{"id":7343,"date":"2016-02-05T03:57:09","date_gmt":"2016-02-05T08:57:09","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/panteismo\/"},"modified":"2016-02-05T03:57:09","modified_gmt":"2016-02-05T08:57:09","slug":"panteismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/panteismo\/","title":{"rendered":"PANTEISMO"},"content":{"rendered":"<p>Creencia filos\u00f3fica religiosa. Se trata generalmente de una teor\u00ed\u00ada que identifica a Dios con el mundo o universo. Algunos consideran tanto al \u00c2\u00ae HINDUISMO como al \u00c2\u00ae BUDISMO con cierto grado de pante\u00ed\u00adsmo. En la filosof\u00ed\u00ada de Baruch Espinoza, fil\u00f3sofo racionalista de origen jud\u00ed\u00ado, Dios se identifica con la naturaleza.<br \/>\nExisten formas diversas de pante\u00ed\u00adsmo, incluyendo un pante\u00ed\u00adsmo claramente ate\u00ed\u00adsta. Algunos identifican a Dios como \u00fanica realidad verdadera y al mundo como realidad subordinada, una manifestaci\u00f3n o \u00abproceso\u00bb de Dios. Otros entienden el mundo como la \u00fanica realidad y a Dios como una especie de alma de este mundo.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Religiones Denominaciones y Sectas<\/b><\/p>\n<p>Error que dice que todas las cosas son Dios, o que Dios y el Universo o el Cosmos o la Naturaleza es lo mismo, o que no hay distinci\u00f3n entre Dios y la creaci\u00f3n. Muchas teor\u00ed\u00adas hindus y mas\u00f3nicas caen en este error.<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Cristiano<br \/>\nDr. J. Dominguez<\/p>\n<p>http:\/\/biblia.com\/diccionario\/<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Cristiano<\/b><\/p>\n<p>[229]<br \/>\n Sistemas teol\u00f3gico y filos\u00f3fico que m\u00e1s o menos expl\u00ed\u00adcitamente identifica con la esencia divina la realidad interior de todas las cosas terrenas. En la infraestructura de toda actitud pante\u00ed\u00adsta (pan, todo, theos, divinidad) se encuentra una resonancia hinduista y b\u00fadica, en donde la divinidad se hace materia por emanaci\u00f3n (emanatismo) y termina reclamando hacia su ser todo lo existente (nirvana), despu\u00e9s de un proceso o circuito terrenal.<\/p>\n<p>     Pante\u00ed\u00adstas han surgido con frecuencia en la Historia del pensamiento filos\u00f3fico y teol\u00f3gico, tal vez por el atractivo metaf\u00ed\u00adsico que lo divino ejerce en el hombre.<\/p>\n<p>     Entre los antiguos pensadores con resabios pante\u00ed\u00adstas se pueden citar al jud\u00ed\u00ado Fil\u00f3n de Alejandr\u00ed\u00ada (25 a C.- 50), a  Amonio Sacas (175-242) y al griego instalado en Roma Plotino (203-269).<\/p>\n<p>     Entrada la Edad Media, figuras como Escoto Eri\u00fagena (810-877), Bernardo de Tours (+ 1150) y, sobre todo, Juan Ekhart (1260-1327) claramente vieron la sustancia divina en los seres del mundo.<\/p>\n<p>    Exageradamente lo fueron el renacentista Giordano Bruno (1548-1600), el racionalista Benito Spinoza (1632-1677), el m\u00ed\u00adstico iluminista Antonio Rosmini (1797-1855) y acaso el genial antrop\u00f3logo Pierre Teilhard de Chardin (1881-1955) con sus perspectivas teoc\u00f3smicas del hombre y de la vida. El pante\u00ed\u00adsmo es una tentaci\u00f3n sutil de los pensadores, aunque es f\u00e1cil deshacerse de \u00e9l con s\u00f3lo reflexionar un poco sobre lo ingenuo que resulta.<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p>SUMARIO: I. Pante\u00ed\u00adsmo.-Formas religiosas de pante\u00ed\u00adsmo: 1. En la India: Hinduismo y Budismo; 2. En China: Tao\u00ed\u00adsmo.-Formas filos\u00f3ficas de pante\u00ed\u00adsmo: 1. Estoicismo y neoplatonismo; 2. En la filosof\u00ed\u00ada musulmana y jud\u00ed\u00ada; 3. En la filosof\u00ed\u00ada medieval; 4. En la filosof\u00ed\u00ada moderna: a. Espinoza, b. Idealismo alem\u00e1n.-IV. Pante\u00ed\u00adsmo y Trinidad. Relaciones y diferencias.<\/p>\n<p>I. Pante\u00ed\u00adsmo<br \/>\nEsta doctrina ense\u00f1a que Dios es la sustancia o esencia de todas las cosas, pero no la totalidad de ellas. A lo largo de la historia ha ofrecido diversas formulaciones seg\u00fan las concepciones de la realidad. En una concepci\u00f3n est\u00e1tica, afirma que el mundo carece de sustantividad propia y no es m\u00e1s que una modificaci\u00f3n de la naturaleza divina o prolongaci\u00f3n corporal animada por ella. Por el contrario, en una visi\u00f3n din\u00e1mica del mundo, lo considera como emanaci\u00f3n de la divinidad o estado eventual en el devenir hist\u00f3rico de Dios. En todo caso, Dios se exterioriza en la dispersi\u00f3n de los seres mundanos, sobre los cuales act\u00faa convirti\u00e9ndolos finalmente en su propia realidad por v\u00ed\u00ada de unificaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Esta concepci\u00f3n de la realidad global es m\u00e1s propia del pensamiento intuitivo y m\u00ed\u00adstico que del racional y discursivo. Por eso predomina en los albores de la filosof\u00ed\u00ada y en las religiones m\u00e1s antiguas, aunque con la diferencia de que, mientras que es impensable una religi\u00f3n estrictamente pante\u00ed\u00adsta porque suprimir\u00ed\u00ada su nota esencial, el sentido de dependencia, s\u00ed\u00ad caben filosof\u00ed\u00adas pante\u00ed\u00adstas, como registra la historia. No obstante puede hablarse tambi\u00e9n de ciertas formas de religiosidad de tendencia pante\u00ed\u00adsta, como veremos a continuaci\u00f3n.<\/p>\n<p>II. Formas religiosas de pante\u00ed\u00adsmo<br \/>\n1. EN LA INDIA: HINDUISMO Y BUDISMO. Alguien ha considerado a la India como el pa\u00ed\u00ads de origen del pante\u00ed\u00adsmo religioso, ya que en sus principales formas hist\u00f3ricas de religi\u00f3n, Hinduismo y Budismo, se establece una serie de identificaciones que culminan en la reducci\u00f3n de todo cuanto existe a dos principios supremos, el Atman o esp\u00ed\u00adritu del pensante y el Brahman o esp\u00ed\u00adritu del mundo. Identificados estos dos principios, en \u00faltimo t\u00e9rmino, el esp\u00ed\u00adritu de quien los conoce se convierte en Brahman o alma del mundo, due\u00f1o y se\u00f1or de todas las cosas. A continuaci\u00f3n explicamos el sentido pante\u00ed\u00adsta de estas religiones.<\/p>\n<p>El hinduismo centra toda su doctrina en la idea de salvaci\u00f3n. En la literatura v\u00e9dica (2000 a. C.), el aman humano tiene su origen y destino en el Atman superior, principio de todo cuanto existe. Paralelo a \u00e9l aparece el Brahman, elemento absoluto y eterno, al cual se reintegra el \u00ed\u0081man propio de cada persona humana, convenientemente purificado, a la hora de su muerte. Los Upanishads (600-800 a. C.) identifican ya estos dos principios, al advertir que la realidad suprema, origen y fin del universo (Brahman), es la misma que el hombre descubre como la m\u00e1s profunda y permanente de su ser (Atman), con la que se identifica definitivamente. No puede haber ser verdadero desligado del ser divino. De ah\u00ed\u00ad que aquello que no est\u00e1 referido a la causa divina sea superficial y aparente. Pura ilusi\u00f3n carente de ser. Existen, no obstante, dentro de este credo religioso algunas escuelas, sobre todo de orden pr\u00e1ctico, que defienden la transcendencia y la personalidad de Dios&#8217;.<\/p>\n<p>En sus movimientos principales, Hinayana o peque\u00f1o veh\u00ed\u00adculo (salvaci\u00f3n s\u00f3lo para los privilegiados) y Mahayana o gran veh\u00ed\u00adculo (salvaci\u00f3n para todos), el budismo articula su ense\u00f1anza en torno al nirvana o realidad verdadera, donde quedan suprimidas las diferencias entre los seres y se alcanza la comuni\u00f3n perfecta por v\u00ed\u00ada de unidad.<\/p>\n<p>Para llegar a este estado de intemporalidad, no de aniquilamiento, el alma tiene que adquirir plena conciencia de su n\u00facleo divino. De esta manera obtiene la madurez necesaria para unirse a Dios, realidad absoluta o estado supraexistencial, que algunos entienden como la identificaci\u00f3n total del alma particular con el alma universal.<\/p>\n<p>2. EN CHINA: Tao\u00ed\u00adsmo. La sabidur\u00ed\u00ada de China establece un paralelismo neto entre los acontecimientos c\u00f3smicos y la conducta humana, de forma que toda la realidad forma una unidad viviente integrada por el cielo, la tierra y el hombre. Laotze (604 a. C.) hace del tao la fuerza creadora y el principio arm\u00f3nico de este proceso universal. Adem\u00e1s de ser realidad metaf\u00ed\u00adsica fundamental, es ley impersonal por la que todo se rige y a la que se reintegran todas las cosas al t\u00e9rmino de su recorrido hist\u00f3rico. Bajo su acci\u00f3n terminan por armonizarse el conocimiento subjetivo y el mundo objetivo. \u00abTodos los seres llevan en s\u00ed\u00ad al quieto yin y abarcan al m\u00f3vil yang. El h\u00e1lito vital, mediador, opera la uni\u00f3n arm\u00f3nica\u00bb. El Tao es, adem\u00e1s, inmanente a la naturaleza, en cuanto que las diversas formas de \u00e9sta no son m\u00e1s que distintas variaciones de la \u00fanica realidad y conciencia universal.<\/p>\n<p>III. Formas filos\u00f3ficas de pante\u00ed\u00adsmo<br \/>\n1. ESTOICISMO Y NEOPLATONISMO. El problema de la filosof\u00ed\u00ada ha sido desde siempre la explicaci\u00f3n de lo uno y de lo m\u00faltiple. Los antiguos griegos la centraron sobre el ser, principio eterno y realidad sustantiva de las cosas. Esta realidad adquiere en el estoicismo el car\u00e1cter de logos o raz\u00f3n del universo, inmanente a la naturaleza, que contiene las ra\u00ed\u00adces de todo y hacia donde retornan los diversos entes por inexorable necesidad. El neoplatonismo, por su parte, acent\u00faa la impersonalidad del Sumo Bien de Plat\u00f3n y del acto puro de Arist\u00f3teles, haciendo del Uno, realidad suprema y rebosante, el principio \u00fanico de donde proceden todos los seres por emanaci\u00f3n y hacia donde todos ascienden como centro de consumaci\u00f3n y s\u00ed\u00adntesis superadora de todas las diferencias y oposiciones.<\/p>\n<p>2. EN LA FILOSOF\u00ed\u008dA MUSULMANA Y JUD\u00ed\u008dA. A partir del siglo IX la filosof\u00ed\u00ada musulmana, bajo la influencia del neoplatonismo y del pensamiento de la India, ofrece claros indicios pante\u00ed\u00adstas en algunos de sus representantes. Alfarabi (870-950) admite la existencia de un entendimiento agente \u00fanico para todos los hombres, concebido como t\u00e9rmino del proceso de emanaci\u00f3n y origen, a su vez, de las formas sustanciales del mundo. Todas las cosas proceden de Dios seg\u00fan el siguiente orden: el autoconocimiento de Dios produce la primera Inteligencia; \u00e9sta, al conocerse a s\u00ed\u00ad misma, engendra otras Inteligencias id\u00e9nticas a ella, las cuales prosiguen el mismo proceso en su acci\u00f3n emanadora. En esta doctrina tiene cabida una tr\u00ed\u00adada, semejante en parte a la Trinidad cristiana, formada por Dios, por la primera Inteligencia y por las otras Inteligencias, que animan a los cuerpos. En todo este movimiento creador la generaci\u00f3n y la procesi\u00f3n no se oponen a la igualdad de sus t\u00e9rminos., Este pensamiento repercute en la teor\u00ed\u00ada de Avicena sobre la jerarqu\u00ed\u00ada de los seres emanados unos de otros y en la de Averroes sobre el entendimiento agente \u00fanico para toda la especie humana. Hay que decir, sin embargo, que la transcendencia y la personalidad de Dios quedan fuera de duda en estos dos fil\u00f3sofos.<\/p>\n<p>Una concepci\u00f3n an\u00e1loga se observa en determinados fil\u00f3sofos jud\u00ed\u00ados que, como Acicebr\u00f3n, interpretan a su modo el neoplatonismo y ofrecen una teor\u00ed\u00ada de la emanaci\u00f3n propia de la C\u00e1bala de esta \u00e9poca. Seg\u00fan este pensamiento, Dios es el transfondo de todas las cosas y la creaci\u00f3n del mundo no es obra directa suya, sino de su voluntad o Verbo, que imprime la forma a la materia corporal.<\/p>\n<p>3. EN LA FILOSOF\u00ed\u008dA MEDIEVAL CRISTIANA. Algunos fil\u00f3sofos cristianos de la baja edad media expresaron en categor\u00ed\u00adas ontol\u00f3gicas neoplat\u00f3nicas la verdad de fe sobre el origen y la consumaci\u00f3n de la creaci\u00f3n en Dios. Entre ellos destacan, por sus ribetes pante\u00ed\u00adstas, Nicol\u00e1s de Cusa (1401-1464) y Jordano Bruno (1548-1600), que consideraron el mundo como mera teofan\u00ed\u00ada. El Cusano, que rechaza la emanaci\u00f3n estricta defendiendo la distinci\u00f3n entre Dios y las criaturas, concibe el universo como la explicaci\u00f3n de la esencia divina por la que cada cosa aparece como una infinitud finita y la totalidad de ellas como el Deus sensibilis. Y todo ello porque en Dios, pura subjetividad, se identifican el que ve, lo visto y el ver. Remiti\u00e9ndose al de Cusa, Jordano Bruno comprende a Dios y al mundo en la relaci\u00f3n de un todo \u00fanico, cuyo principio inmanente y vivificador es Dios mismo.<\/p>\n<p>4. EN LA FOLOSOF\u00ed\u008dA MODERNA: a. Espinoza (1632-1677). Imbuido de la m\u00ed\u00adstica barroca de su \u00e9poca y apoyado en una concepci\u00f3n geom\u00e9trica de la realidad, describe las relaciones de Dios con el mundo en t\u00e9rminos de inherencia l\u00f3gica, como la del tri\u00e1ngulo con sus propiedades. Solamente existe una sustancia infinita (Deus sive substantia sive natura), que se explicita en repertorio indefinido de los modos creados (cosas) a los que precede y de los que se distingue solamente en sentido l\u00f3gico. \u00abPor Dios entiendo el absolutamente infinito, es decir, la sustancia que consiste en una infinitud de atributos, cada uno de los cuales expresa una esencia eterna e infinita\u00bb&#8230; \u00abFuera de Dios no puede existir ni puede concebirse ninguna sustancia\u00bb.<\/p>\n<p>b. El Idealismo alem\u00e1n. Un siglo despu\u00e9s, Fichte (1762-1814), llevando hasta el extremo la herencia kantiana, opta por un \u00abYo\u00bb absoluto: sujeto, objeto y fin de todo saber y obrar. Autoconciencia ideal, este \u00abyo\u00bb se identifica con la actividad divina creadora del \u00abyo\u00bb individual y del \u00abno-yo\u00bb. Consiste en actividad pura y espont\u00e1nea que sustenta por s\u00ed\u00ad misma, a la vez que la manifiesta y la realiza, la vida una e infinita, en la que son superadas la dualidad sujeto-objeto y las contradicciones de la din\u00e1mica hist\u00f3rica hacia su cumplimiento en el \u00abYo-absoluto\u00bb.<\/p>\n<p>Hegel (1770-1831), en su intento de explicar las relaciones de Dios con el mundo, identifica a Dios, Idea, con el dinamismo de la naturaleza y el devenir de la historia humana. Estas constituyen la exteriorizaci\u00f3n necesaria de Dios, que no es m\u00e1s que la culminaci\u00f3n de un proceso din\u00e1mico de orden dial\u00e9ctico de tesis, ant\u00ed\u00adtesis y s\u00ed\u00adntesis, cuya m\u00e1xima expresi\u00f3n es el hombre consciente de la presencia del Absoluto en \u00e9l. Dicha conciencia adquiere plena clarividencia en Cristo, divinizaci\u00f3n del hombre y humanizaci\u00f3n de Dios. En la medida en que las etapas evolutivas de la realidad constituyen los pelda\u00f1os de la autorrealizaci\u00f3n del Absoluto, se difumina la idea de creaci\u00f3n en favor de un [Supra, I] pante\u00ed\u00adsmo, en el que Dios es el punto culminante de la realidad evolutiva. No es que el mundo sea Dios en sentido estricto, sino Dios en desarrollo o lo que llega a ser la humanidad en su crecimiento como esp\u00ed\u00adritu, esto es, la historia consumada en libertad y solidaridad. Hegel concibe la historia como el proceso del despliegue y del repliegue de Dios; como su realizaci\u00f3n fuera de s\u00ed\u00ad.<\/p>\n<p>IV. Pante\u00ed\u00adsmo y Trinidad. Relaciones y diferencias<br \/>\nCualquier forma de pante\u00ed\u00adsmo, pero de manera especial del [Supra, 4 b] idealismo da pie para establecer ciertas afinidades entre la Trinidad y el monismo de la Idea. Ahora bien, semejante interpretaci\u00f3n, m\u00e1s que explicar racionalmente el misterio trinitario cristiano, lo suprime de ra\u00ed\u00adz porque, adem\u00e1s de intramundanizar a Dios convirti\u00e9ndolo en un proceso sin sujeto adecuado, lo reduce a una entidad abstracta y suprapersonal que no puede ser verdadero interlocutor del hombre. Si algo hay claro en la Biblia y en la teolog\u00ed\u00ada cristiana es la concepci\u00f3n de Dios como proceso inmanente de amor interpersonal preexistente, muy lejos, porcierto, de la necesaria efusi\u00f3n del Uno divino en lo m\u00faltiple y su posterior reconversi\u00f3n en la unidad. Adem\u00e1s, el amor inmanente de Dios tiene vida por s\u00ed\u00ad mismo sin necesidad de recibirla de sus criaturas, aunque, en su desbordamiento, pueda comunicarla libremente. Puede decirse, sin embargo, que los caminos de dicho proceso autocomunicativo, cuyos momentos son g\u00e9nesis (Padre), encuentro (Hijo), plenitud (Esp\u00ed\u00adritu), se explicitan de modo especial en los encuentros humanos verdaderos, pero sin reducirse a ellos. Precisamente porque hay Trinidad inmanente, es por lo que el hombre tiene realidad y alcanza su salvaci\u00f3n\u00bb; pero, aunque la vida trinitaria se identifica con la nuestra por un lado, nos desborda completamente por otro12. Dios no se agota en lo que es para nosotros, y las f\u00f3rmulas trinitarias, si bien expresan un fondo estructural humano, no pueden disolverse en \u00e9l.<\/p>\n<p>[-> Absoluto; Amor,. Biblia, Dios en la; Budismo; Creaci\u00f3n; Filosofa; Historia; Logos; Misterio; Monismo; Naturaleza; Personas divinas; Procesiones; Religi\u00f3n, religiones; Salvaci\u00f3n; Teolog\u00ed\u00ada y econom\u00ed\u00ada; Transcendencia; Trinidad.]<br \/>\nJuan de Sahag\u00fan Lucas<\/p>\n<p>PIKAZA, Xabier &#8211; SILANES, Nereo,  Diccionario Teol\u00f3gico. El Dios Cristiano,  Ed. Secretariado Trinitario, Salamanca 1992<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Teol\u00f3gico El Dios Cristiano<\/b><\/p>\n<p>Se trata de la forma te\u00ed\u00adsta (ver te\u00ed\u00adsmo) del monismo. Dios coincide con el universo natural (pante\u00ed\u00adsmo c\u00f3smico) y con el devenir hist\u00f3rico (pante\u00ed\u00adsmo hist\u00f3rico): \u00e9l es el gran todo (griego Pan) en el que vivimos, nos movemos y somos.<\/p>\n<p>Se\u00f1alemos a este prop\u00f3sito en primer lugar la p\u00e9rdida (en el \u00e1mbito poscristiano) o la no aparici\u00f3n (en el \u00e1mbito precristiano) de la noci\u00f3n de persona referida tanto a Dios como a los seres creados. Esta ausencia compromete radicalmente tanto a la noci\u00f3n de creaci\u00f3n como a la de revelaci\u00f3n, que resultan precisamente olvidadas o eliminadas en las filosof\u00ed\u00adas pante\u00ed\u00adstas modernas y contempor\u00e1neas. Se trata de todas formas de una concepci\u00f3n de tipo pagano o neopagano, que en algunos casos se infiltr\u00f3, conjug\u00e1ndose con el neoplatonismo, en el pensamiento cristiano, comprometiendo su fidelidad al Dios de la revelaci\u00f3n b\u00ed\u00adblica.<\/p>\n<p>Recordemos entre otros representantes de esta infiltraci\u00f3n al Maestro Eckhart, a Escoto Eri\u00fagena y a Giordano Bruno.<\/p>\n<p>A trav\u00e9s de la figura de Spinoza es como penetra el pante\u00ed\u00adsmo en la modernidad filos\u00f3fica y se difunde a los grandes sistemas idealistas del siglo XIX. Es famosa a este prop\u00f3sito la conocida disputa llamada Pantheismisstreit, que encendi\u00f3 los \u00e1nimos en los \u00faltimos decenios del siglo XVlll. Se trata de un fen\u00f3meno paradigm\u00e1tico, en el que Jacobi permanece casi aislado en la en\u00e9rgica defensa de las posiciones personalistas, con fuertes toques de fide\u00ed\u00adsmo, en contra de los mavores  exponentes del final de la Ilustraci\u00f3n (se trataba inmediatamente del spinozismo de Lessing) y  del Prerromanticismo. No podemos a este prop\u00f3sito dejar de recordar el pante\u00ed\u00adsmo naturalista de Goethe, tal como resulta por ejemplo en el himno a la Naturaleza madre, contenido en el famoso fragmento de Tierfurt. Aqu\u00ed\u00ad triunfa palpablemente el neopaganismo. En el plano m\u00e1s estrictamente filos\u00f3fico Schelling se profesar\u00e1 pante\u00ed\u00adsta, antes de asumir la perspectiva de la \u00bb filosof\u00ed\u00ada positiva\u00bb, y Hegel, a pesar de rechazar esta etiqueta, elaborar\u00e1 un sistema fundamentalmente pante\u00ed\u00adsta, afirmando contextualmente que para ser fil\u00f3sofos hay que ser necesariamente spinozianos. Si por un lado la perspectiva hegeliana no puede reducirse ciertamente a un pante\u00ed\u00adsmo vulgar e ingenuo, por otro lado sigue siendo verdad que esta forma de idealismo acaba afirmando que todas las cosas, si se consideran en su racionalidad (y por tanto no inmediatamente), son Dios.<\/p>\n<p>As\u00ed\u00ad, en el sistema hegeliano el pante\u00ed\u00adsmo filos\u00f3fico alcanza su cumplimiento y su expresi\u00f3n relevante. Hay quien sostiene que despu\u00e9s de Hegel el pante\u00ed\u00adsmo no ha conseguido de hecho ning\u00fan progreso sustancial. Un autor que debe mencionarse como eslab\u00f3n entre el pante\u00ed\u00adsmo Y el idealismo rom\u00e1ntico es F Schleierrnacher, que por un lado afirma la existencia y la vida de toda realidad finita contingente en lo infinito o lo absoluto, y por otro, en los Discursos de religi\u00f3n- (1799) interioriza esta concepci\u00f3n dirigiendo su atenci\u00f3n, no a Dios, sino a lo divino en el hombre. Jacobi, sin embargo, acusaba al spinozismo no ya de pante\u00ed\u00adsta, sino de ateo, dando un paso l\u00f3gicamente muy sencillo y lineal: si todo es Dios, nada es Dios. Spinoza, al resolver a Dios en la realidad natural habr\u00ed\u00ada abolido su esencia espec\u00ed\u00adfica de ser trascendente y personal. Aqu\u00ed\u00ad el pante\u00ed\u00adsmo se casa con el m\u00e1s riguroso racionalismo y la modernidad hace va vislumbrar &#8211; sus consecuencias desde el momento de nacer.<\/p>\n<p>Desde el punto de vista te\u00f3rico, adem\u00e1s de las formas ya anunciadas, Weissenborn ha distinguido las siguientes formas de pante\u00ed\u00adsmo: mecanicista, ontol\u00f3gico, din\u00e1mico-psicol\u00f3gico, \u00e9tico y l\u00f3gico. Se trata m\u00e1s bien de diversos puntos de vista a trav\u00e9s de los cuales aparece la misma perspectiva de identificaci\u00f3n de lo absoluto con lo contingente. En el primer caso el universo, como m\u00e1quina maravillosa y  perfecta, es considerado como divino y  absoluto: en el segundo, el ser absoluto se predica un\u00ed\u00advocamente de todos los seres: en el tercero, el hombre no tiene en s\u00ed\u00ad solamente una huella de lo divino, sino que Dios mismo resulta inmanente a la conciencia: en el cuarto, el bien radical e incondicionado unifica a los seres identific\u00e1ndoles con el sumo Bien: finalmente, la idea del ser es Dios mismo.<\/p>\n<p>Como hijo y resultado de la modernidad no s\u00f3lo filos\u00f3fica, el pante\u00ed\u00adsmo racionalista parece radicalmente superado en el mundo posmoderno, del que sin embargo no parecen estar del todo ausentes ciertas formas religiosas de pante\u00ed\u00adsmo, sobre todo de origen oriental y de tipo esot\u00e9rico, que parecen fascinar particularmente al hombre contempor\u00e1neo, a quien le cuesta aceptar una concepci\u00f3n de la trascendencia como pura separaci\u00f3n y distancia de Dios respecto al mundo y la historia.<\/p>\n<p>N Ciola<\/p>\n<p>Bibl.: 1. Quiles, Pante\u00ed\u00adsmo, en SM, Y 159163;  Sahag\u00fan Lucas, Pante\u00ed\u00adsmo, en DTDC,&#8217; 1042-1047; AA. VV,. El ate\u00ed\u00adsmo contempor\u00e1neo, 4 vols., Cristiandad, Madrid 1979; W Schultz. El Dios de la metaf\u00ed\u00adsica moderna, FCE. M\u00e9xico 1961.<\/p>\n<p>PACOMIO, Luciano [et al.], Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico, Verbo Divino, Navarra, 1995<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico<\/b><\/p>\n<p>1. El p. no es un fen\u00f3meno concreto de la historia de las religiones, sino una tendencia que vuelve a aparecer siempre de nuevo en casi todas las religiones, culturas y visiones filos\u00f3ficas del mundo. Esa tendencia lleva a determinar la relaci\u00f3n de Dios o del absoluto con el mundo o el cosmos como -> unidad. Sus diversas formas de aparici\u00f3n dif\u00ed\u00adcilmente pueden resumirse bajo una f\u00f3rmula com\u00fan, pues partiendo de distintas representaciones de Dios y del mundo se han desarrollado sobre un trasfondo diverso de la historia del esp\u00ed\u00adritu. La estructura fundamental de todos los p. es la negaci\u00f3n de una diferencia esencial entre Dios y el mundo, o bien la afirmaci\u00f3n de una identidad plena de ambos en un ser que late en la realidad entera, el cual est\u00e1 articulado como substancia inmutable (-> espinosismo), como realidad absoluta del esp\u00ed\u00adritu (Hegel), o bien como pura voluntad libre y soberana (Schelling; -> idealismo).<\/p>\n<p>Para el p., Dios en su ser y esencia no es distinto del mundo; la substancia o esencia de Dios y de todos los entes es una misma cosa (cf. Vaticano 1: Dz 1782 1803); la personalidad del hombre y el valor propio de las cosas del mundo quedan suprimidos.<\/p>\n<p>2. De esta afirmaci\u00f3n de la unidad esencial de Dios con el mundo se derivan dos direcciones principales del p., seg\u00fan que dentro de esa unidad el acento recaiga sobre Dios o sobre el mundo. Del p. en sentido estricto, que a base de una visi\u00f3n pancosmista lleva a una inmersi\u00f3n de Dios en el mundo, se distinguen no s\u00f3lo el panente\u00ed\u00adsmo (p\u00e1n \u00e9n Theo), que tiende al acosmismo y considera el mundo como una mera aparici\u00f3n de Dios, sino tambi\u00e9n el teofanismo, el cual, en una especie de m\u00ed\u00adstica resuelta y decididamente acosmista, disuelve y diluye el todo en Dios \u00abque es todas las cosas y las incluye en s\u00ed\u00ad mismo\u00bb.<\/p>\n<p>Igualmente se distinguen entre s\u00ed\u00ad el p. inmanentista, que a la postre conduce al ate\u00ed\u00adsmo, pues introduce plenamente a Dios en el mundo y con ello no reconoce otra cosa que el mudo emp\u00ed\u00adrico; el p. transcendente (o tambi\u00e9n m\u00ed\u00adstico), que ve lo divino solamente en lo m\u00e1s \u00ed\u00adntimo de las cosas; y el p. inmanente-trascendente, seg\u00fan el cual Dios se realiza y manifiesta en las cosas.<\/p>\n<p>Los entes se originan: seg\u00fan el p. emanantista, en cuanto \u00e9stos brotan del ser inmutable y absoluto; y seg\u00fan el p. evolucionista, en cuanto Dios se realiza en el mundo a trav\u00e9s de un proceso dial\u00e9ctico de evoluci\u00f3n.<\/p>\n<p>3. La representaci\u00f3n de una fuerza que lo penetra todo, de un ser universal como principio impersonal que late en la realidad, se da en todas las religiones. En la India desde las Upanishads el Brahma que habita en el mundo y el Atman que anima a los hombres son considerados como una unidad. Representaciones pante\u00ed\u00adstas se dan tambi\u00e9n en el budismo, que no afirma el mundo ni la persona del hombre, y en el sistema religioso polite\u00ed\u00adsta de Egipto, seg\u00fan el cual el hombre despu\u00e9s de su muerte se une con la divinidad universal.<\/p>\n<p>En las religiones monote\u00ed\u00adstas el pensamiento de la omnipresencia de Dios ofrece un constante punto de apoyo para corrientes pante\u00ed\u00adstas.<\/p>\n<p>En la filosof\u00ed\u00ada occidental tales tendencias se dan desde sus principios. Jen\u00f3fanes suprime la multiplicidad de los fen\u00f3menos en el ser c\u00f3smico universal, que para \u00e9l, lo mismo que para Parm\u00e9nides, es inmutable e id\u00e9ntico con el mundo.<\/p>\n<p>La doctrina de Plotino sobre la evoluci\u00f3n, seg\u00fan la cual del uno absoluto brotan necesariamente el no\u00fas, el alma del mundo y la materia, fue adoptada por Dionisio Areopagita, y luego en el siglo ix por Juan Escoto Er\u00ed\u00adgena. Durante la edad media aparecen pensamientos pante\u00ed\u00adstas en la escuela de Chartres, en Amalrico de B\u00e9ne y David de Dinant. Un monismo pante\u00ed\u00adsta caracteriza la filosof\u00ed\u00ada de Espinosa, seg\u00fan el cual hay una sola substancia en la que se identifican completamente todos los entes. Las cosas emp\u00ed\u00adricas de la tierra son solamente modalidades de la misma. En el idealismo alem\u00e1n, los cl\u00e1sicos alemanes y el romanticismo, el esfuerzo por una universal visi\u00f3n unitaria del mundo y de la historia lleva a un p. racional vinculado al mundo. Fichte ve en el ser absoluto el fundamento unificante del yo y del no-yo. Seg\u00fan Schelling ese fundamento es la indiferencia perfecta: identidad de sujeto y objeto. Hegel, en cambio, considera el mundo y la historia como desarrollo dial\u00e9ctico del absoluto. Herder, Goethe y Schleiermacher, lo mismo que el romanticismo, sustituyen la religiosidad cristiana por un sentimiento religioso mundano del tipo pante\u00ed\u00adsta.<\/p>\n<p>4. El fundamento de la fascinaci\u00f3n que produce el p. est\u00e1 en diversos problemas y preguntas fundamentales del pensamientofilos\u00f3fico y teol\u00f3gico: a) Una persuasi\u00f3n propia del hombre, que se apoya en la raz\u00f3n y en la experiencia del orden y armon\u00ed\u00ada del cosmos, lleva a la afirmaci\u00f3n de un principio oculto inherente a la naturaleza, el cual la conserva en su ser y dirige su evoluci\u00f3n. La naturaleza no se presenta aqu\u00ed\u00ad como un mecanismo dirigido desde fuera, sino que por su propia esencia posee un fin cerrado en s\u00ed\u00ad y a la vez progresivo. En el p. esta esencia propia de la naturaleza, y con ello la naturaleza misma, es identificada con Dios. b) El p. es igualmente un testimonio de la din\u00e1mica del hombre hacia el absoluto. Las experiencias constantes del hombre acerca de s\u00ed\u00ad mismo y del mundo, as\u00ed\u00ad como acerca de la mutabilidad, temporalidad y contingencia, despiertan en \u00e9l la pregunta por una \u00faltima realidad inmutable en las cosas mismas. c) El problema de la presencia de Dios en el mundo, de la relaci\u00f3n de Dios con el mundo, fue siempre objeto de reflexi\u00f3n teol\u00f3gica y filos\u00f3fica. Seg\u00fan la doctrina cristiana las criaturas, aunque se distinguen esencialmente de Dios, han recibido su ser por -> participaci\u00f3n del ser infinito de Dios y han sido hechos a su imagen. En la concepci\u00f3n cristiana la relaci\u00f3n entre Dios y el mundo, entre creador y criatura, es determinada como unidad y diversidad, con una tensi\u00f3n que conceptual y racionalmente nunca pueden resolverse por completo (-> analog\u00ed\u00ada del ser). El p. intenta superar esta tensi\u00f3n a base de una inmanencia total de Dios en el mundo o del mundo en Dios.<\/p>\n<p>5. Los intentos de soluci\u00f3n del p., por lo menos para la visi\u00f3n cristiana, conducen al ate\u00ed\u00adsmo, pues una equiparaci\u00f3n de Dios y mundo a la postre significa una reducci\u00f3n de Dios al mundo y la negaci\u00f3n de una trascendencia superior a la realidad mundana.<\/p>\n<p>Mientras que el concepto cristiano de Dios es sacado de la revelaci\u00f3n hist\u00f3rica, el p. deduce su determinaci\u00f3n de la relaci\u00f3n entre Dios y el mundo de un concepto aprior\u00ed\u00adstico de ser, y con su equiparaci\u00f3n de Dios y mundo disuelve la idea de Dios.<\/p>\n<p>La oposici\u00f3n entre p. y te\u00ed\u00adsmo o fe cristiana es de \u00ed\u00adndole ontol\u00f3gica y religiosa. Y, por tanto, bajo ambos aspectos no se trata propiamente de una oposici\u00f3n de ant\u00ed\u00adtesis absoluta. M\u00e1s bien, en el terreno cristiano, se trata de una superaci\u00f3n del impulso fundamental del p. dentro de una relaci\u00f3n entre -> Dios y mundo adecuadamente pensada y realizada, a saber: en la inteligencia de una relaci\u00f3n entre Dios y el mundo que ha de determinarse, no a pesar, sino precisamente gracias a la \u00abunidad\u00bb pneum\u00e1tica de creador y criatura \u00aben el Esp\u00ed\u00adritu Santo\u00bb, como di\u00e1logo entre el Dios que se revela en la gracia y el hombre que responde en la fe, la esperanza y el amor.<\/p>\n<p>BIBLIOGRAF\u00ed\u008dA: E. B\u00f6hmer, De pantheismi nominis origine et usu et notione (Hl 1851); G. E. Plumptree, General Sketch of the History of Pantheism (Lo 1881); W. Dilthey, Der entwicklungsgeschtliche Pantheismus nach seinem geschichtlichen Zusammenhang mit den \u00e4ltesten pantheistischen Systemen: Archiv f\u00fcr die Geschichte der Philosophie 13 (B 1900) 307-360 445-482; F. A. Schalck: DThC XI 1855-1874; P. Asveld, La pens\u00e9e religieuse du jeune Hegel (P 1953); W. Cramer, Das Absolute und das Kontingente (F 1959); W. Halsten &#8211; J. Klein: RGG3 V 37-42; E. Przywara, Religionsphilosophische Schriften (Ei 1962); W. Brugger, Theologia naturalis (Fr 21964); P. Tillich, Die Frage nach dem Unbedingten. Schriften zur Religionsphilosophie (GWV) (St 1964); H. M. Baumgartner, \u00fcber das Gottesverst\u00e4ndnis der Transzendentalphilosophie: PhJ 73 (1965-66) 303-321; G. Dussault, Pantelsmo, acci\u00f3n, omega (Marfil Alcoy 1969).<\/p>\n<p>Ismael Quiles<\/p>\n<p>K. Rahner (ed.),  Sacramentum Mundi. Enciclopedia Teol\u00cf\u0192gica, Herder, Barcelona 1972<\/p>\n<p><b>Fuente: Sacramentum Mundi Enciclopedia Teol\u00f3gica<\/b><\/p>\n<p><p style=\"text-align: justify;\">La palabra se deriva del griego <em>pan<\/em>, \u00abtodos\u00bb; <em>zeos<\/em>, \u00abdios\u00bb. Denota la creencia religiosa o el punto de vista filos\u00f3fico que identifica el universo con Dios. El t\u00e9rmino fue usado por primera vez por el de\u00edsta ingl\u00e9s, John Toland (1670\u20131722), en su tratado, \u00abSocinianismo verdaderamente expuesto\u00bb (1705), y desarrollado en su famosa declaraci\u00f3n: \u00abDios es la mente o el alma del universo\u00bb, en su libro, <em>Pante\u00edsmo<\/em> (1720). La idea se remonta hasta los fil\u00f3sofos monistas de la India pero fluye a trav\u00e9s de los escritos cristianos de Dionisio el Areopagita, Juan Escoto Er\u00edgena, y los m\u00edsticos alemanes, especialmente Eckhart.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la teolog\u00eda contempor\u00e1nea, generalmente, toma la forma de un ataque sobre la personalidad de Dios, afirmando que Dios es \u00absupra personal\u00bb (es decir, que est\u00e1 \u00abm\u00e1s all\u00e1\u00bb o \u00abpor sobre lo personal\u00bb). Tenemos que admitir que Dios est\u00e1, infinitamente, m\u00e1s all\u00e1 de cualquier idea o t\u00e9rmino que los hombres puedan usar; pero el Dios de la Biblia no debe ser identificado con su creaci\u00f3n; \u00e9l es el Creador de los t\u00e9rminos de la tierra. El t\u00e9rmino \u00abpersonalidad\u00bb puede ser inadecuado, pero se\u00f1ala en la direcci\u00f3n correcta: Dios es no menos que persona.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Bajo el impacto de la ciencia contempor\u00e1nea, el punto m\u00e1s cr\u00edtico para el te\u00edsta cristiano es el peligro de identificar a Dios con alg\u00fan proceso causal o con alguna teor\u00eda at\u00f3mica, sin mantener la distinci\u00f3n b\u00edblica entre el Dios-Creador personal y los \u00f3rdenes naturales de creaci\u00f3n que \u00e9l siempre mantiene bajo control.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">V\u00e9ase tambi\u00e9n <em>Creaci\u00f3n<\/em><em>, <\/em><em>Dios<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">BIBLIOGRAF\u00cdA<\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\">\n<li>Laird, <em>Mind and Deity<\/em>; C.S. Lewis, <em>Beyond Personality<\/em>; C.E. Plumtre, <em>General Sketch of the History of Pantheism<\/em>; Wolf, <em>Moderner Pantheismus und christliche Theismus<\/em>.<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\">Wayne E. Ward<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><\/a>Harrison, E. F., Bromiley, G. W., &amp; Henry, C. F. H. (2006). <em>Diccionario de Teologi\u0301a<\/em> (450). Grand Rapids, MI: Libros Desafi\u0301o.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Teolog\u00eda<\/b><\/p>\n<p><p style=\"text-align: justify;\">(del Griego pan, todo; theos, dios).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La visi\u00f3n seg\u00fan la cual el Dios y el mundo son uno. El nombre pante\u00edsta fue introducido por Juan Toland (1670-1722) en su \u00abSocinianismo verdaderamente Expuesto\u00bb (1705), mientras que pante\u00edsmo fue utilizado por vez primera por su oponente Fay  en \u00abDefensio Religionis\u00bb (1709). Toland public\u00f3 su \u00abPantheisticon\u00bb en 1732. La doctrina en s\u00ed misma vuelve a la filosof\u00eda India temprana; aparece durante el curso de la historia en una gran variedad de formas, y entra en, o sirve de sustento de tantos otros sistemas que, como dice el profesor Flint (\u00abTeor\u00edas Antite\u00edsticas\u00bb, 334), \u00abprobablemente no haya pante\u00edsmo puro\u00bb. Tomado en el m\u00e1s estricto, sentido, i.e. como identificando Dios y el mundo, el Pante\u00edsmo es simplemente Ateismo. En cualquiera de sus formas implica Monismo, pero este \u00faltimo no es necesariamente pante\u00edsta. El Emanacionismo puede adquirir f\u00e1cilmente un significado pante\u00edsta y como es precisado en la Enc\u00edclica \u00abPascendi dominici gregis\u00bb, lo mismo es verdad respecto de la doctrina moderna de la immanencia.\n<\/p>\n<h2>Contenido<\/h2>\n<ul>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-1\">1 VARIEDADES<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-2\">2 DOCTRINA CAT\u00d3LICA<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-3\">3 CRITICISMO\n<ul>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-4\">3.1 Dios<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-5\">3.2 El Ser Humano<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-6\">3.3 Religi\u00f3n<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-7\">3.4 Inmortalidad<\/li>\n<\/ul>\n<\/li>\n<\/ul>\n<h3>VARIEDADES<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estas variedades acuerdan en la doctrina fundamental de que debajo de la diversidad y multiplicidad de las cosas en el universo, hay solamente una que es absolutamente necesaria, eterna, e infinita. Dos preguntas entonces se presentan: \u00bfCu\u00e1l es la naturaleza de este ser? \u00bfC\u00f3mo se explicar\u00edan las m\u00faltiples apariencias? Las respuestas principales son incorporadas en tan diversos antiguos sistemas como el Brahmanismo, el Estoicismo, el Neo-Platonismo y el Gnosticismo, y en los recientes sistemas de Scotus Eriugena y de Giordano Bruno. El Pante\u00edsmo de Spinoza era realista: el  \u201cser uno\u201d del mundo ten\u00eda un car\u00e1cter objetivo. Pero los sistemas que se desarrollaron durante el siglo diecinueve se desplazaron al extremo del idealismo. Son agrupados correctamente bajo la designaci\u00f3n de \u00abPante\u00edsmo transcendental\u00bb, pues su punto de partida se encuentra en la filosof\u00eda cr\u00edtica de Kant. Kant hab\u00eda distinguido entre el conocimiento de la materia que viene con la sensaci\u00f3n del mundo externo, y las formas, que son puramente subjetivas y, sin embargo, son los factores m\u00e1s importantes. Adem\u00e1s, \u00e9l hab\u00eda declarado que conocemos las apariencias (phenomena) de las cosas pero no las cosas-en-s\u00ed mismas (noumena). Y \u00e9l hab\u00eda hecho las ideas del alma, del mundo, y Dios simplemente inmanentes, de modo que cualquier tentativa de demostrar su valor objetivo debe terminar en contradicci\u00f3n. Este subjetivismo paviment\u00f3 el camino para las teor\u00edas pante\u00edstas de Fichte, de Schelling, y de Hegel.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fichte fij\u00f3 nuevamente dentro de la mente todos los elementos del conocimiento, i.e. tanto materia como forma; los fen\u00f3menos y sin duda, el conjunto de realidad son productos del Ego pensante &#8211; no de la mente individual sino de la absoluta o universal conciencia de si mismo. Con el triple proceso de tesis, ant\u00edtesis, y s\u00edntesis, el ego postula al no-Ego no solamente te\u00f3ricamente sino tambi\u00e9n a los efectos pr\u00e1cticos, i.e. para el esfuerzo y la lucha que son necesarios para lograr el m\u00e1ximo bien. De la misma manera el Ego, libre en s\u00ed mismo, postula otros agentes libres por cuya existencia su propia libertad es limitada. Por lo tanto la ley de lo correcto y toda moralidad; pero por lo tanto tambi\u00e9n el ser Divino. El orden moral vivo, activo del mundo, dice Fichte, es en s\u00ed mismo Dios, no necesitamos a ning\u00fan otro Dios, y no podemos concebir a ning\u00fan otro. La idea del dios como sustancia distinta es imposible y contradictoria. Tal, de todos modos, es la forma primera de su doctrina, aunque en su posterior teorizaci\u00f3n acent\u00faa m\u00e1s y m\u00e1s los conceptos del Absoluto como abarcativo de todos los individuos dentro de s\u00ed mismo\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Seg\u00fan Schelling, el Absoluto es la \u00abidentidad de todas las diferencias\u00bb-objeto y sujeto, naturaleza y mente, el orden real y el ideal; y el conocimiento de esta identidad es obtenido por una intuici\u00f3n intelectual que, abstray\u00e9ndose de cada pensador individual y de cada posible objeto de pensamiento, contempla la raz\u00f3n absoluta. Fuera de esta unidad original todas las cosas se desarrollan en direcciones opuestas: la naturaleza como el polo negativo, la mente o esp\u00edritu como el polo positivo de un vasto im\u00e1n, el universo. Dentro de esta totalidad cada cosa, como la part\u00edcula de un im\u00e1n, tiene su naturaleza o forma determinada seg\u00fan manifieste subjetividad u objetividad en mayor grado. La historia no es sino una autorevelaci\u00f3n gradual del Absoluto; no sabemos cuando ocurrir\u00e1 su per\u00edodo final; pero cuando venga, entonces estar\u00e1 Dios.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El sistema de Hegel se ha llamado \u00abPante\u00edsmo l\u00f3gico\u00bb, pues se construye en el m\u00e9todo \u00abdial\u00e9ctico\u00bb; y \u00abpanlogismos\u00bb, puesto que describe la totalidad del proceso del mundo como la evoluci\u00f3n de la Idea. Partiendo de la m\u00e1s abstracta de las nociones, i.e. el ser puro, el Absoluto, desarrolla primero las diversas categor\u00edas; entonces se externaliza, y la naturaleza es el resultado; finalmente vuelve sobre s\u00ed mismo, recupera la unidad y la auto conciencia, se convierte en el esp\u00edritu individual del hombre. El Absoluto, por lo tanto, es Mente; pero logra su plenitud solamente por un proceso de evoluci\u00f3n o de \u00abconversi\u00f3n\u00bb, las etapas de las que se forma la historia del universo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estas construcciones idealistas fueron seguidas por una reacci\u00f3n, debida en gran parte al desarrollo de las ciencias naturales. Pero \u00e9stas a su vez ofrecen, al parecer, nuevo sost\u00e9n a las posiciones centrales del Pante\u00edsmo, o de alg\u00fan modo se\u00f1alan, se afirma, a esa misma unidad y a esa revelaci\u00f3n gradual que el Pante\u00edsmo ha aseverado todo el tiempo. El principio de la conservaci\u00f3n de la energ\u00eda a trav\u00e9s de transformaciones incesantes, y la doctrina de la evoluci\u00f3n aplicada a todas las cosas y a todos los fen\u00f3menos, son r\u00e1pidamente interpretados por el pante\u00edsta en favor de su propio sistema. Incluso donde la \u00faltima realidad se dice es inconocible como en la \u201cFilosof\u00eda Sint\u00e9tica\u00bb de Herbert Spencer, sigue siendo uno y el mismo ser que se manifiesta igualmente desarrollando la materia y la conciencia que evoluciona hacia fuera de las formas materiales inferiores. Tampoco es sorprendente que algunos escritores vieran en el pante\u00edsmo el resultado final de toda la especulaci\u00f3n y la expresi\u00f3n definitiva que la mente humana ha encontrado para la totalidad de cosas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta afirmaci\u00f3n puede muy bien, servir como resumen de la doctrina pante\u00edsta:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La realidad es un ser unitario; las cosas individuales no tienen ninguna independencia absoluta &#8211; tienen existencia en el Todo-Uno, el realissimum del ens et et el perfectissimum del cual son m\u00e1s o menos miembros independientes;\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Todo-Uno se nos manifiesta, en cuanto tiene cualquier manifestaci\u00f3n, en los dos lados de la realidad-naturaleza e historia;\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La interacci\u00f3n universal que se produce en el mundo f\u00edsico es la demostraci\u00f3n de la necesidad teleol\u00f3gica est\u00e9tica interna con la cual el Todo-Uno revela su ser esencial en una multiplicidad de modificaciones armoniosas, un cosmos de ideas concretas (m\u00f3nadas, entelequias). Esta necesidad interna es al mismo tiempo libertad absoluta o autorealizaci\u00f3n.\n<\/p>\n<h3>DOCTRINA CAT\u00d3LICA<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Iglesia ha condenado repetidamente los errores del Pante\u00edsmo. Entre las proposiciones censuradas en la Syllabus de P\u00edo IX est\u00e1 la que declara: \u00abNo hay ser supremo, todo-sabio y el todo-providente Ser Divino distinto del universo; Dios es uno con la naturaleza y por lo tanto sujeto a cambio; \u00c9l se hace Dios en el hombre y el mundo; todas las cosas son Dios y tienen Su sustancia; Dios es id\u00e9ntico con el mundo, esp\u00edritu con materia, necesidad con libertad, verdad con falsedad, bien con mal, justicia con injusticia \u00ab(Denzinger-Bannwart,\u00bb Ench. \u00ab, 1701). Y el Concilio Vaticano anatematiza a los que afirmen que la sustancia o la esencia de Dios y de todas las cosas es una y la misma, o que todas las cosas se desarrollan de la esencia de Dios (ibid., 1803 sqq.).\n<\/p>\n<h3>CRITICISMO<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">A nuestra percepci\u00f3n el mundo presenta una multiplicidad de seres cada uno de los cuales tiene actividades, calidades, y existencia propia, cada uno es una cosa individual. Diferencias radicales distinguen las cosas vivientes de aquellas que son sin vida; el pensamiento humano consciente del inconciente y la voluntad de las actividades de los m\u00e1s bajos animales. Y entre seres humanos cada personalidad aparece como una persona, que no puede por ning\u00fan esfuerzo hacerse totalmente uno con otras personas. Por otra parte, cualquier explicaci\u00f3n adecuada del mundo, que no sea el materialismo absoluto incluye el concepto de alg\u00fan Ser original el que, ya sea que se llame Primera Causa, o Absoluto, o Dios, es en su naturaleza y existencia realmente distinta del mundo. Solamente tal Ser puede satisfacer las demandas del pensamiento humano, ya sea como la fuente del orden moral ya como el objeto de la adoraci\u00f3n religiosa. Si, entonces, el Pante\u00edsmo combina no s\u00f3lo las existencias separadas del mundo en una existencia, sino tambi\u00e9n identifica \u00e9sta con Ser Divino, alguna convincente raz\u00f3n o motivo deber\u00e1 ser alegada en justificaci\u00f3n de tal procedimiento. En verdad los pante\u00edstas proponen varios argumentos en defensa de sus diversas posiciones, y en r\u00e9plica a la cr\u00edtica dirigida a los detalles de su sistema; pero lo que subyace en su razonamiento y qu\u00e9 ha inducido la construcci\u00f3n de todas las teor\u00edas pante\u00edstas, viejas y nuevas, es el ansia de unidad. La mente, insisten, no puede aceptar dualismo o pluralismo como la explicaci\u00f3n final de la realidad. Por una tendencia irresistible, intenta sustituir la multiplicidad y la diversidad evidentes de las cosas por una base o fuente unitaria, y, una vez que se determine esta, explicar todas las cosas de alg\u00fan modo derivado aunque no realmente separado de ella.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No puede negarse que tal es, en realidad, el ideal de muchos fil\u00f3sofos; ni es necesario desafiar la declaraci\u00f3n que la raz\u00f3n tiene como objetivo la unificaci\u00f3n sobre una cierta base u otra. Pero este mismo objetivo, y todos los esfuerzos en vista a \u00e9l se debe mantener dentro de l\u00edmites razonables: una unidad te\u00f3rica obtenida con tan gran sacrificio no es ninguna unidad en absoluto, sino meramente una abstracci\u00f3n que pronto se cae a pedazos. Por lo tanto para una estimaci\u00f3n del Pante\u00edsmo dos preguntas deben ser consideradas:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A qu\u00e9 costo identifica Dios y el Mundo; y<br \/>\nLa identificaci\u00f3n es realmente lograda o solamente intentada?\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La respuesta a la primera es elaborada por una revisi\u00f3n de los conceptos principales que entran en el sistema pante\u00edsta.\n<\/p>\n<p>Dios<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se ha reclamado a menudo que el Pante\u00edsmo, ense\u00f1\u00e1ndonos a ver a Dios en todo, nos da una idea exaltada de Su sabidur\u00eda, bondad y poder, mientras que imparte al mundo visible un significado m\u00e1s profundo. En realidad, sin embargo, hace nulos los atributos que pertenecen esencialmente a la naturaleza Divina ya que el Dios pante\u00edsta no es un Ser personal. \u00c9l no es una Causa inteligente del mundo, dise\u00f1\u00e1ndolo, creando y gobern\u00e1ndolo de acuerdo con la determinaci\u00f3n libre de Su sabidur\u00eda. Si la conciencia  se le atribuye a \u00c9l como la una Sustancia, tambi\u00e9n se dice que la extensi\u00f3n es Su atributo (Spinoza), o \u00e9l logra la autoconciencia solamente a trav\u00e9s de un proceso de evoluci\u00f3n (Hegel). Pero este mismo proceso implica que Dios no es perfecto por toda la eternidad: \u00c9l est\u00e1 por siempre cambiando, avanzando de un grado de perfecci\u00f3n a otro, y es impotente para determinar en qu\u00e9 direcci\u00f3n ocurrir\u00e1 el avance. De hecho, no hay garant\u00eda para decir que \u00e9l \u00abavanza\u00bb o se hace m\u00e1s \u00abperfecto\u00bb; a lo sumo podemos decir que \u00c9l, o mejor dicho Eso, est\u00e1 constantemente pasando a otras formas. As\u00ed Dios no es s\u00f3lo impersonal, sino tambi\u00e9n cambiante y finito &#8211; que es equivalente a decir que \u00c9l no es Dios.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es verdad que algunos pante\u00edstas, tales como Paulsen, mientras que francamente niegan la personalidad de Dios, pretenden exaltar Su ser afirmando que \u00c9l es \u00absupra-personal.\u00bb Si esto significa que Dios en Si Mismo  est\u00e1 infinitamente m\u00e1s all\u00e1 de cualquier idea que podamos formarnos de \u00c9l, la afirmaci\u00f3n es correcta; pero si esto significa que nuestra idea de \u00c9l es radicalmente falsa y no simplemente inadecuada, y que consecuentemente no tenemos ning\u00fan derecho de hablar de inteligencia infinita y la voluntad, la declaraci\u00f3n es simplemente una improvisaci\u00f3n que el Pante\u00edsmo toma prestado del agnosticismo. Incluso en este caso, el t\u00e9rmino \u00absupra-personal\u00bb no es consistentemente aplicado a lo que llama Paulsen el Todo-Uno; porque esto, si est\u00e1 en algo relacionado con la personalidad, deber\u00eda ser descrito como infra-personal.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una vez que se elimina la personalidad Divina, es evidentemente un error el hablar de Dios como justo o santo, o en cualquier sentido un Ser moral. Puesto que Dios, en la visi\u00f3n pante\u00edsta, act\u00faa fuera de absoluta necesidad &#8212; es decir, no puede actuar de otra manera &#8212; Su acci\u00f3n no es m\u00e1s buena de lo que es malvada. Decir, con Fichte, que Dios es orden moral, es una clara contradicci\u00f3n; ning\u00fan  orden existe donde nada es libre, ni podr\u00eda Dios, un ser no-moral, haber establecido un orden moral para S\u00ed ni para otros seres. Si, por otra parte, se mantuviera  que existe el orden moral, que es postulado por nuestros juicios humanos, la dif\u00edcil situaci\u00f3n del Pante\u00edsmo no ser\u00eda mejor; porque en ese caso todas las acciones de los hombres, sus cr\u00edmenes as\u00ed como sus buenos hechos, se deben imputar a Dios. As\u00ed el Ser  Divino no s\u00f3lo pierde el atributo de santidad absoluta, sino incluso cae debajo del nivel de esos hombres en quienes la calidad moral triunfa sobre el mal.\n<\/p>\n<p>El Ser Humano<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ninguna demanda semejante, sin embargo, puede ser hecha en nombre del orden moral por un pante\u00edsta consistente. Para \u00e9l, la personalidad humana es una mera ilusi\u00f3n: lo qu\u00e9 llamamos el hombre individual es solamente uno de los incontables fragmentos que hacen el Ser Divino; y puesto que el Todo es impersonal ninguna parte de el puede demandar v\u00e1lidamente personalidad. M\u00e1s a\u00fan, puesto que cada acci\u00f3n humana es inevitablemente determinada, la conciencia de la libertad es simplemente otra ilusi\u00f3n, debida, como dice Espinoza, a nuestra ignorancia de las causas que nos obligan a actuar. Por lo tanto nuestras ideas de lo que \u00abdebe ser\u00bb son puramente subjetivas, y nuestro concepto de un orden moral, con sus distinciones de bien y mal, no tienen ning\u00fan fundamento en la realidad. Los as\u00ed llamados \u00abdictados de la conciencia\u00bb son, sin duda alguna, un interesante fen\u00f3meno de la mente que el psic\u00f3logo puede investigar y explicar, pero no tienen ninguna fuerza vinculante en absoluto; son tan ilusorios como las ideas de la virtud y del deber, de la injusticia al pr\u00f3jimo y del pecado contra Dios. Pero nuevamente,  puesto que estos dictados, como todas nuestras ideas, son producidos en nosotros por Dios, se sigue que \u00c9l es la fuente de nuestras ilusiones con respecto a la moralidad- una consecuencia que ciertamente no realza Su santidad o Su sabidur\u00eda.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No est\u00e1, sin embargo, claro que el t\u00e9rmino ilusi\u00f3n est\u00e9 justificado; porque esto supone una distinci\u00f3n entre verdad y error-una distinci\u00f3n que no tiene ning\u00fan significado para el genuino pante\u00edsta; siendo todos nuestros juicios la elocuci\u00f3n del Uno que piensa en nosotros, es imposible discriminar la verdad de lo falso. Aquel que rechaza el pante\u00edsmo  no est\u00e1 m\u00e1s lejos de la verdad que aquel que lo defiende; cada uno solamente expresa un pensamiento del Absoluto cuya gran tolerancia  abriga todas las contradicciones. L\u00f3gicamente, tambi\u00e9n, seguir\u00eda que no debe prestarse ninguna atenci\u00f3n en cuanto a la veracidad de la declaraci\u00f3n, puesto que todas las declaraciones est\u00e1n igualmente autorizadas. El pante\u00edsta que es cuidadoso de hablar de acuerdo con su pensamiento, simplemente se abstiene de poner su filosof\u00eda en pr\u00e1ctica. Pero es sin embargo significativo que el principal trabajo de Espinoza sea su \u00ab\u00c9tica\u00bb, y que, seg\u00fan una visi\u00f3n moderna, la \u00e9tica tiene que describir solamente lo que los hombres hacen, no prescribir lo que ellos deben hacer.\n<\/p>\n<p>Religi\u00f3n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la formaci\u00f3n de su concepci\u00f3n de Dios, el pante\u00edsmo elimina toda caracter\u00edstica que la religi\u00f3n presupone. Un ser impersonal, cualesquiera cualidades puede tener, no puede ser un objeto de la adoraci\u00f3n. Una sustancia infinita o una energ\u00eda de auto-desarrollo puede provocar miedo pero rechaza la fe y el amor. Incluso las formas ben\u00e9ficas de su manifestaci\u00f3n no provocan ninguna gratitud, desde que esto resulta de \u00e9l por una necesidad rigurosa. Por la misma raz\u00f3n, el rezo de cualquier clase es in\u00fatil, la expiaci\u00f3n es vana y el m\u00e9rito imposible. Lo sobrernatural por supuesto desaparece enteramente cuando Dios y el mundo son identificados.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los abogados recientes del Pante\u00edsmo han intentado obviar estas dificultades y mostrar que, aparte de dogmas particulares, la vida y el esp\u00edritu religiosos est\u00e1n salvaguardados en su teor\u00eda. Pero en su intento, despojan a la religi\u00f3n de sus aspectos esenciales, reduci\u00e9ndola a un mero sentimiento. Ellos alegan que nos es la acci\u00f3n, sino la humildad y la veracidad lo que constituyen la religi\u00f3n. Esto, sin embargo, es un procedimiento arbitrario; por el mismo m\u00e9todo podr\u00eda ser demostrado que la religi\u00f3n no es nada m\u00e1s que existir o respirar. El pante\u00edsta pasa por alto el hecho de que la religi\u00f3n significa obediencia a la ley Divina; y de esta obediencia no puede hacerse ninguna cuesti\u00f3n en un sistema que niega la libertad de la voluntad del hombre. Seg\u00fan el Pante\u00edsmo hay tan poco \u00abservicio racional\u00bb en la as\u00ed llamada vida religiosa como lo hay en el comportamiento de cualquier agente f\u00edsico. Y si los hombres todav\u00eda distinguen entre las acciones que son religiosas y las que no lo son, la distinci\u00f3n no es sino otra ilusi\u00f3n.\n<\/p>\n<p>Inmortalidad<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La creencia en una vida futura no solamente es un incentivo al esfuerzo y una fuente de est\u00edmulo; para el Cristiano al menos implica una sanci\u00f3n de la ley Divina, una perspectiva de recompensa. Pero esta sanci\u00f3n no es de ninguna significaci\u00f3n  o eficacia a menos que el alma sobreviva como individuo. Si, como el Pante\u00edsmo ense\u00f1a, la inmotalidad es la absorci\u00f3n en el ser del Dios, puede importar poco qu\u00e9 clase de vida lleve uno aqu\u00ed. No hay terreno para discriminar entre el lote de los justos y el de los malvados, cuando todos, igualmente se combinar\u00e1n en el Absoluto. Y si por alg\u00fan proceso posterior de la evoluci\u00f3n tal discriminaci\u00f3n pasara, no podr\u00e1 significar nada, como recompensa o como castigo, desde que la conciencia personal ha cesado. Esa uni\u00f3n perfecta con Dios que el Pante\u00edsmo parece prometer, no es ninguna inspiraci\u00f3n de vida correcta cuando uno considera cuan lejos de la santidad debe estar un Dios que continuamente absorbe en Si Mismo lo peor de la humanidad junto con lo mejor &#8211; &#8211; si en verdad uno puede continuar pensando en t\u00e9rminos que involucren una distinci\u00f3n entre mal y bien.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es por lo tanto bien claro que en el intento de unificar todas las cosas, el Pante\u00edsmo sacrifica demasiado. Si Dios, libertad, moralidad y religi\u00f3n deben todos ser reducidos al Uno y sus inevitables procesos, se presenta la pregunta de que si el anhelo de unidad no puede ser fuente de ilusiones m\u00e1s fatales que aquellas que el Pante\u00edsmo reivindica disipar. Pero de hecho no se logra tal unificaci\u00f3n. El pante\u00edsta utiliza su poder de abstracci\u00f3n para poner todas las diferencias a un lado, y luego declara que las diferencias no est\u00e1n realmente all\u00ed. Con todo a\u00fan para \u00e9l las mismas parecen estar all\u00ed, y por tanto, desde el mismo principio \u00e9l se est\u00e1 manej\u00e1ndose con apariencia y realidad; y a estas \u00e9l nunca funde en una.  \u00c9l simplemente se apresura al afirmar que la realidad es Divina y que todas las cosas visibles son manifestaciones del infinito, pero \u00e9l no explica porqu\u00e9 cada manifestaci\u00f3n debe ser finita o porqu\u00e9 las diversas manifestaciones se deben interpretar de tan diversos conflictivos modos por las mentes humanas, si cada una de ellas es una parte del \u00fanico y el mismo Dios. \u00c9l hace Al Absoluto, avanzar de la  inconsciencia a la conciencia, pero no demuestra porqu\u00e9 deben existir estas dos etapas en la evoluci\u00f3n, o porqu\u00e9 la evoluci\u00f3n, que significa ciertamente convertirse en \u00abotro\u00bb, debe ocurrir en absoluto.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Puede ser observado, tambi\u00e9n, que el Pante\u00edsmo fracasa en unificar el sujeto y el objeto, y que a pesar de sus esfuerzos el mundo de la existencia sigue siendo distinto del mundo del pensamiento. Pero tales objeciones tienen poco peso con el pante\u00edsta minucioso que sigue a Hegel, y est\u00e1 dispuesto en aras de la \u00abunidad\u00bb a declarar que el ser y la nada son id\u00e9nticos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay sin embargo una unidad fundamental que la filosof\u00eda cristiana ha reconocido siempre, y que tiene a Dios por centro. No como ser universal, ni como el principio constitutivo formal de cosas, sino como su causa eficiente que opera en y a trav\u00e9s de cada uno, y como la causa final para la cual las cosas existen, Dios en el m\u00e1s verdadero sentido es la fuente de todo pensamiento y realidad (v\u00e9ase St. Thomas, \u00abContra Gentes\u00bb, I). Su omnipresencia y acci\u00f3n, lejos de eliminar causas secundarias, preserva cada una en el orden natural de sus agentes f\u00edsico-eficientes bajo la determinaci\u00f3n de la ley f\u00edsica y de la personalidad humana en el ejercicio de la inteligencia y la libertad el fundamento del orden moral. La forzada prosecuci\u00f3n de la unidad en el sentido pante\u00edsta no tiene justificaci\u00f3n, la \u00fanica unidad inteligible es la que Dios mismo ha establecido, una unidad de prop\u00f3sito que es manifiesta igualmente en los procesos del universo material y en la libre voluntad del hombre, y que se mueve hacia su cumplimiento en la uni\u00f3n del esp\u00edritu creado con la Persona infinita, el autor del orden moral y el objeto de la adoraci\u00f3n religiosa\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<b>Fuente<\/b> Pace, Edward. \u00abPantheism.\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 11. New York: Robert Appleton Company, 1911. http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/11447b.htm\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido por Luis Alberto Alvarez Bianchi\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Creencia filos\u00f3fica religiosa. Se trata generalmente de una teor\u00ed\u00ada que identifica a Dios con el mundo o universo. Algunos consideran tanto al \u00c2\u00ae HINDUISMO como al \u00c2\u00ae BUDISMO con cierto grado de pante\u00ed\u00adsmo. En la filosof\u00ed\u00ada de Baruch Espinoza, fil\u00f3sofo racionalista de origen jud\u00ed\u00ado, Dios se identifica con la naturaleza. Existen formas diversas de pante\u00ed\u00adsmo, &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/panteismo\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abPANTEISMO\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-7343","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7343","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7343"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7343\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7343"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7343"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7343"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}