{"id":7306,"date":"2016-02-05T03:56:03","date_gmt":"2016-02-05T08:56:03","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/neoplatonismo\/"},"modified":"2016-02-05T03:56:03","modified_gmt":"2016-02-05T08:56:03","slug":"neoplatonismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/neoplatonismo\/","title":{"rendered":"NEOPLATONISMO"},"content":{"rendered":"<p>Movimiento filos\u00f3fico-religioso. En realidad, el momento de gran apogeo del neoplatonismo se produjo en la antig\u00fcedad, pues tuvo gran auge en los siglos III y IV de la era cristiana. No debe confundirse con el \u00c2\u00ae PLATONISMO original, pues se trata m\u00e1s bien de una s\u00ed\u00adntesis de elementos plat\u00f3nicos y pitag\u00f3ricos. Ha habido variedades de neoplatonismo que se han considerado como \u00abcristianas\u00bb, \u00abjud\u00ed\u00adas\u00bb y, por supuesto, paganas.<br \/>\nLos estudiosos de mayor rigor consideran el neoplatonismo como una renovaci\u00f3n del platonismo en la escuela de Alejandr\u00ed\u00ada del siglo III. Se trata de una convergencia del pensamiento oriental (de egipcios, persas y jud\u00ed\u00ados sobre todo) con el pensamiento de Plat\u00f3n. Plotino y sus tres hip\u00f3stasis (el alma, la inteligencia y el Uno) dieron un nuevo significado a las formas ideales y a la \u00abreminiscencia\u00bb seg\u00fan la ense\u00f1aba Plat\u00f3n (retorno a la mente con ocasi\u00f3n de la vista de las cosas sensibles, del recuerdo de las ideas del mundo inteligible). Estos asuntos los resaltan muchos autores. Plotino y sus disc\u00ed\u00adpulos cultivaron el \u00e9xtasis e intentaron trasponer los l\u00ed\u00admites de lo sensible para llegar al Infinito, m\u00e1s all\u00e1 del mundo de las apariencias.<br \/>\nAdem\u00e1s de Plotino, quien fue disc\u00ed\u00adpulo de Amonio Sacas, se destacaron Porfirio, Proclo y Jamblico entre sus mejores expositores. Las tendencias al misticismo son evidentes en el intento de unidad con el Absoluto, lo cual supone el alejamiento de la materia, como intentaron los seguidores de Plotino.<br \/>\nEl \u00faltimo de los grandes maestros neoplat\u00f3nicos, Proclo (siglo V), se opuso al cristianismo. Pero la obra de San Agust\u00ed\u00adn revela influencias neoplat\u00f3nicas, como las revelan tambi\u00e9n la filosof\u00ed\u00ada medieval y los llamados \u00abplat\u00f3nicos de Cambridge\u00bb. Al ser cerradas por Justiniano las escuelas filos\u00f3ficas de Atenas (529 d.C.), la sede del pensamiento neoplat\u00f3nico se radic\u00f3 en Alejandr\u00ed\u00ada.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Religiones Denominaciones y Sectas<\/b><\/p>\n<p>Con el t\u00e9rmino general de neoplatonismo se define el conjunto de doctrinas y escuelas de inspiraci\u00f3n plat\u00f3nica que se desarrollaron desde el siglo III al siglo Vl, m\u00e1s concretamente desde la fundaci\u00f3n de la escuela alejandrina de Ammonio Sacca (232) hasta la clausura de la escuela de Atenas impuesta por el edicto de Justiniano del a\u00f1o 529, El neoplatonismo se nos presenta como la \u00faltima gran expresi\u00f3n del pensamiento pagano antiguo, una amplia s\u00ed\u00adntesis en la que convergen las aportaciones de las diversas corrientes de pensamiento que hab\u00ed\u00adan caracterizado a la primera fase de la filosof\u00ed\u00ada helenista, desde la filosof\u00ed\u00ada greco-jud\u00ed\u00ada, hasta el neopitagorismo y el medioplatonismo, que representa- la mediaci\u00f3n m\u00e1s directa entre la doctrina plat\u00f3nica original y la reelaboraci\u00f3n neoplat\u00f3nica. As\u00ed\u00ad pues, si por un lado el neoplatonismo entra en la tendencia general sincretista de la \u00e9poca, por otro intenta situarse -especialmente con Plotino- como un intento de salvaguardar la pureza de la tradici\u00f3n hel\u00e9nica de contaminaciones extra\u00f1as. Este \u00faltimo aspecto se comprende en relaci\u00f3n con la profunda inquietud religiosa de la edad tard\u00ed\u00ada antigua, que, adem\u00e1s de determinar un campo complejo de interferencias entre las diversas escuelas, tend\u00ed\u00ada a ofuscar la claridad l\u00f3gica de la racionalidad griega con las inclinaciones m\u00ed\u00adstico-irracionalistas de Oriente.<\/p>\n<p>El centro de este encuentro entre Oriente y Occidente fue Alejandr\u00ed\u00ada, donde floreci\u00f3 la filosof\u00ed\u00ada greco-jud\u00ed\u00ada por obra, sobre todo, de Fil\u00f3n, dando vida a un intento de s\u00ed\u00adntesis entre la cultura griega y la tradici\u00f3n jud\u00ed\u00ada, que actu\u00f3 como eSt\u00ed\u00admulo fecundo para el pensamiento posterior. El neoplatonismo recoge en parte la herencia de la filosof\u00ed\u00ada greco-jud\u00ed\u00ada, su planteamiento decididamente teoc\u00e9ntrico y su fuerte tensi\u00f3n religiosa, poni\u00e9ndose as\u00ed\u00ad en la l\u00ed\u00adnea de encuentro con Oriente, pero rechaza con decisi\u00f3n la contaminaci\u00f3n del monote\u00ed\u00adsmo por las turbias mitolog\u00ed\u00adas gn\u00f3sticas, la literatura zoro\u00e1strica y los or\u00e1culos caldeos. Rechazando adem\u00e1s toda representaci\u00f3n antropom\u00f3rfica de Dios, el neoplatonismo se sit\u00faa como \u00faltima l\u00ed\u00adnea de resistencia de la religiosidad antigua frente al cristianismo naciente.<\/p>\n<p>La sistematizaci\u00f3n m\u00e1s org\u00e1nica del neoplatonismo se debe a Plotino (205270), en el que el intento de superar los puntos apor\u00e9ticos del platonismo original da vida a una s\u00ed\u00adntesis nueva y genial. Son dos las exigencias fundamentales que caracterizan al sistema plotiniano: en primer lugar, la tendencia a acentuar hasta el extremo la trascendencia del Uno, puesto m\u00e1s all\u00e1 del ser, de la substancia y de la mente, dando vida de este modo a una forma de teolog\u00ed\u00ada negativa que supera francamente los l\u00ed\u00admites del intelectualismo griego.<\/p>\n<p>En segundo lugar Plotino intenta salvaguardar la continuidad del universo, trazando un puente entre el Uno trascendente y la realidad sensible a trav\u00e9s de una serie de hip\u00f3stasis. La doctrina de la emanaci\u00f3n se convierte de este modo en el eje central de todo el sistema, y las relaciones entre el Uno, el Entendimiento y el Alma del mundo definen la estructura metaf\u00ed\u00adsica del cosmos.<\/p>\n<p>Dentro de este marco metaf\u00ed\u00adsico con su estructura inm\u00f3vil y jer\u00e1rquica se desarrolla el destino de las almas individuales, suspendidas entre el impulso hacia el Uno y la opacidad de la materia, l\u00ed\u00admite extremo, negativo, de las emanaciones. El regreso al Uno a partir de la condici\u00f3n ca\u00ed\u00adda va ligado a la libertad del individuo, que se levanta con un impulso m\u00ed\u00adstico contra la ley de la necesidad que rige el proceso de emanaci\u00f3n: la ascesis progresiva hacia el Uno se desarrolla por etapas sucesivas a trav\u00e9s de la liberaci\u00f3n de las dependencias exteriores, sensibles, de la purificaci\u00f3n mediante las virtudes, del ejercicio de la m\u00fasica, del amor y de la filosof\u00ed\u00ada.<\/p>\n<p>Porfirio (233-305) continu\u00f3 la escuela romana de Plotino: adem\u00e1s de sistematizar los escritos del maestro en la estructura cl\u00e1sica de las enn\u00e9adas, hizo una aportaci\u00f3n personal al desarrollo del neoplatonismo, centrando su reflexi\u00f3n en la problem\u00e1tica moral de la salvaci\u00f3n del alma.<\/p>\n<p>Con los pensadores sucesivos, especialmente con J\u00e1mblico (245-325), el neoplatonismo dio un giro decisivo asumiendo caracteres m\u00e1s palpablemente religiosos e inici\u00e1ticos. Se hab\u00ed\u00ada perdido ya el programa original de restauraci\u00f3n de la tradici\u00f3n hel\u00e9nica, v\u00ed\u00ada filosof\u00ed\u00ada se combina ahora con la teurgia, actividad metarracional en la que es la potencia divina lo que invade al hombre que busca la uni\u00f3n con Dios a trav\u00e9s de pr\u00e1cticas y de s\u00ed\u00admbolos m\u00e1gicos.<\/p>\n<p>El \u00faltimo cap\u00ed\u00adtulo del neoplatonismo antiguo est\u00e1 dominado por la figura de Proclo (410-485), que intent\u00f3 abarcar en una s\u00ed\u00adntesis grandiosa las diversas formas filos\u00f3ficas, religiosas y cient\u00ed\u00adficas de la espiritualidad griega.<\/p>\n<p>Si la clausura de la escuela de Atenas marc\u00f3 el fin oficial del neoplatonismo antiguo, \u00e9ste sigui\u00f3 ejerciendo una profunda influencia en el pensamiento filos\u00f3fico posterior, empezando por la filosof\u00ed\u00ada de los Padres de la Iglesia, contribuyendo a la fusi\u00f3n del humanismo griego con el cristianismo. En la filosof\u00ed\u00ada moderna, desde el Renacimiento hasta el idealismo alem\u00e1n, el neoplatonismo fue recogido y desarrollado, por el contrario, eSpecialmente en sus aspectos anticristianos, como alternativa a la metaf\u00ed\u00adsica creacionista.<\/p>\n<p>A. Paris<\/p>\n<p>Bibl.: S, Lilla, Neoplatonismo, en DPAC, 11, 1509- 1527; \u00ed\u008dd., Platonisnzo y los Padres, en DPAC, 11. 1786-1810; E. des Places, P!atonismo cristiano, en DTF 1057-1059; F Copleston, Historia de la filosof\u00ed\u00ada, 1, Ariel, Barcelona 1979 454-474; N, Abbagnano, Historia de la filosof\u00ed\u00ada, Montaner i Sim\u00f3n, Barcelona 1973, 206-221<\/p>\n<p>PACOMIO, Luciano [et al.], Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico, Verbo Divino, Navarra, 1995<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico<\/b><\/p>\n<p>El n. no es simplemente un renacimiento del primigenio pensamiento plat\u00f3nico, sino una transformaci\u00f3n de determinados temas y posiciones de la filosof\u00ed\u00ada plat\u00f3nica, aristot\u00e9lica, estoica y neopitag\u00f3rica. El pensamiento propio de los neoplat\u00f3nicos, que dirigi\u00f3 esta recepci\u00f3n de elementos diversos, hizo surgir un sistema nuevo claramente buscado desde el principio.<\/p>\n<p>Entre los elementos plat\u00f3nicos fueron decisivas las tres hip\u00f3tesis del di\u00e1logo Parm\u00e9nides, que se interpretaron como las tres hip\u00f3stasis que fundan en grados jer\u00e1rquicos toda la realidad (el uno, el esp\u00ed\u00adritu y el alma); el uno del Parm\u00e9nides pudo de este modo identificarse con el bien absoluto trascendente de la Rep\u00fablica (509b). Las cinco categor\u00ed\u00adas fundamentales del Sofista: ente, mismo, otro, subsistencia y movimiento vinieron a ser factores estructurales del esp\u00ed\u00adritu atemporal (absoluto); ellas constituyen el esp\u00ed\u00adritu como una totalidad \u00f3ntica con diversos estratos en s\u00ed\u00ad misma. Ideas esenciales del Banquete y del Fedro presentan el eros como elemento motor en la ascensi\u00f3n dial\u00e9ctica del pensamiento y a la vez la funci\u00f3n \u00abanag\u00f3gica\u00bb de lo bello, que comunica la verdad y el conocimiento. Para el n. el Fed\u00f3n y el Teeteto indican el camino y el fin del filosofar: \u00abpurificaci\u00f3n\u00bb del pensamiento como abstracci\u00f3n del mundo sensible y ejercitaci\u00f3n por el mismo pensamiento en la unidad del Uno; \u00abasimilaci\u00f3n a Dios\u00bb como telos, la cual equivale a una fuga hacia la verdadera patria del alma humana (motivo de Ulises). El Timeo finalmente fue decisivo para la visi\u00f3n de determinados problemas cosmol\u00f3gicos: el mundo inteligible (ideas) como \u00abejemplar\u00bb para el acto creador del demiurgo (que no se identifica con el principio supremo); la dial\u00e9ctica del ser y del devenir, del ejemplar y de la copia; el mundo sensible como imagen positiva del mundo inteligible; el tiempo como vida del alma mundana frente a la eternidad como vida del esp\u00ed\u00adritu.<\/p>\n<p>La rigurosa espiritualizaci\u00f3n e individualizaci\u00f3n de la filosof\u00ed\u00ada plat\u00f3nica por obra de Plotino se ve claramente sobre todo en el abandono de lo pol\u00ed\u00adtico, que para el pensamiento de Plat\u00f3n era a\u00fan un elemento integrante.<\/p>\n<p>De la psicolog\u00ed\u00ada y la metaf\u00ed\u00adsica aristot\u00e9licas fue constitutiva para el concepto neoplat\u00f3nico de esp\u00ed\u00adritu la idea de que en el ser inmaterial son id\u00e9nticos el pensamiento y el objeto del pensamiento y, en consecuencia, Dios, como pura realidad y vida sin proceso, se piensa a s\u00ed\u00ad mismo, es pensamiento de su propio pensamiento (De an. 430a 3s; Met. 1074b 34s). En general, para el n., Plat\u00f3n y Arist\u00f3teles eran dos configuraciones de una sola y misma filosof\u00ed\u00ada (cf. Ammonio Saccas, maestro de Plotino, y los comentadores neoplat\u00f3nicos de Arist\u00f3teles; la misma tendencia ya en Ant\u00ed\u00adoco de Ascal\u00f3n).<\/p>\n<p>Los neoplat\u00f3nicos recogieron la idea estoica de la concepci\u00f3n del mundo como una totalidad org\u00e1nica que en estratos de diverso rango se eleva de una manera continua en analog\u00ed\u00ada con su fundamento, e igualmente en su idea del uno como principio presente y operante en todo ente.<\/p>\n<p>Finalmente, la doctrina de los principios, que se remonta a la ense\u00f1anza oral de Plat\u00f3n y a la antigua Academia, viene a ser el esquema &#8211; configurado en forma diferenciada &#8211; de la dial\u00e9ctica neoplat\u00f3nica de la \u00abunidad\u00bb y de la \u00abdualidad indeterminada\u00bb. A estos elementos, que deb\u00ed\u00adan su eficacia a la tradici\u00f3n filos\u00f3fica y fueron tambi\u00e9n determinantes para Fil\u00f3n de Alejandr\u00ed\u00ada, el platonismo medio (Gayo, Albino, Celso) y Numenio, se a\u00f1adieron como autoridad religiosa el orfismo, los or\u00e1culos caldaicos y la mitolog\u00ed\u00ada en general; el orfismo a veces (p. ej., en Porfirio, Y\u00e1mblico y Proclo) fue considerado como revelaci\u00f3n sagrada e intangible, y se interpret\u00f3 filos\u00f3ficamente; la mitolog\u00ed\u00ada fue reducida, seg\u00fan el m\u00e9todo de pensamiento abstractivo y sistematizante, a alegor\u00ed\u00ada o met\u00e1fora de un contenido filos\u00f3fico. Pero ser\u00ed\u00ada err\u00f3neo el querer construir los pensamientos neoplat\u00f3nicos fundamentales por la mera adici\u00f3n de estos elementos filos\u00f3ficos y religiosos, que tienen m\u00e1s bien una funci\u00f3n may\u00e9utica para entender la integraci\u00f3n neoplat\u00f3nica de lo hist\u00f3rico y de lo propio en una nueva forma de pensamiento filos\u00f3fico. Lo que imprimi\u00f3 el rasgo religioso fundamental a esta filosof\u00ed\u00ada no fue tanto la autoridad de las fuentes religiosas cuanto su telos racional, que determina cada pensamiento particular del sistema: la uni\u00f3n con el origen divino. As\u00ed\u00ad se explica que, principalmente desde Porfirio (234-301\/305), la filosof\u00ed\u00ada viene a ser camino de salvaci\u00f3n espiritual, en el cual no puede entrarse a base de una certeza arracional, sino, \u00fanicamente, por el logism\u00f3s y la di\u00e1noia. Pero, indudablemente, ya en Porfirio se perciben dudas frente al m\u00e9todo puramente racional, dudas que se intensifican posteriormente y conducen a pr\u00e1cticas te\u00fargicas y m\u00e1gicas, las cuales por lo menos ponen en tela de juicio la genuina filosof\u00ed\u00ada, aunque no destruyen su base l\u00f3gica y metaf\u00ed\u00adsica.<\/p>\n<p>El n. propiamente dicho comienza con la filosof\u00ed\u00ada de Plotino (203-269), que se caracteriza por un fuerte rasgo mon\u00ed\u00adstico: el uno es la primera hip\u00f3stasis, la raz\u00f3n suprema y el origen primero de todo ente y, a la vez, como id\u00e9ntico con el bien, el fundamento y fin universal de todo movimiento del ente. Como absolutamente simple es transcendente respecto de la multiplicidad de los entes, y est\u00e1 tambi\u00e9n m\u00e1s all\u00e1 del pensamiento, pues la reflexi\u00f3n sobre s\u00ed\u00ad mismo pondr\u00ed\u00ada en \u00e9l una diferencia y, por tanto, una multiplicidad; es nada de todo lo que viene de \u00e9l y, por tanto, est\u00e1 fuera de \u00e9l. Puesto que no es \u00abning\u00fan ente\u00bb, por su esencia s\u00f3lo se hace cognoscible y enunciable via negativa para el pensamiento humano, marcado por la pluralidad y la finitud. Sin embargo, a pesar de su transcendencia, el Uno es el fundamento de la existencia que opera en todo ente (\u00abest\u00e1 en todas partes y en ninguna\u00bb) y hace posible el retorno inteligible desde la variedad a su fuente originaria.<\/p>\n<p>Como segunda hip\u00f3stasis, el Uno emite desde s\u00ed\u00ad mismo el esp\u00ed\u00adritu (o mente: nous), sin que por esta \u00abemanaci\u00f3n\u00bb (o \u00abirradiaci\u00f3n\u00bb de su \u00abluz\u00bb) sufra menoscabo en su poder. Las met\u00e1foras \u00abfuente\u00bb, \u00abra\u00ed\u00adz\u00bb y \u00absemilla\u00bb tratan de esclarecer este hecho que se produce en el Uno, pero no pueden (ni quieren) explicar por qu\u00e9 el Uno sale de s\u00ed\u00ad mismo o por qu\u00e9 hay otra cosa fuera de \u00e9l. En la procesi\u00f3n del esp\u00ed\u00adritu a partir del Uno se hace operante el principio de la \u00abdualidad indefinida\u00bb. S\u00f3lo por este principio el esp\u00ed\u00adritu se torna y es variedad y diversidad primera. Y \u00fanicamente por el retomo al Uno mismo, realizado inmediatamente en el momento atemporal de su origen, es multiplicidad unitaria, unidad en la diversidad o uno entitativo. As\u00ed\u00ad el Uno sigue siendo el centro del esp\u00ed\u00adritu. Este es el compendio de toda la realidad m\u00faltiple; su esencia est\u00e1 en la identidad de ser y pensar. El ser que \u00e9l piensa son las ideas, pero las ideas son \u00e9l mismo (En\u00e9ada v 5: \u00abLo inteligible, las ideas, no son nada fuera de la mente\u00bb). Por tanto, en las ideas, cada una de las cuales diferencia al esp\u00ed\u00adritu en su totalidad y, a la vez, es esa totalidad, el esp\u00ed\u00adritu se piensa a s\u00ed\u00ad mismo. Esta identidad de ser y pensar dentro de la propia mismidad es su vida; y la unidad dial\u00e9ctica de estos tres momentos es su verdad (en el sentido ontol\u00f3gico de la coincidencia del pensar absoluto consigo mismo (v 5, 2, 18s).<\/p>\n<p>Del esp\u00ed\u00adritu brota el alma como tercera hip\u00f3stasis (a veces representada negativamente como \u00abca\u00ed\u00adda\u00bb), que origina por su parte el mundo sensible y lo mueve bajo la modalidad del tiempo. El alma abarca todo lo animado: las almas del mundo y de los astros, el alma de hombres, animales y plantas. Por raz\u00f3n de lo espiritual que hay en ella, el alma es la sustancia que hace de mediadora entre todo lo sensible y su fundamento inteligible. El esp\u00ed\u00adritu trascendente que opera siempre en el alma humana, aunque inicialmente permanezca inconsciente para nosotros, es tambi\u00e9n la raz\u00f3n de la posibilidad de que aqu\u00e9lla, pens\u00e1ndose (por la introspecci\u00f3n) a s\u00ed\u00ad misma, pueda volver a este su fundamento no\u00e9tico y, trascendi\u00e9ndose all\u00ed\u00ad a s\u00ed\u00ad misma, trasformarse en \u00e9l. El acto de trascender est\u00e1 preparado por la abstracci\u00f3n asc\u00e9tica del mundo sensible, se realiza por un conocimiento ampliado constantemente con el Uno mismo. En contraste con el esp\u00ed\u00adritu y el alma, la materia es lo informe e indefinido simplemente y, por ello, para Plotino tambi\u00e9n el \u00abmal primero\u00bb, idea que Proclo modific\u00f3 decididamente distinguiendo la materia del mal y entendiendo a \u00e9ste \u00faltimo como mera \u00abpar-hip\u00f3stasis\u00bb.<\/p>\n<p>El n. posterior a Plotino (entre otros, Porfirio, Y\u00e1mblico, Siriano, Proclo, Damasquio y Simplicio) diferenci\u00f3 el esquema metaf\u00ed\u00adsico esbozado por Plotino desarrollando los \u00e1mbitos del esp\u00ed\u00adritu y del alma a base de esencias intermediarias. As\u00ed\u00ad se puso de relieve con m\u00e1s precisi\u00f3n la estructura subordinativa del ente en general y, a la vez, la \u00abseparaci\u00f3n\u00bb del origen. Proclo (410-485) fue el que desarroll\u00f3 esta idea m\u00e1s consecuentemente. Para realizar la transici\u00f3n del Uno absoluto a los muchos y, en general, de un grado \u00f3ntico superior al correspondiente grado inferior, \u00e9l pone las \u00abh\u00e9nadas\u00bb a partir del uno mismo. La primera, todav\u00ed\u00ada sostenida fundamentalmente por la unidad, es la unidad de muchos (entendida por Proclo como dioses o n\u00fameros divinos), la cual hace de mediadora hacia la variedad propiamente dicha. Sigue la pareja de principios el \u00abl\u00ed\u00admite\u00bb y lo \u00abilimitado\u00bb (indefinido): ambos constituyen, en acci\u00f3n conjunta, el ser, la vida que le sigue y el esp\u00ed\u00adritu. A pesar de esta subordinaci\u00f3n del esp\u00ed\u00adritu, extra\u00f1a a Plotino, bajo la vida y el ser, la identidad de ser y pensar, si bien en el sentido de una identidad din\u00e1mica y relacional, no absoluta, sigue siendo la base para entender la esencia del esp\u00ed\u00adritu. La dimensi\u00f3n del esp\u00ed\u00adritu y del alma, que brota de \u00e9l, se explica especialmente de manera tri\u00e1dica. La ley l\u00f3gica y ontol\u00f3gica de esta modalidad tri\u00e1dica es el triple momento (permanencia, salida, retorno), que determina la estructura formal de toda triada particular y une los entes en su totalidad con su \u00fanico origen primero.<\/p>\n<p>El sistema es, pues, un \u00abc\u00ed\u00adrculo de c\u00ed\u00adrculos\u00bb que se mueve en s\u00ed\u00ad mismo. Cada estadio del ser, que es en s\u00ed\u00ad mismo sin fisuras, se identifica con una divinidad, de forma que, partiendo ya de su base ontol\u00f3gica, la filosof\u00ed\u00ada ha de equipararse con la teolog\u00ed\u00ada. El \u00abflorecer\u00bb del esp\u00ed\u00adritu, el \u00abUno en nosotros\u00bb, permite al hombre estar siempre unido con el Uno en s\u00ed\u00ad y, por la supresi\u00f3n incluso de la dial\u00e9ctica negativa (negatio negationis), le hace posible la unio mystica.<\/p>\n<p>El reverso de la actitud anticristiana del n. (despu\u00e9s de Celso, particularmente Porfirio y Juliano) es la importante historia de las repercusiones de la filosof\u00ed\u00ada neoplat\u00f3nica (Porfirio como transmisor de Plotino) en la teolog\u00ed\u00ada de Or\u00ed\u00adgenes, Gregorio Nacianceno, Basilio, Gregorio Niseno, M\u00e1ximo el Confesor, Ambrosio, Mario Victorino, Agust\u00ed\u00adn y Boecio. Por la autoridad concedida a los escritos del Pseudo-Dionisio Areopagita, Proclo en particular logr\u00f3 un enorme influjo indirecto en la metaf\u00ed\u00adsica y la -> m\u00ed\u00adstica de la edad media, y particularmente en Juan Escoto Erigena, el maestro Eckhart, Juan Taulero y Nicol\u00e1s de Cusa, que lo conoc\u00ed\u00ada en gran parte por los textos originales. El Liber de causis (traducido en el siglo xii del \u00e1rabe al lat\u00ed\u00adn por Gerardo de Cremona y desde entonces frecuentemente comentado), que se tuvo inicialmente por aristot\u00e9lico, pero en su sustancia se remonta a la Elementatio theologica de Proclo, hizo que elementos esenciales de los axiomas ontol\u00f3gicos del n. influyeran en la teolog\u00ed\u00ada medieval.<\/p>\n<p>FUENTES: Rese\u00f1a de las ediciones: C. J. de Vogel, Greek Philosophy III (Lei 21964).<\/p>\n<p>BIBLIOGRAF\u00ed\u008dA: E. Zeller, Die Philosophie der Griechen II1\/2 (L 41903) 468-931; K. Praechter, Richtungen und Schulen im N.: Genethliakon C. Robert (B 1910) 105-156; Th. Whittaker, The Neo-Platonists (C 21928); R. Klibansky, The Continuity of Platonic Tradition during the Middle Ages (Lo 1939); H. R. Schwyzer, Plotinos: Pauly-Wissowa XXI\/l (1951) 471 ss; H. D\u00f6rrte, Zum Ursprung der neuplatonischen Hypostasenlehre: Hermes 82 (B 1954) 331-342; J. Trouillard, La purification plotinienne. La procession plotinienne (P 1955); H. D\u00f6rrie, Porphyrios&#8217; \u00abSymmikta Zetemata\u00bb (Mn 1959); P. Hadot &#8211; P. Henry, Marius Victorinus, Trait\u00e9s Th\u00e9ologiques sur la Trinit\u00e9 (P 1960); Les Sources de Plotin (Entretiens Fondation Hardt 5 (G 1960) (Abhandlungen verschiedener Forscher); E. R. Dodds, Proclus. The Elements of Theology (O 21963) (comentario); P. Hadot, Plotin (P 1963); E. v. Ivdnka, Plato Christianus (Ei 1964); J. R. San Miguel, El conocimiento en san Agust\u00ed\u00adn y en el neoplatonismo (Ma 1964); H. J. Kr\u00e4mer, Der Ursprung der Geistmetaphysik (A 1964); W. Beierwaltes, Proklos (F 1965); W. Theiler, Forschungen zum N. (B 1966); A. H. Armstrong (dir.), The Cambridge History of Later Greek and Early Medieval Philosophy (C 1967); W. Beierwaltes, Plotin. \u00dcber Ewigkeit und Zeit (Kommentar zu Enn. III 7) (F 1967); P. Hadot, Porphyre et Victorinus, 2 vols. (P 1968).<\/p>\n<p>Werner Beierwaltes<\/p>\n<p>K. Rahner (ed.),  Sacramentum Mundi. Enciclopedia Teol\u00cf\u0192gica, Herder, Barcelona 1972<\/p>\n<p><b>Fuente: Sacramentum Mundi Enciclopedia Teol\u00f3gica<\/b><\/p>\n<p><p style=\"text-align: justify;\">Sistema de filosof\u00eda idealista y espiritualista tendiente al misticismo. Floreci\u00f3 en el mundo pagano de Grecia y Roma durante los primeros siglos de la era cristiana. Es de inter\u00e9s e importancia, no s\u00f3lo porque es el \u00faltimo intento del pensamiento griego por rehabilitarse a s\u00ed mismo y restablecer su vitalidad exhausta mediante el recurso a las ideas religiosas orientales, sino tambi\u00e9n porque definitivamente entr\u00f3 en servicio del polite\u00edsmo pagano y fue usado como arma contra el cristianismo. Su nombre se deriva del hecho de que sus principales representantes obtuvieron su inspiraci\u00f3n de las doctrinas de Plat\u00f3n, a pesar de que es bien conocido que varios de los tratados en que ellos se basaron no son obras genuinas de Plat\u00f3n. El neoplatonismo se origin\u00f3 en Egipto, esta circunstancia, por s\u00ed misma, indicar\u00eda que, no obstante el sistema haya sido un producto caracter\u00edstico del esp\u00edritu helenista, fue ampliamente influenciado por los ideales religiosos y las tendencias m\u00edsticas del pensamiento oriental.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para entender el sistema neoplat\u00f3nico, as\u00ed como tambi\u00e9n entender la actitud del cristianismo hacia \u00e9l, es necesario explicar la doble finalidad que movi\u00f3 a sus fundadores. Por un lado, el pensamiento filos\u00f3fico del mundo hel\u00e9nico hab\u00eda probado ser inadecuado para la tarea de la regeneraci\u00f3n moral y religiosa. El estoicismo, epicureismo, eclecticismo y a\u00fan el escepticismo se hab\u00edan fijado, cada uno, la tarea de hacer felices a los hombres y, cada uno a su turno hab\u00eda fallado. Entonces surgi\u00f3 la convicci\u00f3n de que el idealismo de Plat\u00f3n y las fuerzas religiosas del Oriente podr\u00edan unirse bien, en un movimiento filos\u00f3fico que dar\u00eda definici\u00f3n, homogeneidad y unidad a todos los esfuerzos del mundo pagano por rescatarse a s\u00ed mismo de la ruina que lo amenazaba. De otro lado, la fortaleza y, desde el punto de vista pagano, la agresividad del cristianismo, comenzaban a desarrollarse. Lleg\u00f3 a ser necesario, en el mundo intelectual, imponerse a los cristianos, mostrando que el paganismo no estaba totalmente en bancarrota y, en el mundo pol\u00edtico, rehabilitar el polite\u00edsmo oficial del Estado proporcionando una interpretaci\u00f3n de \u00e9l, que deber\u00eda ser aceptable en el \u00e1mbito de la filosof\u00eda. El estoicismo especulativo hab\u00eda reducido los dioses a personificaciones de fuerzas naturales; Arist\u00f3teles hab\u00eda negado definitivamente su existencia; Plat\u00f3n se hab\u00eda re\u00eddo de ellos. Era momento, adem\u00e1s, de que el creciente prestigio del cristianismo debiera ser opacado por una filosof\u00eda que, invocando la autoridad de Plat\u00f3n, a quien los cristianos reverenciaban, no s\u00f3lo mantuviera a los dioses, sino que hiciera de ellos parte esencial de un sistema filos\u00f3fico. Este fue el origen del neoplatonismo. Sin embargo, se debe a\u00f1adir que, en tanto la filosof\u00eda que surg\u00eda de estas fuentes era plat\u00f3nica, no desde\u00f1aba el apropiarse de elementos del aristotelismo y aun del epicureismo, articul\u00e1ndose en un sistema sincr\u00e9tico.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Precursores del Neoplatonismo.<\/b>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entre los m\u00e1s o menos plat\u00f3nicos ecl\u00e9cticos, que son considerados como los precursores de la Escuela Neoplat\u00f3nica, los m\u00e1s importantes son Plutarco, M\u00e1ximo, Apuleyo, Enesidemo y Numenio. El \u00faltimo mencionado, que floreci\u00f3 hacia el fin del siglo segundo despu\u00e9s de Cristo, tuvo una influencia directa e inmediata sobre Plotino, el primer neoplat\u00f3nico sistem\u00e1tico. Ense\u00f1\u00f3 que hay tres dioses: el Padre, el Hacedor (Demiurgo) y el Mundo. Fil\u00f3n el Jud\u00edo (ver Fil\u00f3n Jud\u00edo), quien destac\u00f3 en la mitad del siglo primero, fue tambi\u00e9n un precursor del neoplatonismo, aunque es dif\u00edcil de decir si su doctrina de la mediaci\u00f3n del Logos tuvo una influencia directa en Plotino.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Amonio Saccas<\/b>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Amonio Sacas, un estibador de los muelles de Alejandr\u00eda, se considera el fundador de la Escuela Neoplat\u00f3nica. Como no dej\u00f3 escritos, es imposible decir cu\u00e1les fueron sus ense\u00f1anzas. Sabemos, no obstante, que tuvo una extraordinaria influencia sobre hombres como Plotino y Or\u00edgenes, quienes voluntariamente abandonaron a los profesores profesionales de Filosof\u00eda para escuchar sus discursos sobre la sabidur\u00eda. Seg\u00fan Eusebio, Amonio naci\u00f3 de padres cristianos, pero se convirti\u00f3 al paganismo. Su fecha de nacimiento se considera el 242.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Plotino<\/b>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Plotino, nacido en Lic\u00f3polis de Egipto, vivi\u00f3 del 205 al 270, fue el primer fil\u00f3sofo sistem\u00e1tico de la escuela. Cuando ten\u00eda 28 a\u00f1os fue llevado por un amigo a escuchar a Amonio y, desde entonces, durante once a\u00f1os, continu\u00f3 asistiendo con provecho a las lecciones del estibador. Al final del primer discurso que hab\u00eda escuchado, exclam\u00f3: \u201c\u00c9ste es el hombre que estaba buscando\u201d. En el 242 acompa\u00f1\u00f3 al emperador Gordiano a Mesopotamia, pretendiendo ir a Persia. En el 244 fue a Roma, donde, durante diez a\u00f1os, ense\u00f1\u00f3 Filosof\u00eda, cont\u00e1ndose entre sus oyentes y admiradores al Emperador Galiano y su esposa Solonia. En el 263 se retir\u00f3 a Campania con algunos disc\u00edpulos, incluyendo Porfirio, y all\u00e1 muri\u00f3 en el 270. Sus obras, consistentes en cincuenta y cuatro tratados, fueron editadas por Porfirio en seis grupos de nueve. Por esto son conocidas como las En\u00e9adas. Las En\u00e9adas fueron primero publicadas en una traducci\u00f3n latina por Marsilio Ficino (Florencia, 1492); entre las mejores las ediciones recientes est\u00e1n la de Breuzer y Moser (Oxford, 1855) y la de Kirchoff (Leipzig, 1856). Partes de las En\u00e9adas han sido traducidas al ingl\u00e9s por Taylor (Londres, 1787-1817).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El punto de partida de Plotino es el de un idealista. Enfrenta lo que considera la paradoja del materialismo, es decir, la afirmaci\u00f3n de que la s\u00f3lo existe la materia, con una enf\u00e1tica aserci\u00f3n de la existencia del esp\u00edritu. Si el alma es esp\u00edritu, se sigue que no puede haberse originado del cuerpo ni de un agregado de cuerpos. La verdadera fuente de la realidad est\u00e1 sobre nosotros y no debajo. Es el Uno, el Absoluto, el Infinito. Es Dios. Dios excede todas las categor\u00edas del pensamiento finito. No es correcto decir que \u00c9l es un Ser o una Mente. Es el Super-Ser, la Super-Mente. Los \u00fanicos atributos que le pueden ser aplicados propiamente son Bien y Uno. Si Dios fuera solamente Uno, deber\u00eda permanecer en su unidad indiferenciada por siempre, y no ser\u00eda nada sino Dios. El es, sin embargo Bien y, la bondad como la luz, tiende a difundirse por s\u00ed misma. Del Uno emana en primer lugar el Intelecto (Nous), que es la imagen del Uno. Y es al mismo tiempo un derivado parcialmente diferenciado, porque es el mundo de las ideas, en el que est\u00e1n los m\u00faltiples arquetipos de las cosas. Del intelecto emana una imagen en la que hay una tendencia a la diferenciaci\u00f3n din\u00e1mica, es llamada el Mundo-Alma, es el lugar donde residen las de fuerzas, como el Intelecto es el lugar donde residen las ideas. Del Mundo-Alma emanan las fuerzas (una de ellas es el alma humana), \u00e9stas, por una serie de sucesivas degradaciones hacia la nada llegan a ser finalmente materia, lo no-existente, la ant\u00edtesis de Dios. Todo este proceso es llamado emanaci\u00f3n o flujo. Es descrito en lenguaje figurativo, y su valor filos\u00f3fico preciso no est\u00e1 determinado. De modo similar el Uno, Dios, se describe como luz, y la materia se dice que es oscuridad. La materia es, de hecho, para Plotino, esencialmente lo opuesto al Bien; es el mal y la fuente del mal. Es irrealidad y, donde est\u00e1 presente, hay no s\u00f3lo una falta de bondad sino tambi\u00e9n una falta de realidad. Dios es el \u00fanico que est\u00e1 libre de materia; tan s\u00f3lo \u00c9l es Luz; s\u00f3lo \u00c9l es plenamente real. Por doquier hay parcial diferenciaci\u00f3n, parcial oscuridad, parcial irrealidad; en el intelecto, en el Mundo-Alma, en las Almas, en el universo material. Dios, lo real, lo espiritual, es adem\u00e1s contrastado con el mundo, lo irreal, lo material. Dios es noumeno, todo lo dem\u00e1s es apariencia o fen\u00f3meno.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El hombre, estando compuesto de cuerpo y alma, es parcialmente como Dios, espiritual y, parcialmente como la materia, lo opuesto a lo espiritual. Es su deber intentar retornar a Dios eliminando de su ser, sus pensamientos y sus acciones, todo lo que es material y tiende a separarlo de Dios. El alma viene de Dios. Existe antes de su uni\u00f3n con el cuerpo; su sobrevivencia despu\u00e9s de la muerte es dif\u00edcil de probar. Retornar\u00e1 a Dios por medio del conocimiento, porque lo que la separa de Dios es la materia y las condiciones materiales, que son s\u00f3lo ilusiones o apariencias enga\u00f1osas. El primer paso, en el retorno del alma a Dios es el acto por el que el alma, saliendo del mundo sensorial por un proceso de purificaci\u00f3n (catarsis), se libera por s\u00ed misma de la trama de la materia. Luego, habi\u00e9ndose retirado dentro de s\u00ed misma, el alma contempla en s\u00ed el Intelecto interior. De la contemplaci\u00f3n del Intelecto interior, alcanza la contemplaci\u00f3n del Intelecto superior y, desde \u00e9ste llega a la contemplaci\u00f3n del Uno. No puede, sin embargo acceder a la \u00faltima etapa sino por revelaci\u00f3n, que es un acto libre de Dios, Quien, esparce a Su alrededor la luz de su propia grandeza, enviando hacia el alma del fil\u00f3sofo y santo una especial luz que lo capacita para ver a Dios en s\u00ed mismo. Esta intuici\u00f3n del Uno llena de tal modo el alma que excluye toda conciencia y sentimiento, reduce la mente a un estado de absoluta pasividad, y hace posible la uni\u00f3n del hombre con Dios. El \u00e9xtasis (ektasis) por el que esta uni\u00f3n se alcanza es la felicidad suprema del hombre, el fin de todo su comportamiento, la culminaci\u00f3n de su destino. Es una felicidad que no recibe incremento por que el tiempo se prolongue. Una vez que el fil\u00f3sofo-santo la ha logrado, \u00e9ste queda confirmado, por as\u00ed decir, en gracia. De aqu\u00ed en adelante para siempre, \u00e9l es un ser espiritual, un hombre de Dios, un profeta y hacedor de maravillas. Comanda todas las potencias de la naturaleza, y aun doblega, seg\u00fan su voluntad, a los mismos demonios. Ve el futuro y, en cierto sentido comparte tanto la visi\u00f3n, como la vida de Dios.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Porfirio<\/b>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Porfirio, que en belleza y lucidez de estilo supera a todos los otros seguidores de Plotino y se distingue tambi\u00e9n por la dureza de su oposici\u00f3n a los cristianos, naci\u00f3 en el 233 d.c., probablemente en Tiro. Despu\u00e9s de haber estudiado en Atenas, visit\u00f3 Roma, y lleg\u00f3 a ser ah\u00ed un devoto disc\u00edpulo de Plotino, a quien acompa\u00f1\u00f3 a Campania en el 263. Muri\u00f3 hacia el 303. De su obra \u201cContra los Cristianos\u201d, s\u00f3lo unos pocos fragmentos, conservados en las obras de los Apologistas Cristianos han llegado hasta nosotros. A partir de esos pasajes se nota que dirigi\u00f3 su ataque a lo largo de las l\u00edneas de lo que hoy llamar\u00edamos criticismo hist\u00f3rico del Antiguo Testamento y el estudio comparado de las religiones. Su obra \u201cDe Antro Nympharum\u201d es una elaborada interpretaci\u00f3n aleg\u00f3rica y una defensa de la mitolog\u00eda pagana. Sus Aphormai (Sentencias) son una exposici\u00f3n de la filosof\u00eda de Plotino. En sus escritos biogr\u00e1ficos, incluidas las \u201cVidas\u201d de Pit\u00e1goras y Plotino, se esfuerza para mostrar que estos hombres enviados por Dios, no fueron s\u00f3lo modelos de santidad filos\u00f3fica, sino tambi\u00e9n thaumatourgoi o hacedores de milagros, dotados de poderes te\u00fargicos. La m\u00e1s conocida de todas sus obras es un tratado l\u00f3gico titulado eosagoge, o \u201cIntroducci\u00f3n a las Categor\u00edas de Arist\u00f3teles\u201d. Seg\u00fan una traducci\u00f3n latina hecha por Boecio. Esta obra fue ampliamente usada en la Alta Edad Media, y ejerci\u00f3 considerable influencia en el desarrollo de la Escol\u00e1stica. Tal como es bien sabido, un pasaje del \u201cIsagogue\u201d, dio ocasi\u00f3n para la c\u00e9lebre controversia de los universales en los siglos once y doce. En sus obras expositivas sobre la filosof\u00eda de Plotino, Porfirio pone mucho \u00e9nfasis sobre la importancia de las pr\u00e1cticas te\u00fargicas. Sostiene, por supuesto, que las pr\u00e1cticas asc\u00e9ticas son el punto de partida del camino de perfecci\u00f3n. Uno debe comenzar el proceso de perfecci\u00f3n \u201cadelgazando el velo de la materia\u201d (el cuerpo), que se mantiene entre el alma y las realidades espirituales. Entonces, como medio de posterior avance, uno debe cultivar la contemplaci\u00f3n de s\u00ed mismo. Una vez que la etapa de contemplaci\u00f3n de s\u00ed mismo ha sido alcanzada, el siguiente progreso hacia la perfecci\u00f3n depende de la consulta de or\u00e1culos, adivinaci\u00f3n, sacrificios no sangrientos a los dioses superiores, y sacrificios sangrientos a los demonios o poderes inferiores.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>J\u00e1mblico<\/b>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">J\u00e1mblico, nacido en Siria, fue disc\u00edpulo de Porfirio en Italia, y muri\u00f3 hacia el a\u00f1o 330, mientras que fue inferior a su maestro en potencia expositiva, parece haber tenido una m\u00e1s firme comprensi\u00f3n de los principios especulativos del Neoplatonismo y modific\u00f3 m\u00e1s profundamente las doctrinas metaf\u00edsicas de la escuela. Sus obras llevan el t\u00edtulo comprehensivo de \u201cSumario de doctrinas pitag\u00f3ricas\u201d. Ya sea \u00e9l o un disc\u00edpulo suyo es el autor del tratado \u00abDe Mysteriis Aegyptiorum\u00bb (Primeramente publicado por Gale, Oxford, 1678 y despu\u00e9s por Parthley, Berl\u00edn, 1857), el libro es un producto de su escuela y prueba que, como Porfirio, enfatiz\u00f3 el factor m\u00e1gico o te\u00fargico en el esquema neoplat\u00f3nico de la salvaci\u00f3n. Considerando el aspecto especulativo del sistema de Plotino, dedic\u00f3 atenci\u00f3n a la doctrina de la emanaci\u00f3n, que modific\u00f3 hacia su acabamiento y mayor consistencia. La naturaleza precisa de la modificaci\u00f3n no est\u00e1 clara. Es seguro, sin embargo, afirmar que, en general, anticip\u00f3 el esfuerzo de distinguir tres momentos o etapas subordinadas en el proceso de emanaci\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mientras estos defensores filos\u00f3ficos del neoplatonismo fueron dirigiendo sus ataques contra el cristianismo, representantes de la escuela en los aspectos m\u00e1s pr\u00e1cticos de la vida y aun en los m\u00e1s altos lugares de autoridad, se movieron hacia un campo de batalla m\u00e1s efectivo en nombre de la escuela. Hierocles, proc\u00f3nsul de Bitinia durante el reinado de Diocleciano (284-305), no s\u00f3lo persigui\u00f3 a los cristianos de su provincia, sino que escribi\u00f3 una obra ahora perdida, titulada \u201cEl discurso de un amante de la verdad, contra los cristianos\u201d, levantando los reclamos del rival de la filosof\u00eda neoplat\u00f3nica. \u00c9l, como Juliano el Ap\u00f3stata, Celso, y otros, se activaron principalmente a causa de la declaraci\u00f3n hecha por el cristianismo de ser, no una religi\u00f3n nacional como el juda\u00edsmo, sino una religi\u00f3n mundial, o universal. Juliano resumi\u00f3 el argumento de la filosof\u00eda contra el cristianismo as\u00ed: \u201dEl gobierno divino no se realiza mediante una sociedad especial (como la Iglesia Cristiana) que ense\u00f1a una doctrina con autoridad, sino a trav\u00e9s del orden del universo visible y toda la variedad de instituciones c\u00edvicas y nacionales. La armon\u00eda subyacente de \u00e9sta debe descubrirse por el examen libre en que consiste precisamente la filosof\u00eda.\u201d (Whittaker, \u00abNeo-Platonists\u00bb, p. 155). A la luz de este principio de pol\u00edtica p\u00fablica es que debemos ver el intento de J\u00e1mblico de ofrecer una sistem\u00e1tica defensa del polite\u00edsmo. Sobre el Uno, dice, est\u00e1 el Absolutamente Primero. Desde el Uno, que es en s\u00ed mismo un derivado, deriva el intelecto que, como Intelectual e Inteligible, es dual. Tanto el Intelectual como el Inteligible est\u00e1n divididos en triadas, que son los dioses supraterrenales. Debajo de \u00e9stos, y subordinados a ellos, est\u00e1n los dioses terrenales, que subdivide en trescientos sesenta seres celestiales, setenta y dos \u00f3rdenes de dioses infracelestiales y cuarenta y dos \u00f3rdenes de dioses naturales. Pr\u00f3ximos a \u00e9stos est\u00e1n los h\u00e9roes semidivinos de la mitolog\u00eda y los fil\u00f3sofos-santos como Pit\u00e1goras o Plotino. Seg\u00fan esto, es evidente que el neoplatonismo ces\u00f3 por entonces de ser una cuesti\u00f3n meramente acad\u00e9mica. Entr\u00f3 muy vigorosamente en la contienda concertada contra el cristianismo. Al mismo tiempo, no ces\u00f3 de ser una fuerza que pod\u00eda invocar la unificaci\u00f3n de los restos sobrevivientes de la cultura pagana. Tal como lo sostuvo la fil\u00f3sofa Hipatia, cuya suerte a manos de una turba cristiana en Alejadr\u00eda, en el a\u00f1o 422, fue arrojada como un reproche a los cristianos (ver Cirilo de Alejandr\u00eda). Entre los contempor\u00e1neos de Hipatia en Alejandr\u00eda estuvo otro Hierocles, autor de un comentario de los \u201cVersos dorados\u201d pitag\u00f3ricos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Proclo<\/b>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Proclo, el m\u00e1s sistem\u00e1tico de todos los neoplat\u00f3nicos y, por tal raz\u00f3n, conocido como \u201cel escol\u00e1stico del neoplatonismo\u201d, es el principal representante de la fase de pensamiento filos\u00f3fico que se desarroll\u00f3 en Atenas durante el siglo quinto, y termin\u00f3 en el a\u00f1o 529 cuando, por un edicto de Justiniano, las escuelas filos\u00f3ficas de Atenas fueron clausuradas. El fundador de la Escuela de Atenas fue Plutarco, apodado el Grande (no Plutarco de Queronea, autor de \u201cVidas de hombres ilustres\u201d), que muri\u00f3 en el 431. El m\u00e1s distinguido miembro de esta escuela fue Proclo, que naci\u00f3 en Constantinopla en el 410, estudi\u00f3 l\u00f3gica aristot\u00e9lica en Alejandr\u00eda y, cerca del 430, lleg\u00f3 a ser disc\u00edpulo de Plutarco en Atenas. Muri\u00f3 all\u00ed en el 485. Es autor de varios comentarios sobre Plat\u00f3n, de una colecci\u00f3n de himnos a los dioses, y de varias obras de matem\u00e1ticas junto con tratados filos\u00f3ficos. Los m\u00e1s importantes son: \u201cElementos de Teolog\u00eda\u201d, stoicheiosis theologike, (impreso en la edici\u00f3n de Par\u00eds de las Obras de Plotino); \u201cTeolog\u00eda Plat\u00f3nica\u201d (impreso en1618, en traducci\u00f3n al Lat\u00edn, por Aemilius Portus); tratados m\u00e1s breves sobre el Destino, el Mal, la Providencia, etc., que existen s\u00f3lo en una traducci\u00f3n latina hecha por Guillermo de Moerbeka en el siglo trece. Estas obras est\u00e1n reunidas en la edici\u00f3n Cousin, \u201cProcli Opera\u201d, Par\u00eds, 1820-1825. Proclo intent\u00f3 sistematizar y sintetizar los distintos elementos del neoplatonismo por medio de la l\u00f3gica aristot\u00e9lica. El principio cardinal sobre el que este intento descansa es la doctrina, ya prefigurada por J\u00e1mblico y otros, de que en el proceso de emanaci\u00f3n hay siempre tres etapas subordinadas, o momentos, llamados: el original (mone), la emergencia del original (proodos) y el retorno al original (epistrophe). La raz\u00f3n de estos principios se enuncia as\u00ed: el derivado es a la vez diferente del original y semejante a \u00e9ste; su diferencia es la causa de su derivaci\u00f3n y, su semejanza es la causa o raz\u00f3n de su tendencia a retornar. Toda emanaci\u00f3n es, adem\u00e1s, en serie. Constituye una cadena descendente desde el Uno a su ant\u00edtesis, que es la materia. De la primera emanaci\u00f3n del Uno provienen las \u201chenadas\u201d, los supremos dioses que ejercen la providencia sobre los acontecimientos mundanos; de las henadas proviene la tr\u00edada, inteligible, inteligible-intelectual, e intelectual, correspondiente al ser, a la vida y al pensamiento; cada uno de estos es, a su vez, origen de una \u201chebd\u00f3mada\u201d, una serie correspondiente a las principales divinidades del pante\u00f3n pagano: de \u00e9stas derivan las \u201cfuerzas\u201d o \u201calmas\u201d, que s\u00f3lo son operativas en la naturaleza, aunque, dado que son los derivados m\u00e1s inferiores, su eficacia es la menor. La materia, ant\u00edtesis del Uno, es inerte, muerta y, no puede ser causa de nada excepto de imperfecci\u00f3n, error y mal moral. El nacimiento de un ser humano es el descenso de un alma en la materia. El alma, sin embargo, puede ascender y volver a descender en otro nacimiento. La ascensi\u00f3n del alma es ocasionada por el ascetismo, la contemplaci\u00f3n y la invocaci\u00f3n de poderes superiores por magia, adivinaci\u00f3n, or\u00e1culos, milagros, etc.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Los \u00faltimos neoplat\u00f3nicos<\/b>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Proclo fue el \u00faltimo gran representante del neoplatonismo. Su disc\u00edpulo, Marino, fue maestro de Damasco, quien represent\u00f3 a la escuela en el momento en que fue suprimida por Justiniano en el 529. Damasco fue acompa\u00f1ado en su exilio a Persia por Simplicio, c\u00e9lebre comentador neoplat\u00f3nico. Hacia la mitad del siglo sexto, Juan Filop\u00f3n y Olimpiadoro destacaron en Alejandr\u00eda como exponentes del neoplatonismo. Ellos fueron, como Simplicio, comentaristas. Cuando llegaron a ser cristianos, el curso de la escuela de Plat\u00f3n termin\u00f3. El nombre de Olimpiadoro es el \u00faltimo en la larga fila de escolarcas que comenz\u00f3 con Espeusipo disc\u00edpulo y sobrino de Plat\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Influencia del Neoplatonismo<\/b>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los pensadores cristianos, casi desde el principio de la especulaci\u00f3n cristiana, encontraron en el espiritualismo de Plat\u00f3n una poderosa ayuda para defender y mantener una concepci\u00f3n del alma humana que el materialismo pagano rechazaba, pero que la iglesia cristiana aceptaba irrevocablemente. Todas las primeras refutaciones del materialismo psicol\u00f3gico son plat\u00f3nicas. As\u00ed tambi\u00e9n, cuando las ideas de Plotino comenzaron a prevalecer, los escritores cristianos aprovecharon del respaldo prestado por la doctrina de que hay un mundo espiritual m\u00e1s real que el mundo de la materia. Despu\u00e9s, hubo fil\u00f3sofos cristianos, como Nemesio (que tuvo su auge hacia el 450), quien asumi\u00f3 el entero sistema del neoplatonismo de manera que fuera considerado consonante con el dogma cristiano. Lo mismo puede ser dicho de Sinesio (Obispo de Ptolemaica, c.41), excepto que \u00e9l, habiendo sido pagano, a\u00fan despu\u00e9s de su conversi\u00f3n, no abandon\u00f3 la idea de que el neoplatonismo tuvo valor como una fuerza que unific\u00f3 los diversos factores de la cultura pagana. Al mismo tiempo hubo elementos en el neoplatonismo a los que recurrieron con fuerza los herejes, especialmente los Gn\u00f3sticos, y estos elementos fueron m\u00e1s o menos fuertemente acentuados en las doctrinas her\u00e9ticas: as\u00ed S. Agust\u00edn, que conoci\u00f3 los escritos de Plotino seg\u00fan una traducci\u00f3n latina, se vio obligado a excluir de su interpretaci\u00f3n del platonismo varios de los postulados que caracterizaron a la escuela neoplat\u00f3nica. De este modo, lleg\u00f3 a profesar un platonismo que, en varios aspectos est\u00e1 m\u00e1s cerca de la doctrina de los di\u00e1logos de Plat\u00f3n que de la filosof\u00eda de Plotino y Proclo. El escritor cristiano cuyo neoplatonismo tuvo m\u00e1s amplia influencia en la posteridad, y que adem\u00e1s reprodujo con mayor convicci\u00f3n las doctrinas de la escuela, es el Pseudo-Dionisio (ver DIONISIO, EL PSEUDO AEREOPAGITA). Las obras \u201cDe divinis nominibus\u201d, \u201cDe hierachia coelesti\u201d, etc., se admite ahora que fueron escritas el final del siglo quinto, o durante las primeras d\u00e9cadas del siglo sexto. Provienen de la pluma de un cristiano plat\u00f3nico, un disc\u00edpulo de Proclo, probablemente un alumno inmediato de este profesor, como queda claro por el hecho de que \u00e9l incorpora, no s\u00f3lo las ideas de Proclo, sino adem\u00e1s largos pasajes de sus escritos. El autor, ya sea intencionalmente de su parte, o por alg\u00fan error de parte de sus lectores, fue identificado con Dionisio, quien es mencionado en los Hechos de los Ap\u00f3stoles como convertido por S. Pablo. Posteriormente, en especial en Francia, fue adem\u00e1s identificado con Dionisio el primer obispo de Par\u00eds. Ocurri\u00f3 entonces que las obras del Pseudo-Aereopagita, despu\u00e9s de haber sido usadas en Oriente, primero por los monofisitas y luego por los cat\u00f3licos, llegaron a ser conocidas en Occidente y ejercieron una amplia influencia a trav\u00e9s de toda la edad media. Fueron traducidas al lat\u00edn por Juan Escoto Eri\u00fagena hacia la mitad del siglo noveno y, en esta forma fueron estudiadas y comentadas, no s\u00f3lo por escritores m\u00edsticos, tales como los Victorinos, sino tambi\u00e9n por t\u00edpicos representantes de la escol\u00e1stica como S. Tom\u00e1s de Aquino. Ninguno de los escol\u00e1sticos posteriores, sin embargo, adopt\u00f3 en su total dimensi\u00f3n la metaf\u00edsica del Pseudo-Aeropagita en sus principios esenciales, como lo hizo Juan Escoto Eri\u00fagena en su \u201cDe divisione naturae\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Despu\u00e9s de la supresi\u00f3n de la escuela de filosof\u00eda de Atenas por Justiniano en el 529, los representantes del neoplatonismo fueron, seg\u00fan se ha visto, a Persia. No permanecieron por mucho tiempo en ese pa\u00eds. Otro \u00e9xodo, tuvo consecuencias m\u00e1s permanentes. Un n\u00famero de griegos neoplat\u00f3nicos asentados en Siria llevaron consigo las obras de Plat\u00f3n y Arist\u00f3teles, que fueron traducidas al sir\u00edaco y despu\u00e9s al \u00e1rabe, hebreo y lat\u00edn y as\u00ed, hacia la mitad del siglo doce comenzaron a reingresar a la Europa cristiana a trav\u00e9s de la Espa\u00f1a morisca. Estas traducciones estuvieron acompa\u00f1adas de comentarios que continuaron la tradici\u00f3n neoplat\u00f3nica comenzada por Simplicio. Al mismo tiempo un n\u00famero de obras filos\u00f3ficas an\u00f3nimas, escritas en su mayor parte bajo la influencia de la escuela de Proclo, algunas de las cuales fueron adscritas a Arist\u00f3teles, comenzaron a ser conocidas en la Europa cristiana, y no dejaron de influir en la escol\u00e1stica. Asimismo, obras como \u201cFons Vitae\u201d de Avicebr\u00f3n, que fueron conocidas como de origen jud\u00edo o \u00e1rabe, fueron neoplat\u00f3nicas, y contribuyeron a determinar la doctrina de los escol\u00e1sticos. Por ejemplo la doctrina de Escoto de la materia primo-prima es reconocida por el mismo Escoto como derivada de Avicebr\u00f3n. No obstante todos estos hechos, la filosof\u00eda escol\u00e1stica fue aristot\u00e9lica en su esp\u00edritu y m\u00e9todo; expl\u00edcitamente rechaz\u00f3 varias de las interpretaciones neoplat\u00f3nicas, tal como la unidad del Intelecto Agente. Por esta raz\u00f3n todos los cr\u00edticos sin prejuicios concuerdan que es una exageraci\u00f3n describir el conjunto de la escol\u00e1stica meramente como un episodio en la historia del neoplatonismo. En \u00e9poca reciente este punto de vista exagerado ha sido defendido por M. Picavet en su \u00abEsquisse d&#8217;une histoire compar\u00e9e des philosophies m\u00e9di\u00e9vales\u00bb (Paris, 1907).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los elementos neoplat\u00f3nicos en el \u201cParadiso\u201d de Dante han tenido origen en su interpretaci\u00f3n de los escol\u00e1sticos. No es sino hasta el surgir del humanismo en el siglo quince cuando las obras de Plotino y Proclo fueron traducidas y estudiadas con el celo que caracteriz\u00f3 a los plat\u00f3nicos del Renacimiento. Fue entonces cuando, los elementos te\u00fargicos o m\u00e1gicos presentes en el neoplatonismo se hicieron populares. La misma tendencia se ha encontrado en \u201cEroici Furori\u201d obra de Bruno, interpretando a Plotino en la direcci\u00f3n de un materialismo pante\u00edsta. El rechazo activo del materialismo por los plat\u00f3nicos de Cambridge en el siglo diecisiete, consigui\u00f3 que reviviera el inter\u00e9s por los neoplat\u00f3nicos. Un eco de esto se aprecia en la obra de Berkeley titulada \u201cSiris\u201d, la \u00faltima fase de oposici\u00f3n al materialismo. Cualquier elemento neoplat\u00f3nico que sea reconocido en trascendentalistas, como Schelling o Hegel, dif\u00edcilmente puede citarse como sobreviviente de los principios filos\u00f3ficos. Ellos son m\u00e1s bien influencias inspirativas como las que encontramos en poetas plat\u00f3nicos tales como Spencer y S\u00e9ller.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">CREUZER AND MOSER, edd., Plotini opera (Oxford, 1835) tr. TAYLOR (London, 1794-1817); JOHNSON (tr.), Three Treatises of Plotinus (Osceola, Missouri, 1880); COUSIN, Procli Opera (Paris, 1864), tr, TAYLOR (London 1789 and 1825); NAUCK ed., Porphyrii opuscula (Leipzig, 1860 and 1886), tr. TAYLOR; IDEM, tr. (London, 1823); WHITTAKER, The Neo-Platonists (Cambridge, 1901); BIGG, The Christian Neo-Platonists of Alexandria (Oxford, 1886); Neoplatonism (London, 1895); VACHEROT, L&#8217;Ecole d&#8217;Alexandrie (Paris, 1846-1851); SIMON, Histoire de l&#8217;\u00e9cole d&#8217;Alexandrie (Paris, 1843-1845); ZELLER, Philosophie der Griechen, III (4th ed., Leipzig, 1903), 2,468 sqq.; TURNER, History of Philosophy (Boston, 1903), 205 sqq.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">WILLIAM TURNER\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Trascrito en su versi\u00f3n original en ingl\u00e9s por Geoffrey K. Mondillo\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido por Luis Francisco Eguiguren Callirgos\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Movimiento filos\u00f3fico-religioso. En realidad, el momento de gran apogeo del neoplatonismo se produjo en la antig\u00fcedad, pues tuvo gran auge en los siglos III y IV de la era cristiana. No debe confundirse con el \u00c2\u00ae PLATONISMO original, pues se trata m\u00e1s bien de una s\u00ed\u00adntesis de elementos plat\u00f3nicos y pitag\u00f3ricos. Ha habido variedades de &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/neoplatonismo\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abNEOPLATONISMO\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-7306","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7306","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7306"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7306\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7306"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7306"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7306"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}