{"id":7185,"date":"2016-02-05T03:52:35","date_gmt":"2016-02-05T08:52:35","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/islamismo\/"},"modified":"2016-02-05T03:52:35","modified_gmt":"2016-02-05T08:52:35","slug":"islamismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/islamismo\/","title":{"rendered":"ISLAMISMO"},"content":{"rendered":"<p>(Del \u00e1rabe, islam, que significa obediencia, sumisi\u00f3n, resignaci\u00f3n.)<br \/>\nReligi\u00f3n universal. La pr\u00e9dica de Mahoma en el siglo VII dio lugar a este movimiento, una de las m\u00e1s grandes e influyentes religiones en la historia de la humanidad. Los \u00abmuslimes\u00bb (la palabra muslim quiere decir sumiso a Dios) o creyentes, es decir, los musulmanes, la han extendido en numerosos pa\u00ed\u00adses mediante actividades de proselitismo o por inmigraci\u00f3n.<br \/>\nMahoma estuvo bajo la influencia de las antiguas religiones de Arabia, del \u00c2\u00ae CRISTIANISMO (en la versi\u00f3n de iglesias orientales) y el \u00c2\u00ae JUDA\u00ed\u008dSMO. Su actividad en Medina y La Meca le convirti\u00f3 en un personaje pol\u00e9mico y por alg\u00fan tiempo tuvo que abandonar La Meca y radicarse en Medina (huida conocida como La H\u00e9gira).<br \/>\nPara los musulmanes su religi\u00f3n ha sido la misma siempre. Dios la hab\u00ed\u00ada recordado a los hombres mediante profetas como Ad\u00e1n, No\u00e9, Abraham, Mois\u00e9s y Jes\u00fas y sobre todo mediante Mahoma, el \u00faltimo de los profetas, \u00abel Ap\u00f3stol de Dios\u00bb. Una declaraci\u00f3n constante es la de \u00abNo hay m\u00e1s Dios que Al\u00e1 y Mahoma es su profeta\u00bb. El Cor\u00e1n, o escrituras sagradas de los musulmanes, afirma que Jes\u00fas anunci\u00f3 la venida de Mahoma, pero las escrituras cristianas fueron falsificadas para ocultarlo.<br \/>\nLos musulmanes son monote\u00ed\u00adstas. Tambi\u00e9n creen en \u00e1ngeles y arc\u00e1ngeles y en una vida futura. Los monote\u00ed\u00adstas que vivan de acuerdo a sus convicciones: musulmanes, jud\u00ed\u00ados, cristianos, sabeos, etc., ser\u00e1n admitidos al para\u00ed\u00adso. Los muslimes son circuncidados, deben abstenerse de bebidas alcoh\u00f3licas y de carne de cerdo, hacer varias oraciones al d\u00ed\u00ada y peregrinar al menos una vez en la vida a La Meca, a cuyo peregrinaje llaman hadj.<br \/>\nEl derecho isl\u00e1mico se basa en El Cor\u00e1n y en la tradici\u00f3n y se conoce como shari&#8217;a. Los m\u00e1s estrictos exigen que la legislaci\u00f3n de los pa\u00ed\u00adses de mayor\u00ed\u00ada musulmana se base en el derecho isl\u00e1mico.<br \/>\nAlgunas sectas musulmanas han apelado a una especie de guerra santa para derrotar a sus enemigos o extender la influencia del Islam. Un caso conspicuo es el del Ir\u00e1n de los ayatolas en el siglo veinte y el de un famoso \u00abmahdi\u00bb o supuesto mes\u00ed\u00adas en Sud\u00e1n en el siglo pasado.<br \/>\nEl Islam se ha extendido por numerosas naciones de Occidente, pero su mayor crecimiento se ha producido en el \u00ed\u0081frica negra. Los bastiones tradicionales del Islam son los pa\u00ed\u00adses \u00e1rabes, el norte de India, Pakist\u00e1n, \u00ed\u0081frica del Norte, Egipto, Ir\u00e1n, Irak, Turqu\u00ed\u00ada, Indonesia, etc. Hasta el siglo XV varios reinos de la pen\u00ed\u00adnsula Ib\u00e9rica estuvieron bajo control musulm\u00e1n.<br \/>\nEntre las sectas musulmanas est\u00e1n los kharijitas (ortodoxos fan\u00e1ticos), los mutazalitas (m\u00e1s liberales), y sobre todo las grandes divisiones entre \u00c2\u00ae CHIITAS y \u00c2\u00ae SUNNITAS. Los mahometanos est\u00e1n divididos desde el siglo VII en estas dos sectas principales: los \u00absunnitas\u00bb que niegan los derechos al califato de Al\u00ed\u00ad, cuarto sucesor de Mahoma, y los \u00abchiitas\u00bb que lo apoyan y consideran que solo Mahoma es superior a \u00e9l.<br \/>\nOtros importantes grupos son los \u00c2\u00ae ISMAILITAS y los suf\u00ed\u00ades (\u00c2\u00ae SUFISMO).<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Religiones Denominaciones y Sectas<\/b><\/p>\n<p>SUMARIO: I. Sumisi\u00f3n a Dios &#8211; II. Meditaci\u00f3n del Cor\u00e1n &#8211; III. Imitaci\u00f3n del modelo prof\u00e9tico &#8211; IV. Solidaridad con la comunidad de creyentes &#8211; V. Testimonio de la trascendencia de Dios &#8211; VI. Adoraci\u00f3n mediante un culto desnudo &#8211; VII. Obediencia y fidelidad a las prescripciones de la ley &#8211; VIII. Perspectivas asc\u00e9tico-m\u00ed\u00adsticas.<\/p>\n<p>I. Sumisi\u00f3n a Dios<br \/>\nLa espiritualidad del musulm\u00e1n consiste ante todo en vivir totalmente su sumisi\u00f3n (islam) a Dios, y esto en todas las dimensiones de su ser personal y social, realizando as\u00ed\u00ad el monote\u00ed\u00adsmo antiguo y primordial revelado por Dios a Abrah\u00e1n, \u00abel amigo de Dios\u00bb, el primer \u00absometido\u00bb (muslim) de la historia (3,67), al que luego imitaron en su islam Jos\u00e9 (12,101) y todos los profetas, incluidos Jes\u00fas y sus disc\u00ed\u00adpulos (5,111). Este monote\u00ed\u00adsmo abrah\u00e1mico hab\u00ed\u00ada sido cambiado o traicionado por los hebreos y los cristianos; pero fue luego restituido a la pureza de sus or\u00ed\u00adgenes y a la simplicidad de sus principios fundamentales por Mahoma, reformador y reconstructor de la religi\u00f3n pura; se trata de un monote\u00ed\u00adsmo \u00abde naturaleza pura\u00bb, el de los Hanif, que es propuesto como modelo perfecto a todos los hombres. \u00abEn verdad, la religi\u00f3n (din) ante Dios es el Islam, y aquellos a los que se hab\u00ed\u00ada dado el Libro (Kitab) se vieron desgarrados por cismas s\u00f3lo despu\u00e9s de que les vino la ciencia, por envidias surgidas entre ellos\u00bb (3,19). En efecto, Dios \u00abos ha prescrito aquella religi\u00f3n (din) que hab\u00ed\u00ada recomendado antes a No\u00e9 y que te revel\u00f3 a ti, y que recomend\u00f3 tambi\u00e9n a Abrah\u00e1n, a Mois\u00e9s y a Jes\u00fas diciendo: `Observad la religi\u00f3n y no os divid\u00e1is en sectas&#8217; \u00bb (42,3). De este modo la religi\u00f3n musulmana no es innovadora, sino renovadora, ya que devuelve al hombre a la fidelidad debida a este \u00abpacto primordial\u00bb (mithaq) de la preeternidad de que habla el Cor\u00e1n: \u00abCuando tu Se\u00f1or sac\u00f3 de los lomos de los hijos de Ad\u00e1n a todos sus descendientes y les hizo testimoniar contra ellos mismos: `\u00bfNo soy yo -les pregunt\u00f3- vuestro Se\u00f1or?&#8217;. Y ellos respondieron: &#8216;\u00c2\u00a1S\u00ed\u00ad, lo atestiguamos!\u00bb&#8216; (7,172). Esta es la respuesta justa del hombre, sintetizada en la palabra islam, que significa \u00absumisi\u00f3n\u00bb, o sea, abandono, confianza y obediencia incondicionada. Aslama (forma verbal), antes de significar \u00ababrazar la religi\u00f3n de Mahoma\u00bb significa \u00abdarse totalmente a Dios\u00bb con esp\u00ed\u00adritu de gratitud, como dijo Mahoma a los que discut\u00ed\u00adan con \u00e9l: \u00abMe he dado por entero (o sea, me he sometido, aslamtu) a Dios, yo y el que me siga\u00bb (3,20).<\/p>\n<p>El estado de \u00e1nimo que corresponde a este compromiso espiritual se llama abandono (tawakkul): el creyente (mu&#8217;min) conf\u00ed\u00ada sus propios asuntos al mejor de sus apoyos, o sea a Dios, \u00abque es suficiente procurador\u00bb (4,81), ya que \u00abnos basta Dios, que es buen procurador\u00bb (3,173), y con las palabras mismas del Cor\u00e1n dice: \u00abMi \u00e9xito no depende m\u00e1s que de Dios; en \u00e9l he confiado, a \u00e9l acudo esperanzado\u00bb (11,88). Uno de los noventa y nueve \u00abhermosos nombres\u00bb (asma&#8217;husn8) de Dios se refiere al acto mismo de fe: Dios es mu&#8217;min (59,23), el que \u00abpone en seguridad\u00bb (&#8216;amn) al creyente (mu&#8217;min), que s\u00f3lo en Dios encuentra su seguridad. Como dice al-Kal\u00e1b\u00e1dhi (t 999), \u00abeste abandono supone tres grados. El primero, que menciona el Cor\u00e1n, consiste en la confianza que se pone en el `procurador divino&#8217;. El segundo es m\u00e1s fuerte: el comportamiento con Dios alt\u00ed\u00adsimo es parecido a la actitud del ni\u00f1o con su madre; el que est\u00e1 en el segundo grado se abandona por completo y no ser\u00e1 capaz de dar explicaciones a las palabras ni de hacer un an\u00e1lisis mental, pues de lo contrario perder\u00ed\u00ada su estado de abandono. El tercer grado es el m\u00e1s elevado: consiste en estar en las manos de Dios alt\u00ed\u00adsimo, tanto en el movimiento como en el descanso, lo mismo que el cad\u00e1ver en manos del que lava los muertos\u00bb. Para llegar al primer grado y seguir luego hasta el tercero de este islam-abandono, el creyente recibe la ayuda de Dios mismo, que le da su palabra (el Cor\u00e1n), su profeta (Mahoma) y su comunidad (la umma musulmana): tres \u00abvi\u00e1ticos\u00bb que se proponen a la meditaci\u00f3n, a la imitaci\u00f3n o a la exhortaci\u00f3n.<\/p>\n<p>II. Meditaci\u00f3n del Cor\u00e1n<br \/>\nRedactado en lengua \u00e1rabe \u00abclara\u00bb, el Cor\u00e1n (Qur&#8217;\u00f3n, recitaci\u00f3n) es muy bello en su forma, eficaz y concisa, y enla armon\u00ed\u00ada de sus rimas y asonancias. Salmodiado por expertos y repetido por cada creyente, revela una sonoridad perfecta y un valor musical \u00fanico; por eso ejerce una fascinaci\u00f3n irresistible para el oyente \u00e1rabe y constituye la \u00fanica prueba de credibilidad del Islam, ya que no es humanamente posible combinar la elocuencia del Cor\u00e1n con su composici\u00f3n: \u00abDi: `Aunque se reuniesen los hombres y los ginn para producir un Cor\u00e1n como \u00e9ste, no lo lograr\u00ed\u00adan, por m\u00e1s que se ayudasen unos a otros\u00bb&#8216; (17,88). Puesto que ha sido \u00abrevelado\u00bb (dictado por Dios) y no s\u00f3lo \u00abinspirado\u00bb (Dios autor \u00fanico), el Cor\u00e1n participa del car\u00e1cter increado de la misma Palabra divina, dado que la \u00abtabla preservada\u00bb (Lauh ma\/tf\u00fcz) en Dios es su arquetipo incorruptible. Palabra eterna que es propuesta en el \u00abtiempo\u00bb de los hombres, el Cor\u00e1n tiene para los musulmanes el mismo valor que Cristo para los cristianos.<\/p>\n<p>Aprendido de memoria por todos en la \u00fanica lengua lit\u00fargica musulmana (la lengua \u00e1rabe), el Cor\u00e1n es objeto de veneraci\u00f3n y de meditaci\u00f3n: \u00abEste es el Libro exento de dudas, dado como gu\u00ed\u00ada a los que temen a Dios, los cuales creen en el Invisible.., y en lo que se te ha revelado a ti y en lo que se revel\u00f3 antes de ti y est\u00e1n seguros del mundo del m\u00e1s all\u00e1\u00bb (2,2-4). Como dice Al-Ghaz\u00e1li (+ 1111), \u00abel Cor\u00e1n se recita con la lengua, se escribe en vol\u00famenes, se guarda en los corazones. A pesar de ello es eterno, subsistente en la esencia de Dios excelso, no sujeto a divisi\u00f3n ni separaci\u00f3n por transferirlo a los corazones o al papel\u00bb. Por eso el Libro es recibido, meditado y casi saboreado por el creyente mediante una lectura literal que aprovecha hasta el m\u00e1ximo todas las posibilidades filol\u00f3gicas del texto antes de pasar a los \u00absignificados\u00bb religiosos, jur\u00ed\u00addicos, filos\u00f3ficos y teol\u00f3gicos; la lectura de los comentarios (los tajsir) es abundante y permite a los \u00abespirituales\u00bb progresar desde el sentido \u00abaparente\u00bb (z\u00e1hir) al sentido \u00abescondido\u00bb (bdtin); de ah\u00ed\u00ad los diversos niveles de interpretaci\u00f3n y de meditaci\u00f3n del Cor\u00e1n, libro realmente polivalente.<\/p>\n<p>De aqu\u00ed\u00ad se sigue que la comprensi\u00f3n del Cor\u00e1n que se permiten muchos contempor\u00e1neos se articula en tres etapas: una aceptaci\u00f3n ponderada del sentido literal del texto (con una extra\u00f1a y frecuente tendencia al \u00abconcordismo\u00bb entre los vers\u00ed\u00adculos descriptivos y las invenciones de la ciencia moderna); luego, un esp\u00ed\u00adritu de sumisi\u00f3n para aceptar los vers\u00ed\u00adculos \u00abmisteriosos\u00bb, dado que Dios es \u00abel m\u00e1s sabio\u00bb (pero sin excluir a veces cierto intento de interpretaci\u00f3n simb\u00f3lica); finalmente, una interpretaci\u00f3n del sentido \u00abescondido\u00bb cuando se trata de las realidades \u00faltimas (el cielo, el infierno), ya que el misterio de Dios sigue siendo inalcanzable. As\u00ed\u00ad, \u00abla belleza literaria del Cor\u00e1n -como dice Mustaf\u00e1 Mahm\u00fad- ofrece al creyente un medio \u00fanico para acercarse a la unicidad de Dios\u00bb, mientras que una \u00abrelectura\u00bb atenta permite hacerse interrogantes renovados e intuiciones m\u00e1s amplias.<\/p>\n<p>III. Imitaci\u00f3n del modelo prof\u00e9tico<br \/>\nA semejanza de los \u00e1rabes, que mostraban un respeto especial con las costumbres de los antepasados (Salaf), siguiendo sus costumbres y sus virtudes (o sea, su Sunna), los musulmanes han visto siempre en Mahoma \u00abel sello de los profetas\u00bb y, por tanto, su com\u00fan antepasado en la fe y en la obediencia; todos se esfuerzan en conocer su vida, sus virtudes, sus palabras, sus actos y tambi\u00e9n sus silencios. As\u00ed\u00ad, el conjunto del modelo prof\u00e9tico adquiere un valor normativo o directivo hasta convertirse en la tradici\u00f3n (Sunna) que imitar y transmitir; los hadith (dichos) de Mahoma son meditados e interiorizados hasta crear en la conciencia del creyente un amor particular a ese \u00abhombre perfecto y profeta elegido\u00bb. El Cor\u00e1n lo proclama: \u00ab\u00c2\u00a1Ciertamente, tu \u00ed\u00adndole es nobil\u00ed\u00adsima!\u00bb (68,4); por eso se propone a Mahoma como modelo \u00fanico para su comunidad: \u00abTen\u00e9is en el mensajero de Dios un buen ejemplo\u00bb (33,21).<\/p>\n<p>Todas las generaciones musulmanas se han preguntado por sus milagros y por las se\u00f1ales de su autenticidad. Ghaz\u00e1li nos dice cu\u00e1les fueron sus buenos modales, cu\u00e1l era su forma de hablar y de re\u00ed\u00adr, de comer y beber: munificencia, liberalidad, coraje, modestia, perd\u00f3n, etc.; y concluye: \u00ab\u00c2\u00a1Alabado sea Dios, que educ\u00f3 a su profeta, haciendo hermosa su educaci\u00f3n y purificando sus cualidades y costumbres, lo tom\u00f3 luego por su elegido y predilecto y ha ayudado a imitarlo a los que ha querido refinar! El, Mahoma, era el m\u00e1s clemente de los hombres, el m\u00e1s animoso, el m\u00e1s justo y el m\u00e1s amable. \u00c2\u00a1Que Dios nos ayude a obedecer el mandato de Mahoma y a tomarlo como modelo en el obrar!\u00bb.<\/p>\n<p>El mismo Mahoma habr\u00ed\u00ada dicho: \u00abOs recomiendo que tem\u00e1is a Dios, que escuch\u00e9is a vuestro jefe y le obedezc\u00e1is, aunque fuera un esclavo que se ha proclamado vuestro pr\u00ed\u00adncipe. Porque aquellos de vosotros que vivan ver\u00e1n introducirse divergencias en el Islam. Deb\u00e9is, pues, manteneros unidos a mi tradici\u00f3n (Sunna) y a la de los califas ortodoxos y bien dirigidos. Guardaos de las innovaciones en las cosas del Islam, ya que toda innovaci\u00f3n es extrav\u00ed\u00ado\u00bb. Para ser fieles a estas palabras del profeta, los musulmanes sunnitas (la enorme mayor\u00ed\u00ada) intentan reproducir sus imperativos y consejos, mientras que los chiitas (seguidores de Al\u00ed\u00ad, primo y yerno de Mahoma) a\u00f1aden al modelo prof\u00e9tico el de Al\u00ed\u00ad, el musulm\u00e1n perfecto que supo realizar lo que hab\u00ed\u00ada vislumbrado su suegro.<\/p>\n<p>IV. Solidaridad con la comunidad de creyentes<br \/>\nConscientes de pertenecer a \u00abla mejor comunidad (Umma) que jam\u00e1s se ha suscitado entre los hombres\u00bb (3,110) -porque dice Dios en el Cor\u00e1n: \u00abHemos hecho de vosotros una comunidad que sigue el camino medio, para que se\u00e1is testigos ante todos los hombres y el mensajero de Dios sea testigo ante vosotros\u00bb (2,143), los musulmanes recuerdan siempre aquella recomendaci\u00f3n divina: \u00abAs\u00ed\u00ados todos juntos a la cuerda de Dios y no os dispers\u00e9is\u00bb (3,103). \u00bfNo dice quiz\u00e1 un hadith que \u00abtodos los creyentes son hermanos\u00bb? En efecto, Mahoma habr\u00ed\u00ada dicho tambi\u00e9n: \u00abNinguno de vosotros ser\u00e1 verdaderamente creyente hasta que no quiera para su hermano lo que quiere para s\u00ed\u00ad mismo\u00bb, a\u00f1adiendo en otro hadith: \u00abNo se\u00e1is celosos, no ofrezc\u00e1is mayor precio sobre la venta de los unos y de los otros, no os odi\u00e9is, no os volv\u00e1is mutuamente las espaldas, no vend\u00e1is a costa de la venta de otro; estad unidos como hermanos. El musulm\u00e1n es hermano del musulm\u00e1n; no lo oprime, no lo abandona, no le dice mentiras, no lo desprecia. Todo en el musulm\u00e1n es sagrado para otro musulm\u00e1n: su sangre, su hacienda, su honor\u00bb.<\/p>\n<p>Comunidad estrechamente unida e integrada en sus instituciones religiosas, sociales y pol\u00ed\u00adticas, la Umma de los musulmanes representa la \u00abmorada de la sumisi\u00f3n\u00bb (D\u00e1r-al-Islam) y la \u00abde la paz\u00bb (D\u00e1r-al-Samm), ya que en ella los derechos de Dios son promovidos por todos. Dios la exige expresamente: \u00abDe vosotros se forme una comunidad de hombres que invitan al bien, ordenan las acciones recomendables y prohiben las reprobables\u00bb (3,104). Responsables unos de otros, los musulmanes se sienten entonces llamados a intervenir continuamente para que se les facilite todo a los creyentes en su sumisi\u00f3n a Dios. Recomendar el bien y evitar el mal constituye, por tanto, un deber de correcci\u00f3n fraterna que corresponde a todos y que es descrito por el profeta en t\u00e9rminos muy claros: \u00abEl que de vosotros vea una cosa reprobable, la corrija con su mano; si no puede, con su lengua; si no puede, con su coraz\u00f3n: es lo m\u00ed\u00adnimo que puede exigir la fe\u00bb. As\u00ed\u00ad crece y se manifiesta el \u00abconsentimiento de la comunidad\u00bb (igmd&#8217;), que resulta igualmente normativo para el pensamiento y el comportamiento de todos, dado que Mahoma dijo: \u00abMi comunidad no estar\u00e1 nunca de acuerdo sobre un error\u00bb. Y Ghaz\u00e1li subraya que \u00abes obligaci\u00f3n de todo musulm\u00e1n comenzar por mejorarse a s\u00ed\u00ad mismo, cumpliendo puntualmente los preceptos religiosos y absteni\u00e9ndose de las cosas prohibidas. Luego ense\u00f1ar\u00e1 esto a la gente de su casa y pasar\u00e1 a sus vecinos; luego a la gente de su ciudad; luego a la del campo de alrededor&#8230;, hasta los confines del mundo\u00bb.<\/p>\n<p>V. Testimonio de la trascendencia de Dios<br \/>\nEl musulm\u00e1n, en nombre propio y como representante de su comunidad, tiene que ser, por tanto, un testigo delante de Dios y de los hombres de que \u00abno hay m\u00e1s dios que Dios y que Mahoma es el enviado de Dios\u00bb. Tal es la f\u00f3rmula de la chah\u00f3da (testimonio), que constituye musulm\u00e1n a toda persona que la pronuncia con los labios y la asume con el coraz\u00f3n y con la mente. Su credo resume entonces las verdades esenciales del monote\u00ed\u00adsmo fundamental (el \u00ababrah\u00e1mico\u00bb, seg\u00fan el Cor\u00e1n). Como dice un hadith, \u00abla fe consiste en creer en Dios (dotado de todos los atributos de la perfecci\u00f3n), de sus \u00e1ngeles (y tambi\u00e9n en los demonios y en los Ginn), en sus libros (Torah, Salmos, Evangelio y Cor\u00e1n; este \u00faltimo abroga a los anteriores), en sus profetas (Ad\u00e1n, Enoc o Idris, Abrah\u00e1n, Lot, Ismael, Isaac, Jacob, Jos\u00e9, Job, Mois\u00e9s, Aar\u00f3n, Dh\u00fa 1-Qifl o Ezequiel (?), David, Salom\u00f3n, El\u00ed\u00adas, Eliseo, Jon\u00e1s, Zacar\u00ed\u00adas, Juan Bautista, Chu&#8217;aib, H\u00fad, S\u00e1hlih, Jes\u00fas y Mahoma), en su juicio final (resurrecci\u00f3n, juicio, retribuci\u00f3n: para\u00ed\u00adso o infierno) y en la predestinaci\u00f3n para el bien o para el mal\u00bb.<\/p>\n<p>Convencido de la absoluta trascendencia de su Se\u00f1or (Rabb) (que est\u00e1 por encima de toda realidad creada y no puede ser alcanzada por ella; tal es el sentido de la palabra deprecativa t\u00e1&#8217;\u00e1la), el creyente recibe la revelaci\u00f3n de la unicidad de Dios (Tauhfd) y se convierte en defensor suyo, en su servidor e imitador, sabiendo que si Dios est\u00e1 por encima de todo su conocimiento y aprehensi\u00f3n -ya que \u00ab\u00e9l tiene las llaves de lo invisible, que nadie conoce fuera de \u00e9l\u00bb (6,59)-, tambi\u00e9n le est\u00e1 presente porque es \u00abProveedor\u00bb (51,58) y est\u00e1 \u00abm\u00e1s cerca de \u00e9l que su vena grande del cuello\u00bb (50,16). Los musulmanes repiten con Ghaz\u00e1li: \u00abAlabado sea el que posee el trono glorioso (85,12), &#8216;el que hace lo que quiere&#8217; (85,16), el que gu\u00ed\u00ada a los mejores hombres por el recto sendero, les otorga su favor despu\u00e9s de que han atestiguado su unicidad y les da a conocer que en su esencia es uno sin aliado, singular sin semejante, Se\u00f1or sin adversario, solo sin rival; que \u00e9l es uno, eterno sin primero, perpetuo sin un principio, perenne sin un \u00faltimo. sempiterno sin fin, subsistente sin cesar, continuo sin interrupci\u00f3n\u00bb, ya que \u00abes el primero y el \u00faltimo, el manifiesto y el oculto y sabio sobre todas las cosas\u00bb (57,3).<\/p>\n<p>Siguiendo as\u00ed\u00ad la via remotionis, el creyente puede pensar que tiene un primer conocimiento de la esencia de Dios, de su unicidad, de sus atributos y de sus obras. Pero pronto se da cuenta de que \u00ablo contingente no puede conducir m\u00e1s que a algo contingente como \u00e9l\u00bb y comprende, con Al-Hall\u00e1g, que \u00abno lo conoce m\u00e1s que aquel a quien se ha dado a conocer, no proclama su unicidad m\u00e1s que aquel a quien se la ha descubierto, no cree en \u00e9l m\u00e1s que aquel a quien ha concedido creer, no lo describe m\u00e1s que aquel en cuya intimidad se ha recibido su revelaci\u00f3n\u00bb. Pero estas perspectivas, demasiado m\u00ed\u00adsticas, quedan situadas en su verdadero valor por la afirmaci\u00f3n de la teolog\u00ed\u00ada cl\u00e1sica, que tiene a Ghaz\u00e1li como portavoz aut\u00e9ntico: \u00abSi preguntas cu\u00e1l es el punto extremo al que puede llegar el conocimiento de Dios por parte de los iniciados, te respondo: su incapacidad de conocerlo. Su conocimiento real es que no lo conocen ni pueden conocerlo. Porque solamente a Dios le es posible conocer a Dios con un conocimiento real\u00bb.<\/p>\n<p>Teolog\u00ed\u00ada apof\u00e1tica del silencio ante el misterio de Dios, acerca del cual el musulm\u00e1n se negar\u00e1 a formular preguntas o imaginar acceso alguno: \u00abYo no puedo enumerar las alabanzas que te corresponden, dec\u00ed\u00ada Mahoma; t\u00fa eres como t\u00fa mismo te alabas\u00bb. Al creyente le basta con profundizar en su monote\u00ed\u00adsmo, esforz\u00e1ndose en interiorizarlo como aconseja Ghaz\u00e1li: \u00abEl primer grado de monote\u00ed\u00adsmo se tiene cuando el hombre dice con los labios: &#8216;No hay m\u00e1s dios que Dios&#8217;: el segundo grado se tiene cuando el coraz\u00f3n del que pronuncia esa frase cree en ella; el tercer grado se tiene cuando el hombre ve la unicidad de Dios por v\u00ed\u00ada de revelaci\u00f3n mediante la luz del Verdadero; el cuarto grado se tiene cuando el hombre no ve en lo que existe m\u00e1s que un Unico\u00bb. Monote\u00ed\u00adsmo de los hip\u00f3critas, de los musulmanes comunes, de los cercanos a Dios, de los justos o S\u00fbfi, tales son los grados del testimonio: la lengua, el coraz\u00f3n, la visi\u00f3n en la unicidad y el anonadamiento en la unicidad.<\/p>\n<p>Entonces se abre para el creyente un solo camino, pero inmensamente rico: el de la meditaci\u00f3n de los hermosos nombres de Dios. No es una casualidad que Dios mismo los haya escogido entre otros muchos para manifestar m\u00e1s o menos alg\u00fan aspecto de su misterio. La invitaci\u00f3n viene del Cor\u00e1n: \u00abA Dios le pertenecen los nombres m\u00e1s hermosos; invocadlo, por tanto, con esos nombres\u00bb (7,180). El es \u00abel rey, el santo, el dador de paz, el tranquilizador, el guardi\u00e1n\u00bb (59,23). Estos noventa y nueve nombres, expresiones cor\u00e1nicas de los atributos divinos, abren horizontes infinitos y tienen significados cada vez m\u00e1s ricos. En consecuencia, el musulm\u00e1n puede muy bien terminar todas sus oraciones sobre los \u00abhermosos nombres\u00bb diciendo: \u00abRecurro, Se\u00f1or, a cada nombre (que es) tuyo, con el que t\u00fa mismo te has nombrado, o que has hecho &#8216;bajar&#8217; a tu libro, o que has ense\u00f1ado a alguna de tus criaturas, o cuyo uso te has reservado en el conocimiento que tienes de tu propio misterio\u00bb.<\/p>\n<p>VI. Adoraci\u00f3n mediante un culto desnudo<br \/>\nConsciente de su total dependencia, semejante a la del esclavo (&#8216;abd) para con su amo, el creyente quiere ser \u00absiervo (o esclavo) de Dios\u00bb (&#8216;abd Alldh) para realizar el designio divino que se le ha revelado en el Cor\u00e1n: \u00abYo no he creado a los hombres sino para que me adorasen\u00bb (51,56). Este \u00abculto sincero\u00bb se expresa a trav\u00e9s de ritos concretos con intenciones predeterminantes; dice un hadith: \u00abEl Islam se ha construido sobre cinco pilastras: atestiguar que no hay m\u00e1s dios que Dios y que Mahoma es el enviado de Dios, practicar la oraci\u00f3n, dar limosna, ayunar el mes de Ramad\u00e1n, hacer la peregrinaci\u00f3n a la casa sagrada cuando exista esa posibilidad\u00bb.<\/p>\n<p>La oraci\u00f3n ritual (sal\u00e2t) deber\u00ed\u00ada hacerse cinco veces al d\u00ed\u00ada, siguiendo el ritmo de la jornada (amanecer, mediod\u00ed\u00ada, tarde, puesta del sol, noche) y despu\u00e9s de abluciones totales o parciales (seg\u00fan el mayor o menor estado de impureza); en comunidad se hace los viernes en la mezquita del barrio. El ayuno durante el d\u00ed\u00ada (siy\u00e1m) convierte al mes de Ramad\u00e1n casi en un retiro colectivo de la comunidad musulmana (se multiplican las oraciones y las meditaciones por la noche, se recuerda que s\u00f3lo el Se\u00f1or es nuestro provisor y se participa del hambre y sed de los pobres). La limosna legal o supererogatoria (zakdt, sadaqa) distribuye la renta de los bienes terrenos y purifica su adquisici\u00f3n y su uso (lo abuso!). La peregrinaci\u00f3n a La Meca hace volver a las fuentes de la fe y de la historia, ensancha la experiencia musulmana a nivel internacional y, sobre todo, prepara y conduce a los musulmanes a la gracia del arrepentimiento y del perd\u00f3n a trav\u00e9s de una especie de \u00abconversi\u00f3n\u00bb. Todos estos ritos tienen como primera y \u00faltima finalidad la gloria y alabanza del \u00fanico Se\u00f1or y constituyen el mejor servicio a su grandeza y a su misericordia. La comunidad musulmana es un pueblo que da testimonio, que reza, que ayuna, que da limosna y que va a la \u00abcasa de Dios\u00bb. As\u00ed\u00ad se respetan los derechos de aquel que orden\u00f3 a Mahoma: \u00abCelebra las alabanzas de tu Se\u00f1or y p\u00ed\u00addele perd\u00f3n\u00bb (110,3).<\/p>\n<p>Mas para el verdadero creyente estos ritos tienen sus misterios que hay que descubrir y realizar luego. Si \u00abla pureza es la meta de la fe\u00bb, como dice un had\u00eeth, Ghaz\u00e1li ense\u00f1a que \u00abla pureza tiene cuatro grados: 1) purificaci\u00f3n del cuerpo de las impurezas, suciedades y excrementos; 2) purificaci\u00f3n de los miembros de las culpas y pecados; 3) purificaci\u00f3n del coraz\u00f3n de las costumbres reprobables y de los vicios detestables; 4) purificaci\u00f3n de la intimidad de todo lo que no es Dios excelso. Esta \u00faltima es la pureza de los profetas y de los justos\u00bb. Por otra parte, la oraci\u00f3n es \u00abcelebraci\u00f3n de Dios\u00bb y \u00abbanquete de los monote\u00ed\u00adstas\u00bb y alcanza sus \u00abvalores \u00ed\u00adntimos\u00bb gracias a \u00abla presencia del coraz\u00f3n, a la comprensi\u00f3n, al temor reverencia,, a la esperanza y a la verg\u00fcenza\u00bb. Ghaz\u00e1li explica, adem\u00e1s, que \u00abel ayuno tiene tres grados: 1) abstenerse de satisfacer los placeres del vientre y del sexo; 2) Abstenerse de los pecados del o\u00ed\u00addo, de la vista, de la lengua, de las manos, de los pies y de los dem\u00e1s miembros; 3) Abstenerse de las preocupaciones de esta vida y de los pensamientos terrenos y de todo lo que no es Dios\u00bb.<\/p>\n<p>AI-Makkt (+ 996), al tratar de la limosna, recuerda que hay que darla con bondad de \u00e1nimo, espont\u00e1neamente, con sinceridad para con el Se\u00f1or, con el deseo de ver su rostro, no por la hipocres\u00ed\u00ada del \u00abme han visto\u00bb, ni pensando en la propia reputaci\u00f3n o decoro, ni por ostentaci\u00f3n. Cuando se hace, hay que creer en la superioridad de los pobres. As\u00ed\u00ad la pr\u00e1ctica de la zak\u00e1t est\u00e1 destinada a dirigir al hombre al desprendimiento de todo: bienes materiales y cualidades morales. A prop\u00f3sito de la peregrinaci\u00f3n, el di\u00e1logo entre Al-Yunaid (+ 910) y su disc\u00ed\u00adpulo nos muestra todas sus dimensiones espirituales: \u00abAl alejarte de casa para ir en peregrinaci\u00f3n, \u00bfte alejaste de todos tus pecados? -No. -Entonces no hiciste ning\u00fan viaje. Y en cada etapa, \u00bfavanzaste un paso en el camino de Dios? -No. -Entonces no recorriste el camino etapa por etapa. Cuando, al entrar en territorio sagrado, te pusiste los vestidos de peregrino, \u00bfabandonaste las cualidades de la naturaleza humana lo mismo que dejabas caer tus ropas? -No. -Entonces no te pusiste el traje de peregrino. Al dar las siete vueltas a la Kaaba, \u00bfcontemplaste la inmaterial belleza de Dios en la morada de la purificaci\u00f3n? -No. -Entonces no diste las vueltas. Cuando el \u00faltimo d\u00ed\u00ada sacrificaste una v\u00ed\u00adctima. \u00bfsacrificaste tambi\u00e9n tus deseos mundanos? -No. -Entonces no hiciste el sacrificio. Y cuando arrojabas las piedras, \u00bftiraste con ellas algunos de tus pensamientos sensuales? -No. -Entonces no arrojaste las piedras ni hiciste la peregrinaci\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p>VII. Obediencia y fidelidad a las prescripciones de la ley<br \/>\nLa fe (Im\u00e1n) y el culto (isl\u00e1m) no son suficientes para el musulm\u00e1n que desea responder coherentemente a todas las exigencias de su religi\u00f3n. El est\u00e1 llamado a la obediencia en esp\u00ed\u00adritu de \u00abbenevolencia\u00bb (ihs\u00e1n), que consiste -como dice un hadith- \u00aben servir a Dios como si lo vieses, pues aunque no lo veas, \u00e9l te ve\u00bb. El \u00abcamino recto\u00bb es el que revel\u00f3 Dios en el Cor\u00e1n (vers\u00ed\u00adculos jur\u00ed\u00addicos) y se fue luego concretando en la ley (char\u00ed\u00ada) a trav\u00e9s de los siglos. Ghaz\u00f1li amonesta a su disc\u00ed\u00adpulo dici\u00e9ndole: \u00abHijo, la quintaesencia de la ciencia est\u00e1 en saber qu\u00e9 es la obediencia y la devoci\u00f3n. S\u00e1bete que la una y la otra consisten en cumplir las \u00f3rdenes y las prohibiciones del legislador, bien sea hablando, bien obrando; esto es, todo cuanto digas, hagas u omitas tiene que ser conforme a la ley. Hijo, es preciso que tus palabras y tus acciones sean conforme a la ley, ya que la ciencia y las obras en disconformidad con la ley son extrav\u00ed\u00ado\u00bb. Por eso el creyente musulm\u00e1n admira, medita y realiza la voluntad de su Se\u00f1or, aunque no sepa sus motivaciones; le basta con contentar los deseos de Dios, dado que las virtudes se resumen en la virtud primordial de la obediencia (t\u00e2&#8217;a).<\/p>\n<p>As\u00ed\u00ad pues, hay que conocer la ley y amarla (tal como dice el salmista en Sal 118-119) y saber cu\u00e1les son los actos \u00abobligatorios, recomendados, permitidos, desaconsejables o prohibidos\u00bb. M\u00e1s a\u00fan, Mahoma alaba la importancia de la intenci\u00f3n y de la b\u00fasqueda de la temperancia tuciorista: \u00abIas acciones no se retribuyen m\u00e1s que seg\u00fan las intenciones que las han inspirado\u00bb. \u00abLo que es l\u00ed\u00adcito est\u00e1 claro, y tambi\u00e9n lo que es il\u00ed\u00adcito; entre los dos se sit\u00faan esos actos equ\u00ed\u00advocos que gran n\u00famero de personas no saben distinguir. El que se libra de ellos pone fuera de peligro la propia religi\u00f3n y el propio honor\u00bb. En la realizaci\u00f3n de este tuciorismo (wara&#8217;) \u00e9tico-religioso, el creyente experimenta aquella lucha \u00abinterior\u00bb entre \u00abel alma apasionada que empuja al mal\u00bb (12,53) y \u00abel alma reprobadora\u00bb (75,2); una vez alcanzada la victoria con la ayuda de Dios (tawfiq), el alma humana puede o\u00ed\u00adr la voz de Dios que dice: \u00abY t\u00fa, alma tranquila, vuelve a tu Se\u00f1or, complaciente y complacida, y entra a formar parte de mis servidores; entra en mi para\u00ed\u00adso\u00bb (89,27-30). Satisfacci\u00f3n divina y felicidad humana, tal es la \u00faltima etapa de la obediencia del creyente. Esta \u00faltima es la que le har\u00e1 vivir eternamente junto a Dios.<\/p>\n<p>En su fidelidad intransigente al monote\u00ed\u00adsmo cor\u00e1nico, en su interiorizaci\u00f3n continua del culto sincero y en su realizaci\u00f3n escrupulosa de la ley isl\u00e1mica, el musulm\u00e1n adquiere una valoraci\u00f3n de su experiencia religiosa que le permite recorrer numerosas etapas del itinerario asc\u00e9tico-m\u00ed\u00adstico (zuhd y tasawwuf). El sabe muy bien que \u00abel hombre ha sido creado ambicioso\u00bb (70,19), \u00abinjusto e ingrato\u00bb (14,34) y tambi\u00e9n \u00abignorante\u00bb (33,72); pero el Cor\u00e1n le repite incesantemente que \u00abDios se ha prescrito la misericordia\u00bb (6,12), y un hadith afirma que \u00abla misericordia (de Dios) precede a (su) c\u00f3lera\u00bb. Mahoma llega a decir expl\u00ed\u00adcitamente: \u00abEl Dios alt\u00ed\u00adsimo ha dicho: Hijo de Ad\u00e1n, mientras me sigas invocando y pongas en m\u00ed\u00ad tu esperanza, yo te perdonar\u00e9 todos los pecados que hayas podido cometer. Hijo de Ad\u00e1n, si me trajeras el equivalente de la tierra en pecados y vinieras luego a buscarme sin asociar nada a mi nombre, yo te conceder\u00ed\u00ada el mismo equivalente en perd\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1les ser\u00e1n, pues, las etapas, las estaciones y las detenciones del itinerario del creyente? Est\u00e1 el conocimiento (ma&#8217;rifa), no adquirido, sino recibido, como dice un m\u00ed\u00adstico: \u00abDios mismo se da a conocer a nosotros por s\u00ed\u00ad mismo y nos conduce al conocimiento de s\u00ed\u00ad por s\u00ed\u00ad mismo\u00bb. Pero se necesita tambi\u00e9n el arrepentimiento (camba), con los grados que describe AI-Misri (t 859): \u00abEl vulgar dirige su arrepentimiento a la culpa, los privilegiados a la tibieza y los profetas a la vista de su impotencia para alcanzar lo que otros han alcanzado\u00bb. Tambi\u00e9n se necesita la renuncia (zuhd) cada vez mayor a todo cuanto pudiera \u00abasociarse\u00bb a Dios, como dice Al-Yunaid: \u00abLa renuncia son las manos vac\u00ed\u00adas de bienes y los corazones vac\u00ed\u00ados de todo apego\u00bb. Entonces puede pasarse a los grados del abandono (tawakkul) ya descritos, para llegar al amor de Dios o a su cercan\u00ed\u00ada, \u00abamor de confesi\u00f3n\u00bb o \u00abamor de \u00e9xtasis\u00bb, que se expresa en la \u00abconformidad\u00bb con la voluntad de Dios, o sea \u00abobediencia a lo que \u00e9l ordena, abstenci\u00f3n de lo que prohibe y complacencia en lo que decide y decreta\u00bb.<\/p>\n<p>Queda el \u00faltimo interrogante: \u00bfCu\u00e1l es la \u00faltima etapa del itinerario del creyente? Un hadith discutido revela que \u00abDios cre\u00f3 a Ad\u00e1n a su imagen\u00bb, lo cual significarla que \u00abel alma (humana) es por su semejanza y paralelismo con Dios una escala que lleva al conocimiento de su Creador\u00bb, como dice Ghaz\u00e1li, dado que \u00ablas cosas se conocen por medio de sus semejantes y de las an\u00e1logas a ellas\u00bb. Pero \u00bfcabe pensar en una \u00abvisi\u00f3n de Dios\u00bb (ru&#8217;yat Alldh)? El Cor\u00e1n habla de \u00abrostros que aquel d\u00ed\u00ada ser\u00e1n resplandecientes, mirando a su Se\u00f1or\u00bb (75,22-23); describe a Dios como \u00abluz de los cielos y de la tierra&#8230;, luz sobre luz\u00bb, y afirma que \u00abDios gu\u00ed\u00ada a su luz a quien quiere\u00bb (24,35). Pero parece ser que esta \u00abluz\u00bb \u00faltima es inalcanzable, ya que el profeta habr\u00ed\u00ada dicho: \u00abDios tiene setenta velos de luz y tinieblas. Si \u00e9l los apartase, el sublime resplandor de su rostro quemar\u00ed\u00ada a todo el que se acercase a \u00e9l con su mirada\u00bb. Es verdad que, seg\u00fan Ghaz\u00e1li, \u00abhay dos especies de ojos: uno externo y otro interno, el del reino (malakiat)\u00bb; pero, en definitiva, \u00abes costoso sumergirse en el mar profundo de los misterios divinos: no es f\u00e1cil, ciertamente, intentar descubrir las luces divinas m\u00e1s all\u00e1 de los velos humanos\u00bb.<\/p>\n<p>Sigue siendo entonces v\u00e1lida la oraci\u00f3n de Ghaz\u00e1li: \u00ab\u00c2\u00a1Ojal\u00e1 Dios te gu\u00ed\u00ade hacia la b\u00fasqueda de la felicidad suprema, te encamine a la subida de la cima excelsa, te facilite con la luz de la verdad el discernimiento, purifique tu intimidad de todo lo que no es la verdad!\u00bb. Parece como si la fe musulmana estuviera llamada a no pedir nunca que sean corridos esos \u00abvelos de luz y de tinieblas\u00bb que ocultan los misterios divinos: la grandeza del hombre estribar\u00ed\u00ada toda ella en su certificaci\u00f3n y en su testimonio. S\u00ed\u00ad, le basta devolverle a Dios sus labios creados para repetirle que \u00abno hay m\u00e1s dios que Dios\u00bb, puesto que Dios solo es digno de pronunciar la chah\u00e2da (profesi\u00f3n de fe) y de repetirla desde siempre y para siempre. As\u00ed\u00ad pues, el \u00abencargo\u00bb (am\u00e1na) que el hombre ha recibido en medio de lo creado es ser el \u00abtestigo\u00bb de este testimonio (33,72).<\/p>\n<p>M. Borrmans<br \/>\nBIBL.-AA. VV., Actas del primer congreso internacional islamo-cristiano de C\u00f3rdoba, C\u00f3rdoba 1977.-Asin Palacios, M, El islam cristianizado: estudio del \u00absufismo\u00bb a trav\u00e9s de las obras de Abenarabi de Murcia, Plutarco, Madrid 1931.-Asin Palacios, M, Vidas de santones andaluces. 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