{"id":7425,"date":"2016-02-05T03:59:33","date_gmt":"2016-02-05T08:59:33","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/sincretismo\/"},"modified":"2016-02-05T03:59:33","modified_gmt":"2016-02-05T08:59:33","slug":"sincretismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/sincretismo\/","title":{"rendered":"SINCRETISMO"},"content":{"rendered":"<p>(Situaci\u00f3n frecuente en sistemas religiosos.)<br \/>\nEl sincretismo, como sistema filos\u00f3fico, procura conciliar distintas doctrinas. En el ambiente religioso se refiere a la presencia de elementos o creencias diferentes o de diverso origen dentro de una misna religi\u00f3n o secta. Un ejemplo de sincretismo lo encontramos en las religiones afrocubanas o afroantillanas que combinan elementos de cristianismo o catolicismo con las creencias de las diversas tribus del \u00ed\u0081frica. Pero, a decir verdad, cierto grado de sincretismo ha estado presente en infinidad de sistemas religiosos.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Religiones Denominaciones y Sectas<\/b><\/p>\n<p>[090]<\/p>\n<p>      Etimol\u00f3gicamente significa mezcla, compenetraci\u00f3n, integraci\u00f3n de poderes o de acciones. En el uso, este t\u00e9rmino se aplica a la fusi\u00f3n o confusi\u00f3n de ideas, creencias, actitudes morales, en formas confusas o intermedias, con aspectos de confusi\u00f3n unas veces y de irenismo en ocasiones. Por lo general, es el adjetivo que siga el que da el alcance al t\u00e9rmino: sincretismo religioso, sincretismo lit\u00fargico, sincretismo moral o \u00e9tico.<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p>(v. di\u00e1logo interreligioso)<\/p>\n<p>(ESQUERDA BIFET, Juan, Diccionario de la Evangelizaci\u00f3n,  BAC, Madrid, 1998)<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Evangelizaci\u00f3n<\/b><\/p>\n<p>T\u00e9rmino que en Plutarco indicaba la uni\u00f3n de los cretenses ante un com\u00fan enemigo; es un fen\u00f3meno t\u00ed\u00adpico en la historia de las religiones para indicar la \u00f3smosis de ritos, tradiciones no homog\u00e9neas, creencias, hasta formar un conjunto de formas religiosas.<\/p>\n<p>Se trata de un fen\u00f3meno t\u00ed\u00adpico de la fenomenolog\u00ed\u00ada hist\u00f3rica de la religi\u00f3n, debido a motivos de orden antropol\u00f3gico-cultural, donde la din\u00e1mica del intercambio de tradiciones, cultos, nombres de divinidades, se convierte en un reconocimiento mutuo y en un mantenimiento determinado de elementos originalmente independientes (como en el caso del Pante\u00f3n del Medio Oriente antiguo), En el \u00e1mbito filos\u00f3fico, el sincretismo es expresi\u00f3n en la antigUedad de los l\u00ed\u00admites tan fluidos entre la religi\u00f3n y la filosof\u00ed\u00ada y de los v\u00ed\u00adnculos entre la filosof\u00ed\u00ada y el mito. Se asiste a un trasvase de sistemas doctrinales heterog\u00e9neos, como el intento del gnosticismo de fundir el cristianismo con las filosof\u00ed\u00adas helenistas, o como ocurre en los primeros siglos del cristianismo, en los que brotan doctrinas orientales, filosof\u00ed\u00ada griega y supersticiones paganas en el jard\u00ed\u00adn de la espiritualidad cristiana.<\/p>\n<p>Es sintom\u00e1tico de este hecho el Corpus  hermeticum.<\/p>\n<p> C Dotolo<\/p>\n<p> Bibl.: G. van der Leeuw, Fenomenolog\u00ed\u00ada de  la religi\u00f3n, FCE, M\u00e9xico: G. Widengren, Fenomenolog\u00ed\u00ada de la religi\u00f3n, Cristiandad, Madrid 1976; H. Desroche, El hombre y sus religiones, Verbo Divino, Estella 1975.<\/p>\n<p>PACOMIO, Luciano [et al.], Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico, Verbo Divino, Navarra, 1995<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico<\/b><\/p>\n<p>I. Concepto<br \/>\nPlutarco (De fraterno amore, 19) fue el primero que us\u00f3 la palabra sygkr\u00e9tism\u00f3s para designar la (hist\u00f3ricamente insegura) uni\u00f3n de las divididas comunidades de Creta para la defensa contra enemigos comunes. Por eso el concepto de s. tiene ante todo un sentido pol\u00ed\u00adtico, a saber, el sentido de una uni\u00f3n que, ante las amenazas externas, prescinde de diferencias internas. En el s. xvi el t\u00e9rmino vuelve a presentarse en Erasmo (Opus epistolarum), que lo hace derivar del verbo syn-ker\u00e1nnumi (mezclar) el cual no existe en el griego cl\u00e1sico, y lo latiniza. A continuaci\u00f3n, en general se entiende por s. la mezcla de doctrinas filos\u00f3ficas o teol\u00f3gicas.<\/p>\n<p>As\u00ed\u00ad se design\u00f3 como sincretistas al humanista cardenal Bessarion, que en el s. xv se esforzaba por una conciliaci\u00f3n de Plat\u00f3n y Arist\u00f3teles, a los te\u00f3logos que en el s. xvi quer\u00ed\u00adan armonizar el tomismo y el molinismo, y, entre otros, a G. Calixtus en la controversia luterano-reformada del s. xvii.<\/p>\n<p>Desde el s. xix el concepto de s. se usa sobre todo en la ciencia comparada de las -> religiones, para designar la mezcla de diversos cultos, divinidades y religiones. En sentido m\u00e1s estricto se usa para caracterizar el proceso de mezcla de las religiones mist\u00e9ricas del oriente con la religi\u00f3n griega y romana en el helenismo.<\/p>\n<p>II. Formas y motivos<br \/>\n1. Las formas y los motivos del s. est\u00e1n estrechamente vinculadas entre s\u00ed\u00ad. Con todo parece razonable que, antes de articular sistem\u00e1ticamente los motivos, mencionemos las diversas formas f\u00e1cticas.<\/p>\n<p>a) En primer lugar, dentro de una religi\u00f3n el s. aparece como mezcla de dioses (teocrasia), es decir, rasgos de diversas figuras de dioses se trasladan a una divinidad, que es considerada como divinidad principal (p. ej., Isis en Egipto, Mithra antes del cristianismo en Ir\u00e1n, Marduk en Babilonia).<\/p>\n<p>Sobre todo Egipto fue escenario de tal s. Aqu\u00ed\u00ad los sacerdotes, mezclando las creencias locales, fomentaron conscientemente las uniones de dioses y cultos. Todos los dioses se consideran como formas de aparici\u00f3n de una unidad divina (Am\u00f3n como nombre, Re como faz, Ptah como cuerpo). Aqu\u00ed\u00ad hallamos la idea de la inhabitaci\u00f3n de una fuerza divina suprasensible en varias formas personales antropom\u00f3rficas. Tambi\u00e9n en la India se encuentra el fen\u00f3meno de la presencia de un \u00fanico Dios en varias personas. En Atarva-Veda (14, 4, Iss) est\u00e1 escrito sobre la \u00fanica divinidad: \u00abComo Savit\u00e4r sube al cielo, encubierta como Indra se dirige a las nubes&#8230; Es V\u00e4yu con las nubes reunidas. Es Aryaman, Rudra, Mah\u00e4deva, Agni, S\u00f1rya, es tambi\u00e9n Y\u00e1ma, el grande (dios de la muerte).\u00bb Este s. va m\u00e1s all\u00e1 de la identificaci\u00f3n de los dioses del polite\u00ed\u00adsmo y tiende un puente hacia el monote\u00ed\u00adsmo revelado, en cuanto tiene en cuenta el car\u00e1cter de misterio de lo santo.<\/p>\n<p>b) Si surge un contacto entre culturas por emigraci\u00f3n, comercio, colonias mixtas, colonizaci\u00f3n, etc., crecen las posibilidades y formas de s. entre diversas religiones. Junto con las mezclas de dioses pueden observarse ahora apropiaciones de tipo religioso, se hacen interpretaciones, etc.; topamos aqu\u00ed\u00ad con el fen\u00f3meno del intercambio, de la identificaci\u00f3n de dioses y cultos, y finalmente con la s\u00ed\u00adntesis universal de diversas religiones.<\/p>\n<p>En casi todas las culturas, y especialmente en las surgidas por uni\u00f3n de varias, se encuentran s\u00ed\u00adntesis en el \u00e1mbito de lo religioso entre los elementos dom\u00e9sticos y los tomados de fuera. Los ritos se adoptan interculturalmente, como, p. e.j, en Israel durante el tiempo de gobierno de Manas\u00e9s (sobre los a\u00f1os 693-639 a.C.).<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de este momento de la apropiaci\u00f3n en parte inconsciente, se intercambian o equiparan grupos enteros de dioses. Ant\u00ed\u00adoco iv de Comagenes (s. i d.C.), dado su origen persa y macedonio, hizo pintar en el Nemrud-Dagh divinidades de ambos pueblos con igual significado, p. ej., identific\u00f3 a Mithra con Apolo.<\/p>\n<p>c) Como \u00e9poca propiamente dicha del s. se considera el helenismo. Ya aqu\u00ed\u00ad se intent\u00f3 unir los dioses de los egipcios, fenicios y pueblos b\u00e1rbaros con las divinidades griegas y luego tambi\u00e9n con las romanas. En la Alejandr\u00ed\u00ada del reino ptolomaico, el dios egipcio (ya sincretizado) Usar-Api u Osiris-Apis fue puesto en relaci\u00f3n con leyendas cultuales extra\u00f1as (cf. T\u00ed\u0081CITO, Historiae, rv, 83s) y como Serapis pas\u00f3 a ser dios de egipcios y griegos a la vez. Tales fen\u00f3menos son caracter\u00ed\u00adsticos para el influjo de las religiones orientales mist\u00e9ricas en el occidente durante el tiempo del imperio. En este contexto alcanz\u00f3 gran importancia el culto a Isis. Isis se convirti\u00f3 en diosa del mundo y fue venerada como Kypris (en griego Afrodita) en Chipre, como Diana (en griego Artemis) en Creta, como Proserpina (en griego Pers\u00e9fone) en Sicilia, y como Ceres (en griego Dem\u00e9ter) en Eleusis (cf. las s\u00faplicas a Isis en APULEYO, Metamorph. 11, 5, y los himnos de Mesomedes). El culto persa a Mithra, quiz\u00e1 el m\u00e1s importante del mundo pagano, era una red de elementos orientales, romanos y despu\u00e9s tambi\u00e9n cristianos (cf. la identificaci\u00f3n del H\u00e9rcules tirio [= Melkart] en NONNO, Dionysiaca, 40, 369ss). Se afianzaron la Magna Mater, Attis, Cibeles y otras divinidades cultuales del Asia Menor; y con ello se difundieron los misterios de la muerte, los de la resurrecci\u00f3n, los del nuevo nacimiento y de la filiaci\u00f3n divina, de la iluminaci\u00f3n y redacci\u00f3n, de la divinizaci\u00f3n e inmortalidad. En el s. III d.C. los numerosos cultos sirios, helenistas y occidentales se fusionaron en una religi\u00f3n solar pante\u00ed\u00adsta (cf. MACROBIO, Saturnalia, I, 17, 2).<\/p>\n<p>Se difundieron especialmente en este tiempo las doctrinas herm\u00e9ticas y la -> gnosis, que por su origen y esencia son fen\u00f3menos sincretistas. En la l\u00ed\u00adnea del mito herm\u00e9tico, en el helenismo posterior Hermes Trimegisto (traducci\u00f3n griega del dios egipcio Thot) fue entendido como mediador entre la trascendencia y el mundo material y como autor de revelaciones religiosas. Los discursos de revelaci\u00f3n contenidos en el Corpus Hermeticum mezclan representaciones egipcias, plat\u00f3nicas, neopitag\u00f3ricas, \u00f3rficas y jud\u00ed\u00adas, en una singular cosmogon\u00ed\u00ada, antropogon\u00ed\u00ada y doctrina de la redenci\u00f3n. Es m\u00e1s problem\u00e1tico el nacimiento de la -> gnosis (en sentido estricto) como un movimiento religioso de la antig\u00fcedad tard\u00ed\u00ada, cuya imagen del mundo y del hombre y cuyo mito del redentor permiten, sin embargo, reconocer influjos iranios, jud\u00ed\u00ados, estoicos y cristianos.<\/p>\n<p>A pesar de la justificaci\u00f3n estoica y neoplat\u00f3nica del s. mediante la tesis de la igualdad de las diversas divinidades como distintas abstracciones del Dios esencialmente \u00fanico, y mediante la tesis de que todas las religiones son apariciones sensibles de ideas eternas, las formas religiosas del helenismo tard\u00ed\u00ado se pervirtieron por un extremado car\u00e1cter privado y por las tendencias astrol\u00f3gico-pante\u00ed\u00adstas.<\/p>\n<p>d) Tambi\u00e9n la historia de las religiones del lejano oriente y las primitivas religiones de Am\u00e9rica muestran cierto s., que aqu\u00ed\u00ad nos limitamos a resaltar. En la India se han unido, por lo menos parcialmente, el islam y la religi\u00f3n hind\u00fa; en Jap\u00f3n se han entrelazado poco a poco el confucionismo, el tao\u00ed\u00adsmo y &#8211; desde el s. v &#8211; el budismo; en Jap\u00f3n (aproximadamente desde K\u00f3ba: 774 d.C.) el sinto\u00ed\u00adsmo y el budismo constituyen las columnas fundamentales de la antigua religi\u00f3n del pueblo.<\/p>\n<p>2. Los motivos del s. son tan variados como sus momentos.<\/p>\n<p>a) Determinados factores geogr\u00e1ficos, econ\u00f3micos y ling\u00fc\u00ed\u00adsticos fomentan el proceso de fusi\u00f3n religiosa; sobre todo el cosmopolitismo (como en el imperio de Alejandro), por cuanto posibilita el contacto cultural, la difusi\u00f3n del idioma (p. ej., en el caso de la koin\u00e9) y el intercambio de dioses. Pero el presupuesto fundamental es una pol\u00ed\u00adtica religiosa tolerante (cf. la inscripci\u00f3n de las rocas en Bisut\u00fcn, que el rey aquem\u00e9nida Dar\u00ed\u00ado r [522-486 a.C.] hizo poner en lengua persa antigua, elamita y babilonia; frente al -* monote\u00ed\u00adsmo exclusivo del juda\u00ed\u00adsmo) llevada por motivos pol\u00ed\u00adticos o religiosos.<\/p>\n<p>b) En el plano de la religiosidad el s. se presenta como un enriquecimiento y complementaci\u00f3n &#8211; como una ampliaci\u00f3n de l\u00ed\u00admites &#8211; de las religiones particulares.<\/p>\n<p>c) Tambi\u00e9n en la inteligencia general de la religi\u00f3n y en la actividad misionera dela Iglesia el s. desempe\u00f1a un papel importante en forma de -> acomodaci\u00f3n (cf. la adaptaci\u00f3n a f\u00f3rmulas e ideas de la religi\u00f3n persa, p. ej., en la designaci\u00f3n \u00abDios del cielo\u00bb [Esd 5, 12] que pretend\u00ed\u00ada la tolerancia del concepto jud\u00ed\u00ado de Dios entre los persas; tambi\u00e9n ha de mencionarse aqu\u00ed\u00ad el m\u00e9todo de adaptaci\u00f3n en las misiones de China). Ciertamente el cristianismo, desde el discurso en el are\u00f3pago hasta las modernas teor\u00ed\u00adas misionales, tanto en su di\u00e1logo y disputa con las filosof\u00ed\u00adas (platonismo, epicure\u00ed\u00adsmo, estoicismo, neoplatonismo, etc.), con el gnosticismo y con la doctrina del logos, como en su acomodaci\u00f3n a pa\u00ed\u00adses no occidentales, ha asimilado elementos heterog\u00e9neos; pero, a pesar de este proceso, no puede designarse como un producto del s. (cf. sobre esto -> helenismo y cristianismo).<\/p>\n<p>III. Interpretaci\u00f3n teol\u00f3gica<br \/>\nLa interpretaci\u00f3n del s. como un epifen\u00f3meno dado con la evoluci\u00f3n cultural del hombre, como consecuencia de la tesis estoica, neoplat\u00f3nica o humanista sobre la igualdad de valor de todas las religiones, o como la fusi\u00f3n de dioses vinculada al cambio de representaciones religiosas (K. Pr\u00fcmm), o como fen\u00f3meno que resulta de la din\u00e1mica de la religi\u00f3n en general (G. van der Leeuw); se queda en el terreno de la fenomenolog\u00ed\u00ada de la religi\u00f3n. El s. s\u00f3lo halla su interpretaci\u00f3n teol\u00f3gica cuando no es visto como mera forma equivocada de la superstici\u00f3n e incredulidad humanas, sino que es entendido positivamente como un momento en el proceso de objetivaci\u00f3n de la experiencia trascendental de la salvaci\u00f3n y de la gracia por parte de la humanidad (cf. historia de la -> salvaci\u00f3n II).<\/p>\n<p>BIBLIOGRAF\u00ed\u008dA: J. H. Zedler, Gro\u00dfes vollst\u00e4ndiges Universal-Lexikon aller Wissenschaften und K\u00fcnste 41 (L &#8211; HI 1732-50, reimpr. Graz 1962) 780-968; J. R\u00e9ville, La Religion \u00e4 Rome sous les S\u00e9veres (P 1886); F. Cumont, Die orientalischen Religionen in ihrem Einflu\u00df auf die europ\u00e4ische Kultur (L 1913); F. J. D\u00f6lger, Mysterienwesen und Urchristentum: ThRv 15 (1916) 385-393 433-438; J. Geffcken, Religi\u00f6se Str\u00f6mungen im 1. Jh. nC. (G\u00fc 1922); H. Schaeder, Studien zum antiken Synkretismus aus Iran und Griechenland (L &#8211; B 1926): K. Latte. Die religion der R\u00f6mer und der Synkretismus der Kaiserzeit (T 1927); F. Cumont, Les Religions Orientales dans le Paganisme Romain (P &#8216;1929); J. Geffcken, Der Ausgang des griechisch-r\u00f6mischen Heidentums (Hei 21929, reimpr. Darmstadt 1963); R. Pettazoni, Sincretismo e conversione nella storia della religione: Bulletin du comit\u00f3 international des sciences historiques (P 1933); H. Bonnet, Zum Verst\u00e4ndnis des Synkretismus: Zeitschrift f\u00fcr \u00e4gyptische Sprache und Altertumskunde 75 (B 1939) 40 ss; J. Moffatt: ERE XII 155 ss; R. Bultmann, Das Urchristentum im Rahmen der antiken Religionen (1949, Z 31963); H. Bonnet: R\u00ed\u201eRG 230-247; C. L\u00e9vi-Strauss, Le syncr\u00e9tisme religieux d&#8217;un village m&#8217;g du territoire de Chittagong (Pakistanorien.): RHR 141 (1952) 202-237; F. C. Grant, Hellenistic Religions. The Age of Syncretism (NY 1953); Pr\u00fcmm RH passim; G. Lanczkowski, Zur Entstehung des antiken Synkretismus: Saeculum 6 (1955) 227-243; Leeuw 688ss; M. Eliade, Lo sagrado y lo profano (Guad Ma 1967); P. Hacker, Religi\u00f6se Toleranz und Intoleranz im Hinduismus: Saeculum 8 (1957) 167-179; K. Latte, R\u00f6mische Religionsgeschichte (Mn 1960); M. Nilsson, Geschichte der griechischen Religion II (Mn 21961); G. Mensching: RGG3 VI 563-566; D. S. Hou\u00e9card, The Wider Ecumenism: Aylesford Review VII (1965); G. Thils, \u00bfSincretismo o catolicidad? (S\u00ed\u00adg Sal 1968).<\/p>\n<p>lohn Charles Maraldo<\/p>\n<p>K. Rahner (ed.),  Sacramentum Mundi. Enciclopedia Teol\u00cf\u0192gica, Herder, Barcelona 1972<\/p>\n<p><b>Fuente: Sacramentum Mundi Enciclopedia Teol\u00f3gica<\/b><\/p>\n<p><p style=\"text-align: justify;\">La palabra se deriva del griego sunkr\u0113tidsein, \u00abcombinar\u00bb. Plutarco us\u00f3 el t\u00e9rmino para referirse a hermanos enemistados que se unieron para enfrentar a un enemigo com\u00fan. Besari\u00f3n revivi\u00f3 el t\u00e9rmino al usarlo para referirse a una reuni\u00f3n de las iglesias de Occidente y Oriente. Se us\u00f3 al principio de la Reforma en cuanto a los intentos por mantener unida la iglesia. En conexi\u00f3n con esto se us\u00f3 con alabanza, pero a mediados del siglo diecisiete, cuando se fijaron los dogmas de las diferentes ramas del protestantismo, lleg\u00f3 a ser un t\u00e9rmino para censurar a aquellos que minimizaban las normas doctrinales en favor de la unidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las controversias que se levantaron al final del siglo diecisiete sobre los esfuerzos por unir los diversos partidos del protestantismo alem\u00e1n se llamaron \u00abControversias sincretistas\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hoy se usa el t\u00e9rmino para describir tanto los esfuerzos por unir las diferentes ramas del cristianismo, como el intento por armonizar el cristianismo con el pensamiento no cristiano.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Morton H. Smith<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><\/a>Harrison, E. F., Bromiley, G. W., &amp; Henry, C. F. H. (2006). <em>Diccionario de Teologi\u0301a<\/em> (581). Grand Rapids, MI: Libros Desafi\u0301o.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Teolog\u00eda<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(Situaci\u00f3n frecuente en sistemas religiosos.) El sincretismo, como sistema filos\u00f3fico, procura conciliar distintas doctrinas. En el ambiente religioso se refiere a la presencia de elementos o creencias diferentes o de diverso origen dentro de una misna religi\u00f3n o secta. 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