{"id":7444,"date":"2016-02-05T04:00:05","date_gmt":"2016-02-05T09:00:05","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/teismo\/"},"modified":"2016-02-05T04:00:05","modified_gmt":"2016-02-05T09:00:05","slug":"teismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/teismo\/","title":{"rendered":"TEISMO"},"content":{"rendered":"<p>Creencia en un Dios. El te\u00ed\u00adsmo es lo opuesto del \u00c2\u00ae ATE\u00ed\u008dSMO. No debe confundirse con \u00c2\u00ae DE\u00ed\u008dSMO, a pesar del com\u00fan origen etimol\u00f3gico de ambas palabras.<br \/>\nEl te\u00ed\u00adsta acepta un Dios personal, creador y conservador del mundo, al cual trasciende.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Religiones Denominaciones y Sectas<\/b><\/p>\n<p>[220]<br \/>\n   En general, la actitud o planteamiento filos\u00f3fico de admitir la existencia de la divinidad singular e infinita.<\/p>\n<p>    El te\u00ed\u00adsmo se configura en forma personal y singular (monote\u00ed\u00adsmo), ambigua o indeterminada (de\u00ed\u00adsmo), o polim\u00f3rfica y diversificada (polite\u00ed\u00adsmo).<\/p>\n<p>    Las religiones monote\u00ed\u00adstas (juda\u00ed\u00adsmo, cristianismo y mahometismo) coinciden en la afirmaci\u00f3n de la existencia concreta de un ser infinito y misterioso que es Dios (El, Al\u00e1, Yaweh, el Padre Dios). Responde, en el sentir aristot\u00e9lico, a la raz\u00f3n que busca las causas de las cosas y sospecha que tiene que existir un Creador del mundo limitado. La creencia religiosa lo desarrolla luego seg\u00fan suposiciones c\u00falticas o \u00e9ticas: Juez, Se\u00f1or, Dominador, Misericordioso, etc. Se le atribuyen grandezas que se advierten en las criaturas y se le niegan las limitaciones de las mismas criaturas (Atributos positivos y atributos negativos).<\/p>\n<p>    El Te\u00ed\u00adsmo como tal es una actitud racional y filos\u00f3fica. Del mismo modo que el ate\u00ed\u00adsmo se presenta tambi\u00e9n como una conclusi\u00f3n l\u00f3gica basada en un prejuicio \u00e9tico o racional.<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p>SUMARIO: I. Sentido y alcance del te\u00ed\u00adsmo.-II. Formas de te\u00ed\u00adsmo.<\/p>\n<p>En t\u00e9rminos generales el te\u00ed\u00adsmo significa la creencia en el Dios viviente, que interviene en el curso del mundo y en la vida humana. En este sentido amplio, se dan rasgos te\u00ed\u00adstas en la mayor\u00ed\u00ada de las religiones: en las polite\u00ed\u00adstas, en cuanto que los muchos dioses intervienen en mayor o menor grado en la vida humana; en las religiones de signo pante\u00ed\u00adsta o monista, en la medida en que preconizan una uni\u00f3n \u00ed\u00adntima entre el hombre y la divinidad; en las religiones monote\u00ed\u00adstas sobre todo, por relaci\u00f3n a las cuales el te\u00ed\u00adsmo adquiere su significado espec\u00ed\u00adfico.<\/p>\n<p>I. Sentido y alcance del te\u00ed\u00adsmo<br \/>\nEl concepto de te\u00ed\u00adsmo se va elaborando en la \u00e9poca moderna como consecuencia de tener que pensar de nuevo la idea de Dios en contraste con dos fen\u00f3menos hist\u00f3ricos: por una parte, el desarrollo de las ciencias de la naturaleza, que parecen no dejar lugar para Dios, al menos concebido al modo tradicional; por otra parte, la presencia de otras concepciones, como el pante\u00ed\u00adsmo y el de\u00ed\u00adsmo, que intentaban precisamente dar respuesta al reto que supon\u00ed\u00ada esa nueva visi\u00f3n del mundo, regido por leyes necesarias. Sin embargo, el contenido del te\u00ed\u00adsmo se configura y se consolida a lo largo del pensamiento medieval. Dios en efecto es, seg\u00fan ese pensamiento y tambi\u00e9n seg\u00fan lo que se conoce como te\u00ed\u00adsmo, absolutamente perfecto, autoconsciente y libre; transciende por completo la realidad mundana y, por otra parte, la ha creado de la nada, la conserva en el ser y la determina en su actividad. Es decir, el te\u00ed\u00adsmo, a la vez que intenta pensar el ser de Dios en s\u00ed\u00ad mismo, lo concibe por relaci\u00f3n al mundo, de una forma que puede parecer parad\u00f3jica, puesto que le considera al mismo tiempo como absolutamente transcendente y como infinitamente inmanente. Esto, que no es nuevo, se acent\u00faa ahora de manera especial, debido a que el te\u00ed\u00adsmo se tiene que abrir paso entre dos corrientes extremas, de cuyos escollos se tiene que librar a la vez que se ve precisado a tomar de ellas aspectos leg\u00ed\u00adtimos, habida cuenta de la concepci\u00f3n general de la \u00e9poca.<\/p>\n<p>Por una parte, el te\u00ed\u00adsmo se distingue del pante\u00ed\u00adsmo, en cuanto que afirma una diferencia radical entre Dios y el mundo, pero coincide con \u00e9l en rechazar el dualismo y retrotraer todas las cosas a un \u00fanico principio. Ciertamente, este principio crea libremente el mundo, seg\u00fan el te\u00ed\u00adsmo, pero al mismo tiempo la presencia de Dios en las cosas les es m\u00e1s \u00ed\u00adntima que su propio ser, lo que hace que bajo este aspecto al te\u00ed\u00adsmo no le resulte tan f\u00e1cil y tan obvio distinguirse del pante\u00ed\u00adsmo, sobre todo si se tiene en cuenta que el ser y la acci\u00f3n de Dios son absolutamente id\u00e9nticas. Por lo dem\u00e1s, el \u00e9xito del te\u00ed\u00adsmo frente al pante\u00ed\u00adsmo fue s\u00f3lo relativo. A finales del siglo XVIII tuvo lugar en Alemania la llamada \u00abcontroversia del pante\u00ed\u00adsmo\u00bb (Pantheismusstreit), entre Mendelssohn y Jacobi sobre todo, que pon\u00ed\u00ada de manifiesto el arraigo que hab\u00ed\u00adan llegado a adquirir las convicciones pante\u00ed\u00adstas, a la vez que presagiaba el empuje que iban a tener a lo largo del siglo XIX.<\/p>\n<p>Por otra parte, frente al de\u00ed\u00adsmo, el te\u00ed\u00adsmo ten\u00ed\u00ada no s\u00f3lo que afirmar la presencia real e inmediata de Dios en las cosas, sino elaborar un concepto de transcendencia distinto. Las diferencias respecto del de\u00ed\u00adsmo son claras a primera vista y podr\u00ed\u00adan resumirse en las siguientes: a) Dios no s\u00f3lo crea el mundo, sino que lo conserva; b) coopera con las criaturas como causa principal; c) puede intervenir de modo extraordinario en el acontecer del mundo; d) puede revelarse, y se ha revelado de hecho, al hombre libremente. En realidad va a ser \u00e9sta la diferencia fundamental. Frente a la religi\u00f3n natural o racional, es decir, frente a una religi\u00f3n que es expresi\u00f3n de capacidades, aspiraciones y necesidades meramente humanas, el te\u00ed\u00adsmo, que nace en realidad como concepci\u00f3n filos\u00f3fica, se inspira en el Dios de la teolog\u00ed\u00ada, es decir, en un Dios que siendo transcendente, es a un tiempo misterio y donaci\u00f3n gratuita. Lo cual supone que el concepto de transcendencia es distinto del elaborado por el de\u00ed\u00adsmo, pues no se trata de un ser supremo, absolutamente lejano, sino de que Dios, a la vez que es esencialmente diferente, est\u00e1 presente en un grado de infinita, no superable intimidad.<\/p>\n<p>Te\u00ed\u00adsmo y de\u00ed\u00adsmo forman al principio una \u00fanica corriente, cuya pretensi\u00f3n fundamental es depurar y salvaguardar un concepto de Dios que sea compatible con la regularidad y necesidad de los fen\u00f3menos expuestos por la ciencia moderna. Esa corriente se va a bifurcar en dos direcciones que terminan siendo incompatibles. Sin embargo, el te\u00ed\u00adsmo sigue teniendo la pretensi\u00f3n de elaborar un concepto de Dios no s\u00f3lo compatible y coherente con el desarrollo de la ciencia, sino exigido por ella. De ah\u00ed\u00ad que tenga desde el comienzo una doble caracter\u00ed\u00adstica que va a intentar mantener: compatibilizar concepciones diferentes y simplificar la doctrina en lo posible. As\u00ed\u00ad, en la obra de R. Cudworth, The true intellectual System of the Universe, de 1678, en cuyo Pr\u00f3logo aparece por vez primera el t\u00e9rmino \u00abte\u00ed\u00adsmo\u00bb, y que se puede considerar como acto fundacional de esta corriente, se pretende de un lado conciliar la visi\u00f3n neoplat\u00f3nica, cultivada por la Escuela de Cambridge, con el cristianismo, y de otro, reducir los contenidos a lo esencial. El resultado son estas tres formulaciones program\u00e1ticas: 1) todo ente est\u00e1 sometido a un gobernador supremo y omnipotente, esencialmente justo; 2) la diferenciaentre bien y mal est\u00e1 en la naturaleza de las cosas; 3) la libertad del hombre fundamenta su responsabilidad. Adem\u00e1s de las dos caracter\u00ed\u00adsticas mencionadas se percibe en el lenguaje del te\u00ed\u00adsmo inicial un optimismo propio de la atm\u00f3sfera racionalista de la \u00e9poca, como se echa de ver tambi\u00e9n en el joven A. Shaftesbury (1671-1713). En oposici\u00f3n al te\u00ed\u00adsmo, que se caracteriza por la negaci\u00f3n de un principio espiritual providente y por la creencia en el azar, \u00abser un perfecto te\u00ed\u00adsta significa creer que cada cosa est\u00e1 gobernada, ordenada o regulada de acuerdo con lo mejor por un principio o por una inteligencia, buena y eterna\u00bb (An Enquiry concerning Virtue or Merit, London 1699, p. 7). Shaftesbury es por lo dem\u00e1s una muestra de la ambig\u00fcedad que acompa\u00f1a al te\u00ed\u00adsmo, sobre todo en su primera etapa. Elabora, por una parte, la posibilidad de un comportamiento \u00e9tico independiente de la revelaci\u00f3n y de toda expectativa de recompensa o castigo en el m\u00e1s all\u00e1, pero al mismo tiempo entiende que \u00abun cristiano aut\u00e9ntico\u00bb tiene que ser \u00abun buen te\u00ed\u00adsta\u00bb. Ahora bien, el cristianismo es una de las grandes religiones monote\u00ed\u00adstas reveladas. De hecho el te\u00ed\u00adsmo, que nace como un movimiento que pretende ser estrictamente filos\u00f3fico, terminar\u00e1 decant\u00e1ndose hacia posiciones teol\u00f3gicas, hasta identificarse relativamente con el monote\u00ed\u00adsmo cristiano, bien que extractando de \u00e9l contenidos que pueden considerarse propios de una teolog\u00ed\u00ada natural.<\/p>\n<p>De suyo, sin embargo, las diferencias entre te\u00ed\u00adsmo y monote\u00ed\u00adsmo son manifiestas. Se pueden reducir a las tres siguientes: a) en primer lugar, la noci\u00f3n de te\u00ed\u00adsmo no implica la unidad yunicidad de Dios, como ense\u00f1a el monote\u00ed\u00adsmo, sino que la divinidad, \u00fanica o m\u00faltiple, posea car\u00e1cter personal, influya directamente en la naturaleza y en la historia y tenga, no obstante su diferencia esencial con el hombre, alg\u00fan tipo de uni\u00f3n con \u00e9l. b) M\u00e1s importante es la segunda diferencia consistente en que, mientras el monote\u00ed\u00adsmo de las grandes religiones se funda en la revelaci\u00f3n, el te\u00ed\u00adsmo surge con la pretensi\u00f3n de ser estrictamente filos\u00f3fico, es decir, de fundamentarse en la raz\u00f3n humana. c) Muy digna de destacar por \u00faltimo es otra diferencia, que es de suyo hist\u00f3rica, pero que afecta a la \u00ed\u00adndole de estas concepciones. El te\u00ed\u00adsmo es un fen\u00f3meno moderno y nace en un medio que es tanto cristiano como raci\u00f3nalista. Lo que hace, por lo que se refiere a sus contenidos, es extractar, sistematizar y legitimar -cabr\u00ed\u00ada decir, racionalizar relativamente- un contenido fundamental previamente dado por el cristianismo. El monote\u00ed\u00adsmo por el contrario es muy antiguo y nace -tr\u00e1tese del monote\u00ed\u00adsmo jud\u00ed\u00ado, cristiano o mahometano- en oposici\u00f3n al polite\u00ed\u00adsmo y, en el caso del monote\u00ed\u00adsmo cristiano y del mahometano, en oposici\u00f3n a una concepci\u00f3n religiosa que siendo aut\u00e9ntica y pura en sus or\u00ed\u00adgines, es considerada como infiel a ellos y por consiguiente como carente de legitimidad. Ello confiere al monote\u00ed\u00adsmo unos rasgos no f\u00e1cilmente identificables en el te\u00ed\u00adsmo, como son, si se toma el monote\u00ed\u00adsmo jud\u00ed\u00ado como caso paradigm\u00e1tico, el enfrentamiento a todo tipo de polite\u00ed\u00adsmo y de idolatr\u00ed\u00ada, la afirmaci\u00f3n de Dios como radicalmente distinto de la naturaleza y como Se\u00f1or de la vida y de la muerte, as\u00ed\u00ad como la creencia de que la salvaci\u00f3n viene exclusivamente de Dios y de que la comunidad o el pueblo creyente est\u00e1 con El en una relaci\u00f3n de dependencia esencial a la vez que de intensa familiaridad.<\/p>\n<p>Estas diferencias habr\u00ed\u00ada sin duda que matizarlas y corregirlas, puesto que por una parte el te\u00ed\u00adsmo es de hecho monote\u00ed\u00adsta desde el primer momento, se inspira, en cuanto a los contenidos, en la religi\u00f3n revelada y se inclina m\u00e1s y m\u00e1s hacia el Dios viviente de la fe religiosa, y por otra parte hay un monote\u00ed\u00adsmo filos\u00f3fico, que surge tambi\u00e9n en actitud decididamente pol\u00e9mica contra el polite\u00ed\u00adsmo, como ocurre en los comienzos de la filosof\u00ed\u00ada, adem\u00e1s de que el monote\u00ed\u00adsmo va a ser legitimado teol\u00f3gicamente mediante una conceptualizaci\u00f3n filos\u00f3fica muy refinada a partir de Plat\u00f3n y Arist\u00f3teles sobre todo.<\/p>\n<p>II. Tres formas de te\u00ed\u00adsmo<br \/>\nDe conformidad con lo expuesto hasta ahora es posible demarcar tres formas de te\u00ed\u00adsmo, el filos\u00f3fico, el religioso y el cristiano, del modo siguiente: el te\u00ed\u00adsmo filos\u00f3fico intenta legitimarse desde la raz\u00f3n, no desde la revelaci\u00f3n, y estructura su doctrina en torno a contenidos b\u00e1sicos que adquieren diferentes matices, pero que incluyen en todo caso estos dos aspectos: a) la creencia en un Dios personal y libre, creador y gobernador del mundo; b) posibilidad de, supuesta tal creeencia, conferir sentido a la vida mediante el seguimiento de normas \u00e9ticas racionales, coherentes con las creencias religiosas. Con el tiempo, el te\u00ed\u00adsmo filos\u00f3fico va a adquirir un significado prioritariamente \u00e9tico, debido sobre todo a la influencia de Kant. El te\u00ed\u00adsmo religioso presupone por lo general, aunque no siempre ni necesariamente, la revelaci\u00f3n, y se configura por consiguiente desde la convicci\u00f3n de que Dios ha hablado y comunica sus dones. A partir de aqu\u00ed\u00ad el te\u00ed\u00adsmo religioso encuentra su expresi\u00f3n m\u00e1s propia en la intensificaci\u00f3n del sentimiento de religaci\u00f3n a Dios y de las vivencias correspondientes de dependencia por una parte y de uni\u00f3n con la divinidad por otra. El te\u00ed\u00adsmo cristiano asume las dos anteriores en cuanto que afirma tanto que los contenidos de la verdadera religi\u00f3n, siendo sobrenaturales, est\u00e1n sin embargo en armon\u00ed\u00ada con la raz\u00f3n, como que estos contenidos se actualizan en el hombre, muy especialmente mediante la voluntad y el sentimiento. Pero el te\u00ed\u00adsmo cristiano tiene rasgos espec\u00ed\u00adficos como son, en primer lugar, la conciencia del pecado y de la consiguiente necesidad de redenci\u00f3n -la mayor o menor acentuaci\u00f3n de este aspecto se\u00f1ala una de las diferencias entre las dos confesiones, la cat\u00f3lica y la protestante-; en segundo lugar, la confianza en la gracia como principio posibilitador de que la acci\u00f3n humana sea espont\u00e1neamente conforme a la voluntad de Dios; en tercer lugar, la creencia en Cristo como manifestaci\u00f3n suprema y absoluta del Padre y como principio, junto con El, de la acci\u00f3n del Esp\u00ed\u00adritu. Con lo cual, el te\u00ed\u00adsmo cristiano es esencialmente trinitario, como se ver\u00e1 m\u00e1s adelante.<\/p>\n<p>El te\u00ed\u00adsmo se relaciona negativamente con el ate\u00ed\u00adsmo y con el agnosticismo, muy especialmente con el primero. El te\u00ed\u00adsmo nace, en efecto, para salvaguardar la creencia en Dios en un momento en que la presunta autonom\u00ed\u00ada de la raz\u00f3n parec\u00ed\u00ada convertir la existencia de Dios en in\u00fatil, si no en imposible. Bajo este aspecto la cuesti\u00f3n est\u00e1 resuelta de antemano, en el sentido de que se trata de modos de pensar, eventualmente tambi\u00e9n de obrar, incompatibles. Pero en los \u00faltimos decenios sobre todo se han puesto en juego varios puntos de vista que cuestionan una demarcaci\u00f3n tan n\u00ed\u00adtida. En primer lugar, bajo un punto de vista m\u00e1s bien pr\u00e1ctico y en la l\u00ed\u00adnea de un pensamiento marxista se ha hecho valer que la religi\u00f3n en general, si no es alienante por principio, presenta al menos dimensiones que dificultan la libertad o su ejercicio. En ese sentido, si no el ate\u00ed\u00adsmo como tal, al menos la cr\u00ed\u00adtica atea estar\u00ed\u00ada parcialmente justificada. En segundo lugar, el ate\u00ed\u00adsmo estar\u00ed\u00ada igualmente justificado en el sentido de que no afecta propiamente a la existencia de Dios ni tampoco a su cognoscibilidad, sino a un determinado concepto de Dios, cuestionable como cualquier otro, mucho m\u00e1s en este caso, puesto que todo concepto es no s\u00f3lo insuficiente sino inadecuado para expresar una realidad infinita y absolutamente perfecta como es la divina. En tercer lugar, el fen\u00f3meno del ate\u00ed\u00adsmo va unido a la existencia de profundos cambios hist\u00f3ricos, que tienen lugar sobre todo en la \u00e9poca moderna, y en cuya iniciaci\u00f3n el hombre se siente protagonista de todo un nuevo modo de pensar, sentir y obrar, sin que le sea consciente la profunda finitud en que est\u00e1 inmerso constitutivamente, y cuya percepci\u00f3n es correlativa a la apertura a lo transcendente como tal. Si el hombre no se siente finito y limitado,dif\u00ed\u00adcilmente se har\u00e1 eco de la presencia de lo infinito.<\/p>\n<p>El fen\u00f3meno del ate\u00ed\u00adsmo tiene que ver tambi\u00e9n, por otra parte, con etapas que colectividades enteras viven expuestas a una realidad que les resulta enteramente opaca, si no absurda, nada transparente por tanto para el acceso a lo divino; o bien el ate\u00ed\u00adsmo resulta m\u00e1s bien de estados de \u00e1nimo individuales que dificultan al m\u00e1ximo la percepci\u00f3n de cualquier realidad que exceda el \u00e1mbito de los intereses materiales. En definitiva, son aspectos que no s\u00f3lo explican que se d\u00e9 el ate\u00ed\u00adsmo, al margen de que \u00e9ste tiene adem\u00e1s este o aquel car\u00e1cter espec\u00ed\u00adfico, sino que en la misma medida hace ver la endeblez de la construcci\u00f3n te\u00ed\u00adsta, sobre todo bajo el punto de vista estrictamente conceptual. De ah\u00ed\u00ad que sobre todo en este siglo se haya desarrollado un antite\u00ed\u00adsmo m\u00e1s o menos intenso, en cuanto que la afirmaci\u00f3n inequ\u00ed\u00advoca y hasta contundente de Dios puede ir acompa\u00f1ada -de hecho lo est\u00e1 en muchas ocasiones-de un modo de actuar que es en realidad negador de Dios, en tanto que por el contrario, una actitud atea puede entra\u00f1ar de hecho un impl\u00ed\u00adcito reconocimiento de Dios, en cuanto que acepta la vigencia de realidades absolutas de signo positivo, y sobre todo en cuanto que su comportamiento \u00e9tico se atiene a normas que remiten de por s\u00ed\u00ad a un fundamento incondicionado.<\/p>\n<p>El te\u00ed\u00adsmo, que en sus or\u00ed\u00adgenes fue un intento de salvar lo esencial, ha terminado siendo problem\u00e1tico por un exceso de conceptualizaci\u00f3n. Sus puntos fr\u00e1giles han quedado una y otra vez de manifiesto no s\u00f3lo por la persistencia del ate\u00ed\u00adsmo, al que no ha podido contrarrestar, sino por la reiterada aparici\u00f3n de otro fen\u00f3meno muy t\u00ed\u00adpico de la \u00e9poca moderna, el agnosticismo. Entendido como la doctrina seg\u00fan la cual lo que transciende el \u00e1mbito de la experiencia no es cognoscible, el agnosticismo no es aceptable para el te\u00ed\u00adsmo y ha sido rechazado por \u00e9l una y otra vez, tanto m\u00e1s cuanto que el te\u00ed\u00adsmo se ha caracterizado desde el comienzo como una corriente que hace valer el concepto en el lenguaje sobre lo divino. Pero por otra parte el agnosticismo representa una dimensi\u00f3n de la forma como el hombre moderno se relaciona con el misterio. Se ha tomado conciencia, en efecto, de que todas las conceptualizaciones, tanto las racionales como las estrictamente teol\u00f3gicas, se revelan como inadecuadas en contraste y en relaci\u00f3n con la realidad transcendente que pretenden expresar. Ello no significa que se recaiga necesariamente en el relativismo, sino que el lenguaje se imponga la tarea de revisar cr\u00ed\u00adticamente sus posibilidades de forma que, previa conciencia de sus limitaciones, a trav\u00e9s de \u00e9l se transparente el misterio. Fr. Luis de Le\u00f3n fue sin duda en su \u00e9poca un ejemplo de lo que puede ser ese tipo de lenguaje.<\/p>\n<p>Tanto el antite\u00ed\u00adsmo como el agnosticismo ponen de manifiesto, por distintas v\u00ed\u00adas, la insuficiencia de un te\u00ed\u00adsmo conceptual, sea filos\u00f3fico&#8217; o teol\u00f3gico, y la exigencia de un te\u00ed\u00adsmo que haga patente la presencia de Dios vivo, de un te\u00ed\u00adsmo trinitario por tanto. La raz\u00f3n de que sea as\u00ed\u00ad es que si el te\u00ed\u00adsmo significa la creencia en un Dios personal que se hace presente, no de cualquier manera, sino tal como es en s\u00ed\u00ad en el mundo y sobre todo en el hombre, ser\u00e1 precisoentender esa presencia en el grado de la m\u00e1xima intensidad, es decir como absoluta comunicaci\u00f3n de Dios mismo, que no toma al hombre como simple lugar de su manifestaci\u00f3n sino que lo dignifica infinitamente mediante el despliegue en \u00e9l de su propia vida, que es Padre, Hijo y Esp\u00ed\u00adritu. La pol\u00e9mica radical contra el te\u00ed\u00adsmo, bata el punto de haberse llegado a constituir una especie de antite\u00ed\u00adsmo militante, tendr\u00ed\u00ada as\u00ed\u00ad como sentido la b\u00fasqueda de un te\u00ed\u00adsmo aut\u00e9ntico, aunque ello no siempre ocurra de manera consciente. En todo caso esto no debiera inducir a pensar que las motivaciones del te\u00ed\u00adsmo inicial se diluyen hasta perder toda vigencia. Si el exceso de conceptualizaci\u00f3n se ha vuelto problem\u00e1tico, queda sin embargo el postulado de racionalidad, que se opone a que en la religi\u00f3n tengan lugar la milagrer\u00ed\u00ada, la superstici\u00f3n o el fanatismo, a la vez que fomenta el compromiso en favor de una vida digna de ser vivida.<\/p>\n<p>[-.> Agnosticismo; Ate\u00ed\u00adsmo; Autodonaci\u00f3n; De\u00ed\u00adsmo; Dualismo; Esp\u00ed\u00adritu Santo; Filosof\u00ed\u00ada; Gracia; Jesucristo; Misterio; Monote\u00ed\u00adsmo; Padre; Pante\u00ed\u00adsmo; Polite\u00ed\u00adsmo; Religi\u00f3n, religiones; Revelaci\u00f3n; Salvaci\u00f3n; Teolog\u00ed\u00ada y econom\u00ed\u00ada.]<br \/>\nMariano \u00ed\u0081lvarez G\u00f3mez<\/p>\n<p>PIKAZA, Xabier &#8211; SILANES, Nereo,  Diccionario Teol\u00f3gico. El Dios Cristiano,  Ed. Secretariado Trinitario, Salamanca 1992<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Teol\u00f3gico El Dios Cristiano<\/b><\/p>\n<p>Este t\u00e9rmino designa toda concepci\u00f3n filos\u00f3fica que admite la existencia de un absoluto personal Y trascendente (Dios), oponi\u00e9ndose por tanto no s\u00f3lo al ate\u00ed\u00adsmo (negaci\u00f3n de Dios), al de\u00ed\u00adsmo (afirmaci\u00f3n de un Dios personal, pero alejado de la naturaleza y de la historia, y de la consiguiente imposibilidad del milagro), al pante\u00ed\u00adsmo (identificaci\u00f3n de Dios con el todo), sino m\u00e1s radicalmente todav\u00ed\u00ada al nihilismo y a la proclamada muerte de Dios como acontecimiento de la \u00e9poca que caracteriza a la posmodernidad filos\u00f3fico-teol\u00f3gica. La tarea de la superaci\u00f3n del nihilismo, dada la actualidad y la hegemon\u00ed\u00ada cultural asumida por esta perspectiva filos\u00f3fica, tiene que ser asumida en nuestros d\u00ed\u00adas, a pesar de su dificultad, como un tema primordial de las filosof\u00ed\u00adas te\u00ed\u00adstas. Tradicionalmente el te\u00ed\u00adsmo filos\u00f3fico se compromete en la construcci\u00f3n de una teolog\u00ed\u00ada filos\u00f3fica, es decir, de un discurso sobre la existencia y sobre la esencia de Dios que contiene los argumentos (o las v\u00ed\u00adas) que llevan a la raz\u00f3n humana a admitir esa realidad como principio y fundamento trascendente del univ\u00e9rso y de la historia. La cristiandad filos\u00f3fiCa medieval ha elaborado dos itinerarios fundamentales para la \u00abteolog\u00ed\u00ada racional\u00bb o \u00abnatural\u00bb El primero llega a la afirmaci\u00f3n del absoluto trascendente a partir de la experiencia del cosmos como un todo limitado, relacionado con el infinito, cuyas huellas contiene. Este itinerario caracteriza, por ejemplo, al Monologion (exemplum meditandi de ratione fidei) de san Anselmo y a las famosas cinco v\u00ed\u00adas de santo Tom\u00e1s de Aquino, donde el pensar creyente adopta y transfigura las categor\u00ed\u00adas aristot\u00e9licas incluy\u00e9ndolas en una metaf\u00ed\u00adsica del \u00e9xodo de vigor excepcional. El segundo itinerario toma en consideraci\u00f3n la presencia de la idea de lo absoluto (aquello de lo cual no se puede concebir algo mayor) en la mente humana y de ella saca intuitivamente la existencia de Dios. Se trata del llamado argumento ontol\u00f3gico, elaborado por san Anselmo en su Proslogion (Fides quaerens intellectum).<\/p>\n<p>La modernidad filos\u00f3fica, antes de llegar al resultado kantiano que, negando la posibilidad del conocimiento de Dios por parte de la raz\u00f3n pura, relega dicho conocimiento al papel de postulado de la raz\u00f3n pr\u00e1ctica, sufre de manera exagerada la fascinaci\u00f3n del argumento anselmiano, como ha demostrado puntualmente D. Heinrich en su descripci\u00f3n de las vicisitudes del argumento ontol\u00f3gico en la modernidad. En Descartes -por ejemplo- gracias a la demostraci\u00f3n a priori de la existencia de Dios, el te\u00ed\u00adsmo se convierte en teocentrismo, dado el papel central y salv\u00ed\u00adfico de la idea del absoluto que se da al \u00abcogito\u00bb y que de otra manera permanecer\u00ed\u00ada encerrado en una fortaleza inaccesible desde fuera e infranqueable desde dentro.<\/p>\n<p>En el pensamiento posmoderno el te\u00ed\u00adsmo filos\u00f3fico tiende a veces a conjugarse con el fide\u00ed\u00adsmo, o sea, con la renuncia al ejercicio de la raz\u00f3n natural frente a lo Trascendente -pensemos en la f\u00f3rmula del \u00bb te\u00ed\u00adsmo existencial n o \u00abexistencialismo te\u00ed\u00adsta\u00bb que tanto le gustaba a Stefanini-, cuya existencia se admite sin embargo gracias al don de la fe. Revive de esta forma la contraposici\u00f3n radical entre el Dios de los fil\u00f3sofos y el Dios de Jesucristo (o, si se quiere, de la Escritura), que recordaba el Memorial de Pascal, el cual, por otra parte, en el famoso fragmento sobre el infinito-nada, sugiere que es razonable apostar por Dios contra el absurdo de la opci\u00f3n opuesta. La asunci\u00f3n por parte de la teolog\u00ed\u00ada de semejante actitud filos\u00f3ficamente derrotista lleva consigo la reca\u00ed\u00adda en el \u00abpositivismo teol\u00f3gico n y el consiguiente abandono de toda apolog\u00e9tica, as\u00ed\u00ad como una acentuaci\u00f3n de la actitud apof\u00e1tica, por la que de Dios m\u00e1s bien (o solamente) podemos decir lo que no es que lo que es.<\/p>\n<p>N Ciola<\/p>\n<p>Bibl.: M. \u00ed\u0081lvarez G\u00f3mez. Te\u00ed\u00adsmo, en DCDT 1319-1325; J. Macquarrie, El pensamiento religioso en el siglo xx, Las fronteras de la filosof\u00ed\u00ada y de la teolog\u00ed\u00ada, Herder, Barcelona 1971;  J Schultz, \u00bfEs esto Dios?, Herder Barcelona 1973; J G\u00f3mez Caffarena, El te\u00ed\u00adsmo moral de Kant, Cristiandad. Madrid 1984; M, Mart\u00ed\u00adnez de Vadillo, La idea de Dios en tiempos de increencia, Atenas, Madrid 1986.<\/p>\n<p>PACOMIO, Luciano [et al.], Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico, Verbo Divino, Navarra, 1995<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico<\/b><\/p>\n<p><p style=\"text-align: justify;\">El t\u00e9rmino te\u00edsmo puede definirse como la creencia en un dios o dioses de cualquier tipo. El de\u00edsmo (v\u00e9ase), pante\u00edsmo, henote\u00edsmo, monolatr\u00eda, polite\u00edsmo, animismo e, incluso, la personificaci\u00f3n de los valores por algunos de los anti-sobrenaturalistas, podr\u00edan incluirse en el te\u00edsmo bajo tal definici\u00f3n. Para los prop\u00f3sitos del presente art\u00edculo, la definici\u00f3n estar\u00e1 limitada al te\u00edsmo cristiano, o la creencia en el Dios de la tradici\u00f3n judeocristiana seg\u00fan est\u00e1 contenida en la Biblia. La visi\u00f3n b\u00edblica de Dios se sintetiza precisamente en las palabras del Catecismo Menor de Westminster: \u00abDios es un Esp\u00edritu, infinito, eterno, e inmutable en su ser, sabidur\u00eda, poder, santidad, justicia, bondad y verdad\u00bb (Preg. 4. V\u00e9ase tambi\u00e9n Preg. 5 y 6).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Excluidos por definici\u00f3n se encuentran ciertos puntos de vista los cuales deber\u00edan ser investigados bajo una definici\u00f3n m\u00e1s general del te\u00edsmo, tales como el Dios ausente del de\u00edsmo, el dios supremo o la fuerza inmutable de Arist\u00f3teles; el Dios indescriptible, e incognoscible de Barth, de ciertas partes de la Suma Teol\u00f3gica de Tom\u00e1s de Aquino, de Daniel Lamont, Karl Heim y muchas almas devotas; y el Dios finito (no omnipotente) de John Stuart Mill, H.G. Wells, Brightman, y Bertocci.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los atributos del Dios de la tradici\u00f3n judeocristiana, los cuales se dan resumidamente m\u00e1s arriba, algunas veces han sido mal comprendidos. \u00abEsp\u00edritu\u00bb (Jn. 4:24) significa, persona autoconsciente, autodeterminada, inmaterial. \u00abInfinito\u00bb es un adjetivo que modifica los sustantivos a los que se atribuye. \u00abInfinito \u2026 en su ser\u00bb, en su contexto hist\u00f3rico no implica pante\u00edsmo, sino omnipresencia. Dios est\u00e1 en todas partes, no como encarn\u00e1ndose en todas las cosas, ni como un fluido que est\u00e1 parcialmente aqu\u00ed y parcialmente all\u00ed, sino como una presencia personal. Todas las cosas est\u00e1n inmediatamente en su presencia. \u00abInmutable\u00bb indica una inmutabilidad din\u00e1mica, no est\u00e1tica, excepto en ciertos movimientos filos\u00f3ficos (Arist\u00f3teles <em>Metaf\u00edsica<\/em>, Libro Lambda, seg\u00fan se refleja en el \u00abcompletamente realizado\u00bb de Tom\u00e1s de Aquino en el cual no hay potencial). El Dios de la Biblia es inmutable, no que \u00e9l no pueda hacer nada en el tiempo y en el espacio, sino que su car\u00e1cter es perfectamente consistente en todas sus obras.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La doctrina de la creaci\u00f3n (Gn. 1 y 2; Jn. 1:3; Heb. 11:3) no postula un Sujeto infinito, sin objeto, existiendo eternamente antes de la creaci\u00f3n finita (objeci\u00f3n de Eddington). Seg\u00fan la doctrina de la Trinidad, la subjetividad infinita subsiste eternamente con objetividad infinita en Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los argumentos te\u00edstas (v\u00e9ase de Buswell <em>What is God<\/em>, Zondervan 1937, pp. 109\u2013157; <em>Thomas and the Bible<\/em> impreso privadamente en 1953) responden a las siguientes preguntas. (1) \u00bfCu\u00e1l es la explicaci\u00f3n del Cosmos? Si cualquier cosa existe, algo debe ser eterno (<em>ewig<\/em>, no <em>notwendig<\/em>, Kant), a menos que algo venga de la nada (emergentismo, Fred Hoyle). Dios es la respuesta m\u00e1s probable (Ro. 1:19\u201321). (2) \u00bfCu\u00e1l es la explicaci\u00f3n del prop\u00f3sito, <em>Zweckmaessigkeit<\/em>? Dios es la respuesta m\u00e1s probable (Sal. 19; Ro. 10:18; F.R. Tennant, <em>Philosophical Theology<\/em>, Cambridge 1937, Vol. II Ch. IV). (3) \u00bfCu\u00e1l es la explicaci\u00f3n del concepto judeocristiano de Dios? La respuesta no se encuentra en el argumento ontol\u00f3gico deductivo idealista de Anselmo, sino en el inductivo de Descartes (<em>Meditaciones<\/em>, Respuesta a la 2a. Objeci\u00f3n, Proposici\u00f3n II; v\u00e9ase discusi\u00f3n en Buswell, <em>Philosophies of F.R. Tennant and John Dewey<\/em>, Philosophical Library, 1950, pp. 181ss.).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">V\u00e9ase tambi\u00e9n el art\u00edculo <em>Dios<\/em>.<\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\">\n<li>Oliver Buswell, Jr.<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><\/a>Harrison, E. F., Bromiley, G. W., &amp; Henry, C. F. H. (2006). <em>Diccionario de Teologi\u0301a<\/em> (592). Grand Rapids, MI: Libros Desafi\u0301o.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Teolog\u00eda<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Creencia en un Dios. El te\u00ed\u00adsmo es lo opuesto del \u00c2\u00ae ATE\u00ed\u008dSMO. No debe confundirse con \u00c2\u00ae DE\u00ed\u008dSMO, a pesar del com\u00fan origen etimol\u00f3gico de ambas palabras. El te\u00ed\u00adsta acepta un Dios personal, creador y conservador del mundo, al cual trasciende. Fuente: Diccionario de Religiones Denominaciones y Sectas [220] En general, la actitud o planteamiento &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/teismo\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abTEISMO\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-7444","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7444","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7444"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7444\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7444"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7444"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7444"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}