{"id":7452,"date":"2016-02-05T04:00:19","date_gmt":"2016-02-05T09:00:19","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/triteismo\/"},"modified":"2016-02-05T04:00:19","modified_gmt":"2016-02-05T09:00:19","slug":"triteismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/triteismo\/","title":{"rendered":"TRITEISMO"},"content":{"rendered":"<p>Creencia en tres dioses. No debe confundirse con la doctrina cristiana de la Trinidad, ya que en esta no se cree en tres dioses, sino en tres personas en un mismo Dios, lo cual es diferente.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Religiones Denominaciones y Sectas<\/b><\/p>\n<p>[229]<br \/>\n Error dogm\u00e1tico, tanto en el nivel filos\u00f3fico como el teol\u00f3gico, que de una o de otra forma proclama la existencia de tres dioses. Evidentemente es una forma del polite\u00ed\u00adsmo y una contradicci\u00f3n radical en sus propios planteamientos, ya que la esencia divina exige la unicidad, la unidad y la simplicidad al concebir la sustancia divina.<\/p>\n<p>    Por eso lo m\u00e1s alejado de pluralidad de esencias divinas es el concepto cristiano de Trinidad (tres en unidad) que alude a la unidad como esencia y a la triunidad, o tres en unidad, como base de explicaci\u00f3n teol\u00f3gica.<\/p>\n<p>    Y por eso pronto fue rechazada cualquier explicaci\u00f3n religiosa que se acercara a concebir tres seres en la divinidad. Tal fue el caso del hereje Marci\u00f3n, en el siglo III, el de Juan Filop\u00f3n en el siglo VI, o tambi\u00e9n el de algunas formas del realismo medieval, como la de Roscelino de Compiegne o Gilberto de la Porre en el siglo XII, quienes no terminaron de confesar la unidad de la divinidad y explicaron la Trinidad resaltando la triple realidad m\u00e1s que la divina unidad.<\/p>\n<p>   (Ver Dios. Trinidad)<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p>SUMARIO: I. Riesgo latente o expl\u00ed\u00adcito de la doctrina trinitaria.-II. Momentos hist\u00f3ricos significativos.-III. Superaci\u00f3n del trite\u00ed\u00adsmo.<\/p>\n<p>I. Riesgo latente o expl\u00ed\u00adcito de la doctrina trinitaria<br \/>\nAl hablar aqu\u00ed\u00ad de trite\u00ed\u00adsmo no nos referimos ni a los distintos polite\u00ed\u00adsmos en los que es posible la pluralidad de dioses, ni tampoco a las tr\u00ed\u00adadas divinas que se dan en numerosas religiones donde las divinidades aparecen representadas con tres cuerpos, tres cabezas o tres rostros simult\u00e1neos y distintos (Parrinder 38ss); sus posibles afinidades o analog\u00ed\u00adas con el arte cristiano ser\u00ed\u00adan tema interesante de an\u00e1lisis (Boespflug). M\u00e1s bien la expresi\u00f3n trite\u00ed\u00adsmo se usa aqu\u00ed\u00ad para designar un riesgo latente en la teolog\u00ed\u00ada trinitaria; es sobre todo una etiqueta aplicada a determinadas interpretaciones que en la historia del pensamiento cristiano han acentuado en exceso la diversidad hipost\u00e1tica entre las personas trinitarias o no han sido capaces de hacerla compatible con la afirmaci\u00f3n de su unidad esencial. No hay noticias de te\u00f3logos cristianos concretos que se hayan propuesto defender expl\u00ed\u00adcitamente un trite\u00ed\u00adsmo real; a lo m\u00e1s ser\u00ed\u00ada, por tanto, una consecuencia impl\u00ed\u00adcita o inevitable en el desarrollo coherente de determinadas doctrinas. El monote\u00ed\u00adsmo cristiano es una obviedad demasiado evidente como para soportar tal propuesta expl\u00ed\u00adcita. Ahora bien, en el misterio trinitario son tan originarias la unidad de esencia como la diversidad de personas; en la capacidad para pensar y expresar simult\u00e1neamente ambas se halla el gran desafio y la gran dificultad. Si se acent\u00faa tanto la unidad divina que se difumina la distinci\u00f3n real de las personas, estamos en el \u00e1mbito del modalismo. Si, por el contrario, se insiste por encima de todo en su superaci\u00f3n y en la distinci\u00f3n real de las personas divinas como sujetos distintos, entonces resulta dificil ir m\u00e1s all\u00e1 de una unidad espec\u00ed\u00adfica, moral o de voluntades. A este riesgo latente que dificulta la afirmaci\u00f3n estricta de la unicidad de Dios se refiere el t\u00e9rmino de trite\u00ed\u00adsmo, convertido con frecuencia en arma arrojadiza o en etiqueta estereotipada.<\/p>\n<p>II. Momentos hist\u00f3ricos significativos<br \/>\nA comienzos del s. III, en la pol\u00e9mica desencadenada por la crisis monarquiana, Hip\u00f3lito se queja de que el papa Ceferino, a quien \u00e9l retiene por un modalista camuflado, le acuse de dite\u00ed\u00adsmo por distinguir entre el Padre y el Hijo (\u00abnos autem ditheos vocabat\u00bb, PG 16\/3, 3380B), dite\u00ed\u00adsmo porque el Esp\u00ed\u00adritu se hallaba a\u00fan al margen de las pol\u00e9micas trinitarias. Una acusaci\u00f3n parecida tiene que soportar el mismo Justino por haberse atrevido a hablar a prop\u00f3sito del Logos de \u00abalium Deurn et Dominum\u00bb (h\u00e9teros The\u00f3s, PG 6 597B). Pero tal vez nada mejor que el conflicto entre Dionisio de Alejandr\u00ed\u00ada y Dionisio de Roma para percibir el alcance real de la acusaci\u00f3n de trite\u00ed\u00adsmo en medio de los debates teol\u00f3gicos.<\/p>\n<p>Alertado por la difusi\u00f3n de doctrinas sabelianas en la Pent\u00e1polis, Dionisio de Alejandr\u00ed\u00ada (t 264) escribe varias cartas (PG 20,7041 25, 493). El era disc\u00ed\u00adpulo de Or\u00ed\u00adgenes y parece que en su celo antimodalista se serv\u00ed\u00ada de expresiones que exced\u00ed\u00adan los l\u00ed\u00admites habituales, lo cual hizo que algunos fieles lo acusasen ante el obispo de Roma, Dionisio. Conviene tener en cuenta, no obstante, que tanto la postura de Dionisio de Roma (t 268) como la de Dionisio de Alejandr\u00ed\u00ada nos han sido transmitidas posteriormente por Atanasio (t 328) en un contexto expl\u00ed\u00adcito de pol\u00e9mica antiarriana (PG 25, 461\/5; DS 112\/5). Este dato se ha de tener muy en cuenta (Abramowski) a la hora de revisar los clich\u00e9s valorativos que hacen de la postura de Dionisio de Roma el exponente t\u00ed\u00adpico de un cierto modalismo, vigente siempre en la tradici\u00f3n occidental y romana, lleno de recelos ante la expresi\u00f3n \u00abtres hip\u00f3stasis\u00bb, y de Dionisio de Alejandr\u00ed\u00ada el representante de una tendencia subordinacionista o trite\u00ed\u00adsta, incapaz de dar raz\u00f3n suficiente de la unidad de naturaleza en Dios. Los motivos de la acusaci\u00f3n contra Dionisio de Alejandr\u00ed\u00ada eran el de haber separado al Hijo del Padre y haber introducido una divisi\u00f3n en la naturaleza divina, as\u00ed\u00ad como haberse negado a decir que el Hijo era consustancial (homoo\u00fasios) con el Padre (sobre las dudas justificadas respecto a esta \u00faltima atribuci\u00f3n, cf. Abramowski 255ss). Dionisio de Roma, por su parte, escribe una carta personal al obispo de Alejandr\u00ed\u00ada y otra dirigida a la iglesia alejandrina. En esta segunda es donde aparece la expresi\u00f3n de \u00abtres dioses\u00bb (treis Theo\u00fas, tres deos) o \u00abtres deidades\u00bb (treis The\u00f3tetas, tres deitates o divinitates, DS 112.115) como una doctrina rechazable por destruir la monarqu\u00ed\u00ada divina. Pero lo m\u00e1s llamativo no es el rechazo l\u00f3gico de esta doctrina, sino su identificaci\u00f3n con el lenguaje de las \u00abtres hip\u00f3stasis separadas\u00bb (tres quasdam virtutes ac separatas hypostases, tres diversas hypostases ab invicem omnino separatas, DS 112). Hay en ello un riesgo real de quebrar la unidad y la monarqu\u00ed\u00ada divina, un peligro de separaci\u00f3n divisoria, si se acent\u00faa la distinci\u00f3n sin el contrapeso de la unidad. Pero hay tambi\u00e9n un problema ling\u00fc\u00ed\u00adstico y terminol\u00f3gico, el de la insuficiente diferenciaci\u00f3n entre ous\u00ed\u00ada e hyp\u00f3stasis, que pesar\u00e1 inevitablemente sobre todas las discusiones y ser\u00e1 fuente inevitable de incomprensiones mutuas. Un ejemplo claro lo constituye este conflicto entre Dionisio de Roma y Dionisio de Alejandr\u00ed\u00ada, el cual responde asegurando que jam\u00e1s pretendi\u00f3 dividir ni separar al Hijo del Padre y que entend\u00ed\u00ada la Trinidad como unidad indivisible, explicaciones que fueron consideradas suficientes por el obispo de Roma. La fobia antisabeliana que dominaba en Oriente y la suspicacia subordinacionista o trite\u00ed\u00adsta que prevalec\u00ed\u00ada en Occidente no facilitaban el entendimiento. As\u00ed\u00ad se explica que no ya la f\u00f3rmula \u00abuna ous\u00ed\u00ada, tres hip\u00f3stasis\u00bb, pero s\u00ed\u00ad las explicaciones dadas sobre la relaci\u00f3n entre la naturaleza divina (ous\u00ed\u00ada o physis) y las tres personas (hyp\u00f3stasis o pr\u00f3sopon) por parte de Basilio de Cesarea (una relaci\u00f3n semejante a la que hay entre la naturaleza humana abstracta y los individuos concretos en los que se multiplica) se interpretara como una tendencia y amenaza de trite\u00ed\u00adsmo.<\/p>\n<p>Un cap\u00ed\u00adtulo propio en la historia del trite\u00ed\u00adsmo lo constituyen las pol\u00e9micas desencadenadas entre diversas sectas monofisitas en el s. VI. De hecho en todo el asunto se mezclan enfrentamientos personales entre los distintos protagonistas con contraposiciones de car\u00e1cter m\u00e1s verbal que doctrinal, dando la impresi\u00f3n de que a veces se est\u00e1 envueltos en la mara\u00f1a de una interminable logomaquia. A pesar de todo, la controversia sirvi\u00f3 para esclarecer de alguna manera nociones importantes para la reflexi\u00f3n cristol\u00f3gica y trinitaria, como phisis, ous\u00ed\u00ada, pr\u00f3sopon e hyp\u00f3stasis.<\/p>\n<p>Jugie (DThC 10, 2241) habla al respecto de un \u00abmonofisismo trinitario\u00bb surgido por aplicar la terminolog\u00ed\u00ada monofisita de la encarnaci\u00f3n al misterio de la Trinidad: por una parte, puesto que en Dios no hay m\u00e1s que una naturaleza (physis), puede hablarse en el sentido corriente de un monofisismo trinitario ortodoxo; por otra parte, el rechazo de este monofisismo leg\u00ed\u00adtimo llevar\u00e1 a que algunos, siendo monofisitas cristol\u00f3gicos, se transformen en \u00abtrifisitas\u00bb trinitarios. Surge as\u00ed\u00ad la acusaci\u00f3n de trite\u00ed\u00adsmo, que va unida sobre todo con el filos\u00f3fo Juan Filoponos (520-570), disc\u00ed\u00adpulo c\u00e9lebre de Juan de Quennesre (Bar Aftonia). El pensamiento de Filoponos nos es conocido por sus adversarios (PG 86, 44ss, 1233; PG 94, 744-754). Era una tentativa por uniformar la terminolog\u00ed\u00ada trinitaria y cristol\u00f3gica de los monofisitas severianos (Severo de Antioqu\u00ed\u00ada) y responder a las objeciones cat\u00f3licas que les acusaban de incoherencia (identificar physis e hyp\u00f3stasis en cristolog\u00ed\u00ada, mientras que en Trinidad las distingu\u00ed\u00adan claramente al hablar de una naturaleza y tres personas). Filoponos se sirve del realismo filos\u00f3fico aristot\u00e9lico y en parte tambi\u00e9n del pensamiento de S. Basilio. El principio filos\u00f3fico es que no se da ninguna naturaleza (physis) impersonal, en abstracto, general o com\u00fan a varios individuos de una misma especie (lo que Arist\u00f3teles llamaba koin\u00e9 ous\u00ed\u00ada); toda physis que existe realmente es concreta, individualizada (merik\u00e9 ous\u00ed\u00ada) identificada con la hyp\u00f3stasis o la persona. Basilio, por su parte, en un procedimiento antropom\u00f3rfico, consideraba la naturaleza divina como el elemento com\u00fan a las tres personas (en analog\u00ed\u00ada con la naturaleza humana como el elemento com\u00fan a tres sujetos humanos). Pues bien, Filoponos, para establecer pol\u00e9micamente el postulado monofisita que identifica physis con hyp\u00f3stasis, abandona el lenguaje abstracto, com\u00fanmente recibido (en Dios hay una sola naturaleza y tres personas distintas) y emplea un lenguaje concreto: Dios es tres hyp\u00f3stasis, el Padre, el Hijo y el Esp\u00ed\u00adritu son la naturaleza divina en cuanto personas realmente existentes, en ellos physis e hyp\u00f3stasis se identifican. Pero advierte expresamente que para nada ense\u00f1a una triplicaci\u00f3n de la naturaleza divina (como sucede con la naturaleza humana universal de Arist\u00f3teles, que se repite en cada ser humano) y rechaza en\u00e9rgicamente hablar de tres dioses o tres divinidades (PG 86, 61). Solamente si se toman los t\u00e9rminos physis o ous\u00ed\u00ada en sentido abstracto o general (tal como se usan en las f\u00f3rmulas magisteriales) podr\u00ed\u00ada acusarse a Filoponos de un trite\u00ed\u00adsmo real. Como \u00e9l las emplea en un sentido concreto, siguiendo en esto a Arist\u00f3teles, el trite\u00ed\u00adsmo suyo es puramente verbal. De hecho, el sentido aut\u00e9ntico del dogma trinitario no dice que la naturaleza divina se repita tres veces en tres personas, sino que el Padre es la naturaleza divina en un modo peculiar de susbsistencia, al igual que lo son en su peculiaridad propia el Hijo y el Esp\u00ed\u00adritu. La identificaci\u00f3n as\u00ed\u00ad entendida entre physis e hyp\u00f3stasis encaja en teolog\u00ed\u00ada trinitaria; sigue causando dificultades en cristolog\u00ed\u00ada. La controversia trite\u00ed\u00adsta a prop\u00f3sito de Filoponos trajo despu\u00e9s el surgimiento de nuevas sectas en el interior del monofisismo (DThC 3, 814, 1153ss; 4, 39s), donde junto a la acusaci\u00f3n de trite\u00ed\u00adsmo repetida contra Pedro de Cal\u00ed\u00adnico, patriarca de Antioqu\u00ed\u00ada (581-591), por seguir hablando de tres physis-hyp\u00f3stasis, nos encontramos con la de tetradismo (quaternitas), aplicada a Dami\u00e1n, patriarca de Alejandr\u00ed\u00ada (578-604), por distinguir entre la naturaleza divina com\u00fan, considerada separadamente, y las tres personas que participan de la misma naturaleza, acusaci\u00f3n que parad\u00f3jicamente en otros se transforma en sabelianismo porque har\u00ed\u00ada de las personas puras formalidades de la \u00fanica naturaleza divina. Todas ellas son sectas de existencia ef\u00ed\u00admera, cuyas diferencias parecen haber sido cuestiones terminol\u00f3gicas magnificadas en exceso.<\/p>\n<p>En la \u00e9poca medieval y moderna la acusaci\u00f3n de tritre\u00ed\u00adsmo resurge intermitentemente y va unida normalmente con la utilizaci\u00f3n de categor\u00ed\u00adas filos\u00f3ficas en el \u00e1mbito teol\u00f3gico. As\u00ed\u00ad, p.c., en la Edad Media con ocasi\u00f3n de las implicaciones que el nominalismo y el realismo tienen en la reflexi\u00f3n sobre la esencia o substancia divina. Roscelino, para quien los conceptos generales como esencia o naturaleza son \u00abvoces sive flatus\u00bb, fue condenado en el concilio de Soissons (1092) bajo la acusaci\u00f3nde trite\u00ed\u00adsmo y de proponer solamente una unidad divina de actuaci\u00f3n y de voluntades; a Gilberto de Poitiers se le acus\u00f3 de destruir la simplicidad divina y de atentar contra su unidad por distinguir entre \u00abdivina natura\u00bb y \u00abDeus\u00bb, siendo condenado en Reims (1148); por hacer de las tres personas divinas algo as\u00ed\u00ad como un colectivo moral, llevando en la l\u00f3gica de su pensamiento m\u00e1s a una cuaternidad (las tres personas m\u00e1s la esencia divina) que a una trinidad, J. de Fiore fue objeto de condena en el IV de Letr\u00e1n (1215) [cf concilios]. En la \u00e9poca moderna la sombra del trite\u00ed\u00adsmo acompa\u00f1a siempre la asunci\u00f3n del concepto de persona como autoconciencia en teolog\u00ed\u00ada trinitaria; a este respecto pueden citarse en el campo cat\u00f3lico las propuestas de A. G\u00fcnther (f 1863) quien, bajo el influjo del hegelianismo, parec\u00ed\u00ada proponer una unidad no tanto de naturaleza cuanto de car\u00e1cter org\u00e1nico, cualitativo o din\u00e1mico. Resumiendo podr\u00ed\u00ada decirse que valdr\u00ed\u00ada la pena escribir con detalle la historia de la acusaci\u00f3n de trite\u00ed\u00adsmo en la teolog\u00ed\u00ada trinitaria, una etiqueta que se repite como estereotipo intermitente.<\/p>\n<p>III. Superaci\u00f3n del trite\u00ed\u00adsmo<br \/>\nEn opini\u00f3n de algunos te\u00f3logos contempor\u00e1neos (Barth, Rahner) seguir usando la f\u00f3rmula tradicional de \u00abtres personas\u00bb origina involuntariamente un trite\u00ed\u00adsmo irreflejo a causa de la profunda modificaci\u00f3n del concepto de persona, identificado hoy d\u00ed\u00ada con autoconciencia. La forma de superar este riesgo ser\u00ed\u00ada hablar de tres modosde ser, de subsistir o de autocomunicarse por parte de Dios. Por esta propuesta han debido afrontar a su vez el reproche de neomodalismo, aplicado por otros te\u00f3logos para los que el riesgo real de trite\u00ed\u00adsmo es ficticio. Entre \u00e9stos merece ser citado expresamente J. Moltmann (Welker 181ss). En su doctrina trinitaria, n\u00facleo central y determinante de su proyecto teol\u00f3gico, habla repetidamente de Padre, Hijo y Esp\u00ed\u00adritu como de tres sujetos divinos ( = persona, centro de acci\u00f3n), si bien en las publicaciones m\u00e1s recientes usa el t\u00e9rmino \u00absujeto\u00bb con m\u00e1s reservas. Entiende por tal tres centros divinos autoconscientes, volitivos y actuantes, entre los que se da una conformidad operativa y una comuni\u00f3n de voluntad (cuyo car\u00e1cter permanente y constitutivo no siempre parece garantizado). De este modo quiere corregir la tendencia modalista inherente, seg\u00fan \u00e9l, al monote\u00ed\u00adsmo tradicional cristiano. Es obvio que Moltmann no pretende proponer trite\u00ed\u00adsmo alguno, ni tampoco puede demostrarse que \u00e9ste sea la consecuencia inevitable del dinamismo interno a su discurso trinitario; \u00e9l mismo considera que el verdadero riesgo, convertido en realidad hist\u00f3rica, es y sigue siendo el del modalismo. Sin embargo, merecer\u00ed\u00ada la pena considerar m\u00e1s atentamente si el riesgo de trite\u00ed\u00adsmo que numerosos te\u00f3logos creen percibir en su teolog\u00ed\u00ada (Radlbeck 94ss) es un simple fantasma o m\u00e1s bien lo corroboran sus propias expresiones.<\/p>\n<p>Pensar conjuntamente la unidad en la trinidad y la trinidad en la unidad, ambas igualmente originarias e irrenunciables, es el problema m\u00e1s dificil con el que se enfrenta el discurso te\u00f3logicotrinitario. No es solamente cuesti\u00f3n de armonizar equilibradamente dos polos dial\u00e9cticos. Se trata de dar consistencia y raz\u00f3n, en la medida de lo posible, del acontecimiento salv\u00ed\u00adfico llevado a cabo por un Dios Padre, Hijo y E. Santo. Tal vez la idea de unidad de perikh\u00f3resis entre las tres personas sea uno de los caminos menos inadecuados. Sin perder el sentido del misterio, sin pretender haberlo comprendido definitivamente (\u00absi comprehendis, non est Deus!&#8230;\u00bb, Agust\u00ed\u00adn, PL 38, 360), sin precipitarse en acusaciones estereotipadas.<\/p>\n<p>[ -> Agust\u00ed\u00adn; Arrianismo; Barth; Capadocios; Comuni\u00f3n; Concilios; Encarnaci\u00f3n; Escol\u00e1stica; Filosofia; Hegelianismo; Misterio; Modalismo; Monarqu\u00ed\u00ada; Monote\u00ed\u00adsmo; Naturaleza; Or\u00ed\u00adgenes; Ortodoxia; Padres; Perikhoresis; Personas divinas; Polite\u00ed\u00adsmo; Rahner; Reforma; Subordinacionismo; Tr\u00ed\u00adadas; Trinidad; Unidad; Unitarianismo.]<br \/>\nSantiago del Cura Elena<\/p>\n<p>PIKAZA, Xabier &#8211; SILANES, Nereo,  Diccionario Teol\u00f3gico. El Dios Cristiano,  Ed. Secretariado Trinitario, Salamanca 1992<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Teol\u00f3gico El Dios Cristiano<\/b><\/p>\n<p><div><span lang=\"es\">V\u00e9ase el art\u00edculo <\/span><i><span lang=\"es\">Trinidad<\/span><\/i><span lang=\"es\">.<\/span><\/div>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Teolog\u00eda<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Creencia en tres dioses. No debe confundirse con la doctrina cristiana de la Trinidad, ya que en esta no se cree en tres dioses, sino en tres personas en un mismo Dios, lo cual es diferente. 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