{"id":7419,"date":"2016-02-05T03:59:22","date_gmt":"2016-02-05T08:59:22","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/semipelagianismo\/"},"modified":"2016-02-05T03:59:22","modified_gmt":"2016-02-05T08:59:22","slug":"semipelagianismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/semipelagianismo\/","title":{"rendered":"SEMIPELAGIANISMO"},"content":{"rendered":"<p>(Tambi\u00e9n se le conoce como \u00absemiaugustinianismo\u00bb.)<br \/>\nMovimiento teol\u00f3gico. Reacci\u00f3n contra la posici\u00f3n m\u00e1s contraria al pelagianismo encabezada por Agust\u00ed\u00adn de Hipona. Desde el a\u00f1o 426 se produjeron reacciones contra el predestinismo de Agust\u00ed\u00adn por parte de monjes que defendieron el libre albedr\u00ed\u00ado. Una serie de pol\u00e9micas tuvieron lugar en relaci\u00f3n con estos temas y se desarroll\u00f3 una especie de semipelagianismo.<br \/>\nEl segundo concilio de Orange, en 529, conden\u00f3 tanto el pelagianismo como el semipelagianismo.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Religiones Denominaciones y Sectas<\/b><\/p>\n<p>[249]<\/p>\n<p>    Herej\u00ed\u00ada relativa a la gracia divina, que se extendi\u00f3 entre los monjes del sur de la Galia y que consist\u00ed\u00ada en suavizar la doctrina de Pelagio, condenado por San Agust\u00ed\u00adn en el siglo V.<\/p>\n<p>     Los semipelagianos sosten\u00ed\u00adan cierta independencia del hombre con respecto a la acci\u00f3n de Dios. Pensaban que son las obras buenas, las penitencias y las plegarias, las que santifican al hombre por su propio m\u00e9rito. Con ello dejaban en mal lugar la acci\u00f3n de la gracia divina.<\/p>\n<p>    Tal doctrina, adem\u00e1s de imprecisa, se alejaba de la ense\u00f1anza del Evangelio: \u00abYo soy la vid, vosotros los sarmientos&#8230; Sin m\u00ed\u00ad nada pod\u00e9is hacer.\u00bb (Jn. 15.5)<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p><p style=\"text-align: justify;\">Hist\u00f3ricamente, este t\u00e9rmino se refiere a la reacci\u00f3n que se experiment\u00f3 en el siglo quinto contra la ense\u00f1anza estricta de Agust\u00edn en contra del pelagianismo (v\u00e9ase). Los puntos principales que se tomaron como objetables fueron la r\u00edgida predestinaci\u00f3n, la prioridad e irresistibilidad de la gracia, y la perseverancia infalible. En contra de estas, se ense\u00f1\u00f3 que, aunque la gracia es esencial para la salvaci\u00f3n, ella se a\u00f1ade cuando el primer paso ha sido tomado por la voluntad del hombre. Casiano de Marsella parece haber tomado la iniciativa en este movimiento. L\u00e9rinz lleg\u00f3 a ser su centro principal, con Vicente de L\u00e9rinz (el autor del famoso canon vicentino de catolicidad) como uno de sus exponentes principales. En la teolog\u00eda m\u00e1s avanzada de la Edad Media, el agustinianismo se reafirm\u00f3 a s\u00ed mismo, aunque siempre se permit\u00eda el elemento semipelagiano, y la ense\u00f1anza encontr\u00f3 nuevos defensores en los jesu\u00edtas, y por cierto, en muchas escuelas de pensamiento protestante.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Geoffrey W. Bromiley<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><\/a>Harrison, E. F., Bromiley, G. W., &amp; Henry, C. F. H. (2006). <em>Diccionario de Teologi\u0301a<\/em> (568). Grand Rapids, MI: Libros Desafi\u0301o.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Teolog\u00eda<\/b><\/p>\n<p><p style=\"text-align: justify\">Doctrina sobre la gracia defendida por los monjes del sur de la Galia y alrededor de Marsella despu\u00e9s del a\u00f1o 428.  Intentaba llegar a un compromiso entre los dos extremos del Pelagianismo y el Agustinismo, y fue condenado como herej\u00eda en el concilio ecum\u00e9nico de orange en 529 despu\u00e9s de m\u00e1s de cien a\u00f1os de controversias. El nombre Semipelagiano fue desconocido tanto en la antig\u00fcedad cristiana como a lo largo de la Edad Media. Durante estos per\u00edodos era costumbre designas los puntos de vista de los Massilianos simplemente como \u201creliquias de los pelagianos\u201d, una expresi\u00f3n y que ya se encuentra en Agust\u00edn (Ep. ccxxv, n. 7, en P.L., XXXIII, 1006). Las m\u00e1s recientes investigaciones muestran que la palabra fue acu\u00f1ada entre 1590 y 1600 en relaci\u00f3n con la doctrina de la gracia de Molina, porque los adversarios ve\u00edan en ella una gran parecido con la herej\u00eda de los monjes de Marsella (cf. \u00abRevue des sciences phios. et th\u00e9ol.\u00bb, 1907, pp. 506 ss.). Una vez que esta confusi\u00f3n fue aclarada como un error, el t\u00e9rmino Semipelagianismo se retuvo en los c\u00edrculos intelectuales como una designaci\u00f3n apropiada de la antigua herej\u00eda \u00fanicamente.\n<\/p>\n<h2>Origen del Semipelagianismo (420-30 d.C.)<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify\">En oposici\u00f3n al Pelagianismo, en el Concilio general de Cartago del 418 se mantuvo como principio de la fe que la gracia cristiana es absolutamente necesaria para el conocimiento correcto y la realizaci\u00f3n del bien y que la perfecta impecabilidad es imposible en la tierra hasta para los justificados.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Puesto que estas declaraciones coincid\u00edan solo con una parte de la doctrina de S. Agust\u00edn sobre al gracia, los antipelagianos pod\u00edan sin reproche continuar con su oposici\u00f3n a otros puntos de las ense\u00f1anzas del doctor africano. Agust\u00edn se top\u00f3 con esta oposici\u00f3n inmediatamente en su cercana vecindad. En el 420 se vio obligado a dirigirse instrucciones paternales  a un cierto Vidal de Cartago, oponente de Pelagio y reconoci\u00f3 el s\u00ednodo de Cartago (418),  sobre la necesidad de la gracia en el mismo principio del asentimiento de la voluntad a la fe y sobre la absoluta gratuidad de la gracia (Ep. ccxvii in P.L., XXXIII, 978 ss.). Por el tener de su escrito, est\u00e1 claro que Vidal era de la opini\u00f3n de que el principio de la fe brota de la libre voluntad de la naturaleza y que la esencia de la \u201cgracia previniente\u201d consiste en la predicaci\u00f3n de la doctrina cristiana de la salvaci\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Sobre la base de tal fe, el hombre, como manten\u00eda Vidal, logra la justificaci\u00f3n ante Dios. Este punto de vista era completamente semipelagiano. Para controvertirlo, Agust\u00edn se\u00f1al\u00f3 que la gracia que precede a la fe debe ser una iluminaci\u00f3n interna y un fortalecimiento y que la predicaci\u00f3n de la palabra de Dios no pod\u00eda, sin ayuda, realizar esto. En consecuencia la implantaci\u00f3n de la gracia en el alma por Dios es necesaria como condici\u00f3n preliminar para la producci\u00f3n de la fe verdadera, puesto que de otra manera las oraciones acostumbradas de la iglesia por la gracia de la conversi\u00f3n de los no creyentes ser\u00edan superfluas. Agust\u00edn introduce tambi\u00e9n su punto de vista de una predestinaci\u00f3n absoluta de los elegidos, sin enfatizarlo de manera especial, al observar: \u00abCum tam multi salvi non fiant, non quia ipsi, sed quia Deus non vult\u00bb (puesto que tantos no se salvan, por ellos mismos, sino porque Dios no lo quiere). Vidas parece que acept\u00f3  y renunci\u00f3 al \u201cerror de Pelagio\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La segunda disputa, que estall\u00f3 dentro de los muros del monasterio de Adrumetum en el 424, no se soluciono tan f\u00e1cilmente. Un monje llamado Floro, amigo de S, Agust\u00edn, hab\u00eda enviado durante un viaje a sus hermanos monjes una copia de la larga ep\u00edstola que Agust\u00edn hab\u00eda dirigido  en el 418 al sacerdote Romano que despu\u00e9s ser\u00eda  Sixto III (Ep. cxciv in P.L., XXXIII, 874 ss.). En esa carta se niega todo el merito anterior a la recepci\u00f3n de la gracia, representando a la fe como el m\u00e1s gratuito regalo de Dios, y se defiende una absoluta predestinaci\u00f3n a la gracia y a la gloria. Enfadados por esta carta, \u201cm\u00e1s de cinco monjes\u201d inflamaron a sus compa\u00f1eros de tal manera que el tumulto parec\u00eda destinado a superar al buen abad Valentino.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">A  su vuelta, se reproch\u00f3 a Floro  por haber enviado tal regalo y tanto \u00e9l como la mayor\u00eda , que eran seguidores de Agust\u00edn, fueron acusados de que al libre voluntad no servia ya de nada, que en el \u00faltimo d\u00eda no ser\u00edan todos juzgados por sus obras y que la disciplina mon\u00e1stica y la correcci\u00f3n (correptio) no ten\u00edan valor alguno. Informado por dos monjes j\u00f3venes, Cresconio y F\u00e9lix, del estallido de la pol\u00e9mica, Agust\u00edn envi\u00f3 al monasterio, en 426 \u00f3 427, la obra \u201cDe gratia et  libero arbitrio\u201d (P.L., XLIV, 881 ss.), en la que mantiene  que la eficacia de la gracia divina no impide ni la libertad de la voluntad humana ni el m\u00e9rito de las buenas obras, pero que es la gracia la que causa el merito en nosotros. La obra calm\u00f3 los excitados esp\u00edritus de Hadrumeto.  Informado por el mismo Floro de los saludables efectos de su libro, Agust\u00edn dedic\u00f3 al abad y a sus monjes un segundo escrito doctrinal \u00abDe correptione et gratia\u00bb (P.L., XLIV, 915 ss.), en el que explica de la forma m\u00e1s clara sus puntos de vista sobre la gracia. Informa a sus monjes que la correcci\u00f3n no es superflua en absoluto puesto que es el medio por el que Dios obra. Respecto a la libertad de pecar, no es en realidad una libertad sino una esclavitud de la voluntad. La verdadera libertad de la voluntad es la afectada por la gracia puesto que hace que libera a la voluntad de la esclavitud del pecado. La perseverancia final es asimismo un regalo de la gracia en cuanto que aquel al que Dios la ha concedido perseverar\u00e1 infaliblemente. As\u00ed, el n\u00famero de los predestinados al cielo desde la eternidad es tan determinado y cierto que \u201cninguno se le suma o se le resta\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Esta segunda obra parece que tambi\u00e9n se recibi\u00f3 bien  por los monjes ya m\u00e1s tranquilizados; pero no  en tiempos posteriores puesto que este tremendo libro, junto con otras expresiones, ha dado ocasi\u00f3n a las m\u00e1s violentas controversias sobre la eficacia de la gracia y la predestinaci\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Todos los defensores her\u00e9ticos del Predestinacionismo desde Lucido a Gotescalco y Calvino han apelado a S. Agust\u00edn como su principal testigo, mientras que los te\u00f3logos cat\u00f3licos ven en las ense\u00f1anzas de Agust\u00edn como m\u00e1ximo solo una predestinaci\u00f3n a al gloria, con la que es paralela la posterior \u201creprobaci\u00f3n negativa\u201d al infierno. Agust\u00edn est\u00e1 completamente libre de la idea de Calvino de que Dios predestin\u00f3 positivamente a los condenados al infierno o al pecado. Mochos historiadores del dogma (Harnack, Loofs, Rottmanner, etc.) han censurado el libro de manera diferente, manteniendo que el Doctor de Hipona, su rigorismo que aumentaba con la edad, ha expresado aqu\u00ed muy claramente la noci\u00f3n de \u201cgracia irresistible\u201d (gratia irresistibilis), sobre la que despu\u00e9s Jansenio levant\u00f3 todo su sistema sobre la gracia, como es sabido.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Como prueba m\u00e1s clara y potente de esta controversia, se cita el siguiente pasaje (De correptione et gratia, xxxviii): \u00abSubventum est igitur infirmitati voluntatis human\u00e6, ut divina gratia indeclinabiliter et insuperabiliter ageretur et ideo, quamvis infirma, non tamen deficeret neque adversitate aliqua vincerctur.\u00bb \u00bfNo es claramente la \u201cinevitable e invencible gracia\u201d del Jansenismo? El mero an\u00e1lisis del texto nos informa mejor. La ant\u00edtesis de la posici\u00f3n de las palabras no nos permite referirnos a los t\u00e9rminos \u201dinevitable e inconquistable\u201d para la gracia en cuanto tal, sino que deben referirse a la \u201cvoluntad humana\u201d  que, a pesar de su enfermedad es, se hace, por la gracia, \u201cinamovible e inconquistable\u201d ante la tentaci\u00f3n del pecado. Una vez m\u00e1s el t\u00e9rmino f\u00e1cilmente  mal interpretado  \u201cageretur\u201d no debe explicarse como \u201ccoerci\u00f3n con al la propia voluntad\u201d sino como \u201cgu\u00eda, ayuda  infalible\u201d, que no excluye que la voluntad siga siendo libre (cf. Mausbach, \u00abDie Ethik des hl. Augustins\u00bb, II, Freiburg, 1909, p. 35).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Los monjes del sur de la Galia que viv\u00edan en paz en Marsella y en la cercana isla de Lerinum (L\u00e9rins), leyeron el citado pasaje y otros de S. Agust\u00edn con otros ojos m\u00e1s cr\u00edticos que los monjes de Adrumetum. El abad del monasterio de S. Victor  de Marsella, Juan Casiano, un conocido hombre santo, se sinti\u00f3, como su monjes, repelido por los argumentos de S. Agust\u00edn. Los Masilianos, como eran llamados eran conocidos en todo el orbe cristiano, como hombres santos y virtuosos, concientes de su ascetismo y sabidur\u00eda. Hab\u00edan estado de cordialmente de acuerdo con la condenaci\u00f3n del Pelagianismo por el s\u00ednodo de Cartago (418), con los \u201cTractoria\u201d del papa Z\u00f3simo (418) y tambi\u00e9n con las doctrinas del pecado original y de la gracia. Sin embargo estaban convencidos  de que Agust\u00edn y sus ense\u00f1anzas sobre la necesidad y gratuidad especialmente de la gracia previniente (gratia pr\u0153cedens seu pr\u0153veniens) hab\u00edan sobrepasado la marca que Casiano ,en sus Conferencias\u201d, hab\u00eda expresado un poco antes, en sus opiniones sobre la relaci\u00f3n de la gracia y de la libertad (Collatio xxiv in P.L., XLIX, 477 ss.).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Como hombre de educaci\u00f3n orientas y disc\u00edpulo en el que confiaba S. Juan Cris\u00f3stomo, hab\u00eda ense\u00f1ado que a la voluntad libre hab\u00eda que concederle algo m\u00e1s iniciativa de la que estaba acostumbrado a encontrar en los escritos de Agust\u00edn. Haciendo referencias, indudablemente, a Hipona, hab\u00eda tratado de demostrar, en su decimotercera conferencia,  con ejemplos b\u00edblicos que Dios  frecuentemente espera los buenos impulsos de la voluntad natural antes de venir a asistirla con su gracia sobrenatural; mientras que la gracia con frecuencia preced\u00eda a la voluntad, como en el caso de Mateo y Pedro,  por otra parte la voluntad frecuentemente preced\u00eda a la gracia, como en el caso de Zaqueo y del Buen Ladr\u00f3n en la cruz. Este punto de vista no era agustiniano; era realmente \u201cmedio pelagiano\u201d. A hombres como \u00e9l y a sus seguidores, entre los que sobresal\u00eda el monje Hilario ( ya nombrado obispo de Arl\u00e9s en 428) , los \u00faltimos escritos de \u00c1frica les deben \u00a1haber parecido un reproche enmascarado  y una contradicci\u00f3n  total.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Des esta manera, los Masilianos de convirtieron de media amigos de Agust\u00edn en oponentes decididos. El testimonio de este cambio de sentimientos nos es proporcionado por dos laicos, Pr\u00f3spero de Aquitania y un tal Hilario, ambos entusiasmados por el nuevo florecer de la vida mon\u00e1stica y que compart\u00edan las obligaciones de la vida diaria con los monjes. En dos escritos distintos (S. Agust\u00edn, Epp. ccxxv-xxvi en P.L., XXXIII, 1002-12) informaba a Agust\u00edn de forma objetiva de los puntos de vista teol\u00f3gicos de los de Marsella. Daban el siguiente esquema (que hemos completado usando otras fuentes):\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">1.\tEn la distinci\u00f3n entre el principio de la fe (initium fidei) y el aumento de la fe (augmentum fidei), se puede referir el primero al poder de la voluntad libre, mientras que la fe misma y su crecimiento depende absolutamente de Dios;\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">2.\tla gratuidad de la gracia hay que mantenerla contra Pelagio en cuanto que todo merito estrictamente natural es excluido; esto, sin embargo, no previene a la naturaleza y sus obras de tener un cierto derecho a la gracia;\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">3.\tRespecto a la perseverancia final en particular, no debe ser concebida como un don especial de la gracia, puesto que el hombre justificado puede por su propia fuerza perseverar hasta el fin;\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">4.\tla concesi\u00f3n o no de la gracia bautismal en el caso de los ni\u00f1os depende de la presciencia divina de sus condicionados futuros meritos  o dem\u00e9ritos<br \/>\nEstas cuarta afirmaci\u00f3n, que es de naturaleza bastante absurda, nunca han sido condenadas como herej\u00eda; las otras tres proposiciones contienen la quintaesencia del Semipelagianismo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Agust\u00edn ya anciano reuni\u00f3 la fuerza que le quedaba para prevenir el renacimiento del pelagianismo que apenas hab\u00eda podido ser vencido. Dirigi\u00f3 ( en el 428 \u00f3 429) a Pr\u00f3spero y a Hilario las dos obras \u00abDe pr\u00e6destinatione sanctorum\u00bb (P.L., XLIV, 959 ss.) y \u00abDe dono perseveranti\u00e6\u00bb (P.L., XLIV, 993 ss.).  Al refutar su errores, agust\u00edn trata su oponente como amigos  que han cometido un error, no como herejes y a\u00f1ade humildemente que, antes de su consagraci\u00f3n episcopal (alrededor de 396) \u00e9l mismo hab\u00eda ca\u00eddo en un \u201cerror similar\u201d, hasta que un pasaje de S. Pablo (1 Cor. 4:7) le hab\u00eda abierto los ojos \u201cpensando que la fe, por la que creemos en Dios, no es un don de Dios, sino que est\u00e1 en nosotros por nosotros mismos y que a trav\u00e9s de ella obtenemos los dones por los que podemos vivir de forma moderada, justa y piadosamente en es te mundo\u201d.(De pr\u00e6dest. sanct., iii, 7). Los de Marsella, sin embargo, no se calmaron; los \u00faltimos escritos de Agust\u00edn no les impresionaron. Ofendido por esta obstinaci\u00f3n Pr\u00f3spero cre\u00f3 llegada la hora de las pol\u00e9micas p\u00fablicas. En primer lugar describi\u00f3  es nuevo estado de la cuesti\u00f3n en una carta a un tal Rufino (Prosper Aquit., \u00abEp. ad Rufinum de gratia et libero arbitrio\u00bb, en P.L., XLI 77 ss.), fustigando con un poema de alrededor de mil ex\u00e1metros (Peri achariston, \u00abhoc est de ingratis\u00bb, en P.L., LI, 91 ss.) la ingratitud  de los \u201cenemigos de la gracia \u201c dirigiendo contra un asaltante, sin nombrar, que quiz\u00e1s era el mismo Casiano, su \u00abEpigrammata in obtrectatorem Augustini\u00bb (P.L., XLI, 149 ss.), escrito en elegiacos. En el momento de la composici\u00f3n de este poema (429-30)Agust\u00edn a\u00fan viv\u00eda.\n<\/p>\n<h2>La culminaci\u00f3n del Semipelagianismo (430-519)<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify\">Agust\u00edn muri\u00f3 el 29 de agosto del  430, mientras los v\u00e1ndalos sitiaban su ciudad episcopal. Como sus \u00fanicos campeones en la escena del conflicto, el sur de las Galias, quedaban sus disc\u00edpulos Prospero e Hilario.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Pr\u00f3spero conocido con justicia como \u201csu mejor disc\u00edpulo\u201d solo escribi\u00f3 e, inmerso como estaba  en el rico y casi inagotable pensamiento del m\u00e1s grande de los Doctores de la Iglesia, dedic\u00f3  todos sus esfuerzos a apaciguar con noble tacto la dureza y brusquedad de muchas de las proposiciones de su maestro. Convencidos de que no pod\u00edan polemizar con \u00e9xito  contra tan sabios oponentes,  Pr\u00f3spero e Hilario viajaron a Roma hacia el 431 para urgir al papa Celestino que tomara medidas  oficiales contra los Semipelagianos. El papa se content\u00f3 con una exhortaci\u00f3n  a los obispos de la Galia, sin timar ninguna decisi\u00f3n final (P.L., L, 528 ss.), protegiendo la memoria de Agust\u00edn de los calumniadores e imponiendo silencio a los innovadores.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">A su vuelta, Pr\u00f3spero pudo afirmar que en el futuro estaba metido en el conflicto \u201cen virtud de la autoridad del la Sede Apost\u00f3lica\u201d (P.L., LI, 178: \u00abex auctoritate apostolic\u00e6 sedis). Su  guerra era en defensa de Agust\u00edn  (\u00abpro Augustino\u00bb),  y luch\u00f3 en su favor en todas direcciones. As\u00ed, hacia el 431-32, repel\u00eda las calumnias de los galos\u201d contra Agust\u00edn en su \u00abResponsiones ad capitula objectionum Gallorum\u00bb (P.L., LI, 155 ss.), y en su \u00abResponsiones ad capitula objectionum Vincentianarum\u00bb (P.L., LI 177 ss.),  defend\u00eda la doctrina de Agust\u00edn  sobre la predestinaci\u00f3n y finalmente en su \u00abResponsiones ad excerpta Genuensium (P.L., LI, 187 ss.), explicaba el sentido  de los textos recogidos  por dos sacerdotes de G\u00e9nova de entr4e las obras de Agust\u00edn sobre la predestinaci\u00f3n  que hab\u00edan entregado a Pr\u00f3spero para que los interpretara. Hacia el a\u00f1o 433 (434) hasta se aventur\u00f3 a atacar al mismo Casiano, alma y cabeza de todo el movimiento, en su libro \u00abDe gratia et libero arbitrio contra Collatorem\u00bb (P.L., LI, 213 ss.).<br \/>\nLa ya delicada situaci\u00f3n  se encon\u00f3 por ello, a pesar de las amigables frases con la que concluye la obra. Respecto Hilario, el amigo de Pr\u00f3spero, Hilario, no se vuelve a o\u00edr nada. El mismo Pr\u00f3spero debi\u00f3 considerar que la pol\u00e9mica era de momento in\u00fatil  ya que en 434 \u2013 seg\u00fan Loofs; o en 440 para otros historiadores \u2013 se sacudi\u00f3 el polvo de las Galias de sus sandalias dej\u00e1ndolos a su destino. Se estableci\u00f3 en Roma, en la chanciller\u00eda papal y no volvi\u00f3 a tomar parte en la controversia, aunque nunca se cans\u00f3 de propagar la doctrina de Agust\u00edn sobre la gracia, publicando varios tratados para difundirla y defenderla.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Los Massilianos tomaron el terreno confiando en su victoria. Uno de sus m\u00e1s grandes l\u00edderes, el famoso Vicente de Lerins, atac\u00f3 en 434 a S. Agust\u00edn ocult\u00e1ndose bajo el seud\u00f3nimo de Peregrinus su obra cl\u00e1sica y excelente en otros aspectos, \u00abCommonitorium pro catholic\u00e6 fidei veritate\u00bb (P.L., L, 637 ss),  abrazando claramente el Semipelagianismo en algunos pasajes. Este librito deb\u00eda ser considerado simplemente como un \u201ctratado pol\u00e9mico contra Agust\u00edn\u201d<br \/>\nLos semipelagianos permanecieron como la tendencia dominante en la Galia durante el per\u00edodo siguiente, como prueba Arnobius el Joven, (por contraste con Arnobius Sicca el Viejo, ca. 303). Era Galo de nacimiento y muy h\u00e1bil en la ex\u00e9gesis y escribi\u00f3 hacia el 460 extensas explicaciones de los Salmos (\u00abCommentarii in Psalmos\u00bb in P.L., LIII, 327 ss.) con tendencia alegorizante  y abiertas puyas a la doctrina de Agust\u00edn sobre la gracia. Nada sabemos de su vida personal. Algunas obras de otros autores se le han atribuido por error. As\u00ed, la colecci\u00f3n de scholia (\u00abAdnotationes ad qu\u00e6dam evangeliorum loca\u00bb in P.L., LIII, 569 ss.), atribuidas a \u00e9l deben ser puestas en el per\u00edodo preconstantiniano, como ha probado B. Grundl (\u00abTheol. Quartalschr.\u00bb, T\u00fcbingen, 1897, 555 ss.). Igualmente, la obra \u00abConflictus Arnobii catholici cum Serapione \u00c6gyptio\u00bb (P.L., LIII, 239 ss.) no puede haber sido escrita por \u00e9l  puesto que es completamente agustiniana en su esp\u00edritu. Cuando B\u00e4umer quiso asignar la autor\u00eda a Faustus de Riez (\u00abKatholik\u00bb II, Mainz, 1887, pp. 398 ss.), se olvid\u00f3 del hecho de que Faustus era tambi\u00e9n un Semipelagiano ( ver  abajo) y que, en cualquier caso, una escritura tan dilettante como esa no pod\u00eda asignar al un sabio obispo de Riez. El verdadero autor ha de buscarse en Italia, no en la Galia. So principal  prop\u00f3sito es demostrar contra el Monofisismo, en forma de una disputa, el acuerdo en la fe entre Roma y los campeones griegos de la Ortodoxia, Atanasio y Cirilo de Alejandr\u00eda. Naturalmente Arnobius sobrepasa al  egipcio Serapi\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Por consiguiente  no es f\u00e1cil que nos equivoquemos  considerando el \u201ccat\u00f3lico Arnobius\u201d como un oscuro monje  que viv\u00eda en Roma. La autoria del libro \u00abLiber pr\u00e6destinatus\u00bb tambi\u00e9n se atribu\u00eda nuestro Arnobius. El subt\u00edtulo dice: \u00abPr\u00e6destinatorum h\u00e6resis et libri S. Angustino temere adscripti refutatio\u00bb (P.L., LIII, 587 ss.). Datado en el siglo quinto y dividido en tres partes, esta obra publicada por Sirmond en 1643, intenta, bajo la m\u00e1scara de autoridad eclesi\u00e1stica refutar la doctrina de la gracia de Agust\u00edn junto con el her\u00e9tico Predestinacionismo del Pseudo-Agust\u00edn. Puesto que la tercera parte no es solamente Semipelagianismo sino Pelagianismo sin disimulo, von Schubert  ha concluido correctamente (\u00abDer sog. Pr\u00e6destinatus, ein Beitrag zur Gesch. des Pelagianismus\u00bb, Leipzig, 1903) que el autor escribi\u00f3 hacia el 440, quiz\u00e1s en la misma Roma, y era uno de los asociados de Juli\u00e1n de Eclana (para m\u00e1s detalles ver PREDESTINACIONISMO).<br \/>\nEl m\u00e1s importante representante del Semipelagianismo, despu\u00e9s de Casiano, fue sin duda el famoso obispo Faustus de Riez.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Cuando el sacerdote galo Lucidus hab\u00eda atra\u00eddo sobre s\u00ed, por su predestinacionismo her\u00e9tico, la condena de dos s\u00ednodos, (Arles, 473; Lyon 474), Faustus fue encargado por los obispos reunidos en asamblea, escribir una refutaci\u00f3n cient\u00edfica de la herej\u00eda condenada; de ah\u00ed su obra \u00abDe gratia libri II\u00bb (P.L., LVIII, 783 ss). No estando de acuerdo don el \u00abpestifer doctor Pelagius\u00bb ni con el \u00aberror pr\u00e6destinationis\u00bb de Lucidus, adopt\u00f3 resueltamente el punto de vista  de Juan Casiano. Como \u00e9l, negaba la necesidad de la gracia previniente al principio de la justificaci\u00f3n. Compara la voluntad a un \u201cpeque\u00f1o gancho\u201d (qu\u00e6dam voluntatis ansula) que sale y se agarra a la gracia  No quiere o\u00edr hablar de la predestinaci\u00f3n al cielo y la perseverancia final como \u201cuna gracia especial\u201d (gratia specialis, personalis). Es cierto que en este caso \u00e9l consideraba sinceramente  que por esas proposiciones  no estaba condenando un dogma de la Iglesia sino las falsas posturas privadas de S. Agust\u00edn, como en el de sus predecesor Casiano e Hilario de Arl\u00e9s (ver arriba). Por ello su objetivamente reprensible pero subjetivamente excusable acci\u00f3n no impidi\u00f3 que Francia haya honrado a estos tres hombres como santos hasta hoy. Los \u00faltimos Masilianos eran tan poco conscientes como los primeros de haberse desviado de la l\u00ednea recta de la ortodoxia, teniendo en cuenta adem\u00e1s que la infalible autoridad de la Iglesia a\u00fan no se hab\u00eda pronunciado.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Pero se deber\u00eda hablar solo del predominio y no de la supremac\u00eda  del Semipelagianismo, en este per\u00edodo. En prueba de ello podemos citar dos escritos an\u00f3nimos que aparecieron muy probablemente en la Galia. Hacia el 430 un escritor desconocido, reconocido por el papa Gelasio como an\u00f3nimo \u00abprobatus ecclesi\u00e6 magister\u00bb, compuso la obra que hizo \u00e9poca \u00abDe vocatione omnium gentium\u00bb (P.L., LI, 647 ss.). Es un honesto y h\u00e1bil intento de suavizar las contradicciones y de facilitar el paso del Semipelagianismo a un Agustinismo moderado Para armonizar la universalidad de la voluntad salifica de la redenci\u00f3n con la predestinaci\u00f3n restringida, el autor an\u00f3nimo distingue entre la provisi\u00f3n general de la gracia (benignitas generalis) que no excluye a nadie y el cuidado especial de Dios (gratia specialis), que solo se da a los elegidos.  Como en S. Agust\u00edn ya se encuentran sugerencias de esta distinci\u00f3n  , podemos decir que esta obra est\u00e1 en terreno agustiniano (cf. Loofs, \u00abDogmengesch.\u00bb, 4\u00aah ed., Leipzig, 1906, p. 391).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Otro escrito an\u00f3nimo que data de mitad del siglo quinto, atribuido a Agust\u00edn y editado por la Academia de Viena, lleva el t\u00edtulo: \u00abHypomnesticon contra Pelagianos et C\u0153lestianos\u00bb (Corpus scriptor. ecclesiast. latin., X, 1611 ss.). Contiene una refutaci\u00f3n del Semipelagianismo ya que condena que la predestinaci\u00f3n se base el la \u201cfe prevista\u201d por Dios (fides pr\u0153visa). Pero tambi\u00e9n discute de forma penetrante la irresistibilidad de la gracia y la predestinaci\u00f3n al infierno. Como se da como raz\u00f3n de la condenaci\u00f3n eterna la divina pre-visi\u00f3n del pecado, aunque el autor no puede evitar ver que el castigo eterno como consecuencia del pecado  est\u00e1 establecido desde toda la eternidad.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Hay una tercera obra que merece especial atenci\u00f3n puesto que refleja los puntos de vista de Roma ha finales del siglo quinto; se titula: \u00abIndiculus seu pr\u00e6teritorum Sedis Apostolic\u00e6 episcoporum auctoritates\u00bb (en Denzinger-Bannwart, \u00abEnchiridion\u00bb, Freiburg, 1908, nn. 129-42), y enfatiza en doce cap\u00edtulos la impotencia del hombre para levantarse a si mismo, la absoluta necesidad de la gracia para todas las obras  de salvaci\u00f3n  y el especial car\u00e1cter de la gracia de la perseverancia final.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\u201cLas cuestiones  m\u00e1s profundas y dif\u00edciles sobre la gracia, tal como fueron surgiendo en la discusi\u00f3n, se  dejaron a un lado como superfluas. El punto de vista agustiniano del compilador es sin duda como la tendencia anti-Semipelagiana de toda la obra. Considerada en tiempos anteriores, y hasta actuales de alguna manera, como una instrucci\u00f3n enviada por el papa Celestino I a los obispos de la Galia junto con el documento mencionado arriba, este ap\u00e9ndice, o \u201cindiculus\u201d se considera ahora no aut\u00e9ntico y su origen  se pone a finales del siglo quinto. As cierto que hacia el 500 d.C. esta obra era reconocida como la expresi\u00f3n de los puntos de vista de la Sede Apost\u00f3lica.\n<\/p>\n<h2>Declive y fin del Semipelagianismo (519-30)<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify\">Pero no fue en Roma o en la Galia donde la disputa Semipelagiana resurgi\u00f3 con nueva violencia, sino despu\u00e9s de pasar por Constantinopla. Ocurri\u00f3 de la siguiente manera: En 519, los monjes escitas bajo Juan Magencio, versado en literatura latina, aparecieron en Constantinopla con la intenci\u00f3n de que  en el s\u00edmbolo del concilio de Calcedonia (451) se insertara la formula cristol\u00f3gica \u00abUnus de s. Trinitate in carne crucifixus est\u00bb, en vista de la disputa Teopascita, que entonces estaba en su culmen. Los monjes fan\u00e1ticos vieron en esta a cl\u00e1usula  \u201cel est\u00e1ndar de la ortodoxia\u201d y consideraban que la recepci\u00f3n solemne dentro del s\u00edmbolo era la forma m\u00e1s eficaz  de vencer al Monofisismo. Con su inoportuna proposici\u00f3n molestaron hasta a los legados papales que estaban en las negociaciones para el restablecimiento oficial de las relaciones entre Roma y Bizancio.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Cuando el obispo africano Posesor se acerc\u00f3 a los dubitativos legados  con citas de las obras de recientemente fallecido Fausto de Riez, Majencio no vaci\u00f3 en denunciar a Posesor y sus seguidores de forma cortante como \u201cpartidarios de Pelagio\u201d (sectatores Pelagii; cf. Maxentius, \u00abEp. ad legatos\u00bb en P.G., LXXXVI, 85). As\u00ed, la cuesti\u00f3n de la ortodoxia de Fausto se plante\u00f3 de repente y simult\u00e1neamente la del Semipelagianismo en general; el conflicto ya no ces\u00f3 hasta que se lleg\u00f3 a una soluci\u00f3n final.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Puesto que sin el concurso de Roma no se pod\u00edan tomar decisiones, Majencio sal\u00eda hacia all\u00ed en junio de 519 con varios  hermanos monjes para presentar su petici\u00f3n al papa Hormisdas. Durante los quince meses de residencia en Roma no dejaron piedra sin remover  para inducir al papa a reconocer la f\u00f3rmula cristol\u00f3gica  y para que condenara a Fausto. Hosmisdas, sin embargo, rehus\u00f3 ceder a su demanda; por el contrario  en r\u00e9plica al obispo  Posesor , del 20 de agosto 520, se queja amargamente de la falta de tacto  y conducta fan\u00e1tica de los monjes escitas en Roma (cf. A. Thiel, \u00abEpistol\u00e6 Romanor. Pontif. genuin\u00e6\u00bb, I, Braunsberg, 1868, 929).  Y respecto a Fausto, Hormisdas declara en la misma carta  que sus obras contiene ciertamente muchas cosas incongruas (incongrua)  y no est\u00e1 incluido entre los escritos reconocidos de los Padres. La sana doctrina sobre la gracia y la libertad puede ser encontrada en los escritos de S. Agust\u00edn.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Esta respuesta evasiva del papa que mostraba poca inclinaci\u00f3n a ceder a sus deseos no gust\u00f3 mucho a Majencio y sus compa\u00f1eros. Tratando de buscar apoyos por todas partes, Majencio form\u00f3 una liga de obispos africanos que como consecuencia de la persecuci\u00f3n de los v\u00e1ndalos  contra los cat\u00f3licos bajo el rey Trasamundo (496-523), viv\u00edan exiliados en la isla de Cerde\u00f1a. Fulgencio de Ruspe, el m\u00e1s sabio de los exiliados estudi\u00f3 el asunto en nombre de sus compa\u00f1eros obispos. En una larga ep\u00edstola (Fulgentius, Ep. xvii, \u00abDe incarnatione et gratia\u00bb, in P.L., LXV, 451 ss.), agradec\u00eda a los monjes escitas por haber aprobado la ortodoxia de la f\u00f3rmula cristol\u00f3gica y la condenaci\u00f3n de Fausto de Riez. Lamentablemente, esta obra en siete libros contra Fausto se ha perdido, pero en sus numerosos escritos, que compuso en parte en el exilio en Cerde\u00f1a y en parte a su vuelta a \u00c1frica, respira un esp\u00edritu tan verdaderamente agustiniano que con raz\u00f3n se le ha llamado  \u201cAgust\u00edn en ep\u00edtome\u201d<br \/>\nEl golpe  dado a Fausto tuvo su efecto tanto en Galia como en Roma. El obispo Ces\u00e1reo de Arl\u00e9s, aunque disc\u00edpulo de Lerins, suscribi\u00f3 la doctrina agustiniana de la gracia y sus puntos de vista fueron compartidos por muchos obispos galos. Otros obispos aun segu\u00edan inclinado al Semipelagianismo.  Un s\u00ednodo en Valence (528 \u00f3 529) atac\u00f3 a Ces\u00e1reo pro sus ense\u00f1anzas pero logr\u00f3 replicar con efectividad. Habi\u00e9ndose asegurado la \u201cautoridad y apoyo de la Sede Apost\u00f3lica\u201d reuni\u00f3 a los que compart\u00edan sus puntos de vista (3 de julio de 529) en el segundo S\u00ednodo de Orange que conden\u00f3 el Semipelagianismo como herej\u00eda. En 25 c\u00e1nones fueron definidos la absoluta impotencia de la naturaleza para el bien, la absoluta necesidad de la gracia previniente  para realizar actos salv\u00edficos, especialmente para el comienzo de la fe, la absoluta gratuidad de la primera gracia  y de la perseverancia final, mientras que en el ep\u00edlogo se calific\u00f3 como herej\u00eda  la predestinaci\u00f3n de la voluntad al mal (cf. Denzinger-Bannwart, nn. 174-200). Cuando el papa Bonifacio II ratific\u00f3 los decretos al a\u00f1o siguiente (530) el S\u00ednodo de orange fue elevado al rango de concilio ecum\u00e9nico. Fue el triunfo final del ya fallecido Agust\u00edn , \u201cDoctor de la Gracia\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\nBibliograf\u00eda:  SUAREZ, Proleg. de gratia, V, v, ss; ELEUTHERIUS (LIVINUS MEYER), De Pelagianis et Semipelag. erroribus (Antwerp, 1705); GEFFKEN, Historia semipelagianismi (G\u00f6ttingen, 1826); WIGGERS, Gesch. des Pelagianismus (Hamburg, 1835)&#160;; KOCH, Der hl. Faustus v. Riez (Stuttgart, 1893); ARNOLD, C\u00e4sarius von Arelate (Leipzig, 1894); HOCH, Die Lehre des Joh. Cassian von Natur u. Gnade (Freiburg, 1895); SUBLET, Le semip\u00e9lagianisme des origines dans ses rapports avec Augustin, le p\u00e9lagianisme et l&#8217;\u00e9glise (Namur, 1897); W\u00d6RTER, Beitrage zur Dogmengesch. des Semipelagianismus (Paderborn, 1898); IDEM, Zur Dogmengesch. des Semipelagianismus (M\u00fcnster, 1900); HEFELE-LECLERCQ, Hist. des conciles, II (Paris, 1908); TIXERONT, Hist. des dogmes, II (2\u00aa ed., Paris, 190 9); HARNACK, Dogmengesch., III (4\u00aa ed., Freiburg, 1910). Sobre cuestiones de la historia literaria ver see BARDENHEWER, Patrologie (3rd ed., Freiburg, 1910), passim, tr. SHAHAN (St. Louis, 1908); Sobre la Edad media cf. MINGES, Die Gnadenlehre des Duns Scotus auf ihren angeblichen Pelagianismus u. Semipelag. gepr\u00fcft (M\u00fcnster, 1906); sobre el desarrollo interno de las ense\u00f1anzas de S. Agust\u00edn , consultar WEINAND, Die Gottesidee der Grundzug der Weltanschauung des hl. Augustinus (Paderborn, 1910).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Fuente:  Pohle, Joseph. \u00abSemipelagianism.\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 13. New York: Robert Appleton Company, 1912. 5 Dec. 2012 <br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/13703a.htm\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Traducido por Pedro Royo\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(Tambi\u00e9n se le conoce como \u00absemiaugustinianismo\u00bb.) Movimiento teol\u00f3gico. Reacci\u00f3n contra la posici\u00f3n m\u00e1s contraria al pelagianismo encabezada por Agust\u00ed\u00adn de Hipona. Desde el a\u00f1o 426 se produjeron reacciones contra el predestinismo de Agust\u00ed\u00adn por parte de monjes que defendieron el libre albedr\u00ed\u00ado. Una serie de pol\u00e9micas tuvieron lugar en relaci\u00f3n con estos temas y se &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/semipelagianismo\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abSEMIPELAGIANISMO\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-7419","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7419","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7419"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7419\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7419"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7419"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7419"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}