\u00adsicas, mentales y espirituales) y colocado en el jard\u00ed\u00adn del Ed\u00e9n para someterlo a prueba, inocente y feliz, pero expuesto a la tentaci\u00f3n y el pecado. Ad\u00e1n cay\u00f3 por haber quebrantado el expreso mandamiento de Dios, por la tentaci\u00f3n de Satan\u00e1s y las instancias de Eva, y as\u00ed\u00ad incurri\u00f3 en la maldici\u00f3n \u00e9l mismo y toda su posteridad. En el Nuevo Testamento el nombre de Ad\u00e1n aparece 9 veces. Ocho veces en relaci\u00f3n al primer hombre (Lc. 3:38; Ro. 5:14; 1 Co. 15:22, 45; 1 Ti. 2:13, 14; Jud. 14). Y una en relaci\u00f3n a Cristo (1 Co. 15:45). En distintas ocasiones se hacen alusiones a Ad\u00e1n, el primer hombre, pero como nombre propio no aparece (Mt. 19:2-8; Mr. 10:6-8; Ro. 5:8, 15-19). De estas diferentes citas del Nuevo Testamento podemos concluir que Ad\u00e1n es \u00fanico porque no ten\u00ed\u00ada padre ni madre, es el primero entre los hombres, y fue hijo de Dios por creaci\u00f3n (Lc. 3:38), no por descendencia de ninguna raza animal. Por esto tiene una relaci\u00f3n espacial\u00ed\u00adsima con la raza humana. El Nuevo Testamento la compara con la de Cristo, que es el \u00faltimo Ad\u00e1n progenitor espiritual de todos los redimidos. Entre estas dos generaciones: la de Ad\u00e1n (el padre de todos los hombres) y Jesucristo (el nuevo Ad\u00e1n) se desarrolla toda la historia de la raza humana (1 Co. 15:45-49; Ro. 5:13-19). No hay nadie que haya vivido antes de Ad\u00e1n, porque es el primer hombre; y as\u00ed\u00ad, tampoco hay nadie que haya vivido antes de Cristo en la gracia, porque Cristo es el segundo Ad\u00e1n. Todos los hombres viven por y en Cristo cuando son nacidos a El por la fe. Ad\u00e1n se convierte de este modo en un prototipo de Jesucristo, el que habr\u00ed\u00ada de redimir a todos los hombres. Por Ad\u00e1n entraron la muerte y el pecado. La Ep\u00ed\u00adstola a los Romanos nos dice expl\u00ed\u00adcitamente que por la trasgresi\u00f3n de Ad\u00e1n el pecado entr\u00f3 en el mundo (Ro. 5). En Ad\u00e1n todos los hombres pecaron y murieron. A trav\u00e9s de la transgresi\u00f3n de un hombre (Ad\u00e1n), todos fueron hechos pecadores (Ro. 5:18). A trav\u00e9s de su traspaso de la ley y de su condenaci\u00f3n, todos los hombres llegaron a ser pecadores y mortales; a trav\u00e9s de la obra de Cristo, todos los hombres que siguen a Cristo son rescatados y liberados del pecado y de la muerte. El Nuevo Testamento confirma as\u00ed\u00ad la historicidad de los relatos de los primeros cap\u00ed\u00adtulos de G\u00e9nesis que se relacionan con Ad\u00e1n. En 1 Co. 15:45-47 tenemos una alusi\u00f3n clar\u00ed\u00adsima a G\u00e9nesis, (Gn. 2:7), y en la primera Ep\u00ed\u00adstola a Timoteo, (1 Ti. 2:13), tenemos otra referencia a G\u00e9nesis, (Gn. 2:20-23). Son muchos los pasajes que en el Nuevo Testamento presentan alusiones clar\u00ed\u00adsimas (algunas veces impl\u00ed\u00adcitas, pero muchas veces expl\u00ed\u00adcitas) de los hechos sucedidos antes de que se escribiese la Biblia y que \u00e9sta nos relata en sus primeros cap\u00ed\u00adtulos. El Nuevo Testamento no pone en duda la historicidad de Ad\u00e1n, nos garantiza la historicidad de aquellos relatos antiqu\u00ed\u00adsimos sobre el origen de la Humanidad, sobre la entrada del pecado en el mundo, sobre la vida que el Se\u00f1or ten\u00ed\u00ada preparada para los hombres que fueran obedientes, y sobre la nueva vida que nos promete a trav\u00e9s del nuevo Ad\u00e1n si nosotros seguimos a Jesucristo.<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico Ilustrado<\/b><\/p>\n<p>[011]<\/p>\n<p>      Nombre del primer hombre creado por Dios en el Para\u00ed\u00adso. (Gn. 4.25) Su significado etimol\u00f3gico es dudoso. Presente en toda la tradici\u00f3n cristiana como fuente de vida y origen del pecado original por su desobediencia, la idea de Ad\u00e1n, o Adam, pertenece a los misterios de la vida.<\/p>\n<p>     Como es natural, constituye un mito b\u00ed\u00adblico de interpretaci\u00f3n variable, seg\u00fan sea la tendencia que se adopte ante la Biblia.<\/p>\n<p>   (Ver Patriarcas 1)<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p>(v. Alianza, pecado original, redenci\u00f3n)<\/p>\n<p>(ESQUERDA BIFET, Juan, Diccionario de la Evangelizaci\u00f3n,  BAC, Madrid, 1998)<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Evangelizaci\u00f3n<\/b><\/p>\n<p>La etimolog\u00ed\u00ada popular dice que Ad\u00e1n proviene de adamaha (tierra). Por eso Ad\u00e1n, el primer hombre, ser\u00ed\u00ada el terroso, el que fue hecho del lodo de la tierra y al que Dios infundi\u00f3 el aliento vital (G\u00e9n 1,26). Dios le dio, sac\u00e1ndola de \u00e9l, la ayuda de la mujer. Ad\u00e1n y Eva son el prototipo de la pareja conyugal (Mt 19,4-5). Fueron puestos por Dios en el para\u00ed\u00adso, como se\u00f1ores de todo lo creado, pero tambi\u00e9n sometidos a la prueba de obediencia, que no superaron (G\u00e9n 3), lo que es causa del pecado de origen que todos los hombres heredamos. Todos sufrimos la consecuencia de su pecado, la muerte universal, pues todos descendemos de Ad\u00e1n (Act 17,26). San Pablo hace una contraposici\u00f3n entre Ad\u00e1n y Cristo. Si en Ad\u00e1n, el primer hombre, todos morimos -porque en \u00e9l y como \u00e9l todos pecamos-, en Jesucristo, el segundo hombre, el nuevo Ad\u00e1n, todos vivimos. Ad\u00e1n trajo la muerte y su resurrecci\u00f3n, venci\u00f3 a la muerte misma. Por la desobediencia de Ad\u00e1n entr\u00f3 en el mundo el pecado, la condenaci\u00f3n y la muerte. Por la obediencia de Jesucristo tenemos la gracia la justificaci\u00f3n y la vida (Rom 5,12-21). Si la muerte a todos nos afecta, la redenci\u00f3n de Jesucristo es tambi\u00e9n universal. El evangelio de San Lucas intenta la comparaci\u00f3n de Ad\u00e1n y Jes\u00fas en las famosas tentaciones del desierto. Jes\u00fas, \u00abhijo de Ad\u00e1n, hijo de Dios\u00bb (Lc 3,38), es el verdadero Ad\u00e1n, pues si el primer Ad\u00e1n sucumbe ante la tentaci\u00f3n del Demonio, Jes\u00fas resiste al Tentador (Lc 4).<\/p>\n<p>E.M.N.<\/p>\n<p>FERNANDEZ RAMOS, Felipe (Dir.), Diccionario de Jes\u00fas de Nazaret, Editorial Monte Carmelo, Burbos, 2001<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Jes\u00fas de Nazaret<\/b><\/p>\n<p>(-> hombre, Eva, Cristo, Hijo de Hombre). Ad\u00e1n y Eva aparecen en Gn 1-3 como representantes de todos los hombres, de manera que en ellos se expresa y condensa el destino del conjunto de la humanidad. As\u00ed\u00ad podemos entenderlos a  lo largo de la Biblia como expresi\u00f3n del \u00abser humano\u00bb, var\u00f3n y mujer, de tal manera que su sentido se va expandiendo y definiendo a lo largo de la historia de la humanidad. Por eso, el verdadero Ad\u00e1n de la Biblia no es el que aparece y cumple su funci\u00f3n en Gn 1-3, sino aquel cuya identidad se va expresando a lo largo de la historia. La figura de Ad\u00e1n ha sido reinterpretada sobriamente en el libro de la Sabidur\u00ed\u00ada*, pero tambi\u00e9n, con mucha m\u00e1s fuerza, en una serie de textos apocal\u00ed\u00adpticos, sapienciales y gn\u00f3sticos que hablan de un Ad\u00e1n-C\u00f3smico, Ad\u00e1n-Kadm\u00f3n, en el que se incluyen de alg\u00fan modo todos los seres humanos, en su elevaci\u00f3n y en su ca\u00ed\u00adda. Desde una perspectiva cristiana, la figura de Ad\u00e1n ha sido recreada en la l\u00ed\u00adnea de las visiones del Hijo* del Hombre y, sobre todo, en las especulaciones de Pablo sobre el pecado de la humanidad y sobre el surgimiento del Segundo Hombre que es Cristo.<\/p>\n<p>(1) El primer hombre, Ad\u00e1n pecador. Pablo ha interpretado la figura de Ad\u00e1n desde su visi\u00f3n de Cristo, como salvador universal. As\u00ed\u00ad puede decir: \u00abPues, si por el delito de uno murieron muchos (todos), cu\u00e1nto m\u00e1s la gracia de Dios&#8230; y el don de Jesucristo desbordar\u00e1 sobre muchos (sobre todos)\u00bb (Rom 5,15). \u00abComo el delito de uno result\u00f3 en condena para todos los hombres, as\u00ed\u00ad tambi\u00e9n la justicia de uno result\u00f3 en justicia de vida para todos\u00bb (Rom 5,18). Entendido as\u00ed\u00ad, desde Cristo, Ad\u00e1n, el hombre originario (que es Ad\u00e1n-Eva, var\u00f3n y mujer) aparece como signo y principio de toda la humanidad: es la figura del hombre (del ser humano, var\u00f3n-mujer) que ha quedado encerrado en la trama del bien\/mal y que, queriendo hacerse due\u00f1o de la Vida (divina), ha terminado conden\u00e1ndose a la muerte. Podemos afirmar que ese Ad\u00e1n es el hombre primero en quien estamos todos incluidos: es la humanidad en su proceso de pecado-muerte; la humanidad culpable y condenada, bajo el juicio del tali\u00f3n, que ha culminado su maldad matando al Cristo. Pues bien, el hombre Jes\u00fas supera ese nivel donde se situaba Ad\u00e1n (ser humano pecador), rompe el principio del tali\u00f3n e introduce su vida (vida de Dios) all\u00ed\u00ad donde exist\u00ed\u00ada s\u00f3lo juicio (muerte). Sobre esa base inicia Pablo su argumento sobre el pecado y la gracia, argumento que luego desarrolla en toda la secci\u00f3n central de Rom (6,1-8,30). (a) El pecado (desobediencia) desliga al hombre de Dios situ\u00e1ndolo en manos de su propio juicio, es decir, de su elecci\u00f3n del bien\/mal. Para regular ese mundo de pecado-juicio fue necesaria la ley, que domina de alg\u00fan modo el pecado, pero que no puede superarlo. De esa forma vive inmerso en un c\u00ed\u00adrculo de muerte, (b) La gracia de Dios en Cristo ha liberado al hombre para la Vida, llev\u00e1ndole m\u00e1s all\u00e1 de la disputa del bien\/mal, hasta la ra\u00ed\u00adz de la generosidad divina. As\u00ed\u00ad se formula el nuevo comienzo pascual: la verdad del hombre mesi\u00e1nico, que supera el pecado de Ad\u00e1n. En s\u00ed\u00ad mismo, Ad\u00e1n era el hombre de una historia universal sin Cristo, el hombre que se encierra en una trama de pecado que desemboca en la muerte. L\u00f3gicamente, ese Ad\u00e1n est\u00e1 al principio, como sabe Gn 2-3, pues nosotros somos fruto de aquello que otros fueron: de la herencia de su mal hemos nacido. Pero, al mismo tiempo, Ad\u00e1n somos nosotros mismos, con nuestro tejido de violencia y ley, como humanidad que se articula y unifica en clave de pecado.<\/p>\n<p>(2) Jes\u00fas, humanidad verdadera. Jes\u00fas es para Pablo el \u00faltimo Ad\u00e1n. No es la humanidad prediferenciada (antes de la escisi\u00f3n del var\u00f3n\/mujer); tampoco es un Ad\u00e1n var\u00f3n que se opone a Eva como si \u00e9l fuera lo masculino y ella lo femenino; tampoco es un simple Mes\u00ed\u00adas de Israel. Jes\u00fas es el hombre nuevo, que viene de Dios, un hombre concreto, siendo la humanidad total: Logos o Palabra de Dios, humanidad definitiva: \u00abAd\u00e1n, el primer hombre, fue alma viviente; el \u00faltimo Ad\u00e1n es esp\u00ed\u00adritu vivificante. Pero lo primero no es lo espiritual, sino lo animal; luego lo espiritual. El primer hombre es de la tierra, terreno; el segundo hombre, que es el Se\u00f1or, es del cielo\u00bb (1 Cor 15,46-47). Conforme a la experiencia hist\u00f3rica de la vida de Jes\u00fas (Encarnaci\u00f3n*) y a la intuici\u00f3n teol\u00f3gica de Pablo, este nuevo hombre que es Jes\u00fas no ha surgido de la tierra por obra de un Dios, que sopla sobre el barro (como el Ad\u00e1n primero de Gn 2,7), sino que proviene del cielo (de Dios), siendo totalmente divino, aunque naciendo al mismo tiempo de la historia humana, reflejada y concretada en el deseo materno de la mujer-madre (que se expresa en Eva, madre de todos los vivientes) (cf. Gn 3,20), tal como vie  ne a realizarse en la madre concreta de Jes\u00fas (cf. Gal 4,4). Entendido as\u00ed\u00ad, Jes\u00fas es el hombre escatol\u00f3gico: el Ad\u00e1n inclusivo en quien quedan asumidos todos los varones y mujeres de la tierra. Por eso (en sentido simb\u00f3lico fundante) \u00e9l ya no es var\u00f3n ni mujer, sino ser mesi\u00e1nico que incluye y desborda en humanidad de amor a varones y mujeres, como sabe Gal 3,28. Ha sido de hecho var\u00f3n en plano hist\u00f3rico, pero no es var\u00f3n en plano salv\u00ed\u00adfico o redentor, sino hombre universal, hermano de todos, anthropos definitivo (cf. 1 Cor 15,21.45) y no un an\u00e9r, var\u00f3n, var\u00f3n\/marido como aparece en otras tradiciones (cf. 2 Cor 11,2; Ef 5,25) que deben interpretarse aqu\u00ed\u00ad como derivadas o secundarias. Desde esa perspectiva se ha dicho y puede decirse que all\u00ed\u00ad donde un ser humano se abre totalmente al misterio divino, all\u00ed\u00ad donde alcanza su plenitud en gratuidad y di\u00e1logo con Dios, en apertura a todos los dem\u00e1s hombres y mujeres, ese humano es divino, presencia de Dios.<\/p>\n<p>Cf. W. GUTBROD, Die panlinische Anthropologie, BWANT 4\/15, Stuttgart 1934; R. JEWETT, Paids Anthropological Tenas: A Stndy of Their Use in Conflict Settings, AGJU 10, Leiden 1971; W. G. K\u00dcMMEL, Das Bdd des Menschen imNeuen Testanient, Zwingli, Z\u00farich 1948; K. RAHNER, Curso fundamental de la fe, Herder, Barcelona 1982; A. SCHWEITZER, La mystique de VApotre Paid, Alb\u00ed\u00adn Michel, Par\u00ed\u00ads 1962; W. F. Jr. TAYLOR, The Unity of Mankind in Antiqidty and in Paid, Claremont University, Ann Arbor MI 1981.<\/p>\n<p>PIKAZA, Javier, Diccionario de la Biblia. Historia y Palabra, Verbo Divino, Navarra 2007<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Historia y Palabra<\/b><\/p>\n<p>Seg\u00fan la Biblia, es el primer hombre creado por Dios y el origen de la humanidad. La palabra Ad\u00e1n indica, bien la especie humana, bien al individuo de quien descienden todos los dem\u00e1s hombres. Seg\u00fan el relato b\u00ed\u00adblico, Ad\u00e1n fue puesto por Dios en la cima de la creaci\u00f3n; se distingue de todos los dem\u00e1s seres creados en virtud de su cualidad de estar hecho \u00aba imagen y semejanza de Dios\u00bb, cultivador y guardi\u00e1n del ambiente en que vive: se\u00f1or preocupado de las dem\u00e1s criaturas, objeto de la benevolencia divina, compa\u00f1ero de un di\u00e1logo con Dios, abierto al encuentro y a la comuni\u00f3n con los dem\u00e1s hombres, dotado de una dimensi\u00f3n material o corp\u00f3rea y juntamente de una dimensi\u00f3n espiritual.<\/p>\n<p>       En Gn 3 se dice que ad\u00e1n fu\u00e9 sometido a una prueba, que no logr\u00f3 superar, proporcionando entonces a sus descendientes una serie de consecuencias negativas, que pueden sintetizarse de este modo: p\u00e9rdida de la armon\u00ed\u00ada y de la paz con Dios, con los dem\u00e1s hombres y con las otras criaturas. Pero la \u00faltima palabra que le dirige Dios a Ad\u00e1n no es la de condenaci\u00f3n; junto con su no al pecado. el Creador pronuncia tambi\u00e9n el s\u00ed\u00ad de la misericordia y de la salvaci\u00f3n, que llegar\u00e1n por medio de un descendiente del mismo Ad\u00e1n: es la promesa de un redentor, que restablecer\u00e1 la armon\u00ed\u00ada y la paz perdidas (cf. Gn 3,15). El Nuevo Testamento, siguiendo la l\u00ed\u00adnea del Antiguo, habla de Ad\u00e1n como del primer hombre (cf. 1 Tim 2,13-14), pero sobre todo como anticipaci\u00f3n de Cristo en los siguientes lugares : Mc 1,13; Rom 5,12-21; 1 Cor 15,22.45-49.<\/p>\n<p>       En Mc 1,13 se afirma que Cristo es el nuevo Ad\u00e1n que, sometido a la tentaci\u00f3n, super\u00f3 la prueba, convirti\u00e9ndose en cabeza de la nueva humanidad. En Rom 15,12-21, Pablo se sirve de la oposici\u00f3n Ad\u00e1n-Cristo para resaltar la universalidad de la gracia. En 1 Cor 15,22, la ant\u00ed\u00adtesis tipol\u00f3gica de Ad\u00e1n &#8211; Cristo es utilizada por Pablo para se\u00f1alar la universalidad de la resurrecci\u00f3n. En 1 Cor 15,45-49, por el contrario, la figura de Ad\u00e1n se recuerda en oposici\u00f3n a la de Cristo para afirmar la gloria y la incorruptibilidad de los resucitados. Es muy probable que esta idea paulina tenga como trasfondo cultural y religioso algunas concepciones jud\u00ed\u00adas relativas: a) al primer hombre como modelo de la humanidad; b) a la recuperaci\u00f3n de la perfecci\u00f3n que hubo en los origenes, perdida con el pecado, gracias a la obra del Mes\u00ed\u00adas.<\/p>\n<p>G. M. Salvati<\/p>\n<p>Bibl.: J Jeremia5, Adam. en TWNT 1, 141- 143; F. Stier, Ad\u00e1n, en CFT 1, 27-42.<\/p>\n<p>PACOMIO, Luciano [et al.], Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico, Verbo Divino, Navarra, 1995<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico<\/b><\/p>\n<p>(Hombre Terrestre; Humanidad; proviene de una ra\u00ed\u00adz que significa: \u2020\u0153rojo\u2020\u009d).<br \/>\nLa palabra hebrea que se traduce \u2020\u0153hombre\u2020\u009d, \u2020\u0153humanidad\u2020\u009d u \u2020\u0153hombre terrestre\u2020\u009d, aparece m\u00e1s de 560 veces en las Escrituras, y se aplica tanto a individuos como a la humanidad en general, adem\u00e1s de usarse como nombre propio.<\/p>\n<p>1. Dios dijo: \u2020\u0153Hagamos al hombre a nuestra imagen\u2020\u009d. (G\u00e9 1:26.) Esta fue, en realidad, una declaraci\u00f3n hist\u00f3rica. Y qu\u00e9 singular es la posici\u00f3n que ocupa en la historia \u2020\u0153Ad\u00e1n, hijo de Dios\u2020\u009d, la primera criatura humana. (Lu 3:38.) Ad\u00e1n fue el coronamiento glorioso de la obra creativa terrestre de Jehov\u00e1, no solo por haber sido creado hacia el final de seis per\u00ed\u00adodos creativos, sino, a\u00fan m\u00e1s importante, porque \u2020\u0153a la imagen de Dios lo cre\u00f3\u2020\u009d. (G\u00e9 1:27.) Por esta causa, el hombre perfecto Ad\u00e1n y, a un grado mucho menor, su descendencia ya degenerada, pose\u00ed\u00adan facultades y capacidades mentales muy superiores al resto de las criaturas terrestres.<\/p>\n<p>\u00bfEn qu\u00e9 sentido fue hecho a la semejanza de Dios?<br \/>\nHabiendo sido hecho a la semejanza de su Magn\u00ed\u00adfico Creador, Ad\u00e1n ten\u00ed\u00ada los atributos divinos de amor, sabidur\u00ed\u00ada, justicia y poder. En consecuencia, pose\u00ed\u00ada un sentido de moralidad que implicaba una conciencia, algo completamente nuevo en el \u00e1mbito de la vida terrestre. Al estar hecho a la imagen de Dios, habr\u00ed\u00ada de administrar toda la Tierra y tener en sujeci\u00f3n a las criaturas terrestres y marinas, as\u00ed\u00ad como a las aves del cielo.<br \/>\nNo era necesario que fuese una criatura esp\u00ed\u00adritu, en su totalidad o en parte, para que poseyera las cualidades divinas. Jehov\u00e1 form\u00f3 al hombre de los elementos del polvo del suelo y puso en \u00e9l la fuerza de vida, de modo que lleg\u00f3 a ser alma viviente, dotado con la capacidad de reflejar la imagen y semejanza de su Creador. \u2020\u0153El primer hombre procede de la tierra y es hecho de polvo.\u2020\u009d \u2020\u0153El primer hombre, Ad\u00e1n, lleg\u00f3 a ser alma viviente.\u2020\u009d (G\u00e9 2:7; 1Co 15:45, 47.) Esto suced\u00ed\u00ada en el a\u00f1o 4026 a. E.C., probablemente en el oto\u00f1o, ya que los calendarios m\u00e1s antiguos comenzaban a contar el tiempo en esa \u00e9poca del a\u00f1o, alrededor del 1 de octubre, es decir, en la primera luna nueva del a\u00f1o civil lunar. (V\u00e9ase A\u00ed\u2018O.)<br \/>\nEl hogar de Ad\u00e1n era un para\u00ed\u00adso muy especial, un verdadero jard\u00ed\u00adn de perfecci\u00f3n y placer llamado Ed\u00e9n. (V\u00e9ase EDEN n\u00fam. 1.) Este para\u00ed\u00adso le suministraba todo lo necesario para la vida, pues all\u00ed\u00ad hab\u00ed\u00ada \u2020\u0153todo \u00e1rbol deseable a la vista de uno y bueno para alimento\u2020\u009d, que le servir\u00ed\u00ada de sustento para siempre. (G\u00e9 2:9.) Ad\u00e1n estaba rodeado de animales pac\u00ed\u00adficos de toda clase y caracter\u00ed\u00adsticas, pero se encontraba solo, pues no hab\u00ed\u00ada otra criatura \u2020\u0153seg\u00fan su g\u00e9nero\u2020\u009d con la que pudiese hablar. Jehov\u00e1 reconoci\u00f3 que \u2020\u02dcno era bueno que el hombre continuara solo\u2020\u2122, de modo que mediante una operaci\u00f3n quir\u00fargica divina, \u00fanica en su g\u00e9nero, tom\u00f3 una costilla de Ad\u00e1n y la transform\u00f3 en su complemento femenino para que llegara a ser su esposa y la madre de sus hijos. Con gran alegr\u00ed\u00ada ante la presencia de esta hermosa ayudante y permanente compa\u00f1era que Dios le hab\u00ed\u00ada dado, Ad\u00e1n pronunci\u00f3 la primera poes\u00ed\u00ada conocida: \u2020\u0153Esto por fin es hueso de mis huesos y carne de mi carne\u2020\u009d, y la llam\u00f3 mujer \u2020\u0153porque del hombre fue tomada esta\u2020\u009d. M\u00e1s tarde, le puso por nombre Eva. (G\u00e9 2:18-23; 3:20.) Jes\u00fas y sus ap\u00f3stoles confirmaron la veracidad de este relato. (Mt 19:4-6; Mr 10:6-9; Ef 5:31; 1Ti 2:13.)<br \/>\nAdem\u00e1s, Jehov\u00e1 bendijo a estos reci\u00e9n casados con abundancia de trabajo deleitable. (Comp\u00e1rese con Ec 3:13; 5:18.) No se les maldijo con ociosidad, ya que habr\u00ed\u00adan de mantenerse ocupados y activos cultivando y cuidando su hogar paradisiaco, que habr\u00ed\u00adan de extender por todo el globo terr\u00e1queo a medida que se multiplicaran y llenaran la Tierra con miles de millones de seres de su mismo g\u00e9nero. Era un mandato divino. (G\u00e9 1:28.)<br \/>\n\u2020\u0153Vio Dios todo lo que hab\u00ed\u00ada hecho y, \u00c2\u00a1mire!, era muy bueno.\u2020\u009d (G\u00e9 1:31.) Ad\u00e1n fue perfecto en todo sentido desde el mismo principio. Se le dot\u00f3 con la facultad del habla y con un vocabulario muy perfeccionado. Pod\u00ed\u00ada dar nombres significativos a las criaturas vivientes que le rodeaban y sostener una conversaci\u00f3n tanto con su Dios como con su esposa.<br \/>\nPor todas estas razones, y por muchas m\u00e1s, estaba obligado a amar, adorar y obedecer estrictamente a su Magn\u00ed\u00adfico Creador. M\u00e1s que eso, el Legislador Universal le enunci\u00f3 la ley simple de la obediencia y le inform\u00f3 con claridad en cuanto al castigo justo y razonable por la desobediencia: \u2020\u0153En cuanto al \u00e1rbol del conocimiento de lo bueno y lo malo, no debes comer de \u00e9l, porque en el d\u00ed\u00ada que comas de \u00e9l, positivamente morir\u00e1s\u2020\u009d. (G\u00e9 2:16, 17; 3:2, 3.) A pesar de que esta ley expl\u00ed\u00adcita anunciaba un severo castigo por la desobediencia, Ad\u00e1n desobedeci\u00f3.<\/p>\n<p>Resultados del pecado. A Eva la enga\u00f1\u00f3 cabalmente Satan\u00e1s el Diablo, pero ese no fue el caso de su esposo. \u2020\u0153Ad\u00e1n no fue enga\u00f1ado\u2020\u009d, dice el ap\u00f3stol Pablo. (1Ti 2:14.) Con pleno conocimiento de causa, escogi\u00f3 desobedecer deliberadamente, y luego intent\u00f3 ocultarse como un delincuente. Cuando se le llam\u00f3 a juicio, en vez de mostrar pesar o remordimiento, o pedir perd\u00f3n, intent\u00f3 justificarse y pasar la responsabilidad a otros, e incluso lleg\u00f3 a culpar a Jehov\u00e1 por su propio pecado deliberado: \u2020\u0153La mujer que me diste para que estuviera conmigo, ella me dio fruto del \u00e1rbol y as\u00ed\u00ad es que com\u00ed\u00ad\u2020\u009d. (G\u00e9 3:7-12.) De modo que Ad\u00e1n fue expulsado de Ed\u00e9n a una tierra agreste y maldita que producir\u00ed\u00ada espinos y cardos, y donde se ganar\u00ed\u00ada su subsistencia con dificultad al segar los frutos amargos de su pecado. Fuera del jard\u00ed\u00adn, en espera de su muerte, Ad\u00e1n lleg\u00f3 a ser padre de hijos e hijas. Solo se conoce el nombre de tres de ellos: Ca\u00ed\u00adn, Abel y Set. Puesto que Ad\u00e1n tuvo a sus hijos despu\u00e9s de pecar, les pas\u00f3 a todos ellos la herencia del pecado y la muerte. (G\u00e9 3:23; 4:1, 2, 25.)<br \/>\nEste fue el tr\u00e1gico comienzo que Ad\u00e1n le dio a la raza humana. El para\u00ed\u00adso, la felicidad y la vida eterna se perdieron, y en su lugar empezaron, como resultado de la desobediencia, el pecado, el sufrimiento y la muerte. \u2020\u0153Por medio de un solo hombre el pecado entr\u00f3 en el mundo, y la muerte mediante el pecado, y as\u00ed\u00ad la muerte se extendi\u00f3 a todos los hombres porque todos hab\u00ed\u00adan pecado.\u2020\u009d \u2020\u0153La muerte rein\u00f3 desde Ad\u00e1n.\u2020\u009d (Ro 5:12, 14.) No obstante, Jehov\u00e1, por su sabidur\u00ed\u00ada y amor, provey\u00f3 un \u2020\u0153segundo hombre\u2020\u009d, el \u2020\u0153\u00faltimo Ad\u00e1n\u2020\u009d, que es el Se\u00f1or Jesucristo. Gracias a este \u2020\u0153Hijo de Dios\u2020\u009d obediente, se abri\u00f3 el camino por el que los descendientes del desobediente \u2020\u0153primer hombre, Ad\u00e1n\u2020\u009d, podr\u00ed\u00adan recobrar el para\u00ed\u00adso y la vida eterna. En el caso de los que componen la iglesia o congregaci\u00f3n de Cristo, podr\u00ed\u00adan obtener la vida celestial. \u2020\u0153Porque as\u00ed\u00ad como en Ad\u00e1n todos est\u00e1n muriendo, as\u00ed\u00ad tambi\u00e9n en el Cristo todos ser\u00e1n vivificados.\u2020\u009d (Jn 3:16, 18; Ro 6:23; 1Co. 15:22, 45, 47.)<br \/>\nDespu\u00e9s de su expulsi\u00f3n de Ed\u00e9n, el pecador Ad\u00e1n vivi\u00f3 lo suficiente para ver el asesinato de uno de sus hijos, el destierro de su hijo asesino, el abuso de la instituci\u00f3n matrimonial y la profanaci\u00f3n del nombre sagrado de Jehov\u00e1. Fue testigo, igualmente, de la edificaci\u00f3n de una ciudad, de la invenci\u00f3n de instrumentos musicales y de la forja de herramientas de hierro y cobre. Observ\u00f3 el ejemplo de Enoc, \u2020\u0153el s\u00e9ptimo en l\u00ed\u00adnea desde Ad\u00e1n\u2020\u009d, hombre que \u2020\u0153sigui\u00f3 andando con el Dios verdadero\u2020\u009d, y fue condenado por dicho ejemplo. Incluso vivi\u00f3 para ver al padre de No\u00e9, Lamec, de la novena generaci\u00f3n. Finalmente, despu\u00e9s de novecientos treinta a\u00f1os, la mayor parte de los cuales se consumieron en el lento proceso de la muerte, volvi\u00f3 al suelo del que hab\u00ed\u00ada sido tomado en el a\u00f1o 3096 a. E.C., tal como Jehov\u00e1 hab\u00ed\u00ada dicho. (G\u00e9 4:8-26; 5:5-24; Jud 14; v\u00e9ase LAMEC n\u00fam. 2.)<\/p>\n<p>2. Nombre de una ciudad ubicada al lado de Zaret\u00e1n seg\u00fan Josu\u00e9 3:16. Por lo general se la identifica con Tell ed-Damiyeh (Tel Damiya\u00c2\u00b4), lugar situado al E. del r\u00ed\u00ado Jord\u00e1n, aproximadamente a 1 Km. al S. de la confluencia de este r\u00ed\u00ado con el valle torrencial de Jaboq; est\u00e1 a unos 28 Km. al NNE. de Jeric\u00f3. Es posible que el nombre de la ciudad se derive del color de la arcilla de los aluviones, abundante en esa regi\u00f3n. (1Re 7:46.)<br \/>\nEl registro b\u00ed\u00adblico indica que fue en Ad\u00e1n donde Jehov\u00e1 repres\u00f3 el agua del Jord\u00e1n para que los israelitas pudiesen atravesar el r\u00ed\u00ado. El valle del Jord\u00e1n se estrecha considerablemente desde Tell ed-Damiyeh (Tel Damiya\u00c2\u00b4) hacia el N., y la historia registra que en el a\u00f1o 1267 el r\u00ed\u00ado se bloque\u00f3 en este mismo punto debido a la ca\u00ed\u00adda de un mont\u00ed\u00adculo elevado que qued\u00f3 atravesado en el lecho, lo que detuvo el paso del agua por unas diecis\u00e9is horas. En \u00e9pocas m\u00e1s recientes, en concreto en el verano de 1927, algunos temblores de tierra de nuevo provocaron corrimientos del terreno que represaron el Jord\u00e1n, de modo que se interrumpi\u00f3 el paso del agua durante veintiuna horas y media. (The Foundations of Bible History: Joshua, Judges, de J. Garstang, Londres, 1931, p\u00e1gs. 136, 137.) Si este fue el medio que a Dios le pareci\u00f3 apropiado usar para represar el Jord\u00e1n en los d\u00ed\u00adas de Josu\u00e9, entonces debi\u00f3 calcular y provocar el represamiento a fin de permitir que los israelitas atravesasen el Jord\u00e1n el d\u00ed\u00ada que les hab\u00ed\u00ada anunciado previamente mediante Josu\u00e9. (Jos 3:5-13.)<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia<\/b><\/p>\n<p>I. AD\u00ed\u0081N Y LOS HIJOS DE AD\u00ed\u0081N.<\/p>\n<p>1. El sentido de las palabras. Contrariamente a lo que sugieren las traducciones de la Biblia, el t\u00e9rmino Ad\u00e1n est\u00e1 sumamente extendido y ofrece una amplia gama de significados. Cuando un jud\u00ed\u00ado pronunciaba esta palabra, estaba lejos de pensar ante todo en el primer hambre: fuera del relato de la creaci\u00f3n, en el que la expresi\u00f3n es ambigua, Ad\u00e1n s\u00f3lo designa con certeza al primer hombre. En cuatro pasajes de la Biblia (G\u00e9n 4,1.25; 5,1.3ss; Tob 8,6). Habitualmente, y con raz\u00f3n, se traduce el t\u00e9rmino por hombre en general (Job 14,1), por las gentes (Is 6,12), por alguien (Ecl 2,12), por \u00abuno\u00bb, \u00abse\u00bb (Zac 13,5), nadie (IRe 8,46; Sal 105,14), el ser humano (Os 11,4; Sal 94,11). El sentido colectivo domina francamente. Lo mismo se diga de la expresi\u00e9n hijo de Ad\u00e1n, que no se refiere nunca a un descendiente del individuo Ad\u00e1n, sino que es un paralelo de hombre (Job 25,6; Sal 8,5), designa a una persona (Jer 49,18.33; p.e., Ezequiel) a a una colectividad (Prov 8,31; Sal 45,3; 1 Re 8,39.42). Utilizada en contraste con Dios, la expresi\u00f3n subraya, como el t\u00e9rmino \u00abcarne\u00bb, la condici\u00f3n perecedera y d\u00e9bil de la humanidad: \u00abdesde lo alto de los cielos mira Yahveh y ve a todos los hijos de Ad\u00e1n\u00bb (Sal 33,13; cf. G\u00e9n 11,5; Sal 36,8; Jer 32,19). Los \u00abhijos de Ad\u00e1n\u00bb son, pues, los humanos seg\u00fan su condici\u00f3n terrestre. Esto es lo que insin\u00faa la etimolog\u00ed\u00ada popular de la palabra, que la hace derivar de adamah = suelo, tierra: Ad\u00e1n es el terroso, el que fue hecho del polvo de la tierra. Esta ojeada sem\u00e1ntica tiene alcance teol\u00f3gico: no podemos contentarnos con ver en el primer Ad\u00e1n un individuo de tantos. Esto indica el sorprendente paso del singular al plural en la palabra de Dios creador: \u00abHagamos a Ad\u00e1n a nuestra imagen&#8230; y dominen&#8230; \u00bb (G\u00e9n 1,26). \u00bfCu\u00e1l era, pues, la intenci\u00f3n del narrador de los primeros cap\u00ed\u00adtulos del G\u00e9nesis?<br \/>\n2. Hacia el relato de la creaci\u00f3n y del pecado de Ad\u00e1n. Los tres primeros cap\u00ed\u00adtulos del G\u00e9nesis constituyen como un prologo al conjunto del Pentateuco. Pero no tienen una sola procedencia; fueron escritos en dos tiempos y por dos redactores sucesivos, el yahvista (G\u00e9n 2-3) y el sacerdotal (G\u00e9n 1). Por otra parte sorprende bastante comprobar que no dejaron la menor huella en la literatura hasta el siglo II antes de J.C. Entonces, como causa de la muerte del hombre, el Eclesi\u00e1stico denuncia a la mujer (Eclo 25,24), y la Sabidur\u00ed\u00ada, al diablo (Sab 2,24). Sin embargo, estos mismos relatos condensan una experiencia secular, lentamente elaborada, algunos de cuyos elementos se pueden descubrir en la tradici\u00f3n prof\u00e9tica y sapiencial.<\/p>\n<p>a) La creencia en la universaibdad del *pecado se afirma en ella cada vez m\u00e1s; es en cierto modo la condici\u00f3n ad\u00e1mica descrita por el salmista: \u00abpecador me concibi\u00f3 mi madre\u00bb (Sal 51,7). En otro lugar se describe el pecado del hombre como el de un ser maravilloso, colocado, algo as\u00ed\u00ad como un \u00e1ngel, en el huerto de Dios y ca\u00ed\u00addo por una falta de *soberbia (Ez 28,13-19, cf. G\u00e9n 2,10-15; 3,22s).<\/p>\n<p>b) La fe en Dios creador y redentor no es menos viva. Un Dios alfarero plasma al hombre (Jer I,5; Is 45,9; cf. G\u00e9n 2,7), \u00e9l mismo lo hace retornar al polvo (Sal 90,3; G\u00e9n 3,19). \u00ab\u00bfQu\u00e9 es el hombre para que de \u00e9l te acuerdes, o el hijo del hombre para que te acuerdes de \u00e9l? Le has hecho poco menor que Dios; le has coronado de gloria y de honor. Le diste el se\u00f1or\u00ed\u00ado sobre las obras de tus manos, todo lo has puesto debajo de sus pies. (Sal 8,5ss; cf. G\u00e9n 1,26ss; 2,19s). Despu\u00e9s del pecado Dios no solo aparece como el Se\u00f1or magn\u00ed\u00adfico (Ez 28,13s; G\u00e9n 10-14), que destrona al soberbio y le hace volver a sus modestos or\u00ed\u00adgenes (Ez 28,16-19; G\u00e9n 3,23s), sino que es tambi\u00e9n el Dios paciente que educa lentamente a su hijo (Os 11 3s; Ez 16; cf. G\u00e9n 2,8-3 21). Asimismo los profetas anunciaron un fin de los tiempos semejantes al antiguo *para\u00ed\u00adso (Os 2,20; Is 11,6-9); quedar\u00e1 suprimida la muerte (Is 25,8; Dan 12,2; cf. G\u00e9n 3,15), e incluso un misterioso *Hijo del hombre de naturaleza celeste aparecer\u00e1 vencedor sobre las nubes (Dan 7,13s).<\/p>\n<p>3. Ad\u00e1n, nuestro antepasado. En funci\u00f3n de las tradiciones que acabamos de esbozar, veamos a grandes rasgos las ense\u00f1anzas de los relatos de la *creaci\u00f3n. En un primer esfuerzo por pensar la condici\u00f3n humana, el yahvista, convencido de que el antepasado incluye en s\u00ed\u00ad a todos sus descendientes, anuncia a todo hombre como el *Hombre que peco, habiendo sido creado bueno por Dios un d\u00ed\u00ada habr\u00e1 de ser redimido. El relato sacerdotal (G\u00e9n 1) por su parte revela que el hombre es creado a *imagen de Dios; luego, con la ayuda de las genealog\u00ed\u00adas (G\u00e9n 5; 10), muestra que todos los hombres forman, m\u00e1s all\u00e1 de Israel, una unidad: el g\u00e9nero humano.<\/p>\n<p>II. EL NUEVO AD\u00ed\u0081N.<\/p>\n<p>1. Hacia la teolog\u00ed\u00ada del nuevo Ad\u00e1n. El NT repite que todos los hombres descienden de uno solo (Act 17,26), o que los primeros padres son el prototipo de la pareja conyugal (Mt 19,4s p; ITim 2,13s) que debe ser restaurada en la humanidad nueva. La novedad de su mensaje reside en la presentaci\u00f3n de Jesucristo como el nuevo Ad\u00e1n. Los ap\u00f3crifos, hab\u00ed\u00adan atra\u00ed\u00addo la atenci\u00f3n hacia la recapitulaci\u00f3n de todos los hombres pecadores en Ad\u00e1n; sobre todo, Jes\u00fas mismo se hab\u00ed\u00ada presentado como el *Hijo del hombre, queriendo mostrar a la vez que era, s\u00ed\u00ad, de la raza humana y que deb\u00ed\u00ada cumplir la profec\u00ed\u00ada gloriosa de Daniel. San Lucas hace una primera tentativa de comparaci\u00f3n de Jes\u00fas con Ad\u00e1n: el que acaba de triunfar de la tentaci\u00f3n es \u00abhijo de Ad\u00e1n, hijo de Dios\u00bb (Lc 3,38), verdadero Ad\u00e1n, que resisti\u00f3 al tentador. Seguramente se puede tambi\u00e9n reconocer en un himno paulino (Flp 2,6-11) un contraste intencionado entre Ad\u00e1n, que trat\u00f3 de apoderarse de la condici\u00f3n divina, y Jes\u00fas, que no la retuvo ambiciosamente. A estas insinuaciones se pueden a\u00f1adir referencias expl\u00ed\u00adcitas.<\/p>\n<p>2. El \u00faltimo y verdadero Ad\u00e1n. En ICor 15,45-49 opone Pablo vivamente los dos tipos seg\u00fan los cuales estamos constituidos; el primer hombre, Ad\u00e1n, fue hecho alma viva, terrena, ps\u00ed\u00adquica; \u00abel \u00faltimo Ad\u00e1n es un esp\u00ed\u00adritu que da la vida\u00bb, pues es celestial, espiritual. Al cuadro de los origenes corresponde el del fin de los tiempos, pero un abismo separa la segunda creaci\u00f3n de la primera, lo espiritual de lo carnal, lo celestial de lo terrenal. En Rom 5,12-21, dice Pablo explicitamente que Ad\u00e1n era \u00abla *figura del que deb\u00ed\u00ada venir\u00bb. Apoy\u00e1ndose en la convicci\u00f3n de que el acto del primer Ad\u00e1n tuvo un efecto universal, la *muerte (cf. ICor 15,21s), afirma asimismo la acci\u00f3n redentora de Cristo, segundo Ad\u00e1n. Pero marca netamente las diferencias: en Ad\u00e1n, la desobediencia, la condenaci\u00f3n y la muerte; en Jesucristo, la obediencia, la justificaci\u00f3n y la vida. Adem\u00e1s, por Ad\u00e1n entr\u00e9 el *pecado en el mundo; por Cristo, sobreabund\u00f3 la *gracia, cuya fuente es \u00e9l mismo. Finalmente, la uni\u00f3n fecunda de Ad\u00e1n y de Eva anunciaba la uni\u00f3n de Cristo y de la Iglesia; \u00e9sta, a su vez, viene a ser el misterio en que se funda el *matrimonio cristiano (Ef 5 25-33; cf. ICor 6,16).<\/p>\n<p>3. El cristiano y el doble Ad\u00e1n. El cristiano, hijo de Ad\u00e1n por su nacimiento y renacido en Cristo por su fe, conserva una relaci\u00f3n doble con el primero y el \u00faltimo Ad\u00e1n. El relato de los origenes, lejos de invitar al hombre a disculparse con el primer pecador, ense\u00f1a a cada uno que Ad\u00e1n es \u00e9l mismo, con su fragilidad, su pecado y su deber de despojarse del hombre viejo, seg\u00fan la expresi\u00f3n de san Pablo (Ef 4,22s; Col 3,9s). Y esto para \u00abrevestirse de Jesucristo, el hombre nuevo\u00bb; as\u00ed\u00ad su destino entero se inserta en el drama del doble Ad\u00e1n. O m\u00e1s bien halla en Cristo al *hombre por excelencia: seg\u00fan el comentario que del Sal 8,5ss hace Heb 2,5-9, el que provisionalmente fue colocado por debajo de los \u00e1ngeles para merecer la salvaci\u00f3n de todos los hombres, recibi\u00f3 la gloria prometida al verdadero Ad\u00e1n. -> Cuerpo de Cristo &#8211; Creaci\u00f3n &#8211; Hombre.<\/p>\n<p>LEON-DUFOUR, Xavier, Vocabulario de Teolog\u00ed\u00ada B\u00ed\u00adblica, Herder, Barcelona, 2001<\/p>\n<p><b>Fuente: Vocabulario de las Ep\u00edstolas Paulinas<\/b><\/p>\n<p><p style=\"text-align: justify;\">La palabra hebrea aparece cerca de 560 veces en el AT, significando casi siempre \u00abhombre\u00bb o \u00abhumanidad\u00bb. Sin embargo, en los primeros cap\u00edtulos de la Biblia es usada claramente como nombre propio para referirse al primer hombre, que fue creado por Dios a su propia imagen, al cual tambi\u00e9n se le dio dominio sobre todos los animales, fue colocado en el jard\u00edn del Ed\u00e9n con la tarea de cultivarlo, y se le mand\u00f3 multiplicarse y llenar la tierra. Aunque al igual que otras criaturas vivas \u00e9l es un alma viviente (<em>nep\u0304e\u0161 \u1e25ayya<\/em>), de todos modos a causa de sus dotes superiores no halla con los animales ning\u00fan compa\u00f1ero real, sino s\u00f3lo en la mujer que es hueso de su hueso y carne de su carne. Esta pareja pr\u00edstina es puesta a prueba por el Creador, y su obediencia es probada a trav\u00e9s de la instrumentalidad del \u00e1rbol de la ciencia del bien y del mal. Bajo la presi\u00f3n de la tentaci\u00f3n, no logran pasar la prueba, y son abrumados por un sentimiento de culpa y verg\u00fcenza, escondi\u00e9ndose de Dios su Hacedor. Pero siendo hallados, son castigados a vivir una vida de penas, dolores y trabajos, que terminar\u00eda en una nota tr\u00e1gica: la de regresar al polvo de donde fueron sacados. No obstante, para nuestros primeros padres fue \u00e9sta una maldici\u00f3n grande en bendici\u00f3n, ya que colocaba la promesa de un Libertador que destrozar\u00eda la cabeza de la serpiente. Una vez que fueron sacados del Jard\u00edn, se entrega un breve relato de su vida familiar que subraya la tragedia de su pecado cuando Abel es asesinado por su propio hermano, Ca\u00edn.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con Gn. 5:5 (en los libros can\u00f3nicos del AT) se puede decir que cesa casi toda alusi\u00f3n al primer hombre, y no es hasta que llegamos a los Ap\u00f3crifos, pero especialmente al NT, que el significado teol\u00f3gico de su transgresi\u00f3n para toda la raza es sondeado. Un examen del material del NT deja bien en claro que los escritores daban por sentado que Ad\u00e1n fue un personaje hist\u00f3rico, y que la narraci\u00f3n que acabamos de ver envolv\u00eda acontecimientos hist\u00f3ricos. Lc. 3:38 traza la genealog\u00eda de Jes\u00fas hasta llegar a Ad\u00e1n. En 1 Ti. 2:13, 14 Pablo se refiere a la creaci\u00f3n del hombre y la mujer en su argumento para la subordinaci\u00f3n que la mujer debe al var\u00f3n, haciendo la afirmaci\u00f3n de que Ad\u00e1n no fue enga\u00f1ado. En Judas 14 leemos que Enoc fue el s\u00e9ptimo despu\u00e9s de Ad\u00e1n. Con todo, los pasajes m\u00e1s significativos son Ro. 5:12\u201321 y 1 Co. 15:22, 45. En ellos Pablo establece un contraste entre Ad\u00e1n y Cristo. El pecado, con todas sus horrendas consecuencias para la raza como un todo, se remonta a Ad\u00e1n. Por la desobediencia de un hombre, los muchos son constituidos pecadores. En contraste con este principio de solidaridad en el mal est\u00e1 el principio de solidaridad en la vida. Por la obediencia de un hombre, los muchos son constituidos justos. Por tanto, Pablo puede argumentar que \u00abas\u00ed como en Ad\u00e1n todos mueren, as\u00ed tambi\u00e9n en Cristo todos ser\u00e1n vivificados\u00bb. Por cierto, hay ciertas diferencias significativas. Nosotros nacemos por naturaleza en el primer Ad\u00e1n; pero s\u00f3lo por gracia, por medio de la fe, somos implantados en Cristo. Por consiguiente, el \u00abtodos\u00bb que est\u00e1 en Ad\u00e1n es una categor\u00eda mucho m\u00e1s extensa e inclusiva que el \u00abtodos\u00bb que est\u00e1 en Cristo. Pablo aparentemente da por sentado que nadie deducir\u00e1 de sus palabras alguna salvaci\u00f3n universal, en vista de su ense\u00f1anza general acerca del pecado y la salvaci\u00f3n. El punto que desea desarrollar es s\u00f3lo que ambos, igualmente, actuaron en una capacidad representativa, y encuentra en la ca\u00edda de toda la humanidad a trav\u00e9s de la transgresi\u00f3n de Ad\u00e1n una ilustraci\u00f3n de la forma en que el pecador es justificado por la justicia que est\u00e1 fuera de s\u00ed mismo y que \u00e9l no puede realizar mediante su propia obediencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una pregunta perenne para el cristiano contempor\u00e1neo ser\u00e1 la de c\u00f3mo entender esta ense\u00f1anza de la Escritura a la luz de la ciencia moderna. En la tradici\u00f3n liberal antigua se daba por sentado que la narraci\u00f3n no ten\u00eda ning\u00fan valor hist\u00f3rico, y muchos la consideraban simplemente como un compuesto mitol\u00f3gico calculado para responder a preguntas que intrigaban la mentalidad primitiva, tales como por qu\u00e9 las culebras no tienen patas, por qu\u00e9 crece la mala hierba, por qu\u00e9 la mujer sufre dolores en el parto, por qu\u00e9 raz\u00f3n la gente usa ropa, y otras cosas de ese estilo. Otros argumentaron que, aunque la narraci\u00f3n era obviamente mitol\u00f3gica, sin embargo, prueba profundamente aquellos movimientos espirituales internos del ser del hombre, para que \u00e9ste pueda discernir la naturaleza intr\u00ednseca de su heredad espiritual. Por tanto, tenemos una par\u00e1bola en la forma de una simple narraci\u00f3n. En armon\u00eda con la forma evolucionista cabal de abordar el asunto, con frecuencia se ha afirmado que en la historia tenemos un relato de c\u00f3mo el hombre ha madurado de la inocencia infantil de la neutralidad moral al car\u00e1cter maduro de aqu\u00e9l cuya sensibilidad espiritual ha sido despertada por una elecci\u00f3n responsable. Este desarrollo del car\u00e1cter no estaba desprovisto de riesgos, y el levantamiento del esp\u00edritu del hombre le entreg\u00f3 (necesariamente) en manos de una afirmaci\u00f3n de s\u00ed mismo, en una forma que en ello estaban envueltos ambos, el bien y el mal, como consecuencias necesarias. En armon\u00eda con el optimismo del liberalismo religioso, se daba por sentado que lo bueno del hombre y de la naturaleza humana al final triunfar\u00eda sobre el mal, y que en Cristo, el segundo Ad\u00e1n, tenemos el punto m\u00e1s alto en la evoluci\u00f3n de la consciencia religiosa y moral de la raza.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por otra parte, la ex\u00e9gesis del relato de la ca\u00edda lleg\u00f3 a ser m\u00e1s sana con la reacci\u00f3n neortodoxa, que trataba seriamente de interpretar la vida del hombre en t\u00e9rminos de la doctrina b\u00edblica de la ca\u00edda y el pecado. La interpretaci\u00f3n neortodoxa del significado e importancia de la historia de Ad\u00e1n es fundamentalmente agustiniana, en el sentido de que el \u00e9nfasis se coloca adecuadamente en el hecho de que el hombre fue creado recto y que cay\u00f3 de un estado de integridad. Sin embargo, la escuela neortodoxa ha estado infectada con el problema de c\u00f3mo tomar seriamente la narraci\u00f3n ad\u00e1mica en su significado teol\u00f3gico sin envolverse en lo que se considera un oscurantismo cient\u00edfico desesperanzado, y esto por reconocer el car\u00e1cter hist\u00f3rico del relato. Con frecuencia se afirma que la p\u00e9rdida de la forma hist\u00f3rica no lleva consigo la p\u00e9rdida de la ense\u00f1anza teol\u00f3gica: la forma hist\u00f3rica no es m\u00e1s que el alfabeto de la doctrina. Nadie que haya buscado dialogar seriamente con las evidencias de la ciencia moderna podr\u00e1 dejar de notar el problema. Pero esta soluci\u00f3n es un fracaso, porque un cristianismo que se divorcia de la historia viene a ser el cristianismo de las ideas atemporales, lo cual no es en ninguna forma cristianismo. Si debemos creer que el Segundo Ad\u00e1n fue crucificado bajo Poncio Pilato\u2014y la neortodoxia est\u00e1 enf\u00e1ticamente convencida de esto\u2014, entonces parece que tambi\u00e9n debemos creer que el primer Ad\u00e1n cay\u00f3, no a la historia, sino en la historia. Dif\u00edcilmente se puede existencializar al primer Ad\u00e1n y, al mismo tiempo, insistir en la historicidad del Segundo. En la forma que Pablo razona, especialmente en Ro. 5, la desobediencia del primer hombre y la obediencia del Segundo constituyen los dos puntos de la elipse de la salvaci\u00f3n. Si uno anula uno, entonces toda la estructura de Pablo se cae a pedazos. Esto no quiere decir que debemos suponer que los acontecimientos registrados en Gn. 1\u20135 ocurrieron hace 6.000 a\u00f1os m\u00e1s o menos. Ni el material cronol\u00f3gico que puede sacarse de una interpretaci\u00f3n literal del relato, ni aun el atav\u00edo cultural de la narraci\u00f3n, son cosas teol\u00f3gicamente significativas para una comprensi\u00f3n adecuada del punto de vista b\u00edblico en cuanto a Ad\u00e1n. Pero aun si \u00e9l hubiese sido un hombre de la era de piedra, viviendo en una antig\u00fcedad mucho m\u00e1s remota de lo que tradicionalmente se supone, con todo, Ad\u00e1n fue un hombre completo, y en posesi\u00f3n de todas las capacidades y recursos morales y espirituales para haber actuado como un agente plenamente responsable, y como representante de la raza.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Muchos de los que toman el relato en cuesti\u00f3n como confiable teol\u00f3gica e hist\u00f3ricamente han sostenido que no es necesario que nos preocupemos del desarrollo del hombre en cuanto al lado emp\u00edrico, y que podr\u00eda ser muy posible que la evoluci\u00f3n biol\u00f3gica tal como la planteara Darwin y sus sucesores fuera la forma en que este primer hombre, la primera forma humana, fuera creado. Todo lo que se necesita es suponer que Dios divinamente supervis\u00f3 el desarrollo, y que en un momento apropiado la forma humana, estando ya lo suficientemente evolucionada, fue provista de un alma humana. Aparte del hecho de que no existe evidencia espec\u00edfica ofrecida por las ciencias biol\u00f3gicas sobre que \u00e9ste fue el caso, tambi\u00e9n debe notarse que la narraci\u00f3n presenta a Dios como formando al hombre del polvo de la tierra; esto es, el barro con el que fue formado el hombre fue como manipulado por las manos del Creador, de tal forma que hay una intimidad divina especial aun en el lado f\u00edsico de la creaci\u00f3n del hombre. Mientras que en el resto de la narraci\u00f3n leemos, \u00abY dijo Dios, produzca la tierra, produzcan las aguas\u00bb, etc., en el caso del hombre no leemos, \u00abproduzca la tierra al hombre\u00bb. M\u00e1s bien leemos, \u00abEntonces Jehov\u00e1 Dios form\u00f3 al hombre del polvo de la tierra\u00bb. Tambi\u00e9n debemos notar que la infusi\u00f3n divina, que ser\u00eda el punto en el cual el alma humana es comunicada al cuerpo en la narraci\u00f3n del G\u00e9nesis, parecer\u00eda ser simult\u00e1nea con el dar vida al cuerpo f\u00edsico. Cuando Dios sopl\u00f3 en \u00e9l el aliento de vida, entonces fue que vino a ser <em>nep\u0304e\u0161 \u1e25ayya<\/em>, esto es, una \u00abcriatura animada\u00bb. Parece dif\u00edcil armonizar este punto del relato con el punto de vista de que el hombre ya era una criatura animada, quiz\u00e1 por largos milenios de tiempos geol\u00f3gicos anteriores al momento en que recibi\u00f3 un alma distintivamente humana capaz de producir juicios racionales y, m\u00e1s particularmente, \u00e9ticos y religiosos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">V\u00e9ase tambi\u00e9n <em>Hombre<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">BIBLIOGRAF\u00cdA<\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\" start=\"149\">\n<li>Barth, <em>Christ and Adam<\/em>; J.F. Genung en <em><a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">ISBE<\/a><\/em>; C. Hodge, <em>The Epistle to the Romans<\/em> (5:12\u201321); P.K. Jewett, Emil Brunner\u2019s <em>Concept of Revelation<\/em>, pp. 146\u2013149.<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\">Paul K. Jewett<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\"><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><em>ISBE <\/em><\/a><em>International Standard Bible Encyclopaedia<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\"><\/a>Harrison, E. F., Bromiley, G. W., &amp; Henry, C. F. H. (2006). <em>Diccionario de Teologi\u0301a<\/em> (9). Grand Rapids, MI: Libros Desafi\u0301o.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Teolog\u00eda<\/b><\/p>\n<p><p style='text-align:justify;'><span ><\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>I. En el antiguo Testamento<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>El primer hombre, creado (<\/span><span style=''>b&#257;r&#257;<\/span><span lang=ES style=''>, Gn. 1.27) por Dios a su imagen (<\/span><span style='font-family: \"Charis SIL\"'>&#7779;elem<\/span><span lang=ES style=' '>) en el d\u00eda sexto, form\u00e1ndolo (como forma el alfarero, <\/span><span style=''>y&#257;&#7779;ar<\/span><span lang=ES style=''>, Gn. 2.7) del polvo de la tierra (<\/span><span style=''>&#722;&#7695;&#257;m\u00e2<\/span><span lang=ES style=''>), y soplando en su nariz aliento de vida (<\/span><span style=' '>ni\u0161ma&#7791; &#7717;ayy&#305;&#770;m<\/span><span lang=ES style=''>; v\u00e9ase <i>b<\/i>, <etiqueta id=\"#_ftn160\" name=\"_ftnref160\" title=\"\">inf.). El resultado de esto fue que \u201cel hombre\u201d se convirti\u00f3 en ser viviente (<\/etiqueta><\/span><span style=''>nefe\u0161 &#7717;ayy\u00e2<\/span><span lang=ES style=''>). Se conocen mitos sumerios y babil\u00f3nicos sobre la creaci\u00f3n del hombre, pero comparados con la historia b\u00edblica de la creaci\u00f3n resultan burdos; adem\u00e1s son polite\u00edstas.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>a. Etimolog\u00eda<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>El nombre Ad\u00e1n (<\/span><span style=''>&#722;&#257;&#7695;&#257;m<\/span><span lang=ES style=''>), adem\u00e1s de ser nombre propio, tiene la connotaci\u00f3n de \u201cg\u00e9nero humano\u201d, sentido con el cual se lo emplea en el AT alrededor de 500 veces, de modo que cuando aparece con el art\u00edculo definido (<\/span><span style='font-family: \"Charis SIL\"'>h&#257;&#722;&#257;&#7695;&#257;m<\/span><span lang=ES style=''>) debe traducirse como nombre sustantivo y no como el nombre. La palabra <\/span><span style=''>&#722;adm<\/span><span lang=ES style=''> tambi\u00e9n existe en ugar\u00edtico y tiene el sentido de \u201cg\u00e9nero humano\u201d. En el relato de la *creaci\u00f3n en Gn. 1 y 2 se usa el art\u00edculo con <\/span><span style=''>&#722;&#257;&#7695;&#257;m<\/span><span lang=ES style=''> en todos los casos excepto tres: 1.26, en el que evidentemente se refiere al \u201chombre\u201d en general; 2.5, en el que \u201cun hombre\u201d (o \u201cning\u00fan hombre\u201d) es claramente el sentido m\u00e1s natural; y 2.20, el primero uso admisible del nombre propio seg\u00fan el texto. En <\/span><span lang=ES style='font-size:10.0pt;; color:green;text-transform:uppercase'>\u00b0vrv2<\/span><span lang=ES style=''> se ha proyectado este uso sobre el vers\u00edculo anterior (2.19) a pesar del art\u00edculo, mientras que otras vss., al observar que en este caso, y en realidad en todos aquellos (3.17, 21) que no tienen el art\u00edculo hasta Gn. 4.25, el nombre que lleva antepuesta la preposici\u00f3n <\/span><span style='font-family: \"Charis SIL\"'>l<sup>e<\/sup>&#8211;<\/span><span lang=ES style=' '>, que podr\u00eda entenderse (<\/span><span style=''>l&#257;-&lt;&lt; l<sup>e<\/sup>h&#257;<\/span><span lang=ES style=''>) en el sentido de incluir el art\u00edculo sin alteraci\u00f3n del texto conson\u00e1ntico, prefieren suponer que los masoretas han puntuado incorrectamente el texto y que el nombre propio no aparece hasta Gn. 4.25. Aunque se ha tratado de determinar la etimolog\u00eda del nombre, no se ha llegado a un acuerdo, y el hecho de que la lengua original de la humanidad no era el heb. hace que estas teor\u00edas resulten cuestiones puramente acad\u00e9micas. Est\u00e1 claro, sin embargo, que el uso del t\u00e9rmino <\/span><span style=''>&#722;<sup>a<\/sup>&#7695;&#257;m\u00e2<\/span><span lang=ES style=''>, \u2018tierra\u2019, en yuxtaposici\u00f3n con el nombre <\/span><span style=' '>&#722;&#257;&#7695;&#257;m<\/span><span lang=ES style=''> en Gn. 2.7 es intencional, conclusi\u00f3n que Gn. 3.19 refuerza.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>b. La condici\u00f3n inicial de Ad\u00e1n<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Ad\u00e1n se distingu\u00eda de los animales, pero no porque los ep\u00edteros <\/span><span style=''>nefe\u0161<\/span><span lang=ES style=''> y <\/span><span style=''>r\u00fba&#7717;<\/span><span lang=ES style=''> se aplicaran a \u00e9l (porque estos t\u00e9rminos tambi\u00e9n se empleaban a veces para los animales), sino porque fue hecho a imagen de Dios, le fue dado se\u00f1or\u00edo sobre todos los animales, y quiz\u00e1s tambi\u00e9n porque Dios personalmente sopl\u00f3 aliento (<\/span><span style=''>n<sup>e<\/sup>\u0161&#257;m\u00e2<\/span><span lang=ES style=''>) de vida en su nariz (<etiqueta id=\"#_ftn161\" name=\"_ftnref161\" title=\"\">VT 11, 1961, pp. 177\u2013187). Dios hizo un huerto <\/etiqueta>para Ad\u00e1n en *Ed\u00e9n (Gn. 2.8\u201314), y lo puso en \u00e9l para que lo labrara y lo guardara. La voz \u201clabrarlo\u201d (<\/span><span style=''>&#723;&#257;&#7687;a&#7695;<\/span><span lang=ES style=''>) es la que com\u00fanmente se utiliza para el trabajo (p. ej. Ex. 20.9), de modo que Ad\u00e1n no iba a quedar ocioso. Su alimento, aparentemente, iba a consistir en el fruto de los \u00e1rboles (Gn. 2.9\u201316), en fresas y nueces de los arbustos (<\/span><span style=''>&#347;&#305;&#770;a&#7717;<\/span><span lang=ES style=''>, \u2018planta\u2019) y en cereales de las hierbas (<\/span><span style=' '>&#723;&#275;&#347;e&#7687;<\/span><span lang=ES style=''>, Gn. 2.5). Luego Dios trajo todos los animales y las aves a Ad\u00e1n para que les pusiera nombres y presumiblemente para que se familiarizara con sus caracter\u00edsticas y posibilidades (Gn. 2.19\u201320). Es probable que alg\u00fan leve reflejo de esto se encuentre en un texto sumerio de car\u00e1cter literario que describe la forma en que el dios Enki puso el mundo en orden, y entre otras cosas coloc\u00f3 los animales bajo el control de dos deidades menores.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>c. La ca\u00edda<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Dios dijo, \u201cno es bueno que el hombre est\u00e9 solo\u201d (Gn. 2.18), de modo que hizo una mujer (2.22) para que lo ayudara (* <span style='text-transform:uppercase'>Eva<\/span>). Despu\u00e9s de ser persuadida por la serpiente, la mujer convenci\u00f3 a Ad\u00e1n a que comiera de la fruta del \u00e1rbol que Dios le hab\u00eda mandado no tocar (Gn. 3.1\u20137) (* <span style='text-transform:uppercase'>Ca\u00edda<\/span>), y como resultado \u00e9l y su mujer fueron echados del huerto (Gn. 3.23\u201324). Es evidente que hasta ese momento Ad\u00e1n ten\u00eda comuni\u00f3n directa con Dios. Cuando \u00e9l y su mujer reconocieron su desnudez tomaron hojas de higuera y las cosieron para hacerse delantales (<\/span><span style=''>&#7717;<sup>a<\/sup>&#7713;\u00f4r\u00e2<\/span><span lang=ES style=''>, Gn. 3.7), indicaci\u00f3n quiz\u00e1s de la pr\u00e1ctica de artes tan simples como la costura en esas \u00e9pocas remotas. Como castigo, Ad\u00e1n fue expulsado del huerto y tuvo que ganarse el sustento con el trabajo duro y con el sudor de su rostro, ya que la tierra <\/span><span style=''>&#722;<sup>a<\/sup>&#7695;&#257;m\u00e2<\/span><span lang=ES style=''>, a la cual volver\u00eda a su muerte, fue maldita y producir\u00eda espinos y cardos. Seguir\u00eda siendo granjero, pero sus labores ser\u00edan ahora m\u00e1s arduas (Gn. 3.17\u201319, 23). Se han hecho paralelos entre estos episodios y el mito ac\u00e1dico de Adapa, que por error rehus\u00f3 el pan y el agua de vida, perdiendo as\u00ed la inmortalidad para la humanidad; pero las conexiones son remotas. Dios dio a Ad\u00e1n y Eva t\u00fanicas de pieles (Gn. 3.21), indicando con ello que en adelante necesitar\u00edan protecci\u00f3n contra la vegetaci\u00f3n incontrolada o el fr\u00edo.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Ad\u00e1n tuvo dos hijos, *Ca\u00edn y *Abel, pero como Ca\u00edn mat\u00f3 a Abel tuvo otro hijo, *Set, para sustituir al segundo (Gn. 4.25) y para continuar la l\u00ednea de descendencia fiel. Ad\u00e1n ten\u00eda 130 a\u00f1os de edad (<etiqueta id=\"#_ftn162\" name=\"_ftnref162\" title=\"\"><span style='text-transform:uppercase'>LXX<\/span><\/etiqueta> 230) cuando naci\u00f3 Set, y vivi\u00f3 800 m\u00e1s (<span style='text-transform:uppercase'>LXX<\/span> 700) despu\u00e9s de este acontecimiento, lo que hace un total de 930 a\u00f1os (Gn. 5.2\u20135 concuerda con <span style='text-transform:uppercase'>LXX<\/span> y el Pentateuco samaritano, el que a su vez concuerda con el <etiqueta id=\"#_ftn163\" name=\"_ftnref163\" title=\"\"><i>TM<\/i><\/etiqueta> en todas estas cifras) (* <span style='text-transform:uppercase'>Genealogia<\/span>). En comparaci\u00f3n, cabe destacar que al primer rey anterior al diluvio, Alulim, se le asigna en la lista de reyes sumerios un reinado de 28.800 a\u00f1os (una variante del texto da 67.200), y al personaje equivalente, Aloros, en la <\/span><span style=''>Babyl&#333;niaka<\/span><span lang=ES style=''> de Beroso, 36.000 a\u00f1os. Es de suponer que Ad\u00e1n tuvo otros hijos adem\u00e1s de los tres espec\u00edficamente mencionados en G\u00e9nesis. La fecha de la existencia de Ad\u00e1n y el lugar exacto en que vivi\u00f3 son objeto de controversia en la actualidad.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style='; text-transform:uppercase'>Bibliograf\u00eda.<\/span><span lang=ES style=''> G. von Rad, <i>El libro del G\u00e9nesis<\/i>, 1977; F. Mass, \u201c<\/span><span style='font-family: \"Charis SIL\"'>&#722;&#257;d&#257;m<\/span><span lang=ES style=' '>\u201d, <etiqueta id=\"#_ftn164\" name=\"_ftnref164\" title=\"\"><i>\u00b0DTAT<\/i><\/etiqueta>, t(t). I; para Enki y el orden mundial, v\u00e9ase \u00b0S. N. Kramer, <i>La historia empieza en Sumer<\/i>, 1974, pp. 210\u2013217.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><etiqueta id=\"#_ftn165\" name=\"_ftnref165\" title=\"\"><i><span lang=ES style=''>KB<\/span><\/i><\/etiqueta><sup><span lang=ES style=''>3<\/span><\/sup><span lang=ES style=''>, pp. 14; C. Westermann, <i>Biblischer Kommentar<\/i> <i>AT<\/i>, I\/1, 1976; para la creaci\u00f3n del hombre, v\u00e9ase A. Heidel, <i>The Babylonian Genesis<\/i><sup>2<\/sup>, 1951, pp. 46\u201347, 66\u201372, 118\u2013126; W. G. Lambert y A. R. Millard, <\/span><span style=''>Atra&#7723;as&#305;&#772;s<\/span><span lang=ES style=''>. <i>The Babylonian Story of the Flood<\/i>, 1969, pp. 8\u20139, 15, 54\u201365; S. N. Kramer, \u201cSumerian Literature and the Bible\u201d, <i>Analecta Biblica<\/i> 12, 1959, pp. 191\u2013192; para Enki y el orden mundial, v\u00e9ase <i>History Begins at Sumer<\/i>, 1958, pp. 145\u2013147; para Adapa, v\u00e9ase Heidel, <i>Genesis<\/i>, pp. 147\u2013153; E. A. Speiser en <i>ANET<\/i>, pp. 101\u2013103; para la lista de reyes, v\u00e9ase T. Jacobsen, <i>The Sumerian King List<\/i>, 1939, pp. 70\u201371; A. L. Oppenheim en <i>ANET<\/i>, pp. 265.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal align=right style='text-align:right;line-height:normal'><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><span lang=ES style='font-size:10.0pt;;color:green'>T.C.M.<\/span><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>II. En el Nuevo Testamento<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Fuera de la literatura paulina hay ocasionales referencias a Ad\u00e1n en los evangelios: Lucas lo coloca al comienzo de la genealog\u00eda de Cristo (3.38), dando realce de este modo a la relaci\u00f3n de parentesco de este \u00faltimo con toda la humanidad (cf. Mt. 1.1s); Jud. 14 tambi\u00e9n menciona a Ad\u00e1n como el comienzo de la raza humana. La creaci\u00f3n de Ad\u00e1n y Eva y su posterior uni\u00f3n se mencionan como prueba de que Dios ha querido la uni\u00f3n del hombre y la mujer en \u201cuna sola carne\u201d (Mt. 19.4\u20136; Mr. 10.6\u20139, en los que se cita Gn. 1.27; 2.24). Para la tradici\u00f3n seg\u00fan Marcos esto significa que el divorcio est\u00e1 prohibido, pero Mt. 19.9 agrega una excepci\u00f3n, o sea los casos de \u201cfornicaci\u00f3n\u201d o de falta de castidad (cf. <\/span><span lang=ES style='font-size:10.0pt;;color:green; text-transform:uppercase'>\u00b0vp<\/span><span lang=ES style=' '>, \u201cinmoralidad sexual\u201d).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>En la literatura paulina la uni\u00f3n de Ad\u00e1n y Eva sirve tambi\u00e9n como base para ense\u00f1anzas sobre la relaci\u00f3n entre los sexos: Gn. 2.24 se vuelve a citar, en 1 Co. 6.16, para demostrar que la relaci\u00f3n sexual jam\u00e1s es algo trivial o \u00e9ticamente intrascendente, sino siempre una uni\u00f3n y una fusi\u00f3n profunda de las dos personas que entran en esa relaci\u00f3n, y en Ef. 5.31, donde se argumenta que tambi\u00e9n se refiere a la uni\u00f3n de Cristo y la iglesia. Hay alusiones al orden de la creaci\u00f3n de Ad\u00e1n y Eva y a la dignidad, divinamente conferida, del primero en 1 Co. 11.7\u20139, para apoyar el argumento de Pablo sobre la subordinaci\u00f3n de las mujeres a los hombres (a pesar de los vv. 11s): los hombres no deben cubrirse la cabeza, por ser \u201cimagen y gloria de Dios\u201d, pero las mujeres constituyen la \u201cgloria\u201d de los hombres y deshonran sus cabezas (literalmente, y tal vez figuradamente tambi\u00e9n, en el sentido de sus esposos; cf. vv. 3s) cuando se descubren. De la misma manera, 1 Ti. 2.12\u201314 apela al orden de la creaci\u00f3n de Ad\u00e1n y Eva para apoyar la afirmaci\u00f3n de que las mujeres, por la subordinaci\u00f3n que les corresponde, deben guardar silencio en las reuniones cristianas; confirma esta inferioridad el hecho de que fue Eva quien fue enga\u00f1ada y arrastrada a pecar (cf. Ecl. 25.24). Por lo tanto, la ense\u00f1anza pr\u00e1ctica sobre la conducta de la mujer que aqu\u00ed se impone no puede desecharse como una simple acomodaci\u00f3n a las convenciones de la \u00e9poca, sin al mismo tiempo poner en tela de juicio la ex\u00e9gesis y la doctrina escriturales sobre la creaci\u00f3n que se invocan en apoyo de estas pr\u00e1cticas, o la l\u00f3gica que sostiene que la una se sigue de la otra.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Pero el uso principal de la figura de Ad\u00e1n en la literatura paulina est\u00e1 relacionado con el contraste entre Ad\u00e1n y Cristo. Puede tambi\u00e9n haber una alusi\u00f3n a esto en los evangelios sin\u00f3pticos: es posible que la descripci\u00f3n de las tentaciones de Jes\u00fas en Marcos (1.13) refleje la idea de que Jes\u00fas restableci\u00f3 nuevamente el estado del hombre en el para\u00edso: al vencer la tentaci\u00f3n, al vivir con los animales salvajes, al ser atendidos por los \u00e1ngeles (cf. J. Jeremias, <etiqueta id=\"#_ftn166\" name=\"_ftnref166\" title=\"\"><i>TDNT<\/i><\/etiqueta> 1, pp. 141). Igualmente, Lc. 3.38 se refiere a Ad\u00e1n como el \u201chijo de Dios\u201d, frase que ya ha usado con referencia a Jes\u00fas (1.35). Esto constituir\u00eda un uso positivo de la historia de Ad\u00e1n: se asemeja a Cristo a Ad\u00e1n antes de su ca\u00edda.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Pero para Pablo se da mayor realce a la desemejanza en medio de la semejanza entre Ad\u00e1n y Cristo; esto es as\u00ed en los dos pasajes principales en que elabora esta idea, 1 Co. 15 y Ro. 5.12\u201321. Tambi\u00e9n ser\u00eda cierto con respecto a una posible tercera referencia a esto en el material tradicional que se emplea en Fil. 2.6\u201311; no hay all\u00ed, sin embargo, ninguna referencia expl\u00edcita a Ad\u00e1n, ni menci\u00f3n expl\u00edcita alguna de G\u00e9nesis; lo m\u00e1s que podr\u00eda afirmarse es que algunas de las ideas, p. ej. la obediencia, la renuncia a la igualdad con Dios, suponen un contraste con Ad\u00e1n (cf. R. P. Martin, <i>Carmen<\/i> <i>Christi<\/i>, 1967, pp. 161\u2013164).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>1 Co. 15 se refiere dos veces al contraste Ad\u00e1n-Cristo: primero, en los vv. 21\u201323, Pablo lo usa para mostrar que la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas, que los corintios aceptan, es una promesa de que \u201ctodos\u201d compartir\u00e1n un destino igual, as\u00ed como todos mueren (n\u00f3tese el tiempo presente) \u201cen Ad\u00e1n\u201d; no es que todos murieron cuando muri\u00f3 Ad\u00e1n; m\u00e1s bien ahora todos mueren como \u00e9l. La frase \u201cen Ad\u00e1n\u201d se forma por analog\u00eda con \u201cen Cristo\u201d, y no puede usarse para demostrar c\u00f3mo vino a formularse esta \u00faltima. Luego el mismo contraste se retoma nuevamente en los vv. 45\u201349: aqu\u00ed el contraste es entre la naturaleza f\u00edsica de Ad\u00e1n, que ahora todos compartimos, y el cuerpo espiritual que se nos ha prometido al final en virtud de la resurrecci\u00f3n de Cristo. En Corinto hac\u00eda falta que a algunas personas, excesivamente confiadas en sus dones espirituales, se les recordase que segu\u00edan siendo parte de una era y una humanidad dominadas por la muerte (v. 26); la respuesta que les da Pablo es la de que la Escritura (Gn. 2.7) demuestra que el hombre es f\u00edsico, \u201cnatural\u201d (<\/span><span lang=ES style='font-size:10.0pt;;color:green; text-transform:uppercase'>\u00b0vm<\/span><span lang=ES style=' '>) (v. 45; es el Ad\u00e1n del d\u00eda postrero el que es espiritual, agrega Pablo) y \u201clo espiritual no es primero, sino [m\u00e1s bien] lo animal; [y s\u00f3lo] luego [posteriormente] lo espiritual\u201d (v. 46; cf. <etiqueta id=\"#_ftn167\" name=\"_ftnref167\" title=\"\"><i>NovT<\/i><\/etiqueta> 15, 1873, pp. 301ss); participar\u00e1n en la resurrecci\u00f3n de Cristo, con naturaleza transformada, pero todav\u00eda corporal, mas no mientras sigan siendo \u201ccarne y sangre\u201d (v. 50). La frase \u201cel postrer Ad\u00e1n\u201d (v. 45) y el intercambio de \u201cAd\u00e1n\u201d y \u201chombre\u201d indican que Pablo tiene plena conciencia de que \u201cAd\u00e1n\u201d significa \u201chombre\u201d.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Este \u00faltimo punto sirve para explicar por qu\u00e9 Pablo presenta la otra referencia principal a Ad\u00e1n en forma tan indirecta (Ro. 5.12: \u201cpor un hombre\u201d). En el pasaje siguiente contrasta a Ad\u00e1n, que por su pecado puso en movimiento una reacci\u00f3n en cadena y su consecuencia, por el decreto de Dios, la muerte, con Cristo, que por su obediencia ha inaugurado un recurso salv\u00edfico mediante el cual el hombre recibe de Dios el don divino de la justicia y \u201creinar\u00e1 en vida\u201d (v. 17). El vv. 19 suena determinista, pero notemos los tiempos verbales: la acci\u00f3n de constituir justos a muchos es algo que ya est\u00e1 ocurriendo, a pesar del tiempo futuro, y quiz\u00e1 sea correcto decir, igualmente, que la acci\u00f3n de constituir en pecadores a muchos tambi\u00e9n sigue ocurriendo; \u201cser constituidos\u201d puede no significar m\u00e1s que \u201chaci\u00e9ndose\u201d. El vv. 12 aclara que la muerte no se ha extendido autom\u00e1ticamente a todos los hombres como resultado del pecado de Ad\u00e1n sino, m\u00e1s bien, \u201cpor cuanto\/debido a que todos pecaron\u201d y por consiguiente recibieron la sentencia de muerte por sus propios merecimientos; hay solidaridad entre todos los hombres por el pecado, solidaridad por la que compartimos y consentimos los pecados de los dem\u00e1s, pero este vers\u00edculo no lo expresa. Hay tambi\u00e9n un poder, el pecado, que es m\u00e1s que el acto individual de transgresi\u00f3n o, incluso, la suma de los actos individuales, y a esto se hace referencia en t\u00e9rminos cuasi personales en el vv. 13. En los vv. 13ss Pablo encara el problema de los que no ten\u00edan, como Ad\u00e1n, un mandamiento expl\u00edcito de Dios que pod\u00edan desobedecer, y que, sin embargo, pecaron igualmente, como lo demuestra el que la muerte siguiese reinando desde Ad\u00e1n hasta Mois\u00e9s y el hecho de la promulgaci\u00f3n de la ley. Ad\u00e1n \u201ces figura del que hab\u00eda de venir\u201d y, no obstante, la elaboraci\u00f3n de esta tipolog\u00eda indica que en gran medida tiene car\u00e1cter antit\u00e9tico y contrastante (vv. 15\u201319), <etiqueta id=\"#_ftn168\" name=\"_ftnref168\" title=\"\">e. d., se trata de un uso negativo de la historia de Ad\u00e1n. M\u00e1s aun, mientras que el pecado de Ad\u00e1n y sus efectos conforman<\/etiqueta> una historia puramente humana del hombre abandonado a las consecuencias de sus propias acciones (cf. Ro. 1.24, 26, 28), el lado de la comparaci\u00f3n que corresponde a Cristo contiene un elemento m\u00e1s que humano, que excede por lejos al lado negativo; por ello la frase \u201cmucho m\u00e1s\u201d que se repite (5.15, 17).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Se ha discutido mucho acerca de los or\u00edgenes del concepto Ad\u00e1n-Cristo, busc\u00e1ndolos algunos en la mitolog\u00eda del Cercano Oriente, o, m\u00e1s recientemente y en forma m\u00e1s espec\u00edfica, en la especulaci\u00f3n gn\u00f3stica relativa al hombre primitivo. Pero los or\u00edgenes inmediatos deben buscarse m\u00e1s bien en las variadas creencias del juda\u00edsmo de la \u00e9poca, y tambi\u00e9n en la doctrina de Jes\u00fas: la restauraci\u00f3n del estado original al final de los tiempos, los contrastes de Ad\u00e1n con diversas figuras de la historia de Israel y con el Mes\u00edas (cf. Baruc <etiqueta id=\"#_ftn169\" name=\"_ftnref169\" title=\"\">sir. 73s con 56.6), y la esperanza de que el \u201chombre\u201d de Dios (o \u201cel hijo del hombre\u201d) hab\u00eda de venir en el momento de la culminaci\u00f3n. Pablo y\/o la tradici\u00f3n cristiana se han servido de est<\/etiqueta>os materiales para formular la tipolog\u00eda de Ad\u00e1n en relaci\u00f3n con Cristo.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Cualesquiera sean los puntos de vista que se tengan sobre los or\u00edgenes de la humanidad, sigue siendo cierto que la raza humana tiene una historia y un comienzo. Lo que afirma Pablo, entonces, es que esa historia, desde el principio mismo, est\u00e1 se\u00f1alada por el pecado, que el hombre es responsable de esa historia pecaminosa, y que el pecado de uno afecta a otros y al mundo que lo rodea.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=';text-transform:uppercase'>Bibliograf\u00eda.<\/span><span lang=ES style=''>H. Seebass, \u201cAd\u00e1n\u201d <etiqueta id=\"#_ftn170\" name=\"_ftnref170\" title=\"\"><i>\u00b0DTNT<\/i><\/etiqueta>, t(t). I; J. Fitzmayer, <i>Teolog\u00eda de San Pablo<\/i>, 1975, pp. 140, 142ss; H. Ridderbos, <i>El pensamiento del ap\u00f3stol Pablo<\/i>, 1979, pp. 65ss, 105ss.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>C.K. Barrett, <i>From First Adam to Last<\/i>, 1962; M. D. Hooker, <etiqueta id=\"#_ftn171\" name=\"_ftnref171\" title=\"\"><i>NTS<\/i><\/etiqueta> 6, 1959\u201360, pp. 297\u2013306; <i>NIDNTT <\/i>1, 84\u201388; A. J. M. Wedderburn, <i>NTS<\/i> 19, 1972\u20133, pp. 339\u2013354.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal align=right style='text-align:right;line-height:normal'><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><etiqueta id=\"#_ftn172\" name=\"_ftnref172\" title=\"\"><span lang=ES style='font-size:10.0pt; ;color:green'>A.J.M.W.<\/span><\/etiqueta><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;'>Douglas, J. (2000). Nuevo diccionario Biblico : Primera Edicion. Miami: Sociedades B\u00edblicas Unidas.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico<\/b><\/p>\n<p>\n  Ca\u00edda de Ad\u00e1n. Durero. Nurember, 1504.  Ad\u00e1n y Eva de lucas Cranach, 1528.    Rubens<br \/>\n        Ad\u00e1n y Eva. Lucas Cranach. Grabado en 1509.    El primer hombre y el padre de la raza humana. <\/p>\n<h2>Contenido<\/h2>\n<ul>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-1\">1 Etimolog\u00eda y Uso de la Palabra<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-2\">2 Ad\u00e1n en el Antiguo Testamento<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-3\">3 Ad\u00e1n en el Nuevo Testamento<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-4\">4 Ad\u00e1n en la Tradici\u00f3n Jud\u00eda y Cristiana<\/li>\n<\/ul>\n<h3>Etimolog\u00eda y Uso de la Palabra<\/h3>\n<p>Hay divergencia de opini\u00f3n entre los expertos sem\u00edticos cuando intentan explicar el significado de la palabra hebrea adam (que con toda probabilidad se us\u00f3 originalmente como nombre com\u00fan y no como nombre propio), y ninguna teor\u00eda parece satisfactoria hasta ahora. La causa de esta inseguridad en el tema se debe a que la ra\u00edz de la palabra adam, con significado de \u00abhombre\u00bb o \u00abhumanidad\u00bb, no es com\u00fan en todas las lenguas sem\u00edticas, aunque por supuesto el nombre es adoptado por ellos en las traducciones del Antiguo Testamento.   Hans Sebald Beham, Gravure, Ad\u00e1n y Eva, 1543Como un t\u00e9rmino aut\u00f3ctono con el significado anterior, s\u00f3lo se da en la lengua fenicia y en la sabea, y probablemente tambi\u00e9n en la asiria. En G\u00e9nesis 2,7 el nombre parece estar relacionado con la palabra ha-adamah (\u00abla tierra\u00bb), en cuyo caso el valor del t\u00e9rmino estar\u00eda en que representa al hombre (ratione materi\u00e6) como nacido de la tierra, similar al lat\u00edn, donde la palabra homo se supone que es pariente de humus. Es un hecho generalmente reconocido que las etimolog\u00edas propuestas para las narraciones del Libro de G\u00e9nesis son a menudo divergentes y no siempre correctas filol\u00f3gicamente, y aunque la teor\u00eda (fundada en Gn. 2,7) que relaciona adam con adamah ha sido defendida por algunos eruditos, al presente est\u00e1 generalmente abandonada.<br \/>\nOtros explican el t\u00e9rmino con el sentido de \u00abestar rojo\u00bb, un sentido cuya ra\u00edz incide en varios pasajes del Antiguo Testamento (por ejemplo, Gn. 25,30), como tambi\u00e9n en ar\u00e1bigo y en et\u00edope. En esta hip\u00f3tesis el nombre parece haber sido aplicado originalmente a una raza roja o rubicunda caracter\u00edstica.  En este sentido Gesenio (Thesaurus, s.v., p. 25) comenta que en los monumentos antiguos de Egipto las figuras humanas que representan a los egipcios constantemente est\u00e1n pintadas de rojo, mientras que las que representan otras razas lo est\u00e1n de negros o de alg\u00fan otro color.   Ad\u00e1n y Eva,Lucas Cranach, 1538 Algo an\u00e1logo a esta explicaci\u00f3n se revela en la expresi\u00f3n asiria \u00e7alm\u00e2t, qaqqadi, es decir, \u00abcabezas negras\u00bb que se usa a menudo para denominar a los hombres en general. (Cf. Delitsch, Assyr. Handw\u00f6rterbuch, Leipzig, 1896, p\u00e1g., 25.) Algunos escritores combinan esta explicaci\u00f3n con la precedente, y asignan a la palabra adam el doble significado de \u00abtierra roja\u00bb, y a\u00f1aden as\u00ed a la noci\u00f3n del origen material del hombre una connotaci\u00f3n del color de la tierra de la que fue formado. Una tercera teor\u00eda, que parece ser la prevaleciente hoy d\u00eda, (cf. Pinches, El Antiguo Testamento a la Luz de los Archivos Hist\u00f3ricos y de las Leyendas de Asiria y Babilonia, 1903, pp. 78, 793), explica la ra\u00edz adam con el significado de \u00abhacer\u00bb, \u00abproducir\u00bb, conect\u00e1ndola con el adamu asirio, cuyo significado probable es \u00abedificar\u00bb, \u00abconstruir\u00bb, de ah\u00ed que adam podr\u00eda significar \u00abhombre\u00bb ya sea en el sentido pasivo, como hecho, producido, creado, o en el sentido activo, como el que produce. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el Antiguo Testamento la palabra se usa como nombre com\u00fan y propio, en la primera acepci\u00f3n tiene significados diferentes. As\u00ed en Gn. 2,5, se emplea para se\u00f1alar a un ser humano, hombre o mujer; raramente, como en Gn 2,22, significa hombre como contrario a mujer y, por \u00faltimo, a veces aparece se\u00f1alando a la humanidad en su conjunto, como en Gn 1,26. El uso del t\u00e9rmino, tanto como nombre com\u00fan o como nombre propio, es com\u00fan a ambas fuentes llamadas en los c\u00edrculos cr\u00edticos como P y J. As\u00ed en el primer relato de la creaci\u00f3n (P) la palabra se utiliza en referencia a la creaci\u00f3n de la humanidad en ambos sexos, pero en Gn 5,14, el cual pertenece a la misma fuente, se utiliza como nombre propio. Del mismo modo el segundo relato de la creaci\u00f3n (J) habla de \u00abel hombre\u00bb (ha-adam), pero despu\u00e9s (Gn 4,25) el mismo documento emplea la palabra como nombre propio sin el art\u00edculo.\n<\/p>\n<h3>Ad\u00e1n en el Antiguo Testamento<\/h3>\n<p>  Pr\u00e1cticamente toda la informaci\u00f3n del Antiguo Testamento acerca de Ad\u00e1n y el comienzo de la especie humana aparece en los primeros cap\u00edtulos del G\u00e9nesis. Es un asunto muy discutido hasta qu\u00e9 punto estos cap\u00edtulos deben ser considerados como estrictamente hist\u00f3rico, cuya discusi\u00f3n no est\u00e1 al alcance del presente art\u00edculo. Sin embargo, se debe llamar la atenci\u00f3n al hecho de que la historia de la Creaci\u00f3n se cuenta dos veces, en el cap\u00edtulo 1 y en el 2, y a pesar de que hay un acuerdo sustancial entre los dos relatos, no obstante, hay una divergencia considerable en el escenario de la narraci\u00f3n y en los detalles. Los escritores renuentes a reconocer la presencia de fuentes o documentos independientes en el Pentateuco han acostumbrado explicar el hecho de esta doble narrativa diciendo que el escritor sagrado, habiendo establecido sistem\u00e1ticamente en el primer cap\u00edtulo las fases sucesivas de la Creaci\u00f3n, regres\u00f3 al mismo tema en el segundo cap\u00edtulo para a\u00f1adir algunos detalles especiales respecto al origen del hombre. Sin embargo, se debe dar por sentado que muchos estudiosos modernos, incluso cat\u00f3licos, est\u00e1n insatisfechos con esta explicaci\u00f3n, y que entre los cr\u00edticos de cada escuela existe la opini\u00f3n preponderante al efecto de que estamos en presencia de un fen\u00f3meno bastante com\u00fan en los relatos hist\u00f3ricos Orientales, es decir, la combinaci\u00f3n o yuxtaposici\u00f3n de dos o m\u00e1s documentos independientes unidos m\u00e1s o menos estrechamente por el histori\u00f3grafo, que entre los semitas es esencialmente un recopilador. (Vea Guidi, L&#8217;historiographie chez les S\u00e9mites en la Revista B\u00edblica, octubre 1906.)  En la parte I de la obra del Dr. Gigot, \u201cIntroducci\u00f3n Especial al Estudio del Antiguo Testamento\u00bb, se pueden hallar las razones en las que se basa esta opini\u00f3n, as\u00ed como los argumentos de los opositores.  Baste mencionar que una repetici\u00f3n similar de los principales sucesos narrados es claramente visible a lo largo de todas las partes hist\u00f3ricas del Pentateuco, e incluso en los libros m\u00e1s tard\u00edos, como Samuel y Reyes; y que la inferencia extra\u00edda de este fen\u00f3meno constante est\u00e1 confirmada no s\u00f3lo por la diferencia en estilo y punto de vista caracter\u00edsticos de las narrativas dobles, sino tambi\u00e9n por las divergencias y antinomias que por lo general exhiben. Sea lo que sea, es pertinente al prop\u00f3sito del presente art\u00edculo examinar los rasgos principales de la doble narrativa de la Creaci\u00f3n con referencia especial al origen del hombre. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el primer relato (G\u00e9n. 1, 2, 4a) se presenta a Elohim creando diferentes categor\u00edas de seres en d\u00edas sucesivos. As\u00ed crea el reino vegetal el tercer d\u00eda, el cuarto d\u00eda coloca al sol y la luna en el firmamento del cielo, y el quinto d\u00eda crea Dios los seres vivientes del agua y las aves del cielo que reciben una bendici\u00f3n especial, con la orden de crecer y multiplicarse. El sexto d\u00eda Elohim crea, primero, todas las criaturas vivas y bestias de la tierra; y despu\u00e9s, con las palabras del relato sagrado:  \u201cY dijo Dios: Hagamos al ser humano a nuestra imagen, como semejanza nuestra: y manden en los peces del mar y en las aves de los cielos, y las bestias y en todas las alima\u00f1as terrestres, y en todas las sierpes que serpean por la tierra. Cre\u00f3, pues Dios al ser humano a imagen suya: a imagen de Dios le cre\u00f3: macho y hembra los cre\u00f3\u201d (G\u00e9n. 1,26-27).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Luego sigue la bendici\u00f3n junto con la orden de aumentar y llenar la tierra, y finalmente se les asigna el reino vegetal por comida. Considerado independientemente, este relato de la Creaci\u00f3n hace dudar de si al usar la palabra adam, \u00abhombre\u00bb, el autor quer\u00eda designar al individuo o a la especie. Ciertas indicaciones parecen favorecer la \u00faltima, por ejemplo, el contexto, pues las creaciones anteriormente registradas se refieren sin duda a la creaci\u00f3n no de un individuo o un par, sino a un gran n\u00famero de individuos pertenecientes a las diversas especies; y lo mismo en el caso del hombre se podr\u00eda inferir de la expresi\u00f3n, \u00abmacho y hembra los cre\u00f3\u00bb.  Sin embargo, otro pasaje (G\u00e9n. 5,2), que pertenece a la misma fuente del primer relato y que en parte lo repite, suplementa la informaci\u00f3n de \u00e9sta \u00faltima y da una clave para su interpretaci\u00f3n. En este pasaje que contiene la \u00faltima referencia a Ad\u00e1n del documento llamado sacerdotal, en \u00e9l leemos que Dios \u201clos cre\u00f3 var\u00f3n y hembra\u2026 y los llam\u00f3 \u00abadam\u00bb, en el d\u00eda de su creaci\u00f3n.\u201d\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y el escritor contin\u00faa:  \u201cTen\u00eda Ad\u00e1n ciento treinta a\u00f1os, cuando engendr\u00f3 a un hijo a su semejanza, seg\u00fan su imagen, a quien puso por nombre Set. Fueron los d\u00edas de Ad\u00e1n, despu\u00e9s de engendrar a Set, ochocientos a\u00f1os y engendr\u00f3 hijos e hijas. El total de los d\u00edas de la vida de Ad\u00e1n fue de novecientos treinta a\u00f1os, y muri\u00f3.\u201d Aqu\u00ed evidentemente el adam u hombre del relato de la Creaci\u00f3n se identifica con un individuo particular, y por consiguiente, las formas plurales que podr\u00edan de otro modo causar duda se deben entender con respecto a la primera pareja de seres humanos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En G\u00e9n. 2,4b-25 nos encontramos con lo que parece ser un relato de la Creaci\u00f3n nuevo e independiente, no una simple ampliaci\u00f3n del relato ya dado. De hecho el escritor, sin al parecer presuponer que ya hab\u00eda algo registrado, se remonta al tiempo en que todav\u00eda no hab\u00eda ni lluvia, ni planta o bestia del campo; y, mientras la tierra era a\u00fan un desierto sin vida y est\u00e9ril, Yahveh form\u00f3 al hombre del polvo, y lo anima insuflando en su nariz el aliento de vida. Para conocer si estos textos deben ser interpretados literal o figurativamente, y si la creaci\u00f3n del primer hombre fue directa o indirecta, vea Pentateuco, Creaci\u00f3n, Hombre. Aqu\u00ed la creaci\u00f3n del hombre, en lugar de ocupar el \u00faltimo lugar, como sucede en la escala ascendente del primer relato, es colocada antes de la creaci\u00f3n de las plantas y animales, y se les representa como siendo creados a continuaci\u00f3n para satisfacer las necesidades del hombre. Al hombre no se le encomienda dominar la tierra entera, como en el primer relato, pero se le encarga cuidar del Jard\u00edn del Ed\u00e9n con permiso para comer de sus frutos, salvo los del \u00e1rbol del conocimiento del bien y del mal; y se presenta la creaci\u00f3n de la mujer como una idea posterior de Yahveh al reconocer la incapacidad del hombre de encontrar compa\u00f1\u00eda adecuada en la creaci\u00f3n inconsciente.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nEn el relato anterior, despu\u00e9s de cada paso \u201cVio Dios que era bueno\u201d, pero aqu\u00ed Yahveh ve que no es bueno para el hombre estar solo, y procede a satisfacer la deficiencia formando a la mujer Eva de la costilla del hombre mientras \u00e9ste duerme profundamente. Seg\u00fan la misma narraci\u00f3n, viven en una inocencia pueril hasta que Eva es tentada por la serpiente, y los dos comen la fruta prohibida.  De ese modo se vuelven conscientes de su pecado, provocan el disgusto de Yahveh, y para que no puedan comer del \u00e1rbol de vida y as\u00ed volverse inmortales, son arrojados del Jard\u00edn del Ed\u00e9n. De aqu\u00ed en adelante su herencia ser\u00e1 el dolor y la fatiga, y el hombre es condenado a la tarea penosa de ganar su sustento de una tierra que por su culpa ha sido maldecida con la esterilidad. El mismo documento nos da algunos detalles relativos a nuestros primeros padres despu\u00e9s de la ca\u00edda: a saber, el nacimiento de Abel y el fraticida Ca\u00edn, y el nacimiento de Set.  La otra versi\u00f3n, que parece no conocer nada sobre Ca\u00edn o Abel, menciona a Set (Gn. 5,3) como si fuera el primog\u00e9nito, y agrega que durante los ochocientos a\u00f1os que siguen al nacimiento de Set, Ad\u00e1n engendr\u00f3 hijos e hijas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A pesar de las diferencias y discrepancias notables en los dos relatos del origen de la humanidad, sin embargo, ambos est\u00e1n en acuerdo sustancial, y en la opini\u00f3n de la mayor\u00eda de eruditos ambos se explican y reconcilian f\u00e1cilmente si se consideran como representantes de dos tradiciones hebreas variables; tradiciones que incluyen los mismos hechos hist\u00f3ricos centrales de forma diferente, junto con una presentaci\u00f3n m\u00e1s o menos simb\u00f3lica de ciertas verdades morales y religiosas. As\u00ed en ambos relatos el hombre es claramente distinguido y dependiente de Dios el Creador; aun as\u00ed est\u00e1 directamente conectado a \u00c9l a trav\u00e9s del acto creador, excluyendo a todos los seres intermediarios o semidioses tal como se encuentran en varias mitolog\u00edas paganas.  En la primera narraci\u00f3n se hace manifiesto que este hombre, m\u00e1s que todas las dem\u00e1s criaturas, comparte la perfecci\u00f3n de Dios, pues es creado a imagen de Dios, a lo cual corresponde en el otro relato la igualmente significativa figura del hombre que recibe la vida del soplo de Yahveh.  Por otro lado, en el primer relato se da a entender que el hombre tiene algo en com\u00fan con los animales en el hecho de que son creados el mismo d\u00eda, y en el segundo, por su intento infructuoso de encontrar entre ellos una compa\u00f1era adecuada.  El hombre es se\u00f1or y corona de la creaci\u00f3n, como se expresa claramente en el primer relato, donde su creaci\u00f3n es el cl\u00edmax de las obras sucesivas de Dios, y donde se establece expl\u00edcitamente su supremac\u00eda, pero eso mismo se implica no menos claramente en el segundo relato.  Ciertamente tal puede ser el significado de colocar la creaci\u00f3n del hombre antes que la de las plantas y animales, pero, sin embargo, sea como sea, \u00e9stos son creados para su utilidad y beneficio.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se presenta a la mujer como secundaria y subordinada al hombre, aunque id\u00e9ntica a \u00e9l en naturaleza, y la creaci\u00f3n de una sola mujer para un solo hombre implica la doctrina de la monogamia. Adem\u00e1s, el hombre fue creado inocente y bueno; el pecado vino a \u00e9l de afuera, y fue seguido de inmediato de un severo castigo que no s\u00f3lo afect\u00f3 a la pareja culpable, sino a sus descendientes y tambi\u00e9n a otros seres. (Cf. Bennett en Hastings, Dic. de la Biblia, s.v.) Por consiguiente, las dos narraciones est\u00e1n pr\u00e1cticamente de acuerdo respecto a su prop\u00f3sito did\u00e1ctico e ilustrativo, y es indudable que le debemos adscribir su principal importancia a esta caracter\u00edstica. Es muy necesario se\u00f1alar de paso que la excelsitud de las verdades doctrinales y \u00e9ticas expuestas colocan la narraci\u00f3n b\u00edblica inmensurablemente por encima de  las extravagantes historias de la Creaci\u00f3n narradas entre los pueblos paganos de la antig\u00fcedad; aunque algunas, particularmente la babil\u00f3nica, tienen un parecido m\u00e1s o menos llamativo en la forma. A la luz de su excelencia doctrinal y moral, el problema del car\u00e1cter hist\u00f3rico estricto de la narrativa, tanto en lo relativo a la estructura y sus detalles, se vuelve menos importante, sobre todo cuando nosotros recordamos que en historia como lo entienden otros autores b\u00edblicos, as\u00ed como generalmente escritores sem\u00edticos, la presentaci\u00f3n y orden de los hechos&#8212;y ciertamente todo su rol&#8212;se hace habitualmente subordinado a las exigencias de la preocupaci\u00f3n did\u00e1ctica.\n<\/p>\n<p>  Respecto a las fuentes extra b\u00edblicas que arrojan luz a la narrativa del Antiguo Testamento, es bien sabido que el relato hebreo de la Creaci\u00f3n encuentra un paralelo en la tradici\u00f3n babil\u00f3nica como lo revelan las escrituras cuneiformes. Est\u00e1 fuera del alcance del art\u00edculo presente discutir las relaciones de dependencia hist\u00f3rica que generalmente se admite que existe entre las dos cosmogon\u00edas. Respecto al origen del hombre baste decir que, aunque no se ha hallado el fragmento de la \u201c\u00c9pica de la Creaci\u00f3n\u201d que se supone lo contuviera, sin embargo, hay buenos fundamentos independientes para asumir que originalmente perteneci\u00f3 a la tradici\u00f3n incluida en el poema, y que debi\u00f3 ocupar un lugar en \u00e9ste justo despu\u00e9s del relato de la creaci\u00f3n de las plantas y los animales, como en el primer cap\u00edtulo de G\u00e9nesis. Entre las razones para esta hip\u00f3tesis est\u00e1n:<br \/>\n  * Las advertencias divinas dirigidas al hombre despu\u00e9s de su creaci\u00f3n, hacia el final del poema; <\/p>\n<ul>\n<li> El relato de Beroso que menciona la creaci\u00f3n del hombre por uno de los dioses, que mezcl\u00f3 con arcilla la sangre que fluy\u00f3 de la cabeza cortada de Tiamat; <\/li>\n<\/ul>\n<p>  * Un relato traducido por Pinches, no sem\u00edtico (o pre-sem\u00edtico), de un texto biling\u00fce, en el que se dice que Marduk ha hecho la humanidad, con la cooperaci\u00f3n de la diosa Aruru. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(Cf. Enciclopedia B\u00edblica, art. \u00abCreaci\u00f3n\u00bb, tambi\u00e9n Davis, G\u00e9nesis y Tradici\u00f3n Sem\u00edtica, pp. 36-47.) En cuanto a la creaci\u00f3n de Eva, hasta ahora no se ha descubierto ning\u00fan paralelo entre los registros fragmentarios de la historia de creaci\u00f3n babil\u00f3nica.  Era la opini\u00f3n de Or\u00edgenes, de Cajetan, y tambien es defendida ahora por expertos como Hoberg (Die Genesis, Friburgo, 1899, p\u00e1g., 36) y von Hummelauer (Comm. in Genesim, pp. 149 ss.), que el relato tal como aparece en el G\u00e9nesis no se debe tomar literalmente como descriptivo de hechos hist\u00f3ricos. \u00c9stos y otros escritores ven en esta narrativa el relato de una visi\u00f3n simb\u00f3lica del futuro, an\u00e1loga a la concedida a Abraham (G\u00e9n. 15,12), y a la de San Pedro en Joppe (Hch 10,10 ss.). (Ver Gigot, Introducci\u00f3n Especial al Estudio del Antiguo Testamento, pt. I, p\u00e1g. 165, ss.)\n<\/p>\n<p>  En los libros posteriores del Antiguo Testamentos son muy pocas las referencias a Ad\u00e1n como individuo, y no agregan nada a la informaci\u00f3n contenida en el G\u00e9nesis. As\u00ed su nombre, sin comentarios, aparece en la cabeza de las genealog\u00edas del libro I de las Cr\u00f3nicas; se menciona igualmente en Tob\u00edas 8,6; Oseas 6,7; Eclesi\u00e1stico 33,10; 40,1; 49,16; etc., La palabra hebrea adam aparece en varios otros pasajes, pero en el sentido de hombre o humanidad. La menci\u00f3n de Ad\u00e1n en Zacar\u00edas 13,5, seg\u00fan la versi\u00f3n de Douay y la Vulgata, se debe a un error de traducci\u00f3n del original.<\/p>\n<h3>Ad\u00e1n en el Nuevo Testamento<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las referencias a Ad\u00e1n en el Nuevo Testamento como un personaje hist\u00f3rico s\u00f3lo ocurren en unos pocos pasajes.  As\u00ed en el tercer cap\u00edtulo del Evangelio de San Lucas la genealog\u00eda de Cristo se remonta a \u00abAd\u00e1n que era de Dios\u00bb. Esta prolongaci\u00f3n del linaje terrenal de Jes\u00fas m\u00e1s all\u00e1 de Abraham, que forma el punto de inicio en San Mateo, se debe sin duda al esp\u00edritu m\u00e1s universal y a la afinidad caracter\u00edstica del tercer evangelista que escribe m\u00e1s para la instrucci\u00f3n de los catec\u00famenos gentiles del cristianismo, y no tanto desde el punto de vista de la profec\u00eda y la esperanza jud\u00eda. Otra menci\u00f3n del padre hist\u00f3rico de la raza se encuentra en la Ep\u00edstola de San Judas (v. 14), donde se inserta una cita del ap\u00f3crifo Libro de Henoc, el cual, es bastante extra\u00f1o decir, se atribuye al patriarca antediluviano de ese nombre, \u00abHenoc, el s\u00e9ptimo despu\u00e9s de Ad\u00e1n\u00bb. Pero las referencias m\u00e1s importantes a Ad\u00e1n se encuentran en las Ep\u00edstolas de San Pablo. As\u00ed en 1 Tm. 2,11-14, el Ap\u00f3stol, despu\u00e9s de establecer ciertas reglas pr\u00e1cticas respecto a la conducta de las mujeres, particularmente relativas al culto p\u00fablico, e inculcando el deber de subordinaci\u00f3n al otro sexo, usa un argumento cuyo peso descansa m\u00e1s en los m\u00e9todos l\u00f3gicos corrientes de su tiempo que en el valor intr\u00ednseco seg\u00fan se aprecia en la mente moderna: \u201cPorque Ad\u00e1n fue formado primero y Eva en segundo lugar. Y el enga\u00f1ado no fue Ad\u00e1n, sino la mujer que, seducida, incurri\u00f3 en la transgresi\u00f3n.\u201d\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una l\u00ednea similar de argumento se sigue en 1 Cor. 11,8-9. M\u00e1s importante es la doctrina teol\u00f3gica formulada por San Pablo en la Ep\u00edstola a los Romanos, 5,12-21, y en 1 Cor. 15,22-45. En el \u00faltimo pasaje Jesucristo es llamado por analog\u00eda y contraste el nuevo y \u00ab\u00faltimo Ad\u00e1n.\u00bb Esto se entiende en el sentido de que como el Ad\u00e1n original fue la cabeza de toda la humanidad, el padre de todos seg\u00fan la carne, as\u00ed tambi\u00e9n Jesucristo es constituido principio y cabeza de la familia espiritual de los elegidos, y potencialmente de toda la humanidad, ya que todos est\u00e1n invitados a compartir su salvaci\u00f3n. As\u00ed el primer Ad\u00e1n es imagen del segundo, pero mientras el primero transmite a su descendencia un legado de muerte, el \u00faltimo, al contrario, se vuelve el principio vivificante de la rectitud restaurada. Cristo es el \u00ab\u00faltimo Ad\u00e1n\u00bb puesto que \u00abno hay bajo el cielo otro nombre dado a los hombres, por el que nosotros debamos salvarnos\u00bb (Hch. 4,12); no se debe esperar ning\u00fan otro jefe o padre de la raza. El primero y el segundo Ad\u00e1n ocupan la posici\u00f3n de cabeza con respecto a la humanidad, pero mientras que el primero por su desobediencia, por decirlo as\u00ed, corrompi\u00f3 en s\u00ed mismo la estirpe de toda la raza, y leg\u00f3 a su posteridad una herencia de muerte, pecado, y miseria, el otro a trav\u00e9s de su obediencia gana para todos aqu\u00e9llos que se hacen sus miembros una nueva vida de santidad y el premio eterno. Puede decirse que el contraste as\u00ed formulado expresa un principio fundamental de la religi\u00f3n cristiana y encierra en substancia toda la doctrina de la econom\u00eda de la salvaci\u00f3n. Es principalmente en \u00e9stos y otros pasajes de similar importancia (p.e. Mt. 18,11) donde se basa la doctrina fundamental de que nuestros primeros padres fueron elevados por el Creador a un estado de virtud sobrenatural, cuya restauraci\u00f3n fue el objetivo de la Encarnaci\u00f3n. Apenas es necesario decir que el hecho de esta elevaci\u00f3n no puso haber sido claramente deducido del relato aislado del Antiguo Testamento.\n<\/p>\n<h3>Ad\u00e1n en la Tradici\u00f3n Jud\u00eda y Cristiana<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es un hecho muy conocido que, tanto en la tradici\u00f3n jud\u00eda posterior como en la cristiana y mahometana, surgi\u00f3 una cosecha exuberante de erudici\u00f3n popular legendaria alrededor de los nombres de todos los personajes importantes del Antiguo Testamento; esto se debi\u00f3 en parte al deseo de satisfacer la curiosidad piadosa a\u00f1adiendo detalles a los escuetos relatos b\u00edblicos, y en parte con prop\u00f3sitos \u00e9ticos. Era por consiguiente natural que la historia de Ad\u00e1n y Eva debiera recibir una atenci\u00f3n especial y ser ampliamente desarrollada por este proceso de embellecimiento. Estas adiciones, algunas de las cuales son extravagantes y pueriles, son principalmente imaginarias, y a lo mejor se basan en un entendimiento fantasioso de alg\u00fan leve detalle de la narrativa sagrada. Es innecesario decir que estos relatos no incluyen informaci\u00f3n hist\u00f3rica real, y su utilidad principal es aportar un ejemplo de la credulidad popular piadosa de entonces as\u00ed como del poco valor que   debe a\u00f1adirse a las llamadas tradiciones jud\u00edas cuando se invocan como argumento en un an\u00e1lisis cr\u00edtico. Hay muchas leyendas rab\u00ednicas que hablan de nuestros primeros padres en el Talmud, y muchas est\u00e1n recogidas en el ap\u00f3crifo Libro de Ad\u00e1n, hoy perdido, pero cuyos extractos nos han llegado en otras obras de car\u00e1cter similar (ver Hombre). La m\u00e1s importante de estas leyendas, que no est\u00e1 dentro del alcance del art\u00edculo presente, puede encontrarse en la Enciclopedia Jud\u00eda, I, art. \u00abAd\u00e1n\u00bb, y en lo relativo a leyendas cristianas, en Smith y Wace, el Diccionario de Biograf\u00eda Cristiana. s.v.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<b>Bibliograf\u00eda<\/b>:  PALIS en VIG., Dicc. de la Biblia, s.v.; BENNETT y ADENEY en HAST., Dicc. de la Biblia, s.v. Para las referencias del Nuevo Testamento, vea comentarios; para el Antiguo Testamento, GIGOT, Introducci\u00f3n Especial al Estudio del Antiguo Testamento,  I, IV; VON HUMMELAUER, Comentarios sobre el G\u00e9nesis.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<b>Fuente:<\/b>  Driscoll, James F. \u00abAdam.\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 1. New York: Robert Appleton Company, 1907. <br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/01129a.htm\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido por F\u00e9lix Carbo Alonso.  L H M\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\nSelecci\u00f3n de im\u00e1genes: Jos\u00e9 G\u00e1lvez Kr\u00fcger\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>v. Hombre Gen 1:26-5:5. Rom 5:14 rein\u00f3 la muerte desde A hasta Mois\u00e9s 1Co 15:22 porque as\u00ed como en A todos mueren 1Co 15:45 fue hecho el primer .. A alma viviente 1Ti 2:13 A fue formado primero, despu\u00e9s Eva Ad\u00e1n (heb. &#8216;\u00ed\u201ad\u00e2m, \u00abhombre\u00bb, \u00abser humano\u00bb o \u00abrojo\u00bb [existe una posible conexi\u00f3n con el verbo &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/adan\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abADAN\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-707","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/707","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=707"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/707\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=707"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=707"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=707"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}