{"id":7191,"date":"2016-02-05T03:52:44","date_gmt":"2016-02-05T08:52:44","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/jansenismo\/"},"modified":"2016-02-05T03:52:44","modified_gmt":"2016-02-05T08:52:44","slug":"jansenismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/jansenismo\/","title":{"rendered":"JANSENISMO"},"content":{"rendered":"<p>Movimiento disidente dentro del catolicismo romano (\u00c2\u00ae CAT\u00ed\u201cLICA, APOST\u00ed\u201cLICA Y ROMANA, IGLESIA). Partidarios de Cornelio Jansenio (1585\u20131638), eminente te\u00f3logo y pensador cat\u00f3lico, obispo de Ypres desde 1636 hasta su muerte.<br \/>\nJansenio, como otros pensadores cat\u00f3licos, negaba la realidad del libre albedr\u00ed\u00ado en el hombre, la posibilidad humana de rechazar la gracia y la universalidad de la salvaci\u00f3n por medio de la muerte de Jes\u00fas. Public\u00f3 su obra Augustinus en 1640 y fue condenado por el Santo Oficio.<br \/>\nEste \u00c2\u00ae \u00abCALVINISMO\u00bb cat\u00f3lico se extendi\u00f3 por B\u00e9lgica, Holanda y Francia en oposici\u00f3n a sus adversarios jesuitas. En Par\u00ed\u00ads, los te\u00f3logos de Port Royal, entre ellos el fil\u00f3sofo Blas Pascal, defendieron las ideas de Jansenio, pero en 1653 Inocencio X declar\u00f3 que cinco de sus proposiciones eran her\u00e9ticas. Finalmente se organiz\u00f3 una iglesia jansenista dirigida por el obispo de Utrecht. Esta iglesia contribuy\u00f3 a la formaci\u00f3n del movimiento de los Viejos Cat\u00f3licos (\u00c2\u00ae VIEJOS CAT\u00ed\u201cLICOS, IGLESIA DE LOS) del siglo XIX.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Religiones Denominaciones y Sectas<\/b><\/p>\n<p>(de Jansenius).<\/p>\n<p> Herej\u00ed\u00ada que desfigur\u00f3 la doctrina de la \u00abgracia\u00bb de San Agust\u00ed\u00adn, diciendo que el hombre no es libre, que est\u00e1 predestinado. Se opuso al Papa, clamando que los obispos no dependen de \u00e9l. Herej\u00ed\u00ada condenada en 1653, 1656 y 1794.<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Cristiano<br \/>\nDr. J. Dominguez<\/p>\n<p>http:\/\/biblia.com\/diccionario\/<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Cristiano<\/b><\/p>\n<p>El jansenismo es un movimiento multiforme que influy\u00f3 en la vida de la Iglesia a partir de los a\u00f1os 40 del siglo XVII, con reflejos en la dogm\u00e1tica, en la moral y en la espiritualidad, a lo que hay que a\u00f1adir interferencias pol\u00ed\u00adticas.<\/p>\n<p>1. Evoluci\u00f3n hist\u00f3rica.- En la tormentosa discusi\u00f3n sobre la predestinaci\u00f3n y el libre albedr\u00ed\u00ado, fue el doctor lovani\u00e9nse y obispo de Ieper (Ypres) Comelio Jansenio (1585-1638) el que decidi\u00f3 remontarse a los escritos aut\u00e9nticos de san Agust\u00ed\u00adn, En su libro Augustinus, que sali\u00f3 dos meses despu\u00e9s de su muerte, Jansenio presenta una doctrina en la que afirma que el hombre, despu\u00e9s del pecado original, est\u00e1 dominado por la concupiscencia. Todas sus acciones est\u00e1n envenenadas.<\/p>\n<p>S\u00f3lo la gracia de Dios le permite realizar obras buenas. Pero esta gracia resulta vencedora s\u00f3lo con una renuncia total a s\u00ed\u00ad mismo y una perfecta conformidad con la voluntad divina.<\/p>\n<p>Pronto se encendi\u00f3 la pol\u00e9mica, iniciada con los jesuitas, desplaz\u00e1ndose de los Pa\u00ed\u00adses Bajos a Francia. Aqu\u00ed\u00ad Saint-Cyran (Jean Duvergier de Hauranne, 1581-1643), condisc\u00ed\u00adpulo y amigo de Jansenio, se convirti\u00f3 en el gran ap\u00f3stol de la espiritualidad jansenista y conquist\u00f3 para la causa al c\u00e9lebre monasterio cisterciense de Port-Royal.<\/p>\n<p>Por iniciativa de la Sorbona, Roma conden\u00f3 cinco proposiciones (DS 2001-2007), pero los jansenistas negaron que fueran de Jansenio. Vino a continuaci\u00f3n un per\u00ed\u00adodo de luchas y tensiones que s\u00f3lo se aplacaron bago Clemente IX con la \u00abpaz clementina\u00bb (1669). Despu\u00e9s de este primer per\u00ed\u00adodo de un jansenismo prevalentemente dogm\u00e1tico y espiritual, comenz\u00f3 en el siglo XVIII una segunda \u00e9poca con la aparici\u00f3n de Pascasio Ouesnel (16341719) y la condenaci\u00f3n de 10 proposiciones suyas en la bula Unigenitus (1713). Hay que distinguir: aj el jansenismo popular o espiritual, con un ascetismo penitencial a ultranza que se extendi\u00f3 tambi\u00e9n fuera de Francia; bj el jansenismo aristocr\u00e1tico y teorizante, movimiento que, refugi\u00e1ndose en el parlamento galicano, adopt\u00f3 todas las posiciones del episcopalismo y se relacion\u00f3 con algunas formas de regalismo. A lo largo del siglo XVIII el jansenismo se mezcl\u00f3 con tendencias politizantes, encontrando su expresi\u00f3n m\u00e1s audaz en el S\u00ed\u00adnodo de Pistova (1786), condenado por la bula Auctorem fidei (1794). Posteriormente sobrevivi\u00f3 en dos formas : la pol\u00ed\u00adtico-religiosa y la \u00ed\u00adntima de la espiritualidad.<\/p>\n<p>2. Espiritualidad.- El jansenismo no intentaba ser m\u00e1s que un agustinismo coherente, dispuesto a reaccionar contra toda acomodaci\u00f3n del humanismo y a recordar al hombre su trascendencia. Las bases de su pensamiento son la sagrada Escritura y . san Agust\u00ed\u00adn. Entre los puntos concretos de la espiritualidad jansenista recordemos los siguientes: a) La exaltaci\u00f3n de la majestad de Dios y de su trascendencia como dato esencial para plantear correctamente la vida espiritual. B) En contraste con esta realidad se encuentra la condici\u00f3n humana despu\u00e9s del pecado original. La predestinaci\u00f3n por parte de Dios es absolutamente gratuita, De estos hechos fundamentales surge la exigencia radical para el hombre de conciliar la misericordia de Dios con su justicia, la gracia y la libertad, el temor y el amor, la ley divina y los acontecimientos de la historia. .c) La visi\u00f3n jansenista del mundo y del hombre es fundamentalmente pesimista; de aqu\u00ed\u00ad se deriva su intransigencia respecto a la naturaleza humana, dominada por instintos y sentimientos peligrosos, y tambi\u00e9n una \u00abfuga mundi \u00bb tan radical que presenta en ciertos casos manifestaciones realmente aberrantes. D) La relaci\u00f3n entre Dios y el hombre a trav\u00e9s de la oraci\u00f3n resulta bastante dif\u00ed\u00adcil. El jansenismo insiste mucho en la oraci\u00f3n lit\u00fargica, mientras que demuestra cierta indiferencia por la oraci\u00f3n personal, especialmente la meditaci\u00f3n, que deber\u00ed\u00ada estar siempre dominada por sentimientos de temor, de esperanza y de deseo, de arrepentimiento y de dolor por los pecados, y no tanto por los de gozo y de amor. E) No se excluyen la contemplaci\u00f3n y la vida m\u00ed\u00adstica, pero se las mira con cierta desconfianza o prevenci\u00f3n, ya que no se trata de v\u00ed\u00adas ordinarias para relacionarse con Dios; por eso no hay .<\/p>\n<p>que facilitarlas, sino m\u00e1s bien desaconsejarlas.<\/p>\n<p>3. Valoraci\u00f3n.- Resulta dif\u00ed\u00adcil hacer un balance espiritual del jansenismo, pero conviene exorcizar un \u00abmito del jansenismo\u00bb que ve s\u00f3lo sus aspectos extremos. Los mismos jansenistas no sabr\u00ed\u00adan decir qu\u00e9 es lo que les distingue: no tienen m\u00e1s ambici\u00f3n que la de ser fieles a la m\u00e1s pura tradici\u00f3n cat\u00f3lica. 5us adversarios, creando la palabra, los acusaron de \u00abjansenistas \u00ab. Al leer los estudios sobre el jansenismo, m\u00e1s que partir de los errores condenados por el Magisterio de la Iglesia, ser\u00e1 importante atisbar las intenciones m\u00e1s profundas del pensamiento de los jansenistas y del comportamiento espiritual al que llegaron por coherencia con sus ideas.<\/p>\n<p>La palabra \u00abjansenista\u00bb, que tuvo desde sus or\u00ed\u00adgenes un matiz peyorativo, sirvi\u00f3 hasta el siglo xx para indicar fen\u00f3menos o personas contra las que se quer\u00ed\u00ada poner sobre aviso, independientemente de que tuvieran o no una relaci\u00f3n real con Jansenio y sus disc\u00ed\u00adpulos. Por eso el t\u00e9rmino evoca un Dios severo, una rigidez sin inteligencia, una religi\u00f3n de terror y una vida sin amor, a veces en abierto contraste con la realidad hist\u00f3rica del jansenismo, que hay que juzgar sin prevenciones y teniendo en cuenta su car\u00e1cter polivalente.<\/p>\n<p>T Jansen<\/p>\n<p>Bibl.: Jansenismo, en ERC, 1V 676-682: p, M, Abell\u00e1n, Fisonom\u00ed\u00ada moral del primitivo jansenismo, Granada 1942: M, Giovanno, El jansenismo en Espa\u00f1a. Estudio de las ideas religiosas en la segunda mitad del siglo XVlll Madrid 1972.<\/p>\n<p>PACOMIO, Luciano [et al.], Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico, Verbo Divino, Navarra, 1995<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico<\/b><\/p>\n<p>El j. fue un movimiento interno de la Iglesia durante los siglos XVII y XVIII que tuvo lugar en Francia y en los Pa\u00ed\u00adses Bajos. Representa una nueva tentativa &#8211; rechazada por el magisterio de la Iglesia cat\u00f3lica como demasiado unilateral &#8211; dentro del esfuerzo con que se constituye toda existencia cristiana consciente. Este esfuerzo se debe a que la antinomia fundamental del cristianismo (el s\u00ed\u00ad al mundo como un juicio absoluto sobre \u00e9l; y viceversa: la salvaci\u00f3n como algo que hay que realizar por s\u00ed\u00ad mismo y con la propia responsabilidad de una parte, y como un don inmerecido y libre bajo todos los aspectos, de otra parte) no se puede abandonar a una divisi\u00f3n dualista, ni se puede eliminar en forma monista reduci\u00e9ndola a uno u otro aspecto, sino que es preciso aprehenderla como unidad en que se concilian ambos aspectos (-> gracia y libertad).<\/p>\n<p>1. La doctrina de Jansenio<br \/>\nEl fundador teol\u00f3gico de esta nueva articulaci\u00f3n de la conciencia cristiana fue Cornelio Jansenio (Jansen, t 1638), que tras sus estudios en Lovaina y Par\u00ed\u00ads fue profesor de teolog\u00ed\u00ada en Lovaina y desde 1636 obispo de Ypres. Su obra capital Augustinus seu doctrina S. Augustini de humane naturae sanitate, aegritudine, medicina adversus Pelagianos et Massilienses se public\u00f3 por vez primera en Lovaina (1640ss).<\/p>\n<p>Tem\u00e1ticamente Jansenio enlaza con las disputas (suscitadas por la reforma protestante y, dentro del campo cat\u00f3lico, por el molinismo y el -> bayanismo) en torno a la correcta concepci\u00f3n de la gracia divina y de su relaci\u00f3n con la autonom\u00ed\u00ada del hombre. Bajo este aspecto, y en oposici\u00f3n tanto a la tradici\u00f3n escol\u00e1stica como a la concepci\u00f3n humanista del hombre que se configura a s\u00ed\u00ad mismo libre y soberanamente en orden a la perfecci\u00f3n humana y religiosa, Jansenio vuelve a la teolog\u00ed\u00ada patr\u00ed\u00adstica y en especial a la de Agust\u00ed\u00adn (concretamente en su enfrentamiento al pelagianismo), hasta tal punto que sus adeptos pudieron llamarse \u00abamigos de san Agust\u00ed\u00adn\u00bb y que es posible caracterizar el movimiento jansenista como una forma moderna de agustinismo. Partiendo de ah\u00ed\u00ad desarrolla un sistema teol\u00f3gico propio, en el que le sirve de hilo conductor un triple esquema de la historia de la salvaci\u00f3n: originariamente, en el estado de \u00abnaturaleza pura\u00bb, \u00abAd\u00e1n\u00bb era libre y due\u00f1o de s\u00ed\u00ad mismo, en el sentido de que, con la asistencia de la gracia (que le era debida y en cierto modo estaba a su disposici\u00f3n) indispensable para alcanzar el fin sobrenatural (el adiutorium sine quo non), pod\u00ed\u00ada decidir de forma personal y libre acerca de su salvaci\u00f3n. Pero con el pecado original el hombre perdi\u00f3 su autonom\u00ed\u00ada tan completamente, que ya no le fue posible en modo alguno orientarse sobre el valor religioso y moral de su conducta, ni tomar una decisi\u00f3n propia y plenamente responsable de cara al bien; por el contrario, su voluntad qued\u00f3 sometida a la determinaci\u00f3n de la \u00ab-> concupiscencia victoriosa\u00bb, la fuerza de atracci\u00f3n de lo creado, con lo que en toda su conducta est\u00e1 abandonado al pecado.<\/p>\n<p>Todos los intentos de correcci\u00f3n personal y aut\u00f3noma, bien en el terreno pr\u00e1ctico a trav\u00e9s de las virtudes universalmente reconocidas, o bien en el plano te\u00f3rico del filosofar, s\u00f3lo pueden ser \u00abespl\u00e9ndidos vicios\u00bb al servicio de las malas inclinaciones, una vez que el hombre ha sucumbido tan ampliamente a la libido sentiendi, sciendi, excellendi. Sobre este trasfondo absolutamente negativo de total aniquilaci\u00f3n de la libertad, la redenci\u00f3n viene presentada ahora, no como restauraci\u00f3n de la libertad y como nueva responsabilidad propia, sino como una nueva determinaci\u00f3n de la voluntad, movida ahora por el gozo celestial. Tal transformaci\u00f3n determinante de la voluntad por medio de la gracia (el auditorium quo) en orden a su salvaci\u00f3n, en orden al amor de lo divino en lugar de las cosas creadas, no nos llega en modo alguno a trav\u00e9s de un s\u00ed\u00ad humano, sino que es eficaz por s\u00ed\u00ad misma con una eficacia irresistible. Con una exposici\u00f3n literalista de la ant\u00ed\u00adtesis entre la \u00abservidumbre del pecado\u00bb y la \u00abservidumbre de Cristo\u00bb, la libertad de los cristianos es descrita, no como una libertad interior en y frente a la libertad de Dios y de su amor, sino, en el mejor de los casos, como libertad de coacci\u00f3n exterior. Por lo que hace a su salvaci\u00f3n, el hombre queda a merced de una elecci\u00f3n divina totalmente arbitraria; es concebido como un objeto, no como un sujeto que responde a la voluntad divina. Entre las consecuencias de esta idea -como uno de los lugares teol\u00f3gicos m\u00e1s esenciales y discutidos- est\u00e1 el hecho de que la voluntad salv\u00ed\u00adfica de Dios y la fuerza salvadora de la muerte de Cristo se restringen por principio a los predestinados efectivamente a la salvaci\u00f3n.<\/p>\n<p>El agudo contraste entre la corrupci\u00f3n humana (como extinci\u00f3n total y bajo todos los aspectos de la capacidad de disponer de s\u00ed\u00ad mismo en forma responsable) y la redenci\u00f3n (como determinaci\u00f3n arbitraria del individuo movido por la \u00abconcupiscencia victoriosa\u00bb de lo divino) sigue siendo una convicci\u00f3n fundamental y decisiva hasta en las formas posteriores del j. franc\u00e9s, m\u00e1s interesadas por el aspecto pr\u00e1ctico de la cuesti\u00f3n que por la sistematizaci\u00f3n teol\u00f3gica.<\/p>\n<p>2. Establecimiento del jansenismo en Francia<br \/>\nEsta opini\u00f3n dogm\u00e1tica tuvo consecuencias pr\u00e1cticas ante todo y sobre todo en Francia, y concretamente en Port-Royal, un gran monasterio de religiosas cistercienses con dos casas filiales, una en Par\u00ed\u00ads y otra en sus alrededores. La reforma del monasterio se llev\u00f3 a cabo dentro de este esp\u00ed\u00adritu bajo la direcci\u00f3n del confesor, el abad de Saint-Cyran, Jean-Ambroise Duvergier de Hauranne, llamado Saint-Cyran (<\/p>\n<p><b>Fuente: Sacramentum Mundi Enciclopedia Teol\u00f3gica<\/b><\/p>\n<p><p style=\"text-align: justify;\">Cornelius Otto Jansen (1585\u20131638), Obispo de Ipres, junto con su amigo San Cirano, trataron de combatir el relajamiento moral de los jesuitas haciendo \u00e9nfasis en la conversi\u00f3n, la necesidad y la irresistibilidad de la gracia; quer\u00eda la purificaci\u00f3n del romanismo bajo l\u00edneas agustinianas, pero en contra de los reformadores mantuvo todo el eclesiasticismo de Agust\u00edn, aceptando la iglesia Papal como la extensi\u00f3n de la encarnaci\u00f3n y que s\u00f3lo a trav\u00e9s de ella la salvaci\u00f3n era comunicada. El centro del movimiento vino a estar en Port Royal, un convento cisterciano cerca de Par\u00eds, y despu\u00e9s de la muerte de Jansen su l\u00edder principal fue Antoin Arnauld. Pascal atac\u00f3 a los jesuitas con sus <em>Lettres Provinciales<\/em> (1656), y Pasquier Quesnel promovi\u00f3 una teolog\u00eda b\u00edblica en sus <em>R\u00e9flexions Morales<\/em> (1693). Pero el Papa en 1653 y la Bula de <em>Ugenitus<\/em> (1713) condenaron cinco puntos que se dec\u00edan venir de la obra p\u00f3stuma de Jansen, <em>Augustinus<\/em>. El jansenismo fue quitado de Francia, y en Holanda produjo lo que se llaman los Antiguos Cat\u00f3licos (v\u00e9ase)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">BIBLIOGRAF\u00cdA<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">N.J. Abercrombie, <em>The Origins of Jansenism<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">G.S.M. Walker<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><\/a>Harrison, E. F., Bromiley, G. W., &amp; Henry, C. F. H. (2006). <em>Diccionario de Teologi\u0301a<\/em> (333). Grand Rapids, MI: Libros Desafi\u0301o.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Teolog\u00eda<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Movimiento disidente dentro del catolicismo romano (\u00c2\u00ae CAT\u00ed\u201cLICA, APOST\u00ed\u201cLICA Y ROMANA, IGLESIA). Partidarios de Cornelio Jansenio (1585\u20131638), eminente te\u00f3logo y pensador cat\u00f3lico, obispo de Ypres desde 1636 hasta su muerte. 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