{"id":7381,"date":"2016-02-05T03:58:15","date_gmt":"2016-02-05T08:58:15","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/protestantismo\/"},"modified":"2016-02-05T03:58:15","modified_gmt":"2016-02-05T08:58:15","slug":"protestantismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/protestantismo\/","title":{"rendered":"PROTESTANTISMO"},"content":{"rendered":"<p>Movimiento cristiano internacional. Este t\u00e9rmino se aplica generalmente a todas las iglesias organizadas por la Reforma Evang\u00e9lica o Protestante del siglo XVI y a iglesias, denominaciones y movimientos surgidos, inspirados o desprendidos de aquellas a trav\u00e9s de los siglos.<br \/>\nEn sociolog\u00ed\u00ada de la religi\u00f3n se distingue entre protestantismo hist\u00f3rico, iglesias nuevas, iglesias marginales, grupos aut\u00f3ctonos, etc. El nombre preferido por los primeros protestantes era el de \u00abevang\u00e9licos\u00bb, pero hoy se identifica como tales a los protestantes conservadores en Estados Unidos y a todos los protestantes en Latinoam\u00e9rica y ciertos pa\u00ed\u00adses de Europa continental (como Alemania).<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Religiones Denominaciones y Sectas<\/b><\/p>\n<p>Ver \u00abCristianismo\u00bb e \u00abIglesia\u00bb, y el encabezamiento de las distintas denominaciones.<\/p>\n<p> Comenz\u00f3 en 1517 con Mart\u00ed\u00adn Lutero, en Alemania.<\/p>\n<p> 1- Del Luteranismo, surgieron los Bautistas, en 1605, y los Anabaptistas.<\/p>\n<p> 2- El Anglicanismo, comenz\u00f3 en Inglaterra, con el Rey Enrique VIII, en 1534. De \u00e9l surgieron los \u00abEpiscopales\u00bb, \u00abMetodistas\u00bb y \u00abCu\u00e1queros\u00bb. De una iglesia Metodista , surgieron los \u00abPentecostales\u00bb, en 1900.\u00c2\u00b4Como Lutero, no aceptan el Papa, quedan los Obispos: (Ep\u00ed\u00adscopos).<\/p>\n<p> 3- Calvinismo, Comenzo en Suiza, con Calvino, el siglo 16. De \u00e9l surgieron los \u00abPresbiterianos\u00bb, en 1560, los \u00abPuritanos\u00bb, la \u00abIglesia Unida\u00bb, y la \u00abIglesia de Cristo\u00bb. Ahora desaparecen tambi\u00e9n los Obispos, queda los Sacerdotes, Presb\u00ed\u00adteros.<\/p>\n<p> 4- Evang\u00e9licos: Se considera que el 50% de los protestantes americanos son Evang\u00e9licos; cont\u00e1ndose entre ellos los \u00abPentecostales\u00bb, \u00abCongregacionalistas\u00bb, \u00abAdventistas\u00bb, \u00abCiencia Cristiana\u00bb. Ahora desaparecen hasta los Sacerdotes.<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Cristiano<br \/>\nDr. J. Dominguez<\/p>\n<p>http:\/\/biblia.com\/diccionario\/<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Cristiano<\/b><\/p>\n<p>La palabra protestante se deriva de la acci\u00f3n realizada en la Dieta imperial de Spira en 1529 por parte de la minor\u00ed\u00ada de pr\u00ed\u00adncipes favorables a la Reforma, que \u00abprotestaron\u00bb contra las pol\u00ed\u00adticas del emperador y de la mayor\u00ed\u00ada cat\u00f3lica. De este modo, originalmente, el \u00abprotestantismo\u00bb se refiri\u00f3 a aquella reforma inspirada por Mart\u00ed\u00adn Lutero en algunos principados y ciudades libres de la Alemania del norte durante la primera mitad del siglo XVI. Sin embargo, esta palabra se extendi\u00f3 y se refino a las muchas comunidades y teolog\u00ed\u00adas cristianas que fueron surgiendo en la Europa continental: los grupos luteranos o evang\u00e9licos que segu\u00ed\u00adan la ense\u00f1anza de Lutero, los grupos reformados, congregacionales o presbiterianos que segu\u00ed\u00adan la direcci\u00f3n de Zuinglio.y Calvino y los grupos anabaptistas mas radicales, como los mennonitas. Una descripci\u00f3n plenamente adecuada del protestantismo deber\u00ed\u00ada enumerar las informaciones hist\u00f3ricas y teol\u00f3gicas sobre estos grupos (ver, Anabaptistas, Calvinismo, Iglesias evang\u00e9licas, Congregacionistas, Luteranismo, Mennonitas, Presbiterianos, Zuinglismo). Los anglicanos y los episcopalianos no tienen el mismo origen que el protestantismo occidental, aunque presentan una historia de lucha interna sobre la aceptaci\u00f3n de algunas ense\u00f1anzas y pr\u00e1cticas de los reformadores. El hecho de que los anglicanos que viv\u00ed\u00adan en los reci\u00e9n formados Estados Unidos de Am\u00e9rica tras la revoluci\u00f3n americana, al no querer que se les siguiera considerando miembros de la Iglesia de Inglaterra, se llamaran 1glesia episcopal protestante, demuestra hasta qu\u00e9 punto el pensamiento protestante se amalgam\u00f3 con el anglicanismo (ver, Anglicanos, Episcopalianos). Finalmente, algunos grupos que hab\u00ed\u00adan surgido antes de la Reforma (ver, Valdenses, Moravos) y otros que aparecieron m\u00e1s tarde (ver, Adventistas, Bautistas, Metodistas, Pentecostalismo, Cu\u00e1queros), comparten hasta tal punto las doctrinas b\u00e1sicas de los reformadores que son llamados protestantes y aceptan generalmente este nombre.<\/p>\n<p>Una visi\u00f3n m\u00e1s completa del protestantismo puede obtenerse consultando tambi\u00e9n las voces Reforma, Fundamentalismo, Simul iustus et peccator, Sola Scriptura, Teolog\u00ed\u00ada evang\u00e9lica, Theologia crucis, Exsurge Domine, Pietismo, Puritanismo y Televangelismo, cada una de las cuales contiene un material ulterior relativo a la historia y al pensamiento protestante. En la presente voz presentaremos los principios b\u00e1sicos comunes al protestantismo en su conjunto, teniendo siempre presente la dificultad de reducir esta realidad hist\u00f3rica a una mera descripci\u00f3n.<\/p>\n<p>Al comienzo de la Reforma aparecieron dos ramas principales: a) el protestantismo de la \u00abl\u00ed\u00adnea principal\u00bb, \u00abcl\u00e1sico\u00bb o \u00abconservador\u00bb; b) el protestantismo \u00abradical\u00bb.<\/p>\n<p>1. El protestantismo cl\u00e1sico encuentra su expresi\u00f3n en los escritos de Calvino y de Lutero y de sus principales seguidores, bas\u00e1ndose en un n\u00famero de convicciones centrales que se refieren a: a) la salvaci\u00f3n,. b) la revelaci\u00f3n y c) la Iglesia.<\/p>\n<p>a) La doctrina b\u00e1sica protestante relativa a la salvaci\u00f3n es la justificaci\u00f3n por medio de la fe. Debido al pecado de Ad\u00e1n, los seres humanos son completamente incapaces de agradar a Dios por medio de sus propios esfuerzos; incluso sus buenas intenciones van acompa\u00f1adas de un orgullo pecaminoso. Solamente Cristo (Iesus Christus) es capaz de establecer la paz entre Dios y la humanidad por medio de su muerte en la cruz. La justificaci\u00f3n puede llamarse \u00abforense\u00bb, es decir, se trata de una simple declaraci\u00f3n de que Dios considera a un hombre justo, no gracias a una especie de justicia intr\u00ed\u00adnseca por parte del ser humano, sino debido a los m\u00e9ritos de Cristo. Como tal, se puede decir que una persona es tanto justa como pecadora al mismo tiempo (simul iustus et peccator). La justificaci\u00f3n se hace efectiva s\u00f3lo a trav\u00e9s de la fe (sola fide), es decir, creyendo que Cristo nos ha justificado personalmente a trav\u00e9s de su muerte en la cruz. El hombre justo puede y tiene que realizar obras buenas, pero \u00e9stas no deber\u00ed\u00adan ser vistas nunca como meritorias, va que son m\u00e1s bien un efecto y ..un signo de la justificaci\u00f3n. El \u00e9nfasis de la soberan\u00ed\u00ada de Dios en la obra de la salvaci\u00f3n llev\u00f3 a varias interpretaciones de la doctrina b\u00ed\u00adblica sobre la predestinaci\u00f3n (cf. Ef 1,5). Calvino afirm\u00f3 que Dios es tan importante en la salvaci\u00f3n de los seres humanos que no s\u00f3lo predestina a la salvaci\u00f3n a los que habr\u00e1n de salvarse, sino que incluso destina de antemano a la condenaci\u00f3n a los que ser\u00e1n condenados.<\/p>\n<p>b) Por lo que se refiere a la revelaci\u00f3n, el protestantismo afirma la autoridad de la Biblia (sola Scriptura) sobre toda otra autoridad humana. La Tradici\u00f3n y la ense\u00f1anza del Magisterio est\u00e1n inclinadas al error y necesitan constantemente ser corregidas a trav\u00e9s de la Escritura. El protestantismo cl\u00e1sico no se opon\u00ed\u00ada en principio a la Tradici\u00f3n y a la ense\u00f1anza oficial, que han de jugar un papel importante en la vida de la Iglesia. Pero es preciso emplear siempre la Biblia como criterio correctivo y reformador. Tambi\u00e9n aqu\u00ed\u00ad se insiste en la soberan\u00ed\u00ada de Dios y en la debilidad del hombre.<\/p>\n<p>c) En el campo de la eclesiolog\u00ed\u00ada, el protestantismo cl\u00e1sico valora la continuidad con el pasado, lo cual explica por qu\u00e9 Lutero y Calvino se opusieron tan fuertemente a los reformadores m\u00e1s radicales como los anabaptistas. Sobre todo, la Iglesia es la comunidad de aquellos que se salvan por medio de la fe, la congregaci\u00f3n de los creyentes. La Iglesia puede encontrarse en todos los sitios en que se predica correctamente el Evangelio y se celebran justamente los sacramentos. En general, los protestantes consideran el bautismo y la eucarist\u00ed\u00ada (o la cena del Se\u00f1or) como los dos sacramentos directamente instituidos por el mismo Jesucristo. Muchos protestantes, se\u00f1alando que la palabra sacramento no se utiliza en la Biblia, prefieren llamar \u00abordenanzas\u00bb al bautismo y a la cena del Se\u00f1or. El acento que se puso en el sacerdocio de todos los creyentes (1 Pe 2,5) llev\u00f3 a muchas comunidades protestantes a dar una responsabilidad significativa al laicado en el \u00e1mbito del gobierno de la Iglesia, as\u00ed\u00ad como a eliminar cualquier pr\u00e1ctica que pudiera dar la impresi\u00f3n de que algunos cristianos eran de una \u00abclase superior\u00bb respecto a los otros. De esta manera, ciertas pr\u00e1cticas como el celibato sacerdotal y la existencia de comunidades religiosas quedaron generalmente abolidas.<\/p>\n<p>2. Los grupos protestantes m\u00e1s radicales, como los anabaptistas, compart\u00ed\u00adan la mayor parte de las doctrinas mencionadas sobre la salvaci\u00f3n, la revelaci\u00f3n y la Iglesia. Sin embargo, fueron m\u00e1s all\u00e1, considerando a la Iglesia como una congregaci\u00f3n totalmente voluntaria de cristianos comprometidos. Sobre esta base se opon\u00ed\u00adan generalmente al bautismo de los ni\u00f1os pensando que esta pr\u00e1ctica devaluaba el bautismo como compromiso en la fe. El ministerio se conceb\u00ed\u00ada seg\u00fan el modelo del profeta que llama a los individuos y a la sociedad a la conversi\u00f3n. Los reformadores m\u00e1s radicales favorecieron una divisi\u00f3n m\u00e1s severa entre la Iglesia y el Estado y a veces se dedicaron a la no-violencia pac\u00ed\u00adfica (por ejemplo, los cu\u00e1queros y los mennonitas). Estos protestantes- tend\u00ed\u00adan a subrayar la importancia del Esp\u00ed\u00adritu Santo en la vida de los creyentes y segu\u00ed\u00adan un fuerte impulso misionero.<\/p>\n<p>W Henn<\/p>\n<p>Bibl.: w Maurer Protestantismo, en CFT III, 563-582; AA. VV., en SM, Y 587-626; J&#8217; Delumeau, La reforma, Labor, Barcelona 1973; E. Jedin, HdI, V, Herder, Barcelona 1972; J M. G\u00f3mez Heras, Teolog\u00ed\u00ada protestante, BAC, Madrid 1972; P Damboriena, Fe cat\u00f3lica e Iglesias y sectas&#8217; de la reforma, Fe y Raz\u00f3n, Madrid 1961.<\/p>\n<p>PACOMIO, Luciano [et al.], Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico, Verbo Divino, Navarra, 1995<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico<\/b><\/p>\n<p>SUMARIO: I. Origen y extensi\u00f3n del t\u00e9rmino &#8211; II. Exigencia de renovaci\u00f3n: 1. De la \u00e9tica del pauperismo al espiritualismo joaquinista; 4. De la protesta religiosa de Wyclef al profetismo apocaliptico de Savonarola &#8211; lll. Los movimientos reformadores del s. XVI y sus caracter\u00ed\u00adsticas: 1. Prioridad de las Sagradas Escrituras: 2. Salvaci\u00f3n por la fe: 3. Sacerdocio universal de los creyentes: 4. Una referencia a otras caracter\u00ed\u00adsticas &#8211; IV. De la rebeli\u00f3n frente al papado de la iglesia de Inglaterra a los movimientos carism\u00e1ticos de nuestros d\u00ed\u00adas: 1. El anglicanismo: 2. El metodismo: 3. Los movimientos caracterizados por el \u00abbautismo de los creyentes\u00bb &#8211; V. De la teolog\u00ed\u00ada de la crisis a la teolog\u00ed\u00ada de la esperanza &#8211; VI. La dimensi\u00f3n ecum\u00e9nica.<\/p>\n<p>I. Origen y extensi\u00f3n del t\u00e9rmino<br \/>\nEl t\u00e9rmino protestantismo indica el complejo y multiforme movimiento reformador que tuvo comienzo en el s. XVI. Su origen arranca de la solemne \u00abprotesta\u00bb que las ciudades y los pr\u00ed\u00adncipes evang\u00e9licos de Alemania elevaron el 19 de abril de 1529 contra la decisi\u00f3n de la Dieta de Spira, la cual exig\u00ed\u00ada la restauraci\u00f3n de la jerarqu\u00ed\u00ada y del culto romanos en los pa\u00ed\u00adses donde hab\u00ed\u00adan sido suprimidos. De ah\u00ed\u00ad el apelativo de \u00abprotestantes\u00bb aplicado a los estados evang\u00e9licos. Luego, se utiliz\u00f3 el t\u00e9rmino para indicar los movimientos reformadores de los siglos sucesivos. A este t\u00e9rmino, que conserva un tono antirromano y acent\u00faa la actitud cr\u00ed\u00adtica, muchos prefieren el menos pol\u00e9mico de \u00abevang\u00e9lico\u00bb, que subraya el elemento positivo de la Reforma: el retorno al mensaje evang\u00e9lico originario. Tambi\u00e9n se utiliza, al menos por una parte de las iglesias surgidas en la Reforma, el t\u00e9rmino \u00abreformadas\u00bb, para subrayar el prop\u00f3sito de continua disponibilidad a la renovaci\u00f3n de la Iglesia: Ecclesia reformata, semper reformanda. El anglicanismo, aunque por comodidad de clasificaci\u00f3n cae bajo el t\u00e9rmino general de protestantismo, reivindica para s\u00ed\u00ad un puesto en el \u00e1mbito de los diversos movimientos reformadores, proclamando, junto con la Iglesia cat\u00f3lica y la ortodoxa, su car\u00e1cter universal 1.<\/p>\n<p>II. Exigencia de renovaci\u00f3n<br \/>\nLa exigencia de renovaci\u00f3n en la Iglesia, que tuvo su explosi\u00f3n en la reforma del s. xvi, se hab\u00ed\u00ada manifestado tambi\u00e9n en varios sectores del episcopado cat\u00f3lico, Son prueba de ello las discusiones que al respecto tuvieron lugar en varios concilios: Vienne (1311) Pisa (1409), Constanza (1414-1418), Basilea (1441-1449). Una clara manifestaci\u00f3n de protesta contra los males que padec\u00ed\u00ada la Iglesia se hab\u00ed\u00ada concretizado tambi\u00e9n en el hecho de que la piedad cristiana se refugiara en el ascetismo de los claustros. Recordemos entre todas la poderosa voz contestataria contra las prevaricaciones de la Iglesia de Occidente elevada por Bernardo de Claraval (1090-1153), ferviente estudioso de san Agust\u00ed\u00adn y autor del c\u00e1ntico titulado Rey cubierto de heridas.<\/p>\n<p>1. DE LA ETICA DEL PAUPERISMO AL ESPIRITUALISMO JOAQUINISTA &#8211; El pauperismo (neologismo derivado de pauper, igual a pobre) tuvo sus primeras manifestaciones en el movimiento de los c\u00e1taros (k\u00e1taros, igual a puro), del cual aparecen las primeras noticias en Italia, hacia el a\u00f1o 1030, tras la lucha contra los herejes del castillo de Monforte, junto a Alba (Cuneo, Italia). En los c\u00e1taros hay ya muchos elementos caracter\u00ed\u00adsticos de los movimientos pauper\u00ed\u00adsticos del s. xii: reivindicaci\u00f3n de un estado privilegiado de pureza doctrinal frente a la decadencia y a la corrupci\u00f3n del mundo y de la Iglesia, rigurosa disciplina espiritual y \u00e9tica, redescubrimiento de la pobreza evang\u00e9lica. Pero tambi\u00e9n se distingui\u00f3 por su neto rechazo de la Iglesia jer\u00e1rquicamente entendida; su condena del mundo como materia y, por lo tanto, como producto diab\u00f3lico, su rechazo de la experiencia eclesi\u00e1stica en cuanto sida sacramental y su contestaci\u00f3n radical del vivir con la Iglesia (vivere cum Ecclesia). Y es precisamente junto a esta herej\u00ed\u00ada de tipo dualista, que ten\u00ed\u00ada elementos comunes con el antiguo movimiento maniqueo, donde surgen y se alimentan con frecuencia (como en el caso de los albigenses en Francia) ciertos movimientos populares de renovaci\u00f3n de car\u00e1cter pauperista m\u00e1s marcado, suscitados por hombres de diversa extracci\u00f3n y personalidad, pero todos deseosos de renovar la vida de la Iglesia partiendo del redescubrimiento de la pobreza evang\u00e9lica. Recordemos las figuras m\u00e1s significativas.<\/p>\n<p>Arnaldo de Brescia (1100-1155), ap\u00f3stol del retorno del clero a la pobreza apost\u00f3lica, ac\u00e9rrimo adversario del poder temporal del Papa, partidario de un ayuntamiento aut\u00f3nomo en Roma, y por esta causa ahorcado y quemado en dicha ciudad.<\/p>\n<p>Pedro Valdo (1140-1217), o Valdus (el nombre de Pedro se utiliza tan s\u00f3lo dos siglos m\u00e1s tarde), mercader lion\u00e9s (pobres de Lyon), que se convirti\u00f3 a la pobreza evang\u00e9lica. Propugnaba la exigencia de un retorno de la Iglesia a un ideal de vida apost\u00f3lica y reivindicaba tambi\u00e9n para el laicado el derecho a la predicaci\u00f3n p\u00fablica del Evangelio. Sus secuaces establecieron como fundamento de su vida espiritual la pr\u00e1ctica del serm\u00f3n de la monta\u00f1a, dando amplio margen al sacramento de la penitencia y afirmando que la piedad deb\u00ed\u00ada imponerse al legalismo. Se preocupaban de forma especial de la oraci\u00f3n y celebraban la santa cena como alimento comunitario con el pan y con el vino 2.<\/p>\n<p>Francisco de As\u00ed\u00ads (1182-1226), cuya vida y cuya acci\u00f3n reflejan el ansia de renovaci\u00f3n que fermentaba en la Iglesia con un fuerte realce de la exigencia de un retorno a la pobreza evang\u00e9lica [>Hombre evang\u00e9lico]. La llamada que \u00e9l escuch\u00f3, dirigida directamente por Cristo mientras oraba en la iglesia de san Dami\u00e1n: \u00abFrancisco, ve y repara mi Iglesia, que se desploma en ruinas\u00bb, a pesar de que en un primer momento se interpreta en sentido material, se convierte m\u00e1s tarde en una apelaci\u00f3n que se transform\u00f3 en fermento de profunda renovaci\u00f3n espiritual. Su C\u00e1ntico de las criaturas, compuesto en medio de los sufrimientos de la grave enfermedad que lo llevar\u00ed\u00ada a concluir su existencia terrena en la Porci\u00fancula, es un mensaje de fe gozosa y limpia en un siglo atormentado y en muchos aspectos oscuro. Es justo advertir que la amplitud de miras de Inocencio III fue quien transform\u00f3 el franciscanismo en instituci\u00f3n clerical, impidiendo que se convirtiera en un movimiento her\u00e9tico.<\/p>\n<p>Joaqu\u00ed\u00adn de Fiore (1130-1202), alma de m\u00ed\u00adstico y de profeta, que madura el designio de una renovaci\u00f3n de la Iglesia partiendo de una lectura \u00abespiritual\u00bb de la Biblia. Su visi\u00f3n universalista de la historia, a medio camino entre la realidad y la utop\u00ed\u00ada, est\u00e1 carism\u00e1ticamente impregnada de la visi\u00f3n de una iglesia activa y renovada. La visi\u00f3n prof\u00e9tica que lo anima va m\u00e1s all\u00e1 de los puntos m\u00e1s avanzados e incisivos de los movimientos pauperistas, que se bat\u00ed\u00adan por una reforma de la Iglesia, proponiendo un ideal evang\u00e9lico de pobreza. Brota del soplo del Esp\u00ed\u00adritu y se expresa en una m\u00e9trica tri\u00e1dica espiritual e hist\u00f3rica al mismo tiempo: despu\u00e9s del reino del Padre (bajo la ley del AT) y del reino del Hijo (bajo la ley del NT), anuncia, aunque bajo el signo de la observancia de ambas leyes, el reino del Esp\u00ed\u00adritu: ante legem, sub lege, sub gratia. Su pensamiento tuvo gran resonancia en la Italia de los \u00faltimos siglos del medioevo y ejerci\u00f3 gran influencia en Dante, que defini\u00f3 al monje calabr\u00e9s \u00abde esp\u00ed\u00adritu prof\u00e9tico dotado\u00bb.<\/p>\n<p>2. DE LA PROTESTA RELIGIOSA DE WYCLEF AL PROFETISMO APOCALIPTICO DE SAVONAROLA &#8211; La decadencia del papado en el per\u00ed\u00adodo avi\u00f1onense hab\u00ed\u00ada reforzado tambi\u00e9n en Inglaterra una actitud nacionalista de independencia de la curia papal, debido incluso a las presiones fiscales, alimentando una corriente reformadora de las costumbres y de la doctrina de la Iglesia. De dicha corriente se hizo int\u00e9rprete sobre todo Juan Wyclef (1322-1384), que recibi\u00f3 de sus secuaces el sobrenombre de \u00abDoctor Evang\u00e9lico\u00bb. Supo transformar la protesta nacional en protesta religiosa, apoyado por el sentimiento nacionalista de la corte y tolerado por la Iglesia, a pesar de que en su obra Del dominio civil (1376) contrapon\u00ed\u00ada el ideal de la pobreza evang\u00e9lica a la riqueza del alto clero y afirmaba que los bienes de la Iglesia hab\u00ed\u00adan sido concedidos por Dios en uso temporal, a fin de usarlos para su gloria, y no en propiedad para disponer de ellos a capricho. Fue, sin embargo, acusado de herej\u00ed\u00ada cuando comenz\u00f3 a asegurar que la \u00fanica autoridad para el creyente no era la Iglesia, sino la Biblia, que los laicos ten\u00ed\u00adan el derecho a conocer la Sagrada Escritura en su propia lengua (de hecho, tradujo la Vulgata al ingl\u00e9s) y que la concepci\u00f3n jer\u00e1rquica de la Iglesia es contraria a las Sagradas Escrituras. Este profesor de filosof\u00ed\u00ada, teolog\u00ed\u00ada y matem\u00e1ticas de la Universidad de Oxford pas\u00f3 despu\u00e9s a ense\u00f1ar que la doctrina sobre la Santa Cena era contraria a la transustanciaci\u00f3n, y que las indulgencias, las obras supererogatorias, el culto de los santos y de las im\u00e1genes, las reliquias y la confesi\u00f3n auditiva se opon\u00ed\u00adan a los escritos neotestamentarios. Ya se manifestaban aqu\u00ed\u00ad de una forma inicial clara todos los temas que recoger\u00ed\u00ada la \u00abprotesta\u00bb que habr\u00ed\u00ada de brotar dos siglos m\u00e1s tarde. Juan Huss (ca. 1369-1415), que hab\u00ed\u00ada estudiado en la Universidad de Praga, de la que lleg\u00f3 a ser rector, tuvo conocimiento de las ideas de Wyclef a trav\u00e9s de algunos exiliados bohemios que hab\u00ed\u00adan vuelto de Inglaterra, ley\u00f3 sus escritos y adopt\u00f3 la protesta, a excepci\u00f3n de la negaci\u00f3n de la transustanciaci\u00f3n. La corriente hussita tuvo numerosos seguidores, entre los que destaca la corriente m\u00e1s radical, llamada de los taboritas, la cual rechazaba todo cuanto no tuviera un origen escritur\u00ed\u00adstico, tanto en la pr\u00e1ctica de la Iglesia como en la fe. Algunos de ellos formaron hacia mediados del s. xv la Unitas Fratrum (o hermanos moravios), de los que se deriv\u00f3 la iglesia moravia, que todav\u00ed\u00ada existe. Juan Huss, condenado por el concilio de Constanza (1414-1418), muri\u00f3 en la hoguera el 6 de julio de 1415, siendo seguido en el mismo suplicio, casi un a\u00f1o m\u00e1s tarde, por su disc\u00ed\u00adpulo Jer\u00f3nimo de Praga (1380-1416), que hab\u00ed\u00ada llegado a Constanza para defender a su maestro. El hussismo, aunque acog\u00ed\u00ada la herencia del joaquinismo, hab\u00ed\u00ada alimentado en amplios sectores empe\u00f1ados en la renovaci\u00f3n de la Iglesia la corriente prof\u00e9tico-apocal\u00ed\u00adptica. Tambi\u00e9n parece que estuvo animado por tales ideas el franciscano Juan Hilten, muerto en la c\u00e1rcel hacia el a\u00f1o 1500.<\/p>\n<p>La figura m\u00e1s importante que enlaza con esta corriente es, sin duda, la del fraile dominico Jer\u00f3nimo Savonarola (1452-1498), cuya voz se levant\u00f3 no s\u00f3lo contra la tiran\u00ed\u00ada pol\u00ed\u00adtica de los M\u00e9dici y contra el papado, sino tambi\u00e9n para reclamar el retorno de la Iglesia a la sencillez apost\u00f3lica. En sus predicaciones no atacaba ning\u00fan dogma de la Iglesia. sino que la llamaba con vehemencia a la renovaci\u00f3n y revisi\u00f3n, inst\u00e1ndola a un mayor amor a la Sagrada Escritura y profetizando graves calamidades en caso contrario. Algunas de sus profec\u00ed\u00adas se cumplieron, con lo que aument\u00f3 su cr\u00e9dito entre el pueblo florentino, mientras que otras no se cumplieron. Sosten\u00ed\u00ada, en todo caso, que la salvaci\u00f3n no se obtiene mediante obras y m\u00e9ritos, sino solamente mediante la fe en la acci\u00f3n redentora de Cristo. A una persona que quer\u00ed\u00ada confortarlo en el d\u00ed\u00ada del suplicio, consumado el 23 de mayo de 1498 en la plaza de la Se\u00f1or\u00ed\u00ada, de Florencia, respondi\u00f3: \u00abEn la hora extrema s\u00f3lo Dios nos puede confortar\u00bb.<\/p>\n<p>III. Los movimientos reformadores del s. xvl y sus caracter\u00ed\u00adsticas<br \/>\nEl comienzo de la reforma protestante se hace coincidir con la v\u00ed\u00adspera de Todoslos Santos del a\u00f1o 1517, en que Mart\u00ed\u00adn Lutero 3 clav\u00f3 en las puertas del castillo de Wittenberg sus 95 tesis contra las indulgencias. Por este mismo tiempo, independientemente de Lutero, inician su predicaci\u00f3n Ulrico Zuinglio 4 en la Suiza de habla alemana, y Juan Calvino 5 en la de habla francesa. Adem\u00e1s, el te\u00f3logo calvinista franc\u00e9s Lefevre d&#8217;Etaple (1455-1536) traduce a su lengua toda la Biblia. Esta simultaneidad de movimientos reformadores, surgidos espont\u00e1neamente en pa\u00ed\u00adses distintos y en situaciones hist\u00f3ricas particulares, presenta, dentro de algunas diferencias inevitables. una unidad fundamental. \u00abLas diferencias s\u00f3lo se pueden captar adecuadamente sobre el trasfondo de todo lo que tienen en com\u00fan\u00bb (G. W. Locher). Esta unidad fundamental nace de la exigencia de un retorno a la autoridad de la Sagrada Escritura, de una recuperaci\u00f3n del valor de la fe en contraposici\u00f3n a todo legalismo que pretenda asegurar la salvaci\u00f3n del hombre, y de la negaci\u00f3n de toda limitaci\u00f3n o usurpaci\u00f3n de la gracia de Dios por parte de instancias humanas. Las doctrinas comunes y fundamentales del protestantismo pueden reducirse sustancialmente, por tanto, a tres: exclusividad de la Escritura, salvaci\u00f3n por la fe y sacerdocio universal de los fieles.<\/p>\n<p>1. PRIORIDAD DE LAS ESCRITURAS &#8211; La Biblia es el documento inspirado en la revelaci\u00f3n de Dios, que tiene su punto focal en Cristo. En el Antiguo Testamento. Cristo es aquel que debe venir y hacia el cual convergen en la esperanza tanto la ley como los profetas; el NT da testimonio de Cristo en su historicidad, en sus ense\u00f1anzas y en su ser acontecimiento redentor, en la historia y por la historia, del individuo y de la humanidad. Adem\u00e1s, el Nuevo Testamento es el canon fundamental que debe ser siempre la norma para juzgar de nuevo todo desarrollo de la doctrina cristiana a fin de valorar su ortodoxia: \u00abPero aun cuando nosotros mismos o un \u00e1ngel del cielo os anunciase un evangelio distinto del que os hemos anunciado, sea anatema\u00bb (G\u00e1l 1,8). De hecho, los reformadores se remiten al testimonio de la verdad cristiana original frente a los cambios y a los oscurecimientos sufridos por esta verdad cristiana en el curso de los siglos. Esto no significa considerar a la Biblia como un c\u00f3digo est\u00e1tico. Por el contrario. la Reforma introdujo el principio del estudio de la palabra de Dios a la luz de una investigaci\u00f3n cr\u00ed\u00adtica, ling\u00fc\u00ed\u00adstica, hist\u00f3rica y teol\u00f3gica. Afirm\u00f3 el aspecto din\u00e1mico de la Sagrada Escritura como voz de la historia que, transmiti\u00e9ndonos una palabra del pasado, nos indica un futuro abierto. Ser\u00ed\u00ada tambi\u00e9n un equ\u00ed\u00advoco rechazar las tradiciones etiquet\u00e1ndolas a priori como un abuso por el hecho de estar hoy en vigor en la Iglesia (Hans von Campenhausen).<\/p>\n<p>2. SALVACI\u00ed\u201cN POR LA FE &#8211; La doctrina de la salvaci\u00f3n por la fe, causa de la ruptura de Roma con Lutero y de Lutero con Roma, es una doctrina exquisitamente paulina y pretendi\u00f3 volver a poner de relieve el hecho de que la salvaci\u00f3n no es una conquista del hombre mediante sus obras, sino que es el don del amor de Dios en Cristo: \u00abHab\u00e9is sido salvados gratuitamente por la fe, y esto no por vosotros; el don es de Dios\u00bb (Ef 2,8). Esto no significa que Dios realiza aquello que el hombre podr\u00ed\u00ada y deber\u00ed\u00ada hacer. No se trata de un c\u00f3modo pretexto para no obrar, sino de una toma de conciencia de la exigencia de obtener mediante la fe el perd\u00f3n y la renovaci\u00f3n interior, sin los cuales no podemos obrar el bien. \u00abLa gracia no produce perezosos; nos sit\u00faa en una posici\u00f3n de espera, pero tambi\u00e9n de movimiento\u00bb (Manfred Linz). Lo que se niega en la doctrina de la justificaci\u00f3n por la fe no es el valor y el deber de las llamadas \u00abobras buenas\u00bb, sino su efecto meritorio y salv\u00ed\u00adfico. Son signo de la fe, servicio que el hombre presta a Dios. La certeza de la salvaci\u00f3n no depende de una valoraci\u00f3n emp\u00ed\u00adrica del grado de santificaci\u00f3n alcanzado en la vida, sino que se funda sobre la acci\u00f3n de Dios en Cristo, es decir, sobre la acci\u00f3n de la gracia. Lutero afirma que \u00abtodo es gracia\u00bb y que el hombre anula la gracia cuando quiere poner junto a ella como factor determinante sus propias obras.<\/p>\n<p>3. SACERDOCIO UNIVERSAL DE LOS CREYENTES &#8211; Con esta doctrina reafirm\u00f3 la Reforma que los componentes de la comunidad de los fieles son hijos adultos de Dios y, por lo tanto, directamente responsables ante \u00e9l. Lo contrario de \u00ablaico\u00bb no es, por consiguiente, el concepto de \u00abcl\u00e9rigo\u00bb, es decir, el que est\u00e1 iniciado en las cosas sagradas, sino aquel que se sit\u00faa fuera de la Iglesia. De ah\u00ed\u00ad un ordenamiento eclesi\u00e1stico orientado a conseguir que los miembros de la Iglesia puedan realizar los unos por los otros, en la libertad y en el amor, aquel servicio que Cristo ejecut\u00f3 de forma t\u00ed\u00adpica y ejemplar por todos los hombres y que \u00e9l quiere que lo contin\u00faen los miembros de su cuerpo: \u00abDisponeos como piedras vivientes a ser edificados en casa espiritual y sacerdocio santo para ofrecer v\u00ed\u00adctimas espirituales aceptas a Dios por mediaci\u00f3n de Jesucristo&#8230; Sois linaje escogido, sacerdocio real, naci\u00f3n santa, pueblo peculiar\u00bb (1 Pe 2,5.9). La Reforma puso tambi\u00e9n de manifiesto que en el NT se habla de dones diversos (Rom 12,6; 1 Cor 7,7; 1 Pe 4,10; etc.) y de funciones diversas (He 1.20; Rom 12,4; 13,6; 1 Tim 3,1.10; etc.), sin hacer menci\u00f3n alguna de la jerarqu\u00ed\u00ada de ministerios o de una mediaci\u00f3n sacerdotal humana: \u00abPorque uno es Dios, \u00fanico tambi\u00e9n el mediador entre Dios y los hombres, Cristo Jes\u00fas\u00bb (1 Tim 2,5). Esto no significa que cada uno en particular sea sacerdote de s\u00ed\u00ad mismo, libre y soberano en la interpretaci\u00f3n de las Escrituras, sino m\u00e1s bien que la funci\u00f3n sacerdotal compete a la comunidad cristiana en su conjunto, sin distinci\u00f3n entre clero y laicos, y que todo creyente est\u00e1 llamado a examinar la vida de la Iglesia a la luz de la palabra de Dios. Para Lutero, m\u00e1s que el derecho, se trataba de reivindicar el deber del laicado de participar activamente en la vida de la Iglesia. La comunidad no es, por tanto, objeto, sino sujeto del cuidado pastoral de las almas (mutua consolatio fratrum); es responsable de la predicaci\u00f3n del evangelio, de la administraci\u00f3n de los sacramentos, de la disciplina interna y de su gobierno. Calvino no s\u00f3lo restituy\u00f3 al laicado parte del gobierno de la Iglesia, sino que reconoci\u00f3 a cada comunidad local el derecho de nombrar como ministro suyo al hombre que ella considerase como llamado por Dios a ejercer tal oficio.<\/p>\n<p>4. UNA REFERENCIA A OTRAS CARACTER\u00ed\u008dSTICAS &#8211; Si los reformadores representan fundamentalmente una teolog\u00ed\u00ada concorde en los elementos esenciales, cada uno de ellos acent\u00faa o pone \u00e9nfasis en uno u otro elemento, imprimi\u00e9ndole un car\u00e1cter peculiar. Si Lutero subraya en su predicaci\u00f3n y en su ense\u00f1anza al Dios misericordioso, cuya gracia llama al creyente a la libertad de los hijos de Dios, Calvino pon\u00ed\u00ada el acento no en la misericordia, sino en la absoluta soberan\u00ed\u00ada de Dios. Esta soberan\u00ed\u00ada, que se manifiesta en la naturaleza y en la historia a trav\u00e9s de la providencia, tiene una evidente nota pol\u00e9mica en la mentalidad del reformador, en contra de la concepci\u00f3n fatalista difundida en la mentalidad del renacimiento. De esta doctrina de la soberan\u00ed\u00ada de Dios se deduc\u00ed\u00ada para Calvino; al igual que para Zuinglio, la doctrina de la \u00abpredestinaci\u00f3n\u00bb. Esta doctrina, que ya estaba presente en Agust\u00ed\u00adn y en Tom\u00e1s de Aquino y que presenta ya atisbos en los evangelios (Mt 24,40; 25,24; 11,25-27: Mc 4,11-12; 13,20.22.27; etc.) y en el epistolario paulino (Rom 8,28-30 9,11; Ef 1,3-15; etc.), es radicalizada por el reformador ginebrino como posibilidad de predestinaci\u00f3n a la salvaci\u00f3n y a la perdici\u00f3n. La formulaci\u00f3n cl\u00e1sica de esta doctrina se encuentra en la obra fundamental del reformador Christianae religionis institutio, que tuvo su primera edici\u00f3n en Basilea el a\u00f1o 1536: \u00abLlamamos predestinaci\u00f3n al eterno decreto de Dios con el que ha establecido lo que ha de suceder a cada uno de los hombres. De hecho, no todos son creados de igual condici\u00f3n, sino que para unos est\u00e1 predestinada la vida eterna y para otros la condenaci\u00f3n eterna. Por eso, como cada uno ha sido creado para un fin o para otro, decimos que estamos predestinados a la vida o a la muerte\u00bb. Esta definici\u00f3n tan radical vino a ser atenuada en la pr\u00e1ctica por el mismo reformador, el cual subraya la \u00ed\u00adntima uni\u00f3n existente entre la fe y la vida, la salvaci\u00f3n y la santificaci\u00f3n. Lutero, en su obra titulada De servo arbitrio, proclama que el hombre es culpable del mal que lleva a cabo y que la predestinaci\u00f3n y el esclavo albedr\u00ed\u00ado derivan de la soberana libertad de Dios y hacen al hombre culpable en cuanto se adhiere voluntariamente al mal. Los te\u00f3logos protestantes de los siglos sucesivos prefirieron hablar de \u00abpresciencia\u00bb (es decir, que Dios sabe, pero no determina lo que tendr\u00e1 lugar) y de \u00abelecci\u00f3n\u00bb, o sea de que Dios escoge a sus elegidos para que transformen el mundo para gloria suya. Esta elecci\u00f3n tiene lugar en Cristo y coincide con su entrega en la cruz.<\/p>\n<p>Contra el riesgo de entender la Santa Cena como un mero s\u00ed\u00admbolo y como sacramento meramente conmemorativo (Zuinglio y Calvino), Lutero afirma que en la Santa Cena se realiza un proceso de \u00abconsustanciaci\u00f3n\u00bb; no en el sentido de que el pan y el vino se transformen (transustanciaci\u00f3n) en cuerpo y sangre de Cristo, sino en el de que Cristo establece su residencia en el pan y en el vino. Seg\u00fan la doctrina luterana, en la Santa Cena encontramos a Cristo y \u00e9l est\u00e1 realmente presente en este sacramento. Este encuentro siempre nuevo no es, sin embargo, obra del sacerdote o del pastor que administra el sacramento, sino solamente de Dios.<\/p>\n<p>La oraci\u00f3n, \u00abdon de Cristo y gemido del Esp\u00ed\u00adritu Santo\u00bb, ha asumido en el luteranismo una importancia especial como respiraci\u00f3n comunitaria. Lutero mismo fue hombre de oraci\u00f3n y nos ha dejado un amplio comentario del Padrenuestro para uso de personas sencillas, as\u00ed\u00ad como numerosas oraciones para uso lii\u00fargico inspiradas en los salmos y en pasajes de la Escritura. El canto sagrado es expresi\u00f3n comunitaria que sirvi\u00f3 de inspiraci\u00f3n, entre otras cosas, para las composiciones corales de Bach y de Cr\u00fcger.<\/p>\n<p>Todos los reformadores reafirmaron los dogmas trinitarios de la Iglesia antigua y subrayaron el papel del Esp\u00ed\u00adritu Santo para la vida de la Iglesia y para la recta comprensi\u00f3n de las Sagradas Escrituras. Lutero afirmaba que el Esp\u00ed\u00adritu Santo est\u00e1 al servicio de Jes\u00fas para mostrarnos lo que \u00e9l es. En pol\u00e9mica contra quienes se vanagloriaban de todo tipo de inspiraci\u00f3n de parte del Esp\u00ed\u00adritu Santo, escrib\u00ed\u00ada: \u00abEl Esp\u00ed\u00adritu Santo sabe predicar \u00fanicamente a Jesucristo, no sabe ninguna otra cosa el pobre Esp\u00ed\u00adritu Santo\u00bb. Bastante mayor es el margen que se concede en el protestantismo a la acci\u00f3n del Esp\u00ed\u00adritu Santo: \u00abDe la impotencia de nuestra incapacidad extrae Dios mismo, mediante el Esp\u00ed\u00adritu Santo, nuestra misma capacidad, de una forma que s\u00f3lo le es posible a \u00e9l: capacidad de ver, de o\u00ed\u00adr, de rezar, de creer y de amar\u00bb (H. Gollwitzer).<\/p>\n<p>Preocupados por dar definiciones doctrinales que pudieran servir de norma a la Iglesia, tanto los reformadores como sus sucesores formularon numerosas \u00abconfesiones de fe6. Sin embargo, para el protestantismo constituye un concepto fundamental el hecho de que las confesiones de fe, igual que los dogmas, deben medirse con el criterio de la Escritura. Todas las proposiciones dogm\u00e1ticas obligan, por tanto, \u00fanicamente en el caso y en la medida en que expresen la fuerza persuasiva de la Sagrada Escritura y lleven al hombre a escuchar la invitaci\u00f3n de la fe. Se trata de \u00abdocumentos teol\u00f3gicos de la historia de las religiones; nada m\u00e1s\u00bb (Manfred Mezger).<\/p>\n<p>El mensaje de la Reforma fue sobre todo un mensaje de libertad cristiana: \u00abLiberaci\u00f3n de las leyes religiosas establecidas por los hombres, de las pr\u00e1cticas y de las tradiciones, liberaci\u00f3n de la conciencia del peso y del pecado y del miedo, liberaci\u00f3n de la meditaci\u00f3n teol\u00f3gica frente a las especulaciones de la filosof\u00ed\u00ada, liberaci\u00f3n de la vida social y pol\u00ed\u00adtica frente a toda forma de clericalismo, liberaci\u00f3n de todo el hombre para una vida al servicio de Dios\u00bb (Valdo Vinay). Este desafio de libertad no pod\u00ed\u00ada dejar de afectar tambi\u00e9n a las formas de la piedad religiosa y del culto, haci\u00e9ndolas a veces m\u00e1s adecuadas a las exigencias de la espiritualidad de los tiempos y lugares diversos, pero dando tambi\u00e9n lugar a formas experimentales destinadas a ser abandonadas en breve plazo [cf tambi\u00e9n Ecumenismo espiritual II, 2b].<\/p>\n<p>IV. De la rebeli\u00f3n frente al papado de la iglesia de Inglaterra a los movimientos carism\u00e1ticos de nuestros d\u00ed\u00adas<br \/>\nSi en el continente europeo la Reforma tuvo motivaciones puramente religiosas. aunque arrastrara e involucrara a m\u00e1s de un gobernante, en Inglaterra recorri\u00f3 un camino inverso; primeramente, el poder pol\u00ed\u00adtico cre\u00f3 una iglesia independiente y despu\u00e9s penetraron en esta iglesia los principios religiosos de la Reforma.<\/p>\n<p>1. EL ANGLICANISMO &#8211; El origen de la iglesia anglicana 7 procede de la negativa del catolic\u00ed\u00adsimo Enrique Vlll (1509-1547), que hab\u00ed\u00ada sido declarado por Le\u00f3n X como defensor fidei, a reconocer la autoridad del obispo de Roma, que le negaba la anulaci\u00f3n de su matrimonio con Catalina de Arag\u00f3n. A pesar de este gesto de distanciamiento de Roma (1531) y a pesar de los leves intentos de reforma doctrinal por parte de Cranmer (1489-1556), nombrado arzobispo de Canterbury en 1532, la iglesia de Inglaterra hab\u00ed\u00ada permanecido doctrinalmente cat\u00f3lica. Y as\u00ed\u00ad continu\u00f3 incluso bajo el reinado de Eduardo VI, pese a la presencia en Inglaterra de protestantes expresamente invitados por Cranmer, que hab\u00ed\u00adan debido abandonar su patria de origen por motivos de fe y entre los que se contaban Juan Knox, Bernardino Ochino y Pedro Martin Vermigli. Fue bajo el reinado de Isabel I (1548-1603), sucesora de la cat\u00f3lica Mar\u00ed\u00ada Tudor (1553-1558), cuando la reforma de car\u00e1cter jurisdiccionista asumi\u00f3 las caracter\u00ed\u00adsticas de reforma religiosa. Y esto ocurri\u00f3 con la aprobaci\u00f3n en 1571 de los 39 art\u00ed\u00adculos de la confesi\u00f3n de fe, que se inspiran claramente en las Sagradas Escrituras y que todav\u00ed\u00ada hoy constituyen la base doctrinal del anglicanismo. Esto explica tambi\u00e9n que el cord\u00f3n umbilical que le un\u00ed\u00ada con la espiritualidad cat\u00f3lica jam\u00e1s fuera completamente roto, especialmente en la rama de la High Church. Esta espiritualidad queda expresada y encauzada en el Prayer Book, cuya primera edici\u00f3n, de 1549, tuvo sucesivas revisiones, entre las que destaca como m\u00e1s importante la del a\u00f1o 1662. Bajo el impulso del movimiento lit\u00fargico de los a\u00f1os veinte, se introdujeron algunas modificaciones significativas en 1928: reserva de las especies eucar\u00ed\u00adsticas para ser llevadas a los enfermos, uso de vestiduras especiales para la celebraci\u00f3n de la eucarist\u00ed\u00ada e introducci\u00f3n de algunas oraciones por los difuntos. En la fase actual de acercamiento entre anglicanismo y catolicismo no dejan de tener una importancia primordial, por lo que se refiere al tema de la piedad religiosa, el auge de la vida asc\u00e9tica y el reflorecimiento de las \u00f3rdenes mon\u00e1sticas en el anglicanismo.<\/p>\n<p>2. EL METODISMO &#8211; Del seno de la iglesia anglicana, de la que aceptar\u00e1 25 de sus 39 art\u00ed\u00adculos de fe, surge a mediados del s. xviii el movimiento de renovaci\u00f3n religiosa suscitado por Juan Wesley (1703-1791), pastor anglicano, formado en la Universidad de Oxford 8. Este movimiento tuvo en seguida unas caracter\u00ed\u00adsticas espirituales muy marcadas: estudio met\u00f3dico de la Biblia, horas fijas reservadas diariamente a la oraci\u00f3n, participaci\u00f3n cotidiana en la Santa Cena, pr\u00e1ctica de obras de caridad. De ah\u00ed\u00ad el apodo burlesco de \u00abmetodistas\u00bb, que qued\u00f3 para denominar a los pertenecientes a la iglesia surgida de este movimiento. Cuando la iglesia anglicana prohibi\u00f3 a Wesley que predicara en sus templos, emprendi\u00f3 su predicaci\u00f3n itinerante al aire libre, dirigi\u00e9ndose particularmente a las masas del proletariado procedentes de la incipiente sociedad industrial. Su predicaci\u00f3n era ante todo una apelaci\u00f3n a la conversi\u00f3n con un cambio radical de estilo de vida. En el \u00e1mbito de lo social, organizaba cruzadas contra la esclavitud, el alcoholismo y la prostituci\u00f3n, y se concretizaba en obras de asistencia en favor de aquellos que eran sus v\u00ed\u00adctimas. Wesley no quiso jam\u00e1s separarse de la iglesia anglicana, y por eso mantuvo su acci\u00f3n el car\u00e1cter de \u00abmovimiento\u00bb, que organiz\u00f3 en \u00absociedades\u00bb subdivididas en \u00abgrupos\u00bb y, seguidamente. en \u00abclases\u00bb. Estas \u00faltimas, compuestas de doce miembros, se reun\u00ed\u00adan semanalmente bajo la responsabilidad de un seglar que corr\u00ed\u00ada con la direcci\u00f3n espiritual. Pero hasta despu\u00e9s de su muerte no se constituy\u00f3 este movimiento en una iglesia separada de la anglicana, aunque conserv\u00f3 de forma simplificada la riqueza lit\u00fargica de esta \u00faltima. M\u00e1s que la doctrina, el metodismo acent\u00faa la vida pr\u00e1ctica y la experiencia religiosa. Uno de los momentos m\u00e1s vivos de la expresi\u00f3n de la fe lo constituye la himnolog\u00ed\u00ada, que tuvo su mayor art\u00ed\u00adfice en Carlos Wesley, hermano de Juan. Las caracter\u00ed\u00adsticas de su espiritualidad son la certeza plena de la salvaci\u00f3n mediante el testimonio interior del Esp\u00ed\u00adritu Santo y el deber del creyente de realizar su propia santificaci\u00f3n mediante la ayuda de la gracia para tender a la perfecci\u00f3n en el amor. Al laicado se le reconoce, despu\u00e9s de una adecuada preparaci\u00f3n, el derecho a la predicaci\u00f3n y, en casos especiales, a la administraci\u00f3n de los sacramentos.<\/p>\n<p>3. LOS MOVIMIENTOS CARACTERIZADOS POR El, \u00abBAUTISMO DE LOS CREYENTES\u00bb &#8211; Tambi\u00e9n se atribuye a un antiguo pastor anglicano, llamado John Smyth (1570-1612). el origen, en Holanda, de las primeras comunidades de tipo baptista. Este hombre enlazaba idealmente con el anabaptismo, que promet\u00ed\u00ada la renovaci\u00f3n de la Iglesia hasta las consecuencias m\u00e1s radicales. El anabaptismo. afirmando que la Iglesia deb\u00ed\u00ada componerse \u00fanicamente por personas creyentes, sosten\u00ed\u00ada que no se entraba a formar parte de la misma por derecho de nacimiento, sino s\u00f3lo por decisi\u00f3n personal mediante el bautismo de los adultos. Los baptistas se afianzaron sobre todo en los Estados Unidos de Am\u00e9rica en el s. xviii y en el xix se difundieron por el resto del mundo, manteniendo las caracter\u00ed\u00adsticas t\u00ed\u00adpicas del puritanismo, en cuyo seno se hab\u00ed\u00adan desarrollado. El bautismo de los creyentes como testimonio de fe y signo de la gracia divina; el sacerdocio universal de los fieles, que aboli\u00f3 toda distinci\u00f3n entre pastores y seglares; la organizaci\u00f3n eclesi\u00e1stica de car\u00e1cter congregacionalista, que sostiene la autonom\u00ed\u00ada de la comunidad local, son otras tantas caracter\u00ed\u00adsticas que subrayan la \u00ed\u00adndole propia de una religiosidad viva, que apela constantemente al compromiso personal. Siendo Dios la fuente de toda bendici\u00f3n temporal y espiritual, a \u00e9l debemos todo lo que tenemos y somos.<\/p>\n<p>Esta deuda es una llamada a la evangelizaci\u00f3n (de ah\u00ed\u00ad el fuerte impulso misionero) y al amor al pr\u00f3jimo (obras sociales). La negaci\u00f3n de todo ritualismo produce una espiritualidad espont\u00e1nea y acaso un tanto individualista.<\/p>\n<p>El bautismo de los adultos, aunque con diversas acentuaciones doctrinales, se practica por la mayor parte de las iglesias surgidas de los fermentos espirituales de la segunda mitad del s. xix y de comienzos del xx. Tienen en com\u00fan un biblicismo r\u00ed\u00adgido, una tendencia a separarse del \u00abmundo\u00bb y de quien no comparte sus principios en el campo religioso, una forma de piedad religiosa que rehuye las tradiciones, las formulaciones teol\u00f3gicas y las manifestaciones lit\u00fargicas. Entre estas iglesias recordaremos las que surgieron de los movimientos m\u00e1s significativos. Los darbislas. as\u00ed\u00ad llamados por el nombre de su m\u00e1s din\u00e1mico iniciador, John Nehon Darby (1800-1882). o plimutistas, por la ciudad de Plymouth, donde se constituy\u00f3 su n\u00facleo m\u00e1s importante, o tambi\u00e9n hermanos, por la caracter\u00ed\u00adstica de su organizaci\u00f3n eclesi\u00e1stica, que rechaza los ministerios especializados, atribuyendo a todos los creyentes -con tal que los reconozca como tales la \u00abasamblea\u00bb- el derecho de intervenir en el culto p\u00fablico seg\u00fan la inspiraci\u00f3n del momento. Los adventistas del s\u00e9ptimo d\u00ed\u00ada, o sabatistas, surgidos de la predicaci\u00f3n de un baptista llamado William Miller (1782-1849). Adem\u00e1s de restablecer el s\u00e1bado como \u00abd\u00ed\u00ada del Se\u00f1or\u00bb, se relacionan con los movimientos milenaristas, situando en el centro de su inter\u00e9s religioso el retorno cercano de Cristo y practicando el principio hebreo del \u00abdiezmo\u00bb. El intenso \u00e9nfasis que se pone en la observancia de determinados preceptos estimula el compromiso personal m\u00e1s en la acci\u00f3n que en la espiritualidad, de la que en todo caso se destierra todo componente m\u00ed\u00adstico. Los pentecostales consideran como origen de su movimiento una reuni\u00f3n celebrada en Los Angeles (California) en abril de 1906, en la que W. J. Seymour, gu\u00ed\u00ada de la comunidad, levant\u00f3 tal oleada de fervor religioso, que los all\u00ed\u00ad presentes empezaron a hablar en lenguas, sinti\u00e9ndose part\u00ed\u00adcipes de un nuevo pentecost\u00e9s. Practican un estricto biblicismo (Full Gospel), es decir, el \u00abEvangelio pleno\u00bb; administran a los creyentes el bautismo de agua por inmersi\u00f3n e invocan el bautismo del Esp\u00ed\u00adritu Santo, \u00fanica fuente del don de las lenguas (glosolalia) o de su interpretaci\u00f3n. Sostienen la curaci\u00f3n por la fe mediante la imposici\u00f3n de las manos. Su espiritualidad tiene su expresi\u00f3n m\u00e1s intensa en la oraci\u00f3n comunitaria de invocaci\u00f3n del Esp\u00ed\u00adritu, que se expresa tambi\u00e9n en el canto de la \u00abasamblea\u00bb. suscitando momentos de gran emotividad, de fervor colectivo y de arrebatos m\u00ed\u00adsticos. El pentecostalismo ha sido el precursor de los actuales movimientos carism\u00e1ticos, suscitados en varios sectores de la cristiandad como signos de la exigencia de un despertar espiritual en la Iglesia. Son alas moderadas del pentecostalismo las asambleas de Dios y la iglesia apost\u00f3lica. Esta \u00faltima pretende hacer revivir en nuestro tiempo la funci\u00f3n eclesi\u00e1stica de los \u00abap\u00f3stoles\u00bb y de los \u00abprofetas\u00bb. La Church of Christ, constituida en 1832 cuando las varias ramas del \u00abmovimiento de restauraci\u00f3n del movimiento apost\u00f3lico\u00bb hallaron una cohesi\u00f3n unitaria, se relaciona con los movimientos fundamentalistas del s. xix. El bautismo de los adultos (creyentes-responsables) no tiene para ella valor sacramental ni de agregaci\u00f3n a la Iglesia, sino que s\u00f3lo expresa el aspecto del discipulado: seguir a Jes\u00fas.<\/p>\n<p>De ninguna manera puede considerarse parte integrante del protestantismo a los movimientos para o pseudo-cristianos, como los mormones, los testigos de Jehov\u00e1, la iglesia del reino de Dios, los ni\u00f1os de Dios, etc.<\/p>\n<p>V. De la teolog\u00ed\u00ada de la crisis a la teolog\u00ed\u00ada de la esperanza<br \/>\nLas m\u00faltiples corrientes teol\u00f3gicas que se manifiestan en el protestantismo son signo de una tendencia a no fosilizarlo en posiciones. que siempre son relativas, y mucho menos en su formulaci\u00f3n: \u00abLa aventura teol\u00f3gica es siempre nueva y no es posible contentarse con f\u00f3rmulas puestas a punto en otros tiempos o en otros lugares\u00bb (George Casalis). Su florecimiento -tanto en el caso de que pretendan iluminar ciertas peculiaridades menos atendidas del mensaje cristiano como en el de que se trate de corregir algunas desviaciones o fosilizaciones- queda siempre relativizado por la exigencia de confrontaci\u00f3n con la Sagrada Escritura.<\/p>\n<p>Algunas acentuaciones que han caracterizado a la teolog\u00ed\u00ada de nuestro siglo estaban ya presentes en Christoph Blumhardt (1842-1919). con su \u00abteolog\u00ed\u00ada del mundo\u00bb, y en Wijfred Monod (1867-1943), que destac\u00f3 las exigencias sociales del cristianismo.<\/p>\n<p>El te\u00f3logo m\u00e1s significativo de nuestro siglo es, sin duda, Karl Barth (1886-1963). Este autor da vida a la \u00abteolog\u00ed\u00ada dial\u00e9ctica\u00bb o \u00abteolog\u00ed\u00ada de la crisis\u00bb [en contraposici\u00f3n al liberalismo teol\u00f3gico, que hab\u00ed\u00ada tenido sus representantes m\u00e1s eminentes en Friedrich Schleiermacher (1768-1884) y en Ernst Troltsch (1865-1923)]. Contra la teolog\u00ed\u00ada liberal, Barth se convierte en el heraldo de la trascendencia de Dios y afirma que Dios es el \u00abtotalmente otro\u00bb, que no puede ser afirmado por el hombre a menos que Dios mismo quiera revelarse a \u00e9l. Rechaza tambi\u00e9n toda \u00abteolog\u00ed\u00ada natural\u00bb, porque la posibilidad de llegar al conocimiento de Dios no procede de la raz\u00f3n, ni de la naturaleza, ni de la historia, sino s\u00f3lo de la revelaci\u00f3n en Cristo Jes\u00fas. Tal conocimiento es un \u00abacontecimiento\u00bb querido por Dios, un acto de gobierno de Dios en su Iglesia y en su pueblo. Momento de fundamental importancia del viraje teol\u00f3gico barthiano es la llamada \u00abconcentraci\u00f3n cristol\u00f3gica\u00bb, en cuya perspectiva se desarrolla su monumental obra dogm\u00e1tica.<\/p>\n<p>Contempor\u00e1neo de Barth es Rudolf Bultmann (1884-1976), conocido como el te\u00f3logo de la \u00abdesmitologizaci\u00f3n\u00bb. Este no pretende. como Hegel y Strauss, eliminar el mito, sino descubrir la verdad que esconde. para conciliar la fe con el pensamiento cient\u00ed\u00adfico moderno. Su posici\u00f3n no es racionalista o reductiva, sino una hermen\u00e9utica contemplada como doctrina de la lengua y de la fe. y como interpretaci\u00f3n dial\u00e9ctica de la historia.<\/p>\n<p>A la teolog\u00ed\u00ada barthiana del \u00abtotalmente otro\u00bb se opone la del \u00abser\u00bb de Paul Tillich (1886-1965). Este considera que la posici\u00f3n barthiana entra\u00f1a el peligro de deducir de ella que Dios ha abandonado a su destino el mundo y los acontecimientos terrenos. Sostiene, por el contrario. la concepci\u00f3n de un Dios que crea todas las cosas por medio de su Palabra, que por medio de esta Palabra est\u00e1 presente en la realidad creada y de este modo es el fundamento de todo el ser y de toda la estructura del ser. Considerando necesaria una colaboraci\u00f3n y una confrontaci\u00f3n entre teolog\u00ed\u00ada y filosof\u00ed\u00ada, afirma. por otra parte, que \u00abla teolog\u00ed\u00ada que podemos practicar es la del hombre `todav\u00ed\u00ada ciego y, sin embargo, ya iluminado por la gracia de Dios con vistas a un conocimiento preciso&#8230; que se producir\u00e1 m\u00e1s tarde\u00bb.<\/p>\n<p>Con su cr\u00ed\u00adtica dirigida tanto a Barth como a Bultmann, y sobre todo con su visi\u00f3n de un \u00abcristianismo no religioso\u00bb y de una \u00abiglesia para el mundo\u00bb, Dietrich Bonhoeffer (1906-1945), el h\u00e9roe de la \u00abiglesia confesora\u00bb en Alemania, parece abrir el camino al desarrollo de la \u00abteolog\u00ed\u00ada radical\u00bb multiforme: desde la teolog\u00ed\u00ada de la \u00abmuerte de Dios\u00bb a la teolog\u00ed\u00ada de la \u00abrevoluci\u00f3n\u00bb. Es m\u00e1s justo subrayar que este autor se propuso angustiosamente descubrir un vocabulario y una expresi\u00f3n no religiosa para decir lo que es la realidad de Dios en medio de la realidad del mundo. La ampliaci\u00f3n del horizonte de este te\u00f3logo la ha trazado de modo incisivo Eberhard Bethge. amigo suyo, al que le enviaba sus cartas desde la c\u00e1rcel: \u00abBonhoeffer cuando ten\u00ed\u00ada veinte a\u00f1os dijo a los te\u00f3logos: vuestro tema es la Iglesia; cuando ten\u00ed\u00ada treinta, dijo a la Iglesia: tu tema es el mundo: y cuando ten\u00ed\u00ada casi cuarenta, dijo al mundo: tu tema es el de la confianza; es el tema propio de Dios. Con este tema no enga\u00f1a a tu existencia, sino que la despeja\u00bb.<\/p>\n<p>Una abierta denuncia de los esl\u00f3ganes desmitificadores surgidos de la teolog\u00ed\u00ada de Bultmann y de las apresuradas teorizaciones de una ideolog\u00ed\u00ada de la revoluci\u00f3n la encontramos tanto en Oscar Cullmann (nacido en 1902) como en Wolfhart Pannenberg (nacido en 1928), los cuales niegan que el mensaje cristiano tenga que ser reformulado ante el hecho de un mundo descristianizado. En su obra fundamental Cristo y el tiempo (1946), Cullmann se opone a la concepci\u00f3n c\u00ed\u00adclica del tiempo, propia del pensamiento griego, y apela a la concepci\u00f3n b\u00ed\u00adblica, que \u00e9l considera rigurosamente lineal, con su momento central en Cristo, hacia el cual todo converge y del cual todo desciende. Pannenberg rehabilita la historia como lugar de la revelaci\u00f3n: \u00abLa revelaci\u00f3n de Dios en la historia est\u00e1 abierta a cuantos tienen ojos para ver: tiene car\u00e1cter universal\u00bb. Su \u00abteolog\u00ed\u00ada de la esperanza\u00bb abre el camino a una nueva corriente teol\u00f3gica, que J\u00fcrgen Moltmann (nacido en 1926) recoge y desarrolla presentando, en oposici\u00f3n a las corrientes teol\u00f3gicas radicales o de inspiraci\u00f3n marxista, un Dios que act\u00faa en la historia de los hombres para llevar a la humanidad hacia un futuro que actualice las esperanzas de todas las generaciones. Su impulso b\u00ed\u00adblico-teol\u00f3gico al compromiso de los creyentes en el mundo puede, sin embargo. favorecer una visi\u00f3n escatol\u00f3gica en la que el concepto de redenci\u00f3n quede de hecho limitado al plano de la historia humana.<\/p>\n<p>La espiritualidad del protestantismo, que tiene su expresi\u00f3n m\u00e1s patente en el culto, ha sido notablemente influenciada en los \u00faltimos decenios por las diversas corrientes de la teolog\u00ed\u00ada radical, superando, sin embargo, la prueba con una recuperaci\u00f3n que ha anticipado en el campo lit\u00fargico lo que se est\u00e1 realizando en el sector teol\u00f3gico. Efectivamente, se ha difundido la convicci\u00f3n de que es preciso oponerse a la tendencia de condicionar la tradici\u00f3n espiritual cristiana a la secularizaci\u00f3n. John Mevendorff, al afirmar la exigencia de remontarse a la fuente para devolver el culto cristiano a su funci\u00f3n pascual primigenia, se pregunta \u00absi la crisis de la liturgia que hoy constatamos no se deriva. sobre todo, de una secularizaci\u00f3n del culto. introducida y aceptada con excesiva facilidad\u00bb. Y Marc Gibbard aplica el bistur\u00ed\u00ad con m\u00e1s profundidad cuando afirma que \u00abtras nuestra crisis de culto existe una crisis generalizada de fe\u00bb. Si, por un lado, se insiste justamente en la necesidad de que ni el culto comunitario ni la oraci\u00f3n personal se conformen con modelos estereotipados, con riesgo de inautenticidad o de un pietismo introvertido, otras voces recuerdan a las iglesias y a los creyentes la necesidad de entrar en el santuario del hombre interior y comunicar con Dios en la contemplaci\u00f3n y en la adoraci\u00f3n gozosa: \u00abCualquier tentativa de formas nuevas de culto no debe estar guiada por la sed de novedad. sino por la sed de dar a Dios un culto m\u00e1s aut\u00e9ntico\u00bb (J. J. von Allen). Si las crisis espirituales de nuestro tiempo impulsan a los cristianos a realizar nuevas experiencias en la adoraci\u00f3n y en la plegaria y la renovaci\u00f3n del culto, puede responder a exigencias ambientales y culturales, \u00abtodo cuanto hagamos puede vivificar nuestro culto\u00bb (Uppsala 1968, documento sobre \u00abEl culto rendido a Dios en una \u00e9poca secularizada\u00bb).<\/p>\n<p>VI. La dimensi\u00f3n ecum\u00e9nica<br \/>\nEl ecumenismo. como movimiento para la unidad de la Iglesia. comenz\u00f3 a desarrollarse en el protestantismo a partir de mediados del siglo pasado. Este movimiento marc\u00f3 la superaci\u00f3n de la apolog\u00e9tica y de la controversia, tanto frente a la responsabilidad misionera de la Iglesia como en la confrontaci\u00f3n con las nuevas instancias sociales. Los primeros signos de esta nueva exigencia de solidaridad fueron varios organismos de car\u00e1cter internacional e interconfesional: Asociaci\u00f3n Cristiana de los J\u00f3venes (YMCA) (1845), Alianza Evang\u00e9lica Universal (1847), Federaci\u00f3n Universal de Estudiantes Cristianos (1895). Alianza Mundial de las Iglesias para la Amistad Internacional (1915), etc. El comienzo del movimiento ecum\u00e9nico de nuestra \u00e9poca se remonta. sin embargo. a la Conferencia mundial misionera de Edimburgo (1910), que dio vida a los dos movimientos Faith and Order (Fe y Constituci\u00f3n) y Ljfe and tJ ork (Vida y Acci\u00f3n). De ellos surgir\u00ed\u00ada en 1948 el fJ orld Council of Churches (Consejo Mundial de las Iglesias). del que originalmente formaban parte s\u00f3lo las llamadas iglesias protestantes. Su primer secretario general. W. A. Visser&#8217;t Hooft. expresa en las siguientes palabras sus caracter\u00ed\u00adsticas: \u00abEl Consejo Mundial de las Iglesias no debe pretender representar a la &#8216;una santa&#8217;: pero puede y debe proclamar que es un cuerpo en el que y por el que se manifestar\u00e1 la `una santa&#8217; cuando le plazca a Dios\u00bb. Las sucesivas asambleas mundiales tuvieron lugar en Evanston, Illinois (1954), Nueva Delhi (1961). Uppsala (1968) y Nairobi (1975). Actualmente forman parte del Consejo tambi\u00e9n las iglesias ortodoxas, y la Iglesia cat\u00f3lica env\u00ed\u00ada, desde la asamblea de Uppsala, una delegaci\u00f3n oficial de \u00abobservadores\u00bb. Con ocasi\u00f3n de la asamblea de Nairobi se inici\u00f3 tambi\u00e9n un di\u00e1logo con las religiones no cristianas. La base de fe del Consejo Mundial de las Iglesias. revisada en Nueva Delhi. es de clara inspiraci\u00f3n nicena: \u00abEl Consejo Mundial de las Iglesias es una asociaci\u00f3n fraterna de iglesias que confiesan al Se\u00f1or Jesucristo como Dios y Salvador seg\u00fan las Escrituras y se esfuerzan por responder juntas a su com\u00fan vocaci\u00f3n para gloria del \u00fanico Dios Padre, Hijo y Esp\u00ed\u00adritu Santo\u00bb.<\/p>\n<p>El di\u00e1logo ecum\u00e9nico, extendido ya a todos los componentes de la cristiandad, se expresa esencialmente en los encuentros celebrados a nivel teol\u00f3gico y a nivel de oraci\u00f3n y de reflexi\u00f3n com\u00fan sobre la palabra de Dios. Los encuentros celebrados a nivel teol\u00f3gico tienen numerosas comisiones de car\u00e1cter nacional y sectorial. pero se llevan adelante sobre todo con el \u00abgrupo mixto de trabajo entre Iglesia cat\u00f3lico-romana y el Consejo Ecum\u00e9nico de las Iglesias\u00bb, as\u00ed\u00ad como en las comisiones mixtas entre te\u00f3logos cat\u00f3licos y te\u00f3logos de las alianzas confesionales mundiales (anglicana, luterana, reformada, metodista. etc.). La \u00absemana de oraci\u00f3n por la unidad de los cristianos\u00bb ha superado la fase de la conversi\u00f3n de los unos a los otros, puesto que \u00abninguno tiene el derecho de rezar para que sucumba una determinada iglesia cristiana y triunfe la propia\u00bb (Gunner Rosendal). La exigencia ya reconocida por todos es la de una renovada conversi\u00f3n de unos y otros a Cristo. De esta forma se realiza aquel >ecumenismo espiritual que llev\u00f3 a escribir a Paul Couturier en 1944 el siguiente pensamiento: \u00abEs preciso pedir al Esp\u00ed\u00adritu de Dios la luz para distinguir el bien all\u00ed\u00ad donde se encuentre, tanto en los dem\u00e1s como en nosotros, y m\u00e1s todav\u00ed\u00ada en los dem\u00e1s, donde tenemos menos inclinaci\u00f3n a verlo, que en nosotros, donde tendemos a exagerarlo como si fuera obra nuestra\u00bb. El camino del ecumenismo est\u00e1 sostenido en la actualidad por la conciencia cada vez m\u00e1s clara, expresada felizmente por un obispo ortodoxo ruso. Plat\u00f3n de Kief, que afirmaba: \u00abLos muros de la separaci\u00f3n no llegan hasta el cielo\u00bb.<\/p>\n<p>M. Sbaffi<br \/>\nNotas-(1) Seg\u00fan las estad\u00ed\u00adsticas m\u00e1s recientes, los protestantes en el mundo superan apenas los 300 millones: 73 millones de luteranos, 65 de anglicanos, 55 de reformados o presbiterianos, 54 de baptistas o en general congregacionalistas, 38 de metodistas; el resto pertenece a movimientos o iglesias de car\u00e1cter fundamentalista. En Europa los protestantes son aproximadamente 120 millones. de los que 30 son anglicanos, 32 luteranos, 19 reformados. cinco baptistas y cuatro metodistas.- (2) Los valdenses se difundieron en los ss. XIII y XIV en Francia meridional, en el norte de Italia. en Alemania, en Bohemia, en Hungr\u00ed\u00ada y en Polonia, siendo perseguidos por doquier como herejes. A comienzos del s. XVI quedaron s\u00f3lo algunos grupos. entre los cuales se cuentan los de los Alpes Cozie (llamados todav\u00ed\u00ada hoy valles valdenses). Fueron estos grupos los que en un s\u00ed\u00adnodo general convocado por Chanforan en el valle de Angrogna (1532) decidieron adherirse a la reforma calvinista, aceptando sus principios doctrinales.- (3) Naci\u00f3 en Eisleben. Turingia. el 10 de noviembre de 1483. Estudi\u00f3 primeramente en Magdeburgo, despu\u00e9s en Eisenach y en Erfurt, donde en 1505 consigui\u00f3 el t\u00ed\u00adtulo de magister artium. En ese mismo a\u00f1o. ya matriculado en la facultad de jurisprudencia, se vio sorprendido por un temporal y, aterrado por un rayo que cay\u00f3 a su lado, grit\u00f3: \u00abSanta Ana. ay\u00fadame y me har\u00e9 monje\u00bb. Mantuvo su voto y entr\u00f3 en el convento de los agustinos el a\u00f1o 1507; fue ordenado sacerdote. y en 1512 consigui\u00f3 el doctorada en teolog\u00ed\u00ada. En 1515 fue nombrado vicario de distrito para los conventos de su orden en Sajonia y Turingia. Ayudado por su superior Staupitz, madur\u00f3 su crisis espiritual. que \u00e9l mismo defini\u00f3 como \u00abun combate para encontrar a un Dios misericordioso\u00bb, y lleg\u00f3 a la intuici\u00f3n de la doctrina de la \u00abjustificaci\u00f3n por la fe\u00bb. enlazando a trav\u00e9s de san Pablo con las ense\u00f1anzas de san Agust\u00ed\u00adn. Acusado de herej\u00ed\u00ada, de la que no se retract\u00f3 ni en Augusta (1518) ni ante la dieta imperial de Worms (1521), y con la protecci\u00f3n del elector de Sajonia, fue puesto a buen recaudo en el castillo de Wartbnrg, donde. entre otras cosas, tradujo a la lengua vulgar el Antiguo y Nuevo Testamento. La reforma luterana, a pesar de la postura adoptada por lanero contra la revoluci\u00f3n de los campesinos, se difundi\u00f3 r\u00e1pidamente en Alemania. facilitada a continuaci\u00f3n por la liga de Esmalcalda (1531). Muri\u00f3 Lutero el 18 de febrero de 1546, a consecuencia de un ataque cardiaco, murmurando varias veces: \u00abEn tus manos encomiendo mi esp\u00ed\u00adritu\u00bb.- (4) Naci\u00f3 en Wildhaus. Toggenburg. el 1 de enero de 1484. Estudi\u00f3 en la universidad de Viena y de Basilea. y en 1506 fue nombrado p\u00e1rroco de Clarona, donde permaneci\u00f3 hasta 1516. dedic\u00e1ndose a los estudios human\u00ed\u00adsticos y a la lectura en griego del Nuevo Testamento. Despu\u00e9s fue trasladado a Einsiedeln y posteriormente a Zurich como p\u00e1rroco de la catedral (1519). Aqu\u00ed\u00ad inicia una obra de reforma, encontrando la oposici\u00f3n del obispo de Constanza y el apoyo del consejo ciudadano. Despu\u00e9s de haber renunciado al cargo de p\u00e1rroco, aunque manteniendo la misi\u00f3n de predicar, prosigui\u00f3 su acci\u00f3n reformadora, que se extendi\u00f3 a Berna. Basilea, San Cal. Muri\u00f3 en Kappel el 11 de octubre de 1531, mientras asist\u00ed\u00ada como capell\u00e1n a las milicias de Zurich, atacadas por las de los cantones que permanecieron cat\u00f3licos.- (5) Naci\u00f3 en Noyon. en la Picard\u00ed\u00ada, el 10 de julio de 1509. Estudi\u00f3 en La Marche y en Montaigu y despu\u00e9s en Orleans. donde en 1532 termin\u00f3 sus estudios de jurisprudencia. Trasladado a Par\u00ed\u00ads para iniciar los estudios human\u00ed\u00adsticos. frecuent\u00f3 ambientes interesados en la Reforma. a la que se adhiri\u00f3. Fue en Italia. en 1535. hu\u00e9sped de Renata de Este. duquesa de Ferrara. en cuya corte se refugiaban numerosos hugonotes. Yendo de paso por Ginebra, fue casi obligado por el reformador Guillermo Farel a quedarse en aquella ciudad (1536) para dedicarse a la ense\u00f1anza de la Sagrada Escritura y a la predicaci\u00f3n; pero dos a\u00f1os m\u00e1s tarde fue obligado por el partido hostil a la Reforma a que dejase Ginebra, adonde pudo volver en 1541. En la lucha dirigida por \u00e9l para combatir las herej\u00ed\u00adas aparecidas con el impulso del esp\u00ed\u00adritu reformador, tuvieron lugar numerosos procesos provocados por \u00e9l, entre los cuales se cuenta el de Miguel Servet, que negaba la doctrina trinitaria y acab\u00f3 condenado a la hoguera (en 1903 tos protestantes de Ginebra erigieron un monumento expiatorio en el mismo lugar). Despu\u00e9s de las victorias de sus partidar\u00ed\u00ados (1555), pudo estructurar libremente la vida religiosa y civil de la ciudad y defender los principios de la Reforma en varias regiones de Europa. Muri\u00f3 en Ginebra.el 17 de mayo de 1564. Su tumba no ha podido ser encontrada. puesto que \u00e9l dese\u00f3 que no quedara ning\u00fan recuerdo suyo. -(6) Recordemos las principales: Augustana (1530), le\u00ed\u00adda ante Carlos V en la dieta que \u00e9l habia convocado en Augusta; .Art\u00ed\u00adculos de Esmalcalda (1537), redactados por Lotero para el concilio convocado por Pablo III en Mantua; Helv\u00e9tica posterior (1566), que sirvi\u00f3 a Federico III para verse descargado de la acusaci\u00f3n de herej\u00ed\u00ada: Galicana, que tambi\u00e9n se llama Confesi\u00f3n de la Roehelle, redactada por Calvino para el s\u00ed\u00adnodo nacional de los hugonotes. reelaborada por los valdenses en franc\u00e9s en 1655 y en italiano en 1662; de Westnunster (1647). preparada en el periodo de la resoluci\u00f3n de Cromwell. Entre las recientes conviene recordar la de Barmen (1934).adaptada por el s\u00ed\u00adnodo de la iglesia confesora en Alemania.- (7) Seria m\u00e1s justo hablar de \u00abcomuni\u00f3n anglicana\u00bb. ya que el anglicanismo. favorecido por la expansi\u00f3n del colonialismo brit\u00e1nico y acompa\u00f1ado por un vigoroso esfuerzo misionero. ha tenido una amplia difusi\u00f3n geogr\u00e1fica en todos los continentes. dando lugar a iglesias que han acusado sus diversas influencias. Aunque los t\u00e9rminos son hoy anticuados y no siempre adecuados a una diversificaci\u00f3n efectiva. los de \u00abiglesia baja\u00bb (low Church). \u00abiglesia alta\u00bb (high Church) e \u00abiglesia ancha\u00bb (bread Church) se refieren siempre a las disersas corrientes existentes en el anglicanismo, que, precisamente por esta coexistencia de posiciones. tiene un puesto muy importante en el di\u00e1logo ecum\u00e9nico.- (8) Naci\u00f3 en Epwort. en Lincolnshire. el 17 de junio de 1713. Estudi\u00f3 en Oxford filosof\u00ed\u00ada y luego teolog\u00ed\u00ada. En 1728 fue ordenado pastor anglicano. En Oxford constituy\u00f3. junto con su hermano Carlos y otros estudiantes de aquella universidad. un cen\u00e1culo para la oraci\u00f3n, el estudio del Evangelio, la asistencia a los pobres y a los enfermos, el cual recibi\u00f3 despectivamente el nombre de Holvelub; a sus miembros se les llam\u00f3 \u00abmetodistas\u00bb. Despu\u00e9s de una estancia poco feliz en Georgia (Am\u00e9rica del Norte), mientras asist\u00ed\u00ada a una reuni\u00f3n de hermanos moravios en la que se le\u00ed\u00ada el prefacio de Lutero a la ep\u00ed\u00adstola a los Romanos, sucedi\u00f3 lo que \u00e9l Ilamaria su conversi\u00f3n (24 de mayo de 1738), en la cual se vio invadido, como \u00e9l mismo declar\u00f3, por un \u00abfuego interior\u00bb, dando inicio a su acci\u00f3n de renovaci\u00f3n, recorriendo toda Inglaterra y llegando incluso a Gales, Irlanda y Escoria. Se calcula que recorri\u00f3 a caballo 350.000 kil\u00f3metros, predicando 42.000 veces. Una de sus \u00faltimas frases antes de morir (2 de marzo de 1791) fue la siguiente: \u00abLo mejor de todo es Dios con nosotros\u00bb.<\/p>\n<p>BIBL.-Renunciamos a citar autores cl\u00e1sicos del protestantismo moderno e instituciones: Barlh, Bonhoeffer, Thurian, Tillich, Taiz\u00e9, etc. Puede encontrarse una buena bibliograf\u00ed\u00ada protestante en castellano en \u00abDi\u00e1logo ecum\u00e9nico\u00bb, n. 31-32 (1973) 575-581.-Biot, F, Comunidades protestantes. El renacimiento de lavida regular en el protestantismo continental, Eler, Barcelona 1964.&#8211;Bravo. E, El sacerdocio com\u00fan de los creyentes en la teolog\u00ed\u00ada de Lutero, Eset, Vitoria 1963.-Damboriena, P. El protestantismo en ,4m\u00e9riea Latina, Madrid 1962.-G\u00f3mez tleras, J. M. G,Teolog\u00ed\u00ada protestante..Sistetna e historia, FA. Cat\u00f3lica. Madrid 1972.-L\u00f3pez Aranguren, J. L. Catolicismo y protestantismo como formas de existencia, Alianza Editorial. Madrid 1980.&#8211;L\u00f3pez Rodr\u00ed\u00adguez. M, La Espa\u00f1a protestante. Cr\u00f3nica de una minor\u00ed\u00ada marginada (1937-1975). Sedmay, Madrid 1976.-Mehl, R. Tratado de sociolog\u00ed\u00ada del protestantismo, Studium. Madrid 1974.-risi\u00f3n cat\u00f3lica de la herencia protestante. Estudios para el di\u00e1logo ecum\u00e9nico, Apostolado Prensa, Madrid 1966.-Weber, M. La \u00e9tica protestante y el esp\u00ed\u00adritu del capitalismo, Pen\u00ed\u00adnsula. Barcelona 1975.<\/p>\n<p>S. de Fiores &#8211; T. Goffi &#8211; Augusto Guerra, Nuevo Diccionario de Espiritualidad, Ediciones Paulinas, Madrid 1987<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario de Espiritualidad<\/b><\/p>\n<p>A) Concepto y ramificaciones hist\u00f3ricas.<\/p>\n<p>B) S\u00ed\u00admbolos de fe en el protestantismo.<\/p>\n<p>C) Teolog\u00ed\u00ada protestante.<\/p>\n<p>A) CONCEPTO Y RAMIFICACIONES HIST\u00ed\u201cRICAS<br \/>\nLa palabra p. es, seg\u00fan la mente protestante, un concepto colectivo para designar todas aquellas Iglesias y comunidades que se distinguen conscientemente de la Iglesia cat\u00f3lica romana y de la Iglesia ortodoxa oriental y en general rechazan para s\u00ed\u00ad mismas el factor de lo \u00abcat\u00f3lico\u00bb en sentido tradicional. Pero, a su vez, se distinguen por una determinada manera de entender la Iglesia, por una decidida actitud de fe y una manera consciente de vida, de forma que no cabe considerarlas s\u00f3lo por lo que niegan como Iglesias y comunidades del protestantismo. Algunas de ellas se remontan directamente a la reforma protestante y pueden derivarse de la actividad misma de los reformadores Lutero, Zuinglio y Calvino, mientras que otras han salido en la edad moderna de las Iglesias de la reforma. Estas han guardado factores caracter\u00ed\u00adsticos de su origen; mas, por otra parte, est\u00e1n determinadas por cuestiones modernas, de suerte que han llegado a elaborar formas de vida y de fe que no permiten se les aplique en modo alguno el concepto de p. puramente en sentido hist\u00f3rico.<\/p>\n<p>Por eso puede distinguirse entre p. antiguo y moderno. Este \u00faltimo puede tambi\u00e9n aplicarse a las Iglesias que proceden inmediatamente de la reforma, pues bajo la influencia de las cuestiones e ideas de la edad moderna han experimentado un cambio de forma y un desplazamiento fundamental de los temas que dominan sus doctrinas, de suerte que sus rasgos de primitivo p. apenas son ya vivos o aparecen por una deficiencia de decisi\u00f3n como rudimentos todav\u00ed\u00ada no rechazados definitivamente. Si quiere emplearse esta idea colectiva para caracterizar adem\u00e1s aquellas Iglesias y comunidades que no son ni \u00abcat\u00f3licas\u00bb ni \u00abortodoxas\u00bb, ser\u00e1 conveniente distinguir en el concepto de p. un doble elemento.<\/p>\n<p>El p. comprende en primer lugar un determinado comportamiento en todas las cuestiones de la fe y de la vida cristiana, y, en segundo lugar, una inteligencia determinada de los problemas fundamentales que van anejos al ser de la Iglesia, p. ej., las cuestiones sobre su esencia y forma, sobre la relaci\u00f3n entre la sagrada Escritura y el magisterio eclesi\u00e1stico o sobre los medios de la acci\u00f3n eclesi\u00e1stica, y, especialmente, sobre el sentido y la forma de las acciones eclesi\u00e1sticas y sobre los factores personales y suprapersonales que determinan la vida de fe del cristiano. Si el p. se considera bajo estos dos aspectos, es decir, como respuesta real a las cuestiones que en general se plantean con la existencia misma de la Iglesia o como una manera determinada de fe y de vida que se manifiesta en particular en el ser de cada cristiano; en consecuencia puede entenderse, por una parte, bajo el aspecto de su posici\u00f3n confesional y, por otra, seg\u00fan su particular posici\u00f3n dentro del movimiento ecum\u00e9nico y, finalmente, tambi\u00e9n bajo el aspecto de la diferenciaci\u00f3n tan graduada de las comunidades e Iglesias que lo profesan o se clasifican dentro del mismo. Si \u00e9l puede entenderse de esta manera, cabr\u00ed\u00ada hablar con derecho de \u00abp. universal\u00bb.<\/p>\n<p>Este concepto podr\u00ed\u00ada aceptarse en toda su extensi\u00f3n, de forma que &#8211; como el concepto de \u00abcatolicismo\u00bb &#8211; no ha de entenderse \u00fanicamente en su restricci\u00f3n confesional o como negaci\u00f3n de la Iglesia cat\u00f3lica, sino como un comportamiento cristiano de fe y de vida, que lleva en s\u00ed\u00ad mismo rasgos muy caracter\u00ed\u00adsticos e indelebles, lo mismo que el catolicismo tiene rasgos por los que se caracteriza inconfundiblemente. En tal caso, p. y catolicismo han de distinguirse como dos magnitudes o posibilidades de ser cristiano que est\u00e1n en mutua correlaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Si modernamente la Iglesia oriental ortodoxa emplea para designarse a s\u00ed\u00ad misma el ep\u00ed\u00adteto de \u00abcat\u00f3lica\u00bb, ello indica un uso supraconfesional de este concepto, que es una nota universal de la Iglesia cristiana, pero que recibe un sello particular a trav\u00e9s de aquellas Iglesias que se entienden a s\u00ed\u00ad mismas como \u00abcat\u00f3licas\u00bb y que, por tanto, llenan m\u00e1s precisamente con contenido concreto la denominaci\u00f3n general de \u00abcat\u00f3licas\u00bb. Lo mismo acontece con el concepto de p., s\u00f3lo que en \u00e9ste no se trata de una declaraci\u00f3n hecha \u00fanicamente en relaci\u00f3n con el fen\u00f3meno \u00abIglesia\u00bb, sino de un factor en la manera de entenderse a s\u00ed\u00ad mismo, que significa, por una parte, una manera de comportamiento cristiano y, por otra, un modo determinado de entender la fe y la realidad. Pero, en tal caso, no puede ya preguntarse por la \u00abesencia\u00bb del p., o por un \u00abprincipio protestante\u00bb simplemente constitutivo, sino que hay que buscar una caracter\u00ed\u00adstica de este concepto colectivo seg\u00fan la plenitud de su sentido, que no abarca siquiera a todas las Iglesias y comunidades designadas bajo tal nombre. Desde este punto de vista, hay \u00abprotestantes\u00bb, pero no s\u00f3lo en la separaci\u00f3n confesional, sino, por la actitud de fe y las formas de vida, tambi\u00e9n en otras Iglesias cristianas, bien se entiendan a s\u00ed\u00ad mismas como \u00abortodoxas\u00bb o bien como \u00abcat\u00f3licas\u00bb.<\/p>\n<p>I. Definici\u00f3n objetiva<br \/>\n1. Tr\u00e1tase en la concepci\u00f3n objetiva que caracteriza al p., de un juicio que ocurre dentro del mismo, con gran escala de variaciones, sobre las realidades que van anejas a la existencia eclesi\u00e1stica como tal, particularmente sobre la relaci\u00f3n entre la esencia y la forma de la Iglesia. Por su propia historia, pero tambi\u00e9n partiendo de la tradici\u00f3n eclesi\u00e1stica, el p. no s\u00f3lo conoce la tensi\u00f3n que radica en el ser de la Iglesia misma entre su esencia espiritual y su forma emp\u00ed\u00adrica, sino que esa tensi\u00f3n es el tema fundamental que atraviesa su historia desde los comienzos. Y puede decirse que dondequiera esa tensi\u00f3n es sentida y sostenida en relaci\u00f3n con las formas de vida de la Iglesia, all\u00ed\u00ad se manifiesta a la postre una actitud \u00abprotestante\u00bb frente a las cuestiones fundamentales de la vida eclesi\u00e1stica.<\/p>\n<p>Ya Agust\u00ed\u00adn puso en claro en su doctrina sobre la Iglesia que con el ser de la misma como tal, va aneja una dial\u00e9ctica ineludible; ella es, por una parte, comuni\u00f3n de fe y amor y, en cuanto tal, obra del Esp\u00ed\u00adritu Santo y de la acci\u00f3n especial de Dios en todas sus manifestaciones y en todos sus miembros, obra y acci\u00f3n que escapan a toda intervenci\u00f3n humana y a todo poder de disposici\u00f3n terrena. Pero ella es, por otra parte, la instituci\u00f3n hist\u00f3rica por la cual y en la cual se realiza la comuni\u00f3n de fe y amor en forma concretamente determinada en cada caso. Esta tensi\u00f3n est\u00e1 de antemano ing\u00e9nita en el p. y es sentida tan profundamente en \u00e9l, que aqu\u00ed\u00ad se levanta hasta sus \u00faltimas consecuencias la protesta contra un eclesiasticismo que no reconoce tal tensi\u00f3n y la reprime, o cree poderla eliminar muy unilateralmente por la espiritualizaci\u00f3n de una parte _o por la institucionalizaci\u00f3n de la otra. Toda inclusi\u00f3n de la Iglesia como comunidad de fe y amor en la historia y toda identificaci\u00f3n de la misma con una magnitud e instituci\u00f3n emp\u00ed\u00adrica elimina de hecho la tensi\u00f3n, que va ineludiblemente aneja a la existencia misma de la Iglesia y que aparece ya en la predicaci\u00f3n de Jes\u00fas, pues el factor escatol\u00f3gico del reino de Dios y el llamamiento a seguirle como disc\u00ed\u00adpulos &#8211; llamamiento que debe entenderse como absolutamente real y cumplirse en forma concreta &#8211; entra\u00f1an en s\u00ed\u00ad esta tensi\u00f3n y la prolongan en la historia.<\/p>\n<p>De donde se sigue que el p. no debe caracterizarse como el \u00abno\u00bb a la Iglesia en s\u00ed\u00ad misma o, seg\u00fan anteriores modo de ver, como \u00abindividualismo\u00bb absoluto, sino como el \u00abno\u00bb a una Iglesia en cuya manera de entenderse a s\u00ed\u00ad misma queda suprimido el factor esencial de la tensi\u00f3n entre su esencia espiritual y su forma emp\u00ed\u00adrica. El mantenimiento de esta polaridad es de importancia decisiva para la efectiva aparici\u00f3n emp\u00ed\u00adrica de la Iglesia, para su actuaci\u00f3n en el mundo y para su inteligencia del mundo en general. Del reconocimiento y mantenimiento consciente de esta tensi\u00f3n se sigue con objetiva necesidad una determinada postura ante el mundo y una actuaci\u00f3n de la Iglesia y de la comunidad cristiana en el mundo en consonancia con esa postura.<\/p>\n<p>El p. apareci\u00f3 donde esta tensi\u00f3n se experiment\u00f3 conscientemente por primera vez y fue expresada y representada vitalmente como ingrediente esencial de la manera de entenderse a s\u00ed\u00ad misma la Iglesia. Partiendo de ah\u00ed\u00ad puede tambi\u00e9n interpretarse y entenderse la variedad de Iglesias y comunidades, que en el campo no protestante es sentida como variedad perturbadora dentro del cristianismo. Esa variedad expresa tambi\u00e9n la protesta contra el olvido de estos principios dentro del p. mismo. Es, por tanto, la recepci\u00f3n consecuente, incluso contra s\u00ed\u00ad mismo, de un constante factor de inquietud en la vida de la Iglesia. Este fen\u00f3meno, tantas veces lamentado y achacado al p. como incapacidad de formar una Iglesia, tiene, por tanto, su raz\u00f3n \u00faltima en el empe\u00f1o de lograr una amplitud de ser adecuada a la inteligencia que la Iglesia tiene de s\u00ed\u00ad misma.<\/p>\n<p>2. Pero con ello se da tambi\u00e9n la soluci\u00f3n de otra cuesti\u00f3n real que dimana de la existencia de la Iglesia, y que ata\u00f1e a la relaci\u00f3n entre la sagrada Escritura y el magisterio eclesi\u00e1stico. Por m\u00e1s que en el pasado y en la actualidad misma, de lado cat\u00f3lico y no cat\u00f3lico, se hayan entendido estas magnitudes como incompatibles entre s\u00ed\u00ad o como entrelazadas por un necesario v\u00ed\u00adnculo mutuo, hoy por lo contrario hemos de reconocer que aqu\u00ed\u00ad no se trata para la Iglesia de un autoritativo \u00abo lo uno o lo otro\u00bb (o la sagrada Escritura o el magisterio como \u00faltima instancia autoritativa), como si s\u00f3lo el magisterio eclesi\u00e1stico pudiera exponer la Escritura, o s\u00f3lo hubiera que reconocerlo en cuanto \u00e9l mismo se pone enteramente bajo aqu\u00e9lla, sino que se trata, en estas dos magnitudes, de una polaridad insoslayable y de un constante \u00abestar en funci\u00f3n\u00bb y \u00abponer en funci\u00f3n\u00bb, sin lo cual ni la Escritura est\u00e1 o puede estar nunca presente de hecho en la Iglesia o en lacomunidad, ni el magisterio como tal puede ejercerse con determinada vinculaci\u00f3n objetiva.<\/p>\n<p>La Escritura s\u00f3lo \u00abse pone en funci\u00f3n\u00bb en cuanto es cre\u00ed\u00adda, en cuanto se instruye y vive desde ella en la Iglesia o la comunidad. Sin embargo, esta instrucci\u00f3n y su aplicaci\u00f3n a la vida no pueden dirigirse a su vez sino a lo que est\u00e1 puesto y dado en la Escritura misma. S\u00ed\u00adguese que el magisterio no debe considerarse tanto por su lado institucional, cuanto por la relaci\u00f3n a sus funciones, que de hecho se dan en toda Iglesia o comunidad cristiana y se ejercen en gradaci\u00f3n variada desde el orden local hasta el supracomunitario o eclesi\u00e1stico universal, desde los padrinos hasta los doctotes y pastores reconocidos de la Iglesia. Por eso se da el p. dondequiera se reconoce y practica la polaridad de estas funciones especiales entre la ligaci\u00f3n a la Escritura, por una parte, y la necesidad de actualizar su contenido, por otra, a trav\u00e9s de la funci\u00f3n doctrinal, muy diferenciada en s\u00ed\u00ad misma, de los miembros de la Iglesia, que evidentemente est\u00e1n en distintos grados de responsabilidad. No puede, pues, decirse simplemente que dondequiera se da una desviaci\u00f3n respecto del \u00abmagisterio\u00bb, all\u00ed\u00ad hay ya o surge un p., porque el p. tiene efectivamente en s\u00ed\u00ad mismo tambi\u00e9n las funciones del magisterio, que en \u00e9l no se grad\u00faen por el oficio jer\u00e1rquico, pero s\u00ed\u00ad por el estado espiritual de los cristianos.<\/p>\n<p>3. Una de las notas objetivas del p. es tambi\u00e9n su concepci\u00f3n definida de la acci\u00f3n de la Iglesia y una afirmaci\u00f3n decidida de los medios por los que esa acci\u00f3n se realiza. En este contexto hay que remitir primeramente a la relaci\u00f3n entre palabra y sacramento, la cual no debe entenderse como si en el p. \u00fanicamente hubiera Iglesias y comunidades que s\u00f3lo est\u00e1n dotadas de la palabra o que estiman s\u00f3lo la palabra y no los sacramentos, caracterizando en cambio la Iglesia cat\u00f3lica y la ortodoxa oriental como Iglesias del sacramento. Tal divisi\u00f3n entre una \u00abIglesia de la palabra\u00bb y una \u00abIglesia del sacramento\u00bb est\u00e1 vedada seg\u00fan la actual visi\u00f3n teol\u00f3gica (para el catolicismo sobre todo despu\u00e9s del concilio Vaticano ii) por la sencilla raz\u00f3n de que la palabra y el sacramento est\u00e1n referidos entre s\u00ed\u00ad de forma que ambos viven de la presencia de Cristo.<\/p>\n<p>Ahora bien, en \u00e9sta hay que distinguir un doble aspecto: una presencia que en la palabra sale al encuentro del hombre, y una presencia que debe experimentarse por el sacramento. Si el sacramento se entiende como un hacer visible la palabra, hay que decir tambi\u00e9n, por otra parte, que no puede haber eficacia del sacramento sin la palabra que lo acompa\u00f1a. Lo \u00fanico que constituye la diferencia del p. respecto de las otras Iglesias es que reduce el n\u00famero de sacramentos a dos (bautismo y cena) y funda a la vez estos dos sacramentos, partiendo de su fundamentaci\u00f3n b\u00ed\u00adblicamente atestiguada, como dones especiales de Cristo por los que \u00e9l se comunica a s\u00ed\u00ad mismo; lo dem\u00e1s que otras iglesias miran como \u00absacramento\u00bb es considerado en el p. como una acci\u00f3n eclesi\u00e1stica, s\u00f3lo legitimable a partir de la palabra. As\u00ed\u00ad, pues, no puede considerarse como caracter\u00ed\u00adstica universal protestante el menosprecio o el total desprecio de los sacramentos frente a la palabra, aunque ello acontezca tambi\u00e9n en algunas comunidades dentro del p. de manera sumamente equivoca.<\/p>\n<p>Esta caracter\u00ed\u00adstica universal consiste m\u00e1s bien en que, en el p., la palabra ha sido reconocida en su propia funci\u00f3n como el medio espec\u00ed\u00adfico de aplicar los bienes salv\u00ed\u00adficos en la comunidad, lo que no quita en absoluto que tambi\u00e9n el sacramento tenga una significaci\u00f3n correspondiente, la cual, sin embargo, se distingue fundamentalmente de la significaci\u00f3n de la palabra, lo cual est\u00e1 relacionado con la manera diferente de presencia de Cristo en el sacramento. As\u00ed\u00ad, en el p., tambi\u00e9n las acciones particulares eclesi\u00e1sticas, a excepci\u00f3n del bautismo y la cena, son concebidas seg\u00fan su particular sentido por la palabra que las constituye. Con esto se relaciona el hecho de que, para fijar el uso verdaderamente eclesi\u00e1stico y \u00abaut\u00e9ntico\u00bb de dichas acciones, se recurre constantemente a su fundamento b\u00ed\u00adblico, de forma que dentro del p. no puede haber un tradicionalismo r\u00ed\u00adgido (por m\u00e1s que tambi\u00e9n las Iglesias protestantes hayan pecado en contra de tal principio), que en el curso de la historia conserva las ampliaciones humanas e hist\u00f3ricas que se han adherido a las acciones sacramentales y no est\u00e1 dispuesto a revisarlas seg\u00fan su justificaci\u00f3n desde el punto de vista de la Escritura.<\/p>\n<p>As\u00ed\u00ad, dentro del p., act\u00faa un constante elemento de cr\u00ed\u00adtica objetiva, dispuesto a revisar el hablar de Dios que se da en cada momento en la Iglesia, lo mismo que la visibilidad de esta palabra que se manifiesta en el uso de las acciones eclesi\u00e1sticas, por lo que se refiere a su permanente legitimidad, que s\u00f3lo puede justificarse partiendo de la Escritura. En este sentido, se da de todo punto en el p. el principio de una constante renovaci\u00f3n de la Iglesia, necesaria en todos los tiempos en virtud de los elementos humanos e hist\u00f3ricos que en ella act\u00faan. Mas por ello precisamente no puede decirse que el p. sea la absoluta \u00abprotesta contra la forma\u00bb, porque esa actitud de protesta supone y ha de suponer siempre que tambi\u00e9n el proceso de g\u00e9nesis de formas es necesario y debe realizarse constantemente de nuevo; sin tal proceso la protesta en contra no ser\u00ed\u00ada posible.<\/p>\n<p>4. As\u00ed\u00ad, pues, si el p. est\u00e1 caracterizado por una determinada inteligencia objetiva, que se manifiesta en una gran escala de variaciones, de forma que todos los factores mencionados no pueden en modo alguno encontrarse en una sola Iglesia protestante; por otra parte, est\u00e1 marcado por una determinada actitud de fe, que, de un lado, confiesa su completa dependencia de los factores suprapersonales, lo mismo que de la gracia divina y del Esp\u00ed\u00adritu Santo, y, de otro, recalca tambi\u00e9n la recepci\u00f3n de la gracia y del Esp\u00ed\u00adritu por parte del hombre y lucha por lograr el conocimiento de esta manera especial de recepci\u00f3n. El p. encuentra en esta personal apropiaci\u00f3n de los dones suprapersonales el fundamento de la verdadera vida espiritual del cristiano, que debe ponerse de manifiesto como tal en todas las situaciones y en todos los \u00f3rdenes de la vida de los hombres. La significaci\u00f3n particular del p. y de su situaci\u00f3n dentro de la cristiandad est\u00e1 en que ha puesto de relieve e interpretado teol\u00f3gicamente este elemento personal en su significaci\u00f3n existencial para el cristiano.<\/p>\n<p>Puesto que la fe cristiana s\u00f3lo puede llegar a su pleno cumplimiento en esta personal apropiaci\u00f3n, ha surgido, aun de lado protestante mismo, la opini\u00f3n de que la nota que mejor caracteriza al p. es el \u00abindividualismo\u00bb. Pero esta afirmaci\u00f3n es s\u00f3lo la mitad de una verdad, que consiste en que la fe cristiana est\u00e1 dirigida y tiende de manera absoluta a la formaci\u00f3n y configuraci\u00f3n de la persona humana. Por eso, no puede en manera alguna hablarse de una absolutizaci\u00f3n de los rasgos individuales de la fe por parte del p., por muy ciertamente que conste, de otra parte, c\u00f3mo el conocimiento de la importancia del factor personal para la apropiaci\u00f3n de la fe ha tenido y tiene amplias consecuencias para el descubrimiento de las leyes de la g\u00e9nesis o formaci\u00f3n de la individualidad humana en general.<\/p>\n<p>En conclusi\u00f3n, el p. est\u00e1 caracterizado por una \u00abinteligencia objetiva\u00bb enteramente determinada, as\u00ed\u00ad como, por otra parte, puede describirse como una actitud de fe consciente de ser la realizaci\u00f3n y concreci\u00f3n en el terreno individual de la fe comunicada por Dios al hombre como una d\u00e1diva.<\/p>\n<p>5. Si se considera as\u00ed\u00ad el p. seg\u00fan sus determinaciones objetivas, concretamente en relaci\u00f3n con su inteligencia de la Iglesia, sobre todo por lo que se refiere a la vinculaci\u00f3n de la Iglesia y de cada uno de sus miembros a la sagrada Escritura como dato normativo y cr\u00ed\u00adtico previamente dado para la fe cristiana y para la comprensi\u00f3n teol\u00f3gica; debe resultar evidente c\u00f3mo las comunidades que han de contarse como protestantes no est\u00e1n definidas tanto por la uniformidad de sus doctrinas de fe, cuanto por su variedad; m\u00e1s a\u00fan, es caracter\u00ed\u00adstico del p. su verdadero miedo de dar valor absoluto a doctrinas particulares de fe y sucumbir as\u00ed\u00ad al peligro de un nuevo legalismo de la vida creyente. Por eso, respecto de la inteligencia de la Iglesia dentro del p., cabe encontrar una amplia gama de variaciones. Hay Iglesias que mantienen el llamado \u00abepiscopado hist\u00f3rico\u00bb o que consideran los ministerios indicados en la Biblia como absolutamente constitutivos de la Iglesia y de la comunidad; y tambi\u00e9n hay Iglesias que s\u00f3lo reconocen en absoluto un \u00fanico ministerio eclesi\u00e1stico, del cual, sin embargo, pueden salir otros ministerios, pero que en la predicaci\u00f3n de la palabra o en la administraci\u00f3n de los sacramentos ejercen todas la misma funci\u00f3n principal.<\/p>\n<p>Tal vez sea una caracter\u00ed\u00adstica del p., a la que hemos de referirnos expresamente en este contexto, el que no reconozca la \u00absacramentalidad\u00bb del oficio y de las acciones sacramentales que se derivan de ella, sinoque vea fundado el oficio &#8211; en manera alguna constituido por la comunidad, sino dirigido a su encargo siempre personal, que s\u00f3lo se da a determinadas personas &#8211; en el hecho de Cristo y en el l\u00f3gos t\u00e9s katallages (cf. 2 Cor 5, 18ss) que lo interpreta. El titular del ministerio eclesi\u00e1stico dentro de todas las Iglesias y comunidades protestantes siempre es y s\u00f3lo puede ser \u00abservidor\u00bb, que debe desempe\u00f1ar este servicio en favor de la comunidad que lo ha llamado; lo cual no significa que la comunidad pueda disponer libremente sobre la provisi\u00f3n y perduraci\u00f3n del ministerio.<\/p>\n<p>Hay tambi\u00e9n dentro del p. Iglesias particulares que, respecto del ministerio, mantienen la sucesi\u00f3n apost\u00f3lica de los obispos, sin anclarla sin embargo en su doctrina teol\u00f3gica sobre la Iglesia como absolutamente constitutiva para ella, a excepci\u00f3n desde luego de la comuni\u00f3n de Iglesias anglicanas (-> anglicanismo), cuya relaci\u00f3n con el p. no es ya de por s\u00ed\u00ad enteramente un\u00ed\u00advoca; como hay igualmente, sobre todo entre las -> Iglesias reformadas, algunas para las que el orden presbiteral y sinodal representa uno de los elementos esenciales y constitutivos de la Iglesia, sin el cual \u00e9sta no puede existir, porque est\u00e1 fundado en el orden apost\u00f3lico y pertenece por ello necesariamente a las notas indelebles de la Iglesia.<\/p>\n<p>6. Entre las notas caracter\u00ed\u00adsticas del p. hay que contar tambi\u00e9n la concepci\u00f3n de la relaci\u00f3n entre la Iglesia y el mundo. El p. rechaza toda especie de cristianizaci\u00f3n del mundo. Este es y ser\u00e1 siempre el lugar del alejamiento del hombre frente a Dios. A este mundo han sido enviadas la Iglesia y la comunidad (como representaci\u00f3n local de la Iglesia) y en \u00e9l est\u00e1 situado el cristiano particular, para poner de manifiesto por su obrar simb\u00f3lico el amor de Dios a este mundo y a la humanidad que, una y otra vez, se aleja de Dios, y ganar tambi\u00e9n as\u00ed\u00ad a individuos siempre nuevos, que se incorporan a la comunidad creyente de los cristianos y as\u00ed\u00ad se capacitan para limitar los efectos sociales del alejamiento de Dios en la humanidad y para eliminarlos con toda provisionalidad en puntos particulares.<\/p>\n<p>Esta manera de obrar en el mundo tiene para el p. un car\u00e1cter claramente simb\u00f3lico, lo cual significa teol\u00f3gicamente que el reino de Dios ultraterreno no entra nunca en este mundo, ni puede erigirse como una magnitud inmanente. Por eso es caracter\u00ed\u00adstico de todas las comunidades protestantes que, en la relaci\u00f3n entre la Iglesia y el mundo, no hay superioridad cualitativa de la Iglesia sobre el mundo, ni de lo espiritual sobre lo terreno, sino que el mundo y lo terreno, con todas sus cualificaciones, ofrecen un trasfondo siempre igual para el ejercicio simb\u00f3lico de la fe.<\/p>\n<p>Estas determinantes objetivas que constituyen al p. en toda su extensi\u00f3n, est\u00e1n tomadas de las comunidades concretas en que \u00e9l se representa, las cuales realizan por su parte los rasgos t\u00ed\u00adpicos del p., puestos de relieve en lo que antecede, sin que pueda decirse que una comunidad es la protestante. Rep\u00ed\u00adtese en relaci\u00f3n con la realizaci\u00f3n del p. el problema que se plantea en otro plano, cuando se piensa en la relaci\u00f3n entre la Iglesia de Jesucristo y su realizaci\u00f3n y representaci\u00f3n por parte de una determinada Iglesia confesional. Ninguna de ellas realiza, a despecho de su pretensi\u00f3n de universalidad, de manera perfecta la Iglesia de Cristo. Su realizaci\u00f3n queda siempre quebrada por los factores de la historicidad. Lo mismo acontece con el p., que como tal tampoco est\u00e1 representado de manera perfecta por ninguna comunidad protestante, sino solamente bajo determinadas condiciones hist\u00f3ricas, culturales, \u00e9tnicas y sociol\u00f3gicas. Y as\u00ed\u00ad este hecho se refleja en 1as comunidades protestantes, que por de pronto se caracterizan a s\u00ed\u00ad mismas s\u00f3lo por el lado negativo, a saber, como no cat\u00f3licas ni ortodoxas orientales. Pero, sin duda alguna, \u00e9stas realizan tambi\u00e9n ciertos aspectos positivos, aunque en forma fraccionada, seg\u00fan hemos intentado mostrar.<\/p>\n<p>II. Ramificaciones hist\u00f3ricas<br \/>\nEl nombre de \u00abprotestante\u00bb se form\u00f3 con ocasi\u00f3n de la dieta de Espira en el a\u00f1o 1529. Con \u00e9l se design\u00f3 aquel grupo de cristianos dentro de la Iglesia cat\u00f3lica de entonces, que protest\u00f3 contra un decreto de la mayor\u00ed\u00ada en las cuestiones de fe y vida cristiana, y estableci\u00f3 en su lugar la relaci\u00f3n personal inmediata del individuo con Dios; con lo cual, indudablemente, ya en los comienzos del p. apareci\u00f3 un factor importante que caracteriza en general a los protestantes, factor que luego en los siglos siguientes se pens\u00f3 a fondo en su significaci\u00f3n teol\u00f3gica y se comprendi\u00f3 cada vez m\u00e1s fuertemente seg\u00fan todas sus consecuencias eclesi\u00e1sticas y profanas. S\u00f3lo despu\u00e9s de la dieta de Espira y de la de Augsburgo de 1530, que en cierto modo fue continuaci\u00f3n de la primera, se vio claro que estos \u00abprotestantes\u00bb estaban unidos por una manera de entender la Iglesia, que se distingu\u00ed\u00ada de la manera de entenderse la Iglesia cat\u00f3lica de su tiempo, de forma que ten\u00ed\u00ada que llegarse tambi\u00e9n a una separaci\u00f3n consciente y, con ello, a una escisi\u00f3n de la Iglesia.<\/p>\n<p>Pero tambi\u00e9n en los comienzos del p. aparece claro que esa inteligencia de la Iglesia y una actitud de fe que se pone de manifiesto en lo personal son cosas que van unidas, y ambas se manifiestan por de pronto \u00fanicamente en la profesi\u00f3n de fe, con lo cual a su vez se descubre un factor esencial de la vida eclesi\u00e1stica. Eso no significa que la Iglesia se funde en la profesi\u00f3n de fe de sus miembros, pero s\u00ed\u00ad que en su existencia concreta puede ser conocida por tal profesi\u00f3n de fe de sus miembros en el mundo, y que, con ello, esta profesi\u00f3n representa una afirmaci\u00f3n sobre la manera de entenderse la Iglesia y sobre la existencia cristiana. As\u00ed\u00ad los cristianos \u00abcat\u00f3licos\u00bb y los \u00abprotestantes\u00bb por de pronto se separaron como tales, hasta que se impuso el conocimiento de la condici\u00f3n eclesi\u00e1stica de los unos y de los otros, lo que aconteci\u00f3 con la conclusi\u00f3n de los s\u00ed\u00admbolos protestantes (Libro de concordia [1580], s\u00ed\u00adnodo de Dordrecht [16181) y con la delimitaci\u00f3n romano-cat\u00f3lica (concilio de Trento: 1545-63).<\/p>\n<p>Esta evoluci\u00f3n hacia la formaci\u00f3n de Iglesias propias se inici\u00f3 en varios lugares simult\u00e1neamente dentro de la Iglesia cat\u00f3lica del siglo xvi, aunque tuvieron de momento cierta prioridad los procesos dentro del luteranismo, prioridad que desapareci\u00f3 pronto por la ulterior evoluci\u00f3n. En la geograf\u00ed\u00ada alemana representaron al p. las Iglesias luteranas, mientras que en Suiza se formaron otras Iglesias independientes, determinadas al principio por Zuinglio y marcadas luego en su forma y doctrina por Calvino; de estas \u00faltimas salieron las m\u00e1s fuertes representaciones sobre el continente europeo y luego tambi\u00e9n sobre el mundo norteamericano. Un tercer sector del p. se desarroll\u00f3 en relaci\u00f3n con la reforma de la Iglesia de Inglaterra, que no ha perdido nunca ciertos rasgos conservadores, propios de la baja edad media. Esta Iglesia fue luego decisivamente influida por el calvinismo y el luteranismo, y s\u00f3lo tras largas luchas internas adquiri\u00f3 su forma definitiva.<\/p>\n<p>Junto a ese p. orientado en conjunto eclesi\u00e1sticamente en Alemania, Suiza e Inglaterra, que sigue a\u00fan vivo en estos espacios geogr\u00e1ficos, se ha desarrollado un p. que no reconoce para nada a la Iglesia tal como surgi\u00f3 en las Iglesias luteranas y reformadas y en la Iglesia estatal o nacional de Inglaterra, sino que, por el contrario, proclama la autonom\u00ed\u00ada de la comunidad particular en que se representa la Iglesia, y llega hasta la negaci\u00f3n de toda clase de comunidad, acabando en un individualismo y espiritualismo cristiano, fen\u00f3meno que tambi\u00e9n pertenece indudablemente a la caracterizaci\u00f3n general del protestantismo.<\/p>\n<p>As\u00ed\u00ad como en el terreno luterano y reformado fue el -> pietismo el que llev\u00f3 a cabo esta interiorizaci\u00f3n de la fe y de la Iglesia, as\u00ed\u00ad tambi\u00e9n en el \u00e1mbito de la Iglesia oficial inglesa el puritanismo dej\u00f3 sentir sus profundos efectos. Esta l\u00ed\u00adnea del p., con gran variedad de tonalidades, al serle negado el reconocimiento jur\u00ed\u00addico de sus comunidades, hall\u00f3 nueva patria en el \u00e1mbito americano y contribuy\u00f3 luego decisivamente a la construcci\u00f3n del mundo moderno del capitalismo y del socialismo. No cabe discutir que en el p. han de incluirse tambi\u00e9n aquellos grupos que llevaron a cabo la separaci\u00f3n de las Iglesias estatales, nacionales y regionales, y hasta rechazan que ellos sean en absoluto comunidad o Iglesia. Estos grupos han proseguido unilateralmente el desarrollo de ciertos factores del p.; ora llevados de la convicci\u00f3n de que la Iglesia en general s\u00f3lo puede representarse como comunidad particular, seg\u00fan lo defiende el congregacionalismo; ora porque aqu\u00e9lla es entendida como la libre asociaci\u00f3n de sus fieles, por la que surge la Iglesia y la comunidad, como ocurre en los anabaptistas, que, por lo dem\u00e1s, han elaborado tambi\u00e9n una doctrina particular sobre el bautismo y la manera de administrarlo; ora porque el realce dado a la regeneraci\u00f3n y la aspiraci\u00f3n a la santidad han sido hechos signos del verdadero cristianismo, como es el caso entre cu\u00e1queros y menonitas.<\/p>\n<p>Pero incluso las Iglesias libres que se forman precisamente en Inglaterra por oposici\u00f3n a la Iglesia presbiteriana estatal o nacional son fen\u00f3menos t\u00ed\u00adpicos del p. en las tierras anglosajonas. Aqu\u00e9llas exigen la libertad de la fe para la Iglesia misma en su relaci\u00f3n con el Estado, pues a su juicio s\u00f3lo puede hablarse de Iglesia en una comunidad aut\u00f3noma e independiente del Estado. Recalcan adem\u00e1s tan fuertemente la libertad individual de la fe, que la Iglesia cobra car\u00e1cter de una Iglesia voluntaria, la cual no puede oponerse a la libertad de fe del individuo, sino que debe respetarla hasta el \u00faltimo extremo. Tambi\u00e9n las comunidades surgidas de las Iglesias libres escocesas, como la \u00abIglesia de Cristo\u00bb o los \u00abhermanos de Cristo\u00bb pertenecen al p., pues lo representan en rasgos t\u00ed\u00adpicos ante el mundo moderno. Lo mismo hay que decir de las Iglesias y formas comunitarias salidas de las -> Iglesias luteranas y reformadas, como las Iglesias libres luteranas, los antes llamados \u00abviejos luteranos\u00bb, o los diversos movimientos comunitarios fuera y dentro de las Iglesias protestantes.<\/p>\n<p>Finalmente, no debe desconocerse que en el continente americano han surgido de nuevo una serie de Iglesias y comunidades, como protesta principalmente contra la restricci\u00f3n de la pretensi\u00f3n universal eclesi\u00e1stica por parte de las Iglesias y comunidades europeas. Si bien es cierto que estas Iglesias americanas han desarrollado unilateralmente ciertos rasgos de la concepci\u00f3n protestante, sin embargo no cabe duda que tambi\u00e9n ellas pertenecen al p. y, aunque con restricciones, representan una cara t\u00ed\u00adpica del mismo en el mundo de hoy. En este contexto hay que mencionar sobre todo las comunidades del \u00abMovimiento de pentecost\u00e9s\u00bb. Pero tambi\u00e9n hay que incluir en el p. fen\u00f3menos como la \u00abCiencia cristiana\u00bb, la \u00abIglesia de Jesucristo de los santos de los \u00faltimos d\u00ed\u00adas\u00bb (mormones) o los \u00abTestigos de Jehov\u00e1\u00bb (movimiento de un nuevo mundo), aun cuando tales fen\u00f3menos hayan traspasado ya los limites de una comunidad cristiana, ora por completar los testimonios de la revelaci\u00f3n b\u00ed\u00adblica mediante documentos extrab\u00ed\u00adblicos o mediante supuestas nuevas revelaciones divinas; ora por absolutizar datos basados en la experiencia humana, de suerte que pasa a segundo t\u00e9rmino la base general cristiana, vinculada a la Biblia; ora por desarrollar una doctrina particular y convertirla en centro de la predicaci\u00f3n cristiana.<\/p>\n<p>A decir verdad, en la postura ante esas comunidades debe expresarse tambi\u00e9n un rasgo esencial del p., y as\u00ed\u00ad \u00e9ste las reconoce como hermanas cristianas que han nacido en su suelo, y han de entenderse no tanto como \u00aberrantes\u00bb, cuanto como \u00abextraviados\u00bb en la Iglesia de su tiempo; como comunidades que, con la restricci\u00f3n y unilateralidad de sus doctrinas y de su praxis, representan la pregunta cr\u00ed\u00adtica a las Iglesias cristianas sobre la plenitud de su testimonio, pregunta que ellas no pueden deso\u00ed\u00adr. Pero, con ello, tales comunidades entrafian tambi\u00e9n factores de una falsa evoluci\u00f3n, que evidencia por su parte los peligros a que puede llegar la mala inteligencia de la libertad protestante.<\/p>\n<p>En conclusi\u00f3n, el p. moderno presenta una gran variedad y multiplicidad, y precisamente por ello ocupa tambi\u00e9n, dentro del movimiento ecum\u00e9nico, un puesto singular y a la vez dif\u00ed\u00adcil, de suerte que est\u00e1 justificado hablar de un \u00abprotestantismo mundial\u00bb (a pesar de todas las dificultades para definir con m\u00e1s precisi\u00f3n este concepto). El p. est\u00e1 llamado en su generalidad a representar dentro del movimiento ecum\u00e9nico los modos reales de entender que lo caracterizan y hacerlos valer frente a otras formas de fe y de vida en la cristiandad. As\u00ed\u00ad, no tendr\u00e1 su futuro s\u00f3lo como negaci\u00f3n o protesta contra un \u00absupuesto\u00bb catolicismo o contra una \u00absupuesta\u00bb ortodoxia, sino que podr\u00e1 encontrarlo \u00fanicamente en el desenvolvimiento consecuente de la actitud de fe y de las formas de vida que lo distinguen, como un p. que debe renovarse conscientemente.<\/p>\n<p>Este desenvolvimiento podr\u00e1 permitirle aparecer, m\u00e1s a\u00fan que hasta ahora, como una manifestaci\u00f3n de la fe cristiana, que no es en manera alguna id\u00e9ntica con su delimitaci\u00f3n confesional, sino que se completa precisamente en el hecho de ser conocida y reconocida en su justificaci\u00f3n tambi\u00e9n por las otras Iglesias, de forma que podr\u00ed\u00ada haber p. dentro tambi\u00e9n de la Iglesia romana y de la ortodoxa, si determinadas realidades y modos de fe son aqu\u00ed\u00ad concebidos y afirmados de manera cr\u00ed\u00adticamente protestante; lo que cabe tambi\u00e9n decir a la inversa.<\/p>\n<p>S\u00f3lo as\u00ed\u00ad y no en la estrechez confesional puede resolverse el problema ecum\u00e9nico. Pero esto significa que tambi\u00e9n dentro del p. deben reconocerse y estimarse como manifestaciones t\u00ed\u00adpicas de la fe cristiana aquellas doctrinas y maneras de comportamiento que hasta ahora han sido consideradas como t\u00ed\u00adpicamente cat\u00f3licas u ortodoxas. Tales doctrinas y comportamientos no deben recibirse en sentido institucional, sino estimarse y aprovecharse seg\u00fan sus funciones. Por eso, en el movimiento ecum\u00e9nico del futuro el p. tendr\u00e1 una funci\u00f3n decisiva, que no separar\u00e1, sino que unir\u00e1 a las Iglesias.<\/p>\n<p>BIBLIOGRAF\u00ed\u008dA: K. G. Steck &#8211; A. Brandenburg: EKL III 358-372; H. H. Walz, Protestantismus: Weltkirchenlexikon (St 1960) 1193-1197; E. Wolff &#8211; H. H. Schrey &#8211; J. Ratzinger: RGG3 V 648-666; R. Prenter &#8211; P. Meinhold &#8211; K. Rahner: LThK2 VIII 816-831. &#8211; Algermissen espec. 533 ss; K. Ziegler: Evangelisches Staatslexikon (St &#8211; B 1966) 1622-1629 (esp. el estudio estad\u00ed\u00adstico confesional) Meinhold OK espec. 273 ss. &#8211; K. Damour, Die Epochen des Protestantismus Studien zum Kirchenbegriff (Berna 1935); Barth KD I\/2 esp. el concepto del nuevo P.: S ss 641 ss), II\/1 f323 ss 327 ss (para la idea de revelaci\u00f3n en el nuevo p.), IV\/1 413 ss 788 ss &#8211; K. Leese, Die Religion des protestantischen Menschen (Mn 21948); P. Tillich, Der Protestantismus, Prinzip und Wirklichkeit (St 1950) ahora en GW VII [St 1962]); W. Guggisberg, Der freie Protestantismus Eine Einf\u00fchrung (Berna &#8211; St 21952); M. Werner, Der Protestantismus als geschichtliches Problem: Der protestantische Weg des Glaubens I (Berna 1955), Systematische Vorstellung: ibid. II (1962): K. Kupisch, Protestantische Perspektiven (B 1957); K. E. Skydsgaard, One in Christ (Philadelphia 1957); H. H. Walz, Das protestantische Wagnis (St 1958); E. Kinder, Der evangelische Glaube und die Kirche (B 1958); R. Prenter, Der Protestantismus in unserer Zeit (St 1959); W. Dantine, \u00fcber den protestantischen Menschen (H 1959); W. Trillhaas, Dogmatik (B 1962) espec. 505 s und 511-522; W. v. Loewenich, Luther und der Neuprotestantismus (Witten 1963); L. Klein &#8211; P. Meinhold, \u00fcber Wesen und Gestalt der Kirche. Ein katholisch-evangelischer Briefwechsel (Fr 1963); U. Mann, Vom Wesen des Protestantismus(Hei 1964); P. Tillich, Systematische Theologie I-II (St 31964), III (1966); H. Schutt e, Protestantismus. Sein Selbstverst\u00e4ndnis und sein Ursprung gem\u00e4\u00df der deutschsprachigen protestantischen Theologie der Gegenwart und eine kurze katholische Besinnung (Essen -Werden 21957) ; L. Klein &#8211; P. Mein-hold, Was uns eint &#8211; was uns trennt. Ein evangelisch-katholischer Briefwechsel zu den aktuellen Glaubens-fragen Heilige Schrift und kirchliches Lehramt. Mit einem Anfang: Die Reformation &#8211; evangelisch und katholisch (Essen 1967); A. N. Bertrand, El protestantismo (Aurora B Aires); F. Carballo, Protestantismo y Biblia (Poblet B Aires); C. Crivelli, El mundo protestante, 2 vols. (O. D. E. R. Ma); Esp\u00ed\u00adritu y mensaje del protestantismo (Aurora B Aires); H. Fries, Existencialismo protestante y teolog\u00ed\u00ada cat\u00f3lica (Taurus Ma); G. Taward, El protestantismo (C i Vall And); B. F. Stockwell, Qu\u00e9 es el protestantismo (Columba B Aires); E. Troeltsch, El protestantismo y el mundo moderno (F d C Econ M\u00e9x); W. A. Visser&#8217;t Hooft, La renovaci\u00f3n de la Iglesia (Aurora B Aires); P. Tillich, La era protestante (Paidos B Aires 1965); F. Biot, Comunidades protestantes (Eler Ba 1964); J. Estruch, Los protestantes espa\u00f1oles (Nova Terra Ba 1968); E. Leonard, Historia del protestantismo (Diana B Aires 1967); P. Courthial, Actualidad y catolicidad de la reforma (Caribe Florida 1969); J. de Santa Ana, Protestantismo, cultura y sociedad (Aurora B Aires 1970); D. Vidal, Nosotros, los protestantes espafioles (Marova Ma 1969); J. L. L\u00f3pez Aranguren, Catolicismo y protestantismo como forma de existencia (Ma 31963).<\/p>\n<p>Peter Meinhold<\/p>\n<p>K. Rahner (ed.),  Sacramentum Mundi. Enciclopedia Teol\u00cf\u0192gica, Herder, Barcelona 1972<\/p>\n<p><b>Fuente: Sacramentum Mundi Enciclopedia Teol\u00f3gica<\/b><\/p>\n<p><p style=\"text-align: justify;\">Palabra amplia que designa a un sector del cristianismo hist\u00f3rico que al tratar de reformar la iglesia en conformidad con la Palabra de Dios se apart\u00f3 de la obediencia al Papa en el siglo diecis\u00e9is. Por eso, denota el sistema de fe y pr\u00e1ctica derivado de los principios de la Reforma. El nombre tuvo su origen en Alemania, cuando en la segunda Dieta de Spira, en 1529, los seguidores de Lutero presentaron su protesta contra la derogaci\u00f3n del edicto de 1526 que era m\u00e1s tolerante. Una declaraci\u00f3n m\u00e1s larga, la <em>Instrumentum Appellationis<\/em>, dejaba en claro que la minor\u00eda evang\u00e9lica, tal como Lutero ya lo hab\u00eda hecho, tomaba su posici\u00f3n en torno a la Palabra de Dios. \u00abEste Santo Libro es en todas las cosas necesario para el cristiano \u2026\u00bb declaraban. \u00abEsta palabra es la que solamente ha de ser predicada, y nada que sea contrario a ella. Es la \u00fanica Verdad. Es la regla segura de doctrina y conducta para todo cristiano. No puede fallarnos ni enga\u00f1arnos\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como ha se\u00f1alado R.H. Bainton: \u00abel \u00e9nfasis estaba m\u00e1s en el testimonio que en la protesta\u00bb (<em>The Reformation of the Sixteenth Century<\/em>, Beacon Press, Boston, 1952, p. 149). Ese es el significado etimol\u00f3gico primario de <em>protestatio<\/em> en el lat\u00edn posagustino, y, seg\u00fan De\u00e1n Inge: \u00abes la ignorancia la que trata de restringir la palabra a la actitud de uno que objeta\u00bb (<em>Protestantism<\/em>, E. Benn, Londres, 1931, p. 1). Un testimonio positivo de la supremac\u00eda de la Palabra sigue siendo el rasgo distintivo del protestantismo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">BIBLIOGRAF\u00cdA<\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\">\n<li>von Hase, <em>Handbook to the Controversy with Rome<\/em>; K. Hamilton, <em>The Protestant Way<\/em>; R.N. Flew y R.E. Davies, <em>The Catholicity of Protestantism<\/em>.<\/li>\n<li>Skevington Wood<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><\/a>Harrison, E. F., Bromiley, G. W., &amp; Henry, C. F. H. (2006). <em>Diccionario de Teologi\u0301a<\/em> (497). Grand Rapids, MI: Libros Desafi\u0301o.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Teolog\u00eda<\/b><\/p>\n<p>\n  El tema se tratara bajo las siguientes secciones:<\/p>\n<h2>Contenido<\/h2>\n<ul>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-1\">1 ORIGEN DEL NOMBRE<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-2\">2 PRINCIPIOS CARACTERISTICOS PROTESTANTES<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-3\">3 DISCUSION DE LOS TRES PRINCIPALES PRINCIPIOS DEL PROTESTANTISMO\n<ul>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-4\">3.1 Supremac\u00eda de Biblia (Sola Scriptura)<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-5\">3.2 Justificaci\u00f3n por la Fe Solamente (Sola Fide)<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-6\">3.3 Sacerdocio universal de todos los creyentes<\/li>\n<\/ul>\n<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-7\">4 EL CRITERIO PRIVADO EN LA PRACTICA<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-8\">5 JUSTIFICACION POR LA SOLA FE EN LA PRACTICA<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-9\">6 ADVENIMIENTO DE UN NUEVO ORDEN: EL CESAROPAPISMO<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-10\">7 EXPLICACION DE LA RAPIDA EXPANSI\u00d3N DEL PROTESTANTISMO<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-11\">8 PROTESTANTISMO EN EL PRESENTE<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-12\">9 PROTESTANTISMO POPULAR<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-13\">10 PROTESTANTISMO y PROGRESO\n<ul>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-14\">10.1 Prejuicios<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-15\">10.2 Progreso en la Iglesia y en las iglesias<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-16\">10.3 Progreso en la Sociedad Civil<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-17\">10.4 Progreso en la Tolerancia Religiosa<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-18\">10.5 La Prueba de Vitalidad<\/li>\n<\/ul>\n<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-19\">11 CONCLUSION<\/li>\n<\/ul>\n<h3>ORIGEN DEL NOMBRE<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify\">La Dieta del Sacro Imperio reunida en Espira en abril de 1529 resolvi\u00f3 que seg\u00fan el decreto promulgado en la Dieta de Worms (1524) las comunidades en las que ya se hab\u00eda establecido la nueva religi\u00f3n y que no pod\u00eda ser alterada sin grandes dificultades, eran libres de mantenerla, pero hasta la reuni\u00f3n del concilio no deb\u00edan introducir m\u00e1s innovaciones en la religi\u00f3n  y no deb\u00edan prohibir la Misa o poner impedimentos a los cat\u00f3licos para asistir a ella.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Contra este decreto  y especialmente contra el \u00faltimo art\u00edculo, los seguidores del nuevo Evangelio \u2013 el Elector Federico de Sajonia, el Landgrave de Hesse, el Margrave Albert de Brandenburgo, el duque de L\u00fcneburg, el pr\u00edncipe de Anhalt, junto con los diputados de 14  de las ciudades imperiales libres \u2013 presentaron una protesta solemne como injusto e imp\u00edo. El significado de la protesta era que los que disent\u00edan no iban a tolerar el catolicismo dentro de sus fronteras. Por ello fueron llamados Protestantes.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Con el paso del tiempo la connotaci\u00f3n original de \u201cno tolerancia para con los cat\u00f3licos\u201d, se perdi\u00f3 y el t\u00e9rmino se aplica y es aceptado por los miembros de las iglesias occidentales y secta que en el siglo XVI fueron organizadas por los Reformadores en oposici\u00f3n directa a la Iglesia Cat\u00f3lica. Un mismo hombre puede llamarse Protestante y Reformado: el t\u00e9rmino Protestante pone mayor acento en el antagonismo a Roma; el t\u00e9rmino Reformado enfatiza  la adhesi\u00f3n a cualquiera de los Reformadores.<br \/>\nDonde prevalece la indiferencia religiosa, muchos dicen que son protestantes, simplemente para indicar que no son cat\u00f3licos. Es ese sentido vago y negativo la palabra est\u00e1 en la nueva f\u00f3rmula de la Declaraci\u00f3n de Fe hecha por el rey de Inglaterra en su coronaci\u00f3n: \u201cDeclaro que soy un fiel Protestante (\u00abI declare that I am a faithful Protestant\u00bb). Durante los debates en el parlamento se observ\u00f3 que la f\u00f3rmula propuesta exclu\u00eda en efecto a los cat\u00f3licos c del trono, mientras que no compromet\u00eda al rey con credo particular, puesto que nadie sabe  cual es o ha de ser el credo de un protestante fiel\n<\/p>\n<h3>PRINCIPIOS CARACTERISTICOS PROTESTANTES<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify\">Por m\u00e1s que el credo de los protestantes individuales sea vago e indefinido, descansa, sin embargo, en unas reglas standard, o principios, que se basan en las Fuentes de la Fe, los medios de justificaci\u00f3n  y la constituci\u00f3n de la Iglesia. Un reconocido autor protestante, Philip Schaff (en \u00abThe New Schaff-Herzog Encyclopedia of Religious Knowledge\u00bb, art. Reformation), resume los principios del Protetantismo con las palabras siguientes:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El Protestante va directamente a la Palabra de Dios para buscar instrucciones y al trono de gracia en sus devociones, mientras que un cat\u00f3lico romano consulta las ense\u00f1anzas e si iglesia y prefiere ofrecer sus oraciones a trav\u00e9s de la Virgen mar\u00eda y de los santos.<br \/>\nDe este principio general de libertad evang\u00e9lica, y de relaci\u00f3n directa del creyente con Cristo, proceden las tres principales doctrinas del Protestantismo  &#8212; l absoluta supremac\u00eda  de (1) La Palabra, y de (2) la gracia de Cristo y (3) el sacerdocio universal de los creyentes\u2026\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n1. Sola Scriptura (Solo la Escritura)\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El primer objetivo o principio (formal) proclama que las Escrituras can\u00f3nicas, especialmente el Nuevo Testamento, son la \u00fanica fuente infalible y regla de fe y pr\u00e1ctica y afirma el derecho a la interpretaci\u00f3n privada de la misma, para distinguirse del punto de vista cat\u00f3lico, que declara que la Biblia y la Tradici\u00f3n  son fuentes coordinadas y reglas de fe y hace de la Tradici\u00f3n, especialmente los decretos de los papas y de los concilios el \u00fanico int\u00e9rprete leg\u00edtimo e infalible de la Biblia.<br \/>\nEn esta l\u00ednea Chillingworth expres\u00f3 este principio de la Reforma en la bien conocida f\u00f3rmula: \u201cLa Biblia, toda la Biblia y nada m\u00e1s que la Biblia, es la religi\u00f3n de los protestantes\u201d. Sin embargo, el Protestantismo no desprecia o rechaza en absoluto la autoridad de la iglesia en cuanto tal, sino que la subordina a ella y mide su valor por la Biblia y cree en una interpretaci\u00f3n progresiva  de la Biblia a trav\u00e9s la expansi\u00f3n y profundizaci\u00f3n de la consciencia de la Cristiandad. De ah\u00ed que, teniendo sus propios s\u00edmbolos o est\u00e1ndares de doctrina publica, retuvo todos los art\u00edculos de los antiguos credos y una gran cantidad tradici\u00f3n disciplinaria y ritual y s\u00f3lo rechaz\u00f3 las doctrinas y ceremonias para las que no hab\u00eda una clara justificaci\u00f3n en la Biblia y que parec\u00edan contradecir su letra o esp\u00edritu.<br \/>\nLas ramas Calvinistas del Protestantismo fueron m\u00e1s all\u00e1 que los luteranos y anglicanos en su antagonismo a las tradiciones recibidas, pero todos unidos en el rechazo de la autoridad del papa.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Melanchthon estuvo durante un tiempo a punto de aceptar \u00e9sta, pero s\u00f3lo jure humano, o una supervisi\u00f3n limitada de la iglesia, la meritoriedad de las buenas obras, las indulgencias , el culto a la Virgen, santos y reliquias, los sacramentos ( distintos del bautismo y la eucarist\u00eda) el dogma de la transubstanciaci\u00f3n y el sacrifico de la Misa, el purgatorio y la oraciones por los muertos, la confesi\u00f3n auricular, el celibato del clero, el sistema mon\u00e1stico y el uso del lat\u00edn en el culto p\u00fablico, sustituido por las lenguas vern\u00e1culas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">2. Sola Fide (\u00abS\u00f3lo la Fe\u00bb)\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El principio subjetivo de la Reforma es la justificaci\u00f3n s\u00f3lo por la fe o, mejor, por la gracia libre a trav\u00e9s de la fe operativa en las buenas obras. Hace referencia a la apropiaci\u00f3n personal de la salvaci\u00f3n cristiana y apunta a glorificar a Cristo declarando que el pecador esta justificado ante Dios (i.e. libre de culpa y declarado justo) solamente sobre la base de los meritos totalmente suficientes de Cristo  tal cual los aprehende la fe viviente, en oposici\u00f3n a la teor\u00eda  &#8211; que entonces prevalec\u00eda, y sustancialmente sancionada por el concilio de Trento \u2013 que hace de fe y las buenas obras la fuente compartida de justificaci\u00f3n ,  poniendo el acento sobre las obras. El protestantismo no desprecia las obras pero niega su valor como fuente o condici\u00f3n de la justificaci\u00f3n  e insiste en ellas como frutos necesarios de la fe y prueba de la justificaci\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">3. Sacerdocio universal de los creyentes\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El sacerdocio universal de los creyentes implica el derecho y el deber de los laicos cristianos no solo de leer la Biblia en las versiones vernaculares, sino tambi\u00e9n de tomar parte en el gobierno y en todos los asuntos p\u00fablicos de la Iglesia. Se opone al sistema jer\u00e1rquico que pone la esencia y autoridad de la iglesia en el sacerdocio exclusivo y hace que los sacerdotes ordenados sean los mediadores necesarios entre Dios y el pueblo\u201d. Ver Schaff \u201cEl Principio del protestantismo alem\u00e1n e ingl\u00e9s. (1845)\n<\/p>\n<h3>DISCUSION DE LOS TRES PRINCIPALES PRINCIPIOS DEL PROTESTANTISMO<\/h3>\n<p>Supremac\u00eda de Biblia (Sola Scriptura)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La creencia en la Biblia como \u00fanica fuente de la fe es hist\u00f3rica, il\u00f3gica, fatal para la virtud de la fe y destructiva de la unidad.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Es ahist\u00f3rica. Nadie niega el hecho de que Cristo y los Ap\u00f3stoles fundaron la Iglesia predicando e imponiendo la fe de sus doctrinas. Ning\u00fan libro hab\u00eda dicho hasta entonces la divinidad de Cristo, el valor redentor de su pasi\u00f3n  o de subvenida a juzgar al mundo; estas y otras revelaciones similares ten\u00edan que ser cre\u00eddas en el mundo de los Ap\u00f3stolos que eran, como mostraban con sus poderes, mensajeros de Dios. Y los que recib\u00edan su palabra lo hac\u00edan solamente por su autoridad. Puesto que la sumisi\u00f3n de su mente era durante la vida de los Ap\u00f3stoles la \u00fanica muestra de la fe, no hab\u00eda lugar, en absoluto, para lo que ahora se llama juicio privado. Esto est\u00e1 muy claro por las palabras de la Escritura: \u201cDe ah\u00ed que no cesemos de dar gracias a Dios, porque al recibir la palabra de Dios que os predicamos, la acogisteis no como palabra de hombre, sino como palabra de Dios cual es en verdad\u201d ( Tes. 2:13) . La palabra o\u00edda se recibe a trav\u00e9s de un maestro humano y se cree por la autoridad de Dios, que es el primer autor (cf. Rom. 10:17). Pero si en el tiempo de los Ap\u00f3stoles la fe consist\u00eda en el sometimiento a la ense\u00f1anza autorizada, tambi\u00e9n es as\u00ed hoy, porque la esencia de las cosas nunca cambia y los fundamentos de la del Iglesia  y de nuestra salvaci\u00f3n  son inamovibles.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Y es il\u00f3gico basar la fe sobre la interpretaci\u00f3n privada de un libro, porque la fe consiste en someterse y las interpretaciones privadas consisten en juzgar. En la fe por el o\u00eddo la \u00faltima palabra se apoya en el maestro, en el juicio privado se apoya en el lector, que somete el texto muerto de le escritura a una forma de examen post-mortem y emite un veredicto  sin apelaci\u00f3n: \u00e9l cree en si mismo m\u00e1s que en una autoridad m\u00e1s alta; y esa confianza en propia iluminaci\u00f3n no es fe. El juicio privado es fatal para la virtud teol\u00f3gica de la fe. John Henry Newman dice:\u201d Pienso que puede asumir que esta virtud, ejercida por los primeros cristianos, es completamente desconocida entre los protestantes hoy o, al menos, si aun quedan ejemplos de ella, se ejercita hacia aquellos, quiero decir los maestros y adivinos que expresamente dicen que no son objetos de ella y que exhortan  a su gente a juzgar por si mismos\u201d (\u201cDiscourses to Mixed Congregations\u00bb, Faith and Private Judgment).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Y como prueba aduce la inestabilidad de la llamada fe protestante: \u201cSon como ni\u00f1os zarandeados aqu\u00ed y all\u00e1  y arrastrados por cualquier tormenta de doctrina. Si tuvieran fe no cambiar\u00edan. Miran la simple fe de los cat\u00f3licos cono si fuera indigna de la naturaleza humana, y sin cr\u00edtica y tonta.\u201d Pero sobre esa simple y obediente fe se construy\u00f3 la iglesia y se mantiene firme y unida hoy\u201d.  Donde falta la confianza absoluta en la palabra de Dios, proclamada por sus embajadores acreditados, es decir donde no hay virtud de la fe, no puede haber unidad de la Iglesia. Es razonable y la historia protestante lo confirma. Las \u201cinfelices divisiones\u201d, no s\u00f3lo entre secta y secta sino hasta dentro de la misma secta se han convertido en lo norma y corriente.  Se debe al orgullo del intelecto privado  y solo se cura con una humilde sumisi\u00f3n a la autoridad Divina\n<\/p>\n<p>Justificaci\u00f3n por la Fe Solamente (Sola Fide)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Ver el art\u00edculo separado JUSTIFICACION.\n<\/p>\n<p>Sacerdocio universal de todos los creyentes<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El \u201csacerdocio universal de los creyentes\u201d es una ilusi\u00f3n querida que va bien con todas las doctrinas del protestantismo ya que cada hombre es su propio y supremo maestro y es capaz de justificarse a si mismo por un f\u00e1cil acto de fe, no hay necesidad de otros maestros ordenados ni ministros del sacrificio y de los sacramentos, Los mismos sacramentos, de hecho, son superfluos. La abolici\u00f3n del los sacerdotes, sacrificios y sacramentos es la consecuencia l\u00f3gica de las falsas premisas, i.e., el derecho al juicio privado  y la justificaci\u00f3n por la sola fe, y es por consiguiente tan ilusorio como ellos. M\u00e1s a\u00fan, es contrario a la Escritura a la tradici\u00f3n y a la raz\u00f3n. La postura protestante es que el clero era originalmente representante del pueblo y derivaba todo el peder de \u00e9l, y que lo que hace el clero es mantener por cuesti\u00f3n de orden y conveniencia lo que los laicos podr\u00edan tambi\u00e9n hacer. Pero la Escritora habla de obispos, sacerdotes, di\u00e1conos como investidos con poderes espirituales no pose\u00eddos por la comunidad en si y transmitidos por un signo externo, la imposici\u00f3n de manos, creando as\u00ed un orden separado, una jerarqu\u00eda. La Escritura muestra a la Iglesia que empieza con un sacerdocio ordenado como su elemento central. La historia  igualmente muestra este sacerdocio que vive en una sucesi\u00f3n ininterrumpida hasta el presente en oriente y occidente, hasta en las iglesias separadas de Roma. Y la raz\u00f3n requiere una instituci\u00f3n as\u00ed: una sociedad que se confiesa establecida para continuar la obra salv\u00edfica  de Cristo  debe poseer y perpetuar Su poder salv\u00edfico, debe tener un orden comisionado por Cristo que ense\u00f1e y administre, de la misma forma que Cristo fue comisionado por Dios: \u201c Como el Padre me ha enviado yo os env\u00edo a vosotros (Juan 20:21).  Las sectas que son como sombras de las Iglesias crecen y decrecen con los poderes sacerdotales que subconscientemente o instintivamente atribuyen  a sus pastores, ancianos, ministros, predicadores y otros l\u00edderes.\n<\/p>\n<h3>EL CRITERIO PRIVADO EN LA PRACTICA<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify\">A primera vista parece que el juicio privado como regla de fe disuelve enseguida todo credo  y confesi\u00f3n en opiniones individuales haciendo as\u00ed imposible ninguna vida de iglesia basada en una fe com\u00fan. Porque quot capita tot sensus: no hay dos hombres que piensen exactamente lo mismo en cualquier tema. Sin embargo el hecho es que la iglesias protestantes han vivido durante varios siglos  y han moldeado el car\u00e1cter no s\u00f3lo de los individuos sino tambi\u00e9n de naciones; millones de de almas han encontrado y encuentran  en ellos el alimento espiritual que satisface su deseos espirituales; su actividad caritativa y misionera cubre amplios campos en sus pa\u00edses  y en el extranjero. La aparente incongruencia no existe en la realidad, porque  al libre examen individual no se le permite nunca y en ning\u00fan sitio total libertad en la formaci\u00f3n de las religiones. La Biblia abierta y la mente abierta en su interpretaci\u00f3n, son m\u00e1s bien una excusa para atraer a las masas, fomentando su orgullo y enga\u00f1ando a su ignorancia,  que un principio de fe eficaz. La primera limitaci\u00f3n impuesta a la aplicaci\u00f3n del libre examen individual est\u00e1 en la incapacidad de la mayor\u00eda de los hombres de juzgar por si mismos en cuestiones que est\u00e1 m\u00e1s all\u00e1 de sus necesidades f\u00edsicas. \u00bfCu\u00e1ntos cristianos se hacen gracias a las toneladas de biblias que reparten los misioneros a los paganos? \u00bfQu\u00e9 clase de religi\u00f3n sacar\u00eda hasta un hombre culto si no tuviera otra cosa que su cerebro y su libro  para guiarle?\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La segunda limitaci\u00f3n  surge del entorno y sus prejuicios. El derecho asumido del libre examen individualmente no se ejerce hasta que la mente est\u00e1 provista de ideas y nociones proporcionadas por la familia y la comunidad, entre las cuales sobresalen las concepciones normales sobre los dogmas religiosos y las obligaciones. Se dice de la gente que son cat\u00f3licos, protestantes, mahometanos, paganos \u201cde nacimiento\u201d, porque el ambiente en el que  han nacido les proporciones invariablemente la religi\u00f3n local mucho antes de que sean capaces de juzgar y elegir por si mismos. Y la firmeza con que se asientan  en las mentes estos conocimientos iniciales se ilustra muy bien por los pocos cambios que se dan a lo largo de la vida. Las conversiones de una fe a otra son comparativamente raras. El n\u00famero de convertidos en cualquier denominaci\u00f3n comparado con el n\u00famero firmes y fieles seguidores representan cantidades negligibles. Hasta all\u00ed donde el libre examen individual ha llevado a la convicci\u00f3n de que otra religi\u00f3n es preferible  a la que uno profesa, no siempre se da la conversi\u00f3n. El convertido, junto y m\u00e1s all\u00e1 de su conocimiento, ha de tener suficiente fuerza de voluntad para romper con antiguas asociaciones, viejos amigos, antiguos h\u00e1bitos y enfrentarse a las incertidumbres de la vida en un nuevo ambiente. Su sentido del deber, en muchos casos,  debe ser heroico.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Una tercera limitaci\u00f3n al ejercicio del libre examen individual es la autoridad de la iglesia y del Estado. Los reformadores sacaron mucho provecho de su emancipaci\u00f3n de la autoridad papal, pero no mostraron inclinaci\u00f3n alguna a permitir a sus seguidores la misma libertad. Lutero, Zwinglio, Calvino y Knox fueron tan intolerantes del libre examen individual  cuando iba contra sus propias opiniones como cualquier papa de Roma con la herej\u00eda. Por todas partes se distribuyeron confesiones de fe, s\u00edmbolos y catecismos e invariablemente eran apoyados por el poder secular. De hecho, el poder civil en las distintas partes de Alemania, Inglaterra y Escocia y en todas partes tiene mucho m\u00e1s que ver con el moldeado de las denominaciones religiosas que el libre examen individual y la justificaci\u00f3n por la sola fe. Los gobernantes eran guiados por consideraciones pol\u00edticas y materiales en su adhesi\u00f3n a las distintas formas particulares de fe e impusieron el derecho de imponer su propia elecci\u00f3n a sus s\u00fabditos, sin tener en cuanta las opiniones individuales: cujus regio hujus religio.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Estas consideraciones  muestran que el primer principio protestante, el libre examen individual, nunca tuvo influencia en las masas protestantes. Su influencia se limita a unos pocos l\u00edderes del movimiento, a los hombres con la marca de un fuerte car\u00e1cter que fueron capaces de formas sectas separadas. Ellos rechazaron la autoridad de la Vieja Iglesia, pero pronto  la transfirieron a sus propias personas e instituciones y tambi\u00e9n a veces a los pr\u00edncipes seculares. La forma inmisericorde con que fue ejercida la nueva autoridad es ya una cuesti\u00f3n hist\u00f3rica M\u00e1s aun, con el curso de los tiempos, el libre examen se ha convertido en un librepensamiento sin ataduras, Racionalismo, Modernismo que campan por las universidades, sociedades culturales y la Prensa.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Las semilla \u2018plantada por Lutero y los otros reformadores no ech\u00f3 ra\u00edces o enseguida muri\u00f3  entre las masas semieducadas que a\u00fan se agarran a la autoridad o fueron  coaccionadas por el brazo secular, pero florecieron y produjeron  su fruto completo en las escuelas  y entre las filas de la sociedad que alimentaba su vida intelectual de esa fuente. La Prensa moderna hace esfuerzos infinitos para difundir el libre examen y sus \u00faltimos resultados  al p\u00fablico lector.<br \/>\nHay que notar que los primeros protestantes, sin excepci\u00f3n, pretend\u00edan ser la verdadera Iglesia fundad por Cristo y todos retuvieron e Credo de los Ap\u00f3stoles con el articulo \u201cCreo en la Iglesia cat\u00f3lica\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El hecho de su origen y entorno cat\u00f3licos es la raz\u00f3n de sus  buenas intenciones y su confesi\u00f3n de fe a la que se somet\u00edan. Pero tales confesiones, si es que hay algo de verdad en el aserto de que el libre examen individual y la Biblia abierta son las \u00fanicas fuentes  de la fe protestante, son directamente antag\u00f3nicas del esp\u00edritu protestante. Esto lo reconocen, entre otros, J. H. Blunt, que escribe:\u201d La mera existencia de tal confesi\u00f3n de fe como obligatoria para todos o algunos de los miembros de la comunidad cristiana es inconsistente con los grandes principios  en los que los grupos protestantes justifican su separaci\u00f3n de la iglesia, el derecho al libre examen individual. \u00bfNo tiene ning\u00fan miembro un justo derecho a criticarlos  y rechazarlos como sus predecesores tuvieron el derecho de rechazar el credo cat\u00f3lico o los c\u00e1nones de los concilios generales? Parecen violar otra importante doctrina de los reformadores, la suficiencia de la Escritura sola  para la salvaci\u00f3n. Si la Biblia sola es suficiente, \u00bfqu\u00e9 necesidad hay de a\u00f1adir art\u00edculos?\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Y si se replica que no hay adiciones, sino meras explicaciones, m\u00e1s o menos distintas unas de otras  seg\u00fan las distintas sectas del protestantismo, \u00bfqui\u00e9n decidir\u00e1 cual es la verdadera? Su finalidad confesada es asegurar la uniformidad  , la experiencia  de estos siglos ha demostrado lo que puno  no haber sido previsto  por sus originadotes, que han tenido un resultado diametralmente opuesto y han producido  no uni\u00f3n sino diversidad \u201c  (Dict. of Sects, Heresies, etc.\u00bb, Londres, 1886;  Protestant Confessions of Faith). Uniendo libre examen a la Biblia, los Reformadores comenzaron una religi\u00f3n de libro i.e., una religi\u00f3n de la que, te\u00f3ricamente, la norma de fe y conducta se contiene en un documento escrito,  sin un m\u00e9todo, sin una autoridad,  sin un int\u00e9rprete autorizado. La colecci\u00f3n de libros llamados \u201cla Biblia\u201d no es un c\u00f3digo met\u00f3dico de fe y moral; si se separa de la corriente de la Tradici\u00f3n  de confirma su inspiraci\u00f3n divina, no tiene una autoridad especial y , en manos de int\u00e9rpretes individuales se retuerce con facilidad su significado para que encaje en la mente privada. Nuestras leyes modernas, elaboradas por mentes modernas para laS necesidades modernas,  son oscurecidas y separadas diariamente de su finalidad por alegaciones interesadas: los jueces son completamente necesarios para su interpretaci\u00f3n y aplicaci\u00f3n  y a no ser que afirmemos que la religi\u00f3n es un asunto de inter\u00e9s privado personal, que los grupos religiosos o iglesias son superfluos, debemos admitir  que los jueces de la fe y de las costumbres son tan necesarios como los jueces de la ley civil lo son para el Estado. E esa es otra raz\u00f3n por la que el libre examen, aunque se sostiene en teor\u00eda,  no se ha llevado a la pr\u00e1ctica. De hecho todas las denominaciones protestantes est\u00e1n bajo unas autoridades constituidas, ll\u00e1meseles sacerdotes, presb\u00edteros, ancianos, ministros, pastores o presidentes.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">A Pesar de la contradicci\u00f3n entre la libertad que proclaman y la obediencia que exigen a causado que su imposici\u00f3n haya llegado a ser tir\u00e1nica, especialmente en las comunidades calvinistas. As\u00ed, en los siglos XVII y XVIII no hab\u00eda pa\u00eds alguno m\u00e1s dirigido por los sacerdotes en todo el mundo que la presbiteriana Escocia. Una religi\u00f3n del libro  tiene adem\u00e1s otros inconvenientes. Sus devotos pueden extraer de ella devoci\u00f3n solamente como los adoradores de fetiches la extraen de sus \u00eddolos, es decir, creyendo firmemente  en su esp\u00edritu escondido. Si se elimina la creencia en la inspiraci\u00f3n divina de los sangrados libros, lo que queda puede ser visto  simplemente como un documento humano de ilusi\u00f3n religiosa  o hasta un fraude. Ahora, en el curso de los siglos, el libre examen privado ha conseguido un \u00e9xito parcial en eliminar el esp\u00edritu de la Biblia, dejando en ella poco m\u00e1s que la letra, para que los buenos y malos cr\u00edticos discutan sin ninguna ventaja espiritual.\n<\/p>\n<h3>JUSTIFICACION POR LA SOLA FE EN LA PRACTICA<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify\">Este principio tiene que ver en la conducta, contrariamente el libre examen, que tiene que ver con la fe. No est\u00e1 sujeto a las mismas limitaciones, ya que su aplicaci\u00f3n pr\u00e1ctica requiere menos capacidad mental, su funcionamiento no puede ser verificado por nadie, es estrictamente personal e interno, escapando as\u00ed a los conflictos violentos con la comunidad o el Estado que podr\u00eda llevar a la represi\u00f3n. Por otra parte, as\u00ed como evade la coerci\u00f3n, se presta a aplicaciones pr\u00e1cticas en cada paso de la vida del hombre y favorece la inclinaci\u00f3n del hombre al mal haciendo la llamada \u201cconversi\u00f3n \u201crid\u00edculamente f\u00e1cil, siendo manifiesta su influencia funesta en la moral.  Si se a\u00f1ade a la justificaci\u00f3n por l a sola fe la doctrina de la predestinaci\u00f3n al cielo o al infierno al margen de las acciones del hombre, la esclavitud de la voluntad humana parece inconcebible que ninguna buena acci\u00f3n  pueda resultar de tales creencias. Hist\u00f3ricamente,  la moralidad p\u00fablica se deterior\u00f3 inmediatamente hasta un terrible nivel all\u00ed donde el protestantismo se introduc\u00eda. Sin mencionar los robos de los bienes de las iglesias, el brutal tratamiento al que se somet\u00eda al clero, secular y regular, que permanec\u00eda fuel y los horrores de tantas guerras de religi\u00f3n. Tenemos el testimonio del mismo Lutero respecto a los malos resultados de sus ense\u00f1anzas (ver Janssen, \u00abHistoria del Pueblo Alem\u00e1n \u00ab,  donde cada cita  se documenta con una referencia a las obras de Lutero  publicadas por  de Wette).\n<\/p>\n<h3>ADVENIMIENTO DE UN NUEVO ORDEN: EL CESAROPAPISMO<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify\">Un panorama similar, de degradaci\u00f3n religiosa y moral se puede deducir de los escritores protestantes contempor\u00e1neos en todos los pa\u00edses despu\u00e9s de la primera introducci\u00f3n del protestantismo. No pod\u00eda ser de otra manera. El inmenso fermento causado por la introducci\u00f3n de los principios subversivos en la vida de la gente trae naturalmente a la superficie y muestra en su mayor fealdad todo lo que es brutal en la naturaleza humana. Pero s\u00f3lo durante un tiempo. El fermento se agota en si mismo, la fermentaci\u00f3n decae y el orden reaparece, posiblemente bajo nuevas formas.<br \/>\nLa nueva forma del orden social y religioso, que es el residuo de la gran conmoci\u00f3n protestante en Europa. Es la religi\u00f3n territorial o estatal \u2013 un orden basado en la supremac\u00eda religiosa del gobernador temporal, en oposici\u00f3n al antiguo orden  en el que el gobernador temporal  emit\u00eda un voto de obediencia a la Iglesia. Para entender correctamente el protestantismo es necesario describir este cambio de largo alcance.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Los primeros intentos reformadores de lutero eran radicalmente democr\u00e1ticos. Buscaba beneficias a la larga al pueblo recortando los poderes tanto de la iglesia como del Estado. Los pr\u00edncipes alemanes, eran para \u00e9l \u201cen general los m\u00e1s grandes tontos o las peores alima\u00f1as de la tierra\u201d. En 1523 escrib\u00eda: La gente no querr\u00e1 ni podr\u00e1  aguantar vuestra tiran\u00eda nuca m\u00e1s. El mundo no es ahora lo que era al principio cuando se pod\u00eda cazar y conducir a la gente como reba\u00f1os\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Este manifiesto , dirigido a las mas m\u00e1s pobres fue asumido por by Franz von Sickingen, un caballero del Imperio que apareci\u00f3 para ejecutar esas amenazas, con un doble objetivo, reforzar el poder pol\u00edtico de los caballeros \u2013 la nobleza inferior \u2013 contra los pr\u00edncipes  y abrir el camino al nuevo evangelio expulsando a los obispos. Su empresa, sin embargo, consigui\u00f3 todo lo contrario.  Los caballeros fueron derrotados y perdieron toda la influencia que hab\u00edan tenido, mientras que los pr\u00edncipes salieron fortalecidos. La sublevaci\u00f3n de los campesinos result\u00f3 ventajosa para los pr\u00edncipes: la terrible matanza de Frankenhausen (1525) dej\u00f3 a los pr\u00edncipes sin enemigos y al nuevo evangelio sin sus defensores naturales. Los victoriosos pr\u00edncipes usaron su poder aumentado exclusivamente en su propio beneficio en oposici\u00f3n a la autoridad del emperador y la libertad de la naci\u00f3n, sometiendo al nuevo evangelio a este prop\u00f3sito  y ello con la ayuda del mism\u00edsimo Lutero.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Tras la fracasada revoluci\u00f3n, Lutero y Melancthon comenzaron a proclamar la doctrina de poder ilimitado de los gobernantes sobre sus s\u00fabditos. Los pr\u00edncipes hab\u00edan destruido en menos de diez a\u00f1os el orden existente, pero fueron incapaces de hacer surgir uno nuevo de sus cenizas. As\u00ed pues se hubo de pedir ayuda a los poderes seculares, se coloc\u00f3 a la iglesia al servicio del Estado, su autoridad y su riqueza y sus instituciones pasaron a manos de los reyes, pr\u00edncipes y magistrados de las ciudades.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El \u00fanico papa de Roma descartado fue sustituido por muchos papas locales que \u201cpara fortalecerse a si mismos se aliaron para la promulgaci\u00f3n del Evangelio\u201d se reunieron en bandas dentro de los l\u00edmites del Imperio alem\u00e1n e hicieron causa com\u00fan contra el emperador. Desde entonces en adelante el progreso del protestantismo ocurre m\u00e1s en lo pol\u00edtico que en lo religioso. La gente deja de reclamar innovaciones pero sus gobernantes  tienen la ventaja de ser obispos supremos  y a la fuerza  o por astucia o por ambos imponen el yugo del nuevo evangelio  a sus s\u00fabditos.  Dinamarca, Suecia, Noruega, Inglaterra y todos los peque\u00f1os principados y ciudades imperiales de Alemania son ejemplos de esto. Los lideres supremos y los gobernadores eran conscientes  de que los que hab\u00edan destruido  la autoridad de Roma tambi\u00e9n destruir\u00edan la suya  de ah\u00ed que se activaran leyes penales contra los que disent\u00edan de la religi\u00f3n del Estado  decretada por el gobernador temporal. Inglaterra, bajo Enrique VIII, Isabel y los Puritanos elaboraron los c\u00f3digos penales m\u00e1s feroces de todos contra los cat\u00f3licos y otros que no aceptaban someterse  a la religi\u00f3n establecida. Resumiendo: Los jactanciosos principios protestantes solamente trajeron desastres y confusi\u00f3n donde se les permiti\u00f3 actuar libremente y el orden solamente se pudo restaurar con algo similar al viejo sistema: s\u00edmbolos de la fe impuestos por una autoridad externa y aplicados a la fuerza por  el brazo secular. Ning\u00fan lazo de uni\u00f3n existe entre las muchas iglesias nacionales, excepto su com\u00fan odio a Roma, que es el sello de nacimiento de todas ellas, la marca comercial de muchas, aun en nuestros d\u00edas.\n<\/p>\n<h3>EXPLICACION DE LA RAPIDA EXPANSI\u00d3N DEL PROTESTANTISMO<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify\">Antes de pasar al estudio del Protestantismo contempor\u00e1neo, contestaremos la cuesti\u00f3n y resolveremos una dificultad \u00bfA qu\u00e9 se debe la r\u00e1pida expansi\u00f3n del Protestantismo? \u00bfNo es una pruebe de que Dios estaba de parte de los Reformadores inspirando, animando y coronando sus esfuerzos? Seguramente al considerar el crecimiento de la primitiva cristiandad y su r\u00e1pida conquista del Imperio Romano como pruebas de su origen divino, debi\u00e9ramos sacar la misma conclusi\u00f3n a favor del Protestantismo por su r\u00e1pida expansi\u00f3n en Alemania y en los pa\u00edses del norte de Europa. De hecho el Protestantismo se extendi\u00f3 m\u00e1s r\u00e1pidamente  de que la  Iglesia de los Ap\u00f3stoles. Cuando muri\u00f3 el \u00faltimo de ellos no hab\u00eda grandes extensiones de tierra, ni reinos enteramente cristianos, la Cristiandad estaba a\u00fan en las catacumbas y en los suburbios alejados de las ciudades paganas, mientras que el un per\u00edodo de similar duraci\u00f3n, setenta a\u00f1os, el Protestantismo hab\u00eda tomado el control de la mayor parte de Alemania, Escandinavia, Suiza, Inglaterra y Escocia.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Un momento de reflexi\u00f3n nos da la soluci\u00f3n de esta dificultad. El \u00e9xito no se debe invariablemente a la bondad intr\u00ednseca  ni el fracaso es prueba cierta de maldad interna.  Ambos dependen en gran manera de las circunstancias: de los medios empleados, de los obst\u00e1culos encontrados, de la receptividad del p\u00fablico. El \u00e9xito del protestantismo, por consiguiente debe ser sometido a examen antes de usarlo como prueba de bondad interna.<br \/>\nEl movimiento reformador del siglo diecis\u00e9is encontr\u00f3 el suelo bien preparado par su recepci\u00f3n. El clamor de una reforma profunda de la Iglesia en la cabeza y en los miembros hab\u00eda estado sonando a trav\u00e9s de Europa durante un siglo, justificado por la forma mundana de vivir de muchos cl\u00e9rigos, altos y bajos, por los abusos en la administraci\u00f3n de las  iglesias, por las extorsiones monetarias, por la negligencia en el cumplimiento de los deberes religiosos que era muy amplia en el conjunto de los fieles. Si los protestantes hubieran ofrecido una reforma en el sentido de correcci\u00f3n, probablemente todos los elementos corruptos se hubieran vuelto contra ellos, de la misma forma que jud\u00edos y paganos se opusieron a Cristo  y a los Ap\u00f3stoles. Pero lo que quer\u00edan los reformadores era, al menos al principio, poner fina al a  la iglesia existente y este plan se ejecut\u00f3 recurriendo a los peores instintos del hombre.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Se puso un cebo a la concupiscencia de siete cabezas que existe en el coraz\u00f3n de todos los hombres: lujuria, avaricia, gula,  pereza, ira, envidia y soberbia y todas sus consecuencias fueron cubiertos y curados por la confianza en Dios. No se requer\u00edan buienas obras: la inmensa fortuna de la iglesia era el bot\u00edn de la apostas\u00eda. La independencia pol\u00edtica y religiosa anim\u00f3 a los reyes y principas a abolir los diezmos, confesiones, ayunos uy otras obligaciones desagradables , lo que atrajo a las masas. Mucashpersonas fueron enga\u00f1adas  para entrar en la nueva religion por la cuidadosa conservaci\u00f3n por parte de los innovadores de las apariencias externas del catolicismo, por ejemplo , en Inglaterra y en los reinos escandinavos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Evidentemente no necesitamos recurrir a la intervenci\u00f3n divina  para dar cuenta de la r\u00e1pida expansi\u00f3n  del Protestantismo. Era m\u00e1s plausible ver el dedo de Dios en la detenci\u00f3n de su progreso.\n<\/p>\n<h3>PROTESTANTISMO EN EL PRESENTE<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify\">Teolog\u00eda\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Despu\u00e9s de casi cuatro siglos de existencia, el Protestantismo en Europa es a\u00fan la religi\u00f3n de millones, pero ya no es el Protestantismo original. Ha estado y est\u00e1 en un perpetuo flujo: el principio del ilimitado de la libre interpretaci\u00f3n  o como se llama ahora, Subjetivismo, ha estado llevando a sus fieles de aqu\u00ed para all\u00e1  de la ortodoxia al Pietismo, del racionalismo al Indiferentismo. El movimiento ha sido m\u00e1s notable en los centros intelectuales, en las universidades y entre los te\u00f3logos en general, pero se ha extendido a  las clases populares.  La escuela moderna Ritschl-Harnack tambi\u00e9n llamada Modernismo tiene disc\u00edpulos en todas partes,  no s\u00f3lo entre los protestantes.<br \/>\nPara una exacta y completa revisi\u00f3n de las principales l\u00edneas de pensamiento referimos al lector a la Enc\u00edclica \u00abPascendi Dominici Gregis\u00bb (8 sept., 1907), cuya expresa finalidad es defender a la Iglesia Cat\u00f3lica contra las infiltraciones protestantes. En un punto, ciertamente el Modernista condenados por P\u00edo X difieren difiere de sus hermanos intelectuales: \u00e9l permanece y quiere permanecer dentro de la Iglesia Cat\u00f3lica para influir en ella con sus ideas; el otro est\u00e1 francamente fuera, enemigo y orgulloso  estudiante de la evoluci\u00f3n religiosa. Hay tambi\u00e9n que notar que todos los puntos del programa modernista han de se rastreados hasta la Reforma Protestante, porque el esp\u00edritu moderno es un residuo destilado de muchas filosof\u00edas y muchas religiones: el pinto es que el Protestantismo se proclama a si mismo como portaestandarte y reclama el cr\u00e9dito por sus logros.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">M\u00e1s a\u00fan, los puntos de vista Modernistas en filosof\u00eda, teolog\u00eda, criticismo, apolog\u00e9tica, reforma de la Iglesia etc., son defendidos en un noventa por ciento de los casos por la literatura teol\u00f3gica alemana, francesa y americana, mientras que Inglaterra se queda un poco atr\u00e1s. Pero el Modernismo est\u00e1 en las ant\u00edpodas del Protestantismo del siglo XVI. Empleando la terminolog\u00eda de Ritschl, da nuevos valores a las antiguas creencias Aun se habla de la Escritura como inspirada, pero su inspiraci\u00f3n es solamente la apasionada expresi\u00f3n de las experiencias religiosas  humanas: Cristo es el Hijo de Dios, pero su ser de  hijo es como el de otro cualquiera hombre bueno. La mismas ideas de Dios,  religi\u00f3n, iglesia, sacramentos  han perdido sus antiguos valores: ahora no representan nada real fuera del sujeto  en cuya vida religiosa  forman una especie de para\u00edso de los tontos El acto fundamental de la Resurrecci\u00f3n de Cristo ya no es un hecho hist\u00f3rico, sino el resultado de una mente creyente.  Harnack pone la esencia del Cristianismo, es decir toda la ense\u00f1anza de Cristo, en la Paternidad de Dios y la Hermandad de los hombres. \u00a1El mismo Cristo no es parte del Evangelio! No era tal la ense\u00f1anza de los Reformadores. El Protestantismo actual, por consiguiente, puede ser comparado con el Gnosticismo, manique\u00edsmo, el Renacimiento, el Filosofismo del siglo XVIII en cuanto estos eran virulentos ataques contra la Cristiandad, con la intenci\u00f3n de destruirla. Ha conseguido victorias importantes en una especie de guerra civil entre la ortodoxia y la no creencia dentro del protestantismo; no es un enemigo menor  a las puertas de la Iglesia Cat\u00f3lica\n<\/p>\n<h3>PROTESTANTISMO POPULAR<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify\">En Alemania, especialmente en las grandes ciudades el Protestantismo, como gu\u00eda positive de la fe y la moral, se extingue r\u00e1pidamente. Ha perdido toda influencia en las clases trabajadoras. Sus ministros, cuando no son infieles, doblan sus manos con desesperaci\u00f3n. La vieja fe es poco predicada y con poco \u00e9xito. Las energ\u00edas ministeriales se dirigen a las obras de caridad, misiones extranjeras, pol\u00e9micas contra los cat\u00f3licos. En las naciones de habla inglesa las cosas parecen un poco mejor. La influencia del Protestantismo en las masas es mejor que en Alemania, con el renacimiento de Wesleyen y el partido de la Alta Iglesia entre los anglicanos que hicieron mucho pro mantener alguna fe viva, de manera que las ense\u00f1anzas delet\u00e9reas de los Deistas  y Racionalistas ingleses no penetr\u00f3 en el coraz\u00f3n del pueblo. El Presbiterianismo en Escocia y en otras partes ha mostrado m\u00e1s vitalidad que otras sectas menos organizadas. \u201cInglaterra\u201d,  dice J. R. Green, \u201cse convirti\u00f3 en el pueblo del libro\u201d y ese libro era la Biblia. A\u00fan era el libro que era familiar para todo Ingl\u00e9s, se le\u00eda en las iglesias y en el hogar y en todos los lugares sus palabras, cuando eran o\u00eddas seg\u00fan la costumbre a\u00fan no mortecina, hac\u00edan surgir un sorprendente entusiasmo&#8230;Respecto a la naci\u00f3n en general  no exist\u00eda historia, romance,  apenas alguna poes\u00eda, salvado el poco conocido verso de Chaucer, en el idioma ingl\u00e9s, cuando la Biblia se le\u00eda en las iglesias&#8230; El poder del libro sobre la masa de los ingleses se mostraba en miles de formas superficiales y en ninguna situaci\u00f3n  de forma m\u00e1s conspicua que en la influencia ejercida sobre el idioma ordinario\u2026Pero m\u00e1s grande queso influencia en la literatura en las expresiones del idioma era el efecto de la Biblia en el car\u00e1cter de la gente en general\u2026. . . (Hist. of the English People, chap. viii, 1).\n<\/p>\n<h3>PROTESTANTISMO y PROGRESO<\/h3>\n<p>Prejuicios<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La mente humana est\u00e1 constituida de manera que colorea con sus concepciones propias previas cualquier noci\u00f3n que se presenta para ser aceptada. Aun que la verdad sea objetiva una e inalterable en su naturaleza, las condiciones personales son ampliamente relativas, dependiendo de preconcepciones y cambiable. Por ejemplo, los argumentos que hace trescientos a\u00f1os convenc\u00edan a nuestros padres de la existencia de brujas y enviaron a millones de ellas  a la tortura y el cadalso, ya no nos impresionan a nuestras  mentas m\u00e1s ilustradas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Lo mismo puede decirse de todas las controversias teol\u00f3gicas del siglo diecis\u00e9is. Para el hombre moderno es un conjunto oscuro, de cuya existencia es consciente, pero cuyo contacto evita. Con las controversias han desaparecido las formas bruscas y sin escr\u00fapulos de ataque. Los adversarios se enfrentan como parlamentarios, con un deseo com\u00fan de amable juego limpio, no como tropas armadas concentradas en matar, usando medios limpios o sucios. Aun existan excepciones pero solo en los niveles bajos de los estratos literarios. \u00bfA que se debe este cambio de comportamiento a pesar de la identidad de las posiciones? Porque somos m\u00e1s razonables, mas civilizados, porque hemos evolucionado de las oscuridades medievales a la comparativa luz moderna \u00bfDe donde viene este progreso? Aqu\u00ed el Protestantismo reclama que al librar de la esclavitud romana abri\u00f3 el camino para la libertad pol\u00edtica y religiosa, para la evoluci\u00f3n sin limitaciones sobre al base de la confianza en si mimo,  para m\u00e1s altos est\u00e1ndares de moralidad, para el avance de la ciencia \u2013 en resumen para todas las cosas buenas que han sucedido en el mundo desde la Reforma.  Entre la  mayor parte de los no cat\u00f3licos esto se ha convertido en un prejuicio que ning\u00fan razonamiento puede romper. Por consiguiente la discusi\u00f3n que sigue no ser\u00e1 una batalla buscando la victoria final sino m\u00e1s bien una revisi\u00f3n pac\u00edfica de los hechos y los principios.\n<\/p>\n<p>Progreso en la Iglesia y en las iglesias<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La iglesia cat\u00f3lica del siglo XX est\u00e1 muy avanzada respecto a la del siglo XVI. Ha compensado la p\u00e9rdida de poder pol\u00edtico y de riqueza mundana con el incremento de influencias espirituales y eficiencia. Sus fieles se extienden por m\u00e1s partes, son m\u00e1s numerosos m\u00e1s fervientes que nunca en su historia  y est\u00e1n unidos con el gobierno central de Roma por un afecto m\u00e1s filial y m\u00e1s claro sentido del deber. La educaci\u00f3n se da abundantemente a clero y laicado, la practica religiosa la moralidad y las obras de caridad florecen, el campo de las misiones cat\u00f3licas se extiende a todo el mundo y es rico en cosechas. La jerarqu\u00eda nunca ha estado tan unida, nunca tan dedicada al papa. La unidad romana resiste con \u00e9xito la irrupci\u00f3n de sectas, filosof\u00edas o pol\u00edticas. \u00bfPueden nuestros hermanos separados  decir algo semejante de sus numerosas iglesias, hasta all\u00ed donde est\u00e1n reguladas y dirigidas por el poder secular? No alegramos de su desintegraci\u00f3n, de su ca\u00edda en la indiferencia religiosa y del retorno a los partidos pol\u00edticos. No, porque hasta un poco de cristianismo es mejor la l\u00ednea mundana vac\u00eda. Pero sacamos esta conclusi\u00f3n: Despu\u00e9s de cuatro siglos el principio cat\u00f3lico de autoridad aun funciona para la salvaci\u00f3n de la iglesia, mientras que para los protestantes el principio de subjetivismo est\u00e1 destruyendo lo que queda de su antigua fe y llevando a las multitudes a la indiferencia religiosa y ruptura con  lo sobrenatural.\n<\/p>\n<p>Progreso en la Sociedad Civil<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La organizaci\u00f3n pol\u00edtica de Europa ha sufrido m\u00e1s grandes cambios que las iglesias. Las prerrogativas reales, como las ejercidas, por ejemplo, por la dinast\u00eda Tudor en Inglaterra, se han desaparecido para siempre. \u201cLa prerrogativa era absoluta, tanto en teor\u00eda como en la pr\u00e1ctica. El gobierno se identificaba con la voluntad del soberano, su palabra era ley para la conciencia y la conducta de sus s\u00fabditos\u201d (Brewer, \u00abLetters and Papers, Foreign and Domestic etc.\u00bb, II, pt. I, 1, p. ccxxiv).  Ahora no hay persecuci\u00f3n por razones de conciencia dejados al capricho de los gobernantes. Y all\u00ed donde se da es la obra de la pasi\u00f3n antirreligiosa temporalmente en el poder y de todas formas ha perdido mucho de la antigua barbarie.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La educaci\u00f3n est\u00e1 al alcance de los m\u00e1s pobres y m\u00e1s bajos. E castigo del crimen ya no es una ocasi\u00f3n para mostrar de forma espectacular la crueldad humana respecto a los seres humanos. Hay medidas contra la pobreza que se ha disminuido ampliamente.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Las guerras disminuyen en n\u00famero y se hacen con humanidad de manera que las atrocidades  como las de la Guerra de los Treinta A\u00f1os en Alemania, de los Hugonotes en Francia, las Espa\u00f1olas en los Pa\u00edses Bajos  y la invasi\u00f3n de Irlanda por Cromwell se han ido sin posibilidad de regreso (ver N. del T.). El cazador de brujas, el que las quemaba, el inquisidor, los soldados mercenarios descontrolados han dejado de ser una plaga para la gente. La ciencia ha sido capaz  de controlar las epidemias, el c\u00f3lera, viruela etc., la vida humana es m\u00e1s luminosa y sus amenidades han crecido cien veces. El vapor y la electricidad al servicio de la industria, del comercio y de la comunicaci\u00f3n internacional unen a la humanidad en una vasta familia con muchos intereses comunes y una tendencia a hacer una civilizaci\u00f3n uniforme.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Desde el siglo XVI hasta el XX ha habido progreso. \u00bfQui\u00e9n han sido los principales promotores? \u00bfCat\u00f3licos, Protestantes o ninguno de ellos?\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Las guerras civiles y revoluciones del siglo XVII que ponen fin a las prorrogativas reales en Inglaterra y ponen un verdadero gobierno del pueblo por el pueblo fueron religiosas en su totalidad y protestantes en lo esencial. \u201cLibertad de Conciencia\u201d era el grito de los Puritanos, que significaba libertad para ellos  contra el episcopado. El abuso tir\u00e1nico de su victoria para oprimir a los Episcopalianos produjo su ca\u00edda y ellos a su vez fueron las v\u00edctimas de la intolerancia. Jaime II, que era cat\u00f3lico, fue el primero en intentar con todos los medios de que dispon\u00eda, asegurara para todos sus s\u00fabditos  de todas las denominaciones \u201c\u00bbliberty of conscience for all future time\u201d, i. e. \u201cLibertad de conciencia para todo el futuro\u201d  (Declaration of Indulgence, 1688).<br \/>\nSu prematuro Liberalismo fue apoyado por muchos cl\u00e9rigos y laicos de la Iglesia Inglesa, que nada ten\u00eda que ganar con ello, pero levant\u00f3 la m\u00e1s violenta oposici\u00f3n entre los Protestantes No-conformistas que, exceptuando los Cu\u00e1queros, prefer\u00edan seguir con la opresi\u00f3n que conseguir la emancipaci\u00f3n si hab\u00edan de compartirla con los odiados y temidos \u201cpapistas\u201d. Tan fuerte era este sentimiento que super\u00f3 a todos los `principios de patriotismo y respeto de la ley de la que los ingleses suelen presumir, lo que les llev\u00f3 a dar al bienvenida a un usurpador extranjero  y tropas extranjeras para conseguir ayuda contra sus compatriotas ( co-s\u00fabditos)  cat\u00f3licos en parte para hacer precisamente lo que \u00e9stos hab\u00eda sido falsamente acusados de hacer en tiempos de Isabel.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La dinast\u00eda Estuardo perdi\u00f3 el trono y sus sucesores fueron reducidos a una mera figura pol\u00edtica. La libertad pol\u00edtica se hab\u00eda conseguido, peor los tiempos no estaban aun maduros para la m\u00e1s amplia libertad de conciencia. Las leyes penales contra los cat\u00f3licos y los  que disent\u00edan (Dissenters) se agravaron en vez de ser abolidas. Est\u00e1 m\u00e1s all\u00e1 de de toda duda que la Revoluci\u00f3n francesa de 1789 fue muy influida por los sucesos ingleses del siglo anterior y es igualmente cierto  que el esp\u00edritu que la mov\u00eda no era el Puritanismo Ingl\u00e9s, porque los hombres que hicieron la Declaraci\u00f3n de los Derechos del Hombre contra los Derechos de Dios y que entronizaron a la Diosa Raz\u00f3n  en la Catedral de Par\u00eda, tomaron sus ideales de la Roma pagana m\u00e1s que de la Inglaterra Protestante.\n<\/p>\n<p>Progreso en la Tolerancia Religiosa<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Respecto a la influencia protestante en el progreso general de la civilizaci\u00f3n desde el origen del protestantismo hay que separar al menos dos per\u00edodos: el primero desde el principio de 1517 al fin de la Guerra de los Treinta a\u00f1os (1648) y el segundo desde 1648  hasta hoy. El per\u00edodo de expansi\u00f3n juvenil y el per\u00edodo de madurez y decadencia.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Pero antes de ver su influencia en la civilizaci\u00f3n hay que examinar las siguientes cuestiones previas: \u00bfhasta d\u00f3nde influye el cristianismo en la mejora del hombre &#8211; intelectual, moral y material \u2013 en este mundo, porque sus efectos saludables en el otro no se pueden comprobar y no se pueden usar como argumento en una disquisici\u00f3n cient\u00edfica?\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Hubo naciones altamente civilizadas en la antig\u00fcedad, Siria, Egipto Grecia, roma y hay lo son China y Jap\u00f3n, cuya cultura nada debe al cristianismo. Cuando Cristo vino a iluminar al mundo, la luz de la cultura romana y griega brillaban en su mejor momento y al menos por tres siglos  m\u00e1s, la nueva religi\u00f3n no a\u00f1adi\u00f3 nada a su lustre. El esp\u00edritu de la caridad cristiana, sin embargo, gradualmente fue la levadura de la masa pagana, suavizando los corazones de los gobernantes y mejorando las condiciones de los s\u00fabditos, especialmente  los pobres, los esclavos, los prisioneros. La intensa uni\u00f3n entre Iglesia y Estado, que comenz\u00f3 con Constantino y continuo con sus sucesores, los emperadores romanos de Oriente y occidente, trajeron mucho bien, pero probablemente mucho m\u00e1s mal. El episcopado laico que los pr\u00edncipes asumieron reduc\u00eda pr\u00e1cticamente a la iglesia medieval a un estado de vasallaje abyecto, al clero secular a la ignorancia y a la mundanidad, y a los campesinos a la servidumbre y con frecuencia a la miseria\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Si no hubiera sido por los monasterios, la Iglesia medieval no hubiera salvado,  como hizo, los restos de la civilizaci\u00f3n grecorromana que tan poderosamente ayud\u00f3 a civilizar  la Europa occidental tras las invasiones b\u00e1rbaras. Los monjes formaron por todo Occidente sociedades modelo, bien organizadas, regidas con justicia y pr\u00f3speras por el trabajo de sus manos, verdaderos ideales de una civilizaci\u00f3n superior. Era a\u00fan la antigua civilizaci\u00f3n romana, perneada por el cristianismo, pero encadenada a los duros intereses de Iglesia y Estado.  \u00bfEra mejor la Europa cristiana al principio del siglo quince, desde un punto de vista mundano, que la Europa pagana de principios del siglo cuarto?\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Para el principio de nuestro distinto progreso moderno hemos de volver al Renacimiento human\u00edstico o cl\u00e1sico, i.e., renacimiento  pagano que sigui\u00f3 a la conquista de Constantinopla por los turcos (1453), despu\u00e9s del descubrimiento de nuevas rutas de comercio por el Cabo de Buena Esperanza por los portugueses o el descubrimiento de Am\u00e9rica por los espa\u00f1oles y tras el desarrollo de los intereses europeos, fomentados o iniciados a principios del siglo quince, justamente antes del nacimiento del Protestantismo. La aparici\u00f3n del Nuevo Mundo  fue para Europa una nueva Creaci\u00f3n. Las mentes se expandieron con los vastos espacios abiertos a su investigaci\u00f3n. El estudio de la astronom\u00eda, al principio al servicio de la navegaci\u00f3n, que pronto consigui\u00f3 su premio al descubrir su propio terreno, los cielos estrellados, la geograf\u00eda descriptiva, la bot\u00e1nica, la antropolog\u00eda  y ciencias asociadas,  que exig\u00edan estudio  y que dieron las grandes cosechas en el Este y en el Occidente.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El nuevo impulso y la nueva direcci\u00f3n dados al comercio cambiaron los aspectos pol\u00edticos de la vieja Europa. Hombres y naciones fueron puestos en contacto con intereses comunes, lo que es la ra\u00edz de la civilizaci\u00f3n. La riqueza  y la prensa proporcionaron los medios para satisfacer el debilitado deseo del arte, ciencia, literatura y formas de vivir m\u00e1s refinadas. En este estallido de nueva vida aparece el Protestantismo, hijo de su tiempo. \u00bfFue una ayuda o un obst\u00e1culo en este movimiento hacia delante?\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El protestantismo joven fue naturalmente un periodo de confusi\u00f3n en todas las esferas de la vida. Nadie puede leer hoy, sin avergonzarse y sentir tristeza la historia de esos d\u00edas de conflictos religiosos y pol\u00edticos; la religi\u00f3n convertida por todas artes la sirvienta de la pol\u00edtica; la destrucci\u00f3n arbitraria de iglesias, monasterios y tesoros de arte sagrado; guerras entre ciudadanos de la misma tierra hechas con una incre\u00edble ferocidad, con terribles p\u00e9rdidas ciudades sometidas al pillaje y arrasadas hasta los cimientos;  gente pobre enviados a morir o condenados a morir de hambre en sus est\u00e9riles tierras arrasadas; la prosperidad comercial cortada de un golpe&#160;; los lugares del saber reducidos ense\u00f1anzas vac\u00edas y hueras y formas de vivir libertinas; la caridad eliminada de las relaciones sociales para dejar paso a la villan\u00eda a al abuso;  la groser\u00eda en la forma de hablar y de comportarse de crueldad b\u00e1rbara por parte de los pr\u00edncipes , nobles y jueces en su trato don el \u201cs\u00fabdito\u201d y el prisionero. En resumen, la repentina ca\u00edda de pa\u00edses completos en algo peor que el salvajismo primitivo. \u201cVoracidad, robo, opresi\u00f3n, rebeli\u00f3n, represi\u00f3n, guerras, devastaci\u00f3n, degradaci\u00f3n \u201c,   es una descripci\u00f3n que encajar\u00eda en la l\u00e1pida del primer Protestantismo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Pero \u201cviolenta non durant\u201d. El protestantismo se ha convertido en algo sedado, dif\u00edcil de definir. De una u otra forma es la religi\u00f3n oficial en muchas tierras de la raza teut\u00f3nica, y cuenta entre sus seguidores una enorme cantidad de grupos religiosos. Estos protestantes teutones y semi-teutones dicen ser los l\u00edderes de la civilizaci\u00f3n moderna, que poseen la mayor riqueza, la mejor educaci\u00f3n, la moral m\u00e1s pura y en todos los aspectos se sienten superiores a las razas latinas que a\u00fan profesan la religi\u00f3n cat\u00f3lica y asocian su superioridad a su protestantismo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El hombre se conoce imperfectamente: el exacto estado de su salud, la verdad de su conocimiento, los motivos reales de sus acciones est\u00e1n un una velada semioscuridad; de sus vecinos a\u00fan conoce menos que de si mismo y su generalizaciones sobre el car\u00e1cter nacional, tipificado en apodos, son caricaturas sin valor. Las antipat\u00edas enraizadas en luchas antiguas \u2013 pol\u00edticas o religiosas \u2013 entran ampliamente en los juicios sobre las naciones o las iglesias. Ep\u00edtetos oprobiosos y obsoletos aplicados en el calor y pasi\u00f3n de la batalla a\u00fan cuelgan  del antiguo enemigo y crean prejuicios contra \u00e9l. Conceptos formados hace trescientos a\u00f1os en un estado de cosas que hace mucho que ha dejado de existir aun sobreviven y distorsionan nuestros juicios. \u00a1Que despacio pierden su sus connotaciones perversas los t\u00e9rminos como Protestante, papista, romanista, no-conformista y otros!\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">De nuevo: \u00bfAlguna de las grandes naciones es puramente protestante? Las m\u00e1s ricas provincias del Imperio son cat\u00f3licas y contiene un tercio de su poblaci\u00f3n total. En los Estados Unidos de Am\u00e9rica los cat\u00f3licos forman la mayor\u00eda  de la poblaci\u00f3n que va a la iglesia en muchas grandes ciudades: san Francisco (81.1 por ciento); Nueva Orleans (79.7 por ciento); Nueva York (76.9 por ciento); S. Louis (69 por ciento); Boston (68.7 por ciento); Chicago (68.2 por ciento); Filadelfia (51.8 por ciento). (Estad\u00edstica de principios del s. XX, N.del T).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">A principios del s. XX Gran Breta\u00f1a y sus colonias una poblaci\u00f3n cat\u00f3lica de doce millones. Holanda y Suiza tienen poderosas provincias cat\u00f3licas y cantones; solo los peque\u00f1os reinos escandinavos han logrado sujetar el desarrollo de la vieja religi\u00f3n. Surge una pregunta m\u00e1s: concediendo que unos estados son m\u00e1s pr\u00f3speros que otros \u00bfsu gran prosperidad se debe a la forma particular de cristianismo que profesan? La idea es absurda. (Nota 2 del Traductor.)\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Porque todas las denominaciones cristianas tienen el mismo c\u00f3digo moral \u2013 el Dec\u00e1logo \u2013 y creen en los mismos premios para  en si mismo mientras que el catolicismo la elimina. Contra esto se puede decir  que el catolicismo produce orden disciplinado \u2013 una cosa igualmente buena para el comercio. La verdad del asunto es que la confianza en si mismo se fomenta m\u00e1s con olas instituciones pol\u00edticas libres y los gobiernos descentralizados. Estos ya exist\u00edan en Inglaterra antes de la Reforma y han sobrevivido a ella; igualmente exist\u00edan en Alemania  pero fueron destruidos por el cesaropapismo protestante y nunca revivieron con el vigor primitivo\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La Italia medieval, la Italia del Renacimiento disfrutaba de un gobierno municipal libre en muchas ciudades y principados, aunque el pa\u00eds era cat\u00f3lico, produjo una abundante cosecha de hombres indisciplinados que confiaban en si mismos, grandes en muchos aspectos de  la vida, buenos y malos. Y mirando a la historia vemos a la cat\u00f3lica Francia y Espa\u00f1a llegando<br \/>\nAmbas  al cenit de su grandeza  nacional mientras Alemania minaba y trataba de desintegrar aquel Sacro Romano Imperio, investido en la naci\u00f3n alemana \u2013 un imperio que era su gloria, su fuerza, la fuente y principal corriente de su cultura y prosperidad.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La grandeza de Inglaterra durante la misma \u00e9poca se debe a la misma causa que la de Espa\u00f1a: el impuso dado a todas las fuerzas nacionales por el descubrimiento del Nuevo Mundo. Tanto Espa\u00f1a como Inglaterra comenzaron por conseguir la unidad religiosa. En Espa\u00f1a. La Inquisici\u00f3n, con u bajo costo de vidas, preserv\u00f3 la vieja fe; en Inglaterra las leyes penales infinitamente m\u00e1s crueles eliminaron toda oposici\u00f3n  a las innovaciones importadas desde Alemania. La misma Alemania no recuper\u00f3 su prominente posici\u00f3n en Europa bajo el emperador Carlos V hasta la construcci\u00f3n de un nuevo imperio durante la guerra franco alemana (1871). Desde entonces su avance en todas las direcciones, excepto en la religi\u00f3n ha sido tal que ha amenazado la superioridad comercial y mar\u00edtima de Inglaterra La verdad de todo este asunto es esta: la tolerancia religiosa ha sido incluida en todas las constituciones  de las naciones modernas; el poder civil se ha separado del eclesi\u00e1stico; las clases gobernantes han crecido alarmantemente indiferentes a las cosas espirituales; las clases educadas en general son racionalistas; las clases trabajadoras est\u00e1n ampliamente infectadas con el socialismo antirreligioso; una prol\u00edfica prensa diaria y peri\u00f3dica predica  el evangelio del naturalismo m\u00e1s o menos  abiertamente a los incontables lectores; en muchas tierras las ense\u00f1anzas cristianas son eliminadas de las escuelas p\u00fablicas y la religi\u00f3n revelada est\u00e1 perdiendo su poder de dar forma a la pol\u00edtica a la cultura , a la vida de los hogares y el car\u00e1cter personal que se ejerc\u00eda en beneficio de los Estados cristianos. Y en esta huida general de Dios hacia la criatura, s\u00f3lo el catolicismo se mantiene con su ense\u00f1anza intacta, su disciplina m\u00e1s fuerte que nunca y firme su confianza en la victoria final.\n<\/p>\n<p>La Prueba de Vitalidad<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Un est\u00e1ndar de comparaci\u00f3n algo mejor que el glamoroso \u201cprogreso mundial\u201d,  que como m\u00e1ximo un resultado accidental de sistema religioso,  el \u201cpoder de auto preservaci\u00f3n y propagaci\u00f3n \u201c, i.e., la energ\u00eda vital. \u00bfCu\u00e1les son los hechos? \u201cel movimiento anti-protestante en la Iglesia romana\u201d, dice un escritor protestante,\u201d que en general es llamado Contra-Reforma, es realmente al menos tan notable como la Reforma misma. Probablemente no hay exageraci\u00f3n  en llamarle el m\u00e1s notable episodio singular que ha ocurrido nunca en la historia de la Iglesia Cristiana. Su inmediato \u00e9xito fue m\u00e1s grande que el Movimiento Protestante. Ocasion\u00f3 una explosi\u00f3n de de entusiasmo misionero como nunca ha existido del el primer d\u00eda de Pentecost\u00e9s. En lo que se refiere a la organizaci\u00f3n no hay duda de que el manto de los hombres que crearon el imperio romano ha ca\u00eddo sobre la Iglesia Romana y nunca ha dado pruebas m\u00e1s sorprendentes  de vitalidad y poder que en ese momento, inmediatamente despu\u00e9s de que una gran parte de Europa se hab\u00eda escapado de sus manos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Las prensas produc\u00edan literatura no s\u00f3lo para las necesidades de las controversias del momento sino en admirables ediciones de los primeros Padres a los que apelaban los Reformadores \u2013 a veces con m\u00e1s confianza que conocimiento.<br \/>\nEj\u00e9rcitos de devotos misioneros enviados a regiones de Europa que parec\u00edan perdidas para siempre (por ejemplo, la parte sur de Alemania y partes de Austria \u2013Hungr\u00eda)  fueron recuperados para el papado y las reclamaciones del Vicario de Cristo fueron extendidas ampliamente por pa\u00edses donde nunca se hab\u00edan o\u00eddo antes\u201d  (R. H. Maiden, classical lecturer, Selwyn College, Cambridge, in \u00abForeign Missions\u00bb, London, 1910, 119-20).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El Dr. G. Warneck, protagonista de la Alianza Evang\u00e9lica en Alemania, describe as\u00ed el resultado del Kulturkampf:\u201d El Kulturkampf (i. e. la lucha por la superioridad del protestantismo contra el catolicismo en Prusia) inspirado por motivos pol\u00edticos, nacionalistas y liberal-religiosos, termin\u00f3 con una completa victoria de Roma. Cuando comenz\u00f3, pocos de los hombres que conoc\u00edan Roma y las armas empleadas contra ella pod\u00edan predecir con certeza que una lucha con el romanismo en esas condiciones iba a terminar necesariamente en la derrota del Estado y en el incremento del poder del romanismo\u2026 El enemigo el que nos enfrentamos en batalla nos ha vencido brillantemente, aunque ten\u00edamos todas las armas  que el poder civil puede proporcionar. Ciertamente la victoria se debe a la habilidad de los l\u00edderes del partido del Centro, pero es m\u00e1s verdadero pero es verdad que las armas que utilizamos eran armas poco eficaces, incapaces de causar da\u00f1os serios. La Iglesia romana es, como el Estado, un poder pol\u00edtico, mundial en esencia, pero despu\u00e9s de todo ella es la Iglesia y dispone de poderes religiosos que invariablemente utiliza cuando contiende con los poderes civiles por la supremac\u00eda. El Estado no tiene un poder equivalente que oponer.  No puedes golpea a un esp\u00edritu, ni siquiera al esp\u00edritu romano\u2026\u00bb (Der evangelische Bund und seine Gegner\u00bb, 13-14).<br \/>\nEl gobierno antirreligioso de Francia renov\u00f3 el Kulturkampf, pero tampoco tuvo \u00e9xito \u201cn golpear el esp\u00edritu romano\u201d. Se confiscaron patrimonios, iglesias, escuelas, conventos, pero el esp\u00edritu vive.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La otra se\u00f1a de la vitalidad cat\u00f3lica \u2013 el poder de propagaci\u00f3n  &#8211; es evidente en el trabajo misionero. Mucho antes del nacimiento del protestantismo, los misioneros cat\u00f3licos hab\u00edan convertido a Europa y llevaron la fe a sitios tan lejanos como China. Despu\u00e9s de la Reforma, reconquistaron para la Iglesia las tierras del Rin, Baviera, Austria, parte de Hungr\u00eda y Polonia y establecieron florecientes comunidades cristianas  en toda Am\u00e9rica de Norte y de Sur, en las colonias portuguesas, en todas partes, por resumir, donde los poderes cat\u00f3licos pudieron actuar libremente.<br \/>\nDurante casi trescientos a\u00f1os los protestantes estaban demasiado concentrados en la auto preservaci\u00f3n para pensar en la obra misionera extrajera. Pero eso ha cambiado  y ahora la desarrollan en muchos pa\u00edses con \u00e9xito. Malden, en la obra citada arriba, compara los m\u00e9todos cat\u00f3licos con los protestantes y resulta que a pesar de su simpat\u00eda por los suyos, su aprobaci\u00f3n va al otro lado.\n<\/p>\n<h3>CONCLUSION<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify\">Los cat\u00f3licos profesan todos la misma fe, usan los mismos sacramentos, viven bajo la misma disciplina. El protestantismo, producto del Evangelio y de las fantas\u00edas de cien reformadores, gente  que siempre est\u00e1 lamenta las infelices  divisiones y llamando en vano  a una uni\u00f3n  que es s\u00f3lo posible  bajo esa misma autoridad central, contra la que protestar es su \u00fanico com\u00fan denominador\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\nBibliograf\u00eda:   Para los temas controvertidos, ver cualquier libro de texto cat\u00f3lico o protestante. La obra est\u00e1ndar cat\u00f3lica es BELLARMINE, Disputations de Controversiis Christianoe fidei etc. (4 vols., Rome, 1832-8); en el campo protestante&#160;: GERHARD, Loci Theologici, etc. (9 vols., Berlin, 1863-75).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Para la historia social , pol\u00edtica del Protestantismo las mejores obras son D\u00d6LLINGER,  Die Reformation (3 VOLS., Ratisbon, 1843-51); The Church and the Cherches , tr. MACCABE (1862); JANSSEN, Hist. of the German People at the close of the Middle Ages, tr. CHRISTIE (London, 1896-1910); PASTOR, Hist. de los Papas desde el fin de la Edad media. BALMES, Protestantismo y Catolicidad en sus efectos sobre la civilizaci\u00f3n Europea; BAUDRILLART, The Catholic Church, the Renaissance and Protestantism, tr. GIBBS (London, 1908) Estas son lecturas recomendadas por el Instituto Cat\u00f3lico de Par\u00eds y en el lado protestante  recomendamos CREIGHTON y GARDINER.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">N del T. La bibliograf\u00eda que acompa\u00f1a a este art\u00edculo, como \u00e9ste mismo son de principios del siglo XX.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Fuente:  Wilhelm, Joseph. \u00abProtestantism.\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 12. New York: Robert Appleton Company, 1911. <br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/12495a.htm\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Transcrito por  Douglas J. Potter . Dedicado al Sagrado Coraz\u00f3n de Jes\u00fas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Traducido por Pedro Royo\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Movimiento cristiano internacional. Este t\u00e9rmino se aplica generalmente a todas las iglesias organizadas por la Reforma Evang\u00e9lica o Protestante del siglo XVI y a iglesias, denominaciones y movimientos surgidos, inspirados o desprendidos de aquellas a trav\u00e9s de los siglos. En sociolog\u00ed\u00ada de la religi\u00f3n se distingue entre protestantismo hist\u00f3rico, iglesias nuevas, iglesias marginales, grupos aut\u00f3ctonos, &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/protestantismo\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abPROTESTANTISMO\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-7381","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7381","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7381"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7381\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7381"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7381"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7381"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}