{"id":7193,"date":"2016-02-05T03:52:48","date_gmt":"2016-02-05T08:52:48","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/josefinismo\/"},"modified":"2016-02-05T03:52:48","modified_gmt":"2016-02-05T08:52:48","slug":"josefinismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/josefinismo\/","title":{"rendered":"JOSEFINISMO"},"content":{"rendered":"<p>Pol\u00ed\u00adtica hacia la religi\u00f3n. A partir de la emperatriz Mar\u00ed\u00ada Teresa (siglo XVIII), y sobre todo durante el gobierno de Jos\u00e9 I (1780\u20131790), el estado austr\u00ed\u00adaco y la dinast\u00ed\u00ada de los Habsburgo impuso mayores controles a la Iglesia Cat\u00f3lica que incluy\u00f3 la disoluci\u00f3n de muchos monasterios, la abolici\u00f3n de la censura eclesi\u00e1stica y la tolerancia a protestantes, jud\u00ed\u00ados y otros grupos minoritarios. Los obispos tuvieron que jurar lealtad al gobierno y los sacerdotes pasaron a ser funcionarios estatales.<br \/>\nPara el gobierno, la obediencia de la iglesia al Estado se estim\u00f3 como la gran consideraci\u00f3n y el gran m\u00e9rito de cualquier iglesia. Aun as\u00ed\u00ad se mantuvieron ciertos privilegios y la condici\u00f3n oficial del catolicismo romano. El sistema dur\u00f3 hasta 1850.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Religiones Denominaciones y Sectas<\/b><\/p>\n<p>DicEc<br \/>\n\u00c2\u00a0<br \/>\nLlamado as\u00ed\u00ad por el emperador Jos\u00e9 II (1765-1790), el josefinismo tom\u00f3, difundi\u00f3 y puso en pr\u00e1ctica ideas de Febronio (>Febronianismo). Se consideraba soberano al Estado y la Iglesia ten\u00ed\u00ada que someterse a \u00e9l. El principal objetivo de la Iglesia era servir al Estado. El Estado ten\u00ed\u00ada derecho a regular los asuntos eclesi\u00e1sticos, a luchar contra los abusos independientemente de Roma, a conceder o negar el permiso de publicaci\u00f3n de los documentos del papa, a adquirir las propiedades de la Iglesia, a regular los estudios eclesi\u00e1sticos, a disolver todo aquello que no fuera de utilidad para el Estado, por ejemplo las \u00f3rdenes contemplativas. En 1781 se public\u00f3 un edicto de tolerancia por el que se garantizaba a todas las organizaciones religiosas el derecho a practicar sus creencias sin obstrucci\u00f3n. Las ideas josefinistas siguieron siendo operativas en las zonas bajo control austr\u00ed\u00adaco hasta que el emperador Francisco Jos\u00e9 renunci\u00f3 al josefinismo en 1850. Pero sus consecuencias siguieron haci\u00e9ndose sentir en diversas situaciones de las relaciones Iglesia-Estado.<\/p>\n<p>Christopher O\u00c2\u00b4Donell &#8211; Salvador Pi\u00e9-Ninot, Diccionario de Eclesiolog\u00ed\u00ada, San Pablo, Madrid 1987<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Eclesiolog\u00eda<\/b><\/p>\n<p>El sistema de Iglesia estatal de los Habsburgo (cf. ->Iglesia y Estado), que se fue edificando sistem\u00e1ticamente desde la edad media con medidas de poder pol\u00ed\u00adtico y hasta con privilegios pontificios, ayud\u00f3 ciertamente a la Iglesia a remediar ciertos da\u00f1os, se\u00f1aladamente a acometer despu\u00e9s del -, cisma de occidente la reforma de los monasterios y posteriormente a impedir la penetraci\u00f3n del -> protestantismo, y tambi\u00e9n a devolver los descarriados al seno de la Iglesia. Pero fue tambi\u00e9n el principal instrumento pol\u00ed\u00adtico para formar el moderno poder del Estado, hecho frente al cual pasan a segundo t\u00e9rmino todas las ventajas de este sistema las cuales tienen una importancia de orden secundario. La ->ilustraci\u00f3n, que fue progresando victoriosamente en el curso del siglo xviii, y el auge &#8211; en parte debido a ella &#8211; del ->absolutismo de los Estados europeos, hubieron de tener como consecuencia &#8211; incluso en el campo cat\u00f3lico &#8211; una agudizaci\u00f3n y a la vez una importante transformaci\u00f3n del sistema tradicional de la Iglesia estatal.<\/p>\n<p>Los privilegios papales, que hab\u00ed\u00adan sido concedidos a los soberanos para defensa de la Iglesia y que con harta frecuencia se interpretaron contra su sentido primigenio, fueron considerados cada vez m\u00e1s como superfluos y, finalmente, lo mismo que las inmunidades reales y personales del derecho can\u00f3nico, como incompatibles con el poder soberano del Estado. As\u00ed\u00ad se explica que, por manejos del pr\u00ed\u00adncipe Kaunitz, secretario de Estado de la emperatriz Mar\u00ed\u00ada Teresa, \u00e9sta modificara por su cuenta y unilateralmente la relaci\u00f3n hasta entonces vigente entre el Estado y la Iglesia, que en principio qued\u00f3 sometida al poder civil, de suerte que en adelante no deb\u00ed\u00adan existir dos poderes, sino un solo poder supremo (junio de 1768).<\/p>\n<p>A esta teor\u00ed\u00ada sigui\u00f3 luego la pr\u00e1ctica, pues no s\u00f3lo se suprimieron sin miramiento alguno todos los privilegios eclesi\u00e1sticos que hasta entonces hab\u00ed\u00adan coartado la soberan\u00ed\u00ada estatal y se sometieron todos los bienes de la Iglesia a la soberan\u00ed\u00ada tributaria del Estado, sino que se llevaron tambi\u00e9n a cabo graves intervenciones en el dominio interno de la Iglesia y particularmente se impidieron de la forma m\u00e1s rigurosa el crecimiento y la actividad de las \u00f3rdenes religiosas. Luego este sistema eclesi\u00e1stico-estatal recibi\u00f3 su expresi\u00f3n m\u00e1s visible bajo el emperador Jos\u00e9 II (1780-90), de quien recibi\u00f3 el nombre de josefinismo. En adelante se impidi\u00f3 la comunicaci\u00f3n libre y directa de los obispos con Roma, las \u00f3rdenes religiosas fueron sustra\u00ed\u00addas a la jurisdicci\u00f3n de sus superiores religiosos residentes en el extranjero, y las comunidades de vida contemplativa quedaron suprimidas por completo, aduci\u00e9ndose la raz\u00f3n de que \u00abal ser de todo punto in\u00fatiles para el pr\u00f3jimo, no pod\u00ed\u00adan ser agradables a Dios\u00bb. Poco despu\u00e9s, los monasterios con todos sus bienes fueron convertidos en centros pastorales. Adem\u00e1s, no s\u00f3lo se regul\u00f3 hasta el \u00faltimo pormenor la actividad del clero parroquial, sino que tambi\u00e9n se puso bajo la m\u00e1s rigurosa inspecci\u00f3n del Estado la formaci\u00f3n de sacerdotes seculares y religiosos en los seminarios generales y, finalmente, se lleg\u00f3 a anular la legislaci\u00f3n de la Iglesia en materia matrimonial, siendo suprimidos particularmente (por la patente sobre el matrimonio del 16-1-1783) varios de lo impedimentos puestos por aqu\u00e9lla.<\/p>\n<p>Este sistema de Iglesia estatal, plasmado en miles de \u00abordenaciones imperiales in publico-ecclesiasticis\u00bb, llev\u00f3 sobre todo a las \u00f3rdenes religiosas al borde de la ruina, pero tambi\u00e9n alej\u00f3 muy pronto de la vida eclesi\u00e1stica las capas superiores de la poblaci\u00f3n y, durante el gobierno mismo del emperador Jos\u00e9, condujo a un retroceso tan catastr\u00f3fico de las vocaciones sacerdotales, que en muchos casos no se pudieron proveer las parroquias y capellan\u00ed\u00adas locales, poco antes aumentadas. A la muerte de Jos\u00e9 II se revocaron desde luego algunas ordenaciones e instituciones particularmente odiosas, como los seminarios generales, pero persisti\u00f3 en su conjunto el sistema josefinista, de modo que, en lo relativo al orden lit\u00fargico, r\u00ed\u00adgidamente fijado de nuevo en 1791, el p\u00e1rroco de Badea junto a Viena, que en el a\u00f1o 1800 un domingo por la tarde quer\u00ed\u00ada que las letan\u00ed\u00adas se cantaran y no se rezaran, hubo de dirigir para ello una instancia a su Majestad Imperial.<\/p>\n<p>Aunque en decenios posteriores se suavizaron las disposiciones con relaci\u00f3n al culto y a la pastoral, sin embargo, una dominaci\u00f3n tan larga y total de la Iglesia por un Estado que le era esencialmente extra\u00f1o no pod\u00ed\u00ada menos de dejar huellas profundas y casi imborrables en el catolicismo austr\u00ed\u00adaco. Evidente que, en medio de semejante tutela estatal, no pod\u00ed\u00ada surgir en los laicos el sentido de responsabilidad por la suerte de la Iglesia, ni pod\u00ed\u00ada nacer algo as\u00ed\u00ad como lo que actualmente llamamos acci\u00f3n cat\u00f3lica. Mas tambi\u00e9n el clero y hasta el episcopado, dado el absolutismo de las prescripciones estatales, que por lo menos dificultaban mucho toda iniciativa y toda adaptaci\u00f3n pastoral a otras circunstancias, hubieron de acostumbrarse poco a poco a ese estado de cosas y llegar finalmente a la convicci\u00f3n de que esta tutela protectora era para la Iglesia m\u00e1s saludable y hasta m\u00e1s necesaria que su libertad. As\u00ed\u00ad se explica que cuando el a\u00f1o 1848 los obispos austr\u00ed\u00adacos tuvieron la posibilidad de alcanzar esa libertad, hicieron muy poco por conquistarla. Y cuando en 1850 fue suprimido de hecho el j., el arzobispo de Viena hubo de trangnilizar a sus fieles en una carta pastoral, asegur\u00e1ndoles que, a pesar de ello, no morir\u00ed\u00ada la Iglesia en Austria.<\/p>\n<p>FUENTES: Kaiserliche k5nigliche Verordnungen, welche \u00fcber Gegenstinde in materiis publico-ecciesiasticis vom Jahre 1770-87 erlassen worden (Au 1788).<\/p>\n<p>FUENTES y<\/p>\n<p>BIBLIOGRAF\u00ed\u008dA: MaaB I-V (bibl.); StL6 IV 656-659; E. Winter, Der Josephinismus (B 1962) (anticat\u00f3lico).<\/p>\n<p>Ferdinand Maal<\/p>\n<p>K. Rahner (ed.),  Sacramentum Mundi. Enciclopedia Teol\u00cf\u0192gica, Herder, Barcelona 1972<\/p>\n<p><b>Fuente: Sacramentum Mundi Enciclopedia Teol\u00f3gica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Pol\u00ed\u00adtica hacia la religi\u00f3n. A partir de la emperatriz Mar\u00ed\u00ada Teresa (siglo XVIII), y sobre todo durante el gobierno de Jos\u00e9 I (1780\u20131790), el estado austr\u00ed\u00adaco y la dinast\u00ed\u00ada de los Habsburgo impuso mayores controles a la Iglesia Cat\u00f3lica que incluy\u00f3 la disoluci\u00f3n de muchos monasterios, la abolici\u00f3n de la censura eclesi\u00e1stica y la tolerancia &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/josefinismo\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abJOSEFINISMO\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-7193","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7193","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7193"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7193\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7193"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7193"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7193"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}