{"id":7252,"date":"2016-02-05T03:54:31","date_gmt":"2016-02-05T08:54:31","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/metafisica\/"},"modified":"2016-02-05T03:54:31","modified_gmt":"2016-02-05T08:54:31","slug":"metafisica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/metafisica\/","title":{"rendered":"METAFISICA"},"content":{"rendered":"<p>Creencias de origen filos\u00f3fico. La palabra metaf\u00ed\u00adsica proviene de la forma en que se clasificaron las obras de Arist\u00f3teles por un erudito del siglo I, Andr\u00f3nico de Rodas. Metaf\u00ed\u00adsica quiere decir \u00ablos que est\u00e1n detr\u00e1s de la f\u00ed\u00adsica\u00bb.<br \/>\nEn la pr\u00e1ctica se habla de metaf\u00ed\u00adsica cuando tratamos acerca de un saber que pretende penetrar en lo situado m\u00e1s all\u00e1 o detr\u00e1s del ser f\u00ed\u00adsico. Tambi\u00e9n puede significar el saber de las cosas trascendentales, de Dios y del alma, por la raz\u00f3n natural, a diferencia del conocimiento que de esas cuestiones se obtiene por la fe. Sin embargo, algunos han disimulado su ubicaci\u00f3n en el \u00c2\u00ae ESOTERISMO utilizando esta palabra y refiri\u00e9ndose entonces a una combinaci\u00f3n de religi\u00f3n y filosof\u00ed\u00ada, pero sobre todo vinculada al esoterismo. Algunos hasta hablan de \u00abiglesias metaf\u00ed\u00adsicas\u00bb, \u00abcreencias metaf\u00ed\u00adsicas\u00bb, \u00abmetaf\u00ed\u00adsica divina\u00bb, \u00abestudios metaf\u00ed\u00adsicos\u00bb, \u00abfuerzas metaf\u00ed\u00adsicas\u00bb, etc. Tales usos de la metaf\u00ed\u00adsica son discutibles.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Religiones Denominaciones y Sectas<\/b><\/p>\n<p>Etim.: Griego &#8211; meta, mas all\u00e1 + physika, f\u00ed\u00adsica<\/p>\n<p>\u2020\u0153Metaf\u00ed\u00adsica\u2020\u009d es una de las muchas palabras nobles que han sido abusadas. Tradicionalmente significa: \u2020\u0153la ciencia del ser como ser,\u2020\u009d es decir de los primeros principios del ser. Tambi\u00e9n se le llama Ontolog\u00ed\u00ada, la filosof\u00ed\u00ada del ser, de las primeras causas. Los fil\u00f3sofos griegos antes de Cristo desarrollaron la metaf\u00ed\u00adsica. Ver: Metaf\u00ed\u00adsica de Arist\u00f3teles.<\/p>\n<p>La metaf\u00ed\u00adsica cl\u00e1sica es parte de la filosof\u00ed\u00ada (no de la religi\u00f3n) y forma parte de los estudio para el sacerdocio antes de entrar en la teolog\u00ed\u00ada.<\/p>\n<p>La metaf\u00ed\u00adsica como religi\u00f3n<\/p>\n<p>Llaman tambi\u00e9n \u2020\u0153Metaf\u00ed\u00adsica\u2020\u009d a diversas creencias ya no filos\u00f3ficas sino de corte pseudo-religioso y ocultista, que forman parte de la corriente de la Nueva Era. Suelen identificarse como asociaciones no religiosas, sin embargo entran en el campo de la religi\u00f3n y toman sus doctrinas de revelaciones misteriosas de sus maestros.<\/p>\n<p>La p\u00e1gina de uno de estos grupos dice: \u2020\u0153Se dedica a impartir una ense\u00f1anza espiritual que mejora la calidad humana y ayuda a resolver, con \u00e9xito, las aparentes dificultades de la vida, a trav\u00e9s de charlas, conferencias, eventos que son siempre gratuitos y por medio de la ense\u00f1anza contenida en los libros.\u2020\u009d<\/p>\n<p>\u00bfQue tipo de ense\u00f1anza? Si buscamos en el Internet a estos grupos \u2020\u0153metaf\u00ed\u00adsicos\u2020\u009d encontramos que operan en torno a la magia y el ocultismo. Se interesan por la alquimia (cambio de la naturaleza de los metales), la b\u00fasqueda de la \u2020\u0153Piedra Filosofal,\u2020\u009d el \u2020\u0153secreto de la eterna juventud,\u2020\u009d etc.<\/p>\n<p>Tienen gran veneraci\u00f3n por famosas personalidades del mundo ocultista. Uno de estos es \u2020\u0153San Germanio\u2020\u009d (no canonizado por la Iglesia, claro est\u00e1) y dicen que ten\u00ed\u00ada una impresionante erudici\u00f3n en todos los campos del saber, capacidades sobrenaturales, como la de crear diamantes de la nada, tiene origen misterioso y juventud eterna. Dicen que regres\u00f3 a la tierra con otro nombre, como \u2020\u0153Maestro Ascendido.\u2020\u009d No es extra\u00f1o que todo esto fascine a ciertas personas.<\/p>\n<p>Esta falsa metaf\u00ed\u00adsica utiliza una peculiar terminolog\u00ed\u00ada para ambientar su mitolog\u00ed\u00ada: Leemos sobre el \u2020\u0153Nombre Arm\u00f3nico,\u2020\u009d c\u00ed\u00adrculos de iniciados: \u2020\u0153Altas Esferas,\u2020\u009d \u2020\u0153Obra Luz,\u2020\u009d \u2020\u0153nivel et\u00e9rico,\u2020\u009d \u2020\u0153Avatar de la Era de Acuario,\u2020\u009d \u2020\u0153Poderes de Transmutaci\u00f3n\u2020\u009d&#8230;.<\/p>\n<p>El grupo de \u2020\u0153Metaf\u00ed\u00adsica Renovada Ray Sol,\u2020\u009d de Venezuela, dice de su fundador: \u2020\u0153Como Avatar o Instructor de este planeta, le corresponde dictar la ense\u00f1anza que \u00e9l crea m\u00e1s conveniente y lo hace desde los Altos Planos, porque no est\u00e1 encarnado\u2020\u009d (Ib\u00ed\u00add.).<\/p>\n<p>Esta ense\u00f1anza es incompatible con la fe cristiana que profesa un solo Se\u00f1or de quien viene toda autoridad. Toda autoridad terrena es delegada por Dios y est\u00e1 al servicio de Dios, Cristo Nuestro Se\u00f1or. Es por eso que los verdaderos maestros espirituales no pueden sino predicar en el Nombre de Jes\u00fas la verdad que el mismo revel\u00f3. Nuestro Se\u00f1or y Salvador Jesucristo, Dios encarnado, muri\u00f3 y resucit\u00f3 y ha de venir con gloria para juzgar a vivos y muertos. Los falsos maestros ense\u00f1an otras doctrinas que no son de Cristo. Ll\u00e1menles \u2020\u0153Altos Seres de Luz\u2020\u009d o \u2020\u0153Maestros Ascendidos\u2020\u009d el \u2020\u0153maestro\u2020\u009d detr\u00e1s de estos es Lucifer.<\/p>\n<p>Jes\u00fas nos dice: \u2020\u0153Yo he venido en nombre de mi Padre, y no me recib\u00ed\u00ads; si otro viene en su propio nombre, a \u00e9se le recibir\u00e9is\u2020\u009d (Juan 5:43).<\/p>\n<p>El grupo arriba mencionado suplanta tambi\u00e9n al Esp\u00ed\u00adritu Santo por un \u2020\u0153rayo de amor y luz pur\u00ed\u00adsimo, penetra inadvertidamente en las conciencias para sacudir las viejas estructuras y despertar a los dormidos\u2020\u009d<\/p>\n<p>Por todo lo dicho debe quedar claro que esta mal llamada \u2020\u0153metaf\u00ed\u00adsica\u2020\u009d es contraria al cristianismo. No por eso dejan de hablar de Jes\u00fas, pero no desde la fe cristiana. Como el gnosticismo de los primeros siglos de nuestra era, es una amenaza que suplanta a la verdadera fe cristiana, ofreciendo falsamente la luz, la verdad y la felicidad que solo Jesucristo puede dar. La caridad exige que estos enga\u00f1os sean desenmascarados, que los cristianos vivamos plenamente nuestra fe y le permitamos a Dios actuar en nuestras vidas para ser testimonio de la verdad en una nueva y urgente evangelizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u2020\u0153Y esto, teniendo en cuenta el momento en que vivimos. Porque<\/p>\n<p>es ya hora de levantaros del sue\u00f1o; que la salvaci\u00f3n est\u00e1 m\u00e1s<\/p>\n<p>cerca de nosotros que cuando abrazamos la fe.<\/p>\n<p>La noche est\u00e1 avanzada. El d\u00ed\u00ada se avecina. Despoj\u00e9monos, pues,<\/p>\n<p>de las obras de las tinieblas y revist\u00e1monos de las armas de<\/p>\n<p>la luz\u2020\u009d (Romanos 13:11-12).<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Apolog\u00e9tico<\/b><\/p>\n<p>[004]<\/p>\n<p>      Parte de la Filosof\u00ed\u00ada que estudia los seres en general, sus causas (Etiolog\u00ed\u00ada), sus fines (Teleolog\u00ed\u00ada), sus rasgos (Ontolog\u00ed\u00ada), sus tipos (Categoriolog\u00ed\u00ada).<\/p>\n<p>    Se aplica el concepto al estudio de los seres en el plano te\u00f3rico, incluyendo las dimensiones espirituales y transcendentes y no s\u00f3lo los aspectos especulativos o te\u00f3ricos.<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p>No importa mucho el origen del t\u00e9rmino que indica la colocaci\u00f3n de la obra aristot\u00e9lica detr\u00e1s de la obra sobre la Fisica (Andr\u00f3nico de Rodas). En el uso escol\u00e1stico quiere indicar la \u00abfilosof\u00ed\u00ada primera\u00bb de Arist\u00f3teles, que tiene por objeto \u00abel ser en cuanto ser\u00bb, \u00abla causa primera\u00bb, \u00ablos primeros principios\u00bb, y tambi\u00e9n por tanto la ciencia divina, la teolog\u00ed\u00ada. En una perspectiva de \u00abphilosophia ancilla theologiae\u00bb, la metaf\u00ed\u00adsica se convierte en la ciencia racional de la doctrina cristiana y de lo sobrenatural (cf., por ejemplo, S, Tlz, 11-11, q. 9, a. 2): se trata de la armon\u00ed\u00ada entre la ratio (metaf\u00ed\u00adsica) y la revelatio (teolog\u00ed\u00ada). Puesto que la metaf\u00ed\u00adsica es el conocimiento especulativo de los seres que no caen bajo los sentidos, de las realidades que trascienden a la realidad f\u00ed\u00adsica, la niegan todos los tipos de materialismo (incluso el dial\u00e9ctico), de empirismo (pensemos en el ingl\u00e9s), de positivismo (que considera a la metaf\u00ed\u00adsica como un periodo intermedio entre la teolog\u00ed\u00ada y la \u00abciencia\u00bb), de inmanentismo.<\/p>\n<p>En la \u00absistematizaci\u00f3n\u00bb de Wolff, la metaf\u00ed\u00adsica recibe el nombre de ontolog\u00ed\u00ada, si se ocupa del ser seg\u00fan los principios abstractos y universales, subdividi\u00e9ndose ulteriormente en psicolog\u00ed\u00ada racional (ciencia del alma), cosmolog\u00ed\u00ada racional (concepci\u00f3n del mundo), teolog\u00ed\u00ada racional (teodicea, en la l\u00ed\u00adnea de Leibniz). Entre tanto, con Descartes la metaf\u00ed\u00adsica se hab\u00ed\u00ada convertido en el problema del conocimiento, de la raz\u00f3n facultad a priori, independiente de la experiencia. El criticismo kantiano, por otra parte, cierra la transcendencia a la \u00abraz\u00f3n pura\u00bb. El idealismo (Fichte, Schelling, Hegel) se hace \u00bb dial\u00e9ctico \u00ab, es decir, contrapone el devenir hist\u00f3rico a la esencia abstracta e inm\u00f3vil.<\/p>\n<p>Son tambi\u00e9n diversas las cr\u00ed\u00adticas, m\u00e1s o menos constructivas (no hemos hecho m\u00e1s que aludir a las negaciones), que se levantan contra la metaf\u00ed\u00adsica: desde la reivindicaci\u00f3n humanista de una valoraci\u00f3n global de los valores y de la cultura del hombre hasta las \u00abrazones del coraz\u00f3n\u00bb de Pascal, desde la \u00abvoluntad\u00bb de Schopenhauer hasta el \u00abindividuo\u00bb kierkegaardiano, desde el reproche de olvidarse del ser, que hace Heidegger a la metaf\u00ed\u00adsica occidental, hasta la denuncia de ser un \u00abpensamiento d\u00e9bil \u00bb frente a los grandes problemas del ser.<\/p>\n<p>S. Spera<\/p>\n<p>Bibl.: M. Heidegger \u00bfQu\u00e9 es metaf\u00ed\u00adsica? y otros ensayos. Siglo XX, Buenos Aires 1974; J. G\u00f3mez Caffarena, Metafisica fundamental, CSIC, Madrid 1969; \u00ed\u008dd\u00bb Metafisica trascendental, en Rev de Occidente, Madrid 1970; A. Gonz\u00e1lez Alvarez, Tratado de Metaf\u00ed\u00adsica. Ontolog\u00ed\u00ada, Gredos, Madrid 1965.<\/p>\n<p>PACOMIO, Luciano [et al.], Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico, Verbo Divino, Navarra, 1995<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico<\/b><\/p>\n<p>I. El origen antiguo<br \/>\nT\u00ed\u00a0 met\u00ed\u00a0 physik\u00ed\u00a0 fue por de pronto un r\u00f3tulo de biblioteca. Bajo este t\u00ed\u00adtulo hizo seguir Andr\u00f3nico de Rodas en su ordenaci\u00f3n del Corpus Aristotelicum \u00abdespu\u00e9s de los escritos f\u00ed\u00adsicos\u00bb aquellos 14 libros en que Arist\u00f3teles trataba de explicar una \u00abciencia primera\u00bb (pr\u00f3te philosoph\u00ed\u00ada), destacada de todas las otras ciencias. Probablemente, esta ordenaci\u00f3n estaba ya motivada tem\u00e1tica y pedag\u00f3gicamente, en el sentido de que los temas y soluciones de esta ciencia suprema s\u00f3lo pod\u00ed\u00adan darse y medirse una vez tratada la tem\u00e1tica de las ciencias naturales. Lo cierto es que ya muy pronto la \u00abmetaf\u00ed\u00adsica\u00bb tuvo la significaci\u00f3n de una ciencia que en la marcha del pensamiento sigue temporalmente a las investigaciones de los m\u00faltiples dominios de la naturaleza, porque tiene por objeto lo que est\u00e1 m\u00e1s all\u00e1 de los dominios de la naturaleza como elemento que los une; pero, en cuanto constituye el elemento originario de uni\u00f3n, es lo objetivamente antecedente y primero, y por tanto la ciencia acerca de esto es la \u00abfilosof\u00ed\u00ada primera\u00bb. Por eso las ciencias naturales como \u00abfilosof\u00ed\u00adas segundas\u00bb est\u00e1n ya en s\u00ed\u00ad mismas remitidas a esta filosof\u00ed\u00ada primera; y toda actitud cient\u00ed\u00adfica ante los m\u00faltiples elementos de la naturaleza s\u00f3lo es posible por una primera percepci\u00f3n precient\u00ed\u00adfica de aquello que la mantiene unida.<\/p>\n<p>Ahora bien, todo saber cient\u00ed\u00adfico, a diferencia del mero conocimiento perceptivo de lo sensible, sometido al tiempo y a la mutaci\u00f3n, es un saber de las causas y los principios permanentes, y un saber \u00abpor raz\u00f3n de s\u00ed\u00ad mismo\u00bb y no por ciertas utilidades como el conocimiento artesano y art\u00ed\u00adstico de causas y principios. Pero \u00abla primera filosof\u00ed\u00ada\u00bb es en s\u00ed\u00ad misma el saber m\u00e1s lleno de sentido acerca de las \u00abprimeras causas y los primeros principios\u00bb del ente, a saber, no del ente en un \u00e1mbito particular de la naturaleza, sino en el sentido m\u00e1s universal del \u00abente como ente\u00bb. La cuesti\u00f3n sobre el ente como tal impulsa hacia un ente supremo, y la cuesti\u00f3n sobre las varias causas \u00abprimeras\u00bb lleva igualmente a una causa suprema: lo divino como el pensamiento que, en pura theor\u00ed\u00ada, se piensa felizmente a s\u00ed\u00ad mismo. As\u00ed\u00ad, pues, en esta ciencia de Arist\u00f3teles titulada m. est\u00e1n unidas la teolog\u00ed\u00ada y la ontolog\u00ed\u00ada en una unidad originaria, aun cuando el nombre de \u00ab-> ontolog\u00ed\u00ada\u00bb no apareciera hasta m\u00e1s tarde (en el siglo xvii).<\/p>\n<p>En cuanto la m. onto-teol\u00f3gica trata de elevar expresamente a ciencia las determinaciones universales del ente, a saber, lo que, como percibido ya primeramente y siempre, posibilita en principio el encuentro efectivo con este o el otro ente, la m. puede considerarse ya en su punto de partida en Arist\u00f3teles como trascendental, aunque este car\u00e1cter trascendental del filosofar s\u00f3lo se destac\u00f3 m\u00e1s fuertemente en la edad moderna con la creciente reflexi\u00f3n metodol\u00f3gica y a decir verdad se modific\u00f3 tambi\u00e9n decisivamente (-> filosof\u00ed\u00ada trascendental). Si, finalmente, el pensar trascendental ontol\u00f3gico-teol\u00f3gico transciende el ente que se da en los campos particulares de fen\u00f3menos de la naturaleza hacia las determinaciones universales del ente como tal &#8211; y consecuentemente transciende tambi\u00e9n el saber parcial de las ciencias naturales, de la \u00abf\u00ed\u00adsica\u00bb, hacia la m. como saber universal del ser -, por otro lado, la m. permanece ligada al ente de la naturaleza y tambi\u00e9n al saber cient\u00ed\u00adfico del mismo, y as\u00ed\u00ad es la m. de la f\u00ed\u00adsica. Y, a la inversa, el saber cient\u00ed\u00adfico-natural est\u00e1 previamente referido a su base metaf\u00ed\u00adsica que lo posibilita, o sea, est\u00e1 orientado metaf\u00ed\u00adsicamente. Por eso, la \u00abciencia natural\u00bb, que la m. aristot\u00e9lica concibe desde s\u00ed\u00ad misma y hacia s\u00ed\u00ad misma, en la concepci\u00f3n de Arist\u00f3teles presenta un sentido muy distinto del que tiene en las modernas ciencias naturales. La ciencia natural aristot\u00e9lica no reduce los fen\u00f3menos del ente natural, sin intervenci\u00f3n de ninguna m., a unas leyes fenom\u00e9nicas inmanentes, matem\u00e1ticamente captables, sino que las reduce ontol\u00f3gica y teol\u00f3gicamente a las leyes de la esencia y del ser (cf., p. ej., la explicaci\u00f3n aristot\u00e9lica del curso circular del cielo estrellado o de la ascensi\u00f3n de cuerpos ligeros).<\/p>\n<p>Arist\u00f3teles imprimi\u00f3 este cu\u00f1o al pensar metaf\u00ed\u00adsico, d\u00e1ndose la mano con la tradici\u00f3n presocr\u00e1tica y se\u00f1aladamente con la versi\u00f3n plat\u00f3nica de los problemas planteados en esa tradici\u00f3n, a la vez que la discut\u00ed\u00ada y transformaba. Despu\u00e9s del paso dado ya por los presocr\u00e1ticos desde el \u00abmito al logos\u00bb, desde la verdad salv\u00ed\u00adfica de la religi\u00f3n transmitida siempre de una manera exclusivamente hist\u00f3rica a la verdad del puro saber, que se evidencia por s\u00ed\u00ad misma, la poderosa aportaci\u00f3n de Plat\u00f3n fue la diferenciaci\u00f3n decidida entre percepci\u00f3n y pensamiento, entre ente sensiblemente perceptible en su aparici\u00f3n cambiante, en su g\u00e9nesis y evoluci\u00f3n, de una parte, y ente que s\u00f3lo por el pensamiento puede conocerse en su permanente esencia suprasensible, de otra. Lo que aparece in fieri es ente, pero tambi\u00e9n no ente. S\u00f3lo el ente en su esencia suprasensible tiene verdadera entidad; y lo m\u00e1s esencial de todas las esencias es el ser como el -> bien. El ser como bien es simult\u00e1neamente la luz. Permite al ente por medio de las esencias participar en \u00e9l, y esto significa a la vez estar iluminado y ser consiguientemente cognoscible para el pensamiento. Y como la luz del, sol posibilita al ojo la percepci\u00f3n de los fen\u00f3menos, as\u00ed\u00ad la luz del ser posibilita al pensamiento como \u00abvista espiritual\u00bb el conocimiento del ente en su ser esencial. Desde Plat\u00f3n, toda m. es m. de la luz y (con m\u00e1s o menos insistencia) m. de la -> participaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Cierto que Arist\u00f3teles complet\u00f3 \u00abetiol\u00f3gica\u00bb y \u00abarqueol\u00f3gicamente\u00bb y en gran parte transform\u00f3 la doctrina de Plat\u00f3n sobre la methexis y su teleolog\u00ed\u00ada; pero tambi\u00e9n en aqu\u00e9l el ente supremo y m\u00e1s esencial sigue siendo lo \u00e8r\u00f3menon de todas las cosas, y esta relaci\u00f3n s\u00f3lo puede entenderse en todo caso partiendo del pensamiento plat\u00f3nico de la participaci\u00f3n. Arist\u00f3teles contrapuso adem\u00e1s la aphairesis a la anamnesis plat\u00f3nica para resolver el problema del conocimiento, y \u00e9l introdujo tambi\u00e9n (si bien apoy\u00e1ndose una vez m\u00e1s en Plat\u00f3n) la distinci\u00f3n entre conceptos categoriales un\u00ed\u00advocos y conceptos transcendentales anal\u00f3gicos (-> analog\u00ed\u00ada del ser). M\u00e1s consecuencias que estos y otros pasos del pensamiento que completaban a Plat\u00f3n y hasta se desviaban de \u00e9l, los cuales llevaron a un desdoblamiento de la tradici\u00f3n metaf\u00ed\u00adsica, tuvo el hecho de que Arist\u00f3teles interpretara ahora decididamente el ente supremo y m\u00e1s esencial (que para Plat\u00f3n era el bien), como pensamiento, raz\u00f3n o -> esp\u00ed\u00adritu, de suerte que, partiendo de aqu\u00ed\u00ad, las esencias que transmiten el ser pod\u00ed\u00adan ser concebidas como los pensamientos manifestados y sumergidos en el ente sensible (el cual as\u00ed\u00ad \u00abes\u00bb en absoluto, y no s\u00f3lo \u00abno\u00bb es). Esa interpretaci\u00f3n tuvo tanto mayores consecuencias cuanto que penetr\u00f3 en las dos corrientes de la tradici\u00f3n (as\u00ed\u00ad, particularmente durante la edad media, en el -> agustinismo plat\u00f3nico y en el -> tomismo aristot\u00e9lico), aunque \u00e9stas no puedan caracterizarse con elementos solamente plat\u00f3nicos o solamente aristot\u00e9licos, tanto mema por el hecho de que Arist\u00f3teles mismo no puede ser entendido sin la base plat\u00f3nica presente en \u00e9l. De todos modos, desde Arist\u00f3teles toda m. es decididamente m. del esp\u00ed\u00adritu, en el sentido de que el -> ser de todo ente es entendido como realidad espiritual, como realidad pensante o pensada (cf. tambi\u00e9n -> aristotelismo).<\/p>\n<p>II. Caracter\u00ed\u00adsticas del pensamiento metaf\u00ed\u00adsico<br \/>\nLa m. est\u00e1 fundamentalmente determinada por su doble origen plat\u00f3nico-aristot\u00e9lico, de forma que, partiendo de este origen, se marca la direcci\u00f3n a las posteriores configuraciones que recibe en las diversas \u00e9pocas. Pero esta determinaci\u00f3n fundamental no significa que las siguientes formas del pensamiento metaf\u00ed\u00adsico no hayan sido otra cosa que una ejecuci\u00f3n y correcci\u00f3n, o un perfeccionamiento de lo anterior, o que puedan en su totalidad deducirse del punto de partida griego. La relaci\u00f3n del pensamiento metaf\u00ed\u00adsico sistem\u00e1tico con su propia tradici\u00f3n hist\u00f3rica, o sea, la relaci\u00f3n entre sistema e historia, parece a la verdad, si ello constituye en absoluto problema para la m. misma, no admitir otra posibilidad de interpretaci\u00f3n que la de un \u00abmejoramiento\u00bb progresivo (cf., p. ej., LEIBNIZ, De primae philosophiae emendatione&#8230;) o incluso de una evoluci\u00f3n necesaria desde el comienzo (as\u00ed\u00ad en la dial\u00e9ctica de Hegel como identidad de sistema e historia).<\/p>\n<p>Esta consideraci\u00f3n de la relaci\u00f3n entre sistema metaf\u00ed\u00adsico e historia de la m. (predecidida por la distinci\u00f3n m. entre ser esencial supratemporal y realizaci\u00f3n accidental temporal en la naturaleza y, consecuentemente, entre verdad supratemporal perfecta y hallazgo temporal de la verdad imperfecta en la historia) debe en todo caso aparecer como insuficiente, cuando precisamente una nueva experiencia de la historia (y de la naturaleza) no permite ya sin m\u00e1s, o por lo menos hace problem\u00e1tica, la fundamental distinci\u00f3n m. entre ser esencial, de una parte, y realidad de las muchas cosas, de otra, entre la verdad divina y el acontecer de la verdad humana, o cuando dicha experiencia hace igualmente problem\u00e1tica la superaci\u00f3n de tal distinci\u00f3n en una unidad superior. Pero en ese caso queda tambi\u00e9n vedada la posibilidad de ofrecer un concepto plenamente acabado &#8211; o una simple anticipaci\u00f3n program\u00e1tica &#8211; de la m., pues \u00e9sta es siempre s\u00f3lo la m. en la historia que hasta hoy ha tenido fuerza operante. Por eso, las caracter\u00ed\u00adsticas del pensar metaf\u00ed\u00adsico no pueden ser m\u00e1s que aproximaciones, las cuales, sin su peculiar despliegue concreto en cada \u00e9poca hist\u00f3rica, tienen que ser extr\u00ed\u00adnsecas a la m. real. Con esta reserva expondremos el tema.<\/p>\n<p>1. La m., desde sus or\u00ed\u00adgenes en la antig\u00fcedad, es la forma fundamental del filosofar (-> filosof\u00ed\u00ada). Todos los reiterados intentos de fundar una filosof\u00ed\u00ada ametaf\u00ed\u00adsica, cuyo prototipo puede verse en el -> positivismo, se mueven aun actualmente dentro del c\u00ed\u00adrculo m\u00e1gico de la metaf\u00ed\u00adsica. Esto se ve por el hecho de que s\u00f3lo pudieron aspirar a semejante fundaci\u00f3n contraponi\u00e9ndose al pensar metaf\u00ed\u00adsico del tiempo respectivo, y en tal contraposici\u00f3n llevaban tanta adherencia m. que no resulta dificil (incluso en el caso del positivismo m\u00e1s extremo) desenmascarar sus propios presupuestos \u00abcriptometaf\u00ed\u00adsicos\u00bb.<\/p>\n<p>2. Como forma fundamental del filosofar en esta historia, la m. es \u00abidealismo\u00bb en el sentido lato, el cual abarca las diversas desviaciones de los idealismos metaf\u00ed\u00adsicos respecto de los realismos igualmente metaf\u00ed\u00adsicos. Pues en ambos casos se trata cabalmente de una definici\u00f3n distinta de lo mismo, a saber, de la relaci\u00f3n del ser neo\u00e9tico ideal con los muchos fen\u00f3menos est\u00e9tica o sensiblemente \u00abreales\u00bb, y, no obstante la diferencia de modalidades conceptuales, permanece com\u00fan la preeminencia de aqu\u00e9l sobre \u00e9stos. La m\u00faltiple realidad fenom\u00e9nica est\u00e1 bajo la medida unificante del ser esencial.<\/p>\n<p>3. En la ascensi\u00f3n ideal desde lo sensible, mudable y particular, hacia el fundamento suprasensible, permanente y universal, la m. es la ciencia fundamental y universal, aunque ella sabe con Arist\u00f3teles que conocerlo todo universalmente y por su fundamento no significa lo mismo que \u00abconocerlo todo en particular\u00bb.<\/p>\n<p>En Kant repercute todav\u00ed\u00ada esta distinci\u00f3n entre una ciencia universal como filosof\u00ed\u00ada \u00abprimera\u00bb (en Kant filosof\u00ed\u00ada \u00abpura\u00bb) que lo funda todo, y las filosof\u00ed\u00adas segundas (en Kant \u00abaplicadas\u00bb) referidas a la primera, que son las ciencias particulares, as\u00ed\u00ad como la clasificaci\u00f3n de estas ciencias particulares como ciencias de la naturaleza, de forma que tampoco Kant pudo llegar a una ciencia independiente de la historia. Pero aqu\u00ed\u00ad para Kant la naturaleza como objeto de las ciencias es, ya no una naturaleza fenom\u00e9nica que de antemano est\u00e9 referida a la esencia y a las leyes del ser, sino una naturaleza que se apoya \u00fanicamente en la relaci\u00f3n de los fen\u00f3menos seg\u00fan leyes, tal como vino a ser campo de investigaci\u00f3n de las modernas ciencias naturales de tipo matem\u00e1tico que desde Kepler, Galileo y Newton se hab\u00ed\u00adan desarrollado como ciencia emp\u00ed\u00adrica ajena a la metaf\u00ed\u00adsica. As\u00ed\u00ad, en Kant, la meta-ciencia universal de estas ciencias, limitadas enteramente al espacio experimental, no es ya la ontolog\u00ed\u00ada ni., sino la fenomenolog\u00ed\u00ada transcendental de tipo l\u00f3gico, la cual, en lugar de dar el paso de los fen\u00f3menos a los fundamentos de la esencia y del ser, retrocede desde los fen\u00f3menos objetivos hacia las condiciones subjetivas de su posibilidad. Junto a la correspondencia formal de la m. kantiana, que es fenomenolog\u00ed\u00ada transcendental, con la m. tradicional, que es ontolog\u00ed\u00ada transcendente, la inclusi\u00f3n de Kant en la historia del pensamiento metaf\u00ed\u00adsico y su dependencia de \u00e9l se ve en que este fil\u00f3sofo, con su separaci\u00f3n entre ser en s\u00ed\u00ad y ser fenom\u00e9nico, entre ser, por una parte, y percepci\u00f3n &#8211; pensamiento (ser percibido &#8211; ser conocido), por otra, al menos como concepto l\u00ed\u00admite tiene por posible e intelectualmente necesaria la distinci\u00f3n entre ser esencial y conocimiento metaf\u00ed\u00adsico del mismo, aunque este ser no sea accesible \u00abpara nosotros\u00bb.<\/p>\n<p>Hegel super\u00f3 de forma nueva esta separaci\u00f3n (y otras ant\u00ed\u00adtesis) y trat\u00f3 de perfeccionar la m. en la forma de saber que se da en la absoluta unidad de fundamentaci\u00f3n de s\u00ed\u00ad misma y de las ciencias naturales (lo mismo que de las ciencias de la historia y de todas las formas del saber en general). Sin embargo, la marcha del moderno saber cient\u00ed\u00adfico-natural, y de la posterior ciencia hist\u00f3rica, no muestra en sf misma referencia objetiva de estos modos de conocimiento a fundamentaciones cient\u00ed\u00adficas meta-emp\u00ed\u00adricas.<\/p>\n<p>4. La m. es ontolog\u00ed\u00ada y teolog\u00ed\u00ada en una unidad tem\u00e1tica, donde en el punto de partida se decide ya qu\u00e9 sea el ente en su totalidad, el -> mundo, y qu\u00e9 sea el ente que puede conocerlo todo, el ente capaz de m., el hombre. Cierto que en el curso de la disociaci\u00f3n en distintas \u00abdisciplinas\u00bb filos\u00f3ficas &#8211; plenamente cumplida por vez primera en Ch. v. Wolff (metaphysica generalis = ontolog\u00ed\u00ada; metaphysica specialis = teolog\u00ed\u00ada racional [ -> teolog\u00ed\u00ada natural], cosmolog\u00ed\u00ada [filosof\u00ed\u00ada de la -> naturaleza], -> antropolog\u00ed\u00ada) -, esta unidad corri\u00f3 peligro de romperse. pero nunca qued\u00f3 totalmente destruida. Esa unidad se mantiene en cuanto que, en el ente supremo y primero, al que conduce la ascensi\u00f3n metaf\u00ed\u00adsica, en la identidad de \u00abser\u00bb y \u00abpensar\u00bb (raz\u00f3n, esp\u00ed\u00adritu), se consuma esencial e ilimitadamente el sentido de la \u00abrealidad\u00bb y de la \u00abverdad\u00bb. Desde el punto de vista de esta identidad absoluta &#8211; que es a la vez una identidad de la m\u00e1s extrema universalidad y de la m\u00e1s extrema particularidad &#8211; todo ente no absoluto s\u00f3lo \u00abes\u00bb en la medida de una relaci\u00f3n (enti\u00e9ndase \u00e9sta m\u00e1s precisamente como se quiera), y s\u00f3lo en esa medida es tambi\u00e9n cognoscible; a su \u00abser\u00bb, por tanto, como meramente relativo, pertenece tambi\u00e9n el no ser y la incognoscibilidad; su particularidad implica el no ser tan \u00fanico y singular como lo absoluto; a su identidad, va inherente el no ser \u00e9l mismo en igual grado que lo absolutamente id\u00e9ntico.<\/p>\n<p>As\u00ed\u00ad, desde el principio, el pensar metaf\u00ed\u00adsico est\u00e1 en una peculiar tensi\u00f3n con la multiplicidad individual del mundo, la cual, de un lado, es reconocida por aqu\u00e9l en su insuprimible subsistencia no absoluta; pero, de otro lado, s\u00f3lo es reconocida como abocada hacia la nada, como vac\u00ed\u00ado frente a la plenitud absoluta: plat\u00f3nicamente, el espacio; aristot\u00e9licamente, la materia; todav\u00ed\u00ada en Descartes, la \u00abextensi\u00f3n\u00bb, como radicalmente distinta del pensamiento. S\u00f3lo en Leibniz y de modo completo en Hegel se resuelve esta tensi\u00f3n por la identificaci\u00f3n de la nada (y, por ende, del ser) de lo relativo con el mero pensamiento de la -> nada (y del ser): lo singular relativo no \u00abes\u00bb en verdad, es s\u00f3lo un \u00absupuesto\u00bb ente. Lo universal, donde lo llamado particular s\u00f3lo es un momento que emerge necesariamente, pero que desaparece con la misma necesidad, es en s\u00ed\u00ad mismo lo \u00fanico concreto.<\/p>\n<p>Partiendo de la absoluta identidad metaf\u00ed\u00adsica entre ser y pensar (raz\u00f3n, esp\u00ed\u00adritu), finalmente el hombre es concebido como el ente cuya realidad \u00abreal\u00bb es desde luego singular y relativa, pero cuya posibilidad \u00abreal\u00bb (v\u00e9ase, p. ej., la teor\u00ed\u00ada aristot\u00e9lico-tomista del intellectus agens et passibilis) es absoluta y universal, de modo que su intenci\u00f3n de ser y conocer tiende, m\u00e1s all\u00e1 de toda finitud (materialidad) de las cosas y de s\u00ed\u00ad mismo (de su sensibilidad), a hacerse de hecho tan espiritualmente absoluto como ya es en principio. S\u00f3lo mirando a esta identidad absoluta mantienen su significaci\u00f3n las fundamentales diferenciaciones metaf\u00ed\u00adsicas entre esencia y ser permanente en su idea, de una parte, y el fen\u00f3meno sensible y mutable, de otra, entre lo suprasensible espiritual (pensamiento) y lo sensible (percepci\u00f3n), y con ello, entre eternidad y tiempo. El mundo es as\u00ed\u00ad manifestaci\u00f3n de Dios; y Dios no es \u00e9l mismo como eterno, sino en su aparici\u00f3n temporal. Y el hombre, como conocedor de todo y ente que en el conocer llega a serlo todo, no s\u00f3lo es microcosmos, sino tambi\u00e9n microtheos.<\/p>\n<p>En esto se funda la superioridad no descrita de la teor\u00ed\u00ada sobre la praxis y poiesis, pues, desde el punto de vista metaf\u00ed\u00adsico, \u00e9stas est\u00e1n al servicio de aqu\u00e9lla, ya que la teor\u00ed\u00ada como producci\u00f3n (fundamento) de s\u00ed\u00ad mismo y como acci\u00f3n (determinaci\u00f3n) emanada de s\u00ed\u00ad misma llena el sentido de la poiesis y praxis ( -> teor\u00ed\u00ada y pr\u00e1ctica). Toda realidad est\u00e1 ordenada en su esencia y ser al acontecer de la verdad. A su vez la verdad en general est\u00e1 bajo el m\u00f3dulo de la -> verdad conceptual, cient\u00ed\u00adfica. Y toda verdad cient\u00ed\u00adfica tiende a la comprensi\u00f3n sin limites. El fin de cualquier obrar es el puro saber (divino), que determina todo obrar, y por tanto, al menos aproximativamente, la deificatio hominis en la reducci\u00f3n del tiempo a la eternidad, de la sensibilidad a la espiritualidad, de los fen\u00f3menos a la -> esencia y al ser.<\/p>\n<p>III. Problemas actuales<br \/>\nTodos los empe\u00f1os por fundamentar y configurar una nueva m. que responda a la actualidad se enfrentan con problemas que no pueden insertarse sin m\u00e1s en el pensamiento metaf\u00ed\u00adsico \u00abgeneral\u00bb (si bien es muy dif\u00ed\u00adcil decir que sea \u00e9ste en general). En todo caso tales empe\u00f1os habr\u00e1n de provocar en la historia de la m. una ruptura m\u00e1s decisiva que los anteriores cambios en cada \u00e9poca de dicha historia; y sin duda permitir\u00e1n una valoraci\u00f3n m\u00e1s justa de cuestiones planteadas ya con anterioridad, las cuales, sin embargo, no llegaron a un desarrollo pleno y, quiz\u00e1, ni siquiera fueron formuladas rectamente (as\u00ed\u00ad, p. ej., el -> nominalismo y el -> voluntarismo que se inician ya en la edad media). Tales problemas surgen, entre otros factores, por causa de las modernas ciencias naturales; no tanto por sus tesis sobre la naturaleza como objeto, cuanto por el hecho de que esas ciencias para proceder con seguridad ya no necesitan de ninguna fundamentaci\u00f3n metaf\u00ed\u00adsica (ni ontol\u00f3gica ni l\u00f3gico-transcendental), pues ellas mismas se procuran los necesarios supuestos, las definiciones de conceptos fundamentales, la revisi\u00f3n de sus conclusiones y, por ende, las progresivas correcciones. El conocimiento cient\u00ed\u00adfico-natural en su conjunto se presenta primariamente como problema de la reflexi\u00f3n filos\u00f3fica, no en sus bases cognoscitivas, sino en su significaci\u00f3n y en su repercusi\u00f3n -> t\u00e9cnica para las relaciones del hombre en su convivencia humana dentro de la naturaleza.<\/p>\n<p>En cambio, los problemas filos\u00f3ficos de la historia consisten sobre todo en que el pasado se presenta cada vez menos como \u00abtradici\u00f3n\u00bb y es transmitido cada vez m\u00e1s por la ciencia hist\u00f3rica, y en que la visi\u00f3n de las convulsiones acaecidas en el curso del pasado hist\u00f3ricamente cognoscible ha conmovido en gran parte la hip\u00f3tesis de leyes esenciales independientes de la historia ( -> historicismo) y exige una nueva reflexi\u00f3n sobre normatividad y facticidad, sobre pretensi\u00f3n de validez \u00abeterna\u00bb y limitaci\u00f3n \u00abtemporal\u00bb; reflexi\u00f3n para la que no puede bastar ya la distinci\u00f3n entre substancialidad (ser y esencia) y accidentalidad (aparici\u00f3n; -> historia e historicidad).<\/p>\n<p>Los problemas filos\u00f3ficos del -> lenguaje conducen adem\u00e1s a la cuesti\u00f3n de si la lengua es s\u00f3lo un medio, en principio intercambiable y a la postre inadecuado, aunque para nosotros inevitable, de exposici\u00f3n exterior del concepto inmutable, de si la palabra es s\u00f3lo realidad exterior del pensamiento como su esencia, o si, a la inversa, no habr\u00e1 que entender todo pensar comprensivo en su esencia como un fen\u00f3meno radicalmente ling\u00fc\u00ed\u00adstico. Habr\u00e1 que preguntarse seriamente si el -> conocimiento intelectual en su intenci\u00f3n esencial es conocimiento \u00abcomprensivo\u00bb, si la verdad en sentido supremo es consiguientemente verdad del concepto, de suerte que toda otra comunicaci\u00f3n de verdad (p. ej., la de la contemplaci\u00f3n art\u00ed\u00adstica o de la fe religiosa) s\u00f3lo haya de mirarse como una forma provisional e imperfecta de conocimiento, la cual apunta m\u00e1s all\u00e1 de s\u00ed\u00ad misma hacia un perfeccionamiento en la cumbre del saber conceptual; o si, por el contrario, no hay formas de verdad igualmente primigenias, con su peculiar universalidad, evidencia y criterio, las cuales no pueden ponerse en juego para impugnarse mutuamente. En ese caso el entender cient\u00ed\u00adfico, particularmente el filos\u00f3fico-metaf\u00ed\u00adsico, deber\u00ed\u00ada definirse en forma nueva y determinar en correspondencia su car\u00e1cter de saber \u00abfundamental\u00bb y \u00abuniversal\u00bb.<\/p>\n<p>Finalmente, partiendo de ah\u00ed\u00ad se plantea de nuevo la cuesti\u00f3n sobre la esencia del hombre: \u00bfHay que buscar lo humano del hombre, su \u00abser\u00bb, en su racionalidad como facultad de saber y comprender? En caso afirmativo la sensibilidad del hombre es el medio (que, desde luego, tambi\u00e9n entra en su ser, pero como dimensi\u00f3n \u00f3nticamente inferior) de su realizaci\u00f3n, el cual lo mismo la posibilita que la impide. O bien, \u00bfno hay que ver la relaci\u00f3n entre sensibilidad y espiritualidad (y, por ende, entre obrar, que mira siempre a lo particular, y conocer, que tiende a lo universal, entre aparici\u00f3n y ser, entre realidad y esencia, entre cambio hist\u00f3rico y determinaci\u00f3n permanente, etc.) de una manera diferente, aunque no precisamente inversa? Por mucho que estos problemas, cuya formulaci\u00f3n buscaron fil\u00f3sofos del pasado y del presente (entre otros, Kierkegaard y Marx, Nietzsche y Heidegger), requieran una nueva orientaci\u00f3n filos\u00f3fica, sin embargo esa reflexi\u00f3n filos\u00f3fica no podr\u00e1 producirse sin un consciente retorno simult\u00e1neo al origen primigenio de la m. y a los impulsos que en cada circunstancia se a\u00f1aden a dicho origen.<\/p>\n<p>BIBLIOGRAF\u00ed\u008dA: M. M\u00fcller, Sein und Geist (T 1940); A. Marc, La dialectique de 1&#8217;affirmation (P 1952); M. Heidegger, Einf\u00fchrung in die M. 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Ortega y Gasset, Unas lecciones de metaf\u00ed\u00adsica (Alianza Ma 21968); M. A. Virasoro, La intuici\u00f3n metaf\u00ed\u00adsica (Lohl\u00e9 B Aires 1965); J. Wahl, La experiencia metaf\u00ed\u00adsica (Marfil Alcoy 1966); R. Bissieres, La b\u00fasqueda de la verdad (Labor Ba 1968); G. Martin, Allgemeine M. (B 1965); H. Rombach, Substanz &#8211; System &#8211; Struktur. Die Ontologie des Funktionalismus und der philosophische Hintergrund der modernen Wissenschaft, 2 vols. (Fr &#8211; Mn 1965-1966); J. de Finance, Connaissance de 1&#8217;8tre (P 1966); H. Holz, Transzendentalphilosophie und Metaphysik. Studien faber Tendenzen in der heutigen philosophischen Grundlagenproblematik (Mz 1966); M. Heidegger, \u00bfQu\u00e9 es la metaf\u00ed\u00adsica? (S Viente B Aires 1967); E. Tugendfiat, Der Wahrheitsbegriff bei Husserl und Heidegger (B 1967).<\/p>\n<p>Alois Halder<\/p>\n<p>K. Rahner (ed.),  Sacramentum Mundi. Enciclopedia Teol\u00cf\u0192gica, Herder, Barcelona 1972<\/p>\n<p><b>Fuente: Sacramentum Mundi Enciclopedia Teol\u00f3gica<\/b><\/p>\n<p><p style=\"text-align: justify;\">Metaf\u00edsica es la porci\u00f3n de la filosof\u00eda que trata de los m\u00e1s generales y fundamentales principios subyacentes de toda realidad y todo conocimiento..\n<\/p>\n<h2>Contenido<\/h2>\n<ul>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-1\">1 El nombre<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-2\">2 Definici\u00f3n<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-3\">3 El rechazo de la metaf\u00edsica<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-4\">4 Relaci\u00f3n de la metaf\u00edsica con otras ciencias<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-5\">5 Relaci\u00f3n de la metaf\u00edsica con la teolog\u00eda<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-6\">6 El m\u00e9todo de la metafisica<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-7\">7 Historia de la metaf\u00edsica<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-8\">8 Doctrina del ente<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-9\">9 Bibliograf\u00eda<\/li>\n<\/ul>\n<h2>El nombre<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">La palabra metaf\u00edsica es formada del griego meta ta phusika, un t\u00edtulo que, alrededor del a\u00f1o 70 d. C.., fue relacionado por Andr\u00f3nico de Rodas con la colecci\u00f3n de tratados aristot\u00e9licos que desde entonces lleva el nombre de \u00abMetaf\u00edsica\u00bb. Aristoteles mismo se hubo referido a esa porci\u00f3n de la filosof\u00eda como \u00abla ciencia teol\u00f3gica\u00bb (theologik\u00ea), debido a que culminaba con la consideraci\u00f3n de la naturaleza de Dios, y como \u00abfilosof\u00eda primera\u00bb (pr\u00f4t\u00ea philosophia), tanto porque ella considera las causas primeras de las cosas, y porque, a su parecer, es primera en importancia. El editor, sin embargo, desestim\u00f3 ambos t\u00edtulos, y, porque \u00e9l cre\u00eda que esa parte del corpus aristot\u00e9lico segu\u00eda naturalmente a los tratados de f\u00edsica, la intitulo \u00abm\u00e1s all\u00e1 de la f\u00edsica\u00bb. \u00c9ste es el origen hist\u00f3rico del nombre. Sin embargo, una vez dado el nombre, los comentadores buscaron encontrar razones intr\u00ednsecas para su pertinencia. Por ende, se entendi\u00f3 significar \u00abla ciencia del mundo m\u00e1s all\u00e1 de la naturaleza\u00bb, esto es, la ciencia de lo inmaterial.De nuevo, se entendi\u00f3 que se refer\u00eda al orden cronol\u00f3gico o pedag\u00f3gico entre nuestros estudios filos\u00f3ficos, de modo que \u201clas ciencias metaf\u00edsicas significaran, aquellas que estudiamos despu\u00e9s de haber dominado las ciencias que tratan con el mundo f\u00edsico\u201d (St. Tom\u00e1s, \u00abIn Lib, Boeth. de Trin.\u00bb, V, 1). En el difundido, aunque err\u00f3neo, uso del t\u00e9rmino en la actual literatura popular, hay un remanente de la noci\u00f3n de que metaf\u00edsico significa ultra-f\u00edsico: as\u00ed, \u201csanidad metaf\u00edsica\u201d significa sanidad mediante medios de curaci\u00f3n que no son f\u00edsicos.\n<\/p>\n<h2>Definici\u00f3n<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">El t\u00e9rmino metaf\u00edsica, como se usa por una escuela de fil\u00f3sofos, se estrecha para significar la ciencia de los fen\u00f3menos mentales y de las leyes del pensamiento. En este sentido es empleado, por ejemplo, por Hamilton (\u00abLectures on Metaph.\u00bb, Lect. VII) como sin\u00f3nimo de psicolog\u00eda. Hamilton sostiene que la psicolog\u00eda emp\u00edrica, o fenomenolog\u00eda de la mente, trata de los hechos de conciencia; la psicolog\u00eda racional, o nomolog\u00eda de la mente, trata de las leyes de los fen\u00f3menos mentales; y la metaf\u00edsica, o psicolog\u00eda inferencial, trata de los resultados derivados del estudio de los hechos y las leyes de la mente. Este uso del t\u00e9rmino metaf\u00edsica es infortunado porque descansa en la falsa suposici\u00f3n de Descartes en cuanto a que el m\u00e9todo de la metaf\u00edsica es subjetivo, en otras palabras, que todas las conclusiones de la metaf\u00edsica est\u00e1n basadas en el estudio de fen\u00f3menos subjetivos, o mentales.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tomando un panorama y m\u00e9todo m\u00e1s amplio de metaf\u00edsica, los seguidores de Arist\u00f3teles y muchos otros quienes no reconocen a Arist\u00f3teles como un l\u00edder en la filosof\u00eda definen la ciencia en t\u00e9rminos de toda la realidad, tanto subjetiva como objetiva. Aqu\u00ed se ofrecen cinco formas de definici\u00f3n que ultimadamente significan una y la misma cosa:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>(1)  Metaf\u00edsica es la ciencia del ente como ente<\/b>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00c9sta es la definici\u00f3n de Arist\u00f3teles (peri tou ontos \u00ea on) \u2013 (Met., VI, 1026 a, 31). En esta definici\u00f3n metaf\u00edsica esta colocada en el g\u00e9nero \u201cciencia\u201d.Como ciencia tiene, en com\u00fan con otras ciencias, esta caracter\u00edstica de buscar el conocimiento de las cosas en sus causas. Lo que es peculiar en la metaf\u00edsica es la diferencia \u201cdel ser en cuanto ser\u201d. En esta frase est\u00e1n combinados de una vez el objeto material y el objeto formal de la metaf\u00edsica. El objeto material es ser, el completo mundo de la realidad, ya sea objetivo o subjetivo, posible o actual, abstracto o concreto, inmaterial o material, finito o infinito. Todo lo que existe entra dentro de la visi\u00f3n del preguntar metaf\u00edsico. Otras ciencias est\u00e1n restringidas a uno o varios departamentos de ser: la f\u00edsica tiene su limitado campo de investigaci\u00f3n, las matem\u00e1ticas est\u00e1n concertadas s\u00f3lo con aquellas cosas que tienen cantidad. La metaf\u00edsica no conoce tales restricciones. Su dominio es toda la realidad. Por ende, el alma humana y Dios, puesto que no tienen ni color ni peso, ni propiedades t\u00e9rmicas o el\u00e9ctricas, no caen dentro de la visi\u00f3n del f\u00edsico; porque est\u00e1n exentas de cantidad, no entran dentro del campo de investigaci\u00f3n del matem\u00e1tico. Pero, puesto que son seres, s\u00ed entran en el dominio de la investigaci\u00f3n metaf\u00edsica. El objeto material de la metaf\u00edsica es, luego, todo ser. Como dice Arist\u00f3teles (Met., IV, 1004 a, 34): \u201cEs la funci\u00f3n del fil\u00f3sofo el poder investigar todas las cosas.\u201d.Su objeto formal tambi\u00e9n es \u201cser\u201d, o \u201cser-idad\u201d (lo que hace que las cosas sean, \u2018beingness\u2019 en el original, N. del T.). El objeto formal de cualquier ciencia es aquella particular fase, cualidad, o aspecto de las cosas que interesa a esa ciencia de un modo espec\u00edfico. Hombre, por ejemplo, es el objeto material de la psicolog\u00eda, la \u00e9tica, la sociolog\u00eda, antropolog\u00eda, filolog\u00eda, y varias ciencias m\u00e1s. El objeto formal, sin embargo, de cada una de \u00e9stas es diferente. El objeto formal de la psicolog\u00eda son los fen\u00f3menos mentales y sus sujetos; el objeto formal de la \u00e9tica es la relaci\u00f3n del hombre con su destino \u00faltimo; aquella de la sociolog\u00eda es la relaci\u00f3n del hombre con sus colegas-hombres dentro de instituciones, leyes, costumbres, etc.; aquella de la filolog\u00eda es el uso del hombre del discurso articulado. El objeto formal del grupo de la f\u00edsica en general son las llamadas propiedades f\u00edsicas de los cuerpos, como lo son luz, sonido, calor, constituci\u00f3n molecular, en general, etc. El objeto formal del grupo matem\u00e1tico es la cantidad; lo que interesa a los matem\u00e1ticos no es el color, el calor, etc. de un objeto, sino su tama\u00f1o o volumen. De manera similar el metaf\u00edsico est\u00e1 interesado de un modo espec\u00edfico, no en las cualidades f\u00edsicas o matem\u00e1ticas de los objetos, sino en su entidad o existencia. Si, luego, la f\u00edsica es la ciencia del ser como afectado por las propiedades f\u00edsicas, y las matem\u00e1ticas es la ciencia del ser como poseedor de cantidad, la metaf\u00edsica es la ciencia del ser en cuanto ser. Puesto que el objeto material de la metaf\u00edsica es todo ser, el metaf\u00edsico est\u00e1 interesado en todo lo que es o puede ser. Puesto que el objeto formal de su estudio es, de nuevo, el ser, el punto de vista de la metaf\u00edsica es diferente del de otras ciencias. El metaf\u00edsico estudia toda la realidad; de cualquier modo, la ciencia resultante no es la suma de las ciencias departamentales que tratan con porciones de la realidad, porque su punto de vista es diferente de aquel del estudiante de las ciencias departamentales.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>(2) La metaf\u00edsica es la ciencia del ente inmaterial<\/b>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cLa ciencia primera\u201d, dice Arist\u00f3teles (Met., VI, 1026 a, 16), \u201ctrata con cosas que est\u00e1n tanto separadas (de la materia) e inm\u00f3viles.\u201d En est\u00e1 conexi\u00f3n los escol\u00e1sticos (Cf. St. Thom., ibid.) distingu\u00edan dos clases de inmaterial: immaterial quoad esse, o seres inmateriales, tales como Dios o el alma humana, los cuales existen sin materia;<br \/>\nimmaterial quoad conceptum, o conceptos, tales como substancia, causa, cualidad, en la comprensi\u00f3n en la que la materia no tiene lugar.<br \/>\nLa metaf\u00edsica, en tanto que trata de los seres inmateriales, es llamada metaf\u00edsica especial y est\u00e1 dividida en psicolog\u00eda racional, la cual trata del alma humana, teolog\u00eda racional, que trata de la existencia y atributos de Dios, y cosmolog\u00eda, que trata de los ulteriores principios del universo. La metaf\u00edsica en tanto que trata con los conceptos inmateriales, de aquellas nociones generales entre los cuales la material no est\u00e1 incluida, es llamada metaf\u00edsica general, u ontolog\u00eda, esto es, la ciencia del ente. Tomando ahora el t\u00e9rmino en su sentido m\u00e1s amplio, de modo que incluya la metaf\u00edsica general y especial, cuando decimos que la metaf\u00edsica es la ciencia del inmaterial, queremos decir que lo que sea que exista ya sea un ser inmaterial o un ser material mientras que nos ofrezcan conceptos inmateriales, tales como substancia o causa, es el objeto de investigaci\u00f3n metaf\u00edsica. De este modo, se hace evidente que est\u00e1 definici\u00f3n coincide con lo dado en el p\u00e1rrafo precedente.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>(3) La metaf\u00edsica es la ciencia de las concepciones m\u00e1s abstractas<\/b>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Toda ciencia, de acuerdo con los escol\u00e1sticos, trata con lo abstracto. El conocimiento de los objetos concretos individuales de nuestra experiencia, con sus siempre cambiantes cualidades y las particulares caracter\u00edsticas individualizadoras que las hace un individuo (por ejemplo, el conocimiento de este \u00e1rbol, de aquella flor, de este animal y persona particular) puede ser conocimiento muy \u00fatil, pero no es cient\u00edfico. El conocimiento cient\u00edfico empieza, cuando abstraemos de lo que hace que la cosa sea individual, cuando la conocemos en los principios generales que la constituyen. El primer grado de abstracci\u00f3n est\u00e1 en las ciencias f\u00edsicas que abstraen meramente de las caracter\u00edsticas que particularizan e individualizan, y considera las leyes generales, o principios, del movimiento, luz, calor, cambio substancial, etc. Las ciencias matem\u00e1ticas ascienden m\u00e1s en la escala de abstracci\u00f3n. Ellas dejan fuera de consideraci\u00f3n no s\u00f3lo las cualidades que individualizan sino tambi\u00e9n las cualidades f\u00edsicas de las cosas, y consideran s\u00f3lo la cantidad y sus leyes. Las ciencias metaf\u00edsicas alcanzan el punto m\u00e1s alto de abstracci\u00f3n. Ellas prescinden, o abstraen, no s\u00f3lo de aquellas cualidades de los f\u00edsicos, sino tambi\u00e9n dejan fuera de consideraci\u00f3n la determinaci\u00f3n de la cantidad. S\u00f3lo consideran Ser y sus m\u00e1s altas determinaciones, tales como substancia, causa, cualidad, acci\u00f3n, etc. \u201cHay una ciencia\u201d, dice Arist\u00f3teles (Met. IV 1003 a, 21), \u201cla cual investiga el ser en cuanto ser, y los atributos que pertenecen a esta virtud de su propia naturaleza.\u201d (ta tout\u00f4 huparchonta kath hauto). Luego la objeci\u00f3n de que la metaf\u00edsica es una ciencia abstracta militar\u00eda, en estimaci\u00f3n de los escol\u00e1sticos, no s\u00f3lo en contra de la metaf\u00edsica sino tambi\u00e9n de las otras ciencias. La peculiaridad de la metaf\u00edsica no es que sea abstracta, sino que lleva el objeto de abstracci\u00f3n m\u00e1s all\u00e1 de lo que lo hacen las otras ciencias. Esto, sin embargo, no la hace ser irreal. Al contrario, lo que es dejado fuera de consideraci\u00f3n en la metaf\u00edsica propiamente las cualidades que individualiza, el movimiento f\u00edsico y la cantidad espec\u00edfica, deriva cualquier realidad tengan como concepciones del concepto, Ser, que es el objeto de la metaf\u00edsica. La metaf\u00edsica, de hecho, es la m\u00e1s real de todas las ciencias precisamente porque abstrayendo de todo lo dem\u00e1s, ha centrado, por decir, su pensamiento en el Ser, que es la fuente y ra\u00edz de realidad en todo otro lugar de las otras ciencias.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>(4)La metaf\u00edsica es la ciencia de las concepciones m\u00e1s universales<\/b>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esto se seguir\u00eda de la consideraci\u00f3n ofrecida en el par\u00e1grafo precedente porque, por una bien conocida ley de la l\u00f3gica, a menor comprensi\u00f3n mayor extensi\u00f3n de un t\u00e9rmino o concepto. La ciencia que trata con las ideas m\u00e1s abstractas debe, luego, ser la ciencia de las concepciones m\u00e1s universales. Entre nuestras ideas las m\u00e1s universales deben ser el ser, y las determinaciones de \u00e9l que son llamadas trascendentales, d\u00edgase la unidad, verdad, bondad, y belleza, cada cual es co-extensiva de ser eso mismo, de acuerdo con las f\u00f3rmulas, \u201cCada ser es uno\u201d, \u201cCada ser es verdadero\u201d, etc. En seguida sigue en universalidad las m\u00e1s altas determinaciones del ser en los g\u00e9neros supremos, substancia y accidente, o, si el ser es analizado en el orden de su constituci\u00f3n metaf\u00edsica, esencia y existencia, potencia y actualidad. Muy arriba en la escala de la extensi\u00f3n estar\u00e1n causa y efecto. Todas estas est\u00e1n incluidas en el rango del preguntar metaf\u00edsico, y son enfrentadas en todo manual escol\u00e1stico de metaf\u00edsica.\u201dSer en sus m\u00e1s altas determinaciones\u201d es, entonces, otro modo de describir el objeto de la metaf\u00edsica. \u00bfD\u00f3nde, sin embargo, debemos poner un l\u00edmite? \u00bfQu\u00e9 determinaciones no son las m\u00e1s altas? Por ejemplo, \u00bfson el espacio y el tiempo determinaciones del ser, que son lo suficientemente generales para ser consideradas en la metaf\u00edsica? La respuesta a estas preguntas debe ser decidida acorde con las exigencias de la conveniencia pr\u00e1ctica. Muchos de los problemas incluidos en la metaf\u00edsica general pueden ser convenientemente tratados en partes especiales, tales como la cosmolog\u00eda y la psicolog\u00eda.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>(5) La metaf\u00edsica es la ciencia de los principios primeros<\/b>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta definici\u00f3n tambi\u00e9n es dada por Arist\u00f3teles (Met. IV, 1003 a, 26). Toda ciencia es un preguntar hacia las causas y los principios de las cosas; esta ciencia pregunta hacia los primeros principios y las causas m\u00e1s altas, no s\u00f3lo en el orden de la existencia, sino tambi\u00e9n en el orden del pensamiento. Pertenece, entonces, a la metaf\u00edsica el preguntar hacia la naturaleza de causa y principio en general y determinar el significado de los diferentes tipos de causalidad, formal, material, eficiente y final; investigar los primeros principiasen el orden del conocimiento, y establecer la validez, por ejemplo, de los principios de identidad y contradicci\u00f3n.<br \/>\nTodas estas definiciones son expresiones de la doctrina aristot\u00e9lica de la metaf\u00edsica, como la f\u00edsica y la matem\u00e1tica, es una ciencia de la realidad, estando m\u00e1s all\u00e1 de la visi\u00f3n de la metaf\u00edsica si es que la realidad es, o no, dada por la experiencia. Esta pregunta, que es fundamentalmente importante en la filosof\u00eda moderna, era discutida por los escol\u00e1sticos en esa porci\u00f3n de la l\u00f3gica a la cual llamaban l\u00f3gica cr\u00edtica, mayor, o aplicada, pero que ahora se llama epistemolog\u00eda (v\u00e9ase LOGICA). Hoy en d\u00eda sin embargo, el problema epistemol\u00f3gico, por un fatal error de m\u00e9todo, es asignado a la metaf\u00edsica, y el resultado es la confusi\u00f3n entre dos ramas de la filosof\u00eda, en efecto, la metaf\u00edsica y la epistemolog\u00eda. En trabajos como \u201cSystem of Metaphysics\u201d (Nueva York, 1906) de Fullerton y \u201cMetaphysics of Experience\u201d (London, 1898) de Hodgson no se hace el intento de separarlas.\n<\/p>\n<h2>El rechazo de la metaf\u00edsica<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">El rechazo de la metaf\u00edsica por muchas escuelas de filosof\u00eda en los tiempos modernos es uno de los m\u00e1s notables desarrollos de la filosof\u00eda post-cartesiana. Una diferencia en el punto de vista resulta en una gran divergencia en la estimaci\u00f3n basada en los estudios metaf\u00edsicos. Por un lado tenemos el veredicto de que la metaf\u00edsica no es sino \u201cresplandor trascendental\u201d, por el otro, la opini\u00f3n de que es \u201csentido com\u00fan organizado\u201d, o \u201cun esfuerzo inusualmente obstinado de pensar atinadamente\u201d. El materialismo, naturalmente, objeta declarar la metaf\u00edsica como una ciencia de lo inmaterial. Si nada existe excepto la materia, una ciencia de lo inmaterial no tiene justificaci\u00f3n. Los materialistas, sin embargo, olvidan que la aseveraci\u00f3n \u201cNada existe excepto la materia\u201d, es o la sumatoria de la experiencia individual del materialista mismo, significando que nunca ha experimentado \u00e9l nada a excepci\u00f3n de la materia y sus manifestaciones, y luego la aseveraci\u00f3n es solo de inter\u00e9s biogr\u00e1fico; o es una afirmaci\u00f3n concerniendo posible experiencia humana, una declaraci\u00f3n de la imposibilidad de existencia inmaterial, y en ese sentido es una declaraci\u00f3n que en ella misma tiene una traza metaf\u00edsica. El materialismo es, de hecho, una teor\u00eda metaf\u00edsica de la realidad y es una contribuci\u00f3n a la ciencia que profesa rechazar. El gnosticismo filos\u00f3fico, que se deriva ultimadamente de la doctrina de Kant de lo inconocible de la realidad noum\u00e9nica (Ding an sich), rechaza la metaf\u00edsica sobre la base de que mientras que lo inmaterial, en efecto, existe, de cualquier modo es desconocido y debe permanecer inconocible para la raz\u00f3n especulativa. Kant sosten\u00eda que todo razonar metaf\u00edsico, puesto que intenta mediante la raz\u00f3n especulativa ir m\u00e1s all\u00e1 de la experiencia, est\u00e1 condenado a fracasar, porque las formas a priori que el entendimiento impone sobre los datos emp\u00edricos del conocimiento modifican la calidad de ese conocimiento haci\u00e9ndolo ser trascendental, pero no lo extienden m\u00e1s all\u00e1 del dominio del sentido experimental actual. Los seguidores de Kant estigmatizan como formalismo intelectual la visi\u00f3n de que la raz\u00f3n especulativa de facto ata\u00f1a conocimiento ultra-emp\u00edrico. \u00c9sta es la contenci\u00f3n de los modernos y otros escritores cat\u00f3licos que est\u00e1n m\u00e1s o menos influenciados por Kant. Estos desestiman la metaf\u00edsica racional y ofrecen como substituto una metaf\u00edsica basada en sentimientos, actividad vital, o alg\u00fan otro fundamento no racional.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La respuesta a esta l\u00ednea del pensamiento es una negaci\u00f3n de su principio fundamental, la doctrina de que la facultad racional no puede adquirir un conocimiento de la naturaleza esencial o noum\u00e9nica de las cosas. La declaraci\u00f3n gratuita es de continuo mejor refutada por negaci\u00f3n categ\u00f3rica. El rechazo de la metaf\u00edsica desde el materialismo y el agnosticismo kantiano no encuentra la aprobaci\u00f3n completa del idealismo. En vez de aniquilar la metaf\u00edsica de la rep\u00fablica de las ciencias, el idealista, habi\u00e9ndola privado de su car\u00e1cter cient\u00edfico, la eleva al rango de preeminencia est\u00e9tica codo a codo con la poes\u00eda. Considera que ella adorna un punto de vista desde el cu\u00e1l contemplar la belleza, armon\u00eda, y el valor de aquellas cosas que las ciencias meramente explican. Considera que no es la provincia de la metaf\u00edsica asignar razones o causas, sino adornar motivos para la acci\u00f3n y habilitar el valor de la realidad. Para \u00e9l, su animosa y regeneradora funci\u00f3n es enteramente independiente de su alegada habilidad para explicar: Considera a la metaf\u00edsica, no como una ontolog\u00eda, o ciencia de la realidad, sino como una teleolog\u00eda, o aplicaci\u00f3n del principi\u00f3 de prop\u00f3sito. Que \u00e9sta es una funci\u00f3n de la metaf\u00edsica nadie lo negar\u00e1. Es s\u00f3lo una funci\u00f3n, sin embargo, y a menos que la doctrina de las causas finales tenga su fundamento en una doctrina de causas formal y eficiente, la metaf\u00edsica teleol\u00f3gica es un castillo en el aire. Finalmente, el positivista, y el cient\u00edfico, a quien el positivista ha influenciado, rechazan la metaf\u00edsica porque todo nuestro conocimiento est\u00e1 confinado a hechos, y la relaci\u00f3n entre esos hechos. Intentar ir m\u00e1s all\u00e1 de los hechos y la sucesi\u00f3n o concomitancia de los hechos es orquestar lo imposible. Causas, esencias, y lo restante, son t\u00e9rminos que abrigan en ropajes ficticios nuestra ignorancia de la explicaci\u00f3n cient\u00edfica real. La idea general del positivismo est\u00e1 contenida en el veredicto de Hume \u00abes imposible ir m\u00e1s all\u00e1 del experiencia\u00bb. Este dictum psicol\u00f3gico es aceptado por el positivismo filos\u00f3fico, como la sentencia de muerte de la metaf\u00edsica. Con el cient\u00edfico, sin embargo, otras consideraciones pesan m\u00e1s que el argumento psicol\u00f3gico. El cient\u00edfico apunta a la condici\u00f3n presente de la metaf\u00edsica; llama la atenci\u00f3n al hecho de que, mientras que las ciencias f\u00edsicas han avanzado mediante saltos y rebotes, la metaf\u00edsica todav\u00eda est\u00e1 ligada a los m\u00e1s fundamentales problemas y no ha siquiera establecido las cuestiones de las que su misma existencia depende. La condici\u00f3n de la metaf\u00edsica es, efectivamente, tal como invitar al desprecio y provocar al desd\u00e9n de los cient\u00edficos; la culpa, sin embargo, puede no descansar tanto en las declaraciones de la metaf\u00edsica como en las bagatelas de los metaf\u00edsicos\n<\/p>\n<h2>Relaci\u00f3n de la metaf\u00edsica con otras ciencias<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">La consideraci\u00f3n de la relaci\u00f3n que la metaf\u00edsica sostiene, o debe sostener, con las otras ciencias debe resultar de una refutaci\u00f3n de la contenci\u00f3n positivista de que la metaf\u00edsica es inservible. En primer lugar, la metaf\u00edsica es la ciencia natural coordinadora que corona los esfuerzos unificadores de las otras ciencias. Cumple en el m\u00e1s alto plano del conocimiento ese proceso de unificaci\u00f3n hacia el cual la mente humana tiende irresistiblemente. Sin ella, las explicaciones y coordinaciones resultantes de las ciencias menores ser\u00edan, quiz\u00e1s, satisfactorias entre los l\u00edmites de esas ciencias, pero fallar\u00edan en lograr los requerimientos de ese instinto unificador que la mente tiende a aplicar al conocimiento en general. En tanto que la mente del conocedor es una, es imposible no intentar traer bajo las m\u00e1s generales concepciones y principios las conclusiones de las varias ciencias. \u00c9se es el trabajo de la metaf\u00edsica. En cualquier momento que miremos alrededor, entre los contenidos de la mente, y tratemos de descubrir orden y arreglo jer\u00e1rquico entre ellos, estamos intentando un sistema metaf\u00edsico. En segundo lugar, el proceso de explicaci\u00f3n que pertenece a cada una de las ciencias menores, si se persigue suficientemente, nos trae cara a cara con la petici\u00f3n de una explicaci\u00f3n metaf\u00edsica. As\u00ed, el problema qu\u00edmico de la constituci\u00f3n at\u00f3mica o proto-at\u00f3mica de los cuerpos empuja inevitablemente a la pregunta, \u00ab\u00bfQu\u00e9 es la materia?\u00bb El problema biol\u00f3gico de la naturaleza y el origen de la vida nos trae al punto en el que es imperativo responder a la pregunta, \u00ab\u00bfQu\u00e9 es la vida?\u00bb Las preguntas: \u00ab\u00bfQu\u00e9 es substancia? \u00bfQu\u00e9 es causa? \u00bfQu\u00e9 es cantidad?\u00bb son ejemplos adicionales de los problemas a los cuales la f\u00edsica, matem\u00e1ticas, etc. finalmente llevan. En efecto, el mundo de la ciencia est\u00e1 completamente rodeado por el mundo de la metaf\u00edsica, y todo camino de investigaci\u00f3n nos lleva a la autopista del preguntar, que tarde o temprano cruza la frontera y nos lleva hacia la metaf\u00edsica. Cuando luego, es cient\u00edfico rechaza la metaf\u00edsica, suprime una tendencia natural e inextinguible de la mente individual a la unificaci\u00f3n y, al mismo tiempo, trata de levantar en toda autopista y sendero de su propia ciencia una barrera contra el progreso posterior en direcci\u00f3n de la explicaci\u00f3n racional. Adem\u00e1s, el cultivar el h\u00e1bito metaf\u00edsico de la mente es productivo en excelentes resultados en la esfera de la cultura general. La facultad de apreciar principios tanto como a los hechos es una cualidad que no puede estar ausente de la mente sin detrimento a esa simetr\u00eda del desarrollo en que la verdadera cultura consiste. Es cient\u00edfico que objeta la metaf\u00edsica, en seguida condena al metaf\u00edsico que desde\u00f1a considerar los hechos. \u00c9l mismo, a menos que cultive las potencias metaf\u00edsicas de la mente, est\u00e1 en peligro de alcanzar el punto en donde es incapaz de apreciar los principios. Ambos el talento emp\u00edrico de acertar en los hechos, y el atino metaf\u00edsico de los principios y las leyes, son necesarios para el redondeo de las potencias mentales del hombre, y no hay raz\u00f3n por la cual ambas deban de no ser cultivadas.\n<\/p>\n<h2>Relaci\u00f3n de la metaf\u00edsica con la teolog\u00eda<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">La naturaleza de la metaf\u00edsica determina su esencial e \u00edntima relaci\u00f3n con la teolog\u00eda. La teolog\u00eda, sin mucha necesidad de decirlo, deriva sus conclusiones de premisas que son reveladas, y en tanto que hace esto se eleva por encima de todas las escuelas de filosof\u00eda o metaf\u00edsica. Al mismo tiempo es una ciencia humana, y, como tal, debe formular sus premisas en terminolog\u00eda exacta y debe emplear procesos del raciocinio humano al obtener sus conclusiones. Para esto, depende de la metaf\u00edsica. Algunas veces, en efecto, como cuando enfrenta los misterios supernaturales de la fe, la teolog\u00eda reconoce que las concepciones metaf\u00edsicas son inadecuadas y las f\u00f3rmulas metaf\u00edsicas incompetentes para expresar las verdades discutidas. De cualquier modo, si la teolog\u00eda no tuviera formularios metaf\u00edsicos en los cuales confiar, no podr\u00eda ni expresar sus premisas ni deducir sus conclusiones de un modo cient\u00edfico. De nuevo, la teolog\u00eda conf\u00eda en la metaf\u00edsica para probar ciertas verdades, llamadas los preambula, los cuales no son revelados sino de cualquier modo presupuestos antes de la revelaci\u00f3n y pueden ser considerados razonables o posibles. Estas verdades no son los cimientos en los que descansamos nuestra fe supernatural. Si ellos fallaran, la fe no sufrir\u00eda, aunque la teolog\u00eda deber\u00eda ser reconstruida en otros cimientos. M\u00e1s all\u00e1, la metaf\u00edsica, como Arist\u00f3teles se\u00f1al\u00f3, culmina en la discusi\u00f3n de la existencia y naturaleza de Dios. Dios es el objeto de la teolog\u00eda. Es completamente natural, por lo tanto, que la metaf\u00edsica y la teolog\u00eda deban de tener muchos puntos de contacto, y que \u00e9sta deba de descansar en aquella. Finalmente, puesto que toda verdad es una, tanto en la fuente desde la cual se deriva, y en el sujeto, la mente humana, a la cual adorna, debe haber una relaci\u00f3n entre dos ciencias que, como la teolog\u00eda y la metaf\u00edsica, tratan de las m\u00e1s importantes concepciones de la mente humana. La diferencia en el m\u00e9todo de tratamiento, la teolog\u00eda confiando en la revelaci\u00f3n, y la metaf\u00edsica en la pura raz\u00f3n, no afecta la unidad de prop\u00f3sito y la final armon\u00eda de las conclusiones de estas dos ciencias.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero, mientras la teolog\u00eda as\u00ed obtiene asistencia de la metaf\u00edsica, no pueda haber duda que la metaf\u00edsica ha adquirido ventajas de su cercana asociaci\u00f3n con la teolog\u00eda. La filosof\u00eda pre-cristiana fallaba en adquirir precisas determinaciones metaf\u00edsicas de las nociones de sustancia y persona. Este defecto fue corregido en parte por Or\u00edgenes, Clemente, y Atanasio, y en parte por sus sucesores, los escol\u00e1sticos; el impulso en ambos casos fue dado a la definici\u00f3n filos\u00f3fica por los requerimientos de la especulaci\u00f3n teol\u00f3gica concerniente a la Sagrada Trinidad. La filosof\u00eda pre-cristiana fallaba en dar coherente y satisfactoria cuenta del origen del mundo: los mitos de Plat\u00f3n y la doctrina de la eternidad de la materia de Arist\u00f3teles no pod\u00edan por largo tiempo continuar satisfaciendo la mente cristiana. Fue, una vez m\u00e1s, la escuela alejandrina de metaf\u00edsica cristiana la que, elaborando la concepci\u00f3n b\u00edblica de la creaci\u00f3n ex nihilo, dio una explicaci\u00f3n del origen del universo tan satisfactoria a los metaf\u00edsicos como a los te\u00f3logos. Finalmente, la doctrina cat\u00f3lica de la transubstanciaci\u00f3n, como fue discutida por los escol\u00e1sticos, dio ocasi\u00f3n para una m\u00e1s definida y detallada determinaci\u00f3n de la concepci\u00f3n metaf\u00edsica de accidente en general y de cantidad en lo particular.\n<\/p>\n<h2>El m\u00e9todo de la metafisica<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entre las objeciones m\u00e1s frecuentes usadas contra metaf\u00edsica, especialmente contra metaf\u00edsica escol\u00e1stica, es el car\u00e1cter acient\u00edfico de su m\u00e9todo. El metaf\u00edsico, se nos dice, busca el camino a priori del conocimiento; rechaza o hasta condena el uso del m\u00e9todo emp\u00edrico a posteriori que es empleado con tanta ganancia en la investigaci\u00f3n de la naturaleza; teje como dice Bacon , los hilos de la tela metaf\u00edsica desde los contenidos de su propia mente, como la ara\u00f1a teje su red de la substancia de su cuerpo, en vez de recoger de cada fuente del mundo alrededor de \u00e9l los materiales de su estudio, y despu\u00e9s trabajarlos todos juntos hasta llegar a principios metaf\u00edsicos, como la abeja recoge n\u00e9ctar de las flores y elabora de \u00e9l su miel. De modo que sea posible aclarar el malentendido en el cual subyace esta objeci\u00f3n, es necesario se\u00f1alar que hay tres clases del m\u00e9todo metaf\u00edsico:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El a priori, que, asumiendo ciertos postulados auto evidentes, m\u00e1ximas, y definiciones como verdaderas, proceder deductivamente a esbozar conclusiones implicadas en esas suposiciones; el m\u00e9todo subjetivo a posteriori, que, del examen de los phenomena de la conciencia construye emp\u00edricamente, esto es, inductivamente, conclusiones basadas en aquellos phenomena; el m\u00e9todo objetivo a posteriori, que construye de los hechos de la experiencia en general del mismo modo en que el m\u00e9todo subjetivo construye con los hechos de la introspecci\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El segundo m\u00e9todo es pre-eminentemente el m\u00e9todo de los cartesianos, quienes, como su l\u00edder, Descartes, buscaron construir todo el edificio de la filosof\u00eda sobre el fundamento de la reflexi\u00f3n de nuestros procesos mentales: Cogito, ergo sum. Tambi\u00e9n es el m\u00e9todo de los kantianos, quienes, negando la base psicol\u00f3gica de la metaf\u00edsica como insegura, construyen en la base moral, el imperativo categ\u00f3rico, su l\u00ednea de razonamiento es: \u00abYo debo, luego soy libre\u00bb, etc.. El tercer m\u00e9todo es de aquellos quienes, negando las concepciones aristot\u00e9lica, esencia, substancia, causa, etc., las substituyen por las llamadas concepciones emp\u00edricas de fuerza masa y dem\u00e1s, sobre las cuales intentan subsumir las concepciones peculiares a varias ciencias en un sistema de metaf\u00edsica critico-emp\u00edrica. El primer m\u00e9todo es completamente acient\u00edfico (en el sentido popular de la palabra) y es adoptado s\u00f3lo por aquellos fil\u00f3sofos quienes, como Plat\u00f3n, consideran que la verdadera fuente del conocimiento filos\u00f3fico est\u00e1 por encima de nosotros, no en el mundo alrededor y debajo de nosotros. Si la f\u00f3rmula universalia ante rem (ver UNIVERSALES) es tomada el sentido exclusivo, entonces no buscaremos en la experiencia, sino a la intuici\u00f3n de un m\u00e1s alto orden de verdad, es por nuestros principios metaf\u00edsicos. Es una calumnia que se origin\u00f3 en la ignorancia quiz\u00e1, m\u00e1s que en el prejuicio, que los escol\u00e1sticos segu\u00edan este m\u00e9todo a priori en la metaf\u00edsica. Cierto, el fil\u00f3sofo escol\u00e1stico de continuo invoca ciertos principios tales como \u00abAgere sequitur esse\u00bb \u00abQuidquid recipitur per modum recipientis recipitur\u00bb etc. y por tanto deduce conclusiones metaf\u00edsica. Si, sin embargo, examinamos m\u00e1s de cerca, si volvemos de la \u00abSumma\u00bb, o libro de texto, donde el adagio es citado sin prueba, al \u00abComentario a Arist\u00f3teles\u00bb donde el axioma es introducido por primera vez, encontraremos que se prueba mediante argumentos inductivos o emp\u00edricos, y luego se hace una premisa leg\u00edtima de la cual deducir otras verdad. A decir verdad, los escol\u00e1sticos usan un m\u00e9todo que es a la vez a priori y a posteriori, y el \u00faltimo en sentido objetivo y subjetivo a la vez. En su exposici\u00f3n de la verdad naturalmente usan el m\u00e9todo a priori, o deductivo. Es investigaci\u00f3n a la verdad exploran emp\u00edricamente tanto el mundo de los phenomena mentales entre nosotros, y los phenomena del mundo f\u00edsico sin nosotros, con el prop\u00f3sito de construir inductivamente aquellos principios metaf\u00edsicos desde los cuales proceden. Puede concederse que muchos de los escol\u00e1sticos posteriores son prestos a invocar autoridad en vez de investigar; puede concederse, incluso, que los m\u00e1s grandes escol\u00e1sticos fueron muy dependientes de los libros, especialmente de las obras aristot\u00e9licas, para su conocimiento de la naturaleza. Pero, en principio, al menos los mejores representantes de la escol\u00e1stica reconocieron que en la filosof\u00eda el argumento de autoridad es el m\u00e1s d\u00e9bil, y si en las circunstancias en las que vivieron y escribieron les hicieron imperativo dominar los contenidos de las obras aristot\u00e9lica sobre la ciencia natural, se debe, de cualquier modo, conceder por todo medianamente educado critico que al menos en metaf\u00edsica ellos mejoraron las doctrinas del Estagirita.\n<\/p>\n<h2>Historia de la metaf\u00edsica<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">La historia de la metaf\u00edsica naturalmente cae en las mismas divisiones que la historia de la filosof\u00eda en general. En un breve apartado del curso que la especulaci\u00f3n metaf\u00edsica ha seguido, s\u00f3lo ser\u00e1 posible considerar las etapas principales, sean \u00e9stas (1) filosof\u00eda hind\u00fa, (2) filosof\u00eda griega, (3) filosof\u00eda cristiana temprana, (4) filosof\u00eda medieval, (5) filosof\u00eda moderna.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>(1) Filosof\u00eda hind\u00fa<\/b>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De todas las civilizaciones de la antig\u00fcedad, los hindis fueron los m\u00e1s exitosos en levantarse r\u00e1pidamente de las explicaciones mitol\u00f3gicas del universo hacia explicaciones en t\u00e9rminos metaf\u00edsicos. Aparentemente sin pasar por la etapa intermedia de la explicaci\u00f3n cient\u00edfica, alcanzaron de una vez las alturas del punto de vista metaf\u00edsico. Desde el polite\u00edsmo o monote\u00edsmo procedieron tempranamente al pante\u00edsmo, de eso a una concepci\u00f3n monacal metaf\u00edsica de la realidad. Su punto de partida fue darse cuenta que el hombre nace en un estado de rudeza y que es su principal deber en la vida salir de esa condici\u00f3n por medio del conocimiento. El conocimiento, ense\u00f1aban, que vale m\u00e1s en la lucha por la libertad es este: el mundo de los phenomena sensibles es una ilusi\u00f3n (m\u00e2ya), todas las cosas reales son id\u00e9nticas en una substancia suprema, el alma es parte de esta substancia real, y ulteriormente regresar\u00e1 al Todo. La sustancia real es, como se\u00f1ala Max M\u00fcller, dicha como un neutro, y en esta doctrina \u00abest\u00e1 contenida in nuce todo sistema de filosof\u00eda\u00bb (\u00abSix Systems of Indian Philosophy\u00bb, London, 1899, p. 60) la primera, y la m\u00e1s importante de todas las verdades, luego, es que la realidad es una, y cada uno de los otros id\u00e9nticos al Todo: \u00abThat art thou\u00bb es la m\u00e1s alta expresi\u00f3n del autoconocimiento, y la puerta a toda verdad \u00fatil. Luego, los hindis, actuaron por un motivo \u00e9tico, o asc\u00e9tico, y consiguieron una f\u00f3rmula metaf\u00edsica a la cual reducir toda la realidad.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>(2) Filosof\u00eda griega<\/b>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los primeros fil\u00f3sofos griegos fueron estudiosos de la naturaleza. Eran motivados no por una raz\u00f3n \u00e9tica, sino por un tipo de curiosidad cient\u00edfica por saber el origen de las cosas. No hubo metaf\u00edsico alguno entre los j\u00f3nicos (ver ESCUELA JONICA DE FILOSOFIA). Lejos del problema de los or\u00edgenes, sin embargo, el problema metaf\u00edsico fue desarrollado por los eleatas y por Her\u00e1clito. \u00c9stos fil\u00f3sofos consideraban que las explicaciones de los j\u00f3nicos &#8212; que el mundo se origin\u00f3 del agua o del aire&#8211; eran muy ingenuas, confiando mucho en el veredicto de los sentidos. Consecuentemente, empezaron a contrastar la verdad real que la mente (nous) ve, y la verdad ilusoria (doxa) que aparece a los sentidos. Los eleatas, por un lado, mantuvieron que el elemento permanente, al cual llamaron Ser, s\u00f3lo existe, y que el cambio, la multiplicidad y el movimiento son ilusiones. Her\u00e1clito, por otro lado, alcanz\u00f3 la conclusi\u00f3n de que lo que la mente revela es el cambio, que por s\u00ed mismo es real, mientras que la permanencia es s\u00f3lo aparente, y es, en efecto, una ilusi\u00f3n de los sentidos. As\u00ed, estos pensadores se lanzaron al centro del problema del cambio la permanencia. Ellos mismos no estuvieron, sin embargo, completamente libres de las limitaciones que confinaron a los j\u00f3nicos a una visi\u00f3n f\u00edsica del problema de la filosof\u00eda. Formularon principios metaf\u00edsicos de la realidad, pero tanto en el lenguaje que usaron como en el modo de pensamiento que adoptaron, parece que fueron incapaces de levantarse por encima de las consideraciones de la materia y principios materiales. De cualquier modo, hicieron un inmenso servicio a la metaf\u00edsica manifestando claramente el problema del cambio.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">S\u00f3crates fue principalmente un maestro de \u00e9tica. Incluso as\u00ed, extendiendo el fundamento de la \u00e9tica formul\u00f3 una teor\u00eda del conocimiento que tuvo aplicaci\u00f3n inmediata al problema de la metaf\u00edsica. Ense\u00f1\u00f3 que el contraste y la aparentemente irreconciliable contradicci\u00f3n entre el veredicto de la mente y la deliberancia de los sentidos desaparece cuando determinamos las condiciones cient\u00edficas del verdadero conocimiento. Sostuvo que estas condiciones se encuentran en los procesos de inducci\u00f3n y definici\u00f3n. Su conclusi\u00f3n, por lo tanto, fue que desde los datos de los sentidos, que son contingentes y particulares, podemos formar conceptos, que son los elementos del verdadero conocimiento cient\u00edfico. \u00c9l mismo aplic\u00f3 esta doctrina a la \u00e9tica.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Plat\u00f3n, el pupilo de S\u00f3crates, traslad\u00f3 la ense\u00f1anza socr\u00e1tica a la regi\u00f3n de la metaf\u00edsica. Si el conocimiento trav\u00e9s de los conceptos es el \u00fanico conocimiento verdadero, se sigue, dice Plat\u00f3n, que el concepto represente la \u00fanica realidad, y toda la realidad, en el objeto de nuestro conocimiento. La suma de la realidad de una cosa es por lo tanto la idea. Correspondiendo al mundo interno, o psicol\u00f3gico, de nuestros conceptos no es s\u00f3lo el mundo de la experiencia sensible (el mundo de sombras de los phenomena), sino tambi\u00e9n esel mundo de las ideas, del cual nuestro mundo de conceptos es s\u00f3lo un reflejo, y el mundo de las sensaciones fenom\u00e9nicas, meramente una sombra. Aquello que hace a algo ser lo que es, la esencia, como debemos llamarla, es la idea de la cosa, existente en un mundo superior al nuestro. En la cosa misma, el fen\u00f3meno que se presenta a los sentidos, a y la participaci\u00f3n de la idea, limitada, desfigurada y contaminada por la uni\u00f3n con un principio negativo de limitaci\u00f3n llamado materia. Los constituyentes metaf\u00edsicos de la realidad son, por lo tanto, las ideas como factores positivos y este principio negativo. De las ideas viene todo lo que es positivo, permanente, inteligible, y eterno en el mundo. Este principio negativo viene la intersecci\u00f3n, negaci\u00f3n, cambio, y posibilidad de disoluci\u00f3n. As\u00ed, sacando provecho de las doctrinas epistemol\u00f3gicas de S\u00f3crates, sin perder de vista las antag\u00f3nicas ense\u00f1anzas de los eleatas y de Her\u00e1clito, Plat\u00f3n desarroll\u00f3 su teor\u00eda de las ideas como una soluci\u00f3n metaf\u00edsica al problema del cambi\u00f3, que hab\u00eda agobiado a sus predecesores.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Arist\u00f3teles tambi\u00e9n fue un seguidor de S\u00f3crates. Tambi\u00e9n fue influenciado por la teor\u00eda de las ideas promovida por su maestro, Plat\u00f3n. Pues, aunque rechaz\u00f3 tal teor\u00eda, lo hizo despu\u00e9s de un estudio de ella que lo habilit\u00f3 para ver el problema del cambio a la luz de principios metaf\u00edsicos. Como Plat\u00f3n, acept\u00f3 la doctrina socr\u00e1tica de que s\u00f3lo el verdadero conocimiento es conocimiento de conceptos. Como Plat\u00f3n, tambi\u00e9n infiri\u00f3 de esto que el concepto debe representar la realidad de una cosa. Pero a diferencia de Plat\u00f3n, en este punto hizo una importante distinci\u00f3n. La realidad, ense\u00f1\u00f3, que el concepto presenta es la cosa que ella constituye, no como una idea, sino como una esencia. Consider\u00f3 que el mundo de las ideas plat\u00f3nico es una duplicaci\u00f3n de las cosas sin sentido: el mundo de las esencias est\u00e1 dentro, no encima de, ni m\u00e1s all\u00e1, del mundo de los phenomena. Consecuentemente, no hay contradicci\u00f3n entre la experiencia sensible y el conocimiento intelectual: los principios metaf\u00edsicos de las cosas son conocidos mediante la abstracci\u00f3n desde aquellas cualidades individuales, que se presentan en el conocimiento sensible; el conocimiento de ellas es ultimadamente emp\u00edrico, y no apto para ser explicado mediante alguna intuici\u00f3n que hayamos arg\u00fcido haber disfrutado en una existencia previa. En la esencia de las cosas materiales Arist\u00f3teles distingue m\u00e1s all\u00e1 un principio doble, a saber la forma, que es una fuente de perfecci\u00f3n, determinaci\u00f3n, actividad y toda cualidad positiva, y la materia, que es la fuente de perfecci\u00f3n, indeterminaci\u00f3n, pasividad y todas las limitaciones y privaciones de la cosa. Llegando a los l\u00edmites de la metaf\u00edsica y la f\u00edsica, Arist\u00f3teles defini\u00f3 la naturaleza de la causalidad, y distingui\u00f3 cuatro clases supremas de causa, a saber material, formal, eficiente y final (ver CAUSA). Adem\u00e1s de estas contribuciones a la soluci\u00f3n del problema del cambio, el cual se volvi\u00f3, por evoluci\u00f3n hist\u00f3rica, el problema central de la metaf\u00edsica, Arist\u00f3teles contribuy\u00f3 a la disciplina con la discusi\u00f3n de la naturaleza del Ser en general, y esboz\u00f3 un esquema de clasificaci\u00f3n de las cosas que es conocido como el sistema de las categor\u00edas. Es menos satisfactorio en su tratamiento del problema de la existencia y naturaleza de Dios, cuesti\u00f3n en la cual, como el mismo admite, toda especulaci\u00f3n metaf\u00edsica culmina.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Despu\u00e9s de la \u00e9poca de Arist\u00f3teles, la filosof\u00eda entre los griegos se centr\u00f3 en problemas del destino y conducta humana. Los estoicos y los epic\u00fareos, quienes fueron los principales representantes de esta tendencia, dedicaron su atenci\u00f3n a cuestiones metaf\u00edsicas s\u00f3lo en tanto que consideraron que tales cuestiones podr\u00edan influir en la felicidad humana. Como resultado de esta subordinaci\u00f3n de la metaf\u00edsica a la \u00e9tica, el pante\u00edsmo materialista de los estoicos y el monismo materialista de los epic\u00fareos estuvo lejos de la perfecci\u00f3n que las doctrinas de Plat\u00f3n y Arist\u00f3teles ten\u00edan. En los tiempos de las escuelas estoica y epic\u00farea, una nueva escuela de platonismo, generalmente llamada neoplatonismo, se interes\u00f3 mucho en los problemas de ascetismo y misticismo, y, en conexi\u00f3n con estos problemas, dio un nuevo giro a la corriente de la especulaci\u00f3n metaf\u00edsica. Los neoplat\u00f3nicos, influenciados por el monote\u00edsmo de los orientales, y despu\u00e9s, por el de los cristianos, tomaron la tarea de explicar c\u00f3mo el variado, diversificado, e imperfecto mundo se origin\u00f3 del Uno, del Inmutable, y Perfecto Ser. Exageraron la doctrina plat\u00f3nica de la materia al punto de mantener que toda maldad, tanto moral como f\u00edsica, se origina en una fuente material. Al mismo tiempo, adscribieron a las ideas espiritualizadas que llamaron daimones (esp\u00edritus) toda actualidad, inteligencia, y fuerza de todo el universo. Estas inteligencias eran derivadas, dec\u00edan, del Uno mediante un proceso de emanaci\u00f3n, que es similar al refulgir de la luz desde alg\u00fan cuerpo luminoso. \u00c9ste sistema de metaf\u00edsica ense\u00f1a, por lo tanto, que el Uno, y las inteligencias derivadas del Uno, son s\u00f3lo principios positivos, mientras que la materia es el \u00fanico principio negativo de las cosas. \u00c9ste es el sistema que fue m\u00e1s ampliamente aceptado en los c\u00edrculos paganos durante los primeros siglos de la era cristiana.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>(3) Primera filosof\u00eda cristiana<\/b>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los primeros herejes entre los pensadores cristianos fueron influenciados en su filosof\u00eda por el neoplatonismo. En mayor parte adoptaron la visi\u00f3n gn\u00f3stica (ver GNOSTICISMO) que ulteriormente apelaba a una prueba de que la verdad cristiana no es la ense\u00f1anza oficial de la Iglesia o la doctrina exot\u00e9rica de los Evangelios, sino una gnosis secreta, un cuerpo doctrinal impartido por Cristo a algunos elegidos. Este cuerpo doctrinal era en realidad un neoplatonismo modificado. Su punto m\u00e1s notorio fue la teor\u00eda de que la maldad no es creaci\u00f3n de Dios, sino una labor del demonio. El problema del mal as\u00ed pas\u00f3 a ocupar un lugar importante en los sistemas filos\u00f3ficos de los pensadores cristianos ortodoxos hacia el tiempo de San Agust\u00edn. Otros problemas tambi\u00e9n tomaron atenci\u00f3n especial, entre los que es de notar el problema del origen del universo. Desde los problemas teol\u00f3gicos concernientes a los misterios de la Trinidad y la Encarnaci\u00f3n, se levantaron discusiones acerca del significado de naturaleza, substancia, y persona. De todas estas fuentes se esparci\u00f3 el neoplatonismo cristiano de la gran escuela de Alejandr\u00eda, la cual incluy\u00f3 a Clemente y a Or\u00edgenes, y la fase del cristianismo plat\u00f3nico posterior ejemplificada por San Agust\u00edn. En la filosof\u00eda de San Agust\u00edn tenemos el mayor esfuerzo constructivo de la mente cristiana durante la era patr\u00edstica. Es una filosof\u00eda que se centra en los problemas emergentes de la naturaleza de Dios, y la naturaleza y destino del alma humana: el problema m\u00e1s crucial entre estos es aqu\u00e9l de la existencia del mal.\u00bfC\u00f3mo puede el mal existir en un mundo creado y gobernado por Dios, Quien es a la vez bondad suprema y todopoderoso? Rechazando la idea maniquea de que el mal tiene un origen distinto de Dios, San Agust\u00edn dedica sus esfuerzos a mostrar, desde la naturaleza del mal, que \u00e9ste no demanda un acto eficiente directo de parte de Dios, sino s\u00f3lo un acto permisivo y que esta tolerancia hacia el mal es justificada por la gradaci\u00f3n de los seres que resulta del existencia de la imperfecci\u00f3n, la cual es esencial a la armon\u00eda y variedad del universo en general. Otra cuesti\u00f3n que atrae un buen tanto de preeminencia en la metaf\u00edsica de San Agust\u00edn es aqu\u00e9lla acerca del origen del mundo. Todas las cosas, ense\u00f1a, fueron creadas en el principio, las criaturas materiales tanto como los \u00e1ngeles, y la subsiguiente aparici\u00f3n de plantas, animales, y hombres en series cronol\u00f3gicas es meramente un desarrollo del tiempo de aquellas \u00absemillas de cosas\u00bb que fueron implantadas en el mundo material en el principio. Sin embargo, San Agust\u00edn es cauteloso al hacer una excepci\u00f3n en el caso del alma humana individual. Evita la doctrina de la preexistencia del alma que Or\u00edgenes hab\u00eda ense\u00f1ado, y sostiene que el alma individual se origina al mismo tiempo que el cuerpo, aunque no est\u00e1 preparado para decidir definitivamente, o ya sea que el alma se origine por un acto creador distinto, o que sea derivada de las almas de los padres de los hijos (ver TRADUCIANISMO).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>(4) Filosof\u00eda medieval<\/b>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los primeros fil\u00f3sofos escol\u00e1sticos dedicaron su atenci\u00f3n a la discusi\u00f3n de problemas l\u00f3gicos que se levantaron de la interpretaci\u00f3n de textos que eran estudiados en las escuelas, tales como la Isagoge de Porfirio, y la traducci\u00f3n de Boecio de porciones del Organon aristot\u00e9lico. De estas discusiones pasaron a problemas de la psicolog\u00eda, pero no fue sino hasta fines del siglo XII, cuando el tratado metaf\u00edsico de Arist\u00f3teles y sus trabajos sobre psicolog\u00eda se volvieron accesibles en lat\u00edn, que la metaf\u00edsica escol\u00e1stica alcanz\u00f3 la dignidad y proporciones de un sistema. Como excepci\u00f3n, Juan Escoto (ver ERIUGENA), tan pronto como en la primera mitad del siglo IX desarroll\u00f3 un sistema altamente elaborado de especulaci\u00f3n metaf\u00edsica caracterizado por el idealismo, pante\u00edsmo, y misticismo neoplat\u00f3nico. En el siglo XI la escuela de Chartres, bajo influencia plat\u00f3nica, discuti\u00f3 en un esp\u00edritu metaf\u00edsico los problemas de la naturaleza de la realidad y el origen del universo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La filosof\u00eda del siglo XIII, representada por Alejandro de Hales, San Buenaventura, Roger Bacon, Alberto Magno, Santo Tom\u00e1s y Juan Duns Escoto, dio lugar a la metaf\u00edsica como la ciencia que completa y corona los esfuerzos de la mente en alcanzar conocimiento de las cosas humanas y divinas. Reconoce la importancia de la relaci\u00f3n que la metaf\u00edsica tiene, por un lado, con otras porciones de la filosof\u00eda, y, por otro lado, con la ciencia de la teolog\u00eda. Fundamentalmente aristot\u00e9lica en sus concepciones de m\u00e9todo y visi\u00f3n, la metaf\u00edsica de la edad de oro de la escol\u00e1stica parte ya de la ense\u00f1anza aristot\u00e9lica en tanto que enmienda los errores y corrige las faltas detectadas en la filosof\u00eda aristot\u00e9lica. As\u00ed, trabajo sobre las l\u00ednea aristot\u00e9lica los problemas de persona y naturaleza, sustancia y accidente, causa y efecto; retom\u00f3 y llev\u00f3 a mayor desarrollo sistem\u00e1tico la reconciliaci\u00f3n del mal y de la bondad de Dios presente en San Agust\u00edn; elabor\u00f3 en detalle la cuesti\u00f3n de la naturaleza de la materia y del origen del universo mediante el acto creativo de Dios. Al mismo tiempo, la metaf\u00edsica de las escuelas fue obligada a enfrentar nuevos problemas que fueron tra\u00eddos de la atenci\u00f3n de los escolarcas por la actividad exeg\u00e9tica y educacional de los \u00e1rabes. As\u00ed, dibuj\u00f3 la l\u00ednea de distinci\u00f3n entre el te\u00edsmo y pante\u00edsmo, discuti\u00f3 las cuestiones del fatalismo y el libre arbitrio, y rechaz\u00f3 la interpretaci\u00f3n \u00e1rabe de Arist\u00f3teles la cual pon\u00eda en juego la doctrina de la inmortalidad personal. Hacia el fin del periodo escol\u00e1stico la aparici\u00f3n del nominalismo anti-metaf\u00edsico de Ockham, Durandus, y otros, tuvo el efecto de llevar algunos escolarcas tard\u00edos a la adopci\u00f3n de un apriorismo extremo en filosof\u00eda, que m\u00e1s que ninguna otra cosa contribuy\u00f3 a traer un antagonismo entre la metaf\u00edsica y la ciencia natural, que marca la era del descubrimiento cient\u00edfico. Esta condici\u00f3n, aunque dispersa, no fue, sin embargo, universal. Hombres como Su\u00e1rez y otros grandes comentadores continuaron la tarea hasta el siglo XVII de presentar tratados metaf\u00edsicos con las mejores tradiciones del escol\u00e1stica del siglo XIII.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>(5) Filosof\u00eda moderna<\/b>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hacia el principio de la era moderna encontramos divergencia de opini\u00f3n al respecto de la visi\u00f3n y el valor de la especulaci\u00f3n metaf\u00edsica. Por un lado, mientras Bacon mismo retiene el nombre metaf\u00edsica para designar la ciencia de las propiedades esenciales de los cuerpos, se opone a la filosof\u00eda metaf\u00edsica de los escol\u00e1sticos, y principalmente porque esta filosof\u00eda daba mucha preeminencia a las causas finales y al estudio de la mente. Por otro lado, Descartes, mientras que declara que \u00abla filosof\u00eda es un \u00e1rbol, que tiene la metaf\u00edsica por ra\u00edz\u00bb, entiende que la ciencia de la metaf\u00edsica est\u00e1 basada exclusivamente en los datos de la conciencia subjetiva. Spinoza acepta esta restricci\u00f3n, impl\u00edcitamente al menos, aunque su principal filosof\u00eda expl\u00edcita es \u00e9tica, principalmente al presentar una visi\u00f3n de la realidad que lleva a la deliberancia del alma desde la sumisi\u00f3n. Leibniz toma un punto de vista m\u00e1s objetivo. \u00c9l trata de adoptar una definici\u00f3n de realidad que reconcilie el idealismo de Plat\u00f3n con los resultados de la investigaci\u00f3n cient\u00edfica, y apunta a armonizar el materialismo de los atomistas con el espiritualismo de los escol\u00e1sticos. Locke, limitando todo nuestro conocimiento a dos fuentes, la sensaci\u00f3n y reflexi\u00f3n, restringe las posibilidades de la especulaci\u00f3n metaf\u00edsica m\u00e1s all\u00e1 de los hechos de la experiencia y conciencia. De hecho, sostiene (Ensayo, IV, 8) que todas las f\u00f3rmulas metaf\u00edsicas, cuando no son meramente tautol\u00f3gicas y, por lo tanto triviales, tienen s\u00f3lo una formulaci\u00f3n hipot\u00e9tica. Esta l\u00ednea de pensamiento es tomada por Hume quien enf\u00e1ticamente declara que \u00bb es imposible ir m\u00e1s all\u00e1 del experiencia \u00ab, y por Mill, quien mantiene la naturaleza hipot\u00e9tica de todas las, as\u00ed llamadas, verdades necesarias, tanto matem\u00e1ticas como metaf\u00edsica. La misma posici\u00f3n es tomada por los sensistas y materialistas franceses del siglo dieciocho. Berkeley, a pesar de que su profesa b\u00fasqueda era meramente \u00bb remover la niebla y el velo de las palabras \u00bb que ocultaban la clara visi\u00f3n de la verdad, pas\u00f3 del inmaterialismo emp\u00edrico a un sistema de misticismo plat\u00f3nico basado en el principio de causalidad metaf\u00edsico.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Comenzando con Kant, la cuesti\u00f3n de la existencia y visi\u00f3n de la ciencia metaf\u00edsica asume una nueva fase. La metaf\u00edsica es ahora la ciencia que reclama conocer las cosas en ellas mismas, y como Kant lo ve, toda metaf\u00edsica post-cartesiana est\u00e1 mal en su punto de partida. \u00c9l sostiene que tanto el rechazo de los empir\u00edstas por la metaf\u00edsica como la defensa de los dogm\u00e1ticos por ella son err\u00f3neos. El empirista yerra en declarar que no podemos ir m\u00e1s all\u00e1 del experiencia, el dogm\u00e1tico yerra en afirmar que podemos ir m\u00e1s all\u00e1 de la experiencia por medios de la raz\u00f3n teor\u00e9tica. La raz\u00f3n pr\u00e1ctica, la facultad de la conciencia moral, es la \u00fanica que puede llevarnos m\u00e1s all\u00e1 de la experiencia, y conducirnos a un conocimiento de las cosas en ellas mismas. La raz\u00f3n pr\u00e1ctica, por lo tanto, o la ley moral, de la cual somos inmediatamente conscientes, es el \u00fanico fundamento de la ciencia metaf\u00edsica. Los sucesores de Kant, sean Fichte, Schelling, Hegel, Schopenhauer, y Von Hartmann, sin importar cu\u00e1nto difieran en otros aspectos, sostienen que el blanco de la metaf\u00edsica es obtener la realidad ultra emp\u00edrica, o absoluta, ya sea que se llame identidad (Fichte), el absoluto de la indiferencia (Schelling), el absoluto din\u00e1mico, esp\u00edritu o Idea (Hegel), la Voluntad (Schopenhauer), o el Inconsciente (Von Hartmann). Otro grupo, los empiro- cr\u00edticos, que tambi\u00e9n reconocen su dependencia de Kant, asignan a la metaf\u00edsica la tarea de discutir los principios fundamentales del conocimiento por medio del examen cr\u00edtico de la experiencia. Finalmente, hay entre los fil\u00f3sofos alemanes de nuestra \u00e9poca una inclinaci\u00f3n para usar el mundo de la metaf\u00edsica para designar cualquier visi\u00f3n de la realidad que, trascendiendo los l\u00edmites de las ciencias particulares, intent\u00e9 combinar y relacionar los resultados de aquellas ciencias en la f\u00f3rmula sint\u00e9tica (Weltanschauung).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los fil\u00f3sofos ingleses definen la metaf\u00edsica ya sea en t\u00e9rminos de phenomena mentales, como lo hace Hamilton, o restringiendo su campo de preguntas al problema del valor del conocimiento, as\u00ed confundi\u00e9ndola con la epistemolog\u00eda, o regresan al punto de vista de Hegel, a saber que la metaf\u00edsica es la ciencia del g\u00e9nesis y desarrollo de las categor\u00edas din\u00e1micas de la realidad. La escuela evolucionista, representada por Herbert Spencer, mientras que niega la cohesi\u00f3n de los razonamientos metaf\u00edsicos, intenta una s\u00edntesis general de toda la verdad bajo la f\u00f3rmula evolucionista, que es en realidad metaf\u00edsica disfrazada. Su esfuerzo en esta direcci\u00f3n es, al menos, un reconocimiento de la justicia de la declaraci\u00f3n escol\u00e1stica que propone debe haber una ciencia hegem\u00f3nica que unifique y coordine en un sistema articulado las conclusiones de varias ciencias, la cual corrija la tendencia hacia la especializaci\u00f3n de aquellas ciencias, que termina en fragmentaci\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En tanto que el pragmatismo, representado por James, Dewey, y Schiller, rechaza la verdad absoluta, puede decirse que trastoca el fundamento de la metaf\u00edsica. De cualquier modo, la \u00faltima fase del pragmatismo, en la cual el inter\u00e9s se cambia del problema epistemol\u00f3gico a la cuesti\u00f3n que trata de contestar qu\u00e9 es la realidad, es de manifiesto un paso hacia la rehabilitaci\u00f3n de la metaf\u00edsica. Un an\u00e1lisis de la realidad es seguido inevitablemente por un intento de s\u00edntesis. La s\u00edntesis pragm\u00e1tica, naturalmente, tendr\u00e1 por fundamento no la ley de la entidad, a saber que lo que es, es, ni la ley de la contradicci\u00f3n, que el ser no es no-ser, sino alg\u00fan principio de valor, similar a la teor\u00eda de Lotze. De especial inter\u00e9s es el intento por parte del profesor Royce de interpretar la realidad en t\u00e9rminos de lealtad. Con excepci\u00f3n, entonces, de los estudios de Trendelenburg, y exposiciones cr\u00edticas del texto de Arist\u00f3teles, la \u00fanica literatura filos\u00f3fica en tiempos recientes que adopta la visi\u00f3n de la naturaleza y visi\u00f3n de la metaf\u00edsica aristot\u00e9lica, es aquella que viene de las plumas de los neo-escol\u00e1sticos. La doctrina neo-escol\u00e1stica, en al menos un punto de la metaf\u00edsica, es dada en el siguiente p\u00e1rrafo.\n<\/p>\n<h2>Doctrina del ente<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las tres ideas que son m\u00e1s importantes en cualquier sistema de metaf\u00edsica son el ser, la substancia, y la causa. \u00c9stas tienen una influencia decisiva, y se puede decir que determinan el car\u00e1cter del sistema metaf\u00edsico. La sustancia y causa son tratadas en alg\u00fan otro lado bajo t\u00edtulos separados (ver CAUSA y SUBSTANCIA). Ser\u00e1, por lo tanto, suficiente con dar aqu\u00ed las l\u00edneas generales de la doctrina escol\u00e1stica del ser, que, en efecto, es la m\u00e1s fundamental de las tres, y decide, por as\u00ed decirlo, de antemano aquello que los escol\u00e1sticos ense\u00f1an al respecto de la sustancia y la causa.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>(1) Descripci\u00f3n del ente<\/b>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El ser no puede ser definido (a) porque una definici\u00f3n, de acuerdo con la f\u00f3rmula escol\u00e1stica, debe ser \u00abpor g\u00e9nero pr\u00f3ximo y diferencia \u00faltima\u00bb, y el ser, teniendo la m\u00e1s amplia extensi\u00f3n, no puede ser incluido en ning\u00fan g\u00e9nero; (b) porque una definici\u00f3n es el an\u00e1lisis de la comprensi\u00f3n de un concepto, y el ser, teniendo la m\u00ednima comprensi\u00f3n, es indivisible en su comprensi\u00f3n, resistiendo a todos los esfuerzos por resolverlo en elementos m\u00e1s simples del pensamiento. De cualquier modo, el ser puede ser descrito. La palabra ser, tomada ya sea como un infinitivo o como un sustantivo, hace referencia al acto de la existencia. Lo que sea que existe, entonces, es un ser, ya sea que exista en la mente o fuera de la mente, ya sea actual o solamente potencial, ya sea que requiera un sujeto en el cual residir o sea capaz de subsistir sin un sujeto de inherencia. As\u00ed, la m\u00e1s amplia divisi\u00f3n del ser es en, nocional, que s\u00f3lo existe en la mente (ens rationis), y real, que existe independientemente en el mundo creado (ens reale). El ser real es dividido a\u00fan en potencial y actual. \u00c9ste es un punto importante de la ense\u00f1anza escol\u00e1stica, el cu\u00e1l es algunas veces sobreestimado en la exposici\u00f3n y sobre todo en la cr\u00edtica de la escol\u00e1stica. Para los escol\u00e1sticos, el mundo real se extiende m\u00e1s all\u00e1 del mundo actual de nuestra experiencia o incluso de nuestra posible experiencia. M\u00e1s all\u00e1 del dominio de las cosas existentes actuales ven un mundo de tendencias, potencias, y posibilidades que son verdaderamente reales. El roble est\u00e1 realmente presente, aunque s\u00f3lo potencialmente, en la bellota; la pintura est\u00e1 realmente, aunque s\u00f3lo potencialmente, presente, en la mente del artista; etc., en cada caso, antes que el efecto se vuelva actual est\u00e1 realmente presente en la causa en la medida en que su existencia actual depende de aquella causa.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>(2)Relaci\u00f3n del ente con otros conceptos<\/b>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La psicolog\u00eda escol\u00e1stica, adoptando la doctrina aristot\u00e9lica de que todas nuestras ideas son adquiridas mediante los sentidos, ense\u00f1a que el primer conocimiento que adquirimos es el conocimiento sensible. Del material compuesto por los sentidos la mente elabora ideas o conceptos. La primera de estas ideas es la m\u00e1s general, la m\u00e1s pobre en contenido representativo, a saber, la idea de ser. En este sentido, por lo tanto, la idea de ser, o, m\u00e1s correctamente, quiz\u00e1s, la idea de \u00bb algo \u00ab, es la primera de todas estas ideas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Volteando, ahora, a la relaci\u00f3n l\u00f3gica, c\u00f3mo, se preguntan los escol\u00e1sticos, es la idea de ser predicada de los conceptos m\u00e1s bajos o generales, tales como sustancia, accidente, cuerpo, planta, \u00e1rbol, etc. En primer lugar, el predicado ser nunca es afirmado un\u00edvocamente de los conceptos m\u00e1s bajos, porque no es el g\u00e9nero. Tampoco es predicado equ\u00edvocamente, porque su significado cuando es predicado de substancia, por ejemplo, no es enteramente distinto que de cuando es predicado de accidente. La predicaci\u00f3n es por lo tanto anal\u00f3gica. \u00bfQu\u00e9, entonces, es la relaci\u00f3n, en comprensi\u00f3n, entre el ser y los conceptos m\u00e1s bajos? Es obvio que los conceptos m\u00e1s bajos tienen mayor comprensi\u00f3n que el ser. \u00bfPero es obvio que los conceptos m\u00e1s bajos a\u00f1adan mayor comprensi\u00f3n al ser? Manifiestamente, eso es imposible, porque casi cualquier otra cosa que el ser esa a\u00f1adida al ser, lo que se a\u00f1ade es nada, y por lo tanto no hay adici\u00f3n. Los escolarcas, por lo tanto, ense\u00f1an que los conceptos m\u00e1s bajos simplemente muestran una manera o modo expl\u00edcito del ser que est\u00e1 contenido impl\u00edcitamente pero no expresado en el concepto m\u00e1s alto, el ser. La comprensi\u00f3n, por ejemplo, de substancia es m\u00e1s grande que aqu\u00e9lla de ser. Sin embargo no es correcto decir que, sustancia = ser + a; porque si \u00aba \u00bb es distinta del t\u00e9rmino ser, al cual es a\u00f1adido, debe ser nada. La verdad, luego, es que sustancia hace relucir expl\u00edcitamente un modo (a saber la potencia de existencia sin un sujeto en el cual estar inherente) que no est\u00e1 mi expl\u00edcitamente afirmado ni expl\u00edcitamente negado sino s\u00f3lo impl\u00edcitamente contenido en el concepto de ser.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>(3) El ente y la nada<\/b>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El ser, por lo tanto, tiene una comprensi\u00f3n, la cual, aunque es la m\u00ednima de todas las comprensi\u00f3n, es definitiva. No es un concepto va yo, desnudo y, por lo tanto, igual a nada, como los hegelianos ense\u00f1an. Esta doctrina de escol\u00e1sticos es la l\u00ednea de demarcaci\u00f3n entre el aristotelismo por un lado y el hegelianismo por el otro. Arist\u00f3teles ense\u00f1a que el ser tiene una comprensi\u00f3n definitiva y que, por lo ende, tanto la ley fundamental del pensamiento como el principio b\u00e1sico de la realidad es la identidad del ser consigo mismo: ser, A = A, o todo es lo que es. Hegel no niega que este principio aristot\u00e9lico sea verdad. Sostiene, sin embargo, que el ser tiene una comprensi\u00f3n indeterminada, una comprensi\u00f3n que es din\u00e1mica o, como se dijo, fluida. Por lo tanto, dice, el principio ser = ser, A = A, o todo es lo que es, es s\u00f3lo parte de la verdad, pues el ser tambi\u00e9n es igual a la nada, a, no-a, todo es opuesto. La verdad completa es: el ser el devenir; ninguna f\u00f3rmula est\u00e1tica o fija es verdad; todo est\u00e1 constantemente pasando hacia su opuesto. Las consecuencias que siguen de esta divergencia fundamental de doctrina al respecto del ser son enormes. No es la menos seria de \u00e9stas la conclusi\u00f3n hegeliana de que toda la realidad es din\u00e1mica y que Dios mismo es un proceso.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>(4) Ente, esencia y existencia<\/b>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tal como la sabidur\u00eda (sapientia) es aquello por lo cual una persona es sabia (sapere), as\u00ed la esencia (essentia) es aquello por lo cual una cosa es (esse). Si uno se pregunta sobre cu\u00e1l es la causa intr\u00ednseca por la cual una persona es sabia, la respuesta de, la sabidur\u00eda; si uno se pregunta cu\u00e1l es la causa intr\u00ednseca de la existencia, la respuesta es la esencia. La esencia, por lo tanto es aquello por lo cual una cosa es lo que es. Esta es la fuente de todas las propiedades necesarias y universales de una cosa, y es en s\u00ed misma necesaria, universal, eterna, y permanente. El acto al cual se refiere es la existencia, en el mismo modo en el cual al acto al cual la sabidur\u00eda se refiere, es el ejercicio de la sabidur\u00eda (sapere). Ambas existencia y le esencia son realidades, la una en el orden en entitativo, la otra en el orden quidativo. Desde luego, la existencia de un ser nocional (ens rationis) es s\u00f3lo nocional; su esencia, tambi\u00e9n erosiona. Pero en el caso de un ser real, creado, la existencia es un tipo de realidad, una actualidad real, y le esencia es otro tipo de realidad, una realidad de orden potencial. Esta doctrina de la distinci\u00f3n real entre esencia y existencia en seres reales creados no es admitida por todos los pensadores escol\u00e1sticos. Su\u00e1rez, por ejemplo, y su escuela, sostienen que la distinci\u00f3n solamente es l\u00f3gica o nocional; los scotistas, tambi\u00e9n, mantienen que la distinci\u00f3n en cuesti\u00f3n es menos que real. Los tomistas, por el contrario, mantienen que s\u00f3lo en Dios la esencia y existencia son id\u00e9nticas, que en todas las criaturas hay una verdadera distinci\u00f3n, porque las criaturas la existencia es participada, diversificada, y m\u00faltiple, no por raz\u00f3n de s\u00ed, sino por raz\u00f3n de le esencia que la actualiza. Hay mucha controversia no solamente en la cuesti\u00f3n misma, sino tambi\u00e9n en relaci\u00f3n a la interpretaci\u00f3n de las palabras de Santo Tom\u00e1s, aunque hay muy pocas bases para negar que en el trabajo \u00abDe Ente et Essentia\u00bb el Doctor Ang\u00e9lico sostiene una distinci\u00f3n real entre esencia y existencia.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>(5) Propiedades trascendentales del ser<\/b>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Igualmente extensivos con el concepto de ser son los conceptos bondad, verdad, uno, y bello. Cada ser es bueno, verdadero, uno, y bello, el sentido metaf\u00edsico, o como los escol\u00e1sticos lo expresaron, ser y bueno son intercambiables, ser y verdad son intercambiables, etc. (Bonum et ens convertuntur, etc.). La bondad, en este sentido, significa la totalidad de entidad o perfecci\u00f3n que pertenece a cada ser en su propio orden de existencia; verdad significa la correspondencia de una cosa a la idea de ella, la cual existe en la Mente Divina; la unidad significa la falta de divisi\u00f3n actual, y belleza significa su entereza, armon\u00eda o simetr\u00eda de naturaleza esencial que es s\u00f3lo un aspecto de su verdad y bondad. Estas propiedades, verdad, bondad, unidad, y belleza, son llamadas trascendentales, porque ellas trascienden, o exceden en extensi\u00f3n, todas las clases m\u00e1s bajas en las cuales la realidad est\u00e1 dividida.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>(6) Las categor\u00edas<\/b>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El ser real est\u00e1 dividido (no por estricta divisi\u00f3n l\u00f3gica, sino por un proceso an\u00e1logo a ello) e infinito e infinito. Ese infinito est\u00e1 dividido el g\u00e9nero supremo, sustancia y accidente. El accidente est\u00e1 dividido m\u00e1s all\u00e1 en cantidad, cualidad, relaci\u00f3n, acci\u00f3n, pasi\u00f3n, lugar, tiempo, posici\u00f3n, y h\u00e1bito o posesi\u00f3n. Estos nueve accidente, junto con el g\u00e9nero supremo, la substancia, son las diez categor\u00edas aristot\u00e9lica en las cuales, como supremas clases, todo ser est\u00e1 dividido.\n<\/p>\n<h2>Bibliograf\u00eda<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">I. METAF\u00cdSICA ARISTOTELICA: &#8212; ARISTOTLE, Metaphysics in the Berlin edition, Aristotetis Opera Graece et Latine Berlin, 1823-7), tr. MCMANON (London, 1878, New York, 1887), tr. Ross (Oxford, 1908); commentaries by ST. THOMAS, S. Thomae Opera Omnia, XXIV (Paris, 1875); SYLVESTER MAURUS, Aristotetis Opera (Rome, 1668), etc.; WALLACE, Outlines of Phil. of Arist. (Cambridge, 1894); PIAT, Aristote (Paris, 1903).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">II. METAF\u00cdSICA ESCOL\u00c1STICA: &#8212; ST. THOMAS, op. cit., and De Ente et Essentia, with CAJETAN&#8217;s commentary, in Quaestiones Dispp., IV (Rome, 1883); SUAREZ, Dispp., Metaphysicae in Opera Omnia, XXV (Paris, 1866); scholastic manuals, ZIGLIARA, LIBERATORE, LORENZELLI; VALLET, REINSTADTLER, GREDT, HICKEY, etc., in Latin; HARPER, Metaphysics of the Schools (3 vols., London, 1879-84; RICKABY, General Metaphysics (London, 1890); HILL, Elements of Philosophy (Baltimore, 1873); MERCIER, Ontologie (Louvain, 4th ed., 1905); GUTBERLET, Allgemeine Metaphysik (Muenster, 1906).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">III. HEGELIANA: &#8212; Hegel&#8217;s Werke (18 vols., Berlin, 1832-40); HALDANE, Pathway to Reality (2 vols., London, 1903); BRADLEY, Appearance and Reality (London, 1902); STIRLING, The Secret of Hegel (London, 1865); MCTAGART, Absolute Relativism (London, 1887).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">IV. Las siguientes incluyen la psicolog\u00eda y epistemolog\u00eda en la metaf\u00edsica: HAMILTON, Lectures on Metaphysics (4 vols., Ediburgh, 1859, London, 1881); Hodgson, The Metaphysics of Experience (4 vols., New York, 1898); FULLERTON, System of Metaphysics (New York, 1904); LADD, Theory of Reality (New York, 1899).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">V. TENDENCIAS VARIAS: &#8212; BOWNE, Metaphysics (New York, 1898); TAYLOR, Elements of Metaphysics (London, 1903); DAY, Ontological Science (New York, 1878); RIEHL, Science and Metaphysics, tr. FAIRBANKS (London, 1894); LOTZE, Metaphysik, tr. BOSANQUET (2 vols., London, 1887); JAMES, A Pluralistic Universe (New York, 1909): SCHILLER, Studies in Humanism (London, 1883); ROYCE, Philosophy of Loyalty (New York, 1908). Consult also, the various \u00abIntroductions\u00bb, for example, K\u00dcLPE, Introduction to Philosophy, tr. PILLSBURY and TITCHNER (London, 1901); WATSON, Outline of Philosophy, 2nd ed. (Glasgow, 1898); PAULSEN, Introduction to Philosophy, tr. THILLY (New York, 1898); MARVIN, Introduction to Systematic Philosophy (New York, 1903); LADD, Introduction to Philosophy (New York, 1901).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">VI. HISTORY OF METAPHYSICS: &#8212; VON HARTMANN, Gesch. der Metaphysik (3 vols., Berlin, 1899-1900); WlLLMANN, Gesch. des Idealismus (3 vols., Brunswick, 1894-97); and general histories of Philosophy, such as, ST\u00d6CKL, History of Philosophy, tr. FINLAY (Dublin, 1888-1903); TURNER, History of Philosophy (Boston, 1903).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Fuente<\/b>:  Turner, William. \u00abMetaphysics.\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 10. New York: Robert Appleton Company, 1911.  <br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/10226a.htm\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido por Mauricio Villase\u00f1or Ter\u00e1n\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Creencias de origen filos\u00f3fico. La palabra metaf\u00ed\u00adsica proviene de la forma en que se clasificaron las obras de Arist\u00f3teles por un erudito del siglo I, Andr\u00f3nico de Rodas. Metaf\u00ed\u00adsica quiere decir \u00ablos que est\u00e1n detr\u00e1s de la f\u00ed\u00adsica\u00bb. En la pr\u00e1ctica se habla de metaf\u00ed\u00adsica cuando tratamos acerca de un saber que pretende penetrar en &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/metafisica\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abMETAFISICA\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-7252","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7252","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7252"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7252\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7252"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7252"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7252"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}