{"id":7363,"date":"2016-02-05T03:57:44","date_gmt":"2016-02-05T08:57:44","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/platonismo\/"},"modified":"2016-02-05T03:57:44","modified_gmt":"2016-02-05T08:57:44","slug":"platonismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/platonismo\/","title":{"rendered":"PLATONISMO"},"content":{"rendered":"<p>Corriente filos\u00f3fica. En el platonismo se identifica a los humanos con el alma, se lleva a cabo una desvaloraci\u00f3n de lo temporal y corp\u00f3reo, la realidad se entiende en forma dualista y se aprecia grandemente la vida contemplativa.<br \/>\nEl platonismo ha influido en ciertos sectores del pensamiento religioso. Varios personajes de los primeros siglos del \u00c2\u00ae CRISTIANISMO o del \u00c2\u00ae JUDA\u00ed\u008dSMO de aquella \u00e9poca se inclinaban a una serie de ideas procedentes del platonismo. Algunos entend\u00ed\u00adan que mediante Plat\u00f3n se pod\u00ed\u00ada articular teol\u00f3gicamente la fe cristiana, como hab\u00ed\u00ada intentado hacerlo Fil\u00f3n de Alejandr\u00ed\u00ada con el juda\u00ed\u00adsmo.<br \/>\nEl emperador Justiniano clausur\u00f3 las escuelas filos\u00f3ficas de Atenas tratando de reducir la influencia plat\u00f3nica, lo cual nunca se ha conseguido por completo. El Renacimiento vio un resurgir del platonismo, sobre todo mediante la Academia Plat\u00f3nica de Florencia (siglo XV).<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Religiones Denominaciones y Sectas<\/b><\/p>\n<p>[081]<\/p>\n<p>      Estilo de pensamiento y sistema filos\u00f3fico inspirado en los postulados de Plat\u00f3n, fil\u00f3sofo ateniense clave en la historia del pensamiento occidental: idealismo ut\u00f3pico y defensa del conocimiento de apariencias, dualismo antropol\u00f3gico, epistemolog\u00ed\u00ada innatista, sociolog\u00ed\u00ada comunitarista, escepticismo cosmol\u00f3gico, estilo literario metaf\u00f3rico expresado en bellos \u00abDi\u00e1logos\u00bb, en \u00abLa Rep\u00fablica\u00bb y en \u00abLas Leyes\u00bb.<\/p>\n<p>    El platonismo invadi\u00f3 el primer pensamiento teol\u00f3gico cristiano desde el siglo II al VI. Hubo de llegar la influencia cultural \u00e1rabe y los postulados aristot\u00e9licos defendidos por Sto. Tom\u00e1s, para que la infraestructura filos\u00f3fica cristiana se orientara hacia el mayor aprecio de la sensorialidad y de la racionalidad.<\/p>\n<p>    Pero la terminolog\u00ed\u00ada y las doctrinas cristianas ya quedaron consignadas por f\u00f3rmulas y t\u00e9rminos con S. Justino, Or\u00ed\u00adgenes y Tertuliano, S. Juan Cris\u00f3stomo y S. Basilio y, sobre todo, San Atanasio, San Jer\u00f3nimo y San Agust\u00ed\u00adn, todos ellos impregnados del planonismo ambiental. No hay que extra\u00f1arse de que, en los tiempos actuales, los te\u00f3logos estrella tengan a gala romper con el platonismo latente en muchos de los escritos antiguos, como en el XX brillaron como novedosos los que pretendieron romper con las terminolog\u00ed\u00adas arist\u00f3telicas y tomistas.<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p>El platonismo es la ense\u00f1anza filos\u00f3fica de Plat\u00f3n (427-347 a.C.) y la escuela fundada por \u00e9l, conocida como la Academia. Esta filosof\u00ed\u00ada tuvo un nuevo florecimiento en el neoplatonismo (Plotino), en Agust\u00ed\u00adn y ejerci\u00f3 un influjo notable sobre todo el pensamiento occidental. Su doctrina est\u00e1 contenida en los Di\u00e1logos, que en su mayor parte son aut\u00e9nticos. Plat\u00f3n completa la doctrina de los conceptos, propuesta por su maestro S\u00f3crates, d\u00e1ndole un fundamento metaf\u00ed\u00adsico.<\/p>\n<p>Los conceptos son realidades subsistentes en un mundo divino (\u00bb el mundo de las ideas\u00bb), separado de la mente del sujeto cognoscente y de las cosas contingentes. El verdadero conocimiento filos\u00f3fico consiste en la aprensi\u00f3n de las Ideas, como realidades absolutas, inmutables y eternas (\u00abel mito de la caverna\u00bb, Rep\u00fablica). Consciente de que la verdadera felicidad consiste en la contemplaci\u00f3n del mundo de las ideas, el alma anhela ardientemente conseguir esta meta. Este anhelo, especialmente por la idea del Bien y de la Belleza, se lleva a cabo a trav\u00e9s del amor (\u00abel mito del eros\u00bb, Ba,.lquete).<\/p>\n<p>En oposici\u00f3n al mundo de las ideas existe el Caos : el espacio lleno de materia prima y privado de toda forma o determinaci\u00f3n. El \u00abDemiurgo\u00bb, como realidad intermedia, es el art\u00ed\u00adfice divino que infunde las formas en la materia y construye el cosmos, tomando como modelo las ideas. El mundo visible es el resultado de dos elementos: la determinaci\u00f3n (el elemento racional o la forma que se deriva del mundo de las ideas), y la materia (el elemento irracional y la ra\u00ed\u00adz del mal). La presencia de la forma en la materia se explica o por participaci\u00f3n (metexis) o por imitaci\u00f3n (m\u00ed\u00admesis): las cosas corruptibles participan de las ideas o las imitan (Timeo). Para explicar el conocimiento de las ideas por parte del alma, Plat\u00f3n recurre a la teor\u00ed\u00ada pitag\u00f3rica de la preexistencia. Las almas existen desde toda la eternidad junto con las ideas; expulsadas del mundo de las ideas debido a cierta transgresi\u00f3n, las almas llevan dentro de s\u00ed\u00ad mismas el conocimiento de las ideas. Desde el momento de su uni\u00f3n sucesiva con el cuerpo, este conocimiento cav\u00f3 en un estado de sue\u00f1o profundo. Ser\u00e1 tarea de la sensaci\u00f3n despertar al alma y hacerla nuevamente consciente de la presencia de las ideas en ella misma (an\u00e1mnesis = reminiscencia). Adem\u00e1s del alma racional, existe el alma irracional dividida en una parte irascible y otra concupiscible, La \u00e9tica de Plat\u00f3n es la aplicaci\u00f3n pr\u00e1ctica de su metaf\u00ed\u00adsica: la meta de la vida humana es hacerse semejantes a Dios, la Idea perfecta del Bien. Las condiciones para alcanzar este objetivo suponen una adecuada formaci\u00f3n y educaci\u00f3n dentro de y por medio de una comunidad organizada seg\u00fan la raz\u00f3n. Esta comunidad o Estado es el que se describe detalladamente en la Rep\u00fablica. Puesto que son m\u00faltiples las necesidades de la sociedad, los miembros tienen que organizarse en tres clases: a) los fil\u00f3sofos, que dirigen el Estado; b) los guerreros, que defienden el Estado; c) los productores, que proporcionan los bienes materiales del Estado. El Estado concebido de esta forma es eminentemente aristocr\u00e1tico. La filosof\u00ed\u00ada es esencialmente la vida del esp\u00ed\u00adritu: el anhelo de la visi\u00f3n del Absoluto y de lo Divino a trav\u00e9s del amor profundo a la sabidur\u00ed\u00ada.<\/p>\n<p>I Tonna<\/p>\n<p>Bibl.: S. Vanni-Rovighi, Platonismo, en DTI, III, 812-818: E, von lvanka, Platonismo y neoplatonismo, en CFT III, 457-469, F Ricken, Plat\u00f3n, en SM. Y 469-475: M L L\u00f3pez, El problema de Dios en Plat\u00f3n, CSIC, Madrid 1963; J Vives, G\u00e9nesis y evoluci\u00f3n de la \u00e9tica plat\u00f3nica, Gredos, Madrid 1970: F Copleston, Historia de la filosof\u00ed\u00ada, Ariel, Barcelona 1978, 139-269.<\/p>\n<p>PACOMIO, Luciano [et al.], Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico, Verbo Divino, Navarra, 1995<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico<\/b><\/p>\n<p>I. Concepto de platonismo<br \/>\nLa significaci\u00f3n de la palabra p. depende de c\u00f3mo se interprete la obra de Plat\u00f3n y qu\u00e9 factores de su doctrina se consideren como esenciales y caracter\u00ed\u00adsticos de la mis-ma. Hasta comienzos del siglo xix se ve en Plat\u00f3n sobre todo al ont\u00f3logo, al cosm\u00f3logo y al te\u00f3logo. Esta imagen est\u00e1 determinada por la interpretaci\u00f3n y continuaci\u00f3n de la filosof\u00ed\u00ada de Plat\u00f3n en sus disc\u00ed\u00adpulos Arist\u00f3teles, Espeusipo y Jen\u00f3crates, en el p. medio (Plutarco, Albino, Apuleyo y otros) y en el -> neoplatonismo. Entre los di\u00e1logos plat\u00f3nicos, el Timeo, que trata de cosmolog\u00ed\u00ada (traducci\u00f3n y comentario latino de Calcidio, siglos iv-v d.C.), fue sin duda el que ejerci\u00f3 m\u00e1s amplia influencia hasta la edad media. Con la traducci\u00f3n e interpretaci\u00f3n de Plat\u00f3n por obra de Schleiermacher, comienza el intento de entender a aquel fil\u00f3sofo independientemente de la tradici\u00f3n neoplat\u00f3nica. Se descubre al escritor y al artista y la significaci\u00f3n filos\u00f3fica de la forma de di\u00e1logo. En lugar del Plat\u00f3n sistem\u00e1tico, aparece el apor\u00e9tico y el problem\u00e1tico. Se ponen de relieve el factor dial\u00e9ctico (Hegel), el epistemol\u00f3gico (neokantismo: Natorp), y el aspecto pol\u00ed\u00adtico y pedag\u00f3gico de su obra. La investigaci\u00f3n m\u00e1s reciente tiende a la justificaci\u00f3n hist\u00f3rica de la interpretaci\u00f3n de Plat\u00f3n por el neoplatonismo y la edad media. No tiene por base y fuente \u00fanica los di\u00e1logos, como en Schleiermacher, sino tambi\u00e9n la lecci\u00f3n de Plat\u00f3n sobre el bien, conservada solamente en las copias de los disc\u00ed\u00adpulos, lecci\u00f3n que ejerci\u00f3 influencia considerable en la tradici\u00f3n escol\u00e1stica plat\u00f3nica. Se discute si se trata de una lecci\u00f3n del Plat\u00f3n anciano, o si el sistema aqu\u00ed\u00ad contenido constituye el trasfondo de todos los di\u00e1logos.<\/p>\n<p>II. Temas fundamentales<br \/>\n1. Las ideas<br \/>\nEl punto de partida de la filosof\u00ed\u00ada de Plat\u00f3n est\u00e1 en el planteamiento del problema \u00e9tico por S\u00f3crates. Este buscaba, en la pol\u00e9mica contra la ilustraci\u00f3n relativista de los sofistas, un criterio moral inconmovible del obrar moral. El hombre no puede obrar bien, justa, valerosamente, etc., si no sabe lo que es permanentemente bueno, justo, valeroso, etc. Por esto S\u00f3crates buscaba las definiciones de los conceptos \u00e9ticos universales.<\/p>\n<p>Seg\u00fan la doctrina de Plat\u00f3n, la norma \u00e9tica no puede tomarse de la experiencia, porque la acci\u00f3n particular buena no es tal en todos los aspectos. El hombre bueno no es necesariamente bueno en todo tiempo. Ambos son buenos, pero no son el bien. Por eso es menester una visi\u00f3n espiritual, que aprehenda lo bueno en su \u00abforma\u00bb (e\u00ed\u00addos, \u00ed\u00add\u00e9a) perfecta y siempre igual a s\u00ed\u00ad misma. Luego Plat\u00f3n traslad\u00f3 esta doctrina de los predicados \u00e9ticos a todos los predicados. Su aplicaci\u00f3n en el juicio a las cosas visibles supone un saber a priori de las mismas. En el juicio: \u00abEstas dos maderas son iguales\u00bb, la idea de igualdad no puede proceder de la experiencia, que s\u00f3lo nos ofrece objetos aproximadamente iguales. Ahora bien, el presupuesto de ese saber sobre \u00abla igualdad misma\u00bb, es que \u00e9ste tiene un objeto. En consecuencia, adem\u00e1s de las cosas perceptibles, deben existir esencias ideales, que son, en contraste con las cosas variables y que implican una multiplicidad de aspectos, la realidad, invariable, simple, que permanece constantemente igual a s\u00ed\u00ad misma (Fed\u00f3n, 74a-75c).<\/p>\n<p>2. Participaci\u00f3n y analog\u00ed\u00ada<br \/>\nSi la intuici\u00f3n de la idea ha de posibilitarnos un juicio verdadero sobre las cosas que percibimos por la visi\u00f3n exterior, en tal caso el orden ideal (kosmos noet\u00f3s) no puede estar completamente separado del mundo visible a pesar de la diversidad de ser. Las cosas participan m\u00e1s bien de la idea. El ente necesario, id\u00e9ntico a s\u00ed\u00ad mismo, est\u00e1 presente en el variable y contingente (parous\u00ed\u00ada; inmanencia de lo trascendente).<\/p>\n<p>Aqu\u00e9l es la esencia (o\u00fas\u00ed\u00ada) de \u00e9ste, aunque en las cosas visibles s\u00f3lo se realiza de manera imperfecta. Como quiera que la idea es una representaci\u00f3n del -> bien, las cosas \u00abaspiran\u00bb a ser como aqu\u00e9lla, en la que tienen su ejemplar y fin (t\u00e9los) y por cuya raz\u00f3n existen. Los diversos grados de participaci\u00f3n producen una -> analog\u00ed\u00ada del ser. Plat\u00f3n la aclara por el modelo de una l\u00ed\u00adnea que est\u00e1 dividida en dos trozos desiguales. El menor representa el orden visible; y el mayor representa el orden inteligible. Los trozos por su parte est\u00e1n subdivididos seg\u00fan la misma proporci\u00f3n; las subdivisiones de lo visible representan las sombras y cosas corporales; y las de lo inteligible significan los objetos e ideas matem\u00e1ticas (Rep\u00fablica, 509d-511a).<\/p>\n<p>La comparaci\u00f3n quiere decir que lo visible y lo inteligible est\u00e1n separados entre s\u00ed\u00ad por raz\u00f3n de su ser, como las sombras y reflexiones est\u00e1n separadas de las cosas reales. Pero, como la cosa produce una imagen en las sombras, as\u00ed\u00ad en lo visible aparece lo inteligible. Lo visible s\u00f3lo tiene ser como imagen; pero, por ser imagen, remite al ente ejemplar. Las sombras (o palabras) pueden introducir en la contemplaci\u00f3n de las cosas, que llevan al conocimiento de las leyes matem\u00e1ticas; y \u00e9stas a su vez conducen a la contemplaci\u00f3n de las ideas. La participaci\u00f3n anal\u00f3gica produce una gradaci\u00f3n de los \u00f3rdenes del ser, que el Symposion expone (210a-212a) respecto de lo bello, que, como eidos \u00fanico, puede ser aprehendido no s\u00f3lo en la visi\u00f3n espiritual, sino tambi\u00e9n en la sensible.<\/p>\n<p>La belleza del cuerpo particular es una presencia imperfecta de la idea de belleza como hermosura de todos los cuerpos; y \u00e9sta a su vez es s\u00f3lo un grado para subir a la belleza de las costumbres y leyes, que, por su parte, remite a la belleza de las ciencias y, por ellas, a lo bello primero invariable. La lecci\u00f3n Sobre lo bueno aclar\u00f3 la participaci\u00f3n y analog\u00ed\u00ada mediante el modelo de la serie matem\u00e1tica del uno y de la d\u00ed\u00adada (du\u00e1s: la \u00faltima, como principio de la posici\u00f3n m\u00faltiple del uno): n\u00famero, l\u00ed\u00adneas, superficies, cuerpos. Los principios (uno y d\u00ed\u00adada) est\u00e1n presentes en todas las \u00abdimensiones\u00bb siguientes y a la vez las trascienden; e igualmente las \u00abdimensiones\u00bb superiores est\u00e1n contenidas en las siguientes.<\/p>\n<p>3. Ascensi\u00f3n y dial\u00e9ctica<br \/>\nEl alma humana posee un saber a priori (adquirido en una visi\u00f3n preexistente) de los objetos matem\u00e1ticos y de las ideas, que puede despertarse por la instrucci\u00f3n y por la percepci\u00f3n de los sentidos. Por eso el hombre puede conocer la estructura del ser ideal. Plat\u00f3n distingue entre el m\u00e9todo del conocimiento matem\u00e1tico y el conocimiento de las ideas o -> dial\u00e9ctica [A]; Rep\u00fablica, 510b-511e). El matem\u00e1tico parte de supuestos no discutidos y saca de ellos consecuencias. Su procedimiento es deductivo. No puede reducir sus axiomas a un principio \u00faltimo. Necesita, adem\u00e1s, de la ayuda de la percepci\u00f3n sensible. El dial\u00e9ctico examina si las consecuencias que se derivan de su hip\u00f3tesis est\u00e1n exentas de contradicci\u00f3n. Si no lo est\u00e1n, rechaza la hip\u00f3tesis y sienta otra nueva; si lo est\u00e1n, busca una hip\u00f3tesis superior que est\u00e1 contenida como presupuesto en la precedente y de la que puede deducirse \u00e9sta como consecuencia. El procedimiento se prosigue hasta llegar a un primer principio \u00absin presupuesto\u00bb alguno, que no puede ya deducirse de otro: la idea del bien o el uno.<\/p>\n<p>La ascensi\u00f3n dial\u00e9ctica se realiza sin ayuda de lo visible. De la idea del bien puede el dial\u00e9ctico descender de nuevo a las ideas particulares. El bien mismo est\u00e1 m\u00e1s all\u00e1 de las ideas (Rep\u00fablica, 509b). Toda idea participa del bien (lo mismo que ella, considerada como n\u00famero ideal, participa del uno) y est\u00e1 referida a \u00e9l como a su fin; lo cual aparece particularmente claro en las ideas de orden moral. La referencia de las cosas a las ideas como sus ejemplares y fines, tiene una correspondencia en la referencia de las ideas particulares al bien y al uno como lo absoluto.<\/p>\n<p>La Carta s\u00e9ptima (341cd) describe el conocimiento de las esencias supremas con el lenguaje de la m\u00ed\u00adstica posterior: Por largo trato con la cosa se enciende \u00abs\u00fabitamente\u00bb una luz, que luego recibe alimento de s\u00ed\u00ad misma. La ascensi\u00f3n dial\u00e9ctica no debe separarse de su finalidad \u00e9tica. El hombre ha de conocer el bien para hacerse personalmente bueno. El -> conocimiento lleva a la semejanza con Dios, que consiste en que el hombre, por la inteligencia, se hace justo y piadoso (Teeteto, 176b).<\/p>\n<p>Desde la contemplaci\u00f3n de las ideas el fil\u00f3sofo volver\u00e1 a la actividad pol\u00ed\u00adtica. La dial\u00e9ctica de los di\u00e1logos posteriores (Fedro, Sofista, Pol\u00ed\u00adtico, Filebo) muestra un mayor inter\u00e9s l\u00f3gico. Su tema es la divisi\u00f3n de los conceptos, las supraordenaciones y subordinaciones de los mismos, y la posibilidad de su uni\u00f3n en el juicio. Plat\u00f3n muestra en el Sofista que tambi\u00e9n en el orden de las ideas se da un no-ser: La identidad de una idea consigo misma implica su diversidad de las ideas que no son id\u00e9nticas con ella, consiguientemente, su no ser esas ideas.<\/p>\n<p>4. Alma, Estado y cosmos<br \/>\nComo quiera que a las ideas inmutables no les corresponde causalidad eficiente, es menester otro principio para armonizar el mundo del devenir con el mundo del ser: el alma. Esta se mueve a s\u00ed\u00ad misma y a lo inm\u00f3vil; por eso es inmortal (Fedro 245c-e). Plat\u00f3n la compara con los objetos de la matem\u00e1tica. Como \u00e9sta, el alma est\u00e1 entre la idea y el fen\u00f3meno. Como en lo matem\u00e1tico, tambi\u00e9n en el alma se refleja la totalidad del ente. Por eso puede conocer todo ente. Como eros, el alma es el deseo de ascender a las esencias eternas y hacerlas visibles en el mundo del devenir; por ser principio de movimiento, puede realizar la participaci\u00f3n. Expresi\u00f3n de su posici\u00f3n intermedia es la tripartici\u00f3n del alma humana. El alma inteligible est\u00e1 dotada de pensamiento y llamada a la direcci\u00f3n de las otras partes. El Fed\u00f3n demuestra su inmortalidad por el parentesco de la misma con las ideas. En el lugar m\u00e1s bajo est\u00e1 el alma sensitiva: sede del apetito. Entre ambas media el alma irascible: sede del valor.<\/p>\n<p>Los mitos plat\u00f3nicos del m\u00e1s all\u00e1 resaltan la libertad y responsabilidad del hombre. El Estado plat\u00f3nico est\u00e1 construido de forma an\u00e1loga a la del alma humana. A las tres partes del alma corresponden los tres estamentos: los fil\u00f3sofos, que gobiernan, los guerreros y los artesanos en general. La analog\u00ed\u00ada de la construcci\u00f3n se funda en la comunidad del fin: el alma y el Estado deben realizar el bien en lo sensible. A cada parte del alma y del Estado se ordena una virtud: a la primera la prudencia, a la segunda la fortaleza, a la tercera la templanza. La armon\u00ed\u00ada de todas las partes es obra de la justicia.<\/p>\n<p>El movimiento arm\u00f3nico del cosmos est\u00e1 confiado al alma universal. Seg\u00fan la exposici\u00f3n m\u00ed\u00adtica del Timeo, aqu\u00e9lla es creada inmediatamente por el demiurgo o art\u00ed\u00adfice del mundo, que ordena el universo seg\u00fan el ejemplar ideal del \u00abviviente perfecto\u00bb, porque es bueno, no tiene envidia y quiere que todo se haga en lo posible semejante a \u00e9l mismo. Por medio del alma universal, la providencia de Dios hace que el mundo alcance el estadio de un ser viviente animado y dotado de raz\u00f3n. El demiurgo forma la parte inmortal del alma humana mediante el residuo de las materias con que construy\u00f3 el alma universal. Desde Arist\u00f3teles y Jen\u00f3crates se discute si el mito del Timeo quiere ense\u00f1ar el comienzo del mundo en el tiempo o s\u00f3lo su dependencia de una raz\u00f3n c\u00f3smica. Pero esta cuesti\u00f3n es de orden secundario frente a la tesis filos\u00f3fica central: El mundo visible participa del bien. Es imagen del orden ideal y est\u00e1 referido en todas sus partes al ejemplar ideal y, por ende, al bien como fin. El alma inteligible es causa de la participaci\u00f3n y de la direcci\u00f3n al fin. El orden del mundo est\u00e1 abierto al conocimiento humano, porque la ley c\u00f3smica es a la vez la ley del esp\u00ed\u00adritu humano.<\/p>\n<p>BIBLIOGRAF\u00ed\u008dA:<br \/>\n&#8211; 1. Ediciones y L\u00e9xicos: J. Barnet, Platons opera, 5 vols. (0 1900-07); F. Ast, Lexicon Platonicum, 3 vols. (B 1835-38, reimpr. Darmstadt 1956); E. des Places, Lexique de la langue philosophique et religieuse de Platon, 2 vols. (P 1964).<\/p>\n<p>&#8211; 2. Traducciones: F. Schleiermacher (1804-10) (ahora 6 vols.: H 1957-59); O. Apelt, 7 vols. (Philosophische Bibliothek) (L 1909-20); Platon Oeuvres Compl2tes, Collect. des Univ. de France, \u00abLes Belles Leitres\u00bb, 13 tomos en 25 vols., Paris 1920-1956; la trad. castellana de P. de Azc\u00e1rate, Madrid 1871-1876; la de la col. \u00abCl\u00e1sicos pol\u00ed\u00adticos\u00bb, Madrid 1949 ss.; la catalana de la Fundaci\u00f3 Bernat Metge, Barcelona 1924-1962.<\/p>\n<p>&#8211; 3. COMENTARIOS: G. Stallbaum &#8211; M. Wohlrab (Gotha &#8211; L 1836-1877); son de inter\u00e9s los comentarios ingleses particulares (Cf. Bibliograf\u00ed\u00adas) de Adam, Taylor, Cornford y otros.<\/p>\n<p>&#8211; 4. Bibliograf\u00ed\u00adas: Ueberweg I 178-347 655-100\u00e4; O. Gigon, Platon (Bibliographische Einf\u00fchrungen in das Studium der Philosophie 12) (Berna 1950); Th. G. Rosenmeyer, Platonic Scholarship 1945-1955: The Classical Weekly 50 (1957); E. M. Manasse, B\u00fccher \u00fcber Platon: PhR fase. 1 (1957) y 2 (1961); H. Cherniss, Plato 1950-1957: Lustrum 4 (GS 1960); W. Totok, Hand-buch der Geschichte der Philosophie I (F 1964) 146-212.<\/p>\n<p>&#8211; 5. Bibliograf\u00ed\u00ada General:<br \/>\n&#8211; a) Sobre Plat\u00f3n: G. W. F. Hegel, Vorlesungen \u00fcber die Geschichte der Philosophie (WW vols. 18, 169-297); P. Natorp, Platos Ideenlehre (1902, L 21922); C. Ritter, Platon, 2 vols. (Mn 1910-1923); P. Friedlaender, Platon, 2 vols. (1928-30, B 31964); J. Stenzel, Zahl und Gestalt bei Platon und Aristoteles (L 1924); idem, Platon der Erzieher (L 1928); H.-G. Gadamer, Platos dialektische Ethik (1931, H 21968); J. Hessen, Platonismo y profetismo (Athenas Cart); M. L. L\u00f3pez, El problema de Dios en Plat\u00f3n (CSIC Ma 1963); J.A. Mao, La dial\u00e9ctica plat\u00f3nica, su desarrollo en relaci\u00f3n con la teorla de las formas (U Central de Venez 1962) W. Prater, Plat\u00f3n y el platonismo (Emece B Aires); Ruiz P\u00e9rez, El concepto de filosof\u00ed\u00ada en los escritos de Plat\u00f3n (S Terrae Sant); A. Taylor, El platonismo y su influencia (Nova B Aires); B. M. Schuhl, Plat\u00f3n y el arte de su tiempo (Paid\u00f3s B Aires 1969); J. Vives, G\u00e9nesis y evoluci\u00f3n de la \u00e9tica plat\u00f3nica (Gredos Ma 1970); A. Tovar, Un libro sobre Plat\u00f3n (Ma 1956); A.-J. Festugi\u00e9re, Contemplation et vie contemplative selon Platon (1936, P 21950); M. Heidegger, Platons Lehre von der Wahrheit (Berna 1947); E. Hoffmann, Platon (Z 1950); W. D. Ross, Plato&#8217;s Theory of Ideas (0 1951); H. J. Kr\u00e4mer, Arete bei Platon und Aristoteles (Hei 1959); K. Gaiser, Platons ungeschriebene Lehre (1963, St 21968).<\/p>\n<p>&#8211; b) Sobre el platonismo: E. Hoffmann, Platonismus und christliche Philosophie (Z 1960); Ph. Merlan, From Platonism to Neoplatonism (1953, La Haya 21960); J. Hirschberger: LThK2 VIII 555-558; \u00ed\u00addem, Historia de la filosof\u00ed\u00ada (Herder Ba 1 51968, II 41967); H. J. Kr\u00e4mer, Der Ursprung der Geistmetaphysik. Untersuchungen zur Geschichte des Platonismus zwischen Platon und Plotin (A 1964); The Cambridge History of Later Greek and Early Mediaeval History, ed. A. H. Armstrong (C 1967).<\/p>\n<p>Friedo Ricken<\/p>\n<p>K. Rahner (ed.),  Sacramentum Mundi. Enciclopedia Teol\u00cf\u0192gica, Herder, Barcelona 1972<\/p>\n<p><b>Fuente: Sacramentum Mundi Enciclopedia Teol\u00f3gica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Corriente filos\u00f3fica. En el platonismo se identifica a los humanos con el alma, se lleva a cabo una desvaloraci\u00f3n de lo temporal y corp\u00f3reo, la realidad se entiende en forma dualista y se aprecia grandemente la vida contemplativa. El platonismo ha influido en ciertos sectores del pensamiento religioso. Varios personajes de los primeros siglos del &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/platonismo\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abPLATONISMO\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-7363","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7363","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7363"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7363\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7363"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7363"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7363"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}