{"id":7489,"date":"2016-02-05T04:01:23","date_gmt":"2016-02-05T09:01:23","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/zoolatria\/"},"modified":"2016-02-05T04:01:23","modified_gmt":"2016-02-05T09:01:23","slug":"zoolatria","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/zoolatria\/","title":{"rendered":"ZOOLATRIA"},"content":{"rendered":"<p>Culto a los animales. En un buen n\u00famero de religiones y sectas, los animales son considerados o como divinos o como encarnaciones de lo divino o lo humano. Tambi\u00e9n son s\u00ed\u00admbolos tot\u00e9micos en muchos sistemas tribales. La m\u00e1s conocida forma de zoolatr\u00ed\u00ada es el culto a la vaca, en Egipto antiguo y en la India, donde permanece vigente.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Religiones Denominaciones y Sectas<\/b><\/p>\n<p>[209]<\/p>\n<p>      Tendencia a adorar animales o a tributar culto a los animales. Esa tendencia se convirti\u00f3 en religi\u00f3n oficial en muchos pueblos antiguos. Pero, a medida que fueron cultivando conceptos abstractos sobre la divinidad, mejoraron sus representaciones, aunque muchos continuaron con s\u00ed\u00admbolos zoom\u00f3rficos o incluso buscaron formas animales (\u00e1guila, serpiente, toro) para los rasgos divinos.<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p>(-> animales, idolatr\u00ed\u00ada). El libro de la Sabidur\u00ed\u00ada ha presentado y condenado la zoolatr\u00ed\u00ada de Egipto (cf. Sab 15,14-19). En un sentido, parece que la adoraci\u00f3n de animales implica un descenso respecto a la adoraci\u00f3n de los astros, pues nos hace pasar de la inmensidad c\u00f3smica a la concreci\u00f3n de unos vivientes que tomamos como inferiores. Pero, en otro sentido, como sabe la historia de casi todos los pueblos, que han sacrificado animales a Dios, la zoolatr\u00ed\u00ada supone un \u00abprogreso religioso\u00bb, pues en la escala de la complejidad y de la vida, los animales son m\u00e1s elevados que los astros.<\/p>\n<p>(1) El hombre, adorador de animales. Es evidente que el autor de Sab conoce la atracci\u00f3n sagrada que han ejercido algunos animales a lo largo de la historia religiosa, incluso en el pueblo de Israel (becerro* de oro, cordero pascual y, sobre todo, los diversos animales ofrecidos en los sacrificios* del templo). Pero, en su af\u00e1n por caricaturizar su culto, ha criticado con gran fuerza la zoolatr\u00ed\u00ada de los egipcios: \u00abTambi\u00e9n dan culto a los animales m\u00e1s odiosos, que comparados con los dem\u00e1s son los m\u00e1s brutos; esos animales no tienen ninguna belleza que los haga atractivos -cosa que sucede a la vista de otros animales-, sino que quedaron excluidos del elogio y bendici\u00f3n de Dios\u00bb (Sab 15,18-19). Al condenar as\u00ed\u00ad la zoolatr\u00ed\u00ada, nuestro autor no alude al toro de muchas tradiciones antiguas, ni a la vaca, al \u00e1guila, caballo, cabra o cordero, etc., que han sido objeto de veneraci\u00f3n en otros pueblos, sino al bestiario sagrado de Egipto, del que forman parte escarabajos y cocodrilos, gatos y serpientes, perros y peces&#8230; En esta forma de vinculaci\u00f3n religiosa con el mundo animal descubre nuestro autor el grado m\u00e1s profundo de la ca\u00ed\u00adda antropol\u00f3gica, que se expres\u00f3 en clave de tali\u00f3n, en el castigo que los hombres sufrieron por parte de los mismos animales divinizados: \u00abSu mentalidad insensata y depravada los extravi\u00f3 hasta el punto de rendir culto a reptiles sin raz\u00f3n y viles alima\u00f1as, y t\u00fa te vengaste enviando contra ellos un sinf\u00ed\u00adn de animales irracionales\u00bb (11,5). Se extraviaron teniendo por dioses a los animales m\u00e1s viles y repugnantes&#8230;, por eso fueron castigados por aquellos mismos a los que ten\u00ed\u00adan por dioses (12,24.27). Este juicio resulta duro, pues la misma Biblia sabe, como aparece en Gn 1-3, que los animales son las obras m\u00e1s altas de Dios antes del hombre, pues ellos han sido creados en su mismo d\u00ed\u00ada (el 6\u00c2\u00b0) y aparecen como primera compa\u00f1\u00ed\u00ada de los hombres, antes de la creaci\u00f3n de la dualidad varon\/mujer. As\u00ed\u00ad lo ratifica Gn 8-9 cuando introduce a hombres y animales en la misma \u00abbarca salvadora\u00bb y luego interpreta la sangre de los animales como signo religioso primigenio. Sea como fuere, la intenci\u00f3n de Sab es clara: all\u00ed\u00ad donde el hombre empieza encerr\u00e1ndose en el mundo (divinizando a los poderes naturales), puede acabar dominado por ellos.<\/p>\n<p>(2) Tali\u00f3n animal. Religi\u00f3n liberadora. En el mundo animal sigue reinando un \u00abtali\u00f3n\u00bb que la biolog\u00ed\u00ada actual interpretar\u00ed\u00ada partiendo del principio de la \u00ablucha por la vida\u00bb: los diversos vivientes existen en la medida en que se vinculan y oponen, dentro de un nicho ecol\u00f3gico \u00ablimitado\u00bb, donde el triunfo de unos implica el sometimiento de otros. Pues bien, nuestro autor ha descubierto que si los hombres adoran a los animales corren el riesgo de volverse un grupo m\u00e1s dentro del gran continuo del mundo animal. Por eso ha protestado, como hizo ya Daniel, pero desde una perspectiva algo diferente, (a) Dn 7 descubre en algunos animales (bestias) un rasgo sat\u00e1nico. Le\u00f3n, oso, leopardo&#8230; representan la fiereza del hombre que ha perdido a Dios, haci\u00e9ndose bestia salvaje, en  clave de violencia. Superando ese nivel de hombre-bestia, Dios suscitar\u00e1 al fin de los tiempos al hombre verdadero, signo de justicia y paz sobre la tierra, (b) Sab 15,14-19 supone que los animales son signo de impureza m\u00e1s que de violencia. Nuestro autor no cita las leyes israelitas sobre los animales impuros (Lv 11 y Dt 14), pero es evidente que est\u00e1 pensando en ellas: los zo\u00f3latras acaban cautivados en un mundo de animales, siendo as\u00ed\u00ad incapaces de encender para el hombre una luz de pureza m\u00e1s alta. En contra de eso, nuestro autor se sit\u00faa en la l\u00ed\u00adnea de Gn 1-3, donde el hombre aparece como se\u00f1or de los animales, sin adorarlos ni aprovecharse ego\u00ed\u00adstamente de ellos (sin matarlos).<\/p>\n<p>(3) Ecolog\u00ed\u00ada y zoolatr\u00ed\u00ada. Uno de los retos fundamentales de la interpretaci\u00f3n b\u00ed\u00adblica de la actualidad est\u00e1 en superar una visi\u00f3n impositiva y violenta de la acci\u00f3n del hombre, que se ha cre\u00ed\u00addo due\u00f1o absoluto de los animales, corriendo as\u00ed\u00ad el riesgo no s\u00f3lo de destruir a muchos de ellos, sino de destruirse a s\u00ed\u00ad mismo. Por eso, es necesaria una lectura ecol\u00f3gica de la Biblia, en clave de gran comuni\u00f3n con todos los vivientes. Pero esa ecolog\u00ed\u00ada no puede convertirse en zoolatr\u00ed\u00ada, para bien del hombre y de los mismos animales. Hay nuevamente personas que siguen pensando que el hombre forma parte del mundo de los animales, de manera que su vida se entiende s\u00f3lo a partir de ellos, de tal forma que los animales son divinos y sagrados lo mismo que el hombre. En contra de eso, Sab supone que la esencia m\u00e1s honda del hombre se identifica con la Sabidur\u00ed\u00ada de Dios, que, por un lado, le coloca ante la libertad (le sit\u00faa ante el \u00e1rbol del bien y del mal) y por otro le abre hacia el \u00e1rbol de la vida que es gracia. Por eso el hombre no puede cerrarse en el mundo de los animales, sino que, acompa\u00f1ado por ellos, en armon\u00ed\u00ada creadora, debe abrirse de un modo especial hacia Dios. Eso significa que la vida del hombre debe convertirse en fuente de bendici\u00f3n para los mismos animales, como supone Gn 1. Es evidente que en la actualidad, miradas las cosas en conjunto, el hombre no es bendici\u00f3n, sino maldici\u00f3n, para muchos animales. Una buena ecolog\u00ed\u00ada b\u00ed\u00adblica puede ayudarnos a enfocar y resolver mejor el tema.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Historia y Palabra<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Culto a los animales. En un buen n\u00famero de religiones y sectas, los animales son considerados o como divinos o como encarnaciones de lo divino o lo humano. Tambi\u00e9n son s\u00ed\u00admbolos tot\u00e9micos en muchos sistemas tribales. La m\u00e1s conocida forma de zoolatr\u00ed\u00ada es el culto a la vaca, en Egipto antiguo y en la India, &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/zoolatria\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abZOOLATRIA\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-7489","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7489","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7489"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7489\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7489"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7489"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7489"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}