{"id":7180,"date":"2016-02-05T03:52:26","date_gmt":"2016-02-05T08:52:26","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/ilustracion\/"},"modified":"2016-02-05T03:52:26","modified_gmt":"2016-02-05T08:52:26","slug":"ilustracion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/ilustracion\/","title":{"rendered":"ILUSTRACION"},"content":{"rendered":"<p>Movimiento europeo con \u00e9nfasis en la capacidad del hombre. La Ilustraci\u00f3n redujo la influencia de la religi\u00f3n sobre la vida intelectual. Se trataba del surgimiento del hombre como factor central. La Ilustraci\u00f3n puso a un lado la revelaci\u00f3n sobrenatural y la doctrina cristiana sobre el pecado. Favorec\u00ed\u00ada una religi\u00f3n natural y puede notarse su huella en movimientos como el \u00c2\u00ae DE\u00ed\u008dSMO. Al poner su confianza absoluta en la raz\u00f3n se intent\u00f3 socavar la confianza en las instituciones y doctrinas religiosas.<br \/>\nSu punto m\u00e1s alto se alcanz\u00f3 durante el siglo XVIII. Entre las figuras que tienen relaci\u00f3n con su desarrollo pueden mencionarse a Ren\u00e9 Descartes, John Locke, Isaac Newton, Charles Louis Joseph de Secondat Montesquiu, David Hume, Adam Smith, Paul H. Dietrich, bar\u00f3n de Holbach, Juan Jacobo Rousseau, D. Diderot, Francois-Marie Arout (Voltaire), A.R.J. Turgot, Gaspar Melchor de Jovellanos, etc.<br \/>\nLa Ilustraci\u00f3n en Europa coincidi\u00f3 con el desarrollo de una teolog\u00ed\u00ada nacional en Escocia y otros pa\u00ed\u00adses protestantes.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Religiones Denominaciones y Sectas<\/b><\/p>\n<p>[963]<\/p>\n<p>     Se conoce con el t\u00e9rmino de Ilustraci\u00f3n o \u00ab\u00e9poca de las luces\u00bb al tiempo del siglo XVIII que vivi\u00f3 de las ideas pretenciosamente autodenominadas ilustradas y luminosas por sus protagonistas y encerradas en la Enciclopedia francesa, iniciada por Diderot en 1755.<\/p>\n<p>    Fue movimiento que se extendi\u00f3 por Francia, Inglaterra, Alemania, Espa\u00f1a e Italia. Pretendi\u00f3 reemplazar el \u00aboscurantismo\u00bb de las creencias religiosas tradicionales y de la autoridad clerical por la luz de la raz\u00f3n, de la naturaleza, de la ciencia y de las capacidades de la humanidad suficiente. Por eso se identific\u00f3 habitualmente enciclopedismo, ilustraci\u00f3n, racionalismo.<\/p>\n<p>   (Ver Enciclopedia)<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p>(v. ciencia y fe)<\/p>\n<p>(ESQUERDA BIFET, Juan, Diccionario de la Evangelizaci\u00f3n,  BAC, Madrid, 1998)<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Evangelizaci\u00f3n<\/b><\/p>\n<p>Corriente filos\u00f3fico-religiosa, con  ribetes cient\u00ed\u00adfico-literarios, que se difundi\u00f3 por Inglaterra, Francia, Alemania e Italia en el siglo XVIII, heredera del Humanismo y de la Reforma luterana.<\/p>\n<p>Afirma la total autonom\u00ed\u00ada de la raz\u00f3n,  liberada de toda autoridad civil o religiosa y la independencia de la voluntad en el terreno moral: ni la religi\u00f3n ni la ley civil puede presentarse como autoridad moral, sino s\u00f3lo la conciencia individual. La Ilustraci\u00f3n inglesa apela a Erberto de Cherbucy (t 164S) y a una serie de fil\u00f3sofos y &#8211; pensadores como Tindal, Toland, Collins y Bolingbroke, con visiones de\u00ed\u00adstas paralelas de la realidad. En Francia estos impulsos triunfaron en el Enciclopedismo materialista y ateo, con de La Mettrie, Holbach, Diderot y Voltaire, o se remansaron en el naturalismo rom\u00e1ntico de Rousseau. En Alemania la Ilustraci\u00f3n tom\u00f3 la forma de una protesta radical contra la historicidad de la revelaci\u00f3n cristiana, a trav\u00e9s de Hermann Samuel Reimarus (i694-176S) y Gotthold Efraim Lessing (1729-17S1), esteta, literato y dramaturgo, que considera la verdad como una conquista perpetua y personal, no ya como don o posesi\u00f3n inmutable; en este sentido las religiones dogm\u00e1ticas carecer\u00ed\u00adan ya de sentido. Pero fue sobre todo Immanuel Kant (1724- 1804), en su c\u00e9lebre escrito \u00bfQu\u00e9 es la Ilustraci\u00f3n?, el que defini\u00f3 , la Ilustraci\u00f3n en su especificidad como \u00bb mayor edad \u00bb alcanzada finalmente y como liberaci\u00f3n del \u00bb sue\u00f1o dogm\u00e1tico\u00bb.<\/p>\n<p>En teolog\u00ed\u00ada, entre otros temas, la  Ilustraci\u00f3n plante\u00f3 radicalmente el problema del Jes\u00fas hist\u00f3rico en contra del Cristo del dogma, considerado como irracional; es representativa de esta metodolog\u00ed\u00ada hist\u00f3rico-anal\u00ed\u00adtica la obra de H. S. Reimarus, Del fin de Jes\u00fas y de sus disc\u00ed\u00adpulos (1778).<\/p>\n<p>Otro rasgo de la Ilustraci\u00f3n es la  apolog\u00ed\u00ada del trabajo y del progreso, expresada por Bacon y Diderot, con una pol\u00e9mica palpable entre las artes mec\u00e1nicas y las ciencias liberales; la interpretaci\u00f3n progresista de la historia comienzo con el ensayo de 1737 del Abate de Saint-Pierre (165S-1743) Observaciones sobre el progreso continuo de la raz\u00f3n universal, donde el emparejamiento progreso\/raz\u00f3n petrifica todo el fil\u00f3n de la hermen\u00e9utica, que reduce tambi\u00e9n la religi\u00f3n a una funci\u00f3n que se va desgranando con el fluir de la historia. A pesar de sus innegables m\u00e9ritos en el terreno de la ciencia, de la filosof\u00ed\u00ada y del desarrollo del pensamiento, la Ilustraci\u00f3n no consigui\u00f3 liberarse de su inmanencia radical, que la mantuvo clavada a los l\u00ed\u00admites mismos de la realidad que exploraba, describ\u00ed\u00ada y analizaba.<br \/>\nG. Bove<\/p>\n<p> Bibl.: H, Raab, Ilustraci\u00f3n, en SM, III, 843 848: G. Angelini, Progreso, en NDT 11, 14001422; \u00ed\u008dd\u00bb Trabajo, en NDT 11, 1885-191 1: E Cassirer Filosof\u00ed\u00ada de la ilustraci\u00f3n, Fondo Cultura Econ\u00f3mica, M\u00e9xico 1950: Y, Palacios Atard, Los espa\u00f1oles de la Ilustraci\u00f3n, Guadarrama, Madrid 1964; R. Herr Espalic&#8217; y la revoluci\u00f3n del siglo XVIII Aguilar, Madrid 1979.<\/p>\n<p>PACOMIO, Luciano [et al.], Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico, Verbo Divino, Navarra, 1995<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico<\/b><\/p>\n<p>La i. es aquel movimiento, el m\u00e1s revolucionario de -> occidente (todav\u00ed\u00ada no investigado suficientemente por pa\u00ed\u00adses, confesiones y generaciones), que puede ser caracterizado como \u00abprincipio y fundamento del per\u00ed\u00adodo propiamente moderno de la cultura y la historia europeas, en oposici\u00f3n a una cultura dominada hasta entonces por la Iglesia y la teolog\u00ed\u00ada\u00bb (Troeltsch).<\/p>\n<p>La i. surgi\u00f3 a mitades del siglo xvii en Francia y en Inglaterra. Considerablemente desplazada seg\u00fan sus fases, tendencias, intensidad y eficacia en casi toda Europa y en la parte anglosajona e iberoamericana del Nuevo Mundo, alcanz\u00f3 sus puntos culminantes de tipo materialista y racionalista en Francia (Voltaire, Helv\u00e9tius, Holbach), y pol\u00ed\u00adticamente desemboc\u00f3 en la -> revoluci\u00f3n francesa. La aportaci\u00f3n pol\u00ed\u00adtica y filos\u00f3ficamente m\u00e1s rica (despotismo ilustrado) la tuvo en territorios alemanes (Leibniz, Wolff, Thomasius, Lessing, Kant, Federico el Grande, Jos\u00e9 u). Menor fue la amplitud y la profundidad de su acci\u00f3n en el sur y en el este de Europa. La crisis y descomposici\u00f3n de la i. (racionalismo vulgar), y en parte su plenitud y renacimiento (principalmente en el cuarto estado: proletariado), caen en el siglo xlx. Su herencia est\u00e1 presente en laactual mentalidad cient\u00ed\u00adfico-racionalista dentro de todos los \u00e1mbitos de la vida (principalmente en el -> materialismo, en el -> positivismo, en el -> comunismo); su fin no se puede prever todav\u00ed\u00ada.<\/p>\n<p>Seg\u00fan su propia concepci\u00f3n y pretensi\u00f3n la i. es un fin, una cr\u00ed\u00adtica, una funci\u00f3n (clarificaci\u00f3n de la mente), pero no una posesi\u00f3n. Sin tener sistemas cerrados, y present\u00e1ndose sin una faz bien delimitada, pero mostr\u00e1ndose siempre agresiva contra la ignorancia, contra una \u00abculpable minor\u00ed\u00ada de edad\u00bb, contra la intolerancia y la ociosidad; con su af\u00e1n de conceptos matem\u00e1ticos (saeculum mathematicum) y de claridad racional produjo orden y progreso en todos los \u00e1mbitos de la vida y de la cultura. Rasgos caracter\u00ed\u00adsticos de la i. son el optimismo de la raz\u00f3n, el af\u00e1n cient\u00ed\u00adfico, la imagen positiva del mundo y del hombre, el dominio de la cr\u00ed\u00adtica (\u00abla aut\u00e9ntica era de la cr\u00ed\u00adtica\u00bb, Kant), hasta la hipercr\u00ed\u00adtica, y la moral racionalista. Partiendo del conocimiento de las leyes naturales y de la fe en la posibilidad de organizar la vida humana, se desarroll\u00f3 (no en todas partes con la misma fuerza) una fe entusiasta en el progreso, la cual suplanta el pesimismo del barroco y la teor\u00ed\u00ada de la decadencia, se opone a la concepci\u00f3n cristiana, tiende a una perfecci\u00f3n ut\u00f3pica como tarea del individuo y de la sociedad, y que al mismo tiempo opera en contra del eudemonismo de la \u00e9poca. Desde la perspectiva de la historia del esp\u00ed\u00adritu la i. es una forma espec\u00ed\u00adfica del moderno -> subjetivismo e -> individualismo. Esa forma fue preparada por el -> nominalismo y el -> humanismo, que le dio un punto de apoyo con su af\u00e1n de investigaci\u00f3n, su cr\u00ed\u00adtica y su cultura laica, y fue promovida por el -> intelectualismo de la -> escol\u00e1stica (F) del barroco, por el -> pietismo, por las repercusiones de las guerras de religi\u00f3n, por la consolidaci\u00f3n de la ordenaci\u00f3n social y econ\u00f3mica en el -> absolutismo y, finalmente, por la ampliaci\u00f3n de la imagen del mundo (p. ej., superaci\u00f3n de la cronolog\u00ed\u00ada b\u00ed\u00adblica, descubrimiento de nuevas culturas y partes del mundo) y por el incremento de la t\u00e9cnica y de las ciencias naturales (Newton, Laplace). La naturaleza se convierte en el libro de la filosof\u00ed\u00ada (Galileo); las leyes naturales asumen un car\u00e1cter metaf\u00ed\u00adsico; su observaci\u00f3n da felicidad y virtud (Ch. Wolff); las matem\u00e1ticas y las ciencias naturales, como ciencias exactas, se convierten en presupuestos del filosofar (Kant).<\/p>\n<p>Sustentada en sus comienzos por la nobleza y despu\u00e9s (desde 1740) por la burgues\u00ed\u00ada formada y acomodada y por el sentimiento de solidaridad de los escritores, la i. destruye el mundo cortesano y aristocr\u00e1tico y suscita la \u00e9poca burguesa. Sus metas sociales coinciden ampliamente con las del tercer estado, pero en su superficie m\u00e1s externa la i. traspasa los l\u00ed\u00admites de la burgues\u00ed\u00ada y en el siglo xix coopera al nacimiento del cuarto estado. Los campesinos apenas quedan afectados por la i. En su expansi\u00f3n influyen la -> masoner\u00ed\u00ada (primero una creaci\u00f3n puramente burguesa), llena de un acento semirreligioso, y despu\u00e9s otras sociedades secretas (los iluminados, rosacruces, etc.); con todo la \u00abteor\u00ed\u00ada del complot\u00bb es insostenible.<\/p>\n<p>El objeto preferido del pensamiento ilustrado es el hombre y el tema de c\u00f3mo ha de ser \u00e9ste (formaci\u00f3n, cultura animi, humanismo, civilizaci\u00f3n); en todo lo cual se prescinde de la gracia y de las revelaciones sobrenaturales. El entusiasmo pedag\u00f3gico de la i. quiere fomentar el bienestar moral y social del hombre particular y de la sociedad mediante una acrecentada formaci\u00f3n del esp\u00ed\u00adritu. El antropocentrismo de la i., liberado del pecado original y de la angustia vital, tiende al regnum hominis (en lugar del regnum Dei), a la conciencia de igualdad y a la vez de distinci\u00f3n, a la promoci\u00f3n de la \u00abmasa vulgar\u00bb y a la felicidad perfecta de la humanidad (prosperidad nacional del despotismo ilustrado). La destrucci\u00f3n de lo sobrenatural y el proceso (dif\u00ed\u00adcilmente delimitable) de la -> secularizaci\u00f3n son distintos seg\u00fan pa\u00ed\u00adses, confesiones y generaciones. Es evidente la tendencia a la religi\u00f3n racional (KANT, Die Religion innerhalb der Grenzen der blossen Vernun f t, K\u00f3nigsberg 1793) y a su humanizaci\u00f3n en un -> de\u00ed\u00adsmo moral, as\u00ed\u00ad como a la nivelaci\u00f3n de las confesiones en una \u00abreligi\u00f3n natural\u00bb y a la sustituci\u00f3n de la teolog\u00ed\u00ada por la filosof\u00ed\u00ada de la historia. Sin embargo, a pesar de la creciente indiferencia religiosa y de la hostilidad contra la revelaci\u00f3n y las Iglesias que muestra la i., sigue siendo insuficiente el ver su nota m\u00e1s importante en su actitud contraria a lo sobrenatural y a la religi\u00f3n. La vinculaci\u00f3n al resto de orden burgu\u00e9s-cristiano y absolutista-ilustrado puso l\u00ed\u00admites durante el siglo xvui al de\u00ed\u00adsmo, al pante\u00ed\u00adsmo, al ate\u00ed\u00adsmo militante y a la hostilidad contra las Iglesias. Por primera vez con la i. vulgar del siglo xix penetr\u00f3 en las masas de la peque\u00f1a burgues\u00ed\u00ada y del cuarto estado el alejamiento frente a la Iglesia. Una i. espec\u00ed\u00adficamente cristiana, caracterizada por cierta indiferencia frente a los dogmas, sacramentos y ceremonias, por la fe en la providencia, por la obligaci\u00f3n de la \u00abvirtud\u00bb, por la tendencia a reconciliar el cristianismo, la ciencia y la cultura, se ha difundido preferentemente en las naciones protestantes, pero tambi\u00e9n en las cat\u00f3licas. La Iglesia es valorada por la i. s\u00f3lo como una organizaci\u00f3n moral y formativa, y como servidora del bienestar de la naci\u00f3n. Al anticurialismo y anticlericalismo, hechos simplemente m\u00e1s radicales por la i. (antimonaquismo, odio a los jesuitas), se a\u00f1aden dur\u00ed\u00adsimos ataques a los dogmas y a los sacramentos.<\/p>\n<p>La forma especial de la i. cat\u00f3lica (insuficientemente investigada y sumamente complicada), con el progreso del m\u00e9todo de la ex\u00e9gesis hist\u00f3rica y positiva, con el mejoramiento de la formaci\u00f3n, disciplina y moralidad del clero, con la lucha contra la superstici\u00f3n y la milagrer\u00ed\u00ada, con la reducci\u00f3n de d\u00ed\u00adas festivos y de procesiones, con las reformas en la liturgia, la catequesis y la pastoral, y con el fomento de la pedagog\u00ed\u00ada popular y de la caritas, todav\u00ed\u00ada en el siglo xvin introduce sobre todo en los territorios eclesi\u00e1sticos del imperio una renovaci\u00f3n de la vida eclesi\u00e1stica (p. ej., Clemente Wenceslao de Sajonia, Max Franz de Austria, Franz Ludwig de Erthal), sin la cual no habr\u00ed\u00ada sido posible la restauraci\u00f3n del siglo xix. La i. cat\u00f3lica, que en general se caracteriza por el af\u00e1n de conectar con el universal desarrollo cultural y cient\u00ed\u00adfico (poco determinado por el catolicismo), as\u00ed\u00ad como por el af\u00e1n de tolerancia y de uni\u00f3n eclesi\u00e1stica, no se vio libre de elementos disolventes y heterodoxos (aversi\u00f3n a la autoridad reveladora de Dios y de la Iglesia, vaciamiento del culto, desprecio de la contemplaci\u00f3n: p. ej., E. Schneider, F. A. Blau, J. V. Eybel, J. L. Isenbiehl). La i. ejerci\u00f3 una influencia relativamente peque\u00f1a sobre el febronianismo, surgido del -> episcopalismo de la baja edad media y de las necesidades y tradiciones existentes en la Iglesia imperial (gravamina, concordata). En conjunto es muy complicada y obscura su relaci\u00f3n con el movimiento de oposici\u00f3n a la Iglesia y de reforma eclesi\u00e1stica propagado por el -> jansenismo. La i. determin\u00f3 continuamente el cesaropapismo del absolutismo tard\u00ed\u00ado, en cuanto penetr\u00f3, transform\u00f3, y sistematiz\u00f3 la Iglesia estatal de los Estados cat\u00f3licos (contrarios a la reforma), con sus iura maiestatica circa sacra, y someti\u00f3 a control todas las manifestaciones de la vida de la Iglesia, considerada como una sociedad religiosa subordinada al Estado. Las intervenciones, en su tiempo necesarias, del -> josefinismo en el \u00e1mbito eclesi\u00e1stico (supresi\u00f3n de conventos, legislaci\u00f3n amortizadora, organizaci\u00f3n parroquial, regulaci\u00f3n diocesana, etc.), muestran suficientemente la problem\u00e1tica especial de la i. cat\u00f3lica; problem\u00e1tica que se debi\u00f3 al influjo mutuo y a la tensi\u00f3n entre i., af\u00e1n de reforma, tendencia eclesi\u00e1stica a la conservaci\u00f3n y desaparici\u00f3n de la substancia religiosa. La i. cat\u00f3lica, oprimida por todos los lados, no pudo traer una renovaci\u00f3n radical en el siglo xvlii por la adversidad de la \u00e9poca y por las dificultades en sus propias posiciones; sin embargo, sus reformas y un n\u00famero considerable de sus representantes (p. ej., J. M. Sailer, E. Kl\u00fcpfel, G. Zirkel) abrieron el camino de m\u00faltiples maneras al renacimiento eclesi\u00e1stico del siglo xix.<\/p>\n<p>BIBLIOGRAF\u00ed\u008dA: E. Hegel: StL6 1673-679; W. Anz-M. Greiner &#8211; W. Maurer: RGG3 I 703-730; A. Schwarz &#8211; E. Hegel &#8211; L. Scheffczyk: LThK2 1 1056-1066. (la bibliograf\u00ed\u00ada comprendida en estas obras de consulta ser\u00e1 citada de nuevo s\u00f3lo excepcional-mente) &#8211; S. Merkle, Die kirchliche Aufkl\u00e1rung im katholischen Deutschland (B 1910); B. Fay, La Franc-Magonnerie et la R\u00e9volution au XVIII\u00c2\u00b0 si\u00e9cle (P 1935); P. Hazard, La Crise de la Conscience Europ\u00e9enne 1680 bis 1717 (P 1935); idem, La Pens\u00e9e Europ\u00e9enne au XVIII\u00c2\u00b0 si\u00e9cle de Montesquieu \u00e1 Lessing, 3 vols. (P 1946); E. Weis, Geschichtsschreibung und Staatsauffassung in der Franz\u00f3sischen Enzyklop\u00e1die (Wie 1956); R. V. Sampson, Progress in the Age of Reason (C 1956); R. L. Stromberg, Religious Liberalism in the 18th Century (O 1957); A. Noyer-Weldner, Die Aufk\u00e1rung in Oberitalien (Mn 1957); F. X. Seppelt &#8211; G. Schwaiger, Geschichte der P\u00e1pste, V: Das Papsttum im Kampf zwischen Staatsabsolutismus und Aufklarung (Mn 1959); R. Koselleck, Kritik und Krise. Pathogenese der b\u00fcrgerlichen Welt (Fr &#8211; Mn 1959); J. S. Sprink, French Free Thought from Gassendi to Voltaire (Lo 1960); A. R. Whitacker, Latin America and the Enlightenment (Lo 21961); F. Valjavec, Geschichte der abendl\u00e1ndischen Aufkl\u00e1rung (W &#8211; Mn 1961); M. Braubach, Maria Theresias j\u00fcngster Sohn Max Franz. Letzter Kurf\u00fcrst von KSIn und F\u00fcrstbischof von M\u00fcnster (W 1961); M. Wundt, Die deutsche Schulphilosophie der Aufkl\u00e1rung (Hildesheim 1961); G. Funke, Die Aufkl\u00e1rung in ausgew\u00e1hlten Texten dargestellt (St 1963); W. Philipp, Das Zeitalter der Aufkl\u00e1rung (Bremen 1963); J. Rabas, Katechetisches Erbe der Aufkl\u00e1rung (Fr 1963); A. Kraus, Vemunft und Geschichte (Fr 1964); G. Cragg, Reason and Authority in the 18th Century (C 1964); G. Pons, G. E. Lessing et le christianisme (P 1964); F. W. Kantzenbach, Protestantisches Christentum im Zeitalter der Aufkl\u00e1rung (G\u00fc 1965); A. Mitterbacher, Der Einflu(3 der Aufkl\u00e1rung an der Theologischen Fakult\u00e1t der Universit\u00e1t Innsbruck (1790-1823) (1 1962); R. W. Harris, Absolutism and Enlightenment (Lo 1965); H. Raab, Clemens Wenzeslaus von Sachsen und seine Zeit, II: Aufkl\u00e1rung, Revolution, Restauration (en preparaci\u00f3n).<\/p>\n<p>Heribert Raab<\/p>\n<p>K. Rahner (ed.),  Sacramentum Mundi. Enciclopedia Teol\u00cf\u0192gica, Herder, Barcelona 1972<\/p>\n<p><b>Fuente: Sacramentum Mundi Enciclopedia Teol\u00f3gica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Movimiento europeo con \u00e9nfasis en la capacidad del hombre. La Ilustraci\u00f3n redujo la influencia de la religi\u00f3n sobre la vida intelectual. Se trataba del surgimiento del hombre como factor central. La Ilustraci\u00f3n puso a un lado la revelaci\u00f3n sobrenatural y la doctrina cristiana sobre el pecado. 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